AGLI Recortes de Prensa   Viernes 21 Septiembre 2018

Recordman mundial del plagio
OKDIARIO 21 Septiembre 2018

Si plagiar fuera una disciplina deportiva, Pedro Sánchez sería el indiscutible recordman mundial de la especialidad. El Tesisgate sigue ofreciendo nuevos capítulos y la pregunta que subyace ante esta monumental chapuza es inevitable: ¿le quedó algo por copiar al actual presidente del Gobierno? Sánchez también plagió al presidente de la Cámara de Comercio de España y de Freixenet, Juan Bonet. De hecho, no sólo copió, sino que encima intentó camuflarlo de manera torticera para colmo del dislate. Mentira sobre mentira, ese cum laude regalado por un tribunal connivente cada vez resulta más esperpéntico.

Por si fuera poco ridículo, el título de la tesis del líder socialista es el mismo del artículo que publicó con un miembro de ese tribunal endogámico y partidista que le regaló, carente de cualquier atisbo de mérito y esfuerzo, la posibilidad de comenzar a dar clases en la Universidad Camilo José Cela. Por lo tanto, Sánchez no fue original ni a la hora de poner el título, que era lo que menos esfuerzo le suponía. Algo a tener muy en cuenta dado que su tesis doctoral no es, precisamente, un dechado de virtudes, sino más bien una concatenación de chapuzas, plagios y correcciones que lo llevaron a añadir fragmentos copiados hasta pocos días antes de entregarla.

Algo inaudito en investigaciones universitarias de este tipo y que lo llevaron a presentar un trabajo de doctorado repleto de erratas y faltas de ortografía, amén de las fórmulas matemáticas sin desarrollar y fragmentos mal citados. En definitiva, un trabajo fusilado a discreción y elaborado en su despropósito por varios negros. Un producto final sin la más mínima consideración por la ética hacia el trabajo. Impropio de un presidente del Gobierno que, sin más dilación, debería de dar explicaciones en sede parlamentaria en vez de amenazar con demandas a OKDIARIO, un medio que se ha limitado a informar con pruebas incontrovertibles.

Sánchez y la peligrosa deriva antidemocrática de su Gobierno
EDITORIAL esdiario 21 Septiembre 2018

Si el origen de la presidencia de Sánchez es más que dudoso, pues no procede de una victoria electoral sino de una moción de censura destructiva, sin programa electoral y en compañía de partidos independentistas; su desarrollo confirma su peligrosa deriva antidemocrática.

El bloqueo del Senado como segunda cámara para poder aprobar, con un atajo nefando, el techo de gasto y los Presupuestos Generales, es probablemente el más escandaloso caso de manipulación de las instituciones democráticas que se haya visto nunca en España desde 1978 y resulta más propio de regímenes como el de Venezuela, cuyo presidente tiene costumbre de suspender de facto a su Parlamento cuando éste no certifica sus planes.

El asalto a RTVE por decreto ley, la epidemia de enchufes en puestos clave del Estado, la promoción de su propia esposa, su negativa a convocar elecciones, el desprecio al Senado, sus reiterados plagios o sus pactos con el independentismo perfilan a un político que, por convicción o supervivencia, altera las reglas democráticas más elementales para que encajen en su débil realidad política, personal y parlamentaria.

Es sencillamente inadmisible que un presidente perdedor y sustentado en los partidos que él debía ayudar a aislar bloquee además al Senado, por la única razón de que allí el PP tiene una mayoría absoluta derivada de sus votos. Y que lo haga además para aprobar un techo de gasto despilfarrador con el que pagarse su campaña electoral, roza el fraude ético si no lo rebasa.

A las urnas
No es una cuestión ideológica, sino conceptual, la que ha de mover la respuesta institucional, jurídica, mediática y social a los excesos de un presidente que desprecia a los propios ciudadanos desde el mismo momento en que se niega a consultarles tras derribar al Gobierno que mayoritariamente tuvo su mayor apoyo.

La coincidencia entre el desafío a la Constitución desde el secesionismo catalán y la deriva antidemocrática de Sánchez confirma un paisaje desolador que requiere una respuesta transversal, tranquila pero contundente, que cuando menos destaque la magnitud del exceso, evite su normalización y permita su anulación cuando llegue el momento, cada vez más urgente, de ejercer el derecho al voto.

ABC tenía razón, Sánchez plagió
ABC 21 Septiembre 2018

ABC tenía razón. Con el paso de los días sus informaciones sobre las irregularidades de la tesis doctoral de Pedro Sánchez se han visto ratificadas –confirmadas ya lo estaban desde la primera línea– y acercan al presidente del Gobierno a un peligroso, pero democrático, callejón sin salida. En política, la mentira suele ser peor que el fraude que se trata de ocultar. Pedro Sánchez no ha sido consciente de esta máxima democrática, pese a estar rodeado de un equipo de marketing tenazmente empeñado en hacer ver a los obtusos españoles que tienen el mejor presidente que podían imaginar, trabajando en un avión, yendo a un concierto playero y jugando con su perro en medio de la solemnidad de La Moncloa. Mal que pese a la corte de subalternos que salían día tras día al quite de las pruebas de plagio publicadas por Javier Chicote, el resultado de esta investigación periodística es inapelable. La Presidencia de Gobierno, como institución, sale dañada porque ha sido utilizada por Sánchez, sin rubor alguno, para darle cobertura en un asunto privado. Toda una paradoja si se recuerda que Sánchez quiere que los aforamientos de los políticos sólo se apliquen a los delitos cometidos en el ejercicio de la función pública. Lo cierto es que la Presidencia del Gobierno está bajo sospecha de mentir cuando cifró en un 0,96 por ciento el plagio detectado por el programa de Plagscan porque los técnicos de esta empresa lo habían situado en el 21 por ciento. Ahora, Presidencia del Gobierno se niega a facilitar ese informe, cuando debería ser público de inmediato porque fue realizado por la más alta instancia política del Estado.

Ahora, otros medios se apuntan a la información puesta en marcha por ABC, eso sí, después de haberse prestado con entusiasmo a ser altavoces de la contrapropaganda oficial de La Moncloa y, lo que es peor, a cuestionar deslealmente la profesionalidad de nuestros redactores. Bienvenido sea este reconocimiento, aun silencioso, del compromiso de ABC con la transparencia y la ética públicas. Ahora resta hacer luz sobre otras zonas oscurecidas por las obstrucciones y las mentiras que han querido proteger la tesis doctoral de Pedro Sánchez, quien debe estar revisando su decisión de acudir a los tribunales contra este periódico. Sería una rectificación prudente. Los medios afines informan de nuevos plagios, los socios parlamentarios se incomodan ante las mentiras de Sánchez y el contexto de su Gobierno propicia un ambiente de crisis malamente contenida, que puede estallar si la ministra de Justicia se suma a la cita que periódicamente tienen los ministros de Pedro Sánchez con la dimisión.

Plagiador y fulero
Emilio Campmany Libertad Digital 21 Septiembre 2018

La maniobra con la que el PSOE pretende reformar la Ley de Estabilidad Presupuestaria con el fin de soslayar la segura oposición del Senado al desaforado aumento del gasto que el Gobierno pretende es un hecho mucho más grave de lo que los medios están en general dispuestos a reconocer. La trampa consiste en reformar la citada ley por medio de una enmienda al proyecto de reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial con el fin de evitar la competencia que la Mesa del Congreso tiene en toda tramitación.

Alega el PSOE que su forma de actuar ha sido empleada en numerosas ocasiones por el PP, pero ha olvidado que, en una de las que lo hizo, los socialistas recurrieron al Tribunal Constitucional y éste les dio la razón. Por otra parte, los motivos por los que un Gobierno con mayoría absoluta recurrió a este anómalo expediente son muy distintos a los de Sánchez. El propósito de aquel Gobierno era escamotear a la opinión pública el debate sobre la reforma propuesta con el fin de aminorar en lo posible el desgaste que podría acarrearle. Moralmente, es desde luego inaceptable, pero dista mucho de ser tan grave como son las motivaciones de Sánchez. Lo que pretende el presidente del Gobierno no es evitar el debate público, sino impedir la regular aplicación de las normas que rigen el proceso legislativo porque de otro modo, con la actual composición del Congreso, no podría conseguir en tiempo y forma lo que pretende.

Nótese bien que hablo de la actual composición del Congreso de los Diputados. Lo que está haciendo Sánchez es tratar de gobernar como si tuviera mayoría sin tenerla. De hecho, si la tuviera, la Mesa del Congreso estaría dominada por él y no tendría ningún problema en tramitar la reforma con la rapidez que necesita para tener aprobados los Presupuestos antes de las elecciones municipales y autonómicas. Es decir, no quiere convocar elecciones, pero desea gobernar como si hubiera ganado las últimas que se celebraron. El problema es que las perdió. Gobernar forzando cuanto sea necesario las normas para hacerlo como si dispusiera de una mayoría que está muy lejos de tener es un atentado contra la democracia.

Pero ¿qué cabe esperar de uno que tiene el cuajo de hacerse doctor copiando el trabajo de los demás y dejándose ayudar por un funcionario que recibió de un superior la orden de hacerlo? No hay que olvidar que el porcentaje de abandonos entre los doctorandos es altísimo (del orden del 85 por ciento). Y es tan alto porque hacer una tesis doctoral que cumpla los requisitos exigidos académicamente es una tarea que exige muchísimo esfuerzo. Sánchez no se arredró ante las dificultades. Buscó un tribunal dispuesto a aprobarle lo que le presentara, copió lo que necesitó y ni siquiera se rebajó a redactar lo poco de original que contiene su texto. Un tipo así no tendrá escrúpulos en saltarse cualquier norma que le dificulte alcanzar sus fines. De modo que es plagiador y fulero, pero ¿cómo no va a ser fulero un plagiador?

Ratones en el desván
Carlos Herrera ABC 21 Septiembre 2018

Hace apenas tres días el Gobierno tocaba a rebato y convocaba a la prensa, al Ibex más complaciente, a un puñado de artistas seguidores y al resto de la clá sin nada que hacer un mediodía, al efecto de celebrar el impulso político que iba a dejar boquiabiertas a varias generaciones de escépticos y descreídos. Cuando lo que apareció fue, en realidad, un ratón, los que estaban mirando a la montaña en la misma sala alquilada al efecto, hubieron de disimular un moderado entusiasmo y celebrar que un puñado de valientes, encabezados por un héroe audaz, propusiera con la mirada fija en la bóveda celeste reformar la Constitución al efecto de dejar de aforar a un diputado si lo sorprenden con dos cervezas en un control de alcoholemia. Tamaña muestra de valentía política está ya, a los tres días, en el desván de los tiestos: se difuminó, se desinfló, se disipó. De vez en vez, cuando alguien abra la puerta del desván para buscar un par de macetas viejas, se dará con la propuesta y se dirá: «¡Mira tú por donde aparece esto!».

Es el gobierno de los fuegos fatuos, de las maniobras bonitas de distracción, del lenguaje insufrible y efímero, de las cortinas de humo contaminante... El gobierno de Sánchez, el que pasa de estar encantado de conocerse acariciándose el mentón recién afeitado ante el espejo del Romy, a amenazar a tres medios de comunicación por publicar las irregularidades de su tesis, esa que inexplicablemente no le ha retirado el chiringuito universitario que lleva el nombre del genio de Iria Flavia. Es el Sánchez que carece absolutamente de escrúpulos para ni siquiera disimular en su intento por evitar el trabajo constitucional de una Cámara parlamentaria por el hecho de no gozar de mayoría en ella.

Es el Sánchez del desahogo. El Sánchez que no tiene reparo en compartir con una partida de cantamañanas el argumento de que una Cámara en la que él no tenga votos suficientes no merece ser consultada. Lógicamente, en esa Cámara no se daría luz verde a la pretensión de gastar y gastar con la que el Gobierno quiere calentar clientelar y electoralmente a su cabaña, consecuencia de lo cual el equipo de parir ardides, quién sabe si el mismo de la penúltima cortina de humo ya arrinconada, ha elaborado el regate en forma de enmienda paralela. Tufo venezolano.

Si esa añagaza toma cuerpo y no sigue la suerte de las acciones autoenmendadas que han caracterizado la ejecutoria de esta banda, estaremos ante algo más que la pillería de un pícaro que fusila hasta el tebeo para ser doctor. No sería más que la maniobra de un Gobierno para atribuirse competencias que no le pertenecen con el fin de aprobar unos presupuestos que le permitirían permanecer en el poder y no convocar elecciones. Lo cual es, por cierto, un craso error, inverso al que comete el PP: a quien le convienen elecciones ya es al PSOE, no a los populares. Cada día que pasa, Sánchez da un paso más a sus abismos. Y aunque se saliese con la suya y gastara el dinero de los demás, el nuestro, nada va a deshacer la tendencia a que cada ratón parido se volatilice en horas. Eso siempre que no le tenga que dimitir algún ministro más –alguna hay ya en boxes– o se compruebe que también copió la redacción del colegio de las niñas. Y atentos a la bicha soltada por Maragall según la cual Batet se habría comprometido en nombre del Gobierno a presionar a la Fiscalía para rebajar el delito de rebelión. Yo, sinceramente, no me lo creo, pero tener socios así conlleva que te difamen y traicionen. Y que tengas que emplear a los publicistas de ratones en desmentidos varios. En fin. Política de desván.

El fin del socialismo democrático
Sus votantes huyen hacia la derecha, salvo en España, donde ya son chavismo
Hermann Tertsch ABC 21 Septiembre 2018

Se hunden los partidos socialistas en Europa. En el este del continente son ya marginales. En los países occidentales en los que han sido el gran partido de continuidad histórica en el siglo XX, luchan en pleno naufragio. En Francia, el partido quedó mortalmente herido en las pasadas presidenciales y vende ya sus sedes incapaz de mantenerlas. En Italia, tras la desaparición del PSI es ahora el PD el que se desliza hacia el sumidero ante el proceso general que se percibe en todo el continente, la polarización que lleva al votante de izquierda a buscar una opción radical izquierdista o una opción de derecha nacional. Alemania asiste a un gran drama con su partido socialista SPD, que parece entrar en definitiva agonía. «Este partido está acabado» sentenciaba ayer el semanario socialdemócrata Spiegel. Su previsión de voto es ya inferior al que tuvo en las elecciones de 1933 que ganó Hitler. Entonces logró el 18%. Y en toda Alemania oriental ya está por detrás el partido derechista de Alternativa por Alemania (AfD). Los votantes socialdemócratas se pasan en masa a ese nuevo partido que hace seis años no existía y hace un año irrumpió en el Bundestag, nada menos que con 94 escaños.

Las iniciativas del SPD explican lo que le pasa a la izquierda democrática desde hace ya tiempo. Mientras los alemanes viven alarmados por los efectos de la inmigración, la subida de alquileres y otras incertidumbres, el SPD en Berlín demanda pornografía feminista en las televisiones públicas para compensar la pornografía machista y con roles clásicos. Mientras sus votantes tradicionales sufren con horror el colapso de servicios, el fin de la tradicional seguridad y la convivencia, el SPD luchaba esta semana por destituir al jefe de los servicios de información interior Hans Georg Maassen, por «derechista». El discurso del SPD se ha convertido en puro izquierdismo de género, multiculturalismo agresivo y radicalismo cultural y activismo antifascista de asamblea universitaria. El excitante está por otros lares. Y cada vez más lejos.

En Austria pasa otro tanto. El jefe del partido, el excanciller Christian Kern, ha tirado los trastos y quiere huir a Bruselas porque su partido ya no es opción de gobierno. Lo motivos son similares. En Austria ni siquiera hay un democristiano como la CDU de Merkel que le dispute la política socialdemócrata. En Austria gobierna un bloque de derecha con una amplia mayoría. Los socialistas andan más preocupados en perseguir y criticar a una militante propia, maestra de escuela, que publica un libro -titulado Kulturkampf, «Lucha de culturas»- que relata lo que sucede en las aulas de los barrios obreros con el terror, intimidación y violencia de adolescentes musulmanes. Y niños condenados a no tener ni educación ni esperanza porque sus maestros solo ejercen de policías y mediadores en la guerra en las aulas. Miembro del SPÖ la autora, la única preocupación del partido era que no se publicara porque «fomenta la xenofobia». Cuando unos partidos declaran que la verdad es racista o fascista y todo ciudadano que se atreve a defenderla y proclamarlo lo es también, el lógica la deserción de sus votantes, al menos de los menos ideologizados. Eso podría pasarle a Pedro Sánchez si le castigaran sus mentiras, sobre su tesis, sobre las elecciones, sobre sus alianzas y sobre sus intenciones. Pero en España la alternativa a la socialdemocracia que han ejercido PP y PSOE no parece ser aun la derecha nacional sino la izquierda chavista de un Frente Popular. O quizás no. Quizás tema Sánchez otra cosa y por eso tiene secuestradas las elecciones que los españoles piden.

Subida de impuestos, bajada de la recaudación
Alejo Vidal-Quadras GCT  21 Septiembre 2018

Un Gobierno inteligente y serio, que pretenda ayudar de verdad a los que más lo necesitan no ha de yugular el impulso que los más preparados, más creativos, más trabajadores y más talentosos pueden dar a la totalidad de sus compatriotas.

¿Cómo calificaríamos a un gobernante que habiéndose propuesto un fin emprendiera acciones para alcanzarlo que consiguiesen resultados contrarios a los perseguidos? Y si además de tal estupidez, las medidas tomadas tuviesen efectos derivados seriamente perjudiciales para el conjunto de la sociedad, entonces sin duda nuestro juicio sobre semejante insensato sería muy severo y deberíamos negarle nuestro voto para siempre. Pues bien, eso es exactamente lo que se dispone a hacer, si Sánchez llega al final de la legislatura, la coalición socialista-comunista-separatista que padecemos con su disparatada idea de incrementar en cuatro puntos el tipo máximo del IRPF para ingresos brutos anuales superiores a 140000 euros. La ministra Calviño, de la que hay que afirmar periódicamente que, como Teruel, existe, tan bajo es su perfil público, ha reconocido paladinamente que ella no es partidaria de este disparate, pero que se lo imponen sus socios bolivarianos. Lo peor de Podemos no es su trasnochado marxismo, sino su oceánica ignorancia sobre cómo funciona una economía de mercado capaz de generar crecimiento y empleo.

La evidencia empírica es elocuente y se podrían citar muchos ejemplos, pero basta uno muy reciente para demostrar que las subidas del impuesto sobre la renta cuando los tipos ya son muy altos suelen desembocar en descensos de la recaudación. En España se apretó esta tuerca fiscal en el año 2012 por última vez y los correspondientes ingresos de Hacienda por este concepto bajaron un 0.2% promedio los siguientes cuatro ejercicios. En 2015 se aflojó algo el dogal y las arcas del Estado vieron crecer al poco tiempo en un 4% anual lo colectado. Los motivos son obvios y cualquier persona sensata lo puede entender menos los dirigentes de Podemos, cuyo objetivo no es mejorar la situación de los españoles más desfavorecidos, que les importan una higa, sino destruir el sistema capitalista para implantar el partido único y vivir ellos como rajás entre la miseria general, véase Venezuela. Cuando los profesionales, autónomos y empresarios de ingresos medio-altos y altos advierten que su elevada productividad no es recompensada adecuadamente reducen su esfuerzo, prescinden de personal, ahorran menos, invierten menos y los que pueden abandonan el país y buscan latitudes donde un Estado despilfarrador no les expolie. Como es lógico, el efecto final es una menor recaudación.

A esta probada circunstancia, se añade otro elemento que el Gobierno aparentemente no está teniendo en cuenta. Se aproxima una desaceleración general del crecimiento y los indicadores que lo predicen, tanto de servicios de estudios solventes en España como de organismos internacionales, indican que nuestro país será de los más afectados. Todo lo que se haga, en consecuencia, que empeore esta sombría tendencia, ha de ser evitado. Es de manual que ante un panorama de estas características, un Gobierno responsable ha de huir a toda costa de hinchar el gasto y procurar rápidamente introducir eficiencia en la Administración para reducirlo. En cuanto a la presión fiscal, lo recomendable es no tocarla o, si es posible, bajarla, para estimular la actividad económica.

Pues bien, nuestro laureado doctor Sánchez va a aplicar una política fiscal de calidad parecida a la de su tesis, lo que redundará en grave daño para la clase media y para el bienestar y las oportunidades de aquellos a los que en teoría dice proteger, que son las capas más modestas de la sociedad. El patológico odio a los ricos de cierta izquierda, que no es otra cosa que la ideologización de la envidia, y que propagan al resto de la ciudadanía como un virus maligno mediante los medios de comunicación afines, ha traído la ruina a mucha gente en muchos lugares y la bibliografía al respecto es abundante. Un Gobierno inteligente y serio, que pretenda ayudar de verdad a los que más lo necesitan no ha de yugular el impulso que los más preparados, más creativos, más trabajadores y más talentosos pueden dar a la totalidad de sus compatriotas. Al revés, lo ha de favorecer de tal manera que cada día haya más ricos, lo que significa automáticamente que un mayor número de personas que no lo son estén en condiciones de mejorar sus vidas.

Borrell busca la independencia de Cataluña
Ramón Pérez-Maura ABC 21 Septiembre 2018

Nada queda de aquel Josep Borrell que arengaba a las masas constitucionalistas en Barcelona, en los albores de los días en que Pedro Sánchez llamaba a su hoy socio, Quim Torra, «el Le Pen español». Ahora Borrell es un político entregado a la misión de ocupar el sillón ministerial a cambio de lo que sea. Por ejemplo de satisfacer a sus socios de Podemos, sumisos a Irán en tantos aspectos. La teocracia iraní busca la independencia del llamado «Estado palestino» y la mejor vía para lograrlo sería conseguir la independencia de Cataluña, un «Estado» que tiene la misma raíz histórica que Palestina: ninguna. Eso conseguiría, como explicó el pasado 13 de septiembre en ABC Ángel Mas -«Palestina, la vía para la independencia de Cataluña»- alejarnos todavía más de Estados Unidos, algo que Podemos desea fervientemente y a lo que Borrell parece encantado de contribuir.

Un ministro de Asuntos Exteriores del Reino de España no puede ser ajeno a ninguna circunstancia de la política internacional, especialmente aquellas que nos afectan directamente. Hace menos de un año, el 6 de noviembre de 2017, en la cena de gala del Palacio Real de Madrid, durante su visita de Estado, el presidente israelí, Reuven Rivlin, manifestó inequívocamente la defensa que hace Israel de la unidad de España. Lo hizo en pleno desafío separatista, para que no hubiese lugar a equívocos. Pero el Gobierno de Israel, en defensa propia, ha establecido también la aplicación de principios de reciprocidad y simetría en sus relaciones exteriores. Es una forma pacífica y legítima de buscar el respeto. Y Borrell lo sabe. Por lo tanto, Borrell sabe que el reconocimiento de la independencia de Palestina llevaría a lo que Israel ya ha anunciado: una reacción simétrica. O lo que es lo mismo, el reconocimiento de Cataluña. Y el ministro de Exteriores del Reino de España está alentando esa opción de la que es perfectamente consciente. Porque si no lo fuera, mejor sería que se dedicase a contar nubes.

Josep Borrell está metiendo a España en un callejón sin salida que él sabe que va a llevar a la ruptura de nuestra unidad. Es el precio de tener el apoyo de Podemos para mantenerse en el poder -a la fuerza ahorcan-.
Diga la verdad, ministro. Y no nos traicione.

Las explicaciones, en el Parlamento
EDITORIAL El Mundo 21 Septiembre 2018

La semana comenzó con el anuncio por sorpresa de una reforma exprés de la Constitución para suprimir los aforamientos. Pedro Sánchez formuló con solemnidad la propuesta en un acto propagandístico bajo el pretexto de los 100 días de Gobierno. Ya dijimos aquí que se trataba de un señuelo para distraer la atención de su tesis, y dijimos también que el truco no funcionaría. Pasan los días y las dudas sobre la autoría y la originalidad del doctorado del presidente del Gobierno -un título habilitante del Estado, no solo un asunto de honor personal-, lejos de despejarse, se agravan con nuevas revelaciones periodísticas, que llegan desde cabeceras distintas.

El propio Sánchez, entrevistado en La Sexta, señaló su «libro generalista» como prueba de la condición pública de su tesis, puesto que esta quedó compendiada en aquel. Lo hizo para negar que hubiese mentido cuando afirmó que estaba disponible. Por tanto, y ciñéndonos a su razonamiento, los vicios que se encuentren en su libro pueden imputarse también a su tesis. La Moncloa ya ha reconocido que en la obra firmada por Pedro Sánchez y Carlos Ocaña se incluyeron, sin entrecomillar ni citar la fuente, cinco de las siete páginas de una conferencia impartida por un diplomático inadvertido. Tal práctica solo puede recibir el nombre de plagio, por mucho que se indigne Adriana Lastra, empeñada en pasar página de un escándalo que perseguirá al presidente hasta que sea capaz de aclararlo. Pablo Iglesias empieza a desmarcarse calificando de «cutre» el plagio de la conferencia y demanda explicaciones. Como lo han hecho Albert Rivera y Pablo Casado. Porque crecen las sospechas de que ese medio millar de palabras no fueron la excepción, sino que delatan un modus operandi que se sirvió de informes ministeriales y otros materiales no publicados, por ello difíciles de rastrear.

Urge que Sánchez comparezca en el Parlamento. Porque las piezas de la versión oficial no encajan. Ni los tiempos de realización -dos escuetos años en los que Sánchez, además, era diputado y profesor-, ni la composición del endogámico tribunal que le concedió la nota cum laude, ni la insólita coautoría de un libro basado en una tesis personal, ni el hecho de que su autor tenga que someterla a un programa antiplagio antes de ofrecerla a la opinión pública, ni la clamorosa distancia entre el 0,96% de coincidencias que detecta Plagscan en boca de Moncloa y el 21% que arroja según el responsable de la propia compañía. Una diferencia debida a que los parámetros de búsqueda son configurables y constan en un informe que Moncloa se niega a facilitar.

Sánchez no puede seguir ocultándose, ni despachando como «ruido» la exigencia de transparencia. Él llegó al poder sobre la premisa de la ejemplaridad blandida para censurar a Rajoy. El Congreso eligió a Sánchez. Allí se funda su legitimidad de origen: allí debe explicarse para no perderla.

Yo soy el presidente del Gobierno
TSEVAN RABTAN El Mundo 21 Septiembre 2018

El gran jurista norteamericano Oliver Wendell Holmes Jr. pronunció en 1897 una disertación profunda y perturbadora titulada El camino de la ley, en la que afirmó: "si buscáis conocer la ley, tenéis que verla con los ojos del malvado, el que sólo se preocupa por predecir las consecuencias que para él tiene su incumplimiento, y no con los del buen ciudadano que busca en las prescripciones de su conciencia las razones para su comportamiento, dentro o fuera de la ley". Para Holmes, la justicia es profecía.

Sus ideas, malinterpretadas -en parte, por culpa de su autor-, inspiraron a los realistas norteamericanos, esos adolescentes hormonados con libro de Nietzsche en el bolsillo, inconscientes del peligro del ácido en las instituciones. La ley es una fórmula para la promoción y mantenimiento de la paz social, no un algoritmo para predicciones arbitrarias. Odiamos al tramposo, al aprovechado, al que quiere cambiar las reglas en mitad del partido -salvo en conflictos tribales, cuando el tramposo hace trampas al enemigo-. De hecho, no hay tramposo con éxito que presuma de engañar a los suyos y muchos han triunfado anunciándose como reformadores.

El actual Gobierno del PSOE nos dijo que expulsar al PP era una operación profiláctica. Ellos no iban a colonizar las instituciones, a mediatizar el proceso político, a abusar de medidas excepcionales. Iban a ser serios y preocuparse, antes que nada, por el bienestar de los españoles, a los que devolverían la voz, tras una ominosa época de secuestro por banda organizada. Sólo tres meses más tarde, bate récords: dos ministros cesados en forma de dimisión; un uso masivo de decretos-leyes, espejos deformantes de una Constitución inventada, que permite reformas truchas del Código civil y traviste, de una forma tan grosera que avergonzaría a un timador compulsivo, la urgente y extraordinaria necesidad; una constante rectificación enmarcada en un mal publirreportaje protagonizado por tipos que pedalean sin rumbo, chocando entre sí; constantes ocurrencias, incluso sobre los asuntos más graves y necesitados de reposo, ya sea una reforma constitucional parida para tapar los problemas del presidente con su expediente académico, ya sea el regalo de mensajes ambiguos -¡no queda otra!- a los secesionistas sobre naciones y situaciones carcelarias.

Este es el contexto. Supervivencia filibustera mientras se examinan las entrañas de las encuestas. Sonrisas y caricias a los que quieren acabar con España, mientras se demoniza a tus socios de 155. Un Gobierno que cada día explora hasta dónde aguantan las costuras del Estado. Los síntomas son, a estas alturas, indiscutibles. Cuando Unidos Podemos deslizó que se podía reformar por Real Decreto-Ley la Ley Orgánica de Estabilidad Presupuestaria para evitar la engorrosa mayoría absoluta del Partido Popular en el Senado, los socialistas se pusieron dignos a la vez que diseñaban la triquiñuela: aprovechar una ley orgánica en trámite para presentar, el último día del plazo fijado por la Mesa del Congreso, una enmienda que pretende modificar otra ley orgánica completamente diferente.

A partir de 2011, el Tribunal Constitucional limitó la introducción, en medio del proceso legislativo, de enmiendas sobre materias incongruentes con la proposición o proyecto de ley que se estaba tramitando. Superado el trámite de enmienda a la totalidad o de toma en consideración, queda prohibido introducir enmiendas no conectadas materialmente porque esto supone para los parlamentarios -al privarlos de participar en el debate y enmienda- una limitación al ejercicio pleno de sus facultades, lo que afecta al derecho de los ciudadanos a participar en los asuntos públicos a través de sus representantes. En consecuencia, puede verse alterado sustancialmente el proceso de formación de voluntad de las cámaras.

Esa conexión material no es "una genérica correlación (...) entre la enmienda y el texto enmendado" o una inclusión en el "mismo sector material", sino que ha de versar "sobre el mismo objeto que el del texto enmendado", lo que da lugar a "una relación de homogeneidad", de congruencia, que no de identidad, entre enmienda y texto enmendado. En el caso de "normas de contenido heterogéneo", la conexión puede ser más laxa: la materia de la ley viene dada por el concreto texto presentado, lo que permite admitir homogeneidad por razones funcionales.

El juicio sobre la concurrencia -sin perjuicio de su control ulterior- corresponde al órgano reglamentario, que goza de un "amplio margen de valoración", aunque siempre ha de ser motivado, de forma que "sólo cuando sea evidente y manifiesto que no existe tal conexión deberá rechazarse la enmienda".

Aunque hay quien sostiene que esta doctrina constitucional se limita al Senado, al que se aplicó inicialmente, lo cierto es que, de la lectura de las sentencias de estos últimos años, se deduce nítidamente que se extiende a ambas cámaras. Más aún, la sentencia del TC 155/2017, de 21 de diciembre de 2017, referida a enmiendas introducidas en el Congreso, expresamente señala, como órgano competente para recibir denuncias sobre la inexistencia de tal conexión, a la Mesa del Congreso, por aplicación del art. 31.2 de su Reglamento.

Por tanto, claro que es posible (aunque sea poco recomendable) introducir enmiendas en una ley orgánica en tramitación que supongan la reforma de otra ley orgánica, pero siempre que exista esa conexión mínima, esa homogeneidad. ¿Qué ha hecho el PSOE para justificarla? Afirmar que la enmienda es precisa para que "puedan seguir desarrollándose, en el ámbito presupuestario", las previsiones de la ley. La justificación alcanza, como vemos, la bajura de la extraordinaria y urgente necesidad del Real Decreto-Ley que exhumará los restos de Franco. La ley utilizada se refiere al poder judicial, concretamente, a la formación de los jueces y magistrados sobre violencia de género (no es, por tanto, ni siquiera una norma de contenido heterogéneo). La enmienda se refiere al procedimiento de aprobación de los objetivos de gasto del Gobierno. Es decir, a una materia procedimental y presupuestaria. Ni versa sobre la materia del texto original, ni comparte sector material. Más aún, no se puede aducir -aunque sea un argumento inválido- que la norma que se apruebe no podrá aplicarse por problemas presupuestarios: la Ley de Estabilidad Presupuestaria sólo fija el procedimiento, no fija el resultado de las votaciones, que es siempre coyuntural. Además, es obvio que se trata de un fraude de ley. No sólo hay confesión de parte, sino que ¡se está tramitando simultáneamente una ley orgánica con contenido exacto tomada en consideración por el pleno del Congreso el pasado miércoles!

Lo que el PSOE pretende es saltarse un órgano, la Mesa del Congreso, definido y regulado en el Reglamento del Congreso y, además, obviar flagrantemente la doctrina del Constitucional, utilizando una conexión puramente política e instrumental: que puedas o no contar con fondos -para desarrollar una política- por tener o no las mayorías que permiten librar esos fondos. Y lo hace sabiendo que su control judicial puede tardar años. Al principio del artículo citaba a Oliver Wendell Holmes Jr. Fui injusto con él. Es cierto que ese conocido artículo inspiró el desarrollo de un pragmatismo peligroso en sus peores versiones, pero también lo es que, en ese mismo artículo, cuenta: "Para el incompetente a veces es cierto (...) que un interés en las ideas generales significa una falta de conocimiento particular. Recuerdo en mis días del ejército haber leído sobre un joven que, examinado para el primer grado y al que se planteó una pregunta acerca del entrenamiento de un escuadrón, contestó que él nunca había considerado las evoluciones de menos de 10.000 hombres. Pero dejemos en paz al débil y al demente".

Nosotros no podemos ignorar quién dirige el país. No podemos ignorar sus debilidades ni minusvalorar las locuras que pueda llegar a cometer. Por eso hay que avisar sobre su ausencia de escrúpulos. Porque nos muestran un patrón.

Tsevan Rabtan es autor de Atlas del bien y del mal (GeoPlaneta, 2018).

El fraude legislativo de Sánchez
Ignacio del Río REP 21 Septiembre 2018

El Gobierno del Presidente accidental Sánchez va camino de que la referencia de su paso por la historia política de España se sintetice bajo el título “El Gobierno de los fraudes legislativos”.

Con 84 diputados y un magma de grupos parlamentarios que mantienen entre ellos las mismas diferencias que tenían 24 horas antes de la moción censura -que eran abismales- indudablemente no es capaz de culminar proyectos que están sujetos al procedimiento legislativo. Ochenta y cuatro diputados y el magma disperso que le sostiene en la Carrera de San Jerónimo, exigen mucha gestión política que permita encontrar los máximos denominadores comunes para lograr el éxito en las votaciones de las Cámaras legislativas.

Con esa exigua minoría, los puestos más importantes de su gabinete deberían ser el Ministro de Relaciones con las Cortes y el Portavoz de su grupo parlamentario. Pero Sánchez en vez de pactar previamente objetivos legislativos, se ha convertido en un lanzador de iniciativas boomerang. Sin encomendarse a nadie, pleno de soberbia, como si tuviera los 202 diputados que tuvo en su día Felipe González, lanza una idea como si la política fuera el arte de birlibirloque o una sesión de magia que saca conejos de la chistera que, inmediatamente, desaparecen del escenario.

Sumido en la comunicación que es su única realidad, ha convertido la política gubernamental en una sucesión de banners que se proyectan a los ciudadanos. Recuerden las maniobras orquestales en la oscuridad con las que La Moncloa nos ameniza.

Empezamos con los inmigrantes del Aquarius, hoy diluidos entre las pateras y cayucos que llegan a las costas de Andalucía. Seguimos con el desahucio de Franco del Valle de los Caídos, a quien parece que no alcanza la protección para la residencia habitual, que hemos incorporado de la jurisprudencia de la UE en las ejecuciones hipotecarias. Y lleva 40 años sin cambiar de residencia. Vinculado al Valle de los Caídos -quizás alguno piensa convertir la tumba de Franco y las inmatriculaciones en un pack de negociación/presión a la Iglesia- están las inmatriculaciones de la Catedral Mezquita de Córdoba y la Seo Urgel que se han agitado a modo de las desamortizaciones de Mendizábal y Madoz. Un remake político que ya se movió hace tres años y que ahora se repone en una versión B ignorante, inconsistente e innecesaria.

En cuarto lugar, llegamos a la subida del impuesto sobre la Renta con el que la ministra Montero -empeñada en hacer simpático a su predecesor Montoro- quiere conseguir los objetivos que puso en práctica en Andalucía, donde era consejera de Hacienda: subida de todos los impuestos, impago a proveedores del sector de hospitales concertados hasta asfixiarlos con el fin de imponerles la negociación de un nuevo concierto a la baja y resultado final para los andaluces de igual paro, igual divergencia con las CCAA más dinámicas y retraso en los indicadores fundamentales de la UE que evalúan las regiones.

Andalucía y Cataluña tienen un característica común: son las Comunidades con el tipo marginal de IRPF más alto, junto con Extremadura y la Comunidad Valenciana. Y a su vez entre ellas hay otros dos puntos de convergencia. Andalucía y Extremadura están en el furgón de cola de las Comunidades en PIB per cápita. Y Cataluña y Valencia lideran las Comunidades con mayor endeudamiento.

Montero, ahora desde el Ministerio de Hacienda, es constante en su dedicación política. Subir los impuestos para situarnos en la cola de Europa en cuanto a desarrollo y en el top en deuda pública y déficit excesivo.

Dada su trayectoria exitosa en Andalucía hay que reconocerle una gran preparación en la materia, aunque ya no habla de la deuda histórica que era la causa de que no le cuadrasen las cuentas.

Y para el remate, la pretensión de modificar la Ley de Estabilidad. El artículo 106 de la Ley dice que si el Congreso de los Diputados o el Senado rechazan los objetivos, el Gobierno, en el plazo máximo de un mes, remitirá el Gobierno un nuevo acuerdo que se someterá al mismo procedimiento. Por tanto, el Senado tiene reconocido el veto dentro del bloque orgánico de distribución de competencias en la Constitución.

Y esta Ley proclama los principios de transparencia, responsabilidad y lealtad constitucional que ahora se pretenden violar en contra de la jurisprudencia del Tribunal Constitucional que reiteradamente ha rechazado las adulteraciones del procedimiento legislativo.

Sánchez ha hecho suya una nueva versión de la frase de Marx, Groucho: Estos son mis principios y si no me convienen tengo otros.

El separatismo vasco, a recoger las nueces del golpe en Cataluña
EDITORIAL Libertad Digital 21 Septiembre 2018

El presidente de la Comunidad Autónoma Vasca, Íñigo Urkullu, ha aprovechado el debate sobre política general del Parlamento de su región para avanzar en el proyecto secesionista de su partido, el PNV. Así, Urkullu ha exigido un nuevo estatuto que tenga rango "cuasiconstitucional" y posibilite una relación con el Estado basada en la "bilateralidad" y el "pacto".

En primer lugar, es necesario señalar que esa relación de bilateralidad ya opera en cuestiones de gran trascendencia. Sin ir más lejos, el controvertido y tremendamente injusto concierto es una suerte acuerdo bilateral al margen del régimen que rige para las demás CCAA, que resultan con ello gravemente perjudicadas.

Las exigencias de Urkullu al doctor Sánchez, cada vez más débil a causa de los escándalos sin cuento que le salpican, son la consecuencia previsible de cómo se está gestionando el desafío planteado por los colegas catalanes de Urkullu. La pinza de separatistas vascos y catalanes mete más presión a un Gobierno impresentable, con un presidente dispuesto a todo para mantenerse en el poder.

Urkullu es consciente de esta realidad y, con el oportunismo propio del nacionalismo felón, está tratando de obtener nuevas concesiones de un Ejecutivo capaz de cualquier fechoría con tal de seguir gobernando a unos españoles a los que, desde una ridícula minoría que ni siquiera llega a los 90 diputados, se niega el primordial ejercicio del derecho al voto.

Sánchez cada vez se parece más al infame Zapatero; al punto de que se diría está siguiendo un plan para completar la rendición de España a los separatistas vascos y catalanes pergeñada por el indigno expresidente socialista.

Adoctrinar en Cataluña
José García Domínguez Libertad Digital 21 Septiembre 2018

La fantasía de que el problema catalán tiene solución solo es eso, una fantasía. El problema catalán no tiene solución. O, al menos, no la tendrá ni en esta ni tampoco en el transcurso de la próxima generación. En cualquiera de los casos, los que ahora estamos vivos nunca la llegaremos a ver. De ahí que proceda no depositar excesivas esperanzas en el sistema educativo como potencial instrumento corrector de las tendencias sociales profundas que alimentan el separatismo. Y ello porque en Cataluña el separatismo se aprende en la escuela, sí, pero no se interioriza en la escuela. Los maestros-predicadores y los manuales escolares militantes y sesgados, sin duda, ayudan a crear futurosfanáticos. Y hay que combatirlos, a los unos y a los otros, con la Ley en la mano. Hasta ahí la obviedad. Pero conviene no caer en ingenuidades voluntaristas a ese respecto. Porque sin todos esos maestros-predicadores y sus manuales militantes, el separatismo catalán existiría igual y tendría la misma fuerza que tiene. Donde el separatismo se inculca de verdad es entre las cuatro paredes del hogar familiar, no en los pupitres de escuelas e institutos. Es algo que pasa de abuelos a padres y de padres a hijos. Por eso es tan fuerte, porque se mama desde la cuna en el círculo más íntimo y privado. Y por eso mismo no tiene solución. Como los apellidos y como el código genético, las lealtades nacionales se transmiten en familia, de generación en generación.

A ese respecto, lo único que hacen las escuelas controladas por el nacionalismo obligatorio e institucionalizado es reforzar tendencias que ya fueron inoculadas con anterioridad al inicio de su apostolado evangelizador. He ahí, por cierto, la explicación sociológica última al hecho tan desconcertante para los líderes separatistas de que los catalanes de lengua materna castellana pero educados en escuelas nacionalistas, y prácticamente en su totalidad, se manifiesten de forma activa contrarios al proyecto de ruptura con España. Los castellanos, como ellos dicen, hemos resultado inmunes en masa al virus pese a haber estado expuestos a él durante, al menos, toda nuestra infancia y primera juventud. Y la culpa de que hagamos lo que hacemos y de que seamos como somos la tienen nuestros padres, muchos de ellos muertos ya. Pero que el adoctrinamiento institucional resulte felizmente ineficaz en la mitad de los casos no implica que deje de ser inadmisible en la totalidad de ellos. Combatir eso, en teoría, debería ser la misión prioritaria de la llamada Alta Inspección del Estado, quizá el organismo de nombre más rimbombante y operatividad más limitada entre todos los que integran la Administración española.

Que la Alta Inspección nada inspecciona es sarcasmo por todos sabido desde hace cerca ya de medio siglo. Y la razón de su definitiva impotencia nos remite a uno de los fallos estructurales más graves que lastran la operatividad del Estado autonómico. Me refiero a la clamorosa ausencia en el modelo descentralización español de instrumentos a disposición del poder central para controlar de forma directa, sin intermediarios, la efectiva aplicación de las normas de aplicación general en todos los rincones del territorio. Aquí, a diferencia de los Estados federales y por asombroso que parezca, eso no existe. Por eso la Alta Inspección es poco más que un chiste a ojos del consejero de Educación de turno en Cataluña (pero no solo en Cataluña). Pues sépase que ese ente administrativo carece de poder real alguno para imponer autoridad ninguna a las Comunidades Autónomas. Poder ninguno. Autoridad ninguna. Eficacia ninguna. Informes todos. ¿ hay que cambiar los libros de texto en Cataluña? Sí, claro. Pero antes habría que cambiar el torpe redactado de la Constitución que nos ha llevado a que ese disparatado descontrol sea posible.

Cambio de la constitución o entretener a los tontos e idiotas
Antonio García Fuentes PD 21 Septiembre 2018

Cambio Constitución y 250.000 “aforados”

Cómo no saben ya que hacer, y “no quieren imitar al diablo matando moscas con el rabo”; no sabiendo o queriendo gobernar buscando las soluciones que necesita España y los españoles, se inventan “gamusinos políticos”, para entretener a los tontos e idiotas, que son muy abundantes en “Hispania” y de paso, llenar de incontenidos, esos cada vez más deleznables desinformativos, con los que quieren entretener y de paso justificar lo injustificable.

Así "el mago Pedro Sánchez”, el que astutamente ha sabido “subir y sentarse en el ansiado sillón de la Moncloa” y con ello asegurarse, para él y toda su familia, paga principesca y un montón de prebendas y sinecuras, que le pagaremos los españoles mientras él viva, a su viuda si él muere, y sus hijos menores si también les pilla la marcha del prócer”; para justificarse de su inutilidad como gobernante, “se saca del hipotético sombrero monclovil”, una enorme trola como la que nos vienen preconizando todos los medios serviles al que manda y desde que se le ocurrió la infeliz idea al tal”.

Idea que no es otra, que la de “quitar aforamientos a casi todos esos doscientos cincuenta mil prebendistas y aforados que mantenemos en esta España, siempre inundada de privilegiados, sojuzgados, mantenidos y siervos de un Estado, siempre injusto, como lo ha sido siempre España, puesto que lo de hoy no es nuevo.

Por si alguno lo ignora, creo que tenemos una Constitución que nos equipara a todos los españoles, “como iguales e iguales ante las leyes”; cosa que es mentira por cuanto si así, fuera, desde “el rey para abajo, todos tendríamos que responder ante el juez y las leyes igualitarias que nos dicen”; por tanto lo que vocea este “nuevo mago monclovil”, es una soberana mentira más, de las muchas que nos hacen padecer.

¿Por qué? Ya lo ha dicho él, “con la mayor cara dura del mundo”; puesto que para optar a esa reforma (que tampoco arreglaría totalmente el abuso de poder optar a tribunales especiales) tiene que contar, imprescindiblemente con los votos del denominado “Partido Popular o PP”; y como éste cuenta entre sus numerosísimos prebendistas actuales, “varios ejércitos de aforados” y también por machacar como es costumbre “en Iberia”, al enemigo o contrario en ideas, se los negará con seguridad, puesto que… “hacer lo que hizo Guzmán el Bueno… eso sólo lo hacen los guzmanes con un par de cojoness y de esos no hay gran cosa en la España de siempre”.

Pero es claro o está más claro que, “las mínimas pagas de millones de pensionistas españoles”; mientras, se producen entrevistas, declaraciones, posturas de circunstancias y sobre todo, entretenimiento de las masas de “pobrísimos españoles”, a los que se les sigue echando o mejor dicho, inundando”, de los ya más de “mil espectáculos deportivos, con medallas y trofeos ganados aquí o allí” y mientras, vengan días y vengan ollas, para que los ejércitos de vividores que mantenemos en España, vivan como la mejor clase hispana y como si produjeran algo más que los problemas que nos han creado, mantienen e incrementan, para que cada vez paguemos más.
¡¡Y viva España que es riquísima para mantener tanto parásito!!
Y como postre, abran y vean con suma atención el video que adjunto; para que vean, “esa españa oculta y que cada vez es más grande”.
***
CRUDA REALIDAD DICHA POR UN MÉDICO DE AMBULATORIO:

Antonio García Fuentes
(Escritor y filósofo)
www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más) y
http://www.bubok.es/autores/GarciaFuentes

PSOE: cada vez más ‘indepe’ y menos español

OKDIARIO 21 Septiembre 2018

Si Pedro Sánchez y algunos de sus líderes autonómicos siguen perseverando en la connivencia con los independentistas, al PSOE se le acabará borrando la letra ‘E’ de sus siglas. La formación con sede nacional en la madrileña calle Ferraz cada vez es menos española y más ‘indepe’. A las cesiones del presidente del Gobierno para con los separatistas vascos y catalanes, se une desde hace tiempo un comportamiento de absoluto colaboracionismo por parte de los dirigentes socialistas en comunidades como Cataluña, Valencia, Navarra, País Vasco o Baleares. Este mismo jueves, el PSOE en el Ayuntamiento de Valencia ha votado en contra de que las actas municipales se redacten también en español. La formación que controla Ximo Puig desde las altas instancias autonómicas contribuye así a la dictadura lingüística que, como un remedo de los golpistas catalanes, trata de imponer Compromís tanto en la capital valenciana como en la comunidad autónoma.

No obstante, este particular es sólo un ejemplo. La pandemia de apoyos socialistas a los enemigos de España se ha extendido también a la Comunidad Foral de Navarra, donde el PSOE se ha unido a la independentista Uxue Barcos para abrir la senda hacia la anexión con el País Vasco. Al tiempo que esta bola de nieve política no hace más que crecer y amenaza la Constitución y el Estado de Derecho en varias regiones, Pedro Sánchez se mantiene impertérrito y en silencio. Mientras la unidad de España se resquebraja en los reinos de taifas socialistas, parece que el único problema de nuestro país es la exhumación del dictador Francisco Franco del Valle de los Caídos. En realidad, una mera cortina de humo que, sin embargo, no puede ocultar la ineficiencia gestora del Partido Socialista y su manifiesta voluntad de pactar con quien sea necesario para mantenerse en el poder, ya sea a nivel nacional o regional.

El comportamiento anómalo del PSOE en Navarra viene de lejos. Cuando 60 abertzales agredieron salvajemente a dos guardias civiles y a sus respectivas parejas en Alsasua, los representantes del PSN-PSOE firmaron una declaración en contra de “la presencia de la Guardia Civil” en la localidad. Desde entonces hasta hora, han sido numerosos los guiños socialistas a separatistas y proetarras tanto en esa región como en otras donde el independentismo les permite tener protagonismo político. Pedir un liderazgo fuerte a nivel nacional que frene esta deriva resulta una entelequia si tenemos en cuenta que el secretario general del partido es Pedro Sánchez. Lo peor es que semejante comportamiento no sólo pone en peligro la pervivencia de la formación del puño y la rosa, sino también daña gravemente la estabilidad y el futuro de España.

Después de la tormenta viene la calma
Carta de agradecimiento de José Manuel Opazo a su equipo

José Manuel Opazo Libertad Digital 21 Septiembre 2018

Desde esa calma quiero agradecer de corazón y desde el alma a todos los "duendes", como alguien les llamó, que hicieron posible el éxito de la manifestación que tuvo lugar el pasado 9 de septiembre en Barcelona contra los enemigos de España.

Contra todo pronóstico, fuimos capaces de hacer lo que para muchos era impensable: convertir nuestras sensaciones y nuestros deseos de unidad en una marcha multitudinaria por el corazón de Barcelona. No había gesto más acertado que atravesar la emblemática plaza de España para que nuestro caminar hiciera más fuerte nuestra petición de unidad.

Empezamos 6 semanas antes de la manifestación en un hotel de la capital catalana. Simplemente éramos una multitud que tenía hasta dificultades para entenderse por la diferencia de idiomas. Pero mes y medio después, logramos lo que a priori parecía imposible: que esa multitud se transformara en grupos, y esos grupos finalmente en un equipo unido y fuerte.

Todos y cada uno de los días que transcurrimos juntos fueron especiales, pero la última semana sucedió algo impactante, algo que personalmente nunca había visto: personas que ni siquiera se conocían se ponían a disposición unos de otros sin casi apenas roce. Mi más sincero respeto y admiración.

Fue difícil desde inicio. Se fabricaron lonas en tiempo récord. Se redactaron textos a primeras horas de la madrugada casi sin dormir. Se colgaron lonas en puentes y después el espacio se transformaba en una fiesta. Se repartieron panfletos y caramelos en días festivos y verano (renunciando al descanso ansiado por todos durante el invierno). Muchos acudieron a reuniones convocadas con poco tiempo. Y un sinfín de gestos que no puedo detallar porque entonces esta carta sería eterna.

Nunca podré olvidar estas 6 semanas de infarto por vuestra calidad humana, valentía y desinterés. Gracias a vosotros no tengo dudas: España no está perdida y le daremos la vuelta a esta sinrazón.

Todavía queda mucho por hacer, pero vosotros, querido equipo, habéis hecho una de las partes más importantes: dar inicio a esta lucha sin miedo y sin complejos. Vuestro hacer es un compromiso de lealtad con España que no terminará en saco roto. Yo, personalmente, he tenido el honor de estar al frente de este equipo (que arriba menciono). Y ahora tomo mi obligación y continuaré por el camino que os prometi. Esto es solo el inicio y no pienso parar.

Os habéis ganado el respeto de todos y habéis llevado a buen puerto la primera etapa de esta larga lucha, que tendrá su segunda parte dentro de poco. Nadie os podrá reprochar nada y yo no os puedo pedir más lo que habéis dado.

El camino continúa y quien quiera seguir tiene un sitio en el equipo. Aquel que no pueda o no quiera, tiene un sitio en mi corazón y seguramente en la historia también.

Se despide de vosotros, un ciudadano más que tuvo el honor de guiar este equipo.
Gracias.
******************* Sección "bilingüe" ***********************
El día del pacifismo separatista
Cristina Losada Libertad Digital 21 Septiembre 2018

He leído que esta tarde, cuando aún esté escribiendo estas líneas, las organizaciones separatistas catalanas van a destrozar de nuevo unos cuantos coches de la Guardia Civil. Lo harán simbólicamente, como todo. Lo harán para celebrar, ¡celebrar!, que hace un año cercaron a una comitiva judicial y trataron de amedrentar a sus componentes. Lo harán en compañía del presidente de la Generalitat y el presidente del Parlamento autonómico, encantados de sumarse a la pacífica celebración de la violencia. Y lo harán bajo el lema Estuvimos y volveríamos a estar, que lleva un bonito condicional que muestra, de paso, dónde no están. Por ejemplo, no están asediando la cárcel de Lledoners (Barcelona), donde residen ahora mismo los promotores de los infames sucesos del 20 de septiembre de 2017, señores Sànchez y Cuixart.

Anoche vi en la nueva RTVE a un miembro de la ANC, entidad que convocó a la gente al asedio del 20-S, hablando de aquel día. Todo había sido, dijo Adrià Alsina sin mover una ceja, una provocación del Estado. El Estado envió a la Guardia Civil a la Consejería de Economía de la Generalitat con un artero plan para provocar a los mansos y sosegados independentistas. La Guardia Civil dejó adrede los coches abiertos y con armas dentro para que la provocación condujera a sabe Dios qué violencias inenarrables. Aun así, como los separatistas son tan buena gente, mantuvieron en todo momento un pasillo abierto para que la comitiva judicial pudiera salir con toda tranquilidad del edificio. Si no salieron, dijo, fue porque no quisieron. Claro, claro: al mediodía es de noche. Lo que no quisieron ni la letrada del juzgado ni los agentes que la acompañaban, lógicamente, fue tener que hacer frente, con consecuencias probablemente desastrosas, a un intento de linchamiento por parte de una multitud enfervorizada y fanatizada de unas sesenta mil personas que se entretenía destrozando los coches en los que habían llegado.

El larguirucho portavoz dijo también –no es cita literal, estoy mejorando sus palabras– que en cualquier otro país esa situación hubiera desencadenado enfrentamientos, pero que, en cambio, en Cataluña todo transcurrió de manera tan pacífica que la gente, al final, se fue a casa. A casa. ¡Es el ADN! Son los genes superiores. Después de sitiar durante cerca de diecinueve horas a un Grupo de Policía Judicial de la Guardia Civil; después de impedir que los agentes introdujeran a los detenidos que debían estar presentes en el registro; después de lanzar un sinfín de objetos contra los guardias; después de rodear y destrozar sus vehículos; y después de calentarse con las arengas y los "No pasarán" de Sànchez y Cuixart subidos a los coches vandalizados, sólo los independentistas catalanes demuestran su innato pacifismo volviendo ordenadamente a casa para ver si salen en las imágenes que está dando de su gran asedio pacífico la TV3 entre elogios de los tertulianos a su civismo.

Estos independentistas catalanes están tan creídos de su superioridad moral respecto de los demás mortales y, en concreto, de su genético e incomparable pacifismo, que si un día, que esperemos no llegue, destrozaran las casas de sus vecinos españolistas lo harían con una sonrisa y en plan de fiesta. Lo harían, claro está, pacíficamente. Igual que destruyeron pacíficamente los coches de la Guardia Civil. Porque todo lo hacen sin romper un plato. Es decir, meten el plato entre trapos estrellados para aplastarlo sin que se oiga ni un chasquido. Aunque se oiga. Lo que cuenta es el talante con el que rompen, se trate de coches o del orden constitucional, las leyes, los derechos y la libertad. Es el talante pacífico y democrático con el que rompen un país. Y eso es también lo que cuentan.

Todo eso que cuentan, todo ese autobombo con su extraordinario y genético pacifismo, se suele pensar que tiene por objeto ganar la batalla del relato: aparecer como buenos buenísimos frente al malvado Estado representado por las porras de los guardias golpeando a inocentes ancianos que sólo querían dar su opinión. Y no voy a decir que no pretendan eso con sus cuentos y sus estrategias. Pero pretenden otra cosa que les importa mucho: no pagar por nada. Sus mentiras sobre el carácter de sus abusos, atropellos, intimidaciones y acosos son la preparación de la salida de emergencia. Como los procesados, sus héroes, cuando cantaban ante los jueces que no, que nada de lo que habían hecho iba en serio. Lo que más quieren, más aún que la independencia, es no pagar los platos rotos. De ahí que las dos grandes gestas históricas que celebra el nacionalismo catalán, a las que ahora añadirá la del otoño de 2017, sean derrotas.

El Congreso no es el Parlament
 larazon 21 Septiembre 2018

El hecho de que a una ley orgánica sobre violencia de género se le haya incorporado, a modo de «alien», una enmienda que arrebata al Senado su derecho a fiscalizar el cumplimiento de la Ley de Estabilidad Presupuestaria, es, en el mejor de los casos, tan insólito en la práctica parlamentaria española que, al menos, merecería aguardar al dictamen de los letrados de la Cámara sobre la legalidad o no del procedimiento. Sin embargo, y bajo el peregrino argumento de que no hace falta esperar un informe que, según afirman, les va a dar la razón –igual podrían aducir los socialistas que ya no hay que celebrar elecciones porque las van a ganar ellos– la mesa de la Comisión de Justicia del Congreso, con mayoría del PSOE y ERC, ha decidido dar luz verde a la tramitación de la enmienda, que pretenden llevar sin mayor obstáculo al pleno del Congreso.

Desafortunadamente, ya hemos vivido en el Parlamento autónomo de Cataluña actitudes antidemocráticas de este jaez, con la mayoría separatista pasando por encima de la letra y el espíritu del reglamento y con las consecuencias sabidas. Si de ERC no cabía esperar otra cosa, al fin y al cabo ellos están en el Congreso con un programa político ajeno a los intereses del conjunto de la nación, la actitud de los socialistas supone la asunción paladina de que es válido retorcer los procedimientos legislativos para, en este caso, sortear el resultado de las urnas.

Tanto el Partido Popular como Ciudadanos han decidido elevar el asunto a la Mesa de la Cámara, que preside Ana Pastor, y que debería bloquear esa maniobra filibustera, que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, denomina «argucia», impidiendo la tramitación de la enmienda, al menos, mientras no se haya sustanciado la consulta a los servicios jurídicos de la Cámara. Porque, pese a las protestas sobreactuadas de la la presidenta de la Comisión de Justicia, la socialista Isabel Rodríguez, ni hay «soberanía» alguna que reconocer a las comisiones parlamentarias, que dimanan del Congreso en su conjunto, ni el debate versa sobre los derechos de los diputados, sino sobre el intento espurio de soslayar una mayoría por procedimientos que el Tribunal Constitucional considera ilegales, doctrina sustentada en media docena de sentencias.

La actitud del PSOE, que amenaza con reprobar a la presidenta de la Cámara si no se salen con la suya, merece una preocupada reflexión. Es la primera vez que el partido que representaba a la socialdemocracia española, en línea con la izquierda democrática europea, se salta abiertamente las instituciones, retorciendo el reglamento del Congreso, empujado por unas urgencias de naturaleza interna. Si el Gobierno actual quiere modificar la Ley de Estabilidad Presupuestaria para retirar al Senado sus facultades en la tramitación y aprobación del techo de gasto, está en su derecho. Pero, dada la aritmética parlamentaria, la misma que obligó al anterior Ejecutivo popular a negociar un acuerdo para aprobar los Presupuesto Generales del Estado, el camino legítimo era respetar los trámites reglamentarios, una vez que la oposición había rechazado la vía de urgencia. No ha sido así y, ahora, los ciudadanos asisten atónitos a unas prácticas de reminiscencias chavistas, justificadas en la presunta «anomalía», Pablo Iglesias dixit, de unos resultados electorales que otorgaron mayoría absoluta al Partido Popular en el Senado.

Todo en la gestión del actual Gobierno de Pedro Sánchez denota una indefinible sensación de provisonalidad que lleva a este tipo de actuaciones, alejadas de cualquier sentido de la responsabilidad política. Como si los Presupuestos del Estado no fueran ya el elemento primordial de gestión de los intereses generales de los españoles, sino un mero instrumento para la propaganda y el clientelismo.

La escuela secuestrada
Antonio Robles Libertad Digital 21 Septiembre 2018

No hay peor ciego que el que no quiere ver, dice el refrán. Hay uno peor, el que no quiere ver porque prefiere la ideología a la ciencia. Sobre todo, si es ministra de Educación.

No es una tara específica de Isabel Celaá, es el comportamiento felón de todos los ministros que en España han sido desde la Transición. Aunque sean más sangrantes los últimos por acumulación de pruebas. Especialmente Íñigo Méndez de Vigo, que, en plena aplicación del 155, y siendo, además de ministro, conseller d’Educació, es decir, teniendo en sus manos la dirección de las escuelas de Cataluña, dejó olvidado en el cajón de su ministerio el "Informe de la Alta Inspección de Educación del Estado sobre adoctrinamiento escolar" sin mover un solo dedo por corregir las manipulaciones en sus libros de texto. Y en nada. Me ciscaría en él hasta desdibujarle esa sonrisa de autosuficiencia cínica que delata su falta absoluta de vergüenza, pero me conformo con que Pablo Casado destituya a ese farsante como presidente de la Comisión de Educación del PP en el Congreso.

A la dejación de Méndez de Vigo se añade la felonía de la actual ministra de Educación, Isabel Celaá, que se niega a publicar dicho informe sobre adoctrinamiento "por falta de rigor". Antepone su ideología a la defensa del Estado y olvida la función primera de la escuela: defender los valores de igualdad, libertad, justicia y ciudadanía, que tienen su origen en una escuela ilustrada, y no en madrazas donde nos roban lo más sagrado, la libertad de pensar con criterio. El rictus de inquisidora con que se ha negado a entregar el informe delata la pleitesía que debe a los golpistas. Nada extraño, ex consejera de Educación del País Vasco y talibana del euskera e Ikastolas para mejor proveer. De raza le viene al galgo. Perfil Pedro Sánchez. Habrá de publicar el informe o dimitir. Esto es peor que una tesis doctoral.

Llevo dando clase en Cataluña desde 1980. Nada es nuevo para mí. Hasta vergüenza me da escribir una vez más sobre lo obvio, sobre todo cuando intelectuales orgánicos, responsables políticos y el mismo Estado se han negado a admitir lo obvio y combatirlo.

Desgraciadamente, el adoctrinamiento no reside sólo en los libros de texto. Hay cinco frentes en la escuela: 1) los libros de texto; 2) los maestros; 3)las actividades extraescolares; 4) la atmósfera catalanista que lo envuelve todo, y 5) las conexiones neuromediáticas con TV3.

1. Los libros de texto sirven al relato nacionalista, en el contenido y en la lengua. El objetivo es borrar desde la infancia cualquier hecho que conecte sus lazos emocionales con España, su cultura, su lengua, su geografía o su historia. Ya lo han logrado con el grueso de dos generaciones. Revertirlo es muy, muy difícil. No imposible.

2. Los maestros son verdaderos soldados al servicio de la construcción nacional de Cataluña. Los maestros son el verdadero ejército de Cataluña. Ya son la mayoría y será casi imposible que recuperen (si alguna vez la tuvieron) su condición de servidores ilustrados del conocimiento, en lugar de ejercer de pederastas lingüísticos, culturales y nacionales.

3. Las actividades extraescolares. La escuela está trenzada con el catalanismo institucional y su última excrecencia, el separatismo. Como las ampas (asociaciones de padres), las direcciones de los centros o las colonias de actividades extraescolares. Los padres no nacionalistas han de despertar y rebelarse. Si ellos no cuidan de sus hijos, nadie lo hará por ellos.

4. La atmósfera nacionalista que lo envuelve todo es la argamasa que impide que los maestros constitucionales se atrevan a defender activamente lo prioritario: la libertad de pensamiento, la ilustración y la ciencia.

5. Las conexiones neuromediáticas con TV3. Permiten trasladar de la escuela a los medios y de éstos a la escuela el relato nacionalista.

Cualquier medida que se emprenda para recuperar la escuela ilustrada como antítesis de la superstición y el sectarismo ha de tener en cuenta esas dificultades.

PS: A falta del Informe del Ministerio, aquí tienen dos del sindicato AMES, coordinados por Antonio Jiménez: Informe 1, Informe 2.
https://www.ames-fps.com/adoctrinamiento_libros_sociales_5y6primaria_cataluna.pdf
https://www.ames-fps.com/adoctrinamiento_politico_partidista_libros_eso_historia_cataluna.pdf

Comunidad Foral de Navarra
Los socialistas navarros se alían con Barcos para abrir la senda hacia la anexión con el País Vasco
Nacho Doral okdiario 21 Septiembre 2018

El PSN apoya una "bilateralidad efectiva" con España
La resolución urge a un "nuevo tiempo de relaciones entre las instituciones navarras y el Estado"

El PSN comienza a marcar distancias con los dos partidos que defienden la Constitución en Navarra y ya vota por la exigencia de más transferencias y abrir la senda a la anexión al País Vasco. El viraje de los socialistas navarros, que hasta la llegada al Gobierno de Pedro Sánchez se alineaban siempre contra la alianza de nacionalistas, proetarras y podemitas que lidera Uxue Barcos, se ha escenificado en el pleno de este jueves votando junto a ellos una resolución que reclama una “bilateralidad efectiva” con España.

El parlamento navarro ha aprobado, con el voto a favor del PSN, Geroa Bai-PNV, EH-Bildu, Podemos e IU (y con los votos en contra de UPN y PP) una resolución por la que se emplaza a los Ejecutivos central y de Navarra a “iniciar de inmediato conversaciones para la asunción de las competencias aún no transferidas por el Estado, estableciendo un calendario para su materialización en el plazo de seis meses” y comenzando por “tráfico e instituciones penitenciarias”.

La resolución urge a un “nuevo tiempo de relaciones entre las instituciones navarras y el Estado”, y “una relación caracterizada por la bilateralidad efectiva“, al estilo de la que el independentismo catalán quiere imponer a Pedro Sánchez. Una relación de igual a igual (o ‘de país a país’) que el TC ya tumbó en su sentencia sobre el Estatut de Cataluña dejando claro que sería una “dualidad imposible”.

Blindarse ante el TC
Es por ello que el texto aprobado por los socialistas, nacionalistas, proetarras y podemitas incluye una adenda significativa: esa relación bilateral se hará “evitando la utilización de recursos ante el Tribunal Constitucional”. De esta forma, el PSN y el cuatripartito blindarían el asalto final por las competencias que exigen transferir y con ello darían vía libre a la puesta en marcha de la Disposición Transitoria Cuarta de la Constitución. UPN y PP han pedido se elimine si se cambia la carta Magna mientras que los socialistas apoyarían su aplicación.

Hay que recordar que Navarra es la única comunidad autónoma que podría modificar por sí misma su estatus dentro de la estructura territorial de España. La Disposición Transitoria Cuarta contempla que el Parlamento de Navarra puede activar la anexión de Navarra al País Vasco con una simple votación por mayoría simple. Un viejo deseo de los partidos navarros afines al PNV y a la antigua Batasuna que tendría como pista de lanzamiento las elecciones autonómicas de 2019.

La resolución aprobada por proetarras y nacionalistas junto al PSN también recuerda la factura contraída por Pedro Sánchez cuando negoció el apoyo de estos partidos para sacar adelante la moción de censura que le llevó a la Moncloa. Así, alude a la “pluralidad de apoyos” que hizo posible la formación de un nuevo ejecutivo del PSOE, entre ellos los de “Unidos Podemos, EAJ-PNV y EH Bildu”, todos ellos con presencia en la Cámara navarra.

Dictadura lingüística en el Ayuntamiento de Valencia
El PSOE de Valencia vota en contra de que las actas municipales se redacten también español

Gonzaga Durán okdiario 21 Septiembre 2018

El PSOE de Valencia forma parte del tripartido liderado por Joan Ribó (Compromís) y sus otros socios de Valencia en Comú (Podemos)
Ribó impone su dictadura lingüística en Valencia y destierra el español de las actas municipales

Nuevo golpe del socialismo valenciano que lidera Ximo Puig al idioma español. El grupo parlamentario del PSOE en el Ayuntamiento de Valencia ha votado en contra de que las actas municipales se redacten también en español, y no sólo en valenciano. Los socialistas han votado junto a sus socios de Podemos y lo nacionalistas de Compromís para tumbar una moción mediante la que el PP pretendía proteger al castellano.

OKDIARIO informó a finales del pasado mes de julio de la decisión del alcalde Joan Ribó de no registrar y publicar las actas municipales también en castellano. De hecho, había retirado de la web municipal aquellas que aún estaban en ambos idiomas.

El tripartito ha tomado esta decisión en contra del criterio de Síndic de Greuges y del Defensor del Pueblo, que en una sentencia publicada el pasado mes de febrero obligaba al ejecutivo de Ribó a registrar las actas municipales también en español para evitar discriminar a los castellanoparlantes.

La concejala del PP en el Consistorio Beatriz Simón ha explicado que “estamos completamente a favor de que el Ayuntamiento promueva y difunda el uso del valenciano, pero le exigimos a Ribó que cumpla con la legislación y que utilice las dos lenguas oficiales en todos sus comunicados”, ha añadido la edil ‘popular’.

Simón ha recordado en este sentido que el Síndic de Greuges y el Defensor del Pueblo que “también les instaron a cumplir la normativa desde Tráfico para que las señales de circulación estuvieran en castellano y valenciano”.

“Han chocado con los tribunales”
“Ribó tiene necesariamente que reaccionar y ser consciente de que el plan de Compromís de imponer el valenciano sobre el castellano, basado en el adoctrinamiento y en la inmersión lingüística, ha chocado con los Tribunales y con la Constitución Española”, ha destacado la dirigente del PP.

Beatriz Simón hace referencia también a la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJV) que declaró la nulidad de varios artículos del Decreto 6/2017 de la Generalitat. Se trata del ‘decretazo’ del presidente Ximo Puig y Mónica Oltra de penalizar el uso del castellano y fomentar el del valenciano en la administración pública autonómica.
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