AGLI Recortes de Prensa   Miércoles 26 Septiembre 2018

Reprobada y sin defensa
ABC 26 Septiembre 2018

La permanencia de la reprobada Dolores Delgado al frente de Justicia es insostenible. Las conversaciones difundidas retratan a una ministra autoritaria, homófoba y misógina, un «pack» que es exactamente lo contrario de lo que predican el «Gobierno de la igualdad» y el «Consejo de ministros y ministras». Forzar la destitución de Delgado se ha convertido en un dilema para Pedro Sánchez, ya que si por un lado no puede dejar caer a un tercer ministro en apenas 110 días de Gobierno, por otro mantiene en el Ejecutivo a una ministra convertida en una bomba de relojería. Delgado no solo ha sido desautorizada por La Moncloa en el caso Llarena, sino que además tendrá difícil compartir sillón con Fernando Grande-Marlaska, a quien tilda de «maricón» en las grabaciones. El silencio en el Gobierno y en el PSOE es muy revelador porque Delgado se ha quedado sola y sin defensa. Ese silencio solo es proporcional a la indignación interna entre los escaños del PSOE por los errores de Sánchez en la selección de sus ministros y por el plagio de su tesis doctoral. Es innegable que el Gobierno ha entrado en colapso.

La ministra argumentó ayer que las cintas han sido manipuladas, y que nunca hizo alusiones homófobas y despectivas contra Marlaska. Dos horas después, se corrigió a sí misma diciendo que era solo una «expresión fuera de contexto» y que no se refería a la condición sexual del ministro del Interior, pero ya resulta imposible saber cuándo dice la verdad y cuándo no. Ese es el disparatado nivel de sus increíbles explicaciones públicas. Cabría la posibilidad de que, en efecto, fuera una manipulación orquestada por el excomisario José Villarejo. Pero la propia ministra, al rectificarse hasta cinco veces en ocho días, no ha hecho más que mentir una y otra vez tratando de cuadrar versiones de un modo inverosímil. Más aún, cabe hacerse dos preguntas. Si Delgado no ha desmentido la autenticidad de otros comentarios grabados en esa comida, ¿por qué habrían de estar manipulados solo los alusivos a Marlaska? Y si, como alega Delgado, esos comentarios se hicieron en un «ambiente distendido» y su publicación es un «ataque execrable», ¿no es eso un reconocimiento implícito de su veracidad? Razones le sobran a Delgado para estar indignada. Pero ahora lo determinante no es su sobreactuación para no dimitir, sino si realmente mintió o si comparte los criterios de igualdad del gabinete que la sostiene. De hecho, el listón de lo digno e indigno en el poder lo ha puesto el PSOE. Ahora toca ser consecuente y no escudarse en encuestas, como la de ayer del CIS, obsoleta y desfasada porque no tiene en cuenta ni el escándalo de la tesis plagiada, ni la destitución de Carmen Montón, ni las revelaciones sobre Delgado. El de Sánchez es un Gobierno en descomposición, por brillante -y sospechosa- que sea la cocina del CIS.

Es hora de que Sánchez cumpla su palabra
EDITORIAL El Mundo 26 Septiembre 2018

La ministra de Justicia no puede permanecer en su cargo ni un día más. Pero no por haber vertido descalificaciones al amparo de una conversación privada, sino porque mintió para impostar una independencia que no está en condiciones de mantener. Dolores Delgado primero negó cualquier relación con Villarejo, cabecilla de una red de extorsión que empleó durante décadas los recursos del Estado para enriquecerse prestando sus sucios servicios a terceros. Después reconoció hasta tres encuentros, pero especificó que no tuvieron carácter profesional. Por último le hemos oído departir con Villarejo en un clima de notoria confianza, lo que acredita su mentira inicial y evidencia un grado de camaradería incompatible con la dignidad institucional que ostenta. La notaria mayor del Reino no puede quedar en posición de ser chantajeada por un tipo como Villarejo. Hasta Pablo Iglesias lo denuncia. A la reprobación ayer en el Senado debería seguirle la dimisión. Sánchez -oportunamente volcado en la agenda exterior: ayer en Nueva York anunció que viajaría a Cuba- se empeña en sostenerla para no ahondar la crisis en que vive instalado, pero Delgado es un cadáver político. Carece ya de la credibilidad necesaria para desempeñar su papel.

Llegados a este punto, el Gobierno de Pedro Sánchez debe convocar elecciones. Maniatado por su debilidad parlamentaria; sometido a las exigencias de partidos radicales a los que debe su acceso al poder tanto como su mantenimiento en él; minado por la descoordinación y las rectificaciones constantes; y desangrado por las dimisiones y escándalos de ministros que nunca debieron serlo, Sánchez no puede seguir aferrándose al cargo sin ocasionar con ello un perjuicio quizá irreparable a un país que no merece ser tomado como rehén de su poca escrupulosa ambición.

La democracia española no se merece que la política de su Gobierno esté condicionada a la satisfacción rupturista de quienes anhelan liquidar la soberanía nacional. La democracia española no se merece que el socio de referencia del Gobierno llame «boicot» al ejercicio constitucional de la separación de poderes, por el cual Ana Pastor cerró el paso al fraude de ley con que el grupo socialista planeaba el atropello de los derechos parlamentarios de la oposición en la cámara legislativa. La democracia española no se merece -como tampoco el Supremo- que sucesivos altos cargos del Gobierno cortejen al separatismo con apelaciones irresponsables a la excarcelación o el indulto, mucho más vergonzante en el caso de golpistas cuya impunidad sería el acicate perfecto para invitar a otros a seguir su ejemplo. Y la democracia española no se merece que por culpa de un ruinoso pacto presupuestario con Podemos y sus asfixiantes condiciones fiscales, el frenazo económico del que advierte el Banco de España -más brusco de lo previsto- pueda agravarse hasta comprometer el crecimiento e invocar el fantasma de la recesión. La inestabilidad política espanta al inversor, pero en vez de sentar las bases reformistas que preparen nuestra economía para el cambio de ciclo, el Gobierno carece de energías y votos para centrarse en otra cosa que sobrevivir un día más.

El crédito del presidente ha sufrido una drástica caída. Ni la dimisión de Carmen Montón ni las noticias sobre la chapuza plagiaria de la tesis están contempladas en este CIS; pero si Sánchez se obsesiona con demorar la convocatoria electoral en espera de horizontes más propicios, corre el riesgo de encontrarse con que todo vaya a peor. Sin Presupuestos a tiempo, sin socios fiables, sin Gobierno capacitado para gobernar, lo probable es que cada semana se presente tan llena de sobresaltos como la anterior. Sánchez parece confundir la demostración de resiliencia con la única demostración que importa a los españoles: la competencia. Por el bien de todos, es hora de que cumpla al fin su palabra. Es hora de votar.

Parlamento, RTVE, CIS... ¿La regeneración era esto?
EDITORIAL Libertad Digital 26 Septiembre 2018

Tratan de prolongar artificialmente una legislatura de la que nada bueno cabe esperar, dada la calaña del Gabinete Sánchez y de quienes lo encumbraron.

Cuando Pedro Sánchez presentó su moción de censura lo hizo enarbolando la bandera de la regeneración de una vida pública y unas instituciones que, según el relato del PSOE y toda la izquierda política y mediática, estaban bajo mínimos tras seis años y medio de presidencia de Mariano Rajoy.

Poco más de cien días después, la vida política y las instituciones han cambiado mucho, pero no para bien: los ministros caen a velocidades nunca vistas, el propio doctor Sánchez está bajo sospecha por las múltiples irregularidades y plagios de su tesis y las instituciones están sometidas a un uso partidista tan descarado que su prestigio disminuye a ojos vistas. Véanse, sin ir más lejos, las Cortes, con el Congreso de los Diputados enfrentándose al Senado y tratando de despojarle de su legitimidad y sometido a las cacicadas clamorosamente ilegales del Gobierno, que tienen que ser frenadas in extremis por la Mesa en un conflicto estupefaciente e inédito.

En otro tipo de centros de poder, la llegada del doctor Sánchez y los suyos también ha estado muy lejos de significar la regeneración prometida y ha sido, en realidad, una vuelta a lo peor de la vieja política: las puertas giratorias que tanto habían criticado el PSOE y sus socios están a pleno rendimiento, y los socialistas han ocupado todo aquello en lo que era posible nombrar un cargo político, sin ningún respeto por los más básicos criterios de idoneidad y profesionalidad. Véase el caso de RTVE, donde, bajo la férula de la comisaria provisional Rosa María Mateo –tan independiente que en 2011 se sumó entusiasmada a la cursi campaña pro Rubalcaba Ojalá–, se ha laminado a decenas de trabajadores y colaboradores.

Y qué decir del siempre controvertido Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), en manos de un ufano militante socialista volcado en rebajarlo a patético gabinete demoscópico al servicio de Ferraz.

Nada bueno hacía presagiar el nombramiento del sectario José Félix Tezanos como presidente del CIS, pero las dos encuestas de intención de voto publicadas en estos cien días escasos de Gobierno Sánchez han desbordado los peores augurios: no sólo colocan al PSOE muy por encima de lo que dicen los demás institutos demoscópicos, sino que lo hacen a pesar de datos que claramente señalan que la verdad es muy diferente, probablemente la contraria de la que se publicita.

Nunca hasta ahora un Gobierno había usado de una forma tan grosera los recursos y medios públicos en su propio beneficio, para prolongar artificialmente una legislatura de la que nada bueno cabe esperar, dada la calaña del Gabinete Sánchez y de quienes lo encumbraron.

No es sexo, es mafia
FEDERICO JIMÉNEZ LOSANTOS El Mundo 26 Septiembre 2018

Si alguien dudaba de la existencia de la inquisición mediática y la tiranía ideológica de lo políticamente correcto, se caería del guindo ayer. Ahora resulta que lo malo de las grabaciones que muestran que la ministra de Justicia y Garzón, expulsado por prevaricación de la carrera judicial y cabecilla de la mafia judicial sita en la Audiencia Nacional, se reunieran y emborracharan con la mafia policial, acaudillada por Villarejo y El Gordo, es que Delgado llamara "maricón" a Marlaska.

No importa que la Notaria Mayor del Reino mienta cuatro veces en seis días sobre su relación con las cloacas de Interior, que a Enrique López le llame "nenaza" o que en la precuela de "50 Sombras de Balta", le pida permiso al Amo para contar las preferencias sexuales de Marlaska cuando las mantenía ocultas, haciéndolo susceptible al chantaje de los hampones. Tampoco importa que la escoria judicial -Garzón- y la policial -Villarejo- se reunieran y mostraran su íntima relación delictiva y delictuosa. Lo grave para la Inquisición Zurda es que en privado Delgado llamara "maricón" a otro ministro de este "gobierno progresista", cuya zafia hipocresía trató ayer con afecto e infinita indulgencia la FELGTBI. Pueden ir añadiéndole siete siglas más: EMQHDSP, Estamos Más Que Hartos de Sexismo Progre.

Mario Vaquerizo, en su reality con Alaska, llama "maricón" a todo el mundo. Y no es el único en esa divertida familia plurisexual. Eso pasa en el mundo gay -antes de vivir de la queja y la subvención- desde los tiempos del inolvidable Ocaña que he evocado en Barcelona. La ciudad que fue. En privado y en público el significado lo define el contexto. Lo realmente intolerable de esta ministra no es el sexismo agarzonado, es la corrupción.

Y ni en el México D.F. del Negro Durazo pudo registrarse una corrupción institucionalizada como la de esas grabaciones que prueban, más allá de toda duda razonable, que en España corrupción judicial y policial son una y la misma cosa. ¿Es que para un español, sea homosexual, transexual, nadasexual, hartosexual o loqueseasexual es más importante una palabra que dejó de ser tabú en tiempos de El Titi que vivir bajo la permanente amenaza de una mafia de togas y placas que lleva 25 años en activo? Lo de "maricón" viene muy bien para tapar la corrupción, sin comillas. Como la tesis del Doctor Sánchez.

La inaceptable manipulación de un CIS al servicio de un presidente desaparecido
EDITORIAL esdiario 26 Septiembre 2018

El CIS se ha manipulado con RTVE, poniendo a afines al frente para convertirlos en vulgares aparatos de propaganda al servicio de un presidente no elegido por los ciudadanos.

El CIS ha difundido un nuevo sondeo insólito según el cual el PSOE le saca ya diez puntos al PP y, a la vez, once a Ciudadanos; lo que sumado a un leve repunte de Podemos -no sea que se enoje con el Ejecutivo- arroja la siguiente conclusión: desde el mes de mayo, el centro-derecha ha pasado de ganar conjuntamente por cinco puntos a perder por casi siete; en el mayor vuelco sociológico experimentado nunca en ninguna democracia occidental a lo largo de la historia.

Obviamente eso es inviable, y demostrativo de la burda manipulación de otra herramienta pública asaltada por el PSOE, sin recato alguno y con un miembro de su Ejecutiva al frente, para convertirla en un instrumento de consolidación de sus intereses.

Si fuera verdad la propaganda barata del manipulado CIS, Sánchez no retrasaría más las Elecciones Generales

Que esta semana se haya sabido, además, que el CIS hará estudios electorales mensuales confirma la intención final del montaje: utilizarlo como un arma de propaganda, simulando un supuesto apogeo de Sánchez y un retroceso de sus rivales para instalar esa idea ganadora de unos y perdedora de otros en el ánimo de la opinión pública.

La mejor prueba de que todo es falso y obedece a la falta de escrúpulos de La Moncloa y de su delegado, José Félix Tezanos, es la sistemática negativa del PSOE a convocar Elecciones Generales, una obligación democrática a la que el propio Sánchez se comprometió durante la moción de censura pero, además, un buen movimiento estratégico si de verdad los ciudadanos estuvieran tan satisfechos con el Gobierno.

El presidente no convoca Elecciones porque probablemente tampoco las ganaría, en su enésima demostración de que los intereses colectivos están y estarán siempre por debajo de los suyos personales. Pero que siendo esto tan obvio además pretenda publicitar lo contrario, con un estudio desmoscópico transformado en propaganda barata, evidencia además la opinión que le merecen los españoles.

Todo ello coincide además con un largo e innecesario viaje que le va a mantener fuera de España durante una semana, acompañado por su mujer en foros que coinciden, además, con la actividad privada de ésta y con agenda propiaa de Begoña Gómez centrada precisamente en la labor profesional que ha empezado a desempeñar al llegar su marido al poder.

Un lujo a todas luces fútil que le permite al presidente quitarse de encima los serios problemas e incendios vigentes en su Gobierno, pero a la vez le consolida como un frívolo dirigente incapaz de de atender los problemas reales. Que son muchos, provocados en buena medida por él mismo y su equipo.

Tezanos queda en las hemerotecas
Ramón Pérez-Maura ABC 26 Septiembre 2018

Dado el entusiasmo que demuestra este Gobierno por prohibir, cabe imaginar que la próxima proscripción que tramitará vía decreto-ley será la de las hemerotecas. Ya le hemos visto empezar a denegar la palabra a los periodistas que acuden a la rueda de prensa de la portavoz del Gobierno y pertenecen a medios que resultan incómodos. Exactamente lo mismo que hace Donald Trump. Pero si quien lo hace es la portavoz del «Gobierno bonito» la censura no merece la reprobación de ninguno de los que se desgañitaban contra Trump. Con lo lejos que está Washington. Hasta allí no llegaban esas voces. Mas con lo cerca que está La Moncloa y teniendo asegurado el que las protestas iban a ser oídas -ya imagino que escuchadas no- casi nadie ha denunciado la censura de la ministra Celaá al redactor de ABC. Pues ya verán, ahora les va a tocar a las hemerotecas. Si es que las carga el diablo.

Este es un Gobierno de bandazos y de un día al siguiente cambia radicalmente de posición. Y la gente no se ha olvidado de lo que decía 24 horas antes. Porque es imposible hacer que la gente se olvide tan rápido. Las medidas legales que anunciaba contra ABC por haberle acusado de plagio fueron inmediatamente olvidadas ante las abrumadoras e incontestables pruebas presentadas a la opinión pública. Pero lo que no se puede consentir es que los medios le recuerden a la opinión pública cosas que ya nadie memorizaba. Cómo se les ocurre advertir hogaño que Sánchez se opuso con firmeza en junio del año pasado a la ratificación en las Cortes y en el Parlamento Europeo del tratado de libre comercio entre la UE y Canadá. Ahora Sánchez va a hacerse la foto con el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, y hace un encendido elogio de las bondades del tratado al que se opuso. Pero no hay derecho a que le estropeen el momento. Nadie debe saber que hace nada Sánchez denunciaba lo que ahora ensalza.

Más peligrosas todavía pueden ser las hemerotecas cuando recuerden cómo se ensalzaba lo que ahora todo el mundo sabe que no tiene arreglo. El pasado 6 de junio, el diario «El País» titulaba a toda página: «Rajoy dimite en el PP; Sánchez forma un Gobierno de expertos» Lo de Rajoy no es discutible, pero a estas alturas cabe preguntarse en qué se suponía que son expertos los ministros de Sánchez. Por ahora sus mayores conocimientos los han demostrado en su capacidad de rectificar. Lo que no necesariamente es malo. Pero desde luego es mucho mejor no tener que hacerlo.

Sin duda el mayor de los expertos es uno que no obtuvo cartera ministerial, pero se quedó cerca: José Félix Tezanos, director del CIS, institución que ahora anticipa unos resultados electorales que causan asombro generalizado. Pero este Gobierno ya ha probado reiteradamente que la mentira es un instrumento político válido que se puede aplicar a todo. Incluidos unos resultados demoscópicos que los especialistas consideran inverosímiles. Y que no se cree ni el que los encarga, Pedro Sánchez. Porque si la realidad se pareciera siquiera ligeramente a lo que ayer difundió la máquina de propaganda de Tezanos, Sánchez hubiera cancelado su viaje a la ONU, estaría de regreso en Madrid y hubiera firmado la disolución de las Cortes y la convocatoria de elecciones generales. Pero eso no ocurre porque sabe perfectamente que el CIS de ayer está muy lejos de la Verdad. Por eso urge un decreto ley de prohibición de las hemerotecas. Porque muy pronto serán evidentes también las mentiras del experto Tezanos.

Del CIS, a MasterChef
Luis Ventoso ABC 26 Septiembre 2018

Vestido con traje gris y corbata roja sobre camisa blanca, un hombre de barba rala, gafas y calva repeinada en los laterales, se subió ayer a la tribuna de su Parlamento autonómico. Desde allí presentó su diagnóstico sobre el momento de España. No resultó exactamente amable con el Gobierno de Sánchez. Tachó de errada su «política de apaciguamiento» en Cataluña y llegó al extremo de compararla con las pusilánimes pamplinas de Chamberlain ante la crecida de Hitler. El hombre se llama Javier Lambán. Es el presidente de Aragón y el líder del PSOE en la región y expresó sin ambages que con este Gobierno la unidad de España peligra.

A la misma hora en que un barón del PSOE lanzaba semejante misil a la línea de flotación de su jefe, en Madrid se vivía un bochornoso sainete con la ministra de Justicia, notaria mayor del Reino, como protagonista. Dolores Delgado se aferraba al cargo, pese a haber reconocido que mintió a sabiendas y con ganas cuando aseguró que no conocía al policía corrupto Villarejo. En paralelo, se ha sabido que esta ministra del más progresista y feminista de los Gobiernos que jamás ha conocido el orbe se dedicaba en privado a vituperar con insultos homófobos al hoy ministro de Interior, Marlaska, por entonces su compañero en la Audiencia Nacional. Hipocresía suma: mucho «ellas y ellos» de fachada... y caspa a tope tras el maquillaje del Gobierno «más feminista» de la historia.

Por último, nuestro presidente eventual, no votado y encantado de conocerse andaba de gira por Nueva York, huyendo del eco del plagio probado en su libro y en su tesis y de la resaca de las mentiras y trampas con que intentó refutar esos hechos (el Gobierno todavía no ha respondido a la firma alemana que lo acusa de haber manipulado su software antiplagio para tratar de exculpar al presidente).

Mas hete aquí -¡oh milagro!- que con semejante circo de tres pistas ha hablado el CIS de Tezados, chef que pasó directamente de la Ejecutiva del PSOE a la cocina de la casa de sondeos estatal, y proclama que Sánchez sube, que sería el más votado, con casi diez puntos sobre el PP, y que se trata también del más valorado. Según este extraordinario CIS, que merece figurar junto a los cuentos de Hans Christian Andersen y los espejos deformados del Callejón del Gato de Valle-Inclán, el PP ha perdido diez puntos desde las generales de hace dos años, mientras que el PSOE de Sánchez lo está bordando y ha subido ocho.

El CIS de ayer, obviamente, es una zafia maniobra de propaganda organizada ante una situación crítica del Gobierno. Su validez tiende a cero, toda vez que el trabajo de campo es anterior a la dimisión de la ministra Montón y al escándalo del doble plagio. Por último, resulta lamentable que Sánchez, en su enésimo abuso de poder, utilice el dinero de nuestros impuestos para convertir el CIS en un instrumento de precampaña. Si el presidente no votado tuviese a día de hoy una encuesta tan favorable, convocaría elecciones mañana. En resumen, nuevo embuste gubernamental y una propuesta para Rosa María Mateos: refuerce MasterChef con Tezanos, que da mucho más espectáculo en la cocina que Carmen Lomana.

Trampas y atajos de Sánchez
Andrea Mármol. vozpopuli  26 Septiembre 2018

Hay un ejercicio fascinante para los periodistas que consiste en comparar las distintas palabras que escogemos para referirnos a un mismo concepto. Con la tarea uno puede entretenerse a diario, pues los titulares se hacen de frases, que son una construcción más amplia con mayor margen interpretativo tanto para el escribano como para el lector. Pero son menos las ocasiones en las que eso sucede de manera tan clarividente con las palabras. Ha sucedido esta semana con la trampa -digo yo- del Gobierno y sus aliados en el Parlamento para colar una enmienda en la ley contra la violencia de género para modificar la Ley de Estabilidad Presupuestaria. Lo que es también una maniobra, ha sido calificado de triquiñuela, treta, fraude y también de atajo. Esta última es muy popular y con razón, pues, al cabo, a nadie se le escapa que toda la intención del Gobierno con esta jugada es la poder sacar adelante a toda costa un presupuesto que cuente con el aval de sus compañeros de viaje.

La burla del procedimiento parlamentario es una artimaña recurrente por parte de quienes descreen de la democracia representativa -que se lo expliquen a Pedro Sánchez los dirigentes separatistas catalanes, que llevan meses desvirtuando el Parlamento catalán-, y cada vez que se fuerzan así las reglas de juego se contribuye a la degradación institucional. Está claro que se trata de una práctica reprochable desde el punto de vista político. En este caso existe, además, jurisprudencia del Tribunal Constitucional para censurar la maniobra, que en última instancia sólo persigue otra de dudoso juego limpio, que es esquivar la capacidad de veto de otra institución democrática. Por eso cabe hablar de trampa. Hay lugar a las trampas cuando existen reglas y se opta, deliberadamente, por vulnerarlas.

Quien ha hecho trampas alguna vez en su vida sabe que corre el riesgo de ser descubierto en el acto, o, cuando menos, que ante la sospecha del resto de participantes de prácticas fraudulentas estos puedan acudir al árbitro para que desbarate el plan de quien quiere salirse con la suya al margen de las normas. En cierto modo, las trampas son más leales que los atajos, el otro vocablo recurrente. El atajo es una suerte de trampa tolerada: está ahí como recurso durante la carrera y uno puede tomarlo sabiendo que se va a salir del cauce idóneo para ir por uno más rápido, pero no es exactamente ilegal aunque las consecuencias pueden ser igualmente funestas. Cuando uno toma un atajo se asegura llegar el primero pero deja de recorrer tramos en el camino que pueden ser decisivos.

La trampa del Gobierno parece que, con la actuación de la Mesa del Congreso, no tendrá mayor recorrido. Pero Sánchez también tiene afición a los atajos, algo comprensible habida cuenta de que este Gobierno bonito se marcó la tamaña tarea de devolver el color a un país en blanco y negro contando solo con media legislatura. Puede que esa llegada a Moncloa fuera el primero de sus legítimos atajos, escogiendo la moción de censura en lugar de las urnas. Sin embargo, a vueltas con la terminología, hay otro atajo más importante que ha tomado Sánchez y al que auguro lo peor. Nace del empecinamiento en hallar una “solución política” al conflicto catalán, una idea que no tiene nada de reprobable -todos la queremos- si no fuera porque el PSOE la blande irresponsablemente como antítesis de la actuación de los jueces.

Después de que los miembros del Gobierno hayan desfilado uno tras otro por los medios de comunicación cuestionando al Tribunal Supremo, con la delegada Teresa Cunillera mostrándose partidaria del indulto, nadie puede dudar de la coordinación, debidamente ordenada por Sánchez, de esos gestos irresponsables. En el peor de los casos, es posible que el PSOE esté preparando a la opinión pública para algún sucedáneo de una consulta de autodeterminación. En el mejor de ellos, Sánchez se está comportando como un presidente incapaz de defender la legitimidad de la democracia española y buscando en las palabras un alivio cortoplacista a sus socios separatistas. Ahí está el atajo de Sánchez que no es recurrible al TC: renunciar a dar la batalla argumental al nacionalismo para darles solo la razón ordenando a sus ministros repetir las mismas consignas. El precio de ese atajo es muy caro. Deslegitimar a la Justicia española es sólo el preludio retórico para acabar legitimando los hechos de otoño en Cataluña. Y con ellos, el rechazo a la mayoría de catalanes y su derecho a que el Estado les defendiera. El Gobierno puede decir que busca una solución, pero ha optado por un atajo que la imposibilita.

Dimitida como ministra y expulsada de la carrera fiscal
Jesús Cacho. vozpopuli  26 Septiembre 2018

Vayamos por derecho al núcleo del problema. No es que la todavía ministra de Justicia deba dimitir por haber mentido de forma flagrante al decir que no conocía al rey de las cloacas policiales y no había tenido relación con él; incluso no es que deba dimitir por haber llamado maricón a un compañero de Gabinete, demostrando un corazoncito homófobo que para sí querría el más vil de los mortales, no. En mi opinión, la primera razón, la más importante, por la que Lola se va a los puertos debería marcharse a casa de inmediato es que, mediante la prueba irrefutable de ese almuerzo hoy en todas las bocas y su infame lenguaje de compadreo compartido, la señora ha venido a demostrar haber mantenido una estrecha relación con el clan de los Villarejos, la banda de los Villarejos, el “grupo criminal” (La Vanguardia ayer) que los comisarios José Manuel Villarejo y Enrique García Castaño han mantenido activo durante años dedicado al tráfico de información judicial y policial al servicio de clientes muy poderosos, muchos de ellos ligados al Ibex 35, a cambio de grandes sumas de dinero.

Esa es la verdadera dimensión del escándalo. No, desde luego, la mentira, por muy reprobable que sea, ni el palabro homófobo, pecadillo venial en comparación con lo que esa comilona en Rianxo -marisquería de las más caras de Madrid, como cumple a un hombre como Baltasar “Querido Emilio” Garzón, siempre los mejores sitios, los mejores hoteles, los mejores viajes, y siempre gratis total-, revela, un almuerzo que se desarrolla en términos de camaradería tales que evidencian la plena coyunda, arden en la llama de la cloaca compartida, trafican la misma corrupción moral, una situación inaceptable para una señora fiscal, entonces, que andando el tiempo sería nombrada ministra de Justicia. No cabe imaginar mayor deterioro para nuestras instituciones, mayor descrédito para una en particular, una tan importante en la vida de cualquier ciudadano como la Justicia.

De modo que la señora debe desaparecer de la vida pública por su demostrada cercanía al cáncer que desde hace décadas corroe los cimientos del Estado de Derecho: un grupo organizado que tenía cogido por las solapas de sus miserias al propio ministro del Interior, el pobre Jorge Fernández Díaz; que controlaba a la cúpula policial a través del Director Adjunto Operativo (DAO); que se movía con total libertad entre jueces y fiscales de la Audiencia Nacional (AN), amén de otros estamentos de la Justicia; que disponía de un número indeterminado de policías a su servicio; que daba trabajo a una serie de abogados dedicados, entre otras cosas, a amenazar con querellas a quien osara importunarle, y que mantenía a un buen número de periodistas en nómina, muchos de los cuales siguen reinando en las noches televisivas, encargados de publicar en sus medios la mercancía averiada que Villarejo suministraba con la intención de mantener acollonados a sus clientes. “Si tienes un problema, nosotros te lo resolvemos; Y si no lo tienes, nosotros te lo creamos primero y luego te lo resolvemos. El asunto es que sueltes la tela”.

Una fiscal que en el ejercicio de su cargo ha tenido relación, siquiera tangencial, de amistad con el capo di tutti capi de ese grupo no es que deba dimitir de inmediato como ministra, ya estas tardando, bonita, sino que debería ser expulsada de la carrera fiscal, naturalmente a través de los procedimientos reglados y con todas las garantías que hacen al caso. De modo que la Fiscalía General del Estado debería abrir de inmediato el correspondiente expediente disciplinario contradictorio, para, una vez escuchada la afectada, proceder a su expulsión dada la falta de probidad demostrada. No otra sería la salida que a la gran Lola le cabría esperar de haberse conocido este almuerzo con ella en activo en la AN. Porque, ¿cabe imaginar el escándalo que supondría el que, tras su salida por la puerta de atrás del Ministerio, retornara al escalafón del servicio activo para seguir desempeñándose de nuevo como fiscal de la Audiencia?

Garzón quiso ser ministro de Justicia
Y algo debería hacer el Colegio de Abogados con Garzón, el ex juez –millonario también como Villarejo, de quien es abogado (caso Tándem), casualidad- condenado hace años en firme por un delito de prevaricación que -como el propio Pedro Sánchez, liquidado en octubre de 2016 por su propio partido, pero no enterrado, ha vuelto para liarla gorda no solo en su partido, sino en el país entero- que sigue reinando, ganando dinero y dando lecciones de justicia universal con el fervoroso respaldo de la izquierda mediática –empezando por el grupo Prisa-, esa izquierda apesebrada y corrompida en lo moral, para quien los corruptos siempre son los del bando contrario. Cuentan en la judicatura que fue él quien se propuso a Sánchez como ministro de Justicia tras el inesperado éxito de la moción de censura. Cara tiene para mucho más. Pero al recién entronizado le pareció un escándalo sin paliativos la sola posibilidad, de modo que Balta ideó una provechosa alternativa: colocar de ministra a su amiga, esa “que bebe el vino de mi copa”, con la idea de pedir el indulto de su condena, que Lola informaría favorablemente a su hora, y recibirlo sin la menor duda del Gobierno amigo.

El caso de Lola, Balta y Villarejo es demostrativo de que los efectos de la trama jurídico-policial orquestada por Villarejo y su grupo han llegado hasta el corazón mismo de las instituciones. Hasta la Audiencia Nacional y el Consejo de Ministros. Un gravísimo problema de salud democrática. ¡Este fatuo presuntuoso, este campeón del postureo que ocupa ahora la Moncloa se atrevió a decir que llegaba al cargo para abordar la regeneración democrática! Lo que el caso de la Delgado ha venido a confirmar, además de la hipocresía catedralicia del feminismo de cuota y demás colectivos LGTB, es que a Sánchez le tocó la presidencia del Gobierno en una tómbola, porque, en contra de las tesis conspiranoicas al uso, ni tenía nada preparado ni conocía a buena parte de sus ministros, lo que explica que le colocaran prodigios de la talla de Montón y de Delgado. “No es aceptable que en este país haya políticos amigos de tipejos como Villarejo”, ha dicho Iglesias. Ergo la señora está condenada. Y fuera de la carrera debería estarlo también, como todos los copains que la ministra, mejor dicho, su amigo Garzón, han colocado en chiringuitos varios, caso del juez José Ricardo de Prada.

“Cualquier político que se mezcle con basura de las cloacas como Villarejo debe apartarse de la vida política para no ensuciar a la mayoría parlamentaria que sacó adelante la moción de censura”, ha dicho también el señor marqués de Galapagar. Apartarse de la vida política, sí, pero no sin antes saber si ha cometido algún tipo de delito colaborando con Villarejo y/o recibiendo pagos de Villarejo y su grupo como retribución por sus servicios. Con un lenguaje digno de cualquier choni televisiva, la Lola ha venido, en fin, a arruinar el discurso falsario del guaperas (lo del Gobierno feminista, LGTB friendly y tal y tal): ella prefiere un tribunal de “todo tíos”, porque de las tías no se fía. La doña ha sido sincera. Y a todo esto, ¿qué dice el gran Marlaska? ¿Se tragará ese sapo? Lo malo, o lo peor, es que Delgado acumula mucha información de la factoría Villarejo. Ambos, dama y caballero, puede que terminen convirtiéndose en un serio peligro para la seguridad del Estado.

El diplomático delicado
Emilio Campmany Libertad Digital 26 Septiembre 2018

Josep Borrell, otrora martillo de contribuyentes, recuerda hoy al diplomático que enviamos al Congreso de Viena en 1815, Pedro Gómez Labrador. Gracias a su incompetente gestión, España no consiguió nada de lo que se había propuesto. Sin embargo, eso no le impidió alcanzar algo de notoriedad como el más puntilloso de los allí presentes en cuestiones de protocolo, orden y preferencia. Todo lo cual acompañó de gesto adusto, mirada torva, actitud displicente y semblante severo.

Borrell le iguala en ineptitud cuando desatiende la oportunidad que el Brexit nos ofrece para avanzar en la recuperación de la soberanía de Gibraltar. O se muestra indiferente a la demanda interpuesta en Bélgica contra un magistrado de nuestro más alto tribunal. O cierra los ojos a las embajadas que el Gobierno separatista de Cataluña reabre en el extranjero. O tolera la propaganda independentista que ese mismo Gobierno difunde en el exterior en perjuicio de la imagen de España. Encima, desaprueba en público que el Tribunal Supremo mantenga en prisión preventiva a los rebeldes golpistas con el fin de presionarlo para que los libere.

Ahora bien, llega el secretario general de la Organización de Estados Americanos, Luis Almagro, constata el hecho obvio de que nuestro expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero es "el summum de la imbecilidad" y Borrell se engola y, con la misma puntillosidad de Labrador, exige respeto para quien, fingiéndose mediador, está dedicado a apuntalar el régimen abyecto de Maduro.

Por otra parte, la delicada susceptibilidad de Borrell se ve acompañada de ulteriores torpezas. Para empezar, aunque en España todos sabemos de la imbecilidad de nuestro expresidente, cabía la posibilidad de que quedara todavía alguien en el extranjero que ignorara su tara. Con esta protesta, lo único que conseguirá Borrell, para oprobio de nosotros, los españoles, que lo elegimos presidente en dos ocasiones, es que la imbecilidad de Zapatero sea aún más universal.

Más grave todavía es que, por razón de la protesta, Borrell se ha visto obligado a desligarse de la supuesta intermediación de Zapatero, con la que, dice, el Gobierno no tiene nada que ver. Nadie ha acusado a Zapatero de obrar en nombre del Gobierno español. Simplemente, le han llamado imbécil. Excusatio non petita, accusatio manifesta. La verdad es que el solemne lleva negociando allí años sin que, hasta hoy, ningún Gobierno, ni éste ni el anterior, hayan desautorizado su vergonzosa gestión. Gracias pues a la ineptitud de Borrell vuelve a ser pertinente preguntarse qué está haciendo allí Zapatero. El propio Almagro, tras concluir que se trata de un imbécil, apunta una posible explicación:

Defender una dictadura como lo ha hecho él, eso sí que es ser un político perimido, arcaico y anacrónico. También hay dejos ahí, vestigios de corrupción política, de indignidad política, porque si no nadie puede hacer eso.

La palabra clave es corrupción. Y lo más probable es que tenga un alcance mucho mayor que el que se atreve a apuntar Almagro.

Adoctrinamiento en las aulas
Celaá se niega a supervisar los libros de texto en Cataluña
OKDIARIO 26 Septiembre 2018

La ministra, Isabel Celaá, ha asegurado que el Gobierno se negará a que los libros de texto sean supervisados, pero ha pedido a Ciudadanos que, si quiere que se abra ese debate, “lo plantee a la cara”. Lo ha hecho en el Senado en una interpelación tensa en la que además ha llegado a pedir amparo a la presidencia.

La iniciativa de Ciudadanos la ha defendido Lorena Roldán Suárez, sobre “la neutralidad y la calidad en la educación” que se ha centrado, principalmente en el supuesto adoctrinamiento en la escuela catalana y en el informe de la Alta Inspección sobre los libros de texto en Cataluña.

Acusación de censura
Roldán, que ha intervenido por el Grupo Mixto, ha acusado a Celaá de ejercer la censura por mantener “el informe en el cajón para premiar a los que han sumido a Cataluña en una crisis sin precedentes”.

“Hemos conocido 247 páginas y 11 anexos que dicen que en Cataluña los libros de texto incitan al separatismo y retuercen la historia de manera aleccionadora”, ha asegurado y ha pedido a la ministra que “saque el informe a la luz porque afecta a la educación de los menores, que es sagrada”.

Amparo a la presidencia
Por su parte Celaá, ha comentado que debería pedir el amparo al presidente del Senado porque nada en el “alegato” de Roldán se correspondía con la interpelación planteada y ha reprochado a la representante del grupo naranja que le importe más el informe que la calidad de la educación.

Ha avanzado que el Gobierno del PSOE se opondrá a que en España suceda como en China, que investiga “todo lo que de extranjero aparece en sus libros de texto”. Ha reiterado “la falta de rigor” y las “discrepancias” de los estudios sobre los libros de texto en Cataluña, que encargó el exministro, Íñigo Méndez de Vigo.

“No le entregaron” el informe
Tras asegurar que “nadie entregó” a su equipo el citado informe, Celaá ha preguntado a Lorena Roldán que si con lo que ella conoce de los citados estudios podría contestar “a la pregunta solemne de qué es el adoctrinamiento”, para responderle: “yo le digo que no”

La faceta sexual de la invasión islámica: Para ellos, todas las mujeres occidentales somos unas putas
Yolanda Couceiro Morín | Publicado originalmente en La Tribuna del País Vasco http://www.yolanda.info/  26 Septiembre 2018

Europa está descubriendo, entre el asombro y el espanto, que la libertad de poder desplazarse, hablarse y relacionarse, no es una conquista definitiva de la Civilización Occidental.

Las violaciones masivas de Colonia en 2015 y los distintos pogromos sexuales que se repiten con una frecuencia cada vez mayor en todo el continente constituyen la prueba irrefutable de la debilidad de nuestras sociedades, peor aún, del fracaso de un sistema que parece incapaz de garantizar los derechos y libertades que proclama de manera tan ufana como vana.

Nuestras sociedades europeas sufren una formidable regresión en el terreno de las libertades y la moral. Este retroceso no es el fruto del fracaso de la política de acogida de inmigrantes y demás "refugiados", por el contrario es el éxito de las políticas oficiales impuestas por la UE en materia de inmigración y de multiculturalismo. Si la cultura de los recién llegados vale lo mismo que la de los que los acogen, y por lo tanto no hay que tomar ningún recaudo, entonces no hay que extrañarse de lo que está ocurriendo. La inmigración masiva no aporta únicamente una fuerza de trabajo (que ya nadie necesita en una Europa aquejada de un paro galopante), sino trozos de sociedades ajenas con sus tradiciones y sus costumbres, muchas veces incompatibles con las de los países de acogida.

Nuestros gobernantes o están en pánico unos, o totalmente en Babia los otros, ante la situación que han creado. Tratan por todos los medios de minimizar la gravedad del problema que nos han impuesto: medios, intelectuales, artistas, políticos, “oenegeros”, policías, jueces... El ejército de la mentira y la represión se prodiga con todas sus fuerzas para escamotear la verdad y reprimir a los que la difunden. La única respuesta de nuestras autoridades es invertir los papeles, cargar las culpas sobre las víctimas y aconsejarnos a las mujeres que renunciemos a nuestros derechos o nos tendremos que atener a las consecuencias. Unos ejemplos:

- Una diputada sueca afirma que "es mejor que las mujeres de su país sean violadas por refugiados que por compatriotas suyos".
- El alcalde de Colonia aconseja a las mujeres mantenerse "a una distancia de un brazo de los hombres".
- En algunas escuelas, la Dirección sugiere a las alumnas vestirse "de manera discreta".

- El jefe de la Policía de Viena opina que "las mujeres no deberían salir solas de noche".
- El imán de una ciudad francesa declara: "Si la mujer sale sin honor, no hay que extrañarse de que los hombres abusen de ella".
- El mufti (autoridad religiosa musulmana) de otra ciudad nos alecciona: "Si colocáis un trozo de carne al aire libre, y viene un gato y se la come, ¿a quién hay que culpar: al gato o la carne?"

Podríamos seguir...

El sexo es una cuestión omnipresente en la crisis de civilización que estamos viviendo. Algunos simulan considerar esta cuestión como accesoria, cuando en realidad es básica. Es fundamental, ya que la motivación de los islamistas está apoyada por las promesas sexuales contenidas en sus escritos coránicos. Las promesas de pillaje y de conquista violenta de las mujeres son una constante en todas las guerras. Pero el Corán santifica esas promesas y esas prácticas. Las migraciones masivas son una forma de guerra. Eso ha sido así desde siempre. En las guerras se buscan las riquezas ajenas y sus mujeres.

Los agentes de la destrucción de nuestras sociedades hacen su trabajo. Nada es debido al azar, las cosas no están yendo por un camino errado, al contrario, todo va como ha sido diseñado, previsto y deseado. Teníamos un orden familiar: lo han destruido. Teníamos un orden nacional: lo han destruido. Teníamos un orden internacional: lo han destruido. Teníamos un orden moral: lo han destruido. Teníamos un orden sexual: lo han destruido. Teníamos un orden social: lo han destruido. Teníamos un orden religioso: lo han destruido.

Esos agentes de destrucción emplean también el arma definitiva de la sustitución étnica, racial, cultural y civilizacional, lo que se ha dado en llamar la "Gran Sustitución", enunciada y teorizada por el escritor francés Renaud Camus. Les han abierto de par en par las fronteras de nuestros países, creando las condiciones favorables a la llegada masiva de inmigrantes y "refugiados" totalmente inadaptados a las exigencias de nuestras sociedades de un mínimo de civilización, de cultura política y de consciencia social.

Lo que está ocurriendo en toda Europa, con una incidencia particularmente alarmante en Alemania y los países nórdicos (los que más "refugiados" han acogido), es la contestación frontal y brutal de todos nuestros valores, ideales y logros. El verdadero problema reside ahí: en el rol de la mujer en nuestra sociedad. Es un punto esencial, un pilar básico de nuestra moral social, de nuestro concepto de la persona, de nuestra idea de la vida y de nuestra visión del mundo.

En Occidente hemos alcanzado, aparentemente, la liberación sexual completa. Aparentemente, porque en realidad lo que hay es un código que rige los comportamientos y las relaciones, que hemos interiorizado, aceptado y llevamos (en términos generales) a la práctica, pero que ellos, los inmigrantes y "refugiados" musulmanes, ignoran totalmente. En nuestra sociedad no se copula de cualquier manera: hay reglas para conquistar a las mujeres, para ser aceptadas por ellas, para ser amadas por ellas. La regla principal de la que derivan todas las demás es la igualdad moral, entre hombres y mujeres, situados en un mismo nivel de dignidad reconocida y respeto mutuo. Estas reglas son completamente desconocidas entre la inmensa mayoría de esos invasores musulmanes, porque en sus sociedades el estatus de la mujer es un estatus inferior. La mujer pertenece al hombre, al igual que sus posesiones materiales. La mujer es su sirviente, la mujer está para servirlo, para satisfacerlo.

Esto es así desde hace siglos y siglos. En la cultura islámica, el sistema es coherente: la mujer se tapa, no muestra su cuerpo, no se relaciona con hombres, no es libre de elegir, obedece y padece. ¿Cómo podemos imaginar que esta gente, que ha vivido en ese sistema en el cual la excitación de los deseos, la provocación, la seducción, el "flirteo", etc, están prohibidos, pueda comprender nuestro comportamiento y nuestro tipo de relación entre los sexos? Imposible.

Para estos inmigrantes y "refugiados" musulmanes hay dos categorías de mujeres: las suyas, con las que se casan, y las otras, las putas que están para que las usen. Para ellos, todas las mujeres occidentales somos unas putas. Su obsesión con el tema, fruto de su eterna frustración sexual, genera los desequilibrados que corren actualmente por nuestras calles. El martirio les promete la más dulce de las recompensas: 72 vírgenes en el paraíso de Alá. Mientras tanto, aquí en la tierra, pueden desahogarse con las mujeres europeas: unas putas que deben someterse a sus apetitos insatisfechos de eternos reprimidos y trastornados sexuales.

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El peaje de Sánchez a los golpistas lo puede todo
OKDIARIO 26 Septiembre 2018

Pedro Sánchez está dispuesto a poner en riesgo la viabilidad de España con tal de mantenerse como presidente del Gobierno. El peaje que tiene que pagar a los golpistas para que le presten su apoyo lo puede todo. Incluso, dejar a los catalanes sin la protección necesaria y al albur de unos Mossos manejados por el separatismo. El Ejecutivo ha decidido que no habrá dotación de refuerzos para las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado que protegen Cataluña. Los ciudadanos quedan, por tanto, desprovistos de un aumento de agentes esencial para garantizar el orden constitucional y la seguridad jurídica en la región. Un dislate que obedece a las negociaciones secretas que desde La Moncloa están llevando tanto con el president xenófobo Quim Torra como con el fugado Carles Puigdemont.

Hay que reconocer que desde el Ministerio del Interior habían actuado con diligencia. El titular de esa cartera, Fernando Grande-Marlaska, había nombrado al comisario principal José Antonio Togores Guisasola como nuevo jefe superior de Policía en Cataluña. Un hombre de profundas convicciones constitucionalistas y con una intachable carrera de casi 40 años que avalan su designación. Sin embargo, el Ejecutivo de Pedro Sánchez ha decidido privarlo de refuerzos estables a pesar del difícil contexto que viven al otro lado del Ebro, que es lo mismo que ceder una vez más ante los separatistas a pesar de que el contexto en la comunidad autónoma está al borde del enfrentamiento civil. Desde las calles, los CDR imponen su violencia contra cualquier atisbo de españolidad y ley; desde las instituciones, las diatribas contra España son constantes. Cuando lo más conveniente sería la aplicación de un nuevo 155 que pusiera coto a esta incontrolable situación, Sánchez deja desprovista de apoyos a la Policía Nacional y, además, se propone “dejar la vía judicial y empezar a hablar de política”. Una manera de enmascarar una nueva cesión a la que también se han unido la vicepresidenta Carmen Calvo y la delegada del Gobierno en Cataluña, Teresa Cunillera.

No es casualidad que, en los últimos días, varias voces del Gobierno y del propio PSOE hayan abogado por un posible indulto a los golpistas encarcelados. Ahora, sin la dotación de refuerzos, asistimos a un nuevo paso en la capitulación ante los separatistas. Mientras la catarata de irresponsabilidades se hace cada vez más grande, el Banco de España advierte del riesgo que supone para la estabilidad de la economía nacional todo lo que ocurre en Cataluña. Una economía en seria desaceleración a la que el Gobierno puede dar la puntilla de seguir cediendo ante los sediciosos. La seguridad jurídica de Cataluña necesita una mayor dotación de agentes fijos, pues la excepcionalidad de operaciones como la Copérnico no previene, que es de lo que se trata, sino que actúa tras el ataque. Sería conveniente crear, al menos, 6.000 plazas permanentes y dotarlos de medios para que dichos agentes desarrollaran su trabajo de manera óptima. Sin embargo, Pedro Sánchez opta por no aportar ni un sólo refuerzo. Una irresponsabilidad más que, ojalá, no tengamos que lamentar con consecuencias irreversibles.

Sánchez amenaza y se apoya en los golpistas
Javier Igartua Ybarra okdiario 26 Septiembre 2018

Tenemos un presidente del Gobierno que está en su cargo por el brazo político de ETA, por los golpistas catalanes, los chavistas de Podemos, etc. España es gobernada por aquellos que la quieren romper, increíble, pero cierto. El PNV pedían sopitas al Partido Popular el otro día en el Parlamento Vasco, echan al presidente Rajoy y encima nos piden ayuda. Esto es el mundo al revés. Ya se lo dijo mi presidente Alfonso Alonso al lehendakari Urkullu el otro día en la Cámara vasca: no vamos a apoyar a gente que quiere conducir la división y el enfrentamiento en esta parte de España llamada País Vasco.

Ya lo hizo tiempo atrás mi partido en Getxo con Eduardo Andrade a la cabeza. En un acto de valentía democrática, le dijo al PNV que no apoyaba presupuestos que tuviera en ellos ayudas para las familias de los presos asesinos de ETA. Estos del PNV se deben de creer que todos somos como el PSOE, muletillas de usar y tirar. Que no Urkullu, que en el Partido Popular somos gente seria, que somos la alternativa real y fuerte para ganar al PNV, ya se vio este sábado en Bilbao donde miles y miles de vascos se acercaron a compartir con nosotros una mañana para animarnos a que siguiéramos así, con valentía y sin complejos, defendiendo una sociedad que está harta del yugo nacionalista y que pide libertad y tener un Gobierno preocupado por los problemas reales y alejada de las ensoñaciones nacionalistas que saben que trae más problemas cuando lo que hay que hacer es, precisamente, lo contrario, solucionar problemas.

Este Gobierno de Sánchez quiere liberar a los golpistas, pues así se lo han pedido sus socios. Compañeros de partido de los golpistas. Un Gobierno que ya dice claramente que hay que acercar a los asesinos de ETA a cárceles cercanas a su lugar de domicilio. Otro pago más, está vez a sus socios los batasunos. Es decir, el brazo político de ETA. Un Gobierno que permite junto al PNV los ongi etorri de asesinos de ETA en las calles españolas de mi tierra Vasca. Un Gobierno que no se sonroja cuando en las calles de Ibarra —Guipúzcoa— los batasunos utilizan niños para recibir a asesinos etarra. De la educación ya no hablamos, porque es absolutamente terrible.

Se permiten aquelarres independentistas, quemas de banderas de España, fotos del Rey diciéndole que se vaya, golpistas fugados riéndose de toda España… Por no decir las amenazas de querellas por parte del presidente Sánchez a medios de comunicación, como a este periódico, OKDIARIO. Quieren cerrar todo lo que no les convenga al PSOE, más propio de una dictadura que de una democracia. Sólo cuando rectifican, aciertan. Señor Sánchez, plagie las ideas del Partido Popular, eso será bueno para España. Exijo elecciones ya para que los españoles hablemos. A usted, señor presidente del Gobierno, nadie le voto. Memoria, dignidad, verdad y justicia. Siempre con las víctimas y con España.>

Cabreo morrocotudo de la izquierda.

Vicente A. C. M. PD

EL PAÍS PUBLICA UN EDITORIAL INCENDIARIO CULPANDO AL PP Y C’S DE BLOQUEAR LAS INSTITUCIONES.

EL PAÍS se pone ahora “estupendo” y encantado de ser el nuevo vocero acusica de un PSOE escorado hacia la ultra izquierda radical, que ha permitido el retorno al poder de un sujeto nada de fiar que, cuando ejerció de Secretario General, intentó engañar a la Ejecutiva Federal y pactar con los etarras e independentistas catalanes, a pesar de la negativa expresa a hacerlo, para lograr ser investido Presidente del Gobierno de España. Una actitud que mereció su fulminante destitución, pero sin apartarle de la militancia y sin poder evitar que, en una campaña donde se presentaba como víctima, usase a las despreciadas bases regionales y locales como trampolín para recuperar en unas primarias de nuevo el cargo del que había sido apartado. Un regreso que se transformó en una caza de brujas, en una remodelación de la Ejecutiva y en un nuevo programa mucho más radical, en contraposición al de austeridad impuesto por la UE.

Un sujeto que, durante la etapa que dio paso a la segunda legislatura convulsa del PP, que tras más de un año de Gobierno en funciones y ganar las elecciones, tuvo serias dificultades en lograr un pacto de investidura que necesariamente hubo de contar con la abstención de un PSOE dividido y en plena fase de primarias y que hubiera sido imposible de haber estado Pedro Sánchez al mando y no la Comisión Ejecutiva provisional. El caso es que cuando éste logró recuperar su cargo de Secretario General, hizo su personal purga del tío Benito y tomó el control total del Grupo parlamentario y los 84 diputados. Pero al haber renunciado a su Acta de Diputado para evitar votar en la sesión de investidura de Mariano Rajoy, vio capi disminuida su presencia mediática y su protagonismo como Jefe de la Oposición. Comenzó entonces una política de afianzamiento en el PSOE y la de acoso y derribo del PP con una oposición feroz enfocada en cuanto a la política de contención del gasto y del déficit, alineándose con las posiciones más radicales de PODEMOS.

Sin embargo, la política nacional estaba ya seriamente influenciada y condicionada por el incremento del desafío secesionista desde el Gobierno y el Parlamento de la Generalidad, con un Carles Puigdemont bravucón y amenazante. Un verano del 2017 que vio la decisión de los independentistas de llevar a cabo sus amenazas cuando en la sesión del 6 y 7 de septiembre se aprobaron las llamadas “leyes de desconexión” y se convocó un referéndum de autodeterminación para el 1 de octubre. Creo innecesario relatar lo que ya todos conocen de los acontecimientos de ese septiembre con manifestaciones violentas, los sucesos de los días previos y el de la realización del referéndum declarado inconstitucional e ilegal, las bravuconadas de las semanas posteriores desde le Parlamento de Cataluña y su culminación de rebeldía con la declaración unilateral de independencia. Siendo esto último lo que provocó la intervención de la autonomía vía artículo 155 de la Constitución, con el apoyo casi forzado del PSOE aunque imponiendo serías limitaciones en lo temporal y en el alcance, como fue la no intervención de TV3 o exigir la convocatoria inmediata de elecciones autonómicas.

Era evidente que el PSOE estaba incómodo con ese papel impostado de “leal oposición” y estaba buscando la forma de bloquear al Gobierno del PP. Entre sus actuaciones estaba la de negarse a apoyar los Presupuestos Generales del Estado y aceptar el control del techo de gasto y del déficit. Su actitud volvió a ser aquella tan visceral del “No es no” sin intentar considerar los condicionantes impuestos por la UE y que el PP había incumplido arriesgándose a una sanción que finamente se produjo. España iba bien en lo económico y estaba en franca fase de recuperación. Algo incuestionable con la creación constante de empleo y reducción del paro, aunque con la agravante de la falta de calidad y seguridad en los contratos. Ante la carencia de razones de peso, el PSOE tuvo que acudir a la oportunidad que la Justicia ofreció al poner en primera plana los diferentes casos de corrupción que ya salpicaban al PP, como el de la Gürtel, a los que se iban sumando otros mucho más escandalosos como el del Canal de Isabel II, Caso Lezo, Caso Púnica, Remodelación sede PP en Madrid, financiación ilegal, etc. Y a esto habría que sumarle el caso Master de Cifuentes y su “pillada” de cleptomanía en un centro comercial.

Una situación que puso contra las cuerdas a Mariano Rajoy que pudo superar la primera moción de censura presentada por PODEMOS, ya que Pedro Sánchez decidió no secundarla. Sin embargo y tras los últimos escándalos judiciales y mediáticos, vio esa oportunidad para asaltar el poder. Lo malo es que necesitaba el apoyo no solo el incondicional de PODEMOS que le aseguró Pablo Iglesias, sino también el de los nacionalistas vascos, los proetarras de Bildu y los de los golpistas de ERC y PDeCAT (ahora JxCAT mandados por Carles Puigdemont desde su refugio en Bélgica). Un apoyo que la mucho más fiel Ejecutiva Federal decidió aceptar y olvidar aquel veto que fue el que le costó el cese a este ambicioso, orgulloso y revanchista Pedro Sánchez. Una moción de censura en la que Pedro Sánchez se mostró de lo más humilde, sensato y convincente de no tener apego por el poder y prometiendo que su Gobierno tendría la misión de convocar elecciones generales en el tiempo más breve posible. Aunque posteriormente lo matizó para definir tres etapas, moción de censura, estabilidad política y elecciones generales, donde el tea de la estabilidad política era algo etéreo e indefinido sin límites concretos.

El caso es que finalmente obtuvo los apoyos necesarios y consiguió que prosperase la moción de censura, convirtiéndose de forma automática en el nuevo Presidente de Gobierno. Ya han pasado más de 100 días desde aquella fatídica sesión, y en ese escaso tiempo Pedro Sánchez, su Gabinete y su grupo parlamentario, han mostrado la cara más sectaria, revanchista y frentista que pueda imaginarse. Una política de crispación, de enchufismo descarado, de asalto de Instituciones claves como el CIS, RTVE, etc., donde no han faltado actitudes y esperpentos como el que hasta ahora dos Ministros hayan cesado de sus cargos por los mismos o peores motivos que afectaron a cargos del PP, sobre todo en la Comunidad de Madrid. Pero lo importante ha sido el radical cambio de actitud hacia los golpistas y el intento mezquino de acercamiento y concesiones, solo con el fin de obtener su apoyo condicional a los Presupuestos Generales y así garantizarse agotar la legislatura. Y eso con independencia de que esos PGE contemplen suprimir el techo de gasto y por tanto el déficit, con fuerte incremento de impuestos, en una estrategia de vuelta al despilfarro, al endeudamiento y al empobrecimiento de los españoles.

Y esa es la piedra angular de todo ese proyecto del PSOE de Pedro Sánchez: aprovechar una anomalía de alternancia en el poder prevista para casos excepcionales que desde luego no se cumplían en el momento de presentarla, para imponer un programa sectario que no ha sido refrendado por los españoles en las urnas. Se trata de legitimar una situación especial, y se suponía que transitoria, en una actitud de filibusterismo propia de asaltadores de caminos. Un programa que se basa en sostenerse con el apoyo de quienes quieren destruir España. Es por eso por lo que el editorial de EL PAÍS, titulado “Un estilo insoportable”, se presenta como un ejercicio de cinismo político intentando justificar precisamente aquello de lo que carece: legitimidad para imponer su programa de Gobierno. Porque no me cansaré de repetir que Pedro Sánchez mintió en su sesión de investidura y hoy sigue sin cumplir con devolver la voz a los españoles. Se aprovecha de la facultad que le asiste como Presidente accidental del Gobierno de España para decidir cuándo va a convocar esas necesarias y urgentes elecciones generales. Y es solo por eso por lo que ante su intento de trilerismo procedimental intentando colar una enmienda a una Ley Orgánica para eludir el control y posible veto del Senado a los PGE, el PP y C’S han respondido con las mismas armas y se han acogido a la jurisprudencia que avala no aceptar este atajo que es sin duda un fraude de ley y un intento de acallar nada menos que al Senado.

A continuación destaco algunos aspectos de ese editorial en el que se ve claramente la visión deformada de la realidad que mejor encaja en sus planes de mantenerse en el poder como sea y a costa de lo que sea:

“Como el perro del hortelano, que ni come ni deja comer, hay partidos que ni gobiernan ni dejan gobernar y que practican una oposición poco leal” … “todas tienen en común su rechazo al reconocimiento de la alternancia e incluso la deslegitimación de quien ha conseguido vencer en buena lid”. Tal parece que están viendo su propia imagen reflejada en el espejo.

“Eso es lo que está sufriendo el Gobierno de Pedro Sánchez, de impecable elección parlamentaria según la regla constitucional, y con derecho a legislar y aprobar Presupuestos, si es capaz de reunir una mayoría”. Lo de impecable no lo dirá por las formaciones que le apoyaron como BILDU y los golpistas de ERC y PDeCAT, declarados enemigos de España y de la Constitución. En cuanto al derecho a legislar es inaceptable salvo que se limite a lo necesario para devolver la voz al pueblo español y convocar elecciones generales.

“No es la primera ocasión en que desde el PP se demuestra que prefiere un país desgobernado antes de que sea otro quien gobierne. Tampoco es la primera vez en que los populares prefieren la parálisis de las instituciones de todos, antes de que el funcionamiento de la democracia conduzca a un relevo en los órganos de gobierno de las instituciones: el Poder Judicial, el Tribunal Constitucional y los medios de comunicación públicos son buenos testigos de este estilo de desgobierno”. Creo innecesario resaltar el cinismo que se desprende de estas afirmaciones, sobre todo porque el PSOE es desde lejos quien más ha usado y abusado de ese comportamiento sectario durante las numerosas legislaturas en que ha gobernado en España, muchas mas que el PP en esa alternancia.

“Puede haber muchos motivos para la convocatoria de elecciones, pero no son estos, tan espurios y escasamente ejemplares, los que deberían conducir a los españoles a las urnas”. Claro, es que Pedro Sánchez ha decidido no convocarlas y agotar la legislatura abusando de esa prerrogativa presidencial. Un absolutismo que es incompatible con la democracia.

¡¡¡GOBIERNO OKUPA DIMISIÓN!!! ¡¡ELECCIONES GENERALES YA!!

¡Que pasen si pueden y su conciencia se lo permite un buen día!

El Estado asume el 60% de la deuda a corto plazo de la Generalitat
El Gobierno invertirá 759 millones en cuatro años en Cataluña para cumplir con el Estatut
Javier Tahiri ABC

Los lazos políticos, y financieros, de Ejecutivo central y Govern se estrechan. El vicepresidente de la Generalitat de Cataluña y consejero de Economía y Hacienda, Pere Aragonès (ERC), se llevó ayer de Madrid a Barcelona el compromiso del Gobierno por el que este pagará a la Generalitat 1.459 millones de euros, durante los próximos cuatro años, y la reestructuración de la deuda de corto a largo plazo de la administración autonómica catalana por valor de 2.773 millones de euros. Esto supondrá que el Estado, a través del Fondo de Liquidez Autonómica (FLA) cubrirá los vencimientos de estos préstamos, lo que aliviará la situación financiera del Ejecutivo de Quim Torrá.

Aragonès salió satisfecho de la reunión de la Comisión Mixta de Asuntos Económicos y Fiscales Gobierno-Generalitat y anunció tres acuerdos sobre asuntos económicos, que, dejó claro, deben ir acompañados de «la necesaria negociación de los asuntos políticos de fondo», es decir, de la situación de los políticos en prisión preventiva acusados de rebelión por el Tribunal Supremo y la reivindicación del derecho a la autodeterminación.

El representante de la Generalitat informó de que el Gobierno se comprometió a pagar 759 millones de euros a la Generalitat, en base al cálculo a 2008 de la Disposición Adicional Tercera del Estatuto de Autonomía -inversión del Gobierno en Cataluña en función del PIB catalán respecto al nacional-, y que el Tribunal Constitucional, en su sentencia de 2010, dejó sin efecto para el Ejecutivo. Durante los próximos cuatro ejercicios, el Gobierno incluirá en los Presupuestos Generales del Estado una partida para cumplir el acuerdo sellado ayer. Los primeros 200 millones se incluirán en las cuentas de 2019, si finalmente el Ejecutivo de Pedro Sánchez consigue aprobar los presupuestos en las Cortes Generales.

El segundo acuerdo hace referencia a la financiación de los Mossos d’Esquadra. El Gobierno transferirá a la Generalitat 700 millones de euros adicionales, también durante los próximos cuatro años y reflejándolo en los presupuestos nacionales. Para el del año próximo, el Gobierno deberá especificar una partida de 159 millones para cumplir el acuerdo entre administraciones. Y en los próximos dos meses se concretará el seguimiento hasta llegar a los 700 millones de euros al que asciende el monto.

Junto a esta seguidilla de inversiones y recursos, el Estado asumirá el primer tramo de 2.773 millones de deuda a corto plazo de la Generalitat, un 60% de los 4.500 que tiene que obedece al pasivo estructural. Ello aliviará la situación financiera del Govern y Aragonès abrió la puerta a que posibilitará futuras mejoras de calificación de las agencias de «rating» a la comunidad. Como el FLA solo cubre deuda a largo plazo, este montante acuciaba a la Generalitat desde hace un par de años. Si bien la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, abrió la puerta a que la propia comunidad busque recursos o se endeude para cubrir este montante, ahora mismo Cataluña depende de la financiación del Estado al tener los mercados cerrados. La Comisión Mixta Gobierno-Generalitat volverá en un plazo máximo de dos meses.

El Gobierno cede al chantaje independentista y no creará nuevas plazas de Policía en Cataluña
Carlos Cuesta okdiario 26 Septiembre 2018

El Gobierno ha cedido una vez más al chantaje separatista y no reforzará la presencia estable de Policía Nacional en Cataluña. Pese a acabar de presentar al máximo responsable policial en Cataluña y haber hecho público su respaldo a un aumento de los efectivos excepcionales, lo cierto es que la última convocatoria de plazas policiales de refuerzo estable ya está preparada y el número de plazas destinadas a Cataluña es literalmente cero.

La delegada del Gobierno en Cataluña, Teresa Cunillera, –la misma que acaba de abogar por el indulto de los golpistas– ha presentado al nuevo jefe de la Policía en Cataluña. Lo ha hecho anunciando que quiere “mantener la bandera del diálogo”con la Generalitat separatista. Como si el nuevo jefe superior de la Policía en Cataluña, José Antonio Togores, tuviera que negociar sus acciones con los Mossos. Y, además, la delegada del Gobierno, ha propuesto que este próximo jueves se reúna la Comisión Mixta de Seguridad entre la Generalitat y el Estado.

Togores, por su parte, un policía que goza de gran aceptación en el cuerpo y que cuenta con el respaldo de sus compañeros, ha sido claro en su toma de posesión al señalar que trabajará por el incremento de la dotación de agentes del CNP. Togores ha recordado, de hecho, el reciente envío de 500 efectivos a la Comunidad Autónoma.

Un refuerzo de 500 agentes como contingente excepcional
Pero, lo cierto es que esos 500 policías forman parte de los contingentes excepcionales que se han remitido por la previsión de ataques y tumultos a raíz de la celebración del referéndum ilegal del 1-O y por los posibles disturbios que se generen con motivo del juicio del golpe separatista. Pero no es una ampliación de la dotación estable y permanente de la Policía en Cataluña. Porque esa dotación, la estable, no se ha querido aumentar por parte del Gobierno, en lo que se considera una nueva cesión a los separatistas.

Refuerzo contra la inmigración
Así lo ha plasmado la Resolución de la Dirección General de la Policía a la que ha tenido acceso OKDIARIO y que revela que, aunque sí se ha reforzado la presencia de plazas estables policiales en las zonas más necesitadas por motivo de la inmigración ilegal, no ha ocurrido así en Cataluña.

El Gobierno cede al chantaje independentista y no creará nuevas plazas de Policía en Cataluña

Se trata de la resolución que “convoca concurso general para la provisión de puestos de trabajo en las escalas de subinspección y básica en distintas plantillas”. La resolución que debe dar cobertura a las necesidades extra de plazas por motivos excepcionales. Es decir, la que complementa la dotación ordinaria.

Y en esa resolución se crean 25 plazas para Algeciras. Otras 20 para Línea de la Concepción. Veinte más para Ceuta. Y otras 20 para Melilla. Y para Cataluña, cero.

La Ley de Cs contra la discriminación lingüística en el empleo público desata la ira de izquierda y nacionalistas
Compromís llama “enfermo” a Toni Cantó y el PNV tilda de falangista la medida, que según el PSOE “atenta contra la Constitución”.
Mariano Alonso Libertad Digital 26 Septiembre 2018

El diputado de Ciudadanos Toni Cantó se ponía la venda antes de recibir la herida durante su defensa este martes, en el pleno del Congreso, de la Ley de Ciudadanos contra la discriminación por razones lingüísticas en el empleo público: "Sé lo que me viene encima en el turno de réplica. Especialmente me espero el derroche victimista del nacionalismo, de los ofendiditos profesionales" afirmaba, al tiempo que pedía el apoyo de PP y PSOE.

Un vano intento, al menos parcialmente, a juzgar por las palabras que poco después pronunciaba desde la tribuna de oradores la diputada socialista Merce Perea: "Ustedes, señores de Ciudadanos, pretenden atentar contra la Constitución". El diputado popular por Castellón, Miguel Barrachina, anunciaba el voto afirmativo de su grupo pero lamentaba que el parlamentario por Valencia del partido naranja se lo hubiera puesto "difícil".

Cantó había asegurado que el castellano estaba desaparecido de la Comunidad Valencia, algo que el popular negaba, poniendo como ejemplo los tres colegios de su pueblo, Segorbe, y presumiendo del recurso de su formación contra el decreto lingüístico del Gobierno del socialista Ximo Puig y Compromís.
Pastor llama al orden a Cantó

Particularmente agresivos con Cantó se mostraban Joan Baldoví, de Compromís, "usted está enfermo, enfermo de odio" le llegaba a espetar; Joseba Agirretxea, del PNV, que definía la propuesta de Ciudadanos como la "reencarnación de José Antonio Primo de Rivera" y el diputado del PDeCAT, Sergi Mikel, durante cuya intervención, en la que negaba tajantemente cualquier discriminación al castellano en Cataluña, la presidenta Ana Pastor amenazaba incluso con la expulsión del hemiciclo a Cantó, tras las dos preceptivas llamadas al orden.

En ese momento, el portavoz del grupo naranja, Juan Carlos Girauta, pedía infructuosamente la palabra aunque desde su escaño, aun sin micrófono amplificador, reprochaba a Pastor la advertencia a su parlamentario, a quien además de "enfermo" el diputado de Bildu, Óscar Matute, había tildado también de "lobotomizador". Un epíteto, este último, que replicaba poco después el propio Cantó: "Esto no lobotomiza a nadie. Esto es libertad de elección, esto es libertad e igualdad. Pero si desde luego hay alguien responsable en este país de lobotomizar con tiros en la nunca, son los etarras y sus defensores de Bildu".

Para redondear la tarde, el portavoz de ERC, Joan Tardá, comenzaba íntegramente en catalán su turno, hasta que era interrumpido con maneras suaves por la presidenta Pastor, diputada por Pontevedra: "Señor Tardá. Ya sabe que vengo de una comunidad autónoma también histórica, que soy la primera en defender el valor de las lenguas cooficiales. Pero esta es la cámara de representantes de todos los españoles y es bueno expresarse en la lengua que nos entiendan todos los españoles".
A un cirujano no se le puede exigir el catalán

La norma rechazada por la mayoría de la cámara baja incluye una "cláusula antidiscriminación" que establece como discriminatoria "la valoración desproporcionada del conocimiento lingüístico como un mérito, sin atender a la realidad social del conocimiento de la lengua en la Comunidad Autónoma o sin concurrir razones adecuadas, necesarias y suficientes en relación con la función o el puesto de trabajo correspondiente".

El espíritu de la norma, explicitado por el número dos de Ciudadanos, José Manuel Villegas, tras registrarla a principios de este año, pretende combatir el éxodo de profesionales sanitarios que sufren las Islas Baleares, como consecuencia de al exigencia del catalán.

"No se le podrá exigir a un cirujano, o el mérito valdrá menos cuando el puesto de trabajo sea el de un cirujano y, obviamente, no va a ser profesor de catalán alguien que no sepa catalán" dijo por entonces Villegas. El propio Cantó aludía a esa "diáspora" y advertía del peligro de que pueda extender pronto a otras comunidades como Valencia.

Nuria Amat: «El nacionalismo de Cataluña se está extendiendo ya a Baleares»
Josep María Aguiló ABC 26 Septiembre 2018

La escritora Nuria Amat (Barcelona, 1950) presentó el pasado 14 de septiembre en Menorca su novela «El sanatorio» (ED Libros), en la que aparece una crítica implacable al nacionalismo, al populismo y al totalitarismo. «El libro salió de una necesidad interior», explica a ABC la autora. «Necesité plantearme escribir sobre una Cataluña ocupada por unos gobiernos dedicados a imponer el virus nacionalista y separatista a toda una población y los efectos negativos que esta manipulación y adoctrinamiento estaban produciendo», recuerda Amat, quien cree en el valor «premonitorio» de la literatura.

El acto de presentación de la novela se celebró en Mahón y Amat estuvo acompañada por la impulsora de la entidad Mos Movem, la empresaria Úrsula Mascaró, la trabajadora de la sanidad María José García y la jurista Laura Venzal.

La novela fue escrita y publicada entre 2014 y 2016, antes de que acabase tomando forma definitiva lo que se ha venido en llamar «el procés». «Todo lo que hace ya tres años describía en la novela está pasando ahora», indica Amat, quien añade que los recientes gobernantes independentistas de la Generalitat «han manipulado la historia de Cataluña completamente» y, además, «han dividido el país, las amistades, las familias».

Denuncia
La preocupación de Amat por la política viene de lejos y en sus artículos hace años que denuncia y avisa sobre aquellos sistemas autoritarios que van en contra de la pluralidad y de la convivencia. «No sólo Cataluña, también una parte de Europa está enferma de nacionalismo», denuncia. En ese sentido, advierte acerca de la fuerza que en estos últimos años están tomando «formaciones ultraderechistas y xenófobas» en distintos países europeos. «El nacionalismo es un virus que, a lo largo de la historia, ha provocado la muerte de millones de personas», recalca.

Amat se define como una «escritora comprometida con la política» y recuerda que ya a finales de los años 90 denunció, a través del Foro Babel, «el adoctrinamiento» y «la imposición» del catalán sobre el castellano, que en aquellas fechas empezaba en Cataluña. «La lengua es utilizada como instrumento para adulterar, infectar y viciar una población, a la manera de gurús de una secta», afirma con rotundidad.

Precisamente, hay quienes ven hoy paralelismos entre la historia reciente de Cataluña y el momento político que está viviendo Baleares, con la socialista Francina Armengol gobernando con el apoyo de MÉS y Podemos. Partidos como el PP o Cs, o entidades cívicas como Mos Movem han denunciado la discriminación del castellano en las aulas de las Islas o la exigencia del catalán en diversos ámbitos de la Administración pública, por ejemplo en la sanidad.

«Si hay personas y entidades que están hoy en situación de alerta y de denuncia en Baleares, como es el caso de Mos Movem, es porque está pasando algo serio», indica Amat, quien conoce bien la realidad isleña, entre otras razones porque viaja con frecuencia a Menorca. «Hay personas que se sienten hoy en Baleares con la misma preocupación que sentíamos en Cataluña hace años», destaca la escritora. «Yo ya avisaba entonces de lo que podía llegar a ocurrir en Cataluña, a pesar de que había personas que siempre decían "no pasará nada"», recuerda.

La escritora denuncia que los nacionalismos buscan «prohibir, coaccionar, imponer» y añade que «se contagian de una forma feroz». En Cataluña ese nacionalismo «se quiere extender a Baleares y a la Comunidad Valenciana». Por lo que respecta a Baleares, «ya lo está haciendo». Pese a todo, Amat se muestra esperanzada en que la situación se pueda acabar reconduciendo a corto plazo.

La gran manifestación del pasado 8 de octubre en Barcelona supuso, en ese sentido, «un momento de inflexión, un punto y aparte» en Cataluña. «El sentido común se impondrá, no nos separaremos de España», concluye.


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