AGLI Recortes de Prensa   Viernes 5  Octubre 2018

La derecha que molesta a la izquierda
Rafael Bardají gaceta.es 5 Octubre 2018

En las últimas semanas, desde que las encuestas ya no pueden ocultar el crecimiento de Vox, se han redoblado los ataques contra esta formación. Lo más suave que he leído ha sido el calificativo de “la nueva extrema derecha” por parte de un periódico nacional. Y tengo que decir que no me extraña. La irrupción de Vox viene a desmontar muchos mitos de nuestra actual política, para empezar el concepto mismo de “extrema derecha”.

Es cierto, hay una nueva derecha emergiendo no sólo en España sino en todo el continente europeo. Y su fuerza en algunos países es tal que amenaza con sacudir los cimientos del consenso que ha caracterizado la política tras la Segunda Guerra Mundial y, en España, desde el 78. A saber, que la izquierda se instalaba en la socialdemocracia y vendía su producto sobre la base de expandir y profundizar los beneficios sociales del estado de bienestar (al menos durante las fases expansivas de la economía) y unos conservadores que compraban la orientación neoliberal para salir de las crisis a las que nos llevaban los socialdemócratas inexorablemente. Para no matarse entre ellos, se adopto un acuerdo tácito de alternancia en el poder.

Pues bien, ese consenso es lo que viene a romper la nueva derecha. Y es lo que teme la izquierda. Por una simple razón, los conservadores, a fin de poder llevar adelante sus políticas neoliberales durante unos pocos años, aceptaron que la cuestión cultural y educativa quedara siempre en manos de la izquierda. Eso es algo que la nueva derecha ni acepta ni está dispuesta a aguantar. La nueva derecha sabe que hay una batalla que dar por los valores y la cultura, empezando por atacar en su línea de flotación lo políticamente correcto y llamando al pan, pan y al vino, vino. Sin florituras ni engaños.

La nueva derecha, por mucho que se quiera presentar como un puñado de carcas, en el mejor de los casos, o de fascistas y nazis en el peor, es temida porque es profundamente democrática. Sus líderes son jóvenes profesionales en la mayoría de los países, que no han conocido otro sistema político. Y se muestran profundamente constitucionales. No digamos en España, donde los anticonstitucionalistas están sentados en gobiernos autonómicos y, si me apuran, hasta en Madrid. Resulta bastante raro ver en un periódico como El País acusaciones de extrema derecha contra Vox, como si se tratase de un partido autoritario y antidemocrático cuando es desde el gobierno socialista donde se agrede a la libertad de expresión, se castiga el libre ejercicio del periodismo, y se aspira a acabar con la independencia de los jueces… Para credenciales de democracia no están los voceros de La Moncloa, desde luego.

Lo que no acepta la nueva derecha es el actual estado de las cosas y la pasividad de unos y otros, de los partidos tradicionales en el poder o en la oposición, más enzarzados en su propia supervivencia que en dar respuesta a los problemas de los ciudadanos. Ni en emigración, ni en seguridad, ni en protección social, ni en educación… los españoles se encuentran desamparados. Los políticos españoles se contentan con elaborar nuevas leyes que nadie cumple, convirtiendo con su malhacer España en una jungla donde los que pueden más, los pícaros, los cargos políticos y los criminales son los siempre beneficiados. Claro que exponer estas verdades de un régimen corrompido de arriba abajo es, se escupe, de populistas. Pero no. Con el ahorro de suspender todas las autonomías y acabar con los entes autonómicos, de las asambleas a las televisiones regionales, pasando por un sin de empresas públicas, podríamos reducir significativamente los impuestos y dejar el dinero en el bolsillo de su dueño, el siempre sufrido y castigado trabajador contribuyente. ¿Pero dónde podrían colocar entonces los partidos a sus allegados?

La izquierda, socialdemócrata o radical, hace tiempo que perdió su razón de ser, desde el momento que perdió el proletariado. Y por eso también teme a la nueva derecha. Porque términos derecha o izquierda han dejado de tener sentido para mucha gente pero que sí se sienten identificados con ideas como nación, patria, España y los españoles primero. La nueva derecha no es transversal, eso sería una exageración, por tampoco es pura derecha. Es soberanista e identitaria, es orgullosa y no acomplejada, es moderna y próxima. Un terreno que la izquierda tenia monopolizado para lo que le convenía. Pues ya no.

La nueva derecha es, al fin y al cabo, no el producto ni de hijos de banqueros ni de terratenientes, ni de profesores de ciencia política (y que conste que no tenga nada en contra de ninguno). Es el desarrollo, simple y llanamente, del sentido común. De preocuparse por lo que de verdad preocupa al español de a pie y de bien: la Unidad de la nación; la independencia; el bienestar y la seguridad. Y de la confianza. Líderes honestos que dicen lo que piensan y sienten, no que critican a los ricos para comprarse chalets de medio millón de euros en la sierra o que crean sociedades instrumentales para pagar menos impuestos mientras que moralizan sobre por qué los demás tenemos que pagar más.

La nueva derecha no es extrema, aunque si radical en el sentido de enfrentarse a los problemas de raíz. No quiere -no queremos si me incluyo- más abusos de los españoles; no quiere más privilegios para unos dirigentes sin currículum ni honestidad; no quiere que los ciudadanos sostengamos con nuestro dinero sindicatos, partidos políticos ni fundaciones; no quiere que los inmigrantes disfruten desde el primer pie en nuestro suelo de más beneficios sociales que los españoles; no quiere más ataques contra los símbolos nacionales ni contra nuestra Historia, guste o no el pasado, reciente o remoto; no quiere que se acose a los católicos por el mero hecho de sus creencias; no quiere que se nos gobierne desde Bruselas.

Y por mucho que chillen, eso no es ser fascista. Es ser un español de bien, patriota y orgullos de España.

Todos fachas menos mamá
La supremacía cultural izquierdista pierde su arma capital: el miedo
Hermann Tertsch ABC 5 Octubre 2018

Con ese título, «Alles faschos ausser Mutti», se ríe el historiador y politólogo Jan Gerber de toda la patulea de políticos y periodistas de izquierdas y derechas que llaman fascista, facha y nazi a todo el que no piensa como ellos. Dice que esa manía de llamar nazi y fascista a todos los demás lleva a la izquierda a analizar la realidad sobre premisas falsas y por tanto la indice permanentemente al error y a la derrota. Y eso que Jan Gerber es un historiador marxista cuyos seguidores son precisamente quiene smás cultivan esa extendida costumbre. Porque no vayan a creer Ustedes que es exclusivamente española. Está muy extendida por el continente y la utilizan por supuesto los comunistas, que inventaron el hábito y ya en los años veinte del siglo pasado llamaban «socialfascistas» a sus hermanos socialistas que no quisieron entrar en la III Internacional. Hoy lo utiliza hasta la canciller Angela Merkel que se ha ido tanto hacia la izquierda que ya tiene a su derecha a media Alemania.

Ahora se alarma porque esa mitad no le da ya un voto de derechas a un partido, el suyo, la CDU, que se dice de derechas pero después solo hace política de izquierdas. En cuanto ha surgido un partido de derechas han comenzado a peregrinar hacia el mismo. Ese partido es el Alternativa por Alemania al que por supuesto Merkel llama nazi y facha como lo hacen todos los medios de comunicación alemanes que tienen una homogeneidad que recuerda a tiempos peores. No, no se han vuelto nazis de golpe el 18% de los alemanes que ya están decididos a votar a la AfD que ya es el segundo partido más votado, se acerca a la CDU que sigue cayendo y ha dejado atrás al histórico SPD que agoniza. Tampoco es nazi ni lo fue nunca el Partido Popular Suizo (SVP) que lleva ya años en el poder con éxito y sentido común. Si leyeron la prensa española cuando el SVP se convirtió en el partido más votado era Suiza creerían que Heinrich Himmler había asumido el poder en Berna. Era mentira. Como tantas cosas. Lo mismo ha pasado en Austria con el FPÖ y hasta con el canciller Sebastian Kurz al que llaman ultraderechista por aliarse con el FPÖ y formar el gobierno de más apoyo popular y más éxito en mucho tiempo. Hay hastío en toda Europa ante esos insultos y amenazas ya de la Comisión Europea, políticos izquierdistas, gobiernos con prepotentes en Berlín o París o la prensa europea uniformada en la corrección política.

Desaparece ese miedo a ser calificado de ultraderechista porque se ha dejado de aceptar el mantra socialdemócrata. Las mentiras son evidentes. Las cartas están boca arriba. Tiene guasa que hubiera esta angustiosa necesidad por desmentir que se es ultraderechista en un continente en el que queda gente orgullosa de ser comunista, miembros de una secta responsable de más de cien millones de muertos. En España es especialmente grotesco, con el ultraderechista tachado de malvado y el ultraizquierdista en todas las televisiones a dar clases de civismo y moral. Pues también en España, en esta sociedad realmente cobarde que es la nuestra, se dan cuenta muchos de que para ser realmente libre en el pensar, hablar y escribir hay que perder el miedo a que te llamen facha o franquista. Ha sido la mordaza más eficaz para implantar una permanente supremacía de la mentira desde hace muchas décadas. Pero toca a su fin. Por eso están del los nervios tantísimos farsantes y beneficiarios de los privilegios de la supremacía cultural y mediática izquierdista en España. Porque se les acaba el chollo.

Las elecciones no resolverán nada
José García Domínguez Libertad Digital 5 Octubre 2018

Tras la muerte súbita del bipartidismo y el parto de los montes de la Nueva Política, España se parece cada día más a Italia. Y viceversa. Si allí los Gobiernos duran en promedio no mucho más de un cuarto de hora, aquí vamos de cabeza por idéntico camino. Y si allí las elecciones no sirven para nada, pues nada cambian nunca, aquí ya tocaría ir aprendiendo que ocurre lo mismo. Cataluña, con 5,5 millones de electores y 40 diputados en las Cortes, aporta, en promedio, 20 separatistas cada legislatura a la Carrera de San Jerónimo. Y esos 20 separatistas catalanes son y serán imprescindibles para que la izquierda española pueda gobernar. La única manera de evitar esa dependencia exigiría modificar la Ley Electoral a fin de hacerla más proporcional en las provincias menos pobladas de la España profunda, pero ello únicamente beneficiaría a Ciudadanos y a Podemos. Por tanto, ni PP ni PSOE accederán jamás a proceder a tal reforma. Ergo, no hay alternativa. Aunque no solo la inestabilidad con vocación crónica nos comienza a igualar con los italianos, también los equilibrios territoriales que laten tras las alianzas sobre las que se articulan los pactos que dan forma al poder político nacional comienzan a parecerse aquí y allí como dos gotas de agua.

Si a estas horas la prima de riesgo italiana anda de nuevo desquiciada y Bruselas pendiente día y noche de Roma es porque, allí como aquí, la gobernabilidad ha acabado dependiendo de una entente imposible entre el Norte rico y el Sur subsidiado. Un pacto contra natura que solo puede terminar de dos maneras: o quebrando la columna vertebral del Estado o descoyuntando el espinazo del euro. El Ejecutivo populista italiano ha prometido a sus votantes la conciliación de lo inconciliable: bajar los impuestos a los ricos del Norte con la flat tax, la reforma fiscal radical que eliminaría la progresividad del sistema tributario, el gran proyecto de la Liga, al tiempo que postula la creación de una renta básica universal, el gran proyecto de los 5 Estrellas, a los que ahora votan en masa los precarios y desempleados del Sur. Algo que solo se podría implementar haciendo definitivamente sideral un déficit público que ya es astronómico o… saliendo del euro. Y aquí, decía, pasará lo mismo. A fin de cuentas, la alianza estructural entre los catalanistas y el PSOE, más pronto o más tarde, está abocada a caer en esa misma inviabilidad.

Y es que, viendo a tipos como Torra o Puigdemont, cuesta trabajo creer que esa gente sea la derecha catalana, pero ocurre que sí son la derecha catalana. Y el drama del PSOE es que solo puede gobernar España aliándose con los catalanistas de derechas. Pero los catalanistas de derechas, al margen de la cuestión procesal de sus líderes presos, no van a avalar políticas de izquierdas en el conjunto del país que impliquen subidas de impuestos a las clases medias y medias altas, su clientela natural, a cambio de nada. La Liga de Salvini, que es el PDeCAT italiano, ha impuesto desmantelar el IRPF antes de transigir con la política social demagógica de los grillistas. Y el PDeCAT, que es la Liga española, acabará exigiendo un concierto económico al Sánchez de turno a cambio de sostenerlo en la Moncloa. Un concierto económico que, como en el caso italiano, únicamente sería viable hipotecando la viabilidad futura de la estructura financiera del propio Estado. La gran lección italiana, no obstante, es que las elecciones para nada sirven. Nunca. Al cabo, eso es lo único que procede retener.

Sánchez: o concesiones o elecciones
Roberto L. Blanco Valdés La voz 5 Octubre 2018

Como jamás me atribuyo méritos ajenos, aclararé desde el principio que la perfecta enunciación del dilema que da título a este artículo -por precisa y concisa, insuperable- no es de mi cosecha. Así me resumía hace unos días la terrible disyuntiva que tiene Sánchez ante sí uno de los más importantes líderes del PSOE durante la etapa felipista, tan alucinado como yo, y como millones de españoles, ante el hecho increíble de que el único proyecto del jefe del Gobierno sea seguir en la Moncloa a toda costa.

Aunque resulta muy difícil encontrar a un aventurero de su talla, que haya conspirado para gobernar con la mitad de los diputados necesarios para ello, Sánchez no es el primer presidente en minoría ni en España ni en Europa y no es, por tanto, el primero forzado, para seguir en el poder, a ceder ante sus socios. Ese juego de intercambios (canjear apoyo por cesiones) caracteriza siempre los pactos entre una minoría mayoritaria y quienes con sus votos le permiten gobernar.

Pero Sánchez sí estrena tres disparates, cada cual más extravagante y peligroso para nuestra democracia: primero, llegar al poder tras una moción de censura destructiva, que cambia un gobierno por otro, pero sin instituir al mismo tiempo una mayoría alternativa coherente; segunda, pactar con dos partidos que, impulsores de un golpe de Estado en toda regla contra la unidad interna del país, proclaman un día sí y otro también que volverán a las andadas; y tercera, depender para cualquier decisión que precise una votación parlamentaria de partidos que han dejado claro que el precio de sus votos es un referendo de autodeterminación, condición que plantean los separatistas como absolutamente innegociable. Como un «sí o sí», según lo explicaba Felipe González hace solo un par de días.

En estas condiciones, con 84 diputados y sin ninguna posibilidad de seguir gobernando sin contar con el sostén de los golpistas, la situación de Sánchez no solo es terrible para él -justísimo castigo a su infinita irresponsabilidad- sino que lo es, de ahí su extrema gravedad, para el país, desgobernado desde hace más de tres meses por un presidente que no manda nada en realidad fuera de los muros del palacio que tanto ambicionaba.

Es posible que para Sánchez el placebo del helicóptero presidencial sea suficiente, pero para los españoles su parálisis política constituye una catástrofe. Sometido al chantaje permanente del separatismo catalán, que no cederá pese las discrepancias momentáneas derivadas de las baladronadas de un Torra enloquecido, al presidente solo le quedan pues dos alternativas: o traicionar al país, haciendo concesiones a los golpistas que no tendrían luego marcha atrás; o, reconociendo el gravísimo error de su censura, convocar elecciones para evitar que los enfermizos sueños de poder de un político tarambana se conviertan en una espantosa pesadilla para España.

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ESTE DOMINGO, A LAS 12.00
‘Elecciones ya’, el mensaje principal de VOX en su acto de Vistalegre
La Gaceta  5 Octubre 2018

VOX está organizando el que será su mayor acto hasta la fecha. Será el próximo 7 de octubre en el Palacio de Vistalegre de Madrid a las 12:00 horas y tendrá como objetivo llenar el recinto de banderas de España para exigir la convocatoria de elecciones generales y poner fin así al Gobierno de Pedro Sánchez, sostenido por podemita y separatistas.

El coste será de 93.000 euros y, como todos los actos de VOX, se pagará con las aportaciones de sus afiliados y simpatizantes únicamente, sin utilizar dinero público como hacen el resto de los partidos políticos. VOX ha incluido en su web una campaña de donativos para financiar el acto y en menos de dos semanas miles de españoles han aportado más de 77.000,00 euros.

Se espera una gran afluencia de público. Para facilitar la entrada y colocación del público en el recinto se ha facilitado un enlace para inscribirse gratuitamente y ya se han registrado 9.000 personas y se han acreditado más de 65 periodistas de medios nacionales e internacionales.

Durante el acto, los principales dirigentes del partido presentarán 100 medidas urgentes para España, atendiendo a los problemas que más preocupan a los españoles: la unidad de España, la destrucción de clase media, los elevados impuestos, la seguridad de nuestras fronteras y el recorte de las libertades.

Participarán, entre otros, el presidente nacional de VOX Santiago Abascal, el secretario General Javier Ortega, la presidenta de VOX Madrid Rocio Monasterio y José Antonio Ortega Lara.

En el último año, VOX ha multiplicado casi por tres el número de afiliados en toda España. Desde agosto de 2017 hasta la fecha se ha pasado de 3.400 a más de 10.500 afiliados en cuota, especialmente en los últimos meses desde que Pedro Sánchez llegó a La Moncloa tras la derrota del Gobierno del PP.

VOX, en las encuestas
Las encuestas de los principales medios de comunicación, como ABC, El Confidencial, El Español, Público o 20 Minutos, dan representación a VOX en el Congreso de los Diputados con 1 y 2 escaños y 3 eurodiputados en el Parlamento Europeo. La semana pasada, el CIS incluyó por primera vez a VOX en sus estimaciones, por encima de PNV, En Marea, Bildu y Coalición Canaria.

El acto más concurrido de VOX hasta la fecha se realizó el pasado 3 de junio de 2017 en Barcelona, con un mitin donde se reunieron más de 2 mil personas. VOX quiere ahora que ondeen más de 10.000 banderas en Vistalegre.

Esperpento separatista
EDITORIAL Libertad Digital 5 Octubre 2018

Ni hay moderados ni hay buenos con los que pactar: todos sienten el mismo desprecio por España y buscan con el mismo ahínco acabar con ella.

Prácticamente cada día el separatismo catalán ofrece un nuevo espectáculo bochornoso, una violación de la leyes más u otra escenificación estrafalaria, ya sea del desacuerdo más absoluto o de la más pétrea unanimidad.

Los que han presumido de una cultura política mucho más refinada que la española, los seres superiores a las "bestias" que usan el español, los moradores de la "Dinamarca del Sur" son incapaces de lograr que sus instituciones funcionen con un mínimo de normalidad, y de la fantasía totalitaria del un sol poble se ha pasado a un caos de intereses personales y partidistas con unos políticos que han perdido completamente el control de la situación, que no son capaces de seguir ningún rumbo y que corren el peligro de verse desbordados por el radicalismo que ellos mismos han instilado en sus propias bases.

Tal y como ha podido verse con en los plenos del Parlament de esta semana, y en la esperpéntica ceremonia de la confusión de este jueves alrededor de los diputados suspendidos por Llarena, el separatismo está desnortado y enloquecido; por cierto, de ninguna de las maneras cabe la distinción entre separatistas buenos y malos, o entre nacionalistas radicales y moderados. Por mucho que algunos estén deseando vender esa mercancía averiada, ni hay moderados ni hay buenos con los que pactar: todos sienten el mismo desprecio por España y buscan con el mismo ahínco acabar con ella.

Aunque es seguro que desde los medios al servicio del poder y desde la propia Moncloa se tratará de mostrar estas disensiones en el separatismo como una oportunidad y una excusa inmejorable para repartir prebendas e insultos, la realidad es exactamente la contraria: lo que está ocurriendo confirma que es una absoluta locura pretender que la gobernabilidad y la estabilidad de toda España descansen sobre unos partidos que son incapaces de gobernarse a sí mismos.

Es el momento de recordar también el fracaso de quienes se empeñaron primero en unas elecciones para las que era obvio no se daban las mínimas condiciones y después en llevar a Cataluña una normalidad que en ningún momento podía pasar por los partidos que habían dado un golpe de Estado, o por personajes como el racista Quim Torra.

Esa cobardía y ese cortoplacismo han sido lo que ha conducido a esta situación. Se ha desperdiciado la oportunidad histórica que supuso el 155 y la corriente de patriotismo y ansias de libertad que el golpe de Estado recorrió toda España. Sólo cabe esperar que ahora no se repita un error tan garrafal; aunque lo cierto es que el doctor Sánchez no está dando, precisamente, motivos para la esperanza.

El bochornoso espectáculo del separatismo, secuestrado por Puigdemont
EDITORIAL esdiario 5 Octubre 2018

El independentismo ha ofrecido otros espectáculo -el enésimo- a cuenta de la delegación de voto de los diputados de PdeCat o ERC apresados o fugados que, en realidad, permite visualizar la fractura tremenda en su seno y la existencia de una batalla por el poder que, a su vez, explica en buena medida la absurda escalada separatista.

Nadie quiere parecer menos soberanista que nadie, o más autonomista que el otro; y todos dan por hecho que su alianza -agravada por la presencia de la antisistema CUP- es una pose y un preámbulo inevitable antes de las siguientes elecciones.

El procés es una lucha cainita entre los independentistas para que su rival parezca más autonomista

Paralizar el Parlamento por la actitud de Puigdemont desde Bruselas, que ya tiene colapsada la Generalitat a través de su subordinado Quimm Torra, y escenificar en público un sainete bochornoso entre los dos supuestos partidos hermanados en la independencia; derriba todas las caretas y expone a la opinión pública la naturaleza real del procés: una lucha por el poder que antepone ese objetivo a la lógica, el respeto a la ley y el más elemental sentido común.

La pugna entre el PdeCat, echado al monte, y la más razonable ERC -dentro de la gravedad; está detrás del mantenimiento de un pulso perdedor al Estado que aún estaría más acabado de no tener en La Moncloa a un Gobierno dependiente de ambas formaciones nacionalistas.

Con agresiones al Rey
Pero es de desear que los catalanes, incluyendo a los independentistas, aprovechen el deplorable enfrentamiento vivido para percatarse de la artificiosidad de todo el procés y del engaño que constituye: todos saben que la independencia es imposible, pero intentan que el desgaste que comporta asumir esa certeza lo asuma su supuesto compañero político de fatigas para quedarse con el monopolio del movimiento.

Que en un mismo día el presidente de la Generalitat agreda de palabra al Rey, se bloquee el Parlament y se desarrolle una batalla bajo el sol entre Puigdemont y Junqueras, con Quim Torra y Roger Torrent de marionetas de ambos; despeja cualquier duda que nadie en Cataluña pudiera tener sobre la catadura de sus líderes.

Mientras PdeCat y ERC van diciendo que representan a todo un pueblo unido y oprimido; ni supieron presentarse juntos a las Elecciones ni son capaces de gobernar en equipo con una mínima cordura. Prefieren despellejarse y ver quién de los dos sobrevive, aunque el hundimiento real al final sea el de la propia Cataluña.

Semana negra separatista: violencia y manicomio parlamentario
El gobierno catalán entra en barrena y la bronca entre los grupos de Puigdemont y Junqueras destroza el Parlament.
Pablo Planas (Barcelona) Libertad Digital 5 Octubre 2018

Caos, confusión y esperpento. El gobierno catalán y la legislatura han estado a punto de descarrilar este jueves. Como es habitual en el separatismo, Junts per Catalunya (JxCat) y ERC han llegado a un acuerdo sobre la campana en relación al voto de los diputados procesados. Los dos grupos han arbitrado una nueva chapuza parlamentaria que los letrados de la cámara no han tenido más remedio que rechazar. Puigdemont y sus diputados están por la desobediencia y no admiten la fórmula de delegación de voto que permitiría a la cámara cumplir con la resolución del juez Pablo Llarena sobre la condición de los diputados procesados por el golpe de Estado. El pleno ha quedado "aplazado". Puede que se reanude la semana que viene.

Puigdemont no se considera ni suspendido ni sustituido. Junqueras y Raül Romeva, en cambio, no han tenido inconveniente alguno en firmar un documento en el que designan al diputado Sergi Sabrià "para que ejerza mis derechos parlamentarios mientras dure la situación jurídica actual". En cambio, el papel de los diputados de JxCat alude al acuerdo del Parlament del pasado día 2 mediante el que JxCat, ERC y la CUP votaron no acatar la resolución del Supremo sobre los diputados presos y fugados. Los dos primeros grupos aprobaron después con el concurso de Podem que a pesar de no estar suspendidos tales diputados, debían delegar el voto. La CUP se negó al paripé. Ciudadanos y PP se ausentaron de la cámara durante las votaciones. El PSC no votó.

El papel de JxCat
"Verifico que el documento entrado en el Registro General con número de entrada 17981 expresa mi voluntad de acuerdo con la Resolución del Pleno del Parlamento de 2 de octubre de 2018", rezan las notas de Puigdemont y los presos Jordi Sànchez, Jordi Turull y Josep Rull, que consideran que la delegación de voto realizada en mayo al diputado Albert Batet sigue vigente. De hecho, que JxCat se remitiera a esa delegación en el documento registrado en el Parlament fue el chispazo que generó la enésima crisis entre ERC y el entorno de Puigdemont a primera hora de la mañana del jueves.

Tales detalles jurídicos y semánticos han estado a punto de reventar un ejecutivo autonómico que se aguanta con pinzas y de dar por concluida la legislatura autonómica. La dinámica del Parlament es la misma que la de hace un año.

Astucias y artimañas
La cámara catalana es un manicomio. Los grupos separatistas siguen con sus astucias y artimañas, con los discursos inflamados, los órdagos y desafíos. El presidente de la cámara, Roger Torrent (ERC) bordea el precipicio. Tal es la volatilidad de los acuerdos entre separatistas, que la reapertura del Parlament después de tres meses cerrado por las discrepancias entre JxCat y ERC, ha estado a punto de ser el epílogo de la legislatura. Podría haber sido un nuevo récord. El miércoles presenta Torra su plan de gobierno y el jueves cae el gobierno.

Los portavoces de ERC y JxCat, Sergi Sabrià y Eduard Pujol, han comparecido juntos poco antes de las seis de la tarde para escenificar una especie de acuerdo. Tras cuatro horas de cumbre entre Torra, Torrent y los principales dirigentes de los dos grupos, llamadas a Puigdemont y Junqueras y alta tensión, gritos incluidos, JxCat y ERC han intentado mostrar una imagen de unidad y han pedido "disculpas a la ciudadanía". Pujol, exdirector de la radio de Godó, se ha justificado diciendo que "es muy difícil sacar adelante un país y una legislatura en circunstancias tan excepcionales".
Diferencias de fondo

Sea como fuere, el pleno no se ha reanudado. Persisten las diferencias entre ambos grupos. ERC no tolera que Torra vaya por libre. El grupo de JxCat está dividido. La portavoz del Govern, Elsa Artadi, tiene su propia agenda con el Gobierno. Los consejeros de ERC pasan de Torra, que un día fija un ultimátum a Sánchez y al siguiente le envía una carta para hablar de todo "sin límites temporales". Cortocircuitos recurrentes en Waterloo y la cárcel de la Generalidad de Lledoners.

Generalidad colapsada
El gobierno catalán está colapsado. El consejero de Interior, Miquel Buch, pende de un hilo. La CUP, Òmnium, la ANC y hasta ERC piden su cabeza por las cargas. En el cuerpo denuncian las órdenes políticas, el apoyo de Torra a los violentos y las instrucciones de no responder a los actos de violencia. Se ha puesto en libertad a detenidos sin pasar por el juez por órdenes políticas.

Semana negra separatista para conmemorar el primer aniversario de los sucesos del octubre pasado. Violencia "procesista", Mossos desbordados, intento de asalto del Parlament tras los ánimos de Torra a sus CDR y circo parlamentario.

El Parlament está reducido a cenizas. Es un simulacro de Cámara con el que los separatistas ya no saben qué hacer. Poco antes de las nueve comparecía la líder de la oposición, Inés Arrimadas, para certificar la defunción del hemiciclo: "Se han cargado el Parlament y se están cargando Cataluña. No puede durar más esta gran mentira. Indignación, vergüenza y tristeza por lo que el separatismo le está haciendo al Parlament", declaraba. El gobierno catalán ha entrado en barrena. La última hora es que ERC acepta el particular estatus de Puigdemont y los otros tres diputados de JxCat. Como el pleno no se reanudará, de reanudarse, hasta la próxima semana, cabe esperar giros inesperados y más tiros en los pies.

Federico, a Arcadi: "Sí, el nacionalismo catalán ha perdido, pero nosotros no hemos ganado"
El director de Es la mañana conversa con el autor de Contra Catalunya (Ariel), un libro "imprescindible" para entender la actualidad política.
Laura Galdeano Libertad Digital 5 Octubre 2018

Hace más de dos décadas, el periodista y escritor Arcadi Espada escribió un libro que, lejos de perder vigencia, ha adquirido carácter de presagio pues advertía del declive político que se iba a desencadenar en Cataluña y que se traduce en el desafío separatista: Contra Catalunya (Ariel). Espada presentó este jueves esta reedición necesaria para entender la actual situación política catalana en un acto en el que conversó con Federico Jiménez Losantos y que contó con la presencia de destacados políticos de la escena nacional, como Pablo Casado, y del ámbito cultural, como Mario Vargas Llosa.

"La buena literatura nace de un principio moral y éste es un gran libro porque obedece a uno básico como es la lucha contra la mentira", destacó Jiménez Losantos. "Este libro sólo explicaba lo que estaba pasando y es lo mismo que pasa ahora. El libro relaciona al catalanismo con el sentimiento de xenofobia.Eso es lo que son. Uno de los protagonistas es Jordi Pujol, el autor del proceso, la persona que era independentista desde que nació y que solo esperaba la oportunidad, una oportunidad que no se le dio, y que estuvo 23 años sin pagar a Hacienda", apuntó Arcadi.
El catalanismo político ha completado la traición más devastadora a la lealtad constitucional y democrática de España

El autor y el director de Es la mañana de Federico, de esRadio, conversaron sobre la situación actual que vive Cataluña y discreparon sobre una cuestión concreta. "El catalanismo político ha completado la traición más devastadora a la lealtad constitucional y democrática de España y esto es maravilloso porque las caretas han caído finalmente. Han revelado lo que eran y, además, han perdido", aseguró Arcadi Espada. "Tardarán muchos años en recomponer una imagen digna después de su caída en el ridículo más espantoso. Que tengan a ese hombre de presidente –en referencia a Torra– es apretar demasiado. Han revelado lo que eran y han perdido", añadió el periodista. "Sí, ellos han perdido, pero nosotros no hemos ganado", replicó Federico.

Para Arcadi Espada, parte de esa "derrota" del nacionalismo catalán pasa por los hechos acontecidos del 1 al 8 de octubre del año pasado, "una semana maravillosa para los españoles". "Pasaron tres cosas que me enorgullecen –explicó–. La policía fue capaz de abortar un asalto insurreccional a la democracia; el Rey hizo el mejor discurso de su reinado y reforzó la convicción democrática de millones de personas, entre ellas muchas desmoralizadas en la propia Cataluña; y los españoles salieron en masa a la calle".

Conceptos que vertebran el libro
Jiménez Losantos desgranó varios conceptos que vertebran el libro y que explican la Cataluña que vivió Arcadi. "El primero es la religión porque Pujol concibe Cataluña como un nicho religioso, es sagrada porque él lo dice. Otro es el dinero, con la subvención a los medios y la compra de las voluntades políticas. Otro es la violencia permanente en Cataluña, nunca ha habido una ciudad en el Mediterráneo más violenta que Barcelona y eso se ve hasta en el título de este libro. La lengua como un mecanismo de imposición es otro de los conceptos, al igual que los de Estado y nación, pues decían que querían construir un Estado cuando en realidad querían una nación en contra de un Estado".

En este contexto, Arcadi criticó el uso de la lengua como arma de ruptura social: "Los que votaban al nacionalismo en los 80 son los mismos que los de ahora, tienen en común que el catalán es su lengua materna. Los que no, votamos a partidos constitucionalistas. Esto supone una fractura social, pues el voto se organiza según la lengua materna que uno hable. ¿Hay algo peor? Sitúan en la lengua la identidad".

Atentado contra Federico
Arcadi recordó el atentado que sufrió Federico Jiménez Losantos en Cataluña en el año 1981 cuando recibió un disparo en una rodilla por parte de Terra Lliure y puso el foco sobre el hecho de que nadie –ni siquiera él, reconoció– saliera a decir que aquello era "una anomalía y una barbaridad". En este contexto, aseguró que hoy estamos mucho mejor porque "al final hemos descubierto que era el catalanismo político" y "sabemos quiénes son y lo que hacen".

Gallegos, ¿qué les parece?
Toni Cantó La voz 5 Octubre 2018

Hace unos días tuve el honor de defender en nombre de mi partido una propuesta que vela por la igualdad y la libertad de todos los españoles. Porque de eso iba la cosa: de la libertad para poder competir en igualdad de condiciones por cualquier trabajo en la Administración pública. Del derecho de los españoles a tener a los mejores a su servicio desde un puesto público. Pretendíamos cambiar el requisito lingüístico, que actúa ahora como una barrera en las plazas administrativas, y modificarlo por un mérito que valore el conocimiento de las lenguas cooficiales a partir de un baremo que calibre su importancia en función del empleo. No es lo mismo un trabajo de atención al cliente que el de un cirujano.

En el momento de subir al atril sospechaba lo que me dirían los nacionalistas y los populistas. Sabía que el PSOE también podría votar en contra de nuestra propuesta, aunque esperaba que aceptaran su tramitación para negociar un texto en el futuro.

Pero los nacionalistas, los populistas y el PSOE del doctor Sánchez superaron mis expectativas. Me llamaron enfermo, franquista, lanzador de bulos, mentiroso, hooligan, racista, sectario... Todo por pedir que los españoles puedan trabajar en cualquier lugar de España. Por luchar para que los ciudadanos tuvieran la mejor atención posible.

Es un hecho que en determinadas zonas, el español está desapareciendo de ámbitos administrativos y educativos. En muchos lugares de España donde hay dos lenguas cooficiales es casi imposible que las administraciones se comuniquen con los ciudadanos indistintamente en cualquiera de ellas. Esta semana se publicaba cómo en más de doscientos colegios de mi Comunidad Valenciana no se daba una sola hora en castellano. ¡Qué les voy a contar de Cataluña!

En Ibiza quedan plazas por cubrir en la sanidad pública por el requisito lingüístico: hay gente que pierde su plaza aun hablando ibicenco o mallorquín, porque no es capaz de aprobar el nivel de catalán normalizado (qué palabra más fea).

En Mallorca ocurre lo mismo.

En Cataluña el requisito lingüístico se exige en toda la Administración pública. En mi Comunidad Valenciana, los nacionalistas de Compromís pretenden que suceda lo mismo. Lo cierto es que hoy una persona de Albacete no puede optar a un empleo público en lugares como Galicia, Navarra, País Vasco, Baleares o la Comunidad Valenciana, de la misma forma que un navarro tiene muy difícil trabajar en Ibiza o un valenciano hacerlo en Euskadi.

¿Es esto justo? Nos parece que no, habiendo una lengua común que todos los españoles tenemos la obligación de conocer.

Si uno pregunta a un ciudadano de Euskadi, de Valencia o de Galicia si prefiere ser atendido por un cirujano que maneje bien la lengua o el bisturí, estoy seguro de que todos responderíamos lo mismo. ¿De verdad una señora de Lugo a la que van a operar a corazón abierto le preocupa mucho el nivel de gallego que maneje su médico? ¿Creen que el padre menorquín cuyo hijo puede tener una lesión cerebral estará muy contento al saber que la única neuropediatra de la isla se ha tenido que marchar por no saber catalán?

La propuesta de Ciudadanos pretende poner coto a todo esto. Frente a una imposición que genera rechazo, que causa desigualdades y que impide que los mejores vengan a nuestra tierra, preferimos que todos los profesionales tengan la posibilidad de moverse libremente por España. Y luego, si deciden optar por una plaza pública en un lugar donde coexistan dos lenguas, darles todas las facilidades para que aprendan la que no conocen.

A los pocos minutos de presentar esta propuesta, tras la bilis de los diputados nacionalistas, los de Podemos y los socialistas, comenzó una campaña en redes entre insultos y amenazas.

Como si yo dijera que en Galicia no se hablaba el castellano. Como si no me conociera aquella tierra -la de Valle Inclán, la de Rosalía- de cabo a rabo. Debe de haber pocos escenarios allí a los que no me he subido. La primera vez que lo hice fue en Vigo hace treinta años. Y siempre en castellano, por cierto. Como si no hubiera pisado las calles y hablado con tanta gente de la que fue la tierra que acogió a mi hija Carlota. Como si no me hubiera recorrido sus playas empeñado en el ridículo intento de surfear una ola a mis cincuenta y tantos...
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T¿Se habla español en Galicia? Por supuesto ¿Está en peligro? Pues no lo está en la calle, donde se escucha por todas partes, ni en las familias, ni entre los amigos. En mis visitas a Galicia siempre me ha admirado como mezclan los dos idiomas en una conversación con toda naturalidad. O como, hablando en castellano, usan palabras en gallego por no encontrar un equivalente con su sonoridad o su fuerza. Eso, supongo, es el bilingüismo. Pero prueben ustedes a iniciar una sencilla gestión administrativa sin emplear el gallego. Vean la oferta cultural promovida por la Xunta, donde el español ni está ni se le espera, los concursos de ayudas públicas de las consellerías, las convocatorias de ayuntamientos, la publicidad institucional, las intervenciones de los representantes de los partidos en el Parlamento, y entenderán lo que digo cuando aseguro que el español no está presente en la Administración gallega. Por cierto, hay un detalle del que no hablaron los nacionalistas gallegos. Ni la marca Marea. Ni el PSOE. Puede que intentaran disimularlo a base de su campaña contra nuestra propuesta o tirando de victimismo...

Pero lo cierto es que el otro día, en el Congreso, todos esos diputados votaron en contra de que ustedes, ciudadanos gallegos, puedan trabajar en el País Vasco, Navarra, Cataluña, Baleares, la Comunidad Valenciana y -muy pronto- en Aragón y en Asturias. ¿Qué les parece?

Maite Pagaza denuncia el acoso institucional del nacionalismo a los niños: "es peor que en el País Vasco"
esRadio Libertad Digital 5 Octubre 2018

Maite Pagaza ha elaborado un completo informe con docenas de casos concretos en los que se demuestra cómo de forma sistemática el separatismo está vulnerando los derechos de los niños. La eurodiputada de UPyD lo ha comentado en el programa Es la Mañana de Federico de esRadio.

"Un estado no puede soportar que los derechos del niño sean vulnerados", ha dicho Pagaza, "tienen que hacer algo, España no puede tolerar esto, el Gobierno no puede tolerarlo", ha asegurado, recordando que su informe indica exactamente "qué artículos de los derechos del niño o de la Constitución se están vulnerando", porque sistematicamente "ni la administración es independiente ni hay neutralidad ideológica en la escuela, y esto va contra los derechos más básicos".

Pagaza ha recordado casos como los de "niños de cuatro o cinco años fueron obligados a ir a casa con notas propagandísticas del independentismo, niños que han sido insultados por sus profesores porque sus padres son guardias civiles o policías o niños de ocho años usados en barricadas". La eurodiputada ha afirmado que "estamos viendo una forma de acoso institucional, esto es mucho más profundo de lo que los niños vivían" en el País Vasco, es mucho peor, es insoportable.

Para que el Defensor del Pueblo tome en consideración este informe lo han elaborado ordenando "todo lo que estaba publicado" y "ver qué había detrás". Con esta premisa esperan que ·así sea para el Defensor del Pueblo no hacer algo·. En Europa intentan demostrar cómo ·las entidades subestatales cuando tienen grandes poderes pueden hacer lo mismo que los Estados", ha dicho.

La eurodiputada de UPyD ha recordado que el adoctrinamiento se encuentra en el plan de 1990 de Jordi Pujol "y se va aplicando" en las décadas posteriores. Maite Pagaza ha señalado que lo que "no imaginaban" los nacionalistas es que "más del 50% de los catalanes se iban a revolver, que millones de españoles iban a sacar la bandera" ni tampoco "el discurso del Rey" del 3 de octubre.

La labor de los separatistas en Europa
Otro de los asuntos que la eurodiputada de UPyD ha analizado es el papel del Diplocat en la creación de una opinión favorable al separatismo en Europa y, especialmente, en los medios. En este sentido Maite Pagaza ha asegurado que "ellos llevan años utilizando recursos públicos y humanos" y que "nos llevan muchísima ventaja".

Ha recordado que cuando el golpe separatista "estuvimos muchos eurodiputados de distintos grupos y partidos pero aquello era un momento de reacción y todos los días estábamos haciendo alguna cosa. No teníamos tiempo de establecer una estrategia de largo recorrido".

Por eso ha afirmado que "hay que cambiar la estrategia y tenemos que unirnos todos" y que "el Gobierno tiene que cambiar esa comunicación" porque "es como ir con lanzas contra cañonazos". Maite Pagaza ha asegurado que "si no reconocemos que la situación es extraordinaria y que si tú quieres ganar a una situación de dogmatismo y pensamiento único tienes que poner toda la carne en el asador".

Sin embargo ha reconocido que pese a los esfuerzos del separatismo de ganar adeptos a su causa entre las principales instituciones europeas no consiguen su objetivo de tener "una marea de europarlamentarios".

ETA impone su relato en el País Vasco
Javier Igartua Ybarra okdiario 5 Octubre 2018

La libertad no ha llegado a mi tierra vasca. Las competencias en Educación deben volver al Gobierno de España. Algunos me califican de pesado, de no permitir avanzar en una supuesta convivencia tras el fin de los atentados terroristas de ETA. ¿De verdad alguien se puede llegar a creer que no me alegra, ni me reconforta, saber que no me van a asesinar? ¿De verdad alguien puede llegar a pensar que me interesa que ETA siguiera asesinando? Daría todo lo que tengo para haber podido disfrutar de mi abuelo asesinado por ETA y no ser una víctima del terrorismo, ni haber sufrido el dolor de una pérdida. Se lo puedo garantizar. Pero yo no se ser hipócrita, no puedo decir que estoy feliz cuando hay más de 300 casos de asesinatos de ETA sin resolver y miles de vascos fuera de su tierra, pues se tuvieron que ir para salvar su vida. Hay que ganar la batalla del relato, un relato que debe contar que aquí unos asesinaron y otros fueron asesinados.

Es una batalla que hay que dar, no podemos permitir que a nuestros chavales les cuenten otra cosa, o en el peor de los casos que no sepan qué sucedió en España. Me preocupa cuando hablo con sobrinos míos que no tienen ni idea de quien fue Gregorio Ordoñez, Miguel Angel Blanco, Javier Ybarra y todos aquellos que fueron asesinados por ETA. Esa batalla es la que tenemos que dar, es fundamental. No podemos permitir que se olvide lo inolvidable. Cuando digo lo que digo, y especialmente en el tema de la falta de libertad de los constitucionalistas y la impunidad total del mundo etarra, es porque es así por desgracia.

La Universidad Pública Vasca en su campus de Lejona en Vizcaya ha amanecido con un gran cartelón dentro de sus instalaciones en apoyo a los asesinos de ETA. Como bien ha denunciado el Partido Popular del País Vasco a través de sus secretaria general, Amaya Fernández, y también la presidenta del PP de Vizcaya Raquel González, esto ataca de manera frontal a nosotras las víctimas del terrorismo y, por supuesto, a la dignidad de una sociedad que está harta de la impunidad con la que se mueven los que apoyan a ETA. En todos los sitios es especialmente grave y doloroso para nosotros, las víctimas del terrorismo, ver carteles de apoyo a aquellos que asesinaron a nuestros familiares, además de ser un delito de apología del terrorismo. Peor ya verlos en un campus universitario donde se deben enseñar valores y principalmente el de la libertad. Demuestra, una vez más y por desgracia, que la libertad no ha llegado a mi tierra. Me reafirma en la idea de que la Educación debe volver a manos del Gobierno de España.

Esto quedará en agua de borrajas, pues todos los días vemos este tipo de ultrajes a la memoria de las víctimas del terrorismo. Mientras, Urkullu piensa más en Quebec y en los fines independentistas, que siempre están ahí como objetivo principal del PNV, que en defendernos a las víctimas del terrorismo. Nada nuevo bajo el sol. Gracias PP Vasco por vuestro esfuerzo y vuestra defensa. Como víctima del terrorismo me siento muy honrado y agradecido. Memoria, dignidad, verdad y justicia. Siempre con las víctimas del terrorismo.

TRAS EL BOICOT SEPARATISTA
Jusapol pide la dimisión de Sánchez y anuncia que volverá a Barcelona a terminar lo que empezó
Agencias gaceta.es 5 Octubre 2018

Policías y guardias civiles piden la dimisión del presidente del Gobierno por no haber condenado las agresiones a agentes del pasado sábado.

La asociación de policías y guardias civiles Justicia Salarial Policial (Jusapol) ha anunciado este jueves durante la concentración frente a la sede del PSOE que volverá a las calles de Barcelona el próximo 10 de noviembre “para terminar lo que empezaron y que no se les dejó terminar”.

Según la Delegación del Gobierno a la protesta han acudido alrededor de mil personas, mientras que los convocantes han cifrado la participación en más del doble.

El presidente de Jusapol, Natan Espinosa, ha explicado que uno de los motivos de la concentración en la calle Ferraz ha sido pedir la dimisión del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, por “no condenar” las agresiones a algunos policías nacionales y guardias civiles sufridas en la manifestación de Barcelona el pasado sábado para reivindicar la equiparación salarial. Además de la dimisión de Sánchez, los asistentes también han exigido que el Ayuntamiento de Barcelona y la Generalitat de Cataluña asuman su responsabilidad en los incidentes y que se ejecute de forma “real” la equiparación salarial frente a los policías autonómicos.

El presidente y el portavoz de Jusapol, acompañados de representantes de sindicato Jupol y la asociación Jucil, han entregado un manifiesto en la sede del PSOE en el que reclaman a las autoridades políticas que garanticen los derechos y libertades de la sociedad española “frente a los comportamientos totalitarios y violentos” y no caigan en el “chantaje de quienes imponen su voluntad totalitaria e insolidaria”.


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