AGLI Recortes de Prensa   Domingo 7  Octubre 2018

VOX en el feudo de Podemos
VOX desborda Vistalegre en un acto con más de 10.000 personas
Raquel Tejero okdiario 7 Octubre 2018

El partido liderado por Santiago Abascal elige el tradicional feudo de Podemos para un multitudinario año de precampaña
VOX propone un programa de más de 100 medidas para acabar con la amenaza separatista en Cataluña y la dictadura del pensamiento único

VOX ha llenado el madrileño Palacio de Vistalegre, tradicional feudo de Podemos, con más de 10.000 asistentes en un acto bajo el lema ‘España Viva’. En el encuentro en el que se han dado cita simpatizantes y militantes de la formación, llegados de toda España, se ha completado el aforo de la instalación.

En las inmediaciones del palacio también se ha concentrado una multitud de personas, que la organización cuantifica entorno a 3.000, las cuales no han podido acceder por falta de plazas disponibles. El acto arrancaba con unas palabras del presidente del partido, Santiago Abascal y de su secretario general, Javier Ortega-Smith que han querido dirigirse en primer término a todos aquellos que han querido acompañarles pero no han podido acceder al interior.

Abascal ha hecho su entrada entre gritos de “¡Presidente, presidente!” y rodeado de cientos de banderas de España.

La presidenta de VOX Madrid, Rocío Monasterio, ha sido la encargada de inaugurar el turno de intervenciones: “Que no vengan los ‘correctitos’ a decirnos que somos turba por gritar ‘Puigdemont a prisión’”, consigna que se ha coreado en varias ocasiones durante el desarrollo del acto.

“Los traidores socios de los enemigos de España no van a venir a darnos lecciones. Nosotros seremos la voz por la dignidad de todos los españoles y seremos los escaños de su dignidad en el Congreso”, añadía.

“La España que madruga está harta de todo esto” y por ello han presentado 100 medidas para resolver la situación. Entre las mismas, suprimir la autonomía de Cataluña, derogar la Ley de Memoria Histórica y suprimir organismos feministas radicalizados.

Santiago Abascal ha sido el encargado de cerrar el acto. “No aman a España. Este es el gobierno de la España muerta pero hoy España tiene a Vox y os voy a decir por qué hemos llegado hasta aquí”, ha proclamado a subir al escenario. Desde el mismo ha atacado a la ‘derechita cobarde’ haciendo referencia al Partido Popular y Ciudadanos para asegurar que su partido aplicará medidas contundentes que “representan la valentía y la claridad de los españoles”.

“La izquierda sacaba sus argumentos de la chistera y tenía a la derechita acobarda”, ha repetido. “Si queremos a España, nos llaman fachas y si queremos defender las fronteras, xenófobos. Si os gustan las procesiones… Sois retrógrados y fachas”, ha bromeado Abascal.

En el acto han estado presentes, entre otros rostros conocidos, el escritor Fernando Sánchez Dragó, el torero Morante de la Puebla, Salvador Monedero (padre del cofundador e ideólogo de Podemos, Juan Carlos Monedero), el periodista Hermann Tertsch, Ana Velasco Vidal-Abarca (miembro de COVITE, Colectivo de Víctimas del Terrorismo en el País Vasco) e Íñigo Gómez-Pineda (Patrono Presidente de la Fundación Villacisneros).

El coste total el acto ha ascendido a 93.000 euros y ha tenido que ser interrumpido durante su transcurso por una incidencia sanitaria que, finalmente, se ha solventado sin mayor gravedad.

Vox llena Vistalegre y asegura que «juntos haremos a España grande otra vez»
 larazon 7 Octubre 2018

Han presentado cien medidas, entre ellas la suspensión de la autonomía catalana, un gobierno y un solo parlamento para toda España

Vox ha llenado hoy el estadio de Vistalegre de Madrid de simpatizantes y banderas con el foco puesto en las próximas elecciones, en las que confía en tener representación parlamentaria para superar el "ruinoso" Estado de las autonomías y convertirlo en un estado unitario.

Diez mil personas dentro, otras tres mil que se han quedado fuera al completarse el aforo y 100.000 conectadas en red, según la organización, han secundado el llamamiento de Vox a participar en este acto en el que, bajo el lema "La España viva", la formación ha presentado una batería de cien medidas.

Algunas de ellas "arriesgadas", según ha admitido José Antonio Ortega Lara, uno de los fundadores de Vox, pero "necesarias para sacar a España del marasmo" en el que la han metido los partidos políticos.

La suspensión de la autonomía catalana, un gobierno y un solo parlamento para toda España, devolución inmediata de las competencias de educación, sanidad, seguridad y justicia, derogación inmediata de la Ley de Memoria Histórica y devolución de los inmigrantes ilegales a sus países de origen son algunas de esas medidas.

Pero también otras propuestas como la derogación de la ley de violencia de género para sustituirla por una de violencia intrafamiliar, establecer el español como lengua vehicular en la enseñanza, un plan hidrológico nacional, la ilegalización de partidos y asociaciones "que persigan la destrucción" de la integridad territorial o cadena perpetua para todos los terroristas.

Además, Vox defiende el rechazo a cualquier sentencia judicial que venga de un tribunal extranjero, una medida que ha suscitado gritos de "Puigdemont a prisión" por parte de los asistentes.

"La España viva ha despertado gracias a Dios". De esta manera ha comenzado su intervención el presidente de Vox, Santiago Abascal, quien ha sido recibido con un fuerte aplauso por parte de los asistentes que ondeaban banderas de España.

En su intervención, Abascal ha arremetido contra los independentistas, citando en varias ocasiones a Carles Puigdemont y Quim Torra -cuya mención ha despertado abucheos por parte del público-, así como contra los comunistas y la izquierda que gobiernan el país, la "derechita cobarde que cambia de opinión" y la "ambigüedad de los naranjas veleta".

"La España viva ha conquistado Vistalegre", ha dicho Abascal, quien ha vaticinado que Vox va a pasar de estar solo "entre los partidos" a "desbordar las urnas cuando a España se le de la voz que se le ha arrebatado".

Abascal ha denunciado el sambenito de "fachas" "xenófobos", "franquistas" y "centralistas madrileños" que los progresistas, los comunistas y una parte de la "derechita cobarde" han colgado a los simpatizantes de Vox "por defender las fronteras de vuestra patria", rechazar la Ley de Memoria Histórica o que haya 17 parlamentos autonómicos.

Por su parte, el secretario general de Vox, Javier Ortega Smith, ha subrayado el "objetivo claro" de la formación: "los españoles estarán primeros y el "compromiso irrenunciable de que juntos haremos a España grande otra vez".

Vox abarrota Vistalegre con 10.000 banderas y propone ilegalizar el independentismo
El partido de Santiago Abascal firmó el acto más grande de la historia de Vox mirando a 2019, exigiendo elecciones generales y derrochando mano dura contra el secesionismo
Paloma Esteban elconfidencial 7 Octubre 2018

“Elecciones ya”. El primer gran acto de Vox en Madrid llegó este domingo sin una convocatoria electoral prevista. Y hubo llenazo en el Palacio de Vistalegre. Más de 10.000 banderas nacionales ondearon en el recinto de Carabanchel al grito de “¡Viva España!”. La formación que dirige Santiago Abascal pisa desde hoy el acelerador hacia 2019 con el objetivo de empezar a tener representación en las instituciones. Los organizadores cifran en 10.000 los asistentes en el interior y calculan que otras 3.000 personas se quedaron fuera al llenarse el aforo. “Bienvenidos a la resistencia”, lanzó Javier Ortega, número dos de Abascal, para condenar inmediatamente después a los que han contribuido “a trocear nuestra nación”. Aplausos y gente en pie. Vox ha venido para quedarse.

Tras una larga ovación a José Ortega Lara desde la bancada del público, tomó las riendas el presidente del partido en el que ya se puede considerar su primer acto preelectoral. El patriotismo y la reivindicación de la identidad nacional estuvieron presentes en todo momento. “Vox es un instrumento para España y para los españoles”, empezó Abascal. Pero muy rápido, las elecciones coparon el protagonismo. “Hoy hemos desbordado Vistalegre y desbordaremos las urnas. Vamos a empezar a entrar en las instituciones y dar voz a Vox en todos los parlamentos”, afirmó.

Con cuatro años de vida, el partido de Abascal tiene la sensación de que el próximo será el definitivo. Ortega Lara lo escenificó diciendo que la formación ha alcanzado “su mayoría de edad”. El líder de Vox, sin embargo, fue un paso más allá dando un aviso a navegantes y muy especialmente al PP de Pablo Casado, “la derechita cobarde”. “El despertar de esta España viva es ya un hecho incontestable. Miles de personas abarrotan plazas y teatros allá donde convocamos. España reacciona y despierta porque la están molestando y despreciando”, dijo despertando ovaciones en todo el recinto.

“Vox está muy solo entre el resto de partidos. Pero mejor solo que mal acompañado. Cada vez contamos con el apoyo de más españoles”, continuó Abascal recordando sus principales señas de identidad: acabar con el movimiento secesionista catalán, dejar a un lado el “revanchismo histórico”, “controlar las fronteras” frente a la inmigración irregular y terminar con “el suicidio de loas autonomías”. Hubo fuertes críticas para todas las formaciones y la “corrección política dominada por los progres”. Al PP le reprochó tibieza y a Ciudadanos, “la veleta naranja”, el cambio de opinión continuo cuando surgían críticas.

Se dirigió al público, los potenciales votantes de Vox, para pedirles que no hicieran caso “a los que nos llaman fachas, xenóbos y racistas” por defender esos valores. Arengo a los suyos asegurando que “los insultos de Pablo Iglesias, Pedro Sánchez o Quim Torra nos los ponemos con medallas en el pecho”. Nueva ovación. Aplausos. Les advirtió que a la hora de votar les acusarán de dar la victoria a la izquierda, en alusión al voto útil que con seguridad pedirá el PP y también Ciudadanos. “Tenéis que prepararos. Os van a culpar de todo”, insistió.

Entras las principales propuestas defendidas este domingo en el acto más grande que el partido ha organizado de la formación estuvieron ilegalizar los partidos independentistas, derogar la ley de memoria histórica, suprimir las autonomías, la defensa de la vida, perseguir las denuncias falsas en violencia de género, el control de las fronteras con la deportación de los inmigrantes irregulares a sus países de origen o el cierre de mezquitas "fundamentalistas".

La situación catalana copó gran parte del discurso de los principales dirigentes del partido. “Puigdemont, a prisión”. Así empezó su locución Rocío Monasterio, líder de Vox en Madrid, que no dudó en lanzar fuertes reproches al Gobierno de España, “socios traidores de los enemigos de nuestro país”, y pedir que “se hable alto y claro cuando haya elecciones y cuando no, cuando se tiene escaño y cuando no”.

Vox firma el mayor acto de la historia del partido
“No podemos ser tibios, ni relativistas, ni ambiguos”, insistió Monasterio. “Algunos no se atreven a hablar de esto. Siguen diciendo la palabra diálogo”, repetía una y otra vez. Pero hubo para todos. También para los nuevos partidos. “Unos traían recetas fracasadas del comunismo que solo garantizan miseria y, a otros, las veletas, les falta el ADN ideológico y usan la ambigüedad para sostener al bipartidismo”, lanzó en alusión a Podemos y Ciudadanos. Las formaciones tradicionales han fracasado, dijeron desde Vox, “por el continuo engaño a su votante”. Y contra todo eso, el partido de extrema derecha advirtió: “Aquí estamos, para dar un cambio de rumbo coherente. Somos la España viva”.

La puesta en escena no escatimó en detalles. Todos los asientos contaron con la bandera nacional y una del partido. El escenario estuvo capitaneado por unas letras gigantescas de Vox que alternaban el verde de la marca con la rojigualda. A los lados, dos pantallas que fueron mostrando “las 100 medidas urgentes” entre las que están también combatir las mafias de la inmigración, una ley de memoria para las víctimas del terrorismo, la implantación de cadena perpetua para los terroristas o eliminar las subvenciones públicas a partidos y sindicatos. El público fue el otro ingrediente fundamental: en pie cada minutos, aplausos sin cesar y gritos con consignas en las que siempre aparecía la palabra “España”.

Entre los invitados más conocidos al acto estuvieron el torero Morante de la Puebla; el escritor Fernando Sánchez Dragó; el padre de Juan Carlos Monedero, Salvador Monedero; el periodista Luis del Pino o Hermann Tertsch

Abascal llena Vistalegre reivindicando a VOX como la "España viva" frente a sus enemigos
La formación plantea 100 medidas, entre ellas la supresión del espacio Schengen en respuesta a la no extradición a España de Puigdemont.
Mariano Alonso Libertad Digital 7 Octubre 2018

En el mismo lugar donde Ciudadanos y Podemos se consagraron hace tres y cuatro años, respectivamente, antes de convertirse en fuerzas centrales del sistema político español, VOX exhibía este domingo su fuerza de convocatoria llenando la Plaza de Toros de Vistalegre, hasta el punto de dejar a tres mil personas fuera del recinto ubicado en el barrio madrileño de Carabanchel, donde otros diez mil simpatizantes escucharon los discursos. El líder de la formación, Santiago Abascal, se dirigía primero a quienes no habían podido entrar al recinto, y posteriormente aparecía en el albero de la plaza, inundada de banderas nacionales, entre gritos de "presidente, presidente", donde cerraba el acto asegurando que VOX representa la "perseverancia que ha caracterizado a una nación como la española".

Sólo una pequeña incidencia médica con uno de los asistentes alteraba el transcurso del acto, interrumpido durante unos minutos, en el que VOX presentaba en sociedad sus 100 medidas para España, la primera de las cuales es la "suspensión de la autonomía catalana hasta la derrota sin paliativos del golpismo" y entre las que destaca la derogación de las leyes de memoria histórica y de violencia de género, la "persecución efectiva" de las "denuncias falsas" de ese tipo de violencia; la "deportación de los inmigrantes ilegales a sus países de origen"; el "cierre de mezquitas fundamentalistas"; una tarjeta sanitaria y un calendario de vacunación únicos para toda España; una "rebaja significativa" del IRPF, con un mínimo exento de 12.000 euros y de 3.000 para el primer y segundo hijo, así como un tipo único del 20% hasta los 60.000 euros; la supresión del "espacio Schengen" como respuesta a la no extradición a España de los autores del golpe secesionista, así como la ilegalización de los partidos que lo provocaron y la "defensa de la vida desde la concepción hasta la muerte natural" sin especificar nada más sobre la Ley del aborto.

"Puigdemont a prisión" era uno de los gritos más coreados y, de hecho, la primera proclama que se escuchaba desde el atril de oradores. La líder de VOX en Madrid, Rocío Monasterio, comenzaba su intervención aludiendo veladamente al hoy ministro de Exteriores, Josep Borrell, y a su intervención el año pasado en las manifestaciones constitucionalistas en Barcelona: "Que no vengan los correctitos a decirnos que somos turbas del circo romano" afirmaba, recibiendo la primera gran ovación del público, la misma que se brindaba a los invitados del partidos, entre ellos el torero Morante de la Puebla, el escritor Fernando Sánchez Dragó, los periodistas Luis del Pino y Hermann Tertsch o Salvador Monedero, el padre del fundador de Podemos.

Ataque a los "medios manipuladores"
Determinados medios de comunicación centraban también el ataque de VOX, a los que Rocío Monasterio ponía nombre y apellidos "Soros, Cebrián, Roures" para a continuación señalar: "no los necesitamos", en referencia a las redes sociales con las que opera el partido.

El secretario general de la formación, Javier Ortega Smith, incidía en el mensaje hablando de "esbirros puestos de rodillas ante intereses extranjeros". Ortega, el abogado que lleva a cabo la acusación particular en la causa contra el golpe secesionista, definía a VOX como "la resistencia" un término que reiteraba poco después el fundador mas insigne del partido, José Antonio Ortega Lara, recibido con una gran ovación.

Ortega se fundía en un abrazo con el presidente de VOX, Santiago Abascal, que durante todo su discurso reivindicaba a la "España viva" que lucha contra "sus enemigos" y quiere la suspensión indefinida de la autonomía de Cataluña y la detención de los autores del golpe secesionista, "incluido Quim Torra".

Los "insultos" de izquierda y separatistas "como medallas"
Abascal reivindicaba a su padre, histórico del PP en Álava fallecido el año pasado, asegurando que "nunca, ni en los peores momentos de la amenaza de ETA, me transmitió miedo" y, de manera irónica, se refería al sambenito de "facha" con el que la izquierda se refiere a las propuestas de VOX, varias de ellas incluidas entre las 100 presentadas este domingo. Abascal se dirigía a sus seguidores para decirles que "qué difícil se lo vais a poner" a la izquierda, beneficiada hasta ahora, afirmaba, de la actitud de la "derechita cobarde" de Pablo Casado y de la "veleta naranja" de Albert Rivera, ambos pusilánimes, a juicio del presidente de VOX, ante la "superioridad moral que ha impuesto la dictadura de la corrección política". Abascal afirmaba que esa situación va a cambiar porque "los sambenitos y los insultos de Pablo Iglesias, de Pedro Sánchez y de Quim Torra nos los ponemos como medallas en el pecho".

Abascal advertía a sus seguidores sobre el "miedo" con el que desde uno y otro lado del tablero se les va a intentar desmovilizar: "Unos van a decir que viene la ultraderecha" afirmaba en referencia a la izquierda, mientras que señalando al PP decía que "los mismos que os traicionaron, los mismos que incumplieron todo lo que habían prometido al electorado, los mismos que dejaron que gobernara la izquierda, los mismos que no quitaron una sola de las leyes de la izquierda, los mismos que no combatieron por España en Cataluña, ahora os dicen que sois los culpables de que llegue la izquierda y de que el separatismo esté encaramado".

También se dirigía al líder de Podemos, para advertirle al líder de Podemos que VOX es la España "con la que no podes, ni podréis", y al presidente del Gobierno "cómplice" decía, del golpe en Cataluña y de la masiva llegada de inmigrantes ilegales a nuestro país.

La extrema derecha española
Los ultraderechistas de Vox llenan Vistalegre con más de 10.000 seguidores
AGENCIAS REPÚBLICA  7 Octubre 2018

La ultraderecha de Vox ha llenado este domingo el Palacio de Vistalegre en su puesta de largo en Madrid con más de 10.000 asistentes. Incluso ha quedado gente a las puertas, más de 3.000 personas, a las que sus líderes han salido a saludar. En el acto, repleto de banderas de España, bajo el lema ‘La España viva’ se han exigido elecciones anticipadas y se ha criticado con dureza la intención de Pedro Sánchez y su Gobierno de dialogar con Cataluña.

En el acto, capitaneado por Santiago Abascal, Javier Ortega Smith, Rocío Monasterio y Ortega Lara, víctima de un secuestro de ETA, se han corado consignas como “Puigdemont a prisión” o “presidente, presidente”. Esa cuestión y la inmigración han sido las banderas del partido ultra, que ha modificado la centralidad de Ciudadanos y del Partido Popular en los últimos meses y que se ha adelantado a ambas formaciones en algunos casos, como sucedió este sábado al criticar la emisión de una entrevista a Oriol Junqueras en Informe Semanal. “Sin estar en el Congreso ya hemos sido útiles a los españoles y estamos orgullosos. Seremos los escaños de la dignidad en el Congreso”, ha señalado Monasterio.

“Los tibios, los ambiguos, quieren seguir pidiendo dialogo, una solución política, siguen arrodillados a los enemigos y traidores a España. No somos una turba y no tenemos miedo de gritar ‘Puigdemont a Prisión’”, ha remarcado la política ultraderechista. “Vox ha venido a dar una patada en el tablero corrompido de la política española. Hemos venido a cuestionar el Estado de las Autonomías y de bienestar de los partidos políticos, es un sistema que enfrenta, arruina y divide a los españoles”, señaló recientemente en una entrevista a la televisión su líder, Abascal.

Se ha hecho pública una batería de cien medidas. Algunas de ellas “arriesgadas”, según ha admitido José Antonio Ortega Lara, uno de los fundadores de Vox, pero “necesarias para sacar a España del marasmo” en el que la han metido los partidos políticos.

Se ha pedido la supresión de las autonomías, devolución de los inmigrantes ilegales a sus países de origen, devolución inmediata de las competencias de educación, sanidad, seguridad y justicia al Estado, la ilegalización de los partidos separatistas -Ciudadanos quiere implementar un límite mínimo de votos a nivel nacional para que no entren al Congreso y el PP quiere ilegalizar a la CUP-, una drástica rebaja fiscal, el fin de subvenciones a los partidos y sindicatos, la defensa de las fronteras -sensibilidad de PP y el partido naranja, y derogar la Ley Memoria Histórica. El lema de Vox también ha sido “España lo primero”, que se asemeja al “America first” con el que Trump ganó las elecciones presidenciales de 2016 de Estados Unidos.

También había otras propuestas como la derogación de la ley de violencia de género para sustituirla por una de violencia intrafamiliar, establecer el español como lengua vehicular en la enseñanza, un plan hidrológico nacional, la ilegalización de partidos y asociaciones “que persigan la destrucción” de la integridad territorial o cadena perpetua para todos los terroristas. Además, Vox defiende el rechazo a cualquier sentencia judicial que venga de un tribunal extranjero, una medida que ha suscitado gritos de “Puigdemont a prisión” por parte de los asistentes.

“La España viva ha despertado gracias a Dios”. De esta manera ha comenzado su intervención el presidente de Vox, Santiago Abascal, quien ha sido recibido con un fuerte aplauso por parte de los asistentes que ondeaban banderas de España. En su intervención, Abascal ha arremetido contra los independentistas, citando en varias ocasiones a Carles Puigdemont y Quim Torra -cuya mención ha despertado abucheos por parte del público-, así como contra los comunistas y la izquierda que gobiernan el país, la “derechita cobarde que cambia de opinión” y la “ambiguedad de los naranjas veleta”. ”La España viva ha conquistado Vistalegre”, ha dicho Abascal, quien ha vaticinado que Vox va a pasar de estar solo “entre los partidos” a “desbordar las urnas cuando a España se le de la voz que se le ha arrebatado”.

Abascal ha denunciado el sambenito de “fachas” “xenófobos”, “franquistas” y “centralistas madrileños” que los progresistas, los comunistas y una parte de la “derechita cobarde” han colgado a los simpatizantes de Vox “por defender las fronteras de vuestra patria”, rechazar la Ley de Memoria Histórica o que haya 17 parlamentos autonómicos. Por su parte, el secretario general de Vox, Javier Ortega Smith, ha subrayado el “objetivo claro” de la formación: “los españoles estarán primeros y el “compromiso irrenunciable de que juntos haremos a España grande otra vez”.

Sobre el golpe en el tablero que ha supuesto el auge de Vox para PP y Ciudadanos, el presidente de la Comunidad de Madrid, Ángel Garrido, ha abogado en una entrevista con ABC por no dirigir “demasiados esfuerzos” a quitarle votos a “una parte más a la derecha del PP”, en concreto a Vox, porque se podría “descuidar el centro”, donde hay “mucho más votante que recuperar que en la derecha”. Garrido reivindica al PP como “un partido de centro derecha” y critica que la gestora que dirige el PP de Madrid “no es un equipo votado” y que “intenta imprimir una señal de identidad”; frente a ello defiende volver al “centro derecha moderno” que dio al partido “grandes victorias”.

Otra voz del PP, su portavoz en el Parlamento Vasco, Borja Sémper, advierte que “de todo este lodazal, amigos, no se va a beneficiar ningún partido político moderado”.


Política
VOX revienta Vistalegre: "Hoy no asaltamos el cielo, lo conquistamos"
La formación derechista reúne a 10.000 personas en el coso de Carabanchel y, según los organizadores, otras 3.000 se han quedado fuera.
VOX ha utilizado su mayor acto hasta la fecha para presentar un programa de 100 medidas urgentes para España.
Jesús Nieto Jurado elespanol 7 Octubre 2018

Si en aquel congreso de Podemos que trascendió como 'Vistalegre' Pablo Iglesias utilizó el lema "Tomar el cielo por asalto", VOX, con Santiago Abascal a la cabeza dice haberlo conquistado. En el mismo escenario y también en fin de semana, la formación de derechas que ha multiplicado de forma exponencial el número de sus militantes en los últimos meses ha reventado el coso taurino de Carabanchel hasta tal puntos que han sido más de 3.000 personas las que se han quedado fuera.

En un acto donde los dirigentes de VOX han presentado sus 100 medidas urgentes para España, el partido 'verde' se ha centrado en los que consideran son los problemas que más preocupan a sus conciudadanos: la unidad de España, la destrucción de clase media, los elevados impuestos, la seguridad de las fronteras, el recorte de las libertades y el amor a la patria.

Con José Antonio Ortega Lara, uno de los fundadores del partido, como uno de los grandes ponentes de las 100 medidas, entre el auditorio, con más de 10.000 personas dentro de la plaza según los organizadores, se encontraban personajes conocidos como el escritor Fernando Sánchez Dragó, el torero Morante de la Puebla, Salvador Monedero -padre de Juan Carlos Monedero- o el periodista Hermann Tertsch.

Varios autobuses han viajado desde diversos puntos de España hasta el Palacio de Vistalegre, dos de ellos procedentes de Cataluña.

Suenan las alarmas: la desaceleración se acelera
Jesús Cacho. vozpopuli 7 Octubre 2018

Existía expectación por presenciar la intervención de Nadia Calviño en un hotel madrileño. Corría el 10 de septiembre y la flamante ministra de Economía del Gobierno Sánchez, avalada por un currículum de alta funcionaria en Bruselas ensalzado por la prensa amiga hasta más allá del decoro, debutaba como oradora en un momento particularmente interesante, con las campanas de la desaceleración iniciando su aún tímida, siempre lúgubre, canción, de modo que entre empresarios e inversores se había desatado un notable interés por escucharla. Dijo Nadia que se estaba produciendo una “paulatina desaceleración de la economía” y que era necesario cambiar la política económica para abordar desequilibrios tan importantes como “el desorbitado aumento de la deuda pública y el alto déficit público estructural”, así como “el inaceptable incremento de la desigualdad y la pobreza”, el mantra podemita que el sanchismo repite como los avemarías de un rosario. El discurso de la ministra, que sin duda se sabe la asignatura, parecía, no obstante, tan coherente, que los allí reunidos esperaban, como conclusión acorde con la lógica argumental del mismo, el anuncio de medidas contracíclicas destinadas a paliar los efectos de esa desaceleración. Y entonces llegó el jarro de agua fría: “No solo no propugno una bajada de impuestos, sino todo lo contrario”, anunció la señora. Vamos a ser más pobres, vamos a ingresar menos dinero en casa, y deberíamos ahorrar, pero yo propongo gastar más. Empresarios e inversores no podían disimular un gesto de estupor.

Desde entonces, la huida de capitales se ha acentuado, muchas decisiones de inversión se han aplazado hasta más ver, y el dinero se está poniendo a cubierto, porque el recuerdo del desastre Zapatero está aún muy fresco. La pregunta que semanas atrás dominaba todas las conversaciones, relativa a si el deterioro de la coyuntura económica, previsto tanto por analistas como por organismos internacionales, se agudizaría hasta concretarse a corto-medio plazo en la entrada de España en una fase de crecimiento bajo, con serios riesgos de terminar en el estancamiento, parece estar contestándose en el peor de los sentidos posibles. Todo apunta a que el avión de la economía española ha capotado para iniciar un descenso más rápido del previsto. La desaceleración se acelera, hasta el punto de que el crecimiento del PIB, estimado para este 2018 en torno al 2,6%, podría quedar reducido en 2019 al 1,5% según expertos privados consultados, con serios riesgos de apuntar al estancamiento en 2020. “Este año será sólo un poco peor, pero si sigue el ectoplasma o gana las elecciones, la situación podría llegar a ser muy seria el que viene”.

La ralentización de la demanda interna –consumo e inversión- se ha acelerado según detectan todos los indicadores, mientras que el deterioro de la balanza comercial está mermando la aportación de la demanda externa al crecimiento del PIB. El aumento de los precios de la energía, el agotamiento del boom turístico por la recuperación de nuestros tradicionales competidores, el alza paulatina de los costes laborales unitarios y la inflación están detrás de esta pérdida de competitividad. El menos crecimiento se traducirá en un freno al ritmo de creación de puestos de trabajo, que difícilmente podrá absorber el cierto auge de la construcción residencial. Situación a la que hay que añadir la amenaza que se cierne sobre la reforma laboral del PP, con la pretensión de este Gobierno de sectarios, reñido con la evidencia empírica, de volver al sistema de negociación colectiva sectorial en detrimento de los convenios de empresa, una operación destinada a devolver el poder a unos sindicatos anclados en el pasado y enemigos declarados de la globalización y la revolución tecnológica.

Si en el plano doméstico la situación es preocupante, no lo es menos en el internacional. La normalización de la política monetaria largo tiempo anunciada por el BCE se traducirá en una elevación de la prima de riesgo y en la subida de los tipos de interés (segunda mitad del 19) que dañará la cuenta de resultados de las empresas y la situación financiera de los hogares con hipotecas. Tipos de interés al alza y consolidación de los precios del crudo en unos niveles dañinos para la actividad económica. Los vientos de cola de que ha disfrutado la economía española, en fin, han pasado a mejor vida, y ahora toca remar contracorriente. Un Gobierno responsable, de centro derecha o de centro izquierda, debería centrar su política económica en reducir de forma drástica el desequilibrio de las finanzas públicas y en acometer las reformas estructurales necesarias para permitir a la economía un aterrizaje suave en el nuevo escenario de desaceleración. No es el caso del de Pedro Sánchez, sostenido por una coalición de hooligans del gasto público, alérgica a la disciplina presupuestaria y a cualquier reforma que suene a liberalizadora.
Gastar a manos llenas en lugar de ajustar el tamaño del Estado

Tampoco es que el bello Pedro necesite que nadie le anime para lanzarse por la senda del desbarajuste presupuestario. Es evidente que a España le vendría como el comer una reducción drástica del binomio déficit-deuda, una reforma en serio del marco jurídico (la burocracia, la falta de inversión en I+D, y el mal funcionamiento de la Justicia lastran gravemente la productividad) para dotar de mayor eficiencia a la economía, amén del manteniendo de las reformas efectuadas en la anterior legislatura. En lugar de lo expuesto, el presidente por accidente nos anuncia una flexibilización de los objetivos de déficit (1,8% para 2019, sin respuesta aún de Bruselas, frente al 1,3% previsto por el Gobierno Rajoy) y un aumento adicional del gasto para atender “lo social” que se pretende financiar mediante subidas generalizadas de impuestos (en una coyuntura aún expansiva) y no a través de ajustes del gasto (reducción del tamaño del Estado) como sería lo pertinente. Lo cual contribuye a asustar a los agentes económicos, deteriorando las expectativas de familias, empresas e inversores. Los empresarios posponen sus decisiones de inversión, las familias aplazan el cambio de lavadora, y los inversores extranjeros ponen su dinero a buen recaudo llevándoselo a lugar más seguro. El corolario es la aceleración de la trayectoria bajista del PIB.

La decisión del Gobierno de aumentar el gasto público para procurarse una clientela electoral dispuesta a votar al gran Sánchez llegado el momento, intentando financiar el derroche con subidas de impuestos, es un disparate que daña el interés general y solo se puede explicar en clave partidista y sectaria. El mix aumento del gasto/subida de impuestos no permite reducir el déficit público mientras que acentúa la desaceleración de la Economía. No hay un solo precedente de éxito entre los países de la OCDE que han emprendido procesos de consolidación fiscal por este sistema, pero ahí está doña Nadia, la nueva Pedro Solbes, el hombre que consintió los desmanes de Zapatero con las cuentas públicas sabiendo que conducían al desastre, dispuesta a freír a impuestos a todo bicho viviente. Aumentar el gasto financiándolo con nuevos impuestos en un contexto de desaceleración y con un déficit estructural elevado solo contribuye a deprimir la actividad y a mermar la capacidad recaudatoria del sistema tributario.

Y todo ello en medio de una borrachera de anuncios, desmentidos, globos sonda y falta de definición sobre esas potenciales subidas –en realidad sobre cualquier medida de índole económico-financiera-, lo que acentúa la desconfianza de los agentes económicos y envía una pésima señal a los mercados. Tal ocurre con la pretensión gubernamental de elevar el tipo marginal del IRPF para las rentas del trabajo superiores a los 140.000 euros/año. Esta semana hemos sabido por la ministra zote de Hacienda, señora Montero, que el Gobierno pretende crear dos nuevos tramos para rentas superiores a aquella cifra: uno a partir de los 140.000 euros y otro más a partir de los 300.000 euros, con subida de cuatro puntos del tipo marginal (hasta el 49%, que en algunas CCAA podría llegar hasta el 52%). Es la respuesta de Hacienda a la exigencia del señor marqués de Galapagar, que es el auténtico ministro de Economía y Hacienda del Gobierno de España. Apenas un 0,7% del total declara ingresos superiores a los 140.000 euros, porcentaje que ya soporta una fiscalidad muy elevada, por lo que, al margen de recaudar dos duros más, lo que Sánchez y su gente conseguirán es que los afectados que puedan desplacen su residencia fiscal a otras latitudes con una fiscalidad menos confiscatoria.
Los riesgos de vincular las pensiones al IPC

El espectáculo provocado por la decisión de ligar la subida anual de las pensiones al IPC es definitorio del caos que preside la política fiscal y presupuestaria de este dizque Gobierno y de la locura que se ha apoderado de la mayor parte de nuestra clase política. Hasta Alberto Nadal, nuevo responsable de la estrategia económica del PP, se ha subido a ese carro. El FMI acaba de advertir a España de que vincular la revalorización de las pensiones a la inflación de forma permanente añadirá entre un 3% y 4% del PIB (entre 30.000 y 40.000 millones) al desembolso por ese rubro de aquí a 2050, hasta el punto de que la responsable de la misión de FMI en Madrid, Andrea Schaechter, ha llegado a decir que la medida podría poner en peligro al conjunto del sistema. En efecto, introducir un gasto de naturaleza estructural como la indiciación de las pensiones al IPC, unido a la presión alcista sobre el gasto ejercida por los programas del Estado del Bienestar, podría conducir a poner en riesgo a plazo fijo la solvencia de España, una hipótesis que dependerá en exclusiva del sentimiento de los mercados y que escapa al control del Gobierno de turno.

Esa presión sobre el gasto lleva al Ejecutivo a proponer vías para incrementar la recaudación casi estrambóticas. El propio Sánchez acaba de anunciar la “ideíca” de gravar la compra de acciones con un impuesto del 0,2%, eximiendo del mismo a la compra de deuda pública, una medida que dañaría la Bolsa perjudicando la financiación de las empresas, aunque, eso sí, pondría a salvo la demanda de deuda pública para que la izquierda pueda seguir endeudándonos a todos a gusto de sus intereses electorales. Todo un aquelarre de “medidas ideológicas” (en expresión de la propia Nadia) que no contribuye sino a dañar la confianza de empresarios y consumidores y aumentar la incertidumbre. Ni una sola iniciativa destinada a propiciar la creación de riqueza. Para el Gobierno de coalición PSOE-Podemos que en realidad preside Pablo Iglesias, se trata de acabar con los ricos, no de reducir el número de pobres. Es la “democracia antiliberal” sobre la que escribía hace escasas fechas Martin Wolf, con el poder en manos de demagogos profesionales que gobiernan en nombre de una supuesta mayoría enfadada. La inercia expansiva, en suma, ha terminado, y la estrategia económica anunciada apunta al final del ciclo de crecimiento iniciado el último trimestre de 2013. La experiencia demuestra que cuando la economía española entra en una fase de desaceleración, la posibilidad de lograr un aterrizaje suave es tarea casi imposible. Como la actual coalición de Gobierno se consolide, las perspectivas para 2020 apuntan a un estancamiento del PIB e incluso a una nueva recesión. Es lo que hay.

¿Un Gobierno o una banda de mentirosos?
EDUARDO INDA okdiario 7 Octubre 2018

Lincoln alumbró la frase y Roosevelt y otros presidentes la repitieron hasta la saciedad. Su “se puede engañar a todos un poco de tiempo, a pocos todo el tiempo, pero es imposible hacerlo con todos todo el tiempo” es una de las frases más recurrentes de la Politología. La de ayer, la de hoy y la de mañana. Al contrario de lo que sucede en España, el embuste no es en los Estados Unidos un pecadillo venial. No. Está prácticamente igual de mal visto que la corrupción. En la democracia más potente de la historia de la humanidad la patraña se paga con la dimisión siempre. Prácticamente con pocas excepciones que confirmen la regla. Puedes mentir, claro que puedes mentir, pero como te cacen te vas por donde has venido sí o sí. Ésa es la regla de oro en las democracias de calidad.

Que se lo digan a un Richard Nixon que tuvo que subirse a la fuerza al Marine One, el helicóptero presidencial, y tomar las de Villadiego por un Watergate que se enredó definitivamente por la catarata de mentiras que salieron por la boca del denominado Dicky Tricky (Dicky El Tramposo). Más que por espiar, que también, el presidente republicano dimitió básicamente por mentir sobre su participación en la bestial trama de sabotaje al Partido Demócrata. A Bill Clinton no le procesó el inquisitorial fiscal Kenneth Starr por la felación de la becaria en el Despacho Oval ni por mantener relaciones con una subordinada sino por negar lo que luego se demostró una verdad indubitable. No le sometieron al impeachment de milagro.

De la misma manera que George H. Bush, el primer Bush, no repitió mandato por la Guerra del Golfo sino por engañar miserablemente a sus compatriotas. Al aceptar la nominación del Partido Republicano en 1988, pronunció una frase que cuatro años después sería su tumba: “Lean mis labios, no habrá nuevos impuestos” Dos años después, The New York Times le pegó un sartenazo en forma de portada que lo dejaría literalmente groggy: “Lean mis labios, he mentido”. Nunca se recuperaría y esa mentira en forma de sablazo fiscal fue el harakiri que le desangraría en la carrera electoral de 1992 frente a Bill Clinton.

En España la mentira no es por sí sola motivo de dimisión. Depende del estado de ánimo del político de turno. Si es de moral moldeable pero carácter débil, izará la bandera blanca a la tercera o cuarta embestida de la prensa. Si por el contrario, es de moral flexible pero carácter fuerte, tan fuerte como su jeta, continuará en el machito como si nada. Ejemplos históricos hay para dar y tomar. No se los enumero porque me harían falta 50.000 palabras y no las 1.000 que normalmente comprenden mis sermones dominicales.

Más que la corrupción tal y como la conocemos, lo que tiene contra las cuerdas a este Gobierno legal pero ilegítimo, a la par que inepto, es la mentira. Ésta resulta la más suave de las interpretaciones porque la falsedad es moralmente otra forma de corrupción. La sarta de mentiras en la que se ha visto envuelto desde ese día 6 de la era Sánchez en el que Màxim Huerta cesó por haber escondido al presidente sus golferías fiscales es de aurora boreal.

Visto con perspectiva, Huerta es un mártir al lado de los jetas que aún continúan en el Gobierno de España. Un mártir de las necesidades de Pedro Sánchez de mantenerse en el poder al precio que sea. Se llame ese precio “España”, “Constitución” o el mismísimo “Partido Socialista”. El propio Tesisgate deja reducido a la condición de monje franciscano a Màxim El Breve. Tan cierto es que el ministro de Cultura de los Seis Días defraudó al fisco, poniendo entre otras cosas su casa alicantina a nombre de una sociedad, como que Hacienda calificó los hechos de “infracciones tributarias leves”.

¿Acaso no es más grave el caso de un político que plagia compulsivamente una tesis que se ha hecho a ocho manos en lugar de las dos que permite la ley? ¿O está más habilitado el presidente para ejercer la función pública que ese ministro que duró seis días y seis noches? Un fraude fiscal como el de Huerta es éticamente similar al plagio de una tesis basurosa que, además, no has hecho tú y ha sido calificada con un “cum laude” en lo que constituye un atentado contra las más elementales normas académicas. Defraudar al fisco no es mucho peor que robar un doctorado. Por ahí le anda.

La caterva de troleros y jetas gubernamentales no queda en un presidente que no ha convencido a nadie porque difícilmente se puede convencer a sí mismo. Pedro Duque se hizo un Huerta y ahí sigue como si nada hubiera pasado. Eso sí, hay que reconocer que se lo ha montado mejor porque el sindicato podemita de técnicos de Hacienda Gestha ha tapado unas fechorías que le permiten ostentar dos chalés de lujo riéndose del resto de los paganinis españoles. Un colectivo que fue tajante cuando salió a relucir la herencia del ex fiscal anticorrupción Manuel Moix: “Una sociedad patrimonial es ilegal cuando se monta para ahorrarse el pago de al menos el 50% de los impuestos”. No se puede tener más cara que éstos de Gestha, que aplican la legislación tributaria en función del color político del contribuyente.

Duque mintió tras la exclusiva de OKDIARIO. Vaya si mintió. Dijo que la patrimonial había alquilado el inmueble y es falso, al menos en los tres últimos ejercicios. Añadió que con la sociedad tapadera que montaron él y su mujer embajadora no se han ahorrado fiscalmente un solo euro. Nueva posverdad porque se han desgravado 151.000 euros y se han deducido todos los intereses devengados por la vivienda de Madrid desde su adquisición en 2006, 120.000 euros más del ala. Por no hablar del 3,8% que satisface de Impuesto de Sociedades cuando el tipo está en el 25%. Vamos, que se fuma 21,8 puntos, un pastizal que desde luego no contribuirá ni al sostenimiento ni a la mejora de nuestras pensiones, nuestras escuelas, nuestros hospitales o nuestra dependencia.

El elenco de pinochos no queda ahí. La ministra de Industria presentó como “seguro de vida” en su declaración oficial de bienes lo que en realidad es un plan de pensiones. Sobra decir que Reyes Maroto quería ocultar a todos los españoles que no cree en ese sistema público de pensiones del que tanto se les llena la boca. ¿Se puede ser más mentirosa? Sí. ¿Más cínica? Indiscutiblemente, no. No menos rostro pálido es el que exhibe la ilustre administradora única de RTVE, Rosa María Mateo, que también tiene sus viviendas a nombre de patrimoniales. Si bien es cierto que inicialmente la montó para prestar servicios profesionales, algo perfectamente legal, no lo es menos que luego derivó en tenedora de bienes inmuebles, obviamente, para mofarse del españolito medio que compra su hogar como persona física.

Otra que tal baila es la ministra portavoz. Esa Isabel Celaá émula de Manuel Fraga que apuesta por iniciativas legales para censurar a los medios críticos y que se queja de que le hacen preguntas “que no se pueden consentir”. La eternamente enfadada persona que informa de los acuerdos del Consejo de Ministros goza de un patrimonio inmobiliario millonario que seguramente ha adquirido honradamente. Hasta ahí todo perfecto. La ministra regañona tiene todo el derecho del mundo a ser rica. Sólo faltaba. Lo que no se antoja de recibo, ni ética ni legalmente, es presentar en tu declaración oficial de bienes un chalé de 1,5 millones de euros como una vivienda de ¡¡¡“195.000”!!!. Pero, tal y como comprobarán en los próximos días, la jetez de la ministra regañona no queda ahí. Es infinita como la misericordia del Señor.

En fin, que estamos ante el que tal vez es el Ejecutivo con mayor número de pinochos de nuestra historia reciente. Y eso que el ranking está disputado. De Montón no hablo porque La Sexta lo dijo todo sobre su tesis. Y de Delgado, la que primero no conocía a Villarejo y luego resultó íntima de él, menos aún porque está meridianamente claro. Sí recuerdo que María José Montero presentó como máster lo que era un vulgar “programa sanitario”. No confundiré la parte con el todo porque hay ministros que tienen tales currícula y tanta ética que no necesitan confundir la realidad con sus miserias ni retocar su patrimonio. Hablo de un José Borrell, de una Margarita Robles, de un Fernando Grande-Marlaska o de una Nadia Calviño, cuyos historiales personales y morales hablan por sí solos.

Que estamos ante un Gobierno inepto que sólo sabe subir impuestos y cargarse la economía es tan obvio que no hace falta recalcarlo. Que Sánchez está al albur de los golpistas, los proetarras y los comunistas que lo auparon, tampoco. Pero lo que no vamos a dejar de denunciar, nos amordacen o no, son sus patrañas. Para callarnos nos tendrán que matar físicamente porque con el asesinato civil no les valdrá. Pongo punto y final parafraseando a Rubalcaba: “No nos merecemos un Gobierno que mienta”.

Savater clama por “elecciones ya” ante el “aquelarre separatista de Cataluña”
ESdiario 7 Octubre 2018

El filosófo apuesta por la Plataforma Ciudadana para poner fin al estado de bloqueo actual, forzado por “la nomenklatura que esconde las urnas con tanto celo como los golpistas las exhiben”.

“¡Elecciones ya!”, reclama el reputado filósofo y escritor Fernando Savater en una columna en El País, como única salida democrática a la situación general de bloqueo y al chantaje que representa “el aquelarre separatista en Cataluña".

El autor de Política para Amador también toma partido. Asegura que “el único plan político que conozco para ir a las raíces del mal son los diez puntos de la plataforma España Ciudadana. Ahí está la clave para recuperar la ciudadanía de los libres e iguales, o sea, el progresismo constitucional, no el revanchismo bermellón”.

Antes, Savater reclama que la ciudadanía dé un paso adelante con un contundente alegato: “Entre las muchas definiciones de “democracia”, hay una que me gusta más que otras: es el régimen político en el que la culpa de lo que pasa la tienen los ciudadanos.

Así se diferencia del populismo, para quien el “pueblo” o la “gente” (es decir, los ciudadanos triturados en un pasapuré adocenador) siempre son víctimas inocentes de las élites extractivas, la burocracia europea, los inmigrantes asilvestrados, el heteropatriarcado o el nacionalismo de los demás. Si esa definición es razonable, los demócratas deberíamos renunciar al pasatiempo preferido de mis compatriotas (y mío también a ratos, ay), o sea: despotricar”.

Pedro Sánchez, 'don Tancredo'
Solo así podrá ponerse fin al estado actual de cosas, cuyos responsables están meridianamente claros para el filósofo: los independentistas y el Gobierno. “El sucio aquelarre separatista de Cataluña, por ejemplo, transcurre entre la gesticulante indignación de unos, la indiferencia cómplice de otros y el dontancredismo gubernamental para el que todo es “asumible” salvo convocar elecciones”

Y remata: “No son los partidos de la oposición al rechazar los Presupuestos del Gobierno sobrevenido quienes obstaculizan apelar a la voluntad general, sino la nomenklatura que esconde las urnas con tanto celo como los golpistas las exhiben. ¿Cuánto habrá que repetirlo? Con tesis o sin ella, ¡elecciones ya!”.

La Yihad en las cárceles españolas
Instituciones Penitenciarias vigila a 244 internos para evitar su radicalización islamista en prisión. Así consta en el informe de la Guardia Civil clave en la operación contra el Frente de Cárceles yihadista al que ha tenido acceso LA RAZÓN
Ricardo Coarasa. larazon 7 Octubre 2018

La cárcel no es una barrera insalvable para la militancia islamista. La Audiencia Nacional ha puesto al descubierto esta semana un Frente de Cárceles yihadista repartido por 17 de los 26 centros penitenciarios donde se encuentran internos condenados o procesados por terrorismo yihadista. LA RAZÓN accede al informe clave de la Guardia Civil, del pasado 25 de septiembre, que radiografía las peculiaridades de esta red, su génesis en diciembre de 2016 en el centro penitenciario de Estremera (Madrid) y su modus operandi. Y que concluye que «la comunión ideológica entre los investigados y el ideario del Daesh es evidente».

El Instituto Armado identifica a 26 integrantes de esta red (incluidos once españoles), entre ellos dos de los condenados por los atentados del 11-M: Jamal Zougam, autor material, y Hassan El Haski, que no figuran entre los cuatro líderes, como se apuntó en un principio. Al frente de toda esa estructura los agentes de la Jefatura de Información sitúan a Abderrahmane Tahiri, «Mohamed Achraf» –que ya lideró una red de captación yihadista en la cárcel de Topas–, secundado por Mohamed El Gharbi (integrante de la célula que pretendía atentar contra el Parlament), Karim Abdeselam Mohamed, condenado por el envío de muyahidines a Siria, y Abdelghani Zarrouri, un preso común condenado a 23 años de cárcel por asesinato por violencia de género que se ha radicalizado durante su estancia en prisión.

Junto a ellos, el informe distingue a tres «miembros activos» de la organización: el ceutí Abdesamij Laiachi; Ahmed Samsam, que viajó tres veces a Siria entre 2012 y 2014 para combatir en las filas del Estado Islámico y Lahcen Zamzami, condenado a doce años de prisión como dirigente de organización terrorista . El resto, meros integrantes del frente de cárceles (en los que se incluyen tres presos comunes, dos de ellos españoles, que se han convertido al islam en la cárcel) son, además de Zougam y El Haski, el melillense Belaid Mohand al Lal; Yassin Ahmed Laarbi, Rochdi Abdeselam Abdel Lah y Nordin Ahmed Abdel Lah (los tres nacidos en Ceuta); Mohamed Heyouf Mohamed; los también ceutíes Tarik Mustafa Hamed, «Conejo», Abdelah Abdeselam, «el Cojo» y Abdeluahid Sadik Mohamed, «Pinchito»; Sylvain Bertrand Guillaume Decker, de nacionalidad francesa; el brasileño Kayke Luan Ribeiro, condenado por la «operación Caronte»; Mohamed el Mahdaoui; Farid Cheikh; Samir Mahdjoub, «Samir Menardo»; Mohamed Khaldi; Juan Marcos Gómez Llopis, nacido en Suecia pero de nacionalidad española; Joaquín Fernández Jiménez y Mohamed Kchirid, este último ya en libertad.

Es, precisamente, ese riesgo de radicalización lo que pretende evitar Instituciones Penitenciarias con un programa marco que mantiene en la actualidad bajo control a 244 internos repartidos por 51 cárceles, 130 de ellos condenados o procesados por terrorismo yihadista. El resto son presos comunes: 130 en los que se han observado conductas vinculadas al yihadismo y otros 80 en situación de riesgo de radicalización islamista. Un dato basta para comprender la dimensión de este frente de cárceles: de las 26 prisiones que acogen a condenados o procesados por yihadismo, esta red había extendido sus tentáculos a 17, un 65 por ciento de los mismos.

El objetivo de este frente era «adoctrinar, radicalizar y captar ideológicamente» a otros reclusos en la ideología del Daesh, así como lograr la «cohesión interna» de los presos condenados o investigados por yihadismo a través de la difusión de consignas de la organización terrorista. Y todo para generar «un estado de opinión en favor» de sus tesis.

En la investigación, dirigida por el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz, ha sido determinante el análisis de las comunicaciones intervenidas a algunos de los imputados desde junio de 2014. Y particularmente, las cartas que se cruzan el supuesto líder de la red y El Gharbi, tras coincidir en la prisión de Estremera a finales de 2016, en la que utiliza tanto simbología como proclamas y terminología propia del Daesh según detalla en su informe la Guardia Civil.

Es, de hecho, el análisis de una carta de Achraf a Zarrouri intervenida para cotejar su caligrafía con una pintada yihadista –que los funcionarios descubrieron en marzo de 2017 en una zona común de acceso al patio de la prisión de Estremera– es el que dio la voz de alarma. Y es que de su contenido los agentes del Departamento de Grafística de la Guardia Civil dedujeron una «posible labor de radicalización y proselitismo», avivando la sospecha de que podría estar llevando a cabo esa misma labor sobre otros internos.

«inequívoca adhesión»
«Mohamed Achraf» era «el principal referente ideológico» de la red por su conocimiento de la jurisprudencia y los textos islámicos según las metodologías salafista y yihadista, «su inequívoca adhesión al Daesh» y su «fluida relación» con internos que han tenido «una destacada vinculación» a la organización terrorista, como Karim Abdeselam y, presuntamente, El Gharbi. El mismo «Mohamed Achraf», destaca el Instituto Armado, es «un claro ejemplo de la eficacia adoctrinadora» de la propaganda del Daesh, ya que su adhesión a esta organización «se produce dentro de los centros penitenciarios», al estar cumpliendo condena desde mucho antes del surgimiento del autodenominado Estado Islámico (EI).

Los cuatro líderes tienen a sus espaldas «una larga trayectoria de hostilidad hacia las normas de convivencia penitenciaria», probablemente, según los investigadores, para consolidar su estatus como figuras de referencia frente a otros internos. En torno a ellos han ido tejiendo «un círculo de seguidores y afines» de los que controlan sus actividades, exigiéndoles el cumplimiento de los ritos islámicos «según la práctica más ortodoxa».

Además de la realización de pintadas, los autores del informe han constatado la tenencia y difusión de propaganda genuina del Daesh por parte de El Gharbi. Del intercambio de cartas entre varios integrantes de la red, los agentes infieren, además, la «voluntad explícita de crear un estado de opinión beligerante» en contra del estamento penitenciario y de la sociedad occidental en general.

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VOX llena Vistalegre con su mensaje para recuperar ‘la España de los valores
10.000 PERSONAS Y 3.0ultra00 FUERA
La Gaceta  7 Octubre 2018

Multitudinario acto de VOX en el Palacio de Vistalegre. Diez mil personas llenaban el recinto y más de 3.000 se tenían que conformar con seguir desde fuera el acto en el que el partido de Santiago Abascal presentaba sus medidas para España.

“VOX ha cumplido la mayoría de edad y este acto lo confirma”, decía en el escenario José Antonio Ortega Lara, fundador de VOX y uno de los miembros de la formación más queridos por los simpatizantes y afiliados.

Confirmaba así el éxito de convocatoria del mayor acto del partido que preside Santiago Abascal; un encuentro en Vistalegre, ‘casa’ del socialismo y escenario del ‘pinchazo’ de Podemos, con un aforo en esta ocasión de 10.000 personas. Se ha colgado el cartel de ‘no hay billetes’ y más de 3.000 personas, según la organización, han quedado fuera del recinto, donde han sido saludadas por Santiago Abascal y Javier Ortega Smith justo antes del comienzo del acto. El ambiente, con banderas de España y las enseñas verdes de VOX, con los míticos Qué viva España, Resistiré y hasta el moderno Perdonarme de Café Quijano en los altavoces y, en las gradas, la música del ‘Puigdemont a prisión’ y ‘Yo soy español, español, español’, habituales en los encuentros del partido de Abascal.

Con presencia en las encuestas electorales desde hace meses, los de VOX preparan el camino hacia las europeas y autonómicas primero, y hacia las Generales después presentando sus medidas para “hacer a España grande otra vez”, en palabras del secretario general, Ortega Smith.

Mensajes claros que han repetido desde la primera intervención -a cargo de la presidenta de VOX Madrid, Rocío Monasterio– hasta la última -de Santiago Abascal- y que, en palabras de Ortega Lara, pueden sonar “arriesgados”, pero son “necesarios para sacar a España del marasmo actual”.

No a la inmigración ilegal. No a quienes “atacan nuestra casa -decía Monasterio- sin llamar a la puerta”. Sí a mantener el “Estado de Bienestar que con tanto esfuerzo han logrado los españoles”. Sí, también, explica la formación, a quienes vienen a “trabajar y a cumplir con los requerimientos legales”.

No a la España de las autonomías, que se apropian del dinero público que, en manos de VOX, iría destinado a “pensiones, becas, ayudas a la dependencia…”, porque la España de las autonomías, opina la formación, establece la desigualdad entre españoles y la división”.

Uno tras otro, los líderes de VOX que tomaban la palabra repetían, claros, los mensajes con los que la formación tratará de ganarse la confianza de los votantes:

Suspensión de la autonomía de Cataluña; proceso judicial contra los responsables del referéndum ilegal del pasado 1 de octubre y quienes desde la Generalitat lo siguen alentando; cadena perpetua para los terroristas; no a la soberanía jurídica de Estrasburgo, por encima de las decisiones nacionales; defensa de la Policía, Guardia Civil y Fuerzas Armadas; disolución de los Mossos de Esquadra e integración en la Policía Nacional de los agentes “leales” a España. Expulsión para los que han alentado el golpe de Estado. Defensa de la vida desde la concepción hasta su fin natural; porque “el aborto no es un derecho, es un drama”, y porque la “eutanasia conduce sólo a un vejez sin esperanza y a una muerte por egoísmo”. Y, en la inmigración, quizá el más polémico de los asuntos que aborda la formación, “defensa clara de las fronteras. No a la inmigración ilegal y sí a la inmigración ordenada”.

Fachas y mil veces fachas…
Por eso os llamarán “fachas y mil veces fachas”, decía a la audiencia Santiago Abascal, que hizo un repaso por los insultos que la izquierda otorga a VOX. Xenófobos por querer defender vuestra identidad, racistas por defender las fronteras; insolidarios por no creer en las subidas de impuestos; retrógrados…. y siempre fachas”. Pero, añadía Santiago Abascal, los insultos de Pablo Iglesias son “medallas en el pecho” para los miembros de VOX.

“Antes daba igual lo que pensáseis; los progres tenían un insulto preparado para lanzaros. Con VOX esto se ha acabado”, añadía.

Abascal, que concluía su discurso negando la etiqueta de eurófobo que algunos le ponen, recordaba que España es Europa y que VOX ama a Europa. “Eurófobos son los oligarcas que apuestan por la inmigración masiva para disolver la identidad de Europa”, recordaba.

Como su predecesor en la palabra, Ortega Smith, Santiago Abascal terminaba su discurso con un rotundo ‘Viva España’ y daba paso así al último ‘gran momento’ del encuentro en Vistalegre: el himno de España.

Caras conocidas, con VOX
En el acto ha destacado la presencia de el escritor Fernando Sánchez Dragó; el torero MOrante de la Puebla; el periodista Hermann Tertsch y el presidente del Grupo Intereconomía, Julio Ariza. Además, como es habitual en los actos del partido, estaba entre los asistentes el padre del fundador de Podemos Juan Carlos Monedero, Salvador Monedero.

El coste del acto, señalan desde el partido, ha sido de 93.000 euros y se ha financiado con las aportaciones de sus afiliados y simpatizantes únicamente, sin utilizar dinero público.

Vox: Al fondo a la derecha
Santiago Abascal presenta hoy el que será el mayor acto de su historia. Desde las doce de la mañana en el Palacio de Vistalegre de Madrid movilizará a sus simpatizantes y reclamará la convocatoria de elecciones generales
C.S. Macías. larazon 7 Octubre 2018

Quiere teñir el palacio de Vistalegre con los colores rojigualda. El líder de VOX, Santiago Abascal, presenta a un aforo de más de 9.000 personas las «100 medidas urgentes para España», de un partido que, sin tener representación, ha conseguido irrumpir en las encuestas del CIS en el apartado de «otros» con una intención de voto del 1,4%. Abascal asegura que siempre ha «desconfiado de las encuestas» y cree que «se han convertido en una forma de inducción del voto más que de predicción». Pero «era imposible seguir ocultando» el crecimiento en alza de VOX, asevera.

Pero... ¿qué ha influido en esta irrupción? El politólogo Pablo Simón destaca que tal repunte en las encuestas no existe como tal. «Le da que entra, pero está por debajo del 3%», lo que significa que estaría dentro de lo que se conoce como «margen de error». Pero advierte de que eso no quiere decir que no pueda resurgir. «Parece que ahora hay más atención mediática, lo que podría provocar que se acelerase y darle esa posibilidad». Por su parte, el sociólogo Lorente Ferrer subraya que «al igual que hubo una burbuja naranja en abril, hubo un repunte de VOX porque coincidió con una reorganización del voto de la derecha en el que PP y Cs habrían tocado suelo». El politólogo Jorge Vilches considera ese avance debido al impulso que le ha dado «la cuestión catalana que despertó el patriotismo de balcón». «La debilidad del Gobierno de Rajoy y ahora el de Sánchez le convierte en ese abanderado».

Veamos el programa electoral. Abascal asegura que es «diferente al del resto de partidos». Entre sus propuestas se encuentra la oposición «frontal al estado de las autonomías» en favor de la transformación de España en un «estado unitario», con un solo parlamento y gobierno. Aboga por un «control real de las fronteras con la expulsión inmediata de cualquier persona que llegue en España de manera ilegal y con la prohibición de cualquier tipo de ayuda a la inmigración ilegal». VOX está a favor de la derogación de la ley de memoria histórica y de la actual ley de violencia de género. En cuanto a los impuestos, se oponen al impuesto de donaciones y sucesiones, pide la rebaja del IVA, del IRPF y del impuesto de sociedades.

Ante la llegada de Pablo Casado, ¿en qué puede competir Abascal con el líder popular? «En todo lo que he dicho antes», afirma. En su opinión habría que buscar más las coincidencias porque «nosotros pedimos que se restablezca el orden en Cataluña bien con el 155 o con el artículo 116», –que hace referencia a los estados de alarma, de excepción y de sitio–. Plantean «que se ilegalicen directamente a los partidos golpistas». Defienden la disolución de los Mossos y una ofensiva contra el estado de las autonomías. «Pablo Casado no plantea eso, hace una defensa del Estado de las autonomías», dice.

La afiliación de VOX ha notado también una subida en el último año. «Hemos pasado de los tres mil de cuota a los once mil afiliados» y subraya que el incremento ha sido posterior a la llegada de Casado. Destaca que su partido ocupa la derecha política, porque «Cs no se identifica con la derecha y el PP es un partido de centro y huye de esa etiqueta». Respecto a la procedencia de sus potenciales votantes, Abascal cree que están captando «a partes iguales votos de Cs, del PP y de los nuevos votantes jóvenes». Además, notan que «una parte de la izquierda también se plantea votarnos por la cuestión migratoria, el feminismo radical y la ideología de género y por Cataluña». Sobre los posibles votantes, Lorente Ferrer destaca que mucho del espectro de voto que logró Cs en Cataluña en los últimos comicios «procedía de VOX y del PP; y habría vuelto de nuevo a estos partidos». Pablo Simón, sin embargo, cree que «sí tiene potencial» porque en el contexto internacional «se habla de la amenaza de los populismos y genera una atención mediática el saber en España qué partido está más a la derecha», opina.

Por su ideología, Abascal podría converger con las ideas de ultraderecha que defienden Marine Le Pen o Matteo Salvini, pero él asegura que se parece a «Santiago Abascal». Insistimos. ¿No hay algún parecido razonable? El líder de Vox reconoce que sí se asimila con estos líderes europeos por el «control de la inmigración y la defensa de la soberanía de sus propios estados y también se oponen del marxismo cultural y a la dictadura de la corrección política». Pero discrepa en otras.

Sobre la posibilidad de llegar a acuerdos con Podemos, VOX destaca que «en una sensación de normalidad podríamos llegar a algún acuerdo con partidos de izquierdas, pero España no vive una situación de normalidad. Podemos es una fuerza totalitaria que representa al frente popular y no podemos llegar a ningún acuerdo con quien nos quiere aniquilar en este momento». Con la derecha, tampoco se plantea la «política fusión».

Ahora que las coaliciones proliferan en el tablero político, VOX de momento no se plantea entrar en ese escenario. «Plantear la disolución de VOX ni está en la agenda ni se va a producir de ninguna manera», indica Abascal. «Nunca nos han llamado, no será porque nos neguemos a hablar. Podemos dialogar con Cs y PP. Pero VOX quiere influir de una manera extraordinaria ahora que no tenemos representación y cuando la tengamos. Lo importante son los programas y llegaremos a acuerdos postelectorales en función de eso».

La presencia de VOX en la calle se nota. Le paran cada vez más para hacerse «selfies» y lo que más le piden es que no se rindan y «que no les traicionemos». Dice que lo mejor de VOX es «tener un único discurso en toda España». A sus hijos, aún pequeños, no les habla del partido pero «les he dejado siempre claro la lealtad que le deben a su propia patria». Y subraya que su padre, Santiago Abascal, si viviera aún, «estaría muy orgulloso» de lo que están consiguiendo.

El blanqueo del golpe de Estado.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 7 Octubre 2018

RTVE BLANQUEA EL GOLPE DE ESTADO ENTREVISTANDO AL GOLPISTA ORIOL JUNQUERAS.

El juez Fernández Marlaska, Ministro de Interior se ha escudado en que la comunidad autónoma de Cataluña tiene transferidas las competencias sobre el control de Prisiones para eludir responder sobre las denuncias de trato de favor que la Generalidad da a los presos golpistas y que ha convertido la cárcel de LLedoners en la que llaman la 14º Consejería del Gobierno de la Generalidad. Y es que la situación actual de esos presos dista mucho de ser la que se establece para el resto de los reclusos tanto en Cataluña como en el resto de Estado. Se trata de una burla, de un fraude de ley, en el que su régimen carcelario se parece más a uno de semilibertad. Y ¿qué pasa con esta flagrante prevaricación ahora que existe una denuncia formal por parte de un Jefe de servicio de la cárcel de Lledoners?

En ese informe se hace alusión a una celebración del cumpleaños del preso golpista Jordi Sánchez, coincidente con el aniversario del 1 de octubre del referéndum ilegal. Esta celebración se daba en el patio en una hora en la que los presos deberían estar en sus celdas. Por otra parte, se alude al régimen de visitas diarias en las que abundan las de “autoridades” sin especificar que tipo de autoridad es y excediendo con mucho el tiempo de visita, así como la presencia de médicos ajenos a Instituciones Penitenciarias en” visitas a domicilio”. Y luego el trato de favor en cuanto a las visitas de familiares durante los fines de semana usando las instalaciones de psiquiatría sin tener que mezclarse con el resto de los presos. Una situación que es conocida y criticada por los propios funcionarios de esa prisión.

Así que no puede el Ministro escudarse en que está realizada la transferencia de competencias si lo que existe es una clara vulneración de unas normas que deben ser comunes e igualitarias para todos los presos con independencia de su lugar de prisión. Lo contrario, es un fraude de ley y un claro delito de prevaricación de lo que es el director de la prisión el máximo responsable por consentirlo. Esas visitas descontroladas de supuestas autoridades” deben ser suprimidas, así como la de esos médicos ajenos a los propios de prisiones. Para situaciones especiales de gravedad está previsto incluso la atención sanitaria externa con el traslado del recluso a un centro hospitalario donde pueda dársele atención médica. Y por supuesto, debe garantizarse el estricto cumplimiento de la rutina horaria carcelaria, que en otra extensa entrevista a Jordi Cuixart con motivo de que el próximo 16 de octubre cumple un año de prisión preventiva, este resume lo que es su día a día en la prisión. Su respuesta fue la siguiente:

“Me levanto a las 7 para hacer meditación; a las 7.30, recuento, y almorzamos a las 8. Me toca limpiar el espacio 2, que son unos 10-15 minutos, y a las 9 y cuarto vamos a la zona educativa, donde hago cerámica. Y los jueves, la revista. Hay muy buen ambiente. Después, atiendo a los abogados o las visitas institucionales en el locutorio. A las dos menos cuarto, después de comer, nos encierran en la celda hasta las 4 y media, que es cuando hemos de bajar al patio y podemos hacer una hora y media de deporte. A las 8 y cuarto volvemos a subir a las celdas, después de cenar. Antes habré hecho la llamada de 6 minutos a los padres o a casa, uno de los momentos más emotivos del día, porque canto una canción a mi hijo, y después la puerta se cerrará hasta la mañana siguiente. El viernes por la mañana suele haber alguna actividad cultural muy bien recibida por los internos. Y los fines de semana, locutorio de 40 minutos y casi siempre vis-a-vis de una hora y media, en que se puede abrazar. Y así cada semana de cada mes. Con los funcionarios e internos, somos como una pequeña gran familia, como dice el cartel de la entrada de la casa de Fernando Pessoa: “Al final, la mejor manera de viajar es sentir.” Todo está bien.”

Estamos en plena campaña de blanqueo del golpe de Estado y tratando a los golpistas como si fueran efectivamente unos ciudadanos que han sido encerrados por defender sus ideas independentistas y no por haber violado la ley. Se trata de hacer presión para crear una opinión favorable hacia la liberación hasta que exista una condena en firme. Y en esa campaña se ha permitido el traslado de los presos a las cárceles en Cataluña, cuya dependencia es del Gobierno de la Generalidad por haber sido transferidas las competencias en esa área. Y ahora hay que admitir como normal el descarado trato de favor que finalmente ha sido denunciado de forma oficial y del que deberán responder los responsables de esa Institución penitenciaria. Lo malo es que, como suele ser habitual, habrá represalias y lo más probable es que el Jefe de servicio denunciante sufra acoso laboral y termine siendo trasladado.

Y como no, RTVE no ha querido ser menos y ayer emitió un reportaje en el programa Informe Semanal titulado “las grietas del procés”. Un extenso análisis de la semana convulsa que ha afectado al independentismo catalán y la evidencia de las diferencias entre los partidos JxCAT y ERC. Entre las múltiples entrevistas, RTVE ha colado la que realizó al preso golpista Oriol Junqueras líder de ERC, con unas declaraciones que mostraban su lado más moderado y beatífico, como si él no fuera parte activa y principal en el golpe de Estado perpetrado el pasado año ni de haber apoyado por omisión la violencia que se desató en esos meses, en el día del referéndum ilegal y en el Parlamento el día 27 de octubre cuando se declaró de forma unilateral la independencia de la República de Cataluña. Y ahora viene conque nunca ha estado ni a favor de la violencia ni de la unilateralidad, sino del dialogo bilateral entre Cataluña y el Estado.

Esta entrevista estaba totalmente injustificada, ya que lo que le espera a este señor, con casi total probabilidad, es una condena de entre 10 y 25 años de prisión y otros tantos de inhabilitación para ejercer cargo público. Algo que posiblemente se confirme antes del verano próximo si la Justicia no sigue mareando la perdiz sin iniciar el juicio oral, que ahora se prevé para enero del 2019, cuando la instrucción se cerró en junio. Porque ya sería el colmo que, estando suspendido de forma cautelar, este individuo cumpla con su deseo de presentarse a la elección como eurodiputado el próximo año, consiguiese previsiblemente ser elegido y estemos otra vez en una situación jurídica aberrante.

Debemos acabar con este infecto intento de blanqueo y minusvaloración de un golpe de Estado. Deben cesar las voces que siguen insistiendo en mezclar decisiones judiciales con deseos políticos. Porque la Justicia lo que busca es delimitar las responsabilidades por los delitos cometidos y sancionarlos de acuerdo con la ley. Mientras que los políticos o que intentan es minimizar los delitos y dejarlos en simples faltas administrativas y desobediencia, para poder pactar soluciones políticas y no judicializar los temas. Una forma de banalizar lo que es esencial para la democracia y la defensa de las libertades. Una actitud de casta política sin principios y dominada por el pragmatismo de que los fines justifican los medios, aunque estos sean totalmente injustificables.

El Gobierno de Pedro Sánchez y sus voceros de la directiva de RTVE pretenden blanquear el golpe de Estado e incluso ya contemplan la concesión de un indulto para los condenados. Son vergonzosas todas las actuaciones que han adoptado y que solo dan la impresión de un pago por los apoyos recibidos. El traslado de los golpistas a prisiones en Cataluña es el inicio de ese intento de normalizar lo que fue un acto de rebelión en toda regla y n intento de fractura de España y de imposición sobre los españoles de la C.A. de Cataluña que no comparten las aspiraciones independentistas y que se sienten abandonados y traicionados por el Gobierno de España y el resto del Estado que no hace patente su presión mediática y política fomentando la presencia activa en esa comunidad para hacer frente a los violentos CDR que campan a sus anchas en las calles de la comunidad autónoma.

¡¡¡BASTA YA DE TRAICIÓN Y COMPLICIDAD CON LOS GOLPISTAS!!! ¡¡¡GOBIERNO OKUPA DIMISIÓN!!! ¡¡ELECCIONES GENERALES YA!!

¡Qué pasen si pueden y su conciencia se lo permite un buen día!

Con la cabeza en la boca del tigre
FRANCISCO ROSELL El Mundo 7 Octubre 2018

Cuando se agotan los hechos, nacen las palabras, sentenció en 1835 en uno de sus memorables artículos aquel "curioso impertinente" -bendita impertinencia la suya- que fue Mariano José de Larra. De la misma manera que hay épocas de hombres y de hechos, entendía que la suya era la época de las palabras. Pronto advirtió, empero, que éstas se empleaban para edificar una nueva Babel: "El lobo los comía, y en lugar de comerse ellos al lobo, se comieron unos a otros".

A esa confusión contribuían tanto las palabras de dos caras, bifrontes y ambiláteras, a las que se podía dar un sentido o su contrario, según se precisara y conviniera, como aquellas otras que se dejan guiar cual palo de ciego: "Da ciento en la herradura y ninguna en el clavo". En medio de la pesadilla política de su tiempo, Larra coligió que la palabra que mejor resumía aquel siglo XIX que le tocó penar era cuasi. Era, en efecto, la que se correspondía con aquella "época de medias tintas, y de medianías, época de cosas a medio hacer", regida "por un Gobierno de cuasi medidas" y con "unas cuasi instituciones reconocidas por cuasi toda la nación".

Al cabo de siglo y medio de aquella espléndida gacetilla de Larra, la palabra cuasi sigue siendo pertinentemente descriptiva de la España de hoy en la que andar el camino supone retroceder y enzarzarse en largas disputas sobre una nación que, siendo de las más antiguas del orbe, pareciera aún por constituir. Un tejer y destejer como el manto de Penélope. De hecho, a la hora de afrontar la ruptura del orden constitucional y de la integridad territorial de España que perpetró hace justo un año el independentismo catalán, el Estado recurrió a aplicar un cuasi artículo 155.

En vez de suponer la restauración del quebrantado Estado de derecho y de la convivencia democrática, esa alicorta decisión sólo sirvió en la práctica para convocar unas elecciones deprisa y corriendo que repusieron en el poder a unos golpistas que, aún puestos fuera de la ley, nunca se vieron despojados de los instrumentos reales de poder.

Como ha declarado Felipe González, abierto partidario de un 155 largo, como Blair hizo sine die con la autonomía de Irlanda del Norte, "quien se salta la lealtad institucional y vulnera la legalidad, se le llama a capítulo, se le frena, se le quita poder o se le suspende". No pasaría gran cosa y se daría satisfacción a la generalidad de la sociedad catalana. La mayoría, lo admita a voz en cuello o con la boca chica, estaría de acuerdo con ello. Incluidos los que usan ese lazo amarillo de quita y pon para ahorrarse problemas. Ya, al constatar la rápida conversión de fascistas en antifascistas a la caída del duce Mussolini, Churchill bromeaba con que, sumando unos y otros, Italia había pasado de la noche a la mañana de tener 40 millones de habitantes a sumar 80.

Así, ese cuasi 155 determinado por Mariano Rajoy, tras pactar un arreglo de mínimos con Pedro Sánchez y Albert Rivera, sólo reforzó a sus destinatarios directos y ha agravado la situación hasta los extremos registrados esta semana con la toma de las calles, la irrupción en edificios públicos para ultrajar la bandera española y el intento de allanamiento del Parlamento autonómico por grupos violentos espoleados por el president Torra. Al tiempo, como jefe máximo de la policía autonómica, éste daba instrucciones a los Mossos para que dejaran el camino expedito a esta especie de guardia pretoriana suya que constituyen los Comités de Defensa de la República (CDR), donde se alista su familia y cuyos métodos de amedrentamiento evocan al cuerpo paramilitar castrista de igual nombre.

Al modo de la Sección de Asalto (SA) del Partido Nazi, las siniestras camisas pardas, estos engallados CDR parecen incluso tener sometido al propio Torra. Como aquella fuerza armada llegó a envalentonarse con el mismo Hitler hasta que el dictador desató la Noche de los Cuchillos Largos el 30 de junio de 1934 para llevar a cabo la ejecución sumarísima de los jerarcas de las SA, decapitando al ala más radical del Partido Nazi. Al ver cómo le echaban este lunes en cara su falta de arrestos, a Torra no le quedó otra que proclamar "apretáis y hacéis bien en apretar". En línea sea dicho con sus antecesores Companys y Puigdemont, quienes dieron un salto en el vacío para no ser acusados de cobardes por sus compañeros de viaje.

Esas manifestaciones de Torra se interpretaron ajustadamente como un respaldo nítido a las acciones violentas de los CDR y, por ende, como una desautorización de los policías autonómicos a sus órdenes, quienes quedaron a los pies de los caballos. Siendo verdad que Arzalluz incurrió en su día en el despropósito de referirse a los terroristas de la kale borroka como "los chicos de la gasolina", hasta ahora ninguna autoridad con mando en plaza y responsable máximo de un cuerpo policial había animado como Torra a la comisión de delitos de esa gravedad.

Nada parece haberse aprendido de la aplicación apocopada del artículo 155 como tampoco de la deslealtad histórica del nacionalismo. Hasta Azaña, gran valedor de la autonomía catalana durante la II República, no pudo contener su desencanto e indignación contra su "doblez, codicia, deslealtad, cobarde altanería delante del Estado", como describe en La Velada de Benicarló, escrita en 1937.

No era para menos al contemplar como la Generalitat secuestraba funciones del Estado camino de su separación de hecho. Ni la derecha, leyéndolo encomiásticamente como Aznar, ni la izquierda, por afinidad ideológica, atendieron aquel aviso a navegantes, prefiriendo escarmentar en cabeza propia. Ciegos y más ciegos hasta tropezar y caer más profundo.

Así, perseverando en el error, el presidente Sánchez prolonga la política de apaciguamiento de Rajoy. Se sume en el mismo espejismo de pensar que, porque hay disensiones internas en el secesionismo -exclusivamente una lucha de poder por quien lo lidera y lo capitaliza en las urnas-, éste se va a romper. Luego, fracturado, concibe pactar con una parte del mismo -ERC, con Junqueras como hombre proverbial- un retorno a una cierta normalidad constitucional a cambio de concesiones estatutarias y presupuestarias, amén del indulto a los golpistas.

"La moción de censura de Sánchez quebró la liga constitucionalista"
De momento, por anticipado, se libran cheques en blanco de los que luego ministros se lamentan al no disponer de los mismos medios que aquellos a los que el Estado costea a caño abierto firmando en barbecho. Así, el ministro Borrell llora por las esquinas su falta de recursos para la acción diplomática, mientras la Generalitat amplía el número de legaciones al ritmo que Zara abre establecimientos por el mundo entero. Lo que rige para embajadas sirve para los Mossos cuando Hacienda acepta venda en ojo la supuesta "deuda histórica" del Estado con la policía autonómica, abonando sin rechistar ni discutir la cifra, los 700 millones -ampliables a 793- que exigía la Generalitat.

Se equivoca de medio a medio el Gobierno, salvo que haga un ejercicio de hipocresía, sobre la fractura del independentismo. A la postre, siempre cierra filas cual mejillón que se da un golpe contra las rocas y se deja arrastrar por los más radicales. Como advierte Alain Minc, "el odio constituye un lazo social" que la Cataluña racista y xenófoba tinta de color amarillo. Pero es que, además, al adeudar a los separatistas el préstamo de votos que sufragó la catapulta de Sánchez a La Moncloa con 84 exiguos escaños, es altamente probable que el doctor Sánchez, ¿supongo? no desee entender algunas cosas teniendo en cuenta que su sueldo depende cabalmente de hacer como si no las entendiera.

Claro que no se puede caer en sobreactuaciones, luego rectificadas, como la del ministro Ábalos, secretario de Organización del PSOE, de considerar que la jornada de reivindicación del referéndum ilegal del 1-O estaba transcurriendo de modo "asumible", con la Generalitat garantizando la seguridad, cuando ésta dejaba la calle en poder de los camorristas violentos, mientras entorpecía la actuación de los Mossos.

Desgraciadamente, el bloque independentista está más unido que la liga constitucionalista, quebrada a raíz de la moción de censura que aupó a Sánchez a La Moncloa de la mano, entre otros, del separatismo catalán. Desde la amarga hora en que se hizo revivir el proceso catalán con aquel cuasi artículo 155 y sus promotores condicionan la gobernación de España entera, por medio de sus escaños en las Cortes, el PSOE se descolgó de la alianza constitucionalista por razones de poder. Ello después de hacer la goma a la rueda del ciclista Rajoy para enfrentar la rebelión separatista capitaneada sucesivamente por Mas y Puigdemont.

Como botón de muestra de ese descosido, el mismo líder del PSC, Miquel Iceta, quien no tuvo escrúpulos en valerse de la bandera española buscando beneficio electoral, no desaprovechó la ocasión -cosa que no hizo siquiera el interpelado- de afear a la líder de la oposición y líder de Ciudadanos, Inés Arrimadas, que interpelara, con una de las enseñas españolas que se tremolaron en la gran manifestación que siguió al histórico discurso del Rey, al silente Torra: "Ni usted ni sus comandos van a hacer desaparecer esta bandera".

Tampoco anduvo a la zaga el portavoz del PP, Alejandro Fernández, al recurrir a uno de los mecanismos más certeros contra el totalitarismo como es el humor: "Señor Torra, si Cataluña es una colonia, ¿cómo es posible que un ser inferior como yo tenga colonizado a un ser superior como usted? Físicamente se parece mucho más a mí que a un saltador de pértiga noruego. Aunque le duela, es usted muy español. Somos un par de españolazos los dos". Nada mejor que una broma, como en la novela de Milan Kundera de ese título, para desactivar sutilmente la maquinaria de un régimen abusivo y abrasivo.

Es verdad que, en el Gobierno de Sánchez, no se posee de Torra una opinión mejor que la que Indalecio Prieto dispensaba al presidente de la Generalitat, Lluís Companys -"Está loco; pero loco de encerrar en un manicomio"- y que, probablemente, no haya más solución para la cuestión catalana que la que el antropólogo Caro Baroja proponía en los días más extremados y tenebrosos de su tierra vasca -enviar allí trenes llenos de psiquiatras-, pero se empeña en dar una apariencia de normalidad y no darse por enterado de afrentas y vejaciones.

En todo caso, Sánchez no debiera perder de vista que el tigre nacionalista no puede dejar de ser tigre, no puede destigrarse. No resulta conveniente, pues, que meta la cabeza dentro de la boca de la fiera, sino quiere perecer en el acto mismo, por mucho que presuma de buen domador y quiera hacer razonar a la bestia. Como el confitero de Larra que se había quedado dormido de confusión y pesadumbre, despertando despavorido, quizá quepa exclamar: "¡Mi opinión, sí, mi opinión, señores, es que Dios nos asista!".

Del plasma al tuit
Luis Herrero ABC 7 Octubre 2018

Hay veces que basta con fijarse en el hombre que está al mando para saber que una batalla está perdida. Los soldados del regimiento de caballería de Fort Apache sabían que el coronel Owen Thursday (papel maravillosamente interpretado por Henry Fonda en la película de Ford) les llevaba a una muerte segura en la lucha con Cochise. La política española está repleta de coroneles Owen. Por eso huele a desolación.

Pedro Sánchez lleva la derrota pintada en la cara. El aguerrido jefe de la oposición que forjó su leyenda partiéndose la cara frente a otros más poderosos que él, dentro y fuera de su partido, se ha convertido en una caricatura de aquel gallo de cresta colorada dispuesto a acudir a cualquier pelea. A Rajoy -otro Thursday a quien la derecha recordará con horror- le acorraló hasta el punto de convertirlo en un mero electrodo televisivo.

Eran tiempos en que las nuevas tecnologías amenazaban con cambiar los usos de la política. Los mítines devenían en hologramas, las investiduras en videoconferencias, las campañas en chats y los discursos en plasmas. Frente a esa realidad catódica Sánchez se proponía a sí mismo como un líder de carne y hueso dispuesto a recorrer España al volante de su coche para hablar de tú a tú con los ciudadanos o a llamar indecente al presidente del Gobierno en un debate a cara de perro.

Pero poco tiempo después, miradlo, se ha convertido en un conejo asustado que no sale de su madriguera virtual. Ya hemos perdido la cuenta de cuándo fue la última vez que aceptó una comparecencia pública abierta a preguntas espontáneas. La peor semana de su mandato la lidió desde el burladero de Nueva York, al otro lado del atlántico, mediante sesiones de skype. Y esta otra, con la efervescencia independentista a punto de entrar en ebullición, mediante su cuenta de twiter.

El lunes y el martes fueron días terribles. Los CDR venían de llamar traidor a Torra por haberle ordenado a los Mossos que aplacaran su furia frente a una manifestación pacífica -y autorizada- de la Guardia Civil. Estaban rabiosos. El aniversario del 1-0 se convirtió en un pulso callejero. Cortaron carreteras, inmovilizaron trenes, asaltaron edificios públicos. La bandera española que presidía la delegación del Govern en Gerona acabó hecha un guiñapo en mitad de la acera. Mientras tanto, el presidente de la Generalitat jaleaba a los violentos y el Gobierno central, haciéndose el distraído, silbaba el puente sobre el río Kwai. Los voceros monclovitas repetían una y otra vez que los altercados estaban respetando los límites razonables del orden público. La oposición, atónita, reclamaba la aplicación del 155.

La traca final fue el asedio de miles de manifestantes a la Jefatura Nacional de Policía y, sobre todo, al Parlament. El tigre se había vuelto contra su amo. La tensión se podía cortar con un cuchillo. Y entonces, en medio de la tormenta, emergió la figura titánica del presidente del Gobierno. Mediante un tuit que pasará a la historia como una de las grandes contribuciones al arte de la buena gobernanza, Sánchez dejó claro que nada de lo que estaba pasando merecía la pena ser comentado, y se limitó a anunciar, en medio de cantos a la ilusión y a la regeneración democrática, que activaba el modo electoral de su partido de cara a las elecciones europeas, autonómicas y municipales del mes de mayo. Después de eso, naturalmente, ¿qué español no se sentiría protegido frente al desafío independentista?

La política se ha convertido en un bochornoso circo de dos pistas. En la central, el community manager del funambulista Sánchez trata de hacernos creer que se mantiene firme sobre el alambre. Su único objetivo es que no le veamos tambalearse. En la de al lado, a Torra se le ha ido el pie por desmarcarse de Esquerra demasiado pronto y cimbrea como un cascabel. Se admiten apuestas: ¿quién será el primero en caer? Yo cruzo la mía: dado que las sentencias del procés se conocerán en primavera, pincho de tortilla y caña a que el tortazo será simultáneo. Aunque eso sí: el de Sánchez, probablemente, lo contará en directo la wikipedia.

El euskera, las falacias nacionalistas y Unamuno
Ernesto Ladrón de Guevara  latribunadelpaisvasco.com 7 Octubre 2018
 
Los resultados de las políticas de adoctrinamiento y lavado de cerebro de las generaciones nacidas tras el cambio de régimen político, es decir tras la muerte de Franco, están a la vista: no hay más que mirar la edad de los componentes del movimiento subversivo, anticonstitucional, de los CDR de Cataluña para darse cuenta de ello. Como nadie pone freno ni contención, aplicando, simplemente, lo dispuesto en la Constitución española para casos de rebelión, anarquía, y subversión del Estado de Derecho, esto puede acabar en un baño de sangre. Y deseo fervientemente equivocarme.

He repetido hasta la saciedad en diferentes artículos que el medio instrumental para lograr una modificación cognitiva en esas generaciones que no conocieron a Franco, y para que no supieran sobre la verdad histórica y nuestra génesis evolutiva como nación española, ha sido la lengua, una inmersión lingüística desaforada, y una falta absoluta de respeto a los derechos individuales reconocidos por la Constitución española. La cuestión es tan evidente que nadie del mundo nacionalista, hasta este momento, ha tenido la honestidad de reconocer la razón, o si no la tengo rebatírmela con argumentos mínimamente fundados.

En la prensa escrita de hace unos días leo un titular: “El Gobierno vasco reforzará el euskera para mejorar los resultados académicos”, que es como si a un herido con hemorragia le agrandásemos con un bisturí la herida para cortar la hemorragia. El departamento que dirige la nacionalista Cristina Uriarte pretende corregir el fracaso escolar puesto en evidencia en los últimos informes PISA y PIRLS incrementando el factor que produce el problema. Es negar la evidencia del problema, la causa de la situación; es decir, la inmersión lingüística que va contra la realidad sociolingüística de la mayor parte del neopaís vasco, que es que la mayoría de la población habla en español y no sabe euskera, y los que lo saben no lo hablan, tal como se refleja en los estudios estadísticos respecto al uso del euskera. Es decir, que los que lo aprenden lo hacen para encontrar trabajo, pero luego, como a mí mismo me lo han asegurado muchas personas, lo olvidan porque lo repudian. Porque lo que se impone no se ama. Y porque el euskera está absolutamente politizado como nadie puede negar, pues es otra evidencia incontestable. Igual que lo es que el sistema educativo vasco está absolutamente politizado.

Hace también unos días leí que alguien afirmaba que Unamuno apoyaba el euskera. Como yo he realizado algún trabajo sobre el pensamiento pedagógico de Unamuno me atrevo a contradecir ese aserto cuya intención es manipular la relevante figura del pensamiento que fue Unamuno, para justificar políticas infumables.

Voy a transcribir algunas de las frases más notables respecto a lo que Unamuno pensaba del nacionalismo y de la lengua instrumental del mismo:

En la primera parte del tomo VI de las Obras Completas de Unamuno aparecen reunidas por M. J. Blanco los trabajos dedicados a la raza vasca y al vascuence:

“Se extingue sin que haya fuerza humana que pueda impedir su extinción. Muerte por ley de vida. No me apena que desaparezca su cuerpo, pues es peor que sobreviva su alma” […] “Tenemos que olvidarla e irrumpir en el castellano. Enterrémosle santamente con dignos funerales, embalsamando en ciencia. Leguemos a los estudiosos tan interesante reliquia”

"El vascuence desaparece rápidamente y, además, que a nosotros los vascos nos conviene que desaparezca. Para la moderna lucha por la cultura necesitamos una lengua de cultura, y el euskera no lo es. Es un instrumento complicado y embarazoso y su caudal léxico en uso corriente es como no puede menos de ser, muy limitado”

“Es indudable y claro a todas luces que en el vascuence actual hay elementos latinos y romances en número mucho mayor de lo que creen porque lo desean los vascongados, […]”

“¿Es posible, acaso, guardar inmaculada su virginidad el euskera entre tantos y tales embates, movimientos de pueblos y flujo y reflujo de tan diversa suerte de gentes? ¿Y se ha visto alguna vez todavía que un pueblo deje de tomar vocablos de otros de superior cultura con el cual se pone en contacto?”

“El idioma vasco es rico en inflexiones que expresan imperceptibles matices de la realidad: pobre, pobrísimo en voces y giros que expresen los sutiles derroteros de lo ideal. Nuestro espíritu tiene suela si le levantan por un momento, luego cae de las nubes de la abstracción y viene al suelo”

“Ya lo he advertido antes: el euskera es pobrísimo en voces significantes de objetos espirituales o suprasensibles y hasta carece de términos que expresen ideas abstractas en general”

"El vascuence se va porque no puede resistir el choque, porque lucha desesperadamente por la existencia contra un idioma más fuerte. Más fuerte por sus condiciones externas y más fuerte por su interna organización.”

“El renacimiento euskérico tropieza en el positivismo práctico de la causa del pueblo vasco. Hay algunos que se eximen, pero con zortzicos, banderas, lamentaciones jeremíacas, quimeras pseudihistóricas, juegos florales y cultivo de estofa, nada se hará”

“Si el vascuence es mejor que el castellano… Aquí no podemos entendernos, porque yo respondo categóricamente: no. En primer lugar, a mi juicio, un idioma aglutinante no puede nunca ser tan perfecto y claro como uno de inflexión. La perfección de los idiomas consiste en simplificar los medios, en pasar de la expresión sintética a la analítica, como el castellano ha hecho […]”

“Don Miguel desea el conocimiento entre las diversas regiones de España, desea romper los prejuicios mutuos que proceden de la ignorancia, los intereses mezquinos y egoístas; desea, sobre todo la unidad en la pluralidad, que cada uno de a los demás lo mejor de sí mismo sin cálculo ni medida; respeta la diversidad de lenguas pero se irrita cuando cualquiera de ellas se convierte en excluyente u hostil a las demás, aunque solo sea a una de ellas y cuando el fomento de la lengua se convierte en bandera política que atente a la unidad nacional.” (M.J. Blanco)

Respecto a los niños, en las antípodas de los nacionalismos, dice: “A los niños no se debe enseñarles solo para que sepan ganarse la vida y valerse en ésta con lo que aprendan en la escuela, hay que enseñarles también para que adquieran una concepción unitaria y total del universo, para que puedan hacer una filosofía”

Etc.

Es lamentable que tengamos que acudir a escritos de hace una centuria de una figura del pensamiento de fama internacional. Eso quiere decir que nada hemos aprendido y que más bien hemos retrocedido desde el plano humanístico. Quizás sea por eso que unos tipejos que se enroscaban la boina en una cabeza yerma de toda neurona tiraran su busto a la ría de Bilbao hace unas décadas.


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