AGLI Recortes de Prensa   Viernes 12  Octubre 2018

Un cajón de sastre para la ruina y el totalitarismo
OKDIARIO 12 Octubre 2018

El acuerdo entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias para concretar los Presupuestos Generales del Estado tiene mucho de falso programa electoral y poco de fundamentos económicos sólidos, creíbles y aplicables. Fieles a la irresponsabilidad que los caracteriza, quieren hacer pasar por Cuentas Públicas un borrador que no es más que un ejercicio de eminente y peligrosa propaganda. El envoltorio superficial dice que aumentarán el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) hasta los 900 euros, las becas y los impuestos a “los más ricos” —ese mantra inconcreto que explotan hasta la extenuación—. No obstante, este acuerdo pone a España en una difícil tesitura: aumentará el gasto, nos hará incumplir con Europa, disparará las cargas fiscales y dañará gravemente la buena marcha económica de los últimos años con un déficit extra de 9.000 millones de euros.

Hasta las cuentas que ha presentado el desastroso Gobierno de Italia —principal problema de la eurozona— están mejor estructuradas que las nuestras. Sánchez e Iglesias han publicitado un documento que carece de escenario macroeconómico y previsión de gastos, dos de los fundamentos esenciales para asentar su credibilidad. No descarten, por tanto, que Bruselas pudiera echar abajo esta chapuza de cartón piedra que ahuyentará a inversores y empresas internacionales. Sobre todo si tenemos en cuenta que, si antes de este acuerdo no íbamos a cumplir con el 2,2% del PIB que exige la UE, ahora, tras este cajón de sastre presentando por PSOE y Podemos —incluso está contenido que cualquier acto sexual sin un ‘sí’ expreso sea delito— hay posibilidades de que nuestro déficit se dispare incluso al 3%. De persistir en esta senda, en breve asistiremos al principio del fin para nuestra recuperación. Una auténtica ruina para el país.

Este acuerdo irresponsable viene, además, agravado por el contexto. En el horizonte de la economía mundial se vislumbra una nueva recesión —EEUU y la UE subirán los tipos de interés—. En lugar de tomar medidas, bajar los impuestos y cuidar el gasto público, nos lanzamos a repetir los errores que cometió la Administración Zapatero y que nos llevaron a la peor crisis económica que ha padecido nuestro país desde la Transición. Los Presupuestos que pretenden aprobar Sánchez e Iglesias cuentan también con un sesgo totalitario muy pernicioso, ya que blindan a los piquetes violentos y dejan al criterio de los ayuntamientos la posibilidad de imponer el precio de los alquileres. Por si no fuera suficiente, Sánchez no sólo necesita el apoyo de los comunistas de Podemos, sino que buscará soporte en los golpistas catalanes y en los independentistas vascos. Este panorama nos hará retroceder a los peores días de nuestra historia reciente.

De Bolsonaro a Sánchez/Maduro
Sánchez comparte asesor con el peor tirano de América
Hermann Tertsch ABC 12 Octubre 2018

«La democracia está en peligro, la democracia está en peligro». Están los medios españoles dispuestos a indignarse moralmente aún más con ese «delirio intolerable» de los brasileños por votar mayoritariamente a un candidato de derechas que no intenta agradar a la izquierda. Jair Bolsorano considera a los comunistas un enemigo irreconciliable de la libertad. Es creyente y lo dice. Admira a Donald Trump y lo manifiesta. Y cree con franqueza en valores tradicionales que sitúan al individuo por encima de todo experimento de ingeniería social. Intolerable. Por eso ha decidido la Comisaría Internacional de la Biempensancia Izquierdista que Bolsorano es todo lo que no se debe ser, facha, homófobo, machista, racista y demás. Como este va a ser confirmado por el electorado brasileño en impecables elecciones generales, previsiblemente con una mayoría espectacular, se ha ordenado a las terminales del izquierdismo y del ridículo ultracentrismo que entonen el lema de «la democracia está en peligro... en Brasil».

Pero lo cierto es que donde está la democracia en peligro no es en Brasil, ni en Colombia, ni en EE.UU., ni en Polonia ni en Hungría. En esos países ha habido elecciones y los vencedores de las mismas aplican sus programas políticos y cumplen con sus promesas. Donde está la democracia en peligro es en España. Que es donde no hay elecciones. Donde una pequeña minoría radical rechazada y derrotada en elecciones ha logrado el poder al aliarse con todos los enemigos que esta democracia tan acomplejada y necia permitió que existieran legalmente y fomentó y financió.

Ayer demostraron quiénes son, tras meses de avisos con su falta de escrúpulos y su obscena arbitrariedad. Un Gobierno cada vez más desacreditado y un presidente acosado por sus mentiras y su fraude doctoral hacen alarde de desprecio a las formas y a las normas, a la realidad y al sentido común. Chavismo puro. El acuerdo de presupuestos es un programa preelectoral comunista con intención de crear condiciones para que las próximas elecciones ya se hagan con cartas marcadas. El brutal y delirante paquete fiscal que presentó Sánchez con el comunista Pablo Iglesias es primero una receta para el empobrecimiento. Pero también un programa para disparar la dependencia, promover a todos los niveles la arbitrariedad del poder y el control del Estado sobre individuos, empresas y comunidades. Con la dependencia viene la sumisión y la obediencia.

Lo que llaman acuerdo de presupuestos es la consumación de la primera fase del proyecto de cambio de régimen de Zapatero. Se lo frustró la crisis económica. Fue una ocasión soberbia para quienes se presentaban como única derecha española, el PP. Con una mayoría histórica habrían podido reconducir la deriva y evitar el desastre. Se desaprovechó vilmente. Zapatero ha vuelto. Es un asesor tan principal de Sánchez como lo es del dictador venezolano, Nicolás Maduro. Es repugnante, pero es un hecho, que el jefe del Gobierno español comparte asesor con el peor tirano y asesino de América. Lo cierto es que los terribles errores de sus adversarios, la pieza catalana y la gran conspiración mediática con la red de cloacas de policías, fiscales, garzones y jueces, sentencia de Gürtel incluida, han permitido esta operación venezolana. Con Europa en una situación crítica, quienes digan que España no es Venezuela deberían ir pensando cómo evitar que pronto se parezca mucho. Si los españoles no reaccionan con urgencia y energía, este golpe de Estado, iniciado en Cataluña el pasado año, puede acabar pronto en un cambio de régimen en toda España. Y al final, los venezolanos huidos a España ante el asesino Maduro tendrían que volver a huir ante los amigos españoles de Maduro. Quizás a buscar protección en Brasil con Bolsorano. Y muchos españoles con ellos.

Un Presupuesto bolchevique
J. S. Íscar okdiario 12 Octubre 2018

Causa pavor leer el documento que resume el acuerdo del Gobierno socialista con Podemos para tratar de sacar adelante el proyecto de Presupuestos. En primer lugar, se inicia el texto con un largo preámbulo en el que dicen que los últimos años la población ha sufrido recortes, ha perdido derechos y ha visto mermada la calidad democrática. Cuesta ver, en un texto tan panfletero, el logo del Gobierno de España; mal estaría que lo firmase el PSOE, pero eso no lo puede decir y firmar un Gobierno, aunque sólo sea por separar partido y Gobierno en ese lenguaje. En cualquier caso, causa pavor, decía, pero no por eso, sino por el contenido del mismo, que va a arruinar la economía española y a todos los españoles. Plantea un incremento desmedido del gasto, hasta límites insostenibles. Insiste en ligar la revalorización de las pensiones al IPC con el correspondiente impacto presupuestario negativo, de más de 700 millones de euros, en subir las pensiones más bajas un 3% con otros 400 millones de coste o en pretender que las pensiones más bajas lleguen a representar el 60% del salario medio.

Junto con ello, plantean un encarecimiento de las cotizaciones a la Seguridad Social para empleados del hogar —que provocará un incremento de la economía sumergida, no sabemos si Echenique ha redactado esta parte—, un incremento del coste sanitario, con el fin de los copagos, una eliminación de las externalizaciones —que ellos llaman privatizaciones—, un aumento de las becas y un incremento de profesores en la educación pública. Es decir, un incremento de gasto insostenible. Todo eso para hundir a la economía. Quieren poner un techo al alquiler con una regulación disparatada que lo único que provocará es que se retiren pisos de alquiler, con lo que subirá todavía más el precio del arrendamiento.

En esa línea de hundimiento económico, quieren elevar a 900 euros el salario mínimo, con lo que expulsarán del mercado de trabajo a todo trabajador que no genere un valor que le permita obtener ese salario o que lo condenará a la economía sumergida. Quieren, adicionalmente, incrementar la gratuidad de la enseñanza de cero a tres años, cosa que no resiste nuestro Presupuesto. Aumentar el ingreso por cuidado de hijos a familias con rentas bajas o equiparar la duración de la baja de paternidad a la de maternidad con un impacto negativo de más de 300 millones de euros. En definitiva, como ellos dicen, quieren igualar el gasto público sobre el PIB a Francia o a la UE, subiéndolo 15,5 puntos, es decir, 170.000 millones de euros.

Y para terminar de rematarnos, pretenden fijar el impuesto de sociedades en un mínimo efectivo del 15% o del 18%, que evitará deducciones y que expulsará inversiones, elemento que destruirá empleo; quiere gravar la compra de acciones con un 0,2% por transacción, de manera que se dificultará la canalización del ahorro de las familias a la inversión de las empresas, lo que encarecerá su financiación, y quieren subir el IRPF entre 3 y 4 puntos, unido a un incremento del impuesto de patrimonio que es confiscatorio. ¿Van a votar el PNV y los independentistas catalanes ese Presupuesto? En definitiva, un Presupuesto bolchevique que nos lleva a la ruina, a la miseria y al abismo económico, ya que elevará el gasto y hará caer la actividad, el empleo y la recaudación, provocando grandes déficit y deuda. Debe ser devuelto y las elecciones deben ser convocadas.

Unos Presupuestos que amenazan a España y a la UE
EDITORIAL Libertad Digital 12 Octubre 2018

Ya resulta formalmente escandaloso que el acuerdo alcanzado entre los partidos que lideran Pedro Sánchez y Pablo Iglesias en torno a los Presupuestos Generales del Estado para 2019 se haya plasmado en un documento encabezado con el membrete del Gobierno, y no del PSOE, junto al logotipo de Podemos. Pero es que, para colmo, esa inicua apropiación institucional se ha utilizado para tratar de dar lustra a un colosal y peligrosísimo disparate.

Con la excepción del brutal incremento de la presión fiscal perpetrado en los peores tiempos del voraz Montoro, no se recuerda un sablazo como el planteado por el Gobierno socialista con sus socios de extrema izquierda, que afecta al IRPF, al Impuesto de Sociedades, al de Patrimonio y además asume la mal llamada Tasa Tobin a las transacciones financieras.

Por si no bastara, el acuerdo tumba la única reforma positiva llevada a cabo por el Gobierno de Rajoy, la tímida pero bien orientada reforma laboral que tan decisiva resultó para contrarrestar los negativos efectos de la descomunal presión fiscal y el endeudamiento público y así poder crear empleo. Con todo, es tal el aumento del gasto planteado por la alianza PSOE-Podemos que, aun cuando el sablazo propuesto no resultara contraproducente en términos estrictamente recaudatorios, sería insuficiente para cumplir con los compromisos de reducción del déficit y la deuda adquiridos con la UE.

No ha podido estar más acertado Pablo Casado al advertir: "O Bruselas tumba estos Presupuestos, o estos presupuestos tumban a España". A este respecto, recuérdese que no hace ni dos días que representantes de la Comisión y el BCE advertían al Gobierno de la necesidad de que acelerara la reducción del déficit, por el enorme peso de la deuda y el paro en España, al tiempo que reclamaban una reforma laboral que incidiera en la liberalización del mercado de trabajo. Se trata de unas advertencias y reclamaciones muy similares a las que semanas antes planteaba el FMI, que también pedía no vincular la subida de las pensiones al IPC.

El acuerdo entre PSOE y la extrema izquierda comandada por Pablo Iglesias no sólo ignora la insostenibilidad financiera de esa estafa piramidal que constituye el vigente sistema público de reparto, sino que plantea una no menos demagógica elevación del salario mínimo que va a condenar al paro a los trabajadores menos cualificados que no alcancen la productividad necesaria para justificarlo.

Esta irresponsable barra libre al gasto y el endeudamiento públicos viene a reforzar el incremento de la desconfianza empresarial en el doctor Sánchez y pone en riesgo la permanencia de España en la Zona Euro, dado que los socios comunitarios no parecen decididos a sufragar semejante despilfarro populista.

Si a esto se suma el hecho de que este acuerdo con Podemos aún tiene que abrirse a quienes sólo podrían hacerlo aún más lesivo para España, como los golpistas catalanes y los proetarras de Bildu, ciertamente sólo Bruselas o la celebración de unas elecciones generales podrían evitarnos el descomunal desastre.

El teatro de los Presupuestos
EDITORIAL Libertad Digital 12 Octubre 2018

Ya los clásicos advertían del poder del teatro y de su efecto inmediato sobre el espectador para concluir que no hay mejor instrumento de propaganda. Pedro Sánchez y Pablo Iglesias quisieron escenificar ayer la forja de un pretencioso y mal entendido acuerdo de Estado, en el que incluso se estampó el logotipo institucional del Gobierno al lado del de un partido: algo insólito. Pero lo que protagonizaron fue una astracanada, en tanto que lo presupuestado no es más que un brindis al sol. Con demasiado artificio y poco rigor, vendieron un pacto para los Presupuestos impostando una responsabilidad de la que carecen, conscientes de la dificultad de que salgan adelante. En lugar de presentar unas cuentas apropiadas a la realidad económica española y a las exigencias europeas, ambos dirigentes se han regalado un escaparate electoral a costa de un gasto inasumible.

Según sus cuentas, el aumento del gasto público ascenderá en 2019 hasta los 5.529 millones de euros. Una cifra difícil de calcular, puesto que de las 21 partidas detalladas varias no aparecen cuantificadas y otras se encuentran palmariamente infravaloradas, como es el aumento del gasto en pensiones, de vuelta al redil del IPC. Tal es el baile de cifras que ni el Gobierno ha consensuado una cuantía oficial que pregonar: así, la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, se olvidó ayer de los números de la Seguridad Social y limitó el aumento a los 2.082 millones. Sin embargo, todavía más preocupante que esta burda manipulación es el oscurantismo con el que se quiere tapar la parte de la balanza de los ingresos, inexistente en las decenas de hojas rubricadas. Mientras Montero afirmó que espera que la polémica y cruda reforma fiscal que contemplan sus Presupuestos se traduzca en 5.678 millones, el líder de Podemos aseguró que los ingresos mejorarán en "unos 7.000 millones". Bastante disparidad que evidencia dos cosas: una improvisación patente y que el verdadero objetivo no es presentar unas cuentas que aguanten más allá del papel, sino contarles a los ciudadanos cuentos hermosos con los que disimular una inexistente gestión.

Comentario aparte merece la subida del salario mínimo a 900 euros. Porque se trata de la mayor en la historia, porque se ha excluido a los agentes sociales y porque tampoco está nada claro que dada la situación económica, en plena desaceleración, vaya a repercutir positivamente en un aumento de las cotizaciones ya que, ni de lejos, lo hará en la contratación. La economía española requiere una gestión responsable. Y eso no es lo que se desprende de unas cuentas que esconden el impacto que tendrán sobre el déficit. La principal función del Gobierno es garantizar una estabilidad que sigue brillando por su ausencia: Sánchez trata de exhibir como éxito de su legislatura un acuerdo de ficción que ni cuenta con los apoyos políticos necesarios para aprobarse en el Congreso.

El doncel de la Moncloa
Emilio Campmany Libertad Digital 12 Octubre 2018

El acuerdo al que han llegado el bien formado doncel de la Moncloa y el vulgar giboso de Galapagar parece que nos acerca al paraíso comunista, uno que sea más cubano que soviético y más venezolano que maoísta. Sin embargo, hay en las facilidades dadas por Sánchez algo de teatral impostura. Parece que al ignaro doctor le da igual lo cedido porque sabe que al final nada de lo pactado con Podemos se aprobará. Por lo tanto, ¿qué más da? Todo se debe a que su estrategia no está en ningún modo dirigida a reformar. Tan sólo quiere durar, disfrutar del Falcon, del helicóptero, de la escolta, del séquito, del oropel y del boato. No aspira a más que a pasear su palmito y oír con disimulado gozo los murmullos de admiración, las interjecciones de asombro, pero no las que pudieran alabar su política, pues no hay política que alabar, sino las que se refieran a su imponente físico, su extraordinaria belleza. Y encima presiente que quizá sea capaz de ganar las próximas elecciones, si no con ética ni con política, al menos con estética y algo de cosmética.

¿Eso significa que las locas imposiciones comunistas de Iglesias no saldrán adelante? En absoluto. Puede que sí y puede que no. Lo que ocurre es que, a Sánchez, en su ensimismamiento, le da igual. En lo único en lo que algo porfía es en arrojar los restos de Franco en alguna recóndita fosa para que puedan decir quienes nos sucedan que fue él quien realizó tamaña hazaña. Y en su inconsistente deriva ha solicitado el auxilio del odiado Vaticano para que impida que Franco acabe, gracias a su pavorosa imprevisión, en un lugar aún más notable del que hoy ocupa.

Así, se puede fácilmente medir el tamaño del peligro que corremos con este petimetre. Porque no es que su programa sea un disparate, ya que no puede serlo, porque no lo tiene. No es que pretenda reformar la Constitución en el sentido que desean los separatistas catalanes, porque no sabe ni por dónde tendría que empezar. Lo terrible es que todo le da igual con tal de seguir siendo presidente del Gobierno. Si no cede a la integridad de lo que le exigen sus muy variopintos socios no se debe a que esté convencido de que no debe hacerlo, sino a que sabe que no es necesario porque ellos temen un adelanto electoral tanto o más que él. Y sabe, por tanto, que lo que más conviene a los desleales nacionalistas vascos y a los traidores separatistas catalanes es que él siga residiendo en la Moncloa, porque, aunque no ceda a las más graves de sus exigencias, cuando menos seguirá respondiendo a sus desafíos de la manera que más les gusta, esto es, sin hacer nada. Y no hay más. Es como Nadie gobernando la Nada.

La extrema, extrema cloaca
FEDERICO JIMÉNEZ LOSANTOS Libertad Digital 12 Octubre 2018

Además de la pena de inhabilitación que prevé el Código Penal para todos aquellos funcionarios de la Administración de Justicia que conozcan la comisión de un delito, aún en grado de tentativa, y no lo denuncien ante el juez o el policía más próximos, la extrema, extrema, extrema cloaca que representa en este Gobierno pluralmente facineroso la Ministra de Justicia, precisa inmediata asistencia psiquiátrica.

La revíctima, como dio en llamarse a sí misma la ninfa de las cloacas judiciales y policiales, fue capaz de decir, por la mañana en el Congreso y por la tarde en la Comisión, que era víctima de un chantaje del "presunto delincuente" Villarejo y de que no lo era, porque nadie podía chantajearla. Presumió de que su hoja de servicios la hacía inatacable y de que estaba siendo atacada, de que nadie podría vulnerar su honor y de que lo hacían. De que en ella se atacaba al Estado y de que en ella el Estado es inatacable. Contradecirse tantas veces en un día, y encima en el Parlamento, revela una persona extrema, extrema, extremadamente sin vergüenza, con un trastorno extrema, extrema, extremadamente bipolar.

El lenguaje verbal -ojiplático, iracundo, renuente a la contradicción y a reconocérsela como derecho al otro- delata la incapacidad para distinguir el sí y el no, el bien y el mal, propia de una psique infantil o en regresión a ese primitivo estadio de desarrollo, sin control interior y en contra de toda represión exterior de sus deseos. Ese cuadro psicológico exige tratamiento psico-químico. Y el paciente debe ser apartado de cargos de tanta responsabilidad como la Fiscalía, la Notaría Mayor del Reino y el Ministerio de Justicia. Estar psicológicamente enfermo no es culpa de nadie. Hacerlo ministro, sí.

La personalidad esquizoide abunda en la delincuencia común, que no acepta Ley contra sus apetitos. Delgado se dijo revíctima por ser mujer y la hemos oído despreciar a "las tías" frente a "los tíos"; desconocer delitos -prostitución y chantaje- que le hemos oído celebrar; y ha mentido siempre sobre su trato con Villarejo, cuando comparte clientes con el bufete de su extrema, extremadamente amigo Garzón. No está loca, porque sabe lo que quiere. Pero quiere impunidad total y que se le reconozca la prevaricación como mérito. Éticamente, es inaceptable. En un Gobierno, delictivo.

La 'fachez' de Vox y la desfachatez
EMILIA LANDALUCE El Mundo 12 Octubre 2018

"La derecha, la extrema derecha y la extrema extrema derecha" de la ministra de Justicia ha vuelto a evidenciar que el espacio unitario legado por Aznar a Rajoy se ha dividido en tres (y no necesariamente por este orden): PP, Ciudadanos y Vox que, de momento, no tiene representación en el Parlamento. Aunque me temo que para Delgado la derecha es también el espacio comprendido entre la fachez y su propia desfachatez. "Me atacan por ser mujer", esgrime absurda.

El domingo, después del éxito de Abascal en Vistalegre, muchos se preguntaban cómo detener el auge de la "extrema derecha" considerando la "xenofobia" que se le presupone a VOX como valor de la derecha. Ignoran sin embargo que si se compara la formación con sus supuestos paralelos europeos -es decir: el Frente Nacional, Salvini...-, se ha producido un trasvase masivo desde los partidos de izquierda hacia la denominada extrema (¿extrema?) derecha. [Y que hasta los inmigrantes legales de Marsella votan Le Pen]. Puede que en España vivamos algo semejante. Cayetana Álvarez de Toledo atribuye el auge de estos partidos a la venganza de la realidad contra la corrección política. Al "porque soy mujer" de Delgado.

En España hay algo más. Vox, sin representación regional, es el único partido que puede prometer la abolición de las autonomías. [Y ayer lo repetía Abascal en Abc]. Hace unos meses, Jaime Miquel -hoy en el equipo de Iván Redondo en La Moncloa- advertía que el CIS reflejaba el creciente rechazo al sistema autonómico. Hace cinco años, siete de cada diez españoles se mostraban satisfechos con él. [El resto pedía más descentralización]. Sin embargo, ahora tres de cada diez piden recobrar competencias y sólo cuatro creen que las autonomías son el régimen más conveniente. En cualquier caso, la conclusión es evidente. El 70% de los españoles está a favor de que no se sigan haciendo transferencias frente al 24,4% que aspira a una mayor descentralización. No se dejen guiar por los engañosos titulares que afirman que "Una mayoría de los españoles quiere una reforma ambiciosa de la Constitución" [El País]. Recuerden que el 30% quiere hacerla para recuperar competencias.

Evidentemente, en ese amplio porcentaje hay muchas personas de izquierdas dispuestas a votar a quienes les prometa que un catalán, un vasco... no va a ser más que cualquier otro ciudadano español.
No es extraño. Lo otro sí que es racista.

Sánchez, recibido con gritos de "okupa" y "elecciones ya" a su llegada a los actos del 12-O
En contraste, los Reyes han sido aplaudidos y vitoreados .
J. Arias Borque Libertad Digital 12 Octubre 2018

Sánchez ha llegado en coche oficial poco antes de las 11 de la mañana al lugar central de los actos del 12 de octubre, donde ya le esperaban la ministra de Defensa, Margarita Robles; el presidente de la Comunidad de Madrid, Ángel Garrido; y la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena.

Los ciudadanos congregados en la Plaza de Lima para asistir al desfile de las Fuerzas Armadas del 12 de Octubre han gritado a Sánchez "¡okupa!" y "¡viva España!" e incluso le han gritado "vete de aquí" entre diversos insultos. También se han escuchado exigencias de "elecciones ya".

Su nombre no había sido anunciado por megafonía a su llegada.
Esta actitud contrasta con el recibimiento dedicado a los Reyes y sus hijas --cuya llegada sí ha sido anunciada--, a quienes el público adornado con multitud de banderas españolas ha aplaudido y vitoreado. Don Felipe va vestido con el uniforme de Capitán General del Ejército de Tierra.

Los abucheos y los gritos a Pedro Sánchez de "elecciones, elecciones" y "fuera, fuera" se han reproducido cuando el presidente accedía a la tribuna, algo que no se había producido nunca en este desfile. También Zapatero y Rajoy recibieron abucheos durante sus mandatos, pero sólo al acceder al desfile, nunca en la tribuna.

Novedades, además de Pedro Sánchez
El acto comenzó a las 11.00 horas y concluye sobre las 13.00 horas. El escenario es calcado al de 2017, aunque con un pequeño cambio en la ubicación de la Tribuna Real, que este año da la espalda al campo de fútbol, en vez de estar de frente.

En el mismo participan4.000 efectivos, que están acompañados por 88 aeronaves -diez más que el año pasado- y 152 vehículos, casi el doble que el año pasado, cuando lo hicieron 82. Una de las novedades es la participación demedios aéreos del Cuerpo Nacional de Policía -agentes a pie ya desfilaron en 2017- y de Salvamento Marítimo -entidad dependiente del Ministerio de Fomento.

Igualmente, participan en el escalón motorizado componentes que pertenecen a Protección Civil y Salvamento Marítimo (SASEMAR) e integrados en la patrulla de la Armada desfilará un vehículo ligero con miembros de la Fuerza Anfibia Hispano Italiana, españoles e italianos con su Guión (se celebra el 20 Aniversario de su creación).

Otra de las principales novedades de este año es la aparición de seis banderas históricas españolas, coincidiendo con la celebración del 175 aniversario de la elección de la rojigualda como enseña nacional. La coronela "Guardias del Rey" del Inmemorial del Rey del reinado de Felipe IV; el pabellón de la Armada del reinado de Carlos III (la primera con los colores actuales); y la coronela del Inmemorial del Rey número 1 del reinado de Carlos IV.

También estan en el desfile la bandera del regimiento de infantería "Príncipe" número 3 del reinado de Isabel II; la bandera de la Academia General Militar del reinado de Alfonso XII; y la bandera del regimiento de infantería "Tercio Viejo de Sicilia" 67, utilizada tanto durante el reinado de Juan Carlos I como actualmente bajo el de Felipe VI.

La última novedad, aunque en verdad no es tal, es la fuerte presencia femenina en el desfile a pie de este año. El Ministerio de Defensa ha querido potenciar su participación en el desfile, a modo de homenaje por la celebración del 30 aniversario de su incorporación a las Fuerzas Armadas y la Guardia Civil, que se cumple este año.

Como Pablo por su casa.

Vicente A. C. M. Periodista Digital 12 Octubre 2018

LO QUE ENTENDIA PEDRO SÁNCHEZ POR “NORMALIZACIÓN” ES LA IMPOSICIÓN CON PODEMOS COMO SOCIO PREFERENTE DE UN FRENTE POPULAR SECTARIO, FRENTISTA Y TOTALITARIO DE CORTE CHAVISTA.

Estaba claro que el PSOE de Pedro Sánchez mostraba nítidamente su deriva hacia la extrema izquierda. Desde el momento en que decidió presentar una moción de censura con solo 84 escaños pero buscando una mayoría parlamentaria pactando con los enemigos declarados de España, los ultra izquierdistas de UNIDOS PODEMOS, los nacionalistas mercenarios del PNV, los proetarras de BILDU y los independentistas golpistas catalanes del PDeCAT y ERC. La ambición de un solo hombre y la connivencia de un partido socialista radicalizado, nos han llevado a una situación límite que afecta gravemente a la convivencia y al marco constitucional que habíamos consensuado durante la transición en 1978. Otra vez es el PSOE, al que ya va siendo hora de obligarle a renunciar a esas siglas de Obrero y Español por no reflejar la realidad de sus planteamientos políticos, el que lleva a España a una situación preguerra civilista. Un Partido que abiertamente apuesta por la desmembración de España, por el reconocimiento de una plurinacionalidad inventada y una deriva hacia posicionamientos típicos de las dictaduras, en este caso de izquierdas, de corte netamente bolivariano chavista.

Todas las actuaciones del Gobierno hasta ayer mismo con la presentación del acuerdo de los PGE alcanzado entre el Gobierno (que no el Partido Socialista) y PODEMOS, certifican la instauración en el Gobierno y en el Parlamento de España de un nuevo Frente Popular que no duda en sustentarse con el apoyo de los enemigos de España. Una fuerza involucionista y regresiva de los derechos y libertades que, como en todas las dictaduras, se escudan en la necesidad de controlar cada aspecto de la vida de los ciudadanos en plan “padre protector” y vigilar los comportamientos que consideren inapropiados. Un Gobierno que se presenta como independiente pero que concede a Pablo Iglesias y su partido un estatus preferente con asiduas visitas a la Moncloa y se atreve a incorporar en un documento los logos oficiales del Gobierno de España y el del partido PODEMOS. Una desvergüenza que compromete a todos los españoles con un solo partido político que solo obtuvo 71 escaños.

Un Gobierno que, a fuerza de no tener un programa viable, se ha dedicado a plantear temas que solo buscan el enfrentamiento al resucitar fantasmas del pasado que creíamos definitivamente cerrado, que no olvidado. Un Gobierno hipotecado y rehén de los apoyos bastardos que pactó para desbancar al Gobierno del PP y que necesita para mantenerse en el poder y llevar a cabo su proyecto. Un Gobierno que es presa fácil de un chantaje incesante que busca terminar con nuestro actual sistema constitucional con la declaración de independencia de diversas autonomías. Un Gobierno dispuesto a todo con tal de mantenerse como sea y a costa de lo que sea secuestrando a los españoles su legítimo derecho a decidir en unas elecciones generales en quién prefieren confiar. Porque lo que está claro es que no confiaron en el PSOE de Pedro Sánchez que obtuvo el peor resultado electoral de la historia del PSOE y que ha accedido al Gobierno de España por la puerta falsa de la moción de censura.

Un Gobierno que se ha movido zigzagueando lanzando propuestas que más tarde se veía obligado a matizar, modificar o retirar tras el rechazo popular. Un Gobierno que se ha empeñado en priorizar toda su inquina sectaria y demoler todo aquello que el anterior Gobierno del PP procuró para superar la crisis que el PSOE negó su existencia y cuyo retraso en la aplicación de las contramedidas la agravó hasta poner en peligro la recuperación y el habernos hundido en la miseria y la pobreza por décadas tras la bancarrota y caída del Estado de bienestar.

Y la pregunta es simple ¿está este Gobierno legitimado para lo que está emprendiendo? Absolutamente NO. Todo lo que hace carece del mínimo aval democrático y se trata de una usurpación del poder. Un fraude que niega a los ciudadanos su derecho a pronunciarse en las urnas en unas elecciones generales. Solo la voluntad de un hombre se impone sobre la voluntad de 47 millones de españoles. Un hombre que no ha dudado en aliarse con los enemigos de España, y esta vez con el consentimiento de su partido, para vergüenza de aquellos que una vez se opusieron a que cometiese semejante felonía y le obligaron a dimitir de su cargo por haberles traicionado. Una traición por la que en algún momento deberán rendir cuentas ante sus electores que desde luego no comparten la deriva radical de este nuevo Partido Socialista.

La foto de ayer en dependencias de la Moncloa con Pedro Sánchez y Pablo Iglesias escenificando su coalición de Gobierno con la firma del documento de acuerdo sobre los nuevos PGE del 2019, me recuerda esa otra escena donde el fugitivo Carles Puigdemont se reúne con su títere en el Gobierno de la Generalidad, Joaquim Torra, para escenificar la cadena de mando desde el Consejo y Presidencia de la República en el exilio. Es simplemente vergonzoso el que un pacto entre partidos se sustituya por una especie de pacto de Estado entre el Gobierno de España que representa a todos los españoles, con solo un partido político que obtuvo en coalición 71 escaños, obviando a la mayoría de la Cámara, el Congreso y el Senado. Ese documento es un panfleto propagandístico sin valor alguno, ya que la responsabilidad de la realización y presentación de los PGE es exclusiva del Gobierno de España y su tramitación y debate se debe realizar en las Cámaras donde se aprobarán o rechazarán las enmiendas que los diferentes grupos parlamentarios presenten.

El Gobierno de España tiene la intención de revisar su propuesta e incluir como propio este pacto, improcedente como tal. No se guardan ni las apariencias en esperar a que sea el propio PODEMOS el que siga el camino reglamentario en el debate del Congreso, las presente como enmiendas y las someta a votación. Lo que debería hacer Pedro Sánchez es dejar de disimular e integrar ya en su Gobierno a PODEMOS , como Pablo Iglesias le exigía, y así no hubiera hecho falta ese panfleto de exigencias, se habría debatido dentro del Gobierno.

Este nuevo acto de desvergüenza me reafirma en mi convicción de denunciar y exigir hasta la extenuación

¡¡¡GOBIERNO OKUPA DIMISIÓN!!! ¡¡ELECCIONES GENERALES YA!!

¡Que pasen si pueden y su conciencia se lo permite un buen día!

Sánchez e Iglesias, una copia actualizada de Zapatero y Tsipras
EDITORIAL esdiario 12 Octubre 2018

La impostada solemnidad con que Pedro Sánchez y Pablo Iglesias sellaron su acuerdo presupuestario es la mejor prueba del auténtico objetivo de la firma, que no es otro que protagonizar el enésimo acto de propaganda hueca entre dos dirigentes que, por distintas razones, necesitan oxígeno político.

En el caso del presidente la razón es obvia: intentar cambiar la agenda instalada en la opinión pública, harta de los escándalos y bochornos protagonizados por distintos ministros y por él mismo. Si en lugar de hablar de dimisiones, tesis y adelantos electorales se empieza a hablar de su política económica, el alivio siquiera temporal se habrá logrado.

Y en el del líder de Podemos, se trata de ocupar un espacio bajo los focos tras demasiados meses desdibujado, cuando no desaparecido, y de ejercer de vicepresidente sin cartera pero con toda la influencia en La Moncloa.

A ambos, pues, les interesa esa fotografía, especialmente si incorpora unas cuantas dosis de populismo inherentes a su primer gran acto de campaña electoral. Porque de eso se trata, de lanzar a la sociedad el mensaje de que, si se consolida un Gobierno del PSOE y Podemos cuando haya Elecciones, la política económica será expansiva y la supuesta agenda social monopolizará los esfuerzos de ese Ejecutivo de coalición.

Hacer un ensayo con unos presupuestos que difícilmente se aprobarán o, de hacerlo, apenas dará tiempo a aplicar pues en 2019 los españoles pasarán probablemente por las urnas; es una operación de marketing que se aprovecha además de la herencia económica del Gobierno anterior para dimensionar unos presupuestos alocados e insostenibles más allá de un ejercicio.

El contraste sangrante: el Estado moroso y derrochador frente a familias, pymes y autónomos
No obstante, por mucho que sea una mera campaña de propaganda, sí refleja las líneas generales de una política económica de síntesis entre el PSOE y Podemos y es un aviso a navegantes de lo que puede ocurrir en España.

Un desastre
Con una deuda del 100% del PIB, el mayor déficit de la UE, un paro elevado, la más que previsible subida de tipos de interés y la previsible congelación de la compra de deuda desde el Banco Central; apostar por aumentar el gasto público y subir los impuestos es una insensatez que aleja a España de los objetivos que Sánchez e Iglesias dicen perseguir.

El cebo de la subida del SMI hasta los 900 euros, un brindis al sol pues el empleo no se crea por decreto, no debe confundir a la opinión pública al respecto de la irresponsable naturaleza del acuerdo entre ambos dirigentes: intentan lograr mejores resultados hinchando la burbuja de la deuda o incrementando la presión fiscal, lo que puede tener un efecto aparentemente positivo en determinadas capas sociales durante muy poco tiempo pero, a la media y a la larga, hunde económicamente a cualquier país.

Su pacto es un brindis al sol para publicitar su primer acto de campaña electoral, pero sugiere cómo gobernarían juntos

Reducir el gasto público por la parte de la Administración -que no como siempre del usuario- y favorecer el consumo, el ahorro y la inversión con una presión fiscal razonable; son el único camino presentable y la única manera de atacar a la vez la deuda -la contaminación del Estado de Bienestar- sin perjudicar al ciudadano.

Con Sánchez emulando a Zapatero e Iglesias al primer Tsipras, el desastre está garantizado. Aunque mientras, y eso es lo que les mueve, se puedan hacer grandilocuente publicidad, tan aparatosa como inane.

Acuerdos de 'márketing' presupuestario en tiempo de elecciones
El autor, diputado de Cs, analiza el acuerdo presupuestario que han cerrado el PSOE y Podemos, y acusa a los socialistas de poner la Hacienda Pública "en manos del populismo".
Francisco de la Torre elespanol 12 Octubre 2018

“Hay un tiempo para cada cosa bajo el sol: (…) un tiempo para plantar y un tiempo para arrancar lo plantado (…) un tiempo para demoler y un tiempo para edificar (…) un tiempo para callar y un tiempo para hablar…” (Eclesiastés 3: 1-8); hay un tiempo para hacer Presupuestos y un tiempo para ir a elecciones.

El tiempo de Presupuestos lo marca el artículo 134.3 de la Constitución: el Gobierno debe presentar el proyecto de Presupuestos antes del 30 de septiembre del año siguiente. El tiempo de las elecciones es cada cuatro años o simplemente cuando un Gobierno no puede gobernar, porque carece de programa, de votos, de equipo y de liderazgo. No han pasado cuatro años, pero el Gobierno del doctor Sánchez tiene todas esas carencias, y eso no lo compensa ni el márketing ni los viajes en helicóptero o en Falcon.

Cuando el domingo, en una nueva declaración sin admitir preguntas, Pedro Sánchez anunció que esta semana haría públicas “las líneas generales del Presupuesto 2019”, lo que quedó claro es que para este Gobierno siempre es tiempo de márketing y nunca de hacer cuentas. El Gobierno debía haber remitido al Congreso un proyecto de Presupuestos en lugar de hacer públicos compromisos de gasto que no sabe cómo va a financiar. En realidad, lo que Sánchez pretende es que se deje de hablar de todas las subidas de impuestos a las que se ha comprometido -y son muchas- y se empiece a hablar de derechos y prestaciones.

Este jueves, Podemos y el PSOE han anunciado un “acuerdo presupuestario”, en el que se incluyen todo tipo de medidas, algunas presupuestarias -como tres semanas de paternidad adicionales- y otras extrapresupuestarias -como el aumento del salario mínimo a 900 euros-. En realidad, este acuerdo no establece cómo se van a pagar las medidas, ni, sobre todo, tiene los votos suficientes para materializarse en las leyes correspondientes.

Por supuesto, hay cuestiones que son una auténtica chapuza, como por ejemplo, el aumento de un punto a los titulares de patrimonios superiores a 10 millones de euros. El impuesto de patrimonio está cedido a las Comunidades, y si no se modifica el régimen de financiación autonómica, este aumento sólo afectará a los no residentes en España que tributen por patrimonio.

Otras cuestiones, como derogar artículos del Código Penal, sólo se pueden hacer por ley orgánica, y los Presupuestos, obviamente no lo son. Y prohibir amnistías fiscales por ley -que se deroga por otra ley- no sirve para nada… En este acuerdo hay mucho más márketing que cuentas.

Sin embargo, en Presupuestos, como en todo en esta vida, lo que no son cuentas son simplemente cuentos. Y el Gobierno del doctor Sánchez lleva contando cuentos en materia económica desde el mismo día de la moción de censura. En primer lugar, el único compromiso de Sánchez en esa moción fue con la “estabilidad presupuestaria”. Naturalmente, lo primero que hizo fue presentar una senda de déficit de más relajación, traduciendo, de más déficit, que es exactamente lo contrario de la estabilidad presupuestaria. Después, todo el Gobierno pregonó a los cuatro vientos que Bruselas había aprobado la nueva senda presupuestaria, lo que no era cierto.

Esa senda presupuestaria fue rechazada por el Congreso de los Diputados el pasado 27 de julio con el doble de votos en contra que a favor. El Gobierno de Sánchez se ha hartado de decir que el Senado no le deja gobernar, porque la mayoría absoluta del PP no le aprueba la senda de déficit: el famoso "veto del Senado". Sin embargo, la realidad es que al Senado no ha llegado nunca la senda de déficit por la sencilla razón de que la rechazó el Congreso. La Ley Orgánica de Estabilidad Presupuestaria obliga al Gobierno a volver a presentar el techo de gasto en el plazo de un mes. Por supuesto, en medio de acusaciones a todo el mundo de incumplir la ley -particularmente al PP y a Ciudadanos-, el Gobierno no lo ha hecho.

En lugar de presentar la senda de déficit, lo que ha presentado el PSOE es una proposición de ley para modificar el trámite de la senda de gasto. Con un sorprendente cinismo, la nueva redacción del PSOE obliga al Gobierno a volver a presentar la senda de gasto en el plazo de un mes, si se la rechaza el Congreso. Además, el PSOE, Podemos y los independentistas vascos y catalanes pretenden que el Senado, cámara de representación territorial, no tenga nada que decir sobre el reparto del déficit entre Administraciones Territoriales, que es una parte esencial del contenido de la senda de déficit.

La razón de que el Senado no pinte nada es sencilla: lo que propone el PSOE es que el Congreso pueda levantar cualquier mayoría en contra del Senado por mayoría simple, es decir, un voto más a favor que en contra. Ahora bien, si no hay mayoría simple en el Congreso, entonces la senda no llega el Senado, sino que se rechaza. Si llega al Senado, la misma mayoría que lo envió levantará el “veto” del Senado en 24 horas. Para ese viaje, sería recomendable que simplemente se suprimiese el trámite en el Senado, con el consiguiente ahorro de tiempo y dinero.

La solución "urgente" para cambiar las reglas de juego que se les ocurrió al PSOE y a Podemos fue modificar la Ley Orgánica de Estabilidad Presupuestaria por decreto ley. Esa ocurrencia solo puede calificarse de disparate. La razón es sencilla y hasta cabe en un tuit: "Un decreto ley no puede modificar una ley orgánica, porque así lo establecen los artículos 81 y 86 de la Constitución, y así lo declaró el Tribunal Constitución por unanimidad en 1986 (STC 60/1986)." (Tuit del 23 de agosto a las 11.04 de mi cuenta, para que luego digan que no se puede ser breve en los argumentos jurídicos).

A todo esto ha seguido un espectáculo patético sobre la urgencia de la reforma de la Ley Orgánica de Estabilidad Presupuestaria. Por una parte, el Gobierno de Sánchez quería que esta iniciativa se tramitase por vía urgente y en lectura única, es decir, sin enmiendas. Lo que resulta lamentable es que el Gobierno puede declarar la urgencia de un proyecto de ley, pero no de una proposición de un grupo parlamentario.

El Gobierno de Sánchez decidió no presentar un proyecto de ley para saltarse a los órganos consultivos, empezando por el Consejo de Estado. Por cierto, el Gobierno del doctor Sánchez no ha presentado ningún proyecto de ley, ninguno, hasta la fecha. Después, el Gobierno de Sánchez se queja de que la Mesa del Congreso funcione por mayorías y tenga un criterio distinto sobre la urgencia de cambiar las reglas de juego.

Ahora, el Gobierno enviará a Bruselas un “borrador de plan presupuestario”. A partir de aquí, habrá que ver si tiene algún apoyo parlamentario más, y sobre todo, cómo financia el incremento de gasto público, respetando -o no- los límites de déficit. De hecho, sigue pendiente la decisión de con qué límite de déficit enviará el borrador a Bruselas…

La presión sobre los ingresos se incrementa cuando, de momento, en materia de impuestos, todo han sido globos sonda. De hecho, los impuestos previstos en el documento firmado entre Podemos y el PSOE no recaudarán lo suficiente para pagar el incremento de gasto, ya que sus principales ocurrencias fiscales están descafeinadas o directamente se han caído. Hoy nos enfrentamos todos a mucha más incertidumbre económica que ayer, porque definitivamente el PSOE ha dejado la Hacienda Pública española en manos del populismo.

Ya no sólo estamos ante incertidumbre económica -que también, y mucha-, sino simplemente contable: con estos mimbres no hay forma de cuadrar unas cuentas, ni mucho menos de gobernar. No es tiempo de Presupuestos, es tiempo de elegir un Gobierno que pueda gobernar. Es tiempo de elecciones.

*** Francisco de la Torre Díaz es diputado de Ciudadanos y presidente de la comisión de Presupuestos del Congreso.

Hacia un gran «PER» nacional
 larazon 12 Octubre 2018

Pretender que 11,4 millones de contribuyentes netos mantengan fiscalmente el incremento de los gastos sociales de un Estado de bienestar de 46 millones de habitantes no sólo roza el absurdo económico, sino que, en el mejor de los casos, desnuda el voluntarismo de unos políticos atrapados en su propio discurso ideológico. En el peor, podríamos denunciar el trasfondo de clientelismo puro y duro de una estrategia electoralista, cuyas consecuencias siempre son las mismas: el empobrecimiento general de la sociedad. No hay que ser doctor en Economía para concluir que sólo desde el aumento de la presión fiscal sobre las clases medias de este país, las que integran aquellos trabajadores que ingresan más de 20.000 euros al año, se puede afrontar el festejo de gastos que supone el acuerdo programático, hecho público ayer, entre el Gobierno socialista de Pedro Sánchez y sus socios parlamentarios de Podemos.

Ni siquiera arrancando nuevas concesiones a la Comisión Europea sobre la corrección de nuestro déficit público –con una deuda nacional que cuesta en pago de intereses 35 mil millones de euros anuales– es posible cuadrar las cuentas del delirio populista de la izquierda española, enfrascada en una carrera por ver quién ofrece más a su votante objetivo. Un delirio que llega hasta el estrambote de pretender con un impuesto a los vehículos diésel, de uso general en las familias de ingresos medios, que se subvencione la adquisición de automóviles eléctricos, que sólo están, en el momento tecnológico actual, al alcance de los más pudientes. Una medida impositiva que, además, en un escenario de precios altos del petróleo, contribuirá a una mayor tensión inflacionista, pérdida de competitividad y crisis de empleo en el sector del automóvil, que, hoy, fabrica 1,2 millones de vehículos de gasóleo al año.

Con todo, lo peor no es la pretensión de endosar un programa electoral populista, con previsiones de ingresos y gastos tomados a bote pronto, que la Unión Europea acabará probablemente por rechazar, sino la soberbia, no exenta de necesidad, de quienes desoyen las advertencias fundamentadas de los mejores hacendistas españoles, las del FMI y las de los principales centros de estudio económicos, que alertan de un nuevo período de turbulencias en los mercados internacionales y de, cuando menos, una desaceleración del crecimiento. Sin embrago, todavía hay espacio para la rectificación, si no por el convencimiento, sí por la fuerza de los hechos de la minoría parlamentaria del actual Gobierno.

En efecto, lo que hemos visto, con evidente preocupación, no es el proyecto de Presupuestos Generales del Estado. Es una simple declaración de intenciones que, al final, habrá que plasmar en una previsión realista de ingresos y gastos en la que Bruselas tiene mucho que decir, aunque sólo sea desde la experiencia acumulada de la pasada crisis. La idea feliz de un Estado omnipresente y provisorio, que es lo que trasluce la política económica de la izquierda, suele acabar, como en Grecia, con el deterioro de los servicios sociales, la pérdida del poder adquisitivo de las pensiones y los incrementos de los impuestos al consumo. Porque, al final, el arquetipo clientelar –pensionistas, parados y jóvenes en su primer empleo– que busca el populismo, lo que mina, precisamente, son las bases del Estado de bienestar. No es posible buscar el futuro en unas sociedades altamente subsidiadas, sino en el crecimiento del mercado laboral, el incremento de la productividad, la mayor excelencia profesional posible y las condiciones salariales dignas. España está en un momento clave en el proceso de recuperación económica que no debería poner en riesgo un vendaval de demagogia.

El irresponsable pacto, a la venezolana, entre Iglesias y Sánchez
Nos encontramos ante una de estas cacicadas de las izquierdas
Miguel Massanet diariosigloxxi 12 Octubre 2018

“El diálogo es, sin duda, el instrumento válido para todo acuerdo pero en él hay una regla de oro que no se puede conculcar: no se debe pedir ni se puede ofrecer lo que no se puede entregar porque, en esa entrega, se juega la propia existencia de los interlocutores.” Adolfo Suárez.

Es posible, señores, que en este pacto que se acaban de inventar, los respectivos líderes del PSOE y de Podemos, cada uno bajo su especial punto de vista y, con toda seguridad, ninguno de ellos con buenas intenciones en cuanto a su mantenimiento si se le presenta el momento favorable, en el que se considere suficientemente fuerte para darle esquinazo al otro, aunque ello represente traicionarlo. Sin duda, menos por lo que respecta al señor Pedro Sánchez,éste podría ser el principio de la pendiente que lo iba llevar a su gran fracaso si es que, tiene la intención de llevar a cabo todo lo que es el contenido de lo pactado, entre los dos cabecillas que han firmado el documento. Es evidente que el señor P.Sánchez, con este pacto (por ahora insuficiente para conseguir la mayoría parlamentaria para dominar la cámara baja), lo que está intentando es conseguir finalizar la legislatura hasta que llegue la fecha de los comicios legislativos en el 2020 fecha en la que tiene la esperanza de haber conseguido recuperar los votos que durante la últimas elecciones ha ide perdiendo.

Acuciado por los fracasos que hasta ahora ha tenido que ir encajando, con motivo de las dudas sobre la originalidad de su trabajo para el doctorado, Pedro Sánchez, obligado a prescindir de dos de sus ministros por haber sido sospechosos de ocultar y mentir sobre informaciones que los perjudicaban y apurado por no haber conseguido todavía los apoyos necesarios para aprobar los PGE del 2019, que debería haber presentado ante la UE para su fiscalización, previa aprobación por las Cortes; sabiendo que, en caso contrario, no le quedaría más remedio que prolongar los actuales, lo que, evidentemente le privaría de llevar a cabo muchos de los faraónicos proyectos que se ha comprometido a poner en marcha, presionado por su socio P.Iglesias, viéndose precisado a recurrir a la alternativa de prorrogar los vigentes presupuestos, que son, con algunas pequeñas modificaciones, los mismos que tenía preparados el gobierno del PP. Una situación poco favorable que puede acabar llevándole a un gran fracaso, si los apoyos con los que cuenta por parte de los nacionalistas catalanes y vascos, le fallaran ( algo que, vistas las condiciones draconianas e imposibles de cumplir para cualquier representante de la soberanía española, es más que probable) a P.Sánchez le iba a ser imposible, aunque quisiera, de poder acceder.

Ello, sin duda, ha sido el motivo que le ha impulsado a ceder ante las condiciones de Podemos, que le han llevado a una alianza que se podría comparar con la que se pudiera acordar entre el león y la gacela. El gran ganador de esta entente, sin duda, ha sido el estalinista Pablo Iglesias, un señor que sólo hace unos pocos meses caía en picado en todas las encuestas en cuanto a la perspectiva de voto y que ahora, por la puerta falsa de la política, está consiguiendo notoriedad y convertirse en el cancerbero del gobierno de Sánchez, sobre el cual es evidente que ya ha puesto la zarpa. ¿Alguien, medianamente razonable, puede llegar a pensar que este disparatado aumento del gasto público, puede ser sostenido por el Estado español? ¡Pues estos dos campeones dicen que sí!

Y aquí viene la segunda parte de este acuerdo, la que se puede considerar el gran engaño del gobierno de Sánchez al pueblo español aunque podemos decir que no es el primero, porque incurrió en otra falacia cuando prometió a los españoles que presentaba la moción de censura contra Rajoy para convocar elecciones inmediatamente y luego, con toda la cara dura del mundo, se ha retractado de ello. Si se diera el caso, que todavía está por ver, de que también consiguiera los apoyos de los nacionalistas vascos y catalanes y de la representante de la insularidad Canaria, se cerraría el proyecto de encerrar a la derecha española y a Ciudadanos en una verdadera barrera sanitaria mediante la cual, como sucedió en el pacto del Tinell, se consiguió dejar inoperante al PP durante la legislatura del verdadero causante de todos los desastres que ahora estamos padeciendo en España, el señor Rodriguez Zapatero que, contrariamente a lo que se podía esperar de un señor que fue el causante de que España estuviera a punto de tener que ser rescatada por la Comunidad Europea si no hubiera mediado la buena labor de Rajoy que consiguió calmar las aguas y conseguir los apoyos necesarios para no tener que recurrir a una medida tan extrema,; en un alarde de tozudez y empecinamiento sigue metiendo la pata, al estilo Mr.Bean, allí donde interviene.

Los socialistas estaban precisados a lanzar una cortina de humo para salirse de la situación poco airosa en la que los distintos problemas con sus ministros les habían situado. Un señor Casado lanzando furibundos ataques contra la línea de flotación del PSOE y sus ministros y un señor Rivera reclamando cada día la celebración de aquellas elecciones que se negaron a convocar, les han situado, por primera vez ,a la defensiva y no contribuye a solucionar la situación lo que pueden ser las primeras condenas por las tarjetas de los miembros del Parlamento andaluz y las que amenazan con convertirse el gran escándalo de la comunidad andaluza, las posibles sentencias que afecten a todos los involucrados en los casos de los EREs manipulados, que se dieron en dicha comunidad que han supuesto, según cálculos estimados, un fraude de más de 1.800 millones de euros, una cantidad que hace que los de Bárcenas y el caso Gürtel palidezcan ante tamaña presunta estafa.

La propaganda demagógica que, con el anuncio del pacto con Podemos, han puesto en marcha la organización del PSOE y PODEMOS, poniendo en acción a todas las ministras y los medios de prensa ( periódicos, TV, radios y cualesquiera otros instrumentos de propaganda de los que pudieran disponer), propagando que han reproducido en todas las autonomías como un gran logro esta alianza en la que, si es cierto, se nota la mano larga del comunismo bolivariano que está dando los primeros pasos, si alguien no interviene para evitarlo, para conducir a España a la misma situación en la que actualmente se encuentra Venezuela. Y un comentario sobre los empresarios. La CEOE y su, todavía, presidente, el catalán señor Rosell, como es habitual entre estos señores que tienen el hábito de nunca pronunciarse en pro de ningún partido político, esquivando manifestarse aunque en ello esté en peligro su propio negocio, siguen con su costumbre de mantener al pairo de todas las cuestiones para que, en ningún caso, les puedan recriminar haber apoyado una sola idea que pudiera perjudicarles en sus negocios.

Y, dentro de los mismos empresarios están los catalanes, a los que conozco bien debido que, a lo largo de mi vida profesional, estuve negociando convenios colectivos en nombre de las empresas, los he “padecido” y sé, positivamente, lo volubles, lo indecisos, el pánico que les entra ante una amenaza de huelga, y lo serviles, peloteros, aduladores e hipócritas que son capaces de ser ante cualquier autoridad, si es que se ven en la necesidad de tratar con ellas. Es evidente que, cuando entran en el poder las izquierdas, las cosas empiezan a irles mal; tal y como ha sucedido en cada ocasión en la que los comunistas han tenido en sus manos el destino de alguna nación. Nadie piense en España que ninguno de ellos (salvo honrosísimas excepciones de mucho mérito) carece de su corazón catalanista, aunque hay quienes lo disimulan; excluyendo, naturalmente, aquellas empresas, cada vez más, que por ser multinacionales o tener capital extranjero, están en manos de directivos de foráneos de la comunidad catalana.

Hemos escuchado a alguna ministra, creo que a la señora Calvo, llamar a las empresas (4.500) que trasladaron su sede social fuera de Barcelona, para que regresen a la capital catalana. No entendemos de dónde esta señora, muy aficionada a no decir las verdades, que se puede regresar a las tierras catalanas porque todo en ellas lleva camino de normalizarse. ¿Está esta señora al tanto de lo que sucede en el Parlamento catalán?, ¿puede ella o su gobierno garantizar cuál va a ser la próxima ocurrencia del señor Puigdemont o de la señora Colau, en Barcelona? Y ¿qué me dicen ustedes del anuncio de que los ayuntamientos podrán cargarse la LAU, poniendo límites a los alquileres que decidan que son demasiado elevados? ¿Cada alcalde podrá decidir lo que es un alquiler abusivo? ¿Dónde tenemos aquí al Estado de derecho y cuál será la seguridad jurídica de los ciudadanos en manos de cualquier alcalde que se crea Dios y que decida que los alquileres en su ciudad no puedan pasar de los 50 euros? En realidad tenemos la impresión de que van a seguir marchándose más sociedades si no cambia radicalmente la situación en Cataluña.

Tendremos, seguramente, que entrar más a fondo en lo que respecta a este pacto pero, a primera vista, nos encontramos ante una de estas cacicadas de las izquierdas que, cuando necesitan disponer de dinero para poner en marcha sus utopías y no tienen medio de conseguirlo, antes de renunciar a ello, limitar las mejoras a lo racionalmente posible o postergar para mejor ocasión sus proyectos, acuden, sin importarles el mal que le puedan hacer al país, al empleo, a la economía, a las inversiones y a la necesaria financiación que se precisa de los inversores extranjeros, algo que, al menos en Cataluña, ya se viene notando de una manera destacada: la bajada de las inversiones desde principios de año, que se valora en un 43% de reducción, a diferencia de lo que sucede en la capital de España, que aumentó en un 41%.

O así es como, señores, desde la óptica de un ciudadano de a pie, vemos, admirados, como en España, en manos de unos señores que intentan cambiar todo lo conseguido cuando, en realidad, sólo disponen de 84 escaños en la cámara baja. Nada bueno va a salir de semejante proyecto.

Esto sí que es una ‘Ley Mordaza’
OKDIARIO 12 Octubre 2018

Pedro Sánchez tiene tal obsesión con el dictador Francisco Franco que parece decidido a emularlo. La censura y el control de los medios de comunicación se está convirtiendo en una prioridad indisimulable para el Gobierno socialista. Control acompañado por la posibilidad de poner sanciones. Así, la capacidad de coacción es total y la tan cacareada libertad de expresión —recogida en el artículo 20 de la Constitución—, queda “atada y bien atada”. No les basta con acabar con la prensa libre en periodo electoral con la excusa de proteger a los ciudadanos de las contaminaciones e injerencias que llegan del extranjero, tal y como publicó OKDIARIO hace sólo unos días.

Además, pretenden reforzar su camino hacia la consecución de un Estado censor para el que pretenden recuperar el Consejo Estatal de Medios Audiovisuales (CEMA), un órgano público para el control y la regulación de los medios de comunicación. Institución que tendría esa facultad de multar lo que el propio Ejecutivo socialista considere inapropiado. Cuando en una democracia de plenas garantías como la española se crea un organismo ‘megacontrolador’ como éste y se dan excusas peregrinas para tratar de justificarlo, queda claro que la intención principal es sepultar los contenidos que no son del agrado del poder gubernamental.

Así, sería imposible que los españoles supieran las vergüenzas del Tesisgate, la existencia de las sociedades instrumentales de Pedro Duque o Rosa María Mateo o el ocultismo fiscal de Isabel Celaá. Así, limitarían la información y, por tanto, el juicio crítico de gran parte de la población. El sueño de cualquier régimen opresor que se precie. Es una lástima que se les llene la boca hablando de “libertad” y que citen con alegría al británico George Orwell, cuando en realidad están actuando como remedadores de la célebre novela ‘1984’. Además, grave sería que atañera a los medios públicos, pero es que también concierne a los privados. Esto sí que es una ‘Ley Mordaza’.

Somos españoles, ¿lo celebramos?
El autor encuentra motivos suficientes para conmemorar el 12 de octubre el día de la Hispanidad, y denuncia que el antifranquismo se ha convertido para muchos en "antiespañolismo".
José Luis González Quirós elespanol 12 Octubre 2018

Con España parece pasar lo contrario que, según el tópico, ocurre con los habitantes de una maravillosa república sudamericana, que haríamos un gran negocio si la comprásemos por lo que cree valer y la vendiésemos por su valor real en el mercado. España se subestima de manera habitual: los españoles somos muy propensos a rebajar nuestras virtudes y a desestimar los méritos, lo que, por cierto, podría considerarse una forma sibilina de soberbia colectiva.

Lejos de explicaciones, por llamarlas de algún modo, psicológicas, tan turbias como interesadas y sin fundamento, no cuesta mucho ver cómo las razones de tal complejo, que tientan a todos, se asientan en una historia bastante singular, aunque tampoco convenga exagerar. Es un hecho que, junto con Portugal, somos la nación europea con las fronteras más estables desde hace ya más de quinientos años, y que hemos sido los primeros europeos en perder un gran imperio transoceánico, además de no haber participado de manera directa en las dos grandes guerras europeas del siglo XX, lo que, dicho sea de paso, tampoco parece un buen argumento para el denuesto.

Nuestros antepasados han hecho unas cuantas cosas notables, como dejar un mundo repleto de muestras de su paso, dejando en herencia una lengua muy clara y hermosa que, curiosamente, solo encuentra enemigos, de oficio, dentro de casa. Buena parte de esa vieja historia la hemos hecho de la mano del catolicismo, y de ahí nos han venido no pocos adversarios y querellas.

Lo más notable de nuestro caso es que, buena parte de nuestras élites intelectuales han llegado a aceptar como verdad inconcusa las consignas de una leyenda (negra) que se debe al hecho cierto de haber mandado bastante en el pasado y así, por ejemplo, Gustavo Bueno ha podido afirmar que Ortega y Gasset se “tragó entera la leyenda negra”, algo tal vez exagerado, pero no del todo incierto.

Sea como fuere, pocos países pueden presumir de haber sufrido una crítica tan intensa de su propia minoría selecta, algo que comenzó muy pronto, con la defensa escolástica de los derechos de los indios, un rastro de dignidad y de altruismo que es bastante inútil buscar en el patrimonio moral de otros colonizadores.

Hay algo paradójico en toda esa peripecia, esa cierta contradicción que se asoma en el Ortega que crítica el valor de las minorías españolas, de su clase, mientras alaba sin rebozo el valor del pueblo, de lo anónimo español, autor según el filósofo, de todo la grande que se ha hecho en España. Me parece que el momento de esas dialécticas ya está, en cualquier caso, muy pasado.

Más cerca de ahora, pero ya fuera del primer plano salvo para los muy miopes, está la excepción del franquismo, esa especie de triunfo residual de los vencidos en 1945 que ha servido, entre otras cosas, para inventarse coronas martiriales a muchos que se lo pasaron lindamente bajo el mandato del general, el personaje histórico que seguramente ha conseguido mayor nivel de transformación de partidarios o indiferentes en acérrimos y feroces enemigos, una vez muerto.

El hecho es que, en no pequeños sectores de la izquierda, y contra lo que sintieron la mayoría de los rojos, el antifranquismo se ha convertido en antiespañolismo y, así, un tipo de camisa tan parda como, por ejemplo, el señor Torra, puede reclamar que se le tome por un demócrata acendrado. Esa extraña simbiosis de izquierdismo y alergia ante cualquier cosa que suene a España tiene los días contados, quiero creer, pero todavía paga dividendos en ciertos sectores, a pesar de los esfuerzos iniciales de Iglesias por hablar de la patria, o del gesto del primer Sánchez retratándose ante una gigantesca tricolor.

Así las cosas, un decreto de 1987 dio continuidad a una tradición ya secular de celebrar el 12 de octubre como fiesta nacional, puesto que esa fecha simbolizaba muy bien la efeméride histórica en la que España culmina la construcción de su unidad política, al tiempo que recuerda el inicio de “un período de proyección lingüística y cultural más allá de los límites europeos”, como dice la propia norma.

Esa fiesta se venía celebrando, de una u otra forma, al menos desde 1913, como día de “la raza” (que es la forma en que en esos años se llamaba a lo que ahora llamaríamos “cultura”), y no mucho después cambió su nombre por día de la “Hispanidad”, siguiendo una sugerencia de Maeztu, y acabó convirtiéndose en fiesta nacional a mediados del siglo pasado. Más allá de la historia, que nunca es definitiva, ninguno de los dos motivos que hay debajo de esta elección carece de fundamento.

Haber uncido a América con Europa no es una hazaña menor y, como decía Juan de Mairena, no se hizo un mal papel. Ese recuerdo muy bien puede ligarse, como se ha hecho, a la celebración de lo que somos y lo que queremos ser, algo que siempre debiera pesar más que cualquier atadura, y que solo se logra en plenitud cuando se mantiene y se potencia la unidad que da sentido al colectivo.

El propio Machado escribía, en plena guerra civil, que a “España, hoy como ayer, la defiende el pueblo, es el pueblo mismo algo muy difícil de enajenar”, unas palabras que parecen describir el estado de ánimo colectivo que se asomó a calles y ventanas con motivo de la firme respuesta del Rey al mayor atentado contra la unidad española que, como un cáncer funesto, ha puesto a media Cataluña contra la otra media, y contra toda España.

Ahora no existe el menor motivo para denigrar la realidad política española, una democracia verdadera con márgenes de libertad que resisten cualquier comparación. Naturalmente que no somos una nación sin defectos, esa pretensión tan necia que se quede para las imágenes de los que sueñan en comunidades ideales fuera del tiempo y de las leyes, sumergidas en una identidad amniótica.

Pero no tenemos ninguna tacha que nos obligue a la vergüenza, sabemos distinguir los vicios de cualquiera, por muchos que sean, de la naturaleza que nos es común, y estamos encantadamente hartos de celebrar los éxitos de muchos de nosotros, deportivos, económicos, empresariales, científicos y de cualquier tipo, por las cuatro esquinas del planeta.

Son noticias que nos llenan de alegría y de orgullo porque significan algo que nos pertenece y que nos une, que merece, sin duda, una conmemoración, el disfrute de esa alegría colectiva y solidaria muy unida a la forma festiva de vivir que es una de las notas que nos han hecho meritoriamente famosos: ¡a celebrarlo, pues!

*** José Luis González Quirós es profesor de Filosofía de la Universidad Rey Juan Carlos y autor del libro 'Una apología del patriotismo' (Taurus, 2002).

Comienza la verbena
A ese monumento a la propaganda electoral le falta, todavía, el mordisco que vayan a darle vascos y catalanes
Carlos Herrera ABC 12 Octubre 2018

Nadie me quita de la cabeza que a Pedro Sánchez lo que de veras le gustaría es ser de Podemos. Es más, al Doctor Calamidad le reconcome no haber sido él quien inventara el chiringuito del que lleva viviendo unos años toda esa pléyade de cuentistas y cantamañanas tocados con el color morado. A los hechos me remito: el último, hacer suyo el delirante presupuesto que acaba de firmar bajo la atenta mirada de un ufanísimo Pablo Iglesias que no se ha visto en otra.

El borrador de Presupuestos que el Gobierno va a enviar a Bruselas tiene todo el aspecto de un bochornoso proyecto de aficionados en el que todo populismo es posible. Prevé, como seguramente ya sepan merced a algunos comentarios urgentes en este mismo periódico, un aumento del gasto en gestos de pura ortodoxia izquierdista que, con vanas ilusiones voluntaristas, compensarían con un considerable sablazo fiscal mediante el cual aspiran a recaudar casi tanto como piensan incrementar el dispendio. En plena desaceleración de la economía, castigar fiscalmente a empresas, particulares y autónomos es apostar claramente por un descenso de la recaudación, merced ello a un mecanismo sobradamente conocido por economistas profesionales que consiste en que, en muchas ocasiones, subir la imposición fiscal no significa aumentar el dinero recaudado, sino más bien lo contrario. Afrontar el futuro español desde esa irresponsabilidad de universitario con panfletos y vino caliente es comprar todos los boletos de la rifa de la futura recesión, que por ahí ronda, y condenar a esos ciudadanos a los que dices defender a la angustia de los días inciertos: más paro, menos beneficios, más tensión, más miseria.

El documento firmado ayer con ufana satisfacción de justicieros es un compendio de la demagogia más simple y vaporosa que se despacha en los peores sueños. Se trata de repetir errores recientes por mantenerse en el poder; o los políticos del populismo de izquierdas tienen poca memoria o tienen, sencillamente, poca vergüenza, o tal vez las dos. Acabamos de entrar en un lamentable túnel del tiempo que nos lleva a la mala literatura y a las peores convicciones políticas, esas que creen que la realidad se amolda a nuestros postulados dogmáticos y a que el Estado se inmiscuya en los mecanismos particulares de creación de riqueza y beneficios. El firmado ayer es un borrador de cincuenta páginas en las que, en sus prologómenos, se recoge el deseo de «acabar con la asfixia y los recortes» que a decir de los firmantes se han producido estos años en los que se ha combatido contra el déficit acumulado por gobiernos anteriores guiados por prácticas semejantes a los que proponen estos iluminados. Aún bien de ignorar que esas políticas han permitido recortar lo que de verdad hay que recortar, el paro, cerca de diez puntos, el dúo Picapiedra muestra una innegable e indisimulable voluntad de intervención: el Padrecito Estado está aquí, te ve, te ampara, te controla, te dice cuánto puedes ganar y te dice qué tienes que producir y cómo.

¿De dónde saldrá el dinero? Nuestros bolsillos cada vez tendrán menos recursos, con lo que el déficit crecerá y, consecuentemente, la deuda también. ¿Qué haremos cuando llegue la recesión? ¿Quién llegará para aplicar de nuevo las correcciones que nos dejen la boca seca después de esta noche de borrachera? A ese monumento a la propaganda electoral que van a enviar a Bruselas le falta, todavía, el mordisco que vayan a darle vascos y catalanes. Tras el paso de los vampiros del PNV y de la excrecencia catalana de ERC y PDECat la fiesta aún puede ser mayor y la factura más inasumible, con lo que solo nos queda confiar en la Comisión Europea: o en los despachos de por ahí arriba devuelven esta broma, o lo vamos a pasar mal. Comienza la verbena.

Carretera a la ruina
Buen gripazo se va a pillar la economía con Pedro y Pablo
Luis Ventoso ABC 12 Octubre 2018

Tal vez lo único que conservo de la remota adolescencia es mi gusto por los Ramones. Ya sé que son primarios, con su punk de letras tontolabas y sus tres acordes y medio. Pero si los escucho no puedo evitar que se me escape una sonrisilla y se me mueva un poco la cachola. Mi tara ramoniana llega tan lejos que algún día aspiro a escribir un libro sobre ellos mano a mano con el egregio filósofo Gabriel Albiac, también de la secta del «Gabba, Gabba, Hey». En 1978, los Ramones publicaron su disco «Road to ruin», carretera a la ruina, que incluía la canción «I wanna be sedated», quiero ser sedado. Jamás pensé que los punkarras neoyorquinos servirían para explicar la situación política española. Pero allí nos dejaron la síntesis exacta del plan panfletario y manirroto que ayer firmaron Iglesias y Sánchez: la ruta a la ruina, con un programa que aspira a narcotizar a la sociedad con subvenciones y que penaliza el esfuerzo y la iniciativa.

Los españoles hemos sido inmensamente frívolos con Podemos. Los hemos tratado como un pasatiempo, una gracieta, un desahogo; sin reparar en que se trata de un partido comunista y antisistema, que si rozaba el poder haría mucho daño. Sánchez, que llevaría a su abuela a una casa de empeños con tal de seguir una hora más en La Moncloa, se ha plegado a los dictados de Iglesias para sobrevivir. El proyecto de presupuestos es en realidad un manifiesto electoral y una utópica carta a Papá Noel. Resumiendo: pretenden freírnos a impuestos para disparar el gasto público en 6.000 millones anuales, en un país que tiene una deuda pública equivalente al 98 por ciento de su PIB (y que nos vimos obligados a contraer precisamente para apoquinar el pufo de la anterior verbena socialista, la de Zapatero).

España no es una isla. Necesita capital exterior y la inversión de compañías foráneas. Desde ayer, el dinero global mira a España y lo que ve es un neón que anuncia que aquí gobiernan los socialistas al dictado de los comunistas, que se hace pagar más impuestos a los directivos, que se penaliza a las empresas subiendo la tasa de sociedades (cuando todos nuestros competidores la están bajando). Por supuesto que hay asuntos que corregir. España acometió una durísima devaluación interna para salir de la crisis y los salarios del rango bajo son impresentables (especialmente cuando vienen de gigantes como Amazon). Pero eso se afronta con un acuerdo meditado con empresarios y sindicatos, no a la brava y con un parche pergeñado en una noche por comunistas y socialistas. El proyecto de Iglesias y Sánchez rezuma además resentimiento y dogmatismo izquierdista. ¿Por qué la barra libre a las injurias al Rey? ¿Por qué en un país seriamente amenazado por el terrorismo toca cepillarse una ley de seguridad que funcionaba perfectamente? ¿Por qué dar un pastizal a las lenguas cooficiales cuando se somete a la Real Academia Española a la penuria?

En un momento en que la economía se está ralentizando, el alarde social-comunista de ayer es como poner a correr la maratón a un paciente con anemia. Ante este trágala de ingeniería social y gasto alocado a cargo de un presidente no votado, asombra que los españoles no se manifiesten exigiendo elecciones.

Nazismo es lo que hacen con Abascal
OKDIARIO 12 Octubre 2018

Magdalena Valerio no se puede refugiar tras el silencio, tendencia habitual en el Gobierno de Pedro Sánchez. La ministra de Trabajo tiene que dar explicaciones por el indigno ataque que un organismo dependiente de la cartera que dirige ha efectuado contra Santiago Abascal. El actual Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) —conocido tradicionalmente como INEM— ha comparado al presidente de Vox con el genocida Adolf Hitler y con otros jerarcas del Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán (NSDAP), base del nefasto Tercer Reich que asoló Europa y consumó los peores horrores imaginables durante la Segunda Guerra Mundial. Muy bien lo tienen que estar haciendo tanto Abascal como su partido para recibir un ataque tan ruin.

Alguna mente muy malintencionada consideró oportuno que en un curso de formación para desempleados celebrado en Madrid se comparara los discursos de los asesinos alemanes con los de Santiago Abascal y presentarlos como parte de la misma cosa. Para ello, hicieron un vídeo ex profeso en el que el blanco y negro era el protagonista, dotando el trabajo de una connotación aún más clara para atacar la imagen y el honor del dirigente de Vox. Resulta aberrante que con el dinero de todos los españoles se efectúen aberraciones propagandísticas de este tipo. El único objetivo es destruir la imagen y el honor de una persona que, por otra parte, aboga en todos sus discursos por el riguroso cumplimiento de la ley y que, además, cada vez representa una opción política y electoral para más personas.

Quizá el mayor problema sea ese, que Vox como partido y Santiago Abascal como líder son opciones más que presentes y más que reales para miles de personas. De hecho, las encuestas ya los sitúan como quinta fuerza política a nivel nacional con un 1,4% de intención de voto. Basta recordar que hace sólo unos días, congregaron en el Palacio de Vistalegre de Madrid a más de 10.000 personas en un rotundo éxito de convocatoria. El Gobierno socialista, tan pregonero del “diálogo” y el “respeto por la democracia”, no puede consentir que uno de sus órganos estatales actúe de esta forma tan abyecta contra el representante de otra opción política. Si no rectifican ni depuran responsabilidades, serán cómplices de una ignominia que entronca con la verdadera represión nazi.

VOX explota
Ricardo Chamorro gaceta.es 12 Octubre 2018

Era cuestión de tiempo que VOX saliera de las alcantarillas a donde la dictadura progre de lo políticamente correcto pretendía condenarle. El acto convocado en el Palacio de Vistalegre superó todas las expectativas de los organizadores, con miles de personas que no pudieron acceder al recinto por el lleno monumental.

Todos los acontecimientos políticos y sociológicos convergen en la necesaria aparición de una fuerza populista de derechas que recoja el descontento generado por las legislaturas de Rajoy, la caída del bipartidismo, la corrupción, el cuestionamiento de nuestra Soberanía Nacional, la crisis de Cataluña o los golpes e inseguridades que la globalización produce en las clases medias y bajas de nuestra sociedad, en forma de inmigración, pobreza y salarios bajos.

¿Qué es el populismo?
Los políticos de los viejos partidos utilizan la palabra populista en un sentido simplista y negativo al margen de un análisis concienzudo de este fenómeno que esta extendiéndose por Europa y el mundo.

El populismo no es una ideología, sino una mentalidad que asigna al “pueblo” cualidades naturales de tipo ético opuestas a los vicios de los gobernantes. Se alza en momentos de crisis contra la política tradicional. La palabra es usada como insulto de los políticos a sus críticos, pero es una realidad que se extiende. Es compatible con la democracia y se basa en una democracia multiplicada; y no es de derechas ni de izquierdas, puede ser de las dos cosas. No tiene vínculo con ideologías.

Marco Tarchi es un politólogo italiano profesor titular en la Escola de Ciencias Politicas “Cesare Alfieri” de la Universidad de Florencia, donde enseña Ciencia política, Teoría política y Comunicación política. Sus líneas de investigación se refieren, principalmente, al populismo, área de investigación en la que es uno de los mayores expertos en Europa.

Tarchi define de esta manera el Populismo: “El populismo europeo es la corriente de opinión fundada en el arraigo que denuncia los excesos de la mundialización y del multiculturalismo. En opinión de Tarchi, el populismo “denuncia incansablemente la mistificación del principio representativo, la expropiación de la voluntad ciudadana por parte de la casta de políticos profesionales, reivindica el derecho de los pueblos a conservar identidades y tradiciones forjadas a través de los siglos, exige un reforzamiento de los instrumentos de democracia directa […], se opone al poder excesivo de las finanzas, reclama mayor equidad social y lamenta tanto los excesos de intrusismo del Estado en la vida de los ciudadanos, empezando por la Hacienda, como la erosión progresiva de la soberanía de las naciones en beneficio de ese Moloch burocrático que tiene su sede en Bruselas”.

La realidad internacional que ayuda a VOX
Las sinergias internacionales provenientes de EEUU, Hungría, Italia, Polonia, Austria o Hispanoamérica ayudan a romper tabúes y empujan a VOX sin remedio. Son partidos heterogéneos unos jacobinos, otros autonomistas, otros liberales, otros laicistas, otros confesionales, lo más llamativo es la vinculación de cada una de estas formaciones a su propio pueblo, con una mirada de indiferencia, si no es de desconfianza, hacia la suerte de los demás.

Como dice Tarchi: “los “feos, sucios y malos populistas” son los únicos dispuestos a representar en escena el papel de disidentes. Frente a ellos, los educados profetas de una reducción de la democracia a vehículo de imposición de una ideología consumista, materialista, cosmopolita, uniformadora.”

Esta semana vemos titulares de cómo con el gobierno de Donald Trump en EEUU han subido los salarios un 3% y el paro ha bajado del 4%. Donald Trump afirmó en la Asamblea General de la ONU hace tres semanas de manera tajante: “Rechazamos la ideología del globalismo y aceptamos la doctrina del patriotismo”. El mismo Donald Trump al que insultó al unisonó el PP, Cs, el PSOE o Podemos apoyando todos a Hilary Clinton.

La importancia de VOX que no quieren ver
La irrupción de VOX aterroriza al establishment, sus terminales mediáticas tratan de minimizar el fenómeno de manera ridícula, pero ya no lo pueden tapar. A VOX le faltaron un puñado de votos en las elecciones europeas de hace cuatro años, con pocos meses de vida como partido, con apoyos tan significativos como el del el exalcalde de la ciudad de Nueva York Rudy Giuliani que hoy es el abogado personal de Donald Trump . Ya nadie cuestiona que VOX entrara en el parlamento el año que viene, los esfuerzos hechos por el PP en las legislaturas de Rajoy por silenciar al partido de Abascal fueron grotescos.

El fenómeno VOX, mas allá de un partido político, puede ser el aglutinante de una derecha social silenciada por Rajoy que evolucione en una fuerza trasversal al margen de la izquierda y la derecha, podría ser una fuerza decisiva en esta “segunda transición” que algunos anuncian, e intervenir en la redefinición del país con una propuesta nacional y unitaria, frente a las demandas federalistas, confederales o plurinacionales de la izquierda, centristas o socialdemócratas.

La extrema izquierda populista surgida y mimada en las legislaturas de Soraya-Rajoy tiene enfrente una nueva fuerza, realmente silenciada por los medios y la oligarquía, que opone un relato coherente contra los mensajes rupturistas de nuestra Soberanía y las complicidades del actual gobierno con el secesionismo.

Cualquier análisis serio sociopolítico apunta a que VOX tendrá mucho que decir en la España del siglo XXI, es inevitable, y algunos mediocres de la vieja política deberían ir tomándoselo en serio.

Los deplorables de Abascal
Óscar Elía Mañú gaceta.es 12 Octubre 2018

Cuando Hillary Clinton llamó despectivamente a los seguidores de Trump deplorables, estaba definiendo, con una mezcla de exactitud y desprecio, lo que estaba ocurriendo en Estados Unidos con millones de americanos: la existencia de un enorme número de personas que simplemente habían sido expulsados del debate político y social, y que lo habían sido por la deriva ideológica de la vida política norteamericana. Pese a ser ellos quienes representaban la mayoría, las élites que hablaban en su nombre para despreciarles.

En España, el arrabal de los deplorables se ha ido engrosando en las últimas décadas, en términos cualitativos y cuantitativos. Lo forman aquellos sistemáticamente maltratados por el mundo de la cultura, por los medios de comunicación de masas, por los partidos políticos actuales: católicos empujados a avergonzarse de serlo, taurinos dibujados como criminales, varones definidos como violadores en potencia, cazadores tratados como psicópatas, policías definidos como represores, militares pintados como ávidos de sangre, autónomos y conductores catalogados como destructores del medio ambiente, mujeres culpables de perpetuar micromachismos, blancos acusados de racistas y negros de colaboracionistas, ancianos considerados obstáculos del progreso, pro-vida acusados de incitar al odio, padres y madres tratados como ignorantes sin derecho a la potestad, empresarios acusados de avariciosos.

La lista es interminable: el lector podrá ampliarla. Aglutina sectores muy diversos en cuanto a origen, composición, extensión o coherencia: de hecho, todos los españoles son, de alguna manera deplorables y de ahí que la lista prospere. Pero desconectados entre sí, estos deporables carecen de un proyecto político más o menos coherente al que acogerse, porque su condición de parias es demasiado abstracta: más allá de ser señalados como deplorables por profesores, actores, políticos o periodistas en una u otra faceta de su vida, nada les une más allá de la frustración y resignación. En Vistalegre, Abascal les dio voz. Es el primero en hacerlo, y fracase o no el proyecto de VOX, a él corresponde el mérito de abrir los telediarios en su nombre. Allí acuñó la expresión irónica “y además, fachas” para responder a la histeria que los señala con el dedo: si a los deplorables se les llaman machistas, retrógrados, avariciosos, violentos, racistas, integristas religiosos, si se les exige que cambien su forma de vivir y de pensar ¿qué más da que además les llamen fachas? ¿si ya han sido expulsados de la normalidad política?¿a dónde pueden mandarlos?

Además, VOX está mostrando un proyecto que no sólo está aglutinando a los deplorables, sino que proporciona cierto proyecto común y coherente con una base popular mayor. Proyecto político que puede consolidar en tres grandes líneas de amparo a los deplorables y de oferta a quienes no saben aún si lo son ya, o lo serán en breve.

En primer lugar, una idea de España real y normal. Durante décadas, a través de la cultura y la educación se ha enseñado a desconfiar o incluso odiar a España, su pasado y su cultura. Se ha enseñado que la mejor es desguazarla en 17 pedazos, disolverla en la UE o purgar sus pecados introduciendo miles de personas para multiculturalizarla. EL resultado es que hoy los deplorables son quienes aman a España, su cultura y su historia, quienes buscan defender sus fronteras, perseguir a sus enemigos y tratar de situarla en un lugar elevado en el concierto de las naciones.

En segundo lugar, el proyecto de VOX parece hacer hecho pie en la lucha contra el Brave New World, que a través del feminismo, el ecologismo, el economicismo, el multiculturalismo o el globalismo domina la agenda política y mediática en España y los demás países occidentales. En un fenómeno no exclusivo de España, se está construyendo un hombre nuevo, gris e intercambiable, que es al mismo tiempo consumidor compulsivo, animal de pasiones básicas y sujeto a la racionalidad burocrática. El resultado es que los deplorables españoles son quienes abominan de la colusión de ideologías y multinacionales, de la ideología de género y de la reeducación continua de la vida social, lo que los convierte en culpables permanentes, por turnos, de distintos crímenes: machismo, racismo, individualismo, integrismo, antieuropeísmo.

En tercer lugar, todo lo anterior se sustancia en la necesidad de combatir al Gran Estado, que es la antesala del Gran Hermano: esta degradación ideológica de la vida pública española ha sido y es impulsada y nutrida desde los poderes públicos. Por naturaleza, las familias son escuela de patriotismo, de valores tradicionales y de formación de personas libres y racionales. Las comunidades y las asociaciones vertebradoras de una sociedad libre y abierta. Ni el multiculturalismo, ni el globalismo ni la ideología de género son naturales: están ahí porque están alimentadas por dinero público: Por eso los deplorables españoles son hoy aquellos que entienden que la cuestión del Gran Estado es una cuestión moral, y que bajar los impuestos y dejar el dinero en el bolsillo de las familias y las empresas es la forma de garantizar un sociedad libre. VOX parece entender lo que otros partidos parecen haber olvidado.

Estos tres factores -una idea clara de España, una reivindicación del libre discurso frente a sus enemigos y una recuperación de la comunidad frente al Gran Estado- tiene la virtud de reconfortar a los agraviados y a los deplorables: alguien parece querer representarles sin avergonzarse. Pero su alcance es mayor: las propuestas de Abascal son de sentido común en términos conservadores que tiene la capacidad de reunir a un número mayor de votantes alrededor de ideas sencillas pero fuertes. El patriotismo, la libertad de expresión y de opinión, y el refuerzo de las familias constituyen de por sí un programa sólido.

El peligro que acertadamente han descubierto sus rivales y sus enemigos es que los deplorables de Abascal tienen razón.

Vox consigue en 71 minutos el dinero de la fianza para continuar la querella contra Sánchez
La formación de Santiago Abascal consigue los 12.000 pedidos por el Tribunal Supremo mediante donaciones
S.E. ABC 12 Octubre 2018

Vox consigue en 71 minutos el dinero de la fianza para continuar con su querella contra el presidente del Gobierno. La formación presentó el pasado 20 de septiembre una querella ante el Tribunal Supremo contra Pedro Sánchez, para que se investigaran los plagios en su tesis doctoral destapados por ABC.

El Alto Tribunal, según explicaron los de Santiago Abascal en su web, les pidió una fianza para sacar adelante su denuncia y ellos habilitaron un crowdfunding para conseguir su dinero. Sus acólitos han donado los 12.000 que les pedían en tan sólo una hora y diez minutos.
«Falsedad documental»

Vox anunció la querella mediante una nota de prensa donde argumentaban que existen «claros indicios de falsedad documental» en el trabajo de Sánchez. La formación, además, no sólo hizo alusión a la tesis, sino también al libro que un año después, en 2013, publicó con Carlos Ocaña, donde se copia párrafos íntegros una nota de prensa posterior a un Consejo de Ministros de 2010.

El vicesecretario jurídico de Vox y redactor de la querella, Pedro Fernández, relaciona a Sánchez con «un posible delito de falsedad documental (artículo 390.1. 2º en relación con el artículo 392.1 Código Penal)».

Además, el escrito presentando ante el Alto Tribunal también acusa al presidente de delitos «de prevaricación administrativa (artículo 405 del Código Penal), de cohecho (artículo 419 y ss. del Código Penal)».

El síndrome de Eratóstrato
Amando de Miguel Libertad Digital 12 Octubre 2018

¿Se atraverá Sánchez a destruir la giganetsca cruz del Valle de los Caídos?

Este Eratóstrato (calculo que su nombre significa "amante de la cosa militar" o algo así) fue un humilde pastor de la antigua Grecia. Al fulano se le metió en la cabeza la idea de incendiar el templo de Diana en Éfeso, una de las maravillas de la Antigüedad, para así pasar a la Historia. Como lo pensó, lo hizo, incorporado a los anales como el famoso autor de la hazaña destructiva.

En nuestros días se ha acuñado irónicamente la expresión complejo o síndrome de Eratóstrato para los que mascullan la obsesión de causar estragos para ser reconocidos por la posterioridad. Este es el caso, por ejemplo, de los talibán (es ya un plural), iconoclastas ellos, que en marzo de 2001 dinamitaron las gigantescas esculturas de Buda en Bamiyán, Afganistán. Meses más tarde, otro fanático musulmán, el educado Mohamed Ata, dirigió la singular operación de estrellar dos aviones de pasajeros contra las Torres Gemelas de Nueva York. Es claro que pasó a la historia de la infamia. No entro en los intríngulis del extraño atentado.

Las cosas en España no son tan espectaculares. El Gobierno español, siempre atento a los problemas colectivos, ha decidido que el Valle de los Caídos, en la Sierra madrileña, debe transformarse en un monumento civil. Para ello habría que eliminar todos los símbolos religiosos del conjunto conmemorativo: las imponentes esculturas de la Piedad, los ángeles con espadas (una metáfora de José Antonio Primo de Rivera) y los Evangelistas. La pasión destructiva se completaría con la delicada operación de demoler la gigantesca cruz que preside el valle. Puede que sea la más grande del mundo. Con los cascotes de todo ello (muchos miles de toneladas) se podría erigir una ostentosa pirámide en honor de la inacabable reconciliación, o mejor, del diálogo. Una opción más práctica sería comercializar los restos pétreos como recuerdo de los visitantes del lugar, a la manera de lo que se hizo con el famoso Muro de Berlín. Sería una forma de amortizar de la gigantesca operación.

Quedan todavía algunas tareas complementarias. La abadía benedictina podría transformarse en un originalísimo parador de turismo. Más difícil es el caso de la basílica excavada en la roca, la más grandiosa del mundo en su género. Antes de nada, habría que exhumar los restos de Francisco Franco y de José Antonio Primo de Rivera, que, por otra parte, no fueron caídos de la guerra civil. Añádanse las cenizas de algunos miles de combatientes de la guerra civil, alojadas en los nichos de la basílica. La parte final sería abrir un concurso de ideas para ver la forma de reutilizar la colosal nave. Por si sirviera de algo, avanzo la propuesta de que el inmenso túnel de la basílica se adaptara como refugio ante una hipotética guerra nuclear. Se podrían alojar así todos los altos cargos del Estado con sus respectivas familias y el cuerpo de edecanes y otros servidores. Todavía habría espacio para incorporar al refugio a unos pocos que llaman ciudadanos, elegidos por sorteo.

Todas las operaciones que digo -y otras más relacionadas con la logística, la seguridad y la propaganda- darían lugar a una larga temporada de polémicas en los medios de comunicación. Sería una forma inteligente de tener entretenido al personal para que no se ocupara de las cosas de comer. Sobre todo, Sánchez pasaría a la Historia como lo fuera Eratóstrato. Sería la forma de que nos olvidáramos de su infausta tesis doctoral.

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España
Raúl González Zorrilla  latribunadelpaisvasco.com 12 Octubre 2018

Hoy, Día de la Hispanidad, hay que situarse, más que nunca, frente al golpismo secesionista de extrema izquierda que busca romper nuestro país porque, en el fondo, el totalitarismo nacional- socialista, ese que mana de la alianza pútrida del PSOE con toda la chusma independentista y bolivariana que pulula a lo largo y ancho de diferentes regiones españoles, sabe con certeza que si consigue quebrar nuestra nación logrará abatir nuestra historia, nuestros hábitos, nuestros valores, nuestra estirpe y nuestro legado.

No debemos engañarnos. Quienes avalados por el PSOE buscan una Cataluña independiente quieren abrir una nueva era. Se ven a sí mismos como un antes y un después en los anales de Europa, como la punta de lanza de un movimiento independentista y anarcosocialista que ha de acabar de una vez por todas con la civilización occidental, de la que España forma parte esencial, y con los valores, los modos y las costumbres que caracterizan a ésta y que son responsables de los niveles más altos de progreso, desarrollo y bienestar que los seres humanos hemos alcanzado jamás.

Para mí, cuando alguien trata de desgarrar España está intentando resquebrajar más de veinte siglos de nuestro legado judeocristiano, otras tantas centurias de nuestra herencia grecolatina, un idioma, el español, que es una de las grandes conquistas de la cultura universal, y una historia grandiosa que solamente puede entenderse desde la integridad de una nación que ha sido protagonista principal de no pocos de los más grandes acontecimientos que han jalonado con mayúsculas la historia de la humanidad.

Entiendo a quienes sienten España como algo casi sagrado y deífico, intensamente espiritual, que trasciende la realidad cotidiana de los individuos, de los colectivos o del territorio que la conforman. Pero ese no es mi sentimiento hacia España.

Para mí, España, es el tañer de las campanas en centenares de ermitas esparcidas por los campos de Castilla, es un barco gallego empequeñecido en medio del Atlántico, es la belleza de un olivo, es Covadonga, son nuestros templos romanos, las capillas románicas, las catedrales góticas, las plazas mayores, los conventos, las iglesias barrocas y los edificios modernistas.

Para mí, España, como gran parte de Europa, es Velázquez y es Goya, es el espíritu celta, es la pionera Universidad de Salamanca, es la Generación del 98, y es parte fundamental de un sistema de creencias que adora a la mujer, a la Dama de Elche, a las madres vascas o a nuestras grandes guerreras. España es el Cantar del Mio Cid, es el amor cortés, son los cruzados liberando Tierra Santa, es don Pelayo emprendiendo la Reconquista y son Fernando de Aragón e Isabel de Castilla liberando Granada.

Para mí, España, son las guerras y batallas de nuestros antepasados, son los valores de mis abuelos, el esfuerzo trabajador de mi padre, las historias de mi madre y, sobre todo, el saberse parte de una unidad indivisible que de Compostela a Palos y de Barcelona a Huelva ha lidiado a lo largo de los siglos con todo tipo de sucesos y aconteceres. Sucesos y aconteceres que nos han hecho más grandes, más libres y, creo, vamos a ver pronto si es así, más fuertes.

Hoy, más que nunca, hay que decir que no al totalitarismo golpista del Gobierno y del Parlamento catalán; hay que decir que no al Gobierno socialista de Pedro Sánchez, tan legal como ilegítimo, vergonzante y miserable; hay que decir que no a las amenazas guerracivilistas de la extrema-izquierda; hay que decir que no a quienes tratan de convertir a Cataluña en la gran puerta de entrada a Europa de la barbarie islamista y de la estulticia bolivariana; hay que decir que no a quienes adoran a los verdugos y escupen a las víctimas; y, especialmente, hay que decir que no a quienes solamente buscan convertir no pocas regiones y provincias de España, en algunos casos auténticos territorios perdidos para nuestra país, en arietes con los que poner fin y acabar con la democracia, la libertad, las creencias y los valores que compartimos desde tiempos inmemoriables.

Hoy, más que nunca, hay que decir, simplemente, que no. Que no pongan sus sucias manos sobre España.

Ocho puntos sobre Gibraltar y qué hacer con ellos
Pío Moa gaceta.es 12 Octubre 2018

En relación con los ocho puntos sobre Gibraltar, expuestos ayer en el blog, nos hemos reunido para poner en marcha un movimiento

La cuestión de Gibraltar, por lo que revela sobre la posición de España como país satelizado, está precisamente sumida en un olvido intencionado por políticos y partidos. Es preciso llevarla a primer plano de la opinión pública, precisamente porque, debido a su gran alcance político, es un arma contra el Tercer Frente Popular.

En una primera fase se trata de aglutinar informalmente al mayor número posible de personas. Puede haber miles, pero hay que llegar hasta ellas.. Se trata de bombardear las redes y usar otros medios, con consignas, artículos, informaciones e interpelaciones a los políticos. No hay que limitarse a temas estrictamente del peñón sino darle un carácter más amplio (contra la colonización cultural, contra las intervenciones de interés ajeno y bajo mano e idioma ajeno, etc.). Hay que poner en evidencia a todos los partidos actuales del Frente Popular, que abarca al PP

En una segunda etapa, la asociación informal puede convertirse en formal, es decir, organizada (como una ONG o cosa parecida), para crear un movimiento más fuerte. Pero de momento este blog sería el principal orientador en artículos y consignas. La labor debe ser lo más intensa y sistemática posible, no necesita estructura formal ni dinero, ni más esfuerzo que cierta disciplina de trabajo.

Los ocho puntos, una vez se discutan, serían el manifiesto de la asociación informal. Pero ya desde este momento deben difundirse lo más masivamente posible en tuíter facebook y otras redes, por correo electrónico, etc.
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LOS OCHO PUNTOS
1. España soporta la única colonia existente en Europa. Es un trozo de nuestro territorio invadido por una potencia extranjera en un punto estratégicamente clave, el centro del eje defensivo Baleares-Gibraltar-Canarias. Este mero hecho impide que España pueda ser amiga o aliada de la potencia invasora, aunque desde hace mucho la gran mayoría de nuestros gobiernos y políticos sí son amigos-lacayos de ella. Gibraltar resume a la perfección la decadencia, incapacidad e hispanofobia de fondo de la actual oligarquía política española.

2. Gibraltar ejerce además un efecto corruptor y desmoralizador sobre la política española en general, y de absorción de recursos y empobrecimiento en el entorno del peñón, que cuenta con la mayor tasa de paro de España.

3. Pese a la miseria moral y política de sus actuales dirigentes, España tiene todas las ventajas políticas, morales y económicas para recuperar Gibraltar. No así las militares, en este caso innecesarias. El empleo paciente y firme de aquellas ventajas aseguraría la vuelta a la integridad nacional de España.

4. Gibraltar resume asimismo la posición de España en la OTAN como gobierno y ejército cipayo, al servicio de intereses ajenos, bajo mando ajeno y en idioma ajeno. Y empleada como peón en operaciones contra países musulmanes y de acoso a Rusia, operaciones ajenos o abiertamente contrarias a nuestros intereses.

5. La pretensión de que España necesita a la OTAN para su defensa es un mito. Nuestro único enemigo potencial hoy por hoy es Marruecos, un país mucho más débil que España en todos los sentidos. Precisar a la OTAN frente a Marruecos solo demostraría una absoluta falta de capacidad y de voluntad para defendernos, cosa por otra parte cierta si nos referimos a los gobiernos actual y recientes. Por otra parte, la OTAN no cubre, precisamente, las ciudades españolas de Ceuta y Melilla, lo que no es casual, pues revela su designio de entregarlas antes o después a Marruecos.

6. La política española más inteligente y fructífera del siglo XX, fue la neutralidad, incluso en condiciones de grandes dificultades. Una vez superada la amenaza soviética es preciso volver a esa política.

7. Gibraltar simboliza igualmente el proceso de colonización cultural, auténtica “gibraltarización” por medio del inglés, exhibido como lengua superior y de prestigio por nuestros políticos y agentes anglómanos, y destructor de nuestra cultura. El inglés se presenta como la lengua de la ciencia, la economía, el arte, la milicia… desplazando al español paulatinamente a lengua familiar y de subculturas. Esta amenaza, que los partidos prefieren ocultar, tiene mucha mayor gravedad que los ataques al español en algunas regiones españolas.

8. Es obviamente inútil pensar que algo vaya a cambiar mientras perdure en el poder la actual oligarquía de partidos corruptos, agotados también por su incapacidad para solucionar los problemas de la integridad nacional y la democracia, problemas que ellos mismos han creado y siguen creando. Por eso la reivindicación de Gibraltar y de todo lo que trae consigo condensa no solo la situación exterior de España, sino también la interior. Y esa reivindicación debe emprenderse desde asociaciones cívicas al margen de los actuales partidos, para crear un movimiento que despierten al pueblo del letargo en que le ha sumido la demagogia de unos políticos corruptos e ineptos y que facilite asimismo la formación de una nueva clase política más representante de los intereses españoles, más democrática, más honrada y más digna de un gran país como ha sido España.

Pablo Iglesias perdió contra Inda y tuvo que pagar las costas
Dos sentencias sobre la offshore de Iglesias dan la razón a OKDIARIO: “La información es veraz y de fuentes fiables”
OKDIARIO 12 Octubre 2018

La publicación de OKDIARIO sobre el pago por parte de la dictadura venezolan a de 272.325 dólares a Pablo Iglesias en una cuenta a su nombre en el banco Euro Pacific del paraíso fiscal de Islas Granadinas “fue veraz”.

Así de contundente se manifiestó la titular del Juzgado de Primera Instancia número 84 de Madrid en la sentencia [lea la sentencia completa] que desestimó la demanda del secretario general de Podemos contra este diario al no entender vulnerado su derecho al honor. La magistrado sí condenó a Iglesias al pago de las costas del procedimiento judicial.

Para la juez Gladys López Manzanares prevalece en todo momento el derecho a la información sobre el derecho al honor: “La difusión de una investigación policial sobre la existencia de una cuenta a nombre del demandante en un banco offshore, con sede en un paraíso fiscal, y su relación con la orden de pago y autorización del mismo realizados por autoridades venezolanas no suponen sin más un ataque al honor del demandante”.

Y señala que “en el momento de publicarse la noticia su contenido y contraste con las fuentes eran suficientes…. y, aunque la investigación policial no finalizara no significa que los hechos no tuvieran veracidad necesaria para justificar la publicación, una vez contrastados no con una sino con varias fuentes”.

La sentencia también destaca la jurisprudencia del Tribunal Supremo que da por sentado que “la veracidad no equivale a “una exactitud total”, sino que se corresponde con el deber del informador de “contrastar previamente la noticia mediante fuentes objetivas, fiables, identificables y susceptibles de contraste, que aporten datos conducentes a que el periodista alcance conclusiones semejantes a las que podría alcanzar cualquier lector o espectador medio a partir de los mismos datos”.

El tribunal sostuvo en todo momento que “la difusión de una investigación policial sobre la existencia de una cuenta a nombre del demandante en un banco offshore, con sede en un paraíso fiscal, y su relación con la orden de pago y autorización del mismo realizados por autoridades venezolanas, no suponen sin más un ataque al honor del demandante”.

Y llegó aún más lejos: “El periodista tiene no sólo el derecho a informar sino también el deber de comunicar hechos relevantes para el interés general de los ciudadanos, máxime al iniciarse en la época de publicación de la noticia el procedimiento para elegir un nuevo presidente para el país”.

“Los demandados fueron diligentes a la hora de publicar la noticia obtenida de fuentes fiables sin que se les fuera exigible otras actuaciones para contrastar la información….. Por ello se considera que no es relevante que los hechos se confirmaran como resultado de la investigación, sin que la insistencia de la parte demandante en la falsedad de los mismos sea relevante para resolver la cuestión controvertida” afirma la magistrada, y añadía que “las expresiones utilizadas…no resultaban denigrantes o vejatorias, ni añadían un plus de descrédito o deshonra a lo que ya de por sí se recogía en la noticia”.

Y la juez concluye que “la veracidad de la información no quedó comprometida con los cambios de redacción introducidos por el director del medio, Sr. Inda, o por el redactor jefe, en el ejercicio de su tareas en el medio”.

La fiscal Carmen Palomar Linares, durante la vista oral, se sumó a argumentos de la juez en contra de la parte demandante y manifetó que los periodistas deben cumplir dos requisitos a la hora de informar: “Que la información sea veraz y que tenga un interés general”. Requisitos que, según el Ministerio Fiscal, están contemplados en la información de OKDIARIO: “La información posee una relevancia pública porque el señor Pablo Iglesias es un personaje público, algo que no se puede discutir…. Aquí no hay insinuaciones, invenciones o rumores… Lo que hay es una verosimilitud de los documentos… diligencia informativa y una noticia veraz”.

Sentencia firme
En sentencia firme, la Sección Octava de la Audiencia Provincial Civil de Madrid, consideró que ante el conflicto creado entre el derecho al honor y el de libertad de información y expresión, “debe prevalecer en este caso.. los mencionados en último lugar”.

Tribunal que, por su parte, valoró positivamente la veracidad de las informaciones de OKDIARIO, en contra de las acusaciones denigratorias del escrito de los abogados de Iglesias: “Las noticias se publicaron sobre la base de la existencia de una investigación de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, con testimonios de importantes cargos del Régimen Venezolano y tenían el memorándum y la orden de pago, habiendo sido difundida la noticia, basada en los mismos documentos a través de un canal de televisión de EEUU en la madrugada del día 6 de Mayo de 2016, hora española”.

Por todo ello, los magistrados entendieron que los periodistas “actuaron de forma escrupulosa en el ejercicio del derecho a la libertad de información y de expresión” y dieron la razón a la magistrada Gladys López Manzanares, autora de la sentencia en primera instancia, calificada por los juristas como impecable, y a la fiscal Carmen Palomar Linares, que valoró la noticia como “veraz” y reconoció la “diligencia informativa” de los periodistas de OKDIARIO.

El testimonio de Eduardo Inda
La magistrado recogió en la sentencia en primera instancia la afirmación de Eduardo Inda, el director de OKDIARIO, durante su declaración en el juicio: “Para publicar la noticia esperaron a contar con los documentos físicos reseñados, obtenidos, teniendo en cuenta además que se trataba de una información delicada” y destacando su testimonio en relación a “la prevalencia del derecho a la información y la libertad de expresión sobre el derecho al honor de Iglesias”.

El escrito de la magistrado también señaló: “Se añade que otras investigaciones similares se han llevado a cabo sobre otros miembros de Podemos por pagos realizados por Irán y Venezuela antes y después de la fundación del partido político, interviniendo organismos como el Tribunal de Cuentas o la UDEF y el Seplac”.

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Los últimos españoles
Javier Orrico Periodista Digital 12 Octubre 2018

Si, en el futuro, España sigue siendo la que ha sido durante los últimos doscientos años, no se deberá a nosotros, los españoles que no tenemos que enfrentarnos a nada ni a nadie para serlo. Será gracias a los vascos y catalanes que han sostenido la idea y el sentimiento de España durante los últimos cuarenta años: contra el terror de una banda de asesinos, justificada y alimentada ideológicamente (el racismo aranista, que está detrás de todo) por los mismos que montaron y usufructúan el auténtico Régimen semi-tiránico vigente en las Vascongadas; y contra la exclusión social dictada desde la xenofobia pujolista y los catalanes ‘puros’, con la complicidad vergonzosa de la izquierda, sobre todo desde Zapatero y ahora ‘Zánchez’. Todo adobado con la cobardía y la omisión voluntaria de una derecha a la que sólo le ha preocupado la economía. Es decir, un interés de clase con cuya satisfacción creyeron poder contentar al virrey.

Lo nuestro, pues, no tiene mérito, aunque hayamos empezado desde hace un año a colgar en los balcones, y en nuestro corazón, las banderas de España contra la evidencia de un golpe de Estado que destruía, ya incluso legalmente, la nunca lograda nación de ciudadanos iguales y libres, la nación política con la que habíamos soñado desde la Transición, frente a los racistas del Norte y el Noreste. Aquí abajo podemos manifestarnos españoles y casi nadie nos lo ha de reprochar, a salvo de los cuatro tontos del haba de la extrema ‘gauche crétine’ y sus santiguadores.

Quienes se la juegan de verdad, quienes han sufrido y sufren cada día por su defensa de una España sentimental, cultural, histórica, sí, pero sobre todo como un espacio político de derechos y libertades, son los catalanes que hoy habrán salido a las calles de Barcelona para manifestar su deseo de seguir siendo españoles, y su rechazo al movimiento neonazi que controla Cataluña desde hace cuarenta años. Más que Franco, al que tanto quisieron, al que nombraron dos veces Presidente de Honor, o algo así, del Fútbol Club Barcelona, y al que recibieron siempre haciendo palmas hasta con las orejas.

He escrito neonazi, por supuesto: nacionalismo xenófobo y racista, como el contenido en las palabras de Torra sobre las “bestias” que hablan español (y en tantas otras, durante 150 años, de personajes como el dr. Robert o Junqueras y sus genes franceses), además de económico, pues se trataba de mantener la riqueza en manos de las familias de siempre, las que también controlan al empresariado del resto de España, como hace para ellos Juan Rosell; y socialismo, el de la Esquerra, tan xenófoba o más que Convèrgencia (recuerden a Heribert Barrera), o el de los hijos de la burguesía que hoy forman la CUP, los xarnegos comprados y conversos, y buena parte de ese PSC al que se le entregó, para que lo desactivara, el cinturón rojo de los emigrantes españoles en la periferia barcelonesa.

Lo último que podemos hacer es abandonar a todos esos magníficos españoles que hoy siguen sosteniendo los derechos y la igualdad de todos. Y algo mucho más importante: la memoria y el orgullo de España. Deberíamos estar allí con ellos, en este 12 de Octubre que conmemora a una de las más grandes naciones de la historia, y que hoy es mucho más que eso: una auténtica civilización extendida por medio mundo. Fuimos la continuación de nuestra madre Roma. Y avergonzarnos por ello, como hacen nuestras izquierdas, y hasta el Gobierno, es justamente lo que nos ha llevado a este trance de desaparición en que nos encontramos, tras años de un lavado de cerebro general cuyo único fin era arrancarnos de nosotros mismos y recluirnos en las patrias jíbaras.

Lo verdaderamente milagroso es que con todo ese poder en contra todavía queden españoles allí. Los últimos.

La violencia independentista o la 'buena' violencia

Manuel Trallero cronicaglobal 12 Octubre 2018

No es que pretenda dármelas de profeta, pero recuerdo que, cuando hace algunos años aseguré que lo que estaba sucediendo en Cataluña iba a traer consigo episodios de violencia, a pesar de mis fervientes deseos por equivocarme, mis interlocutores solían escucharme con la resignación reflejada en el semblante de quien oye al abuelo cebolleta explicar por enésima vez la misma batallita. A estas alturas ya no creo que nadie dude de esa posibilidad e incluso ya han aparecido las primeras muestras de ello. Aquí violencia, como las meigas, haberlas haylas, aunque Jordi Basté editorialice con un par que "todos somos CUP". Los mismos que tuvieron la delicadeza de reivindicar el ataque a un medio de comunicación como Crónica Global.

Francesc-Marc Álvaro ha establecido hace poco en La Vanguardia, en relación a la violencia, que "la Guerra Civil fue el último episodio en que nos vimos involucrados" los catalanes. Vamos, como Bélgica que fue invadida por Alemania sin previo aviso. Lo de aquí fue cosa de los charnegos, los murcianos, los incontrolados, los predecesores de la señora Arrimadas según la Honorable Núria de Gispert. Eso sí, según escribía mi admirada Marta Roqueta en El Nacional, los catalanes tenemos “antepasados que se dejaron la piel en la batalla del Ebro o en Francia luchando contra los nazis”. Los españoles, por lo visto, no. Los muertos del Tercio de Requetés de Nuestra Señora de Montserrat, por ejemplo, que lucharon con Franco, no eran catalanes por mucho que cantasen el Virolai.

El pacifismo forma parte de nuestro ADN. Ya se vio con las multitudinarias manifestaciones contra la guerra de Irak, que llevaron a exclamar a Bush padre que la política de Estados Unidos no la iban a determinar los manifestantes de Barcelona. Un éxito clamoroso porque contra el Partido Popular y José María Aznar valía todo, incluso valía pedir dialogo con ETA, por boca de Gemma Nierga en la manifestación para condenar el asesinato de Ernest Lluch perpetrado por la banda terrorista. Ergo, según el columnista de La Vanguardia, "el nuevo independentismo es un movimiento de impecable talante pacífico y pacifista", y para corroborarlo añade: "Cataluña no es un territorio señalado como violento ni peligroso por las cancillerías". Los hoteleros han bajado los precios, ante el descenso de la ocupación en Barcelona, porque lo que más gustirrinín les da del mundo mundial es dejar de ganar dinero. Este debe ser el único lugar del planeta en que la policía, los Mossos d'Esquadra, se manifiesta contra el Gobierno que les manda porque éste no condena las agresiones violentas que sufren.

La violencia en Cataluña es como el colesterol. La hay mala y buena. Ni que decir tiene que la primera es aquella que ejerce el Estado, es decir España. Para Álvaro existe una conjura porque una joven promesa del PP, en "una cena de la gente que manda" (sic) explicó que: el objetivo del gobierno español era "conseguir que el independentismo, cayera en la violencia". La violencia, en sí misma, no es mala, lo malo es que con su práctica le dan la razón al Partido Popular. O como dice Roquetas: “¿Qué genera más violencia, poner pegatinas en las puertas del Parlament o que los diputados de la cámara acaten los designios represivos del Estado?”.

Hasta la pregunta ofende.

Adoctrinamiento escolar en Cataluña
Gobiernos del PP y del PSOE han mantenido oculto un informe elaborado por la Alta Inspección del Estado que denuncia que hay libros de texto que incitan al separatismo
Gonzalo BAreño. MAdrid / La Voz  12 Octubre 2018

El 17 de mayo del 2017, el entonces secretario de Estado de Educación, Marcial Marín, anunció que la Alta Inspección del Estado evaluaría con carácter «de urgencia» los libros de texto de primaria que se utilizan en Cataluña para comprobar si se vulneraban la normativa de la LOMCE mediante el «adoctrinamiento» nacionalista, tal y como denunciaba el sindicato catalán de profesores Ames. Ese informe de la Alta Inspección del Estado se elaboró y fue entregado en febrero del 2018 al entonces ministro de Educación, Íñigo Méndez de Vigo. Sus conclusiones eran demoledoras en cuanto al adoctrinamiento ideológico partidista. En el texto se asegura que ocho de los 11 manuales escolares analizados en Cataluña «contravienen» principios de la Constitución e «incitan al separatismo». Pero, a pesar de ello, seis meses después ese informe sigue en un cajón, sin que el anterior Gobierno ni el actual hayan hecho nada para corregir las irregularidades.

PP y PSOE lo ocultaron
Informe sin publicar. Pese a conocer el contenido de ese informe, Méndez de Vigo, que llegó a ostentar la responsabilidad de Educación en Cataluña tras la aplicación del artículo 155 de la Constitución, nunca hizo nada para revertir esa situación. Y, cuando tras la moción de censura apoyada por los independentistas catalanes se produjo un cambio de Gobierno, la nueva ministra de Educación, Isabel Celaá, negó en principio que se le hubiera entregado ese informe, luego afirmó que no lo encontraba y finalmente, tras haberlo hallado, descalificó el trabajo de la Alta Inspección del Estado diciendo que adolecía de «inexactitudes y falta de rigor». Y que, por tanto, el Gobierno no asumiría su contenido ni lo hará público, como, según dijo, tampoco lo asumió ni lo hizo público el ministerio anterior, que fue quien lo encargó. Celaá llegó a afirmar en el Congreso que controlar el contenido de los libros escolares constituiría una «censura previa» que resultaría inconstitucional.

Cataluña es un país
No habla del rey ni de las Cortes. Pese a la inacción de ambos gobiernos, algunas de las cuestiones que se denuncian reflejan graves casos de adoctrinamiento independentista y de tergiversación de hechos históricos. En un libro de la editorial Barcanova destinado a alumnos de 5º de Primaria se explican los ríos , montañas y el clima de Cataluña, a la que se define como «país» y no como comunidad, y se obvian los accidentes geográficos de todo el resto de España. Ese texto asegura además que los representantes del «país» catalán están capacitados para «convocar referendos para consultar a los ciudadanos sobre la conveniencia o no de aprobar determinadas leyes o tomar determinadas decisiones». El rey o las Cortes generales ni siquiera se mencionan, al igual que el Estado español, pasándose directamente de la Generalitat a la Unión Europea y la ONU.

Se ignora a España
Contra la Constitución. El informe que se elaboró tiene 245 páginas y 11 anexos. Se asegura en él que en Cataluña se utilizan materiales escolares que «contravienen los derechos, libertades y deberes fundamentales recogidos en la Constitución Española y en las leyes orgánicas educativas». Se constata que hay libros de primaria en esa comunidad que «ignoran la presencia de Cataluña dentro España». Y que ya en la ESO se usan «todos los elementos del discurso nacionalista soberanista» tergiversando la historia de «manera aleccionadora».

Represión
Agotamiento del modelo autonómico. Destaca el informe el exceso de la palabra «represión» cuando se habla de España con respecto a respecto a Cataluña, a la que se define como un «territorio reprimido con dureza» a lo largo de la Historia. Se habla de «la represión contra el catalanismo», la «represión indiscriminada» contra la izquierda, y de la «represión cultural». En el libro de 4º de la ESO de la editorial Vicens Vives se habla del «agotamiento del actual modelo autonómico catalán» y se afirma que «una buena parte de la sociedad y de los partidos políticos se ha manifestado a favor del derecho a decidir». Según este texto, «los recortes al Estatut han provocado un ambiente de movilizaciones masivas en contra de las limitaciones del autogobierno catalán».

Ataque político
Culpan al PP del «procés». En el libro de Sociales de la editorial Barcanova para 4º de la ESO se describe a la Asamblea Nacional Catalana (ANC) como «una organización que se define como popular, plural y democrática». Y se añade que fue el PP, al «no respetar la voluntad ciudadana» y recurrir el Estatuto de Cataluña ante el Tribunal Constitucional, quien desencadenó el llamado procés soberanista.

España es un lastre
Cataluña, «la fábrica» de España. Según el informe de la Alta Inspección del Estado, en muchos de los textos analizados «España es responsable de todos los contratiempos ocurridos en este territorio en muchos de los pasajes de la Historia». Como ejemplo, en el libro de Geografía e Historia de 4º de la ESO de la editorial Vicens Vives se dice que «la debilidad del mercado español, formado sobre todo por campesinos con escaso poder adquisitivo, dificultó la expansión» de Cataluña durante su etapa de industrialización. Dos manuales se refieren a Cataluña como «la Fábrica de España».

Aleccionamiento
Cataluña industrial y España proletaria. El informe indica que un libro de la editorial Teide para 2º de bachillerato refleja a Cataluña «como un territorio con dinamismo económico e industrializado», mientras que la población del resto de España es «proletaria, campesina o jornalera». «Es un libro ideologizado en el que se utilizan elementos del discurso nacionalista que pueden invitar al alumno a posicionarse políticamente», señala.

Corrupción
El 3 % y el clan Pujol no se nombran. El libro de Barcanova para 4º de la ESO afirma que desde el año 2000 el PP «acentuó su talante nacionalista español, cosa que le enfrentó con los gobiernos de Cataluña y el País Vasco». Y el de 2º de Bachillerato de Teide cuando habla de «Cataluña y España hoy», menciona la operación Púnica, el caso Gürtel y el caso Bárcenas, pero no hace ninguna referencia a casos de corrupción en Cataluña como el del 3%, o el que afecta a la familia Pujol.

Política ferroviaria
Se perjudica a Cataluña y País Vasco. El informe de la inspección indica que en varios libros de diferentes editoriales utilizados en Cataluña se cuestiona la estructura radial de la red ferroviaria de España por «no favorecer la conexión entre los centros industriales más activos (Cataluña y el País Vasco)» y «generar discontinuidad de la línea mediterránea».

Tomamos nota
OKDIARIO 12 Octubre 2018

Las marcas comerciales tienen que ser cuidadosas y no concederles ni un atisbo de apoyo a los golpistas catalanes. En lo particular, porque se hacen un flaco favor a ellos mismos. En lo general, porque ayudan, directa o indirectamente, a los mismos kamikazes de la política que han tratado de paralizar la economía española. Por lo tanto, cualquier concesión es un tiro en el pie de dichas marcas. Le ha sucedido a Danone con el anuncio de los yogures Activia. En un anuncio emitido en una televisión de la República Checa han aparecido varias esteladas. El símbolo de los que quieren romper España.

Hay que tomar nota ante este tipo de comportamientos. Ya sea un error o una acción intencionada, está totalmente fuera de lugar que la imagen de Barcelona, la segunda ciudad más importante del país, se asocie al símbolo de los veleidosos. Por ello, Danone debe dar explicaciones de lo que ha pasado y separarse lo antes posible de esta corriente. De lo contrario, tanto los consumidores como las grandes superficies donde se venden deberían considerar la posibilidad de no comercializar con ellos. Una empresa tan importante no se puede permitir ni una sola ambigüedad, ya que además cuenta con plantas de producción en Madrid, Barcelona, Asturias y Valencia.

Por mucho arraigo que pueda tener en Cataluña —nació en Barcelona en el año 1919—, más arraigo ha de tener a la legalidad vigente recogida en la Constitución. Ninguna empresa debe olvidar que 4.500 de ellas han tenido que dejar la región por la acción perniciosa de los sediciosos. Es más, Puigdemont, Torra, Junqueras y compañía son los causantes de un deterioro económico en la comunidad autónoma que afecta a todos los órdenes de la sociedad. De hecho, el mal llamado procés —un golpe de Estado de facto— ha costado ya más de 40.000 puestos de trabajo. Por lo tanto, quien los apoye no merece la fidelidad de los consumidores.

la historia terrorista llega a las aulas
Siete causas del fin de ETA que estudiarán los escolares vascos (incluida la eficacia policial)
Alumnos de 4º de la ESO y 2º de Bachillerato de ocho centros abordarán desde abril la historia de ETA dentro de un programa educativo que se extenderá a todas las aulas el próximo curso
José Mari Alonso. San Sebastián elconfidencial 12 Octubre 2018

El relato de la memoria en que está inmerso el País Vasco tras la disolución de ETA alcanza entre sus diferentes tentáculos a las causas del fin de la banda terrorista. Existen diferentes opiniones, según el espectro político o social al que se pregunte, sobre los motivos que llevaron a ETA a deponer las armas en primera instancia y a oficializar su defunción seis años y medio después de abandonar su actividad violenta. En este escenario, marcado por la división entre quienes han conocido el terrorismo, la escuela vasca va a explicar el final de ETA a los jóvenes como resultado de una conjunción de siete factores.

Entre los motivos del final de ETA que esgrime el Gobierno vasco de cara a su traslación a las nuevas generaciones se encuentran la “creciente eficacia que adquirió finalmente la acción policial”, el “grave error estratégico" que fue la ‘socialización del sufrimiento’ auspiciada por la banda terrorista y su entorno, la “presión represiva” a nivel político, judicial, económico sobre la izquierda ‘abertzale’ o la “intensa decepción colectiva (y culpabilización de ETA) que provocó el fracaso, por decisión unilateral ya en 2007 de la organización terrorista, del último intento de negociación Gobierno español-ETA”. También apunta como factores a la “alta satisfacción del País Vasco con su régimen autonómico”, a la “creciente concienciación por la paz” generada por los movimientos pacificistas e incluso a la “reflexión estratégica abierta en el ámbito nacionalista y 'abertzale' vasco sobre su propio futuro en 2009 tras la llegada de Patxi López (PSOE) al poder [el primer Gobierno vasco no nacionalista de la historia]" y que se produjo cuatro años después del “impacto” que también había tenido el rechazo del plan soberanista del lendakari Juan José Ibarretxe (PNV).

“El final de ETA fue, claro está, el resultado de la acción combinada de estos distintos factores y circunstancias”. Así lo hace constar el Gobierno vasco en el texto base que ha elaborado para el profesorado de cara a explicar en los centros educativos la historia de la banda terrorista, que, como pone de manifiesto, mató a 853 personas, llevó a cabo unos 3.000 actos terroristas, secuestró a 82 personas y extorsionó con el denominado 'impuesto revolucionario' a cerca de 10.000 personas durante su sanguinaria trayectoria. Bajo el título ‘ETA en el contexto sociopolítico vasco: síntesis histórica 1960-2018’, este documento es el primero de los cuatro cuadernos de trabajo que ha elaborado el Ejecutivo de Iñigo Urkullu de cara al proyecto piloto que va a poner en marcha a partir del tercer trimestre de este curso en ocho centros educativos para explicar la historia de ETA al alumnado de 4º de la ESO y 2º de Bachillerato. A partir de los resultados de esta experiencia en los ocho recintos públicos y concertados —sus nombres aún no se quieren desvelar—, la pretensión del Gobierno vasco es extender desde el próximo curso a todas las aulas este programa educativo para el estudio de la “memoria reciente (1960-2018)” del País Vasco a través de la asignatura de Historia.

Los cuatro cuadernos, que entre sus contenidos recogen planes de trabajo desde el punto de vista pedagógico para los dos niveles educativos a los que se orienta el proyecto o documentación complementaria con textos que pueden ser de utilidad para el profesorado —como la Declaración Universal de los Derechos Humanos—, forman parte de la unidad didáctica elaborada de este proyecto educativo, bautizado como Herenegun (anteayer en euskera), y que se sustenta en la serie de cinco documentales ‘Las huellas perdidas’, que estrenó EiTB en 2016. Este producto audiovisual, que abordaba por décadas el periodo desde 1960 hasta 2011 a través de cinco capítulos de una hora de duración, contó con el asesoramiento editorial de Juan Pablo Fusi, Mari Carmen Garmendia y Mariano Ferrer, quienes también han supervisado la versión reducida de 20 minutos elaborada de forma expresa para el proyecto —el Gobierno vasco entiende que una duración de cinco horas de documental es “excesiva para su uso educativo”—.

El objetivo de esta iniciativa, según resalta el secretario de Paz y Convivencia del Gobierno vasco, Jonan Fernández, es que el alumnado de entre 14 y 18 años “llegue a comprender un periodo especialmente convulso y violento de la historia reciente del País Vasco” y “pueda preguntarse y buscar respuestas sobre cómo y por qué ocurrieron los hechos del pasado y cómo influyen en el presente”. A este respecto, la viceconsejera de Educación, Maite Alonso, enfatiza que Herenegun busca “cubrir el vacío” que existe en la actualidad en el currículo educativo vasco, que cuenta con materiales y programaciones para abordar el periodo de la memoria histórica pero no el periodo de la memoria reciente.

El cuaderno que se ofrece al profesorado también aborda la “guerra sucia” del Estado, la cual, según deja constancia, no solo “amenazó la legitimidad misma" del Gobierno español sino que además contribuyó a “reforzar” a ETA en un momento en el que estaba muy debilitada. De hecho, el texto refleja que sin este “terrorismo de respuesta”, que se plasmó en “la represión, la tortura, los atentados” de la Triple A o el Batallón Vasco Español y “muy especialmente” en los asesinatos del GAL, “cabía prever que ETA militar hubiera podido entrar en su proceso de declive definitivo”. Pero todas estas acciones —refleja— “contribuyeron a alimentar una percepción de violencias enfrentadas y un nefasto relevo generacional en la comprensión, apoyo o militancia en los sectores sociopolíticos más próximos” a la banda terrorista. “El terrorismo de respuesta no solo no debilitó a ETA sino que la reforzó”, asevera.

El nacionalismo se ha resistido históricamente a reconocer la actuación de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado como la principal causa del fin de ETA, motivo que se abraza desde el espectro constitucionalista. El documento destinado a los profesores reconoce la “creciente eficacia” que adquirió la acción policial para la defunción de la banda terrorista y, en particular, alude a la intervención de la Gendarmería y la Guardia Civil que motivó la caída de la cúpula etarra en octubre de 2004 en el sur de Francia, con la detención de Mikel ‘Antza’, Soledad Igarragirre ‘Anboto’ y todo el aparato logístico de la banda etarra. Esta operación marcó el principio del final de ETA, que ya “no se recuperó”, dado que los sucesivos jefes fueron detenidos de “forma casi inmediata”.

Entre las causas del final de ETA, el Ejecutivo también alude al “grave error estratégico” que supuso la “socialización del sufrimiento” auspiciada por el histórico Rufi Etxeberria, a día de hoy aún dirigente 'abertzale'. “Lo que pudo haberse visto previamente como una lucha de resistencia contra los fuerzas militares y de seguridad del Estado español apareció ahora como mera criminalidad terrorista contra personalidades de la vida civil”, sostiene el texto. Incluso también se apunta a los atentados islamistas del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York y del 11 de marzo de 2004 de Madrid, que “destruyeron definitivamente toda valoración positiva que, por las razones que fuese —en el caso de ETA, la independencia vasca—, pudiera haberse hecho de la lucha armada terrorista”.

Dentro de la instauración de la “cultura de la paz” que contribuyó a la defunción de ETA, el Gobierno vasco no solo alude a los movimientos pacifistas y a la sociedad vasca en su conjunto, entre otros actores, sino que también apunta al pacto soberanista excluyente que alcanzaron el PNV y Herri Batasuna en 1998 en Estella (Navarra) y que dio paso a una de las treguas trampa de ETA, ya que “cuando menos, contribuyó a la participación de la ‘izquierda abertzale’ en el proceso y las instituciones políticas". Igualmente, refleja que el Plan Ibarretxe, tumbado en el Congreso en 2005, tuvo "un impacto sensible en las bases sociales 'abertzales' como vía pacífica hacia la soberanía". No obstante, fija como factor del fin de la banda terrorista "la presión represiva —política, judicial, económica—" sobre la 'izquierda abertzale', a pesar de tratarse de "controvertidas y discutidas medidas", como la ilegalización de los distintos partidos y organizaciones sociales que aquella fue creando sucesivamente tras la prohibición de Batasuna en 2003.

De forma previa a su llegada a las aulas a partir de abril del próximo año, todo el material educativo elaborado —las cinco piezas audiovisuales y los cuatro cuadernos— va a ser remitido a todos los grupos del Parlamento vasco, al Consejo Escolar del País Vasco o al Consejo Vasco de Participación de Víctimas del Terrorismo, entre otros organismos, para que trasladen sus correcciones y aportaciones. Una vez finalice este plazo el 16 de noviembre, el Ejecutivo de Urkullu analizará todas las propuestas de cara a su posible incorporación con vistas a que el material definitivo esté listo para finales de enero. La evaluación de la experiencia piloto en estos ocho centros públicos y concertados en los cursos de 4º de la ESO y 2º de Bachillerato determinará las actuaciones a realizar para su extensión al conjunto del sistema educativo vasco en el segundo semestre de 2019. “Abordar esta tarea es algo tan complejo como necesario. Es preciso mirar al pasado sin miedo y con disposición a aprender de lo sucedido para que no se vuelve a repetir”, sostiene Fernández.

El cuaderno que sirve de base para el profesorado, que también incluye un "marco introductorio desde el punto de vista historiográfico" y diversos anexos con datos, cronologías e "informaciones complementarias", no pasa por alto la crítica por el olvido al que se ha sometido a las víctimas del terrorismo, en especial en las décadas de los setenta y ochenta, cuando "hubo importantes déficits en su reconocimiento y reparación". "Las víctimas no estaban en la agenda, eran ignoradas", deja constancia, al tiempo que pone en valor el "muy importante" papel que han jugado las asociaciones de víctimas y otros agentes sociales. "A partir del año 2000, se construyó una cobertura normativa, institucional y social de apoyo y solidaridad con las víctimas del terrorismo que, a pesar de ser mejorable, ha ido progresando cada año", sostiene. Por otro lado, también refleja que a día de hoy "todavía se presentan importantes resistencias para ofrecer reconocimiento y reparación legal a las víctimas de vulneraciones de derechos humanos provocadas por acciones policiales o parapoliciales, especialmente provocadas en la Transición y en los primeros años de la democracia". A este respecto, PNV y el PSE, los dos socios de gobierno, han registrado esta semana en el Parlamento vasco la proposión para la reforma de la polémica Ley de Abusos Policiales que contiene los cambios pactados con el Gobierno de Pedro Sánchez para retirar el recurso de inconstitucionalidad que había planteado el anterior Ejecutivo de Mariano Rajoy a esta normativa, que busca "reconocer y reparar" a víctimas de torturas.

Veinte millones en los Presupuestos para las lenguas propias y música en TV
España va a gastar 20 millones en visibilizar la producción «en nuestras distintas lenguas, tanto oficiales como propias»
Jesús García Calero ABC 12 Octubre 2018

Quién diría que las prioridades culturales del Gobierno de Pedro Sánchez iban a cambiar tanto con la firma del acuerdo. Ni plan de lectura ni asegurar la viabilidad de los museos públicos, siempre infradotados, o los proyectos de gran proyección como el Salón de Reinos. Ni hablar de solucionar los más urgentes problemas sobrevenidos después de la cancelación de la fusión del Teatro de la Zarzuela con el Teatro Real. ¿Se mantendrán? Visto el borrador firmado ayer por Pablo Iglesias y el presidente del Gobierno, nada es más importante ni más urgente para España que gastar 20 millones en visibilizar la producción «en nuestras distintas lenguas, tanto oficiales como propias». Son 17 y van desde el catalán y el eusquera al bable, el castúo o el silbo gomero. Es decir, que el Estado se compromete a gastar un monto mucho mayor a todo lo que gastan las autonomías actualmente en promover la producción en lenguas oficiales en su conjunto. Veinte millones en 2019, según el documento.

La otra gran prioridad será «recuperar la programación musical en los medios públicos», porque son «un canal idóneo para potenciar este tipo de producción cultural, favorecer la creación de público y su fidelización». Por ello comprometen el apoyo del Consejo de administración de RTVE y de las cadenas autonómicas de la FORTA para «promover la presencia de nuestras músicas en horarios de máxima audiencia. Para tal fin se creará una mesa de trabajo».

Estas son las prioridades culturales que marca el socio Podemos. «La cultura es un derecho de los ciudadanos y ciudadanas, que contribuye de forma decisiva al desarrollo y a la cohesión de un país plural y diverso como el nuestro, y nos define como sociedad», dice el texto suscrito sobre ese derecho decisivo de la cultura. Y añade: «Un sector estratégico». «Sin embargo en los años de Gobierno del PP el sector de la cultura se ha visto empobrecido», asegura el documento, «por una serie de medidas que han ido perjudicando su situación y precarizando a las trabajadoras y trabajadores de este sector»
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