AGLI Recortes de Prensa   Jueves 18  Octubre 2018

Los jueces, el Rey y las cortinas de humo
Pablo Planas Libertad Digital 18 Octubre 2018

El Gobierno del doctor Sánchez depende del Gobierno regional de Chis Torra y ambos están en minoría. ¿Qué puede salir mal? Tanto Sánchez como su segundo, Pablo Iglesias, se muestran convencidos de que los separatistas votarán a favor de los Presupuestos Generales del Estado. Torra dice que no se plantean ni negociar mientras haya independentistas presos, pero el más notable de ellos, Oriol Junqueras, recibirá este viernes en prisión a Iglesias para negociar lo que sea menester.

El curso de la política catalana no pasa por el Parlamento y la Generalidad, reducidos a cenizas por los suplentes de Puigdemont y Junqueras, sino por la cárcel de Lledoners y una mansión en Waterloo que iba a ser la casa de la república catalana, pero ya no. La guerra intestina de los golpistas se ha llevado por delante el pinturero Gobierno paralelo de Puigdemont en Bélgica, la mayoría separatista en la Cámara catalana y la apariencia de unidad de un frente con dos líderes que no se hablan.

Salvo que surtan efecto las brutales presiones bajo mano del Gobierno a jueces y fiscales y decaiga el cargo de rebelión, ERC votará lo contrario que el PDeCAT y al revés. Es decir, que no habrá Presupuestos, ni en Madrid ni mucho menos en Barcelona, lo que no significa en absoluto que Sánchez o Torra tengan que convocar elecciones.

De Torra cabe esperar cualquier cosa porque sólo hace caso a Puigdemont y no está claro que entienda las instrucciones. Sánchez no es mucho más fiable. El recurso al Tribunal Constitucional por la reprobación al Rey es una cortina de humo, como las bravatas de Josep Borrell contra el presidente del Parlamento de Flandes, Jan Peumans, y el representante de esa región en Madrid por apoyar las tesis separatistas. Pura impostura cuando se han tolerado sin pestañear desaires más graves tanto en Bruselas como sobre todo en Berlín.

Puede parecer que con esos movimientos, o al asumir la defensa en Bélgica del juez Llarena, el PSOE no cede a las pretensiones golpistas, pero las declaraciones a favor de la puesta en libertad de los golpistas de varios ministros ya dejaron claro que el Gobierno no está con los jueces, sino por una "solución política" que pasa por dinamitar uno de los dos diques de contención con los que han topado los golpistas. El otro es el Rey, que no sólo ha sido reprobado. La Generalidad dijo hace meses haber roto relaciones con la Casa Real sin que ello suscitara la más leve reconvención por parte de Sánchez. Los jueces y fiscales, como el Rey, están solos frente a los golpistas.

La cárcel no es lugar para pactos
EDITORIAL El Mundo 18 Octubre 2018

Quizá no reparamos lo suficiente en la anomalía democrática que supone que el pacto de los Presupuestos de España se ate en una cárcel. El Gobierno de Sánchez es anómalo desde su origen: una moción de censura apoyada por los dos mayores enemigos de la Constitución: el populismo y el independentismo. Pero cabía esperar que se fuera separando de sus impagables hipotecas para gobernar desde la moderación. No ha sido así y lo lamentamos. Ya es grave que el PSOE asuma el discurso económico de Podemos, basado en un pueril maniqueísmo de ricos y pobres; pero que además envíe a Pablo Iglesias a la prisión de Lledoners con la misión de atraer a la formación de Junqueras al pacto presupuestario, con tal de evitar el anticipo electoral, representa un salto cualitativo hacia el bochorno y la indignidad.

Vamos a recordar que Junqueras está acusado de liderar la rebelión que hace un año asaltó la legalidad constitucional con el objetivo declarado de quebrar la unidad del Estado y proclamar una república catalana. No consta que haya pedido disculpas por la intentona ni que apueste por el retorno al orden autonómico. Y sin embargo su apoyo es mendigado por Iglesias en representación del presidente. Después de eso, ¿cómo puede Josep Borrell justificar ante la opinión pública internacional la retirada del estatus diplomático al delegado de Flandes en España, cuya tesis sobre la injusticia del encarcelamiento de los políticos coincide con la que defiende Iglesias, socio preferente del Gobierno? ¿De qué nos extrañamos entonces cuando medios europeos, consumidos por miembros de tribunales europeos, compran la propaganda independentista? Sánchez ha pasado de apoyar el 155 en la oposición a blanquear el separatismo porque necesita sus votos para mantenerse en el poder. Y el precio de esa estrategia puramente personalista está siendo demasiado alto en términos de erosión democrática como para durar hasta el final de legislatura sin que sus efectos resulten quizá irreparables.

Y luego está la insolvencia económica. Acuciado por los plazos, el Gobierno envió a Bruselas unas cuentas virtuales que tenían como referencia una senda de déficit desviada en cinco décimas respecto de la actualmente en vigor. Los ingresos no cuadraban con la expansión del gasto cacareada por electoralismo, así que el Gobierno ingenió un plan B para cumplir con el ajuste estructural: subir un 20% la cotización a las rentas más altas. Un sablazo que la ministra Valerio se había negado a conceder a Podemos. Por último, el Gobierno enmienda sus Presupuestos en su medida estrella: tras la queja de los autónomos, no repercutirá la subida del salario mínimo en un incremento de las bases mínimas de su cotización. Todos estos bandazos acreditan la improvisación que mueve al inquilino de La Moncloa, cuyo único propósito no sujeto a rectificación es alargar a cualquier precio su estancia en ella.

Surrealismo o ley
Agapito Maestre Libertad Digital 18 Octubre 2018

Ayer hubo una auténtica sesión de control al Gobierno. La Oposición demostró que el Gobierno, una coalición de hecho del PSOE y Podemos, puede ser derrotado por vías democráticas. Legales. Creo que la Oposición demostró ayer que tiene capacidad suficiente para sacar a este país del perverso surrealismo político en el que lo ha instalado un socialismo a la deriva, que trata de abrazarse como un boxeador noqueado a su enemigo. Por primera vez, desde hace cuatro años, he tenido la sensación de que mi vaticinio sobre el futuro de Podemos se ha cumplido, pero hay una Oposición dispuesta a enfrentar con rigor democrático y coraje cívico la muerte del sistema democrático.

Sí, al final de mi libro sobre Podemos, en 2015, escribí: "Podemos pactará con el PSOE, no sólo porque ha conseguido mucho, sino porque con el PSOE puede aún ir más lejos; primero lo abrazará y, más tarde, lo asumirá. Podemos ha desestabilizado el sistema, ha enfrentado a los dos grandes partidos y, ahora, apostará por darle el poder al PSOE, y una vez ahí, en el seno del viejo y ajado PSOE, se quedará con todo. Podemos, sí, heredará todo el patrimonio de la izquierda española". Están pasando, en efecto, cosas tan terribles en España como pasan en Venezuela y Cuba, pero esto aún no es un régimen totalitario. Nuestro país se ha asilvestrado en términos políticos, como nadie podría prever hace seis años, pero aún tenemos un Parlamento que funciona.

Es, sin duda alguna, dramático que un político antisistema, un revolucionario que todos los días pone una bomba ideológica en los ejes de la democracia parlamentaria, negocie en nombre de Sánchez los Presupuestos de la nación española con un golpista en la cárcel. Tampoco es de recibo que un comisionista del Gobierno criminal de Venezuela negocie con filoterroristas vascos los Presupuestos de Sánchez. En fin, todos estos datos y algunos otros ocultos y, seguramente, más trágicos no son para echar las campanas al vuelo, pero ayer tuve la sensación de que la Oposición es capaz de derribarlo con la única arma que, hoy por hoy, cuenta: el Parlamento. Demostró de sobra que los papeles preparatorios de esa ley de Presupuestos son inviables. Supondría la ruina del país.

Pero, sobre todo, ese proyecto de ley de Presupuestos seguramente sea ilegal, porque incumple la regla del gasto. ¿Ilegal? Sí; si se demuestra que vulnera la Ley de Estabilidad, entonces es inconstitucional por infringir el artículo 135, que consagra la estabilidad presupuestaria. Una vez más, sería la segunda, la Mesa del Congreso de los Diputados, que dominan PP y Ciudadanos, tiene en sus manos rechazar por ilegal toda la trapacería de Podemos y PSOE. En fin, si la Mesa del Congreso de los Diputados impide tramitar un proyecto de Ley de Presupuestos del Gobierno por ilegal, entonces tendremos que pensar que el sistema democrático funciona.

Los seis mandamientos de la corrupción en Andalucía
Enchufismo, reparto de fondos sin control y con el objetivo de amarrar votos y financiar favores caracterizan los fraudes que investigan los juzgados
Antonio R. Vega ABC 18 Octubre 2018

ERE, Faffe, Invercaria, Jeremie, Santana,Avales, Formación, Delphi o el más reciente Transferencias de Financiación... El interminable goteo de casos que investigan los juzgados andaluces tienen el mismo esquema de funcionamiento: la utilización del dinero público para fidelizar votos y perpetuar a los socialistas en el poder. Es el «métod?o ERE».

Una frase explica este modo de entender y ejercer la política en Andalucía sobre la que el PSOE ha edificado su compacta hegemonía durante 36 años, que pueden ser cuarenta si Susana Díaz logra retener el gobierno después del 2 de diciembre. «La Junta colabora con quien colabora». Con este desahogo, Daniel Ponce, subdirector de Mercasevilla, pedía una «mordida» a unos empresarios a cambio de una subvención de la Junta de Andalucía. Su voz quedó grabada en unas cintas que llegaron a la juez Mercedes Alaya y constituyeron el precedente de la macrocausa de los ERE.

Por si cabía alguna duda, Irene Sabalete, delegada de Empleo de la Junta de Andalucía en Jaén, se lo dijo aún más claro a sus trabajadores en víspera de las elecciones andaluzas de 2012, cuando el PSOE veía amenazado su dominio: «Si no ganamos las elecciones, vosotros no vais a seguir trabajando en la Junta de Andalucía. Os quiero a todos en la calle haciendo campaña por el PSOE. Esto es lo que más se parece a los testigos de Jehová». Es el evangelio del fraude a la andaluza y éstos son los seis mandamientos que conectan todos los casos.

1. Crearás una red de terminales burocráticas
En sus 36 años de existencia, la Junta de Andalucía ha creado una red de agencias y empresas satélites que le permitía movilizar fondos públicos burlando los rigurosos controles que tiene el dinero directamente gastado por las consejerías. Este método adquirió su refinamiento en el caso ERE.

Los expresidentes Manuel Chaves y José Antonio Griñán y 20 ex altos cargos más están siendo juzgados en la Audiencia de Sevilla por diseñar y mantener durante diez años (2000/2010) un «sistema opaco» preñado de «descontrol» que facilitó el reparto «con total discrecionalidad» de 855 millones de euros en subvenciones.

¿En qué consistía el método? La Consejería de Empleo enviaba los fondos a una agencia pública, IFA/IDEA, para que ésta pagara las ayudas que previamente había concedido a empresas mediante convenios o con un simple «post-it». Este sistema «perverso», como lo han denominado los peritos de auxilio judicial que analizaron las 270 ayudas dadas, impedía fiscalizarlas a la Intervención de la Junta. Sin vigilancia, el deterioro de los expedientes fue inmediato. Parte del dinero acabó en las redes de empresas afines al poder político, comisionistas y intrusos en ERE trucados.

El mecanismo empleado eran las llamadas transferencias de financiación. La juez Pilar Ordóñez investiga si, aparte de Empleo, otras consejerías del Ejecutivo andaluz regaron con fondos a la agencia que pagaba los ERE para gastar sin control. Están bajo sospecha otros 3.500 millones de euros, el importe aproximado transferido por la Junta de Andalucía a IDEA en doce años (2000-2011), sin incluir los 855 millones de los ERE que investiga otro juzgado.

La citada agencia está en el epicentro de otros fraudes que afectan a la distribución de avales y ayudas autonómicas: Fondos Jeremie, Santana Motor, Avales I y II e Invercaria, una sociedad propiedad de IDEA que concedía préstamos a empresas con balances contables en números rojos, lo que ha lastrado también la contabilidad del ente público. El Gobierno enterró 252 millones de euros en ocho años en la Fundación Faffe, que realizó 8.844 contratos irregulares en dos años y medio con las subvenciones que recibía.

2. Preservarás la paz social por encima de todo
«Mantener la paz social» era el objetivo final que figuraba en el convenio marco de 2001 que instauró el sistema de los ERE y también en el preámbulo de los acuerdos de concertación. La Junta, la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA) y los sindicatos UGT y CCOO suscribieron hasta siete acuerdos entre 1993 y 2009 que movilizaron en torno a 2.000 millones de euros entre las citadas organizaciones. En teoría, el dinero iba a servir para crear empleo en la región más castigada con el paro. Nunca se evaluaron sus resultados.

Lo que sí corroboran casos judiciales como el de UGT Andalucía es que parte de las subvenciones nominativas sirvieron para engordar los enormes aparatos burocráticos de estas organizaciones. Sólo el agujero creado por las subvenciones para formación concedidas a UGT ronda los 100 millones, según un informe del perito judicial. A costa del presupuesto público, sucesivos gobiernos se aseguraron su tranquilidad política durante tres décadas y la complicidad de los agentes sociales y empresariales para apagar los conflictos laborales que pudieran poner en riesgo su longeva hegemonía institucional.

3. Subvencionarás sin atender a las normas
Si algo caracteriza el «método ERE» es su perfil clientelar. El dinero público es el aceite que lubrica el sistema. La agilidad en la distribución de fondos prevalece sobre la ley. Es lo que sucedió con el programa de los ERE, que el exdirector general de Trabajo Francisco Javier Guerrero bautizó como un «fondo de reptiles». Las ayudas a prejubilaciones no se publicaban en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía ni había convocatoria pública.

Ausentes las normas, imperó la ley del embudo. Entre 2000 y 2010, 120.829 trabajadores andaluces se vieron afectados por ERE, pero las ayudas sólo llegaron a 6.096 sin que nadie haya sabido explicar el porqué. El vicepresidente de la Junta Gaspar Zarrías comparó el programa con los fondos de emergencia para catástrofes: «Los conflictos surgían cuando surgían. No había un cartel que dijera en caso de terremoto puede acudir a esta ayuda».

Este modus operandi funcionó en Invercaria. La empresa autonómica de capital riesgo repartió 60 millones entre 276 proyectos sin atenerse a ninguna orden, con un plan de negocio que a veces se limitaba a dos folios escritos a boli. El Consejo de Gobierno transformó un crédito público de 36,1 millones en una ayuda a fondo perdido a Santana Motor, sin posibilidad de retorno a las arcas. Caudales que fueron esquilmados a los andaluces.

4. Colocarás a tu familia y amigos
La Junta es la mayor empresa de Andalucía y la que más empleados tiene (270.000). Pero no toda la mano de obra ha entrado en la Administración tras superar unas oposiciones. Un caso paradigmático es el de la Faffe, que se convirtió en una «agencia de colocación» para el PSOE, según detalla la Guardia Civil, que acreditó la existencia de 200 contratados con vínculos con el partido y los sindicatos. Con la liquidación de la fundación en 2011, sus 1.552 empleados se incorporaron al Servicio Andaluz de Empleo, donde la mayoría sigue trabajando.

En la agencia IDEA, dedicada a impulsar la economía andaluza, encontraron un sueldo más de una veintena de hijos, sobrinos, nueras, hermanos y primos de exresponsables del PSOE y excargos públicos. Ambos son entes deshabitados de funcionarios. El Gabinete Jurídico de la Junta reconoció que se delinquió en los ERE porque no había funcionarios tramitando las ayudas sino «personal de confianza» procedente de la disuelta Fundación Faffe.

5. Enriquecerás a tus amigos
Uno de los mantras que repite la Junta es que no ha habido enriquecimiento. «Chaves y Griñán no se han llevado un duro», subraya Susana Díaz. Sin embargo, omite que están siendo juzgados por diseñar un sistema que permitió que otros se apropiaran de caudales públicos. Por no custodiar como es debido el dinero público, que no es de nadie sino de todos.

Los investigadores cifraron en 13,4 millones la fortuna que amasó Juan Lanzas gracias a las sobrecomisiones ilegales que distrajo a las arcas públicas por tramitar ayudas. Hasta su madre bromeó con su tren de vida: «Tenía dinero pa’ asar una vaca». El juez del caso Invercaria ha procesado a exdirectivos de la sociedad porque permitieron «un ilícito enriquecimiento de terceros».

6. Pondrás a un «golfo» para ayudar a criaturitas
El Gobierno andaluz puso en las manos de Francisco Javier Guerrero un fondo de 647 millones para manejaba a su antojo. No actuaba solo. Era el hombre que resolvía los problemas, el que socorría con ayudas a las «criaturitas necesitadas de ayuda sociolaboral». Desde el fax del Gabinete de Chaves le instaron, por ejemplo, a solucionar «inmediatamente» la crisis en la empresa cordobesa Bilore.

Este mismo papel lo ejerció en la Faffe Fernando Villén, el exdirector que pagó con tarjetas oficiales en cinco clubes de alterne. Al estigma de «golfos» que le colgaron en el Gobierno andaluz para culparlos del fraude, se une su afición común por el alcohol y los excesos nocturnos. Se soslaya que ocuparon cargos de responsabilidad durante nueve y ocho años, respectivamente.Eran parte esencial del engranaje de la Junta, quienes hicieron girar la rueda de las victorias electorales.

Los pecados y las penitencias de la transición
Alejo Vidal-Quadras gaceta.es 18 Octubre 2018

Las cuadernas de nuestro orden constitucional y de nuestro sistema político crujen bajo los embates del separatismo golpista, del neochavismo liberticida y de un incipiente ultranacionalismo confesional y euroescéptico. Los dos grandes partidos nacionales carecen de la capacidad de reacción necesaria para defender el acervo de la Transición, el uno porque depende para su supervivencia en el Gobierno precisamente de aquellos que quieren dinamitarlo y el otro porque, tras una larga etapa de pasiva desideologización, intenta recuperar sus raíces liberales y conservadoras, extraviadas durante el período de tecnocracia aséptica de Mariano Rajoy. En cuanto a la que es para muchos la gran esperanza de reforma sensata, Ciudadanos, todavía no tiene la fuerza parlamentaria suficiente para encabezar un proyecto de regeneración, fortalecimiento y mejora de la arquitectura institucional levantada en 1978. Habrá que esperar a las próximas elecciones generales para que se manifiesten los efectos del cambio de liderazgo en el PP, de la firmeza de Ciudadanos ante el independentismo y de la maniobra suicida de Pedro Sánchez de entrar en La Moncloa apoyado por lo peor de cada casa. El nuevo mapa político que salga de las urnas despejará previsiblemente un horizonte hoy enrarecido por la inestabilidad del Ejecutivo y la agresividad de los rupturistas.

Podemos, Ciudadanos y VOX no habrían nacido si el PP y el PSOE hubieran administrado y desarrollado la Constitución del 78 con tino, sentido del Estado, patriotismo y honradez. Aunque nuestra Ley de leyes contiene las flaquezas y lagunas propias del complejo pacto que la hizo posible, que han sido aviesamente aprovechadas por los nacionalistas para reventarla, también es verdad que la corrupción masiva, el oportunismo, y la preferencia por buscar acuerdos con los separatistas en vez de cerrar filas para neutralizarlos de los llamados a ser los dos pilares de nuestro edificio constitucional, la han ido debilitando hasta llevarla a su postración actual.

Lo que Pedro Sánchez, cegado por su mediocre soberbia, no parece haber entendido, es el tremendo peligro al que está sometiendo a la Nación por su empecinamiento en vestir la púrpura con los votos del separatismo y del comunismo, reviviendo así épocas oscuras de nuestra historia contemporánea que creímos haber superado. A Podemos le importa muy poco la situación de los sectores desfavorecidos que dice proteger. Todas sus propuestas sobre subida imprudente del salario mínimo, incremento confiscatorio del IRPF a las clases medias, gravámenes a los gigantes tecnológicos y a la banca, vuelta de tuerca a los impuestos de sucesiones y de patrimonio, derogación de la modernización del mercado laboral, indexación incondicionada de las pensiones con el IPC, no se proponen beneficiar a los “de abajo” a costa de los “de arriba”, sino acabar con la economía de mercado y la propiedad privada para instaurar un colectivismo totalitario en el que todos seamos igualmente pobres menos los dirigentes del partido único, tal como ocurre en Cuba, Venezuela o Corea del Norte. Los separatistas, por su parte, lejos de aceptar el camino de la negociación y del diálogo, sólo pretenden aprovechar la precariedad parlamentaria del Gobierno socialista para culminar su propósito de liquidar la unidad nacional y cada concesión de Sánchez, lejos de apaciguarles, les envalentona aún más en su carrera hacia su delirante república independiente. En este festival de ensayos de voladura del Estado de Derecho y de las bases de una convivencia ordenada y estable para dar paso a la ruina, la división y el caos, no podía faltar, y ya ha acudido puntual a la cita, el contrapunto de un nacionalismo identitario español, antieuropeo, antiglobalización y beligerantemente católico, que responde a la extrema provocación de la izquierda doctrinaria y del golpismo centrífugo y al abandono del campo del PP y del PSOE. VOX, al que los sondeos de opinión vaticinan escaños en el Parlamento Europeo y en el Congreso, es asimismo la consecuencia de la inane pusilanimidad de un centro-derecha sin principios y ausente de valores, entregado a la venalidad desatada y la mera gestión sin nervio moral ni ambición conceptual.

En la Transición se cometió el error original de articular un entramado institucional, territorial y jurídico destinado a calmar a los nacionalistas y de facilitar la evolución de la que debía haber sido una democracia sólida y saludable hacia una partitocracia cleptocrática. Fatalmente, el separatismo utilizó los medios puestos a su disposición al servicio de sus siniestros fines y las debilidades humanas de la clase política alumbraron una multitud de escándalos, deterioraron la separación de poderes y transformaron los parlamentos en asambleas de empleados del jefe de partido. Por supuesto, los errores de planteamiento de partida no justifican ni disculpan los abusos y vicios de las últimas cuatro décadas, de los que son exclusivamente responsables las sucesivas cúpulas que han ocupado las sedes de Ferraz y de Génova.

No hay pecado que no haga pagar su penitencia y estamos en tiempos de expiación. Ojalá la voluntad de enmienda y la contrición sincera desemboquen en las acciones correctoras que una sociedad española que haya aprendido de los fallos cometidos esté dispuesta a favorecer con su sostén y su sufragio. Se puede afirmar sin ánimo catastrofista que nos van quedando muy pocas oportunidades de enderezar el rumbo perdido.

Vox y la extrema derecha
La autora analiza las diferencias y similitudes que encuentra entre el partido de Santiago Abascal y las formaciones europeas de la derecha radical.
Gema Sánchez Medero elespanol 18 Octubre 2018

El éxito de Vox en su mitin del Palacio de Vistalegre, feudo de Podemos, ha convulsionado el panorama político y mediático del país. Todo el mundo parece haberse alineado en la idea de que el fantasma de la extrema derecha ha iniciado su andadura en España. Pero hay que ser prudente, porque Vistalegre lo han llenado casi todas las fuerzas políticas y porque Vox cuenta con dos grandes rivales políticos que, hoy por hoy, se encuentran más asentados y disfrutan de una mayor presencia en la sociedad: PP y Ciudadanos.

Además, habría que preguntarse si la fuerza política liderada por Santiago Abascal puede ser calificada como un partido de extrema derecha. Es cierto que Vox, que pretende suprimir las autonomías, ilegalizar los partidos independentistas, derogar la ley de violencia de género, construir un muro en Ceuta o abolir el aborto encaja perfectamente en el esquema de la extrema derecha europea.

También coincide con este tipo de partidos en su defensa de la nación. Aunque hay que advertir que los partidos de extrema derecha han modificado su idea nacionalista según sus contextos específicos. Por ejemplo, el Frente Nacional apuesta, al igual que Vox, por un modelo nacionalista centralista, mientras que el Vlaams Belang, en cambio, se dedica a defender un nacionalismo separatista. Eso sí, todos comparten la idea de proteger las condiciones económicas, culturales e identitarias de la nación.

Vox presenta también algunos rasgos comunes con la extrema derecha europea en su programa económico. Muchas de estas fuerzas ya no son antiliberales. Lo que han hecho ha sido aprovechar la actual crisis económica para radicalizar sus posiciones culturales y culpar de todos los males a la posmodernidad. Alternativa para Alemania, por ejemplo, plantea, al igual que Vox, un modelo neoliberal con cierto contenido proteccionista.

Vox propone la creación de empleo para los jóvenes y para los desempleados mayores, la reindustrialización del país, la defensa de las pequeñas y medianas empresas... pero queda muy lejos del proteccionismo que abanderan otros partidos de extrema derecha como el Frente Nacional, que aboga por un “patriotismo económico” que incluye la recuperación de la soberanía monetaria, la nacionalización de la banca, el rearme arancelario, la planificación económica, el incremento del gasto público...

Pero el partido de Santiago Abascal también presenta diferencias con los nuevos partidos de extrema derecha europeos. Por ejemplo, el Frente Nacional, la Liga Norte, Alternativa por Alemania, Amanecer Dorado, el Partido Nacional Británico, etc, combinan el discurso antiinmigración con el rechazo a la UE y el antiestablishment. Por tanto, la extrema derecha europea es nacionalista y euroescéptica, lo que les lleva a criticar fuertemente a las instituciones europeas por ser las causantes del descenso en los niveles de calidad de vida.

Pero Vox no es euroescéptico, y sólo ha elevado la voz en contra de la clase dirigente europea a raíz de las decisiones judiciales en Bélgica y Alemania sobre Carles Puigdemont. Aunque sí converge con ellos en la oposición frontal a la inmigración, principalmente, musulmana, y en la defensa de un modelo en el que se entrelazan el nacionalismo y la anteposición de la seguridad a la libertad, al proponer, por ejemplo, el cierre de las mezquitas, la deportación de inmigrantes, la supresión del arraigo familiar, la exigencia de niveles más altos de idioma, o la suspensión del espacio Schengen.

Por otra parte, Vox carece de la base popular en la que se fundamenta el populismo de la derecha radical, el antielitismo y la radicalización de la soberanía popular. Principalmente, porque a diferencia de los partidos de extrema derecha europeos, no han conseguido abrirse un hueco entre las clases más desfavorecidas y trabajadoras, y todavía encuentra su apoyo en las clases con más renta per cápita, como demuestran los datos electorales de 2016 en Madrid. En definitiva, Vox no ha sido capaz de desarrollar, de momento, la capacidad para llegar a una base social mucho más amplia y menos ideologizada, aspecto que es clave en la nueva extrema derecha europea.

Por otra parte, Vox no posee un líder al estilo Jean Marie Le Pen, Joerg Haider, Matteo Salvini o Geert Wilder, y está por ver que Santiago Abascal pueda convertirse en ese líder carismático capaz de movilizar a las masas, de arrastrar a otros partidos de derecha hacia sus posiciones o de robarles los votos suficientes para inquietarles. Además, la extrema derecha europea es totalmente laica, mientras que Vox se mantiene vinculado al dogma católico y los valores religiosos. En todo caso, España ya cuenta con un partido más a la derecha del PP, y sin tener que recurrir a la estética franquista ni nacer al amparo de la Falange española.

*** Gema Sánchez Medero es profesora de Ciencia Política y de la Administración en la Universidad Complutense de Madrid.

El artículo de VOX que "El Mundo" no ha querido publicar
A propósito de un artículo de Cayetana Álvarez de Toledo
www.latribunadelpaisvasco.com 18 Octubre 2018

El diario El Mundo se ha negado a publicar este artículo de Rocío Monasterio, presidenta de VOX Madrid, porque "no se ajusta al tono de una tribuna de opinión". El texto de Monasterio, que La Tribuna del País Vasco reproduce íntegramente, responde a un artículo de Cayetana Álvarez de Toledo en ese periódico.

Hace ya más de un siglo, en Ribadesella atracaba el velero “Habana” cargado de españoles rumbo a Cuba. En esa misma villa, hace años, escuchaba yo una conferencia de Cayetana Álvarez de Toledo, quien consiguió dejarnos a todos perplejos al afirmar que “España nace en la constitución del 78”, y que sólo desde entonces tiene “valor moral”. Muchos de los presentes nos miramos perplejos al escuchar esas palabras en las faldas de Covadonga, sobre todo al recordar que la Carta Magna reconoce en su articulado que su fundamento es la “indisoluble unidad de la nación española, patria común e indivisible de todos los españoles”.

Es decir, que para los constitucionalistas nuestra patria común es piedra angular y previa al texto constitucional, excepto para doña Cayetana, cuyo voluntarismo político le permite defender la Constitución y a la vez negar el fundamento de la misma. En realidad, no es algo exclusivo de ella, son muchos (sobre todo, los subidos al tiovivo naranja) los que llevan muy mal ese artículo de la Constitución, porque saben que el concepto de indisolubilidad les fastidia su plan de disolver la nación española en unos pretendidos “Estados Unidos de Europa”.

Ese voluntarismo de doña Cayetana no es simplemente político, llega hasta lo biológico, porque también afirmaba que nuestro “género” es una elección, en cerrada línea con la ideología totalitaria que Zapatero introdujo en nuestro ordenamiento jurídico, que el PP aumentó y que Sánchez prolonga.

El caso es que la señora Álvarez de Toledo ha escrito un interminable artículo para atizar a VOX y a su presidente, Santiago Abascal. Y por eso me acordaba yo de Ribadesella. Dice la articulista que las 100 propuestas de nuestro partido son “un pastiche populista, votos para hoy y frustración para mañana”. No dice si está en contra de la bajada de impuestos o de la defensa de la unidad nacional y la libertad de los españoles, que de eso tratan las 100 medidas. También critica que Santiago Abascal no diera datos concretos sobre la inmigración ilegal y la delincuencia en una entrevista que publicó El Mundo. Ella, que ha sido diputada en las Cortes, sabe que el principal suministrador de estadísticas y datos es la Administración, y debería saber también que en determinados temas (aquellos que afectan al consenso multicultural y de género) o no dan los datos, o no son fiables. Por eso, una de las utilidades de VOX cuando se encuentre en el Congreso será interrogar sobre cifras que todo el mundo pretende ocultar. ¿Sabe doña Cayetana, por ejemplo, qué porcentaje de delitos los comenten extranjeros, y cuántos de estos están en situación ilegal? ¿Sabe cuántas “manadas” han perpetrado violaciones este verano, y su nacionalidad? ¿Sabe cuántos terroristas islámicos han entrado en Europa como “refugiados”? ¿Sabe cuántos islamistas detenidos en España cobraban ayudas del Estado? ¿Sabe qué acuerdos alcanzaron Soros y Sánchez en su entrevista, y cuántos “rescates” ha hecho salvamento marítimo, colaborando con las mafias de tráfico de personas? Pues estas son las cifras que en VOX queremos conocer, y que se debata sobre ellas sin censuras.

También le molesta a Álvarez de Toledo que Abascal propugnase la expulsión de extranjeros nacionalizados después de que Pablo Echenique espetase a los miles de españoles que nos reunimos en Vistalegre que no éramos patriotas por vitorear al Rey. Trataré de desvanecer su preocupación: en VOX no elaboramos listas negras. Eso se lo dejamos a la izquierda, que las han hecho con periodistas ‘no afectos’ y al PP, que llamaba a tertulias de radio y televisión para que no se nos invitase a los dirigentes de VOX.

Pero en VOX pensamos que el individuo no es ser irresponsable. Y de la misma manera que pedimos a los españoles que reciban con afecto a quienes vienen a vivir y trabajar con nosotros, exigimos a los extranjeros que acepten nuestra nación y nuestras leyes. No que vitoreen a la selección nacional de fútbol, pero sí que se abstengan de maquinar para convertir Barcelona en Caracas.

Como hispanocubana me irritan esos hispanoamericanos (una minoría minúscula, subrayo) que han salido de sus países porque en ellos pasaban hambre, miedo, riesgo para su vida o falta de futuro y han venido voluntariamente a España, donde se les ha dado educación y sanidad gratuita y la nacionalidad, y se revuelven contra los españoles, con la mentira y el odio. Para hacer su revolución, o su fortuna (ninguna de ellas tiene patria) buscan la ruina de los españoles. Los Pablo Echenique, las Rommy Arce, los Gerardo Pisarello y los Gonzalo Boye (todos ellos, curiosamente, en el mismo partido o sus alrededores) están empeñados en presentar la España que les acogió como si fuese la peor región de los países de los que huyeron. Y, lo que es peor en algunos casos colaboran con golpistas que pretenden destruir la soberanía nacional. En VOX queremos que, entre las causas que ya existen para perder la nacionalidad adquirida, se incluya la de conspirar contra el Estado de Derecho. Me parece una medida del todo lógica.

Pero claro, eso choca con quienes abogan por “la aldea global” donde coinciden los oligarcas de Bruselas, los podemitas de Pablo Mezquitas y todos a los que España les molesta, porque reniegan de una realidad que es la identidad igual que reniegan de la biología.

Pero lo peor del artículo de doña Cayetana es, precisamente, cuando se le ocurre poner al mismo nivel a los delincuentes y a sus perseguidores, a los comunistas que quieren destruir la patria y a los que la defiende y equipara “el inmenso poder institucional de Podemos, el referéndum unilateral de independencia y la irrupción mediática de VOX.” Sí, las tres cosas son casi lo mismo… para alguien que no crea en nada, claro, y quien no tenga el mínimo respeto a personas como José Antonio Ortega Lara.

Facha
Javier Barraycoa gaceta.es 18 Octubre 2018

¿Soy un facha? No lo sé. Dicen que si a una persona le acusas miles de veces de estar loco acaba enloqueciendo. Pero el único loco real es el que se empeña en convencer a los demás que están locos, excepto él.

… Y esto es algo parecido a los que no cejan en otorgar título de “fachas”, como erróneo sinónimo de fascistas, a todos los que no son como ellos.

Siempre me ha sorprendido la supina ignorancia de los que se empeñan en llamar fachas a otros creyendo que les insultan. Tengo la tremenda certeza de que los que se llenan la boca de espumarajos antifascistas, no han leído ninguna obra clásica del fascismo. Por mi parte debo decir que no soy fascista, ello no me ha impedido leer varios textos clásicos como La doctrina del fascismo de Mussolini. Me acuso de haber leído también el Mein Kampf, y no por ello soy nazi. En casa, entono también el mea culpa, guardo las obras completas de Lenin traducidas al castellano y tampoco por ello soy leninista.

Ahora bien, me gustarían saber cuántos de los que utilizan impropiamente el término “facha” se han dignado estudiar el fascismo en el orden teórico. Ello lo digo porque estoy harto de escuchar, como una letanía, que el comunismo que se cristalizó en el siglo XX, y que liquidó 100 millones de vidas, era una aplicación errónea de la teoría comunista. Eso sí, afirman algunos que cuando se aplique como Dios manda (perdón, que son ateos), entonces descubriremos las bondades innatas del comunismo contenidas en su marco teórico. Tendremos que esperar a que alguien se lea bien las obras clásicas del comunismo.

No se preocupen, no disertaré sobre teoría política. Esto es un mero artículo de opinión para discernir si soy facha. Y para ello, como casi siempre, mi único recurso son las etimologías. La verdad, me preocupa que se atribuyan epítetos equívocamente y ello me lleva a atender las raíces de las palabras. Mas cuando la mayoría que acusan a otros de ser “fachas”, indirectamente, se posicionan en un estado moral superior. Para ellos, el fascismo es una maldad ontológica que encarnan otros, lo que les lleva automáticamente a posicionarse en el reino de la verdad y el bien (y eso que son relativistas y republicanos).

En el fondo, la mayoría de estos hijos de la ESO no tienen ni idea de nada, y como una de las obras de misericordia es enseñar al que no sabe, me pongo manos a la obra. Atiendan los que les encanta imputar a otros la categoría de facha: Facha y Fascista no son sinónimos ni tienen siquiera la misma raíz etimológica. De hecho, cualquier politólogo mínimamente decente sabe de la dificultad de acotar el término fascismo en cuanto que ideología (a menos que los circunscribamos meramente al fascismo italiano). Algunos atrevidos quieren definir el fascismo como una forma de organización política que pretenden el uso de la violencia como instrumento político para la conquista del poder, generando formas paramilitares y uniformadas de encuadrar las masas.

Pues bien, si esta es una definición, les aseguro que en un montón de manifestaciones me he visto envueltos en “fascistas” que nos incriminaban de “fachas” a los que nos manifestábamos legalmente. Y digo que eran fascistas, pidiendo perdón al que sea devoto seguidor de Mussolini. Porque esos energúmenos, que en los últimos meses han intentado impedir manifestaciones de ciudadanos que reclamaban en Cataluña sus derechos y defendían su patriotismo, responden perfectamente a la definición: masas violentas, encuadradas y uniformizadas para hacer valer la fuerza sobre el Estado de derecho. Porque esos antisistema, se organizan sistemática y militarmente; porque esos ácratas antiuniformes, van todos vestidos de forma tan semejante que se les reconoce a la milla; y esos “pacifistas” que gustan de acusar a otros de genocidas, hierben en odio y no dudarían en verter sangre a raudales teniendo la violencia como su principal argumento.

Abandono el melodrama y me centro en el término “facha”, que es para lo que he empezado a escribir este artículo. Facha viene a ser la abreviación de “fachada” (por tanto, nada que ver con el fascismo, cuyo origen etimológico es “fasces”, o “haz”). Fachada (con el sufijo -ado en italiano, que connota lo que tiene presencia) deriva de “cara” en italiano (faccia). De ahí que la palabra la podamos utilizar tanto para la parte exterior de un edificio (fachada), como para una persona: “qué buena facha tiene” o “sólo es fachada”; al igual que peyorativamente podemos decir de otro “menuda cara”. En algunos países hispanoamericanos, como Chile, la palabra “facha” denota un matiz curioso: jactancia o vanidad. Pero no tiene nada que ver con la política, sino más bien con el esfuerzo. Facha y Fachenda, pertenecen a la misma familia. De ahí que el término fachenda (del italiano “faccenda” y a su vez del latín “facere”) esté relacionado con “hacer” y/o “hacienda”. Con otras palabras, el que se lo trabaja y consigue tener su patrimonio o hacienda, y se enorgullece, es con toda propiedad un “facha”. Su jactancia,, legítima, puede verse con menosprecio por la envidia de los que no han pegado ni golpe (sí lo han adivinado, tiene relación con los antisistema).

No deja de ser curioso que los que más utilizan la palabra “facha” (cara) como arma arrojadiza, son los más jetas del lugar. Son los antisistema que viven de las subvenciones del sistema; son los revolucionarios que no quieren que cambie nada, son los defensores de una sociedad sin Estado que constantemente reclaman al Estado que subvencione y resuelva todo. Están contra la violencia policial porque les impide aplicar su violencia particular. En fin, son uno “caras”, “caraduras” o también “fachas”, pero en el sentido verdaderamente peyorativo. Por eso, tienen la necesidad vital de exclamar que todos, menos ellos, son “fachas”. Así, al mirarse al espejo, no se reconocen como lo que son: los jetas defensores de un sistema cada vez más totalitario en el que los llamados libertarios son los asesinos de las libertades. Son los sicarios de un poder liberticida que a otros nos toca sufrir. Y esto sí que es una verdad tan grande como la fachada de un templo. Y ahora que cada uno decida si es un facha o no.

Juego de patriotas; y de traidores
Jorge Vilches. vozpopuli 18 Octubre 2018

La podemización del PSOE de Pedro Sánchez es cada día más evidente. No se trata de un viraje ideológico -no llega a tanto el Doctor-, sino de la aceptación del lenguaje, las formas y los propósitos de Podemos. En realidad es el sueño de Lenin: la bolchevización de organizaciones de izquierdas rivales, más numerosas, para ponerlas a su servicio. El proceso se inició aprovechando la debilidad provocada por la lucha interna en el socialismo desde octubre de 2016, y que concluyó con la elección de Pedro Sánchez, el populista, frente a Susana Díaz, la apparatchik.

Rendido a la supuesta superioridad moral y política de Podemos, Sánchez comenzó un acercamiento retórico y táctico a la formación de Pablo Iglesias. No pretendía solo captar los votos de la izquierda, esos millones de electores conquistados por los chavistas, sino de abrir el abanico posible de aliados políticos y parlamentarios. De hecho, Podemos fue el apoyo espiritual del golpe de Estado en Cataluña: defendieron la autodeterminación como “derecho de los pueblos”, con el objetivo de propiciar la destrucción del orden constitucional.

Sánchez asumió el apoyo de Podemos y de los independentistas en la moción de censura, haciendo así suyo, quiera o no, la supuesta precariedad de la Constitución, su inadecuación a los tiempos, y la necesidad de revisar los fundamentos de la convivencia. Es como si nos encontráramos, gracias a la estrategia populista, en una situación prepolítica en la que se desechan las bases del sistema por nocivas para la comunidad, y se abre la veda para un nuevo régimen.

La rendición de Sánchez y los suyos al discurso y a los objetivos de los que quieren romper lo existente supone aceptar que hay una legitimidad no verificada en las urnas, que está por encima de la legalidad. Esto ha puesto en marcha el concepto de “patria”. Los podemitas, bien conocedores, como señaló el marxista Zizek, que la política empieza con la batalla del lenguaje, se empeñaron en dotar de un contenido propio a dicho concepto. Debían arrebatárselo a la derecha, decían, porque envolviéndose en la patria podían justificar el derribo del régimen y la construcción de uno nuevo. Sí; chavismo puro.

El concepto de “patria” lo llenaron de un populismo que finalmente ha hecho suyo Sánchez y su gobierno bonito. La patria es la gente, los de abajo, los desheredados, las personas en el umbral de la pobreza -otro término relativo que habría que revisar-, que sufren por el espíritu y la letra de un régimen pensado solo para los de arriba. A partir de ahí, los populistas, y ahora también los del PSOE, identifican su política como “patriótica”. Por eso, el Doctor habla de “justicia social” con unos PGE que devuelvan “la ilusión a la gente”, que revierten los recortes, para repartir la riqueza y combatir la desigualdad.

La apropiación de la patria y de lo patriótico permite a socialistas y populistas la exclusión del adversario y del opositor, como hemos visto en Cataluña y el País Vasco. El disidente se convierte en un “traidor a la patria”, en un apóstata que vive a espaldas del pueblo para beneficio de oscuros intereses. Es el típico giro autoritario de todos los populistas, ya sean socialistas o nacionalistas. Se convierten en los únicos y verdaderos intérpretes y portavoces de la patria y, por contra, el resto son enemigos de la gente.

No basta que esta estrategia autoritaria tenga las instituciones, sino que debe utilizar a los medios de comunicación afines para que denosten personal y profesionalmente a los adversarios. De esta manera, crean el conflicto, el juego amigo-enemigo que expuso Carl Schmitt, que permite la modificación de lo prepolítico.

Empezaron por restar legitimidad al Senado porque allí carecen de mayoría. Siguieron con el desprecio a la Mesa del Congreso por la misma razón. A esto sumaron acercamientos a los golpistas con propuestas de tratamiento a los políticos presos que se saltan el más mínimo sentido de la separación de poderes, o con un referéndum de “autogobierno”. Continuaron con el falseamiento de leyes, como la de Ley de Violencia de Género, para saltarse el veto presupuestario. Para colmo, el “vicepresidente” Iglesias va a la cárcel a negociar los PGE con Junqueras, y permiten insultos al Rey.

Los comunistas han tenido siempre una estrategia para tener el poder, no solo para estar en él, como Sánchez. Para eso despliegan una táctica lenta y contundente, jugando con las ambiciones y las debilidades de todos, capaz de transformar la mentalidad social y el régimen. Y están triunfando.

Los populistas de Podemos han conseguido con Pedro Sánchez gobernar sin ganar una convocatoria electoral, retrasar elecciones para debilitar más el sistema, saltarse el control institucional para contraponer la legalidad a una supuesta legitimidad de la gente que temen someter a las urnas. El frentepopulismo está constituido en España, y aventura tiempos difíciles para la economía y la convivencia. Atentos, que como escribió el liberal venezolano Carlos Rangel, “una manera de equivocarse en política es tener razón antes de tiempo”.

Una intimidación pautada
ARCADI ESPADA El Mundo 18 Octubre 2018

Hasta que se pronuncie la sentencia contra los presos nacionalistas catalanes habrá que anotar día a día todas y cada una de las declaraciones que tratan de presionar a los jueces encargados de dictarla. Convendrá que estas anotaciones se registren en un lugar específico y visible, en una cajita ad hoc, para que así pueda apreciarse la magnitud de la intimidación y no pueda argüirse el presunto tono espontáneo de las declaraciones; todo lo contrario: se trata de que se detecten las huellas de una clásica operación de toma de la opinión pública, perfectamente deliberada. La operación tiene tres objetivos. El inmediato es conseguir que la Fiscalía retire las acusaciones más graves, singularmente los delitos de rebelión y sedición. Si eso fracasa, el paso siguiente es presionar a los jueces para que dicten sentencias benévolas. Y el tercero, y más importante, preparar a la opinión pública para que acepte los indultos con que el Gobierno pretenderá resolver políticamente el asunto.

La visita del líder de la Podemia a la cárcel de Lledoners no tiene por objetivo prioritario la negociación de los Presupuestos sino participar de una manera activa en esa estrategia. Iglesias va a decirle a Junqueras que la única posibilidad de que salga pronto de la cárcel es la consolidación en España de una mayoría de izquierdas. Para que a medio plazo cuaje esa mayoría necesita estabilidad y los presupuestos son la condición a corto plazo. Es probable que Junqueras se muestre más receptivo que Puigdemont a ese planteamiento. Pero la única razón no es que el clérigo delirante que poco antes del desencadenamiento de la insurrección galleó con que la economía catalana pararía a una señal suya se haya vuelto más razonable que su compinche. Solo es que está en la cárcel. Confortable, pero cárcel.

En la estrategia de intimidación no van a participar solamente los políticos. Ahí está el jurista Pascual Sala irrumpiendo hace un par de días, dudando de que los insurrectos nacionalistas puedan ser considerados reos de rebelión e incluso de sedición. Y lo que es peor: asegurando que el delito puede ser enjugado por la política. Ese birrioso lugar común que hace suyo incluso un expresidente del Tribunal Constitucional y que demuestra el nivel de degradación que ha alcanzado en España el concepto y la práctica de lo institucional.

¿Es este un gobierno idiota?
Luis Riestra. vozpopuli  18 Octubre 2018

Seguramente alguno tiene tan claro que sí lo es y que incluso piense aquello de “la duda ofende”; yo, sin embargo, prefiero demorar la respuesta y explorar antes qué puede haber de cierto en ello, que al final igual es que no. Por ejemplo: etimológicamente, un idiota vendría a ser aquel que no se ocupa de los asuntos públicos, centrándose solo en los privados y, tras ver los patrimonios millonarios de los ministros, sobre todo el de los de la “generación sociópata”, también llamada “generación langosta”, está claro que se han “centrado”, pero mucho, en “lo público”, sacándole un rendimiento excepcional imposible para el contribuyente neto medio, ese al que ellos explotan y con el que juguetean, cual sociópatas, como gato con su presa. No olvidemos, además, que la mayoría de ellos son hijos e incluso nietos de funcionarios, tema que exploramos al analizar lo que traería el gabinete del “doctor” Sánchez en “Españoles, Zapatero ha vuelto”.

Como se ve, llamar idiota no tiene que ser un insulto o una injuria, no es mi intención y de hecho, la R.A.E. nos da otras acepciones del término que tampoco implican eso, como “tonto o corto de entendimiento”, “engreído sin fundamento para ello”, “que carece de toda instrucción” y “que padece idiocia”. Con esas definiciones es difícil no preguntarse si lo son cuando, por ejemplo, uno se entera de sus movidas y chapuzas para no pagar impuestos, con la “tesis” de Sánchez, las de la ministra Villareja o de las operaciones con acciones renovables del parejo de la ex ministra de Medio Ambiente. Son solo cuatro ejemplos pero, ¿se puede ir a más?

¿Hiperactividad irracional?
Probablemente. Lo cierto es que desde que el PSOE “plagió” de Mitterrand empezar su desgobierno con una medida contundente, a cual más ruinosa, llegado el turno, Sánchez optó por los “negritos”, en un “aquí estoy yo, con el ‘nuevo tiempo’ (¿Teoría Generacional o New Age?) y tal”, y la lío parda. ¿Qué mueren a miles en el mar por su efecto llamada? Da igual, él a lo suyo.

Fijado el baremo de moralidad por el amigo de Soros, entraron en tropel todas sus subordinadas-a2, cada una con mayores ideicas. Con la fe de la conversa fueron a por el diesel, combustible preferente de los pobres españoles pobres, destrozaron el stock de los concesionarios, la producción de las fábricas y el segundo activo personal en importancia del Pueblo, con el agravante de que los pobres subsidiarán a los que no lo son cuando cambien su vehículo por el que le gusta a estos interesados, como Borrell, de la industria verde. Vamos, que se van a ganar el cielo de green-pis.

No teniendo bastante, fueron a por las tecnológicas, los ahorradores, los autónomos y todo cuanto se menee en la España productiva. De remate, ya puestos, hay que malograr el todo, la macro, apareciendo la hija de Calviño, convertida en la campeona de promover las expectativas de que esto va a peor desde hace tiempo. Y ahí es cuando a uno le preguntan: “¿Por qué hace semejante idiotez?”

Una vieja historia
A principios de la pasada década me invitó a comer uno de los patrocinadores de la ministra. La idea era hablar de los problemas de España (gobernaba el PP) y, como el tiempo no daba para mucho, pensé en dos temas: el grave, el demográfico, y el urgente, la burbuja inmobiliaria y crediticia. El primero lo despachó displicente pero el segundo le interesó. ¿Resultado? Una campaña para culpar a Aznar de la burbuja (hasta allí cierto) y, tras los bombazos y ganar las elecciones, fijaron esa narrativa, luego, para nuestra ruina, casi duplicaron aquél desastre que aún estamos pagando.

No pensaba yo que aquella manipulación que aún colea presentara hoy otra versión y, desde el gobierno, con la hija de Calviño a la cabeza, hasta los economistas pesebreros y peseobreros, están todos por convencernos de dos cosas: del enfriamiento económico y de que es culpa del gobierno anterior, tarea en la que, tal y como avisamos, la manipulación del monopolio televisivo hace de altavoz mayor del reino.

Como recordarán, a poco de empezar el gobierno se conoció que la tasa de crecimiento del segundo trimestre bajó del 0,7 trimestral al 0,6%; de inmediato empezó la referida cantinela del nuevo gobierno. A ver, una variación tan pequeña, a priori, sería normal en un cambio normal de gobierno, cosa que aquí no ha habido desde Suárez; no digamos si es un cambio anormal de gobierno por otro de pirómanos. Pensemos que el lío del cambio a peor empezó a mediados del segundo trimestre (sentencias Gürtel 8 y 24 de mayo) y tomaron posesión en junio, siendo ese medio trimestre suficiente para tener ese mínimo efecto, incluso si el nuevo gobierno hubiera sido potable.

Fue salir esa noticia y la ministra Calviño empezó de inmediato con su matraca del “enfriamiento”, que si el ciclo está como en 1999 y son normales las expectativas de ralentización (no tiene ni idea) , etc. Sería muy largo listar aquí, con sus enlaces, el cúmulo de errores de base de la Ministra de Economía y Empresa -donde no ha trabajado nunca-sobre ciclo económico, indicadores de confianza, comercio minorista, el cambio estructural de nuestra economía, todos temas tratados en este blog o, lo que es peor, en temas presupuestarios, que se suponen son su fuerte, resultando evidente que el impulso de la hija de Calviño al Olimpo UE gracias al apoyo de Solbes-tres-pensiones (todas públicas), cuando España contaba algo en el negociado de Bruselas, ha terminado colocándonos una ministra que no está al nivel del cargo.

Lo que no se le puede negar es que, siempre sonriente, tiene buena imagen para comunicar, aunque la utilice mal, como cuando coquetea con las gafas, en plan Penny haciendo de científica, solo que en vez de decir “moléculas” nos castiga con su “enfriamiento”, “desaceleración”, “ralentización” como si parecer que se sabe de algo ya vale para vender su mercancía averiada; por no hablar de cuando presume de Comisión Europea, que todos sabemos de qué va aquello, o de las previsiones del FMI y BM, que desde 2015 decían que nos enfriaríamos en 2017.

Todo parece indicar que, tras tres meses de errores y vista la alarmante metida de pata, alguien le dio un toque y salió presta a intentar arreglarlo con un artículo en Expansión, contradictorio (y dale con la desaceleración), denso, mal fundamentado, en el que nos vendía más parasitismo fiscal y despilfarro, poniéndolo peor, cosa que, en un mundo de ejecutivos con posiciones labradas duramente y sin enchufes, sienta como un tiro, aparte que no le van a hacer su trabajo.

Destrucción de expectativas
Tras la hiperactividad irracional y fijar la narrativael daño está hecho y las expectativas económicas, que eran buenas, han hecho un picado, destacando las del consumidor (línea roja, siguiente gráfica) que entran en territorio negativo. De especial importancia es la caída de las expectativas del sector manufacturero, ya que, como hemos dicho en tantas ocasiones, junto con las anteriores, predicen bastante bien el crecimiento de toda la economía, cosa que pueden comprobar con la segunda gráfica. Lo que nos dicen estos sectores y atendiendo a la media móvil trimestral (línea punteada) de manufacturas, es que de aquí a un año, sino antes, creceríamos la mitad, y todo por el gobierno de ZP2, un desgobierno que no ha hablado ni una sola vez de cómo crecer más para crear más empleo, ese tema que, como decimos aquí, no importa a nadie (ni a Nadia).

Ese empeoramiento de expectativas no incluye el efecto de la subida del Salario Mínimo Interprofesional que, por ejemplo, hará estragos en el sector del pequeño comercio y otras pymes, pero como a ellos lo que les preocupa son los manteros, pues que se fastidien los españoles. ¿Es la economía de los mantas?

Niego la mayor
En mis casi treinta años analizando países (casi cuarenta) y gobiernos (hasta tenemos una tabla), algunos muchas veces, nunca me había encontrado un ministro de Economía que incentivara de manera tan absurda el “enfriamiento”, pues es la fase del ciclo que precede a la “recesión”, tema este, por cierto, el de los ciclos y sus fases, del que casi no se hablaba hasta la aparición de este blog. Pero eso no es lo peor, es que con los datos disponibles hasta hoy no se puede hablar de “enfriamiento”, o “desaceleración”.

Pero, supongamos que sí hay “desaceleración”, que ya les digo que no la había cuando llegaron al gobierno, ¿qué piensa hacer Calviño para combatirla, desdecirse más veces? En Estados Unidos la tuvieron en 2016 y reaccionaron, que es lo lógico y consecuente. ¿Harán un plagio como se hizo con los 400 euros, que se hizo mal, como le pasa a todos los plagiarios? “Contrate un plagiario y haga propaganda”, parece ser el modelo de gestión español.

Dejamos pues para la semana que viene la demostración de que, cuando llegaron, no había “enfriamiento” o “desaceleración”, algo que podremos entender todos sin las dos tardes de Jordi-546.000-euros-año-de-“lo-público” - también promotor de la “desaceleración” -, pues su demostración es de lo más fácil y elemental en macroeconomía; además, así damos tiempo para que rectifiquen estos políticos tan “preocupados” por “lo público” y que igual hasta creen que lo de “de idiotas” se refiere a los gobernados, que también podría ser. Hasta entonces pues.

VOX anuncia que se presentará a las elecciones andaluzas
OKDIARIO 18 Octubre 2018

El Comité Ejecutivo Nacional (CEN), reunido en la tarde de este miércoles en la sede nacional de VOX, ha decidido concurrir a las elecciones autonómicas de Andalucía convocadas para el próximo 2 de diciembre.

Según ha informado el partido en una nota, para la formación presentarse en estas elecciones “es una responsabilidad para dar voz y voto a miles de andaluces que quieren acabar de una vez por todas con los cuarenta años de una Andalucía sometida a la corrupción, el clientelismo, el paro y el estancamiento económico”.

En este sentido, el partido considera que “una gran parte del electorado andaluz se encuentra huérfano de representación política ante un PP que se ha mostrado ineficaz para combatir el socialismo en Andalucía, un Ciudadanos que ha sido el responsable de que haya continuado el PSOE en la Junta durante la última legislatura, así como muchos votantes del PSOE hartos de tantas promesas incumplidas que finalmente se han convertido en más paro, más corrupción y más impuestos”.

En este sentido, desde VOX han indicado que el partido “cuenta con equipos en todas las provincias andaluzas decididos a liderar el necesario cambio político en toda España, empezando por Andalucía, tras el histórico acto de Vistalegre”.

Por ello, la formación ha precisado que en los próximos días se dará a conocer los candidatos provinciales y el candidato a la presidencia de la Junta de Andalucía.

Tras la denuncia de dos asociaciones islámicas de Cataluña y Vascongadas
Armando Robles, director de Alerta Digital, detenido por “delito de odio contra el colectivo musulmán”
Comienza la caza contra los periodistas disidentes del totalitarismo socialdemócrata
www.latribunadelpaisvasco.com 18 Octubre 2018

http://www.alertadigital.com/
"No se puede imponer por ley un único relato de lo que está ocurriendo en España y en toda Europa. Si éste es el precio que tengo que pagar por la libertad de decir y defender lo que esta democracia orwelliana ha criminalizado, entonces lo seguiré pagando con la dignidad que no es mía, sino de todos los lectores y colaboradores de AD a los que represento. Tendrán que matarme para que deje de ser fiel a ese compromiso”.

Son palabras del director de Alerta Digital, Armando Robles, tras la dura experiencia vivida al ser detenido en Málaga durante seis horas por presuntamente “fomentar el odio y discriminación contra el colectivo musulmán” (sic) durante las emisiones de “La Ratonera” que él mismo presentaba la noche de los jueves en AD Televisión.

Robles fue detenido en su domicilio y trasladado a los juzgados de Málaga como presunto responsable de un delito relativo al ejercicio de los derechos fundamentales y libertades públicas. La investigación tiene su origen en la denuncia formulada por sendas asociaciones islámicas en Cataluña y Vascongadas en relación con los términos xenófobos contra el colectivo musulmán que se habían expresado en su programa La Ratonera, presentado y dirigido por él mismo, por parte de los sacerdotes Jesús Calvo y Custodio Ballester Bielsa, párrocos de Villamuñio (León) y Hospitalet (Barcelona) en el momento en el que fueron entrevistados.

El director de AD asumió en primera persona la responsabilidad plena por las opiniones vertidas por sendos colaboradores.

La juez encargada del interrogatorio inquirió a Robles sobre su relación con los dos sacerdotes, así como por la veracidad de un informe elaborado por la Policía Nacional, a instancias de la Fiscalía de Odio, en la que se desglosaban algunos contenidos de Alerta Digital relacionados con sucesos violentos perpetrados por musulmanes en Europa.

“¿Qué opina usted de Hitler?”, fue una de las insólitas preguntas de la jueza al director de AD, que cuestionó la imparcialidad del informe. “En veinte folios redactados por encargo de la fiscal del odio no se puede condensar doce años de vida de Alerta Digital y más de cien mil artículos abarcando todos los temas. Si el Padre Calvo ha opinado sobre los inmigrantes en términos críticos, no es menos cierto que también ha criticado al Papa Francisco en términos extremadamente severos. ¿Convierte ello al Padre Calvo en un cristianófobo? En Alerta Digital, nuestros colaboradores son libres de decir lo que piensan y de creer en lo que dicen”, manifestó Robles durante el interrogatorio.

Sobre su relación con el Padre Calvo, Robles subrayó que “ejerce sobre mí una gran peso moral”. Y añadió: “juzgar al Padre Calvo por algunas opiniones sobre determinados asuntos es menospreciar su extraordinaria calidad humana, su portentosa altura intelectual y su espíritu rebelde y libre, como el del Cristo que echó del templo a los mercaderes”.

Desconociendo el procedimiento para la producción de espacios televisivos, la juez llegó incluso a preguntar por la selección de invitados supuestamente de la misma ideología. En este sentido, baste reseñar que La Ratonera ha contado en sus años de emisión en directo con más de mil invitados, entre ellos dirigentes de todos los partidos y miembros de todas las confesiones.

Interrogado sobre la afirmación vertida en el mismo espacio televisivo de que en muchas mezquitas españolas se fomenta el odio y el terrorismo, Robles emplazó a la juez a leer el exhaustivo informe del CNI ratificando este extremo.

Robles también fue interpelado sobre si estaba en contra de la inmigración, a lo que respondió: “No tengo nada en contra de las personas que emigran por motivos estrictamente económicos, pero estoy en mi derecho de opinar que un país con más de cuatro millones de parados no necesita mano de obra de fuera”.

Tras la declaración, la juez decretó la libertad del director de AD. “Yo hace muchos años que dejé de creer en esta democracia. A decir verdad, nunca creí en ella. No puedo por tanto sentirme engañado por partidos e instituciones en las que nunca creí. Sólo nos han dejado el valor de la palabra, aún con grandes restricciones. Por eso proclamo mi desprecio a todos los que han hecho posible este monumental fracaso colectivo, dándonos desencanto, pesimismo, inseguridad y desesperanza que antes, evidentemente, no existían”.

Tras manifestar que “mi detención, en un país donde cada día se denigran los sentimientos de millones de españoles, prueba que nuestras denuncias sobre la persecución sufrida por AD eran fundadas”, Robles garantizó por último que su compromiso con la libertad de opinar e informar de cosas contrarias a la dictadura del pensamiento único “seguirá más vivo que nunca”.

******************* Sección "bilingüe" ***********************
Presupuestos: el "antipatriota" no es Casado sino Sánchez, el socio de los golpistas

EDITORIAL Libertad Digital 18 Octubre 2018

El único "antipatriota" y "desleal" con España es quien, como Sánchez, aspira a gobernar con los que quieren dinamitar el orden constitucional y encima compromete el bienestar de las generaciones futuras.

A Pablo Casado se le podrían recordar las veces que el Gobierno de Mariano Rajoy renegoció al alza los topes de déficit acordados con Bruselas, pese a lo cual no hubo un solo año en que aquel infausto Ejecutivo, falsamente liberal-conservador, de todas maneras los rebasara. Infausto Ejecutivo que, por lo demás, elevó la presión fiscal y la deuda de una manera tremenda, inaudita. Aun así, hace muy bien el nuevo líder del PP en pedir a la Comisión Europea que sea rigurosa en el control de las cuentas presentadas por Sánchez y en denunciar que los Presupuestos bendecidos por la extrema izquierda constituyen una forma de "financiar la campaña electoral del PSOE durante dos años".

El disparatado e irresponsable incremento del gasto que contemplan los Presupuestos social-populistas se basa en un sablazo fiscal que, diga lo que diga el Gobierno, también van a sufrir las pymes y la mayoría de los autónomos, y va a abocar a un clamoroso incumplimiento de los topes de déficit y a elevar sensiblemente el ya alarmante nivel de deuda pública. Dicho de otro modo: no contento con tratar de detentar el poder con los peores resultados electorales de la historia del PSOE y gracias a la extrema izquierda, los golpistas catalanes y los proetarras, el doctor Sánchez aspira a hacerlo comprometiendo además la capacidad recaudatoria de legislaturas venideras.

Hace muy bien, por tanto, Casado en denunciar en Bruselas esta manirrota política de gasto publico, no sólo en su afán de que el PP vuelva a ser reconocido como un partido liberal, tan temeroso del déficit público como defensor de la bajada de impuestos, sino, sobre todo, como servicio a España, que indefectiblemente sufrirá más pronto que tarde la siempre nociva política de gastar más de lo que se ingresa.

Ya podrá el Ejecutivo de Sánchez, en su ilimitada desfachatez, acusar a Casado de "falta de patriotismo" y de "deslealtad" por denunciar en Europa estos Presupuestos impresentables, que semejantes descalificaciones no hacen sino recordar al ominoso José Luis Rodríguez Zapatero cuando tachaba de "antipatriotas" a quienes le advertían del advenimiento de la crisis económica.

Lo cierto es que, aquí y ahora, el único "antipatriota" y "desleal" con España es quien, como Sánchez, aspira a gobernar con los que quieren dinamitar el orden constitucional y encima compromete el bienestar de las generaciones futuras.

Para colmo, es la primera vez que el Gobierno de la Nación envía un plan a Bruselas sin que el Parlamento haya aprobado las desviaciones de déficit, como tampoco ha sido aprobado el techo de gasto. En este sentido, haría muy bien el PP en aceptar el ofrecimiento de Ciudadanos de aunar fuerzas para que la Mesa del Congreso rechace la tramitación de unas cuentas que, además de ruinosas, son ilegales, en tanto no respetan la senda de déficit aprobada en su día por el Congreso.

Presupuestos 2019
Los Presupuestos ‘fake’ de Sánchez: oculta a Bruselas que el Congreso tumbó su déficit del 1,8%
Segundo Sanz okdiario 18 Octubre 2018

La propuesta socialista sólo tuvo 88 votos a favor en la Cámara baja hace tres meses
Los socios de Sánchez le instaron a reformar la Ley de Estabilidad para flexibilizar la regla gasto de los ayuntamientos

El plan presupuestario para 2019 que el Gobierno de Pedro Sánchez ha remitido a Bruselas oculta una de sus principales derrotas parlamentarias tras llegar al poder. Un fracaso que resume a la perfección la debilidad de Sánchez en la Cámara baja y su sometimiento a los pasos que le van marcando sus socios populistas e independentistas, deseosos de aumentar el gasto por encima de lo establecido por las autoridades europeas.

En concreto, Moncloa ha silenciado a Bruselas en dicho plan que el Congreso de los Diputados tumbó su nueva senda déficit del 1,8% el pasado julio. Pese a ello, el Gobierno mantiene su intención -y así lo refleja en el documento- de ir al 1,8% en lugar de la senda del 1,3% que dejó el Gobierno del PP, la única válida y legalmente existente.

El Ejecutivo de Sánchez señala en el documento enviado a la Comisión Europea que “el Consejo de Ministros aprobó el pasado 20 de julio los nuevos objetivos de estabilidad presupuestaria”, es decir, la nueva senda del 1,8% para “proteger el crecimiento económico y la creación de empleo”. Sin embargo, no dice nada de que esta senda fue rechazada por el Congreso el 27 de julio.

Moncloa subraya que “el cumplimiento del objetivo de déficit del 1,3% en 2019 requeriría un ajuste de ingresos o gastos en el entorno de 11.000 millones €, que pondría en riesgo el crecimiento económico y la creación de empleo, objetivos prioritarios de la política económica del Gobierno”.

Fueron precisamente los socios de Sánchez (Unidos Podemos-En Comú-En Marea, ERC y PDCAT) los que impidieron que aquel intento del Gobierno socialista por aprobar su senda del 1,8% saliera adelante en julio. La propuesta del Gobierno sólo recibió 88 votos a favor (los 84 diputados del PSOE y cuatro del PNV) frente a 173 ‘noes’ del PP (134 diputados), Ciudadanos (32), UPN (2), Bildu (2), Foro Asturias (1) y Coalición Canaria (1) y el diputado Diego Cañamero (Unidos Podemos), que se equivocó; y 86 abstenciones (66 de Unidos Podemos, cuatro de Compromís, nueve de nueve de ERC y siete del PDeCAT).

El principal argumento que esgrimieron los socios del Gobierno es que Sánchez debía primero reformar la Ley de Estabilidad Presupuesta para permitir “una flexibilización” de la regla de gasto de los ayuntamientos. Y en ello centró todos sus esfuerzos el Ejecutivo socialista tras este revés, pasando a una ofensiva contra el poder de veto del Senado (aquí el PP tiene mayoría absoluta) ante un déficit excesivo y utilizando una treta en el Congreso para intentar dicha reforma por la vía de urgencia.

Esta última maniobra, que consistió en buscar una reforma de la Ley orgánica de Estabilidad Presupuestaria vía enmienda a una proposición de ley sobre violencia de género, se encontró precisamente con el rechazo de la Mesa del Congreso (con los votos de PP y Ciudadanos), que impidió su tramitación basándose en jurisprudencia de Tribunal Constitucional desde el año 2011. La doctrina del TC dice que las enmiendas deben “guardar la necesaria homogeneidad y congruencia con las iniciativas legislativas en las que se insertan”.

Mediados de diciembre
Tras el fracaso de esta vía urgente, PSOE y sus socios centran sus esperanzas en poder reformar la Ley de Estabilidad por el cauce ordinario de un proyecto de ley. Y confían en hacerlo de modo que esa nueva senda del 1,8% pueda tener reflejo en algún momento en los Presupuestos Generales de 2019, que el Gobierno prevé llevar a las Cortes tras el Puente de la Constitución (mediados de diciembre) para iniciar su tramitación, según afirmó este miércoles en los pasillos del Congreso la ministra de Hacienda, María Jesús Montero.

Esa pretensión de aplicar a los PGE la senda del 1,8% viene recogida de este modo en el documento remitido a Bruselas: “Es preciso indicar que la propuesta de senda está todavía pendiente de ser ratificada por las Cortes Generales, conforme a lo previsto en la normativa de estabilidad presupuestaria. El Gobierno está actualmente trabajando para conseguir dicho apoyo. Una de las iniciativas que ha impulsado para lograrlo es la modificación de la Ley Orgánica 2/2012, de 27 de abril, de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera, para corregir la situación ‘anómala’ respecto a la tramitación de otras normas, de que el Senado tenga poder de veto”.

Cuentas “ilegales”
Ciudadanos ya mostró este miércoles su intención de impedir la aprobación de la ley de Presupuestos en el Congreso al no estar basados en un senda de déficit. La formación de Albert Rivera calificó las cuentas de “ilegales” por incumplir el artículo 15.7 de la Ley de Estabilidad, según el cual “aprobados los objetivos de estabilidad presupuestaria y de deuda pública por las Cortes Generales, la elaboración de los proyectos de Presupuesto de las Administraciones Públicas habrán de acomodarse a dichos objetivos”.

Por su parte, el PP avanzó que desplegará toda una ofensiva parlamentaria con el mismo cometido puesto que, a su juicio, el plan presupuestario de Sánchez está “lleno de falsedades”.

El hombre de Iglesias en la Moncloa
EDITORIAL ABC 18 Octubre 2018

Al permitir que Pablo Iglesias negocie los votos de ERC a los Presupuestos Generales del Estado en una cárcel con el golpista Oriol Junqueras, Pedro Sánchez y el PSOE definitivamente abandonan cualquier sentido de la dignidad en el ejercicio de sus funciones públicas. Obviamente, el papel de Iglesias como interlocutor supone un paso más en la estrategia alentada desde el Ejecutivo para blanquear la imagen de Junqueras. El líder de Podemos tratará de convencer al político preso de que Sánchez en La Moncloa favorece su libertad. La obsesión por el poder ha actuado como fuerza superior a los límites éticos que se le suponen a todo gobernante en una democracia.

También queda claro que no fue Sánchez quien se apoyó en comunistas, golpistas y filoetarras para llegar a La Moncloa, sino que fueron estos quienes se apoyaron en Sánchez para hacerse con el control remoto del poder político en España. Sánchez no es más que el Caballo de Troya que han colocado en el Estado los mismos que quieren acabar con el Estado y lo mantendrán en el poder, como su hombre en La Moncloa, tanto tiempo como sea necesario para afianzarse en sus posiciones. Por encima de los tribunales de este país, en lo que supone un peligroso precedente, el Gobierno de Sánchez y de su «vicepresidente in pectore» Iglesias, ya ha indultado a los golpistas catalanes, que ganan legitimación como interlocutores del Ejecutivo para aprobar los Presupuestos, aun cuando sea desde una cárcel y con un procesado preso por rebelión como portavoz.

Los comunistas de Podemos suman terreno ante la opinión pública como valedores de trampas, no derechos, sociales que no se podrán pagar, mientras cae en el olvido su complicidad con el Gobierno criminal de Maduro, responsable de la hambruna en Venezuela por medidas populistas como las que defienden Iglesias y Echenique. Y los filoetarras comprueban con satisfacción que Rodríguez Zapatero continúa su gira de la indignidad, pasando de encubrir al dictador venezolano -como ha denunciado Human Rights Watch- a reunirse con Arnaldo Otegui en un caserío, como hacían en los tiempos en los que el Gobierno de Aznar confiaba en el PSOE como firmante del Pacto Antiterrorista.

Este socialismo es carente de escrúpulos éticos y, capaz de apoyarse en terroristas como Otegui y golpistas como Junqueras, ya no guarda ni siquiera las formas. No lo hizo al utilizar La Moncloa, en lugar de Ferraz, para inmortalizar su pacto presupuestario con Podemos; y no lo hace ahora al callar mientras su socio de gobierno se reúne con un preso para negociar el futuro económico de un país al que pretendió dar un golpe de Estado. Desleal es el Gobierno de España que no cuida los intereses nacionales y los entrega al capricho de quienes insultan al Rey, promueven la discordia y quieren romper España.

Inaudita confusión presupuestaria
 larazon 18 Octubre 2018

No parece que el ruido de fondo que acompaña desde su inicio la elaboración de los Presupuestos Generales del Estado sea el mejor reclamo para atraer las inversiones que España necesita para seguir creciendo. Al contrario, es inaudita la imagen de confusión que trasmite el Gobierno socialista, incapaz de mantener un discurso mínimamente creíble sobre el alcance, sea el que sea, de las cuentas del Estado para 2018. Ni siquiera la previsión de senda de gasto que se remitió a Bruselas el pasado lunes, cifrada en el 1,8 por ciento del PIB, se ha mantenido vigente 48 horas a tenor de la intervención parlamentaria del jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, que, ayer, aseguraba al líder de Ciudadanos, Albert Rivera, que se mantendría el déficit del 1,3 previsto en las cuentas del anterior Gobierno y aprobado por el Congreso. Item más, como hoy publica LA RAZÓN, la remisión de los PGE al Parlamento, que deben presentarse antes del final del ejercicio, podrían retrasarse hasta marzo de 2019, pero no por causa de una ajustada negociación de sus contenidos, que sería aceptable, sino para esperar una carambola jurídica, que, en forma de desimputación por la rebelión a los golpistas catalanes, permitiera sumar los votos de ERC y PDeCAT.

Si ya hemos denunciado las crecientes presiones políticas que desde distintos sectores progresistas, incluso del ámbito del Derecho, están sufriendo los fiscales del Tribunal Supremo para que modifiquen la calificación de los delitos imputados a los responsables del «procés», este tipo de actuaciones no ayudan, precisamente, a mantener la necesaria imagen de independencia de la Fiscalía, además de que pueden resultar perfectamente inútiles a los efectos que busca el Gobierno, puesto que en el caso también interviene una acusación popular.

Llegados a este punto, y tras escuchar las confusas explicaciones de los ministros económicos del Gabinete sobre la afección, o no, del Salario Mínimo Interprofesional en la tributación de los trabajadores autónomos, o sobre el cambio, o no, de las bases de cotización de la pequeñas empresas; tras conocer que las partidas de Sanidad y Educación se mantienen en el mismo porcentaje que en los últimos presupuestos de Mariano Rajoy, es decir, se congelan en el 6 y el 4 por ciento del gasto, respectivamente, y tras descubrir que la pregonada inversión social sólo responde a una política clientelista de subvenciones y subsidios, gravosa impositivamente para las empresas y las clases medias e inútil para la creación de riqueza, sería lícito preguntarse si el Gobierno de Pedro Sánchez quiere de verdad presentar unos Presupuestos o, en realidad, sólo pretende ganar tiempo a la espera de una coyuntura electoral favorable, para lo que necesita dar esperanza y soltar cuerda a sus socios de la moción de censura. Sería, en cualquier caso, una estrategia partidista entendible, aunque poco honrosa, y no mucho peor que esta confusión que hace de las cuentas del Estado, que es la decisión de mayor responsabilidad que cabe a un Ejecutivo, una especie de comodín político que sirve para contentar todas las expectativas de los futuros electores.

Si ya afirmamos en su momento, cuando se hizo público el acuerdo presupuestario entre el PSOE y Podemos, que estábamos ante la propuesta de un «PER» a escala nacional con meras pretensiones electoralistas, transcurridas escasas fechas debemos reafirmarnos. Porque no es posible elaborar unos PGE que tengan en cuenta los intereses generales de los ciudadanos en estas condiciones de minoría parlamentaria, sobre todo, cuando los presuntos socios tienen sus propias agendas políticas que, como constatará sin duda Pablo Iglesias en sus reuniones carcelarias, poco tienen que ver con el futuro económico y social de España.

El alto comisionado para asuntos catalanes.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 18 Octubre 2018

PABLO IGLESIAS COMISIONADO DE PEDRO SÁNCHEZ PARA ASUNTOS CATALANES EJERCE DE VICEPRESIDENTE DE GOBIERNO.

Está exultante, no hay duda. Pablo Iglesias ha conseguido estar en el Gobierno y en la Moncloa de forma virtual, sin pasar por las urnas y sin el desgaste que conlleva compartir el Gobierno en coalición asumiendo carteras. No solo incitó a Pedro Sánchez a presentar la moción de censura que contó con el apoyo de nacionalistas proetarras y golpistas, sino que se ha posicionado como el socio preferente e indispensable en el proyecto de Gobierno de Pedro Sánchez para lo que queda de legislatura haciendo valer sus raquíticos 69 escaños, equiparándolos con los 85 del PSOE. Ha logrado andar por la Moncloa como “Pablo por su casa” (o casoplón galapagueño) pero sin el peaje de ponerse en los focos de los medios. Ha sido un éxito obtener esa foto impagable en la Moncloa firmando solemnemente el Acuerdo entre el Gobierno de España y PODEMOS en unos documentos con los membretes oficiales en plan de igualdad. Y ahora, se dedica a hacer el papel de alto comisionado para asuntos catalanes emulando a la vicepresi Soraya Sáenz entrevistándose con el “moderado” Oriol Junqueras para convencerle de que apoye los PGE. Una labor que repetirá entrevistándose también próximamente con el radical Joaquim Torra.

Una labor que compagina con una campaña de ataque y desgaste a las Instituciones en ese plan que su camarada Juan Carlos Monedero nos desveló el pasado día de España 12 de octubre junto al exJemad Julio Rodríguez. Un plan de destrucción masiva del sistema actual en el que Monedero decía cosas como “estamos haciendo exactamente lo mismo que hizo la República en 1931….romper el bipartidismo, que se reparte de manera ilegal, ilegítima y tramposa el poder; romper el centralismo y romper la Monarquía, que era el tapón que hacía de cierre al resto de elementos”. Porque a estos extremistas radicales de izquierda anclados en el comunismo más rancio, no les ha bastado asesorar a regímenes dictatoriales que han llevado a sus países a la bancarrota arruinando a sus ciudadanos y obligando a un exilio huyendo de la pobreza y de la violenta represión, sino que quieren clonar esos sistemas en España imponiendo las mismas fracasadas recetas. Una aspiración que hasta ahora no ha contado con el apoyo de los ciudadanos, pero sí con uno de los integrantes de ese bipartidismo que quieren destruir, el PSOE.

Pero lo que deja un punto de intranquilidad es precisamente la actitud tan exultante de Pablo Iglesias, habida cuenta de que los PGE no son nada del otro mundo, aunque el tema de ingresos previstos sean los de “Antoñita la fantástica” y se aumente el gasto moderadamente con un incremento del déficit superior al pactado con la UE pero perfectamente asumible en una economía en expansión con un crecimiento del 2,6 y 2,3%. Son unos presupuestos de corte social pero no llega ni con mucho a las aspiraciones de gasto e incremento de impuestos que pretendían los de PODEMOS. Esa euforia solo puede estar motivada por la existencia de pactos ocultos que no figuran en ese documento firmado con tanta publicidad y solemnidad. Lo que leva a pensar que el plan presupuestario presentado a la UE es solo para obtener el visto bueno de los censores para posteriormente aplicar el verdadero pacto de gastos.

La primera reacción de la oposición del PP con Pablo Casado ha sido la de anunciar que irá a Bruselas para reunirse con el grupo parlamentario popular europeo para advertir del engaño y peligro que esconde este plan presupuestario, que aún no ha sido sometido a aprobación de las Cámaras de representantes Igualmente avisar del intento de anular al Senado para evitar el bloqueo a los PGE dada la mayoría parlamentaria del PP. Este aviso ha provocado la inmediata respuesta de todos los partidos que unieron sus votos para el triunfo de la moción de censura, acusando Pedro Sánchez al PP de “deslealtad impropia de un partido de Gobierno”, y la vicepresi Carmen Calvo de “Convendría que el señor Casado, en su condición de patriota, respetara la mayoría absoluta de este Gobierno para hacer la política comunitaria y hablara muy bien de su país”. Los demás solo se manifiestan criticando esa decisión como inadecuada e improcedente.

El caso es que Pablo Iglesias sigue trabajando en pro de obtener los apoyos de los golpistas, ya que tiene asegurado el apoyo de los nacionalistas vascos y proetarras. Y aquí radica la dificultad, ya que tanto ERC como el irrelevante PDeCAT mantienen un discurso de máximos exigiendo la libre absolución y libertad de los golpistas preso y de los fugados. Una actitud radical que condiciona un posible cambio de criterio separando las reclamaciones del pragmatismo de garantizarse la financiación y el cambio de cromos de la aprobación de los PG de la Generalidad. Existe confluencia de intereses y eso es más que suficiente como para aparcar un tema que seguro requiere un tratamiento discreto dejando que sean los hechos los que lleven a suavizar las peticiones de la Fiscalía. Se parte de un máximo, pero nadie puede predecir el desenlace. Supongo que nadie se escandalizará por mi percepción tan realista de un tema tan bochornoso como fue la rebelión de unos representantes públicos y su desprecio por la legalidad vigente.

Supongo que Pablo Iglesias aprovechará su visita a la sede golpista de la cárcel de Lledoners para entrevistarse con Oriol Junqueras, para reunirse con sus camaradas de Cataluña en Común que se han convertido en el partido bisagra entre el radicalismo de JxCAT y el pragmatismo de ERC, sustituyendo a la CUP en ese papel. En cualquier caso, Pedro Sánchez no podrá quejarse de la colaboración, aunque sea interesada, de Pablo Iglesias para mantenerle en el poder un par de años.

¡¡¡ GOBIERNO OKUPA DIMISIÓN!!! ¡¡ELECCIONES GENERALES YA!!

¡Que pasen si pueden y su conciencia se lo permite un buen día!

Érase una vez
Érase un bonito país de cuento en el que sólo la imaginación servía para explicar lo que estaba sucediendo
Ignacio Camacho ABC 18 Octubre 2018

Érase que se era en un bonito país un ministro que tuvo que dimitir por defraudar a Hacienda. Érase que se era otra ministra que también renunció por inspirar su trabajo de máster en la Wikipedia. Y como no hay dos sin tres, ni tres sin cuatro, resultó que otro colega había creado una sociedad-pantalla para comprar una vivienda y que la portavoz del Gabinete tenía sin consignar en su declaración de bienes un chalé, varios pisos y una parcela. Érase que se era una quinta compañera que se entrevistaba, siendo fiscal, con policías de fama deshonesta, y que ante ellos acusaba de irse con menores a algunos jueces de la Audiencia. Érase que se era un sexto camarada que siendo consejero de una gran empresa vendió acciones de su mujer en vísperas de la quiebra, y recibió una multa por el palmario manejo ventajista de información secreta. Y érase, por último, un presidente que fue descubierto como autor de una tesis fraudulenta, llena de párrafos copiados sin cita de publicaciones ajenas y tal vez redactada por una mano jornalera. Érase que se era, en fin, que casi la mitad de los miembros de un Gobierno presentado como paradigma de la decencia no pasaba su propio filtro de conducta ética. Pero, lejos de actuar en consecuencia y rendir las correspondientes cuentas, culpaba de la polvareda a una conjura de alcantarillas muñida por sus adversarios y la siempre socorrida prensa.

Érase otra vez que ese mismo presidente quiso redactar unos presupuestos y escogió a lo mejor de cada casa para componer un acuerdo: populistas, filoetarras y separatistas insurrectos, autores de un golpe contra el Estado cuyos líderes estaban fugados o presos. Con tal de complacerlos decidió subir los impuestos a ciudadanos y empresarios asfixiados por el esfuerzo, y violentar las reglas democráticas para evitar el bloqueo de una Cámara con derecho de veto. Érase otra vez que mientras los socios negociaban en amable pasteleo con ese Ejecutivo tan abierto y moderno, pedían la independencia, exhibían su desafecto y reprobaban al Rey sin que el jefe del Gobierno diese muestras de desasosiego por la repulsa al monarca que firmaba sus frecuentes decretos. Érase que se era una nación sumida en el desconcierto de verse codirigida por sus adversarios manifiestos, que aprovechaban la falta de una mayoría estable en el Congreso para ir socavando las instituciones desde dentro. Y érase una opinión pública absorta ante un debate de gallinero en el que las televisiones sustituían al Parlamento y en el que la acción efectiva del poder se reducía a una propagandística política de gestos.

Nada de esto sucedió en realidad, por supuesto. Se trata de una pura ficción, o merecería serlo porque esta clase de cosas no ocurren en ningún país serio. Y porque, como decía León Felipe, no sabemos muchas cosas, es verdad, pero sí sabemos que la cuna del hombre la mecen con cuentos

Turno de demócratas
MIKEL ARTETA El Mundo 18 Octubre 2018

El artículo 155 abortó la rebelión en Cataluña. Afortunadamente, el Derecho se impuso sin los desórdenes públicos vaticinados pese a que tras el 1 de octubre muy pocos conservaban el optimismo. Por alguna razón, no tranquilizaba rememorar la ilegalización de Batasuna: el Estado de derecho triunfó entonces frente a quienes pagaban con dinero público las balas que acababan en las nucas de nuestros conciudadanos; no hubo disturbios y, al ahogarlos financieramente, comenzó su final. Pero Cataluña no es el País Vasco.

Precisamente por no haber requerido violencia (hasta hace poco), la arbitrariedad nacionalista contra el Estado de derecho levantó menos ampollas, concitó grandes apoyos y resultó más eficaz. Y facilitaba la operación aquel mantra de que, sin violencia, todo proyecto es "legítimo", "democrático" o "respetable".

No supimos explicar que las reivindicaciones nacional-populistas (hoy secesionistas) son antidemocráticas. En lugar de participar con todos del proceso de construcción de la voluntad política, los nacionalistas buscaron crear unilateralmente una comunidad nueva: su partido dejó de representar a la parte para identificarse con un nuevo todo. Su proyecto consiste en acallar a la mitad de los catalanes y en excluir a millones de españoles de decisiones que a todos nos incumben. El derecho a decidir viola nuestra soberanía porque soberano es quien dispone de competencia sobre sus competencias. Olvidan los nacionalistas que si mañana lo quisiéramos una mayoría amplia de españoles (sin excluirlos del voto), España podría ser incluso un país centralista, como Francia. El soberanismo no quiere aceptar que las competencias constitucionalmente previstas (y estatutariamente desarrolladas) para su comunidad enmarcan su limitado derecho a decidir, deudor de un derecho a decidir previo y original: el de todos los ciudadanos españoles.

Lo sustancialmente antidemocrático del nacionalismo es su voluntad de romper la igualdad jurídico-política de los ciudadanos, la igualdad haciendo y acatando la ley. De modo análogo, si un día un Parlamento electo pretendiera excluir a las mujeres del derecho al voto los jueces lo tirarían por tierra, protegiendo así la democracia de los malos demócratas y velando por la igualdad de todos. Pues bien, la misma respuesta se le debe al nacionalismo cuando afirma que los suyos merecen derechos sociales o políticos superiores a los de un murciano.

Imaginen un tribunal cuyo Pleno está compuesto por 12 miembros, divididos en dos salas de seis por razones funcionales. Imaginen que cinco de ellos, sabiéndose en minoría respecto del Pleno (encargado de dictar sentencia) pero en mayoría respecto de su Sala, decidiesen unilateralmente erigir su Sala en el órgano decisor. ¡Violarían el procedimiento acordado, poniendo en riesgo la paz social sin violencia explícita! Los 12 debían debatir, compartir versiones sobre hechos y datos, ejercitar sus respectivas capacidades intelectivas (la razón pública) y alcanzar una decisión, si no por unanimidad, al menos por mayoría. Desentenderse de esto para asegurarse una victoria (relativa) con los afines supondría renunciar a la razón que persuade o convence, deslegitimar su propia institución y extender la inseguridad jurídica.

Pero puede ser todavía más sangrante. Resulta que la soberanía representada en el Parlamento, otro órgano colegiado de decisión, es además una unidad de justicia. Legisla sobre fiscalidad, financiación autonómica o reparto presupuestario, es decir, sobre la distribución de los recursos. Pues bien, si una parte del conjunto que debe decidir cómo se reparten los recursos comunes puede levantarse de la mesa e irse sin negociar con el resto, estamos dando poder de chantaje a los más fuertes. Esto explica por qué hay amenazas rupturistas en País Vasco, Navarra, Baleares o Cataluña pero no en Andalucía o Extremadura. El chantaje es cosa de ricos. ¿Pero cómo hacerles frente? Jurídicamente, responderemos que ni la Constitución ni el Derecho internacional avalan su proyecto: el principio de autodeterminación no puede quebrantar la integridad territorial de Estados soberanos (salvo colonias) que garanticen los derechos civiles y políticos de todos sus ciudadanos. Y, aquí, si acaso es la inmersión lingüística la que viola sentencias del TSJC y del TS.

Políticamente, sin embargo, sí hay un problema. Está afectada la legitimación (la aceptación) del poder que sanciona nuestro Derecho democrático. Si el Estado no ejecutaba algunas sentencias era para no importunar a las élites nacionalistas; sin embargo, tras vaciar la Administración estatal y poner a la autonómica a su servicio, esas mismas élites no han dudado en lanzar a los amamantados por décadas de construcción nacional contra nuestras instituciones.

Por fin el 155 fue la respuesta jurídica pero también política: los españoles, soberanos, nos hicimos allí presentes. Lo hizo nuestro Gobierno pero antes lo había hecho ya ese millón de catalanes que por dos veces dijo basta en Barcelona. Fue la fuerza de un hecho (además de un Derecho) que no se esperaban. Desgraciadamente, arriado el mecanismo contramayoritario que protegió a la democracia de sí misma, no han tardado los de siempre en intentar que, hastiados, desesperados o temerosos, cedamos de nuevo a su chantaje. Hoy más violento. La cesión del Gobierno es la "solución política" para muchos. Al fin y al cabo, los vascos y navarros ya tienen su cupo. ¿A quién le importa la igualdad si podemos retozar en la identidad que nos desiguala? "Confederación", reza ERC ahora.

Pues hay otra solución política mucho más justa, aunque más lenta y costosa. Consiste en deslegitimar su discurso político, dejar que se oiga la voz de los silenciados y revertir todo el proceso de construcción nacional que Pujol diseñó desde 1990: el Programa 2000 incidía en catalanizar conciencias, sentimientos, escuelas, universidades, medios, mundo empresarial...

Tres décadas de sobredimensionada Administración catalanista forzaron una distorsión entre el verdadero pluralismo social y la imagen monolítica (por monolingüe) que al ciudadano le devuelve la esfera pública que le envuelve: toponimia, comunicaciones públicas con el administrado, letreros comerciales, el funcionario que nos atiende, la radio-televisión autonómica, etcétera. Puesto que, de hecho, no será posible ser administrado catalán sin vivir en catalán, a muchos les acabará pareciendo deseable vivir en catalán. Interiorizarán la falacia o callarán. Así se fragua la espiral del silencio que fagocita a la mayoría no nacionalista. Primero ésta observa curiosa, luego traga resignada y, ya tarde, se ve excluida. En Valencia lo estamos padeciendo: hasta cinco veces se negó un presentador de la TV autonómica a dirigirse en castellano a una entrevistada que se lo solicitaba. Calca un episodios en la TV3 de los 80. En lugar de combatir el patrón que siguió Cataluña, permitimos que lo reproduzcan en Valencia.

¿Es previsible que el Gobierno haga cumplir leyes que restan poder al nacionalismo? No, cederá en la batalla política hasta que no quede Estado. A menos que la ganemos desde abajo. Nuestro turno.

Mikel Arteta es doctor en Filosofía Política. Es autor de Construcción nacional en Valencia (Ed. Biblok).

Andalucía, ¿conformismo o cambio?
José Manuel Sánchez Fornet okdiario  18 Octubre 2018

Susana puede ganar las próximas elecciones y seguir gobernando Andalucía. Una revolución tendría que producirse, nada previsible, para cambiar el Gobierno del PSOE. La oposición del PP no gobernará nunca si no cambia mucho, Podemos (Andalucía Adelante) tampoco, y C’s queda como la única esperanza de cambio posible pero muy lejana. Las políticas aplicadas no han conseguido sacar a Andalucía del vagón de cola de España ni de Europa a pesar de recibir más de 100.000 millones de euros de ayudas europeas. Andalucía es hoy un territorio y una gente marcada por clichés y tópicos falsos que nadie ha sabido desmentir, que nos sitúan a los andaluces como pedigüeños, conformistas y vagos. Las políticas del PSOE, fueran o no socialistas, han fracasado. Una extensa red clientelar de “enchufados” garantiza un buen granero de votos y prácticas corruptas por la falta de alternancia en el Gobierno andaluz.

Ha comenzado el PP la campaña electoral en Andalucía en la puerta de un puticlub, lugar donde el responsable de la fundación de ayuda a parados de la Junta, Faffe, gastó en 6 años más de 30.000 euros de dinero público. Esto serviría para desgastar al rival político en un país de nuestro entorno pero no aquí. Los dirigentes políticos no son creíbles porque usan la corrupción como arma política siempre contra el adversario, nunca denunciándola en sus propias filas.

Susana Díaz es una de esas personas que decide desde muy temprana edad que su profesión será la política. Era muy joven cuando empezó en las juventudes. Ha llegado al penúltimo escalón de su ambición política (el último sería la secretaria general del PSOE nacional y la presidencia del Gobierno de España). Algunos la vimos durante años como la gran esperanza de cambio en ese PSOE andaluz mortecino, sectario, manipulador, engañabobos y corrupto, que lideró Andalucía desde sus orígenes con Plácido Fernández Viagas, el primero, seguido de Rafael Escuredo, Rodríguez de la Borbolla, Chaves o Griñán, hasta la llegada de Susana. Era una socialista “roja y decente”, frase que inmortalizó el director de este diario en un programa de TV y que sigue cerrando hoy los whatssapp de campaña que emite el partido a sus seguidores. El socialismo en las políticas del PSOE nunca existió, desdibujado el rojo en marrón corrupción, sin que Susana haya hecho nada distinto. La decencia política ha brillado por su ausencia porque conseguido el poder nada ha cambiado. Nada ha hecho distinto de sus antecesores. Nada ha mejorado en Andalucía, ni la calidad de vida de su gente, ni hay menos prácticas corruptas, ni hay más trabajo, ni menos pobreza. Andalucía imparable desde hace 40 años en la cola de España. Menos mal que es imparable. No ha cambiado ni una coma para modernizar la administración ni para acabar con las prácticas de la Casta privilegiada, cuyos sueldos y mamandurrias son cualquier cosa menos socialistas.

Andalucía no es distinta al resto de España. Las tarjetas Black de Bankia, las comisiones de Bárcenas y toda la panoplia de casos de corrupción en España tienen su réplica en nuestra tierra en la Formación, Idea, EREs, Faffe, el alcalde de Granada o el presidente de la diputación de Huelva, entre otros muchos, evidenciando la misma podredumbre del sistema político andaluz que la que existe en el PP, PSOE, PDeCAT, PNV, Bildu, IU y otros, y por supuesto en Podemos, que con cinismo, hipocresía y mentiras se han sumado a las prácticas de la Casta privilegiada en un tiempo récord, aunque decían venir a acabar con la misma. Conformismo o Cambio. El 2 de diciembre, la respuesta.

Situaciones absurdas de un régimen constitucional
Ernesto Ladrón de Guevara  latribunadelpaisvasco.com  18 Octubre 2018

“[..] yo que estudio el vasco como podría estudiar el bantú o el acadiano, como un ejemplar curioso, como un reguero de enseñanzas, como un problema tentador por su oscuridad, y a la par como algo cuyos datos tengo cerca, como una lengua que mejor puedo estudiar y con el amor con que se estudia algo propio, pero sin pasión ni prejuicio alguno, sometiéndolo al análisis, es imposible, repito, que me entienda con quienes lo trabajan como instrumento político de reivindicación, con adoración de fetichista, atento a probar que es lo más perfecto, lo más dulce, lo más armonioso, o lo más sabio” (Carta a Pedro Múgica en 1890) MIGUEL DE UNAMUNO

Tengo a la vista una información de María José Carrero, periodista de El Correo, fechada el día 13 de julio de 2017, con el siguiente título: “Sólo el 5 % de las conversaciones de calle en Álava son en euskera”; y con el siguiente subtítulo: “La lengua vasca experimenta un avance, mientras que en Bizkaia retrocede al usarse en menos de nueve de cada cien diálogos” Así lo ponía de manifiesto la séptima entrega del informe “Medición del uso de las lenguas en la calle” realizado por el Clúster de Sociolingüística. Sin embargo, las políticas lingüísticas sostenidas por los nacionalistas con la comparsa de otros partidos que no ponen en cuestión la aberración de ir contra la realidad social y cultural de la sociedad vasca, obligan a todo hijo de vecino a pasar por el aro de la euskaldunización forzosa. Algo no está haciéndose bien.

Mi admirado Julián Besteiro, ejemplar en su conducta y en la coherencia de sus hechos, decía en 1918 en el Congreso de los Diputados en respuesta a Cambó, sin que éste fuera capaz de contestarle … “[…] Pero nosotros estamos en la obligación de prevenir la democracia y de permitirnos la libertad de hablar desde aquí a la democracia catalana, diciéndole: la experiencia de muchos años demuestra que las campañas por los idiomas regionales muchas veces son un reclamo para cazar incautos y llevarlos con los ojos vendados a derroteros políticos que ellos no sospechan. Nosotros tenemos que decir al pueblo catalán: fíjate bien, tú eres el que ha de decidir y no se te puede violentar pero si tú un día ves que, en el monopolio de la escuela por el regionalismo conservador hay un deseo de mantenerte en la ignorancia de los problemas mundiales para explotarte mejor, levántate tú u líbrate de esa tiranía, que en esa campaña no te ha de faltar nuestro apoyo”

Lamentablemente, las componendas de los artífices de nuestro Estado español con los nacionalistas han convertido en letra huera y hueca el artículo 3º de la Constitución Española que dice, literalmente:

“1. El castellano es la lengua española oficial del Estado. Todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla. 2. Las demás lenguas españolas serán también oficiales en las respectivas Comunidades Autónomas de acuerdo con sus Estatutos.”

Lo razonable hubiera sido que este artículo hubiera sido desarrollado mediante una Ley orgánica que definiera el alcance del espíritu y la letra de ese artículo, cosa que no se hizo para no molestar a los nacionalistas.

Pero a estos efectos, también, hubiera sido posible recomponer el entuerto si se hubiera dado capacidad ejecutiva a la Alta Inspección para que pudiera cumplir la misión constitucional que se le atribuye, al efecto de vigilar, comprobar, controlar, supervisar y fiscalizar a las comunidades autónomas como partes del Estado que son, en lo que se refiere al respeto a los derechos lingüísticos y a los derechos individuales de los ciudadanos, que son los verdaderos destinatarios de la carta de ciudadanía contemplada en la Constitución.

La solución a esta situación de anomia institucional la encontramos en la sentencia del Tribunal Constitucional del 20 de febrero de este año sobre la Ley Wert, cuando afirma lo que sigue: “Es consolidada la doctrina que evidencia que corresponde al Estado velar por el respeto de los derechos lingüísticos en el sistema educativo y, en particular, “el de recibir enseñanza en la lengua oficial del Estado” (SSTC 6/1982, de 22 de febrero, FJ 10, 337/1994, FJ 10, y 31/2010, FJ 24), doctrina que halla su reflejo en el art. 150.1.d LOE (no modificado por la LOMCE), que atribuye a la Alta Inspección de Educación, entre otras, la función de “[…] velar por el cumplimiento de las condiciones básicas que garanticen la igualdad de todos los españoles en el ejercicio de sus derechos y deberes en materia de educación, así como de sus derechos lingüísticos, de acuerdo con las disposiciones aplicables”” En consecuencia, la sentencia marca el camino: La Alta Inspección. Pero no obliga al Gobierno a dotar de atribuciones ejecutivas a este vital órgano del Estado ni a regular claramente su funcionamiento y estructura para hacerla operativa, con lo que la Sentencia queda en sus efectos prácticos en un limbo.

La sentencia analiza los problemas para que el Estado se haga presente en la vigilancia y control de todas las instancias autonómicas para la protección de los derechos y las libertades en materia lingüística en la escuela. Y centra esa problemática en la ausencia de un desarrollo del artículo 3º de la C.E. en este ámbito. Es decir, del mandato constitucional de que el castellano o español sea lengua vehicular en la enseñanza, sin perjuicio de que las lenguas autonómicas también lo sean, puesto que los ciudadanos españoles tienen el derecho y el deber de conocer y usar la lengua común de los españoles. Y tampoco hay mecanismos procedimentales para hacerlo efectivo.

La sentencia es una recriminación al Gobierno para que legisle haciendo uso de los instrumentos en los es competente. Pero, tristemente, quienes regentan la Moncloa no se dan por apercibidos. Con lo cual, son nuestros hijos y nietos las víctimas de una grave discriminación al no poder estudiar en su lengua materna, aspecto muy destacado por la Unesco.

Esa sentencia también establece que el Ministerio de Educación tiene competencia para regular las pruebas de evaluación finales de ESO y Bachillerato, cuya superación es necesaria para la obtención de los títulos académicos, incluyendo la de establecer los criterios de evaluación y las características de las pruebas para cada convocatoria, elementos imprescindibles para garantizar la homologación de los títulos académicos y profesionales en el conjunto del territorio español.

Es absurdo que tengamos que ser los ciudadanos, a través de una asociación que se llama “Hablamos Español” los que impulsemos una norma para el desarrollo del artículo 3º de la Constitución Española y no quienes representan la soberanía nacional. Y más absurdo aún cuando el propio Congreso de los Diputados a través de sus órganos representativos aceptaron que la Iniciativa Legislativa Popular de Hablamos Español es impecable en su contenido constitucional, y sin embargo se nos obliga a recoger una cifra absolutamente desmesurada de firmas que hace muy difícil la posibilidad de que llegue al Congreso, teniendo en cuenta el aislamiento informativo de los medios de comunicación controlados por el Sistema.

Algo falla en el mecanismo constitucional cuando ocurren este tipo de cosas.

Estamos en el tramo final antes de cumplir el plazo máximo que se permite para recoger las firmas. Este fin de semana se realizará una recogida masiva en más de cuarenta mesas a lo largo y ancho del territorio español. Los ciudadanos tienen la oportunidad de hacer un último esfuerzo para que “Hablamos Español” logre las 500.000 firmas. Si no se lograra no se podrá recriminar a los proponentes el no haber cumplido su obligación cívica. Se ha hecho todo lo posible, con todos los vientos en contra. Son absurdos propios de un país al que un régimen autoritario calificaba como diferente.

COVITE acusa a Urkullu de “blanquear la historia criminal de ETA”

OKDIARIO 18 Octubre 2018

El Colectivo de Víctimas del terrorismo (COVITE) ha expresado hoy su “malestar” por el recibimiento del lehendakari, Iñigo Urkullu, al Grupo Internacional de Contacto (GIC), liderado por el abogado surafricano Brian Currin, pues entiende que con ello está dando “legitimidad” a quienes “buscan impunidad para los terroristas”.

La presidenta de este colectivo de víctimas del terrorismo, Consuelo Ordóñez, ha enviado una carta al lehendakari, en la que le expresan su “preocupación” por el encuentro con el GIC, “integrado por personas conocidas por ejercer de altavoz público de los intereses de la izquierda abertzale y de ETA”, que también participaron en el acto “propagandístico” del final de la banda en Cambo-les-Bains (Francia).

La intención del GIC es, en opinión de Ordóñez, “blanquear la historia criminal de ETA” y “construir un relato en el que prime un empate entre el Estado de derecho y una organización terrorista”.

“Que usted y su Ejecutivo reconozcan públicamente el trabajo del GIC y de Brian Currin significa dar carta de validez a estos planteamientos, que suponen un trato de favor para los terroristas de ETA y que aplacan las reivindicaciones legítimas de las víctimas del terrorismo, como los derechos a la verdad y a la justicia”, le dice la presidenta de COVITE al lehendakari.

A su juicio, es “inconcebible” que Urkullu “se preste a dar cobertura institucional a estos portavoces de parte que aspiran a construir el futuro sobre una base de desmemoria para las víctimas de ETA”.

“Le ruego encarecidamente que recapacite y reconsidere su política de memoria pública. En el País Vasco no hay ningún proceso de paz porque no ha habido ninguna guerra entre bandos enfrentados. La paz se construye con el desmantelamiento policial total del grupo terrorista que ha estado durante décadas atentando contra los derechos humanos, la democracia y la libertad”, destaca.

Ataque borroka a la sede de Periodista Digital: segunda vez que les roban la bandera de España

OKDIARIO 18 Octubre 2018

La sede de Periodista Digital ha vuelto a ser atacada. En un nuevo acto de kale borroka antiespañola, unos individuos han destrozado la bandera de España que ondea en las oficinas del digital. Es la tercera vez –la primera fue marzo de 2017– que el diario que dirige Alfonso Rojo sufre actos de vandalismo.

La bandera arrancada de la sede de Periodista Digital fue repuesta en la fachada tras el primer ataque. El pasado 14 de julio los trabajadores de Periodista Digital que acudían a la redacción como cada día se encontraron con que unos vándalos habían arrancado la bandera de España que ondea su sede y destrozado el mástil de la que colgaba. Con nocturnidad y alevosía, los violentos se colgaron de la enseña hasta arrancarla y dejar inservible el soporte.

Esta semana se ha vuelto a reproducir el mismo ataque y con los mismos protagonistas. Violentos antiespañoles han arremetido contra la enseña nacional en la sede del diario, y de nuevo la han arrancado y destrozado el mástil. Tanto tras el primer ataque como tras éste, los responsables del diario han recalcado que, pese a la intimidación, van a seguir trabajando de la misma manera. “Allí nos encontrarán porque si lo que querían era intimidarnos, desde ya que no lo han conseguido”.

La libertad de prensa en España sigue viéndose amenazada por grupúsculos radicales, especialmente de la extrema izquierda, que intentan intimidar a los medios que no son de su ‘cuerda’. En Periodista Digital lo saben a la perfección. Ya van tres ataques a su sede, los dos últimos ensañándose con la bandera de España y en un lapso de tiempo de pocos meses.

Pero el primer acto violento contra este digital se produjo en marzo de 2017. Unos “facinerosos” colocaron una pancarta en la redacción con la frase: “Los medios difaman, los nazis apuñalan”. En aquella ocasión, el ataque se produjo por acólitos de Podemos, después de que Periodista Digital denunciara ante la Asociación de la Prensa los ataques y amenazas por parte de Podemos a medios que no siguen sus postulados.
 


Recortes de Prensa   Página Inicial