AGLI Recortes de Prensa   Sábado 20  Octubre 2018

El PP y el espejismo de Bruselas
Rafael Bardají gaceta.es 20 Octubre 2018

El presidente del Gobierno y el presidente del PP están de gira por Bruselas. Ambos llevan bajo el brazo los presupuestos que el vicepresidente en la sombra, Pablo Iglesias, ha cocinado para el PSOE. Unas cuentas públicas ficticias, de las que ya se admite desde el ministerio de Economía que no cuadran, pero a las que no dan ningún valor más que el trámite, ya que piensan saltárselas a la torera cuando y como le convenga al gobierno y a sus socios bolivaristas.

Para exponer el dislate que llevará a la destrucción de empleo, más desconfianza internacional, a un endeudamiento mayor y, finalmente, a una crisis más severa, Pablo Casado ha hablado con sus homólogos del Partido Popular Europeo a fin de que Bruselas enmiende el presupuesto del gobierno español. Explicar el peligro que el gobierno del doctor Frankestein/Sánchez allí donde se tercie, es un deber de cualquier español responsable. Confiar en que Bruselas nos saque las castañas del fuego, un gravísimo error.

En primer lugar, porque los dirigentes actuales del PP, que ya vienen con una experiencia en los cargos de responsabilidad de años, deberían saber que la UE siempre tiende a alinearse con los gobiernos en curso y no con los partidos de oposición. Si la UE llegase a enmendar el presupuesto de Sánchez/Iglesias no será por lo que le susurre el PP, sino porque sus expertos así lo creen y sus mandamases políticos se lo aceptan.

En cualquier caso -y mucho más grave- es la profunda creencia, casi entrega, que los responsables del nuevo PP tienen respecto a Bruselas. Ir a Bruselas con un informe para que se pare la locura presupuestaria de la izquierda española es como gritar “que inventen otros”, esto es, “que lo arreglen otros”. No sólo supone comprar la pérdida de soberanía nacional frente a los tecnócratas de Bruselas, que eso el PP ya lo hizo hace años y sigue haciendo aún con las nuevas generaciones en su cúspide, sino que supone reconocer un fracaso interno a nivel parlamentario y político nacional: yo no soy capaz de pararlo, que lo paren desde más arriba, los hombres de negro de la UE adoctrinados por la canciller Angela Merkel.

Esta renuncia a dar la batalla frontal para salvar a España del desastre aquí, que es donde está el tablero de juego, es una dejación por parte del Partido Popular a hacer lo que debiera hacer. A saber, forzar unas elecciones anticipadas. Si se lo propusiera de verdad, con o sin aritmética parlamentaria, podría hacerlo. Bastaría con movilizar a sus bases y coordinarse con el resto de las fuerzas políticas que sí lo están demandando, de Ciudadanos a Vox. El hecho de no hacerlo pone de relieve -una vez más- que la cúpula del PP sigue aferrada a consideraciones tácticas que tiene que ver, me temo, más con la consolidación del poder por parte de los ganadores del pasado congreso, que con el bien de España.

A Pablo Casado se le ha echado encima el PSOE por sus contactos en Bruselas y desde el gobierno se le ha tildado de antipatriota. No le debiera importar lo más mínimo, viniendo los insultos de donde vienen, del gobierno más antiespañol de nuestra Historia. Pero sí debiera preocuparle, creo, con fiar excesivamente en lo que considera una fortaleza, su interlocución en Bruselas. Porque, para mí, es más la expresión de una debilidad. Nadie va a venir desde fuera a sacarnos las castañas del fuego y su esperanza a que sean otros los que detengan la masacre económica que planea Podemos a través de Sánchez me parece, sinceramente, una irresponsabilidad. La batalla hay que darla aquí, como la están dando muchos otros y como los españoles esperan. Elecciones ya.

Una infamia para la democracia
ABC 20 Octubre 2018

El Gobierno no puede pretender que la opinión pública secunde obedientemente sus mentiras. Pablo Iglesias negoció ayer con Oriol Junqueras los votos de ERC a los Presupuestos Generales del Estado con el beneplácito de Pedro Sánchez. Cualquier otra interpretación sería absurda y demostraría no conocer la experiencia que acumula este gabinete en faltar a la verdad. Sánchez maltrató a la opinión pública cuando afirmó en Bruselas que «en nombre del Gobierno sólo negocia el Gobierno», porque lo cierto es que Pablo Iglesias está funcionando como un testaferro del Ejecutivo para el trabajo sucio de entrar en una prisión y sentarse a negociar con un golpista. La falta de respeto a la inteligencia de los ciudadanos es una constante en la propaganda de este Gobierno desde que tomó posesión y negar lo evidente -que Iglesias acudió ayer a la cárcel de Lledoners con la bendición de Sánchez- sólo aumenta el perfil falsario de la comunicación gubernamental.

Iglesias representó ayer, un día infamante para la democracia, la regla básica del juego político de Sánchez: todo vale, no hay límites éticos, la conservación del poder lo justifica todo. Mientras el Tribunal Supremo prepara el juicio oral contra Junqueras y el resto de los golpistas, el Gobierno actúa a la contra y manda a Iglesias a negociar con un jefe de la banda. Así no se respalda a la justicia en su mayor reto desde el 23-F. En el plano internacional, será más difícil que la UE vuelva a apoyar incondicionalmente a España frente al golpe independentista si repara en que es el Gobierno el que acaramela a los líderes golpistas.

Es impensable que el separatismo y la extrema izquierda dejen caer a Sánchez a corto plazo. Tienen con él una mina de oro en La Moncloa, aunque haya barones territoriales del PSOE que, cumpliendo su rol tan testimonial como irrelevante, aseguren que no habrá cesiones. El hecho de negociar con Junqueras en la cárcel es en sí una de la mayores cesiones que podría hacer el Gobierno, la de legitimar a los golpistas, para aparentar que no son tan golpistas, que no merecen tanta prisión provisional y que no deben ser acusados tan gravemente por la Fiscalía.

Y ante tanta deslealtad, de nuevo la voz del Rey marca la que es la posición mayoritaria de los ciudadanos y que debiera ser la línea maestra en la defensa de la unidad de España, el Estado de Derecho y la democracia que sostiene nuestra libertad y soberanía. Como ayer recalcó Don Felipe, «la Constitución, fruto de la concordia entre españoles, significa para España democracia y libertad». Nuevo aldabonazo de Felipe VI frente a quienes maquinan la destrucción de España y quienes les legitiman con visitas tan infames como la ayer cursada a la prisión de Lladoners.

Desfachatez y prevaricación.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 20 Octubre 2018

PABLO IGLESIAS CONVIERTE LA CARCEL DE LLEDONERS EN UNA SALA DE REUNIONES PRIVADA.

Lo que está sucediendo hoy con la visita de Pablo Iglesias al golpista Oriol Junqueras preso (es un decir) en la cárcel barcelonesa de Lledoners, no solo es una vergüenza para la democracia sino una burla al Estado de Derecho y un claro acto de prevaricación por parte de los funcionarios de prisiones que son los responsables por consentirlo. Ni España ni los españoles se merecen este trato De desprecio a la legalidad. Una reunión que va más allá de los derechos que tienen los presos en cuanto a recibir visitas en un claro trato no ya de favor sino de burla descarnada de las reglas más elementales de seguridad al permitirse un vis avis sin los medios previstos de contención, normalmente un cristal. Y no solo eso sino que se permite la asistencia múltiple de personas y se dispone una sala con mesa y asientos para que se reúnan allí sin ser molestados y sin límite de tiempo.

Pablo Iglesias ha llevado su desprecio por la legalidad vigente no solo al Congreso donde ya ha dado muestras suficientes de no respetar las Instituciones montando con su grupo su propio circo mediático, sino que ahora usa otra Institución, la penitenciaria, para hacer patente de corso al organizar una reunión con un golpista acusado de rebelión que está en prisión a la espera de acudir al juicio. Una reunión que pretende pactar el apoyo bastardo de este golpista a los PGE a cambio de ofrecerle un trato para suavizar las calificaciones de los delitos que se les imputan, e incluso insinuar la disposición a conceder un indulto por parte de un Ejecutivo que ya lo ha anunciado como futurible.

Por supuesto que esta reunión es sin luz ni taquígrafos porque la mierda solo está en la oscuridad de las cloacas donde también acuden y viven las ratas.

Creo urgente el que los partidos democráticos exijan responsabilidades a quienes han permitido que se lleve a cabo esta infame reunión que viola la ley de forma flagrante y se presenta como algo normal. Ya solo les falta dejar a los golpistas en libertad, porque de hecho ya gozan de prebendas y trato de favor de condiciones carcelarias de las que no goza el resto de los presos.

¡¡¡GOBIERNO OKUPA DIMISIÓN!!! ¡¡ELECCIONES GENERALES YA!!

¡Que pasen si pueden y su conciencia se lo permite un buen día!

El poder entre barrotes
Ignacio Camacho ABC 20 Octubre 2018

Pablo Iglesias no está en el Gobierno pero sí en el poder, y desea que se le note. Con su tendencia a la sobreactuación aparenta más influencia de la que acaso tenga, pero entre la que tiene de verdad, la que se toma él y la que imposta, se las apaña para lucir galones sin que Sánchez ponga límite a esa exhibición que lo reduce al rango de jefe nominal de un Gabinete fantoche. La visita a Lledoners, que más que una cárcel parece una feria de tratantes o un zoco de favores, ha puesto al presidente ante la humillación de permitir que sus socios de investidura negocien su futuro (el de él) entre barrotes. He aquí un partido de Estado utilizando a radicales y golpistas como colaboradores para que chalaneen con asuntos de la nación en su nombre. Desde el aquelarre felipista ante la prisión de Guadalajara no se había visto en una situación tan denigrante al PSOE.

La entrevista carcelaria entre Iglesias y Junqueras reproduce el guión de la que mantuvieron en verano de 2017 en casa del millonario Roures, aunque haya empeorado la calidad de la cena. Entonces se trataba de diseñar un esquema para que Cataluña girase en torno a una triple alianza de izquierdas, en la que la tercera pata era el PSC del obligado ausente Iceta. El diseño se rompió porque el dirigente separatista sintió la llamada telúrica de la independencia, pero el libreto quedó sobre la mesa. Ahora el plan contempla un reparto de poder en España entera al amparo de la nueva correlación de fuerzas, que deja al Gobierno necesitado de más de una muleta. Es probable que el presidente prefiriese una transacción política con mayor reserva, pero al líder de Podemos no le cuadran las formas circunspectas. Le gusta el protagonismo y cuando asume un papel quiere que se sepa. La publicidad de los hechos consumados forma parte esencial de su estrategia.

Y esa estrategia es la de adjuntarse a Sánchez como cooperador necesario para compensar la previsible tendencia al voto útil de su propio electorado. Le está imponiendo una coalición de facto a un presidente incapaz de salir del atasco de su minoría de 84 escaños, y al que le va a resultar difícil zafarse del abrazo… salvo que convoque pronto las elecciones que más de medio país le viene reclamando. La idea de que este Gobierno es para los independentistas un mal menor necesario no va a colar -y ayer lo demostró Junqueras- si no ofrece nada a cambio. ERC quiere prendas visibles, no promesas a medio plazo, para quebrar sus acuerdos con el iluminado de Waterloo. Y en materia de gestos de benevolencia penal, el Ejecutivo dispone de un margen bastante limitado.

De la performance carcelaria de Lledoners sale una conclusión evidente: los dos interlocutores tienen la llave de este mandato, y tal vez del siguiente, en sus manos. Sánchez ya sabe el precio de su permanencia en el cargo y sólo él puede decidir si está dispuesto a pagarlo.

Desparrame onírico de ‘Memolo’ Sánchez
Jimmy Giménez-Arnau okdiario 20 Octubre 2018

Tras haber introducido micrófonos de última generación en la alcoba de La Moncloa, oigamos las alucinaciones narcisistas de quien se ha autocoronado como Memolo Sánchez, virrey de las Españas. Haber penetrado sus sueños de grandeza no tiene desperdicio. Escuchen el desparrame onírico del simple. “Nací para tragar, soy un embudo. Trepé por la escala de los engaños. Virrey fui, con 84 escaños. Mi ego —mitad mamón, mitad engrudo—, sólo acoge en su seno a los traidores que me emulan por ser depredadores”. Valga tal sexteto para demostrar la indecencia del personaje.

Siga la fábula de Polifemo Junqueras y la hiena Iglesias, pues ésta fiera aceptó ser el correo del Zar Memolo a la procura de ablandar al ogro preso por rebelión. Tardá, francotirador de ERC, ya amenazó con no apoyar los lunáticos PGE suscritos por Memolo y la hiena, de no ser liberado Polifemo de la cárcel de Lledoners. Ojalá que la amenaza de Tardá mantenga su palabra y haga buena una de las mil patrañas que plantea el golpismo. O vean una de las últimas portadas de El Mundo, medio que no se somete a las filfas que nos cuela Memolo: “Enmienda total de Bruselas al Presupuesto virtual de Sánchez”. Aún así, con fantoches y flipados manipulando el futuro, pueden prosperar los PGE. Nos cabe esperar lo peor.

Cuando uno alcanza la Presidencia del Gobierno sin pasar por las urnas y lo único que desea, en este cruel y plácido mundo, es seguir viviendo en La Moncloa hasta el final de sus días, lo tiene muy fácil. Basta con agenciarse un consejero que le convenza de que no hace falta mentir para seguir siendo el presidente. Decir la verdad y leerse la Constitución, serían un par de buenos consejos iniciales. Respetar al Rey, y el dictamen de los jueces, tampoco estarían de más.

Mande usted, Memolo, a Torra a la mierda, a los usureros del PNV a hacer gárgaras y al hijo de Maduro, esa hiena que le alborota los sesos, al país de nunca volver, que si así lo hiciera, igual sería bien visto y algunos millones de incautos introducirían su nombre en las urnas en unas hipotéticas elecciones que se le resisten. Bobo y muy infatuado Memolo, déjese aconsejar. Rompa, haga añicos ese execrable espejo en el que tanto se contempla y tanto le extasía. Abandone sus sueños. Váyase a plagiar tesis, o a hacer puñetas, que es una actividad bastante más digna.

Vota PSBRE
Javier Somalo Libertad Digital 20 Octubre 2018

Con la subvención, el empujoncito empresarial y el robo horizontal consanguíneo como única doctrina, nació un Régimen que celebró su puesta de largo en la Expo de 1992. Lo llamaban "corruPSOE" y presumía de honradez centenaria. Ese Régimen ya ha cumplido la cuarentena y se enfrenta a unas nuevas elecciones.

Su presidenta, que de joven y morena hacía "botellona" en la calle siendo Delegada de Juventud en el Ayuntamiento de Sevilla, tiene a su peor enemigo escondido en La Moncloa. Por mucho que se quedara bajo el techo de Santa Justa viendo cómo Pedro Sánchez volvía a Ferraz, su verdadero objetivo político sigue siendo Madrid. Siempre se podrá decir que desde el gobierno de la nación se llevará a Andalucía donde merece estar y que La Moncloa puede reconstruir la bodeguilla y que el Consejo de Ministros se hará hoy en Sevilla y mañana en Málaga. Pero, de momento, sólo ha podido convocar elecciones autonómicas y está por ver si la incomparable corrupción del régimen socialista le pasa factura, por chistoso que resulte.

En Andalucía, los medios de comunicación son una garantía electoral. Allí el espectro radioeléctrico es, sobre todo, espectro en su acepción fantasmal. En un informe sobre el panorama radiofónico andaluz publicado en LD en 2012, aparecían unas 500 emisoras públicas –de las que 106 son de Canal Sur y 308 de redes municipales… socialistas–– frente a 216 privadas, de las cuales más de la mitad pertenece al Grupo Prisa. Hoy estas cifras habrán variado algo pero el paisaje institucional de las ondas es el mismo.

En definitiva, Radio Silencio –la tele no digamos– no dará cuenta jamás del escándalo socialista andaluz que, en millones de euros, deja pequeño cualquier episodio de corrupción conocido.

En Andalucía no hay un sentimiento antiespañol, no hay un adoctrinamiento contra la soberanía nacional ni persecución por razón de idioma. Lo que hay, como demostró Pedro de Tena en el desierto, son familias enteras, y muchas, viviendo del pesebre socialista institucionalizado, del PSBRE, un partido hegemónico y dinástico que ya ha superado a Franco en permanencia aunque se presente a elecciones. Y claro, lo que a unos les abre la puerta a otros se la cierra en las narices, lo que significa que existe privilegio, casta, desigualdad y una losa de silencio imposible de levantar. Corrupción y caciquismo con cuarenta años de historia.

Y en todos los años de esa historia, Andalucía es la comunidad que sale peor en la foto del paro. Siempre que se publica una lista de las ciudades con más paro de España queda acaparada por municipios andaluces en su práctica totalidad: 13 de 15 en el año 2017.

En este punto, el esquema resulta especialmente perverso: una comunidad azotada por el paro, con la subvención por bandera y repleta de parientes colocados en todo tipo de instituciones públicas tiene uno de sus nidos de corrupción en los cursos de formación de parados y los expedientes de regulación de empleo fraudulentos. Como hitos lúdicos aparecen de vez en cuando mariscadas y prostíbulos que no son sino diminutas anécdotas de una trama criminal histórica imposible de tejer si no es desde un Régimen. Las tarjetas black de Caja Madrid, por ejemplo, aún abren portadas y telediarios pese a que muchos de los acusados devolvieron las cantidades gastadas. Las black del puticlub Don Angelo’s, donde se gastaba en lo que se gastaba el dinero de la Faffe (Fundación Andaluza Fondo de Formación y Empleo) no causan alarma ni siquiera en el "gobierno feminista" de Pedro Sánchez o en sus puritanas terminales mediáticas. Ya lo dijo Dolores Delgado: "éxito garantizado".

Pero lo perverso también es simple. El socialismo aporta el problema y promete la solución, generando una espiral de dependencia aliviada por subvenciones. Y entre el problema y su solución vive y crece la corrupción orgánica: contra el paro, cursos que no se imparten, subvenciones fantasma y celebración en burdel. El dinero público que "no es de nadie" sale blanco y vuelve negro. El padre ayuda a la hija, los sobrinos adoran al tío, los hermanos son una piña y en la radio ponen música. Pero Chaves y Griñán no sabían nada. Zarrías y Maleni, tampoco. Susana Díaz, menos. Los sindicatos históricos silban mirando al cielo. Todo ha sido espontáneo y nadie se atreve a señalar sin ser señalado. Cuesta muchos años levantar un sistema así. Está todo contado por Pedro de Tena en estas páginas y en un libro a cuatro manos con Antonio Barreda –La tela de araña andaluza. Hilos de un Régimen– que no quiso leer el PP y que hoy merecería reedición revisada y urgente antes de las elecciones del 2 de diciembre.

La evolución del voto socialista en Andalucía dice mucho de unos y de otros, del Régimen y de la oposición. El castigo más severo llegó precisamente dos años después de la Expo. El voto socialista emuló a la carabela de Yáñez, hundiéndose del 49,6% al 38,7%. El PP experimentó el proceso inverso acercándose peligrosamente al partido del Régimen. Era lógico porque los escándalos del socialismo español en el año 94 aún resuenan hoy. Pero fue un retroceso para coger carrerilla y seguir sin miedo hasta la llegada –11M mediante– de Zapatero en 2004. Fue en ese año cuando el PSOE andaluz conquistó el 50,36% de los votos, segunda mejor marca sólo superada por el 52,54% del mítico 1982.

El éxito zapateril aguantó hasta los comicios de 2012. Ese año, el PSOE andaluz probó por primera vez la derrota en las urnas. Ganó el PP por muy poco, que es mucho, pero no lo bastante para gobernar. Izquierda Unida, que cuenta con muchas víctimas a manos del régimen, acudió al rescate socialista y las trituradoras de papel trabajaron hasta fundirse. La evolución hacía previsible que los comicios del 2015 fueran los del cambio de gobierno y, supuestamente, de régimen. Pero el batacazo fue entonces para el PP de Juan Manuel Moreno Bonilla, candidato sorpresa de Soraya –y orbital de Moragas– que dejó a Cospedal con la palabra en la boca y, a partir de entonces, con unas tijeras bajo la enagua como Manuela Malasaña. Génova y Sevilla vendieron la piel del oso antes de comprarse la escopeta y se pasó de 50 escaños a 33.

Susana Díaz, ya al mando del PSBRE, salvó el gobierno gracias a Ciudadanos y a que a Juan Marín se le empañó la lupa con la que el partido andaba mirando la corrupción pese a que las dimensiones del escándalo en Andalucía no requerían de aumentos.

Un cambio de dueño de las llaves burocráticas de Andalucía –si fuera real– podría vaciar edificios oficiales enteros. Si los cajones no quedaran atascados por legajos de facturas falsas, las trituradoras de papel-delito no darían abasto y el humo de las hogueras, necesarias para calcinar los archivos del Régimen, cegaría el sol, por andaluz que parezca.

Todos los partidos saben que estas elecciones son, a primera vista, las más disputadas de la historia y un ensayo muy serio de las generales. Ciudadanos ha soltado la mano de Susana y todavía debería estar preguntándose por qué se la ofreció sin recurrir al manido argumento de que también se la brindó a Cifuentes. Nunca hubo atisbo de regeneración en Andalucía pero el partido de Albert Rivera quiso poner a prueba su centrismo bailando la yenka en Sevilla y en Madrid. El Partido Popular de Pablo Casado sigue siendo en Andalucía el de Soraya aunque Moreno Bonilla diera por primera vez una imagen de impacto frente al burdel donde se resolvía el paro andaluz. Y VOX se ha lanzado a un doble o nada obligado por su éxito de Vistalegre. Podemos es "Adelante Andalucía" y puede enemistarse tanto con Susana Díaz como con Pablo Iglesias pero si se trata de cerrar el paso a "las derechas" todo es posible, hasta el vis a vis.

Si la insostenible corrupción del socialismo andaluz no hace saltar esta vez por los aires el régimen será porque los medios de comunicación callen más que nunca, porque la Justicia acabe del todo secuestrada por algunos jueces, porque la derecha se pierda en competiciones internas y porque el pesebre siga dando cobijo sin cota. La única esperanza es que el sentido común viaje tan rápido como lo hace la política en estos tiempos.

Cultura democrática y universidad basura
Pío Moa gaceta.es  gaceta.es 20 Octubre 2018

P. Ud insiste mucho en el discurso como elemento necesario para superar la actual situación.
–Bueno, se ha puesto de moda llamar discurso a una doctrina general bien articulada. Esto tiene dos niveles, uno inmediatamente político y otro más en profundidad, más ampliamente cultural. Si la oposición al actual frente popular se limita a la protesta y la denuncia, no irá muy lejos y puede provocar un caos. A propósito, quiero insistir en ciertas similitudes de fondo con el 36. Entonces el frente popular tomó el poder mediante unas elecciones fraudulentas, que fueron realmente un golpe de estado, y a continuación cambió radicalmente el régimen de la república, cosa que casi ningún historiador ha sido capaz de percibir. Zapatero llegó al poder explotando fraudulentamente un tremendo atentado, aunque debe decirse que ya la campaña electoral de Rajoy le estaba facilitando las cosas. Y desde el poder empezó a liquidar el legado de la transición, imponiendo leyes incompatibles con la democracia y llevando a cabo la ruptura que no pudieron lograr en 1976. Siempre y básicamente en alianza de hecho con los separatistas, como en 1936. Y ahora el Doctor Profanatumbas, sin pasar por las urnas, quiere llevar el proceso hasta el final, un verdadero cambio de régimen que nos acerca al actual de Venezuela, y en todo caso acaba de demoler lo que se votó por enorme mayoría en 1976. Tampoco entre nuestros analistas e historiadores parece haber nadie capaz de verlo en su proyección general, en su significación histórica. Apenas se va más allá del chismorreo político y la denuncia de detalle. Que por cierto es necesaria, pero muy insuficiente. El discurso tiene que partir de ahí y plantear una alternativa radical, porque realmente se está cercenando la libertad de los españoles y liquidando la democracia.

P. ¿Qué elementos cree ud que compondrían ese discurso?
–Si digo que debe ser radical me refiero a que prácticamente todas las instituciones y actitudes políticas están viciadas. No existe una cultura democrática en nuestros partidos e intelectuales. Fíjese en esto: los actuales gobernantes, realmente golpistas, pretenden profanar la tumba de Franco, en una revancha grotesca propia de delincuentes, y he aquí que ningún partido, ni la Iglesia ni la monarquía, se oponen. Pero esa profanación va más allá: va acompañada de un proyecto de ley para suprimir, so pretexto de antifranquismo, las libertades básicas de opinión, expresión asociación, investigación y cátedra. Este plan, en el que van avanzando, tendría que haber despertado la rebeldía total en una sociedad con un mínimo de cultura democrática, tendría que haber provocado especialmente la indignación de la universidad. Como ud recordará, el PP aparcó el proyecto alegando falta de presupuesto, demostrando con ello que los elementos básicos de la democracia le importan muy poco. Yo propuse un manifiesto de intelectuales y políticos, que terminó saliendo, modificado, y consiguió cierto número de adhesiones significativas, que lo fueron tanto por la relevancia de los firmantes como por su número relativamente escaso. Este hecho, entre tantos, lo dice todo. En la inanidad intelectual y cultural a que ha llegado el país, cualquier fechoría de ese tipo se vuelve posible. Es más, llevamos ya una buena serie de ellas desde la ley de memoria histórica y las de género, “ante los ojos estúpidos” de la mayoría.

P. Tal como lo plantea, parece no haber solución
–Tal como están las cosas, no la hay. Tenemos la alternativa, no muy articulada, de VOX, que suscita esperanzas, pero que debería dar lugar a un auténtico vuelco social, de lo que está aún lejos, y el tiempo se vuelve ya muy importante, apremia. Algunos creen que no pasa nada especial, que efectivamente VOX llegará al Congreso con uno o cinco diputados y empezará a cambiar las cosas poco a poco. Insisto en que estamos en un cambio de régimen, cambio realmente golpista, y las cosas van muy deprisa. Ya hablaremos más de eso. Tengo esperanza porque a menudo sucede lo inesperado… Pero volviendo al principio, he señalado la universidad como un elemento especialmente degradado. La universidad es, desde la Edad de Asentamiento, la columna vertebral de la cultura europea y por supuesto española. Pero en la actualidad, y con las excepciones de rigor, ha caído en una degradación realmente infame, una de cuyas muestras es la ya señalada. No me refiero a los centros técnicos y científicos, que son bastante buenos, sino a aquellos que recogen y promueven los elementos culturales e ideológicos. Una universidad que acepta sin rechistar la enseñanza de la historia según la ley falsaria y totalitaria de Zapatero y Sánchez (mantenida por Rajoy), es simplemente una universidad basura. Y realmente es lo que hay. De ahí pueden salir sujetos y grupos políticos semidementes como los de Podemos o del propio PSOE o los separatistas. O los falsarios de derecha, ya hablé de ellos en el caso de Soledad Becerril, que son los peores, porque bloquean cualquier resistencia, impiden el esfuerzo o la lucha por la verdad, que debiera ser la característica más propia del mundo universitario. Rescatar la historia es una clave esencial de cualquier alternativa. Y sin un discurso cultural, el discurso político flojeará siempre.

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Estimado Sr Moa:

Me gustaría denunciar la situación que están viviendo los profesores en los centros de enseñanza de Navarra.

El gobierno actual impone a todos los centros formación obligatoria en Ideología de Género. También a los centros concertados. El profesor no puede elegir su formación, se le obliga a recibir esta doctrina, ideológicamente radical. Si no acude, tiene un aviso de la Dirección del Centro conminándole a asistir.

Hay centros que imparten en vascuence, donde se está sistemáticamente adoctrinando a los alumnos en esta ideología; y también en la xenofobia antiespañola. Departamentos de Historia que tienen como proyecto “La recuperación de la memoria histórica”

Regulan hasta los juegos de los niños en el patio, la ocupación de los espacios, con el criterio de género. Pretenden hacer baños mixtos, vestuarios mixtos…Obligan al profesorado a a escribir alumnos/alumnas en todos los documentos, contra al criterio de la RAE. Obligan a contar las fotos de mujeres y hombres en los libros de texto y a elegir los libros según ese criterio.

El nivel intelectual de los profesores es ínfimo en estos centros, por eso no hay resistencia ni disidencia. Oponerse, es verdad, supone represalias.

Estamos viviendo en Navarra una auténtica tiranía totalitaria. Además, es una tiranía analfabeta. No hay oposición, nadie se hace eco de esta situación ni la denuncia. Sólo alguna carta que ha aparecido en el Diario de Navarra.

¿Qué podemos hacer contra este despropósito?
Un atento saludo.

Benigna.
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*El libro “Los mitos de la guerra civil” despertó un cabreo impresionante en izquierda y separatistas. No fueron capaces de un mínimo debate intelectual. Y la derecha (PP) lo boicoteó en la práctica.

*Si la Iglesia no hace nada para impedir la profanación de la tumba de quien la salvó del exterminio, caerá en la mayor humillación y descrédito.

*Las mujeres normales NO son lesbianas. Los hombres normales NO son maricas. Sin embargo lesbianas y maricas pretenden representar a las mujeres, a los hombres, a la libertad y al progreso. La usurpación.

*Los corruptos partidos actuales están muy interesados en mantener en sordina la cuestión de Gibraltar. Por esa razón los españoles debemos interesarnos en entender lo que significa el peñón y esa actitud de los políticos Los lunes en

*Los lunes dedicaré mi blog (http://www.piomoa.es ) a la cuestión de Gibraltar, que condiciona toda la política exterior (o ausencia de ella) de España, y cuya gravedad ocultan la práctica totalidad de los políticos

*Uno se pregunta qué intereses tendrán nuestros políticos en Gibraltar para que se sientan “aliados y amigos” de la potencia que invade nuestro territorio en un punto estratégico clave

*En “Los mitos del franquismo” explico con mil datos por qué el franquismo fue un régimen históricamente necesario y extraordinariamente fructífero. Y por qué el antifranquismo miente sistemáticamente sobre él. Y por qué esa mentira envenena la convivencia y destruye la libertad de los españoles.

*Pablo Casoplones es tan cretino como ud, d. Luciano. Solo promocionado por el PP y en un medio político tan degradado como el español puede ese memo haber prosperado tanto.

*Como he explicado cien veces, la democracia vino del franquismo y no podía venir de su oposición, que fue comunista y terrorista. Pero otros quieren atribuírsela y no son más que parásitos y vividores corruptos de la democracia, a la que arruinan.

Unos Presupuestos chequistas
Santiago Abascal Libertad Digital 20 Octubre 2018

A las personas con sentido común les resulta evidente que los Presupuestos presentados para 2019 son ideales para generar paro, inflación y un insostenible endeudamiento. Y al saber que las cuentas han sido negociadas por un lado en la oscuridad de un zulo con el terrorista Otegi y el madurista Zapatero, y por otro a la sombra de la prisión entre el chequista Pablo Iglesias y el golpista Junqueras, se entiende que el problema es aún más grave que el nuevo atraco a las clases medias. Ahora, además del empobrecimiento, los españoles de izquierda o derecha deben temer por el futuro de España y por su propia libertad.

El gran problema de estos Presupuestos no es sólo cómo se van a financiar, sino lo que financian: blindan el golpe de Estado en curso en Cataluña; apoyan la inmigración descontrolada que amenaza nuestra seguridad y nuestros valores como sociedad; compran voluntades políticas entre los enemigos de España; atacan frontalmente al pilar elemental de la libertad, el derecho a la propiedad, estableciendo las bases para el robo a gran escala; y, por último, son unos Presupuestos que generan servidumbre obligatoria de amplias capas sociales. No son unos Presupuestos electoralistas, como ingenuamente manifestó Pablo Casado, sino que son unos Presupuestos para directamente usurpar el poder.

Hace tiempo que Pablo Iglesias renunció al poder mediante las urnas, sabedor de que el comunismo que profesa sigue siendo tan detestado por los españoles como lo ha sido siempre. Por eso lo fía todo a excepcionales carambolas parlamentarias como la que ahora le brinda la sed de poder de un moribundo PSOE que, con su deriva hacia la extrema izquierda, no solo firma su acta de defunción, que es lo de menos, sino que arrastra a ella a toda la Nación. Y es esa bolchevización del PSOE lo que provoca esta situación canallesca, en la que separatistas y comunistas deciden sobre el dinero de todos, unos para romper España y otros para someter los restos a la bota de la patria leninista.

Sorprende que ante semejante desafío el PP y Ciudadanos sigan sin dimensionar el problema capital, perdiéndose en subterfugios legales y complicadas consideraciones técnicas que estarían muy bien en una situación normal de alternancia democrática. Pero no estamos en eso, sino ante una bestial maquinaria totalitaria que usa las gateras del sistema y la corrupción y los errores de la derechita cobarde y la veleta naranja para conseguir lo que no le dan las urnas. Porque para el comunismo la democracia es igual que la libertad. Apelan a ellas, pero las destruyen en cuanto pueden.

El PP deambula lastrado por la herencia de Rajoy (que es la misma que la de Zapatero, porque no se cambió nada), mientras que Ciudadanos se enreda en matices técnicos, siempre atento a la dirección del viento y preparando el viraje que le indiquen las encuestas. Unos y otros se muestran incapaces e impotentes ante una de las amenazas más graves que ha vivido nuestra patria en la historia reciente.

Desde Vox denunciamos la ignominia, asumiendo que no se trata de alternar el poder con quienes solo lo quieren para proceder a la destrucción total de todo lo que somos, como bien demuestran estos Presupuestos, sino de combatir la amenaza que representan quienes basan su política en un modelo que ha causado y sigue causando hambrunas y millones de muertos. Muchos de nuestros amigos venezolanos nos cuentan cómo durante tiempo oyeron en su país que no había peligro, que Venezuela no era Cuba. Y ahora estos amigos tienen miedo al escuchar de tanto inconsciente que España no es Venezuela. De hecho, es España el país occidental que más cerca está del fuego. Vox trabajará para que no suceda. Ojalá no lo hagamos en solitario.

Santiago Abascal, presidente de Vox.

El castillo de naipes
Gregorio Morán. vozpopuli 20 Octubre 2018

Estamos viviendo la campaña electoral más larga de nuestra democracia. Desde que el presidente Rajoy hubo de dimitir tras una argucia parlamentaria, absolutamente legítima, han pasado cinco meses y lo que te rondaré morena, hasta que al prestidigitador le caiga una bolita o decida que el circo está lleno, que no cabe un alfiler, y que debe dar por acabada la función. Es decir, hasta la segunda parte, las elecciones, que siendo difícil no lo será tanto como el encaje de bolillos cotidiano.

La retirada forzosa de Rajoy les parece a muchos como si hubiera ocurrido hace diez años. Incluso algunos, y no precisamente desde sus filas, han empezado a adobarlo con méritos que nunca tuvo y con talantes inventados ante lo azaroso de los nuevos tiempos. Rajoy era un político previsible, atento a los hechos probados cual registrador de la propiedad que era su oficio y que trasladó a todos los ámbitos de su vida política y personal. O mucho me equivoco o su destino asumirá en una década la fama impostada similar a la que le echaron encima a Adolfo Suárez. Los mismos que se lo pusieron imposible le colmarán de elogios, tanto como para decir en su descargo como hacía Suárez: “me quieren, me alaban, pero no me votan”.

Ni Rajoy ni nosotros mismos éramos conscientes de que con él se cerraba un largo ciclo que abrió Aznar, quien echó pestes de él después de nombrarle su sucesor. Y entramos en Casado y el casadismo, que a los más viejos del lugar nos recuerda a Hernández Mancha que duró tres años en la presidencia del PP a finales de los ochenta. Incluso tiene, como aquel, la obsesión por unir a los barones de su partido, eso que ahora se llama “recuperarlos” y cuyo valor político es igual a cero cuando no contraproducente. Lo único que une a un partido es la victoria y lo que más lo desune es la derrota. Me causa perplejidad verle enunciando jeremiadas pensando que está rearmando a la derecha.

Hay quienes creen que tirarse muchos años de funcionario del partido se traduce en experiencia política. Disfrutar del poder o ambicionarlo genera ambición política pero ocurre como con el arte, para ser un grande, además se necesita talento. Desde que empezó en esto de la ambición Casado, sólo ha tenido éxito en la recuperación de viejas glorias, en la candidez de que sumar de nuevo a Aznar o a Esperanza Aguirre pudiera traerle algo que no fuera satisfacción personal. Ni un solo votante conservador que no lo sea por edad, cuna o intereses, depositaría su voto por un tipo de historia llena de borrones que se dedica a hacer abdominales en vez de flagelarse por los ridículos de su vida, ya fueran con Bush junior o con la esperpéntica doncella de su hija que casó en el Escorial, un lugar dedicado a entierros más que a festejos. Esperanza Aguirre, cuya única gloria comprobada le viene por su parentesco con el poeta Jaime Gil de Biedma, no creo que sume a nadie a menos que le pague… con fondos públicos.

El orgullo patriótico se exhibe sólo si no hay cosa de mayor enjundia que ofrecer a los electores. Los Tercios de Flandes no conmueven a nadie ni siquiera cuando los flamencos reaccionarios y xenófobos dicen boberías que jamás sostendrían en sus asentadas sociedades. Eso compete al ministerio de Asuntos Exteriores donde de momento se asienta el único profesional de una pandilla de novatos, al que se nota demasiado su desdén y un dejo de soberbia, ése que gracias al fuego amigo de El País, a finales de los 90, le apeó de las posibilidades de ser candidato a la presidencia del gobierno, en beneficio de Almunia, algo que todos ahora olvidan, porque la memoria en política es floja y el periodismo instrumental.

Hablando a lo llano. Lo inquietante no reside en un tipo ambicioso y torpe que es capaz con las cartas que tiene, no de jugárselo a un envite del que no podrá escaquearse, más pronto que tarde, sino en que haya construido un castillo de naipes que resiste a la fragilidad gracias a sus descolocados compañeros de mesa.

Sánchez ha logrado algo que parecía imposible. Galvanizar el cadáver en el que se había convertido el PSOE y hacerlo a un precio mínimo, sin pagar ni la electricidad. Como todos están en situación de espera, aún sorprendidos por lo fácil que les ha sido liquidar a Rajoy, ahora toca como dicen los chicos de arrabal “pillar cacho”: la distribución del paisaje parlamentario postelectoral. No desdeñemos al adversario, sea éste el que sea, porque la jugada hasta ahora le ha salido bien. No tiene socios, pero hace como si los tuviera. No tiene nada pero escuchándole uno creería que domina el mundo. Sería muy fácil utilizar la parodia y señalar que tras el error de protocolo del otro día en el Palacio Real hay un acto freudiano. Aquello que denominaba el gran Sigmund actos fallidos y que responden a intenciones reales. “Si tengo la oportunidad de ser rey durante unos segundos por qué hacerle ascos”.

Sánchez no le dice que no a nada. Es un lince de las oportunidades. Es verdad que luego el futuro te cobra su precio, pero ¿quién está hoy en política para pensar en un futuro que vaya más allá de las elecciones? ¿Y quién va a convocar las elecciones? El constructor del castillo de naipes que de vez en cuando hace de “gallero”. La gente, fuera de algunos países latinoamericanos, no sabe ya lo que era un gallero; el que se ocupaba de los gallos en las peleas hoy prohibidas. Eran terribles en su crueldad pero no más que los galleros políticos. ¿Se acuerdan de Rajoy refiriéndose a Bárcenas como “ese señor”? Lo que ocurría con las peleas de gallos es que sus efectos visuales, la sangre, las cabezas cortadas, estaban a la vista del público.

Aquí no. Aquí las metáforas se limitan a “castillos de naipes” y las encuestas se encargan a un “científico político”, José Félix Tezanos, al que recuerdo galleando en el guerrismo. Pero vivimos en tiempos de naipes trucados pero sin gallos troceados. Toda nuestra arquitectura política está en manos de un prestidigitador, que hoy dice una cosa y mañana otra, pero hacer, siempre hace lo mismo: prepararse para cuando el castillo se caiga, una decisión que tomará él mismo, consciente de que las cartas se convertirán en bloques de hormigón que sepulten al que no se movió a tiempo o estaba despistado.

Iglesias en Lladoners: una operación indigna
EDITORIAL El Mundo 20 Octubre 2018

No nos cansaremos de insistir en la humillante anomalía que supone pactar el apoyo a los Presupuestos Generales del Estado en una cárcel. Ya era anómalo otorgar a Podemos la condición de socio -con membrete propio junto al del Gobierno de España- y coautor de unas cuentas insostenibles, concebidas con groseros criterios electoralistas y desaprobadas expresamente por Bruselas. Más humillante aún es que la viabilidad presupuestaria de España dependa de Oriol Junqueras, responsable según los tribunales del golpe a la Constitución del otoño pasado. Pero ninguna de estas anomalías es un castigo divino, sino la consecuencia de la decisión de Pedro Sánchez de gobernar con los aliados de su moción de censura, cuyo deseo de demoler lo que llaman el "régimen del 78" era manifiesto.

Puede que Iglesias sobreactúe para vender una influencia presente que las encuestas ya le niegan en el futuro, pero lo hace porque Sánchez se lo permite. Es más, porque a Sánchez le conviene. El líder de Podemos es el instrumento perfecto para el trabajo sucio, el emisario no reconocido de un Gobierno que no puede mendigar votos en la cárcel al separatismo preso sin manchar su fachada institucional. Pero el propio Sánchez le agradeció su activismo; que le negara después la facultad de hablar en nombre del Gobierno parece un intento de guardar las apariencias. A lo que estamos asistiendo no es solo a una operación para atraer el voto de ERC a los Presupuestos -que ERC lo niegue es parte de la mascarada-, sino a la preparación de una coalición poselectoral que le asegure a Sánchez cuatro años más en Moncloa al precio quizá de indultos vergonzantes a los golpistas. No hará falta subrayar el nivel de degradación institucional y de riesgo territorial que semejante indignidad provocaría.

El consentimiento de Moncloa a la operación de Iglesias -que a la salida de la cárcel instó al Gobierno a "moverse"- divide al socialismo, pero solo Borrell ha desautorizado al líder de Podemos. Otros se refugian en vaguedades y aluden a la condición de firmante del pacto del Iglesias, lo que le daría «derecho a explicárselo a quien considere oportuno», según fuentes del Ejecutivo. A esta clase de abusos nos referimos cuando insistimos en la falta de escrúpulos del sanchismo.

A la espera del momento revolucionario
Mikel Buesa Libertad Digital 20 Octubre 2018

El protagonismo que ha adquirido Pablo Iglesias en la conducción de la política española, centrada ahora sobre la negociación presupuestaria, abre una nueva e inesperada etapa en el programa revolucionario de Podemos. Ya no se trata de asaltar los cielos, como si el poder pudiera adquirirse en un hipotético Palacio de Invierno, sino de hacer tributarios de la formación morada a los dos Gobiernos –el de España y el de Cataluña– que a día de hoy polarizan la política nacional. Y la oportunidad no se ha hecho esperar, pues en ambos casos la continuidad de quienes los ocupan –el doctor Sánchez y el sustituto Torra– depende crucialmente de la aprobación de sus respectivos Presupuestos. Podemos ha entendido esto con claridad y se ha dispuesto a prestar su apoyo para sacar adelante las respectivas cuentas, no sin antes imponer en toda su extensión sus propias pretensiones. Ahora, la tarea inmediata es darles viabilidad parlamentaria, en lo que curiosamente ambos proyectos presupuestarios –y los Gobiernos que formalmente los presentan– convergen, necesitándose mutuamente para juntar los votos necesarios con los que lograr una mayoría. Y para ello está Iglesias como gran muñidor de los respectivos acuerdos, secundado en Cataluña por Ada Colau y sus comunes.

Es muy pronto para saber qué se derivará de todo esto, y si de las gestiones inmediatas de Iglesias con Oriol Junqueras podrá desprenderse una clarificación del asunto que garantice unos cuantos meses a la legislatura. Está, por otra parte, la posibilidad reclamada por Ciudadanos y posiblemente secundada por el PP de que se pueda bloquear el debate presupuestario en el Congreso, lo que sin duda abrirá una crisis de dimensiones constitucionales. Y queda también por saber cuál será la disposición de la Comisión Europea frente al borrador presupuestario presentado en Bruselas.

Pero de lo que ya se tiene suficiente evidencia es de que Podemos ha dejado su impronta en los papeles gubernamentales y de que su influencia no ha sido menor. El caso más avanzado es el de los Presupuestos estatales, donde compiten dos concepciones cuya compatibilidad se impone políticamente, aunque difícilmente cuadren entre sí desde un punto de vista económico. Una es la socialdemócrata que aún inspira al Partido Socialista, aunque su plasmación esté tamizada por la dependencia que el proyecto de Sánchez guarda con su precedente del PP, al que está atado por la Ley de Estabilidad Presupuestaria. La otra es la que podríamos designar como economía del lumpemproletariado, con la que Podemos defiende a un electorado que ha identificado con las capas depauperadas de la sociedad, relativamente marginadas del mercado de trabajo y que, como señaló Marx en El 18 de Brumario de Luís Bonaparte, "sienten la necesidad de beneficiarse a costa de la nación trabajadora". Y aunque ambas sean de apariencia redistributiva, la una está constreñida por el mantenimiento de las bases productivas del sistema económico –del capitalismo, en definitiva–, mientras que la otra desborda claramente éstas, pues opera, precisamente, para destruir el sistema capitalista.

En eso estamos, tanto en el plano político como en el económico. Podemos se encuentra a la espera del momento revolucionario; es decir, de la coyuntura en la que el caos en el que se va sumiendo el gobierno de España –con el frente de Cataluña amenazando con la ruptura definitiva y con una manifiesta incapacidad para ni siquiera formular un proyecto político estable– haga imprescindible su concurso a los ojos de una mayoría suficiente de electores. Entonces, Iglesias no será ya un pseudo-vicepresidente en la sombra, muñidor de acuerdos coyunturales, sino un protodictador a la espera de ser encumbrado en la dirección del Estado.

Federico Jiménez Losantos en Salamanca: "Es imposible una vida civilizada sin respetar la libertad y la propiedad"
El presidente de Libertad Digital ha entregado a Jesús Huerta de Soto el primer premio Escuela de Salamanca, otorgado por el Club de los Viernes.
Daniel Rodríguez Herrera Libertad Digital 20 Octubre 2018

Decenas de salmantinos, contando por lo bajo, se han quedado fuera de la espectacular Sala Capitular del Convento de San Esteban, donde ha tenido lugar la entrega merced a la generosidad del Prior y donde los padres dominicos conformaron en los siglos XVI y XVII el núcleo de la escuela de Salamanca. "La ventaja de ir a Salamanca es que siempre vas a aprender", ha comenzado Federico su presentación del premio concedido a Jesús Huerta de Soto, de quien ha recordado cómo fue su primer encuentro. "La primera vez que nos vimos fue en un homenaje a Mises que organizó Esperanza Aguirre, entonces concejal". Fue un acto multitudinario, pero tenía truco: "Jesús llenó la sala obligando a sus alumnos a venir. Pero Dios escribe recto con renglones torcidos".

Federico ha querido destacar que lo primero que escribió de su libro Memoria del comunismo "fue el apéndice sobre Mises y la Escuela de Salamanca", que a su parecer estudió "la dimensión moral de la libertad y la propiedad" en un momento, el siglo XVI, maravilloso para el lenguaje, el mejor que ha vivido nuestra lengua. Si se prescinde de dicha dimensión moral, si se considera la libertad y la propiedad como cosas separadas e incluso prescindibles acabamos teniendo cosas como el capitalismo chino, "una especie de piratería en la que los dirigentes coartan la libertad de sus súbditos para hacerse ricos ellos".

La escuela de Salamanca surge para responder las dudas de los confesores "ante un mundo inédito, global, el mundo que conocemos ahora". En esta situación, los teólogos se preguntaron cómo pueden ejercer los mercaderes su vocación de una manera licita. "No hay nada más actual que eso. No vale todo en política, no vale todo en economía".

Para los escolásticos "lo esencial es la limitación del poder", algo que se viola continuamente. Y ha puesto dos ejemplos. "Hoy se ha puesto en marcha otra vez el expolio del archivo de Salamanca. Si los catalanes quieren los papeles del archivo es para borrar los papeles de las condenas de Companys". Por otro lado, "los presupuestos generales del estado lo negocian un enemigo de la propiedad y un golpista en la cárcel".

"Es imposible una vida civilizada sin respetar la libertad y la propiedad", ha continuado. "Y quienes lo piensan por primera vez de forma completamente actual están aquí, en Salamanca".

Junto a Federico Jiménez Losantos, han presentado el premio hablando sobre la Escuela de Salamanca los profesores Victoriano Martín Martín, León Gómez Rivas, José Barrientos e Idoia Barrientos.

Por su parte, Jesús Huerta de Soto ha centrado su discurso de aceptación en la "gran crisis de la ciencia económica" que ha sido incapaz de predecir y dar respuesta a la reciente recesión. Para el galardonado, que ha recibido una reproducción en piedra de Villamayor del púlpito de Fray Luis de León como premio, esta crisis se ha debido en gran parte al olvido de las lecciones de la Escuela de Salamanca, cuyos grandes logros ha repasado.

A su parecer, es la escuela austriaca de economía, llamada así por su fundador Carl Menger, la que ha recuperado esa tradición, a la que el propio Menger cita. Tanto es así que considera que tiene el empeño de renombrarla como "escuela española de economía".

Inmigración: Hablemos claro
Jacques Julliard  latribunadelpaisvasco.com 20 Octubre 2018

Por su gran interés, reproducimos este artículo publicado inicialmente en la revista francesa "Marianne".

En ello estamos. La cuestión de la inmigración, durante mucho tiempo considerada como el campo de maniobras exclusivo de la extrema derecha – hasta el punto de que cualquiera que se aventurara en ese tema era ipso facto culpable de connivencia inconfesable con ella – está ya en la portada de todos los periódicos en toda Europa. Simplemente porque los resultados de las elecciones en los principales países la plantean.

Sucesivamente, el Brexit inglés, Marine Le Pen en la segunda vuelta de las presidenciales en Francia, la elección sorpresa de Donald Trump en Estados Unidos, han tenido como tela de fondo los problemas de la inmigración bajo diferentes formas. Más recientemente, el ruido de las elecciones italianas, estableciendo un gobierno populista y anti-europeo, la subida de los grupos abiertamente xenófobos en Alemania (AfD) o en Suecia (los Demócratas de Suecia) han convencido ya de que se trata de una ola que barre el conjunto de los países occidentales sometidos a una inmigración creciente. Sin hablar de los países de Europa oriental (grupo de Visegrado, que comprende Hungría, Polonia, República Checa y Eslovaquia) que habían sido precedentes en cuanto a la desconfianza y rechazo a la inmigración, musulmana en particular.

De ahí la sorpresa de los espíritus ingenuos que pensaban que los comportamientos populares de masas están exclusivamente determinados por consideraciones materiales. ¿Cómo dice? ¿Los trabajadores alemanes o suecos, que disfrutan de prosperidad y pleno empleo, todavía encuentran motivos para quejarse y estar preocupados?

Se trata de una gran derrota intelectual para el marxismo ingenuo, que hace resultar las opiniones de los individuos exclusivamente de sus condiciones materiales de la existencia. Es una gran lección de humildad para los intelectuales que se consideran como los únicos que razonan con independencia de la casa y la comida. Se han debido de dar cuenta: los proletarios tienen también sus preferencias intelectuales, sus pasiones e incluso sus ideas. Nunca se les había ocurrido. Así son las decepciones de este materialismo de la carne que, desde hace dos siglos, reúne al marxismo y al liberalismo en una visión atrofiada de las motivaciones que son propias a los seres humanos.

Las cuestiones de las clases populares que, al no verse escuchadas por la izquierda progre han llevado sus preocupaciones a la extrema derecha, resultan ser – horresco referens - cuestiones de identidad. Nuestros doctores nos habían acostumbrado a pensar que la preocupación por la identidad debía reservarse a los nuevos proletarios – inmigrantes, mujeres, homosexuales -, excluyendo a los proletarios del pasado que tenían el deber moral de considerar su propia identidad teniendo en cuenta la apertura al otro y el mestizaje étnico y cultural. Esto ha sido pedir mucho para unos y no lo suficiente para los otros. El mestizaje cultural, cuando funciona, es el resultado de un esfuerzo común de poblaciones diferentes para formar un cuerpo nuevo, respetuoso con las raíces propias de unos y de otros, pero decidido a que se desarrollen en unas formas nuevas y comunes para todos: es un esfuerzo a largo plazo, que supone buena voluntad mutua. La pretensión del islamismo de imponer una figura propia e inmutable allá donde se implanta es la evidencia de la contradicción de ese ideal. La prueba de lo contrario la proporcionan los inmigrantes que pertenecen a otras religiones – las sabidurías orientales – que no ofrecen semejante intolerancia entre los europeos ya establecidos. No hay algo así como budismofobia o confucianofobia en Occidente.

En este punto, hay que evitar dos posturas diferentes: la religión de la identidad y la fobia de la identidad. La segunda, convertida en invasora en los círculos de la izquierda moralista, ha contribuido a separar de ella a una parte notable, y popular, de su clientela. No se puede esperar de los humanos que se consideren como seres de razón, con la sola obediencia de ese “patriotismo constitucional” definido de forma tan abstracta por Jürgen Habermas. “El tener unas raíces” escribió Simone Weil en su testamento “es la necesidad más importante y más desconocida del alma humana”. La izquierda ha pagado muy caro este desconocimiento.

La siguiente cuestión que viene con la inmigración, y que hace reaccionar a la población, es la de la cantidad. La rapidez y el buen precio de los transportes, combinados con el desequilibrio demográfico, sobre todo entre Europa y Africa, han reducido la evocación, de Jacques Derrida a Edgar Morin, de las leyes tradicionales de la hospitalidad. Si usted recibe un día a un viajero para cenar y dormir, y por la mañana le dice que se va a instalar definitivamente en su casa, y que va a llamar a su familia, a los primos y a los amigos del pueblo, todo el mundo comprende que se trata de un problema de otro orden que el de las leyes de la hospitalidad beduina. En términos cristianos, en ese caso pasamos de la caridad, que es inmediata, incondicional y provisional, a la justicia, que es indirecta, sometida a unas reglas y definitiva. La caridad se funda en la moral individual; la justicia, en las reglas de la democracia. No se gana nada confundiendo las dos, incluso si las dos se basan, bajo formas diferentes, en el mismo mandamiento: el amor al prójimo.

Ya es tiempo de que el debate se abra bajo formas claras, sin apasionamiento y sin sesgos. Ya es hora de tomar el reto de la extrema derecha que hace, con éxito, de la inmigración su caballo de batalla. La preocupación legítima de no recoger la problemática de los partidos populistas no debe ir hasta el rechazo de responder a las cuestiones que preocupan a las clases más populares. Las elecciones europeas son el próximo terreno de combate. Esto es tanto como decir que volveremos a hablar pronto del asunto.

Artículo original: https://www.marianne.net/debattons/editos/immigration-parler-clair
Publicado el 15/09/2018 en revista “Marianne” (Núm 1.122)
Traducido por: Esther Herrera

El alcalde de Brunete entre los premiados con la Cruz de la Dignidad de la AVT
Borja Gutiérrez, alcalde de Brunete
OKDIARIO 20 Octubre 2018

La Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) ha galardonado con la Cruz de la Dignidad al alcalde de Brunete, Borja Gutiérrez; así como al vicepresidente primero de la Asamblea de Madrid de Ciudadanos, Juan Trinidad, por distinguirse de modo “extraordinario” en su labor de apoyo y respaldo a las víctimas, “por luchar por preservar el verdadero relato ante los que intentan reescribir la historia desde la visión de los terroristas y por su compromiso con la defensa de su Memoria y la reclamación de Justicia”.

El acto solemne de imposición de la Medalla de Honor de la entidad al tendrá lugar el próximo 8 de noviembre, a las 12 horas, en el Antiguo Salón de Sesiones del Senado. También serán galardonados el presidente del Senado, Pío García-Escudero; la Comisionada de las Víctimas del Terrorismo de la Comunidad de Madrid, Ángeles Pedraza; el fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Jesús Alonso Cristóbal; y el expresidente de la Junta de Extremadura Jesús Alonso Cristóbal, entre otras personalidades.

El alcalde de Brunete ha señalado que para él es “un gran honor recibir la Cruz de la Dignidad de la Asociación de Víctimas del Terrorismo“. “Una entidad ejemplar en la lucha por un verdadero relato de nuestra historia más cruel, con víctimas y verdugos, y en la defensa de la Memoria, la Verdad, la Dignidad y la Justicia de las víctimas, héroes por la libertad y por España a los que debemos tener presentes cada día de nuestras vidas”, ha sostenido en un comunicado.

Por su parte, Juan Trinidad, desde que asumió su cargo en la Asamblea de Madrid, según ha indicado la formación naranja en un comunicado “ha mostrado públicamente y de manera reiterada su apoyo incondicional a las víctimas del terrorismo, manteniendo la máxima colaboración con la AVT para que la nueva Ley madrileña de Víctimas del Terrorismo suponga un apoyo moral y emocional para aquellos que han sufrido la barbarie terrorista”.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

Nos gobierna el trilero de la urna escondida
Segundo Sanz okdiario 20 Octubre 2018

Hay que recordarlo cada día de los que se prolongue esta legislatura agonizante. El actual presidente del Gobierno es el mismo que quiso dar un pucherazo en su partido del alma. El mismo que dijo “vamos a votar”, decidido a saltarse el procedimiento interno en aquel bochornoso Comité Federal del 1 de octubre de 2016. El mismo que, de la mano del oscuro Rodolfo Ares, quiso dar un golpe en la Casa de Pablo Iglesias —el auténtico— con una urna escondida detrás de una mampara. Ésta es la honestidad del individuo. Y de sus fieles Lastra, Ábalos y compañía… Por cierto, cómo le gusta a la portavoz parlamentaria el coche oficial…

Si Pedro Sánchez fue capaz de intentar engañar a sus propios hermanos políticos, a sus compañeros de militancia, en definitiva, a su propia sangre socialista, no sorprende lo más mínimo que ahora, desde su trono de La Moncloa, no tenga problema alguno en pasar por encima del Estado de Derecho, de las autoridades de Bruselas y de los españoles que no le votaron. Siempre recurriendo a sus artes de trilero. Un plagiador que se hace trampas a sí mismo, presentando un corta y pega de papeles ministeriales como una tesis doctoral, ya lo dice todo de la catadura moral del individuo. Podredumbre.

Así, nada extraña que primero vendiera que presentaba la moción de censura contra Rajoy para convocar elecciones “en unos meses” y que nada más llegar al poder dijera, en cambio, en su primera entrevista como presidente en Televisión Española que su objetivo era agotar la legislatura y llegar a 2020. ¡Toma del frasco, Carrasco! La bolita la enseñó meses después afirmando que lo de convocar elecciones en “unos meses” era sólo una estrategia para buscar el apoyo de Ciudadanos a la moción de censura. Doblemente mentiroso. Nunca pensó ni en ese anticipo electoral ni en atraer a los de Rivera, sus antiguos socios en la investidura fallida. Para tumbar a Rajoy ya tenía esta vez a los populistas, los nacionalistas, los separatistas y los filoetarras. ¡Casi ná!

Luego, trató de quebrantar el funcionamiento democrático de las Cortes con una treta parlamentaria para burlar el veto del Senado a un déficit excesivo. Así, planteó una reforma exprés de la Ley de Estabilidad vía enmienda en una norma sobre violencia de género. La mayoría de PP y Ciudadanos le frenó en la Mesa del Congreso. Por suerte, todavía esto no es la Asamblea Nacional Constituyente de la República Bolivariana de Venezuela, aunque muchos sueñen con ello.

Y lo último ha sido ver a Pedronono mandando a la Comisión Europea unos Presupuestos fake para 2019. Con dos sendas de déficit, la vigente y única válida del 1,3% y otra futura del 1,8%. Como si fuera un pollo con dos cabezas. Otra anomalía más. Y otro embuste. Aunque Bruselas ya se ha olido el pastel y ha puesto en cuarentena los inflados números del Ejecutivo socialista. Con este historial de tanta mentira en tan breve espacio de tiempo, ¿cuál será la siguiente trola? ¿Veremos a Sánchez decir que este Gobierno respeta la separación de poderes tras un eventual gesto de la Fiscalía con los presos golpistas? Ahora mismo, esta bolita, como aquella vergonzosa urna que le hizo caer en Ferraz, está escondida.

Todos a la cárcel
«La visita de Iglesias a Junqueras es el primer acto público de una negociación política que pretende hacer posible un acuerdo tripartito entre PSOE, Podemos, ERC»
Luis Herrero ABC

A medida que el locutorio de la cárcel se convertía en el camarote de los hermanos Marx iba quedando claro que la visita de Iglesias a Junqueras había cambiado de propósito. Ya no se trataba solo de un encuentro más o menos descarado entre el autor intelectual de los presupuestos y el presidente de ERC para negociar la aprobación de las cuentas del Estado. Se había convertido, de hecho, en el primer acto público de una negociación política que pretende hacer posible un acuerdo tripartito -PSOE, Podemos, ERC- para garantizar simultáneamente la estabilidad del Gobierno central, del Gobierno catalán y del Gobierno barcelonés.

Ayer se vieron las caras el socio preferente de Sánchez y el líder moral del procés. No fue una conversación de jefes de partido. Fue mucho más que eso. Los interlocutores, uno en nombre de la izquierda y el otro en nombre de la causa independentista, hablaron de algo más que del futuro inmediato. No se trataba solo de discutir si esta legislatura debía acabar en otoño o en primavera, en el 19 o en el 20, con prórroga presupuestaria o sin ella, sino de avizorar lo que podría deparar la siguiente en el caso de que socialistas, podemitas y republicanos sumaran sus fuerzas durante los próximos seis años.

El proceso que ayer se puso en marcha entre rejas tiene una trascendencia inimaginable. En caso de que siga adelante, no solo marcará el signo ideológico de la política ordinaria en España durante el próximo sexenio, sino que orientará la solución de la cuestión catalana por caminos difícilmente compatibles con la unidad territorial que hemos conocido hasta ahora. La frontera que se cruzó ayer eleva la apuesta. El truque ya no es un sí a los presupuestos a cambio de la libertad para los caudillos de la rebelión. De lo que se trata ahora es de que el PSOE acabe aceptando el derecho de autodeterminación a cambio de que el independentismo renuncie a la vía unilateral.

El acuerdo sería pésimo para España pero muy ventajoso para cada uno de sus firmantes. Sánchez seguiría en La Moncloa, Junqueras -antes o después- se convertiría en presidente de la Generalitat, Ada Colau continuaría siendo alcaldesa de Barcelona y Pablo Iglesias asumiría, de hecho, tres cargos virtuales a la vez: vicepresidente del Gobierno, conseller en cap y primer teniente de alcalde. Lo único que puede frustrar el plan es que un ataque de cuernos lleve a Puigdemont a la guerra abierta con Esquerra o que el electorado socialista castigue la traición de su candidato con un corte de mangas masivo cuando llegue el momento de las urnas.

De hecho, a la chita callando, Sánchez ha llevado a su partido al punto exacto en el que se encontraba cuando los barones le expulsaron de la secretaría general en el comité federal de los cuchillos largos. Pidió permiso para una investidura con el apoyo de Podemos y de los independentistas y la respuesta fue la guillotina. Poco más de dos años después, el muerto goza de buena salud, sus verdugos están cautivos y desarmados y la guillotina ha cambiado de cadalso. El único obstáculo que puede impedir el buen fin de la maniobra que ayer comenzó a hornearse en Lledoners es el repudio de los votantes. Sin su apoyo, el castillo de naipes se viene abajo.

Por eso precisamente Sánchez tratará de engañarles. Ya se disfrazó de cordero cuando apoyó la aplicación del 155 en tiempos de Rajoy. ¿Pero qué queda ya de aquel aguerrido defensor de la legalidad constitucional? Solo el discurso. Y estoy seguro de que lo mantendrá a machamartillo. Pincho de tortilla y caña a que desmiente que Iglesias haya ido a ver a Junqueras con su aquiescencia, que esté barajando la posibilidad de conceder los indultos o que le parezca bien el despiece de la soberanía nacional que reclaman los costaleros del prcés. Pero su palabra no vale nada. ¿Cuántas veces ha sido capaz de mantenerla? Creer lo que dice ha dejado de ser un gesto de confianza. Ahora es tan solo un síntoma de estupidez.

Susana nos insulta
FEDERICO JIMÉNEZ LOSANTOS Libertad Digital 20 Octubre 2018

A Susana Díaz no le ofendió que el catanazi Torra escribiera que el español, lengua materna de los andaluces, es "la lengua de bestias con forma humana con un bache en el ADN". Y tampoco le ha importado que su partido esté en el Gobierno gracias a los catanazis, los bildutarras, los hijos de Sabino Arana y los socios de la checa caribeña.

Tampoco le ha molestado a Díaz que su Gobierno, tras haber saboteado la acción de la Justicia en el caso de los ERE con la campaña de insultos a la juez Alaya y tras sustituirla por la amiga Bolaños, dos años sin dar golpe, llegue la juez Ordóñez y denuncie un "fondo de reptiles de inmensas proporciones" en todas las consejerías de la Junta, que ella ha heredado de Chaves y Griñán, imputados ambos en el mayor caso de corrupción de Europa.

No se inmutó la presidenta en funciones de la Junta tras descubrirse que la prostitución era una de las actividades habituales, pagadas con dinero público, en su corrupta FAFFE. Tampoco al oír a la ministra de Justicia del Gobierno del PSOE celebrar con la flor y nata de las cloacas del Estado -Garzón, Villarejo- que se crearan prostíbulos para conseguir "información vaginal" y chantajear a jueces, políticos y empresarios. Insiste en no legalizar la prostitución porque es "una forma de esclavizar a la mujer", pero al más famoso de los puticlubs regionales, Don Ángelo, sólo le ha faltado organizar el congreso regional del PSOE. Si no lo ha hecho.

Tampoco le preocupa que miles de alumnos andaluces reciban clases en barracones prefabricados desde hace muchos años, ni que Andalucía esté a la cola de España y de Europa en todos los informes PISA sobre capacidad escolar. Tal vez porque ella es una de las beneficiarias de ese bajo nivel de exigencia académica. Diez años le costó aceptar -no diré cursar y aprobar- el título de Derecho.

Lo que ha indignado a Díaz y Bonilla no es que Andalucía tenga el peor nivel escolar de España según, insisto, todos los informes PISA, sino que Tejerina diga que los niños de 10 años en Andalucía tienen el nivel de comprensión de los de ocho en Castilla y León, cuyo nivel, ojo, es el más alto de España, mejor que Madrid. Dice que eso es "insultar a Andalucía". Así que estudiar en barracones es bueno; denunciar el resultado, intolerable.

El peor insulto a Andalucía son sus políticos. Y sus votos.

Los ultras empedernidos
Eduardo Goligorsky Libertad Digital 20 Octubre 2018

La aparición de Vox como partido con posible representación parlamentaria ha abierto un abanico de reacciones preocupadas en el resto de las formaciones políticas y en el campo intelectual. Reacciones que rozan la histeria en el extremo izquierdo del espectro ideológico, siempre listo para agitar el fantasma de la ultraderecha con el fin de alejar las miradas de su propio colapso imparable. Sin embargo, quienes discrepamos razonadamente con el modelo de sociedad tradicional sustentado por Vox, que contrasta con la abierta y laica de nuestro modelo liberal, debemos abordar las diferencias con talante de convivencia democrática. El peligro que nos amenaza en nuestra condición de ciudadanos españoles y europeos no proviene de Vox, y esto amortigua las diferencias y abre las puertas a las aproximaciones puntuales, que por supuesto excluyen, como en la relación con el PP, acuerdos en materia de eutanasia y aborto.

Los ultras empedernidos se agrupan en el bando de la Antiespaña, que abarca desde el racismo endogámico de los secesionistas hasta el chavismo dictatorial de los podemitas, mimados los unos y los otros por un Gobierno claudicante que depende de ellos y huye de la contienda electoral.

La franquicia hispana
La médula de la franja auténticamente reaccionaria y cainita está compuesta, en Cataluña, por quienes exhuman agravios arcaicos, tergiversan la Historia y exacerban sentimientos de supremacía identitaria con la única finalidad de levantar fronteras interiores y de romper los lazos familiares, sociales, económicos y culturales entre conciudadanos de un mismo país. Una operación segregacionista que también implica aislarse del resto de Europa y del mundo civilizado dentro de un bantustán tribal. Con la estelada como emblema, porque desprecian la senyera estatutaria como todo lo que asocian con el "sistema".

Poco importa que los partidos que practican esta política involucionista se autodefinan como emancipadores o de izquierda. La verdad es que representan la franquicia hispana del movimiento ultraderechista que gobierna en Hungría, Polonia, Italia y Austria, y que prepara el asalto al poder en Bélgica (con Flandes ya conquistada por los vástagos del nazismo protectores de Puigdemont), Holanda, Finlandia, Dinamarca y Suecia. Con metástasis incipientes en Francia, Alemania y el Reino Unido del Brexit. Y con una bomba de relojería en la gran incógnita: Estados Unidos.

Discursos inflamatorios
Los discursos inflamatorios de Carles Puigdemont, Quim Torra y sus subalternos encajan como anillo al dedo en este panorama apocalíptico. Con un agravante: los mensajes de odio de Matteo Salvini, Marine Le Pen y su tropa apuntan contra los extranjeros en general y los inmigrantes en particular, mientras que los de sus clones nacidos en cuatro provincias del Reino de España están dirigidos contra sus compatriotas españoles con el encarnizamiento típico de los renegados.

Como sucede a menudo, el predicador Francesc-Marc Álvaro intenta desacreditar a sus adversarios constitucionalistas y se dispara un tiro en el pie. Le apunta a Vox y acribilla a sus correligionarios ultras de la Antiespaña troglodita. Basta leer "autodeterminación" donde él escribe "Constitución" y "Cataluña" donde escribe "España" ("Vox, atado y bien atado", LV, 11/10):

Lo viejo vendido como nuevo. Lo rancio envuelto en diseño actual. Lo reaccionario ofrecido como regenerador. Una ultraderecha que levanta la bandera de la Constitución [léase autodeterminación], pero propone unas políticas que, de realizarse, representarían convertir España [léase Cataluña] en una pseudodemocracia de corte autoritario más cercana a Rusia que a Alemania, Francia o el Reino Unido.

Basta vivir en Cataluña o tener noticia del aquelarre montado por los talibanes que se disputan el poder intercambiando puñaladas traperas mientras siembran cizaña contra las instituciones legítimas, para saber que es allí, en la repúblika mostrenca, donde impera "una pseudodemocracia de corte autoritario más cercana a Rusia que a Alemania, Francia o el Reino Unido".

Falsarios profesionales
Otro lenguaraz que desnuda sin querer, con su discurso, las vergüenzas del Leviatán supremacista al que prestó servicios en el ilegal Diplocat es Josep Ramoneda, a quien se aplica, sin saltar una coma, la implacable semblanza que José Antonio Zarzalejos traza de estos antiguos popes de la intelligentsia hoy precipitados al nivel atrabiliario de Pilar Rahola ("El hundimiento intelectual del secesionismo", El Confidencial, 13/10). En su artículo "Reprobar al Rey" (El País, 12/10), Ramoneda, que fue en otros tiempos un humanista liberal digno de respeto, se suma al coro de los falsarios profesionales para enredar a los incautos.

Abominando de su antiguo rigor intelectual para así poder defender mejor los desafueros de los caudillos y de su impresentable guiñol parlamentario, no vacila en poner la verdad patas arriba y en atribuirse la representación de "el conjunto de la sociedad catalana" con la desfachatez de un vulgar Torra, que se cisca en más de la mitad del censo. "Nunca la monarquía ha provocado entusiasmo en Cataluña", afirma, ocultando que los catalanes aprobaron por abrumadora mayoría el texto de la Constitución que instaura la monarquía parlamentaria, y en cuya redacción habían intervenido el comunista Jordi Solé Tura y el nacionalista Miquel Roca Junyent, dos catalanes de pura cepa.

Añade el embaucador, con aires de moralista:
Tampoco es raro ni es novedoso, decir que la monarquía es caduca y antidemocrática. (…) El carácter aristocrático de una institución basada en la sangre y la herencia familiar es incompatible con el principio de igualdad y de soberanía de la democracia.

Esto, escrito por quien se enroló disciplinadamente en la cruzada que inauguraron los malhechores de la dinastía Pujol Ferrusola, cruzada que ha sobrevivido hasta ahora de escándalo en escándalo y de dedazo en dedazo, huérfana siempre de mayorías sociales, hasta desembocar en una satrapía decadente sin ley, de la que huyen las empresas y los inversores, es una tomadura de pelo insultante. Es cierto que hoy, en algunas monarquías europeas, aparecen líderes populistas y xenófobos como los que movilizan a nuestros republikanos, pero los culpables de los abusos que allí se cometen no son los monarcas, sino esos demagogos, de la misma estirpe despótica que los que explotan a la población de las republiquetas caribeñas, africanas y balcánicas. Y catalana.

Estos son los ultras cavernícolas a los que ofendió el discurso esclarecedor del rey Felipe VI, rico en valores republicanos, contra el que vomitan sus insidias. Razón de más para que todos los demócratas cerremos filas sin exclusiones sectarias en defensa de nuestra Monarquía constitucional e ilustrada.

PD: Hablemos de alianzas y exclusiones contraproducentes. El peronismo triunfó en 1946 por un margen muy estrecho de votos, precisamente porque los centristas de la Unión Cívica Radical vetaron la entrada de los conservadores en la alianza de la Unión Democrática. Paradójicamente, los comunistas fueron los únicos que defendieron la inclusión de los conservadores en dicha alianza, con la consigna "Batir al naziperonismo" firmada por el capo máximo del PC, el italoargentino Vittorio Codovilla, temible excomisario de las Brigadas Internacionales. Paradoja que se explica porque en aquella época el enfrentamiento era entre pro aliados y pro nazis, y el peronismo era un fruto podrido del bando que perdió la guerra. Argentina sigue sufriendo las consecuencias nefastas de aquella lejana discriminación practicada con pretextos de pureza cívica.

Cimas totalitarias
Jesús Laínz Libertad Digital 20 Octubre 2018

Algunas cabezas pensantes del paraíso socialista consideraron que el deporte, costumbre decadente de las degeneradas sociedades capitalistas, era un instrumento al servicio de la burguesía.

En su breve y no demasiado sustancioso libro de memorias juveniles Pero ¿qué sera de este muchacho?, Heinrich Böll explicó que la organización de la sociedad alemana por parte de los gobernantes nacionalsocialistas llegó hasta extremos tan asfixiantes como el de prohibir el deporte no organizado, es decir, el practicado al margen de los cuerpos que, como la Juventud Hitleriana, debían dar un significado político a cualquier actividad. Así, su hermano Alois fue detenido en una ocasión por haber organizado un partido de fútbol con chicos de su parroquia.

Pero los insuperables virtuosos del totalitarismo fueron, sin duda, quienes instauraron en la URSS y países sirvientes la más tupida red de control de la sociedad que hayan conocido jamás los hijos de Adán. Como siempre sucede en las sociedades empachadas de ideología, los argumentos a favor o en contra de cualquier cosa parecen sacados de un chiste. Así, algunas cabezas pensantes del paraíso socialista consideraron que el deporte, costumbre decadente de las degeneradas sociedades capitalistas, era un instrumento al servicio de la burguesía. Los que cargaban con las mayores culpas eran los catalogados como deportes competitivos, fomentadores, al parecer, del individualismo y, por lo tanto, incompatibles con el socialismo. Los ciudadanos soviéticos con ganas de sudar debían olvidarse de competir, de mejorar, de triunfos y de plusmarcas, pues lo correcto era el deporte de clase, masivo, comunitario y colectivista. Es decir, el deporte como instrumento de la lucha de clases, no como un fin en sí mismo para que las personas se divirtieran y se mantuvieran en forma. Pero, en esto como en todo, acabó imponiéndose la realidad. Es decir, el fútbol. Y, tras el fallido sucedáneo de las Espartaquiadas, a los dirigentes comunistas no les quedó más remedio que pasar por el aro. Más bien por los aros. Los olímpicos. Y así comenzaron la concepción del deporte como una poderosa arma propagandística contra el decadente mundo occidental, la explotación de los deportistas, su militarización y el dopaje masivo que llevaron a varios países comunistas, sobre todo la URSS y la Alemania oriental, a convertirse en potencias deportivas. En muchos casos, a costa de la salud e incluso la vida de los deportistas.

Con el ajedrez sucedió algo similar, pues los dirigentes soviéticos atribuyeron al milenario juego de mesa las virtudes que se suponían intrísecamente socialistas: disciplina, paciencia, inteligencia y espíritu colectivo. Se llegó incluso a sostener que entre los beneficiosos efectos del ajedrez se encontraban la pureza moral y la devoción al modelo político socialista.

No se crea, sin embargo, que estas obsesiones quedaron limitadas a los dos totalitarismos clásicos, pues totalitarismos hay muchos y de muy diverso plumaje. El nacionalismo catalán, por ejemplo –y el vasco, claro; no cometamos la descortesía de olvidarnos de los hijos de Sabino–, es ejemplar a este respecto.

Por ejemplo, el histórico militante de Estat Català Joan Ballester i Canals, editor en la Barcelona franquista de libros de indisimulada ideología nacionalista con su Edicions d’Aportació Catalana, ganó un premio en los Juegos Florales de la Lengua Catalana de Montevideo en 1963 con la conferencia Per una consciència de país, de gran influencia en el mundo nacionalista de las décadas siguientes. Ballester desarrolló en ella la estrategia de penetración social que debían poner en funcionamiento los nacionalistas tanto en aquellos años de régimen franquista como en tiempos venideros en los que pudiesen tener influencia gubernativa:

Hemos de hacer un trabajo de concienciación nacional. Movilizar a nuestra gente con motivaciones que afecten a todo el mundo. Y cuando no tengamos a mano ningún motivo auténtico, inventémonos uno. Cualquier pretexto será bueno si lleva el sello y la intención electrizante que ponga en movimiento todos los recursos humanos del País. Aprovechar cualquier circunstancia, inventar cualquier cosa, esencialmente importante, para llevar esta acción vitalizadora al medio de la calle. Remover todo el País, desde Elche hasta Salses, desde Fraga hasta Mahón, pero no con acciones de pequeños núcleos, sino con objetivos de largo alcance. Acciones que nos lleven hasta el militante anónimo y a convertir en militantes a aquéllos que no han sabido encontrar el camino de su incorporación activa. Los resultados serán doblemente beneficiosos. Surgirá el trabajo de equipo y ensancharemos el círculo. Los inhibidos y los indiferentes sentirán la vergüenza de su inhibición voluntaria. Y si les damos una oportunidad, salvaremos a muchos del naufragio espiritual en que viven (…) Será el momento en el que todos comprenderán que la función de sardanista, de bailes, orfeones, excursionistas, boy-scouts y toda la gama de actividades colectivas tiene una misión de servicio a la comunidad y no de goce de la actividad en sí misma.

Así pues, en estricta ortodoxia totalitaria, también las tradiciones culturales, las diversiones y los deportes, que en un país sin neurosis identitarias carecerían de dimensión política y se gozarían como actividades en sí mismas, han sido y siguen siendo instrumentos, generosamente regados con subvenciones, de la ingeniería social nacionalista puesta en marcha por el honorable Jordi Pujol y continuada por todos sus sucesores.

Y efectivamente, en el insuficientemente recordado Programa 2000, aquel documento interno de CiU en 1990 y nunca tenido en cuenta por ninguno de nuestros inútiles gobernantes, se establecía con claridad que uno de los medios de "nacionalización" de la población tendría que ser "catalanizar las actividades deportivas y lúdicas".

Requisito esencial para la supervivencia del nacionalismo catalán es la mayor movilización posible de la sociedad, incluida la violencia en manada que, como estamos viendo, siempre acaba emergiendo en cualquier sociedad enferma de totalitarismo. Y también es imprescindible la mayor uniformización en sus maneras de pensar y sus actividades. Tanta ansia clonadora no podía dejar de convertir Cataluña en el rebaño orgulloso de su uniformidad del que disfrutamos hoy.

Y de este modo seguimos viendo todos los días cómo los pastores totalitarios y sus obedientes ovejas no pierden oportunidad de utilizar cualquier excusa, incluidas las deportivas, lúdicas o infantiles, para ensuciarlo todo con la maldita política. La payasada norcoreana de las cims per la llibertat ha sido, de momento, la última manifestación de la locura totalitaria catalanista.

www.jesuslainz.es

Nueva asignatura en el País Vasco
El delfín de Otegi, condenado por pertenecer a ETA, hablará de “presos políticos” en las aulas
Segundo Sanz okdiario 20 Octubre 2018

Hasier Arraiz integró la Mesa Nacional de Batasuna al servicio de la banda terrorista
El expresidente de Sortu afirmó en 2013 que matar en democracia fue "acertado"

El relato del exdirigente de Segi -la rama juvenil de ETA- Hasier Arraiz, condenado por pertenencia a la organización terrorista desde la antigua Mesa Nacional de Batasuna, también será llevado a las aulas por el Gobierno vasco de Íñigo Urkullu. No podía faltar en las cintas del programa Herenegun! (Anteayer) la intervención del delfín de Arnaldo Otegui.

El testimonio de Arraiz, blanqueando el pasado criminal de los pistoleros, llamándoles de “presos políticos”, y pidiendo abiertamente su acercamiento a las cárceles de País Vasco y Navarra, se unirá al de los seis exetarras de los que informó ayer este diario: Carmen Guisasola, Julen Madariaga, José Félix Azurmendi, Xabier Izko de la Iglesia, Xabier Larena y Martin Auzmendi, además de la abogada Jone Goirizelaia.

El Ejecutivo de Urkullu pretende llevará a las clases el próximo abril un proyecto piloto para impartir una asignatura sobre la “memoria reciente” del País Vasco, en la que se abordará la historia de la banda terrorista ETA entre 1960 y 2018. Para ello, el plan del Gobierno vasco es que los profesores proyecten en las aulas cinco vídeos de la serie documental Las Huellas Perdidas, emitida ya por la televisión autonómica EiTB, y que a partir de ahí realicen reflexiones con los alumnos, dinámicas participativas y trabajos en grupos.

Inicialmente, la unidad didáctica Herenegun! irá dirigida a los escolares de “un número aproximado de 8 centros educativos, seleccionados de entre centros públicos y concertados”, pero el objetivo es que antes de que finalice la presente legislatura pueda llevarse a todos los centros de 4º de la ESO y 2º de Bachillerato de la comunidad.

El exdirigente de la rama juvenil de ETA declaró en 2015 que era “el momento” de dar “jaque mate a la Guardia Civil”

En uno de esos vídeos aparece el que fuera primera presidente de Sortu diciendo que las cárceles no deberían existir porque son “vertederos sociales” porque “nadie puede salir mejor de lo que era”. En su caso, dice que él fue como “un preso político” más. También señala que durante una década estuvo viviendo en una situación en la que “en cualquier momento podíamos acabar en la cárcel por nuestra militancia política”. Como si su trabajo al servicio de los asesinos de ETA no fuera motivo para estar en prisión.

Este exparlamentario de EH Bildu fue condenado por pertenencia a ETA y estuvo dos años y medio en la cárcel, desde octubre de 2007 hasta abril de 2010. La sentencia del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco recogió en los hechos probados que Arraiz participó en la “clandestina Mesa Nacional de Batasuna” desde marzo de 2006 hasta el momento de su detención en octubre de 2007, cuando esa organización “actuó de forma coordinada con la organización terrorista ETA para conseguir la independencia de Euskal Herria mediante la utilización de la violencia”.

Petición de 10 años
Arraiz no tuyo mayor condena (la pena fue de dos años de prisión e inhabilitación especial para cargo público) porque alcanzó un acuerdo con la Fiscalía, tras reconocer los hechos que se le imputaban, incluida la integración en organización terrorista. Sin embargo, las acusaciones populares representadas por la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) y por Dignidad y Justicia, no rubricaron el acuerdo entre el Ministerio Público y el letrado de Arraiz, y mantuvieron su petición de 10 años de pena.

En 2013, Arraiz llegó a afirmar que matar en democracia fue “acertado”. “Reivindicamos lo que fuimos y lo que somos, lo que hemos hecho y lo que hacemos, como no puede ser de otra manera”, sentenció. Así mismo, tras una operación policial contra ETA, manifestó en 2015 que “es el momento de que este pueblo dé jaque mate a la Guardia Civil”. Además, según denunció la asociación de víctimas del terrorismo COVITE, aquel año definió a los presos etarras condenados por asesinatos como “hombres y mujeres capaces de entregar su vida por un sueño”. Las víctimas han exigido al Gobierno de Urkullu que retire este programa Herenegun! por ser un “claro intento de justificación de ETA y el blanqueamiento de su actividad terrorista, negando el carácter terrorista de la banda”.

Adoctrinamiento nacionalista en las aulas vascas
El Gobierno Vasco blanquea a ETA con su programa "educativo" sobre la historia del terrorismo
www.latribunadelpaisvasco.com 20 Octubre 2018

Siguiendo este planteamiento de una falsa ‘teoría del conflicto’, el Colectivo alerta de que se omite deliberadamente el significado político de las víctimas del terrorismo de ETA. “En el País Vasco no ha habido ningún conflicto, el único agente violento que ha atentado contra la paz y la libertad de los vascos desde el inicio de la Transición es la propia ETA”, afirman desde COVITE. “Si se sustenta la ‘teoría del conflicto’, se da a entender que todos hemos sido responsables del terror de ETA, y cuando todos somos culpables, nadie lo es. Se impondría una impunidad moral, social y política. La historia del terrorismo de ETA no puede sustentarse en un relato dulcificador de la violencia de ETA y, por tanto, falso”.

En esta línea, COVITE advierte de que el Gobierno Vasco tergiversa la historia reciente del País Vasco creando un amalgama de violencias para atenuar o incluso negar que el eje central que ha marcado la historia de violencia de los últimos cincuenta años en el País Vasco ha sido ETA. “Resulta inquietante que en las unidades didácticas aparezcan el mismo número de testimonios de víctimas de ETA como de exetarras, y que sus testimonios se mezclen con los de los damnificados por abusos policiales, así como de víctimas del franquismo y de la guerra civil”, aseguran desde el Colectivo. Además, COVITE señala que entre los testimonios seleccionados no hay ninguno de familiares de guardias civiles y policías asesinados, que componen el mayor número de víctimas de ETA.

El Colectivo denuncia que es muy grave que esta vaya a ser la imagen de la historia del terrorismo en el País Vasco que el Gobierno Vasco vaya a ofrecer a los estudiantes, puesto que la educación es una herramienta fundamental para que no se repita la historia de violencia que durante cinco décadas ha infligido ETA. “El Gobierno Vasco pasa por alto el carácter totalitario del proyecto político que intentó imponer ETA por medio de la violencia y el daño causado en su conjunto a la democracia española”, exhortan desde COVITE. “Nos preocupa mucho que el Gobierno Vasco vaya a reescribir la historia para lograr la exculpación histórica de ETA”.

Por su parte, desde la Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT) se señala que el material "educativo" elaborado por el Gobierno Vasco "niega en todo momento el carácter terrorista de ETA, primero justificando su existencia como oposición al franquismo, y más tarde relacionando su actuación en todo momento con detenciones, torturas, violencia policial, … etc. "Aunque explícitamente no se habla de conflicto, se cuenta la historia de tal manera que implícitamente es fácil extraer que hubo dos bandos y víctimas de ambos lados".

Para la AVT, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, cuya labor ha sido impagable para la derrota policial de ETA, tampoco salen bien paradas: en el programa educativo se habla en todo momento de represión policial. Además, se critican abiertamente todos los procedimientos judiciales contra el entorno civil de ETA, negando que ETA era mucho más que unos terroristas que ponían bombas o pegaban tiros.

Por todos estos motivos, la AVT solicita "la retirada del material didáctico puesto que consideramos que parte de un diagnóstico de la historia del terrorismo en el País Vasco errónea y manipulada que busca en todo momento, en mayor o menor medida, la justificación de ETA"

El programa educativo ‘Herenegun’, a cuyos materiales ha tenido acceso La Tribuna del País Vasco, está "diseñado" para que los estudiantes vascos se acerquen a la "memoria cercana" (últimos 60 años, según el Gobierno nacionalista), teniendo en cuenta que el estudio de ésta es siempre algo "plural". "Su gestión es siempre poliédrica y conflictiva. Lo es más cuando el dolor que se recuerda es todavía cercano en el calendario". Para el Ejecutivo autonómico, se puede decir que "el pasado nos duele y nos divide".

El nuevo intento de intervención adoctrinadora de la Administración del PNV en los contenidos educativos de los estudiantes de la región dice hacerse desde “un doble compromiso democrático: pluralismo y derechos humanos", ya que "la aproximación histórica a lo sucedido en los últimos 60 años tiene lecturas e interpretaciones plurales".

El periodo que abarca la unidad didáctica “Herenegun” se sitúa entre 1960 y 2018, y en este paréntesis temporal trata de estudiar, por un lado, la historia de la banda terrorista ETA, y por otro, la evolución del contexto sociopolítico vasco. Para el Gobierno Vasco, ETA es uno de los hilos centrales de continuidad de este periodo histórico. "Nació en el franquismo como respuesta a la Dictadura, con amplias simpatías sociales y políticas en Euskadi y en España, y murió en la democracia, denostada y rechazada como organización terrorista por la inmensa mayoría de la sociedad vasca. Durante estos 58 años, de modo constante, ETA ha formado parte trágica y dramática de la historia de Euskadi".

Para el Departamento de Educación,"ETA no ha sido la única causante de acciones violentas o terroristas en este periodo. Gravísimas vulneraciones de derechos humanos han procedido de organizaciones ultras o parapoliciales como BVE, GAL o similares, y del abuso ilegítimo de poder. Estas violencias han costado la vida de alrededor de 155 personas. Este material educativo abordará esta realidad que, lógicamente, debe tenerse en cuenta desde un punto de vista ético e historiográfico".

A continuación, y en lo que parece un tira y afloja de los redactores del documento consigo mismos, se recuerda que "del mismo modo debe tenerse en cuenta que, en el periodo de lo que se conoce como memoria reciente, ETA (y sus escisiones) ha sido de un modo ininterrumpido la principal causante de las violaciones del derecho a la vida en nuestro país. Deja una estela de 853 víctimas mortales".

EN LA MANIFESTACIÓN DE BARCELONA
Jusapol denuncia a Torra por incitar a la violencia contra sus manifestantes
La Gaceta  20 Octubre 2018

La plataforma policial Jusapol ha presentado una denuncia contra el presidente de la Generalitat, Quim Torra, y el conseller de Interior, Miquel Buch, por instigar el “odio y la violencia” contra los policías y guardias civiles que se manifestaron en Barcelona el pasado 19 de septiembre.

La denuncia, presentada ante el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), se dirige también contra el director general de administración de Seguridad, Jordi Jardí, por permitir la ocupación de la plaza Sant Jaume de Barcelona por parte de grupos de independentistas, algunos de los cuales intentaron alcanzar la manifestación de policías para sabotearla.

Ante esa situación, agentes antidisturbios de los Mossos d’Esquadra cargaron contra los manifestantes independentistas que intentaban acercarse a los asistentes a la marcha de Jusapol, convocada en reconocimiento de los policías y guardias civiles que intervinieron en Cataluña para impedir el referéndum del 1-O.

‘Incentivaban y jaleaban el odio’
En su denuncia, que aún no ha sido admitida a trámite, JUSAPOL acusa a Torra de “obstruir” el derecho de manifestación con declaraciones que, a su parecer, “incentivaban y jaleaban el odio y la violencia hacia los policías y guardias civiles”, lo que permitió que miembros de los Comités de Defensa de la República (CDR) ocuparan la plaza Sant Jaume “y fueran en busca” de los asistentes a la protesta de Jusapol.

“Los mensajes, acuerdos y resoluciones ilícitas de los denunciados produjeron el desplazamiento del inicio de la manifestación de Jusapol y permitió que, pese al cambio de recorrido, sus seguidores asediaran y agredieran verbal y físicamente” a los policías y guardias civiles, añade la denuncia.

Además, para el sindicato, el dispositivo de seguridad preparado “fue insuficiente para garantizar el respeto al derecho de manifestación pacífico y respondió a las instrucciones políticas de los denunciados, quienes impidieron a los Mossos d’Esquadra desempeñar su función y desplegar sus efectivos”.

PAMPLONA
Asirón vuelve a vetar el acceso a un proceso de selección en Pamplona a los ciudadanos que no saben euskera
Dentro de las bases de selección de personal para la coordinación de talleres de las Escuelas Infantiles municipales se exige estar en posesión del EGA (C1).
Navarra.com elespanol 20 Octubre 2018

El Ayuntamiento de Pamplona inicia un proceso de selección de personal para la coordinación de talleres de las Escuelas Infantiles municipales.

Serán listas de contratación temporal para las que habrá que superar dos exámenes y existirá una fase de concurso, según informa el Consistorio en un comunicado.

Los aspirantes deben ser mayores de 16 años, de nacionalidad española o de un país de la Unión Europea o de estados habilitados por Tratados Internacionales, con la capacidad física y psíquica necesarias para desempeñar el puesto.

También deben tener titulación de diplomado o graduado universitario, ingeniero técnico, arquitecto técnico o equivalente, o estar en condiciones de obtenerla cuando acabe el plazo de presentación de instancias, y estar en posesión del EGA de euskera o titulaciones oficiales equivalentes y, en concreto, nivel C1.

La selección de personal se hará en dos fases, la primera de ellas de oposición, organizada en dos exámenes, el primero uno tipo test sobre los 12 primeros temas del temario que otorgará un máximo de 20 puntos (se requiere obtener 10 para aprobarla).

Quienes obtengan las diez mejores calificaciones en el primer examen y los empatados en puntuación con el décimo en la lista podrán acceder a la segunda prueba, que será de carácter práctico. En este caso otorgará hasta 66 puntos y versará sobre los cuatro últimos temas del temario (del 13 al 16) u otras cuestiones relacionadas con el puesto de trabajo.

La segunda fase será de concurso y no tendrá carácter eliminatorio. El concurso podrá alcanzar hasta 14 puntos y en él se baremarán otras titulaciones diferentes a las exigidas para acceder a la convocatoria y que constan en las bases (hasta 6 puntos) y conocimiento acreditado oficialmente de inglés (8 puntos).

Boadella: "El independentismo catalán es una secta difícil de desprogramar"
www.latribunadelpaisvasco.com 20 Octubre 2018

El dramaturgo Albert Boadella ha definido al independentismo como una secta “difícil de desprogramar”, al estar influida por una “política paranoica” y por las escuelas, para considerar a España como “el enemigo de todo”.

El fundador de El Joglars y “presidente en el exilio de Tabarnia” se ha referido así al independentismo catalán como “una de las sectas más importantes del mundo, con dos millones de personas”.

“Dejar que la gente cambie de idea política es muy sencillo, pero desprogramar una secta es complicado”, ha manifestado en declaraciones a los medios de comunicación previas a un encuentro con empresarios en Zaragoza.

Y como solución a algo que ha dicho que es “muy complicado” y para lo que deberían intervenir “psiquiatras, psicólogos e incluso loqueros” ha propuesto una “situación muy ejemplarizante”.

Así, ha hecho alusión al artículo 155 de la Constitución, que hay que aplicar “sin límite”, puesto que, en sus palabras, el 155 de “la puntita nada más” fue lo peor que se pudo hacer.

“Si se aplica, por poner un ejemplo, durante dos años, los catalanes e incluso la secta verían que todo sigue funcionando exactamente igual: que se habla catalán en las escuelas, la enseñanza sigue igual, que TV3 existe aunque el mensaje no sería seguramente el mismo…”, ha ilustrado el director de teatro barcelonés.

Y es que, Boadella ha remarcado que los distintos gobiernos de España han tenido una gran responsabilidad por “haber dejado crecer al niño minado”, y ha advertido: “Los niños mimados, cuando son tan mimados, acaban quemando la casa y matando a los padres”.

El dramaturgo, “presidente en el exilio” desde hace unos meses de la ficticia comunidad de Tabarnia, ha recordado que esta plataforma nació como “una necesidad catártica de muchos ciudadanos, por lo menos, de reír del ridículo al cual asisten”.

Aunque ha señalado que detrás de esta respuesta en clave de humor hay “un aviso serio”: “Si se acaba consiguiendo el derecho a decidir, es posible que haya derecho a decidir en muchas partes, como en la región de Tabarnia, y pida el derecho a decidir el continuar siendo una autonomía de España”.

“O Barcelona por sí sola, porque es posible que tenga más voto constitucionalista que independentista”, ha lanzado como hipótesis.

En cuanto al derecho a decidir, lo ha considerado como “realmente lógico” en un contexto de colonizaciones o invasiones, aunque para él no tiene “ningún sentido” en la Europa actual.

“Pero si se juega a esto, la Moraleja, que es el barrio más rico de Madrid, también podría pedir la independencia, ¿por qué no?”, se ha preguntado ante una situación que le parecería un “desmadre” y la “destrucción de Europa”, sin la que “las cosas irían muy mal”.

Y en cuanto a la polémica visita del líder de Podemos, Pablo Iglesias, a Oriol Junqueras en prisión, Boadella ha dicho que se trata de una acción que entra en “la demencia política”, mientras que “el otro se lo tolera”, en referencia, sin nombrarlo, al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

John Elliott: «Los separatistas catalanes han creado una fantasía y viven en su propio mundo»
El hispanista publica en España «Catalanes y escoceses. Unión y discordia» que analiza semejanzas y diferencias de los dos separatismos
Jesús García Calero ABC 20 Octubre 2018

Hartos como estamos todos del conflicto catalán, haríamos bien en leer el nuevo libro que John Elliott (Reading, Inglaterra, 1930) publica en España: «Catalanes y escoceses. Unión y discordia» (Taurus) porque nos regala una perspectiva única, más de cuatro siglos, para entender bien el origen y la naturaleza de las grietas de nuestra convivencia. Elliott lleva estudiando en profundidad la relación histórica de Cataluña con el Reino de España desde que a principios de los años sesenta del siglo pasado publicó «La revuelta de los catalanes». Y desde entonces no ha dejado de estudiar el la historia de España en un contexto europeo. El último logro de ese empeño, que ha permitido superar muchas visiones esencialistas, ha sido poner frente a frente los nacionalismos y recientes separatismos de Escocia y Cataluña desde el origen de su identidad. Una lección de historia alejada de las emociones negativas que algunos quieren alimentar para mantener vivo el conflicto. «Lo que puede hacer un historiador y no un politólogo es dar una larga perspectiva sobre problemas», dice al otro lado del teléfono.

¿No estamos condenados?
No estáis condenados a la disgregación, pero hace falta inteligencia, empatía y paciencia.

Empatía y paciencia con este tema hay ya poca, pero ¿inteligencia?
Depende del liderazgo actual de los políticos y de esas personas que no están en este mundo, sino que viven en el mundo irreal inventado por el separatismo.

En el origen pone la Monarquía compuesta (lo fueron tanto España como Gran Bretaña) que respetaba costumbres, lenguas y leyes de territorios incorporados.
La ventaja era reconocer abierta o tácitamente el pluralismo de estas naciones. Pero todo dependía de un diálogo permanente entre las élites y el Gobierno central, que es el principio de la comprensión mutua.

Y en el XIX el diálogo se extiende a capas mayores de la sociedad.
Hay enormes cambios, el diálogo incluye a las clases profesionales, la nueva burguesía, tanto en Cataluña como Escocia, son gente de ese «doble patriotismo» del que habla Josep María Fradera: son y se sienten al mismo tiempo catalanes y españoles, escoceses y británicos. Ambas lealtades son perfectamente compatibles. Lo que hay que investigar es por qué en algún momento eso terminó. Cuando uno empieza a pensar en el socio como «el otro» vienen los problemas.

Hoy dicen que la tensión de origen por la pluralidad es culpable: España contra Cataluña.
La manipulación y la deformación de la historia es la que ha causado tantos problemas. Toda historia nacional es selectiva y debe serlo para dar coherencia a una sociedad, pero si se manipula demasiado, como ocurrió con la rendición de Barcelona de 1714, o con la rebelión de los Catalanes de 1640, se hace para diferenciar de forma absurda entre un Estado como construcción artificial y una nación como algo orgánico. Si empiezas a pensar así, entre la nación catalana y el Estado artificial que es España, hay ruptura y alimentas el victimismo, que ha tenido muchísimo más peso en la sociedad catalana que en la escocesa, pienso yo.

¿Por qué?
Por que la historia británica y escocesa de los siglos XIX y XX fue más feliz que la española, con su inestabilidad, sus guerras civiles, sus pronunciamientos y el colapso del sistema representativo.

Y las dos dictaduras.
Exacto.

Pero hay más diferencias, Cataluña ha mostrado voluntad de romper el marco legal.
La Constitución 1978 es una gran Constitución pero no deja mucho cauce para esas tensiones. Nosotros no tenemos Constitución fija y por tanto hay más flexibilidad. Los conflictos de la periferia pueden resolverse en del sistema británico con un referéndum

¿Cree que fue un acierto?
Creo que fue un error hasta cierto punto el tipo de referéndum o incluso el referéndum mismo. Pero al menos había esa oportunidad. En España no es posible sin enormes problemas constitucionales un referéndum aceptable

Señala usted que el autogobierno de Cataluña desde 1978 no tenía precedente. Y que han aprovechado instrumentos de ese marco para su construcción nacional.
Desde 1980, Jordi Pujol y sus sucesores emprendieron la política de catalanización, que se puede entender en referencia a la represión de la dictadura de Franco. Pero han aprovechado para imponer una agenda que no es necesariamente la agenda de todos los catalanes. El resultado es que dentro de Cataluña encontramos una polarización y divisiones políticas y sociales que han jugado un papel importante en los acontecimientos actuales. La polarización afecta también al resto de España

¿Cree que Cataluña cambió a peor?
Lo que más siento es ver el ensimismamiento de una sociedad que tenía horizontes bastante amplios y que ha pasado las mejores décadas de su historia entre 1978 y el colapso económico de 2008. Años felices y prósperos de una Cataluña que tenía en su mente el mundo y ahora han estrechado sus horizontes. Los separatistas quieren hablar en nombre de todos los catalanes y han creado un ambiente de tensión, fricción y últimamente intimidación. Es muy preocupante para quienes tenemos amor por Cataluña y por España. Tenía que ser honesto y poner en el libro mis puntos de vista.

Cree que España no ha apreciado asuntos que eran importantes.
Cada nación necesita sus símbolos. Pero el idioma complicó las cosas. El catalán ha sido un punto de referencia imprescindible para el nacionalismo mientras que en Escocia la lengua no ha tenido ningún peso. Es la diferencia fundamental de las experiencias de estas dos autoproclamadas naciones sin Estado, que quiere decir sin su propio Estado.

Su perspectiva es única. Dice que toda nación derecho a sus símbolos pero en España hay quien ve sospechoso reivindicar la bandera...
Es un disparate y una manipulación absurda, pero como han dicho Álvarez Junco y otros, no se ha conseguido crear un nacionalismo español que no sea hasta cierto punto regresivo en comparación con los cambios sociales y políticos. La Constitución del 78 reconoce la pluralidad y la diversidad de los pueblos de España y la presenta como enriquecedora, que es lo que es. Pero no se ha implementado esa visión en España, porque no se aceptó bien el hecho diferencial de Cataluña y el País Vasco, de España como sociedad diversa y pluralista, que es de alabar y no de criticar. Hay una rama de ese nacionalismo que es autoritaria, centralizante y temerosa de la aceptación de la diversidad, que ha presentado obstáculos al diálogo que tiene que existir entre el Gobierno central y sus pueblos.

Los Gobiernos de izquierdas nunca han puesto acento en un patriotismo español democrático, sino que se aliaron con los nacionalismos.
Estoy de acuerdo. Parte de la sociedad española se siente amenazada por el hecho catalán o vasco y creen que la única respuesta posible es una centralización de modelo francés. Esa no es la manera de crear un nacionalismo español que demuestre sensibilidad por los puntos de vista de otros.

Tras tantas negociaciones, la sociedad percibe que ha entregado mucho a Cataluña.
Es verdad pero la cuestión financiera no es la fundamental. Se pueden hacer ajustes que serían aceptables. Tanto los políticos como los electores no toman en serio el poder de la emoción y la psicología colectiva por razones a veces pasajeras. Además, cuando la razón falla, como en estos últimos años, los separatistas crean su fantasía y viven en su propio mundo. Es el resultado de una historia de victimismos y también de la prevalencia de la emoción sobre la razón.

Ante la campaña internacional de imagen contra España, alimentando el cliché de la leyenda negra, ¿qué opina de la respuesta del Gobierno?
Ha sido patética. La campaña de la Generalitat fue muy astuta y ha impuesto en el mundo su percepción de España. Por eso era tan importante presentar la verdad y decirle al mundo que la España de la Constitución no es ni mucho menos la España de Franco. Ha sido patético, da la impresión de que sencillamente no hubo dinero para presentar el argumento contrario. Fallaron. No sé si es cuestión de diplomacia. Pero todo el enfoque del PP fue demasiado judicial y no percibieron las repercusiones que tendría la campaña que hizo la Generalitat.

¿Qué no hizo España para ayudar a los catalanes no separatistas?
No hubo tanto diálogo como debería. Se percibe así en parte por el enfoque constitucionalista y judicial del problema que tuvo el Gobierno, no político. Para muchos de los españoles está siendo traumático. Más catalanes deberían alzar la voz. La comunidad financiera y empresarial tal vez por miedo o porque no percibieron bien el impacto de lo que está pasando, se calló. Hay que reconocer que la percepción tradicional de Cataluña en España tenía una mezcla de admiración y cierta envidia. Creo esa envidia y cierta arrogancia explica un sentido visceral y anticatalán. La culpa es de ambas partes de la sociedad española.

Hay varias generaciones de catalanes educadas en el desafecto. ¿Debe haber más control de la educación desde el centro?
Nunca he entendido lo que ocurre con los libros de texto en las escuelas, ni el control de los medios públicos por la Generalitat. Hay mucha gente que ha comprado el argumento de que Cataluña es una nación orgánica y el España es un ente artificial. Se han convencido de ese argumento sin ver que son construcciones ambas, gracias a la convivencia de siglos y las memorias históricas. La distinción es absurda. Se puede entender la política catalanista para integrar a los inmigrantes. Pero eso no es excusa para la manipulación de la historia que ha habido y lo absurdo de el enunciado «España contra Cataluña».

Acaba su libro con Jefferson, que advierte del elevado precio de estos procesos si se toman a la ligera.
No va a haber ruptura, es política y constitucionalmente imposible. No la aceptará Europa, un estado independiente nuevo que está en contra de la construcción de su país. Ni un separatismo que no está autorizado por el Gobierno central. No tiene futuro en la Europa actual.

Salvo que Europa se rompa. Usted habla desde un país que se va.
Si empieza, Córcega, el norte de Italia... volveríamos a una Europa medieval en cuanto a las entidades políticas, sin relevancia en el mundo. Estamos viviendo en un mundo globalizado, todos somos interdependientes. Además, mire: la Unión Europea es otro tipo de Monarquía compuesta. Que los catalanes quieran entrar en esta construcción prescindiendo de España es políticamente imposible.


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