AGLI Recortes de Prensa   Martes 23  Octubre 2018

Sánchez, al final de la escapada
 larazon  23 Octubre 2018

Como parece de todo punto increíble que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, pudiera incurrir deliberadamente en un delito de desobediencia –tipificado en el artículo 502.1 del Código Penal–, negándose a comparecer ante la Comisión de Investigación que prepara el Senado sobre su tesis doctoral, habrá que resaltar el grave error de estrategia cometido por sus asesores, cuando desaconsejaron al Jefe del Ejecutivo que aclarara en un pleno del Congreso las, por otra lado, sólidas dudas que despierta su trabajo académico. Más aún cuando diversas voces autorizadas advirtieron en su momento de que se trataba de una equivocación de largas consecuencias, y no sólo en el tiempo, si el Partido Popular decidía imponer su mayoría absoluta en el Senado para emplazarle de acuerdo a la ley.

Como hoy publica LA RAZÓN, la decisión está tomada y la bancada popular en el Senado ya estudia cuidadosamente una lista de comparecientes, que incluirá no sólo a las personas directamente concernidas en la elaboración y aprobación de la tesis, sino a un elenco de testigos de referencia y técnicos en la materia, entre quienes se encuentran, necesariamente, los creadores del programa informático de detección de plagios que utilizó la Moncloa para desmentir las acusaciones. Está última comparecencia puede ser demoledora, si los responsables del programa mantienen en la Comisión sus dudas sobre su correcta aplicación por parte de los funcionarios gubernamentales. Tampoco el calendario, todavía en período de consultas, parece que vaya a favorecer en absoluto al presidente del Gobierno, entre otras cuestiones porque su apretada agenda internacional convierte en inhábiles los meses de noviembre y diciembre. Dicho de otra forma, es previsible que los trabajos de la Comisión se prolonguen hasta el mes de junio, haciendo coincidir la resolución con las elecciones municipales y autonómicas.

Por cierto que poco margen de queja tiene el PSOE ante esta evidente maniobra política si tenemos en cuenta que los socialistas y sus socios están prolongando artificialmente en el Congreso, y con idéntica intención, las sesiones Comisión de Investigación sobre las cuentas del Partido Popular. Pero la conclusión más evidente, más allá de las estrategias electorales, de libro, por otra parte, es que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se enfrenta a una delicada situación personal y política, incluso, si se tuercen las cosas, con derivadas penales. No vamos a caer en la ingenuidad de recordar las exigencias éticas que, como arma arrojadiza, por lo ya visto, reclamaba Pedro Sánchez al Ejecutivo de Mariano Rajoy, ni su sobreactuación en los casos de corrupción ni, por último, la declaración paladina de que en Alemania dimitían los políticos sorprendidos en plagio porque nada de esto tiene ya importancia. El listón ético del Gobierno y su socios de censura se desplomó estrepitosamente cuando la realidad puso a medio Gabinete ante la disyuntiva de la dimisión o de las excusas incoherentes. Eligieron lo último. Pero la cuestión de la tesis de Sánchez no admite tan fácil salida. Por un lado, los comparecientes están obligados a colaborar con la Comisión y pueden ser traducidos a un tribunal de justicia si mienten u obstruyen la investigación y, por otro, las explicaciones de Pedro Sánchez ante ese asunto nunca han sido clarificadoras y parten de una primera inexactitud, cuando afirmó ante la Cámara que su trabajo de doctorado estaba colgado públicamente en la red. Todo hace pensar que el tiempo de la escapada se le termina.

El disparate presupuestario
J. S. Íscar okdiario  23 Octubre 2018

Hace unos días escenificaban, primero, el acuerdo entre PSOE y Podemos para sacar adelante unos Presupuestos que eran bolcheviques. Posteriormente, el Gobierno se reunía para tratar de mandar a Bruselas la información necesaria para su revisión. Con posterioridad, se les advertía en España de que pretender aprobar unos presupuestos que no cumplen con la senda de déficit es algo ilegal. Ante esto, la ministra Montero ha venido a decir, con gran desparpajo, algo así como que “los Presupuestos están para no cumplirlos”. Ya sabíamos que las promesas electorales solían reunir, en muchos casos, esa cualidad, pero ignorábamos que los Presupuestos también se elaboraban para saltárselos a la torera.

Por mucho que la ministra Montero nos explique que esa práctica de incumplimiento la aplicaba ella como consejera de Hacienda en Andalucía, no significa que pueda llevarse a cabo. De hecho, Andalucía debería haber sido intervenida durante varios años por incumplir los objetivos regionales de déficit y deuda, en aplicación de la Ley de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera. Ella estaba acostumbrada a que le daban muchas veces unas décimas adicionales de déficit sobre el PIB, quitándoselo a otras de su objetivo, como en el caso de los objetivos de déficit asimétricos aprobados el 31 de julio de 2013 y que, aunque aun así lo incumpliese, no pasaba nada, porque el FLA, al que estaba abonada por ser una región reiteradamente incumplidora, le financiaba sin problema lo presupuestado y el exceso en el que incurría cada año.

Por eso, la ministra Montero eleva el gasto en ese horror de Presupuesto en varios miles de millones de euros, incrementa los impuestos aunque, al tiempo, reconoce que no tendrán impacto recaudatorio, y daña a la economía con la revalorización de las pensiones ligada al IPC o con la elevación del salario mínimo a 900 euros, que expulsará del mercado de trabajo a muchas personas, las laboralmente más débiles. Pues bien, la ministra va más allá y pretende aprobar esos Presupuestos con una senda de déficit mucho más exigente que la que necesitarían unas Cuentas Públicas tan expansivas como los que quiere presentar la ministra. La única senda de estabilidad aprobada fue la presentada por el Gobierno de Mariano Rajoy, de manera que o presentan unos Presupuestos que se ajusten a ella o tienen que presentar una nueva senda de estabilidad para que las Cortes se pronuncien, senda de estabilidad coherente con el despilfarro que supone ese Presupuesto ruinoso.

Y esa senda, aunque la aprobasen, tendrá que tener el visto bueno de Bruselas, y ahí empieza otro problema para Sánchez, sus ministros y sus aliados, porque no parece probable que la UE vaya a aceptar una flexibilización en el cumplimiento de España. Y no queda ahí la cosa. Bruselas ya está exigiendo aclaraciones sobre la naturaleza del proyecto de Presupuestos, ya que no le cuadran las cifras —ya decíamos la semana pasada que era el cuadro macroeconómico del descuadre—, de manera que sospecha que, con esas cuentas, España incumpliría el Pacto de Estabilidad y Crecimiento. Eso es lo que va a pasar como Sánchez logre sacar adelante esas cuentas: que España volverá a tener un déficit por encima del 3% del PIB, con las correspondientes sanciones llegado el caso. Eso, y que la economía española quedará herida de muerte.

Nadie tose al ‘puto amo’
Félix Madero. vozpopuli   23 Octubre 2018

Un político con los peores resultados de la historia del PSOE que duerme en La Moncloa; legal, pero con escasa legitimidad. Un presidente que llega a la presidencia sin pasar por unas elecciones; legal pero con corta legitimidad. Pedro Sánchez, que firma un papel, un acuerdo de gobierno con dos membretes, uno del Gobierno de España y otro con el logo de Unidos Podemos; legal, pero ramplonamente legítimo e inoportuno. (¿Es La Moncloa la sede del PSOE? Ese papel sólo se puede firmar en la calle Ferraz. Y la oposición a por uvas, que estamos en vendimia).

Un presidente que deja a otro líder que haga la turné que él quisiera con los que quieren romper el país del que es presidente, lo que resulta aparatoso e inadecuado; un verdadero contradios. Una desternillante tautología que deja a los ciudadanos perplejos y cabreados y preguntándose quién narices manda aquí.

-“Ahora te toca a ti, Pedro, mover ficha”.
Un partido ensimismado y esperando no se sabe muy bien qué con los antiguos críticos socialistas -Vara, García Paje, Lambán-, callados, silentes, complacientes y a merced de un presidente que lo único que tiene claro es durar en La Moncloa sin reparar en los daños para España y el PSOE. Eso y preparar una alianza con Podemos más allá de las -¿próximas?-, elecciones generales.

Un partido con la mirada gacha y humillado ante los movimiento del líder de Unidos Podemos, verdadero artista de este espectáculo en el que nada ni nadie -tampoco la Oposición-, son lo que parecen. Es mejor esperar, me dice alguien que hasta hace bien poco le zurraba la badana a Pedro Sánchez. El mismo que un día de hace más de un año bramaba en privado:
“Es un peligro, un peligro. Si no nos lo cargamos hunde a España y al partido”.

Se lo cargaron, volvió, ganó las primarias y hoy aquel barón crítico y sensato luce vergonzoso declaraciones animosas y consentidoras con Sánchez. Y calla. Hoy lo veo sonriente junto al líder renacido mientras el fotógrafo dispara su cámara. Más o menos como veo a Susana Díaz en esa foto en la que los dos posan como si fuera un reportaje de dos recién casados.

Todos callan ante el crack, ante “el puto amo”, según ha bautizado a Pablo Iglesias el diputado Maíllo, entretenido ahora que tiene tiempo en alegrar al patio y motejar al personal. No hay quien le levante la voz a Iglesias. Sólo Sánchez sabe qué es lo que hace y por qué lo hace. Hace falta poca vergüenza torera para ser ministro de España y no tener ni la más remota idea de cuál será el próximo paso que Iglesias dé comandado por Sánchez. Ayer Junqueras, luego Puigdemont, después Urkullu. Hace lo que el Gobierno no puede hacer, dicen en La Moncloa. ¡Qué gran verdad!

Cuando llegó el gobierno bonito yo fui uno de tantos que pensó que la presencia de Borrell, Marlaska, Calviño y Planas, entre otros, sería era un dique de contención frente a la exageración y el disparate; frente a la miopía y a la estulticia política. Pero resulta que callan también, como ese dirigente que hoy les traigo: “Es un peligro, un peligro”. Pero el peligro se acrecienta ante una oposición trastornada, fiel expresión del pensamiento desordenado y tarado de Dolors Montserrat; un lío, un revuelto de palabras y conceptos; una saturación de iniciativas que miran unas a Ciudadanos y otras a VOX. Hasta las putas se han hecho un lío con lo que el PP quiere y dice. Y ante millones de ciudadanos, que dan por bueno un estado de cosas que sólo podrían ocurrir después de haber sido convocados a unas elecciones generales. Y así estamos. Entre la legitimidad y la legalidad, en España suena animosa la melodía de una máquina tragaperras del bareto de la esquina. ¡Vaya con el peligro! ¡Joder con el puto amo!

Una dimisión inaplazable
OKDIARIO  23 Octubre 2018

Si el Gobierno del Partido Socialista tuviera un mínimo de decencia, Pedro Duque debería seguir la senda de Carmen Montón y Màxim Huerta y presentar su dimisión sin más excusas fatuas. Sería la única salida para que, al menos, salvara lo que le queda de honor. Hacía tiempo que en España nadie subía tal alto en su carrera profesional para caer tan bajo en su desempeño político. Su posición al frente del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades se hace insostenible. Si no fuera suficiente con la utilización de una sociedad instrumental para enmascarar sus mansiones de Jávea y Madrid y pagar así menos impuestos, OKDIARIO publica en exclusiva que vulneró la ley al mantener durante tres meses una sociedad profesional especializada en actividad científica. Incompatible por completo con su cargo ministerial.

¿Ésa es la ejemplaridad que prometió Pedro Sánchez cuando desalojó a Mariano Rajoy de La Moncloa a través de una moción de censura y sin pasar por las urnas? Dicha sociedad, para más inri, sigue activa. Ahora está traspasada a su socio de toda la vida. Las suspicacias, por tanto, son más que comprensibles si tenemos en cuenta que desarrolla actividades idénticas a las del ministerio que encabeza Duque. ¿Quién dice que no va a tener información privilegiada? ¿Alguien puede asegurar, viendo el desarrollo de este caso, que su antiguo socio no cuenta con algún tipo de prebenda? Estas sospechas surgen cuando, como en el caso de Duque, un representante público hace de la incompatibilidad y la falta de ética su manera de estar en las instituciones. Su posición es más insostenible, si cabe, cuando su partido hizo leitmotiv del rechazo a las puertas giratorias y a las conexiones entre las actividades públicas y privadas.

Un discurso que, como ha demostrado el paso de los meses, no era más que cartón piedra propagandístico. Muy mal tiene que estar el caso Pedro Duque cuando es Podemos quien pone las únicas dosis de coherencia dentro del Gobierno multisocios que cada día desgobierna España con más estrépito. En este particular hacen lo correcto al dejar caer al ministro de Ciencia, Innovación y Universidades y obligarlo así a dar explicaciones en el Congreso de los Diputados. Pedro Duque ha vulnerado la ley, ha engañado a los españoles, ha insultado la inteligencia de los ciudadanos con explicaciones fake y, para colmo, ha aprovechado su posición para cimentar intereses personales. En definitiva, un escándalo al nivel de la estratosfera que lo obliga a dimitir de manera inmediata.

Iglesias, Sánchez, Junqueras: todos están en lo mismo
EDITORIAL Libertad Digital  23 Octubre 2018

La visita del comunista Pablo Iglesias al golpista Oriol Junqueras en la cárcel pabloescobarizada de Lledoners no fue una mera anécdota ni un suceso menor enmarcable en el oportunismo propio de un líder político al uso. Al contrario, la entrevista de la vergüenza forma parte de una estrategia de largo aliento tremendamente perjudicial para España y sumamente beneficiosa tanto para el acaudalado esbirro de los ayatolás iraníes como para sus aliados supremacistas empeñados en la secesión de Cataluña. Y, por supuesto, para el arribista Pedro Sánchez, que debe su inmerecida Presidencia del Gobierno a unos y otros, es decir, a las peores amenazas que tienen planteados España y su Estado de Derecho.

Iglesias quiere que los nacionalistas catalanes y vascos le aprueben a su socio Sánchez los Presupuestos de 2019. A cambio, el cabecilla bolivariano hace de intermediario ante el inverosímil doctor socialista para que el respaldo nacionalista a esas cuentas calamitosas se traduzca en un trato judicial favorable a los golpistas presos y en nuevas concesiones al PNV, que nunca deja pasar la miserable ocasión de recoger las nueces de los árboles que sacuden otros liberticidas.

Pese a las indignantes protestas en contrario, en esta estrategia está implicado de hoz y coz el Gobierno Sánchez, sin cuyo consentimiento nada de esto tendría lugar, especialmente el episodio carcelario de Iglesias-Junqueras. Habría bastado una desautorización formal del doctor Sánchez para desactivar la formidable mamarrachada del felón Iglesias. En su lugar, los socialistas solo han evacuado jeremiadas harto grotescas de que el bolivariano va por libre, algo que ni siquiera sus votantes más fanatizados pueden considerar con una mínima seriedad.

La ignominia es absoluta y la ilegitimidad de Sánchez, insoportable. Un Gobierno que negocia la subida de las pensiones o la política fiscal con golpistas presos es una vergüenza colectiva y un grave problema para la Nación.

Farsa llorada, tragedia ignorada
Hermann Tertsch ABC  23 Octubre 2018

Los españoles que, en número menguante, aún ven las noticias en los informativos de alguna televisión, todos cada vez más parecidos entre sí bajo la inspiración inequívoca del frentepopulismo carpetovetónico, tienen un grado muy desigual de conocimiento de las diferentes cosas que pasan en el mundo. Es por el implacable el filtro del «progresismo» que ya no ejercen solo los comisarios políticos. Los traen incorporados en la cabecita la mayoría de los profesionales. Todos tienen buena conciencia. Los benefactores de la humanidad tal como informan en contra de Trump, del fascismo, de Israel, de la ultraderecha, de la derecha, de los curas, de la banca, del franquismo, de los ricos que no sean izquierdistas, de los toreros, los cazadores, los judíos y los criadoras de visones. Y no solo las televisiones sucumben a la permanente perversión del lenguaje, a la tendenciosidad bienintencionada, al sentimentalismo tramposo, al grotesco sectarismo y a la superioridad moral de la abismal ignorancia generalizada.

Veamos las cuestiones tratadas por esas televisiones, por ejemplo sobre Iberoamérica. Todos los telespectadores sabrán bien que unos miles de hondureños caminan hacia la frontera norteamericana porque han decidido que ellos tienen derecho a vivir en EE.UU. Les han dicho que un fascista como Donald Trump no puede impedirles cruzar la frontera y que pueden ignorar y violar toda ley que se les antoje y trabajar donde les venga en gana. «Trump escucha, tenemos derecho, somos trabajadores internacionales», repetía un pobre hombre la cantinela delirante que le han embaulado. Víctimas de la violencia que causa en su país la ausencia total de ley y orden, grupos izquierdistas les han convencido de que lo mejor es irse a otro país a incumplir allí todas las leyes, la primera la de entrada. Si lo lograran todos, el país que los acogiera acabaría igual que aquel del que huyen. Pretenden los organizadores de esta operación política que la columna asalte la frontera para poner en aprietos al presidente norteamericano. Intentarán montar este nuevo espectáculo antes de las elecciones a Congreso y Senado del 6 de noviembre. También para desestabilizar fronteras, soberanía y seguridad de la región. Los mueve idéntico interés y los mismos que alimentan y explotan la inmigración ilegal en Europa.

Todas las televisiones en España informan con profusión sobre la caravana hondureña. Pero nada hablan de los cerca de tres millones de venezolanos en inmensas, permanentes e ignoradas «caravanas de migrantes». Son masas de hombres, mujeres y niños que huyen del infierno chavista, de un régimen socialista que ha logrado que muera por falta de alimentos y medicinas la población del país más rico del continente. No se habla de ello en las televisiones de España porque todas obedecen a socios, camaradas y simpatizantes de la canalla culpable de esa inmensa tragedia. Que poco tiene que ver con la manipulada y teatralizada caravana anti-Trump. Y es que nadie puede ocultar que las masas venezolanas que huyen lo hacen del mismo socialismo que en España estamos a punto de inaugurar. Por decreto de gobernantes nunca elegidos por los españoles, amigos unos y agentes otros de aquella dictadura criminal. Por eso se habla tanto de una caravana falsaria y nada de las otras que son la mayor catástrofe humanitaria habida en América. Causada por un régimen socialista y chavista que dirige en Caracas una cuadrilla de asesinos y narcotraficantes. Cuadrilla que cuenta con la protección del Gobierno español y la asesoría directa del expresidente Zapatero, que ya ha unido su suerte a un Nicolás Maduro al que media Europa quiere juzgar ya en La Haya. Esperemos que los españoles sepan trastocar los planes de los amigos de Maduro. Para evitar caravanas migrantes propias.

Editorial La Tribuna del País Vasco
La libertad de expresión, en estado crítico
www.latribunadelpaisvasco.com 23 Octubre 2018
 
Tratar de poner fin a la publicación de “ofensas” o de “mentiras” ha sido la excusa preferida de los incontables censores políticos, culturales o religiosos que el mundo ha conocido a lo largo de los siglos. Hoy, en el siglo XXI, son las principales potencias de Occidente, sumisas a una falsaria corrección política impuesta por la alianza atroz existente entre el marxismo cultural (brazo ideológico ejecutor de la socialdemocracia, tanto de derechas como de izquierdas) y el islamismo político, las que no dudan en silenciar a sus ciudadanos más libres, aquellos que se niegan a acatar el discurso ideológico dominante.

Durante los últimos años, y especialmente desde que las grandes empresas periodísticas entraron en una crisis económica dramática a consecuencia de la implosión producida en el sector por la llegada de las TIC’s (nuevas tecnologías de la comunicación y la información), han sido los canales televisivos de más audiencia y las principales cabeceras periodísticas del continente (tanto unos como otros generosamente financiados por las instituciones) los medios que más insultos, ofensas, patrañas, inventivas y contenidos manipulados han lanzado al público en general. Estas empresas, subvencionadas directa o indirectamente por gobiernos propios o por regímenes dictatoriales extranjeros, son las que durante años han mantenido el monopolio de la desinformación en solitario y son las que hoy más que nunca presionan para que los dirigentes europeos actuales legislen a su favor, censurando, acallando y enmudeciendo a los nuevos protagonistas informativos que, básicamente a través de Internet, se suman incesantemente al ámbito de la comunicación global.

Esta alarma interesada ha tenido una rápida traducción legislativa. Países como Suecia, Gran Bretaña, Francia (en elaboración) o Alemania, entre los principales, tienen ya severas leyes de prensa que, llamativamente, solamente sirven para condenar, censurar, bloquear y encarcelar siempre el mismo tipo de discursos, de informaciones y de opiniones: las que se atreven a denunciar la amenaza que la inmigración ilegal supone para las democracias europeas, las que definen al Islam como un marco político-religioso retrógrado y totalitario o las que señalan a la corrección política y a la ideología de género como las herramientas principales de la izquierda política para acabar con las libertades individuales potenciando los falsos derechos de determinados grupos de la población (mujeres, homosexuales, musulmanes, inmigrantes, etc.).

Las nuevas leyes de prensa manadas del totalitarismo socialdemócrata que gangrena Occidente, especialmente Europa, pero también Estados Unidos, están diseñadas milimétricamente para acallar las voces críticas que cuestionan el discurso dominante que las élites políticas, sociales, culturales y comunicacionales (siempre las mismas) han asumido fanática e ignorantemente hasta el tuétano. Se trata de una línea de “pensamiento”, por llamarlo de alguna manera, que utiliza las calificaciones de “facha”, “ultraderechista”, “discurso de odio”, “islamofobia” u “homofobia”, por ejemplo, para poner una estrella amarilla, una sentencia judicial o un vozal en los pocos que se atreven a decir en alto que el Rey está desnudo y que hay un puñado de principios esenciales, básicos y elementales, que nunca pueden ser negociables: que Occidente no puede seguir lincuándose en un mundialismo irresponsable, fatuo y grotesco; que solamente los seres humanos (y no los grupos que éstos forman entre sí) tienen derechos inalienables; que el bagaje y la elaboración ética-política de nuestras sociedades occidentales es muy superior, y mejor y más justo, que el de otras tradiciones de otros lugares del mundo; que los niños tienen pene y las niñas, vagina; que cuando hablamos de familia, siempre hablamos de familia natural; que la inmigración ilegal es un peligro para la democracia; que nuestra tradición, nuestras leyes y nuestros valores manan únicamente de nuestro pasado judeocristiano y grecolatino; que el comunismo es el peor totalitarismo que ha sufrido y sufre la humanidad, o que las mujeres, por ser mujeres, o los hombres, por ser hombres, no tienen unos derechos específicos que sí corresponden, por el contrario, a todos y cada uno de los seres humanos, individual e independientemente del sexo que éstos tengan.

En el caso concreto de España, la situación se está haciendo ya insostenible. El Gobierno de extrema-izquierda formado por el PSOE, Podemos y la morralla nacionalista, independentista y radical periférica, no solamente quiere acabar con nuestras tradiciones, nuestras costumbres, nuestros valores y nuestro sistema de convivencia sino que, sobre todo, quiere arrastrarnos hacia el “paraíso comunista” desde un pasado reinventado a golpe de sanciones y amenazas de cárcel y un presente orweliano en el que el disidente es inmediatamente señalado, acusado, maltratado, insultado, ahogado y reprimido por una sistema partitocrático que controlan a la perfección manteniéndolo con los impuestos que abrasan a las clases bajas y medias.

Políticos adocenados, jueces cobardes, propietarios de medios de comunicación siempre preparados para enriquecerse un poco más y directivos de medios de comunicación convertidos en alfombras del poder políticamente correcto utilizan a hordas de periodistas-activistas, tan legos como adoctrinados en la más absolutas necedades izquierdistas, para mantener viva la Matrix socialdemócrata, multicultural, buenista, burocratizada y demagógicamente integradora que nos rodea y, sobre todo, para ocultar a la opinión pública los problemas de verdad, las amenazas de verdad, los enemigos de verdad y el nombre de los sinvergüenzas de verdad. Que son muchos y generalmente ocupan los más altos puestos del poder.

Hace unos días, Armando Robles, un periodista de raza, brillante y valiente como pocos, era detenido y trasladado policialmente a sede judicial para ser interrogado por una juez que, de una forma dudosamente legal, le interrogó sobre sus convicciones ideológicas y sus opiniones políticas. Su culpa: haber cometido un presunto “delito de odio” por opinar libremente, junto a varios colaboradores católicos, sobre el Islam, los musulmanes o el terrorismo yihadista.

Políticos, asociaciones de derechos humanos, agrupaciones profesionales y tantas oenegés como pululan por el territorio español defendiendo la “libertad” con nuestro dinero, han callado como muertos ante esta afrenta ignominiosa. Si el periodista detenido fuera un terrorista o fuera miembro de un medio independentista catalán, de una web islámica, de un digital de izquierdas o de cualquiera de las cadenas televisivas basura que existen en España, las calles de este país habrían ardido, con el aval y el aplauso de la oclocracia gobernante.

Todo vale, insultos, amenazas, agresiones, denuncias, querellas, multas o detenciones para acabar con las pocas palabras libres que aún quedan en España. Todo vale para conseguir el paraíso pútrido soñado por las élites socialdemócratas, marxistas, nacionalistas e islamistas: un cielo relativista, líquido e intelectualmente inane en el que nuestra forma de vida, nuestra cultura, nuestro pasado, nuestras conquistas históricas y nuestras libertades tan duramente trabajadas a lo largo de los siglos nada valen frente al mundialismo vacuo y amoral que, como en los periodos más oscuros de nuestro pasado, aumenta la censura, prohíbe exposiciones, acalla libros, altera clásicos literarios, tapa desnudos renacentistas, y aclama el velo islámico como un símbolo de la liberación de la mujer mientras veta anuncios publicitarios de jóvenes blancas en bañador.

Que nadie se llame a engaño. La libertad de expresión está en el punto de mira de tantos miserables con mando en plaza como abundan en España. Pero, aun sabiendo esto, siempre nos van a tener enfrente: diciendo alto y claro que las víctimas no pueden confundirse con sus verdugos; hablando de sexo, y no de género; informando sobre la correlación estadística existente en Europa entre el incremento de la inmigración musulmana ilegal y el aumento del terrorismo islamista; escribiendo siempre en español; denunciando el golpismo institucional que lidera Pedro Sánchez; desmontando la gran estafa autonómica; repitiendo que queremos una Europa formada por sus Estados y no una UE tiránica liderada y arrasada por los burócratas; pronunciando una y otra vez la palabra España; insistiendo en que el cristianismo, y no el marxismo, es el gran sello cultural europeo; recordando que el multiculturalismo es un fracaso; insistiendo en que hay que renovar la unidad nacional; gritando que la educación se ha convertido en adoctrinamiento; afirmando que la familia natural es esencial y, sobre todo, clamando a los cuatro vientos que es urgente la asunción de responsabilidades, obligaciones y deberes tal y como lo hicieron nuestros antecesores, que llevaron nuestro modelo civilizador a los más altos niveles del desarrollo, el progreso y el bienestar.

Esto es lo mismo que hacía el franquismo… censura
OKDIARIO  23 Octubre 2018

Pedro Sánchez intenta ocultar su incapacidad gestora resucitando día sí y día también tanto al dictador Francisco Franco como al franquismo. No obstante, en su obsesión freudiana sólo consigue emular las pulsiones censoras del régimen que sepultó la libertad en España durante 40 años. Ahora Sánchez quiere modificar el Código Penal para perseguir la apología del régimen franquista y así seguir extendiendo una cortina de humo sobre los problemas reales que padece España. Por pura coherencia, es de esperar que después legisle también para perseguir a los que enaltecen el comunismo, con más de 100 millones de muertos durante su infausta historia.

Si, según las sentencias de la Audiencia Nacional refrendadas por Estrasburgo, quemar fotos del Rey se considera un acto de libertad de expresión, ¿por qué no se ha de tratar de la misma forma a la persona que está de acuerdo con el régimen franquista? Siempre y cuando no haga apología de los delitos que ya contempla el Código Penal para quienes “trivialicen gravemente o enaltezcan los delitos de genocidio, de lesa humanidad o contra las personas y bienes protegidos en caso de conflicto armado, o enaltezcan a sus autores” o “justifiquen por cualquier medio de expresión pública o de difusión los delitos que hubieran sido cometidos contra un grupo o una parte del mismo”.

Sánchez tendría que hacer un repaso por sus propios socios de Gobierno. Ahí están los representantes de Podemos, que hacen tratos audiovisuales con la teocracia de Irán, la misma que cuelga a los homosexuales y lapida a las adúlteras. Por no hablar de la pérfida dictadura bolivariana de Nicolás Maduro, que está provocando una auténtica tragedia humana con una diáspora de ciudadanos que huyen a pie del país hacia territorios como Colombia para no morir de hambre o a causa de la violencia extrema que, propiciada por las fuerzas paramilitares que apoyan desde el propio Palacio de Miraflores, sumen al país en el caos más absoluto. Se sobreentiende que declaraciones como las de Juan Carlos Monedero, que “lloró un Orinoco” con la muerte del sátrapa Hugo Chávez también estarán perseguidas por esta reforma del Código Penal.

Por supuesto, Sánchez no debería volver a contar jamás con el apoyo directo o indirecto de Bildu, un partido de indisimulable sesgo proetarra que, además, está encabezado por un terrorista como Arnaldo Otegi. De lo contrario, estaría actuando como el dictador Franco: siendo un censor de pensamiento sectario que sólo actúa contra sus obsesiones. Algo que sumiría a España en un atraso intelectual impropio del tiempo que vivimos. La dictadura militar fue nefasta, por supuesto. Nadie lo pone en duda. No obstante, Sánchez mantiene un preocupante combate contra la libertad de expresión. Actitudes así son sinónimo de atraso.

Yo, franquista
Nota del Editor  23 Octubre 2018

Viendo, sufriendo a esta jauría de matones que nos atropellan en el quinto frente de la guerra civil, me siento totalmente franquista, y la comparación de sus tropelías con la indispensable disciplina que tuvo que imponer Franco es un insulto. A la vista de los hechos, Franco tenía toda la razón.

Si por alguna razón divina, la guerra de 1936 se hubiera terminado al día siguiente de haberla comenzado, habríamos seguido con el quinto frente desde entonces. Con Franco, pudimos disfrutar de una tregua de cuarenta años con el quinto frente huído.

Vox le hace el juego a la izquierda
Javier Igartua Ybarra okdiario  23 Octubre 2018

No deja de provocarme cierta perplejidad que Santi Abascal, que lleva toda su vida en política, no se entere de que está haciéndole el juego a la Izquierda, que quiere ver un centroderecha desunido. Cuando llama al Partido Popular —formación de la que ha vivido muchos años— “la derechita cobarde”, se olvida de lo que aquí hemos vivido los miembros del Partido Popular Vasco, que hemos perdido muchos compañeros asesinados y muchas juventudes robadas por ETA al tener que llevar escolta para que no nos asesinaran. Él lo sabe bien, en su propia familia ha pasado, por eso me asombra ese comentario.

¿Son cobardes Carlos Iturgaiz, Carlos Urquijo, Jaime Mayor Oreja, Aznar o María San Gil? No, claro que no. Son referentes para muchos españoles que siguen en el Partido Popular y que creen en el PP de Pasado Casado, del mismo modo que lo hago yo. ¿O es que después de haber sufrido lo que he sufrido yo también soy un cobarde? Exijo respeto. Me gustaría preguntarle a Santi Abascal por qué no planteó esto cuando empezaba en el Parlamento Vasco o cuando era presidente de Nuevas Generaciones del País Vasco. Obras son amores y no buenas razones, querido Santiago Abascal. Yo apoyo al PP y creo que un líder como Pablo Casado —líder natural del centroderecha en España— tiene un discurso claro y contundente.

Tiene un equipo joven y renovado. Esto es el PP que tú yo siempre defendimos. ¿A qué viene tanto rencor y tanta crítica al PP? No te entiendo. Habla de lo que quieras hacer, pero estar tan preocupado del PP al final reforzará la intención de la izquierda, que no es otra que dividirnos. Yo estuve ahí contigo. Sé lo que piensas. Sé que tú también sabes que ante las adversidades hay que estar unido. Yo no tengo miedo a Vox, todo lo contrario. Tengo muchos amigos ahí dentro. Sólo pienso que la unión hace la fuerza y que, como dijo Aznar, tenemos que recuperar la unidad en torno al único partido que pueda devolver a España a su senda de grandeza. En eso, querido Santi, debemos estar unidos.

A mí me encantaría que volvieras tú, Ortega Lara, y toda esa magnífica gente de Vox. Creo que no me podrás decir que este PP encabezado por Pablo Casado no es el PP en el que tú militaste. Espero que cuando te des cuenta no sea demasiado tarde, querido Santi. La casa común del centroderecha español es el Partido Popular y su líder natural es Pablo Casado. Yo lo tengo claro. No obstante, somos supervivientes del terrorismo y esa unión nunca se romperá. Viva España.

¿ Partido Popular ?No, gracias
Nota del Editor  23 Octubre 2018

El Partido Popular debe desaparecer. Cualquiera que intente seguir sus pasos desde dentro carece de legitimidad para basar su discurso en la regeneración, que no aplicó cuando debió haberlo hecho. Se ha terminado el votar con la nariz tapada, las veces que muchos lo han repetido, les ha supuesto aún peor hedor.Un partido que no ha sido capaz de aceptar los consejos y anhelos de sus votantes, que ha perdido los principios éticos, que ha pretendido aprovecharse del voto del miedo para seguir en el poder sin gobernar, tiene que desaparecer. Todas sus estructuras son inservibles.

Gibraltar y el brexit
Pío Moa gaceta.es 23 Octubre 2018

Como hemos dicho, dedicaremos los lunes a la cuestión de Gibraltar, examinándolo desde diversos ángulos y dando algunas consignas que animamos a nuestros lectores a difundir todo lo masivamente que sea posible, en las redes o por otros medios, a fin de ir creando conciencia de la gravedad del problema. He aquí los de esta semana:

Gibraltar no es un asunto marginal. Intentan marginarlo los partidos que convierten a España en un corrupto satélite de una potencia que invade nuestro país.

Gibraltar es una colonia que invade nuestro territorio en un punto estratégico clave. Los gobiernos PP y PSOE consideran “amiga y aliada” a la potencia invasora. Hacen de España un país lacayo y satélite, una verdadera colonia

Uno se pregunta qué intereses tendrán nuestros políticos en Gibraltar para que se sientan “aliados y amigos” de la potencia que invade nuestro territorio y corrompe todo el entorno.
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En relación con el llamado Brexit se han suscitado muchas ilusiones absurdas, que a su vez denunciaban la situación real: que la UE siempre ha apoyado a Inglaterra contra España en la cuestión de Gibraltar, con la aquiescencia de los gobernantes españoles. ¿Iba ahora a mejorar nuestras bazas con la salida de Inglaterra de la UE? No. El problema principal, lo mismo que el problema principal de los separatismos, está en Madrid, en una indigna, envilecida y corrupta casta política, agravada ahora por un frente popular al que es preciso vencer definitivamente.

Por supuesto, los ingleses defienden sus intereses, apoyados como siempre desde la UCD por los políticos españoles. Recientemente hubo dos “avisos a navegantes al respecto, como ha informado el blog General Dávila:
https://generaldavila.com/2018/09/22/gibraltar-y-el-brexit-la-royal-navy-envia-dos-avisos-para-navegantes-angel-liberal-fernandez-capitan-de-navio-r/

Un inciso: la cifra de españoles que trabajan en Gibraltar no llega a 200. Se supo cuando, con motivo de un lío fronterizo se entregaron pases especiales a los que podía acreditar un trabajo allí: eran unos 180. Otra cosa son los que pasan para comprar un par de cartones de tabaco y revenderlos ganando así el “sueldo” del día. Gibraltar es una máquina gigantesca de corrupción tanto sobre gente normal desempleada como, más aún, sobre políticos, abogados y similares. Es una verdadera úlcera infectada en nuestro territorio.

Moradiellos deja atrás la estupidez antifranquista, pero aún le queda
Pío Moa gaceta.es 23 Octubre 2018

El profesor Moradiellos ha publicado Franco, anatomía de un dictador. Ya el título es algo absurdo. Dictadores hay y habrá muchos y del mil tipos, pero el caso de Franco no responde a ningún estereotipo. Sería como decir Blair, anatomía de un demócrata, o De Gaulle, anatomía de un general, etc. El autor ya había escrito una Crónica de un caudillo casi olvidado, confundiendo de entrada sus deseos con la realidad, porque Franco y su régimen no han cesado de suscitar bibliografía y presencia política permanente desde su muerte. Aquella crónica, como otros libros suyos sobre el tema o la guerra civil, era una verdadera sarta de disparates, pero este último parece mejor, a juzgar por la entrevista que le hace uno de los ignorantes periodistas típicos del ABC, un periódico que lo debe todo a Franco pero que desde Ansón juega a hacerse el antifranquista duro (trato el hecho, irrisorio en sí mismo, en Los mitos del franquismo).

Digamos de entrada que en estos cuarenta años la bibliografía sobre Franco y su régimen ha sido en su inmensa mayoría militantemente antifranquista, lo que por sí solo ya señala la enorme importancia histórica del personaje, importancia que niegan puerilmente los mismos que se obsesionan con él. Una bibliografía increíblemente estúpida, por sus contradicciones y absurdos. Con el tiempo, Moradiellos ha ido mejorando, y señala en ABC: “Es absurdo decir que era tonto, que no tenía ideas políticas”. Cierto, venció militar y políticamente a todos sus enemigos durante cuarenta años, pero la bibliografía al uso, empezando por Preston y siguiendo por el propio Moradiellos hasta ahora, lo presenta como prácticamente un idiota semianalfabeto, y como inteligentes e ilustrados a sus enemigos, sobre todo a Negrín, a quien Moradiellos ha dedicado también una hagiografía. Pero a continuación ya desbarra el entrevistado: según él, la idea política de Franco era el mando militar. Y ello a pesar de que el ejército, salvo los años de mayor peligro, quedó siempre en segundo plano, sin apenas intervención política y sin grandes presupuestos. En cuanto a su inspiración en Menéndez Pelayo y en el catolicismo, es cierta, y sería la causa de la ruina del franquismo después del Vaticano II.

Otro error de Moradiellos es hablar del puente aéreo desde el 6 de agosto el 36, que permitió salvar la desesperada situación de los nacionales al comienzo de la guerra, y atribuyéndolo implícitamente a los alemanes. Empezó el mismo 20 de julio con aviones españoles y para el 6 de agosto ya había conseguido objetivos estratégicos clave. Lo único que hicieron los aviones alemanes fue incrementarlo. Lo he expuesto en Los mitos de la guerra civil, que debería haber consultado el autor. Tampoco sobre el valor militar de Franco acierta al usar una frase realmente necia –ya señaló Gregorio Marañón la estupidez como una nota del antifranquismo–: “No es Napoleón, pero es de lo mejor que tenemos”. Napoleón perdió muchas batallas importantes, fue derrotado en Egipto, Rusia y España y finalmente perdió la guerra. Franco no perdió ninguna batalla y ganó la guerra partiendo de una situación prácticamente desesperada, y lo hizo con extraordinaria economía de fuerzas y de bajas. De ningún otro general del siglo XX en cualquier país creo que pueda decirse algo parecido. Cuando los historiadores antifranquistas consigan dejar de lado su bobería, podrán adelantar algo.

En política, Franco resulta, según Moradiellos, “un posibilista. Se llevaba bien con todos”. Se ve que no tiene ni idea de lo difícil que es en política lidiar con cuatro partidos muy distintos, cada uno de ellos con su sector antifranquista: los monárquicos juanistas, los carlistas, los falangistas y los católicos políticos. Mantener bajo la rienda a fuerzas que se habían opuesto hasta el suicidio revela una destreza política realmente excepcional, inédita en la historia de España desde por lo menos la invasión francesa.

Después de oír las simplezas de Moradiellos, el pasmado periodista, le pregunta: “¿Por qué nos hemos ahorrado toda esa complejidad? ¿Por qué exageran incluso historiadores serios?” Se ve que el entrevistador se considera muy serio. Respuesta: “(porque) es el resultado de una guerra, la institucionalización de la victoria” y “Es muy duro aceptar que medio país era franquista”. En realidad mucho más que medio país era franquista, con más o menos intensidad, y lo fue hasta el final, como podemos corroborar quienes luchamos realmente contra él, y como demostró el referéndum de 1976, cuando se aceptó la democracia no contra el franquismo sino desde el franquismo, y contra quienes querían negarlo para volver a la supuesta legitimidad de 1936.

¿Y por qué es “duro de aceptar? Porque, como casi todos los seudohistoriadores, olvida la cuestión crucial de la guerra: el carácter del Frente Popular, una agrupación de totalitarios y golpistas de izquierda y de separatistas, que subió al poder en unas elecciones fraudulentas (verdadero golpe de estado) e impuso en el país el caos y la tiranía. Según la historiografía habitual (estúpida, insisto), aquel conglomerado representaba la libertad, la democracia; y quienes se sublevaron representaban el fascismo, la opresión más brutal. El hecho que sistemáticamente se oculta es que el Frente Popular amenazaba de modo inmediato con la disgregación de la nación española, la imposición de regímenes totalitarios al estilo soviético y la erradicación de la cultura cristiana. Sus enemigos representaban la defensa de la nación, de la cultura cristiana y de la libertad personal, aunque las libertades políticas se restringieran a sus enemigos. El Frente Popular no representaba ninguna democracia sino que impidió esta para muchos años, y hoy un tercer frente popular amenaza seriamente las libertades y la integridad nacional. Mientras esta evidencia no sea reconocida, las historias de aquel período seguirá siendo una sarta de incoherencias, disparates y falsedades, y la guerra no se superará.

Así, en lugar de partir de este análisis, la insistencia se centra en el número de víctimas, actualmente solo de las causadas por los vencedores. Moradiellos admite, y es un avance, que también el Frente Popular asesinó cuanto pudo. En toda guerra hay víctimas de los dos lados, y por eso lo que importa esencialmente es discernir qué defendía cada bando y por qué se llegó al conflicto bélico. Algo que, hoy por hoy, creo que solo es posible encontrar en mis libros, que Moradiellos debería leer. Porque incluso en la bibliografía franquista, muy superior a la contraria en detalles y veracidad general, no acaban de percibirse claramente las cuestiones esenciales desde las que enfocar el conjunto de la guerra y del franquismo.

Y, pese a su avance, también en la cuestión de las víctimas patina Moradiellos: atribuye a los nacionales 90.000 en la guerra más 40.000 en la posguerra; y 55.000 por los “republicanos” (ya va siendo hora de acabar con esa vulgar patraña: no eran republicanos, si por tal se entiende la república del 31, sino precisamente quienes la destruyeron. Este es otro mito distorsionante que vuelve estúpidas las versiones subsiguientes). Esas cifras no son reales, sino producto de la propaganda subvencionada de la memoria histórica y ningún historiador solvente debería aceptarlas. En cuanto a los fusilados de posguerra, la cifra real creo que pronto se establecerá en menos de la mitad de las indicadas por Moradiellos. Se trató fundamentalmente de asesinos, torturadores y ladrones de las chekas y similares, juzgados y ajusticiados. Pero aquí lo significativo es que los gobiernos actuales, incluido el del PP, los considera “víctimas del franquismo”, identificándose así con tales criminales.

Dice también el entrevistado que el mayor enemigo de Franco fue la ETA. Pues no, el mayor y casi único hasta finales de los años 60 fue el Partido Comunista. Y el enemigo más peligroso fue la Iglesia después del Vaticano II, que no se contentó con disociarse del régimen, al que vació de ideología, sino que pasó a proteger y estimular tanto a la ETA como a los comunistas y los separatistas, es decir, a quienes casi la había exterminado durante la guerra. Un fenómeno asombroso, que he tratado en diversos libros pero que a Moradiellos y a la mayoría de los historiadores parece no decirle nada.

Por no extenderme, termino con el Valle de los Caídos. Haciendo como que no se entera de que la profanación de la tumba de Franco es una deliberada humillación y descrédito a la Iglesia, a la que el Caudillo salvó del exterminio, y a la monarquía, que él volvió a traer, afirma Moradiellos que hay razones para que no esté en el Valle de los Caídos porque no es un caído en la guerra. Se trata de una típica insidia de los profanadores. En el Valle de los Caídos hay tumbas de personas no caídas en la guerra, pero además el monumento es una creación suya, una invitación a la reconciliación que no aceptan los que se identifican con los criminales juzgados en la posguerra. Si en algún sitio debe estar la tumba de Franco es precisamente allí.

En suma: Moradiellos ha avanzado considerablemente sobre sus enfoque antiguos, pero aún le falta bastante. “Yo mismo –dice– veo de manera diferente la guerra o a Franco que hace veinte años. Y sé que dentro de otros veinte cambiaré mis apreciacio

Algunos otros comentarios a Moradiellos: https://www.libertaddigital.com/opinion/historia/el-hundimiento-de-una-version-y-un-metodo-historicos-1276237587.html

Sobre la polémica que sostuve con él en El Catoblepas, revista digital de Gustavo Bueno, puede encontrarse en internet tecleando su nombre y el mío.

La sociedad "Oswald Spengler" premia al escritor Michel Houellebecq, autor profético sobre la islamización de Francia
Carlos X. Blanco  latribunadelpaisvasco.com 23 Octubre 2018

La Sociedad "Oswald Spengler" ha concedido el Primer Premio que lleva el propio nombre de la entidad académica al famoso escritor Michel Houellebecq en un acto que se celebró en un hotel de Bruselas el pasado viernes, 19 de octubre.

Houellebecq es un escritor mundialmente famoso por su novela "Sumisión", obra polémica e inquietante, que plantea un futuro oscuro para una República Francesa islamizada en un grado muy elevado. El escritor no ha tardado en ser acusado de "islamofobia", ataque ante el cual responde que lo único que ha hecho es adelantar acontecimientos, siguiendo racionalmente las tendencias que ya se observan en el país galo y en otras naciones de occidente. La novela se ha traducido al español en la editorial Anagrama. En esa Francia alienada que hoy podemos conocer, la Sorbona se ha convertido en una Escuela Coránica, las mujeres francesas adoptan masivamente vestimentas musulmanas, y una formación política mahometana se hace dueña de las urnas de un país occidental.

Tal como reza en su propia página web, "la Sociedad Oswald Spengler para el Estudio de la Humanidad y de la Historia Mundial está dedicada al estudio comparativo de las culturas y las civilizaciones, incluyendo la prehistoria, la evolución de la humanidad entendida como un todo, así como las extrapolaciones que consideran el posible futuro del hombre". Se trata de una sociedad académica internacional que toma su inspiración de los trabajos e ideas del filósofo alemán Oswald Spengler (1880-1936), con ánimo de revisarlos, ponerlos al día y examinarlos críticamente, pero que también se marca el propósito de realizar un trabajo interdisciplinar que incluye materias como la teoría evolucionista, la sociobiología, la filosofía, la psicología, la jurisprudencia y la arqueología. En la dirección de dicha Sociedad figuran el famoso economista alemán Max Otte, así como los profesores David Engels y Gerd Morgenthaler.

El pensador germano Spengler elaboró toda una teoría cíclica sobre las grandes civilizaciones mundiales. Éstas, al igual que los seres vivos, nacen, crecen y finalmente –tras un envejecimiento o declinar- mueren. En contradicción y hostilidad abierta con el nazismo, Spengler nunca defendió la supremacía de la civilización occidental sobre las otras, ni aprobó las tesis racistas o biológicas que, de manera pseudocientífica, apoyan una superioridad "aria". Antes al contrario, su pensamiento es pluralista, estableciendo la comparación entre la Historia de la Humanidad y un jardín de plantas de la más variada especie. Cada planta (civilización) posee su propio ritmo y ciclo, y en el primer tercio del siglo XX Spengler trató de comprender ésta fase senil en la que se encuentra Europa en su famosa obra La Decadencia de Occidente.

El profesor de Historia de Roma, David Engels, de la Universidad Libre de Bruselas, explica los motivos por los que Houellebecq ha obtenido este Primer Premio de la Sociedad "Spengler", dotado con una cuantía de 10.000 euros:

"Nosotros buscábamos un pensador merecedor del mismo, en continuidad intelectual con Spengler. Para nosotros, de entre los autores actuales, Michel Houellebecq representa de la manera más palpable este ambiente melancólico de un Occidente cínico que ha perdido todas sus esperanzas y se prepara para abandonarse a sí mismo. Su "Sumisión" anuncia el naufragio del sistema universitario occidental, el fin de la democracia europea, la creación de un Estado franco-mediterráneo autoritario en manos de un presidente conservador y la islamización de Europa, es una novela que no puede ser más spengleriana." (Entrevista a D. Engels en el medio belga "Le Vif")

Política
La Mesa del Senado tramita la comisión de investigación sobre la tesis de Sánchez, cuyo desarrollo queda en manos del PP
DiarioSiglo XXI 23 Octubre 2018

Un informe jurídico avala la decisión porque no es un asunto estrictamente privado: hay un debate público y afecta al presidente

MADRID, 23 (EUROPA PRESS)
La Mesa del Senado ha admitido a trámite este martes la petición del PP de crear una comisión de investigación sobre la tesis del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con el único apoyo del PP y el voto en contra de PSOE y PNV. La iniciativa queda en manos de los 'populares', con mayoría absoluta en el Senado, que podrán decidir a qué velocidad trabaja.

La Junta de Portavoces revisará la petición la semana que viene y será debatida en el Pleno del día 6 de noviembre, puesto que las comisiones de investigación se tienen que aprobar en sesión plenaria. A partir de ese momento, el presidente del Senado, Pío García-Escudero, dará un plazo a los grupos parlamentarios para que designen portavoces y vocales y pondrá fecha después a la constitución de la comisión, lo que podría tener lugar en la segunda quincena de noviembre. Una vez creada, el primer paso será aprobar un plan de trabajo y decidir las primeras sesiones.

Los plazos por tanto no se pueden asegurar, como tampoco cuándo arrancarán las comparecencias. Fuentes del PP han explicado que quizá empiecen a celebrarse ya en febrero, puesto que antes de Navidad quedará un mes escaso y los comparecientes tienen que ser citados con tres semanas de antelación.

En cuanto a enero, es un mes sin actividad parlamentaria, salvo que el PP decida habilitarlo para que se reúna la comisión, cosa que podría hacer. El ritmo por tanto de la investigación sobre la tesis de Sánchez queda en manos de los 'populares', que pueden acelerar o pausar los trabajos.

Mientras tanto, el PP negocia con el Gobierno la presencia de Pedro Sánchez en un Pleno para debatir sobre inmigración y para que el presidente explique también las líneas generales de su política. Desde el grupo mayoritario se asegura que en el hipotético caso de que el líder socialista hablase sobre su tesis en ese Pleno, la comisión de investigación seguiría adelante.

LA TESIS NO ES UN ASUNTO "ESTRICTAMENTE PRIVADO"
La decisión de la Mesa se ha producido tras estudiar un informe jurídico elaborado por los letrados del Senado a petición del PSOE. En el documento se concluye que la solicitud de crear esta comisión cumple los requisitos formales y de fondo que se exigen para crear un órgano así.

Según explican los letrados en el texto, al que ha tenido acceso Europa Press, las comisiones de investigación se pueden crear sobre "cualquier asunto de interés público", es decir, no en los estrictamente privados, lo que encaja a su juicio en este caso.

"Resulta difícil afirmar que no estamos ante un asunto que reviste un interés público", dice el informe, que apela al estatus de la persona afectada, el presidente del Gobierno, quien ha hablado en público sobre la cuestión, y a que se ha generado un debate público que ha llegado incluso a las sesiones de control en el Congreso y en el Senado.

Política
La AVT exige al Ayuntamiento de Madrid recuperar la bandera de España y la palabra 'dignidad' en las placas de víctimas
DiarioSiglo XXI 23 Octubre 2018

La AVT exige al Ayuntamiento de Madrid recuperar la bandera de España y la palabra 'dignidad' en las placas de víctimas

La Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) ha exigido este martes al Ayuntamiento de Madrid que recupere la bandera de España y la palabra 'dignidad' en las placas que homenajean a las víctimas del terrorismo que están siendo situadas este año en la capital. "Es de justicia y las víctimas del terrorismo lo merecen", sostienen.

En un comunicado, la AVT ha mostrado su "profunda decepción" por la colocación de las nuevas placas en Madrid que evidencian la ausencia de estos dos elementos, algo que consideran indispensable en estos distintivos.

Tal y como explica el colectivo, la "dignidad" es algo muy importante para las víctimas del terrorismo porque cada vez que son sometidas a una segunda victimizicación y cada vez que se tergiversa el relato, las víctimas "ven menospreciada su dignidad".

Por ello, ven "imprescindible" que esa palabra figure en sus placas, ya que consideran que omitirla es otra manera de vulnerarla. ¿Por qué en 2018 esa palabra ha desaparecido de las placas? ¿Acaso ya no es importante defender la dignidad de las víctimas?, se preguntan.

En las placas en recuerdo a las víctimas asesinadas por la banda terrorista ETA, se puede leer el nombre de la víctima acompañado de la fecha de su asesinato. Además, en la esquina inferior hasta ahora se colocaba un mensaje que decía "verdad, memoria, dignidad y justicia" acompañado de una bandera de España. En las últimas placas, tanto la bandera española como la palabra 'dignidad' han desaparecido.
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Sánchez e Iglesias, letales para España
EDITORIAL ABC  23 Octubre 2018

La campaña de la infamia que Pablo Iglesias comenzó el viernes blanqueando la imagen del Oriol Junqueras en prisión, y que siguió después conversando con el fugado Carles Puigdemont desde Bruselas, no ha hecho más que dar carta de naturaleza y legitimidad a dos golpistas que hace un año quisieron dinamitar nuestro Estado de Derecho. Iglesias también se reunió ayer con el lendakari, Íñigo Urkullu, quien si bien cumple con todos los estándares institucionales, no ha renunciado a la autodeterminación del País Vasco, ni a gestionar la libertad de todos los presos de ETA ni a pactar con los proetarras un nuevo régimen de futuras mayorías excluyentes y sectarias. En calidad de vicepresidente in pectore del Gobierno o como líder de un oscuro proceso que pretende el desmantelamiento del Estado, Pablo Iglesias acapara un protagonismo inédito al servicio de Pedro Sánchez que debería escandalizar al socialismo. El PSOE se está radicalizando de manera tan exacerbada que ha empezado a confundirse con Podemos para sepultar a la clásica socialdemocracia constitucional, progresista y garante de la unidad de España. Actúe por indicación de Sánchez o no, hay una evidencia irrefutable: Iglesias no está siendo desautorizado por La Moncloa, y eso es precisamente lo que resulta más preocupante, porque ni el ciudadano más ingenuo podrá creerse que Iglesias acude a la cárcel de Lledoners, se humilla a Puigdemont o se sienta con Urkullu para negociar los Presupuestos Generales y no una fórmula de sumisa rendición del Estado al separatismo.

Lo que Iglesias negocia son las condiciones de un chantaje definitivo al Estado de Derecho, las libertades constitucionales y la monarquía parlamentaria para que sean aceptadas por Sánchez con tal de aferrarse a la presidencia del Gobierno y agotar una legislatura forzada. Nuestra nación está siendo víctima de un frente-populismo radical, republicano y antiespañol que ha empezado a servir de base para la marginación institucional del centro-derecha y para convertirse en la premisa de una incipiente ruptura de España. La superioridad moral con que se maneja la izquierda, unida a la cínica complicidad de Sánchez para aceptar ese chantaje destructivo de la Constitución mediante un nuevo proceso constituyente -ese es el deseo de Podemos y los independentistas-, puede plasmarse en breve en diversos tripartitos social-populistas que en el pasado ya hundieron a Cataluña. Sánchez e Iglesias están dando ya demasiadas muestras de su letal capacidad para transformar a España en un régimen autoritario desde el desprecio más burdo a las leyes vigentes. Haría bien ese reducto del PSOE aún leal con la democracia en alzar la voz y frenarles con urgencia.

La subcontrata
Ignacio Camacho ABC  23 Octubre 2018

El aspecto más sorprendente de la gira negociadora de Pablo Iglesias como vicepresidente de facto del Gobierno es que, en realidad, a Pedro Sánchez no le hacen falta los presupuestos. Para aguantar en el poder un poco más de tiempo puede prorrogar los actuales e incluso modificarlos, como suele hacer, a base de decretos. Si no ha desautorizado las conversaciones de su aliado oficial con los independentistas prófugos y presos es, sencillamente, porque prefiere no hacerlo, porque considera que le conviene otorgar a Iglesias el rango de mediador paralelo para argumentar que el Gabinete no ha participado en la estipulación de ningún acuerdo. No es que la operación de blanqueo de los golpistas le provoque remordimientos sino que, al igual que con el desalojo de Rajoy, pretende que el país crea que permanece ajeno a los pactos que teje en su nombre el líder de Podemos; pactos que por cierto no versan tanto sobre las cuentas del Estado como sobre la estructura de poder a plazo medio. Hipocresía política se llama eso, aunque el planteamiento sea tan burdo que escandalizaría la inteligencia de un auténtico fariseo. Y aunque el resultado de tan torpe manejo sea que ni Iglesias podría en este momento llegar a más ni el presidente a menos.

Lo más triste es que la oposición permanece en Babia. El PP y Ciudadanos parecen creer que de lo que se trata es de una subida de gastos y de impuestos y no de un proyecto de revisión de las bases constitucionales y del concepto de la unidad de España. Las fuerzas del centro-derecha están más pendientes de su rivalidad partidaria que de una alianza gubernamental con los autores de la insurrección catalana. Teniendo a su alcance el arma de una moción de censura en el Parlament, que obligaría al PSC a dar la cara, Rivera ha renunciado a esgrimirla para no quemar a Arrimadas, y Casado no encuentra la tecla que saque a su electorado de la galbana. O la tiene delante pero no se decide a pulsarla. Si no aciertan a movilizar a la sociedad civil, si se limitan a soltar frases críticas más o menos afortunadas, la entrevista carcelaria de Lledoners y la charla con Puigdemont no serán sólo un episodio político de infamia. Constituirán la primera puntada de una trama para cambiar el modelo que ha definido cuatro décadas de democracia.

Cuando Zapatero comenzó a aflojar los tornillos del equilibrio territorial también se dijo que no había motivos para el alarmismo, y diez años después sobrevino la crisis que los pesimistas habían previsto. Estamos ante la segunda oleada de aquel designio de desestructuración nacional, sólo que ahora Sánchez ha subcontratado la interlocución con los separatistas para armar una nueva versión del tripartito. A diferencia de los amantes del verso de Neruda, los nacionalistas de entonces sí son los mismos. Y tienen demostrada una envidiable tenacidad en la persecución de sus objetivos.

Humillación asumida
Lo que hizo ayer Torra justificaría de sobra actuar
Luis Ventoso ABC  23 Octubre 2018

Subir los impuestos cuando la economía está frenándose y amedrentar así al capital exterior y a los emprendedores locales no parece una medida muy sagaz (por decirlo de manera piadosa). Enviar a Bruselas un borrador de Presupuestos con más fantasía que una película de Pixar es hacerse trampas al solitario y engrosar el pufo que deberán pagar las generaciones venideras. Convertir la tumba de Franco en un asunto de Estado es una bobería y un acto tardío de revanchismo, que solo sirve para echar sal a heridas que los españoles habían acertado a cerrar en 1978. Soportar a un presidente que sin haber ganado las elecciones es el más narcisista que hemos padecido y que se está pagando su precampaña con el dinero de todos nosotros resulta abusivo e irritante. Por último, la parálisis legislativa que sufre España la atrofia, porque el país sigue necesitando reformas como el comer.

Pero considerando un error lo anterior, no es lo más grave que ha traído Sánchez. Lo más dañino de su acción radica en dos cuestiones de principios: actúa como si la mentira fuese una práctica perfectamente asumible y está provocando un acelerado deterioro de los pilares constitucionales y democráticos que venían funcionando con éxito desde hace cuarenta años. Los españoles soportamos humillaciones diarias, que por desgracia comienzan a ser asumidas como normales. Ayer Torra, presidente de una región española y como tal máximo representante del Estado en ella, se fue a Waterloo a visitar a Puigdemont, un prófugo de la justicia, y ambos anunciaron la creación del Consejo de la República, órgano que presidirá el delincuente fugado. Torra explicó que el Consejo «es una de las piezas claves para llevar adelante la implementación de la República». Lo que acabamos de relatar justifica por sí solo la aplicación inmediata del 155, pues es evidente que un presidente que actúa como un activo golpista no puede continuar al frente de una comunidad autónoma. ¿Y qué va a pasar? Nada. Sánchez, rehén de los enemigos del país que preside, no tomará medida real alguna (del mismo modo que sigue remoloneando y no acaba de responder en serio a la gravísima censura al Jefe del Estado en el Parlament).

Hay más humillaciones. El líder del partido comunista no forma parte del Gobierno. Pero se ha erigido en su embajador plenipotenciario para implorar a los nacionalistas catalanes y vascos que apoyen los Presupuestos de Podemos y el PSOE (susurrándoles que si la izquierda conserva el poder pronto llegará el feliz día de un proceso constituyente, que permitirá consultas de independencia y una España que ya no será tal, sino una laxa confederación de naciones). Cada día se van horadando las columnas de la democracia y la nación española, frente a una oposición que no está a la altura de la gravedad del envite y ante la pasividad irresponsable de una ciudadanía distraída con su «finde», sus cañitas, su Facebook y su Sexta. En «El mundo de ayer», las memorias que completó poco antes de su suicidio, Stefan Zweig evoca con asombro la jovial indiferencia que imperaba en Europa en vísperas del inicio de la escabechina de la Primera Guerra Mundial. Porque nunca pasa nada. Hasta que pasa.

Sánchez, ¿tampoco va a hacer nada contra el Gobierno de Cataluña en Waterloo?
EDITORIAL esdiario  23 Octubre 2018

Con un boato patético que confirma el carácter ilusionario e iluminado del independentismo, capaz de comportarse siempre como si fuera ya una realidad el imposible de la independencia, Puigdemont y Torra han presentado este lunes una suerte de "Govern en el exili" que, desde Waterloo, simulará regir el destino de la República catalana e intervendrá en el presente de la Generalitat autonómica.

Que todo sea un estrambote inviable, como evidencia el deterioro del bloque separatista y su constante lucha interna (de ERC con Junts, del PdeCat entre sus facciones y de la CUP contra todos ellos) no le quita relevancia política ni jurídica al episodio, que además se presentará esta misma semana con el enésimo acto solemne en el palacio de la Generalitat y su presidente constitucional, Quim Torra, oficiando de maestro de ceremonias de una nueva agresión a la Constitución.

Lo único que explica la inacción del Gobierno, endémica desde la investidura de Sánchez y escandalosa en casos como el boicot al Rey, son las necesidades y deudas particulares del presidente que llegó al puesto precisamente por los mismos partidos a los que ahora no puede, no quiere o no sabe frenar.

Aquella locura hoy se paga
De todas las razones que debieron frenar a Sánchez en su alocada moción de censura, la inevitable dependencia de sus prestamistas políticos era la más relevante: por mucho que el jefe del Ejecutivo intente presentar su inanidad como una apuesta por el diálogo y por evidente que sea que jamás podrá hacer la más importante de las concesiones que exigidas -un referéndum de autodeterminación-, la mera complacencia con tanto abuso es un acto de complicidad intolerable.

El Gobierno no es que pueda, es que debe atajar toda intentona de imponer una realidad ilegal e irrealizable que, sin embargo, tiene consecuencias materiales en términos de imagen de España, convivencia social, equilibrio económico y respeto a las normas vigentes.

Puigdemont y Torra son dos personajes superados por las circunstancias, pero su impunidad alimenta un estado alucinógeno en una parte de la sociedad catalana que, con el vergonzante apoyo de Podemos y la lamentable inacción del PSOE, prolonga el conflicto y provoca efectos negativos cada día.

Que el independentismo haga su función, siempre imprevisible y desafiante, es algo con lo que hay que contar. Pero que el Ejecutivo no cumpla con la primera de sus funciones, cumplir y hacer cumplir la Constitución y garantizar los derechos individuales y colectivos de todos, es indecente. Y todo por conservar un poder que no le dieron los ciudadanos.

Brutal presión sobre los fiscales del ‘procés’
Carlos Dávila okdiario 23 Octubre 2018

En septiembre, la señora Segarra, fiscal general del Estado, se avino a recibir a los cuatro fiscales que trabajan en todos los episodios del procés. Madrigal, Moreno, Cadena y hasta Javier Zaragoza estaban ya entonces hasta el gorro de las muchas presiones, directas e indirectas, que estaban soportando para influir sobre su dictamen final. Consiguieron arrancar a su jefa un compromiso de apoyo, pero desde aquel momento no han tenido un día de asueto: la intimidación no ha cesado, el poder político se está empleando a fondo para influenciar la posible decisión de los fiscales. Sánchez se ha pronunciado inequívocamente y sin decoro alguno por la libertad de los presos y está utilizando a peones o mediadores para crear un ambiente favorable no solo ya a la libertad de los sediciosos, sino incluso al indulto para todos ellos.

La bochornosa aparición de Pascual Sala, que fue en su día un repulsivo presidente primero del Tribunal de Cuentas, después del Poder Judicial y finalmente del Constitucional donde consiguió que los proetarras de Bildu fueran legalizados, ha causado indignación entre los profesionales de la Judicatura y la Fiscalía, pero, como me confesaba la pasada semana, uno de ellos: “Es tal la repulsa que sentimos hacia Sala que su intimidación ha provocado un efecto contrario al que él pretendía”. Pero Sala, el demandadero Iglesias, la ministra de Justicia y todos sus adláteres de la izquierda más feroz, saben a lo que juegan.

En el cuarteto mencionado de fiscales cuentan con un aliado: Javier Zaragoza, que tantos servicios ha cumplido para la causa. Están los infrascritos ensayando una artimaña que en otros tiempos les deparó resultados. ¿O es que no recordamos cómo todos ellos y algunos más doblegaron al juez de la Gürtel, De Diego, para que se uniera al pivote de Garzón, Ricardo de Prada, y se pronunciara directamente contra el PP? ¿O es que nadie quiere saber que de Prada es hoy asesor muy cualificado de la ministra de Justicia, Dolores Delgado? La martingala es idéntica: primero crear un ambiente propicio, segundo atosigar a los fiscales y jueces más proclives o timoratos para que se sometan a sus dictados políticos. Entre ellos está, claro está, Javier Zaragoza, que no guarda precisamente la misma opinión que sus compañeros Madrigal, Moreno y Cadena.

Estos tres ni tienen la menor intención de pedir al magistrado Llarena la libertad provisional de los encausados por rebeldía, sedición y qué se yo cuántos delitos más, ni rebajarán las penas que en principio han mantenido para todos los encarcelados y fugados. Pero, ¡atención! ellos ya están siendo víctimas de la curiosa interpretación que Sánchez y sus monagos de pacotilla hacen de la independencia judicial. Sánchez, el recadero Iglesias, el infame Sala y todos los demás trabajan brutalmente para doblegar a los fiscales en una actuación similar a las que durante el franquismo realizaban los jueces y fiscales del Tribunal de Orden Público. La instrucción del procés está a punto de agotarse y las presiones se redoblan. Estos políticos venezolanos que mandan en España defecan en la Justicia libre porque su modelo es el Frente Popular, o sea, la dictadura del proletariado que ellos conforman tan entusiásticamente.

Pederastas y ladrones en Podemos
OKDIARIO 23 Octubre 2018

La nueva política ha envejecido muy rápido. Tanto que en tiempo récord ha conseguido ser más vieja que aquella que atacaban en sus primeros meses de vida. Cuando Podemos tomó forma como partido político a principios de 2014 tras apropiarse de un movimiento lícito como el 15M, enarbolaron con fatua grandilocuencia que iban a “regenerar la instituciones”. Una vez en ellas, al margen de personajes tan cuestionables como Pablo Iglesias, Íñigo Errejón, Pablo Echenique o Ramón black Espinar, resulta que admiten en sus primarias a un condenado a 35 años por cinco robos y un depósito de armas de guerra. Pura excelencia paradigmática, vamos.

Cabecilla de la Federación Ibérica de Grupos Anarquistas (FIGA), el individuo en cuestión, de nombre Alejandro Mata Camacho, tiene como principal mérito curricular estar condenado por la mismísima Audiencia Nacional. Algo que no le impedirá ser el cabeza de lista en el Ayuntamiento madrileño de Collado Villalba. De esta manera, Mata Camacho entra por derecho propio en el panteón de los representantes más ignominiosos de Podemos. Ahí está también uno de los personajes más execrables que ha tenido la formación: Pedro de Palacio, condenado en firme en 2003 por abusar de una niña de cinco años y que llegó a figurar en la lista de Íñigo Errejón de cara al congreso de Vistalegre II celebrado en 2017.

Grave es que Podemos le baile el agua a la satrapía de Irán, a la dictadura del infame Nicolás Maduro o a los proetarras de Bildu. Sin embargo, en la política española no pueden tener sitio condenados por pertenencia a banda armada ni pederastas. Nuestra sociedad no debe permitirse representantes de este fuste. Delincuentes que sólo aportan perfidia al respetable ejercicio de la representación pública. Algo que, por otra parte, denota la inexistente catadura moral de los comunistas bolivarianos. Podemos es un partido que vive y se alimenta de la destrucción. De ahí que recurran a quienes la practican. Los españoles deben tomar nota y darles la espalda en las próximas elecciones.

Resistencia para defender la democracia

ROSA DÍEZ El Mundo  23 Octubre 2018

Formo parte de una generación que cumplió la mayoría de edad en las postrimerías del franquismo, aquella etapa en la que la dictadura agonizaba aunque el dictador siguiera vivo.

Formo parte de una generación que vivió la incertidumbre inicial y la grandeza final de la Transición democrática. Una generación que pudo votar en referéndum la Ley de la Reforma Política, ese harakiri que se hicieron las Cortes franquistas que permitió ver la luz de la democracia al final del túnel de la dictadura.

Formo parte de una generación que votó la Constitución Española del 78, esa ley que nos hizo a todos ciudadanos de "un Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político".

Formo parte de una generación que tuvo el privilegio de poder ayudar a sus mayores para desarrollar una de las Constituciones más avanzadas de los países democráticos del mundo.

Formo parte de una generación que vivió cómo se cumplía el sueño de sus padres de que España dejara de ser diferente y pasase a formar parte de la Europa democrática.

Formo parte de una generación que se siente orgullosa de la Transición española, orgullosa de la generación que nos precedió y que la hizo posible, de su generosidad, de su sentido de Estado, de su ambición de país.

Formo parte de esa generación que advirtió las consecuencias que tendría para nuestra sociedad la decisión de Zapatero de romper los consensos básicos que permitieron hace 40 años alumbrar la Transición y construir la democracia. Una generación de españoles que vio cómo se deterioraba la calidad de la democracia que con tanta emoción y tanto esfuerzo empezaron a construir nuestros padres.

La crisis económica -que llegó a España con un Gobierno que se negaba a reconocerla y sin ningún tipo de consenso en políticas de Estado- fue el caldo de cultivo de la crisis política que se venía gestando. El fallo de los controles democráticos, el desprecio a la separación de poderes, el clientelismo político, la mediocridad, la corrupción institucionalizada, la ausencia de reformas de calado para adaptar nuestro entramado institucional a la España del siglo XXI, la pérdida de valores... provocó una degeneración de nuestra democracia de la que no nos hemos recuperado.

Formo parte de una generación que ha vivido con estupefacción el crecimiento del secesionismo catalán y su pulsión golpista ante el silencio o complicidad de los prescriptores de opinión, los medios de comunicación en general, los partidos políticos otrora nacionales, los sindicatos y las asociaciones empresariales.

Formo parte de una generación que creyó que el fin del bipartidismo era imprescindible para regenerar la democracia y que ha visto con perplejidad que los que han llegado se comportan con la misma falta de patriotismo de país que los viejos partidos y parecen no aspirar a nada más que heredar a los mayores.

Pertenezco a una generación que ha vivido la ruptura de la incipiente conciencia de ciudadanía española que vertebraba la nación democrática. Una generación que siente la necesidad de defender la democracia en este convulso momento de la historia de España en el que la pulsión golpista de los secesionistas junto al escaso vigor democrático del Gobierno de Sánchez -no en vano llegó a esa magistratura de la mano y con los votos de los proetarras, los golpistas y los bolivarianos- y al deterioro de nuestras instituciones más representativas amenazan con que se cumpla la maldición y se repita lo peor de nuestra historia.

Formo parte, en fin, de una generación que siente que tras la construcción de la democracia y la inacabada regeneración de la misma se impone que alguien levante la bandera para organizar la resistencia y defender el Estado.

Reconozco que la gente de mi generación creyó que nunca más habría que volver a defender lo básico: la igualdad entre españoles, la libertad de prensa y de opinión, la separación de poderes, el cumplimiento de la ley, la unidad de la Nación, los símbolos constitucionales, la educación en valores... Claro que en peor situación debió de encontrarse la generación de mi padre, quienes hicieron la Transición. Y si ellos, que sufrieron las penalidades de la guerra y la posguerra, no se arrugaron cuando tuvieron que dar la batalla para recuperar las libertades, no tenemos excusa para que nosotros, sus hijos y sus nietos, no nos organicemos para defender su legado.

Sé que no es políticamente correcto -y además resulta muy antipático- decir que la democracia está en riesgo. Pero no se me ocurre de qué otra manera calificar la situación de un país que está gobernado por un ciudadano que llegó al poder aupado por grupos políticos que tienen entre sus objetivos destruir la España constitucional. Es el caso de los golpistas catalanes y de los proetarras vascos; y es también, aunque de otra manera, el caso de los bolivarianos cuyo líder va a la cárcel a negociar con un político sobre el que pesan graves acusaciones por organizar una rebelión contra el orden constitucional.

La democracia española está en riesgo porque ya se ha roto la cohesión entre españoles. La democracia está en riesgo porque el socio principal del Gobierno promueve y vota en un Parlamento autonómico la reprobación del Jefe del Estado. La democracia está en riesgo cuando la respuesta del Ejecutivo a esa afrenta se limita a presentar un recurso para que el Tribunal Constitucional se pronuncie sobre un acto político inaceptable en cualquier democracia que se respete pero mantiene el acuerdo con su socio y le regala un plus de protagonismo poniendo el logo del Gobierno de España al servicio de la sigla del inductor del ultraje.

Lo que ocurre en España se parece mucho a lo que se vivió en los años 30 del siglo pasado cuando la unión del radicalismo de izquierdas y los nacionalistas provocaron la destrucción del orden constitucional, la República. Se ha vuelto a abrir la brecha entre las dos Españas y el discurso de la ideología de tribu impera entre nosotros; y formar parte de Europa ya no es suficiente para proteger nuestra democracia de un Gobierno cautivo de los populistas, del egoísmo nacionalista y de los discursos xenófobos de quienes apelando a privilegios de raza quieren romper el país.

Por eso creo que ha llegado la hora de organizarnos para defender el Estado, que no es el mapa sino la Nación de ciudadanos libres e iguales que consagra nuestra Constitución. Antes de que sea demasiado tarde.

Rosa Díez es cofundadora de Basta Ya! y de UPyD y promotora de la revista digital www.elasterisco.es

El 'preso' y el prófugo
Pablo Planas Libertad Digital  23 Octubre 2018

Que Puigdemont quería convocar elecciones en vez de echarse al monte hace un año no es ningún secreto. En un extraño momento de lucidez durante aquellos días del golpe, el hombre captó varias señales: la contestación popular contra los propósitos independentistas del 8-O, el discurso previo del Rey, el silencio de Europa y la estampida de bancos y empresas. Nada había salido como pronosticaban los promotores de la república. En esa tesitura, Puigdemont quiso rectificar y evitar el choque, pero fue débil y pacato. Temió por su reputación de independentista auténtico y le temblaron las piernas ante los hiperventilados de su partido y de ERC.

Fue un cobarde, claudicó y puso como excusa que Rajoy no iba a frenar el 155 si se convocaban elecciones. La falsedad quedó al descubierto cuando se activó el artículo con el único propósito de convocar elecciones. Puigdemont había estado sujeto a innumerables presiones, pero sólo se achantó ante las de ERC, cuyos dirigentes, ahora tenidos por el colmo de la sensatez, forzaron llegar hasta el final. Marta Rovira, fugada en Suiza, ponía el grito en el cielo literalmente cada vez que se mentaba la hipótesis electoral contra la declaración unilateral de independencia. Oriol Junqueras, el preso, amenazó con la dimisión en bloque de todos los consejeros de ERC en el Govern de coalición y Gabriel Rufián acusaba a Puigdemont de venderse por 155 monedas de plata. Los estudiantes protestaban ante el palacio de la Generalidad. A Puigdemont le dio mucho más miedo que él y su familia sufrieran el acoso de las hordas separatistas que la acción de la justicia.

Si Puigdemont no hubiera hecho caso a las miradas de Junqueras, ni él estaría en el limbo belga como alma en pena ni siete políticos golpistas, entre ellos el místico de ERC, habrían dado con sus huesos en la trena. Lo tuvo a huevo, pero se arrepintió. En su propio partido le dijeron que si convocaba elecciones ERC aprovecharía para tacharlo de "traidor" y el PDeCAT sufriría un agudo retroceso. Combinó el miedo con los cálculos electorales y provocó una catástrofe de la que consiguió escapar por los pelos. Que Junqueras esté en la cárcel no es culpa suya, alega ante las pocas visitas que se acercan a Waterloo.

Según el prófugo, su archienemigo Junqueras está en prisión por méritos propios y no porque la cobardía de su fuga determinara la suerte de los golpistas que se presentaron ante la Justicia. No en vano, apunta Puigdemont, el líder de ERC era el más fanático entusiasta del choque de trenes después de Marta Rovira y de las diputadas de la CUP que no se jugaban nada.

El relato del Gobierno y de Podemos pretende que Puigdemont es un carlista turulato y Junqueras lo contrario, un tipo sereno, sensato y centrado, una especie de Mandela que atiende a las innumerables visitas y negocia los Presupuestos Generales del Estado en un despacho que le han puesto en la cárcel por sus múltiples quehaceres diarios. A diferencia de Puigdemont, recibe a mucha más gente porque está más cerca y porque hasta las monjas mediáticas son consideradas autoridades en la cárcel. Es un trato de privilegio obsceno y escandaloso, parte del peaje a pagar por el Gobierno. Que nadie espere que la ministra de Justicia, Dolores Delgado, o que el titular de Interior, Grande-Marlaska, tomen cartas en el asunto de las peculiares condiciones de encarcelamiento de los golpistas en las prisiones de la Generalidad que dirigen sus propios subordinados.

Como es obvio, Junqueras no es como lo pintan, mientras que Puigdemont se parece mucho al retrato de político incongruente y disparatado. En nombre de Sánchez negocia Iglesias con ambos personajes, aunque marcando las distancias con el expresidente de la Generalidad. Pero no habrá Presupuestos. Es imposible que el líder de ERC y el presidente de su propio club de fans voten lo mismo. Ese odio que se tienen Puigdemont y Junqueras es el único punto débil del separatismo, que un año después del golpe de Estado se sienta tranquilamente a negociar con Pedro Sánchez y Pablo Iglesias la disolución de España.

De tanto ir el cántaro a la fuente... se acabará rompiendo
Ernesto Ladrón de Guevara  latribunadelpaisvasco.com  23 Octubre 2018

Una parte de los actores políticos tiene en sus genes el paradigma totalitario, que se basa en la idea de que lo importante es alcanzar el poder y luego mantenerlo, sea a costa de lo que sea. Por tanto, si la realidad del pasado tiende a quedarse al descubierto, porque es abrumadora su constatación, lo que procede hacer es meter en la escuela ideas confusas, generar una cosmovisión mezclando elementos contradictorios, generar la idea de que eso pasó, sí, pero que había razones para ello, justificándolo.

Por ejemplo, es lo que intenta el poder nacionalista en el País Vasco, con la inestimable ayuda de la izquierda, sea abertzale o no, y el bobalicón comportamiento de los acomplejados de turno, llevando a las aulas una interpretación del terrorismo de ETA donde se mezcla represión franquista, guerra sucia, torturas y redadas contra HB. Así los escolares pueden llegar a la conclusión de que ETA era un grupo de altruistas libertadores que luchó para sacar a los pobres ciudadanos de la opresión. Si esto no es adoctrinamiento, a mí que me lo expliquen, porque no tiene nada que ver con la realidad.

En un encuentro en la Universidad de verano de la “Menéndez Pelayo” de Santander, coordinado por mi amigo Iñaki Ezkerra, tuve la ocasión de llevar una ponencia referida al adoctrinamiento en las aulas y a la deconstrucción de la memoria por parte de los manipuladores de la realidad. Hubo un notable profesor universitario alavés, que desarrolló otra ponencia, que me llamó exagerado y poco menos que histriónico.

Yo me limito a constatar los hechos mirando a Cataluña y viendo el relato que el Gobierno Vasco está intentando llevar a las aulas para deformar las cosas conforme a sus intereses. Evidentemente no me refiero al Gobierno Vasco como institución sino al PNV que es prácticamente lo mismo, pues como todo el mundo sabe, aquí se confunde al partido guía con el país; y sus redes de connivencia con lo que ha ocurrido y los entresijos del poder económico, político y social tienen una malla muy estrecha, y nada se escapa a su control y dominio. Tal como lo vaticinó el ideólogo del nacionalismo Vasco, Luis Elejalde, en 1910.

Nada que no sepamos. Pero en una sociedad aturdida, acojonada, abducida, sin capacidad para entretejer un entramado social autónomo, estas cosas ocurren como si no pasara nada, como una cosa normal. Y luego dicen que somos una democracia madura.

Si otra instancia, llamémosle ahora de izquierdas, sean comunistas, socialistas a la manera de Largo Caballero, o, lo que es lo mismo, frente-populistas, con convicciones profundamente marxistas, nada liberales, descubre que los historiadores están dejando al descubierto lo que realmente ocurrió hace ochenta años, desmitificando las atrocidades que se le atribuían al franquismo, poniendo la verdad en su sitio; y ven que la gente va tomando conciencia de que se le estaba manipulando, se inquietarán porque ven sus expectativas de poder en la cuerda floja, incluso su existencia futura. Por tanto, vistos los desaguisados que se han ido sucediendo producto de ese signo de la revolución permanente, el voto ciudadano se va apartando del Tánatos, dios de la destrucción, y esa izquierda hará todo lo posible para evitar que el pueblo se pronuncie.

Si el poder es el objetivo absoluto y no los valores que fundamentan el juego democrático, ya no interesa que el pueblo tenga protagonismo sino “conquistar el cielo”, como dijo Iglesias, es decir tomar el poder y ejercerlo. Da lo mismo la libertad de la gente, al fin y al cabo ya lo dijo Stalin cuando Fernando de los Ríos objetaba la validez del sistema soviético porque no respetaba las libertades individuales, la libertad de las personas y su dignidad, “¿libertad para qué?”, le respondió. Y, por tanto, se conspirará para que las leyes sean papel mojado, para que el Ejército y la Guardia Civil sean débiles para que no cumplan su papel de garantes de la unidad nacional constitucional, que haya cárceles que tengan mejores instalaciones que un hotel de lujo por si acaso hay socios de ese conglomerado que acaben siendo juzgados y condenados; y crear las condiciones para perpetuarse, negando la posibilidad del turnismo político y el pluralismo ideológico.

No sé si a ustedes, queridos lectores, les parecerá que tiene algún parangón este relato con la realidad actual. Yo creo que vamos camino de ello. Por eso no lo duden, de tanto ir el cántaro a la fuente se romperá, y entonces se reproducirá miméticamente la historia pasada. Ya me lo decía mi abuelo. La historia se repite siempre cíclicamente.

La libertad como el amor son flores que o se riegan frecuentemente y se cuidan primorosamente o se pierden. Sin libertad no hay dignidad humana. La vida tiene sentido si ejercemos la dignidad como personas y cuidamos de ella. Si no es así, merece la pena, incluso, perder la vida por defenderla.

Blanquear a ETA en las escuelas vascas
Cayetano González Libertad Digital  23 Octubre 2018

El análisis del material didáctico que ha preparado el Gobierno vasco para explicar en los colegios y escuelas del País Vasco la historia de ETA confirma lo que todavía muchos dirigentes políticos y periodistas se niegan a admitir: que ETA ha sido derrotada policialmente por la eficacísima actuación de la Guardia Civil y del Cuerpo Nacional de Policía, pero que en la batalla de contar la verdad de lo que ha pasado en los últimos cincuenta años van ganando los terroristas, sus amigos y sus cómplices, por goleada.

A estas alturas no debería extrañar a nadie que un Gobierno del PNV manipule la historia a la hora de contar a los jóvenes lo que ha sido ETA. Para no hacerlo, de entrada los del PNV tendrían que reconocer que ETA nació de sus entrañas, fue el hijo pródigo que en un momento determinado se fue de la casa del padre. Y después tendrían que admitir que, una vez que la democracia llegó a España, el País Vasco tuvo sus instituciones de autogobierno y su partido se instaló en el poder, éste no apoyó ni una sola de las medidas que desde las diferentes instituciones del Estado se tomaron para combatir a un grupo terrorista que asesinaba con gran impunidad a militares, guardias civiles, policías nacionales, políticos de partidos no nacionalistas, jueces, empresarios, periodistas o simples ciudadanos de a pie que pasaban por allí.

Tampoco debería extrañar que, si se pone al frente del Departamento de Paz y Convivencia, encargado de elaborar ese material didáctico, a Jonan Fernández, que fue concejal de Herri Batasuna en Tolosa, dirigente de la coordinadora Lurraldea que se opuso a la autovía de Leizarán –que ETA también combatió– y que luego lideró el movimiento Elkarri, salga lo que ha salido. Es un insulto a la inteligencia y una inmoralidad que en el citado material didáctico se dé voz a individuos como Julen Madariaga, uno de los fundadores de ETA; a la abogada de presos de la banda y exdirigente de Batasuna Jone Goirizelaia; al expresidente de Sortu –una de las marcas de ETA– Hasier Arraiz o a exmiembros de ETA como Izco de la Iglesia o Xabier Larena.

Es obvio que el objetivo principal de esta iniciativa del Gobierno de Urkullu es blanquear a ETA, y eso empieza por intentar justificar su nacimiento como una forma de lucha contra el franquismo. Pero no se explica a los jóvenes destinatarios de este material didáctico que ETA mató antes de la muerte de Franco y que lo siguió haciendo, muchísimo más, después. En concreto, el número de víctimas causadas por ETA entre 1960 y 1975 fue de 45, y entre 1975 y 2009 de 812. Se blanquea a ETA cuando el mensaje subliminal de algunos de los videos elaborados es algo similar a lo siguiente: "Bueno, lo de ETA estuvo mal, pero es que también hubo una violencia de Estado, en forma de represión, torturas o con grupos como los GAL". Se blanquea a ETA cuando se orilla a los verdaderos héroes, a los auténticos protagonistas de esta historia de terror, que no son otros que las víctimas. Sólo aparecen en los videos algunas víctimas que, por los motivos que sea, se han acomodado al paisaje creado por el nacionalismo vasco en torno al final de la banda terrorista.

Frente a este dislate, no queda otra que dar la batalla para lograr que se imponga la Verdad, con mayúscula, de lo que realmente ha sido ETA: un grupo terrorista que asesinó a un total de 857 personas, todas –sí, todas– inocentes, y que las mató por el simple hecho de ser españolas. Y proclamar que nunca hubo un "conflicto" ni una "guerra" entre dos bandos, sino que unos mataban y otros fueron asesinados.

Militares en la reserva rompen su silencio y ponen a Robles en aprietos
Miguel Blasco esdiario 23 Octubre 2018

El Ministerio extrema el celo ante la proliferación de manifiestos y plataformas de militares retirados contra la agenda revisionista de Sánchez y la ofensiva de Podemos contra la Monarquía.

"No preocupa, pero comienza a inquietar e incomodar". De esta forma se expresa un alto cargo militar del Ministerio de Defensa por la proliferación, en los últimos meses, de los manifiestos políticos firmados por altos oficiales de las Fuerzas Armadas en la reserva, en su mayoría tenientes generales y generales de los Ejércitos de Tierra y del Aire, o almirantes de la Armada.

Manifiestos que están abordando temas más que polémicos, aupados a la actualidad por el Gobierno de Pedro Sánchez y sus socios, y, también relacionados con la ofensiva de Podemos por la Memoria Histórica y contra la Monarquía. Una ofensiva, esta última, a la que el independentismo catalán ha puesto la guinda recientemente con la reprobación al Rey Felipe VI en el Parlament.

Podemos redobla su ataque a la Monarquía por la venta de armas a Arabia Saudí de Sánchez

Hasta ahora, la ministra de Defensa, Margarita Robles, ha tratado de restar importancia a las "expresiones" de estos militares, aunque el pasado mes de agosto el Ministerio se vio obligado a expedientar a cinco de ellos -que estaban en activo- por suscribir un manifiesto contra la exhumación de los restos de Franco.

En concreto, Robles ordenó abrir expediente a un teniente coronel, dos capitanes y dos tenientes. Sin embargo, entre los firmantes y junto a estos oficiales había varios altos mandos bien conocidos y mediáticos en la reserva: los generales Manuel Fernández Monzón, Agustín Muñoz-Grandes, Luis Alejandre, Eduardo González Gallarza -exjefe del Ejército del Aire- y el almirante Antonio González Aller. Cabe recordar que este manifiesto recibió las adhesiones de más de 600 militares. Finalmente, dado el elenco de firmas y su situación de retiro, Robles optó por mirar hacia otro lado.

Pero en Defensa crece la inquietud y ya se mira con lupa otra iniciativa a la que se han sumado generales en la reserva, la plataforma de reciente creación España Siempre que, entre otras medidas, reivindica el fin de las autonomías y del actual modelo territorial.

A ella se han sumado, entre otros, dos altos mandos en la reserva: el almirante de la Armada José María Treviño y el teniente general del Aire Eduardo Zamarripa. "Defendemos una España sin autonomías, con un solo Gobierno, un solo Parlamento que sea expresión de la soberanía nacional y un único Tribunal Supremo", han suscrito ambos.

Según fuentes militares consultadas por ESdiario, la irrupción de Vox también ha activado las alertas en el departamento que dirige Robles, sobre todo por el incendiario discurso de este partido contra la agenda política del Gobierno de Sánchez y sus socios. "Y porque defiende algunas cosas que el Gobierno ha dejado de defender públicamente, como al Rey o al Tribunal Supremo...", aclara un general del Ejército de Tierra en la reserva y que colabora esporádicamente con este partido.

De hecho, Defensa ha sancionado ya a un militar en activo por participar en un acto de la formación que lidera Santiago Abascal. Se trata de Jenner López, cabo en activo y presidente de la asociación profesional 45sindespidos, que defiende una salida digna para los militares que deben abandonar las FAS al cumplir esa edad y no formar parte de la carrera.

López ha sido acusado de cometer una falta disciplinaria grave "por participar, haciendo uso de su condición de militar, en reuniones de carácter político en lugares públicos".

Según las fuentes consultadas por este diario, el Ministerio de Defensa está atento también en las últimas semanas a dos manifiestos que están circulando por algunas dependencias militares: uno en defensa del Rey Felipe VI de los ataques que está padeciendo desde las filas de Podemos y el independentismo catalán, y otro que reivindica el papel de su padre, Juan Carlos I, en el 40 aniversario de la Constitución, que se conmemora este próximo mes de diciembre.

Cabe recordar que Ley Orgánica de derechos y deberes de las Fuerzas Armadas reconoce en su artículo 12 a los militares su "derecho a la libertad de expresión y a comunicar y recibir libremente información". Solamente restringe este derecho a la libre expresión "en los términos establecidos en la Constitución, sin otros límites que los derivados de la salvaguarda de la seguridad y defensa nacional, el deber de reserva y el respeto a la dignidad de las personas y de las instituciones y poderes públicos".

Una Educación "sin los límites del Estado"
El terrorista que asesinó a Bultó con una bomba en el pecho llevará la ‘república’ a las aulas
Nacho Doral okdiario 23 Octubre 2018

El independentismo no ceja en aumentar el ya de por sí asfixiante control que ejerce en la Educación pública catalana. Con el objetivo de llevar a colegios e institutos el ideario de la ‘república catalana’, el sindicato CSC que preside Carles Sastre, terrorista de Terra Lliure de su antecedente Exèrcit Popular Català (ÈPOCA) ha lanzado su sindicato de Educación. Sastre lideró el comando que asesinó al industrial José María Bultó y al exalcalde de Barcelona Joaquín Viola en los años 70 haciéndoles explotar sendas bombas que previamente les habían atado al pecho.

El terrorista y su sindicato han puesto en marcha una sectorial para el sector de la Enseñanza, cuyo primer objetivo es implantar el proyecto ‘La república comença a les aules'( ‘La república comienza en las aulas’). Inspirado en el denominado Pacto Nacional por la Educación de 2006 y la Ley de Educación de Cataluña (2009), CSC planifica ya el futuro modelo educativo en centros públicos y concertados “ante las nuevas perspectivas políticas que permitirán construir la nueva república catalana”. Por ello, aboga por crear “un sistema educativo propio sin las limitaciones impuestas por la dependencia de España”.

Con la Inmersión lingüística y la eliminación ya oficial del castellano en las escuelas de una futura Cataluña independiente, el proyecto pasa por la formación de niños y jóvenes en “los Países catalanes”, el derecho a la “liberación nacional” y una atención especial al profesorado en su papel transmisor. El modelo de educación de la sectorial de CSC-Intersindical, es destacan sin embargo, el de una “educación republicana”, basada en la formación de una ciudadanía “comprometida y con espíritu crítico”.

Un proyecto educativo para conformar a las próximas generaciones de escolares en Cataluña y que coordina Sastre, próximo a la CUP (formó parte de sus listas en Lérida en 2012), quien se ha convertido en uno de los rostros habituales del separatismo en sus acciones de presión callejera. Un terrorista a quien saluda efusivamente Quim Torra, en las manifestaciones que exigen excarcelar a los golpistas, comandaba una célula de seis militantes del ÈPOCA en 1977.

Descuartizó a Bultó con una bomba
El 9 de mayo, los integrantes de esta banda terrorista que reivindicaba los supuestos ‘Países Catalanes’, se presentaron en la casa del hermano de Bultó en Barcelona. El industrial había acudido a comer con él. Haciéndose pasar por empleados del gas, se colaron en la vivienda. Bultó, de 77 años, y accionista de la empresa de motocicletas Bultaco era además presidente la empresa química S.A. Cros. Sastre y sus secuaces abordaron al anciano, y le adosaron con esparadrapo y bajo la axila izquierda, una bomba del tamaño de una tableta de chocolate. Funcionaba con un mecanismo antidepresor, de tal forma que si cualquier intento de aflojar los esparadrapos accionaba el detonador.

Los terroristas amenazaron con hacerle estallar el explosivo si no les entregaba 500 millones de pesetas (3 millones de euros). Para ello le dieron una hoja con instrucciones sobre cómo pagar y desactivar la bomba. Bultó, pese a su avanzada edad, no perdió la cara en ningún momento a sus secuestradores y se negó al chantaje. Pidió a sus familiares que no dijeran nada y se fue a su casa en Pedralbes, para denunciarlo a la policía.

También al exalcalde de Barcelona
Bultó nunca llegó a la comisaría. El artefacto hizo explosión y le reventó por completo. Su cuerpo quedó descuartizado.El periodista Alfredo Semprún describió la escena en el diario Arriba: “Las paredes desfiguradas por la sangre y los trozos de vísceras que tan violentamente habían sido incrustadas en ella por la explosión del artefacto; el paquete intestinal sobre el suelo a pocos metros de la parte inferior del cuerpo, los brazos mutilados junto a la cabeza trágicamente traumatizada, era todo lo que quedaba del que fuera sostén y corazón de una de las más importantes industrias españolas”.

Aunque fue condenado, cuarenta años después, el hoy líder del sindicato que quiere controlar la Educación en Cataluña sigue sin mostrar arrepentimiento. Pero Bultó no fue la única víctima del germen de Terra Lliure, la banda terrorista a la que hoy se dan vivas en las manifestaciones por los líderes del golpe. Tan sólo ocho meses más tarde, el 25 de enero de 1978, cuatro individuos armados irrumpieron en el piso de Joaquín Viola, exalcalde de Barcelona.

Los terroristas actuaron con el mismo modus operandi: tras encerrarse en una habitación con Viola (64 años) y su esposa, le adosaron una bomba al pecho. Sastre y su banda repitieron la amenaza. El detonador se activó y explosionó en ese momento, decapitando a Viola y destrozando su cuerpo y el de su mujer. Los criminales se dieron a la fuga. Uno de los hijos del matrimonio, presente en el domicilio, identificó más tarde a Carles Sastre como uno de los asaltantes y asesinos de su padre.

Ultras catalanistas hacen pintadas en el local donde Vox dará su conferencia
Beatriz Muñoz esdiario 23 Octubre 2018

La fachada del restaurante La Ferradura, donde se celebrará el próximo acto de VOX en Valencia, ha aparecido con pintadas ofensivas.

Los ultras catalanistas no han tardado en manifestarse contra el acto-conferencia "España Viva" que el presidente nacional de Vox, Santiago Abascal, y el vicesecretario jurídico nacional, Pedro Fernández, celebrarán el próximo miércoles, 24 de octubre, en Valencia.

El presidente de VOX en Valencia, José María Llanos, ha condenado las pintadas que durante la pasada noche han aparecido en el Restaurante 'La Ferradura' de Alboraia, en el área metropolitana de Valencia, local en el que se decidió que tendría lugar dicho acto, después de que la dirección de un colegio de los Jesuitas de Valencia rechazara ceder sus instalaciones a la formación política por razones de seguridad y por "fuerte tensión política".

Llanos ha lamentado los hechos a través de la red social de Twitter y de su canal YouTube, donde ha colgado un vídeo de condena pública a esta nueva acción, que, en sus palabras, "sólo pretende amedrentar a los dueños del local donde tendrá lugar la conferencia la 'España Viva'".

La entrada principal de la fachada del local ha aparecido con una enorme pintada , realizada con spray, en la que se puede leer "Fora Vox" - fuera Vox- , junto con una esvástica tachada y el símbolo de una estelada, utilizado habitualmente como firma de la extrema izquierda catalanista.

Las pintadas en el restaurante coinciden con las aparecidas también, este fin de semana, en las persianas dela sede de la entidad cultural Grup d'Acció Valencianista (GAV), que han sido rotuladas con el mensaje de "Fora feixistes" -Fuera fascistas-.

Sede de GAV con pintadas
Desde Vox Valencia manifiestan "su total apoyo al restaurante La Ferradura" y "agradecen a los dueños del local su compromiso y valentía". Llanos, además, ha comunicado que "Vox no cederá ante las presiones y amenazas de los totalitarios que quieren destruir España y atacan la libertad".

El acto-conferencia de Vox del próximo miércoles pretende ser "un punto y seguido desde Vistalegre a Valencia", según la formación. El local ya ha previsto un aforo para 1.000 personas. De hecho, Vox Valencia pondrá a disposición de las personas que tengan menor disponibilidad de desplazamiento, un servicio de autobuses que tendrá diversas salidas desde su propia sede, en Navarro Reverter.

Consuelo Ordóñez destroza a Arnaldo Otegi con un sopapo legendario
ESdiario  23 Octubre 2018

El líder de Bildu hace un alegato por el regreso de los presos de ETA y la presidenta de COVITE le recuerda con crudeza por qué nunca regresarán su hermano Gregorio ni cientos de víctimas.

Se le debió de atragantar a Otegi el alegato que lanzó este fin de semana en favor del retorno de los "presos políticos" de ETA a las cárceles del País Vasco, por “la convivencia y la paz”, tras la contundente y lúcida respuesta de Consuelo Ordóñez, hermana del teniente de alcalde donostiarra Gregorio Ordóñez, asesinado de un tiro en la nuca en 1995.

En concreto, el coordinador general de EH Bildu, Arnaldo Otegi, reclamó al Gobierno de Pedro Sánchez que respete la "decisión mayoritaria de este país" y "traiga a los presos" vinculados a la banda terrorista. En declaraciones a los medios antes de participar en una marcha, Otegi indicó además, que es hora de abandonar "subterfugios y debates estériles", ya que Euskadi "merece vivir sin presos políticos", por ser una cuestión que "cimenta la convivencia y paz en este país".
Otegi alimenta las sospechas sobre Sánchez al negarse a aclarar su reunión con Zapatero

"Queremos vivir en un estado y una república sin desahucios, sin parados sin recortes sociales y en un país sin presos políticos, sin deportados y sin refugiados", apostilló el exetarra, que hace pocas semanas mantuvo un encuentro secreto con el ex presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.

Consuelo Ordóñez, presidenta del Colectivo de Víctimas del Terrorismo (COVITE), le respondió en su perfil de Twitter, con irrebatible crudeza:

Nosotros también los queremos en casa, pero recuerda que por tu culpa y la de todos los que hoy estabais en #Donosti los nuestros nunca regresaran. La paz y la convivencia las disfrutáis gracias a nosotros.

Capón a Urkullu por no tratar igual al castellano y al euskera en las escuelas
ESdiario 23 Octubre 2018

En una sentencia avala que el Estado fije "un tratamiento análogo" de las dos lenguas en las escuelas e institutos del País Vasco.

No hay razones para discriminar al castellano en las aulas del País Vasco. Así de claro se lo ha dejado el Constitucional al Gobierno que comanda Íñigo Urkullu.

El Tribunal Constitucional (TC) ha desestimado un conflicto de competencias planteado por el Gobierno del País Vasco contra la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE) por lo que consideraba un "exceso del Estado" al "invadir" la competencia en materia de educación de la Comunidad Autónoma por imponer un "tratamiento análogo" de la lengua cooficial a la de la lengua castellana en los cursos de Primaria.

En el escrito presentado por el Gobierno vasco en 2014 contra la LOMCE, que fue aprobada un año antes con la mayoría del Partido Popular, argumentaba que la también denominada 'Ley Wert' dejaba "el margen de la Comunidad Autónoma para definir contenidos" en "inexistente", y calificaba como "injerencia" que impusiera un "tratamiento análogo" de la lengua cooficial, en este caso el euskera, al de la lengua castellana.

"Es la comunidad autónoma, en ejercicio de su competencia exclusiva para regular la presencia del euskera, a quien corresponde determinar las medidas de política lingüística tendentes a corregir situaciones históricas de desequilibrio de una de las lenguas oficiales respecto de la otra", se exponía en el escrito presentado por el Gobierno vasco.
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