AGLI Recortes de Prensa   Lunes 5  Noviembre 2018

La hora del PSOE
Gabriel Albiac ABC 5 Noviembre 2018

Puede ser que esté España asomándose a su extinción, como el ideario nazi de Torra profetiza. Asomándose a su extinción está el PSOE, en todo caso. Como el ideario nazi de Torra ha empezado a consumar. Y es cierto que las naciones mueren. Pero mucho más deprisa mueren los partidos.

Yo no creo en el altruismo de los políticos. Confío sólo en su egoísmo. Y en la capacidad para planificar ese egoísmo de modo rentable. A él apelo. En un instante de la historia que sólo los muy imbéciles pueden no percibir como crítico. La pregunta, que concierne a todos cuantos cobran del erario público, es elemental: ¿qué quedará de la gallina de los huevos de oro que garantizó sueldo a la muchedumbre de los aparatchiki, si la red institucional llamada Estado salta? El negocio habrá quebrado.

En la hora actual, sólo hay una línea de demarcación política: la que separa a los que apuestan por mantener Estado y nación y los que han iniciado ya la tarea de demolerlos. Y, si puedo plantear ahora mi hipótesis política, es porque la planteé idéntica hace un año. Con indiferencia de quién gobierne, si PP o PSOE, y de quién encabeza la alternancia, hay un interés común, no de la nación, que ya sé que eso poco conmueve a los políticos, pero sí de la economía de todos sus dirigentes: garantizar un pacto de Estado que corrija los desajustes constitucionales, a cuyo abrigo el independentismo está dinamitando el juego. La ley electoral, que hace que un voto de una aldea de Gerona valga disparatadamente más que uno de un barrio madrileño, es el primer sabotaje a corregir. Luego -pero eso es más complejo-, será imprescindible reparar la aberración administrativa llamada Estado de las Autonomías, para pasar a un Estado central con todas las peculiaridades que son propias al resto de los países de la Unión Europea.

No se requiere gran formación de politólogo para describir lo que viene: el fin de un modelo. El PSOE se instaló, desde el inicio de la transición, en esa posición central del tablero que garantiza las victorias electorales en la Europa del último medio siglo. Ahí se mantuvo, hasta que Zapatero redescubrió la guerra civil como caladero de votos. Funcionó transitoriamente. Hasta que se impuso la lógica: el PSOE estaba cediendo al PP y a C’s su clientela más conservadora. Y forzaba la invención de un ambiguo populismo que iba a hacerse cargo de su electorado más arraigado en el plebeyismo, esa locura doctrinaria que dio origen a los totalitarismos de entreguerras, hoy calcados por Podemos.

¿Qué quedará del PSOE, si el triunfo del caudillismo, en sus dos vertientes, populista y nacionalista, se consuma? Lo que quedó de la socialdemocracia alemana tras al ascenso del nazismo: escombros. No hay enigma. Sí hay un estupor ante el juego suicida de Sánchez: mantener domicilio en Moncloa, a cambio de borrar al PSOE del mapa político. Daría risa, si no fuera porque, de paso, se nos llevará a todos por delante. Es la hora de que el PSOE reaccione. Queda muy poco tiempo.

Camino a la decepción
Luis Herrero Libertad Digital 5 Noviembre 2018

La gestión de Casado frente al caso de las conversaciones entre Cospedal y Villarejo está siendo manifiestamente mejorable.

No creo que haga falta mucha munición argumental para sostener esta tesis: o los partidos con musculatura suficiente para pararle los pies al monstruo que nos ha llevado hasta el borde del precipicio sacan lo mejor de sí mismos, o mister Frankenstein nos arroja al abismo. Cuando a Sánchez lo auparon al poder sus temibles aliados y a Casado lo eligieron los suyos para que liderara la oposición, muchos creyeron que Rivera se había quedado sin sitio en el tablero y que los termómetros demoscópicos no tardarían en reflejar un progresivo enfriamiento de su expectativa de voto. Pero eso no está ocurriendo. ¿Por qué?

En parte, porque Sánchez ha llegado en poco tiempo mucho más lejos de lo que cabía imaginar. Sus cuchipandas con Podemos y sus requiebros permanentes a los independentistas le han convertido en el líder socialista más radical —y menos fiable desde el punto de vista de la identidad nacional— que ha habido en España desde 1977. Al mismo tiempo, el PP no termina de dar con la tecla que le permita recuperar la fiabilidad que tuvo en otro tiempo. Además de desecar las fuentes ideológicas del partido, Rajoy fue incapaz de rascar a conciencia la costra de corrupción que se le había adherido al casco después de surcar ciénagas inmundas.

Es lógico que Ciudadanos, cuya virtud aún no ha sido probada —y que por lo tanto merece el beneficio de la duda— y a quien no cabe reprocharle tibieza en la cuestión del desafío nacional, siga siendo la alternativa preferida por millones de ciudadanos. Si Casado quiere ganarle a Rivera la batalla del sorpasso no le bastará con dar la batalla de los principios. Necesita acreditar que le ha devuelto al PP la higiénica condición de apuesta fiable. Y para eso no basta con dejar de hacer maldades. La clave de la regeneración consiste en hacer las cosas bien. La batalla de la corrupción sólo se gana con la ejemplaridad.

Desde ese punto de vista, su manera de hacer frente al caso de las conversaciones entre Cospedal y Villarejo está siendo manifiestamente mejorable. En su primera reacción, después de cuatro días de espeso silencio, se colocó a sí mismo ante una contradicción flagrante. "Mi único compromiso —dijo— es con los afiliados que me eligieron presidente por primera vez en un proceso abierto de primarias, mi compromiso es de ejemplaridad, transparencia y rendición de cuentas, cualquier conducta que se aparte de esos tres preceptos contará con mi rechazo". Asombroso.

¿Significa eso que la conducta de Cospedal —dispuesta a pagar "trabajos puntuales" al rey de las cloacas para retirar de la circulación pruebas inculpatorias— no adolecía de falta de ejemplaridad? ¿Y si era así —es evidente que se estaba urdiendo un delito flagrante de obstrucción a la justicia—, por qué razón no contó con su rechazo? ¿Qué credibilidad merece un líder que sienta un principio al mismo tiempo que se apresura a ser el primero en incumplirlo? La contradicción aún es mayor si contrastamos su silencio —el silencio por respuesta— a la última entrega de las grabaciones cloacales de la factoría Villarejo.

Cospedal, a través de su marido, le encargó al policía que espiara a Javier Arenas para asegurarse de que no le salpicaba la mierda del caso Gurtel. Ese hecho, en sí mismo, ya sería suficiente para que Casado se interrogara sobre la perfidia del procedimiento. Pero no quiero pararme ahí. Lo verdaderamente asombroso es la explicación que dio la propia Cospedal para justificarse: "Yo considero —dijo en la Cope— que como secretaria general de un partido político tenía la obligación de conocer todo aquella que pudiera afectar a mi organización. Estaba cumpliendo con mi obligación." ¿Significa el silencio de Casado que da por buena esa explicación?

¿De verdad forma parte de la obligación de una secretaria general contratar a policías que incitan a delinquir para que espíen a los dirigentes del partido? Me temo que por no desairar a la persona que más le ayudó a ganar las primarias, Casado está decepcionando a los votantes que quieren ver en él al hombre justo que hace lo que debe aunque eso le suponga hacer cosas que no le gustan. A Arturo Moreno, como a Cospedal, también le hubiera gustado una salida airosa cuando Aznar, recién llegado a Génova, le rebanó la cabeza por las sus salpicaduras en el caso Naseiro. Y eso que era su mano derecha. No por eso se quedó manco. Al contrario. Ganó el crédito que necesitaba para afianzar su liderazgo y pudo presentarse ante la opinión pública como un líder fiable dispuesto a acabar con la corrupción. Hay lecciones que no prescriben.

Antropología del nacionalismo
Ignacio Camacho ABC 5 Noviembre 2018

En esencia, el nacionalismo consiste en apropiarse de un territorio en nombre de un sentimiento tribal de pertenencia. El odio al diferente cohesiona al clan y delimita la periferia en torno a una frontera moral que lleva a considerar a los no nacionalistas extranjeros en su propia tierra. La palabra clave, la que define el perímetro de seguridad patrimonial, es «fuera», que expresa por un lado la idea de otredad, de identidad ajena, y por otro el concepto de la expulsión, del destierro de quien no comparta al pie de la letra el cerrado código de la aldea. El forastero o hasta cualquier nativo que disienta de las reglas de superioridad étnica debe ser primero señalado con hostilidad manifiesta, luego aislado y por último expulsado de forma más o menos violenta.

Los vecinos de Alsasua exhibieron ayer, en la convocatoria constitucionalista de una plataforma próxima al partido Ciudadanos, todas las expresiones posibles de rechazo. La respuesta «inteligente» -cabe suponer que el repudio silencioso- solicitada por la presidenta navarra Uxue Barcos fue traducida como una agresiva invitación a abandonar el pueblo de inmediato. Pancartas, insultos, ruido, pedradas y estiércol arrojado en el lugar del acto, además de los habituales gritos a favor de ETA y de sus asesinos encarcelados. La clásica performance brutalista del manual totalitario, trufada de sentido de la propiedad del enclave y de la consiguiente declaración de los visitantes como invasores no gratos. Ese arriscado sustrato mental de reserva comanche en que el más atávico nacionalismo rural vasconavarro ha buscado refugio social tras la derrota de su brazo armado. Nada diferente, por cierto, al carlismo comarcal de la Cataluña profunda que se ha hecho fuerte en las trincheras de su desquiciado relato.

En uno y otro sitio, este excluyente patriotismo sobrevive, como en la novela de Aramburu, enrocado en la conciencia autoinducida de resistencia al enemigo. La posesión del predio es el elemento que cataliza su unidad y fortifica su comportamiento colectivo. La paliza a los guardias de Alsasua los cosificó como símbolos de una ocupación no permitida, como verdaderos proscritos, y los asistentes al homenaje de ayer eran intrusos en el paraíso. Se trata de un asunto primario, más antropológico que político: la demarcación territorial nacionalista exige un círculo protector de tirantez y antagonismo para que los miembros de la tribu puedan sentirse reconocidos por su más elemental vínculo.

Por eso a los Rivera, Abascal y compañía los querían fuera. Por eso boicotearon sus discursos con sirenas, y por eso quisieron callar a una víctima del terrorismo haciendo sonar -¿cabe mejor metáfora del aldeanismo?- las campanas de la iglesia. Por eso les tiraron piedras y les decían que se volvieran «a su puta casa» y que los dejaran en paz: para seguir en su ancestral estado de guerra

En Alsasua se acabó el miedo
M. Rivera De la Cruz elespanol 5 Noviembre 2018

Fuimos a Alsasua porque había que ir. Fuimos a Alsasua a reivindicar nuestra Constitución, nuestras libertades, y a nuestras Fuerzas de Seguridad, cuyos miembros en Alsasua tienen que ir con pasamontañas aunque sea a librar de una tormenta de nieve a un tipejo de ETA. Fuimos a Alsasua para recordar que cualquier pueblo de Navarra es tan español como la Plaza Mayor de Salamanca. Fuimos a Alsasua porque había muchos que no querían que fuésemos. Nos recibieron con pedradas, amenazas e insultos. Veía desde mi furgoneta a un puñado de jóvenes con tanto odio en los ojos que recordé la frase de un viejo periodista curtido en guerras: “Ni los Balcanes, ni el Líbano, ni Irak: el único sitio en el que pasé miedo fue en un mitin de HB”.

Los chavales que nos gritaban no han vivido la dictadura ni la represión, pero me mandaban a mi casa porque creen que Alsasua es sólo suya. Pero allí estábamos, digo, porque había que estar para recordar a estos desgraciados enfermos de rabia que no pueden levantar muros ni poner fronteras, y que la bandera de España luce igual de bien en una plaza navarra que en mitad de la Gran Vía.

Habló Savater, sabio y mesurado, lleno de las certezas del filósofo. Habló Beatriz, que estaba en el cuartel de Zaragoza en el que ETA mató a cinco niños. Ella, que tenía cinco años, fue herida y vio cómo muchas familias quedaban destrozadas para siempre. La emoción le quebró el discurso un par de veces, mientras repicaban las campanas de la iglesia del pueblo para silenciar la voz de Beatriz. Recordé aquella época en que la Iglesia vasca negaba funerales a los muertos de ETA y había que enterrarlos de madrugada para no molestar. Sin embargo, la diócesis de Navarra emitió un comunicado desmarcándose del tañido infame. Sí, algunas cosas han cambiado.

Luego habló Albert Rivera mientras los miserables intentaban acallarle con pitidos ridículos y cohetes de feria, en una rabieta infantil. Nos acompañaban más de 1.000 personas. Había víctimas del terrorismo, policías, guardias civiles, banderas de España, de Europa, de la comunidad foral. Se gritó Viva España y Viva la Guardia Civil, y los alborotadores echaban espumarajos por la boca comprobando que les habíamos ganado la mano.

Salimos del pueblo bajo el palio de los insultos de algunos salvajes. Entre ellos estaba Josu Zabarte, el Carnicero de Mondragón, responsable de 17 asesinatos de los que dice no arrepentirse.

Luego vendrían las reacciones. Las hubo para todos los gustos. El PSOE de Sánchez envió a uno de sus pregoneros a faltar el respeto a los miembros de España Ciudadana diciendo que habíamos ido a Alsasua “a avivar el conflicto”. Así que, para el sanchismo, llevar unas banderas de España, aplaudir a la Guardia Civil, reivindicar la Constitución es “avivar”. No escuché al vocero de Sánchez criticar los insultos y las amenazas, ni la presencia del chulo de Zabarte haciendo bulto… Este PSOE, demediado y mediocre, ve normal que el Carnicero de Mondragón se pasee por Alsasua, pero tilda de provocación que lo haga Albert Rivera.

A eso hemos llegado: por comodidad, por cobardía, porque les iba bien, el PSOE (y el PP, ojo), cedieron durante años espacios de convivencia, permitieron que se expulsara de ellos a los demócratas y fueron dejando esos espacios a los intolerantes. A los mismos que este domingo apedrearon nuestra furgoneta. A los que nos gritaban "hijos de puta". A los que hace dos años dieron una paliza de muerte a dos guardias civiles y sus mujeres. Se dejó que los radicales colonizaran muchos lugares públicos, y ahora aparecer por allí con una bandera de España es provocar.

Las peores páginas de la historia siempre se han escrito con mezquindades o con miedo. Lo que lleva el PSOE de Sánchez a difamar a quienes fuimos a Alsasua no es el miedo, sino algo peor: se deben a los nacionalistas y tienen que desmarcarse de quienes los combaten. Esto es el sanchismo. Pero, a pesar del doctor Sánchez y sus hipotecas, este domingo, por unas horas, en Alsasua se acabó el miedo, y el pueblo dejó de ser propiedad de los violentos. Y hay cosas que cuando te las arrebatan una vez ya no vuelven a ser tuyas nunca más. Recordad este día. No será el último.

Las razones por las que el impuesto de Sucesiones y Donaciones es un atraco
José María Rotellar Libertad Digital 5 Noviembre 2018

Hace unos días, Ciudadanos presentó una proposición de Ley en el Congreso para que se aplicase una bonificación del 100% del Impuesto de Sucesiones y Donaciones (ISyD) en todas las comunidades autónomas (CCAA) para los grupos I y II (familiares más cercanos), que sólo ha sido apoyada por el PP y que, por tanto, fue rechazada. Rivera justificó su proposición al tildar el impuesto de injusto, cosa que, efectivamente, es, y aseguró que genera desigualdad entre los españoles al haber un régimen distinto en cada región.

Efectivamente, el impuesto es injusto, aunque no realmente porque las CCAA puedan tener potestad sobre la fiscalidad de este impuesto estatal cedido a las regiones, ya que la competencia fiscal es sana y hace que el ciudadano pueda saber qué le ofrecen en cada lugar y llegar a votar con los pies, sino porque es un impuesto que, en la práctica, se ha convertido en un "atraco", dicho sea coloquialmente, pues es aberrante por confiscatorio.

¿Cuántas veces tiene que pagar en la vida un contribuyente por el mismo bien que da lugar a cada hecho imponible? Muchas, infinitas. Como bien describen Milton y Rose Friedman en Libertad de Elegir, el Estado, paternalista e intervencionista, nos ahoga con sus crecientes impuestos para sufragar el gasto de actuaciones que nunca deberían realizarse, y lo hace "de la cuna a la tumba".

Pues bien, en España, una persona que, con su esfuerzo, gana una renta, ha de pagar el IRPF; si ahorra y acumula un pequeño patrimonio, habrá de pagar en muchas regiones -excepto Madrid y alguna otra que se ha unido recientemente, en todas- por el impuesto de este nombre, y al fallecer o legar en vida a sus hijos sus bienes, habrán de ser satisfechos los correspondientes Impuestos de Sucesiones y Donaciones. Por eso, es injusto. No porque no sea buena la competencia fiscal -que lo es, al poner ante el espejo la gestión de los políticos con el dinero público-, sino porque es un impuesto, al igual que el de Patrimonio, arcaico y confiscatorio.

De hecho, los socialistas andaluces tuvieron que introducir recientemente una exención de un millón de euros en el Impuesto de Sucesiones para poder sacar adelante sus presupuestos, no por convicción, ya que ellos habrían deseado seguir sangrando a los contribuyentes andaluces con dicho tributo.
Las falacias de la izquierda

Rápidamente, la izquierda y los independentistas, han votado en contra de la propuesta para eliminar el ISyD alegando que va contra la autonomía fiscal -argumento de todos ellos- y que beneficia a los ricos y hace caer la recaudación -argumento adicional de la izquierda, especialmente-. Pues bien, ni va contra la autonomía financiera de las CCAA ni es una medida a favor de los ricos ni va en contra de la recaudación.

En primer lugar, tanto que se quejan ahora los independentistas catalanes de que esto iría contra su autonomía financiera y fueron ellos mismos los que renunciaron a ella el día en el que alargaron la mano para que el FLA (Fondo de Liquidez Autonómica) les cubriese todo su endeudamiento porque su nefasta gestión los tenía expulsados de los mercados, al estar sus cuentas al borde del colapso y su calificación crediticia ser la de bono basura.

Yo no oí nunca entonces en el seno del Consejo de Política Fiscal y Financiera -y estaba allí- quejarse a Cataluña, a Andalucía o a Asturias del FLA; más bien, todo lo contrario: estaban encantados de desistir de sus obligaciones de política financiera y ser rescatados por el Tesoro, mientras Madrid lograba financiarse gracias a la confianza que el mercado otorgaba a su gestión y a sus cuentas, pese a tener enfrente a casi todo el mundo desde el punto de vista político. Ésa es la realidad.

Además, con la eliminación del impuesto, las regiones no perderían nada, pues la Ley de Financiación Autonómica, en virtud del principio de lealtad institucional, recoge que si la Administración General del Estado suprime un impuesto cedido y merma, con ello, la capacidad de financiación regional, ha de compensarlo automáticamente.

Por otra parte, la eliminación del impuesto no beneficia a los ricos. Quienes tienen un patrimonio muy extenso, o bien pueden optar por otras fórmulas que permiten, legalmente, una transición menos agresiva en cuanto al gravamen fiscal o bien pueden asumir sin problema el pago del impuesto, aun siendo igual de injusto que para quienes menos tienen.

Yendo contra todos, a quien más daño hace es a la clase media, a las familias que heredan una casa, unos pequeños ahorros, un par de coches, unas acciones o, incluso, títulos de deuda pública que su familiar pudo suscribir en el pasado para, encima, ayudar a financiarse al Estado, y que ahora le devuelve el favor con una estocada fiscal después de muerto. Son miles las familias que han tenido que renunciar a la herencia por no poder pagar el impuesto, ya que el pago de éste era muy cuantioso y los bienes no eran tan líquidos como lo apremiante que era Hacienda. De esa manera, el sector público, en este caso el autonómico, se quedaba con todos los bienes, no sólo con el aberrante impuesto, dejando a muchas familias o absolutamente sin nada o endeudadas hasta las cejas para poder pagar los tributos a la Administración.

Eso sucedió en Andalucía durante mucho tiempo. Ahora, es cierto que hasta un millón de euros los familiares más cercanos no pagan nada, pero de no haber sido porque Susana Díaz necesitaba los votos de Ciudadanos o del PP, el Impuesto de Sucesiones habría continuado siendo monstruoso en la región andaluza.

Como se puede comprobar, la diferencia es brutal: de no pagar nada ahora, a tener que abonar a la hacienda andaluza ni más ni menos que casi 30.000 euros, para lo cual, posiblemente, tendría que pedir un préstamo, malvender los bienes heredados o renunciar a la herencia.

Esa situación que había en Andalucía, antes de la exención a la que se han visto obligados los socialistas, llevaba a que ante una herencia de una familia de clase media, por ejemplo una vivienda valorada en 420.000 euros, un madrileño tuviese que pagar una cuota de apenas 500 euros mientras que un andaluz pagaba entonces más de 50.000 euros.

¿Y si se trata de una donación? En ese caso, por ejemplo, en Extremadura, que cuenta recientemente con bonificación en Sucesiones pero no en Donaciones, puede llegar a pagarse casi 130 veces más que en Madrid.

Y, por último, no es cierto que se reduzca la recaudación.Madrid, que fue la que primero bonificó el ISyD al 99% para los familiares más cercanos, es la que más recaudajunto con Cataluña, pese a tener un millón menos de población. Además, en los años en los que en ningún otro lugar existía dicha bonificación (hasta el año 2014), Madrid, con el impuesto más bajo de todas las regiones, era la que más recaudaba. De hecho, pese a tener Madrid entonces bonificado el impuesto al 99% y Cataluña no, Madrid llegó a recaudar 120 millones más al año que Cataluña.

Una vez más, la izquierda mete la mano en el bolsillo de forma grosera e inmisericorde a los ciudadanos. El Gobierno de Sánchez, pese a que su partido ha tenido que bonificar a rastras el ISyD en algunas regiones, como Andalucía, en su deriva hacia la extrema izquierda de Podemos se niega a eliminar un impuesto que reduce la renta de los contribuyentes, que, con ello, hace disminuir el consumo y el ahorro y, con este último, la inversión, y que, con todo ello, hace caer la actividad económica, la recaudación y el empleo, al tiempo que grava infinitas veces a los ciudadanos por lo mismo a lo largo de su vida, siendo un impuesto injusto, letal y confiscatorio. Un verdadero "atraco", una aberración de impuesto.

La alargada sombra de la corrupción andaluza
Javier Caraballo elconfidencial 5 Noviembre 2018

Currículos inventados, cursos falsificados, méritos inexistentes. La última denuncia que ha llegado, y que ha aceptado, la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) reproduce las mismas pautas de otros grandes escándalos políticos que conocemos pero en esta ocasión la peculiaridad está en que no son responsables públicos los directamente afectados sino ciudadanos que, presuntamente, falsifican sus calificaciones profesionales para acceder a un puesto en la administración andaluza. La corrupción de las élites produce hábitos de corrupción en la sociedad.

Esa es la mayor gravedad de este nuevo escándalo que se ha conocido en Andalucía, la inquietante idea de una inercia social que ha integrado en su comportamiento la corrupción que percibe en la clase dirigentes. De todos los efectos perniciosos de la corrupción política, esta sería sin duda la peor consecuencia porque afecta a la calidad de una sociedad.

La denuncia, que procede de Comisiones Obreras, se remonta a varios años atrás pero será ahora, a raíz de la intervención de la Fiscalía del TSJA, cuando el Gobierno andaluz se vea obligado a aclarar lo que está ocurriendo con el fraude detectado en la Bolsa de empleo del Servicio Andaluz de Salud. Sostiene Comisiones Obreras que existe una red organizada para amañar la labor investigadora y divulgativa que tienen que acreditar los profesionales de la Sanidad que aspiren a un puesto de trabajo. Al parecer, desde hace ya varios años existen empresas que ‘gestionan’ el acceso de las personas que quieran entrar en esa Bolsa de Trabajo y, al hacerlo, falsifican los currículos de los aspirantes de manera que obtienen muchos más puntos que otros profesionales sanitarios que llevan años en la lista de espera.

Sin el menor pudor, cuando se envía a la administración la trayectoria profesional de cada aspirante a un puesto de trabajo se utiliza el apartado de ‘otros méritos’ para incluir todo tipo de congresos o publicaciones científicas que elevan al máximo la puntuación y catapulta al farsante hasta los puestos de salida del puesto de trabajo. Se trata, según CCOO, de “una inusual proliferación de los trabajos científicos aportados por numerosas personas en el apartado de ‘Otros méritos’, lo que ha ocasionado el cambio sustancial de las puntuaciones y del orden en los listados de aspirantes al empleo temporal y fijo de la Administración sanitaria”. Un simple vistazo a la acumulación de méritos presentada por algunos de los aspirantes a un puesto de trabajo en el Servicio Andaluz de Salud hubiera desmontado el fraude, porque según CCOO es materialmente imposible que una persona pueda físicamente participar en tantos congresos en tan poco tiempo, pero las denuncias hasta ahora han caído en saco roto.

Al tratarse de un escándalo que, directamente, no afecta a ningún cargo público andaluz, el supuesto fraude en la Bolsa de Empleo del Servicio Andaluz de Salud ha pasado absolutamente inadvertido para los dirigentes políticos andaluces, a pesar de que desde hace algunas semanas están inmersos en la precampaña electoral para las próximas elecciones andaluzas. La reacción que más se podría aproximar es la protesta convocada por la asociación Justicia por la Sanidad, que lidera el médico granadino Jesús Candel, ‘Spiriman’, “contra la corrupción moral y política” de la administración andaluza, pero la batalla de esta asociación va más allá y procede de más lejos. De hecho, lo que ha hecho Spiriman esta vez ha sido convocar una manifestación en Sevilla contra la Junta de Andalucía el mismo día de reflexión de la elecciones andaluza, que se celebrarán el 2 de diciembre. Pero la “mafia” a la que se refiere Candel no tiene que ver, al menos de momento, con la trama destapada por Comisiones Obreras.

El fraude de la ‘bolsa de empleo’ del SAS no es el primer precedente en Andalucía que puede afectar a una parte de la sociedad. De forma periódica, por ejemplo, se publican en Andalucía noticias de fraude en las subvenciones que concede el Gobierno andaluz porque se detecta que muchos empresarios, a veces miles, se acogen a las ayudas, reciben el dinero y, posteriormente, o incumplen los requisitos exigidos o falsean las ejecuciones. Hubo una ocasión en la que hasta la Unión Europea decidió suspender el envío de fondos de desarrollo a Andalucía por la cantidad de irregularidades detectadas.

Eso ocurrió en 2016 y, desde entonces, la normalidad y la sospecha de irregularidades no se ha conseguido despejar. Pero al margen del caos interno de la Junta de Andalucía, del descontrol existente en esa administración, qué debemos pensar cuando tantas personas se ven implicadas en uno de esos fraudes. “Cuando en un país se descubre un fraude que cometen cinco o diez empresarios, está claro que se trata de una acción delictiva de la que sólo son responsables esos empresarios, pero cuando en un país el fraude lo cometen varios miles de empresarios, entonces ya no estamos hablando de una acción delictiva individual sino de un sistema delictivo, un modus operandi”, sostiene un fiscal andaluz del Tribunal Superior de Justicia y es ahí donde está, quizá, la clave de todo, la repercusión más perniciosa que haya podido generar la corrupción andaluza, esta alargada sombra de escándalos menores, trucos y apaños, que se proyecta en amplias capas de la sociedad. El ‘modus operandi’, “manera especial de actuar o trabajar para alcanzar el fin propuesto”.

El coronel Pedro Baños advierte: "Nos estamos viendo abocados a una revolución en Europa"
Gonzalo Araluce elespanol 5 Noviembre 2018

Ya no hay fronteras. Las fake news son más poderosas que las armas, la guerra económica tiene más fuerza que los ejércitos. El coronel Pedro Baños disecciona un mundo que se mueve sin que lo veamos. No tiene tapujos en hablar sobre el papel que juegan los líderes políticos, los medios de comunicación, la venta de armas a Arabia Saudí o las verdaderas intenciones que puede tener Rusia sobre España: "A veces parece que nos quiere invadir con toda su compañía acorazada y no es así".

Porque hablar de geopolítica requiere hacerlo sin pelos en la lengua. Más aún cuando el fin es hacerla comprensible para toda persona que tenga un mínimo interés en comprender qué hilos intentan controlarnos. Eso pretende Pedro Baños con El dominio mundial [Ed. Ariel]. Coronel del Ejército de Tierra, diplomado de Estado Mayor, sus botas han pisado Bosnia-Herzegovina. También se ha desempeñado en labores de Contrainteligencia y Seguridad del Cuerpo de Ejército Europeo en Estrasburgo. Ahora habla desde el Hotel de las Letras de Madrid, junto a una Gran Vía en ebullición. Ese movimiento también es un reflejo de la geoestrategia que nos envuelve.

Porque Pedro Baños intenta arrastrar todas esas palabras grandes hasta el asfalto del día a día. No sólo son dirigentes, países, guerras: el coronel en reserva insiste en que uno de los principales problemas que ponen en riesgo nuestra seguridad está en casa. Vivimos en un sistema insostenible, envejecido, injusto hacia unos jóvenes cualificados. Todos esos elementos amenazan con empujarnos a una "revolución" que se extienda por toda Europa.

Estamos hablando con un coronel del Ejército que empieza preguntándose en su nuevo libro si siguen siendo útiles los ejércitos.
Sí, porque estamos viendo que los ejércitos convencionales han perdido parte de su valía. Digo “parte” porque antes era el principal fuerza que tenía un Estado. Pero ahora también hay ciberejércitos, que hay que contar con ellos, y otras fuerzas mucho más potentes y que dan mucho más miedo que la propia fuerza militar, como lo son los instrumentos económicos o la guerra permanente de los servicios de inteligencia. Con lo cual, los ejércitos siguen siendo útiles, tienen su validez como elemento fundamental de un Estado, pero ya no es el gran pilar en el que se sustentaba un Estado.

Mencionaba la guerra económica y estamos en un contexto que nos permite hablar del poder que tiene Arabia Saudí. Tras el asesinato del periodista Jamal Khashoggi se está hablando de las exportaciones de armamento a Arabia Saudí, también desde España. Pero Riad tiene una gran influencia en esa “guerra económica”.

Arabia Saudí se ha planteado aumentar enormemente la producción para que se produjera una bajada de los precios del petróleo. Decía que para beneficiar el mundo. Ahí detrás, sin embargo hay una guerra económica dirigida a su principal enemigo, que es Irán. Como pongo en el libro, Arabia Saudí puede producir el petróleo mucho más barato que Irán. Si Irán además tiene que hacer frente a sanciones internacionales y aplicar el precio que se le diga, tendrá que vender el barril 15 ó 20 dólares por debajo del precio de mercado que imponga Arabia Saudí. Así no tendrá recursos suficientes para de verdad modernizar el país como esperan todos los ciudadanos iraníes. Eso es parte de esa guerra internacional que se libra para intentar destruir a través de la economía.

Y que salpica directamente a España y a la exportación de armas a Riad.
Claro. Hay que pensar que una cosa es la ideología o lo que podemos pensar que puede ser el mundo, y otra es la realidad con la que nos encontramos. La mayoría de los países del mundo no son democracias precisamente ejemplares y hay que seguir haciendo negocios con ellos. Y más con un país que tiene uno de los principales fondos soberanos del mundo, que tiene mucho dinero para comprar en sectores muy importantes. Hay mucho dinero en juego y cuesta trabajo sustraerse a ese influjo económico que ejercen los que tienen el poder.

Entonces, España debe cumplir con los contratos armamentísticos que ya firmó con Riad.
Creo que anular un contrato que ya estaba firmado -y en algunos casos incluso pagado- es un error porque puede provocar la huida de otros Estados que pretenden hacer negocios con España. Otra cosa es que a partir de ahora haya una reflexión sensata de a ver con quién habría que hacer negocios. No deja de entrar en el mundo de la utopía, porque nos limitaríamos a hacer negocios entre un pequeño grupo de países nada más. Y siempre habría alguien que aprovecharía para hacer negocios con el resto del mundo.

Precisamente, hace unos días publicamos en EL ESPAÑOL la lista de 113 países a los que España ha vendido armas en los últimos 10 años. Al final se reduce a, como menciona en el libro, “money, money, siempre money”.
Efectivamente, estamos hablando de que se exporta ese material a más de la mitad de los países del mundo. ¿Qué países son verdaderas democracias consolidadas donde se respeten plenamente todos los derechos humanos, donde exista una absoluta libertad de prensa, de expresión? Empezaríamos y nos quedaríamos con un pequeñísimo número de países. En China, según dicen muchas ONGs, no se respetan completamente los Derechos Humanos. Entonces, ¿dejamos de hacer negocios -y no hablo sólo de armamento- con China o países donde todavía existe la pena de muerte? Entonces dejamos también de hacer negocios con Estados Unidos. Hay que ser muy prudente y, sobre todo, muy realista.

Países en los que la inteligencia y la contrainteligencia son fundamentales: Estados Unidos, China Rusia… hay informes del Departamento de Seguridad Nacional (DSN) que hablan de injerencias extranjeras para captar espías en sectores políticos, económicos y religiosos de España. ¿De dónde pueden proceder esas injerencias?
Siempre que se dice eso, inmediatamente se mira a Rusia: “Estos son los rusos”. Rusia es uno más, esto lo hacen todos los países, incluso nuestros propios aliados y amigos. Significa que los servicios de inteligencia están en una guerra permanente y obviamente todos los países intentan captar a personas que luego les sean afines para que les proporcionen la información. Muchas veces esa manera de captar esas personas es darles unas becas para que estudien en esos países, o llevarles de visita, o facilitárselo a algún familiar, hijo… No se trata de que la información obtenida vaya a suponer el mayor de los secretos. Pero esos informadores sí pueden decir: “Oye, ha habido una reunión, vamos a ir por aquí, tomando un café te puedo contar cómo es la política nacional”. Pero sí son pequeñas dosis de información que conforman un conjunto mucho más valioso.

Ha dicho que lo hacen todos los países, también nuestros aliados.
Por ejemplo, ya hay muchísimos ejemplos de cómo ha intervenido Estados Unidos y captado a europeos para que les sean afines y fieles a sus intereses. Incluso muchas veces más proclives a los intereses de Estados Unidos que a los europeos. Lo intentan todos los países.

Por aterrizar en España: los servicios de inteligencia entienden que esos casos de espionaje no sólo los realizan otros países. También afecta a organizaciones internacionales, como el Estado Islámico.
Y a grupos de poder. Lo que menos me preocupa, entre comillas, son los agentes que puedan captar los grupos terroristas yihadistas salafistas. Me preocupa mucho más los grupos de poder que persiguen objetivos económicos. Necesitan tener buenos contactos en el interior de los países. Uno de los casos que más suenan, por ejemplo, es el del señor George Soros, de cómo maneja también los sistemas dentro de la propia Europa y buena parte del mundo.

También se ha llegado a decir que Soros mueve algunos hilos en España.
Sí. Pero como son rumores, vamos a dejarlo en eso. Cada vez hay mayores indicios pero vamos a dejarlo de momento ahí.

Son muchos frentes y hablamos también de una guerra híbrida, que conjuga muchos elementos más allá de los ejércitos o fuerzas convencionales. También información y sector cibernético, entre otros. ¿Está España preparada para afrontar una guerra híbrida?
Las personas que de verdad están metidas en esto, que no son muchas -estamos hablando de los servicios de Inteligencia que se dedican también a temas geopolíticos-, están enteradas de ello y saben cómo actuar. Muchas veces lo que nos falta son los medios. Como pasa en las Fuerzas Armadas, en los servicios de inteligencia hay personal muy cualificado pero no tenemos los medios tan sumamente sofisticados como pueden tener otros países. Por hacernos una idea, en España sólo tenemos un supercomputador cuando China tiene más de 200 y los más veloces del mundo.

¿Y qué piensan los que mandan sobre esta falta de medios?
Nos falta la mentalidad de algunos dirigentes de que eso existe, de que es una realidad. Estos libros que escribo van dirigidos a toda la sociedad: empezando por la persona menos avezada en estos temas pero que le inquieta qué es lo que pasa en el mundo, pero también están muy dirigidos a nuestros líderes, que me gustaría que los leyeran.

Y también a nosotros, los medios de comunicación, nos da un toque importante sobre el papel que desempeñamos.
Sí, porque mire, ustedes saben mejor que nadie la situación que están viviendo. El periodismo de investigación está desapareciendo. Hay pocos periodistas desplegados sobre el terreno en los grandes escenarios. A veces, aun teniendo la mejor voluntad de informar con rigor y honestidad a los ciudadanos, el problema es que bebemos de fuentes que ya están viciadas. Muchas veces los medios de comunicación se convierten en actores involuntarios de esa manipulación claramente a las poblaciones. También hay medios o periodistas que trabajan de forma no ignorante, con conocimiento de causa.

Es obligatorio entonces preguntarle sobre las fake news.
Claro, claro. ¿Quién va a contrastar esas fake news? A mí me hace mucha gracia cuando dicen que Facebook va a crear esta empresa en Barcelona con 500 empleados para ser ellos los que decidan qué es verdad y qué es mentira. Entonces, ¿a partir de ahora va a ser Facebook quien nos diga cuál es la realidad del mundo?

A su juicio, ¿cuáles son las fake news que pegan más fuerte en España?
Ha habido una campaña importante contra Rusia. Daba la sensación en algunos medios de que Rusia nos iba a invadir al día siguiente con todas sus divisiones acorazadas, poco menos. Son noticias muy lavadas, muy manipuladas, tergiversadas, pero que nunca llegan a ser completamente falsas para que tampoco choquen tanto al ciudadano. También hay otro tema que llega muy desvirtuado: la campaña de desprestigio sistemática contra Donald Trump. La imagen que nos llega no coincide con la imagen que tienen de Trump dentro de Estados Unidos. Porque la la información que tenemos es la de los dos grandes bloques de comunicación estadounidenses, ubicados en las costas este y oeste y que son demócratas. Es otra de las fake news importantes.

¿También considera que haya fake news en un tema tan sensible para España como lo es el de las migraciones?
Digamos que tiene mucho eco mediático. Migraciones siempre ha habido, estos movimientos no son inhabituales. Es verdad que en los últimos tiempos han aumentado. Pero quizá no han aumentado en la suficiente magnitud comparado con el eco mediático que se les traslada. En cualquier caso, es un problema que vemos apenas en su principio. Hay que ponerle muchísima atención. Debemos conocer los riesgos a los que nos enfrentamos al margen de cualquier política e ideología. Empezando por que son personas y hay que prestarles la suficiente atención.

En su libro también se insinúa que podemos convertir la migración, en España, en una oportunidad ante una población envejecida.
Sí. Aquí tenemos problemas estructurales que a mí me preocupan enormemente. Uno de ellos es el problema de una juventud súper preparada pero con un futuro incierto. Aquí [por España] tenemos un déficit demográfico muy importante. La ONU determina que la tasa de reposición debe ser al menos de 2,1 hijos por mujer fértil y no llegamos al 1,3. Eso redunda en todo el tema de prestaciones sociales, de las pensiones… al que además hay que sumar una esperanza de vida cada vez mayor. Ahora somos el segundo país más longevo del mundo detrás de Japón y en poco tiempo vamos a ser el primero.

¿Y, a su juicio, cómo debemos abordarlo?
Hay que reflexionar al margen de cualquier política o ideología. ¿Qué tipo de inmigración necesitas, qué cualificación de esas personas, qué cantidad de personas? Porque claro, todas las sociedades tienen una capacidad de absorción, pero sobrepasado ese límite tienes el caos social montado. Sobre todo cuando además son personas que, por su cultura o por lo que sea, no facilitan su integración o incorporación -me gusta mucho más esa palabra- a las sociedades. Por eso creo que debe ser un debate completamente sereno si no queremos cometer errores que nos cuesten muy caros incluso a corto plazo.

En agosto, coincidiendo con algunos de los saltos a las vallas de Ceuta y Melilla, publicamos en EL ESPAÑOL las reflexiones que hacía el Departamento de Seguridad Nacional (DSN) si no se hacía un esfuerzo en integrar a estas personas: “Ruptura social” y “radicalización”. Eso es precisamente lo que ha pasado en países como Reino Unido o Francia.
Aquí en España hasta ahora no se han producido, o al menos de la misma magnitud como en los países que ha mencionado, por un motivo muy sencillo. Aquí somos un país muy acogedor, un país muy tolerante. Pero todo tiene un límite y tenemos una capacidad. Aparte de Ceuta y Melilla, con características muy particulares, donde se están empezando a crear esos problemas es en Cataluña. Debemos aprender de las lecciones de otros países para no repetir lo que ha sucedido allí.

Hemos empezado hablando sobre Arabia Saudí y el círculo se completa hablando sobre Cataluña y la entrada del salafismo. Muchos expertos advierten de que hay una conexión directa entre Riad y esta vertiente, y sus consecuencias.
Exacto, los términos adecuados para hablar de estos problemas son “radicalización relacionada con el salafismo”, con esa vuelta a los orígenes, a la pureza del Islam. Es bien sabido que uno de los mayores expansores de este rigorismo en el mundo ha sido Arabia Saudí a través de esas mezquitas que va construyendo, de esas madrasas que va construyendo asociadas a esas mezquitas.

¿Son un foco de radicalización terrorista?
Todos podemos ser radicales demócratas y no por eso es malo. No significa que todos los rigoristas vayan a ser terroristas, pero sí que han pasado por una radicalización, sea mayor o menor. No deja de ser un problema muy importante. Y a mí me preocupa más, en el contexto europeo en general, ese proceso radicalizador que los atentados terroristas como tal. Con todo el dolor que causan, por supuesto. Porque a lo mejor pasa mucho más desapercibido, tiene menos forma, no se materializa de la manera que lo hace el terrorismo, y en cambio puede tener repercusiones a largo plazo mucho peores.

Guerra económica, salafismo... Es una geopolítica que no conoce fronteras y eso nos traslada a la idea del nuevo orden mundial. ¿En España somos conscientes de ello?
Hay quien sí lo conoce, evidentemente, pero en gran medida es bastante desconocido. Si lo conociéramos más, algunas de las decisiones que estamos tomando entonces no se adoptarían. Estamos en un momento económico de desaceleración. En dos o tres años puede venir una nueva gran crisis mundial por muchos motivos: un endeudamiento gigantesco no sólo de las familias, también de los Estados y de las empresas. En España, concretamente, en el 2007 estábamos en el 35% de endeudamiento respecto al Producto Interior Bruto (PIB) y ahora estamos en el 100%. Y eso es una tendencia mundial.

Además de consecuencias económicas, ¿en qué puede desembocar esta crisis?
Estamos en una situación que puede convulsionar completamente, más aún en una Europa que tiende a la desunión y que quizá no pueda tener la suficiente capacidad de reacción. Y si a eso unimos la incertidumbre total en Oriente Medio que puede disparar los precios del crudo... Pero también tenemos que poner el foco en los problemas de la juventud. ¿Quién va a pagar todas esas pensiones a esa población envejecida? Tenemos una serie de problemas estructurales que hay que abordar con mucha serenidad y, sobre todo, entendiendo el contexto internacional. Si no lo que hacemos, engañamos a los ciudadanos.

Ha mencionado el tema de la desunión en la Unión Europea que muchos también trasladan a España. ¿Hay hilos interesados detrás de esa desunión?
Pues mire, ya que me lo pregunta, se está produciendo un fenómeno de balcanización o de divisón de las familias, de la sociedad, de los países y de la Unión Europea. Y hoy además quienes estamos pagando todas esas consecuencias somos los europeos, no otras partes del mundo. Estamos viendo cómo hay un enfrentamiento social y entre los países de la propia Unión Europea. Tenemos a Italia, tenemos el Brexit, tenemos parte de los países del centro y del este de Europa que ya no cumplen las directrices de Europa. ¿Qué está pasando, qué nos está llevando a ello? Puede ser la dinámica de los tiempos, pero yo creo que muy pocas cosas suceden por azar. Cuanto más débiles seamos, más fácilmente manipulables vamos a ser. Muchas veces estamos en nuestro pequeño día a día, en nuestro pequeño mundo, y decimos: “Pero, ¿por qué está pasando esto? ¿Por qué nos están llevando a estas situaciones?”. Tenemos que reinventarnos una vez más para volver a coger fuerzas. Si no cogemos fuerza, si no buscamos soluciones o nuevos aliados, vamos a pagar las consecuencias.

Hablamos de grandes estrategias geopolíticas, pero también se refiere al individuo. ¿Tiene ese individuo alguna capacidad de jugar un papel importante en todo este panorama geopolítico?
Por supuesto, debemos tenerlo. Esa es la esperanza que debemos tener. El individuo debe reaccionar. Y cuando digo el individuo, digo todos los ciudadanos y sobre todo la gente joven. Pensad todo el futuro tan incierto que hay ahora mismo. ¿Cómo es posible que por primera vez en la historia un joven esté ganando de media la mitad de lo que gana su abuelo jubilado? Es que es insensato totalmente. Además en muchos casos está viviendo todavía porque le está ayudando su abuelo. Pero es que el abuelo va a desaparecer. ¿Y qué va a pasar cuando desaparezca el abuelo y no le pueda ayudar a pagar la casa? ¿Si cada vez se gana menos cómo es posible que suban cada vez más los alquileres? ¿Qué está pasando?

Y la respuesta es...
Nos están abocando a una revolución en el contexto europeo. Es una juventud hiperformada como nunca en la Historia y que ve muy pocas expectativas de futuro. En muchos casos no van a poder ser la clase media que fueron sus padres o sus abuelos. Estoy cansado de decir que debemos estar alertados de todas las situaciones que están pasando.

En reparación a Calvo Sotelo
Francisco Vázquez La Voz 5 Noviembre 2018

En aplicación de la Ley de la Memoria Histórica, el pleno de la Diputación coruñesa aprobó hace unos días por mayoría el cambio del nombre del instituto de educación secundaria Calvo Sotelo, perteneciente a dicha institución provincial.

Tal decisión, además de reflejar una muy preocupante ignorancia de la verdad histórica por parte de sus avalistas, pone en clara evidencia la naturaleza revanchista de la Ley de la Memoria Histórica y la imposición sectaria y unilateral del relato histórico, que su articulado establece. Lo lamentable es que una institución democrática y con los votos de un partido que se declara constitucionalista, como es el PSOE, justifique un crimen de estado, legitimando el asesinato de uno de los lideres de la oposición, en un magnicidio ejecutado desde el conocimiento y con la colaboración de altas instancias del Estado, participando con el mismo miembros de las fuerzas del orden público, adscritas al Ministerio de Gobernación.

Don José Calvo Sotelo, gallego de Tui, era en las Cortes de la República diputado de Renovación Española, por la demarcación de Ourense. Junto a Gil Robles y a Goicoechea era uno de los líderes de la derecha parlamentaria.

En la madrugada del 13 de julio de 1936, fue detenido en su domicilio de Madrid, por un grupo de agentes de la autoridad, mandados por el teniente de los guardias de asalto Máximo Moreno, el cual identificándose le indicó que lo llevaban al ministerio para su interrogatorio, a pesar de las protestas de Calvo Sotelo, que alegó la inmunidad que le asistía como diputado.

En un coche Hispano del parque móvil del ministerio, viajaban junto al político varios agentes de policía, entre ellos Baldomero Sanz, Isidoro Castiñeira y Luis Linares, así como algún civil. Uno de estos era el pistolero desgraciadamente coruñés, Luis Cuenca Esteras, miembro del PSOE y perteneciente a la milicia socialista armada, llamada la motorizada, que daba escolta a algunos de los dirigentes socialistas.

Según algunos testimonios fue Luis Cuenca el que alevosamente descerrajó dos tiros sobre la nuca de Calvo Sotelo, cuyo cadáver abandonaron a las puertas del cementerio del Este. Esto sucedía cinco días antes del 18 de julio, fecha del inicio de la Guerra Civil.

La Diputación coruñesa en un maniqueísmo ignominioso, condena por extensión a todas las ideologías, partidos políticos y personajes públicos en la Guerra Civil, soslayando los crímenes y los criminales de esa parte contendiente, incluso los previos a dicha guerra, siguiendo las mismas, las idénticas pautas de comportamiento que aplicó la historiografía franquista durante cuarenta años.

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Silencio cómplice de los barones
EDITORIAL El Mundo 5 Noviembre 2018

No es el PSOE moderno una organización política hermética, sino un partido en el que hasta hace poco incluso se exhibía, al menos de cara a la galería, la existencia de cierto grado de disidencia interna cuando el objeto del debate poseía cierta envergadura. De hecho, fueron las divisiones intestinas las que llevaron a los socialistas a ser los primeros en España en instaurar un sistema de primarias para elegir a su secretario general. Pero una vez asaltado el poder por Pedro Sánchez, aquel espíritu crítico y constructivo brilla hoy por su ausencia cuando lo que está en el centro de la mesa es una cuestión de emergencia nacional: la erosión de los fundamentos del Estado de derecho por su connivencia con el nacionalismo. Partícipes de este silencio son los barones socialistas, quienes tienen tanto la autoridad como la responsabilidad de mantener a su partido en la senda constitucionalista. Se convierten así en cómplices necesarios de Sánchez y de su desleal estrategia, que no es otra que la pura supervivencia en La Moncloa aunque para ello deba violar sin remilgos el principio fundamental de toda democracia: la separación de poderes.

El caso más elocuente se encuentra en Andalucía. A escasas semanas de la celebración de los comicios autonómicos, Susana Díaz, otrora látigo de Sánchez, evita ahora cualquier mención a la pérfida gestión del procés de su presidente. Este intento, por otra parte fallido, de blindar el debate electoral andaluz frente al conflicto catalán es la evidencia palmaria de que Díaz es consciente de que muchos de sus votantes no pueden comprender las líneas rojas que se están cruzando para complacer las demandas independentistas. Sin embargo, los barones callan, ergo otorgan, anteponeniendo sus intereses personales regionales al grave deterioro de la imagen de un partido que hasta hace poco conformaba uno de los pilares de nuestra democracia.

Tal irresponsabilidad podría pasarles factura. Pues resulta complicado afrontar cualquier cita electoral con la pesada losa de, por ejemplo, haber "sometido" a la Abogacía General del Estado. Como publicábamos ayer, el Cuerpo considera que la "intromisión descarada del Gobierno" en el escrito de acusación es una "vergüenza". Preguntado hoy en nuestras páginas, otro barón relevante, Guillermo Fernández Vara, adopta al menos una postura racional cuando sentencia que serán los jueces con su independencia los que decidan. Y tira de la inteligencia que le ha faltado a Sánchez y a su equipo de gobierno al abordar el indulto ofrecido en bandeja de plata a los independentistas: "Hablar de indultos cuando no hay ni condena me parece absurdo, es incluso una falta de respeto hacia la Justicia".

Con su irresponsable inactividad, los barones socialistas han alimentado la traición de Sánchez al Estado.

Queman nuestras naves
FEDERICO JIMÉNEZ LOSANTOS Libertad Digital 5 Noviembre 2018

Una de las muchas hazañas atribuidas a Hernán Cortés es la de haber quemado sus naves tras la "noche Triste" de la batalla de Otumba, para no caer en la tentación de volverse a España huyendo de los aztecas o para que no cayera nadie en la tentación de cargárselo a él para caer en esa tentación. Lo que está haciendo Pedro Sánchez con el juicio al golpismo catalán es lo mismo, pero con nuestras naves.

Si se limitara, como hizo ayer el PSOE de Navarra o el PP vasco de Soraya, que ya ha sacado las uñas contra Casado, a insultar junto a los proetarras y los curas satánicos a los que acudieron a Alsasua a apoyar a la Guardia Civil, un puntal en la defensa de España, el desgaste lo haría a su costa y las naves que quemaría serían las del PSOE. Pero cuando es el presidente del Gobierno (en otra vida, cuando aún era capaz de llamar rebelión a la rebelión, llamado Pedro Sánchez) el que obliga a instituciones como la Abogacía del Estado a un acto continuado de prevaricación para ayudar a los golpistas contra la Justicia, no ataca sólo a su partido o a su Gobierno, sino al Estado de derecho y a nuestra nación. Y lo hace en el ámbito nacional, frente a los golpistas que quieren destruirla, y en el internacional, donde se refugian los cobardes que huyen de la Ley. Una Ley, por cierto, que si es española es europea, y lo que diga sobre ella un juececillo báltico vale menos que lo que diga el Tribunal Supremo.

Cuando Carmen Calvo pone al tribunal de Schleswig-Holstein como ejemplo para Llarena y los fiscales que instruyeron el caso contra el golpe, o para el juez Ramírez Sunyer, que ha muerto trabajando contra los golpistas del 1-O pese a la campaña catanazi que lo declaró "enemigo de Cataluña", lo que hace no es imitar a María Luisa en La Familia de Carlos IV, sino traicionar al Estado y a los españoles. Y, como su jefe, sólo para tirarse unos meses más calentando la poltrona, mientras llega Pablenin a fusilarnos a todos.

De momento, Pablo-Pedro Iglesias brama que periodistas y políticos molestos debemos ir a la cárcel, léase checa. Nada nuevo. En julio de 1936, tras el asesinato de Calvo Sotelo, los comunistas pidieron en las Cortes ilegalizar a los partidos de derechas. El PSOE navarro atacó ayer a las tres derechas de Alsasua "que nunca lucharon contra la ETA". Todavía imputarán a Ortega Lara.

Alsasua o la ignominia del PSOE de Sánchez
EDITORIAL Libertad Digital 5 Noviembre 2018

El PSOE no sólo no envió a nadie al homenaje a la Guardia Civil en Alsasua, sino que ha tenido la desvergüenza de criticar en los términos más miserables a quienes sí acudieron a la llamada de España Ciudadana por, cuánta desvergüenza, "agitar el odio”.

La plataforma España Ciudadana acudió este domingo a la localidad navarra de Alsasua para llevar a cabo un acto de apoyo a la Guardia Civil, al cumplirse dos años de la salvaje agresión que dos miembros del Instituto Armado y sus novias sufrieron en ese bastión proetarra. El homenaje a la Benemérita se desarrolló en una plaza acordonada por la propia Guardia Civil y por la Policía Foral y asediada por una violenta chusma proetarra enemiga de España y de la Libertad.

En su intervención, el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, defendió la españolidad de Navarra y la derogación de la disposición transitoria de la Constitución que permitiría la anexión de la Comunidad Foral por parte del País Vasco. Otro tanto hizo el filósofo Fernando Savater, que denunció las pretensiones nacionalistas de crear una nueva tribu cuando navarros y vascos ya están unidos por su condición de españoles.

Aunque el homenaje lo organizó la referida entidad, impulsada por Ciudadanos, asistieron al mismo numerosos militantes y simpatizantes de otros partidos, como el PP y Vox, que estuvo representado –entre otros– por su presidente, Santiago Abascal, y su cofundador José Antonio Ortega Lara, víctima del secuestro más prolongado de los perpetrados por la banda terrorista ETA.

En cuanto al PSOE, no sólo no tuvo a bien enviar a ningún representante a tan oportuno y necesario homenaje a la Guardia Civil en una localidad donde tan difícil tiene el desempeño de su labor, sino que ha tenido la desvergüenza de criticar en los términos más miserables a quienes sí acudieron a la llamada de España Ciudadana por, cuánta desvergüenza, "agitar el odio".

Eso es lo que escribió en las redes sociales el portavoz socialista en el Senado, el indeseable Ander Gil, que para mayor vileza afirmó que ninguno de los asistentes tuvo que "mirar por la mañana bajo su coche" cuando ETA manchaba las calles vascas y navarras de sangre. Hablar así de gente como Abascal, Savater, Ortega Lara o Beatriz Sánchez Seco –víctima del atentado de ETA contra la casa cuartel de Zaragoza que pronunció unas palabras en el acto– es tan repugnante que no cabe sino rememorar a la matriarca de los Pagaza cuando vaticinó que el también socialista Patxi López haría cosas como lehendakari que nos helarían la sangre.

A todo esto, los que volvieron a convertir Alsasua en un albañal de odio fueron los enemigos de España. Los cachorros, mamporreros y albaceas de la banda terrorista ETA.

Lo sucedido este domingo en Alsasua es estremecedoramente descriptivo: a un lado había individuos comprometidos con España y con la Libertad, votantes de partidos como Ciudadanos, PP o Vox, y al otro una chusma vociferante enemiga jurada de España y las libertades. El PSOE, el PSOE de este Pedro Sánchez que ha tomado el poder gracias a los nacionalistas golpistas que devastan Cataluña y a los nacionalistas posterroristas que siguen imponiendo el miedo en el País Vasco y en localidades navarras como Alsasua, no sólo no estuvo sino que se dedicó a difamar a personas como Santiago Abascal, Fernando Savater, Beatriz Sánchez Seco y José Antonio Ortega Lara. Cosas que hielan la sangre y hunden al PSOE de Sánchez en la sima de la infamia política.

España no puede estar en manos de semejantes indeseables.

Alsasua: el valor de la democracia
El PSOE de Sánchez prefirió ayer coincidir con los proetarras encapuchados que insultaban antes que con quienes acudieron a defender, a cara descubierta, la España contitucional y a la Guardia Civil
ABC 5 Noviembre 2018

El acto celebrado ayer en Alsasua en homenaje a los dos guardias civiles y a sus respectivas parejas, que fueron salvajemente agredidos por simpatizantes proetarras hace dos años en un bar de esa localidad navarra, fue todo un ejemplo cívico en defensa de la España constitucional y de la Benemérita. Ni los insultos de los proetarras, ni los intentos de agresión a los participantes, ni el boicot municipal al acto convocado por España Ciudadana, la fundación del partido de Albert Rivera, sirvieron para amedrentar a los convocados. En un pueblo en el que parte de sus vecinos quieren expulsar a la Guardia Civil, en el que el odio a España y la omertá más cobarde son la consigna par algunos que justificaron la agresión a los agentes, ayer vencieron la concordia, la libertad y la democracia.

Por eso no solo resulta inexplicable la ausencia del PSOE en ese acto, en el que sí estuvieron presentes Ciudadanos, el PP y Vox, sino la propia reacción de los socialistas, condenando una convocatoria pública y ejemplar a favor de las libertades y la convivencia. El portavoz socialista en el Senado, Ander Gil, sostuvo que «las tres derechas» fueron de la mano en una manifestación «aznarizada, que ahora viene con dos dóberman bien atados de su mano derecha para desgastar al Gobierno». Escandaliza ese tipo de declaraciones, que ponen de manifiesto cómo este PSOE acomplejado se avergüenza desde hace tiempo de ser un partido constitucional. Su sumisión a un partido antisistema y antidemocrático como Podemos, y su dependencia de un pacto de investidura sellado con el separatismo vasco y catalán, han convertido al PSOE en un partido no fiable.

Sin duda, el PSOE y el Gobierno de Pedro Sánchez se pusieron ayer del lado de un Ejecutivo como el navarro, que está expulsando poco a poco a la Guardia Civil de Navarra y que plantea sin complejos una política anexionista al País Vasco. Peor aún: oponiéndose a los partidos que homenajeaban a la libertad, el PSOE se puso del lado de los simpatizantes de ETA que ni siquiera toleran ni la bandera de España en sus calles o instituciones. El PSOE se ha convertido en una caricatura del partido que fue, olvidando que muchos militantes fueron asesinados precisamente por defender valores como los que ensalzaron ayer otros partidos en Alsasua.

No es cierto que el homenaje de ayer fuese un acto de oportunistas y provocadores a los que la alteración de la convivencia da votos. El desamparo que sintieron los agentes de la Guardia Civil agredidos quedó patente durante el juicio, y sentencia relató cómo se pervierte la esencia de la democracia en Alsasua y cómo se prohíbe vivir en libertad. Defender esos principios no es una opción variable en función de la ideología de cada cual, sino un deber de ética pública. Y el PSOE ayer lo eludió.

El PSOE tira su «E»
No hay acto nacionalista que rechacen con la inquina dedicada al de ayer en Alsasua
Luis Ventoso ABC 5 Noviembre 2018

Uno de los motivos por los que no se acaba de cerrar la herida separatista es evidente: al PSOE se le ha caído su «E» de español. No es una opinión. Es un hecho. Cada vez que le toca elegir entre nacionalismo o españolismo -lo que ahora llamamos cursimente «constitucionalismo»-, el Partido Socialista se alía indefectiblemente con los enemigos de España. Ahí están las pruebas: el PSOE gobernó con ERC en Cataluña, en un tripartido infame, preludio de la crecida independentista; el PSOE mandó en Galicia en coalición con el BNG; el PSOE gobierna con los nacionalistas en Baleares y Valencia y está al servicio leal del PNV para lo que precise. Al PSOE, y a su órbita cultural, les repugnan los partidos pro España («ultraderecha» o «dóberman» son los epítetos habituales), pero todo se vuelve melindres genuflexos ante las formaciones alérgicas a nuestro país, su democracia y su orden constitucional.

Ayer se produjo un ejemplo flagrante de la felonía de un partido socialista que todavía se apellida «Español». Ciudadanos convocó un acto en Alsasua para apoyar a la guardia civil y recalcar que ese pueblo, pese a su atmósfera opresiva, es parte de España. A la marcha se sumaron representantes de AVT, PP, Sociedad Civil y Vox. Fueron insultados por radicales proetarras e intentaron acallar sus voces con un estruendoso repicar de campanas. Los oradores y participantes necesitaron férrea protección policial. Pues bien, al PSOE le faltó tiempo para poner a parir... ¿a los ultras separatistas que acosaban a los españolistas? No: a los convocantes del acto, a los que acusaron de agitar el odio y avivar agravios, según declaró una eminencia llamada Ander Gil, líder del PSOE en el Senado y que debe su puesto a que apostó por Sánchez en sus horas bajas. Conclusión del espectacular razonamiento del tal Ander: en las calles de Alsasua solo pueden hablar o manifestarse los separatistas, y con todo el derecho del mundo, pero si lo hace alguien en apoyo de España y su democracia es «un provocador».

De manera especialmente desafortunada, el gran Ander reprochó a los manifestantes que «nunca tuvieron que mirar debajo del coche a la mañana» por si había una bomba de ETA. Un insulto a Fernando Savater, que estaba ayer en Alsasua y es un héroe que se jugó la vida por España y sus libertades, o a las víctimas de ETA que fueron increpadas ayer en la manifestación (por ejemplo por el apodado Carnicero de Mondragón, secuestrador y asesino múltiple para el que el amigo Ander no encuentra la menor crítica).

Profesor de Primaria, nacido en Baracaldo hace 44 años pero senador por Burgos, Ander es hijo de un albañil de Ávila y una cocinera de Badajoz que emigraron al País Vasco para prosperar. ¿Qué enfermedad moral le lleva a avergonzarse de España, a detestar a los partidos constitucionalistas y confraternizar con los nacionalistas? Lacerante también el silencio de los supuestos «patriotas» del PSOE (Susana Díaz, Page, Vara, Lambán). Apena su cobardía, que no se atrevan a defender a su país por temor a que Sánchez les ponga la cruz. ¿Sigue siendo el PSOE un partido fiable en la defensa de la unidad de España? Cada día menos.

El teatrillo de siempre.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 5 Noviembre 2018

JOAQUIM TORRA DICE QUE CATALUÑA NO APOYARÁ LOS PRESUPUESTOS GENERALES. PABLO IGLESIAS “ENTIENDE Y COMPARTE LA RABIA” DE LOS GOLPISTAS Y LES PIDE QUE APRUEBEN LOS (SUS) PRESUPUESTOS.

La reacción de los golpistas era muy previsible ya que su exigencia era no rebajar las calificaciones de los delitos sino retirar todas las acusaciones y pedir la libertad inmediata y la libre absolución al entender que no habían cometido ningún delito. Así que siendo coherentes con sus advertencias, Joaquim Torra se envolvió de nuevo en la bandera (la estelada claro) y se erigió en portavoz de todos los catalanes (cuando en votos los independentistas están aún lejos de la mayoría) avisando a Pedro Sánchez de que “El pueblo de Cataluña le decimos que le retiramos el apoyo y le decimos que no votaremos los Presupuestos”. Una sentencia drástica y visceral que con mucha probabilidad no va a poder cumplir. ¿Y por qué? Porque la alternativa para los golpistas es mucho peor, la de que Pedro Sánchez se vea forzado a adelantar las elecciones generales, quizás para la próxima primavera antes de que exista sentencia en el juico que comenzará en enero y no hay garantías de que consiga ni ganarlas ni formar mayorías suficientes para reeditar el bipartito PSOE-PODEMOS.

Será por eso por lo que Pablo Iglesias que considera “suyos” esos presupuestos y se ha erigido en su más entusiasta defensor, a pesar de que no haya conseguido imponer todo lo que se proponía en cuanto a gasto e impuestos, lanza un mensaje a los golpistas para que no se precipiten y no mezclen el tema del “proceso” con la aprobación de los presupuestos. Para ello no duda en manifestar su empatía diciendo que “entiende y comparte su rabia” por las peticiones de condenas de la Fiscalía y de la Abogacía. Y eso que han sido de lo más leves situándose en la horquilla más baja e incluso con condenas inferiores a las que corresponden por los delitos de rebelión o sedición, según han determinado la Fiscalía y la Abogacía respectivamente. Porque a Pablo Iglesias no se le puede tachar de ocultar su simpatía por los proetarras ni por los independentistas ni de no alinearse con los golpistas a la hora de reconocer sus reivindicaciones y apoyar el que voten si quieren separarse de España. Total, a él España le importa un bledo y solo quiere quedarse con los restos en su particular satrapía bolchevique.

Y también por el pragmatismo que caracteriza a este mundo del independentismo catalán, acostumbrados a llegar a pactos “in extremis” para solucionar discrepancias en aras del “proceso” separatista y de la “unidad”. El PSOE apuesta por una rectificación final de Joaquim Torra, sobre todo si Pedro Sánchez se rebaja a mantener una reunión discreta donde le asegure a Torra que está dispuesto a hacer uso de su facultad de indulto, pero siempre bajo el supuesto de que sean los afectados los que lo soliciten por imperativo legal. Y así todos conseguirán sus objetivos. Es el clásico acuerdo del “win – win” donde solo España y la democracia pierden y los socios de este infecto Gobierno ganan. Pero como dijo Carmen Calvo en la rueda de prensa tras el Consejo de ministros del viernes 2 de noviembre, “el indulto está en la Constitución”. Torra amenaza, pero al final se impondrá el pragmatismo.

El Gobierno aún cree que hay tiempo para conseguir los apoyos y aprobar los presupuestos y confía en el efecto arrastre y ese pragmatismo que he mencionado antes. Pero por si acaso no se llega a este pacto entre rufianes, el Gobierno de Pedro Sánchez ya advierte que en el caso de no poder aprobar los Presupuestos, no adelantará las elecciones generales, estando dispuesto a prorrogar los del 2018 del PP y a gobernar vía Decreto Ley, algo que considera legítimo. Supongo que lo mismo de legítimo que haber ganado la moción de censura con el apoyo de los golpistas, los proetarras y los nacionalistas. Sí, es legal y también legítimo usar los resquicios que la ley ofrece, pero en absoluto es ético y supone un claro fraude de ley en el que se hace una interpretación perversa de esta.

Este es un juego de tahúres y rufianes, de apátridas sin escrúpulos que anteponen sus intereses personales y partidistas sobre los intereses generales de España y de los españoles. Son gentuza sin ninguna ética dispuestos a traficar con lo que no es suyo desde sus cargos en el poder obtenidos también a base de los apoyos bastardos de los enemigos de España. Una situación que inexplicablemente no ha sido respondida por esa mayoría del pueblo español que permanece callada y pasiva sin tomar las calles para expresar su rechazo a esta forma mezquina de gobernar.

¡ESPAÑA, DESPIERTA! La libertad y la democracia no se ganan parapetados tras las puertas de nuestras casas, sino saliendo a las calles con determinación y sin miedo enarbolando la bandera de la justicia y de la libertad, exigiendo ejercer aquello que nos quieren robar, nuestra soberanía. La calle no es suya como pretenden los reaccionarios de la extrema izquierda bolivariana, pero lo será si no salimos a defender nuestros derechos.

¡¡¡GOBIERNO OKUPA DIMISIÓN!!! ¡¡ELECCIONES GENERALES YA!!

¡Que pasen si pueden y su conciencia se lo permite un buen día!

Tendrás indignidad y derrota, Sánchez
La dignidad vistió en Alsasua los colores de Ciudadanos, PP y Vox, ante la ausencia cobarde o cómplice de Podemos y PSOE
Isabel San Sebastián ABC 5 Noviembre 2018

La dignidad visitó ayer Alsasua, donde su presencia resultaba indispensable para redimir a la localidad navarra de tanta infamia como demostró hace un par de años la mayoría de sus habitantes al consentir primero y justificar después la cobarde agresión perpetrada por algunos de sus «mozos» en las personas de dos jóvenes guardias civiles que tomaban una copa acompañados por sus novias. El acto reivindicativo de los valores constitucionales organizado por España Ciudadana, la fundación de Albert Rivera, fue un grito de libertad que no pudieron apagar ni los alaridos de los filoetarras entre quienes destacaba «carnicerito de Mondragón», uno de los más sanguinarios asesinos de la banda, ni el ruido de su fanfarria intimidatoria, ni tampoco las campanas de una iglesia renegada que jamás han tañido a muerte cuando caía un inocente abatido de un tiro en la nuca.

La dignidad se encarnó ayer en Fernando Savater y Beatriz Sánchez Seco, víctima de la serpiente ante la que han claudicado varios gobiernos y también de los que permiten que los nidos de la bicha proliferen tanto en el antiguo reino como en esa «Euskadi» sabiniana a la que la presidenta Barkos pretende entregar su tierra. Vistió los colores de Ciudadanos, PP y Vox. Llevó el uniforme de la Benemérita, que pronto abandonará la Comunidad Foral, como salió en su día de Cataluña, con el fin de satisfacer las exigencias del separatismo. Habló alto y claro en español. Respondió a las pedradas, las amenazas, los insultos y el estiércol con argumentos, coraje, firmeza cívica y educación. Cada bando tiene su lenguaje y lo saca a relucir en ocasiones como ésta. Porque aquí hay dos bandos enfrentados, sí, por mucho que moleste esa evidencia a los apóstoles del voluntarismo y la corrección política ciega. A un lado del campo se sitúan los defensores del orden constitucional que nos dimos libremente los españoles hace cuarenta años. Al otro, los empeñados en imponer su modelo excluyente de sociedad, empleando para ello cualquier medio, incluida la violencia. Y junto a estos últimos, en un alarde de connivencia digno de mejor causa, los equidistantes; esos que desde su atalaya biempensante abogan por «no alimentar la crispación», «buscar vías de diálogo» y demás zarandajas al uso, como si en el Congreso de los Diputados y los parlamentos autonómicos no se hubiese hablado y se siguiese hablando hasta la extenuación o como si plantarse ante los abusos de quienes se ponen la ley por montera fuese algo reprochable en lugar de constituir un acto de resistencia imprescindible en una democracia. En ese grupo de «no alineados», pusilánimes y/o cómplices, se encuadran los de Podemos y sus socios del PSOE.

La dignidad mostró ayer su rostro más hermoso en Alsasua, donde llevaban tiempo esperándola. Ahora debería personarse urgentemente en Madrid, porque los hechos y las palabras de Sánchez y sus adláteres requieren respuesta rápida, inequívoca y contundente. El jefe del Ejecutivo está pagando el alquiler de su residencia oficial a un precio desorbitado y a un casero okupa usurero cuya pretensión es dinamitarla. El vergonzoso cambio de postura de la Abogacía que mangonea el Ministerio de Justicia en la causa del Supremo contra el golpe en Cataluña supera todo lo visto hasta ahora y evoca la célebre frase con la que Churchill se refirió a Chamberlain y Daladier cuando ambos se rindieron ante Hitler en Múnich. Sánchez quiere permanencia a cambio de dignidad y tendrá indignidad y derrota. Lo malo es que para entonces el daño causado a España tal vez sea irreparable.

Recordad Alsasua
Jesús Nieto Jurado elespanol 5 Noviembre 2018

La democracia tiene esas cosas. Esas antítesis rurales por donde tiran piedras a quienes no les va eso de tener la pureza de sangre. Lo de Alsasua, lo del reducto del abertzalismo tirando piedras y cagándose en la democracia es sintomático. Hay una España sin civilizar y van ya demasiados muertos en el intento de que parte del norte verde se entere de que hay un Estado de Derecho. La paradoja es que los gudaris queden ya como unos camorristas a los que todo el pueblo aplaude. Debe ser la evolución histórica. Alsasua y sus piedras son el símbolo de que la democracia se abre camino, o tiene que abrirse camino. El constitucionalismo fue al norte y se encontró con que el libro de Aramburu, Patria, es una evidencia.

Euskal Herria es el tiro en la nuca, apalizar a un guardia civil en un bar y que los tuyos te tengan como un héroe en la cuadrilla. Lo peor son los silentes, los cobardes, la Alsasua entre visillos que nada quiso saber de aquel domingo de noviembre cuando fuimos a decirles que la Constitución no abandona ni a sus hijos más díscolos. Después el probable cura ultramontano con la boina vernácula calada hasta las cejas, y las campanas tocando a muerto para que en la Arcadia vasco/navarra nunca suene la democracia y sí el cura trabucaire. Todo tan previsible como la convocatoria que los tiernos proetarras hicieron: que si verbena, que si manifestación en las vísperas, que si medio pueblo haciendo cartelitos de plástico, que si Alsasua es antifascista, feminista, ecologista, y más cosas que Sabino Arana nunca imaginó.

En Alsasua llega el 4-G pero no la libertad. Era de esperar que nos llamaran "hijos de puta", pero para eso de la libertad y la paz muchos se dejaron la vida en el intento.

En Alsasua hay ekintzas que pasan por no depilarse, por acojonar a un picoleto. Su vasquismo gamberro y los cuarteles con alambre de espino y que la esposa e hijos de un servidor del Estado no puedan ir a la tienda a comprar pepinos. En Alsasua el aire es fresco y puro y la mala leche, evidente.

Aquel domingo de noviembre Sánchez no dijo nada en tuiter. Nada de interés y nada de Alsasua. Salió al norte de Navarra un día con sol inopinado y muchos ya quedaron retratados. Recordad Alsasua. Yo iré en breve.

Dejémoslo claro: los buenos defienden la unidad de España
Nadie que pretenda otros fines o intente conducirla al desastre final, está legitimado para mantenerse o pertenecer al Gobierno de la nación o de sus autonomías
Miguel Massanet diariosigloxxi 5 Noviembre 2018

Es posible que, en España. se esté produciendo una confusión tal que llegue un momento en el que los roles de cada partido político, de cada comunidad de ciudadanos o de las diversas tendencias ideológicas que están representadas en el panorama del pensamiento político en nuestra nación, se enmarañen, se entremezclen o induzcan a confusión debido a que, cada uno de los distintos grupos que, en la actualidad, se están disputando hacerse con el poder, los que ya lo han conseguido pero sin haber sido tamizados por la fuerza de las urnas; los que desearían que el caos se extendiera por toda la nación, porque saben que donde haya miseria, pobreza o indigencia es terreno abonado para conseguir adictos para su partido y, también, aquellos otros que, sabedores de que están actuando en falso, sin el respaldo de la democracia, las leyes la Constitución o la mayoría del pueblo español, pretenden utilizar en su favor conceptos como el de democracia que, sin embargo, son su propio talón de Aquiles, ya que ellos pertenecen a un país democrático, donde existen las libertades individuales y colectivas y donde, precisamente, el mero intento de pretender desobedecer aquellas leyes que todos nos dimos, de asumir unas facultades que nadie les ha otorgado o de utilizar unos métodos que, dada su condición de funcionarios públicos o de gobernantes de autonomías que tienen poderes derivados de la misma Constitución de 1978, ya hace que todo aquellos que intentan desobedecerla, contraviniendo, inculcando u oponiéndose a la legalidad vigente para toda la nación española, en lugar de constituir un acto democrático, se convierte en un delito, un grave delito de traición, de desobediencia, de desafección y de deslealtad a la patria común que, sin duda alguna es España. Son los culpables de intentar desestabilizar al país y, como tales, deben ser juzgados y castigados como mandan las leyes.

Precisamente, es este desbarajuste de ideas, sentimientos, opiniones, fanatismos, engaños y una gran dosis de ignorancia que existe en muchos ciudadanos lo que, fácilmente, puede contribuir a inducirlos a adoptar actitudes hostiles a las leyes, cuando se les hace creer que han sido dictadas para perjudicar sus intereses o que, con ellas, se ha intentado engañarles con la intención de beneficiar al resto de comunidades aunque, evidentemente, lo que ha sucedido es que, una serie de gobiernos incapaces de tomar las medidas adecuadas, han estado permitiendo la gradual degradación de la autoridad y fomentando, con su pasividad, que ideas que nunca debieron de permitirse que cuajaran en la ciudadanía, hayan conseguido imponerse y, manipuladas arteramente por aquellos interesados en arrimar el ascua a la sardina soberanista en favor del secesionismo, en el caso que nos ocupa, catalán; hayan llegado a crear un ambiente tal de rechazo a la idea de España, que está poniendo en cuestión el hecho de que nuestra nación sea una e indivisible.

Conviene que evitemos lo que nos dice aquel conocido refrán que nos dice que hay ocasiones en las que “los árboles no te dejan ver el bosque”. Es obvio que todos aquellos que intentan, aprovechando las actuales circunstancias de debilidad de un gobierno que, como es el socialista de Pedro Sánchez, se encuentra en una situación de extrema debilidad, acosado por sus propios errores, castigado por las promesas que tuvo que hacer para conseguir apoyos para la moción de censura contra Rajoy y, capitisdisminuido por su posición minoritaria en el Congreso y en el Senado que le obliga a buscar socios que, en ocasiones, no parecen estar dispuestos a seguirles en sus aventuras y, en otras, ponen tan alto el precio para conceder su apoyo que, ni un gobierno tan atrabiliario como el actual ejecutivo socialista se atrevería a pagarlo, sabedor que todo el resto del país se lo reprocharía.

Es algo conocido que, en toda esta campaña contra la derecha española, a la que siempre se la ha acusado de mantener una actitud firme en cuanto a lo que ha sido la etapa en la que se ha tenido que afrontar la crisis que soportó medio mundo a partir del año 2007, una actitud que tuvo que adaptarse a las exigencias de la CE para evitar que nuestra nación tuviera que ser intervenida, como lo fue Grecia, para poder superar una situación económica, heredara de los gobiernos de Rodríguez Zapatero, que amenazaba con la declaración de quiebra soberana; principió cuando España, bajo el gobierno del PP, empezó a dar claras señales de entrar en recuperación, con una notable reacción de las industrias, las exportaciones, el consumo y, finalmente, el empleo, que empezó a recuperarse a pasos agigantados. Los comunistas de Podemos, siguiendo las viejas tácticas del comunismo internacional y con la puesta en marcha de una propaganda intensiva, en la que se ponía el dedo sobre aquellos puntos en los que más se podría perjudicar al gobierno como fue el caso del gran desempleo ( sin tener en cuenta que las medidas adoptadas para reducirlo ya estaban empezando a dar resultados); las viejas quejas de las mujeres respecto a la diferencias salariales con los hombres; la explotación de los casos de corrupción del PP; los temas de falta de viviendas para los menos favorecidos por la fortuna, la defensa a ultranza de los derechos de homosexuales y lesbianas etc. Todo ello redondeado con un apoyo, que al principio fue matizado, a las aspiraciones independentistas catalanas y que, con el paso del tiempo, se ha hecho incondicional siguiendo la vieja táctica comunista de apoyar a quienes atacan al gobierno, sabiendo que, en caso de que consiguieran sus objetivos, los primeros beneficiados de la situación que se produciría entonces, serían ellos.

Los separatistas, por su parte, han intentado en todo momento magnificar lo que fue una consulta ilegal ( 1.O), falsamente cuantificando en 2 millones los que dicen que votaron ( algo inexacto ya que no hubo control de los votantes ni interventores, ni mesas electorales legalmente constituidas; sin perder de vista que hubo urnas que ya estaban llenas antes de empezar la votación y otras que se derramaron durante su transporte, sin que nadie controlara, se entiende con autoridad para hacerlo, lo que ocurrió con ellas).

Han intentado convertir lo que fue una demostración de insumisión y rebelión contra el Estado en lo que hubiera sido en una dictadura una insurrección contra la tiranía cuando, en esta nación, la democracia está consolidada en toda su amplitud, abarcando a los tres poderes del Estado: ejecutivo, legislativo y judicial. Sólo la propaganda de sujetos como Puigdemont (un cobarde que huyó para no responder de sus delitos ante los tribunales españoles) que, incomprensiblemente ha encontrado asilo en Bélgica (un lugar donde es evidente que la Justicia se escribe con letras minúsculas y donde la insurrección representada por flamencos y francófonos, lleva años manteniendo al país al borde de la ruptura) que se da la gran vida con un grupo que le hacen la corte, viviendo a expensas de los catalanes y pretendiendo constituir una república catalana en el exilio, para garantizarse una buena vida, sin peligro de pisar los calabozos de las cárceles españolas. Desde allí no les importa lanzar cuantos improperios, maldades, embustes y diatribas contra España, su gobierno , las instituciones y los propios ciudadanos españoles, como si los que hubieran infringido las leyes fueran los que los persiguen y ellos los que han sido los ofendidos.

Es preciso, señores, que dejemos de andarnos con medias verdades, con excusas de mal pagador, de intentar buscarles disculpas a aquellos que no son más que presuntos delincuentes contra la nación y la patria española. Resulta repugnante escuchar por algunas partes a aquellos que pretenden que, con diálogos, se puede contentar a los que se han erigido en jueces del resto de España, atribuyéndose ser poseedores de la verdad cuando, en realidad, sólo han estado intentando poner a prueba la fortaleza del Estado, del Estado de derecho español y, si nos descuidamos, hemos estado a punto de que hayan logrado salirse con la suya sólo porque, en este gobierno socialista que nos dirige, hay quienes se mueven impulsados por la ambición, el rencor, la inconsciencia y los delirios de grandeza sin darse cuenta de que, otras fuerzas en las que ha confiado, se están moviendo con habilidad para aprovechar la más mínima ocasión para dar su particular golpe de Estado que les permita instalar su dictadura, a semejanza de la que su protector y mecenas tiene establecida en Venezuela.

Sí, señores, hay que poner las cosas en su sitio, porque ya no caben medias tintas ante lo que le está sucediendo a España. Se están produciendo muchos hechos, lo que ha sucedido en Alzazua el día de hoy, en el que una pacífica manifestación convocada por Ciudadanos, ha sido atacada, apedreada, entorpecida y amenazada por los abertzales de siempre que siguen tan peligrosos como siempre a pesar de que ETA fue derrotada; pero lo que es cierto es que, dentro del pueblo vasco, todavía no se han enterado de que aquella ya no existe y sus poblaciones siguen manteniendo los mismos criterios que ETA y luego BILDU han sostenido desde siempre. Y un detalle significativo: las campanas de la iglesia del pueblo sonaron, no para tocar a difuntos o llamar a misa, lo hicieron para intentar impedir que los discursos de los que participaban en la manifestación de Alzazua. Clérigos de la misma relea de los asesinos a los que amparaba (¿cristianamente?) el obispo Setién, que escondía a los verdugos etarras de la policía que los perseguían.

Durante la Guerra Civil también muchos clérigos vascos estuvieron al lado de aquellos que, en Barcelona, Madrid y Valencia asesinaron a miles de católicos, clérigos, obispos y cardenales del mismo clero al que pertenecían. No sé qué es lo que esperarán de los comunistas aberzales o de los que vinieron de Venezuela financiados por Maduro; pero, tanto los curas catalanes que apoyan la insurrección, olvidándose de que Jesucristo nunca apoyaría semejante rebelión contra el Estado como no la apoyó a los que querían convertirlo en un líder para ir en contra del Emperador romano, como los clérigos vascos, que se olvidan de la doctrina de la Iglesia para tomar partido con los revolucionarios, deberán recordar lo que sucedió cuando los comunistas tomaron el poder o los anarquistas convirtieron las calles de Barcelona en una caza de frailes y monjas.

O así es como, señores, desde la óptica de un ciudadano de a pie, pensamos que ha llegado el momento en el que, todos los españoles, deben saber distinguir con claridad, a aquellos que son los que cumplen con sus obligaciones, que defienden el Estado de Derecho, que se rigen por las normas constitucionales, que protegen sus libertades y que no quieren ser esclavizados por quienes piensan que desobedeciendo las leyes, incumpliendo sus deberes como ciudadanos o pretendiendo crear distinciones entre aquellos que piensan como ellos y el resto que prefieren mantener su compromiso con una sociedad democrática, libre, sin miedos ni presiones y bajo la dirección de un gobierno capaz de conducir a la nación española hacia una época de prosperidad, seguridad, sosiego y libertad, integrada dentro de la CE, van a conseguir sus propósitos espurios. Todo lo demás sólo tiene un destino, que no quisiéramos que se llegara a materializar: el de la disgregación de la nación española y su sometimiento a la tiranía comunista, de manos de aquellos que vinieron a España con la misión de convertirla en clon de Venezuela. Aquí, señores, están los buenos, los españoles de verdad y los partidarios la paz y, el resto, no son más que una pandilla de traidores a los que es preciso apartar de sus puestos en la sociedad si queremos que, España, vuelva a ser el país próspero y seguro que, en sus tiempos, fue.

Agredieron a policías nacionales
Orden a la policía golpista: espiar y neutralizar a la fuerza estatal
Estrella Digital 5 Noviembre 2018

Los Mossos d'Esquadra espiaron las acciones de la Guardia Civil y de la Policía Nacional durante el referéndum del 1-O para alertar a los congregados en los colegios de su llegada. Así se deduce del escrito de conclusiones provisionales presentado por la Fiscalía del Tribunal Supremo en el que pide penas de hasta 25 años para los principales líderes del golpe de Estado.

De esta manera, según detallan desde el Ministerio Público, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña ordenó a todas las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad que evitaran la apertura de los colegios electorales, que incautaran el material electoral y que se impidiera el desarrollo del referéndum al considerarlo contrario a la ley. “Como quiera que la celebración de la jornada del 1-0 era pieza esencial en el proceso de declaración de independencia, los acusados asumieron continuar con la estrategia de incumplir el mandato judicial, quebrantar la legalidad, y celebrar a toda costa la citada jornada valiéndose para ello de la población civil”, a pesar, continúan desde la Fiscalía, de que “los mandos policiales de los Mossos d'Esquadra aconsejaron la suspensión de la votación”.

Los acusados siguiendo el plan inicialmente trazado rechazaron, pese a la advertencia de sus mandos policiales, paralizar la jornada y poner término al proceso ilegal que propiciaba el riesgo de violencia en la calle, dando al mando de los Mossos d'Esquadra la indicación de que el referéndum debía celebrarse en todo caso; el mando del CME elaboró y distribuyó en fecha 29-9 un documento titulado "Pautas de Actuación para dar cumplimiento a las órdenes dadas por el TSJC en el marco de las diligencias previas 3/2017", en el que -alegando la necesidad de actuar conforme a los de congruencia, oportunidad y proporcionalidad-se impartían instrucciones que, en realidad, neutralizaban por completo el cumplimiento de la orden judicial dictada por el TSJC.

“Inexplicablemente las pautas de actuación dictadas por la Prefectura de los Mossos d'Esquadra fueron dadas a conocer públicamente, lo cual sirvió de base para que, desde plataformas digitales, apoyadas por los acusados Sánchez y Cuixart, con el pleno respaldo de los acusados miembros del Gobierno antes citados y de Carmen Forcadell, se incitara reiteradamente a los ciudadanos a que ocuparan los centros de votación la víspera o bien desde las 5.00 AM del 1-0”, detallan desde el Ministerio Público.

Curiosamente, el dispositivo del CME movilizó unos 7.000 agentes, cuando en jornadas electorales normales eran movilizados unos 12.000. Las fuerzas policiales se repartieron de manera ineficaz, las pautas de actuación previstas eran manifiestamente dilatorias y tolerantes con la votación, además de incumplir deliberadamente los acuerdos alcanzados en las reuniones previas de coordinación mantenidas con las autoridades judiciales. “En la práctica, en casi todos los casos las parejas de Mossos permanecieron absolutamente pasivas y sin intervenir en los centros, incluso en algunos centros de votación fue la propia dotación de los Mossos d'Esquadra la que se enfrentó con los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado para impedir que estos clausuraran el centro”, sostienen desde el escrito de conclusiones provisionales.

No solo eso. La Fiscalía del Supremo –así como la jueza Lamela en el auto de prisión provisional de los exconseller– han acreditado la existencia de efectivos de Mossos d'Esquadra que vigilaban los movimientos de las Unidades del Cuerpo Nacional de Policía y de la Guardia Civil, su salida de los lugares donde estaban concentrados y prevenían de su Ilegada a los centros de votación. “La Prefectura de los Mossos transmitió como instrucción prioritaria el envío de la información relativa a los movimientos y desplazamientos que hicieran las Unidades del CNP y de la Guardia Civil a lo largo de toda la jornada”, se muestra tajante el Ministerio Público.

De esta forma, el auxilio y la colaboración de los Mossos d'Esquadra fue determinante, a criterio de los fiscales, para la celebración del referéndum y la producción de los graves sucesos que finalmente acaecieron, pues lejos de cumplir el mandato judicial al que venían inexcusablemente obligados por imperativo legal, optaron por sujetarse a las directrices de los responsables políticos de la Generalitat, poniendo a disposición de los mismos y de sus ilegales propósitos secesionistas todo el poder coactivo que representaba un cuerpo policial armado y muy numeroso en efectivos (unos 17.000 miembros aproximadamente).

AI constatarse fehacientemente que los Mossos d'Esquadra estaban incumpliendo palmariamente la orden judicial, los efectivos de la Guardia Civil y del Cuerpo Nacional de Policía desplazados a tal efecto recibieron instrucciones de trasladarse a los centros de votación más importantes, Ilegando a producirse numerosas situaciones de tensión, enfrentamiento y violencia ante la actitud resistente y contumaz de los cientos de personas que habían ocupado los mismos. “EI violento y agresivo enfrentamiento propiciado actuación policial por la masa de personas congregadas en los diversos colegios electorales, que actuaron a modo de muro humano, incluyó actos de agresión causantes de lesiones, lanzamiento de objetos, vallas metálicas y piedras, insultos, y resistencia grave al cumplimiento del mandato judicial por las fuerzas policiales”, concluyen.

Alsasua: derecho a ejercer la libertad
 larazon  5 Noviembre 2018

En la localidad Navarra de Alsasua, el lugar donde hace dos años fueron atacados por las turbas batasunas dos guardias civiles y sus respectivas parejas, el partido proetarra Bildu quiso hacer ayer una demostración de fuerza, similar en la forma y en el tono de las que suele llevar a cabo en sus feudos guipuzcoanos. No vamos a entrar en su precaria visión del mundo y de la realidad que le rodea, retratadas en su comunicado oficial de ayer, en el que describe a los partidos constitucionalistas como «fascistas, homófobos, racistas y totalitarios», sino para denunciar la incompatibilidad con los usos más básicos de la democracia de estos separatistas radicales vasquistas, que tratan de asfixiar cualquier opinión, cualquier expresión de valores, que no pase por el fino tamiz de su intransigencia.

El espectáculo del lanzamiento de piedras y botellas contra los participantes en el acto de homenaje a la Benemérita, convocado por Ciudadanos; el asalto a la torre de la iglesia parroquial para emplear las campanas como mordaza sonora de las palabras de los otros y los insultos intolerables para la dignidad de los demócratas, si bien reunen todas las características del totalitarismo que denuncian en los demás, no merecen respuesta política alguna que no sea la de invocar la existencia de un ordenamiento jurídico que la Ley sabe hacer respetar, como han comprobado los energúmenos que hoy cumplen condena por su cobarde ataque a los agentes de la Guardia Civil. Nada, pues, que pueda sorprender a quienes conocen de primera mano la realidad diaria en las zonas donde los batasunos detentan los resortes de los poderes públicos.

En este sentido, que Albert Rivera haya elegido Alsasua –donde ya en junio hubo un homenaje a la Benémerita organizado por el PP– para su acto de apoyo a las Fuerzas de Seguridad destinadas en Navarra tiene todos nuestros parabienes, aunque sólo sea porque ejerce el derecho de todo español a manifestar sus ideas en libertad y en cualquier parte del territorio. También, porque hay señales equívocas procedentes del actual Gobierno, que precisa del apoyo parlamentario del PNV, incluso, de Bildu, sobre el futuro de la Guardia Civil en la Comunidad Foral, cuya expulsión es el caballo de batalla de los separatistas batasunos.

Por ello, y aunque se pueda criticar la supuesta intención electoralista del líder de Ciudadanos y sus comentarios desafortunados sobre algunos de los representantes políticos que se sumaron al acto, es absolutamente reprobable la reacción del portavoz socialista en el Senado, Ander Gil, vizcaíno de origen pero que ha desarrollado toda su carrera política en Castilla y León, descalificando a los partidos constitucionalistas, a los que llega a acusar de avivar conflictos y agravios entre los españoles, en lugar de fomentar la convivencia. Convivencia que, por lo que dan a entender sus palabras, debe pasar por el silencio y el comportamiento discreto y sigiloso de quienes no piensan lo mismo que los batasunos y sufren las correspondientes represalias en sus bienes y negocios si se enfrentan abiertamente al pensamiento único.

No podemos aceptar que la convocatoria de un acto público legal, incluso de un mitin electoral, no pueda celebrarse con normalidad en el norte de Navarra, o en cualquier otro lugar de la geografía española. Ejercer los derechos de reunión, de expresión y de difusión de ideas , principios y valores amparados por la Constitución nunca puede ser considerado un ataque a la convivencia ni una provocación. Tratar de impedir el ejercicio de la libertad, por el contrario, es tiranía.

El "constitucionalismo del siglo XXI" golpea en Alsasua: de la tensión al intento de boicot
Jose Mari Alonso. Alsasua (Navarra) elconfidencial 5 Noviembre 2018

En el mismo momento en el que Beatriz Sánchez Seco tomaba la palabra, las campanas de la iglesia situada junto a la plaza de los Fueros de Alsasua comenzaron a repicar con fuerza. Pero lo que de buenas a primeras podría ‘sonar’ a casualidad pronto dejó de ser una circunstancia achacable al azar. Quien a los cinco años sufrió junto a su familia el atentado de ETA de la casa cuartel de Zaragoza de diciembre de 1987, que dejó 11 muertos —entre ellos cinco niñas— era la encargada de abrir el acto que España Ciudadana, la plataforma civil de Ciudadanos, había organizado en esta localidad para rendir un homenaje a la Guardia Civil, y los vecinos del municipio habían acordado impedir por todos los medios que sus palabras resonaran en la abarrotada plaza, con más de medio millar de asistentes.

El sonido de las campanas no cesaba y el ruido, insistente, se hizo ensordecedor. Se había cumplido en parte el objetivo de boicotear el acto de Ciudadanos avalado por Vox y el PP con la presencia de dirigentes de ambas formaciones, ya que las palabras de esta víctima de ETA fueron seguidas con dificultad por los asistentes. El líder de la formación naranja, Albert Rivera, no dudó en tirar de ironía y agradeció el repique de las campanas “por las víctimas del terrorismo”.

Pero más allá de los aplausos que despertó esta alusión, el intencionado repique de las campanas para boicotear el acto generó mucho alboroto. Entre las críticas, el líder de Vox, Santiago Abascal, presente en el acto, no dudó en acusar al cura de Alsasua de “entregar las campanas de la iglesia a los proetarras”. Frente a todas las denuncias, la parroquia de esta localidad emitió un comunicado para desmarcarse de esta actuación, que achacó “a un grupo de jóvenes que accedió a la torre sin ser vistos y se encerró desde dentro haciendo imposible parar el bandeo de las campanas” hasta que la Policía Foral logró desatrancar la puerta de acceso al campanario e identificar a los jóvenes.

Entonces, la calma llegó. Pero por poco tiempo. Porque la consigna era poner trabas al acto con todo tipo de ruidos. Incluso con una motosierra. Hubo sonidos de sirenas, un concierto de música rock, el lanzamiento de alguna bengala o cohete… Y como telón de fondo permanente, los constantes gritos y abucheos de los numerosos vecinos apostados en los alrededores de la plaza, protegida por un fuerte dispositivo policial conformado por numerosos agentes de la Policía Foral y la Guardia Civil. “Hijos de puta”, “fascistas” o “terroristas” fueron algunos de los insultos que ‘repicaron’ en los alrededores de la plaza una y otra vez ante la presencia de simpatizantes de Ciudadanos, Vox y PP, a quienes corearon consignas como “fuera de aquí”, “dejad al pueblo en paz” o “iros a vuestra puta casa”.

Tensión en las calles de Alsasua en el acto de España Ciudadana
La actitud de buena parte del pueblo, aplaudida por Sortu por la “dignidad, valentía y altura de miras” mostrada a la hora de “defender los derechos y las libertades de todos” ante la “incursión de la ultraderecha española y el fascismo español” que pretendía “provocar y humillar a sus habitantes”, se enmarca dentro de la respuesta desde la “dignidad inteligente” que el Gobierno de Navarra había pedido a los vecinos ante el acto de España Ciudadana. El Ejecutivo de Uxue Barkos rechazaba su celebración por la “utilización” que se hace de este municipio desde que hace dos años dos agentes de la Guardia Civil y sus parejas recibieran una brutal paliza por la que ocho jóvenes han sido condenados a penas de entre dos y 13 años de prisión por los delitos de atentado a los agentes, lesiones, desórdenes públicos y amenazas. Por ello, había reclamado a sus habitantes “madurez democrática” y “civismo” ante un acto que, según censuraba, buscaba el enfrentamiento ciudadano.

Esta respuesta ‘cívica y madura’ comenzó con el arrojo previo de estiércol, a modo de bienvenida a los organizadores del evento, en el quiosco de la plaza de los Fueros, la que ha sido habitual escenario de respaldo a los condenados por la agresión a los dos guardias civiles y sus parejas en los últimos dos años. En esta ocasión, las banderas de España, Navarra y la Unión Europea predominaron sobre los rostros de algunos de los condenados inmortalizados en las paredes, y los vivas a España y a la Guardia Civil y los gritos de “libertad” se impusieron a los gritos de apoyo a los agresores. “Cuando se agrede a dos guardias civiles por su condición de funcionarios del Estado, agreden a la Constitución, a la convivencia e intentar liquidar el Estado”, aseveró Rivera entre la atronadora ovación de los presentes en la plaza y los abucheos de los concentrados en los alrededores.

Con su acto, Ciudadanos logró reunir en un mismo escenario a la derecha española con la defensa de la Guardia Civil como argumento, a pesar de la incomodidad que supuso para algunos dirigentes de la formación naranja la presencia de Vox, con quien ha mantenido agrios enfrentamientos en los últimos días. Abascal, que estuvo acompañado por Ortega Lara, ocupó un discreto segundo plano, en uno de los fondos de la plaza, rodeado de simpatizantes que portaban banderas españolas. El PP, por su parte, también quiso formar parte de la fotografía de apoyo a la Guardia Civil en esta localidad “simbólica” en la lucha contra el terrorismo, y acudió con su presidenta territorial, Ana Beltrán, y el portavoz del partido en el Senado y ex director general de la Policía Nacional, Ignacio Cosidó.

En todo caso, Rivera quiso huir de enfrentamientos entre las formaciones de derecha para demandar un frente que permita reconstruir el “proyecto común español” frente al nacionalismo y el populismo, los grandes “enemigos” a batir. “El adversario de la democracia es el nacionalismo. ¡Que no se equivoquen de adversario!”, clamó el líder de Ciudadanos en respuesta a la “intolerable” actitud del Gobierno de Pedro Sánchez de “poner la Abogacía del Estado a disposición de quienes quieren liquidar el Estado” y la “inmoral” pretensión de indultar a los políticos catalanes presos por su papel en el desafío soberanista contra el Estado. “No nos confundamos de adversario, hay que unir, sumar, darse la mano y huir del radicalismo y los extremismos para no dividir al país con falsas etiquetas entre rojos y azules cuando alguien quiere quebrar el país, cuando el debate es libertad sí o no”, enfatizó.

El acto de España Ciudadana se inició en medio de la fuerte tensión que se había impuesto en los alrededores de la céntrica plaza de los Fueros, que desde primera hora de la mañana estaba blindada por numerosas patrullas y un helicóptero policial. El fuerte dispositivo policial, que controlaba todos los accesos a la plaza, impidió que la tensión pasara a mayores y desencadenara enfrentamientos. La llegada de los asistentes, muchos de ellos portando banderas españolas, fue recibida con abucheos, gritos e insultos por los vecinos congregados en las cercanías del lugar del evento. La respuesta traspasó el umbral verbal con el lanzamiento de piedras al vehículo de Rivera, tal y como denunció durante su intervención. “Todas las ideologías caben en democracia siempre que respeten la Constitución y las reglas de juego; estoy dispuesto escuchar a los que nos han tirado piedras, pero no estoy dispuesto a que nos tiren piedras”, aseveró el líder de Ciudadanos.

No solo hubo críticas al acto desde las fuerzas nacionalistas. El PSOE, Podemos e incluso el PP vasco —su portavoz parlamentario, Borja Sémper, afirmó que “no se podría sacar nada constructivo” de un evento propagandístico que solo iba a "encender los ánimos"— tuvieron palabras gruesas contra esta presencia en Alsasua. Ante las acusaciones de “provocación”, Rivera defendió que era “importante” estar en esta localidad para denunciar “un escándalo ante el que no podemos dejar de escandalizarnos”. Según advirtió, el día que los demócratas “seamos indiferentes” ante este tipo de agresiones, “se acabará la democracia”. Por ello, aseguró con contundencia que "el constitucionalismo del siglo XXI ha salido fortalecido hoy en Alsasua”.

El acto político acabó como comenzó, con los efectivos policiales custodiando a los más de medio millar de asistentes entre los gritos, abucheos e insultos de numerosos vecinos del pueblo, que ya el día antes habían exigido que se “dejara a Alsasua en paz” con una manifestación que recorrió las calles del municipio. No faltaron tampoco los gritos a favor de los presos de ETA, la independencia o a favor de los condenados por la agresión del 15 de octubre de 2016 en el interior y exterior del bar Koxka. Los actos de protesta por la presencia de estas formaciones se prolongaron durante todo el domingo con diversos actos reivindicativos en la cercana plaza de Iortia.

Deslegitimar el terrorismo
Consuelo Ordóñez. larazon 5 Noviembre 2018

El Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite) se ha desmarcado del acto de España Ciudadana en Alsasua por varias razones. En primer lugar, porque Covite no acude a actos políticos, de ningún signo e ideología. Es la clave de nuestra independencia. Y, por otro lado, porque ahora no nos parece el momento de ir a Alsasua.

Que se haya escogido Alsasua como lugar donde demostrar apoyo a la Guardia Civil implica relacionarlo directamente con la brutal agresión que sufrieron hace dos años dos guardias civiles y sus novias. El momento de estar en Alsasua era entonces, en octubre del año 2016. Si se quiere demostrar ahora el apoyo a la Guardia Civil en un acto, se puede hacer el homenaje en otro lugar, como Pamplona.

No podemos obviar que ya se ha ganado una batalla muy importante, que es la judicial. Por primera vez no le ha salido gratis a la izquierda abertzale ejercer la violencia y la intimidación.

La gravedad de la agresión que tuvo lugar en octubre de 2016 quedó perfectamente reflejada en la sentencia: los agresores estaban guiados por su «clara animadversión y menosprecio a la Guardia Civil» y por «motivos claramente ideológicos».

Quienes han acudido hoy a Alsasua deberían reflexionar sobre si ese acto beneficia en algún sentido a las víctimas del caso de Alsasua. La familia de María José, que es la que peor parada ha salido de este caso por la campaña de acoso y de intimidación que ha sufrido antes y después del juicio, sigue viviendo allí, en esa cárcel de la que no pueden salir porque nadie les presta la ayuda necesaria para hacerlo.

Y los líderes políticos hoy han ignorado a María José y a su familia en sus discursos, cuando estaban encerrados en su casa, a tan solo unos metros de donde se estaba celebrando la convocatoria de España Ciudadana, conscientes de que cuando se acabase el acto se recrudecería el clima de terror que llevan sufriendo durante dos años. Esta familia, al no ser guardias civiles, ha sido ignorada por completo por parte de los convocantes.

Por otra parte, Álvaro y Pilar, otras dos víctimas del «caso Alsasua», siguen viviendo en esta localidad navarra porque nadie les ha facilitado su salida de allí. ¿Acaso no es significativo que ninguna de las víctimas del caso Alsasua, ni Covite, que ha liderado esta batalla con su denuncia ante la Audiencia Nacional, hayan querido estar presentes en el homenaje? El apoyo a la Guardia Civil se debe demostrar en el día a día, con hechos.

La mejor muestra de apoyo por parte de los políticos a la Guardia Civil sería que pusieran más medidas para prevenir la gran radicalización violenta que hay en el País Vasco y en Navarra, donde algunos sectores sociales todavía ejercen la violencia y la intimidación y donde se exalta el terrorismo de ETA semanalmente.

Hasta que no consigamos la deslegitimación política, social y cultural del terrorismo no estaremos a salvo de que puedan repetirse otra vez los hechos de Alsasua.

«Gesto» a Bildu: dejar a la Guardia Civil sin competencias
Moncloa ya ha cedido a Navarra el control del Tráfico. El siguiente paso para «echar» a la Benemérita es sustituir el Seprona
J.M.Zuloaga. larazon 5 Noviembre 2018

Las funciones de Protección de la Naturaleza en Navarra, que actualmente desempeña la Guardia Civil, a través del Seprona, conjuntamente con la Policía Foral (como ocurría con Tráfico), podría ser la próxima cesión de transferencias exclusivas a dicho cuerpo autonómico, dentro de los acuerdos a los que ha llegado el Gobierno central y el de la Comunidad Foral, según han informado a LA RAZÓN fuentes conocedoras del asunto.

«Es un ejercicio de soberbia y simbólico para ir demostrando ser una supuesta policía integral ya que, desde el punto de vista de eficiencia tiene poca lógica: la Guardia Civil está trabajando para ellos», señalan agentes expertos en la materia. «Además, tienen ventaja porque el 90 por ciento de las materias que se trabajan son competencia de órganos del gobierno de Navarra. Con lo cual, cada vez que la administración quiere encomendar alguna actividad, se lo suelen entregar a ellos», agregan.

Todo responde al Plan Director de la Policía Foral elaborado por el Gobierno de Uxue Barcos, en concreto por la Consejería de Interior en manos de Bildu, pendiente de convalidación definitiva. Contempla, desde el mantenimiento del actual estatus (que era poco previsible) a la asunción, en primer lugar, de las competencias de Tráfico, lo que ya se ha acordado; a continuación, las de medio ambiente y, finalmente, lo que se considera la «joya»: la Seguridad Ciudadana. En estos momentos y con la actual plantilla de forales (1.080) es materialmente imposible. Sin embargo, ése es el objetivo final para la próxima legislatura en el caso de que Nafarroa Bai, el partido de Uxue Barcos, logre repetir en la presidencia con el apoyo, en este caso del Partido Socialista, una alternativa que muchos dan como segura, ya que se repetiría el modelo del País Vasco.

En cualquier caso, aunque la transferencia de las competencias exclusiva de Protección de la Naturaleza a la Policía Foral no afectaría a muchos agentes de la Benemérita (unos 30), se considera que es un paso más, tan significativo como el de Tráfico (230 guardias) dentro del plan general de retirada de la Guardia Civil y de la Policía Nacional de Navarra. La plantilla de este último Cuerpo ha perdido entre 2012 y 2018, 110 agentes. La de la Benemérita se mantiene, pero con menos cobertura.

Las competencias en Seguridad Ciudadana están compartidas en la actualidad, en plano de igualdad, por la Policía Nacional, la Guardia Civil y la Policía Foral. La gestión de la central del 112, a cargo de la Diputación de Navarra, genera no pocas quejas entre los cuerpos estatales, algunos de cuyos agentes comentan en voz baja que a ellos sólo les asignan los «marrones» mientras que los forales les llegan los casos de mayor proyección pública.

La asunción de la Seguridad Ciudadana como competencia exclusiva por la Policía Foral supondría que tendrían que hacerse cargo de las labores que en la actualidad desempeñan los agentes de los cuerpos estatales, unos 1.600 guardias civiles y 700 policías. El coste para las arcas forales, subrayan las fuentes consultadas, sería inasumible y llevaría a la Hacienda prácticamente a la ruina (pero ése es el objetivo), salvo que se restaran fondos de otros asuntos tan importantes como la educación y la sanidad, materia en la que Navarra es una de las comunidades punteras en España.

Informes de expertos en Información, a los que ha tenido acceso LA RAZÓN, subrayan que el planteamiento de Policía exclusiva en la Comunidad fracasó cuando Rajoy era presidente del Gobierno, lo que no significaba, como se ha demostrado ahora, primero con Tráfico y después con el Seprona, que se hubiera renunciado a este objetivo.

«De momento –agregan– el control por parte del Gobierno de Navarra del Servicio 112 hace que se convierta en una policía a la carta. Reparte los avisos ciudadanos y las urgencias en todo el territorio a conveniencia de su interés en beneficio de su imagen, olvidando la obligada coordinación y obviando la mejora de la eficacia en la atención policial a la sociedad navarra».

«El Gobierno de Uxue Barkos quiere que la Policía Foral asuma las funciones que en la actualidad ostentan en Navarra la Guardia Civil y la Policía Nacional, de tal forma que para 2021 ejerza todas las competencias en materia de Tráfico y Seguridad Vial, Seguridad Ciudadana y Medio Ambiente», enfatizan los informes. «La apuesta la materializó la consejera de Interior, María José Beaumont (Bildu), quien anunció la remisión al Parlamento el Plan Director de la Policía Foral 2017-2021, para su tramitación».

RTVE y EFE dicen que miles de proetarras “defienden a Alsasua del agravio” de C’s, PP y VOX
OKDIARIO 5 Noviembre 2018

El director de la agencia estatal EFE, Fernando Garea, se ha visto obligado a disculparse por el tratamiento que su redacción dio a la manifestación organizada este sábado por los proetarras de Bildu en Alsasua, en vísperas del acto protagonizado por Ciudadanos (C’s), PP y VOX.

La agencia pública difundió la noticia con el siguiente titular: “Miles de personas defienden a Alsasua frente al ‘agravio’ de España Ciudadana”. El tratamiento no podía ser más desafortunado, pues presentaba como una agresión a esta localidad navarra el homenaje a la Guardia Civil organizado por C’s, PP y VOX.

Pese a ello, la televisión pública RTVE dirigida por Rosa María Mateo también publicó la noticia en su web con idéntico titular, que presentaba a los proetarras de Bildu como pacíficos defensores de su pueblo, y a los constitucionalistas como una amenaza para la convivencia.

El director de la agencia estatal EFE, Fernando Garea, ha asumido el error y ha pedido disculpas en Twitter con el siguiente mensaje: “Rectificación de la noticia de ayer muy desafortunada. Lo lamento y pido disculpas“.

EFE ha vuelto a publicar la noticia, pero ahora con un enfoque más neutral, “Manifestación en Alsasua contra el acto de España Ciudadana”, y dejando claro que ha sido rectificada.

En cambio, RTVE no ha considerado conveniente realizar ninguna rectificación, por lo que le han llovido las críticas en las redes sociales:

Los violentos de Bildu han regresado este domingo a Alsasua, esta vez para insultar y lanzar piedras a los representantes de Ciudadanos, PP y VOX que habían acudido a rendir homenaje a la Guardia Civil. Los proetarras han increpado a los constitucionalistas con gritos como “¡Españoles, hijos de puta!”

Además, han hecho sonar las campanas de la iglesia cercana para evitar que se escucharan las palabras de las víctimas del terrorismo que habían sido invitadas a intervenir. Como ha informado OKDIARIO, entre los agitadores se encontraba el terrorista Jesús María Zabarte, conocido como el Carnicero de Mondragón, que se encuentra en libertad tras haber cumplido condena como responsable del asesinato de 17 personas.

Savater y Rivera defienden la españolidad de Alsasua entre piedras, gritos y campanadas de los proetarras
El líder de Ciudadanos lidera una movilización constitucionalista a la que se suman el PP y VOX
Miriam Muro. M. Alonso Libertad Digital 5 Noviembre 2018

A apenas cien metros de una multitud de proetarras que le recibían con piedras, Albert Rivera defendía este domingo en la plaza de los Fueros de Alsasua, acordonada por la Guardia Civil y por la Policía Foral, la españolidad de Navarra y la derogación de la disposición transitoria que permitiría la anexión de la comunidad foral al Pais Vasco.

Le precedían en el uso de la palabra Fernando Savater, intelectual de referencia del constituicionalismo vasco, y Beatriz Sánchez Seco, víctima del atentado de ETA en la casa cuartel de Zaragoza en 1987. Entre el público estaba la presidenta del PP navarro, Ana Beltrán, el portavoz de los populares en el Senado, Ignacio Cosidó, y una amplia delegación de VOX con su líder, Santiago Abascal, al frente, y el funcionario de prisiones secuestrado por ETA, José Antonio Ortega Lara.

Todos los discursos se producían con un interminable ruido de fondo, con gritos, música rock en directo, sirenas e, incluso, las campanas de la Iglesia del pueblo, que a deshora repicaban de manera incansable dificultando la escucha de los simpatizantes de España Ciudadana. Entre aquellos que querían boicotear el acto, se encontraba en Alsasua el etarra Josu Zabarte, más conocido como el "carnicero de Mondragón".

Rivera ironizaba diciendo que habrían sonado por las víctimas del terrorismo, y afeando que en ese "maravilloso pueblo de España" hubiera murales de homenaje a los etarras. "Un pueblo debe homenajear a sus héroes", afirmaba Rivera ante la ovación de los presentes.

Previamente Savater se había referido a la anexión de Navarra que tradicionalmente reclama el nacionalismo vasco, afirmando que no es necesario implementarla para crear una nueva "tribu" pues ambas comunidades ya están unidas al pertenecer al mismo país.

Rivera arremetía durante buena parte de su discurso contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al que acusaba de instrumentalizar la Abogacía del Estado por haber retirado la acusación de rebelión contra quienes perpetraron en 2017 el golpe secesionista en Cataluña. Además, anunciaba que el próximo acto de España Ciudadana será el 25 de noviembre en Madrid, reclamando que no haya indultos para los políticos catalanes actualmente procesados. El presidente de Ciudadanos enfatizaba que han sido muchos "los sacrificios" de jueces, fiscales, concejales y policías para "regalar impunidad" a los que han intentado dar un golpe.

Un amplio dispositivo para evitar el boicot
Desde primera hora de la mañana, la Guardia Civil y la Policía Foral establecían un amplio dispositivo. El staff de España Ciudadana se encontraba estiércol junto al material para montar el escenario. El ruido de sirenas en todo momento, bastantes petardos, bengalas, caceroladas y música rock en vivo, además del consabido repiqueteo de las campanas, se repetían durante todo el acto.

Los proetarras lanzaban gritos de "asesinos" y "torturadores" contra la Guardia Civil y proclamas como "fuera fascistas de nuestros barrios"; "españoles hijos de puta" o "español el que no bote". A un reportero de Público le arrancaban la acreditación y proferían gritos repetidos de "prensa española, manipuladora".

A la salida lanzaban piedras, mecheros y monedas, algunas cerca de donde se retiraba Rivera y también por donde lo hacía Abascal. Finalizado el acto y dispersados ya los simpatizantes de España Ciudadana, los boicoteadores no se movían de su sitio y continuaban lanzado proclamas contra los agentes de las Fuerzas de Seguridad. Las patrullas de la Benemérita abandonaban la localidad navarra al filo de las dos de la tarde.

Proetarras intentan reventar en Alsasua el acto de homenaje a la Guardia Civil
OKDIARIO 5 Noviembre 2018

El acto organizado por Ciudadanos este domingo en Alsasua para homenajear a la Guardia Civil ha levantado ampollas entre el sector más radical. Un grupo ha protagonizado una manifestación de rechazo, provocando la intervención de la Guardia Civil y de la Policía Foral.

Los cuerpos policiales han desplegado un fuerte dispositivo de seguridad con motivo del acto convocado por la plataforma España Ciudadana, en el que han intervenido Albert Rivera y Fernando Savater, entre otros.

Este acto ha motivado que a lo largo de la mañana un grupo de radicales protagonizara una movilización de rechazo, al igual que ya ocurriera el sábado por la tarde con una manifestación que tuvo como lema ‘Dejad Alsasua en paz’.

Los manifestantes recibieron a las personas que asistían al acto de España Ciudadana con insultos y gritos de “Fuera de aquí”, que fueron respondidos a su vez con vivas a España y a la Guardia Civil.

El acto en el que intervino Rivera se centró en el apoyo a los dos guardias civiles y sus parejas agredidos hace dos años en Alsasua, así como en “la defensa de los valores democráticos en España y Europa”.

La plataforma de Ciudadanos quiere, con este acto, “seguir defendiendo la igualdad y libertad de los españoles, en un lugar simbólico donde dos guardias civiles fueron agredidos por parte de radicales nacionalistas, amparados y protegidos desde el propio gobierno municipal”. “Vamos a pedir que se respete a los servidores públicos”, ha asegurado Rivera en un comunicado.

También se reivindica la eliminación de la disposición transitoria cuarta de la Constitución Española, que establece un procedimiento para la incorporación de Navarra al País Vasco. Una disposición que “sitúa a la Comunidad foral en una constante incertidumbre e inestabilidad sobre su presente y futuro”.

El acto contó, además, con la asistencia de la presidenta del Partido Popular de Navarra (PPN), Ana Beltrán; el portavoz del PP en el Senado, Ignacio Cosidó; y el presidente de Vox, Santiago Abascal.

EL MENSAJE DE RIVERA Y ABASCAL
El acto de España Ciudadana en Alsasua, boicoteado por la izquierda abertzale
La Gaceta  5 Noviembre 2018

A pesar del intento abertzale de silenciar a quienes han ido este domingo a Alsasua a apoyar a la Guardia Civil, los líderes de Ciudadanos y VOX han conseguido subrayar su apuesta por la memoria, la dignidad y la justicia de las víctimas del terrorismo.

El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, ha pedido este domingo en un acto político en Alsasua, en el que ha estado apoyado por dirigentes del PP y VOX, “reconstruir el proyecto común español” y “el constitucionalismo del siglo XXI”.

El acto había sido convocado por España Ciudadana para respaldar a la Guardia Civil dos años después de la agresión que sufrieron en un bar dos agentes y sus parejas, y defender una Navarra en España frente al nacionalismo y al independentismo.

Han estado presentes en representación del PP su portavoz en el Senado, Ignacio Cosidó, y por parte de VOX su presidente, Santiago Abascal, el secretario general Javier Ortega Smith, José Antonio Ortega Lara e Iván Espinosa de los Monteros.

Tanto Rivera como el resto de intervinientes han tenido que hablar entre sonidos de sirenas y repiques de campanas de la iglesia ubicada en la Plaza de los Fueros, donde se ha desarrollado el mitin, lo que ha dificultado enormemente poder escuchar sus palabras.

En paralelo, la asamblea de vecinos de Alsasua, en otra plaza de la localidad, ha celebrado con actividades lúdicas y culturales un espacio “por los derechos y las libertad”, y en un tercer punto de la localidad se han dado cita grupos de jóvenes violentos que han intentado llegar hasta las proximidades de la Plaza de los Fueros para mostrar su rechazo al acto de España Ciudadana e incluso han lanzado piedras a los manifestantes.

Apoyado en muletas y al grito de “presidente, presidente”, ha llegado Albert Rivera hasta el escenario donde ha comenzado por señalar que a pesar de la lesión sufrida jugando al tenis, no se podía perder acudir a “este maravilloso pueblo que es Alsasua”.

En su intervención antes varios cientos de personas, Rivera ha defendido el respeto a las personas “aunque no todas las ideas son igual de respetables, y por eso estamos aquí”, es “la diferencia entre la democracia y el nacionalismo”, al que ha culpado de “imposición, división y quebrar las reglas del juego”.

De hecho ha subrayado que los guardias civiles y su parejas fueron agredidos hace dos años “por ser” guardias civiles y eso es “agredir la convivencia e intentar liquidar el Estado”, un “escándalo ante el que no podemos dejar de escandalizarnos” porque de lo contrario “se acabará la democracia”.

“Por eso hoy estamos viniendo a un pueblo de España sin pedir permiso, pidiendo paso a pesar de las dificultades”, ha subrayado, y ha animado a no dejarse pisar por los “radicales”, al tiempo que irónicamente ha dado las gracias por el repique de campanas “por las víctimas” mientras criticaba unos murales en la plaza con los rostros de “los verdugos”.

Rivera ha apuntado para terminar que “hoy en Alsasua el constitucionalismo tiene que salir reforzado, porque el sanchismo solo será un paréntesis y después vendrá el constitucionalismo del siglo XXI”.

Por su parte, Beatriz Sánchez, como víctima de ETA, ha reclamado que se “conozca la verdadera historia de ETA en la que las victimas son las protagonistas, que se les haga justicia y, se les dignifique”, y ha pedido además que los presos de la banda “cumplan sus condenas íntegras, sin beneficios de ningún tipo, porque si ETA se ha disuelto ha sido gracias al trabajo de la Guardia Civil y de la Policía Nacional, que tantos compañeros han dejado en el camino”.

Mientras, la parroquia de Alsasua, protagonista de la manifestación al sonar sus campanas para tratar de silenciar a los oradores del acto de España Ciudadana, ha asegurado que “lamenta” su “utilización” para fines ajenos a los pastorales, según un comunicado de la oficina de prensa del arzobispado de Pamplona. Ha explicado además que un grupo de jóvenes ha entrado en la iglesia parroquial al finalizar la misa de las 11.00 y por la escalera del coro han accedido al campanario, “sin conocimiento de los sacerdotes de la parroquia, que estaban en la sacristía”.

“En el campanario se han encerrado desde dentro y han comenzado a bandear manualmente las campanas”, dice, y puntualiza que “la Policía Foral ha entrado seguidamente en la iglesia y después de desatrancar la puerta de acceso al campanario han subido al mismo y han procedido a identificar a los jóvenes”.

Los otros protagonistas
Desde el mundo abertzale, Sortu ha felicitado al pueblo de Alsasua “por la dignidad, valentía y altura de miras que ha mostrado a la hora de defender los derechos y libertades de todos y todas” ante lo que ha calificado de “incursión de la ultraderecha española en Alsasua”. El “fascismo español pretendía provocar y humillar a sus habitantes” y no ha conseguido otra cosa que “fortalecer las ansias de libertad de nuestro pueblo”, ha proclamado Sortu, sin reparar en los actos violentos de los suyos.
La presencia de VOX

Antes las declaraciones del líder de Ciudadanos, Albert Rivera, sobre la presencia de VOX en el acto -Rivera dijo que Abascal no se sentiría cómodo en el acto de España Ciudadana porque se iba a hablar de Europa- el presidente de Vox ha instado a Ciudadanos a explicar “quiénes son sus enemigos”: “Mis enemigos estaban fuera de esta plaza, aquí tengo adversarios. Ciudadanos tendrá que explicar quiénes son sus enemigos y adversarios”, ha aseverado Abascal.

Y ha añadido que él cree que ha cumplido con su obligación al acudir a este acto y “cada uno sabrá lo que tiene que hacer. Rivera sabrá cuál es la suya”.

Los separatistas se apoyan en islamistas radicales para ampliar su base social entre los inmigrantes
M.A. Ruiz Coll okdiario 5 Noviembre 2018

Los independentistas catalanes y los Comunes de Ada Colau se han apoyado en islamistas radicales para intentar ampliar su base electoral entre la población inmigrante. Un juego peligroso que ha puesto recursos públicos en manos de asociaciones dedicadas a lanzar mensajes radicales, bajo la coartada de luchar contra la islamofobia.

El aula magna de la Universidad de Barcelona acogió en febrero de 2015 las jornadas Stop Islamofobia, organizadas por la asociación Unidad contra el Fascismo y el Racismo. Entre los principales invitados se encontraban el ex imán de las mezquitas de Badalona y Santa Coloma de Gramanet Taoufik Cheddadi y el entonces diputado de la CUP Benet Salellas.

El primero, Taoufik Cheddadi, ha sido detenido en dos ocasiones por sus vínculos con el yihadismo. En junio de 2005, quedó en libertad sin cargos tras ser detenido durante una operación policial desarrollada en torno a una librería islamista de Santa Coloma. Dos años después, en mayo de 2007, fue detenido de nuevo en una operación de la Policía contra el yihdismo radical, desarrollada en Badalona, en Barcelona, Santa Coloma de Gramenet, Igualada y Mataró.

Salellas, el abogado de los yihadistas
En la actualidad, Cheddadi es imán en una mezquita de Getafe (Madrid). A través de las redes sociales, ha mostrado su apoyo a personalidades como el líder espiritual de los Hermanos Musulmanes Yusuf Qaradawi, sostenido por Qatar, quien tiene prohibida su entrada en Estados Unidos y el Reino Unido por defender públicamente los atentados suicidas, la Yihad contra el pueblo judío de Israel y la lapidación de homosexuales.

En cuanto al ex diputado de la CUP Benet Salellas, como abogado ha defendido a miembros de varias redes de terrorismo yihadista. Entre ellos, el ex imán de Vilanova i la Geltrú Mohammed Samadi, quien fue detenido por la Guardia Civil en la Operación Chacal, en la que también fue investigado el imán de Ripoll Abdelbaki Es Satty, que luego se convertiría en el cerebro de los atentados de Las Ramblas y Cambrils.

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha gastado 100.000 euros en la elaboración de un Plan contra la Islamofobia. En esta tarea, contó con la coaboración de Mustapha Aoulad Sellam como asesor externo, quien durante los últimos cuatro años ha sido coordinador de distrito del Ayuntamiento de Badalona con un sueldo de 40.000 euros, bajo la Alcaldía de la independentista Dolors Sabater (candidata de los Comunes).

Podemos contra la islamofobia
El asesor de Colau preside la asociación Stop als Fenòmens Islamòfobs a Catalunya (SAFI) y, a través de las redes sociales, muestra su apoyo a personalidades como el ex imán de Salt (Gerona) Mohamed Attaouil, al que la Policía ordenó expulsar de España el pasado mes de septiembre por sus actividades de adoctrinamiento salafista. Attaouil ha sido vicepresidente de la Unión de Comunidades Islámicas de Cataluña.

Otro de los asesores de Colau en este terreno ha sido el candidato de Podemos y fundador de la asociación Musulmanes contra la Islamofobia Ibrahim Pérez. Como ha informado OKDIARIO, bajo el pretexto de luchas contra la islamofobia Ibrahim Pérez se dedica a lanzar en las redes mensajes de odio contra los españoles y contra los católicos, como el siguiente: “Sí, españoles, muchos españoles. La vuestra, esa España rancia de católicos que encubren a pederastas“. O bien: “Sí, la confesión, ese instrumento para encubrir a los pederastas. Qué mierda de religión”.


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