AGLI Recortes de Prensa   Jueves 29  Noviembre 2018

El voto del desahogo
Ignacio Camacho ABC  29 Noviembre 2018

Hay un actor nuevo en la escena política. Se llama Vox y antes de que sepa su papel en la función ya ha alterado la campaña electoral en Andalucía. No sólo porque llena sus mítines, agita las redes sociales y la cibermensajería y despliega un entusiasmo militante que le sirve como herramienta propagandística, sino porque ha sembrado el pánico en la derecha tradicional a través de una simple expectativa. Ni siquiera está claro que pueda superar la barrera proporcional mínima para obtener los escaños que las encuestas vaticinan en Almería, Cádiz, Málaga y Sevilla, pero ya ha logrado concitar la atención de unos competidores que en teoría debían ignorarlo para no contribuir a su crecida. Hasta Susana Díaz ha decidido movilizar a sus partidarios más indolentes agitando el fantasma de una amenaza ficticia: que viene el coco, el hombre del saco, el espantajo neofascista. El pequeño partido emergente va en volandas de sus adversarios, que se autointimidan hasta con el rudimentario vídeo ecuestre de una excursión campesina, en el que creen ver una suerte de aterrador simulacro de carga de caballería.

El votante conservador convencional venía dudando entre el PP y Ciudadanos, fuerza ésta última en la que proyectaba por su propia cuenta un perfil de vigor ideológico que en realidad no está en su ideario centrista y moderado. Ahora, sin embargo, muchos miran hacia el extremo del escenario y sienten la tentación del voto duro, cimarrón, pedregoso, arriscado, un voto visceral al margen de un liberalismo que consideran timorato, plegado a la hegemonía de un régimen casi hereditario. Es el impulso de un desahogo espontáneo, una sacudida de rabia y enfado, un antojo emocional aun a sabiendas de su escaso efecto práctico. Y también una expresión primaria, rebelde, de cierto estado de ánimo de orfandad y desamparo ante el discurso dominante de una izquierda que lleva treinta y siete años sin encontrar un oponente aquilatado. Ante la certidumbre de una nueva derrota, de otro inevitable fracaso, esos electores están dispuestos a prescindir de la utilidad del sufragio para utilizarlo como aliviadero moral de su cansancio.

El bloque de centro derecha ha pasado de ignorar a sobrestimar el peligro. Para tratar de cerrar la vía de agua, el PP ha situado a Vox en el eje del debate, amplificando su protagonismo. Le ha regalado la recta final con la apelación a la teoría del voto improductivo pero ese esfuerzo tiene ya pinta de resultar, además de contraproducente, baldío: los que han decidido apoyar al nuevo partido piensan que la papeleta popular es el verdadero desperdicio porque ya han descontado el enésimo triunfo del socialismo. Se han acostumbrado a perder y ahora al menos quieren consolarse con un grito. Se quedarán a gusto pero esa aparente sensación de alivio no impedirá que, a fin de cuentas, el poder de la autonomía siga en su sitio.

¡Que viene VOX!
Jorge Vilches. vozpopuli  29 Noviembre 2018

Recuerdo aquel micrófono inoportuno que, tras una entrevista televisiva, grabó una conversación entre Zapatero, entonces presidente del Gobierno, e Iñaki Gabilondo. “¿Qué tal van las encuestas?”, dijo el periodista, "Bien, sin problemas, lo que pasa es que nos conviene que haya tensión", contestó el líder socialista. El diálogo lo sepultó el entrevistador con un "A mí me parece que os conviene muchísimo".

No creo que a estas alturas a nadie le quepa la menor duda de que el PSOE alimenta a VOX para aumentar la tensión. Las referencias constantes de Susana Díaz, Pedro Sánchez y los medios de izquierdas han hecho protagonista a la formación de Santiago Abascal. “¡Que viene VOX!”, dicen, y se aprestan a levantar barricadas en un patético y posmoderno “No pasarán”. Es más; un insulto a VOX evita debatir sobre el desastre y la corrupción de la administración socialista, y a Ciudadanos de haber participado en ella.

La maniobra no tiene desperdicio. La mención a los de Abascal sirve para competir con Adelante Andalucía, la formación de Teresa Rodríguez, al presentarse el PSOE-A como el voto útil para impedir, dicen, el triunfo de las derechas. No obstante, la líder podemita ha caído en la trampa dialéctica: no puede eludir la retórica antiderechista y exclusivista, desconociendo que cuando se pone al votante entre la espada y la pared elige la seguridad; es decir, vota a quien le salve del supuesto peligro.

Por otro lado, la concentración de la campaña del PSOE-A en la alianza, desprecio o permisividad con VOX convierte a esta formación en una opción antisistema, lo que atrae al elector hastiado de los socialistas. Esto perjudica al PP y a Ciudadanos, que hace unos meses se planteaban el reparto de los electores indignados para alcanzar, triste es decirlo, un segundo puesto.

VOX gana votos del PP, que también los pierde en favor de Ciudadanos -según las encuestas, en fin-, pero no lo suficiente. Pero, además, el partido de Abascal rasca votos de Cs y de Podemos, en torno a un 14%. Esto ocurre porque el PP pierde fuerza en las ciudades, Cs va a encontrar su tope, y VOX, como buen populista, tiene vocación de transversal.

El votante tipo de VOX es un hombre de ingresos altos o mediosa-altos, urbano, universitario, e indignado con la ordenación territorial del título VIII y con la corrección política; es decir, que está harto de la permisividad con los independentistas, la ideología de género y el buenismo con la inmigración ilegal.

Es una mezcla de sentimiento de pérdida y de impulso de “reconquista” -concepto empleado por Santiago Abascal-. Los votantes de VOX creen que se está perdiendo la libertad y la igualdad entre españoles, así como la identidad nacional. El motivo de todo esto, dicen, es una Constitución de 1978 mal hecha, y un PP y un PSOE que han colaborado con los que “quieren destruir España”.

VOX no es extrema derecha, es populismo nacionalista, como se estila en otras partes de Occidente. En realidad, el relato de VOX cumple el mito palingenésico relativo a la muerte y resurrección de la nación. Esto es común a todos los nacionalismos, especialmente a los populistas.

El discurso es básico. Consiste en plantear que hubo una Edad de Oro de la nación, identificada en su Historia con los grandes acontecimientos civilizatorios, que demostrarían las virtudes de un gran pueblo, y ejemplificado en grandes personajes, sean reales o adornados. De ahí las constantes referencias históricas de los dirigentes de VOX.

Luego, siguiendo dicho mito, hablan de la Decadencia y anuncian la muerte de la nación si las cosas siguen igual. Para VOX esto se produjo con el desarrollo del régimen del 78 y la “traición del PP”, entre 2008 y 2014 (año de su nacimiento), que habría dado alas, dicen, a separatistas y socialistas para degradar la comunidad política. De esta manera, cualquier acontecimiento diario, toda noticia o suceso, es posible interpretarla como una demostración de esa decadencia que ellos vaticinaron. Lo mismo ha hecho Podemos porque es la esencia populista.

En ese relato de VOX es muy importante el vaticinio, clave para ofrecer un proyecto populista creíble; esto es, la presentación de profecías que se cumplen, junto a la figura de “el Salvador”. No estoy diciendo que Abascal se crea Jesucristo, sino que el hiperliderazgo -la identificación del jefe con un dogma, una organización, una denuncia y una solución- es una pieza imprescindible de todo proyecto transformador, y eso VOX lo ejecuta bien.

Finalmente, como todo buen populismo nacionalista que se precie, la solución de VOX, el Paraíso en ese mito palingenésico, la resurrección, solo será posible si la comunidad política se reconstruye siguiendo sus planteamientos.

Estos tres elementos usados por VOX están presentes en los discursos nacionalistas peninsulares antiespañoles, aunque, claro, cambiando la localidad y el gentilicio. Es el abc del discurso electoral, que funciona cuando se usa bien el estilo populista en una crisis política caracterizada por la degradación institucional y una desafección creciente.

No se puede soslayar tampoco que VOX alimenta a las izquierdas, siempre deseosas de encontrar su Moriarty, ese enemigo identificable que dé razón a su existencia y a su confrontación constante. Queda por ver si todo este juego de pesos y contrapesos, de retórica e ira, tanto impostada como conservada en formol, nos lleva finalmente a algún sitio tranquilo o aumenta el mal ambiente.

A vueltas con la educación
EDITORIAL  Libertad Digital 29 Noviembre 2018

También en esto la irrupción de Vox favorece al PP de Casado, para que se deshaga del funesto legado de Rajoy.

En vista de los términos tan ambiguos y, en ocasiones, contradictorios con que la Constitución se refiere al reparto competencial en el ámbito de la educación, no está del todo claro, desgraciadamente, que la Administración central pudiera hacerse cargo de la atención de este derecho en detrimento de las autonomías sin, previamente, emprender una reforma de la Carta Magna. Buena prueba de ello es que las dos únicas formaciones abiertamente partidarias de que la Administración central recupere plenamente sus competencias en el ámbito educativo –los socialdemócratas de UPyD y los liberal-conservadores de Vox– han propuesto sendas reformas de la Ley de Leyes para lograr ese encomiable objetivo.

A este respecto, recuérdese la sentencia del Tribunal Constitucional que tumbó parte de la Lomce del ministro José Ignacio Wert precisamente por considerar, con mayor o menor acierto, que la misma, orientada a algo tan deseable y constitucionalmente imperativo como garantizar la enseñanza en español en toda España, invadía competencias autonómicas. Y es que, ante la reiterada desobediencia de la Generalidad catalana a las sentencias que le obligaban a incorporar al español como lengua vehicular en la enseñanza, el Gobierno de Rajoy sólo tenía tres opciones, no necesariamente excluyentes entre sí. La primera, tras recabar los pertinentes informes a la Alta Inspección del Estado, presentar una denuncia penal por desobediencia contra los gobernantes del Principado. La segunda, exclusivamente política, exigir a la Generalidad el inmediato cumplimiento de esas sentencias so pena de suspenderle competencias en aplicación parcial del artículo 155 de la Carta Magna. Y la tercera, no por más ardua menos deseable: proponer al resto de partidos una reforma constitucional destinada a que fuera la Administración central, no las CCAA, quien ejerciera de forma ordinaria y plena las competencias en educación.

Como no se atrevía con ninguna de ellas –llegó incluso a ocultar los informes de la Alta Inspección del Estado que denunciaban el adoctrinamiento en los libros de texto de Cataluña–, el funesto Gobierno de Rajoy planteó como solución la chapucera reforma Wert, que posteriormente vino a tumbar el TC.

Teniendo, pues, bien presentes todos estos antecedentes, no cabe sino recibir con cierto escepticismo la propuesta de Pablo Casado de presentar una proposición de ley "para que la educación sea competencia estatal aunque la administren las comunidades". Y es que, por encomiable que sea el objetivo de garantizar "sin complejos" la salvaguarda de unas mismas materias troncales, un mismo currículo "y una alta inspección estatal que evite los abusos", así como el querer que se enseñe en "la lengua común de todos los españoles", es harto dudoso que pueda garantizarse sin previamente retirar de la Constitución las muchas, erradas y contraproducentes concesiones que se hicieron a los nacionalistas con la vana esperanza de que se unieran al proyecto común.

Esas concesiones a los nacionalistas no han servido para unir a los españoles sino precisamente para crear discordia, así que es absurdo empecinarse en el error o tratar de maquillarlo con reformas legislativas de menor calado que, para colmo, encuentran resistencias hasta en los propios barones regionales del PP.

En cualquier caso, es altamente positivo que Casado se atreva a mirar y a denunciar, aunque sea tímidamente, el caos en el que ha derivado el sistema autonómico, especial pero no únicamente en materia educativa, y no a ocultarlo. Y es que incluso para un mismo marco constitucional, y a la espera de poder mejorarlo con una reforma de la Carta Magna, siempre será mejor que lo gestione quien quiere acabar con los abusos y las disfuncionalidades a que lo haga quien, por comodidad o por falta de principios y de coraje, prefiere mirar para otra parte. También en esto la irrupción de Vox favorece al PP de Casado para que se sacuda la funesta herencia de Rajoy.

Sánchez y el ridículo internacional
Cristina Seguí okdiario 29 Noviembre 2018

No todo iba a ser malo tras el acuerdo entre Reino Unido y Europa sobre el Brexit que ha dejado a España apeada de todo lo relativo a Gibraltar. Ahora, toda la comunidad internacional tiene la certeza de que Sánchez y su Ejecutivo son, además de sinvergüenzas y mentirosos, neuronalmente yermos. Después de aquella llama nepalí de ERC que esputó al ministro de Exteriores en el Congreso de los Diputados, hasta Fabián Picardo se ha tomado la licencia de trolear al JFK de Cobo Calleja residente en La Moncloa al compararle con Francisco Franco Bahamonde: “Persiguiendo la soberanía de Gibraltar de la manera en que lo ha hecho, no está haciendo nada más que imitar al mismísimo Generalísimo”. O sea que, ¡de tanto escarbar en el Valle de los Caídos al pobre necrófilo del Falcon se le ha metido el muerto dentro!

Hasta el llanito maximus de la roca sabía que encargar la cuestión de la dignidad hispánica a un tipo auspiciado por golpistas era tan pertinente como confiar a una madame la honra de las monjas del monasterio de Santa Clara de Tordesillas. Ni los oficialistas progres de los cenáculos del PSOE se tomaron nunca en serio que un político con medio centenar de faltas de ortografía en una tesis plagiada, y que en 2011 defendía la gestión internacional del socialismo invitándonos a “hojear lo k se dice fuera de España de la gestión de Z d la crisis” tuviera la más mínima capacidad de reivindicar el Peñón. Era como contratar a Rafa Mora para una charla de física nuclear.

Sánchez siempre ha sabido que el blindaje de Gibraltar como territorio inglés durante los últimos 40 años no se ha debido tanto a la diligencia de Reino Unido ni al orgullo identitario de los llanitos, sino a que la conservación de la soberanía inglesa les permitía mantenerse al margen de la ruina económica socialista. Y las cifras de La Línea son aterradoras: un 35% de desempleo, una brutal desindustrialización, el desmantelamiento del sector pesquero por la nula protección a los pescadores españoles arruinados por el lanzamiento de bloques de hormigón gibraltareños para ocupar el caladero español, y la servidumbre de los linenses que levantan las persianas gracias a las 30 mafias del narcotráfico instaladas en el municipio gaditano y los 330 millones de euros anuales que mueven gracias a Gibraltar y la proximidad con Marruecos.

¿Qué otra cosa que no fuera la afición de Sánchez de retozar con los dictadores contemporáneos impidió que se paseara por la miseria linense para exigir la soberanía española de Gibraltar y el impulso económico del Campo de Gibraltar durante la semana de negociación del Brexit en lugar de trotar descamisado por la de Cuba? Quizá el emporio financiero y fiscal que Gibraltar supone para los socialistas de la Junta de Andalucía que operan con el modus operandi de la Ministra Calviño. La frivolidad y el desmantelamiento intelectual de un Gobierno compuesto por una banda de ministros reprobados, con sociedades instrumentales, testaferros que nos han conducido a una nueva humillación absurda de la maldición del sanchismo.

Vox, ese «coco»
Isabel San Sebastián ABC 29 Noviembre 2018

Vox ha irrumpido con tanta fuerza en el mapa demoscópico español que la mera mención de su nombre produce escalofríos. «¡Fascistas!», exclaman los biempensantes de guardia en los medios de comunicación, perfectamente cómodos con la presencia e influencia de Podemos. «Extrema derecha», descalifican, altivos, personajes tan asociados a la corrupción socialista como Susana Díaz, quien reta a sus adversarios a pronunciarse sobre eventuales pactos con esa fuerza equiparando sus siglas a una suerte de lepra contagiosa. «Voto inútil», se afirma con fingido desprecio desde las filas populares, donde sigue sin calar la idea de que el bipartidismo ha muerto.

El grupo de Santiago Abascal inquieta porque crece de día en día pescando en caladeros múltiples. Es una realidad derivada de factores preexistentes, que debería llevar a sus adversarios a formularse algunas preguntas en lugar de limitarse a negarla o recurrir al insulto. Claro que la célebre sentencia de Machado sigue vigente: «En España, de cada diez cabezas nueve embisten y una piensa».

Jaime Mayor Oreja, ese formidable analista político condenado a la maldición de Cassandra, lleva tiempo advirtiéndolo: «Al actual vista a la izquierda seguirá un vista a la derecha, como ha ocurrido en toda Europa y también en Estados Unidos». El movimiento giratorio ha empezado a producirse y VOX es el reflejo de ese pendulazo: un partido de derecha radical populista, semejante al Frente Nacional francés o Alternativa por Alemania. El alter ego de Podemos en el extremo opuesto del arco, tan democrático (o no) como cualquiera de sus rivales y desde luego infinitamente menos peligroso para la estabilidad del país que su oponente de extrema izquierda, toda vez que, a diferencia de la formación que encabeza Pablo Iglesias, defiende la unidad nacional, la propiedad privada y la vigencia de la Constitución, al menos mientras ésta no se cambie siguiendo los cauces legales establecidos.

Vaya por delante mi rechazo absoluto a sus posturas eurófobas. Aunque solo fuese por ese motivo, yo jamás escogería su papeleta. Y hay muchos más. Pero de ahí a demonizar al partido, dista un trecho de hipocresía que no estoy dispuesta a recorrer. Vox es la consecuencia de un gran número de elementos, empezando por la implantación de una dictadura del pensamiento políticamente correcto que proscribe del debate público cuestiones tan acuciantes como los problemas derivados de la inmigración descontrolada y siguiendo por el desafío golpista instalado impunemente en Cataluña, sin olvidar la progresiva difuminación ideológica del PP, que bajo el mandato de Rajoy perdió buena parte de sus señas de identidad. Ignorar esas circunstancias es desenfocar por completo la cuestión. Vox no es un intruso que haya venido a «robar» votos a Moreno Bonilla o Casado, entre otras cosas porque esos votos no son de su propiedad y porque los de Abascal muerden también en la porción de pastel que hasta hace poco tiempo correspondía a los morados. Esa derecha tan antipática a los ojos de la izquierda de «chaise longue» comparte preocupaciones con los sectores más desfavorecidos de la sociedad y también con los más hartos de relativismo y cobardía. Representa en buena medida a la «España de los balcones» que aplaude su actuación en los juzgados catalanes y su exigencia de justicia para las víctimas del terrorismo. Ocupa un espacio abandonado de manera irresponsable por los demás. Por eso, si PP y Ciudadanos aspiran a expulsar del poder a este PSOE abrazado con orgullo a comunistas y separatistas, sin perder un ápice de buena conciencia, más vale que asuman la idea de aceptar a Vox como un socio necesario, bastante más respetable que PNV o CiU.

De Andalucía al cielo… o de nuevo al infierno
Enrique de Santiago okdiario 29 Noviembre 2018

Estamos a “ná y menos” de las elecciones andaluzas y… ¡ozú¡ El miedo que tienen todos al resultado, los de allí y los arriba, los del mando y los que quieren el mando, los “güeno y lo malo” y es que de su resultado depende el pan de mucho “chorizo”. No, no me he vuelto de la canalla; es que, allí, llevan los “chorizos” gobernando más que lo que estuvo el dictador y, los que están en la oposición, tan “a gustito”, pues como me decía uno en su día “calla quillo, que yo vivo mejó y gano más en la oposición que en el Gobierno, ¡pa que voy a quitarlo!”. Y, así, han conseguido llevarse el dinero de los parados, que incluso se lo gastasen en dignas trabajadoras del sexo y, de paso, tener cogidos por los membríscalos a más de la mitad de mis conciudadanos “pa seguí en el pescante”.

Yo no sé si VOX conseguirá dar un golpe de efecto en las elecciones que permita un cambio, no en Andalucía, que ahí “está to el pescao vendío”, sino en el resto de España, pero lo que sí resulta significativo es el miedo del PP y C’s. Todos se han empeñado, no sin la ayuda de alguno de VOX, en que es un partido de extrema derecha peligroso; pero todos callan cuando se recuerda que no defienden nada que no defendiese el PP de Aznar en el Gobierno, en el que no nos fue tan mal. Dirán que fue una etapa oscura por el Prestige, que eso no es crispación; que si la Guerra de Irak, que tampoco es crispación y, por más que se empeñen, no llevamos ni un solo soldado de combate; que si… ya, ya, pero la bonanza económica, la reducción del paro y los avances sociales, ahí estaban.

Resulta increíble que cuando uno defiende la democracia y volver a recuperar el orgullo de ser español, la libertad de las personas, los derechos fundamentales y los valores de la derecha, se le impone la cruz de “extrema derecha” o “fascista”; pero, cuando se defiende la dictadura del proletariado, la vuelta al pasado, el comunismo como sistema de opresión de las masas tan cruel como el fascismo real, se admite que, siendo profundamente destructores del sistema democrático, son muy respetables y dignos. No quiero ni agredir, ni escupir, ni insultar a la carcunda comunista, pese a que ellos sí me lo han hecho personalmente, lo que sí me gustaría es que respeten a los que sí son demócratas, por más que ellos lo nieguen.

Si el PP y C’s, en lugar de llorar por las esquinas porque VOX entra en la partida, miran sus discursos, sus planteamientos, a sus electores y limpian sus filas, otro gallo cantaría y si algún “cabo tomatero de las COE” de VOX, en lugar de meter mierda a los suyos, fuese capaz de modular sus formas y dar valor a sus valores, seguro que sería mucho mejor y le iría mejor, aún, si cabe. Si VOX hubiera entrado en 2014 en el debate político y hubiera realizado un discurso más transversal y con formas menos rígidas, cuánto nos hubiéramos ahorrado, cuántas mentiras de unos y otros no se hubieran producido; pero, no fue así y mirar atrás sólo se debe hacer para reconocer el pasado, recuperar lo bueno, apartar lo malo realizado y no volver a meter la pata. Olvidemos el miedo y actuemos de una vez.

Lecciones de la izquierda en tiempos de Pedro Sánchez
Javier Fernández-Lasquetty  Libertad Digital 29 Noviembre 2018

El domingo, los andaluces tienen la ocasión de decir con su voto que no les gusta cómo va España, ni les gusta tampoco que les den lecciones.

El tópico en la literatura es que los personajes que sermonean a los demás son siempre los más conservadores. La realidad actual, sin embargo, es bien distinta. Si usted lee un comentario moralista, predicando una determinada conducta como buena y otra como mala, lo más probable es que proceda de un personaje que se autodenomina progresista. Si escucha a alguien proponiendo la tipificación como delito de una determinada acción, verá que detrás de la nube de palabras hay un político o comentarista de la izquierda. No escuchará mucha variedad argumental. Casi siempre son variaciones sobre un mismo tema: según ellos, todos los que no son de izquierdas maquinan, engañan o hacen trampas para perjudicar a la gente.

Sin embargo, uno ve que la ministra-portavoz del gobierno socialista ha ocultado en su declaración obligatoria un enorme patrimonio inmobiliario de viviendas y fincas de lujo. Grave es que falte a su obligación de declarar todos sus bienes al acceder al cargo. Pero lo que es insufrible es tener que aguantar a los políticos socialistas y podemitas hablando constantemente de la propiedad privada como un robo, y de la propiedad inmobiliaria como de un crimen contra la gente que no puede tener una vivienda digna.

Grave es que la ministra socialista de Justicia hable en sus distendidas reuniones con sus buenos amigos -el comisario encarcelado Villarejo, el juez condenado Garzón, etc.- de mujeres utilizadas como prostitutas para obtener información. Lo insoportable es que el gobierno del que forma parte y la izquierda parlamentaria que lo ha apoyado, constantemente, esgriman un feminismo excluyente y agresivo, como si los demás desearan lo peor a las mujeres, incluidas las propias mujeres que no son de izquierdas.

¿Quién es homófobo? Por definición, para la izquierda, lo es todo el que no es de izquierdas. Pero es la misma ministra de Justicia del mismo gobierno socialista la que habla de una personalidad pública gay en unos términos que no son precisamente como para ir por la vida dando a los demás lecciones de tolerancia.

Podríamos seguir con los ministros socialistas que recurren a construcciones legales que les permiten pagar menos impuestos; no seré yo quien reproche a nadie que intente pagar los menores impuestos posibles, pero que no nos sermoneen este partido socialista y sus aliados de extrema izquierda a quienes defendemos abierta y limpiamente que debe bajar el gasto público y deben bajar los impuestos.

Esta es la izquierda que llama especulador a cualquiera, pero cuyo ministro de Exteriores recibe una sanción muy grave por vender acciones utilizando información privilegiada.

Este es el Gobierno de Pedro Sánchez, el que da a todos lecciones sobre dictaduras, pero se pasea por La Habana del brazo de una banda de tiranos con 60 años de experiencia como dictadores, incluyendo el uso de mano de obra en condiciones de explotación laboral. El socialismo que tiene su referente cercano en Rodríguez Zapatero, que sigue defendiendo ya casi en solitario a Maduro y a su criminal dictadura venezolana.

Es esa izquierda de España la que da lecciones cuando debería pedir disculpas, la que descalifica moralmente a sus oponentes políticos, en lugar de debatir con ellos. Esa izquierda de tiempos de Sánchez es la que va a ser juzgada en las urnas de Andalucía el próximo domingo. Lo importante es ver si sus apoyos crecen o disminuyen. Si en su primera cita electoral, la coalición izquierdista de Pedro Sánchez sube o baja. El domingo, los andaluces tienen la ocasión de decir con su voto que no les gusta cómo va España, ni les gusta tampoco que les den lecciones los que tienen tanto de lo que avergonzarse.

Javier Fernández-Lasquetty, vicerrector de la Universidad Francisco Marroquín.

Socialismo caviar
OKDIARIO 29 Noviembre 2018

Pedro Sánchez ha conseguido darle la vuelta a la mítica frase del estadounidense John F. Kennedy. El presidente del Gobierno español no se pregunta “qué puede hacer por su país”, que sería lo lógico en un jefe de Estado que se precie de ello, sino qué puede hacer España y sus recursos públicos por él. Por ahora, posibilitarle una incesante actividad internacional que resulta excesiva. Sánchez se está tomando su presencia en La Moncloa como una suerte de viaje de fin de curso sin pausa. En menos de seis meses ya ha realizado más viajes fuera de nuestras fronteras que el propio ministro de Asuntos Exteriores, Josep Borrell. No es de extrañar, por otra parte, si tenemos en cuanta el catering de auténtico lujo del que goza a bordo del Falcón: lubina salvaje, salpicón de vieiras y cava.

En vez de solucionar problemas internos tan graves como los casos de corrupción y escándalos que ensucian la actividad de su equipo, la radicalización independentista en Cataluña, la llegada masiva de inmigrantes o la ralentización económica que amenaza nuestro futuro, ha efectuado 19 desplazamientos a otros países con un nivel de lujo que lo convierte por derecho propio en un destacado representante del socialismo caviar. A pesar de que nunca ganó unas elecciones y que cada vez que compareció en ellas empeoró sus guarismos, está aprovechando en beneficio propio todos los recursos que le da su Presidencia. Ni siquiera presta una atención especial a los intereses de su partido.

En los próximos días, el PSOE se juega la preponderancia en una plaza tan importante como Andalucía, pero Susana Díaz sólo ha podido contar con su presencia durante dos jornadas, mientras el resto de líderes políticos no se mueven de Andalucía. Sus constantes viajes y relaciones con líderes internacionales no han valido, sin embargo, para situar los intereses de España en un lugar de privilegio dentro del acuerdo final entre la Unión Europea y Reino Unido con respecto al Brexit. Muy al contrario, el Ejecutivo socialista ha hecho el ridículo con Gibraltar a pesar de la debilidad que presentaban los británicos en las negociaciones con una cuestionadísima Theresa May. Factores que parecen no importar a Pedro Sánchez. Ya lo dice el refranero popular: “Ande yo caliente…”.

Descomposición del régimen del 78
Pío Moa Gaceta.es 29 Noviembre 2018

Manuel Vicent ha escrito un artículo melifluo para demostrar que España es un país donde se vive mejor que en ningún otro. En parte es cierto, y si el autor tuviera algo de honestidad lo relacionaría con la herencia del franquismo, cuya salud social era la mejor de Europa. Y lo contrasta con los líderes políticos y de opinión que crispan, gritan y se insultan, etc. Y es cierto también: se trata de políticos y periodistas en que rivalizan la necedad y la canallería, como diría Marañon.

Vicent invoca la autoridad de The Economist para definir a España como uno de los países más democráticos del mundo. Una democracia en la que se homenajea públicamente a asesinos; en que se premian políticamente los asesinatos de la ETA; en que el estado ha desaparecido prácticamente de algunas regiones; en que los políticos de Cataluña se declaran en rebeldía, provocando un golpe de estado permanente con complicidad del gobierno; en que la corrupción es un signo distintivo de los principales partidos políticos; en que el gobierno lleva años imponiendo leyes totalitarias y amenaza las libertades más elementales; en que se ataca constantemente el idioma común y las bases de una convivencia en paz y en libertad; en que la Constitución, como muestra lo anterior, se distingue por su incumplimiento. Por no recordar otros datos como la política de aborto e inmigración masivos y promoción de la homosexualidad. En que los mismos gobiernos que financian a los separatismos, regalan “grandes toneladas de soberanía” a la burocracia de Bruselas, se declaran amigos y aliados de la potencia que invade nuestro país por Gibraltar, impulsan una auténtica colonización cultural por el inglés e intervienen en provocaciones y acciones bélicas de interés ajeno, bajo mando ajeno y en idioma ajeno. Un país sin verdadera política exterior…

Esta es una democracia ejemplar, viene a decir The Economist, y repetir como un loro Manuel Vicent en… El País, precisamente el órgano impulsor de todos los fenómenos arriba citados. Y es que la revista inglesa dista mucho de ser neutral: es un órgano de propaganda ideológica y de los intereses anglosajones, que rara vez coinciden con los españoles. Se da el hecho evidente y significativo de que a Inglaterra, a la OTAN, a la UE y al islamismo les conviene una España débil y llena de tensiones internas, por tanto más manejable.

El régimen de 1978 nació con graves carencias, no corregidas hasta llegar al actual estado de descomposición. Que claro, no a todos perjudica. Como de costumbre, los que están corroyendo hasta el fondo la nación y la libertad se visten con ropajes “democráticos”.

Gaseoso y Gaseosa
Javier Barraycoa Gaceta.es 29 Noviembre 2018

Hacer experimentos con gaseosa, si seguimos el dicho popular, no lleva a nada. La gaseosa siempre se ha asociado a lo inocuo y pueril. Era el gran refresco de los niños de la posguerra, el sifón de los infantes y, en el fondo, la lucha contra la globalización pues había casi tantas marcas de gaseosa como comarcas en España. Hacer experimentos con gaseosa es sinónimo de pérdida de tiempo y eso es lo que está haciendo el gobierno de España con el separatismo. Ante las perpetuas amenazas de los independentistas, se quiere saciarles entregándoles todo y más. Alguien tendría que decirle a Pedro Sánchez que, desde la época de Suárez, pasando por Aznar hasta ahora, todos los presidentes de gobierno han caído en la misma trampa.

Acercar políticos presos, insinuar indultos, presionar para que la justicia no haga bien su trabajo, eso ya está inventado y ya sabemos el resultado. El separatismo es como un niño mal criado que cuando alguien decide castigarlo por fin, la sanción es tan efímera y ridícula como el 155 que tuvimos ocasión de ver y no ver. Y en vez de dejar al niñato sin postres, se le regalaron unas elecciones en bandeja de plata. Y en lugar de una buena colleja, se le invitó al cine para que siguiera soñando que él manda en la casa. Y si no le dejan hacer lo que quiere, vuelve a amenazar con marcharse y, a cambio, recibe unos euros de regalo para que se calle.

Dejando el símil del niño mal criado, se nos antoja contemplar el separatismo como una sucesión de estados de la materia. Esta analogía esté tomada de Zygmunt Bauman y su paradigma de la sociedad líquida como imagen de la posmodernidad contrapuesta a la sociedad rígida que representó la modernidad. El nacionalismo, en cuanto ideología, ha pasado por tres estadios de la materia, el sólido, el líquido y ahora estamos entrando en el estado gaseoso. La materia en estado sólido se conforma de masa, volumen y forma; en estado líquido pierde la forma y sólo mantiene la masa y el volumen. Por fin, en estado gaseoso, sólo se conserva la masa sin volumen ni forma. De ahí que el gas se pueda expandir hasta el infinito, mientras que la materia se contenga en sí misma.

Si nos ceñimos a la transición, el nacionalismo (al que pocos le denominaban así), se mantenía en los cauces formales del catalanismo. Era como lo sólido ya que se podían establecer grados y cuantificar las categorías de catalanistas, de más moderados a más exaltados. Era la época de esplendor del pujolismo, donde los gobiernos centrales cedían competencias a cambio de estabilidad y corruptelas compartidas. Los políticos sólo temían el fuego asesino y clandestino de ETA. El catalanismo era tenido como algo inocuo y controlable, aunque ya estaban malcriando a la criatura. Todo lo que tiene forma fija es susceptible de ser trasladado, acarreado, recogido o arrinconado. Y eso creía que podrían hacer con el catalanismo cuando se les antojara. Pero el líquido, por carecer de forma, se convierte en algo descontrolable. ¡Cuántas veces hemos hecho el ridículo intentando recoger con la mano el líquido que se desparrama de un vaso vertido!

La fase líquida del nacionalismo coincidió con la última etapa del pujolismo y la sucesión en el liderazgo por Artur Mas, el que había de ser un mero puente para el traspaso de poderes a Oriol Pujol. En la medida que se avejentaba el Patriaca, también lo hizo la palabra “catalanismo”. Fue cayendo en desuso. Aún eran pocos los que se declaraban independentistas, pero empezaron a asomar términos como nacionalistas, soberanistas, federalistas asimétricos, que denotaban que el catalanismo estaba perdiendo la forma para convertirse en algo voluble como el líquido. Aún así, en la Villa y Corte, pocos se percataron que este cambio de terminología implicaba un cambio de estadio. El niño estaba creciendo o, con otra metáfora, el vaso estaba apunto de verterse y pocos quisieron verlo. Los catalanistas se convirtieron en nacionalistas y los nacionalistas se pasaron en tromba al separatismo. Y esto aconteció tan rápido como cuando cae una botella y se rompe, desparramando todo su interior.

Abrir las ventanas
Ahora, el líquido se empieza a evaporar y los ingenuos y optimistas piensan que el “suflé” independentista está bajando. Cuando lo que está ocurriendo es lo contrario, se está expandiendo en forma gaseosa. Nuevamente, en la Villa y Corte, no entienden nada. Cuando el nacionalismo parece derrotado es cuando se torna más peligroso. No en vano, las encuestas nos demuestran que la “masa” separatista” sigue constante y eso se verá en próximas elecciones. La caída de Puigdemont redistribuirá el voto separatista para convertir a ERC en el partido hegemónico y a la CUP renacerá espectacularmente. Cosas del destino semántico, se llama sublimación al paso directo del estado sólido al gaseoso. Y en Cataluña hemos sufrido un estado de sublimación o alucinación colectiva en pocos años -un chute en argot callejero- que tenemos que pagar de una u otra forma.

Puedes luchar contra un enemigo sólido, puedes nadar y flotar en el líquido, pero no se puede batallar contra lo gaseoso. El nacionalismo se ha convertido a este estadio de la materia donde se expande, se pega al cuerpo, te envuelve, te intoxica y, al final, te asfixia. El gas de la gaseosa era dulce y cosquilleaba dentro del cuerpo infantil. La inocencia de nuestro cuerpecillo lo contenía y expulsaba sin más. El gas del nacionalismo, por el contrario, nos aprisiona por fuera, y rememora esa terrible paráfrasis de “ser gaseados”. El único remedio sería abrir las ventanas y dejar que el aire puro limpiara nuestra casa común de un irrespirable ambiente cenagoso, acumulado durante cuarenta años de transición. Pero los ambientes impúdicos son los apetecibles para tanto político inmundo. Por eso el nacionalismo seguirá donde está, asfixiando España en un lento pero implacable laguidecer.

Vox o la amenaza fantasma
Isidoro Tapia El Confidencial 29 Noviembre 2018

Uno de los momentos más surrealistas de la por lo demás anodina campaña andaluza lo brindó el candidato popular Juanma Moreno: en respuesta a un vídeo que presentaba a Teresa Rodríguez como la Khaleesi andaluza (un guiño a la serie 'Juego de tronos'), Moreno Bonilla invocó la “fuerza de 'Star Wars” delante de unos muñecos del maestro Yoda y del droide R2D2. Difícilmente superable.

La verdadera 'amenaza fantasma' para el Partido Popular es en cambio otra: se llama Vox (si todavía estuviese Rajoy en la primera línea política, lo llamaría “ese partido del que usted me habla”), una formación que este domingo podría irrumpir en el Parlamento andaluz. A día de hoy (ojalá me equivoque), y a la vista de cómo han evolucionado las encuestas durante la campaña, Vox parece en condiciones de acaparar los titulares de la noche electoral andaluza.

¿Por qué crece Vox? Es simplista apuntar un solo motivo, así que hagamos una lista de ellos: seguramente el más importante es la pérdida del PP del monopolio sobre el centro derecha político. La primera grieta en un muro es la más difícil; las siguientes, suelen venir en cadena.

Todos miran a Vox
El PP, como cualquier otro partido tradicional de amplio espectro ('catch-all party'), constituía en realidad una coalición muy heterogénea de intereses: votantes con profundas convicciones conservadoras, otros preocupados por la gestión de los asuntos económicos, o aquellos visceralmente contrarios a los nacionalismos periféricos. Algunos votantes populares reunían todos estos atributos; la mayoría, en cambio, solo algunos. Eran, por ejemplo, liberales en lo económico pero también en lo social. O, al revés, conservadores en ambas dimensiones. El PP conseguía cubrirlos a todos porque al existir un solo partido en esa zona del espectro, la manta era suficientemente larga. Como sus votantes no tenían una alternativa que representase de manera más fiel sus convicciones, elegían la que más se aproximaba.

Una de las consecuencias de la eclosión multipartidista es la aparición de nuevos partidos capaces de representar mejor a determinados colectivos de votantes. En particular, ha habido dos políticas seguidas por el PP durante los últimos años que lo han alejado de dos colectivos que históricamente lo habían votado: el proceso independentista catalán y las políticas de la familia.

Para el votante popular, la política de contención en Cataluña, abanderada por la exvicepresidenta Sáenz de Santamaría (la 'operación diálogo'), fue como una traición shakesperiana (“ni rima ni razón”): no solo significaba abjurar de las convicciones populares sobre el modelo territorial, es que además ni siquiera funcionó en la práctica para reconducir el desafío soberanista. Como castigo, los votantes desencantados abrazaron la alternativa que más nítidamente había defendido una política firme contra el independentismo: Ciudadanos era entonces un partido que discurría por el firmamento político con alrededor del 15% de apoyo (seguramente, el verdadero tamaño del centro político en nuestro país). El aluvión de votantes procedentes del desgarro catalán lo hizo dispararse por encima del 25% (cómo afectó esta avalancha a la fisonomía del partido naranja es materia de otro artículo).

¿De dónde surge Vox? Vox es el 'spin-off' de un cuerpo (el del Partido Popular) que estaba ya moribundo, después del mordisco de Ciudadanos a cuenta de Cataluña, de la lenta pero inexorable termita de la corrupción y del abrupto final del Gobierno Rajoy. Vox surge probablemente de la gemación de dos patas del PP: la opuesta a la inmigración y la más conservadora. En inmigración y familia, las políticas seguidas por el PP en los últimos años respondían a la mayoría de sus votantes, no a su núcleo más irredento (que vio también una traición determinadas decisiones, como la inconclusa reforma de la ley del aborto durante la etapa de Gallardón).

¿Por qué Vox surge precisamente ahora, en las elecciones andaluzas? En primer lugar, es la primera convocatoria electoral desde que el PP entró en estado catatónico, la primera desde el otoño 'horribilis' catalán de 2017. La primera oportunidad para los votantes de ajustar cuentas con los populares.

También, creo, hay otros motivos circunstanciales: a menudo se ha dicho que los votantes utilizan las elecciones cuyos resultados inmediatos son más lejanos (como las elecciones europeas) para mandar un mensaje a los partidos políticos. Las elecciones andaluzas, dado lo previsible de sus resultados (todo apunta a un Gobierno del PSOE con Adelante Andalucía), se han convertido en un 'sparring' de lujo para lanzar un mensaje. A fin de cuentas, ¿cómo puede reclamar el candidato popular el 'voto útil' cuando los votantes saben que ese voto no servirá para nada? Mucho mejor (mucho más útil, deben pensar) utilizar su voto para algo con más impacto, como pegarle una patada al tablero.

Andalucía, también (o, mejor dicho, algunas de sus provincias, como Almería, Huelva o Málaga), representa un banco de pruebas casi perfecto para Vox: comunidades con un arraigado concepto de la familia y convicciones conservadoras, así como un porcentaje elevado de inmigrantes.

En definitiva, mirándolo con detenimiento, Andalucía reunía muchos elementos para convertirse en la lanzadera de Vox.

¿Qué consecuencias puede tener Vox sobre las aspiraciones del resto de partidos? Para el PP, puede ser fulminante. El efecto de Vox podría ser incluso más letal que la amenaza que representaba Podemos para el PSOE. Los votantes de Podemos, al fin y al cabo, eran en su mayoría abstencionistas y solo ocasionalmente socialistas. Los votantes de Vox, en cambio, son votantes fetén populares. Su pérdida es directamente como si le extrajesen sangre de las venas al partido de Casado.

Vox también representa una amenaza para Ciudadanos. No tanto porque haya un trasvase directo de votantes, sino porque limita su capacidad de crecimiento. Al abrirse una segunda vía de agua en el barco popular, se escapa menos agua por cada uno de los conductos.

Por los mismos motivos, Vox representa una oportunidad para los socialistas. Divide el voto de la derecha en tres formaciones, con efectos devastadores en el reparto de escaños. La aparición de Vox ha arruinado las escasas esperanzas que Ciudadanos y PP tenían de alcanzar la mayoría en Andalucía. A nivel nacional, lo hace también muy difícil.

No es de extrañar, por tanto, que los socialistas estén jugueteando con la aparición de Vox. Susana Díaz los mencionó hasta cuatro veces durante el segundo debate electoral. La vicepresidenta Calvo habla de Vox casi tanto como el propio Santiago Abascal (esta semana, ha calificado a Vox como “el hijo de PP y Ciudadanos”). Quizá los socialistas deban preguntarse si no es demasiado cortoplacista alentar el alumbramiento de Vox; si merece la pena hacerlo por un puñado de escaños.

Y aquí viene mi última consideración: decía que ojalá no se confirme el ascenso de Vox. No porque sus votantes no tengan derecho a defender sus opiniones a través de una formación política propia. Sino porque la irrupción de Vox nos obligará a poner en el debate político determinados temas, como la inmigración. Algunos pensarán que es necesario. Otros, a la vista de cómo ha evolucionado el debate político en nuestro país en los últimos años, no auguramos nada bueno.

LAS COSAS DEL GOBIERNO SOCIALISTA Y SUS AMIGOS
'Gobierno SA': Sánchez y 9 ministros están envueltos en casos de corrupción y escándalos éticos
Periodista Digital 29 Noviembre 2018

¡Menuda tropa! ('Gobierno S.A.': Ni España ni los españoles se merecen a Sánchez y toda esta mierda)

El Gobierno Sánchez suma ya nueve ministros implicados en casos de fraude desde la toma de posesión celebrada el 7 de junio de 2018 (La brutal foto del Consejo de Ministros que se hace viral y hunde a Pedro Sánchez).

Dos de ellos, Màxim Huerta y Carme Montón, dejaron sus carteras de Cultura y Sanidad, respectivamente. Sin embargo, desde la salida de esta última ministra no se ha producido ninguna otra pese a que los escándalos en el seno del ‘gabinete Sánchez’ se han ido multiplicando.

A ello hay que sumar el caso del propio presidente del Gobierno y el plagio en su tesis doctoral, objeto de una comisión de investigación recién creada en el Senado.

Casi medio año después de su llegada al poder, sin Presupuestos generales a la vista y con el conflicto catalán enquistado, Sánchez trata de permanecer en el poder tras haberse rodeado de estos nueve ministros bajo sospecha:

Isabel Celaá
Portavoz del Gobierno y Ministra de Educación. Mantiene oculto su patrimonio pese a que el Gobierno de Sánchez se erige en adalid de la transparencia. Y todavía peor, no lo va a hacer público hasta que deje la cartera, sostiene. Este diario ha probado que, por ejemplo, Celaá no incluyó en su declaración oficial de bienes -la publicada el pasado 29 de septiembre en el Boletín Oficial del Estado (BOE)– la compra de un piso de lujo en Casa Tangora, un histórico palacete en Neguri en el barrio más exclusivo de Guecho (Vizcaya). La ministra se excusa en este caso que rellenó esa declaración “a 8 de junio” y que la compra de la vivienda se hizo efectiva el 30 de julio. Teniendo por tanto dos meses (agosto y septiembre) para actualizar su declaración antes que saliera en el BOE, no lo hizo.

Pedro Duque
Ministro de Ciencia, Innovación y Universidades. Posee una sociedad patrimonial que fue montada para eludir impuestos en la adquisición de dos viviendas, un chalet en Jávea (Alicante) y un casoplón en Madrid. OKDIARIO ha publicado en exclusiva esta semana que la Agencia Tributaria, dependiente del Ministerio de Hacienda, abrió una inspección a Duque por su sociedad patrimonial Copenhague Gestores de Inmuebles. Sin embargo, Hacienda maniobró para evitar la sanción a Duque y asesoró al ministro para que no recogiera la notificación de inicio de las actuaciones. Un episodio que recuerda a lo sucedido con el cofundador de Podemos Juan Carlos Monedero y los pagos de Venezuela. Tras ausentarse de España, Duque presentó de inmediato una regularización con la que se ha ahorrado una sanción de 72.000 euros.

Nadia Calviño
Ministra de Economía y Empresa. El suyo es un caso muy similar al de Pedro Duque. El uso de una sociedad patrimonial para adquirir un inmueble destinado a vivienda particular y pagar así menos impuestos. Calviño se valió de dicha sociedad y de dos testaferros en la compra de una vivienda de 319 cuadrados en Mirasierra (Madrid). La firma fue creada por Calviño y su marido, el economista Ignacio Manrique de Lara, en el año 2000, coincidiendo con la operación inmobiliaria. El matrimonio vivió en esta casa durante seis años. La versión dada por la ministra es que ella “desvinculó totalmente” de la sociedad en el año 2004.

Josep Borrell
Ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación. El jefe de la diplomacia española ha sido multado con 30.000 euros por la Comisión Nacional del Mercado de Valores por el uso de información privilegiada en la venta de acciones de Abengoa. OKDIARIO ha publicado este miércoles que el actual secretario de Estado de Energía, José Domínguez Abascal, fue el encargado de dar el chivatazo a Josep Borrell para que vendiera su paquete de acciones en Abengoa en noviembre de 2015.

Dolores Delgado
Ministra de Justicia. Es la ministra más reprobada de la historia en menos tiempo. Ya acumula tres reprobaciones por las Cortes Generales. De fondo, sus confesiones al excomisario jubilado José Manuel Villarejo. En una de las grabaciones difundidas, se puede escuchar a Delgado llamando “maricón” a su compañero en el Consejo de Ministros, el titular de Interior, Fernando Grande-Marlaska. En otra aseguraba que prefería un “tribunal de hombres” y en una tercera incluso advirtiendo de la estancia, según su versión, de jueces y fiscales del Supremo con menores de edad en un viaje a Colombia. Unos hechos que no puso en conocimiento del Ministerio Público pese a su condición de fiscal.

Luis Planas
Ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación. Fue presidente o consejero de la entidad andaluza público-privada Geolit entre finales de 2012 y principios de 2014. Un chiringuito que, como reveló en exclusiva OKDIARIO, compró suelo a unos precios disparados con el supuesto propósito de crear un parque tecnológico, que no ha dejado de perder dinero a espuertas -especialmente bajo el mandato de Luis Planas- y que ha acabado traspasando sus pasivos a la Diputación de Jaén -gobernada por el PSOE- para que sus deudas fueran abonadas con cargo a los impuestos de todos los españoles.

Luisa Carcedo
Ministra de Sanidad, Consumo y Bienestar Social. Sustituyó a Carmen Montón el pasado septiembre, siendo entonces Alta Comisionada para la Pobreza del Ejecutivo de Sánchez. Antes fue diputada y senadora durante seis años, a lo largo de los cuales se embolsó 150.000 euros en dietas de alojamiento pagadas por las Cortes Generales, pese a tener casa propia en Madrid desde 2006: un piso de 60 metros cuadrados con dos dormitorios en el barrio de La Latina. OKDIARIO publicó que Carcedo puso esta vivienda a nombre de su hijo en enero de 2013 para poder seguir cobrando tales dietas de alojamiento.

Carmen Montón
Ex ministra de Sanidad, Consumo y Bienestar Social. Dimitió cuando apenas llevaba cien días en el cargo tras desvelarse irregularidades en su máster de Estudios Interdisciplinares de Género de la Universidad Rey Juan Carlos (URJC), así como indicio de plagio en su Trabajo Fin de Máster, Apenas tres horas antes de dejar la cartera, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, habría afirmado que estaba haciendo un gran trabajo y que lo iba “a seguir haciendo”.

Màxim Huerta
Ex ministro de Cultura y Deporte. El más efímero de la Democracia, pues apenas duró seis días desde su toma de posesión. Toda la presión se volvió contra él a raíz de publicarse que dos sentencias le habían impuesto en mayo de 2017 una multa por haber defraudado a Hacienda la cantidad de 218.322 euros a lo largo de tres ejercicios fiscales, coincidentes con su etapa de colaborador en un programa de televisión.

Corrupción de izquierdas, corrupción de derechas
El autor llama la atención sobre la corrupción en Andalucía y la compara con la que han protagonizado personas como Bárcenas. Propone perseguir ambas, pero ve más difícil erradicar la primera.
Javier Jové Sandoval ESP 29 Noviembre 2018

Que el PSOE lleve gobernando Andalucía cuarenta años sin demasiado desgaste y que la inmensa mayoría de las encuestas de los próximos comicios regionales sigan dando como vencedor al Partido Socialista, tras haber protagonizado los mayores escándalos de corrupción jamás habidos en la historia de España, puede parecer asombroso, pero no lo es tanto cuando uno se para a analizar la naturaleza de dicha corrupción.

La corrupción no pasa factura a la izquierda porque a diferencia de la corrupción de derechas aquélla es una corrupción popular, una corrupción extensiva que beneficia a muchos. Mientras que, por el contrario, los casos de corrupción del Partido Popular normalmente afectan a personas que se lucran a título personal (el caso más paradigmático es el de Bárcenas, aunque también es similar el de Jaime Matas y su palacete en Palma de Mallorca), acumulando grandes patrimonios personales.

Mientras en un caso el saqueo de los fondos públicos beneficia a personas muy concretas, el saqueo socialista es masivo y extendido. Precisamente por ese motivo la corrupción socialista es vista con buenos ojos y precisamente por eso no tiene coste electoral. Son miles las personas que se benefician de la Administración paralela andaluza, miles los prejubilados irregularmente y los beneficiados por el fraude en los cursos de formación, las peonadas ficticias o las trampas en el acceso al salario social.

Es más, en la medida en que está implantada la mentalidad de que el dinero público no es de nadie, que los fondos son abstractos y que están ahí para ser repartidos, la corrupción masiva se percibe positivamente al configurarse como un conducto, un cauce, por que el dinero llega a la gente. La corrupción es vista como un elemento redistributivo más. Todo ello hace que la posibilidad de que el PSOE pierda el poder se contemple como un peligro para la continuidad de la corrupción masiva y popular; así, el cambio político en Andalucía se ve como un riesgo para la continuidad de la corrupción generalizada de la que muchos viven. La corrupción de izquierdas, por lo tanto, no opera como una palanca para el cambio político, sino de inmovilismo. Por eso el PSOE lleva gobernando Andalucía desde 1982 y lo seguirá hasta, por lo menos, 2022.

La corrupción de derechas hace ricos a unos pocos, pero no lastra la capacidad de la sociedad para generar riqueza

La corrupción de izquierdas es, por todo ello, mucho más abultada y dañina, porque las prácticas corruptoras, por su extensión y permeabilidad social, corrompen a la sociedad misma y tienden a su perpetuación. Por este motivo la corrupción progresista no es objeto de reprobación social.

La corrupción de izquierdas llega a instituirse como un régimen, un modelo social y económico que se basa en el saqueo de los fondos públicos, auténtico modus vivendi de muchas personas a costa de los verdaderos trabajadores, que ven cómo el fruto de su trabajo es devorado por una sociedad altamente subsidiada y una Administración paralela improductiva y parasitaria.

La corrupción de derechas hace ricos a unos pocos, pero no daña la capacidad productiva de la sociedad ni lastra su capacidad para generar riqueza. La corrupción de izquierdas, por el contrario, destruye los fundamentos morales de la sociedad misma y debilita las bases que posibilitan el crecimiento económico, provocando el desmoronamiento institucional y la miseria material.

Las dos corrupciones son criticables y las dos han de ser combatidas, pero así cómo la corrupción de derechas es inherente a la naturaleza caída del ser humano, a sus debilidades y mezquindades, la corrupción de izquierdas requiere de la participación cómplice de amplios sectores de la población y conduce a la institucionalización de la corrupción. La primera se combate con el Código Penal y la segunda exige, además, fortaleza institucional.

*** Javier Jové Sandoval es abogado.

¿ Y los nazionalistas ?
Nota del Editor 29 Noviembre 2018

Esto parecen pases de baile: derecha, derecha, izquierda, etc, para volver a partir la sociedad en dos trozos con una frontera que dejó de exixtir hace muchos años, aunque algunos descerebrados pretendan seguir en el quinto frente de la guerra de 1936, que según ellos no terminó en su derrota en 1939. Pero marear la perdiz a los lados y olvidarse de los nazionalistas, es poco ejemplar, mejor quedarse callado. Y puestos ya a sugerir cosas, sería conveniente reclamar eficacia y aconsejar la derogación de todas las leyes de lenguas regionales y de paso las autonosuyas.

Ángeles Domínguez: "Las víctimas del 11-M somos como malditas, como si nos hubieran enterrado"
La Asociación de Ayuda a las Víctimas ha presentado el informe Las familias, 14 años después.
J. F. Úbeda  Libertad Digital 29 Noviembre 2018

La Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M (AAV11M), que preside Ángeles Domínguez, ha presentado este miércoles en Madrid el informe Las familias, 14 años después, un "estudio comparativo de las secuelas psicosociales entre los familiares de fallecidos y supervivientes" del atentado.

Al acto ha asistido el director de Es la mañana de Federico, Federico Jiménez Losantos, quien ha dicho a Libertad Digital que "el 11-M está siendo como el golpe de Cataluña: nunca existió. Es igual, el mismo modo de negación social". "Cambió el Gobierno –ha recordado–. Es el atentado con más éxito de la Historia".

Respondiendo a preguntas de LD y de esRadio, Domínguez ha lamentado que, "después de casi 15 años, las víctimas no existimos para la mayoría de los medios: Fundamentalmente, Libertad Digital, que siempre ha estado ahí. Y, puntualmente, semanas antes de los aniversarios del atentado, sí que se acuerdan. Mi percepción y la de la mayoría de las víctimas es que no somos noticia. La realidad es que nos sentimos bastante solas", ha agregado.

La presidenta de la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M ha recordado que "hay muchísima gente que tiene problemas psicológicos, que no ha montado todavía en el tren, mucha gente que todavía tiene miedo cuando hay muchísima gente", y que "las víctimas necesitamos poder expresarlo". "Las víctimas del 11-M somos como malditas. Están ahí, pero la gente mira para otro lado. Es como si estuviéramos todos muertos, como si nos hubieran enterrado", ha agregado.

Los datos del informe
El documento ha sido presentado por Domínguez, por la psicóloga María Espigares y por la trabajadora social Ana Rodríguez. La primera ha dicho que les "pareció necesario plasmar en este cuarto estudio" las necesidades de las familias, "tan ignoradas en muchas ocasiones".

Espigares ha explicado que las secuelas psicológicas "continúan manifestándose en un alto número de supervivientes" y que "sus familiares también sufren las secuelas". La psicóloga considera "imprescindible conocer en profundidad el estado actual de familiares de fallecidos y de supervivientes". Con una muestra de 117 personas –todas ellas familiares de heridos o fallecidos–, el informe señala, entre otros datos, que:

El 44,4% de los encuestados vio su economía muy o bastante afectada;
La llamada "área sanitaria" del 43,6%, muy o bastante afectada;
El entorno familiar del 60,7%, muy o bastante afectado;
O el "área laboral" del 44,4% "se vio afectado significativamente".

Espigares ha contado que los "familiares más próximos a la víctima sufren estados de ansiedad, no sólo por el atentado en sí mismo, sino por las situaciones traumáticas que sufrieron tras el atentado" y que, del mismo modo, "es necesario prestar atención al desarrollo de los hijos menores". Además, la psicóloga ha destacado que "el 80% de las familias perciben un bienestar emocional estable" y que, aunque, actualmente, el 47,9% de las familias presenta un "desequilibrio familiar", el 92,3% dice tener un "núcleo familiar unido o cohesionado".

Por su parte, Rodríguez ha señalado que sin el apoyo de la asociación, las secuelas "hubieran sido mucho mayores" y ha instado a "trabajar y prestar un especial apoyo a estos núcleos para que se vean fuertes y estables". La trabajadora social ha mostrado cómo el 72,6% de las víctimas no han solicitado subvenciones, y que sólo el 27,4%, lo ha hecho, exclusivamente, para el área psicológica.

Además, sobre las ayudas desde la administración, casi un 89% de los encuestados señala "que no tenía conocimiento de que podía acceder a este tipo de ayudas" y que "la mayor parte de las peticiones son de víctimas directas".

Para finalizar, la trabajadora social ha dicho que, para las víctimas, el papel de las asociaciones –en general– "sigue siendo tan necesario como al principio y que, lejos de desaparecer, deberían recibir ayudas para consolidarse". "Los familiares de heridos se han sentido abandonados y refieren que la atención recibida no ha sido suficiente", ha rematado.

Dos víctimas: "Seguimos adelante"
En el acto, han narrado sus experiencias dos víctimas. El primero ha sido Gabriel. El atentado le pilló en Indonesia, pero a su pareja Laura la explosión le hirió gravemente: "Está en silla de ruedas. Además, estaba embarazada, de muy poco tiempo".

Gabriel ha contado que a Laura "tardaron aproximadamente un día en encontrarla" y que los médicos "no pensaban que fuera a salir adelante". "Afortunadamente, salió y, posteriormente, pasó un año en el hospital de parapléjicos de Toledo" y, además, "pudimos tener una hija después". Las secuelas del atentado aún palpitan: "La ansiedad todavía perdura en mí. Seguimos adelante".

Por su parte, Alice ha narrado que, cuando puso la tele ese día, "entre las primeras imágenes que vimos, para bien o para mal, vimos a mi padre en silla de ruedas". Tras una larga y terrible peregrinación –su madre y ella acudieron al Hospital de la Princesa, donde había dos listas: una, con los supervivientes; otra, con los fallecidos: "Para una adolescente de 14 años, ver esas dos listas no fue fácil. Mi padre no estaba"–, encontraron a su padre en el Hospital Gregorio Marañón: "Recuerdo estar llegando y no querer entrar. Tenía una herida muy fuerte en el pecho y pérdida de audición. A medida que ha pasado el tiempo, le han surgido otras secuelas. Por la onda expansiva, mi padre se hizo muchísimo año del cuello. De ahí le bajan dolores y, además, tiene mucha ansiedad".

De 362 asesinatos de ETA con sentencia
Solo en 24 crímenes de ETA se ha condenado a todos sus responsables

www.latribunadelpaisvasco.com 29 Noviembre 2018

El Colectivo de Víctimas del Terrorismo (COVITE) ha elaborado una investigación judicial cuyas conclusiones son que, de un total de 362 asesinatos de ETA con sentencia y, por tanto, considerados resueltos, solo en 24 de ellos han sido condenados todos sus responsables: autores materiales, colaboradores necesarios, cómplices y autores intelectuales.

COVITE ha presentado este informe en la sede de la Universidad de Deusto en Madrid, a la que ha asistido también Carlos Fernández Casadevante, Catedrático de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales en la Universidad Rey Juan Carlos. Asimismo, de los 362 atentados con sentencia analizados, 314 tienen la autoría material resuelta. De esos 314, 290 no podrían considerarse 100% resueltos, ya que no tienen la autoría intelectual resuelta. Por otra parte, de esos 362 atentados, 48 no tienen la autoría material resuelta. Por lo tanto, 69 víctimas correspondientes a 48 atentados con sentencia, no tienen condenados a todos los autores materiales que han participado en sus asesinatos. Y solo 76 víctimas de 24 atentados tienen todos los terroristas que han intervenido en sus asesinatos, incluidos autores intelectuales, condenados.

Carlos Fernández de Casadevante ha puesto de manifiesto la “injusticia por parte del Estado” que evidencian las conclusiones del informe. “No comparto esa imagen idílica de que España es un país modélico en la forma de tratar a las víctimas”, ha asegurado. Además, ha denunciado la destrucción de sumarios sobre atentados de ETA por parte de juzgados del País Vasco, algo que a su juicio resulta sospechoso e inexplicable, ya que “desde la creación de La Audiencia Nacional la competencia para juzgar ese tipo de casos recae sólo en la propia Audiencia Nacional”.

La presidenta de COVITE, Consuelo Ordoñez, ha afirmado que la presentación del estudio supone dar “un paso más” de cara a completar el mapa de la justicia española en relación al terrorismo. “La justicia es un derecho y documentarla es algo que hemos tenido que hacer las propias víctimas. Una vez más nos adelantamos a las instituciones”, ha asegurado. Ante esa ausencia de eficacia en las labores de judiciales, ha afirmado que “es hora de que las víctimas abanderen” las investigaciones con el objetivo de seguir encontrando respuestas, a la vez que ha querido lanzar un mensaje: “Fuimos y seguiremos siendo un dique moral para elevar a la memoria pública de forma honesta lo que ha pasado”.

Terroristas condenados por autoría intelectual
De todos los jefes de las distintas cúpulas militares de ETA, solo han sido condenados por autoría intelectual, es decir, por ordenamiento e inducción a asesinato, nueve terroristas: Santiago Arróspide Sarasola, Juan Lorenzo Lasa Michelena, Juan Carlos Echeandía Zorroza, Francisco Múgica Garmendia, José Luis Álvarez Santacristina, José Luis Urrusolo Sistiaga, José Javier Arizcuren Ruiz, Francisco Javier García Gaztelu y Ainhoa Múgica Goñi.

El caso del asesinato de Manuel Broseta en Valencia el 15 de enero de 1992 es especialmente llamativo porque tiene la autoría intelectual resuelta pero no la material. Fueron condenados por autoría intelectual los terroristas Francisco Múgica Garmendia, José Luis Álvarez Santacristina y José Luis Urrusolo Sistiaga.

Rechaza la inclusión del doble género como 'todos y todas', 'todxs', 'todes' o ‘tod@s'
La RAE rechaza el lenguaje inclusivo
www.latribunadelpaisvasco.com 29 Noviembre 2018

La Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española han presentado el Libro de Estilo de la Lengua Española con el fin de aclarar determinadas cuestiones ortográficas, fonéticas y gramaticales que han evolucionado con el paso del tiempo.

Entre los temas más polémicos tratados por el trabajo, el primer apartado hace énfasis en abandonar la idea de la inclusión del doble género como ocurre con "todos y todas", "todxs", "todes" o “tod@s".

La Real Academia explica que, en español, como ocurre en otras lenguas, el masculino gramatical se utiliza para definir a colectivos mixtos.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

El «procés» pierde hasta la calle
EDITORIAL ABC 29 Noviembre 2018

Médicos, profesores, estudiantes... hasta los bomberos. Una marea social se manifiesta estos días contra el gobierno de la Generalitat y su «política de recortes», hartos todos de una gestión calamitosa, alejada del interés real de los catalanes pues el «procés» ha fagocitado enteramente el tiempo dedicado al día a día de la sociedad. Conviene no olvidar que parte de esos colectivos fueron particularmente activos en la ofensiva independentista. Son casi cuatro años de desatención por parte de una casta política que además de provocar una insólita y gravísima fractura social entre los catalanes, de descapitalizar su tejido económico y de dilapidar recursos millonarios en operaciones de propaganda separatista, ha incumplido el principal mandato que los ciudadanos encomiendan a quienes les gobiernan: mejorar su calidad de vida y poner los moldes para un mejor bienestar y un futuro de progreso. Mas, Puigdemon y Torra -como cabecillas del movimiento separatista desde el Gobierno autonómico- y el resto de los políticos afines al «procés» han sido desleales con los catalanes y hoy tienen en las calles el producto de su irresponsable obcecación, de ese intento patético de intentar pasar a la historia como los héroes que liberaron al pueblo catalán «del yugo español», una especie de «padres fundacionales» de esa fantasmagórica república catalana.

¿Y que ha sido de Cataluña desde entonces? Pues que la región ha abandonado su histórica pujanza, que las empresas se van, que el crecimiento económico es menor allí, que ha aumentado el sectarismo, que ya no encabeza el PIB nacional, que merma a chorros la inversión extranjera, que la creación de empleo tiene menor ritmo que en el resto del país, es decir, que -vistas ayer las calles- los catalanes viven mucho peor desde que el nacionalismo decidió convertirse en «salvapatrias». Esta es la última fractura de un fracaso sin matices que debe cesar ya si no se quiere condenar de por vida a los catalanes.

Nosotros no aguantaremos más.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 29 Noviembre 2018

PEDRO SÁNCHEZ PRETENDE AGUANTAR DESARBOLADO, SIN VELAS, AL PAIRO Y SIN NINGÚN CÓDIGO ÉTICO COMO BOTE SALVAVIDAS. PREFIERE SER EL CAPITÁN AHAB PERSIGUIENDO EL FANTASMA DE SU BALLENA BLANCA.

Ayer Pedro Sánchez, haciendo un hueco a su apretada agenda exterior, acompañó a Susana Díaz en Marbella en sus segunda y última aparición en la campaña electoral de Andalucía. La anterior comparecencia fue en Chiclana e el marco incomparable de unas bodegas. Esta vez ha sido en una ciudad exponente del lujo, del ocio de la llamada jet society y de la corrupción del pelotazo urbanístico, ese tipo de vida que tanto atrae a los sociolistos a los que les puede como a Pero Sánchez, la nueva vida del “yupi” del Falcon privado y el pavoneo de las recepciones oficiales en plan Jefe de Estado. Ayer volvió a mantener un discurso de ataque visceral contra las derechas del PP y CIUDADANOS a quienes acusó de abrazarse a la “ultraderecha” de VOX. Y es que su afán es acusar a VOX de lo que no es, mientras no quiere reconocer que PODEMOS sí que representa a la ultraizquierda radical bolivariana. ¿Y qué pasa con él que ha abrazado a los enemigos de España, los golpistas de ERC y PDeCAT y a los proetarras de EH BILDU? ¿Cómo deberíamos definir esa actitud de traición a los españoles?

El Gobierno de Pedro Sánchez ha sido desde el principio un despropósito y una improvisación constante sin un plan de Gobierno más allá del revanchismo y de la fijación sectaria y obsesiva con fantasmas del pasado, obcecados en ganar de forma póstuma y virtual una guerra a su gran enemigo Francisco Franco, usando una infame ley de Memoria Histórica elaborada solo para contentar a una parte de las supuestas víctimas y sin contemplar el global temporal de los hechos, sucesos previos en la etapa de la segunda República, guerra civil y dictadura militar. Desde que en el mes de junio accedió a la presidencia del Gobierno tras ganar una moción de censura con los apoyos bastardos de los enemigos de España estos cinco meses han sido suficientes para desenmascarar a este personaje que, por otro lado, ya se había destapado como el sectario, soberbio y ambicioso líder que es. Cinco mese en el que su mayor empeño frustrado ha sido conseguir la exhumación de los restos de Francisco Franco.

Cinco meses de desgobierno en el que su Gabinete abultado de Ministros neófitos no han podido resistir estar bajo los focos mediáticos y ser centro de atención de su vida y milagros. El resultado no ha podido ser más espeluznante al ir saliendo “los trapos sucios” en forma de irregularidades fiscales en su mayoría, amistades peligrosas y ecos del pasado poco ejemplar. En este corto espacio de tiempo hay quien, como la Ministra de Justicia Dolores Delgado, ha obtenido el récord de haber sido reprobada por el Congreso tres veces. Pero a pesar del desarbolado evidente de este navío, la consigna es aguantar hasta el final de la legislatura. Una singladura que carece del motor impulsor necesario que no es otro que los Presupuestos Generales, que a pesar de ser expansionistas e inflacionistas no parecen haber contentado a los socios golpistas que anteponen sus exigencias de libertad y exoneración de sus camaradas.

Aguantar, es lo que ayer Pedro Sánchez dijo que sus compañeros de partido le habían pedido y él por supuesto que está dispuesto a aguantar porque había que hacer muchas cosas todavía. “Vamos a hacer muchas cosas más antes de convocar elecciones” entre ellas aumentar el SMI a 900 euros, o suspende el aforamiento de los políticos, o cumplir la promesa de exhumar a Franco, o subvencionar la matriculación en las Universidades de toda España trasladando lo hecho en Andalucía donde tan solo cuesta unos 7 euros contra los 1.500 euros de media en España. Eso sí, no habló de rebajar el paro crónico e igualar a Andalucía en el mismo nivel de empleo que en el resto de España, aunque este tampoco sea para tirar cohetes. Y es que aguantar si presupuestos, sin apoyos parlamentarios con solo 84 diputados y a base de Decretos Ley, tiene fecha de caducidad de unos pocos meses. Porque la verdad es que nosotros no aguantaremos a este sujeto mucho más tiempo. dicen que no hay mal que cien años dure, ni cuerpo que lo resista.

Lo de aguantar ha sido la obsesión principal de Pedro Sánchez tras haber asaltado el poder. Lo malo es que sus vergüenzas han quedado demasiado pronto expuestas y su torpeza en la selección de su Gabinete, han propiciado la caída y marcado el final de una legislatura impostada. Y es que ni siquiera le queda el recurso al uso de botes salvavidas porque los ha dejado inservibles al abandonar su propio código ético corroborando su hipocresía y su nula credibilidad. Su código ético maleable se hundirá con él.

Es evidente que este PSOE de Pedro Sánchez y de Susana Díaz quieren seguir aguantando en el poder otros 40 años confiados en esa gran parte de andaluces encantados de dejarse convencer por la comodidad del pesebre del Estado que someterse al frío y penalidades de tener que buscarse e la vida. Y es que fuera del partido hace mucho, mucho frío. Un pueblo que no aspira a superarse mediante el esfuerzo, el trabajo y la determinación merece tener a estos y peores dirigentes que les dejen entrar en el seguro refugio de los muros de su hacienda. Un pueblo así carece de dignidad. Aguantar es sinónimo de soportar lo cual siempre implica sometimiento a la voluntad de otro.

¡Que pasen si pueden y su conciencia se lo permite un buen día!

Torra es la ruina de Cataluña
OKDIARIO 29 Noviembre 2018

Los efectos del independentismo cada vez se notan más en Cataluña. Quim Torra y su equipo son sinónimo de ruina. Lo advertía la Fundación de las Cajas de Ahorro (Funcas) hace sólo unas jornadas con un mensaje de fondo muy claro: Cataluña ha dejado de ser un motor de crecimiento para España. Mientras regiones como Madrid crecerán por encima del 3%, al otro lado del Ebro lo harán por debajo del 2,6% que marca la media nacional. De cara al próximo año, Cataluña será la región que menos crezca junto con Extremadura. Un auténtico drama económico para una comunidad autónoma que siempre ha sido fundamental y que viene propiciado por pirómanos de la política como el xenófobo Torra y sus corifeos.

Esta carestía se empieza a notar en la calle. El contexto es tan malo que las protestas son constantes. Más allá de la creciente tensión social que provocan con su radicalidad los independentistas, médicos y bomberos han protestado de manera ostensible contra una evidente merma de sus condiciones laborales. El presidente de la Generalitat dice que “la república no tendrá lista de espera”. Un delirio de principio a fin que poco o nada tiene que ver con la realidad, ya que mientras Torra sale a varios dislates al día, más de 1.500 profesionales del Instituto Catalán de Salud (ICS) protestan por un contexto paupérrimo en un ámbito laboral clave para cualquier sociedad.

Los años de delirio independentista no pasan en balde. No es de extrañar que la prestigiosa agencia de calificación Moody’s ubique la economía catalana en la categoría de bono basura. La credibilidad de la misma, dada la actividad de los gobernantes regionales, no puede ser más débil. Especialmente cuando recortan los fondos destinados a Sanidad en un 20% y, al mismo tiempo, suben el de sus fatuas embajadas secesionistas en un 80%. Cifras y acciones que resumen perfectamente lo que es el actual Govern: pura parafernalia propagandísticas donde sólo piensan en asegurarse el poder, aunque ello provoque la ruina en los sectores básicos de la sociedad catalana e imposibiliten un futuro próspero para los catalanes.

Cataluña: el coste de ignorar los problemas reales
EDITORIAL El Mundo 29 Noviembre 2018

"A veces nos distraemos con cuestiones que no son las esenciales. Que si 85 días de lista de espera, que si tendrían que ser 82...". Las impresentables palabras de Eduard Pujol, portavoz parlamentario del partido de Puigdemont y Torra, a cuenta de la huelga de médicos de atención primaria reflejan el ninguneo al que el independentismo ha sometido los problemas reales de los ciudadanos de Cataluña. La farsa del procés ha devenido en un lamentable espectáculo que no solo ha desafiado la unidad territorial, sino que ha enterrado la preocupación institucional por la calidad en la prestación de los servicios públicos. Esta anomalía empieza a ofrecer visos de cambio. Las movilizaciones de distintos colectivos sociales -desde la huelga médicos hasta los bomberos, pasando por los estudiantes- ha emergido con tal virulencia que ayer se registraron incidentes a las puertas del Parlament. La coacción nunca es un instrumento de protesta aceptable, pero buena parte de responsabilidad en lo ocurrido se debe a los mismos políticos que, cuando les conviene, agitan la calle como ariete de su torpe, asilvestrada y tóxica estrategia.

La especialidad del secesionismo es esconder las miserias de su tarea de gobierno atizando el victimismo y culpando al Estado de todas las calamidades resultantes de su pésima gestión. El cinismo alcanza desde hace años niveles delirantes, pero tuvo su primer punto de inflexión en la dura senda de ajustes iniciada por Artur Mas. Desde entonces Cataluña ha recortado un 27% el gasto sanitario, en contraste con el 9% de media del resto de las comunidades. A ello se suma la precariedad laboral de bomberos y docentes interinos, así como el incremento disparatado de las tasas universitarias.

Nada de eso ha conducido al secesionismo a dejar de dilapidar tanta energía política en un proyecto ilegal como es la segregación. Que aún hoy, después de conocer los daños económicos y sociales del proceso soberanista, los adláteres de Puigdemont y Junqueras insistan en la autodeterminación como bálsamo de Fierabrás da la medida exacta de su impúdica catadura moral. Pero siendo esto lacerante, aún lo es más la servidumbre de Sánchez prometiendo más recursos al títere de Torra, no para mejorar el sistema sanitario sino para seguir alimentando la discordia. Por no hablar del papel de tonto útil que está dispuesto a representar Podemos, que ya se ha abierto a aprobar las cuentas del Govern para 2019 y apuntalar la mayoría soberanista. Precisamente, la Generalitat acumula ocho prórrogas presupuestarias. Es la constatación del fracaso y la mentira de los timoneles del independentismo, cuya falta de escrúpulos los ha llevado siempre a relegar los servicios públicos y la estabilidad económica como meros apéndices de su obsesión separatista.

Guerra civil separatista
Pablo Planas  Libertad Digital 29 Noviembre 2018

Ya no cuela que la culpa sea de España, aunque los voceros nacionalistas no se apean del mantra. En estas manifestaciones contra los recortes ya no hay banderas estrelladas ni presos que valgan.

El Gobierno, por llamarlo de alguna manera, de la Generalidad es incapaz de ejercer el más mínimo control en las áreas de su exclusiva competencia. Los médicos de atención primaria se han declarado en huelga durante una semana, los bomberos se pelean con los mozos de escuadra a las puertas del Parlament, los profesores universitarios y de secundaria también van a la huelga, estudiantes encapuchados bloquean el acceso a las universidades y cientos de miles de personas sufren en sus carnes el colapso sanitario y las excelencias ejecutivas de Quim Torra y los consejeros de Junts per Puigdemont, más los de Junqueras.

Son unos cracks, la más selecta representación de la peor y más torpe generación de políticos nacionalistas de la historia de Cataluña, unos auténticos ineptos a los que les ha caído encima su gigantesca incompetencia y el creciente malestar entre los cuerpos de élite de la república catalana, las batas blancas, los adoctrinadores, los bomberos que protegieron el 1-O y su policía de la Generalidad. Y se han dado cuenta ahora de que los Gobiernos nacionalistas llevan años abriendo embajadas y cerrando ambulatorios, además de mintiéndoles a la cara y utilizándolos a su antojo.

Ya no cuela que la culpa sea de España, aunque los voceros nacionalistas no se apean del mantra. En estas manifestaciones contra los recortes ya no hay banderas estrelladas ni presos que valgan. Los médicos se quejan de que tienen que atender a cuarenta pacientes por jornada, los profesores, los bomberos y los mossos protestan porque son pocos y les deben dinero. Y porque les han metido en el lío de la independencia, pero siguen siendo una autonomía gobernada por incapaces que se pasan el día tomando notas y recados en la Generalidad de la cárcel de Lledoners. El otoño caliente de Torra es un mayo del 37 en el separatismo. Los Mozos han detenido a uno de los bomberos, que son las fuerzas de interposición de los Comités de Defensa de la República. Máxima tensión. A las puertas del Parlament han recibido hasta los facultativos y un agente de la Policía regional le ha dicho a la diputada de la CUP Natàlia Sànchez: "Qué hostia tienes".

Mientras tanto, y a pocos metros de la Consejería de Economía, donde hace poco más de un año estuvieron a punto de linchar a una comitiva judicial, Aznar presentaba su último libro, El futuro es hoy, sin el más leve rastro de los CDR.

La intervención de TV3, máxima prioridad
Teresa Giménez Barbat okdiario 29 Noviembre 2018

Aunque lentamente nuestros conciudadanos europeos van abriendo los ojos ante lo que sucede en Cataluña, y lo hacen en medio del estupor, el pasado jueves organicé un acto en Barcelona —‘Tres miradas europeas al procés’— en el que participaron dos reputados corresponsales, François Musseau y Paul Ingendaay, y una profesora de ciencias políticas danesa, Marlene Wind. Eso que hasta ahora los medios de comunicación e intelectuales y artistas extranjeros veían como una especie de movimiento de liberación en el sur posfranquista, va ofreciendo, con iniciativas que sólo pueden ser personales, su auténtico rostro. El daño que ha hecho y sigue haciendo el romanticismo novelesco y no debidamente contrastado es estremecedor. Tomemos nota y que sirva de ejemplo. Como decía uno de los corresponsales: “En los 70, algunos alemanes llevábamos el símbolo CAT en nuestras matrículas”.

Lo dice alguien que no compró la propaganda del Govern, pero que hasta ahora no se había adentrado en la realidad del cuasisubmundo de los catalanes no nacionalistas de este modo tan directo. Igual que sus otros dos compañeros, salpicaron el debate con exclamaciones de no puede ser que sólo deis tres horas de español a la semana en los colegios, que la universidad esté absolutamente sometida al dictado nacionalista, que el año pasado sufrierais algo tan parecido —sí— a un golpe de Estado… Les habría venido bien para atisbar adónde llega la manipulación nacionalista, un reportaje que TV3 emitió tres días después de la conferencia. El profesor Francisco Oya, presente aquel día y uno de los entrevistados por la televisión catalana, ya me advirtió del previsible sesgo del contenido.

El documental de marras se titulaba ‘Estudiar bajo sospecha’, y estaba centrado en la incidencia del 1-O en la comunidad educativa a partir del caso del Instituto Palau de Sant Andreu de la Barca —’La onda expansiva del Palau’, anunciaba TV3 en la web sin vergüenza ninguna—. Bastaron las palabras con que el presentador enmarcó la pieza para constatar que nos hallábamos ante otro burdo artefacto propagandístico: “Las escuelas se convirtieron el 1 de octubre del año pasado, como en cada proceso electoral, en centros de votación. En muchas de estas escuelas, la acción de la policía y la guardia civil, provocó heridos y destrozos en las instalaciones, y al día siguiente, se habló de ello en las aulas”. Había que calibrar, no obstante, la magnitud de la patraña. Y, ciertamente, no defraudó. No en vano, ‘Estudiar…’ trató de presentar las denuncias de adoctrinamiento como una obsesión victimista promovida por activistas de probado anticatalanismo. Lo hizo, además, recurriendo al acostumbrado simulacro de pluralismo: mientras que las opiniones de la parte nacionalista aparecían asociadas a valores como la libertad o el diálogo, las de los verdaderos valedores del derecho se hacían pasar, a base de indecentes postillas, por mentiras o exageraciones. Y, lo más repugnante, asociando imágenes de “constitucionalistas” con otras de la extrema derecha europea. Imperdonable.

Un Gobierno autonómico que restableciera la sensatez —si alguna vez la hubo— debería asumir como prioritario acabar con el recalcitrante sectarismo de unos profesionales —y considérenlo una licencia poética— que no dudan alentar en cualesquiera programas de la corporación, incluidos los espacios infantiles, el odio a España y a los españoles. Y ello pasaría por la designación de una junta interventora que restaurara la objetividad, la veracidad, el pluralismo —el de verdad, claro, el que ahora se vende como tal es un remedo ortopédico cuyo único objetivo es el simulacro— y, por qué no decirlo, un cierto sentido de la vergüenza. Y aparte, claro está, de lo que el interventor lleve planificado, habría que dotarse de un criterio para gestionar el probable hallazgo de evidencias de favores, dádivas y otras corruptelas. La mayor, en cualquier caso, se ha perpetrado a cielo abierto, y es la existencia misma de una empresa pública que ha contribuido decisivamente al diseño —pulcro, eso sí— de esta Cataluña crepuscular. Mientras tanto, seguiremos haciendo el trabajo que no han hecho nuestros gobiernos durante años.

Ideas de bombero
Álvaro Martínez ABC 29 Noviembre 2018

Mientras los Mossos de Trapero se entregaban a una temprana siesta del carnero (costumbre por cierto muy española), fueron los bomberos de la Generalitat los que se erigieron en fuerza viva y uniformada de la causa «indepe» durante el 1-O, abriendo «cordones humanitarios» para facilitar la participación en una consulta anulada por la Justicia, comprometiendo así la labor de Policía y Guardia Civil que trataban de que se cumpliera la ley. En vez de apagar los ánimos, fueron entonces los bomberos parte de la pirotecnia empleada por los cabecillas del «procés» para que hubiera jaleo. Ayer, trece meses después, el jaleo lo montaron a las puertas del Parlament, donde protestaban por la gestión de la Generalitat, entregada a los recortes en lo que les es útil y provechoso a los catalanes mientras despilfarra recursos públicos a manos llenas abriendo chiringuitos separatistas por medio mundo o, por ejemplo, pagando con dinero público los viajes de Torra y su «cohorte indepe» a Waterloo para asistir de ánimo a los fugados, entre otros muchos dispendios vergonzosos. Con lo que costó darle un empleo a la hermana de Guardiola en la «embajada» nórdica, por ejemplo, se podían proveer varias plazas de pediatra en los hospitales públicos.

A las puertas del Parlament coincidieron los bomberos con los médicos y demás profesionales sanitarios, que llevan tres días de huelgas exigiendo el fin de los recortes, y con un nutrido grupo de estudiantes, también en contra de las políticas de la Generalitat. Hoy se unen a la protesta los profesores. Suma y sigue. De esta forma, la calle muta y ya no es solo el plató de la banda del lazo, que ha querido hacer suyo el espacio público desde aquella primera Diada separatista a la que asistió hasta Durán Lleida (hoy prejubilado) a la pata coja. Los catalanes, inclusos los afines a la independencia, están hartos de que Torra no haga nada por ellos, más allá de haberles prometido una república que hoy por hoy no es más que un espantajo político para que Puigdemont entretenga sus sueños y sus delirios durante la fuga.

Un año después del 1-O el Parlament sigue paralizado, tan aturdido por su fracaso como un boxeador sonado que no sabe qué hacer en el ring más allá de quejarse y aparentar que sigue en pie. En un año no ha entrado en vigor ninguna nueva ley, con la única excepción de una que modifica las lenguas extranjeras en la universidad y algún decreto del Ejecutivo catalán, dos de ellos para prorrogar los presupuestos. Nada más. Game over. Se acabó el juego. Cuando tengan a bien ustedes se ponen a gobernar, a intentar arreglar los problemas de los ciudadanos y dejan de inventar patrias que nunca existieron partiendo por la mitad una sociedad. Ideas de bombero.

¡Váyase, señor Torra!
María Jesús Cañizares Cronica Global 29 Noviembre 2018

¡Váyase, señor Torra?! Pero hágalo ahora. No espere a que se dicten las sentencias por el 1-O, pues este es el deadline que se ha autoimpuesto. Que cuando el president asegura que no aceptará una sentencia condenatoria no significa que vaya a abrir las puertas de las cárceles o a declarar la independencia de Cataluña desde el balcón del Palau de la Generalitat. Quiere decir que dimitirá y así se lo ha contado a varios líderes de la oposición. Quim Torra debería ahorrar tiempo a los catalanes y cesar de inmediato tras las imágenes de médicos, bomberos y estudiantes intentando asaltar el Parlament. No lo hicieron para reclamar la independencia de Cataluña, como él preveía, sino para denunciar la situación de los servicios públicos catalanes.

Los llamamientos a la movilización los carga el diablo. El propio Torra debería saberlo. Animó a los Comités de Defensa de la República (CDR) a "apretar". Y ellos respondieron atacando la Cámara catalana, por lo que el president les envió a los Mossos d'Esquadra, movilizados asimismo para reclamar mejoras laborales. Al igual que profesores y funcionarios. Sin embargo, el clímax de esa rebelión de trabajadores públicos es la denuncia presentada por dos sindicatos de la Policía Autonómica contra el Govern, al que acusan de abandonar a los menores extranjeros no acompañados (MENA). Fueron los propios mossos quienes dieron comida y cobijo a estos adolescentes en sus comisarías.

Torra quería un otoño caliente, pero lo único que ha logrado es el invierno de su desventura. Eso sí, parapetado en su despacho donde ayer recibió al exlehendakari Juan José Ibarretxe, ambos pertenecientes al club de los soberanistas fracasados.

La revuelta de los trabajadores públicos dio ayer la puntilla al procés. La cortina de humo que tapaba recortes y corruptelas se evaporó hace tiempo y ahora ha bajado el telón para los hiperventilados secesionistas que todavía creen en el fugado Carles Puigdemont y su república virtual. Pero los hay que insisten en los bises.

Así, mientras Torra optaba por el mutismo, como si eso de las huelgas del sector público no fueran con él, Eduard Pujol y Laura Borràs estuvieron verborreicos. El portavoz parlamentario se dedicó a ningunear las listas de espera, que tildó de "migajas", y aseguró que la independencia lo cura todo (perdón por el chiste). Por su parte, la consejera de Cultura metió en un brete a Miquel Buch divulgando secretos de sumario que, por lo visto, el titular de Interior le había chivado.

Borràs es muy culta, sí, pero de temas judiciales no tiene ni idea. Y frivoliza con ello. La exdirectora de la Institució de les Lletres Catalanes está convencida de que eso de las intervenciones policiales es consustancial a los cargos públicos. Cuenta que sus amigos ya le advirtieron de que, si se metía en política, le caería alguna. Unas risas... Desconozco qué referentes tiene, cuáles son sus fuentes y qué padrinos políticos ha tenido. Pero está claro que en la bancada parlamentaria de Junts per Catalunya todavía hay diputados que confunden inmunidad e impunidad. Y no es de extrañar. El propio Puigdemont jugó con esos conceptos cuando pretendía ser investido presidente por skype. Viendo la pasividad de determinados dirigentes ante las protestas sociales, me temo que es el gobierno de Torra el que cada día se vuelve más virtual.

PNV y corrupción. La mafia con boina
Ernesto Ladrón de Guevara latribunadelpaisvasco 29 Noviembre 2018

El fiscal ve en el 'caso de Miguel' prácticas de la "mafia" siciliana, pero con un "toque vasco", reza el titular de un medio de comunicación vasco que no se caracteriza por su beligerancia con los que mandan.

Mafia con boina, podría ser otro sintagma que defina el caso de Miguel, que no creo que sea de Miguel solamente, pues entre los 26 encausados hay un buen número de personas significativas del PNV. ¿Será casual o causal? ¿Es un entramado de financiación de partido o una corrupción para el enriquecimiento de unos espabilados que aprovechaban su pertenencia al partido guía, aquel que controla todo lo que se mueve en el “paisito” vascongado para gloria y beneficio de unos pocos tocados por el dedo de los elegidos en el éxodo al paraíso prometido? Hombre, no se puede hacer conjeturas sin pruebas, pero cuando hay humo algo se está quemando. Y el número dos del PNV alavés y principal encausado no era uno que pasaba por allí. Lo que hacía para sacar unas cuantas mordidas suculentas, al decir del fiscal, no tiene signos de que tuviera una especial precaución, sino que era algo mucho más burdo y descuidado, como si el que lo hacía estuviera acostumbrado a ello o lo viera como hecho habitual. Digo yo, que no tengo ninguna prueba ni soy parte de la instancia judicial del caso, pero las presunciones se convierten a veces en evidencias, sobre todo vistos los precedentes y el lujo que ostenta en sus sedes el partido guía, que patrimonializa lo vasco como si el país fuera él mismo, al igual que el Estado lo era el propio soberano en las monarquías absolutas despóticas.

“Un plan para depredar fondos públicos”. La pregunta es si era un plan o el plan. Hagamos un somero recorrido por los antecedentes:
El PNV ha sido uno de los pocos partidos intocables. No estaría mal llamar “los intocables” a los nacionalistas del PNV, pues nadie se atreve a señalarlos con el dedo, no sea que se enfaden y retiren su apoyo para formar los gobiernos de la Moncloa.

Sin embargo, poco hay de limpio en la trayectoria del partido fundado por el racista Sabino Arana. No solamente su forma de gobernar donde los ciudadanos no lo son, más bien se parecen a siervos de un régimen feudal, y carecen en muchos casos de derechos salvo que pertenezcan a la tribu y se sometan a las directrices al uso, como el Euskaldaria de las chapitas que señala a quien no sea de la “familia”, incluso si son niños.

A la sombra de la red de empresas creadas desde el poder ejercido durante cuatro décadas se ha formado todo un tinglado económico y de clientelismo en donde pacen múltiples acólitos. Hay en esa estructura empresas de más o menos relieve, pero a algunas podríamos calificar de fantasmas, pues podrían ser empresas pantalla o instrumentales para cuestiones poco confesables desde el plano económico.

Si hacemos un leve recorrido, nos encontramos con el caso “tragaperras” que a finales de los años ochenta salvó el tipo en el Parlamento con la siempre eficaz ayuda del Partido Socialista que evitó la constitución de una comisión de investigación, y como sabemos era un claro ejemplo de lo que es corrupción, pero no aparece como tal ante la opinión pública.

Posteriormente, en los años 93 y 94 del pasado siglo, trescientas empresas se beneficiaron de unas “vacaciones fiscales” con detrimento de la hacienda pública, caso que fue señalado por la Comisión para la Competencia de la UE, ya que las ayudas no eran compatibles con el Mercado Común.

Seguimos con los temas de Hacienda, con otro caso de Hacienda en Vizcaya, territorio absolutamente impregnado por el nacionalismo. En aquel caso, el Tribunal Supremo consideró probado que benefició a 200 contribuyentes, al simular que estaban siendo investigados por la Hacienda vizcaína cuando en realidad no había ninguna actuación sobre ellos. Esa supuesta ‘investigación’ bloqueaba el acceso a sus expedientes. Hasta siete inspectores confirmaron irregularidades, como dejar prescribir 4,2 millones de fraude de un contribuyente. Ibarra contó con el respaldo del PNV y la Diputación, que se resistieron durante casi un año a destituir al responsable nacionalista.

En 2008 aparece el caso Epsilon e Hiriko, en el que, como contraprestación al apoyo del PNV a Zapatero, el Gobierno Vasco recibió 46 millones de euros para I+D+I, que se tiraron por la alcantarilla, o más bien por otro sitio más provechoso, en un proyecto fracasado que fue un fraude, para la construcción de un prototipo de coche eléctrico que aún estamos esperando que funcione. Y de una escudería propia vasca de Fórmula I que nadie ha visto.

Anteriormente tres ex altos cargos del Gobierno Ibarretxe acusados de prevaricación y de malversar 6,8 millones de euros, a través de varias empresas del ámbito sanitario se beneficiaron de contratos irregulares.

Casi simultáneamente. en la construcción de la autopista AP-1(Eibar-Vitoria) Bildu denunció un presunto fraude de 30,7 millones de euros, cometido durante la gestión del PNV.

Bidegi, la Agencia Guipuzcoana de Infraestructuras, pagó 8,3 millones de euros a las constructoras por el uso de materiales (hormigón y fibra de acero) que no se emplearon en las cantidades liquidadas, según se denunciaba.

Así mismo, el PP instó a la Fiscalía a abrir una investigación de oficio sobre la adjudicación de 200 contratos públicos por un importe superior a 65 millones de euros a firmas vinculadas a familiares del dirigente del PNV Juan María Atutxa.

Sin comentar las múltiples escuchas ilegales, una de las cuales, la más sonada, se le hizo al exlehendakari Garaikoetxea, denunciada por Telefónica en el juzgado.

O el caso relativo a irregularidades en la oficina en Irún de la Hacienda de Guipúzcoa dirigida por Víctor Bravo, hermano del senador del PNV Víctor Bravo. Se dejó de ingresar 8 millones de euros en las arcas forales y su director se apropió de 1,7 millones de euros de deudas de contribuyentes morosos.

Y eso de lo que un pobre indocumentado como yo ha oído hablar. Qué será lo demás.

En definitiva, que al contrario de lo que se supone por una parte esencial de la opinión pública, el PNV está lejos de estar libre de todo pecado y de cualquier mancha que mancille su honor.

Independentismo en Cataluña
El Govern ha recortado el dinero de la Sanidad el 20% y ha incrementado el de sus embajadas el 80
Joan Guirado okdiario 29 Noviembre 2018

Tras meses hablando únicamente de la denominada ‘república de Cataluña’, el gobierno de Quim Torra se ha enfrentado a la realidad que supone gestionar una autonomía. La dejadez de sus funciones desde la toma de posesión en las cuestiones del día a día, para centrarse únicamente en el proceso separatista, ha provocado el fin de la paciencia de distintos colectivos de funcionarios de la Generalitat, que haciéndose suyas las palabras del propio Torra de “apretad, hacéis bien en apretar” han salido a la calle a defender el estado del bienestar.

Este miércoles, frente al Parlament, médicos y bomberos clamaron por una mejora de sus condiciones laborales, un mayor número de efectivos y más y mejor material de trabajo que no comprometa su seguridad. Se trata de colectivos que antes de la explosión del movimiento separatista ya se habían manifestado contra el Gobierno de Artur Mas, pero que en los últimos meses habían suavizado sus reivindicaciones para ponerse al frente precisamente de las independentistas, hasta el punto de cómo pasó durante la jornada de este martes, enfrentarse a sus compañeros de los Mossos.

Ya con Artur Mas al frente de la Generalitat, el independentismo empezó a pasar la tijera por los servicios sociales para destinar mayor número de recursos a la promoción de Cataluña en el exterior y a la celebración de los dos referéndums, el del 9-N y el 1-O. De esta forma, el ejecutivo catalán pasó de invertir el 35,5% de su presupuesto anual durante la etapa del tripartito de izquierdas a la sanidad pública a destinar sólo el 28,8% durante el último gobierno de Carles Puigdemont, una caída del 6,7% de la inversión y que deja la tasa de inversión de presupuesto público en Cataluña casi cinco puntos por debajo de la media autonómica.

Tras meses hablando sólo de la ‘república de Cataluña’, el Torra se enfrenta a la realidad de gestionar una autonomía

Desde el fin de la aplicación del artículo 155 que supuso la intervención de la Generalitat hasta ahora, el ejecutivo de Torra ha dedicado un mayor esfuerzo a restituir todo lo relacionado con el proceso y la acción diplomática de Cataluña –reabriendo y creando nuevas embajadas cuyos alquileres superan en algunas delegaciones los 780.000 euros anuales– que a mitigar los problemas sociales de sus ciudadanos, provocando listas de espera en la sanidad pública de hasta dos años para visitas pediatricas o un colapso total en los centros de acogida de menores, obligando a dormir a algunos de estos inmigrantes sin papeles menores de edad que llegan a Cataluña a dormir en comisarías.

Un 15,6% de profesionales menos
Desde el año 2010, las cifras hablan por sí solas. Mientras el presupuesto destinado a acción exterior se ha multiplicado casi en un 80%, el de sanidad se ha reducido un 20%, llegando a perder más de 1.000 millones de euros. Esto, de cara a trabajadores y usuarios, ha supuesto un mayor tiempo de las listas de espera, lo que conlleva mayor carga de trabajo, el cierre de algunas unidades y una mayor racionalización del material médico.

Los centros de atención primaria del Instituto Catalán de la Salud, sin ir más lejos, han dicho adiós en cinco años a 1.064 profesionales de la salud, lo que supone un 15,6% de su plantilla, básicamente enfermeros y administrativos, lo que hace más lento todo el proceso sanitario. Los médicos, por su parte, han tenido que trabajar un 17% más, ya que si antes visitaban un promedio de 3.827 usuarios por año, ahora visitan a más de 4.491, lo que significa que el tiempo de atención por paciente se ha reducido a menos de diez minutos. Insuficiente, denuncian los médicos.

500.000 horas extras
Los Bomberos de la Generalitat también están que arden. Se quejan de que el ejecutivo de Quim Torra no haya destinado ni un solo euro al proyecto estratégico que se aprobó para el cuerpo el año pasado con Puigdemont al frente del ejecutivo y que tenía validez hasta 2022. En él, se planteaba la creación de nuevas plazas para el cuerpo de Bomberos, que ponga fin a una sobrecarga de trabajo, que en muchos casos les hace sumar más de 230 horas extras que el resto de sus compañeros de los cuerpos de seguridad en Cataluña, alrededor de unas 500.000 horas extras al año en el cómputo de todos los Bomberos, que deberían ser empleadas por nuevos contratos.

Los profesionales de extinción de incendios, que fueron muy activos en sus movilizaciones hace unos cinco años, paseando sus quejas con pintadas en los camiones de emergencia, también piden más y mejores herramientas para realizar su labor. Denuncian que los vehículos con los que trabajan son muy antiguos y que en ocasiones carecen de distintos sistemas de seguridad, que pone en riesgo su vida y la de los catalanes.

Covite denuncia que se han multiplicado los actos de enaltecimiento a ETA en el último año
OKDIARIO 29 Noviembre 2018

El Colectivo de Víctimas del Terrorismo del País Vasco (Covite) ha denunciado hoy que los actos de enaltecimiento del terrorismo de ETA en las calles de Euskadi han aumentado un 147 % en lo que va de año con respecto a 2017 y ha mostrado su preocupación por la presencia de niños en ellos.

La presidenta de esta asociación, Consuelo Ordóñez, y su responsable de comunicación, Inés Gaviria, han comparecido hoy en comisión en el Parlamento Vasco a petición del PP para dar cuenta de los datos recopilados por el Observatorio de Radicalización de la organización.

Enaltecimiento a terroristas
Gaviria ha explicado que desde que empezaron a documentar actos de enaltecimiento a terroristas de ETA en 2016 estos han ido en aumento, ya que han pasado de tres en ese año a 76 (48 de ellos homenajes a miembros de ETA) en 2017 y a 187 (59 homenajes) en lo que va de año.

Ha llamado la atención sobre el hecho de que este año se han incrementado en un 147 % distintas manifestaciones, entre las que se incluyen homenajes a expresos de ETA, fiestas populares en las que se les ensalza, y pancartas y pintadas en favor de la banda terrorista y de sus miembros.

Ordónez ha subrayado que estos actos no se pueden consentir porque humillan a las víctimas y por tanto son contrarios a la legislación vasca que las protege, por lo que ha defendido que los poderes públicos “no pueden asistir impasibles a lo que está ocurriendo”.

Además, ha hecho hincapié en que es muy preocupante que los niños “sean sentados en primera fila y tengan un papel protagonista” porque supone que van a crecer en un entorno en el que se les va a explicar que los terroristas “son héroes”. Estas actitudes no son, a su juicio, una garantía para que la violencia de ETA no se repita.

En plena calle
Ordóñez ha destacado que lo que Covite denuncia es que estos homenajes se hagan en la calle y en espacios públicos. “Nada que decir si se hicieran en las ‘herrikos tabernas’ (sedes sociales de la izquierda abertzale)”.

Durante su intervención, Covite ha puesto imágenes de distintos homenajes a presos de ETA, de los que el parlamentario de EH Bildu Julen Arzuaga ha dicho no sentirse responsable.

Arzuaga ha opinado que este tipo de actos son cada vez menores y ha confiado en que se mantenga esa tendencia, al tiempo que se ha negado a calificarlos como homenajes o “reconocimientos por el currículum delictivo”, ha asegurado que no se hacen con la intención de humillar a las víctimas y ha dicho que se trata de recibimientos a presos de ETA que han cumplido sus condenas.

“Estamos mejor que hace diez años, la situación está más sosegada y nosotros hacemos un esfuerzo para que todavía sea mas sosegada”, ha señalado.

Tras escucharle, Ordóñez le ha pedido que no engañe y se ha mostrado convencida de que “se les están haciendo estos homenajes porque se sienten orgullosos de su pasado criminal. No hay otra razón”.

Pili Zabala (Elkarrekin Podemos) ha trasladado a Ordóñez que las víctimas de otros grupos terroristas, como el GAL, tienen el mismo sufrimiento que las de ETA cuando se ensalza por ejemplo al exgeneral de la Guardia Civil Enrique Rodríguez Galindo.

Sin perdón no hay reconciliación
Zabala, cuyo hermano fue asesinado por el GAL, se ha solidarizado con el dolor los miembros de Covite y ha propuesto a Ordóñez la apertura de un camino de trabajo común para superar “hostilidades” y desarrollar “nuevos escenarios”.

Ordóñez ha respondido a este emplazamiento y ha dicho que es “imposible reconciliarse con quien no te pide ni siquiera perdón y no ha reconocido que lo que hicieron estuvo fatal”.

“¿Tú te reconciliarías con quien defiende la trayectoria profesional de Rodríguez Galindo? ¿A qué no?”, ha preguntado a Zabala.

Desde el resto de grupos, Carmelo Barrio (PP) ha defendido que es “desolador” que haya homenajes en las calles vascas a expresos de ETA, mientras que Iñigo Iturrate (PNV) los ha reprobado moralmente aunque ha dicho que la “condena moral y la jurídica no siempre coinciden”, y la socialista Rafaela Romero ha advertido de que “no hay justificación para revictimizar a las víctimas”.


 


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