AGLI Recortes de Prensa   Miércoles 19  Diciembre 2018

Doble cara, y además endurecida
Carlos X. Blanco  latribunadelpaisvasco.com 19 Diciembre 2018

Jano fue un dios romano con doble faz. Los políticos españoles se deben creer de su misma naturaleza, y además endurecen sus rostros y a todas, a las duras y a las maduras, quieren estar.

Con mirada limpia y las pasiones bajo guarda, hemos de contemplar la presente situación nacional. En pocos momentos de la historia de España se puede apreciar mejor que en esta la brutal inoperancia de nuestros actores, aquellos que deberían estar llamados a dar su empujón a los obstáculos y liberar las aguas estancadas. Inoperancia que es como decir incapacidad para escapar de un callejón sin salida. Todos, absolutamente todos los actores que juegan esta endiablada partida, se han metido con gusto e inconsciencia en vías muertas, en redes de araña, en pozos y pantanos mefíticos.

Veamos a don Pedro el Dialogante, dispuesto a hablar con una dura pared o con bandas de macacos, violentos y alucinados, como son las bandas separatistas. La lealtad que les debe a tales bandas, que no dialogan sino que "quieren decidir", toda ella explicada por los votos prestados en una investidura contra natura, significa la deslealtad hacia una Constitución que dice defender, y que a la par pretende reformar. La reforma de la Constitución para satisfacer a bandas anti-constitucionales es un insulto a la lógica formal y a la inteligencia. Es un insulto al Principio de Contradicción. Es un monumento a la Cuadratura del Círculo.

Don Pedro el Dialogante es y será un interino que se sienta "de prestado" en la Moncloa, un "okupa", como dice y siente gran parte del pueblo. El Pueblo no le puso en la poltrona. Facinerosos y macacos "que quieren decidir" lo hicieron en gran parte. La Ley y el Diálogo son cosas de muy diversa naturaleza alojadas cada una de ellas en muy distinto nivel. En España llaman diálogo entre dos partes a un complot en donde ocurre lo siguiente: que una parte se obstina y pone como premisa violentar la Ley, y pugna por hacer partícipe a la otra de esa flagrante violación. Pero esto no es sino la contradicción de la Ley misma, su destrucción, el remplazo del marco de todo Diálogo posible por un marco extraño donde se encuentra el Diálogo extra-legal, dígase cambalache, arrogándose el nivel mismo que a la Ley y sólo a la Ley le corresponde. La aceptación de esta entronización del Diálogo por encima de la Ley, al margen de la Ley y en contra de la Ley es algo que no pinta nada bien en el porvenir de un partido, el socialista, antaño tenido por "constitucionalista" en grado sumo, pilar y valladar de una Unidad de España a quien don Pedro el Dialogante parece dispuesto a canjear, en su juego de "Monopoly", por otro semestre de poltrona.

Pero también es vía muerta para el alucinado Torra, a quien los propios socialistas pedrosanchistas llaman, para espanto general, un "homólogo" y un "anfitrión" ante visitas previstas del gobierno "de Madrid" al feudo catalán. De igual a igual dialogarán "los dos presidentes". De hecho, esa partida del igualitarismo pre-separatista ya la llevan ganando, tiempo ha, los Pujoles, los Ibarretxes, los Mas y los Otegis, los Puigdemontes y demás población foruncular de esta España gangrenada.

Las autonomías degeneraron en experimentos pre-estatales, y a la parte centrífuga y despilfarradora de estos entes "descentralizados" les salió demasiado bien. Es lo que le pasa al maestro cuando trata al alumno como "colega", y al capitán cuando le da por ponerse al nivel del recluta: la parte jerárquicamente subordinada se lo cree, y la jerarquía natural se va al garete. La incomprensión de la realidad regional de España fue tan profunda, y la manipulación de la misma fue tan intensa, que ahora España entera es recluta, si no rehén, de unos engreídos matones, matones y mafiosos que osan amenazar a aquellas instituciones a quienes les deberían rendir lealtad y, llegado el caso, obediencia. Pero la vía muerta del alucinado Torra está ante sus narices. Consiste en que tome la decisión que tome, él mismo, revolucionario de salón, no puede hacer sino una expectoración contra el viento. Su policía, absurdamente delegada y transferida "por Madrid", se quemará en la represión o en la inacción ante aquellos "comités" que aún le aúpan como presidente sobre el pavés de revolucionario de salón. Haga lo que haga esta policía catalana estará mal, y perjudicará al revolucionario Torra, pues él también, como don Pedro el Dialogante, usa y abusa de instituciones que emanan de una Ley que quiere quebrar al tiempo que les aseguran remuneración, coche oficial, y carácter igualmente oficial. Pero no se puede nadar y guardar la ropa. No se puede estar en la procesión y repicando. No se puede admitir una cosa y su negación. Torra representa formalmente al Estado que oficialmente llamamos Reino de España y él no puede dialogar con don Pedro o "con España" como si él en persona fuera Cataluña, sino tan solo representar oficialmente a una región española y hacerse co-responsable del mantenimiento de la Ley y el Orden en esa parte de España. Ser rebelde, sedicente, revolucionario o conculcador de la Ley, y a la vez ostentar cargos públicos, representación oficial y mando en plaza de acuerdo con esa Ley, es contradicción y violación, es algo que no debe quedar sin efecto. Una de las dos caras de Torra, bien endurecidas, debe disolverse en ácido: la del revolucionario o la de Alto representante del Estado.

En la encrucijada en que se halla España no hay más salida que dar pasos firmes y adelante. Aplíquese la Ley. Sobre todo, la Ley Penal.

VOX y el desdén de Ciudadanos
Emilio Campmany Libertad Digital 19 Diciembre 2018

A estas alturas, no tiene mucho sentido debatir acerca de la absurda propuesta de Marín de pedir al PSOE que ayude a Ciudadanos y PP a desalojar a los socialistas del poder. Es una impostura que no tiene otro objetivo que, cuando se deje votar por VOX en la investidura, aparentar una distancia suficiente para que la mancha del supuesto extremismo del partido de Abascal sólo alcance al PP. Al margen de lo acertado o equivocado de esta estrategia de Ciudadanos, la cuestión es cómo debería responder VOX a tan ultrajante desdén. Ya es muy insultante el que Marín prefiera los votos del PSOE de los ERE a los de VOX. Ahora, lo que raya en lo intolerable es que al final Rivera y Marín estén dispuestos a condescender y aceptar, con muchos remilgos y mohines, los votos del partido del juez Serrano para luego seguir acusándole de partido anticonstitucional. Siendo como es esa tacha, para más inri, mentira.

¿Merece Ciudadanos llegar así a gobernar su primera comunidad autónoma? Si tan repulsivo es gobernar con VOX, deberían desde el principio buscar una alianza con el PSOE y Podemos, que, al parecer, por perjudiciales que sean, para España en general y para Andalucía en particular, son mejores que VOX. Y explicarlo con la innegable evidencia matemática de que Ciudadanos y PP no bastan para formar gobierno. Porque ¿quieren o no quieren los votos de VOX? Si no los quieren, ¿por qué iba a dárselos VOX? Y, si los quieren, ¿por qué no los piden? Pero allá Ciudadanos con sus incoherencias, que tanto abundan en su trayectoria. La cuestión es si el que debería pagar desdén con desaire y condescendencia con desprecio es VOX, negándose a votarles hasta que no se lo pidan formalmente y los acepten agradecidos como provenientes de un partido constitucionalista como sin duda es.

Claro, ni Ciudadanos ni VOX quieren aparecer ante la opinión pública como los responsables de no haber desbancado del poder en Andalucía al PSOE y de dar, por medio de unas nuevas elecciones, una segunda oportunidad a la izquierda de conservar la región que llevan cuarenta años empobreciendo. Pero, con el fin de lograr este objetivo, ¿está justificado votar en una investidura a quien te insulta, te menosprecia y acepta tus votos como si fuera él quien te hace un favor a ti y no al revés?

De aquí a mayo, si no hay elecciones generales en marzo, se abre un período crucial para VOX, en el que su comportamiento en Andalucía será su tarjeta de presentación para las autonómicas, municipales y europeas de esta primavera. Es lógico que quieran aparecer como la llave que abrió la puerta del Palacio de San Telmo para sacar de allí al PSOE. Pero quizá deberían plantearse sus líderes si no habrá un mínimo de dignidad al que no se puede renunciar ni siquiera en aras de un objetivo tan loable. Y que cada palo aguante su vela.

Las líneas rojas movedizas de Ciudadanos
Liberal Enfurruñada okdiario 19 Diciembre 2018

El portavoz de Ciudadanos en el Congreso, Juan Carlos Girauta, afirmó este lunes que Ciudadanos prefiere negociar con el PSOE antes que hacerlo con VOX. Este fin de semana, además, declararon que no contemplan entrar “en el gobierno partidos extremistas”, en referencia a la formación de Santiago Abascal en Andalucía. “Hemos dejado claro que queremos un frente constitucionalista, y esa es nuestra línea roja”, afirmaban. A las líneas rojas de los naranjas vamos a tener que denominarlas líneas rojas movedizas porque sabemos dónde están hoy, pero nadie se atrevería a apostar dónde se encontrarán mañana porque ya ni se ven señales de las de ayer. El ejemplo más reciente está relacionado con la extremista TV3 y con los radicales partidos separatistas catalanes a los que Albert Rivera llama golpistas al tiempo que se sienta a negociar con ellos un sillón en el Consejo de Gobierno de la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales (CCMA), el órgano encargado de la gestión del citado medio.

Esa línea roja les había llevado hace medio año a pedir al Gobierno de Mariano Rajoy que prolongase el artículo 155 de la Constitución española para hacerlo efectivo también sobre TV3. La cadena no se intervino y ahora ellos se sientan en su Consejo. Tampoco ha pasado un año desde que Girauta se sentó a negociar con Irene Montero para pactar con Podemos una reforma de la ley electoral a la que esperaban sumar al PSOE. Tras aquel acuerdo ambos portavoces parlamentarios coincidieron en que mantendrían abiertos canales de coordinación sin líneas rojas. Con sus actos y estrategias, los naranjas han versionado la frase que pronunció Groucho Marx en la película Sopa de ganso: “Estos son hoy mis principios, pero cuando nos venga bien tendremos otros”. Porque este cordón sanitario es la manera que tiene la formación de Rivera de calcular los votos que le puede robar al PSOE.

Son muchos los que dicen que Ciudadanos es un partido de derechas –o hasta– de extrema derecha. Pero los resultados de las últimas citas electorales demuestran que su caladero de votos está en el centro izquierda, un lugar que quita votantes tanto al PP como a los socialistas, quienes a su vez están recuperando a muchos de los electores que se habían marchado a Podemos. Por lo que, en definitiva, lo que consiguen es frenar algo la sangría, todo lo contrario que los de Pablo Casado, éstos caen en picado perdiendo los votantes porque la derecha se está marchando a VOX y la izquierda a Ciudadanos. Por eso la línea roja de los naranjas se ha desplazado esta vez hacia la izquierda, que es donde más votos pueden conseguir, ocupando la franja que ocupaba el PSOE antes de que se podemizara.

Es evidente que a sus votantes les gusta esta estrategia electoral porque les está funcionando de una forma espectacular. Sus electores entienden que todo vale con tal de luchar contra el bipartidismo al que culpan de todos los males de España, y no están muy ideologizados, más que en cuestiones básicas, como la lucha contra la corrupción y la defensa de la Constitución. En todo lo demás consienten que se pacte hoy con quienes ayer dijeron que jamás lo harían.

De esta manera Ciudadanos se puede llegar a convertir en un PSOE 2.0, unos socialistas leales a España y sin las mochilas cargadas de casos de corrupción y de traiciones como las del golpista Indalecio Prieto, las del Lenin español, Largo Caballero, las del José Luís Zapatero de la Ley de Memoria Histórica y del Estatuto de Cataluña o las de éste presidente Cum Fraude que ha vendido España a los golpistas, los filoterroristas y los comunistas bolivarianos, a cambio sólo de que le dejen usar el ‘Falcon’. Sería una fantástica mejora.

¿Quiénes son los enemigos de Franco? / Una Europa prometeica
Pío Moa gaceta.es 19 Diciembre 2018

Nuevamente la cuenta de Una hora con la historia está en mínimos. Desde el principio nos hemos movido en esa circunstancia, sin lograr de los oyentes una colaboración suficiente para estabilizar el programa, que financieramente se mantiene a saltos, con algunas aportaciones extraordinarias. El objetivo ideal sería que 300 oyentes aportasen 20 euros al mes, lo que nos permitiría abordar otra iniciativas. En ello seguimos, pero este mes está resultando el más bajo desde el comienzo. Creo que es un programa único en el panorama español y así lo aprecian muchos oyentes.

La cuenta para colaborar es “Tiempo de ideas siglo XXI”, BBVA ES09 0182 1364 3302 0154 3346
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P. Su idea de una democracia franquista choca a mucha gente como un oxímoron.
–Choca porque el franquismo no fue democrático, y porque suele tenerse la democracia como una palabra mágica, al margen de la historia real. Pero la democracia, si no quiere autodestruirse, que es uno de sus peligros como pasó en la república, exige ciertas condiciones, las cuales se crearon precisamente en el franquismo. Es una evidencia que no acaba de entrar en muchas cabezas, sean de izquierda o de derecha. Franco salvó literalmente a la nación de ser descuartizada, a la sociedad de caer en una tiranía totalitaria y al estado de supeditarse a la URSS. Son méritos políticos e históricos de alcande muy fuera de lo común. Y realmente es por eso por lo que muchos lo odian, pues los antifranquistas jamás han significado nada parecido a la libertad y la democracia. En relación con el plan de ultraje a los restos de Franco por el Doctor y sus tiorras se han retratado los demás partidos, se han retratado en su absoluta abyección.

P. ¿Hay algún partido que pueda mantener esa tesis y con capacidad para ganar elecciones?
–De momento no. ¿Por qué? Por la misma razón que la Iglesia, a la que Franco salvó del exterminio, o monarquía que volvió gracias a él, se callana miserablemente. Y por la ausencia de un pensamiento o cultura democráticos en España. La derecha, el grueso de ella desde Suárez, carece de cualquier principio más allá del interés de partido por ganar votos y poder, y repartirlo con la izquierda y los separatistas. Y el sector derechista minoritario mantenía ideas antidemocráticas a pesar de que no tenía más remedio que participar en el sistema de las elecciones, con lo que quedaba doblemente desacreditada. Esta parte se ha ido hundiendo a ella misma, por esa razón. Ni una parte ni otra han entendido qué fue realmente aquel régimen, y por eso la marea de calumnias y falsedades sobre Franco y su régimen apenas han chocado con resistencia eficaz.

P. ¿Ve usted a VOX capaz de invertir esa tendencia?
–VOX es una esperanza, y yo creo que si se declarase abiertamente partidario de la continuidad de los elementos básicos del franquismo, y supiese explicarlo bien, ganaría muchos puntos. De hecho, su defensa de la nación española choca directamente con toda la demagogia del tercer frente popular, que desde la transición se ha manifestado en un doble proceso de disgregación separatista y de satelización a la UE y a la OTAN. Oponerse a esos procesos es precisamente la política que recomendaba Franco ante todo.

P. Uno tiene la sensación de que en VOX hay esa idea de fondo, pero temor a exponerla.
–Bueno, hay que ser realista: cuarenta años de embustes sin apenas oposición han hecho su efecto, y no es fácil ni rápido cambiar la opinión mayoritaria. Creo que hoy por hoy sería más apropiado crear asociaciones , por ejemplo, una asociación informal de miles de personas que combatieran la oleada de calumnias y explicaran la realidad histórica a la gente. Sobre ese trabajo no me extrañaría que con el tiempo hasta el PSOE se declarase pro democracia franquista. Bromas aparte, es la tarea a realizar. He explicado ampliamente esta cuestión en artículos y en libros como Los mitos del franquismo.

P. ¿Habrá que esperar otros cuarenta años de contraembustes para clarificar la situación?
–Ni mucho menos. Mucha gente ya entiende intuitivamente que Franco no pudo ser tan malo, y que son los partidos y políticos más corruptos y antiespañoles los que lo odian más. Pero el cambio no será inmediato. El gran problema aquí no es la oposición del frente de izquierda y separatistas, sino esa mezcla de pasividad, lloriqueo, gracietas y ocurrencias que predominan en lo que podríamos llamar sector patriótico. Un ejemplo: ¿por qué entre los miles de personas que escuchan Una hora con la Historia no hay más de 80 que colaboren con el programa, o lo difundan con empeño en las redes sociales? ¿O por qué Los mitos del franquismo ha tenido una difusión muy moderada pese a que supone el desmantelamiento del argumentario antifranquista, que es también antidemocrático? Para mí es un misterio. Quizá se deba a que la derecha no quiere complicarse la cabeza con estudios de fondo y prefiere cuatro simplezas o el cultivo de nostalgias más sentimentales que realmente políticas. Supongo que se irá superando eso.
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Europa
P. En su libro sobre Europa, un capítulo se titula: “De la religión divinal a la religión prometeica”. Eso es algo realmente curioso. ¿Qué quiere decir, realmente?
–Ya lo trataré más. A mi juicio es una concepción que refleja la profundidad de los mitos, o al menos de algunos. En el mito de Prometeo, este es castigado encadenado a una roca. La roca simboliza, según P. Diel, la trivialidad, la ausencia de elevación, y es la propia elección de Prometeo, que se burlaba de los dioses y confiaba en la técnica como mensaje a los humanos. Tiene algo que ver con lo que decíamos de la decadencia de Europa, que ha perdido su fuerza espiritual aunque económicamente le ha ido muy bien, en conjunto…
europa: introduccion a su historia-pio moa-9788490608449

La suma escasez de bibliografía y de debate sobre Europa contrasta llamativamente con el ultraeuropeísmo de políticos, partidos, intelectuales y periodistas. No hay mejor modo que exponer ese contraste para entender el ínfimo nivel intelectual del país actualmente.
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En una Constitución defectuosa se encuentran muchos de los males que hoy sufrimos. Quizá los errores eran inevitables ante una experiencia nueva, pero desde entonces no se han corregido, sino agravado. Y es precisa una reforma a fondo, que los partidos del tercer frente popular intentan imponer como el práctico desguazamiento de España combinado con su disolución en la UE https://www.youtube.com/watch?v=fpKmfDO683w

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La Reconquista es un fenómeno único en la historia de cualquier país. No solo es la historia de la lucha contra la invasión musulmana, sino también contra las fortísimas tensiones disgregadoras que ocurrieron en su curso, lucha que llevó a recomponer, en lo esencial, la nación fundada por Leovigildo y Recaredo, sin cuyo precedente la península habría quedado dividida en cuatro o cinco estados hostiles entre sí.

El manglar legislativo
Amando de Miguel Libertad Digital 19 Diciembre 2018

Casi todos los partidos, en sus propuestas electorales, sostienen que sería conveniente rebajar algunos impuestos. Pero luego, cuando logran tocar poder, se olvidan de la promesa y más bien suben algunas contribuciones e incluso diseñan otras nuevas.

El asunto no parece tener solución, pues las Administraciones Públicas asumen cada vez más funciones y contratan cada vez más funcionarios. Se añaden todo tipo de asesores y edecanes de los altos cargos. La única forma de salir del laberinto sería adelgazar las funciones del Estado en algunas de sus manifestaciones. Para empezar, deberíamos recordar lo obvio: que el Estado no es la nación. Parece una simpleza decir una cosa así, pero hasta los periodistas de derechas confunden muchas veces esos dos términos. Lo de sustituir España o nacional por a nivel estatal ha sido un triunfo léxico de los nacionalistas, hoy abiertamente secesionistas.

Quizá no haya que llegar, de momento, a suprimir las mal llamadas autonomías, es decir, el nivel regional del Estado. Sí sería más hacedera la supresión de muchas empresas públicas. Algunas son restos del intervencionismo franquista, como la radio y la televisión públicas, a escala nacional, regional o local. Otras son de nueva planta. Todas ellas sirven muy bien a los caprichos del nepotismo, a las tentaciones de la corrupción.

Otro paso sería la eliminación de los Parlamentos autonómicos (regionales). Con ello se avanzaría un gran trecho en podar la floresta legislativa. No hay despacho de abogados que pueda digerir con naturalidad la maraña de leyes, reglamentos, decretos, directivas, ordenanzas y demás especímenes de la vis legisladora del Estado. Al menos se podría sugerir que los Parlamentos se dieran una especie de vacación para no emitir nuevos textos legales durante un cierto lapso. En el imponente mausoleo de Joaquín Costa en Zaragoza se escribe este elogio para general recordación: "No legisló". Costa era lo que en su tiempo se decía "un publicista". No se dedicaba a la publicidad, sino que se interesaba por la cosa pública.

Los antiguos romanos, tan geniales como ingenuos, decretaron el apotegma de que "la ignorancia de la ley no excusa de su cumplimiento". Luego, nuestro ínclito Alonso Martínez la incorporó al Código Civil. Bien está, pero es hoy un mandato de imposible cumplimiento.

Antes que desmontar el sedicente Estado de las Autonomías (por contradictoria que resulte la expresión), convendría replantearse la pertenencia de España (onerosa, desde luego) a un sinfín de organismos internacionales. Por ejemplo, ¿alguien puede decir qué beneficios reporta a España pertenecer a la OCDE? Fue un organismo que se creó después de la II Guerra Mundial para administrar el Plan Marshall, del cual, por cierto, España no tuvo ninguna ayuda. Me temo que la misma dubitativa pregunta se podría extender a muchos otros organismos internacionales. No excluyo a las Naciones Unidas y sus varias dependencias. Si me apuran, tampoco podría asegurar qué ventajas tiene que España pertenezca a la Unión Europea. Ya sé que este razonamiento suena a herejía política, pero solo es un sentimiento, que naturalmente admite la prueba en contrario.

Lo que me parece indiscutible es la dificultad de movernos con soltura en medio del manglar legislativo, que se reproduce sin cesar. Aplíquense los partidos a dar soluciones.

Contacte con Amando de Miguel fontenebro@msn.com

Iván Espinosa (VOX): "Queremos eliminar cinco normas por cada una que se apruebe"
D.S.C. diegodelacruz Libertad Digital 19 Diciembre 2018

El responsable de relaciones internacionales de VOX y uno de los artífices de su programa económico, Iván Espinosa de los Monteros, habla en exclusiva con Libre Mercado sobre las medidas que propone este partido para el conjunto de la economía española.

- ¿Cómo entiende la economía VOX?
En todos los ámbitos, VOX tiene como eje de su discurso la defensa de España. Pretendemos una España más fuerte en todo tipo de frentes: política, sociedad y, lógicamente, economía. En este campo, no hay nada más importante que permitir y favorecer la creación de riqueza. Y esa riqueza se genera esencialmente en el ámbito privado.

- ¿Qué papel juega, entonces, el sector público?
El Estado tiene que fijar reglas sencillas y duraderas. Debe mantener un marco jurídico estable. Eso es lo que permite que autónomos, comerciantes, pymes y multinacionales tengan la seguridad de saber que si invierten y si arriesgan podrán recoger los frutos de sus eventuales aciertos. Ese es el método para crear riqueza y, con ello, aumentar el empleo y mejorar los salarios.

- ¿Qué referentes intelectuales han marcado ese discurso?
El pensamiento de la Escuela de Salamanca es crucial. Ahí arranca el liberalismo, con los escolásticos españoles. Diego de Covarrubias, Juan de Mariana, Francisco de Vitoria… Son los primeros pasos de una doctrina que ha demostrado que las naciones florecen y prosperan en entornos de economía abierta. Y, como es lógico, nuestra forma de entender la economía también ha estado marcada por autores anglosajones más recientes, como Hayek o Friedman.

- ¿Qué propuesta económica de VOX merece más atención mediática?
Una de las propuestas económicas más revolucionarias de nuestro programa es la de desregular la economía. Nuestra idea es que, por cada nueva norma introducida, se eliminen cinco. El Estado tiende a generar más y más leyes. Pero, cuanta más normativa hay, más difícil es crear riqueza. Hay que darle la vuelta a esa situación. En Estados Unidos estamos viendo que los efectos de las políticas de desregulación son muy positivos. El político tiende a buscar el control y a menudo olvida reglas obsoletas e ineficientes.

- ¿Qué pasos pueden darse para hacer realidad esa norma del 5/1?
La mejor para lograrlo es crear un mercado único, que establezca un marco común para ejercer la actividad económica en España. Hay muchas ramas en las que eso supondría una desregulación de 17/1, puesto que una regla nacional reemplazaría y simplificaría las diecisiete existentes. A eso habría que sumarle una estrategia de racionalización de las leyes vigentes a nivel nacional, que también tienen que ser más claras y simples.

- ¿Qué aporta su experiencia como empresario al proceso de gestión pública?
Es importante que en el sector público haya gente que conozca el funcionamiento interno de las Administraciones, pero también es crucial que llegue gente que venga de fuera, de la empresa, y que traiga ideas creativas y renovadoras. El sector privado puede aportar fórmulas que ayudan a innovar y mejorar la eficiencia de las Administraciones.

Una persona que viene del sector privado tiene ideas distintas en aspectos como la austeridad y el gasto, porque en la empresa se entiende mejor que en ningún otro sitio que no hay que despilfarrar recursos y que hay que cultivar la eficiencia. Por otro lado, el paso por la empresa te permite identificar barreras a la creación de riqueza, de modo que los procesos de mejora se ajustan a las necesidades reales del sector privado.

- ¿Cómo reducirían el tamaño del Estado?
Hemos hablado de reordenar competencias para acabar con las autonomías y tener una Administración más ligera. Pero esa no es la única propuesta con la que aspiramos a redimensionar el Estado. También creemos, por ejemplo, en el presupuesto de base cero. No podemos revisar de año en año las partidas del pasado ejercicio, porque eso tiende a inflar el coste total de las actividades públicas Cada determinado tiempo hay que dejar a cero y eliminar ciertas partidas. De esa forma, gastamos menos y gastamos mejor.

- Hábleme de impuestos. ¿Qué filosofía guía a VOX en este ámbito?
La premisa fundamental de la que partimos es que el dinero está mejor en el bolsillo del contribuyente. Es indudable que el Estado requiere unos ingresos para operar y desarrollar sus actividades más esenciales. Pero los impuestos tienen que ser los justos. Ni uno más.

El político tiende a olvidar que su sueldo proviene del esfuerzo de la España que madruga y que cede un porcentaje muy elevado de su renta. De media, alrededor del 40%. En Youtube tuvimos un vídeo viral en el que denunciamos que un mileurista es, en realidad, un dosmileurista que ha sido "atracado" por el Estado. Por tanto, planteamos revisar todos los impuestos, tributos y tasas. No vamos a subir ninguno, vamos a bajar muchos y queremos eliminar algunos.

A nuestro juicio, ha llegado la hora de tumbar figuras que gravan rentas por segunda, tercera o cuarta vez. Sucesiones, Donaciones, Patrimonio… son gravámenes que golpean ingresos que ya han sido golpeados. Y, por cierto, también queremos liberar de cargas fiscales las pensiones. Si hemos cotizado durante toda la vida, es muy injusto que también caiga encima de nosotros el IRPF.

“Os conquistaremos con vuestras leyes y os someteremos con las nuestras”
Yolanda Couceiro Morín  latribunadelpaisvasco.com 19 Diciembre 2018

Según una noticia recientemente publicada, en Francia y en Alemania ya hay más musulmanes que católicos (se entiende que practicantes), y las estadísticas de iglesias (católicas o protestantes) cerradas y reconvertidas en mezquitas son desoladoras. Además de la construcción de nuevas mezquitas para satisfacer la imparable y creciente demanda. En Francia, donde el 64% de la población se declara católica, se están construyendo 150 nuevas mezquitas que, junto a las ya existentes, sumarán pronto las 4.000 que se prevén necesarias... de momento, porque pronto se quedarán cortas en número. En Reino Unido los datos son escalofriantes: mientras que en los últimos años se han cerrado 10.000 iglesias, el número de mezquitas crece sin parar y la demanda de nuevas no cesa.

No hace falta más que una simple búsqueda en Internet para confirmar lo que ya sabemos: que la islamización de Europa es imparable, que ya no hay mucho que podamos hacer. Que los que venimos avisando de esta situación estamos castigados como Casandra, aquella mítica profetisa griega cuya maldición consistía en que nadie creería sus profecías. Y que sólo nos queda sentarnos a esperar que se cumplan, con la impotencia de pensar que pudimos haber hecho algo para evitarlo si nuestros compatriotas hubieran querido escucharnos.

Curiosamente, y a la vez que leemos estos preocupantes datos estadísticos, vemos que la población europea en general y española en particular se vuelca para pedir más refugiados, más inmigrantes, para exigir un hogar digno para ellos, una generosa subvención económica y todo tipo de ayudas. Vemos que muchos españoles se ofrecen a participar en recogidas de alimentos para inmigrantes, a pesar de que saben, como nosotros, que no pocas veces van a parar directamente a los contenedores. Pero esa misma gente que exige y pide para los de fuera, no tiene reparos en llamar fascista a quien exige y pide para los propios españoles.

Ese pueblo estúpido y desnortado, con una brújula sin imán por toda guía, no quiere ver la realidad que se presenta a sus ojos en el resto de Europa. Disturbios callejeros continuos, la mayoría de las veces bastante graves, violencias cotidianas por cualquier motivo y la enésima reivindicación de estos exigentes y vociferantes inmigrantes y demás "refugiados". Barrios enteros bajo la ley sharia (sobre todo en Bélgica, Inglaterra y Francia, aunque ya empieza a haber en otros países), llamados zonas "no go". Reclamaciones cada vez mayores de no hacer nada que ofenda a los musulmanes, es decir, no hacer nada que represente nuestra cultura, nuestras tradiciones, nuestras fiestas y nuestro estilo de vida, ya que todo eso les ofende. Ayudas que debían ser destinadas a los nativos con dificultades económicas son destinadas a los inmigrantes. Mientras nuestros abuelos malviven con magras pensiones después de haber trabajado, cotizado y pagado impuestos durante décadas, vemos que los recién llegados, que ni han trabajado, cotizado y mucho menos pagado impuestos, se llevan buena parte del dinero que no hicieron nada para merecer. Pero... ¡fascista el que se queje!

Pero como ya hemos dicho en un artículo anterior, el Sistema se defiende a sí mismo de cualquier crítica. Ha inventado las leyes "de odio" (¿desde cuándo un sentimiento puede ser un delito? ¿Habrá pronto leyes contra la envidia, o contra la frustración o la apatía?), que no son más que una forma velada de dictadura totalitaria. Bajo la elástica denominación de "odio" se encierra todo aquello susceptible de crítica al Sistema. Porque el "odio", curiosamente, sólo se entiende en un sentido: el que deja indefenso, inerme, al pueblo europeo.

En todo este entramado de manipulación y borreguismo, llama poderosamente la atención la aparente ceguera del pueblo europeo en general y español en particular en el tema inmigratorio hasta el punto de que es difícil encontrar una explicación para esta anómala respuesta. No es que estemos pasivos ante la colonización que sufrimos, es que estamos llamando a los que nos van a someter e imponer su cultura, nos estamos entregando a la muerte de nuestra civilización voluntaria, libre y gustosamente. Un pueblo que reclama y orquesta con tanto afán y dedicación su invasión y su esclavitud no merece sobrevivir.

Los pueblos europeos caminan a trompicones en medio de sus contradicciones e incoherencias hacia su final. No podemos esperar nada de nuestros gobiernos, nada de nuestro sistema jurídico, y mucho menos aun que los medios se encarguen de difundir la verdad, sólo asequible en algunos medios digitales que no son subvencionados o mantenidos por el sistema. Habrá que aceptar que nuestra estúpida tolerancia será nuestro fin. Pronto desaparecerán las celebraciones navideñas, so pena de ofender a los que por todo se ofenden, y pronto desaparecerá todo rastro de nuestra cultura y nuestras costumbres. Como muy bien dijo aquel clérigo mahometano, os conquistaremos con vuestras leyes de respeto, tolerancia, permisividad, y os someteremos con nuestra ley islámica: la sharia.

Europa quiere refugiados porque las élites quieren refugiados. ¿Por qué? ¿Para qué? Muchas conjeturas y respuestas, y todas posibles, pero todas incompletas. ¿Para pagar pensiones? Los refugiados, según las leyes internacionales, no pueden trabajar, no necesitan hacerlo, porque el país de acogida tiene la obligación de alimentarles, vestirles, proporcionarles una vivienda digna y mantenerles el tiempo preciso. ¿Porque realmente huyen de países en conflicto? Y ¿por qué ahora, cuando hay conflictos que llevan décadas existiendo? Más aún: ¿por qué cuando el conflicto termina no vuelven a sus países de origen?. ¿Para poblar un continente senil, con poca natalidad? Y ¿por qué los políticos no fomentan políticas de natalidad en condiciones en vez de importar extraños para ello? Viendo este panorama, queda claro que hay algo detrás mucho más grave y siniestro: la deliberada destrucción de Europa por parte de las élites que nos gobiernan. Muchas zonas de Europa ya están sometidas a la sharia, pero nuestros políticos, en un alarde de estupidez impresionante, siguen pensando que "eso no nos va a pasar a nosotros"; "eso pasa en otros países, pero aquí no va a pasar", o peor aún: "cuando se den cuenta de nuestra superioridad moral y legal, se integrarán". La realidad es que nos esta pasando ya, la realidad es que desprecian nuestra cultura y nuestras costumbres, y por eso no hacen lo más mínimo por integrarse en ellas, al contrario, nos imponen, desde el victimismo, las suyas. Y seguimos caminando gustosos hacia ese fin, con una brújula sin imán por toda guía.

Ya sabemos cuál será nuestro final. Quisimos hacer algo por evitarlo, pero fuimos acusados de odiar, de ser fascistas, intolerantes, insolidarios. Quisimos hacer ver a los nuestros que el camino no era el que las élites nos decían que debíamos seguir, pero callaron nuestras voces con leyes absurdas, decretos sin sentido o falsas palabras y promesas. La única realidad es que nos conquistarán con nuestras leyes, y nos someterán a las suyas.

Olvidar lo inolvidable
Marta González Isidoro  latribunadelpaisvasco.com 19 Diciembre 2018

Memoria y relato no siempre coinciden. En una época maniquea en la que la Historia se tergiversa, o simplemente se inventa para satisfacer paradigmas victimistas de supuestas minorías agraviadas, que una sociedad enferma de indiferencia, amnesia o ignorancia estratégica relegue a otra parte de los suyos a una suerte de muerte moral en vida, debería hacernos reflexionar sobre cómo hemos perturbado los pilares básicos del Estado de Derecho sobre los que se sostienen nuestras sociedades libres y las vulnerabilidades que permiten que se cuelen por todo el tejido social ese veneno contra el que aún no hemos encontrado antídoto: el odio que deriva en darwinismo social o darwinismo racial.

Voces calladas que sufren en silencio el olvido, cuando no el desprecio, de quienes hacen negocio de olvidar lo inolvidable. Menos mal que la mitología siempre ha sido útil para contar la Historia colectiva y reforzar la cohesión del grupo alrededor de ese héroe capaz de levantar la voz en solitario y disentir de la mayoría, de enfrentarse a fuerzas de poder dominantes, de negarse a obedecer órdenes o de ir a contracorriente a riesgo de perder incluso la vida. Héroes de leyenda que apoyan causas justas y que dignifican y reconcilian a la mayoría que mira a otro lado por desidia, miedo, complicidad o porque simplemente le resbala el dolor ajeno. Los ejemplos llenan páginas de libros apilados en estanterías decoradas por telas de araña y cincelan piedras levantadas en el anonimato de sus memorias. Memoria ética al servicio de la convivencia cuando el apoyo social al bárbaro desconcierta, cuando la complicidad de tus vecinos asfixia, cuando la ambigüedad de los Partidos Políticos, de la Iglesia, de las Organizaciones disfrazadas de humanitarias o las Instituciones encargadas de velar por la Dignidad, la Justicia y el cumplimiento de la Ley incapacita frente al terror. Es verdad que los mecanismos del miedo son intrínsecos y personales, razón de más para no juzgar comportamientos difíciles de entender si no estamos en la piel del agredido, del extorsionado o del señalado. El terrorismo no deja de ser una táctica de la que se nutren organizaciones y Estados para conseguir sus fines por medio de la violencia, física, pero también psicológica. En medio de esa confusión entre nacionalismo, marxismo, anticolonialismo o simple racismo identitario, someter al dilema moral de pagar para que no te maten es quizá la forma más violenta y cruel de acoso a la que un cuerpo social enfermo puede llegar a intimidar y estigmatizar a su víctima y hacerla sentir culpable de la fractura creada.

Coches bomba y tiro en la nuca sustituidos, por el momento, por marchas con antorchas y banderas también inventadas pero mismo complejo de identidad superior excluyente convertido en una grotesca caricatura que sonrojaría hasta al mismo Freud si despertara de su sueño eterno. En nombre de ese nosotros frente a ellos, lo nuestro expulsa al que piensa diferente, al enemigo que se opone al verdadero relato intoxicado por una guerra publicitaria que nace en la misma escuela. Identificación, intimidación y muerte social más sutil que extiende como una mancha de aceite el virus de la intolerancia y el odio que anticipa la inevitable expulsión física del disidente del territorio considerado puro. Porque la mitificación de la violencia y el terrorismo sigue estando presente en estas ideologías mesiánicas distorsionadas que creen en el destino manifiesto de los pueblos elegidos, y que se nutren del egoísmo, la irresponsabilidad y la soberbia de los que han entrado en el juego de olvidar lo inolvidable y han renunciado a aplicar, en beneficio de la convivencia de la mayoría, el monopolio legal de la violencia para velar por el mantenimiento de una Democracia que parecen querer derrumbar.

Eslovenia, esa pequeña 'guerrita'
Pedro Fernández Barbadillo Libertad Digital 19 Diciembre 2018

Antes de la Primera Guerra Mundial, en Europa había dos docenas de Estados, contando el Principado de Mónaco y la República de San Marino. Ahora, hay cincuenta, y algunos siguen empeñados en fabricar nuevos paisitos, como Escocia, Cataluña y Transnistria. Muchos de esos nuevos Estados, aunque tienen bandera y asiento en la ONU, dependen de las ayudas internacionales o de contratos con superpotencias para sobrevivir.

Hace cien años, los europeos querían dominar el mundo; hoy se conforman con un asilo donde pasar sus últimos días felices hasta que les apliquen la eutanasia.

El principio de autodeterminación, introducido en la política internacional por un ‘buenista’, Woodrow Wilson, presidente de EEUU, y por un genocida comunista, el camarada Lenin, no solo sirvió para impulsar la destrucción de las monarquías multinacionales del continente, y luego la de los imperios coloniales, sino que continuó royendo las naciones europeas. Así, el desplome del bloque socialista causó la disolución de la URSS, de Checoslovaquia y de Yugoslavia.

De comunistas a nacionalistas
A medida que el comunismo se desvanecía como sistema político y económico, las oligarquías lo sustituyeron por el nacionalismo como elemento legitimador. En Yugoslavia, los eslovenos y los croatas, que habían abandonado el Imperio austro-húngaro (sin referéndum alguno) para formar, junto con los serbios, el reino de Yugoslavia y, después de la Segunda Guerra Mundial, la república federal popular de Yugoslavia, bajo la dictadura del comunista croata Tito.

A la muerte de éste, en 1980, el complejo Estado diseñado para mantener el poder del régimen comunista y, sobre todo, el de Tito, se desmoronó. Las únicas instituciones federales eran el partido único, la Liga de los Comunistas, y el Ejército.

El socialismo autogestionario (una versión que permitía una pequeñísima porción de propiedad privada), la parcelación de la actividad económica para beneficiar a todas las repúblicas (seis según la Constitución de 1974) y la financiación del Movimiento de Países No Alineados hundieron la economía yugoslava.

En estas circunstancias, los eslovenos, incluso los comunistas, que ocupaban una pequeña república de 20.000 kilómetros cuadrados limítrofe con Italia y Austria, decidieron separarse de Yugoslavia y tratar de ingresar en la Comunidad Europea.

En 1988, con la ‘perestroika’ de Gorbachov agrietando la URSS y el Pacto de Varsovia, los eslovenos celebraron elecciones al Parlamento local, en las que participaron partidos nacionalistas y no comunistas. En 1989, el Parlamento esloveno enmendó su Constitución: prohibición de que participasen en las elecciones locales partidos federales, repudio a la preeminencia del ordenamiento jurídico yugoslavo y el rechazo a aportar fondos a la federación. Además, el Gobierno de Liubliana se apoderó de la Defensa Territorial, instaurada por Tito para combatir una invasión del Pacto de Varsovia, para formar su propio Ejército, que ascendió a 21.000 hombres armados y entrenados a finales de 1990.

El 23 de diciembre de 1990, se celebró un referéndum. En la campaña, donde no existió la propaganda a favor del no, las consignas del Gobierno consistieron en prometer una vida mejor a los ciudadanos con el dinero que Yugoslavia les 'robaba' y descalificar al Gobierno federal socialista como incompetente y corrupto. Hasta la izquierda eslovena pidió el sí. Se exigió para su validez la participación de al menos el 50% del censo. Votó el 94%; y de éste, el 88% respaldó la independencia. El 25 de junio de 1991, los Parlamentos esloveno y croata proclamaron la independencia de sus repúblicas.

Una guerra de propaganda
Desde luego, los dirigentes eslovenos no se habían quedado quietos. Como cuenta el profesor Carlos González Villa, días antes del referéndum el Gobierno esloveno mostró su Ejército, que no era de opereta:

"Eslovenia tenía amigos en el extranjero. En este caso, la ayuda consistió en material traído desde Singapur, con apoyo israelí y descargado en Italia. Las armas siguieron llegando en los meses siguientes. Equipos de comunicación Racal vendidos con autorización del Gobierno británico, armas antitanque alemanas llegadas a través de intermediarios radicados en Austria y equipamiento diverso suministrado por la búlgara Kintex; todo ello con pleno conocimiento de los servicios de inteligencia occidentales. Después de la independencia, Eslovenia se convirtió en un auténtico centro logístico para la llegada de las armas que nutrieron las guerras en Croacia y Bosnia-Herzegovina."

Aparte de comprar armas, los eslovenos habían preparado una ‘guerra de propaganda’, para la que habían contratado consultoras occidentales. En ella, se presentaba a los eslovenos como un pequeño pueblo pacífico, democrático y trabajador amenazado por unos déspotas comunistas que enviaban a sus uniformados a reprimirlos. Una idea que se difundió de manera machacona era la de que se trataba de un enfrentamiento entre un pueblo europeo que quería escapar de una cárcel balcánica, es decir, violenta, inculta y salvaje.

Los corresponsales extranjeros que llegaban a Eslovenia recibían toda clase de atenciones. El último embajador de EEUU en Belgrado calificó la operación mediática como "el más brillante golpe de relaciones públicas en la historia de Yugoslavia". Éste fue un modelo que copiaron los golpistas catalanistas para su referéndum de 2017.

La Guerra de los Diez Días estalló con motivo de la toma de los pasos fronterizos yugoslavos por las tropas eslovenas y se extendió entre el 27 de junio y el 6 de julio. Murieron unas 80 personas, en su mayoría soldados del Ejército federal, y una docena de extranjeros, incluidos varios camioneros búlgaros. La ‘guerrita’ concluyó mediante un pacto entre Liubliana y Belgrado.

Entonces sorprendió la torpeza o la contención del Ejército yugoslavo. Quienes controlaban el poder en Yugoslavia, Slobodan Milosevic, que estaba culminando su paso de comunista yugoslavo a nacionalista serbio, y su camarilla aceptaron abandonar Eslovenia, pequeña y poblada por un 90% de eslovenos, sin minoría serbia, a cambio de que Liubliana reconociese el derecho de los serbios a vivir en una única república. En una muestra más del egoísmo característico de todos los pequeños nacionalistas, los eslovenos aceptaron, aunque supusiera condenar a una guerra de verdad a su aliada Croacia.

La presidencia federal, formada por los representantes de las seis repúblicas más las regiones autónomas serbias de Voivodina y Kosovo, se opuso al despliegue de la potencia del Ejército en Eslovenia y aprobó la retirada de éste. Formaron la mayoría el representante esloveno más los de Serbia, Montenegro, Voivodina y Kosovo, controlados por Milosevic.

El generalato empezó a preparar sus planes para apoderarse de las comarcas croatas donde los serbios (más del 12% de la población) fueran mayoría o una amplia minoría: Eslavonia, junto a Serbia, y la Krajina, en torno a Bosnia. Ese verano se desencadenó la guerra y en ella los muertos se contaron por decenas de miles.

Mientras la violencia crecía en Croacia, Bosnia-Herzegovina y Kosovo, las oligarquías eslovenas, después de su guerrita, se dedicaron a vender armas a los combatientes, a preparar su adhesión a la Unión Europea (2004) y hasta a chanchullos como la liquidación del Banco de Liubliana, de propiedad pública.

Estados étnicamente puros
Por esas paradojas que se dan en la historia, en Europa Central y Oriental desde la conclusión de la Segunda Guerra Mundial están desapareciendo los Estados multiétnicos, que, en cambio, nacen en Europa Occidental.

Ya no hay minorías alemanas en Checoslovaquia, primero porque fueron exterminadas y expulsadas y segundo porque Checoslovaquia ya no existe. Lo mismo ocurrió con los italianos que habitaban en Istria y en Dalmacia. Y los turcos exterminaron a cientos de miles de armenios durante la Gran Guerra y después, en los años 20, expulsaron a griegos. Tampoco hay minoría serbia en Croacia y apenas quedan serbios en Kosovo.

Sin embargo, en Europa Occidental se están asentando sociedades multiétnicas y multirreligiosas gracias a la acogida de millones de extranjeros provenientes de África y Asia, recibidos con el aplauso de gran parte de los nativos. ¡Nunca se recuerda la historia de al-Andalus!

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Sánchez, contra VOX y con los golpistas
EDITORIAL Libertad Digital 19 Diciembre 2018

Las elecciones andaluzas han reabierto el debate en el PSOE sobre si pueden gobernar con los votos de los separatistas, línea roja que ya se trató de imponer a Sánchez tras las elecciones de 2016 pero que saltó por los aires hace medio año, ante la posibilidad de desalojar a Mariano Rajoy de la Moncloa. El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano Garcia Page, ha advertido este martes a sus correligionarios de que "no se puede depender de los independentistas", con lo que no ha hecho sino dejar aún más claro a la opinión pública que en el PSOE cunde la preocupación por este asunto.

Ahora bien, diríase que la capacidad de persistir en el error y la desfachatez de Pedro Sánchez no conocen limites: el mismo día en que recibía esa advertencia, el presidente del Gobierno aupado por los golpistas apelaba a "la sensatez de todos" para marginar a una formación de impecables credenciales democráticas como VOX, a la que asocia con "la vuelta a las cavernas", mientras ordenaba al PSOE aliarse con los separatistas catalanes, los proetarras y la extrema izquierda podemita contra la aplicación en Cataluña del artículo 155 de la Constitución, al tiempo que su Gobierno privilegiaba al golpista presidente de la Generalidad, Quim Torra, con una pseudocumbre bilateral tras haber alentado la independencia de Cataluña por la violenta vía eslovena.

El presidente del Gobierno podrá aislarse de la realidad todo lo que quiera, pero lo cierto es que las únicas formaciones cavernícolas que constituyen un auténtico peligro para el orden constitucional y la convivencia democrática son precisamente las que él ha elegido como sostén de su Gobierno. Y aunque el PSOE no quiera ver "los hechos objetivos" que le harían intervenir la Administración regional catalana, lo cierto es que los separatistas no hacen otra cosa que proseguir con su golpe de Estado en forma de proceso, circunstancia que va a tener un tremendo impacto en las citas electorales de 2019.

Las "circunstancias especiales" que esgrime el Gobierno para justificar el encuentro entre Sánchez y Torra, o las reuniones secretas que ya han mantenidos los equipos de uno y otro, presididas por la vicepresidenta Carmen Calvo, no son más que el hecho constatable de que los golpistas persisten en su desafío al Estado de Derecho con ilegales y violentas movilizaciones como las que van a perpetrar en Barcelona el proximo viernes, coincidiendo con la celebración del Consejo de Ministros en la Ciudad Condal. Lo cierto es que dichas "circunstancias" lo que en realidad justifican es la intervención inmediata de la Generalidad y la puesta a disposición de la Justicia de los responsables de todos los delitos que tan tardía aplicación del articulo 155 no haya podido evitar.

Sin embargo, el Gobierno del Dr. Sánchez parece decidido a seguir adelante con tan tóxicos compañeros de viaje, lo que sólo puede acrecentar la abstención entre el electorado socialista o su paso formaciones como Ciudadanos, siempre y cuando, claro está, el partido de Rivera no haga suyo el calumnioso disparate de afirmar que el peligro para la unidad nacional y su orden constitucional lo representa una formación liberal-conservadora como VOX.

Rivera y el PSOE
FEDERICO JIMÉNEZ LOSANTOS Libertad Digital 19 Diciembre 2018

Hace una semana, Albert Rivera acusó en el Congreso al líder del PSOE y presidente del Gobierno votado por comunistas y separatistas de toda laya y condición, desde los proetarras a los golpistas de Cataluña, de ser el responsable de lo que pase este viernes por negarse a la aplicación del 155 y combatir a los que combaten a nuestra Nación y su Constitución.

Hace un mes, la gran protagonista de la campaña electoral andaluza, Inés Arrimadas, presumía en cada mitin de haber conseguido sentar en el banquillo a Chaves y Griñán, jefes políticos del partido más corrupto de la historia europea: casi 850 millones de euros que iban destinados a los parados andaluces y que se quedó el PSOE de Susana Díaz. En todas las declaraciones de la campaña, Arrimadas, Rivera y su desvaído líder local, Juan Marín, aseguraron que jamás permitirían la continuidad del régimen socialista en Andalucía, pese a haberlo apoyado dócilmente casi cuatro años.

Hace un año, el entonces minúsculo partido Vox se personó como única acusación particular contra los golpistas que, desde la Generalidad de Cataluña, trataron y tratan de destruir a España y su régimen constitucional. Sin esa acusación, cabe temer fundadamente que el Gobierno de Rajoy -que intentó soltar a Forn- y el de Sánchez habrían doblegado o lo habrían intentado con más posibilidades, la resistencia de la Fiscalía y Marchena a minimizar la gravedad del golpe, cuyo indulto, incluso antes del juicio, pide abiertamente el PSC y asegura públicamente el Gobierno del Partido Socialista.

Pese a ello, Ciudadanos insiste en pactar con el PSOE el Gobierno de Andalucía y en establecer un "cordón sanitario" contra Vox, como pide el partido con el que lo equipara, Podemos. Y ello, pese a que Iglesias es amigo y socio de Otegui, y Abascal y Ortega Lara son símbolos de la lucha contra el terrorismo separatista; Vox es tan agredido como Cs por los CDR; y quitaba lazos amarillos en Cataluña cuando Rivera, a pregunta de Arcadi, rechazaba hacerlo él, que «estaba para otras cosas».

En resumen, que, para captar el voto socialista asqueado, Ciudadanos corteja al partido más corrupto de Europa, cuyo Gobierno se niega a combatir el golpe de Estado en Cataluña. Rivera prefiere el PSOE a Vox, pactar con Dolores Delgado y Meritxell Batet a hacerlo con Abascal y Ortega Lara. Bueno es saberlo.

Franquicias judiciales
Ignacio Camacho ABC 19 Diciembre 2018

Hay una fisura estructural en el modelo autonómico que queda de manifiesto cuando los letrados de los líderes independentistas solicitan que sus defendidos sean juzgados en Cataluña, donde ocurrieron los hechos que va a enjuiciar el Supremo. Porque la apelación de las defensas no versa en realidad sobre la jurisdicción natural, a la que sus representados tendrían derecho si no fuesen reos de un delito de insurrección contra el orden constitucional, es decir, contra el Estado entero. La cuestión previa busca en primer lugar un argumento para un posterior recurso de nulidad de la causa ante los tribunales europeos, pero sobre todo parte de la convicción de que los jueces catalanes serían con alta probabilidad más benévolos. Y esto no sólo por el efecto de la incuestionable presión ambiental en que los nacionalistas son expertos, sino sobre todo por la razón esencial de que a un tercio de los magistrados del TSJC lo han nombrado ellos.

Sucede lo mismo en todos los órganos y consejos regionales de justicia, que en virtud -o en defecto más bien- de una descentralización mal entendida quedan parcialmente intervenidos por los aparatos políticos de las comunidades respectivas. En Cataluña, el control del poder judicial constituye un objetivo prioritario del proyecto soberanista, una pieza clave en su designio de hegemonía. Los célebres recortes del Constitucional al Estatuto de Autonomía, que el separatismo utiliza como pretexto inicial de su escalada de rebeldía, versaban en su mayoría sobre el intento de atribuirse una competencia jurisdiccional exclusiva. Y no tanto para encubrir o absolver la corrupción pujolista como para asentar un fuero privilegiado con rango de franquicia. La construcción de un sistema de poderes propio es la base de partida para convertir el autogobierno en la semilla de una nación con capacidad para legislar, administrarse y juzgarse a sí misma.

Hasta ahora la intentona no ha prosperado; no al menos al punto de consolidar un régimen jurídico fraccional, dependiente o subsidiario de las autoridades territoriales que tratan de subordinar a toda la sociedad bajo su ámbito. Sí existen, en cambio, numerosos ejemplos de políticos de esferas departamentales beneficiados por el aforamiento ante unos tribunales que en su sentido literal pueden calificarse de cercanos. El principio descentralizador de los nombramientos orgánicos no tiene por qué afectar a las sentencias de casos ordinarios pero abre dudas de objetividad cuando son altos dirigentes públicos los encausados. Y hay precedentes que invitan a pensar que el diseño competencial se le ha ido al Estado, en términos generales, de las manos.

La petición de los abogados del procés, aunque será muy probablemente rechazada, incide con toda intención en esa falla. Que no es, ni más ni menos, que un importante defecto de fábrica en el mecanismo institucional de España.

El sitio de los golpistas
Jesús Lillo ABC 19 Diciembre 2018

Lo que pasa en Cataluña se queda en Cataluña. No es el eslogan del tráiler de «Resacón en Lloret de Mar», sino el argumento de la defensa de los imputados por el golpe separatista para quitarse de en medio al Tribunal Supremo y trasladar el juicio a Barcelona. Según su versión, aquello no pasó de ser una cosa de andar por casa, una muestra de localismo que entre tractores, pantallas gigantes y alcaldes engorilados se queda en el folclore de cada uno, en una desinhibida exhibición de cultura regional, como el que quema un contenedor para hacerse unos calçots. Ante el juez Manuel Marchena y durante la vista de los artículos de previo pronunciamiento celebrada ayer en el Supremo, los letrados de los cabecillas del procés trataron ayer de quitarle importancia geográfica a la insurrección del año pasado. Lo dicen quienes desde el primer momento planificaron su golpe al Estado como una campaña de alcance global, maquinada desde y para el extranjero a través de las redes sociales, con un sistema de voto habilitado en las delegaciones exteriores de Cataluña y amplificada por un lobby de pago y por los observadores internacionales que se sumaron a una función que desde el primer momento fue subtitulada para conocimiento y estremecimiento internacional. Ayer mismo ficharon a Ai Weiwei, muy de la tierra, como Yoko Ono, otra musa local que se apuntó al bombardeo y la tómbola. Karmele nunca estuvo sola.

A las duras y las maduras, las obsesiones identitarias del nacionalismo se manifiestan a través de un movimiento de sístole y diástole cuya fase expansiva sirve para exagerar cualquier hecho diferencial y cuyo estadio contractivo permite limitar las consecuencias de sus actividades ilícitas al ámbito doméstico. Practican y financian el victimismo universal con balcones a la calle e internet, pero luego reculan y aseguran que sus charlotadas no tienen recorrido más allá de las fronteras regionales que aparecen en sus manuales de estudio.

Atentar contra la unidad de España, como hizo la cúpula de la Generalitat, ha de ser normalizado como inocente atavismo de un pueblo que en días de fiesta sabe disfrutar a lo grande para contárselo al mundo. Incluso el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, donde los golpistas quieren ser evaluados, le viene grande a lo que no pasó de ser la astracanada otoñal de cuatro cierrabares. En un buen juzgado de paz se suelen ventilar estas cosas de verbena y desfase, pero son precisamente las fronteras que tanto inquietan y afligen al nacionalismo las que van a determinar que finalmente se sienten en el banquillo del Supremo, el mismo tribunal que, a las malas y las bravas, con tractores y alcaldes en vez de abogados, quisieron quitarse de en medio y para siempre.

Sánchez y el Gobierno se humillan ante Torra
Pablo Sebastián republica 19 Diciembre 2018

Con el solo objetivo de seguir en el poder hasta junio de 2020 el Presidente Pedro Sánchez está dispuesto a someterse él y su Gobierno al chantaje de Torra que acaba de proponer la vía eslovena (‘con todas sus consecuencias’ lo que incluye muertes) para culminar el proceso hacia la independencia de Cataluña. El mismo Torra que impidió hace pocos días que los Mossos acudieran a controlar a los CDR que bloqueaban las autopistas catalanas.

Dos presuntos delitos de Torra -no denunciados por la fiscalía del Estado- ‘de provocación para la rebelión y colaboración con desórdenes públicos’, que no impiden que el Presidente Sánchez acuda el viernes a la Generalitat a rendir pleitesía a Torra, y pedirle ayuda para sus Presupuestos de 2019 a ver si de esa manera evita unas elecciones anticipadas.

Y todo ello con la celebración de una cumbre ministerial paralela a la reunión bilateral de Sánchez y Torra, en la que Sánchez ofrecerá concesiones de tipo económico e infraestructuras para Cataluña, antes o después del Consejo de Ministros que Sánchez ha convocado ese vienes en Barcelona y que será recibido por una batalla campal de manifestantes en Barcelona, en la que no se descartan acciones violentas.

Un espectáculo de acoso al Consejo de Ministros español que va a estar protegido por miles de policías en sus reuniones y desplazamientos lo que ofrecerá una tremenda estampa política de España en todo el mundo y lo que puede acabar muy mal.

Entre otras cosas porque los responsables de la Consejería de Interior de Cataluña se desplazaron el pasado martes a Bélgica a reunirse en Waterloo con el prófugo de la Justicia Puigdemont, que es quien dirige la operación de seguridad con su mando a distancia y autoridad directa sobre Torra.

En estas circunstancias, y cuando se acaba de abrir en el Tribunal Supremo el juicio contra los primeros responsables del golpe de Estado catalán, la actitud del Presidente Sánchez puede acabar convertida en una humillación al Gobierno de España que se somete al cerco de los golpistas que jalea el propio Torra y cuya seguridad organiza desde Bélgica Puigdemont.

Y todo a la mayor gloria de la permanencia de Sánchez en la Moncloa y en menoscabo de la dignidad de las instituciones españolas, lo que constituye un hecho sin precedentes en la reciente historia de este país. Y a la vez una responsabilidad directa del PSOE, a cuyos dirigentes regionales Sánchez intenta apaciguar y tranquilizar en reuniones urgentes de última hora a la vista de la inquietud y malestar que la política catalana de Sánchez ya ha provocado en el seno del Partido Socialista. Y que tendrá consecuencias en las múltiples elecciones de mayo de 2019 como las ha tenido el pasado día 2 en Andalucía.

Consecuencias que no preocupan a Sánchez porque su único objetivo es permanecer en Moncloa hasta junio de 2020 con la esperanza de que, al ganar un año más en el poder, podrá maniobrar para lograr recuperarse antes de las elecciones generales y después de la sentencia de los ERE de Andalucía y del juicio del golpe de Estado que se acaba de iniciar.

21-D: Sopa de ganso
Javier Barraycoa gaceta.es 19 Diciembre 2018

A los niños que les toque estudiar historia de Cataluña dentro de una década, se van a volver tarumbas con tanta sopa de letras y fechas.

Me hice marxista de muy joven al ver por primera vez Sopa de ganso de los hermanos Marx. No entendía nada de su humor y ahí estaba la gracia. Acababa de descubrir el surrealismo. Pensando en el 21-D que se nos avecina me ha venido a la mente -como un rayo- el recuerdo de esa película. Muchos recordarán el estrafalario argumento: Groucho Marx interpreta a Rufus, el presidente de Libertonia, que pretende declarar la guerra a Sylvania. Hasta lo dramático que siempre significa un conflicto, los hermanos Marx lo consiguieron presentar como una hilarante, histriónica e irracional comedia. Más o menos lo que ha ocurrido, ocurre y continuará ocurriendo en Cataluña. Incluso Rufus y su Libertonia, me recuerdan -no sé por qué- a Puigdmont y su Arcadia separatista, temerosa siempre de imaginarios ataques e invasiones.

No en vano, el título de la película aludida Sopa de Ganso, en inglés Duck Soup, en argot norteamericano vendría a significar “pan comido” o “cosa fácil de hacer o conseguir”. Lo han adivinado, es una pretendida referencia a como algunos ilusos creían que iba a ser la independencia de Cataluña: “algo chupau”. Pero al no producirse el anhelado evento histórico, los separatistas parecen empeñados en que su sopa de ganso (sus gansadas, diría yo) se transforme en una sopa de letras interminable, a modo de los juegos de barcos donde, diciendo coordenadas de números y letras, tratas de hundir al enemigo imaginado. Este viernes tocará la coordenada 21-D, que se suma al 13-S (primera consulta ilegal sobre la Independencia en el municipio de Arenys de Munt, en 2009); al 9-N (el butifarrendum de Artur Mas); al 1-O (butifarrendum de Puigdemont); el 10-O (Proclamación de la República Catalana, en 2017), el 10-O (desproclamación de la República Catalana, diez segundos después), al 27-O (cuando el Parlamento regional catalán aprueba iniciar el proceso -interminable- constituyente de la República Catalana).

Y lo demás ya son rememoraciones en plan bucle como el día de la marmota. El 9-N de 2018, se celebró el 9-N de 2016; El 1-O de 2018, se celebró con revueltas el primer aniversario del 1-O de 2017; el 21-D de 2018, se celebrará con gansadas callejeras el primer aniversario de la convocatoria de elecciones de 2017 bajo la aplicación del 155, y así sin parar otros 300 años. Pensándolo bien, los niños que les toque estudiar historia de Cataluña dentro de una década, se van a volver tarumbas con tanta sopa de letras y fechas; y si suspenden los exámenes será por culpa del Estado español que ha obligado prolongar hasta el hartazgo el relato nacionalista. Y eso es lo malo que tiene las independencias que nunca llegan, que necesitan urgentemente y sin cesar crear hitos artificiales. Da igual que se paralice la economía, que se vayan empresas, que reine la desmoralización, la tensión y la desconfianza, que te quemen el coche, destrocen tu barrio o detengan los trenes que te llevan al trabajo o a casa. Lo importante es tener otra fechita para el calendario del “prucés”. Y no dudamos que lo conseguirán este viernes, pero de ahí no pasará la cosa a menos que tengan el muerto que buscan con morbosa avidez (de momento el aniversario de la muerte de Jesús Laínez, nadie parece querer recordarlo).

Al separatismo le urge la tragedia: la vía eslovena propugnada por Quim Torra, o la de Kosovo recién rescatada por Puigemont. Porque como bien decía la exmonja olvidada, Forcadas, y algún que otro iluminado como Agustí Colomines, si no hay muertos esto de la independencia no es serio. Y por desgracia en cierta medida es así. Los procesos de independencia si no son trágicos se convierten en la parodia marxiana de Libertonia contra Sylvania. De ahí que Torra aliente a los cachorros separatistas a “apretar” al Estado español, y de paso le pida a Pedro Sánchez 8.000 millones de euros para tapar algunos agujerillos provocados por el “prucés”. Unos dineros que se acumulan a los 80.000 millones entregados, del Fondo de Liquidez Autonómica, por los diferentes gobiernos centrales desde que se empezó este viaje iniciático hacia la nada. “Espanya ens roba” entregándonos a interés cero un fortunón para disimular el fracaso absoluto de la gestión de la autonomía catalana y para financiar a los que quieren destruir España. Ni a Groucho Marx se le hubiera ocurrido un guion tan surrealista.

Menos mal que gracias a Sopa de ganso, de joven, me hice marxista y ahora soy capaz de digerir cualquier sobredosis de surrealismo político.

El PP del País Vasco denuncia "presiones" de una plataforma de presos de ETA a hosteleros de Bilbao para que financien una manifestación proetarra
www.latribunadelpaisvasco.com 19 Diciembre 2018

La secretaria general del PP vasco, Amaya Fernández, ha denunciado que hosteleros bilbaínos se han puesto en contacto con su partido para advertir de que la plataforma proetarra 'Orain Presoak' ha enviado una remesa de cartas en las que animan a los bares de la ciudad a aportar dinero para apoyar la marcha a favor de los presos de ETA del próximo 12 de enero.

En un comunicado, Fernández ha explicado que en su mensaje esta plataforma afirma que tiene "problemas económicos" y que, por ello, "es imprescindible la aportación de todos". De esta forma, según ha apuntado el Partido Popular, 'Orain Presoak' reclama a los bares una aportación de 20 euros a cambio de que el colectivo les considere "bar colaborador" en los "boletines informativos" que distribuirán ese día, donde aparecerá su "localización".

La dirigente popular ha exigido a la plataforma que "deje en paz" a los hosteleros de la capital vizcaína, y se ha solidarizado con los propietarios de los establecimientos hosteleros que han recibido la carta, porque "no es del agrado de nadie que te anuncien que, si no te posicionas a favor de los presos de ETA, para el mundo de la 'izquierda abertzale' tu bar no será un colaborador". "Estas presiones suenan a viejo y deben desaparecer por completo de Euskadi"

«La batalla contra la secesión se gana en la calle y allí seguiremos»
Amenazan de muertea universitarios constitucionalistas en la Autónoma de Barcelona
Anna CabezaAnna Cabeza. Barcelona ABC 19 Diciembre 2018

Era la primera vez que montaban una carpa informativa en la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB). La asociación joven constitucionalista «S’ha acabat» («Se ha acabado»), que se creó hace un par de meses en Cataluña, habilitó un estand en la plaza Cívica del complejo universitario de Bellaterra de la UAB para presentarse y exponer su defensa de la democracia, la pluralidad de ideas y la neutralidad de los espacios públicos.

Los organizadores de la agrupación ya intuían que colectivos independentistas universitarios prepararían una contramanifestación. Y, a la hora que empezaba el evento de «S’ha acabat», un centenar de jóvenes convocados por la Plataforma Antifascista de la UAB se concentró en la misma plaza. Primero, frente a ellos y luego, cercando la carpa informativa, les gritaron «No, no, no, nazis no» o «Fora feixistes de la universitat» («Fuera fascistas de la universidad»), como rememoraron luego a este periódico quienes lo vivieron en propias carnes.

Más allá del intento continuado de coacción a base de cánticos, el momento más tenso llegó cuando un joven independentista acabó estallando contra los miembros del colectivo constitucionalista. «Cogeremos las pistolas y os reventaremos la cabeza, hijos de puta», les espetó tras insultarlos y lamentar que «estoy cansado de no caer (en sus provocaciones), si están en la cárcel nuestros padres, nuestros familiares».

La grave amenaza de muerte y las reiteradas increpaciones, que fueron a cara descubierta y de las que existen unas imágenes que ayer se hicieron virales, fueron denunciadas ante los Mossos d’Esquadra y «S’ha acabat» también prevé presentar en los próximos días una querella. Además, la entidad exige al rectorado de la UAB que condene los hechos.

Limpieza de simbología
«La universidad no puede tolerar estas actitudes», se queja a ABC Josep Lago, presidente de «S’ha acabat». El joven lamenta que algunos colectivos radicales «consiguen silenciarte y que tu ideología no pueda estar en el espacio público». De hecho, una de las primeras acciones reivindicativas en la UAB, el pasado fin de semana, consistió en limpiar las pintadas indepes de las paredes del campus de Bellaterra para conseguir que vuelva a ser lo más neutral posible. Su hazaña se hizo pública anteayer en un vídeo colgado en redes sociales junto al hashtag #DamosLaCara.

«Estamos aquí para decir que los estudiantes hemos dicho basta. No permitiremos que los radicales ocupen los espacios de todos con mensajes que incitan al odio y la violencia», explicaba uno de sus miembros en la grabación. Ese día borraron, brocha en mano, una veintena de grafitis favorables al independentismo, así como decenas de lazos amarillos, y colgaron hojas en blanco con un único lema: «Espacio libre de ocio».

Los secesionistas, por cierto, volvieron a pintar ayer mismo las paredes del campus, con mensajes de «Aturem el feixisme» («Paremos el fascismo») o «Acabem amb S’ha acabat» («Acabemos con S’ha acabat»).

«El lado oscuro»
«No sabía que estabas en el lado oscuro, me ha dicho uno de mis compañeros de clase», relata a este periódico Julia Moreno, vicepresidenta de la agrupación, que también estaba presente en la plaza Cívica y que no entiende cómo se puede llegar a tales amenazas verbales como la de ayer entre colegas de clase. Tampoco cómo la universidad ha acabado estando tan politizada ni cómo la dirección no hace nada para garantizar un espacio neutral en el que puedan convivir todas las ideologías, ni mucho menos para frenar a colectivos que, sin taparse la cara y a plena luz del día, llenan el campus de mensajes cargados de odio realizados por grupos ultras. Todo ello, tolerado por el rectorado.

Para ella, lo peor es que la coacción que vivieron «acaba pasando y punto. Hay gente capaz de intimidarte por no pensar igual que ellos y no lo vemos como algo grave». Ante tal situación, remarca que «no podemos dar un paso atrás, no podemos cesar nuestra actividad porque si no lo hacemos nosotros nadie lo hará», considera.

La asociación, arropada ya por unos 95 jóvenes de varias facultades catalanas que se escindieron de la agrupación juvenil de Societat Civil Catalana, avisa que seguirá instalando su carpa a pesar de los hechos de ayer, los más graves que recuerdan contra su acción en los dos meses que llevan en marcha. «No puede haber sitios en los que existan líneas rojas. La batalla contra el independentismo se gana en la calle y allí es donde estaremos», sentencia Lago.


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