AGLI Recortes de Prensa   Miércoles 2  Enero 2019

El euro todavía no es mayor de edad
Primo González republica 2 Enero 2019

El euro cumple 17 años de existencia como moneda en circulación, 20 años como divisa financiera. Tres años después de su fundación, el primer día del año 1999, los euros empezaron a circular a principios del año 2002 por los países miembros. El euro valía en España 166,386 pesetas, una cifra que nos aprendimos de memoria todos los españoles porque ya todo se valoraba en euros, hasta el café de las mañanas. El traslado de una a otra divisa facilitó un salto de cierta importancia en los niveles de precios, pero la economía y los usos cotidianos de los españoles pronto asimilaron la nueva unidad de medida.

Cuando se cumplen estos 20 años de vida, el balance del euro tiene claros y oscuros, ahora que ya tiene en su historial una crisis financiera a sus espaldas y momentos brillantes como divisa de reserva utilizada de forma creciente por numerosos países y actividades, hasta el punto de haber conquistado pronto la segunda plaza mundial, naturalmente tras el dólar, que se mantiene como el rey de las divisas de todo el mundo. Máxime ahora que la política monetaria de su banco central se encuentra liderando una fase alcista de los tipos de interés, que está derivando muchos recursos globales hacia el dólar mientras la zona euro se mantiene maniatada por una política monetaria radicalmente opuesta a la estadounidense, con tipos estancos.

La vida del euro, ahora que se cumplen 20 años de su fundación, ha entrado en una cierta fase de reconsideración en los dos últimos años. Sin el respaldo de una economía sólida, la valía del euro pasa por momentos delicados. Hay al menos dos motivos que, mirando de soslayo al dólar, deberían asentarse en Europa para que el valor del euro consolide su potencial alcista y su fortaleza. La primera razón que manejan los expertos para buscar un euro más sólido pasa por la creación de una auténtica unión bancaria en la zona euro, precisamente una de las diferencias más palpables entre las dos divisas.

A pesar de la crisis del año 2008, el sistema bancario estadounidense aporta al dólar una posición de solvencia y de credibilidad que los inversores aprecian de forma notable, lo que aporta a la divisa estadounidense un plus de solvencia y credibilidad, lo que a la postre repercute en el valor de la divisa. Europa lleva seis años negociando esa unión bancaria pero todo parece indicar que restan algunos pasos importantes para culminar su creación, entre ellos uno que tiene una especial significación, el fondo de garantía de los depósitos de la clientela bancaria. Hay otras premisas y procedimientos sobre los que ya existe bastante coincidencia e incluso plenitud de acuerdo.

La segunda premisa radica en el mecanismo fiscal y presupuestario que permita efectivamente avanzar en la creación de espacio económico común, con reglas semejantes para todos y con supervisión común, lo que se traduciría en un Presupuesto único para la Unión Europea. Difícil tarea dadas las discrepancias entre los planteamientos de los países que forman parte de la UE y los que pertenecen a la zona euro. No es pensable que una unidad de acción y ejecución en cuestiones presupuestarias y fiscales, con objetivos de déficit y de recaudación similares, llegue a buen término antes de un lustro, según señalan los analistas más optimistas.

Este año se acabará España
José García Domínguez Libertad Digital 2 Enero 2019

En el periodismo, que es oficio de pícaros, hay quien consigue que le paguen por escribir la misma columna todos los días del año. A esos consumados maestros de la reiteración yo les envidio, aunque no por su arte sino por el prodigio de lograr que se les abone la soldada con alguna puntualidad. Mucho menos audaz, uno, que a fin de cuentas no deja de ser un intruso en el gremio de los plumillas, se conforma con publicar idéntico artículo cada primero de enero. Trátase de una pieza de gran contenido melodramático, esta que espero lea alguien ahora mismo, que invariablemente alerta del muy inminente ocaso final de España. Pues, como es sabido, España siempre está a punto de acabarse para siempre jamás.

Tan seguro es el inmediato fraccionamiento definitivo de España que yo puedo sacar del baúl de la Piquer estos tres párrafos cada principio de año sin que nadie repare en que se trata de los mismos que firmé doce meses atrás. Y es que, hace hoy justo doce meses, España estaba dando ya los últimos suspiros previos a su fatal extinción. Y también el año anterior al año anterior. E igual sucedía un año antes del año anterior al año anterior. Ocurre que España lleva unos doscientos años acabándose. O quizá más. Seguro que más. Si bien se mira, el gran problema de España no es que se vaya a acabar un día de estos, sino que no termina de acabarse nunca. No hay manera con ella, es más terca e incansable en su afán de ser que el conejito de Duracell.

De ahí que mi única certeza a propósito del futuro sea que volveré a desempolvar este divertimento, sin necesidad de cambiar ni una coma, el 1 de enero de 2020, trascendental instante histórico en el que, nadie lo dude, España estará a punto de caramelo para dar el canto del cisne. Y lo mismo el 1 de enero de 2021. Y el 1 de enero de 2022. Y así hasta cobrar la ansiada pensión mínima por el régimen de autónomos de la Seguridad Social, instante gozoso en el que pasaré a augurar el crepúsculo último de España en las barras de los bares. Y con idéntico éxito. Porque, como en el cuento tan legendario de Monterroso, el postrer amanecer de mi paso por la Tierra despertaré… y España seguirá ahí. ¡Viva España!

El sacro imperio autonómico
Cristina Losada Libertad Digital 2 Enero 2019

En los últimos años, se han propuesto varios cambios radicales de la Constitución vigente. Si no llevo mal la cuenta, los más conocidos son cuatro. Uno, para que España sea un Estado federal. Dos, para suprimir la monarquía y transformarnos en república. Tres, para reconocer el derecho de autodeterminación. Cuatro, para hacer tabla rasa y abrir un proceso constituyente. Todas estas propuestas, algunas formalizadas y otras meramente proclamadas o lanzadas como exigencias, han venido de partidos situados a la izquierda, como el PSOE y Podemos, y de nacionalistas o separatistas. Debe de ser por eso que ninguna de ellas ha provocado, en el seno de la opinión progresista, la gran inquietud que está causando la supresión de las autonomías que lleva VOX en su programa.

Pues sí. Ni suprimir la monarquía ni abrir un proceso constituyente desataron tanto escándalo como que un partido que no tiene representación en el Congreso quiera acabar con el modelo autonómico. Cierto que hay otras propuestas de VOX, y, más que las propuestas, el propio partido, que escandalizan a aquel segmento de la opinión y a otros. Cierto también que hay una visible voluntad de establecer que la formación de Abascal es inconstitucional o anticonstitucional. Pero el cuestionamiento de las autonomías ha despertado una contestación específica tan contundente que es lógico concluir que el escándalo no es porque la propuesta la haya hecho VOX, sino por la propuesta misma.

Una premisa común en ese sector de opinión es que discutir las autonomías no es discutir sobre un modelo de organización territorial u otro, sino sobre uno de los pilares o columnas vertebrales o vigas maestras del pacto de 1978. Por ello, suprimirlas no supondría sólo una reforma constitucional, sino un proceso constituyente en toda regla. Sería como la tabla rasa que preconizaban los podemitas: poner el contador a cero, y vuelta a empezar. Lo curioso es que no extraen las mismas consecuencias de la idea socialista de definir a España como Estado federal. Deberían explicar por qué les parece más rupturista una cosa que otra. Pero, ante todo, no tendrían que confundir al público. La Constitución no dice: "España es un Estado autonómico" o "un Estado de comunidades autónomas". Esa definición no está.

Una de las peculiaridades de la Constitución es que no define el modelo de organización que establece. Como tampoco lo hizo la de 1931. Lo establece, eso está claro, pero la indefinición es como una puerta abierta. Si está abierta para introducir una definición y una organización federal, ¿por qué no lo está para introducir una definición y una organización de Estado unitario? En este por qué no se halla el intríngulis. La respuesta de la opinión progresista es canónica: con la iglesia hemos topado. El Estado unitario, dirán, es muy legítimo. Pero en Francia. Porque en España el pacto de 1978 está atado y bien atado al modelo autonómico. En realidad, están diciendo que sin el derecho a la autonomía ciertos partidos y clases dirigentes no hubieran aceptado la Constitución. Es verdad. El nacionalismo catalán, Convergencia en concreto, no se habría sumado al consenso constitucional, como se sumó. Al revés que el PNV, que se abstuvo. Pero ahora el nacionalismo catalán está completamente fuera del pacto de 1978, y fuera de sí. Ese es el pequeño detalle que obvian quienes hoy arguyen que suprimir las autonomías rompería el pacto del 78. El nacionalismo catalán rompió abierta y perversamente ese pacto en octubre de 2017 al proclamar la independencia de Cataluña. Detallazo.

La ruptura del nacionalismo catalán con la Constitución y el modelo autonómico es la causa primordial de que hoy tenga eco en España la idea de frenar o revertir el proceso descentralizador. Y no hay razón política ni legal que impida cuestionar el tipo de organización territorial del poder. Mientras el cauce para los cambios que se proponen sea legal, y no un golpe de Estado como el de Puigdemont y Junqueras, tampoco hay razón para el alarmismo. Se ha elevado a las autonomías a elemento constituyente intocable e inalterable y cualquier modificación en su statu quo se equipara poco menos que a una ruptura revolucionaria. Esa sacralización tiene menos que ver con la voluntad de mantener intacto el consenso constitucional del 78 (ya roto por el separatismo catalán) que con materias más pedestres, pero importantes para muchos. Básicamente, dos. Los de siempre: el dinero y el poder. O el poder y el dinero.

Los fiscales y el Supremo plantan cara a Sánchez: no avalarán ningún indulto a los golpistas
Carlos Cuesta okdiario 2 Enero 2019

El líder del PSC, Miquel Iceta, habló abiertamente del indulto a los golpistas del 1-O. La idea procedía de los partidos separatistas pero fue recogida por el Gobierno de Pedro Sánchez y se ha hablado incluso en los encuentros mantenidos entre el presidente del Gobierno y el responsable autonómico de Cataluña, Quim Torra. Se trataba de la principal opción de los golpistas para librarse de la prisión a la que con toda probabilidad van a ser condenados por el golpe de Estado perpetrado por medio del referéndum ilegal del 1-O.

Pero impulsar ese indulto sin el respaldo del tribunal encargado del caso y de la Fiscalía sería una locura electoral porque el protagonismo del Gobierno sería absoluto. Y ni el Tribunal Supremo ni los fiscales del caso están dispuestos a avalar semejante indulto.

Las presiones políticas han convivido con los fiscales y la acusación particular de VOX desde el inicio del caso por el referéndum ilegal. De hecho, en el caso de VOX desde antes, y es que este partido abrió el proceso previamente y en el Juzgado número 13 de Barcelona a raíz de las declaraciones del juez Santiago Vidal.

Pero la tramitación de un indulto, tal y como han pretendido los golpistas, sobrepasa cualquier tipo de presión normal. Especialmente cuando el tribunal encargado del caso y la Fiscalía tienen que ser informados y pueden respaldar o rechazar el deseo del Gobierno de aplicar el indulto. Y en este caso la respuesta sería unánime. Ni el primero ni el segundo están dispuestos a avalar semejante decisión.

Lo primero, porque la existencia de delitos de máxima gravedad en el 1-O es obvia y obscena. Y, lo segundo, porque, además, se trata de unos delitos con un peligrosidad y una implicación política que hace imposible respaldar un indulto de esta naturaleza sin manchar por completo la apariencia de independencia frente al poder político. Y eso supondría un desprestigio total y duradero tanto para el Tribunal Supremo como para los fiscales implicados o el propio Ministerio Público en su conjunto.

Hay que recordar que los cuatro fiscales encargados del caso del golpe de estado separatista –Fidel Cadena, Jaime Moreno, Consuelo Madrigal y Javier Zaragoza– han mantenido ya encuentros con la fiscal general María José Segarra para dejar claro que no van a ceder a ninguna presión. Y, menos aún, a una destinada a que avalasen un indulto carente por completo de justificación ni política, ni jurídica, ni social -y es que los mismos partidos impulsores del golpe siguen hoy en día lanzándolo-.

Es más, los fiscales ya han advertido de que, en caso de que observen un incremento excesivo de las coacciones sobre su trabajo, acudirán de inmediato al Consejo Fiscal en busca de amparo y para dejar constancia pública de que la capa política ha cruzado cualquier límite admisible, tal y como ya ha publicado OKDIARIO. Por su parte, el Tribunal Supremo se mantiene exactamente en las mismas tesis: en las de no aceptar ninguna intromisión.

Y eso implica que si el Gobierno quiere sacar el indulto lo tendrá que hacer con el rechazo expreso de las dos instituciones, algo que puede suponer un coste electoral excesivo para el equipo de Pedro Sánchez y sus pretendidas opciones de revalidar mandato en las próximas elecciones generales.

La inaceptable opacidad de Sánchez
 ABC 2 Enero 2019

La lista de promesas incumplidas que acumula Pedro Sánchez en apenas siete meses de mandato carece de precedentes, pero si algo está caracterizando su forma de ejercer el poder es la hipocresía y el acentuado cinismo que ha demostrado hasta el momento, ya que hoy se vanagloria en el Gobierno de lo que criticaba en la oposición. El líder del PSOE, que tanto blandió la bandera de la honestidad y la transparencia para llegar a La Moncloa, se ha revelado como un maestro del descaro y la opacidad. Prueba de ello es su despreocupada y abusiva utilización de medios públicos, financiados con el dinero de todos los contribuyentes, para asuntos de índole estrictamente personal, tal y como sucede con sus polémicos viajes en transporte oficial. Poco después de llegar al Gobierno, Sánchez se traslado en el avión presidencial de las Fuerzas Aéreas a Castellón, viaje que terminó en un concierto de rock. Y no fue la única vez. Ese mismo verano usó el helicóptero oficial para acudir a la boda de su cuñado en un pueblo de La Rioja y el pasado fin de semana volvió a subirse a una aeronave militar para irse de vacaciones con su familia a Lanzarote.

El empleo de recursos públicos para fines privados constituye un despropósito, puesto que tales medios se idearon para cubrir los viajes oficiales del presidente, no sus escapadas familiares. Sin embargo, más grave si cabe es el inaceptable ocultismo que ejercita el Gobierno para evitar que la opinión pública conozca el coste de tales dispendios. Tal y como publica hoy ABC, tras varias peticiones amparadas en la Ley de Transparencia para averiguar la factura total que supuso el desplazamiento de Sánchez y sus acompañantes al Festival de Benicàssim, la respuesta de la Presidencia supone un desprecio absoluto hacia el conjunto de los españoles, dado que lo cuantifica en 283 euros. Tan solo una hora de vuelo en el citado avión cuesta más de 5.600 euros, y eso sin contar el coste del personal, la apertura del aeropuerto de Castellón o el gasto en el alojamiento de Sánchez y sus familiares y amigos.

Y lo peor de todo es que, tras negarse inicialmente a ofrecer dato alguno, esa ridícula cifra es la respuesta del Gobierno a una resolución del Consejo de la Transparencia en la que exigía la publicación del coste total de dicho viaje, vulnerando así la normativa existente con el falaz argumento de que se trata de un secreto de estado. El problema es que ni el traslado en cuestión fue catalogado como tal en ningún momento ni la solicitud de información versa sobre aspectos que puedan comprometer la seguridad del presidente, puesto que tan solo se ciñe al uso de partidas presupuestarias. El manejo del dinero público debe ser conocido por la ciudadanía, como bien establece la ley, y más aún si va destinado a fines particulares. La transparencia que prometía Sánchez brilla por su ausencia.

Francodependencia
Ignacio Camacho ABC 2 Enero 2019

Terminaba el año cuando me encontré a un viejo amigo por la calle. Hablamos de esto y de lo otro y, cómo no, saltó a la conversación la política: Sánchez, el problema de Cataluña, el cambio en Andalucía, las perspectivas electorales. Entonces mi amigo, entre bromas y veras, soltó una hipótesis guasona pero interesante. «Estáis todos equivocados, los políticos, los periodistas, los analistas profesionales. Las elecciones no dependen de los presupuestos, ni de las encuestas, ni del apoyo de los separatistas catalanes. Dependen de la exhumación de Franco, ésa es la clave. Hazme caso: por estrambótico que te parezca, en situaciones como ésta hay que fijarse en los detalles más extravagantes. Este presidente, que no ha hecho nada relevante, que se estrella en casi todo lo que intenta, necesita un éxito en el que apoyarse. En la economía está viviendo del legado de Rajoy, y en todo lo demás depende de golpes de efecto que apenas le salen. Desenterrar al dictador es la única promesa que ha hecho, el único envite en el que se ha mostrado tajante, y lo tiene encallado en un laberinto de problemas legales. Por simbólico que sea, si quiere que los suyos lo tomen en serio tiene que llevar eso adelante. Créeme: un hombre tan obsesionado con la imagen no puede ir a las urnas con Franco en el Valle. Habrá otros factores, claro, pero no vamos a votar hasta que no lo saque».

«Sí, sí, ríete; claro que no es serio. Pero dime qué punto de seriedad, así en general, has encontrado en un Gobierno cuyo compromiso más firme, en la práctica, consiste en desenterrar y cambiar de sitio unos simples restos. Y encima se le atasca por fallos de procedimiento. Ponte en sus zapatos o, para que no nos riña (con razón) Javier Marías, en su pellejo: con todo lo que presume de mandar, pone todo su empeño en un asunto políticamente tan superfluo y se enreda en un pleito con los nietos de un dictador que lleva cuatro décadas muerto. La familia le ha echado un pulso y, aunque lo acabe perdiendo, sabe que corre a su favor el tiempo. Es absurdo pero Sánchez se está jugando lo que le quede de crédito. Está al borde del ridículo más tétrico, carne de memes, puro cachondeo. Es el problema de la política de gestos: que si te salen mal se te queda una mueca de muñeco patético. De esperpento».

«Mira, yo no soy un entendido, sólo un ciudadano al que le da exactamente igual lo que hagan con la momia de Franco. Pero veo el panorama y digo: quién va a votar a un tío que ni siquiera es capaz de organizar un traslado funerario. Y si lo puedo pensar yo, lo piensa él: sería un absoluto fracaso. Por eso te digo que ese maldito proyecto se puede haber convertido en la clave de este mandato. Y que será difícil que haya elecciones anticipadas sin solucionarlo porque es la única satisfacción que va a poder ofrecer a sus partidarios. ¿A que ya no te parece tan raro? Ea, feliz año…»

El hundimiento de la izquierda
Francisco Robles ABC 2 Enero 2019

Lo que ha sucedido en Andalucía es mucho más importante de lo que parece. Ya ocurrió algo similar hace cuarenta años. Inciso aritmético: en España, lo sustancial pasa de cuarenta en cuarenta años, mal contados por nuestra escasa o nula afición por la exactitud. En 1898 se perdieron las colonias, al cabo de cuarenta años estábamos envueltos en una guerra civil de la que saldríamos definitivamente con la Constitución de 1978, que ahora cumple cuarenta años. Pues eso, que por aquel entonces el famoso referéndum del 28 de febrero de 1980 puso patas arriba el diseño del Estado autonómico que pretendían llevar a cabo el centralismo y las comunidades que se tildaron a sí mismas de históricas, como si las demás provincias, regiones y ciudades hubieran salido de la nada el día anterior a ese pasteleo que Andalucía rompió de cuajo.

Ahora, a toro pasado, habrá quien afirme que aquella aspiración de los andaluces fue un error. Incluso un horror. Sin embargo, lo contrario habría sido una España asimétrica, con dos o tres autonomías mimadas desde Madrid en una situación de desigualdad que casa mal, si es que podemos utilizar el verbo casar, con la mentalidad de nuestra época. Aquel error estratégico de la UCD de Suárez, aconsejado por Martín Villa, supuso el desplome del partido que hizo posible la Transición desde su centrismo moderado. Y el ascenso de un PSOE que ganaría por mayoría absoluta en las andaluzas de mayo del 82 antes de barrer en las de octubre, cuando González sacó 202 diputados. Igualito que Sánchez…

Ahora todo ha cambiado en la Bética romana que fue chavesiana y griñaniana antes de caer en manos de la perdedora Susana. El hundimiento del PSOE no ha sido a costa de la izquierda que está a su siniestra, sino de la derecha en sus tres acepciones actuales. Por primera vez en la historia democrática reciente, las derechas han ganado en las urnas andaluzas. Y ese dato es el que no quieren admitir los enterradores de una izquierda fracasada que asiste a su sepelio como los generales nazis al hundimiento de Hitler en el búnker de la derrota. El gran dictador no asumía el fracaso, y en su locura pretendía ganar la guerra llevando a los niños al frente. Patético.

En España sucede algo parecido. La izquierda se ha hundido estrepitosamente, pero no quiere reconocerlo. El presidente más inepto que ha dado la democracia sigue bailando al ritmo que le marca la orquesta del Titanic. Asiste a su propio hundimiento como el pobre de Berlanga, el que en Plácido rebaña los platos antes de que lo expulsen del breve paraíso al que lo han invitado. Por eso coge el Falcon al grito de guerra que lo define. ¿Cuándo voy a verme en otra? A disfrutar, que esto durará lo que tenga que durar, y el que venga luego, que pague o apague la luz. Ahora querrá cargarse a Susana para quedarse con todo el PSOE, cuando en realidad es el PSOE andaluz el que se ha hundido por este presidente que justifica golpes de Estado en Cataluña y cenas con terroristas en el País Vasco. Allá él.

El centroderecha se hace fuerte con el empuje de Vox
EDITORIAL El Mundo 2 Enero 2019

No fue aventurado predecir que las elecciones andaluzas serían la antesala de las futuras citas con las urnas. La furtiva irrupción de Vox, el hundimiento del bloque de izquierdas PSOE-Podemos, la caída del PP y el vertiginoso ascenso de Cs en Andalucía propician un escenario que presumiblemente se va a repetir en el tablero político nacional. Así se deduce de la encuesta que hoy publicamos en la que se refleja que si se celebrasen ahora elecciones generales se reproduciría casi como un calco el patrón andaluz. De hecho, cabe la misma conclusión: una alianza del centroderecha de PP y Cs con Vox suma la mayoría absoluta para formar Gobierno ante el enorme revés electoral de Podemos y la incapacidad de Pedro Sánchez para beneficiarse del declive del partido de Iglesias y para sacar rédito del escaparate que siempre proporciona La Moncloa.

Así, el PSOE ganaría en unas generales, pero apenas aumentaría el porcentaje de votos cosechado en 2016, evidenciándose sus problemas para aumentar su base electoral. Los ciudadanos no perdonan los bandazos programáticos ni las promesas inclumplidas de un presidente al que penalizan su peligroso conchabeo con el independentismo y su falta de autocrítica. El último ejemplo, el atronador silencio oficial ante la ignominiosa cena navideña de la secretaria general del PSOE vasco, Idoia Mendia, con Arnaldo Otegi. Un bochornoso mutis que hoy denuncia en EL MUNDO el ex presidente de Extremadura Juan Carlos Rodríguez Ibarra. No sorprende por todo ello que Sánchez sea el líder de partido al que le otorgan la peor nota sus propios votantes. Para el PSOE, además, es especialmente preocupante que apenas capitalice la pérdida de apoyo de uno de los partidos más perjudicados en el nuevo escenario político: Podemos. La formación de Pablo Iglesias, el dirigente con representación parlamentaria peor valorado, padecería una torrencial fuga de casi 30 escaños.

Al igual que en Andalucía, la derecha radical entraría con fuerza arrolladora en el Parlamento, con hasta 45 escaños. Una más que notable presencia que volvería a otorgar a Vox la llave de un Gobierno de centroderecha. Por su parte, la formación de Albert Rivera, que sigue siendo el candidato mejor valorado, duplicaría su número de diputados y podría convertirse en la tercera fuerza, con 70. El ascenso de estos dos partidos tiene como principal damnificado al PP. La formación de Casado sufriría un descalabro:frente a los 137 diputados que tiene hoy, caería hasta los 70. Si bien su liderazgo ha servido para que el PP pueda descabalgar a los socialistas de la Junta, de momento no logra taponar el boquete abierto en su espacio electoral. Y, si se reeditara un pacto como el andaluz, no estaría en una situación fácil para reclamar la Presidencia.

Vox no aceptará los acuerdos firmados por PP y C’s para impulsar leyes de género en Andalucía
OKDIARIO 2 Enero 2019

VOX no está dispuesto a ir a mesa puesta en el pacto de Gobierno de Andalucía. Y eso significa -como adelantó OKDIARIO- que revisará todos los puntos del pacto firmados entre PP y Ciudadanos. Y el que afecta al desarrollo de las leyes socialistas de género hará chirriar los engranajes del acuerdo. PP Y Ciudadanos se han comprometido a “impulsar un gran acuerdo” que “implemente, con dotación presupuestaria suficiente, todas y cada una de las medidas previstas en la ley andaluza 7/2018”.

Esa ley regula la activación contra el hombre de los mecanismos de género sin intervención judicial y con el mero informe favorable de un empleado de los servicios sociales de un ayuntamiento. La formación de Santiago Abascal no aceptará ese punto del acuerdo.

El acuerdo en defensa de las leyes de género ha sido recogido en el punto 84 del acuerdo entre PP y C’s. “Impulsaremos un Gran Acuerdo contra la Violencia de Género en Andalucía que desarrolle en nuestra comunidad los avances logrados con la aprobación del Pacto de Estado contra la Violencia de Género” y que, además, “implemente, con dotación presupuestaria suficiente, todas y cada una de las medidas previstas en la ley 7/2018, de 30 de julio, por la que se modifica la ley 13/2007 de 26 de noviembre de medidas de prevención y protección integral contra la violencia de género, a fin de acabar con esta lacra social”, dice este punto del acuerdo.

Esa norma en cuestión recoge todo un programa de “reeducación social” para lograr “la reducción del riesgo de la violencia de género”, como señala expresamente la norma. Entre los tratamientos que la Junta de Andalucía puede dispensar con este fin se encuentra el “tratamiento psicológico, mecanismos de readaptación, resocialización, rehabilitación y otros procedimientos técnicos aconsejables”.

La ley en cuestión permite, además, activar los mecanismos de género sin que el supuesto agresor machista haya sido declarado como tal por ninguna resolución judicial, documento fiscal o informe policial alguno. Los mecanismos se pueden activar simplemente por “certificación o informe de los servicios sociales y/o sanitarios de la Administración Pública competente”; certificación o informe de los servicios de atención a víctimas de la Administración Pública competente”; certificación o informe de los servicios de acogida de la Administración Pública competente”; o por “informe de la Inspección de Trabajo y de la Seguridad Social, en los casos de acoso sexual y por razón de sexo en el ámbito laboral”.

Es más, la norma se reserva el derecho de dar más poder a estas actuaciones: “Reglamentariamente se determinará el procedimiento a seguir por los profesionales para hacer efectivo lo establecido en el apartado anterior”.

La misma norma recoge también partidas presupuestarias para alterar el sistema educativo “incluyendo la coeducación de manera transversal y la educación afectivo-sexual de acuerdo con el desarrollo evolutivo de los niños y niñas”; realizar “actuaciones de sensibilización” para “modificar los mitos, modelos y prejuicios existentes y deben recoger, al menos [la presentación de] la violencia en su naturaleza estructural y multidimensional, como fenómeno enmarcado en la desigual distribución de poder entre hombres y mujeres”; y, crear todo un colectivo de funcionarios especializados en la “coordinación” de los sistemas de género y la formación de “profesionales de los distintos sistemas públicos de promoción y protección social”. Y lo expuesto queda en su mayoría bajo control directo de los organismos administrativos de la Junta de Andalucía.

Vox afirma que esos mecanismos esconden un plan de “reeducación social” -lo dice expresamente la norma- cuyo poder queda en manos, en última instancia de los partidos políticos, y no aceptará el desarrollo firmado por PP y Ciudadanos.

No se trata del único punto de choque que se observará entre los hombres de Abascal y los de Juan Manuel Moreno (PP) y Juan Marín (C’s). OKDIARIO ya ha publicado que, entre otros de los puntos que serán revisados por Vox, se encuentran los que afectan al traspaso de competencias en materia educativa, judicial, sanitaria y de seguridad, los que suponen una aplicación de leyes ideológicas de izquierdas -como la Ley de Memoria Histórica andaluza- o el que afecta a Canal Sur, donde el pacto PP-C’s habla sin más de crear un comité de expertos que analice la situación y posibles recortes de gasto y Vox reclama un plan urgente para acabar con el despilfarro y sectarismo del canal.

Balance
SANTIAGO GONZÁLEZ El Mundo 2 Enero 2019

No hay en todo el Congreso de los Diputados nadie que pueda competir con el presidente del Gobierno en sus roznidos, quizá porque él no es miembro del Congreso en puridad de conceptos desde que se dejó convencer por Patxi López para que renunciara a su acta de diputado y ahora va solo de oyente y de parlante, con voz pero sin voto.

El jueves, día de los inocentes, el doctor fraude compareció ante los medios en sesión de autobombo. Dijo muchas cosas, entre ellas que la exhumación de los restos del dictador está ya próxima. No supo precisar cuánto de próxima ante las preguntas de los periodistas, no quiso o no pudo poner fecha y dio una explicación aproximativa que en otro cualquiera habría sido de sentido común, pero no en él: "Si hemos esperado 40 años, unos meses más no es un problema".

Luis Garicano emitió desde Ciudadanos un trino bien traído: "Recuerdo un partido que le dijo eso cuando usted aprobó el decreto 'urgente' en agosto. @AlbertRivera usó casi las mismas palabras que usted usa ahora: 'Esto, después de 40 años no se puede tildar de urgencia'". Urgente, debió decir en lugar del sustantivo, pero acierta en lo principal.

La increíble vicepresidenta del Gobierno de que se ha dotado el doctor fraude y que nos ha enjaretado a todos los españoles (y a las españolas, por supuesto) lo explicó con ese gracejo tan suyo, tan de cabra: "Miren, creo que sobre la urgencia de la exhumación de los restos de Franco, quien no quiera verlo, no lo ve. Ya está. ¿Cuándo si no?"

"En breve, en muy breve espacio de tiempo", anunció el okupa, pero ¿a qué le llama este hombre "muy breve espacio de tiempo"? Cuando anunció la buena nueva, en julio, era antes de que acabase el verano, pero el tiempo es material elástico para los gobernantes que no aprovechaban las lecciones de Barrio Sésamo.

Estuvo cumbre nuestro héroe. Después de la cumbre, Torra y él mano a mano, Sánchez dijo que el encuentro de Pedralbes "permite vislumbrar un horizonte de diálogo dentro de la ley y con acuerdos transversales". ¿Y las 21 propuestas del papel que le entregó su interlocutor y que él escondió celosamente a la opinión pública? "Eso son monólogos", respondió el doctor Sánchez, que recogió el papel y se lo llevó con mucho mimo para estudiarlos en casa.

Neoliberalismo patrio, del Totalitarismo Invertido a Vox
Juan Laborda. vozpopuli  2 Enero 2019

La noticia política más relevante del año que acaba ha sido sin duda alguna la fuerte irrupción en el tablero de Vox. Por cierto, ¡qué ojo clínico el de Susana Díaz, incapaz de percibir el hartazgo que su figura producía en sus propios votantes! Pero, vayamos al grano, ¿qué hay detrás de Vox? ¿Es un partido de derecha extrema? ¿Es un movimiento de extrema derecha? Desde mi punto de vista estas aproximaciones son demasiado simplistas, quizás vacuas. Son la consecuencia final lógica de un sistema de gobernanza que ya ha fracasado, el Neoliberalismo, pero que, para perpetuarse en el poder, a las élites me refiero, con el apoyo de cierta clase media, y la inoperancia de la izquierda, se acaba quitando la careta. Pasamos de esta manera del Totalitarismo Invertido al Totalitarismo a secas.

Porque Vox, al igual que Bolsonaro en Brasil, o el propio Trump en los Estados Unidos, son neoliberales en stricto sensu, que no liberales. Mientras que sus propuestas suponen un retroceso en términos de libertades y derechos civiles, su programa económico lleva a niveles extremos la protección de los que más tienen. Supone consolidar una combinación de políticas económicas, sociales, educativas,… claramente regresivas, ineficaces e injustas, desplegadas en las últimas tres décadas por el establishment político y económico, y vociferadas como verdades absolutas por su aparato mediático. Ambas concepciones, Neoliberalismo y liberalismo, no son equivalentes, aunque la deriva de muchos liberales, social-liberales e incluso socialdemócratas acabe en una confusión de confusiones.

El auge de un nuevo totalitarismo, sin complejos, es una consecuencia lógica del sistema político surgido al albor del Neoliberalismo. Nos referimos a la farsa de la democracia actual, donde lo que importa es la opinión de unos pocos, eso que Sheldon Wolin denominó Totalitarismo Invertido. El sentir de los ciudadanos es irrelevante, sus anhelos despreciados, la democracia secuestrada. Se promueve la antidemocracia, alentando la "desmovilización cívica". Para ello se utiliza sin escrúpulos la inseguridad laboral, el miedo.

Totalitarismo a secas
Los medios de comunicación dominantes han actuado como el brazo tonto del establishment, con sus medias verdades, infundiendo miedo en la ciudadanía. Las élites manipulan, enfangan y ponen sus sucias manos en los conceptos más románticos, en los sueños presentes en el subconsciente de los más desfavorecidos, los despreciados, los humillados. Y para ello no dudan en acusar a estos grupos, los más desfavorecidos, a aquellos que sufren cada día la indignidad de sus políticas, de ser quienes “nos están quitando al pastel´” al resto de la ciudadanía. ¡Falso! Son la avaricia e ineficacia de los más poderosos y de las grandes corporaciones quienes están secuestrando el porvenir de los ciudadanos. Cuando escuchaba y aún escucho los argumentos contra el salario mínimo de ciertos individuos, y de algunos economistas, inicialmente sentía rabia, tristeza infinita, pero ahora ya no. Simplemente, voy a combatirlos con el ánimo de erradicar todos y cada uno de sus falsos argumentos.

Estamos en los albores de la 2ª Fase de la Gran Recesión y ya no pueden contarnos más mentiras. Pero intentarán de nuevo metérnosla doblada a la ciudadanía. Peor aún, intentarán dividirnos, enfrentarnos. Frente al desorden que para ellos representamos todos aquellos que venimos denunciando la ineficacia, la desigualdad, y la corrupción del actual sistema de gobernanza global, recurrirán al miedo. Me refiero a ese miedo antropológico que saca lo peor de la condición humana, y que está devorando a una clase media desnortada, empobrecida y esquilmada. Por eso, debemos construir una alternativa “a lo Roosvelt”, inclusiva, destinada al 90% de la ciudadanía, creíble, con los mejores, donde sea la propia defensa de la condición humana el centro de la reacción frente a la barbarie del Totalitarismo. Las fuerzas del cambio deben girar alrededor del “The Green New Deal” de Bernie Sanders y Ocasio Cortez, no de políticas fracasadas como las ofrecidas por Emmanuelle Macron, y sus imitadores. Si fracasamos en el intento, la tiranía se impondrá, el dolor se expandirá hasta límites insoportables, y derivaremos en la trilogía de los Juegos del Hambre de Suzanne Collins.

El liberalismo imposible en España
Recientemente, el ensayista Ignacio Sánchez Cuenca en una pieza exquisita, “El imposible liberalismo en España”, publicada en La Vanguardia, ponía de manifiesto el fracaso patrio de cualquier intento de crear un partido liberal. Su argumento era contundente: “la exaltación de la nación española, así como la defensa de un modelo territorial centralista y uniformizador, se llevó por delante el credo liberal…”. Le pasó a UPyD y le pasará a Cs.

Los partidos liberales deberían tener en el centro de su acción política, la defensa de las libertades y derechos civiles, aspectos en los que sin duda deben encontrarse con la izquierda radical. Pero al final su “liberalismo” se diluye y se concentra exclusivamente en la defensa del liberalismo económico. Una forma de liberalismo que ha sido incapaz de evitar el aumento de las desigualdades, la pobreza y las crisis de deuda y producción que en realidad activó. Pero ello no quiere decir que la alternativa sea el dirigismo o el proteccionismo. Todo lo contrario. La libertad económica es indispensable, pero no tal como la ha pregonado el liberalismo dominante. Porque los defensores a ultranza del liberalismo, aquellos que se alzan contra el papel del Estado en la economía, no solo no han manifestado especial interés hacia el bienestar de las clases trabajadoras ni deseo de elevar sus salarios, sino que han negado toda justicia al empleo de los poderes gubernamentales con ese propósito, entremezclándose con las teorías que arrojan sobre las leyes de la Naturaleza la responsabilidad de la miseria de las clases trabajadoras, fomentando una profunda indiferencia y culpabilidad hacia sus padecimientos. Por ello los liberales condenan la intervención gubernamental respecto de las horas de trabajo, del tipo de los salarios, del empleo de las mujeres, de la acción de los sindicatos, proclamando que la ley de la oferta y la demanda es el único regulador verdadero y justo. Han ignorado de manera sistemática la monstruosa injusticia de la distribución actual de la renta y la riqueza.

Y es en este contexto donde Cs, el aparente partido liberal español, es rehén de sus palabras, de sus políticas. Y no les quepa ninguna duda que tras el acuerdo con PP y Vox, perfectamente democrático, porque suman mayoría, acabarán siendo engullidos a su derecha por Vox, y en el flanco centro por el PSOE. Porque tanto hablar de patrias y banderas, tanto hablar de ley y orden, tanto repartir carnets de quienes son o no constitucionalistas (¡como si fuera constitucional la venta y expolio de vivienda protegida a fondos buitres, y de otros de servicios públicos a intereses privados!), que al final ha surgido un partido que encarna mejor que Cs todo eso y más, y que además mantiene la esencia del Neoliberalismo, Vox. Frente a todos ellos, solo queda una, ¡libertad, igualdad y fraternidad!

P.D.- Les deseo un Feliz Año Nuevo, que sea sin duda muchísimo mejor que el año que acaba, y que se cumplan todos sus anhelos y esperanzas.
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Autonomía tutelada
Antonio Burgos ABC 2 Enero 2019

A ver si antes de que Juan Manuel Moreno Bonilla, vulgo Juanma, sea investido con un cargo de Libro Guinness de los Récords, cual primer presidente no socialista de la Junta de Andalucía, nos aprendemos la cantidad de nombres nuevos que han saltado a la arena del redondel. Me pongo lo que quieran a que todavía no se ha aprendido usted el nombre de la nueva presidenta del Parlamento Andaluz, la ciudadana de Ciudadanos doña Marta Bosquet. Que ha hecho unas declaraciones que me han dado mucho que pensar: «Yo soy presidenta por la elección de la mayoría de los diputados que han sido a su vez elegidos por los andaluces en las elecciones. No voy a entrar a valorar estas cuestiones. Pero tampoco considero legitimada a quien haya manifestado lo del «Pacto de la Vergüenza», la presidenta en funciones de la Junta, Susana Díaz. Hay que recordar que estamos hablando de un Gobierno central del PSOE con un presidente, Pedro Sánchez, que lo es no porque haya ganado unas elecciones, sino por recibir el apoyo de fuerzas no constitucionalistas que no creen en España y pretenden romperla».

Y tanto. Como lo que no ha dicho la señora Bosquet de su propio partido, al que en estas semanas le ha faltado papel de fumar para cogerse las presuntas relaciones y pactos con Vox. Bueno, ha dicho Ciudadanos sobre Vox lo que toda la izquierda: que cómo con tal de desalojar al PSOE del poder andaluz se va a pactar con un partido que dicen ellos inconstitucional, racista, xenófobo, machista y qué sé yo cuántos embustes más. Esos insultos a Vox y a sus 400.000 votantes andaluces los quisiera yo ver contra Sánchez. Sánchez sí que ha hecho el «Pacto de la Vergüenza» con todos los partidos inconstitucionales de España, de las Vascongadas a Cataluña y tiro porque me toca hartarme de dar paseos en el Falcon y estar encantado en La Moncloa. La señora Bosquet no está donde está, presidiendo el Parlamento, por el «Pacto de la Vergüenza». El que está en La Moncloa por el «Pacto de la Vergüenza» tras la moción de censura para echar a Rajoy es Sánchez: es presidente gracias a los que quieren destruir España, su Monarquía, su Constitución y el propio sistema, como los separatistas catalanes, los filoetarras vascongados y los comunistas de diseño de Podemos. Eso sí que es una vergüenza, mantenerse en el poder dando todo lo que quiere a esa gentuza... con nuestro dinero.

Y hablando de vergüenza y de pactos. A mí, como andaluz que dio la cara por la autonomía cuando te la podían partir por pedirla, me ha dado vergüenza la forma en que se han formalizado los pactos de desalojo del PSOE de su poder casi perpetuo y los primeros pasos del desmontaje del entramado de su Régimen Andaluz. En la negociación de los pactos, la autonomía andaluza no ha existido. La han hecho unos señores barandas llegados de Madrid. Critican a Vox porque quiere suprimir las autonomías, pero de hecho durante la negociación de los pactos, los propios partidos criticantes han practicado esa renuncia a la autonomía andaluza y devuelto competencias al poder central. La andaluza ha sido durante la negociación de los pactos una autonomía tutelada e incluso suplantada por las centrales de los partidos. Parece como si en Madrid no se fiaran de Los Dos Juanes de las Dos Emes, de Juanma Moreno y de Juan Marín, e incluso de una persona tan sensata como el Juez Serrano. Han tenido que venir desde Madrid los hombres de negro de Pablo Casado por el PP, y los de Albert Rivera por Ciudadanos, y Ortega Smith por Vox. La voz cantante no la ha llevado Andalucía, sino el centralismo que creímos haber derrotado en el 28-F. Y eso sí que es de vergüenza, y no lo que dice Susana: que siga habiendo un Madrid político que nos considera a los andaluces menores de edad que necesitamos tutela. Pero tela de tutela.

Posverdad secesionista
EDITORIAL El Mundo 2 Enero 2019

La prudencia obliga al secretario de Estado de Función Pública, José Antonio Benedicto, a asegurar hoy en nuestras páginas que no tiene constancia de que la Generalitat esté malversando recursos públicos en el procés. Una prudencia que se explica por la connivencia del Gobierno con el president Torra, pero que no oculta la realidad. De hecho, Benedicto sí desliza que ésta es la causa de varios conflictos de los empleados públicos catalanes como el del abono de pagas extras: "Tienen dinero para pagarlas, pero [los responsables de la Generalitat] han optado por cubrir otras prioridades".

Durante años, los líderes independentistas han intentado eludir el control financiero del Gobierno central. En esta actitud evasiva cabe enmarcar su decisión de abandonar el Fondo de Liquidez Autonómico. La Generalitat pasará a financiarse a través de otro mecanismo habilitado por el Estado como paso previo para "volver a los mercados", como si estuviese en disposición de hacerlo. Insulta a la inteligencia que el Govern, que ha tapado sus cuentas con cuentos desde hace muchos años, mantenga una posverdad que no se cree nadie. Porque ningún gran inversor se hará cargo de una deuda que acumula continuos suspensos por las agencias de rating. Los bonos de Cataluña no han conseguido ni los criterios de calidad mínimos para que el BCE adquiriera uno solo durante su programa (sí lo hizo con Madrid o País Vasco). El despilfarro de la Generalitat -el endeudamiento ronda el 300%- y sobre todo la deriva independentista han hecho imposible que su calificación supere el bono basura o muy basura.

Pablo Iglesias se apunta al referéndum pactado de los golpistas.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 2 Enero 2019

ESPAÑA REHÉN DE INDEPENDENTISTAS, PROETARRAS Y GOLPISTAS CON LA COMPLICIDAD Y APOYO DE LOS ULTRAIZQUIERDISTAS DE PODEMOS.

Que Pablo Iglesias es un ultraizquierdista defensor de regímenes totalitarios como el de Venezuela de Maduro, o el de los Ayatolás en Irán, nadie lo puede discutir. Es un hecho. Pero también lo es el que este individuo y toda su jarca, intentan destruir España mal interpretando lo que es una diversidad cultural y lenguas autóctonas con una inexistente diferenciación de pueblos a los que quieren atribuir derechos que no están reconocidos en la Constitución, como es el supuesto derecho a la autodeterminación, o sea, a obtener la independencia de España. Una actitud que por supuesto es anticonstitucional y, por consiguiente, antiespañola. Un individuo que no ha dudado en abrazar lo peor de esa “casta política” que criticaba hace bien poco, cundo decía que él era del pueblo llano y que le gustaba vivir en un piso en Vallecas (Madrid) de modestas dimensiones como muestra de su compromiso con las ideas que promulgaba. La compra del “casoplón” en una urbanización de lujo en Galapagar, su iniciación de reformas y su rápido equipamiento con toda clase de equipos de seguridad y la puesta de vigilancia exterior 24 horas que realiza en condiciones precarias e indignas patrullas de la Guardia Civil, han echado por tierra su descarado populismo y su demagogia.

Porque PODEMOS es todo menos un partido realmente democrático. Un partido de corte estalinista dominado por un “polit buró” que cercena cualquier tipo de oposición designando a candidatos y listas, ninguneando a las delegaciones territoriales y realizando farsas de elecciones primarias sin garantías. Tal es así la rígida jerarquización que su pareja sentimental, Irene Montero, ocupa cargos de responsabilidad y confianza siendo Portavoz de Unidos Podemos en el Congreso y como Jefa del Gabinete de Pablo Iglesias. No es de extrañar que sus críticos más corrosivos se refieran a ellos equiparándoles al matrimonio Ceau?escu (Nicolae y Elena), por su papel en el Partido Comunista de Rumanía, aunque en un sentido absolutamente metafórico, claro. Pablo Iglesias un revolucionario que no asume el sistema democrático parlamentario y dice sin ruborizarse que el debate político hay que trasladarlo a las calles, rememorando aquellas infames acampadas del 15M en la Puerta del Sol de Madrid y los grupos de debate en las tiendas de campaña.

Y ha sido este personaje el que, tras fracasar en su intento de derrocar a Mariano Rajoy del Gobierno, intensificó su campaña para convencer a Pedro Sánchez de que presentase otra moción de censura a la que le prestaría su apoyo sin pedirle nada a cambio. Una tentación que terminó por convencer a un ambicioso y ansioso por el poder Pedro Sánchez, que buscó y consiguió el apoyo mercenario del PNV y de EH BILDU a cambio de mantenerles las promesas económicas que Mariano Rajoy había pactado y en iniciar el traslado a cárceles en o cercanas a El País vasco de los presos etarras. Por otro lado, y no siendo suficientes esos votos para ganar la moción, no tuvo empaque en pactar con los partidos golpistas del PDeCAT y ERC el inicio de un diálogo abierto y sin condiciones previas para intentar solucionar el “conflicto” en Cataluña.

Pero la realidad ha sido bien distinta y PODEMOS se convirtió en socio de Gobierno "de facto", sin ostentar cargo alguno en este y actuando descaradamente como parte de él en labores de intermediación para conseguir apoyos al pacto económico de unos Presupuestos Generales, que garantizarían terminar la legislatura y retrasar las elecciones generales hasta mediados o el otoño del 2020. Una labor que solo ha obtenido la confirmación de un mercenario PNV dispuesto a no retrasar o poner en riesgo el pago prometido de miles de millones de euros adicionales a su Concierto económico, en forma de inversiones en clara discriminación con el resto de las autonomías. Por ahora, al parecer, ERC y una parte del PDeCAT no están dispuestos a apoyar los PGE si no es a cambio de acciones concretas para obtener la libertad de los presos y garantías para la vuelta a Cataluña de los golpistas exiliados. Las bases de esos partidos no comprenderían que, mientras se hace un discurso de confrontación y desafío como el que ha realizado Joaquim Torra en su mensaje de Fin de año, por otro lado se compadree con el PSOE de Pedro Sánchez sin ninguna contraprestación, salvo la muy discutible de no forzar el adelanto de unas elecciones generales y un posible triunfo de coalicion de PP, C's y VOX. Un discurso que no tendría entonces ninguna credibilidad y que ha sido duramente criticado por las asociaciones civiles golpistas OMNIUM y ANC que han amenazado con tumbar el actual Gobierno de la Generalidad si no se avanza hacia la independencia efectiva.

Y en esta situación de incertidumbre sobre el objetivo de Pedro Sánchez y su socio Pablo Iglesias, vuelve a aparecer la figura de este aprendiz de dictadorzuelo bolchevique para exigir a Pedro Sánchez que ceda a las presiones de los golpistas y se avenga a facilitar la realización de un referéndum pactado. El principal inconveniente no es que en determinados momentos y de forma excepcional se pudiera pactar sobre un asunto concreto la realización de un referéndum pactado en una autonomía, ya que lo permite la Constitución. El quid de la cuestión reside en el tema a consultar y la pregunta que se plantee. En este caso se trata nada menos que pedir el voto para la posible independencia de una parte del territorio nacional, concretamente Cataluña. Y eso choca frontalmente con la propia Constitución ya que implicaría una cesión de la Soberanía Nacional que reside en el conjunto de todo el pueblo español, a una parte de ese pueblo que está censado en una autonomía. No puede haber pacto sobre algo así si no es aprobado en referéndum previo por los españoles para modificar la Constitución y fragmentar la Soberanía dando voz y voto a las diferentes autonomías y sus ciudadanos.

Pedro Sánchez, por muy proclive que sea a ceder de nuevo a las exigencias de los golpistas y de su más fuerte defensor,su socio de Gobierno Pablo Iglesias, no está legitimado para adoptar de forma unilateral y sin contar con todo el pueblo español medidas que afecten a la unidad territorial de España, ni a la concesión de una Soberanía a una parte particular. No puede haber ningún tipo de referéndum pactado sobre esta materia, sea o no su resultado vinculante jurídicamente, ya que siempre podría ser usado políticamente para avalar, al menos en foros internacionales la reclamación de independencia, caso de que esa opción fuera la más votada por más del 50% de los votos, aunque solo fuera por un solo voto a favor. Una aberración para algo que requeriría al menos una mayoría cualificada que ningún independentista está dispuesto a aceptar por saber que aún no disponen de la mayoría absoluta. España ni los españoles podemos consentir que sus enemigos consigan su objetivo de fragmentación de la sociedad y del territorio, patria común de todos los españoles. Permitirlo sería ser cómplices de la traición de unos dirigentes dispuestos a todo con tal de mantenerse en el poder tras haberlo conseguido a base de pactos contra natura y apoyos bastardos.

Me siento en la obligación de denunciar a Pablo Iglesias como impulsor de una propuesta que, por su contenido y objetivo, es absolutamente inconstitucional si se quiere escamotear a los españoles decidir soberanamente sobre un intento descarado de sedición e independencia de una parte fundamental de España. Lo que hace inaceptable ese referéndum es precisamente que el pacto se quiere limitar violando la Constitución y los derechos fundamentales del conjunto del pueblo español. En la actualidad y según datos del INE a diciembre del 2018, somos más de 47 millones de españoles, de los que unos 35 millones tienen derecho a voto, y donde solamente se consultaría a unos 5,4 millones en Cataluña, de los cuales el número de independentistas declarados supera escasamente los 2 millones. Resulta evidente que no podemos dejar el futuro de España en la voluntad de lo que es una minoría dentro del conjunto del pueblo español. La democracia defiende y respeta a las minorías, pero no se obliga a ceder a sus pretensiones sobre todo cuando estas afectan a todos perjudicándoles.

Y al que no quiera reconocer esta realidad y se aferre a falacias de supuestos derechos y la existencia de unos pueblos no reconocidos ni siquiera por la ONU, pues que desespere de conseguir sus propósitos si no es sometiéndose a la máxima ley, la Constitución de España de 1978. No habrá debate callejero, ni imposiciones por la violencia en algaradas de grupos como los CDR, porque se encontrarán con la respuesta del Estado de Derecho. Claro que eso exige que Pedro Sánchez y su Gobierno cumplan con su deber, y hasta ahora solo ofrecen diálogo a quien sigue amenazando a España desde su púlpito en una Institución que solo tiene legitimidad gracias a la Constitución.

¡¡¡GOBIERNO OKUPA DIMISIÓN!!! ¡¡ELECCIONES GENERALES YA!!

¡Que pasen si pueden y su conciencia se lo permite un buen inicio del 2019 que esperemos mejore al 2018 y no nos traiga incertidumbres ni zozobras por culpa de estos impresentables a los que no les importa el futuro de España ni de los españoles!

Primer Acto del curso de 2019: cambio en Andalucía e inicio en el Supremo del juicio del golpe catalán
Pablo Sebastián republica 2 Enero 2019

En apenas quince días vamos a asistir en Andalucía al Primer Acto del curso político de 2019 con la investidura de Juanma Moreno, líder andaluz del PP, como Presidente de la Junta y principal protagonista del cambio político en esa Comunidad Autónoma que rompe el monopolio y la hegemonía absoluta de 36 años de gobiernos socialistas, que fueron presididos por Escudero, Borbolla, Chávez, Griñán y Díaz.

El vuelco andaluz tendrá importantes consecuencias en Andalucía y también en el PSOE que pierde su ‘cuartel de invierno’ y principal granero de votos y escaños (20 en el Congreso de los Diputados) en los comicios generales.

Así mismo el fracaso del PSOE en el Sur, con la amarga y escasa victoria de Susana Díaz que medita ser candidata por Sevilla al Congreso de Diputados para instalarse en Madrid, puede ser presagio de lo que el Partido Socialista puede sufrir este año en las elecciones de otras Comunidades Autónomas como Asturias, Aragón, Baleares, Valencia, La Mancha y Extremadura.

Sobre todo si la temeraria política catalana de Pedro Sánchez mantiene su actual ritmo de concesiones al soberanismo catalán en el solo beneficio de Sánchez, para que ERC y PDeCAT aprueben los Presupuestos del año en curso y él pueda permanecer en el poder y retrasar las elecciones generales hasta mediados de 2020.

Un apoyo del soberanismo a Sánchez en Presupuestos a cambio de indultos a los golpistas del 27-O que resulten condenados en el llamado juicio del ‘procés’ que se iniciará el día 22 del presente mes en el Tribunal Supremo donde por fin veremos en el banquillo a los principales encausados del golpe y acusados de rebelión y malversación, con la excepción del prófugo Puigdemont y encabezados por Oriol Junqueras y otros dirigentes entre los que destacan los responsables de ANC y Omnium Jordi Sánchez y Jordi Cuixart.

Un juicio con todas las garantías que provocará tensiones en Cataluña y en el que está en juego la primacía del Estado de Derecho y el Imperio de la Ley, frente a quienes rompieron la legalidad declarando la independencia de Cataluña al margen de la Ley, el Estatuto y la Constitución y con reiterada y premeditada desobediencia a las decisiones y las advertencias del Tribunal Constitucional.

Lo que obliga a hablar de golpismo y de muy presuntos delincuentes y no de ‘conflicto político’ como hicieron Pedro Sánchez y Quim Torra en Barcelona tras retirar, de común acuerdo y manera vergonzosa, la alusión a la palabra ‘Constitución’ en su comunicado conjunto.

Reunión y comunicado que indignaron a una gran mayoría de españoles. Y ahí incluidos destacados dirigentes y gobernantes del PSOE que temen que el caso andaluz se repita, durante las elecciones autonómicas y municipales del próximo 26 de mayo, en otras Comunidades Autónomas y también en importantes ayuntamientos de toda España donde gobierna el PSOE. No en vano la crisis catalana y los favores y las concesiones de Pedro Sánchez a los golpistas (que esperan los indultos tras la sentencia del juicio del golpe) están íntimamente relacionados con el cambio andaluz.

Y lo van a estar más cuando en el plazo de apenas una semana Juanma Moreno se convierta el próximo día 16 en Presidente de la Junta andaluza y el día 22 arranque en el Tribunal Supremo el juicio del golpe, retransmitidos ambos acontecimientos por televisión.

Y todo ello bajo la atenta mirada del Presidente Sánchez, que desapareció en la derrota andaluza de su partido, y que debió haber acudido a la toma de posesión del presidente Jair Bolsonaro en Brasil, aunque este nuevo mandatario sea de derechas, por la importancia del país y por los muchos intereses que allí tiene España.

Y todo ello, también, con la expectación que genera el año electoral español de 2019 donde Pablo Casado estrena su liderazgo en el PP. Partido al que aspira a superar Albert Rivera desde Cs, mientras Pablo Iglesias y Podemos cotizan a la baja y Vox y Santiago Abascal se afianzan como quinto partido nacional.

En el Teatro Nacional Español de 2019 se acaba de izar el telón y estamos en el primer acto de este nuevo episodio nacional donde está en juego la convivencia y gobernabilidad de un país que necesita una firme cohesión constitucional y estabilidad.

Por qué defiendo a Franco
Juan Chicharro Ortega. larazon 2 Enero 2019

Hay que reconocerlo. Defender a Franco en la actualidad no deja de asombrar a muchos. Y es que su figura histórica ha sido tan tergiversada que la imagen que se tiene de su persona es irreconocible. Desde el momento mismo de su muerte en 1975 comenzó una especie de adoctrinamiento, liderado por aquellos que nunca perdonaron ser vencidos en la Guerra Civil, que hasta los descendientes de sus más fervorosos devotos le niegan hoy el pan y la sal; incluso algunos, cobardemente, hasta avergonzados de su propio pasado.

Si hay algo que no resisto es la mentira y aún más el reniego de la propia historia familiar sin detenerse siquiera un momento a analizar el pasado desde la perspectiva histórica de cada momento. Es tan patético esto que nada como relatar que en una entrevista hostil que me hicieron en un programa de una cadena como Telecinco al responder a un ataque brutal contra la figura de Franco lamento no haber tenido los reflejos suficientes para haber contestado algo así como : «¿Por qué no se lo preguntan a sus padres?» Y es que, en efecto, todos los tertulianos eran hijos de reputados franquistas empezando, incluso, por la propia moderadora, hija de quien fuera jefe de prensa de la guardia de Franco. Curiosa paradoja. No menos llamativo es el hecho de que por razones del paso del tiempo muchos de los que le atacan son nacidos después de 1975 y por lo tanto no vivieron la época del mandato de Franco, y sólo se atienen a lo que les han contado y cuentan sus detractores. Es inmensa la bibliografía que existe sobre la figura de Franco y, aunque hay mucho, lo escrito con objetividad no parece que sea objeto de lectura por la mayoría de los que dominan la opinión pública. Consecuentemente, la incultura histórica es asombrosa, y desde luego la poca que tienen es adoctrinada y perversa.

Yo nací en el año 50 del siglo pasado y por lo tanto, aunque no viví un largo periodo de aquella época, sí fue suficiente para saber que todo cuanto se cuenta en la actualidad es mentira tras mentira. Por supuesto que conocí la efervescencia de la universidad en aquellos días contraria al régimen y he de reconocer que, instalado en el ámbito de monárquicos tradicionalistas veía con esperanza la restauración de la monarquía. Pero no era ajeno, ni mucho menos, a los cambios que España experimentaba bajo la égida del Generalísimo y la seguridad que reinaba en las calles. La oposición real al Régimen sólo se percibía en el ámbito del PCE y sus derivados terroristas, pero nada más. Hoy no puedo más que asombrarme una y otra vez cuando parece desprenderse que en España todo el mundo estaba contra Franco y esto es, simplemente, una falacia descomunal. El Régimen estaba bien asentado en el apoyo generalizado del pueblo, consciente de la política económico social que estaba transformando España a pasos agigantados.

La posible exhumación de los restos del Generalísimo del Valle de los Caídos es simplemente un atentado contra la Historia y contra cuanto significó su figura en la Historia de España.

Es por todo esto que defiendo a Franco:

Defiendo lo que representó y lo hago desde lo que me traen mis recuerdos de lo que yo viví y, por supuesto, de todo cuanto he leído de aquella época. La Historia ha de estudiarse y analizarse siempre desde la perspectiva histórica, nunca desde la óptica de nuestros días. Lo que hoy no nos parece aceptable sí lo era en circunstancias especiales. Y así lo era –y es– no sólo en España, sino en todo el mundo.

Hoy, cuando leo que el traidor Torra dice que hay que «desfranquizar» Cataluña, lo que quiere decir es que hay que romper España, y cuando veo homenajear a asesinos etarras en Navarra y en provincias vascongadas, tres cuartas partes de lo mismo.

Defiendo a Franco porque representó la unidad de España desde el reconocimiento de su plena diversidad.

Defiendo la no exhumación de Franco porque sabemos que esto no es más que un primer paso para desacralizar el Valle de los Caídos y derribar la Cruz, último objetivo del Sr. Sánchez y sus acólitos comunistas y separatistas.

Defiendo a Franco porque posibilitó con su victoria en la guerra la pervivencia de nuestras raíces cristianas, hoy atacadas con saña.

Defiendo a Franco porque gracias a sus políticas socioeconómicas se creó por primera vez en la historia una clase media, que es la que posibilitó la transición de un régimen autoritario –necesario en las terribles circunstancias de hambre e ignorancia de la posguerra– a un sistema democrático como el actual.

La ignorancia de una parte y de otra sumado al odio de muchos de nuestros conciudadanos no nos dejan ver la realidad de una Historia pasada de nuestra Patria.

Los Reyes Católicos, con su apoyo y sostén a la gesta americana, marcaron la historia de España, y Franco con su victoria sobre el comunismo internacional y parando a Hitler en la frontera, así como maniobrando hábilmente con Churchill y Roosevelt, evitó la entrada de España en la II GM. Sólo por estas dos razones se puede decir que Franco cambió la historia de nuestra Patria y la de Europa. No es difícil imaginar qué hubiera pasado si Stalin, que no la República, hubiera ganado la guerra y aún menos si Hitler hubiera ocupado España y accedido a Gibraltar. Franco cambió la historia del mundo.

Pues bien, por eso defiendo a Franco y lo que significó para nuestra Patria.

Y es que, en esta sociedad adormecida e inculta, alguien tiene que decir todo esto a las nuevas generaciones. Por eso defiendo a Franco. Ya me gustaría que plumas mejores que la mía estuvieran a la altura de la verdad histórica.

Franco es Historia. Defendamos su legado desde la verdad, toda la verdad y sólo la verdad. Engañar a los jóvenes actuales, –muchos ya no tanto– es como hacernos andar por un estrecho túnel, que sólo conduce al odio y a una absurda, anacrónica e inútil revancha. El pensamiento, si no pretende manipular, debe construirse sobre datos fiables, veraces y completos.

General de División de Infantería de Marina ( R )

Denuncian a 7 mossos ante la UE por actuar como “policía política” al servicio del golpe separatista
M.A. Ruiz Coll okdiario 2 Enero 2019

La asociación Cataluña Pueblo de España, fundada en Lausanne (Suiza), ha remitido al Comité de Derechos Humanos de la ONU, al Parlamento europeo y a la Fiscalía de Barcelona un dossier sobre las actividades ilegales de siete agentes de los Mossos d’Esquadrada, para denunciar que este cuerpo funciona como una “policía política” al servicio del golpe de Estado separatista de Puigdemont y Torra.

La denuncia también ha sido remitida al Ministerio de Interior español, cuyo titular es Fernando Grande-Marlaska, y al Gobierno suizo, para que se investiguen las actividades de Marta Rovira, Anna Gabriel y la ANC en aquel país. La asociación fundada por François Meylan ya presentó el pasado mes de octubre ante la Fiscalía suiza una denuncia contra el presidente de la Generalitat Quim Torra por delitos de odio y apología de la violencia.

En el dossier presentado ahora, Cataluña Pueblo de España explica que a Generalitat ha creado una “policía política” en el seno de los Mossos d’Esquadra, cuyos miembros, “inducidos por sus superiores y por el aparato secesionista catalán, no tienen el menor inconveniente en infringir leyes y reglamentos” para ponerse al servicio del golpe de Estado separatista. Algunas de las actividades ilegales que se enumeran en el dossier son las siguientes:

El ‘mosso’ de la cicatriz
El sargento del área de escoltas de los Mossos d’Esquadra Lluís E.M. viajó a Bruselas para proteger a Carles Puigdemont como guardaespaldas tras huir de la Justicia. Se pasó tres meses en Bruselas alegando que estaba de vacaciones. La Guardia Civil sospecha que este agente ayudó a Puigdemont a huir de España y fue el encargado de trasladarle oculto en el maletero del coche desde su casa de Gerona hasta el aeropuerto de Marsella, el 29 de octubre de 2017.

El dossier elaborado por la asociación Cataluña Pueblo de España señala que este mosso podría haber incurrido en un delito de encubrimiento (según el artículo 451 del Código Penal), además de vulnerar el artículo 6.7 de la Ley Orgánica 2/1986 de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad que prohíbe a los agentes desarrollar actividades privadas incompatibles con su cargo.

Durante la aplicación del artículo 155, la División de Asuntos Internos (DAI) le abrió un expediente disciplinario a instancias del Ministerio de Interior, pero todo indica que ha sido archivado sin tomar ninguna medida contra él. En la actualidad continúa en Waterloo y el actual conseller de Interior Miquel Buch le ha puesto un sueldo de 76.000 euros anuales como “asesor de sistemas de seguridad corporativa”.

Un ‘mosso’ condenado por extorsión
También ha actuado como guardaespaldas de Carles Puigdemont durante su estancia en Bruselas el mosso Antonio J.A. Este agente fue condenado en 2011 por el Juzgado de lo penal número 3 de Gerona a un año y medio de cárcel por extorsionar a una joven, a la que exigió 6.000 euros a cambio de no difundir unas fotos en las que aparecía desnuda. El agente no llegó a entrar en la cárcel porque la pena impuesta era inferior a los dos años.

En el mismo juicio, fue acusado de corrupción de menores por hacer proposiciones sexuales por internet a varias chicas de 13 y 14 años, a las que había dado una charla como miembro de Psicojove en un instituto de Secundaria de Santa Coloma de Farners. La sentencia dio credibilidad a las insinuaciones sexuales y comentarios lascivos del agente a las chicas, a las que además pedía que le enviaran fotos íntimas, pero la juez no dio “relevancia penal” a estos hechos.

El ‘chivato’ de la ANC
El dossier también reserva un apartado para Albert Donaire, el portavoz de la sectorial de la ANC denominada inicialmente Mossos per la Independencia y ahora Mossos per la República. Donaire utiliza las redes sociales para sostener que España es “un cáncer” y un “Estado fascista con una policía fascista”. También anunció a través de Twitter su intención de desobecer las órdenes dictadas por el juez para impedir el referéndum ilegal del 1-O: “Yo no pienso retirar ni una sola urna el próximo 1-O. Espero que todos tengan claro a quién soy leal”.

Donaire actúa en las redes como el chivato de la ANC contra sus compañeros constitucionalistas: fue el primero en difundir un comunicado que pedía purgar e identificaba con su nombre al antidisturbios que pronunció la frase más memorable del procés: “¿Qué república ni qué cojones? La república no existe, idiota“. El conseller de Interior Miquel Buch ha seguido su consejo y ha anunciado la apertura de un expediente disciplinario a ese antidisturbios.

La denuncia remitida por Cataluña Pueblo de España a la ONU, al Parlamento europeo y a la Fiscalía especifica que Donaire vulnera así abiertamente el artículo 68 de la Ley 10/1994 de la Policía de la Generalitat de Cataluña, que impone a todos los agentes del cuerpo “el deber de fidelidad a la Constitución española“.

El agente que ocultó las urnas
También forma parte de la sectorial de los Mossos en la ANC el inspector jefe de seguridad ciudadana de Lérida, Francesc Xavier R.P. Un juez le investiga porque, junto a Albert Donaire, formaba parte del grupo de Telegram que acredita que miembros de la Policía autonómica colaboraron para ocultar y distribuir las urnas del referéndum ilegal del 1-O. “Las urnas y las papeletas están todas en Sarroca de Lérida y desde aquí las distribuiremos a toda la provincia mañana”, rezaba uno de los mensajes del chat.

El grupo de Telegram que utilizaban estos Mossos demuestra que la Policía autonómica dirigida por Trapero tenía instrucciones de desobedecer las órdenes del juez durante la jornada del 1-O: “Yo lo tengo muy claro”, decía otro de los mensajes, “las instrucciones son porque no podemos desobedecer abiertamente al TSJC. Pero cuatro son multitud, hemos de pedir refuerzos que no vendrán. Levantemos acta para justificar nuestro trabajo pero no es necesario ni poner nombres. Si son dos, he visto cuatro. Nuestra función real es proteger al pueblo”. En el mismo grupo, Donaire y su compañero hablaban de la necesidad de resucitar el grupo terrorista Terra Lliure y de realizar una purga entre los jueces, una vez triunfara el golpe secesionista.
 


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