AGLI Recortes de Prensa  Míércoles 9  Enero 2019

¿El intransigente es VOX?
EDITORIAL Libertad Digital 9 Enero 2019

Es lógico que una formación como VOX, abiertamente partidaria de acabar con el disfuncional, disgregador e ineficiente modelo autonómico mediante una reforma de la Carta Magna, plantee, como parte de sus legítimas aspiraciones, que el Día de Andalucía no se celebre el 28 de febrero, efeméride del Referéndum sobre la iniciativa del proceso autonómico de Andalucía (1980) –referéndum harto controvertido, pues, frente a lo que requería la Constitución, el sí no obtuvo más del 50% de los votos ni en Almería ni en Jaén–, sino el 2 de enero, en conmemoración de la toma de Granada por los Reyes Católicos (1492), simbólicamente considerado el fin de la Reconquista.

Aunque es muy probable que ese cambio de fechas contara con la simpatía de no pocos votantes de PP y Ciudadanos, hace bien VOX en no plantearlo como condición sine qua non para apoyar una alternativa de gobierno que desbanque al PSOE tras casi 40 años de latrocinio, corrupción e incompetencia. Al fin y al cabo, hay muchas otras propuestas de la formación emergente que afectan mucho más decisivamente a los andaluces, como la que pide la erradicación de las ayudas a los chiringuitos que el feminismo supremacista ha montado a cuenta de la injusta, ineficaz y mal llamada Ley contra la violencia de Género, o la que exige liberalizar la concesión de licencias de radio y televisión, pues en el mundo de los medios los socialistas andaluces han maniobrado de la más caciquil de las maneras.

VOX también ha planteado una gran reducción de los impuestos y del gasto público, así como la expulsión efectiva de decenas de miles de inmigrantes ilegales. ¿Consideran los dirigentes del PP y de Ciudadanos que sus votantes son partidarios de que gente que ha entrado ilegalmente –a veces de forma violenta– en Andalucía permanezca en Andalucía de forma ilegal? ¿También en esto PP y Ciudadanos van hacer seguidismo de PSOE y Podemos? ¿Y pretenden que VOX les ayude a expulsar a la izquierda de la Junta?

No menos plausible y conveniente es la petición de la formación de Santiago Abascal de que la Junta garantice el derecho de los padres a que sus hijos reciban una formación moral de acuerdo a sus propias convicciones. Para ello, aboga por que se implante un "pin parental" con el objeto de que los padres puedan excluir a sus hijos de enseñanzas, charlas, talleres o actividades con carga ideológica o moral contraria a sus convicciones.

Dado que el líder nacional del PP, Pablo Casado, parecía haberse atrevido no hace mucho a manifestarse a favor de una iniciativa como la dirigida a devolver al Estado las competencias en educación, tampoco debería haber gran problema en que VOX plantee, de forma más amplia y ambiciosa, la necesidad de que la Presidencia de la Junta emita una declaración institucional en favor de la apertura de un proceso nacional de devolución al Estado de las competencias en educación, sanidad, justicia y orden público, así como una reforma estatutaria para suprimir la disparatada alusión a la "realidad nacional" andaluza.

En vista de todo lo anterior, lo escandaloso e indignante no es que VOX haga todas esas propuestas, sino la intransigencia con que las han despreciado PP y Ciudadanos. Los de Rivera ni siquiera se han dignado a sentarse a negociar absolutamente nada con VOX, al que han tachado de "no constitucionalista" por querer suprimir el modelo autonómico... y a pesar de que Cs es partidario de suprimir las diputaciones provinciales, que tienen tanto o más pedigrí constitucional que las CCAA.

No menos intransigente parece ser el desdén del PP hacia las propuestas de VOX, a las que ha tachado de "despropósito". Por temor a su propio electorado, no se han atrevido a citar un solo punto concreto que consideren tan "inaceptable". Pareciera que el PP de Casado, como otrora el de Rajoy o actualmente Ciudadanos, sigue achantándose ante la dictadura de lo políticamente correcto.

En fin, confiemos en que la sensatez acabe imponiéndose, especialmente entre quienes están reclamando a un partido que les deje gobernar mientras no dejan de vilipendiarlo...

El órdago de Vox es inasumible
EDITORIAL El Mundo 9 Enero 2019

El pliego de propuestas que, antes de la reunión con el PP, Vox difundió como condición de su apoyo a la investidura de Juan Manuel Moreno parece calculadamente diseñado para resultar inasumible. La estrategia sigue siendo propia de un partido populista: reclamar atención mediática con planteamientos de máximos, magnificar la propia representación, colocar los términos del debate central en el extremo ideológico propio y tratar de atraer a él al resto de fuerzas en la esperanza de robarles votos con vistas a próximas elecciones. De otro modo no se entienden postulados que oscilan entre lo fantasioso, lo reaccionario y lo antisistema, junto a algunos otros puntos más o menos razonables que podrían propiciar una negociación constructiva y viable, siempre y cuando la legislatura de cambio eche a andar y permita el proceso natural de pactos parlamentarios.

Pretender que el presidente de la Junta declare la apertura de un proceso de devolución de competencias al Estado desde un Parlamento autonómico es peor que un gesto: es una contradicción. Fijar el fin de la Reconquista como Día de Andalucía fuerza un nacionalismo identitario. Reducir el gasto político y redimensionar entidades tales como la televisión pública es asumible, tal y como figura ya en el acuerdo entre PP y Cs, como también lo es la rebaja fiscal; pero proponer la expulsión de 52.000 inmigrantes ilegales -lo que no quiere decir que haya que avalar la política de papeles para todos ni subestimar el efecto llamada- es cruzar la raya de la xenofobia y alimentar un discurso peligroso para la convivencia, además de que la materia migratoria es estatal y compete a Interior. Es incongruente reclamar la centralización del Estado y al tiempo exigir de la Junta el control discrecional de la expulsión de irregulares: a la cuestionable moralidad de la propuesta se le suma un desconocimiento asombroso del funcionamiento del Estado.

Que las condiciones en materia sanitaria se reduzcan a fomentar la natalidad y los cuidados paliativos revela un énfasis legítimo pero que desatiende las deficiencias en gestión hospitalaria que han marcado el último mandato de Susana Díaz. En cuanto a la idea del PIN parental a modo de objeción de conciencia para intervenir en la educación de los hijos, habría que conciliar el derecho constitucional de los padres con el principio general de instrucción pública que el propio Vox defiende para la enseñanza en castellano a alumnos catalanes, por ejemplo. Pertinente parece corregir los excesos ideológicos de la norma andaluza de Memoria Histórica. Pero derogar la protección al colectivo LGTB y a las mujeres víctimas de violencia -como si la homofobia o el machismo hubieran desaparecido de Andalucía- se nos antoja disparatado, si no algo peor.

Acierta el PP, como partido de Estado, rechazando este órdago que debería acabar en farol si Vox se aviene a desbloquear el cambio votado en Andalucía.

Las 10 'trampas' que esconde el documento de Vox
Marina Alías vozpopuli.es 9 Enero 2019

Vox ha presentado una batería de "propuestas negociables" al Partido Popular para hacer valer su apoyo en Andalucía y conquistar voto. Sin embargo, estas no impidenla investidura de Juanma Moreno Bonilla como presidente de la Junta de Andalucía y la mayoría de ellas tienen poco recorrido parlamentario. Otras son prácticamente inviables, ya que chocan con la Constitución y con pactos de alcance nacional.

El documento de 19 medidas presentado al PP por la formación liderada por Santiago Abascal este martes incurriría en algunas trampas. Defensores de un gobierno y un parlamento únicos para toda España, Vox pretende limitar la capacidad legislativa autonómica de Andalucía a golpe de declaración institucional, una herramienta que carece de efectos jurídicos.

A sabiendas de que el resto de formaciones rechaza la devolución de las competencias de Educación, Sanidad, Seguridad, Justicia y Orden Público al Estado y que esta idea choca con la Constitución y el Estatuto, Vox propone una declaración institucional de la presidencia de de la Junta "a favor de la apertura de un proceso nacional de devolución al Estado".

Pero las declaraciones institucionales son instrumentos de carácter excepcional que recogen de forma solemne un pronunciamiento que pone de manifiesto el sentir unánime y sin fisuras de todos los integrantes del Parlamento. Tienen la finalidad de trasladar a la sociedad esa visión unánime de los parlamentarios en torno a situaciones o acontecimientos de actualidad, pero sus efectos jurídicos son inexistentes.

En segundo lugar, pide otra declaración institucional de la Junta para condenar el "discurso de odio y exclusión" que, según Vox, "algunos líderes políticos y medios mantienen desde las elecciones del 2 de diciembre contra los votantes y representantes" de su partido.

Pero el resto de partidos difícilmente suscribirá este punto. Y menos en un contexto en el que el asunto está judicializado después de que el partido de Abascal haya interpuesto querellas contra el secretario de organización de Podemos, Pablo Echenique, o pretenda interponerlas, como en el caso de la líder de Adelante Andalucía, Teresa Rodríguez.

Inmigración: competencia estatal
La tercera argucia afecta a su quinta propuesta, donde se recogen cuatro medidas contra la inmigración ilegal para aplicar desde la Junta de Andalucía. Sin embargo, la inmigración es una materia reservada exclusivamente al Estado, por lo que el parlamento andaluz no tiene competencia alguna para proceder a la expulsión de inmigrantes irregulares.

Por ello, el documento habla de "colaboración con la policía en la identificación de inmigrantes ilegales para que puedan ser expulsados". Y añade que hay que terminar con el "efecto llamada", suprimiendo las ayudas a los inmigrantes ilegales, además de evitar el "turismo sanitario".

Vox acusa a la Junta de encubrir la inmigración irregular, pero cabe destacar que España expulsa a una media de 30 inmigrantes diariamente desde 2013. Según una respuesta escrita del Ministerio del Interior a la pregunta de una senadora de Podemos, España devolvió a sus países de origen a 54.963 inmigrantes entre 2013 y 2017, una cifra poco mayor que los 52.000 que Vox propone expulsar desde Andalucía.

La expulsión masiva no es fácil. Hay inmigrantes que han entrado de forma irregular en el país, sin documentación, y las autoridades españolas no pueden determinar su lugar de origen o nacionalidad. Al no conocerse el tipo de convenio a aplicar, de acuerdo con su país de procedencia, no se pueden repatriar.

El 'tijeretazo' a Canal Sur
La cuarta idea cuestionable trata sobre Canal Sur. Una de las medidas estrella de Vox pasaba por cerrar el canal autonómico, pero en sus propuestas este cierre se queda en un 'tijeretazo'. El partido propone ahora que la Junta de Andalucía se comprometa a reducir de costes de al menos el 50% . "Sin que afecte a los salarios más bajos", sugiere. Pide eliminar, eso sí, tres de los cuatro canales televisivos.

En su punto número nueve Vox insta a elaborar un plan para evitar la discriminación de los andaluces que viven en otras regiones de España, sin embargo esto supondría intervenir desde Andalucía en las competencias de otras comunidades autónomas.

Desde la formación de Abascal piden asistencia legal y económica de la Junta para que los andaluces que residan en otras CCAA no se vean obligados a escolarizar a sus hijos en una lengua regional, además de asistencia para que los andaluces que trabajen en otras regiones no sufran discriminaciones laborales por razón de su origen y su lengua. Se trata de la quinta iniciativa con poco recorrido.

La sexta complicación que contiene el documento atañe al control del fundamentalismo. La Junta de Andalucía no tiene competencias en materia de lucha contra el terrorismo, ya que estas son estatales. Por ello, Vox vuelve a limitarse, de nuevo, a utilizar el término "colaboración" de cara a prevenir la amenaza fundamentalista.

Mayorías de dos tercios
La propuesta número 13 del partido habla de cambiar la fecha del Día de Andalucía. Quiere cambiarlo del 28 de febrero al 2 de enero para conmemorar la culminación de la Reconquista. Sin embargo, para lograr ese cambio se requiere una reforma del Estatuto y para ello se necesitan dos tercios del Parlamento, por lo que la suma de Vox, PP y Ciudadanos no sería suficiente. Además, los dos últimos ni siquiera están de acuerdo.

La octava proposición de poco recorrido es la de crear dos leyes nuevas sobre las que no hay consenso. Vox pide una Ley de protección de la Cultura popular y de las Tradiciones del mundo rural, que incluirá el flamenco y la Semana Santa, entre otros aspectos, y otra Ley de protección de la tauromaquia y de la caza.

La novena iniciativa inviable del documento de Vox es la derogación de la Ley 12/2007, de 26 de noviembre, para la promoción de la ley de la igualdad de género en Andalucía. En caso de que consiguieran derogarla -algo que no sucederá- la Ley nacional permanecería en vigor en Andalucía y el Gobierno de la Junta estaría obligado a cumplirla en todos sus extremos.

Además, el artículo 16 del Estatuto recoge que "Las mujeres tienen derecho a una protección integral contra la violencia de género, que incluirá medidas preventivas, medidas asistenciales y ayudas públicas", por lo que habría que reformarlo, lo que vuelve a requerir una mayoría de dos tercios imposible de alcanzar.

En el último punto, el 19, se esconde la décima ambigüedad. Vox declara que no prestará su apoyo parlamentario para la implantación, asignación de presupuesto y/o desarrollo de leyes ideológicas que a su juicio vulneran derechos y libertades.

Pero el partido de Abascal se refiere solo a "apoyo parlamentario" de sus doce diputados para llegar a determinados acuerdos en un momento posterior. El documento no parece condicionar la investidura de Juan Manuel Moreno, por lo que el resto de formaciones habla de "teatrillo".

Medidas asumibles
Aunque PP ha considerado "inaceptable" el documento, este contiene otras medidas que sí son asumibles por la formación liderada por Casado e, incluso por Ciudadanos. Se trata de la reducción del gasto político y, sobre todo, de las rebajas fiscales generalizadas.

Al igual que los dos partidos citados, Vox reclama la práctica eliminación del impuesto de sucesiones y una reducción al mínimo del impuesto de transmisiones patrimoniales. También propone suprimir agencias y entidades como la red Extenda, de ayuda a las empresas andaluzas en su expansión internacional, una idea en la que puede coincidir con las otras formaciones.

El partido reclama también la derogación de la Ley andaluza de Memoria Histórica, aprobada esta legislatura con los votos de la izquierda y la abstención de PP y Ciudadanos, por lo que cabe pensar que este punto sí pueda tener un mayor recorrido.

PP y Cs confían en gobernar Andalucía pese al intento de Vox de torpedear la investidura
Jorge Sáinz vozpopuli.es 9 Enero 2019

Habrá cambio en Andalucía. Gobernarán PP y Ciudadanos. Y el PSOE pasará a la oposición después de 36 años. La estructura del nuevo gobierno de coalición se cerrará en las próximas horas, previsiblemente entre el miércoles y el jueves, a pesar del intento de Vox por enfangar la recta final de la negociación con un documento de 19 puntos tan estrambótico en algunos de sus puntos -la Reconquista- como irrealizable.

PP y Ciudadanos mantienen la calma en privado y creen que el papel que ha presentado Vox es más un teatrillo que otra cosa. Fuentes populares, eso sí, no descartan que el partido de Santiago Abascal esté tratando de justificar su voto en contra en la primera investidura -16 de enero- y prolongar la formación de gobierno a intentos posteriores.

El contenido del documento de Vox ha conseguido el golpe de efecto que buscaba y ha dejado a los populares a los pies de los caballos. El PP ha calificado de "despropósito" las propuestas en materia de inmigración -expulsión de de 52.000 inmigrantes-, la derogación de las leyes de violencia de género o el cambio de día de Andalucía del 28 de febrero al 2 de enero para celebrar el final de la Reconquista -capitulación de Granada en 1492-.

A pesar del impacto, buscado y conseguido en forma de titulares, PP y Ciudadanos creen que el nuevo gobierno andaluz no corre peligro, según fuentes de la negociación consultadas por Vozpópuli.

Vía libre a la investidura
Vox ha jugado al gato y al ratón con el PP durante los últimos días. A primera hora del martes daba por hecho que el acuerdo de 90 medidas de Ciudadanos y el PP no se toca. Horas más tarde, aprovechaba la reunión con la formación de Pablo Casado para soltar su bomba.

Pero la explosión era en realidad controlada. En ninguna parte del documento dice que sean exigencias o una condición sine qua non para apoyar la investidura. Y en el punto 19 del citado texto, Vox aclara que "no prestará apoyo parlamentario para la implantación, asignación de presupuesto y/o desarrollo de leyes ideológicas".

Es decir, el partido de Abascal no habla del debate de investidura, sino de un momento posterior, en el que sus 12 diputados son necesarios en determinados acuerdos. PP y Ciudadanos suman 47 escaños. La mayoría absoluta en Andalucía son 55.

La reunión entre el PP y Vox a puerta cerrada se ha desarrollado en un ambiente de amable tensión, como sugería una fuente conocedora del encuentro. En el PP daban por hecho que Abascal presentaría unas bases para el diálogo, pero no un texto como el que ha plantado sobre la mesa.

Los populares dudan de Abascal, y no saben si Vox pretende cargarse de razones para tumbar inicialmente la candidatura de Juan Manuel Moreno Bonilla. "Podría ser como con Susana Díaz, que tuvo que presentarse tres veces hasta lograr el respaldo de Ciudadanos", dicen fuentes populares.

Tras seis horas de intenso diálogo, que Casado se negó a calificar de 'negociación', los representantes de ambas formaciones se emplazaron a proseguir este miércoles su encuentro. Algunas voces populares, en especial en Andalucía, comentaban en privado que "no se pueden asumir muchas de las cosas que hoy se han puesto sobre la mesa". Incluso llegaban a apuntar que "mejor no ser investidos y que Vox asuma sus riesgos".

Ciudadanos, que ha descartado cualquier reunión con Vox, ha lamentado que Abascal se dedique a hablar de cambio de festivos "cuando se está negociando un cambio en Andalucía". "En Ciudadanos mantenemos que la inmigración tiene que ser una competencia que siga siendo nacional", ha dicho el partido en un comunicado.

Rivera ha emplazado cualquier diálogo con Vox al ámbito parlamentario y siempre después de que el nuevo Ejecutivo andaluz esté en marcha.

Control de Administraciones públicas
El secretario general del partido naranja, José Manuel Villegas, regresa este miércoles a Sevilla con el fin de cerrar el acuerdo para el gobierno de coalición andaluz, que presidirá Moreno y en el que PP y Ciudadanos tendrán la mitad de las consejerías cada uno. El líder naranja en Andalucía, Juan Marín, será el vicepresidente.

Los últimos flecos de la negociación están en si habrá 12 o 10 consejerías. Ciudadanos aspira a controlar Educación, Economía y Regeneración Democrática. Y se debate la creación de una nueva cartera especializada en innovación y autónomos.

Hacienda será para el PP, pero el partido naranja está peleando por controlar Administraciones Públicas. Esta competencia le permitirá tener el control sobre las delegaciones territoriales y una mayor penetración municipal de cara a la cita electoral del 26-M de este año.

Abascal tiene la mano en esta partida
Fernando Díaz Villanueva. vozpopuli  9 Enero 2019

Según están colocadas las piezas en el tablero andaluz el dilema no es de Abascal, sino de Casado y Rivera. El de VOX tiene la mano y no hay más juego que el que él mismo consienta

No diré que era inevitable, pero si algo que entraba dentro de lo previsible. Poner de acuerdo a PP, Ciudadanos y VOX no iba a ser fácil a pesar de lo felices que tanto Casado como Rivera se las veían hace sólo un mes. ¿Por qué? Por una razón sencilla de entender. Hasta el 2 de diciembre todo el espacio político a la derecha del PSOE tenía dos jugadores, ahora tiene tres.

El tercero ha entrado, además, con gran fuerza. VOX en Andalucía se ha estrenado con el 11% de los votos y 12 escaños, sólo cinco menos que la franquicia local de Podemos. Para más INRI no es precisamente VOX un partido cualquiera. A día de hoy es un programa electoral andante. Saben que o son coherentes o sus recién adquiridos votantes se olvidarán de ellos y lo pagarán en las municipales de mayo.

Quizá dentro de dos o tres años ya puedan permitirse traicionar al electorado en algunas cosas; hoy sería un suicidio. En otras circunstancias que VOX sea nuevo y sus dirigentes estén persuadidos de la bondad de su programa sería algo intrascendente, pero da la casualidad de que es decisivo. Puede hacer que gobierne una coalición entre el PP y Ciudadanos y, a un tiempo, evitar que gobierne otra coalición formada por PSOE y Podemos. Es la cuña que faltaba entre los dos grandes bloques y ha venido a surgir por la derecha.

Haga lo que haga VOX, gana. Tanto si dobla la mano a PP y Cs como si fuerza la repetición de elecciones, opción esta última que le permitiría llegar a mayo con un expediente inmaculado

La única combinación que se escapa a su alcance es un hipotético (e improbable) acuerdo entre Susana Díaz y Juan Manuel Moreno. En ese caso sumarían 59 escaños, cuatro por encima de la mayoría absoluta, y VOX no podría hacer nada para evitarlo. Pero eso no va a suceder, antes se helará el infierno. Esto no es Alemania, aquí PP y PSOE, salvo contadísimas excepciones, no pactan por principio.

Ni en el mejor de sus sueños Santiago Abascal imaginaba verse así hace tan sólo un par de meses. Por eso está en condiciones de exigir. En una democracia parlamentaria lo único que cuenta son los escaños. En las generales de 2016 Ciudadanos obtuvo un 13% de los votos, dos puntos más que VOX en Andalucía, pero sus 32 escaños en el Congreso de los Diputados no sirven para casi nada. Para que Rajoy fuese investido en octubre de aquel año hubo de abstenerse el PSOE, y cuando Sánchez le descabalgó de la poltrona a mediados del año pasado nada pudo hacer Ciudadanos para evitarlo.

Visto así la cosa cambia. Las matemáticas esta vez le han sido propicias a VOX. No fue así en las europeasde 2014, cuando el partido debutó con Alejo Vidal-Quadras como cabeza de cartel y se quedó a 50.000 votos de conseguir un escaño. Toda la suerte que les faltó entonces ha corrido en su auxilio ahora, por lo que quieren mostrar músculo y convicciones ante un electorado que en menos de cinco meses está convocado a un superdomingo electoral en el que se renovarán todos los ayuntamientos, los parlamentos de trece autonomías, las dos ciudades autónomas y los 59 escaños que le corresponden a España en el parlamento de Bruselas.

Las elecciones andaluzas, en resumen, no han sido más que un aperitivo de lo que vendrá el 26 de mayo. A VOX, además, le están analizando con microscopio de precisión subatómica. Desde la izquierda le lanzan furibundos ataques, de hecho se les han acabado ya los calificativos y llevan semanas variando sobre el mismo tema del racismo, el machismo, la xenofobia y la ultraderecha. En el PP y Ciudadanos han afrontado el contratiempo de un modo algo diferente.

Para evitar perder más votos ambos han enfatizado su mensaje a favor de la unidad de España, que es uno de los puntos definitorios del programa voxista. A partir de aquí el PP se ha escorado a la derecha y Ciudadanos a la izquierda para ganar espacio a costa del PSOE, a quien creen débil y desubicado por las continuas torpezas de Sánchez. A Ciudadanos no le está costando demasiado porque es un partido muy líquido que adopta la forma del conducto por el que fluye.

Error de cálculo
En el PP la contorsión es mayor. Casado ha recuperado a algún diplodocus del aznarismo tipo Fernández Lasquetty, personaje turbio de principio a fin que hasta hace no mucho andaba dándose palmadas en la espalda con Ignacio González, Francisco Granados y demás fauna que chapoteaba en las zahúrdas de Esperanza Aguirre. Con este tipo de "renovaciones" es normal que muchos votantes hayan salido en estampida del PP. No olvidemos que en Andalucía el candidato popular perdió 320.000 votos con respecto a los que él mismo obtuvo en 2015.

Aunque la estrategia de ambos difiere, en lo que se han puesto de acuerdo es ignorar la existencia de VOX. En parte por genuino complejo, tan habitual en la derecha española desde siempre, y en parte porque si algo se ignora es porque ese algo no importa. Quieren transmitir la idea de que VOX es intrascendente, un mero adorno que no cuenta para nada.

El acuerdo lo negociaron sin siquiera invitar a los representantes de VOX y sólo cuando estuvo concluido se lo mostraron con indisimulado desdén. En el mismo incluyeron deliberadamente su voluntad de continuar con la agenda de género de la actual administración socialista a sabiendas de que, para aceptarla, VOX tendrá que ponerse de rodillas.

Era este un punto importante para Rivera, que aspira a llegar a mayo haciendo ver que no ha transigido en nada y que si VOX le dio su apoyo en Andalucía fue porque quisieron, no porque él lo pidiese. De ahí su obsesión con no reunirse con ellos ni aparecer siquiera en la misma fotografía. A la humillación quieren sumar el escarnio público.

Y aquí, en este pase cambiado por la espalda, es donde la estrategia pergeñada por Lasquetty y Villegas ha demostrado su inconsistencia. Quizá pensaban que como son unos pipiolos en política pasarían cualquier cosa. Craso error. Tal vez Francisco Serrano sea un novato, no así Abascal, un político profesional que lleva toda su vida en esto y les ha visto venir. Un político profesional que se fue del PP porque había prometido una cosa e hizo la contraria. Un político profesional que lleva cinco años atravesando a solas un desierto implacable entre el menosprecio de unos y el pitorreo de otros.

No habían calibrado bien al personaje, seguramente le subestimaron del mismo modo que, en su momento, el PSOE subestimó aPablo Iglesias, un tipo que, allá por 2014, no tenía nada que perder porque venía del arroyo y en cambio todo que ganar. Abascal está hoy en esa posición. Haga lo que haga gana. Si decide supeditar su apoyo a que se suprima la ley de violencia de género andaluza les habrá doblado la mano y conseguirá el puesto en la mesa que le habían negado. Si fuerza la repetición de elecciones habrá salvado la cara ante sus votantes y se presentará en mayo con un expediente inmaculado.

Según se han colocado las piezas sobre el tablero el dilema no lo tiene él, lo tienen ellos. Abascal se ha clavado y no hay más juego que el que él mismo consienta.

La disputada foto de la 'derechona'
Jose Alejandro Vara. vozpopuli  9 Enero 2019

Transformar el 'milagro andaluz' de las urnas en un gobierno del cambio está resultando aventura fatigosa. Uno de los tres tenores desafina

Pablo Casado soñaba con expandir la ‘vía andaluza’ y consumar así el gran vuelco en toda España. La fórmula es elemental. De cajón. La suma de las tres fuerzas a la derecha del PSOE sería suficiente para arrojar a Pedro Sánchez al basurero de la historia. Sencillo. Como en Andalucía, pensaba Casado, donde las urnas han sentenciado el fin de un régimen de 36 años.

En política, sin embargo, nada puede darse por sentado. Y en Andalucía, para desespero de Casado, aún menos. El que se presumía camino de gloria hacia el ‘gobierno del cambio’ se ha visto entorpecido repentinamente por uno de los tres tenores. El menor en número de escaños pero igualmente clave para que se consume la jugada. Filtraciones, desprecios, insultos y, como 'bombazo final' el famoso documento de Vox de 19 exigencias, han sacudido brutalmente al ‘bloque de las tres derechas’, como lo califican con desprecio los partidos del otro lado del tablero. Más que una epifanía, un martirologio.

El presumido rigodón se ha tornado una pelea callejera. Torpe, aburrida y vieja, como casi todo en política. Y como decía Renoir, el cineasta, “el único problema en este mundo es que todos tienen sus razones”. Ciudadanos no quiere aparecer en la foto junto a Vox, porque le tizna su inmaculada imagen del partido centrista. Ni rojos ni azules. Vox ha venido reclamando una plaza en la mesa negociadora y, además, para redondear su jugada, ha presentado un listado de propuestas, algunas de ellas entre estrepitosas e irrealizables. Y el PP, en el ejercicio de su papel de primera fuerza del grupo, se ha erigido en árbitro de la concordia y reclama paz y juicio para que su candidato, Juan Manuel Moreno, pueda ser investido presidente de la Junta.

Nadie entenderá que estos tres espadachines de la derecha sean incapaces de ponerse de acuerdo para evitar que el socialismo se perpetúe

Parecía muy sencillo pero la ‘foto de la derechona’, el convenio a tres, la unión de los supuestos afines, se ha atascado en un laberinto espeso y fatigoso. El devenir político andaluz se desliza por un territorio enfangado, por un fastidioso regateo próximo a la catalepsia. Los vítores y los brindis de la noche del 2-D se han congelado. A algunos incluso se les ha puesto cara de espanto, a otros se les han afilado los colmillos. Y los hay, finalmente, que no mueven un músculo, como en el póker, a la espera de que alguien de un tropezón en la mesa y se rompa la crisma.

La pretendida ‘vía andaluza’ se ha convertido en ‘el experimento andaluz’. Un singular laboratorio en el que se ensayan fórmulas y estrategias de cara a apuestas ulteriores. Las municipales y autonómicas están en puertas. Albert Rivera busca votos en el caladero de Sánchez. Santiago Abascal pretende consolidar su escalada sobre el territorio del PP y Pablo Casado se esfuerza en mantener el estandarte de primer partido a la derecha del PSOE.

Un fastidioso desatino
Hay demasiadas cosas en juego, se dirá, como para que el trámite de instalar a Moreno Bonilla en el Palacio de San Telmo resulte un mero formalismo, un agradable paseo. Todo se ha enmarañado y lo que se antojaba una esplendorosa proeza, el final de una era negra e interminable, se ha trocado en un impensable desatino. Nadie entenderá que estos tres espadachines de la derecha sean incapaces de ponerse de acuerdo para evitar que el socialismo se perpetúe, para consumar la anhelada mutación. Cuarenta años de jaculatorias, imprecaciones, promesas y golpes de pecho pueden irse por el sumidero. Hasta el votante socialista se quedó en casa, como asumiendo lo inevitable del cambio andaluz.

Todos son conscientes de que no habrá olvido ni perdón si el experimento fracasa. "Habrá investidura", insisten en lo de Casado. El documento de Vox, erizado de 'concertinas' ideológicas y de órdagos culturales, ha dado alas a la izquierda. Hasta los de podemos pretenden ahora subirse de nuevo al puente de mando. La estulticia humana alcanza en política niveles de auténtica antología. La foto a tres, aunque resulte movida y hasta costrosa, tendrá que producirse. Quien opte por pulverizarla, saldrá algo más que chamuscado.

Inteligencia y principios
Emilio Campmany Libertad Digital 9 Enero 2019

Está muy bien ser un partido empeñado en ser coherente con el programa con el que se acude a las urnas. Y sería admirable que, de haber conseguido mayoría absoluta, VOX ejecutara todas sus propuestas. Sin embargo, ha sido el partido menos votado de los cinco que han obtenido representación y, aunque es obvio que sus votos son necesarios para que la coalición PP-Ciudadanos forme Gobierno, no lo es menos que apenas están en condiciones de imponer algún que otro punto en el programa de Gobierno de ambos.

Quizá los dirigentes de VOX eran conscientes de esta circunstancia y es probable que estuvieran dispuestos a votar a Moreno Bonilla a cambio de muy poco. Pero Albert Rivera, en consideración a intereses electorales que no están en Andalucía, ha querido hacer patente que su partido, gobernará o no en Andalucía, pero si lo hace será con los votos de VOX... menospreciando su programa.

Es comprensible que VOX haya reaccionado como lo ha hecho al intento de humillación de Ciudadanos, pero no es inteligente. Es igualmente comprensible que, puesto a ser un partido de principios, quiera defender los suyos en cualquier ocasión que le surja, pero, en este caso, no es conveniente. Lo prioritario para Andalucía y los andaluces, y muy especialmente para los votantes de VOX, es garantizar que el próximo Gobierno de Andalucía no sea del PSOE. Tiene cierta defensa pedir que, al menos, el compromiso cobarde sobre violencia de género que PP y Ciudadanos incluyeron en su pacto desaparezca por ser contrario a uno de los pilares del programa de VOX. Pero plantear ahora 19 puntos programáticos que son, unos, contrarios al programa de los otros dos partidos; otros, irrealizables; algunos, folclóricos, y todos, perfectamente aplazables, es, como digo, poco inteligente.

El problema no está sólo en el riesgo de nuevas elecciones. Si VOX se tiene que tragar todos y cada uno de los 19 puntos o buena parte de ellos, dará la imagen de un partido español clásico, con principios de quita y pon, no mejor desde luego que Ciudadanos o PP. Y si finalmente se enroca en esos principios que tantos españoles comparten con él y consigue que Susana Díaz siga de inquilina en el Palacio de San Telmo, no sólo habrá defraudado las esperanzas de muchos potenciales electores; habrá además demostrado que votarles sigue siendo inútil mientras las encuestas no les otorguen una mayoría suficiente. Y encima habrán validado las acusaciones que lo tachan de partido extremista que, como tal, tiende al maximalismo y carece de cintura para transigir.

Lo mejor habría sido decir que votarían a cualquier candidato que no fuera socialista o comunista, fuera cual fuera el programa con el que se presentara, y que ya intentarían, durante la legislatura, sacar adelante la parte de su programa que pudieran. Cayeron en la trampa que les puso Rivera con el punto sobre violencia de género y ahora han quemado buena parte de las naves que les permitirían una retirada honrosa. Es una lástima que, siendo la inteligencia tan escasa en nuestra política, lo sea también en VOX.

¿Qué quiere Ciudadanos? ¿Presidir la Junta con el PSOE?
OKDIARIO 9 Enero 2019

Albert Rivera quiere esquivar lo inevitable. El presidente de Ciudadanos está obcecado en construir un cordón sanitario alrededor de VOX y desoye las peticiones exigidas por los de Santiago Abascal para que éstos apoyen el Gobierno de regeneración que demandan las urnas. No obstante, la terquedad del dirigente se desmorona con una simple operación aritmética: si VOX no brinda el apoyo de sus 12 diputados, el eje PP-C’s no podrá poner en marcha el ambicioso plan político que dice tener entre manos porque populares y naranjas sólo suman 47 escaños. Es decir, no poseen la hegemonía para acceder al poder de la Junta.

“El acuerdo se está negociando únicamente con el PP”. Así de tajante, e ignorando los 400.000 votos que recibió VOX el pasado diciembre, ha respondido el líder naranja a las 19 medidas demandadas por las siglas de Abascal este martes para dar su apoyo a Juan Manuel Moreno Bonilla y Juan Marín en la investidura del próximo 16 de enero. Entre las peticiones de los verdes destacan la derogación de la polémica Ley de Género aprobada en 2018 por Susana Díaz, devolver las competencias de Sanidad y Educación al Estado, la supresión de subvenciones a partidos políticos, sindicatos, patronales y ONGs –independientemente de su ideología– o la desaparición del Impuesto de Sucesiones, uno de los gravámenes más asfixiantes de España.

Rivera, que ha rechazado de manera inhóspita dicho documento, se ha escudado en el deseo de formar un Gobierno “constitucional y liberal” en Andalucía. Sin embargo, ¿cuál de estos puntos anteriormente citados chocan con los límites de la Carta Magna o con la ideología liberal? ¿Debatir sobre la legislación vigente para mejorarla o bajar impuestos a unos ciudadanos ahogados por la corrupción y el desempleo? Si el presidente naranja no accede a sentarse con VOX sólo porque no le gusta la instantánea que ha arrojado la democracia en Andalucía, demostrará que ni está a la altura del importante momento político, ni tiene la pretensión de acabar con el clientelismo tercermundista erigido por el caciquismo del PSOE durante 40 años.

Los giros de la ‘Veleta Naranja’
Liberal Enfurruñada okdiario  9 Enero 2019

PP y Ciudadanos están a punto de cerrar un acuerdo de gobierno en Andalucía basado en 90 propuestas ya negociadas entre ambos. Sin embargo, dicho pacto sólo cuenta con el respaldo de sus 47 escaños, los cuales no son suficientes para que su investidura pueda salir adelante. Resulta cómico tener que recordarles que necesitan, como mínimo, ocho votos más y que para conseguirlos tendrán que negociarlo con alguien. El caso es que, cuando a ambas formaciones políticas se les pregunta por la negociación para gobernar en la región andaluza, contestan cosas tan absurdas como la que dijo José Manuel Villegas, el número dos de los naranjas, la semana pasada cuando aseguró que “no se va a mover nada” del acuerdo alcanzado con el PP” porque “ningún punto del pacto es negociable”. En la misma línea se expresaba Juan Marín, el líder andaluz, aseguraba que “las medidas ya acordadas son intocables” y que “será únicamente un gobierno Cs – PP de 47 escaños”. Como si no supieran que el PSOE tiene 33 escaños, que junto a los 17 de los podemitas de Adelante Andalucía suman 50, que son tres más de los que tienen PP y Ciudadanos juntos.

Para crear aún más confusión, los dirigentes de Ciudadanos han centrado el debate en la vergonzosa nueva Ley de Género andaluza e intentan hacer creer que el problema para conseguir el apoyo de VOX está exclusivamente ahí, lo que es absurdo. Para contar con el voto de los 12 diputados de los de Santiago Abascal no basta con derogar tan nefasta legislación feminazi, sino que es imprescindible sentarse a negociar con ellos todo el acuerdo de gobierno. Obviamente, quién quiera el voto de VOX tendrá que hablar sobre todos y cada uno de los puntos de ese pacto, lo cual no quiere decir que las posiciones de los verdes tengan que ser asumidas al 100% por los otros dos partidos. Lo que VOX pide es que quien necesita su apoyo para gobernar se siente a hablar con ellos y les escuche con respeto.

En España ya hemos comprobado lo que pasa cuando el centroderecha gobierna con mayoría absoluta, como la que tuvo el PP en 2011, y se mantiene toda la legislación ideológica de la izquierda, como hizo Mariano Rajoy con leyes como la de la Memoria Histórica, la reforma a la Ley del Aborto de José Luís Rodríguez Zapatero, su normativa sobre la Ideología de Género, etc. Ya lo hemos vivido y no queremos que nos vuelvan a defraudar así. Todos pensábamos que Pablo Casado representaba otra forma de enfrentarse al discurso único progresista, por eso Abascal le ha advertido de que no volverán a hacer lo mismo con su beneplácito. Hay que desmontar el chiringuito ideológico progresista y eso parece que no le hace mucha gracia a la Veleta Naranja.

Muchos piensan que lo que pretende Ciudadanos es provocar unas nuevas elecciones en las que Susana Díaz consiga remontar para poder formar un Gobierno de coalición con ellos. Yo no lo creo, pienso que la aparición de VOX ha situado a los naranjas en el lugar que les corresponde ideológicamente. Surgieron como un partido socialdemócrata, y así figuraba en su ideario, hasta que en 2017 Albert Rivera eliminó las referencias al socialismo para sustituirlas por el liberalismo progresista. Hasta ahora los dirigentes de Ciudadanos han luchado por atraer tanto a los votantes de un PP alejado de la derecha, como a los de un PSOE escorado a la izquierda. Pero desde que ha surgido VOX, con el PP más centrado, ya no pueden aspirar a seguir haciendo lo mismo y han vuelto a girar. Ahora la Veleta Naranja apunta a la izquierda y los de Rivera intentan demostrar lo progres que son… insultando a los votantes de VOX.

CCOO y UGT
Los sindicatos se movilizan contra VOX: Abascal pide el fin de 9 millones en ayudas sindicales
María Vega okdiario 9 Enero 2019

CCOO y UGT preparan unos meses calientes en la calle para batir a su nuevo gran enemigo: VOX. El partido de Abascal pide suprimir 9 millones en subvenciones y quiere empezar en Andalucía con el fin del 75% de las ayudas a este colectivo.

Los sindicatos preparan un invierno caliente en las calles. Después de que el Gobierno se comprometiera con ellos a revertir los aspectos de la reforma laboral que “consideran más lesivos” y les prometiera más poder en la negociación colectiva el pasado diciembre, las centrales sindicales preparan una batería de movilizaciones para los meses preelectorales en comunidades autónomas, ayuntamientos y quién sabe si en el Gobierno central. El objetivo de CCOO y UGT no parece tanto presionar a un Ejecutivo con el que han demostrado tener sintonía, como batir a su nuevo gran enemigo: VOX.

Así lo han reconocido ellos mismos al colocar los cambios en la ley de género que reclama el partido emergente como el punto más destacado de sus movilizaciones “en favor de la igualdad”.

El auge del partido de Santiago Abascal es una seria amenaza para el establishment sindical. Tal es así que en su programa, VOX se compromete a acabar con las subvenciones públicas a sindicatos. Un objetivo que quiere poner en marcha en Andalucía a cambio de su apoyo al PP.

“Partidos y sindicatos deben ser sostenidos con las aportaciones de sus afiliados y simpatizantes”, afirma el partido verde en la página 20 de su programa.

Este aspecto ha sido destacado, precisamente, en las propuestas de VOX para la investidura de Juanma Moreno como presidente de la Junta de Andalucía hasta el hecho de haber sido incluido en el punto tres de sus exigencias. En este apartado, VOX reclama una “reducción drástica (75%) de las subvenciones a partidos políticos, sindicatos y patronales. Con el horizonte final de lograr su completa eliminación”.

Pese a que no ha sido una sorpresa, esta propuesta se hacía pública ayer, coincidiendo con el anuncio de las ejecutivas sindicales de elevar el tono en la calle contra otro de los postulados de VOX, el relativo a la ley de género. De hecho, en el calendario de los paros y huelgas que CCOO y UGT preparan para los próximos meses hay una fecha señalada: el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer.

En el encuentro que mantuvieron este martes con la prensa, Unai Sordo (CCOO) y Pepe Álvarez (UGT) afirmaron que movilizarán a la ciudadanía contra “el proceso de involución al que una parte de las fuerzas políticas quieren someter a la mujer es nuestro país“.

En juego más de nueve millones
Aunque con la crisis económica las subvenciones a sindicatos se han reducido de manera notable, lo cierto es que todavía siguen siendo un jugoso pastel a repartir entre los dos sindicatos mayoritarios.

Según las últimas cuentas publicadas por CCOO, de los 15,7 millones de ingresos que logró en 2017, 11,3 millones fueron procedentes de las cuotas de sus afiliados y 4,2 millones de euros de subvenciones oficiales finalistas.

En el caso de UGT, de los cerca de 24,2 millones de euros de ingresos que logró en 2017, sus afiliados aportaron algo más de 10 millones de euros, mientras que los programas finalistas subvencionados con dinero público alcanzaron los 4,8 millones de euros.

A estas cuantías se suman otros ingresos relativos por las negociaciones en los ERE de las empresas. Además, históricamente había otra partida importante por los cursos de formación. Aunque esta había desaparecido, será recuperada por el Gobierno de Pedro Sánchez, según avanzó en diciembre la ministra de Trabajo, Magdalena Valerio.

Una explicación sin pelos en la lengua desde Vox a la Ley de Violencia de Género
Para eso ya está Ciudadanos
María Ruiz Solás esdiario 9 Enero 2019

La dirigente de Vox explica por qué se opone su partido a esta Ley de Violencia de Género y reflexiona sobre el papel de cada formación en lo que cree una industria de género.

Que el machismo existe nadie puede negarlo, lo hemos sufrido las mujeres durante generaciones, y durante generaciones hemos luchado contra él. Probablemente a lo largo de nuestra vida, todas nosotras hemos convivido con hombres machistas y todas hemos tenido familiares machistas, amigos machistas, y compañeros de trabajo machistas, tan machistas, todos ellos, como incapaces de matar una mosca, o de hacerle daño a una mujer.

Eso debería bastarnos para saber que el machismo no mata, ni maltrata, ni viola; que el hombre que mata, maltrata o viola es porque es un asesino, un maltratador o un violador; y que solo una pequeñísima parte, una minoría insignificante de hombres, es capaz de tales vilezas.

De sobra sabemos que el machismo se puede combatir con educación, pero también que a los asesinos, maltratadores y violadores solo se les puede combatir con penas de cárcel a la altura de sus abominables crímenes, y sin embargo, en algún momento, las izquierdas cometieron el error de identificar machismo con criminalidad, y lo que es aún peor, de identificar masculinidad con machismo, dando lugar a la idea aberrante de que el varón es por definición un criminal en potencia.

Si VOX reniega de la actual ‘Ley contra la Violencia de Género’ es precisamente porque se basa en esta premisa, y porque sobre esta premisa se impulsan medidas que no están dirigidas a proteger a las mujeres de una violencia que nos repugna como al que más, sino a castigar a los hombres por el mero hecho de serlo. Las mujeres que tenemos madres, hermanas e hijas, pero también padres, hermanos, e hijos, no deberíamos tolerar que para defender nuestros derechos se conculquen los de los varones; no deberíamos tolerar que se les arrebate la presunción de inocencia que a todos nos asiste, ni que se les obligue a probar que no han cometido un delito, cuando, como en el resto de los casos, deberían probar que lo han cometido quienes acusan.

Si Vox aboga por la derogación de la Ley de Violencia de Género es porque quiere que en su lugar se redacte una nueva ley mejor y más efectiva

Porque no se trata de cambiar las tornas (para que ahora seamos nosotras quienes actuemos con la misma prepotencia, respecto de los hombres, con la que muchos de ellos han actuado, respecto de las mujeres, durante generaciones), sino de lograr el respeto, la consideración, la admiración y la relevancia social que merecemos, simplemente porque somos mujeres orgullosas de serlo.

Si VOX aboga por derogar la ‘Ley contra la Violencia de Género’ es simplemente porque consideramos que no está sirviendo para el objetivo para el que, supuestamente, fue diseñada. Los datos que nos ofrecen, aún estando claramente maquillados para mostrar solo lo que interesa mostrar (se da el dato de las condenas por denuncias falsas, que es mínimo, pero no se dice lo insignificante que es también el número de hombres que se atreven a denunciar las imputaciones falsas a las que han sido sometidos) lo dicen todo.

25N: Verdades y mentiras sobre la mujer en España

Despilfarro pero no para las víctimas
Desde que se aplican estas políticas en nuestro país, las cifras de mujeres muertas a manos de sus maridos, parejas o ex parejas, las cifras de malos tratos, o las cifras de violaciones no han disminuido de forma lo suficientemente significativa como para justificar los cientos de millones invertidos en combatir la denominada violencia de género. La respuesta a este fracaso es, entre otras cuestiones, que de esa inversión millonaria, solo un porcentaje mínimo llega a las mujeres que sufren la violencia. La maquinaria puesta en marcha para tratar de eliminar todo rastro de masculinidad en el hombre, que es lo que según la ‘Ideología de Género’ es la causa de todos nuestros males, tiene un hambre tan voraz que se lo traga todo.

Hace falta muchísimo dinero para incentivar económicamente a las empresas y a los ayuntamientos para que desarrollen ‘Planes de igualdad’, muchísimo dinero para mantener con jugosas subvenciones ‘Centros Municipales de Información a la Mujer’, ‘Direcciones Generales contra la Violencia de Género’, ‘Institutos de la Mujer’, ‘Observatorios de Violencia de Género’, ‘Unidades de Valoración Integral de Violencia de Género’ o ‘Consejos de Participación de las Mujeres’, entre otros organismos públicos, por no hablar de las miles y miles de asociaciones en toda España, sin más resultado que su propia subsistencia y la de sus cientos de asalariados. Hace falta tanto dinero, que al final las ayudas directas a las víctimas se quedan en nada.

Por qué derogar
Si Vox aboga por la derogación de la ‘Ley contra la Violencia de Género’ es también porque considera que el dinero debe emplearse para atender a quienes lo necesitan, y no para mantener a quienes viven a costa del sufrimiento de los demás, los mismos, por cierto, que en el colmo de la incongruencia rechazan la prisión permanente revisable porque es ‘inhumana’; los mismos que consideraron que la ley debía contemplar distintos tipos de agresión sexual, porque condenar por violación según qué tipo de abusos era excesivo, y ahora se echan las manos a la cabeza por lo que ha ocurrido con ‘La manada’; los mismos que hoy ya están valorando rebajar las penas por violación para que no se equiparen a las de asesinato, en lugar aumentar las de asesinato para evitarlo; los mismos que por defender lo que dicta el sentido común, y por ejercer nuestra libertad de opinión, nos acusan de justificar la violencia y nos llaman ‘cómplices de asesinos y violadores’.

El escandaloso despilfarro de Susana en la "industria feminista" que pretende desmontar Vox
Si Vox aboga por la derogación de la Ley de Violencia de Género es porque quiere que en su lugar se redacte una nueva ley mejor y más efectiva, una ley que proteja de la violencia a todos por igual, que defienda los derechos de todos por igual, y que ponga todos los recursos de los que disponemos en manos de quienes de verdad lo necesitan.

Y seguiremos haciéndolo a pesar de lo que digan, porque la mentira tiene las patas muy cortas, porque el tiempo siempre acaba poniendo las cosas en su sitio, porque todo lo que hacemos lo hacemos por principios, y porque serán esos principios los que nos lleven a la meta, y no los votos obtenidos a costa de modelar nuestro discurso para complacer a todos. Para eso no hacemos falta, porque para eso ya está Ciudadanos.

Los muy volubles principios políticos de Ciudadanos
¿Qué tiene que ocurrir para que Albert Rivera exija la inmediata expulsión del PDECat del Grupo ALDE?
Ramón Pérez-Maura ABC 9 Enero 2019

Estos días se ha comentado mucho la distante actitud de Ciudadanos en Andalucía, donde quiere hacerse con su cuota de poder sin «mancharse» con el respaldo de los casi 400.000 andaluces que sufragaron por Vox. Este juego de Ciudadanos ya lo hemos visto antes, porque su victoria histórica en Cataluña se tradujo en no molestarse ni en presentar la candidatura de Inés Arrimadas en el Parlamento, ratificando así que la verdadera victoria seguía siendo la de siempre: la de los catalanistas que ahora buscan abiertamente destruir España.

Veo ahora otro ejemplo verdaderamente notorio de la doblez de Ciudadanos, esta vez en el Parlamento Europeo. Ya hemos comentado en esta columna alguna vez la libertad con la que sigue actuando en el grupo liberal europeo el PDECat, a pesar de que en el mismo se sienta también Ciudadanos. Como ocurre con la mayoría de los partidos europeos, éstos tienen dos organizaciones: el partido como tal y el grupo parlamentario en el Parlamento Europeo. Así, hay un Partido de la Alianza de los Liberales y Demócratas por Europa (ALDE) y un Grupo ALDE en el PE. Todos los diputados miembros de partidos del ALDE tienen que sumarse al Grupo ALDE, pero no es necesario ser miembro de una formación integrada en el Partido ALDE para formar parte de su grupo.

Hace cuatro años, Enrique Calvet, eurodiputado superviviente del naufragio de Upyd, y miembro del Grupo ALDE solicitó la expulsión del PDECat del Partido ALDE. Ciudadanos dijo entonces que no era el momento. Ese momento no llegó hasta hace exactamente dos meses, cuando el Partido ALDE se reunió en Madrid y Albert Rivera podía hacerse la foto expulsando al PDECat. Conste, eso sí, que el PDECat no fue expulsado por su racismo, ni por su voluntad de violentar la Constitución Española, ni por su deseo de sacar a Cataluña de la UE -como ocurriría si la independizaran de España. Fueron expulsados por algo mucho más pedestre: sus casos de corrupción.

Veo ahora que Calvet ha tenido que volver a la carga porque ni Ciudadanos ni el propio Partido ALDE ha hecho nada por expulsar al PDECat del Grupo ALDE. lo que sigue otorgando al eurodiputado convergente Ramón Tremosa -pillado ya demasiadas veces en mentiras flagrantes- la condición de coordinador de Economía del Grupo ALDE. Y aliado habitual de los separatistas flamencos.

Cuesta entender qué pretende Ciudadanos con su lenidad ante la presencia en su grupo del Parlamento Europeo del partido creador del mayor problema político de la España de esta hora. ¿Por qué no combaten Rivera y su gente al secesionismo catalán en su grupo parlamentario europeo con el mismo empeño que demuestran en las tribunas españolas? ¿Qué tiene que ocurrir para que Rivera exija la inmediata expulsión del PDECat del Grupo ALDE? ¿Está Albert Rivera esperando a la oportunidad de hacerse otra foto como la del congreso de su partido en Madrid? Pues la realidad es que estamos ya casi en campaña electoral para las elecciones europeas de mayo. Aunque claro, bien pensado, supongo que a Rivera lo que le importa más es hacerse la foto en el último tramo de la campaña sin importarle que el PDECat se haya beneficiado de haber sido miembro del Grupo ALDE durante cinco años. Y créanme si les digo que ser parte de uno de los grandes grupos del Parlamento Europeo es una verdadera sinecura.

¿Se puede aislar a Vox?
Ernesto S. Pombo La voz 9 Enero 2019

Aunque, según parece, lo de cordón sanitario comenzó a aplicarse al hilo de la revolución rusa de 1917, la expresión está últimamente en boca de todos, especialmente de nuestra clase política, a propósito de qué hacer con Vox. Hay quien propugna incluso un pacto de las demás fuerzas políticas para aislarlo totalmente de las instituciones andaluzas a las que fue llevado democráticamente con el voto de 400.000 ciudadanos.

Y ante este cordón sanitario, hay que preguntarse, ¿puede un partido legalmente constituido aislar, negándole el diálogo y la negociación, a otro que dispone de la misma legalidad? ¿Puede el líder de un partido autorizado rechazar hablar con otro de igual condición? ¿Puede un partido autentificado y con todos los certificados en regla proponer un cordón sanitario para aislar a otro que goza de los mismos privilegios? En definitiva, ¿es razonable que un grupo con representación parlamentaria obvie a otro de sus mismas condiciones y con la misma representación?

El problema que se nos plantea con Vox no se soluciona con un cordón sanitario, castigándolo mirando a la pared. Si es un partido legalmente constituido, con personalidad jurídica e incorporado en el Registro de Partidos Políticos, hay que tratarlo como tal. Porque el cordón sanitario no se puede poner ahora; había que haberlo puesto en el momento de su legalización. Y de ser así, cuesta trabajo creer que un grupo homófobo, xenófobo, machista y que pretende acabar con el estado de las autonomías, pudiera ser considerado legal. Porque va contra la propia Constitución.

La mayoría de los españoles creemos que Vox es un peligro para nuestra democracia. Pero un peligro que no se combate con un cordón sanitario. No estaría de más saber quiénes tomaron la decisión de que se incorporara con todas las bendiciones a la vida pública. Pero una vez que está, lo está en las mismas condiciones que todos los demás. Y nadie puede venir a decirnos desde su casa quiénes son los buenos y quiénes los malos. Porque eso es tan antidemocrático como lo es Vox.

Falconetti 'Liberaletti'
FEDERICO JIMÉNEZ LOSANTOS El Mundo 9 Enero 2019

Además de okupa de las instituciones, Falconetti, criatura de Julio Verne pasada por Cortázar que daría la vuelta al día en ochenta mundos, es un okupa de las ideas. Sólo de su nombre, claro. Una vez, en el Parlamento Thatcher le dijo a un laborista que atacaba "sus ideas": "Su Señoría puede criticar mis ideas porque las tengo. Si Su Señoría tuviera una, le estallaría la cabeza". Ese peligro de derramamiento de masa encefálica no existe en el caso del Dr. Fraude, que no ha tenido nunca ninguna, salvo de prestado. Lo más parecido a una actividad intelectual que se le conoce es mirarse al espejo. Más allá de la gomina, su cabeza es territorio inexplorado, como los espacios en blanco que del interior de África ofrecían los mapas del XIX.

Pero no tener ideas es una gran ventaja para un político sin escrúpulos. Ayer, en una entrevista con la agencia Efe (que viene de Franco, exhúmese) se declaró dispuesto a okupar el sitio del liberalismo que habría abandonado Rivera. No le bastan las ideas de los partidos que, según su filósofa de cabeceo, Carmen Calvo, componen la "mayoría absoluta del Gobierno": comunistas, racistas, separatistas, ecologistas, sexistas, luditas, terroristas sin arrepentir y socialistas arrepentidos, como Idoia Mendia, la de la foto-brindis con Otegi. Ahora quiere las ideas de la Oposición.

Me olvidaba de los memoristas. A falta de ideas, inventémonos la Historia. ¿Pues no dice Mendía que, además de a la ETA, "el PSOE derrotó a Franco"? ¡A ver si al final no está enterrado con José Antonio, fusilado en parodia de juicio por el Gobierno del PSOE, sino en Collioure con Antonio Machado! Se veía que lo de que murió en la cama, amado o temido por los españoles, no podía durar. Ahora resulta que el PSOE lo derrotó. Cuándo y dónde lo dictaminará una Comisión de Expertos. La "Memoria democrática", versión andaluza de la Memoria Histórica de Zapatero y uno de los logros por los que Rivera está dispuesto a resucitar a Susana Díaz, es eso: poner la Historia a votación. Cuando voten las Navas de Tolosa, ganará Miramamolín. Y Bailén se anulará por xenófobo, para que no se queje Valls.

Lo que siempre caracterizó al PSOE es su odio, mezcla de arrogancia e ignorancia, al liberalismo español. Proclamarse liberaletti era una de las pocas traiciones que le quedaban por cometer a Falconetti.

VOX se equivoca de estrategia
 larazon 9 Enero 2019

Sólo desde la voluntad deliberada de dinamitar el cambio político en Andalucía puede entenderse el pliego de condiciones que ha presentado VOX para ceder sus votos al candidato popular, Juan Manuel Moreno Bonilla, a la presidencia de la Junta. En esencia estamos ante una propuesta de máximos, netamente ideológica, que ni Ciudadanos ni, por supuesto, el Partido Popular pueden aceptar, entre otras cuestiones, porque dibujan un escenario sectario y excluyente, tan inconveniente e injusto como el que plantean las formaciones de la izquierda en referencia al partido que preside Santiago Abascal. Muchas de ellas son, además, los mismos brindis al sol de los partido populistas, vendedores de remiendos fáciles a problemas que afectan gravemente a amplios sectores de la población.

Ni podemos estar de acuerdo con los malos gestos, despreciativos de unos votos tan legítimos como válidos, de los representantes del partido naranja hacia VOX ni podemos aceptar, desde la mínima lógica política, esta trágala, fuera de cualquier racionalidad. Con todo, lo peor no es que se planteen cambios legislativos que están fuera de las competencias de la autonomía andaluza o que, directamente, son contrarios a las normas constitucionales, lo más preocupante es la sensación de que sus dirigentes se arrogan como la única aduana moral, en la exacta misma medida que lo hace la extrema izquierda.

Se argüirá que, al fin y al cabo, nos hallamos simplemente ante el programa electoral con el que VOX se presentó a las elecciones andaluzas, pero es un argumento de perogrullo, puesto que nadie puede pretender que el voto del 10,97 por ciento de los electores, por muy decisivos que resulten en la aritmética parlamentaria, se imponga por derecho propio. Sabe perfectamente el secretario general del VOX, Javier Ortega Smith, que con su documento deja al Partido Popular sin más opción que el rechazo, sin que sea fácil, además, adivinar que ventaja política puede obtener su partido de esta estrategia, salvo que crea que una repetición electoral servirá para mejorar sus resultados, hipótesis problemática que nadie puede asegurar.

Porque si detrás de este paso sólo hay tacticismo, es decir, la sobada técnica de negociar desde un maximalismo que, luego, se rebaja, Javier Ortega puede encontrarse con el rechazo de unos votantes que, no hay que dudarlo, creen que es posible darle la vuelta al Estado de la autonomías como a un calcetín, con la sola fuerza del voluntarismo. Sin duda, hay aspectos en el programa de VOX, especialmente los relativos a la racionalización del gasto público, reducción de la presión fiscal, apoyo a las familias y a la desideologización de la Junta, que podían ser perfectamente asumidos por el Partido Popular e, incluso, por Ciudadanos, pero, ya decimos, es absurdo querer llevar a estos partidos a un extremo político del que nunca han formado parte, dando pábulo, de paso, a las descalificaciones de la izquierda.

Lo que primordialmente han votado los andaluces es el cambio en una región que ha estado gobernada durante 36 años por el PSOE y que tiene graves problemas propios, fruto de una gestión nefasta y de una manera patrimonialista de entender la política. Muchos ciudadanos no entenderán que VOX, en aras de cálculos electorales en el resto de España, frustrara con su intransigencia las expectativas que las urnas han abierto en Andalucía. Porque lo que se trata es de gobernar una autonomía, de las más importantes de la Nación, es cierto, y no de tomarla como rehén de unas pretensiones de reforma del Estado que, como otras de igual calado, exigen el cumplimiento de las normas previstas en la Constitución y, por supuesto, un consenso mayoritario que, de momento, parece lejano.

Zapatero 2
Gran idea tirar la casa por la ventana cuando la economía está frenándose
Luis Ventoso ABC 9 Enero 2019

Rodríguez Zapatero... tal vez les suene aquel prestigioso estadista de hermosa mirada glauca, voz grave bien timbrada, expansiva sonrisa. Fue el presidente creativo que abrió la caja de Pandora del separatismo que ahora nos asuela («la nación española es un concepto discutido y discutible»). Fue también el visionario que tocaba la lira y fabulaba sobre «brotes verdes» cuando ya chapoteábamos en la ciénaga de la crisis. Fue el oráculo que cuando las cuentas públicas empezaban a desmoronarse ordenó tirar la casa por la ventana con planes E y cheques bebé, logrando así dejar a España al borde del rescate. En 2007, la deuda pública española suponía solo el 35,6% del PIB. Hoy ronda el 100%, porque para salir de la sima, Rajoy se vio obligado a endeudar al país hasta las cejas, losa que si no se revierte empantanará el futuro de unos jóvenes que no se enteran de que las deudas de sus padres las pagarán ellos.

Un estadista del relumbrón de Zapatero lógicamente crea escuela. Así que ya gozamos de un discípulo aventajado: Sánchez, doctor en Economía cum laude por la prestigiosa Universidad Camilo José Cela con una tesis inolvidable, quien se apresta a repetir la proeza que llevó a cabo su mentor entre 2007 y 2010: gastar cuando no toca.

«Un economista es un experto que mañana sabrá por qué hoy no han sucedido las cosas que predijo erróneamente ayer», explica una divertida definición. Tampoco está mal este otro latiguillo irónico: «Los economistas han logrado prever diez de las dos últimas recesiones». Cierto: se trata de un gremio que dista de ser infalible y que tiende a lo agorero. Sin embargo esta vez los augurios de galerna económica parecen bastante incontestables. En el último trimestre del año pasado la Bolsa española cayó un 11% y las principales del mundo, un 14%. El BCE ha retirado parte de su respiración asistida y la Reserva Federal de Estados Unidos está subiendo los tipos. La guerra comercial de Trump y China sigue ahí, y puede torpedear el crecimiento mundial. Italia mete miedo y estas Navidades acaba de verse obligada a rescatar un banco. El PIB alemán se contrajo inesperadamente en el tercer trimestre del año pasado, pinchazo relacionado con la crisis de la industria automovilística (azuzada en España por las declaraciones irresponsables de la ministra del ramo contra los coches diésel que dan de comer a nuestras factorías).

¿Qué va a pasar con la economía en 2019? «Estamos en la buena senda», afirma Sánchez. «La etapa de las vacas gordas se ha terminado», advierte el ministro alemán de Finanzas. ¿A cuál de los dos le compraría usted un coche usado? La economía está constipándose y el tratamiento que propone Sánchez son unos presupuestos expansivos, que fueron presentados con el logo de Podemos en el borrador. Zapatero 2. Pero sin votos, con Falcon y peor encarado. Si Torra evita que se aprueben esas cuentas será su primer -y único- servicio a España. Mas puede que no caiga esa breva. Ayer a una exconsejera de Puigdemont se le escapó la verdad desnuda: «No podemos dejar caer al Gobierno de Sánchez». Corolario: ¿puede ser bueno para España un presidente que les viene bien a los enemigos más descarnados del país?

La Reconquista
Marcello republica 9 Enero 2019

Por la boca muere el pez. Estos de Vox no son un partido político sino una pandilla de aficionados de la extrema derecha a los que, como al burro del cuento, les sonó la flauta en Andalucía. Y a partir de ahí se han subido al rucio como si fuera Babieca y quieren cabalgarlo en pos de una patriotera Reconquista de España al servicio de un tardo franquismo.

El que, en plena operación de la exhumación (de momento bloqueada) de los restos del dictador, parece renacer en las criptas del Valle de los Caídos convirtiendo el fantasma de Franco en paladín para una nueva conquista de Granada, la ciudad donde hace pocos días PP y Vox compitieron en reparto de banderas de España.

Bandera sobre la que el Rey Felipe VI dijo en la Pascua Militar que es la de todos los españoles (y no de la derechona) y el símbolo de la unidad de España. Y, en consecuencia, no de quienes pretenden romperla o apropiarse de la enseña para sus intereses partidarios.

Lo que está haciendo Vox en Andalucía es, además de una payasada, un trabajo sucio en favor de Susana Díaz, Pedro Sánchez, Pablo Iglesias y sus amigos separatistas que lidera Quim Torra.

Porque poner en riesgo el cambio andaluz no sólo es un disparate sino que significa que Vox prefiere que en Andalucía el PSOE cumpla 40 años al frente de la Junta y que mantenga y refuerce las políticas que los de Vox dicen que hay que cambiar.

El primer problema de este partido, al que bendijo y promocionó José María Aznar, es su afición al disparate como lo acabamos de ver con eso de volver a La Reconquista. Una afirmación que por otra parte no viene mal porque con semejantes soflamas muchos de los que ahora dicen que van a votar a Vox al final no lo harán.

Si tras la noche electoral andaluza los de Vox hubieran prometido apoyar el cambio sin condiciones y hubieran estado callados en vez de lanzar a ese bocazas Ortega a la palestra del disparate, ahora Vox, ‘a la chita callando’, estaría subiendo como la espuma en las encuestas nacionales.

Pero cada vez que abren la boca se desinfla el pastel y la gente del centro derecha huye espantada para regresar a donde solía votar. Y a la espera seguimos de que el padrino del bautizo de Vox, que es Aznar, abra también la boca y se pronuncie públicamente sobre lo que está pasando aunque corremos el riesgo de que Aznar, subido en el caballo que le regaló Gadafi, que se llamaba ‘El rayo del líder’, declare: “El Cid soy yo”.

CARTA AL DIRECTOR
EL GOBIERNO BALEAR APRUEBA UN DECRETO QUE OBLIGA A LOS ABOGADOS A HABLAR EN CATALÁN EN LOS JUICIOS
VOX, Cartas al Director Periodista Digital 9 Enero 2019

El pasado 22 de diciembre de 2018 se publicó en el BOIB el decreto 49/2018, sobre el uso de las lenguas oficiales en el ámbito de la Comunidad Autónoma de las Islas Baleares, aprobado por el gobierno balear presidido por la socialista Francina Armengol.

Este decreto obliga a todos los trabajadores públicos a redactar y hablar exclusivamente en catalán, a rotular en los edificios públicos interna y externamente sólo en catalán, al igual que la megafonía, la publicidad institucional, actos, todos los recursos materiales, el software informático, hasta las máquinas de café y expendedoras utilizarán únicamente el catalán.

Las pruebas deportivas que reciban alguna ayuda pública tendrán que ser en catalán, al igual que las intervenciones públicas de las autoridades, cargos o trabajadores públicos.

Las empresas privadas que contraten con la administración pública estarán obligadas a utilizar el catalán e incluso a disponer de empleados que lo hablen.

La discriminación lingüística también afecta a los ciudadanos que tengan que relacionarse con la administración pública de Baleares ya que ésta sólo les atenderá en catalán, y si el ciudadano quiere algún tipo de documentación o certificación en español tendrá que solicitarlo expresamente. Además prevé la contratación de "asesores lingüísticos" que a modo de comisarios políticos controlarán la "correcta utilización del catalán", lo que supondrá aumentar aún más el gasto público para la catalanización.

Desde la coalición ACTUA/VOX se recuerda que este decreto es parecido al que la Generalidad Valenciana aprobó en 2017 y que el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana declaró nulo por discriminatorio al no tener en cuenta la realidad bilingüe del territorio.

Si bien el decreto valenciano no llegó tan lejos como el aprobado por Armengol en el que se impone el catalán en la Administración de Justicia, donde se obliga a los letrados de la Comunidad Autónoma a utilizar el catalán en las actuaciones judiciales.

Para, Jorge Campos, presidente de ACTUA/VOX en Baleares:
"Este decreto, aprobado en fiestas navideñas para pasar desapercibido, demuestra hasta que punto llega el fanatismo catalanista de Armengol. Pretende imponer el catalán hasta en la administración de justicia donde la Autonomía no tiene competencias transferidas. Obliga a los abogados a presentar todas las actuaciones en catalán habiendo multitud de jueces, fiscales y letrados de la administración de justicia que vienen de otras partes de España"

Jorge Campos afirma:
"este decreto se basa en la ley de normalización lingüística de 1986 aprobada por el PP: Evidentemente si se impugna este decreto será anulado por los tribunales de justicia, pero no será necesario porque si obtenemos responsabilidad de gobierno el próximo mes de mayo nos comprometemos a derogar toda la normativa lingüística catalanista que ha llevado a esta discriminación hacia los hispanohablantes"

Sentencia judicial histórica
El Tribunal Supremo acaba con la igualdad del hombre y la mujer ante la ley
www.latribunadelpaisvasco.com 9 Enero 2019

En una decisión que sin duda pasará a los anales de jurisprudencia europea, la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo ha sentenciado que los actos de violencia que ejerce el hombre sobre la mujer con ocasión de una relación afectiva de pareja constituyen actos de poder y superioridad frente a ella con independencia de cuál sea la motivación o la intencionalidad de éstos.

La decisión del Supremo parte de un caso juzgado en la Audiencia Provincial de Zaragoza, que había confirmado la absolución, que también había sido acordada previamente por un juzgado de lo penal de esta localidad, de una pareja en la que se habían agredido mutuamente hombre y mujer. El Ministerio Fiscal acusaba a ambos de delitos de maltrato, previstos y penados en el artículo 153 p° 1 y en el artículo 153.2 del CP. No obstante, se les absolvió por entender que al no quedar acreditada la intención de dominación o machismo del hombre a la mujer en su agresión los hechos no eran constitutivos de acto de violencia de género del art. 153.1 CP en el ataque de él a ella, ni del art. 153.2 CP de la mujer hacia el hombre, quedando inmersos en el art. 147.2 CP de maltrato sin lesión que exige denuncia previa, por lo que al no existir ésta no se podría condenar a ninguno de ellos.

Los hechos probados relataban que “en un momento determinado se inició una discusión entre ellos motivada por no ponerse de acuerdo en el momento que habían de marchar a casa, en el curso de la cual se agredieron recíprocamente, de manera que la encausada le propinó a él un puñetazo en el rostro y él le dio un tortazo con la mano abierta en la cara, recibiendo él una patada propinada por ella, sin que conste la producción de lesiones. Ninguno de los dos denuncia al otro".

Sin embargo, el Pleno del Tribunal Supremo, en sentencia de la que ha sido ponente el magistrado Vicente Magro Servet, considera, entre otras cuestiones, lo siguiente:

1. - Cualquier agresión de un hombre a una mujer en la relación de pareja o expareja es hecho constitutivo de violencia de género. Por el contrario, el mismo acto de violencia, cuando se ejerce de una mujer a un hombre es considerado como acto de violencia doméstica, lo que rebaja sustancialmente la condena.

2. -Se entiende que los actos de violencia que ejerce el hombre sobre la mujer con ocasión de una relación afectiva de pareja constituyen actos de poder y superioridad frente a ella con independencia de cuál sea la motivación o la intencionalidad.

3.- La Audiencia había considerado que la agresión recíproca hombre y mujer es solo delito leve, pero el TS señala que no existe base ni argumento legal para degradar a un delito leve una agresión mutua entre hombre y mujer que sean pareja o expareja, ya que no es preciso acreditar una específica intención machista debido a que cuando el hombre agrede a la mujer ya es por sí mismo un acto de violencia de género con connotaciones de poder y machismo.

4.- En el hecho de agredirse, la pareja solo deberá reflejar un golpe o maltrato sin causar lesión para integrar delito de violencia de género y violencia familiar respectivamente sin mayores aditamentos probatorios.

5.-Podría valorarse en cada caso si hubo legítima defensa en su respuesta agresiva, pero no puede dictarse una sentencia absolutoria si queda constatada la agresión mutua.

Según explica el Tribunal Supremo, literalmente, "se considera que cuando el legislador aprobó los tipos que sancionan la violencia de género,en modo alguno quiso adicionar una exigencia de valoración intencional para exigir que se probara una especial intención de dominación del hombre sobre la mujer para que el hecho fuera considerado como violencia de género. Si hay agresión del hombre sobre la mujer ello es violencia de género, y si hay agresión mutua no es preciso probar un comportamiento de dominación del hombre sobre la mujer. Probada la agresión, el hecho es constitutivo de violencia de género y si hay agresión mutua, como en este caso, ambos deben ser condenados, por violencia de género al hombre, y familiar a la mujer".

Por ello, el Tribunal Supremo revoca la absolución de ambos que acordó la Audiencia y condena al hombre a la pena de 6 meses de prisión con orden de alejamiento y sus accesorias y a la mujer a una pena de 3 meses con iguales accesorias y alejamiento.

Voto particular de cuatro magistrados
La sentencia incluye un voto particular que suscriben 4 de los 14 magistrados del Pleno, que rechaza que se condene por el delito del artículo 153.1 al acusado (violencia de género), y considera que hombre y mujer debieron ser condenados ambos como autores de un delito del artículo 153.2, y ante la escasa gravedad de los hechos, serles aplicada la pena inferior en un grado que permite el artículo 153.4.

El voto particular, redactado por el magistrado Miguel Colmenero, y al que se han adherido sus compañeros Alberto Jorge Barreiro, Juan Ramón Berdugo y Carmen Lamela, señala que los hechos probados no contienen ningún elemento que permita entender que la agresión del varón a la mujer se produjo en el marco de una relación de dominación, humillación o subordinación de esta última respecto de aquel.

“Por el contrario, del relato fáctico no es difícil deducir que las agresiones mutuas tuvieron lugar en un nivel de igualdad, en el que dos seres humanos, con independencia de los roles personales y sociales que cada uno pueda atribuir al otro, se enfrentan hasta llegar a la agresión física, teniendo como base una discrepancia sobre un aspecto intrascendente de su vida, discrepancia que pudiera haberse producido y tratado entre cualesquiera otras dos personas, sin implicar superioridad inicial de ninguna sobre la otra. En cualquier caso, aquel contexto no se declara probado en la sentencia impugnada”, señala el voto.

En esas condiciones, los magistrados discrepantes señalan que la aplicación del artículo 153.1 al acusado varón “resulta automática y mecánica, e implica una presunción en su contra relativa a la concurrencia del elemento objetivo que, según la doctrina del Tribunal Constitucional, justifica que la sanción sea diferente y más grave que la que correspondería al otro miembro de la pareja que ejecuta hechos de idéntica relevancia penal. Partir de la base de que concurre el elemento que justifica el trato desigual es contrario a la presunción de inocencia. Y hacer que el acusado responda, de modo automático y mecánico, de una característica de la conducta, necesaria para justificar la desigualdad de trato, que no se ha probado en el caso, además, vulnera el principio de culpabilidad”.

Los magistrados del voto particular destacan que la materia tratada es una cuestión discutible en la que en el propio Supremo y otros tribunales penales han mantenido dos tendencias jurisprudenciales distintas (la de la sentencia mayoritaria y la del voto). Pero entienden que con la decisión adoptada en la sentencia del Pleno se ha perdido “una oportunidad de interpretar y aplicar la protección a la mujer contra la violencia de género, cuya conveniencia no parece ser discutida, dentro de sus auténticos límites, evitando extender el trato desigual al varón y a la mujer, contenido en el artículo 153 del Código Penal, de una forma excesiva y mecánica o automática a todos los casos en los que, en el ámbito de las relaciones de pareja, actuales o pasadas, el varón maltrate de obra a la mujer”.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

¿Es mejor tratar con separatistas catalanes que hacerlo con Vox?
Vean la sinrazón que yace bajo esta postura de intolerancia
Miguel Massanet diariosigloxxi 9 Enero 2019

Unos partidos que se saltan la Constitución, que incumplen la leyes y que obvian las sentencias de los tribunales españoles seguramente son mejores, más de fiar y menos peligrosos, para el presidente del Gobierno español, señor P.Sánchez, que otro partido de ideas de derechas que, hasta este momento, sean cuales fueren sus proyectos e ideales, se ha desenvuelto dentro del pleno cumplimiento de la legislación española y de la propia Constitución.

Las flagrantes contradicciones que se producen en el seno del PSOE, a cargo de quienes forman la cúpula de dicha formación política y, muy especialmente, centradas en la persona del señor Sánchez, uno de los políticos a los que menos le importa y con más naturalidad sabe utilizar toda la demagogia de la que es capaz, para proyectarla en contra de sus adversarios políticos, sin importarle caer en las más infantiles contradicciones pensando, seguramente, que hay mucha gente en este país a la que se le puede tomar el pelo, engañarla y abusar de su credulidad o de su odio y desconfianza hacia la derecha, para que acepten de buena gana cualquier maniobra, por sucia, rastrera o repugnante que sea, con tal de perjudicar al partido al que se la tiene jurada desde que decidió que no descansaría hasta destituir a Rajoy de su condición de jefe del gobierno español.

Su última muestra de lo que es capaz, cuando se trata de descalificar a quienes estima que le pueden estorbar en su camino hacia el poder, ha sido cuando, en las elecciones andaluzas, su partido, presidido por la señora Susana Diaz, sufrió una inesperada y dolorosa derrota, doblemente cruel si se tiene en cuenta que, uno de los responsables de la misma, fue precisamente un partido con el que nadie contaba, hasta entonces, en la escena política española y, como colofón a la humillación de haber perdido escaños el hecho de que 400.000 votos se hubieran ido a “ un partido de extrema derecha!, el mismo que se desgajó del PP de Rajoy y que se inscribió con las siglas VOX. P. Sánchez, irritado y sin poder dominar el disgusto que le produjo que, en lo que siempre se había considerado como el feudo del PSOE, en Andalucía, se produjera el hecho de que, la suma de escaños de Ciudadanos, PP y VOX, tuviera la mayoría absoluta, incurrió en una de estas pataletas más propias de una mente infantil e incapaz de aceptar, con serenidad, los contratiempos propios de la vida pública, dejándose llevar por sus instintos no dudó en advertir por TV que, él y su partido, no iban a consentir que, en Andalucía, un posible gobierno con mayoría de derechas “privase de sus derechos a las mujeres” o actuase en contra de derechos fundamentales de los andaluces; una catilinaria impropia, innecesaria y, evidentemente salida de tono ya que, en todo caso, no le correspondería al Gobierno el decidir si lo que hacía el gobierno andaluz estaba dentro de lo establecido en la Constitución o no, algo que, con la división de poderes existente en todo Estado de derecho, le correspondería entender de ello y determinar posibles responsabilidades de los gobernantes de Andalucía, al Poder Judicial.

Como se podía esperar, el señor P.Sánchez, no ha sabido permanecer neutral cuando los tres partidos que pueden formar gobierno para desbancar a aquel que, durante 40 años, ha estado al frente de la comunidad andaluza, haciendo y deshaciendo a su entera voluntad y creando un tejido de fidelidades a base de comprar votos, voluntades y de favorecer, como se está dilucidando ante los tribunales de Justicia, corruptelas, nepotismo y enchufismo que, sin duda alguna, han contribuido de forma determinante a que, el PSOE se haya perpetuado en el poder durante tantos años. Por el contrario, en unos momentos en los que, los tres posibles partidos que tienen en sus manos formar un gobierno de centro derecha en Andalucía, se encuentran en una fase de procurar conciliar posiciones y llegar a acuerdos, de poner condiciones y, lo que es más importante, ser capaces de ceder para que, esta ocasión única de desbancar a los socialistas del poder en Andalucía, no se malogre por la falta de visión política, intransigencia y cerrazón intelectual de alguno de ellos; es el momento en el que, tanto el señor P.Sánchez como su lugarteniente, el señor J.L Ábalos, han entrado en campaña con la idea de meter cizaña ante la posibilidad de que en Andalucía se pueda instalar alguna clase de gobierno que desbanque el socialista de Díaz.

Haciendo gala de una cara de cemento armado, ambos miembros del PSOE, sin el menor rubor ni vergüenza, están pretendiendo vender a la ciudadanía que, el llegar a un posible acuerdo con VOX, aunque no fuera de gobierno pero sí de investidura, sería algo así como llegar a un acuerdo con Mefistófeles, en el que en lugar de la investidura del señor Bonilla del PP como presidente de Andalucía, se quisiera entronizar en la comunidad andaluza a Hitler o a Musolini, sólo porqué, hay alguien en España que sigue pensando que, algunos artículos de la Constitución, especialmente el Título VIII, debieran de ser revisados a fondo para devolver al gobierno de la nación muchas de las transferencia que, de forma imprudente, por medio de chantajes y por cuestiones meramente partidistas, algunas comunidades como la Catalana y Vasca han conseguido del Estado unos privilegios que, sin duda alguna, rompen el criterio de igualdad y solidaridad que debiera de existir en un país en el que unas comunidades son más ricas y otras, por cuestiones de su situación en el mapa, resultan ser menos favorecidas y precisan de más ayuda.

Vean, sin embargo, la sinrazón que yace bajo esta postura de intolerancia que sostienen los dos mandatarios del PSOE, cuando se niegan a aceptar que partidos legales, inscritos en el registro de partidos políticos, con diferencias en cuanto a sus proyectos y posicionamientos respecto a las cuestiones públicas, como es natural que existan entre distintas formaciones con diferentes ideales y aspiraciones sociales, pero sin que sobre ninguno de ellos pese incapacidad alguna, dictada por los tribunales competentes, que les impidiera formar parte de la escena política; si es que, señores, tenemos en cuenta que, mientras estas dos personas descalifican un posible acuerdo de las fuerzas políticas de centro-derecha en Andalucía; los mismos actores que reniegan de ello, en otra parte de España, en Cataluña, ante una gravísima amenaza de secesión de una parte del territorio nacional, manifestada explícitamente por diversos partidos aliados en la causa separatista, un desafío sin enmascaramiento alguno en contra del Estado español y, al mismo tiempo, en contra de la Justicia, con diversos políticos encarcelados por haber incumplido las leyes del país y estar presuntamente amenazados por haber incumplido determinados preceptos contemplados en nuestras leyes y en el CP; no tienen inconveniente alguno en seguir negociando con individuos como el señor Puigdemont, un prófugo de la Justicia, que está viviendo a cuerpo de rey en Bélgica, en una casona en la que dice que reside la sede de la República Catalana en el exilio, o con su “representante” en la Generalitat catalana, el señor Quim Torra, un alucinado al que no le duelen prendas calificar como basura a todos los españoles y a quienes los dirigen. ¿Acaso, señor Sánchez, cree usted que negociar con los señores de VOX es peor que ceder al chantaje de los separatistas catalanes, o seguir financiando con ayudas estatales sus proyectos separatistas o permitir que la Generalitat tenga una plantilla de 17.000 mossos que, en su momento, pudieran formar parte de un cuerpo de ejército que decidiera enfrentarse a la nación española?

Los españoles olemos a distancia la traición a la patria. Los españoles que vivimos en Cataluña y contemplamos cómo, un día sí y el otro también, se están preparando para una hipotética independencia, dotando a sus escuelas de profesores adictos a la causa separatistas, financiando a las televisiones, especialmente a la TV3, ahora ante los tribunales, por haber, supuestamente, colaborado con los que prestaron su ayuda para que se pudiera celebrar un seudo-referendum, ilegal por supuesto, gracias a la colaboración de algunos de los presentadores de la cadena, con la particularidad de que, desde que cesó el 155, han continuado con sus tertulias, sus programas de propaganda y sus provocaciones y burlas en contra de los españoles y el Estado español. En lugar de desmantelar, como se les pidió que hicieran, toda la tramoya que tenían preparada para poder poner en marcha un estado independiente catalán, han continuado destinando recursos, de los que les entrega la Administración del Estado, para seguir avanzando en la preparación de la administración paralela propia en la que están trabajando.

En fin, no sabemos lo que va a suceder en los meses venideros en España, ni tampoco lo que va a ocurrir en una Europa que parece abocada a una nueva recesión, si las voces que nos lo advierten de los expertos no están equivocadas. Lo que sí es cierto es que seguimos estando al borde del precipicio y que no quisiéramos, de ninguna manera, que a los españoles, especialmente a los que vivimos en Cataluña, nos llegara a alcanzar una posible convergencia de lo que se ve venir en nuestro país, en manos de los socialistas del señor Sánchez, empeñados en despilfarrar el dinero del Estado en ayudas, subvenciones, aumentos disparatados del Salario Mínimo, incrementos insostenibles de las pensiones y de las ayudas pasivas, mientras los actuales dirigentes del partido que nos gobierna, el PSOE, despilfarran el dinero de los españoles en viajes privados, para los que no dudan en utilizar aviones que debieran estar reservados para cuestiones relacionadas con la gobernanza del país y, todo ello, ante la gran posibilidad de que se produzca una posible reactivación de la crisis económica que parecía que habíamos conseguido superar.

O así es como, señores, desde la óptica de un ciudadano de a pie, vemos con gran preocupación cómo, todas aquellas premoniciones que tuvimos cuando el tema de la rebelión de los soberanistas catalanes empezó a tomar forma, durante el gobierno del señor Artur Mas, sin que los gobernantes de la nación española parecieran tomárselo en serio, si bien ya empezaron a querer comprar lo que no era más que un inicio de lo que luego ha sucedido, a base de entregarles más recursos y trasferencias a Cataluña con lo que, aquellos gobernantes incapaces de prever lo que se nos vendría encima, intentaron dejarles a quienes los sucedieron en el gobierno, lo que no quisieron afrontar ellos; ahora parecen confirmarse, para desgracia de todos. De aquellos polvos estos lodos.

Sánchez convierte los Presupuestos en un mercado persa
OKDIARIO 9 Enero 2019

Pedro Sánchez está cómodo en La Moncloa –y en el Falcon– y se resiste a convocar elecciones generales, a pesar de asegurar en el Congreso que así lo haría si arrancaba la Presidencia a Mariano Rajoy. Medio año ha transcurrido desde aquellas tramposas palabras del socialista y éste aún sobrevive políticamente con la inyección de oxígeno del PNV, ERC, PDeCAT, EH Bildu y Podemos. Una peligrosa aleación de proetarras, nacionalistas y golpistas manejada por Sánchez que busca, no sólo permanecer en la cálida poltrona del poder presidencial, sino también aprobar unos Presupuestos que alarguen su legislatura hasta la más decadente extenuación, aunque tenga que convertir las cuentas públicas de 2019 en un mercado persa donde todo sea susceptible de compraventa.

El Ejecutivo, que aprobará este viernes en Consejo de Ministros el proyecto de ley de Presupuestos para iniciar su tramitación parlamentaria, ya cuenta con el apoyo del PNV y PDeCAT, dos de las formaciones que apoyaron a Sánchez en la moción de censura, tal y como se lo ha recordado el peneuvista Antoni Ortuzar. El vasco, casi como una premonición de lo que se le podría exigir a Sánchez si consigue los votos necesarios en la Cámara Baja, ha pedido a los golpistas que apoyen la continuidad del Gobierno del PSOE porque encarna “una solución” para los catalanes y los nacionalistas para “decidir su camino político en libertad”. Eso sí, no ha desperdiciado la oportunidad de comunicarle a Sánchez que no habrá “cheque en blanco”.

Ortzuar, desde luego, sólo ha mostrado con clarividencia el camino de deslealtad por el que Sánchez piensa caminar con tal de aprobar los Presupuestos y, por ende, seguir gobernando. El PSOE ya se ha comprometido con el PNV a traspasar la competencia plena de prisiones –un compromiso que también le ha pedido Quim Torra con el fin de decidir sobre los beneficios penitenciarios de los presos que perpetraron el 1-O– y, además, no tiene intención de aplicar el artículo 155 en Cataluña –como le pedían PP y C’s– para sofocar la crisis social y política estrangulando financieramente a los rebeldes. En el último año, la Generalitat ha pedido prestados al Estado, a través del Fondo de Liquidez Autonómica (FLA), casi 9.000 de ellos en el último año y este 2019 el Ejecutivo le va a autorizar acceder a los activos del Fondo de Facilidad Financiera (FFF). Efectivamente, y a tenor de lo acontecido, el cheque en blanco no estará firmado por Sánchez, sino por la letal combinación política que le elevó al poder.

El Estado de Derecho huye de Cataluña.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 9 Enero 2019

HUIDA EN CATALUÑA DEL ESTADO DE DERECHO EN LA CEREMONIA DE ENTREGA DE DESPACHOS A NUEVOS JUECES./ JxCAT PIDE LA COMPARECENCIA DE LOS GOLPISTAS PRESOS EN LA COMISIÓN QUE INVESTIGA LA APLICACIÓN DEL 155.

Hoy se va a producir una vergonzosa y total retirada del Estado de Derecho en la comunidad autónoma separatista de Cataluña, para regocijo de los golpistas y frustración de esa mayoría de la sociedad catalana que se sentirá de nuevo abandonada por quienes tienen el deber de defenderles de la represión de sus gobernantes y asociaciones independentistas. La noticia es más relevante de lo que intentan hacernos creer. Se trata de que este año, por primera vez, no se va a celebrar en Barcelona la tradicional entrega por el Rey de los Despachos de los nuevos jueces, trasladándola a Madrid. La excusa es para evitar tener que blindar el recinto y tomar medidas de seguridad extremas ante los más que previsibles disturbios que provocarían los separatistas para hacer patente su rechazo a todo aquello que represente a España, en este caso el Rey como Jefe del Estado y representante de la "Monarquía borbónica opresora".

Una vez más, el Estado cede al chantaje de los golpistas perdiendo una oportunidad clara de demostrar firmeza en la defensa de las Instituciones del Estado y ante el desafío secesionista. En este caso, se trata de defender al Poder Judicial y a los jueces, que sufren el acoso de grupos separatistas perfectamente coordinados, con escraches a dependencias judiciales e incluso a viviendas particulares de jueces marcados por los golpistas como enemigos del “pueblo catalán”. Tal es el caso del juez Instructor del Tribunal Supremo, Pablo Llarena, que a causa de esos acosos tuvo que pedir amparo al órgano de los jueces el CGPJ (Consejo General del Poder Judicial), que como solución ha optado por huir.

Barcelona siempre ha sido el lugar elegido para la entrega de los nuevos despachos a los jueces, ya que en esa ciudad es donde se ubica la Escuela Judicial desde hace 20 años. La única razón de su traslado este año a Madrid es porque así lo ha decidido el Gobierno de España de Pedro Sánchez y el CGPJ (Consejo General del Poder Judicial) para no incomodar a sus socios de moción de censura y de gobierno y evitar disturbios. Pedro Sánchez cede ante las exigencias de los golpistas de considerar al Rey como “persona non grata”. Es por consiguiente una decisión que intenta hacerse perdonar la celebración en Barcelona del último Consejo de Ministros del pasado año, que tuvo que blindarse para evitar el acoso de los separatistas, los famosos CDR. Y el Rey de España, que es “un bien mandao”, se deja manipular y consiente en ser cómplice de esta farsa. Y digo yo ¿no sería más apropiado el que el Rey se negase por una cuestión de principios?¿cómo se presentará ante los catalanes si accede a esta cobarde sumisión ante el golpismo?

Me siento avergonzado e indignado por esta cobarde concesión de un Gobierno débil dispuesto a todo con tal de garantizarse su permanencia en el poder de la única forma posible, logrando la aprobación de los Presupuestos aunque sea por el camino largo de su tramitación por capítulos. Lo más caro es querer comprar tiempo. Pero a Pedro Sánchez el coste no le importa, acostumbrado como está ya al “gratis total” y a disfrutar del lujo que le otorga su cargo. Solamente hay que comprobar el milagroso cambio de personalidad entre el Pedro de la oposición a Rajoy, con esa cara de estar siempre enfadado y peleado contra todos, con su actitud "presidencial" casi beatifica y angelical, evitando la crispación y las salidas de tono, y abrazando una social democracia de la que hace tiempo renegó escorándose a posiciones más radicales y coincidentes con su socio de Gobierno preferente, Pablo Iglesias y PODEMOS. Su osadía llega a declarar que aspira a convencer al sector liberal de esa izquierda que vota a Albert Rivera, al que acusa de asociarse con la extrema derecha, sin distinguir entre PP y VOX.

Otra noticia relevante es la petición por parte de JxCAT de la comparecencia de los golpistas presos como testigos en la comisión del Parlamento de Cataluña que investiga la aplicación del 155. Lo llamativo es que no hayan citado a los fugitivos que huyeron de la Justicia de España precisamente a consecuencia de las medidas de intervención del artículo 155 de la Constitución. Los citados a declarar para el próximo 22 de enero son: Oriol Junqueras, Josep Rull, Jordi Turull, Joaquim Forn, Raül Romeva y Dolors Bassa. Quedan fuera, por tanto, la exPresidenta de la Mesa, Carme Forcadell y componentes del Gobierno cesado y que decidieron salir de España incluso antes de ser denunciados por la Fiscalía y presentarse ante el juez instructor, en este caso la jueza Carmen Lamela de la Audiencia Nacional. Los fugados y encausados por diversos delitos son: Carles Puigdemont, Antoni Comín, Clara Ponsatí, Lluís Puig y Meritxell Serret. A estos hay que sumar las huidas a Suiza de la representante de ERC Marta Rovira y la representante de la CUP Anna Gabriel.

Dada la situación de prisión de los citados, hay que pedir la autorización al Tribunal Supremo y dado que el riesgo de fuga permanece invariable, e incluso acentuado al tratarse de un entorno hostil como es el Parlamento de Cataluña, parece improbable que se conceda el permiso para una excarcelación vigilada que tendría serías trabas para poder ser efectiva. La asistencia, si se aprobase solo podría ser virtual a través de videoconferencia. Una alternativa a la que ese Parlamento está acostumbrado al comunicarse por esa vía de forma reiterada con el fugitivo Carles Puigdemont. Y por otro lado, parece clara la intencionalidad política de presentar a los presos como víctimas en unas fechas coincidentes con el posible inicio del juicio, evitando así el traslado de los presos a dependencias cercanas a la Sala donde se celebre en cárceles de la comunidad de Madrid.

La misma creación de esta comisión parlamentaria aprovechando la mayoría que disponen los partidos golpistas, intenta exclusivamente hacer un juicio paralelo contra las medidas de intervención y consolidar la idea de que no se cometió ningún tipo de delito ya que el Parlamento y el Gobierno de la Generalidad cumplían con la voluntad popular expresada en el referéndum inconstitucional del 1 de octubre del 2017, que culminó con la declaración de la República en una sesión parlamentaria del 27 de octubre, mientras se celebraba otra en el Senado donde finalmente se aprobaron las medidas de intervención de la autonomía de Cataluña con el cese inmediato del Gobierno de la Generalidad y la disolución del parlamento autonómico, convocando nuevas elecciones y el control administrativo por parte del Gobierno de España. Una comisión que ya tiene redactadas sus conclusiones que en forma de declaración política exigirá la libertad inmediata de los presos y la vuelta sin cargos de los fugitivos, así como el rechazo a una nueva intervención vía artículo 155.

Creo que el Tribunal Supremo no debe dejarse influenciar por lo que no es sino una burda maniobra de distracción y de intento de dilatar el inicio del juicio contra los responsables del golpe de Estado por los delitos de rebelión, desobediencia y malversación de fondos públicos. La prisión provisional decretada se ve reforzada por estos intentos de hacer visibles a los presos y quien sabe si intentar una operación de fuga masiva hacia esos paraísos judiciales que acogen ya a los fugitivos de la Justicia española relacionados con el golpe de Estado. Desde luego, lo que esta claro es que, de acceder el Tribunal Supremo a una presencia física, nadie podrá garantizar ni la vigilancia ni el retorno de los presos a la cárcel de Lledoners. Porque ya sabemos de la capacidad de movilización y determinación de los CDR y de las asociaciones ANC y OMNIUM, además de contar con la colaboración incondicional de gran parte de los agentes de los Mossos, que como en el caso de los fugitivos, pondrían en marcha la operación de fuga como ya hicieron con Carles Puigdemont y el resto de los exconsejeros fugados a Bélgica.

Solo espero que el juicio no se retrase más y comience a mediados de este mes con el traslado previo de los presos a Madrid y prever el blindaje de seguridad necesario ante la amenaza de los golpistas de aprovechar este juicio para denunciar internacionalmente la represión de España y la falta de democracia por los métodos habituales de escraches, concentraciones y manifestaciones generalizadas tanto en Madrid como en Cataluña. Se trata de proteger al Estado de Derecho contra quienes quieren una vez más violarlo. Es deber del Gobierno de España no ser cómplice por muy socios de gobierno que sean los golpistas y por muy necesitado de sus votos en el Congreso que esté Pedro Sánchez para permanecer un par de años más en el poder.Si cede una vez más, podrá ser acusado de traición a España y deberá responder de sus actos.

¡¡¡GOBIERNO OKUPA DIMISIÓN!!! ¡¡ELECCIONES GENERALES YA!!

¡Que pasen si pueden y su conciencia se lo permite un buen día!

Aquí el que se la juega es Cs, no Vox
Cristian Campos elespanol 9 Enero 2019

Hasta a mí, acostumbrado a soportar hordas de supremacistas agropecuarios y de blogueritas de género revoloteando antorcha en mano a mi alrededor, me sorprendió la beligerancia con la que fue recibido entre un determinado sector del voxismo el artículo en el que Ciudadanos explica sus razones para el no a un acuerdo de programa con Vox. "Esto me suena de algo" pensé.

Pues claro que me suena. Esa identificación tan íntima con la causa que lleva a recibir como un ataque personal cualquier crítica no ya de los fines políticos del partido, sino de los medios para llegar a esos fines. Ese "ya se lo encontrarán" tan similar a ese ja s'ho faran que he oído tantas veces y con el que el separatismo suele amenazarnos a los catalanes desafectos ("esa chusma no puede vivir sin nosotros, ya volverán a implorar nuestra ayuda").

Pero, sobre todo, la resistencia a asomar la cabeza fuera de la burbuja de euforia prematura y ardor guerrero en la que parecen vivir algunos y echarle un vistazo al paisanaje general. Para adecuar tu táctica a ese paisanaje, digo, en vez de soñar con que las montañas se muevan para que el río pase por la puerta de tu casa. Sólo los novillos embisten de igual manera una pared de papel que una de ladrillos y conocer cuál es cuál ayuda a evitar muchos dolores de cabeza. ¿El objetivo es derribar la pared o hacerlo con el entrecejo?

El lunes recibí varias llamadas y hablé con varias personas a raíz de este artículo. Con una de esas personas, cercana al PP, coincidí en un punto en concreto. Si Cs quería marcar distancias con Vox para ocupar el centro político sin alienar a aquellos de sus votantes situados más a la derecha, y por lo tanto más susceptibles de dar el salto al partido de Santiago Abascal, mejor habría sido basar su rechazo en asuntos como el aborto, la religión o el matrimonio gay.

Y no ya porque eso habría sido perfectamente comprensible para la mayoría de los votantes de Vox, sino porque ese posicionamiento respecto a temas morales y religiosos le habría permitido a Cs llegar a los votantes del PSOE de forma mucho más rápida y directa que mediante ese rechazo del nacionalismo para el que Vox ya ha desarrollado anticuerpos ("no es nacionalismo, es patriotismo", "el nacionalista odia a las otras naciones, el patriota ama la suya") y que en el PSOE se manifiesta más como antisanchismo que como antinacionalismo en sí.

Por la tarde hablé con dos periodistas. Ninguno de ellos considera a Vox un peligro para la democracia, como parecen creer muchos que ni se inmutaron cuando el PSOE empezó a hacerse selfies y a negociar el reparto de España con etarras, golpistas y fanáticos de la pureza de sangre y el fuero en las celdas de sus prisiones. Con ellos coincidí en otro punto: llegará el momento en que Vox deba decidir entre el pragmatismo de los posibilistas y la pureza de los ortodoxos.

Vox nació como una escisión de los ortodoxos del PP contra los pragmáticos del partido, encabezados por ese sumidero de toda ideología llamado Mariano Rajoy, y es ley de vida que esos ortodoxos del PP huidos a Vox se acaben convirtiendo en los posibilistas de su partido contra sus propios ortodoxos de la pureza ideológica sin mácula.

"Ocurre en todos los partidos con vocación de movimiento", decía uno de los dos periodistas de los que hablo. Unidos Podemos, que es efectivamente un partido con vocación de movimiento, resolvió esa disputa de la peor manera posible y es ahora un guiñapo amorfo. ¿Recuerdan aquellos tiempos en los que la derecha se sentaba con un cubo de palomitas en las manos a ver cómo la izquierda cainita se suicidaba por las reyertas ideológicas internas entre los sacerdotes alucinados de tal o cual secta progre? El veneno que corre por las venas de la izquierda tiene un nombre y se llama "utopía". "Idealismo", si lo prefieren. La izquierda es una religión y esa es su principal fortaleza, pero también su talón de Aquiles.

Partamos de la base de que el éxito de Vox tiene una razón primaria y decenas de pequeñas razones secundarias prácticamente irrelevantes en comparación con la primera. Esa razón primaria se llama "Cataluña". Ese es (casi) todo el éxito de Vox. Las razones secundarias son las ya conocidas: hartazgo del PSOE, deseo de cambio tras 36 años de Junta socialista, leyes ideológicas como la de violencia de género, inmigración y poca cosa más. Caza, toros y aborto, sólo en un porcentaje anecdótico.

Vox no conseguirá jamás una mayoría absoluta. No es ningún agravio. Tampoco la conseguirán el PP, Cs o el PSOE. Mucho debería cambiar el panorama político español para que eso sucediera. De ahí se deduce que Vox no podrá aplicar jamás su programa de máximos, como tampoco lo harán PP, Cs o el PSOE. Y de ahí se deduce a su vez que, para poder aplicar las medidas menos extremas de su programa, Vox necesitará siempre de un PP y un Cs que ocupen espacios políticos ajenos al suyo.

Vox limita a su izquierda con el PP, un partido fuertemente lastrado por el recuerdo de Mariano Rajoy, y a su derecha con sus propios puristas y ortodoxos. Es una posición cómoda. Cs tiene a su derecha al PP, pero también a un Vox en auge, y a su izquierda a un PSOE que, a pesar de su transformación sanchista en partido populista de extrema izquierda capaz de negociar con el separatismo, sigue contando con el voto fiel de millones de españoles que jamás votarían a una formación "capaz de pactar con Vox". Aunque para ello deban comerse a Pedro Sánchez. Es una posición mucho más delicada que la de Vox. Hay más votos a ganar, sí. Pero también muchos más a perder. Hay que tener en cuenta que si Pedro Sánchez desaparece de la ecuación y el PSOE entroniza a un socialista constitucionalista en su lugar, toda la estrategia de Cs podría irse por el desagüe.

No hace falta ser un genio de la politología para entender que el rechazo de Cs a Vox no es tanto estrategia como táctica e incrementa las posibilidades de que el programa de Vox, al menos en los puntos coincidentes con el de PP y Cs, acabe siendo aplicado allí donde realmente importa y respecto a lo que verdaderamente importa. Es decir en el Congreso de los Diputados y respecto a Cataluña. Aquí el que está partiéndose la cara para conseguir una mayoría constitucionalista en el Congreso de los Diputados es Cs, no Vox.

¿Recuerdan cuándo empezó el declive de Podemos? Yo se lo recuerdo. Fue cuando Pablo Iglesias debió escoger entre apoyar el pacto programático de PSOE y Cs, es decir el poder de condicionar todos los pasos del futuro Gobierno de centro-izquierda, o sus fantasías maximalistas. Porque Iglesias soñaba, cojonudista él, con la presidencia del Gobierno tras un sorpaso al PSOE. Iglesias se creyó a sus asesores, se creyó las redes sociales y se creyó el propio ascenso meteórico de su partido sin tener en cuenta que la extrema izquierda tiene en España un techo natural. Así que optó, en contra del criterio de Íñigo Errejón, por el "no". Es decir por la irrelevancia. Ahora él, Monedero y Echenique son poco más que un meme de Twitter. ¡Hay tanto que aprender de su quijotesca torpeza! Por suerte, Santiago Abascal es mucho más inteligente que todos ellos juntos. Y por eso estoy seguro de que dentro de un año habrá una mayoría constitucional y liberal, es decir de derecha y centro-derecha, en el Congreso de los Diputados.

El nacionalista Esteban, la bandera española y el Rey
Ernesto Ladrón de Guevara  latribunadelpaisvasco.com 9 Enero 2019

Hay gente como Jauregui que ve positiva la unión entre el PNV y el PSOE, en el caso del acuerdo sobre la actual legislatura en la que gobierna el PNV de forma hegemónica y con su habitual talante monocolor, con la ayuda de los socialistas.

Decía el 21 de noviembre de 2016, es decir hace dos años, que se trataba de un acuerdo "lógico y positivo" en el que le parece "razonable" que el PNV "reconozca la pluralidad del país" y quiera construir el futuro Gobierno vasco con el PSOE. ¡Cosas veredes! dijo Quijote a Sancho.

Pues bien, como muestra del respeto a la pluralidad del “país” -no se sabe a qué país se refería el señor Jauregui- el portavoz de los nacionalistas vascos en el Congreso, -que representa al 1,19 % del electorado español, con grupo propio, cuando otros, con muchos más votos, no lo tienen- ha respondido al Rey por su mensaje en la Pascua Militar, diciendo que "muchísima gente" no se identifica con España y su bandera. No sé si don Ramón se refería a cosas así cuando se manifestaba sobre el reconocimiento nacionalista a la pluralidad.

Esteban, que al parecer es un apellido muy vasco, dice que su majestad Felipe VI “cierra los ojos ante un importante número de personas que no se identifica con España, con su unidad y su bandera", y afirma, sin que le asome un atisbo de sentido del ridículo, que en el ADN de catalanes y vascos "está interiorizado" que la enseña española "se ha utilizado contra determinadas ideologías y está asociada a un concepto de España centralizador y negador de la diversidad". Un buen enfoque -desde luego- del sentido de pluralidad al que se refería Jauregui, el “flexible” como un mimbre con los nacionalistas.

Sin embargo, los vascos que hemos recogido el legado verdaderamente histórico de nuestros antepasados, amando a nuestra patria, España, como el guipuzcoano Blas de Lezo, no nos vemos representados por el sentimiento “pluralista” del señor Esteban, porque simplemente nos sentirnos españoles y somos españoles; y nos hemos visto discriminados, ninguneados y en muchos casos perseguidos. Yo mismo he tenido que llevar escoltas durante once años por el concepto de “pluralidad” de los nacionalistas, y como aún conservo la memoria por mucho que los nacionalistas intenten blanquearla o lavarla, rememoro aquel pacto a finales de los noventa del nacionalismo vasco con ETA en el acuerdo de Lizarra, y otras cosas que a lo mejor recuerdan los del Bar Faisan y que tan fielmente reproduce mi admirado Raúl Guerra Garrido en su novela “La carta”.

Gran sentido del pluralismo político, sí señor. Tan pluralistas son que no dejan elegir a los padres la lengua vehicular en la enseñanza, y quieras sí o quieras no, se obliga a todo niño nacido en esta patria vasca tan plural a pasar por el aro de la inmersión lingüística sin obedecer su propia ley, la de Normalización del Uso del Euskera, que obliga a respetar la realidad sociolingüística de cada zona. Gran sentido de la pluralidad, sí señor.

Me gustaría saber cuánta gente es “muchísima gente”; la que no acepta la enseña española según Esteban. Por cierto, esa bandera no es de Franco, tal como dicen los adoctrinadores, sino de Carlos III, el rey ilustrado. Y yo quisiera conocer el criterio que tiene el señor Esteban para afirmar que esa bandera representa la centralidad. A muchos -no sé decir a cuántos- ya nos gustaría que fuera así, para acabar de una vez con el caciquismo que tan exquisitamente representa el señor Esteban.

Los compañeros de orquesta nacionalista de este señor, que por aquellas fechas no tendría edad para votar, se abstuvieron en la votación de la Constitución pese al trágala que los constituyentes hicieron asumiendo sus postulados, como lo prueba la Adicional I que es inconstitucional en sus propios términos ya que está en contradicción con el artículo 14 que preserva la igualdad esencial de todos los españoles, y por el propio Título VIII, que se hizo para contentar a nacionalistas vascos y catalanes; con lo que se abrió una brutal brecha entre españoles, tanto económica como social y cultural, y que es una alcantarilla por donde se pierde el presupuesto nacional. Pero es igual. El señor Esteban muestra la cara del nacionalismo, que es una hidra a la que le crecen los tentáculos cuanto más permisibilidad y concesiones se le hagan. ¿No habrá llegado la hora de combatir el cáncer del nacionalismo que tanto daño está haciendo a los españoles? Yo pienso que sí, pero algunos siguen dándoles de comer para que el monstruo crezca más aún.

El señor Esteban habla de respeto a los que no se sienten representados por la bandera española. Y yo, que como muchos más no nos vemos representados por la ikurriña, pues no es la bandera de todos los vascos por mucho que digan, ya que fue un engendro del racista Sabino Arana, me pregunto si se respeta el sentimiento de muchos vascos que no se sienten a gusto con esa bandera que en el imaginario de muchos ciudadanos refleja la idea del centralismo vasco. ¿O acaso cree el señor Estaban que muchos alaveses como yo están conformes con el centralismo bizkaitarra que ha ahogado el bienestar y la prosperidad que tenía Alava antes del expolio y colonización nacionalista? ¡Qué fácil es ver la paja en el ojo ajeno y no ver la viga en el propio!

Agravios financieros en favor de Cataluña
EDITORIAL El Mundo 9 Enero 2019

Según un informe que el Tribunal de Cuentas acaba de remitir al Congreso, Hacienda ha generado un "agravio" en favor de Cataluña en la gestión del fondo de financiación de las comunidades autónomas. Tal como revela hoy EL MUNDO, la Generalitat no sólo es la que más dinero recibe del FLA, sino que lo usa para gastos sin justificar para servicios no prioritarios y vulnera los plazos de devolución sin penalización. La dura crítica del organismo fiscalizador del Estado atañe a los ejercicios 2015 y 2016, lo que revela el fracaso del ex ministro Cristóbal Montoro para controlar la inyección económica al Govern.

El tribunal pide al Ejecutivo que suprima un acuerdo de la Comisión Delegada de Asuntos Económicos de 2016 en el que se decidió perdonar intereses a las CCAA que incumplieran los plazos de devolución de los préstamos estatales. Sánchez no lo ha modificado porque es rehén del secesionismo. El presidente confirmó ayer que llevará este viernes los Presupuestos al Consejo de Ministros. Lo hizo el mismo día que la ex consellera Bassa pidió que no se deje caer al Gobierno porque la alternativa es "mucho peor". La alianza de Sánchez con sus socios, basada en la mutua necesidad de supervivencia, resulta letal para el Estado.

Un paso hacia el "desantenicidio"
Javier Somalo Libertad Digital 9 Enero 2019

Ningún partido político se había atrevido a formular una propuesta de libertad de prensa referida a las radios y televisiones como la que ha hecho VOX

En los peores años del felipismo, la cadena de radio líder de audiencia se llamaba Antena 3. En 1992, superaba en casi 150.000 oyentes a la SER criticando al Gobierno sin tregua… y eso, con tanto escándalo emergiendo mientras se sumergían las carabelas de Yáñez, era intolerable. El año olímpico, el año de la Expo de Sevilla fue también el año del ignominioso antenicidio, el asalto de Antena 3 perpetrado por el PSOE y Polanco de la mano de Mario Conde, el banquero moderno que aspiraba a gobernar. Aznar no ganaría las elecciones de 1993.

El 20 de mayo de 1994 el Consejo de Ministros presidido por Felipe González bendecía la concentración bajo el dominio de PRISA, o sea, la desaparición de Antena 3 de Radio, que ese mismo verano dejó de emitir su programación. Todos los informes contrarios del Tribunal de Defensa de la Competencia fueron convenientemente despreciados. Antena 3 cayó y calló pero no lo hicieron sus periodistas –Antonio Herrero, Federico Jiménez Losantos, Luis Herrero, José María García, Manuel Martín Ferrand y Pedro J. Ramírez, entre otros–, que recurrieron la cacicada ante el Tribunal Supremo.

El 9 de junio de 2000, el Supremo dictó sentencia declarando ilegal la concentración y conminando a restablecer la pluralidad informativa previa a la operación. Ni más ni menos. Quien debía ejecutar esa sentencia era quien causó el mal: el Gobierno. Y en el año 2000, y con mayoría absoluta, el Gobierno era el presidido por José María Aznar. Lo que Carlos Solchaga hizo, Rodrigo Rato lo tenía que deshacer. ¡Menuda oportunidad! Pero a lo máximo que se llegó fue a preguntar gentilmente a Jesús de Polanco cómo tenía pensado cumplir lo dictado por el Tribunal, mareando la perdiz hasta el colaboracionismo.

La Sala de lo Contencioso Administrativo del Supremo, presidida entonces por el ex ministro socialista Fernando Ledesma, llegó a llamar la atención al Gobierno porque aquello no era forma de ejecutar la sentencia. Había que volver a la pluralidad informativa anterior, sin paños calientes. Pero nada. El imperio de Polanco era intocable hasta con casi once millones de votos empujando. Desde aquel 1994, la SER, como estandarte político del Grupo PRISA, es la única radio que puede jugar en primera división y ganar todos los partidos por incomparecencia forzosa del rival, al menos de aquel rival que un día iba por delante en el estudio de audiencia que nos viene impuesto.

Llegó Zapatero, en los tres días de marzo con la SER y el 11-M, y cambió la Ley Audiovisual para despedir la mayoría absoluta del PP y saludar la nueva era, que era la misma de 1994 con la prensa en el Poder y el Poder en la prensa, socialista en todo caso. Y el Supremo se avino en 2007 a encajar, a la luz del nuevo texto, el robo que el PP que no quiso impedir incumpliendo una sentencia. Asunto resuelto.

El PSOE ha perdido en dos ocasiones el Gobierno pero nunca el poder. Con el inestimable apoyo de las cloacas y las antenas de su lado por decreto ilegal, han puesto y removido candidatos propios y ajenos, tejiendo una red que sólo recoge a sus caídos y envuelve al resto para que madure antes de engullirlo.

Si recuerdo todo esto es porque hasta esta primera semana de enero del año 2019, ningún partido político se había atrevido a formular una propuesta de libertad de prensa referida a las radios y televisiones como la que ha hecho VOX. La más sencilla, la única posible. Cumpliendo ciertos requisitos de solvencia, servicio y calidad, caben más radios en España aunque tengan la manía, que es obligación, de controlar al poder. Fin de las concesiones administrativas, que no son sino seguros de vida política regados con dinero público. Nadie, insisto, por mucho que se quejara, se había atrevido.

Si, como dicen, el espacio radioeléctrico es un bien escaso y por ello debe someterse a regulación, el primero que debería desalojarlo es el Estado y sus innumerables, redundantes y potentes estaciones de radio. Después, habría que atender a la pluralidad como dice la Constitución y recordó el Supremo en el año 2000. Eso supondría que en los concursos para optar a licencias de radio y televisión no podrían conceder ni una sola antena al grupo PRISA, presente hasta en las profundidades de los mares que bañan las costas españolas y en las cimas escondidas por las nubes. Pero tampoco a otros medios que presumen de tener varias antenas en una misma localidad por pequeña que sea.

Pero es que ni siquiera la premisa del "bien escaso" es cierta. Caben muchos más. El problema es que generan una intolerable competencia publicitaria a los grandes operadores que, tarde o temprano, saben agradecer un favor. Los concursos para optar a licencias son una estafa manifiesta: se convocan sólo cuando conviene y se prorrogan o anulan de igual manera, normalmente a orillas de unas elecciones. Y esta flagrante prevaricación no es monopolio socialista. Aún hay pendientes concursos de la década pasada en feudos tradicionales del PP. Otros, como sucedió en Navarra, te exigen inmersión lingüística en euskera en determinadas zonas como condición sine qua non para obtener puntuación. ¿Y mientras? Siguen los de siempre. Y en el hipotético caso de que un concurso llegue a término, la subasta de antenas se conoce con tanta antelación que siempre aparece alguien oficioso que te aconseja ahorrar esfuerzos y dinero. Y los chicos nuevos en el barrio se quedan siempre sin merienda.

La medida propuesta por VOX de liberalizar –palabra maldita pese a suponer libertad– las concesiones sólo se puede traducir en beneficio del ciudadano. Máxime cuando ya es posible escuchar cualquier emisión radiofónica a través de un teléfono móvil hasta que a algún político se le ocurra la forma de someter el streaming a concesión administrativa. Hasta hoy, muchos "piratas" han pagado impuestos y generado empleo con pequeñas emisoras que no molestaban a nadie del "espectro radioeléctrico" aunque hubiera mucho espectro político aullando en su puerta y confiscando sus antenas. Sin licencia, no hay publicidad –y digo publicidad, no subvención– porque sin licencia eres ilegal y eso sólo se le permite a la Generalidad y a PRISA.

Andalucía, ámbito en el que VOX realiza esta demanda, es un cortijo mediático de muy sencilla explicación y que aquí hemos recordado en innumerables ocasiones: el 70 por ciento de las radios es de titularidad pública, o sea, del PSOE. Y del 30 por ciento restante, más de la mitad es de PRISA, o sea, del PSOE. Los demás, callando aquí, tarareando allá y masajeando acullá, tienen más o menos asegurada su presencia en todas las provincias. esRadio no figura en los planes de la Junta. Propio de un régimen.

Es muy sencillo: si una empresa no es rentable, fracasará. Si a nadie –oyente o anunciante– le interesa el mensaje de una radio, su desaparición será cuestión natural. El Estado liberal ha de velar para que se cumplan unos mínimos de buena vecindad de "espectro" y se den las condiciones justas de competencia, no diseñarla por concurso-dádiva protegiendo un oligopolio servil.

El antenicidio empezó en 1992. Hoy, casi tres décadas después, se ha dado el primer paso para frenarlo. Haría bien Ciudadanos en tomar ejemplo de la propuesta andaluza de VOX para Cataluña en vez de asistir a los programas de TV3, RAC1 o Catalunya Radio donde después de participar los echan a los CDR y marcan sus puertas con tinta amarilla. Y haría aún mejor el PP en corregir su nefasta política de medios hasta la fecha: sólo tiene que mirar el resto de comunidades donde todavía huele a muerto desde aquella masacre de antenas que decretó un gobierno socialista en 1994 de la mano de un banquero al que, en pago por el favor, llevaron a la cárcel.

Independentismo en Cataluña
Los Mossos dejan de colaborar con Guardia Civil y Policía en plena escalada delictiva en Cataluña
Cynthia Díaz Nobile okdiario 9 Enero 2019

Los Mossos d’Esquadra dan cada vez menos apoyo a la Guardia Civil y a la Policía Nacional tanto en delitos habituales, como los hurtos o robos con fuerza en domicilios o vehículos, como en las operaciones antidroga. Los cuerpos policiales denuncian la reticencia de los Mossos a compartir información sobre las investigaciones que se están llevando a cabo. Critican que en muchas ocasiones esta información la proporcionan a cuentagotas y se acaban enterando por las alertas del WhatsApp.

La falta de comunicación, especialmente en aquellas operaciones de mayor trascendencia, cuando son delitos que requieren de inspección ocular, huellas etc, coincide con el repunte de inseguridad ciudadana en la que se encuentra sumergida Cataluña. Esta escalada delictiva es lo que más preocupa al 21% de los barceloneses, tal y como se desprende del barómetro semestral sobre seguridad ciudadana que publica el propio Ayuntamiento de Barcelona. Y es que actualmente seis de cada diez robos que se cometen en la capital catalana son hurtos.

Sin ir más lejos, la Ciudad Condal registró el mayor número de infracciones de las grandes ciudades de España. Concretamente, 92.000 infracciones penales en los primeros seis meses del año, un repunte del 20,5% según las estadísticas proporcionadas por la Secretaria de Estado de Seguridad, dependiente del Ministerio del Interior. Pese a ello, la colaboración del cuerpo autonómico con la Policía y Guardia Civil es casi inexistente y que complica, entre otras cosas, la identificación de supuestos delincuentes en búsqueda.

Aunque la interacción entre los cuerpos de seguridad por WhatsApp no sea la más adecuada, fuentes de la Guardia Civil y Policía Nacional aseguran que la coordinación sigue siendo un problema sin resolver. Uno de los ejemplos más evidentes, que se puso de manifiesto las dificultades con los Mossos, ocurrió durante los atentados perpetrados en Barcelona en Las Ramblas y Cambrils el pasado 17 de agosto de 2017. Entonces los sindicatos policiales acusaron a la policía regional catalana de haber ocultado las imágenes de los terroristas. Ni comunicados por escrito ni fotografías de los buscados.

Mossos por la República
Este lunes OKDIARIO publicaba la denuncia del sindicato CSIF sobre la identificación de una agente de la policía catalana por la connivencia de muchos agentes con la Policía Nacional y la Guardia Civil. Así la señalaba el colectivo Guilleries, que agrupa a Mossos separatistas, a su compañera a la que acusan de “filtrar información a la caverna mediática” y tener “estrechos vínculos con la Guardia Civil”.

Los expresidentes catalanes tendrán garantizados de por vida sus gastos
La Generalitat de Cataluña se ampara en la situación de Pasqual Maragall para modificar la ley
D.T. ABC 9 Enero 2019

El Gobierno catalán aprobó ayer martes que los expresidentes de la Generalitat tengan cubiertas todas las necesidades personales y sociales básicas durante toda su vida. Elsa Artadi, portavoz de la Generalitat, circunscribió esta decisión en base a la situación que vive Pasqual Maragall, presidente autonómico entre 2003 y 2006, y que sufre alzhéimer desde hace trece años: «No tiene nada que ver con Carles Puigdemont, es una cuestión del expresidente Pasqual Maragall y su enfermedad».

En este sentido, Artadi aseguró que el expresidente Puigdemont no ha solicitado acogerse a los beneficios que le ofrece la Ley de la Presidencia de la Generalitat y del Govern, como son un salario durante un periodo de años, una oficina y un pequeño equipo de personas (secretaria, chófer y escolta). Los expresidentes de la Generalitat cuentan con un sueldo del 80% de lo que cobraban en el cargo durante la mitad del tiempo en el que lo ejercieron. A partir de los 65 años perciben el 60% del salario. Las retribuciones no son compatibles con otros sueldos en el sector privado u otros cargos públicos.

«Lo que hemos hecho es especificar en un acuerdo de gobierno que las distintas consejerías puedan hacer efectivas las ayudas que hagan falta. Maragall tiene un proceso degenerativo desde hace años y habilitamos los departamentos para que se busquen las medidas y las prerrogativas de los expresidentes de la Generalitat», añadió la portavoz del Gobierno catalán.


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