AGLI Recortes de Prensa   Viernes 1  Febrero 2019

¿Es el artículo 155 la solución?
Ignacio Camuñas Solís ABC  30 Enero 2019

A pesar de las múltiples voces que todavía se afanan en defender el actual Estado de las Autonomías en nuestro país, ya no es posible ocultar el fracaso del intento de buena voluntad que supuso entonces el mencionado modelo.

Cuando en distintas ocasiones se me ha preguntado cómo es posible que habiendo sido uno de los diputados que entonces apoyó la aprobación de la Constitución, hoy defienda la necesidad de abandonar la opción autonómica, suelo contestar que la respuesta es muy sencilla. En aquel momento -en plena transición a la democracia- creímos honradamente que podríamos conseguir que los nacionalismos vasco y catalán se integraran y colaboraran lealmente dentro del marco constitucional que se estaba dibujando. Además era cierto que existía una consistente reivindicación en el conjunto del país en favor de un acercamiento de la Administración a los administrados que debería dar paso a un proceso de descentralización política y administrativa que se estimaba imprescindible. Estas dos cuestiones nos hicieron creer entonces que podrían quedar suficientemente resueltas a través de la estructura autonómica que iba a garantizar nuestro futuro Estado democrático.

40 años después ambas realidades han evolucionado, sin embargo, de manera distinta a lo previsto. El fracaso sobre la integración pacífica de los nacionalismos vasco y catalán en el marco constitucional no admite ya la menor controversia. A lo largo de estas últimas décadas hemos podido comprobar la profunda deslealtad de la que han dado muestras ambos colectivos. Los vascos, primero y los catalanes después -ahora de forma descarada y manifiesta- han acabado por descubrir su juego. Para ellos la autonomía no ha supuesto más que un mero trampolín para alcanzar en su día la soñada independencia. Sin lealtad constitucional, por tanto, no es concebible que funcione ni un Estado Autonómico ni un Estado Federal, llegado el caso.

En cuanto al proceso de descentralización apuntado anteriormente, el tiempo transcurrido ha resuelto de forma imprevista esta pretensión. Internet nos ofrece hoy una realidad que por aquel entonces era impensable. En nuestros días cualquier ciudadano, desde su propio domicilio, puede resolver, sin necesidad de desplazamiento alguno, los innumerables requerimientos que nos formula la Administración Pública cotidianamente. Es más, como en el caso de la Hacienda Pública, es la propia Administración la que nos exige que utilicemos el sistema informático para relacionarnos con ella. Seguir, por tanto, clamando por la necesidad de una pretendida descentralización resulta ridículo y lo que hace, en definitiva, es ocultar la verdadera razón que existe para mantener el actual estado de cosas.

Lo que es más cierto es que el Estado Autonómico es defendido, con uñas y dientes, por los partidos políticos porque ha supuesto para ellos una utilísima Agencia de Colocación que da sustento y protección a una legión de afiliados que viven al amparo de los caudalosos presupuestos que las Autonomías les proporciona. Y no digamos nada de lo que el tinglado autonómico ha beneficiado a los jefecillos regionales de los partidos que se han visto disfrutando de un status y unas gabelas que jamás pudieron haber soñado con lo que el mantenimiento de las 17 taifas les viene de perlas. Lo más grave de todo ello es que este superfluo sistema autonómico ha generado múltiples casos de corrupción como conocemos día a día gracias a los medios de comunicación.

El desbarajuste, en fin, que está produciendo el mantenimiento del Estado Autonómico es de tal calibre que sería necesario proceder a una profunda reforma de nuestra Constitución para poner freno a una situación que se nos está yendo de las manos. Pero como ello hoy no se vislumbra hacedero y la rebeldía del nacionalismo catalán crece y crece por momentos, cada vez más son las voces que piden la aplicación del artículo 155 de la Constitución para hacer frente con urgencia a la grave situación en la que nos encontramos. Creo, sin embargo, que dicho artículo no fue pensado en realidad para restaurar una situación como la que atravesamos actualmente en Cataluña y me temo que su aplicación puede no llegar a ser suficiente para volver a una situación de normalidad democrática. El mencionado artículo fue más bien concebido como una suerte de analgésico para combatir un traumatismo puntual sufrido en el cuerpo constitucional, pero no para solucionar un proceso infeccioso como el que padecemos que corre el riesgo, además, de transformarse en una peligrosa septicemia.

Aunque tuviera que aplicarse el artículo 155 porque no hubiera otro remedio, cabría hacerse la siguiente pregunta: ¿Puede el Gobierno de la Nación revertir una situación que se ha venido gestando a lo largo de más de veinte años y que ha contado por lo demás con la complicidad y anuencia de los distintos gobiernos centrales, del pasado y del presente, apelando a la aplicación del reiterado artículo? Un 155 con una intervención a fondo de todas las instituciones autonómicas catalanas, como reclaman algunos, y sobre todo, durante un período de tiempo dilatado ¿no pondría bien de manifiesto el fracaso de nuestra realidad autonómica que nos empeñamos en mantener e incluso calificar como un auténtico éxito? Pues visto lo visto, resulta insólito contemplar cómo, tantos y tantos personajes de la vida pública del país siguen insistiendo en pregonar las bondades del Estado Autonómico sin que parezca preocuparles ni un ápice el peligro que supone para la propia unidad nacional y la convivencia entre los españoles.

¿No sería mejor, entretanto, y mientras no podamos alcanzar el acuerdo necesario para realizar la reforma pertinente de nuestra Constitución, alertar y convencer a la opinión pública de que así no debemos seguir, de tal manera que sea la propia opinión pública la que acabe empujando y presionando a los partidos para que se ponga punto final a la experiencia autonómica que no presenta ventaja alguna y constituye un quebradero de cabeza para la necesaria gobernabilidad de España? La energía que estamos derrochando cada día ocupándonos de las cien mil trifulcas aldeanas que se originan alrededor del fenómeno autonómico, bien merecería la pena que la empleáramos en encarar los incitantes desafíos de la hora actual, en un mundo en permanente proceso de transformación y cambio acelerado.

Ignacio Camuñas Solís fue ministro adjunto para las relaciones con las Cortes

Ocho días de oxígeno para Maduro
Cristiano Brown okdiario 1 Febrero 2019

La única forma de entender los cambios de rumbo y la falta de concreción del Gobierno de Pedro Sánchez a la hora de apoyar a Juan Guaidó son los posibles favores y promesas que algunos socialistas puedan haber realizado a Nicolás Maduro. No tiene sentido que el presidente de España considere tener la potestad de marcar un plazo a Maduro para convocar elecciones y, lo que es peor, que nos pretenda engañar diciendo que dichas elecciones serían libres. Todos sabemos de sobra que con el régimen chavista es prácticamente imposible celebrar unos comicios realmente transparentes. Todos sabemos que el pueblo venezolano está sufriendo, que millones de personas han tenido que huir de su país por la pobreza extrema y que la violencia se ha disparado por todo el territorio. Y todos sabemos que el máximo responsable de estas penurias es Maduro.

Cada día que la comunidad internacional permite que el tirano chavista siga al frente, más facilidades le estamos dando para que siga machacando al pueblo de Venezuela. Además, si le dejamos que sea él quien convoque las elecciones, lo más posible es que adultere las reglas de juego con todo tipo de tretas como, por ejemplo, anunciar unas elecciones legislativas en vez de unas elecciones presidenciales, que es lo que necesita el pueblo venezolano. Los gobernantes españoles deberían recordar su pasado y desear a los venezolanos una transición pacífica y ejemplar como la vivida en nuestro país. Nuestro papel debería ser el de garantizar las libertades y los derechos humanos en un gobierno de transición presidido por Guaidó, en vez de darle tiempo a Maduro para recomponerse tras el llamamiento mundial que hicimos los demócratas el pasado 23 de enero.

Sánchez ha hecho un flaco favor a todos los venezolanos al darle aire a Maduro estos últimos días en que el régimen chavista iba en caída libre. Es más, Sánchez ha influido en la Unión Europea para imponer su doctrina, que dicho sea de paso, ha sido un tanto lenta con respecto a Guaidó –aunque este mismo jueves, por fin, el Parlamento Europeo ha reconocido al venezolano como “presidente legítimo”– y muy peligrosa por permitir que el dictador siga en su puesto. Conozco de cerca a la oposición venezolana, con la que he compartido muchos momentos juntos por las calles de diferentes ciudades de España. Sé lo duro que es para ellos tener que vivir en la distancia el drama y el sufrimiento de sus familiares y allegados. Desde ese prisma es muy complicado entender las duras palabras del presidente del Gobierno al hablar de “oposición sin escrúpulos” refiriéndose a los que afeamos su postura de connivencia con la dictadura de Maduro en Venezuela.

Posiblemente el que no tenga escrúpulos sea el propio Sánchez, al que yo le pregunto: ¿Cuántos muertos más tiene que haber en Venezuela? ¿Y presos políticos? ¿Hasta dónde tiene que llegar el hambre y la falta de medicinas para que algunos se den cuenta del drama que están viviendo los venezolanos? En fin, las últimas palabras de Sánchez refiriéndose a Maduro como un “tirano” no dejan de ser parte de la estrategia perversa de inacción, propaganda y confusión a la que ya nos tiene acostumbrado el inquilino de la Moncloa. Eso sí, nadie debería olvidar que cuando pudo actuar y forzar un apoyo unánime a Guaidó, prefirió dar a Maduro ocho días más de oxígeno.

La represión de un narcodictador no puede silenciar la democracia
OKDIARIO 1 Febrero 2019

El régimen de Nicolás Maduro está en caída libre, a pesar de su negativa a reconocer que el final de más de 20 años de dictadura chavista está muy cerca gracias al arrojo de Juan Guaidó, el presidente de la Asamblea Nacional, y al ágil apoyo de América Latina, EEUU y Canadá en las primeras horas de la crisis. No fue este el caso de Pedro Sánchez y la Unión Europea, ya que el Gobierno de España y el Parlamento comunitario han tardado más de una semana en abandonar las ambigüedades y elevar el tono contra un tirano que lleva años denigrando a su pueblo.

No obstante, el dictador bolivariano, aún vislumbrando la derrota que sufrirá a manos de la democracia encarnada en la figura del líder de la oposición y la presión internacional, se comporta con la desesperación propia de los vencidos y ha elevado las acciones de represión e intimidación contra una población desarmada que recorre las calles en busca de las libertades robadas. Desde el pasado 23 de enero, día histórico para Venezuela, más de 40 personas han sido asesinadas en las calles del país y otras 850 han sido detenidas, incluidos tres periodistas de la agencia EFE –ya puestos en libertad–, atentando directamente contra el derecho a la información, la libertad de prensa y la libertad de expresión. Una embestida inadmisible contra los derechos fundamentales que ha activado las alarmas de la institución comunitaria y ha exigido a Maduro la celebración inmediata de unos comicios que restauren la democracia en Venezuela.

Hace ya una semana que Guaidó, sabedor de la fuerza de la oposición en el órgano legislativo, tomó con valentía las riendas de una compleja situación política que, incluso, ponía en peligro su propia seguridad, la de su familia y la de los venezolanos que lo apoyan. Efectivamente, el delfín de Leopoldo López estaba en lo cierto, han atacado de lleno sus derechos como ciudadano y el Tribunal Supremo le tiene prohibido salir del país o acceder a sus cuentas bancarias con un único propósito: su rendición. Un hecho que no ocurrirá porque el clamor internacional contra Maduro es ya demasiado intenso como para que el terror chavista pueda silenciarlo.

Dos décimas
Sánchez se come 2.200 millones de euros de PIB en seis meses

Carlos Ribagorda okdiario 1 Febrero 2019

La economía española ha perdido 2.200 millones de euros de riqueza desde la llegada al poder de Pedro Sánchez, en junio de 2018. En apenas seis meses, y según el cierre del PIB conocido este jueves, el 2,5%, la economía nacional ha perdido dos décimas de crecimiento desde el segundo trimestre del año hasta el cierre del ejercicio. En junio, el PIB cerró con un crecimiento trimestral del 0,6% dejando la interanual en el 2,7%.

Sánchez llegó al poder a primeros de junio pasado después de anunciar a finales de mayo la presentación de una moción de censura al entonces presidente, Mariano Rajoy, que acabó triunfando con los votos de Podemos, PNV y los independentistas catalanes.

Ese segundo trimestre la economía ya sufrió un retroceso respecto al segundo trimestre del año anterior, lo que dejó el PIB internanual en el citado 2,7%. A partir de ahí, la economía española ha cedido dos décimas más en seis meses.

Aunque el PIB español se ha comportado en línea con el resto de países de la zona euro -Italia ha entrado en recesión técnica al acumular dos trimestres seguidos con crecimiento negativo-, las medidas económicas del Gobierno de Sánchez han tenido su efecto, y sobre todo, lo tendrán en el futuro según los expertos.

Por ejemplo, la subida del salario mínimo un 22%. Esta medida tendrá su efecto positivo en la recaudación de la Seguridad Social pero, según los empresarios y economistas, provocará un incremento del paro puesto que habrá pequeños empresarios que no puedan asumir ese coste en un solo año y tendrán que despedir trabajadores o paralizar nuevas contrataciones.

Este mismo efecto tendrán los nuevos impuestos a las grandes tecnológicas y a la banca, además del nuevo gravamen al diésel. El propio Gobierno estima en sus Presupuestos que la creación de empleo este año sea de 330.000, muy por debajo de los 560.000 creados en 2018.

Previsión de PIB
Lo peor llegará este año. Aunque la desaceleración de los países de nuestro entorno tiene su importante incidencia en España, los Presupuestos que ha presentado el Gobierno en el Congreso son expansivos en gasto, en medio de esa desaceleración europea.

La consecuencia de esto será que el déficit no va a ser el previsto por el Gobierno, sino 11.000 millones de euros superior según la AIReF: un 2,2% en vez del 1,3% comprometido con Bruselas.

Sánchez ha señalado este jueves desde México que la situación de la economía española “es buena” y se crea empleo de “calidad”. La previsión del Gobierno es alcanzar un crecimiento del 2,2% este año, tres décimas por debajo solo de 2018. Alemania acaba de reducir su previsión ocho décimas para este 2019, hasta el 1%.

Las declaraciones de Sánchez recuerdan a las del ex presidente José Luis Rodríguez Zapatero, cuando negaba la crisis en 2008. La propia ministra de Economía, Nadia Calviño, mantuvo hace apenas veinte días -en la rueda de prensa de presentación de los Presupuestos en Moncloa- que el PIB de 2018 crecería un 2,6% cuando la AIReF y el Banco de España ya daban el 2,5%.

Quién se juega qué en Venezuela
Emilio Campmany Libertad Digital 1 Febrero 2019
¿Por qué Sánchez y Borrell pretenden rescatar a la tiranía chavista?

La versión oficial nos cuenta que Sánchez quiere reconocer a Guaidó, respaldar a la oposición y hacer todo lo que en su mano esté para que la democracia vuelva a Venezuela. Lo que pasa, según esa misma versión, es que el presidente quiere actuar con cautela para evitar un baño de sangre y, por supuesto, se niega a seguir la estela marcada por Washington. Sánchez no es Trump y su manera de enfocar el asunto ha de ser necesariamente diferente.

Naturalmente, esta versión es falsa. Sánchez y Borrell están tratando de encontrar la manera de socorrer a la dictadura, conteniendo la cascada de reconocimientos a Guaidó y propiciando el diálogo, ese diálogo que, con la inestimable ayuda de Zapatero, lleva años salvándole el antifonario a Maduro. Es probable que el lunes que viene España reconozca a Guaidó y se una a los países que, encabezados por Estados Unidos y el Grupo de Lima, ya lo han hecho. Pero eso será siempre que Maduro no haya encarcelado a Guaidó o de cualquier otro modo conseguido cortocircuitar la rebelión venezolana. Y, de todas formas, en caso de reconocerlo, Sánchez no lo hará por convicción, sino porque habrá expirado el plazo dado por la Unión Europea. Ésta habría querido reconocer al valiente joven ingeniero venezolano cuando lo hicieron los demás y demostrar que, en materia de libertades, Europa está a la cabeza y no transige con dictadores. Si decidió esperar fue porque España insistió en ello y por respetar que fuéramos nosotros quienes marcáramos el paso, por tratarse de un asunto de Hispanoamérica, donde la UE tiene con nosotros la consideración de secundar nuestras acciones.

Pero, si por Sánchez y Borrell fuera, Guaidó no sería reconocido a corto plazo. Los verdaderos deseos de ambos son fácilmente adivinables examinando el modo en el que se expresan: las constantes apelaciones al diálogo; la afirmación de no querer cambiar un régimen, que es algo que por otra parte nadie les ha pedido que apoyen, pues se trata de restaurar el de libertades que había antes de que el chavismo acabara con ellas; y las diatribas contra Macron y luego contra Tajani hablan por sí solas. Los dos tienen muy pocas ganas de hacer lo que Dios quiera que no tengan más remedio que hacer si Maduro finalmente es incapaz de recuperar el control en estos pocos días.

Todo esto es poco más o menos evidente. Lo que no se sabe es por qué nuestros políticos protegen a la dictadura venezolana. No es una cuestión de afinidades ideológicas del chavismo con Podemos o con el PSOE. Es de intereses. Pero ¿qué intereses? Desde luego, no son los de Venezuela ni los de España. Son con seguridad particulares. Con el tiempo, sabremos cuáles.

Lágrimas democráticas
Antonio Robles Libertad Digital 1 Febrero 2019

La brutalidad de Maduro y su nulo respeto por la democracia no son tan diferentes en la intención totalitaria de la obcecada patrimonialización de Cataluña que hace Torra.

Nicolás Maduro ha prohibido a las radios que pronuncien el nombre de Juan Guaidó. Como si borrar su nombre acabara con la realidad. Hace unas horas, Guaidó ha sido reconocido como presidente interino legítimo de Venezuela por el Parlamento Europeo. La realidad.

La primera huella que delata la regresión de un régimen democrático a uno totalitario es el ataque a la libertad de información. Estos últimos días, el régimen de Nicolás Maduro ha secuestrado a una docena de periodistas. Una larga rutina desde que Chávez llegó al poder y arrastró a la tumba a Venezuela entera. El cierre de periódicos y medios audiovisuales no ha logrado silenciar del todo la libertad de ese pueblo. Pero lo han envilecido con mentiras, y éstas han ayudado a perpetuar el despotismo.

Hasta el periodismo más vil tiene cabida si hay respiraderos por donde sople aire fresco. Sin periodismo, todo es mentira, y donde todo es mentira, nada tiene valor. Ni siquiera el bien.

Maduro ha prohibido a las radios pronunciar el nombre de Juan Guaidó, el presidente interino. Eso de borrar de la realidad cuanto molesta a los tiranos fue también el sueño de Herodes, que quiso acabar con el hijo de Dios ordenando matar a todos los niños de Judea. Fue la voluntad de Stalin borrar de la historia a sus adversarios políticos haciendo desaparecer sus imágenes de las fotos oficiales. Como se prohibió pronunciar en TV3 el nombre de España por Jordi Pujol. No otra cosa fue la construcción de duchas colectivas de gas y hornos crematorios por los nazis para borrar de la faz de la Tierra a los judíos. Con similares intenciones, Joseph Goebbels mandó producir transistores económicos para regalar a las masas alemanas. Su generosidad se reñía con la perversa intención de apoderarse de sus mentes, pues el transistor sólo sintonizaba una emisora, la del nacionalsocialismo. En ese juego ladino, Pujol fue un maestro, prohibió pronunciar la palabra independencia en TV3 en las dos primeras décadas de su mandato para evitar levantar sospechas de sus objetivos finales. La frustración la suplían con el mantra murmurado en sus aquelarres íntimos: "Hoy paciencia, mañana independencia". Como prohibió también que ningún invitado pudiera mirar directamente a cámara, excepto él. Todos estos casos tan incomparables por sus consecuencias tienen un nexo común, borrar al adversario. Cada uno con los métodos que las circunstancias y el grado de su poder les permitían.

La brutalidad de Maduro y su nulo respeto por la democracia no son tan diferentes en la intención totalitaria de la obcecada patrimonialización de Cataluña que hace Torra cuando miente entre sollozos de cordero degollado que nuestros tribunales están juzgando a todo un pueblo. Como si él y los suyos fueran Cataluña, como si el viacrucis de pega de Oriol Junqueras y sus maneras de párroco pederasta no estuvieran socavando los principios del Estado de Derecho y su separación de poderes. Tanta farsa es ya insoportable.

Seguramente habrá muchos que al leer tales comparaciones se escandalicen, pero las mentiras del nacionalismo catalán persiguen el mismo fin que los abusos totalitarios de ese matón de Caracas. Pero mientras las mentiras de Maduro no engañan ya a nadie, las del nacionalismo catalán circulan ufanas por escuelas, universidades y foros internacionales dando lecciones de democracia. Algún día no muy lejano, la mentira mejor simulada de la histórica de Occidente, más persistente en el tiempo y mejor vendida será asignatura obligada en universidades y ensayos como modelo de perversión del lenguaje, de disimulo en las intenciones y de asesinato de la verdad.

Y mientras tanto, Borrell largando eso de: "España no quiere un cambio de régimen en Venezuela". Y si España no quiere un cambio de régimen, ¿qué quiere? Porque ¿qué otra cosa es la exigencia de elecciones libres y limpias, sino el fin de ese régimen de criminales?

La tiranía trata de revolverse
EDITORIAL El Mundo 1 Febrero 2019

Del riesgo que corre Juan Guaidó ya dio cuenta en estas páginas su esposa, Fabiana Rosales: "En este país se sabe que nos enfrentamos incluso a la muerte. Si te tienen que matar para sobrevivir, lo van a hacer". Ayer las Fuerzas Especiales de la Policía Nacional se personaron en el domicilio de Guaidó aprovechando que se encontraba presentando el plan de transición en la Universidad Central de Venezuela. Los agentes encontraron a la suegra de Guaidó y a Miranda, su hija de 20 meses. Tras el secuestro preventivo a modo de advertencia que ya padeció Guaidó el 13 de enero, este nuevo acto de intimidación persigue el amedrentamiento del hombre que ha asumido la misión de reconstruir las instituciones y devolver la libertad a un país devastado por el chavismo.

Entre esas libertades, la de prensa es la primera que quiere segar Maduro. Por eso fueron detenidos varios periodistas -entre ellos tres compañeros de la agencia EFE- y retenidos en la siniestra sede de los servicios de inteligencia bolivarianos con el fin de aterrorizarlos y evitar que levanten acta de la ola de represión que se está desatando en la hora más crítica del régimen.

También ayer, y bajo el liderazgo del presidente Antonio Tajani, el Parlamento Europeo formalizó su reconocimiento de Guaidó como presidente interino de Venezuela. Por una abrumadora mayoría, los representantes de los europeos aprobaron la propuesta impulsada por el Partido Popular Europeo. "Pedimos a los estados miembros y a la alta representante que hagan lo mismo cuanto antes a fin de tener una posición única y fuerte", afirmó Tajani, que llamó a Guaidó para comunicarle la noticia. Guaidó lo agradeció y añadió una significativa apelación: "A la espera de los países de Europa". Por eso causa bochorno el incomprensible afán del Gobierno de Sánchez por demorar el reconocimiento de Guaidó hasta el lunes, según anunció Josep Borrell. Dos días después de que pudiéramos celebrar al fin que de la boca de Sánchez saliera la palabra «tirano» para definir con toda propiedad al tirano, nos encontramos con el retorno de la modulación discursiva, ese cálculo medroso que solo sirve para regalar tiempo extra al dictador y sustraer ánimos a su democrática oposición. El tiempo verbal de ese reconocimiento hace ya días que no debería conjugarse en futuro, pero este Gobierno sigue haciéndolo, escudándose en una pretendida responsabilidad que solo camufla tacticismo e inoperancia burocrática. Responsabilidad es la que ha exhibido Tajani con los venezolanos oprimidos.

El Grupo de Contacto anunciado por Europa para asesorar a Guaidó en la ardua tarea del restablecimiento institucional y la celebración de elecciones libres es una magnífica noticia. El compromiso de los demócratas no puede circunscribirse a la retórica de una declaración parlamentaria, sino que debe ir mucho más allá para rescatar a los venezolanos de la infame tiranía.

Horror a la verdad inconveniente
Minimizan y callar todo lo grande, noble y bueno de un pasado sin igual
Hermann Tertsch ABC 1 Febrero 2019

Dice el ministro de Cultura, José Guirao, que conmemorar el 500 aniversario de la gesta de Hernán Cortes en la toma de México sería un lío, «un tema complicado». Podría molestar a gente, mexicana o no. Por eso es mejor dejarlo. Por eso España debe ignorar que se cumple medio milenio de una de las páginas más asombrosas y gloriosas de la historia de la Humanidad. Cortés, que de haber sido inglés o francés sería honrado como un genio militar, diplomático y político comparable a Alejandro Magno, es para los políticos españoles una molestia a olvidar. Cortés, que con la primera gran incursión en el continente inició la aventura civilizadora de la conquista española de América cuya importancia y consecuencias para el mundo moderno solo el Imperio romano iguala, es un personaje «incómodo». La efeméride debe ignorarse como si fuera un hecho vergonzante y no una hazaña gloriosa por la que todas las grandes naciones envidiaron a España.

El ministro no es de lo peor de ese gabinete de los horrores que es el Gobierno de Sánchez. Pero al final le molesta el protagonismo universal de España tanto como a esa ninfa fanática catalanista de Meritxell Batet. Y también él nos insulta. Porque respeta más a quienes teme ofender con la verdad que a quienes ofende ocultándola. Lo ha dicho con franqueza conmovedora. Su razón es esa cobardía reputada de preferir la armonía a la verdad, la conveniencia al deber y la comodidad a la idea. No es que Guirao no sepa trampear. Por ejemplo cuando intenta ocultar que pretende continuar el infame saqueo del Archivo Nacional de Salamanca, esa indigna afrenta a la nación y su patrimonio que comenzó Zapatero, continuó Rajoy y hoy sigue, pese a sentencias que establecen que el expolio ha violado hasta la propia ley injusta creada con tan innoble fin. Nadie sabe cuántos documentos habrán destruido los organismos separatistas dedicados a inventar el pasado y a acabar con todo lo que desmienta las patrañas separatistas y comunistas de la República y la guerra. Siempre es lo mismo: horror a la verdad inconveniente.

José Guirao ha sido un eficaz gestor de esa «pomada cultural» pagada por la derecha para favorecer a la izquierda. Mimado por el PP para promover en Madrid todo lo que fuera de izquierdas en la cultura. Con el mensaje de que el que no fuera de izquierdas debía parecerlo si quería alguna subvención, encargo, invitación, entrevista, promoción, empleo contrato o mera llamada telefónica. La izquierda sabe aniquilar todo vestigio cultural de ideología no conforme. Y la derecha le ha ayudado estos 35 años. Guirao ha gestionado alfalfa ideológica y política izquierdista con apoyo de la derecha. Es decir, sin controversia, De ahí esa franqueza. Es hispanofobia interiorizada. No busquen promoción para los libros de Elvira Roca o el «Mito de Hernán Cortes» o «La Conquista de México» de Iván Vélez. Ni para el soberbio «Hispania Spania» del benedictino Santiago Cantera. No busquen en el Instituto Cervantes una agenda sobre la gesta de la hispanidad que desde el siglo XVI vierte la lengua española por el continente hasta Tierra de Fuego y desde los pantanos de Florida al Pacífico norte y hasta Alaska. No. El Cervantes de Londres anuncia una conferencia sobre «cómo marcó Europa el mundo moderno». España, no. Lo menos posible. Es lógico. Nadie espere que hagan justicia al glorioso pasado de una nación los mismos que pretenden desmembrarla y destruirla como destruyen el Archivo de Salamanca. Hay que quemar documentos, minimizar, ridiculizar y callar todo lo grande, noble y bueno de un pasado sin igual. Para no molestar a los enemigos de España dentro y fuera. Y para no permitir a los españoles acceder al tesoro de un conocimiento que, convertido en muy justificado orgullo y amor, podría generar feroz resistencia frente a tanto desmán.

Educación
El padre que lucha por el bilingüismo en la escuela balear: "Solo dan en castellano gimnasia"
Marina Alías vozpopuli.es 1 Febrero 2019

Francisco López acaba de lograr que el Tribunal Superior de Justicia de Baleares (TSJIB) reclame a tres colegios de Ibiza que acrediten su proyecto lingüístico.

Es el paso previo a dictaminar una sentencia favorable, o no, a la denuncia que interpuso en 2017 contra la Consejería de Educación al entender que su hijo, que entonces tenía tres años, no podía recibir formación en castellano en las escuelas públicas de la isla, tal y como publicó el diario El Mundo.

Aunque aún se desconoce la interpretación judicial final del caso, es la primera vez que la justicia obliga a los centros escolares de Baleares a entregarsus proyectos lingüísticos para someterlos a análisis.

"Cuando fui a la oficina de la Consejería de Educación en Ibiza buscando un centro donde hubiese clases en castellano me facilitaron los nombres de tres colegios: Es Vedrà, Mare de Déu de les Neus y CEIP Can Guerxo", cuenta. Nadie me enseñó los proyectos lingüísticos.

"Ahora, algunos de estos colegios los tienen colgados en sus web y se puede comprobar que la inmersión lingüística es en catalán y que si dan algo en castellano solo es gimnasia, plástica o religión", apunta este padre de 35 años nacido en Madrid.

Y aclara que no busca que los colegios de Baleares erradiquen el catalán, sino la equidad y que se cumpla con la Constitución. "Estoy encantado con que mi hijo, que ahora tiene cinco años, sepa catalán, pero me niego no sepa terminar las frases en castellano o tenga faltas de ortografía. Eso es un atraso", defiende el denunciante.

"Cuando mi hijo tenía dos años fui a varias escuelas públicas buscando que pudiese tener un porcentaje mínimo de clases en castellano, pero me encontré con que en algunos colegios el 100% de las asignaturas se daba en catalán", cuenta a Vozpópuli.

Única opción: un privado
Después de mucho peregrinar decidió preguntar en los concertados. "La mayoría eran religiosos y me reconocían que, si se salían de las directrices del Gobierno [presidido por la socialista Francina Armengol] peligraban las subvenciones que recibían", explica.

Al final terminó llevando a su hijo al único colegio privado de laisla, aunque le tuvo que inscribir con un año de antelación porque había lista de espera. "Hay mucha gente que quiere que sus hijos estudien en castellano y que no se pueden permitir pagar una escuela privada", denuncia.

Aunque asegura que después de su denuncia recibe el apoyo de muchos padres, López reconoce que "si ganase un euro por cada vez que me han invitado a irme de la isla, ahora sería millonario".

"Tengo dos empresas, trabajo 12 horas al día y un juicio supone un desgaste. Esto no lo hago para salir en los medios ni para ganar dinero, lo hago para que los niños cuyas familias quieran una enseñanza bilingüe no sufran", señala.

La casilla del castellano
Hasta 2015, cuando unos padres querían matricular a su hijo en una escuela pública en Baleares tenían que rellenar un formulario donde se marcaba la casilla de la lengua en la que se quería escolarizar al estudiante. Los colegios establecían una proporción de lenguas en función de los resultados obtenidos.

Sin embargo, con la llegada del Gobierno encabezado por la dirigente socialista Francina Armengol está opción fue eliminada. Si un padre firma una de las fichas de escolarización en un colegio público de las islas está ya aceptando el proyecto lingüístico vigente. "Al aceptar la matrícula, aunque no conozcas el proyecto ni te informen de este, lo estás aceptando todo", dice López.

Él no lo firmó, por lo que su denuncia ha prosperado más que la de otros padres que interpusieron quejas una vez que ya habían firmado que aceptaban las matrículas.

"Me han dicho mil veces que el castellano ya lo aprenden en casa, pero yo veo a mi hijo muy pocas horas al día y las aprovecho para jugar con él o darle de cenar y acostarle. No es nuestro trabajo enseñarles bien la gramática", considera este padre, que lleva 15 años en Ibiza.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

Sí, es así señor Sánchez
Gonzalo Duñaiturria okdiario 1 Febrero 2019

No me gustaría estar en la piel de Pedro Sánchez, pero es claro que a Sánchez le obnubila como a un crío con disfraz su ilegítimo, aunque legal, cargo de presidente del Gobierno. Es peligroso un presidente mentiroso y contradictorio, capaz de vender las necesidades de su nación, a la que debe fidelidad y respeto, por una migaja de votos, pero acrece dicho peligro en tan señera majestad, en tan noble cargo, aceptar apoyos de una recua con objetivos anti nacionales y disgregadores, con ansias de revancha, con fines encaminados a lavar los decenios de terror que impuso ETA. Incierto panorama político germinó poco antes del último estío tras una moción de censura cimentada en una farsa y apoyada por los “bolivarianos pijos” de Podemos, los antiespañoles del PNV, los golpistas catalanes y para colmo de males, que bajo e innoble, por lo pro etarras de Bildu. Es la radiografía de nuestro actual ejecutivo donde por primera vez, un presidente del Gobierno es elegido gracias a una moción de censura, sin ser diputado y con el apoyo de comunistas, nacionalistas, independentistas y proetarras.

Y con esos mimbres se está gobernando. Hacia los soberanistas catalanes, utilizando un mal llamado “dialogo” en nombre de todos los españoles como coartada para una cesión humillante al separatismo, provocando que quienes se han sublevado contra España se sientan más fuertes que nunca, como hizo Torra tras la vergonzosa reunión usurpada por este y vendida a modo de “mini cumbre” entre dos Estados al mismo nivel, mientras Sánchez pueda sobrevivir al límite de la dignidad regando de millones Cataluña sin importarle la igualdad entre todos los españoles. Se encuentra obsesionado con Franco y desde qué en junio, nada más llegar a Moncloa, anunciara como medida estrella exhumarlo del Valle de los Caídos, continúa con la manipulación de una parte importante de nuestra historia provocando un dolor innecesario en millones de españoles de forma gratuita. Sin estrategia ni presencia internacional.

Ejemplo es Venezuela, esperando órdenes de París, Berlín o Bruselas, para comparecer ante la opinión pública y decirnos que tenemos que esperar ocho días a ver si Maduro se aflige, deja de ser un niño malo y convoca elecciones. El engaño y la mentira, la infamia y el desconocimiento. Tras la derrota socialista en Andalucía, llegó a manifestar que ningún país en Europa tenía a la nueva derecha como aliada, con el fin de entorpecer la coalición conformada por PP, Ciudadanos y VOX y especialmente para demonizar a este último. Bien sabe qué en Austria, Bélgica, Finlandia, Dinamarca, Letonia, Hungría y Polonia, la nueva derecha forma parte del Gobierno tras elecciones y pactos y donde en ninguna de estas naciones se ha restringido la libertad o se han cercenado derechos.

Y aquí, en España, sin ir a las urnas, el verdadero populismo, la radicalidad se nos muestra a través de la tamaña incoherencia de un personaje que tiene la osadía de alertar frente a los extremismos cuando su Gobierno no podría existir sin la extrema izquierda. Un presidente falaz, falsamente buenista y siempre absurdo. Un ejecutivo que día a día, por el mismo y por quienes le apoyan pierde autoridad si es que alguna vez la tuvo, pierde dignidad, si es que alguna vez la conoció y pierde credibilidad si es que alguna vez la predicó. Es la imagen de la debilidad que a fe de mostrarla sin rubor la mimetiza en la propia debilidad del estado. Ya lo dijo Dwight Eisenhower, trigésimo cuarto presidente de los Estados Unidos: “Sólo con la fuerza se puede cooperar. Con la debilidad, sólo se puede mendigar”.

Juicio 1-O
Radicales catalanes, vascos y madrileños se coordinan para agitar la calle por el juicio del 1-O
Cynthia Díaz Nobile okdiario 1 Febrero 2019

El juicio del 1-O se ha convertido en el pretexto de la izquierda radical y antisistema para agitar las calles de Madrid en los próximos días. Grupos catalanes, vascos y madrileños han mantenido contactos, según la Policía, para intentar provocar altercados bajo la reivindicación de que “el derecho a decidir no es un delito, es un derecho, es democracia”.

La Policía tiene constancia de los contactos que se han estado realizando en Cataluña, en el País Vasco y en Madrid. Unos encuentros en los que habrían intercambiado “ideas sobre kale borroca”.

Las Brigadas de Información de la Policía tienen bajo control los movimientos de estos grupúsculos que en los últimos tiempos se han intensificado. “Sabemos a lo que van y sabemos quién va a esas reuniones” afirman a este periódico.

A pocos días de que arranque el juicio de los imputados por el 1 de octubre, la Coordinadora 25s ya ha anunciado movilizaciones en Madrid para reivindicar que “el derecho a decidir no es un delito, es un derecho, es democracia”.

Así lo ha anunciado su portavoz durante un ‘mitin internacional por la libertad de los presos republicanos catalanes’ en la biblioteca La Blanquerna. Un acto entre los que se encontraba el diputado de ERC, Joan Tardá,

En declaraciones a OKDIARIO, el Subinspector de Policía Nacional, Alfredo Perdiguero, recuerda que los Comité de Defensa de la República (CDR) operan bajo un “comando, el núcleo duro, con una dirección política claramente en el cual los grupos no saben bien hasta minutos antes la acción”.

Este viernes empezará el traslado de los presos por el golpe separatista a Madrid para ser juzgados y Arran ya ha destapado sus intenciones. Lo ha hecho su portavoz en una entrevista en El Nacional en el que ha advertido que no pueden “aceptar sin más que se vayan a Madrid”.?? “Sabemos que han tenido reuniones en Cataluña, en el País Vasco, e incluso en Madrid para intercambiar ideas sobre kale borroca, es decir, violencia callejera y alteración de orden público” sostiene Perdiguero.

Dispositivo de Interior
Fuentes de Interior inciden en que “se están analizando los factores para actuar en consecuencia en coordinación con el Consejo General del Poder Judicial, la Audiencia Nacional y Tribunal Supremo para establecer el cordón de seguridad y garantizar que el juicio se realiza con normalidad”. ?La Policía como “uno de los baluartes de la seguridad del Estado y un referente a nivel internacional en control de masas, no vamos a permitir que nadie se salte esos cordones de seguridad, para que desde luego busquen la foto con los detenidos o en la cercanía de la sala de vistas” insiste el Subinspector de la Policía Nacional.

“Falta el trabajo policial, que hizo la Ertzaintza en su momento y que los Mossos por desgracias, por ordenes políticas o de sus mandos no están realizando” lamenta Perdiguero. Tal y como publicó OKDIARIO las brigadas de información de la Policía Nacional han detectado una reorganización entre los grupos radicales de extrema izquierda ante la crispación política por la que atraviesa España.

El senador de Vox: de 'azote' de ZP y Rajoy por negociar con ETA a compartir grupo con Bildu
Abascal elige al perfil más duro contra la negociación con la banda terrorista. En 2013 viajó hasta Grenoble en busca de Josu Ternera y ahora tendrá que compartir grupo parlamentario con los 'abertzales'
Vox elige a Francisco José Alcaraz como nuevo representante en el Senado.
Diego Molpeceres vozpopuli.es 1 Febrero 2019

Vox sigue abonando el terreno con la vista puesta ya en los próximos comicios. El partido de Santiago Abascal no ha querido elegir a cualquiera para su entrada en las Cortes Generales. El expresidente de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) Francisco José Alcaraz (Jaén, 1968) será quien se haga en los próximos días con el escaño que le corresponde a la formación tras su irrupción en el Parlamento andaluz.

Peluquero de profesión, se convirtió en algo más que el azote del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, al que acusó de ser "cómplice" de ETA por la negociación con la banda terrorista. Llegó a convocar más de 16 multitudinarias manifestaciones contra del proceso negociador con los etarras. Aunque fuentes del colectivo de víctimas creen que su perfil contribuyó a 'politizar' la causa, con el respaldo de los populares y terminó fragmentando la unidad de las asociaciones.

Abrazó la teoría de la conspiración del 11-M e intentó mantener su cruzada contra las conversaciones con la banda ya en tiempos de Mariano Rajoy. Lo hizo bajo el paraguas de la plataforma que fundó y que actualmente preside, Voces contra el Terrorismo. "Rajoy ha comprado la negociación de Zapatero y está cumpliendo los compromisos adquiridos entre el Gobierno español y la banda asesina ETA", llegó a recriminar Alcaraz.

De la filas de la AVT salió sólo un año después de dejar la presidencia, tras graves desacuerdos que acabaron derivando en un ataque frontal a la organización que presidió entre 2004 y 2008. El nuevo senador de Vox había perdido a su hermano y a sus dos sobrinas en el atentado contra la casa cuartel de la Guardia Civil de Zaragoza que ETA perpetró en 1987 y dondeocho personas más fueron asesinadas y 88 más resultaron heridas.

En busca de Ternera
Según relataba este jueves el propio Alacaraz en Es Radio, fue Abascal quien decidió descolgar el teléfono para encomendarle la tarea en el Senado. Su empeño es que si Vox alguna vez llega al Gobierno o puede influir en él, deben hacerse públicas "todas" las actas de la negociación con la banda terrorista y deberá procederse a la detención del miembro de la cúpula de ETA, Josu Ternera.

En 2013, Alcaraz cogió las maletas y puso rumbo a la localidad francesa de Grenoble en busca del terroristaal que se señala como presunto inductor del atentado que acabó con la vida de su hermano y sus sobrinas. Ternera participó activamente en las conversaciones con el Gobierno y lleva dieciséis años huido. Es uno de los pocos líderes de ETA que, a pesar de todo, nunca ha caído en manos de la policía.

Su figura provocó discrepancias entre las diferentes asociaciones del colectivo de víctimas del terrorismo

Las posiciones que defendía -con la denominada 'rebelión cívica' que dijo encabezar- llevaron al nuevo parlamentario de Vox a criticar abiertamente a la viuda del último asesinado por los etarras en el País Vasco, Eduardo Puelles, por "caer en el lenguaje" de los terroristas.

Ahora, apuntan otras fuentes del colectivo de víctimas, no está claro qué papel podrá jugar desde el escaño tras la nueva época que trajo el fin de la violencia. El principal punto de polémica se centra en estos momentos en el acercamiento de los presos etarras a cárceles vascas. Alcaraz, compartirá bancada necesariamente con los parlamentarios de EH Bildu dentro del Grupo Mixto.

Si se los cruza -dice- no les dirá nada. "Para mí esos personajes no existen. Me producen el mayor de los rechazos. Y no voy a hacer como he visto a dirigentes del PSOE y del PP abrazándose o saludándose con ellos. Yo no puedo apoyar a quienes apoyan a los asesinos de mi familia y de tantos españoles".

Carta íntegra del estudiante agredido en el campus de Vitoria
"La universidad pública vasca no es un lugar de paz"
www.latribunadelpaisvasco.com 1 Febrero 2019
Sra. Dn~a. Nekane Balluerka. Rectora de la Universidad del Pai´s Vasco (UPV/EHU)

Sen~ora Balluerka:

Soy el joven al que el resultado de la radicalizacio´n de la juventud vasca, asi´ como de algunos alumnos de la universidad, le costo´ una paliza entre una quincena de individuos. Le escribo para poder comentarle un par de asuntos que me han llamado la atencio´n y, de algu´n modo, impactado, sobre usted y sobre el resto de miembros de la direccio´n de la UPV/EHU. Como sabra´, no he querido aparecer en ningu´n medio de comunicacio´n para mantener mi anonimato. Pero en este momento, con todo el asunto ma´s calmado, siento la necesidad de decir ciertas cosas, y no se me ocurre mejor manera que mediante la redaccio´n de esta carta.

Durante varias semanas, tanto yo como el resto de personas que forma´bamos el grupo estudiantil AEDE estuvimos contactando vi´a email con la direccio´n de nuestro centro para que realizasen ciertas labores de limpieza (carteles, la ya famosa pancarta de ETA de Leioa, pintadas en nuestro edificio con la inscripcio´n «E.T.A. (M)», etc.) y he de decir que la respuesta que obtuvimos fue muy pobre. En alguna ocasio´n si´ que quitaron algunas pancartas y pintadas, pero en otras, en mi modesta opinio´n muy ofensivas, no fue asi´. Nos pareci´a indignante que todo el alumnado, y en especial algunos de nosotros, que vivimos la represio´n de E.T.A. en nuestras carnes, tuvie´ramos que ver en nuestro centro de estudios manifestaciones que pidiesen la amnisti´a de todos los presos, pintadas en las que nos llamaban fascistas, etc. Nos daba la sensacio´n de que para una parte de la direccio´n de la Universidad e´ramos "estudiantes de segunda" por no someternos a esas fuerzas radicales, sin derecho a protestar, silenciados y reprimidos por ese gran grupo violento amparado por gran parte de la sociedad e instituciones.

No podi´amos permitirlo y decidimos unirnos y protestar por ello, demostrar que existimos y que, si no pudieron callar a nuestras familias, no nos iban a callar a nosotros. ¿Que´ se termino´ demostrando? Que hay un grupo que se ampara en su impunidad y su alta capacidad de agrupacio´n y organizacio´n para "silenciar" a los di´scolos. Para ello emplearon la violencia, la misma que los presos que tanto se defienden. Salimos el pasado 30 de noviembre de una reunio´n, la primera y u´nica, y cuando nos dirigi´amos al emplazamiento en el que parte el autobu´s bus hacia Bilbao, dos individuos se acercaron, uno de ellos directamente hacia mi´, y tras preguntarme si perteneci´a al grupo de AEDE, empezo´ a propiciarme pun~etazos. Una vez en el suelo, continuaron con patadas y gritos. En ese momento, mientras mis dos compan~eras pedi´an ayuda a gritos, con impotencia, llegaron el resto de jo´venes que continuaron patea´ndome al grito de "espan~ol de mierda". En ese momento perdi´ el conocimiento hasta que llego´ la ambulancia que me traslado´ a urgencias, donde estuve di´as ingresado y me sometieron a una intervencio´n quiru´rgica.

Tras narrar brevemente los hechos del pasado 30 de noviembre que ya conoce, me gustari´a centrarme en lo que ocurrio´ posteriormente. Sali´ del hospital, hice las pertinentes gestiones y, despue´s de una semana de reposo en mi casa, decidi´ volver a clase. Durante toda esa semana de clase no pare´ de recibir llamadas y mensajes de apoyo de muchas personas, nunca habi´a tenido a tanta gente da´ndome a´nimos. Tambie´n recibi´ una llamada de la direccio´n de mi campus, dicie´ndome que estaba previsto emitir un comunicado, lo cual acepte´. Me parecio´ un gesto emotivo, pero al conocer su contenido, ma´s tarde sospeche´ que tal comunicado se emitio´ para que la direccio´n de la universidad pudiese eludir responsabilidades respecto a lo que me ocurrio´.

Esto lo pense´ tras conocer, al regresar a las clases, que fueron algunos de mis profesores los que se movilizaron para que se hiciese la concentracio´n, y no la direccio´n del centro. Me entere´ de que la cu´pula que estaba encargada de redactar ese comunicado habi´a estado horas debatiendo sobre si hacerlo o no, puesto que habi´a un sector que no queri´a emitir ese comunicado. Esto me parece, por decirlo de algu´n modo, una grave falta de respeto, pues se me comunicaron ciertas cosas y se dijeron algunas otras que no fueron del todo ciertas.

Tambie´n me gustari´a comentarle otra cuestio´n que me parece importante. Segu´n tengo entendido, las fuerzas y cuerpos de seguridad solamente pueden entrar al recinto universitario si han sido requeridas por la direccio´n. Esto puede parecer ma´s o menos corriente, pero me resulta difi´cil de comprender puesto que, segu´n he sabido con posterioridad, los servicios de seguridad privada del campus, que ya se ha demostrado que son insuficientes, dieron a las autoridades universitarias el aviso de que un grupo de personas encapuchadas estaban entrando y saliendo de los edificios del recinto de manera sospechosa y «como buscando algo» (cita textual). Tras eso, nadie decidio´ llamar a la Ertzaintza. Y tengo varias preguntas al respecto: ¿no se considero´ que la presencia de casi veinte encapuchados era lo suficientemente sospechosa como para llamar a la polici´a? ¿Es suficiente la seguridad del campus? ¿Puede el alumnado acudir a las clases con seguridad? ¿Se dan privilegios a los grupos violentos que emplean sus «aulas» como lugares de reunio´n y planeamiento de ataques a la universidad? ¿Por que´ se financia y consiente eso?

Tengo muchas ma´s cuestiones que me gustari´a plantearle, tanto a usted como a su equipo de direccio´n. Durante las u´ltimas semanas he tenido que oi´r cosas como «manda narices que la UPV sea conocida por estas cosas». Mi respuesta es muy sencilla: cuando no se es capaz de garantizar la seguridad de un individuo, se niega la realidad y se muestra una preocupacio´n que luego resulta ser falsa, ocurren este tipo de cosas. A mi´, ma´s que a nadie, me gustari´a que mi universidad, la de todos los vascos, fuese un lugar de debate, un lugar libre y democra´tico. Pero, por desgracia, no es asi´, algunos lo hemos comprobado, y yo personalmente sufrido. Tras una paliza, amenazas, y cierto ninguneo por parte de las instituciones (alcaldi´as, grupos, etc.), me veo en la obligacio´n de reconocer que la universidad pu´blica vasca no es un lugar de paz, sino donde persiste un reducto de lo peor que ha existido en nuestra tierra: la violencia radical. Esa violencia que todos crei´amos casi olvidada, salvo por algunos mensajes, sigue ahi´, en el Pai´s Vasco, en A´lava, en Vitoria-Gasteiz y en la UPV. Lo u´ltimo que me gustari´a aclarar es mi desconcierto al haber lei´do que usted ha mantenido constante contacto con la vi´ctima, es decir, yo. Eso no ha sido asi´, hay personal de la universidad que si´ lo ha hecho, pero no usted.

Esto ya se va olvidando, y se hara´ justicia o no, pero algunos seguiremos cargando con las consecuencias. Yo, con un enorme miedo a estar solo en la universidad, con el conocimiento de que hay un grupo que me quiere ver en la peor situacio´n y que desean que desaparezca. He de cargar con ello di´a tras di´a. A esto se le une la angustia que siento mientras voy por la calle y noto que Vitoria es el lugar en el que menos seguro me siento, concretamente en la UPV, donde soy casi incapaz de estar solo, aguantando miradas que me hacen pensar lo peor. Y finalizare´ con un breve asunto: decirle que no sabe lo afortunada que es al tener entre su personal a profesores como los que me han tocado cerca, que se han desvivido por saber mi estado, se han preocupado por mi´ de forma sincera e incluso han estado a punto de emocionarse al verme volver a las clases. Esa gente es la gente que merece la pena de la UPV, las buenas personas que muestran el verdadero apoyo ante estas situaciones, no el politiqueo generalizado que abarca todo, incluso una noble institucio´n como es la universidad.

Saludos.
Recortes de Prensa   Página Inicial