AGLI Recortes de Prensa   Jueves 7  Febrero 2019

Todos, y con todo, contra Sánchez y por España
EDITORIAL LD 7 Febrero 2019

Casado y Rivera deben plantear una moción de censura. Es ineludible, política y moralmente, que cada diputado se retrate ante la felonía de Sánchez.

La aparición de los nuevos detalles de la intolerable negociación con el separatismo que está desarrollando Pedro Sánchez ha superado todas las líneas rojas y ha llevado a la oposición no sólo a elevar el tono de su crítica, sino a constatar que la irresponsabilidad de Sánchez y su falta de escrúpulos son un auténtico peligro para España y hacen necesario por tanto no sólo esas declaraciones más contundentes, sino también que se tomen otras medidas.

En este sentido, Libertad Digital no puede más que apoyar la convocatoria de una gran manifestación conjunta que PP, Ciudadanos y Vox han planteado para este próximo domingo en Madrid y animamos a todos a participar en ella. Es necesario visualizar más allá de las instituciones el rechazo que la irresponsable política de Sánchez despierta en la sociedad, hacer ver al presidente del Gobierno que una gran parte de los españoles no están dispuestos a consentir la venta a plazos de la soberanía nacional, que el pueblo sabe que España le pertenece y que no está dispuesto a dejar que le sea arrebatada.

Las circunstancias absolutamente excepcionales por las que atravesamos hacen necesaria esta movilización y hacen imprescindible que transcurra dentro de determinados cauces, que además serán los que garanticen su éxito. Esta no puede ser una manifestación partidista aunque hayan convocado los partidos, no puede ser la plataforma en la que se diriman las legítimas diferencias que mantienen los tres partidos convocantes, ni un podio en el que sus líderes se disputen un protagonismo que debe corresponder a los ciudadanos y al momento de emergencia en el que se encuentra la nación.

La movilización debe ser, además, un primer paso y no el único: si como bien han dicho tanto Casado como Rivera como Abascal, España y su futuro están en riesgo -y es cierto que lo están- los partidos políticos deben usar todas las armas a su alcance para enfrentarse a Sánchez. Armas como, tal y como ha sugerido este mismo miércoles Pablo Casado, las denuncias en los tribunales de muchas de las decisiones tomadas por el Gobierno que son evidentemente ilegales.

A este respecto no hay que olvidar que el proceso judicial contra el Golpe de Estado en Cataluña -que por cierto debe ser otro de los puntales que defiendan cueste lo que cueste los partidos constitucionalistas- ha sido posible a partir de una denuncia presentada en su día por Vox, por lo que no sería la primera vez que la Justicia sirve, como es obvio, para frenar a aquellos que pretenden pisotear la legalidad.

Por último, los partidos deben también darse cuenta de que tiene que hacer uso de todas las iniciativas parlamentarias a su alcance, entre ellas la moción de censura. En primer lugar porque a estas alturas es ya una necesidad no sólo política sino también moral que el rechazo al felón Sánchez y a su traidora y traicionera política se plantee en el Parlamento.

Y en segundo porque a unos meses de unas elecciones municipales, autonómicas y europeas que son cruciales para nuestro país como no lo han sido nunca, los votantes tienen derecho a saber en dónde están todos y cada uno de los diputados. Si de verdad hay un PSOE más allá del ‘sanchismo’ tal y como asegura Ciudadanos ese será el momento para verlo salir a la superficie; si barones socialistas como Díaz, Fernández Vara, García-Page o Lambán están dispuestos a sacrificar su propio futuro político por seguir apoyando a Sánchez, sus votantes en Andalucía, Extremadura, Castilla-La Mancha o Aragón merecen saberlo.

En suma: en una hora crítica para España todos tienen retratarse y esa votación en el Congreso ante toda la nación sería el momento de la fotografía definitiva.

Carta editorial a Pedro Sánchez
EDITORIAL El Mundo 7 Febrero 2019

Señor presidente. Ostenta usted la responsabilidad de gobernar España por decisión legal de una mayoría de diputados en una moción de censura. Pidió el voto en nombre de la regeneración: para desalojar de Moncloa a Rajoy por no asumir sus responsabilidades en la corrupción del PP. Y se comprometió ante todos los españoles a convocar elecciones a la mayor brevedad posible. Ocho meses después podemos constatar que usted no solo no ha cumplido ninguno de sus compromisos sino que ha colocado a España en una encrucijada institucional degradante. No podíamos imaginar de alguien que apoyó la aplicación del artículo 155 -y reclamó la actualización del delito de rebelión- que empeorase tanto la situación por culpa de una patética falta de sentido de Estado.

En España no existe el "clamor por el diálogo" que cínicamente invoca Carmen Calvo. En España existe más bien un clamor contra los abusos del nacionalismo, que se ha prevalido con deslealtad continuada de su posición de bisagra para chantajear al Estado a costa de la igualdad de todos los españoles. No otra cosa explica la histórica expulsión del socialismo de la Junta de Andalucía, y el mismo horizonte electoral amenaza a los barones de los que usted parece estar vengándose: le prohibieron pactar con independentistas antes de que dieran un golpe a la Constitución y usted ha pactado con ellos después de darlo. Los españoles contemplan atónitos la deriva de un secretario general y presidente del Gobierno que por primera vez en nuestra historia democrática toma al partido, al Estado y a la Nación como rehenes de su ambición personal. Usted no tiene un plan para España: usted tiene un plan para usted. Consiste en ir camuflando sus cesiones graduales al secesionismo no ya para pagar la hipoteca de la censura pasada, sino para negociar con los mismos acreedores su investidura futura. ¿Es que no se da cuenta de que con esos socios usted jamás podrá reivindicar la búsqueda del bien común porque el perímetro de lo común que ellos trazan no excede sus fronteras autonómicas? ¿Es que todavía no ha aprendido que el socialismo es enemigo histórico del particularismo nacionalista, del supremacismo insolidario? ¿Ignora aún que la Nación española es garantía de la libertad e igualdad de todos bajo el imperio de la ley?

En su huida hacia delante, usted ha consumado la desnaturalización del PSOE que inició Zapatero. Los cortos de vista le agradecerán que haya conjurado la amenaza electoral de Podemos; son cortos de vista porque no ven que el precio que usted ha pagado por anular al populismo es disolverse en él. El PSOE hoy aparece como una sigla hueca, sin principios, más cercana a los enemigos de la democracia del 78 que al constitucionalismo. Todo por ciego afán de poder. Con su vergonzante aceptación de la figura del relator, usted socava las bases conceptuales del juicio del 1-O: se alinea con el relato de los procesados y en contra de los magistrados que defienden el orden constitucional. Usted cree que vale todo porque esa mentalidad le ha servido para llegar a presidente, y con ella aspira a resistir. Por el camino dejará un reguero de incoherencias, traiciones, dimisiones, improvisaciones, renuncias, plagios, rectificaciones y contradicciones flagrantes de su yo anterior. Una España sin Presupuestos ni otra actividad legislativa que sus decretazos se polariza más cada día, pero a usted no le importa, porque a usted solo le importa usted. Merece salir del poder con otra moción de censura, con votos de diputados socialistas que pongan el patriotismo por encima de la disciplina de bancada.

Más temprano que tarde tendrá que irse, señor presidente, para que otro pueda recomponer los pedazos de lo que usted ha roto. Aún puede elegir hacerlo con alguna dignidad. No niegue el clamor popular que el domingo se elevará desde la plaza de Colón de la capital de España en demanda de elecciones. Escúchelo. Deje de dañarse y de dañar. Trate de redimirse. Vayamos a las urnas.

Genocidio en Pedralbes
Gabriel Albiac ABC 7 Febrero 2019

De esto alza acta un «relator»: «Tenía 14 años. No sé cómo perdí a mi familia. Lo que sé es que, allá donde se encuentren, tendrán más paz que la que yo tendré nunca. El dolor y la tristeza no pueden alcanzarlos… Hombres, mujeres, niños y viejos eran golpeados a machetazos y bastonazos. Unos perecían, los otros avanzábamos sobre sus cuerpos mutilados en descomposición. Fui golpeada con machete y bastón, y seguí corriendo. Fui violada y apaleada, y seguí corriendo. Vosotros diréis que fui valiente y animosa. Y sí, miré a la muerte cara a cara y pagué un precio atroz por sobrevivir. De algún modo, tuve suerte: no vi matar a mi familia. Y ni siquiera sé si fueron torturados… Los bebés eran utilizados como dianas en los campos de tiro». Ruanda, abril-julio de 1994.

Hasta la noche del martes pasado, tú ponías «relator» en Google y aparecía un nombre: René Degni Ségui. Y una institución: la ONU. Y una misión: el último genocidio del siglo XX. Y unas cifras: entre 800.000 y 1.200.000 tutsis asesinados en el intervalo de tres meses y diez días. Y un país devastado: Ruanda. A partir de la noche de anteayer, esas entradas de Google se entreveran con los nombres de Joaquín Torra y Pedro Sánchez. En lo que es, sin duda, la mayor vergüenza para un político español desde el año 1978.

Al aceptar la figura del «relator», el presidente del Gobierno español admite la sospecha más horrible que pueda caer sobre un país en el mundo moderno. Si está justificado introducir un observador externo -ya veremos con qué rango y de qué nacionalidad- en la relación entre el aparato ejecutivo del Estado y los altos funcionarios de una de sus administraciones locales, es que la verosimilitud de un genocidio ha sido contemplada. Sólo en ese caso se justifica que el acta notarial de tal encuentro recaiga, no sobre la administración nacional que lo regula, sino sobre una «parte neutral», que opere como garantía de que el más débil no sea exterminado.

La figura del «relator» funciona, en las lógicas de la ONU, como designación de un específico experto independiente que el Consejo de Derechos Humanos designaría para presentar informe formal de las violaciones contra esos derechos humanos en un país concreto. Sus testimonios pueden -deben- servir de base al inicio de los procedimientos por genocidio, crímenes contra la humanidad o crímenes de guerra ante los tribunales internacionales. Así sucedió con los dosieres de René Degni Ségui en Ruanda, que llevaron a la condena del presidente Jean Kambanda. Cuesta trabajo pensar que Torra pretenda hacer lo mismo con Pedro Sánchez. Pero sería lo lógico. En su lógica.

En condiciones de normalidad jurídica, dos personas que se reúnen para negociar pueden reclamar la presencia de un notario. En el caso de una Administración y un subordinado suyo, el Estado dispone de cierta función específica: la del Notario Mayor del Reino. Que coincide en la persona del ministro de Justicia. Torra puede juzgar un mentiroso a Sánchez. Y a la inversa. Ambos están en su derecho de mutuamente despreciarse. Y es sensato que pongan al notario general del reino por testigo. Para eso existen las instituciones. Cuando existen.

Pero, si Sánchez admite que es preciso un «relator» externo, está cediendo el criterio de verdad a Torra y está llamándose a sí mismo genocida. Por extensión, nos lo llama a todos. Es la mayor vileza que haya cometido un político español en lo que va de democracia. Torra gana. A cambio, Sánchez mantiene domicilio en La Moncloa.

Todo es mentira en Sánchez
OKDIARIO 7 Febrero 2019

Nada de lo que sale de la pluma de Pedro Sánchez parece responder a lo auténtico –recuérdese la tesis doctoral fake de 2012–, ni siquiera el libro ‘Manual de Resistencia’ que llegará al mercado en apenas unos días y que con tanto alboroto se ha anunciado. Más allá del titulo y de la previsible –e ingente– dosis de amor propio que el socialista se autoregalará, y atendiendo a la existencia de otro libro casi con el mismo epígrafe en el sector literario, podemos afirmar que la originalidad no es una de las virtudes de las que el presidente del Gobierno pueda presumir.

Luís Martín Arias, profesor de la Universidad de Valladolid, ya publicó en 2016 un libro bajo el nombre de ‘Contrapolítica. Manual de Resistencia’. Una obra, además, que aún sin saber el devenir de los acontecimientos políticos que protagonizaría Sánchez, parecía una premonición de la felonía que el jefe del Ejecutivo iba a perpetrar contra la integridad de la nación española rindiéndose ante los separatistas de Cataluña y vendiendo la soberanía popular con tal de no poner fin a una débil, aunque peligrosa, legislatura.

Curiosamente, la citada publicación de este profesor vallisoletano señala la importancia de resguardarse de la política porque, aunque en principio se trata de un arma poderosísima para construir sociedades más fuertes, solventes y unidas, también tiene la capacidad de llevar a los pueblos a la devastación más absoluta al carecer de sensatez. Una dualidad, muy bien expuesta por Martín Arias en su libro parcialmente plagiado en el título, que, sin duda, se manifiesta en la figura de Sánchez de manera clara. Como presidente del Gobierno, el socialista posee todos los poderes ejecutivos para erigir una nación fuerte y triunfadora; sin embargo, el socialista, embaucado por el canto de las sirenas que encarnan el ansia de poder, está llevando a España por la peligrosa senda de la ruina social y económica. Sánchez, que falta a la verdad incluso cuando firma la autoría de un libro recurriendo a la “ayuda literaria de una segunda persona” –Irene Lozano– para que se lo escriba, está programado para el arte de la política destructiva, por ello, debe irse y debe hacerlo ya.

España
El Supremo rechaza la querella de Vox al no ver delito en la tesis de Sánchez
El TS asegura no ver "infracción penal alguna" en la tesis de Sánchez, ya que para que haya plagio debe haber intención de enriquecimiento con la obra.
Redacción | Agencias elespanol 7 Febrero 2019

El Tribunal Supremo ha inadmitido a trámite la querella presentada por Vox contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, por los delitos de falsedad documental, prevaricación administrativa y tráfico de influencias por su tesis doctoral al no ver "infracción penal alguna" en los hechos.

La Sala Segunda del alto tribunal ha seguido el criterio de la Fiscalía y ha dado carpetazo a la querella de Vox al sostener que para que exista plagio, en un sentido jurídico, se requiere un propósito de enriquecimiento con la obra ajena, algo que el Supremo no observa en este caso.

En un auto, el Supremo señala que, al margen de que la querella esta basada en informaciones periodísticas, alude "a un posible plagio, originado por la falta de originalidad y, en algunos fragmentos, la copia de distintos contenidos de la tesis".

Los magistrados explican que el plagio, en un sentido jurídico-penal, es un delito contra la propiedad intelectual que requiere un propósito de enriquecimiento con la obra ajena. En este caso concreto, el alto tribunal no ve que los hechos constituyan infracción penal alguna.

El partido de Santiago Abascal presentó el pasado 21 de septiembre una querella contra el jefe del Ejecutivo después de que se revelase que éste pudo usar trabajos de otros autores sin citarlos en su trabajo de fin de doctorado. Vox consideró que incurrió en los presuntos delitos de falsedad documental, prevaricación, administrativa, cohecho, tráfico de influencias y contra la propiedad intelectual.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

Gritar en la calle contra la felonía
EDITORIAL ABC 7 Febrero 2019

Sánchez no escucha ni a su propio partido, y por eso se ha convertido en una cuestión de Estado que escuche a los españoles en la calle clamar contra su abuso de poder

No por repetir calificativos como humillado, indigno, felón, traidor, prevaricador o antipatriota, Pedro Sánchez va a rectificar. El presidente del Gobierno ha ligado su futuro político a los separatistas catalanes y a la idea de una España en la que se puede negociar la secesión de una parte de su territorio. Y todo ello, aun a riesgo de fracturar de nuevo al PSOE y de sufrir el rechazo de muchos votantes de la izquierda que deploran su capacidad de cesión al chantaje con tal de aferrarse unos meses más a La Moncloa. La primera consecuencia de su ofensa a todos los españoles que creen en la nación ha sido la convocatoria coordinada de una manifestación, por parte del PP, Ciudadanos y Vox, que promete ser multitudinaria y que ABC respalda sin fisuras. Sánchez no escucha ni a su propio partido, y por eso se ha convertido en una cuestión de Estado que escuche a los españoles en la calle clamar contra su abuso de poder. Pablo Casado no ha descartado presentar una moción de censura pese a la certeza de perderla, y Ciudadanos debería plantearse un gesto similar contra Joaquim Torra de una vez por todas. No se trata de desbancar a los dos socios de esta estafa moral a la Constitución porque la aritmética de escaños no cuadraría. Pero sí de retratar a los responsables de una felonía diseñada para dinamitar los pilares del Estado constitucional, y de ponerles ante el espejo de su insolvencia. La izquierda lo tendrá fácil al acusar a los manifestantes de fascistas nostálgicos de una derecha ultramontana. Pero esa misma izquierda sabe que esa coartada ya no sirve. Será un legítimo ejercicio de libertad patriótica en defensa de la misma Constitución que Sánchez quiere derogar por la vía de los hechos consumados, y cuyo artículo 155 se niega a aplicar cuando una autonomía se declara en rebeldía.

Ayer Sánchez no dio la cara pese a la convulsión en el PSOE. Las expectativas electorales de su partido parecen no importarle en absoluto, y las voces críticas que se alzaron contra su decisión de designar a un «relator» en sus negociaciones con la Generalitat solo buscan proteger sus propios intereses. Fue Carmen Calvo quien dio la cara para repetir, de modo balbuceante, que un relator es una figura inocua, y acusó a otros dirigentes socialistas de rechazar la medida por «falta de información». Claro. Es la misma falta de información que padecen todos los españoles porque Sánchez sabe que su plan ni es legítimo ni es legal. ¿Cómo puede sostener Calvo que el documento-chantaje de Torra no existe, y a la vez «adivinar» que Torra deseaba un relator? Sea magia política o mera ciencia infusa, es delirante. Peor aún: es una mentira sostenida sobre el ego de un presidente carente de valores democráticos. Si el PSOE no reacciona, será corresponsable de esta indignidad contra España.

A Sánchez sólo le interesa seguir en La Moncloa
 larazon 7 Febrero 2019

Pedro Sánchez se empeñó en abrir una vía de diálogo estable con los independentistas catalanes «para dar una solución política a un problema político», aunque ésta sobrepasase la Constitución. Era el pago al apoyo recibido en la moción de censura que le llevó a La Moncloa por los partidos que protagonizaron los graves sucesos de octubre de 2017, cuyos dirigentes están procesados por ello. La crisis actual se define porque Gobierno y Generalitat señalan a «las derechas» como responsables de la falta de diálogo. Es evidente que los independentistas prefieren a Sánchez y por eso lo hicieron presidente. Ese es el origen de la situación de bloqueo en el que se encuentra el Gobierno y su entrega a la agenda del «proceso»: los Presupuestos se aprobarán o no en función de los intereses desestabilizadores de los secesionistas. Sánchez está dando muestras de que es capaz perpetuarse en La Moncloa con una minoría irrisoria y apoyándose en unos partidos cuyo único pretensión es conseguir el derecho de autodeterminación; unos lo quieren mañana y otros, pasado mañana. El independentismo en todas sus versiones –ERC, PDeCAT, Torra, Puigdemont, la Crida, Òmnium, ANC– no tiene más interés que desacreditar la democracia española. Por parte de la Generalitat no ha habido el menor gesto de rectificación sobre la declaración unilateral de independencia del 27 de octubre, o sobre la liquidación de la Constitución y el Estatuto el 6 y 7 de septiembre, hechos que supusieron un verdadero golpe a la legalidad democrática. Es más, insisten en que lo volverían hacer; otra cosa es que lo ratifiquen ante el Tribunal Supremo, donde serán juzgados a partir del próximo día 12. Por contra, el Gobierno de Sánchez ha aceptado las reglas del juego marcadas por el gobierno catalán: hablar de todo, incluido el reconocimiento al derecho de autodeterminación y la bilateralidad. Para ello, para poder establecer un marco en el que España y Cataluña representen dos entidades políticas diferenciadas con un problema de «encaje»», para unos, y de «falta de libertad», para otros, la última concesión a la Generalitat es el nombramiento de un «relator» o mediador para la mesa de partidos que deberá abordar la supuesta «solución política».

Sin embargo, en esta ocasión Sánchez ha sobrepasado una línea roja. Ha incumplido lo que se le exige a cualquier presidente del gobierno: la soberanía nacional reside en el conjunto del pueblo español y no puede fraccionarse para contentar la exigencias de los independentistas. Un «relator» que intermedie entre los partidos políticos catalanes para buscar una solución es dar carta de naturaleza a una figura que sólo aspira a consagrar a la Generalitat como una entidad política al margen de España. Sabemos que el nacionalismo ha construido su asfixiante hegemonía en la política catalana peldaño a peldaño y siempre con la buena voluntad del gobierno de España. El «relator» es una figura confusa y peligrosa, que ha provocado una justificable alarma en los partidos de la oposición, PP y Cs, pero también en destacados miembros del PSOE, como Emilio García-Page, presidente de Casilla-La Mancha, y Javier Lambán, presidente de Aragón. El desconcierto provocado ha obligado a la vicepresidenta Carmen Calvo a comparecer, lo que no aclarado nada de la función de ese mediador, ni siquiera de la «mesa de partidos». Esto sí, en su mensaje quedó claro que la responsabilidad por la falta de diálogo con Cataluña es de los partidos que no quieren estar presentes en este órgano, PP y Cs. Esta mesa, a la que asisten los partidos con representación en el Parlament –PDeCAT, ERC y Catalunya en Comú, además del PSC–, es algo insólito porque es en el Parlament donde debe tratarse todos los asuntos que interesan a los ciudadanos, incluidos los políticos, mientras la actividad de la cámara está bajo mínimos instrumentalizada por el «proceso». Es en el Parlament donde se debe debatir, con luz y taquígrafos, sin necesidad no de mediadores.

La situación creada tras la propuesta de elegir un «relator» es aún más confusa tras la respuesta de la portavoz de la Generalitat, Elsa Artadi, que en plena polémica afirmó ayer que la mesa de negociación debe hacerse con partidos estatales, además de una «figura notarial» que certifique los acuerdos alcanzados. Sánchez debería ser consciente que la ausencia de PP y Cs no es algo menor y lo seguirá siendo para dar forma política a cualquier acuerdo entre los partidos, todos formaciones soberanistas, salvo la siempre ambigua posición de los socialistas catalanes.

Los tiempos de Sánchez sólo responden a su propia supervivencia política, a prolongar su estancia en La Moncloa y ayudarse de los resortes de poder que le ofrece para convocar elecciones cuando las encuestas le sean favorables. Hemos repetido muchas veces que Sánchez no debería haber sido presidente con 84 diputados y el apoyo de los que quiere liquidar la Constitución de 1978. Por el interés de España, debe convocar elecciones de manera inmediata.

El domingo, en Madrid, por un nuevo 8-O
Teresa Giménez Barbat okdiario 7 Febrero 2019

Las patéticas justificaciones de Carmen Calvo respecto a la constitución de una mesa de diálogo a la que únicamente se sentarían el PSC y los partidos separatistas, y en la que se hablaría nada menos que del futuro de España, han llevado la legislatura, ya de por sí agónica, a un colapso irremediable. Ni siquiera hace falta insistir en la figura del relator, perteneciente a la semántica de la resolución de conflictos bélicos, y que significará lo que sus muñidores quieran que signifique, como sabe cualquiera que tenga no ya una mínima cultura política sino un resto de sentido común. Relator al margen, decía, el solo hecho de que el Gobierno confiera legitimidad a un conciliábulo extraparlamentario para negociar “una solución al conflicto”, da idea de hasta qué punto las añagazas de Sánchez han entrado en la senda peligrosa de la felonía.

Desmintiendo a la vicepresidenta, el único clamor que recorre España es el que afirma la absoluta desvergüenza de un individuo que está dispuesto a todo para evitar la convocatoria de elecciones y su inexorable consecuencia, a saber, la salida de Moncloa. Creo que ha sido Jorge Bustos quien, sagazmente, ha comparado el desprecio al Parlament que supone la ‘mesa de partidos’ con el puenteo a manos del chavismo de la Asamblea Nacional de Venezuela. No en vano, en ambos casos se trata de vaciar de sentido las instituciones vigentes para, en nombre de una incógnita voluntad “superadora”, poner en marcha un órgano de decisión alternativo. Algunas de las expresiones que han salido a flote a propósito de la enésima humillación a que el nacionalismo catalán somete a España nos resultan familiares. “Internacionalización del conflicto”, “solución política”, “mediador” o “contencioso entre dos entidades político-juridicas –en pie de igualdad–”, entre otras. El mismo lenguaje, en efecto, con que el orbe batasuno trazaba su hoja de ruta, otro palabro al uso.

Respecto a los puntos de Torra, baste decir que no hay uno solo que defraude. “Reconocimiento del derecho de autodeterminación del pueblo de Cataluña, que se ha de hacer efectivo” [Reconocimiento, en fin, de un derecho inexistente]; “Necesidad de una mediación internacional para una negociación de igual a igual” [Siente a un Chomsky en su mesa]; “Respeto a la soberanía de las instituciones catalanas, y no amenazar más con la aplicación del artículo 155” [O lo que es lo mismo: que la Constitución deje de regir en Cataluña]; “La vía judicial tiene que quedar atrás.” [En plata, y parafraseando a Colau, cumpliremos las leyes que nos dé la gana sin que por ello debamos rendir cuentas ante ningún tribunal]; “Hay que impulsar un compromiso por la ética política.” [Por decirlo en su jerga: “A partir de ahora, de ética volveremos a hablar sólo nosotros”]; “Frenar el deterioro de la imagen internacional de España” [Puramente cómico, si tenemos en cuenta que los principales promotores de esa campaña de desprestigio son los políticos nacionalistas]; “Denunciar los privilegios derivados del franquismo” [Exigencia que acaso aluda a que el partido que más alcaldes franquistas llevó en sus listas durante las primeras elecciones municipales en Cataluña fue Convergència]; “Compromiso para aislar a los grupos neofascistas” [No tengo conocimiento de más grupos neofascistas que los que suelen actuar impunemente desde hace ya demasiados años contra los militantes de PP y Cs].

Irónicamente, la polémica ha estallado coincidiendo con la presentación del libro de Pedro Sánchez-Irene Lozano ‘Manual de resistencia‘. Donde ‘resistencia’ designa en verdad su falta de reparos a la hora de poner a España en almoneda.

Urge echar al felón
Si los barones del PSOE permiten a Sánchez rendir nuestra dignidad ante Torra, serán cómplices de la traición
Isabel San Sebastián ABC 7 Febrero 2019

Lo que parecía imposible ha cobrado trágica realidad con Pedro Sánchez. El actual presidente del Gobierno ha hecho bueno a su maestro y mentor, José Luis Rodríguez Zapatero, cuyos mandatos serán recordados como uno de los periodos más funestos de nuestra historia: ruina, desempleo, división, enfrentamiento, irrelevancia internacional e indignidad. Ese fue el legado dejado por el anterior inquilino socialista de La Moncloa. Una herencia que Sánchez se propone acrecentar (ya asoman en el horizonte negros nubarrones de crisis), añadiendo a esas lacras la claudicación en toda regla ante un secesionismo catalán triunfante que se frota los ojos, incrédulo, pellizcándose para saber si de verdad le ha caído en gracia un interlocutor tan débil, tan cobarde, tan abyecto en su conducta como el que hoy tiene en sus manos la responsabilidad de dirigir España.

Zapatero negoció con una banda criminal y otorgó concesiones vergonzosas a unos asesinos que se avino a tratar de tú a tú, a costa de ignorar a las víctimas. Lo hizo al principio en secreto, traicionando el pacto antiterrorista que él mismo había propuesto y firmado, y después a media luz, ocultando las actas de esos infames acuerdos. Tenía al menos el pretexto de actuar para evitar que siguieran muriendo inocentes, y a él se agarró, cual clavo ardiente, a fin de justificar su vileza. Sánchez ni siquiera puede enarbolar el engañoso estandarte de la «paz». Su única motivación para hincar la rodilla ante Torra y plegarse a sus condiciones es la ambición pura y dura. Un afán de poltrona desmedido, narcisista y megalómano, que le lleva a aceptar lo inaceptable con tal de sacar adelante sus presupuestos y le empuja a publicar un presunto libro de memorias, escrito por lo que en la jerga del sector se denomina una «negra», destinado a cantar sus glorias. Cabe preguntarse si ese hombre está en sus cabales o ha perdido la cabeza, en cuyo caso sería urgente desalojarle del despacho que ocupa.

¿Queda en el PSOE algún diputado leal a lo que significó esa formación? ¿Alguno que esté dispuesto a arriesgarse en defensa de la Constitución y la Nación a las que ha jurado servir? Si así es, cosa dudosa, no basta con que exprese su «malestar» por lo que pasa. Las cosas han llegado tan lejos que es su deber actuar y hacerlo, además, cuanto antes. ¿Cómo se presentarán ante sus electores de Toledo, Sevilla, Zaragoza, Madrid, Oviedo, Badajoz o cualquier otra ciudad española los candidatos socialistas que hayan soportado en silencio la humillación de ver a sus compañeros de filas sentados de igual a igual con una «delegación catalana» separatista, en presencia de un mediador equidistante encargado de moderar el encuentro? ¿Qué responderán los cabezas de cartel de las autonómicas cuando sus eventuales votantes, legítimamente agraviados, les pregunten por qué la Generalitat de Cataluña no solo consigue inversiones privilegiadas, sino que impone al Estado condiciones ignominiosas acatadas mansamente por el jefe de un Ejecutivo que ha vuelto a manchar de barro el símbolo del puño y la rosa? Si aspiran a salvar los muebles, los «barones» que aún conservan influencia en el partido han de impedir que Sánchez perpetre la felonía de rendir nuestra dignidad ante Torra. Por cualquier medio a su alcance, incluido el respaldo a una moción de censura. Si consienten que su caudillo equipare la Nación a una de sus regiones y la ponga bajo la tutela de un árbitro escogido por los abanderados del golpe, serán cómplices de la traición.

El tercer golpe de Estado
Cristina Seguí okdiario 7 Febrero 2019

Ni siquiera Planeta, la primera editorial de ensayos y autobiografías políticas de este país, puede atribuirle la cualidad de la resistencia a quien aporta en su currículum, como cosa más parecida a un trabajo, la coautoría en una de las mayores estafas bancarias de la historia de España en su etapa de carterista político de Caja Madrid. Resistentes, y no por emulación Che Guevarista, sino por lucha y necesidad vital, fueron los miles de pequeños ahorradores a los que llevó a la ruina este timador de ancianas, jubilados, discapacitados y analfabetos por 1.300 euros al mes en dietas por rubricar el fraude con la misma celeridad con la que este martes transcribe los 21 puntos de Torra y Puigdemont con la pulsión de aquella becaria sin escrúpulos que hizo historia en el oval de Clinton.

Con su rúbrica en el documento que Torra ha exigido para apoyar los Presupuestos Generales 2019, Sánchez se convierte en el artífice del tercer golpe de Estado y la subversión de nuestro Estado de derecho defendido por jueces como Llarena, a costa de su exilio y también el de sus hijos. El de Moncloa está seguro de que no pierde su dignidad con este pacto, porque no es con la suya con la que está comerciando, sino con la nuestra. Por ello, cabe dar un paso más en la descripción que, el 1 de octubre de 2016, le brindó El País, su propio instrumento editorial, al catalogarle de “insensato sin escrúpulos” y “fracasado”, porque lo cierto es que la ciencia que el socialismo suele enterrar con la ingeniería cultural y filosófica, demuestra que estamos gobernados por un sociópata desde el pragmatismo más inequívoco.

Un individuo que por incapacidad de adaptación o por satisfacción de sus intereses particulares trata de cambiar las normas sociales, las leyes y los derechos individuales, algo que es su caso, gracias a un poder político sin límites usado para satisfacer a los totalitarios. No obstante, no es la primera vez que el PSOE se presta a esta infamia del uso de los “mediadores y relatores” para repartirse el pastel con los fanáticos: los socialistas estuvieron en la “pomada” de los “telepredicadores internaciones” que, en 2011, vinieron a avalar a ETA . El PSE envió una delegación a aquella trama batasuna que los progres llamaron “Conferencia de Paz” y que trasladaron al palacio de Aiete de la ciudad donostiarra donde la banda terrorista había asesinado a más de 100 personas y sometido al resto al terror de las pistolas. Los socialistas dijeron entonces que “en Euskadi se libraba la última confrontación armada de Europa”, aún sabiendo que compañeros como Joseba Pagaza y Fernando Múgica no formaban parte de una milicia, sino que llevaban un paraguas, un periódico y la cartera el día en que fueron asesinados.

Si quedara alguien decente en el PSOE, abandonaría la militancia y su escaño hoy mismo. Pero sus diputados, ministros, concejales y ejecutiva son sujetos dispuestos a recibir con resignación el mismo gargajo que aceptó Borrell por parte de aquella llama de ERC conscientes de que morirían de inanición fuera de la política, los consejos y las empresas creadas ad hoc para garantizar su subsistencia. En cuanto a la oposición, Casado y Rivera tienen una oportunidad única de recuperar la iniciativa promoviendo una moción de censura contra la indigna batasunada castellana que integra el PSOE y los alfeñiques pasantes de Maduro, antes de que Abascal arrase en las instituciones y se erija como banderín de enganche del Partido Popular y Ciudadanos. Sánchez es mil veces más peligroso que Otegi o Torra porque, al contrario que ellos, es un fanático homologado como demócrata gracias el mero formalismo y el consenso político. Un fanático que ha convertido a todos los racistas patrios, capaces de deslegitimar nuestra nación, nuestras libertades y nuestro Estado, en máxima autoridad para decidir cómo debemos dirigir nuestra democracia y constituir nuestra convivencia.

Sánchez, una caricatura de gobernante
Jorge Vilches. vozpopuli  7 Febrero 2019

No ha sido el populismo, sino Pedro Sánchez. Tantos tratados, ensayos, artículos y discursos alertando del peligro que para la democracia suponían los populistas. Que si las fake news, la posverdad y las mentiras. Unos diciendo que el olvido del Estado del Bienestar había hecho crecer a los “ultras” que querían derribar la democracia liberal. Otros sosteniendo que la reacción a la globalización era el movimiento identitario, de campanario y cateto, que cuestionaba “Europa”. En fin, que sí, pero al final ha sido algo tan humano como la ambición ciega de un presidente del Gobierno.

La estabilidad política de estas últimas décadas se asentó en dos debilidades. Una era aquella que creía que el engorde lento y continuo de los nacionalistas acabaría por dejarles satisfechos. “Más dinero”, decían esos que pensaban que todo el ansia del nacionalismo se reducía a una cifra, a unos millones de euros o, incluso, a un reconocimiento emocional. “Sí, sois diferentes, sois una nación milenaria, étnica, superior pero pisoteada, y ahora, con dinero y competencias, lo vamos a compensar”. Pues no.

También se equivocaron esos que sostenían que todo se trataba de una batalla de relatos, una competición de marketing, un quítame aquí o allá esos eslóganes. Fallaron al creer que era una mera cuestión de palabras, que detrás no había una construcción nacional e institucional con el objetivo de romper la Constitución. Ya sabíamos que el “derecho a decidir” era un eufemismo de “derecho de autodeterminación”, pero no dijimos que en realidad era “derecho de secesión”, de ruptura y segregación.

La segunda debilidad en la que se asentó nuestra democracia fue la de creer en el cierre de filas de los dos grandes partidos para defender el régimen ante cualquier embate. Esta creencia desapareció con el gobierno de Zapatero y el Pacto del Tinell, que llevó al socialismo a lo que es hoy. La lucha interna en el PSOE desde el 2011 al 2016, entre el socialismo democrático y el post-zapaterista, marcó el devenir de toda la situación política española. Rubalcaba orilló en 2014 a los que querían plantear la República; Javier Fernández encabezó la rebelión para sacar a Sánchez en 2016; y ahora apenas son cuatro voces.

La ambición irresponsable de Sánchez para quedarse en el poder a cualquier precio ha pasado por demonizar el artículo 155 y su aplicación, aceptar que un delito tiene una solución política y no penal, apuntar indultos incluso antes del juicio, quitar inversiones en otras regiones -como Canarias o Madrid- para dárselas a la Generalitat, callar ante el escupitajo de un diputado golpista a Borrell, desamparar al juez Llarena , desautorizar la prisión preventiva, obligar a que la Abogacía del Estado retire la acusación de rebelión, señalar a la Policía y Guardia Civil como culpables del 1-O, ocultar las 21 exigencias que Torra le entregó en Pedralbes el 21 de diciembre pasado, y reconocer la soberanía a la otra parte al colocarla en un plano de igualdad con el Estado.

PP y Cs descartan la moción de censura conjunta a pesar de que la felonía es mucho más grave que el motivo por el que fue defenestrado Rajoy en julio de 2018

Es una lástima que los peticionarios de regeneración pasaran por alto la institución clave del sistema: las Cortes y su sistema electoral. Cuando un régimen pensado para un bipartidismo imperfecto se desmorona, ha de cambiarse el método para alcanzar y conservar el gobierno si se quiere estabilidad, así como los instrumentos de control del Ejecutivo. No haberlo hecho, ni siquiera planteado, da la medida de cuán necesaria es una transformación profunda si queremos seguir siendo una democracia liberal.

De hecho, los dos partidos parlamentarios de oposición, PP y Ciudadanos, solo se ponen de acuerdo para convocar una manifestacióndeprotesta. La moción de censura conjunta queda descartada, y eso a pesar de que la felonía es mucho más grave que el motivo por el que fue defenestrado Rajoy en julio de 2018.

No, no era el populismo el gran peligro de nuestra democracia; era una cuestión de ambición, de retorcer un maltrecho sistema parlamentario, fragmentando, mediocre hasta el paroxismo, para asentarse en el poder violando la ley, su espíritu y las instituciones. ¿Qué importa dar al traste con el régimen si se permanece en La Moncloa? Ya escribió Raymond Aron que el político que ansía el poder por el poder en sí, o por vanidad, o por ambición personal, no es más que una caricatura del verdadero gobernante.

La saludable unidad de PP, Cs y Vox para frenar a Sánchez
EDITORIAL @AntonioRNaranjo esdiario 7 Febrero 2019

El PP, Cs y Vox se han puesto de acuerdo, por primera vez de manera evidente, para convocar conjuntamente una manifestación este domingo en Madrid contra la -terrible- política territorial de Pedro Sánchez, resumida en la designación de un relator o intermediario para "coordinar" el diálogo o la negociación entre el Gobierno y la Generalitat.

Una decisión tan irresponsable, fruto de las necesidades personales de Sánchez y no de los intereses del país, exigía una respuesta colectiva y consensuada que Pablo Casado, Albert Rivera y Santiago Abascal han sabido activar.

No tenía sentido defender por separado la unidad de España, que no está en peligro pero sí amenazada por la combinación de un presidente frívolo en La Moncloa con un nacionalismo montaraz en Cataluña. Y los tres líderes del centroderecha han sabido verlo.

PP, Cs y Vox quieren reventar Colón con 35.000 personas clamando contra Sánchez

Ese entendimiento, estigmatizado burdamente por la izquierda tras las Elecciones en Andalucía, es en realidad imprescindible para el futuro de España, que sólo tiene dos opciones: o seguir gobernada por este PSOE y sus socios (Podemos y el independentismo) o hacerlo por un acuerdo, en la fórmula que sea, de los tres partidos del centroderecha.

Precisamente porque la izquierda política y mediática lo saben, se ha intentado criminalizar una fórmula que sin embargo cuenta con el respaldo mayoritario de la sociedad española, tal y como recogen todos los sondeos a excepción de los del CIS, convertidos en mera propaganda del presidente: las encuestas independientes, incluidas las del propio CIS, han situado entre cinco y dieciséis puntos la distancia existente entre el bloque liderado por el PSOE y el comandado por el PP.

Elecciones ya
Salir a la calle para parar la deriva desesperada de Sánchez ha de valer para eso, sin duda, pero también para que se perciba el clamor existente en la sociedad española a favor de unas Elecciones Generales que ya son perentorias. Que no se convoquen es la mejor prueba de que el PSOE no se ve capaz de ganarlas, pero también la mejor demostración de la incipiente ilegitimidad de este Gobierno a la deriva.

España humillada por un Gobierno incompetente, sectario y traidor
“El camino hacia el poder está pavimentado de hipocresía” Frank Underwood
Miguel Massanet diariosigloxxi 7 Febrero 2019

¿Desde cuándo, en España, se ha necesitado la colaboración de un personaje de otro país para solucionar nuestros problemas internos?, ¿No tenemos en nuestro país las instituciones democráticas adecuadas para desenvolvernos, según los cánones de las democracias más solventes que existen en el mundo?,¿En qué nación, de la UE, se acepta que una parte de ella, un länd alemán o un estado federal en los EE.UU de América, por ejemplo, tenga la intención de separarse de su nación, de hacerlo sin el apoyo de todo el resto del país y, aun así, cumpliendo con todos los requisitos que las leyes del país al que pertenece tanga promulgadas para que pueda tener lugar la separación?

Sin duda alguna, nos encontramos ante uno de los más graves, desvergonzados, inadmisibles y desleales intentos, por parte de una comunidad autónoma de nuestra nación, de intentar forzar al Gobierno de la nación a aceptar el chantaje de las autoridades de dicha autonomía, sin siquiera contar con el apoyo de la mayoría de sus ciudadanos censados en la misma; rebelándose contra la nación a la que juraron obedecer, proteger y defender, con la aviesa intención de prevaricar, cometer el delito de secesión, desobediencia y, utilizando los caudales públicos, para financiar todos los actos, inversiones, contrataciones y disposiciones pertinentes, dirigidos a fomentar, incitar y dirigir a aquellos ciudadanos a los que han convencido de que, desobedecer al gobierno y los tribunales españoles, constituye un derecho y no una traición y deslealtad hacia toda la nación española.

Hemos estado denunciando, desde nuestra modesta posición, de que esto sucedería, como voz en el desierto, sin que nadie escuchara, tomara medidas, se sintiera inquietado o decidiera analizar a fondo aquellos hechos, acontecimientos, desafíos, delitos y traiciones que, durante años, se han estado perpetrando por todos estos nacionalistas que ahora, seguros de su fuerza, han decidido lanzar su particular órdago contra un gobierno, evidentemente dispuesto a ceder ante cualquier petición, sea esta legal, ilegal o, evidentemente anticonstitucional, como es evidente que, el intento golpista de las autoridades catalanas, tiene todos los requisitos para poderse considerar que estamos ante un acto grave de secesión y sublevación contra el orden constitucional.

No sabemos cuál de las personas del PSOE, que han tomado parte en estos claros actos de intento de humillar a la nación española, ha actuado con menos vergüenza, ha tenido más descaro o ha sido capaz de pronunciar palabras más ofensivas para cualquier español que ame a su patria, que no tolere que se cometan deslealtades contra ella o que no levante su voz airada reclamando la sustitución inmediata de este gobierno de falsarios, la destitución del presidente del Gobierno y la convocatoria inmediata de elecciones, para que el gobierno que pudiera salir de las urnas, pusiera fin a un estado como el actual en el que un partido político, como el PSOE, permite que un presidente de gobierno, salido de una moción de censura sin haber sido elegido por los votantes, pueda poner en peligro, no sólo la unidad de España sino su futuro como nación y la posibilidad de que, todas las medidas que han estado tomando desde que asumieran el poder nos llevarán a una situación insostenible, no sólo para los españoles, sino que pudiera poner al resto de la UE en contra de un país que se atreviera a poner en cuestión las medidas e instrucciones que se nos dieron para que no tuviéramos que ser rescatados, como les ocurrió a Grecia e Irlanda.

Creo que, desde la más alta autoridad española, incluido el Jefe del Estado, hasta el más insignificante ciudadano, deberían valorar lo que pretende hacer el actual Gobierno, presidido por el señor Pedro Sánchez, tomar nota de las consecuencias que para nuestra nación se puedan derivar de lo que tiene planeado, en relación a sus conversaciones, en pie de igualdad no nos olvidemos de que está manteniendo con los cabecillas rebeldes catalanes, tomar en cuenta el hecho de que no se atrevió a hacer públicos los 31 puntos que acordaron, como punto de inicio de futuros acuerdos - unos preacuerdos de los que, los ciudadanos, nos hemos tenido que enterar través del mismo Quim Torra que, suponemos que para presionar más a Sánchez, ha decido darles publicidad – cada uno de los cuales nos confirma en nuestra idea de que, con tal de aprobar estos presupuestos en los que ha puesto toda su confianza para mantenerse en el poder hasta el 2020, el señor Sánchez, estaría dispuesto a ir dando cuanto le pidieran los soberanistas, ya fuera por medio de pactos explícitos o, acaso, mediante pactos secretos que les garantizaran concesiones futuras. Es obvio que Sánchez, tienen una nula preocupación por el bienestar de los españoles, por la salud de nuestra economía, por los puestos de trabajo de los millones de españoles, por nuestro prestigio ante el resto de naciones y, especialmente, por el respeto al sistema político que ha conseguido sacarnos de la situación extrema en la que dejó al país el gobierno socialista de entonces – su antecesor socialista en el cargo, señor Rodriguez Zapatero, que muchos pensamos que fue lo peor que le pudiera pasar a este país hasta que, la llegada del señor P.Sánchez al gobierno, nos viene confirmando en la idea de que, siempre es posible encontrar a alguien que lo haga peor – Parece que para el nuevo gobierno socialista existe el convencimiento de que hay que cambiarlo todo, para volver a aquellos paraísos comunistas que llevaron, a una parte importante de las naciones europeas, sometidas bajo la bota de la URRS, a la estatalización de la producción, el control político de los ciudadanos y el sometimiento a un gobierno totalitario, dictatorial y policíaco que tuvo sometidos a millones de ciudadanos, hasta que la caída del muro de Berlín, el 13 de Agosto de 1961, les devolvió la libertad.

Ya no hay excusas, ni vale apelar a más diálogos para evitar, de una forma contundente, que aquellos revolucionarios que no atienden a razones y no piensan en otra cosa que salirse con la suya, fueren cuales fueren las concesiones que se les haga pudieran llegar a alcanzar sus objetivos. Se ha llegado a un punto en que, cualquier nueva cesión a los separatistas catalanes, supone una traición evidente a la nación española, una violación inaceptable a los principios constitucionales y una afrenta para todos aquellos españoles que seguimos asombrados el gran deterioro que se está causando en una nación que siempre ha estado entre las primeras de Europa y que, si no se le pone remedio, va a acabar siendo la última en la cola, con la posibilidad de que, finalmente, acabáramos en las zarpas de este comunismo bolivariano que tanto mal está haciendo al país y a la convivencia entre españoles.

No caben más paños calientes, ni pretender alargar esta situación esperando que el tiempo sirva para que se calmen los ánimos porque, esto precisamente es lo que hizo Rajoy y su ayudante Sáez de Santamaría y esto ha sido precisamente lo que nos ha llevado a la situación actual en la que, un problema que hace ocho o nueve años se hubiera podido solucionar sin grandes aspavientos; en la actualidad se ha convertido en un problema de Estado que afecta, no sólo a España y a los españoles, sino que ya ha empezado a interesar a Europa; algo que, evidentemente, no puede consentirse si es que pretendemos continuar pintando algo entre las naciones a las que se las escucha en los foros europeos.

Alguien debería despertar de su sueño de tantos años. No basta que nos dediquemos a hacer de ONGs, acudiendo a ayudar a quienes han sufrido catástrofes naturales, a recoger inmigrantes en peligro de ahogarse o a ayudar a nuestros amigos europeos, colaborando con la OTAN en misiones, peligrosas sin duda alguna, para ayudar a países con problemas internos o comunidades en las que el terrorismo internacional se ceba entre sus ciudadanos. Todo esto está, sin duda, muy bien y debemos de estar orgullosos del buen papel que han tenido en todas estas misiones que se les encomiendan. Pero, señores, no basta que leamos los artículos más suaves de nuestra Constitución de 1978. Ya tuvimos que aplicar el 155 en Cataluña, por cierto poco tiempo y sin la suficiente contundencia, lo que les permitió a los catalanes mantener sus centros de propaganda y reiniciar sus actividades, al poco tiempo de que la normalidad se instalase de nuevo en el país. El Parlamento, verdadero responsable de todo el alboroto revolucionario que tuvo lugar en Cataluña y, la Generalitat, en la que el señor Puigdemont, el prófugo de la Justicia, tiene a Torra, se las ingeniaron para volver a sus intrigas separatistas y, ahora, se puede decir que han llegado al punto álgido, con un iluminado, Quim Torra, al frente de la Generalitat, arengando a sus huestes con la tranquilidad del que sabe que, los actuales gobernantes de España, están a sus pies suplicándole que apoyen, en el Congreso, los PGE, para que P.Sánchez coja aire e intente mantenerse en el poder hasta el 2020 y es evidente que no va a ordenar ninguna actuación en su contra.

Recordamos a los desmemoriados que, antes de que lo que está sucediendo llegue a una situación peor, donde ya no haya posibilidad de retorno y los que atentan contra España hayan conseguido sus objetivos; nuestra Carta Magna, aunque parezca que nuestras autoridades lo ignoren, tiene recursos previstos para afrontar estas situaciones excepcionales y medidas excepcionales por las que se les encomienda a los militares una misión de defensa de la patria en los casos en los que esté en peligro. No obstante no se ven reacciones, siguen en actitud pasiva y dan la sensación de que lo que está sucediendo en Cataluña no les importa ni poco ni mucho. Se van tragando sin esfuerzo los sapos que determinados partidos políticos van produciendo, uno tras otro, sin que haya voz que denuncie la situación y de la voz de alerta que advierta del peligro o que tenga el valor de gritar un ¡Viva España! sin que nadie se atreva a desautorizarlo. Lo he dicho en varias ocasiones y, ante una situación tan delicada como esta en la que se encuentra nuestro país, en manos de unos señores que no piensan en otra cosa que en conseguir asegurarse la poltrona aunque, para ello, deban de permitir que volvamos a una época en la que España necesitó de un alzamiento militar para evitar que, el comunismo internacional, entonces los frentes populares, acabara por apoderarse de toda España.

O así es como, señores, desde la óptica de un ciudadano de a pie, nos vemos obligados a repudiar cualquier intento del actual Gobierno de darles bazas a los separatistas catalanes. No olvidemos que, expectantes y siguiendo con gran atención lo que sucede en Cataluña, tenemos a los vascos del señor Urkullu que ya han advertido que no van a aceptar recibir ni un solo beneficio de los que consigan sacar los catalanes. No perdamos de vista las Baleares y Galicia que siguen a la cola y, quizá, las Canarias por aquello de la lejanía de la metrópoli. Malos tiempos y peores gobernantes, para que podamos mirar el futuro con optimismo. Algunos seguimos pensando que, como diría Murphy, “cualquier cosa que sea susceptible de empeorar, empeorará”. Siempre nos queda el recurso de rezar.

Las coacciones a jueces catalanes se disparan pese a que los Mossos se comprometieron a protegerles
Carlos Cuesta okdiario 7 Febrero 2019

Las amenazas y coacciones a jueces se disparan en Cataluña. Fuentes policiales han confirmado a OKDIARIO que el número de casos de jueces con amenazas directas o en sus domicilios han crecido justo en la cercanía del juicio del 1-O. Y es que los separatistas ven claro que el poder judicial actúa de forma independiente frente a su golpismo y no están dispuestos a aceptarlo.

Pero quizás lo más llamativo es que, en teoría, los Mossos siguen teniendo un plan operativo activo basado en la protección de los jueces para impedir precisamente que la actitud violenta de los separatistas pueda interferir en la acción de la Justicia. El plan fue denominado ‘Toga‘. Y procede de la época durante la que se aplicó el artículo 155 de la Constitución. Los Mossos lo asumieron y, supuestamente, debería estar vivo en estos momentos.

Aunque la evidencia dice que la pasividad de los Mossos ha debido sumergirlo en el olvido. Y eso ha sido ya experimentado y comprobado por los CDR y el resto de grupos violentos del separatismo.

Uno de los casos más sonados de este tipo de coacciones fue precisamente el que tuvo que soportar el juez instructor Llarena y su familia, que fueron marcados y amenazados en reiteradas ocasiones, simple y llanamente, por hacer Justicia y no ceder a las presiones.

Pero no se trata ni mucho menos de un caso aislado. De hecho, recientemente se han registrado prácticas mafiosas de marcado de niños hijos de jueces en los colegios de la Cataluña de Quim Torra. Esta práctica se centró primero en los padres comunes que no aceptaban la dictadura del adoctrinamiento separatista; más tarde la maquinaria totalitaria de PDeCAT y ERC se atrevió a cargar contra los hijos de los guardias civiles destinados a Cataluña -agentes que han tenido que ir allí para mantener el orden público ante el desacato de los Mossos-; y por último las prácticas mafiosas y de coacción de marcado de niños en los colegios han llegado hasta los hijos de los jueces ubicados en esta comunidad autónoma.

El Consejo General del Poder Judicial ha empezado a recibir ya las quejas de jueces y magistrados destinados a esta comunidad autónoma, por el trato que están recibiendo sus hijos en unas escuelas donde se les señala públicamente por tener padres que no comparten la causa separatista.

El marcado, además, se está convirtiendo en un ataque directo a gente que, como en el caso de los policías o guardias civiles destacados en este territorio, ni tan siquiera están mostrando su punto de vista ideológico en su labor diaria: simplemente aplican unas leyes que les exigen precisamente no mostrar su ideología en su desarrollo profesional. Por todo ello, el ataque sitúa a estos profesionales en la tesitura de tener que optar por incumplir las leyes y delinquir para evitar el daño a sus hijos.

Fuentes policiales han señalado a este diario que el plan policial ‘Toga’ debía estar evitando todas estas amenazas y coacciones. Y dejando claro que la protección a los jueces estaba fuera de dudas y de posicionamientos políticos. Ahora vemos que una vez más, la pasividad de los Mossos deja vendidos a colectivos”. Y en este caso, el colectivo dejado a su suerte es nada menos que el que tiene que juzgar a todos aquellos CDR y demás grupos radicales que son denunciados por sus ataques.

¡TODOS A LA CALLE CONTRA LA TRAICIÓN!
Vicente A. C. M. Periodista Digital 7 Febrero 2019

CARMEN CALVO NIEGA LA MAYOR Y DICE QUE EL RELATOR NO ES UN MEDIADOR. LA MESA DE PARTIDOS ES UNA USURPACIÓN INACEPTABLE DE LAS ATRIBUCIONES DEL PARLAMENTO ESPAÑOL.

Creo que, tras las declaraciones de ayer de la vicepresidenta del Gobierno de España, Carmen Calvo, estamos a punto de oírle decir que la Soberanía Nacional no es de nadie, como cuando dijo que el dinero público tampoco era de nadie. Esta sectaria mujer está cumpliendo fielmente con el mandato de Pedro Sánchez de ser la “Alta comisionada para asuntos catalanes” y además de las reuniones, al parecer se ha creado un grupo “cuchipandi” de whatsapp en el que están todos los intervinientes en esas reuniones. ¡Cómo mola esto de las redes sociales! Bromas aparte, esto ni es serio ni es de recibo. Simplemente es una bufonada mayúscula en el mejor de los casos, y un acto de Alta Traición a España en los demás casos. Y solo faltaba que ante las críticas y denuncias en el Senado se atreva a responder que “si dialogar es un delito, entonces yo soy culpable”. Pero lo que no acepta es que lo que esta haciendo no es dialogar sino rendir al Estado de Derecho a cambio del apoyo bastardo de los golpistas a los PGE.

Carmen Calvo se refirió ayer a las negociaciones en la llamada “mesa de partidos” a la inclusión de la figura del “relator”. Y Hoy mismo ha querido matizar sus palabras diciendo que “No es un mediador, no hay un conflicto internacional. Hay una mesa donde se van a sentar los partidos en Cataluña que utilizará a una persona para ayudar a organizar y a negociar. No tiene más trascendencia. Nada más”. Pues esa mesa ya existe y en ella solo se sientan ERC, JxCAT y el PSC, mientras que C’S, PP, y CUP han declinado participar en esa farsa. Por cierto que la mesa de partidos que exige la Generalidad es aquella en qué estén implicados los partidos a nivel nacional. Una mesa que suplante al verdadero foro de debate nacional que es el Parlamento de España: Congreso y Senado. Una mesa de partidos que no tienen ninguna atribución ni legitimidad para pactar temas que afectan a la Soberanía del pueblo esañol y la Integridd del territorio de España. Y eso están entre las exigencias recogidas en los 21 puntos que entregó Joaquim Torra a Pedro Sánchez que incluyen asuntos anticonstitucionales como el reconocimiento al derecho a la autodeterminación.

A ver, Sra. Calvo, una persona que va a ayudar a organizar y a negociar, se le llama mediador o facilitador. Así que es precisamente el tipo de persona que se incluía en el documento de las 21 exigencias, en su punto 3 diciendo que: “Es necesaria una mediación internacional que ha de facilitar una negociación en igualdad”. Claro, es que tal y como reconoció Elsa Artadi, en el parlamento los partidos golpistas de ERC y PDeCAT son minoría, mientras que en la mesa de partidos, que no es la existente ya en Cataluña, todos serían iguales. A lo que yo añado que pueden comprometerse a cosas que en el Parlamento no podrían hacerlo por ser inconstitucionales. El hecho es que también este Gobierno miente cuando dijeron que no había que mezclar el tema político de Cataluña, con los PGE. Pero es que eso es precisamente lo que se está mezclando de forma obscena por parte del Gobierno al que solo le guía el ansia de poder para mantenerse y perpetuarse con el apoyo de los golpistas a los que no deja de hacer concesiones, como la de la rebaja de delitos imputados y condenas, o este proceso de rendición ante el golpismo catalán en forma de aceptar reuniones bilaterales y la creación de mesas de “diálogo”.

Pero es que el diálogo es algo muy amplio en el que puede ser productivo para intentar llegar a acuerdos posibles, o como éste emprendido por el Gobierno de Pedro Sánchez, que más parece un diálogo de besugos y un intento de obtener tiempo queriendo convencer de que se va a ceder a las pretensiones de los golpistas con pactos imposibles como es el del derecho de autodeterminación. Puede intentarlo, pero Pedro Sánchez es muy consciente de que somos infinitamente más los que defendemos la Constitución y la unidad de España y que habría cometido un delito de Alta Traición a España. Y no es que esto me sorprenda, dada la catadura ética de este personaje, pues ya traicionó a su propio partido intentando imponer de forma fraudulenta en la sede del Partido en plena reunión de la Ejecutiva Federal, el que se permitiesen los pactos de investidura con los partidos independentistas separatistas catalanes y los proetarras. Fue sorprendido y fue el mismo Comité Federal del PSOE el que le cesó de forma fulminante, aunque aún no entiendo cómo no se le expulsó del partido, por esa traición flagrante.

Carmen Calvo usa una perversión del lenguaje para blanquear una situación de rendición y entrega absoluta con armas y bagajes a los golpistas catalanes comandados por un prófugo de la justicia española que se refugia en Bélgica. Y es que parece evidente que uno a uno el Gobierno de España va cumpliendo con las exigencias, incluidas las de intentar anular y formar un cordón sanitario a quienes identifican como extrema derecha heredera del “fascismo franquista”, VOX. Parece que C’s ha pasado a ser solo como un perro ladrador pero no mordedor, ya que no pasa de las meras críticas pero no llega ni a mover las calles, ni a enfrentarse al verdadero fascismo que representan los CDR y la ANC en las calles de pueblos y ciudades de Cataluña con esa parafernalia de banderas esteladas, lazos y demás símbolos donde el amarillo es el color fetiche.

Para aquellos que no conozcan los 21 puntos aquí se los incluyo y sepan hasta dónde puede llegar Pedro Sánchez y su camarilla para seguir sin convocar elecciones y mantenerse en el poder el máximo posible:

1. No se puede gobernar contra Catalunya
2. Hay que reconocer y hacer efectivo el derecho de autodeterminación del pueblo de Cataluña
3. Es necesaria una mediación internacional que ha de facilitar una negociación en igualdad
4. La soberanía de las instituciones catalanas ha de ser respetada y no amenazarla con la aplicación del artículo 155
5. Se han de investigar los abusos policiales y económicos ejercidos contra el pueblo de Cataluña
6. La vía judicial ha de quedar atrás.
7. Hay que impulsar un compromiso por la ética política
8. Se ha de garantizar la separación de poderes
9. Es imprescindible poner fin a la limitación de derechos fundamentales
10. El retroceso de la calidad democrática de España se ha de revertir
11. Hay que frenar el deterioro de la imagen de España en el mundo
12. Se ha de poner fin a la complicidad de cuerpos policiales y aparato judicial con la ultraderecha
13. Hay que garantizar la independencia judicial
14. Es necesario asegurar el respeto a los Derechos Humanos
15. La sombra y la influencia de la cultura franquista pervive y es incompatible con la plenitud democrática de España
16. La indolencia con el fascismo, la impunidad con las actitudes fascistas tiene relación directa con la impunidad de los crímenes del franquismo
17. Se han de aislar y denunciar a los grupos neofascistas
18. Es incompatible con la democracia la existencia de privilegios derivados del franquismo
19. Hay que emprender un proceso explícito de desfranquización y de un debate sobre la monarquía
20. La nulidad de los juicios franquistas es un paso imprescindible de memoria histórica
21. Se ha de hacer efectiva una política de fosas comunes

Hay que leer entre líneas y no la literalidad del texto, que solo es explícito en algunos puntos e interpretar el verdadero sentido que los golpistas dan a cada palabra. Se precisa para ello una especie de diccionario golpista donde las palabras significan mucho más que su literalidad. Por ejemplo, cuando hablan de derechos humanos, se refieren a la prisión provisional decretada por el Tribunal Supremo. Cuando hablan de asegurar la independencia judicial, están diciendo que el Tribunal Supremo sigue directrices de otros poderes, en esa “sombra e influencia” de la cultura franquista. Pero son muy explícitos en cuanto a exigir el derecho de autodeterminación, es decir de independencia.

El Gobierno de Pedro Sánchez, es innegable que va cumpliendo, o al menos lo intenta con todas sus energías, los puntos del documento. El 1, incluyendo una mejora sustancial de partidas presupuestarias de inversión en Cataluña, muy por encima del resto de Autonomías de España. El punto 2, aceptando las reuniones bilaterales fuera del control del Parlamento de España y acordando mesas de negociación económicas y políticas. El punto 3, incluyendo esa figura del “relator” aunque aún no ha decidido aceptar ninguno de los nombres internacionales propuestos por Elsa Artadi (véase Puigdemont) y negando que vaya a ser internacional y como mediador. El punto 4, el Gobierno ha afirmado públicamente no optar en ningún caso por una nueva aplicación del 155. El punto 5, ya están en marcha en los juzgados las denuncias y se ha aceptado la presencia como testigos de los agentes de las FFyCCSE señalados como partícipes en los sucesos de violencia en Cataluña. El punto 6, desde que Pedro Sánchez está, no ha habido ninguna denuncia por parte de la Fiscalía General del Estado contra las insolentes y desafiantes declaraciones de Joaquim Torra y otros altos dirigentes separatistas, ni detenciones ni denuncias contra los energúmenos de los CDR en sus actos vandálicos de cortes de Autopistas. Punto 17, el PSOE junto con PODEMOS y los golpistas catalanes intentan aislar a VOX y establecer un cordón sanitario, incluso pidiendo su ilegalización.

¿Les parece suficiente o quieren que siga explicando hasta dónde está dispuesto Pedro Sánchez a mantenerse en su poltrona en la Moncloa? Se necesita una reacción enérgica por parte de todos que pare todo esta inmundicia y traición.

¡¡¡GOBIERNO OKUPA DIMISIÓN!!! ¡¡ELECCIONES GENERALES YA!! ¡¡¡TODOS A LAS CALLES CONTRA LA TRAICIÓN DE ESTA GOBIERNO!!!

¡Que pasen si pueden y su conciencia se lo permite un buen día!

El principio de solidaridad es sagrado
OKDIARIO 7 Febrero 2019

El rostro de los separatistas catalanes no conoce límites. Cataluña, además de ser la comunidad más beneficiada por los Presupuestos de Pedro Sánchez, exigen al Gobierno el perdón de los 71.000 millones de euros con los que el Estado, es decir, el dinero de todos los españoles, ha regado la economía catalana desde 2012 a través del Fondo de Financiación Autonómica (FLA), un mecanismo gubernamental creado por Hacienda para salvar de la quiebra técnica a las regiones más endeudadas y calmar la desconfianza de los mercados financieros externos a los que acude a financiarse. España, ese Estado que enfermizamente creen que les roba, es la principal acreedora del Gobierno separatista y es la que paga –y pagará por medio del plan Facilidad Financiera (FF) al que se ha adscrito con el beneplácito de Economía– la alta deuda adquirida, un pasivo que actualmente se eleva a alrededor de 75.000 millones de euros, 3.000 millones de euros sólo en el último año.

Tanto Fitch como Moody’s, dos de las principales agencias de rating del mundo, califican los bonos catalanes como ‘bono basura’, es decir, altamente especulativos y sin total garantía de devolución. Por ello, resulta paradójico que el Estado, esa nación supuestamente opresora a la que atacan cada día, sea el ente que haya socorrido a una Generalitat traidora que ha usado el capital procedente del erario público para quebrantar la ley celebrando un referéndum ilegal que desembocó en una surrealista declaración unilateral de independencia. Un supuesto delito de malversación de caudales públicos, por cierto, por el que darán cuenta ante el Tribunal Supremo a partir del próximo 12 de febrero los dirigentes que lideraron el golpe de Estado en Cataluña el 1-O.

Bajo ningún concepto, ni siquiera por un respaldo a las cuentas públicas en el Congreso por parte de ERC y PDeCAT, Sánchez debe amnistiar la deuda que Cataluña posee con todos los contribuyentes. No puede aceptar una exigencia económica de tal magnitud cuando se atisban, según los expertos, una ralentización económica y poner en peligro la estabilidad del conjunto de España. El Gobierno no debe seguir dando privilegios a una región gobernada por dirigentes políticos que se saltan la ley e intentan manipular a la Justicia a través del chantaje político. Si lo hace, si Sánchez exonera a los separatistas del pago de este importante pasivo romperá el principio de solidaridad entre regiones, tal y como reza el artículo 138 de la Constitución, y destruirá el equilibrio económico justo en las distintas partes de España. No, Sánchez no puede plegarse a las exigencias de los independentistas y permitir que su Ejecutivo siente un peligroso y grave precedente que arrolla los principios constitucionales.

Los separatistas exigen a Sánchez el perdón a Cataluña de los 71.000 millones del rescate del FLA
Carlos Cuesta okdiario 7 Febrero 2019

Los separatistas saben de la nula capacidad de negociación de Pedro Sánchez y por eso le van a exigir –siempre a cambio de aprobar los Presupuestos– que les quite de un plumazo los cerca de 71.000 millones de deuda del rescate del Fondo de Liquidez Autonómico (FLA).

No se trata de una idea nueva. José Luis Ábalos ya defendió antes de ser ministro la reducción de la carga financiera y condonar parte de la deuda catalana con el Estado. Pero ahora los separatistas quieren que se les dé una solución al montante total de deuda adquirida con el FLA: que se les cronifique la deuda y se les permita un impago camuflado. Y ello sobre un importe de nada menos que 70.798 millones de euros logrados de los bolsillos de todos los españoles desde 2012.

Cataluña ha sido, de hecho, la comunidad autónoma española que más dinero ha obtenido por medio de este sistema de rescate. Especialmente porque Cataluña, por culpa de su gasto en separatismo, ha sido la comunidad más necesitada de ayuda. Incluso de territorios menos ricos.

Pero la Generalitat sabe que el FLA es un sistema de créditos blandos para auxiliar a las autonomías con problemas financieros. Es decir, que todo ese dinero percibido debía ser devuelto.

El Ministerio de Hacienda ha concedido desde 2012 una suma total de 219.477 millones de euros al conjunto de regiones necesitadas. La mayoría, mucho más pobres que Cataluña. Y, pese a ello, la Generalitat se ha llevado un 32%, es decir, uno de cada tres euros de lo destinado a este sistema de solidaridad por todos los contribuyentes españoles.

El último ejercicio (2018) en pleno desafío contra la Constitución y contra España, la Generalitat de los separatistas solicitó auxilio económico por valor de 9.434 millones de euros. Y ese no fue el año más escandaloso: en 2013, los mandos nacionalistas reclamaron, y se les dio, un importe de 12.983 millones de euros.

Y todo eso es lo que ahora pretenden no devolver. O, dicho de otra manera: pretenden que lo devuelvan el resto de contribuyentes. Porque, evidentemente, la deuda debe ser cubierta o quedará como un impago que, para evitar que incremente el déficit (controlado por Bruselas) deberá ser cubierto por el resto de ciudadanos.

La Generalitat ha dado de baja ya su absorción de recursos de este mecanismo. Pero no porque pueda mantener vuelo propio este territorio que se dice independiente: sino porque ahora pide prestados otros 8.000 millones de euros pero por otra vía: el Fondo de Facilidad Financiera, con el mismo interés que hubiera pagado con el FLA.

El mecanismos sobre el que ya se trabaja como propuesta, parte de la base de conseguir que nunca se devuelva el dinero pero camuflando este perdón ante la opinión pública. Consiste en demorar los plazos de devolución hasta convertir la deuda en crónica, ampliando y concediendo deuda para cubrir el cumplimiento cada vez que surja el momento de pagar.

La ETA, vergüenza inconfesable de una democracia fallida
Pío Moa gaceta.es 7 Febrero 2019

Se vuelve a hablar de la ETA complicándola innecesariamente con dimensiones casi metafísicas. La realidad es más simple: guerras siempre ha habido, y en ellas cae gente. Pero la ETA se convirtió en un icono del antifranquismo, eran los verdaderos antifranquistas, los demás no pasaban de charlatanes: pintaban al franquismo con los colores más negros posible, como una tiranía insoportable… pero la soportaban muy bien, medraban muy bien en ella. Todos se sentían en guerra contra el franquismo, pero unos actuaban y otros se adaptaban a la “tiranía”. La ETA ha sido así la vergüenza inconfesable del antifranquismo, y por eso se la ha tratado con mil consideraciones y negociaciones, rompiendo el estado de derecho y los principios democráticos desde casi el comienzo de la transición. Y por eso cuando Aznar y Oreja, aplicando precisamente el estado de derecho, la llevaron a la ruina, fue a continuación rescatada por el PSOE para premiar sus asesinatos convirtiéndola en una potencia política, destrozando aún más el derecho y la libertad. Un hecho tan tremendamente escandaloso ha pasado con el apoyo de todos los partidos “democráticos”, que ahí han demostrado una corrupción intelectual y moral que no tiene vuelta atrás, son irregenerables.

El antifranquismo siempre vio el asesinato terrorista como algo bueno, como una forma de hacer política, y aunque no lo practicaba por cobardía o por conveniencia (en el caso del PCE) lo encontraba justificable y aprovechable. Creía que los etarras eran muchachos algo exaltados pero ingenuos, que después de hacer el trabajo sucio, dejarían el campo libre a ellos, a los “demócratas”. Pero no fue así, la ETA era tan “demócrata” como ellos, solo que mucho más consecuente.

No hay que olvidar tampoco que la ETA es separatista, y que los demás partidos de ese tipo, también en Cataluña, han estado siempre “recogiendo sus nueces”. Y hoy no solo los separatistas mandan en Vascongadas y Cataluña, sino que mandan con apoyo y financiación de los gobiernos del PP y del PSOE, que han prácticamente vaciado de estado a esas regiones.

La clave del problema está en el miserable antifranquismo, y mientras no se clarifique esa cuestión, la democracia seguirá pudriéndose y con ella el país. Si pensara que serviría de algo, recomendaría mi Los mitos del franquismo a políticos y periodistas.

Los Mitos Del Franquismo (Bolsillo)
***************
Los increíbles preparativos del separatismo catalán para la guerra civil en 1934: https://www.youtube.com/watch?v=HGmyTMD9wNg
Debido al cambio de emisora a Radio Ya, el programa Una hora con la Historia se encuentra en seria dificultad económica, por lo que reiteramos a nuestros oyentes la necesidad de sostenerlo. Algunas personas creen que la labor cultural debe ser gratuita, en parte porque mucha de ella es subvencionada por los gobiernos, que nos obligan así a todos a contribuir aunque se trate de una cultura muy dudosa. Todos sufragamos, nos guste o no, la propaganda y otras actividades de la “memoria histórica”. Y “Una hora con la Historia” trata precisamente de contrarrestar esa propaganda seudocultural y seudohistórica. No tenemos subvenciones ni las queremos, queremos en cambio que nuestros oyentes comprendan la importancia de recuperar nuestro pasado, se sientan comprometidos con la labor que realizamos y contribuyan a ella. De este modo se puede contrarrestar fácilmente la memoria antihistórica.

La cuenta para contribuir es esta del BBVA “Tiempo de ideas”:
ES09 0182 1364 3302 0154 3346.
Recortes de Prensa   Página Inicial