AGLI Recortes de Prensa   Viernes 8  Febrero 2019

Se han superado todos los límites
Gonzalo Duñaiturria okdiario 8 Febrero 2019

Como ilustra OKDIARIO, un relator es una figura de derecho internacional público cuya función es actuar en el ámbito de la defensa de los Derechos Humanos y definido como un “experto independiente designado para examinar e informar sobre la situación de un país o un tema específico de los derechos humanos” en el contexto de los conflictos internacionales. Que gran logro el de los soberanistas, que imperdonable actitud la del Gobierno de Sánchez entregando la daga a quien nos ha de apuñalar. Un relator es aquella persona que emite un informe frente a dos Estados situados en igualdad de condiciones, y para Sánchez se encuentran en igualdad de condiciones España y Cataluña. Semejante necedad e incultura supone lo que realmente se pide y sobre todo, lo que se ha dado. El mal llamado “conflicto” será supervisado por un mediador que, según las ‘Directrices de Naciones Unidas para la Mediación’, “los acuerdos de paz deben poner fin a la violencia y proporcionar una plataforma para alcanzar la paz, la justicia, la seguridad y la reconciliación de manera sostenible (…)”. Es la figura que Sánchez y su Gobierno han aceptado en su negociación con los soberanistas.

Si pensábamos que el actual inquilino de La Moncloa, legal pero ilegítimo, había pisado todas las líneas rojas, vemos como siempre existe una después que semejante traidor acaba pisando y pasando, sin límite, sin asombro, sin dignidad. Ha ido más allá de cesiones materiales, de servicios, de cesiones presupuestarias. Más allá que prostituirse por unas migajas traducidas en votos que le perpetúen en el poder engañosamente conseguido, más allá de retorcer torticeramente unos presupuestos que dotan a Cataluña de partidas y montos millonarios que rompen y violan el principio de igualdad entre todos los españoles convirtiéndonos en súbditos de un sátrapa, categorizando a ciudadanos de primera o de segunda en virtud de quien amenaza o delinca más.

La enfermedad de nuestra democracia y de nuestra “ejemplar” transición ha sido la constante cesión a los nacionalistas, cesiones de todos los gobiernos que han ocupado La Moncloa. Pero la pérfida actitud de Sánchez y su gobierno ha superado todos los límites imaginables. Supone una cesión moral que mancilla la esencia de una nación, su orgullo y su historia. La cesión de armas jurídicas en vísperas de un proceso judicial donde se juzgará una traición a España, un golpe contra sus instituciones y contra el Estado de derecho. Y qué sin lugar a dudas, será utilizada por quienes han delinquido dentro de un marco internacional donde las autoridades de España, todas, han ido siempre por detrás.

Ante tan delicada situación, apelo a los españoles de buena fe, que seguro sabrán responder ante tamaña perfidia y traición, pero sobre todo apelo a aquellos socialistas que creen en España y qué por encima de su errática ideología, entienden nuestra nación como un destino común forjado por todos a través de sacrificios, esfuerzos, alegrías y lágrimas, aciertos y errores. Apelo a que sepan poner coto y límite a semejante infamia. Este Ejecutivo pretende mantenerse vivo al precio de podridas cesiones al nacionalismo. Es necesario poner coto a los que quieren destruir este proyecto de convivencia, este destino en lo universal y al mismo tiempo, a los que han sido y siguen siendo sus cómplices. Es necesario denunciar, el pro de nuestro futuro, de nuestros hijos y de España misma, el conjunto de cesiones, traiciones, mentiras y cobardías llevadas a cabo desde hace más de 40 años. Y a partir de entonces, reconstruir España devolviendo a la marginalidad a los nacionalismos disgregadores. Sobrepasado el límite, es necesario romper el silencio. Ya lo afirma Don Winslow en su novela ‘El cártel’: “Las traiciones empiezan así, con mentiras ocultas en las sombras del silencio”.

Festival de afligidos
Hoy mismo empezarán a decir que la manifestación del domingo es «franquista»
Luis Ventoso ABC 8 Febrero 2019

Una vez más está a punto de suceder. El PSOE sanchecista no tardará en sacar a su mejor comodín para pasearlo en procesión dialéctica por tertulias y titulares y defender así su maltrecho pabellón. Hablamos, por supuesto, del aliado recurrente de Ferraz cada vez que vienen curvas: Franco. Faltan menos de tres minutos para que comience una atronadora campaña del sanchecismo gubernamental y mediático contra la manifestación del domingo en defensa de la unidad y dignidad de España y contra los excesos de un presidente que roza la abierta felonía.

No hay que poseer una gran imaginación para anticipar las citas airadas que escucharemos en las bizarras tertulias. «Las tres derechas recuperan el guerracivilismo del 36». «Nos enfrentamos al fascismo populista en su expresión más peligrosa». Escucharemos a escritoras Grandes salmodiando compungidas aquello de «esta manifestación da miedo». Caerá algún exabrupto desde el comprometido mundo del cine (Almodóvar ya está tardando). Pablo e Irene, encantados con la dictadura venezolana de hambre y escuadrones de la muerte, se subirán al minarete iraní del chalé de Galapagar para advertir que «hay que parar a estos ultras como sea». Torra y Artadi, xenófobos de credenciales acreditadas y lazo amarillo de boutique, tildarán de «franquistas» a los miles y miles de españoles que van a salir el domingo a La Castellana y a las plazas de otras ciudades para reclamar un elemental respeto a su patria, su democracia y sus leyes. Tertulianos de perfectas credenciales progresistas, que no han dicho ni pío mientras Sánchez vendía a España en el mostrador separatista y cuando los independentistas catalanes nos humillaban a diario, se mostrarán ahora contritos, enormemente apesadumbrados ante «esta manifestación de la crispación de las tres derechas».

En realidad todo es muy sencillo. Sánchez (y Podemos) han cometido un torpe error de cálculo. En contra de lo que pensaban, millones de españoles, una inmensa mayoría silenciosa que no hace alarde de nada ni es nacionalista militante, sigue sintiendo un enorme afecto espontáneo por su país, España. Esas personas anónimas, entre ellas muchos votantes socialistas, han ido incubando un enorme enfado por la manera en que el Gobierno de un oportunista ha ido cediendo ante el separatismo solo para satisfacer un anhelo particular de poder. La manifestación está convocada por tres partidos perfectamente constitucionales y democráticos. Algo que no se puede decir de los tres aliados principales de Sánchez: los partidos golpistas de octubre de 2017, los herederos políticos de ETA y el partido comunista Podemos, que aspira a derribar la Monarquía parlamentaria y lo que desprecia como «el Régimen del 78». La manifestación será enorme, pacífica, respetuosa y a favor del más básico sentido común.

Sánchez ha abusado en exceso de un pueblo al que gobierna sin haber recibido sus votos. Ahora, simplemente, los españoles van a reivindicar su dignidad y le van a decir: «Basta». Él no escuchará. Pero algo habrá cambiado.

La necia, el fatuo y el relator
Emilio Campmany Libertad Digital 8 Febrero 2019

En el colmo del atolondramiento, creen Sánchez y Calvo que la airada reacción de la derecha se volverá contra ella cuando su injustificada rabieta traiga la muy esperada movilización de la izquierda.

Pasma la sorpresa que en el Gobierno ha causado el escándalo del relator. En lo que se asemeja a una conspiración de tontucios, el presidente, en su estolidez, encarga la negociación con los separatistas catalanes a la más incapaz de todos los que le rodean. Este honor que adorna a Carmen Calvo no es fácil de alcanzar si se considera que compite con Ábalos y con Lastra. Y cuando a la tontiloca le cuelan la presencia de un mediador en la mesa de negociación, la ignara no entiende que eso es tanto como reconocer la existencia de un conflicto entre dos entidades iguales y soberanas. Mucho menos comprende que llamarle "relator" a eso o confinar su presencia a una mesa de partidos no le resta una brizna de gravedad a la traidora concesión. Y es que su magín no atina a columbrar las consecuencias de haber comprometido al Gobierno a pasar por lo que salga, relator mediante, de esa mesa de negociación.

Sánchez, que es aún más bodoque que su vicepresidenta, tampoco entiende el revuelo ni se pregunta por qué las críticas más aceradas a su bobería provienen de su propio partido. De forma que, siguiendo las instrucciones de su manual de resistencia, ha decidido contraatacar. Mentecato como es, menciona una y otra vez, impostando la voz con fatuidad y suficiencia, la soga en casa del ahorcado. Por ejemplo, cuando embiste a la oposición diciendo que:

A pesar del poder de los datos, siempre habrá quien sostenga sus proyectos políticos en base a relatos falsos para movilizar hacia el odio y hacia la división.

Y vuelve a insistir:
Es la propia democracia la que está en juego si permitimos que este relato divisivo y sesgado se imponga.

Todavía termina añadiendo que hay que invocar un relato de esperanza frente al miedo al futuro.

O sea, que necesitamos no uno, sino muchos relatores que nos relaten a todos, especialmente a la derecha, el relato que necesitamos para darnos cuenta de la suerte que tenemos con este Gobierno. Siendo todo cuestión de relato, no es de extrañar que la solución al dolor de cabeza catalán consista en dar con un relator.

En el colmo del atolondramiento, creen Sánchez y su vicepresidenta que la airada reacción de la derecha se volverá contra ella cuando su injustificada rabieta traiga la muy esperada movilización de la izquierda. No se dan cuenta de que la reacción más iracunda ha provenido precisamente de la izquierda. Ni tampoco les alcanzan las meninges para percatarse de que sus graves traiciones no sólo movilizan a la derecha, sino que desmovilizan a la izquierda. No ven, los muy lerdos, que, tras consumar la hazaña que nadie antes de ellos había jamás logrado, que el PSOE perdiera el poder en Andalucía, estos tres de spaghetti western, la necia, el fatuo y el relator, podrían fácilmente conseguir igual proeza en las demás comunidades autónomas que todavía gobierna el PSOE. No es tanto maldad como idiotez con ínfulas.

Tongo y farsa al servicio de una suma: 150+25
Sánchez pudo ahorrarse esta carrera de obstáculos en el lodo si, cumpliendo su palabra, hubiera convocado elecciones tras ganar la moción de censura
Ignacio Varela EC 8 Febrero 2019

Los socialistas descubren, con espanto, que su secretario general está dispuesto a permitir que sus candidatos vayan al matadero en las elecciones de mayo si ello resulta funcional para pavimentar el camino de su próxima investidura. Los políticos, analistas y observadores contemplan con estupor a un gobernante que no vacila en poner en almoneda las instituciones del Estado para abrir paso a su permanencia en el poder.

Quienes conocen la Administración, saben que todos los organismos dependientes del Gobierno están dedicados exclusivamente a trabajar para la reelección del actual presidente. Los líderes nacionalistas han descubierto, gozosa sorpresa, que en la Moncloa habita un tipo que sabe que los necesita, siempre que ellos asuman que lo necesitan a él y ambas partes actúen en consecuencia. Los demás territorios padecen las consecuencias de esa dependencia mutua y del pacto que conlleva, cada vez más obsceno y menos implícito.

150+25 es la fórmula mágica de Pedro Sánchez: 150 diputados del PSOE y de Podemos más 25 nacionalistas. Es la vía que lo llevó el poder y la única que se lo puede prorrogar tras las elecciones. Cualquier otra combinación es una entelequia. El PSOE y Podemos no superarán en escaños a la derecha, y cada día se alejan más las condiciones objetivas (numéricas) y subjetivas para ensayar una alianza nacional con Ciudadanos —al menos, mientras siga ahí Pedro Sánchez—.

150+25 es la obsesión, el hilo conductor, la clave interpretativa universal de la acción de este Gobierno. Se trate de política económica, social o territorial, del espacio nacional o del internacional, de Cataluña o de los Presupuestos, todo se supedita a preservar esa suma al coste que sea. En contra de lo que parece, la política de Sánchez es extremadamente coherente. Lo que sucede es que su lógica no es la propia de un Gobierno —ni siquiera de un partido—, y es eso lo que desconcierta.

Sánchez pudo ahorrarse esta carrera de obstáculos en el lodo si, cumpliendo su palabra, hubiera convocado elecciones tras ganar la moción de censura. Pero actuó como los malos jugadores de casino: le tocó el pleno sin esperarlo y, en lugar de hacer caja, sintió la atracción fatal de seguir jugando para aumentar el beneficio. Hoy es prisionero de los prestamistas.

Le tocó el pleno sin esperarlo y, en lugar de hacer caja, sintió la atracción fatal de seguir jugando. Hoy es prisionero de los prestamistas

Al aceptar el juego de ligar los Presupuestos con la cuestión catalana, unos y otros se han visto abocados a escenificar un tongo que, según pasan los días, adquiere más carácter de farsa. El papel de los 21 puntos de Torra fue una provocación destinada a probar al interlocutor. Un gobernante consciente de su obligación habría interrumpido la conversación en el instante en que se lo entregaron y, a continuación, se lo habría explicado al país. Cuando Sánchez lo escondió para vender aquella delicuescente declaración conjunta, ambas partes supieron que tenían enfrente material maleable.

El tongo consiste en fingir una pelea para que ambos saquen partido de ella. Nosotros amagamos con tirarte los Presupuestos, y te ponemos unas enmiendas y unas condiciones. Tú rechazas una parte —la obviamente inaceptable, la que se refiere a la Justicia— y aceptas la otra, aunque cada uno la explicamos a nuestra manera. Si todo va bien, nos damos por satisfechos con el apaño y continúa la función hasta el próximo episodio. Si la cosa se tuerce, siempre podremos presumir de firmeza ante las respectivas clientelas.

La farsa consiste en montar una mesa de partidos políticos organizada por y desde los gobiernos. Una burda reproducción del modelo de doble nivel negociador ya ensayado en Irlanda del Norte y en el caso de ETA: lo operativo lo discuten los gobiernos (en los casos anteriores, el Gobierno y la banda terrorista) y lo político, los partidos.

¿Todos los partidos? No, ahí está el truco: para que dialoguen todos los partidos, no hay mejor mesa que un Parlamento. Cuando el diálogo se saca del Parlamento, es que hay que excluir a alguien o urdir algo que no se puede explicar. En este caso, se trata de hablar de España y Cataluña en una mesa en la que faltan el primer partido del Parlamento español y el primero del Parlamento catalán. Hay que sortear los parlamentos, porque allí están los apestados.

En el ámbito catalán, la pomposa 'mesa de diálogo entre partidos' se reduce al encuentro de los soberanistas con el PSC. ¿Para eso necesitan un mediador? Si Iceta últimamente pasa más tiempo hablando con Torra, Artadi y Aragonès que con la ejecutiva de su partido, y su vocación de relator es legendaria…

Si se trasladara la 'mesa de partidos' al ámbito nacional, como los separatistas dicen que les han prometido y la confusa Calvo desmiente, estaríamos en una situación similar: la dupla Iglesias-Sánchez (o sus representantes) sentada con los independentistas (y el PNV, como de costumbre, trabajando 'pro domo sua'). Nada distinto a lo que sucede cotidianamente desde que Sánchez llegó al poder.

Ninguna de esas mesas-tongo aportará nada a la solución del problema de fondo. Quizá tendría sentido un diálogo entre el constitucionalismo por un lado y el independentismo por otro, siempre que se dieran tres condiciones: la concertación dentro de cada bloque; la fijación previa de un perímetro del diálogo que vendría necesariamente delimitado por la Constitución y el Estatuto, aunque fuera para modificarlos, y la exclusión de la cuestiones judiciales en la negociación política. Pero esa hipótesis ni está en la realidad ni forma parte de las intenciones de Sánchez o de los separatistas, que están a otras cosas.

Todo el servicio exterior de España y los eurodiputados constitucionalistas llevan meses combatiendo en Europa la idea humillante de una mediación para el conflicto de Cataluña. Con el invento del relator, Sánchez y Calvo se han cargado todo ese esfuerzo, convalidando ante el mundo la tesis más preciada de Puigdemont. Borrell, el héroe de la Vía Layetana, avala y consiente.

Las últimas maniobras de Sánchez han hecho sonar en el anestesiado mundo socialista dos alarmas. Una alarma democrática, por lo que el socialismo institucional (presanchista) percibe como un asalto a la Constitución tolerado por su Gobierno. Y una alarma partidaria, provocada por la sospecha de que los candidatos socialistas de mayo están llamados a ser las primeras víctimas del 155+25 (Susana Díaz abrió el camino), sin que a su líder ello le produzca especial inquietud. La alarma democrática se sobrellevaba tapándose las narices. Es la segunda la que ha desencadenado la escandalera de esta semana. Se llama miedo.

Podemos vive una escisión material y el PSOE una escisión moral. Menos mal que ha llegado Pepu Hernández.

La responsabilidad histórica del PSOE
Enrique Navarro Libertad Digital 8 Febrero 2019

¿Están los líderes socialistas tan amedrentados que prefieren el silencio? Se trata de salvar no sólo a España, sino también al propio PSOE.

A todo el mundo le llega un momento en la vida en el que debe ser consciente de a qué debe enfrentarse y ha de tomar partido, sin importar los riesgos ni las consecuencias adversas; simplemente porque es su deber, porque es su momento.

Muchos en la política tratan de evitar asumir este deber por conveniencia, pereza o narcisismo, pero no son éstos los que engrandecen a las naciones y trabajan para los ciudadanos, sino los que sólo sirven a sus intereses.

En los momentos en los que el Partido Socialista tomó las armas para defender sus ideas, los más significativos representantes del gobierno lo tenían claro:

"Estoy haciendo la guerra por España y para España. Por su grandeza y para su grandeza. Se equivocan gravemente los que otra cosa supongan. No hay más que una nación: ¡España! No se puede consentir esta sorda y persistente campaña separatista, y tiene que ser cortada de raíz. El que se oponga a la política de unidad nacional debe ser cesado de su puesto fulminantemente. Antes de consentir campañas nacionalistas que nos lleven a desmembraciones, que de ningún modo admito, cedería el paso a Franco sin otra condición de la que se desprendiese de alemanes e italianos. En punto a la integridad de España soy irreductible y la defenderé de los de afuera y de los de adentro. Mi posición es absoluta y no consiente disminución". Juan Negrín.

"Yo nunca he sido patriotero. Pero ante estas cosas me indigno. Y si esas gentes van a descuartizar a España, prefiero a Franco. Con Franco ya nos entenderíamos nosotros, o nuestros hijos o quien fuere. Pero esos hombres son inaguantables. Acabarían por dar la razón a Franco. Y mientras, venga poderes, dinero y más dinero". Manuel Azaña.

El presidente no puede seguir engañándonos a todos; no puede enmerdar a España en una negociación con los independentistas catalanes simplemente para poder sacar el segundo libro: "Cómo liquidé España sin despeinarme antes de tener que convocar elecciones".

No va a ser Podemos, el aliado del sátrapa Maduro, deseoso de ver como la desolación y la ruina se extiende por nuestro país para el saqueo de nuestra economía y la demolición de nuestras tradiciones quien derribe a Pedro Sánchez. Ni tampoco Torra ni Junqueras, que son capaces de sacarle a Sánchez un mediador nacional, que podría ser, digo yo, la ministra de justicia que es la notaria mayor del reino; ¡Pues que vaya y certifique!, o es qué vamos a preferir a Otegui o a Jordi Évole, total ya han compartido mesa y mantel, o vamos a redimir a Xavier Domenech.

El PP y Ciudadanos no disponen de suficientes votos para llevarnos a unas elecciones generales que determinen si este ejercicio de onanismo político que dirige Sánchez debe ser el que continúe en la Moncloa.

Así que sólo nos queda mirar al Partido Socialista, el único sostén que tiene Pedro Sánchez para continuar con sus desvaríos. ¿Tanto ha cambiado el Partido Socialista para ignorar hacia dónde nos conduce este camino de servidumbre? ¿Están sus lideres tan amedrentados que prefieren el silencio, antes que la denuncia? Se trata de salvar no sólo a España, lo que ya sería motivo suficiente, sino al propio Partido Socialista.

No hay política social, ni agenda de cambio, ni regeneración, sin mantener la unidad nacional y la legitimidad y autoridad del estado frente a todos los españoles, quieran serlo o no. No hay mayor corrupción política que utilizar el poder para deshacer los pilares de nuestro estado. No hay justificación para continuar esta rendición frente a quienes quieren imponer sus ideas a la mayoría.

¿Se va a poner el PSOE del lado de la minoría secesionista para mantenerse en el poder unos meses más? ¿Cree que el pueblo español va a admitir semejante claudicación y le va a premiar con el gobierno de España por primera vez en los últimos diez años?

Si quienes pueden detener esta deriva no hacen nada para impedirlo tendrán una responsabilidad con España y ante la historia; no hay excusas para no actuar y devolver la racionalidad a la vida política española. Si el PSOE va a dejar la defensa de la unidad española en manos de la derecha, ¿Qué le queda? Sánchez en lugar de dejar enterrado a Franco lo está resucitando y ésta es una mala noticia para todos. Si abandona la lucha por la igualdad de todos los españoles ¿Qué utilidad tiene un partido socialdemócrata? Si considera que continuar en el gobierno unos meses justifica esta política, ¿Cómo va luego a pretender presentar mensajes diferentes en otras regiones de España desmarcándose de Pedro Sánchez? Nadie se va a creer que no existe complicidad si no hay una acción inmediata para parar los pies a Pedro Sánchez y devolvernos a los españoles el poder de decidir qué queremos hacer con España; es el primer presidente que no ha ganado con un programa de gobierno en las cortes, así que no tiene legitimidad para propugnar cambios basado solo en que no existe una mayoría para apartarlo del poder. Ni siquiera discuto que el presidente legalmente pudiera llevar adelante esta operación, pero que seamos los españoles los que elijamos al gobierno que pretende cambiar la historia de España con un programa basado en tan indignos objetivos. Y que sea su partido al que garantizó que nunca haría lo que está haciendo quién le refrende o no.

Creo sinceramente que Sánchez sabe que no cuenta con el apoyo de la militancia a la que ignora cuando le viene en gana para colocar a su entrenador de baloncesto, una prueba más del desprecio que siente hacia su propio partido, y que son muchos en el PSOE los que ven atemorizados como el presidente arruina a un partido centenario simplemente por que lo dice su "Manual de resistencia", y las voces se harán más fuertes cada día que pase. Las tensiones en el grupo parlamentario ya son públicas y notorias y los que deben enfrentarse a las elecciones en mayo saben que el principal escollo para obtener unos resultados aceptables habita en la Moncloa. Para salvar al PSOE, como pilar de la nación, a las políticas sociales de las que dependen tantos españoles; y a España, Sánchez debe ser depuesto democráticamente y el tiempo corre en contra de los dos.

Sistema del 78: de la involución a la descomposicion
Pío Moa gaceta.es 8 Febrero 2019

Cómo preparó la guerra el separatismo catalán: https://www.youtube.com/watch?v=HGmyTMD9wNg
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“A principios del siglo XX la península de los Balcanes era conocida como “el avispero de Europa”, por conjuntarse allí rivalidades entre pueblos de la zona y los intereses de las grandes potencias, De hecho, allí comenzó la I Guerra Mundial. El intento posterior de estabilizar la península unificando a distintos pueblos en un Estado yugoslavo fracasó hace pocos años, originando su descomposición en guerras y convulsiones. ¿Puede balcanizarse España? ¿Dividirse en estados pequeños, cargados de resentimiento mutuo, insignificantes en el contexto internacional y objeto de las intrigas y manejos de otras potencias? Suena imposible. España no es una improvisación históricamente reciente sino una nación con un pasado muy largo… Pero no olvidemos que ningún especialista en los Balcanes o en política internacional creía posible lo que allí terminó ocurriendo. A los expertos, como suele suceder, los acontecimientos les tomaron por sorpresa, y por ello, al comparar los sucesos de Yugoslavia con los actuales de España, podemos permitirnos el optimismo, pero nunca la frivolidad.

La realidad a afrontar es que hoy España sufre una intensa ofensiva disgregadora a cargo de los separatismos vasco y catalán, combinada en el exterior con el terrorismo islámico y las apetencias marroquíes (…) Entramos, pues, en un período de crisis después de un cuarto de siglo de democracia cuando creíamos estabilizado un estado moderno y superados los problema que llevaron a la guerra civil“.

Así empezaba más o menos mi trabajo Contra la balcanización de España, en 2005. Unas observaciones:

1. En aquel momento creía que el atentado del 11-m era islámico. Actualmente lo ignoro, aunque está claro quiénes fueron sus beneficiarios: el PSOE y, a través de él, la ETA y los separatistas vascos y catalanes.

2. Los movimientos siguientes fueron la ruptura del estado de derecho con el rescate de la ETA, la soberanía práctica otorgada al separatismo catalán y al vasco, y las leyes de memoria histórica y de género, radicalmente antidemocráticas.

3. Creía también que el PP era un partido democrático y partidario de la unidad de España. Demostró todo lo contrario al apoyar y continuar las políticas mencionadas del PSOE. España es el único país del mundo en que los gobiernos, sean de derecha o de izquierda, han amparado y financiado los separatismos, han hecho del asesinato etarra un modo de hacer política (con la excepción de Aznar en su último período) y han contribuido a la falsificación de la historia, por ley. Estos son asuntos muy de fondo, que sin embargo ignoran por sistema casi todos los analistas, sumidos en el cotilleo político del día a día.

4. Por supuesto, el libro no sirvió de nada. Después de publicarlo comencé a entender que el PP no era parte de la solución, sino del problema. Y, precisamente, la parte principal y más dañina, porque al tiempo que seguía las políticas de la izquierda y los separatistas, paralizaba cualquier respuesta y bloqueaba toda alternativa democrática y nacional. La herencia del PP ha sido el gobierno de un falso doctor con vinculación al menos familiar con el negocio de la prostitución intelectual y un puñado de tiorras perturbadas. ¿Cómo se ha podido llegar a esto? ¿Podemos pensar que no tiene importancia?

5. Desde el atentado del 11-m, España ha vivido una involución progresiva. Entre todos aquellos partidos han llevado al país a una situación de ilegalidad y tiranía, de golpe de estado permanente y de pérdida de soberanía frente al exterior.

6. Tanto el PSOE como el PP son partidos irrecuperables que no pueden sino seguir haciendo daño al país y a la libertad. Su desaparición es una exigencia para el mantenimiento de la convivencia en paz y libertad de los españoles.

7. La involución ha dado lugar a la descomposición del sistema. De momento la esperanza de que las cosas no vaya a más, incluso al enfrentamiento bélico, está depositado por muchos n el surgimiento de VOX. Es de esperar que este grupo perciba claramente la situación histórica.


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 Gritar en la calle contra la felonía
EDITORIAL ABC 8 Febrero 2019

No por repetir calificativos como humillado, indigno, felón, traidor, prevaricador o antipatriota, Pedro Sánchez va a rectificar. El presidente del Gobierno ha ligado su futuro político a los separatistas catalanes y a la idea de una España en la que se puede negociar la secesión de una parte de su territorio. Y todo ello, aun a riesgo de fracturar de nuevo al PSOE y de sufrir el rechazo de muchos votantes de la izquierda que deploran su capacidad de cesión al chantaje con tal de aferrarse unos meses más a La Moncloa. La primera consecuencia de su ofensa a todos los españoles que creen en la nación ha sido la convocatoria coordinada de una manifestación, por parte del PP, Ciudadanos y Vox, que promete ser multitudinaria y que ABC respalda sin fisuras. Sánchez no escucha ni a su propio partido, y por eso se ha convertido en una cuestión de Estado que escuche a los españoles en la calle clamar contra su abuso de poder. Pablo Casado no ha descartado presentar una moción de censura pese a la certeza de perderla, y Ciudadanos debería plantearse un gesto similar contra Joaquim Torra de una vez por todas. No se trata de desbancar a los dos socios de esta estafa moral a la Constitución porque la aritmética de escaños no cuadraría. Pero sí de retratar a los responsables de una felonía diseñada para dinamitar los pilares del Estado constitucional, y de ponerles ante el espejo de su insolvencia. La izquierda lo tendrá fácil al acusar a los manifestantes de fascistas nostálgicos de una derecha ultramontana. Pero esa misma izquierda sabe que esa coartada ya no sirve. Será un legítimo ejercicio de libertad patriótica en defensa de la misma Constitución que Sánchez quiere derogar por la vía de los hechos consumados, y cuyo artículo 155 se niega a aplicar cuando una autonomía se declara en rebeldía.

Ayer Sánchez no dio la cara pese a la convulsión en el PSOE. Las expectativas electorales de su partido parecen no importarle en absoluto, y las voces críticas que se alzaron contra su decisión de designar a un «relator» en sus negociaciones con la Generalitat solo buscan proteger sus propios intereses. Fue Carmen Calvo quien dio la cara para repetir, de modo balbuceante, que un relator es una figura inocua, y acusó a otros dirigentes socialistas de rechazar la medida por «falta de información». Claro. Es la misma falta de información que padecen todos los españoles porque Sánchez sabe que su plan ni es legítimo ni es legal. ¿Cómo puede sostener Calvo que el documento-chantaje de Torra no existe, y a la vez «adivinar» que Torra deseaba un relator? Sea magia política o mera ciencia infusa, es delirante. Peor aún: es una mentira sostenida sobre el ego de un presidente carente de valores democráticos. Si el PSOE no reacciona, será corresponsable de esta indignidad contra España.

Carta a Pedro el Traidor
Antonio R. Naranjo esdiario 8 Febrero 2019

(Este artículo fue publicado originariamente el 10 de octubre de 2016 y publicado de nuevo el 14 de abril de 2017. Fueron los momentos en que Sánchez negaba estar intentando un pacto con los independentistas que finalmente le llevó, en verano de 2018, a La Moncloa. Volvemos a publicarlo al estar plenamente vigente su fondo: en este caso, el ya presidente del Gobierno ha aceptado la figura de un "relator" para las conversaciones con la Generalitat).

Querido Pedro:
Te hago en Los Ángeles persiguiendo el sol que tanto disfrutaste ya en un largo y cálido verano de vacaciones y festivales, seguramente en homenaje a toda esa gente que no pudo disfrutar de tan generoso asueto: aunque haya quien crea que cada vez que un socialista o sindicalista de tu estirpe disfruta como tú lo haces es un privilegiado hipócrita; yo sé que tú lo haces para abrir un camino por el que luego transitará en su conjunto la clase trabajadora.

Al estar más tiempo tumbado en la playa que la propia arena, en fin, lo que haces además es defender lo público, asumiendo el sacrificio de ausentarte de la España plurinacional que tanto adoras o de recorrerla entera de chiringuito en chiringuito para lanzar un mensaje inequívoco a los desfavorecidos: contigo el Estado de Bienestar no peligra, y nada mejor que encarnarlo en primera persona.

Hablemos ya en serio, Pedro. Tus vacaciones eternas tienen tanto que ver con el derecho al descanso como tus intentos de conformar Gobierno con la democracia, el sentido común e incluso la decencia. Que en estos tiempos casi todo se pueda colar como animal de compañía te da una ventaja escénica entre quienes compran tu mercancía aunque esté escacharrada o precisamente por estar escacharrada; pues cualquier exceso, abuso y barbaridad la ven justificada si con ello se derroca a Rajoy, al IBEX y a los poderes ocultos.

Pero alguien tiene que decírtelo claro, y ese alguien –humilde-, voy a ser yo, sin las zarandajas retóricas que tus pacientes compañeros del PSOE utilizan para decir lo mismo sin decirlo del todo, por razones que se me escapan pero seguramente tienen que ver con no incrementar el derramamiento de sangre y otros fluidos hasta que no quede más remedio.

Lo que tú has intentado es una traición, amén de un despropósito kamikaze, que nacía de una concepción predemocrática de la política española: nada menos que alcanzar la presidencia del Gobierno sin tener los votos para ello, y completando la adversa aritmética con los diputados de quienes sólo te iban a hacer presidente del país para tener más sencillo acabar con él.

Si plantearse llegar a la Moncloa con 85 diputados es en sí mismo un bochorno equivalente a exigir el puesto de rector en Oxford tras suspender seis asignaturas en junio; hacerlo de la mano de Podemos, de Convergencia, de ERC y de Bildu o PNV es además un atraco que perfilabas mintiendo a todo el mundo, empezando por esos militantes a quienes tanto dices querer y a quienes sólo utilizas perversamente.

Dado que Podemos y Ciudadanos jamás se hubieran juntado contigo a la vez por mucho que insistieras en ello para despistar al respetable, tu única manera de llegar a la presidencia era juntando en el mismo autobús a personas que buscaban destinos distintos e incluso opuestos: para empezar a Podemos, ese partido que antes de cada votación tú mismo decías que aspiraba a implantar al chavismo en España; y para terminar a buena parte de los que debían encontrar en ti un muro de contención pero se topaban con una alfombra dispuesta, entre eufemismos y por fases, a conceder las reformas que hasta hora resultaban imposibles.

El Gobierno que Sánchez perseguía no atiende a razones, ni a leyes ni a números

¿O acaso crees que la hiena se va a poner a comer brócoli porque tú se lo pidas? ¿De verdad te atreves a sostener que lo que no han dejado ni de intentar frente a Gobiernos fuertes del PP y del PSOE –unidos en esto siempre- lo iban a olvidar con un Ejecutivo que existiría gracias a ellos y tendría menos recursos que Spiderman en el desierto? ¿Cómo tú, Iceta y otros bailarines osáis sostener que se puede gobernar un país con menos diputados que la suma de todos tus socios sin ser el mayordomo y la chacha de todos ellos?

Te hago la cuenta yo, que veo en demasiadas tertulias y debates que pocos la hacen desbordados por un mantra ideológico que no atiende a razones ni a leyes ni a números: con Iglesias juntabais 156 diputados; con ERC y la vieja CiU llegabais a 173 y los tres restantes sólo podían salir de Bildu y Coalición Canaria o del PNV. No es una opinión, es un hecho, y la vergüenza que a ti mismo debe darte haber estado dispuesto a ello explica tu resistencia a confesarlo en público antes y después de una matanza que o es total o te convertirá en un alocado mártir con deseos de resurrección.

Porque todo el mundo sabe, incluso los que viven de tus barrabasadas y ahora merecen idéntico trato interno, que la primera obligación del líder de un partido de Gobierno, cuando llega a él y cuando se queda como referente de la oposición, es ayudar a su país a contener a quienes lo desafían: no sólo tenías que haber despreciado cualquier fórmula de entendimiento con ERC o CiU; sino que tenías que haber coliderado la implantación de un cordón constitucional frente a esos partidos; dejando de alimentar la vomitiva idea de que defender la ley, la democracia y la Constitución de quienes la asaltan con métodos ilegales y actitudes xenófobas es cosa de postfranquistas antiguos y de rancios españolazos.

Cuando en política uno sólo haría determinadas cosas por razones coyunturales, ha de dejar de hacerlas siempre por razones estructurales: con 140 diputados ni hablarías con Podemos ni, mucho menos, te entregarías a Puigdemont y Junqueras.

Esa certeza incontestable es la misma cuando se tienen 85; y el hecho de que acomodes tus principios esenciales –o al menos los de tu partido- a tus necesidades individuales, termina de dibujarte como lo que eres: un cantamañanas peligroso, un irresponsable interesado y un traidor a tu patria, ese concepto que también consideras obsoleto porque tampoco has debido leer nunca a Azaña, a Indalecio Prieto, a Besteiro y a tantos otros socialistas que hoy te correrían a boinazos.

El acto de patriotismo de los barones debería culminar con la expulsión de Sánchez del PSOE

Eso es lo que felizmente hicieron Felipe González -¡gracias, presidente!-, El País –de nuevo su portada decía ‘Con la Constitución’ como aquel lejano 23F- y tus compañeros del PSOE cuando supieron hasta dónde estabas dispuesto a llegar para alcanzar como fuera un objetivo que no te correspondía.

Fue un acto de patriotismo que debería culminar con tu expulsión del PSOE sin miramiento alguno y con el oprobio público que merece un acto de traición conceptual tan evidente: en lugar de servirte de los 19 diputados independentistas para justificar la abstención sin parecer un socio del PP –hubiese valido con que dijeras que descuentas a cada uno de ellos de la cualquier votación y que los 170 de PP, C´s y CC eran por tanto suficientes-, los usaste a escondidas de todo el mundo para subirte al burro de un poder que jamás hubieras podido ostentar más allá de nominalmente.

Has sido un Fausto de medio pelo, un Dorian Gray de mercadillo, vendiendo tu alma a Mefistófeles para lograr una presidencia y una juventud eterna cuya factura le ibas a pasar al conjunto de los españoles mientras tú tocabas la lira en alguna playa, todo lo demás ardía y tú jugabas con tu esposa a los Obama.

No es una elucubración, y no sólo porque lo digan tus amigos y enemigos internos; ni porque lo suelten en público Alberto Garzón –que al menos tiene la honestidad de apoyarlo sin ambages-, medio Podemos y otro medio PSOE. No lo es porque tu “cambio” sólo era posible así, porque ésa era la única fórmula para lograrlo, por mucho que la combinación de tu evanescencia retórica, del apoyo de ciertos medios y la laxitud intelectual de no pocos ciudadanos te haya permitido ocultarlo hasta el último segundo y esconderlo a medias tras tu dimisión.

Tu propio partido ha tenido que confesarlo –es de esperar que lo haga con más intensidad en breve-, en un ejercicio de decencia que ha sonado a inmolación por tu deleznable actitud conspiradora: cuando Javier Fernández dijo que no se podía gobernar con secesionistas, estaba explicando por qué tuvieron que movilizar a sus ‘cascos azules’ en la Ejecutiva y en el Comité Federal que terminó en carnicería por tus intentos de bloquearlo y presentarte días después con el infame pacto cerrado. A ver si alguien tenía bemoles a derribarlo.

En una semana, el PSOE ha hecho más por sí mismo y por su país que tú en dos años lamentables de huidas hacia delante en los que no te ha importado entregar ciudades y autonomías a Podemos con tal de simular un poder territorial que no era tuyo pero frenaba a tus críticos; ni contradecir la norma elemental del derrotado consistente en dimitir en el instante ni, por último, entregarte al golpismo catalán y fracturar a tu partido presentando a sus mejores cabezas como mera muleta del odiado Rajoy.

El nuevo PSOE ya dialoga con el PP
En estos diez días, el nuevo PSOE ha dialogado con el PP como deben hacerlo dos partidos de Gobierno siempre; se ha enfrentado a Podemos y ha dado un portazo a los soberanistas; tres plausibles actitudes que tú y los tuyos han presentado durante demasiado tiempo como una vergüenza incompatible con ser de “auténticamente izquierdas”, con un discurso sectario e infantil a partes iguales que sólo atendía a tus cochambrosos intereses personales.

No sé si la herida causada cicatrizará y el PSOE volverá a ser alguna vez partido de Gobierno o referente en la oposición –eso dependerá de que ahora cuente bien lo que ha sucedido y de que el PP sea institucionalmente generoso e intelectualmente decente y entienda la necesidad de dejarle recuperarse-; pero con tu penosa hoja de ruta hubiera muerto igualmente pero arrastrando en el viaje al conjunto del país.

Tu única contribución a la política española, si tienes a bien detenerte en los hechos desde la intimidad de tu enésima cala en Los Ángeles, de tu chill out político de niño bien sin riesgos; ha sido alimentar como nadie a tu enemigo –Podemos-, legitimar al enemigo de todos –CiU, ERC y Bildu-; facilitar las cosas a tu rival –el PP- y dejar malherido a tu propio partido.

Sólo te faltaba por hundir a España en la misma semana en que tus socios secesionistas elevaban el desafío hasta concretarlo en un referéndum ilegal de secesión en 2017. Y aunque lo has intentado también con denuedo, te han parado los pies, no sin dejar la cocina perdida de sangre. Si hubiera algo de justicia, en lugar de en Beverly Hills estarías tú ahora con un mandil y un estropajo limpiando los restos de tu estropicio.

Buen viaje, Pedro, no tengas prisa por volver salvo que sea para dimitir de diputado: el “No es No” a todo sólo tiene un mínimo sentido si se defiende ya en la calle. Aunque pierdas ese sueldo tan generoso que por alguna extraña razón aún te siguen pagando los mismos ciudadanos a los que escondías en qué consistía realmente tu abyecto “cambio”: en bajarse los pantalones todos para que tú marcaras paquete en Moncloa unas semanas.

La humillación no puede salir gratis
EDITORIAL El Mundo 8 Febrero 2019

Mientras Pedro Sánchez se refugia en Bruselas y evita contestar a los periodistas sobre su última cesión al independentismo, la indignación desatada por la aceptación del relator y la creación de una mesa de partidos paralela al Parlament no deja de aumentar. Asumir el marco mental del separatismo no puede salir gratis. La oposición, liderada por PP y Ciudadanos, no hace sino cumplir con su obligación cuando alza la voz contra la humillación institucional que, en vísperas del juicio del 1-O y con el pedestre propósito de atraerse el respaldo a los Presupuestos, ha protagonizado este Gobierno. Por mucho que sus socios de censura o sus terminales mediáticas pretendan blanquear lo pactado mediante el consabido truco de hacer oposición a la oposición, la humillación existe y merece una reacción tanto en la calle como en las instituciones. Que el PNV culpe de crear un "clima nauseabundo" a los partidos que defienden la igualdad de los españoles frente a los privilegios de unos pocos es congruente con su tradición antiliberal.

En una democracia representativa la soberanía reside en el Parlamento y a él debe atenerse como único órgano legítimo para deliberar y legislar. Los diputados no son meros nombres en listas: son representantes del voto popular. Hurtarles su función mediante el arbitrio de una mesa de partidos alternativa -cocinada por la vicepresidenta con los separatistas a espaldas de la opinión pública- que diluya el peso proporcional de cada sigla decidido soberanamente por los ciudadanos en las urnas es una trampa obscena a la que solo recurren autócratas bananeros. Ese corsé al que hizo referencia Calvo -cuyo partido tiene 84 escaños- es el que sostiene a la propia democracia, y ningún Ejecutivo puede prescindir de él porque le estorbe para sus pactos de perpetuación en el poder. De igual modo, un relator solo tiene sentido entre dos partes que dirimen un conflicto necesitado de vigilancia exterior. Pero el conflicto catalán se reduce a que un Govern que solo reconoce a la mitad de Cataluña desea declarar extranjera a la otra mitad y al resto de los españoles. Aceptar un mediador en ese contexto es un insulto a la democracia constitucional y un guiño suicida a la propaganda separatista que vende el cuento del franquismo eterno. Por eso saldrá la gente a la calle este domingo: para defender sus derechos políticos. Para decirle a Sánchez que deje de insultar su inteligencia y que ponga las urnas de una vez.

Lo que difunda el Gobierno el lunes ya lo adivinamos. Descalificará la movilización como fruto de la estrategia crispadora de una oposición extremista. Es la irresponsable táctica de la polarización y el miedo: o Sánchez o los ultras. Pero ni Felipe González ni Emiliano García-Page ni Soraya Rodríguez ni Javier Lambán ni Alfonso Guerra ni aquellos otros que critican en privado la deriva sanchista militan que sepamos en la ultraderecha. Y exigen explicaciones.

El Traidor y el Supremo
FEDERICO JIMÉNEZ LOSANTOS El Mundo 8 Febrero 2019

La traición de Pedro Sánchez a la Nación y a la Constitución, que espero coseche este domingo la primera de las grandes manifestaciones para echarlo del Poder, se ha constatado seis días antes de que el Tribunal Supremo inicie el juicio más importante en democracia, contra los golpistas catalanes. Mucho más que el del 23-F, cuyos responsables no querían romper España sino echar a Suárez y, mediante un Gobierno de coalición con socialistas y comunistas, embridar los desafueros del Estado de las Autonomías y combatir mejor el terrorismo etarra. Al fracasar, por cierto, ninguno pretendió que no había hecho nada, como la hez separatista que se retrata embadurnando de heces los juzgados.

Pero el mamporrer -no relator (lo sería de genocidios) ni mediador internacional- es sólo uno de los 21 puntos del nuevo pacto de investidura al que aspira Sánchez. No son las condiciones que los separatistas catalanes impondrían al Gobierno español, porque dos tercios buscan "mejorar la calidad de la democracia" en España, país extranjero que debe darles igual. Se trata del Plan Roures-Zutik del Frente Popular que presidiría Sánchez y acometería la liquidación del Estado y su balcanización revolucionaria. La base es la desautorización internacional de la legalidad española, cuyo símbolo es el Supremo.

Estamos ante el viejo programa de la ETA, asumido por el separatismo catalán y Podemos. Y eso está negociando el Traidor del PSOE. Los 21 puntos son dignos de un Zutik, boletín de la banda etarra para sus pistoleros. Pero es lo que Pablo Iglesias en la Era Tania-Herrira elogia en su video de la herriko taberna: sólo la izquierda abertzale, o sea, la ETA, "supo analizar correctamente la naturaleza del régimen del 78", que se resume así: el franquismo sigue intacto a través de la Monarquía parlamentaria, régimen votado masivamente los españoles tras el acuerdo de los partidos mayoritarios (AP, UCD, PSOE, PCE, CiU) que redactaron la Constitución.

La ETA quedó fuera de aquel consenso porque quería seguir matando. Y eso es lo que en 2004 empezó a corregir Zapatero, resucitando a la banda y echando fuera de la política -Pacto del Tinell- al PP y a la media España que entonces representaba. Aquello no suponía volver a la II República, sino a la Guerra Civil. Y a eso vuelve el Traidor. Por eso hay que echarlo.

El Gobierno de Pedro Sánchez miente.
Vicente A. C. M Periodista Digital 8 Febrero 2019

CARMEN CALVO SIGUE OCULTANDO LAS VERDADERAS INTENCIONES DEL GOBIERNO Y ELSA ARTADI SE ENCARGA DE ACLARAR LAS EXIGENCIAS.

Ya decía ayer que con Carmen Calvo y con los golpistas se necesita traducir lo que dicen para que todos entendamos de qué están hablando. Es verdad que Elsa Artadi, la cara feliz y portavoz de Carles Puigdemont, se expresa con mucha mayor claridad que Carmen Calvo. Y es lógico. La vicepresidenta, en su labor de “Alta comisionada para asuntos catalanes”, lo tiene crudo a la hora de vender un mensaj. Sobre todo de cara a los de su propio partido, todos a excepción del PSC de Miquel Iceta que está “al loro” de lo que se cuece entre bambalinas. Por cierto, un lugar al que Pedro Sánchez gusta de acudir como cuando traicionó a la Ejecutiva Federal del PSOE colocando subrepticiamente unas urnas y fue cesado por ello. Aunque alguno dirá que fue una vulneración del derecho a decidir. Y es verdad que también hace ocho meses, los Diputados del PSOE con sus satélites canarios en el Congreso tragaron votar junto a PODEMOS, PNV, EH BILDU, ERC y PDeCAT para sumar los votos suficientes para que prosperase la moción de censura, con un Pedro Sánchez de “beatífico” candidato con sentido de Estado y que dijo que convocaría elecciones generales “lo más pronto posible”. Y aquí estamos en vísperas de que se aprueben o rechacen unos PGE por un Gobierno accidental que quiere agotar la legislatura e incluso estirarla lo que se pueda como sea y a costa de lo que sea.

Es evidente que la Ejecutiva del PSOE, donde se encuentran “los barones” que ahora claman contra la irresponsabilidad de Pedro Sánchez por arrodillarse ante los golpistas catalanes, estaban también presentes cuando se le cesó por intentar traicionar al partido intentando saltarse las líneas rojas impuestas para su investidura. Y estaban también cuando Pedro Sánchez consiguió hacerse con la Presidencia del Gobierno gracias a los votos de los que estaban antes vetados, especialmente los proetarras y los partidos golpistas catalanes. Esos mismos mantuvieron un cómplice silencio y un cierre de filas obsceno que demuestra su catadura ética y la falta de principios. Nada que extrañe en una casta política que solo mira por sus intereses personales y que ahora ven peligrar su futuro por la deriva radical del PSOE y la rendición incondicional ante el golpismo catalán. Pero es que ahora no se trata solo de la pérdida de sus sillones y el poder por un vuelco electoral, sino de que se atenta contra la Unidad de España. Y eso son palabras mayores.

Se dice que “no hay mayor ciego que el que no quiere ver”. Pues es lo que les pasa a muchos de los socialistas que siguen apostando por un diálogo imposible y además alejado del foro de debate único que está legitimado para ello: el Congreso de los Diputados. Y Pedro Sánchez se está rindiendo ante los golpistas aceptando todas y cada una de sus exigencias, como ya demostré ayer de forma resumida. Porque, aunque pudiese admitirse una mesa de encuentro a nivel Gobierno de España – Gobierno autonómico, nunca puede serlo en igualdad de condiciones y mucho menos fuera de los cauces previstos en la Constitución. Un Gobierno autonómico puede plantear reivindicaciones, pero está claro que las políticas económicas y políticas las propone el Gobierno de España y las somete a la aprobación del Congreso y del Senado. Basta ver cómo las reivindicaciones históricas de la Comunidad de Madrid reclamando que se reconozca el incremento de población, han caído en saco roto tanto con gobierno del PSOE como del PP. Sin embargo, las famosas “deudas históricas” reclamadas por otras autonomías como la de Andalucía, han tenido mejor suerte.

Lo que jamás se puede admitir es una mesa política de partidos, fuera de todo control y transparencia donde se intenta dar satisfacción a las exigencias de los golpistas catalanes comandados por Carles Puigdemont y un ultra radical independentista xenófobo y antiespañol como es Joaquim Torra. Una mesa que nace de los acuerdos entre Pedro Sánchez y ese personajillo con tintes fascistoides el pasado mes de diciembre, sumándose a aquella reunión bilateral paralela el mismo día entre representantes del Gobierno de España con Carmen Calvo y Meritxell Batet y el Gobierno de la Generalidad con Pere Aragonés y Elsa Artadi. A estas le han seguido una serie de reuniones posteriores en las que se ha quedado solo Carmen Calvo como interlocutora única del Gobierno de España, mientras se mantienen Aragonés y Artadi por parte de la Generalidad. La última ha sido ayer a la tarde por videoconferencia y de una hora y media de duración, que da mucho para hablar. Del contenido solo conocemos las siempre ambiguas palabras de Carmen Calvo: ”Se ha avanzado y las dos partes se han emplazado a continuar hablando los próximos días”. A ver, Señora Calvo, ¿avanzado en qué exactamente? ¿Qué objetivo se persigue? ¿Es inconstitucional y por eso calla?

Y es que esta mesa de partidos, ni está aceptada por el Parlamento de España, ni tiene sentido, ya que la misma Elsa Artadi ayer desmintió a Carmen Calvo sobre lo de la mesa ya creada en Cataluña, insistiendo en que “si se tratara de hablar en este ámbito de partidos catalanes e impulsado desde el Parlamento (de Cataluña), el gobierno español no tendría nada que decir”. Asegura que lo que están negociando es una mesa de diálogo integrada por PSOE, Podemos, ERC y JxCat. En ella habrían de formar parte dos representantes de cada uno de estos grupos. Y por supuesto con capacidad de decisión, es decir de llegar a pactos vinculantes. Como pueden observar se trata de apartar del diálogo a aquellos partidos y grupos parlamentarios que consideran más intransigentes respecto a aceptar violar la Constitución y permitir que la Soberanía Nacional se mercadee con quienes dieron un golpe de Estado. Ni PP, ni CIUDADANOS, como partidos a nivel estatal están invitados a esta “mesa”, -aunque supongo que jamás aceptarán formar parte de ese circo-, que como dije pretende ningunear al Congreso y al Senado sin hacer mucho ruido pero consiguiendo los golpistas lo que pretenden, un referéndum pactado y vinculante para obtener la independencia, que sería presentado como "hechos consumados", ya que siguen contando con mayoría simple en el Congreso.

Así que basta de eufemismos y de hipérboles semánticas. Esa mesa es totalmente inconstitucional y nunca puede llegar a formarse, y si llega a producirse, deberá ser denunciada ante el tribunal Constitucional y puesta una querella contra aquellos partidos que se integren en ella. Nadie puede negociar con la Soberanía Nacional a espaldas ni del Parlamento de España ni de los españoles. Los partidos políticos no están legitimados, sino solo los Diputados y los Senadores con acta en vigor. Esa mesa no puede constituirse y mucho menos incluir la figura de un mediador "neutral" como exigen los golpistas. Lo que hay que dejar muy claro a estos y a quienes se han asociado con ellos para mantenerse en el poder es que la Soberanía Nacional pertenece de forma exclusiva al conjunto del pueblo español y no a quienes se otorgan derechos que nadie les reconoce.

Pedro Sánchez calla por pura cobardía, pero tendrá tarde o temprano que rendir cuentas ante el Congreso y el Senado y que toda España escuche los planes que tiene para Cataluña y a cambio de qué. Por Ahora es la inefable y desagradable Carmen Calvo la que intenta balbucear alguna respuesta coherente. Y en eso ha fracasado. Tanto usar eufemismos e hipérboles semánticas se ha terminado por liar, contradecirse y provocar un rechazo general incluidos altos representantes de su partido, a los que además insulta de que “no están informados”. ¿Y quién tiene la responsabilidad de informarles? Ella sola se ha metido en un laberinto del que no encuentra la salida.

Lo sensato es que Pedro Sánchez reconozca su fracaso, se deje de mesas de negociación y convoque elecciones para que sean los españoles los que decidan quienes deben defender sus intereses. Está claro que este PSOE no lo está haciendo por una política suicida y sectaria que atenta gravemente contra el interés general de España y de los españoles al rendirse ante las exigencias de los enemigos de España, que no solo son los que dieron el golpe de Estado, sino también aquellos que les apoyan y comparten sus objetivos: PNV, EH BILDU y PODEMOS. Creo que el PSOE debería tomar parte activa otra vez y parar a este impresentable sujeto que incomprensiblemente recuperó la Secretaría General del partido tras traicionarle y ahora gobierna España de forma vergonzosa, sectaria, guerra civilista y antiespañola. Es una vergüenza que se siga admitiendo como normal el bloqueo institucional impuesto por los golpistas al cerrar el Parlamento autonómico cuando les viene en gana, robando el debate a los partidos de la oposición y solo dando cancha a impresentables como el presidente de la Mesa de ese Parlamento, Roger Torrent, un independentista convencido.

No quiero pensar que en todo el PSOE no existan más voces como la de Alfonso Guerra o Felipe González o las de esos “barones”, que digan un “basta ya” y pongan las mismas líneas rojas que tenían hasta que Pedro Sánchez decidió otra vez saltárselas y asociarse con los enemigos de España. No quiero pensar que el PSOE vuelva a traicionar a España como ya hizo en otras épocas pasadas formando coaliciones con comunistas y radicales que querían imponer la dictadura del proletariado importada de Rusia. Prefiero pensar que aún hay esperanza de que surja una respuesta enérgica dentro del partido y no callen cobarde o interesadamente contra este sujeto que echará por tierra décadas de democracia solo con tal de seguir en el poder. La connivencia con estas políticas suicidas de Pedro Sánchez será considerada igualmente como traición a España y a los españoles.

¡¡¡GOBIERNO OKUPA DIMISIÓN!!! ¡¡ELECCIONES GENERALES YA!!
¡Que pasen si pueden y su conciencia se lo permite un buen día!

P.D.: La intervención de las FFAA es una posibilidad prevista en la Constitución en defensa de la Unidad territorial de España. Mejor no tensar la cuerda y exponerlas a tener que decidir entre cumplir o hacer una omisión de su deber.

"No a la humillación de España"
Francisco Marhuenda. larazon 8 Febrero 2019

Nos hemos acostumbrado a que lo insólito, lo indigno o lo estrafalario nos parezca normal. Y resulta preocupante. Lo es incluso cuando un presidente del Gobierno ignora la Constitución que prometió cumplir y hacer cumplir y se somete a los deseos del independentismo para conseguir su apoyo al proyecto de Presupuestos Generales del Estado. Nunca creí que fuera capaz de semejante despropósito. Es una indignidad, pero además un error porque no conseguirá que regresen a la senda constitucional, es un desprestigio para España y perjudica gravemente la causa que juzgara el Tribunal Supremo. Los dirigentes del PSOE están indignados, aunque supongo que sus mariachis le dirán que es grande, muy grande, un estadista galáctico. Es el problema de tener pelotaris. Es la única explicación que puedo encontrar, porque nadie en su sano juicio puede apoyar este desprecio e ignominia contra la Constitución, el resto de comunidades autónomas y las Cortes Generales.

Pedro Sánchez gobierna como si fuera un caudillo, aunque solo tiene 84 diputados de 350. Los peores augurios se han confirmado y aquellos que criticamos los apoyos recibidos en la moción de censura vemos que no estábamos equivocados. A Sánchez sólo le interesa Sánchez y mantenerse en el poder. Me duele mucho tener que escribir este artículo, porque me gustaría mucho haberme equivocado y, sobre todo, que el presidente del Gobierno no aceptara una comisión con un relator que es una victoria para aquellos que quieren destruir España. Es una cesión tan enorme como increíble y además con los 21 puntos que Torra ha puesto sobre la mesa. Estaba convencido de que Sánchez agotaría la legislatura porque tiene una ambición sin límites y que no le importaba aprobar los Presupuestos, aunque mejor para él si lo conseguía, porque tenía los argumentos para arremeter contra sus adversarios.

La solución al desafío independentista no es la humillación de España y el desprecio al ordenamiento constitucional. No entiendo que alguien pueda apoyar semejante atropello. Las calles se tienen que llenar de españoles dispuestos a defender España y, por tanto, a Cataluña. Los militantes y votantes del PSOE, Podemos, PP, Cs, Vox o cualquier formación deberían acudir en masa a la concentración del 10 de febrero en la Plaza Colón de Madrid, pero también a las plazas de todas las ciudades y pueblos de España para lanzar un NO rotundo ante la indigna actuación del Gobierno y su presidente.

Me gusta mucho Paco Ibañez. Es un gran cantautor y una persona comprometida. Le admiro profundamente, aunque en muchas cosas no coincidamos. Siempre he escuchado sus canciones y he leído sus letras o los poemas que las inspiran. Tengo todos sus grabaciones y entre mi música está su famoso concierto el 2 de diciembre de 1969 en el Olympia de Paris. Ahora me viene al recuerdo la canción “A galopar”:

Las tierras, las tierras, las tierras de España,
las grandes, las solas, desiertas llanuras.

Galopa, caballo cuatralbo,
jinete del pueblo,
al sol y a la luna.

¡A galopar,
a galopar,
hasta enterrarlos en el mar!

A corazón suenan, resuenan, resuenan
las tierras de España, en las herraduras.

Galopa, jinete del pueblo,
caballo cuatralbo,
caballo de espuma.

¡A galopar,
a galopar,
hasta enterrarlos en el mar!

Nadie, nadie, nadie, que enfrente no hay nadie;
que es nadie la muerte si va en tu montura.

Galopa, caballo cuatralbo,
jinete del pueblo,
que la tierra es tuya.

¡A galopar,
a galopar,
hasta enterrarlos en el mar!

La recuerdo en un sentido distinto al que tuvo en su día, pero sí como un grito a España y los españoles para expulsar a aquellos que rompen la convivencia, generan enfrentamiento y no respetan al país que les ha dado todo. Tanto a los que se sientan cómodamente en la Moncloa sin haber ganado unas elecciones y que han llegado con el apoyo de los independentistas, los antisistema y los Bildu-etarras como a las formaciones del independentismo que quieren destruir esta gran nación que es España. Hay que enterrarlos simbólicamente en el mar, porque nos jugamos el futuro. No me importa quien presida el gobierno, creo en la alternancia, lo único que pido es que respete la Constitución. Me gusta más el Felipe González de ahora, como me gustó el de sus primeros años de gobierno, porque dice claramente que el diálogo tiene que ser en el Parlamento, sede de la soberanía nacional, y que no es necesario ningún relator.

Tiranía venezolana, tiranía abertzale
Jaime Ignacio Del Burgo. vozpopuli 8 Febrero 2019

Hace poco, en un programa radiofónico se dio entrada a un oyente que ponía de manifiesto que Sánchez había demonizado a Maduro por ser un tirano al responder a las protestas populares con balas, olvidando que él mismo está en el poder gracias a los votos de los proetarras y que había pactado y recibido los votos de un grupo que “históricamente” había apoyado a la banda porque los necesitaba para conseguir el Gobierno.

Si el conductor del programa radiofónico viviera en Navarra, comprobaría cómo Bildu sigue siendo el brazo político de ETA, aunque formalmente esta se haya disuelto. Hay zonas de Navarra cuyos ayuntamientos están controlados por los proetarras, donde la libertad brilla por su ausencia y quien está en desacuerdo o se calla o se marcha. Estos supuestos neófitos de la democracia no han condenado los crímenes de la banda de asesinos y no dudan en organizar actos de exaltación de los terroristas excarcelados.

Quien no ha tenido ningún escrúpulo en contar con los votos de los proetarras –que jamás han condenado la violencia de ETA– ha sido el PNV que sustenta a la señora Uxue Barcos, quien ha asumido el triste papel de ser instrumento del nacionalismo vasco para desde la Presidencia de nuestra Comunidad Foral tratar de alterar la histórica trayectoria del pueblo navarro mediante la forzosa imposición del euskera, la implantación de una versión adulterada de la historia dirigida al adoctrinamiento político de las nuevas generaciones y el intento de debilitar la vocación española de este viejo reino. Ya no hay balas, pero persiste un acoso constante hacia cuantos tienen el valor de enfrentarse a ellos o sencillamente no piensan como ellos.

No hace mucho, en Echarri-Aranaz, los que “históricamente” han sido soporte político de ETA han visitado casa por casa para recaudar fondos para la causa de apoyo a los presos de la banda originarios del pueblo. De esta forma, si alguien se niega pasa a engrosar la lista de enemigos del pueblo vasco. Y han llegado a la indignidad de arrancar y pisotear unas flores colocadas en casa de Jesús Ulayar, bellísima persona y benefactor del pueblo, en el cuarenta aniversario de su asesinato por un grupo de criminales de ETA vecinos de la localidad, entre ellos un miembro de su propia familia.

La secretaria general del PSOE navarro
acaba de anunciar en Pamplona que sus “líneas rojas” a la hora de conformar un futuro Gobierno de coalición en Navarra eran Bildu, el PP y Vox. Desde el inicio de la democracia, primero UCD y después UPN y el PP, han compartido mesas de concertación con los socialistas. En la Transición logramos convencer al socialismo navarro de que la integración de Navarra en Euskadi era torcer el brazo a la sociedad navarra para que renunciara a su foralidad histórica y aceptara diluirse por las bravas en el conjunto vasco poniendo fin a su identidad como pueblo y diluyendo su personalidad política. Lo conseguimos, porque asumieron nuestra propuesta los representantes de la mayoría del pueblo navarro.

Meta alcanzada de todos los demócratas fue el Amejoramiento del Fuero. Por lo visto, a juicio de la señora Chivite, los militantes del PP –legítimos depositarios del legado constitucional de UCD, partido al que todo el arco parlamentario aberzale quiere ver políticamente muerto– somos peligrosos “fascistas”, palabra que a la extrema izquierda y la sanchista les gusta utilizar a todas horas. Pero la señora Chivite, al equipararnos con los liberticidas y enemigos de la democracia, tuvo un grave lapsus de memoria, pues olvidó que su secretario general, Pedro Sánchez, está en el poder gracias al voto de los proetarras totalitarios y antidemócratas que quieren hacer pedazos la Constitución española.

En Echarri-Aranaz se recaudan fondos, casa por casa, para apoyar a los presos de la banda y si alguien se niega aparece en la lista de enemigos del pueblo vasco

Podría decirse, en descargo del presidente errante, que él se limitó a presentar una moción de censura sin ningún compromiso ni ideológico ni programático, y con una finalidad estrictamente instrumental, pues tan sólo trataba de conseguir el cese de Mariano Rajoy para convocar de forma inmediata elecciones generales. Pero pronto vimos que todo era un engaño. Para formar su Gobierno de progreso, expresión que le sirve para edulcorar su pacto con la extrema izquierda comunista y bolivariana, Sánchez no ha dudado en darse la mano con el nacionalismo más rancio y además más radical, que nació para destruir la unidad deEspaña y que ha constituido el soporte fundamental, ideológico y logístico de la banda terrorista.

La legitimidad democrática de Pedro Sánchez está seriamente comprometida por el apoyo que recibió y recibe de quienes durante cincuenta años han tratado de imponer a sangre y fuego su ensoñación independentista y marxista en el País Vasco y en Navarra. La vorágine de los sucesos que día tras día nos invaden, hacen que muchas veces olvidemos lo que no hace tanto tiempo sucedió. Haríamos bien en recordar que una banda terrorista, cuyos colaboradores y partidarios se sientan en nuestros parlamentos y ocupan el poder en numerosos municipios del País Vasco y también en Navarra, durante medio siglo asesinó en España a cerca de mil personas, provocó miles de heridos, obligó al exilio forzoso a unos doscientos mil vascos, secuestró, extorsionó, amenazó, calumnió e injurió a gran número de ciudadanos, amén de causar daños de valor incalculable en bienes y haciendas, públicos y privados.

Por eso resulta tan poco edificable apoyarse en quienes tantas veces gritaron “Gora ETA” con tal de llegar y mantenerse en el poder en España con tan solo 84 diputados.

Cataluña importa el modelo de ETA
El independentismo que se desarrolla en tierras catalanas está "calcado" del que se siguió en su día en el País Vasco
J.M.Zuloaga. larazon 8 Febrero 2019

El proceso separatista que se desarrolla en Cataluña y en el que sus organizadores tratan de involucrar al Gobierno socialista, está «calcado», incluida una «mesa de partidos políticos», del que se siguió en su día en el País Vasco, con un Ejecutivo central también socialista, con la diferencia de que los catalanes parecen estar mejor situados para lograr sus objetivos que en su momento los del País Vasco, según expertos consultados por LA RAZÓN. Si se repasa lo que ocurrió en octubre de 2011, antes y después, en un proceso que «culminó» con la «Conferencia Internacional para promover la resolución del conflicto en el País Vasco» y la «Declaración de Ayete», en San Sebastián, se observan varias similitudes con lo que pasa ahora en Cataluña y que cuenta de nuevo con el apoyo (más o menos explícito, según las circunstancias) del Gobierno de Pedro Sánchez y los socialistas catalanes.

Los ejes sobre los que pivotó todo aquel proceso, en el que ETA-Batasuna llevaban la voz cantante, eran, como fin estratégico, la independencia del País Vasco, para lo que contaban con el indisimulado apoyo de los partidos nacionalistas, en especial del PNV; la amnistía para los presos etarras; y la salida de las Fuerzas de Seguridad del Estado de las tres provincias vascas y de Navarra.

Todo ello se articulaba en torno a esa «mesa de partidos» y sobre todos ellos existía la supervisión de unos «verificadores», a los que perfectamente se les podría haber llamado «relatores». De hecho, aquella «declaración» fue avalada por «personalidades internacionales» como Kofi Annan, Premio Nobel de la Paz y ex-secretario general de la ONU; Bertie Ahern, ex primer ministro de la República de Irlanda y participante del Acuerdo de Viernes Santo y el Proceso de paz de Irlanda del Norte; y Gerry Adams, presidente del Sinn Féin y gran mentor del citado acuerdo . Además del inevitable abogado sudafricano Brian Currin, que estuvo en el manejo del «proceso» desde el primer momento.

En la Conferencia Internacional de Paz, como colofón de la «mesa de partidos políticos», como se pretende en Cataluña. participaron, además del Partido Nacionalista Vasco; Eusko Altartasuna; el partido Socialista de Euskadi-Euskadiko Ezkerra, además de, por supuesto, la llamada «Izquierda abertzale» del entorno proetarra. En la declaración final, se hablaba de «facilitadores» para el diálogo, que podrían ser internacionales. En definitiva, se planteaba, como en Cataluña, un «conflicto» inexistente (los problemas derivaban de los que conculcaban las leyes y estaban dispuestos a romper la unidad constitucional de España) y se ofrecía la participación de los que ahora se ha venido en llamar «relatores».

Las exigencias de los secesionistas catalanes son prácticamente las mismas que las de los vascos: –Que no se celebre el juicio por la intentona serparatista de octubre de 2017 (y si tiene lugar, que se haga de una manera «controlada»), que los políticos presos sean puestos en libertad, además de anular los otros procesos que están en marcha o que se puedan abrir en el futuro: un «indulto general».

–Los movimientos a cargo de grupos extremistas, como los CDR, GAAR, Arran, etcétera contra el Cuerpo Nacional de Policía y la Guardia Civil, aunque no han cobrado aún la fuerza de la campaña «Alde Hemendik» («Iros de Aquí») que se desarrolla en el País Vasco y Navarra, lejos de decrecer, aumentan cada día.

–Que no se pongan trabas (al contrario, que se facilite) la «limpieza étnica», con imposiciones lingüísticas y exclusión de cualquier «españolismo»

–En el plano político, Gobierno y Generalitat están de acuerdo en la formación de la citada «mesa» (de hecho, en la misma estarían los socialistas del PSC) con la inclusión, según se ha dicho, de un «relator», cuyas funciones, dado el gran escándalo e indignación que ha causado en la opinión pública, el Ejecutivo de Sánchez trata de acotar. Se le llame como se le quiera llamar, verificador, notario, secretario de actas..., lo cierto es que el escenario se parece, aunque sea en embrión, al proceso que culminó en la conferencia de Ayete. Cuatro coincidencias a tener en cuenta.

Los expertos consultados sostienen que a los secesionistas catalanes les gustaría «internacionalizar el conflicto» (llevan años trabajando en este plan con sus «embajadas»), como se hizo en el País Vasco, y que el Gobierno puede, voluntaria o involuntariamente, meterse en un auténtico «berenjenal».

A ETA no la convenció ninguna conferencia política, sino que tuvo que optar por esta vía al ser derrotada operativamente por las Fuerzas de Seguridad del Estado y, en su fase final, en especial por la Guardia Civil. El objetivo estratégico, el de la independencia, se mantenía pero los medios tácticos (atentados) no eran posibles. En Cataluña, afortunadamente, no existe el problema del terrorismo, gracias a la desarticulación en su día de Terra Lliure, pero sí un clima de violencia callejera, como la «kale borroka» vasca, y de acoso a los políticos no separatistas. Se trata, como hacía ETA, de implantar el miedo entre estas personas y mandarles el mensaje de que lo mejor que pueden hacer es abandonar Cataluña.

En el País Vasco, los electores, una vez desaparecidos los atentados, aunque persista la presencia de la «ETA política», han optado por el nacionalismo del PNV con apoyo de los socialistas. Por la vía de la negociación y dada la debilidad y vulnerabilidad del Gobierno de Sánchez, llevan meses logrando avances.

En Cataluña, con unos planteamientos similares pero de una manera más sórdida, han optado, pese a las generosas concesiones económicas, por la imposición dada esa debilidad del Ejecutivo de Sánchez. Hasta llegar a la figura del «relator».

Datos que desenmascaran la inmersión
Antonio Robles Libertad Digital 8 Febrero 2019

Por fin la realidad se abre camino. A pesar de Pedro Sánchez y sus amigos supremacistas.

Ya lo podemos afirmar con datos científicos: la inmersión lingüística perjudica a los alumnos castellanohablantes. El estudio que ampara la afirmación se ha hecho sobre tres áreas cognitivas a partir de las resultados de las pruebas PISA 2015: Ciencias, Lectura y Matemáticas.

El documento, Efectos de la inmersión lingüística sobre el alumnado castellanoparlante en Cataluña, explora los efectos en términos de equidad de la política de inmersión lingüística en catalán sobre los alumnos castellanohablantes.

Competencia en Ciencias: el alumnado cuya lengua del hogar es el castellano obtiene 10,85 puntos menos respecto a sus compañeros catalanohablantes, que no están sujetos a la inmersión. Recordemos que la afirmación de que todos los niños catalanes están inmersionados es falso. Sólo lo están los niños castellanohablantes y los inmigrantes, los alumnos catalanohablantes estudian en su lengua. Lo estarían si en las zonas catalanohablantes les inmersionaran en castellano, pero no es el caso. Lo cual demuestra la mala fe de la política identitaria nacionalista. La equidad, como vemos, se quiebra de entrada al aplicar un criterio étnico partidista.

En capacidad lectora, los alumnos castellanohablantes obtienen 10,30 puntos menos que los catalanohablantes, mientras que las diferencias en matemáticas se mitigan, al depender de un lenguaje formal específico donde las lenguas disminuyen su influencia. Nada nuevo que no hayan remarcado otros estudios realizados anteriormente por CCC o por sindicatos y asociaciones de profesores, todos independientes de la Consejería de Enseñanza de la Generalidad.

El informe resulta novedoso y necesario al dejar en evidencia a la Consejería de Enseñanza de la Generalidad, que a lo largo del tiempo se ha negado sistemáticamente a realizar estudio alguno sobre la inmersión. La razón de su negativa ha estado siempre inspirada en la voluntad de imponer el monolingüismo solo en catalán, amparándose en propaganda. De hecho, el informe ha dejado claro que la inmersión como política educativa de éxito no ha sido avalada por ningún estudio, y sí muestra que esa supuesta política de éxito se refiere a "objetivos políticos, no técnicos". Es decir, lo que sí está contrastado como política de éxito es la inmersión como instrumento de adoctrinamiento escolar nacionalista.

El informe, sin embargo, al estar determinado por el objetivo de identificar problemas de equidad a partir de hipótesis de posibles ganadores y perdedores, sólo demuestra que la política lingüística educativa de la Generalidad beneficia a los catalanohablantes y perjudica a los castellanohablantes, pero no va más lejos. Fuera se queda el adoctrinamiento, la política identitaria, la exclusión, el supremacismo enmascarado, el desprecio por la preparación ilustrada frente a la construcción de la identidad, y sus secuelas sociales, laborales y políticas. Por ejemplo, qué historia se estudia, qué incidencia tiene la ideología identitaria del profesorado, cómo puede afectar la atmósfera del procès que rodea a la escuela en la formación de los alumnos etc. Recordemos que el mayor porcentaje de partidarios del independentismo está en el profesorado (el 61%), frente a una media del 38 % del resto de profesiones. Un problema cuya causa está poco estudiada. Como la de los apellidos. En el Parlamento de Cataluña, la mayoría son apellidos catalanes, a pesar de que el más corriente de ellos, Vila, ocupa el puesto 26 de los apellidos más comunes de Cataluña. El primero de los cuales es García.

Las cosas están cambiando. Por fin la realidad se abre camino. A pesar de Pedro Sánchez y sus amigos supremacistas.

El fracaso de la inmersión lingüística en Cataluña
Agencias. España. gaceta.es 8 Febrero 2019

La pérdida de rendimiento de los castellanoparlantes respecto a los catalanoparlantes es más intensa entre los chicos que entre las chicas, más entre los alumnos escolarizados en centros públicos que en los concertados y también es mayor entre los de más recursos económicos y socioculturales.

Son algunas de las principales conclusiones del estudio “Efectos de la inmersión lingüística sobre el alumnado castellanoparlante en Cataluña”, presentado este jueves por la Fundación Europea Sociedad y Educación y que ha sido realizado por el catedrático de Economía Jorge Calero y el profesor de Economía Álvaro Choi, ambos de la Universidad de Barcelona.

El trabajo destaca asimismo que “el alumnado que tiene el castellano como lengua materna alcanza un rendimiento inferior al de sus compañeros catalonoparlantes en Lectura y Ciencias”.

“Hemos estudiado la relación neta entre el idioma materno y el rendimiento”, ha especificado Calero, que ha comentado que el hecho de que las chicas castellanoparlantes tengan mejor rendimiento que sus compañeros varones puede deberse a que “ellas tienen mejor adaptabilidad a la institución educativa” y a que también suelen sacar mejores notas en Lectura.

Los datos están basados en la evaluación PISA 2015 realizada en colegios de Cataluña (las pruebas se hicieron en catalán), aplicada a los alumnos de 15 años, y que realizaron 1.769 alumnos de 52 centros.

No obstante, la investigación se ha fijado en 1.347 alumnos de 44 centros ya que no se ha contado con el alumnado de los centros privados ni con los que llegaron a España con 6 o más años.

Las conclusiones del estudio ha llevado a los autores a asegurar que “la inmersión lingüística en Cataluña no es un modelo de éxito educativo” a pesar de los mensaje de la Generalitat en sentido contrario; “no lo es con estos resultados”, han enfatizado.

Para estos expertos hay “unos perdedores claros” que son los alumnos castellanoparlantes, pues llegan a sacar 10 y 11 puntos menos en los resultados de PISA, lo que equivale a un trimestre de curso.

Y, en concreto, los alumnos varones sacan 20 puntos menos, es decir, llevan dos trimestres de pérdida respecto a sus compañeros catalanoparlantes.

“Las políticas tienen unos efectos que deberían ser tenidos en cuenta”, han recalcado Calero y Choi, que han abogado, entre otras soluciones, con cumplir las sentencias del Tribunal Supremo en cuanto a que el 25 % de las clases sean en castellano en Cataluña.

Las portavoz de Ciudadanos en Educación en el Congreso, Marta Martín, que ha acudido como oyente a la presentación del trabajo, ha comentado que este estudio “era necesario para mostrar con evidencias científicas lo que algunas fuerzas políticas” llevan diciendo desde hace tiempo, que “no se puede hacer una imposición lingüística sin pensar en los más afectados, los niños”.

“Hay que replantearse seriamente el tema de la inmersión lingüística, vamos a seguir batallando no solo porque sea una cuestión ideológica sino porque sobretodo perjudica a los niños catalanes”.

Abascal llama a ‘llenar Madrid’ el domingo para ‘echar al okupa’ de Moncloa
Agencias. España. gaceta.es 8 Febrero 2019

El presidente de VOX, Santiago Abascal, ha hecho este jueves en Pamplona un llamamiento a “llenar Madrid en una gigantesca movilización” el próximo domingo para, según ha dicho, “echar al okupa de la Moncloa, para que convoque elecciones”.

“No vamos a tolerar la traición de quien ha aceptado ya una mediación internacional, un relator, que es algo parecido a aceptar de facto de independencia de Cataluña”, ha sostenido.

Abascal, que ha criticado a los que “quieren imponer la memoria histórica de hace un siglo” y que se olvide “lo que pasó aquí hace unas décadas”, ha comentado que en el nacionalismo vasco “hay una calma tensa, hay algunos esperando agazapados a ver cómo se resuelve el desafío separatista en Cataluña”.

Ha censurado además con dureza a Pedro Sánchez y las fuerzas que lo apoyaron en la moción de censura, que ha tildado de “frente popular usurpador del Gobierno de la Nación”, y ha considerado que la aparición de VOX está conduciendo “al miedo de las oligarquías políticas y mediáticas en toda España, que temen perder el control”.

El presidente de VOX ha rechazado a los políticos “peligrosos” que, en su opinión, “están llevando a España a la división y al colapso” y, en ese sentido, ha apuntado que “los españoles tienen miedo a un gobierno apoyado y sostenido por los enemigos de España”.

También se ha referido a la situación en Navarra, “que no es Euskadi, que es España -ha dicho-“, y ha denunciado “la amenaza del imperialismo separatista”.

La Comunidad foral, ha afirmado, “ha caído en manos de los que nunca habían conseguido poseerla”, que son “los nacionalistas, los comunistas y los filoterroristas”, en referencia al cuatripartito que dio el Gobierno a Uxue Barkos, por lo que ha hecho un llamamiento a otras fuerzas políticas a que, por encima de sus diferencias ideológicas, se unan para combatir el separatismo que, a su juicio, “se ha adueñado de Navarra”.


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