AGLI Recortes de Prensa   Jueves 7  Marzo 2019

La nueva Filesa
OKDIARIO 7 Marzo 2019

Los fantasmas de corrupción de los años 80 regresan a las filas socialistas. Cristina Narbona exigió un 1% a las concesionarias de las desaladoras de Acuamed, sociedad pública dependiente del Ministerio de Medio Ambiente, para financiar la campaña electoral de José Luís Rodríguez Zapatero en 2007. Una información desvelada por OKDIARIO que acredita, una vez más, que la dirigente de Ferraz ha sido el adalid de una trama corrupta destinada a sufragar los pesados costes propagandísticos del PSOE. Vestigios de una presunta culpabilidad que, no sólo han levantado las sospechas de los grupos parlamentarios del Senado promoviendo una Comisión de Investigación, sino también de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil. Ésta cree que un alto porcentaje de los contratos –más de un 90%, según un informe de la Intervención General de la Administración del Estado– cargados a la empresa pública habrían sido usados como respaldo económico a una causa política –unos comicios– que nada tenía que ver con el fallido ‘Plan Hidrológico Nacional’. Es decir, toda una urdimbre irregular, bendecida por la presidenta del PSOE, creada por políticos para la política.

Un modus operandi que posee fétidas semejanzas con el caso Filesa, uno de los grandes entramados corruptos de la historia de la democracia española que salpicó de lleno al PSOE durante gran parte de la década de los 90. Tal y como quedó reflejado en la sentencia del Tribunal Supremo de 1997, la formación socialista obtuvo de manera ilegal más de 1.200 millones de pesetas –alrededor de 7,5 millones de euros al hacer el cambio– a través de un enjambre de empresas que cobraban informes inexistentes a clientes que pretendían que el Gobierno les debiera un favor. Con toda aquella ilícita barra libre de millones de pesetas, al igual que con las concesionarias de Acuamed, los socialistas pagaron sin despeinarse la carrera presidencial de Felipe González hasta el Palacio de la Moncloa. Aquel proceso judicial en el Alto Tribunal, en el que se llegaron a imputar a 50 personas, se saldó con ocho condenas de prisión, tres de las cuales fueron para cargos o ex cargos del PSOE.

Es inadmisible que Pedro Sánchez, a pesar de las múltiples pruebas que acreditan su escasa honorabilidad para desempeñar cualquier cargo que requiera una mínima estética de cara a la galería, mantenga a Narbona como presidenta del PSOE. Una de las principales formaciones de España, para más inri en el Gobierno, no debe permitirse el lujo de proteger a una dirigente envuelta en una trama de corrupción llamada a ser la nueva Filesa. En aras de la transparencia y el interés general de la formación socialista, así como la salvaguarda de su proyecto electoral de cara al 28-A, la ex ministra de Medio Ambiente debe ser apartada de inmediato de la cúpula directiva de Ferraz. Las responsabilidades del caso Acuamed, dado que ha sido levantado sobre intrigas construidas por políticos para la política, deben ser depuradas tanto fuera –en los tribunales– como dentro del PSOE.

La voracidad política en Cataluña... los políticos a por dinero público
Antonio García Fuentes Periodista Digital  7 Marzo 2019

Una gran cantidad de jefecillos rebeldes catalanes y acusados de rebelión, están sentados en los banquillos del considerado más alto tribunal español, en el momento en el que esto escribo. Fuera de este bochornoso “teatro”, existe otra gran cantidad de rebeldes catalanes, que están intentando por todos sus medios, el destruir Cataluña y alegando que destruyen a España; lo que aparte de no ponerles coto el gobierno “desgobernante de la actualidad”, les permite mangonear en la hacienda autonómica, de la forma tan sorprendente como indican las reseñas periodísticas que copio; no entendiendo ya si España existe, si aquí “cada jefecillo” hace lo que le da la gana, o si aquí, se necesita una nueva reorganización, de todo este “gazpacho o potaje español”, en que han convertido ya a España, que por si alguien lo ignora, es nada menos que la tercera nación del mundo mundial, en ostentar soberanía y banderas propias; sólo superada por los grandes países asiáticos orientales, tales como aún lo son los imperios chino y japonés. Ninguna otra nación del mundo, incluida Rusia, pueden presentar tal blasón ante este pobre mundo; pero de seguir las cosas así, un territorio tan rico como sigue siendo la España actual, lo terminarán por convertir, en algo así, como “un inmenso lupanar que carente de todo control, será algo así como aquí en mi tierra entendemos con la popular frase, que señala, “el coño de la Bernarda”. Veamos algo de lo que me impulsa a escribir este largo y bochornoso preámbulo sobre mi tierra madre.

“Quim Torra (presidente regional) pretende incrementarse el sueldo en un 5,08%, hasta alcanzar los 152.861,54 euros brutos al año, mientras que los consejeros (ministros) de la Generalidad percibirán el mismo incremento salarial, hasta alcanzar los 115.234,92. Cataluña es la comunidad autónoma española que cuenta con un mayor número de impuestos propios, un total de 18 tributos con los que recauda 610 millones de euros al año, y destaca también por ser la que más grava por IRPF a las rentas más bajas”. (Vozpópuli 27-02-2019)

Hay que señalar para quienes no lo sepan, que “la rica España”, hoy es un país arruinado, tras el saqueo de los más de cuarenta años que somos gobernados por inútiles y ladrones, que legislando y administrando como lo han hecho, dan el resultado de una inmensa mayoría de españoles, inmersos en una pobreza destacable, muchos de ellos en una indigencia real y que les lleva a tener que ir a comedores sociales, que no los mantiene ni el Estado, sino organizaciones privadas de corte social o religioso. Las pensiones son hoy en mayoría de miseria, salvo las que supo agenciarse la clase política en mayoría, que siguen disfrutando con el blindaje que supieron imponer con leyes del embudo y que sería muy largo el enumerar.

Hoy la mayoría no pueden adquirir vivienda propia cosa que en el anterior régimen fue posible con una amplitud que marca un hecho histórico y que difícilmente podrá igualarse en el futuro, si es que llega a producirse tal tipo de bonanza.

Los impuestos son agobiantes y están establecidos de tal forma, que el Estado recauda cantidades inmensas y de forma mecánica a través de infinitos mecanismos de recaudación, gracias a los novísimos sistemas electrónicos; lo que sin embargo no insta a una equidad distributiva, por lo que a medida que aumenta la pobreza en las masas, de igual forma aumenta la riqueza en las clases privilegiadas; o sea y como en pretéritas época medievales, aumentan los pobres a medida que aumentan los ricos; y todo se justifica en discusiones absurdas en parlamentos que se dicen democráticos, pero que en realidad son gallineros, donde se cacarea para no decir nada, puesto que allí lo que se defiende es el puesto que cada “gallo” tiene o pretende conseguir, importándoles a todos un bledo, una mucho mejor distribución de la riqueza nacional.

Y como ocurriera en la vieja Roma, se ha impuesto un inmenso “pan y circo modernísimo”, cubierto con la modernísima propaganda y tecnología punta, para que mientras este muro de contención contenga a la masa, el sistema se eternice, puesto que ideas no hay otras, estadistas no existen; y esto, se mantendrá por el tiempo que quieran los que en realidad manejan el poder, que no tiene oposición alguna, puesto que la oposición en todos los campos es el viejo tema de… “quítate tú que me ponga yo”.

Antonio García Fuentes
(Escritor y filósofo)
www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más) y
http://www.bubok.es/autores/GarciaFuentes

Hay ‘Sorosgate’ en España
Jorge Mestre okdiario
7 Marzo 2019

En EEUU, hace tiempo que se decidió investigar unas supuestas relaciones del presidente Trump con personas afines al Kremlin. Hace dos años había quien pensaba que la llegada del líder republicano iba a suponer una mejora de las relaciones con Rusia gracias, poco menos, que a la casi intervención directa del gobierno ruso para que Donald Trump resultara elegido. Creo que a estas alturas a nadie se le escapa que los vínculos entre los gobiernos de ambos países atraviesan su peor momento, algo palpable y notorio en casos como la retirada del tratado nuclear de hace 30 años o la propia crisis venezolana. El clima de entendimiento entre EEUU y Rusia alcanza actualmente un nivel más bajo que antes de la llegada de Trump.

En los últimos días, OKDIARIO ha dado a conocer una serie de sorprendentes informaciones que llevan a pensar que en España hay caso ‘Sorosgate‘, es decir, interferencias de actores no-estatales, lobbies opacos, sin soporte democrático y financiados por el millonario especulador George Soros para influir en la vida política española y en el devenir de los últimos años. Fue este medio quien reveló que una de las primeras reuniones de Pedro Sánchez tras su llegada a La Moncloa fue, precisamente, con George Soros. No hubo reconocimiento alguno oficial de dicho encuentro y tan sólo se produjo el clásico ruido de sables procedente de las antenas mediáticas de Soros que levantaron una sombra de sospecha sobre el coeficiente intelectual de los llamados también “conspiranoicos” que se atrevieron a hablar de un encuentro del presidente del gobierno que toda ciudadanía en democracia tiene derecho a conocer.

Tres meses después, el Gobierno a preguntas de la oposición terminó por admitir que la reunión había existido, sin dar más explicaciones y soliviantando el principio de transparencia mínima a la que el Ejecutivo está obligado. Quienes acusan de “conspiranoicos” a quienes no sucumben en el engaño de la corrección política que los ‘lobbies’ de Soros tratan de imponer y se decantan por practicar el sano ejercicio de preguntarse el porqué de las cosas, caen en el error de ser precisamente ellos los “conspiranoicos” por intentar hacernos creer que la mano de Rusia está en todo lo que pasa a nuestro alrededor. Y, sobre todo, en todo lo que ayude a justificar la torpeza propia. En los meses siguiente al referéndum del Brexit, muchos medios de comunicación europeos se subieron al carro de la ‘teoría de la conspiración rusa’ para poder explicar el deseo mayoritario de los británicos en abandonar la UE. Lo mismo ocurrió meses después con la victoria de Trump. Sin embargo, quien haya tenido la oportunidad de ver la película “Brexit” (2018), producida por HBO y muy recomendable, verá que detrás de la derrota de los fervientes seguidores de la UE se juntaron muchos factores, pero ninguno que señalase a alguna potencia extranjera.

Ya verán como ocurre lo mismo de cara a las elecciones europeas. La caída previsible de votos a los partidos tradicionales enarbolará el mantra de las interferencias de fuerzas extranjeras, como ya ha hecho y dicho esta semana el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk. Los actores estatales son mucho más previsibles que los actores no estatales, porque fundamental y llanamente están sometidos a una transparencia, vigilancia y rendición de cuentas que las supuestas ONGs, fundaciones u otros lobbies no practican. Las organizaciones que conforman en España y resto de Europa el ‘Sorosgate’ son ejemplo de ello. Por ello, la ciudadanía debemos exigir a esos mismos grupos que practiquen la misma transparencia que luego ellos exigen a los poderes públicos. La credibilidad de la democracia también depende de ello.

Democracia franquista contra tiranía antifranquista
Pío Moa gaceta.es 7 Marzo 2019

Comunico a mis lectores que las entradas de este blog pueden encontrarlas también (y algunas otras) en www.piomoa.es
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La mujer en el franquismo. La demagogia y la realidad: https://www.youtube.com/watch?v=EMJQPe2w_84
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En la plataforma informal por la memoria de Franco, invito a dar máxima difusión a esta entrada:

Sería democracia franquista aquella que

Reconociese la voluntad popular expresada en el referéndum de 1976, es decir, una democratización desde y no contra el franquismo, apoyada en los indiscutibles logros sociales y económicos del régimen anterior. Desde entonces tanto la derecha como la izquierda han seguido la dirección contraria a dicha voluntad popular.

Reafirmase la democracia contra las leyes de memoria histórica o de género, que amenazan gravemente la libertad de los españoles. E ilegalizase los engendros políticos de la ETA. Los gobiernos PSOE y PP han hecho exactamente lo contrario.

Impulsase la unidad nacional. UCD, PSOE y PP la han venido socavando de manera sistemática, apoyando y financiando los separatismos. Caso único en la historia.

Limitase las competencias de las autonomías al terreno administrativo, y redujese la burocracia y los impuestos a lo necesario, recortando los despilfarros y corrupciones tan extendidos en estos años. Desde la anulación práctica del referéndum del 76 se ha hecho justamente lo contrario.

Afirmase la independencia de España. UCD, PSOE y PP, ahora C´s, siguen la política opuesta, de satelizar cada vez más al país a la burocracia LGTBI de la UE.

Recobrase la neutralidad España en los conflictos de otras potencias, una vez desaparecida la amenaza soviética. Esta ha sido la gran política exterior española que nos libró de dos guerras mundiales. España ayudó a salvar a Europa de la expansión soviética y con su neutralidad salvó también a España de quedar satelizada al régimen nazi. Por ello es el único país europeo sin deudas políticas ni morales con el ejército useño ni con el soviético. En cambio, los gobiernos actuales obligan a nuestras tropas a intervenir en operaciones exteriores de interés ajeno, bajo mando ajeno y en idioma ajeno.

Reivindicase con energía Gibraltar, una auténtica invasión de nuestro territorio. Los gobiernos desde UCD PP, PSOE, se han declarado “amigos y aliados” de la potencia invasora, y han convertido a Gibraltar en un emporio de negocios opacos, políticamente corruptor en España y económicamente parasitario de la Andalucía próxima.

Impulsase una gran política cultural y educativa en relación con el gran ámbito hispanohablante. Hoy, la relación con Hispanoamérica es fundamentalmente económica. Esa relación es indispensable, pero lo esencial que nos une es el idioma y la cultura. La relación económica puede darse e intensificarse con cualquier otro ámbito mundial.

Combatiese las ideologías que promueven al mismo tiempo el aborto masivo, la inmigración masiva y el deterioro de la situación de los trabajadores. Desde la transición, España es el país europeo con tasas más altas de desempleo, llamadas “estructurales”.

Con esto basta para entender la idea de una “democracia franquista”. Se dirá, claro, que existen partidos contrarios a estas políticas, todos ellos con el factor común del antifranquismo. Pero el antifranquismo es una tiranía creciente basada en la mentira. Ya es bastante grotesco que una vez desaparecido aquel régimen el número de “luchadores antifranquistas” crezca cada año, y que intenten silenciar cualquier oposición a sus delirios.

¿Habría que ilegalizar a esos partidos? En mi opinión, no. El gran problema es que todos ellos hasta ahora han seguido políticas contrarias a los más evidentes intereses españoles. Si los llamados “partidos nacionales” y “constitucionales”, es decir, el PP y el PSOE, hubieran mantenido unos principios básicos en relación con los grandes retos de España, no habríamos llegado a la situación de golpe de estado permanente que hoy vivimos. También debe reconocerse la fortaleza de la inercia histórica y de la unidad española cuando después de 40 años de corrosión de la misma, todavía no han logrado esos partidos sus objetivos. Lo cual permite esperar una reacción a tiempo, que parece ya dibujarse y que puede darse, precisamente, mediante una mayor democratización: Más España y más democracia.

Lo poco que queda de España en el PSOE
EDITORIAL Libertad Digital 7 Marzo 2019

No por tardía debe dejar de ser aplaudida la decisión de la ex secretaria de Estado y ex portavoz parlamentaria del PSOE, Soraya Rodríguez, de abandonar su partido ante la nada ocultada disposición de Pedro Sánchez de volver a pactar con los separatistas y la extrema izquierda podemita si esta volviese a ser la única forma de mantenerse en el gobierno. Como bien ha señalado Rodríguez en la carta que ha enviado a la dirección de su partido, "hacer depender de nuevo la gobernabilidad del país del independentismo que ha iniciado una operación de acoso y demolición del Estado de Derecho y de la Constitución, tendría consecuencias muy negativas para nuestra democracia".

Ciertamente, aunque la operación de acoso y demolición de nuestro ordenamiento jurídico en Cataluña por parte de los nacionalistas no es de ahora sino que se remonta a 2012, Soraya Rodríguez fue crítica desde el primer momento con la idea de Sánchez de desbancar a Rajoy con la ayuda de quienes, como los separatistas, no buscan la gobernabilidad del pais sino la demolición de nuestra nación y de su Estado de Derecho.

Han sido, en este sentido, muchas las voces críticas en el seno del PSOE, empezando por la de Felipe González o Alfonso Guerra, que han criticado estas alianzas del PSOE con fuerzas tan abiertamente antisistema, alianzas que no establece ninguna otra formación socialdemócrata en ninguna parte del mundo. Sin embargo, han sido pocos los políticos socialistas que han dado el paso de darse de baja del partido, tal y como han hecho por ejemplo el ex ministro Corcuera o, ahora, la propia Rodríguez. Semejante deriva va a provocar que el Partido Socialista siga perdiendo votantes a favor de Ciudadanos, si bien Pedro Sánchez está convencido –no sin buenas razones- de que esta pérdida de votantes va ser compensada con creces con el trasvase de votantes de Podemos al PSOE e incluso con los votantes de formaciones nacionalistas que sean conscientes de que no hay nada mejor para sus intereses que una persona como Pedro Sánchez siga siendo presidente del gobierno sin otro sostén posible que el de las formaciones partidarias de la autodeterminación como Podemos o los propios separatistas.

Aunque la corrección al sistema proporcional que impone la formula D’hondt y la dispersión del voto a la derecha de los socialistas favorecen las pretensiones de Sánchez, es evidente que esta maniobra borraría del PSOE lo poco que le queda a este partido de izquierda comprometida con la defensa de la nación y de su Estado de Derecho. Por el contrario el PSOE, a pesar de sus engañosas siglas, sería el catalizador de todas las formaciones que quieren ver balcanizada a nuestra nación.

Dado que Sánchez está entregado a esta operación, más por nihilista apego al poder que por convicción propia, lo único deseable ante la indeseable perspectiva de que el PP, C,s y Vox no pudiesen desbancarlo es que Ciudadanos tuviera capacidad de evitar, al menos, que Sánchez siguiera en el poder sometido al dictado de quienes, como los golpistas que hoy se sientan en el banquillo del Tribunal Supremo, sólo aspiran a la demolición de nuestra nación y de nuestro Estado de Derecho.

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La debacle, la violencia y las mentiras del procés, al descubierto
EDITORIAL esdiario 7 Marzo 2019

El exquisito celo de la sala de Supremo que enjuicia a los cabecillas del Golpe institucional en Cataluña ya fue, desde el primer momento, un espléndido antídoto contra esa idea manipulada del Tribunal que el independentismo ha querido esparcir desde el primer momento.

El brillante juez Marchena y todos los magistrados han evidenciado, como podía ser de otra manera, un escrupuloso respeto a los procedimientos que en sí mismo acalla todo el ruido previo, pero también una independencia para dirigir el juicio sin someterse a los intereses ni caprichos de nadie: ni se ha dejado amedrentar por el soberanismo ni, tampoco, han evidenciado deseo alguno de ejercer de justicieros antes que de jueces.

Con pruebas
Solo por las formas el varapalo al soberanismo, un movimiento retrógrado que se sustenta en la mentira y la propaganda, ha sido ya notable. Una sensación que se confirma, de manera contundente, con la abrumadora existencia de pruebas, documentos y huellas de todo tipo sobre lo que todos estos dirigentes llevan haciendo desde 2012.

Lo que se está viendo en el Supremo hace aún más inaceptable que cualquier partido se apoye en soberanistas para poder gobernar

Los testimonios del exsecretario de Estado, del letrado del Parlament, del exdelegado del Gobierno y del coronel de la Guardia Civil al frente del operativo de seguridad aquel infausto 1-0 rematan, casi definitivamente, a los acusados, pues evidencian no sólo la reiteración y dimensión de sus tropelías; sino su comisión a sabiendas, de manera premeditada y plenamente conscientes de lo que hacían.

A la fuerza
Sin un Estado de Derecho sólido, hoy Cataluña sería independiente, a la fuerza, saltándose la ley y por imposición de un conglomerado de partidos que aspiran al imposible de que haya democracia sin respetar las normas, arrogándose una autoridad mayor que no reconoce a nada ni a nadie.

En si mismo, ese discurso y las decisiones que se tomaron es violencia, pues la provoca, la incita y finalmente lleva a su comisión. Por mucho que algunos hayan tratado de convertir la respuesta al procés en un acto de represión policial y judicial; lo que el Supremo está enjuiciando, con hechos y testimonios documentados, es un atentado palmario a la Constitución que hace aún más desalentadora la posibilidad de que prosiga un Gobierno amparado por quienes lo cometieron.

La condena por rebelión, más cerca
EDITORIAL ABC 7 Marzo 2019

Los últimos testimonios escuchados en la vista oral por el intento golpista de Cataluña el 1-O han terminado por reafirmar la nula colaboración de los Mossos d’Esquadra a la hora de impedir la votación ilegal, la desobediencia en que incurrieron y la percepción de que este proceso solo puede concluir en una sentencia condenatoria, independientemente de que lo sea por rebelión o sedición. Los intentos de las defensas de muchos de los acusados por desviar el proceso hacia una calificación jurídica de simples desórdenes públicos van camino de ser un fracaso palmario. Especialmente elocuentes y contundentes resultaron ayer las declaraciones del coronel de la Guardia Civil Pérez de los Cobos y de la secretaria del Juzgado de Instrucción 13 de Barcelona, que durante los registros llevados a cabo en la Consejería de Economía el 20 de septiembre, diez días antes de la consulta-farsa, quedó atrapada en esa sede durante horas por «miedo» real a salir y a que la multitud separatista congregada ante el edificio pudiera dar al traste con todas las pruebas judiciales. La violencia no quedó ahí. Ayer mismo, las terminales del separatismo colgaron en internet la imagen de la secretaria judicial para que pudiera ser identificada, burlando así el intento del tribunal de proteger su intimidad al impedir que las cámaras la enfocaran durante su declaración. La persecución continúa.

Acosada durante los registros en los que quedaron destrozados varios coches de la Guardia Civil, Montserrat del Toro dijo taxativamente que temió por su integridad si hubiese salido por la puerta principal de la consejería. Será el Tribunal quien dilucide si todo lo ocurrido se compadece, por su grado de violencia o no, con un tipo de delito u otro. Lo que queda meridianamente demostrado en cualquier caso es que nunca se trató de concentraciones festivas, pacíficas y sin relevancia. Nadie ayudó a la Justicia en aquellos momentos, ni siquiera los responsables de Omnium Cultural o de la Asamblea Nacional de Cataluña, que durante su deposición siempre aludieron a tranquilos ciudadanos que cantaban canciones reivindicativas. No fue verdad. Muchos conformaban grupos organizados que causaron casi un centenar de heridos entre los polícías, que amenazaron de muerte al entonces delegado del Gobierno, Enric Millo, que acosaron hoteles que alojaban a policías «españoles», o que impidieron a una comitiva judicial salir en tiempo y forma de sus registros. Otro mal día para los acusados, cuyas defensas no han conseguido sentar virtualmente en el banquillo a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado que trataron de impedir la celebración de la consulta, ni han conseguido hacer creer a la opinión pública que la única violencia que se produjo el 1-O fue la de la Policía y la Guardia Civil. El juicio ya apunta a condena.

Los técnicos enmiendan a los políticos
 larazon 7 Marzo 2019

La opinión pública ha tenido que esperar a los testimonios ante el Tribunal Supremo de los cargos medios del Gobierno que presidía Mariano Rajoy para hacerse una idea cabal de lo que realmente sucedió en Cataluña en los meses de septiembre y octubre de 2017, cuando la Generalitat puso en marcha la parte determinante del proceso separatista. Desnudos los hechos de una de las mayores campañas de propaganda que registra la reciente historia de España, tanto el ex secretario de Estado de Interior, José Antonio Nieto, como el ex delegado del Gobierno en el Principado, Enric Millo, y, fundamentalmente, el coronel de la Guardia Civil, Diego Pérez de los Cobos, designado por el Ejecutivo como responsable de la coordinación entre las distintas fuerzas de seguridad que debían, en cumplimiento de los mandatos judiciales, impedir la celebración del referéndum ilegal, consiguieron trasladar a los ciudadanos las dificultades y los riesgos que sufrieron los agentes de la Policía Nacional y de la Guardia Civil desplegados en Cataluña ante la actuación completamente desleal de los jefes políticos y de los mandos operativos de los Mossos d'Esquadra.

Al relato veraz, informado y desapasionado de estos testigos hay que sumar el que prestó ayer Montserrat del Toro, la secretaria de la comisión judicial que intervino el 20 de septiembre en la Consejería de Economía de la Generalitat, quien desgranó pormenorizadamente la situación de acoso que vivieron las fuerzas actuantes, el miedo padecido durante las largas horas de retención y su salida a través de los tejados, mientras algunos de los reos que hoy se sientan en el banquillo azuzaban a una multitud vociferante, que llegó a golpear las cristaleras de las puertas de salida del edificio.

Contrastan, sin embargo, estas actitudes ante el Tribunal juzgador, ya decimos que valientes y clarificadoras, con la circunspección con la que se condujeron el ex presidente del Gobierno, Mariano Rajoy; la ex vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, y, particularmente, el ex ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, ante el interrogatorio de las acusaciones y, también, de las defensas en relación con los graves sucesos del primero de octubre. Si es comprensible que los principales responsables políticos en aquellas fechas no quisieran descender al detalle de los operativos policiales que hubo que poner en marcha, entre otras razones, por su falta de conocimientos técnicos, sí debemos criticar que no testimoniaran su percepción personal, lo que vivieron a través de sus sentidos, de lo que se estaba produciendo en las calles y plazas de Cataluña. No creemos que hubieran incumplido las normas procesales trasmitiendo al Tribunal la zozobra de aquellas horas y de los días previos que, sin ninguna duda en absoluto, les era reflejado por los informes de los mandos desplegados sobre el terreno.

Ciertamente, faltó demostrar la empatía con estos servidores públicos, retratados por la maquinaria nacionalista como salvajes que atacaban brutalmente a mujeres, ancianos y niños, de quienes, desde la alta responsabilidad de sus cargos, no lo dudamos, también padecieron la zozobra de los graves momentos que sufría la estabilidad y el futuro de España. Con estas reflexiones no queremos decir que Rajoy, Sáenz de Santamaría y Zoido no cumplieran con su deber ante el grave quebranto de la legalidad y del ordenamiento constitucional por parte de quienes estaban más obligados, por su representación institucional, a cumplir y hacer cumplir la ley, pero la opinión pública hubiera merecido mucha menos reserva procedimental, mucha menos compartimentación jerárquica y una mayor contribución al establecimiento, si se quiere moral, de un relato de los hechos veraz, que, sin embargo, creemos que se abre paso en el ánimo de todos los españoles.

Los Mossos, en el centro del golpe
Editorial El Mundo 7 Marzo 2019

No impidieron el 1-O ni el asalto a la Consejería de Economía el 20-S

Las declaraciones testificales de Diego Pérez de los Cobos, coordinador del operativo policial del 1-O, y de Monserrat del Toro, la secretaria judicial que tuvo que ser evacuada por la azotea de la Consejería de Economía durante los disturbios del 20 de septiembre de 2017, resultaron de extraordinaria utilidad para calibrar el grado de violencia y planificación alcanzado en el culmen del procés. En primer lugar, por la minuciosa descripción que hizo Pérez de los Cobos de la falta de compromiso y diligencia de los Mossos en cumplimiento del mandato judicial que exhortaba a impedir la celebración del referéndum ilegal. Y en segundo lugar, porque la letrada atrapada en la Consejería de Economía declaró que aquel día sintió miedo y que la responsable de los Mossos denegó los refuerzos que ella misma y la Guardia Civil solicitaron mientras se producían las coacciones de las bases de la ANC y Òmnium. Sus palabras son clave para fundamentar tanto la acusación de violencia como el entorpecimiento de las actuaciones judiciales.

Del testimonio de ambos cabe colegir el papel central que ejerció la policía autonómica en la asonada independentista. Su inacción fue de tal envergadura que De los Cobos no dudó en aseverar en el Supremo que el plan orquestado por Josep Lluís Trapero, ex mayor de los Mossos, buscaba incluso "facilitar" la consulta. Esto explica la falta de reflejos a la hora de impedir la ocupación de los colegios electorales desde el mismo viernes por la tarde, la falta de cooperación con el resto de fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, y la bochornosa pasividad durante el día de la votación mientras los efectivos de la Policía Nacional y la Guardia Civil sufrían agresiones. Idéntico comportamiento obligó a Montserrat del Toro a pedir auxilio al juez para poder abandonar la sede de Economía ante las aglomeraciones en la calle y los gritos con megáfonos que clamaban "no saldrán, no pasarán". El hecho de que la secretaria judicial, que reside en Barcelona y sigue ejerciendo como letrada en el juzgado 13, declarara sin que las cámaras hayan tomado su imagen da una idea del clima de acoso soberanista que aún persiste y que debería alejar.

La independencia, al contrario de lo que han sostenido en el juicio los 12 encausados, no constituía una proclama simbólica, sino que buscaba materializar la secesión de Cataluña mediante el principio de efectividad, es decir, por la vía de la imposición de los hechos. Tal como sostiene la Fiscalía, el Govern de Carles Puigdemont, apoyado en las entidades sociales y haciendo un uso espurio de la mayoría parlamentaria del independentismo, levantó una arquitectura legislativa orientada a declarar la independencia. Si ésta no se materializó no fue porque se encajara la DUI en el preámbulo de la declaración secesionista, sino por la fuerza coercitiva del Estado a través de la acción de la Justicia y la aplicación del artículo 155.

El filoseparatismo de Sánchez dinamita el PSOE
OKDIARIO 7 Marzo 2019

El PSOE tiene al enemigo metido en casa. No son los adversarios políticos del socialismo español los que están desgastando unas siglas con más de 140 años de historia, sino el devaneo de Pedro Sánchez con el separatismo catalán y los proetarras lo que están dinamitando la unidad de Ferraz. El goteo de bajas de militancia, así como las feroces críticas de barones como Emiliano García-Page o Javier Lambán, entre otros, no han dejado de sucederse desde que Sánchez consiguiera sacar adelante la moción de censura contra Mariano Rajoy con los votos de PDeCAT, EH Bildu y ERC. Frente a la canallesca actitud de Sánchez, que ha mercadeado con la soberanía nacional como si fuera de su propiedad, un grupo de críticos del PSOE han formado un nuevo partido, Solidaria, con el que concurrir el 28-A y enfrentarse con decisión al mismo signo político con el que hasta ahora comulgaban.

La marca, que nace con “vocación nacional”, según palabras de sus impulsores, ha sido promovida sólo en el País Vasco, pero se espera que se haga extensible a toda España tras la masiva demanda de adhesiones recibidas. Entre los fundadores, descontentos con la gestión de la dirección federal del PSOE de Sánchez, figuran nombres como Unai Ortuzar. Uno de los candidatos que se enfrentó en las primarias a Idoia Mendia, la actual secretaria del PSOE vasco y la responsable de que José María Múgica, hijo del asesinado por ETA Fernando Múgica, pidiera la baja inmediata de las filas socialistas tras ver a la líder vasca brindando plácidamente en Navidad con el etarra Arnaldo Otegi. A menudo, aunque ni Sánchez ni Mendia lo contemplen, la ética y la estética van de la mano.

Pero no ha sido la única baja sonada del PSOE desde que Sánchez arribó a La Moncloa. A las de Celestino Corbacho y Joan Mesquida, dos altos cargos del Ejecutivo de José Luís Rodríguez Zapatero que ahora se han pasado a Ciudadanos, se suma la baja de Soraya Rodríguez. De manera comprensible y acertada, la diputada durante cinco legislaturas, que siempre ha sido muy crítica con las cesiones del Gobierno al separatismo catalán, ha decidido dar carpetazo a su etapa como socialista. El filoseparatismo de Sánchez está resultando ser la daga de la traición y está hiriendo de muerte a un PSOE que lleva debilitado demasiado tiempo.

Coto a la desfachatez
Teresa Giménez Barbat okdiario 7 Marzo 2019

El ex presidente de la Generalitat de Cataluña Carles Puigdemont, reclamado por la justicia española por los presuntos delitos de rebelión y malversación, se coló el pasado lunes en el Parlamento Europeo como ‘invitado’ del eurodiputado Ramon Tremosa, e inauguró una exposición sobre el catalán (resumida en un rosario de soflamas antiespañolas) organizada por la ‘Plataforma per la Llengua‘ con la ayuda del propio Tremosa, su fiel escudero. Como recordarán, a mediados del mes pasado, el presidente Antonio Tajani prohibió una conferencia de Puigdemont en el PE, ante el “elevado riesgo” de que el evento comportara una amenaza para el mantenimiento del orden público en la Eurocámara. Con su performance en el hall –propiciada, insisto, por Tremosa y su equipo-, nuestro prófugo más célebre no sólo desafió a la institución, encarnada en su presidente; además, volvió a manchar el buen nombre de España.

Con todo, mi protesta ante las autoridades, que no se hizo esperar, no sólo vino motivada por la presencia en las instalaciones comunitarias de dicho individuo, sino también por la autorización de la exposición. No en vano, ésta presentaba como tesis que el Estado español obstruye el normal desarrollo de la lengua catalana, una de las fake habituales del independentismo. Que los cuestores del PE –los responsables de autorizar o no este tipo de actividades– hayan dado el visto bueno a lo que no es más que un panfleto disfrazado de exposición, es grave. Pero aún lo es más que estos mismos cuestores, con Catherine Bearder a la cabeza, prohibieran en abril la representación de la obra de Albert Boadella ‘El sermón del bufón en el marco de la exposición Constitucionalismo en el horizonte europeo. 40 años de europeísmo en Cataluña’ –también prohibida–, alegando que se trataba de iniciativas susceptibles de controversia.

Con la intención de sortear el veto de la señora Bearder, me avine a estudiar la posibilidad de suavizar aquellos aspectos de la obra de Boadella que ella tuviera por polémicos –en un principio, aludió a unas imágenes que, a su juicio, resultaban irreverentes–. Mas su respuesta fue que el problema en verdad no eran esas imágenes, sino Boadella, a quien calificó de “inflamatory”. En cuanto a la censura de la exposición, un breve itinerario por algunos de los episodios más significativos de los 40 años de democracia en España y, más concretamente, en Cataluña, desde los Juegos del 92 al atentado etarra en Hipercor, la razón aún fue más insólita: según se me dijo, se trata de una iniciativa que atenta contra los valores del Parlamento. Pues bien, la misma persona que osó valorar de ese modo una muestra tan sumamente acorde con los valores democráticos y constitucionales –de hecho, no pretendía sino honrarlos–, le dio a Tremosa y Puigdemont todas las facilidades para que perpetraran su enésimo aquelarre contra España y los españoles.

Actitudes como de la señora Bearder podrían explicarse por el persistente y obsesivo trabajo de políticos como Tremosa, Terricabras o Maragall, que han hecho del descrédito de España su razón de ser en el Parlamento Europeo. Ahora bien, además de ello, ha sido necesaria otra condición: la dejación de los grandes partidos españoles, que han tendido a quitarle hierro a la conducta de los nacionalistas, cuando no a mirar para otro lado. Hoy sabemos adónde conduce esa senda. Por eso dar la batalla no es una opción, sino una de las obligaciones cardinales de cualquier parlamentario que se precie de constitucionalista.

TV3 y el no asesinato de Ernest Lluch
Pablo Planas Libertad Digital 7 Marzo 2019

Los dirigentes separatistas no se cansan de repetir que su movimiento es "cívico", "pacífico", "festivo" y "familiar", una extraordinaria corriente popular animada por las más nobles aspiraciones de paz, fraternidad, libertad y tal. Mediante la repetición de la supuesta naturaleza angelical de todas y cada una de las exhibiciones del independentismo, los golpistas y sus defensas creen probadas sus benéficas intenciones cuando impedían el paso a una comitiva judicial, marcaban domicilios privados o sedes políticas, pisoteaban los derechos de la oposición o daban curso a la organización de un simulacro de referéndum que había sido repetidamente declarado ilegal.

Las reacciones del presidente de la Generalidad, Quim Torra, o del portavoz de los presos de ERC, Joan Ignasi Elena, a la declaración en el Supremo del exdelegado del Gobierno, Enric Millo, son otra prueba de esa carácter pacífico del odio nacionalista. Así, Torra aprovechaba una noticia ya retirada del diario "El Punt-Avui" para decir que existen las mentiras, las falsedades y luego, la deposición de Millo, que según el citado medio habría declarado que "no se puede negar que el independentismo es violento". Nada más lejos de la realidad, como ha tenido que reconocer el propio periódico. Da igual, Torra no ha retirado su mensaje. Joan Ignasi Elena, por su parte, tachaba a Millo de "miserable". Como consecuencia de la reiteración de mensajes de ese tipo, propios del cívico odio separatista, el exdelegado del Gobierno no puede salir a la calle en Cataluña sin protección policial, cosa que contrasta con el paisaje descrito por los acusados, sus letrados y los testigos de su parte de una Cataluña que protestaba contra las "fuerzas de ocupación" arrojando flores a los pies de la fuerza actuante.

Hay además en el separatismo una notoria propensión a blanquear el pasado de connotados exmiembros de las bandas terroristas ETA y "Terra Lliure", tendencia que se manifiesta con frecuencia en los medios de comunicación bajo su control. El asesino del empresario Bultó y del alcalde Viola y esposa, Carles Sastre, fue presentado hace tres años en TV3 como un "gran reserva del independentismo", sin mención alguna a su sangrienta contribución a la causa. Sastre es ahora el referente sindical del independentismo.

Mucho más reciente, del domingo pasado, es la entrevista que Ricard Ustrell le practicó en TV3 a Arnaldo Otegi. Ustrell es un admirador del personaje y no lo esconde. Lo ha entrevistado también para "Catalunya Ràdio" y ha contribuido a extender la teoría en Cataluña de que Otegi es un referente del pacifismo vasco. En condición de tal, Ustrell le preguntó a Otegi si la situación política catalana requería de personas como Ernest Lluch. A lo que el exterrorista respondía que "sí en la medida que él defendía el diálogo como método para resolver problemas políticos y lo hizo en nuestro caso". "Ahora mismo -añadía el exetarra- aportaría racionalidad al actual contexto". Pregunta y respuesta han sido difundidas por el propio programa de Ustrell, "Quatre gats", que cuesta algo más de setenta mil euros por programa.

Es puro periodismo catalán, un ejemplo de manual de objetividad, rigor y compromiso con la verdad en los medios públicos de Cataluña, pero a la manera nacionalista. El joven Ustrell, que sólo tenía diez años en noviembre de 2000, cuando la banda a la que perteneció Otegi asesinaba a tiros en Barcelona a Ernest Lluch, ni siquiera menciona el "detalle". Tal vez otros periodistas se hubieran sentido en la obligación de preguntar a Otegi por qué mataron a Lluch, pero no fue el caso de Ustrell, cuya productora cobra más de setenta mil euros por programa.

La supresión del hecho del asesinato de Lluch en la "narrativa" de esta estrella de TV3 es un caso especialmente grosero, pero en absoluto infrecuente en los medios de obediencia catalanista, que tienden a obviar todo aquello que no es cívico, festivo ni mucho menos pacífico en materia de información política sobre el separatismo, fines, medios y amigos.
 


 


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