AGLI Recortes de Prensa   Viernes 8  Marzo 2019

Europa pronostica tiempos difíciles, mientras España vive su particular inopia
“Desde que un ser humano aprendió a escribir y divulgar sus palabras, nunca faltó otro que quisiera borrarlas, destruirlas, hacerlas desaparecer de la faz de la Tierra.”
Miguel Massanet diariosigloxxi 8 Marzo 2019

Uno, con sus naturales limitaciones, intenta mostrarse tal cual es, con sus ideas, sus comentarios y su larga experiencia de la vida que, a falta de mejores cualidades, tiene la virtud de abrirle una amplia perspectiva, desde la atalaya privilegiada de su edad ya provecta, de lo que ha ido sucediendo en nuestra nación desde lo que fue la Guerra Civil de julio de 1936, hasta estos momentos en los que, sin temor a equivocarnos, podemos decir que nos encontramos en uno de los períodos más difíciles de la reciente historia del país; seguramente comparable con aquellos tiempos en los que la transición del régimen del general Franco a la democracia, preocupó hondamente a una gran parte de los ciudadanos españoles. Alertados, seguramente, por la falsa impresión de que, el comunismo (siempre latente a través de sus organizaciones secretas), era el mayor peligro que acechaba a una España postfranquista cuando, en realidad, la mayor amenaza que acechaba al futuro de la nación soberana fueran, precisamente, aquellas autonomías que se crearon por los padres de la Constitución, a las que se les concedieron a sus gobiernos locales una serie de privilegios y facultades que, como el transcurso del tiempo, se ha demostrado ampliamente, han permitido a todos aquellos separatistas que han estado maquinando, desde la clandestinidad al principio y, cuando se han sentido seguros de su fuerza, a pecho descubierto, mediante el empleo de la astucia, persistencia, paciencia, la propaganda y, últimamente, el desafío, la amenaza, la rebelión contra el Estado y la conculcación de las normas constitucionales, el elevar a una clara declaración de intenciones separatistas lo que, durante años, no fueron más que intentos esporádicos que no llegaron a cuajar.

Ciertas partes de la nación, que siempre se habían caracterizado, precisamente, por su rebeldía, su tendencia a insurreccionarse y sus repetidos intentos de independizarse, como fueron Cataluña y el País Vasco; a cambio de permitirles gobernar en España gracias a sus votos; fueron creando sus propias organizaciones, mediante las cuales fueron esparciendo por toda Cataluña y el País Vasco las semillas del descontento, la idea de que España se aprovechaba de ellos, la falsedad de que se pretendía privarles de su lengua propia, la invención de una historia falsa de supuestos reinos catalanes inexistentes y la errónea explicación de que, en el 1714, la lucha de sucesión entre Austrias y Borbones, en lugar de buscar instalar un rey en Madrid de una u otra estirpe, fue una lucha del borbón contra los catalanes. Se olvidan de que, precisamente en aquellas épocas, Madrid también formaba parte de los simpatizantes con los Austrias y, en consecuencia, ambas regiones defendían la misma causa.

Todo ello ha desembocado, gracias a la ambición de un socialista que ha elevado su autocomplacencia, su egolatría y su aprecio por el poder, el señor Pedro Sánchez del PSOE, que ha llevado a la nación a una situación, que podríamos definir como kafkiana, en la que, en la política española, se vienen conjuntando diversos frentes representados por un partido comunista bolivariano apoyado por Maduro, Podemos, interesado en desestabilizar el país e implantar un régimen a imagen y semejanza del soviético; una minoría étnica que, en Cataluña, pretende representar a todos los catalanes cuando la realidad es que no llega ni al 50% de los ciudadanos, dirigida por funcionarios renegados y prevaricadores que se han alzado contra el Estado y que, no obstante, han conseguido radicalizar sus objetivos de modo que, hoy en día, constituyen el principal problema que afecta a la nación española. Por otra parte, el bipartidismo que venía alternándose en el gobierno desde que se celebraron las primeras elecciones democráticas en España, debido al descrédito, la torpeza, los injustificables actos de corrupción de algunos políticos, la poca perspicacia y la ocultación de las malas artes por parte de los sucesivos gobiernos del PP y del PSOE, ha dejado paso a una atomización del voto que ha dado pie al nacimientos de una serie de partidos, tanto de derechas como de izquierdas, que han complicado notablemente la gobernabilidad de la nación, produciendo situaciones en las que, por desgracia para España, la necesidad de defender las instituciones, la ineficacia de un Congreso sin mayorías claras, los intereses partidistas, las batallas entre las distintas opciones contempladas en el Parlamento más de un tipo agresivo, destructivo y de enfrentamientos personales que, como debería ser, destinadas a conseguir lo que, en realidad debería ser el objetivo de los legisladores: conseguir que el país hubiera seguido la senda de la recuperación, aprovechar los avances que se estaban dando para alentar las iniciativas que deberían estar destinada a lograr reducir el desempleo y promocionar la industria, las exportaciones, las inversiones extranjeras, el turismo y todos aquellos aspectos de nuestra economía encaminados a consolidar el estado de bienestar que, a la vez, iba a favorecer la creación de puestos de trabajo.

Y, mientras nuestros políticos se están destrozando los unos a los otros, nos llegan noticias harto preocupantes del resto de la UE y datos que deberían hacernos reflexionar desde nuestras propias empresas o de las multinacionales establecidas en España. La cuestión de la GB y Bruselas, como era de esperar, no muestra signos de mejorar ni en las relaciones entre ambos ni, dentro de la propia nación británica en la que todos están enfrentados contra todos sin que se sepa lo que, finalmente, sucederá la semana próxima, cuando se tengan que tomar importante decisiones. Corren rumores de que Alemania e Italia tiene problemas a los que enfrentarse. El desafío con los EE.UU de Trump, en lugar de mejorar parece que se está enquistando y los populismos de distintos colores abren un amplio interrogante respeto a cómo quedará constituido el Parlamento Europeo, después de las próximas elecciones. Parece que los expertos anuncian un enfriamiento de las economías, algo que ya se está notando en la propia Alemania y los problemas derivados del millón de inmigrantes que llegaron a Europa en el 2015, como ya estaba previsto, empiezan a preocupar a amplios sectores de ciudadanos europeos. La OCDE ha emitido un informe en el que muestra un gran pesimismo respeto a lo que le espera a Europa “debido a las incertidumbres políticas (veamos si tomamos nota de ello), la persistencia de tensiones comerciales y una disminución continuada de la confianza tanto de las empresas como de los consumidores”

En España los fabricantes de coches (uno de los sectores más importantes, tanto por el número de coches que se fabrican como por la cantidad de empleados que este sector acumula) se quejan de la situación del sector. Nissam pide ayudas a la administración y planea recortes para rebajar constes, bajo la amenaza de entrar en crisis. La misma directora general de Volkswagen España, Laura Ros, ha advertido “que no se recuperarán hasta que el Gobierno no trasmita un mensaje de tranquilidad que permita a los compradores renovar sus vehículos sin tener que pensar en prohibiciones de determinadas tecnologías “. No olvidemos que las ventas de este sector de la automoción, llevan cayendo durante seis meses consecutivos. Puede que el señor P.Sánchez continúe en su limbo de insensatez, pensando únicamente en garantizarse la victoria en las elecciones del 28 de Abril; pero su absurda postura de ir lanzando decretos-ley en forma de andanadas los viernes de cada semana, para asegurarse los votos de los que pudieran salir beneficiado con semejante insensatez, no es más que otro de los actos de la más absurda inconsciencia por parte de un presidente de Gobierno, empeñado en emular el gran error de su predecesor socialista en el cargo, el señor Rodríguez Zapatero que, haciendo alarde de su supina ineptitud, ignoró adrede la amenaza de crisis del 2008 para luego, cuando ya fue tarde para evitar la debacle, verse obligado a reconocer que estaba equivocado, convocando elecciones para traspasarle el “marrón” al PP del señor Rajoy.

Mucho nos tememos que, como es normal que suceda, cuando un pueblo, en este caso el español, se deja arrastrar por ideas trasnochadas filocomunistas, arriesgando el bienestar del que hemos estado gozando, pese a la incidencia de un periodo de crisis que ha padecido una gran parte de las naciones mundiales, especialmente las más adelantadas; deja de tener una perspectiva de la realidad, del entorno en el que vivimos y del que dependemos o antepone viejos rencores, se aferra a trasnochadas ideas anticapitalistas o decide que lo importante es repartir el dinero de los ricos, creyendo que así van a salir ganando; tenemos la impresión que, por desgracia para España, va a tener que pasar por una vacuna que puede llevarnos a todos a parecernos a naciones como Venezuela, para que, todos estos ilusos, cándidos, torpes e indocumentado que nos rodean, lleguen a entender que el maná no llueve del cielo, sino que es fruto del trabajo, el esfuerzo, la investigación, el desarrollo, la competitividad y la productividad, sin cuyos requisitos, por mucho que estos idealistas de pacotilla piensen lo contrario, atribuyéndose el estar en posesión de la verdad, induciendo a quienes quieren escucharlos que todo es culpa de los ricos y que hay que acabar con ellos para volver a los idílicos parajes en los que mal vivieron nuestros ancestros ( a costa de muchos esfuerzos, privaciones, hambrunas y plagas malignas); no son más que un desconocimiento integral de cómo funciona la economía en el mundo en el que vivimos. Y, todo ello, cuando ellos han sido unos privilegiados que, gracias a lo que consideran un régimen “caduco” y “opresor”, han podido tener una casa confortable, unos padres que, pese a que ellos no quieren hijos para no tener la incomodidad de cuidarlos, los tuvieron a ellos, les dieron estudios, les dotaron de ropa y, en la mayoría de los casos, les han ayudado a que pudieran tener una vida digna, claro que menos aquellos que se consideraron “incomprendidos” por sus familias y la abandonaron el hogar familiar para vivir su vida en libertad. Puede que necesitemos una cura de recorte de libertades, de economía dirigida, de estatalismo burocrático de tipo soviético y de retorno a las formas primitivas de vida para que los españoles se conciencien de que todas estas aventuras de la “igualdad” no son más que inventos de aquellos que, como ocurre con todos los dictadores, se aprovechan de la credibilidad y la ignorancia de la ciudadanía para someterla a la bota dictatorial.

O así es como, señores, desde la óptica de un ciudadano de a pie, mientras ahora las féminas quieren solventar de un plumazo una cuestión de miles de años, preocupándose por la diferencia salarial que las separa de los hombres ( algo de lo que hablaremos en otra ocasión) puede que estemos en vísperas de perder una gran parte de las ventajas que la civilización, especialmente espléndida con los españoles nos ha proporcionado al aceptar, como incautos, que convirtiendo a nuestra nación en un supuesto ejemplo de justicia social, nos metemos en un aumento desproporcionado del gasto social, de la mano del señor P.Sánchez y sus secuaces del gobierno, sin estar preparados para hacer frente a los 16.000 millones de euros de incremento del gasto público que se calcula que va a ser el coste para nuestra nación, de los desvaríos de un orate que pretende que es capaz de cambiar un país, sólo porque él ha decidido que va a ser así. Es posible que muchos españoles tengan que arrepentirse de haberle votado, mucho antes de que pueda finalizar su legislatura si los votantes cometen el error en confiar en sus promesas.

PSOE: viaje al populismo
Cristiano Brown okdiario 8 Marzo 2019

Es paradójico que en 2016, al inicio de la legislatura, el PSOE estuviese en una de las mayores crisis de su historia por la amenaza que suponía la irrupción de Podemos. Esa misma amenaza es hoy la salvación para un partido socialista sin prácticamente bases activas y con una crisis interna disimulada por haber alcanzado La Moncloa. Pero no nos engañemos, los socialistas están muy lejos de ser ese partido responsable que gobernó España durante tantos años y sus peleas internas siguen ahí. La diferencia es que ahora, a las puertas de unas elecciones, no es momento de escenificar lo deteriorado que está. De hecho, algunos consideran que no hacer nada es la mejor de las estrategias, así evitan meter la pata y dejan que Podemos siga en caída libre. Sin embargo, esto no ha evitado que en las últimas semanas muchos de sus históricos dirigentes, algunos con un capital político impresionante, hayan abandonado el partido y muchos otros lo harán si el sanchismo continúa por el mismo camino, que no es otro que el de permanecer en el poder a toda costa.

Buena muestra del poco respeto que Sánchez le tiene a las instituciones y a los ciudadanos es su forma de gobernar a golpe de decretazos, apurando hasta sus últimos minutos en el poder. Algo totalmente contraproducente, ya que toda ley y decreto deben ir en el marco de unas políticas que a su vez deben estar respaldadas por un presupuesto que las permita llevar adelante. Crear inseguridad jurídica por unas semanas, aprobando decretos que no se sabe si serán posteriormente convalidados por la Cámara Baja o que ni siquiera se analizan si las cuentas públicas podrían sostenerlos, es una temeridad que sólo sirve para ganarse a la opinión pública y hacernos olvidar que todo este tiempo ha gobernado de espaldas a los ciudadanos y de cara a los separatistas.

En política, la experiencia y el saber defender tus ideas y proyectos con rigor pero también con educación y siguiendo las reglas del juego son aspectos a valorar muy positivamente. Apelar única y exclusivamente al cálculo electoral y a la satisfacción personal, te convierte en un populista más. El hundimiento de los socialistas estaría asegurado si no fuera porque Iglesias y los suyos van de mal en peor por la compra del chalet de Galapagar, las broncas internas y la desafección que generan entre los ciudadanos.

Es lógico que las agrupaciones socialistas, que son las que tendrán que salir a la calle a convencer al electorado para votar a Sánchez, estén desconcertadas con el hiperliderazgo de Sánchez y sus coqueteos con el independentismo A veces, tengo la sensación de que para quitarse las espinitas clavadas de haber sido expulsado de la secretaría general, Sánchez está dispuesto a desmantelar el PSOE y llevarse a España por delante si hiciera falta.

La verdad de los funcionarios
Emilio Campmany Libertad Digital 8 Marzo 2019

El juicio a los golpistas independentistas catalanes discurre decididamente hacia la completa revelación de las verdades del barquero. Se va sabiendo lo que todos sabemos, pero muchos no quieren ver. El flagrante contraste entre las deposiciones de los políticos, rebosantes de "no sés" y "no me acuerdos", y los testimonios de los funcionarios, contando detalladamente lo que pasó, hace ya imposible ignorar los métodos facinerosos y facciosos, propios de hampones y camorristas, empleados por los separatistas. Secuestradas como fueron por el anterior Gobierno las imágenes de las agresiones a la Policía, nos quedan sin embargo los testimonios de quiénes lo vieron. La verdad saldrá pues finalmente a la luz gracias a los funcionarios. Y no deja de ser notable.

Tradicionalmente, los funcionarios obedecen, como es su obligación, a los políticos que los españoles ponemos al frente de nuestras instituciones. Lo hacen incluso cuando la legalidad de la orden es discutible. Su lealtad suele estar muy mal pagada pues, los políticos, en su infinita cobardía, echan a poco que puedan la culpa de su metedura de pata al funcionario que pasaba por allí. Y, la mayoría de las veces, los servidores públicos soportan estoicamente las injusticias que los políticos cometen contra ellos. Pero, con el golpe catalán de 2018, las cosas han cambiado. Fueron primero los jueces los que decidieron perseguir a los delincuentes a pesar de los muchos esfuerzos de Gobierno y oposición por quitarle importancia a lo ocurrido. Y ahora son los funcionarios que tienen que prestar testimonio los que en el juicio están protagonizando esta insólita y bendita insubordinación. ¿Tendrá algo que ver el discurso del 3 de octubre de su rey?

Este inesperado "relato" basado sorprendentemente en la verdad cuando todo lo que se nos contaba de Cataluña venía siempre envuelto en una piadosa mentira, ha cogido completamente por sorpresa a los encausados y a sus abogados. Acostumbrados como están a que sus groseros embustes pasen por verdades en un país hasta hace poco tan tolerante con sus caprichos, creían poder librarse de un modo u otro de la cárcel. De ahí, sus denodados esfuerzos por buscar un truco de mal leguleyo basado en el ordenamiento jurídico al que, sin embargo, no se consideran sometidos. Todo esto se ha venido a pique ante las abrumadoras pruebas que el juicio está acumulando. Gracias a los funcionarios, no a los políticos.

A los encausados, que desde el principio están tratando de hacer descarrilar el juicio a base de poner de relieve supuestas ilegalidades formales, les ha faltado el valor para, negarle legitimidad al tribunal que les juzga por no reconocerse españoles evitando asimismo defenderse. Esto habría convertido su condena en más probable, pero habría también hecho que su acusación de politización al juicio fuera más creíble. Una vez que su cobardía les ha empujado a defenderse con todas las armas que las leyes les permiten y la verdad de los delitos cometidos se revela, ya no tienen escapatoria, víctimas de su propia cobardía.

No atreverse a pensar es de cobardes
Gonzalo Duñaiturria Okdiario 8 Marzo 2019

Escucho no sin sorpresa que el año pasado aumentaron de forma considerable el número de agresiones contra profesionales sanitarios. No es de extrañar que junto con esta clase de violencia salvaje y sin sentido, aumenten las agresiones, por ejemplo, al personal docente en numerosos colegios e institutos. Es ese desprecio hacia la autoridad que no es casual.

El mensaje que desde hace daños se ha ofertado por el progresismo, contrario a la idea de autoridad y falto de los más mínimos y elementales principios y valores ha contribuido de forma notable a que se produzcan tales hechos. La relativización de todo y la post-verdad, sin principios ni valores claros y permanentes. Se ha buscado de manera permanente, conseguido en muchos casos, que la frustración y el miedo a lo políticamente correcto haga que se baje la guardia ante las mentiras de quienes se consideran tener el monopolio de la verdad, mientras que la certeza real y objetiva de la mayoría silenciosa duerme temerosa en un desesperante limbo. Se asemeja y cala la idea de que autoridad es lo mismo que autoritarismo cuando el primero es el arma preferida de esa izquierda pseudo cultural, pues solo tiene que ver con la imposición, mientras que la autoridad tiene que ver con la libertad pues no se ejecuta ni se impone, sino que se gana, no se vence, sino que se convence. El manido “tengo derecho” frente al “tengo responsabilidades”, protagonizado por una generación muy progre con nulo respeto a la autoridad y mezquina idea de lo que es correcto. Con una gran parte de responsabilidad en la sociedad, la idea de inseguridad, corrupción e impunidad ante todo lo objetivamente reprobable se debe a esa falta de autoridad.

Nada es más mortífero en una sociedad que asumir esa falsa idea de que la autoridad es contraria a la libertad pues no resulta posible encontrar un espacio de libertad si esta no está protegida por la autoridad. La izquierda utiliza argumentos falaces pues separa ambos conceptos, ofertando una solución por medio de la separación, en vez de hacerlo por medio de la unión, por lo que una vez más engaña con su mensaje, siendo por ello, a partir de tan engañosa idea, un poderoso factor que contribuye al actual y decadente estado de confusión que enfrenta, por ejemplo, a un ficticio y envenenado multiculturalismo contra el humano sentimiento identitario. Se sustituye la autoridad por el adoctrinamiento que se disfraza bajo eufemismos tales como “sensibilización” o “concienciación” y que a efectos de la ortodoxia y en aras del pensamiento único desde un falso igualitarismo, ha sido siempre una potente arma en manos del progre. Pero que no nos engañen, es puro adoctrinamiento. Para su mentalidad colectivista, todo ser humano pertenece a un grupo que debe ser controlado, bien “racial”, “de clase” o de “identidad de género”, y solo desde esta perspectiva, donde también se sitúa la socialdemocracia “naranja”, la franja de la verdad y la mentira, la del bien y del mal quedan perfectamente delimitadas.

Sustituir la autoridad, los valores y los principios por una supra autoridad sustentada en el paternalismo estatal donde no se pueda pensar y mucho menos, discutir los falsos elementos doctrinarios de una izquierda caduca y trasnochada. Frente al pensamiento autónomo, la uniformidad ideológica. Es la izquierda en estado puro y su relativismo moral contrario a la autoridad, a los principios y a los valores. La sociedad debe dar el paso y ser valiente. Pensar y poner en cuestión aquello que hoy se considera indiscutible. Porque como dijo Sir Francis Bacon, filósofo y estadista británico: “Quien no quiere pensar es un fanático; quien no puede pensar, es un idiota; quien no osa pensar es un cobarde”.

JAVIER ORTEGA ABARROTA LA SALA
VOX se estrena en la Eurocámara con la defensa de la unidad de España frente al secesionismo
Redacción. España gaceta.es 8 Marzo 2019

VOX celebró ayer su primer acto en una sala del Parlamento Europeo, con una conferencia en la que clamó contra el independentismo catalán pero también contra la inmigración y el multiculturalismo.

“Cataluña es España, España es Cataluña. Sin ley no hay democracia. Bienvenidos a la resistencia desde Europa”, dijo -en inglés- en el acto el secretario general de VOX, Javier Ortega Smith.

Ortega Smith, que ejerce estos días como letrado de la acusación particular en el juicio contra los líderes del 1-O que se celebra en el Tribunal Supremo, añadió -en español- que “hay que ponerle coto al secesionismo” y aseguró que su formación acudió a la Eurocámara para “contar la gran mentira de los separatistas, su gran estafa”.

Más allá del independentismo catalán, Ortega Smith indicó que VOX se considera “de los partidos verdaderamente europeístas” porque su objetivo es “defender Europa” de un “globalismo que quiere diluir nuestra utilidad” y de un “multiculturalismo que quiere arrancar el alma de Europa”.

Dijo también que VOX, al que la última proyección del Parlamento Europeo basada en una media de encuestas otorga 7 eurodiputados el próximo 26 de mayo, luchará “por un nuevo tratado de Europa que sustituya al actual Tratado de Lisboa (de 2009) en el que a España se le reconozca todo su peso”.

El acto estuvo rodeado de polémica desde que recientemente el presidente de la Eurocámara, Antonio Tajani, impidiera “por motivos de seguridad” la celebración de un acto similar del presidente de la Generalitat de Cataluña, Quim Torra, y el exmandatario autonómico huido a Bélgica Carles Puigdemont.

A la charla de VOX, titulada “Cataluña, una región de España” y auspiciada por el eurodiputado polaco Kosma Zlotowski, del partido de derecha nacionalista Ley y Justicia (PIS), que Gobierna Polonia, asistieron unas 150 personas.

Antes del acto, el europarlamentario Jordi Solé, de ERC, declaró a la prensa que ha pedido explicaciones a la presidencia de la Eurocámara por haber permitido el acto de VOX y no el de Torra y Puigdemont.

“Estoy encantado de que se hable de Cataluña, de que debatamos de Cataluña desde diferentes ángulos y diferentes puntos de vista”, dijo Solé.

A su lado, la eurodiputada del BNG Ana Miranda dijo haber solicitado a Tajani la prohibición del acto, porque “para esta cámara es un deshonor que hoy esté Vox en el Parlamento Europeo” al tratarse de un partido “xenófobo, racista y homófobo” que además “incita al odio”.

La eurodiputada mostró a la prensa un mensaje de Tajani en el que el presidente de la Eurocámara explicaba que la decisión había sido tomada en base a un informe desfavorable de los servicios de seguridad de la institución sobre el acto de Torra y Puigdemont, programado pocos días después de que independentistas ocuparan la sede de la Comisión Europea en Barcelona.

Siempre según la respuesta de Tajani, esos mismos responsables de seguridad no vieron riesgo en el acto de VOX, oficialmente acogido por el Grupo de los Conservadores y Reformistas Europeos de la Eurocámara, el mismo al que está adscrito el partido nacionalista flamenco N-VA, que apoya a Puigdemont en Bélgica.

La controversia en torno a la charla también se dejó notar al inicio del acto, cuando una docena de asistentes de Podemos e Izquierda Unida en el Parlamento Europeo se colocaron al fondo de la sala y desplegaron una pancarta en la que podía leerse: “Nuestros derechos no son negociables”.

En esa acción también participó el eurodiputado liberal Enrique Calvet, antiguo miembro del PSOE que llegó a la Eurocámara en 2014 como miembro de UPyD y que actualmente es independiente, quien dijo que “se están introduciendo en Europa una serie de valores racistas, supremacistas que intentan disolverla, y se está introduciendo a través de una región española”.

Por su parte, el historiador Jesús Lainz, también presente, señaló que la ONU solo reconoce la figura jurídica de la autodeterminación que reclama el independentismo catalán a antiguos territorios coloniales, entre los que no se encuentra Cataluña.

Al término de la conferencia pidió la palabra el eurodiputado belga del N-VA Mark Demesmaeker, quien acusó a los ponentes de no respetar “la diversidad”, lo que suscitó silbidos y abucheos entre los asistentes.

Qué risas con el murete
Cristina Losada Libertad Digital 8 Marzo 2019

A nadie atacan más rastreramente desde las filas separatistas que a las mujeres que les plantan cara o les perjudican con su testimonio, como del Toro

Las chirigotas de Cádiz se han mudado a la sede social del separatismo catalán. Menuda guasa se traen allí a cuenta del juicio y sus testigos. Todo el humor que les faltó a los golpistas y sus fieles durante el 1-O - y aún antes, que nunca fueron la alegría de la huerta - se les ha desatado con los testimonios sobre su agresividad y violencia aquellas semanas de septiembre y octubre que vieron su caída en la ignominia. Vaya risas que se están echando con los últimos testigos. Cómo se cachondean de la secretaria judicial que tuvo que salir por la azotea. O de la trampa del Fairy. Hay que ver: son capaces de bromear. Quién lo hubiera dicho. Sólo les sigue faltando, a estos chistosos, la capacidad de reírse de sí mismos. Ésa, ni la han tenido ni la tienen.

La secretaria judicial, Montserrat del Toro, tuvo que sufrir el asedio de una multitud el 20 de septiembre, en la consejería de Economía del gobierno catalán, y ahora tiene que padecer el acoso de la prensa amarilla y las redes. Testificó con protección visual: no se emitió su imagen, a petición suya. Pero su petición se ha demostrado tan justificada como inútil. Enseguida, han hecho circular su foto por los vertederos habituales. Aunque la difamación de la secretaria empezó antes. La testigo ha estado desprotegida desde que se supo que iba a declarar.

En la búsqueda del origen del vertido, encontré una pieza de la web Público de mayo de 2018, que empezaba sentenciado que "es ferviente seguidora de páginas ultranacionalistas españolas", y "del partido más duro con la aplicación del artículo 155, Ciudadanos". De ese pecio podrido -basado en dos de las distintas páginas que seguía en la que decían que era su cuenta de Facebook- proceden los cientos de mensajitos tuiteros que la tachan de "ultraderechista". Regalo de la marquesa. Periodismo del bueno. Tan bueno, tan comprobado y reconfirmado, tan researched y fact-checked como las piezas que le han dedicado en medios como TV3 o La Vanguardia al asunto del murete. Con intrépidas reporteras de investigación, sin duda.

Ay, el murete. Es que se parten. Qué risa con el muro de la azotea. Sólo tenía un metro de altura o así. No había que saltar al vacío ni nada. Jordi Sànchez, el acusado, recogió el sentido de la escena con un talento ingenioso del que no teníamos noticia. Lo habrá desarrollado en prisión preventiva. Lo de la secretaria, vino a deponer, era una película de Misión imposible. Con Tom Cruise. El tipo está informado. Y es que la mujer quería un helicóptero. Mira tú, como Artur Mas cuando los indignados le impidieron llegar al parlamento. Sólo que a Mas le pusieron el helicóptero -y a los indignados una condena- mientras que a del Toro le dieron la oportunidad de salir a las tantas por la azotea hacia el teatro contiguo y ahora la insultan. Logró salir a pesar de que el encargado del teatro sufrió un ataque de miedo cuando la misión estaba a medias. Todo era tan pacífico y guay aquellos días, que hasta el del teatro temía que vieran salir por la puerta a la secretaria. Más probable: temía que se supiera que la había dejado salir. A ver si era traición a la república.

Tuvo miedo la secretaria, y lo declaró ante el tribunal. Pero eso no prueba la violencia, según el jurista aficionado más conocido como Toni Soler, productor que disfruta de contratos millonarios con TV3. Aunque ése es dinero por humor y de jurista va en serio. ¿O es de psicólogo? Que tuviera miedo, impartió a la grey tuitera, "puede ser (prueba) de estupidez, incompetencia, inestabilidad emocional o falta de cultura democrática". Una mujer tiene miedo, pero, ojo, que no de haber razón objetiva para que lo tenga. Puede que lo tenga porque es estúpida, incompetente o emocionalmente inestable. El jurista y psicólogo de todo al millón también nos ha salido machista. Sin novedad. A nadie atacan más rastreramente desde las filas separatistas que a las mujeres que les plantan cara o les perjudican con su testimonio, como del Toro.

La guasa del murete se ha aliñado, aquí y allá, con la gota de Fairy. Qué risa, un golpe de Estado con Fairy. Creo que nadie bromeó cuando se supo que el secuestro de los aviones que se lanzaron el 11-S contra las Torres Gemelas lo habían hecho unos islamistas provistos de cutters. Pero el humor separatista es muy particular. Es posible que lo del Fairy, para provocar que los policías resbalaran y así darles patadas, les haga mucha gracia. Pero el 1-O no fue una broma. La intentona de secesión no se tomó a chanza en ninguna parte. No se lo tomaron como una bufonada la mayoría de los españoles. No se lo tomó el Rey. Y media Cataluña, la que no es separatista, no se lo tomó como un nuevo gag de los sedicentes humoristas millonarios de la tele. Por eso salieron a manifestarse con banderas españolas el 8 de octubre en Barcelona.

Esta explosión de jocosidad separatista perseguirá ridiculizar el juicio y las acusaciones, pero lleva las risas tan enlatadas que resuena lo que va dentro: amenaza, acoso, intimidación.

Regeneración de la democracia española
Manuel F. Lorenzo. Profesor de la Universidad de Oviedo  latribunadelpaisvasco.com 8 Marzo 2019

Hoy se vuelve a hablar de la necesidad de regenerar la democracia española. Se coincide, por parte de muchos, en que nos encontramos ante un sistema político-social que está dando alarmantes síntomas de descomposición, perceptibles claramente en lo que se denomina politización de la justicia, partitocracia, corrupción administrativa, crisis institucional por las derivas secesionistas, incapacidad de generar empleo estable y de calidad, etc.

De aquí surge una posible comparación con la crisis de la llamada Restauración decimonónica. Pues, hay muchos paralelismos que se pueden hacer entre la crítica de Joaquín Costa en su famoso libro-Informe, Oligarquía y Caciquismo a la 1ª Restauración y la que hoy se está haciendo a esta 2ª Restauración borbónica.

En primer lugar, la constitución de una oligarquía escandalosamente corrupta y demagógica en ambas. Una oligarquía, en la Restauracación decimonónica, de burgueses terratenientes, improductiva y atrasada, resultado de la desamortización de los inmensos bienes de la Iglesia que, debido a que el pueblo, salvo en las grandes ciudades, se abstiene en las elecciones, consigue aminorar esa abstención mayoritaria por el predominio de la población rural analfabeta con la compra del voto a través de los caciques locales controlados por el gobernador civil correspondiente, el cual neutraliza a su vez al poder judicial en las denuncias contra los caciques.

En esta 2ª Restauración aparece una nueva oligarquía integrada por los dos grandes partidos (PSOE, PP) más alguna bisagra (CIU, PNV) junto con grandes bancos y grupos mediáticos, necesarios estos últimos porque en una España ya predominantemente industrial (gracias a la industrialización del franquismo), el pueblo mayoritariamente vota a estos partidos y solo cabe controlar el voto con el control de los media y las listas cerradas (cuasi plebiscito).

Quienes organizan ahora las elecciones son los partidos mayoritarios, los cuales controlan a su vez al poder judicial por el nombramiento de los miembros del Constitucional y del Consejo General del Poder Judicial (partitocracia) con la tendencia desbocada por los Estatutos de Autonomía no constitucionales a regionalizar estos controles a través del poder de los presidentes autonómicos, que tienden a considerar las autonomías como una especie de nuevos Estados libre-asociados. Asimismo, se observa una semejanza en la crisis y dejadez de las Universidades y los “intelectuales”, a los que se condena a la muerte civil, si son díscolos, por medio del control de sus apariciones mediáticas que les acercarían al pueblo. De ahí la apatía intelectual en la que nos hallamos.

Pero aquí se acaban las semejanzas principales pues, si comparamos otros aspectos, la España oficial que hoy tenemos no se parece nada a la España oficial de la 1ª Restauración. La España oficial decimonónica era “casticista” y defendía un patriotismo español de “cartón piedra”, retórico, tradicionalista, etc., mientras que la España oficial actual es papanatamente europeísta, antipatriótica, rechaza la bandera, pone en cuestión la unidad e identidad de la nación española, sacraliza el euro, etc. La España de la 1ª Restauración exaltaba al Cid y a Lepanto contra el Islam, a las glorias literarias del Siglo de Oro. La España oficial actual ha dado tantas vueltas de llave en la enseñanza, no solo al sepulcro del Cid, sino a la propia historia de España, que hoy es sustituida en las autonomías por la historia en versión anti-española de Cataluña, del País Vasco, etc. El llamado “respeto” al Islam está llegando tan lejos que se idealiza la Alhambra y lo islámico medieval como faro de la civilización frente a un supuesto cristianismo atrasado, bárbaro y supersticioso de los Reyes Católicos.

La 1ª Restauración carecía de “escuela y despensa”, según Costa. Hoy podríamos decir lo contrario, pues hoy son enfermedades comunes y muy extendidas entre el pueblo las que tienen que ver, no ya con el hambre, sino con el exceso de consumo y la sobrealimentación. Incluso la escolarización es excesiva, sujetando a los niños desde los cero hasta la mayoría de edad, lo que obliga a todos a permanecer en una especie de guardería infantil sin posibilidad de seguir otros itinerarios educativos más adecuados a las características individuales; con la consecuencia de un gran fracaso escolar por la imposición del igualitarismo educativo y la pérdida de autoridad de los profesores. Incluso se han creado un número desorbitado de universidades, mal dotadas y peor organizadas, por intereses meramente electoralistas de los líderes autonómicos y locales. Por tanto, hoy diríamos mas bien, parodiando a Joaquín Costa, que necesitamos una escuela de calidad y una despensa más sana.

Por todo ello, un movimiento regeneracionista actual, que trate de criticar la España oficial de esta 2ª Restauración borbónica, no debe repetir miméticamente el programa de aquellos regeneracionistas decimonónicos que, a pesar de su poco efecto político en el corto plazo, en el que Costa se consideró políticamente como un fracasado, tuvo un efecto a medio y largo plazo que hace que, sin sus críticas y propuestas, no se pueda entender la política en la dictadura de Primo de Rivera y en la de Franco, incluso en algunos aspectos positivos de la II República, como fue la dignificación social del maestro de escuela. Un movimiento regeneracionista de la situación política actual debería proponer reformas económicas como la vuelta a un capitalismo más industrial y menos especulativo, con la reforma de la función de los bancos; debería proponer una superación de la crisis institucional por la limitación de competencias autonómicas excesivas y, en los casos necesarios para el mantenimiento de la economía nacional o el funcionamiento del Estado, su intervención o supresión. Debería proponer una separación del Poder Judicial, una reforma de la enseñanza, una separación mayor del Legislativo y el Ejecutivo, dada la escasa capacidad moderadora que ha demostrado la Monarquía, etc.

Pero debería ser también consciente de que la nueva regeneración política y social llevará tiempo y debe ser enfocada para el medio y largo plazo, aunque ya se está produciendo la irrupción súbita de nuevas fuerzas políticas, como Vox, similares a las de otros países europeos ante fenómenos difíciles de domesticar como la inmi-gración incontrolada. De ahí que sea muy importante en España la formación de un nuevo tipo de políticos y minorías dirigentes, como decía Ortega y Gasset, junto con la de un nuevo tipo de elector español medio que se aleje del seguidismo y deje de votar al mal menor; porque estamos ante las circunstancias de ser hoy España ya un país integrado en Europa, en el grupo de las cuatro grandes economías, pero que, por errores de sus dirigentes políticos y seguidismo conformista del electorado, nos hemos convertido en meros ejecutores de los dictados de Bruselas, sin el menor espíritu y conciencia crítica de nuestros propios intereses nacionales.

Sindicatos y 'sindicatas'
FEDERICO JIMÉNEZ LOSANTOS El Mundo 8 Marzo 2019

El feminismo canonizado en los medios y subvencionado por los partidos políticos -en cuatro años han pasado de 200 a 6.000 los que el vulgo, aún no vulga, llama chiringuitos, aún no chiringuitas, que trincan dinero público dizque para ayudar a media población- será pronto como el sindicalismo, que aunque trinca anualmente muchos millones de dinero público dizque en representación de todos los trabajadores, está compuesto por miles de liberados sindicales que no representan a nadie, porque nunca han trabajado, y el 1 de mayo se van de puente, como los que trabajan.

Este feminismo totalitario, sexista, antiliberal y anticonstitucional, cuyo manifiesto convocante va contra todos los logros de la civilización occidental, incluida la gramática, aunque hoy pueda parecer multitudinario por la atronadora orquestación mediática, digna de la Cataluña golpista, gracias al clásico gregarismo juvenil y al aleteo de los políticos aprovechados y acomplejados, decaerá fatalmente como el parásito que es del Estado al que dice combatir. Será como los Goya contra el espectador de cine español, porque ni este feminismo representa a las mujeres, en general; ni el sindicalismo a los trabajadores, en general; ni los Goya al cine español, en particular. Es tan falsa la unanimidad, tan distintos los intereses, tan abismales las diferencias e irreconciliables las posturas de los que hoy se pasearán juntos, que sólo es cuestión de tiempo y de libertad su decadencia.

Es una lástima que el lenguaje inclusivo, manifestación totalitaria que ya adivinó la neolengua de Orwell, no lleve a este movimiento de segregación sexual, algunas de cuyas pensadoras dicen que los hijos son una esclavitud mientras otras reclaman más meses de baja laboral para criarlos, pero todas se manifiestan juntas y con sus femimachos políticos al frente, no hayan feminizado el término sindicato e impuesto sindicata. Ver a Pabla, Pedra, Iñiga y Alberta clamando contra los privilegios de su sindicata de género le daría un toque esperpéntico genial. Sólo superado por ver a los Iglesias-Montero llegando en calesa de Villa Tinaja y conciliando el biberón de sus niños.

Y, por favor, que Arrimadas no llame liberal a un feminismo que respalda la antiliberal Ley de Violencia de Género, que niega la igualdad ante la Ley. O una cosa o la otra.

Feminismo, el nuevo chollo de la izquierda
EDITORIAL Libertad Digital  8 Marzo 2019

Si algo ha demostrado la marcha del 8-M es que la izquierda, una vez más, se ha apoderado de una bandera, en este caso la mujer, como en su día fue la paz o el medio ambiente, para tratar de vender su mísero e inmoral programa político a la opinión pública. Lo triste es que haya partidos que, sin comulgar con esas ideas, hayan caído en su burda trampa electoralista. El 8-M no es ni más ni menos que un gran acto de propaganda urdido por el PSOE, Podemos y sindicatos, como bien prueba el aberrante manifiesto oficial de la manifestación, la detallada organización urdida desde el propio Gobierno o la retahíla de soflamas políticas lanzadas durante la jornada de este viernes.

Pero más allá de su evidente intencionalidad electoral, el feminismo también se ha convertido en un lucrativo negocio para sus precursores políticos. A la falaz lucha contra el cambio climático o la ruinosa y fraudulenta ayuda al desarrollo, se suma ahora el cuento de la defensa de la mujer, que sirve como excusa idónea para seguir multiplicando el número de entes, organizaciones y observatorios en los que colocar a políticos y militantes a costa del dinero de los contribuyentes.

Las cifras son elocuentes. Tan solo en Andalucía hay más de 2.000 asociaciones feministas, y a nivel nacional su número también ha crecido de forma exponencial en los últimos años. Desde 2014, el volumen de subvenciones destinadas a este movimiento ronda las 16.000 y se ha multiplicado por 30, hasta el punto de repartir 150 millones de euros. Un dinero que, sin embargo, no va dirigido a ayudar a las mujeres más desfavorecidas o marginadas, sino a alimentar una amplia y compleja red clientelar que está al servicio del poder político.

Además, el feminismo se sustenta sobre una serie de argumentos y justificaciones que nada tienen que ver con la realidad, empezando por la "brecha salarial", cuya interpretación ha sido manipulada tanto por los partidos como por la mayoría de medios de comunicación. En España, al igual que sucede en el resto de países ricos, hombres y mujeres cobran lo mismo a igual trabajo. No hay, por tanto, ninguna discriminación laboral. La mayor presencia de mujeres trabajando a tiempo parcial o con contratos temporales, debido especialmente al factor de la maternidad, es uno de los principales factores que explican estas diferencias en los sueldos medios, pero en ningún caso la supuesta discriminación de los empresarios, tal y como evidencia la propia Inspección de Trabajo.

Y lo mismo sucede con el tan afamado "techo de cristal", puesto que, hoy por hoy, gracias a la educación y la progresiva incorporación de la mujer al mercado laboral, ambos sexos gozan de las mismas oportunidades para desarrollar una carrera profesional. Lo que sí resulta preocupante, sin embargo, son las demandas del colectivo feminista, puesto que su particular programa político defiende la sustitución del capitalismo por el fracasado modelo de la planificación colectivista y la imposición de un totalitario adoctrinamiento ideológico a estudiantes y funcionarios, así como romper en mil pedazos el principio esencial de igualdad ante la ley, uno de los pilares básicos del estado de derecho y de las sociedades civilizadas.

España, a diferencia de las mentiras que lanzan las feministas, es uno de los mejores países del mundo para nacer mujer debido a su alto grado de inclusión económica, seguridad y ausencia de leyes discriminatorias. Lo que defiende el feminismo actual no solo es falaz e injusto, sino que es la careta bajo la que se esconde la nueva herramienta electoral de la izquierda y, sobre todo, un rentable negocio para el poder político y sus estructuras paralelas.

Feminismos, izquierdas y viceversa
Javier Somalo Libertad Digital 8 Marzo 2019

A principios de siglo, el PP fletó un fantasmagórico buque petrolero diseñado para naufragar. Llegado el momento, lo gobernó muy cerca de la costa y terminó por hundirlo a propósito allí donde pudiera hacer el mayor daño posible. Luego llegaron la guerra de Irak –no la de tropas de reemplazo de Felipe González, que esa fue en el siglo anterior– y el 11-M, del que este lunes lamentaremos 15 años de infamia sin pausa. El caso es que había que echar a la derecha del poder y se empezó por las pancartas. Hoy, las mujeres sólo sufren por culpa de la derecha, repartida a los efectos electorales entre PP, Ciudadanos y VOX, los de Colón. El "relato", como dicen los cursis, no ha cambiado un ápice.

Este feminismo es, según los cánones, "anticapitalista" así que merecerá la pena guardar fotos de la manifestación para comprobar, algún tiempo después, en qué empresas recalan las mujeres del Gobierno que sujetan la pancarta. Habrá que ver dónde queda la "brecha salarial" entre estas activistas de Pedro y el resto de los mortales, mujeres y hombres.

Pero no sólo el PSOE exhibe sin vergüenza sus hipocresías. ¿Conocen –sin Google– el nombre de alguna dirigente sindical en CC.OO o UGT? A mí sólo se me aparecen rudos hombretones que piden quemar calles y luego echarse unas cervezas para descansar. Son feministas y anticapitalistas que solían aparecer repartiéndose el dinero de las extintas cajas de ahorro o llevándoselo a espuertas en Andalucía fingiendo cursos y falseando expedientes de regulación de empleo a la sombra del antiguo régimen.

Más a la izquierda si cabe, hablar de Podemos ya da risa, aunque sea la de los Veinte Millones, subtítulo de la obra de Martin Amis Koba el Temible, dedicada a Stalin. El de Pablo Iglesias es quizá el partido que resulta más incompatible con sus estándares feministas. No sólo porque ÉL vuELve de su baja paternal para poner orden en la finca sino porque volvía y volvía y volvía cada vez que había que hacer algo presuntamente importante. A Podemos sólo le falta decir eso de que "detrás de todo gran hombre hay una gran mujer"… pero detrás, ya sea de las columnas del Congreso de los Diputados, que es donde acabó Tania Sánchez, o de una pancarta, siempre que sea para guardar el sitio al Mesías de Galapagar.

Como de costumbre, la derecha –o lo que sea– busca apellidos con los que justificarse. No lo haría si no se sintiera inexplicablemente obligada por una ideología contraria. Y así han pasado las décadas, perdiendo el tiempo en pedir perdón por existir. De ahí viene lo de la derecha "democrática" o "reformista" o "moderna", que es como sucumbir a la tesis enemiga de que, en realidad, proceden del franquismo, dictadura posterior a una guerra civil en la que La Izquierda –siempre mayúscula y sustantiva– no tenía nada que ver porque la España de los 30 estaba tan tranquila hasta que pasó todo. Ciudadanos se inventa ahora el "feminismo liberal" para apellidar su excusa y el PP declina a última hora su asistencia a la manifestación del 8 de marzo después de leer el manifiesto. ¿Esperaban otra cosa? No niego buena intención en las decisiones de PP y Ciudadanos pero insisten en perder las batallas y, esta vez, regalárselas a VOX, que ha preferido plantar cara aprovechando complejos y una legítima defensa propia.

Este 8 de marzo se ha visto el objetivo con claridad, desde el manifiesto hasta las declaraciones oficiales pasando por las amenazas violentas: izquierda contra derecha, que vienen unas elecciones muy raritas y a todos les interesa un empujón. Ya se encargará después Sánchez de distinguirse de Iglesias, y éste del mundo entero pero, de momento, hay que alejar fantasmas.

Este 8 de marzo no ha habido una reivindicación del feminismo a la altura del drama de las mujeres iraníes o de las que celebran como conquista el hecho de conducir un automóvil. Este 8 de marzo no se ha condenado la ablación o la lapidación por adulterio porque supongo que es una intolerable injerencia cultural propia del imperialismo heteropatriarcal. Ni siquiera hemos visto un ligero rubor en ministras asiduas a juergas tabernarias con comisarios. Era el marzo de las periodistas españolas que lideran las audiencias en radio y televisión, de las ministras que ovacionan a su líder y lo graban en vídeo antes de dar el salto a un Consejo de Administración. Y también el marzo de uno de los países más seguros del mundo para las mujeres y en el que cada día, sin pancartas, cuotas, lemas ni colores, y por supuesto sin amenazas, la igualdad surge de la espontaneidad.

De poco sirve tanto artificio: lo vivido no es sino un intento de respuesta a la manifestación de Colón, infinitamente peor organizada, sin tiempo de preparación ni calendario favorable y sin el apoyo interesado de todas las estructuras del Gobierno y de la gigantesca hipocresía de la mayoría de los medios de comunicación. Y, con todo, Colón fue enorme. Pero este 8 de marzo había que hundir un Prestige en las fuentes de Madrid. Siempre antes de unas elecciones.

Nada de hombres y mujeres. Feminismos, izquierdas y viceversa.

Javier Somalo, director del Grupo Libertad Digital.

Alsasua: una paliza ideológica
 El Mundo 8 Marzo 2019

Aunque ETA se haya disuelto, su rencor e intolerancia perviven. Y lo peor es que hay partidos que los blanquean

La Justicia ratificó ayer que lo ocurrido en Alsasua en octubre de 2016 no constituyó un acto de terrorismo porque, entre otros argumentos, los condenados no actuaron al amparo de ETA. La decisión de la Audiencia Nacional debe ser respetada. Pero ello no es óbice para denunciar una vez más la atmósfera de aceptación de la violencia ideológica que se sigue respirando en ciertos territorios del Estado, efecto del consentimiento social que permitió a la banda extender su terror durante décadas. El Alto Tribunal sí admite que los agresores de dos guardias civiles y sus parejas actuaron organizados y movidos por el odio ideológico. Aunque ETA se haya disuelto, su rencor e intolerancia perviven. Y lo peor es que hay partidos que los blanquean.

Los condenados no actuaron al amparo de ETA, y puede que los del 11-M tampoco
Nota del Editor 8 Marzo 2019

Ya estamos acostumbrados a estos disparates, otro más y encima dicen que tenemos que confiar en la justicia.
Suena a broma macabra, insulto mórbido.

El mito de al-Ándalus
  latribunadelpaisvasco.com 8 Marzo 2019

La España musulmana, lejos de ser un ejemplo de tolerancia, impuso a los cristianos y a los judíos un régimen violentamente discriminatorio.

[Img #15356]Entre todos los clichés históricos que la corrección política, con la ayuda del mundo cultural y mediático, por no hablar de la educación pública, han impuesto en el espíritu de la población en general, figura el de la leyenda dorada de al-Ándalus. Según ésta, el sur de la España medieval, que vivía bajo el dominio de soberanos musulmanes desde la caída del reino visigodo en el siglo VIII, habría conocido la coexistencia pacífica del Islam, el Cristianismo y el Judaísmo. El ejemplo de este país, esta sociedad refinada de los jardines de la Alhambra de Granada y de la filosofía de Averroes, probaría la capacidad de la religión islámica a mostrarse tolerante y generosa hacia los fieles de otras creencias. Lo malo es que esta visión de la Andalucía musulmana (que sobrepasaba las fronteras de la actual Andalucía) es un mito forjado con el objetivo de hacer hablar al pasado de algo que sirva para el momento actual, pero que no se corresponde de ninguna manera con la realidad.

La documentación sobre el tema ha sido escasa hasta tiempos recientes. Una serie de publicaciones en los últimos años ha venido a cubrir esta carencia. Podemos citar Al-Ándalus, la invención de un mito, del historiador español Serafín Fanjul (L´Artilleur, 2017); Cristianos, judíos y musulmanes en al-Ándalus, de Darío Fernández-Morera, especialista americano de España (Jean-Cyrille Godefroy, 2018), y también Andalucía. Verdades y leyendas, de Joseph Pérez, el gran historiador francés de España (Tallandier, 2018). Y, ahora, existe al fin traducida una obra que fue sensación cuando se publicó en España en el año 2016.

Profesor de Historia Medieval en la Universidad de Cádiz, Rafael Sánchez Saus muestra que, en la España musulmana, los cristianos, que constituían la mayor parte de la población, así como la minoría judía, sufrieron un régimen discriminatorio que se traducía en medidas drásticas de segregación social, ausencia de libertad religiosa, presión económica y fiscal, aculturación y represión en caso de protestas o rebelión. Lejos del paraíso multicultural que se nos vende hoy en día, al-Ándalus fue el escenario de innumerables violencias físicas y morales y de incesantes conflictos intercomunitarios, preludio a la erradicación de la cristiandad autóctona. Para meditar por los apóstoles de la “convivencia en la diversidad” de hoy.

Al-Ándalus y la Cruz/ Les Chrétiens dans al-Ándalus. De la soumission à l´anéantissement, de Rafael Sánchez Saus, prefacio de Arnaud Imatz. Ed. du Rocher, 528 págs.

Artículo publicado por Jean Sévillia en Le Figaro Magazine. (22/02/2019)
Traducción: Esther Herrera Alzu.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

Acoso inaceptable del independentismo
Editorial El Mundo 8 Marzo 2019

El clima de acoso ha llevado a numerosas cuentas vinculadas al soberanismo a difundir el rostro de la secretaria judicial

El separatismo no está satisfecho con la verdad que está aflorando en la vista oral del 1-O. Quizá por ello, los secesionistas no dudaron en centrar su ira sobre Montserrat del Toro. La declaración testifical de la secretaria judicial que el 20-S tuvo que ser evacuada por la azotea de la Consejería de Economía, tras 17 horas de asedio, fue un mazazo para las defensas. No solo por la credibilidad de su testimonio, sino por la claridad con la que expuso por qué tuvo que pedir un helicóptero para huir después de cobijarse en un teatro y salir protegida por agentes de paisano.

El clima de acoso -unido a la pasividad de los Mossos que ayer corroboraron en el Supremo los mandos de la Policía y la Guardia Civil- es el mismo que ha llevado a numerosas cuentas vinculadas al soberanismo a difundir el rostro de la secretaria judicial, pese a que ella había logrado proteger su identidad tras declarar sin mostrar su imagen. Tanto las descalificaciones contra los testigos que han declarado en línea con la acusación de la Fiscalía como la inaceptable persecución a una funcionaria de Justicia que se limitó a cumplir con su deber no hacen más que constatar el irrespirable clima de miedo extendido por el tóxico virus del separatismo. Una atmósfera de vileza que no se despeja.

España está en peligro
Carlos Dávila okdiario 8 Marzo 2019

España está en peligro. La España constitucional, libre, unitaria del año 1978, de la época de la transición española, corre en este momento un grave peligro. Hay unas elecciones el próximo 28 de abril, unos comicios en los que, al parecer y según las encuestas, son los socialistas los que tienen ventaja para gobernar que, como siempre, tendrá que echar mano de los de siempre. El PSOE acudirá a los terroristas de EH Bildu y, efectivamente, a los independentistas de variado cuño: catalanes y vascos.

Si se reedita ese Gobierno volveremos –y volverá, por tanto– a estar en peligro el concepto que tenemos de esa España unitaria. Es más, estará aún más en peligro porque, una vez más, la derecha española –perdón, la derechorra que yo la llamo– vuelve a las andadas y vuele a estar desunida. Y no sólo eso, además, vuelve a estar enfrentada y a no tener ningún tipo de apoyo o acuerdo para gobernar de manera unitaria. Para hacer desaparecer sus propios egoísmos y llevar siempre sus intenciones a un Parlamento donde podrían sumar mayoría si estuvieran confederadas o, al menos, unidas.

No hay más que una posibilidad y ésta está en un cara a cara entre Pablo Casado y Pedro Sánchez, donde el primero volvería loco y terminaría con la propaganda y la tontería de este socialista que nos gobierna. Pero, evidentemente, ese debate no se va a llevar a cabo porque Sánchez está muy contento con su televisión, con su CIS y, sobre todo, dando a VOX, que es el partido que le viene bien a él para seguir gobernando, todas las posibilidades de propaganda. Lo digo con toda la responsabilidad, España está en peligro si se sucede lo que puede suceder, ese voto de VOX será directamente para Sánchez.El rostro del miedo

El rostro del miedo
El símbolo del golpe contra el Estado es esa funcionaria judicial clavada de espanto ante un enjambre de fanáticos
Ignacio Camacho ABC 8 Marzo 2019

No fue su rostro lo que vimos, sino el semblante viscoso, torvo y desafiante del miedo. El deseo de ocultar sus rasgos cuando testificó el miércoles en el Supremo demuestra que Montserrat Toro, la secretaria judicial acorralada en septiembre de 2017 por una turba de radicales frenéticos, no sólo no ha superado el shock emocional de aquel momento sino que aún vive bajo la presión de un asedio. Incluso durante su declaración sufrió en las redes un escrache avieso, una demostración de prepotencia grupal con el ribete infame de la amenaza, con el sello intimidatorio de un marcaje directo. El suyo fue un testimonio de cargo explícito, sin concesiones, detallado y sincero, sobre un motín masivo contra la comisión enviada por un juez a investigar los preparativos del referéndum. Sólo la sentencia decidirá si ese acoso puede calificarse de violento, el término clave en la calificación penal de los hechos. Pero su declaración fue la de una persona sometida a un estrés tan intenso, a una tirantez tan explícita, a un pánico tan extremo que no ha olvidado un solo pormenor de aquellos instantes siniestros. El relato benévolo de la manifestación pacífica se desplomó por completo ante la descripción precisa de un ambiente enardecido, paroxístico, de hostigamiento.

Esta semana, el juicio se ha vuelto desfavorable a los intereses del separatismo. El marco bien construido por sus defensores se ha torcido. La idea de desplazar la acusación de violencia sobre el Estado mismo cobró en principio cierto vuelo ante los argumentos displicentes y evasivos de Rajoy y sus ministros, pero se ha ido diluyendo en las comparecencias de los siguientes testigos. La pasividad deliberada y culpable de los Mossos, la desactivación o el bloqueo de las órdenes judiciales mediante el sabotaje pasivo, las agresiones a los cuerpos nacionales de seguridad con su parte de daños físicos, la obcecada voluntad de los dirigentes de la Generalitat para llevar a cabo su designio: todo eso ha quedado flotando en la sala cuando los cargos medios de Interior han desgranado la lista de agravios, dicterios y maltratos sufridos. La descripción de un clima de creciente tensión social organizada y coordinada al servicio de un objetivo político.

Otra cosa es que toda esta crónica de un conflicto requeteanunciado, la secuencia descrita de preparativos y actos que conducían a un inevitable desenlace problemático, deje la duda sobre si frente al desafío había realmente alguien al mando. En ese sentido, la inhibición del Gobierno marianista, su aturdimiento ante una cadena de indicios palmarios, señala con toda claridad la ruta de un fracaso. Pero no es eso lo que se está juzgando, sino la responsabilidad de un golpe tumultuario contra la Constitución simbolizado en la imagen del colapso de una funcionaria de justicia aterrada, clavada de espanto ante un agresivo enjambre de fanáticos.

Leyes de Nuremberg en Cataluña
Miquel Giménez. vozpopuli  8 Marzo 2019

El Tercer Reich las dictó en 1935. Buscaban la eliminación del judío, negándole su condición de alemán, de ser humano. Eso mismo pretendía la constitución separatista con los españoles.

La serpiente ha mudado de piel, pero sigue siendo la misma. El paralelismo entre esa revolución de las sonrisas que la propaganda lazi insiste machaconamente en vendernos como democrática y pacífica, y el nacional socialismo, es meridiano para cualquier observador no abducido. Si las leyes nazis estigmatizaban al judío, condenándolo a la condición de cuerpo extraño al Volk, la comunidad alemana, la constitución separatista buscaba lo propio con aquel que se sintiera español.

De entrada, en la nueva república lazi se negaría la nacionalidad catalana a todos los que hubieran sido funcionarios, policías, guardias civiles y militares bajo España. No son asimilables a los catalanes puros, leales y no contaminados por el virus español. Eso, para empezar, dos comunidades, dos condiciones, dos clases. Y, sin nacionalidad, a quienes les afectase solo les quedaba o emigrar o afrontar las consecuencias. Lo mismo que con los judíos.

Sigamos. Como los nazis, los separatistas pretendían incautarse de todos los bienes que el Estado tuviese en Cataluña, poco menos que la misma figura que la arianización, método por el cual Göring y sus adláteres se apropiaron de miles de empresas judías, sus viviendas, sus joyas y sus cuentas bancarias. Recordemos que las familias judías que conseguían permiso para abandonar Alemania estaban autorizadas a llevarse solo una mísera cantidad de dinero, previa firma de cesión al Reich de todo lo que poseían. Es decir, los funcionarios españoles no pueden ser como nosotros, catalanes separatistas. Que se vayan a su tierra y quedémonos con todos sus bienes.

Para que los exfuncionarios no tuviesen la menor oportunidad de intentar rebelarse, se les conminaría a que renunciasen a su trabajo en un plazo máximo de seis meses, so pena de incurrir en grave delito de desafección a la república catalana. Por descontado, solo podrían pedir la nacionalidad catalana los que no figurasen en los apartados mencionados anteriormente y fuesen, por descontado, nacidos en Cataluña. Solo el ario, el de sangre pura, aunque haya estado viviendo en el error, puede aspirar a ocupar un puesto en la sociedad de los Herrenvolk, de la misma manera que un catalán, siempre que lo sea por nacimiento, puede ser aceptado de nuevo en el seno de la comunidad nacional si abjura de sus principios y renuncia a su trabajo.

El hipotético corpus legal de una república que quiera Dios jamás veamos, también preveía no pocas cosas en el terreno del orden público y las libertades. Se prohibirían los partidos que se opusieran a que Cataluña fuese un estado o que fuesen contrarios a su constitución. Unidad de la patria sin fisuras y nula posibilidad de reforma constitucional. Lo mismo que las leyes promulgadas por Hitler en las que se declaraba enemigo de Alemania a todo aquel que se opusiera al Reich, a sus leyes y a el mismo. Para rematar, se derogaba la monarquía y todos los títulos nobiliarios concedidos desde 1.700. Lástima por el pobrecito Conde De Godó que, además, lleva aparejado a su título la Grandeza de España.

Como colofón, y para no ser exhaustivos, el espíritu belicista tan arraigado en la Alemania de Hitler está también presente en esa constitución, en teoría, destinada a una Cataluña idílica, pacifista, solidaria con todo el mundo. Se prevé la creación de un ejército – Mossos aparte –, de un potente servicio de inteligencia y de todo un fuerte complejo armado, incluidas unas milicias populares en la mejor tradición del Volksturm para reprimir el españolismo violento, sic. Excuso hablarles de la escuela, de la prohibición del español en la enseñanza pública, de su total marginación social o mediática, etc. Tampoco lo haré acerca de la justicia y de cómo el poder político de esa república catalana elegiría a dedo a los jueces, bastardeando la separación de poderes más elemental en un sistema democrático. Otro día, quizá.

Una constitución, ya ven, que se compadece poderosamente con la weltanschaüng nacional socialista por lo que de totalitaria, racista y deleznable es. Pero, cuidado, son leyes que, aunque ahora sean unos meros papelotes escritos desde el odio, emanan unos principios ideológicos que los lazis tienen muy presentes, muy dentro de sí. Porque representan lo que ellos sienten, lo que los anima a seguir adelante.

No caigamos en tentaciones estilo Chamberlain. Nos las tenemos que ver con el mismo monstruo ideológico, que no le quepa duda a nadie. No son únicamente los desfiles de antorchas o los CDR. Estos, si pueden, crearán guetos y campos de concentración. Comparen y horrorícense.

¿Relato o condena?
Antonio Robles Libertad Digital 8 Marzo 2019

El avance inexorable de los interrogatorios en el Supremo empieza a desvelar la verdadera naturaleza que está adquiriendo este juicio. La culpabilidad o la inocencia de los acusados no será lo más relevante para el destino del Estado, sino si el relato político que ha justificado el procés se afianza o se desmonta al final del proceso judicial.

Es importante que los presuntos golpistas paguen con penas severas por los delitos contemplados en la acusación, pero me atrevo a decir que, si de aquí al final del proceso la acusación no logra desmontar el juicio político paralelo que están urdiendo los abogados de la defensa, la reclusión de los culpables será menos eficaz, que acabar con el relato que nos ha traído hasta aquí.

Dicho de otra manera, el destino de España como nación depende más de que se desenmascare y desmonte el relato de una Cataluña asediada por un Estado opresor, que del castigo penal a los culpables. Porque dicho relato es el soporte de legitimidad de la manipulación y las mentiras, el burka que les impide ver más allá de la mirilla de TV3, la fuente que seguirá infectando corazones y mentes generación tras generación. El Estado de Derecho podrá hacer cumplir la ley, pero no impedir la perversión del lenguaje, la manipulación de la historia, el control emocional de una sociedad cada vez más envenenada por la pedagogía del odio. O acabamos con él y al mismo tiempo logramos la hegemonía moral de una España inclusiva, sin privilegios territoriales, democrática y productiva, o nos robarán el futuro.

Toda esa obscenidad nacionalista se habrá de combatir desde la política, desactivar la impostura, desconectar a la población del monocultivo catalanista, mostrar con hechos empíricos la desolación que han causado y deslegitimar a sus responsables. Y todo eso, precisamente, es lo que está en juego en el curso de este juicio de embaucadores.

Decía al principio que el curso del proceso está mostrando ese duelo entre dos relatos, el nacionalista, y el del Estado de Derecho. Afortunadamente, va ganando el segundo. La negación ahora ante los tribunales de Justicia de los acontecimientos perpetrados a la vista de todos ayer, contrasta con la fría exposición de los hechos por parte de los responsables de los dispositivos de seguridad del Estado. Toda su estrategia de defensa se ha agotado en ganar a nivel internacional la condición de víctimas. Fue su ventaja inicial por aquello de que las primeras impresiones son las que quedan, pero el turno de testigos está abriendo una ventana de oportunidad a la verdad del Estado de Derecho y exponiendo al escarnio público su relato infectado de mala fe, manipulación y cobardía. Aunque un juicio no es para esto, el ministerio fiscal y la acusación particular deberían aprovechar la oportunidad de mostrar al mundo la impostura de su relato. Estamos en guerra, en una guerra de imagen, y España ha perdido todas las batallas que hasta ahora se han dado. Por incomparecencia. Sobre todo, a niel internacional. La primera imagen que recorrió el mundo el 1-O e incendió la Cataluña de TV3, fue la de un joven con el rostro ensangrentado. Importó poco que fuera falsa, se trataba de eso, de mostrar al mundo la brutalidad de un Estado opresor que aplasta a un pueblo exquisitamente democrático. El delegado del gobierno, Enric Millo, en su comparecencia aclaró que tal imagen pertenecía a una carga de los Mozos de escuadra en una manifestación de 2012. Una más de las mil mentiras que la pedagogía del odio siembra el procés cada día.

Cada sesión es una oportunidad para desenmascarar ese crimen contra la cordura de la sociedad catalana. Esta ventana al mundo debe representar un antes y un después del oasis catalán. La emisión del juicio acabará siendo un gran acierto.

Altsasu, final de trayecto en Estrasburgo
El caso será un proceso judicial de largo recorrido que terminará indefectiblemente en el Tribunal Europeo
Germán Gorráiz López diariosigloxxi 8 Marzo 2019

Descartado el “delito de terrorismo” solicitado por el Fiscal, la Sala de Apelaciones de la Audiencia Nacional resuelve mantener la condena fijada por la Sección Primera de dicho Tribunal a los 7 jóvenes de la localidad navarra de Alsasua ( penas que oscilan de los 2 a los 13 años de prisión) tras serles aplicado el agravante de “discriminación ideológica”, lo que según fuentes jurídicas “podría indicar el camino a seguir en casos de ataques a juristas o políticos en Cataluña” .

En la actualidad, 3 de ellos llevan ya más de 2 años en prisión incondicional sin sentencia firme tras un altercado con dos miembros de la Guardia Civil y sus parejas que derivó en un parte médico de “lesiones menores” y que en su día fue calificado por el Coronel Jefe de la Guardia Civil de Navarra como “delitos de odio”, por lo que la reciente sentencia sería según las mismas fuentes “un auténtico dislate jurídico”, no siendo descartable una nueva reacción de repulsa popular e institucional.

Para entender la sentencia contra los jóvenes de Altsasu habría que recurrir a la Doctrina Aznar que tendría como ejes principales la culminación de la “derrota institucional de ETA para impedir que el terrorismo encuentre en sus socios políticos el oxígeno que le permita sobrevivir a su derrota operativa” con el objetivo último de criminalizar a grupos y entidades díscolos y refractarios al mensaje del establishment dominante del Estado español y que serían elementos constituyentes de la llamada “ perfección negativa”, término empleado por el novelista Martín Amis para designar “la obscena justificación del uso de la crueldad extrema, masiva y premeditada por un supuesto Estado ideal”.

El atestado policial de la noche de autos fue redactado por la Guardia Civil y comunicado simultáneamente a todos los medios de comunicación del status quo del Estado español y amparado por la “espiral del silencio” de los medios de comunicación de masas del establishment (PRISA, Vocento, Grupo Planeta, Grupo Godó, Grupo Zeta, Editorial Prensa Ibérica, Unidad Editorial, TVE y Mediaset España) consiguió su objetivo de transmitir a la opinión pública la idea de “la pervivencia de ETA en el territorio comanche de Altsasu”.

Dicha teoría fue formulada por la politóloga alemana Elisabeth Noelle-Neumann en su libro “La espiral del silencio. Opinión pública: nuestra piel social” (1977) y simbolizaría “la fórmula de solapamiento cognitivo que instaura la censura a través de una deliberada y sofocante acumulación de mensajes de un solo signo”, (los jóvenes de Alsasua son cachorros de ETA”), con lo que se produciría un proceso en espiral o bucle de retroalimentación positiva y se conseguiría fijar en el subconsciente colectivo la idea de que “el caso Altsasu es terrorismo”.

¿Final del trayecto en el Tribunal de Estrasburgo?
El caso Altsasu será un proceso judicial de largo recorrido (recursos al Tribunal Supremo y Constitucional) que terminará indefectiblemente en el Tribunal Europeo de Estrasburgo quien volverá a dar un tirón de orejas a la Justicia española. Así, la definición de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa (resolución 1.900) , afirma que “se considerará que existen presos políticos en el caso de que “por motivos políticos, la duración de la detención o sus condiciones sean manifiestamente desproporcionadas con respecto del delito del que la persona ha sido declarada culpable o de la que se sospecha”, supuestos que se podrían aplicar al caso de los 7 jóvenes de Alsasua.

Asimismo, es de aplicación el supuesto IV de la citada resolución 1900 del Consejo de Europa, que señala que existirían presos políticos si “por motivos políticos, la detención e ingreso en prisión se produzca de manera discriminatoria en comparación con otras personas”, premisas que se cumplirían tras el auto firmado por la Sala 2ª de la Audiencia de Navarra.

Dicho auto resuelve mantener en libertad a los 5 miembros de la Manada (condenados a 9 años de prisión y sin sentencia firme) al argumentar que “lo que en ningún caso puede perseguirse con la prisión provisional son fines punitivos o de anticipación de la pena con el atenuante de haber pasado en prisión provisional cerca de 2 años” y concluye con “la aplicación del principio “favor libertatis” ( a favor de la libertad) que ” impele a la elección y aplicación de la norma menos restrictiva de la libertad”, lo que confirmaría el aforismo de Blaise Pascal: “La Justicia sin la fuerza es impotente; la fuerza sin justicia es tiranía”.


Recortes de Prensa   Página Inicial