AGLI Recortes de Prensa   Martes 12  Marzo 2019

La inmoralidad del voto útil
Amando de Miguel Libertad Digital 12 Marzo 2019

El líder del PP ha pedido a los eventuales votantes de Ciudadanos y sobre todo de Vox que se atengan al principio pragmático del "voto útil" y se decidan por la papeleta de los populares. De esa forma se podría conseguir un auténtico Gobierno de la derecha. La solicitud, que se repite como una letanía, me parece profundamente inmoral, estratégicamente errónea y políticamente interesada. Veamos cada uno de los tres puntos.

Por cierto, para revestir su discurso petitorio, Pablo Casado se ha lanzado a una pirueta literaria. Esto ha asegurado: "Como dice el ingenioso hidalgo en el Quijote, ladran, luego cabalgamos". Pues bien, en el Quijote no se recoge tal octosílabo, que pertenece a un romance anónimo. Seguramente Pablo Casado ha hecho un máster con tanta premura que le ha faltado tiempo para algunas lecturas básicas. Lo mismo podría haber dicho: "Mientras otros cabalgan, nosotros ladramos".

Vamos a cuentas. La petición del "voto útil" la repiten tanto los edecanes de Casado que por fuerza habrá que suponer que se halla muy pensada. La juzgo profundamente inmoral porque el voto debe ser siempre auténtico y personal, con convicción. En algún caso particular cabe justificar que el votante, en uso de su libertad, se incline por la lista "menos mala", pero es una conducta que no debe aconsejar ningún partido. Resulta petulante el argumento de un líder político de que son "votos perdidos" los que no sirven para conseguir un diputado en la provincia correspondiente. En el fondo late la sospecha de que su partido va a obtener menos sufragios de los esperados o los merecidos. Hipotéticamente podría ser que el PP obtuviera menos votos que Ciudadanos o que Vox. En cuyo caso perdería todo el sentido el argumento del "voto útil" para un PP pragmático. De modo especial en un partido de la derecha, hay que esperar que sus candidatos pidan un voto en conciencia.

Digo, además, que la solicitud del "voto útil" resulta estratégicamente errónea. En el pronóstico electoral conviene anticipar no solo la cantidad de sufragios que va a recibir cada partido sino la tendencia respecto a las pasadas elecciones o lo que se sabe por las encuestas. El PP de muchas provincias puede conseguir el primer lugar en el cómputo de votos, pero en otras se quedará en segundo o tercer lugar o incluso al final del recuento. En el conjunto nacional se dibuja una trayectoria más o menos estable en el más optimista de los supuestos para los populares. Ciudadanos superará al PP en algunas provincias, en otras quedará a la par o por debajo. En el caso de Vox la tendencia es más clara: va a pasar de no tener representación parlamentaria a conseguir un buen trozo del censo votante. Es decir, psicológicamente se asegura un salto cualitativo, un llamativo éxito. Se beneficia de que, ante la novedad, no pocos votantes cavilen que "estos de Vox parecen diferentes". Tal expansión se debe en buena medida al trasvase de votos del PP a Vox. Cabría argumentar que muchos de tales movimientos se deben a que una parte de los antiguos votantes del PP lo ven ahora degradado por los casos de corrupción y en consecuencia deciden votar a Vox. Paradójicamente, la solicitud del "voto útil" por parte del PP acelerará el trasvase de votos a Vox y en parte también a Ciudadanos.

Por fin, la apelación al "voto útil" me parece políticamente interesada, por no decir hipócrita. Se enuncia desde el punto de vista de los que mandan o van a mandar. Es decir, lo que les interesa es acopiar el mayor número de votos para escalar la pirámide del poder. No les preocupa tanto las razones o motivos de los votantes. En el caso de los seguidores de Vox su primacía es que los diputados de su partido se sienten en los escaños de las Cortes Españolas y hagan oír sus propuestas, asaz novedosas. En el supuesto extremo se contentarían con que hubiera un solo diputado o senador de Vox. Les preocupa menos quién vaya a gobernar.

En resumen, la apelación del PP al "voto útil" es un disparo que puede salir por la culata. Por lo menos se puede concluir que, para los que la proponen, no es una estrategia tan inteligente como parece a primera vista

11-M: seguimos queriendo saber la verdad
Fray Josepho Libertad Digital 12 Marzo 2019

Dedicado a todos los que en esta empresa y contra viento y marea siguen reclamando la verdad del 11-M. Especialmente, a Luis del Pino y Federico Jiménez Losantos.

Si el tiempo no para
y el crimen se aleja,
aquí no se ceja
ni se hurta la cara.
La cosa está clara.
Y aunque, por lealtad,
salgamos perdiendo,
seguimos queriendo
saber la verdad.

Ya son quince años,
y no nos rendimos.
Y nos resistimos
a trolas, engaños,
chanchullos y apaños.
Pues, tras la crueldad
del crimen horrendo,
seguimos queriendo
saber la verdad.

Y no nos callamos
lo que otros se callan.
Donde otros encallan,
nosotros luchamos.
Por eso, aquí estamos.
Y por dignidad
(según yo lo entiendo),
seguimos queriendo
saber la verdad.

Si insultan, no importa.
Ya estamos curtidos.
Tan endurecidos
que nadie nos corta.
Y a mí me conforta
que, con libertad
(y siempre in crescendo),
sigamos queriendo
saber la verdad.

La parálisis reformista eleva la incertidumbre
Editorial El Mundo 12 Marzo 2019

AUNQUE el Gobierno ha cerrado la legislatura negando la envergadura de los nubarrones que se ciernen sobre la economía, después de presentar unos Presupuestos cimentados sobre un disparatado incremento del gasto, la realidad es que los tambores de una nueva recesión cada vez suenan con más fuerza. Los síntomas de relajación y de desdén emitidos por Pedro Sánchez se asemejan a la indolencia con la que Zapatero encaró la crisis hace una década. Sería una irresponsabilidad mayúscula seguir haciendo oídos sordos a las señales que llegan del exterior. La rebaja por parte del Banco Central Europeo y la OCDE de las perspectivas de crecimiento de la eurozona, la renuncia de Draghi a subir los tipos de interés por el deterioro de la coyuntura -la semana pasada, el BCE optó por inyectar liquidez y mantener el precio del dinero en el 0%-, el peligro de un Brexit duro, la recesión en la que ha encallado Italia y las señales de enfriamiento que ofrece Alemania alientan un panorama sombrío en la economía europea. Máxime teniendo en cuenta los efectos de la guerra comercial entre EEUU y China, la errática política arancelaria de Trump y la volatilidad del precio del petróleo.

Alemania se había mostrado hasta ahora imperturbable a cualquier signo de desaceleración. Desde 2014, el crecimiento de su PIB había oscilado entre el 2% y el 2,5%. Sin embargo, el frenazo de las exportaciones -que suponen casi la mitad de la economía alemana- y la erosión del sector del automóvil -entre otros motivos por la penalización fiscal al diésel- han disparado las alarmas alrededor de la locotomora europea, lo que no hace presagiar nada bueno para el resto de la eurozona. De hecho, ya se han registrado consecuencias muy preocupantes, especialmente en la caída de los flujos comerciales. Y hay que recordar que el comportamiento de Alemania es clave para España, dado que casi el 11% de las exportaciones se destinan a este mercado.

En el caso de nuestro país, a los malos datos del paro -se ha puesto fin a 60 meses consecutivos de incremento de los contratos fijos- se suma la rebaja por parte de Bruselas de una décima en la previsión de crecimiento para España. Estos datos, que constatan la desaceleración, muestran una inquietante pérdida de la confianza empresarial. Será muy difícil en año electoral, pero urge que los partidos políticos abandonen el tacticismo y encaren una verdadera agenda reformista para abandonar la parálisis de los últimos años. Eso pasa por abandonar las tentaciones populistas de despilfarro, comprometerse con una política de consolidación fiscal, blindar la sostenibilidad del sistema público de pensiones y prolongar, al contrario de lo que propone Pedro Sánchez, la senda marcada por la reforma laboral.

El 11-M y la célula antibulos
Pablo Planas Libertad Digital 12 Marzo 2019

Ya es casualidad que el Gobierno haya filtrado a El País la creación de una "unidad contra la desinformación" para que se publique el mismo día que se cumplen quince años de la masacre del 11-M. La pretensión de la Moncloa sería, según el citado medio, que los bulos no se apoderen del debate electoral e influyan en los resultados. Tan benemérito propósito oculta la propensión del propio Gobierno de Sánchez a confundir propaganda con información, así como la contribución a la desinformación de los medios que le dan apoyo.

Las "fake news", más o menos la versión actualizada de la agitación y propaganda, tuvieron un papel muy destacado en las horas, días y meses posteriores a la matanza de los trenes y en el vuelco electoral que instaló a Zapatero en la Moncloa contra todo pronóstico. A falta de redes sociales, fue el momento de la mensajería móvil, la "revuelta" de los SMS, clave en el asedio a las sedes del PP, pero también el de la manipulación de los medios clásicos para generar un "relato" que convirtiera al Gobierno de Aznar en el principal culpable de la matanza.

Quince años después y a las puertas de unas elecciones cruciales, el equipo de Sánchez se da un homenaje y arbitra una célula cuya misión consistirá en el control de los contenidos de las redes sociales y de los medios independientes. Alegan que es un instrucción de la Unión Europea, muy preocupada por las injerencias rusas en el Brexit, las elecciones estadounidenses y los sucesos catalanes de septiembre y octubre del 17. Y apuntan a Rusia cuando en el caso del golpe de Estado mejor harían en fijarse también en algunos de los magnates de la comunicación en España, en los medios controlados por la Generalidad y en los perfiles de los partidos separatistas.

La constitución de la célula "antibulos" de Sánchez con participación del CNI, la secretaría de Estado de Comunicación y el departamento de Seguridad Nacional es otra vuelta de tuerca en la utilización partidista de los recursos del Estado, una muestra de la desvergüenza del Ejecutivo sanchista y la evidencia de que están dispuestos a llegar muy lejos para retener el poder alcanzado gracias al apoyo de los enemigos de la democracia y la convivencia. Así, toda noticia, dato o información que se oponga al discurso socialista, retrate a sus dirigentes o aluda a sus planes puede ser tachada de mentira por esa especie de Consejo Audiovisual Catalán que se han montado en Moncloa.

No hay riesgo, en cambio, de cierre en TV3, el servicio público catalán de manipulación, consignas y mentiras. En realidad, son los medios independientes y partidos como Vox quienes están en la diana del Gobierno socialista, que no reparará en medios para desacreditar, derrotar y eliminar de la vida pública a sus adversarios en vez de a los golpistas.

Cuentos que se pagan
La mentira del 11-M, como la antifranquista, amordaza a los españoles
Hermann Tertsch ABC 12 Marzo 2019

Todos saben que es mentira. Que no fueron un puñado de camellos confidentes de la Policía los que cambiaron radicalmente la historia de España el 11 de marzo de 2004. Todos saben que no eran ocho «pirados» marroquíes con unos cuantos desgarramantas de la pequeña delincuencia los que coordinaron en la perfección una cadena de atentados que tenían que helar el corazón y lo hicieron de una nación milenaria como la española. Unos chorizos descerebrados no ejecutan con ese virtuosismo de organización y desarrollo un atentado perfecto en su terrorífica eficacia. Toda España sabe que es mentira. Pero no se dice.

Porque, quince años después, si hay algo firme en España es el tabú oficial que condena radicalmente todo cuestionamiento de la versión más inverosímil sobre el 11-M que es la oficial. Por lo que firme es aun hoy la voluntad de destruir profesional y personalmente a quien diga lo que todos saben: que se quiso cambiar la historia de España con aquella matanza y que se consiguió. Que se quiso hacer volver a España a la senda de la división, la debilidad exterior e interior y el fracaso político y se logró. Que se decidió crear de forma traumática unas condiciones para acabar con el régimen constitucional de la Transición de 1978 y la Reconciliación Nacional y se hizo. Desde entonces todo ha ido en la misma dirección. Mariano Rajoy obtuvo una mayoría absoluta para impedirlo. Pero esa historia de abismal cobardía y fracaso es otro cantar.

Hoy vemos triunfar posiciones políticas y personales de quienes no habrían sido nada ni nadie sin aquello. Vemos el bienestar material de muchos que sin el 11-M habrían sido menos que nada en sus partidos, academias, facultades y garitos diversos. Si Zapatero pierde aquellas elecciones habría acabado probablemente de abogado en el turno de oficio en León y no de agente internacional del narcotirano Nicolás Maduro con gran casoplón ya en Aravaca. Sin Zapatero, Cataluña no habría delirado de la forma en que lo hizo cuando se le dijo que las leyes no importaban. Ternera estaría en la cárcel, ETA no compartiría con el PNV el maná tributario del Concierto y sin las campañas de revancha la guerra civil no habría estallado en tantos corazones y cabezas y el odio no se habría desparramado por las calles de las ciudades españolas. Al menos no tan brutalmente. Sin Zapatero, no habría un partido leninista de 70 diputados, ni Pablo Iglesias tendría mansión en la Navata. Pedro Sánchez estaría, lógicamente, en el paro de larga duración. Los partidos terroristas estarían ilegalizados y no podrían ser socios del gobierno.

Ayer, el ministro del interior, Fernando Grande-Marlaska, felicitaba en la radio, quince años después, a las fuerzas de seguridad por su investigación del atentado del 11-M. Dice que «llegó hasta el fondo». «Sustancialmente se sabe toda la verdad sobre los atentados del 11-M». Quien tenga dudas al respecto es un Villarejo que solo merece desprecio. La inmensa mayoría de los periodistas han asumido esa versión. No están los tiempos para audacias. Políticos y medios toman por imbécil a la ciudadanía. Grande-Marlaska, un juez respetable hasta que entró al gabinete de los horrores, está feliz con la investigación del 11-M. Como el juez Bermúdez en cuanto supo de su propio éxito. Y toda la tropa del consenso aplaude esta inmensa farsa que solo genera falsedad. Porque el 11-M es la otra gran traición de los españoles a su convicción con la mentira antifranquista. Esa que reza que los españoles eran demócratas reprimidos por Franco y tres curas y tres militares. Y la izquierda era la resistencia demócrata y civilizada. Y que la república fue decente y además funcionó. En fin, cuentos que se pagan.

Inquietos, ansiosos, pero optimistas
Carlos Dávila okdiario 12 Marzo 2019

Un cierto optimismo. El conocimiento –de antemano– de las últimas encuestas, con el ascenso insólito del PSOE de Pedro Sánchez, ha producido revuelo indudable en el equipo de campaña de Pablo Casado. Estos sondeos no son la basura tóxica de José Félix Tezanos y su CIS de opereta bufa, son una señal de alarma que truena en los pronósticos del partido. Sin embargo, bien medida la preocupación, se puede otear un cierto optimismo. Las muestras más solventes que curiosamente tienen el mismo trabajo de autor: Narciso Michavilla y su GAD3, prevén que casi un tercio del próximo Congreso de los Diputados se disputará en provincias de menos de seis escaños y anticipan que el 30% del electorado confiesa que de aquí al 28 de abril puede cambiar su voto. O sea, se trata de unas elecciones al borde de un ataque de nervios. La Ley D´Hont, que se parió para que los pequeños partidos no se comieran un saci, guarda en esta ocasión un susto; a saber, que la proporcionalidad hinche desmesuradamente la bolsa socialista. A Casado le han informado los numerosos sabihondos que pululan como buitres para cazar presa y dinero, de que hay en el alero no menos de 40 escaños, un contingente que inclinará la balanza electoral o a Sánchez y su compañía de mariachis independendistas, soviéticos y etarras, o a un tripartito a la andaluza. O quizá a una tercera opción, el binomio Sánchez-Rivera que empieza a alumbrarse a pesar del desmentido inicial del líder de Ciudadanos. Es esta una posibilidad que nadie descarta porque el “Partido de los retales”, como se llama a Ciudadanos por su voracidad con el transfuguismo marginal, es menos estable en sus alianzas que un tsunami en la antigua Indochina. Los “retales” ya filtran que a lo mejor, si llega el caso, pueden pactar en Madrid con el tedioso Gabilondo o con el pobre Pepu Hernández al que Sánchez le ha metido en camisa de once varas. Pactar con Rivera tiene más riesgos que salir de aventuras con Jesús Calleja. Sabes si vas pero no sabes si vuelves.

El PP es consciente de las inconstancias de ‘la veleta naranja’ y por tanto está muy atento a los movimientos de Rivera y su pléyade de fichajes en el mercado negro de la política. Esta es una de sus obsesiones, otra, muy problemática de abordar así mismo, es como zanjar la estrategia de comunicación que el gurucillo Redondo –“el más amoral de todos nosotros”, me dice un reputado demóscopo– está desarrollando en las televisiones afectas, sobre todo en la Española en la que un día tras otro, se vende miserablemente la imagen de VOX como una ultraderecha feroz, es decir, como un remedo del franquismo más abyecto. A Redondo y a sus monagos a sueldo les importa una higa la entraña ideológica de los vocingleros, les trae al cuarto, pero creen, y así lo tienen estructurado, que cuanto más fuerte sea la piel radical de Santiago Abascal, más adeptos puede captar entre los antiguos votantes del PP que aún consideran a Casado un político “muy blandito”. Para el menester han puesto a la televisión gubernamental de horcajadas ante Sánchez y el comisario político Redondo. La estrategia es sabida: es la misma que desarrollaron Soraya Sáenz de Santamaría y Pedro Arriola, con el auxilio inapreciable del director de los espías españoles, Sanz Roldán, inventándose literalmente a Podemos para hincharle las pelotas al PSOE y dejarle en cueros por la izquierda. Se trató entonces de crear un partido para destrozar otro. El ingenio produjo resultados y ahora lo copia, con mayor desvergüenza la utiliza el citado gurucillo, que no repara en gastos, ni en vetos como si España fuera ya suya.

Así las cosas a Abascal no le encoleriza que le puedan dejar para vestir santos en un hipotético debate prelectoral; la campaña ya se la están haciendo los chicos de Sánchez. Y por cierto y hablando de debates: Casado ya ha escuchado a sus sociólogos de cabecera que la mejor baza para derrotar a Sánchez sería un cara a cara televisivo, pero no hay noticia alguna de que los piratas de la Moncloa vayan aceptar tal reto, ellos se mueven mejor depositando en la boca de sus aliados los más bordes insultos que un candidato como Casado pueda soportar: fascista, machista, carca y ‘aznarito’, una calificación que, fíjense por dónde, le viene de perillas al candidato popular. El PP cree, incluso demasiado, en el goteo de propuestas que, a imitación de lo que hizo Rajoy cuando fue jefe de campaña en el 2000, ya ha empezado a presentar. Algunas atractivas desde luego como una reforma brutal –este es el término adecuado– de la fiscalidad para terminar de una vez para siempre con la letal herencia recibida de Cristóbal Montoro al que, según noticias fidedignas del cronista, le van a hacer una pedorreta en las listas electorales del PP. Es decir, lo que se merece: nadie ha hecho más para que los profesionales, empresarios y empleados de diversa condición, hayan abjurado del PP.

Bien marchado sea el señor. Otras propuestas como el cambio en la anquilosada Administración española, o el meneo sanitario que debe incluir, por fin, la libre elección de médico y hospital, será bien recibidas, pero las ofertas no cotizan en la puja electoral, sobre todo cuando desde el poder se ataca la cartera de los españoles con decretazos oportunistas. Casado es el mejor candidato posible para la derecha; falta que la derechorra de siempre caiga en esa cuenta. En el otro lado del ring está Sánchez y su anunciada eutanasia que le puede llevar a usted, feliz viejecito, al pijama de madera. Así que piénseselo con su papeleta.

"Casado es el mejor candidato posible para la derecha" ¿ Qué derecha ?
Nota del Editor 12 Marzo 2019

Puede que Casado sea el mejor candidato posible para la derecha, porque el otro candidato, agazapado en Galicia, el tal Núñez F tiene de español lo mismo que un marciano: es mas nazionalista que los aposentados en el banquillo de encausados en el TS.

Cualquier español, a la vista de las acciones y omisiones del PP, desde la traición de Aznar con los español hablantes hasta Rajoy el que pasaba por ahí, tiene el deber moral de votar a Vox y colaborar a desmantelar el PP que tiene que desaparecer, ante su demostrada incapacidad para defender cualquier principio necesario para España y los españoles.

La usurpación del Gobierno: los decretos-leyes
JORGE DE ESTEBAN El Mundo 12 Marzo 2019

Principalmente desde las obras de Aristóteles, John Locke y Montesquieu, sabemos que uno de los requisitos esenciales para la existencia de un Estado de derecho es que exista una separación de los tres poderes clásicos del Estado. Ahora bien, dicha separación puede ser más rígida, como ocurre en los regímenes presidencialistas, o más flexible para permitir la colaboración entre el ejecutivo y el legislativo, como sucede en los regímenes parlamentarios.

Por supuesto, no hay un modelo único en ambos casos, sino que, dentro del marco esencial de cada país, tiene sus propias características, es decir, según reconozca su Constitución. Pero incluso contando con este factor indispensable de la división del poder, en lo que se refiere concretamente a los regímenes parlamentarios, la práctica puede superar los límites de la colaboración entre el ejecutivo y el legislativo a favor del primero. Es cierto que en el mundo actual, debido a la necesidad de tomar decisiones rápidas, el poder ejecutivo es el más preparado para conseguir ese objetivo y así en todos los países se produce un desequilibrio a su favor. Es más: reconociéndose este hecho surgió una figura jurídica, el decreto-ley, que consiste en que el Gobierno, salvo contadas excepciones legales, usurpa el papel del Parlamento y legisla a través de estas normas. Ahora bien, como digo, es lógico que el Gobierno pueda legislar en algunos supuestos, como señala el artículo 86 de nuestra Constitución, pero siempre "en caso de extraordinaria y urgente necesidad", y advirtiendo además de su provisionalidad, puesto que, por un lado, no podrán afectar a determinadas materias como son el "ordenamiento de las instituciones básicas del Estado, a los derechos, deberes y libertades de los ciudadanos regulados en el Título I, al régimen de las comunidades autónomas ni al derecho electoral general". Y, por otro lado, se establece que el Gobierno deberá someter los decretos-leyes inmediatamente al debate y votación de totalidad al Congreso de los Diputados, que deberá pronunciarse en el plazo de 30 días desde su promulgación para convalidarlo o derogarlo y, si así se considera, tramitarlo como proyecto de ley.

Pues bien, podemos afirmar con toda convicción, lo mismo que se han pronunciado prestigiosos colegas como Manuel Aragón, Juan Alfonso Santamaría, Ignacio Asterloa y otros, que este artículo, desde el mismo inicio de la aprobación de la Constitución, en realidad, ha servido para muy poco. Por ejemplo, en el espacio que corre de 1979 a 2015, se han dictado, según Aragón, 518 decretos-leyes, mientras que en el mismo periodo se aprobaron 341 leyes orgánicas y 1452 leyes ordinarias. En otras palabras, la cifra de la legislación del Gobierno constituye el 30% con respecto al total de leyes, lo cual es una clara intromisión en una materia que es exclusiva de las Cortes, según el principio de la división de poderes del Estado. Sea lo que sea, no dispongo con exactitud de las estadísticas desde 2015, pero esa proporción no sólo continúa sino que parece que ha aumentado, sobre todo desde que llegó el actual presidente del Gobierno, el cual, en este sentido, ha adoptado una conducta caudillista. Pero, para ser sinceros, todos los presidentes del Gobierno desde Adolfo Suárez hasta el actual han utilizado esta forma heterodoxa de legislación, sin que el Tribunal Constitucional, principal culpable de estos excesos mirando para otro lado, haya creado una jurisprudencia acorde en lo que señala el artículo 86 de la Constitución. Parece, pues, que no ha reflexionado lo suficiente sobre las siguientes palabras de Montesquieu en El espíritu de las leyes: "Todo está perdido si el mismo hombre, o el mismo cuerpo de principales, o los nobles, o el pueblo, ejercieran estos tres poderes: el de hacer las leyes, el de ejecutar las resoluciones públicas y el de juzgar los crímenes o diferencias entre particulares".

Pero vayamos por partes, he dicho que todos los presidentes de Gobierno de la democracia han abusado irresponsablemente de esta prerrogativa que si se utiliza de forma excepcional en los casos previstos, no rompe el principio de la división. Pero hay un presidente, el primero, Adolfo Suárez, que no sólo se libra de esta conducta irregular, sino que, por el contrario, gracias a ella España logró una Transición pacífica "de la ley a la ley", aprovechando las normas autoritarias para llegar a la democracia. La utilización de los decretos-leyes para desarbolar el franquismo fue expuesta en un libro (Desarrollo político y Constitución española) que realicé con mis colaboradores en junio de 1973 y que Torcuato Fernández-Miranda conocía a la perfección cuando asesoró a Adolfo Suárez en la Ley para la Reforma Política. Como decíamos allí (pp. 151 y ss. y 557 y ss.) los decretos-leyes, curiosamente según los artículos 13 de la Ley de Cortes y 13 también de la Ley Orgánica del Estado, permitían ir creando las estructuras necesarias para llegar al momento constituyente. Por ejemplo, el artículo 13 de la Ley de Cortes decía así: "Por razones de urgencia el Gobierno podrá proponer al jefe del Estado la sanción de decretos-leyes para regular materias enunciadas en los artículos 10 y 11. La urgencia será apreciada por el jefe del Estado...". Mientras que el artículo 13.II de la LOE señalaba a su vez que el Gobierno "ejerce la potestad reglamentaria y asiste de modo permanente al jefe del Estado en los asuntos políticos y administrativos".

En consecuencia, como dice el refrán "no hay mal que por bien no venga", y así los instrumentos jurídicos de un régimen autoritario como era el franquista, según lo que habíamos expuesto en el libro citado que realicé con mis colaboradores, fueron utilizados inteligentemente por Suárez para crear una democracia avanzada a través de los decretos-leyes. Sin embargo, hay que señalar que lo que es bueno para unos, también puede ser malo para otros. Porque esa facilidad con que el presidente Suárez, en connivencia con el Rey Juan Carlos, se sirvió de los decretos-leyes, aparte de su utilidad indiscutible para desarmar el régimen de Franco, constituyó también paradójicamente un mal ejemplo para todos los presidentes del Gobierno posteriores que han abusado de una norma jurídica que invade la capacidad legislativa de las Cortes, saltándose a la torera los requisitos del artículo 86 de la Constitución.

Por eso, inspirándonos en la famosa ley de Murphy, cabría decir que "lo que puede ser bueno para algunos, siendo malo, podría ser aun peor para otros", puesto que el actual presidente del Gobierno se ha metido en un lodazal, infringiendo el artículo 86 de la Constitución sin el menor escrúpulo, haciendo incluso lo que no se atrevieron otros. En primer lugar, no es extraño que haya abusado más de los decretos-leyes que sus predecesores y los haya superado a todos en el corto espacio de ocho meses porque no dispone de una mayoría para legislar, pero sí para destruir. En segundo lugar, utiliza de manera demagógica esta norma ofreciendo el oro y el moro a sectores sociales, sabiendo que esas medidas incrementarán el déficit público y rompiendo así con la regla de oro de todos los regímenes democráticos en los que rige el viejo lema de no taxation without representation, lo cual significa que los aumentos de gastos y, por tanto, los consiguientes impuestos para pagarlos, los tiene que aprobar el Parlamento, lo que no ha hecho. Y, en tercer lugar, se está aprovechando de una falta de control, puesto que se han disueltos las Cortes, como consecuencia de las próximas elecciones del 28 de abril. Por consiguiente, todas sus discutibles promesas las está realizando con finalidad electoral. Lo cual, aun siendo teóricamente legal, demuestra una clara falta de ética, que se aprovecha tanto de la ambigüedad de la ley electoral como de la defectuosa Ley del Gobierno.

En efecto, el Título IV de esta ley se ocupa del Gobierno en funciones, señalando en su artículo 21.1 que el Gobierno cesa, entre otros casos, "tras la celebración de elecciones", lo cual es un enorme error porque el Gobierno actual no está todavía en funciones, mientras que, por el contrario, las Cortes están disueltas, aunque siga la Diputación Permanente. Pero el caso es que todas las medidas que está tomando el Gobierno a través de los decretos-leyes, en los que no existe el supuesto necesario de la "extrema y urgente necesidad", ni se debaten ni se aprueban por el pleno del Congreso. De ahí que habría que modificar este artículo 21.1 en el sentido de señalar que el Gobierno cesa "tras la disolución de las Cortes" y no tras la celebración de las elecciones como hasta ahora, es decir, anticipando el comienzo del periodo del Gobierno en funciones para evitar en el futuro que sin el control de las Cortes siga operando a su capricho el presidente del Gobierno como Pedro por su casa.

Jorge de Esteban es catedrático de Derecho Constitucional y presidente del Consejo Editorial de EL MUNDO.

Un presidente que miente; una oposición en las nubes
EDITORIAL @ESdiario_com 12 Marzo 2019

Una resolución firme confirma que Sánchez mintió a todos los españoles para fabricarse una coartada en su plagio. Pero la torpeza de PP y Cs provoca que solo se hable de sus problemas.

Cuando La Moncloa difundió el pasado 14 de septiembre un comunicado oficial desmintiendo que Pedro Sánchez hubiera plagiado su tesis, tal y como han demostrado de manera fehacientemente hasta tres investigaciones periodísticas, ni conocía ni poseía el informe "antiplagio" cuyas supuestas conclusiones esparció como verdad institucional.

Es decir, el presidente que accedió al cargo apelando a la regeneración y pidiendo a los españoles que, para limpiar la vida pública, olvidaran que les iba a gobernar un dirigente repudiado en las urnas y aupado por el independentismo; mintió o hizo mentir a La Moncloa para protegerse de una acusación que, de ser cierta, le invalida para la política.

Todas las mentiras y trampas de Pedro Sánchez con su tesis plagiada quedan al descubierto
No es una conclusión rebatible ni fruto de en exclusiva de una información periodística: es lo que confirma el Consejo de Transparencia y Buen Gobierno (CTBG), a instancias de ESdiario, con una resolución firme que verifica que ni la Presidencia del Gobierno ni ningún departamento de La Moncloa encargó ni posee el test que, sin embargo, difundió con sello oficial para darle la máxima autoridad.

Al plagio en sí mismo, documentado con incontables pruebas de ABC, Ok Diario o El Mundo no replicadas en los juzgados por Sánchez tras amenazar con ello; se le suma así un escándalo de mayor gravedad: la mentira más burda tejida desde La Moncloa para regalar una coartada al líder que llamó "indecente" a Rajoy y aseguró que, con él, la ética y la transparencia marcarían la agenda pública.

Una mentira fabricada
Si a todos los presidentes cabe exigirles un comportamiento personal y público a la altura de sus funciones, mucho más a uno que ha apelado precisamente a esos valores como plataforma para revocar el dictamen de las urnas y, a mitad de legislatura, alcanzar la presidencia de un país con el voto de quienes más trabajan por deshacer precisamente ese país.

Es muy grave plagiar para obtener un doctorado; pero mucho más lo es tramar una mentira ya desde la Presidencia utilizando recursos públicos para recubrirla de autoridad e intentar, a la vez, convertir todo el episodio en un asunto estrictamente privado.

Sánchez ha mentido desde La Moncloa a todos los españoles, pero PP y Cs silencian o desatienden esa certeza mientras les vapulea la Junta Electoral

Sánchez utilizó su condición institucional para simular unas explicaciones de la mayor jerarquía. Y apeló a su privacidad, al mismo tiempo, para no dar detalles de nada. Porque tampoco ha enseñado el test antiplagio que La Moncloa difundió sin conocer, tal vez porque ni siquiera exista o, de hacerlo, no tenga la credibilidad técnica requerida. Que nadie le exija enseñarlo hoy mismo, desde la televisión o su oposición, resulta sonrojante.

Más allá de la manera en que obtuvo el Doctorado, la mentira es en sí misma de la máxima dimensión, y responde al mismo modus operandi empleado por Sánchez desde su investidura: el uso abusivo o irregular de los recursos públicos, sea un Falcon, los viajes de su mujer, las vacaciones o los helicópteros, con fines personales que se intentan esconder a cualquier precio.

El abuso con los recursos públicos
Unas veces, como en el caso de su tesis, utilizando La Moncloa para taparle. Otras, como en los gastos de Begoña Gómez o en los suyos propios, protegiéndolos irregularmente con la categoría de "Secreto de Estado". Y en ambos, con resoluciones adversas del CTBG que sitúan esas decisiones en su verdadero contexto: el del nepotismo y la irregularidad.

Pero si los abusos de Sánchez son estrepitosos, los silencios de su dos principales rivales, también. Ni el PP ni Ciudadanos han sido capaces de vislumbrar la envergadura de los hechos ni de atreverse a colocar este asunto a la cabeza de sus discursos, bien por la existencia de improcedentes pactos de no agresión, bien por mera torpeza.

La ley obliga a Pedro Sánchez a enseñar los gastos de su mujer que clasificó tramposamente como "secreto de Estado"
El resultado es el mismo: el día en que el secretario general del PSOE, el presidente que impartía lecciones de ética y transparencia, era sorprendido con una mentira documentada e invalidante; solo se ha hablado del varapalo de la Junta Electoral a ambas formaciones por pretender el absurdo de la suspensión de las comparecencias tras los Consejos de Ministros o de las primarias de Cs en Castilla y León saldadas con un pucherazo.

A Mariano Rajoy le echaron Sánchez, Iglesias, Junqueras, Puigdemont y hasta Otegi tras arrasar al PSOE dos veces en sendas elecciones repetidas en seis meses, sin estar acusado de nada, por una declaración como testigo en un juicio considerado, por uno de los magistrados, como poco creíble.

El beneficiario de su campaña ha mentido, groseramente, y ni Casado ni Rivera tienen nada que decir. Luego se extrañarán de que las encuestas recojan una subida tan notable de Vox.

¿A quiénes benefició el 11-m?
Pío Moa gaceta.es 12 Marzo 2019

Las entradas de este blog, y algunas otras, pueden consultarse también en wwww.piomoa.es
***
Es posible que empiecen a destaparse los intríngulis de la autoría del 11-m. No obstante, lo esencial fueron sus consecuencias política, imposibles de planificar por sus autores a menos que la dirección del PSOE estuviera implicada, lo que parece improbable. Pero lo esencial, siempre se olvida, son esas consecuencias, que se resumen en: rescate de la ETA, con destrucción grave del estado de derecho, mayor impulso de los separatismos y al proceso de disgregación de España, mayor satelización exterior, leyes totalitarias, homosexismo rampante… Porque los beneficiarios del crimen fueron PSOE, ETA y separatistas. Con la colaboración creciente del PP. Zapatero consiguió formar un Tercer Frente Popular e invertir definitivamente la decisión popular de diciembre de 1976: democratización desde el franquismo. Con ello se inicia el proceso de destrucción de la democracia mediante la histeria antifranquista. El nivel del análisis político español es tan bajo que prácticamente nadie se fija en la s consecuencias.

Elecciones
VOX sufre hoy una doble presión concentrada: la de quienes insisten en tacharla de “extrema derecha” para ponerlo a la defensiva y obligarle a “explicarse” ante los disgregadores de España, los corruptos y los antidemócratas; y la de quienes afirman que si se mete a fondo para ganar las elecciones hará que continúe el doctor. El PP, aterrorizado por la pérdida de votos y cargos, pretende que todo lo que le preocupa es que siga el Doctor, el cual es, en definitiva, lo que el mismo PP nos ha dejado en herencia. Esas dos sucias trampas son peligrosas. Ya las ensayaron en Andalucía: VOX no debía presentarse porque eso “dividiría a la derecha” y mantendría en el poder a Susana. Aunque mi voz seguramente influye poco, ya dije que, por el contrario, VOX debía lanzarse a fondo, porque las circunstancias no solo políticas sino históricas, son de putrefacción del régimen del 78 y es posible un gran vuelco. Un vuelco necesario. Una coalición entre PP, C´s y VOX solo sería posible si VOX renunciara de hecho a la política que viene diseñando. Puede haber un acuerdo puntual para echar al Doctor y su cuadrilla, pero ir más allá podría desvirtuar profundamente el mensaje de un partido en el que ya depositan su esperanza millones de personas. Estamos ante un momento crucial.

Incidentalmente: Pedro J es uno de los personajes más indecentes de la política mediática española.
************
Lo que define a la sociedad española actual es que los herederos del Frente Popular están marcando la vida política e intelectual del país. No voy a decir qué fue el Frente Popular porque lo he dicho mil veces y está a la vista de quien tenga un mínimo de criterio. De modo que unos quieren ultrajar los restos de quien venció a aquella amalgama de enemigos de España y otros se ponen de perfil. Ni siquiera VOX es capaz de exponer claramente que el ultraje planeado a Franco es un ultraje a España, a la libertad y a la historia. Sería el triunfo de “la estupidez y la canallería” ochenta años después de haber sido derrotadas precisamente por Franco.

La miseria, o más bien abyección en que vive la sociedad española desde que la derecha optó por sumarse a la falsificación del pasado y hasta de sus propias biografías, está llevando al país precisamente a una crisis de descomposición política y ante todo moral. La corrupción por la mentira es mucho peor que la económica.

Por eso es tanto más imprescindible que las personas que no se quieran dejar arrastrar por el ambiente hagan lo que esté en su mano –¡que no es poco si quieren hacerlo!– reivindicando la memoria del mayor estadista español en siglos y mostrando los hechos a la población frente al “Himalaya de falsedades” que ya denunciara Besteiro. No hay nada peor que la pasividad de los que, sabiendo, no hacen nada por pura comodidad, eso sí, quejosa.

A ese fin, este blog trata de obrar como eje de la labor, proponiendo informaciones y consignas que cuesta muy poco difundir al máximo. No es una labor insignificante o marginal. Es quizá la más importante tarea política que puede emprenderse hoy, porque de la clarificación de ese pasado va a depender nuestro futuro.

*¿Qué se debe a Franco?: la derrota de separatistas y totalitarios, la abstención en las atrocidades de la guerra mundial, la reconstrucción del país con sus propias fuerzas y sin deber nada a nadie, la derrota del maquis comunista, la superación de los odios republicanos, la mayor prosperidad en siglos antes o después… ¿Le odian a pesar de eso? No, por eso.

* Quizá lo más asombroso de la actual situación española es que reconocidos corruptos, embusteros, promotores de leyes norcoreanas, separatistas y aliados de los separatismos, estafadores, rescatadores de la ETA… consigan que mucha gente les dé crédito cuando atacan a Franco. Y la causa es la infame colaboración de los turbios señoritos cantamañanas del PP.

Vox reabre el 11-M exigiendo la verdad para acabar un "pacto de engaño a todos"
ESdiario @ESdiario_com 12 Marzo 2019

El partido de Santiago Abascal asegura que aquella matanza llevó a Zapatero a La Moncloa y que no se ha contado "toda la verdad" por un pacto de silencio.

15 años del 11M, el mayor atentado yihadista de la historia de Europa, que dejó en España 192 muertos y 1857 heridos. Y en efemérides tan redonda, Vox considera que ya es hora de conocer "toda la verdad", dando pábulo a la teoría de que la sentencia judicial no aclaró todos los extremos de la matanza.

En ese sentido, la presidenta de Vox Madrid, Rocío Monasterio, ha pedido conocer "toda la verdad" de los atentados del 11 de marzo en Madrid, pues a su juicio esta permanece oculta debido a un "pacto para engañar a todos".

La dirigente, más que probable candidata a la presidencia de la Comunidad de Madrid o a la alcaldía de la capital, ha llamado a saber la "verdad" sobre los atentados que dejaron 192 víctimas mortales en la capital de España. "Estamos aquí para exigir que queremos saber toda la verdad de lo que ha pasado, porque no nos la están contando; una vez más han hecho un pacto para engañarnos a todos", ha reprochado en un acto de su partido en Móstoles.

Multitudinaria manifestación del 8-M con insultos a PP, Ciudadanos y Vox: "¡Fuera fascistas!"
Rocío Monasterio ha asegurado que "la política española dio un viraje brutal con el 11-M, y a partir de ahí entró Zapatero, con su memoria histórica que no quiere dejar pensar con libertad, con su doctrina totalitaria que otros asumieron después, con la ley del aborto que condena a muerte a 100.000 niños al año y nadie dice nada, con la vergonzosa política de excarcelación de presos etarras que otros también continuaron".

Así, ha apuntado que "el gobierno cobarde del PP fue el guardián de las esencias de Zapatero". "Es lo único que hicieron", ha lanzado, para añadir a continuación que el PP "más traidor a sus ideas" fue el de la expresidenta regional Cristina Cifuentes.

El mensaje de Herrera
El periodista de la cadena COPE Carlos Herrera ha dedicado también su monólogo matutino de este lunes a rememorar el atentado, sumándose a la petición de saber "toda" la verdad, sin menoscabo de una sentencia judicial que no criticó. Pero el locutor cree, y así lo dijo en su programa, que faltan por conocerse detalles esenciales de un atentado que llevó "a Zapatero" al Gobierno y del que no se sabe exactamente quién lo ordenó ni el papel de países como Marruecos.


*************



******************* Sección "bilingüe" ***********************

Los mandos de los mossos destrozan la estrategia de sus jefes en el Supremo
EDITORIAL Libertad Digital 12 Marzo 2019

Esta última semana de la vista oral del juicio a los golpistas catalanes ha sido esencial para apuntalar la acusación del delito de rebelión, la más grave de las que pesan sobre los acusados a pesar de que el Gobierno obligara a la abogacía del Estado a eliminarla de su alegato.

No hay que olvidar que la clave de todo este proceso, y lo que determinará las consecuencias penales para los procesados, es conocer quiénes promovieron el referéndum ilegal del 1 de octubre aun sabiendo que esto iba a provocar situaciones de violencia. Porque ese es precisamente el sentido del artículo del Código Penal que tipifica el delito de rebelión (castigado con hasta 30 años de cárcel), cuando se refiere a "los que se alzaren violenta y públicamente" para alcanzar una serie tasada de fines entre los que se encuentran, "derogar, suspender o modificar total o parciamente la Constitución" y, sobre todo, "declarar la independencia de una parte del territorio nacional".

A comienzos de la semana pasada, los mandos de la Guardia Civil y la Policía Nacional, junto con el coordinador del dispositivo nombrado por el ministerio del Interior, ofrecieron testimonios de mucho peso para las acusaciones, que vieron confirmadas sus tesis de que Puigdemont y su Gobierno siguieron adelante con la consulta ilegal a pesar de todas las advertencias en contra. No solo eso; el Gobierno separatista limitó premeditadamente la acción de la policía autonómica para permitir las votaciones, lo que derivó en escenas de extraordinaria tensión a las puertas de los centros de votación. Diez días antes habían tenido lugar un grave episodio de violencia callejera contra la comitiva judicial que registraba la consejería de Economía, entonces dirigidas por Oriol Junqueras, en una concentración ilegal a las puertas del edificio en la que se destrozaron varios vehículos de la Guardia Civil y se impidió por la fuerza la salida de la secretaria judicial y los agentes que estaban en el interior.

Pero ha sido sin duda el testimonio de dos altos cargos de la propia policía catalana lo que ha abierto las puertas de par en par a confirmar el delito de rebelión. Se trata de Manuel Castellví y Emilio Quevedo, comisarios de Información y de Planificación de los mossos respectivamente que, a preguntas de la Fiscalía, han confirmado las advertencias a Puigdemont y a su Gobierno de que seguir adelante con el referéndum daría lugar a una escalada de violencia, y pondría en grave riesgo la seguridad de los agitadores nacionalistas y de los propios agentes cuando trataran de hacer cumplir las órdenes del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña y del Tribunal Constitucional.

Son dos testimonios de peso que, para mayor veracidad, proceden de la propia Generalidad de Cataluña. Ambos confirman el relato de las autoridades españolas que trataron de evitar el golpe de Estado del 1 de octubre y, sobre todo, la acusación de la Fiscalía, dirigida muy especialmente a convencer al tribunal de que los separatistas que se sientan en el banquillo de los acusados del Supremo protagonizaron en términos estrictos una rebelión enmarcada en los supuestos que fija el artículo 472 del Código Penal.

El panorama judicial los dirigentes catalanes se oscurece dramáticamente con el testimonio de sus propios jefes de policía, unos cobardes uniformados que a no mucho tardar tendrán también que asumir sus responsabilidades por haber convertido a los mozos de escuadra en una banda al servicio de los autores de un golpe de Estado.

PP y Vox entregan a Sánchez el poder
Marcello republica 12 Marzo 2019

Si PP y Vox no crean una coalición electoral para concurrir juntos a las elecciones generales del 28-A y Cs no rectifica su discurso y pone fin a sus ocurrencias, estos patriotas de banderas españolas en la Plaza de Colón, que son Pablo Casado, Santiago Abascal y Albert Rivera facilitarán la permanencia de Pedro Sánchez en el poder, desde donde está gestionando muy bien su campaña electoral del PSOE a costa del todavía desaparecido Pablo Iglesias.

Aunque está por ver el precio que pondrán a Sánchez sus presuntos aliados para la investidura y la formación del nuevo Gobierno. Precio en el que se incluirá la vicepresidencia del Ejecutivo para Pablo Iglesias y la concesión de indultos a los golpistas catalanes que resulten condenados en el juicio que se celebra en Tribunal Supremo.

Esto es al manos lo que anuncian las últimas encuestas pre electorales, como la de GAD3 publicada por el diario ABC, en la que se concede al PSOE la victoria con el 30,6 % de los votos y 134 escaños, seguido del PP con el 22,1 % y 87 escaños, de Cs con el 13,2 % y 38 escaños, Vox con el 12,1 % y 36 escaños, Podemos con el 11,8 % y 30 escaños, un 10 % para los partidos nacionalistas y 25 escaños (12 de ERC, 5 PDeCAT, 6 PNV, y 2 Bildu).

Naturalmente, hay otras encuestas menos drásticas (el barómetro de La Sexta TV da un 25 % al PSOE, casi empatados al 20 % PP y Cs, el 13 % a Podemos y el 11 a Vox) y todavía queda mucha campaña electoral por delante y está claro que no hay mejor encuesta que la que salga de las urnas el 28-A.

Pero los datos de GAD3, que no son sospechosos de ayudar al PSOE como los sondeos del CIS, anuncian que la irrupción de Vox en el electorado del centro derecha impide que PP, Cs y Vox se alcen con el Gobierno como les ocurrió en Andalucía.

No en vano según este sondeo entre PP, Cs y Vox suman 161 escaños, lo que los deja a 15 escaños de la mayoría absoluta de los 176 diputados. Mientras que el PSOE solo con el apoyo de Podemos tendrían 164 escaños, quedando a tan solo 12 escaños de la mayoría absoluta. Lo que significa que solo con los escaños de ERC y los 164 de PSOE y Podemos Sánchez podría gobernar. Y además disponer en la investidura de los votos de PNV, PDeCAT y Bildu llegando hasta los 189 diputados.

Y a subrayar que con estos resultados el PSOE y sus aliados lograrían también la mayoría absoluta del Senado con lo que se pondrían punto final al discurso del centro derecha sobre la nueva aplicación del 155 en Cataluña.

Así, mas o menos, está hoy el panorama electoral según últimos sondeos y aunque queda mucha campaña electoral por delante cabe imaginar que, salvo algún acontecimiento de envergadura, parece que aunque la derecha sume más votos que la izquierda Sánchez tendrá el control del poder.

Y si eso ocurre esta será la segunda vez que el PP le entrega el poder a Sánchez tras la negativa de Mariano Rajoy a dimitir durante la moción de censura del pasado 1 de junio de 2018. Y ello con la ayuda de los ‘patriotas’ de Vox en cuyo nacimiento fue amparado por José María Aznar.

Mientras que Cs también tiene su cuota importante de responsabilidad por haber aprobado a Rajoy los Presupuestos de 2018 en pleno auge de la corrupción del PP, en lugar de haber forzado el adelanto de las elecciones en 2018, lo que hubiera impedido la moción de censura y la llegada de Sánchez al poder de donde al día de hoy parece imposible que salga.

Salvo un vuelco como sería el pacto de PP y Vox para concurrir juntos a las elecciones del 28-A en una coalición en la que el PP debería garantizar a Vox un grupo parlamentario de al menos 20 escaños.

Mientras tanto Cs parece desinflarse por causa de su errático tacticismo sobre pactos de Gobierno y sus fallidas ocurrencias como la fracasada candidatura en Castilla León de la tránsfuga del PP Silvia Clemente que finalmente ha sido derrotada por Francisco Igea tras un segundo recuento de votos.

Si PP y Vox no se unen en coalición electoral y Cs no relanza su campaña con un liderazgo y discurso contundente y original lo mas lógico parece que sea Sánchez quien se mantenga en el poder, con la muy estimable ayuda del centro derecha disperso que parece resignado a perder.

Vox como última oportunidad de reparar daños
Nota del Editor 12 Marzo 2019

En estas elecciones, por encima de los "periodistas" y profesionales de la política empeñados en que nada cambie, tenemos los españoles la obligación de apoyar a Vox para que España pueda ser reparada. Todos los periodistas que claman contra Vox defendiendo el voto traidor al PP, deberían echar un vistazo al pasado reciente y al presente y reconocer que el PP no tiene remedio y debe ser desmantelado.

Euskadi, el consenso imposible
Carlos Gorostiza. vozpopuli  12 Marzo 2019

Pues claro que no. No va haber ningún consenso entre los vascos sobre lo que significó ETA y sobre cómo explicarlo a las generaciones futuras. Ni puede haberla, ni habrá una explicación “oficial” común y aceptada de lo que fueron cuatro décadas de terrorismo para Euskadi. Todo está tan abrumadoramente, tan dolorosamente cerca que lo que cada uno tenemos en nuestra memoria aún conserva el brillo de su total e indiscutible certeza. Porque cuando el recuerdo evita someterse al estudio y al contraste fríos de la ciencia, se convierte, antes o después, en mito. Y el mito es algo mucho más dulce y confortable que la verdad y la decepción, que son las que nos suelen traer los datos y el trabajo de los historiadores.

Una muestra de esta imposibilidad es la queja pública de los historiadores de la Universidad Pública del País Vasco (EHU-UPV) que hace unos días lamentaban, con tanta razón como ingenuidad, no haber sido tenidos en cuenta para la elaboración de la unidad didáctica Herenegun (anteayer) dirigida a explicar a los escolares vascos lo sucedido con el terrorismo. Digo que se quejaban con ingenuidad porque, vascos como son, tenían que saber por fuerza que las personas que se han encargado de tal iniciativa educativa en nombre del Gobierno Vasco no buscaban la verdad sino “el relato”, es decir, una historia ante todo presentable y bien contada, mejor cuanto más amable, que salve la cara de quienes más necesitan que se la salven, que no son las víctimas del terrorismo sino sus verdugos y, sobre todo la mucha sociedad vasca que ignoró o aceptó lo inaceptable. En esa tarea, muy política y nada científica, la dureza de todo lo que el Departamento de Historia Contemporánea de la Universidad vasca podría haber aportado sobraba y estorbaba.

Es imposible salvar la cara de todo el mundo en Euskadi. Por eso, hace también pocos días saltaban a la polémica los enfrentamientos dentro de la Ponencia de Memoria y Convivencia que se constituyó en el Parlamento Vasco y que, naturalmente, no puede llegar tampoco a ningún destino común porque es imposible conjugar el relato del que mataba con el del asesinado y sobre todo el del que salía ganando de las amenazas a sus adversarios con el punto de vista de los propios amenazados.

En esa ponencia el nacionalismo quiere evitar que se fije la idea de que el terrorismo nacionalista vasco radical era algo que nació y creció en su seno. Los socialistas quieren que se reconozca que nunca hubo razón alguna para la existencia del terrorismo de ETA. Los abertzales han dejado claro que nunca condenarán a ETA porque no pueden mostrarse ante los presos y sus familias como los embaucadores que fueron. Mientras, los populares, sospechando desde el principio que no se iba a llegar a ningún sitio, ni siquiera se han molestado en participar en la ponencia.

Pero posiblemente lo más decisivo sea que en la calle lo que la gente quiere es que le dejen en paz, que no le recuerden lo incómodo, lo cobarde que fue la sociedad vasca, lo bien que se adaptaba en silencio a los asesinatos de sus vecinos, que deploraba, por supuesto, y nada más. Solo los asesinatos más salvajes como el de Miguel Ángel Blanco sacaban a la calle a multitudes de vascos indignados. Dice el relato vasco biempensante que cada una de aquellas grandes manifestaciones suponía la práctica desaparición de ETA, pero ese es otro mito. Pronto la marea de rabia y horror bajaba y podía matarse a otros, como a Alberto Jiménez Becerril y su esposa Ascensión, al ahora tan añorado por sus asesinos Ernest Lluch, a Fernando Buesa, a José Luis López de Lacalle, a Pagaza y a tantos que vinieron después de Blanco.

Fue con muchos muertos ya, cuando algunos movimientos cívicos extraordinariamente minoritarios empezaron a salir a la calle asesinato tras asesinato, todas las veces, fuese quien fuese y, poco a poco, sin grandes manifestaciones, con grupos minúsculos de personas en todas las plazas, que soportaban en silencio insultos, gritos y amenazas, los que poco a poco fueron despertando una cierta conciencia moral y redimiendo a un pueblo vasco que había sido experto en mirar para otro lado.

Al final tendrán que ser esos mismos historiadores ahora ignorados quienes se hagan cargo de explicar lo que pasó, pero sobre todo vendrán los artistas y los creadores: literatos, pintores, escultores, cineastas y contarán a su modo las cosas. La novela 'Patria', de Fernando Aramburu es un gran ejemplo, pero ni el único ni esperemos que el último. Ellos, los artistas, serán quienes -como siempre ha sido- creen las piezas, las novelas o las películas que moverán las conciencias y que serán las que entren a formar parte de la memoria vasca. Serán ellos quienes lo logren o no lo logrará nadie. Desde luego no una ponencia parlamentaria.

«Los nacionalismos llevan años envenenando el debate lingüístico»
La lingüista y escritora Mercè Vilarubias propone una ley de Lenguas para resolver el actual conflicto en Cataluña
Esther Armora ABC 12 Marzo 2019

¿Podría partirse de cero en el debate lingüístico en España?¿Están dispuestos los políticos a dejar de usar la lengua de forma partidista e impulsar estrategias más inclusivas que respeten los derechos lingüísticos de todos los ciudadanos? La lingüista y escritora Mercè Vilarrubias cree que sí y así lo expone en su libro «Por una Ley de Lenguas» (Editorial Deusto), que hoy debuta en las librerías, y en el que lanza una propuesta serena y valiente sobre cómo resolver los actuales conflictos lingüísticos en nuestro país. «Los nacionalismos han envenado el debate de las lenguas en España y el Estado se ha inhibido y no ha sido capaz de enmendar la situación», apunta la experta en lenguas. La receta milagrosa para paliar esta situación es una ley que parta del consenso y afronte dos objetivos prioritarios: garantizar a todos los ciudadanos el derecho a utilizar la lengua oficial del Estado –aunque se encuentren en una comunidad con lengua propia–, y que desde el Estado se promueva una política lingüística más inclusiva que incluya a todas las lenguas como lenguas del Estado.

Tras analizar los diferentes modelos lingüísticos imperantes en Europa y algunos países americanos, Vilarrubias concluye que «lo que sucede a nivel lingüístico en Cataluña no ocurre en ningún otro país del mundo». «Los castellanohablantes no tienen ningún derecho reconocido en esta comunidad», apunta en una entrevista concedida a ABC.

Usted plantea enmendar con una Ley de Lenguas, lo que, según dice, han estropeado durante años los políticos, y conseguir, por primera vez, abordar este crispado debate desde la perspectiva de los derechos de los ciudadanos, la convivencia y el bienestar común. ¿Cree que los partidos están dispuestos a dejar de usar este activo en sus programas?

El fruto de este debate no será inmediato. Tal y como apunto en el último apartado del libro, la propuesta de una Ley de Lenguas es una idea a la que seguramente aún no le ha llegado su tiempo. No obstante, estoy satisfecha porque he conseguido demostrar en este libro que el actual marco normativo permite hacer este cambio en el modelo.

¿Es consciente de que su propuesta no agradará ni a los nacionalistas ni a los defensores del español como única lengua de uso? Lo digo porque defiende, por un lado, que los alumnos que lo soliciten puedan ser escolarizados en castellano en Cataluña, pero también que el catalán, el gallego o el euskera puedan utilizarse en las instituciones públicas estatales y en las relaciones con el Estado...
Soy consciente, aunque la propuesta me parece sumamente enriquecedora para todos. Los planteamientos que solo atienden a una parte de las lenguas y sus hablantes son iniciativas que dividen y generan malestar.

En su libro es clara al apuntar las responsabilidades políticas en el conflicto lingüístico en España...
Ni el PP ni el PSOE han tenido un discurso propio en materia de lenguas. Los nacionalismos sí y lo han dirigido en torno a la protección de su lengua como base de su estrategia. También han aprobado leyes propias en este sentido. Los nacionalistas han instrumentalizado y envenenado el debate de las lenguas durante años y el Gobierno se ha inhibido. No han sido capaces de frenar esta ofensiva, aunque disponían de instrumentos legales para hacerlo.

¿Cómo resolvería la Ley de Lenguas la discriminación del castellano en Cataluña?
La inmersión es inconstitucional porque excluye el español como lengua vehicular en la enseñanza. En caso de una hipotética independencia de Cataluña, Europa no lo aceptaría. La única forma de cambiar el sistema es siendo fiel a lo que dice la Constitución, las leyes autonómicas y las diferentes sentencias judiciales. Una propuesta ajustada a la Ley de Lenguas sería garantizar al menos un 30 por ciento de castellano en la escuela catalana, ya sea estableciendo una doble red de centros o garantizando ese 30 por ciento en toda la escuela.

Su «ley de leyes» establece que el Estado determine la proporción razonable de bilingüismo en cada comunidad y concede a la autonomía el poder de ajustarla a su realidad. ¿Acataría Cataluña las decisiones del Estado cuando lleva años de desacato institucional y legal?
Es cierto. Sin voluntad política no puede haber ese cambio.La intención, no obstante, es con el paso de los años fomentar un cambio de mentalidad a través del debate. En Cataluña ha calado el discurso del odio hacia lo español. Aún hay gente que cree que el castellano lo trajo Franco.

Ley de lenguas
Nota del Editor 12 Marzo 2019

Artículo único: el español es el idioma de los españoles. Quedan derogadas todas las leyes, normas, disposiciones de lenguas regionales.
Querría haber copiado el artículo equivalente del francés, pero aquí, la república, de momento, tiene muy malas compañias.

Valencia
Ximo Puig gastará 300.000 € en acabar con todo rastro de español en las Fallas
Raquel Tejero okdiario 12 Marzo 2019

El presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig gastará de cara a las próximas Fallas 300.000 euros en subvencionar a aquellas asociaciones falleras que editen sus libros en valenciano, una medida que apartará el español de una de las fiestas más importantes a nivel nacional.

Según puede consultarse en el Diario Oficial de la Generalitat, la Consejería de Educación y Deporte ha incrementado partida para fomentar el uso del valenciano en “el ámbito festivo”. De los 89.500 euros que se invirtieron en subvenciones para la traducción de libros falleros en el año 2018, se ha pasado a 300.000 euros para gastar en el mismo concepto.

A finales de enero de este mismo año, se abrió el periodo de solicitud de las subvenciones de la Generalitat para las actividades de promoción del uso del valenciano realizadas por las comisiones de fiestas de las Fallas, de la Magdalena, de las Hogueras y de las de Moros y Cristianos durante el año 2019 que estén legalmente constituidas, inscritas en el registro correspondiente de la administración.

Estos libro recogen no solo el programa de cada asociación en las fiestas, sino su labor durante todo el año. En un nuevo empeño de Puig de eliminar el español de las famosas celebraciones, ha incrementado el presupuesto casi cuatro veces.

Las subvenciones se distribuyen en distintas modalidades según el tipo de fiesta de la que se trate. Las Fallas son las dotadas con un mayor presupuesto, 80 plazas con un presupuesto total de 130.000 euros. El resto del presupuesto se reparte entre las otras fiestas de menor calado.

Los libros objeto de subvención deben cumplir unas características concretas. Entre las peticiones se aclara que debe quedar claro en cada ejemplar la colaboración directa de la Generalitat. Además se les exigirá tener una tirada mínima de 200 ejemplares y quedarán exentos los libros editados por los ayuntamiento de Valencia. En cuando a la concesión, se valorarán la calidad de la edición, la adecuación lingüística y el contenido.

El aumento de la subvenciones supone una extensión del valenciano mucho mayor de la que se ha hecho hasta ahora en las fiestas valencianas. El plazo de finalización de peticiones acabará el 1 de octubre de 2019 y afectará al quehacer de las organizaciones de cara al próximo año.

Puig asesta así un golpe de efecto sobre la ‘valencianización’ de la fiesta cultural y con ello, una nueva manera de sobresaltar el valenciano sobre el español.

Politización de las Fallas
No es la primera vez que las Fallas se convierte en un elemento más de política. Tal y como informó OKDIARIO, el alcalde de Valencia Joan Ribó encargó, también a cargo del contribuyente, un informe que analizaba “el machismo en las Fallas”.

El análisis, que compartía un presupuesto de casi 35.000 euros junto a otra encuesta fallera, fue encargado al departamento de Sociología y Antropología Social de la Universidad de Valencia. Concretamente, el informe fue dirigido y coordinado por Verònica Gisbert y Joaquim Rius, docentes del centro.

El objetivo del estudio se centró en “hacer un análisis de la participación de mujeres y hombres en las Fallas de la ciudad de Valencia con el fin de obtener un estado de la cuestión”. Para lograrlo se analizaron aspectos como “contenidos simbólicos de las Fallas y su relación con la reproducción de los modelos sexistas” o “las estructuras de decisión de la fiesta relacionados con la perpetuación de los modelos de masculinidad tradicionales y anacrónicos”.


 


Recortes de Prensa   Página Inicial