AGLI Recortes de Prensa   Miércoles 13  Marzo 2019

Más coaliciones y menos llorar por el voto útil
Liberal Enfurruñada okdiario  13 Marzo 2019

Es digno, honesto y legítimo que el PP llegue a acuerdos con otros partidos para acudir en coalición electoral en aquellas convocatorias electorales o circunscripciones en las que les resulte interesante a todos, negociando para ello los programas y las listas, como han hecho en Navarra. Esa es la forma correcta de apelar al voto útil, tratando a los votantes con respeto. Incluso si se proponen estos pactos, pero los otros partidos los rechazan, estaría legitimado para explicar las razones por las que considera que es conveniente concentrar en ellos el voto. Pero lamentablemente no es lo que está haciendo. Este fin de semana OKDIARIO publicó la entrevista que Eduardo Inda hizo a Pablo Casado en el bar de Alsasua donde se dio una paliza a dos guardias civiles y a sus novias. En ella, el presidente de los populares pide “optimizar todos los apoyos en el PP como única alternativa válida a Pedro Sánchez“. Además, insiste, en que en comunidades y provincias pequeñas “los votos que van a VOX y a Ciudadanos no se materializan en un escaño y van a acabar en un escaño socialista o de Podemos“. Sin embargo, no propone coaliciones.

También este mismo fin de semana varios prestigiosos periodistas han dedicado sus columnas de opinión a convencernos de que votar a VOX es votar a Sánchez, calificando el del partido de Abascal como un voto de resquemor y resentimiento descerebrado, y apelando a la sensatez de sus votantes a los que hacen responsables de una hipotética victoria del PSOE. Para hacer este ejercicio de manipulación se llega hasta a hacer trampas con las encuestas y la aplicación de la regla D’Hont, obviando que también es posible que, si VOX o Cs están cerca de conseguir un escaño pero, por la apelación al voto útil, un puñado de sus votantes se cambian al PP, quien saldría beneficiado sería Podemos y podría así conseguir el escaño en disputa. El del voto útil es también el discurso con el que Pedro Sánchez le está quitando votantes a Podemos lanzando el mensaje de que si no se les vota a ellos puede ocurrir en España lo mismo que ha ocurrido en Andalucía, rentabilizando el daño que el casoplón de Galapagar ha hecho a la marca morada.

De las muchas apelaciones electorales que se pueden hacer, la del voto útil es la más rastrera y vergonzante por cuanto pretende transferir a los votantes la responsabilidad por las consecuencias de los errores de los partidos. El PP ha defraudado a sus votantes incumpliendo repetidamente su programa electoral en cuestiones como las fiscales, para las que se escudaba en la herencia recibida y en la presión de Bruselas, pero también en otras como las leyes ideológicas socialistas, para las que ni siquiera se molestó en dar una excusa. Y, además de mentir, los populares permitieron que los secesionistas hicieran dos referéndums ilegales y estuvieron tibios en la aplicación de un Artículo 155 para el que tenían mayoría suficiente como para no tener que haberlo aplicado en la versión descafeinada en la que lo hicieron. Además de estar incursos en decenas de casos de corrupción.

Y el único argumento que encuentran para pedir el voto es llorar para que se les vote por compasión. Sin asumir los errores, sin pedir perdón, sin prometer que nunca jamás se va a volver a repetir algo así. ¡Vótame que viene el lobo!, dijo el lobo sin intentar siquiera disfrazarse de abuelita. La apelación al voto útil va contra el sentido común. Si un partido defrauda a sus votantes, pero éstos vuelven a votarlo, aunque sea con la nariz tapada, le están transmitiendo el mensaje de que puede volver a hacerlo con total impunidad. El PP no puede traspasar a sus antiguos votantes las consecuencias de sus errores, debe actuar con responsabilidad y promover coaliciones electorales en todas aquellas provincias y comunidades pequeñas donde no quiere que la izquierda se beneficie de su mala gestión. ¡Y, sobre todo, dejar de llorar!

El gallinero de la verdad
Emilio Campmany Libertad Digital  13 Marzo 2019

Una de las consecuencias de internet es que el sistema ha perdido el monopolio de la manipulación. Hasta hace poco sólo podían desinformar los medios de masas. Un particular podía extender un bulo tomando el aperitivo, pero las consecuencias eran limitadas. Hoy puede hacerlo en las redes sociales y llegar a muchas más personas. Esto nos coloca a todos en disposición de competir con los grandes medios de comunicación, privados y públicos, en la difusión de noticias falsas. También da ocasión a los Gobiernos extranjeros de, por medio de personalidades ficticias, distribuir por las redes sociales bulos interesados.

Pero, ¿cómo es posible que la gente haga más caso a lo que lee en Twitter, Facebook o WhatsApp frente a lo que diga el telediario de La 1, la SER o El País? Esta pregunta no se la hace nadie en los medios que hoy defienden la creación por parte del Gobierno de la unidad contra la desinformación. Pero es ahí donde está el quid. La razón por la cual la mayoría está dispuesta a creer cualquier cosa que provenga de cualquier otro sitio que no sea un medio de comunicación oficial u oficialista estriba en que éstos han estado mintiendo, manipulando y desinformando toda la vida. Y ahora, que hay la posibilidad de acudir a otras fuentes de información, la gente tiende a recurrir a ellas para evitar precisamente ser desinformado como siempre lo ha sido.

Hace ahora quince años, cuando no existían las redes sociales y los cándidos españoles sólo podíamos informarnos a través de los grandes medios de comunicación, nos mintieron groseramente para hacernos creer las mentiras del 11-M, los terroristas suicidas, la mochila de Vallecas, el musulmán colocando bombas. Con estas mentiras, los medios de comunicación afines al PSOE ganaron para los socialistas unas elecciones que éstos tenían perdidas. Y con esa desinformación truncaron el despegue internacional que vivía España al final de la era Aznar. Hoy, hubiera sido mucho más difícil hacerlo.

Es verdad que casi nadie quiere conocer la verdad del 11-M. Pero todos sabemos que lo que se nos contó es mentira. Y hoy, esos mismos medios, que han levantado su prestigio sobre túmulos de verdades enterradas vivas, se mesan los cabellos y se arrancan las vestiduras porque no soportan tener que compartir el monopolio de la manipulación con otros.

Naturalmente, hay que combatir la desinformación, que no es nueva, ni mucho menos. Pero el menos indicado para hacerlo es el Gobierno, cualquier Gobierno, porque todos manipulan, aunque éste, más. Decir que Sánchez va a fundar una unidad contra la desinformación es como si la zorra anunciara que iba a crear una patrulla para proteger el gallinero.

El instrumento con el que se defiende a la ciudadanía de la manipulación informativa es la educación. Por eso los políticos no sólo no hacen nada para mejorarla, sino que ponen todo su afán en empeorarla. Para que todos seamos cada vez más manipulables. Lo que pasa es que, aunque lo somos cada vez más, ahora ya no sólo estamos expuestos a las desinformaciones del sistema, sino a las de todos. Y eso es lo que les fastidia.

Puigdemont, ni inmunidad ni impunidad
EDITORIAL Libertad Digital  13 Marzo 2019

Aunque existen muchos argumentos jurídicos que refutan la disparatada tesis del golpista prófugo Carles Puigdemont, según la cual, podría volver a España nada mas ser elegido eurodiputado sin riesgo a de ser detenido al amparo de la inmunidad que otorga el reglamento del parlamento europeo a sus miembros, no deja de ser esperpéntico y bochornoso que nuestro sistema de administración de justicia no haya tomado medida cautelar alguna para evitar que personas prófugas de la justicia o en prisión preventiva, acusados de delitos tan graves como los perpetrados en el 1-0, puedan encabezar o, simplemente, presentarse en listas electorales, ya sea en el ámbito municipal, autonómico, nacional o europeo. Tal es caso de Junqueras, Romeva o el propio Puigdemont.

Pudiendo la justicia privar a cualquier ciudadano de un derecho tan esencial como es la libertad mediante la orden de prisión preventiva, resulta surrealista que se abstenga sin embargo de dictaminar un medida cautelar, mucho menos lesiva para los derechos del acusado, como es la privación provisional del llamado "derecho al sufragio pasivo".

Tal y como ya señalamos en su día, con ocasión de las elecciones autonómicas convocadas al amparo de la ridícula aplicación del articulo 155 de la Constitución llevada acabo por el Gobierno de Rajoy, la burla a la democracia que supone ver a golpistas como Puigdemont, Romeva o Junqueras presentarse a las elecciones hubiera sido un espectáculo perfectamente evitable si personas acusadas de perpetrar gravísimos delitos desde las propias administraciones públicas hubieran sido privadas cautelarmente del derecho de acceder a ellas hasta que la justicia se pronunciara definitivamente sobre su culpabilidad o inocencia.

Aun así, se equivoca el cobarde y autoproclamado presidente de la República catalana en el exilio, Carles Puigdemont, al pensar que su elección como eurodiputado le otorgaría de forma inmediata una especie de salvoconducto para moverse libremente por España con independencia de la naturaleza de los delitos y del momento de ser perpetrados. Al margen de que es más que discutible que la condición de eurodiputado la obtenga en el momento del recuento de los votos y no en el momento de la perceptiva recogida del acta -momento en que podría ser detenido-, el reglamento de la Eurocámara, en el apartado de "Privilegios e inmunidades", señala muy claramente que el principio de inmunidad tiene como objetivo "la protección del propio Parlamento y no la de sus miembros" y que, en todo caso, "si uno de sus eurodiputados es acusado de algún delito, no puede alegar la inmunidad", como es el caso de Puigdemont acusado de rebelión, malversación y desobediencia.

Por ello, aun cuando Puigdemont adquiriese la inmunidad automáticamente al ser elegido eurodiputado, el Supremo podría enviar un suplicatorio al Parlamento europeo haciendo referencia al artículo 384 bis de la Ley de Enjuiciamiento Criminal para retirar inmediatamente su inmunidad.

Aunque la observancia de este artículo podría efectivamente suspender cualquier tipo de inmunidad que pudiese ostentar Puigdemont a partir de la comunicación de los resultados electorales, es evidente que son nuestros Tribunales los que deberían haber observado este articulo para impedir, sencillamente, que Puigdemont y el resto de los acusados pudieran presentarse a cualquier tipo de comicios electorales.

Confiemos pues en que no sólo sea la cobardía y el temor de Puigdemont a ser detenido, lo único que nos evite el bochornoso espectáculo que pretende protagonizar.

EL ESCRITOR PRESENTA EN MADRID SU NUEVO LIBRO: 'UNA HISTORIA DE ESPAÑA'
El análisis más sombrío de Arturo Pérez-Reverte: "España es un estado en demolición"
Roberto Marbán Periodista Digital 13 Marzo 2019

Arturo Pérez-Reverte deja en ridículo a quiénes le acusaron de machista en el 8-M
¿Y por qué no Iglesias le deja su puesto a una mujer? Podemos va a por Reverte y le exige que deje su sillón de la RAE a una fémina
Arturo Pérez-Reverte advierte a Junqueras que no se compare con Sócrates: "Él murió porque no se pasó la ley por el forro de los huevos"

El escritor Arturo Pérez-Reverte presentó este 13 de marzo de 2019 su nuevo libro 'Una historia de España' (editorial Alfaguara) en el Hotel Westin Palace de Madrid, y Periodista Digital estuvo en el acto:

Reverte dejó, como se esperaba, grandes titulares:
A menudo la derecha ve nuestra historia como una serie de episodios grandiosos y la izquierda la aborda de manera opuesta. Ve nuestra historia como un lugar oscuro.

La historia de España es amarga por los propios españoles. Se repiten los mismos esquemas que ya había hace siglos.

La historia de España es una sucesión de ocasiones perdidas: Trento, La Ilustración, La República...todo produce melancolía a la hora de echar la vista atrás. Un joven sin memoria está sometido a la primera manipulación que le llega.

La derecha no ha colonizado la historia, es que la izquierda se la ha regalado. Para la izquierda todo el pasado es fascismo, carcundia...esa cesión sin combate me hace ser pesimista porque sin educación los jovenes no tendrán defensa cuando lleguen los lobos.

"España es un Estado en demolición. Lo importante es saber qué nos estamos cargando. Esos escombros sepultarán a gente brillante, noble y buena que merece otro tipo de suerte", apuntaba Pérez Reverte: "Creo que en ningún país de Europa hay impulsos tan suicidas como los que hay en España".

Vox: la larga sombra de un espectro
Roberto L. Blanco Valdés La voz  13 Marzo 2019

Nuestra política vive un fenómeno que recuerda al que Marx y Engels describieron en el Manifiesto Comunista: «Un fantasma recorre Europa: el fantasma del comunismo. Todas las fuerzas de la vieja Europa se han unido en santa cruzada para acosar a ese fantasma: el Papa y el Zar, Metternich y Guizot, los radicales franceses y los polizontes alemanes».

También aquí un fantasma, el de Vox, recorre España. Y también aquí se han aliado contra él, aunque de muy distinta forma y, de momento, con diferente resultado, las restantes fuerzas de nuestro sistema de partidos. Mientras Podemos y, sobre todo, el PSOE, están felices con el advenimiento de un adversario que no podía ser más oportuno, Ciudadanos y el PP han entrado en pánico, lo que les está llevando a cometer el peor error imaginable: regalarle el centro a Pedro Sánchez.

Vox, espectro cuyo valor en la bolsa política se sostiene en los sondeos y los 12 diputados andaluces, no agrupa, como raudo él proclamó, a fascistas salidos al fin de su guarida. Vox representa, sí, a una derecha radical antisistema, pero recoge el voto de protesta de grupos muy diversos: los que creen que o Hacienda, o las mujeres, o el secesionismo, o el Estado autonómico, o la Unión Europea, o las lenguas vernáculas, o las políticas de género, o la inmigración, o las ayudas públicas a la cultura, o la defensa de los animales, o el ecologismo o todo junto o una parte, «se ha pasado de la raya». Vox mete así distintos descontentos en su coctelera para servir un intragable combinado: un burdo análisis (todo va mal) y una demencial alternativa (pongámoslo todo del revés).

Aunque se trata de un discurso irracional y tremendista contra el que una fuerza constitucionalista no puede competir, Casado, olvidando lo que enseña en España la experiencia de muchas elecciones, parece haber decidido intentarlo, sembrando así dudas sobre la tradicional posición de su partido: la de una derecha moderada y europea. Como era inevitable, tal intento ha desplazado al PP hacia la derecha y, en consecuencia, ha forzado también a Ciudadanos, que compite por una parte importante del electorado popular, a moverse en idéntico sentido, dejando el centro para que Sánchez lo ocupe casi sin oposición.

El resultado de ese doble desplazamiento, que los adversarios del PP y de Ciudadanos según cabía esperar explotan a placer, es evidente: que un líder que, guiado solo de sus intereses personales, forzó primero una repetición electoral, pactó después una censura vergonzosa con los partidos que habían dirigido una insurrección, y gobernó luego con ellos con resultados desastrosos, pueda ahora presentarse como el campeón de la moderación frente a los que califica como radicales de derechas y de izquierdas.

Un gran regalo que, si el PP y Ciudadanos no corrigen su errática deriva, podría suponerle a Sánchez el 28 de abril uno mayor: seguir en la Moncloa.

Espectros y muertos
Nota del Editor  13 Marzo 2019

Otro mas que quiere que todo siga igual, es decir, empeorando, a base de culpabilizar a Vox por defender España y a los españoles.
El articulista podría criticar la imposición de la lengua regional de su cofrade Núñez F, del que su periódico recibe numerosas prebendas.

El PP es un muerto, tanto en sentido marinero como médico. Ha dilapidado todas las oportunidades de hacer algo positivo y por muchos versos que ahora suelten sus perversos defensores, ya es demasiado tarde, es la hora de votar por España y eso significa votar a Vox.

11-s y 11-m / Recuerdos y sátiras / Memoria Franco
Pío Moa GCT  13 Marzo 2019

Los textos de este blog (y algunos otros) se reproducen asimismo en www.piomoa.es

“Pan negro, tristeza y fusilamientos”: por qué fueron excelentes los años 40, a pesar de las dificultades: https://www.youtube.com/watch?v=nAG4YWbQUI0

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El atentado del 11-s se explica porque para los yijadistas Usa era el enemigo mayor y las torres gemelas un gran símbolo de su poderío. Ya habían tratado de volarlas desde el sótano. Considerándose en guerra, trataron de hacer el mayor daño. Y lo consiguieron no solo destruyéndolas, también por las consecuencias: Usa desató unas represalias desmedidas en Afganistán e Irak, éxitos fáciles al principio que se convirtieron pronto en una pesadilla política y económicamente muy costosa. Había, pues, un objetivo claro y alcanzado, y unas consecuencias en gran parte imprevisibles, pero que también favorecieron a los autores.

¿Qué objetivo tenía el 11-m español? Ninguno, aparte de la misma conmoción producida. Se hizo en vísperas electorales, pero era imposible prever que diera lugar a un cambio en los votantes (por lo demás, el PP se había encargado de reducir a casi nada su ventaja en las encuestas, muy grande al principio). Podría considerarse simplemente una venganza yijadista por la implicación (no militar, solo política) de Aznar en la guerra de Irak; venganza un tanto excesiva y anormal, entre otras cosas por la ausencia de suicidas y porque el régimen de Sadam tenía poco o nada que ver con los grupos yijadistas… pero las anomalías de la investigación en España apuntan en dirección distinta.

Desde luego no podían tener la intención de causar un cambio de régimen, pues era imposible calcularlo; pero eso fue lo que ocurrió, un tercer Frente Popular. Lo cual solo revela la fragilidad de la democracia montada en 1978. Fragilidad que enseguida se transformó en involución y podredumbre: rescate de la ETA, leyes norcoreanas o antijurídicas, mayor impulso a los separatismos, mayor satelización a la burocracia de la UE, etc. Hoy por hoy, eso es lo que sabemos. Y es también lo más relevante para la historia.

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Los Mitos Del Franquismo (Historia)La guerra civil y los problemas de la democracia en España (Nuevo Ensayo)

Memoria Franco. Para difundir en las redes:

El PP, 1) Ha aplicado las políticas liberticidas del PSOE; 2) Ha financiado y apoyado los separatismos y marginado cualquier resistencia a ellos; 3) Ha tratado de bloquear toda alternativa, construyendo un muro de silencio en torno a VOX; 4) Ha promovido a Podemos para explotar el voto del miedo; 5) Ha satelizado más y más a España a la OTAN y a la burocracia de Bruselas; 6) Ha fomentado la corrupción y caído víctima de ella. Si usted va a votarle, es usted un completo necio, perdone la crudeza.

La ley de memoria histórica es: a) Tiránica y totalitaria, pues ninguna democracia impone por ley una versión de la historia. b) Falsaria, porque falsifica radicalmente la historia. c) Antifranquista, es decir, contraria al régimen que salvó a España de la disgregación separatista y del totalitarismo soviético. Por tanto, ninguno de los partidos que la apoyaron es democrático. Esperemos que VOX cambie esa deriva.

El problema central del PP es su carencia de ideas y principios… salvo el ansia de cargos y dineros públicos a repartirse con separatistas y socialistas. Su idea de la democracia es la del reparto del poder entre amigotes. “Codicia y botín entre amigachos, sin ninguna idea alta”, que diría Azaña.

La ministra no ve "adoctrinamiento" en las aulas de Cataluña: "Es un mantra"
ESdiario  13 Marzo 2019

A pesar de las denuncias de colectivos de padres, la ministra de Educación asegura que se trata de algo "abstracto e intangible" aunque, de existir, debería "corregirse".

Isabel Celaá considera que las acusaciones sobre supuesto adoctrinamiento en las escuelas catalanas son "un mantra, permanente, abstracto e intangible" y ha asegurado que el origen del conflicto catalán "no está en los niños", sino "en los mayores". Así de tajante se ha mostrado la ministra de Educación y portavoz del Gobierno ante el alud de denuncias de padres, colectivos educativos y partidos políticos.

Para Celaá "el sistema educativo español tiene todos los recursos legales y constitucionales para preservar el derecho a la educación de cualquier alumno en cualquier parte del territorio" y ha lamentado que "allí donde entra la lengua catalana" se acusa de adoctrinamiento.

.@CelaaIsabel asegura que los contenidos del CMin "tienen que ser informados" y que moduló el mensaje "por sentido común". Celaá: "Todo el mundo tiene que sentirse bien tratado"

En su opinión, en una sociedad abierta como la española "es muy difícil pensar en adoctrinamiento" y ha apostado por "corregir" si se "observan malas prácticas concretas". La titular de Educación ha cuestionado que se vea el "adoctrinamiento en abstracto" como si fuese el "origen de los males o de la crisis en Cataluña" que, en su opinión, "no está en los niños ni en los mayores".

Por ello, Celaá considera que "la prudencia, la moderación y la racionalidad siempre es una buena receta para tratar estos temas".

Zanahorias para ver algo
Nota del Editor  13 Marzo 2019

Dicen que las zanahorias son buenas para la vista, prueba de ello es que los conejos no necesitan gafas, así que si no ve adoctrinamiento en Cataluña (y en cualquier otra autonosuya donde el español es lengua impropia, tras comer varios miles de toneladas, se percata de la triste y machacona realidad.

Moncloa reconoce que mintió sobre la tesis
EDITORIAL ABC  13 Marzo 2019

La mentira, aún más al descubierto. El Consejo de Transparencia y Buen Gobierno, organismo público responsable de garantizar a los españoles el acceso a la información pública, ha concluido que «no ha habido actuación pública en el proceso de verificación de la autenticidad de la tesis del presidente del Gobierno». Es decir, que aquellos informes oficiales esgrimidos en su día por La Moncloa que presuntamente «demostraban» que no había plagio, como ABC denunció una semana antes, fueron un invento improvisado para salir del paso y que, por tanto, es falso que el Ejecutivo sometiese al examen de las herramientas antiplagio homologadas la tesis de Sánchez, y que esta superase «ampliamente los estudios de coincidencias».

Pero todo era una patraña, una más de un Ejecutivo aficionado al embuste y la figuración, pues el Consejo de Transparencia revela ahora que el supuesto estudio no existe. Ahora, seis meses después, la Secretaría General de la Presidencia reconoce que «ni la Secretaría de Estado de Comunicación ni ningún otro órgano de la Presidencia del Gobierno han realizado el análisis, ni emitido informes o documentos en relación al uso de las mencionadas herramientas antiplagio». La gravedad del asunto es enorme, pues ya no se trata de que Sánchez plagiara su trabajo universitario, como ha demostrado este periódico y que ya justificaría su dimisión, pues él mismo fijó ahí el destino de un político plagiador. Se trata de que desde La Moncloa se buscó engañar a los españoles. Es imprescindible que la Diputación Permanente cite de inmediato a Sánchez para que dé cuentas ante las Cortes de todos los extremos de esta gran mentira, de un fraude de manual que supuso la utilización de medios públicos para parapetar tras ellos a quien dijo llegar al poder, a lomos de separatistas y proetarras, para llevar la decencia a la política.

Estáis advertidos: vienen los bárbaros
Jose Alejandro Vara. vozpopuli   13 Marzo 2019

Lo anuncian los augures, los sondeos, los demóscopos: vuelven los bárbaros. Pedro Sánchez y su 'familia Adams' pueden renovar en la cita con las urnas del 28-A

Quedáis advertidos, aún no se han ido y ya amenazan con su regreso. Vuelven los bárbaros, anuncian todos los sondeos. Vuelve el Gobierno Frankenstein, vuelve Sánchez y su particular ‘familia Adams’, el extremo Iglesias, los monstruitos supremacistas, Torra, Puchi, Rufián, esos cobardones del ‘procés’, y hasta Otegi, el ‘gordo’ de la pistola. Vuelven los dinamiteros de la Constitución, los que odian a España, con su 'caballo blanco' al frente. Vuelven los que por donde pasan no vuelve a crecer la hierba.

“¿Qué esperamos agrupados en el foro? / Hoy vienen los bárbaros. / ¿Por qué inactivo está el Senado / e inmóviles los legisladores no legislan? / Porque hoy llegan los bárbaros”. Ya lo advirtió Kavafis, y lo repite a coro la sagrada cohorte de los demóscopos. Una nube de negros avisos nos abruman. Es un movimiento imparable, una ola sin freno. En apenas cuatro años, el PP ya ha perdido seis millones de votos. Ni siquiera el empuje de Casado logra conjurar el maleficio. Ciudadanos se estanca, o incluso va a la baja. Hay quien le endosa un retroceso de siete puntos. Eso sí, sube Vox, que devora a su entorno. Y el PSOE, que se mantiene en la cima, destroza a Podemos y acaricia el sofá de La Moncloa repitiendo la fórmula sabida.

Todos lo anuncian, vuelven los bárbaros, los del Pacto de Pedralbes. Parece que el disparatado experimento de nueve meses de deuda y Falcon, de manoseo de las instituciones, de jaraneo feminista, de descontrol manipulado, no haya sido suficiente. Quieren más. ¿Queremos más? El truco es bien sencillo. La operación se adivina simplona, pero eficaz. Basta con sepultar los fantasmas de la rebelión catalana, apartarla de ‘la agenda’, y poner el foco en la derechona de Colón. “Dónde están, no se ven, las mujeres del PP”, coreaba Begoña a los saltitos el 8-M.

A dos meses de la cita, todos conocen la solución al sortilegio: que se agrupen las derechas. Dicen los sabios que pulsan los latidos del cuerpo electoral, que la izquierda repite si el bloque de enfrente sigue desmenuzado. Y hacen números: PP y Cs podrían sumar 185 escaños. Con Vox, se quedarían en 167. O menos. Lejos de la absoluta y, lo que es peor, lejos también de Sánchez y los del odio. Lo advierte Casado con empeño: En las provincias pequeñas, Abascal puede recibir votos a lo grande sin lograr ni un diputado. Más de medio millón de papeletas desperdiciadas. ‘A la basura’. Palabra que no se menta pero que se piensa.

¿La solución? Ir juntos pero no revueltos. En Navarra, donde imperan Barcos y los bárbaros de Bildu, PP y Cs apuntan a una entente más que cordial. Ir juntos en Congreso y Senado y apoyar a UPN en la región. Trasladarlo a escala nacional, una quimera. O Ciudadanos cede, que no, o Vox cede, que tampoco. O todos a seguir piando: Que vienen los bárbaros.

Alguna alternativa se apunta. Tampoco buena. El pulso puede resultar tan parejo, que se adivina un retorno al punto de partida. Es decir, romper la baraja y repartir de nuevo. Otra vez a las urnas. El bloqueo. El fantasma de 2015. Patada a seguir para que los bárbaros no vuelvan, al menos de momento. “¿Por qué vacía la multitud calles y plazas, / y sombría regresa a las moradas? / Porque la noche cae y no llegan los bárbaros”. En el poema de Kavafis, la horda feroz, tan anunciada y temida, nunca acaba de llegar. No explica los motivos. También entonces, los augures fallaron. Como ocurrió aquí en las últimas generales. Todos los estudios anunciaron el sorpasso de Podemos sobre el PSOE. O como le pasó a Trump, que ni un sondeo le proclamaba vencedor de Hillary.

En la naturaleza todo es duda, dice Protágoras: “Puede discutirse por igual de cualquier cosa, e incluso de esto, de si puede discutirse de cualquier cosa”. O sea, ¿galgos o podencos? ¿Otra ración de Sánchez o el cambio liberador? Advertidos quedan: que vienen los bárbaros.

Botar al PP
Nota del Editor  13 Marzo 2019

Que manía, que interés en atacar a Vox, el único grupo que defiende España y a los españoles. Hay "periodistas" que deberían tener dos gorras, etiquetadas una como "periodista" y la otra como candidato a ser elegido para un puesto clave en cualquier partido desprovisto de principios, claro como es resulta demasiado largo, solo podría equiquetarse como "intoxicador".

Hay que botar la PP, para que termine de naufragar: es un tinglado que no tiene razón de ser, salvo para los que viven y pretenden seguir viviviendo del cuento.

Los que defienden al PP parece que no se han enterado de nada en los últimos tiempos. Ya Aznar se ocupó de machacar a los español hablantes, obligando al defensor a plegarse ante la imposición lengua regional. Y el TC, jaula de grillos obedientes de los profesionales de la política, se han ocupado de malversar la constitución española, cuya interpretación reside en los españoles, quienes la votaron (algunos en contra, dada su falta de rigor y lógica).

Vienen tiempos (muy) difíciles
Luis de Velasco republica   13 Marzo 2019

Seguramente el mejor predictor de la coyuntura económica en la Unión Europea sigue siendo alguien con mucha autoridad y mucho prestigio: el presidente del Banco Central Europeo BCE, Mario Draghi. Por eso hay que prestar mucha atención a sus recientes medidas con la sombra de un posible menor crecimiento económico en la UE, o incluso de una posible recesión (decrecimiento del PIB dos trimestres sucesivos). Lo que en definitiva ocurra ahí tendrá impacto importante a no dudarlo en la situación de nuestro país, en meses previsiblemente muy complejos por los resultados electorales y el gobierno que resulte de ellos. O sea, aquí, en casa tiempos (muy) difíciles previsiblemente. Y los milagros son cada vez menos frecuentes y más caros en todos los órdenes.

Veamos. Las medidas acordadas por el BCE responden a un claro empeoramiento de la expectativas y previsiones en los principales centros de la economía mundial, desde EEUU hasta China pasando por Alemania, algo en lo que coinciden los más acreditados analistas desde la propia UE hasta la OCDE pasando por EEUU y otros. Todos, sin excepción, revisan a la baja sus anteriores previsiones de crecimiento del PIB, comercio mundial, empleo, etc. En principio apuntan a la suavización de crecimientos previstos, no tanto (al menos aquí y ahora) al decrecimiento del PIB o sea la recesión. Pero, insistimos, son previsiones que pueden ser revisadas a la baja.

Las medidas adoptadas por el BCE son clara muestra de esa preocupación de un menor crecimiento. Mantenimiento de los tipos de interés aplazando el previsto calendario de subidas, acompañado del coloquialmente llamado “manguerazo de liquidez”, el tercero, algo también no esperado. Liquidez a la banca siempre con la condición de que ese manguerazo llegue a empresas y familias, haciendo real esa ayuda a la economía.

Es decir, el propósito del BCE de echar un salvavidas a las economías de la UE parece firme y decidido. Una vez más. El problema es que ese apoyo se convierta en droga dura que dificulte o imposibilite las medidas a adoptar por y en la UE para ser sus miembros más competitivos y equitativos en un panorama mundial cada vez más complejo. O sea que estas medidas sean no para perder tiempo sino para ganarlo.

Esta complicada coyuntura pilla a nuestro país en momentos muy complejos y difíciles, tanto en lo económico como en lo político y lo social. Realidades poco placenteras y muchas, demasiadas incógnitas difíciles y que puede llevar a situaciones también muy difíciles y con altos costes de todo orden.

Hay algunas cosas claras y no son especialmente favorables. Una, la coyuntura económica internacional y de la UE no va a ser de mucha ayuda, eso cada vez está más claro. Como está que lo que pasa “ahí afuera” es cada vez más importante para nuestra economía,cada vez más “abierta”.Los litigios comerciales entre EEUU y China continúan y esto repercute desfavorablemente en el comercio mundial. Alemania también, por asombroso que parezca, tiene problemas y es clave pues sigue siendo la locomotora de Europa. El Brexit también sigue ahí y su resultado es muy importante para nuestra economía especialmente en el turismo y los flujos financieros, incluyendo inversiones directas.

España sigue con la conocida y, aunque menos, también reconocida lacra de la gran desigualdad social con el epicentro en un mercado de trabajo en el que dominan el fraude y el empleo precario, lo segundo mucho más conocido que lo primero pero seguramente más lamentable y reprobable lo primero( el fraude) que lo segundo. Una reglamentación disparatada del mercado de trabajo ( que finalmente el actual gobierno no ha modificado) vigente desde hace varios años ha permitido fraudes por parte de ¿algunos/muchos? empresarios parece , según han publicado estos días algunos medios, que han envilecido más todavía el “funcionamiento” de ese mercado basado, como es bien sabido, en la precariedad contractual con nefastos efectos económicos y sociales. El denominado oficialmente plan “ por el empleo digno”( el título correcto debería ser “contra la explotación laboral”, estamos como en los albores de la Revolución Industrial) ha reconocido más de 70.000 fraudes laborales muchos de ellos hoy bien conocidos.. Modificar radicalmente el diseño y el funcionamiento real del mercado de trabajo es requisito imprescindible para ser una auténtica democracia. No basta con la libertad. Como repite el senador demócrata y posible aspirante a la presidencia de EEUU Bernie Sanders ¨La libertad exige completarse con la seguridad económica”.¿Qué seguridad económica hay con este mercado de trabajo?Y Sanders no es precisamente un trotskista.

Como también es bien sabido, en el terreno político en nuestro país, las cosas estaban más claras y eran, en principio, más sencillas. El bipartidismo, un bipartidismo con “roles” bien conocidos y aceptablemente ejecutados por los dos actores (centroderecha y centroizquierda, lo de derecha e izquierda queda arrumbado como antigualla), esquema ya bien interiorizado tanto aquí como fuera, sobre todo en la UE, Nada de sorpresas que son muy malas para la economía (Otra cosa es el efecto social de este esquema. Uno de ellos, ya lo hemos citado, es la profunda desigualdad, finalmente parece que reconocida por (casi) todos. La eficacia (relativa) se imponía a la equidad para satisfacción de los poderes establecidos, siempre eso sí discretos y en segundo plano, agitando otro tipo de tópicos, tradicional método de distracción.

Ese panorama político, en víspera de elecciones de todo tipo, parece (o está) ya roto y es muy difícil prever lo que viene a continuación. Excepto en un aspecto: que la formación de un nuevo gobierno será algo muy complejo y que el gobierno que sea, tendrá obviamente una tendencia a la inestabilidad mucho mayor que aquella a la que estamos acostumbrados. Tampoco están los políticos ni los ciudadanos habituados a las negociaciones y acuerdos imprescindibles para formar gobiernos de coalición, práctica común en muchos países europeos. Y a todo ello hay que añadir, como es bien sabido y sufrido, el tema del independentismo catalán que, muy probablemente, nos va a acompañar largo tiempo (nada me gustaría más que equivocarme). Y en el horizonte, y ojalá también me equivoque, el nacionalismo vasco esperando su vez.

Todas estas cosas forman una especie de cóctel , en mi opinión, muy difícil de gestionar. Debo confesar amigo lector que, injustamente porque la vida se ha portado bien conmigo, tengo cierta tendencia al pesimismo (yo le llamo realismo). Por eso, espero y deseo equivocarme y que los tiempos que ya están casi ahí, no sean muy difíciles ni siquiera difíciles, al menos para la gran mayoría de españoles.

¡Más grande será la caída!
La inconsciencia de muchos ciudadanos lleva camino de conducir a España a la hecatombe económica.
Miguel Massanet diariosigloxxi  13 Marzo 2019

Parece ser, según la avalancha de distintas consultas, sobre perspectivas de voto, llevadas a cabo a petición de los medios informativos interesados en seguir de cerca la campaña (aún precampaña, aunque no lo parezca por la intensidad y empeño que los distintos partidos ponen en ir trabajando al electorado con sus respectivas ofertas electorales) que, con extraordinaria virulencia, si es que debemos fiarnos de la extraordinaria dureza de los mensajes que se cruzan entre los distintos candidatos, las descalificaciones que mutuamente se dedican y las formas, más propias de riñas callejeras o broncas entre personajes de baja estofa que de personas de las que se podría presumir que sus estudios, sus educaciones y su sentido de la responsabilidad y respeto hacia el país al que representan, les habrían dado una pátina de civilización que les permitiera debatir entre ellos sin asemejarse por el vocabulario utilizado, los argumentos, insultos y obscenidades, con los que se han obsequiado; más que a representantes del pueblo español dedicados a resolver los problemas, en ocasiones graves problemas, de los ciudadanos y del reino de España, se han asemejado a burdos patanes de garitos de barrios arrabaleros de delincuentes, dirimiendo entre sí sus diferencias; a los que, inauditamente, las distintas muestras del electorado consultadas están dando una clara ventaja al partido socialista liderado por el señor Pedro Sánchez.

Es evidente que, en otras ocasiones, si los acontecimientos que hubieran conducido a la convocatoria de las elecciones del 28 de Abril hubieran sido otros; si los antecedentes no fueran los que han sido y los ocho meses en los que este gobierno provisional, perfectamente legítimo, hubiera sido capaz de cumplir con las promesas que hizo, en lugar de que los miembros y el mismo presidente del nuevo gobierno socialista, en lugar de dedicarse a resolver los problemas que venían afectando a la mayoría del pueblo español y de estar atento a no incrementar el gasto público en unos momentos en los que, como sucedió en tiempos del inefable Zapatero, existe una real y peligrosa amenaza de que nos volvamos a adentrar en una nueva crisis económica que, por si fuera necesario aclarar la posibilidad apuntada, ya se está empezando a notar en naciones como Alemania ( la locomotora de Europa) y en Italia; cuando la primera sufre una recesión que está ralentizando su economía y la segunda está pasando por una etapa de desconcierto que amenaza con llevarla hacia su propia autodestrucción si no toman medidas para estabilizar la situación, extraordinariamente complicada, en la que se encuentra comprometido un gobierno de coalición, formado por la extraordinaria conjunción de la extrema derecha y la extrema izquierda italianas que, entre otras circunstancias desfavorables a las que se ven obligados a hacer frente, están las escasas posibilidades de que sus políticas económicas, contención del gasto público y control de sus déficits, lleguen a convencer a la CE.

La realidad de que, durante los meses posteriores a la moción de censura que llevó al señor P.Sánchez a la presidencia del gobierno de España, su gobierno socialista, respaldado por sólo 84 escaños en las Cortes españolas, necesitado del apoyo de todos los partidos minoritarios, incluido el de los comunistas de Podemos y los separatistas catalanes; se ha visto obligado, para ir salvando sus propuestas legislativas sin correr el riesgo de que en el Parlamento del país se las tumbara, incluso por aquellos mismos que contribuyeron con su voto a que ganara la moción de censura; a ir utilizando, en todas aquellas resoluciones que debieran de ser expresadas en proyectos de ley, presentados ante el Parlamento de la nación, para intentar irlas salvando recurrir al procedimiento extraordinario, solamente utilizable en casos de gran premura, extraordinaria urgencia y situaciones muy especiales, del decreto-Ley ( posteriormente convalidable por las Cortes, quienes debieran haber tenido la posibilidad de debatirlos, poner enmiendas y, en su caso rechazarlos) Como ya hemos comentado en otras ocasiones, le cuesta mucho al ciudadano de a pie entender que, esta medida por la que se le hurtan al Parlamento sus funciones legislativas, no haya sido denunciada ante el TC como fraude de Ley constitucional.

Pero si este procedimiento, utilizado por el señor P.Sánchez, rondando los límites entre lo legal y lo ilegal, ya de por sí es criticable, todavía lo sería más si, existiendo en España la obligación de vigilar el déficit público, controlado desde Europa y con la advertencia de que, nuestra Deuda Pública, está sobredimensionada con el peligro de que llegue un momento en que no esté debidamente garantizada y, en consecuencia, con el deber del Estado español de irla rebajando ( todo lo contrario de lo que se está haciendo). La realidad, lo que viene haciendo nuestro nuevo gobierno socialista, no es más que dictar medidas, promulgar decretos ley y modificar la normativa actual, en todo aquello que significa incrementar el gasto social del Estado español para, en esta precampaña electoral que, comenzó desde el día siguiente al que ganaron su moción de censura, para los señores socialistas del señor P.Sánchez y sus ejecutiva, convertir todas las reuniones semanales del pleno del Gobierno, en días en los que ir repartiendo dinero, a troche y moche, para favorecer, principalmente a todos aquellos que pueden ofrecerles su voto ante los próximos comicios legislativos; de modo que ya han ido repartiendo y siguen en la misma tesitura cuando, el sentido común y la Junta electoral ya debieran de haber llegado a la conclusión de que, un Gobierno en periodo electoral y, todavía más, cuando hablamos de la diputación permanente, se debería limitar a ir solucionado cuestiones de trámite y nunca, como están haciendo con todo descaro, ir repartiendo dinero ( lo que han comprometido los socialistas durante el periodo que han venido gobernando, ya asciende a friolera de 16.000 millones de euros). Esta será la herencia que les van a dejar a sus sucesores, si es que perdieran las elecciones y esta va a ser la comprometida situación a la que van a tener que enfrentarse si, como anuncian las encuestas, consiguen ganar las elecciones y gobernar. Entonces no les van a valer haber prometido al pueblo imposibles, sino que van a tener que responder de todo aquello que prometieron y no pudieron dar.

Pero existe otra circunstancia que no parece preocupar demasiado a los españoles y que, sin embargo, va a tener una importancia decisiva en las relaciones de nuestra nación con el resto de países de la UE. Nadie ignora la postura del Parlamento Europeo respeto a la necesidad de que los países englobados en el mismo cumplan con los límites de gasto, de endeudamiento y de déficit económico y de todo es conocida la advertencia que se le hizo a España de que los presupuestos presentados por el Gobierno socialista fueron objeto de críticas y de reservas respecto a cómo se podrían obtener los ingresos necesarios para poder cumplir con todos los incrementos del gasto social que se contemplaban en aquellos PGE que, por cierto, luego no fueron aprobados por el Congreso y, en consecuencia, este 2019 se han tenido que prorrogar aquellos viejos presupuestos que había aprobado del PP antes de ser apartado del Gobierno. Independientemente, existe la evidencia de que, con los impuestos actuales es materialmente imposible que todas las mejoras que los socialistas han ido vendiendo a los españoles para así conseguir sus votos, puedan ser cumplidos por el nuevo gobierno que salga de las urnas, como no sea aumentando la cuantías de la recaudación por impuestos algo que sólo se consigue incrementando las tarifas de los actuales (IVA, IRPF, IS, I Patrimonio, etc.) y creando nuevos impuestos, como el que se anunció sobre el diésel, la gasolina, la segunda vivienda, las entradas a las grandes ciudades, etc. Todo ello aparte de lo que ya se ha puesto en marcha, consistente en darles nuevas facultades a las comunidades autónomas para que sean ellas, por su parte, las que incrementen los impuestos estatales, como la parte que les corresponde a cada una de ellas sobre el IRPF o todas aquellas que tienen que ver con el IBI y demás tasas municipales e impuestos de circulación; aparte de las facultades que tienen delegadas respecto a la incautación de viviendas mediante el procedimiento de expropiación.

Sin embargo, hay algo que tiene mucho que ver con el trabajo, el empleo, la marcha de las industrias, las exportaciones, la rentabilidad, la productividad y los salarios de los trabajadores. Cuando el gobierno de turno decidió aumentar el SM a 900 euros mensuales se pensó por muchos ciudadanos que sería una medida que afectaría a pocos trabajadores, que apenas tendría repercusión en el gasto social y que sería fácilmente asimilable por los empresarios españoles. No obstante, este aumento que en teoría no debería afectarnos, tiene algunas particularidades como que, con la subida del salario mínimo, España se distancia de los costes laborales de los países del sur de Europa y se coloca en el grupo de países europeos con mano de obra más cara. Esos países ocupan mejores puestos en el índice de competitividad. Por otra parte, con toda seguridad, limitará la contratación de nuevos trabajadores por las empresas, especialmente por aquellas que tengan poco personal y necesiten contratar a nuevos obreros que se verán obligadas a pagar salarios superiores a los que venían abonado hasta ahora. En realidad, la anunciada supresión de la reforma laboral llevada a cabo por el gobierno del señor Rajoy, por el actual gobierno del señor P.Sánchez y que no ha sido llevada a cabo a causa de que les ha sido imposible hacerlo por motivo de la convocación de elecciones; si ganara de nuevo el PSOE es evidente que, entre las primera medidas adoptadas por el gobierno , si este fuera el PSOE o cualquiera del que dependiese para gobernar se lo pidiera, sería derogar aquella medida, que tanto ha favorecido la contratación que ha tenido lugar, desde que el PP asumió el nuevo gobierno en 2011, y que ahora, dado que aquella medida fue debida a una de las exigencias de Europa para concedernos ayuda, si los nuevos gobernantes decidieran anularla, habría que ver lo que opinarían los señores del Consejo de Europa de que aquella medida de austeridad fuera retirada por un nuevo gobierno que ha convertido su oferta electoral en elevar, de una manera harto temeraria, el importe del aumento de su gasto social, algo que no puede compaginarse con un periodo de recuperación de una crisis y, mucho menos, si lo que se viene anunciando es una contracción de mercados que, fácilmente, nos pueda llevar a una nueva crisis económica dentro de unos meses.

O así es como, señores, desde la óptica de un ciudadano de a pie, nos es imposible entender como lo que lleva sucediendo en nuestro país desde hace unos años; los cambios radicales que se han ido produciendo en corto espacio de tiempo, como el peligroso retorno de un comunismo radical de inspiración suramericana, potenciado desde Venezuela; la evidencia incontestable de que el problema catalán, menospreciando desde los gobierno de Madrid pensando que, en cualquier momento que se lo propusiera, lo podrían controlar fácilmente; el hecho de que, en España, tenemos al frente del gobierno de la nación a un peligroso extremista, ególatra, rencoroso, antipatriota y dispuesto a cualquier cosa con tal de hacerse con el poder, que no va a tener capacidad ( como lo está demostrando con esta campaña de ir cediendo y prometiendo cosas que sabe que no podrá cumplir)de evitar, empujado por sus socios de Podemos -que como consecuencia de la asunción por parte de ellos de los postulados feministas ha encontrado una fuente de votos cuando, sólo hace unos pocos días, las encuestas les pronosticaban unos resultados desastrosos -, el verse impelido a cumplir con todo lo que prometió. Es momento de no decaer, de afirmarnos en nuestras ideas moderadas y de formar un bloque que permita que las derechas, en España, no entreguen el gobierno a las manos de unos grupos de comunistas y separatistas que sólo esperan ganar para poner en práctica las viejas y obsoletas prácticas comunistas, mediante la consigna del imaginario reparto de bienes que siempre, como algunos ya parece que han llevado a cabo antes, inclusive, de que las elecciones les hayan dado el poder. Vean el gran caserón que se ha comprado el señor Pablo Iglesias en un lugar privilegiado de los alrededores de Madrid y vean al señor Zapatero, el gran causante del desastre que le ocurrió a España en el 2011 y que motivo las elecciones que dieron el poder al PP; así como la gran casona que se ha comprado Rodríguez Zapatero, para él y su familia, en la zona de Aravaca

(Madrid), por la que ha pagado 800.000 euros (se ve que relacionarse con Maduro resulta rentable). Creo que hay materia más que suficiente para pensarlo detenidamente ante de darles el voto a semejantes politicastros.

Ideas moderadas
Nota del Editor   13 Marzo 2019

Me acuerdo con frecuencia del chiste del gran Mingote: "querido, tengo la impresión de estar ligeramente embarazada"
En estos momento, no sirven las ideas moderadas, el quinto frente popular ha roto todos los límites se necesitan principìos fuertes para defender España y a los espñoles, y la única opción es votar a Vox.

"Santi" ya es Abascal para Casado
Editorial EL RUGIDO DEL LEÓN elespanol  13 Marzo 2019

Este martes, Pablo Casado ha sido rotundo en su ataque directo a Santiago Abascal, al que acusa de llevar un mes "desaparecido". La explicación formal es que Vox "no tiene ningún proyecto que ofrecer a los españoles" y que por eso su líder se ha refugiado en "la estrategia de Trump: sólo redes sociales". Pero hay razones de fondo.

La dureza y el cambio de criterio del PP respecto a Vox es más que evidente, y estriba en que Casado ya se ha dado cuenta de que la prioridad de Abascal es la de medirse con él y tratar de derrotarle, de ahí que sea reacio a cualquier tipo de colaboración electoral para desplazar a Sánchez.

No suman
La estrategia de Vox pasa ahora por mantenerse al margen de pactos y coaliciones, y todo a la vez que las encuestas más recientes prueban que ya ni la hipotética suma de escaños entre PP, Cs y el propio Vox no alcanza para frenar la más que probable alianza entre Sánchez, Podemos y los independentistas.

Casado, que había estado evitando atacar abiertamente a Abascal por sus posiciones ultramontanas, es hoy plenamente consciente de que le va a resultar imposible aglutinar a la derecha. El PP continúa desangrándose en beneficio de Vox. Por eso cambia de discurso.

Guerra
Es conveniente recordar la cronología de los hechos: tras los comicios andaluces, Casado encabezó las gestiones para confirmar el cambio en la Junta. En ese momento, hizo un papel de gozne fundamental templando gaitas por la negativa de Cs a asociarse a la derecha extrema. Posteriormente, facilitó la fotografía de la manifestación de Colón contra las cesiones de Sánchez al separatismo.

El mayor beneficiado de esta guerra de la derecha es Sánchez. La irresponsabilidad de Abascal, que está dispuesto a renunciar a presentarse en algunas circunscripciones con tal de no figurar junto al PP, puede condenar a España a volver a la casilla de salida: Sánchez y los independentistas.

La única alternativa que le queda a Casado ahora es tratar de recuperar al votante de Vox para que vuelva a la casa madre del PP. Al menos, ya ha descubierto que Abascal es a Sánchez lo que Iglesias fue para Rajoy: un cooperador necesario. Por eso ha dejado de llamarle "Santi".

Extrema derecha
Nota del Editor  13 Marzo 2019

Ayer copiaba esta frase de Pío Moa "Incidentalmente: Pedro J es uno de los personajes más indecentes de la política mediática español".
Pues eso: a votar a Vox y botar al PP.

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Comparece el Estado
ELISA DE LA NUEZ El Mundo  13 Marzo 2019

Las declaraciones de la última semana en el juicio del procés han dado una magnífica lección sobre lo que es (y lo que no es) un Estado moderno digno de tal nombre, que no puede reducirse y mucho menos identificarse con ningún líder o partido político por mucho poder que acumule. Efectivamente, aunque los líderes populistas, nacionalistas y autoritarios (que vienen a ser lo mismo) pretendan apropiárselo mediante la ocupación sistemática de las instituciones, el discurso simplificador y reduccionista y la invocación a un pueblo que solo ellos definen y representan, un Estado es mucho más que su clase política. Afortunadamente.

En ese sentido, el contraste entre el testimonio de los políticos y ex políticos y los funcionarios es demoledor. Mientras que los primeros -empezando por el anterior presidente y la anterior vicepresidenta del Gobierno y siguiendo por los altos cargos independentistas- aparecían más bien preocupados por su imagen y por eludir su indudable responsabilidad política en los sucesos que se juzgan, los segundos intentaban contestar con rigor y profesionalidad las preguntas que se les hacían para esclarecer unos hechos que vivieron en primera persona por estar haciendo su trabajo. En resumen, los funcionarios que han declarado estos días en el Tribunal Supremo son profesionales y se comportaron como tales en condiciones no precisamente fáciles. Desde los letrados del Parlament que advirtieron de los problemas legales y sus posibles consecuencias hasta la letrada de la Administración de Justicia que tuvo que salir por el tejado por ejercer sus funciones públicas o desde el coronel Pérez de los Cobos, responsable de la coordinación del operativo policial el 1-O, hasta los máximos mandos de la Guardia Civil y la Policía Nacional, Ángel Gozalo y Sebastián Trapote. Todos ellos intentaron cumplir con su deber profesional y hacer bien su trabajo. Lo que es muy de agradecer porque si no hubiera sido así, no sólo el Estado español, sino simplemente el Estado democrático de derecho hubiera desaparecido del todo en Cataluña durante el otoño de 2017.

Precisamente si algo pone de relieve lo ocurrido en Cataluña es que la ocupación sistemática por la política de todas y cada una de las instituciones autonómicas (incluidas algunas tan sensibles como los Mossos d'Esquadra, un cuerpo armado encargado de velar por el orden público y la seguridad ciudadana) lo que consigue no es tanto construir una república imaginaria, sino destruir el Estado real existente, constituido en primer lugar por la propia Generalitat. Porque cualquier Estado digno de ese nombre debe ser, en primer lugar, impersonal, neutral y profesional y, en segundo lugar, eficiente y eficaz, estando estrechamente ligados estos requisitos. En ese sentido, produce cierta lástima escuchar al Jefe de la Comisaría de Información de los Mossos, Manuel Castellví, reconocer en su comparecencia como testigo ante el Tribunal Supremo que el 1 de octubre vio imágenes de agentes del cuerpo que "no eran acorde con el comportamiento que tiene que tener un policía". Porque ese es el dilema: si te comportas como un político, difícilmente te comportarás como un policía. O, peor aún, lo más probable es que te comportes como un policía político, y ya sabemos demasiado bien a estas alturas para qué sirve una policía política.

Por esa razón, no es casualidad que el mayor Trapero, con un perfil político muy marcado (investigado por un delito de rebelión por la Audiencia Nacional) sustituyera como jefe de los Mossos a una persona con un perfil mucho más profesional que seguramente hubiera preferido comportarse más como un policía y menos como un político. Tampoco es casualidad que al frente de TV3 (que es una televisión pública pagada con los impuestos de todos los catalanes, no una televisión privada al servicio de la causa independentista, lo que sería una opción legítima y bastante más honesta por cierto) esté un director con un acusado perfil político pero cuya labor como profesional es más que discutible.

Por eso es tan importante denunciar que la confusión de las carreras políticas y funcionariales que se produce en algunos países -entre ellos el nuestro- y que lleva a que los cambios de Gobierno supongan la sustitución de una gran cantidad de personas con labores directivas en el sector público por razones puramente partidistas y no profesionales es un enorme problema. Un problema que como demuestran todos los estudios disponibles guarda relación directa con la pérdida de calidad institucional, con el mal gobierno y también con una mayor corrupción. Algo de eso saben a estas alturas en Cataluña, aunque en el resto de España sucedan cosas parecidas si bien no con la misma intensidad. El independentismo (o el sectarismo) al comprometer la profesionalidad, la neutralidad y la independencia de las instituciones conduce inexorablemente a su deterioro. Y también a su pérdida de legitimidad por dos razones complementarias: la falta de confianza en ellas por parte de los ciudadanos que no comportan esa ideología (es difícil que los ciudadanos no secesionistas confíen en una policía entregada al independentismo o se informen a través de una televisión pública convertida en un medio propagandístico al servicio del secesionismo) pero también por su falta de eficacia, en la medida en que es fácil que la politización relegue a las personas más cualificadas profesionalmente.

Efectivamene, Cataluña es un ejemplo extremo de cómo la apropiación partidista de las instituciones (al exigir inexorablemente relevar a los funcionarios profesionales que ocupen cargos más relevantes y sustituirlos por otros que estén dispuestos a renunciar a su criterio técnico para servir mejor los intereses políticos de sus jefes) conduce a la eliminación no sólo de los principios de mérito y capacidad, sino también de las más mínimas competencias para gestionarlas. No es casualidad que el juicio del procés esté poniendo de relieve la existencia de tantas y tantas reuniones y conversaciones surrealistas, de tantas y tantas actuaciones sorprendentes y carentes de cualquier lógica por parte de personas con responsabilidades institucionales importantes y, en definitiva, su falta total de seriedad y su pasmosa irresponsabilidad. Sólo las personas muy fanatizadas pueden dejar de ver el desastre que para los ciudadanos independentistas y no independentistas supondría dejar que este tipo de políticos pudieran campar a sus anchas sin contar con una Administración profesional capaz de prestar los servicios públicos que se esperan de un Estado en el siglo XXI. En definitiva, necesitamos servidores públicos capaces de hacer bien su trabajo, ni más ni menos.

El problema de la falta de profesionalización y de la politización de las instituciones no es solo un problema de eficiencia y de eficacia; también existe otro mucho más grave que es de valores. Porque abandonados los criterios técnicos y los principios deontológicos básicos que rigen cualquier profesión (entre ellos el de la responsabilidad, que nos convierte en auténticas personas morales capaces de asumir las consecuencias de nuestros propios actos) e interiorizada la idea de que el fin justifica los medios se abre el camino hacia el precipicio moral. Un precipicio por el que tantas y tantas personas se han despeñado antes y se están despeñando ahora. Y una vez que esto sucede los más honestos, inteligentes y capaces pueden resultar irreconocibles y a la postre indistinguibles de los deshonestos, tontos e incompetentes ya se trate de juristas, periodistas, policías, médicos, ingenieros, informáticos o de cualquier otro ámbito profesional que al lector se le ocurra. Si un periodista no es capaz de distinguir entre las fake news y los hechos o entre la opinión y la información sencillamente deja de ser un periodista. Lo mismo cabe decir de un jurista capaz de justificar cualquier norma con tal de se utilice la jerga técnica al uso. Por eso la honestidad profesional es tan importante: porque está ligada a la honestidad a secas. Como decía Jefferson todo el arte del Gobierno puede resumirse en una cosa: en el arte de ser honesto.

Elisa de la Nuez es abogada del Estado, coeditora de ¿Hay derecho? y miembro del consejo editorial de EL MUNDO.

La burla de Torra con los lazos amarillos
Editorial El Mundo  13 Marzo 2019

La negativa de la Generalitat a cumplir la orden de la Junta Electoral Central (JEC) para retirar los lazos amarillos de los edificios públicos dependientes del Gobierno catalán supone un nuevo desafío al Estado. Quim Torra está dispuesto así a seguir violando la imparcialidad exigida a la Administración ante las próximas elecciones. La portavoz del Govern despreció el plazo concedido por el órgano encargado de velar por la neutralidad electoral y se permitió avanzar una respuesta jurídica "combativa". En este empeño, de forma vergonzante, halló una aliada en Batet, quien recordó la posibilidad de presentar un recurso y aplazó la postura del Gobierno a la emisión de una resolución firme.

La habitual genuflexión del Ejecutivo de Sánchez ante el secesionismo está siendo compensada parcialmente con el ejercicio de coraje y dignidad de los colectivos constitucionalistas, que ya han anunciado que aprovecharán la exigencia de la Junta Electoral para exhortar al resto de administraciones a quitar símbolos soberanistas de sus sedes oficiales. Los poderes públicos deben erradicar la imposición de símbolos, como los lazos amarillos o las esteladas, que responden a la coacción independentista y que representan el desprecio del marco legal español.

El Govern gasta más de 10 millones de euros en subvenciones a medios separatistas
OKDIARIO  13 Marzo 2019

Un informe de la UAB, el colegio de Periodistas y Antifraude constata la compra de los medios privados por parte del Govern. Además, estos medios cuentan con más dinero de publicidad institucional opaco.

El Govern de la Generalitat tiene comprados a la mayoría de medios de comunicación que publican en catalán. El ejecutivo de Torra gasta unos 33 millones de euros anuales en subvencionar a los medios de comunicación, 2 de los cuales sólo por el hecho de ofrecer información en catalán, paralelamente a lo que destina anualmente a los medios públicos como TV3 o Catalunya Ràdio.

De estos 33 millones de euros que reparte anualmente la Generalitat, más de 10 se los reparten medios abiertamente independentistas pese a no estar justificado por las audiencias, algunos de los cuales incluso dedican secciones de sus medios a hablar únicamente de los efectos positivos de la independencia, como es el caso del periódico en el que trabajó Carles Puigdemont en su día, El Punt Avui, que tiene una sección llamada ‘Cataluña quiere vivir en libertad‘.

El Punt Avui es el diario independentista que más dinero público recibe, 4.901.043 millones entre subvenciones y publicidad de la Generalitat, pese a tener solo 183.000 lectores según la última publicación del Barómetro de la Comunicación catalana. Hace unos días, por eso, el director de este medio, Xevi Xirgo, aseguró ante el Tribunal Supremo en su declaración como testigo en el juicio del 1-O, que su rotativo publicó la publicidad del referéndum de forma voluntaria pese a ingresar casi 5 millones del ejecutivo catalán.

Casi con dos millones menos, el diario Ara también es uno de los periódicos separatistas agraciados por el Govern, con una ayuda pública que alcanza los 2.888.349 euros. También los medios digitales, donde el escándalo es aún mayor. NacióDigital, un periódico al servicio de Esquerra Republicana que ingresa anualmente 1.455.574 euros, recibe de subvenciones públicas 567.398 euros, lo que representa el 60% de sus ingresos mientras que ElNacional.cat dirigido por José Antich, al servicio de Puigdemont y Junts per Catalunya, recibe un total de 550.398 euros al año.

El productor del programa de Risto se forra
Para otros medios digitales independentistas como La República, dirigida por el ex diputado de Esquerra en el Congreso Joan Puig, las subvenciones y la publicidad de la Generalitat representan el 65% de los ingresos de 176.984 euros o en el caso de ElMón.cat el 34% de los 640.835 euros.

Los ingresos del Govern son esenciales para la mayoría de estos medios de comunicación, ya que en muchos casos la salud financiera de estos es delicada. En el caso del diario Ara, por ejemplo, la empresa participada entre otros por el empresario audiovisual que más dinero recibe de TV3 y coproductor de espacios como Todo Es Mentira de Risto Mejide, Toni Soler, tiene una deuda del 138%.

El informe también relata que la vía de la publicidad institucional es una forma de inyectar dinero por parte de la administración pública al Govern muy opaca. En total, la Generalitat se gasta en publicidad institucional 30,7 millones de euros que no siempre son transparentes. La Vanguardia, El Periódico o 20Minutos también son agraciados con estas subvenciones.

 


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