AGLI Recortes de Prensa   Sábado 16  Marzo 2019

Gestionar la ralentización
Daniel Lacalle elespanol  16 Marzo 2019

“I feel like we're living in a slowdown town, and on and on it goes”. Nina Persson.

Uno de los grandes peligros de la política monetaria es disfrazar el riesgo. Por toda Europa, los países se vanaglorian de su baja prima de riesgo ignorando la acumulación de riesgo y la desconexión entre los tipos de interés y la realidad económica. Por eso los gobiernos adoran los mal llamados “planes de estímulo” monetarios, porque se pueden apuntar como suyos los efectos positivos y echar la culpa a los mercados, los especuladores o el capitalismo de sus efectos negativos.

La cifra de bonos con rentabilidades negativas se ha disparado a 9 billones de dólares de nuevo. La mayoría, concentrados en Europa. Esto no es una señal de bonanza ni mucho menos de confianza, sino todo lo contrario. Cuando se dispara la cantidad de bonos con tipos negativos es que los inversores ven tanto riesgo que prefieren comprar bonos soberanos y perder dinero que invertir o consumir en la economía.

El cambio de ritmo de normalización de los bancos centrales, y del Banco Central Europeo en particular, es parte del problema. El mensaje que envía al mundo es que las cosas van mucho peor de lo que estimaban ¡hace un mes!

Desafortunadamente, esos mismos bancos centrales parten de un problema de diagnóstico. Creen que el exceso de deuda, enorme liquidez y bajos tipos se solucionan con más liquidez y menores tipos.

Una banca, como la europea, que aún acumula casi un billón de euros de préstamos incobrables (porque llamarlos de “difícil cobro” es como mínimo optimista tras ocho años), se encuentra con muchas más dificultades para sanear su balance con tipos a cero. El riesgo, además, es que se le obliga a prestar (se penaliza la liquidez) y con ello toma más riesgo del que probablemente desee a rentabilidades muy bajas.

Ya hemos hablado aquí de la zombificación. El porcentaje de empresas zombi cotizadas (aquellas que no pueden pagar sus intereses por deuda con beneficios operativos recurrentes) se ha disparado también a máximos históricos.

Hemos alertado del riesgo de ralentización en varias ocasiones en esta columna, mucho antes del cambio de gobierno, pero ahora nos encontramos con un mal recuerdo de 2007. La negación de la ralentización.

La preocupación es máxima en países donde, ni de lejos, tienen los desequilibrios estructurales y coyunturales de España. Pero en España, como estamos en campaña electoral nos dicen que todo va bien las mismas personas que en febrero de 2018 nos decían que todo iba mal.

El problema real es que el próximo gobierno va a tener que gestionar la ralentización y, lo más importante, evitar una crisis. Como, además, las señales de riesgo están disfrazadas por la enorme liquidez, nuestra percepción de alarma está hipnotizada por el aparente optimismo bursátil y crediticio.

Pero la economía real va por otro lado. Y eso es lo más importante. Históricamente, como nos pasó en 2007, la euforia bursátil que coincide con empeoramiento de indicadores adelantados nos suele llevar a la complacencia. Es en la complacencia donde estamos instalados.

Escuchamos que “seguiremos creciendo más que la media de la Unión Europea” como si eso fuera una panacea, con estimaciones que se han reducido un 15% y 13% para 2020 y 2019 en tres meses.

Gestionar la ralentización y evitar que sea una crisis conlleva: 1) reconocer el riesgo, 2) no presentarse como el Rey Mago que lo va a cambiar y 3) favorecer el crecimiento. Mientras el resto de nuestros socios comunitarios hablan todos los días sobre medidas para afrontar esa ralentización, aquí, como en 2007 (y esperemos que no se repita), seguimos hablando de propuestas de nuevo rico, de subir masivamente impuestos y gastos e ignorar las señales negativas. “Reivindicar la alegría”, nos decían. La última vez que lo hicieron destruyeron 3,5 millones de empleos.

El próximo gobierno debe ser consciente de que lo que viene es un periodo de mucho menor crecimiento en el mejor caso. Y gestionar la ralentización favoreciendo el crecimiento, no poniendo escollos.

Sánchez está loco de atar
Jimmy Giménez-Arnau okdiario  16 Marzo 2019

Aviso para votantes. Las encuestas son tan falsas como las promesas de los políticos. No conviene creer en ellas, se parecen demasiado a los dardos que lanza un bizco sobre la diana del pub, siempre fallan. Para evitar disgustos y a sabiendas de que ningún partido formará gobierno, sin el apoyo de otros, ¿a qué coalición está Ud. dispuesto a votar el 28-A? Supongo que a una alianza que le dé trabajo y le permita sobrevivir. Antes de meter su voto en la urna, piénselo bien y vote a los expertos que procuran el estado de bienestar. Le animo a desatender esas ofertas irrealizables de los inadaptados, cuyo único afán es robar a costa de hundirnos a todos. Apueste por aquellos que resalten en sus programas la importancia de la economía.

En estas elecciones no se ha de votar a los egos de los mandamases, sino a los proyectos socioeconómicos que puedan garantizar nuestro futuro. Quien se dedica a ofrecer patochadas, como sacar a la momia de la cripta, sin lograrlo, o insensateces, como aumentar la presión fiscal, que nos llevará a la miseria, habita una realidad psicopática, mereciendo estar internado en una clínica de enfermos mentales –en el ala de casos sin solución–. Siendo un hecho que Sánchez está loco de atar, debido a su propensión a la egolatría y a su desconocimiento total de los asuntos de Estado, votarle sería tirar el voto a la basura. Cuanto antes nos saquemos de encima a este maniquí en funciones, mejor nos irá,

Hoy, más que nunca, necesitamos a los partidos constitucionalistas, compuestos de españoles de pura cepa, que quieren y necesitan ver cómo se defiende la soberanía de nuestro país, en vez de tener que vernos sometidos a los disparatados decretos ilegales que se saca de la manga y promulga ese payaso enrocado en la Moncloa, pactando con todo aquel que traiciona a España y plagiando, que es lo suyo, las infames tácticas que utilizan los socialistas y los comunistas para mantenerse en el poder.

Tales incultos por no llamarles infradotados, que lo son, sólo buscan bajar la autoestima de los españoles. Así que, si quieren un país que prospere y les saque de la penuria a la que nos ha llevado Sánchez, voten a los partidos que creen firmemente en España.

Sánchez se pasa al Supremo por el forro de sus caprichos
OKDIARIO  16 Marzo 2019

Pedro Sánchez, mal que le pese, no está por encima de la ley. El Gobierno ha anunciado la exhumación y posterior inhumación de Francisco Franco del Valle de los Caídos para el próximo 10 de junio pasando por encima del Tribunal Supremo. El PSOE, sabedor del ruido mediático que provoca el traslado de los restos mortales del dictador, ha decidido instrumentalizar las instituciones públicas con fines partidistas y electoralistas. Un hecho inaceptable que, no obstante, como ya ocurrió con la manifestación feminista del 8M o el adelanto electoral, ya es marca de la casa socialista.

Es inaudito que esta medida anunciada por la vicepresidenta Carmen Calvo se haya hecho a sabiendas del recurso interpuesto en el Alto Tribunal por la familia Franco y contraviniendo, además, el derecho canónico vigente. El informe de la Abogacía del Estado, dependiente del Gobierno, afirma que ni la familia ni el prior Santiago Cantera pueden oponerse a la exhumación y, efectivamente, aunque así es, se deben tener en cuenta algunos matices importantes. En este momento, y hasta que el Supremo no se pronuncie sobre el recurso que pide medidas cautelares, la normativa eclesiástica anteriormente citada permite decidir a la orden benedictina que regenta el Valle de los Caídos sobre todo lo que haya dentro de la basílica, incluida la cripta mortuoria del dictador. Es decir, la propuesta de Sánchez no es más que engañoso humo electoral que se diluye a golpe de normativa.

Una vez más, y ya se cuentan por decenas, Sánchez ha dejado patente que no posee ningún respeto ni por la legislación vigente ni por el Poder Legislativo y que, además, sólo le interesa la victoria electoral, aunque para ello deba utilizar las estrategias más populistas a su alcance. El fin último del caprichoso socialista, al que las cocinadas encuestas del nada fiable CIS de José Félix Tezanos dan una holgada victoria el próximo 28-A, no es cumplir con sus promesas electorales, tal y como cabría esperar de un gobernante imparcial con sentido del honor, sino mantener el poder al que, recuérdese, no llegó por la legitimidad de las urnas, sino por ominosas alianzas políticas.

El obsceno plagio de Pedro; las abrumadoras mentiras del presidente
Antonio R. Naranjo esdiario  16 Marzo 2019

El plagio de la tesis fue obra de Pedro Sánchez, pero la mentira para maquillar ese bochorno es autoría ya del presidente del Gobierno, con recursos públicos para lograrlo.

Lo contó Carlos Herrera el jueves en su programa. Aquel 14 de septiembre de 2019, cuando las informaciones periodísticas arreciaban contra Pedro Sánchez con una serie de inapelables pruebas de que había plagiado su tesis hasta extremos sonrojantes, recibió en su móvil personal un mensaje oficial de La Moncloa que desmontaba la acusación y aseguraba, con entusiasmo, que nanai de la China.

Los nanai componen una reducidísima minoría étnica china ubicada en la fría Siberia, y su minúsculo tamaño debió de inspirar a algún castizo para acuñar la expresión que aún hoy utilizamos para referirnos a la irrelevancia de un fenómeno: los test antiplagio más reputados, vino a decir oficialmente la Presidencia del Gobierno, demuestran lo infundado de las sospechas y garantizan que el trabajo del doctor Sánchez cumplía todos los parámetros exigibles para aspirar algún día al puesto de catedrático.

Todas las mentiras y trampas de Pedro Sánchez con su tesis plagiada quedan al descubierto
Acuérdense que en aquel momento, el PSOE movilizó a dos de sus más contumaces edecanes y edecanas, Carmen Calvo e Isabel Celáa, para reforzar la categoría institucional y científica de la nota que, como Herrera ya, conoció toda la opinión pública, recibimos todos los medios de comunicación de España y difundieron, sin hacerse pregunta alguna, la práctica totalidad de los mismos.

El plagio obsceno se convirtió así en una campaña de mentiras, en una fake new de la residual España franquista que no aceptaba ni digería el aterrizaje de Sánchez en la Moncloa y se inventaba lo que fuera necesario parar minar y derribar a El Elegido, que alcanzó el clímax con el mensaje de que, de manera inminente, el ofendidito Sánchez iniciaría acciones legales contra los inspiradores del bulo.

La complicidad de la práctica totalidad de las televisiones que, con razón, asfixiaron poco antes a Cristina Cifuentes por su pavoroso comportamiento con su máster ACME o transformaron las lagunas del expediente académico de Pablo Casado -saldado el primer caso con una acusación judicial y el segundo con el desmentido de la Universidad y la inaceptación judicial del asunto-; cerró aparentemente el episodio y el Doctor cum laude pudo seguir haciendo historia a su antojo.

La resolución del CTBG que confirma que, pese a lo difundido por Moncloa, nadie en la Presidencia encargó ni posee ningún test antiplagio

Para cualquiera que, como decía Groucho Marx, siguiera haciendo caso a sus propios ojos, el plagio seguía siendo indiscutible, pues bastaba con comparar el texto 'original' del Doctor con los trabajos ajenos fusilados con tanta contumacia como rudeza, pues además de incluir páginas, párrafos y trabajos ajenos en su integridad literal, incorporaba erratas e inexactitudes tan gloriosas, explicada en su día por Arcadi Espada en su imprescindible artículo "Usted no es una persona decente".

"En la bibliografía de la tesis se cita (página 341) un autor desconocido: Voir M. Granovetter (1985). El mismo que aparece citado, y del mismo modo, en la bibliografía (página 170) del libro. El señor Voir M. Granovetter no existe, aunque sí un cercano pariente suyo llamado M. Granovetter (...) A no ser que quepa explicarla por el mismo incurioso método intelectual que consiste en copypastear sin mesura, vaya usted a saber de qué remoto documento, no solo el nombre de Granovetter sino la voz francesa Voir, Ver, en francés".

En un país serio, con un presidente investido a la fuerza, a mitad de partido, con los apoyos mefistofélicos de los mismos independentistas a los que debía ayudar a aislar y paladín de la decencia como etéreo argumento para justificar el acceso al poder negado sistemáticamente por las urnas; ese cúmulo de evidencias hubiera sido suficiente para hacerle dimitir o convocar elecciones.

El tío que tuvo -y perdón por la expresión- los santos cojones de justificar el desalojo a Rajoy apelando a la ética, con el ejemplo de un dimisionario político alemán por plagio; el mismo que transformó el relato como simple testigo de su predecesor ante el juez en una prueba de cargo contra él; el mismo que unas semanas antes imponía a sus diputados un exigente Código Ético solo al acceso de monjas de clausura; va y logra el título de Doctor copiando a otros.

Frente a la certeza de que los máster de algunos de sus rivales no son más que tristes homenajes al ego académico, que solo valen para completar con bisutería un triste currículo personal limitado casi por completo a la política, cabe recordar que la habilitación cum laude tiene además efectos económicos notables.

Lograr una plaza de profesor o ascender a cátedro garantiza unos emolumentos y apunta a la consolidación de una carrera universitaria cómoda, rentable y especialmente dirigida para tipos que, como Sánchez, siempre han encontrado acomodo laboral en la política o su entorno: digamos que nunca ha habido tortas por hacerle CEO de ninguna compañía y que si su currículo está ubicado al 100% en el ámbito político es porque solo allí, en un gabinete, de concejal, de diputado o de asesor, pudo hacerse hueco.

Pedro Sánchez vive en una realidad paralela
EDITORIAL Libertad Digital  16 Marzo 2019

La agenda política de la izquierda y, más concretamente, de Pedro Sánchez y su Gobierno nada tiene que ver con las preocupaciones de los españoles y aún menos con el interés general del país. Todo su discurso, más allá de constituir un páramo a nivel político, gira en torno a invenciones y sectarismos de todo tipo, cuya única finalidad consiste en perseguir las grandes utopías del progresismo moderno, dividiendo y enfrentando de paso a la sociedad, en lugar de mejorar la vida de la gente.

No en vano, el propio Sánchez ha repetido por activa y por pasiva que su intención era conformar un Gobierno ecologista y feminista, además de guerracivilista e identitario, gracias al inestimable apoyo de los enemigos de España y de la Constitución, con Podemos y los separatistas como aliados y socios para conquistar y mantenerse en el poder. Prueba de ello es su obsesión por sacar los restos de Franco del Valle de los Caídos, al margen de lo que diga la ley y dictaminen los jueces, o su interés por convertir de nuevo a España en el gran referente internacional en la lucha contra el cambio climático, sin importar el enorme coste fiscal y energético que ello supondría para los trabajadores, así como su insistencia en abanderar las desnortadas proclamas del feminismo más radical mediante la ideología de género y la desigualdad ante le ley de hombres y mujeres.

Los pilares programáticos del PSOE no son más que un gran proyecto de ingeniería social e intervencionismo económico contrarios al desarrollo de la población y la sana y pacífica convivencia de la sociedad. Sánchez vive, literalmente, en un mundo paralelo, muy diferente y alejado del que comparte la inmensa mayoría de la población, la misma que se levanta cada mañana para sacar adelante a sus familias a base de mucho trabajo y esfuerzo.

Los problemas reales que sufre el país, que son muchos y muy graves, no ocupan ni una sola línea en la agenda del Gobierno. Más allá del desafío separatista, donde la connivencia del PSOE con los nacionalistas ha quedado más que evidenciada, España se enfrenta a retos muy importantes a corto y medio plazo que urge afrontar y resolver cuanto antes. El mantenimiento de una economía frágil, sustentada sobre una estructura productiva de pequeñas y medianas empresas, hace temer que el país vuelva a caer en una nueva crisis a poco que las turbulencias financieras se agraven a nivel internacional. La ausencia de reformas estructurales desde 2013 explica, en gran medida, la debilidad económica que aún padece el país. Y lo grave aquí es que Sánchez pretende derogar las escasas mejoras introducidas en los últimos años.

O qué decir del paro, cuya tasa aún supera el 14%, un nivel impropio de países ricos, a pesar del crecimiento experimentado en el último lustro. El desempleo estructural es una lacra que condena a la precariedad a millones de familias, sin que el Gobierno del PSOE haga nada por solventar esta situación, salvo agravarla con sus subidas fiscales y rigideces a nivel laboral. Además, España mantiene un nivel salarial inferior a la media de la UE por culpa de la baja productividad, al tiempo que los partidos políticos se empeñan en poner trabas a la revolución tecnológica, la base sobre la que se sustenta la nueva economía. Asimismo, el declive demográfico y sus consecuencias, como el aumento del gasto en sanidad y, sobre todo, en pensiones, pone en riesgo la sostenibilidad financiera del llamado estado del bienestar, lo cual, en caso de no adoptarse medidas, y dado el alto nivel de deuda pública que registra el país, podría conducir al Estado al borde de la bancarrota. Y todo ello sin contar la corrupción política, que sigue encabezando las preocupaciones de los españoles.

Sin embargo, nada de esto figura en el programa de Sánchez. El PSOE no está para resolver los problemas reales de los españoles, sino para contentar a sus elites creando nuevos y más grandes obstáculos, cuya factura, de una u otra forma, acabarán pagando los contribuyentes y, muy especialmente, los estratos de la población más vulnerable.

Morricone y el tramposo debate del voto útil
Isidoro Tapia elconfidencial  16 Marzo 2019

Pablo Casado ha pedido a Vox que no se presente en las 28 provincias que reparten menos de seis escaños, para no beneficiar al PSOE por la división del electorado conservador. Los populares han preparado argumentarios y circulan videos por las redes (incluyendo uno protagonizado por Epi y Blas) explicando los riesgos de votar a otras formaciones en las circunscripciones más pequeñas. Vox (como era de esperar) ha respondido con calabazas.

El debate sobre el voto útil retrata a quien lo propone (en este caso, el PP). Demuestra debilidad —el debate solo se plantea cuando un partido siente la tierra moviéndose bajo sus pies—. Y es un debate tramposo: con las llamadas al voto útil lo que se hace es pedir a los ciudadanos que corrijan una deficiencia del sistema electoral, algo que no les corresponde.

Aunque a veces se culpa a D’Hont de las deficiencias del sistema electoral español, este matemático belga del siglo XIX no tiene apenas culpa. El método D’Hont es una forma de asignar escaños que alguien ha definido como "el menos proporcional de los sistemas proporcionales". Con D’Hont los escaños se asignan a cada partido proporcionalmente según sus votos, con la particularidad de que los últimos escaños suelen caer en el saco del partido mayoritario (por eso se suele decir que D’Hont es un sistema proporcional-mayoritario).

La singularidad del sistema electoral español es el pequeño tamaño de las circunscripciones electorales (según la Constitución, la provincia) y que exista un mínimo de diputados a repartir en cada una de ellas (dos diputados). Cuanto más grande una circunscripción, más se parece el método D’Hont a un sistema proporcional (el efecto de los últimos escaños se diluye). Cuanto más pequeña, a un sistema mayoritario. En España conviven los dos tipos: en Madrid, Barcelona o Valencia, el sistema electoral es cuasiproporcional. En Soria, Ávila, Cuenca o Teruel, es cuasimayoritario.

Tradicionalmente, eran los partidos de izquierda los que más se quejaban del sistema electoral, porque el PP acostumbra a ganar las elecciones en las provincias pequeñas, acaparando un botín muy goloso porque estas provincias están sobrerrepresentadas en el reparto de escaños (las 28 provincias de las que habla Casado tienen solo el 20% de la población española, pero reparten el 30% de los diputados del Congreso).

En realidad, más que a izquierda o derecha, el sistema perjudica a los partidos pequeños de ámbito nacional, que son los que se quedan fuera del reparto en estas provincias. En las últimas décadas este papel lo sufrió Izquierda Unida, aunque también castigó al CDS de Adolfo Suarez, al Partido Reformista Democrático de Miguel Roca, o más recientemente a UPyD.

En las elecciones que más se habló del "voto útil" y del tamaño de las circunscripciones fue en el año 2000. Una parte de la izquierda culpaba a la división entre socialistas y comunistas de que gobernase Aznar, un enfrentamiento que había alcanzado su punto más álgido durante la última legislatura de González. Para corregir esta asimetría (la división de la izquierda frente a la unión de la derecha), el candidato socialista Joaquín Almunia ofreció a IU un "Gobierno de coalición" a cambio de que IU retirase su candidatura al Congreso en las 34 provincias en las que nunca había obtenido representación (incluyendo todas las de Casado).

Tras un largo tiro y afloja, ambos partidos rubricaron un acuerdo diluido en lo material (IU solo retiró algunas candidaturas en el Senado, cuyo efecto práctico fue nulo) pero hinchado en lo simbólico, con una pomposa firma en el Palacio de Cristal de Arganzuela mientras sonaba de fondo la música que Ennio Morricone compuso para la película 'Novecento'. El resultado, como es conocido, es que Aznar se alzó con una mayoría absoluta hasta entonces impensable para los populares. Fue el típico ejemplo de una profecía autocumplida.

No fue la única vez que la izquierda se dio de bruces contra una regla política, que no matemática: que, cuando se trata de coaliciones electores, uno más uno suman menos que dos (siempre hay votos que se quedan por el camino). En 2016, Pablo Iglesias forzó la repetición de las elecciones aplicando la misma regla matemática, no la política: en diciembre de 2015, el PSOE había obtenido 5.5 millones de votos, Podemos 5.2 e IU casi 1 millón. Bastaba que Podemos e IU se uniesen para que el 'sorpasso' se convirtiese en realidad. Pero el "pacto de los botellines" no sirvió para nada: por el camino se dejaron exactamente un millón de votos. En este caso, uno más uno fue igual a uno.

Una regla que también parece haber olvidado Casado. Porque si hay exvotantes populares que se han ido a Ciudadanos o a Vox durante los últimos años, es precisamente porque no quieren votar al PP. Y a estos votantes (a los desencantados con los populares) les da igual si las consecuencias de su divorcio son distintas en Madrid que en Ávila. Imaginemos (en un escenario hipotético) que Vox acabase transigiendo y retirando su candidatura en Ávila. O que Ciudadanos hiciese lo mismo en el País Vasco. ¿Qué creen que sucedería con los votantes de uno y otro? Lo más probable es que se quedasen en sus casas antes de votar al PP.

Y es aquí donde está la segunda parte resbaladiza del debate sobre el voto útil: porque si la conclusión es que nuestro sistema electoral tiene deficiencias, lo que hay que hacer es reformarlo. De hecho, yo sería partidario de una reforma. En mi opinión, tendría más sentido que el sistema electoral fuese exactamente al revés: que el sistema fuese más proporcional en las provincias pequeñas que en las grandes, de forma que en las primeras pesasen también las posiciones minoritarias de los ciudadanos.

El problema del sistema electoral español no es que sea proporcional o mayoritario: es que es asimétrico. Es que existen (¡ay, maldita expresión!), dos Españas: una la del interior, envejecida y despoblada. Y es precisamente en estas provincias donde tenemos un sistema electoral mayoritario que deja sin representación parlamentaria a gran parte de los votantes. Un país con problemas de envejecimiento y despoblación rural como España no se puede permitir que el sistema electoral ponga todavía más distancia entre los electores y sus representantes en estos territorios.

El problema es que los partidos políticos solo se acuerdan de Santa Bárbara cuando truena. El PP lleva años poniendo obstáculos a cualquier reforma del sistema electoral, porque hasta ahora la sobrerrepresentación en escaños de las provincias del interior le beneficiaba. Ahora, media hora antes de las elecciones, echan mano de la calculadora y se la llevan a la cabeza ante el temor de que en esta ocasión salgan perjudicados. Podemos recorrió exactamente el camino opuesto: después de denunciar la falta de proporcionalidad de nuestro sistema electoral, se dio cuenta de que en tanto fuese el tercer partido se veía beneficiado por el reparto, así que decidió guardar sus propuestas de reforma en el cajón. ¿Voto útil? Algo todavía mejor: mejor una ley electoral que sea verdaderamente útil. Aunque esto sea responsabilidad de los políticos, y no de los ciudadanos.

Los nuevos inquisidorcitos
Jesús Laínz Libertad Digital  16 Marzo 2019

–¡Hala, pecado! ¡Ha dicho mariconez! –exclamaron, haciendo pucheritos, los aguerridos representantes de la generación más tonta de la historia de España.

Algunos meses después, José María Cano, autor de aquella canción ochentera ahora censurada, lamentó esta época llena de complejos en la que "resulta que a mis amigos gays no se les cae la palabra mariquita o maricón de la boca, y en cambio una canción de Mecano no puede decir: Siempre los cariñitos me han parecido una mariconez".

¡La que nos espera con estos clones fabricados por las neopedagogías progresistas de la infausta LOGSE de Felipe González, aquel estadista! Pues a su abrumadora ignorancia hay que sumarle un adoctrinamiento nunca visto ni en la más férrea de las dictaduras ni en la más asfixiante de las tiranías. Ni Stalin ni Hitler, ni Luis XIV ni Iván el Terrible, ni Calígula ni Fu Manchú pudieron jamás imaginar, ni en el más húmedo de sus sueños, el arma política suprema de la que gozamos hoy: el lavado de cerebro televisivo. Porque, además, este lavado de cerebro ha pasado inadvertido, y cuando ha sido advertido, ha sido bendecido por haberse llevado a cabo en nombre de la democracia y la igualdad. Y ante semejantes diosas sólo cabe arrodillarse y adorar.

Nadie se va a rebelar porque nadie se ha dado cuenta de la opresión. Y menos que nadie, estos jóvenes de mirada ovina a los que, además del conocimiento, les han extirpado hasta la curiosidad. Mimaditos por sus papás sesentayocheros, domesticaditos por los neopedagogos supermegaigualitarios, aduladitos por los gobernantes antiautoritarios y e hipnotizados por las pantallitas, nuestros jóvenes rebeldes cacarean encantados las consignas del poder.

Todo lo ignoran pero sobre todo opinan; nada saben pero se tienen por naturalmente sabios por ser jóvenes; para nada valen pero para todo se creen los más capacitados. E, inconscientes de su bobería, creen que el mundo estaba mal organizado hasta que nacieron ellos. Porque ellos son los elegidos por los dioses para arreglarlo todo. Prohibiéndolo todo, evidentemente, porque la KGB quedará como un chiste en comparación con el furor inquisitorial que desplegarán estas viejas beatas versión posmoderna para perseguir a quienes osen profanar el menor mandamiento de la Santa Iglesia de la Correción Política.

A lo que hay que añadir el envenenamiento izquierdista, progresista, feminista y separatista, que al fin y al cabo todo ello es la misma disolución. Los jóvenes rebaños progresistas, izquierdistas, feministas y separatistas desfilan balando con unanimidad lo que sus pastores hayan decidido, con algunos matices para cada momento y lugar. Los rebaños catalanes se han especializado en atronar las calles con sus balidos amarillos, mientras que en otras regiones donde los que mandan no han promovido la moda separatista, los rebaños se inclinan por los balidos rojos, rosas y morados, siempre expresados con modales de burdel. Y tanto los unos como los otros, niñatos pijobolcheviques que nunca han tenido que esforzarse para pasar curso ni que trabajar para ganarse la vida, creen estar escribiendo páginas memorables de la historia de la Humanidad insultando, acosando, acallando, escupiendo y agrediendo todos los días a los malvados que no balan como ellos, demonizados con la descalificación suprema: ¡Fascistas!

Pero no son ellos los únicos protagonistas de esta algarabía, pues también están los que, algo más maduritos, se han dejado idiotizar por el pensamiento único. Porque, paradójicamente, uno de los efectos más evidentes de cuatro décadas de democracia ha sido el incesante encogimiento de la libertad. Empezando por la de expresión, cada día más obstaculizada por los nuevos crímenes mentales sobre los que advirtió el benemérito Orwell. Individuos ya talluditos, que se han pasado la vida opinando sin tener que medir cada palabra y contando chistes sin temer las consecuencias, ahora se escandalizan de esas mismas palabras y de esos mismos chistes. Porque la Santa Iglesia de la Corrección Política les ha convencido de que hay ciertas opiniones que no deberían opinarse; y hasta de que ya no se pueden contar chistes de cojos, bizcos, mariquitas, negros, cheposos, gitanos, aragoneses, leperos, ciclistas, tacaños, gordos, flacos, novias, suegras, gangosos y polvos mal echados porque siempre habrá un cojo, un bizco, un mariquita, un negro, un cheposo, un gitano, un aragonés, un lepero, un ciclista, un tacaño, un gordo, un flaco, una novia, una suegra, un gangoso u uno que echó un polvo mal echado que podrá sentirse ofendido en lo más profundo de su ser, aunque, evidentemente, la intención del contador del chiste no fuera ofender a nadie sino provocar unas risas. ¡Tantos derechos y tantas libertades, para acabar teniendo que limitarnos a hablar del tiempo!

El cóctel es explosivo. Tan explosivo, que el que suscribe lamenta no tener algunos años más para poder bajar la persiana con serenidad antes de que, con la entrada de estos pimpollos en la edad de la influencia y el gobierno, se implante en este mundo el reinado de la Suprema Gilipollez.

Aunque a este perverso juntaletras siempre le quedará un consuelo, y no pequeño: la certeza, cada día mayor, de que, antes de que eso suceda, habrán irrumpido en nuestra decrépita Europa los talibanes, o alguna cosa todavía más divertida, para virilizar la especie.

¡Lo que nos vamos a reír!
www.jesuslainz.es

Vox: ¿timo o 'thymós'?
JOSÉ IGNACIO TORREBLANCA El Mundo  16 Marzo 2019

Vuelven las elecciones y vuelven los lamentos por el sistema electoral, los votos que supuestamente se desperdician, la sobrerrepresentación de las provincias más pequeñas, las críticas al sistema electoral y las apelaciones al voto útil. Siempre se dijo que la combinación de 52 circunscripciones, 350 escaños y la Ley de D'Hondt revelaba el complot de la derecha posfranquista para cerrar el paso a la izquierda y dejarlo todo "atado y bien atado". Pues hete aquí que, sin contar la UCD, los socialistas van camino de gobernar 22 años frente a 14 de los populares. También se dijo que el sistema blindaba a los dos grandes partidos contra la emergencia de terceros. Pues hete aquí que el sistema ha permitido la emergencia de alternativas por la izquierda (Podemos), el centro (Ciudadanos) y ahora la derecha (Vox). Y respecto a las provincias más pequeñas, aunque estén sobrerrepresentadas, sus escaños han ido a los dos grandes partidos, incluso a terceros, sin que como vemos, el mayor peso de sus votos les haya servido para frenar su despoblación ni declive económico.

Ahora le toca al PP apelar al voto útil y lamentarse pidiendo a Vox que no se presente en las provincias de cinco o menos escaños. Una estrategia absurda, e incluso suicida, que recuerda el error que cometió el PSOE en 2000 cuando ofreció al PCE sumar sus candidaturas en 34 provincias para, supuestamente, evitar que se desperdiciaran los votos de izquierda. El pacto solo fraguó en el Senado pero el resultado fue en sentido contrario pues el PSOE, víctima de sus divisiones internas y falta de perfil propio, no solo no remontó su resultado de 1996 sino que tuvo que digerir la mayoría absoluta de Aznar.

El mensaje de Casado apelando al voto útil, racional y pragmático que sume fuerzas para desalojar a Sánchez de La Moncloa es erróneo y contraproducente: ignora que en los tiempos que vivimos, y sobre todo en esta elección, que gira, nos guste o no, en torno a los sentimientos agraviados, el voto es mucho más identitario y emocional de lo que nunca lo ha sido. Lean Identidad de Francis Fukuyama (Deusto) para entender que vivimos tiempos en los que el thymós (el alma cálida y emocional que ansía reconocimiento) prevalece sobre la psyché (el alma fría, calculadora e impersonal). Con su apelación al voto racional, Casado concede a Vox la característica de voto emocional del PP, que es precisamente lo que Vox es y aspira a representar. ¿Vox es un timo? ¿O el partido del thymós? Cuidado.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

El auténtico proceso del 'procés'
Amando de Miguel Libertad Digital  16 Marzo 2019

El juicio del Tribunal Supremo contra el "procés" independentista catalán está siendo todo un espectáculo, con esos sillones de estilo imperio y la profusión de togas de tafetán y puñetas de encaje. Se agradece la publicidad a través de la televisión, aunque no quedó claro por qué se eximió a un par de testigos de aparecer en la pantalla. ¿Es que acaso se teme la venganza de la mafia catalanista?

Acostumbrados a los aparatosos juicios de las películas norteamericanas, los espectadores de este juicio de nuestro Tribunal Supremo nos hemos sentido un tanto frustrados. No ha sido posible contemplar la facundia y el atractivo de Henry Fonda, Spencer Tracy o Gregory Peck. ¿Para qué nos vamos a engañar? Las sesiones de este juicio doméstico nos han parecido la verdadera oceanografía del tedio. Y eso que los cargos son de cuidado: rebelión, sedición, desobediencia a los tribunales, malversación de fondos público. Sin embargo, creo que no se ha entablado el verdadero proceso del "procés", ni es previsible que nadie lo suscite. Pero la pantalla lo resiste todo, así que por discurrir que no quede.

Para empezar, reconozcamos que estos secesionistas catalanes (vulgo los "indepes") se muestran bastante raritos. Podrán ser acusados de los más atroces delitos, lo que en otros países se llama "alta traición". Pero resulta que aquí representan el exponente de una taifa muy influyente en la vida pública española, no solo en la de Cataluña. De ahí que, por mucho que los reos vayan a ser condenados a severísimas penas, todo el mundo sabe que, si el PSOE sigue gobernado, van a ser indultados. Habrá protestas, pero los "indepes" serán exaltados en Cataluña como verdaderos héroes nacionales. No digamos, la figura insólita del forajido que escapó a los tribunales y se acogió a la protección de los belgas.

El auténtico proceso al secesionismo catalán no se va a poder entablar porque sus fechorías no se hallan tipificadas en el Código Penal y tampoco son asimilables a personas o situaciones concretas. Es esta "colla" catalanista la responsable de un inmenso deterioro de la nación española, incluida la parte de Cataluña. Se manifiesta, por ejemplo, en la fatídica política de la llamada tristemente "inmersión lingüística", promovida por Jordi Pujol hace 30 años. Consiste en el propósito de desplazar el idioma español de la vida pública de Cataluña, empezando por la enseñanza. Una consecuencia inmediata de tal política ha sido la salida de Cataluña de cientos de miles de profesionales muy cualificados. En su lugar, hemos visto medrar en Cataluña una clase profesional y política particularmente mediocre, nepotista y corrupta. Empieza por la familia de Pujol y sigue por sus edecanes, todos de la "ceba" (el cogollo étnico).

De forma más amplia, se registra un lento pero decidido proceso de declive económico, miseria cultural y desmoralización social de Cataluña, antaño tan pujante en todos los órdenes.

Lo peor para la vida pública catalana ha sido el predominio de una mentalidad de lo que con un término italiano llamaríamos "campanillismo. Esto es, la visión alicorta de los problemas colectivos, la que no va más allá del campo de observación que marca la altura del campanario de la aldea. Con una expresión del tradicional espíritu comercial de los catalanes se podría decir también "cortoplacismo". En definitiva, es una visión estrecha del espacio y del tiempo. Cataluña, adiós.

De lazos y tumbas

Mientras Torra se fuma a la Junta Electoral vuelve Franco
Luis Ventoso ABC  16 Marzo 2019

A usted y a mi nos crujirían si le guindásemos unos euros al fisco, circulásemos a 150 o desoyésemos un mandato judicial. Y así debe ser, pues sin el imperio de la ley nuestra sociedad degeneraría en una selva donde mandaría la fuerza bruta. Pero esas normas que a todos nos obligan quedan en suspenso con Torra y su Ejecutivo, que gozan de bula. A fin de mantener la neutralidad política del espacio público, el martes, la Junta Electoral Central exigió al Gobierno catalán que retirase en 48 horas los lazos amarillos, esteladas y símbolos propagandísticos que engalanan las fachadas de sus sedes. Han pasado cinco días. Torra no se da por enterado. Es más, se muestra desafiante. Pero el Gobierno de la Nación se encoge de hombros. No ha tomado medida concreta alguna para que el presidente insurrecto obedezca.

Aunque por desgracia ya estamos acostumbrados, la situación resulta bananera comparada con cómo funcionan las instituciones en países equiparables a España. Según nuestro modelo constitucional, el presidente catalán es parte del Estado y su máximo representante en Cataluña. Sin embargo está embarcado en una campaña para destruirlo y tiene a gala desobedecer sus leyes. ¿Y qué hacen Sánchez y su consejo de ministras y ministros ante esta abierta rebeldía y chuleo a la Junta Electoral? Pues lo esperable, recurrir raudos al ministro sin cartera y sacarlo a la palestra para que eche un capote. Franco, que lleva 43 años enterrado, volvió ayer a copar la rueda de prensa del Consejo de Ministros con el anuncio de que será evacuado por enésima vez del Valle de los Caídos, esta vez el 10 de junio, y llevado al Panteón de Mingorrubio, en El Pardo, donde reposa su mujer. Porque es lo que le apetece a Sánchez, contra el deseo familiar.

Hay dudas sobre si el Gobierno exhumador ha acertado, pues el camposanto de Mingorrubio se presta a las excursiones de curiosos. El aire es puro y las vistas sobre el embalse, soberbias. Existe además un cómodo y amplio aparcamiento y muy cerca se encuentran amenidades como el Casino Mingorrubio, el restaurante Flora Barragán o el propio palacio de El Pardo. Sánchez, que ya logró disparar las visitas al Valle de los Caídos, podría convertir aquel cementerio olvidado en un nuevo destino turístico de éxito en la Comunidad de Madrid.

Allá cuando arrancó la Liga se especulaba sobre quién saldría antes: Lopetegui o Franco. Pero cayó Lopetegui, cayó Solari, ha vuelto Zidane... y el gran Sánchez sigue sin lograr desenterrar a su colaborador. Esta vez podría producirse el enésimo tropiezo en la ruta de las pompas fúnebres progresistas. El Gobierno da por supuesto que el 10 de junio Sánchez seguirá en el poder, cuando podría ser rechazado en las urnas. También da por descontado que el Supremo le permitirá burlar los deseos de la familia, lo cual resultaría chocante, pues en el derecho de los países más honorables son siempre los descendientes quienes deciden sobre la tumba de sus familiares.

Franco, cortina de humo facilona para no hablar de lo medular: un Gobierno autonómico en rebeldía, y aquí no pasa nada. Por ahora. Tal vez las urnas hablen.

Tirar a Arcadi Espada por la ventana
Santiago Navajas Libertad Digital  16 Marzo 2019

La Generalidad ha denunciado a Arcadi Espada por mantener "un discurso excluyente y discriminatorio que atente contra la dignidad y los derechos de las personas". Que una institución como la Generalidad, que tiene de presidente a alguien que se ha referido a los que no comulgan con sus tesis nacionalistas en Cataluña como "Carroñeros, víboras, hienas. Bestias con forma humana..) con un pequeño bache en el ADN", denuncie a Espada antes de denunciarse a sí misma es cuando menos paradójico.

La excusa de la Generalidad para la denuncia son las tesis eugenésicas de Espada que han vuelto a estar en el candelero tras su última aparición en una abortada entrevista televisiva, donde Espada dejó con un palmo de narices al fullero entrevistador ante la trampa mediática que le había preparado para oponer sentimientos a flor de piel con razones fríamente abstractas. Cada vez que Espada habla o escribe habría que ponerle como frontispicio lo que escribía Robert Nozick en el prefacio de Anarquía, Estado y Utopía

"Muchos de esos argumentos y consideraciones los presento tan vigorosamente como puedo. De esta forma, corro el riesgo de ofender doblemente: por la tesis que expongo y por el hecho de proporcionar razones para sostenerla"

Espada, como Nozick, suele mantener tesis que ofenden al sentido común, entendiendo por tal esa ideología transversal -combinación del sermón del telediario, la homilía de los suplementos dominicales y el lavado de cerebro de las tertulias radiofónicas- que lleva a que todo el mundo piense más o menos lo mismo sobre todo. Pero todavía peor es que el autor de Contra Catalunya (es decir, contra el nacionalismo hegemónico en su región) trata de argumentar partiendo de axiomas claros a los que aplicando una lógica rigurosa llega a conclusiones que resultan siempre originales, ya nos parezcan luminosas o estúpidas.

Joseph Overton fue un teórico político que señaló que el rango de ideas que la gente admite como aceptable es el que marca la agenda social, aunque no les guste a los políticos que deben llevarla a cabo. Dicho rango se llama desde entonces "la ventana de Overton". Que dicha ventana sea más o menos estrecha, por tanto, depende en gran parte de que haya líderes intelectuales que se atrevan a desafiar las convenciones establecidas. De Sócrates a Nozick la historia de Occidente ha sido un éxito en la medida en la que los intelectuales que pretendían ampliar la ventana de Overton han resistido las amenazas del poder establecido. Santo Tomás de Aquino antes de llegar a ser considerado el filósofo "oficial" de la Iglesia Católica fue perseguido por su teoría teológica.

Ante una tesis "ofensiva" hay dos tipos de reacciones. La primera, la de la Generalidad, habitual entre los nacionalistas y la izquierda, es censora e inquisidora y trata de llevar al disidente ante los tribunales del orden público o del santo oficio. La segunda, por el contrario, sería la respuesta liberal: en lugar de montar un juicio sumarísimo organizar un Congreso de Filosofía para poder debatir las razones de Espada u otros teóricos favorables a una eugenesia "escandalosa" como Peter Singer o Peter Sloterdijk.

Es sintomático de la degeneración de la política y la cultura catalana que Arcadi Espada, en lugar de estar propuesto para los Premios Nacionales de Cataluña, pocos contribuyen como él a la proyección y enaltecimiento de la Cataluña en la senda de esos grandes periodistas que fueron Josep Pla y Josep Maria Planes, esté propuesto para el banquillo de los acusados. Porque es un símbolo de que otra Cataluña, libre, plural y ofensiva, no permanentemente "ofendida", es posible.

Arrimadas equipara a Feijoo con los nacionalistas por pedir el gallego en las oposiciones
Publicó un tuit atacándolo por exigir el idioma en las oposiciones en la comunidad
Juan Capeáns. La Voz   16 Marzo 2019

«El PP no solo ha pactado siempre con nacionalistas. También les sigue copiando: Feijoo exige el gallego como requisito obligatorio para ser profesor». Son palabras de Arrimadas tuiteadas por la propia candidata por Ciudadanos, que atacó al presidente de la Xunta en Twitter por convocar unas oposiciones en las que se exige como requisito el gallego, lengua cooficial en Galicia junto al castellano. Las declaraciones de Arrimadas desencadenaron una cascada de críticas en la red social contra la líder de Ciudadanos.

La convocatoria que provocó el tuit de Arrimadas se refiere a una orden de Educación del mes de febrero sobre las oposiciones que dan acceso a la educación secundaria, que son las que se convocan todos los años con más premuera para que los cuadros de profesorado se puedan cerrar antes del comienzo del curso. En la misma, se indica que se debe acreditar el conocimiento del gallego, idioma cooficial de la comunidad a la misma altura que el castellano aunque con el amparo de las principales instituciones, comprometidas expresamente con su uso en todos los ámbitos y niveles de aprendizaje.

En otra convocatoria más reciente se ofertaron 52 puestos vinculados a política social con una oposición que constaba de un ejercicio. Pero además, quienes acrediten estar en posesión del Celga 3 o equivalente quedarán exentos de un segundo examen destinado a evaluar el conocimiento del idioma gallego. Las últimas son del viernes pasado, para personal subalterno, al que se le exige el nivel del Celga 2.

El 97,5 % no hace la prueba
Desde la Xunta alegan que el modelo de Galicia es el mismo desde hace diez años, cuando llegó Feijoo al poder. El presidente esgrime que, desde el 2016, de todas las personas que superaron unas oposiciones, el 97,5 % no tuvo que hacer un examen de gallego porque ya acreditó el conocimiento de la lengua. El 2,5 % restante superó la prueba.
 


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