AGLI Recortes de Prensa   Lunes 18  Marzo 2019

Pedro Sánchez o Malhagas el embustero
Pedro de Tena Libertad Digital 18 Marzo 2019

Parece confirmado que sí, que es él. Desde hace unos cuantos siglos, se creyó que el caballero Malhagas era una invención de Juan Pérez de Montalbán, un prolífico versificador y narrador del tiempo de su maestro, Lope de Vega. De hecho, se certificó que La prodigiosa vida de Malhagas el embustero fue una novela anunciada y nunca impresa que quedó pendiente en la literatura española. Pero pocos imaginaban posible que el personaje no fuera de su siglo, sino de los venideros. Al principio, hubo quien repentizó que el Malhagas de marras era Zapatero, José Luis Rodríguez, que llegó al gobierno de España de manos de una mentira gigantesca y orquestada por el pérfido Rubalcaba, Alfredo Pérez, en torno a los atentados del 11 de marzo en Madrid. Esa y otras patrañas, venezolanas y no, parecieron conferirle el papel protagonista de esta novela por escribir, pero hete aquí que no. Al final se confirma que Malhagas el embustero se ha reencarnado en el largo caballero que es Pedro Sánchez.

Desde hace mucho no se conocía en la política española y tal vez europea, alguien que detentase el secreto del embuste descarado y de la ausencia de escrúpulos. No se trata ya de la fullería de su tesis doctoral o la de sus libros, que nunca escribe. Tampoco se trata de su desfachatez colocando a su señora en puestos de alto nivel internacional by the face. NI siquiera se trata de su desmedido desahogo en rodearse de lumbreras como Carmen la de Cabra, la del dinero público no es de nadie porque es de ellos o eso quieren. Se trata de una combinación de circunstancias que convierte su libro de Manual de resistencia en unManual de indecencia. Gobernar por decreto sin inhibición moral, blandir la corrupción, cierta pero modesta, del PP mientras silencia el "himalaya de corrupción" de su partido en Andalucía y otras comarcas, como la de su hermana UGT, y confabularse con los enemigos declarados de su nación y de su Estado le importa una higa.

Los artistas de la aruspicina susurran al oído de los tres tristes tigres del centro derecha español que es imposible que un Malhagas así vaya a volver a gobernar en España. No entienden nada. En la convivencia civil, mezclada con telebasuras y enredes sociales, un nuevo tipo de política y de políticos se está abriendo paso en unas decadentes democracias europeas cuyas creencias, valores y cimientos están colgados con pinzas y expuestos al huracán de mentiras, irracionalidad, amnesia, cinismo, opinionitis aguda e inescrupulosidad que se extiende como una peste sobre las ruinas de la educación rigurosa, del método científico y de cualquier lógica simple. Estamos quedando a merced de los Malhagas porque la Constitución, buena y santa para tantas cosas, nos ha dejado a merced de los partidos políticos y las organizaciones sociales empresariales y sindicales, sobre los que no pende espada judicial de Damocles alguna en caso de malversar, embustes de por medio, el caudal público de la confianza y de los votos

Entérense. Este Malhagas Sánchez nos ha demostrado cómo con un trenzado de propaganda simbólica llena de viejas tumbas, lucha de sexos, concesiones a la desigualdad regional que hasta la II República desestimó y uso partidista de dinero público unido todo ello a una minoría de 84 escaños, se puede dictar autoritariamente sobre los demás diputados españoles de un congreso de 350 puestos. ¿Cómo le llamamos al nuevo orden o desorden? Pues tomen nota porque, dada la tristeza, y el ridículo, de los tres mininos centroderechosos, que no tigres, este nuevo Malhagas el embustero puede gobernar incluso en minoría. Ya no importa ni ganar las elecciones ni disponer de mayoría suficiente en las Cámaras. Le da igual. Al tiempo.

Sin «voto útil» al PP crece Sánchez
 larazon 18 Marzo 2019

Desaparecido el modelo de bipartidismo, de las dos grandes formaciones que han pilotado la política española desde 1978, PSOE y PP, la fidelización del voto es cada vez más difícil. Los diez millones de electores que podían cosechar socialistas y populares son historia, teniendo en cuenta que deben repartirse entre otros grupos, Podemos y Cs, además de Vox. Las múltiples alianzas posibles para formar gobierno y los matices en el programa de los partidos están llevando a que el voto no se decida hasta la última semana, incluso el último día.

Si hasta ahora las campañas eran un puro trámite que en nada hacía variar la intención de voto, ahora son clave. Los «tracking», o seguimientos diarios de la evolución electoral de los partidos, van pespunteando una tendencia que, visto el resultado de las pasadas elecciones andaluzas, no podrá confirmarse hasta que hablen las urnas, teniendo en cuenta, sobre todo, que ningún partido obtendrá la mayoría absoluta por sí solo.

Si en el caso de la izquierda su victoria dependerá del resultado que obtenga el PSOE, dado el bloqueo de Podemos y la confirmación de su descenso, en el bloque del centroderecha depende tanto de PP como de Cs, y ahora también del partido de Santiago Abascal, sobre todo teniendo en cuenta que de los más de dos millones de votos que pierden los populares respecto a los comicios del 26 de junio de 2016, el 45,1% irá a Vox; que se beneficiará también del 15,2% de los electores pasados de Cs.

Según un sondeo de NC Report, el bloque de centroderecha conseguiría la mayoría absoluta con una horquilla que iría de los 185 a los 176, lo que supondría estar en el límite para poder formar gobierno. Sin embargo, a un mes y medio de las elecciones, no es un pronóstico que ahora pueda darse por definitivo, ya que lo que cuenta es la tendencia y PP y Cs han bajado 0,4 y 1,1 puntos, respectivamente, pasando el 52,5% al 51,3%. Por su parte, Vox avanza 0,3 y 1,4 puntos desde diciembre, momento en el que irrumpe en Andalucía, por lo que puede estar dando señales de que su mensaje de partido de «derecha patriótica» o de «derecha de verdad» necesitará nuevas estimulaciones mediáticas.

Si el centroderecha quiere invertir esa leve tendencia a la baja y tener serias opciones para gobernar tendrá que movilizar a su electorado, algo clave en unos comicios en el que las mayorías oscilarán por muy pocos escaños, además de que, por el sistema proporcional, el centroderecha supera en más ochocientos mil votos al bloque de la moción censura, pero no en diputados. Según el mismo sondeo, la participación crece 0,2 puntos respecto a 2016, aunque es insuficiente para dar un vuelco electoral. Si en el caso de Andalucía, la abstención de la izquierda favoreció para que el PP y Cs, con el apoyo de Vox, relevase en la Junta al PSOE, la deserción del votante conservador podría perjudicar a esta opción.

Hay, además, un factor en el reparto de votos que será determinante y que pondrá encima de la mesa la necesidad de un voto útil: el PP se verá perjudicado en las circunscripciones pequeñas si el voto va para Vox porque no se materializará en escaños. La fidelidad de voto en el PP es del 63,8% y del 82,7% en el PSOE. Aunque desde la llegada a La Moncloa de Sánchez estemos viviendo en una campaña permanente, los mensajes fuertes, los que puedan movilizarlo, todavía no han llegado, a pesar incluso de que la izquierda ha mejorado en su conjunto y haya pasado del 40,1% al 40,8%. Todo indica que Pablo Casado deberá pedir todo el voto para su partido porque, además, se abre otra opción, aunque negada por Albert Rivera: la suma de PSOE y Cs se queda a cinco escaños de la mayoría en el Parlamento.

Al PP podrá votarlo su abuela.
Nota del Editor 18 Marzo 2019

La historia reciente de España ha desaparecido de la mente de los historiadores de La Razón, ahora La Sin Razón. Votar PP es un suicidio para España. El PP tiene que desaparecer y dejar paso a quienes defienden España y a los españoles. El PP es otro enemigo público.

Tenemos la suerte de que Vox está cada vez más presente en los medios y la gran mayoría de españoles lo valora como la última oportunidad para evitar el suicidio que impulsan los enemigos de España, todos tan cerca.

La derecha separada, oxígeno para Sánchez
Editorial EL RUGIDO DEL LEÓN elespanol  18 Marzo 2019

Cuando la semana pasada el líder del PP, Pablo Casado, planteaba a Vox que no se presentase en las provincias pequeñas no hacía una proclama electoralista, sino que corroboraba una realidad. Y es que como cuenta hoy EL ESPAÑOL, la fragmentación del voto del centro y la derecha, no sólo es contraproducente pese a la notable movilización de sus electores, sino que da oxígeno a Sánchez, que sí que suma para repetir Gobierno de la mano de Podemos y de los separatistas.

Como muestra el sondeo que publicamos -y por la razón del efecto de la Ley D'Hont en las provincias pequeñas-, la suma de PSOE, Podemos y el nacionalismo obtendría en torno a 184 diputados en el Congreso, superando holgadamente los 176 escaños que garantiza la mayoría absoluta. Mientras, la suma de PP, Cs y Vox sólo alcanzaría los 167 diputados, lejísimos de poder expulsar a Pedro Sánchez de la Moncloa.

Coherencia
Bien es cierto que ya es imposible que el centro y la derecha presenten una coalición electoral conjunta, dado que el plazo para esta opción expiró el pasado viernes. Sin embargo, sí hay una alternativa que pasa por que PP y Vox acuerden presentar candidatos conjuntos bajo una u otra marca o negociando el reparto de escaños en el Congreso y el Senado. No es casual que este escenario sea ampliamente respaldado por la mayoría de los electores de Abascal y por la mitad de los votantes del PP, como también prueba nuestro sondeo.

Así las cosas, si el centro y la derecha son coherentes con el objetivo de sacar a Sánchez del Ejecutivo, no hay más solución que la de que PP y Vox sumen sus votos en las provincias pequeñas, 40 según nuestro estudio. En nada se alteraría el ideario de cada partido, cuando además están centrando en estas provincias parte de su discurso de defensa del mundo rural.

Sentido de Estado
Y más aún cuando en las grandes circunscripciones, los efectos de la normativa electoral no afectan a la proporcionalidad, lo que permite que en los principales núcleos urbanos, donde el mensaje político más se expande, PP y Vox marquen sus diferencias programáticas.

Que Santiago Abascal se vanaglorie de la independencia de su partido y rechace esta oferta lanzada por Pablo Casado, unido al hecho de que la derecha sea incapaz de articular cualquier alianza por mera responsabilidad de Estado, nos aboca, probablemente, a cuatro años más de Sánchez. Ni los votantes de Vox lo entenderían.

El rugido del desdentado tapa la miseria del  PP culpable de la situación y que por ello tiene que desaparecer

Nota del Editor 18 Marzo 2019

España es responsabilidad de los españoles y el PP ha demostrado que es inútil y traidor, así que defenderlo es una traición a España.
Tengo la esperanza de que muchos españoles se den cuenta de la perniciosa influencia que algunos periodistas quieren seguir propagando y suceda como en USA que quedaron como lo que en realidad son, unos intoxicadores interesados en mantener el tinglado que nos ha dejado como ciudadanos de cuarta clase, camino de terminar siendo despojados de los magros ahorros que hemos conseguido dejar a un lado para tiempos económicos peores.

¿'Cum Fraude' y 'Anti-Fake'?
FEDERICO JIMÉNEZ LOSANTOS El Mundo 18 Marzo 2019

Sólo desde la más absoluta desvergüenza puede un tío llamado Pedro Sánchez, al que han pillado con una tesis doctoral, y por ende con un título, plagiados y además por otros, crear un Ministerio de la Verdad, dizque para combatir la mentira, cuya máxima magistratura representa precisamente Él. Sólo un sujeto ayuno del más básico principio moral y de una brizna, sólo una brizna, de sentido estético, se atrevería a organizar una policía de las redes y los medios para "detectar las noticias falsas que puedan desvirtuar el proceso electoral". Y, encima, hacerlo dos días después de que Moncloa reconozca que la supuesta investigación sobre los plagios de su tesis, de la que el mismo Gobierno y el Supremo Falsario presumieron oficialmente, jamás se llevó a cabo, sencillamente no existió, y ello por una razón: esa basura copiada no la había leído ni el caradura que de ella se aprovechó.

De hecho, cuando alguien del androceo copista de Miguel Sebastián, que delató el plagio como obra de su Ministerio en horas de oficina, se asomó al engendro, retrocedió espantado. Ni los miembros del tribunal que colaboraron en la tesis del Falsario dieron la cara. ¡Y Cum Fraude echó a Montón por plagio! Siempre es igual: ganar unos días hasta que se olvide el embuste, que borrará el siguiente. Y todos certificados por el Ministerio de la Verdad de la Mentira y el respaldo de la Agencia NewTrola, censora de Facebook. Dejémoslo en Fakebook.

La liquidación de España sólo puede producirse en una República acarreada por Falconetti. Aunque nos hablen de una mera reforma constitucional sometida a plebiscito en Cataluña, que ya sería golpista, un proceso revolucionario es lo único que puede mantener unidos a los partidos de la ETA, del Golpe, de Venezuela y el PSOE. A eso vamos. Y eso explica la entrada de independientes prestigiosos en las listas del centro-derecha, frente al intento de destrucción de España y a esta Censura, sin base legal ni respaldo parlamentario, para imponer la Mentira sin Barreras de la Pedrocracia. No es el típico oportunismo de los partidos fichando famosos, sino gente importante que se deja fichar. José María Marco por Vox, Cayetana por el PP, Valls por Ciudadanos son ejemplos de alarma cívica ante un sujeto, Sánchez, cuya pobreza intelectual sólo es superada por su miseria moral.

((Un Gobierno para ir tirando))
Amando de Miguel Libertad Digital 18 Marzo 2019

El Gobierno lo tiene peliagudo. Ascendió a la cúspide del poder por una especie de triquiñuela legal, el llamo "voto de censura". Consistió en echar al Gobierno anterior sumando los votos de todos los que estaban en contra, aunque fueran de su padre y se su madre. Así se formó una mayoría circunstancial que entronizó a un PSOE con el mínimo número de escaños de las últimas décadas. En la práctica quiere esto decir que el doctor Sánchez lo tenía muy difícil si deseaba gobernar. Por eso decidió convocar elecciones, contando con el aliciente que, desde la Moncloa, todas son ventajas para ganarlas.

Situados en lo que se llama precampaña electoral, el Gobierno socialista-feminista se dispone a utilizar su privilegio de mitinear desde las ruedas posteriores al Consejo de Ministras y Ministros. Se aprovechan los "viernes sociales" para proclamar decretos que prometen el oro y el moro a la población, singularmente a los votantes potenciales. Lo que puede costar ese dispendio es algo que oculta cuidadosamente el Gobierno. ¡Será por dinero!

Como medida estrella para distraer la atención del público, el Gobierno se propone el gesto necrofílico de "reinhumar" los restos de Francisco Franco. Es un alarde que recuerda el suceso el cadáver de Evita Perón o, con mayor fuste, el de Felipe el hermoso. En el caso actual se trata simbólicamente de reescribir la historia y hacer que la guerra civil la ganaran los republicanos. Aunque la funeraria iniciativa se declaró como "primera prioridad" desde el primer día de la llegada del doctor Sánchez a la Moncloa, el hecho es que la dichosa "reinhumación" se ha ido postponiendo hasta que el PSOE gane las elecciones. Lo fundamental es utilizar el poder como propaganda electoral. Por lo mismo, el doctor Sánchez puede inyectar millones para que las encuestas del CIS le vayan dando como seguro ganador en las elecciones. Se confía en la hipótesis del "caballo ganador" o de la "profecía que se cumple con solo enunciarla". Los españoles somos así de gregarios.

Un pequeño inconveniente que tiene el doctor Sánchez es la sospecha de que su tesis doctoral fue un encargo de corta y pega. Lo peor es que, encima, la vil tarea fue llevada a cabo servilmente por algún "negro"; al menos esto es lo que se dice en los mentideros de la Corte. Para disipar tales sospechas el doctor Sánchez ha lanzado un libro de esos que dicen "instantáneos". Es de carácter autobiográfico, solo que de nuevo se deja ver la figura del "negro", en este caso una buena escritora muy agradecida con un cargo de muchas campanillas.

No quiero que mi crítica peque de negativa. Antes bien, aprovecho el espacio de este digital para sugerir a mi presidente del Gobierno algunas líneas de acción conducentes a su eventual triunfo en las próximas elecciones. Se trata de promover cambios en los que sea fácil encontrar un acuerdo por parte de los posibles votantes. Por ejemplo, se puede eliminar el actual aforamiento de muchos altos cargos, una supervivencia medieval que ya no va a ninguna parte. Por lo mismo, sería bien recibida la supresión de los exámenes en todos los grados de la enseñanza. Se pueden sustituir muy bien por trabajillos de corta y pega.

Más sencillo todavía sería la decisión de que Canarias y el resto del territorio nacional compartieran el mismo huso horario. Es una realidad que impone la geografía y que no va a encontrar mucha oposición.

Más dubitativo sería eliminar el capricho de alterar una hora los relojes dos veces al año por decisión oficial. Se ha demostrado que tal arbitrio no sirve para ahorrar energía y, en cambio, genera muchos quebraderos de cabeza.

Una propuesta revolucionaria (es decir, utópica) es que, en el Congreso de los Diputados, por cada nueva ley que se aprobara, se eliminaran otras cinco más o menos relacionadas con la misma materia. Todo ganarían con la poda.

Trapero, juguete roto
Gabriel Albiac ABC 18 Marzo 2019

Después de la derrota, quedan sólo cadáveres y juguetes rotos. Y uno debe elegir en cuál de las dos pilas de despojos ser arrumbado. El mayor Trapero ha elegido: cachivache tronchado. Y puede que los suyos acaben por hacer de él un muerto en vida. Están en ello. No hay piedad para el vencido. No la hay, sobre todo, que venga de aquellos mismos que fueron sus camaradas en la batalla mal dada. Porque una batalla que se libró mal sólo puede ser rescatada con sacrificios humanos: la plebe descuartiza a los caudillos que no supieron llevarla a la victoria.

El 1 de octubre de 2017 tuvo lugar en Cataluña un golpe de Estado. Con todos sus atributos: el primero, la proclamación de una nación nueva, bajo el código de un Estado nuevo que cerraba su proceso constituyente. De manual. Pero no hay golpe de Estado si no hay armas. Y profesionales cualificados en el uso eficaz de ellas.

El golpe de Estado estaba milimetrado en Cataluña. Tiempo, lo había habido más que suficiente: en rigor, la independencia viene preparándose desde Pujol, al abrigo de ciertas ambigüedades léxicas de la Constitución del 78 que han permitido a la Generalidad funcionar como un Estado paralelo. Lo de los años que vinieron tras el apaño entre Maragall y Zapatero, fue el remate de las últimas condiciones institucionales para que esa región española pudiera proclamar su independencia sin más que pulsar el interruptor de desconexión.

Se requería sólo la garantía del después. Que era lo que falló en 1934, cuando el Ejército de la República apisonó el golpe de Estado de Companys en menos de veinticuatro horas. Se requería, esta vez, la puesta a punto de un ejército catalán lo bastante eficiente para garantizar algo elementalísimo: la protección plena del gobierno, el control de los medios de comunicación, la defensa hermética de las fronteras. No es necesaria para eso una tropa enorme. Ni aviación, ni armada, ni apenas artillería. Basta con una disciplinadísima unidad de élite. Pequeña, pero bien preparada y de fidelidad inquebrantable. Sin necesidad de armamento pesado, pero sí de lo más sofisticado en armas ligeras. Una fuerza ágil de intervención rápida. Asentada sobre territorio amigo y población reclutable. Y, por supuesto, dispuesta a dar la vida por patria y dirigentes. Tal era la mitología que el ajedrez del golpe asignaba a los Mozos.

Trapero era la clave de ese envite. Como todo en un golpe, la jerarquía de los hombres en armas debía ser inexorable. Y su cabeza suprema, revestida de la solemnidad legendaria sin la cual los padres de la patria son calderilla. Fue inventado el «héroe Trapero». Tal vez él mismo creyó serlo. Luego vino la derrota. Y el horizonte verosímil de largos años de cárcel: la muerte en vida. Y Trapero apostó: mejor juguete roto que cadáver. Y cantó: «Teníamos un dispositivo para detener al presidente Puigdemont y a sus consejeros». O sea: «Soy de fiar. Trabajaré para quien me pague. Perdonadme». Sólo escombros: va a ser dura la vida lejos del mito.

La Junta de Andalucía no adelgaza
Javier Caraballo elconfidencial 18 Marzo 2019

Las señas de identidad del deterioro de la hegemonía socialista en Andalucía, tras cuatro décadas de gobierno ininterrumpido, estaban bien definidas: corrupción política y una administración clientelar. Sobre esos dos pilares, la oposición construyó durante años el discurso que llevó al Partido Socialista a perder el gobierno de Andalucía, en diciembre pasado; la amarga victoria de Susana Díaz que puede costarle incluso su carrera política.

En el documento que firmaron Ciudadanos y el Partido Popular para gobernar ya se establecía como objetivo meterle la tijera al abultado entramado heredado por el PSOE, fundamentalmente lo que se conoce como ‘administración paralela’ de la Junta de Andalucía. El compromiso formal era “reducirla a la mitad”, pero solo han sido necesario cuatro meses para que se reconozca que eso no será posible. Sostienen que el PSOE de Andalucía se encargó de dejar atada y bien atada la estabilidad de ese magma, con el blindaje de los empleados públicos, con lo que cualquier decisión que suponga reducir la plantilla acabaría con una condena segura del Gobierno andaluz en los tribunales de Justicia.

Reducir la ‘administración paralela’ a la mitad precisaría de un presupuesto especial para sufragar las indemnizaciones millonarias de esos miles de trabajadores que, a diferencia de los funcionarios, no tuvieron que superar ningún tipo de oposición, pero con derechos laborales intocables. Como se ha apuntado aquí en alguna ocasión, desmontar un régimen clientelar de cuarenta años es un programa de gobierno en sí mismo, y son otras las urgencias, en sanidad o en educación, que acabarán suplantando a la promesa de adelgazamiento de la administración andaluza.

¿Debemos sorprendernos de que dos partidos políticos firmen un documento con la promesa de reducir a la mitad la ‘administración paralela y que, cuatro meses después, ya se admita que no podrá cumplirse? La justificación que se ofrece es que, aunque era bien conocida algunos aspectos de la administración paralela, ha sido ahora, al entrar en el Gobierno, cuando los dirigentes del Partido Popular y de Ciudadanos han tenido conocimiento de los detalles precisos que condicionan el cumplimiento de aquel compromiso. “La reordenación del sector público es una obligación que se remonta al año 2010, cuando se conocía con toda la crudeza, la gravedad de la crisis económica que asolaba el mundo. El Gobierno de Zapatero lo puso en marcha, con el objetivo de reducir el peso de la administración, y lo que hizo la Junta de Andalucía fue camuflar la reestructuración, de acuerdo con UGT y CCOO”. En vez de suprimir organismos, los reagrupó para simular que disminuía la administración paralela. Si había dos empresas con 750 trabajadores, se disolvieron y se creó una nueva con 1.500 empleados.

Un informe de la Cámara de Cuentas del 19 de diciembre del año pasado -es decir, una vez superadas las elecciones andaluzas- es el que ha revelado la escasa eficacia de la reordenación del sector público andaluz emprendida por sucesivos gobiernos socialistas desde 2011. “En el ámbito de la Comunidad Autónoma de Andalucía -dice la Cámara de Cuentas- no consta la existencia y aprobación de una herramienta de planificación estratégica en la que se identifiquen objetivos, indicadores, plazos, efectos, así como los órganos encargados del seguimiento y medición de los resultados alcanzados en términos de coste, ahorro, personal, etc., de forma que se garantice que los procesos de extinción, creación y transformación o reestructuración de entidades dependientes o participadas por la Junta de Andalucía, respondan a una gestión organizada, coordinada, coherente, eficaz y eficiente”. Oficialmente, lo que se decía desde el Gobierno andaluz es que se había conseguido reducir casi a la mitad la administración paralela, compuesta por 367 empresas públicas, consorcios y fundaciones existentes en 2010. Pero se trataba de un mero maquillaje, sin incidencia real sobre el número de empleados públicos, como ha descubierto la Cámara de Cuentas. “En general se observa que la extinción de entes no ha afectado de forma significativa a una reducción del personal del SPJA, en la medida en que en la mayoría de los casos el personal se ha integrado en otra entidad preexistente o de nueva creación que queda subrogada en la posición jurídica derivada de las relaciones laborales preexistentes, o bien las entidades extinguidas no disponían de personal al haber cesado en su actividad”.

La irrelevancia e inoperancia de las políticas de reordenación del sector público tienen una trascendencia especial en autonomías como la andaluza en la que el peso del sector público es muy elevado, sobre todo en comparación con el empleo del sector privado. La ‘plantilla’ de la Junta de Andalucía asciende a unos 270.000 trabajadores, en su mayoría funcionarios de Sanidad y de Educación, mientras que la administración paralela suma más de 27.300 empleados públicos. En alguna ocasión, se han realizado comparativas y se ha llegado a la conclusión de que la Junta de Andalucía le da empleo a casi el diez por ciento de la población activa andaluza. En comparación con el sector privado, en la administración andaluza trabaja más gente que en las 58 empresas con mayor volumen de venta en Andalucía. Si alguien pensaba que esa realidad había que modificarla para que esta región pueda prosperar y abandonar los últimos puestos en todas las estadísticas laborales, ya puede ir asimilando que no habrá cambios significativos. Lo que ahora sabemos es que cuando el PSOE proclamaba que estaba adelgazando el peso del sector público, no decía la verdad y cuando el PP y Ciudadanos anunciaron que iban a meterle tijera a la estructura clientelar, no decían o no sabían que sería imposible.

Bronca entre Fisas y Álvarez de Toledo por el catalán
El eurodiputado reprocha a la candidata del PP por Barcelona que diga que ser criticada por no hablar catalán refuerza su proyecto
Redacción Crónica Global  18 Marzo 2019

Sintomático, porque son dos formas de entender el proyecto que debe impulsar el PP. El eurodiputado Santi Fisas, un histórico dirigente del PP, ha reprochado al flamante fichaje de Pablo Casado, Cayetana Álvarez de Toledo, que se vanaglorie de no hablar catalán. La polémica entre los dos se ha desarrollado en las redes sociales y evidencia que el nuevo PP de Casado quiere combatir el independentismo desde la raíz, con la idea de que no debería existir una especificidad en el trato a Cataluña.

Cayetana Álvarez de Toledo ha defendido que si desde Cataluña se le acusa de no ser catalana, o de no hablar el catalán, su propio proyecto se verá reforzado y tendrá más sentido, porque lo que reivindica es una España de ciudadanos, con derechos y obligaciones, dentro del espíritu que se defiende en la asociación que impulsó, Libres e Iguales. Próxima a José María Aznar, y en el núcleo de Faes, Álvarez de Toledo está dispuesta a romper esquemas.

Fisas, un histórico del PP
Fisas, catalán, que ha sido consejero de Cultura en la Comunidad de Madrid, entre otras responsabilidades, no comparte ese proyecto de enfrentamiento directo con el independentismo o con el nacionalismo. Y así lo ha evidenciado: “Decir que no hablar catalán da más sentido a tu candidatura es un desprecio a Cataluña y a la lengua catalana. Así no se combate la autodeterminación”, ha asegurado.

Álvarez de Toledo le ha contestado, dejando claro que su aseveración se debía enmarcar en una reflexión más larga. No es que ella no quiera hablar catalán, sino que si le acusan de ello, entenderá que su proyecto político cobrará más sentido.

A la cabeza de lista por Barcelona, el PP catalán la apoya. Su presidente, Alejandro Fernández, comparte esa idea de plantear de raíz el problema catalán. Sus palabras no dejan duda y suponen un duro reproche a sus adversarios. “Mientras otros huyen de Cataluña, el PP atrae talento para defender la libertad de todos los españoles”, ha señalado, en alusión a Inés Arrimadas, que irá al Congreso, o a Juan Carlos Girauta, que se presenta por Toledo, después de hacerlo por Barcelona.

INFORME | Los islamistas asesinaron a más de 84.000 personas solo en 2017
Santiago Fontenla. IslamWatch.eu lagaceta.eu 18 Marzo 2019

Un nuevo informe que rastrea las raíces, la propagación y los efectos del extremismo islamista violento, desvelo que 121 grupos que comparten la ideología islamista. Según el informe, sus actividades causaron la muerte de 84.000 personas, casi 22.000 de ellas civiles, en 66 países en 2017.

En declaraciones en el Consejo de Relaciones Exteriores en Washington, DC, el ex primer ministro británico Tony Blair dijo el jueves que el extremismo islamista es “global y en crecimiento”. “No comenzó con al Qaeda; tampoco terminará con la derrota de ISIS”, dijo Blair.

El “Global Extremist Monitor”, elaborado por el Instituto Tony Blair para el Cambio Global, se basó en cientos de fuentes de noticias que informaron sobre incidentes de extremismo violento en 2017. Hubo un total de 7.841 ataques, un promedio de 21 por día, en 48 países.

Siria -devastada por la guerra- encabeza la lista de los países más afectados por el extremismo violento. En general, los musulmanes fueron las víctimas más frecuentes de ataques mortales. Veintinueve grupos islamistas violentos se involucraron activamente en el conflicto en Siria en 2017, según el informe, y el ISIS es responsable del 44 por ciento de todos los ataques.

Otro informe reciente de la ONU dijo que hay entre 20.000 y 30.000 combatientes de ISIS que aún operan en Irak y Siria, aunque su autoproclamado califato físico ha sido casi eliminado.


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Pedro Sánchez es la involución.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 18 Marzo 2019

PEDRO SÁNCHEZ DICE QUE HAY QUE LLENAR LAS URNAS PARA QUE NO HAYA INVOLUCIÓN.

Pablo Casado acusa a Pedro Sánchez de hacer una campaña sucia y no le falta razón porque ha hecho del asunto de la exhumación e inhumación impuesta a los restos de Francisco Franco el tema central de sus propuestas desde que llegó a la Moncloa. Y eso sí que es una involución, un regreso a un pasado que todos dábamos ya por cerrado y perdonado, que no es lo mismo que olvidado. Porque lo que cuestiona esta extrema izquierda del PSOE de Pedro Sánchez y de UNIDOS PODEMOS es precisamente ese armisticio mutuo que se logró con el consenso entre antiguos enemigos que dio paso a una nueva Constitución y el inicio de una etapa democrática. Y ese perdón mutuo, Sr. Sánchez, es progreso. Todo lo contrario de lo que usted vende desde su mensaje de rencor y de odio y de querer volver a dividir a la sociedad española acusando al PP; CIUDADANOS Y VOX de ser extrema y ultra derecha. Aquí el único extremista de verdad es solo usted Sr. Sánchez. Un sujeto que pervierte el poder legislando mediante el abuso partidista de los Decretos Ley, aprovechándose de la transitoriedad en el Parlamento de España y dejando un lastre de endeudamiento y déficit. Usted Sr. Sánchez es un trilero feriante que solo busca satisfacer su propia ambición y usar el poder para lo que más le gusta, pavonearse y actuar como un nuevo rico. Usted goza y abusa del poder y de sus privilegios.

Por supuesto que hay que animar a todos los españoles a ejercer responsablemente su derecho a votar. La abstención es incomprensible incluso si se usa como forma de expresar el hartazgo y la frustración de los que sienten que esta democracia es imperfecta y que tenemos una casta política que no busca el interés general de los españoles, sino el suyo propio. Una percepción que desde luego yo comparto, pero ello no me impide el que vaya a mi colegio electoral y deposite mi voto para la opción política que considero más afín a mis principios. Y aunque sea un solo voto y esté depreciado por esa infame e injusta Ley D’Hont, y mi voto valga menos que el de un ciudadano de Soria o de la Rioja, tampoco me impide pensar que con él contribuyo a que ese partido tenga más oportunidades para conseguir escaños en el Parlamento español. Y el verdadero progreso Sr. Sánchez es hacer en las elecciones Generales una única circunscripción nacional y así todos los votos tendrán el mismo valor en cualquier parte del territorio español y los partidos secesionistas no obtendrían la representación de ahora.

Desde luego que Pedro Sánchez lo que quiere evitar a toda costa es que se repita el fracaso en Andalucía, donde la justificación del fracaso del PSA, la federación andaluza del PSOE, fue atribuirse la impresionante abstención superior al 34% como si todas esas ausencias de votantes fuesen de simpatizantes socialistas que no se vieron motivados para ir a votar. Claro que lo que no reconocen es que si se abstuvieron posibles votantes socialistas fue precisamente para no validar a unos representantes manchados por los vergonzosos asuntos de la corrupción de los falsos ERE’s y de la financiación fraudulenta de los sindicatos de izquierdas UGT y CCOO con las subvenciones de los cursos de formación. El auge de VOX fue porque los votos fueron contra Susana Díaz y su Junta heredera y apadrinada por los enjuiciados Manuel Chaves y José Antonio Griñán cuya sentencia está prevista para antes del verano, aunque puede que se evite emitirla coincidiendo con la campaña de las autonómicas del 26 de mayo.

Pedro Sánchez representa la involución de un PSOE guerra civilista, alineado con la extrema izquierda antiespañola representada por UNIDOS PODEMOS y aliado con los enemigos de España, los proetarras, los nacionalistas mercenarios del PNV y con los golpistas catalanes de Oriol Junqueras y Carles Puigdemont. Pedro Sánchez es la imagen misma del rencor, de la ambición desmedida, de la soberbia, del narcisismo y petulancia más hortera de nuevo rico. Es todo lo peor de lo que caracteriza a quien quiere aparentar algo que no es y no duda en usar a terceros para asuntos como realizar una tesis doctoral o escribir un libro en su propio beneficio. La ley del mínimo esfuerzo y de la máxima impostura. Este es un personaje tóxico para cualquier partido con principios firmes y de ideología moderada. Un ególatra que no duda en vomitar todo su rencor y desprecio por el oponente político al que difama e injuria calificándoles de extrema y ultra derecha, que acusó públicamente de “indecente” a Mariano Rajoy, que no dudó en traicionar a su propio partido disponiendo una urna oculta para conseguir la aprobación de sus planes de apoyarse en los independentistas y fuerzas antisistema y que usó la benevolencia de la Ejecutiva provisional de Gobierno del PSOE para malmeter contra ella, azuzar a las bases contra los dirigentes y ganar en unas primarias para recuperar el poder y vengarse de los que le habían obligado a dimitir.

Y ahora es cuando interpreta el papel de “moderado”, suavizando los ademanes y templando la voz alejado de la crispación que exhibió hasta que logró vencer en la moción de censura imponiendo esta vez a su partido los pactos bastardos con los enemigos de España, convirtiéndose también desde ese momento en peligroso enemigo de España. Porque este PSOE de Pedro Sánchez recuerda más a aquellos dirigentes socialistas de la segunda República en connivencia con los comunistas y anarquistas, llevando a España a una guerra civil con un millón de muertos, cientos de miles de desterrados y una dictadura de casi cuarenta años. Un PSOE que está en las antípodas del que participó con entusiasmo y espíritu de concordia en la transición pacífica desde la dictadura a la democracia y que ha sido el partido que más tiempo ha gobernado en estos ya cuarenta años de la Constitución, a la que ahora pone en cuestión y reniega del armisticio general que nos dimos los españoles enfrentados durante la guerra civil.

Pedro Sánchez ya ha demostrado lo que es capaz de hacer con el poder si llega al Gobierno. Por eso nada de lo que diga es creíble y sus políticas llevarán a España a su destrucción. Porque él ha superado con creces la actitud cobarde de Mariano Rajoy y el PP cuando no actuaron con la contundencia requerida ante el desafío secesionista y el golpe de Estado que finalmente dieron los independentistas en Cataluña. Porque él y Albert Rivera presionaron a Mariano Rajoy para limitar y dejar en casi nada las medidas de intervención avaladas por el Senado aplicando el artículo 155 de la Constitución y que han llevado a un escenario donde los golpistas siguen dominando el Gobierno y el Parlamento de la Generalidad. Otra involución que nos lleva hacia el abismo del enfrentamiento social y una intervención mucho más dura.

Yo no quiero eso para España y haré todo lo posible desde mi espacio en este blog en Periodista Digital de profesionales libres e independientes como Alfonso Rojo, para denunciar a este individuo y hacer campaña para que no vuelva al poder. Solo espero que aquellos que tienen los medios y los apoyos necesarios como el PP, CIUDADANOS y VOX, endurezcan la campaña y no dejen que la voz de Pedro Sánchez y sus injurias sean las únicas que se vean y oigan en los medios de comunicación públicos y privados, que en su mayoría están dominados por comunicadores sectarios de la izquierda y la extrema izquierda. Hay que exigir neutralidad e igualdad de oportunidades en aquellos programas donde se ataca impunemente a la oposición con total desvergüenza y el beneplácito de los gestores y propietarios de las cadenas y emisoras. Y eso también es una involución democrática inaceptable.

¡¡¡VOTAR PSOE ES VOTAR A LOS GOLPISTAS Y ENEMIGOS DE ESPAÑA!!!

¡Que pasen si pueden y su conciencia se lo permite un buen día!

Bufonada separatista en Madrid
EDITORIAL Libertad Digital 18 Marzo 2019

La marcha de las organizaciones independentistas catalanas en el centro de Madrid este pasado fin de semana se convirtió en un fiasco mayúsculo dada la escasa asistencia de manifestantes, que ni siquiera la voluntariosa delegación del Gobierno de Sánchez pudo hacer llegar a veinte mil. Si lo que querían los separatistas era superar en número de asistentes a la concentración convocada por PP, Ciudadanos y VOX en la plaza de Colón, el batacazo entonces fue todavía mayor dada la diferencia, prácticamente abismal, de una y otra. La comparación de los testimonios gráficos de ambas manifestaciones hace innecesario insistir en ello.

Ahora bien, a pesar del fracaso de la algarada golpista, lo cierto es que el acto convocado en la capital de España reviste una extraordinaria gravedad, tanto por el mensaje que se quería lanzar como por la relevancia de las personalidades que estaban a pie de pancarta, encabezadas por el presidente de la Generalidad y parte de su Gobierno.

La marcha separatista no fue convocada con afán reivindicativo, sino para acusar de antidemocrático al Estado español y lanzar insidias contra la Justicia española. Se trata de un movimiento a la desesperada, cuando las últimas jornadas de la vista oral contra los cabecillas del Golpe de Estado del 1 de octubre, en las que han declarado los dirigentes de la policía autonómica catalana, acreditan todavía con más firmeza probatoria la posible existencia de varios delitos, incluido el de rebelión.

Los separatistas organizan sus algaradas, cada vez más penosas, para tratar de denigrar a los tribunales que juzgan a sus líderes. Vano esfuerzo cuando lo cierto es que el proceso en el Supremo, como puede ver cualquiera que siga la vista pública, se está desarrollando de manera ejemplar. Son los propios empleados de Puigdemont y Junqueras los que están tirando de la manta y dejándolos, a ellos y a sus principales colaboradores, con las vergüenzas al aire como personajes frívolos que se alzaron contra el orden Constitucional, aún a sabiendas de que su decisión iba a tensionar hasta el límite a la sociedad catalana y provocar las escenas de violencia que todos hemos visto hasta la saciedad.

Como era de esperar, la payasada separatista ha contado con el apoyo de podemitas, comunistas y proetarras, presentes también en todo acto destinado a denigrar a España. La congregación de fuerzas en torno a Torra este sábado en Madrid no es casual, sino fiel reflejo de la coalición que podría tomar de nuevo el poder en España a poco que a Pedro Sánchez le acompañen los resultados electorales el próximo 28 de abril.

¿Cómo financia el separatismo catalán tanto despilfarro?
Miguel Massanet diariosigloxxi 18 Marzo 2019

¿Alguien puede creer que una economía que se dice que tiene una deuda de 80.000 millones de euros, esté en condiciones de financiar casi 500 camiones para un acto de protesta en Madrid?

Y la pregunta del millón seguramente debería ser: ¿cómo vigila el gobierno Central el gran despilfarro que está llevando a cabo el Gobern y todas las entidades que lo apoyan y reciben fondos de él, en concepto de financiación a la autonomía catalana por parte del Estado y del resto de cantidades que reciben en concepto de préstamos, ayudas y subvenciones destinadas a distintos conceptos y que, luego, vayan ustedes a saber por qué raros vericuetos, pueden ir destinadas a otros fines menos justificables, desde la Generalitat catalana? Y, aún más, ¿Cúales son las empresas, mecenas particulares y asociaciones cívicas de las que indudablemente se nutre el aparato separatistas para que less permitan mantener al señor Puigdemont exiliado viviendo como un rey en un palacete perfectamente pertrechado en la ciudad belga de Waterloo y al resto de acompañantes y demás exiliados, voluntarios y prófugos de la justicia que también están subvencionados por el soberanismo catalán.

A nadie se le puede escapar que una parte importante de los impuestos que se pagan al fisco y a los tributos, tasas, arbitrios y demás cargas, incluso las municipales, son destinados a contribuir a la causa del catalanismo independentistas que, debido a los sucesivos gobiernos del Estado que no se han querido tomar en serio el problema de que se dejase incubar el sentimiento identitario de los catalanes sin que ninguno de ellos tuviera la premonición de que cada cesión que se les ha hecho a los políticos soberanistas ha sido un nuevo paso hacia lo que para ellos siempre ha sido el objetivo de formar un estado propio fuera de la patria española.


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