AGLI Recortes de Prensa   Miércoles 27  Marzo 2019

Los cinco errores de Pablo Casado
Pablo Molina Libertad Digital 27 Marzo 2019

En su empeño por distinguirse claramente de Vox, el Partido Popular está defendiendo una línea ideológica poco compatible con los intereses y las preocupaciones reales de su electorado. La entrevista de Pablo Casado en La Sexta el pasado domingo dejó muy clara cuál va a ser la estrategia de campaña y cuáles los temas en los que va a marcar muy claramente sus diferencias con el partido de Abascal.

En su aparición en el programa Ana Pastor, el presidente popular patinó en cinco temas:

– Aborto. Casado entró en pánico cuando Ana Pastor le sacó el tema porque, aunque los dirigentes populares aseguren que la economía es lo más importante, lo cierto es que las grandes cuestiones que afectan a la moral pública tienen una gran trascendencia para el electorado conservador. Ante la insistencia de la entrevistadora sobre lo que piensa hacer con la ley del aborto en caso de llegar al poder, Casado solo atinó a justificar su negativa a pronunciarse diciendo que hay un recurso pendiente de resolución en el Tribunal Constitucional. Sin embargo, ese recurso no impide (en realidad es justo al contrario) una reforma legislativa a fondo, que es lo que propugna Vox. Al menos podría haber dicho algo tan elemental como que el aborto es el asesinato de un ser humano. Pero prefirió balbucear incoherencias y escurrir el bulto, en uno de los momentos más bochornosos de la entrevista.

– Armas. Casado caricaturizó a Abascal asegurando que el líder de Vox quiere que las calles españolas estén llenas de locos armados. La manipulación es tan grosera que solo puede agradar a los espectadores de extrema izquierda de la cadena. No parece que entre ellos haya muchos dispuestos a votar al PP.

– Estado Autonómico. El líder popular es un defensor irrestricto del Estado Autonómico, a pesar de que está en la raíz de las grandes desigualdades que padecen los españoles y es la principal fuente de inestabilidad política. Hace poco pedía devolver al Estado las competencias de sanidad y educación, lo que demuestra el fracaso de las autonomías. Defender el disparate autonómico y proponer prácticamente su desmantelamiento (educación y sanidad suponen casi el 80% del gasto público) es, como mínimo, una incoherencia que más pronto que tarde tendrá que explicar.

– Ideología de Género. Pablo Casado confirmó que su partido se adhiere al consenso impulsado por la izquierda para que su proyecto ideológico se convierta en política de Estado. El líder popular vinculó esas medidas de ingeniería social a la lucha contra la violencia de género, asumiendo la trampa de la izquierda para salvaguardar los fondos destinados a sus organizaciones pantalla a costa de las víctimas de un problema real.

– Pensiones. En la entrevista hubo una pregunta del público relacionada con las pensiones públicas. Un trabajador autónomo le explicó a Casado que su pensión estaría en torno a los 600 euros después de casi 40 años de cotización. El momento era perfecto para denunciar la estafa piramidal de las pensiones públicas y explicar la necesidad de que los trabajadores capitalicen al menos parte de su ahorro. En lugar de hacer esa saludable labor de pedagogía, Casado se perdió en estadísticas y porcentajes para justificar un sistema público de previsión social que es, en última instancia, un robo institucionalizado a los trabajadores.

Cinco temas, cinco errores. En otro momento no hubieran tenido mayor importancia, pero en unas elecciones en las que un partido pujante defiende lo que pide tu electorado, la indefinición y el entreguismo ante las tesis del adversario pueden convertirse en un baldón fatal.

El próximo 28 de abril veremos hasta qué punto estos errores pasan factura al PP.

Cómo evitar que una gran victoria del centro derecha sea su peor derrota

EDITORIAL esdiario  27 Marzo 2019

Los líderes de PP, Cs y Vox deben encontrar ellos la fórmula para evitar que su mayor victoria conjunta, con millones de votos de diferencia, pueda ser inútil y llevar a Sánchez al poder.

La certeza de que el bloque de centro derecha superará en votos al de izquierdas, incluso por goleada, va además acompañada de la confirmación de que los partidos que se ubican en ese espectro no pondrán demasiados problemas para entenderse: el PP y Cs probablemente gobernarán en coalición, en esa hipótesis, y Vox será un exigente apoyo de investidura y tal vez después.

Y sin embargo, ambas evidencias pueden no ser suficientes para evitar que Pedro Sánchez siga en La Moncloa, sustentando por un Podemos debilitado y un independentismo interesado y voraz, con una paradoja histórica: con la mayor diferencia entre ambas opciones y tal vez el mayor número de votos a favor del centro derecha que nunca, su división y la Ley D'Hont puede hacer inútil su rotunda victoria.

Ante este fenómeno, no es sencillo encontrar una respuesta sin dañar los legítimos intereses de cada uno de los partidos y, aún más, de sus votantes: pedirle a un ciudadano que no vote lo que realmente quiere para no favorecer lo que rechaza no es habitual, y son los líderes políticos quienes deben encontrar la fórmula para lograr el resultado que sus formaciones y sus seguidores quieren.

Más altura de miras
Para ello, hace falta una altura de miras que hasta ahora no se ha percibido. Ni el PP ni Cs ni Vox han sido capaces de traducir su disposición al acuerdo en una fórmula que posibilite el máximo aprovechamiento de los votos que van a tener entre los tres, seguramente superiores en dos o hasta tres millones a los que logren PSOE y Podemos.

Y que tengan claro el acuerdo postelectoral pero no la fórmula previa evidencia que, por mucho que les interese dotar a España de un Gobierno ajeno al nacionalpopulismo de los socios potenciales de Sánchez -cuando no del propio líder del PSOE-, ahora priorizan los objetivos parciales de sus formaciones y quienes las componen.

El riesgo
La oferta de Rivera a Casado es el mejor ejemplo de lo positivo pero tal vez tardío o insuficiente de un pacto posterior al 28 de abril, cuando quizá no haya nada ya que pactar. Y la actitud previa de Casado, limitada a pedirle a Vox que se retire en provincias pequeñas y a Cs que se integre para el Senado, está en esa misma línea.

Todos deben poner más de su parte, en fin, para sortear el evidente riesgo de que el centro derecha gane como nunca pero tenga imposible traducir ese peso en representación institucional. Ésa es la tarea de Casado, Rivera y Abascal para las próximas semanas. Y si no son capaces de atenderla, que luego nadie se lleve las manos a la cabeza.

El voto es del votante hasta que lo deposita
Nota del Editor  27 Marzo 2019

Una vez depositado, el PP ha demostrado en todas las ocasiones que no es digno de confianza, igualito que Ciudadanos. Así que solo queda votar a Vox.

La hispanofobia del mejicano Obrador, consecuencia de la que se azuza en España
EDITORIAL esdiario  27 Marzo 2019

Resulta sorprendente la irresponsable frivolidad con que el presidente de Méjico, Andrés Manuel López Obrador, ha roto las reglas más elementales de la diplomacia con una insultante carta dirigida al Rey al Papa exigiéndoles una disculpa por la conquista y colonización españolas ocurrida hace 500 años.

La hispanofobia, una variante de la imperofobia que afecta a todas la naciones con un papel relevante en la construcción de la historia global, no es nueva, y resulta un argumento barato y fácil de dirigentes menores para seducir a sus ciudadanos con la resurrección de un supuesto enemigo exterior que explique todos los males que ellos no son capaces de atender.

El gran legado español
La mezcla de ignorancia, sectarismo e injusticia de López Obrador, que juzga hechos del pasado con ojos del presente despreciando que lo único persistente de aquella época es un legado cultural, lingüístico y social de enorme envergadura mestiza; es incontestable y enlaza con el discurso populista de otros dirigentes indigenistas de América que han conducido a sus pueblos a la pobreza.

Pero también denota un problema serio de autoestima e inestabilidad en España que, al ser atacada y menospreciada desde dentro, facilita los desprecios denigrantes desde fuera. Si López Obrador no fuera consciente del auge y las consecuencias desestabilizadoras del nacionalpopulismo vigente -el de Podemos y el independentismo, alimentado por Sánchez ahora-, probablemente no se atrevería a atacar con tanta virulencia a un país hermano cuyo legado en Méjico es tan positivo.

Un país para quererse
Obrador eleva al terreno internacional un debate sobre la idea de España que es primero doméstico, participando así en una carrera absurda y destructiva con quienes denigran aquí un concepto, un sentimiento y una realidad histórica que tiene razones para quererse y proyectarse.

Y esto es una razón más, si acaso hacía falta, para esperar que el próximo 28 de abril irrumpa un Gobierno sólido, a la altura de su pueblo y nada deudor de Pablo Iglesias o de Quim Torra, en quienes se inspira sin duda el lamentable primer ministro azteca.

Cortina nacionalista de López Obrador
Editorial ABC  27 Marzo 2019

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, ha tardado poco en pasar del populismo al nacionalismo, y lo ha hecho cometiendo una grave torpeza con la historia de su país y con las relaciones con España. López Obrador ha remitido una carta al Rey y al Papa -«la espada y la cruz», según el mandatario mexicano- exigiendo disculpas por la conquista española de lo que hoy, no entonces, es México. Un país extraordinario como México, con una potencia contenida por niveles extremos de corrupción y violencia a los que debería prestar más atención López Obrador, no gana nada con una polémica nacionalista y falsaria. En 2018 murieron en México 33.341 personas, según datos oficiales. Muchos cientos de esos muertos por actos violentos eran mujeres, tantos que México es uno de los países con mayor tasa de feminicidio en el mundo. Ocupa el puesto 138 de 180 en el índice de corrupción fijado por Transparencia Internacional. En 2017, casi 14 millones de mexicanos salieron de su país, con destino a Estados Unidos, Canadá y España. Y con su carta al Papa, López Obrador obliga a recordar que México es el país con mayor número de religiosos católicos asesinados. Los resabios anticatólicos de la revolución mexicana todavía cuestan sangre.

Con estos datos en la mano, López Obrador debería moderar sus juicios retrospectivos de condena a otros países, como España, que en el siglo XVI se comportó como una potencia imperial más de la historia del mundo, aunque su legado sea sustancialmente mejor que el de otros imperios y, por cierto, contribuyera a poner fin a la sanguinaria tiranía azteca, de la que dan buena cuenta los continuos hallazgos de restos de sacrificios humanos. Exigir a España que se disculpe por la conquista que protagonizó Hernán Cortés es tan absurdo como que España pida a Italia disculpas por la entrada de Escipión en el siglo III a.C., o a los países musulmanes por la invasión de 711 o a Macron, el presidente francés, por la irrupción de Napoleón en suelo español. Jugar a juez de la historia es peligroso porque suele dejar en evidencia a los ignorantes. Obrador tiene la presidencia de un gran país que no debe dilapidar con estas soflamas. Además, ningún país de la región tiene méritos para enorgullecerse de su actitud hacia las poblaciones indígenas, por más que ahora laven sus conciencias, como EE.UU., arremetiendo contra Colón.

También es cierto que López Obrador aprovecha la ocasión de que en España hay un Gobierno que silencia a Elcano y a Cortés, por miedo a lo que dirán sobre aquellos de nuestros grandes hombres que forjaron la historia de España. Pero este es otro problema, aunque, visto lo visto, y tras negarse acertadamente a que el Rey tenga que excusarse de nada, ahora sí que debiera conmemorar como se merecen aquellas gestas formidables, didácticamente, con rigor y con orgullo de la vital aportación de España a la historia del mundo.

Pedro Sánchez llega 'dopado' a las elecciones: sube el gasto público tres veces más que la UE
Diego Sánchez de la Cruz Libertad Digital  27 Marzo 2019

La fuerte recuperación económica que venía experimentando España empieza a agotarse. Si hace apenas unos años se manejaban aumentos del PIB superiores al 3,5%, las previsiones para 2019 y 2020 arrojan tasas mucho menores, en el entorno del 2%. Sin embargo, las cifras macro esconden un preocupante deterioro en los componentes de ese crecimiento, puesto que el aumento del PIB bebe cada vez menos del sector privado y empieza a depender más y más del gasto público.

En 2014, el crecimiento trimestral del gasto público se movía entre el -0,8% y el 0,2%. Dos años después, en 2016, los niveles observados oscilaron entre el 0,2% y el 1,6%. En estos años, España creaba medio millón de empleos y crecía a tasas elevadas, pero la aportación del sector público era relativamente baja.

La pérdida de la mayoría absoluta del PP sometió a Mariano Rajoy a la dependencia de acuerdos parlamentarios para mantenerse en La Moncloa. Esta dinámica supuso un progresivo aumento del gasto, que en 2017 aumentó a tasas trimestrales comprendidas entre el 1,2% y el 2,6%. La dinámica había cambiado para mal y, en consecuencia, la reducción del déficit empezó a frenarse.

Pero el deterioro de los objetivos fiscales ha sido mucho mayor en cuanto el poder ha caído en manos del PSOE. Desde que Pedro Sánchez es presidente, el aumento trimestral del PIB debido al gasto público ha cobrado cada vez más fuerza. Entre julio y septiembre, dicha rúbrica aumentó un 2,1%. De octubre a diciembre, la subida fue aún mayor, del 3%.

Esta dinámica es especialmente preocupante si comparamos los registros del primer semestre de Sánchez con el promedio medido por Eurostat en el conjunto de la UE-28. De julio a diciembre del año pasado, los gobiernos de la Unión Europea aprobaron un aumento de sus desembolsos equivalente al 0,7% entre julio y septiembre y al 1,3% entre octubre y diciembre. En ese mismo período, España se movió en el 2,1% y el 3%, marcadamente por encima de la media comunitaria.

Si estrechamos el cerco y nos fijamos en los países de nuestro entorno, el diferencial resulta aún más llamativo. El consumo público en el cuarto trimestre de 2018 subió un 3% en España pero solo avanzó un 1,7% en Alemania, un 0,9% en Francia y un -0,1% en Italia.

Carta a Santiago Abascal (*) (A Savater se la suda España)
Antonio Cabrera Periodista Digital  27 Marzo 2019

Estimado Santiago:
Con mucha envidia leo tu artículo A Savater se la suda España. Y digo con envidia porque me hubiera gustado escribirlo a mí.

Afortunadamente no todo iba a ser malo en los tiempos difíciles que corren. [Santiago Abascal] Como siempre ha sucedido en períodos críticos de nuestra Historia, a rebufo de acontecimientos como los que se avecinan aparecen personas como tú, de nobles sentimientos e ideas claras, pluma brillante, rigor intelectual, amor a la Patria y valentía suficiente como para dar la cara y defender a España.

También yo fui uno de los traicionados por Fernando Savater. Primero cuando desertó del espíritu de Ermua. Después este verano, cuando desautorizó la manifestación convocada por la AVT, calificándola de «absurda». Cuando vendió su alma al diablo para justificar la actuación de Rodríguez Zapatero y su Gobierno contra la dignidad y la memoria de tantas víctimas de ETA, negociando con los asesinos que comercian con su sangre vilmente derramada como desvergonzada moneda de cambio para lograr sus objetivos: eludir la actuación de los Tribunales de Justicia, evitar el cumplimiento de las penas y pasar página.

O sea, para imponer la vía del «diálogo». La carambola a tres bandas de un acuerdo político que ponga fin al terrorismo de ETA, excarcele a sus asesinos e impulse la negociación de la independencia de las Vascongadas como peaje inexcusable -chantaje miserable- para alcanzar la «paz» Mil muertos se revuelven en sus tumbas.

Por eso, no sorprende que diga que «se la suda España» y que «la idea de España es para fanáticos y semicuras». Es la voz de su amo. Su coartada intelectual. Es lo mismo que dice Zapatero, y los nacionalistas, pero sin tantos ambages identitarios y étnicos. Casi lo prefiero. Porque pone de manifiesto la verdad que oculta tras la farfolla intelectual y filosófica con la que, engañosamente, envuelve su pensamiento. Y su ignominia y cobardía, cubriéndose con la bandera de España como arma y como escudo, para medrar, alimentar su egolatría y alcanzar un aura de nobleza, y al final, acabar pisoteándola.

España, Patria común e indivisible de todos los españoles, no nació en 1978. Tampoco es una abstracción jurídica. Ni se justifica con su Constitución, ni con la Monarquía. Ni es una herencia del franquismo. Ni consecuencia de la Transición democrática. Entre otras muchas cosas España es nuestra Historia común. Nuestro milenario proyecto colectivo. Nuestra realidad, nuestro futuro y la tierra que cubre a nuestros muertos. Aunque sea obvio, conviene recordarlo.

Muchas gracias por tu artículo, Santiago.
Un abrazo

(*)Post Scriptum. A propósito de VOX y de su imparable ascensión, recupero este artículo, que publiqué aquí y en otros medios de comunicación en noviembre de 2005. No recuerdo que entonces nadie, tampoco el PP, tachara a Abascal de "ultra". Ni de fascista.

El pacto Ciudadanos-PSOE
Emilio Campmany Libertad Digital 27 Marzo 2019

El frentismo nos había planteado sólo dos posibles escenarios: la victoria del frente de la moción de censura o la del frente derechista a la andaluza. Se daba por hecho que ambos tendrían en conjunto resultados parecidos a los actuales, por mucho que, dentro de los mismos, hubiera grandes vuelcos. Se suponía que el PSOE subiría tanto como Podemos bajara. Y que el PP perdería lo que Vox sacara. De la pequeña oscilación que hacia un lado u otro tuviera el resultado final dependería que siguiera gobernando Sánchez o no.

Sin embargo, las encuestas han abierto la compuerta a otra posibilidad debido al ascenso del PSOE y el correspondiente batacazo de Podemos. Suben tanto los socialistas que cabe la posibilidad de que puedan prescindir de comunistas y nacionalistas y les baste una alianza con Ciudadanos. Siempre, claro está, que éstos no se desplomen, tal y como pronostica alguna encuesta.

El ministro Ábalos se ha apresurado a bendecir tal posibilidad tildándola de mucho más atractiva que la de depender de los independentistas. Lo dice el caradura como si ser aliado de quienes quieren destruir España fuera algo que los socialistas no han tenido otro remedio que hacer. En Ciudadanos, sólo Inés Arrimadas ha rechazado con vehemencia tal posibilidad por la traición consumada de Sánchez. Otra cosa sería, parece, si el PSOE prescindiera de su actual secretario general.

Naturalmente, la posibilidad de ese pacto se ha adelantado con la idea de perjudicar a Ciudadanos. A sus votantes, que otrora lo fueron del PP, Casado garantiza lo que Rivera al parecer no puede: que él no pactará de ningún modo con el PSOE. Y a los que antes votaron al PSOE se les viene a decir que para qué van a huir a Ciudadanos si Rivera acabará pactando con Sánchez. Pero ¿tan perjudicial es para Ciudadanos que esté planteada esa posibilidad?

El pacto PSOE-Ciudadanos no es en realidad tan malo, siempre que Rivera garantice la defensa de la unidad nacional y que a los independentistas no se les va a tolerar una ilegalidad más. Se me dirá que cómo va a suscribir Sánchez semejante programa tras haber estado dispuesto a negociar con los independentistas, relator mediante, todas sus pretensiones. No hay problema. Sánchez es un odre vacío. Lo puedes llenar del vino que quieras, tinto, blanco o rosado. Lo que él quiere es ser presidente. Lo que haya que hacer para seguir siéndolo le da exactamente igual, incluido defender la unidad de España. ¿Que traicionará su compromiso a la primera oportunidad que se le ofrezca? Por supuesto, pero eso no hace que sea mejor opción dejar que se arroje en brazos de Puigdemont y Junqueras.

La clave es que Ciudadanos se mantenga, como hasta ahora, firme en la defensa de la unidad de España y no consienta a los independentistas, y obligue a los socialistas a no consentir, más violaciones de la ley. Con estas garantías, el pacto con el PSOE es relativamente bueno. ¿Tanto como para que merezca la pena votar a Rivera? Eso ya es harina de otro costal.

Dinero público al servicio de un privado
OKDIARIO 27 Marzo 2019

En las últimas cuatro décadas, el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) ha sido sinónimo de seriedad y solvencia. Este capital de prestigio ha saltado por los aires en apenas nueve meses, gracias a la gestión –no precisamente brillante– de su actual presidente, José Félix Tezanos Tortajada. La noticia que hoy, en exclusiva, aporta OKDIARIO explica y ahonda en las causas de que en un periodo de tiempo tan breve el CIS haya pasado ser una institución influyente por la autoridad que inspiraba su rigor e imparcialidad a convertirse en motivo de chistes, bromas y befas.

La última ‘tezanada’ que adelanta este periódico consiste en la intención de enfriar en las próximas encuestas del CIS las expectativas de voto que tienen los socialistas para las elecciones generales del 28 de abril. El temor del presidente Sánchez es que unas previsiones demasiado optimistas desmovilicen al votante de izquierdas, que optaría así por quedarse en casa ante una victoria que daría por segura. Si a día de hoy las perspectivas de voto para el PSOE caminan al alza, la obligación del CIS es la de reflejarlo en sus análisis con objetividad. Lo que no resulta en modo alguno aceptable es que el CIS se convierta en burdo instrumento de agitación y propaganda al servicio del Gobierno socialista.

Cuando hablamos del CIS, hablamos de un organismo público, cuyos fondos, por tanto, provienen del bolsillo de todos los españoles. No parece que este elemental planteamiento sea un freno para el presidente Sánchez, que ha convertido al Centro en correa de transmisión de sus deseos partidistas. Un anticipo de esta forma de proceder lo vivimos a comienzo de este mismo año, cuando el Ejecutivo socialista disparó a 11,4 millones de euros el presupuesto para la realización de sus estudios demoscópicos, cuando habitualmente sus fondos anuales son de 8 millones de euros. No hacía falta tener la perspicacia estratégica de un Metternich para adivinar que 2019 fácilmente podría ser un año electoral. Si estos augurios iban a cumplirse –como ha sucedido–, ya sabemos lo que para tal caso preveía el presidente Sánchez: un CIS bien engrasado y un presidente del CIS firme y en primer tiempo de saludo. Aunque no iba dirigida a él, a Tezanos se le podría aplicar la advertencia de Lastra cuando dijo aquello de “no podemos confiar”.

López Obrador, indigno intoxicador
EDITORIAL Libertad Digital  27 Marzo 2019

Como saben de sobra en Podemos, la insensatez, la desinformación y la falta del sentido de ridículo no son patrimonio exclusivo de su referente mexicano. Pero tampoco eso es culpa del Rey ni del Papa.

Aunque se apellide López Obrador; aunque hable en español; aunque profese la religión que los españoles propagaron en América y aunque tenga una noción de los derechos humanos que los mexicanos deben, ciertamente, a esa civilización cristiana que los españoles llevaron a esas tierras, ni España, ni su Rey ni el Papa son culpables de que los mexicanos tengan a un presidente tan estúpido como para demandar a Felipe VI y al obispo de Roma que "pidan perdón a los pueblos originarios de México por las violaciones a lo que ahora se conoce como derechos humanos". Al fin y al cabo, son los mexicanos, y no los españoles, los que han encumbrado a semejante mequetrefe, que, además de despreciar el inmenso legado dejado por los españoles en América –en el que se incluye la creación del propio Estado mexicano–, pretende ignorar que en su país los descendientes de aquellos conquistadores no son españoles sino, precisamente, mexicanos.

Lo que sí que es deseable es que desde España se responda como es debido a las infames palabras de un sujeto indigno del cargo que ostenta y que hace un uso tan esperpéntico de la oprobiosa Leyenda Negra antiespañola. Así lo han hecho académicos e historiadores como Ivan Vélez, Elvira Roca o Arturo Pérez Reverte; y tambien políticos como Pablo Casado, Adolfo Suárez Illana, Albert Rivera o Santiago Abascal.

Aun cuando no sea comparable la depredadora invasión francesa de España con la contribución al progreso material, cultural, civilizador y espiritual que los conquistadores españoles llevaron cabo en el actual México, y aunque las palabras de López Obrador –gran valedor americano del asesino Nicolás Maduro– merezcan algo más que un sucinto "el Rey no tiene que pedir perdón a ningún país", las declaraciones del ministro de Exteriores, Josep Borrell, y de la vicepresidenta, Carmen Calvo, son dignas de aplauso si se las compara con las de la podemosa Ione Belarra, que no sólo no ha dudado en lamer las botas al mandatario mexicano, sino que se ha despachado con esta estupefaciente promesa: "Si gobierna Podemos, habrá un proceso de recuperación de la memoria democrática y colonial que restaure a las víctimas".

Como saben de sobra en Podemos, la insensatez, la desinformación y la falta del sentido de ridículo no son patrimonio exclusivo de su referente mexicano. Pero tampoco eso es culpa del Rey ni del Papa.

La hispanofobia mejicana
José García Domínguez Libertad Digital  27 Marzo 2019

Una de las muy contadas certezas absolutas que los historiadores poseen sobre el particularmente cruel y sanguinario imperio de Moctezuma es que ninguno de sus pobladores se apellidaba ni López ni Obrador. Ninguno. Y es que cuando Moctezuma andaba arrancando los corazones y otras vísceras de sus incontables víctimas inocentes con tal de congratularse con algún dios insaciable y atroz, todos los López y todos los Obrador que por aquel entonces ya así se hacían llamar moraban en España. Todos, sin excepción. De ahí que ver a un López Obrador reclamando hoy del rey de España excusas y gestos de contrición por cuanto aconteció en ciertos territorios norteamericanos hace cinco siglos posea la misma lógica que contemplar a, pongamos por caso, un García Dominguez exigiendo del presidente de la República de Italia su mea culpa ante el proceder de las legiones de Octavio Augusto durante las guerras cántabras, en el periodo inmediatamente previo a la construcción de la muralla de Lugo. La misma.

Porque el problema de Podemos, que ha corrido a alinearse con López como era de prever, es con España, pero el problema de México es consigo mismo, no con nadie más. Cuando Octavio mandó levantar la muralla de Lugo, España no existía. Y cuando Hernán Cortés derrotó a los aztecas, México tampoco existía. Pretender, como López Obrador y tantos otros nacionalistas mejicanos más blancos todos ellos que la leche condensada y descendientes sin excepción de criollos, que la relación de España con México se inició con la Conquista es un empecinamiento que en último extremo solo puede conducir al diván de un psiquiatra. Siguiendo con la analogía, es como si los españoles contemporáneos nos quisiésemos convencer, contra toda evidencia, de que Roma y la cultura latina nada tuvieron que ver con nuestro origen colectivo y el de nuestras señas de identidad nacionales. Pues justo eso es lo que les pasa a los mejicanos. O, por lo menos, a demasiados de ellos.

Porque, del mismo modo que se da a lo largo del tiempo histórico una continuidad evidente, clamorosamente evidente, entre lo hispano-romano y lo que acabaría dando lugar a lo español, existe una continuidad, y no menos clamorosamente evidente, al menos para cuantos no hayan optado por la ceguera voluntaria, entre el virreinato de la Nueva España y la actual nación mexicana. Una continuidad que, pese a las fantasías germinales de los López Obrador de turno, jamás se dio entre el idioma de los aztecas, la religión salvaje de los aztecas o las referencias culturales de los aztecas y el idioma de los mejicanos, la religión de los mejicanos o las muy europeas referencias culturales de los mejicanos. Le guste o no a López, quien desciende en línea directa de Hernán Cortés es él. Y que lo acepte o no es un problema de su psiquiatra particular. De su psiquiatra y solo de su psiquiatra, que no de los españoles de este lado del Atlántico. Ya se ha dicho antes: su problema no es con España, es con Freud. Con Freud y solo con Freud.

La estafa política del indigenismo
Editorial El Mundo  27 Marzo 2019

Se reconoce al político populista por su capacidad para crear conflictos que polarizan a la sociedad a cambio de réditos electorales. Es lo que ha hecho López Obrador al agitar el espantajo de la leyenda negra contra España, como si esta España fuera responsable de lo malo que pudo hacer Hernán Cortés o como si este México no fuera heredero directo de todo lo bueno que los españoles llevaron al Nuevo Mundo. Resulta entre desalentador y enojoso tener que ocuparse de la artificiosa polémica alimentada por un líder populista que, a falta de capacidad para afrontar los graves problemas que padece el pueblo mexicano, desvía la atención hacia un espectral enemigo exterior de hace 500 años. El populismo siempre camufla su incompetencia tras el ruido de las guerras culturales, pues se sabe incapaz de ofrecer soluciones eficientes a problemas complejos.

Exige López Obrador por carta tanto al Rey de España como al mismo Papa que colaboren en la elaboración de "un relato de agravios" y que "se pida perdón a los pueblos originarios por las violaciones de lo que ahora se conoce como Derechos Humanos". Quien contempla el pasado desde las lentes deformantes del presente para ahormarlo a un cálculo instrumental de futuro incurre en corrupción intelectual. Ni un relato de agravios corresponde fijarlo a un monarca o a un pontífice sino al rigor de los historiadores ni cabe reclamar que pida perdón a quien no puede ser responsable de falta alguna. Ni siquiera nos molestaremos en descender al recuerdo elemental de las propias atrocidades cometidas por los "pueblos originarios" entre sí antes de la llegada de los españoles, o al salvajismo de las propias élites mexicanas contra las clases indígenas después de alcanzada la independencia. Hechos históricos que invalidan la base argumental del populismo indigenista según el cual existe un nosotros prístino e inmaculado oprimido por un ellos malvado y ajeno. Por lo demás, "lo que ahora se conoce como Derechos Humanos" fue precisamente una creación del humanismo español, que floreció en la Escuela de Salamanca a raíz del coraje moral y la valía intelectual de hombres como Francisco de Vitoria.

No han pasado ni dos meses de la visita de Pedro Sánchez a México. Ya entonces la esposa del presidente mexicano exigió a Dolores Delgado que pidiera perdón; el Gobierno lo ocultó, pero ahora nos explicamos mejor la renuncia de José Guirao a celebrar el año de Cortés como merece. Pero no debería sorprendernos este intolerable desplante considerando la progresiva pérdida de peso de España en el mundo.

López Obrador aspira a prorrogar el declinante indigenismo de Evo Morales y del chavismo venezolano. Por eso no extraña mucho que Podemos haya reaccionado poniéndose de su parte y en contra del buen nombre de España. Jamás pierde una oportunidad de perder una oportunidad. Ni siquiera en precampaña.

El holocausto olvidado
Alejandro Royo-Villanueva ABC  27 Marzo 2019

HE visitado hace unos días en Kiev el memorial a las víctimas del Holodomor -la hambruna, en ucraniano- que recuerda el asesinato por hambre de aproximadamente cuatro millones de ucranianos, provocada fríamente por Stalin en 1932 y 1933 para aplastar toda capacidad de resistencia al régimen comunista por muchas generaciones y hacer de este país una fortaleza bolchevique. Las fotografías impresionantes allí exhibidas, los textos de las órdenes de requisa de cereales y alimentos, las penas impuestas a los que los ocultaran o los datos de aldeas enteras con todos sus habitantes fallecidos por hambre, me produjeron una gran impresión y me han impulsado a conocer más a fondo esta página espantosa de la maldad del comunismo que tan a menudo olvidamos.

Después de haber leído la historia de Ucrania de Plokhy y el libro de la historiadora y premio Pulitzer americana Anne Applebaum, «La hambruna roja, la guerra de Stalin con Ucrania», me he animado a hacer este breve resumen de un genocidio que, por haberse realizado por el comunismo, pasa por nuestra memoria colectiva casi de puntillas, en comparación con el otro gran holocausto de judíos ejecutado por el Nacional Socialismo alemán.

A finales de 1929 Stalin decide implantar la colectivización del campo en toda la Unión Soviética y obliga a los campesinos a entregar sus tierras, caballos y medios de producción. Esto provocó una resistencia natural que se reflejó en múltiples revueltas y protestas, sobre todo en Ucrania que pronto se extendieron a otras partes de la Unión Soviética. Stalin no había olvidado que en 1920 el Partido Socialista Ucraniano se unió para luchar por la independencia de su país al Ejército polaco, que avanzaba sobre Kiev. Así, mandó requisar el grano a los campesinos ucranianos hasta completar unos cupos imposibles de cumplir y purgar a los miembros del Partido Comunista Ucraniano que se habían mostrado débiles con los famélicos agricultores, fusilando o deportando a más de la mitad de los secretarios de distrito comunistas.

Realiza una persecución simultánea de la cultura de Ucrania en todas sus manifestaciones, incluida la lengua. El miedo a las represalias contra ellos mismos y sus familias hizo que los miembros del Partido Comunista de Ucrania ejecutaran sin piedad las ordenes de Moscú y confiscaran a las familias campesinas todo el grano y todos los alimentos que tuvieran. Los primeros muertos por hambre se producen en diciembre de 1932 ,y para mayo de 1933 la muerte por inanición era masiva, calculando 25.000 fallecimientos diarios solo en la región de Kiev. Las cifras de fallecidos por hambruna varían según las fuentes, oscilando entre un millón y medio y diez millones, y la dificultad de establecer la cifra real estriba en la destrucción de datos y censos de población realizada por la Unión Soviética para que no se supiera la realidad, pero los estudios más recientes nos dan una cifra aproximada de cuatro millones. El Gobierno de Moscú se negó a solicitar ayuda a otros países del mundo para que no se conociera dentro y fuera de la URSS el fracaso de la colectivización, que se había presentado como un gran éxito, y porque buscaba una masacre en Ucrania para evitar futuras resistencias. Prueba de ello es que se requisaban todo tipo de alimentos, no solo cereales, para provocar el mayor número de víctimas, y que confiscaran también los envíos de alimentos de familiares que vivían fuera de Ucrania.

En la controversia de si fue genocidio o solo el trágico resultado de la colectivización de la agricultura, se escribe por los defensores de esta segunda tesis que la hambruna provocó también un millón y medio de muertos en Kazajistán y centenares de miles de víctimas en el Cáucaso Norte y en las regiones del Don y del Volga, sumando en total no menos de seis millones de víctimas.

A este argumento hay que contestar que las medidas de represión en Ucrania fueron muy singulares y que sus cosechas de cereal de 1930 a 1932 fueron casi normales y más que suficientes para no provocar una carestía de alimentos. La hambruna fue provocada artificialmente con la intención de dar una lección a los campesinos ucranianos, diezmándolos brutalmente. Otra prueba de esto es que la cosecha de 1922 se vendió en el mercado internacional a precios irrisorios para agotar las existencias.

Que el comunismo subsista hoy en día en el mundo occidental, que no haya pedido nunca perdón por los millones de víctimas que produjo y que la simpatía que sienten las izquierdas por él silencie este holocausto para que no se recuerde como el judío es incompresible, y es por ello que me he sentido impelido a escribir estas líneas, por respeto a la verdad, por justicia y en recuerdo de esos millones de víctimas que fallecieron en Europa de una forma tan espantosa y a los que sobrevivieron viendo morir de hambre a sus compatriotas, hombres, mujeres y niños, familiares y amigos, sacrificados por un sistema perverso y totalitario. El Parlamento de España debería reconocer este genocidio.

Alejandro Royo-Villanova fue Senador constituyente por Valladolid
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Elecciones generales 2019
Abascal: las autonomías “se han convertido en un enemigo de la pluralidad y las libertades”
OKDIARIO  27 Marzo 2019

El presidente de Vox, Santiago Abascal, ha reiterado este martes la defensa de la unidad de España frente a un Estado de las Autonomías, que "se ha convertido en un enemigo de la pluralidad y las libertades en España".

Santiago Abascal ha participado en un acto de precampaña electoral de cara a las elecciones generales del 28 de abril, en el Palacio de Congresos Huesca, donde ha compartido tribuna con el coordinador provincial de esta formación en Huesca, Antonio Laborda, y el cabeza de lista al Congreso de los Diputados por la provincia oscense, Pablo Ciprés.

Ante un completo auditorio del Palacio de Congresos, Abascal ha centrado su intervención en la defensa de la unidad de España “como base constitucional”. “Vox es un partido que, desde el sentido común, defiende la unidad nacional como base constitucional, como base de la convivencia y defendiendo la pervivencia histórica de una de las naciones más antiguas y más importantes de Europa”, ha defendido.

“Pensamos que quien ataca a España tiene que ser perseguido, los partidos separatistas deben ser ilegalizados, que los que han dado un golpe de Estado deben ser detenidos, que la autonomía en Cataluña debe suspenderse, que los mossos d’Esquadra deben disolverse y que el imperio de la ley tiene que estar vigente en Cataluña”, ha apostillado.

Frente a ello, ha asegurado que el Estado de Autonomías se ha convertido “en un enemigo” de la pluralidad en España, de las libertades y de la igualdad de derechos en todo el territorio nacional.

“Sentido común”
En diversas ocasiones durante su intervención, Abascal se ha referido al “programa ganador” de Vox y a su “sentido común” y ha asegurado que este programa ganador de sentido común “da respuesta al principal problema de Huesca” y que pasa porque “los oscenses no quieren tener una frontera al lado además de la de Francia y quieren que Cataluña siga siendo España”. Un problema que es el mismo, ha querido dejar claro, en cualquier otra parte del territorio nacional y no específico de Huesca.

El presidente de Vox ha manifestado que este partido es “sólo un instrumento al servicio de España” y una fuerza política que piensa que “en España los españoles tienen prioridad”.

Así, ha aclarado que VOX no rechaza al inmigrante, sino que quiere que “la inmigración sea legal y ordenada”. En este punto ha resumido que “VOX presenta a un partido en favor de una inmigración ordenada y legal, en favor de la igualdad del hombre y de la mujer y en favor de los catalanes y en contra de los separatistas”.

Santiago Abascal ha lamentado la “manipulación” a la que empresas demoscópicas, medios de comunicación y otros partidos políticos, a su juicio, están sometiendo a VOX y ha alertado a los presentes en el Palacio de Congresos de Huesca de que de ahora en adelante dicha manipulación se hará notar todavía más.

“Manipulación”
Ha pedido a los presentes que no hagan caso a las encuestas ni a quienes les meten miedo de votar a esta formación política. Ha citado como ejemplo que una empresa demoscópica se puso en contacto con ellos para decirles que según su encuesta estaban en tercer lugar, pero que “no trabajábamos con ellos”, por lo que “al día siguiente ya no aparecíamos en tercer lugar sino en el quinto“.

Una “manipulación”, ha insistido, que le ha llevado a aclarar determinados posicionamientos en cuestiones como la defensa y las armas. En este punto, Abascal ha aclarado que “el otro día dijimos que los españoles tienen derecho a defenderse en sus casas si son asaltados como fuera, con la licencia de armas que les da el Estado o con un objeto contundente”, pero “manipularon hasta la saciedad diciendo que queríamos armar a la gente en la calle como en Estados Unidos, mintieron sin decoro, sin ningún tipo de vergüenza”.

Ha insistido en que “nosotros lo que decimos es que mientras viene la Policía, si alguien te asalta en tu casa tienes que tener el derecho a defenderte“.

Finalmente, Abascal ha opinado que ni PP ni Ciudadanos son alternativa. Para él, Pablo Casado se ha convertido en “la veleta azul”, ya que “hace poco decía que ‘nosotros ya defendimos lo que defiende VOX, Santiago Abascal es mi amigo’ y ahora dice un día que VOX es de derechas y otro que es de extrema derecha”, es decir “es de derechas cuando hay que pactar con él en Andalucía y de extrema derecha cuando llegan las elecciones” generales. Ha añadido que “un día Casado defiende una cosa y al día siguiente defiende la contraria”.

También ha tenido palabras para Ciudadanos y ha dicho que “ese partido un día está aquí y otro está allí y se pueden tener pocos principios y claros pero no se puede estar cambiando continuamente de principios y de pareja de baile”. El acto ha finalizado con el himno de España.

Declaración de Pedralbes
El Gobierno mantiene en su web que negociará con los separatistas pese a decir en público lo contrario
Carlos Cuesta okdiario 27 Marzo 2019

El Gobierno de Pedro Sánchez aún mantiene en su página web la 'Declaración de Pedralbes', un documento en el que los socialistas plasman su intención de negociar con los separatistas pese a afirmar en público que había roto todo diálogo con ellos.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, afirmó que el adelanto de las elecciones generales por parte del Ejecutivo para el próximo 28-A respondía a su negativa a ceder a las peticiones de los separatistas. Sin embargo, y pese a esta declaración de intenciones, lo cierto es que la web oficial de La Moncloa ha mantenido –y mantiene en el momento de la publicación de esta noticia– con plena validez el documento clave que refleja el compromiso expreso de seguir negociando con los partidos independentistas catalanes, pese a las palabras del jefe del Ejecutivo.

El citado escrito, enmarcado bajo el nombre de ‘Declaración de Pedralbes’ [Lea aquí el documento íntegro], es el mismo que se rubricó el jueves previo a la celebración del Consejo de Ministros del pasado 21 de diciembre en Barcelona y también el mismo en el que los socialistas se comprometían a crear una “mesa de partidos” en la que “cada uno de los participantes planteará sus propuestas de resolución y proyecto político, con total libertad, sobre el futuro de Cataluña”.

Se trata del documento más polémico de toda la legislatura de Sánchez. Tanto es así, que este informe fue el que acabó desembocando en la manifestación del 10 de febrero de la Plaza de Colón donde Ciudadanos, PP y VOX –los tres partidos de centro derecha– denunciaron la traición a España por parte de Sánchez. Este informe, a pesar de la controversia que suscita, no se ha retirado de la principal vía de comunicación y visibilidad oficial del Gobierno –su web– y sigue colgado en el apartado de ‘Documentos’ como hoja de ruta de futuras actuaciones del Ejecutivo.

El escrito señala de manera expresa que “la reunión de Pedralbes celebrada el 20 de diciembre finalizó con un comunicado conjunto que expuso la necesidad de iniciar un diálogo político efectivo“. Dicho informe, además, añade una expresión conjunta que delata la verdadera realidad de aquella minicumbre entre Quim Torra y Sánchez en el Palacio de Pedralbes, así como las verdaderas intenciones de los socialistas: “Los gobiernos de España y Cataluña convinieron en afirmar“. De alguna manera, aquel texto admitía una pretendida situación de igualdad que equiparaba al Gobierno central con el Ejecutivo regional.

Todos los puntos pactados y reflejados en la ‘Declaración de Pedralbes‘ son cesiones al discurso separatista. Sánchez aceptaba como postulado inquebrantable “su apuesta por un diálogo efectivo que vehicule una propuesta política que cuente con un amplio apoyo en la sociedad catalana” y no por una que cuente con todo el sujeto soberano –es decir, toda España–. La propuesta, además, se ceñía al campo “político” y sin mencionar la existencia de un proceso judicial contra los máximos representantes de esos mismos partidos separatistas con los que se pretendía crear una mesa de negociación ajena al Parlamento catalán o nacional, al más puro estilo Estella.

Sánchez, además, se comprometía en la ‘Declaración de Pedralbes’ a “seguir potenciando los espacios de diálogo que permitan atender las necesidades de la sociedad y avanzar en una respuesta democrática a las demandas de la ciudadanía de Cataluña, en el marco de la seguridad jurídica”, a la “convocatoria de la Comisión Bilateral” y también a “la mesa de partidos” que permitieran “ampliar los espacios de diálogo ya existentes en el Congreso de los Diputados y en el Parlament”. También se comprometía el Gobierno en dicho informe a cerrar una “propuesta democrática que resulte del trabajo de los espacios de diálogo” y que “deberá articularse mediante las oportunas y posibles modificaciones legislativas”.

Todo el documento insiste en la ausencia de límites a las propuestas de los separatistas: “En la mesa de partidos cada uno de los participantes planteará sus propuestas de resolución y proyecto político, con total libertad”. Y todo ello, además, sabiendo que “formarán parte de la Mesa dos representantes, con capacidad de decisión en los dos ámbitos territoriales –estatal y catalán–, de cada uno de los grupos políticos con representación en Cataluña y, en su caso, de las formaciones vinculadas a los mismos”. Es decir, que la barra libre de propuestas incluía a todos los partidos golpistas, así como a sus formaciones vinculadas. Un caldo de cultivo que abría la mesa a la negociación de pactos a la canadiense -como ya anticipó el propio Sánchez– y a un referéndum pactado.

La ‘Declaración de Pedralbes‘ era, de hecho, la que recogía la polémica figura del relator: “Al frente de esta mesa de partidos se propondrá de común acuerdo una persona que será quien facilite la coordinación de los trabajos, de las convocatorias y fije el orden del día. Asimismo, ayudará a crear las condiciones idóneas para el diálogo, dará fe de los acuerdos alcanzados y determinará el seguimiento de su aplicación”.
https://okdiario.com/img/2019/03/26/080219_pedralbes.pdf

El origen del problema
Ernesto Ladrón de Guevara  latribunadelpaisvasco.com 27 Marzo 2019

Antonio Robles es un histórico luchador contra el fundamentalismo nacionalista en Cataluña, sobre todo en la enseñanza. Su libro “Historia de la resistencia antinacionalista en Cataluña” es una referencia imprescindible.

El profesorado, una vez depurado y moldeado a los gustos nacionalistas, totalmente politizado e indigno de tan alta función como es la educativa, es el baluarte, el pilar fundamental para lograr el cambio de cosmovisión y llevar a alumnos y sus padres a la cosmogonía nacionalista. Es un verdadero lavadero de cerebros formado por comisarios al servicio de los poderes caciquiles nacionalistas para configurar a las masas, para lograr la subversión del estado natural de las cosas y lograr desestabilizar todo un Estado, para poner a España contra las cuerdas y lograr las pulsiones nacionalistas. Si no, es incomprensible que tanta gente se muestre favorable al independentismo, por ser algo suicida y destructivo, y no soportar el mínimo rigor de análisis. Además, ha quedado demostrado que ese sector en Cataluña es el más politizado en la línea independentista de todos los ámbitos laborales.

Ese profesorado actúa de ariete, es el más concienciado en la travesía hacia el nirvana, hacia el paraíso prometido, en lugar de actuar en su función con la asepsia, la objetividad y la búsqueda de la verdad que es el principio esencial para producir el hecho educativo. Actúa, pues, como elemento adoctrinador por antonomasia.

La semana pasada escribí sobre una situación que me ha manifestado una madre: un hecho de clara actuación de proselitismo en un centro educativo a favor de una idea determinada; un relato sectario de nuestra historia próxima.

Ese profesorado actúa con un arma poderosa. Esa arma se llama currículo oculto, es decir, lo que no está escrito en los materiales didácticos pero que es el conjunto de relaciones sentimentales y lazos afectivos que hacen que el profesor se convierta en un líder ideológico si ese es su propósito.

La situación en Cataluña no tiene diferencias sustanciales con la evolución que han tenido los sindicatos nacionalistas en las elecciones sindicales en las Vascongadas. La falta de política propia de los partidos no nacionalistas y de estrategia política para frenar el independentismo se ha traducido en una inversión de resultados directamente proporcional al crecimiento del nacionalismo secesionista. Como el artículo de Antonio Robles en el que se refleja la realidad de las cosas de hoy en día, extraigo una cita que es la mejor prueba de lo que digo Transcribo literalmente la misma, pues yo no haría de otra forma que copiar lo que él dice. Mejor reproducir la fuente:

“Los sindicatos independentistas arrasan en la escuela catalana. Quizás el más significativo sea el de la Intersindical CSC, liderada por el exterrorista indultado de Terra Lliure y asesino del empresario Bultó. Pasa de cero representantes a 47. Y las gana Ustec-STEs, el sindicato mayoritario en la enseñanza pública no universitaria, cuyo ADN independentista propugna convertir el catalán en lengua oficial única de Cataluña. Pasa de 150 representantes a 162. Por el contrario, bajan todos los constitucionalistas. La infección indepe ha cuajado en la escuela.

Para hacerse una idea de la debilidad de los sindicatos no nacionalistas: CSIF (2), ANPE (2), USOC (4), CGT (24) y AMES (ni siquiera se presentó) suman entre todos 32 representantes, mientras que los secesionistas declarados –Ustec-STEs (162) e Intersindical-CSC (47)– o encubiertos –Aspepc-SPS (43), CCOO (58) y UGT (22)– suman 332. Los encubiertos, aunque no se declaren independentistas, participan de su relato y legitimación, y colaboran activamente en la imposición de la inmersión, en la imposición del catalán como única lengua oficial de las instituciones, en las multas lingüísticas, en la exclusión de la lengua española de la rotulación de la escuela, en el adoctrinamiento nacionalista, en la defensa de la campaña amarilla dentro del recinto escolar, en considerar a los políticos procesados por rebelión como "presos políticos", en exigir el indulto a los acusados, etc. Es decir, de todo lo que garantiza la desaparición del Estado en Cataluña.

Sólo la escasa participación (42,80%) relativiza la legitimación de unos sindicatos nacionalistas que tendrán a 332 maestros y profesores liberados para dedicar las 24 horas al activismo independentista en la enseñanza.”

Es, exactamente la misma situación que en las Vascongadas. Es casi mimético, lo mismo lo que ocurre aquí. ¿Por qué será? Lo he escrito tantas veces que no lo repito.

Y es que tienen más culpa los que lo permiten y no han hecho discursos políticos y doctrinales coherentes, lógicos, que nos representen a la absoluta mayoría de los ciudadanos. Aquellos cuyo único objeto es disfrutar del oropel del poder, de las prebendas, pero que poco hacen para atajar la carcoma, el cáncer que hace desmoronarse el cuerpo de nuestra Nación. Ellos son los verdaderos causantes. Los nacionalistas llevan el ADN de la separación en sus células. Ellos van a lo que van. A piñón fijo. Los rajoys, zapateros y demás ejemplares conniventes son los responsables.


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