AGLI Recortes de Prensa   Domingo 31 Marzo 2019

Juan Jara resucita en Barcelona
La violencia agitada desde el poder recuerda a tiempos terribles
Hermann Tertsch ABC 31 Marzo 2019

Juan Jara era un panadero de Zalamea de la Serena con inquietudes políticas. En aquellos convulsos principios de la II República él no se hizo comunista, anarquista ni socialista, sino falangista. El 3 de diciembre de 1933 Juan Jara fue asesinado de un tiro en la nuca sin que mediara palabra alguna. Su asesino era un miembro del PSOE del pueblo. El año pasado, el Ayuntamiento de Badajoz, del PP, le quitó la calle a Juan Jara, bajo presión de la Diputación, controlada por los socialistas, que le amenazaba con retirarle ayudas.

Ayer, grupos violentos separatistas atacaron por las calles de Barcelona a españoles que acudían a un mitin electoral de Vox. Algunas de las agresiones pudieron acabar de forma fatal, con lanzamiento de grandes piedras y golpes a varios heridos. Los agresores habían sido espoleados por la alcaldesa de Barcelona. Ada Colau creó las condiciones necesarias para que estos ataques se produjeran. Ella impidió que el Palacio San Jordi, que había firmado contrato, cumpliera y acogiera el acto electoral. Por eso tuvo que celebrarse al aire libre expuesto al ataque de las salvajes camadas separatistas. De eso se trataba. De aterrorizar a los seguidores de Vox. Como en Zalamea de la Serena. El PSOE no condena la agresión hoy como no condenó entonces.

En realidad al caso de Juan Jara no podía aplicarse esa Ley de Memoria Histórica creada en aras del revanchismo. Cuyo objetivo real es pavimentar el camino al cambio de régimen con el derrocamiento de la monarquía como jefatura del Estado emanada del franquismo. La víctima fue asesinada antes de «la guerra civil y la dictadura», los tiempos contemplados en la despreciable ley. Pero dio igual. Jara, que no sabría quién era Franco, fue tachado de «franquista» como Calvo Sotelo, asesinado antes del alzamiento. Y se quedó sin su modestísima calle. Aun no se la han dado a su asesino. Si no se impide, todo se andará. Bajo esa ley, escritores gloriosos han tenido que ceder su calle a asesinos.

En la feria del precioso pueblo de Barcarrota en Badajoz se destapó ayer una placa de homenaje al ABC en recuerdo de una portada del diario en 1961 con la célebre plaza de toros dentro del castillo. Se habla en el campo extremeño mucho de política últimamente. Se habla ahora mucho de Vox en estas tierras tanto tiempo controladas por la izquierda. Aquí, donde páginas terribles cerradas fueron abiertas por los socialistas, quienes más interés tenían que haber tenido por mantenerlas cerradas. Hoy los acosos, la polarización, el maltrato a Vox por todos los que recibieron con amabilidad a un partido totalitario como Podemos, enrarecen el ambiente no solo aquí. Con los abusos masivos de un gobierno sin escrúpulos dan a esta campaña un siniestro aire de aquella república del Frente Popular que Pedro Sánchez ha declarado su referente. Aunque asesinara a sus adversarios. Pero algo les sale mal. Ayer, tras los incidentes de Barcelona, daba la impresión en el campo extremeño de que había más votantes de Vox que un día antes.

Los enemigos de España vienen a por nosotros
EDUARDO INDA okdiario 31 Marzo 2019

No es casualidad que una semana después de publicar que el jefe del CNI, Sanz Roldán, empleó fondos reservados para amenazar a Corinna y para limpiar su domicilio de documentos sensibles del Rey Juan Carlos, se haya desatado una campaña siciliana para intentar quitar de en medio a OKDIARIO y para asesinarme civilmente. Campaña en la que participan el diario oficial de Podemos, Público, propiedad de uno de los apóstoles del 1-O, Jaume Roures, y El País, antaño órgano oficial del felipismo, luego del sorayismo y desde hace años entregado a la causa de defender al rey emérito y a linchar a quienes destapamos sus trapacerías. El machaca de todos ellos es ese pobre hombre que no hombre pobre llamado Evaristo Mejide que, en uno de sus destellos intelectuales, se autodefinió como “onanista”. Vamos, que es lo que vulgarmente se conoce como “un pajero”. Lo cual, la autosexualidad, es tan legítimo como la heterosexualidad o la homosexualidad. El rol de prima donna lo juega un Pablo Iglesias que está obsesionado con eliminar del escenario a quien destapó la financiación iraní y venezolana de Podemos y ese casoplón que ha sido su tumba política.

La política y la maldad conforman extraños compañeros de cama. Roures es el nexo de unión entre el golpismo catalán y Podemos. De hecho, fue el anfitrión de la cena de maridaje entre Iglesias y el delincuente Junqueras en agosto de 2017, tal y como demostró El Confidencial. Los unos y los otros se ubican en el mismo frente de batalla y con idéntico fin: la destrucción de España en general y la del 78 en particular. Los unos, los independentistas, para largarse de una nación que cuanto más debil sea más problemas tendrá para salvar los muebles de —ahí es nada— 500 años de existencia. Los segundos porque para imponer su proyecto totalitario, que no es otro que venezolanizar nuestro país, precisan que la España constitucional, la España del Estado de Derecho y las libertades desaparezca. El País se apunta al bombardeo porque comparten enemigo: Eduardo Inda. Un Eduardo Inda cuyo periódico, por cierto, también publicó en primicia el Tesisgate de su baranda, Pedro Sánchez. Y otros temas que han molestado sobremanera al poder: el caso Urdangarin, Pujol, los sobresueldos de Bárcenas, la financiación en B del PP, los sms de Rajoy al tesorero, el caso González, las cuentas en Suiza de Granados y los audios en los que Corinna confiesa que el emérito cobra comisiones ilegales y tiene cuentas en paraísos fiscales y sugiere que se acogió a la amnistía fiscal.

En el caso del nada ejemplar diario de Prisa, que antaño linchaba a quienes descubrieron el terrorismo de Estado del felipismo y ahora fusila a quienes osan tocar al Rey Juan Carlos, hay razones tácticas y estratégico-económicas. Son más conscientes que nadie de que para mantener en La Moncloa a un Sánchez que les está hinchando los bolsillos necesitan dar aire a un Podemos en caída libre. Si los bolivarianos son quintos el 28 de abril, están muertos porque lo que gane el bloque liderado por Sánchez en las provincias chicas por la desunión del centroderecha y la derecha, lo perderá en las grandes por la pérdida de fuelle de los comunistas. Las estratégico-económicas son tanto más obvias: el jefe de ese CNI que no pudo localizar las 10.000 urnas del 1-O y al que se le escapó Puigdemont es pieza esencial de ese entramado liderado por Juan Carlos de Borbón y Borbón que ha gobernado económicamente a su antojo España desde hace 30 años.

El primer hito de esta banda llegó en diciembre de 2016 cuando el rotativo del bello Roures publicó que yo no abonaba la pensión a mi ex mujer. La madre de mis hijos les entregó la información a medias porque al que presentaban como un mal padre era sencillamente una persona que mantenía una disputa económica con la madre de sus hijos. Disputa que la Justicia despachó obligando a ella a abonarme casi 34.000 euros por deudas pendientes y a mí a saldarle algo más de 17.000. En el ínterin, se dedicaron a llamarme “maltratador” cuando a mí nunca, jamás, me han denunciado ni obviamente condenado por este terrible delito (ni por ningún otro). Sobra decir, que les metí la correspondiente querella para limpiar mi honor. Querella que está subjúdice. Y tampoco es menester añadir que iré judicialmente a por todo aquél que ose manchar mi nombre o el de OKDIARIO.

Roures lleva años calumniándome o injuriándome prácticamente a diario. No me perdona que destapase el caso Pujol. “¿Y qué hace éste ahora mezclando churras con merinas?”, se preguntarán todos ustedes. Se lo explico en pocas líneas: el dueño del fútbol televisado en España (manda huevos, un independentista) le debe todo a un Jordi Pujol Soley que le hizo un hombrecito, un hombre muy rico para ser exactos, en TV3 allá por los 80. Tampoco me perdona que hayamos osado publicar sus empresas en paraísos fiscales o que el FBI le acusa de sobornar a directivos de la FIFA para obtener derechos televisivos. Ahora todos se explicarán por qué el machaca (y socio) de Roures, Evaristo Mejide, lleva semanas difamándome en su programucho que nadie que ame la verdad, la ética y la estética debería ver.

Lo de Podemos es más sencillo. Y lo de Pablo Iglesias, lo entendería hasta un niño de teta. Me odia porque soy de los pocos que se atreven con él, con sus mangancias, con sus embustes, con sus tics fascistoides. Porque hemos contado, y probado, que la dictadura venezolana que asesina a sus conciudadanos financió la creación de su partido y a él personalmente metiéndole 272.000 dólares en una cuenta en el paraíso fiscal de Granadinas. Porque hemos recordado sus loas a la banda terrorista ETA, que tiene en su criminal historial la friolera de 850 asesinatos. Porque dimos la primicia de la adquisición de ese chaletazo de 275 metros cuadrados, piscinaco, parcela de 2.000 y casa de invitados. Porque nos ha metido cuatro o cinco querellas y las cuatro o las cinco las ha perdido. Y porque todo el mundo le tiene miedo y yo no.

Ahora, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, dicen él y sus compañeros de viaje —Roures y El País— que yo estaba en el supuesto complot de Villarejo y el Gobierno del PP contra Podemos. Lo basan todo en que publicamos el famoso chat del “azotaría a Mariló Montero hasta que sangrase” que OKDIARIO dio a conocer a sus lectores en 2016. Chat interno de la cúpula del partido morado que fue robado, o no, a la entonces asistente de Pablo Iglesias en el Parlamento Europeo. Una imbecilidad, la de mezclarme en el asunto, como otra cualquiera por dos razones. La primera la entendería hasta Abundio: la mayor parte de los grandes casos de corrupción tienen como fuente periodística a gente que no es precisamente María Goretti, San Francisco de Asís o la Madre Teresa de Calcuta. La cadena Ser reprodujo en 1991 una conversación pinchada ilegalmente a Txiki Benegas en la que ponía a parir a Felipe González. La Sexta y El Confidencial han publicado Los Papeles de Panamá, fruto de un robo informático pero que tenían y tienen evidente interés público ya que sirven para desenmascarar a los golfos fiscales del mundo mundial.

La segunda imbecilidad de nuestros enemigos se desmorona también por su propio peso. Me dicen que he difundido el material “robado” a la asistente de Iglesias. Pero no cuentan que a nosotros, a nuestro periodista Miguel Ángel Ruiz Coll concretamente, le pasaron un pen drive con el chat en cuestión. No el teléfono ni la tarjeta. ¿Saben ustedes quién tenía la tarjeta del móvil sustraído? El presidente del Grupo Zeta, Antonio Asensio, y el entonces director de Interviú, Alberto Pozas, que ahora es el ¡¡¡número 2 de la Dirección de Comunicación de Pedro Sánchez en Moncloa!!! Juajuajua. Claro que esto no lo cuenta Público, ni tampoco El País, menos aún el político de los piños color carbón.

Me vinculan a Villarejo en un intento de desprestigiarme y amedrentarme. Olvidan que OKDIARIO dio en rigurosa primicia la Operación Fondos Reservados, también conocida como Kitchen: el soborno con dinero público por parte del Ministerio del Interior del PP al chófer de Bárcenas para rescatar los papeles y los vídeos comprometedores sobre Mariano Rajoy que tenía en su poder el ex tesorero del PP. Operación que, tal y como explicamos procelosamente, ejecutaron José Manuel Villarejo y su compañero Enrique García Castaño, más conocido como El Gordo. La memoria de esta banda flaquea también al no recordar que fue también un servidor quien reveló el acoso y el apuñalamiento a la doctora Elisa Pinto, caso que le ha costado una imputación al comisario más famoso de España.

Quieren mi cabeza y que caiga OKDIARIO. Y no se pararán en barras hasta conseguirlo. Porque simbolizamos todo lo que ellos detestan: un modelo liberal y económico de sociedad, la Constitución del 78, la unidad de España, la lucha contra toda suerte de totalitarismos, bien sea el comunismo o el fascismo, y la guerra sin cuartel contra la corrupción, sea del color que sea porque para nosotros no hay corrupción buena o mala sino simplemente asquerosa corrupción. Nos tendrán que asesinar físicamente porque con hacerlo civilmente no les bastará. Nuestros ideales son mucho más fuertes que su miseria moral.

Sánchez oculta un frenazo en la recaudación mientras dispara el gasto en los ‘viernes sociales’
Carlos Cuesta okdiario 31 Marzo 2019

Las cuentas no salen, pero pese a ello Sánchez no ha encontrado problema alguno en seguir repartiendo dinero y además, los viernes sociales del PSOE cuestan 2.773 millones de euros.

Pedro Sánchez lleva repartidos más de 2.700 millones de euros en aguinaldos electorales. Mientras la UE le insiste en que tiene que recortar 16.000 millones -en vez de disparar el gasto-. Y, sobre todo, mientras esconde un frenazo de la recaudación de los ingresos públicos, tal y como revelan las estadísticas de la Agencia Tributaria que hoy publica OKDIARIO.

Los cambios normativos introducidos en 2019 han tumbado la cifra de recaudación en 675 millones de euros. Pero, sobre todo -y como se puede comprobar en los gráficos que hoy publica este diario- los ingresos por impuestos en España han empezado a marcar con claridad la llegada de la desaceleración. Ni se recauda ya como se hacía en 2018. Ni en 2018 se recaudaba como en 2017. Una caída en el ritmo y evolución de los impuestos que se ha convertido ya en tendencia.

El informe de la Agencia Tributaria señala expresamente que “la tasa está afectada negativamente por las devoluciones ligadas a las prestaciones de maternidad y por la pérdida de la recaudación del Impuesto sobre el Valor de la Producción de la Energía Eléctrica (como consecuencia de la aplicación del RDL 15/2018 de medidas urgentes para la transición energética y la protección de los consumidores), y positivamente por la inclusión en el Impuesto sobre Hidrocarburos de la antigua tarifa autonómica”. Pero, además, lo cierto es que “los ingresos homogéneos crecen en el bimestre un 4%”, una cifra sensiblemente inferior al 4,8% de avance del primer trimestre de 2018 y claramente menor que el 6% y 6,2% de incremento de los ingresos tributarios homogéneos de 2018 y 2017, respectivamente.

La AEAT señala que “en los ingresos de febrero se contabilizan, además de las declaraciones mensuales habituales, las declaraciones del cuarto trimestre del IVA, de los pagos a cuenta de los empresarios individuales y de los Impuestos Especiales sobre Alcohol y Cerveza. En febrero también se presenta la declaración del Impuesto sobre el Valor de la Producción de la Energía Eléctrica del último trimestre del año anterior, pero, como se ha dicho, este año apenas tiene ingresos”. Es decir, que se trata de unos meses con una actividad claramente representativa.

Pero “como se ha visto, el menor crecimiento de los ingresos homogéneos en los dos primeros meses del año respecto al cierre del año pasado es consecuencia, entre otros factores, del impacto de las medidas normativas (que explica casi un punto de la desaceleración) y el mínimo peso que tiene el Impuesto sobre Sociedades en el primer trimestre del año”.

Y es que esos cambios normativos han tenido un impacto de “particular importancia en el comienzo del año”, añade la AEAT. “Se estima que el impacto sobre los ingresos en los dos primeros meses del año fue negativo por valor de 675 millones. La figura en la que mayor impacto tienen las medidas es el IRPF, principalmente por el reintegro del impuesto pagado por la prestación por maternidad, renta que fue declarada exenta en sentencia del Tribunal Supremo. En enero y febrero de 2019 se realizaron devoluciones por este concepto (correspondientes a los ejercicios entre 2014 y 2017) por un importe de 310 millones”.

No es el único factor que está reduciendo la capacidad de ingreso del Estado: “Además, hay que sumar los menores ingresos por retenciones (20 millones) que están teniendo lugar en comparación con lo que sucedía hace un año, antes de la sentencia. Una segunda medida que afecta al IRPF es la rebaja de las retenciones a las rentas más bajas implementada a través de la modificación de la reducción por rendimientos del trabajo aprobada en los Presupuestos de 2018. Los efectos de este cambio comenzaron en los devengos de julio del año pasado y en los dos primeros meses de 2019 suman un total de 151 millones”.

Por último, en el IRPF hay otras dos medidas (también consecuencia de los PGE-2018) con un efecto negligible en los ingresos: la ampliación de las deducciones familiares y la elevación del mínimo exento en el gravamen sobre los premios de loterías”.

Pero también se nota ese efecto en otros impuestos: “En febrero hay dos novedades que afectan de manera significativa a los ingresos. Por un lado, está la desaparición de la recaudación del Impuesto sobre el Valor de la Producción de la Energía Eléctrica del último trimestre de 2018 […]. El primer resultado de esta medida ha sido una disminución de ingresos de 380 millones que habría sido el montante de la recaudación en febrero. Además, se suprimió el Impuesto sobre Hidrocarburos para el gas natural, gasóleo y fuelóleo empleados en la producción de energía eléctrica. Esta última supresión ya tuvo impacto en 2018 y en los primeros meses de 2019 restó 5 millones a los ingresos”.

Pero, pese a todo ello, desde que Pedro Sánchez anunció el adelanto de las elecciones generales al 28 de abril, el Gobierno ha usado sus “viernes sociales” en el Consejo de Ministros para disparar el gasto en 2.773 millones en 2019. Según el Ejecutivo, la cifra es menor y queda en 1.113 millones de euros. Pero sus propias memorias económicas incorporadas a los cambios revelan que realmente su impacto será más del doble. Los viernes sociales del PSOE cuestan esos 2.773 millones de euros.

La medida más cara de todas las lanzadas es el Real Decreto-Ley de medidas de ámbito laboral, con un coste de 1.611 millones, principalmente impulsado por el subsidio por desempleo a los parados mayores de 52 años -sólo esta medida dispara ya el gasto en más de lo que admite el Gobierno de Sánchez: lo hace en 1.263 millones.

Otras de las perlas del gasto son la ampliación del permiso de paternidad de cinco a ocho semanas -373 millones este año-. Pero de nuevo hay truco: porque su impacto supera 2019 y la ampliación del permiso a las 16 semanas en 2021 sumará otros 1.741 millones más de gasto.

Empleo Público
Récord histórico del gasto en nóminas públicas en 2018: más de 127.000 millones de euros
Francisco Núñez okdiario 31 Marzo 2019

El mismo día en que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado la mayor oferta de empleo público en la Administración Central desde el inicio de la crisis (unos 34.000 más) ante el 28-A, los datos de la Contabilidad Nacional han confirmado el espectacular aumento del gasto en nóminas públicas en 2018.

Según la estadística de las remuneraciones salariales por sectores institucionales del INE, el coste alcanzó un récord histórico hasta situarse en 127.017 millones de euros, a un ritmo de crecimiento del 3,2% en el último ejercicio frente al 1,3% un año antes. Esta cifra supera con creces el anterior techo de 125.564 millones conseguido en 2009 tras el ingreso en las administraciones, sobre todo autonómicas, de más 200.000 nuevos empleados tras el inicio de la crisis mientras que en el sector privado se despedía a 1,5 millones de trabajadores.

Estas cifras de empleo (sin memoria económica ni justificación administrativa) y su correspondiente gasto público, se incrementarán en los próximos meses ya que en mayo hay también elecciones autonómicas y locales. Además, para 2019 está previsto un incremento salarial por encima del IPC, que puede llegar hasta el 2,75% según el crecimiento económico. Por tanto, en 2019 la cifra superará de largo los 132.000 millones a pesar de que España sigue registrando el segundo déficit más alto de la UE y que la deuda pública no baja de las proximidades del 100% del PIB.

Sólo en el último año, el coste de esta masa salarial, que corresponde a los sueldos y complementos en efectivo y en especie de todas las nóminas públicas y de políticos así como las cotizaciones efectivas a cargo del empleador, ha crecido en 4.000 millones (3,2%) como consecuencia del aumento de las plantillas y de las remuneraciones, ajenos a las realidades del mercado laboral del sector privado. Lo que demuestra la ineficiencia de la gestión de los responsables políticos en materia de personal, la utilización electoral de este colectivo y de la caja de los impuestos de todos.

Este dispendio genera un desbordante gasto estructural pese a las recomendaciones en contrario de la UE. Así, cuando empezó la crisis en 2007, el gasto para 2,9 millones de empleados públicos según datos de la EPA era 107.445 millones. Ahora, para 3,2 millones, la cifra ha aumentado en casi 20.000 millones (18,2%). Esta cifra representaba en 2007 poco más del 20% de la masa salarial total del conjunto de la economía española, y ahora se acerca al 22%. Mientras tanto, las remuneraciones salariales de las sociedades no financieras alcanza ahora los 374.706 millones, un 8% más que cuando comenzó la crisis en 2007 (346.559 millones), pero es prácticamente la misma de 2008 (371.166 millones).

Es decir, la masa salarial de las empresas privadas ha crecido 10 puntos menos que la pública si la comparamos con 2007, al inicio de la crisis. Pero, si se calcula respecto a 2008, cuando empezó la sangría laboral en las empresas, las administraciones públicas han aumentado su masa salarial 17 puntos más que el privado. El caso es que cuando empezó la crisis, estas remuneraciones privadas representaban más del 66% de total de la economía y ahora se encuentra en el 65%.

Esta partida de gasto público es muy importante ya que estos 127.000 millones de masa salarial de las administraciones se comieron en 2018, por ejemplo, una cantidad equivalente a toda la recaudación por IRPF (82.859 millones), más la recaudación del Impuesto de Sociedades (24.838 millones), más los 20.000 millones de la caja obtenida por los Impuestos Especiales (hidrocarburos, alcohol, cerveza y electricidad, entre otros). Es decir, las nóminas públicas se comieron el 46% de los 276.000 millones recaudados por todas las figuras impositivas. Además, según las cifras oficiales, la recaudación total del conjunto del Estado español fue de 468.000 millones (de impuestos y no impuestos, incluidas las cotizaciones), por tanto, el pago de las nóminas consume el 27% de todos esos ingresos. Ninguna empresa podría sobrevivir con estos guarismos.

El gasto en nóminas públicas se ha convertido en una inmensa bola de nieve, que ningún partido se atreve a orientar pese al esfuerzo inversor público en los últimos años en tecnología y, por ejemplo, en la mayor participación de los ciudadanos en la gestión administrativa vía on line. Sólo hay que ver que, desde que comenzó el periodo de transferencias a las comunidades autónomas hace 20 años, el gasto en personal de las regiones se ha multiplicado por tres hasta superar en 2018 los 77.000 millones, otra cifra récord. Sólo en el último año, este gasto ha crecido un 3,4% y un 20% desde el inicio de la crisis. Mientras, en la Administración Central ha aumentado un 3,2% en el último año hasta casi 24.000 millones, un 10,7% desde 2007 y un 39% desde hace 20 años pese a haber realizado más de 2.000 transferencias a las autonomías.

Por su parte, los ayuntamientos han visto aumentado su presupuesto en personal un 3% en el último año hasta superar los 23.000, un 22% desde el inicio de la crisis y un 124% (más del doble) respecto al coste de hace 20 años. El coste de personal de la gestión de los fondos de la Seguridad Social es la que menos crece durante todos estos años. Sólo subió un 0,9% en 2018, hasta los 2.511 millones. Curiosamente, esta partida no se paga realmente con la caja de los impuestos sino que se liquida con las cotizaciones de los trabajadores.

Elecciones Generales 2019
Sánchez no se corta: ha repartido 58 millones en subvenciones desde que anunció elecciones
Luz Sela okdiario 31 Marzo 2019

El Gobierno de Pedro Sánchez ha convocado distintas subvenciones para mujeres rurales, investigación o jóvenes desempleados desde que se anunciaron las elecciones.

Desde que anunció el adelanto electoral, el pasado 15 de febrero, el Gobierno ha convocado subvenciones cuyo importe supera, con creces, los 56 millones de euros. Ésa es la suma de las cifras que ya se han concretado, aunque otras convocatorias no precisan aún cuál será la dotación final, con lo que se trataría un cálculo claramente a la baja.

La última orden apareció publicada este mismo jueves en el Boletín Oficial del Estado (BOE). A través de ella, se aprueban las bases que regularán la concesión de subvenciones de la Acción Estratégica en Salud, dentro del Programa Estatal de Investigación Orientada a los Retos de la Sociedad, en el marco del Plan Estatal de Investigación Científica, Técnica y de Innovación.

Los beneficiarios son, entre otros, personas que desempeñen actividades relacionadas con investigación biomédica o científica, institutos de investigación, hospitales públicos o instituciones privadas sin ánimo de lucro, así como universidades. El objetivo es fomentar la investigación en “promoción de salud, prevención y detección precoz de enfermedades, de tal manera que, a largo plazo, permitan una extensión de la cultura de la salud y una disminución de la carga de enfermedad sobre el conjunto de la sociedad”. Las áreas prioritarias son la atención sanitaria personalizada, desarrollo de nuevas moléculas para uso terapéutico, enfermedades raras y neurodegenerativas o trastornos vinculados al envejecimiento, entre otros.

El Ejecutivo también ha anunciado la convocatoria de subvenciones para ‘proyectos de atención a mujeres y niñas víctimas de trata de seres humanos con fines de explotación sexual y sus hijos e hijas menores o con discapacidad’. El importe es de 4 millones de euros y los beneficiarios, distintas ONGs relacionadas con el ámbito de la trata o la prostitución.

Otra de las subvenciones, firmada en este caso por el Ministerio de Exteriores, tiene por objeto la promoción de ‘acciones de comunicación y actividades divulgativas’ y una cuantía de 275.540 euros. Su finalidad es financiar la celebración de debates ciudadanos sobre la Unión Europea, hasta el próximo mes de septiembre, y bajo el lema ‘Hablamos de Europa: ¿Qué Europa quieres?’.

En marzo también se ha publicado la orden por la que se convocan subvenciones al sector agrario y alimentario, para ‘la realización de actividades específicas de especial interés para el sector agroalimentario’. La cuantía total es de 2,46 millones de euros.

Mujeres rurales y jóvenes parados
Otra de las subvenciones, relevantes, aunque aún sin datos definitivos, es la que repartirá ayudas a entidades de mujeres rurales ‘para impulsar el papel de las mujeres en el desarrollo rural’. Se trata de una convocatoria dirigida a subvencionar, en un determinado porcentaje, la celebración de jornadas relacionadas con esta temática con ciertos requisitos: presenciales, con una asistencia mínima de 15 personas y, de ellas, al menos un 80% mujeres, entre otros.

En febrero, el Ejecutivo convocó las ayudas para la ejecución de proyectos de innovación de interés en materia de productividad y sostenibilidad agrícolas, dentro del Programa de Desarrollo Rural. La cuantía total también es indefinida, aunque si se sabe que cada agrupación beneficiaria puede recibir 600.000 euros como máximo.

Asimismo, el Gobierno promociona la realización de contratos de jóvenes de más de dieciséis años y menores de treinta años, ‘no ocupados, ni integrados en los sistemas de educación o formación reglada, para empresas de cualquier sector’. La cuantía, en este caso, es de 150.000 euros como máximo.

Las más relevantes en su importe son las referidas a la ‘asistencia psicológica de víctimas de delitos’, y que se repartirán entre el Consejo General de la Abogacía Española (45 millones), el Consejo General de los Procuradores de España (3,67 millones) y el Consejo General de Colegios Oficiales de Psicólogos (1,05 millones).

La concesión de subvenciones no está prohibida por la Ley Electoral, aunque sin duda constituye también una poderosa arma propagandística en manos del Gobierno de turno.

La Junta Electoral Central sí rechaza, por ejemplo, la realización de actos de inauguración y campañas de propaganda institucional para difundir logros de legislatura, de tal forma que sólo se permiten aquellas que sean puramente informativas.

Sin embargo, como reveló OKDIARIO, Sánchez ha incumplido varias de las prohibiciones para los poderes públicos tras la convocatoria de elecciones, destacando los logros de su legislatura en varios actos financiados por el Estado.

Por su parte, la página web de La Moncloa también exhibe los hechos más destacados de los distintos departamentos y difunde los proyectos en marcha o venideros en distintas notas de prensa.


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Iceta y Sánchez piden diez años para desespañolizar España
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 31 Marzo 2019

Del programa político de Sánchez, explicitado por Iceta en un diario separatista vasco, ha sorprendido ese 65% del electorado en un referéndum catalán el que, a pregunta del entrevistador y en respuesta del entrevistado, considera suficiente el líder sociata para que un electorado exclusivamente catalán liquide la soberanía nacional española. ¿Qué razón hay para que sea el 65% y no otro porcentaje, el que, para el más peligroso de los golpistas catalanes, el oblongo saltimbanqui, bastaría para que los socialistas, que por todos habla Iceta, aceptasen anular la soberanía del pueblo español, base de todos los regímenes constitucionales desde 1812 hasta la fecha? La respuesta la da el propio Iceta en otro pasaje que apenas ha merecido la atención de los medios: "Los independentistas deben renunciar a plantear un referéndum de independencia en diez o quince años hasta que haya un cambio de mentalidad en la opinión pública española".

Del "Estado residual" a la nación "residualizada"
Hasta ahora, el alarde separatista más explícito del socialismo catalán como cabeza real del socialismo español, no en balde el PSC ha impuesto a todos los dirigentes socialistas desde Zapatero, era el de Pasqual Maragall en El País, cuando en defensa de su "socialismo asimétrico" dijo que "el Estado español es residual en Cataluña". Eso suponía que la Generalidad presidida por él se consideraba ya fuera de la legalidad que representa un Estado. Nadie dijo entonces que esa legalidad podía ser, finalmente, la barrera infranqueable frente al intento de culminar esa residualización del Estado con su liquidación total en el Golpe del 1-O, que juzga el Supremo.

Pero cuando el Gobierno eunuco de Rajoy, la limitada oposición de Cs y la colaboración dubitativa del PSOE con y contra el Golpe tropezaron con el Rey y la movilización nacional contra el golpismo, la Izquierda, con el PSC a la cabeza, ve que basta esa condición residual del Estado para defender a la nación española y dar jaque a sus enemigos.

Se impone, pues, cambiar de táctica: lo que hay que hacer residual es la conciencia nacional que se resiste a perder su soberanía, la tarea esencial es desespañolizar la parte de España suficiente, que socialistas y comunistas creen suficiente, para imponer un régimen supuestamente legal pero abocado al desguace del Estado y la anulación de los españoles como sujeto soberano. ¿Y hasta dónde podría llegar esa desespañolización? No más allá del 65%. ¿En cuánto tiempo? Entre 10 y 15 años, contando con el dominio total de los medios de comunicación y educativos. Eso calculan los socialistas catalanes y vascos, ambos separatistas durmientes, que hace falta para desenraizar a una mayoría suficiente de la opinión pública no en algunas comunidades autónomas sino en los 17 pedazos en que se ha troceado el cuerpo del Estado y dispersado el alma de la nación. Al menos, eso creen.

Las frases clave del catanazi Iceta
El florilegio conceptual del compañero Iceta explica a la perfección su plan. Me remito a la última síntesis de Cristian Campos en El Español. Por ejemplo, así blanquea al catanazi Torra, al que Sánchez llamó el "Le Pen catalán":

Si tú de Quim Torra sólo conoces sus textos, no te lo llevarías a cenar. Ahora, cuando has conocido a Quim Torra, tienes ganas de llevártelo a cenar.

Eso, si la cena queda en cena, y el catanazi no sale caníbal. Como Iceta no le hablará en "la lengua de las bestias salvajes", salvará su yugular. Pero, aunque Torra sea un racista que escribe lo que piensa y luego bala y muge suavemente hasta entrar en Moncloa con el churro amarillo, a la clave del discurso de Iceta, que explica lo dicho en Berria sobre los años necesarios para descerebrar a los enemigos del separatismo, es que ésta es una tarea sólo al alcance de los socialistas españoles, dirigidos, claro, por el PSC.

La clave son los medios de comunicación: hay que utilizar los públicos, o sea, los del Estado Español, para acabar con su nación:

Necesitamos a los medios públicos para fabricar catalanistas. Querríamos que fuese catalanista gente que no lo es. (…) Algunos, en la búsqueda de un Estado, nos harán perder una nación.

Traduzco: con lo que nos ha costado a las izquierdas que la mitad de los charnegos vaya tragando eso de que su nación es Cataluña y no España, corremos el peligro de que, obligados a escoger ya un Estado, elijan el español, y se vuelvan a la nación de la que les arrancamos. ¿No lo veis?

O dicho de otro modo: sólo los socialistas en toda España podemos convencer a una mayoría de españoles para que renuncien a su soberanía y acepten la nuestra sobre la suya, como la del PSC sobre el PSOE. Para eso están los medios de comunicación audiovisuales, públicos y privados. TV3 no basta. Los castellanohablantes de Cataluña ya hace años que no la ven. Para dejarlo claro: sólo los socialistas podemos conseguir la independencia de Cataluña sin que España se nos eche encima, incluida media Cataluña. Pero tenéis que aceptar que seamos nosotros los que lideremos el Procés. Hoy, paciencia e indultos; mañana, referéndum pactado e independencia.

Un ejemplo sevillano de discurso eficaz
No puede estar más claro el proyecto del PSOE. Y nadie lo puede vender mejor a la atocinada sociedad catalana que el ajamonado Iceta. Lo penoso, a un mes de las elecciones, es que los tres partidos del centro y la derecha no hayan concentrado su fuego argumental en el punto débil de la mayoría en el Poder que quiere reeditar Sánchez: los separatistas.

El viernes, entrevistando al ya clásico alcalde de Tomares y número 1 al Senado por Sevilla, José Luis Sanz, y al flamante presidente de la Junta de Andalucía, Moreno Bonilla, al que veía por primera vez y cuya tranquila resolución me sorprendió gratamente, ambos hicieron el único discurso que conviene a su partido y a España. Nada que ver con las gansadas de Illana y demás espontáneos del telecupón electoral: el PP sólo tiene un enemigo, Pedro Sánchez, que traerá consigo el separatismo y la ruina económica.

En un programa en directo ante cientos de personas, proclive al arranque mitinero, no hubo ni una palabra contra Ciudadanos, ni una sílaba contra VOX. El futuro que defienden sólo vendría de la mano de esa triple alianza que, tras desterrar al PSOE de la Junta, está desenterrando unos casos tan espeluznantes de corrupción y desidia administrativa que superan todo lo imaginado y denunciado por los más ilustrados enemigos (ahí estaban Paco Rosell y Pedro de Tena) del susanato, el griñanato, el chavismo, el pepotismo y demás avatares del guerrismo-felipismo, garantía de atraso y corrupción.

El efecto de este discurso en el público era balsámico y vivificante. No hace falta, aunque nunca estará de más, el heroísmo exhibido ayer por VOX en Barcelona contra la mafia separata, pero al lado mismo de Sevilla, gente tranquila que votará a Rivera, a Casado o Abascal se veía unida, todo el tiempo que haga falta, hasta acabar con la pesadilla separatista y socialista, valga la redundancia. ¿Tan difícil es que el discurso de Sevilla, compartido por los que hasta ayer eran enemigos de partido, se extienda a toda España?

Las trece cesiones de Pedro Sánchez al separatismo catalán

Aunque el programa electoral del PSOE ni siquiera menciona el procés, le va a resultar difícil a Pedro Sánchez ocultar sus trece cesiones a Torra, Puigdemont y Junqueras.
Cristian Campos elespanol 31 Marzo 2019

1. El dinero público no es de nadie: haced con él lo que queráis
Junio de 2018: El Gobierno levanta el control financiero a la Generalidad de Cataluña como "gesto de normalización" tras el fin de la aplicación del artículo 155 de la Constitución. Esta fue una de las primeras medidas del Gobierno de Pedro Sánchez tras el triunfo de la moción de censura contra Mariano Rajoy.

2. ¿Embajadas del odio? Póngame una docena
Julio de 2018: El Gobierno "asiste con respeto y normalidad" a la reapertura de doce embajadas internacionales catalanas que habían sido cerradas durante la aplicación del 155. La única labor relevante conocida de dichas embajadas es la defensa del procés, la promoción de la independencia de Cataluña y el descrédito de la democracia española en los medios y los círculos diplomáticos internacionales. Sólo el ministro Josep Borrell planta cara.

3. ¿Y quién soy yo para impedir que Torra insulte a España?
Julio de 2018: El presidente del Gobierno Pedro Sánchez se reúne con Quim Torra en el palacio de la Moncloa mientras este luce un lazo amarillo que insulta al Estado que el presidente representa y defiende la mentira de que España mantiene presos políticos en sus cárceles.

4. Para algo os entregamos la competencia de prisiones
Julio de 2018: El Gobierno de Pedro Sánchez traslada a los presos del procés a cárceles catalanas en manos de la Generalidad. En la práctica, dicho traslado implica que será el Gobierno catalán el que, en caso de condena, decidirá cuándo y cómo disfrutan esos presos de privilegios penitenciarios como el tercer grado. La liberación de Oriol Pujol Ferrusola tras apenas dos meses de cárcel cumplidos de una condena de dos años y medio es un indicio de cómo actuará la Generalidad en el caso de que Oriol Junqueras, Jordi Sànchez, Jordi Cuixart y el resto de presos del procés sean condenados por el Tribunal Supremo.

5. Haremos lo posible para que no haya condena; pero si la hay, os indultaremos
Septiembre de 2018: Pedro Sánchez defiende, de manera velada, futuros indultos para los presos del procés con el argumento de que "falta empatía". Otros miembros de su Gobierno, como la delegada del Gobierno en Cataluña Teresa Cunillera o el líder del PSC Miquel Iceta, defienden los indultos de manera más explícita y empiezan a hablar de "soluciones políticas" al conflicto civil provocado por el nacionalismo en Cataluña.

6. ¿No os gusta Edmundo Bal? Pues lo destituimos
Noviembre de 2018: La abogada general del Estado Consuelo Castro destituye a Edmundo Bal, jefe del departamento Penal y responsable de la causa del procés, después de que este se niegue a mentir en el escrito de acusación, a eliminar de él cualquier posible referencia a la violencia independentista y a rebajar la petición de penas para los acusados desde los veinticinco años de cárcel (por delito de rebelión) a los doce (sedición).

7. ¿Escupitajo? ¿Qué escupitajo?
Noviembre de 2018: El diputado de ERC Jordi Salvador escupe a Josep Borrell en el Congreso de los Diputados y sus compañeros de partido afirman no haber visto nada. El Gobierno del PSOE reacciona como si el incidente jamás hubiera ocurrido.

8. ¿Te molesta la Constitución? No hay problema: la borramos del documento
Diciembre de 2018: Pedro Sánchez escenifica una reunión de igual a igual con Quim Torra en el palacio de Pedralbes de Barcelona y firma un documento en el que se compromete a un "diálogo efectivo" con el objetivo de alcanzar "una propuesta política de amplio apoyo de la sociedad catalana". Del documento, Gobierno y Generalidad eliminan de mutuo acuerdo cualquier referencia a la Constitución española. "La ley es cambiante y la Constitución se puede cambiar" argumentaron fuentes del Ejecutivo para justificar ese "olvido".

9. "España es franquista": mmm… me gusta como suena
Diciembre de 2018: En esa misma reunión, Pedro Sánchez acepta un documento de Quim Torra con veintiuna exigencias del separatismo entre las que se encuentran el reconocimiento del "derecho de autodeterminación" de Cataluña, el fin de las actuaciones judiciales contra los líderes del golpe a la democracia de septiembre y octubre de 2017, el inicio de un proceso de "desfranquización" de España y la renuncia a una hipotética aplicación futura del artículo 155 de la Constitución. Ante el revuelo causado por el hecho de que el presidente no rechazara de plano el documento y se negara siquiera a aceptarlo de manos de Torra, Pedro Sánchez argumenta que este no le compromete a nada.

10. Tocaremos la lira mientras Barcelona arde
Diciembre de 2018: Pedro Sánchez celebra un Consejo de Ministros en Cataluña rodeado de excepcionales medidas de seguridad. Mientras el centro de la ciudad arde y la policía autonómica se enfrenta en violentos choques con los manifestantes separatistas, con un saldo de veinte heridos, Pedro Sánchez aprueba una inversión de 112 millones de euros para las carreteras catalanas y condena el consejo de guerra contra Lluís Companys, el líder de ERC que en 1934 se alzó contra la República para proclamar el Estado Catalán.

11. ¿Para qué queremos Parlamentos si podemos negociar a puerta cerrada entre nosotros y como si el 50% de los catalanes no existieran?
Febrero de 2019: Pedro Sánchez acepta la inclusión de un mediador, o "relator", en una mesa de partidos de la que sólo forman parte los partidos nacionalistas catalanes. Tras el escándalo provocado por la genuflexión del Gobierno del PSOE a una de las principales demandas del separatismo, Pedro Sánchez se desdice de su promesa.

12. Traedme un 65% y en diez años tendréis lo que queréis
Marzo de 2019: Miquel Iceta pone plazo y porcentaje a la independencia de Cataluña: en diez-quince años y con un 65% de los votos a favor. Luego, afirma que si el voto del sí en un referéndum de secesión alcanza ese porcentaje, la democracia "debe encontrar un mecanismo para habilitarla".

13. ¿Desvío de fondos? ¿Qué desvío de fondos?
Marzo de 2019: Cinco consejeros socialistas del Tribunal de Cuentas intentan posponer hasta después de las elecciones del próximo 28 de abril la aprobación del informe que desvela el desvío de 421 millones de euros de los fondos de la Generalidad catalana hacia actividades relacionadas con el golpe catalanista a la democracia y la secesión de la región.

Recomponer el centro derecha, construir un proyecto
Jesús Cacho. vozpopuli  31 Marzo 2019

Ha vuelto Papá Noel en plena primavera. Ha regresado el hombre de los regalos navideños con presentes para todos los gustos. En el saco sin fondo del olentzero socialista hay obsequios de todos los colores. Dádivas para todos los gustos. Hay ingreso mínimo vital, fin del copago farmacéutico, matrícula universitaria gratuita, dentista con cargo al Estado, plazas gratis de guardería, hay todo eso y mucho más, que está el hombre que lo tira. Pedro es uno de esos granujas que sigue pensando que la sociedad española es tonta de baba, es aquel país que Claude G. Bowers, embajador americano en España entre 1933 y 1939, retrató compasivo en su libro de memorias ("Mi misión en España") labrando el campo yermo o sirviendo cochifrito en fondas de carretera, que no sabía leer ni escribir y que sigue sin saberlo, una sociedad fácilmente manipulable a la que se puede seguir engañando con collares de cuentas. Pedro es como aquellos caciques que en los bautizos de los pueblos salían al pórtico de la iglesia y lanzaban a la pobre gente allí congregada caramelos a puñados veteados con monedas de a perra gorda, y cómo reía el miserable viendo el espectáculo de aquella turba de pillos peleándose a cuatro patas por las migajas que su opulencia desparramaba por el suelo.

Pedro no dice una palabra del desafío separatista en el programa electoral del PSOE, ni de cómo va a pagar esa noria de regalos, pero tampoco lo necesita, porque todos lo imaginamos o, mejor, lo sabemos de sobra. Freír a impuestos a las clases medias, y ahogar un poco más a las empresas, sobre todo a las pymes, que las grandes ya se apañan. El control del déficit, el freno a la deuda pública, el saneamiento de la Seguridad Social, las pensiones, etc., son pájaros volando en la mentalidad cuarteada por la ambición de quien se cree llamado al poder por derecho propio. El rédito electoral que supone ocupar la Moncloa, el reparto de renta vía gasto público, la caída en el abismo del marqués de Galapagar y, sobre todo, la división de la derecha en tres bloques parecen augurar la victoria de este atrabiliario personaje a quien el PSOE serio, el de siempre, descabalgó en otoño de 2016 de la secretaría general por miedo a que hiciera lo que precisamente terminó haciendo a su regreso a Ferraz. Ahora podría volver a gobernar a lomos de entre 120/130 escaños, dicen encuestas difíciles de creer, una cifra que ahora parece logro fastuoso pero que, comparada con los 202 de González en 1982, o los 186 de Rajoy en 2011, es en realidad una porca miseria.

Que puede no le sirva para formar Gobierno. El sorprendente anuncio de Rivera en La Coruña, lo más relevante de la semana, ofreciendo a Casado un Gobierno de coalición “para echar a Sánchez”, ha venido a cegar la vía, a taponar la brecha de un posible acuerdo postelectoral entre socialistas y Ciudadanos. Cierto que todo el mundo tiene derecho a sospechar, pero, a falta de prueba en contrario, hay que creer a Rivera y su decisión de ligar el futuro de C’s al de la derecha política. Y gobernar reeditando el pacto de la moción de censura con comunistas y separatistas se antoja un imposible metafísico, porque inimaginable resulta asumir que España, país desarrollado miembro destacado de la UE, acepte suicidarse a cámara lenta durante los próximos años con un nuevo Gobierno Sánchezstein. Más allá del populismo ramplón, del izquierdismo trasnochado de este ágrafo ahíto de poder, en el PSOE de Sánchez no hay nada. Nada que suene a proyecto de país. Muchas bolsas de caramelos salpimentadas con monedas de a perra gorda. Obviada la manipulación que de este vuelo gallináceo hacen todos los días los medios afines (con RTVE y Prisa en cabeza), el PSOE de Sánchez es una escombrera similar a la que Rajoy dejó como herencia en el PP. Constatación de la abisal profundidad de la crisis política española.

Abocados probablemente a otra legislatura tan breve como miserable, con Gobierno en funciones y eventuales nuevas elecciones en otoño. Podemos se ha estrellado con su idea-monopolio de reinar en la izquierda sobre las cenizas del PSOE, y C’s ha comprobado ya los límites de su ascensión a los cielos de la derecha, fusión por absorción del PP mediante. Es la esencia de la crisis española: la ausencia de recambio para la difunda Transición. Nada en el horizonte. Simples juegos malabares cargados de malos presagios. Imposible imaginar ahora al líder capaz de rescatar al PSOE de la garras de este aprendiz de tiranuelo para reconstruir un partido socialdemócrata al uso, comprometido con la unidad de España, la libertad y prosperidad de sus ciudadanos a largo plazo. No menos complicado es el viacrucis que le espera al PP. Aquella derecha capaz de representar a la mitad del censo electoral que levantó Aznar, decidió un día suicidarse sola. En realidad, nuestra izquierda exquisita y progre no necesitó poner en práctica las prédicas al alimón de Felipe y Cebrián (“El discurso del método”, mayo 2001; “El futuro no es lo que era”, abril 2002), porque ella misma se encargó de situarse fuera de juego con sus groseros errores, su congénita cobardía y, por qué no decirlo, su tendencia a meter la mano en la caja.

Expulsar a liberales y conservadores
La estocada se la dio el propio Aznar cuando decidió apuntar con su divino dedazo al peor de los delfines que aspiraban a la sucesión. De la puntilla se encargó Mariano cuando, Congreso de Valencia, junio de 2008, apenas un mes después de su segunda derrota electoral a manos de Zapatero, decidió expulsar del PP a liberales y conservadores, gente sospechosa que molestaba en la tarea de achatar ideológicamente al PP hasta convertirlo en un mero gestor de los eventos consuetudinarios de la mano de listísimos tecnócratas duchos en aprobar oposiciones a los cuerpos de élite de la Administración. Conservadores y liberales terminaron por hacerle caso. Ya se han ido: se agrupan en Vox, y ahora el PP tiene muy difícil volver a ser lo que fue escindido en dos mitades, que en realidad son tres porque, a resultas de su incapacidad para defender la unidad de España, traicionando su razón de ser, en Cataluña brotó con fuerza Ciudadanos, una derecha más centrada en lo social y en lo que a derechos y libertades individuales se refiere.

Mariano dejó el PP convertido en un barbecho, un páramo sobre el que Casado está intentado construir una nueva alternativa capaz de volver a agrupar a la familia ahora dividida. Es la gran tarea que tiene por delante: resetear el centro derecha, darle un cuerpo doctrinal, liberarle de atavismos del pasado e insertarle en el mundo globalizado que vivimos enarbolando las banderas de las grandes reformas que el país tiene pendientes. La derecha gobernará en España mientras sea capaz de abanderar unas reformas que jamás emprenderá la izquierda, empeñada en el reparto equitativo de la miseria. Mucho antes de las bombas del 11-M, el PP había empezado a perder el poder cuando, en los dos últimos años de Aznar, se olvidó de las reformas. Sobre los miedos de Rajoy y su posterior mayoría absoluta, poco que añadir. Su labor reformista se frenó en seco a finales de 2013, segundo año de Gobierno. Luego fuese y no hubo nada, salvo desencanto.

El sueño húmedo de muchos socialistas consiste en imaginar un Gobierno de coalición PSOE-Ciudadanos. Desafiando las rotundas manifestaciones en contra de Rivera. Haciendo de tripas corazón

No será tarea fácil. Lo más probable es que tenga que pasar algunos años por el desierto de la oposición antes de volver a Moncloa. La formación de Gobiernos municipales y autonómicos –obligadamente de coalición en muchos lugares- tras las elecciones de mayo podría ser el momento adecuado para el inicio a ese proceso de acercamiento entre PP y C’s, que solo el tiempo dirá si acaba en boda. Muy difícil, por no decir imposible, que haya noticias sobre eventuales alianzas para el Gobierno de la nación antes del 26 de mayo. En contra de lo que machaconamente pronostican las encuestas, todo parece muy abierto. Mucho voto oculto. En el espectro de la derecha, Vox es ahora mismo el rey del mambo. El partido de Abascal está experimentando el mismo boom que registró Podemos en 2015. El riesgo evidente de Vox, hoy excelsa representación de la España cabreada, es que, como le ha ocurrido a Podemos, termine también desinflándose tras el fogonazo de este irrepetible 2019, para quedarse en un partido con una representación equivalente a la que Podemos-IU podría ostentar en el otro extremo.

Idéntico paralelismo, con vuelta del revés, podrían registrar los resultados de PSOE y PP la noche del 28 de abril. Ábalos apuntaba esta semana esa curiosa circunstancia, asegurando ante amigos que el PSOE podría lograr los mismos escaños que ahora tiene el PP (137), mientras que el PP quedaría algo por encima de los que ahora mantiene el PSOE (entre 90 y 100). Llamativa vuelta a la tortilla. Al margen del infatuado Sánchez, el sueño húmedo de muchos socialistas consiste en imaginar un Gobierno de coalición PSOE-Ciudadanos. Desafiando las rotundas manifestaciones en contra de Rivera. Haciendo de tripas corazón. Sería una solución, el mal menor, a la que le obligarían sus propios votantes, o una parte importante de los mismos, puestos en el brete de evitar el horror que para el futuro del país supondría un nuevo Gobierno PSOE prisionero de comunistas y separatistas. El riesgo es real. La separación de Cataluña de España, referéndum mediante, es para Sánchez una mera cuestión de tiempo. Para ser más precisos: es cosa de 10 años, el tiempo que Iceta estima necesario para que el cuarenta y tantos de voto independentista de hoy se convierta en un imparable 65% -con ración extra de educación supremacista y mucha TV3-, lo que supuestamente obligaría a la democracia española a abrir la puerta de salida a la élite separatista catalana. Una década que coincide, más o menos, con el tiempo que Sánchez se imagina residiendo en Moncloa con el apoyo del independentismo. Mientras llega el santo advenimiento, Iceta recomienda más autogobierno y más dinero. Ponérselo fácil, vamos. Es lo que está en juego el 28 de abril.

El Partido Socialnacionalista de Cataluña
Alejo Vidal-Quadras. vozpopuli 31 Marzo 2019

Se supone que el PSC es la marca del PSOE en Cataluña y que, aunque tiene personalidad jurídica propia, su integración en los órganos federales y en los Grupos Parlamentarios en el Congreso, en el Senado y en la Eurocámara, garantiza su plena sintonía y unidad de acción con su hermano mayor. Desde luego, es un poco extraño que la inmensa mayoría de sus votantes sean castellanohablantes del cinturón industrial de Barcelona, de los distritos más populares de la Ciudad Condal y de las otras capitales de provincia, mientras sus dirigentes han pertenecido tradicionalmente a la alta burguesía catalana y catalanista, cuya lengua habitual, inclinaciones estéticas y costumbres elitistas les alejan considerablemente de sus bases de origen andaluz, extremeño o murciano. También resulta sorprendente que en lugar de haber experimentado la influencia de la matriz central en lo relativo a sus planteamientos doctrinales sobre la unidad nacional, el Estado autonómico y la defensa de los derechos lingüísticos de sus militantes y simpatizantes en Cataluña, se haya producido el fenómeno contrario, ha sido el PSC el que ha marcado la pauta al PSOE en temas como la reforma del Estatuto, la inmersión en catalán en las escuelas y la imposición de un modelo de sociedad que margina culturalmente a más de la mitad de sus ciudadanos.

Tanto Zapatero con Maragall como ahora Sánchez con Iceta, los secretarios generales y presidentes del Gobierno han sucumbido a la fascinación de sus aliados catalanes, en franca contradicción con los postulados propios de su ideología. Si algo caracteriza al socialismo es el compromiso con la igualdad, que fácilmente confunde con el igualitarismo, en clara incoherencia con la visión particularista y supremacista del PSC, que considera que la relación entre Cataluña y España ha de ser bilateral y que su Comunidad ha de mantener una posición de privilegio respecto a las demás. En una etapa de nuestra historia en la que los separatistas han emprendido una ofensiva final contra la Constitución del 78 y la existencia de España como Nación, los socialistas catalanes, en lugar de alinearse con las demás fuerzas constitucionalistas, practican un peculiar juego equidistante a medio camino entre el secesionismo y la legalidad, lanzando continuos guiños a los sectores independentistas a los que insisten en complacer o por lo menos no disgustar demasiado.

En esta línea, las 110 medidas del PSOE anunciadas de cara a las elecciones del 28 de Abril no dicen una palabra sobre el problema catalán, como si no hubiera un juicio en el Tribunal Supremo en el que comparecen como acusados las principales figuras del separatismo y como si Quim Torra no se mantuviera en un permanente desafío al Estado y en una contumaz desobediencia la marco legal vigente. Es obvio que este clamoroso silencio está inspirado por el PSC, que desea evitar cualquier choque con los golpistas y al que incomoda el verse obligado a definir su posición respecto a su rebelión contra el Estado. Eso sí, Miquel Iceta no tiene empacho en sugerir propuestas y en soltar globos sonda en auxilio de los presuntos culpables de graves delitos en cuanto se le presenta la menor ocasión. Su pronunciamiento prematuro en favor del indulto de los procesados, rápidamente secundado por su leal colaboradora, la delegada del Gobierno en Cataluña, debilitó considerablemente al constitucionalismo, sembró la confusión entre la ciudadanía e irritó a un Poder Judicial que se ha erigido como último baluarte de la supervivencia del proyecto nacional español.

Su reciente ocurrencia, comunicada a un diario vasco escrito en euskera, ha sorprendido tanto a los suyos como a sus adversarios por lo disparatado y por la absoluta ignorancia que representa del orden constitucional en vigor. Según el marchoso Primer Secretario, si un día un 65% de los catalanes fuese partidario de la independencia, el Estado debería “encauzar” esta pretensión, es decir, ceder a la exigencia de celebrar un referéndum de autodeterminación. Iceta sabe perfectamente que ni un 65 ni un 80 ni un 90% de secesionistas cambiaría el hecho de que la soberanía nacional recae en el pueblo español en su conjunto y que semejante “encauzamiento” es constitucional y políticamente imposible. Una provocación de este tipo tiene como objetivo ir preparando el terreno para un cambio en la opinión pública del resto de España hasta que se cree un clima de resignación ante la posible separación de Cataluña de España. Iceta adopta así muy a gusto el papel de colaborador necesario del separatismo, traicionado a sus electores, a sus compañeros de partido y a su país.

El PSC debería denominarse Partido Social-Nacionalista de Cataluña para que su nombre refleje fielmente lo que es.

No penséis en Cataluña, estúpidos
FRANCISCO ROSELL El Mundo 31 Marzo 2019

En su regreso al futuro de la España zapateril de 2008 por parte de Pedro Sánchez, su jefe de gabinete y gurú electoral, Iván Redondo, quien ya debe tener escritas algunas cuartillas de su futuro libro de éxito, Yo hice presidente a un doble perdedor, ha concebido una campaña vintage. Pero minuciosa en sus propósitos hasta el punto de contabilizar el número de votos -un tercio del censo del 28-A- que pueden reportar esos viernes electorales del Consejo de Ministros. Esta Mesa tan bien provista se erige en comité de la costosa campaña emprendida por un presidente que promovió hace nueve meses una investidura Frankenstein para comparecer ventajosamente a las urnas.

Como en el camarote de los hermanos Marx, se echa en falta un Chico Marx que le grite a Sánchez, mientras Harpo hace sonar su bocina: "¡...Y dos huevos duros!". Pero ya se sabe que los votantes suelen dar su sufragio a quienes les prometen el oro y el moro, aunque sepan que eso no hay erario que lo aguante. Mucho menos una España avejentada en la que cada vez más viven del Presupuesto a costa de los menos. Estos cirineos deben cargar con la cruz a cuestas de este clientelismo neocaciquil.

A este fin, Redondo rescata del baúl de los recuerdos muchos de los artilugios de Zapatero para enmascarar la grave crisis que entonces como hoy se cernía sobre los españoles. Además la agravó disparando el gasto político con el objetivo añadido de aprovisionarse de los sufragios precisos que reafirmaran en el poder a aquel presidente por accidente merced al big bang de la masacre islamista del 14-M de 2004.

En su odisea electoral de 2008, como ahora su legatario Sánchez, Zapatero puso sordina a todas las señales de alarma y apeló a un ardid de burlador de ópera como el Don Giovanni de Mozart. En concreto, al cuadro en el que el libertino es amenazado con ser desenmascarado por una pretendiente a la que deshonra prometiéndole matrimonio. Para escapar del atolladero, el donjuán recurre a su fiel Leporello para que le explique a la dama boba que él es persona disoluta y promiscua en conquistas. A ver si así desiste de su estéril empeño. "Cuéntaselo todo -concluye-, excepto la verdad".

De igual guisa, Zapatero burló a Rajoy endilgándole a Solbes el papel de Leporello en su ya histórico debate con Pizarro. Así lo hizo su vicepresidente plantándose para la función un aparatoso parche en el ojo. De este modo, no se le veía la viga mientras afeaba la paja en la pupila de un desconcertado contrincante. A éste no le sirvió de nada cantarle por jotas las verdades del barquero. Pero una cosa era salvar aquel entuerto y otra vivir engañado mucho tiempo con unas ensoñaciones de las que Zapatero se despertó abruptamente. Una llamada de Obama le advertía en mayo de 2010 de que se acabó lo que se daba y que debía recoger sus bártulos de La Moncloa.

Curiosamente, su campaña de reelección había estado inspirada en la del presidente estadounidense. Fue a raíz de que su jefe de gabinete en la oposición, el sociólogo malagueño Torres Mora, creyera encontrar la solución a los problemas de comunicación del PSOE en un afamado libro del neurolingüista George Lakoff. Este profesor en Berkeley había teorizado -y puesto al servicio de Obama- que quien se apodera del marco (mental) domina el discurso político. Lo ejemplificó con una experiencia docente. Tras encarecer a sus alumnos que "no penséis en un elefante" (símbolo republicano), éstos no pudieron quitarse de la cabeza al paquidermo, lo que equivalía a enfocar los asuntos desde la óptica republicana.

En su manual, el taumaturgo rememora la pifia de Nixon al manifestar que no era un chorizo. Dicho lo cual, faltó tiempo para que todo el mundo lo viera como tal. Parejo desliz al de Zapatero cuando el 14 de abril de 2010 -aniversario del naufragio del Titanic- no tuvo mejor golpe de gracia que proclamar en Singapur que el barco de la economía española "va a seguir navegando con fortaleza porque es un poderoso transatlántico". Nada más pronunciar la palabra «transatlántico» (que se asoció a Titanic), el Directorio franco-alemán -junto a EEUU y China- lanzaría un misil la línea de flotación del zapaterismo causando el naufragio de su timonel. Para su fortuna, ya no existían los juicios de residencia que depuraban las responsabilidades de los servidores de la Corona en la América española.

Al igual que Zapatero no quiso pensar en la crisis, atendiendo al método Lakoff, Sánchez lo emula. Lo acreditó en la presentación de un programa con idéntico número de medidas (110) al de escaños de Rubalcaba en las elecciones de 2011 que le costaron el mando del PSOE y que ahora su sucesor se plantea como una aspiración desde los 85 que atesora. Así, en el prontuario que desplegó con una escenografía característica del Obama presidencial, cuya estética -riel de banderas incluido- ya calcó con sus polémicas instantáneas en un Falcon que emplea con la habitualidad de un utilitario, no se registra ninguna referencia al proceso independentista de Cataluña ni a la depresión económica en lontananza, pero sí un largo incensario de gasto político.

"No penséis en Cataluña ni habléis de economía, estúpidos", anota en letras bien grandes Iván Redondo tanto en la pizarra del Consejo de Ministros como en la del cuartel general del PSOE, si es distinguible lo uno de lo otro. Entre James Carville, asesor de Clinton, y George Lakoff, consultor de Obama, su opción -muletilla aparte- es clara.

Se entiende que Sánchez no quiera pensar en ninguno de esos dos elefantes. No le hacen gracia ni las alarmas del Banco de España ni que Miquel Iceta saque los pies del tiesto al no descartar un referéndum pactado "si el 65% de los catalanes quiere la independencia". Al plantear un porcentaje y un plazo, el líder del PSC ya está admitiendo implícitamente el ficticio derecho de autodeterminación de Cataluña y de expropiación al resto de los españoles de su soberanía. No supone, desde luego, una entera novedad por parte del PSC. Sus diputados votaron favorablemente una iniciativa nacionalista en esa dirección rompiendo la disciplina de voto del PSOE en tiempos de Rubalcaba. Entre ellos, la actual ministra Batet.

Pero sí evidencia el disimulo táctico con los socios de investidura de un Sánchez que se ha allanado a los independentistas. Cesó al abogado del Estado por reclamar delito de rebelión para los golpistas del 1-O. No retiró los lazos amarillos de los edificios y espacios públicos -pese al compromiso del ministro Marlaska- hasta que ha intervenido la Junta Electoral. Y ha debido de ser el presidente del Tribunal Supremo, Carlos Lesmes, el que proteste ante el Senado francés por el nefando comunicado suscrito por 41 de sus miembros cuestionando el Estado de derecho en España. Todo ello sin que La Moncloa diga esta boca es mía ni haga nada con las legaciones de la Generalitat en el extranjero desde las que encizaña contra la democracia española. Luego el ministro Borrell se escandaliza porque la prensa internacional se trague la comida basura de quienes no le dejan siquiera asomarse a su ilerdense pueblo natal, lo que interioriza un PSC que le veta en sus listas a las generales.

La certeza de ese programa oculto está encima de la mesa, como la carta robada del relato de Poe. De hecho, tras la Rendición de Pedralbes con Torra -así permanece en la resolución oficial del Consejo de Ministros del 8 de febrero-, se cede en la existencia de "un conflicto", se compromete "una respuesta democrática" (consulta), se consiente un relator y se excluye cualquier alusión a la Constitución. Al respecto, no se precisa ningún perspicaz detective Dupin que descubra el memorándum que reposa sobre el escritorio de Sánchez.

En parangón con lo que ya hizo en los comicios autonómicos, tratando de agraciarse el apoyo de los nacionalistas del «ahora paciencia, mañana independencia» con su defensa del indulto para los rebeldes de octubre, Iceta, con el mismo afán y propósito, anticipa la estrategia que Sánchez soterra para que no le cueste su derrota en gran parte de España. Asimismo, el PSC trata de concitar igualmente el voto útil de antiguos votantes de Podemos y de los Comunes de Ada Colau, la emperatriz del Paralelo. Pero, al igual que ha sobrevenido con los globos sonda económicos del Gobierno, estos anuncios obran consecuencias por sí mismos al adquirir el marco de referencia independentista.

Han evitado al elefante, pero no al burro secesionista, un pollino al que no se le puede apartar la cara si no se quiere ser coceado y marcado con sus herraduras. Como Zapatero cuando trazó con Maragall una estrategia suicida, Sánchez no sopesa que ha entregado a los separatistas su arma más letal, el del relato, para que se haga inevitable el desmembramiento de España.

En esa encrucijada, lo primordial para Sánchez y el bloque que encabeza (Podemos e independentistas) es que la alternativa a la andaluza entre PP, Cs y Vox se haga tan odiosa que galvanice el voto a favor de su comunidad de intereses. Para escamotearlo, se vale de Vox. Daríase la paradoja de que una formación que, siendo hija de las concesiones del PSOE al separatismo y de los paños calientes del PP, cooperó decisivamente a arrebatarle el poder a su enemiga íntima Susana Díaz podría ser ahora el ancla de Sánchez azuzando el fantasma de Vox, una vez corporizado al sur de Despeñaperros.

Mucho más cuando Vox causa el mismo fenómeno que explica el fulgor Trump. Evocando a su elefante, Lakoff opina que, cuanto más se discuten sus opiniones, más se activan e incrustan en la mente tanto de derechistas como de izquierdistas. "Ataques o apoyes a Trump -pondera-, ayudas a Trump".

Vox y Abascal "revientan" Barcelona pese al violento boicot que soportaron
ESdiario 31 Marzo 2019

Miles de personas secundan a Vox en Barcelona pese al intento de boicot desde las instituciones y la violencia desatada contra el partido. "Esto cambiará el 28 de abril", responde Abascal.

Lo de Vox va en serio, y no hay mejor lugar que Cataluña para evidenciarlo: miles de personas secundaron el mitin/manifestación del partido de Santiago Abascal para clamar por la llamada "España viva", en un acto multitudinario en Barcelona que superó todas las trabas puestas por Ada Colau y fue respondida con altercados y violencia, de gran intensidad, por los detractores del partido y de lo que representa.

"Han lanzado piedras, insultos y patadas a la España Viva. Desde el 28 de abril estas escenas serán solo propias del pasado", ha respondido Vox en referencia a la fecha de las Elecciones Generales, tras un alarde de poder de convocatoria que deja abierto el interrogante de hasta dónde llegará en las urnas: varios sondeos le han situado por encima de Podemos e incluso de Ciudadanos, y su techo es ahora mismo difícil de calibrar.

Violencia... contra Vox
La "alerta antifascista" activada por Pablo Iglesias tras las elecciones andaluzas y secundada por el Gobierno, que no ha dudado en movilizar a RTVE para tildar de "ultraderecha" reiteradamente a Vox, tuvo un efecto paradójico elocuente en la Ciudad Condal.

Una movilización brutal de seguidores, de entre 15.000 y 20.000 personas, y una respuesta agresiva de los detractores que no se veía en España desde hace tiempo. Si hay violencia, es contra Vox, no desde Vox, como muestran las elocuentes imágenes.

Los altercados de este sábado en Barcelona contra el acto de Vox se ha saldado con cuatro detenidos: tres por los Mossos d'Esquadra y uno por la Guardia Urbana, según la Policía autonómica catalana.

Las detenciones
Los Mossos han detenido a tres individuos por agresión a otro que al parecer iba al acto de Vox, que se celebraba cerca, y que ha resultado herido menos grave por contusiones en la cara, por las que ha sido trasladado al Hospital Clínic.

Pasadas las 13 horas, los servicios municipales han limpiado la zona de la calle Tarragona donde se había formado una hoguera a mediodía con contenedores, vallas y material de obra, provocada por una parte de los movilizados en contra del acto de Vox.

La calle Tarragona está en uno de los extremos de la plaza España, y al otro lado de la plaza empieza la avenida Maria Cristina, donde se ha realizado el acto de Vox entre las 12.10 y las 13.20.

El "amor" de Ada Colau
Otras personas han sido identificadas por los Mossos en la zona de los altercados; y el SEM ha atendido a cinco personas: 4 han sido dadas de alta in situ (una de ellas, mosso d'Esquadra) y la otra -la agredida por tres de los detenidos este sábado- ha sido trasladada al Clínic, ha informado el SEM.

Como dato curioso, la mayor instigadora local al fracasado boicot a Vox, Ada Colau, participó a la vez en que se desarrollaba el mitin en un acto bajo el lema "En Barcelona el amor gana al odio", difícilmente compatible con las escenas de violencia contra Abascal y los suyos. De su vera no se despegaron Javier Ortega Smith o Rocío Monasterio, entre otros.

El constitucionalismo debe volcarse en defender Cataluña
Editorial El Mundo 31 Marzo 2019

Por mucho que Pedro Sánchez imite al avestruz escondiendo en la campaña a Cataluña, el órdago independentista representa la mayor preocupación para los españoles de cara a los comicios del 28 de abril. Y, como no puede ser de otro modo, condiciona las posibles alianzas. Por ello, lo exigible es justamente que los partidos hablen mucho, y claro, sobre Cataluña y las intenciones respecto a la negociación con los secesionistas. Está en juego la España constitucional tal como hoy la conocemos. Y el epicentro del debate político lo han impuesto quienes pretenden romper la unidad nacional, nada menos.

Así las cosas, como hoy publicamos el Partido Popular va a echar el resto en la campaña en Cataluña, con el doble objetivo de defender la libertad en un territorio donde ésta lleva años amenazada y de ensanchar todo lo posible las bases del constitucionalismo. Merece aplauso tal esfuerzo por cuanto el PP, a tenor de las encuestas, no se juega ganar o perder muchos escaños, pero, por responsabilidad, debe contribuir a la necesaria movilización de la Cataluña silenciosa, mayoritaria y contraria al procés.

Con la designación de Cayetana Álvarez de Toledo, Casado ya demostró la crucial importancia que concede a Cataluña y sus ganas de dar la batalla ideológica. Y la número uno al Congreso por Barcelona ya ha empezado a hacerlo movilizando a grandes referentes del constitucionalismo, como Boadella, Fidalgo, Savater o Rosa Díez, quienes la van a acompañar en un ambicioso programa de actos en toda Cataluña, inaugurados por el ex presidente Aznar el primer día de campaña.

Tampoco se nos oculta que el PP quiere ganar terreno en un momento decisivo de reconfiguración de los espacios ideológicos en el que este partido y Ciudadanos se disputan la hegemonía del centroderecha en toda España. La implantación de la formación naranja en Cataluña es mucho más fuerte, pero los populares no se podían permitir tirar la toalla en un territorio tan difícil como importante. En todo caso, buena será la pugna si sirve para movilizar a cuantos defienden la unidad nacional. No se puede perder de vista que los rivales son quienes quieren acabar con España. Y al resto les corresponde en esta coyuntura tan incierta sumar fuerzas y apostar por la unidad. La gran desgracia nacional es que el PSOE esté justo en la estrategia contraria.

El proceso golpista en marcha ha sido decisivo para la irrupción de Vox. Y los de Abascal también están haciendo ya de Cataluña su principal argumento electoral, como demostraron ayer con un acto en Barcelona que contó con varios miles de simpatizantes, pese a los intentos de boicot de radicales que provocaron importantes disturbios. De nada sirven arengas populistas de Vox como la de "expulsar de la legalidad a los partidos independentistas". La defensa de España y de la legalidad necesitan un constitucionalismo fuerte y movilizado, sí, pero que apele siempre a la razón de la democracia.

TVE alienta la violencia contra Vox desde sus Telediarios por "ultraderechista"
Rafa Rodríguez esdiario  31 Marzo 2019

Así presentó TVE la violencia contra Vox
Los Telediarios blanquean las agresiones contra Vox en Barcelona, con siete detenidos y heridos, presentando a los agresores como simples grupos antifascistas.

Para TVE, Vox es un partido "ultraderechista". Y quienes le atacaron este sábado en Barcelona, con escenas de violencia inusitadas, meros "antifascistas". Así presentaron sus Telediarios los ataques con fuego, piedras y barricadas que sufrió el partido de Santiago Abascal por parte de encapuchados cuando, simplemente, iba a protagonizar un mitin pacífico en la Ciudad Condal.

El vídeo que trivializa la violencia, cuando no la alimenta al introducir argumentos justificatorios, recoge la pieza informativa en que una reportera se refiere a los asaltantes, siete de los cuales fueron detenidos tras sembrar el pánico y agredir incluso a personas, con la etiqueta de "antisfascistas", tradicionalmente utilizada para definir de manera positiva a los grupos que se enfrentaron en el pasado a regímenes totalitarios.

RTVE, que se refiere a Vox siempre tanto en su televisión cuanto en su radio con epítetos ultras, completó el blanqueamiento de la violencia ya instigada por Podemos o el propio PSOE tras su derrota en Andalucía, con el testimonio de Ada Colau, que se refirió en los mismos términos a los seguidores de Abascal y les añadió el calificativo de "rancio".

Vox pone a temblar a los promotores del asalto a TVE: "Os cerramos"
No es habitual que el ente público se dedique a esparcir etiquetas de actores políticos plenamente constitucionales, y ni siquiera de los que discuten de un modo u otro el marco legal o tienen una inspiración en ideologías radicales.

Así, nunca ha tildado ni de golpistas ni de rebeldes a las formaciones de Puigdemont o Junqueras, ni de comunista a Podemos ni de filoetarra a Bildu pese a ser la heredera de Batasuna y estar encabezada por un dirigente, Arnaldo Otegi, condenado por delitos de terrorismo.

El líder de Vox ha vuelto a defender que se tiene que detener al presidente de la Generalitat, Quim Torra, y “tomar el control en Cataluña adosándole una querella por rebelión”. “La Abogacía del Estado puede redactar una querella ante delitos flagrantes para que actúe la Fiscalía”, ha concluido.

Entrevista con Dolores García
Una viuda de ETA: “Marlaska prometió reconocer los derechos como huérfano de mi hijo y no hizo nada”
Luz Sela y Gonzaga Durán okdiario 31 Marzo 2019

Dolores García lleva años peleando porque se esclarezca el asesinato, a manos de la banda terrorista ETA, de su marido, Antonio Cedillo, policía nacional asesinado por ETA hace 36 años junto a otros cinco compañeros en Rentería (Guipúzcoa).

Pero también porque se reconozcan los derechos, como huérfano, de su hijo, José Miguel. Ambos han tocado a las puertas de todos los ministros del Interior, con muchas promesas, pero ninguna respuesta.

José Miguel tenía cuatro años cuando su padre fue asesinado. No supo del motivo de su muerte hasta mucho tiempo después. La secuencia, terrible: una emboscada de ETA contra dos coches de Policía; su padre quedó malherido en la carretera, fue encontrado por un vecino que lo subió a su furgoneta para llevarlo al hospital, pero los etarras hicieron parar el vehículo, lanzaron al agente a la cuneta y lo remataron. La historia lastró su infancia, con trastornos físicos y psicológicos que arrastra -agorafobia, enfermedades autoinmunes, ansiedad, episodios de depresión- que le han impedido, e impiden, hacer una vida normal.

Por eso, reclaman que se investigue el asesinato de su padre y marido -el crimen ya ha prescrito- pero también un cambio en la Ley de Reconocimiento y Protección de Víctimas del Terrorismo de 2011, que consideran “restrictiva” con los huérfanos. La Ley reconoce el derecho de las víctimas directas de ETA, como las viudas, a recibir una pensión. Sin embargo, los hijos solo reciben una ayuda hasta los 24 años.

Dolores fue la ‘voz’ de José Miguel todos estos años. Incansable, pese a su propia enfermedad, un cáncer. Entre los crudos tratamientos, y las idas y venidas al hospital, aún saca fuerzas para seguir la lucha.

“Llevo muchísimos años trabajando con el tema este porque creo que es muy injusto. Después de un atentado tan dantesco, las imágenes que vivió mi hijo y las épocas que pasa tan mal, yo no me canso de pedir que se sigan considerando víctimas del terrorismo a estos chicos que están mal y que tengan, como tiene mi hijo, acreditación de todos los males que tienen”, reprocha, en conversación con OKDIARIO.

“Hay niños que están muy muy mal, niños de aquella época, que con nosotros cometieron tantas injusticias. Desde que ocurría el atentado, todo era tapado por el Gobierno, en este caso de ahí: llegaba el presidente del Gobierno, llegaban los ministros. Pero todo eso era un momento”, recuerda.

“Mi hijo lo sigue pasando muy mal, y no voy a dejar esto mientras viva. Mi hijo no tiene un trabajo digno, porque el trabajo que tiene que tener debe tener una flexibilidad, porque hay tiempos y momentos que lo pasa muy mal con el tema de su enfermedad autoinmune y por todas las dolencias que tiene. No puede estar en un trabajo normal haciendo una jornada normal, y claro, ver que tiene 39 años y que tiene un pedazo de carrera hecha en la UNEF…”.

Dolores sigue en la lucha, aunque cada vez vaya haciendo más mella en su propia salud: “Yo he sufrido muchísimo con mi hijo. De hecho estoy enferma y todo es de tanto sufrimiento. El que mata, es asesino, pero todo lo que viene después, que es la reparación de esos daños, eso le pertenece al Gobierno”.

Lamenta que “sigue habiendo víctimas de primera y víctimas de segunda. Todos los ministros hablan de que es justo que se haga justicia con las primeras víctimas, pero aquí nadie lo hace. Son 36 años los que llevamos así, y 36 años que no ha habido nada”.

“Una decepción”
No oculta sus quejas hacia todos los ministros. “Jorge Fernández nos mintió, nos dio todas las esperanzas del mundo porque había 20 periodistas esperándonos en la puerta. Nos engañó para que nosotros le dijéramos a los periodistas que nos había atendido muy bien”.

También critica a Zoido: “Ni me recibió. Ya sabía que yo estaba luchando, ya sabía muchas cosas y él no quería problemas y entonces no me recibió”.

Y, finalmente, a Fernando Grande-Marlaska. “El primer día que entró llamó a mi hijo desde el despacho. Le dijo que iba a hacer que iba a hacer todo lo posible, que esto era muy poco y que tenía que salir adelante. Le dijo que entraría en los Presupuestos… Pero entrega los Presupuestos y mi hijo ve que eso no va. Ni le dan una explicación ni le dicen nada”.

“Tengo una decepción muy grande”, reconoce, “porque yo no creo que él tenga ese corazón, no sé por qué. Él es una persona muy humana, a mí me ha atendido siempre que he ido a Madrid, algo que a él no le pertenecía, y yo he llorado mucho delante de él. Y nos llevamos otro desengaño. Nos hemos llevado muchos porque nos dicen “que sí, que sí, que sí…” y después es “no”. Ahora yo he llegado al límite”.

Inés, la niña de tres años víctima del 'modelo D', obligada a aprender en euskera
El Gobierno sólo permite a los padres, trasladados por trabajo, matricular a la menor en un colegio de Vitoria de lengua vasca a pesar solicitar otros.
Carmen Lucas-Torres elespanol 31 Marzo 2019

La consejería de Educación vasca obliga a unos padres trasladados por trabajo desde León a Vitoria a matricular a su hija, de tres años, en un colegio en el que las clases se imparten únicamente en euskera a pesar de que otros centros de la zona, con el castellano como lengua vehicular o un sistema mixto, tienen plazas para ella.

El pasado enero el padre de Inés fue trasladado por trabajo como responsable de logística de una conocida cadena de supermercados. Su madre, técnica informática, también acogió el ascenso profesional de su pareja como una oportunidad para la familia y para ella misma, que buscaría trabajo en Bilbao o Vitoria.

Encontraron una vivienda en Iruña de Oca (Vitoria) y pronto buscaron colegios donde la niña pudiera continuar el curso. Preferían uno que tuviera el 'Modelo A', donde el castellano es lengua vehicular, o 'Modelo B', donde se combina el castellano con euskera. Solicitaron plaza en los dos colegios Virgen Niña y Nazareth de Vitoria, muy próximos uno del otro, que reunían dichas condiciones. Los dos estaban también próximos al lugar de trabajo del padre de la menor y una hermana de éste reside en Vitoria, por lo que si la niña enfermaba, su tía podría ir a recogerla con facilidad.

La sorpresa llegó cuando el servicio de salud de la Consejería de Educación les envió un mensaje de texto asignándoles, sin dar otra opción, el colegio José Miguel de Barandiarán de Nanclares de Oca (Vitoria) atendiendo al padrón familiar. Un centro con el modelo de enseñanza D, es decir, con todas las clases salvo la asignatura de Lengua y Literatura Castellana. En el curso de los tres años, lo que antes era preescolar, puesto que todavía no existe dicha asignatura, todo trato con los niños es en euskera.

"Están cerrados en banda"
Los padres se dirigieron en distintas ocasiones a la Consejería de Educación solicitando un cambio de centro. No quieren que su hija estudie únicamente en euskera porque su destino laboral es provisional. El otro gran centro logístico de la empresa de su padre se encuentra en Valencia y ahora sienten temor por si son trasladados allí y sufren similares problemas lingüísticos.

"Tenía ganas de que mi hija aprendiera euskera. Podría abrirle caminos por ejemplo para opositar de cara al futuro. De hecho, yo también me había planteado estudiar el idioma que mi marido también estudió hasta los 14 años. Pero con todas las trabas que nos han puesto, se me están quitando las ganas, la verdad", lamenta la madre de la menor en conversación con EL ESPAÑOL.

Después de recurrir la asignación de colegio e intercambiar distintos correos con la consejería, una técnico daba a los padres como única solución que "respetaran las fechas de reclamaciones" porque "el proceso de escolarización del alumnado es largo y complejo". La menor lleva más de dos meses en casa ya que el primer año de colegio no es obligatorio.
Respuesta negativa de la delegada de Educación en Vitoria.

"Mi hija podía estar socializando con otros niños y tengo la sensación de que no lo hace por un empeño burocrático. La responsable de admisiones de uno de los colegios llamó al Gobierno para decirles que tenían plazas, que no tenían ningún problema en matricular a nuestra hija, y ¡ni aún así! Están cerrados en banda", explica la madre de Inés, que incluso se ha dirigido al Defensor del Pueblo para exponer la situación. La institución ya ha avanzado que se dirigirá al Gobierno vasco por su caso.


 


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