AGLI Recortes de Prensa   Lunes 1 Abril 2019

La conspiración
Pedro de Tena Libertad Digital 1 Abril 2019

En esta España, está visto, no cabe un listo más.

Una conspiración es como una conjunción de astros ciegos y predecibles, pero en humano, lo que le da un carácter incierto. Si los astros se sitúan en una posición determinada capaz de producir unos efectos, los que sean y según se dice en las mancias crédulas, una conspiración es una concatenación de acciones y circunstancias que produce un efecto, sea el buscado u otro. Yo afirmo que en España está en marcha una conspiración cuya consecuencia directa va a ser una subida en el caudal de votos de Vox, que tal vez no sea el fin buscado por algunos de los ideadores del plan, pero que va a ser el resultado indudable del mismo.

Empecemos por los dos tristes tigres que quieren que Vox sea el tercero en discordia en una selva diferente a la de Cabrera Infantes. Se trata del PP y Ciudadanos. Querrían eliminar a Vox y a Abascal de su mapa, pero lo están alimentando a una velocidad que cuando llegue el 28 de abril es posible que ya esté obeso y fofo. Hasta Aznar ha caído en el despropósito. En vez de callar y no aludir a su existencia, le desafía a una mirada a los ojos. Pues toma mirada y el ojo morado ha sido el suyo. Memento, hombre, Vidal Quadras, catalán en la intimidad, Pujol, el ratero, competencias arriba y abajo… Ciudadanos ninguneando a Vox en Andalucía de manera vergonzante y nada realista mientras Macron abre la veda de los besos con el PSOE y el PP, en Andalucía sobre todo, firmando pactos con los apestados para no cumplirlos. Pues Vox y más Vox.

Sigamos con los iluminados de las izquierdas, los mismos que no ven un peligro en Nicolás Maduro o Raúl Castro o Evo Morales y se escandalizan de Santiago Abascal, que defiende la Constitución y la democracia aunque quiera cambiarlas, como Pedro Sánchez, como el lince Iceta, que ha estado cumbre con su 65 por ciento de estupidez supina desvelando las intenciones de su jefe, como el pobre Pablo Iglesias que no es consciente de la relación de su antiejemplo casoplonero, de su antiespañolismo sin freno y la ruina de su partido… Todo el día intentando marginar a Vox, echarlo del mapa político, acusarlo de casi todo, una y otra vez, en todos los mítines, en todos los platós, en todos las redes sociales…Vox, Vox, Vox.

Y para colmo van los separatistas catalanes, los mismos que están quedando como la chata de Cai en un proceso que ha impulsado precisamente Vox como acusación popular y que apenas menciona ni difunde, y le pegan, con sangre de por medio y todo, a la su gente en Barcelona en una manifestación legal tras una cacicada amoral de la Colau. O sea, que dejan más que claro que el proceso independentista catalán de pacífico no tiene nada y evidencian que aquí quien está afiliado a la violencia callejera no es Vox, ni las derechas, ni el centro-derecha, sino la izquierda extrema del separatismo. Como antes, en 1934, como en 1936, como siempre. Y venga Vox.

La gente, nosotros, la inmensa mayoría de los ciudadanos, silenciosa o no, ata cabos, establece relaciones y deduce significados de manera sencilla. Lo que molesta, fastidia y solivianta a todos, de un lado a otro del espectro político, es Vox. De ese modo, Vox se ha convertido en el partido mártir, el partido víctima, el partido torturado y perseguido. Del mismo modo, Vox se hace visible, evidente, creciente y manifiesto. Es el uno contra todos, el símbolo del héroe, del valiente, del caballero andante. NI el genio más ingenioso del universo sociológico les hubiera hecho mejor campaña. Gratis y en español.

A los perfectos idiotas del pensamiento hispánico políticamente deyecto sólo les falta concebir una conspiración –como las que señalan Apuleyo, Montaner y Vargas Llosa en su Manual–, nacida en la ropa interior de Donald Trump, para hacer que Santiago Abascal sea elevado a los altares electorales. Al tiempo. En esta España, está visto, no cabe un listo más.

Votos o escaños, dos aproximaciones
Amando de Miguel Libertad Digital 1 Abril 2019

Los debates y comentarios políticos en el dilatado lapso de la campaña electoral se concentran de manera obsesiva en la disquisición de cuántos escaños parlamentarios va a conseguir cada partido. Es el legítimo punto de vista de los que quieren mandar, sea gobernando o en la oposición, y tiene tal fuerza que desplazan a otras muchas cogitaciones. Me parece una reducción excesiva, por interesada. Si en algún momento debe contar el punto de vista del vecindario es en el ritual de unas elecciones. La grandeza de una democracia reside en el principio de que todos los votos valgan lo mismo. Nunca se consigue ese ideal, pero es posible aproximarse más o menos a tal pretensión.

Las encuestas, con su aparente y llamativa precisión, van en ayuda de esa preocupación de los partidos por anticipar cuántos escaños va a ocupar cada uno. Sin embargo, hay una discusión mucho más interesante para la opinión pública. Con los mismos datos previstos de las encuestas y luego con los definitivos del escrutinio en la noche electoral podemos dibujar la traza más interesante: la proporción de votos que consigue cada partido. Ahí es donde se manifiesta el verdadero peso del electorado. Existe una fórmula (ahora se dice "algoritmo") para relacionar con exactitud el número de votos con el de escaños a la escala de cada una de las 52 circunscripciones. Pero de todos es sabido que no se trata de una relación lineal o sencilla. Los constituyentes de 1978 establecieron la Ley d’Hondt, por la que resultan favorecidos en escaños los partidos con más votos (últimamente PP y PSOE) y los que los concentran en unas pocas provincias (los nacionalistas vascos y catalanes). En cambio, la proporción de votos (del total de papeletas válidas) nos señala de forma mucho más certera la significación de cada partido. Así se entenderá lo taimada que resulta la figura del llamado "voto útil". Consiste en que convencer a los seguidores de un partido pequeño para que se decidan a escoger la papeleta de un partido grande. La campaña del voto útil se dirige propiamente a los presuntos votantes de Vox, que en buena parte son antiguos seguidores del PP. Por eso mismo, en el caso de Vox, interesa de manera especial el número de votos que va a conseguir. Importa menos que con ello se quiten algunos posibles escaños al PP.

Lo verdaderamente significativo es el porcentaje de votos que va a recibir cada partido, pero siempre que el dato se aplique a varias provincias, cinco por lo menos. En ese caso hablamos propiamente de partidos nacionales. Si los votos de un partido se concentran en menos de cinco provincias, el partido en cuestión no será tal sino más bien un grupo de presión. Puede ser muy efectivo; no hay más que recordar el caso de Coalición Canaria. Ese sí es de verdad el voto útil, como se ha visto en la pasada legislatura. Supongo que los astutos líderes de Coalición Canaria nunca han pretendido representar los intereses de todos los españoles.

En España operan legalmente cientos de partidos, pero hoy solo hay cinco que pueden calificarse como verdaderamente nacionales. El quinto es Vox, que seguramente se estrenará con el nuevo Parlamento. Ya se sabe que en todas las circunstancias los veteranos suelen mirar con resentimiento a los novatos. No es suficiente que Vox salga perjudicado con la Ley d’Hondt. Se impone en la realidad que sea el blanco preferido del prejuicio negativo. Se nota en el tono general, tan despreciativo, de los comentaristas en los medios. La satisfacción de los voxeros es que, si las encuestas les dan el 10% de los votos, en el escrutinio de las urnas puedan alcanzar el 20%. Si no llegan a ese techo es porque ha funcionado la bellaquería de la campaña del voto útil. Si lo superan será la definitiva decadencia del PP.

Contacte con Amando de Miguel fontenebro@msn.com

Los medios de información sectaria.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 1 Abril 2019

TVE CALIFICA A VOX DE EXTREMA DERECHA PERO NO CALIFICA A PODEMOS DE EXTREMA IZQUIERDA. EL PAPA FRANCISCO DICE QUE NO VENDRÁ A ESPAÑA HASTA QUE HAYA PAZ.

Lo de esta politizada RTVE se parece demasiado a la preconstitucional. Pero entonces había una dictadura militar. Ahora en esta devaluada democracia, el PSOE más radical que también se parece al de la predictadura domina los medios públicos de comunicación y permite que se haga lo propio en las autonomías donde mandan socialistas, nacionalistas y golpistas. Los vergonzosos casos de RTVE con las mezquinas purgas de disidentes, o las soflamas independentistas y anti españolas de la TV3 y RAC1 en Cataluña, o la descarada manipulación de la TV autonómica en Andalucía, son solo la punta de un iceberg de injerencia política en medios de comunicación que deberían ser lo que pretenden, un servicio público, y no lo que son en realidad, un servicio sectario a la orden de la izquierda más radical que hemos conocido los que no sufrimos las represalias de la República de 1934. Las televisiones y radios públicas se han convertido en servidores de una izquierda que solo pretende la destrucción de España. Una izquierda que no ha dudado en pactar con los golpistas catalanes y con los herederos políticos de la ETA.

Cada telediario, cada informativo nacional de las diferentes cadenas de RTVE, y particularmente el de la misma RTVE canal 1 y los de 24H, se dedican a adoctrinar con programas tan sectarios y parciales como Los desayunos de RTVE conducido por Xabier Fortes, o los redactores del informativo 24H, que siguen la consigna de calificar a VOX como la extrema derecha cuyas connotaciones de violencia y radicalidad es la imagen que quieren transmitir a los espectadores. Unos “profesionales” que no se avergüenzan de hacer semejante manipulación. Y todo ello bajo la dirección impuesta de la ultra sectaria Rosa María Mateo cuya purga de cargos no afines a su ideología, no tiene nada que envidiar a las realizadas por las dictaduras del proletariado comunista. Un tratamiento que no es casual ya que tiene como fin deslegitimar al centro derecha que representa el actual PP y el centro imaginario veleta y adaptable de izquierda esquizoide que caracteriza a CIUDADANOS.

Porque para estas cadenas públicas la pluralidad no existe. La mayoría de los programas y solo como anédota incluye a veces como tertulianos a periodistas moderados que no pueden ser calificados como afines de derecha, ni siquiera de centro, predominando los radicales de izquierda. Y un punto aparte merecen los frecuentes asesores y comentaristas externos a los que acuden, que normalmente son afines al PSOE o a PODEMOS. Resulta vergonzoso el que se acuda con frecuencia a personajes como Juan Carlos Monedero, un ideólogo radical y cofundador de PODEMOS, o al periodista Antón Losada del Bloque Nacionalista Gallego, cuya inquina a todo lo que suene al PP, CIUDADANOS y especialmente a VOX es manifiesta en cada una de sus intervenciones. Por otra parte, personajes como Pilar Rahola o Amparo Moliner, son un claro ejemplo del sectarismo más demencial. La última se dedicó en directo en su programa a quemar páginas de un ejemplar de la Constitución de España. Y eso se considera inexplicablemente como "libertad de expresión" y no una manifestación del uso fraudulento y sectario de los medios de comunicación.

Así que lo que no se entiende es que el Gobierno de Pedro Sánchez no haya tomado medidas contra estas cadenas públicas y garantizar una información veraz e imparcial. ¿Es eso mucho pedir? y ¿por pedirlo soportar el que te tachen de fascista y extrema o ultraderecha? Ayer hablé de la sacrosanta libertad de expresión y hoy toca hablar de la libertad de los medios de comunicación que se ha transformado en libertinaje. Todos están de acuerdo en conceder total libertad a los medios de comunicación privados, que siguen de forma clara las directivas que vienen de su Consejo de Administración, que a su vez provienen del capital que controla la cadena o grupo empresaria. Como el caso del Grupo A3 Media en el que conviven A3 y La sexta como el Dr. Jekyll y Mr. Hide, siendo La Sexta la que más se escora hacia la izquierda y extrema izquierda con programas como Al rojo vivo del histriónico y sectario Antonio Ferreras. Otro caso claro es el del Grupo Mediaset del magnate italiano Silvio Berlusconi que incluye en España como medios principales a la cadena Tele Cinco con su telebasura y La Cuatro. Pero al parecer tampoco nadie cuestiona la manipulación sectaria de los medios de comunicación públicos al servicio de los partidos políticos que se alternan en el poder y donde la pluralidad de opinión no existe en absoluto.

Ya se sabe que la excusa para eludir contrastes de opiniones o programas serios, como lo fue en su día “la clave”, siempre es que el tiempo de la televisión es oro, ya que viven de la publicidad y de las generosas subvenciones del Estado. Por no hablar de los supermillonarios salarios del numeroso personal que trabaja en las televisiones y radios públicas que solo se nutren de las partidas presupuestarias del Estado, ya que no se admite la publicidad de marcas como patrocinadores. Pero no sé que es peor o la dependencia de la publicidad privada y la oficial con una lucha diaria por cumplir con el ranking diario y mensual de audiencia como aval para atraerla, o solo depender del Estado y de las partidas presupuestarias que gravan los bolsillos de todos los españoles para darles a cambio una información sesgada, sectaria y teledirigida (nunca mejor dicho).

Yo apuesto por unos medios públicos independientes de cualquier directiva o consigna. Porque, aunque muchos destacados profesionales de la comunicación lo niegan, y proclaman su independencia informativa, eso es una falacia. Porque ellos son solo presentadores de lo que otros han decidido incluir en la escaleta y guion de los telediarios. Y solo es noticia lo que se ha seleccionado, el resto, aunque sea de amplio interés para los espectadores se obvia. Y eso sucede de modo vergonzoso constantemente en RTVE y en algunas cadenas privadas. Y todo ello contribuye a que estos medios informativos padezcan de falta de credibilidad, al menos para aquellos que nos gusta informarnos y contrastar opiniones. La manipulación informativa es un cáncer que atenta contra los ciudadanos sometidos a un adoctrinamiento y adocenamiento incompatibles con la democracia. Así que lo mejor es no conectar con esas cadenas de radio y televisión, ver programas culturales y educativos y hacernos nuestra propia escaleta informativa.

Y como también es noticia de alcance político, no quiero terminar este escrito sin referirme a la espontánea y, en mi opinión, desafortunada respuesta del actual Papa en activo Francisco I o simplemente Francisco (recordemos que el Papa emérito Benedicto XVI, el alemán Joseph Ratzinger, sigue felizmente vivo). En el viaje distendido en el avión Papal a Marruecos, por aquello del hermanamiento imposible de credos entre católicos y musulmanes (moderados), se le preguntó que cuándo tenía previsto visitar España y la respuesta fue “cuando haya paz”. Y aquí caben todo tipo de opiniones e interpretaciones, pero personalmente considero que fue una salida de pata de banco. Porque eso demuestra que interiormente piensa que en España se vive una situación de guerra, o de conflicto si lo prefieren. Una opinión muy acorde con el pensamiento de los golpistas catalanes que hablan de represión, de falta de libertad, de víctimas y de presos políticos.

Creo sinceramente que el Papa debe excusarse con los españoles que no nos merecemos que se nos juzgue de manera tan frívola y sectaria. Es público y notorio que este Papa argentino tiene antecedentes que lo sitúan en la defensa de los desfavorecidos, de los reprimidos y de todos aquellos que padecen injusticias y las calamidades de las guerras que provocan migraciones forzadas de millones personas que huyen de la miseria, el terror y la falta de futuro. Como aquellos que huyen en pateras y mueren en el Mediterráneo. Pero eso no le otorga el derecho a juzgar una situación de insumisión y rebeldía de una parte, por ahora no mayoritaria, de la sociedad española en Cataluña cuyos representantes han dado un golpe de Estado en el que se promovió la violencia y el enfrentamiento contra las FFyCCSE que intentaban evitarlo. Y eso, aunque fue muy grave ha sido democráticamente neutralizado de acuerdo con la Constitución de España. Se está juzgando a los responsables con todas las garantías procesales en un juicio retransmitido en directo a todo el mundo en una inédita transparencia informativa. En ningún caso existe un conflicto armado y tampoco ha habido víctimas mortales, algo que sí parecían desear los golpistas.

Su Santidad, yo le diría Su Calamidad, no goza en asuntos terrenales de la “infalibilidad” que la Iglesia católica le reconoce ex Cathedra en temas dogmáticos de fe y de moral cristiana. Así que le aconsejo humildemente que no asuma el papel de censor ni de comunicador político en asuntos que no son de su incumbencia y que falsean la realidad, como en este caso de la ya menos católica España. Con declaraciones como esa de tintes claramente fuera del magisterio eclesiástico, le puede pasar como a los dirigentes de los partidos políticos, que pierden votantes, en este caso feligreses una realidad de esta España agnóstica. La única guerra en la que debe usted empeñarse es en la lucha contra el mal y le aseguro que éste está muy extendido en el mundo. Igual a sus ya longevos 82 años va siendo hora de que se plantee echarse a un lado dejando paso a un nuevo Pastor de almas y disfrute del mismo retiro espiritual que su antecesor Joseph Ratzinger, el primer Papa dimisionario cuando tenía unos envidiados 85 años.

¡¡¡VOTAR PSOE ES VOTAR A LOS GOLPISTAS Y ENEMIGOS DE ESPAÑA!!!

¡Que pasen si pueden y su conciencia se lo permite un buen día!

La España del mundo al revés

Rosa Cuervas-Mons eltoro.tv 1 Abril 2019

Estrenamos mes como lo acabamos: con encuestas. Dos nuevos sondeos publicados este lunes dan la victoria en las urnas al PSOE de Pedro Sánchez y difieren a la hora de valorar si el ‘centro-derecha’ podría evitar un nuevo gobierno Frankenstein o no. Más allá de los números, lo verdaderamente curioso es que haya (según las encuestas, no lo perdamos de vista) tantos españoles dispuestos a dar su voto al partido socialista que apuesta por mantener en Madrid una placa en la que se habla del racismo institucional del Estado español; al mismo PSOE que apoya a quienes protestan por la presencia en Guecho de un portaaviones de la Armada española y que se dice dispuesto a dialogar con quienes quieren romper España.

Es, seguramente, la misma parte de la sociedad dispuesta a comprar el relato de la mayoría mediática; ese según el cual quienes -haciendo uso de su libertad- asisten al mitin electoral de un partido constitucional y legal son los fascistas y quienes -encapuchados y al otro lado del cordón policial- atacan a esos manifestantes, les abren la cabeza con piedras e incendian barricadas, son los antifascistas encargados de velar por la libertad. En la España del mundo al revés las encuestas pintan mal para la mayoría de los ciudadanos de bien; esperemos que sólo sean eso, encuestas.

Abascal en dragolandia
Luis Herrero Libertad Digital 1 Abril 2019

Fernando Sánchez Dragó me cayó bien al primer vistazo. Nos conocimos a principios de los 90. Era un tipo inusual que siempre decía lo que le daba la gana sin que parecieran preocuparle las consecuencias. Antonio Herrero lo fichó para su programa de la Cope y cuando coincidíamos en el estudio lo pasábamos estupendamente. Yo crecí en el vientre de la derecha franquista, más o menos convencido de que los tipos como él, forjados en la fragua del partido comunista, tenían secretas protuberancias en la frente y olían a azufre. En el lance de la Transición me caí del caballo. Descubrí que muchos de ellos anhelaban la libertad tanto como yo. Y con más derecho. Después de todo habían luchado por conseguirla, aunque sin mucho éxito, jugándose el pellejo. Yo, no.

Cuando adquirí conciencia de ese hecho, tan contradictorio con la lógica que impregnaba mi pensamiento juvenil —izquierda significa totalitarismo y el totalitarismo es incompatible con la libertad—, mi pequeño y rudimentario mundo intelectual se puso patas arriba. Resulta que, según su experiencia, las cosas eran al revés. El totalitarismo liberticida que les había perseguido y encarcelado era el franquismo en el que yo había vivido a cuerpo de rey. Inconscientemente invertí mi visión de las cualidades ideológicas que movían el mundo. Los malos pasaron a ser menos malos, y los buenos mitigaron su bondad. Ahí nació —creo yo— esa propensión al centrismo pastelero que tanto me echa en cara Federico Jiménez Losantos. Él recorrió el camino inverso al mío. Por eso desprecia a la izquierda que yo respeto y en cambio simpatiza con la derecha que yo critico. Él conoce el mundo del que procede. Yo conozco el mundo donde crecí.

Sánchez Dragó fue una de las personas que contribuyeron, finalmente, a ratificar la pertinencia de mi nueva percepción del bien y del mal. Ni tenía protuberancias en la frente ni olía a azufre. Andaba por la vida sin complejos, se ponía el mundo por montera y, desde luego, seguía dispuesto a luchar por las mismas cosas que le llevaron a la cárcel en los años duros. Convencido de que la izquierda ya no era el lugar adecuado para esa tarea, buscó nuevos estandartes. Levantó el pendón de José María Aznar cuando agonizaba el felipismo y ahora hace lo propio con el de Santiago Abascal cuando agoniza el Régimen del 78.

Creo que el motivo que le llevó a escoltar al PP hace veinte años es el mismo que ahora le acerca a Vox: la nostalgia de su eterna revolución pendiente —1957, 1968, 1975, 1996, 2019– contra la dictadura de lo establecido. No importa los años de vida que cargue a la espalda. Mientras tenga fuerzas para empuñar la pluma —y la palabra— al servicio de aventuras que merezcan la pena —y las de combatir el sanchismo disfrazado de Frankenstein o la tiranía de lo políticamente correcto lo son— cualquier llamamiento a la rebelión cívica le encontrará dispuesto a movilizarse. Los sucesivos desengaños no han arruinado su esperanza de encontrar algún día al caballero de la tabla redonda que sea capaz de ocupar el asiento peligroso. Ahora cree haberlo visto en Santiago Abascal y se ha apresurado a escribir un libro de 300 páginas, la España vertebrada, con el que darle a conocer al universo mundo.

Aunque le prometí que no lo leería —él sabe por qué—, confieso que le he echado un vistazo en diagonal. Y lo que he visto, honradamente, es que hay en él más de Dragó que de Abascal. No porque en la entrevista las preguntas sean más largas que las respuestas —que no lo son—, sino porque la conversación discurre por donde quiere el entrevistador y muchas de las consideraciones del entrevistado vienen inducidas por la astucia sibilina del viejo cuentista, en el mejor sentido de la palabra.

En las cuestiones de fondo que vertebran el libro —unidad nacional, libertad de conciencia y derecho a la vida— no hay nada nuevo que no hayan dicho muchos otros antes que Abascal. Ninguna aportación novedosa sirve para enriquecer el debate en el que llevamos enfrascados tanto tiempo. La única novedad apreciable, y no precisamente de carácter ideológico, es la temperamental. La gran promesa que late en el fondo de su discurso es que no se arredrará, como han hecho otros, y que cumplirá sus compromisos caiga quien caiga. Las convicciones, para él, son más importantes que los diplomas. Y se nota. La pobreza intelectual del mundo que le cabe en la cabeza hace que muchas de sus ideas parezcan simples ocurrencias alumbradas alrededor de un té con pastas. Tampoco parece que haya demasiada gente cerca de él capaz de mitigar ese déficit de hondura.

El Vox que asoma al libro es algo parecido a un coche escoba de españoles cabreados que no se resignan a vivir aplastados por la tiranía de las modas y las consignas de la izquierda sin plantar batalla. Abascal no ofrece un modelo de convivencia, sino un plan de resistencia, una idea de valor. Pero no esa clase de valor que inspiró la conducta de Atticus Finch en la novela de Harper Lee. El suyo recuerda más al de Harry el Sucio.

El programa del PSOE esconde un agujero fiscal de 28.000 millones
Estamos hablando de un aumento del gasto de 30.000 millones de euros, frente a un modelo de ingresos mínimo.
Daniel Rodríguez Asensio Libertad Digital 1 Abril 2019

Pedro Sánchez solamente tiene que alentar al rebaño para ganar las elecciones generales del próximo 28 de abril. Es única conclusión posible tras leer su programa electoral. Esa, y que ha encontrado en el target podemita una mina de votos que tiene que explotar, incluso aunque cueste la supervivencia financiera del país y la convivencia democrática dentro del marco constitucional.

Tengo por costumbre leer los programas electorales. Y nunca había visto uno tan vacío y lleno de cantos al sol como las 110 medidas que ha presentado el PSOE de cara a las elecciones. Los únicos números que hay en el documento son los de la numeración de las medidas. Ni tan siquiera el documento electoral de Podemos en 2016 fue tan vago en su memoria económica.

Usted, querido lector, imagínese que yo le digo que le voy a invitar de por vida a un hotel de las islas Maldivas y que no se va a tener que preocupar de absolutamente nada. Me hago cargo de todos los gastos. Si es medianamente inteligente, lo primero que hará será informarse sobre mi capacidad para financiar eso y, cuando se dé cuenta de que soy clase media, acudirá a preguntarme de dónde voy a sacar el dinero para pagarle su vida a todo lujo.

Precisamente lo que Pedro Sánchez no quiere hacer con sus votantes. Tras leer su programa electoral, comprendo a la perfección por qué no quiere participar en debates, ni acudir a entrevistas televisivas, ni, en general, a ningún acto ajeno a los propios de campaña, repletos de militantes y simpatizantes que agasajan sus oídos.

Como se observa en la tabla, el agujero presupuestario que esconde el presupuesto de Sánchez es de una magnitud descomunal: 27.900 millones. La última vez que vi un desajuste similar fue con la aprobación del Plan E por parte del Gobierno de Rodríguez Zapatero.

Estamos hablando de un aumento de gasto de 30.000 millones de euros en el mejor de los casos (sin contar la balanza de la Seguridad Social, en la que se encajaría la indexación a las pensiones) frente a un modelo de ingresos para el que solamente citan nuevas tributaciones: La tasa Google (rechazada en Europa), el impuesto a las transacciones financieras, e impuestos medioambientales.

Por lo demás, ni una sola palabra acerca de cómo van a financiar este aumento tan brutal de gasto público. Para que se hagan una idea, la palabra "crecimiento" aparece solamente cuatro veces en el programa. Nada tampoco acerca de una senda de racionalización de las finanzas públicas clara y acordada. Con una frase comprometiendo a un proceso gradual que, a lo sumo, culminará en 2023 es suficiente para un partido que está dispuesto a saquearle hasta la pobreza con tal de seguir manteniendo una estructura clientelar hipertrofiada y llena de desincentivos. La colección de planes, observatorios y burocracia pública es digna de ser reconocida como una receta más para seguir incrementando el gasto público y acercándonos a la recesión.

Un plan de marketing con el que pretenden obtener un resultado positivo en las elecciones, probablemente, más disputadas de nuestra historia democrática. Esta semana el gobierno del Ayuntamiento de Madrid, con el apoyo del PSOE, han votado una legislación que echa de facto los pisos turísticos de la ciudad. Y como está, han echado a Google de España y ha habido una salida de empresas en Cataluña. Todo un ejemplo de la apuesta por la España digital y por las nuevas tecnologías que nombran en su documento.

Me hubiera gustado ser analítico, pero no ha habido materia prima. Tras leer el programa electoral del PSOE, me reafirmo en la sensación de observa una evolución negativa impasible hasta después de los comicios.

En mi opinión, Sánchez ya tiene aseguradas una serie de acuerdos marco con independentistas y fuerzas políticas minoritarias para seguir en Moncloa. Piensa que solamente tiene que esperar a que los frutos de los viernes sociales a cargo de todos vendrán solos.

Mientras, seguirá robando parcelas de libertad a personas necesitadas sobre las que aplicar el control clientelar. Por lo tanto, ante un plan liberticida, se hace urgente el voto en conciencia. Estamos ante un plan que, al igual que afirmé cuando firmaron el acuerdo PP y Podemos (lean) esconde más de lo que habla. Estamos ante un documento capaz de engordar la cifra de déficit sinedie y que colectiviza aún más la economía.

Todo financiado por los "ricos" que deciden comprar en Amazon, o tienen la fea manía de echar combustible a su vehículo, sea o no herramienta de trabajo, o la de ahorrar a través de la inversión. O sea, financiado por todos.

Sánchez ya tiene su segunda novela desde que está en el poder. Espero que la falta de profundidad y garante se venga abajo a través del depósito del voto a opciones políticas capaces de garantizar nuestros derechos y libertades, y los de nuestros hijos. Y espero, porqué no decirlo, una organización civil lo suficientemente crítica como para hablar del documento presentado por el PSOE como lo que es: un panfleto publicitario sin validez electoral. Si votan a favor serán cómplices de la entrada en recesión. Y se les ha avisado

Así se frena la economía española
José María Rotellar Libertad Digital 1 Abril 2019

El INE confirma que el crecimiento de la economía española se desacelera más de lo previsto inicialmente. EL PIB avanzó un 2,6% en 2018.

El INE publicó el viernes los datos de contabilidad nacional trimestral del IVTR-18, que había dado en avance el 31 de enero, y confirman que la economía española se desacelera, tal y como he venido insistiendo durante los últimos meses.

Así, el INE rebaja su propio crecimiento del avance del IVTR-18 que publicó en enero, con una décima menos que entonces (crecimiento intertrimestral de 0,6% en lugar del 0,7% que anticiparon), reconociendo un mayor impacto de la desaceleración en la segunda mitad del año, especialmente, en el último trimestre.

Esto sucede incluso pese a que hacen crecer 2 décimas menos al deflactor del PIB, elemento técnico que provoca que con menos crecimiento nominal pueda haber más crecimiento en términos constantes. También rebajan la tasa interanual del PIB al 2,3% (una décima menos que en el avance y 2 décimas menos que en el trimestre anterior).

Suben, sin embargo, una décima el crecimiento de 2018, al 2,6%, respecto al avance que dieron, pero esto sólo significa que la primera parte del año ha sido más pujante, pues si ahora se desacelera y el conjunto del año mejora algo sobre la estimación se debe a una mejor primera mitad del ejercicio, cuando gobernaba el PP. No obstante, las políticas socialistas, que frenan la actividad económica en la segunda parte del año, hacen que la economía de 2018 se quede en el 2,6% frente al 3% de 2017.
En cuanto a la demanda

- El crecimiento del consumo de los hogares empeora intertrimestralmente un 33,3% respecto al trimestre anterior (pasa de 0,6% a 0,4%).

- La inversión es negativa, cae 2 décimas intertrimestral, cuando al dejar el PP el Gobierno crecía 3,2 puntos (es decir, desde entonces, empeora 3,4 puntos). En tasa interanual, la inversión (que es negativa intertrimestralmente), se desacelera mucho, 3,1 puntos desde que gobierna Sánchez (del 7,5% del IITR-18 al 4,4% del IVTR-18).

- La inversión en maquinaria y bienes de equipo es negativa, cae un 2,7% intertrimestral, cuando en el IITR-18 crecía un 6% (empeora, por tanto, 8,7 puntos). En tasa interanual, aunque crece, empeora su crecimiento un 72,81% (de crecer un 10,3% en el IITR-18 pasa a crecer un 2,8% en el IVTR-18, además de ser negativa en tasa intertrimestral).Esto denota la desconfianza de los inversores y empresas ante la política económica del Gobierno socialista. Cuando las expectativas empeoran, lo que más cae siempre es la inversión, especialmente la de bienes de equipo.

- Mantienen el crecimiento interanual del PIB con una mayor aportación del gasto público, cuyo crecimiento asciende un 10% desde que gobierna Sánchez (del 2% del IITR-18 al 2,2% del IVTR-18). Es curioso, ya que tocan muy a la baja su crecimiento intertrimestral respecto al avance que dieron en enero (de un crecimiento del 1,2% estimado en enero lo pasan ahora al 0,4%).

- La demanda nacional reduce su crecimiento interanual un 24,2% desde que gobierna Sánchez (de crecer un 3,3% en el IITR-18 pasa a crecer un 2,5%).
En cuanto a la oferta

- La industria cae un 1% intertrimestral, cuando en el IITR-18 crecía un 0,3% (empeora, por tanto, 1,3 puntos). En tasa interanual también cae, y lo hace con un -1,3% (3,3 puntos peor que en el IITR-18).

- La construcción ve reducirse a la mitad su crecimiento intertrimestral respecto al IITR-18; pasa a crecer un 1%, cuando en el IITR-18 crecía el doble, el 2%.

- El comercio disminuye su crecimiento intertrimestral respecto al IITR-18 un 40%: ahora crece un 0,6% frente al 1% del IITR-18.
Empleo

- En términos de empleo, en el conjunto del año la contabilidad nacional estima que se destruye empleo en la industria en el IVTR-18 un -0,8% (empeora 1,2 puntos respecto al IIITR-18) y es 2,5 puntos peor que respecto al IITR-18).

- El coste laboral unitario crece un 1,3%, que es más del doble que en el IITR-18, cuando crecía un 0,6% y que es 5 décimas más que el deflactor del PIB, lo que quiere decir que está creciendo por encima de los precios. Esto aumenta costes, disminuye productividad y competitividad. Además, aumenta más por la parte de los costes que no son salariales, pues mientras que en ese período (desde el IITR-18) el crecimiento de la remuneración de los asalariados aumenta 3 décimas, el conjunto de costes laborales aumenta 7 décimas (un incremento de su crecimiento del 116,7% desde el IITR-18).

- Así, esas políticas de Sánchez están haciendo que la productividad disminuya. La productividad por puesto de trabajo cae un 0,3% (4 décimas peor que en el IITR-18, cuando crecía al 0,1%). La productividad por hora trabajada también empeora y cae un 0,6%, 2 décimas peor que el IITR-18 y que el IIITR-18.

Conclusiones
Se confirma la desaceleración de la economía.
Esa desaceleración se produce especialmente en la segunda parte del año, desde que gobierna Sánchez, sobre todo en el último trimestre.

Las caídas (crecimiento negativo) en inversión (sobre todo, en maquinaria y bienes de equipo) y en industria muestran la desconfianza que las políticas de Sánchez generan y que están haciendo que las expectativas empeoren, pues industria e inversión reaccionan siempre muy rápido e intensamente ante un cambio de expectativas.

La mayoría del resto de componentes de la demanda o de la oferta se desaceleran, como el comercio o la construcción.
La demanda nacional se desacelera casi un 25% respecto a su crecimiento del IITR-18.

Cae el empleo en la industria, cuando se creaba en el IITR-18.
Aumentan los costes laborales (doblan su crecimiento respecto al IITR-18), que perjudica a la productividad y competitividad.
Así, la productividad empeora.

En definitiva, las políticas de Sánchez en nueve meses han provocado una desaceleración muy importante de la economía española. Si gana y gobierna, las medidas de su programa económico arruinarán en cuatro años a nuestra economía, en una versión de Zapatero 2.0.

Habrá campaña, pese a Sánchez
 larazon 1 Abril 2019

El próximo 12 de abril arranca la campaña para las elecciones del 28-A. En estos momentos, y desde el oscilante e inestable tablero político, lo único claro en la estrategia de los partidos es que el PSOE, que despunta sobre el resto, aunque sin conseguir una mayoría con sus potenciales socios, desearía pasar de puntillas en la campaña, sin cometer ningún error, dejándole esta ingrata tarea al resto, y eludiendo ante todo cualquier referencia a Cataluña, precisamente la cuestión por la que explosionó la anterior legislatura.

Como si no fuera con el Gobierno y la crisis constitucional abierta por el desafío independentista fuera obra exclusiva de lo que queda del bloque constitucional, PP y Cs. O, dicho con el nuevo lema lanzado ayer en Tarragona por el PSOE-PSC: los socialistas es lo que queda entre separatistas y separadores. No es que sea mentira, sino una indecencia. Después de las negociaciones entre Pedro Sánchez y Joaquim Torra, en las que se habló «de todo» -es decir, también del derecho de autodeterminación– y llegó a proponerse desde la vicepresidencia del Gobierno la figura de un «relator», como mandan las reglas de intermediación de la ONU en los conflictos internacionales, lo mejor es que este capítulo no se recuerde en la campaña.

Pero Sánchez está pidiendo un imposible, porque bastó que Miquel Iceta dijera esta semana que si el independentismo llega al 65% habría que buscar una solución, para que ayer pidiera perdón, pero con una monumental mentira: «Cuando gobierna la derecha es cuando crece el voto independentista». No es cierto. El separatismo creció con el tripartito catalán presidido por el socialista Pasqual Maragall y el gobierno de Zapatero, que alentaron un nuevo estatuto sin el consenso necesario y con apartados claramente anticonstitucionales.

Es decir, sacar del «marco mental» a Cataluña va a ser imposible. Eso es lo que tendría escrito el asesor de campaña –a sueldo del Gobierno como Jefe de Gabinete– de Sánchez cuando diseñó la moción de censura: llegar a La Moncloa para desde esa tribuna privilegiada y sus «viernes sociales» salir con ventaja en las elecciones. Lo primero se cumplió y lo segundo, también. Ahora hace falta ganar. Y eso es lo que no está escrito, ni las encuestas demuestran un triunfo apabullante de los socialistas, ni una suma suficiente, aunque sea con los independentistas catalanes.

El sondeo de NC Report que publicamos hoy confirma que el PSOE, pese a ser el más votado con un 26,9%, no tiene apoyos suficientes para obtener la mayoría absoluta, ni reeditando el pacto de la moción de censura con nacionalistas catalanes y vascos. Es más, siguiendo la secuencia de intención de votos, los socialistas han perdido dos décimas en diez días. Es decir, todo está abierto, como también confirma el resultado del PP, que conseguiría un 23,3% de los votos y frena su caída. Sumado a los votos de Cs, que persiste en un leve descenso, y a los de Vox (10,4%), cuyos resultados comparativos apuntan a un bloqueo, no serían suficientes para poder gobernar, aunque se situaría por encima del bloque de izquierdas-independentistas.

Todo indica que estas elecciones no se van a decidir hasta el último momento y que la semana previa al 28-A será clave. El PSOE no quiere campaña, pero deberá movilizar a su electorado. La abstención estaría en 66,2%, 0,3 décimas menos que en las elección del 26-J, un cifra que no se corresponde con las expectativas creadas en estos comicios. La crisis de Podemos es sin duda un rémora, con la pérdida de 6,4 puntos y, sobre todo, con una fidelidad de voto de tan sólo el 49,2% y casi el 15% que todavía duda. Por su parte, el PP tiene la responsabilidad de agrupar el mayor número posible de electores de centroderecha.

La mentira como tesis
Editorial ABC 1 Abril 2019

La tesis doctoral de Sánchez es una fuente inagotable de noticias, que ratifican la anormalidad del título académico del presidente del Gobierno y su relación con la laxitud de la Universidad Camilo José Cela en el cumplimiento de la normativa universitaria. Hoy publicamos en ABC que a los cuatro meses de obtener el título de doctor con una tesis plagada de irregularidades, Sánchez fue secretario del tribunal que evaluó otra tesis doctoral, sobre el impacto del terrorismo en el turismo. Por supuesto, en la Universidad Camilo José Cela. La normativa universitaria exige que los miembros de un tribunal de tesis sean doctores, pero que además acrediten experiencia investigadora. Sánchez era malamente lo primero y no tenía nada de lo segundo. Su caso es un ejemplo de aprovechamiento del abuso de la autonomía universitaria, en este caso por una institución privada, muy necesitada de crear un número de doctores suficiente para cumplir con las exigencias de la legislación vigente. A los cuatro meses de ser doctor en una disciplina académica es imposible cumplir con el requisito de un nivel adecuado de investigación. Investigar es estudiar, analizar, innovar y escribir textos que aporten avances al conocimiento científico. Decir esto y pensar en la tesis de Sánchez conduce a un imposible metafísico acerca de su presencia en un tribunal de doctorado a los cuatro meses de obtener el título.

Políticamente, el caso de la tesis de Sánchez muestra la ineficacia de los controles de calidad en el sistema político español. Utilizó La Moncloa para difundir un informe falso contra las evidencias de plagio en «su» tesis y no ha pasado nada. Países como Alemania no han perdonado la mentira en los políticos que han copiado su tesis y nadie se lamenta de la defenestración de un dirigente que si miente sobre su tesis, puede mentir en todo. También en convertir la mentira en método se ha doctorado Sánchez.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

Visca Poldavia lliure!
Jesús Laínz Libertad Digital 1 Abril 2019

'Estupidez y Parlamento en la era de internet: el drama catalán'. ¡Menudo superventas!

Cuarenta y un senadores franceses, mayoritariamente izquierdistas, totalmente ignorantes del asunto catalán, se han atrevido a denunciar la "represión" contra los dirigentes separatistas "encarcelados o forzados al exilio por sus opiniones". "No se puede detener a la gente por sus convicciones", han declarado sus señorías. Difícil llevarles la contraria. Pero vulnerar varios artículos del Código Penal, con el grave riesgo de desatar un baño de sangre, no tiene nada que ver con opiniones ni convicciones. ¿Qué pasaría en la République, Une et Indivisible si a los gobernantes de uno de sus departamentos se les ocurriese azuzar a las masas contra la Policía para dar un golpe de Estado y declarar la independencia? ¿Protestarían estos senadores por el procesamiento de los golpistas "por sus opiniones"? Pasma tanta incompetencia en unos próceres que deberían haber tenido un poco más de prudencia y un poco menos de soberbia antes de dar lecciones sobre unos hechos que ignoran totalmente.

Pero estos parlamentarios franceses no han hecho más que seguir la tradición inaugurada hace noventa años por algunos predecesores suyos que hicieron el ridículo al denunciar, desde su mayestática tribuna parlamentaria, unos hechos horribles que estaban sucediendo en otro país europeo. Pero con el pequeño inconveniente de que ni aquellos hechos horribles ni aquel país existían.

Efectivamente, en 1929 unos militantes de Action Française, dirigidos por Alain Mellet, se burlaron de numerosos parlamentarios al convencerles de la existencia de un país imaginario: Poldèvie (en español se tradujo como Poldavia). El gamberro de Mellet se dirigió a varios diputados de la izquierda rogándoles su apoyo a la causa nacional poldava ante la Sociedad de Naciones:

Honorable Señor Diputado:
En pleno siglo XX, de las Luces y del Derecho, cerca de cien mil infortunados poldavos, esclavos modernos, sufren bajo el yugo de algunas decenas de grandes terratenientes. Mujeres, ancianos, niños (porque los hombres trabajan en las fábricas de otros países) llevan una miserable vida de bestias. ¡No recibirán ninguna ayuda si no es de la conciencia mundial que buscamos en su corazón! Evidentemente, no somos amigos de las repúblicas soviéticas, sobre todo de la Ucrania de la que tantos sufrimientos hemos recibido, aunque es cierto que semejante estado de cosas ya no sería posible desde la revolución. Ayúdenos, honorable Señor Diputado. No le pedimos dinero sino sólo su eminente apoyo moral mediante una carta para el dosier que queremos presentar el mes que viene a la tercera subcomisión de la Comisión de los Derechos de las Minorías de la Sociedad de Naciones (…) ¡La Francia de 1793, que con su espada flamígera pisoteó a los tiranos y los reyes, puede salvarnos de las garras de los grandes propietarios sedientos de sangre poldava! ¡Oh! ¡Gracias, Honorable Señor Diputado, por su respuesta, que irá a Ginebra junto con las de los demás colegas suyos del Parlamento de la grandiosa Francia de la Revolución!
Firmado: Lyneczi Stantoff Lamidaëff.

Antes de continuar, aclaremos que Lyneczi Stantoff Lamidaëff es una divertida alteración de L’inexistant ami d’A. F., el inexistente amigo de Action Française. Respondieron cuatro diputados. El socialista Armand Chouffet escribió:

Estoy, en la medida de mis posibilidades, a su entera disposición para ayudarles en su noble tarea. Nada es más hermoso que la devoción de quienes se dedican a librar a sus hermanos de la servidumbre, y es triste constatar que hoy, en el siglo XX, se puede todavía hablar de esclavitud.

Su camarada Charles Alfred Boutet también ofreció su apoyo:
Respondo a su dolorosa llamada diciéndoles que el socialista que hay en mí está con las víctimas de la opresión. Mi corazón sangra ante el pensamiento de que hombres que debieran ser libres y felices se inclinan bajo el yugo de las bestias y sufren en su ser físico y en su ser moral. Añadan mi protesta a todas las que reciban a favor de los poldavos.

Dos semanas después llegó una segunda carta del Comité de Defensa Poldavo a los buzones de los parlamentarios.
Honorable Señor Diputado:
Hace quince días que nos permitimos agitar su conciencia para protestar contra las infamias que sufre la Nación Poldava. Lamentablemente, los acontecimientos se han precipitado. La revuelta ha estallado ya en dos distritos. Como represalia, la Bolsa de Trabajo de Tcherchella ha sido incendiada por sanguinarios como los fascistas de Italia. Un centenar de nuestros pobres hermanos esclavos han muerto acribillados por la soldadesca de los verdugos terratenientes. Hasta se ha violado a muchachas. ¡Y todo ello sin juicio! ¡Sin juicio! ¿Qué agencia de noticias ha contado todo esto en Francia? La Francia refugio de los perseguidos parece estar bajo el yugo malvado del partido reaccionario. Nuestro pueblo, sin embargo, no fue un desconocido para la gran Francia de otros tiempos. Recuerde las cartas de Voltaire a Constance Napuska... Ante la alta conciencia del gran pensador, siempre a favor de los débiles contra los poderosos, depositamos nuestra angustia. ¡Ah!, estamos verdaderamente abandonados. El obispo poldavo no ha hecho nada. ¡Se diría que ni existe! Sólo sus honorables colegas Planche, Boutet, Chouffet y Cazals respondieron a nuestra primera carta. ¡Qué buenos son! ¡Y cómo les manifestaremos bien pronto nuestro reconocimiento! ¡Pero cuatro son pocos para detener el derramamiento de sangre! ¡Por favor, ayúdenos! ¡Sálvenos! ¡No queremos dinero, pero envíenos su protesta para nuestro dosier para la tercera subcomisión de la Comisión de los Derechos de las Minorías de la Sociedad de Naciones! ¡Hay que detener el derramamiento de sangre poldava! ¡Gracias! ¡Gracias!

Aunque nada de ello hubiera sucedido más allá de la imaginación de los bromistas y aunque Voltaire jamás escribiera carta alguna a ninguna Constance Napuska, esta vez enviaron su apoyo al pueblo poldavo cinco diputados más. El radical-socialista Paul Courrent afirmó:
La exposición de los sufrimientos que soporta la nación poldava no podría dejar indiferente a un hombre sensible. Numerosos, espero, son los que protestan, con vosotros, contra las injusticias y las iniquidades que se abaten sobre vuestros infortunados hermanos. Permitidme que me una a los que protestan y desear que llegue el día en el que los derechos de los débiles y los oprimidos sean por fin respetados. A los poldavos víctimas injustas de una opresión que no es de este siglo, y al Comité de Defensa, les envío mi más viva simpatía.

El socialista Louis Besnard-Ferron envió la siguiente petición:
Camarada: añada, por favor, mi nombre a la gente de corazón que protesta contra las torturas infligidas a los niños de la nación poldava. Es una vergüenza, en el siglo en el que estamos, ver renovarse los crímenes que han manchado a la humanidad.

Su compañero de partido Léon Castanet también se adhirió tras haberlo comentado con sus colegas en el hemiciclo:
Puesto que han llamado mi atención sobre los sucesos sangrantes de los que es víctima la nación poldava, con mucho gusto uno mi protesta indignada a la de mis otros colegas del Parlamento y les aseguro mi total entrega a la obra de justicia que están realizando.

Como un diputado pidió más documentación sobre el asunto, Mellet y compañía remitieron una larga carta inventándose la historia de un país con todo tipo de disparates, entre ellos una capital llamada Tcherchella (que se pronuncia como la palabra francesa para "búscala") y unos parlamentarios llamados Khôns (que se pronuncia como con, "idiota" en francés).

Tras recibir esta información, enviaron su apoyo cinco diputados más. Rémy Roux escribió:
Todos los hombres de corazón están con vosotros para protestar con indignación contra los atentados de los cuales es víctima la infeliz población poldava. Espero que seáis escuchados y que podáis conmover la conciencia humana.

El comunista Émile Béron ofreció su apoyo a los poldavos a la vez que barría para casa:
Tengo el honor de recordarles que el grupo comunista en el Parlamento ha denunciado más de una vez la opresión de las minorías nacionales. Les envío mi más viva simpatía.

Finalmente, el socialista Albert Forcinal escribió estas sentidas líneas al Comité de Defensa Poldavo:
La conciencia humana se revuelve ante el maltrato al que están sometidos hoy vuestros hermanos, los infortunados poldavos. Vuestro grito de alarma no puede dejar indiferente a un miembro del Parlamento Francés, veterano de la Gran Guerra, descendiente de los gloriosos ancestros de la Revolución que proclamaron al mundo los Derechos imprescriptibles del Hombre y del Ciudadano.

Los guasones de Action Française no se privaron del placer de publicar todas las cartas en un volumen titulado Inteligencia y Parlamento: el drama poldavo. Ni uno solo de los timados tuvo la decencia de dimitir. La farsa poldava se conservó fresca durante un tiempo, sobre todo entre la extrema derecha. Cinco años después, en su historieta El loto azul, Hergé, que escoraba a estribor, situó en un fumadero de opio de Shanghái a un pintoresco cónsul de Poldavia.

Sus sucesores del siglo XXI los han superado. En primer lugar, por prestar atención al cónsul de la imaginaria Catalandia en Waterloo. Y en segundo porque, siendo muy magnánimos, a aquellos parlamentarios de los años 20 quizá se les pudiera conceder la excusa del engorro que les hubiera supuesto consultar algunos libros para comprobar la historia de Poldavia antes de meter la pata tan estrepitosamente. Pero en nuestros días, en los que tenemos el mundo entero a la distancia de un clic…

Estupidez y Parlamento en la era de internet: el drama catalán. ¡Menudo superventas!
www.jesuslainz.es

Independentismo en Cataluña
Torra tiene 216 altos cargos que cobran más que el presidente del Gobierno
Gonzaga Durán okdiario 1 Abril 2019

El sueldo de Pedro Sánchez es de 82.978 euros al año y el salario de 216 altos cargos de la Generalitat de Quim Torra superan esta cifra. Los 477 altos cargos del Govern suman unos salarios que superan los 36 millones de euros. El sueldo de Torra también dobla al de Pedro Sánchez: 152.861 euros brutos anuales.

El Govern liderado por Quim Torra cuenta con 216 altos cargos que cobran más que el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez. Así consta en el portal de transparencia de la Generalitat, en el apartado de “Relación de altos cargos, personal directivo, personal eventual y sus retribuciones”. Estos 216 altos cargos del ejecutivo catalán superan los 82.978 euros que cobra anualmente Pedro Sánchez.

Torra cuenta con un total 477 altos cargos en su gobierno, en el que se incluye a los cargos de confianza y directivos de entidades del sector público. Estos cargos cuentan con unos salarios brutos anuales que superan los 36 millones de euros. En esta relación no se tiene en cuenta los nueve puestos que se encuentran vacantes en la actualidad ni a los 17 cargos de confianza vinculados al Parlament de Cataluña. El actual presidente de la Generalitat tiene un número similar de empleados que el que tuvo su predecesor, el fugado Carles Puigdemont.

En el ejecutivo catalán el que tiene el salario más alto es Quim Torra, con 152.861 euros brutos anuales. Desde que tomara posesión del cargo, el actual presidente autonómico catalán se ha subido hasta en dos ocasiones su sueldo y el actual casi dobla al de Pedro Sánchez. El vicepresidente de la Generalitat y consejero de Economía, Pere Aragonès, cuenta con un salario anual de 115.234 euros.

Lo que gana Sánchez
El actual sueldo de Pedro Sánchez es de 82.978,56 euros, después de que se aplicase la subida salarial del 2,25% para este año. A esta cifra se podría añadir una parta variable de hasta el 0,25% en función de la evolución del PIB.

El ex presidente Mariano Rajoy cobró 80.953,08 euros durante el ejercicio anterior. La actual vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, cobra 77.991,72 euros frente a los 76.088,04 euros que percibía su predecesora en el cargo, Soraya Sáenz de Santamaría.

Sin igualdad salarial
En el Govern de Quim Torra se da la circunstancia de que los cargos de ERC cobran más que los de JxCAT: 18.463.007 euros brutos anuales frente a los 17.541.567 euros que se embolsan los cargos del todavía partido de Torra y Puigdemont. Así consta en el informe aportado por la diputada de la CUP en el Parlament, Maria Sirvent. Este informe se incluye en la moción de censura presentada esta semana por la CUP con la que se pide reducir un 14% de los altos cargos de la Generalitat y de los diputados.

El partido antisistema revela también que la Generalitat de Torra no ha aplicado la paridad de sexos. De los 477 altos cargos antes mencionados, 295 son hombres y 182 mujeres. Esto significa que el 61,84% son hombres y el 38,16% son mujeres, que es lo que critica la CUP. Tampoco se cumple la igualdad salarial en el Govern de Cataluña: los hombres ganan casi 22,4 millones de euros mientras que las mujeres ingresan menos de 13,5 millones. El sueldo medio de los varones es de 75.872 euros y el de las féminas es de 74.051 euros.

Elecciones autonómicas 2019
Isabel Bonig: "La lengua nunca fue un problema en Valencia hasta que llegó Ximo Puig"
La candidata del PP a la presidencia de la Generalitat Valenciana, Isabel Bonig, da por extinguido el 'gobierno del Botánico' y denuncia la persecución del castellano en la región. "La libertad de elección es sagrada"
Jose Alejandro Vara vozpopuli.es 1 Abril 2019

Isabel Bonig (Castellón, 49 años), se puso al frente del PP de la Comunidad Valenciana en julio de 2015, en medio de una profunda crisis, de una torrentera de escándalos, procesos, imputaciones, que lo arrastraba todo a su paso. Bonig, que fue alcaldesa de Vall de Uxó, diputada en las Cortes, consejera de Infraestructuras con Camps y con Fabra, ha logrado rearmar sus filas, reorganizar las estructuras y, especialmente, sobrevivir.

La llegada de Pablo Casado a Génova aventuraba un cambio en la cúpula de los populares valencianos. No ha sido así. El líder del PP confirmó a Bonig en la presidencia y en la candidatura a las elecciones autonómicas. "Salimos a ganar", dice Bonig. El pacto del Botánico ya ha 'tocado a su fin'. Cree posible un 'pacto a la andaluza' con Cs y Vox y alerta del severo problema del retroceso del castellano en una comunidad atacada por fuerzas nacionalistas y pancatalanistas.

-Las encuestas vaticinan un cambio de rumbo en el escenario de la Comunidad Valenciana. ¿El Gobierno del Botánico toca a su fin?
-Claramente. Hace tiempo que este 'Gobierno del Botànic' está agotado. Nació con el único objetivo de aunar fuerzas contra el PP, que fue el partido más votado por los valencianos. Lo que yo llamo el 'Titànic' es una alianza legítima pero que se ha aferrado durante cuatro años al discurso del pasado, ha demostrado que no sabe gestionar y que es un Consell absolutamente sectario.

-¿Le pilló a contrapié el adelanto electoral del presidente Ximo Puig?
-Para nada. El rumor de un adelanto electoral se escuchó por primera vez hace un año. Desde el Partido Popular ya le habíamos dicho a Puig que, si era valiente, debía convocar elecciones, porque su proyecto está absolutamente finiquitado. Al PPCV este adelanto electoral no le ha sorprendido lo más mínimo, estamos preparados y tenemos equipo, ideas y proyecto. Y no todos pueden decir lo mismo.

-El debate de la lengua ha emergido con fuerza en los últimos tiempos en la región. ¿Está retrocediendo el castellano en la Comunidad Valenciana?
-En el ámbito educativo sí. Es una realidad. Nosotros estamos a favor del valenciano, como lengua propia de los valencianos, pero no se puede obligar a los padres a que sus hijos estudien en valenciano en detrimento del castellano si no lo quieren así. La libertad de elección de los padres es sagrada. Tampoco se puede consentir que desde la administración se trate a comarcas castellanohablantes, que son tan valencianas como las demás, como si fueran comarcas de segunda. Es un error que lleva a la confrontación, y la lengua nunca debería ser elemento de confrontación, sino de riqueza.

-Hay partidos y asociaciones que le achacan al PP haber discriminado al castellano en las aulas. ¿Qué responde a esas críticas?
-El PPCV fomentó la enseñanza del valenciano, pero a diferencia del Consell del Botànic, nunca la impuso. Siempre hemos procurado garantizar la libertad de elección de lengua de los padres y que hubiera alternativas.

-Explique cuáles serán las tres primeras medidas que adoptará si llega a la presidencia de la Generalitat.
-Bajada de impuestos, limitación por ley de la listas de espera sanitarias y devolver la libertad a los padres en el ámbito educativo.

-¿Comparte el proyecto de recentralización de la Enseñanza que promete Casado?
-Lo primero que hay que hacer es leer detenidamente el proyecto, porque da la sensación de que se ha escrito y opinado mucho sin saber exactamente cuál es el contenido. Y también hay que ver cómo se concretan las medidas que se proponen porque hay territorios como Cataluña donde el castellano está perseguido. Habría que analizar los mecanismos para garantizar la convivencia. En la Comunitat Valenciana la lengua nunca había sido un problema hasta la llegada del Botànic, especialmente por la rama de Compromís, pero siempre, eso sí, con el beneplácito del PSPV.

-¿Y sobre volver a la ley del aborto de 1985?
-En la anterior legislatura, con el Consell del PPCV, aprobamos una ley de maternidad, que iba justamente orientada a ayudar a las mujeres que desean continuar adelante con sus embarazos y que carecen de los mecanismos o la situación personal para poder hacerlo. Nuestras propuestas son siempre en positivo. Habría que preguntarle al Botànic qué tenía de malo esta ley y por qué fue de las primeras que derogó. El PPCV siempre apoyará a las mujeres que quieren ser madres y cuando volvamos a gobernar volveremos a impulsar esta Ley, que no iba en contra de nadie, sino a favor.

-El PP de la Comunidad Valenciana ¿ha superado sus heridas del pasado?: crisis, corrupción, escándalos, tribunales, imputados…
-Sí. El PPCV lleva cuatro años en un proceso de profunda renovación, que se va a ver también en el proceso electoral. En ese sentido ha sido una legislatura complicada y dura, de mucho trabajo interno. Una legislatura de pedir perdón porque hubo gente que nos defraudó a todos y no hizo las cosas bien. Y ha sido también un tiempo de rearmar, de unir, de devolver la confianza.

-Se escuchan críticas internas sobre la gran ‘limpia’ que ha hecho Casado en las cabezas de lista a la generales. ¿Ha sido demasiado radical?

Forma parte de un proceso de renovación que se ha hecho en el PP en toda España. Es lógico y normal. No oigo las mismas críticas cuando Sánchez hace purgas entre los afines a Susana Díaz y cuando Pablo Iglesias quita y pone a su antojo en función de las críticas a su persona.

-¿Usted pactaría con Vox para compartir gobierno? ¿Y para una investidura?

El PPCV sale a ganar, a ser la lista más votada. Cuando se habla de pactos siempre se da por supuesto que los de izquierdas son más legítimos que los de derechas y no es así. Además la situación política ha cambiado, esto va de bloques. El pacto en Andalucía de PP con Ciudadanos y Vox es perfectamente asumible. El diálogo no es mejor en un bloque que en otro. Lo que es seguro es que el PPCV nunca pactaría con partidos que apoyan la independencia de Cataluña o no reconozcan la Constitución, la igualdad de derechos o la soberanía nacional. Ahí sí que tenemos marcada una línea roja muy clara.

-¿Que piensa cuando lee las últimas noticias sobre Eduardo Zaplana?
Tristeza. A nivel judicial hay un proceso en marcha, en manos de los tribunales y yo no me voy a pronunciar. A nivel personal es una persona que atraviesa una situación de salud delicada y le deseo lo mejor.

Asociación Valenciana de Castellano-hablantes
Nota dek Editor 1 Abril 2019

Hace ya un montón de (en 1997) que FADICE publicó un libro titulado "POR LA NORMALIZACIÓN DEL ESPAÑOL. Estado de la cuestión de una cuestión de Estado" donde aparece un informe de la Asociación Valenciana de Castellano-hablantes, que había sido presentado al Consejero de Educación.

Así que nada de echar balones fuera, en Valencia, el problema creado por la lengua regional ya echó raíces hace muchos años y el PP sigue empeñado en que la lengua propia es el valenciano, por tanto el español es lengua impropia. Y en Galicia fué el PP el causante del destrozo lingüístico y aún sigue.

De modo que al PP lo puede votar su abuela (sin ánimo de ofender a abuela alguna).


 


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