AGLI Recortes de Prensa   Viernes 5 Abril 2019

El atraco permanente del Estado
EDITORIAL Libertad Digital 5 Abril 2019

El dinero de los contribuyentes no sostiene el Estado del Bienestar, sino el bienestar del Estado.

España es hoy en día un país en el que una parte de la opinión pública y una parte importante de la clase política hacen del pago de tributos un tema moral de una importancia extrema. Hasta tal punto llega esta inquisición impositiva que son legión los que se muestran dispuestos a quemar en la hoguera a todo aquel que intente pagar menos impuestos, incluso haciéndolo de forma completamente legal, y, sin duda, un político condenado por defraudar a Hacienda tendría muchos más problemas para presentarse a unas elecciones que un condenado por terrorismo o una cómplice de asesinato. Ahí están ejemplos de todos conocidos.

Es una forma de moral pública absolutamente descabellada, pero aún lo es más cuando en la contraparte encontramos una Administración tributaria que es sin duda de lo peor que tiene España en este momento, dispuesta a aprovechar todos los resquicios para saquear a los ciudadanos, especialmente a las clases medias, además de absolutamente inmisericorde con los más débiles si tiene la oportunidad.

Es el caso de la adolescente de 16 años Inés Carrión, que ha denunciado en los medios cómo el Fisco le va a robar –sí, eso es robar, aunque no sea un delito contemplado en el Código Penal– parte de un premio académico obtenido por sus excelentes calificaciones. La cantidad es modesta –aunque no tanto para una estudiante–, pero el escándalo es mayúsculo: Inés ha tenido que trabajar durísimo para lograr unas notas excepcionales, mientras que Hacienda se ha limitado a quitarle su dinero sin ninguna consideración.

¿Quién decía que Podemos no tiene nada que ver con Maduro y Chávez?
OKDIARIO 5 Abril 2019

El hundimiento de Venezuela es uno de los grandes fracasos políticos posteriores a la Segunda Guerra Mundial. Baste recordar que hablamos de la mayor ola migratoria que ha vivido la convulsa Latinoamérica en los últimos cincuenta años. Sólo en Colombia viven más de un millón de venezolanos, que han huido de su país natal acosados por el hambre, la falta de medicinas y una inseguridad rampante, con cifras de homicidios similares a las de una guerra. La Venezuela anterior a Hugo Chávez no es que fuera un prodigio de calidad democrática, pero ese experimento llamado Socialismo del Siglo XXI ha resultado absolutamente nefasto en todos los órdenes, generando de paso una crisis humanitaria sin precedentes en la región.

La causa primera de esta situación hay que buscarla en Cuba. Tras la caída del Muro de Berlín y el hundimiento de la Unión Soviética, Fidel Castro comenzó a reformular todo su proyecto ideológico y geopolítico para, de este modo, subsanar el aislamiento internacional al que parecía condenado su régimen comunista. Hay que reconocerle al dictador, como en tantas ocasiones previas y posteriores, el éxito de su empeño. El ya mencionado Socialismo del Siglo XXI -síntesis de marxismo, nacionalismo revolucionario, populismo caudillista e indigenismo-, comenzó a expandirse desde La Habana con distinto éxito. Venezuela, con el coronel Hugo Chávez al frente, ha sido el país donde cuajó con mayor fuerza. Curioso: cada vez que un Estado implanta el proyecto marxista de teórica igualdad y libertad, la gente no tarda en huir en masa. Muchas de las grandes hambrunas y estampidas de refugiados del siglo XX y del XXI –Rusia, Ucrania, China, toda Europa del Este, Corea, Camboya, Vietnam, Cuba, etc.– son pueblos enteros sufriendo y escapando de marxismo.

Hasta hace escasos meses los líderes de Podemos no tenían reparo alguno en mostrar apoyo público a Chávez y Maduro. Son conocidos sus múltiples viajes al país caribeño para prestar asesoramiento político y estratégico, y de paso recibir financiación ilegal con la que exportar ese modelo a España. Pero cuando el colapso de la dictadura de Maduro ha sido palmario, no han tenido reparos en mostrar un aparente distanciamiento. Pablo Iglesias incluso reconoció que “hay cosas en las que me equivoqué” y que “rectificar en política está bien”. Compartimos las palabras del líder podemita. El único problema es que cuesta creer en ellas cuando Aida Serrano, candidata de Podemos al 28-A, acaba de organizar una charla en la Universidad de Valencia a favor de la dictadura de Maduro. Rectificar es de sabios. Animamos a perseverar.

VOX presenta su ‘muro de contención contra los enemigos de España’ este sábado en Leganés
Redacción eltorotv.com 5 Abril 2019

El próximo 6 de abril a las 12:00 horas, VOX llenará la Cubierta de Leganés para un gran acto público junto a afiliados y simpatizantes en el que presentará a los candidatos que van a liderar el cambio en España desde el próximo 28 de abril.

VOX se presenta a las próximas elecciones generales autoproclamándose el partido “de los valientes”, aquel que representa “la tormenta” que será capaz de frenar “a los enemigos de España” y construir un proyecto mejor de país.

Así lo proclama el partido en el vídeo de promoción del acto en el que este sábado presentará a sus candidatos a los comicios del 28 de abril, que se celebrará en la Cubierta de Leganés (Madrid) con la previsión de reunir a alrededor de 9.000 simpatizantes.

El spot alterna imágenes de diferentes mítines con otras de los principales dirigentes de VOX: su presidente, Santiago Abascal; su secretario general, Javier Ortega-Smith; su responsable de relaciones internacionales, Iván Espinosa de los Monteros; y su líder en Madrid, Rocío Monasterio.

“VOX somos ahora la resistencia”, comienza recurriendo a uno de sus principales eslóganes. “Vamos va a poner el muro de contención a los enemigos de España y es el que va a permitir construir un proyecto de España mejor”, continúa la voz en ‘off’ de Rocío Monasterio.

Entre imágenes de multitudinarios actos y numerosas banderas de España, el vídeo sigue con imágenes y proclamas de los líderes de la formación, que presentan a VOX como “un partido para valientes” dispuesto a “dar la batalla contra todas las imposiciones de lo políticamente correcto”.

“No olvidéis nunca que VOX es la tormenta”, arenga Ortega-Smith antes de que Abascal marque como objetivo el día 28 “demostrar que lo verdaderamente útil es ponerse en pie”. “Votar por nuestros valores, nuestras convicciones, por sentido común, por todo aquello que nos han enseñado nuestros padres y nuestros abuelos”, subraya.

El vídeo finaliza con un ‘viva España’ de Abascal al que siguen gritos de ‘presidente, presidente’ de miles de simpatizantes. Este sábado, está previsto que participen en el acto de presentación de candidatos el propio Abascal, Rocío Monasterio y el exfuncionario de prisiones José Antonio Ortega Lara.

EL CAMINO DE LA UNIÓN
Las ansias de poder de la Unión Europea
Víctor Santana eltorotv.com  5 Abril 2019

Estamos a punto de terminar este camino del federalismo al europeísmo. Estos dos meses de artículos, en los que he intentado contaros por qué todos nuestros esfuerzos tienen que ir dedicados a cambiar la Unión, en reformar las estructuras que no funcionan para nosotros los ciudadanos y que solo sirven a unas élites creadas artificialmente, como si fuesen una nueva nobleza, que desde una torre de cristal nos gobierna a todos sin preocuparse por lo que opinamos.

Pero antes de abandonar el Parlamento, tenemos que hablar de la legislación que ellos aprueban. En el artículo de la semana pasada os hablé del trabajo legislativo de los europarlamentarios, pero no os hablé de la importancia de ser muy activo y estar comprometido con tus votantes. Esto es muy necesario para defender sus intereses ante una eurócrata Comisión que crea la legislación, que intenta con cada palabra que escriben robarte un poquito de libertad. Libertad que nos costó mucho recuperar y que mientras es robada, también intenta ganar control sobre las decisiones que se deberían de tomar en los parlamentos nacionales o en los ayuntamientos.

Obviamente no todo es malo, pero no se puede justificar todos los ataques a la libertad individual que vienen de Bruselas porque algunas cosas sean buenas. Es aquí donde es muy importante volver a decir que no debemos confiar en aquellos que por criticar a la Unión Europea son antieuropeos. Si cabe, somos nosotros los más europeístas, ya que buscamos mejorar lo que tenemos y no solamente vivir de lo que otros han creado.

Acababa mi último articulo hablando de esos eurodiputados buenos, que intentaban dentro de sus competencias sacar adelante iniciativas que defendían y protegían las libertades individuales de cada uno de nosotros y que eran ellos, los únicos sufridores de los ataques del sistema, un sistema que constantemente está intentando crecer para tener más poder, dinero y control. Ante este organismo invasivo es esencial contar con algunos anticuerpos que nos defiendan y luchen por nuestras libertades, a veces esos héroes, son capaces de imponerse y bloquear ciertas legislaciones, como, por ejemplo, los intentos constantes por echarle las garras a los sistemas judiciales nacionales, pero otras, por desgracia, no son suficientes para parar esas ansias de poder y control por parte de la Unión Europea.

No hace falta rebuscar en la hemeroteca legislativa para encontrar esos ejemplos ya que estos ocurren mensualmente. Cada mes se votan cientos de actos legislativos que nos afectan en mayor o menor medida. No hablo solo del coste que tendrá para los pequeños comerciantes el no poder utilizar pajitas o vasos de plástico (cuando el 90% de los plásticos que acaban en el mar proceden de los ríos de Asia y África) ni de cómo afectará en tu vida diaria el incremento del coste de la energía por los objetivos medioambientales.

Hablo, sobre todo, de cómo limitan tu libertad directamente a la hora de tomar decisiones. En los últimos años hemos visto como la directiva de armas se ha metido en la vida de los cazadores, ha prohibido la venta de armas semiautomáticas e interpuso un límite en el tamaño de los cargadores. Hasta se ha propuesto eliminar las diferencias en gustos culinarios entre los estados. Todos hemos notado cómo la Coca-Cola no sabe igual cuando viajamos a otro país; a veces es más dulce y otras menos. Nuestros gustos son distintos y por ello las empresas se adaptan a sus consumidores. Bueno, pues a la Comisión esto de las diferencias no le gusta nada y ya está obligando a las empresas a producir alimentos o bebidas con las mismas cantidades en sus recetas a la hora de fabricar productos. Da igual que a los españoles nos guste más el aceite que a los finlandeses: todo lo que se vende con una marca tiene que ser exactamente igual. Es una necesidad imperante la que tienen de homogeneizar a la sociedad.

Todos conocéis la existencia de señales de tráfico que nos dicen a qué velocidad tenemos que ir, pero ¿os imagináis que los gobiernos puedan limitar tu coche para que de manera automática no supere esas velocidades? Eso, ya es una realidad legislativa: el Parlamento Europeo lo aprobó la semana pasada y en unos años veremos cómo, a pesar de tener coches más seguros, autónomos y conectados entre ellos, siguen siendo las decisiones políticas de unos pocos las que nos marquen los límites a nuestras acciones. Siguiendo con los coches, ¿Os habéis dado cuenta que de la noche a la mañana todas y cada una de las marcas de coches están produciendo vehículos eléctricos? No, no es casualidad. Como ya mencionamos antes, la Comisión no solo se mete en la vida de los individuos, sino también en la de las empresas. En los coches en particular, una normativa medioambiental les obliga a que en 2025 el 15% de los coches, que vendan, sí, que vendan, tienen que ser eléctricos.

Como ya os dije, las personas que nos representan no son las encargadas de escribir las leyes, y los que las hacen tienen su propia agenda, que, muchas veces va en contra de nuestras libertades individuales. Aquí, y solo aquí, es donde los eurodiputados deberían ser clave. Son ellos los que han de proteger a sus “jefes”: sus electores, de los ataques contra nuestros derechos por parte de los eurócratas. Son ellos, los que deberían actuar como el freno a las instituciones. Deberían ser ellos, los que con nuestros votos se centrasen en decirle a la Comisión cuando un documento legislativo de este estilo entra en el Parlamento: “¡No!”.

El padre Juan de Mariana hace muchos años nos explicó que estamos en la obligación de pedirle cuentas al Rey, de exigirle explicaciones por actuaciones erróneas y de la responsabilidad individual de que en caso de que no las arregle, obligarle a que ceda su sillón a otro gobernante. Esas palabras las debemos tener siempre presentes, y cuando veamos que en Bruselas se aprueban con el voto a favor de nuestros representantes documentos legales que nos recortan derechos y libertades, estamos en la obligación de hacer nuestras las palabras de Juan de Mariana.

Es cierto que a las personas que crean las leyes no las podemos ni contratar ni despedir. Pero a nuestros eurodiputados, que aprueban o rechazan esas leyes, sí que podemos contratarlos y despedirlos cada 5 años. Es hora de dejar claro que necesitamos unos representantes que estén sentados en la parlamento para enfrentarse al sistema y no para vivir de él.

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Infames medios de manipulación de una democracia fallida
Pío Moa gaceta.es 5 Abril 2019

Okey diario habla de que el gobierno del Doctor “solo” identificará al 6% de los 114.000 “desaparecidos” del franquismo. La cifra lleva años recorriendo los medios, repetida mil veces, pero ¿de dónde sale? La infame nulidad profesional y deontológica del 90% o más del periodismo español nunca lo ha investigado ni aclarado. La cifra sale de esas plataformas promovidas y subvencionadas por los gobiernos del PSOE, con apoyo implícito del PP y C´s; es decir, de una canallesca propaganda del odio que nos obligan a pagar a todos. Hace ya muchos años que todas las cifras de supuestas víctimas del franquismo han sido desmentidas una y otra vez por estudios solventes desde los de Ramón Salas Larrazábal hasta los de A. D. Martín Rubio y otros, y analizadas por mí mismo. Da igual. La técnica de Goebbels de repetir miles de veces un infundio hasta convertirlo en “verdad”, funciona casi sin trabas en la actual democracia bananera española.

Lo asombroso es que el origen de esa propaganda siniestra que busca resucitar los odios que destruyeron la república, procede del partido indudablemente más corrupto, embustero, criminal y estafador que haya padecido España en el siglo XX y lo que va del XXI. Un partido cuyas fechorías debiera conocer todo el mundo, pero que se ignoran debido a la colaboración con ellas de una derecha infame, compuesta de señoritos indecentes dedicados a repartirse el poder y los cuartos con socialistas y separatistas y a escupir sobre las tumbas de sus padres y abuelos para hacerse los “demócratas”. Ya cuando Rajoy y su pandilla estaban en la oposición denuncié que el PP no era oposición, sino auxiliar de Zapatero, lo que se ha cumplido punto por punto, aunque los analistas del cotilleo político fueran incapaces de verlo. Y una democracia sin oposición no es una democracia, y por eso contamos actualmente con una ley norcoreana como la de memoria histórica u otras como las de género, directamente contrarias a la Constitución y a los principios más elementales de la convivencia en paz y libertad.

Los 114.000 “desaparecidos” son parte de la “memoria histórica” y demás leyes totalitarias, son parte de los impulsos separatistas y proetarras que han llevado al país al golpe de estado permanente e ilegalidad rampante en que vivimos, son parte de la gigantesca estafa en que han transformado la democracia las bandas de canallas que dirigen los actuales partidos y los medios de manipulación de masas. Y es preciso que esto se acabe de una vez. Porque están amenazando muy seriamente la libertad y la convivencia nacional.

Y por que hay una experiencia histórica que todos deben conocer: en 1934 los estafadores socialistas y separatistas se lanzaron a una guerra civil para destruir la república y disgregar la nación. Fracasaron porque nadie les siguió fuera de la cuenca minera asturiana. Fracasaron, en suma, porque el nivel de los odios no había alcanzado el nivel necesario. Pero a continuación emprendieron una vasta campaña de denuncia de atrocidades achacadas al gobierno legal y democrático de derecha en la represión de Asturias, casi todas inventadas o muy exageradas, como ocurre ahora mismo. Aquella campaña, lo he analizado en el libro El derrumbe de la república, envenenó literalmente al país, elevó los odios a su máximo grado y condujo a una reanudación de la guerra civil, que duró cerca de tres años. En ella fueron vencidos los promotores de la guerra, falsificadores de las elecciones, ladrones en masa y agentes del terror. Hoy sus sucesores quieren volver a las andadas y es absolutamente necesario pararles los pies. Y el medio más aficaz por ahora es defender con máxima energía la verdad histórica y aprender de ella.

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Para difundir en los medios. Por favor, no olviden citar su origen en este blog:

*La UE reconoce a Gibraltar como colonia. ¿Cómo la reconocía antes? Todo el mundo debe saber que Londres lo declaró colonia para, mediante “autodeterminación”, sujetarla indefinidamente. La diplomacia de Franco le dio la vuelta en la ONU, que ordenó la devolución a España.

*La victoria de Franco en la ONU fue debidamente traicionada por la UCD de Calvo Sotelo, que convirtió a Gibraltar, de ruina para Londres, en un gigantesco emporio de negocios opacos que compra y corrompe a autoridades, periodistas y arruina el entorno del peñón.

*Gibraltar debería entrar prioritariamente en el programa de cualquier partido realmente alternativo, porque resume toda la miseria a que una casta política infame ha llevado a España, declarándola amiga y aliada del país invasor.

*Rajoy y Soraya deberían estar sentados con los acusados por el golpe separatista, ya que han sido sus cómplices o colaboradores necesarios. Es importante señalarlo.

Los Mitos Del Franquismo (Historia)La guerra civil y los problemas de la democracia en España (Nuevo Ensayo)

Entender cuándo cayó la II República tiene importancia transcendental para interpretar los sucesos posteriores hasta el día de hoy. En Una hora con la Historia”: https://www.youtube.com/watch?v=qQSH_svyens
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Una hora con la Historia es un programa diseñado directamente contra la tiránica ley de memoria histórica, la leyenda negra y otras tendencias culturales y políticas que atentan contra la libertad y socavan la nación española. Se opone, por tanto, a las tendencias de los partidos y gobiernos, a la mentira totalitaria que nos obligan a pagar a todos mediante subvenciones. La cuenta para contribuir es: BBVA, “Tiempo de ideas”, ES09 0182 1364 3302 0154 3346

Estrategia constitucional o canibalismo
ROGELIO ALONSO El Mundo 5 Abril 2019

El 3 de de 2018, Ana Iribar, viuda de Gregorio Ordóñez, entregó a Manuel Valls el premio que honra la memoria de su marido, asesinado por ETA. En el Hotel Londres de San Sebastián agradeció la entrega de ciudadanos que se enfrentaron al terrorismo y de uno en especial: "Nada sería igual sin el decidido apoyo que nos brindó -que nos regala todavía hoy- el entonces presidente del Gobierno José María Aznar. Sin la legislación que promovió. Sin su lealtad constitucional". Iribar distinguió al ex presidente del PP por aplicar una política antiterrorista que la propia ETA temió la abocaba a su "final por aniquilamiento". El Gobierno socialista de Zapatero y el PNV acudieron en auxilio de los terroristas con una negociación que evitó descabezar a la serpiente. La derrota policial de ETA quedó neutralizada por la victoria política del proyecto nacionalista con la fraudulenta legalización de sus representantes obra de aquella negociación.

Como señaló Mikel Azurmendi, la eficacia del relato terrorista pasaba por hacer aceptable su presencia en las instituciones, como hoy sucede porque el Gobierno de Rajoy "no tuvo arrestos morales ni políticos para taponar esta vergonzosa relajación democrática cuando tuvo la mayoría absoluta". De ahí que, como observó Jon Juaristi, ETA "ya ha quedado impune, porque el pragmatismo del bloque constitucional o de lo que él sobrevive así lo exige". Hoy el mal llamado nacionalismo moderado de Urkullu se beneficia de la cosecha de asesinatos reivindicando con Bildu el mismo objetivo por el que ETA mató: "el reconocimiento de Euskal Herria como comunidad política". Para ello aduce el mismo motivo por el que los terroristas asesinaron, la "base antidemocrática de la Constitución española".

Ana Iribar trazó un paralelismo con la subversión del orden constitucional en Cataluña interpelando a Soraya Sáenz de Santamaría, sentada en primera fila, y a su Gobierno: «¿Creen ustedes que ejercer la política en los años 80 y 90 aquí en Euskadi era más fácil de lo que ahora es? ¿Creen ustedes que, a pesar de la presión nacionalista, de la amenaza directa de ETA, Gregorio Ordóñez restaba tensión a su discurso? ¿Cómo creen que fue capaz de sumar y sumar votos para el proyecto político que hoy gobierna en España? ¿Desde el complejo? ¿El miedo? ¿Los prejuicios? Les recuerdo a todos ustedes que Goyo entró en política para generar tensión, no para traer paz y amor". Y enfatizó: "Toda Europa nos mira, se pregunta qué va a hacer España, cómo va a responder este Gobierno a la tensión de los nacionalismos. Sólo tenemos una manera saludable de hacerlo. La tensión nacionalista debe enfrentarse con tensión democrática".

La ovación fue casi unánime. Delante de mí se encontraban Rafaela Romero, esposa de Jesús Eguiguren, negociador del Gobierno de Zapatero con el aún hoy prófugo de la Justicia Josu Ternera, e Idoia Mendia, secretaria general del PSE y blanqueadora de Otegi con su célebre brindis la pasada Nochebuena. Ambas permanecieron sentadas unos instantes sin sumarse al reconocimiento a Ana Iribar, como si reprobaran su racional beligerancia cívica al reivindicar la política de "la honradez, la lealtad, el esfuerzo y el patriotismo sin aspavientos ni complejos". Poco después, Pedro Sánchez derrocaría a un Gobierno democrático con el apoyo de quienes han utilizado la violencia simbólica e institucional -el nacionalismo catalán-, la violencia física -Bildu, cuya fraudulenta legalización no invalida su descripción por el Tribunal Supremo como "testaferros de ETA"-, y quienes se han beneficiado del terrorismo etarra para avanzar sus fines nacionalistas -el PNV-.

Recuerdo el magnífico discurso de Iribar ante el canibalismo hoy de los tres partidos obligados a defender el orden constitucional: PP, Cs y Vox. Es el momento de recuperar la dialéctica amigo-enemigo, como defendieron Carl Schmitt y Julien Freund, que se expresaba así ante quien negaba el eje que determina la política: "Como todos los pacifistas, cree usted que puede designar al enemigo, pero está equivocado. Cree que si no deseamos tener enemigos no los tendremos. Pero es el enemigo quien le designa a usted. Si él quiere que usted sea su enemigo, lo será. De nada servirán sus bellas protestas de amistad".

El PSOE se ha designado voluntariamente como amigo del separatismo usufructuario de la violencia y, por tanto, como enemigo del constitucionalismo. Socialistas críticos con su partido, pero que parece que morirán con el carne en la boca pese al desprecio de su formación por los principios que dicen defender, ignoran una premisa básica: el socialismo ha degradado las instituciones y ha legitimado implícitamente la violencia física e institucional demostrando su eficacia al pactar con quienes las han ejercido para derrocar un Gobierno democrático sin convocar inmediatamente elecciones, al prometer indultos para los golpistas, al intentar impedir su condena por rebelión, y al normalizar como demócratas a quienes aún justifican el asesinato pese a que estérilmente les exigen ¡ahora! que condenen el terrorismo.

Por eso urge impedir que el constitucionalismo siga estrechándose mediante una competencia política con riesgo de envilecimiento. Injustos son los insultos de Vox a Aznar tildando de cobarde a quien con su valor inspiró a dirigentes de esa formación que tanto han elogiado su ejemplo. Tampoco es justo estigmatizar a Vox como anticonstitucional, ni endosar al nuevo presidente del PP toda la responsabilidad de ese marianismo tan dañino. Una autocrítica más explícita en temas con gran simbolismo, también de un partido como Ciudadanos que rechazó inicialmente aplicar el 155 en Cataluña, reduciría la desconfianza que Vox explota para su movilización, cohesión y acción. Vox aviva la desconfianza hacia su competencia electoral excitando sus expectativas de lograr la hegemonía de la derecha. Lo hace con frecuentes bravatas convirtiendo la política en un drama, como Kenneth Burke teorizó, con héroes y villanos, valientes y cobardes que generan ilusión y desilusión. Así se desplaza el foco de campaña al tema que tanto favorece al PSOE. El encuadre "Vuelve el fascismo" domina la escena frente al verdaderamente relevante "Gana el golpismo": si Sánchez es presidente, se perpetúa la coacción de quienes han utilizado y siguen aprovechando la violencia nacionalista y de quienes desean destruir el marco democrático. Por ello resulta fundamental establecer con rigor, inteligencia y pedagogía la identidad de objetivos entre el terrorismo nacionalista, el nacionalismo vasco que desprotegió a los ciudadanos y todavía rentabiliza la violencia, y el nacionalismo catalán que ha subvertido el orden constitucional.

En 1994 Julián Marías advertía que "las Cortes sean soberanas no quiere decir que sean dueñas del país y puedan disponer de él a su antojo. Ésta sería una de las formas más atroces de tiranía que puedan pensarse. (...) no hay soberanía que pueda disponer de la integridad de un país". El proyecto de Sánchez se basa en la alianza con quienes desean dinamitar la legitimidad constitucional. Vuelve a evidenciarlo aprobando con Otegi y PNV decretos leyes tras disolver el Parlamento, y promoviendo una Ley de abusos policiales -aprobada ayer en la Cámara Vasca- que coloca bajo sospecha y sin garantías judiciales a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad que han defendido esa legitimidad.

Por todo ello, el desistimiento pactado en determinadas circunscripciones por parte de PP, Cs y Vox es hoy una eficaz opción estratégica para ensanchar el constitucionalismo de un país constantemente desestabilizado y chantajeado por un nacionalismo destructivo. Freund evoca la "imaginación del desastre" pues en política es necesario ponerse en lo peor para impedir su materialización. Los líderes de estos tres partidos pueden evitar ese desastre al que impele la disgregación del voto. Sería una muestra inequívoca de la valentía y responsabilidad que reivindican y que ahora sólo constituye retórica movilizadora pero suicida si no se orienta correctamente. Como reclamó Ana Iribar ante dirigentes de PP, Cs y Vox hace un año, "es la hora del esfuerzo colectivo con un fin común, el Estado de derecho".

Rogelio Alonso es catedrático de Ciencia Política en la Universidad Rey Juan Carlos. Su último libro es La derrota del vencedor (Alianza).

El precio del poder: Navarra
OKDIARIO 5 Abril 2019

La disposición transitoria cuarta tal vez sea el punto más oscuro de nuestra Carta Magna. Al institucionalizar un procedimiento por el cual Navarra puede acabar anexionada al País Vasco, hace que sobre el destino de la Comunidad Foral penda una permanente espada de Damocles. Quienes son plenamente conscientes de esta situación son los nacionalistas vascos, grandes impulsores de dicha disposición. Los jeltzales llevan 40 años dando pasos para construir el sueño de su gran Euskal Herria. Lo que posiblemente nunca imaginaron es que dentro del Palacio de La Moncloa iban a encontrar a un inquilino tan dispuesto a colaborar con su plan.

Todo esto tiene una explicación. Para tratar de garantizarse cuatro años más en la Presidencia de Gobierno, Pedro Sánchez quiere replicar con el PNV la estrategia que ya ha puesto en marcha con Torra en Cataluña: cesión a sus demandas a cambio de votos. Tan sencillo y tan escalofriante como esto. La equiparación del régimen foral navarro con el vasco sería un paso de gigante para avanzar hacia un referéndum en Navarra que, en última instancia, permitiese su anexión por parte del País Vasco. Lo decíamos hace un momento: un calco del proceso catalán; referéndum a cambio de apoyo.

Esta noticia pone en evidencia dos cosas: en primer lugar, el proceso de descomposición del PSOE, que si tolera un plan así habrá perdido cualquier resquicio de socialismo en sus siglas para ceder a una suerte de chantaje tribal y, en segundo lugar, la catadura política de Pedro Sánchez, capaz de fomentar activamente el cuarteamiento de España para mantenerse unos años más en el poder. En pleno siglo XXI, cuando la fuerza de la globalización hace que los procesos de construcción transnacionales sean una imperiosa necesidad, en España, en cambio, iniciamos un retroceso, no sabemos si hacia el Antiguo Régimen o hacia los Reinos de Taifas. Y todo, llevado a cabo por un ‘progresista’. Ver para creer.

Matar a España
Sánchez está volcado en armar a los enemigos de la Nación y del Estado
Hermann Tertsch ABC 5 Abril 2019

Ayer, en el Parlamento vasco, ETA llamó nazi a la Policía española. Desde la tribuna del Parlamento regional, un terrorista de una banda que asesinó a cientos de policías llamaba nazis a los compañeros de sus víctimas. Y el partido del Gobierno de España, el PSOE, acababa de votar en favor de los terroristas y en contra los policías. España, abril de 2019. Desde ayer y gracias al PSOE de Sánchez y al PNV, ETA cuenta con una ley «contra abusos policiales» para perseguir y acosar a la Policía y a la Guardia Civil. Sin que medien jueces. Sánchez regala a los separatistas esta arma para su operación de acoso a las Fuerzas de Seguridad del Estado con denuncias sobre supuestos malos tratos entre 1978 y 1999. Servirá para una acusación permanente, una causa general contra las FSE. No quedará un policía español con seguridad jurídica para trabajar con eficacia en el País Vasco. Se trata de que se vayan. «Hemendik Alde» (Fuera de aquí).

Ante la indignidad de ayer en el parlamento, el PP abandonó el hemiciclo. Un buen gesto. Pero tardío. Y vacío si se constata que, horas antes, los chicos sorayistas del PP vasco contradecían a su líder, Pablo Casado, y rechazaban la subordinación de la Policía vasca a la nacional. Inoportunas veleidades. Algunos no se enteran. Viven en sus cobardías consensuales o cortesías de salón. Mientras los golpistas les desfilan por encima de la cabeza. Crecidos, amparados por Sánchez, no respetan nada. Otegui dice triunfante que mandará mucho con el PSOE en la próxima legislatura. También se ve gobernando el autor de la hoja de ruta de Pedralbes con sus 21 puntos, con su autodeterminación y el fin de la monarquía. Y un punto sobre la policía española en Cataluña idéntico al aprobado ayer en Vitoria. Nada es casual.

Desde que llegara al poder a lomos de tanta mentira propia como cobardía ajena, Sánchez no ha dejado pasar un solo día sin atentar contra España. Ni un día sin alguna medida que desarmara al Estado o reforzara a los enemigos de la nación, su unidad y sus leyes. Por convicción u obligación. Nada importa que Sánchez no comparta el odio de los golpistas, terroristas, separatistas o comunistas, cuando por enfermiza ambición es su principal cómplice. Todo lo que hace Sánchez desde hace casi diez meses es preparar un cambio de régimen que deje sin derechos a media España. A cambio de permitir a sus cómplices el secuestro de varias de piezas desmembradas.

Presten todos mucha atención y estén vigilantes las próximas semanas y meses porque Sánchez y sus cómplices ultiman preparativos para el secuestro de España. Si lo consiguiera, no la volveríamos a ver entera. Quedaría violada y destrozada en tragedia sin remedio. Entonces volvería la ira y la sangre porque todos los pactos saltarían por los aires. Ochenta años después, habríamos empezado de nuevo. Ha sido uno de nuestros peores pecados, no enseñar y recordar lo suficiente en los pasados cuarenta años de frivolidad y engaño esa rotunda verdad de que no hay paz posible en una España rota. Muchos hoy apuestan por acabar con España porque creen, ilusos, que medrarán con su muerte como lo hicieron con atacarla. Ellos, adanistas de la soberbia que inventan una España de la que todo ignoran, juegan con fuego. Creen que Sánchez es la ocasión providencial de hacer realidad su sueño enfermo de matar a España. Y salir indemnes y triunfantes del fuego purificador del incendio histórico que se disponen a provocar. No saben cuánto se equivocan. No intuyen que ellos arderían más que nadie. Ahora solo falta saber el precio a pagar por todos hasta que se den por enterados.

Falsas víctimas del terrorismo
La Tribuna del País Vasco 5 Abril 2019

La búsqueda de la máxima impunidad y de beneficios político-sociales para el entorno de la banda terrorista ETA y para la autodenominada “izquierda abertzale” que está tratando de hacer efectiva el Parlamento vasco, con la aquiescencia y el apoyo del Gobierno de Pedro Sánchez, se asienta sobre una clara estrategia: mezclar a las víctimas del terrorismo, de los “excesos policiales”, de los malos tratos, de torturas, de agresiones injustas e, incluso, de la dictadura franquista y de la batalla de Machichaco, con la pretensión, tan sibilina como vergonzosa, de fomentar la mentira suprema de que la actividad asesina y totalitaria que la banda terrorista ETA ejerció durante casi medio siglo es solamente “una más” de un conjunto variado de violencias ejercidas desde el Estado democrático español o desde personas, entidades u organizaciones ligadas a éste.

La existencia evidente de víctimas de diferentes organizaciones terroristas y de víctimas diferentes a las víctimas del terrorismo no debe hacernos olvidar que en el País Vasco jamás ha habido “dos bandos enfrentados” o que el único conflicto real que ha existido en nuestra tierra es el generado por ETA, que ha asesinado a casi un millar de personas, que es la responsable de algunos de los crímenes más horrendos que se han producido en Europa a lo largo de los últimos años y que todavía hoy, junto con sus adláterres, aún desea conseguir un premio político por dejar de matar.

Nada podrá reconstruirse en el País Vasco desde un punto de vista ético si, interesadamente y para acercar a los terroristas los beneficios de la impunidad, se intenta correr un tupido velo sobre la infamia y la iniquidad y se intenta difuminar el perfil testimonial, acusador y claramente definido de las víctimas del terrorismo, al mismo tiempo que se refuerza el protagonismo reivindicativo de otras presuntas víctimas que, en demasiados casos, tienen más relación con los verdugos del tiro en la nuca que con las víctimas del totalitarismo etarra.

¿Por qué no te callas?
Gonzalo Duñaiturria okdiario 5 Abril 2019

Es duro hacer callar a alguien. Los prebostes de lo políticamente correcto me afearían tal conducta indicando que cualquiera puede expresar su opinión de manera libre, argumentándolo con un sinfín de monsergas. Aquellos que enervan la libertad de expresión y a la vez cercenan dicho derecho cuando sus argumentos quedan en evidencia. Pero no reparan en qué ante el insulto, la mentira y la insidia, solo queda mandar callar. Debe callar López Obrador, Miquel Iceta y si, debe callar Bergoglio, “Papa Francisco”.

Debe callar López Obrador por sus falacias y su demagogia populista, rancia y embustera retórica de la izquierda cuyo fin es imponer una falsedad como “verdad inmutable” ocultando miserias y mezquindades ya difícilmente enmascarables. López Obrador esconde su exigua incompetencia. La carta en la que exige al Rey de España disculpas por los “agravios” de la Conquista de México y las “heridas abiertas” que según ese jumento aún persisten, es vergonzosa e intolerable y cualquier gobierno serio hubiera llamado de forma inmediata al embajador a consultas. Porque la historia, nuestro pasado y aquellos que lo hicieron posible merecen el mayor de nuestros respetos y glorias. Condena a Colón y apoya al chavismo, ese narco Estado corrupto y putrefacto, parejo en todo al suyo mismo.

Miquel Iceta, máximo exponente del socialismo catalán debe contener sus “alegres” comentarios pues solo consigue alimentar a la voraz e insaciable hiena soberanista. “Si el 65% de catalanes quiere la independencia, la democracia deberá encontrar un mecanismo”. Y las pronuncia en pleno proceso judicial contra quienes se levantaron contra España y su orden constitucional, balbucidas ante un escaparate, Europa, que mira de reojo a nuestra nación y donde cualquier pronunciamiento loco e insensato puede desembocar en una condena a nuestra nación. Y porque la soberanía de España es sagrada e intocable. No existe porcentaje que pueda destruir lo edificado tras siglos de luchas, sacrificios, éxitos y quizá algunos fracasos, pero siempre con la esperanza de una convivencia en la unidad y en el progreso. Porque muchos dieron su presente por nuestro futuro.

Debe callar el Vicario de Cristo. Bergoglio camina en un mar de contradicciones entre su mensaje evangélico y lo que traslucen sus palabras que ni promueven la fe ni acercan al individuo a los dogmas del catolicismo de Roma. Sus desatinos en materia social gravitan en su mente concibiendo un mundo dominado por el “capitalismo sojuzgador de las capas populares”. Debería ser consciente de que no debe emitir proclamas ancladas en un viejo peronismo demagógico a las que tan acostumbrado estaba desde su Argentina natal, ideas que solo presentes en su imaginario, avituallan el orbe socialista y no el orbe católico, convirtiéndole en el gran aliado de las tesis de la izquierda radical que solo siembran en los países donde se impone, miseria, hambre, pobreza y en muchos casos, muerte. Debe callar cuando alimenta el voraz apetito peligroso y casi fenecido de la Teología de la Liberación, de inspiración marxista, que tanto daño hizo a la Iglesia en la América Hispana. Cuando argumenta de forma falaz el falso motivo por el que repudia viajar a España. “Visitaré España cuando haya paz”, afirmó en el avión que le trasladaba a Marruecos, país “crisol” de paz, democracia y libertad. ¿Qué se cree que es España? ¿Por qué viajó a Turquía, Filipinas, Sri Lanka, Cuba, República Centroafricana, Azerbayán o Myanmar?, ¿se deben suponer países ahítos de concordia y justicia social?. España pasa por momentos difíciles, pero aquella nación puente y crisol de las bondades y bien haceres del catolicismo en América ha demostrado, a través de sus gentes, como sabe encauzarlas desde la tranquilidad, la confianza y la unidad. A pesar de nuestros políticos. Cuantas veces es necesario callarse. Cuantas veces es necesario el silencio. Porque como dijo Ludwig van Beethoven: “Nunca rompas el silencio si no es para mejorarlo”.

Sánchez acepta el voto indigno de Otegui
Editorial ABC 5 Abril 2019

Cualquier estrategia de blanquear a Otegui, o cualquier intercambio de sonrisas y prebendas con el separatismo catalán por parte de Sánchez, deberían estar penalizados en las urnas

El partido que dirige Otegui se ha convertido en la pieza esencial sin la cual el Gobierno de Sánchez no podría haber aprobado seis decretos leyes de corte electoralista en la Diputación Permanente del Congreso. Es más, Bildu ya ha expresado su deseo de convertirse en un socio estable del PSOE si Sánchez es investido presidente del Gobierno, y se ha jactado públicamente de ver a ministros humillados solicitando el voto batasuno con tal de no perder la votación de esos decretos. La sesión de la Diputación Permanente ha permitido comprobar cómo los socios de Sánchez en la moción de censura contra Rajoy ya están predeterminando una futura reedición de la alianza separatista, nacionalista, comunista y filoetarra con la anuencia del propio PSOE. Solo unas horas después, sus socios de Bildu llamaban «nazis» y «asquerosos» a los agentes de la Policía y la Guardia Civil en el Parlamento vasco. Estamos hablando de ese grado de abyección, de eso hablamos cuando definimos al grupo que colaboró en sentar a Sánchez en La Moncloa.

Causa más estupor la indignidad con la que unos diputados que siguen a día de hoy sin condenar el terrorismo de ETA manipulen al PSOE sin que Sánchez rechace esas maniobras taxativamente, aunque tuviera que perder las votaciones de los decretazos. Sánchez es rehén de sus incoherencias, y pacte o no con EH Bildu, recibir favores de Otegui es humillante para un partido como el PSOE, que cuenta por varios de sus militantes y cargos asesinados.

Cualquier estrategia de blanqueamiento de Otegui, o cualquier intercambio de sonrisas y prebendas con el separatismo catalán por parte de Sánchez, deberían estar penalizados en las urnas. Otegui representa lo peor del pasado de una banda criminal que asesinó a más de ochocientas personas, que mantiene voluntariamente sin resolver más de 300 crímenes, y que se dedica recurrentemente a desafiar la legalidad convocando homenajes a criminales sin el menor rubor. Lo mismo vale para los dirigentes de ERC que se retratan alegremente con él, o para quienes lo tildan de «hombre de paz». Que Sánchez acepte su respaldo puede ser legítimo desde una perspectiva aritmética, pero no ética. El líder socialista debiera ser consciente de que son escaños tóxicos que contaminan su proyecto y que manchan la memoria de dirigentes socialistas que cayeron con esas balas que Otegui siempre justificó. Nadie en el PSOE debería ser comprensivo con este tipo de conductas si provienen de un excriminal multirreincidente como el cabecilla abertzale. Y menos aún, cortejarle. El PP acierta al recurrir al TC estos decretos electoralistas aunque no logre nada. Hay que retratar a Sánchez.

¿Sánchez socialdemócrata?
Emilio Campmany Libertad Digital 5 Abril 2019

¿Quiere ‘El País’ defender que el PSOE se alíe con lo peor del independentismo vasco y catalán, además de apoyarse en la más rancia extrema izquierda de Europa?

El País, alarde de moderación y órgano eterno del centrismo reformista, alabó en su editorial de este jueves la decisión del partido de Macron de estrechar lazos con fuerzas europeístas socialdemócratas como el PSOE. De paso, hace oscilar el botafumeiro haciéndole describir amplios arcos para adular a nuestro presidente del Gobierno. Luego le arrea un palo a Ciudadanos, antiguo favorito de Macron, por haber abandonado la senda de la moderación y el europeísmo al haberse alejado precisamente del PSOE de Sánchez.

Esta mercancía hecha de halagos y adulaciones a la par que de recriminaciones y denuestos podría tener alguna venta si hubiera algo de verdad en el renovado centrismo del PSOE. El editorialista no se ha limitado a olvidar la centenaria historia del PSOE, que no ha sido en absoluto un prodigio de moderación, da igual que se recuerde al Largo Caballero o al de Rodríguez Zapatero. Se ha olvidado también de leer las noticias que publica su periódico este jueves. Porque este jueves, con el editorial todavía chorreando almíbar, publica el mismo periódico la noticia que da cuenta del pacto al que el PSOE ha llegado con Bildu. El acuerdo alcanzado obliga a la formación filoetarra a votar en la Diputación Permanente los reales decretos leyes con los que el PSOE, en una demostración de lo muy moderado que es, ha soslayado el trámite parlamentario de importantes leyes bajo el pretexto de una urgencia que no existe. A cambio, el partido de Otegui, ese otro asombro de moderación y europeísmo, obtiene para su región el traspaso de competencias pendientes.

Todo esto ocurre a la vez que sabemos que los partidos de centro que son Esquerra Republicana y Bildu han llegado a un acuerdo para formar grupo parlamentario tras las elecciones del 28 de abril. Entre líneas, se lee el propósito de garantizar al también moderado Sánchez la conservación de la presidencia del Gobierno a cambio del reconocimiento a largo plazo del derecho de autodeterminación. Como se ve, no hay en todo esto más que buenas noticias de las que congratularse, y El País hace muy bien en destacarlas, porque la defensa de Europa necesita del discreto baluarte europeísta que es Sánchez.

Da toda la impresión de que a Macron le pasa lo mismo que a Valls, que, como antiguos socialistas que son, creen que la derecha es toda ella extrema y que la izquierda siempre es, por definición, moderada. Que estos dos franceses sean miopes y no haya en ellos mala intención es improbable, pero posible. Ahora, el diario independiente de la mañana sabe muy bien de lo que habla. ¿Quiere defender que el PSOE se alíe con lo peor del independentismo vasco y catalán además de apoyarse en la más rancia extrema izquierda de Europa? Que lo defienda. Lo que no puede hacer es, aprovechando la torpeza de Macron, disfrazar a Sánchez con un traje de moderación que nunca vistió. Que Macron lo crea no hace de Sánchez un centrista. Luego se quejan de las fake news mientras ellos no paran de divulgarlas

Ay
Qué lacerante olvido de sus compañeros que fueron asesinados
Luis Ventoso ABC 5 Abril 2019

Lo que vamos a recordar no ocurrió en una guerra de hace 80 años. Sucedió el 7 de marzo de 2008, hace solo once. A la una y media de la tarde, Isaías Carrasco, de 41 años, militante socialista y de UGT, padre de tres hijos, salió de su casa de Mondragón (Guipúzcoa) para acudir a su puesto de trabajo en un peaje de autopista. Isaías se subió a su utilitario, aparcado frente a su casa. Un corpulento pistolero de ETA se acercó y le descerrajó cinco tiros: en la cabeza, el cuello, un brazo y dos en el abdomen. Un cómplice recogió al asesino en un coche y huyeron. Las detonaciones sobresaltaron a su mujer y sus hijas, que bajaron a la calle y se lo encontraron desangrándose. Murió en el hospital local a las 14.40 horas. El entierro resultó sobrecogedor. También emocionante, por la dignidad de su familia y de sus compañeros socialistas, que portaron el féretro, entre ellos un Patxi López lógicamente muy compungido. Los socialistas prometieron que nunca olvidarían el crimen.

Esta semana, Sánchez ha cortejado a Bildu, el partido heredero de lo que fue ETA, a fin de sacar adelante sus decretos de los viernes. Otegi, condenado en su día como terrorista etarra, ha contado que el PSOE lo llamó reiteradamente para recabar su apoyo. Sánchez ya había aceptado los votos de Bildu para llegar a La Moncloa.

Isaías Carrasco era hijo de emigrantes zamoranos. Afiliarse al PSOE-PSE fue para él una elección clara, la de optar por un partido que defendía la unidad de España allí donde te podía costar la vida (ETA no asesinaba a políticos nacionalistas). No fue la única víctima del PSOE. En 1984 mataron al senador socialista Enrique Casas a la puerta de su casa de San Sebastián. En 1996, a Fernando Múgica, de un tiro en la cabeza. En 2000, a Fernando Buesa y su escolta, con un coche bomba. En julio de ese mismo año, a Juan María Jáuregui -dos tiros en la cabeza-, y en noviembre a Ernest Lluch, un exministro. Lluch tenía 63 años, abogaba por el diálogo y vivía en Barcelona. Daba igual, hasta allá se fueron para pegarle dos tiros en su garaje. La ola de terror contra cargos secundarios del PSOE y del PP continuó en el cambio de siglo. En 2001 mataron al concejal Froilán Elespe, que iba sin escolta a tomar el aperitivo cuando lo tirotearon; al año siguiente, al valiente Joseba Pagaza, el policía local que se había significado apoyando a Basta Ya.

Ayer, en el Parlamento Vasco, se aprobó una controvertida Ley de Abusos Policiales, cuyo espíritu en realidad busca dividir culpas, tratando de diluir los crímenes de ETA en el olvido. Salió adelante con el apoyo del PNV y el partido de Sánchez, y la abstención de Podemos y Bildu. El pleno derivó en una amarga bronca, con representantes de Bildu llamando «nazis» a policías que seguían la sesión en la tribuna del público. Solo el PP tuvo la dignidad de defenderlos. Urkullu observaba la gresca impasible, a ratos con una tenue sonrisa. A los diputados socialistas les resultó indiferente que llamasen nazis a los policías que se enfrentaron a ETA.

Tiene que haber -los hay- socialistas asqueados.

Arnaldo Otegi, el que faltaba
María Claver okdiario 5 Abril 2019

“El día que apareció Miguel Angel Blanco muerto, yo estaba en la playa de Zarautz. Me pillo allí con mi familia” Estas palabras de Arnaldo Otegi al periodista Jordi Évole son el ejemplo más palpable de la catadura moral del personaje. Miguel Ángel Blanco no apareció muerto, fue torturado y ejecutado por ETA. Tampoco fue sorpresa el momento del hallazgo del cadáver, los etarras habían dado un plazo, como chantaje al Estado, que cumplieron escrupulosamente. Es cierto que Otegi, en esa entrevista, también describe aquello como “una catástrofe humana, social y política”. ¿Qué hacía él mientras esa catástrofe se producía? Nada, disfrutar del mar, de la playa y de los suyos.

Desde ciertos sectores se ha tratado de dibujar a Otegi como una de las personas que más ha hecho por el fin del terrorismo. De ahí que sujetos como Pablo Iglesias hayan cometido la infamia de calificarlo como un “hombre de paz”. Otegui ha pasado en innumerables ocasiones por la cárcel, por enaltecimiento del terrorismo y por secuestro. Se demostró su participación en el comando que secuestró a Luis Abaitua y, en otros tres -el de Javier Rupérez, Gabriel Cisneros y Javier Artiach-, no pudieron identificarle. Blanqueador parlamentario de los asesinatos más viles, no ha condenado nunca (ni condenará) el terror etarra.

Decir que el final de ETA llega gracias, entre otros, a este personaje es absurdo. El ataque terrorista del 11 de septiembre contra el World Trade Center puso el punto y final a muchas cosas. Hasta ese momento, en el ámbito internacional, había terroristas y semiterroristas, asesinos y libertadores –acuérdense del Movimiento Vasco de Liberación-, pero el ataque a las Torres Gemelas zanjó ese perverso trazo fino. Ya no se podía poner un coche bomba y hacer saltar por los aires los cuerpos sin vida de gente inocente sin que el mundo entero convulsionase. Ahí acaba ETA. Una banda terrorista que además estaba muy debilitada por la lucha de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, de los tribunales de Justicia y, sobre todo, gracias a la generosidad de las víctimas. Y, por lo que respecta a sus anhelos políticos, la vía catalana ya había ganado mucha fuerza.

A toda persona de bien, la visión de Otegui sentado en un escaño le revuelve el estómago, pero eso es el Estado de Derecho y la democracia. Ahora bien, que el presidente del gobierno y sus acólitos mendiguen el voto de los herederos políticos de ETA en la Diputación Permanente es demasiado hasta para Pedro Sánchez. Y ver a Otegi jactarse de ello, humillante para todos los españoles. Pedro Sánchez no tiene escrúpulos, ¿cuántas ignominias más engrosarán su campaña?

Un logro del separatismo
Cristina Losada Libertad Digital 5 Abril 2019

Mucho se ha escrito sobre la empresa de internacionalización del separatismo. Y de sus costes, tanto simbólicos, para la imagen de España, como pecuniarios: lo que nos cuesta a los contribuyentes que se hable mal de España; no dentro, donde es costumbre, sino fuera. Se ha escrito, en cambio, mucho menos sobre un fenómeno previo o simultáneo, y es que el separatismo catalán ha conseguido, con su obstinada y retorcida actuación, que el problema –no el catalán, sino el separatista– se perciba, al fin, como un problema de todos los españoles. Se perciba, se resienta y hasta se vote pensando en cómo hacerle frente.

Esto, que parece ahora natural, lógico y obvio, porque obvio es que el separatismo catalán afecta a España en su conjunto, no era así ni remotamente hace algunos años. Entonces, todavía enmascarado bajo un nacionalismo del que se presumía pragmatismo, pactismo y sentido del Estado –y que presumía de ello en Madrid–, se lo veía como un problema localizado. Ni siquiera sonó el despertador en las primeras horas de su muda de piel, cuando pasó a vestirse únicamente con la estrellada y con el eufemístico –místico, sobre todo– derecho a decidir, ahora ya autodeterminación descarada.

Ha habido que esperar al 1-O para que el problema separatista dejara de observarse como un asunto catalán, de todos conocido y cansino, sí, pero circunscrito en sus términos y consecuencias, y empezara a experimentarse como un problema que concierne y preocupa, de forma directa e intensa, en toda España. Lo que no consiguieron los cuatro gatos que en Cataluña clamaban contra el nacionalismo y trataban de que el resto de España se hiciera consciente de la amenaza lo ha logrado el propio independentismo con su proceder turbio y brutal durante aquel octubre. Esta nacionalización del problema es, seguramente, la mejor consecuencia imprevista del golpe.

Pensaba sobre ello mientras veía parte del debate que organizó La Vanguardia con seis cabezas de lista a las generales por Barcelona. Un debate así respondía a esa nueva dimensión del problema. Para empezar, se transmitía a toda España, tanto en streaming como por una cadena de televisión nacional –de ámbito nacional, es decir–. Por ello, como expuso el moderador, porque estas cosas tienen que justificarlas, era un debate en la lengua común de los españoles. Sólo la candidata de como-se-llame-ahora la lista del PDeCAT, Laura Borràs, habló en catalán. No hubo intérpretes y pinganillos, como es habitual en TV3 para marcar el idioma invasor: porque lo esencial allí no es traducir las intervenciones en catalán al que no lo hable, sino sobreponer la voz de un intérprete al catalán a la del invitado que habla español. ¡Que no se oiga la lengua de las bestias!

Cómo ha cambiado la correlación de fuerzas, me dije, con un viejo término de los marxistas que ha recuperado, de aquella manera, el líder de Podemos. No era sólo un debate para toda España y prácticamente todo en español. Además, estaban allí dos candidatas clara y combativamente constitucionalistas, la de Ciudadanos y la del PP, y una, del PSC, que trataba de aparecer como tal, sacudiéndose como podía los antecedentes de su partido y los suyos propios. Meritxell Batet se esforzó por no olvidarse de adjetivar el bálsamo de Fierabrás que ofrecía –diálogo, diálogo, diálogo– con un "dentro de la ley". Claro que el anuncio de la oferta que puso en su cuenta de Twitter decía: "A PP y Cs les pido que apuesten por el diálogo, dentro de la ley, y a los partidos secesionistas que renuncien a la unilateralidad". Hombre, mujer, a quienes hay que pedir que estén dentro de la ley no es a Cs ni al PP. Y pedir tampoco es el verbo.

Mientras el PSC busca y rebusca un hueco en el constitucionalismo, En Comú Podem lo busca en el separatismo. Ajeno a la nueva dimensión, ciego al cambio en la correlación, sin terceras, sin paliativos, sin remisión. "Somos una nación, y tenemos derecho a decidir", dijo de entrada el candidato Jaume Asens, en la vieja fórmula nacionalista que, como las consignas de antaño, puedes invertir sin que pase nada, porque nada significa. Asens, que facilitó la entrevista de Iglesias con Junqueras en la cárcel de Lledoners para intentar salvar los Presupuestos del Gobierno Sánchez, es la apuesta de los comunes y del propio Iglesias. Si alguien alberga alguna duda sobre la simbiosis entre Podemos y el separatismo, no tiene más que escucharle. El 15-M queda muy lejos de Galapagar. Si a eso se añade la sumisión a las actitudes y postulados separatistas, se tiene, grosso modo, la explicación de que la sociedad limitada Iglesias-Montero vaya hacia la quiebra.

Una indignidad con las víctimas
Editorial Libertad Digital 5 Abril 2019

Los viles insultos del diputado de Bildu Julen Arzuaga ayer en el Parlamento vasco a los miembros de la Policía y la Guardia Civil, tachándolos de nazis, evidencian lo envalentonados que están los proetarras en un momento en el que el nacionalismo está reescribiendo la historia reciente del País Vasco a su antojo. Y lo más grave es la anuencia de un PSOE entregado tanto al PNV como a los herederos de Batasuna por puro electoralismo. Se escenificó con el apoyo decisivo de estas dos formaciones a los decretazos del Gobierno en la Comisión Permanente del Congreso. Y se visualizó ayer en Vitoria, donde Urkullu ha sacado adelante su hiriente Ley de Abusos Policiales con el respaldo del PSE y la venia de Pedro Sánchez. Verlo para creerlo.

Esta norma, que a los proetarras les parece incluso tibia, pone en entredicho la actuación de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad en el País Vasco entre 1978 y 1999, extendiendo todo un manto de sospecha intolerable y apelando a la ligera a algo tan grave como las violaciones de derechos humanos. Como si la democracia no hubiera tenido en todo este tiempo mecanismos por los cuales la Justicia ha perseguido a quienes han conculcado la ley o cometido cualquier abuso. En buena parte del periodo acotado fueron los socialistas quienes gobernaron España y estuvieron, por tanto, al frente de Interior. Pero un puñado de votos que hicieron posible la moción que descabalgó a Rajoy -y que podrían ser necesarios para volver a apuntalar tras el 28-A a Sánchez en Moncloa- obran el milagro. Y el sanchismo cede ante una ley que viene a equiparar las acciones de ETA con los supuestos abusos policiales. Era el sueño de la izquierda abertzale: enmerdarlo todo. Que parezca que no hubo víctimas y verdugos, sino un contexto de violencia política en el que enmarcar la actuación de la banda criminal, dando así cobertura ideológica a la versión bastarda que intenta explicar lo ocurrido como un conflicto entre dos partes con la misma legitimidad.

Nada más ser investido presidente, el PNV se cobró sus servicios a Sánchez obligándole a retirar el recurso de inconstitucionalidad que el Gobierno de Rajoy había presentado a la Ley vasca de Abusos Policiales. El escándalo fue mayúsculo porque el Tribunal Constitucional acababa de tumbar una norma similar aprobada en Navarra. El fallo sostenía que se conculcaban los principios más básicos del Estado de derecho y de la doctrina penal, dando potestad a una comisión nombrada a dedo para investigar posibles delitos y sentenciar al margen del Poder Judicial. Se comprometió el PNV a realizar cambios cosméticos en la norma, aprobados ayer. El PP ha anunciado que recurrirá. Es una afrenta para policías, guardias civiles y víctimas del terrorismo. Y para toda la sociedad es una indignidad asistir a otro gesto de blanqueamiento de quienes hasta anteayer jaleaban "ETA, mátalos".

EN EL PARLAMENTO VASCO
Los guardias civiles muestran su ‘asco’ ante el ataque de los ‘hijos de los asesinos de ETA’
Sandra Toro eltorotv.com 5 Abril 2019

“Indignación, asco y dolor es lo que sentimos por el espectáculo protagonizado por los hijos de los asesinos de ETA en el Parlamento Vasco, la casa de todos los vascos”. Así de contundente ha respondido la Asociación Española de Guardias Civiles (AEGC) al ataque del parlamentario de EH Bildu Julen Arzuaga, que este jueves llamó “nazis” y “lobby infecto y asqueroso” a las Fuerzas de Seguridad del Estado que se encontraban en el Parlamento Vasco cuando se debatía la reforma de la Ley de abusos policiales, que se ha aprobado con los votos a favor de PNV y PSE-EE, las abstenciones de EH Bildu y Elkarrekin Podemos. Sólo el PP ha votado en contra.

“Los herederos de ETA lo han vuelto a hacer”, ha manifestado la AEGC, a la vez que ha denunciado que los proetarras “han utilizado la casa de todos los vascos para volver a dar muestras, una vez más, de su intolerancia y su odio hacia los que, durante más de 50 años, han defendido el derecho a la libertad de todos los españoles”.

“Y lo han hecho poniendo en peligro sus vidas, las de sus familias que durante décadas han tenido que ocultarse en una tierra, el País Vasco, que ya sentían suya”, han añadido los agentes.

Para la AEGC, Julen Arzuaga “puede contar la historia como le venga en gana, puede pintarrajearla del color que quiera, porque es cierto que siempre habrá alguien que se la compre”.

“Pero también es verdad -añade- que frente a ellos estaremos nosotros para contarles la verdad de los 506 guardias civiles y policías asesinados por ETA, de los hijos de guardias civiles asesinados por sus “gudaris” y del número infinito de compañeros heridos”.

Los agentes se han dirigido a Arzuaga para recriminarle que, “con sus declaraciones, ha llenado de basura e indignidad el Parlamento Vasco”.

“Usted, que con sus casi 70.000 euros vive de los impuestos que pagamos todos, incluidos nosotros, los guardias civiles”, le han recordado.

“No sólo nos ha faltado al respeto a nosotros, le ha faltado al respeto a todos los vascos, porque de una ‘señoría’ se espera educación, tolerancia y dignidad a la hora de representar a sus votantes”, ha señalado la AEGC, que se pregunta: “¿Que somos “los nazis que protestan porque hubo un juicio en Núremberg”? ¿Que para usted somos “los franquistas que luchan para que no haya un reconocimiento de sus vulneraciones de derechos humanos”?, ¿Que somos “lobby infecto, asqueroso” que busca “la total impunidad y encubrimiento para el terrorismo y las graves vulneraciones de derechos humanos que ellos mismos han perpetrado”?”. “¿Nosotros los nazis? ¿Nosotros un lobby infecto?”, insiste.

“Los que tienen 900 muertos manchando sus manos de sangre son ustedes. Sangre de niños y niñas cuyo único pecado fue ser hijos de guardias civiles. Sangre hombres y mujeres cuyo delito fue estar en una hora nefasta donde ustedes decidieron poner una bomba”, ha recordado la AEGC.

Los guardias civiles han denunciado antre los proetarras que “el nazismo lo impusieron ustedes durante 50 años en el País Vasco tierra con el tiro en la nuca. Condenando a muerte a 829 personas”.

“Señor diputado del Parlamento Vasco, ¿recuerda usted quién era Begoña Urroz? Tenía 22 meses cuando sus secuaces la condenaron a muerte en la estación de Ferrocarril de Amara (Guipúzcoa). Nazismo es asesinar al que no piensa como usted y además tiene el valor de ponerlo en papel como José Luis López de la Calle o Francisco Tomás y Valiente. Nazismo es juzgar y condenar a un joven político como Miguel Ángel Blanco. Nazismo es poner un coche bomba en la Casa Cuartel de Vic, de Zaragoza y cercenar la vida de Silvia, de Rocío, de Esther, de Pedro, de Miriam, de María Cristina, de María Dolores, de Ana Cristina, de Vanesa, de Francisco… Pero no están todos. Su SS mató a 26 niños y dejó a muchos más huérfanos. Lo suyo si es nazismo y la historia que pretenden escribir jamás va a ocultar la verdad de lo que han sido y siguen siendo ustedes: unos asesinos y defensores de asesinos”, han sentenciado.

El SUP anuncia una querella
El Sindicato Unificado de Policía (SUP) ha anunciado este viernes que presentará una querella contra el diputado de Bildu Julen Arzuaga por comparar a los policías con nazis.

El sindicato mayoritario en la Policía Nacional ha informado de que ha tomado esta decisión tras los “desafortunados calificativos” empleados por Julen Arzuaga en el Parlamento Vasco. En concreto, ha decidido interponer una querella por calumnias e injurias.

El SUP recuerda que la ley establece como paso previo la posibilidad de celebrar una demanda de conciliación a los efectos de que este diputado pueda rectificar en sus declaraciones. “De no producirse, dejará paso a la presentación de la consiguiente querella”, ha señalado el sindicato.

“No es asumible por nuestro colectivo ni por la sociedad en su conjunto que cargos públicos en nuestro país desacrediten la imagen y la labor de los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, motivo por el que de forma inmediata se iniciarán los trámites legales que permitan la reparación de la dignidad y el honor de estos servidores públicos”, asegura el SUP.

La querella se ha anunciado tras la de Dignidad y Justicia, colectivo que denunció al diputado de Bildu por posible delito de odio ya que, a su entender, había “despreciado, insultado, vilipendiado y señalado a los colectivos” de las fuerzas de seguridad, “culpándolos de las muertes de terroristas de ETA”.

La debilidad
Carlos Esteban eltorotv.com 5 Abril 2019

Cuando un hombre tiene que elegir entre dos caballos -decía Bin Laden en uno de sus vídeos desde la clandestinidad-, uno famélico y débil y otro fuerte, elige naturalmente al fuerte”. No es exactamente el refrán más profundo del mundo, pero hoy es tan universalmente ignorado que conviene recordarlo. Hoy se estila más, vende más, decir lo contrario de lo que ha sido obvio para millones durante incontables generaciones, y obtiene más aplauso cuanto más contradiga lo que puede ver el más lerdo.

Pero si el caballo débil nos desagrada a la hora de comprar, su debilidad nos alegra muchísimo si es la montura de nuestro rival. Que Sánchez es un ser vil dispuesto a casi cualquier cosa por seguir habitando la Moncloa no es un tesis que requiera mucha demostración más allá de la abundante hemeroteca al efecto. Es el caballo débil, el caballo cojo que regocija a quienes no es injuria llamar enemigos de España porque se glorían de serlo.

El otro día aprobó el Gobierno de urgencia seis decretos, en un acto de un electoralismo vergonzoso pero esperable. Lo hizo con los votos de Bildu, y en seguida llegó el tercer grado para los etarras. Pero el servilismo excita al enemigo, no lo aplaca; ceder es casi siempre sangrar en una piscina de tiburones, la señal para el ataque. Así que ayer los aliados del Gobierno de España llamaron desde la tribuna ‘nazis’ a la policía española. Saben que pueden hacerlo, y debe de ser para ellos un verdadero placer ver cómo el que manda en los injuriados tiene que tragar saliva y soportar la bofetada en un bochornoso silencio.

Otegi, miembro de la banda terrorista que jamás ha pedido perdón por una sola de sus actuaciones criminales, se pasea sacando pecho como dueño del cotarro y hacedor de reyes, en un despliegue aplaudido por tantos medios y opciones políticas que debe de ser un calvario para las víctimas como es una vergüenza para España.

Ayer dije por qué el lema electoral de Vox me parecía de una simpleza absoluta y por qué no lo era realmente. Lo sería, atroz, en cualquier otro momento de nuestra historia, porque la tarea de cualquier electo es, precisamente, España. Pero hoy lo normal se ha vuelto una rareza y lo evidente, lo que uno tiene delante de los ojos, se niega con unánime desparpajo desde todas las tribunas de peso e influencia.

Esa es, en realidad, la única apuesta de las próximas elecciones; esa es la opción, siempre binaria; eso es lo que nos jugamos, seguir viviendo en un mundo en el que se dice que a las mujeres las están matando en uno de los países más seguros del mundo para nacer mujer, o donde pueden detenerte por decir que un varón biológico es un varón biológico.

Sánchez ha quitado lo de ‘pluralidad nacional’ de su programa, como si la gente fuera mema, y dice ahora que la independencia que está haciendo todo lo posible por alimentar es “imposible”. Pero eso, como bien nos aleccionaba la inefable Calvo, un personaje que la literatura del absurdo no se hubiera atrevido a crear, eso lo dice el candidato Sánchez, porque el presidente Sánchez ha hecho y hará lo que sea menester para que su medianía siga avergonzándonos desde la Moncloa todo el tiempo posible, a costa de cualquier cosa.

Ximo Puig ‘catalaniza’ pueblos limítrofes de Murcia con subvenciones encubiertas al valenciano
Raquel Tejero okdiario 5 Abril 2019

Ximo Puig ha dispuesto un presupuesto de dos millones de euros para subvencionar no sólo a los ayuntamientos de la Comunidad Valenciana que potencien el uso del valenciano, sino también a los pueblos murcianos limítrofes.

La Generalitat Valenciana, gobernada por el socialista Ximo Puig, está empeñado en expandir el valenciano más allá de los límites territoriales de su comunidad. Dentro de sus ayudas económicas a ayuntamientos ha incluido a los pertenecientes a El Carche, una sierra limítrofe perteneciente a Murcia.

El departamento de Educación e Investigación de la Consejería de Educación de la Generalitat es el encargado de gestionar la política lingüística de la Comunidad Valenciana. Como parte de su estrategia, convocan unas subvenciones dirigidas a ayuntamientos, mancomunidades de municipios y entidades locales menores de la región y municipios de El Carche que realicen “actividades de promoción del uso del valenciano”. El presupuesto fijado para estas subvenciones alcanza los 2.000.000 euros.

En términos más sencillos, la medida pretende dotar de un presupuesto a aquellos municipios murcianos limítrofes con Valencia para que promulguen el uso del valenciano.

La inclusión de los municipios murcianos puede observarse, no solo en las líneas generales de su página web, sino dentro del documento oficial, aprobado por el gobierno valenciano, donde se puede leer lo siguiente: “Pueden optar a las ayudas los municipios, las mancomunidades de municipios y las entidades locales menores de la Comunitat Valenciana y los municipios de El Carche: Yecla, Jumilla y Abanilla que realicen actividades de promocio´n del uso del valenciano de acuerdo con lo que se indica en estas bases”.

Las entidades murcianas podrán pedir la subvención si cumplen una serie de requisitos como realizar cursos de valenciano, campañas y acciones de voluntariado lingüístico, actividades culturales en valenciano o creación de oficinas para promocionarlo.
 


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