AGLI Recortes de Prensa   Lunes 15 Abril 2019

La lección de Susana Díaz: Sánchez no es un tigre de papel
Pedro de Tena  Libertad Digital 15 Abril 2019

Muchos andan mesándose barbas y cabellos sin lograr comprender cómo es que una parte relevante de la ciudadanía española dice a los encuestadores que va votar a Pedro Sánchez, el del Falcon, el del triple plagio (tesis, libro, lema electoral), el de la moción de censura a lomos de los separatistas, filoterroristas y recolectores de nueces vascas, el de los decretos-leyes con sólo 84 escaños, el de los viernes de propaganda gratis a costa del dinero de todos y la institución gubernamental, el de los cuchillos largos dentro de su propio partido… Incomprensible, claman unos. Imposible, exclaman otros. Infumable, exhalan los que faltan. Incluso los socialistas moderados, los que desean en secreto que el resistente se estrelle para dar paso a un nuevo partido socialista, no comprenden qué ocurre.

Dicho en pocas palabras, lo que sucede es que Pedro Sánchez no es un tigre de papel, como no lo fue tampoco su antecesor socialista en el cargo presidencial José Luis Rodríguez Zapatero. La historia del PSOE ha aportado numerosos personajes, desde su fundador, Pablo Iglesias, que han enseñado las garras de un poderoso engranaje cuya divinidad es el partido, la organización, la iglesia laica que cultiva el mito simplista de la igualdad en una inmensa muchedumbre llena de fe a la que los hechos le importan una higa, los medios usados para conseguir el poder no les quitan el sueño, su visión de una estructura de partido-Estado donde encontrar empleo y reconocimiento es esperanzadora por cierta y su hostilidad hacia los herejes internos que ponen en peligro el tinglado es definitiva y cruel.

Con tipos como Pedro Sánchez, a los que no interesan la paz, ni la piedad ni el perdón dentro de su partido y que sigue pensando que casi media España –la que agavilla a lo que fue el Frente Popular en 1936, más o menos– debe vencer a la otra media y sigue en ello como antes y como siempre, la historia se va a repetir y ya veremos si caricaturescamente. El falso centro y las derechas son sustancialmente perversas. En su Estado ideal, los que no son de los suyos son malos de corazón que no tienen derecho a existir y no deben tener presencia en el Estado antinacional del futuro. La democracia y sus instituciones no son más que un medio para llegar al poder, y cuando no sirven, pues no se respetan. Es el viejo y cansino problema del PSOE: que nunca ha sido demócrata antes que socialista porque nunca abrazó sinceramente la socialdemocracia auténtica.

Más o menos la otra mitad, la que conforman quienes desean que el ejemplo de la Transición no se tire por la borda y quienes añoran la España tradicional, a la que se machaca como una aceituna sistemáticamente, ha ridiculizado a un personaje que, como Zapatero, repito, no es un tigre de papel. Craso error. No es eso, no es eso. Todos deberían haber aprendido la lección de Susana Díaz, cuña de la misma madera, pero con la influencia moderadora de muchos viejos socialistas que protagonizaron la Transición. La última clase magistral, en Dos Hermanas (Sevilla), en el mitin inaugural de la campaña. Delante de sus propias narices, Pedro Sánchez la sentenció políticamente a muerte en un espectáculo letal en el que el verdugo, el jefe del clan socialista local, Quico Toscano, mostró cómo será la ejecución y exhibió a la sucesora, María Jesús Montero. Es más, al viejo estilo estalinista, sus partidarios borraron a Susana Díaz de las fotos del acto que han proyectado en las redes sociales.

Sánchez, a quien los medios, la verdad, los hechos, la piedad y la nación le importan una higa, ha echado del poder interno a los socialistas de la Transición refundando un partido sin proclamarlo; ha succionado la vitalidad a la izquierda no disciplinada y ha reventado la franja moderada de la España de la Transición produciendo tres muñones inservibles por separado.

Hablando en plata, todos los moderados españoles que queremos seguir la hoja de ruta convivencial de la transición democrática en el marco de la civilización a la que pertenecemos estamos ante un peligro y tenemos un problema. A lo mejor después del 28 de abril esto ya no tiene solución. Y lo que es más relevante: nos lo habremos merecido por haber consentido tanto mal ejemplo, por haber sido incapaces de defender la democracia y la Nación cuando se pudo, por nuestro absentismo intelectual y moral, por no distinguir lo importante de lo accesorio y por haber ignorado la entidad del enemigo.

Dos muñones inservibles
Nota del Editor 15 Abril 2019

El Dr Cum Fraude hace lo que le conviene porque antes el PP y Ciudadanos no tomaron medida alguna contra el atropello. Así que por un lado estan los que quieren destruir España, y en el otro los que los han permitido, dos muñones traidores. Así que votemos a Vox para que pueda arreglar la grave situación y olvidemos los cantos de sirena de PP, Ciudadanos y demás cantadores.

Hay fascismo, pero apoya a Sánchez
Editorial ABC 15 Abril 2019

Con las mismas banderas republicanas -es decir, inconstitucionales- que ex hibe la izquierda española, grupos batasunos acosaron e intimidaron ayer en Rentería a los asistentes al mitin de Ciudadanos. Las imágenes grabadas por los propios amenazados reflejan rostros desencajados por el odio, el mismo con el que justificaban los asesinatos cometidos por ETA, como el de Miguel Ángel Blanco, también en Guipúzcoa. La impunidad de estas manifestaciones de totalitarismo separatista demuestra que la derrota de ETA no ha llevado la paz social al País Vasco. Los constitucionalistas se mueven allí protegidos, como si salieran de un gueto al que deben volver cuanto antes; sólo si guardan silencio pueden asegurarse un mínimo de tranquilidad. Silencio es exactamente lo que quieren imponer los herederos de ETA a quienes hasta hace poco eran víctimas de sus balas y hoy lo son de su odio. En todo caso, callados: por estar muertos o por no hablar.

El nacionalismo es hoy en España la principal fuente de odio, violencia y sectarismo. Es una amenaza directa a la paz y a la convivencia; y el Estado de Derecho tendrá que reaccionar. No será fácil que lo haga si gana el PSOE las elecciones porque los que maltrataron en Barcelona a la candidata del PP, Cayetana Álvarez de Toledo, y en Rentería a la de Ciudadanos, Maite Pagazaurtundúa, se alinean con los que votaron a Pedro Sánchez como presidente del Gobierno en la moción de censura y volverán a hacerlo después del 28-A si es necesario para que siga en La Moncloa. La tibieza del PSOE contra estos actos de fascismo nacionalista -lo que empieza a ser una redundancia- es una advertencia a los votantes socialistas de su responsabilidad con la entrega del poder político a unos grupos cuyo objetivo no es impedir que gane la derecha -este es el eslogan para incautos que distribuye el PSOE, al que Sánchez presenta ahora como un partido «cabal, moderado y sensato»-, sino romper España y su democracia.

Sánchez sigue sin tener la dignidad de repudiar anticipadamente cualquier voto que provenga de partidos que alienten o justifiquen la violencia. No lo hizo en la tribuna del Congreso de los Diputados con los votos de Bildu en la moción de censura; y seguirá sin hacerlo porque la prioridad de la izquierda es el frentismo contra la derecha, y sus partidos -PSOE y Podemos- aceptan a cualquiera como socio. Este es el signo distintivo de esta campaña y de las elecciones del 28-A: la disyuntiva entre democracia representativa y alianza nacionalista-socialista, entre España y no España. El peligro del fascismo existe, se llama nacionalismo violento y está en las candidaturas dispuestas a apoyar a Sánchez.

Algunos siguen soñando
Nota del Editor 15 Abril 2019

Hay optimistas, pesimistas y parece que soñadores, porque esperar haga algo bueno para España, aparte de que se largue, del Dr cum Fraude, solo puede ser un sueño.

Pasarse en la pólvora
Ignacio Camacho ABC 15 Abril 2019

Pase lo que pase, ésta será ya la campaña de Vox. No sólo porque está llenando los auditorios y dejando gente en la calle mientras los demás tienen dificultades -hasta el presidente en su feudo andaluz de Dos Hermanas- para que no se noten demasiado los vacíos en los planos generales, sino porque el partido de Abascal, en un sentido o en otro, va a convertirse en el elemento determinante. Sus resultados serán la clave del desenlace. Y como su verdadera propaganda transcurre subterránea, en los grupos de whatssap, las encuestas lo tienen en buena medida fuera de su alcance. Sin recuerdo de voto anterior y sin datos fiables sobre la composición social de sus votantes no es posible medir el impacto de su irrupción en términos ecuánimes. Por eso su proyección, y sobre todo sus efectos colaterales, son ahora mismo la gran interrogante. Puede propiciar el vuelco o, lo que es más probable, garantizar la continuidad de Sánchez.

La teoría y la lógica invitan a concluir que una facturación alta de Vox favorece al Gobierno en tanto que perjudica al PP y a Ciudadanos. La única certeza previa en estas elecciones es la de que el PSOE será el más votado, y por tanto se beneficiará de la ventaja en la atribución/distribución de escaños, atascando al resto de contendientes en el cuello de botella del reparto. Además, el discurso arriscado del nuevo partido actúa como un artefacto que polariza a todo el centro-derecha y estimula la reacción de sus adversarios. La Moncloa lo ha incluido en el debate televisado para situarlo en el centro del escenario: es evidente que desea potenciarlo. Al poder le interesa una confrontación simplista, de brochazos, política-espectáculo con la que disimular la evidencia de sus inquietantes aliados. Le encanta la idea de enfrentarse a Don Pelayo y confía en que, en el peor de los casos, una eclosión de Vox supere a Cs y lo empuje a sus brazos. Pero eso no va a suceder porque Rivera se autodestruiría si le hace ese regalo; bastante problema tendría con digerir su fracaso. Lo que sí ocurriría es que la irresponsabilidad sanchista dejaría un país más escindido y radicalizado, incapaz de encerrar a sus viejos demonios en el armario.

La táctica del presidente tiene otro riesgo. Lo corrió Susana Díaz y aún se debe de estar arrepintiendo de haber engordado adrede el voto del cabreo. Las estigmatizadas «tres derechas» podrían devorar a Podemos y provocar un zarandeo en esos últimos escaños de muchas provincias que están en el alero. Con el altísimo porcentaje de electores indecisos, o renuentes a declarar su opción, parece aventurado fijar techos. Los socialistas juegan con fuego: cualquier artillero sabe que un arma con exceso de pólvora provoca una sacudida de retroceso. Y hay que tener cuidado con los deseos porque a veces la suerte o el destino se regodean con ellos y gastan al que los pide la broma de concederlos.

Confundir el problema
Nota del Editor 15 Abril 2019

El problema no es Vox, el problema ha sido cuidadosamente protegido y aumentado por el PP y Ciudadanos, así que no confundamos al personal. Vox es la solución, PP y Ciudadanos ya han demostrado de lo que son capaces. Echarnos la culpa de sus errores, hacernos pensar que nuestra decisión va a provocar efectos colaterales, es de muy mal perder. A ver si el PP se despide de una vez y no vuelve a tomar el pelo a unos cuantos españoles aún creyentes, porque con la realidad, está claro que el PP y Ciudadanos son parte importante del problema. A ver si se meten contra el Dr Cum Fraude, que ha llegado ahí por el PP entre otros.

No, no es islamofobia
Yolanda Couceiro Morín latribunadelpaisvasco 15 Abril 2019

El auge de la Nueva Derecha en Europa asusta a los peones del Sistema. Y por eso, a la vez que aumentan los votos para partidos identitarios, los medios despiertan y agitan a los fantasmas del odio y azuzan el miedo al racismo, a la xenofobia, y más recientemente, a la islamofobia. Es un tema que preocupa a muchos lectores, y por eso mismo he considerado oportuno escribir sobre el mismo.

Se califica a la llamada "extrema derecha" como "xenófoba", "racista", "fascista", "nazi".... y ahora parece ser que también quieren llamarla "islamófoba". Y aunque esos adjetivos carecen de sentido si se hace un análisis exhaustivo y profundo, sí es cierto que detrás de cada uno de ellos hay jugosas subvenciones que quienes las reciben no desean perder. En román paladino: si la xenofobia (o el racismo, la islamofobia...) no existiera, ¿cómo iban a pedir ayudas económicas para luchar contra ella los que viven sin trabajar de ese cuento de nunca acabar?. El mundo en que vivimos desgraciadamente no siempre funciona con honestidad cuando hay dinero que percibir de por medio.

Pero, en fin, no es ése el tema de este artículo. De lo que quiero hablar es de cómo se llama islamófobo, racista, xenófobo, o cualquier lindeza por el estilo, a quienes se oponen a la pérdida de la identidad cultural europea, a quienes alertan por la pérdida de libertades en Europa, especialmente, la libertad de expresión, a quienes se quejan de la pérdida de seguridad en las calles, o a los que denuncian la imposición de costumbres ajenas a nosotros, que ni nos gustan ni queremos adoptar: ablación del clítoris, uso de pañuelos en la cabeza o de niqabs y burkas, matrimonios concertados contra la voluntad de los contrayentes, menores en muchos casos, sobre todo en el de ellas, crímenes de honor...

Lo primero que hay que aclarar es que criticar las costumbres no supone criticar a quienes las practican. Si critico determinadas prácticas o costumbres del cristianismo no estoy atacando ni a la religión cristiana, ni a quienes la practican, y lo mismo sucede con la religión islámica. Decir que algo no es bueno para Europa, y dar argumentos de por qué opino así es simplemente ejercer mi derecho a la libertad de expresión en un sano debate. Y eso no es ni debería ser calificado como "delito de odio". Sin embargo, la realidad es que estamos retrocediendo al tiempo en que criticar una religión te podía costar la hoguera, aunque sea metafóricamente. Estamos perdiendo derechos y retrocediendo en libertades. Ya no podemos exponer nuestras ideas sin miedo a la represalia o al castigo, que es, por otro lado, la característica principal de las dictaduras. En Europa, en España, vivimos una dictadura soterrada, disfrazada de democracia, pero que no es tal si no puedes pensar libremente, si no puedes decir libremente que no quieres esto o aquello para tu país. Y cada vez hay más gente harta de que le digan lo que tiene que pensar, lo que tiene que decir, lo que tiene que creer, aunque sea mentira. Por eso suben los votos hacia esos partidos que proponen liberarnos de una vez de esta dictadura de lo políticamente correcto y poder decir la verdad tal cual es.

Y la verdad es que es innegable que la inmigración masiva procedente de países musulmanes ha cambiado las sociedades europeas, y no siempre para bien. El islam es un sistema religioso que abarca y engloba todos los aspectos de la vida: social, económico, cultural, político. Y esto se ha manifestado en múltiples conflictos en los países de origen, en los que los musulmanes han pedido, o exigido, cambiar sus costumbres, que les ofenden, pero respetar las suyas, nos ofendan o no. La situación ha llegado a extremos tales como no celebrar la Navidad (que en muchos sitios ya denominan "fiestas de invierno"), prohibir los villancicos en las escuelas, prohibir los belenes en los sitios públicos, prohibir cualquier manifestación religiosa... pero sólo a los cristianos. O imponer la comida halal en los comedores escolares, queramos o no, porque somos nosotros, los no musulmanes, los que debemos ceder siempre, so pena de ser calificados de "islamófobos". Creo que una cosa es que nuestras fiestas o costumbres desaparezcan "per sé", es decir, por agotamiento, porque ya nadie asiste a ellas o no les interesa, y otra muy distinta es que se prohíban por miedo a ofender a otros que, además, no cuentan con nuestra opinión ni les importa. A pesar de que continuamente escuchamos la frase de "son sus costumbres y hay que respetarlas" cuando se habla de fenómenos que no entendemos en nuestra cultura, nunca decimos alto y claro que "son nuestras costumbres y hay que respetarlas". No pido que renuncien a sus costumbres. Pido que no me hagan renunciar a las mías. Y eso, queridos lectores, no es ser islamófoba.

Por otro lado, también es innegable que la ley sharia (ley islámica) en muchas de sus imposiciones es incompatible con la cultura y la legislación europea, en especial en lo que a los derechos de la mujer se refiere, pero no sólo en eso, por supuesto. De hecho, la sharia y su imposición a cualquier precio es lo que da lugar al fenómeno yihadista. Algunos musulmanes afirman que la yihad entendida como la muerte de infieles es una perversión del islam, mientras que otros afirman que no, que ese es el verdadero islam. En los propios países musulmanes se ven diferencias a la hora de interpretarla o aplicarla: en muchos países musulmanes los cristianos son perseguidos, torturados o asesinados; sin embargo, en otros, los cristianos son tolerados y respetados. He denunciado muchas veces esas persecuciones, reales, esas torturas, reales, esas muertes, reales. ¿Contar la verdad me convierte en islamófoba? En Europa, en España, no se persigue, se tortura ni se mata a nadie por ser musulmán. Sin embargo, sí que vemos con frecuencia que ha habido detenciones de yihadistas que captaban seguidores en tal barrio o en tal lugar. Hablar de ese peligro real, pedir que se controle ese peligro real, pedir a las autoridades más control, ¿me convierte en islamófoba?

Es posible que exista una gran diferencia entre los musulmanes digamos radicales o yihadistas, que quieren la aplicación literal de la ley sharia para todos a la fuerza y del modo que sea, y los musulmanes que no quieren imponer su sistema de vida a los infieles, sino simplemente vivir en paz. No me importa cuál de los dos grupos está más cerca del verdadero islam, que lo discutan entre ellos y lleguen a un acuerdo. Pero no puedo estar de acuerdo con los primeros, y sin embargo, sí respeto a los segundos, de la misma manera que respeto a los budistas, a los protestantes, a los ortodoxos, en definitiva, a los adeptos de cualquier creencia que no atente contra mis derechos, que no se me intente imponer y que no me exija renunciar a mis costumbres. Si los budistas, por poner un ejemplo, vinieran en gran número a España, y además, intentaran imponerme sus costumbres o exigieran que renunciara a las mías, mi discurso sería contra eso. No por budistas, como no es por musulmanes en el otro caso, no por pertenecer a una religión u otra, sino por exigir que renuncie a mis costumbres o mis tradiciones para imponerme las suyas.

Decía Ayaan Hirsi Ali que la islamofobia es un mito, que no existe, que es sólo una excusa que ha encontrado el islam radical para impedir cualquier crítica a sus métodos. No existe "cristianofobia", no existe "budismofobia" o "protestantismofobia". ¿No resulta curioso que sólo el islam pretenda despertar fobias, a pesar de que todas las religiones lo hacen? Y, ¿no es más curioso todavía que una chica que se presenta con los pechos al aire en una capilla criticando la religión sea absuelta porque es libertad de expresión, mientras que una simple observación sobre las costumbres extrañas a nosotros pueda ser considerada delito de odio?. ¿Es entonces que unas religiones tienen más derecho que otras? Porque precisamente, España, en 2018, fue el segundo país europeo donde más ataques ha habido contra la fe cristiana (el primero, Francia. Fuente: Observatorio contra la discriminación de los ataques a cristianos en Europa).

No, sinceramente, no hay islamofobia en mis denuncias ni en mis escritos. Lo que hay es una exposición cruda y dura de la verdad. No soy pirómana por informar de que hay una casa ardiendo. No soy psicópata por contar que hay asesinos. No soy islamófoba por exponer determinadas realidades del islam en Europa. No creo que las ideologías o las religiones o las creencias sean buenas o malas en sí. Pero sí afirmo que, de atentar contra mis propias ideas o creencias, o de ver que se me pretende imponer que renuncie a mis costumbres, a mis tradiciones, quiero tener la libertad de expresarlo, de decir lo que quiero o no para mi país, para mi gente, para mis hijos: quiero tener voz, si no puedo tener voto.

Lo que yo quiera será viable o no, pero no quiero tener que callarme y aceptar lo que me impongan simplemente porque algún político ha hecho un cálculo en posibles votos futuros, o una oenegé se está frotando las manos pensando en la subvención que va a recibir para impedirme decir libremente lo que pienso y deseo y tachándome de algo que no soy ni me siento.

Y no, ni soy ni me siento islamófoba.

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Alerta ultra: la extrema izquierda, gran amenaza contra la democracia
EDITORIAL  Libertad Digital15 Abril 2019

Las elecciones generales del próximo día 28 van a ser decisivas para la Nación, y la extrema izquierda está volcándose en instilar el miedo en el electorado liberal-conservador, a quien quiere someter políticamente y condenar a la muerte cívica.

Lo que está haciendo la izquierda ultra, tanto la pretendidamente nacional como la abiertamente separatista, es de una gravedad extrema, ante la escandalosa desatención de tantas autoridades y el aún más aberrante proceder de buena parte de los medios de comunicación.

Sólo este fin de semana, elementos proetarras han acosado a representantes y simpatizantes de Ciudadanos en la localidad guipuzcoana de Rentería, uno de los feudos históricos de la banda terrorista ETA, y el partido del condenado Arnaldo Otegi ha ensalzado a los liberticidas por haber hecho frente a las provocaciones de la formación constitucionalista. En Bilbao, la misma hez de la sociedad vasca ha asediado y agredido a los asistentes a un mitin de Vox y se ha enfrentado a la Policía como en los días más infames del terrorismo callejero. La víspera, los proetarras asediaron y agredieron a los asistentes a otro mitin del partido de José Antonio Ortega Lara en San Sebastián, tras autorizar el Gobierno regional vasco una concentración rabiosamente voxófoba.

Las cosas se están poniendo de tal manera que, en la actualidad, España no podría pasar el denominado test de la plaza pública, que valora el grado de genuina libertad de que disfruta una determinada sociedad en función de si alguien puede proclamar sus ideas con toda normalidad en un lugar tan cívicamente relevante como una concurrida plaza pública. Está claro que, en cada vez más lugares del país, los representantes o simpatizantes de PP, Ciudadanos y Vox no pueden manifestar en público sus opiniones sin temer por su integridad física. Esto es de una gravedad extrema, insistimos; y la responsabilidad de los partidos y los medios de comunicación que miran para otro lado o justifican de algún modo a los liberticidas, o que directamente los jalean, es tremenda; e indignante la actitud prevaricadora de las autoridades que no quieren oír hablar del delito de odio cuando el que odia pertenece a la extrema izquierda.

Hay que plantarse con toda contundencia y no normalizar lo que está sucediendo: la derecha sociológica no tiene que acostumbrarse a ser acosada y maltratada por la canalla ultraizquierdista, sino exigir a los poderes del Estado que le garantice el pleno disfrute de sus derechos cívicos, y que se castigue con la máxima dureza a quienes pretenden dinamitar la convivencia y acabar con nuestro régimen de libertades. Sobre todo si quienes así se comportan están, precisamente, empotrados en las propias instituciones del Estado.

Eso no existe
La violencia separatista le da igual, está muy ocupado vigilando a Vox
Luis Ventoso ABC 15 Abril 2019

Por estrategia electoral, Sánchez se muestra alarmadísimo y apesadumbrado con Vox. Con ese tono impostado de grave estadista que ha estrenado en esta campaña, cada día advierte teatralmente sobre la llegada de Vox, como si supusiese un apocalipsis para nuestra democracia. Tal planteamiento supone un ejercicio de cinismo considerable por parte del candidato socialista, por lo que tal vez resulten pertinentes algunas aclaraciones.

Vox podrá gustar más o menos. Pero no quiere destruir el país en el que vivimos creando nuevos Estados, ni aspira a acabar con su monarquía parlamentaria, ni emplea la violencia callejera para acongojar al adversario y acogotar su libertad de expresión. Quienes sí hacen todo eso son los partidos que han sostenido a Sánchez y que ahora se declaran dispuestos a apoyarlo otra vez: los separatistas catalanes y Bildu. Podemos es también una formación abiertamente anticonstitucional, que abomina de lo que desprecia como «el régimen del 78». El candidato Iglesias enarbola banderas independentistas y está dispuesto a regalar referéndums inconstitucionales para quebrar España. Los partidos de los golpistas Junqueras y Puigdemont, los proetarras de Bildu y los comunistas, es decir, los aliados de Sánchez, sí suponen un problema de primer orden, porque amenazan la propia existencia de nuestro país.

El jueves, radicales separatistas cercaron de manera violenta a Cayetana Álvarez de Toledo, candidata del PP por Barcelona, y a otros políticos constitucionalistas para que no pudiese hablar en la Universidad Autónoma de la ciudad. Hubo empujones e insultos. Fue enormemente desagradable y duro. El sábado, los simpatizantes de Vox fueron acosados con violencia física y verbal en San Sebastián y Bilbao, donde los radicales proetarras intentaron boicotear los mítines de ese partido (glorioso el titular al día siguiente de «Deia», el periódico del PNV, que venía a culpar de los altercados a «la provocación de Vox», que radica en existir). Ayer, cerco a Rivera, el héroe Savater y 200 valientes más en su mitin de Rentería, donde necesitaron protección policial y soportaron petardos, escupitajos y un tronar de insultos. Todas esas coacciones contra los partidos que tienen como divisa la defensa de la unidad de España no han merecido un solo comentario de condena por parte de Sánchez, que se ha puesto de perfil y está muy ocupado con Vox. Enorme hipocresía, que muchos creemos que acabará pagando en las urnas, pues el público no es imbécil, en contra de lo que piensa algún gurú monclovita.

(P. D.: Ayer tarde en Vic los separatistas disfrutaban jugando al «Tiro al Rey», dardos y huevos contra un retrato de Felipe VI. No cuenten con Sánchez para salir en defensa del Jefe del Estado, ni lo hizo, ni lo hará. El problema es Vox y queda prohibido molestar a los separatistas, no vaya a ser que hagan falta para poder continuar atornillado a La Moncloa, su único y verdadero programa).

La violencia no podrá amordazar la democracia
Editorial El Mundo 15 Abril 2019

Al escrache contra Cayetana Álvarez de Toledo el jueves en la Autónoma de Barcelona y las agresiones sufridas por militantes de Vox el sábado en San Sebastián y Bilbao se sumaron ayer el acoso y los insultos lanzados en Rentería contra Albert Rivera, Fernando Savater y Maite Pagazaurtundúa. En apenas tres días de campaña ha quedado escenificada la triste realidad de que en España existen territorios donde algunos pretenden que no se pueda ejercer la democracia. El nacionalismo ha vuelto a mostrar su cara más violenta e intransigente con la intención de amedrentar no solo a los partidos que critican su proyecto de ruptura constitucional, sino a todos los españoles que se oponen a la imposición de una ideología totalitaria y excluyente que se sigue sirviendo de la violencia para lograr sus objetivos.

El contraste que se vio ayer en dos localidades de Guipúzcoa es la constatación de que, pese a que los asesinos han dejado ya de matar en nombre de la pureza racial y los privilegios fiscales, la ofensiva independentista mantiene su vigor en el País Vasco. Mientras Rivera, Savater y Pagazaurtundúa fueron recibidos en la plaza de los Fueros de Rentería con tres grandes lazos amarillos colocados en las fachadas, una cacerolada, insultos y gritos de "fuera fascistas", en Eibar Pablo Iglesias, ikurriña en mano, era vitoreado por un público abertzale exaltado ante proclamas republicanas y promesas de garantizar un gobierno "progresista y plurinacional". Dos escenas que por desgracia se siguen repitiendo con impunidad en Esukadi desde hace ya demasiados años.

Pero con ser grave que un intelectual como Savater, comprometido en la lucha civil contra la violencia terrorista, y la europarlamentaria Pagazaurtundúa, hermana de Joseba Pagazaurtundúa, asesinado por ETA, sean tachados de "fascistas", resulta intolerable la pretensión de convertir a los agresores en víctimas que han de defenderse de las provocaciones, y a las víctimas en provocadores. Así, Álvarez de Toledo, Abascal o Rivera no habrían hecho otra cosa que ir a provocar buscando hablar en lugares donde el discurso nacionalista ha copado el espacio público. Especialmente reprobables son las palabras que Echenique lanzó ayer en Twitter para justificar la violencia nacionalista. Para el número tres de Podemos, el líder de Cs habría ido a Rentería a "incendiar la convivencia entre los diferentes pueblos de España a ver si rebaña votos de odio en otros territorios". Las palabras de Echenique sólo destilan rencor y son el síntoma de que el único interés del populismo es romper la convivencia entre españoles y reabrir heridas que la Transición cerró en 1978. Pero los radicales no podrán acallar la democracia porque la mayoría de los ciudadanos no se dejan ya amedrentar por la violencia de unos pocos.

La Generalitat «indultará» a sus presos
 La Razon 15 Abril 2019

Los partidos independentistas catalanes, ERC y PDeCAT, ya han elegido su candidato: Pedro Sánchez debe continuar en La Moncloa porque es el que puede asegurar, si no un diálogo no se sabe en qué términos, sí aminorar en lo posible la pena de los procesados por el golpe del 1-O. Su voto fue necesario para que triunfara la moción de censura y no han dudado en anunciar que lo seguirán apoyando.

Sobre esta cuestión el PSOE no quiere saber nada porque es consciente de que una parte de su electorado no entiende esta alianza con los que declararon la independencia unilateralmente, tal y como quedó reflejado en la caída del socialismo en las elecciones andaluzas. Sánchez y sus estrategas no quieren ni oír hablar de su entente con los secesionistas, aunque son éstos los que no lo van a ocultar y, sobre todo, poner precio a su voto favorable en una nueva investidura. El secretario general del PSC, Miquel Iceta, como cerebro de una estrategia de apaciguamiento y aproximación al independentismo, fue el primero que puso encima de la mesa, algo precipitadamente –o no–, la posibilidad del indulto. Aunque luego se retractó, el mensaje quedó claro: esa es la única medida que puede pacificar la situación en Cataluña. La segunda fue la de la delegada del Gobierno, Teresa Cunillera, (septiembre de 2018). La tercera fue, en la misma fecha, una corrección de la ministra de Política Territorial y Función Pública, Meritxell Batet, que marcó los tiempos: «El Gobierno respeta los procedimientos judiciales y lo que no hará es anticipar escenarios». Ahora no toca.

El indulto no es la única vía, que además tiene una complejidad técnica y coste institucional muy alto al tratarse en una medida de gracia de carácter político. El PSOE es el único de los grandes partidos que concurren a las elecciones que no contempla en su programa recuperar las competencias en materia penitenciaria transferidas a la Generalitat. El ejemplo más claro en la aplicación del tercer grado fue el de Oriol Pujol, que apenas en dos meses fue puesto en libertad tras ser condenado a dos años y seis meses por corrupción. La concesión del tercer grado directo sin ni siquiera cumplir la mitad de la pena es una atribución de la Ley General de Penitenciaria que el PP quiere modificar en algunas partes de su articulado, especialmente el 72.6, para que obligue a los condenados a asumir su delito como condición de su puesta en libertad.

A lo largo del juicio en el Tribunal Supremo hay muestras constantes por parte de los encausados por el 1-O de que volverían a cometer el delito, incluso en la carta que hicieron público cuatro de ellos el pasado sábado hablan de «culminar» los hechos por los que son juzgados. Hay que partir, además, de un hecho revelador de las intenciones de la Generalitat: el propio director general de los Servicios Penitenciarios exhibe un lazo amarillo como símbolo de la causa de los presos que él mismo debe custodiar. Por lo tanto, éstos podrían beneficiarse en unos meses del segundo grado al no ser considerado presos peligrosos. Ni siquiera sería insalvable en caso de que fuesen condenados a penas superiores a cinco años –lo que obligaría a cumplir la mitad–, dado que se les faculta para aplicar el artículo 100.2, en el que bastaría con aducir razones particulares de cada preso, sólo a falta de la aprobación del juez de vigilancia penitenciaria.

El PSOE sabe que estas vías están abiertas y no pondrá ningún impedimento para que, una vez haya sentencia del Tribunal Supremo –que se supone no irá más allá de junio–, los condenados cumplan las penas en prisiones catalanas bajo un régimen penitenciario aplicado por la propia Generalitat controlada por los independentistas. La investidura de Sánchez sí tendrá un precio.

Eduardo Inda entrevista al líder de Vox en Amurrio (Álava)
Santiago Abascal: “El 28 de abril nos jugamos la unidad de España y la libertad de los españoles”

EDUARDO INDA okdiario 15 Abril 2019

Algún proetarra hace sonar como un loco la bocina del coche cuando divisa a Santiago Abascal (Bilbao, 1976). Otros hacen gestos de insolencia cuando se lo cruzan por la acera. Pero, en general, los vecinos de Amurrio saludan con simpatía al presidente de Vox.

Visitamos con él los puntos cardinales que han marcado su vida: la estación de tren, donde trabajó su abuelo materno, originario de Madrid; Moda Abascal, la tienda familiar que fue parcialmente incendiada por los etarras y que ahora regenta su jovencísima madre; los juzgados en los que trabaja su tía Pilar, que también fueron pasto de las llamas etarras hace años; y el lugar exacto en el que expiró, en 1985, el cartero del pueblo, Estanis Galíndez, acribillado a tiros por la banda terrorista mientras hacía su trabajo en bicicleta. Del nivel infinito de maldad de ETA da perfecta cuenta otro gigantesco detalle que nos relata el político de moda: “Estanis era hermano de Félix, asesinado cuatro años antes por la misma gentuza”.

El candidato a La Moncloa, cuyo republicano cumpleaños (14 de abril) coincide con la entrevista, llega con novedades: ya no le acompaña el revólver Smith and Wesson que fue su inseparable compañero de vida los últimos 20 años. Ahora, y tras hacerse de rogar durante meses, el Ministerio del Interior le ha puesto escolta. Al fin.

INDA. Santi, felicidades porque es tu cumpleaños y estamos en tu pueblo, en Amurrio, ¿qué recuerdos te trae? Malos pero imagino que también francamente buenos…
ABASCAL. Bueno, yo soy una persona optimista y positiva y la verdad es que tiendo a olvidar los malos recuerdos. Y, sobre todo, estoy seguro de que no me han afectado, que no me han dejado traumatizado, aunque he aprendido de ellos. En esta calle, precisamente, recuerdo que yo estoy en este pueblo porque mi abuelo, que era ferroviario, fue destinado aquí, a la estación de Amurrio y mi madre comenzó viviendo en la casa de la estación, que está ahí a 100 metros y mi padre nació a otros 100 metros aquí cerquita.

I. Y allí a lo lejos está la tienda de tu madre…
A. Exactamente. O sea, que estoy justo en la intersección entre el primer sitio en el que vivió mi madre aquí y el lugar donde nació mi padre.

I. La tienda de tu madre, que fue atacada por los etarras…
A. En varias ocasiones… Nos la llegaron a quemar, causando destrozos muy graves. Y volvimos a abrirla, eso sí con cristales de banco, no de tienda… A día de hoy es una tienda blindada con cristales de más de tres centímetros.

I. Y por estas calles tú circulabas hasta hace bien poco escoltado cuando eras concejal de la localidad, ¿no?
A. Mi padre era concejal en Amurrio, yo vivía aquí, en la casa de mis padres y bajábamos de casa protegidos hasta el comercio, que son 50 metros. El problema que tenía mi padre, además, era que no podía variar las rutinas. Era un comerciante que tenía que abrir su tienda a las mismas horas, y estamos en una calle en la que lo han quemado todo. Han quemado la estación; aquí estaba el juzgado, en ese lado izquierdo, que lo quemaron; un poco más allí está la tienda…

I. El juzgado donde trabajaba tu tía…
A. Efectivamente, el juzgado en el que trabajaba parte de mi familia. Enfrente estaba Correos, que también lo quemaron y, un poco más allá, la sede del PP, que también la quemaron. En esta calle lo llegaron a quemar todo.

I. ¿Qué sientes cuando se te califica de fascista, de extrema derecha, de ultraderecha? ¿Lo aceptas? ¿Lo refutas?
A. No pierdo un segundo en justificarme. Cuando se hace eso y la gente les escucha también se siente insultada, porque lo que nosotros defendemos creo que representa a millones de españoles. Y, sobre todo, lo que siento es una gran satisfacción porque percibo los nervios de la izquierda, de los ‘progres’. Estaban acostumbrados a que no se les discutiera nada, a marcar la agenda política, a imponérnoslo todo.

Hay cantidad de cosas que hemos aprendido en nuestras familias con naturalidad. Sentimientos, convicciones, que poco a poco se habían ido convirtiendo en proscritas. Está mal querer a la patria, identificarte con tu familia, tener sentimientos religiosos… Habían llevado a la gente hasta la esquinita. Y creo que no es Vox, sino un movimiento cultural y patriótico del que Vox forma parte, el que se ha puesto en pie en España y eso se ha acabado. Por lo cual, yo puedo decir que no pierdo ni un segundo en defenderme y me siento muy satisfecho cuando la izquierda nos insulta.

I. Pero tú puedes contraargumentar a todos aquellos que te tildan de extrema derecha, ¿qué contraargumentos darías?
A. Es que, en realidad, nos llaman de extrema derecha por querer a España, por sentir orgullo nacional… Y eso es sentido común. Querer a tu país, querer que España no se rompa, es de sentido común. Querer defender las fronteras de tu país es de sentido común, no es ni de extrema derecha ni de derecha. Cualquier persona sensata de izquierda lo defendería.

Estoy convencido de que hay muchas personas, mucha buena gente de izquierdas que ha votado al PSOE, que está muy preocupada porque tienen sentido de patria, de la libertad, de la igualdad, porque tienen sentido común y ven que el PSOE se ha convertido en el enemigo de España y se ha echado en manos de los golpistas, de los que han justificado el terrorismo y de los chavistas. Y estoy convencido de que hay muchos españoles de izquierdas que hoy están verdaderamente preocupados y se sienten huérfanos. Y a ellos también les llamamos. Con lo cual, evidentemente no me identifico con esos calificativos de extremista porque lo que defendemos es bastante moderado y de sentido común.

I. Vuestro programa no es desde luego de extrema derecha desde el punto de vista económico. Diría que no es ni siquiera liberal, que es libertario… Que es lo más liberal que hay desde el punto de vista programático económico en Europa…
A. Bueno, creo que más allá de la etiqueta que cada uno quiera ponerle, es una apuesta por la libertad. Porque el día 28 de abril precisamente lo que nos jugamos es la unidad de España y la libertad de los españoles en muchísimos terrenos. También en el terreno económico. Y nosotros pensamos que no es de sentido común arrebatar a los españoles el fruto de su esfuerzo a través de unos impuestos abusivos. Hay que defender la propiedad privada de los políticos que quieren confiscarla, de los okupas que la asaltan y también de aquellos que entran en las casas para robar, y de los que nos tenemos que defender.

I. Creo que vuestra política de fichajes es manifiestamente mejorable. ¿Te arrepientes de haber tenido de candidato en Albacete a una persona que negaba algo tan obvio como el Holocausto?
A. No, porque no lo negaba. Creo que ha habido una guerra…

I. Bueno, lo relativizaba…
A. No me arrepiento. Fernando Paz es un buen amigo, es una buena persona, que quiso dar un paso atrás para no perjudicar al proyecto. Es un historiador y ha entrado en un debate muy complicado. Es un debate que está fuera de la política.

I. ¿Tú crees que el Holocausto no existió, que no hubo seis millones de judíos asesinados?
A. No sé si fueron seis, cinco o cuatro… No soy historiador y no lo sé. Pero no tengo ninguna duda de que existió y que, además, es el crimen más horrendo de la Humanidad en la medida en que fue planificado de una manera sostenida, tuvo un carácter industrial y sólo es comparable con lo que hicieron precisamente los regímenes comunistas. Creo que el comunismo y el nazismo han sido los productores de los grandes horrores de la Humanidad en los últimos tiempos.

I. Cuando circulo por las calles de España no me siento como en algunas ciudades de EEUU o de América Latina o como en el sur de África. Yo no veo un riesgo real como para que tengamos todos que llevar un arma. ¿No se os calentó la boca?
A. Yo tampoco lo veo…

I. ¿Entonces por qué planteáis que todos los españoles puedan tener un arma?
A. No lo he planteado. Hemos abierto un debate.

I. ¿Era entonces una ‘fake new’?
A. En gran medida, sí. Hemos abierto un debate sobre la legítima defensa en el seno del hogar porque sabemos que es un problema creciente. Los asaltos a las casas, los atracos, los robos con intimidación y violencia… Hay personas que, cuando se han defendido con las armas que tenían legítimamente -de caza, de tiro deportivo…- se han visto envueltas en larguísimos procedimientos judiciales. Lo que decimos es que los españoles tengan derecho a tener un arma. Y realmente lo tenemos casi todos. Decimos que queremos cazar o hacer tiro deportivo y es relativamente fácil tener un arma.

I. ¿Tú llevas arma?
A. No la llevo ahora mismo, pero tengo licencia. Entre otras razones, por años de persecución. Lo que defendemos es que quien en casa tenga derecho a tener un arma, el arma que el Estado le concede, tenga la posibilidad de utilizarla. Y que no tenga que andar preguntando al ladrón que entró en su casa, ‘¿qué intenciones tienes?’ O que le pida que encienda la luz para ver si lleva un cuchillo, una pistola… Que no haya que andar pensando…

I. O sea, que planteáis que si un delincuente entra en tu casa y disparas contra él eso sea un eximente.
A. No sólo un eximente. Es que te tienen que dar la medalla al Mérito Civil por defender a tu familia. Lo que decimos es que defender a los tuyos no sólo es un derecho, es una obligación. Es cambiar un poco la perspectiva y la mirada en el seno del hogar. Nuestra casa es nuestro castillo y no podemos admitir que nadie entre y que, al final, los delincuentes tengan más derechos que nosotros y que acaben reclamando daños o denunciando a quien les ha disparado, o a quien se ha defendido con un cenicero o con una silla. Eso es lo que a nosotros nos preocupa.

Hay quien dice: ‘Esto no es mayoritario’. Bien, que sigan diciéndolo. Evidentemente, y por suerte, no lo es, pero no queremos que lo sea. Pero somos conscientes, porque mucha gente nos lo dice, de que cada vez se producen más asaltos en muchas zonas y la Policía no puede defendernos siempre en nuestra casa. Confiamos en las fuerzas y cuerpos de seguridad, probablemente como no lo hace nadie, pero dentro de nuestra casa, si nos ha asaltado un delincuente, no podemos llamar a la Policía…

I. En Andalucía impusisteis la derogación de la Ley de Memoria Histórica que, por otra parte, es una aberración desde el punto de vista histórico, valga la redundancia, y desde el punto de vista ético y fáctico. ¿Vais a plantear lo mismo a nivel nacional? Es decir, si vosotros no sois los más votados de la derecha, si tenéis que dar vuestro apoyo a un hipotético gobierno de derechas en este país, ¿exigiréis que se derogue la Ley de Memoria Histórica como requisito ‘sine qua non’?
A. Bueno, va a haber muchos requisitos ‘sine qua non’. No va a ser todo nuestro programa, lógicamente, porque eso dependerá de la fuerza que nos den los españoles. Si somos los primeros, queremos que quede claro que eso lo haremos. Si no somos los primeros de esas fuerzas de la alternativa, ésa puede ser perfectamente una de las cosas que pongamos encima de la mesa. Creemos que es indispensable, pero, sobre todo, porque es una medida que ataca a la libertad.

Nosotros no queremos imponer a nadie una visión de nuestra Historia. Hay españoles que tenían abuelos republicanos; otros, en el bando nacional. En Vox hay también gente de todo tipo. Y queremos fundamentalmente acabar con las leyes liberticidas de la izquierda. No puede haber una alternativa para mantener un solo vestigio del zapaterismo. En Andalucía, efectivamente, pusimos esa condición. Hemos apoyado la investidura y, sin embargo, no sólo no se ha cumplido, sino que están pensando en dotar presupuestariamente a esa Ley de Memoria Histórica.

I. Entonces, ¿vais a retirar el apoyo al señor Moreno?
A. Llegarán los Presupuestos y tendrán que negociar con nosotros otra vez.

I. O sea, que si no derogan la Ley de Memoria Histórica no habrá apoyo a los Presupuestos.
A. No voy a adelantar acontecimientos. Pero no nos vamos a dejar pisotear ni chantajear.

I. Eso es un ‘sí’.
A. Bueno, los periodistas lo interpretáis y tituláis como queráis.

I. ¿Por qué te opones tanto a la Ley de Matrimonio Homosexual? La homosexualidad es una realidad desde que el hombre es hombre…
A. Tampoco es que me oponga tanto. Lo que decimos es que el matrimonio es la unión de un hombre y una mujer, y que a otro tipo de uniones, que hay que regularlas, las puedes llamar uniones civiles sin necesidad de una provocación, que es lo que buscó el ‘zapaterismo’ llamando matrimonio a lo que no lo es. Eso no significa que no tengamos respeto a las personas homosexuales, que hay muchas en Vox. Pero creemos que hay que regularlo como unión civil. Es bueno que las personas que se quieren, que conviven, independientemente de que haya relación sexual entre ellos, tengan algún tipo de regulación de cara a las gestiones sucesorias, etc. Eso es bueno para la sociedad.

I. O sea, que es una cuestión terminológica nada más.
A. Fundamentalmente.

I. ¿Tú crees que la Ley de Violencia de Género de Zapatero ha sido nociva? Las estadísticas señalan que el número de mujeres asesinadas ha bajado de forma sustancial. Otra cosa es que, por el mismo delito, un hombre y una mujer tengan distinto castigo.
A. Pensamos que no ha bajado tanto. De hecho sigue habiendo muchas mujeres muertas. La ley no está consiguiendo lo que pretende. Y no digo que tengamos una varita mágica para decir: ‘Haremos una ley en la que todas las agresiones a las mujeres desaparezcan’. Lo que sí decimos es que los crímenes sexuales, los asesinatos, van a ser pagados como Dios manda. Es decir, que el que cometa un crimen de ese tipo va a estar en la cárcel toda la vida. A nosotros nos preocupa la violencia contra la mujer, pero no entendemos de ninguna forma que tenga que existir una ley de violencia de género que convierte al hombre en sospechoso y que acaba con la presunción de inocencia y que convierte al hombre y la mujer en ciudadanos con distintos derechos.

I. ¿Estás planteando la prisión permanente para quien ejerza la violencia dentro del ámbito familiar?
A. No, hablo de un asesinato, no de la prisión permanente para quien ejerza la violencia. Lógicamente, hay que analizarlo bien. Pero hay que impedir cualquier tipo de crimen, contra la mujer y contra la persona más débil. Da igual que sea la mujer, los hijos, los ancianos, o un hombre físicamente más pequeño que la mujer en el matrimonio. Hay que proteger al débil. Y esta ley no está protegiendo al débil, lo que busca es sustituir la lucha de clases por la lucha de sexos.

I. Una mujer, normalmente, es físicamente más débil que un hombre.
A. Bueno, en términos normales. Yo he dicho algo parecido ahora en relación al deporte. He dicho que, para apoyar el deporte femenino, las mujeres no pueden competir en las mismas circunstancias que los hombres. Pues ya lo han convertido en una afirmación machista. Claro, no sé si los que me critican por eso quieren que los hombres compitan en boxeo con las mujeres y que les peguen.

I. España tiene una de las tasas inmigratorias más altas de la UE, ¿qué medidas planteáis o vais a plantear si de vosotros depende el Gobierno de España?
A. En primer lugar, acabar con el efecto llamada. Decir a quienes quieren venir a vivir a España, a Europa, que el que entra en España ilegalmente se va de España inmediatamente y que no va a poder vivir en España de las ayudas sociales que no alcanzan a los españoles ni de la sanidad pública en la que los españoles tienen que padecer colas y listas de espera. Eso en primer lugar. En segundo lugar, vamos a defender las fronteras, con la mejora de las infraestructuras. Si la valla no funciona, habrá que hacer un muro en Ceuta y Melilla.

I. ¿Lo pagará Marruecos o España?
A. Lo pagará Marruecos o los partidos responsables de la inmigración masiva. Al final nos tocará pagarlo pero, desde luego, hay que construirlo y hay que dar a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, a la Policía y al Ejército, si es necesario, los medios materiales y jurídicos para defenderlo. Digo jurídicos porque en Bruselas y en el Palacio de la Moncloa nos están mirando a veces a ver qué hace la Policía para evitar que entre la inmigración. La Policía tendrá que impedirlo, hay que darles seguridad para que puedan repeler una incursión. Lo que no podemos hacer es lanzar el mensaje de que en España quien entra dando una patada en la puerta lo consigue y además se queda.

I. Y el muro, ¿de qué características será? ¿Como el que ha hecho Trump en EEUU?
A. Eso ya que lo decidan los técnicos. Pero creo que tendrá que ser por lo menos como el que tiene el ‘marqués de Galapagar’ y, además, protegido por las fuerzas de seguridad, porque estos ‘progres’ que dicen que no tiene que haber fronteras, en cuanto tienen una propiedad privada bien que la protegen. Pero la gente que vivía en sus antiguos barrios tiene que convivir con quienes entran ilegalmente en España.

I. ¿Y qué te parece Pablo Iglesias, que ahora va de víctima? Que le han espiado, que ha sido víctima de una confabulación judeo-masónica…
A. Es que no me creo nada de lo que dice Pablo Iglesias. Creo que no tiene escrúpulos. Mientras yo estaba en este pueblo pasándolo mal, él estaba en Navarra en una herriko taberna hablando de la perspicacia de ETA. Creo que todo el mundo entenderá que no lo vea con ninguna simpatía. Y cuando él habla del espionaje y se quiere convertir en una víctima no puedo olvidar que nos quería llevar a la Venezuela chavista. Que los podemitas españoles están detrás de la asesoría a uno de los peores regímenes de la Historia y que está llevando al paro, al hambre, y a la violencia a una sociedad magnífica como la venezolana. Con lo cual no me creo nada de lo que dice.

I. ¿A Pedro Sánchez cómo lo definirías?
A. No tiene ni un solo escrúpulo, es pura ambición de poder. Es capaz de decir una cosa y la contraria en muy poco espacio de tiempo. Es un presidente ilegítimo. Se ha entregado a los enemigos de España, ha pactado con ellos… Y yo creo que no todo vale para ser presidente del Gobierno. Yo nunca sería presidente con el apoyo del PNV, de CiU, que ya ni existe… de lo que se llamen ahora o como se llamen dentro de poco. Nunca sería presidente de España con el apoyo de los separatistas.

I. ¿ Y a Albert Rivera?
A. Pues en función de cómo sople el viento. A veces me parece mejor, y otras peor.

I. ¿Por?
A. Porque cambia también de parecer de una manera sorprendente. Creo que es un político que calcula demasiado, producto de márketing, que tiene el mérito de haber hecho algo importante en Cataluña, aunque también luego se ha quedado en poca cosa después de haber ganado las elecciones y que es el mérito que le tenemos que reconocer. Pero, ahora mismo, creo que muchos españoles no tienen claro qué ofrece a la sociedad española.

I. ¿Vas a ganar en las generales a Rivera?
A. Vamos a intentarlo, y espero que los españoles nos concedan eso y mucho más. Pero el enemigo no es Rivera. El enemigo es Pedro Sánchez. Es al que hay que ganar, derrotar y echar.

I. ¿Y Pablo Casado?
A. Tengo una buena relación con Pablo Casado, a pesar de algunas cosas que va diciendo ahora por los mítines. Pero tengo una buena relación. Creo que el problema que tiene es que un día dice una cosa y al día siguiente le dicen la contraria dentro de su partido. Él defiende unas políticas, hace unas apuestas programáticas y Feijóo hace las contrarias, o Javier Maroto, el número 3 del partido… Lo acaba de hacer. Acaba de tener un debate con Bildu en una radio en el que se ha puesto de rodillas pidiendo prácticamente disculpas por el pacto con Vox en Andalucía. Nada más y nada menos que ante un tipo de Bildu.

I. ¿Qué le dirías a Pablo Casado si el día 28 por la noche hay posibilidad de formar gobierno en España?
A. Que nos tiene que apoyar.

I. ¿Y si es al revés?
A. Si es al revés y los españoles lo deciden así tendremos que hacer un programa para que haya un cambio de verdad en España. Y por nosotros no habrá problemas si de verdad hay un cambio.

I. El viernes, en vuestro mitin de Badalona, hubo agresiones a miembros de Vox. En San Sebastián tuviste un mitin multitudinario en el Kursaal, pero a las puertas había proetarras diciéndoos de todo, agredieron a varias de las personas que fueron al acto. En Bilbao ocurrió tres cuartos de lo mismo, ¿os sentís desamparados? Porque van a por vosotros. No ya a lo intelectual, sino a lo físico.
A. Van a por nosotros los socios de Pedro Sánchez y eso es lo que hay que decir en este momento. Van a por nosotros quienes decretan una ‘alerta antifascista’ en Andalucía provocando el hostigamiento contra los miembros de Vox; quienes, amparados por el gobierno vasco que no disuelve las concentraciones proetarras, agreden a nuestros militantes. Pero lo hacen porque, durante mucho tiempo, esos partidos políticos que hoy están en el Gobierno y los medios de comunicación de la izquierda, masivamente, están demonizando a Vox, diciendo que Vox es un partido xenófobo, machista, homófobo, ultraderechista, nazi, sionista, peligroso…

I. Ser sionista y nazi es incompatible…
A. Lo sé, precisamente lo señalo por eso. Nos llaman de todo. Se está produciendo un proceso de demonización por parte de algunos partidos políticos y medios de comunicación y eso lleva al odio y la violencia.

I. ¿Qué pides a los medios de comunicación y a todos los que os están demonizando y provocan eso? Tú vas protegido y no tienes problema, pero a la gente normal que va con sus familias les pegan, les escupen, les insultan…
A. Pues que tengan un ejercicio de responsabilidad, en primer lugar. Y lo digo, por cierto, separando con toda claridad entre los reporteros, entre los profesionales que van a cubrir los eventos y los jefes que están en los despachos. Porque creemos que hay una gran diferencia. Lo digo porque, a veces, los propios profesionales de la comunicación, en los mítines de unos y de otros, se ven increpados, se pueden llegar a ver zarandeados y eso es algo que a nosotros nos preocupa. No queremos caer en la misma demonización en la que están cayendo los responsables de los medios de comunicación ‘progres’ respecto a sus profesionales, que muchas veces trabajan en situaciones precarias.

I. Tú naciste un 14 de abril, el día de la proclamación de la República. ¿República o Monarquía?
A. España. Y yo creo que la Monarquía, especialmente Su Majestad el Rey Felipe VI, hoy está en la vanguardia de la defensa de la Nación. Mientras la Monarquía esté al servicio de la unidad de España creo que no hay nada que discutir.

¿Qué ha de pasar para que cierren TV3?
Miquel Giménezwww.vozpopuli.com 15 Abril 2019

El escándalo que supone la parcialidad de los medios de la Generalitat en esta campaña es total. Consecuencias de tener una clase política con pulso tembloroso.

No es fair play, se trata, simple y llanamente, de cobardía por parte de la derecha y connivencia vil por parte de la izquierda. Ambas permiten ese monstruo de perversión informativa que son los medios de la Corporación Audiovisual en Cataluña, meros instrumentos demagógicos del proceso que reflejan las consignas y mentiras que conforman el tapiz tejido por años y años de adoctrinamiento convergente.

A pesar de que su director, Vicent Sanchís, está acusado de colaborar en el 1-O y reprobado por el Parlament, o de la advertencia de la Junta Electoral Central acerca de no referirse a presos políticos o exiliados, los responsables de TV3 siguen igual que siempre. Permiten las cínicas metáforas del programa producido por Buenafuente, que usó el hashtag Prisis politics; incluyen rótulos en sus informativos diciendo que no les dejan utilizar tales palabras; subtitulan actos de partidos no separatistas diciendo que se han visto obligados a emitirlos.

En la tertulia nocturna del 324, su presentador y los que concurren vomitan odio diariamente contra España, el rey, la justicia – en especial contra el juez Marchena -, los partidos que defienden la Constitución y todo lo que no sea su precariedad intelectual separatista, entrevistando día sí, día también, a familiares de los presos, a sus abogados, a los líderes separatistas. Las mañanas no son mucho mejores, manteniendo la intoxicación destinada a que los suyos no pierdan la fe y, sobre todo, no tengan la ocurrencia de pensar, no fuera que se diesen cuenta de la inmensa tomadura de pelo que ha supuesto el proceso.

Rahola será un caso que se estudiará en el futuro por quienes se ocupen de cuestiones deontológicas. Se pasmarán de que un medio público haya pagado cantidades astronómicas por repetir los eslóganes que Junts per Catalunya suelta en parlament"

Las tardes vienen trufadas por Rahola y Helena García Melero, ambas asistentes de la famosa paella de Cadaqués, fervorosas separatistas de la cuerda de Puigdemont. Rahola será un caso que se estudiará en el futuro por quienes se ocupen de cuestiones deontológicas. Se pasmarán de que un medio público haya pagado cantidades astronómicas por repetir los eslóganes que Junts perCatalunya suelta en parlament. De Toni Soler, que igual hace mofa de la Benemérita, que del rey, que de España – nunca de Pujol, ni del tres por ciento, ni de nada que sea tocar los pilares del régimen – no vale la pena ni hablar.

¿Alguien se imagina que, tras el 23 de febrero, una televisión pública hubiera ensalzado a Tejero, Milans del Bosch o a Armada? ¿Se habría tolerado que a sus tertulias solamente hubieran asistido periodistas próximos a Fuerza Nueva o familiares de los encarcelados? ¿Habría sido de recibo que la apología del golpe estuviese presente en todos y cada uno de los programas, llegando a que incluso el público llevase pegatinas con la cara de Tejero, que se hiciera broma con los políticos secuestrados en el Congreso o de Gutiérrez Mellado? ¿Nadie habría dicho nada si a un diputado defensor de la Constitución el público le hubiese gritado hijo de puta? Le pasó a Jordi Cañas, recordémoslo.

La responsabilidad es de cuando Rajoy, Sánchez y Rivera decidieron aquel 155 de sacarina. Lo diremos una vez más: la normalidad catalana pasa por el urgente cierre de TV3"

Es evidente que no. La responsabilidad, sin embargo, es de cuando Rajoy, Sánchez y Rivera decidieron aquel 155 de sacarina. Lo diremos una vez más: la normalidad catalana pasa por el urgente cierre de TV3. Algunos dicen que hay que renovarla, otros, que debe enderezarse su rumbo. Muchos, que lo mejor es cerrarla y cerrar, de paso, las televisiones autonómicas, altavoces de los partidos que rigen en esos reinos de taifas en los que se han convertido las autonomías, fuentes de despilfarro, corrupción y nepotismo incompetente.

Pero de la reestructuración de esa España liberal, democrática, justa e igualitaria para todos, habría mucho que decir. Baste señalar que todo lo que sea anti España es gratamente acogido en TV3. Y es porque son totalitarios, sectarios, partidarios de la desigualdad, la injusticia y, digámoslo ya, de los corruptos que, no contentos con meter la mano en la saca, cometieron la peor de las corrupciones: la espiritual.

Uno se pregunta qué es lo que ha de pasar para que la cierren.

La Generalitat destina 400.000 euros para que los niños también jueguen en catalán
El independentismo más radical apuesta por el modelo de la Escola La Bressola de Perpiñán, hipersubvencionada por el Govern y que obliga a los alumnos franceses a relacionarse en esta lengua
María Jesús Cañizares Cronica Global 15 Abril 2019

"¿Y ahora nos encontramos que niños catalanohablantes hablan en castellano entre ellos? ¿Por qué? Porque en lugar de fomentar desde pequeños que la lengua de comunicación en el patio sea el catalán (imprescindible para combatir la imposición del castellano) se fomenta el poti-poti. Dentro y fuera del aula". Quien así habla es Diana Coromines, exempleada de la embajada de la Generalitat en Dinamarca y que forma parte de la candidatura de Jordi Graupera a la alcaldía de Barcelona.

Los comentarios de Coromines, más allá de la tormenta creada en las redes sociales, expresa el sentir de un sector del independentismo al que le sabe a poco la inmersión lingüística y considera que hay que ir un paso más allá. Precisamente esta semana, Plataforma per la Llengua, conocida como la ONG del catalán --muy mimada por las subvenciones del Govern-- ha enviado una carta a sus afliados en la que denuncia que solamente un 20% de los niños hablan este idioma en el patio.

"El reto es el patio de recreo"
El denominado català al pati gana enteros entre ese secesionismo que, como Coromines, se inspira en La Bressola, un conjunto de escuelas que nació en 1976 en Perpiñán (Francia) --el independentismo define esta zona como la Catalunya Nord-- y que durante años ha sido igualmente subvencionada por Gobierno catalán.

En este grupo de escuelas --un total de ocho centros donde cursan sus estudios más de 1.000 alumnos-- "el catalán no es sólo la lengua de los aprendizajes sino la lengua del grupo, la del juego, la de las confidencias, la de la discusión... La lengua de vida dentro de la escuela", explica en su página web. "El reto, hablemos claro, es el patio de recreo", afirman sus responsables, quienes aseguran que "nuestra experiencia nos demuestra que la escolaridad en inmersión no pone en entredicho la buena adquisición del francés; al contrario, la fortalece".

La obligación de usar el catalán
Para la presidenta de la Asamblea por una Escuela Bilingüe en Cataluña (AEB), Ana Losada, este modelo de enseñanza "es propia de talibanes, pues no solo utilizan el catalán como lengua vehicular, sino que intentan cambiar la lengua materna de los niños”. La lingüista Mercè Vilarrubias, recuerda que "la inmersión se basa en una obligación. En el aula, el profesor habla en catalán y la mayoría obedece porque no les queda otra salida. Pero una vez se sale al patio o a la calle, cada uno habla como quiere". Añade que "las personas tienden a hablar en su lengua materna y eso no se puede controlar. De ahí surgen iniciativas como Al pati, en català para reforzar y medio obligar".

A vueltas con ese empeño, fue especialmente polémica la actuación de un colegio de Sitges (Barcelona) que puso una señal en rojo al expediente de un niño de cinco años por no hablar catalán en el patio.

El manifiesto Koiné
"La Bressola (un modelo de prestigio en la Catalunya nord, con más demanda que oferta) se ha puesto a disposición de la Generalitat muchas veces para implantar este sistema en Cataluña, pero el Govern --ya en la época de Pujol-- siempre lo ha rechazado", afirma la candidata a las municipales Diana Coromines.

Esta periodista y traductora, que también trabajó en Diplocat --órgano que acaba de ser restituido por el Govern y que fue disuelto durante la aplicación del artículo 155 por ser una pieza clave de la internacionalizar el procés--, es una de las firmantes del manifiesto Per un veritable procés de normalització lingüística a la Catalunya independent en 2016 por el Grupo Koiné. El documento, impulsado por 170 personas vinculadas a la lengua, es resumidamente un alegato contra el bilingüismo.

Monolingüismo
Hace años que algo se mueve a favor de ese monolingüismo extremo que el Govern no se atreve a aplicar oficialmente, pero que contempla en algunos documentos sobre la organización y la gestión de los centros. En el documento Tratamiento y uso de las lenguas en el sistema educativo. El proyecto lingüístico, la Consejería de Enseñanza indica que "la lengua catalana debe ser vehículo de expresión y comunicación normalmente empleado, tanto en las actividades internas del centro como en las de proyección externa". Así, "en las manifestaciones culturales y públicas y en las actividades de proyección externa del centro se utiliza la lengua catalana como vehículo normal de expresión".

Y añade: "Se traslada a los profesionales encargados de la gestión de las actividades no docentes (comedor escolar, actividades extraescolares, etc.) información sobre los usos lingüísticos de la escuela acordados en el proyecto lingüístico".

Pancatalanismo
Aunque la presión de padres, partidos políticos y tribunales --la Justicia obliga a impartir un 25% de las clases en castellano en diversas sentencias incumplidas-- ha frenado esos intentos de extender el uso del catalán más allá de las aulas, el Govern subvenciona de forma más que generosa ese modelo monolingüe.

La Associació Amics de La Bressola, la entidad encargada de buscar apoyos económicos para este centro escolar, forma del listado de entidades situadas fuera de Cataluña que reciben ayudas de la Generalitat. Acció Cultural del País Valencià, Fundació Escola Valenciana o Obra Cultural Balear son algunas de las asociaciones bendecidas por el pancatalanismo.

Así, la Consejería de Presidencia otorga cada año a la Escola Bressola una subvención directa (sin concurrencia) de 400.000 euros en concepto de "Personal docente". Asimismo, en 2007, el departamento de Vicepresidencia otorgó una subvención a la Associació Amics de la Bressola para financiar la construcción de un centro educativo de secundaria en El Soler (Francia). La ayuda fue materializada mediante la concesión de un préstamo del Institut Català de Finances (ICF) por valor de 2,9 millones de euros.

Sin dinero para guarderías
"La Generalitat destina 400.000 euros a La Bressola mientras da cero euros a las guarderías de Cataluña o mientras 20.000 alumnos catalanes están escolarizados en más de mil barracones", denuncia la diputada de Ciudadanos, Sonia Sierra.

La dirigente de la formación naranja ha solicitado formalmente al Govern copia de los justificantes de los pagos de la devolución de capital e intereses por parte de La Bressola, así como la copia del acuerdo para la concesión de la subvención suscrito entre la Generalitat y la entidad. También ha pedido la comparecencia de la consejera de Presidencia, Meritxell Budó, para que explique la política de subvenciones desarrollada por el Departamento de Presidencia en la Comisión de Asuntos Institucionales.
 


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