AGLI Recortes de Prensa   Sábado 20 Abril 2019

Hay que botarlo
Segundo Sanz okdiario 20 Abril 2019

Nunca antes, y en tan breve espacio de tiempo, un presidente del Gobierno en España había mostrado tal nivel de cinismo defendiendo una postura en la oposición y abrazando luego la contraria desde su poltrona de La Moncloa. Pedro Sánchez también posee este récord dramático. Una impudicia y una veleidad que definen al personaje y que, además, lo inhabilitan para continuar llevando las riendas del país tras el próximo 28-A. Su efigie es ya el mayor peligro al que se enfrentan la prosperidad económica y la unidad de la nación.

Un candidato que ha sido capaz de traicionar al constitucionalismo negociando con el supremacista Quim Torra una lista de concesiones en la ya triste rendición de Pedralbes. Un candidato que otorgó a los separatistas catalanes un reconocimiento de bilateralidad, con la aceptación de la figura del “relator”, que ni ellos habían proyectado en sus mejores sueños. Un candidato que está dispuesto a acometer la injerencia más cobarde del Poder Ejecutivo en el Poder Judicial desde el indulto a Alfonso Armada en 1988: misma gracia para los golpistas catalanes. Un candidato que veía delito de rebelión de Oriol Junqueras y cía y sólo cinco meses después —tras la moción de censura— lo negaba.

Un candidato que ha puesto las instituciones públicas al mero servicio de su partido, con ciertos gestos autoritarios más propios de dictadorzuelos bolivarianos que de una democracia consolidada como la nuestra. Un candidato que ha llevado al CIS a su mayor crisis de credibilidad como laboratorio estatal de encuestas. Un candidato que no tuvo el más mínimo reparo en colocar a su sociólogo de cabecera, ‘Pinocho Tezanos’, al frente de este organismo, sin haber dejado siquiera su puesto en la Ejecutiva del PSOE.

Un candidato que prometió renovación, imparcialidad y transparencia en TVE y que ha convertido el ente público en ‘TeleChávez’. Un candidato que de la mano de la socialista Rosa María Mateo, la administradora única puesta ‘a dedo’, ha hundido su audiencia hasta unas cifras vergonzantes (los telediarios cosecharon en marzo el segundo peor dato de su historia). Un candidato que se ha negado a tener un ‘cara a cara’ electoral con el líder de la oposición 26 años después de que Felipe González aceptara el primero.

Un candidato que ha llevado su hedonismo hasta el abuso del Falcon y el Airbus presidenciales, dos aeronaves del Ejército del Aire pagadas por el contribuyente. Un candidato que prometió prescindir de quien tuviera una sociedad interpuesta para eludir impuestos, pero que ha bajado su listón para mantener en el cargo a más de un ministro abrasado. Un candidato que ha gobernado a base de reales decretos, incluso tras disolver las Cortes, menospreciando al Parlamento. Un candidato que ha dilapidado la recuperación, frenando el empleo y el crecimiento y elevando la deuda. Al ‘Señor Avión’ hay que echarlo, hay que botarlo.

¿Pero tiene algún valor ya la palabra de Pedro Sánchez?
EDITORIAL ESdiario 20 Abril 2019

Lo único positivo que ha tenido el vodevil de los debates electorales es que ha permitido retratar, con estruendo, el perfil real de Pedro Sánchez, por lo demás conocido para cualquiera con aprecio a los hechos en los últimos años.

El líder del PSOE solo cree en los debates, un derecho del ciudadano que debería estar regulado por ley, cuando considera que le pueden beneficiar, y eleva esa máxima a una categoría superior al sostener que son imprescindibles contra Rajoy -al que llegó a descalificar como presidente por su resistencia a la confrontación en 2015- o innecesarios cuando él ocupa ya su lugar.

No es una simple contradicción, fruto de los nervios de una campaña apasionante por la incertidumbre del resultado, sino la norma en el político más caprichoso, ambiguo y cínico que probablemente ha dado la democracia española.
Rosa María Mateo pone TVE al servicio de Pedro Sánchez con un sucedáneo de debate

El mismo que fue capaz de apelar a las dimisiones por plagio en Alemania en su discurso de la moción de censura para luego mentir y esconder el plagio propio; el mismo que impuso un Código Ético en el PSOE al respecto de los gastos de representación o los trabajos externos que él y su esposa incumplen y tapan.

Un César
Y el mismo que atacó a quienes le acusaban de estar dispuesto a gobernar por los votos independentistas para hacerlo finalmente o, en fin, el mismo que apeló a los militantes para ganar las Primarias del PSOE y ahora nombra a dedo a los candidatos electorales.

La palabra de Sánchez no vale: siempre dice una cosa y hace la contraria en función de su interés. ¿También en Cataluña?

En el capítulo concreto de los debates, tan bochornoso como típico de Sánchez, se ha visualizado además el sentido patrimonial que tiene del Estado y la servidumbre que considera le deben todas sus herramientas: la manipulación de RTVE ha sido tan escandalosa como para que los propios aliados de la toma de poder interna hayan tenido que protestar.

No tanto por el fondo, pues al fin y al cabo la nueva TVE está al servicio del sanchismo desde el primer momento, cuanto por la grosera forma, que ya hace inviable la depauperada imagen de un ente público con más servilismo que audiencia.

¿Cómo creerle?
En ese contexto, el reiterado sometimiento de los principios (que Sánchez entona con engolamiento como si solo él los tuviera) a los intereses (que ejecuta sin piedad) y el escandaloso antagonismo entre lo que dice y lo que hace, ofrecen una idea aproximada del valor de su palabra y de la fuerza de sus compromisos de los que conviene tomar nota.

Porque, con ese perfil y antecedentes, ¿de verdad alguien puede sostener que todo lo que el candidato socialista diga ahora de su rechazo a hacer (más) concesiones al separatismo, por ejemplo, va a durar más allá del 28A y de lo que sus necesidades determinen? Casi peor que no tener ideas es carecer de palabra. Y la de Sánchez es muy difícil de tomar en serio.

¿Cuánto vale la palabra de Sánchez?
 La Razon 20 Abril 2019

Pedro Sánchez ha conducido la campaña electoral a un terreno que nada tiene que ver con los problemas reales del país. Por lo que vemos, considera más importante sus intereses de estrategia electoral sobre un debate en televisión que lo que en él se pueda tratar. Sabemos que su campaña estaba basada en no hacer nada y esperar el error de los contrarios, pero hay un normas básicas que hasta ahora se han cumplido: respetar los debates en la televisión –pública y privada–, con diferentes formatos –cara a cara, con todos los candidatos o sectoriales– y dejar que los medios sean los organizadores. Parece que está dispuesto a acabar con ellos si no es en las condiciones que le sean más favorables.

Que no tiene mucho interés en debatir con el resto de partidos, ha dado sobradas muestras, incluso estar dispuesto a boicotear su compromiso con la cita contraída con Atresmedia el día 23, utilizando, además, para ello a RTVE, a la que ha impuesto que prepare otro el mismo día, al que sí estaría dispuesto a acudir, gracias a la actitud servil de su presidenta, Rosa María Mateo. La imagen del presidente del Gobierno instrumentalizando la televisión pública con un descaro e insolencia nunca vistos puede ser la que marque esta campaña. No sólo ha encontrado la reacción unánime del resto de partidos convocados al debate, PP, UP y Cs, que han confirmado que acudirán al que se comprometieron en Atresmedia el 23 y que también participarán en el de TVE el día 22 con sus tres líderes, Pablo Casado, Pablo Iglesias y Albert Rivera, sino con la oposición de los periodistas de la cadena pública.

Su Consejo de Informativos ha emitido un duro comunicado contra la actitud de la Corporación («RTVE debe apostar por la imparcialidad y no ajustar su programación a la propuesta de un único partido político, sea el que sea»), incluso del que sería su moderador, Xabier Fortes, que ha denunciado que la decisión de la presidenta de RTVE al aceptar la indicación de La Moncloa de cambiar la fecha del debate de su propia cadena para que coincida con la de Atresmedia, supone poner en entredicho «la imagen de independencia de RTVE por la que tanto hemos peleado». Mateo parece estar más al servicio del secretario de organización del PSOE que de la información, mientras han sido los trabajadores los que han tenido que salir en defensa de su propia profesionalidad. Sánchez no sólo ha incumplido su acuerdo con Atresmedia porque el formato a cuatro no le favorecía, sino que ha provocado una profunda crisis en la televisión pública. Lo funesto y desmoralizador de esta situación es que, sea cual sea la solución, se ha retrocedido años en la consideración que desde el poder político se tiene hacia los medios de comunicación: ahora sabemos que Sánchez los quiere a su servicio.

Aquí no hay un pulso entre cuatro partidos, sino el intento de uno de ellos, el PSOE de Sánchez, de imponer con quién quiere debatir, en qué cadena y qué día. El resto, Casado, Iglesias y Rivera, han cumplido con el compromiso de acudir a Atresmedia y a RTVE. Todo parte de la soberbia de un estratega endiosado de creer que el PSOE tiene las elecciones ganadas y lo mejor es no exponerse, aunque suponga acabar con los debates, pero persistir en ello le ha llevado a una propuesta tan patética como la de ir sólo el propio Sánchez, lo que no sería un debate, sino una entrevista o un «Aló presidente», lo que redobla su intención de poner la televisión pública a sus pies. Si lo que quiere el PSOE es que no se le pregunte sobre el pacto con los independentistas catalanes que le llevó a La Moncloa, ya se ocupan de ello los que ahora son juzgados en el Tribunal Supremo: ayer, Jordi Sánchez ofreció el voto de los secesionistas para que Sánchez continúe en el Gobierno. Si no ha sido capaz de mantener su compromiso en un debate televisivo, ¿nos fiaríamos sobre qué pactos estaría dispuesto a firmar pasar seguir La Moncloa? ¿Cuánto vale la palabra de Sánchez?

El veto a VOX y el egoísmo de Casado y Rivera
Antonio Cabrera Periodista Digital 20 Abril 2019

La Junta Electoral Central (JEC) ha prohibido el debate a cinco organizado por Atresmedia que habría de celebrarse el martes 23 de abril en la sede de Antena 3. Esa ha sido la guinda legal a la avalancha de agresiones, mentiras, injurias y ninguneos que viene sufriendo VOX y Santiago Abascal a manos del imperio político-mediático progre y los diversos rufianes periféricos independentistas, terroristas y golpistas, con la aquiescencia expresa o el silencio cómplice del PP y C’s. [Santiago Abascal]

La causa formal del veto a VOX ha sido la estimación por la JEC del recurso planteado por ERC, JxCat, PNV y Coalición Canaria contra su participación en el debate televisado de Antena 3. En consecuencia, la Junta Electoral lo ha prohibido al no estar presentes en el debate las fuerzas políticas recurrentes, todas, dice, con mayor “representatividad” que VOX. Una excusa discutida y discutible, ajena al interés de millones de españoles que reflejan las encuestas.

La coartada para la decisión adoptada por la Junta -respaldada por el Supremo- ha sido la ley electoral (LOREG). El respeto “escrupuloso” a los principios de pluralismo político, proporcionalidad y neutralidad exigibles a los medios de comunicación en la campaña electoral. Los mismos principios que vulnera sistemáticamente esta ley electoral inicua, aupada en la ley d’Hont y creada a la medida de los “grandes” partidos y de los nacionalistas periféricos. Una ley tan ecuánime y neutral que permite que con un puñado de votos, catalanes y vascos centrífugos tengan una representación absolutamente sobredimensionada en el Congreso de los Diputados. Una ley tan plural e igualitaria que beneficia manifiestamente a PP y PSOE. Por eso, a pesar de las promesas, ninguno de los dos partidos ha cambiado la LOREG en cuarenta años. Como tantas otras cosas.

Por otro lado, es flagrante la acomodaticia interpretación de la ley electoral que hacen los magistrados de la JEC. Antes y ahora. Así, en las generales de 2015, permitió que Podemos y C’s -partidos entonces “emergentes” sin representación parlamentaria- participaran en el debate televisado junto a PP y PSOE. Pero, al mismo tiempo, impidió, denegando los recursos interpuestos, la participación de Gaspar Llamazares y Rosa Díez, líderes de Izquierda Unida y UPYD, con once y cinco diputados en el Congreso respectivamente.

Un criterio jurídico tan chocante que hoy nos sigue sorprendiendo. Porque es muy retorcido que la JEC catalogue a VOX como “grupo político no significativo” -pese haber obtenido doce escaños en las recientes elecciones a la Junta de Andalucía y el 10,96% de los votos emitidos- para vetar su participación en el debate y que a la vez autorice a los golpistas encarcelados Oriol Junqueras y Jordi Sánchez, candidatos de ERC y JxCat (coalición con el 2,01% de los votos y ocho diputados) para que participen desde la cárcel de Soto del Real en diversos debates electorales organizados por TV3. Una televisión pública para más inri.

En todo caso, también es llamativa, triste y lamentable la torpeza y el egoísmo de Pablo Casado y Albert Rivera. Si el tacticismo electoral y el afán de poder no les nublaran el entendimiento; si pensaran más en los intereses de España y los españoles; si de verdad actuaran como predican; si creyeran sus propias arengas de que el enemigo común es Sánchez y sus compañeros de viaje podemitas y nacionalistas supremacistas y excluyentes, ambos habrían reaccionado de forma diferente frente a las injurias, la censura y el veto a VOX. Renunciarían a participar en ningún debate en que no estuviera Abascal.

Es lo menos que puede esperar un aliado con cuyos votos se cuenta tras la encuesta de las urnas. Los ciudadanos lo valorarían y se lo agradecerían como corresponde, y las “tres derechas” de Sánchez saldrían ganando. Incluso podrían ganar las elecciones. ¿Serán capaces?

Los españoles tendrán que elegir el 28-A: ¿históricas rebajas de impuestos o expolio fiscal?
Las propuestas fiscales de los grandes partidos oscilan entre las fuertes rebajas de PP y Vox o las inéditas subida de PSOE y Podemos.
M. Llamas  Libertad Digital 20 Abril 2019

Las elecciones generales del próximo 28 de abril destacan, entre otros factores, por el hecho de que los distintos partidos políticos en liza proponen históricas medidas fiscales, tanto rebajas como subidas. La única formación que opta por mantener más o menos el statu quo en materia tributaria es Cs. Mientras que PP y Vox compiten por ofrecer la mayor bajada de impuestos de la historia reciente, las propuestas del PSOE y, especialmente, de Podemos se centran en disparar la recaudación mediante nuevas subidas fiscales o la creación de nuevos tributos.

A continuación, se enumeran las principales medidas impositivas que defienden los cinco grandes partidos que concurren a las generales:

La "revolución fiscal" del PP
Reducir el tipo máximo del IRPF por debajo del 40%, deducciones para menores de 35 años y familias con al menos un hijo y exenciones para los trabajadores que continúen su vida laboral más allá de la edad de jubilación sin cobrar pensión.
Reducir el Impuesto de Sociedades por debajo del 20%.
Suprimir el Impuesto sobre el Patrimonio, Sucesiones y Donaciones, así como el impuesto hipotecario (Actos Jurídicos Documentados).
Blindaje fiscal del ahorro: extender a todo tipo de activos, incluyendo vivienda y fondos de inversión, los beneficios fiscales que actualmente disfrutan los planes de pensiones, con la ventaja añadida de eximir del pago de impuestos el rescate de esos ahorros cuando llegue el momento de la jubilación.
Reducir el IBI progresivamente hasta el mínimo legal.
Los parados de larga duración que inicien un negocio no pagarán impuestos por los beneficios obtenidos durante los dos primeros años, reducción de cotizaciones sociales para jóvenes e incentivos fiscales para las empresas que contraten mujeres después de la maternidad.

La "histórica rebaja" de Vox
Reducción del IRPF a dos tarifas: 22% hasta 60.000 euros y 30% a partir de ese umbral. Además, se sustituyen los mínimos personales y familiares por un nuevo concepto de Necesidades Básicas del Contribuyente (NBC), que varía en función de la situación familiar (número de hijos, etc.), y cuya cuantía queda exenta del pago de impuestos, llegando al 100% hasta las rentas de 12.000 euros, aunque luego se van reduciendo de forma progresiva hasta los 100.000 euros al año. Vox también defiende la racionalización de las actuales deducciones fiscales para dotar de mayor transparencia y sencillez al sistema tributario.
Rebaja del Impuesto de Sociedades del 25% al 22%, con la intención a largo plazo de igualar el tipo del 12,5% fijado por Irlanda.
A corto plazo, reducir el IVA del 21% actual al 10% para la adquisición de vehículos eléctricos y que los productos de exclusivo uso geriátrico o infantil pasen a gravarse al 4%; a medio plazo, compensar la rebaja de cotizaciones sociales con incrementos en la recaudación por IVA e impuestos especiales.
Eliminar el Impuesto de Patrimonio y el de Sucesiones y Donaciones entre padres e hijos.
Suprimir el impuesto de plusvalías municipales.

Las subidas de impuestos del PSOE
El PSOE aspira a alcanzar la presión fiscal media de la UE a medio plazo, lo cual supondría un aumento de impuestos de más de 65.000 millones de euros al año.
Subida de 2 puntos del IRPF para rentas superiores a 130.000 euros anuales y de 4 puntos para las superiores a 300.000 euros.
Fijar un tipo mínimo del 15% en el Impuesto de Sociedades para grandes empresas y del 18% para la banca y petroleras, así como una reducción del tipo al 23% para empresas con facturación inferior a 1 millón de euros.
Reducción del 100% al 95% de la exención sobre dividendos y plusvalías en el Impuesto de Sociedades, recargo a las socimis e implantación del impuesto a los servicios digitales, a las transacciones financieras y elevar la fiscalidad verde.
Incremento del 1% en el impuesto de Patrimonio para las fortunas de más de 10 millones de euros y bajada del IVA para productos de higiene femenina, libros, periódicos y revistas en formato electrónico al tipo del 4% y para los servicios veterinarios al 10%.
Crear una unidad para grandes patrimonios, prohibir nuevas amnistías fiscales, y aumentar los activos de la Inspección de Hacienda para luchar contra el fraude.

El expolio fiscal de Podemos
Elevar al 47% el IRPF a las rentas que superen los 100.000 euros anuales y al 55% las que superen los 300.000 euros y reducir el tipo del tramo más bajo del IRPF al 18% desde el 19% actual. También quiere subir la tributación sobre el ahorro y se eliminar deducciones (planes de pensiones).
Establecer un tipo efectivo mínimo del 15% en el Impuesto de Sociedades para grupos empresariales y del 20% para la banca y petroleras.
Subir Sucesiones y Donaciones fijando un tipo mínimo a nivel nacional para evitar la competencia fiscal entre territorios.
Impuesto progresivo de entre el 2% y el 3,5% a patrimonios superiores al millón de euros, contemplando un mínimo exento por primera vivienda de 400.000 euros.
Eliminar el régimen fiscal de las entidades de tenencia de valores extranjeros (ETVE), sicav, fondos y sociedades de inversión mobiliaria e inmobiliaria (SOCIMI) o el régimen de impatriados, que permite pagar un marginal de IRPF del 24% a personas que se desplazan a España a trabajar con rentas de hasta 600.000 euros.
Crear un impuesto para las compañías digitales que facturen más de 500 millones a nivel mundial y eliminar la exención del IBI de la Iglesia.
Crear un nuevo impuesto a las transacciones financieras que gravaría las ventas brutas en lugar de las netas y un impuesto a la banca que aumente 10 puntos el tipo de sociedades a las entidades financieras.
Subir al 25% el IVA de los artículos de lujo, situar en el 10% el de los suministros básicos -calefacción, gas y electricidad- y los servicios veterinarios, y bajar al 4% el de la alimentación animal y productos de higiene íntima femenina.
Bajar a 50.000 euros el umbral para considerar delito el fraude fiscal y extender los plazos de prescripción de cinco a diez años.

Las propuestas de Cs
Bajar el IRPF del tramo máximo un punto, hasta el 44%, para rentas de más de 60.000 euros anuales y deducciones fiscales de 1.200 euros anuales para familias con dos hijos y monoparentales con 1 hijo, y de 2.400 euros para familias numerosas con 3 hijos y monoparentales con 2 hijos.
Bajar el 60% el IRPF para los contribuyentes de los municipios que hayan tenido pérdidas de población en los últimos 10 años, que tengan menos de 5.000 habitantes, una densidad inferior a 8 habitantes por kilómetro cuadrado y con una renta inferior al 75% de la renta nacional.
Eliminar deducciones fiscales en el Impuesto de Sociedades, liberar de este impuesto a las startups durante los dos primeros años de su creación.
Suprimir el impuesto de Sucesiones y Donaciones y reformar Sociedades para "cerrar agujeros".
Establecer un régimen sancionador para los deudores morosos y flexibilizar los requisitos para condonar las deudas con Hacienda y la Seguridad Social a todos los deudores de buena fe.
Restringir el pago en efectivo entre empresas y entre particulares y empresas a 1.000 euros y mantener el límite de 2.500 euros en los pagos realizados entre particulares.
Extender la lista de morosos con Hacienda, reduciendo su umbral a 600.000 euros, endurecer las penas del delito fiscal y limitar los supuestos en los que se pueda rebajar la pena mediante el pago.

Engaño electoral a los pensionistas
EDITORIAL  Libertad Digital 20 Abril 2019

Todos los partidos políticos, en mayor o menor medida, siguen empeñados en engañar a los jubilados, tanto presentes como futuros, con promesas que, sin embargo, no van a poder cumplir. Los nueve millones de votos que representa el colectivo de los pensionistas pesa, y mucho, sobre la estrategia electoral de las distintas formaciones de cara a los comicios generales del próximo 28 de abril, de modo que, en lugar de explicar a los españoles la insostenible situación que atraviesa la Seguridad Social para poder adoptar las medidas pertinentes, los políticos de uno y otro color optan por escurrir el bulto, prolongando así un poco más la agonía del actual modelo de reparto.

El único partido que, al menos, reconoce la realidad es Vox, cuyo programa explica la necesidad de transitar de forma progresiva hacia un sistema mixto de capitalización con el fin de complementar las futuras prestaciones públicas mediante ahorro privado. El resto sigue sin decir nada, a sabiendas de que el actual sistema sufrirá nuevos recortes y subidas de impuestos a corto plazo, empezando por el PSOE. Pedro Sánchez propone derogar la reforma de 2013 para volver a ligar la subida de las pensiones al IPC y evitar que la primera pensión se module en función de cómo evolucione la esperanza de vida. La hipocresía de los socialistas no puede ser mayor en este ámbito, ya que estas medidas elevarán aún más el déficit de la Seguridad Social, cuya cuantía ronda ya los 30.000 millones de euros al año (restando las transferencia del Estado).

El mismo partido que congeló las pensiones en 2010, en plena recesión, y con una deuda pública muy inferior a la actual afirma ahora que el sistema está garantizado y que los jubilados no volverán a padecer recortes. El problema es que mienten. Dichas prestaciones volverán a sufrir cambios en caso de que España caiga en una nueva crisis y hasta el secretario de Estado de la Seguridad Social, el socialista Octavio Granado, ha señalado en varias ocasiones que el modelo vigente afrontará nuevos retoques de aquí a pocos años para poder financiar el retiro de la generación del baby boom. Posiblemente, se apostará, una vez más, por una reforma paramétrica, al estilo de la aprobada en 2011, elevando de nuevo la edad de jubilación (ya sea la legal o la efectiva) y ampliando el período de cálculo de la pensión a toda la vida laboral, junto a otras restricciones destinadas a reducir las prestaciones, solo que de forma poco perceptible para la inmensa mayoría de la población.

La propuesta de Podemos, por su parte, no resiste el más mínimo análisis, ya que aboga incluso por derogar la reforma de 2011, recuperando así la edad de jubilación a los 65 años, junto a otras promesas de imposible cumplimiento. Su plan supondría, simple y llanamente, el colapso de las cuentas públicas, tal y como sucedió en Grecia, donde los pensionistas acabaron sufriendo un recorte del 40% en sus pagas mensuales.

Cs opta por no mojarse y, por tanto, elude uno de los grandes problemas del país, lo cual también constituye un engaño. Y el PP, después de que Rajoy convirtiera su propia reforma de 2013 en papel mojado para tratar de mantenerse en la Moncloa, coincide en revalorizar las pensiones con el IPC, al tiempo que defiende extender el período de cálculo a toda la vida laboral, obviando, eso sí, que implicaría un recorte para la mayoría de los futuros jubilados. Pese a ello, el PP introduce una medida que, sin duda, resultaría muy positiva para el conjunto de los españoles, dado que promete extender a todo tipo de activos, incluida la vivienda y los fondos de inversión, las deducciones fiscales que, hoy por hoy, tan solo disfrutan los planes de pensiones privados, con la ventaja añadida de que el rescate de dicho ahorro quedaría exento del pago de impuestos en el momento de la jubilación. Esta propuesta sería muy positiva, puesto que contribuiría a fomentar de forma muy sustancial el ahorro privado de cara a la jubilación, pero, nuevamente, se echa en falta que los populares hablen claro y expliquen a la población por qué urge tanto ahorrar para complementar las pensiones públicas.

Eso es, precisamente, lo más destacable del programa de Vox en materia de pensiones. Se podrá estar más o menos de acuerdo en su plan para transitar del actual modelo de reparto hacia uno mixto de capitalización, dado que alternativas hay muchas, pero se diferencia claramente del resto de los partidos a la hora de exponer sin tapujos el gran problema que afronta la Seguridad Social. A saber, que su mantenimiento es insostenible como consecuencia del declive demográfico, de modo que es preciso poner en marcha profundas reformas estructurales, pero no para parchear otra vez el actual modelo mediante recortes y nuevos sablazos fiscales, sino para que el sistema se asiente sobre ahorro privado y no solo sobre prestaciones públicas. Así pues, el principal mérito de Vox radica en haber abierto un debate muy importante que, por desgracia, el resto de partidos políticos han preferido ocultar bajo la alfombra durante excesivo tiempo.


******************* Sección "bilingüe" ***********************

Metamorfosis de Sánchez
Jimmy Giménez-Arnau okdiario 20 Abril 2019

El Diccionario de la lengua española llama camaleón a la persona que tiene habilidad para mudar de actitud o conducta, adaptando en cada caso la más ventajosa, y felón, al que es un traidor, definiendo al melón, como un hombre necio por torpe. La historia reconoce a los farsantes que fingen ser lo que nunca fueron. Verbigracia, Pedro Sánchez, Dr. en Economía, título inventado, según tesis cum fraude. Desde que Mary Baker –XIX– se hizo pasar por la Princesa Caraboo (pronunciar Carabú) de Javasu, isla del Océano Índico, para ocultar su indigna identidad, han prosperado las metamorfosis de los inútiles que hoy van de políticos.

La Princesa Caraboo, adicta al imaginario chino y otros mil camelos de entonces, fue detenida a su regreso de la Polinesia cuando vendía sanguijuelas en la enfermería del Hospital de Bristol, por lo que fue procesada por vagancia. Nos recuerda al maniquí y la metamorfosis que sufre de continuo, plagiando, que es lo suyo, el estilo de la loca Princesa. Bastan once sílabas, un endecasílabo, para agrupar a estos dos impostores absurdos: “Camaleones, felones y melones”. Mary Baker quiso engañar al pueblo británico y Pedro Sánchez la copia, en el XXI, pretendiendo hacer lo mismo con el pueblo español. Son almas gemelas, farsantes perdidos en el tiempo.

Sánchez, tras tapar su terror a los debates, porque sabe que Pablo Casado y Albert Rivera le harán añicos en una confrontación, se ve obligado a asumir la posición suicida. En dichos debates veremos a un indocumentado leyendo mentiras y a dos inteligentes oradores exponiendo verdades. El espíritu de la Princesa Caraboo y la crisálida sin futuro, que es el tal Sánchez, volverán a hacer el ridículo. La historia reconoce a los farsantes, pero jamás los perdona.

Menos aún si sus socios, como Puigdemont, mendigan impunidad en la Eurocámara, o como Iglesias y sus amigos de Bildu, que no paran de escupir a la bandera de España.

Igual viene el lobo.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 20 Abril 2019

LOS ENEMIGOS DE ESPAÑA PREFIEREN INVESTIR A PEDRO SÁNCHEZ.

Cuando los enemigos de España prefieren investir como Presiente del Gobierno a Pedro Sácnhez es porque piensan que con él conseguirán sus objetivos. Desde luego tanto Oriol Junqueras por ERC, como Jordi Sánchez por JXCAT se han manifestado en ese sentido, si bien este último lo condiciona a que se acceda a realizar el referéndum sobre la independencia de Cataluña. Oriol Junqueras lo justifica “para que no gobierne la extrema derecha”. Y desde luego yo de los socialistas me lo haría mirar si se sienten orgullosos de esos apoyos bastardos que solo buscan la destrucción de España. Es evidente que Pedro Sánchez ha eliminado las tres siglas principales que definían al PSOE (Partido Socialista Obrero Español). Ya no es socialista, porque se ha alineado con la extrema y ultraizquierda, la de UNIDOS PODEMOS y la de ERC y la CUP. Tampoco es Obrero, porque se ha dedicado, al menos en Andalucía en complicidad con sus sindicato, a traicionar a los obreros hurtándoles los fondos que debían ser dedicados a la formación y al desempleo. Y Tampoco es Español, porque nadie que acepte el apoyo de los que quieren destruir España puede llamarse español sin sentir vergüenza ni la repulsa del resto de compatriotas. En cuanto a lo de Partido, más bien se ha convertido en una “partida” de sectarios, revanchistas excluyentes y radicalizados unidos solo por el poder.

Resulta clara esta disposición de los golpistas catalanes, de los nacionalistas vascos y de los proetarras a que este PP de Pablo Casado pueda terminar con el chollo que tienen ahora con alguien como Pedro Sánchez al que le han “calado” como a quien se puede doblegar de manera fácil a cambio de dejarle pavonearse en el Gobierno de España o con lo que quede de ella. Porque como ya ha sucedido en otras ocasiones con otros personajes del mismo talante, como José Luís Rodríguez Zapatero, los enemigos de España prefieren un Gobierno débil necesitado de apoyos para seguir en el poder. Pero en este caso, es que además se suma la extrema ambición, narcisismo, orgullo y soberbia desmedidas de un individuo cuya vulgaridad y comportamientos de paleto de nuevo rico son sus signos de identidad más destacables. Son singularmente esperpneticos esos aires de grandeza,de ademanes y poses impostados, de falso erudito del “corta-pega” y del uso de “negros” escribas con un doctorado bajo sospecha y manejos de trilero feriante, inadmisibles en quien ostenta un cargo de alta responsabilidad del Estado.

Pero lo preocupante es pensar que millones de españoles, engañados por una propaganda tendenciosa y falsa, se hayan convencido de las mentiras vertidas al más puro estilo fascista practicado por el soviet comunista estalinista en Rusia o el nazismo por Joseph Göbels en Alemania. Porque simplemente es de miserables y de embusteros calificar al PP, o a Ciudadanos e incluso a VOX como extrema derecha. Porque si de verdad fuesen eso, no estarían tan tranquilos, ni les acosarían en sus mítines con escraches violentos, porque simplemente habría habido una reacción en legítima defensa. Si fuesen extrema derecha habría unas Falanges que reaccionarían ante los ataques de los CDR, o de los grupos de Arrán, o de los extremistas de PODEMOS. Y lo malo es que de seguir en esa actitud puede que finamente tengan lo que tanto parecen desear, una confrontación violenta como la que padeció España en esos oscuros años de la Segunda República donde el PSOE también gobernaba.Es la ley universal de causa-efecto o la de a toda acción se le opone siempre una reacción de igual fuerza y signo contrario.

Porque las mentiras tienen además de las patas muy cortas, la moraleja de la fábula del pastorcillo que asustaba a los lugareños gritando desaforadamente:”¡que viene el lobo!”, hasta que cuando fue una realidad sus avisos fueron desoídos, no acudieron en su ayuda y perecieron sus ovejas. Con estas cosas es mejor no jugar ni mentar al diablo porque igual aparece. La extrema derecha es algo muy serio y su uso por esta izquierda preconstitucional se ha banalizado hasta la saciedad desvirtuándola totalmente en un intento vano de perjudicar a sus oponentes políticos. Nadie sin reírse calificaría a Mariano Rajoy, de extremista, ni tampoco a un Pablo Casado cuya bisoñez política puede calificarse de ingenua, idealista,e incluso sobreactuada, pero nunca de extremista. Ni tampoco esa imagen va con Albert Rivera que, si ha demostrado algo, es ser más de centro izquierda liberal que de centro derecha en una indefinición, ambigüedad y veleidad que no trasmiten precisamente confianza, pero nunca temor de radicalización. Y por último, la imagen de Santiago Abascal, una víctima de la ETA obligado a ir con guardaespaldas casi toda su adolescencia y juventud, exmilitante del PP y alineado con las posiciones del ala dura de este partido en cuanto a sus raíces democristianas, pero nunca extremistas, lo que siempre se ha identificado con la derecha conservadora, pero no con las posiciones radicales y antisistema del verdadero fascismo o comunismo.

Simplemente se trata de una burda mentira que solo los muy ingenuos o fanatizados pueden admitir como real. Y lo peor es que hay demasiada gente que actúa de oídas y no por lo que ve o puede razonar si se parase un momento a pensar y reflexionar sobre lo que escucha. Y eso solo demuestra la falta de cultura democrática y del otro tipo que aún impera en la sociedad española con un más que preocupante fracaso escolar, una radicalización del comportamiento juvenil con falta de respeto por la Institución docente y el profesorado, y una falta de compromiso con el estudio y de motivaciónTodo ello quizás por la desestructuración familiar y el nulo interés de los progenitores, o por la falta de futuro laboral y de oportunidades. No es de extrañar que las encuestas dentro de sus vaticinios estimen en un 40% de indecisos y auguren una alta tasa de abstención superior al 30% del electorado. Y eso son muchos millones de españoles que se desentienden de su futuro que también es el nuestro.

Porque que nadie dude de que en estas elecciones España y los españoles nos jugamos mucho. Y cuando digo los españoles incluyo a los que no se sienten como tales y solo aspiran a realizar su particular BREXIT en forma de CATELEXIT o EUSKALEXIT independizándose de España. Algo que lograrán si vuelve al poder Pedro Sánchez porque estuviera en condiciones de reeditar los pactos que le hicieron ganar la moción de censura y aguantar en el Gobierno hasta que se forme el nuevo tras las elecciones del ya próximo 28 de abril. Porque son los enemigos de España los que se ofrecen a Pedro Sánchez que, si los aceptó entonces, por mucho que diga lo contrario no hay nada que le impida volver a repetirlo, aunque aduzca toda clase de excusas como la de que “le han forzado a hacerlo”.

Para que eso no pueda ocurrir, los españoles que aún creemos en esta gran nación y no solo lo hacemos cuando su selección de fútbol gana un mundial, nos debemos unir para evitar que se destruya lo que tenemos el deber de amar con todas nuestras fuerzas, la tierra que nos han dejado nuestros antecesores y ponerla en manos de nuestros descendientes en mejor estado que la recibimos y no en algo roto, sin valor y con una carga de deuda impagable como parecen querer algunos con tal de llegar al poder. ¡EVITEMOS EL DESASTRE!

¡¡¡VOTAR PSOE ES VOTAR A LOS GOLPISTAS Y ENEMIGOS DE ESPAÑA!!!

¡Que pasen si pueden y su conciencia se lo permite un buen día!

La incesante tergiversación izquierdista
Jesús Laínz  Libertad Digital 20 Abril 2019

Un amigo malintencionado me envía un vídeo muy divertido sobre la locura neopedagógica en las aulas estadounidenses. La historieta va de una profesora que suspende a un alumno por haber respondido que dos más dos son veintidós. Cuando le explica su error, el niño se enrabieta; sus padres, proclamando que su hijo es un librepensador, la acusan de nazi; se organizan protestas contra ella por odiar a los niños; se denuncia que corregir la ignorancia puede causar estrés emocional; los expertos pedagogos afirman que caben varias opiniones sobre el resultado de la suma de dos más dos, por lo que afean a la profesora sus puntos de vista extremistas; y finalmente, pierde su puesto de trabajo.

Pero lo más interesante de todo es que acusan a la pobre profesora, estupefacta ante tanta locura, de ser una progre e incluso una comunista. Y aquí está el meollo del asunto, porque una sátira de las neopedagogías progresistas, que tan bien marchaba, de repente se desploma porque la sensata profesora queda finalmente como una progresista enfrentada al necio tradicionalismo de sus linchadores. Cuando la realidad es exactamente la contraria: los linchadores son los impulsores del absurdo totalitarismo progresista y la linchada es, simplemente, la defensora de la escuela tradicional y del muy tradicional sentido común, ése que dijo, dice y dirá que dos más dos son cuatro.

Fenómeno paralelo es el del incesante aumento de la violencia infantil desde los años 60, aquella prodigiosa década de Cohn-Bendit, los Beatles y el Che en la que se parió este medio siglo que llevamos de triunfo antiautoritario. Las cifras lo dejan muy claro: no hacen más que crecer los casos de violencia, tanto de niños entre sí como de niños contra los profesores y de niños contra sus padres. Lo que hasta hace dos generaciones era inimaginable, ahora es un fenómeno creciente para el que sociólogos y psicólogos, presos ellos también de su formación progresista, no encuentran explicación. Pero la explicación es muy sencilla: si eliminamos el respeto por fascista, si decretamos la igualdad de los desiguales y si declaramos que toda autoridad –de padres, de maestros, de los que saben, del Estado– es intrínsecamente perversa, luego no nos quejemos de las consecuencias: el desorden y la violencia. Pues bien, hasta esto ha sido tergiversado, y ahí están los oráculos progresistas pontificando que estas cosas suceden por culpa de las adherencias reaccionarias todavía no extirpadas, ya que cuando se haya logrado instaurar del todo los mandamientos igualitarios, los seres humanos se convertirán por fin en seres angelicales y la sociedad, en el paraíso terrenal.

La pulsión de los izquierdistas hacia la tergiversación es invencible, tan invencible como la de sus aliados separatistas, dicho sea de paso. Porque siempre acaban apañándoselas para traspasar todas sus culpas a sus enemigos, con lo que ellos quedan purificados con efectos retroactivos y para toda la eternidad.

Por ejemplo, cuando a los izquierdistas caviar, que tan cómodamente luchaban contra el capitalismo disfrutando de sus placeres, no les quedó más remedio que constatar el hundimiento de la URSS y demás regímenes hermanos, encontraron rápidamente una explicación para no admitir que tanto fracaso, tanto horror y tanta tiranía fuesen las consecuencias lógicas de la ideología socialista: es que el de la URSS no había sido un régimen socialista, sino fascista.

La ETA, organización marxista cuyos objetivos estratégicos, muy claramente proclamados, son "independencia y socialismo", y que contó con los aplausos de la izquierda española y mundial durante décadas, acabó siendo calificada de fascista. Todos los partidos políticos españoles, de izquierda y derecha, no cesan de considerar a etarras, portavoces, aliados y cachorros una banda de fascistas. Y en la España del último medio siglo, en la que el 99% de los atentados terroristas fueron obra de grupos izquierdistas (ETA, Comandos Autónomos Anticapitalistas, GRAPO, FRAP, Terra Lliure, etc.), las masas izquierdistas se quedaron –y se siguen quedando– afónicas de gritar a los derechistas "¡Vosotros, fascistas, sois los terroristas!".

Ahora, aunque las pistolas etarras estén calladas por estrategia, la violencia política izquierdista sigue gozando de muy buena salud. Como estamos viendo en estas jornadas electorales, casi no hay acto de los partidos tenidos por derechistas (PP, Cs y Vox) que no vaya acompañado de agresiones verbales y físicas por parte de todo tipo de izquierdistas y separatistas. El adjetivo más empleado contra ellos es, obviamente, el de fascistas. Exactamente el mismo que éstos les devuelven. Mussolini estaría encantado de contemplar su éxito póstumo: ¡Todo el mundo es fascista! (Recién concluidas estas líneas, aparece en la prensa que Rosa Díez acaba de llamarlos "fascistas rojos", insistiendo en el concepto acuñado hace ya algunos años por el antiguo comunista Antonio Elorza).

A las feministas más selváticas, ésas que corean lemas tan poéticos como "Hetero muerto, abono pa mi huerto", "No nos duele la cabeza, es que no sabéis follar", "La Inmaculada Concepción es una violación", "La talla 38 me oprime el chocho", "No quiero tu piropo, quiero que te mueras" o "En invierno y en otoño, hago lo que me sale del coño", feministas que saludan puño en alto, que se envuelven en banderas republicanas, que se adornan con hoces y martillos, que votan en masa a los partidos de izquierda y que odian todo lo que ellas consideran derechista, ahora todo el mundo las llama feminazis. Sorprendente calificativo, vive Dios, pues la concepción nazi de la mujer –no inventada por Hitler, evidentemente, sino heredada de siglos anteriores– se resumió en aquellas tres kas que representaban, desde su acuñación en tiempos guillerminos, las responsabilidades que les estaban destinadas: Kinder, Küche, Kirche (niños, cocina e iglesia), exactamente lo contrario de lo que representan estas aguerridas mozas que abominan de la iglesia ("Arderéis como en el 36"), de los niños ("Os beberéis la sangre de nuestros abortos") y de la cocina ("Si quieres cenar, me comes el coño"). A nadie se le ha ocurrido llamarlas femirrojas, que es lo que son, ya que los que mandan en asuntos de ingeniería ideológico-lingüística han decidido, una vez más, que hay que transferir la culpa llamándolas feminazis.

Y, para no cansar, simplemente recordemos las autorizadas palabras del comunista Gaspar Llamazares: "Ningún terrorismo es de izquierdas"; las de su sucesor Alberto Garzón: "Un delincuente no puede ser de izquierdas"; y las de Pedro Sánchez: "La izquierda nada tiene que ver con Maduro. La izquierda es todo lo opuesto a Maduro".

¿Lo ha comprendido ya, derechista lector? ¿A qué está esperando para arrepentirse de sus pecados, convertirse a la fe izquierdista y ganarse una plaza a la siniestra de Dios Padre?

www.jesuslainz.es

Los tahúres eligen el crupier
Eduardo Goligorsky  Libertad Digital 20 Abril 2019

La plurinacionalidad servida en bandeja a los tahúres enemigos de la España de ciudadanos libres e iguales. Hay que echar al crupier entreguista.

El 29-A comenzará una nueva temporada en el gran casino español. El 28 se elegirá el crupier y lo tahúres recurren a sus consabidas artimañas para conservar en el puesto al prestidigitador que ya hizo gala de su habilidad para trucar la ruleta y marcar los naipes. Han puesto en marcha la campaña sin disimulo, mostrando su habitual desprecio por la inteligencia de sus clientes, a los que vienen engatusando sistemáticamente desde hace muchos años.

Ultimátum disfrazado
El cebo prendido al anzuelo que los cazabobos tiran a la parroquia es la palabra diálogo. En la carta que los cuatro candidatos de JxCat –Jordi Sànchez, Jordi Turull, Josep Rull y Joaquim Forn– enviaron a La Vanguardia (13/4), desde el politburó de la cárcel de Soto del Real, repiten siete veces la palabra diálogo y la sustituyen una vez por interlocución, siempre como llave para abrir la puerta falsa al referéndum de autodeterminación. Si Pedro Sánchez acepta este ultimátum disfrazado de oferta de "desbloqueo", podrá contar con los votos de los supremacistas para formar la mayoría de Gobierno… en una España desmembrada.

Si faltara alguna prueba objetiva de que quienes ponen tanto énfasis en las propuestas de diálogo mienten como beduinos (dicho sin incurrir en incorrección política) lo encontramos en el hecho de que ni siquiera son capaces de entenderse mediante el diálogo con quienes comparten con ellos desde el vamos sus mitos y sus fobias. Peor aun, los machacan sin compasión por un quítame allá esas candidaturas después de haber recorrido juntos un largo camino de rebeliones, sediciones, desobediencias y malversaciones. Le tienden la mano a Pedro Sánchez para dialogar sobre la partición territorial contra natura, pero ponen la mordaza a sus viejos compinches Marta Pascal y Carles Campuzano. Los titiriteros del megalómano Puigdemont no toleran marionetas respondonas ni dialogan con ellas. No dialogan honestamente con nadie. O solo con quienes aceptan participar arteramente en sus chanchullos. Como Pedro Sánchez.

Extorsiones desmedidas
Cuando las extorsiones desmedidas de una banda de tahúres amenazan la supervivencia del casino, siempre reaparece una banda rival que ofrece mejores condiciones de pago para seducir a los incautos y ser ella la que elige el crupier y perpetra el latrocinio. Es lo que está sucediendo en España y, dentro de España, en Cataluña. El mamarracho compuesto por PDECat, JxCat, Crida, ANC, Òmnium, CDR, CUP y sus metástasis sindicales, patronales, docentes, deportivas y religiosas, ha perdido el contacto con la realidad hasta caer en la inopia, y sus competidores de la aparentemente –solo aparentemente– monolítica Esquerra Republicana de Catalunya sacan provecho de su veteranía para arrebatarle la banca del casino. Eso sí, las dos bandas de tahúres optan por el mismo crupier: Pedro Sánchez.

Los medios ya han emprendido la operación cosmética para congraciarse con los nuevos aspirantes a administrar los fondos públicos. Lo demuestra un editorial ("Unas elecciones decisivas", LV, 8/4):

La moderación de los republicanos puede marcar un horizonte de pragmatismo y diálogo. (…) Está claro que el conflicto no se resuelve con medidas de fuerza, sino con diálogo entre las partes. De ahí que en los sondeos salga tan reforzada la posición de ERC y PSC.

¿No está suficientemente claro? Pues lo ratifica otro editorial ("El PSOE contra la incertidumbre", LV, 14/4):
El partido de Junqueras, que ahora proyecta una imagen de pragmatismo y una estrategia más clara que los posconvergentes, conseguiría atraer a la mayoría de los soberanistas en torno a un mensaje realista y a largo plazo.

Obligación de impugnar
El ahora beatífico Oriol Junqueras no se cansa de repetir, en conversaciones con entrevistadores y en cartas a sus correligionarios, que nadie puede poner en duda su lealtad a la causa de la independencia de Cataluña. Tiene razón. Como le explicó al periodista Lluís Amiguet (LV, 12/11/2012), se hizo independentista a los ocho años y a esa edad tenía muy claro que estaba contra la Constitución española. Este adulto obsesivo es el que quiere convertir sus traumas infantiles en un programa de gobierno.

Quienes conocemos su trayectoria y la de su partido contra la cohesión de España y contra las garantías y derechos que consagra nuestra Constitución, tenemos la obligación de impugnar la veracidad de su pragmatismo y de precavernos contra la infiltración de la quinta columna secesionista en las instituciones que nos rigen.

Para desconfiar de ERC y sus jerarcas no es necesario remontarse al papel que desempeñaron en la sublevación de Francesc Macià contra el Gobierno de la Segunda República, y en el reclutamiento de escamots uniformados y armados al estilo fascista en 1934, y en el encubrimiento de los vándalos que se hacían pasar por "incontrolados" para saquear y matar a burgueses y católicos a partir de 1936, y en la guerra fratricida dentro del bando republicano durante la guerra incivil. Fueron cabecillas o protagonistas de todos estos atentados contra la ley y el orden. Si nos acercamos en el tiempo nos encontramos con las tratativas obscenas entre Josep-Lluís Carod Rovira y los asesinos etarras, prólogo del efusivo recibimiento al exconvicto Arnaldo Otegi en el apogeo del procés. ERC ha sido el ariete de la esperpéntica declaración de independencia del 27-O y hoy marcha amancebada con los bilduetarras en la lista para las elecciones europeas.

Genes totalitarios
Los genes totalitarios de ERC marcan su conducta tanto dentro como fuera de España. No fue Villarejo quien buscó datos en las cloacas para acusar a los izquierdistas republicanos de cohabitar con dictaduras tercermundistas. Fue nada menos que la incombustible Pilar Rahola quien extrajo del Diario de Sesiones de la Cámara de Diputados la información necesaria para denunciar en su columna (LV, 21/3/2014) que los tres únicos partidos que se negaron a votar en el Congreso la condena a los atropellos del mandamás Nicolás Maduro fueron ERC, Izquierda Plural y, otra vez la impronta etarra, Amaiur.

Y el 4 de marzo de ese mismo año, el locuaz izquierdista republicano Joan Tardá hizo el panegírico del difunto dictador Hugo Chávez en el auditorio Marcelino Camacho de CCOO en Madrid, junto al comunista Cayo Lara y el histrión Willy Toledo. Ahora el vociferante Gabriel Rufián, sustituto del purgado Tardá, tuitea su lealtad a Maduro.

Lista tapadera
El gen totalitario también está maduro (con perdón) en el cuarto puesto de la lista de ERC que encabezan Oriol Junqueras y el ubicuo Rufián. Allí figura Joan Josep Nuet, en representación de Comunistes de Catalunya. Este partido, conchabado con ERC, recordó a través de su cuenta oficial de Twitter el 70º aniversario de la aprobación de la "Constitución de la República Democrática Alemana" ("Nostalgia de la RDA", LV, 20/3). Según el suelto periodístico, del que no se hizo eco ningún otro diario:

Comunistes difundió una serie de informaciones, todas positivas, sobre la vida en la antigua RDA, datos que acompañaban con la imagen de unos niños realizando algún tipo de actividad formativa. (…) Comunistes destacaba que la RDA "tenía un sistema político pluripartidista".

Leído lo cual, se deduce que la lista de los pragmáticos de ERC sirve de tapadera a quienes tienen como modelo para su repúblika endogámica aquel satélite de la URSS, cuya policía política –la Stasi– acribilló a balazos a 79 ciudadanos e hirió a otros 100 cuando intentaban saltar el Muro que los separaba del mundo civilizado. Un satélite donde el jefe del tentáculo del KGB era un tal Vladimir Putin. ¿Les suena?

Deben de ser menos
Cuando un Rufián propone celebrar un referéndum para elegir entre monarquía y república, sueña con un reducto tribal amurallado cuyos sátrapas montarán un sistema represivo inspirado en la Stasi y el KGB, y formado, para empezar, por los gamberros de los Comités de Defensa de la República especializados en trabajos sucios.

Hasta hace poco tiempo había dos millones de catalanes que repartían sus votos entre los totalitarios compulsivamente ortodoxos y los totalitarios estratégicamente heterodoxos. En total representaban alrededor del 35 por ciento del censo electoral. Una minoría. Las leyes del raciocinio humano dictan que ahora deben de ser menos, porque como se dice que afirmó Abraham Lincoln: "Se puede engañar a todos poco tiempo, a pocos todo el tiempo, pero no a todos todo el tiempo". El 28-A se sabrá.

PS: Lo que no cambia es el trueque de favores entre los tahúres y el crupier venal. Ellos le darán sus votos, si los necesita, y él ha incluido en el programa híbrido del PSOE hipotecado la simiente de la balcanización (LV, 16/4):
Se aspira a una definición más precisa de los aspectos identitarios, históricos, culturales, políticos y lingüísticos, así como a una organización institucional y territorial adaptada a las peculiaridades de cada comunidad en cuanto no afecte el funcionamiento de otros territorios.

La plurinacionalidad servida en bandeja a los tahúres enemigos de la España de ciudadanos libres e iguales. Hay que echar al crupier entreguista.

Españoles, con perdón, de primera y de segunda
En el PNV hablan de que la española es una democracia de «baja calidad». Y algo de razón deben tener
Ramón Pérez-Maura ABC 20 Abril 2019

Leo una noticia en la edición de «El Correo» del pasado jueves que me sorprende: «PNV y Bildu se van a Benidorm a hacer campaña en vacaciones». En sí misma, esta noticia debería ser vista sólo como un signo de normalidad de democrática. Mas, por desgracia, demuestra un contraste que nada tiene de normalidad. Estos mítines que celebrarán, Bildu hoy sábado y el PNV el próximo lunes, prueban que todavía hay españoles con plenos derechos políticos, españoles de primera, y españoles con derechos limitados, ciudadanos de segunda. Lo verdaderamente sorprendente es que los españoles de primera son los que no quieren ser españoles, mientras que los que sí queremos serlo tenemos nuestros derechos políticos restringidos.

El independentismo ha acosado violentamente en los últimos días la campaña del PP en la Universidad Autónoma de Barcelona, la de Ciudadanos en Rentería y la de Vox en Bilbao y San Sebastián. Los nacionalistas niegan el derecho a defender en su tierra ideas no independentistas. La democracia se resiente gravemente cuando no hay plena libertad de expresión. Pero lo gracioso es que esos sectarios del PNV hablan de que la española es una democracia de «baja calidad». Y algo de razón deben tener. Pero el signo incuestionable de esa «baja calidad» nos lo dan ellos entre hoy y el próximo lunes: mientras que los tres partidos antes mencionados han sido agredidos en territorio de mayoría nacionalista, vamos a ver a qué agresiones se somete hoy en Benidorm a los batasunos que vayan allí a predicar. Apuesto a que no habrá el más mínimo acoso. Como no lo habrá el lunes con el número 1 del PNV al Congreso por Vizcaya, Aitor Esteban, y la presidenta del partido en esa misma provincia, Itxaso Atutxa, que se sienten muy cómodos en la localidad alicantina a donde no necesitan acudir escoltados por la Policía. No en vano, el PNV tiene una sede del partido en Benidorm, a pie de calle. Porque ya se sabe que son muchos los vascos nacionalistas que eligen esa tierra opresora para asentarse tras su jubilación o para veranear. Recordemos por un momento la cantidad de sedes del PP y de Ciudadanos en el País Vasco y en Cataluña que hemos visto asaltadas, quemadas, pintadas, destruidas… La sede del PNV en Benidorm nunca ha sufrido esos problemas. En verdad, señores del PNV, vivimos una democracia de «baja calidad» en la que ustedes cuentan con unos derechos que no tienen todos los partidos.

Esto es lo que el periodista Gorka Angulo Altube llamó en su libro «La persecución de ETA a la derecha vasca» (Almuzara, 2018) «La filosofía del Athletic de Bilbao aplicada a la política vasca». Que se puede resumir en decir que lo mío es mío y para los míos -salvo en las culpas del terrorismo- y en lo demás, a medias. O, dicho de otra manera, en el País Vasco sólo juegan los nacionalistas y en sus equipos no admiten a nadie de fuera. Pero en el resto de los equipos de España ellos sí pueden jugar. Por supuesto.

Estos nacionalistas del PNV, de Bildu de ERC y marcas catalanas asociadas llevan décadas ordeñando al Estado español con Gobiernos del PP y del PSOE -aunque sea políticamente incorrecto decirlo, el único Gobierno que no hizo ni una concesión a los catalanes fue el de Mariano Rajoy- y ahora tienen la esperanza de poder seguir sacando todo a un Gobierno de Pedro Sánchez. Cada cual sabrá cómo hacer para impedirlo. Pero un voto fraccionado de la derecha difícilmente ayudará.

Pedro Fernández: “El 1-O fue consecuencia de gobiernos débiles ante el independentismo”
Raquel Tejero okdiario 20 Abril 2019

Entrevista a Pedro Fernández, candidato de VOX por Zaragoza para las próximas elecciones generales del 28 de abril y abogado del partido en la causa contra el 'procés'

Pedro Fernández ha sido el elegido por VOX como cabeza de lista por Zaragoza y, además, será el número dos de Javier Ortega Smith para las elecciones al Ayuntamiento de Madrid. Fernández se ha convertido en pieza fundamental de la formación al ser el abogado del partido en el juicio del procés. OKDIARIO ha hablado con él a escasos días de las elecciones generales del 28-A.

PREGUNTA. ¿Cree que fueron las andaluzas un preludio de lo que ocurrirá en las generales?
RESPUESTA. A efectos electorales puede serlo, pero el inicio de la situación que estamos viviendo en Vox empezó con nuestro acto de Vistalegre.

P. ¿Cree que el auge de Vox tiene alguna similitud con el de Podemos en sus comienzos?
R. Ni por las circunstancias históricas, porque la España de entonces no es la ahora, ni tampoco por el partido del que hablamos. En caso de Podemos hubo un aumento importante en cuanto a sus resultados, pero era producto de un descontento general. En este caso es más bien una motivación de los españoles por el hecho de haber defendido la causa de la unidad de España.

P. Vox no es un partido de reciente creación pero se está forjando de una manera más clara ahora. La rapidez ha ocasionado polémicas como la dimisión del candidato Fernando Paz ¿Esto ha beneficiado o ha perjudicado a partido?
R. Lo que ocurrió con Fernando lo lamentamos todos. Es demostrativo también de lo que ocurre en este país. Cuando hay medios a los que les gusta atacar una persona por no estar de acuerdo con él o por haber dicho cosas que no les gustó, se convierte en un acoso y derribo. Pero en el partido seguiremos contando con él.

P. ¿Es Vox un partido racista y homófobo?
R. Evidentemente no. Ni una cosa ni la otra. Tampoco somos de extrema derecha, sino un partido de extrema necesidad. Todas las etiquetas que nos colocan es una manera de intentar perjudicarnos pero no lo consiguen porque los españoles ya no se lo creen.

P. Como parte protagonista del juicio del 1 de octubre ¿Dónde cree que comenzó el error que desencadenó la celebración del referéndum ilegal?
R. Hay varios hechos. Uno de ello es no haber aplicado el 155 en su momento. Otro fueron las cesiones de los distintos gobiernos subvencionando a Cataluña sin tener ningún control con esos fondos. Todo esto ocasionó que los partidos independentistas pudiesen desarrollar una estructura que ha desembocado en lo que estamos ahora.

P. ¿Tenemos un problema en España de no saber apreciar nuestras propias cosas?
R. Puede que en algún momento lo haya habido, pero cada vez menos. De hecho ahora somos conscientes de que científicos, profesionales o empresarios están llevando la imagen de España con orgullo, por lo tanto creemos que cada vez se produce menos.

P. ¿Es Vox el voto inútil de la derecha?
R. Se va a demostrar lo contrario. Vox es el voto útil de la derecha. Todos aquellos que hablaban del voto útil a favor del Partido Popular han visto que que luego esto no ha servido. Y Ciudadanos tampoco es una alternativa de derechas, por lo que se ha dado la vuelta a ese argumento y ha sido a favor de Vox.

P. ¿Qué opinión le merecen los líderes de los otros partidos políticos?
R. Creo que son candidatos que dan una imagen que no se está correspondiendo con sus acciones. En el caso de Pablo Iglesias es evidente. En el de Albert Rivera se está viendo que, al mismo tiempo que decía que lucharía contra la corrupción, mantenía al gobierno del PSOE en Andalucía. En cuanto a Pablo Casado, poco puedo decir porque ha estado en el gobierno de Rajoy… y mira todo lo que ha pasado en los últimos años.

P. Para finalizar, y como candidato por Zaragoza ¿Cómo valora la gestión de Pedro Santisteve?
R. En caso de Zaragoza se ha demostrado que estaba más atento de su aseo personal con la gomina que de hacer políticas que vayan a favor de los zaragozanos. En todo caso, es trasladar a Zaragoza la política de Podemos.

Independentismo en Cataluña y País Vasco
Bildu y ERC harán frente común en el Congreso para expulsar al Ejército de Cataluña y el País Vasco
Pelayo Barro okdiario 20 Abril 2019

Los grupos parlamentarios de Arnaldo Otegi y Gabril Rufián unirán sus fuerzas en el Congreso de los Diputados de cara a un objetivo común: que al final de la próxima legislatura no quede ni un solo militar en el País Vasco y Cataluña.

Según ha podido saber OKDIARIO, ambas formaciones tienen previsto presentar diversos proyectos encaminados hacia la autodeterminación de sus regiones. Pero si hay un punto que han señalado como ‘línea roja’, y compartido por ambas formaciones, ese es el que denominan como la desmilitarización de los territorios vasco y catalán.

Bildu y ERC han pactado tener un grupo propio en el Congreso de los Diputados que salga de las próximas elecciones generales. El acuerdo se extiende también al Senado. Y está abierto a la incorporación futura del BNG.

Los dos partidos separatistas insistirán al gobierno en este asunto tanto en la Cámara Baja como en la Alta. El último barómetro del CIS les otorga entre 20 y 23 escaños de forma conjunta, una posición que les concede un papel clave de cara a una futura investidura de Pedro Sánchez como presidente.

ERC ya planificó algo similar en 2018, cuando llegó a un pacto de gobierno con JxCat para gobernar Cataluña. Según el documento del pacto, el nuevo gobierno catalán debería “erradicar” de la región a las Fuerzas Armadas españolas en el plazo “de seis meses”.

El precio de Otegi
La desmilitarización del País Vasco está dentro de la hoja de ruta de Bildu de cara a un hipotético pacto de investidura con el PSOE de Sánchez. De hecho, como contó OKDIARIO, el programa de los de Otegi reflejará esta exigencia de forma clara. Y lo hará de una forma más contundente de lo que venía haciéndolo en otras citas electorales.

Así decía su programa de 2016: “Enfrentar la completa desmilitarización del territorio vasco. Decisiones avaladas por una amplia mayoría en el Parlamento han reclamado la retirada o repliegue de aquellas fuerzas y cuerpos de seguridad o militares que, de forma objetiva no pueden ya explicitar una función real o actuación concreta que desempeñar en Araba, Bizkaia y Gipuzkoa, si no es la de perpetuar una imagen de territorio ocupado. Ni las pretendidas funciones, ni el gasto, ni la tensión y agravio que ejercen sobre la ciudadanía justifica su presencia”.

El partido del etarra Otegi admite que la salida deberá ser “gradual“, pero exige también que sea “ordenada y completa de territorio vasco“, al que califican de “el más densamente militarizado de Europa occidental”. Una exigencia que será “defendida con contundencia” ante el gobierno de España.

Plan de control tributario de la Generalitat
Torra fríe a inspecciones a las fortunas y empresas que huyen de Cataluña por el independentismo
Luz Sela okdiario 20 Abril 2019

Un total de 2.812 compañías trasladaron su sede social fuera de Cataluña durante el 2018. El plan de control tributario de la Generalitat incluye un refuerzo especial sobre el control de las deslocalizaciones.

El nuevo Plan de control tributario de la Generalitat incluye un cerco especial a quienes optaron por sacar sus empresas de Cataluña por la crisis independentista.

El gobierno catalán señala, en este sentido, que entre las principales actuaciones previstas estará “la comprobación e investigación de los cambios de domicilio y de las deslocalizaciones”, en relación al impuesto de patrimonio, tributo que la Generalitat tiene capacidad de rastrear, al contrario que el de Sociedades.

Así, se advierte de que la inspección pondrá especial atención en la “comprobación de la situación tributaria de aquellos contribuyentes que, teniendo la obligación de presentar la declaración del impuesto sobre el patrimonio en Cataluña, no lo hicieron, así como el requerimiento formal para que cumplan su obligación”. Además, se realizará un “control y seguimiento de los supuestos de deslocalización de contribuyentes con el fin de eludir el pago de este impuesto”.

La situación de inestabilidad en Cataluña, especialmente tras la celebración del referéndum ilegal del 1 de octubre, motivó un éxodo de fortunas y empresas a otros puntos de España o al extranjero. Un fuga que sigue a día de hoy por la desconfianza que provoca el incierto escenario político.

Según un recuento facilitado por la consultora ‘Informa D & B’, un total de 2.812 compañías trasladaron su sede social fuera de Cataluña durante el 2018, un año marcado por la fuga de empresas del territorio catalán originada por el proceso independentista.

Las principales comunidades de destino fueron Madrid, Valencia y Aragón, que recibieron, respectivamente, el 59%, 10% y 7% de las compañías. Es decir, más de la mitad de las 3.049 empresas que llegaron a Madrid procedían de Cataluña. A lo largo del año, 25 empresas con una facturación de más de 100 millones de euros se mudaron de Cataluña. En los primeros días tras la celebración del referéndum ilegal, un millar de empresas registró su domicilio fiscal fuera de Cataluña.

Bebidas y viviendas
Otro ‘frente’ fiscal para la Generalitat lo constituyen las bebidas azucaradas y los propietarios de vivienda.

Así, el plan recoge específicamente un control de las actuaciones en el impuesto sobre viviendas vacías o sobre estancias en establecimientos turísticos “mediante el análisis sistemático de los cruces de los datos obtenidos a partir de declaraciones informativas y acuerdos de intercambio de información con otras administraciones”.

En cuanto a los tributos cedidos y, concretamente, con respecto al impuesto sobre sucesiones y donaciones y el impuesto sobre transmisiones patrimoniales y actos jurídicos documentados, se prevé incrementar las medidas de comprobación del valor declarado por el contribuyente, con especial atención al sector inmobiliario, mediante la explotación del Observatorio del Mercado Inmobiliario.

“Fiscalidad ventajosa”
Entre otras actuaciones, la Generalitat independentista busca incrementar su recaudación con la inspección de “falta de tributación debida a cambios de domicilio que no supongan alteración de los puntos de conexión y deslocalizaciones a territorios de fiscalidad ventajosa en coordinación y colaboración con otras administraciones públicas”.

Se investigará, por ejemplo, a personas físicas “que habiendo declarado la existencia de titularidades de bienes y derechos en el extranjero se detecten inconsistencias con el patrimonio que se hubiera tenido que declarar”. Además, se comprobarán “las operaciones inmobiliarias de más relevancia y complejidad, con especial atención a las transmisiones de grandes edificaciones y edificios singulares y en las transmisiones de la totalidad de los patrimonios empresariales”.

AUTOR DE 'CONFESIONES DE UN REPORTERO DE CALLE'
Las confesiones de Cake Minuesa: "El fundador de Terra Lliure me dijo que Losantos tenía que joderse por el tiro que le pegaron"
“Me hace gracia cuando me dicen facha pero al que siempre rompen la cara es a mí”
Luis Balcarce Periodista Digital 20 Abril 2019

Cake Minuesa es un mucho más que un reportero de calle. Es una referencia, una brújula para quienes entienden el periodismo como una denuncia social. En mayo de 2019 Minuesa saca libro con sus confesiones más íntimas y que hasta ahora se habían mantenido en secreto.

'Confesiones de un reportero de calle' es un libro, con prólogo de Eduardo García Serrano, que ha sido escrito poco a poco, durante todos estos años en los que se ha jugado la vida delante de asesinos etarras y fanáticos separatistas.

TITULARES
“Me hace gracia cuando me dicen facha pero al que rompen la cara es a mí”

“Me he querellado contra medios como El Plural que han dicho que el ataque contra mí en Cataluña en el que me partieron la cara fue un montaje”

“De mi agresor que me rompió la nariz no se sabe nada. Si fuera un montaje ya le hubieran pillado”

"Son activistas radicales, da igual lo que les diga porque tienen el coco carcomido. El fundador del grupo terrorista Terra Lliure y ahora miembro activo de los Comités de Defensa de la República (CDR), Fredi Bentanachs, es capaz de mirar a la cámara y decirle a Losantos que se joda. No tienen remordimiento. Y este tipo está en el Parlament"

"Un viaje en autobús un 28 de diciembre con las víctimas del terrorismo me cambió la vida"

El jueves 16 de mayo de 2019 se presentará el Madrid el libro “Cake Minuesa, confesiones de un reportero de calle” a las 19:30 horas en el Casino de Madrid, en Alcalá 15.


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