AGLI Recortes de Prensa   Miércoles 24 Abril 2019

Lo que se decide en estas elecciones
Manuel F. Lorenzo (Profesor de la Universidad de Oviedo)  latribunadelpaisvasco.com 24 Abril 2019

La novedad de estas elecciones es la irrupción de un nuevo partido, VOX, que se presenta con posibilidades de dar una nueva sorpresa electoral, como ocurrió en las pasadas elecciones andaluzas. De la misma manera que la súbita y potente irrupción de Podemos, ligada a las manifestaciones de los llamados indignados, que ocuparon la madrileña Puerta del Sol, significó el comienzo de la ruptura del sistema bipartidista imperfecto en que había degenerado la llamada Transición Democrática y la creación de una alianza de socialistas comunistas y separatistas, -una reedición del Frente Popular de la República, que por una moción de censura se ha encaramado en el poder-, la irrupción de Vox parece significar un contra-movimiento que trata también de acabar con la “vieja política” encarnada en las últimas décadas por el PP y el PSOE de concesiones sin fin a los partidos, hoy claramente secesionistas, catalanes y vascos, con peligro inminente de la ruptura de España.

A la vez Vox significa también el intento de salvar la Constitución de 1978 en los aspectos en que se afirma el carácter indivisible e indisoluble de la nación española. Una Constitución que también presenta aspectos que Vox pide reformar o suprimir, como la generalizada división territorial por autonomías, que la distingue de otras Constituciones anteriores. Sobre todo por la interpretación disgregadora que ha predominado del autonomismo como un camino hacia el federalismo, que han empezado a hacer gobiernos del PSOE, y continuado con igual o mayor celo incluso los sucesivos gobiernos del PP, con la transferencia de competencias como las lingüísticas o las de educación, que se han convertido en un arma ideológica de primer orden en el fomento del odio acrítico y manipulado a España, su lengua y su gran historia, en base a mitificaciones que no resisten el mínimo análisis racional y científico.

Con ello se ha llegado al desgobierno y la perdida de la soberanía nacional de hecho en amplias regiones del suelo patrio. Vox pretende revertir esta situación y su propuesta más radical sería la supresión de las autonomías y la vuelta al Estado centralista. Creemos, sin embargo, que dicha supresión exige una reforma profunda de la Constitución, lo cual requiere un amplio consenso hoy imposible de conseguir. Sería mas factible acogerse al carácter más integrador que permite la propia Constitución, y que era el que tenía que haberse seguido por los grandes partidos PP y PSOE si hubiesen sido leales a la Carta Magna y no se hubieran dejado comprar por los votos de las minorías vasca y catalana para acceder al poder a costa de vender a la madre España.

Dicho aspecto integrador de la Constitución permite retirar las competencias cedidas por mal uso o abuso de ellas y reintegrarlas al Estado central, que es el único detentador de la soberanía porque, como señaló ya Ortega y Gasset, el autonomismo se diferencia del federalismo en que solo cede competencias y no soberanía, pues en un Estado unitario, como es secularmente el español, la soberanía es indivisible y no se puede compartir. Creo que Vox, a diferencia del resto de los otros grandes partidos, ha sido sensible a las argumentaciones de filósofos como Gustavo Bueno en relación con la identidad histórica de la nación española. Por ello podía también serlo al entendimiento filosófico de las autonomías expuesto por Ortega y Gasset en su proyecto de vertebrar España tal como parece admitirlo Sanchez Dragó en su reciente libro entrevista de Santiago Abascal que lleva por título España Vertebrada.

La interpretación federalista de la Constitución, fomentada por el régimen del bipartidismo imperfecto de las últimas décadas, ha conducido a una auténtica persecución de la lengua española, principal vínculo cultural unitario, abriendo, por otro lado, el paso a una creciente colonización por el inglés y a la transformación de los grandes medios de difusión en medios de manipulación, junto a una gran corrupción e imposición totalitaria de leyes sobre la denominada Memoria Histórica o de leyes inconstitucionales sobre la violencia domestica, etc. Todo ello consentido por una acomplejada derecha representada por un partido, el PP, nulo desde el punto de vista intelectual que, por mantenerse en el poder a cualquier precio, ha colaborado con el proceso separatista catalán. Pero ha sido la culminación de esa política colaboracionista, acentuada en el gobierno de Rajoy, la que ha provocado el golpe de la minoría separatista catalana, lo que ha abierto los ojos a millones de personas para poner fin a semejante peligro de ruptura de España.

Partidos como el PSOE y el PP, responsables principales de dicho estado de ilegalidad y vulneración de la Constitución, no pueden solucionar nada. Otros como Ciudadanos pecan de un exceso tacticista y de falta de una política clara de defensa de la nación española, por su dependencia de un europeísmo lleno de complejos y falto de profundidad. De ahí que la irrupción sorpresiva de VOX sea la única esperanza de una regeneración del sistema político, en tanto que se mantenga en la defensa de la Constitución, volviendo a una interpretación de ella en clave no federalista, sino entendiendo las Autonomías como un instrumento de descentralización político-administrativa de alcance meramente regional. Corrigiendo, por supuesto, los excesos que se cometieron en las últimas décadas. Esa es la esperanza que representa Vox para esta y las próximas elecciones, pues el proceso de la necesaria regeneración política no ha hecho más que empezar. Pero somos conscientes, porque conocemos nuestra complicada historia más reciente, de que el proceso está lleno de peligros y nadie puede arrogarse la clarividencia política en exclusiva. Ni siquiera Vox.

Más cara que espalda
Sigfrid Soria eltorotv.com 24 Abril 2019

Todo son quejas de sueldos bajos, de un mercado laboral infernal, de insoportables impuestos, de terribles listas de espera sanitarias, de vergonzosa inacción judicial, de incertidumbre en las pensiones, de inseguridad ciudadana y de un gravísimo riesgo para la unidad nacional en virtud del golpe de estado separatista. Los españoles estamos perplejos ante los privilegios que obtiene quien entra en nuestro país de manera ilegal e incluso violenta, privilegios de los que no disfrutan españoles que han cotizado a la Seguridad Social durante décadas. Nadie se explica la tolerancia judicial que tiene quien delinque y el apoyo institucional del que goza quien okupa una propiedad privada.

Hay indignación por la desigualdad entre españoles a la hora de opositar en función de en qué parte de España se oposite, hartazgo en cuanto a la desigualdad educativa y altísima crispación provocada por la diferencia fiscal entre territorios. Existe enorme inquietud tanto por la deuda pública, que no cesa de incrementar, como por el déficit, que no logra bajar del 2,5%; esa inquietud es la que sienten los españoles precisamente por la inviabilidad e insostenibilidad de España. También hay un rechazo generalizado a la sobredimensión de las administraciones públicas y al incompresible número de políticos inútiles que elevan el gasto y obligan al anual ajuste al alza fiscal. Y, por último, hago breve alusión al nivel de hartazgo que hay respecto de la corrupción y del ya clásico “y tú más”, nivel que alcanza proporciones bíblicas, proporciones que ponen en grave riesgo la confianza de los españoles en nuestro sistema democrático. España está en una perversa espiral autodestructiva percibida tristemente por la inmensa mayoría de españoles.

El PP y el PSOE, que son las fuerzas políticas que han gobernado en la presente etapa democrática, tienen una responsabilidad directa en la insostenible situación en la que está España. Ciudadanos está en modo cambio de chaqueta, dispuesto a pactar con los dos, y con quien haga falta, con tal de cogobernar. Mientras, Unidas Podemos y sus Círculos ni están ni se les espera porque no salen de la absurdez de sus planteamientos chavistas-marxistas-antisistema, los cuales han demostrado ser fatales durante los últimos 100 años.

Bien, pues después de la descripción sociológica de los dos párrafos anteriores, sorprendentemente hay quienes se presentan en listas de PP, PSOE, Ciudadanos y Unidas Podemos, que son las personas a las que dedico este artículo de opinión. Morro, jeta, caradura, sinvergüenza, oportunista, vividor, aprovechado, chupón, chupóptero, gorrón, sacacuartos, parásito, ¡qué rico y diverso es el español! Podría seguir escribiendo sinónimos, pero sería demasiado tedioso. En todo caso, calificativos todos ellos para quienes se presentan en las listas de esos partidos políticos que han gobernado España, o que han ayudado a gobernar a quienes lo han hecho. Esos partidos políticos culpables directa o indirectamente del marrón al que nos enfrentamos.

Hay que ser un mogrollo como la copa de un pino para presentarse a unas elecciones y prometer en campaña, bajo las siglas de las fuerzas políticas que han causado el caos descrito porque han gobernado o pactado con quienes han gobernado, soluciones para la situación económica, social y territorial que padecemos los españoles. Repito, hay que tener más cara que un buey con paperas para, siendo el pirómano, disfrazarse de bombero y asegurar poder extinguir el fuego provocado previamente. Pero, precisamente esto es lo que vamos a castigar los millones de españoles que votaremos próximamente.

Hablando en positivo, y no solo por hablar sino porque lo que expongo es realmente plausible, el voto va a ser masivo para quien jamás ha gobernado ni ha pactado gobiernos y, por tanto, no tiene la más mínima responsabilidad en la situación límite de la que nos quejamos todos. El voto va a ser para quien va a minimizar el Estado y lo hará más barato, por lo que a su vez desplomará los impuestos. Para quien intervendrá menos en todo, por lo que incrementará la libertad de cada uno. Para quien priorizará los derechos de los españoles, anteponiéndolos a los derechos del resto de la Humanidad, (que en la mayoría de aspectos dicha Humanidad ni siquiera tiene derechos en España). Para quien igualará realmente a los españoles y acabará con absurdas desigualdades de género, territoriales, lingüísticas, sanitarias, educativas, de seguridad, fiscales y económicas. Y, en definitiva, para quien viene a viabilizar a España.

El voto para VOX es imparable y los caraduras se están quedando impávidos.

El oro y el moro
Rafael Bardají eltorotv.com| 24 abril, 2019

Después de tragarme los dos debates amputados a cuatro, excluyendo a Vox, no se si apoyaría por ley su obligatoriedad. En cualquier caso, sí les cambiaría de nombre para denominarlos “Vamos a contar mentiras”, porque eso es lo que en realidad fueron, una sarta de mentiras una tras otras. Primero Sánchez, para intentar ocultar que es un mentiroso genético a quien no se puede creer nada toda vez que empezó su investidura prometiendo convocar elecciones inmediatamente y que de no ser por el rechazo a sus presupuestos, aún seguiría gobernando a golpe de decreto y desde las alturas de “su” Falcon.

Luego Pablo Iglesias, escondido en una piel de cordero de la moderación y la sensatez, que apenas cubría sus insensateces, como el asalto a la propiedad privada con la que sueña, siempre que no sea la suya, claro, subir el sueldo a todos los españoles, se supone que tras haberles expoliados con sus disparatadas subidas de impuestos, y subsidiar aún más a todo emigrante ilegal que se cuele por nuestras inexistentes fronteras. Eso sí, con nuestro dinero y sin que le molesten en sus bien protegidos aposentos de Galapagar, pagados con una hipoteca de dudosa concesión y defendidos con el dinero de todo y el sacrificio de los cuerpos de seguridad del Estado, a quienes no hace tanto quería ver pisoteados por manifestantes radicales.

Pablo Casado dice ahora lo que nunca se atrevió a decir antes, peroi alabando tanto la gestión de su anterior jefe, Mariano Rajoy, que cabe preguntarse que si no se hubiera producido la moción de censura que puso fin a su presidencia, ¿qué nos estaría contando hoy en tanto que vicepresidente y responsable de comunicación de ese PP de antes de ayer? Pues lo mismo: que el PP nos sacó de la crisis y que acabó con el golpe de estado en Cataluña, ambas unas evidentes mentiras. La renovación personal que quiere condensar Casado se ha quedado justamente en eso, en una cambio de careta, pero no de políticas. Promete hacer. Al igual que Rajoy, lo que pudieron haber hecho y no quisieron hacer. Y las excusas que encontrará para no realizar sus promesas serán las mismas que las de Rajoy y Montoro. Tan justo, democrático y liberal quiere presentarse este PP que calla que ha interpuesto una reclamación ante la Junta Electoral para impedir que una ONG como Hazte Oir use en vallas publicitarias las frases de algunos de sus actuales dirigentes, como Andrea Levy y Javier Maroto, en las que defienden, básicamente, las mismas políticas de género que la izquierda. Pero cuando dicen lo que dicen por algo será.

Y qué decir de Albert Rivera, quizá el más ocurrente de los cuatro en estos debates. Pues que su prometida regeneración política obvia que ha estado apoyando a unos y otros, incluida una Junta de Andalucía que, como se está poco a poco destapando, construida y sostenida a base engaños y corrupción. Sus continuas peticiones para formar gobierno con un partido al que acusa, con acierto, de no hacer nada y de hacer justo lo contrario de lo que decía, suenan algo patéticas.

Lo más sorprende, con todo, es que ninguno, ninguno, lamentase en aras de la transparencia y la limpieza democrática, que Vox no pudiera estar presente. Bueno, presente si que estuvo ya que les fue imposible no aludir casi constantemente a la formación de Santiago Abascal, excluida de poder participar activamente. Se explica, lógicamente, porque el establishment no quiere elementos extraños y que le suponen la más grave amenaza a la que se han tenido que enfrentar nunca.

Más allá de las anécdotas, han sido unos debates aburridos donde los candidatos han prometido más de lo mismo. Cada cual con su receta. Aznar tiene razón al firmar que a él estos candidatos no le duraban ni un asalto. Incluido su retoño Pablo casado. Todos prometieron el oro y el moro, pero un momento ya en el que los españoles saben que el oro es para ellos y el moro para el resto. La nueva política ha resultado ser una vieja prematura. Y da igual si las caras cambian si no se alteran los postulados.

Afortunadamente, frente a esa España moribunda incapaz de resolver los retos a los que nos enfrentamos ha surgido con fuerza un España viva, que dice basta a tanta corrección política de desastrosas consecuencias; a tantos desmanes de políticos instalados en un sistema del despilfarro, profundamente corrupto; a desvaríos políticos y legales tras desvaríos, que hace de la víctima y el inocente los culpables; de tanta confusión moral que borra lo bueno de lo malo; a tanta manipulación educativa que hace de lo marginal y anormal lo central y normal.

Y todo eso, esta gran nación puesta patas arriba, se debe a quien nos ha gobernado desde 1978. Y a quien por ser moderno, cree que el Siglo XXI, la globalización y Europa es mejor que España. La España de siempre, que no es una nación fijada en el tiempo, sino en constantemente evolución y enriquecimiento.

Los cuatro de ayer son parte del problema. Y por eso no pueden aceptar a Vox. Los resultados del domingo con toda seguridad les abrirá los ojos a la realidad y tendrán que admitir lo que los cuatro creen inaceptable.

El primero de los debates sin Abascal
Liberal Enfurruñada okdiario 24 Abril 2019

Las empresas demoscópicas aseguran que esta última semana decidirán su voto muchos de los 4 millones de indecisos que no lo han hecho aún y es posible que algunos de ellos estuvieran anoche entre los casi 9 millones de espectadores que vieron un debate que consiguió un 43,8% de ‘share’. Dicen que los debates no suelen hacer ganar muchos votos, pero que sí pueden servir para perderlos. Yo nada de esto lo tengo muy claro. Pienso que no hay tantos indecisos, creo que la gente miente a los encuestadores y supongo que los pocos que hay no deben estar muy interesados en pasar la noche viendo un debate que, en realidad, no es más que una concatenación de monólogos que cada líder dirige a su parroquia para decirles lo que estos desean escuchar. No creo que muchas personas decidan su voto por algo tan absurdo.

En el de ayer lo que los españoles escuchamos más claramente fue el miedo a Santiago Abascal. La Junta Electoral Central, que tiene por objetivo “garantizar la transparencia y la objetividad del proceso electoral”, retorció los preceptos legales en beneficio de aquellos que se sienten amenazados por su voz, aduciendo que el suyo no es un grupo político significativo, lo que contradice su propio criterio de 2015. Los magistrados y catedráticos de mayoría progresista que la conforman excluyen a VOX a pesar de los resultados de las elecciones andaluzas y pese a las previsiones de todas las encuestas, con lo que limitan la posibilidad de recibir una información necesaria para ese 40% de ciudadanos que aún no habrían decidido su voto. Prohibir un debate a cinco tanto a la televisión pública como a la privada es una decisión que se parece más a la censura de las dictaduras, que a la transparencia y objetividad que debería perseguir este organismo.

Aunque VOX no estuvo del todo ausente ya que fue mencionado en repetidas ocasiones por un Pedro Sánchez que pretende venderse como única alternativa al centro y la derecha que él trata como si fueran un bloque homogéneo, el ‘trifachito’ de Colón. El dr. Cum Fraude centró todas sus intervenciones en mostrase más podemita que Pablo Iglesias y vendió su Gobierno de los últimos 10 meses como el auténtico heredero del 15-M. Pero no pudo ocultar su mal carácter y que se le notara iracundo hasta con el presentador cuando se daba cuenta de que le estaba yendo mal. No negó que fuera a indultar a los golpistas catalanes o sea, confirmó que lo hará. Y se mostró favorable a pactar con Podemos, con Ciudadanos, con los golpistas y con cualquiera que le permita seguir montado en el Falcon.

Iglesias fue ninguneado toda la noche por los demás debatientes que ni se dirigían a él, ni respondían sus preguntas, ni siquiera se molestaron en echarle en cara su casoplón galapagueño. Se presentó vestido de aparcacoches ilegal -sólo le faltaba la gorrilla-, y se pasó los 100 minutos con las manos metidas en los bolsillos del pantalón cuando no estaba en jarras, arremangado, malencarado, enfadado, abroncando continuamente a los televidentes y leyendo esa Constitución española que tantas veces ha despreciado.

Casado mostró un perfil bajo sin querer arriesgar ni siquiera cuando las mentiras de Sánchez le afectaban directamente. Y Rivera estuvo brillante, conciliador con el PP y agresivo contra un PSOE al que acusa de haberse entregado a los golpistas. Fue el único que intentó debatir sin conseguirlo, porque nadie le seguía, e insistió una y otra vez en que en esta ocasión no piensa pactar con Pedro Sánchez, lástima que sea tan difícil creerle. Hoy veremos la segunda parte de lo mismo, otra vez sin Abascal. Es urgente cambiar esa mala Ley Electoral que nos impide estar bien informados.

Pedro Sánchez se desploma en otro debate electoral que exhibe sus vergüenzas
EDITORIAL esdiario 24 Abril 2019

Pedro Sánchez perdió su segundo debate en 24 horas, lo que en sí mismo explica su alergia a un formato que intentó boicotear a costa, incluso, de hurtarle un derecho a los ciudadanos que debería estar regulado y ser de obligatorio cumplimiento para los aspirantes a la presidencia.

Lo hizo ante tres rivales que, por distintas razones, le superaron ampliamente y ante un cuarto, el ausente, que también lo hizo sin necesidad -ni posibilidad- de comparecer: desde Casado -muy mejorado- hasta Rivera -en una línea similar a la víspera- , pasando por un Abascal crecido por el absurdo veto de la Junta Electoral y un Iglesias que le pasó por encima con condescendencia; todos le superaron y mostraron sus limitaciones, ambigüedades y silencios.

Sánchez no fue capaz de aclarar, y esto es lo sustantivo, con quién va a pactar, qué piensa de los indultos a los golpistas de Cataluña y cuál es su propuesta exacta para este conflicto territorial que, gracias a su condescendencia con el independentismo, amenaza con contagiar a Valencia, Baleares, Navarra o el País Vasco.

Los electores no deberían ir a las urnas sin que esté claro qué piensan y proponen todos los candidatos sobre estos asuntos cruciales, y la ausencia clamorosa de concreciones al respecto, invalida por si sola al aspirante socialista y presagia lo peor si se mantiene en La Moncloa: si no ha explicado sus propuestas, es que no son explicables.

El sectario Sánchez
Y que en lugar de ofrecer respuestas Sánchez optara, una vez más, por repetir sus mantras más propagandísticos, le consolida como un dirigente sectario, frentista y abonado al juego sucio que fabula y recrea enemigos inexistentes -las ultraderecha, el franquismo, el machismo de la derecha- para tapar sus fracasos en política económica y sus inquietantes planes en materia territorial.

El debate al menos aclara una certeza: solo hay dos opciones. O PP, Cs y Vox o Sánchez con el independentismo y el populismo a la vez

Pero siendo esto así, que Sánchez no acabara en la metafórica lona del debate de Atresmedia, también matiza el supuesto éxito de sus rivales: sí, Casado y Rivera le superaron con claridad, pero la derrota del líder socialista no fue lo rotunda que la magnitud de sus desperfectos reclamaba. Ni siquiera con el escandaloso plagio de su tesis, las críticas pasaron de un simple numerito visual sin más trascendencia que el impacto efímero.

Que no se engañe el ciudadano
Y es esa discreta dimensión de la victoria lo que da alas a Iglesias, actuando sin sonrojo como bombero sereno tras haber sido el mayor pirómano de la política española; e hizo añorar a Abascal, que mientras llenaba otra plaza de toros en un mitin de Vox programado como respuesta a su exclusión del gran debate de la campaña.

La gran virtud del esfuerzo de Atresmedia es que, por las concreciones y silencios de unos y otros, entrega una valiosísima herramienta al ciudadano para que adopte la mejor decisión el próximo domingo.

Y debe tener claro, al menos, que solo hay dos opciones: o gobiernan PP, Cs y Vox enla fórmula que estimen; o lo seguirá haciendo Sánchez con el amparo interesado y costoso de todo el independentismo y la vicepresidencia de este nuevo Iglesias, igual de populistas que siempre pero menos chillón.

Sánchez volvió a perder el debate
 larazon 24 Abril 2019

El debate electoral celebrado anoche en Atresmedia cumplió sobradamente con las expectativas que había abierto una circunstancia inédita en la práctica política de nuestro país. Y si bien los cuatro candidatos, Pablo Casado, Pedro Sánchez, Pablo Iglesias y Albert Rivera, a quienes citamos por el orden de su representación parlamentaria en la anterior legislatura, pudieron haber aprovechado las ventajas del formato que proponían los organizadores, mucho más ágil y muy bien conducido por los periodistas Ana Pastor y Vicente Vallés –cuyas intervenciones contribuyeron a agilizarlo y, en ocasiones, a reconducir la excesiva cacofonía– para plantear una confrontación de ideas y programas muchas de sus intervenciones cayeron en el cruce de reproches y recriminaciones que viene siendo habitual. Aun así, vimos a un Pablo Iglesias más combativo en el fondo y contenido en las formas, mientras que el líder del Partido Popular mantuvo, en líneas generales, el tono de su discurso, consciente de que para el resto de sus rivales, a derecha y a izquierda, era el objetivo primordial a batir. Porque, más allá de los puntos marcados por cada candidato, de la mayor o menor carga incisiva de las intervenciones, de los alardes libreros, demasiado previsibles, por cierto; de los flancos expuestos, lo cierto es que quedó claro que sólo Pablo Casado puede disputar la presidencia del Gobierno al actual inquilino de La Moncloa, que volvió a perder el debate con claridad.

No dudamos de que el debate de ayer habrá podido influir en la determinación del voto de muchos ciudadanos que se mostraban indecisos en las encuestas, pero ni toda la exuberancia dialéctica de Albert Rivera, que la tuvo, ni su recurso permanente al trazo grueso a la hora de descalificar a los «viejos partidos» consiguieron disipar la impresión de que sus propuestas troncales en la economía, la defensa del modelo territorial y el desarrollo de nuestro Estado de Bienestar, son perfectamente intercambiables con los de los populares, por cuanto se inscriben en el ámbito del libre mercado, en el respeto de las normas constitucionales y en las doctrinas de protección social que han cristalizado en el marco ideológico de la derecha liberal europea desde hace ya muchos años. Así, la discusión pasa, sí, al campo de la fotogenia, que no es en absoluto despreciable, pero, también, al de la
confianza que sea capaz de trasmitir un candidato que, en esencia, se dirige al mismo votante que su rival.

Y, ciertamente, en las últimas confrontaciones electorales, el elector de centro derecha ha elegido mayoritariamente al Partido Popular y no sólo por su experiencia de Gobierno probada, sino porque no ofrece los espacios a la duda que siempre dejan los partidos con vocación de bisagra. Tal vez, si Pedro Sánchez hubiera convocado elecciones tras la moción de censura, a Rivera le hubiera servido algo más su entusiasta colaboración con la manipulación farisea y sectaria de la sentencia de la «Gürtel», pero tras nueve meses de Gobierno socialista, el votante de derechas sabe que lo que se juega es el futuro de la Nación. Fue uno de los flancos débiles de Albert Rivera que, paradójicamente, aprovechó el candidato de Podemos, Pablo Iglesias, poniendo de relieve la probabilidad del pacto postelectoral entre el PSOE y Ciudadanos. Ciertamente, el ataque del líder comunista iba dirigido a su rival en la izquierda, Pedro Sánchez, pero, inevitablemente, llevaba al éter el mensaje de la ambivalencia del partido naranja. No necesitó, pues, Pablo Casado buscar la confrontación directa con Ciudadanos. Si el rival de Rivera es Casado, el rival de Casado no es otro que Pedro Sánchez. Un candidato socialista que, aunque sea dicho de paso, repitió milimétricamente los argumentos y el tono faltón del anterior debate, enzarzándose, además, con un Rivera al que se vio un poco sobreactuado.

"El elector de centro derecha ha elegido mayritariamente al PP"  y por su culpa hasta aquí hemos sido arrastrados. Vota Vox
Nota del Editor  24 Abril 2019

Pues eso. Vota a Vox porque si en las últimas confrontaciones electorales, el elector de centro derecha ha elegido mayoritariamente al PP, para lo que ha servido ha sido para empujarnos al fondo y seguir cavando, Así que a ver si conseguimos que el PP desaparezca. Y de paso, a ver si La Razón, demuestra algo de su nombre.

El día que Sánchez se creyó Obama y acabó besando la lona con solo dos sopapos
Antonio R. Naranjo esdiario 24 Abril 2019

Aunque sus rivales se guardaron la artillería para Atresmedia, Sánchez cayó a la lona varias veces: su pose de imitador solo funciona en mitines sin réplica.

El cartel electoral de Pedro Sánchez, un primerísimo plano en blanco y negro épico, es según los entendidos un trasunto de un viejo retrato de Obama, el presidente cuya retórica y estética inspira al Rasputín del PSOE, Iván Redondo, ese asesor con galones que olvida que en España triunfó más siempre Aquí no hay quien viva que El Ala Oeste de la Casa Blanca.

Pero la publicidad, como el mitin, funciona solo en formato monólogo, en un frontón que devuelve la palabra propia sin réplica o con ovino aplauso del hincha más cafetero. No es un partido de tenis y, mucho menos, en un combate de boxeo. Ahí se notan las carencias con el gancho, el mentón de cristal, las piernas torpes y la lengua, por larga que sea en el pesaje, no sirve para derribar a nadie a la lona pero sí para besarla con un KO sonoro encima.

El primer debate, round iniciático a la espera del desenlace en Atresmedia, diluyó como un azucarillo la prosopopeya sanchista, ese relato particular de la vida que la explica siempre con desprecio por los hechos para sustituirlos por una lírica emocional insuficiente para pagar la luz o encontrar trabajo; pero suficiente para engañar a los militantes propios en unas Primarias falseadas o para echar perfume retórico a la pestilencia de una moción de censura apoyada por Puigdemont, Otegi y Junqueras.

La plurinacionalidad
Y si el desplome llegó con apenas caricias, sin golpes al mentón y con la sensación de que todos se guardaban los golpes ganadores para el siguiente asalto, ¿qué puede ocurrir en Antena 3 cuando empiecen a volar el crochet de la tesis, el gancho del Falcon, el directo del chalet o el uppercut del evidente pacto con todo el independentismo a cambio de una plurinacionalidad que le dé lo mismo sin necesidad de modificar la Constitución a la luz del día?

Sánchez solo funciona con el monólogo: con réplica, se queda desnudo en Cataluña y con todos los plagios al aire
Sánchez es el rey desnudo de la fábula, el tipo que va en pelotas pero rodeado por corifeos que aplauden sus ropajes hasta que alguien le dice lo obvio y su cólera no da para camuflar ya el desnudo. Y si eso solo lo dijo Rivera, por la decisión de los dos Pablos de demostrar que no se comen a niños ni son el peligro público que sus adversarios caricaturizan, ¿qué no le pasará a Sánchez cuando todos, por distintas razones, señalen sus vergüenzas?

Todo es plagio
La derrota de Sánchez no fue estrepitosa, porque el combate real se libra este martes en otro cuadrilátero, pero los sopapos de PP y Cs y la indiferencia de Podemos (más sensato que nunca pero también más irrelevante) ya destaparon su mandíbula de cristal con Cataluña, su hígado castigado con Otegi y su estómago delicado con su tesis, metáfora de un plagio global que es paradójicamente el único ingrediente auténtico del líder socialista: todo es copia, pero nadie más es copia en todo. Lo único auténtico es el plagio como forma de vida.

Derretido el maquillaje de Obama al primer soplamocos, irrumpió el Sánchez de verdad, una máquina de eslóganes manidos que solo funcionan en auditorios entregados, con públicos de la familia y rivales mudos. Un póster antiguo, traído de Washington, para camuflar a un imitador mediocre de Pozuelo. Si con un par de tortitas le temblaron las orejas, ¿qué puede pasar cuando le caiga toda la artillería?

Sánchez se hunde en los debates
Editorial ABC 24 Abril 2019

La «segunda vuelta» del debate televisado entre los cuatro principales candidatos a la presidencia del Gobierno ofreció anoche un formato menos encorsetado, más tenso y bronco, y mantuvo un perfil más emocional en busca del voto indeciso, aún calculado en más del 35 por ciento del electorado. Sin embargo, volvió a ofrecer la imagen de un Pedro Sánchez descolocado y ajeno a lo que se juega; una pugna claramente marcada, incluso agresiva, entre Pablo Casado y Albert Rivera en busca del voto incierto de la derecha; y un cambio en la actitud de Pablo Iglesias, que trufó momentos de condescendencia humillada hacia Pedro Sánchez con críticas al PSOE para evitar la debacle electoral de Podemos. Es indudable que Pablo Casado corrigió la moderación que mantuvo en el debate de anteanoche para ofrecer una imagen más combativa y pragmática frente a Sánchez, al que no ofreció tregua, especialmente en la discusión sobre el futuro económico de España. Y también lo es que el candidato del PP quiso impedir el control del debate a un Rivera sobreactuado por momentos, de modo que las constantes interrupciones del presidente de Ciudadanos a todos los candidatos resultaron impostadas e innecesarias. Sin embargo, la superioridad argumental de Casado y Rivera frente a Pedro Sánchez y Pablo Iglesias resultó abrumadora, porque la demagogia de la izquierda en materia de pensiones, feminismo, violencia de género, inmigración, mercado laboral y, sobre todo, de una idea de España, resultó muy poco creíble.

La conclusión de los dos debates celebrados en televisión es que España entrará en una etapa de oscuridad política, inseguridad jurídica e inestabilidad económica si Pedro Sánchez vuelve a gobernar con el apoyo de Podemos y de los partidos separatistas y nacionalistas. Sánchez no ofreció anoche un programa de gobierno, sino una retahíla de negativas e imputaciones contra los partidos del centro-derecha acusándoles de mentir, pero sin aclarar en qué mienten. Sánchez volvió a demostrar por qué no quería debatir con la oposición y por qué necesita la coartada del ausente Vox para construir un discurso mínimamente creíble vinculando al PP y a Ciudadanos con la ultraderecha. Pero su intento fue en vano. A duras penas, Sánchez se limitó a leer datos precocinados sobre educación, inmigración, pensiones o mercado laboral para combatir la acusación de que adolece de un proyecto útil para España. Sin embargo, salió beneficiado de la constante discusión a la que erróneamente se sometieron Casado y Rivera en momentos determinantes del debate, porque ponían de manifiesto la fractura de la derecha y su desesperada necesidad de conquistar votos indecisos.

Por morboso que pueda resultar, simplificar la conclusión de los debates en busca de un ganador y de un perdedor resulta artificial a estas alturas de campaña, por más relevante que fuera la imagen que transmitieron los candidatos. No obstante, si Rivera ganó el primero de los debates, ayer Casado se antepuso a los demás con intervenciones muy solventes y contundentes. Y más allá de las percepciones subjetivas que puedan producirse y de los análisis que se realicen previos a las urnas, lo relevante es la evidencia de que la izquierda tiene un proyecto destructivo para la unidad de España tal y como fue concebida en la Constitución de 1978. De hecho, tanto el PSOE como Podemos defendieron un proyecto «plurinacional» que oculta la voluntad de romper la soberanía nacional, mientras el PP y Ciudadanos reafirmaron una idea de España basada en la convivencia y la lealtad a la Carta Magna.

Por lo demás, el debate estuvo viciado por una moderación periodística desigual que por momentos pareció salir al rescate de Sánchez cada vez que se encontraba en apuros, que fue a menudo. La orientación de muchas de las preguntas que se formulaban tenía un sesgo ideológico para favorecer a Sánchez que resultó sospechoso. Aun así, tanto Casado como Rivera supieron contrarrestar con eficacia los excesos de un debate que prometió ser modélico, pero que a la larga mantuvo un tono tendencioso y poco imparcial. Sánchez volvió a demostrar por qué España no merece que vuelva a repetir como presidente del Gobierno, y menos aún si es con Pablo Iglesias en su gabinete, tal y como el líder de Podemos volvió a mendigar ayer en público y sin rubor alguno. Es mucho lo que se juega España el próximo domingo. Tanto, como impedir que esta izquierda sectaria y sin más principios ni valores que el odio a la derecha llegue a sumar más escaños para una investidura de Sánchez.

Es la nación, estúpidos
El problema catalán, el flanco más débil de Sánchez, quedó relegado anoche a un inaceptable y tardío segundo plano
Ignacio Camacho ABC 24 Abril 2019

Se puede ganar un debate, o dos, y perder las elecciones, y viceversa. Los debates no los gana, a fin de cuentas, el que más zascas propina ni el que más satisface a su clientela cafetera, y a veces ni siquiera el que demuestra mayor solvencia, sino el que logra mover más votos en la dirección que desea. Ocurre que eso no se sabe nunca a ciencia cierta; el único modo de averiguarlo a medias son unas encuestas que no se pueden publicar por culpa de una ley añeja. En realidad, los espectadores vemos el coloquio con una perspectiva distinta a la de la estrategia que los candidatos emplean, dirigida por lo general a segmentos muy determinados de la audiencia. Y los efectos tampoco suelen ser los que reflejan las apariencias: un vapuleo como el que Sánchez ha recibido por partida doble, por ejemplo, puede movilizar a sus simpatizantes más perezosos para evitar el triunfo de la derecha, y ésta a su vez corre el riesgo de dividir aún más el voto a consecuencia de los rifirrafes entre Casado y Rivera. Se trata, en síntesis, de un juego con distintas reglas: nosotros tendemos a valorar la brillantez o la energía dialéctica y ellos buscan a tientas la manera de atraerse voluntades concretas, las de los indecisos que a estas alturas aún esperan un detalle, una inflexión, un gesto que les convenza. Rara vez una promesa: para eso es demasiado tarde porque en esta fase de la campaña -quizás en toda ella- cuentan más las impresiones y las emociones que las ideas.

Así las cosas, se hace difícil columbrar si esta sesión continua y bastante absurda a cuatro voces va a tener influencia significativa en el resultado por más que el presidente recibiese un contundente varapalo. Sobre todo teniendo en cuenta que la quinta fuerza nacional, Vox, no estaba presente en el escenario y continúa moviéndose a sus anchas en un plano subterráneo. El aspecto más relevante y claro es que Sánchez ha tenido que salir de la confortable zona templada en que se había instalado y que su probable triunfo no se va a producir con la placidez de un viaje en Falcon. Cataluña sigue siendo su punto más flaco, el que puede transformar su optimismo en fracaso y el único que puede dar una oportunidad a PP y Ciudadanos, que en su pugna interna han cometido el error de tratarse más como rivales que como aliados. La idea de nación, relegada en la agenda del debate de A3Media a un vergonzoso, tardío y casi cómplice segundo plano horario; la defensa de una España amenazada por la anuencia del presidente con los autores del golpe contra el Estado, es el músculo moral con el que el centro y la derecha pueden dar el salto. Si ese concepto esencial no basta para desencadenar una rebelión cívica, viviremos una ruptura del régimen constitucional a plazos. Y ésa es una decisión que está ya en nuestras manos, por encima de la atrevida brillantez de Rivera o de la competente convicción de Casado.

En cancha amiga
El formato ayudó a Sánchez, escamoteando el debate catalán hasta la medianoche
Luis Ventoso ABC 24 Abril 2019

El refrán sostiene que «segundas partes nunca fueron buenas». Pero no es necesariamente cierto. Ahí está «El Padrino 2», donde Coppola tentó un doble salto mortal, cruzando historias y tiempos, y salió airoso filmando la que para muchos es la mejor entrega de su trilogía. Esta vez no cayó esa suerte. El formato elegido -periodistas de parte preguntando a los candidatos- sesgó el debate y lo convirtió a ratos en un correcalles (por no hablar de la árbitra de filias al rojo vivo, que planteó varias preguntas que eran directamente salvavidas lanzados al rescate de un atribulado Sánchez). La manipulación de la velada llegó al extremo de que a las doce menos cuarto de la noche, con parte del público ya rumbo a la cama, todavía no se había tocado la mayor amenaza que soporta España, el desafío separatista. Era el punto débil de Sánchez, por lo que tocaba escamotearlo todo lo posible. Nuestra democracia es de tal calidad que el libro de memorias del presidente ha sido editado por la compañía que organizó el debate electoral.

El nivel fue de nuevo flojo en lo que hace a hablar de los problemas de los españoles y sus soluciones. Un ejemplo de esa inanidad llegó cuando se les preguntó sobre cómo hacer viable el sistema de pensiones. Iglesias: «Las pensiones tienen que ver con la calidad del empleo». Una perogrullada. Y acto seguido, su plan: gastar sin control ni cerebro. Sánchez: «Tenemos que hacer sostenible nuestro sistema público de pensiones» (gracias, pero hasta ahí ya llegamos). ¿El plan de Sánchez? Poner por escrito en la Constitución que las pensiones están blindadas, como si la letra constitucional crease por si sola una realidad contable. Rivera: «Me comprometo a ser el presidente de las familias y los contratos de calidad». Más allá de su gesticulación efectista y huera, eso es todo lo que acertó a decir sobre el problemón de su sostenibilidad. Casado: «¿Cómo se crea empleo? Bajando impuestos», magra respuesta también.

¿Ganadores y perdedores? Sánchez, un dialéctico flojo, que por su egotismo sufre al verse cuestionado y se enfurruña, sale vivo. Aunque recibió un repasillo, Casado y Rivera no lograron un movimiento de jaque mate. Rivera, ganador el primer día, sobreactuó en exceso, rondando la descortesía con sus interrupciones marrulleras y muchas de sus propuestas sonaron a respuestas de catálogo. Iglesias se presentó en plan ponderado Dalai Lama, y con el gallinero que allí había, a ratos hasta daba el pego. Iglesias echó más de un capote a Sánchez, porque sabe que si Pedro no flota Pablo naufraga. Casado probablemente ganó el debate. Se tomó el cafelín que le faltó el primer día y anduvo más vivaz; además resultó el más articulado en sus propuestas. ¿La humorada de la noche? Sánchez llamando mentirosos a los demás.

Conclusión tras el doble maratón: los dos debates no van a cambiar el panorama electoral y el elefante ausente seguía caminando por el fondo de una habitación a la que se le negó la entrada, Vox (el lunes en La Coruña se quedaron casi dos mil personas sin poder acudir a su mitin en la ciudad, abarrotado). Puede pasar de todo. La cara de Sánchez no era precisamente la de creerse a Tezanos.

O Sánchez o Casado o la ciencia-ficción
María Claver okdiario 24 Abril 2019

Como al gran Woody Allen en La Maldición del Escorpión de Jade con la palabra “Constantinopla”, cada vez que la izquierda quiere que la derecha actué a su dictado, hipnotizada, llama por teléfono y susurra la palabra `crispación´. El efecto es automático, porque la derecha empieza a titubear, se empequeñece e, incluso, desaparece. El concepto de la crispación permanece años en el cajón, de hecho, cuando la izquierda está en la oposición, nadie habla de crispación. Durante esos años, el acoso y derribo al poder Ejecutivo es definido cómo justicia social o regeneración democrática. Y, así, año tras año, la derecha se ha ido desdibujando políticamente para asumir un perfil exclusivamente de gestión.

Como consecuencia de esta falta de músculo político que ha atenazado al Partido Popular, surge Vox. Un partido que seduce más por las formas que por el fondo, por lo que parece que por lo que en realidad es. Vox se ha enfrentado con la verdad oficial, ha decidido construir un proyecto sobre la ausencia de complejos y la confrontación política. Y la izquierda se lo ha servido en bandeja de plata.

La mejor baza de Sánchez para sobrevivir desgraciadamente se llama Vox y, por eso, salió corriendo del debate de Atresmedia cuando la Junta Electoral cerró el camino a la formación verde. Si quiere ganar unas elecciones, es vital la movilización de su electorado y la fragmentación del voto de la derecha. Hay quienes se engañan pensando que la presencia de Vox hará aparecer, por arte de magia, un voto inexistente. No es más que una ilusión. Lo que hay en realidad es una lucha por la hegemonía de la derecha, una batalla tan interesante como inoportuna, pero en todo caso un experimento político que puede resultar letal para España.

Sánchez va a acabar gobernando con los votos del separatismo o con los votos de Ciudadanos. La formación de Rivera no tiene margen para medirse en una hipotética segunda cita electoral y acabará pactando con el sanchismo por el bien de España e incluso de Cataluña. Conforme a la pugna derecha-izquierda sólo hay dos opciones en este momento: o gobierna Sánchez o gobierna Casado. Cualquier otra consideración es ciencia-ficción.

"La batalla por la hegemonía de la derecha" como despiste, pero votaremos a Vox.
Nota del Editor 24 Abril 2019

Eso de la batalla por la hegemonía de la derecha podría haber sido en tiempos pasados. Porque el PP perdió en norte hace mucho y Ciudadanos se vendió al PSOE en Andalucia. Lo que está claro es que Vox no busca la hegemonía de la derecha, defiende España y a los españoles. Por ello hay que votar a Vox, y silenciar las voces interesadas en desftrozar España.

Refrescando la memoria ahora que hay que votar
Antonio García Fuentes Periodista Digital 24 Abril 2019

La red está “llena de datos”. Sólo hay que entretenerse buscar y copiar: Va una relación de “la época del indeseable Rodríguez Zapatero y auxiliares”; después vino Rajoy con “un barco de promesas”; pero al final la situación de los que perdieron el empleo (o no lo encuentran) es similar a su antecesor, no hablemos de los que perdieron su vivienda o sus ahorros en las estafas bancarias y “todo lo demás”… ¿Y el último que ha hecho salvo asegurarse una paga vergonzosa por lo enorme para mientras viva?

¿Vamos a darles el voto a todos los que nos han hecho tantas fechorías? Pensemos en quién le vamos a dar el voto y miremos con sumo cuidado al receptor; después de dado el voto, ya hemos visto lo que han hecho con él… “lo han empleado como papel higiénico”. Lo más centrado que hoy hay para elegir es… ¿Quién lo sabe? AGF 24-04-2019
************
4.612.000 parados y subiendo.
España en riesgo de entrar en suspensión pagos
________________________________________
15 de enero de 2007 Zapatero: "Vamos a superar a Alemania en renta per cápita. De aquí al 2010 les podemos superar perfectamente. Igualar y superar ligeramente. Es que el crecimiento de España está en el 4%. Creando empleo. Sólo con esa cifra uno, como presidente de Gobierno, se siente ya absolutamente reconfortado en el balance de su actuación".

25 de abril de 2007 Solbes: "Yo no veo afectado para nada el sector de la construcción. Específicamente, sigue funcionando igual, con una ligera desaceleración que permite ajustarse a una realidad que lógicamente va a exigir una demanda ligeramente inferior".

3 de julio de 2007 Zapatero: "Lo enunciaré de forma sencilla pero ambiciosa: la próxima legislatura lograremos el pleno empleo en España. No lo quiero con carácter coyuntural, lo quiero definitivo".

17 de agosto de 2007
Solbes: "Los efectos de la crisis hipotecaria estadounidense tendrán un impacto relativamente pequeño en la economía española".

21 de agosto de 2007 Zapatero: "España está totalmente a salvo de la crisis financiera".

6 de septiembre de 2007 Zapatero: "Tenemos la tasa de paro más baja de la historia. El modelo económico español es un modelo internacional de solvencia y eficiencia".

11 de septiembre de 2007 Zapatero: "Haciendo uso de un símil futbolístico, se podría decir que España ha entrado en la Champions League de la economía mundial".

16 de octubre de 2007 Zapatero: "No hay atisbo de recesión económica. La economía española tiene muy buenos fundamentos".

24 de octubre de 2007 Solbes: "Rajoy tiene una visión apocalíptica de la economía. Incluso en un entorno exterior hipotéticamente menos favorable, pensamos que el 3,3% de crecimiento en España es una cifra razonable".

11 de diciembre de 2007 Solbes: "La economía española crecerá a velo cid ad de crucero durante los dos próximos años, en los que avanzará en torno a un 3%".

9 de enero de 2008 Zapatero: "Crear un alarmismo injustificado en torno a la economía de un país puede dañar las expectativas. Permítanme que diga que es lo menos patriótico que conozco".

10 de enero de 2008 Solbes: "Estamos ante una gradual desaceleración. Se trata de una evolución natural y un fenómeno saludable. Si llegaran las vacas flacas, las afrontaríamos con gran tranquilidad gracias al superávit de las cuentas públicas".

14 de enero de 2008 Zapatero: "La crisis es una falacia, puro catastrofismo. Estamos creciendo por encima del 3%. Aunque mañana crezcamos al 3% o al 2,8%, que es un crecimiento bueno, vamos a seguir creando empleo y teniendo superávit".

4 de febrero de 2008 Propaganda electoral del PSOE: "Por el pleno empleo". "Soñar con los pies en la tierra". "Motivos para creer".

6 de febrero de 2008 Zapatero en Punto Radio ante los datos de paro de enero: "Los 130.000 no son parados, sino que son personas que se han apuntado al paro“

11 de febrero de 2008 Solbes: "Los que auguran el riesgo de recesión no saben nada de economía. Estoy harto y agotado por la cantidad de tonterías que oigo últimamente sobre el mundo económico. La economía española crecerá en la próxima legislatura a un ritmo cercano al 3% , lo que permitirá crear 1,6 millones de nuevos empleos y mantener la tasa de paro en torno al 8% de la población activa.

6 de febrero de 2008 Zapatero: "No estamos en una crisis económica. Tenemos alguna dificultad que nos viene de fuera. La fortaleza de nuestra economía nos permitirá sin duda alcanzar el objetivo de llegar al pleno empleo"

25 de febrero de 2008 Zapatero: "Las cuentas públicas han tenido superávit todos los años, 70.000 millones de euros de superávit, que nos permiten tener una garantía, una fortaleza para atender cualquier necesidad. La desaceleración no va a ser ni profunda ni prolongada. Va a ser una desaceleración para la cual nuestro país está más preparado que nadie. Debería haber tomado nota del debate entre el señor Solbes y el señor Pizarro, para darse cuenta de que no vale la demagogia en la economía".

3 de marzo de 2008 Zapatero: "Prometo crear 2 millones de nuevos empleos".

7 de marzo de 2008 Zapatero: "España está en condiciones para llegar al pleno empleo".

26 de abril de 2008 Zapatero: "La peor previsión de paro que podamos tener por delante será siempre una previsión de paro mejor que la que mejor tuvo el PP".

28 de abril de 2008 Zapatero: "La actitud de quienes exageran sobre el alcance de la actual situación económica es antipatriótica, inaceptable y demagógica".

8 de mayo de 2008 Solbes: "De hecho, nuestras previsiones apuntan a una recuperación de las tasas de crecimiento de la economía ya en el segundo semestre del 2009, que en 2010 nos permitirán crecer a un ritmo medio cercano al 3%".

12 de junio de 2008 Solbes: "El Estado tendrá superávit presupuestario, a pesar de una coyuntura económica desfavorable".

3 de junio de 2008 Solbes: "El Producto Interior Bruto podría crecer en el actual ejercicio en el entorno del 2%. España está capeando el temporal".

29 de junio de 2008 Zapatero: "Como todo, es opinable y depende de lo que entendamos por crisis. [...] Por un concepto como el de crisis habría que preguntar a los economistas, y seguramente no se pondrían de acuerdo. Más allá de baches como el de ahora, España tiene condiciones para ambicionar llegar a los niveles de empleo de la media europea y de pleno empleo técnico. Vamos a trabajar por ello. El Gobierno ha sido el que más ha acertado en sus previsiones".

4 de Julio de 2008 Zapatero: "Ser optimistas es algo más que un acto de racionalidad, es una exigencia moral. [.] A trabajar, y también conviene que consumáis"..

8 de julio de 2008 Zapatero dice por primera vez la palabra crisis: "En esta crisis, como ustedes quieren que diga, hay gente que no va a pasar ninguna dificultad".

16 de julio de 2008 Solbes: "Para mí, que he vivido la crisis del 93-94 y algunas otras indirectamente, ésta es posiblemente la crisis más compleja por la cantidad de factores que están encima de la mesa".

21 de julio de 2008 Solbes: "Si el crecimiento es claramente por debajo de 2,3%, vamos a ver un ligero déficit, pero no me preocupa"..

24 de julio de 2008 Solbes: "A recesión no llegaremos en ningún caso, y a crecimiento negativo espero que tampoco. No es esa nuestra hipótesis de trabajo, sino que el comportamiento de la economía será de un crecimiento próximo a cero, pero no por debajo. La situación es la más compleja de las últimas décadas".

11 de septiembre de 2008 Solbes: "Si la recesión sirve para limpiar la economía, no tiene la mayor importancia".

23 de septiembre de 2008 Solbes: "Yo no sé si es la peor; pero, sin duda alguna, desde que yo tengo uso de razón, y tengo sesenta y seis años, sí es la peor crisis de la que yo tengo conocimiento".

24 de septiembre de 2008 Solbes: "Nosotros no hemos negado nunca la crisis".

24 de septiembre de 2008 Zapatero: "Superaremos a Francia en renta per cápita en tres o cuatro años. Esto no lo quiere ni oír mi amigo Sarkozy, pero es así".

19 de octubre de 2008 Zapatero: "Yo creo que el segundo semestre del año que viene estaremos ya con una actividad económica de crecimiento intertrimestral".

13 de diciembre de 2008 Zapatero: "Nadie quedará a su suerte ante el drama del desempleo. Mi prioridad, es que no haya una sola familia en este país que pueda tener una situación de grave angustia o preocupación por la pérdida del puesto de trabajo".

18 de diciembre de 2008 Zapatero: "No; nadie lo sabía". En cuanto hemos entrado en una situación objetiva de crisis, he sido el primero en hablar de una crisis del sistema financiero internacional y de una crisis económica. En marzo comenzará a crearse empleo de manera intensa".

18 de enero de 2009 Solbes: "Hemos utilizado todo el margen que teníamos contra la crisis".

23 de febrero de 2009 Solbes: "Envidio a Bermejo porque es ex ministro".

16 de marzo de 2009 El Premio Nobel de Economía 2008, Paul Krugman, durante la celebración del Foro Económico Innovae y, en presencia de José Luis Rodríguez Zapatero, opina sobre la situación de la crisis en España:
"Las perspectivas económicas de España son aterradoras. La situación económica es especialmente difícil en España. Los próximos años van a ser muy difíciles para los españoles. El camino de salida de la crisis para España será doloroso o extremadamente doloroso".

29 de abril de 2009 Zapatero: "Es probable que lo peor de la crisis económica haya pasado ya".

18 DE JUNIO DE 2009; ZAPATERO DICE QUE NO SE SUBIRÁN DE NUEVO LOS IMPUESTOS.

10 de julio 2009: Leire Pajín; "El problema si me permitís la expresión, es que el PIB es masculino, es claramente masculino, y por tanto el cambio estará en el momento en que las decisiones importantes estén tomadas también por las mujeres"

22 de septiembre 2009: Elena Espinosa, "La lana es una fibra natural, con un linaje ecológico y biodegradable, siendo diseño de una nueva estrategia para una producción que sea global, integradora y sostenible."

17 de diciembre 2009 Zapatero en Copenhague: "La tierra no pertenece a nadie, salvo al viento"

9 de marzo de 2010: Zapatero; "La subida del IVA es social porque servirá para pagar el paro a 500.000 personas."

14 de abril de 2010 Zapatero: "Acabaré con siglos de dominación del hombre"

A otra guerra
Carlos Esteban eltorotv.com  24 Abril 2019

Las portadas de los diarios hoy me hubieran indignado hace, no sé, diez años. Hoy me inspiran ternura y compasión

Los generales mediocres siempre se preparan para la guerra anterior, y es sabido que nadie escarmienta en cabeza ajena. Hay algo dramático en aprender mucho de asunto tan volátil como la política electoral cuando el panorama cambia y lo de antes ya no funciona, o no funciona igual, y en esas están muchos asesores, tratando de aplicar el libro a una situación para la que no fue escrito.

En momentos así, saber mucho es peor que no saber nada, porque el que nada sabe puede mirar a su alrededor con ojos limpios cuando las cosas se dan la vuelta, mientras que el experto está atado por todo lo que tanto le ha costado aprender, incapaz de distinguir entre lo permanente y lo circunstancial.

Aquí se están cometiendo los mismos errores fatales que se cometieron en Estados Unidos con Trump, que empezó a jugar a un juego para el que la política al uso no estaba preparada, y sus rivales -en sentido amplio, incluyendo todo el establishment– le hicieron la campaña queriendo hundirle.

Me refiero hoy concretamente a la espantosa metedura de pata del sistema de dejar a Vox fuera de los dos debates. Eso les convirtió en el ganador sin esfuerzo. Abascal ha sido la presencia fantasmal de los dos debates, y su ausencia ridícula, cuando es obviamente el protagonista, siquiera informativo, de estas elecciones solo servía al modo del “¡no pienses en un elefante!” de Lakoff, para que todo el mundo estuviera mentalmente comparando.

Hay un guion oficial y luego está lo que todo el mundo puede ver. El guion oficial es que hay un bloque de izquierdas, el formado por PSOE y Unidas Podemos, y un voto de centro-derecha que tienen que repartirse Ciudadanos, PP y Vox, y de ahí la constante llamada de Marhuenda y compañeros mártires a “no dividir el voto de la derecha” como excusa vergonzante para seguir votando a sus señoritos.

Y luego está la verdad, el bipartidismo real que empieza a perfilarse como lo hace en todo Occidente, entre el Partido del Consenso y el que quiere romper ese consenso cada vez más escorado a la izquierda y volver a la normalidad.

Es decir, lo primero que puede comprobar cualquiera que haya soportado los dos debates a cuatro es que ninguno de los participantes se apartó un milímetro de las falsedades evidentes que se han convertido en eje del pensamiento oficial. Las majaderías de Sánchez sobre el consentimiento no hubieran tenido media bofetada dialéctica en cualquier tertulia de bar o de mesa camilla, donde todos sabemos que son mentira y que ni ellos mismos las creen, pero bastan para hacer balbucear a Casado y que baje la cabeza y se apunte a la mentira. Y esto lo vio todo el mundo.

El votante de Vox quiere mandar parar esto, que parece no tener límite ni siquiera en el sentido del ridículo o en el instinto de conservación, y mientras los gurús sigan con la matraca de la ultraderecha y mandando sus naves contra ese fantasma, contra ese tigre de papel de su propia invención, le estarán haciendo el juego a quien quieren hundir.

Las portadas de los diarios hoy me hubieran indignado hace, no sé, diez años. Hoy me inspiran ternura y compasión. Siguen sin enterarse, siguen haciendo como que la gente se entera de las cosas y se informa del mundo por sus desleídas páginas. Y así puede El Periódico decir a los suyos que ‘Sánchez se crece ante las derechas’, que ya hace falta imaginación, y predicar La Razón a su exigua audiencia que ‘Casado crece ante Sánchez’. Da igual, nadie les cree, son tiros en el pie propio.

La conversión de Pablo
Emilio Campmany Libertad Digital  24 Abril 2019

Pablo Iglesias se ha convertido al constitucionalismo. Su argumento es intachable: antes de reformar la Constitución, cumplámosla. ¿Cómo quejarse de los defectos de una Constitución que no se cumple? ¿Cómo puede ser necesaria la reforma de unos artículos antes de que se hayan aplicado? Por ejemplo, el derecho a usar el español está derogado en la España donde convive con otras lenguas. Esa violación la han perpetrado los nacionalistas, por supuesto, pero también el PP y el PSOE cuando han gobernado esas regiones. Otro ejemplo: la Constitución no permite que las comunidades autónomas que poseen derecho foral lo desarrollen para regular aspectos que sus leyes forales nunca regularon. Y, sin embargo, se hace, especialmente en Cataluña, que tiene su propia normativa en materia contractual, lo que conlleva de facto una ruptura del mercado único. El matrimonio que autoriza la Constitución es el celebrado entre un hombre y una mujer y, a pesar de ello, en España es legal el matrimonio entre personas del mismo sexo.

Naturalmente, no son estas cuestiones las que le preocupan a Pablo Iglesias. Él se fija en el rosario de artículos que pretenden para España una economía intervenida. No llegan a autorizar lo que Iglesias quiere imponer, pero la música es esa, más o menos. Por ejemplo, el derecho a una vivienda digna no implica la necesidad de intervenir el mercado del alquiler. Es más, esa intervención, de hacerse, sería inconstitucional. Pero sí es obvio que el texto obliga a emprender medidas que faciliten el acceso a la vivienda. Y no se adoptan. El caso es que, cuando la Constitución se redactó, a finales de los setenta, la URSS todavía existía y todos estábamos convencidos de que no viviríamos lo suficiente para verla desaparecer. Los europeos admiraban el socialismo escandinavo, que requisaba a los ciudadanos casi todo lo que ganaban a cambio de servicios sociales de cinco estrellas. La socialdemocracia era la alternativa amable, en comparación con el comunismo, al capitalismo salvaje de los Estados Unidos. Y todos querían ser suecos. La Constitución de 1978 pretendía dar al Gobierno de turno los instrumentos legales necesarios para construir en el Mediterráneo una socialdemocracia escandinava. Y son esos artículos los que han llamado la atención de Iglesias.

Hasta cierto punto, es correcta su denuncia de que no se cumplen. Lo que pasa es que no se terminan de cumplir porque ya no es posible desarrollar políticas que se atengan a ellos. Quienes redactaron la Constitución ignoraban que, en una década, la URSS desaparecería, que llegarían la Thatcher y Reagan, que la socialdemocracia europea acabaría en la cárcel o al menos la merecería y que los escandinavos renegarían de su suicida sistema fiscal.

No obstante, bienvenido sea Pablo Iglesias al constitucionalismo. Los artículos para los que él quiere una aplicación estricta y rigurosa no son los que más la necesitan, pero menos da una piedra, sobre todo si se tiene en cuenta que se trata de un tipo que renegaba del régimen del 78 y alababa a los etarras por combatirlo. Por supuesto, se trata de una táctica y no de una verdadera conversión, pero el que haya tenido que fingirla no deja de ser el reconocimiento de un fracaso y, por lo tanto, un hecho notable.

Pedro Sánchez baja al barro
Editorial El Mundo  24 Abril 2019

Celebrados los dos debates destinados a marcar la recta final de esta campaña, entendemos bien que Pedro Sánchez tratara de evitarlos cuando la Junta Electoral frustró su estrategia electoral. Durante diez meses ha usado todos los recursos públicos para construirse una imagen presidencial que ha salido mal parada de estos debates. Si en el primero fue acorralado por Albert Rivera y Pablo Casado por sus cesiones al independentismo, en el de anoche sacrificó toda institucionalidad a la marrullería de quien prefiere impedir hablar al adversario antes de encajar cualquier crítica y refutarla. Consciente de sus carencias dialécticas -tenía que bajar la mirada para leer sus propias medidas-, Sánchez se abrazó a sus rivales como un púgil que renuncia a la pelea y permitió que incluso Pablo Iglesias, con su sobreactuada pose de árbitro del constitucionalismo, pareciera el verdadero representante del Gobierno.

El tono bronco, las constantes interrupciones y la anomalía que supone celebrar dos debates en días consecutivos deslucieron una cita que se presentaba como la decisiva. Por momentos no se entendía a los contendientes. Pablo Casado apareció seguro de sí mismo y acertó a colocar la economía en el centro de la discusión, alertando de la desaceleración y reprochando a Sánchez su política irresponsable de viernes electorales con cargo al déficit. Rivera reivindicó la educación y la escolarización en castellano y censuró el sectarismo que ha imposibilitado un pacto de Estado muy necesario. Y ambos recordaron los pactos con los independentistas que Sánchez negó, en un inédito alarde de cinismo.

Pero Sánchez ni contestó las preguntas ni dejó hablar ni paró en ningún momento de atacar al PP y a Cs con demagogia grosera. Llegó a tergiversar con descaro una solicitud particular al Portal de Transparencia de Andalucía para tratar de hacerla pasar por un intento de hacer "listas negras" de funcionarios destinados a la lucha contra la violencia de género. Fue el Sánchez más soez que hemos visto desde que llegó al poder. Se quitó la máscara propagandística de moderación que habían diseñado sus asesores de campaña y evidenció una actitud desabrida más propia del aspirante faltón que del inquilino de La Moncloa. La especial fijación del candidato socialista con el candidato de Cs -que le había mostrado un ejemplar de su tesis doctoral- vuelve ocioso seguir preguntando por un posible entendimiento poselectoral entre el sanchismo y la formación naranja. Casado se benefició de esa pugna y se reivindicó como alternativa.

Pero el precio de esta estrategia del barro lo pagaron todos los españoles que siguieron el debate y apenas pudieron extraer conclusión constructiva alguna, salvo que el presidente del Gobierno prefiere hacer oposición a la oposición antes que defender algún proyecto que no sea la pura permanencia en el poder a cualquier coste.

¿Y de Franco, qué?
Pablo Molina Libertad Digital  24 Abril 2019

No se habló de Franco, señores. Ni una puñetera palabra, a pesar de que Sánchez e Iglesias llevan meses dándonos la tabarra con la profanación inminente de su tumba como un acto de extraordinaria urgencia y primerísima necesidad.

El segundo debate electoral entre los cuatro principales candidatos, organizado esta vez por A3 Media, partía con dos inconvenientes iniciales muy serios: el escaso tiempo transcurrido desde el primer debate y Ana Pastor. Alguien debería decir a la periodista estrella de La Sexta, tal vez el jefe de los informativos de esa cadena, que moderar un debate electoral no es como interrogar a los entrevistados en su programa. Al contrario, ahí hay que dejarlos hablar. También al representante del PP, que fue el que sufrió casi en exclusiva sus constantes interrupciones.

El formato del debate de Antena 3 era, en apariencia, más versátil que el que RTVE había empleado el día anterior. En lugar de aplicar tiempos tasados para bloques temáticos, como hizo la televisión pública, anoche eran los moderadores los que introducían los temas del debate formulando preguntas directas a cada candidato –muy bien ahí Vicente Vallés, una vez más– y dando turnos de palabra para que se atacaran entre ellos. Paradójicamente, el resultado fue mucho peor. Todos se pisaban la palabra tratando de colar alguna frase antes de que los interrumpiera Albert Rivera, que anoche estuvo menos presidencial y más pesado que en el debate de TVE.

Sánchez demostró un día después que sigue sin saber nada; ni siquiera lo que hace su Gobierno, que ya hay que esforzarse porque, siendo el presidente del Consejo de Ministros, algún datillo se le podría quedar fijado. Pues ni uno. Sus referencias al explicar los tremendos éxitos de su corto mandato las leía en un folio que hasta levantaba del atril, para que no quedara ninguna duda de que estaba recitando. Y cuando no leía, mentía. Pero este hombre lo hace con tanta desenvoltura, con tanta naturalidad, con un je ne sais quoi que te obliga a levantarte del sofá y hacerle la ola. Solo él puede decir ante millones de españoles que no ha pactado con Torra sin caer fulminado al suelo por un síncope y continuar debatiendo sobre el precio del alquiler de la vivienda con absoluta naturalidad.

Pero aquí el problema, digámoslo ya, es de lo que no se habló. No se habló de Franco, señores. Ni una puñetera palabra, a pesar de que Sánchez e Iglesias llevan meses dándonos la tabarra con la profanación inminente de su tumba como un acto de extraordinaria urgencia y primerísima necesidad. El tema que ha ocupado al Gobierno y a sus socios durante casi un año fue hábilmente escamoteado, al objeto de que los votantes no sepamos qué piensa hacer Sánchez con un asunto tan trascendental. Si hubiera dicho algo al respecto, al menos ya sabríamos que hará lo contrario si se mantiene en el poder después del próximo domingo. Pero con Sánchez no hay manera de obtener una certeza. Solo que, si gana las elecciones, lo vamos a flipar.

Elecciones Generales 2019
Llenazo total de VOX en Las Rozas: 5.000 simpatizantes arropan a Abascal
R. Tejero / M. Villardón okdiario  24 Abril 2019

VOX ha contraprogramado el debate electoral de Atresmedia y ha organizado un acto electoral en la Plaza de Toros de Las Rozas con Santiago Abascal, Rocío Monasterio, Javier Ortega Smith e Iván Espinosa de los Monteros.

El acto se va a emitir en directo a través de la plataforma YouTube y, actualmente, según los datos de la formación, hay más de 1.400 personas conectadas dando su apoyo a los dirigentes de la formación. El reciento ya está lleno y posee una capacidad de 5.000 personas. El acto lo ha abierto la candidata de VOX a la Presidencia de la Comunidad de Madrid.

“Si ayer te aburrió el debate, esta noche no veas la segunda parte. Sigue el gran acto de VOX en Las Rozas”, así han invitado a sus simpatizantes por las redes sociales. En el acto, en el que está sonando música a todo volumen –como algunos temas del grupo de música de Luis Bárcenas ‘Taburete’ – para calentar motores y animar a los miles de simpatizantes que ya están esperando al llegada de la cúpula ejecutiva de VOX.

En principio, la formación de Abascal tenía la invitación del grupo de comunicación para poder debatir con Pedro Sánchez, Albert Rivera, Pablo Iglesias y Pablo Casado, sin embargo, la asistencia fue bloqueada por la Junta Electoral Central (JEC).

El organismo electoral considera que no se cumple con las condiciones de pluralidad si VOX acudía al debate. La JEC, basándose en el punto 66.2 de la Ley Orgánica del Régimen Electoral Central, considera que el partido de Abascal no cumple con las condiciones para ser considerado un “grupo político significativo”, al igual que le pasa a otras formaciones políticas como la separatista JxCat, el PNV o Coalición Canaria.

Nace una "guerrilla digital" en defensa de España y la libertad
www.latribunadelpaisvasco.com  24 Abril 2019

Programadores, matemáticos, ingenieros y diseñadores gráficos se han unido en un gran grupo dejando de un lado sus preferencias electorales para hacer un frente común y dar soporte técnico al constitucionalismo.

Este grupo de personas de distintos puntos de España, que se ha conocido a través de las redes sociales por compartir algunas ideas y por estar haciendo de forma espontánea y descentralizada memes, vídeos y otros contenidos audiovisuales, se ha coordinado mediante aplicaciones de mensajería instantánea para crear un grupo de trabajo que pueda crear y difundir “cualquier contenido referente a la libertad o España -que tanto monta-“. Ambos conceptos, como indican en esa frase extraída de su web, son sinónimos para "la guerrilla".

Aunque llevan tiempo trabajando juntos han decidido lanzar públicamente este proyecto, así como su web y sus redes sociales el Domingo de Resurrección como símbolo de lo que desean que pase dentro de poco en España al librarse de Pedro Sánchez y sus acuerdos con otros partidos tan opuestos a la libertad y a España.

El trabajo que ofrece "la guerrilla" es recibir por distintos cauces (WhatsAPP, Telegram, Twitter, Facebook, Instagram o correo electrónico) contenidos audiovisuales, filtrar esos contenidos para comprobar su veracidad, su calidad y su corrección ortográfica y gramatical y ayudar a viralizar esos contenidos a través de esos mismos canales, pero potenciándolos para que lleguen al mayor número posible de personas.

Otras colaboraciones que ofrecen es recibir ideas de otras personas para que guionistas las conviertan en frases redondas o guiones para vídeos y que un tercer grupo, de producción audiovisual y diseño gráfico, las conviertan en imágenes o vídeos.

Para hacer este trabajo han programado aplicaciones para automatizar la producción de vídeo y de imágenes, para optimizar textos y etiquetas para el posicionamiento en buscadores, filtros de corrección ortográfica y para el análisis de falacias.

Aunque este trabajo ya esté hecho, en su web indican que “toda colaboración es importante”. Así que “si amas España y amas la libertad, únete a la guerrilla” a través de su web: http://somoslaguerrilla.es o de las redes sociales.

El voto útil frente a la islamización de Occidente
Xiomara Ramírez lagaceta.eu  24 Abril 2019

En Reino Unido, en los últimos 50 años casi un millón de niños han sido explotados sexualmente por bandas de pederastas paquistaníes; el número de ataques con ácido se ha multiplicado por seis y el número de ataques con cuchillos ha aumentado en un 93% a lo que el jefe de la policía londinense declaraba el pasado año (cito):

"Las pandillas no están conformadas necesariamente por grupos raciales, algunos pueden ser muy multiculturales, pero como regla general encontramos que la mayor amenaza para un joven negro es, de hecho, un joven negro"

"Los adolescentes negros y de minorías étnicas se han visto afectados de manera desproporcionada, como reveló la oficina del alcalde de la ciudad, tanto en las víctimas como en los perpetradores." Fin de la cita.

Hablamos de un país donde la Ley de Arbitraje de 1996, permite que el Consejo de la Sharía Islámica tenga tribunales que actúan legalmente dentro de sus fronteras.

La feminista Suecia es conocida desde 2017 como la capital de las violaciones en Europa, alcanzando un nuevo récord el pasado año, registrando 7.840 casos, siendo menores la mitad de las víctimas, con solo el 7.4% de los casos resueltos y siendo el 92% de los condenados de origen inmigrante, principalmente de Iraq, Afganistán, Somalia, Eritrea y Siria, como mostraba Beatriz Andrade en su última investigación.

Así mismo, en 2015 tuvieron que crear la primera unidad hospitalaria dedicada exclusivamente a atender a hombres víctimas de violación, después de registrar 370 denuncias tras la apertura de fronteras, cifra que en solo dos años ha aumentado en un 51%.

A comienzos de 2017, contaba con 61 zonas no-go, como se conoce popularmente a las áreas donde las autoridades han perdido el control. Ese mismo año, los suecos pudieron ver atónitos al jefe de su Policía Nacional, Dan Elliason, en un programa de televisión pidiendo literalmente ayuda. Suecia tiene el récord de país occidental que ha sufrido más ataques con explosivos en un mes, cerrando 2017 con 200 ataques.

En la capital, Estocolmo, de los 192 delincuentes miembros de bandas detenidos, el 40.6% había nacido en el extranjero, al igual que los padres del 82.2% del total.

La otra consecuencia directa de la pérdida de control de estas zonas no-go es que la población se está rigiendo por sus propias leyes y tradiciones, con el consecuente crecimiento de los matrimonios infantiles así como de la ablación genital femenina. En julio de 2018, la televisión pública sueca SVT emitía un documental donde hablaba de 150.000 niñas y mujeres mutiladas solo en Suecia.

Y si Suecia es la capital de las violaciones, Bélgica es la zona occidental que más yihadista produce per cápita, llevándose la palma Molenbeek, zona de la que el propio primer ministro, Charles Michel, declarase (cito): “Casi siempre que hay un atentado terrorista, está vinculado a Molenbeek” (Fin de la cita). Allí la población musulmana supone el 80% del total.


Francia registra oficialmente 751 áreas que catalogan bajo la expresión políticamente correcta zonas urbanas sensibles, donde se estima que residen unos 5 millones de musulmanes y de las que aproximadamente 100 ya eran potencialmente similares a Molenbeek en 2016, según declaraciones del entonces Ministro de Áreas Urbanas, Patrick Kanner.

Las condiciones en estas zonas son tan extremas que la policía francesa se encuentra sobrepasada hasta el punto de que se ha disparado el número de suicidios entre oficiales, cerrando el año 2017 con 66 policías que se habían auto disparado con sus propias armas de servicio, después de que se regulase que podían llevárselas a casa dadas las amenazas de muerte que reciben desde que comenzara una oleada de ataques terroristas contra la policía, que desembocó en un odio traducido en ataques violentos contra ellos por toda Francia, por parte de determinadas etnias de entre la población. La mañana de año nuevo de 2018, otros dos agentes se habían pegado un tiro.

Ya en octubre de 2016, la oficial Maggy Biskupski fundaba el movimiento “Policías Enfadados”, después de que en una zona no-go dos policías resultaran heridos de gravedad con quemaduras por todo el cuerpo tras ser atacados con bombas incendiarias. El pasado noviembre, Maggy también se suicidó con su arma reglamentaria. A 20 de marzo, ya se habían suicidado 20 policías en lo que va de año 2019.

Si os fijáis en los carteles de protesta del movimiento “Chalecos Amarillos”, veréis muchos con frases del estilo: “Detened los suicidios de la policía”.

En Alemania, las autoridades también han denunciado no disponer de los efectivos ni los medios para lidiar con la violencia y la delincuencia en las zonas no-go, como admitía públicamente la canciller Angela Merker, en 2018, cuando declaraba (cito): “Hay áreas no-go… donde nadie se atreve a ir. Hay que llamarlas por su nombre y actuar. No podemos quedarnos parados mientras hay diferentes niveles de seguridad en las distintas regiones.” (Fin de la cita)

La Oficina Federal de Investigación Criminal alemana registró en 2016 36.755 ataques a la policía, entre los que se incluía el asesinato de algunos oficiales, estableciendo una relación entre el aumento de inmigración musulmana y el de la violencia.

La misma Oficina Federal informaba de que las agresiones sexuales, violaciones y abusos a menores cometidas por inmigrantes habían aumentado en un 500% en los últimos 4 años, dando una estimación de 9 abusos por día a manos de extranjeros, siendo los principales agresores de nacionalidad siria, afgana, iraquí, paquistaní, iraní, argelina y marroquí.

Así mismo, confirmaba, junto al fiscal general Ulrich Bremer, que la abrumadora mayoría de los atacantes de la Nochevieja de 2015, eran solicitantes de asilo e inmigrantes de Oriente Medio y África. Recordemos que en esa fatídica noche, solamente en la ciudad de Colonia se registraron 1.616 víctimas de agresiones, algunas incluso violadas en grupo, estimándose el total de agresores en unos 1.000.

Un año después de aceptar miles de refugiados, Dinamarca denunciaba ante la misma ONU que la forzó a abrir las fronteras, el aumento de las violaciones en un 163%. Cifra que creció hasta un 196% en 2017, habiendo sido cometidos el 83% por inmigrantes o descendientes de.

El propio parlamento danés publicaba un informe en 2016 reconociendo la existencia de 31 zonas bajo control de la sharía, informe arropado por la declaración de su ministro de inmigración Inger Stojberg (cito): “la integración en Dinamarca ha fallado”. Fin de la cita.

Un año después, el primer ministro, Lars Lokke Rasmussen, se convertía en el primer político de relevancia en admitirlo públicamente (cito): “Hay que ser realistas con la situación. Hay áreas con diferentes reglas, donde bandas musulmanas controlan todo y la policía no puede trabajar. No puedo dejar q eso ocurra. Hemos intentado todo lo posible para que se integren, pero no lo hemos conseguido. Es hora de mostrarnos más contundentes”.

En Noruega, la policía de Oslo declaraba públicamente que el 100% de las violaciones en la capital eran cometidas por extranjeros, mayoritariamente refugiados. Así mismo, la Asociación para los Derechos Humanos en Noruega, publicaba un informe acusando a las autoridades de callar deliberadamente la violencia y criminalidad de las zonas no-go en dicho país, señalando que el 90% de los responsables de las agresiones sexuales en el país eran musulmanes.

El grupo terrorista islámico Ansar Al-Sunna les ha amenazado con un ataque comparable al 11S si el gobierno no permite que Gronland, situada en Oslo, se convierta en una zona regulada por la sharía. La policía por su parte ha declarado haber perdido la ciudad.

Ya en 2016, en Finlandia, los inmigrantes principalmente iraquíes, afganos y marroquíes, la mayoría de ellos solicitantes de asilo, eran responsables del 93% de los delitos sexuales. La mitad de las agresiones fueron contra menores de edad. El 16% de estas denuncias eran de violaciones grupales.

En estos últimos meses, han salido a la luz casos de explotación sexual infantil muy similares a los ocurridos en Reino Unido, en donde varios inmigrantes de origen árabe han estado abusando y prostituyendo a niñas durante varios meses. Lo mismo ha ocurrido con las agresiones sexuales a mujeres, ante lo cual su ministro del interior, Kai Mykkänen, ha instado a las autoridades a vigilar más de cerca a los recién llegados, declarando que en 2017, si nos referimos a la totalidad del territorio finés, el 31% de los sospechosos de violación fueron extranjeros mientras suponen solo el 2.7% del total de la población; y si especificamos zonas concretas como el archipiélago de Aland, llegaron a representar el 38% de los condenados.

La lista oficial de zonas no-go de Países Bajos iba por 40 en 2015, cuando su embajador en Estados Unidos lo declaraba ante los medios, aunque los holandeses han añadido nuevos barrios a la misma. En la Haya, ha habido 3 manifestaciones a favor de ISIS, lo cual no es de extrañar teniendo en cuenta que el distrito de Schilderswijk es ya conocido como “El Triángulo de la Sharía”.

El incremento de las agresiones sexuales, así como la atrocidad y el salvajismo inherente en las mismas debido al llamado “choque cultural”; el crecimiento de las zonas no-go reguladas por la ley sharía hasta el punto de tener sus propios tribunales y cuerpos de policía; los matrimonios infantiles, con consecuencias que van desde la muerte por hemorragia en la noche de bodas hasta el suicidio; o el aberrante aumento de niñas víctimas de la ablación genital han derivado en nuevas regulaciones, normas y leyes que no habían sido necesarias hasta ahora en nuestros países.

Total para encontrarnos con la ironía de que a nuestros nuevos vecinos les importan poco o nada nuestros sistemas legales, y que cuando nos hablaban de integración, no se referían a la de los recién llegados, sino a la nuestra, pues es a nosotros a los que nos obligan a guardar silencio mientras violan a nuestras hijas, hermanas y madres; es a nosotros a los que nos señalan con el dedo si establecemos la relación entre “los enfermos mentales” y el islam; a nosotros a los que se nos degrada cada vez que se nos pide que cubramos los cabellos de nuestras féminas ya sea para ir a la escuela o a un funeral; a nosotros a los que se nos exige que respetemos su cultura mientras nos llaman nazis por querer proteger y conservar la nuestra.

Y todo esto leyes mediante, como la resolución 2018/2869 del 25 de octubre, donde el 74% del parlamento europeo votó por la prohibición del fascismo, nazismo, racismo y la xenofobia contra cualquiera menos contra los blancos o nativos de Europa, entendiéndose que lo que buscaban era la prohibición del patriotismo viendo a qué gobernantes clasifican dentro de estos parámetros. Esto en la misma semana en la que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos confirmaba la condena contra una mujer austriaca cuyo delito había sido señalar que Mahoma era un pedófilo por yacer con una menor de edad, legitimando de facto la blasfemia contra el islam.

Y ¿saben por qué pueden hacer esto? Porque nosotros, los racistas, islamófobos, nazis y fascistas sí que respetamos las leyes que la sociedad civilizada marca.

Pero parece que nuestros líderes, y sus líderes a su vez, nos han subestimado, pues si hablamos de respetar la ley, nuestras constituciones recogen también nuestro derecho al voto y ahora son ellos los que tiemblan cuando ven países como Hungría, Polonia, Eslovenia, Croacia o Austria cerrar sus fronteras y comenzar a deportar.

Son ellos los que no saben como negociar un Brexit que ninguno esperaba, mientras muestran aún más si cabe pruebas de su traición para con el pueblo pues lo que hemos descubierto con la ida de Reino Unido es que el contrato de entrada de la Unión Europea no registraba forma alguna de salida.
Anonadados se han quedado ante la elección de Salvini en Italia, de Trump en Estados Unidos o de Bolsonaro en Brasil.

Suecia, coaliciones y abstenciones mediante, continúa con el gobierno verde feminista, pero la élite europea se llevó un buen susto al ver la pérdida de votos de los partidos de izquierdas después de 100 años de poder hegemónico, en favor de los Demócratas de Suecia, partidarios del control de fronteras, quienes consiguieron 62 escaños, superando en un 41.7% el resultado de las elecciones anteriores.

Esta sensación de pánico para los globalistas se repetía dos meses después, con las elecciones del sur de España, zona tradicionalmente socialista, ganando el poder la coalición de centroderecha, destacando la aparición y triunfo del partido VOX, quienes también abogan por un control migratorio, y que obtenían por primera vez 12 escaños.

Por otro lado, hace apenas unos días, el partido Foro por la Democracia se hacía con la mayoría en el senado holandés, haciendo campaña directamente desde zonas no-go de La Haya en la última semana.

Y según diversas encuestas, el movimiento de los Chalecos amarillos en Francia cuenta con al menos el 60% del apoyo popular, considerando el 51% de los ciudadanos que deben continuar protestando. Teniendo en cuenta que las cifras de apoyo no se han hecho públicas hasta que no han mostrado un ligero descenso… se podría pensar que Macron está un pelín angustiado.

Termino citando al musulmán paquistaní Maajid Nawaz, fundador de Quilliam Fundation, militante del partido británico Liberal Demócrata y ex islamista radical.

“…te preguntas por qué está creciendo la extrema derecha”

“Cuando silencias a esas voces razonables que intentan mantener una conversación racional en torno a los hechos, cuando llamas a esas voces anti-musulmanes, islamófobas, fanáticas o racistas, y esas voces se sienten intimidadas por hablar, el resultado son los extremos; ese es el momento en que esas opiniones extremistas se sitúan en vanguardia.”

******************* Sección "bilingüe" ***********************

Pedro 'Indúltez'
FEDERICO JIMÉNEZ LOSANTOS El Mundo  24 Abril 2019

En el primer debate televisivo, Rivera, que era el que más tenía que perder y al que los medios dieron por ganador de forma casi unánime, dijo desde el primer minuto hasta el último, ambos inclusive, una palabra que descompuso a Sánchez: indulto. "Lleva indulto escrito en la frente", dijo para abrir boca, y cuando vio que mordía en blando, ya no soltó la presa.

Le ayudó el despertar de Pablo Casado, cuando insistió en pedirle lo mismo que Cayetana a María Jesús Montero: "Diga usted que no indultará a los golpistas". Pero ni la ruinosa gestora de Hacienda ni su jefe Falconetti lo hicieron. Lo cual, en mi opinión, demuestra que no sólo piensan hacerlo si pueden, sino que se han comprometido ya de tal forma que no pueden dar marcha atrás.

¿Qué le costaba mentir a Cum Fraude, en cuyo acervo intelectual no consta la existencia de ese raro concepto al que solemos llamar verdad? Nada. Lo hemos visto desmentirse a sí mismo no ya el mismo día y en la misma hora sino hasta en una misma frase, que puede inaugurar en negro y clausurar en blanco o al revés. La radical amoralidad de Pedro Sánchez se manifiesta en su absoluta indiferencia por la lógica y en un obstinado desprecio por la coherencia más elemental.

¿Por qué, pues, no mantener su costumbre de mentir, que en la insuperada definición del Catecismo es "decir lo contrario de lo que se piensa con intención de engañar"? Porque se comprometió a hacerlo con los golpistas para que apoyaran la moción de censura o porque se ha comprometido después, bien directamente, bien a través de su criado, Don Pablenín de Galapagar.

Pero el compromiso de indultar a los golpistas catalanes supone poner la Presidencia del Gobierno a la cabeza de un renovado golpe de Estado, afrentar al Tribunal Supremo y enfrentarse a los partidos que defienden la unidad nacional y la soberanía del pueblo español, base del librito que acaba de descubrir Iglesias, la Crítica de la razón constitucional o así. Hace poco lo llamaba "el papelito del 78" y era la prueba de la continuidad de la dictadura franquista en la monarquía borbónica, cuyo carácter dictatorial sólo supo ver en la maldita Transición la bendita ETA. Su vídeo en la herriko taberna está en YouTube, la gran cloaca de Podemos.

Y mientras la izquierda llame diálogo al indulto, a Sánchez, para no despistarnos, le llamaremos Pedro Indúltez.

¡Que se mojen de una vez!
Ernesto Ladrón de Guevara  latribunadelpaisvasco.com  24 Abril 2019

¿Quién se tiene que mojar?:
Los partidos políticos constitucionales que no defienden la Constitución y la dejan en el dique seco de lo inane, de lo inútil.

Son los partidos que dejan sin eficacia alguna el artículo 3 de la Constitución Española que dice que el español o castellano es un deber conocerlo para tener la ciudadanía española y un derecho el usarlo. O la eficacia del artículo 27 de la Constitución Española que determina el derecho a la educación, el derecho de los padres a elegir la educación para sus hijos, etc. La unidad y la solidaridad interterritorial del España, etc. En definitiva, la respuesta inequívoca a las preguntas de “Hablamos Español” sobre qué posición tienen en torno a la elección de la lengua materna en la enseñanza como lengua vehicular. Y respecto a la primacía del español sobre las lenguas autonómicas en la enseñanza, y no su destierro de las aulas como hace el señor Feijóo y otros populares y socialistas en las comunidades autónomas donde gobiernan o han gobernado. O sobre el derecho a la educación que consiste en dar el tratamiento que las necesidades educativas requieren en cada caso; y, por tanto, la utilización de la lengua materna como instrumento de aprendizaje, cosa que actualmente no se garantiza, etc.

A estas preguntas elementales solamente ha contestado afirmativamente un partido: VOX. Y luego dicen que ese partido es de ultraderecha, cuando con ello Vox promete custodiar y proteger los derechos fundamentales de aquellas personas que tienen la ciudadanía española y reclaman sus derechos a ser educados en las mejores condiciones (lengua materna), a obtener el mejor fruto de esa educación integral (lengua materna), a proteger a la lengua común contra las arremetidas de quienes buscan procesos independentistas (español o castellano), a respetar los topónimos originales para que no manipulen la historia de nuestros pueblos o ciudades, a garantizar el derecho de los padres a cumplir con su deber y derecho a educar a sus hijos que implica el derecho a elegir el tipo de educación rechazando cualquier pretensión a que el Estado secuestre a los niños, etc. Solo VOX ha contestado conforme a las exigencias democráticas de libertad en esta fundamental cuestión. ¿Entonces, qué opción nos queda a los electores?

Francisco Oya es el primer docente sancionado por combatir el adoctrinamiento en las aulas. Contrarrestaba la «visión idílica» de los gurús nacionalistas en los libros de Historia. Reza un titular de un medio de comunicación.Sancionado por no enseñar que los catalanes "son una raza superior”. Constata otro medio. Y así otros tantos.

La culpa de ese profesor es negarse a adoctrinar, ejercer su libertad de cátedra (otro fundamento constitucional vulnerado por los poderes -por omisión o acción-) y dar las clases en la lengua de Cervantes.

Inma Arcolea es una mozo de escuadra que ha sido sancionada por oponerse a hacer prevaricación obedeciendo a sus mandos en actitudes u hechos flagrantemente ilícitos.

Jordi Cantallops es un inspector de educación de Barcelona que denunció la existencia de adoctrinamiento en las aulas, auspiciado desde la Generalitat. La principal asociación de inspectores de Cataluña rechazó estas acusaciones del inspector, lo que es la prueba del algodón de que los inspectores son un organismo controlado ideológicamente por los poderes públicos catalanes, lo que viola su esencial independencia profesional.

El adoctrinamiento en las aulas catalanas es tan evidente —igual que en las de mi adocenada Vasconia aberchalizada— que negarlo es una patraña digna de mentirosos empedernidos.

Estos ejemplos, que solamente son una muestra de entre tantos otros casos, reflejan una realidad, que es que los partidos políticos operantes —políticamente correctos —no custodian el cumplimiento del mandato constitucional, y, por tanto, están deslegitimados para gobernar.

He dicho.


Recortes de Prensa   Página Inicial