AGLI Recortes de Prensa   Miércoles 1 Mayo 2019

Qué alegría votar al PSOE
Antonio Burgos ABC 1 Mayo 2019

Está en marcha en el Supremo la vista oral por sedición y rebeldía por el proceso para proclamar la independencia de Cataluña. En el banquillo, dirigentes de partidos con los que contó Sánchez para echar a Rajoy y erigirse en presidente. Y el juez Marchena demuestra cada día, con dos có...digos, que ni quieren ser españoles ni Cristo que lo fundó. Eso, por lo que respecta a Madrid y Cataluña, que cada día se ve más palpablemente que a Sánchez le ha importado una higa ir a hablar con Torra en Pedralbes y ponerse a papitos con los independentistas. Pero por lo que atañe a Andalucía, desde diciembre en que se produjo la difícil conjunción planetaria del pacto entre PP, Cs y Vox para echar al PSOE de la Junta y acabar con treinta y larguísimos años de Régimen socialista, cada día se viene descubriendo una nueva escandalera de lo que fueron esos tristes y mal llamados años. No hay día en que no levanten una alfombra y se encuentren algo por lo menos rarito, si no ilegal o punible, de los años del PSOE en la Junta. Y de los chiringuitos de la Administración paralela y sus enchufados a dedo, ni te hablo. El día que no descubren que la lista de espera en Sanidad era dos veces mayor que la oficial es porque la Guardia Civil demuestra que el chófer de la cocaína famoso llevaba sobres con dinero en crudo a los puticlús para cuyos pagos falseaban facturas fingiendo viajes a Cuba. De «empleados fantasmas» que cobraban sin aparecer por allí, los que no quiero ni contarte. Hasta ilustres sabios investigadores de células madre se pegaban la vida padre y en los años de gloria socialista cobraron más de un millón de euros, todavía estamos preguntándonos por qué. Ah, y dos expresidentes de la Junta en el banquillo, a la espera de la sentencia de los famosos ERE, que era cuanto menos, si no la mangoleta, sí la malversación del dinero de los parados en la región con mayor desempleo de España.

¿Sigo exponiendo el panorama lamentable? Podría, pero no quiero cansarles, para ir a lo que quiero: a pesar de cuantas mangoletas se han descubierto en Andalucía, el PSOE ha sacado ahora 550.000 votos más que el 2-D con Susana Díaz. ¿Se habrán descubierto irregularidades e indigentes formas de tirar el dinero público desde diciembre? Pues de nada ha importado. A los votantes, no a uno ni a a dos, sino a 550.000, todo esto les ha importado una higa. Les da igual 8 que 80. Bueno, igual que en el resto de España, donde a casi 7,5 millones de votantes del PSOE les ha importado un pimiento que Sánchez pacte con los separatistas catalanes, les conceda cuanto pidan y ya les tenga hasta preparado el indulto de los que condenen por rebelión o sedición. Y del mimo a los presos etarras, ni te hablo. Y de la economía hecha unos zorros, lo mismo.

A mí me encantaría ser de izquierdas y mucho más del PSOE, para tener estas tragaderas y poder votar con esta alegría a pesar de todos estos pesares sin quitapesares. Qué alegría, que te enteres que se gastan en putas el dinero de los parados y los sigas votando; y que oculten las listas de espera en Sanidad y los sigas votando; y sepas que han pactado por debajo de la mesa con los separatistas y los sigas votando; y te conste que han acordado con los bildueterras todos los beneficios posibles para los asesinos de la ETA y los sigas votando. Pero no un voto así como para salir del paso, no: un voto para ganar barlovento en esta deriva peligrosísima hacia la que llevan a España, en demanda de la destrucción de sí misma si hace falta. ¿Indignación? No, lo que siento es envidia de esos votantes que o por falta de información o por falta de vergüenza siguen votando al PSOE por una suprema razón: porque son de los nuestros. Como la del agente 007 para matar, tienen licencia para trincar. Y para lo que haga falta, incluida la destrucción de España, de su Constitución y de su forma de Estado si se tercia y lo piden.

Aparecen miles de votos nulos
Vox anuncia que va a exigir la revisión del escrutinio en toda España tras la aparición de decenas de miles de votos nulos
www.latribunadelpaisvasco.com 1 Mayo 2019

El secretario general de Vox, Javier Ortega Smith, ha anunciado que su formación exigirá la revisión del escrutinio electoral en toda España tras la aparición de decenas de miles de votos nulos en diferentes lugares del país. "Necesitamos que haya una verdadera transparencia entre lo que los españoles han votado y la representación en el Congreso”, ha explicado ortega Smith en una intervención televisiva en la que ha evitado utilizar el término "pucherazo", pero en la que ha expresado claramente sus dudas sobre todo el proceso electoral, especialmente en la fase del recuento. En este sentido, ha asegurado que en los anteriores comicios “Vox fue el único partido que exigió a las juntas electorales provinciales cumplieran con la Ley Orgánica de Régimen Electoral (LOREG) y abrieran los sobres de cada una de las mesas electorales de España”.

Ortega Smith ha apuntado que durante las elecciones autonómicas y municipales anteriores se encontraron “con un gran número de votos mal contabilizados por las empresas contratadas por el Gobierno para el escrutinio electrónico”. Por este motivo, ha exigido que “esté presentes sus representantes y que se abran todos los sobres electorales, no solo los que hayan tenido problemas”.

Vox exige la revisión de todas las urnas de España tras la aparición de decenas de miles de votos nulos
Carlos Cuesta okdiario 1 Mayo 2019

Vox ha decidido pedir la revisión general de todas las urnas de España tras las recientes elecciones del 28-A. La decisión se ha adoptado tras confirmar la existencia de una bolsa de decenas de miles de votos nulos, entre éstos nada menos que 40.000 papeletas en la Comunidad Valenciana.

Los servicios jurídicos de Vox ya han puesto manos a la obra para reclamar esta revisión general a la Junta Electoral Central y pedir, por lo tanto, un chequeo de las irregularidades que puedan esconderse en la actas de todas y cada una de las meses electorales de España empleadas en las pasadas elecciones generales que dieron el triunfo al PSOE y un total de 24 escaños a la formación de Santiago Abascal.

Se trata, de esta forma, del segundo paso en la misma dirección. Y es que Vox ha anunciado ya su deseo de reclamar a la Junta Electoral el recuento manual de las elecciones autonómicas y generales en la Comunidad Valenciana después de detectar que 40.000 votos en esta región han sido considerados nulos. El volumen es de un tamaño tal que la formación prefiere poder cotejar si efectivamente se trata de votos nulos o ha existido alguna irregularidad en la calificación de estos votos como tales.

El paso regional ha sido el primero en esta dirección, tal y como anunciaron en su momento el líder provincial del partido en la Comunidad Valenciana, José María Llanos, y el cabeza de lista al Congreso por Valencia, Ignacio Gil Lázaro.

40.000 votos nulos en Valencia
Tal y como explicaron ellos mismos, este porcentaje de voto nulo les resulta inusual y “demasiado” alto. Además, según detalló Llanos, existe constancia de que “muchas papeletas” de Vox aparecieron “dañadas” durante la jornada electoral en diferentes colegios valencianos.

Por este motivo, la formación, que se estrena en el Congreso nacional con dos diputados valencianos y en Las Cortes autonómicas con 10 diputados regionales, solicitará a la Junta Electoral un recuento manual para verificar la nulidad de los votos descartados.

En el caso nacional la petición de revisión general supone la exigencia de control de las actas, en primer lugar. Y, en base a las irregularidades que se puedan detectar, se podría pasar al chequeo manual de todos los votos, para confirmar que el recuento se ha trasladado de forma correcta a los documentos finales y que no existe sospecha alguna de manipulación.
En el caso valenciano hay que destacar que infinidad de ejemplos concretos trasladados a la Junta Electoral Central con petición de recuento manual, se basan en las “quejas” de que hay casi 40.000 votos nulos y “muchas cajas con papeletas de Vox tachadas”.

Gil Lázaro, por su parte, ha subrayado que, pese a todo ello, en la circunscripción de Valencia, Vox ha pasado de 1.459 votos en 2016 a casi 55.000, con dos escaños, lo que supone “haber doblado las encuestas” y ser la segunda organización provincial que más representación aporta a Vox, tras Madrid (5 diputados). Y ello, pese a la actual denuncia.

ELECCIONES GENERALES EN ESPAÑA
VOX exige la revisión de todas las urnas de España tras la aparición de decenas de miles de votos nulos
Decenas de denuncias en Madrid por irregularidades en el censo electoral del 28-A
Periodista Digital 1 Mayo 2019

Vox ha decidido pedir la revisión general de todas las urnas de España tras las recientes elecciones del 28-A (La Junta Electoral investiga el posible ‘pucherazo’ del voto nulo que aupó a la izquierda).

La decisión se ha adoptado tras confirmar la existencia de una bolsa de decenas de miles de votos nulos, entre éstos nada menos que 40.000 papeletas en la Comunidad Valenciana.

Como recoge Carlos Cuesta en OKdiario, los servicios jurídicos de Vox ya han puesto manos a la obra para reclamar esta revisión general a la Junta Electoral Central y pedir, por lo tanto, un chequeo de las irregularidades que puedan esconderse en la actas de todas y cada una de las meses electorales de España empleadas en las pasadas elecciones generales que dieron el triunfo al PSOE y un total de 24 escaños a la formación de Santiago Abascal.

Se trata, de esta forma, del segundo paso en la misma dirección. Y es que Vox ha anunciado ya su deseo de reclamar a la Junta Electoral el recuento manual de las elecciones autonómicas y generales en la Comunidad Valenciana después de detectar que 40.000 votos en esta región han sido considerados nulos.

El volumen es de un tamaño tal que la formación prefiere poder cotejar si efectivamente se trata de votos nulos o ha existido alguna irregularidad en la calificación de estos votos como tales.

El paso regional ha sido el primero en esta dirección, tal y como anunciaron en su momento el líder provincial del partido en la Comunidad Valenciana, José María Llanos, y el cabeza de lista al Congreso por Valencia, Ignacio Gil Lázaro.

Tal y como explicaron ellos mismos, este porcentaje de voto nulo les resulta inusual y "demasiado" alto.

Además, según detalló Llanos, existe constancia de que "muchas papeletas" de Vox aparecieron "dañadas" durante la jornada electoral en diferentes colegios valencianos.

Por este motivo, la formación, que se estrena en el Congreso nacional con dos diputados valencianos y en Las Cortes autonómicas con 10 diputados regionales, solicitará a la Junta Electoral un recuento manual para verificar la nulidad de los votos descartados.

En el caso nacional la petición de revisión general supone la exigencia de control de las actas, en primer lugar. Y, en base a las irregularidades que se puedan detectar, se podría pasar al chequeo manual de todos los votos, para confirmar que el recuento se ha trasladado de forma correcta a los documentos finales y que no existe sospecha alguna de manipulación.

En el caso valenciano hay que destacar que infinidad de ejemplos concretos trasladados a la Junta Electoral Central con petición de recuento manual, se basan en las "quejas" de que hay casi 40.000 votos nulos y "muchas cajas con papeletas de Vox tachadas".

Gil Lázaro, por su parte, ha subrayado que, pese a todo ello, en la circunscripción de Valencia, Vox ha pasado de 1.459 votos en 2016 a casi 55.000, con dos escaños, lo que supone "haber doblado las encuestas" y ser la segunda organización provincial que más representación aporta a Vox, tras Madrid (5 diputados). Y ello, pese a la actual denuncia.

Un acierto ideológico, un error estratégico
OKDIARIO 1 Mayo 2019

No han sido fáciles estos primeros nueve meses de Pablo Casado al frente del Partido Popular. Ha llegado a lo más alto en el peor momento. Al desgaste que asumen sus siglas, fruto de la gestión de la crisis económica y de los casos de corrupción, se añade la abrupta salida del poder por la moción de censura y la erupción de un momento populista entre amplias capas sociológicas del centroderecha español. Asumir postulados netamente conservaduros pareció que iba a frenar a Vox; tuvo, por el contrario, el efecto de legitimar a Santiago Abascal. Otro tanto ha sucedido con algunos nuevos fichajes populares, muy al estilo oxigenado y trivial de Ciudadanos. Y así el Partido Popular, siendo la marca original –tanto Abascal como Rivera han sido militantes del PP–, acabó pareciendo el imitador de sus competidores.

Acierta Casado marcando distancias con respecto de la “extrema derecha” de Vox y de los “socialdemócratas” Ciudadanos. El PP es, en esencia, un proyecto político de centroderecha integrador, de sello europeísta, con cuadros de probada solvencia, buen conocedor de los problemas reales de los españoles, con un largo historial de éxitos a sus espaldas y, por tanto, tan distanciado de los brotes de cólera y ocurrencias de barra de bar como del postureo y el tacticismo. El PP alberga dentro de sí un proyecto moderno e integrador, sin que ello signifique la caída en el mero economicismo ni la renuncia a ninguna clase del principio. Si es capaz de traducir este proyecto en un discurso sólido e ilusionante, los hijos de la ira y del telemarketing quedarán retratados como lo que son: unos oportunistas de la sociedad líquida en búsqueda de nichos de mercado electoral.

Entendemos que, tras el resultado del 28-A, el presidente del Partido Popular haya tenido que remarcar su propio espacio ideológico. Sin embargo, a la hora de recuperar votantes perdidos, no parece que la mejor manera sea vilipendiar a sus competidores, puesto que hoy por hoy cobijan a muchos antiguos electores del PP. La clave, insistimos, está en reforzar las señas de identidad que hacen del PP el proyecto mayoritario del centroderecha español y, sobretodo, en recordarle a la ciudadanía, de cara al 26-M, qué sucede cuando se escuchan los cantos de sirena de radicales y relativistas: el voto acaba fraccionado y ganan Sánchez e Iglesias (porque pactarán).


El PP en la UVI con prensa "amiga" en vena
Nota del Editor 1 Mayo 2019

Hay que tener cara o algo peor para seguir defendiendo al PP y machacando a quienes defendemos España. Dejen que el PP desaparezca, indignamente como se lo ha buscado, y apoyen al único grupo capaz de defender España de los terroríficos izquierdo frente populistas, filoterrotistas e independentistas. Echar mano del argumento de Abascal ha sido militante del PP, indica nula calidad de los argumentos, porque muchísimos españoles hemos votado al PSOE  y al PP en algunaa locura de juventud. Tildar extrema derecha a Vox es otro insulto a la inteligencia. Hace años que la derecha dejó de existir, hay ciudadanos que piensan y otros que creen, como la izquierda que ochenta años después sigue intentando ganar la guerra que causó. El PP representa el vacio intelectual y ético y el PP de Galicia agazapado para poder seguir copiando las tropelías los nacionalistas.

Adiós a la verdad
Sánchez ha probado que se puede mentir y ganar elecciones
Luis Ventoso ABC 1 Mayo 2019

Lo cuento como ejemplo de que para algunos la verdad ya no cotiza. Lo único importante es la ideología, que debe avasallar toda realidad que la contradiga. El sábado, este periódico publicó un reportaje realizado en barrios destrozados de Maracaibo, la segunda ciudad de Venezuela, que mostraba en toda su crudeza la catástrofe humanitaria causada por la narcodictadura de Nicolás Maduro, Diosdado Cabello y Vladimir Padrino. Las fotografías, vídeos y textos recogían la penuria extrema de la población, que pasa hambre, sufre apagones constantes y observa impotente como muchos enfermos no pueden ser atendidos en hospitales y se ven condenados a una sentencia de muerte en sus casas. Varios dramas personales aparecían contados con fotos y vídeos de sus protagonistas: una bebé desnutrida, el horrible fin de una médico veinteañera quemada viva en un robo, la impotencia de una madre a la vera del camastro donde se retuerce su hijo escuálido... Pero la imagen que se convirtió en un grito que dio la vuelta al mundo fue la de un hombre de 28 años del barrio de Altos del Milagro, que sufre una hidrocefalia congénita y al que el hambre ha dejado en los huesos, como lamentaba desesperada su madre. La fotografía era durísima por el drama que mostraba. También profundamente humana, por la mirada digna y melancólica del chico, que parecía añorar un cabo que lo enganchase a la vida. Tras un debate editorial, la imagen acabó ocupando la portada de ABC, al suponer un aldabonazo sobre lo que está haciendo la satrapía comunista con los venezolanos.

Pues bien, nada más publicarse el reportaje arreció en las redes sociales una campaña de izquierda radical asegurando que la foto era falsa, que no había sido tomada en Venezuela, sino en Yemen, y que el periódico estaba engañando al público. Es evidente que medios de la categoría de ABC no incurren en una trampa así. Pero quien tuviese dudas lo tenía fácil para despejarlas: los vídeos probaban de manera indiscutible que no era Yemen, sino Venezuela. Da igual. Tuiteros con el cerebro embotado por la ideología seguían sosteniendo que se trataba de una manipulación para denigrar al régimen de Maduro. Esas personas no estaban dispuestas a que la realidad modificase sus apriorismos dogmáticos.

Sánchez ganó las elecciones y por lo tanto debe gobernar. Vivimos en una democracia. Pero eso no impide reconocer que su victoria deja un regusto ingrato. ¿Por qué? Pues porque los votantes no han sancionado algo muy problemático: su manifiesta mala relación con la verdad. Sánchez, siendo ya presidente, ha hecho manifestaciones en el Parlamento que se han probado falsas. En el propio debate de cierre de campaña esgrimió un supuesto documento de la Junta de Andalucía para criticar a Rivera y Casado que resultó ser la carta de un particular. Pero los españoles no le han pasado factura por faltar a la verdad. Al revés, ha ganado votos. La verdad parece haber dejado de importar a muchos votantes. Esa es la gran falla moral que han retratado estas elecciones. Si viviese en la España de hoy, Nixon no habría dimitido por el Watergate.

Derechitas tontas
Carmelo Jordá Libertad Digital 1 Mayo 2019

Sigan por ese camino y no tendremos derechitas cobardes, ni extremas derechas ni derechas veletas: tendremos derechitas tontas y, sobre todo, tendremos socialistas y podemitas en todas las CCAA.

En pocas ocasiones se tiene la oportunidad de superar un revés electoral tan duro como el de este domingo en menos de un mes. El resultado del 28-A es dramático, no nos engañemos, pero el 26-M podría darle otro giro al panorama, facilitar que se pase en alguna medida página a un episodio que puede ser traumático y que sin duda lo sería de no mediar, precisamente, la posibilidad redentora de las inminentes elecciones municipales y autonómicas.

Sin embargo, los primeros movimientos posteriores al domingo en el ámbito de la derecha están resultando terriblemente desesperanzadores: en lugar de reconocer los errores cometidos y hacer propósito de enmienda, parece que la única preocupación del personal es echar la culpa al otro y colocarse un poquito mejor para el reparto de los despojos del naufragio.

Hay muchas razones para explicar lo ocurrido este domingo, pero en mi modesta opinión la principal de ellas es que las derechas no lograron movilizar más de lo normal a su electorado, no consiguieron trasladar a la opinión pública que estábamos ante una situación extraordinaria. Y no lo lograron, entre otras razones, porque durante toda la campaña prefirieron tirarse los trastos a la cabeza en lugar de tirárselos a Sánchez.

Celebradas las generales y ya en la precampaña de las municipales y autonómicas, parece que los tres partidos del centro-derecha no sólo no rectifican, sino que profundizan en el error: unos hablan del voto útil y de la mayoría perdida, otros del diputado de no sé dónde que le habrían quitado al PSOE; este habla de la derechita cobarde, aquel de la extrema derecha y estos dos se pelean por liderar la oposición. Miren, señores: a mí me da igual quién lidere la oposición; lo que me importa es que esta sea un muro de acero contra Sánchez y los separatistas, pero lo único que veo son fisuras y, sobre todo, un aterrador cortoplacismo.

Bien, sigan por ese camino y no tendremos derechitas cobardes, ni extremas derechas ni derechas veletas: tendremos derechitas tontas y, sobre todo, tendremos socialistas y podemitas en todas las comunidades y en todos los grandes ayuntamientos.

Sinceramente, aunque ya a estas alturas uno empieza a pensar que estos partidos se merecen un buen paso por la oposición para ver si se les quita tanta tontería, los ciudadanos no nos merecemos, además de tener que sufrir a Sánchez, seguir soportando a las carmenas, los kichis y las colaus, por poner sólo unos ejemplos.

Izquierdas indoctrinadas e intoxicadas y españoles despistados
Nota del Editor 1 Mayo 2019

Hasta FJL está despistado: dice que votó PP por el programa económico de Daniel Lacalle, como si las promesas electorales se cumplieran.
Hay una izquierda que aún sigue luchando en la guerra civil, y enfrente, con principios, solo está Vox. La derecha no existe. El PP está moribundo y nunca ha estado al lado de España, siempre defendiendo su maquinaria, lo mismo que Ciudadanos. Algunos estan empeñados en repetir los mismos errores y así llevamos cuarenta años demostrando la máxima idiotez.

Un régimen que no tiene nombre
Amando de Miguel Libertad Digital 1 Mayo 2019


El nuestro. Formalmente pasa por ser una democracia parlamentaria, pero eso no dice mucho. También se habla de Estado de las Autonomías, un sintagma que parece bastante contradictorio, como en su día fue lo de democracia orgánica. Tampoco es muy feliz la expresión federalismo asimétrico, al que parece que nos dirigimos.

No, el régimen que disfrutamos o padecemos los españoles es otra cosa. Se asienta sobre una sencilla fórmula (ahora dicen "algoritmo"), que consiste en un continuo trasiego de dinero de los contribuyentes al Fisco y de los múltiples organismos públicos a todo tipo de colectivos. Se dirá que esa es la fórmula universal de las dos corrientes de impuestos, por un lado, y de gastos públicos, por otro. Pero en España ambos caudales dinerarios se amplían y se diversifican continuamente. Todos los Gobiernos de la etapa democrática han aumentado los impuestos y, en consecuencia, el chorro de ayudas, subvenciones, subsidios a los más diversos grupos, muchos de ellos literalmente de presión.

Cualquier grupo que se precie lo primero que hace es constituirse en colectivo para ser objeto de ayudas extraordinarias por parte del Estado benefactor. Los estudiantes universitarios pugnan por alcanzar el estatuto de becarios sin la contrapartida de mayores exigencias académicas. Las mujeres se esfuerzan por alojarse en las muchas categorías del feminismo para recibir todo tipo de subsidios y prestaciones públicas. Son las mujeres maltratadas, las de los hogares monoparentales (los de Unidas Podemos dicen "monomarentales"), las prostitutas (ahora dicen "trabajadoras sexuales"), las paradas, los inmigrantes ilegales, etc. Los empresarios más listos (ahora dicen "emprendedores") se aprestan a obtener subvenciones públicas para sus iniciativas. El mismo camino lo siguen los científicos, los agricultores, los artistas, los alcaldes que se sienten afectados por algún desastre natural, los desempleados jóvenes o los talluditos, los desahuciados de sus viviendas, los que están por debajo del misterioso umbral de la pobreza, los compradores de coches eléctricos, los organizadores de todo tipo de festejos, los cantantes y cineastas (disfrazados de intelectuales). De forma más institucionalizada, a la lista de mendicantes se suman los partidos políticos, los sindicatos, las patronales, la Iglesia católica, las televisiones públicas, las llamadas organizaciones no gubernamentales, etc. Todos aspiran a recibir su cuota del maná de las subvenciones estatales. Por eso no se quejan de los altos impuestos.

En la cola de pedigüeños se sitúan también muchas empresas de forma indirecta o taimada. Por ejemplo, en España no desciende el precio de la electricidad (como debería hacerlo) porque el Estado subvenciona la producción de las llamadas energías limpias, que son las más caras. Es cierto que, si una empresa quiebra, el Estado se desentiende, como es natural. Pero si la empresa es un banco o una caja de ahorros, ahí está el Estado para otorgar un inmenso crédito extraordinario, que se devuelve o no se devuelve. La operación se llama rescate, que suena muy bien.

Toda esta fluida corriente de dinero que va desde el Fisco a los particulares se canaliza muchas veces a través de empresas públicas, fundaciones y otras entidades dependientes de las comunidades autónomas (regiones). Es lógico pensar que, con tanto dinero público por medio, se acaben dando casos de corrupción, comisiones bajo cuerda, favores interesados. Es un aspecto que puede llegar a rozar el Código Penal, pero es parte ínsita de nuestro régimen político.

Ahora lo que nos preocupa es la composición del nuevo Gobierno. Pero un cambio de Gobierno no será realmente tal mientras no altere sustancialmente el esquema del tráfago de dinero público que digo. Supongamos que algún partido político (Vox, por ejemplo) intentara esa transformación radical, cortando muchas subvenciones interesadas. Pronto sería ninguneado por los poderes del Establecimiento. Tales defensores son también parte principal del régimen, de un régimen que no tiene nombre.

Contacte con Amando de Miguel fontenebro@msn.com

Descubriendo a la ultraderecha
Pablo Molina Libertad Digital 1 Mayo 2019

Pedro Sánchez fue expulsado de la Secretaría General del PSOE al descubrirse que urdía un pucherazo durante la celebración del Comité Federal en que se iba a pedir su dimisión. Poco después volvió y arrasó en las primarias socialistas, presentó una moción de censura improvisada, en la que nadie creía, llegó a la Moncloa, adelantó las elecciones generales y el pasado domingo las ganó, sacando 57 escaños a su principal rival. Poca broma, que al tipo le sale todo bien y no parece tener la intención de querer dejar el Gobierno al menos en una década. Su señora, tampoco.

Sus contradicciones, sus flagrantes mentiras y la incapacidad proteica del socialismo para generar prosperidad son en Sánchez detalles menores que no entorpecen su manera de ejercer el poder. Al contrario, la nutren de significado, puesto que, cuanto más se deterioran la economía y la convivencia, más reclaman los izquierdistas la necesidad imperiosa de seguir en el Gobierno, como si los responsables de las tragedias fueran los mejor preparados para solucionarlas.

En el PP se lamentan del resultado de las elecciones y achacan el trompazo (caída de 120 escaños en dos legislaturas) a la división del voto del centro-derecha. Sin embargo, esa es la estrategia que los populares aplaudieron a rabiar en el congreso extraordinario de 2008, cuando Mariano Rajoy invitó a liberales y conservadores a abandonar el partido. Pues bien, eso es lo que han hecho siete millones de ellos, que ahora votan a Ciudadanos y a Vox.

Casado da por irrecuperables a los votantes del partido de Rivera, pero no así a los de Vox, sobre todo después del esfuerzo realizado durante la campaña por acercarse al partido de Abascal. Un esfuerzo, hay que decirlo a pesar de los sorayos, muy limitado, porque en los temas centrales del discurso del partido conservador, como la reforma de las leyes de género, la derogación de la memoria histórica o la supresión de las autonomías, el PP se ha mostrado en todo momento abiertamente en contra.

Pero los populares creen que hasta esa leve cercanía, más cosmética que otra cosa, ha sido excesiva, por lo que ahora toca llamar ultraderechistas a los votantes de Vox, la inmensa mayoría de los cuales ha venido votando durante años religiosamente al PP. Como estrategia no parece la más adecuada, pero es tanto el miedo que la gente de bien tiene a Sánchez y sus amigos, que igual las autonómicas y municipales dan un vuelco a la situación. La noche del domingo 26 veremos si el PP se recupera o se confirma la hecatombe. En otras palabras, veremos si el PP se confirma como la referencia del centro-derecha o acaba dejando en mantillas a la UCD.

¿Quiere Sánchez ser salvado?
Emilio Campmany Libertad Digital 1 Mayo 2019

Es obvio que a España le conviene más un Gobierno PSOE-Ciudadanos que uno PSOE-Podemos apoyado por los independentistas. Pero es absurdo, y una prueba de la costra progre que recubre a la sociedad española, presionar a Ciudadanos para que lo propicie. A quien deberían presionar los medios de comunicación, la CEOE, el IBEX y todos los que tratan hoy de impedir el desastre que se avecina, es a Sánchez, no a Rivera. Parece que, de no ofrecerse Rivera, el PSOE no tendría más remedio que arrojarse en brazos de quienes quieren destruir España, como si eso fuera una consecuencia inevitable, cuando la verdad es que es una opción que el PSOE elige libremente a cambio del poder. Lo hizo ayer y lo volverá hacer hoy si no tiene una solución mejor para sus intereses.

El problema es que Sánchez está convencido, con la mayoría de su militancia, de que es preferible gobernar con comunistas y separatistas que con centristas o liberales. No es sólo cuestión de aritmética. La primera vez que Sánchez intentó subirse a los hombros de los independentistas, algunos socialistas, entre los cuales se encontraba Susana Díaz, lo echaron. Pero la militancia socialista, que es como es, lo volvió a aupar a la Secretaría General. La clave está en que la alianza con nacionalistas y comunistas garantiza un poder mucho más amplio y permite sacar adelante un programa mucho más socialista que cualquier pacto con centristas. Encima, es una alianza más sólida porque los nacionalistas no piden compartir el poder y los comunistas no constituyen una seria amenaza de sorpasso. En cambio, Ciudadanos puede en cualquier momento aliarse con el partido que haya a su derecha y dejar al PSOE en la oposición, algo que ya ha hecho en Andalucía y que es algo que el pesebre socialista soporta muy mal. Además, Ciudadanos podría llegar a ganarle unas elecciones. Es verdad que venderse a los nacionalistas tiene mala prensa, pero para superar este escollo basta con convencer a la parroquia izquierdista de que lo que la derecha llama sumisión no es más que mera disposición al diálogo.

Para convencerse de que lo del PSOE es estrategia y no necesidad de aritmética parlamentaria, basta recordar cómo Zapatero salvó a la ETA de la extinción por medio de la negociación para que hoy pueda tener cuatro diputados en las Cortes. Y cómo Sánchez prefirió darle la alcaldía de Madrid a Carmena antes que dejar que su candidato accediera a ella con los votos del PP.

Es el colmo que a las muchas personas influyentes que hay en España, y que no son políticos, no les preocupe que el partido mayoritario de la izquierda sea así, uno con vocación estratégica de aliarse con quienes quieren destruir la nación o empobrecerla. Y que en cambio se pongan muy vehementes con Albert Rivera, exigiéndole que se deje devorar por el monstruo socialista sin exigir prácticamente nada a cambio.

Para poder salvar a alguien es necesario que quiera ser salvado, que lo pida con educación y que ofrezca garantías de que hará lo que se espera de él.

No es golpismo, sino democracia
Editorial ABC 1 Mayo 2019

Más de sesenta países y la Organización de Estados Americanos reconocen a Juan Guaidó como presiente provisional legítimo de Venezuela. Decir que lo que sucedió ayer en Caracas es un golpe de Estado no solo es incorrecto, sino sencillamente un último gesto, ya desesperado, de apoyo a la dictadura usurpadora de Nicolás Maduro, responsable de la mayor catástrofe humanitaria, económica y política que ha conocido este país en toda su historia. Juan Guaidó se proclamó hace tres meses presidente encargado dentro de sus atribuciones constitucionales -en tanto que presidente de la Asamblea Nacional-, y ayer pidió apoyo a las Fuerzas Armadas para defender la legalidad que representa. La suya es la única que existe en Venezuela. Tarde o temprano tenía que estallar este pulso colosal entre el presidente legítimo y el aparato del Estado que se mantiene del lado del tirano usurpador. Después de haber dado el paso de asumir las competencias presidenciales en contra del régimen bolivariano y lograr el reconocimiento internacional generalizado, Guaidó necesitaba probar que el régimen está en sus últimos estertores, y también que dentro de las Fuerzas Armadas hay venezolanos decentes que no pueden soportar ver la postración y miseria a la que el régimen chavista está condenando a la inmensa mayoría de sus compatriotas.

Maduro huye hacia adelante. No es casualidad que el inicio de la denominada Operación Libertad comenzara con la liberación de Leopoldo López, dirigente demócrata que, de no haber sido detenido y apresado de forma arbitraria, probablemente ahora sería el presidente democrático de una Venezuela en la que no se habría llegado a hablar de la necesidad de recibir comida y medicinas del exterior para evitar el hambre y la desesperación de la población. Tan injusta había sido su condena como hermoso el símbolo que representó su liberación en la madrugada de ayer. Maduro y quienes lo apoyan han adquirido una responsabilidad criminal gravísima al utilizar la fuerza para atacar a los ciudadanos que salieron a la calle a gritar libertad y pedir el fin de la opresión. Cada gota de sangre derramada deberá sumar un grado de culpabilidad en el futuro, porque lo que está sucediendo en Venezuela no puede quedar impune. Cada bala y cada gesto en contra de Juan Guaidó y de lo que representa serán cargos severos contra Maduro y sus cómplices.

La moral de la izquierda. A pesar de las múltiples oportunidades que han tenido para rectificar, nadie esperaba que los altos dirigentes del chavismo pusieran fáciles las cosas a quienes reclaman democracia, comida y seguridad. Tampoco ha extrañado a nadie que los únicos apoyos exteriores de Maduro hayan sido los habituales clientes interesados de la dictadura, empezando por la tiranía cubana, junto al déspota ruso Vladímir Putin y todos los que aún mantienen sus respectivas sucursales del chavismo en América, como Evo Morales o Daniel Ortega. Lo más triste es ver a personajes de la izquierda española, inmunes al drama que padece el pueblo venezolano, salir en defensa de un tirano, cruel e incapaz, que ha transformado un país riquísimo en el erial en el que se asfixia la libertad de los ciudadanos.

El fin de la equidistancia. Desde ayer no caben posiciones intermedias ante lo que sucede en Caracas: entre la opresión y la libertad, entre el hambre y la vida, entre Maduro y Guaidó, todo lo que sea equidistancia resulta indecente para cualquier demócrata. El Gobierno de Pedro Sánchez acertó a la hora de reconocer la legitimidad de Guaidó como presidente encargado de convocar unas elecciones libres. Al mismo tiempo, se puede entender que la complejidad de las distintas áreas de las relaciones entre España y este país tan cercano no permitía hacer ostentación pública del repudio hacia la figura de Maduro. La realidad, sin embargo, obliga a ser coherente: si se reconoce a un presidente como legítimo, se entiende que, en pura lógica, cualquier otro que se empeñe en detentar este cargo no lo sea. Decir ahora -como ayer dio a entender el Gobierno- que el presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela estaría cometiendo un acto espurio por alentar a los militares a ignorar a Nicolás Maduro, y que no aceptaría el resultado de lo que les parece un golpe de Estado, no ayuda mucho a los venezolanos. El fin de Nicolás Maduro y el triunfo de la libertad están muy cerca. Lo ocurrido en las últimas horas es precisamente la aceleración de un proceso inevitable. Maduro ha desperdiciado numerosas ocasiones de haber admitido la realidad. Es muy probable que ahora sea la realidad la que le pase por encima.

Primeras páginas del libro
George Soros: Rompiendo España
www.latribunadelpaisvasco.com 1 Mayo 2019

La tarde del 5 de abril de 2018 los autores de "Soros. Rompiendo España" hacían llegar a la UDEF y al juez Pablo Llarena el resultado de una investigación que evidenciaba las conexiones del multimillonario, especulador y mecenas de la izquierda mundial George Soros con el proceso golpista catalán. Dos meses después, la Policía Nacional registraba varias de las empresas apuntadas en este libro de Juan Antonio de Castro y Aurora Ferrer.

En su trabajo, editado por Homo Legends, los autores destapan el entramado político, empresarial y de falsa sociedad civil que, financiado por Soros, ha dado cobertura a la fractura independentista y revelan cómo el multimillonario de origen húngaro ha puesto a disposición de los intereses secesionistas su compleja red de oenegés y "think-tanks", un entramado gestionado por su Open Society Foundation, con su sede para Europa ubicada precisamente en Barcelona.

Tal y como demuestran en su investigación De Castro y Ferrer, hoy las empresas de Soros y sus organizaciones afines, apoyadas por un oscuro entramado político-mediático dedicado a la desinformación y guiado desde el exterior, son una injerencia en los asuntos internos de España y una amenaza a su soberanía. El objetivo es claro: generar una ola de empatía internacional con los presos independentistas y su causa. La fragmentación de España será sólo el primer paso. El objetivo último es provocar un efecto contagio que desestabilice a Europa entera. Un continente con centenares de pequeños Estados enfrentados será mucho más fácil de controlar. “Esto no ha hecho más que empezar”, explican los autores.

Juan Antonio de Castro de Arespacochaga es doctor en Ciencias Económicas y profesor de Economía Internacional y del Desarrollo en la Universidad Complutense de Madrid y es, sobre todo, uno de los mayores especialistas del mundo en la figura de George Soros.

Durante más de dos décadas ha sido funcionario permanente de las Naciones Unidas en la Conferencia de Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo (UNCTAD) en Ginebra, así como profesor en la universidad de la ciudad suiza. De Castro ha desarrollado asimismo parte de su carrera en el ámbito internacional como consultor en instituciones tales como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPALC), el Sistema Económico Latinoamericano (SELA) o el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUE). Hoy es presidente de la empresa de consultoría en inteligencia económica y de desarrollo Metaeconomics, que asesora a altas instituciones del Estado sobre proyectos innovadores de diversificación económica en países de África y América Latina; también es miembro del Consejo de Administración de la Fundación Sanofi-Espoir, que trabaja en el binomio Economía-Salud en diversos proyectos en África.

Aurora Ferrer, por su parte, es una de las promesas de la investigación en España. Licenciada en periodismo por la Universidad Carlos III de Madrid, es especialista en Análisis de Inteligencia y una de las alumnas más destacadas de la Cátedra de Servicios de Inteligencia y Sistemas Democráticos de la Universidad Rey Juan Carlos. Desde 2017 combina la investigación, el análisis de inteligencia y la coordinación operativa de proyectos dentro del ámbito de la consultoría. Es experta en investigación OSINT dentro del área de Business Intelligence, comunicación, corrupción o blanqueo de capitales.

https://homolegens.com/wp-content/uploads/2019/03/PRIMERAS-P%C3%81GINAS-SOROS-ROMPIENDO-ESPA%C3%91A.pdf


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Elecciones Generales 2019 / Resultados
Menos de 400 votos ‘inútiles’ a Vox dieron el escaño del PP a Bildu en la tierra de Abascal
Agustín de Grado okdiario 1 Mayo 2019

Vox sumó 5.587 votos, muy lejos del corte que les hubiera permitido acceder a un diputado, pero hubiera bastado que 384 votantes de Santiago Abascal lo hubieran hecho por el PP para que los proetarras no alcanzaran este escaño en el Congreso.

Sólo 383 votos. Es la diferencia que permitió hacerse a EH Bildu con el escaño al que aspiraba el secretario de Organización del PP, Javier Maroto. Los bilduetarras sumaron 24.867 sufragios frente a los 24.304 del PP.

El de Álava es un ejemplo paradigmático de cómo el fraccionamiento de las ofertas de centroderecha terminó dañando sus intereses electorales y, en este caso, favoreciendo a los proetarras.

Vox sumó 5.587 votos, muy lejos del corte que les hubiera permitido acceder al cuarto diputado que se repartía en Álava, pero hubiera bastado que 384 votantes de Santiago Abascal lo hubieran hecho por el PP para que los proetarras no alcanzaran este escaño en el Congreso de los Diputados.

No sólo los votos del PP y Vox acabaron sin representación en Álava. También los 7.039 alcanzados por Ciudadanos. De tal forma que las tres fuerzas de centroderecha enviaron a la papelera 36.930 sufragios. Cantidad que, de haberse presentado bajo una candidatura conjunta, hubiera situado al centroderecha como tercera fuerza en Álava, sólo por detrás del PSOE (39.595 votos) y el PNV (40.199) y por delante de EH Bildu y Podemos.

Se da la paradoja de que Álava es el territorio donde Abascal ha protagonizado gran parte de su actividad política. Aunque nacido en Bilbao, el presidente de Vox procede de una familia de Amurrio y fue en este pueblo donde vivió toda su juventud, donde conoció la amenaza de ETA y donde, como ha reconocido, ha sido más feliz.

Ninguno de los tres partidos del centroderecha han obtenido representación en el País Vasco, pese a sumar más de 162 votos. Álava era la única provincia donde estaban cerca de alcanzarlo.

El ascenso de EH Bildu es uno de los datos más significativos de las elecciones generales. Han pasado de 2 a 4 escaños en la Carrera de San Jerónimo tras crecer en más de 60.000 votos desde 2016.

Los diarios ‘abertzales’ ponen a los guardias civiles en la diana culpándoles del auge de Vox en Pamplona
OKDIARIO 1 Mayo 2019

El Diario de Noticias de Navarra y el abertzale Naiz han vinculado el auge de Vox en varios distritos de Pamplona al voto de los guardias civiles de la Comandancia de la Guardia Civil de Navarra y de la casa cuartel de la Salve. En concreto, señalan que los de Abascal consiguieron un 24,45% de los votos en la sección 1 del distrito 5, que corresponde con la avenida de Galicia, donde está situado el cuartel de la Benemérita.

Los medios vinculados al gobierno navarro y aquellos de tendencia claramente abertzale han buscado la explicación del aumento de votos de Vox en Navarra a la presencia de la Guardia Civil. Algunos, como el Diario de Noticias lo ‘venden’ como curiosidad, pero el mensaje está claro.

Los diarios ‘abertzales’ ponen a los guardias civiles en la diana culpándoles del auge de Vox en Pamplona

El periodista de Gara Martxeto Díaz compartió en Twitter ese dato. “En Pamplona Vox obtuvo el 4,26% de los votos. En la avenida de Galicia (sección 1, distrito 5), donde está el cuartel de la guardia Civil, logró el 24,46%”, señalaba en la red social.

Ésta no deja de ser una forma de presión, de poner en la diana a los guardias civiles señalándolos como artífices del auge de Vox en Navarra. Otro mensaje de Twitter del que se ha hecho eco el diario abertzale Naiz señalaba el auge del partido de Santiago Abascal en otro distrito -Ciudad Jardín–, “barrio compuesto de una mensa en la que, entre otros, votan los que viven en la casa cuartel de la Salve. En este barrio han quedado por encima del PP. Vox ha quedado por encima de Ciudadanos en 11 barrios”, decía el mensaje de otro redactor de Gara.

Santiago Abascal va a por todas (Carta de Santiago Abascal a Pablo Iglesias: "Lo tienes crudo").
Periodista Digital (08 de diciembre de 2018). 1 Mayo 2019

Es un documento imprescindible, para entender en su cabalidad lo que es desde hace muchos meses este basurero en que, medios de comunicación exclusivamente interesados en enriquecerse, políticos de medio pelo, arribistas de todo pelaje y progres incoherentes, han convertido la política española (Los obispos, preocupados por la irrupción de Vox y las protestas en su contra).

La carta es de hace dos años. La escribió en abril de 2016 Santiago Abascal, cuando VOX era apenas un proyecto balbuciente y nadie quería prestar atención a sus palabras (Esta es Cristina Seguí, la combativa musa de VOX que reparte estopa en los platós de televisión).

El éxito de VOX en las elecciones andaluzas y el enorme tirón que está teneindo, ponen de nuevo de rabiosa actualidad lo que decía entonces Abascal y sigue diciendo ahora (Pánico en Canal Sur por la entrada de PP y VOX: "Mejor no tener Canal Sur y sí endoscopios en los hospitales"):

Pablo, permite que me ahorre lo de "estimado", más que nada porque me gusta decir la verdad siempre. El caso es que el otro día reiteraste tu miseria moral alabando a un terrorista. Dijiste que "sin personas como Otegi no habría paz".

No leí tus declaraciones. Me las leyó mi padre. Me llamó por teléfono expresamente. Te ahorro la literalidad de la conversación porque es más virulenta aún que las letras que ahora escribo.

Pero debes saber que, mientras tú vomitabas esa basura, el hombre que me llamaba no debía de tener a muchos metros a los escoltas que le vigilan desde hace veinte años gracias a las balas de los amigos de Otegi.
Mientras tú pasabas tu infancia en Soria leyendo a Verne y a Salgari, yo la pasaba en tierra vasca -y española- viendo cómo mataban a los amigos de mi padre, como Jesús Velasco o Félix Galíndez, o como a Estanis Galíndez, cartero de mi pueblo, asesinado, como todos, por la espalda. Sello de tus admirados, valientes y perspicaces amigos.

Mientras tu adolescencia empezaba a despertar con sueños húmedos con no sé qué actriz española -algo de eso dijiste hace poco-, la mía despertaba con las cartas que la ETA escribía a mi abuelo para anunciarle su temprana muerte: "Le buscaremos hasta ejecutarle", rezaban las misivas de tus perspicaces amigos. Mientras tú te reunías con el enemigo en una herriko taberna y alababas la "perspicacia de ETA", yo recibía a mis hijos en el paritorio acompañado por guardaespaldas.

Mientras tú te entretenías en la universidad entre escrache y manifa, yo acudía a la universidad escoltado y veía mi nombre en un punto de mira pintado con spray en las mismas pizarras. Literal, Pablo. Mientras tú disfrutabas de tus becas y de tu vida facilona, yo llevaba una pistola al cinto por si podía evitar que me pegasen un tiro en la nuca, anuncio también literal de las paredes de mi pueblo.

Mientras tú animabas a la afición que te jaleaba a salir a "cazar fascistas" o a pegar a un "lumpen", y quizá mientrás tú leías cómo se hace un cóctel molotov, yo empezaba la madrugada apagando el fuego de la tienda de ropa de mi padre, arrasada por el fuego de los cócteles molotov de los amigos de tus amigos.

Mientras tú te dedicabas a acosar a los que no piensan como tú en la universidad -me acuerdo ahora de Rosa Díez-, yo veía pasar el féretro de Gregorio Ordóñez entre vivas a España, o velaba el cadáver de Jesús Mari Pedrosa, asesinado a tiros en la puerta de su casa en Durango.

Mientras yo rendía honores a Manuel Indiano, abatido a balazos en su tienda de golosinas de Zumárraga, tú cogías un vuelo para tu paraíso venezolano o iraní para aprender cómo jodernos más la vida.

Tu paraíso es nuestro infierno. Tus amigos son nuestros enemigos.Y tus héroes, Pablo, son nuestros villanos. Y tú -siento decirlo y siento pensarlo- eres todo eso a la vez, sin matices, el enemigo, un villano y el infierno mismo.

Por eso somos tantos los que te conocemos, cada día un poco más, los que vemos la gran mentira que se esconde detrás de alguna de tus verdades. Y por eso somos tantos los que te combatiremos, en las universidades si hace falta, en las urnas cuando toque, en los tribunales cuando la ocasión lo exija.

En la cheka si ese es nuestro destino en la España soviética que querrías construir. Y en todos los lugares en los que pretendas dar tu pérfida batalla. Cuando quieras y donde quieras. Porque se trata de nuestra Patria y se trata de nuestra Libertad. Y no sólo no crees en ninguna de las dos, sino que quieres destruir ambas.

Lo tienes crudo, porque somos millones los que pensamos que representas lo peor. Lástima que los corruptos te hayan dado esta oportunidad para engañar a tanta buena gente.

Porque es así, Pablo, tú solo eres una consecuencia de la corrupción de tantos dirigentes del PSOE y del PP. Gracias a Dios, la España decente os combatirá a ambos a la vez. Por una España más unida, más justa y más libre. Os combatiremos siempre.

 


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