AGLI Recortes de Prensa   Lunes 6  Mayo 2019

La miserable pugna por el poder
Amando de Miguel Libertad Digital 6 Mayo 2019

Contrasta la prontitud con la que los españoles votan para elegir un Parlamento y también la celeridad con que se realiza el escrutinio. Todo en el mismo día. En cambio, después de vistos los resultados electorales, el partido con más votos se toma un mes de conciliábulos, consultas, conversaciones, comidas, cenáculos, cabildeos. (Todo empieza con ce). El pretexto es que hay que esperar a otras elecciones; locales, regionales, europeas. Bien es verdad que la fecha de esos segundos comicios la dispuso el mismo Gobierno. Ahí se ve el verdadero interés que acucia a los políticos que van a seguir gobernando. El poder no es para ellos un medio para mejorar el aparato público y las condiciones de vida del pueblo, sino más bien un fin en sí mismo. Da la impresión de que el poder consiste llanamente en repartir favores, prebendas, sinecuras a los amigos y aliados. Por eso hay que tomarse todo el tiempo posible, y de la forma más regalada, para acceder a esa privilegiada estancia.

La cuestión está en que, cuando se insume tanto tiempo en los menesteres de la intendencia, se hace escaso el dedicado a plantear los sustantivos problemas de la sufrida plebe. Véase, por ejemplo, qué poco nos ha dicho el doctor Sánchez sobre las tribulaciones económicas del vecindario. Por cierto, ¿no es acaso el doctor Sánchez profesor de economía? Ya es extraño que no le oigamos casi nunca perorar sobre asuntos resueltamente económicos. Vaya usted a saber qué explicaría en su momento a los estudiantes.

Lo único que se advierte en el Gobierno en funciones es que continúa con su obsesión de expandir todo lo posible el gasto público. Es la clásica receta del que asó la manteca. Tanto es así que el Gobierno no tendrá más remedio que subir los impuestos; más, incluso, de lo que se dice. El resultado es que los paganos seguirán siendo los mismos, los sufridos estratos medios de la población.

La gran ausencia en las cogitaciones del Gobierno in fieri (el que se está cociendo) es el planteamiento de qué hay que hacer para aumentar la productividad de la economía. No recuerdo ninguna medida que hayan propuesto los gobernantes en funciones para resolver este capital problema. Al contrario, se sospecha que van a tomar muchas medidas que harán descender la productividad. Por ejemplo, las admisiones incontroladas de muchos inmigrantes extranjeros. O también la subida por decreto del salario mínimo, y por tanto medio, la reducción de la jornada laboral y la tolerancia con el absentismo en el trabajo y los estudios, la ampliación del permiso de paternidad, la enemiga contra los trabajadores autónomos. No digamos si al final el Gobierno establece "pactos programáticos" con las Unidas Podemos. Nos acercaríamos entonces al extinto régimen chavista de Venezuela ("¡Exprópiese!").

De nada vale que algunas de esas medidas retrógradas se consideren oficialmente como progresistas y formen parte de la propaganda de los viernes sociales, como si fueran una práctica piadosa.

Las infinitas conversaciones para formar Gobierno ofrecen la elegancia política de que el doctor Sánchez haya invitado a platicar con su excelencia a todas las fuerzas del Parlamento; todas menos la Vox. Es lo que se llama ahora "cordón sanitario", el que se establece contra las epidemias. No veo que ningún partido haya protestado ante tamaña desvergüenza. No lo han hecho porque se hallan atascados en el reparto del poder. El resultado paradójico es que, al seguir estigmatizando a la Vox (ya fue excluida de los debates de la televisión), le conceden implícitamente la única plaza de la derecha. Es la que nadie quiere ocupar; el PP porque se considera de centro y los Ciudadanos, antes socialdemócratas, porque ahora prefieren pasar por liberales. Ambas fuerzas se hallan perseguidas por el fantasma de la UCD, que resultó más bien RIP.

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Pablo Casado y el Ultracentro
Rafael Bardají y Óscar Elía Libertad Digital 6 Mayo 2019

El 'casadismo', como el 'ultracentro' que promueve, es solo una pose, sin contenido y sin sentido.

Puede que él no lo recuerde, dado que por aquellos días era un tierno infante, pero la derecha española que salía del Congreso de Sevilla y que se ponía en manos de un líder regional, como era entonces José María Aznar, con el doble objetivo de enterrar a Fraga y su Alianza Popular y el de llegar al poder bajo las nuevas siglas de PP arrancó su periplo bajo la autodefinición de centro reformista.

Como era lógico, la noción de centro enseguida suscitó voces críticas, puesto que el centro no es una posición específica, sino relativa a los extremos. El centro no es nada salvo en comparación a lo que tiene a su izquierda y a su derecha. Por eso, uno de los ideólogos del nuevo PP de Aznar, Eugenio Nasarre, pasó a defender la definición de centro reformista no por su posición ideológica sino como una actitud a la hora de encarar y hacer política. Frente a los exabruptos de don Manuel, había llegado la hora del moderantismo, el diálogo y el pragmatismo.

En realidad, ese giro al centro escondía un profundo complejo de la derecha española. A saber, creer que la sociedad española salida de 1978 era claramente de izquierdas y que, por lo tanto, para ganar el apoyo de los españoles había que desprenderse de todo tufillo a conservadurismo, franquismo, catolicismo e ideología. En lugar de moral y valores comunes, había que pasar a defender el individualismo y el materialismo más descarnado, la prosperidad infinita y la riqueza rápida. De ahí que los líderes del PP sin excepción se presentaran como los grandes gestores de la economía y abandonaran a la izquierda los asuntos de la cultura y, aún más grave, de la educación de nuestros niños y jóvenes.

Casado entra en política de la mano de Esperanza Aguirre, el símbolo del liberalismo dentro de la gran tienda en la que se había convertido el PP con Aznar. Luego pasó por la escuela de formación de servir directamente al expresidente como su asistente personal. Etapa en la que mamó el aznarismo de primera mano. No se puede olvidar que eso que se llama aznarismo no se corresponde con ninguna ideología mientras el PP estuvo en el Gobierno desde 1996 a 2004, sino con una visión que se genera en reacción a la oposición blanda y carente de referencias ideológicas y valores que ejerce Mariano Rajoy desde 2008 en adelante y que se agudiza en sus aspectos críticos una vez que el PP de Rajoy llega al poder.

Si no hubiera sido por una gran ambición política personal, habría resultado sorprendente que un joven como Pablo Casado se integrase en la Ejecutiva e incluso llegase a servir de vicesecretario de Comunicación del PP de Rajoy. Un PP que veía en el exjefe de Casado su enemigo número uno.

Hemos de creer que, por amor al partido al que pertenecía, Pablo Casado calló buena parte de sus creencias políticas y sirvió con eficacia y sin rechistar durante la debacle de Rajoy y Soraya, cuando el PP prometía una cosa y hacía la contraria (impuestos); continuaba la línea ZP en materia antiterrorista; se olvidaba de quienes habían salido a las calles de España en defensa de la vida y una educación libre, en manos de los padres y no de la ideología del Estado. Esto es, traicionaba no ya a su ideología, sino a su base electoral. Cuando Vox no era nada, el PP de Rajoy (con Casado) perdía ya un 30% de sus votantes y obtenía el peor resultado de su historia reciente, cayendo a 137 diputados en las lecciones de 2016.

No obstante, a Pablo Casado se le abrió una oportunidad histórica: con la dimisión de Mariano Rajoy tras la moción de censura y el proceso de primarias, Casado encuentra la posibilidad de ser él mismo, si creemos en sus palabras. Está convencido de que el fracaso de Rajoy se debe a que abandonó los principios del PP de siempre, esto es, de la etapa de Aznar en el Gobierno, y de que la única forma de recuperar apoyos es volver a ocupar el espacio del centro-derecha. Pero él llega a la cúspide del PP en una situación muy distinta a la de sus mayores: mientras que Aznar se encuentra con partidos pequeños y en fase de extinción (como el liberal de Segurado), Casado tiene que hacer frente a la realidad de Ciudadanos, un partido en ascenso, y de Vox, una incógnita prometedora.

Casado parece estar convencido de que Vox es un partido hijo pródigo y cuyo destino es integrarse en el redil del nuevo PP al que avanza. En parte por eso y en parte por razones tácticas, Casado se abre a Vox, primero con un ofrecimiento para concurrir juntos electoralmente, al menos en el Senado, con continuos llamamientos a sus votantes, diciendo que les ofrece lo mismo y considerando públicamente incluso que Vox entre en su futuro Gobierno tras las elecciones.

Pero llega el superbatacazo del 28-A. Lejos de dar frutos su giro al PP de siempre y los guiños a los simpatizantes de Vox, su renovado PP ahonda más en su propia crisis política e institucional al caer significativamente por debajo de lo que el propio Casado consideraba una gran derrota de Rajoy: pierde la mitad de sus votantes y se queda en apenas 66 diputados. Cerca de un millón y medio de antiguos votantes del PP de Rajoy se pasan a apoyar a Ciudadanos; otros tantos a Vox.

La reacción no se hace esperar. Medio PP que el pasado mes de julio estuvo del lado de Soraya Sáenz de Santamaría y esa forma de entender la acción política basada en la nadería, se vuelve más ardiente y vocal tras las elecciones contra la actual cúpula; parte del equipo de Casado culpa de su fracaso a la fragmentación de la derecha. Vox pasa a ser el chivo expiatorio ideal porque representa eso que Casado había puesto en marcha, su giro a la derecha.

Pablo Casado podía haber dimitido la noche electoral. No lo hizo, seguramente por sentido de la responsabilidad y no dejar huérfano del nuevo padre a un PP que se tiene que volver a medir electoralmente en unas pocas semanas. También podía haber defendido su visión en la reunión de la cúpula del partido el pasado martes, pero no lo hizo. Ha preferido enterrar su aznarismo, negarse a sí mismo y abrazar todo cuanto había criticado en los últimos meses de la etapa de Rajoy. Su renovación ha consistido en un giro de 360 grados.

Casado, espoleado por los elementos marianistas de su partido, pasa a lanzarse a combatir a la "ultraderecha", como si la estrategia de meter miedo a los votantes de Vox fuera a hacer que girasen hacia su renovado nuevo partido de siempre. No habla de centro reformista porque tal vez desconozca la expresión, sino de partido hegemónico en el centro derecha, situando a Ciudadanos en la socialdemocracia y, como hemos dicho, a Vox en la extrema derecha.

No sabemos cuán lejos llegará en esta nueva estrategia. Ni si será exitosa de cara a las municipales, autonómicas y Europeas. Pero sí tenemos una cosa clara: ha nacido el casadismo. Una filosofía política que podríamos definir como el ultracentro, cuya columna vertebral es despegarse como sea de sus extremos, sean éstos los que sean, pero que, a diferencia del centro reformista y su actitud moderada, en lugar de intentar seducir a las otras fuerzas y sus votantes, recurre al insulto y a la descalificación.

No sabemos a si producto de la desesperación que parece haberse instalado en un PP que se ve abocado a un colapso como el de UCD o por puras contradicciones internas de un dirigente más próximo en sus formas al Aznar en su retiro que al Rajoy en el Gobierno, el nuevo ultracentro sale a matar (y posiblemente también a morir) al nuevo ruedo de ese centro-derecha fragmentado. Lo que no se entiende es que, si Casado está tan convencido de que Rivera es socialdemócrata y Abascal de extrema derecha, esto es, de que representan dos espacios en los que no tiene interés un partido de centro como el que ahora quiere abanderar, esté tan preocupados con ellos y pretenda con sus ataques, incluso personales, robarles votos. ¿Será que en el nuevo, nuevo PP cabe todo?

El ultracentro muestra una actitud agresiva, pero desde una situación de crisis y degeneración que recuerda a una ballena en sus estertores. Casado ha elegido suicidarse matando. Si de verdad esta vez cree que su particular agresividad contra sus hasta ayer aliados va evitar la hemorragia que sufre su partido, olvidándose del Frente Popular como enemigo verdadero, habrá perdido la poca credibilidad que le queda. Demasiados giros en tan poco tiempo. El casadismo, como el ultracentro que promueve, es solo una pose, sin contenido y sin sentido. Peor aún, una opción que iguala en su nivel de crítica a los enemigos de España con quienes la defienden.

El shock del futuro
Luis Herrero Libertad Digital 6 Mayo 2019

La España constitucional corre más peligro que nunca. Por eso es tan importante que Casado se recupere cuanto antes y deje de cavar su propia tumba.

Que el PP se ha equivocado gravemente durante la campaña electoral es una de esas afirmaciones que puede hacerse de forma categórica sin miedo a equivocarse. Los datos del fracaso son tan elocuentes que no dejan demasiado margen para la discusión.

El PP estaba sufriendo una sangría de votos descomunal por su flanco derecho, el que limita con Vox, y parecía lógico que Casado se dirigiera a ese flujo migratorio de votantes para tratar de convencerles de que su cambio de apuesta carecía de sentido. Si iban a respaldar a Abascal porque las políticas de Rajoy les habían decepcionado, debían saber que él estaba dispuesto a enmendar los errores pasados para que el PP volviera ser lo que siempre había sido. La machacona insistencia en esa idea, sin embargo, tuvo una terrible consecuencia.

En lugar de aparecer como el antagonista de Sánchez, que era el verdadero enemigo a batir, Casado se convirtió en el antagonista de Abascal. La cuestión no era ganar, sino evitar que los nuevos esquilmaran su granero de votos. Muchos votantes del PP, que miran con tanto recelo a Vox como a Podemos, se desentendieron de esa riña familiar, tan alejada de sus verdaderas inquietudes, y se fueron a Ciudadanos. Hasta un millón y medio de electores siguieron esa misma conducta. No recuerdo que ninguna voz de alarma hubiera alertado de que algo así —tan multitudinario, quiero decir— pudiera producirse. Pero se produjo.

Aunque estoy convencido de que muchos de los electores que inicialmente habían pensado en votar a Vox decidieron al final darle una oportunidad al nuevo líder del PP, salta a la vista que el número de arrepentidos in extremis no compensó ni de lejos el de los emigrantes que se fueron a Ciudadanos. Un saldo tan deficitario no tiene, me parece a mí, defensa argumental posible.

Además de ese error de bulto, Casado cometió dos más que también le han salido por un ojo de la cara. Su llamada política de renovación, que básicamente ha consistido en poner en las listas a sus amigos —algunos de ellos verdadero veneno para la taquilla— en detrimento de los que el partido había colocado en la parrilla de salida, ha provocado demasiadas desafecciones. Con esa política caprichosa de designaciones a dedo, la nueva cúpula de Génova ha abierto más heridas de las que puede suturar y el hospital de campaña, tras el desastre, se ha convertido en un mar de sangre.

El tercer error de Casado fue el de querer protagonizar una campaña de opositor marisabidillo, más preocupado por estar en todas partes exhibiendo su dominio del temario que por elegir con criterio los actos y los mensajes adecuados. Decir tantas cosas en tantos sitios es lo más parecido, si hablamos de política, a no decir casi nada en casi ninguno. La dispersión es uno de los pecados capitales del marketing electoral.

Para salir del hoyo, el PP no tiene más remedio que acreditar el 26 de mayo que lo peor ya ha pasado y que vienen tiempos mejores allí donde la aritmética electoral del 28 de abril señala victorias posibles. Si la derecha no es capaz de desalojar a la izquierda de Extremadura, de Castilla-La Mancha, de Aragón y de Madrid capital, reteniendo además las plazas donde ya gobierna, todo el tablero de la política cambiará súbitamente de aspecto. Sánchez se hará fuerte para resistir toda la legislatura, el liderazgo de Casado se irá a pique, el PP correrá el riesgo de hacerse insignificante, y el centro derecha quedará dividido en dos marcas —Vox y Ciudadanos— de aleación imposible.

Con ese paisaje de fondo, la España constitucional corre más peligro que nunca. Por eso es tan importante que Casado se recupere cuanto antes del estado de shock en el que vive desde el domingo pasado. Ahora parece más afanado en salvar su propio pellejo como presidente del PP, accediendo a los sacrificios humanos y a los cambios de rumbo que le solicitan barones aterrados, que en hacer una autocrítica sensata.

Su credibilidad está muy dañada. Los que se fueron a Vox lo hicieron porque no se fían de él. Los que están arrepentidos de haberlo hecho, en vista de los resultados, no entienden que se les riña por haber abrazado una opción —a la que el PP quería parecerse— que ahora se identifica con la extrema derecha. Los que se quedaron contra viento y marea se sienten desanimados y se plantean irse a la abstención o hacer apuestas con más futuro. Y los que optaron por respaldar a Ciudadanos no encuentran ningún aliciente para desandar ese camino cuando el estímulo consiste en que se les tilde de traidores socialdemócratas.

Si Casado cometió el error de convertirse en el antagonista de Abascal durante la campaña de las generales —y el resultado fue catastrófico— ahora no debe perseverar en él, añadiendo además un nuevo antagonismo con Rivera. Su único antagonista es el PSOE. Todo lo que no sea concentrar su esfuerzo en combatirlo será un error mayúsculo. Ya lo dice el refrán: si estás en un hoyo, deja de cavar.

Salvo que quieras facilitarle el trabajo a los sepultureros.

Ineptitud intelectual del franquismo / feminismo/ Reparto
Pío Moa gaceta.es 6 Mayo 2019

Programa especial de “Una hora con la Historia”: https://www.youtube.com/watch?v=1p_dNaq9bhM

*Ayer fue el Día de la Madre, día maldito para el feminismo, ansioso de implantar el Día del Aborto

*Para el feminismo la maternidad, tan desigualadora, es la maldición de la mujer. Por eso reclaman el aborto como un “sacramento”.

*Según el feminismo, las mujeres han sido durante milenios una especie de idiotas, hasta que han llegado ella a ilustrarlas… con sus majaderías.

*El feminismo usurpa la representación de la mujer tal como el marxismo la de los obreros o el separatismo catalán la de los catalanes. Y todos van juntos.

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Por qué el franquismo fue tan fácilmente desmantelado

P. Usted defiende el franquismo, pero la facilidad con que el franquismo se descompuso a la muerte de Franco, y aun antes, debiera suscitarle algunas cuestiones sobre su valor.
–Ya he explicado que esa facilidad se debió esencialmente al Vaticano II, cosa en la que debo insistir porque nadie quiere recordarlo, empezando por los franquistas catolicistas. Los antifranquistas no lo hacen porque no van a reconocer que no fueron ellos sino la Iglesia quien demolió ideológicamente al régimen. Y los catolicistas tampoco, porque pone en cuestión sus teorías de la consustancialidad de España y la Iglesia.

P. Unamuno dijo aquello de “venceréis pero no convenceréis”. ¿No hay algo de verdad en ello?
–Lo dijo o dicen que lo dijo. Los nacionales vencieron con toda justicia, y Franco siguió derrotando a todos sus enemigos políticos y militares, porque en los dos campos fue un personaje de talento excepcional. Pero es cierto que se esforzaron muy poco en convencer. Aparentemente no hacía falta, porque la gente se había convencido sola. Había pasado por la república y el frente popular, y no tenía el menor deseo de volver a ello, aunque lo llamaran “democracia”. En el plano popular fue así, y puede decirse que la reconciliación se hizo casi inmediatamente, en los años 40, como pudo comprobar el maquis. Pero por debajo había una debilidad intelectual real. El franquismo fue ante todo una respuesta política práctica a una situación de crisis extrema, de disgregación y tiranía, pero no dio lugar a una elaboración intelectual adecuada. Para elaborarla, el régimen creó el Instituto de Estudios Políticos, que produjo obras muy valiosas, pero dispersas, sin una verdadera articulación doctrinal. Por ello el marxismo y los separatismos fueron vencidos en la práctica, pero no intelectualmente. Observe que una historia crítica de los separatismos, de los orígenes de la guerra civil o del propio régimen, una comprensión no mítica de la masonería, una respuesta a las tesis de Ortega, y otras cuestiones básicas, prácticamente no han existido hasta mis estudios, tantos años después de muerto Franco. Es ahora cuando el franquismo puede vencer intelectualmente, y debe hacerlo, entre otras cosas, como factor de una democracia estable.

P. Usted ha hablado de la polémica de los años 40 y 50 sobre Ortega y Unamuno como demostración de un clima intelectual interesante en aquel tiempo.
–Sí, fue una polémica de un nivel superior al de los irrisorios debates actuales, si se les puede llamar debates. Pero tampoco iba muy lejos. En realidad era una polémica sobre Ortega y Menéndez Pelayo, dos figuras del mayor interés, porque exponían ideas básicas sobre España, su cultura y su historia, e incluso filosóficas más amplias. Pero, ya lo he dicho, no ha habido ningún ensayo comparativo entre ambos, en parte porque, por entonces, nadie osaba cuestionar a Menéndez Pelayo. Pero después podía hacerse y no se hizo. Por cierto, llegó el Vaticano II y los católicos menendezpelayistas se callaron, sin más. Y empezaron muchos de ellos a conchabarse intelectual y políticamente, con los marxistas y demás derrotados de la guerra. Esto es indicativo, ¿no? Indica esa debilidad intelectual, tanto de la Falange como del nacionalcatolicismo (de los monárquicos no vale la pena hablar). Creo que en Los mitos del franquismo lo explico por primera vez, como propuesta de debate y de estudios más a fondo, que nadie quiere emprender.

P. Pero hoy el marxismo puede considerarse históricamente liquidado, ¿vale la pena el trabajo?
–En España nunca fue liquidado intelectualmente, insisto. Y en mi libro sobre Europa señalo la raíz de todo el problema, el de las ideologías en general. El problema envuelve a la democracia, el feminismo, las ideologías de género, el europeísmo anticristiano, la crisis del catolicismo, etc. Descartado el nazismo, todas ellas tienen una doble raíz liberal-marxista, íntimamente mal avenida. Es un trabajo apenas esbozado y que está por hacer.

Los Mitos Del Franquismo (Historia)La guerra civil y los problemas de la democracia en España (Nuevo Ensayo)europa: introduccion a su historia-pio moa-9788490608449

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“La economía, dijo Javi, tiene dos partes: la producción y el reparto. El reparto sigue cinco normas básicas: 1) Nunca hay para todos. 2. Aun si hubiera para todos, cada cual quiere una parte mayor. 3. El reparto no se hace por las virtudes morales de cada cual, ni por el mérito productivo, sino por habilidad, fuerza y suerte. 4. La propensión de cada uno a quedarse con más de lo que recibe generaría máximo desorden, por lo que se establecen normas de derecho. 5. Las normas de derecho son en parte arbitrarias y nunca se cumplirían sin la intervención de la fuerza.

La elaboración económica posterior parte de esas normas básicas. En cuanto a la producción, sigue también sus propias normas.

Comprar el voto con tu dinero
Carlos Esteban eltorotv.com 6 Mayo 2019

Winston Churchill ganó las elecciones en Gran Bretaña con una inusual promesa de campaña, “sangre, sudor y lágrimas”, pero de entonces aquí nadie se ha atrevido a repetir la hazaña, por lo que pueda pasar.

Hay normas en esto de las elecciones que han quedado pulverizadas sin necesidad de derogarlas, como la prohibición de pedir el voto durante la llamada ‘jornada de reflexión’, de publicar encuestas electorales de última hora o de comprar votos.

Esta última es especialmente conmovedora en su ingenuidad, porque poco a poco la democracia se ha convertido en un sistema en el que no sólo se compran los votos, sino que se pagan con el dinero de los propios votantes. Sí, ya sé que las cuentas no salen, pero funciona. Si la cosa consiste en quitarle a Juan para darle a Pedro, el truco está en convencer al electorado de que ellos son todos Pedro, y Juan es un mítico ‘rico’ que tiene unas arcas inagotables y es demasiado estúpido para impedir que le saqueen.

El más elemental sentido común debería alertar no solo de la imposibilidad de ese esquema y sus trágicas consecuencias a largo plazo, sino del hecho de que, siendo las campañas electorales cada vez más caras y la vida del político azarosa, es más que probable que sea Juan quien esté detrás del candidato en cuestión.

Por si no fuera suficientemente cierto que en nuestras democracias modernas la campaña no termina nunca, ahora tenemos, aún resacosos de la última borrachera de urnas, las municipales, autonómicas y europeas a la vuelta de la esquina, donde el truco de comprar el voto con el dinero del contribuyente se hace ya a calzón quitado y sin rubor.

Es el caso del PSOE en Aragón, que promete una ayuda de hasta 300 euros para jóvenes entre 18-22 años para consumir, ejem, ‘cultura’. El anuncio no es muy sutil. En el diálogo en cómic, uno de los protagonistas pregunta qué debe hacer para obtener ese bono, y su interlocutora aclara sin reparo que debe votar al PSOE. ¿Para qué andarse con sutilezas que no van a ninguna parte?
El Partido Popular, que nunca desaprovecha ocasión de demostrar que va a la rastra del PSOE, quiere imitarlo. Así, el candidato a la alcaldía de San Sebastián por el Partido Popular, Borja Sémper, que en su perfil de Twitter se presenta como ‘liberal’, digo yo que por poner algo, lo deja en 100 euros. El esquema es el mismo: que los donostiarras que trabajan y cotizan, en vez de pagar solo las diversiones de sus hijos adolescentes, paguen también las de los demás.

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La Esquerreta cobarde
José García Domínguez Libertad Digital 6 Mayo 2019

Aunque ha necesitado media vida para por fin descubrirlo, Junqueras sabe ahora que España existe. Y que existe en Cataluña.

La peor noticia posible a ojos de Esquerra Republicana de Catalunya, que la Justicia avale la pretensión de Puigdemont para acceder a la Eurocámara, muy probablemente se habrá materializado ya en cuanto este artículo vea la luz. ERC, unas viejas siglas tan cargadas de historia como de irrelevancia en la Cataluña recién salida de la Transición, cuando el herrumbroso partido de Macíà, Companys y Tarradellas a duras penas lograba convocar en las urnas a unos pocos miles de abuelos nostálgicos, es hoy la gran fuerza vertebradora del catalanismo político, un papel dominante en el micromundo nacionalista que sus dirigentes actuales ambicionan convertir en hegemonía absoluta. Una empresa, la de apropiarse de ese amplio entramado sociológico formado por las clases medias de raíz autóctona, las mismas que constituyeron durante décadas el gran colchón electoral del pujolismo, que exige como condición sine qua non la muerte política de ese atolondrado aventurero de Gerona, un tipo al que en la Esquerra tienen por narcisista, liante y frívolo más que por cualquier otra cosa.

Junqueras, que resulta ser lo más parecido a un Gramsci de sacristía que ha sido capaz de producir el catalanismo, ha acabado entendiendo que España no es el hueco y carcomido cascarón jurídico que él suponía. Aunque ha necesitado media vida para por fin descubrirlo, Junqueras sabe ahora que España existe. Y que existe en Cataluña. También en Cataluña. De ahí su reconocimiento implícito, eso sí con todas las máscaras y cataplasmas retóricas de rigor, de que la vía insurreccional no conduce a ninguna parte. Junqueras ha aprendido. Puigdemont, no. Paradoja solo aparente, el gran crecimiento de Esquerra en estas elecciones últimas es el resultado práctico, el premio si se quiere decir así, de esa inesperada reconciliación de sus dirigentes con el principio de realidad. Y es que el grueso de esos nuevos apoyos recibidos por ERC no procede, como parecería lógico prever, de antiguos votantes de Junts per Catalunya, sino que tiene su origen en grandes bolsas del electorado que hasta ahora se había alineado con la ambigua tercera vía propugnada con los comunes de Colau.

Nada demasiado raro si se repara en que, a fin de cuentas, el cambio estratégico de Esquerra consiste en renunciar a la quimera de la independencia unilateral para abrazar la tesis germinal del PSC de Iceta, la del referéndum legal y pactado, esa misma que tras ser vetada por Ferraz recuperaron e hicieron propia luego los comunes. Con todas las cautelas que exige el caso, la evolución última de Esquerra comienza a parecerse a la que acabó asumiendo el PNV tras aquel aparatoso salto al vacío que se recordará en los libros como el Plan Ibarretxe. Un posibilismo, el de acatar la legalidad constitucional mientras se espera con paciencia de Job que la escuela pública y TV3 obren el milagro de ensanchar la base social del separatismo hasta alcanzar el 80% de la población, que, bien mirado, no es algo tan distinto a lo que hizo Pujol durante su interminable virreinato delincuencial. Pero recuperar por la puerta de atrás, la vergonzante e inconfesable, el pujolismo exige lanzar por la ventana delantera, y sin contemplaciones, al Payés Errante. En ello andan.

La formación de las masas
Ernesto Ladrón de Guevara  latribunadelpaisvasco.com 6 Mayo 2019

Me llega la información de que el candidato a la alcaldía de Vitoria por Podemos fue el número tres de la banda terrorista ETA político-militar en su época más sangrienta. A estas alturas, por sus pronunciamientos y actitudes parece bastante evidente que Podemos es uno más de los que intentan blanquear la negra historia del terrorismo de ETA. No parece tan claro que lo justifiquen, pero, al menos, no muestran una rotunda condena a la violencia terrorista y se suman a los voceros que mezclan churras con merinas para desprestigiar a la Policía en aquellos tiempos y, de alguna manera, dar la imagen consabida de que aquello era una guerra entre idealistas revolucionarios frente a una Policía brutal. Algo así como lo del juicio del “procés”, con los vergonzosos y mendaces testimonios de los defensores del golpe de Cataluña y de los que montaron una presunta rebelión.

Podemos es la marca blanca de Bildu. Los navarros lo saben bien tras esta legislatura nefasta que ha subvertido un mandato en las urnas que dio casi el doble de escaños a UPN sobre su inmediato seguidor que era Geroa Bai. Bildu es la herencia política de ETA, como todo el mundo sabe, salvo, al parecer, sus votantes. O, a lo mejor ellos también lo saben y les da igual, en una expresión de inmoralidad que a mí me acongoja. Y éstos no me van a dar clases de amor a mi tierra. Los del PNV se suman al concierto de lavado de cara al terrorismo, como es evidente a todas luces, por lo que tenemos la orquesta completada.

Todos ellos han ganado por goleada en el País Vasco en las últimas elecciones generales. Lo cual también es patético. Desconozco si ello responde a la realidad sociológica, cosa que no lo parece a tenor de cómo es la calle, al menos en su aspecto formal. La verdad es que lo dudo a tenor de la masiva concurrencia a la última 'Korrika'. No acabo de explicarme cómo la gente secunda una acción que más que apoyar al euskera parece un movimiento político a favor de los presos como es patente a la vista de los carteles expuestos y la parafernalia típica en estos eventos. Y a esos les podría caber la duda de con quién van, pues AEK al parecer pertenecía al bloque KAS de apoyo a ETA, o al menos hubo alguien de su cúpula dirigente implicada y condenada.

En conclusión, la masa ya está compuesta y ordenada para acudir a los llamamientos para la independencia. Ha sido un largo recorrido de adoctrinamiento, de modelamiento de la percepción colectiva a través de la escuela, la propaganda, los medios de comunicación sobornados al efecto y sus propios mecanismos de adulteración de la verdad informativa; y, sobre todo, los instrumentos de aculturación, como es el euskera; mediante los cuales se han puesto cribas muy efectivas para seleccionar a los comisarios políticos y voceros de la causa en las administraciones, sobre todo la educativa.

Sin olvidar la acción eficacísima del aparato paramilitar, es decir de ETA, en cuya travesía de terror no se ha movido ni una mosca que se pudiera salir de los parámetros ideológicos abertzales.

A ello hay que añadir un sistema educativo marco nefasto y prácticamente inexistente, en su disolución en 17 taifas mal llamadas educativas, bajo el mando y la dirección de caciques que llevan a España a la desaparición efectiva.

Ese régimen educativo, que no sistema, consiste en un fracaso maquillado y preservado para dar continuidad a la ignorancia más supina y a la relativización más flagrante del sistema de valores y legado cultural transmitido por generaciones. Desde la relativización de los esquemas de comportamiento social inaugurada por Nietzsche y la negación de Dios de los hegelianos llevamos un par de siglos donde todo vale en los comportamientos políticos y sociales. Con una formación humanística deplorable, la peor en generaciones desde que en el siglo XIX se pusiera en marcha un precario sistema educativo nacional en un Estado liberal cogido con pinzas.

Y parece que no quieren enmendarlo, lo que hace suponer que esta situación responde a un diseño de creación de una masa aborregada, muy bien dispuesta a dejarse manipular, e incapaz de fomentar un pensamiento autónomo, libre, no alienado, emancipado y resistente a las bridas y correajes identitarios. Una masa, en definitiva, al servicio y disposición de quienes manejan el destino colectivo desde zonas oscuras del poder de las tinieblas y con intereses de enriquecimiento de unas castas internacionales que manejan los hilos del futuro de nuestras generaciones bajo prismas cognitivos bien dispuestos en moldes calibrados al efecto.

Aquí se podrían aplicar aquellas palabras de Ortega y Gasset, proféticas y aplicables al momento presente, que decían lo siguiente en el libro “La revolución de las masas”.

“Triunfa hoy sobre toda el área continental una forma de homogeneidad que amenaza consumir por completo aquel tesoro. Dondequiera ha surgido el hombre-masa de que este volumen se ocupa, un tipo de hombre hecho de prisa, montado nada más que sobre unas cuantas y pobres abstracciones y que, por lo mismo, es idéntico de un cabo de Europa al otro. A él se debe el triste aspecto de asfixiante monotonía que va tomando la vida en todo el continente. Este hombre-masa es el hombre previamente vaciado de su propia historia, sin entrañas de pasado y, por lo mismo, dócil a todas las disciplinas llamadas “internacionales”. Más que un hombre, es solo un caparazón de hombre constituido por meros idola fori; carece de un ´dentro´, de una intimidad suya, inexorable e inalienable, de un yo que no se pueda revocar. De aquí que esté siempre en disponibilidad para fingir ser cualquier cosa. Tiene sólo apetitos, cree que sólo tiene derechos y no cree que tiene obligaciones: es el hombre sin la nobleza que obliga -sine nobilitate-, snob”.

La inexorable realidad de una clase política -con alguna excepción muy notable- que es inútil para ahormar nuestra fortaleza como nación y darle sustancia, nos lleva a las palabras del mismo Ortega:

“La misión del llamado ‘intelectual’ es, en cierto modo, opuesta a la del político. La obra intelectual aspira con frecuencia en vano, a aclarar un poco las cosas, mientras que la del político suele, por el contrario, consistir en confundirlas más de lo que estaban. Ser de la izquierda es, como ser de la derecha, una de las infinitas maneras que el hombre puede elegir para ser un imbécil: ambas, en efecto, son formas de hemiplejia moral. Además, la persistencia de estos calificativos contribuye no poco a falsificar más aún la ‘realidad’ del presente, ya falsa de por sí, porque se ha rizado el rizo de las experiencias políticas a que responden, como lo demuestra el hecho de que hoy las derechas prometen revoluciones y las izquierdas proponen tiranías.”

La ANC prepara otro golpe contra la democracia
EDITORIAL Libertad Digital 6 Mayo 2019

Lejos de abandonar sus planes disparatados, organizaciones como la ANC están dispuestas a seguir hasta el final, sea cual sea el coste para todos los catalanes.

La Asamblea Nacional Catalana (ANC), una de las organizaciones más activas en el procés liberticida, ha aprobado un plan para declarar unilateralmente la independencia de Cataluña en solo unos meses.

La firmeza de la Justicia y de la Corona en la defensa del orden constitucional y el procesamiento de los cabecillas del golpe de 2017 han dado un baño de realidad a este gang supremacista, que, con la frustración por las nubes, parece decidido a volver a pisar a fondo el acelerador de la confrontación.

Tal y como hemos informado, la nueva estrategia de la ANC se basa en la celebración de unas elecciones autonómicas inmediatamente después de que se conozca la sentencia del Tribunal Supremo contra los capos del golpe separatista, con el fin de aprovechar electoralmente la agitación callejera y mediática que tendrá lugar si, como es de desear, aquellos reciben duras condenas por su imperdonable atentado contra la democracia.

Esas elecciones serían consideradas plebiscitarias por los supremacistas, que incluso podrían proclamar la secesión de Cataluña de forma inmediata. Al contrario de lo ocurrido tras el referéndum liberticida del 1 de octubre de 2017, la declaración se publicaría inmediatamente en el Boletín Oficial del Parlamento regional y en el Diario Oficial de la Generalidad, poniendo así al Estado ante unos hechos consumados de extraordinaria gravedad.

Lejos de abandonar sus planes disparatados, organizaciones como la ANC están dispuestas a seguir hasta el final, sea cual sea el coste para todos los catalanes. Lo más sangrante es que tanto la ANC como el resto del mundillo procesista trabajan por la destrucción de España con el dinero de todos los españoles, y que el presidente Sánchez, que debió a los golpistas su acceso a la Moncloa, sigue empeñado en establecer un cordón sanitario no contra Torra y compañía sino contra Vox, el único partido que ha tenido la decencia de llevar a los tribunales a estos enemigos jurados de la democracia.

El ultimátum de Núñez Feijóo a Pablo Casado para el 26M atruena en el PP
EDITORIAL ESdiario  6 Mayo 2019

Seguramente el PP ha optado por darse una tregua para no estropearse aún más los tibios pronósticos que, tras la debacle de las Elecciones Generales, parece aguardarle en los inminentes comicios Europeos, Municipales y Autonómicos del próximo 26 de mayo.

Pero es evidente que, de confirmarse unos resultados similares y perder regiones emblemáticas como Madrid y grandes municipios en los que gobierna, los populares tendrán que enfrentarse a una catarsis de incierto resultado.

A fondo
Con cuatro años de legislatura tranquila por delante para el PSOE, algo que los populares no tuvieron nunca pero Sánchez sin duda disfrutará con un resultado igual al del peor Rajoy en 2015, el PP no podrá esquivar el debate interno a fondo, la regeneración de estructuras y el replanteamiento global de un partido cuyos espacios tradicionales han sido ocupados por dos partidos sin intención ni necesidad ni obligación alguna de marcharse.

Todo en el PP va a depender de las Elecciones del 26M, una prueba definitiva que ni superándola garantiza nada

En ese sentido, un primer anticipo de lo que puede venir lo ha protagonizado el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, quizá el único dirigente junto al andaluz Juanma Moreno que mantiene casi intacta su autoridad y credibilidad en el partido por sus victorias.

Cs y Vox se quedan
El mensaje del gallego, al que Casado acudió raudo a visitar en un gesto que lo dice todo de la debilidad del presidente popular, no pudo ser más nítido desde el punto de vista ideológico -un viaje al centro- pero tampoco desde una perspectiva interna: todo el mundo entendió que la viabilidad del actual proyecto del PP dependerá de los resultados.

Pase lo que pase en estos comicios, en los que la menor presencia de candidaturas de Cs y Vox favorece en principio al PP pero también le retratará del todo si no mejora, los populares tienen por delante un camino traumático y no necesariamente exitoso que tal vez haya emprendido demasiado tarde. Demasiados años creyéndose en posesión de un electorado más plural y móvil que nunca no apuntan en la buena dirección de la que tanto presumía el partido.

La buena educación
¿Hablamos español?
Isabel Couso. vozpopuli 6 Mayo 2019

La presidenta de la plataforma Hablamos Español, Gloria Lago, ha remitido una carta impactante a Pablo Casado, en la que denuncia limitaciones de los derechos lingüísticos en relación con el uso del español. Como este tipo de noticias en territorios de comunidades con lengua propia crecen, deberíamos pensar si se está produciendo un desequilibrio en el régimen de cooficialidad lingüística que nos dimos en España con la Constitución de 1978. Casi el 100% de estas noticias aluden al uso de las lenguas en las aulas, sometidas a intensa y alarmante politización.

“La educación, uno de los pilares de la identidad nacional… La escuela, lugar en el que aprender valores de igualdad, libertad, fraternidad, además de leer, escribir, contar y respetar al otro y al maestro…la primera desigualdad es la desigualdad ante el lenguaje…”. Con esta naturalidad habla el Ministro de Educación de Francia, Jean Michel Blanquer, quien considera que el dominio del lenguaje es la clave cuando se habla de la cimentación cultural, social y política de un país. Su decisión de identificar el binomio lengua de Francia/cultura de Francia con los cambios educativos políticos de la etapa Macron siempre es expuesta de forma directa, lejos de los usos que la nefasta corrección política impondría a tan espinoso asunto.

El historiador Joseph Pérez, explicaba en Santander en 2016 de manera clara su orgullo de educarse en la escuela francesa que permitía a los niños integrarse en un mundo libre, culto y de progreso a partir de la lengua nacional: “Mis padres llegaron en 1924, nací en 1931, mi lengua materna era el valenciano, no el castellano. A los cuatro o cinco años ingresé en la escuela. En la escuela jacobina entraba un pequeño español, un pequeño portugués y salía un francés. Eso se ha terminado. La idea jacobina es fundar una nación formada por ciudadanos con los mismos derechos, nadie me dijo nada por ser español”.

Nuestro país es extraño respecto a todos los países avanzados, competitivos, en los que están asumidos los pilares y valores fundacionales de su identidad nacional. ¿Cómo se ha llegado a que el conocimiento, estudio y uso de la lengua oficial y las cooficiales sea de imposible cohabitación en la educación? Con la Constitución hubo que crear un modelo de sistema educativo desconocido hasta entonces, en el que conviviesen: la lengua oficial del Estado Español con las lenguas cooficiales, las competencias del Estado con las competencias exclusivas autonómicas, la minimización del Estado con el crecimiento de las estructuras de gestión autonómicas, las características de cada una de las “educaciones autonómicas” con la educación de la identidad nacional, el valor del sistema educativo como elemento de vertebración nacional con la diversidad de cada autonomía reforzada por las transferencias educativas.

La Transición evitó, con responsabilidad, la existencia de 17 sistemas educativos diferentes, acometiendo las dificultades mediante una razonable cooperación institucional y la ingente legislación aplicable que se ha ido produciendo. Se creó un reparto curricular, competencial, de servicios y de recursos que estabilizó el modelo constitucional de organización territorial del Estado basado en la distribución de competencias entre el Estado y las Comunidades Autónomas.

La colisión de derechos lingüísticos no debe resolverse solo desde la educación. La estructura territorial del Estado ha ido facilitando la aparición de nuevos elementos de uso de las lenguas susceptibles de utilización política, entre otros: el concepto de lengua vehicular (diferenciada de la lengua de aprendizaje) como lengua de comunicación en las clases, recreos, actividades extraescolares, comunicación con las familias y en actividades académicas complementarias, la aparición de materias optativas de naturaleza lingüística añadidas , la aparición de modelos lingüísticos, la enseñanza de lenguas llamadas propias pero no cooficiales, la aparición de leyes de política lingüística en Comunidades Autónomas, los procesos de inmersión lingüística…

La Transición evitó la existencia de 17 sistemas educativos diferentes, acometiendo las dificultades mediante una razonable cooperación institucional

¿Asistimos a una lenta expulsión de la lengua oficial del Estadode las aulas?

La escolarización se distribuye en cuatro modelos lingüísticos:

-Sólo castellano: toda la enseñanza se cursa en esta lengua y no se cursa otra lengua española como materia.

-Castellano lengua de enseñanza y otra lengua española como materia: toda la enseñanza se recibe en castellano y se cursa como materia otra lengua española.

-Enseñanza bilingüe: parte de las materias se cursan en castellano y otra parte en otra lengua española diferente del castellano.

-Enseñanza en otra lengua española y castellano como materia: toda la enseñanza se cursa en otra lengua española diferente al castellano, salvo la propia materia de castellano.

La evolución de los datos en el tiempo muestra: cuatro comunidades autónomas con lengua cooficial no escolarizan alumnos solo en castellano: Comunidad Valenciana, País Vasco, Galicia (100% escolarización bilingüe) y Cataluña (100% escolarización en catalán y el castellano como materia); otras dos comunidades avanzan hacia ello: Navarra lentamente y Baleares a mayor velocidad; además, crece el modelo de enseñanza en otra lengua española (catalán, valenciano y euskera) y castellano como materia,al que confluyen Baleares, Cataluña, Comunidad Valenciana, Navarra y País Vasco. Excepciones: Galicia no presenta cambios en su escolarización bilingüe y Aragón escolariza muy mayoritariamente en castellano, pero con crecimiento de los otros dos modelos restantes. La convivencia de las lenguas en la educación española ha tenido distintos periodos, pero a partir de 2010-11 se aceleran las tendencias descritas.

Para evitar procesos lingüísticos excluyentes algunos países optan por proteger proactivamente la lengua oficial del Estado (ej. Ley de Uso de la Lengua Francesa), pero otros no contemplan que lenguas minoritarias puedan hacer desaparecer la lengua mayoritaria, aceptando la evolución del uso de las lenguas como guiado por el sentido común y factores como la cultura, economía, o competitividad (caso de Reino Unido en el que ni siquiera hay legislación que exprese que el inglés es la lengua oficial).

Deber de conocer el español.
Nota del Editor 6 Mayo 2019

Eso de que nos dimos un régimen de cooficialidad lingüística es una doble mentira: la CE fue impuesta, no dejaron hacer críticas ni oposición, fue una verdadera merienda de negros (con todo respeto a los negros): Lo de la cooficialidad es el colmo de la irracionalidad de la CE: solo determina el deber de conocer el español, ningún deber de conocer lenguas regionales.

El tinglado de la lengua propia es un atropello contra los derechos humanos y constitucionales de los españoles: ¿ Cómo se puede dejar que el español sea lengua impropia ?.

¿ Porqué se sigue con el disparate de las lenguas cooficiales, cuando hay deber de conocer el español ? Hay 17 sistemas educativos, legislativos, sanitarios, judiciales diferentes.

La lengua española es el español y lo demás son lenguas regionales, impropias para ser impuestas, inútiles para aprender y comunicarse, magníficas para fastidiar, vivir del cuento, indoctrinar, destruir España.

Cientos de alumnos de Infantil no estudiarán una sola hora en castellano en Valencia con Ximo Puig
Un plan de estudios experimental elimina la enseñanza en español hasta los seis años y reduce el inglés al 10%.
Noelia O.R.  elespanol 6 Mayo 2019

A poco más de un mes para que termine el curso escolar, los colegios de España ya preparan los nuevos programas educativos. No suele haber grandes variaciones en los planes de estudio... pero este año será distinto en la ciudad de Valencia: cientos de niños de Infantil no estudiarán en castellano hasta llegar a Primaria, cuando tengan seis años.

Esto se debe a un plan experimental al que se han adherido 22 colegios de la capital valenciana, 21 públicos y uno concertado, según informa Las Provincias. Los padres se han topado en las últimas semanas con esta sorpresa, que ha sido publicada en la Guía de Centros Docentes de la Consejería de Educación.

El programa de la mayoría de los centros incorpora asignaturas en valenciano, castellano e inglés en proporciones variables, pero el plan experimental no solo suprime el castellano, sino que el peso del inglés es de un 10% frente al 90% del valenciano. La carga lectiva de cada lengua vuelve a cambiar cuando el alumno llega a Primaria, donde el valenciano es la lengua principal y las horas lectivas en castellano representan entre el 25% y el 30%.

La Ley de Plurilingüismo actual decreta que las lenguas oficiales deben tener una carga horaria mínima del 25%, aunque también recoge la posibilidad de rebajar o suprimir esas horas. Para ello, los colegios deben acreditar que los alumnos cumplirán los objetivos de dominio de lenguas que marca la norma.

Desacuerdo en los resultados
Los resultados que tendrá esta metodología están en cuestión, ya que la Consejería de Educación asegura que los alumnos que han seguido este programa en sus primeros años de enseñanza "han acabado la escolarización obligatoria con un rendimiento académico igual o superior que el resto y con mejor competencia plurilingüe", mientras que los críticos se muestran preocupados por los efectos negativos que podría tener comenzar la enseñanza en una lengua diferente a la materna.

En toda la Comunidad Valenciana, doscientos centros aplican un programa experimental similar al que ahora seguirán estos 22 centros, y la victoria de la izquierda -PSOE, Compromís y Podemos- en las elecciones autonómicas del 28-A favorecerán, previsiblemente, la implantación de este plan en otros colegios de la Comunidad en los próximos cursos. En Ciudadanos ya se mostraron contrarios a este plan durante la pasada legislatura.

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