AGLI Recortes de Prensa   Sábado 11  Mayo 2019

Impuestos locales, la sangría continúa
EDITORIAL Libertad Digital 11 Mayo 2019

La naturaleza y el coste de dichos tributos es injusto y abusivo, al tiempo que genera una elevada inseguridad jurídica.

Dentro del complejo y prolijo sistema tributario español, hay una serie de grandes impuestos que son conocidos por todos debido a su gran capacidad recaudatoria, como es el caso del IRPF, el Impuesto de Sociedades o el IVA, cuya competencia es estatal, pero, por desgracia, la presión fiscal a la que son sometidos los contribuyentes aumenta de forma muy sustancial cuando se suman los impuestos autonómicos y locales. Y si buena parte de la campaña electoral en las pasadas generales se centró en la política tributaria que proponían los distintos partidos, ahora que arranca la campaña de cara a los comicios regionales y municipales del próximo 26 de mayo, los impuestos deberían ocupar, igualmente, un espacio importante dentro del debate político.

A nivel local, cinco son las figuras que componen la estructura tributaria: el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI), el de Actividades Económicas (IAE), el de Vehículos de Tracción Mecánica (IVTM), el de Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO) y el de plusvalías. Aportan el 42% de los ingresos que manejan los ayuntamientos, siendo el IBI el que más recauda, con más del 28% del total. En Libertad Digital nos hemos propuesto analizar en detalle cada uno de estos impuestos a través de un serial que concluirá antes de la celebración de las elecciones para que los contribuyentes tengan pleno conocimiento de las cargas a las que están sometidos, en contraprestación a los servicios que, en teoría, deberían recibir de sus ayuntamientos.

Y algunas de las conclusiones que arroja dicho análisis es que la naturaleza y el coste de dichos tributos es injusto y abusivo, al tiempo que genera una elevada inseguridad jurídica. El famoso IBI, por ejemplo, es el único impuesto de España cuya recaudación, lejos de caer, se ha disparado durante la crisis, ya que los ayuntamientos no solo han subido los tipos, sino que han revisado al alza los valores catastrales de los inmuebles, aprovechándose de que sus titulares están atados de pies y manos. Las subidas aplicadas por algunos consistorios durante los últimos años son, simple y llanamente, escandalosas, llegando incluso a multiplicarse varias veces la cuantía final. Y algo similar sucede con el IAE, que grava la apertura y establecimiento de negocios, o el impuesto de matriculación bajo la burda excusa de la contaminación ambiental.

Aunque uno de los mayores escándalos es, sin duda, el relativo al impuesto de plusvalías, que grava la compraventa de casas aún en el caso de que la transacción comporte pérdidas para el vendedor, lo cual ya es surrealista. Hasta tal punto llega el atropello que el Tribunal Constitucional tumbó la posibilidad de que se cobrara en caso de que la venta comporte minusvalías. Sin embargo, pese a ello, los ayuntamientos han optado por hacer oídos sordos a la espera de que el Estado les compense de algún modo, con lo que, por el momento, siguen cobrando dicho tributo sin haber hecho frente a las correspondientes compensaciones. La cuestión es que, con independencia de cómo se resuelva el asunto, este impuesto debería desaparecer, puesto que consiste en gravar por tercera o cuarta vez un activo, la vivienda, cuya compra y mantenimiento ya implica una alta carga fiscal.

Dado el elevado coste que se derivan de estos impuestos, la única reflexión que cabe hacerse es si están justificados a la vista de los servicios que prestan los ayuntamientos. Y todo apunta a que la respuesta es no. Los municipios se han extendido en sus competencias al desarrollar políticas que no les corresponden, asumiendo así un gasto innecesario e inútil, cuyo único fin es el de comprar votos. Las funciones de los ayuntamientos debería centrarse en la gestión del urbanismo, el tráfico y las infraestructuras de la ciudad, y tales competencias podrían ser financiadas mediante el cobro de tasas. Tanto la tributación como los gastos locales deberían reformarse en profundidad para ofrecer a los contribuyentes el mejor servicio al menor coste posible, cosa que, hoy por hoy, no sucede.

Eliminar los últimos restos del franquismo
Amando de Miguel Libertad Digital 11 Mayo 2019

La oportunidad electoral de que en España gobierne el PSOE nos condujo a un gesto esperado: el Gobierno va a decidir la eliminación de los últimos restos del franquismo, que no son pocos. No es solo que se ultimen los vergonzantes trámites para exhumar la momia de Franco. Claro que habrá que tirarla al mar, si no se quiere que la nueva sepultura sea objeto de celebración por los nostálgicos del Caudillo, que no son pocos.

Hay muchos más símbolos franquistas que se podrían erradicar. Por ejemplo, por un extraño capricho de Franco, el horario que se mantiene en la mayor parte de España no es el que le corresponde según el meridiano, sino una hora más. Franco lo decidió así para que tuviéramos la misma hora que Berlín y no la de Londres (que es la que geográficamente nos corresponde). Al Gobierno actual se le presenta una ocasión de oro para lucirse con volver al horario natural.

Hay más. Una práctica típica del franquismo fue la de subsidiar a sindicatos y patronales. Aunque parezca mentira, continúa vigente. No estaría mal que se eliminaran tales subvenciones paternalistas.

Típico del franquismo, por imitación del fascismo italiano, fue el INI (Instituto Nacional de Industria), una corporación pública de grandes empresas. En su día desapareció como tal, pero con el tiempo se ha ido levantando una espesa trama de empresas públicas, dependientes sobre todo de las llamadas comunidades autónomas. Sería una buena decisión la de privatizar la mayor parte de tales empresas públicas, muchas de las cuales son poco rentables o simplemente pretextos para hacer favores a sus dirigentes. Clientelismo se llama esa figura. Al menos se podría privatizar la Radiotelevisión Española, que fue una iniciativa de Franco y todavía subsiste, ahora agigantada y con epígonos en las televisiones llamadas autonómicas. Radio Nacional de España empezó como un regalo de Hitler a Franco en 1937. Con el tiempo, RTVE acabó siendo el más formidable medio de propaganda a favor del Gobierno. Añádase la propina de la Agencia EFE (la inicial de Franco y de Falange), otra reliquia totalitaria.

Más va a doler la eliminación de las pagas extras de Navidades y verano (en su origen, del "18 de julio", por el aniversario del alzamiento franquista). Fue un artificio establecido por el régimen como un mecanismo de ahorro forzoso de los trabajadores en favor de las empresas. Realmente consiste en diferir una parte del sueldo mensual para ser cobrado seis meses después, naturalmente sin intereses. Parece mentira que todavía se conserve tal desafuero, por no decir estafa. Desde luego, es incompatible con la economía de mercado y con un sistema democrático.

Otro capricho de Franco fue el de las "viviendas protegidas". Sería del todo aconsejable acabar con esa otra lacra paternalista, por mucho que le guste a las de Unidas Podemos.

Una de las "obras predilectas del régimen" franquista fue el trasvase Tajo-Segura, por mucho que lo ideara la República. El Gobierno de Zapatero lo clausuró, aunque subsista en parte de forma vergonzante. Esperemos que el Gobierno actual entierre definitivamente esa obra faraónica, para borrar del mapa otro recuerdo de la ominosa dictadura. Ya de paso, no estaría mal que se dinamitaran algunas presas (o pantanos, según la terminología franquista) para recobrar las tierras inundadas y respetar las proclamas ecologistas. Estoy seguro de que algo así está ya en los planes del Ministerio de Fomento, Gobierno de España.

Una de las instituciones más execrables del régimen franquista fue el llamado estraperlo. Ha continuado, con una notable ampliación de la escala, en lo que se llama corrupción. Esperemos que el nuevo Gobierno acabe definitivamente con esta otra lacra. Debe empezar por combatir la práctica del amiguismo y del nepotismo en la provisión de altos cargos.

Todo el mundo de alguna edad recuerda que a Franco se le llenaba la boca con lo de la justicia social. Era una forma de paternalismo. Por desgracia, es una muletilla que ahora repite mucho el doctor Sánchez. Se añade la de los viernes sociales con el mismo tufillo clerical. ¿No sería mucho pedir que por ese lado el doctor Sánchez dejara de imitar al caudillo Franco?

Contacte con Amando de Miguel fontenebro@msn.com

Una oportunidad para remontar
José María Rotellar okdiario 11 Mayo 2019

Se ha iniciado la campaña electoral de las elecciones municipales, autonómicas y municipales cuando apenas se había acabado de digerir el resultado de las elecciones generales donde Sánchez, Podemos y el independentismo lograron sacar adelante su propósito de una mayoría que puede ser letal para España.

Si bien, como dije el día en el que se cerraba la campaña de las generales, el voto no lo devolvían y no hay una segunda vuelta para la presidencia del Gobierno, sí que esta nueva convocatoria electoral de las elecciones locales, regionales y al parlamento europeo, constituye una oportunidad para iniciar una remontada, la del centroderecha, que está en condiciones de ganar las elecciones. Si en las generales ganó en número de votos a la izquierda -sin contar al independentismo-, ahora no sólo debe ganar en votos, sino que tiene que intentar ganar en concejalías, en alcaldías, en diputaciones provinciales y en presidencias de gobiernos autonómicos.

Esta victoria no va a modificar el resultado de las generales, ni va a evitar que nos gobierne durante cuatro años el socialismo más radical desde los últimos noventa años, pero sí que puede conseguir dos cosas: alentar la esperanza en la media España que no renuncia a la libertad económica y a una España unida, y, por otra parte, conseguir que se inicie la necesaria reunificación del centroderecha, pues sólo con dicha reunificación puede volver el liberal-conservadurismo a gobernar en España.

Por eso es tan importante que cada elector del centroderecha reflexione bien sobre qué votó el 28 de abril y si su voto sirvió para lo que pretendía o si, como dije hace unos días en otro artículo, su voto pudo a ir a fortalecer, involuntaria e inconscientemente, la victoria de Sánchez.

¿Cuántos ciudadanos vieron cómo su voto no se tradujo en ni un escaño en la circunscripción en la que votaron? Seguro que muchos y, lo que es seguro, es que contentos no quedaron.

La duda ahora es si ese descontento lograrán canalizarlo hacia la opción que tiene más posibilidades de gobernar en regiones y municipios o si persistirán y votarán a las formaciones políticas del bloque de centroderecha a las que votaron en las generales aunque ello supusiese dejarse muchos escaños por el camino.

No, no son unas elecciones locales, regionales y europeas más, como no lo eran las generales. No lo son porque aquí ya no se trata de poder decidir este ayuntamiento o aquella comunidad. Se trata de poder reflejar claramente un mensaje que se contraponga al triunfo de la izquierda y que refleje la importancia de esa media España que no está de acuerdo con muchos planes anunciados por los socialistas, o, que al menos, seintuyen. Eso, al menos, debería lograr parar la intensidad de muchos de esos planes, ya que ni siquiera alguien muy radical como Sánchez puede gobernar contra la mitad de la población de manera tan intensa como podría hacerlo de no obtener el centroderecha un buen resultado el próximo 26 de mayo. Por eso, es muy importante que reflexionen los votantes de centroderecha de los partidos minoritarios de dicho bloque y que piensen si no merece la pena concentrar el voto en la opción mayoritaria del bloque liberal- conservador.

José María Rotellar, Profesor de la UFV, del CES Cardenal Cisneros y del Trinity College

La opción mayoritaria y las moscas
Nota del Editor 11 Mayo 2019

Eso de la reunificación del centroderecha debe sonar a cantos celestiales en el Partido Perdido. Pero no vamos a caer en la misma trampa. El PP tiene que desaparecer y hay que votar a Vox. Eso de la opción mayoritaria es como la voluntad mayoritaria de las moscas: ya no queremos que nos alcance el hedor de la putrefacción del PP.

Quo vadis Hispaniam?
Sigfrid Soria eltorotv.com 11 Mayo 2019

¿Hacia dónde nos dirigimos?, ¿qué nos espera?, ¿sufriremos?

Escribo este artículo desde un pozo lúgubre, tratando de no hundirme en sus frías aguas estancadas y mirando hacia arriba, hacia el lejano y pequeñísimo agujero tras el que se ve luz. ¿Es luz o solo una ilusión óptica, mero mecanismo de defensa de supervivencia?

Tenemos una deuda pública de 1,18 billones de euros, que poniendo la cifra en números es 1.189.000.000.000€, lo que significa que cada español debemos casi 26.000€. Pero, además, tenemos un déficit público de casi el 3% del PIB, lo que implica que cada año nos faltan 35.000.000.000€ para terminar el año, que pasan directamente, ejercicio tras ejercicio, a aumentar la brutal deuda pública. Completa esta visión macroscópica, tan realista como kafkiana, a la economía española el dato de lo que pagamos por la deuda, es decir, por los intereses que nos exigen quienes nos prestan ese billón y pico, que son unos 107.000.000.000€; euros de cada PGE que evidentemente no disfrutamos pues sirven exclusivamente para pagar por vivir muy por encima de nuestras posibilidades.

También vivimos instalados en el rechazo absoluto al concepto recorte, o lo que es lo mismo, nadie está dispuesto prescindir de las pensiones, de la sanidad, de la justicia, de la educación, de la dependencia, de la seguridad, de las autonomías, de acoger a cualquiera que venga, aunque venga dando palos y delinquiendo y, en definitiva, lo queremos absolutamente todo y de manera ilimitada.

Y en medio de este inviable e insostenible panorama, más allá de que se demuestre o no el pucherazo electoral del 28-A, los españoles han elegido pagar muchos más impuestos, ceder al Estado sus herencias, incrementar la deuda pública y, por tanto, la individual, redimensionar al alza el aparato del Estado como si no hubiera un mañana, ser presididos por un plagiador que no se baja del Falcon, que los socios del plagiador sean los comunistas antisistema financiados por la narcodictadura chavista y los prófugos de la justicia en busca y captura por rebelión.

Y ante esta visión desde el pozo en que me encuentro, y en al que se encuentran todos los españoles, yo me pregunto, ¿cuántos son capaces de ubicarse en la triste realidad?

Porque a juzgar por los resultados electorales del 28-A y las previsiones del 26-M, la mayoría de la gente no tiene ni pajolera idea de dónde está y qué le espera. La ignorancia es muy atrevida, por un lado, pero evita el sufrimiento, por otro. Aunque dicho sufrimiento venga al final de golpe, inevitablemente.

Mercadeo con la unidad de España
EDITORIAL ABC  11 Mayo 2019

La designación, o no, del primer secretario del PSC, Miquel Iceta, como presidente del Senado se va a convertir en la primera prueba de fuego para calibrar la intención de Pedro Sánchez de hacer concesiones al chantaje de los separatistas. Iceta aspira a ser senador por designación autonómica la próxima semana, durante una votación en el Parlamento catalán que por el momento rechazan Cs, ERC y el PP. La consecuencia es que, a día de hoy, Iceta no podría ser nombrado miembro de la Cámara Alta, y fracasaría el intento de Sánchez de iniciar una negociación con el independentismo bajo el paraguas institucional del Senado. El presidente del Gobierno en funciones ya avisó ayer de que si ERC veta a Iceta, la legislatura arrancará mal. Y el propio Iceta exigió «cortesía» al partido de Junqueras para no bloquear su nombramiento. Sin embargo, ERC ha vuelto a exigir contrapartidas inasumibles como la excarcelación de los políticos presos y su absolución en el Supremo. El transcurso de los días aclarará si ERC va de farol o si, como ocurrió con los Presupuestos Generales, tumba la iniciativa de Sánchez propinándole el primer varapalo de su nuevo mandato.

Sin embargo, no se trata de un movimiento político inocuo por parte del PSOE. De Iceta se ha construido una imagen de pragmatismo dialogante, capacidad negociadora y moderación ejemplar. Sin embargo, la realidad es muy distinta. Ayer se definió como «socialista, catalanista y federalista», lo que encaja muy bien, demasiado bien, en el proyecto «plurinacional», y por tanto inconstitucional, que abiertamente ha defendido Sánchez. Más aún, Iceta incorporó el «derecho a decidir» a su programa electoral aunque años después tuviera que rectificar, y llegó a convertir al PSC en un partido casi residual. Si ahora se ha recuperado, se debe al «efecto Sánchez». Iceta no solo ha acumulado en su vida política más fracasos que éxitos, sino que además inició una humillante campaña de presión al TS cuando la instrucción del proceso por rebeldía aún estaba en marcha. Sugirió que los presos debían quedar en libertad, mantuvo que la solución al conflicto en Cataluña no puede ser legal, sino «política», y apeló a futuros indultos en caso de condena. Iceta representa a ese socialismo que no cree en el Estado autonómico y que prefiere pactar un modelo federal con el separatismo. Sánchez e Iceta pretenden embaucar al independentismo regresando a 2004, cuando Zapatero sostenía que el concepto de nación es «discutido y discutible» y cuando se empeñó en reconocer a Cataluña como nación. Ahora, la aplicación del artículo 155 se aleja definitivamente, y se abrirá una etapa de cesiones inconfesables para un nuevo proyecto territorial de España. Al margen de cualquier retórica dialéctica y «política», no conviene engañarse: quieren volver a mercadear con la unidad de España.

Caen los ingresos y la producción industrial: el Plan de Estabilidad se desmorona
Daniel Lacalle elespanol 11 Mayo 2019

“I live my life like there’s no tomorrow, all I’ve got I had to steal” David Lee Roth

Nuevo varapalo de Bruselas a los planes económicos del gobierno. No podía ser de otra manera, ya que el Plan de Estabilidad es más parecido a la Carta a los Reyes Magos de un burócrata que a un plan económico creíble. Al recuperar todos los errores e inconsistencias de los presupuestos de 2019 y aumentarlos, el gobierno simplemente juega a ganar tiempo y esperar que les acepten más déficit, más desequilibrios y más impuestos por aburrimiento.

Ya comentamos la semana pasada que el problema del plan de estabilidad pasa por un cuadro macroeconómico sin credibilidad y sigue por unos ingresos fiscales eternamente crecientes a pesar de que el plan reconoce la ralentización de la economía española que negaban en campaña.

Los datos de producción industrial de marzo nos vuelven a mostrar una caída. Mientras el gobierno repetía machaconamente que la economía española se aceleraba, la producción industrial y los indicadores adelantados publicados por el ministerio de economía, con la mayoría de ellos en negativo, reflejaban lo contrario.

Por supuesto que eso lo saben en el gobierno, pero no les importa. El objetivo no es que la economía mejore sino la táctica de tierra quemada. Arrasar lo que se puede mientras se pueda, y luego echar la culpa de los recortes al que venga detrás. Como si los recortes del futuro no fueran resultado del despilfarro actual.

La producción industrial lleva en recesión desde octubre. Tras los desastrosos datos de noviembre y diciembre y un rebote técnico en enero, en febrero y marzo volvía a caer. La variación mensual de índice de producción industrial en marzo de 2019 es del -1,2% desestacionalizado. Eso significa que la tasa anual muestra una caída de la producción industrial del 3,1% desestacionalizado.

Si atendemos a los ingresos fiscales, esos que el gobierno piensa que son eternos, exponenciales y siempre crecientes, muestran una caída en el primer trimestre del 0,6% cuando en el primer trimestre de 2018 crecían a un ritmo del 3,5%. Lo más importante es que los ingresos fiscales por impuesto de sociedades han caído un 17,3%, cuando en el primer trimestre de 2018 caian casi un 65% menos. Incluso si lo miramos en términos anualizados y reconociendo el efecto estacional, las devoluciones y retrasos, es mucho más que improbable que se cumpla la enorme subida de ingresos -calculados sobre una cifra récord de 2018- que inventa el gobierno.

No solo es el impuesto de sociedades, el IVA y el IRPF también muestran un empeoramiento evidente. En tasa de variación anual, los ingresos por IRPF crecen menos de la mitad que en 2018 o 2017, y el IVA se estanca mientras crecía diez veces más en 2018 y más del doble en 2017. En términos homogéneos, los ingresos totales crecen menos de la mitad que en 2018 y 2017.

Mientras, los gastos crecen más que los ingresos estimados y, por lo tanto, muy por encima de los reales. Y eso que se nos ha permitido traer gastos de 2018 a 2019 para calcular el déficit de 2018.

Todo esto nos lleva a dos conclusiones:

- La producción industrial y los ingresos del primer trimestre, usando los datos homogéneos de la Agencia Tributaria, muestran un deterioro de la economía mucho más significativo de lo que el gobierno disfraza inflando las cifras con aumento del gasto público.

- El impacto de las subidas de impuestos al trabajo e indirectos afecta al consumo y genera menores ingresos fiscales de los estimado. Por lo tanto, la probabilidad de que se dispare el déficit es mucho mayor y por un montante superior a los que estiman los análisis independientes, que ya alertan de un desvío de 38.500 millones en las cuentas.

Por supuesto, la maquinaria les dirá que la culpa de todo es de Rajoy que no redujo el déficit estructural en época de bonanza. ¿En bonanza? España ha vivido una recuperación difícil y frágil, no “bonanza” y, además ha reducido el déficit un 70% desde el salvaje casi 10% dejado por el gobierno socialista en 2011 con los “brotes verdes”. Recordemos que el déficit estructural, el que se genera con o sin crecimiento, llegó a superar el 6% del PIB y la expectativa era creciente, ya que se disparó el gasto estructural con la entrada de más jubilados en el sistema (800.000 más entre 2011 y 2018).

Si seguimos con la política del avestruz de negar una ralentización evidente y echarle la culpa al enemigo exterior mientras suben impuestos y aumentan gasto político van a enviar al país a una situación mucho más complicada que la de nuestros socios europeos.

Para muestra un botón. Andalucía después del cambio político
Miguel Massanet diariosigloxxi 9 11 Mayo 2019

Andalucía ha sido durante 37 años feudo exclusivo de la izquierda y, concretando, del PSOE. La derecha siempre ha tenido grandes dificultades para poder abrir esta caja acorazada en la que se han escondido, celosamente guardados, los trucos de que se han valido los socialistas andaluces para conseguir mantener a tantos ciudadanos fieles al partido durante tanto tiempo. Incluso cuando sus dirigentes se han encontrado en graves apuros por temas de corrupción, como viene sucediendo desde hace un tiempo, la endémica fidelidad de los ciudadanos andaluces se ha mantenido firme y siguen sin querer aceptar que, quienes los han estado dirigiendo durante tantos años, en realidad, los han estado engañando haciéndoles creer que el desempleo exagerado que siempre ha existido en dicha autonomía, era algo inevitable para un pueblo en el que todavía existía el caciquismo, el señoritismo y el derecho de pernada como una herencia recibida de la derecha decimonónica.

Los PER, los enchufados en empresas públicas, los políticos y todos aquellos que, de una forma u otra han estado viviendo a costa de subvenciones, forman parte de este entramado de endogamia colectiva, clientelismo, chauvinismo y nepotismo que ha formado parte de la política andaluza, estableciéndose una ligazón de intereses que ha permitido que, durante años, una parte importante de los andaluces hayan estado viviendo a costa de las subvenciones recibidas del Estado. Sin embargo, en las últimas elecciones autonómicas, convocadas por la señora Díaz, pensando que iba a ganarlas de calle, una serie de circunstancias adversas provocaron que, cosa inédita en Andalucía, la suma de partidos de la oposición, PP, Ciudadanos y VOX les proporcionara una mayoría suficiente para hacerse con el gobierno de la comunidad andaluza.

No sin dificultades, debido a que Rivera de Ciudadanos no quería saber nada con el surgido de la nada partido del señor Abascal al que, curiosamente, todos le han puesto el San Benito de ultraderecha por sostener ideas que hoy en día, en virtud de esta tomadura de pelo de la Memoria Histórica son consideradas, como mínimo, pecaminosas, políticamente incorrectas e incompatibles con lo que las corrientes actuales de pensamiento progre (filocomunistas) están pretendiendo imponer, con bastante éxito, entre la ciudadanía española; finalmente consiguieron establecer una entente por la que se unieron PP y Ciudadanos para formar el gobierno de la comunidad, pero contando con el apoyo puntual de VOX para aquellos casos en los que sus escaños fueran necesarios para sacar adelante las necesarias modificaciones encaminadas a poner remedio a las cacicadas del PSOE y establecer nuevas normas que favorecieran el desarrollo y el empleo en toda Andalucía.

A los cien días del nuevo gobierno se ha podido hacer una primera estimación de lo que ha dado de sí el cambio de un sistema, el socialista, a otro, el centro-derecha. Los resultados de las auditorías que se han llevado a cabo respecto a la herencia recibida de los anteriores gobernantes, han permitido que el señor Elias Bendodo, portavoz del gobierno del PP y Ciudadanos, haya denunciado que la comunidad andaluza ha perdido la friolera de 6.500 millones de euros de inversión privada en los últimos años. También denuncio que, con este dinero, se hubieran podido crear 92.000 empleos o sea, más de un 11% de la población desempleada. Como muestra de lo que, este señor, califica como “apatía, dejadez e incapacidad” de los anteriores gobernantes del PSOE-A, informa de que llegaron a acumular hasta 4.367 expedientes sin resolver y esto, únicamente, en la Consejería de Medio Ambiente (algunos de ellos con más de diez años de antigüedad).

Pero es que existen más cuestiones que demuestran el por qué, a la señora Susana Díaz, le importaba tanto que nadie pudiera acceder a los secretos de su presidencia. Por ejemplo, la revista “Libre Mercado” ha publicado lo que han sido “algunos agujeros” del gobierno andaluz durante la etapa de la señora Susana Díaz; entre ellos pagos millonarios por procesos judiciales fallidos ( en este aspecto nos gustaría saber lo que le viene costando al Ayuntamiento de Barcelona, los pleitos que vienen perdiendo, gracias a las “aventuras” de la señora Ada Colau, convencida de que, por el mero de ser alcaldesa de Barcelona, ya tiene la potestad de saltarse todas las leyes relacionadas con la propiedad de inmuebles y la actividad turística) calculados en más de 4.500 millones pendiente de cobro, a los que añadir 5.000 millones implicados en multitudinarios casos de corrupción en los que están implicados 500 investigados del partido socialista.

Y aquí es cuando Bendodo llega a la conclusión de que los anteriores gobernantes no eran capaces de asimilar que “Los empleos los crean los empresarios, no los partidos ni las administraciones”. La administración tiene la obligación de poner los medios y agilizar los trámites administrativos en beneficio de la iniciativa privada. No sabemos si el gobierno que nos anuncian o que parece que puede llegar a cuajar, en el que formen tándem los socialistas con los señores de Podemos, serán capaces de entender una premisa tan sencilla pero, si como nos tememos, piensan estatalizar nuestra economía y burocratizar más la administración los resultados de una política semejante, pronto nos llevarán a situaciones complicadas, no sólo en cuanto a lo que respeta al nivel de vida de los ciudadanos, sino en lo relativo a nuestras relaciones con el resto de la UE.

Y decíamos que, en estos 100 días del nuevo gobierno de Andalucía, ya se estaban empezando a notar los primeros efectos de los cambios introducidos. En lo relativo a la política doméstica y a la gestión de las ayudas ha dejado claro que “no vamos a permitir que se siga haciendo política e idealización del tema” (recordemos que los comunistas pretenden sacar tajada de esta lacra social). Y una cosa necesaria: habrá cambios en la TV andaluza, el Canal Sur, otro ejemplo de la manipulación de la información dirigida desde el gobierno andaluz, donde están una serie de profesionales que se han prestado a colaborar con él en detrimento de una información veraz y apolítica. Se propone lograr un consenso con el resto de fuerzas políticas para conseguir un canal más “plural y más de todos”.

El consejero andaluz ha recalcado que, en los 100 días que gobierna el nuevo equipo, ya han pasado a la historia los impuestos de sucesiones y donaciones y se ha bajado el tramo autonómico del IRPF, al tiempo que ya se han iniciado la supresión de toda administración paralela con la eliminación de 101 entes públicos. Nadie podrá decir que los nuevos inquilinos de la Junta de Andalucía no van llevando a cabo lo que fueron sus promesas a los ciudadanos cuando se postulaban para ser votados para el gobierno andaluz.

Sin duda alguna, la importancia de este enclave del centro derecha, en un panorama en el que, prácticamente, el mapa español está ocupado por el color rojo de la izquierda y la ultra izquierda y por las autonomías en las que el separatismo se ha hecho el dueño de la situación, se ha agrandado ya que, pese a las dificultades que les pueda poner el nuevo gobierno que surja de los acuerdos del PSOE con los partidos con los que decida pactar, ya fuere con la participación de alguno de ellos en el gobierno o con pactos de legislatura en los que se comprometan a apoyar las iniciativas legislativas que proponga el gobierno a cambio de ciertas concesiones que les pudieran interesar; el conseguir normalizar una región en la que ,se había instaurado un monopolio de un partido, el socialista, demostrando que el paro, la falta de inversión privada, los problemas sanitarios que tantos dolores de cabeza han proporcionado a la Junta, con una buena gestión de la financiación recibida del Estado y administrando con eficacia el dinero disponible, puede ser factible cambiar el signo de lo que ha sido siempre una autonomía en la que el paro ha sido superior al del resto de autonomías españolas y la falta de inversión una circunstancia endémica. Se podrá demostrar que la tendencia se puede hacer reversible y entrar en una fase, hasta ahora desconocida, en la que el ciudadano andaluz se pueda comparar en oportunidades y servicios con cualquiera otro, del resto de autonomías del Estado. Puede costar cambiar la mentalidad de un pueblo acostumbrado a vivir de subvenciones, por la de un colectivo que se sabe administrar debidamente y salir adelante con el esfuerzo conjunto de todos los andaluces.

O así es como, señores, desde la óptica de un ciudadano de a pie, como entre tantos problemas, tantas decepciones y tan malas noticias como las que nos están llegando desde que conocimos los resultados de las elecciones del 28 de abril; haya un lugar, en España, en el que podamos encontrar un oasis en el que no dominen las izquierdas lo que ya es de por sí y por lo que puede llegar a significar como paradigma de lo que significa el estar gobernado por la derecha, un pequeño consuelo y una esperanza para los que nos sentimos huérfanos dentro de este tsunami que se nos viene encima, si Dios no lo remedia, por una eternidad de cuatro años. Vae victis!

Vox, el odio y las lecciones de totalitarismo de García Montero
El Lector Perplejo esdario 11 Mayo 2019

El poeta y director del Instituto Cervantes, además de militante comunista, arremete con dureza contra los de Abascal, aleccionándoles además sobre democracia y buenas maneras.

Atizar a Vox y colgarse medallas de progresismo va camino de convertirse en un deporte nacional. El último en meterse en la competición ha sido todo un intelectual de la izquierda como Luis García Montero, que la propinado un buen zasca a los de Santiago Abascal, además de permitirse darles una lección de democracia, por aquello de su vocación docente.

Así, el actual director del Instituto Cervantes, además de poeta y profesor de Literatura, ha asegurado que Vox "no es un partido democrático" a diferencia del resto de formaciones que han obtenido representación parlamentaria en las últimas elecciones. "Digo que no es democrático porque algunas de sus propuestas como la de poner en duda la intervención pública en la violencia machista me parece que está fuera del diálogo. Hay líneas rojas que no se pueden traspasar", ha declarado el literato.

Para García Montero, el partido de Abascal es "un fenómeno en el que han surgido los peligros más graves de un totalitarismo". Y ha lamentado su "conformación de la identidad como espacio agresivo para odiar a otros".

Conviene recordar que el poeta es un viejo militante del PCE y amigo de Alberti, ferviente activista por la causa de la URSS más estalinista en nuestros años de plomo. Para más señas, García Montero hundió lo que quedaba de IU en las últimas elecciones autonómicas en la Comunidad de Madrid, siendo su cabeza de lista y enterrador.

Y con este recordatorio, es fácil concluir que Luis García Montero puede hablar con enorme autoridad de totalitarismo y de democracia, de odio y de derrota. Aunque debería empezar por aplicárselo antes de azotar con tanta saña a los demás.

Comunidad Foral de Navarra
Apoteosis progre: la ley navarra de igualdad llama "trabajo reproductivo" al cuidado de los hijos
Agustín de Grado okdiario 11 Mayo 2019

Un lector común podría entender que el "trabajo reproductivo", en su literalidad, es aquél destinado a engendrar a los hijos. Sin embargo, la ley lo define como el "asociado a actividades que no generan ningún tipo de ingresos pero que son no sólo necesarias, sino imprescindibles para la vida".

La Ley de Igualdad recientemente aprobada por el parlamento de la Comunidad Foral de Navarra realiza auténticos malabarismos gramaticales para evitar las palabras "familia", "padres" e "hijos".

El artículo 46 establece que "el Gobierno de Navarra procederá al análisis de las desigualdades y diferencias existentes entre hombres y mujeres en los usos de tiempo para el trabajo reproductivo" y desde la administración pública "se fomentarán actuaciones específicas para sensibilizar sobre los usos del tiempo y horarios de dedicación al ámbito reproductivo".

Un lector común podría entender que en cualquier ser humano el "trabajo reproductivo", en su literalidad, es aquél destinado a engendrar a los hijos. Sin embargo, la ley lo define como el "asociado a actividades que no generan ningún tipo de ingresos pero que son no sólo necesarias, sino imprescindibles para la vida".

En realidad, lo que la ley navarra pretende regular es la igualdad del hombre y la mujer en las tareas de cuidado de los hijos de la familia y de otras personas que puedan formar parte de ella, aunque lo hace sin citar ninguna de las palabras malditas en el lenguaje que está alumbrando la ideología de género.

La ley se propone "estimar el valor económico que tiene el trabajo reproductivo" y las intervenciones del gobierno foral "estarán libres de estereotipos relacionados con quien debe y puede cuidar".

En su afán por definir un nuevo marco legal dirigido a abordar la desigualdad como fenómeno estructural, se auspicia "un cambio de modelo social que, rompiendo con estereotipos y roles de género, facilite la superación del déficit de corresponsabilidad y participación social y política que dimana de las desiguales relaciones de poder todavía vigentes".

La ley fue aprobada con los únicos votos en contra de UPN y el PP. Las dos formaciones conservadoras denuncian que, en el ámbito educativo, la ley pretende "imponer" el controvertido programa Skolae (la ideología de género como asignatura) en todos los centros, tanto públicos como concertados y privados.


******************* Sección "bilingüe" ***********************

La aceptación del totalitarismo
Jesús Laínz Libertad Digital 11 Mayo 2019

La única solución es la destrucción del régimen totalitario que ha envenenado a catalanes y vascos y la corrección de la legislación constitucional.

Con la victoria socialista en las elecciones generales se han aclarado muchas cosas. Por ejemplo, a los once millones de españoles que han votado a los partidos izquierdistas les importa tan poco su patria que han elegido como presidente a quien ha demostrado estar dispuesto a pactar con sus enemigos con tal de gobernar.

El golpe de Estado catalanista no debe de resultarles relevante, así que los golpistas totalitarios podrán seguir preparando su siguiente paso con total tranquilidad. Por supuesto, podrán continuar con su paciente lavado de cerebro a través de las escuelas y los medios de comunicación, con los letales efectos a largo plazo que no hará falta explicar.

Evidentemente, un nuevo artículo 155 que restableciese el imperio de la ley en Cataluña es inimaginable. Y, también evidentemente, los indultos a los golpistas –golpe de gracia al ya moribundo Estado de derecho– no se harán esperar, por lo que el Tribunal Supremo, desautorizado por adelantado, continuará haciendo su trabajo por inercia y sin esperanza alguna de ver la ley respetada.

Una incógnita muy interesante que se reabre con el dominio socialista es el futuro constitucional de España. ¿Se avanzará en la descentralización, es decir, en la disolución del Estado? ¿Se desempolvarán de nuevo las propuestas de reforma constitucional federalizadora? Tengamos presente que Felipe González acaba de declarar que la única solución para España, vista la persistencia del problema separatista, es la federalización. Ni él ni ningun otro político corresponsable del actual desastre tendrá nunca la decencia de confesar su culpa y la inteligencia de darse cuenta de que con más dosis del mismo problema no se resuelve el problema. La única solución es la destrucción del régimen totalitario que ha envenenado a catalanes y vascos y la corrección de la legislación constitucional española que lo ha hecho posible.

Otra cuestión que en este momento parece haber pasado a segundo plano pero que acabará destacándose más pronto que tarde es la posibilidad de algún referendo en Cataluña; y, posteriormente, que a nadie le quepa la menor duda, en el País Vasco. Se ha solido dar respuesta a esta cuestión con criterios estrictamente jurídicos: la Constitución no permite un referendo en el que no participe el conjunto del pueblo español. Es cierto, pero también es insuficiente. Porque del mismo modo que una Constitución hoy no lo permite, nada impide que esa misma Constitución una vez reformada, u otra Constitución, lo pueda permitir en el futuro.

Durante un tiempo se usó mucho el criterio económico: Cataluña se empobrecería fuera de España. Pero un par de millones de catalanes, ofuscados con opresiones patrióticas inventadas, han demostrado con insistencia que el dinero les importa un bledo con tal de tirar a la basura para siempre el carné de identidad español.

También se ha empleado el criterio democrático, o quizá habría que llamarle aritmético, que al fin y al cabo es lo mismo, desgraciadamente: las aspiraciones de los separatistas nunca llegarán a buen fin porque los españoles somos más que los separatistas. Cierto, pero nada impide que algún gobierno izquierdista, intrínsecamente alérgico a su propia nación, acabe maniobrando para aceptar, de un modo u otro, que una sola región vote en algún tipo de referendo. Se dirá que será sólo consultivo, simbólico, y que no tendrá efectos jurídicos. Lo mismo que los nefastos Zapatero y Rubalcaba dijeron de las solemnes proclamaciones nacionales del segundo estatuto catalán, y ya hemos comprobado sus escasos efectos "simbólicos" y "no jurídicos".

Pero el criterio fundamental, nunca recordado, es la insostenibilidad moral del separatismo. Porque economías, leyes y urnas aparte, el separatismo es inmoral por su esencia y su práctica totalitarias. Los separatistas se han valido, y se siguen valiendo, de las instituciones emanadas de la Constitución española no para gobernar con eficacia, sino para destruir desde dentro el Estado del que forman parte. Los separatistas han monopolizado, y siguen monopolizando, los medios de comunicación públicos para impedir la libertad de expresión, para establecer un discurso de una unanimidad que habría asombrado a Orwell y para acallar las voces discordantes. Los separatistas han abusado, y siguen abusando, de la inocencia de los niños para adoctrinarlos en mentiras y odio contra sus compatriotas de fuera de Cataluña. Los separatistas han empleado, y siguen empleando, a la policía autonómica como un ejército privado enfrentado al Estado del que forman parte. Y durante el medio siglo de crímenes etarras, los separatistas han disfrutado, y siguen disfrutando, de las ventajas políticas emanadas del terrorismo, pues no olvidemos que no ha desplegado sus efectos sólo en tierras vascas.

Aun en el caso absurdo de que se considerase posible un referendo, simbólico o efectivo, consultivo o vinculante, ¿pueden los españoles aceptar esta aberración como la situación de partida para plantearse su disolución como nación? ¿Son éstas las condiciones de libertad de expresión, igualdad de oportunidades para todas las opciones políticas, respeto a la ley y paz social exigibles para una decisión de semejante envergadura?

Varias generaciones tendrían que pasar para limpiar Cataluña de los efectos de cuatro décadas de totalitarismo diseñado por Pujol, continuado por sus sucesores y tolerado desde Suárez hasta Sánchez.

www.jesuslainz.es

Regeneración de España
Fernando Alonso Barahona  latribunadelpaisvasco.com 11 Mayo 2019
 
El resultado de las elecciones generales de abril de 2019 ha supuesto una sorpresa relativa por cuanto la mala gestión y el escaso nivel del Gobierno saliente no ha sufrido penalización en las urnas (aunque es preciso recordar que el PSOE, ahora con 123 escaños, hasta los últimos cinco años siempre había oscilado entre 160 y 200 diputados). A ello hay que añadir la movilización del independentismo en Cataluña y en el País Vasco que no es sino la culminación de casi cuarenta años de cesión cultural, abandono de las competencias estatales y entreguismo cultural absoluto. Todo ello a cambio de una puñado de votos prestados en cada legislatura. Y teniendo como responsables a todos los presidentes del Gobierno desde 1982 hasta la fecha, sobre todo Mariano Rajoy Brey que con una mayoría absoluta en el Congreso y el control de once de las diecisiete comunidades autónomas y la mayoría de los ayuntamientos de las capitales del provincia no hizo absolutamente nada en esta materia y se dejó – por añadidura- dar un golpe de Estado en Cataluña.

Sin embargo, hay muchos matices que aparecen en un cuadro en apariencia oscuramente negro:

1. La posibilidad de un pacto – abierto o tamizado – entre PSOE y Ciudadanos alejaría el fantasma del comunismo a la venezolana de Podemos que ha perdido un tercio de sus apoyos y en breve puede quedar en los niveles habituales que siempre tuvo Izquierda Unida. O menos, pero nunca más .

2. Ciudadanos se debatirá entre aceptar un pacto razonable como sacrificio por la moderación o ser fiel a sus promesas de campaña. Sobre todo porque parte de su ascenso se debe a su firmeza en Cataluña y en su oposición a Sánchez, beneficiada por la ausencia tramposa y forzada de VOX en los debates televisivos que le hubiera roto esa estrategia. A nadie se le oculta que si este hecho produce el apartamiento al menos temporal de los independentistas, el esfuerzo podría merecer la pena .

3. Las inmediatas elecciones autonómicas, municipales y europeas pueden convertirse en un contrapunto de la jornada electoral del 28 de abril y ello por varias razones. La movilización de la izquierda disminuirá ya que las cadenas de TV ya no podrán agitar el fantasma del inexistente fascismo a lo que se une el hecho de que el sistema electoral no podrá ocasionar de forma tan cruel sus paradojas. Es preciso destacar que la suma de votos reales de PP – Cs y VOX ha sido el 28 de abril prácticamente la misma que la de PSOE y Podemos. En cambio el reparto de escaños ha favorecido de forma decisiva al PSOE .

4. Ciudadanos cuidará mantener cierto suspense en los pactos en el Congreso para no perder votos por un flanco y tratar – a su vez – de arañar otros más producto del desánimo de los partidos derrotados.

5. VOX ha obtenido un resultado muy positivo teniendo en cuenta que ha pasado de cero escaños a veinticuatro y de 46.000 votos a 2.700.000 sufragios. Las expectativas llegaron a ser mucho más altas, pero por desgracia la política española y sobre todo la cultura española (aherrojada en buena medida por la dictadura “ progre “ y los medios de comunicación) no es la de Estados Unidos donde Donald Trump fue capaz de batir al “ establishment “ en todos sus frentes. El PSOE actuó con perversa inteligencia agitando el fantasma de una amenaza fascista y a la vez – y por la puerta de atrás – provocó que VOX fuera expulsado de los debates televisivos. De este modo se movilizaba con mentiras el voto poco ilustrado producto de varias décadas de vacío cultural de la derecha y en paralelo se impedía la presencia del partido de Santiago Abascal en los debates. La Junta Electoral central en una decisión equivocada fue el brazo ejecutor, pero la denuncia provino de Esquerra Republicana, aliado estratégico de Pedro Sánchez.

6. El PP, tras la debacle electoral y las duras previsiones que se dibujan el 26 de mayo, solo tiene la opción de refundar el partido (como ya se hiciera con Alianza Popular), enterrar la etapa anterior e intentar abrir el nuevo proyecto al resto de partidos afines. Una operación complicada. Pero el escenario de los hechos es tozudo y ciertamente no pueden caber tres alternativas en el centro y la derecha. Una de ellas desaparecerá por necesidad racional y estratégica. Lo normal es que exista un centro y una derecha igual que en la izquierda hay dos ramas para un mismo bosque. Los veinticuatro escaños de VOX (los doce de Andalucía, los diez del reino de Valencia y los que puedan venir el 26 de abril ) ponen fin a un hecho peculiar de la política española. Hasta ahora España era seguramente la única nación del mundo donde no existía oficialmente derecha (dicho sea con las prevenciones que conlleva utilizar el viejo y un tanto caduco lenguaje de izquierda y derecha ). Y ello pese a lo extraño de hablar de un centro y de una izquierda, cuando es evidente que para que un centro exista es preciso que haya derecha e izquierda.

El desafío independentista, la ausencia de una cultura alternativa al pensamiento único (la ideología de género, la memoria histórica (sic), el rencor a la excelencia), la crisis económica que puede agudizarse con políticas populistas (estas sí), subvenciones infinitas y acoso fiscal a las clases medida son peligros de la legislatura nueva que comienza con una nota de pesimismo. Pero no hay fatalidad histórica, es preciso la resistencia y la regeneración. La política, como la sociedad, siempre están vivas, y ahí estan ejemplos palmarios en Estados Unidos, Brasil, Polonia, Hungría y numerosos países de Europa y América.

Hace falta, sin duda, un proyecto, una esperanza, realismo en la gestión, pero firmeza en el pensamiento.

He aquí alguno de sus núcleos :

a- La Reforma electoral. No se trata tan solo de detalles menores como las listas abiertas, sino la puesta en marcha de una corrección democrática de la partitocracia.

Los partidos deben perder parte de su poder, las castas establecidas han de pasar a segunda fila, tan solo de este modo el ciudadano podrá empezar a percibir cercanía. La imagen final es sencilla: como sucede en Estados Unidos, de forma progresiva el político elegido debe sentir que su elección se debe al voto del ciudadano y no a la burocracia de su partido que completa listas a su antojo y cambia candidatos o no según conveniencia. No es sencillo, pero la elección directa de alcaldes, la separación entre el poder legislativo y el ejecutivo, y la posibilidad de elegir diputados por zonas en lugar de una lista cerrada con multitud de nombres, es un camino a explorar.

b- El proyecto de España. Cualquier persona con responsabilidades políticas debiera tener estudiado y comprendida la España inteligible de Julián Marías, La rebelión de las masasa o El tema de nuestro tiempo de Ortega y Gasset o la Vida de Don Quijote y Sancho, de Miguel de Unamuno. Sin una idea de España como proyecto sugestivo de vida en común no se puede encarar el futuro. Es preciso reformar la administración, limitar el gasto de las comunidades autónomas, suprimir burocracia y ganar eficacia, analizar a fondo los municipios inviables económicamente y, desde luego, provocar que el Estado vuelva a tener las competencias de Educación y Sanidad en toda España.

c- Reforma de la justicia. El pacto debe supone nada menos que la despolitización de la justicia y la afirmación de la independencia del poder judicial que no será efectiva mientras los nombramientos políticos contaminen el sistema.

d- Compromiso con las personas. No bastan las cifras económicas si no van acompañadas de una mejoría real de las gentes. Y aquí de nuevo se vislumbra en el horizonte la discusión de determinadas políticas europeas que se dictan desde la burocracia de Bruselas pasando por encima de culturas, necesidades o formas de vida. La integración europea es positiva, pero la pérdida absoluta de independencia puede no serlo. Máxime cuando gente como George Soros están a la cabeza de la uniformidad cultural, por supuesto desde la izquierda llamada progresista .

e- Cambio posible del mapa político con nuevas alternativas. Los modelos de elección directa sin listas ni organigramas cerrados de partidos pueden ir avanzando poco a poco para procurar una mayor participación. Pero tal vez se imponga también un nuevo análisis del mapa político troceado por nacionalismos disgregadores, egoísmos locales o minorías escandalosas. Tal vez el modelo inicial y muy breve de la transición (AP-UCD-PSOE-PCE) resultaba más real que el que ahora ha entrado en crisis: dos partidos hegemónicos, uno de los cuales se ha derrumbado, y una serie de grupos nacionalistas para aprovecharse de las mayorías relativas y de la debilidad de los gobiernos. ¿No sería interesante pensar en un reparto diferente? Derecha (Vox con la incógnita de un PP refundado), centro (Ciudadanos), izquierda (PSOE) e izquierda radical (Podemos). Los grupos nacionalistas dejarían de influir en la vida nacional y quedarían aisladas las acciones contra la estabilidad .

Todo ello considerando que las adscripciones citadas son meramente convencionales. Los términos izquierda y derecha cada vez son más vacíos y desde luego no responden a la complejidad del mundo contemporáneo. Hoy más que nunca se percibe el relativo acierto de Gonzalo Fernández de la Mora cuando hace más de medio publicó El crepúsculo de las ideologías. Pero no olvidemos que De la Mora describió la ideología como la degeneración de la idea. Lo que ha entrado en crepúsculo es la politización, la ineficacia, el dogmatismo cerril de las viejas ideologías. Pero las ideas, como la poesía, son consustanciales al ser humano. No todo es economía, hay que guardar un lugar para el sentimiento, la ilusión y la creación personal.

f- Redefinición de la posición de España en Europa. Nuestro país, que fue capaz de negociar acuerdos preferenciales con la Unión Europea hace más de 40 años (hace poco, Ramón Tamames recordaba con admiración a Alberto Ullastres, el artífice de los mismos) no puede entregar su personalidad y su independencia a Bruselas a cambio de un puñado de directivas. Sin embargo, hay una cuestión previa a la política internacional y es el proyecto de España, una nación de naciones, rica y plural, pero el primer Estado moderno de Occidente con una historia común de más de cinco siglos. Sin asumir la idea firme de España no puede haber un rumbo favorable en Europa.

Y sobre estas bases comunes, posteriormente, las grandes fuerzas políticas, o las personas que las representan, podrán perfilar sus diferencias, sus alternativas, sus ilusiones.

En el caso de la visión conservadora se hará imprescindible apostar por la excelencia, el esfuerzo, la libertad de educación, la visión trascendente de la existencia y la afirmación de las raíces cristianas de Europa, la defensa de la vida desde el momento de la concepción –que puede ser compartida por cualquiera al margen de las ideas políticas-, el recorte de la imposición fiscal y la defensa de la cultura como seña de identidad tan importante como la economía.

No olvidemos que la izquierda ha perdido en gran medida la batalla de la lucha de clases y del modelo económico (aunque pueda gestionar mejor o peor, con mayor o menor intervencionismo). A cambio, esa izquierda etérea, disfrazada de progresismo, muchas veces millonaria, exhibe el asfixiante dominio de la cultura de masas con sus matices de ultrafeminismo, género, laicismo exacerbado, disolución de los valores. En este camino no han encontrado oposición en la llamada derecha convencional, que se limita a la gestión administrativa – con resultados desiguales, aunque con frecuencia superiores a los de la izquierda – y olvida por completo el alma, la cultura, el pensamiento y en definitiva la vida. Así, cuando el PSOE pierde el gobierno en Andalucía la extrema izquierda llama a la alerta antifascista y a rodear las instituciones y en Cataluña o el País Vasco es imposible discrepar con libertad. En cambio, tras el triunfo de Sanchez en la votación del 28 de abril a nadie de la derecha se le ha ocurrido llamar a sitiar el Congreso o las sedes de Podemos. Y ello aunque las simulaciones post-electorales enseñen que una candidatura única de centro y derecha hubiera obtenido mayoría absoluta (reconozcamos un pequeño matiz de vacío en el sentido de que la izquierda ha ido dividida en dos y un escenario de Frentes cerrados no se antoja la alternativa más idónea).

En cambio, hasta la irrupción de VOX muchos debates culturales estaban vetados en los grandes medios y escenarios de comunicación (salvo el reducto heterogéneo de las redes sociales ). Si esto – como parece – ha empezado a cambiar es la mejor noticia de la noche oscura y el inicio de la autentica regeneración.

En los últimos tiempos han aparecido en el horizonte extrañas nubes que oscurecen el futuro, algunas avaladas por políticas europeas. El asalto a las clases medias es la más peligrosa de todas ellas. ¿Acaso los constructores de la política dejan de lado que el ahogo a la clase media supone la deconstrucción de las raíces mismas del sistema de bienestar contemporáneo?, ¿Qué se pretende con una política exclusiva de recortes, disminuciones de sueldo, subidas de impuestos y restricción monetaria? Cargas que por supuesto no afectan a determinadas castas privilegiadas que, muy al contrario, mantienen o incrementan sus beneficios.

La regeneración política, el espíritu de reforma –pero con unas bases sólidas que no son otras que los valores permanentes y el derecho natural– deben caracterizar el horizonte político, de lo contrario se creará caos, confusión y revolución. El filósofo Jaime Balmes ya advirtió de todo esto: “Si no quereis revoluciones, haced evoluciones”.

Y otro filósofo capital, Julián Marías, lo resumió admirablemente en una frase: “Que por mí no quede”.

Que por nosotros no quede.

Calígula habemus
Jimmy Giménez-Arnau okdiario 11 Mayo 2019

¡También iba a ganar el Barça! Y ahora resulta que, el entrenador más fiable, es Tezanos. Los pronósticos electorales van a volvernos locos de remate. Apenas un clarividente Mario Benedetti sabe lo que dice: “De dos peligros debe cuidarse el hombre nuevo: de la derecha cuando es diestra, de la izquierda cuando es siniestra”. Un tufo a trapicheo baja desde el futuro. Prueba de ello es que el sanchismo ya tiene listas las máscaras de gas, habiendo desempolvado cada uno de los disfraces floridos, o uniformes de gala, que luciría el emperador emergente. Entre tales chavetas anda el juego.

Siempre pensé que la persona elegida para gobernar una nación y representarla en el mundo, habría de ser, antes que nada, generosa, siendo capaz de liberarse de sus anhelos patológicos y de olvidarse completamente de sí misma, con el único fin de atender a un pueblo, que está integrado tanto por quien le votó como por quien no lo hizo. “La generosidad consiste en dar todo el presente”, escribió Albert Camus, Nobel de Literatura. Se refería a esa actitud que las personas honradas y nobles demuestran cuando no ceden a antojos superfluos, ni a fraudes añadidos. Fui educado en la idea de que España merece tener un presidente altruista que se ocupe de nuestras necesidades.

Entre las que cabe incluir, el respeto a la Constitución y al Rey. Pero como Sánchez, el maniquí en funciones y sus trileros de muy largo recorrido se han vuelto majaras, mostrando signos inequívocos de sumo delirio, habremos de esperar lo peor para nuestro país cuando el cisne acceda a presidir la nación. Camus, experto en la filosofía de lo absurdo y en déspotas que nada tienen que envidiar al ganso aludido, redactó la triste biografía de Calígula. Ojalá que la historia no se repita para así no vernos abocados a soportar a otro dictador inculto, flácido y peligroso como el hijo corrupto de Anzio, que llevó a la ruina al imperio romano.

Antes de tan siquiera gobernar, el maniquí complace su egolatría. Le pone cambiar el Falcon por un Bombardier. Una ganga de 50 m. € que quizá echen de menos los pensionistas que le votaron. Calígula resucitó para estafarnos a todos con impuestos demenciales. ¡Ni qué decir lo qué nos espera, cuando gobierne este iluminado, pues sus intrascendentes, y multimillonarios caprichos, son de nuevo rico! El que nace hortera, por presidente que se crea no pasa de mancebo.

El último cerebro del PSOE
Emilio Campmany Libertad Digital 11 Mayo 2019

Poco a poco se van despidiendo las pocas personas inteligentes que se han dedicado a la política. El bajo nivel intelectual que padecemos, en todos los partidos, en general, pero muy especialmente en el PSOE, hace que hoy Felipe González parezca Churchill, Corcuera, Adenauer y Rubalcaba… Bueno, Alfredo Pérez Rubalcaba se labró su propia leyenda y no necesita ser comparado con nadie. Si Sánchez se antoja hoy peor que Zapatero no se debe a que el expresidente sea más capaz que el actual inquilino de La Moncloa. Es porque Zapatero tenía a Rubalcaba.

Tener cabeza y tenerla buena no es irrelevante cuando se gobierna el Estado. Hace mucho que Cipolla nos advirtió de que los verdaderamente malos son los tontos porque los listos, a fin de cuentas, sólo hacen el mal para lo que les conviene. Los tontos, en cambio, hacen el mal gratuitamente, sin beneficio alguno, y todo el tiempo. Rubalcaba era PSOE quintaesenciado, un partido que ha hecho, y piensa seguir haciendo, mucho daño a España. Pero se conformó con hacer sólo el indispensable para ayudar a su partido a sostenerse en el poder. A tal efecto, me vale el ejemplo de la jornada de reflexión inmediatamente posterior al 11-M. Su mano está detrás de la victoria de Zapatero en 2004 y el modo en que actuó no puede decirse que fuera moralmente edificante, pero ayudó a su partido a ganar aquellas elecciones y volver al poder después de ocho años de sequía que podían muy bien haber sido, sin su intervención, doce o dieciséis. Y, aunque no tuvo piedad, lo hizo con eficacia.

Por otra parte, lo que nunca han comprendido los del PP es que no hay por qué pretender ser mejor, en términos morales, que los socialistas. Bajar a su terreno a combatir con sus armas no consiste en seguir su ejemplo y corromperse tanto como ellos o acuchillarse unos a otros en sangrientas guerras fratricidas. Lo sustancial es ser más inteligentes que ellos. Y eso, cuando vivía Rubalcaba, era muy difícil. Desde que en 1991 muriera Pío Cabanillas, en la derecha no ha habido nadie que pudiera compararse a él.

El País dice que Rubalcaba fraguó la derrota de la ETA. Lo dice por lo de la negociación con los terroristas. La verdad es que el objetivo de aquella ignominia no fue acabar con la banda, que ya estaba grogui. Fue salvarla para que sobreviviera y hoy pudiera, bajo el nombre de Bildu o cualquier otro, ser un aliado del PSOE. Que eso es exactamente lo que hizo lo demuestra el caso Faisán. No se trató de salvar a España, sino de arrebatar a Aznar el mérito de derrotar a la organización para que se lo pudiera atribuir el PSOE. Nuevamente, primó el beneficio del partido.

Ya no queda gente como Rubalcaba en el PSOE. Como tampoco la hay en el PP. Ahora mandan los asesores de imagen y los políticos no hacen más tonterías porque los días son sólo de 24 horas. El PSOE, que siempre ha estado huérfano de buenas intenciones, se queda hoy también huérfano de inteligencia.

El ‘relator’ que no cesa
Segundo Sanz okdiario 11 Mayo 2019

La fiebre nacionalista complacida por la izquierda y alimentada por un centro-derecha incapaz de ponerle freno, como se ha visto en las generales del pasado 28 de abril, no sólo va a condicionar la gobernabilidad de España sino que además se convertirá en la mejor baza del separatismo para apretar con su utópica desconexión.

A la maniobra de Sánchez para enterrar el 155 y dejar el Senado en manos de Miquel Iceta, el primer secretario del PSC que quiere indultar a los golpistas y que prefiere a ERC antes que a Vox en la Mesa del Congreso, hay que sumar otro movimiento que ha pasado más inadvertido: el elegido por ERC, PSOE y PNV para que pilotara una negociación entre dos supuestos Estados en conflicto, ensoñación que todavía persiguen los independentistas, no renuncia al rol de intermediario con aires de gurú y se presenta a eurodiputado. A Daniel Innerarity, el “relator” que no cesa, ya lo pasean como número cuatro de la marca electoral CEUS, la Coalición por una Europa Solidaria integrada por PNV, Coalición Canaria, Compromiso por Galicia, Geroa Bai, Proposta per les Illes y Demòcrates Valencians.

El catedrático de Filosofía Política y director del Instituto de Gobernanza Democrática, laboratorio al que pertenecen veteranos socialistas como Javier Solana o Amelia Valcarcel, concurre en el puesto número cuatro de la lista que encabeza la actual eurodiputada Izaskun Bilbao. Si bien es difícil que Innerarity logre el escaño (sólo lo tendría asegurado la cabeza de cartel, según el CIS), su aparición ya en primera línea política y en plena encrucijada sobre el devenir del problema de Cataluña, con un Pedro Sánchez que se siente respaldado por las urnas para hacer mayores concesiones al separatismo con tal aferrarse al poder, es todo un presagio del papel clave que jugarán los nacionalistas en esta legislatura.

Aunque no salga elegido, el filósofo bilbaíno de Geroa Bai será utilizado por el PNV para hacer apología del soberanismo en Bruselas y contribuir a lo que sus amigos separatistas llaman la “internacionalización” del conflicto. En una reciente entrevista en Diario de Navarra, preguntaron a Innerarity por su receta mágica para Cataluña, pese a frustrarse su nombramiento como “relator”, y su respuesta fue: “En un futuro no muy lejano (especialmente si hay un gobierno de izquierdas a partir de mayo) habrá un proceso semejante, sea quien sea el que lo modere. No habrá solución si se mantiene que sobre el futuro de Cataluña tienen que decidir todos los españoles, como si el pluralismo territorial que formula la Constitución exigiera una unidad indiferenciada, pero tampoco si plantea un derecho de autodeterminación unitaleral e innegociable. Mi propuesta es que todos los agentes negocien un pacto de fortalecimiento del autogobierno. Es preferible votar un acuerdo que acordar una votación; el referéndum no funciona como sustituto de la negociación”. Por ahí van los tiros… y por ahí está dispuesto Sánchez a explorar el terreno. Si no, al tiempo.

Unidos por el espanto
Eduardo Goligorsky Libertad Digital 11 Mayo 2019

Escribió Jorge Luis Borges en su poema "Buenos Aires":
No nos une el amor sino el espanto.

No imaginó ese argentino universal que su verso podría ser el eslogan ideal para aglutinar el 26 de mayo a los ciudadanos españoles, entre ellos a los catalanes, y particularmente a los barceloneses, en torno a los candidatos leales a la Constitución. Sí, "unidos por el espanto", dejando de lado las diferencias ideológicas y regionales hasta que desaparezcan las amenazas de balcanización y de involución totalitaria. Cuando se recupere la normalidad podremos retomar las disputas partidarias. Por eso, creo que se equivocan quienes piden que esa disputa se entable ya mismo entre quienes estamos condenados a unirnos para combatir el espanto.

Bolcheviques reciclados
Todos los observadores políticos vaticinan que Pedro Sánchez esperará conocer el resultado de los comicios del 26-M para decidir la composición de su gobierno. Su desmesurado apetito de poder lo empujará a concertar alianzas con quienes le aseguren la permanencia en la Moncloa, aunque su típica falta de escrúpulos lo hará especialmente vulnerable a los chantajistas de la peor especie: supremacistas empeñados en poner fronteras a su repúblika tribal y bolcheviques reciclados con injertos castristas y chavistas.

Habrá tiempo, hasta el 26-M, para recomponer la relación de fuerzas constitucionalitas descompensada el 28-A. "Unidos por el espanto" sería una buena fórmula inicial. ¿Exagero? A escala nacional, es motivo de espanto la proclividad de Sánchez a entenderse con Pablo Iglesias, abanderado de la izquierda radical, esa horda que genera, allí donde gobierna o donde ocupa las calles, el caos, el empobrecimiento y la ruptura de la convivencia. El proyecto estrella que los alucinados podemitas comparten con Sánchez es la plurinacionalidad, quimera infumable calcada de la cartografía medieval. Un bodrio que el servicial Miquel Iceta supervisará desde la presidencia del Senado. Lo demás es pura demagogia populista urdida para trastornar las mentes a través de las redes sociales. Juntos, si pueden, desmantelarán España y dejarán a sus habitantes sin luz ni agua potable, como los venezolanos. Qué espanto.

Teñidos de rojo
Bajemos al escenario catalán, donde Esquerra Republicana de Catalunya aparece como la gran esperanza blanca del pactismo. Cada vez que un formador de opinión intenta hacernos comulgar con este timo, habría que exigirle que complete la presentación e informe que ERC ya está pactando preferentemente con la resaca del terrorismo etarra, encarnada en EH Bildu. Ambos partidos enemigos de España se presentarán juntos a las elecciones europeas en la papeleta de Ahora Repúblicas, y aquí sus representantes confluirán en un solo bloque en el Congreso y el Senado. Pactos irremediablemente teñidos de rojo, más por la sangre derramada que por la ideología. Se acumula el espanto.

Lola García resume -sin mencionar, sospechosamente, el maridaje con la escoria post etarra- lo que nos aguarda si el espanto no nos une a tiempo para evitar que se materialice el presagio ("El asalto a los cielos de ERC", LV, 5/5):

ERC ha dado un gran paso para dominar a su rival. Con algo más de un millón de votos ha alcanzado el 24,7 %, mientras que JxCat ha obtenido el 12 %. Y ahora se dispone a culminar la faena. Primero con la acometida a Barcelona. La alcaldía en manos del independentismo es un mensaje de enorme potencia internacional. Pero también con las europeas de este 26 de mayo. (…) Y todo ello no sería más que el preámbulo del asalto a los cielos, o sea, a la Generalitat.

Talante retrógrado
El que avisa no es traidor. Ernest Maragall es el candidato al que esta ERC, asociada en Europa a los post terroristas de EH Bildu, le ha encomendado la misión de convertir Barcelona en la plaza fuerte de los amotinados, sustituyendo la senyera burguesa por la estelada revolucionaria. Barcelona ya está desquiciada por un equipo antisistema que se cisca en el bienestar de los vecinos, ahuyenta el turismo, pone obstáculos a la iniciativa privada, abomina del derecho de propiedad, fomenta rencores guerracivilistas y convierte la ciudad en foco de atracción para delincuentes nativos y extranjeros. Para colmo, la alcaldesa Colau creyó que su cargo le concedía autoridad para "desborbonizar" el callejero y poblarlo con sus favoritos como si de su finca particular se tratara, y para crear en su jurisdicción su propia repúblika de pacotilla.

Unidos por el espanto, los barceloneses deberán cerrar el paso al candidato que pretende completar la degradación de su metrópoli y contagiarle el talante retrógrado de la Cataluña profunda. Recordemos que cuando al hoy candidato Ernest Maragall le tocó inaugurar las sesiones del Parlament como presidente de la Mesa de Edad, se excedió en sus funciones y pronunció "un duro e inusual discurso" contra España (LV, 17/1/2018) totalmente ajeno al protocolo, que la portavoz socialista Eva Granados calificó de "sectario" e Inés Arrimadas de "mitin de ERC". Y no se trata solo de cerrarle el paso a él, sino también de levantar barreras contra posibles contubernios con otros candidatos. Los más suspicaces solo confiamos en la integridad de Manuel Valls y Josep Bou, porque los socialistas y los comunes están predispuestos a concertar chanchullos -y no sería la primera vez- con los supremacistas identitarios portadores del espanto.

Mentir, mentir, mentir
Roger Torrent, presidente del Parlament hibernado, recita sin vergüenza el doble discurso de ERC. Les endilga un cuento chino a sus entrevistadores (LV, 5/5) ocultando que su partido comparte la papeleta electoral de Ahora Repúblicas con los custodios del legado criminal de ETA:

ERC sigue el principio de empatizar al máximo con los espacios políticos que hoy no comparten nuestro modelo de país. O que están en contra de nuestras ideas. Hace falta el esfuerzo de empatía que personifica Junqueras. (…) Para avanzar necesitamos consensos estratégicos. Y este es el gran déficit del independentismo del último año y medio, que no ha sabido construir esta unidad estratégica y explicarla.

Mentir, mentir, mentir, es la voz de orden. Torrent repite cinco veces a lo largo de la entrevista la falacia de que el independentismo representa la voluntad del 80 % de los catalanes, con ERC como punta de lanza. Miente descaradamente cuando sostiene que este es el porcentaje de partidarios del referéndum de independencia, porque si lee la prensa debe de saber que según la encuesta del Gabinet d´Estudis Socials i Opinió Pública (GESOP) ese po EMrcentaje se sitúa en el 42,4 % (El Periódico, 30/10/2018). Y hace ostentación de su insolente desprecio por la inteligencia de los ciudadanos cuando añade que "la voluntad del 80 % se tiene que reflejar cada vez que haya urnas". Dicho pocos días después de que los independentistas salieran maltrechos de los comicios con el 39 % de los votos emitidos, o sea 1.626.000 sufragios, muy por debajo de los míticos dos millones, este embuste refuerza la convicción de que los parásitos del procés actúan como si pudieran seguir engañando indefinidamente a la buena gente, aborregada en el mundo ficticio que ellos han creado con sus medios de adoctrinamiento y de comunicación. Pero las urnas cantan: son cada vez menos.

Frente a este panorama truculento solo cabe suspender, hasta el 26 de mayo, todas las contiendas entre partidos constitucionalistas y las ambiciones personales. Si no lo hacen los dirigentes lo haremos los ciudadanos votando a los más fiables: "No nos une el amor sino el espanto".

PS: El soneto "Buenos Aires" de Jorge Luis Borges apareció en agosto de 1963 en Cuadernos del Congreso por la Libertad de la Cultura, memorable ágora de debate contra los totalitarismos. Borges deja entrever aquí su relación conflictiva con la ciudad donde padeció los agravios que le asestó el peronismo, siempre fiel a la consigna "alpargatas sí, libros no". Pero a continuación de "no nos une el amor sino el espanto", el soneto concluye con un emotivo "será por eso que la quiero tanto".

Los independentistas, al asalto de la economía
Editorial El Mundo 11 Mayo 2019

Es alarmante la forma en la que el separatismo empresarial se ha movilizado para tomar el control de la Cámara barcelonesa

El programa que la Asamblea Nacional Catalana (ANC) pretende aplicar en la Cámara de Comercio, en cuyo pleno esta semana ha logrado 32 de los 40 puestos que salieron a votación, no deja lugar a dudas acerca de sus intenciones: "Comprometer a las Cámaras con la implementación de la República Catalana y la soberanía fiscal, desvincular nuestra economía de los poderes fácticos centralizados (...) fomentar las infraestructuras con el resto de los Països Catalans (...) y fomentar la recuperación de un sistema bancario propio, el sistema de cajas de ahorros y un índice bursátil de valores catalanes". No es casual que para preparar este asalto a la economía catalana, a través de algunas de sus principales organismos, entidades y empresas, los separatistas se hayan fijado en la Cámara de Comercio.

Con un presupuesto de casi 20 millones de euros, la institución, que disfruta de un importante ascendiente internacional en el mundo financiero e industrial, participa en los consejos de la Zona Franca, Esade, el Ateneo o Turismo de Barcelona, entre otros, y tiene también representación en infraestructuras estratégicas como el Puerto y el Aeropuerto de la capital, además de ser determinante para la elección de la presidencia de la Feria de Barcelona. Esta es la razón por la que, a pesar de que los resultados no son definitivos -aún quedan 950 votos pendientes de verificación-, el primero en felicitar a los ganadores ha sido Quim Torra, ya que esta infiltración supone la posibilidad de seguir avanzando en el camino de la independencia.

Es alarmante la forma en la que el separatismo empresarial se ha movilizado para tomar el control del pleno de la Cámara barcelonesa, desde donde se procederá a hostigar a las empresas que cambiaron su sede y la trasladaron a otros lugares del país, además de convertirlo en un nuevo órgano de propaganda a favor del separatismo y en contra de España. Sorprende, no obstante, que haya empresarios que crean que con una Cataluña independiente les irá mejor que bajo el paraguas de la cuarta economía de la UE. Como en otros sectores de la sociedad, los independentistas, que no son la mayoría de los catalanes, han encontrado voluntariosos cómplices para su programa de destrucción del Estado de Bienestar del que disfrutamos todos los españoles.

Xavier Pericay: "El apoyo de la gran burguesía al nacionalismo catalán ha sido indecente"
RAÚL CONDE El Mundo 11 Mayo 2019

Viene a la entrevista contento de la primera ejecutiva de Ciudadanos después del 28-A. "Llegamos bien a la segunda parte de las elecciones", afirma. Aceptó en buena lid su derrota en las primarias de Cs en Baleares, pese haber sido su cabeza visible durante los últimos cuatro años. Ahora se siente "castigado" por "los señores y las señoras" que se han hecho con las riendas de este partido en las islas. "Vivo la política como un paréntesis, aunque me hubiera gustado que fuera más largo", admite. Preguntado por José Ramón Bauzá y el resto de fichajes de Cs procedentes del PP y el PSOE, responde con un elocuente circunloquio: "Toda incorporación de talento es buena. El problema es saber qué es talento. Una lista electoral tiene un número definido de puestos. El talento exterior no puede ir en detrimento del talento interior. Y dentro del partido hay mucha gente con talento". Pero, al margen de su actividad política, a Pericay le avala una trayectoria académica cuajada en el estudio filológico. Filólogo, escritor, profesor universitario y periodista. Todas estas facetas definen a Xavier Pericay Hosta (Barcelona, 1956), uno de los 15 intelectuales que fundaron Ciudadanos hace tres lustros. El actual responsable de Educación de la formación naranja incardina la batalla contra el nacionalismo catalán, al que cartografía como una "secta mafiosa", con el ideal de libertad, igualdad, fraterninad... y unidad. Amigo del poeta Joan Vinyoli, es un afrancesado curtido en la disidencia. De joven se hizo del Espanyol, después se rebeló contra la obediencia religiosa y, finalmente, se levantó contra la normalización nacionalista. Trabajó en Diario de Barcelona y colabora con Abc. Ha impartido clases en la Universidad Autónoma de Barcelona y en la Universidad Ramon Llull. Autor, entre otros libros, de Filología catalana: Memorias de un disidente (Barataria) y Josep Pla y el viejo periodismo ( Destino), y coautor, junto a Ferran Toutain, de Verinosa llengua y El malentès del noucentisme. Está considerado uno de los mayores especialistas en la obra de Josep Pla, quien en 1932 no ocultaba que la política catalana le interesaba "cada vez menos" por la creciente "saturación de provincianismo" y la fatiga que le producía el "caotismo" reinante. Una radiografía vigente que Pericay se encarga de actualizar con la mezcla intelectual y jacobina de la élite fundadora de Cs.

¿El 'no es no' de Albert Rivera al PSOE se va a mantener durante toda la legislatura?
Lo ignoro. A día de hoy, es rotundo. Y tiene razón de ser. Está muy bien que Sánchez diga que el marco es la Constitución, aunque cualquiera puede discutir si él se ha comportado dentro, fuera o al borde de este marco. Sánchez ha dado muestras de tener voluntad de traspasar este límite. No digo que lo haya hecho, sino que ha dado muestras de querer hacerlo. Por tanto, sería mal negocio pactar con este PSOE para cualquier partido que realmente crea en los principios republicanos de libertad, fraternidad, igualdad y unidad, como habitualmente recuerda mi amigo Félix Ovejero. Unidad de la nación de ciudadanos.

¿La foto de Colón fue el gran error que explica el resultado del 28-A?
Yo estuve en Colón. Fue extraño. Convocamos nosotros, después se sumó el PP y al final se añadió Vox. No era una convocatoria unitaria, pero al final acabó siendo eso. La imagen se ha utilizado como icono por parte de la izquierda, como lo fue la de las Azores, salvando las distancias. No es una foto que ayudara a Cs, visto desde una perspectiva de centro. Es mi postura personal. Hay que andar con cuidado con estas cosas porque a la gente le queda mucho el recuerdo gráfico de las cosas, más allá de los discursos.

Cs eliminó la socialdemocracia de su ideario y abrazó lo que denomina el «liberalismo progresista» en su asamblea de febrero de 2017. Después se ha completado con una estrategia de veto al PSOE. ¿Fue un acierto de Rivera girar hacia la derecha?
Hay términos que antes cumplían una función diferenciadora. Esto ocurría con la socialdemocracia. Hoy en día, el Estado del bienestar ha sido asumido como punto de partida de casi cualquier programa político. Definirte como socialdemócrata no es añadir nada. Lo que marca la distinción es definirte como liberal. Esto es lo que permite a Ciudadanos anclar una posición propia. Es cierto que hay muchos tipos de liberalismo, especialmente si ahondamos en la teoría política. Pero al final es una marca asociada a Cs. Fernando Savater sostuvo en un artículo en El País, en los comienzos de UPyD, que de la misma forma que el PP tiene incorporadas propuestas progresistas, el PSOE también ha asumido ideas conservadoras. El progresismo, por tanto, depende mucho de lo que haces, no tanto de lo que dices. La rebaja fiscal, la homogeneización de la Selectividad, la tarjeta única sanitaria, la reforma de la financiación autonómica. Con eso se demuestra el compromiso por la igualdad.

¿La fuerte personalidad de Rivera es un lastre o un activo para Cs?
Nadie ha discutido la capacidad de Rivera de liderar este partido. Y nadie ha visto la necesidad de sustituirle. Ahora bien, después del 26-M, cuando tengamos capacidad de gobierno en muchos lugares de España, habrá que ver qué es Cs. Hasta ahora ha ejercido de bisagra. Ahora va a gobernar. Y las figuras políticas destacan en función de la capacidad de gestión que pueden acreditar. Eso permitirá visualizar otros líderes en la organización.

Los sondeos auguran una reedición del 'Pacte' entre PSOE, Podemos y Més. ¿En qué consiste la política pancatalanista que ha denunciado en Baleares?
Básicamente, se sostiene no sólo en los pactos con los nacionalistas sino en la creencia en los Países Catalanes, en una unidad política más allá de la que consagra la Constitución y en el hecho de que es lícito aspirar a un territorio que nunca ha existido como Estado. La unidad de la lengua legitima la nación que se supone hay detrás de cualquier nacionalismo cultural. Esto es en lo que cree Francina Armengol [presidenta socialista de Baleares]. El modelo Armengol es el catalán trasladado a Baleares. La sociedad balear es muy distinta a la catalana, afortunadamente para los que vivimos en ella. Es mucho más reactiva a esas formas de nacionalismo. Pero lo que ha sucedido estos años en Baleares es la inmersión lingüística y la obligatoriedad del catalán en la Administración y en el acceso a la función pública. El problema de la inmersión no es lingüístico ni atañe a la cohesión social. Todo eso son mandangas. El problema es que si a un niño le hablas solo en catalán, si le enseñas unos mapas que se limitan a lo catalán, si les cuentas cuentos solo en catalán y si le enseñas canciones solo en catalán, le estás inoculando esa visión del mundo. Yo fui inmersionado en francés en el Liceo Francés de Barcelona. Mi padre era catedrático de instituto y en ese momento el Estado franquista le concedió el privilegio de escolarizar a sus hijos fuera del sistema español del momento pagando solo el 10% de la matrícula. Gracias a esta prebenda, mis hermanos y yo tenemos algo que no tiene precio: una cultura francesa. Pero lo importante es el concepto de libertad. Tengo respeto por la cultura catalana previa a la Guerra Civil, especialmente, el Noucentisme. Pero cuando la inmersión es obligatoria, a muchos castellanohablantes procedentes de familias con dificultades les estás perjudicando su rendimiento escolar. El objetivo de la inmersión lingüística no es pedagógico, sino controlar la enseñanza.

¿Qué pasos deberían darse a partir de ahora?
Hay que vincular la educación con la realidad plural de este país. Si esto se hiciera en Cataluña y Baleares, tendríamos mucho ganado. Primero porque las familias, libremente, podrían decidir en qué lengua quieren escolarizar a sus hijos. Una de las falacias del nacionalismo dice que la lengua es un elemento de cohesión, y que eso justifica que los niños estudien en una sola lengua. Esto empezó a aplicarlo Convergència con el silencio socialista. Es absurdo. Los elementos de cohesión social son de carácter económico.

En 'Filología catalana. Memorias de un disidente' explica cómo el nacionalismo elevó a Salvador Espriu a poeta nacional de Cataluña. Después llegó la 'Nova Cançó' (Raimon, Llach, Mª del Mar Bonet) y, finalmente, Miquel Martí i Pol tomó el relevo de Espriu. ¿El vínculo entre cultura y patria es inevitable en Cataluña?
El nacionalismo, tristemente, crea este vínculo. No hay cultura al margen de la lengua y no hay patria al margen de esta lengua. A partir de ahí, estás encerrado. La cultura catalana, desde el pujolismo, está subvencionada y se valora a partir de estar escrita en una determinada lengua. El nacionalismo es la forja de los mitos identitarios. Y es verdad que en tiempos de dictadura, esto se entiende. Incluso se puede apreciar. Pero cualquiera que analice L'estaca como canción y como producto verá que no se aguanta por ningún lado desde el punto de vista musical. Algunas cosas de la Nova Cançó están muy bien, pero no se puede comparar a la chanson française.

En el prólogo de sus memorias, Jon Juaristi aborda el empeño de la izquierda en compatibilizar las «lealtades aparentemente contrapuestas de nación y clase». ¿Esto se explica por la militancia antifranquista de la izquierda o hay causas más próximas?
Difícilmente el concepto de nación, entendido desde el republicanismo clásico, se puede asociar al concepto de lucha de clases. Lo que la izquierda ha hecho con este tema es trasladar conceptos como el de clase oprimida a lengua, cultura y nación oprimidas. Y eso es una verdadera aberración porque es un constructo. No tiene nada que ver con la realidad. Las lenguas no tienen derechos. Y esos derechos no dan pie a romper todo lo que hay alrededor. El procés ha unido a Xavier Trias, de familia de rancio abolengo, con los Rufián. Si tú crees en la igualdad no puedes blanquear al nacionalismo, lo que a su vez lleva a blanquear la corrupción o a exigir solo jueces catalanes. Pujol defraudó desde que fue elegido presidente de la Generalitat y el 3% de CDC se mantuvo durante décadas. Los Lara, los Oliu, los Godó... La gran burguesía pactó con Pujol, con Maragall y con Mas. El colaboracionismo de sectores puntales de la sociedad catalana con el nacionalismo ha sido absolutamente indecente. Es una de las grandes vergüenzas del proceso catalán.

¿ERC es fiable para buscar alguna salida?
Esquerra finge el papel de pragmático frente a Puigdemont. Hay algo en Junqueras que le acerca a Companys, que es una idea trascendente y una voluntad de autovictimización. Esa cosa mesiánica, esa idea sacrificial. En el caso de Companys, como él tenía un pasado anarcosindicalista de abogado, se le reprochaba desde el sector radical de Estat Català que no era suficientemente catalanista. Esto explica el golpe de octubre de 1934. Ahora, la radicalidad de Puigdemont da una pátina de moderación al resto. Junqueras acepta el medio plazo convencido de que no va a ceder en nada. Es una persona que si pudiera pasar el resto de su vida en la cárcel, lo haría gustoso. No desea salir. Perdería el relato de victimario.

Puigdemont resistió en las elecciones generales en la Cataluña rural. ¿Herencia carlista?
Absolutamente. Hace mucho tiempo que el nacionalismo es carlismo. Y la prueba es el peso del elemento religioso. El tradicionalismo más reaccionario crea un nexo muy interesante con el País Vasco. El carlismo como fenómeno antiliberal explica por qué el nacionalismo no es compatible con el progreso. El independentismo no es un movimiento popular sino de élites que han utilizado la Administración para movilizar a entidades subvencionadas.

Desde 2012, las elecciones muestran que el independentismo se sitúa en el 47% de los apoyos en Cataluña, al margen de la correlación de fuerzas dentro del bloque soberanista. En las últimas generales bajó al 39%. ¿Cómo debe operar el Estado ante una división política tan pétrea entre la ciudadanía catalana?
El ciudadano necesita tener la certeza de que el Estado de derecho no va a ceder. Estamos ante una secta mafiosa que chantajea a los catalanes no nacionalistas y al conjunto del Estado. La vía unilateral ha fracasado, así que la esperanza que les queda es algún acuerdo con el Gobierno para un referéndum de autodeterminación. Y ahí es donde estamos.

Como portavoz de Educación de Ciudadanos se ha mostrado muy crítico con el colaboracionismo del PP y el PSOE con los nacionalistas.
El nacionalismo trastoca todo el panorama político en España. Hemos intentado forjar alianzas en el terreno de la educación. Proponíamos algo en lo que parecía que el PSOE de la Gestora estaba de acuerdo. Habríamos sacado una ley para sustituir a la Lomce. Cuando llega Pedro Sánchez a la Secretaría General, da la orden al grupo parlamentario de acabar con la negociación. Cuando Gabilondo lo intentó, fue Cospedal quien lo cortó. La educación debería ser un tema de Estado porque acaba influyendo en los pilares del Estado, como la economía o la convivencia.

¿La concertada sigue siendo el principal obstáculo para un acuerdo de largo alcance?
La concertada es buena desde el punto de vista de la libertad de enseñanza y desde una óptica económica. Para un Estado como el nuestro es una forma de invertir en educación con una eficiencia superior a la de la enseñanza pública. El dinero que se invierte en la concertada tiene un doble rendimiento respecto a la pública porque la gestión privada es más ajustada. Eso sí, los conciertos exigen transparencia y recalcular los módulos de forma objetiva. Eso no implica que no se pueda ampliar la inversión para la pública.

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