AGLI Recortes de Prensa   Jueves 16  Mayo 2019

Desaparición de las CCAA y creación de un Estado unitario: el programa autonómico de VOX
Agencias eltorotv.com 16 Mayo 2019

Apuesta por los municipios como vía de descentralización y aboga por la fusión o integración de las entidades locales menores.

VOX ha incluido en su programa para las elecciones autonómicas del próximo 26 de mayo la desaparición de las comunidades autónomas y la creación de un Estado unitario, con un solo Gobierno y un solo Parlamento que “reconozca e integre” los hechos diferenciales.

El partido liderado por Santiago Abascal ha hecho público en su página web sus programas para las elecciones europeas, autonómicas y municipales. Con esto se diferencia del pasado 28 de abril cuando concurrió a las generales sin un programa concreto, basando todas sus propuestas en el documento de ‘100 medidas’ que ya aprobó hace siete meses.

En el programa para las elecciones autonómicas incluye un preámbulo en el que ahonda en su rechazo al Estado autonómico, que cree que ha resultado un “experimento fallido muy perjudicial para los intereses generales de la nación española” y el conjunto de los ciudadanos.

A su juicio, este modelo ha supuesto la multiplicación por 17 de la Administración, aumentando “exponencialmente las dimensiones y el coste de la misma” a costa de los ciudadanos con un “enorme incremento de la presión fiscal”.

“No podemos concluir con otra cosa que no sea la crítica frontal de la actual organización territorial del Estado, un experimento fracasado y perfectamente reversible en beneficio del conjunto de los ciudadanos si así lo decidiera una mayoría de españoles”, estipula.

De esta forma y ante el “ruinoso panorama autonómico actual”, VOX subraya su objetivo programático final de un Estado unitario descentralizado con un solo Gobierno y un solo Parlamento “que reconozca e integre los hechos diferenciales lingüístico-culturales, jurídico-forales e insulares” característicos de España.

De hecho, defiende que este carácter unitario del Estado ya se determinó en las Cortes Generales de Cádiz de 1812, que “rechazaron frontalmente cualquier asomo de federalismo”. Su propuesta pasa por una descentralización en favor de los municipios, una entidad “profundamente arraigada en la sociedad española”. Este principio lo incluye en su programa municipal frente al modelo autonómico que VOX “deplora expresamente”.

Pero hasta alcanzar este estado unitario, VOX aboga por una serie de medidas para dar “fortaleza y eficiencia” a la Administración, a la “cohesión” de la nación y la igualdad de los españoles; además de adelgazar las “elefantiásicas estructuras administrativas” de las autonomías.

En este sentido, proponer reducir “radicalmente” los cargos públicos, puestos de libre designación y aumentar la transparencia; impedir el enchufismo, obligar a los entes públicos y organizaciones que reciban subvenciones a rendir cuentas anualmente; eliminar las ayudas a las asociaciones “de proselitismo ideológico”; y establecer un canal de denuncias de casos de corrupción.

También presenta una batería de propuestas para combatir la despoblación y en apoyo al mundo rural, como la reducción de cargas fiscales, e insiste en sus medidas en materia económica sobre privatización de empresas públicas, disminución de impuestos o rebaja del IRPF.

Kioskos por la vida
Otras propuestas de VOX son la implantación del sistema de cheque escolar y el PIN parental, la creación de una consejería de Familia y la introducción de medidas fiscales de apoyo a la maternidad y a la conciliación de la vida familiar y laboral. Entre ellas está la promoción de la “cultura de la vida” con centros de apoyo a la mujer y “kiokos por la vida” para apoyar el embarazo o políticas alternativas al aborto y los vientres de alquiler.

El programa autonómico de VOX también insiste en sus propuestas para derogar leyes “con un marcado carácter ideológico”, como las de violencia de género, LGTBI o memoria histórica, y una batería de medidas en salud y atención sanitaria.

En este sentido, quiere aumentar el tiempo de la consulta en un tiempo mínimo de diez minutos por paciente o aumentar el personal sanitario, impidiendo que los interinos pasen más de dos años en esta situación. También aboga por la protección de la caza y la pesca y el impulso de una ley autonómica de protección de la tauromaquia.

Reducción de concejales
En cuanto al programa municipal, insiste en su apuesta por las entidades locales como vía para la descentralización pero apunta la necesidad de unión de ayuntamientos por incorporación o fusión “hasta la creación de entidades locales de capacidad suficiente para la adecuada prestación de los servicios”.

También aboga por la reducción del número de concejales de cada corporación municipal, la recuperación de las competencias en materia urbanística o la desaparición de las mancomunidades para crear unidades de contratación centralizada en las diputaciones provinciales.

Del 15-M a VOX: ¿qué cambió en España?
Politólogos analizan casi una década después la huella que ha dejado el movimiento «indignado» que se nutrió del discurso populista y que ahora recoge el partido de Abascal.
Rocío Esteban. Madrid. larazon 16 Mayo 2019

«Dormíamos, despertamos», el lema por excelencia del movimiento 15-M, que hoy ocupa un espacio reservado en la emblemática Puerta del Sol, cumple ocho años. Casi una década de la rebelión indignada que se erigió contra el sistema y contra la clase política, que logró movilizar a un país entero, pero que hoy se antoja ya como una movilización lejana y residual de lo que un día fue. En contra, hace poco más de un año ha despegado en España un movimiento ideológicamente contrario y de derecha radical que parece volver a poner en el epicentro las reclamaciones sociales pero envolviéndose en sentimientos identitarios para unir a los ciudadanos. ¿Qué queda del 15-M y quiénes han recogido este testigo? ¿Qué ha cambiado? Expertos politólogos consultados por este diario coinciden en la temporalidad de estos pronunciamientos rebeldes y en las causas similares del auge de los discursos populistas, pues el 15-M, de donde poco después surgiría Podemos, se levantó frente a la crisis económica y hoy la crisis de identidad y el conflicto soberanista que atraviesan este país habrían aupado a Vox.

Hace ocho años, el sector estudiantil, en su mayoría, se levantaba al acusar el desgaste de la crisis económica de 2008, de ahí el nacimiento de un movimiento de protesta identificado con la izquierda que estaba llamado a frenar el funcionamiento interno de los partidos tradicionales y a romper para siempre con el bipartidismo en España. En palabras de la consultora política Verónica Fumanal fue un «movimiento transversal que se sentía huérfano porque los partidos tradicionales de izquierda habían traicionado a su electorado». Se explicaría así el voto de castigo en las generales de 2011 a Zapatero.

En este momento de desafección hacia la política aparece un nuevo partido con tintes populistas que parece recoger el desencanto de la sociedad; Podemos. La formación de Pablo Iglesias logró rédito de la «explosión y expansión» del 15-M y se apropió de la fuerza con la que irrumpió en la capital madrileña el movimiento de descontento, según reflexiona el doctor en Ciencias Políticas y Sociología, Jorge Vilches. Un partido que «usó la protesta y le aplicó una fórmula populista». Así, explica, parecía que «todos los problemas tenían un único culpable; el sistema, y a la vez una única solución; que era la que presentaba entonces el partido morado». Sin embargo, con el tiempo, recalca, el 15-M y Podemos no tienen nada que ver y «al institucionalizarse el partido ha demostrado que la formación no da miedo, y es entonces cuando el movimiento indignado se desengancha de los morados». Según valora el experto, los de Iglesias continúan recurriendo al 15-M como su «momento fundacional», para «mitificarlo y articular el discurso podemita». Ocho años después, ya no nos encontramos con la fotografía de la plaza del Sol desbordada, sí su mayor apogeo en las redes sociales, según aporta el experto en Comunicación Política y profesor de la Universidad Pontificia de Comillas Roberto Rodríguez. Así, en estos ocho años quedaría una «sociedad más movilizada y comprometida con las causas sociales» en contra de la euforia con la que se asentó el movimiento en la Puerta del Sol. «Ahora se canaliza en las redes sociales», añade.

Una vez analizado el auge y la posterior decadencia del 15-M es obligatorio poner el foco en el partido que ocho años después parece recoger el descontento social. Pero esta vez en torno a un sentimiento patriótico y apoyándose no en la crisis económica de donde desembocó el 15-M, sino en la identitaria y movimiento independentista en Cataluña. Según recuerda Verónica Fumanal, «los movimientos populistas nacen siempre frente a algo» y el auge de Vox se cimenta en la amenaza constante hacia la identidad (Cataluña), y la economía (inmigración). Cree la experta que «en estos ocho años hemos pasado de una crisis que nos tocaba el bolsillo a una que nos toca el corazón» y si en 2011 surgía un movimiento de izquierdas que «castigó a Zapatero» (que tuvo como consecuencia su batacazo electoral) ahora este levantamiento germina frente a la derecha. «Lo vemos con el asunto identitario, el PP fue el que gestionó la aplicación del artículo 155 en Cataluña y es a quien se ha culpabilizado de no defender los intereses de la derecha. De ahí surge la escisión del PP». O dicho de otro modo, «cuando hay una falta de oferta política hay alguien que cubre esa cuota». De ahí los dos movimientos que han surgido (Podemos y Vox) y que tuvieron las mismas réplicas en el PSOE de 2011 y en el PP de ahora, el fracaso en las elecciones generales. Para Vilches, el 15-M y Vox solo tienen un vínculo en común, que sería el «populismo». Roberto Rodríguez alerta del riesgo que ahora corre este nuevo movimiento, que ya experimentó el 15-M: el de caer en la desmovilización y desilusión de la sociedad al no ver sus objetivos cumplidos.

Del 15-M abortado ¿qué no ha empeorado en España?
Nota del Editor 16 Mayo 2019

El 15-M fué abortado al ser colonizado por la izquierda guerracivilista. Rompió la ilusión de millones de españoles que vieron una salida a la demencial partitocracia que nos pastorea. Afortunadamente para España, la aparición de Vox, es la recuperación de aquel movimiento ciudadano, al ver que la degradación de España está resultando imparable por los profesionales de la política de siempre, que sólo se mueven por sus intereses partidarios y personales y para los que España y los españoles somos el rebaño pagano y estúpido. Aquí no se trata de intereses de la derecha, se trata de los intereses de España y los españoles. No queremos que parezca que algo cambia para poder seguir empeorando según el plan de los traidores.

"Gabilondo vive, la lucha sigue"
Cristina Seguí okdiario 16 Mayo 2019

A tenor de las encuestas que dan la Comunidad de Madrid y el ayuntamiento de la capital a la izquierda el próximo 26-M, tiene razón Casado en su aflicción por la irrupción institucional de VOX y tiene razón al hablar de la responsabilidad de los de Abascal en el fraccionamiento del voto de derechas. Pero, al mismo tiempo, la irrupción de VOX es culpa y consecuencia inevitable de la decisión del Partido Popular de convertirse en más izquierda que la izquierda a partir de la mayoría absoluta de Rajoy en 2011.

Antes de que Mariano Rajoy la pasara por el mortero y el pilón del zapaterismo, la derecha era una. Ahora, la derecha son, de facto, tres partidos. Tres: el Partido Popular, Vox, y, aunque sea por pura formalidad, Ciudadanos, la insólita ‘derecha’ que casi llevó a Sánchez a La Moncloa en 2016. Y mientras haya tres partidos peleando por el mismo espectro, la derecha no volverá a gobernar en España.

Es de toda la lógica pensar que, en el transcurso del tiempo, a medio y largo plazo, alguna de las tres siglas se escindirá o bien acabará por fundirse en una, previsiblemente en aquella con mayor implantación territorial y que logre encontrar el sagrado oropel de un líder carismático, pero lo cierto es que, ahora y en los próximos 8 años, la derecha no volverá a regir un ayuntamiento o Comunidad importante hasta que no una sus tres fuerzas y todos sus recursos en una sola candidatura con el objetivo de que impedir gobiernen los sicarios imberbes del Cártel Castro-Venezolano.

Ya he escuchado a muchos madrileños, confesos liberales de derechas, incluso de los tienen responsabilidades en las lides empresariales, decir eso de “a mí Gabilondo me cae bien y es un tío moderado”. Les sugiere Gabilondo, al parecer, una figura indulgente y compasiva inherente al político por su pasado jesuítico. Una especie de ‘padre Ángel’ capaz de hacer calar en la sociedad madrileña a salvo del impuesto de sucesiones durante años, que la expropiación que nombra heredera universal de las herencias de las clases medias y bajas a la administración pública, es algo legítimo y de justicia. Gabilondo quiere implantar un impuesto declarado ilegal por el Tribunal de Justicia Europeo, e inconstitucional en el artículo 31 de la Constitución Española por ser manifiestamente confiscatorio, pero es que a Gabilondo le pasa un poco lo mismo que a Iceta. Que aunque te avisen de que te van a robar la casa de tu padre o a plantar un referéndum ilegal para laminar España, no pueden ser malos porque los gorditos con el dominio de la homilía redistribuidora, hondas entradas y una evidente presbicia, inspiran ternura.

Así que parece que ‘El curita emérito’ del PSOE que propone asaltar la propiedad en contra de todos los preceptos teológicos basados en que la propiedad y la libertad son indisolubles y están ligadas a la dignidad del hombre podría gobernar Madrid con el indispensable apoyo y consecuente mando de Más Madrid, la plataforma de Errejón, el monaguillo bolivariano escondido bajo “la sotana del padre” que también se bregó en la Bolivia de Morales, que cobró una beca de 1800€ al mes sin poner un pinrel en la Universidad de Málaga, y que justifica que las colas con las cartillas de racionamiento de Venezuela se deben a que el dinero brota de los árboles en su Venezuela. Gabilondo será la mascota de Errejón para la consecución de las fórmulas socialistas de las que se ha librado la Comunidad de Madrid durante los últimos 20 años en los que se ha convertido en lugar de refugio de los españoles ‘periféricos’ escapados del nacionalismo y de las políticas comunistas que son un puro fiasco para el desarrollo humano. “Gabilondo vive; la lucha sigue”.

El partido con mayor implantación territorial es el de los españoles silenciados
Nota del Editor 16 Mayo 2019

El pretendido partido con mayor implantación territorial es el partido carente de principios y que ha demostrado su absoluta inutilidad (¿traición a España ?). Así que Vox es la única solución.

El drama de la derecha en Madrid
José García Domínguez Libertad Digital 16 Mayo 2019

A falta de algún improbable milagro de última hora, lo de Madrid va a ser un desastre absoluto para la derecha, un desastre por partida doble y como se recuerdan pocos. No van a ganar el Ayuntamiento y van a perder la Comunidad. Lo dicen las encuestas con rara unanimidad, lo dice el olfato y lo dice la lógica política. Sobre todo lo dice la lógica política. Porque si algo sabemos sobre los condicionantes del voto popular tras cuarenta años de convocatorias electorales es que las siglas, la marca, tienen un peso incomparablemente superior, para bien y para mal, que la personalidad del candidato. Un buen candidato casi nunca tiene nada que hacer si mezcla su imagen con una mala marca, no así viceversa. En los buenos tiempos de Felipe González, por ejemplo, cualquier saco de patatas podía triunfar en una capital de provincia o en una autonomía con el logotipo del PSOE impreso en su cartelería. Los candidatos, y eso también hemos tenido ocasión de descubrirlo tras decenas y decenas de escrutinios, pueden aportar algo de su cosecha propia al resultado de la lista que encabezan, pero ni siquiera los más flojos y mediocres detraen votos al partido, al menos de modo significativo; en el peor de los casos, su efecto suele resultar neutro: ni suman ni restan. Probablemente, eso es lo que va a ocurrir en Madrid dentro de una semana.

Por lo demás, otra verdad evidente, o sea otro axioma de las campañas, es que con ellas no se pretende convencer a nadie para que cambie el sentido de su elección. Una buena campaña lo único que persigue es excitar a los propios ( para que acudan a votar) y desanimar a los del adversario ( para que se abstengan de ir a votar). En realidad, a eso se reduce todo el juego. Hay, por lo demás, muchas maneras de galvanizar a los propios y de deprimir al resto. Pero la más eficaz siempre es el miedo. Quien sabe generar miedo, sabe hacer agitación política. Y esa labor nada sencilla, la de introducir dosis crecientes de zozobra en el sentimiento de los votantes a fin de movilizarlos en las urnas, resulta tanto más factible cuanto más resalten los partidos su propio perfil ideológico. Una abuelita entrañable cuidadosamente vestida y peinada de abuelita entrañable, una abuelita entrañable que además cocine magdalenas y visite a las monjitas en sus ratos libres, no da miedo. Y un profesor viejo con aspecto de viejo profesor tampoco da miedo. Y lo que no da miedo no moviliza.

Ese es el gran problema que tiene el PP, sobre todo el PP, a estas horas: ni Carmena ni Gabilondo despiertan temor alguno entre los suyos. Eso habría sido factible para los propagandistas del PP si las tres listas de la izquierda madrileña se hubiesen lanzado a competir por captar al mismo electorado; bien al contrario, han suscrito un pacto de no agresión tácito que les permite desdibujar las aristas más izquierdistas y comprometedoras de su coalición implícita, ahora solo asociadas a un socio menor y secundario como es Podemos. La izquierda ha hecho algo muy inteligente en Madrid y por eso va a ganar. La derecha, en cambio, se ha empeñado el obrar justo al revés: en lugar de diluir tácticamente sus señas de identidad más divisivas a fin de anestesiar a la base sociológica de la izquierda, la desatada competencia entre los tres partidos que se reclaman de ella los ha empujado a remarcar con trazo cada vez más grueso su perfil doctrinario. Una absurda carrera para tratar de demostrar quién de los tres es más de derechas cuyo únicos ganadores van a ser los candidatos de la izquierda. Va a ser un drama.

Casado y su circunstancia
DAVID JIMÉNEZ TORRES El Mundo 16 Mayo 2019

¿Habría llegado Aznar al poder sin los escándalos del felipismo? ¿Lo habría conseguido Rajoy sin la crisis? La respuesta es sencilla: nunca lo sabremos. Pero estas preguntas nos recuerdan que las elecciones no van solamente de lo que ofrece cada partido, sino también de una serie de hechos: los suyos y los de los otros. Si algún día inventamos una máquina del tiempo, por ejemplo, convendría viajar a 2011 para constatar cuántos votaron por el presunto centrismo de Rajoy y cuántos contra la gestión de la crisis por parte del PSOE. O planteemos otro escenario: si Lehman Brothers hubiera quebrado en 2005, ¿habría perdido en 2008 el presuntamente crispado PP del primer Rajoy?

Sorprende, en fin, que tantos análisis sobre el Partido Popular de Casado señalen fórmulas de éxito o de fracaso en una suerte de vacío: ganas cuando ofreces esto, pierdes cuando ofreces lo otro. Sorprende también que estos análisis se apoyen en la historia (Rajoy construyó su mayoría de esta forma, Aznar unió a la derecha con este discurso) cuando la buena historia nos enseña que ninguna encrucijada es igual que la anterior, y que en todas convergen muchos factores. En este ciclo electoral se juntan un PSOE que ha dispuesto de los formidables recursos del poder sin la contrapartida de cuatro años de desgaste, y un PP que hace dos telediarios capeaba escándalos asomado a un plasma, que fracasó en la gestión del proceso separatista en Cataluña y que tiene a dos partidos compitiendo por algunos de sus espacios. ¿Algo de esto cambia por repetir muchas veces el sintagma "recuperar el centro"? Los individuos pueden obrar milagros en circunstancias difíciles, pero hablamos de eso: de milagros. Y si bien se entiende que los cuadros del PP exijan resultados a su líder, los ciudadanos no tenemos por qué aceptar explicaciones sospechosamente favorables al discurso del Gobierno. Porque cuesta distinguir eso que los socialistas denuncian como crispación de lo que en otras latitudes se denomina, sencillamente, oposición.

Dicho esto, las circunstancias también son una losa sorprendentemente fugaz. Pese a lo que pueda parecer, el principal desafío de nuestro tiempo no son los 24 escaños de Vox sino el inconcluso proceso separatista en Cataluña y la erosión de las instituciones y la convivencia en esa región. Desde el día en que el Supremo dicte sentencia no se juzgará a los partidos por sus presuntas fórmulas de éxito, sino por cómo se posicionan ante esa realidad.

Los 24 votos de Vox, el inicio de la recuperación de España
Nota del Editor 16 Mayo 2019

Si pretendemos que la sentencia del Supremo sea efectiva, no queda mas remedio que votar a Vox. Las intenciones de los profesionales de la política son claras: tengo estos principios y si es necesario dejo de tenerlos.

El catalán, un grano en el culo
Imma Lucas. vozpopuli 16 Mayo 2019

Soy catalana, nacida en Cataluña, con hijos nacidos en Barcelona, hablo catalán a mis pequeños y tengo la fortuna de poderme comunicar con mis amigos y familia en catalán, castellano e inglés. Me encantaría hablar más idiomas, pero esto es lo que hay. Feliz de haber vivido unos años en Madrid, donde casi he hablado más catalán del que hablo aquí. Es decir, estoy orgullosa de ser catalana y de saber catalán, pero llega un momento en el que el catalán aburre, se hace cansino, no la lengua, no, la persona, cuando por ejemplo en el debate de TV3 de europeas los de ERC -a falta de tener al líder Junqueras- ponen como prioridad política que el catalán sea considerado por la Unión como lengua oficial. ¿De verdad es eso tan importante? No doy crédito, no doy crédito porque Europa tiene mucho trabajo por hacer y ese no creo que sea precisamente un tema prioritario, y más cuando pese a no ser considerado oficial nos podemos dirigir a cualquier instancia europea en esta lengua y tenemos el derecho a ser respondidos en la misma. Así consta en las bases de funcionamiento de la Unión. La comunicación es lo más importante en el uso de una lengua y eso está garantizado en Europa. Quizás es que a falta de propuestas, buenas son tortas.

Señores políticos -en este debate sólo había hombres-, se nos muere gente en el Mediterráneo en busca de una vida mejor y Europa tiene mucho que decir y mucho por hacer en materia migratoria y de seguridad. Que se lo pregunten a Open Arms. Cuando está en juego, por ejemplo, el mercado laboral y económico, el transporte, los derechos de los consumidores; cuando está en juego el cumplimiento de los derechos humanos, me parece un debate simplista y pobre, plantear que el catalán sea considerado lengua oficial, tan simplista que estoy convencida que el inteligente Junqueras jamás lo habría puesto encima de la mesa en un debate televisivo. El debate de nuestros candidatos catalanes a las europeas me pareció un mirarse al ombligo constante, no me quedó claro qué querían hacer en Europa ni unos ni otros, ni los independentistas ni los no independentistas. Al final, todo se diluye en una Unión Europea con más de 700 diputados, 28 países miembros y muchos sueldos a repartir que no están nada mal, créanme.

Sánchez exigirá conocer las "lenguas y culturas" de los inmigrantes para su "integración"
Luz Sela okdiario 16 Mayo 2019

El PSOE destaca en su programa para el 26-M que "durante los gobiernos de Jose Luís Rodriguez Zapatero, se impulsó la integración de inmigrantes como ciudadanos de pleno derecho, favoreciendo su incorporación al mercado laboral".

Una de las prioridades para el Gobierno de Pedro Sánchez es la política de inmigración, cuya gestión provocó -desde su llegada a La Moncloa- que la llegada de irregulares a las costas registrase el pasado año cifras de récord.

El programa electoral de los socialistas para las elecciones del próximo 26 de mayo abunda en las propuestas para definir esta política. Entre ellas, el PSOE hace especial hincapié en la atención a la población inmigrante y abre la puerta a medidas para "exigir" un "esfuerzo de conocimiento de sus respectivas lenguas y culturas", a fin de "propiciar" su "integración".

Para el PSOE, "hacer frente a la diversidad cultural es uno de los grandes desafíos de nuestro tiempo" y "una manera de preparar adecuadamente el futuro de nuestras sociedades, prevenir conflictos y proponer modelos alternativos de convivencia". En este sentido, en otro punto se recoge también que "la diversidad cultural y lingüística de nuestras Comunidades Autónomas constituye un activo a potenciar, desde la cooperación y el reconocimiento de la unidad en el marco del Estado autonómico".

Bajo el epígrafe ‘Ciudadanía global’, el partido de Pedro Sánchez destaca que "la principal seña de identidad del socialismo es la lucha por la igualdad, que no puede conocer fronteras".

"El internacionalismo está en nuestro ADN: esa "patria de la humanidad" que invocamos cuando cantamos "La Internacional", nos define frente a movimientos identitarios y xenófobos que, lamentablemente, vuelven a cobrar fuerza", advierten.

Las políticas de Zapatero
Asimismo, recuerdan que "durante los gobiernos de Jose Luís Rodriguez Zapatero, se impulsó la integración de inmigrantes como ciudadanos de pleno derecho, favoreciendo su incorporación al mercado laboral y, al mismo tiempo, se incrementó significativamente la cuantía de recursos públicos destinados a la cooperación al desarrollo, situando a España, en el sistema de Naciones Unidas, a la cabeza de los países donantes en términos relativos".

Admiten, así, que se guiarán por ese referente para "volver a colocar a España en un papel de liderazgo" en políticas de inmigración.

Entre las medidas, el Gobierno socialista promoverá la "colaboración" con el resto de administraciones "para garantizar un trato adecuado a los extranjeros que lleguen a nuestro territorio".

Medios de comunicación
El Ejecutivo prepara un plan que implicará desde el "sistema educativo" a los "medios de comunicación" para trasladar una "información rigurosa" sobre las "condiciones de vida de las que huyen los inmigrantes, así como sobre su efectiva integración en nuestra sociedad, haciendo visibles ejemplos de éxito". Según el PSOE, "resulta urgente revertir el ‘miedo al diferente’ y la creciente falta de empatía mediante campañas de sensibilización y de implicación del voluntariado".

En este contexto, se promoverá la "penalización de cualquier delito de odio o cualquier forma de discriminación social o laboral" y se introducirá la tasa de inmigrantes en las claúsulas sociales de los pliegos de condiciones para las licitaciones públicas.
 


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Moralejas de las elecciones del 28-A
DAVID ORTEGA El Mundo 16 Mayo 2019

A pesar de la velocidad de vértigo que lleva nuestra vida política y del apretado calendario electoral, de vez en cuando conviene parar un poco, reflexionar sobre lo sucedido y pensar con algún sosiego hacia dónde vamos, tema desde luego no menor. El 28 de abril se dieron algunos resultados relevantes que merecen ser destacados y comentados. Veámoslos.

Primero. No cabe duda que España se muestra como un país políticamente diverso y complejo. El sistema de partidos que nació básicamente en 1982 y que duró hasta el 2015 parece definitivamente enterrado. Desde ese año hasta hoy estamos en un escenario nuevo, por definir, no muy conocido y al que se tienen que adaptar todas las fuerzas políticas. Todo cambia y nada permanece. Esto implica que representados y especialmente nuestros representantes, tienen que adaptarse y asumir el nuevo escenario marcado por los primeros, como corresponde en cualquier sistema democrático.

Segundo. Por el momento, ya he señalado que el escenario político es bastante cambiante:parece que el partido político que mejor se ha adaptado a nivel nacional es el PSOE, seguido por Ciudadanos y, a escala autonómica, PNV y ERC. Insisto, éstas son las tendencias en un terreno incierto e inestable. La fácil predicción de épocas pasadas ya no sirve. Estamos en tiempos de gran volatilidad desde las elecciones generales de 20 de diciembre de 2015.

Tercero. La tendencia claramente centrípeta (competencia electoral hacia el centro político) del electorado español más o menos se mantiene, con alguna excepción que apuntaremos. Es verdad que el bipartidismo parece por el momento superado y que nos encontramos en un multipartidismo acentuado: cinco partidos políticos de ámbito nacional han logrado más del 10% de los sufragios emitidos. Esta lógica podría invitar a una competencia centrífuga, pues el espectro ideológico está bastante completo (de izquierda a derecha: Podemos, PSOE, Ciudadanos, PP y Vox). Lo que está por ver es si socialistas y populares competirán por el centro o por los extremos. En estos años han probado ambas estrategias, primero el PSOE, recientemente el PP. A ninguno de los dos les fue bien compitiendo hacia los extremos. Ahí están los resultados del primero en las elecciones de 2016 o los del pasado 28 de abril del Partido Popular, con el temor del correspondiente sorpasso de Podemos y Ciudadanos, respectivamente.

Estas elecciones han vuelto a demostrar la moderación y el carácter centrípeto del pueblo español. El PSOE ha ganado con la moderación. También a Ciudadanos le ha ido bien buscando el centro liberal. Y todos conocemos el resultado del PP al tratar de competir con Vox. Pablo Iglesias, especialmente en los debates de televisión, apostó por la moderación e incluso leyó la Constitución que tanto criticaba antaño. Es cierto que la aparición de Vox con más de 2,6 millones de votantes no encaja con la moderación que apuntamos, pero posiblemente las causas habrá que buscarlas en otros terrenos como la realidad rupturista catalana o la corrupción del PP.

Cuarto. Una buena noticia que hay que destacar es que en importante medida, desconozco en qué grado, la corrupción ha acabado pasando factura a los partidos que la han practicado. El PSOE fue desalojado hace pocos meses, por primera vez en democracia, del Gobierno de Andalucía;y, como el propio ex ministro Margallo ha reconocido públicamente, en la debacle del PP el peso de la corrupción ha sido decisivo. Es sanísimo para nuestra democracia y para el bien común que el pueblo español castigue con dureza a aquellos partidos que practiquen la corrupción.

Quinto. Mención aparte merece el resultado en los dos subsistemas de partidos existentes en nuestro complejo escenario electoral. Me refiero al caso de Cataluña y del País Vasco. Curiosamente, en estos últimos 15 años ha habido un cambio en el nacionalismo de estas dos Comunidades Autónomas. El radicalismo e ineficacia en la gestión del nacionalismo vasco de antaño se ha apoderado en este último lustro del nacionalismo catalán, en el pasado más moderado y pragmático. Los resultados en estas dos comunidades son interesantes. En Cataluña, el independentismo fracasa en Barcelona, donde no pasa del 33,04% (ERC+JXCAT) y en Tarragona no llega al 40%. En Lérida pasa del 54% y logra su mejor resultado en Gerona, con más del 62%.

La situación en el País Vasco institucionalmente no es preocupante, a diferencia de Cataluña, pero sí desde el punto de vista social e ideológico. El nacionalismo vasco se consolida como fuerza muy mayoritaria en Euskadi. De 18 escaños logra 10 (seis el PNV y cuatro Bildu), aumentando tres respecto del año 2016. PP y Ciudadanos no logran representación. La sociedad vasca es actualmente una sociedad profundamente cerrada y bastante poco plural; en este sentido está peor que la catalana, donde hay más pluralidad social. Poco a poco, en este siglo XXI el pluralismo ha ido desapareciendo de la sociedad de Euskadi. El nacionalismo vasco defiende el hecho diferencial y el pluralismo hacia fuera, pero no lo tolera ni permite en su casa, donde prevalece la identidad con el nacionalismo y el diferente, especialmente si es constitucionalista, tiende a desaparecer. Los resultados electorales de estos últimos 20 años así lo demuestran.

Por cierto, las elecciones del 28-A arrojan un dato muy interesante, poco destacado en los medios. ERC, JXCAT, PNV y Bildu suman 2.166.449 votos de los 26.361.256 emitidos. Representan por tanto el 8,3 %. Lógicamente, los no nacionalistas representamos el 91,7%. Algún día alguien nos tendrá que explicar en términos democráticos cómo el 8% de los nacionalistas marca al 91% de los españoles nuestra vida política e institucional y, muy especialmente, territorial.

Sexto. Se puede afirmar -y estimo que es muy positivo- que el pueblo español vota cada vez más con un enfoque utilitarista y pragmático, y cada vez menos con un criterio ideológico. La gente quiere políticos que le resuelvan sus problemas, sus necesidades, que no son pocas en estos tiempos de carestía que sufrimos en esta última década. Hemos visto cómo los denominados suelos de votantes del PSOE y del PP se han roto en las elecciones del 2016, para el primero, y en las del pasado 28 de abril, para el segundo. La volatilidad apuntada puede deberse, entre otras causas, al progreso de ese voto pragmático o utilitarista. En este sentido, uno de los motivos del éxito del PSOE se puede encontrar en esa agenda social que tan marcadamente los socialistas han ejecutado y publicitado, en los conocidos como viernes sociales.

Séptimo. El próximo 26 de mayo veremos si se consolidan o modifican las tendencias apuntadas. Es verdad que los escenarios de votación son diferentes y, especialmente, en el voto municipal tiene mucho peso la labor realizada por el alcalde de turno; aquí si cabe el voto es aún más pragmático y menos ideológico. Por lo demás, no lo olvidemos, se vota en circunscripción única, la municipal, el sistema es pues más proporcional, perdiendo fuerza el argumento del voto útil. Sí me preocupa el apoyo casi hegemónico que los partidos nacionalistas vascos puedan lograr, lo que será malo para la pluralidad y la apertura necesaria de la sociedad vasca. A nivel autonómico es muy claro que la gran batalla está en la Comunidad de Madrid, por su especial peso político y presupuestario, donde parece que todo está muy abierto.

Octavo. Termino con una evidencia que demostrará la madurez o no de nuestra actual democracia. El escenario descrito tiene una clave de funcionamiento esencial: el binomio diálogo/acuerdo. Esta decimotercera legislatura o se desarrolla en clave de diálogo y acuerdo democráticos o será una legislatura perdida, algo que las imperiosas necesidades del pueblo español no se pueden permitir. El interés general y el sentido institucional deben ser la única legitimidad que guíe al nuevo Gobierno de España. Es tiempo de hombres de Estado.

David Ortega es catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad Rey Juan Carlos.

El peso de la corrupción del PP versus el peso de la traición del PP. Hay que votar a Vox
Nota del Edittor 16 Mayo 2019

La corrupción de los partidos políticos nos importa un rábano, es un tema judicial. Los votantes no disponemos del voto para juzgar, sentenciar y que devuelvan incluídos intereses y daños.

El estado de la situación es el resultado del camino seguido de abandono de los principios y consecuentemente permitir la colonización de los traidores a España.

El cuento de diálogo/acuerdo está bien con las hadas. Eso de que aquí estan mis principios y si no gustan tengo otros, es para bromear.

Primer fracaso de Pedro Sánchez después del 28-A
Editorial El Mundo 16 Mayo 2019

Aún no ha arrancado oficialmente la legislatura y Pedro Sánchez ya acumula su primer gran fracaso después del 28-A. El veto de ERC y JxCat a Miquel Iceta para ser designado senador autonómico aboca prácticamente al fracaso el intento del presidente del Gobierno de situar al líder de los socialistas catalanes como presidente del Senado. La operación diseñada por La Moncloa no ha podido ser más torpe y chapucera. Primero, por no guardar las formas y alimentar la posibilidad de colocar a Iceta como cuarta autoridad del Estado sin tener atados los apoyos para convertirse primero en senador. Segundo, por el empeño de Sánchez -pese a disponer el PSOE de mayoría absoluta en el Senado- en aupar al primer secretario del PSC a la Presidencia de la cámara desdeñando así al resto de senadores de su grupo. Y, tercero, tal como revelamos hoy, por los efectos que puede tener de cara a frustrar la investidura del propio Sánchez teniendo en cuenta la tensión desatada entre Esquerra y los socialistas. El fiasco esconde la falta de apoyos parlamentarios del Gobierno y revela hasta qué punto es arriesgado fiar la estabilidad de la legislatura al independentismo. Resulta inexplicable que los socialistas se hagan ahora los sorprendidos de la poca o nula fiabilidad de las formaciones secesionistas.

Es cierto que la designación de senadores por vía autonómica formaba parte de un trámite de cortesía en el Parlamento catalán. De hecho, Iceta es el primer diputado vetado. Sin embargo, políticamente, ello no es óbice para subrayar el batacazo de Sánchez. Está por ver el recorrido judicial del recurso que el PSC interpondrá al TC por considerar el veto una decisión "aberrante" que vulnera sus derechos. De momento, lo que se ha constatado es que ni Iceta era el candidato idóneo para presidir el Senado ni Sánchez debe seguir coqueteando con formaciones como las independentistas, instaladas en la antipolítica. Ambos debieron calcular los riesgos de forzar esta operación en una coyuntura marcada por la campaña del 26-M y por los continuos desafíos del soberanismo al Estado de derecho.

El portazo independentista llega en vísperas de la constitución de las Mesas del Congreso y el Senado, que dará pistas sobre la dirección por la que Sánchez quiere guiarse en esta legislatura. Lo verdaderamente grave de este embrollo generado por el presidente del Gobierno es que haya mostrado la voluntad de erigir en cuarta autoridad del Estado a un dirigente abiertamente partidario de la plurinacionalidad y de una difusa reforma federal del modelo de Estado. Sánchez no puede aspirar a permanecer cuatro años siendo rehén del independentismo. No sólo porque resulta inviable, sino porque supondría una bomba de relojería para la arquitectura constitucional de España.

TV3 y Catalunya Ràdio al servicio del delito
EDITORIAL Libertad Digital 16 Mayo 2019

Aunque muchas veces silenciado, siempre fue público y notorio el servicio prestado por los medios de comunicación dependientes de la Generalidad al ilegal proceso de secesión de Cataluña emprendido en la Diada de 2012 y, más concretamente, a la celebración de los dos referéndums delictivos perpetrados el 9 de noviembre de 2014 o el 1 de octubre de 2017. Por si la decisiva labor propagandística de TV3 y Catalunya Ràdio a favor de dicho delictivo proceso de independencia no hubiera resultado siempre lo suficientemente elocuente, recuérdese que el propio gobierno golpista de Artur Mas ya justificó en plena crisis económica como la que padecíamos en 2014 el aumento de los presupuestos destinados a estos medios de comunicación precisamente por su "papel principal en el proceso de construcción nacional". Eso, o algunas de las denuncias como la que, contra la "falta de imparcialidad" de dichos medios de comunicación a cargo del contribuyente presentó en su día el Colegio de Periodistas de Cataluña.

Aunque no sea extraño que la cúpula directiva de estos medios de comunicación, designada por unos golpistas como Mas o Puigdemont, los pusieran al servicio de este inacabado golpe de Estado, no deja de resultar bochornoso el tiempo que ha transcurrido hasta que nuestro sistema de administración de Justicia ha querido hacer extensibles sus acusaciones de malversación de fondos públicos y de desobediencia a estos directivos de unos medios de comunicación cuya labor de propaganda al servicio de tamañas ilegalidades fue absolutamente decisiva para poder celebrarse.

Aunque también haya que lamentar, en este sentido, que la tan tardía suspensión de la administración catalana en rebeldía, en aplicación del articulo 155 de la Constitución, no interviniera los medios de comunicación públicos de la Generalidad –junto a la Educación o a los mozos de Escuadra-, y se limitara, por el contrario, a convocar nuevas elecciones autonómicas, no deja de ser un consuelo que, en el ámbito judicial, la actuación de la Fiscalía en relación al juicio por la última consulta secesionista del 1-0 haya sentado en el banquillo a estos comisarios políticos que, con el disfraz de periodistas, regían los medios de comunicación que tanto favorecieron la comisión de los delitos. Es más. El Ministerio Público ha pedido este miércoles añadir nuevos cargos contra los responsables de la Corporació Catalana de Mitjans Audiovisuals (CCMA) ya procesados, como los directores de TV3, Vicent Sanchis, y Catalunya Ràdio, Saül Gordillo, y la presidenta de CCMA, Núria LLorach, al ver indicios de delito de organización criminal en la actuación desplegada para impulsar el referéndum del 1 de octubre y la posterior declaración unilateral de independencia

Se trata de una espléndida noticia, no sólo porque atiende a la naturaleza, ciertamente, "concertada y permanente" de la actuación con la que los acusados pretendían conseguir "por vías delictivas la secesión de la comunidad autónoma de Cataluña del reino de España mediante su aportación individual y jerarquizada", sino también por la independencia que ha mostrado con este escrito la Fiscalía respecto a un Gobierno como el de Pedro Sánchez dependiente de las formaciones secesionistas y que ya ha dado innumerables muestras de interés por que los acusados se enfrenten a los cargos menos graves, a los que no descarta, incluso, indultar.

Aunque ya habrá tiempo de ver si prospera esta nueva acusación, se trata además de un consuelo ante el hecho de que durante la próxima legislatura no se podrá aplicar nuevamente el artículo 155 habida cuenta que los partidarios de su aplicación (PP, Cs y Vox) no cuentan con mayoría en el Senado. De hecho, sólo desde el ámbito judicial se podrá inhabilitar a nuevo dirigente golpista de la Generalidad, Quim Torra, quien este miércoles se ha jactado ante el TSJC del delito de desobediencia por el que está siendo juzgado. Así las cosas, pese al nihilismo del Gobierno de España y de su dependencia de los separatistas, no todo está perdido si los tribunales de justicia mantienen su independencia en aras del respeto y de la continuidad de nuestra nación entendida como Estado de Derecho.

Cerco a TV3 por su apoyo al golpe del 1-O
Editorial El Mundo 16 Mayo 2019

Con la petición de la Fiscalía de procesar por organización criminal a las cúpulas de TV3 y Catalunya Ràdio se estrecha el cerco judicial a dos agentes claves en el 1-O. Los medios públicos en Cataluña llevan años actuando como brazos políticos al servicio del golpismo. En su escrito, el Ministerio Fiscal subraya que la radiotelevisión ha actuado "de forma concertada y permanente en el tiempo para conseguir por vías delictivas la secesión catalana". Pone así negro sobre blanco una sangrante evidencia que hubiera exigido la intervención estatal cuando se aplicó el 155. Porque la deriva totalitaria del procés no hubiera llegado así de lejos sin un cooperador tan potente como el altavoz de TV3.

Y lo peor es que nada ha cambiado en estos medios -el director de televisión ya estaba procesado y en el colmo de la desfachatez moderó el debate entre candidatos en la campaña de las generales- y Moncloa sigue mirando hacia otro lado. Menos mal que, pese a la inacción política, la Justicia sigue velando por el Estado de derecho, como demuestra esta actuación de la Fiscalía o el hecho de que Torra tuviera que declarar ayer por desobedecer a la Junta Electoral cuando le ordenó retirar lazos amarillos. Consuela comprobar que nadie viola la Ley de forma impune.

Terror en TV3
Miquel Giménez. vozpopuli  16 Mayo 2019

El ERE de TV3 y Catalunya Radio afectará a 312 trabajadores y supondrá una rebaja salarial del 7,5%

Organización criminal. Fiscalía quiere incluir ese delito en el proceso que el juzgado 13 de Barcelona mantiene por el 1-O. De eso están acusados ahora los mandos de la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales. Al director de TV3 se le ha helado la sonrisa en la boca.

Decir que en TV3 están aterrorizados es decir poco. El siempre soberbio Vicent Sanchis, su director, siente miedo. No es el único. Le acompañan en su pánico cerval la presidenta de la Corpo, Núria Llorach, el director de Cataluña Radio, Saül Gordillo, y varios cargos más de la Generalitat. Hasta aquí llegaron las bravuconadas de Sanchis en sede parlamentaria, como cuando espetó con chulería a una diputada que podía esperar sentada su dimisión. Sanchís, caso insólito en las democracias europeas, está reprobado por el mismo Parlament que, en teoría, lo nombra y controla.

Los hasta ahora acusados por malversación, prevaricación y desobediencia dan un paso más allá en los cargos que acumulan. Fueron demasiado lejos, inauditamente lejos, en su actitud prepotente de señoritos cortijeros, de dueños de la finca mediática. Deberían haber leído el Deuteronomio, cuando habla de como se quedará atónito de terror el hombre que vea con sus ojos lo que sucede a su alrededor. Hasta ahora, todo lo que veían era de color amarillo, seguros como estaban de su invulnerabilidad, de su impunidad escandalosa. Solo cuando se ha pervertido tanto el sistema y se han dejado pudrir las mínimas reglas de funcionamiento como ha sucedido en mi tierra es posible entender que el director de un medio público insulte a políticos legítimamente elegidos, les entreviste de manera bochornosamente sectaria, consagrase la parrilla a difundir mentiras y más mentiras acerca de sus amos y se vaya de rositas. Solo aquí, tierra de orates con cargo público, ha sido habitual mantener una televisión y una radio carísimas para dar alpiste a los aduladores del poder.

En esto tienen tanta responsabilidad separatistas como socialistas, porque venimos de muy lejos en esta historia. Pujol, el milhomes, nombraba y cesaba directores de medios públicos y a veces no tan públicos – recordemos la manera en que fulminó cuando era banquero a Néstor Luján como director de Destino para sustituirlo por un hombre de su confianza – sin que nadie chistase. El patriarca del nacional separatismo citaba a periodistas en su despacho para preguntárseles sin ambages a quien votaban, y esto me lo ha explicado uno de los afectados. Muchos creyeron que con Maragall la cosa iba a cambiar, pero todo siguió igual. Los mismos socialistas que hacían la vista gorda con TV3 entregaron los medios a Esquerra, con lo que nada cambió. Cuando volvieron los convergentes, se repartieron con Junqueras la radio y la televisión como si se tratase de un vulgar cambio de cromos.

Cataluña Radio fue para Saül Gordillo, de Esquerra, reservándose los neo convergentes la parte del león, TV3, poniendo al frente al pancatalanista valenciano Sanchis. Digamos, tangencialmente, que Gordillo ha intentado zafarse aduciendo que, si emitió anuncios para promocionar el pseudo referéndum, fue porque Llorach se lo pidió. Lo de siempre, me limité a cumplir las órdenes. Ahora eso queda al descubierto, una vez más, gracias a la acción de la justicia, que viene a enmendar lo que los políticos no supieron hacer. Porque, salvo alguna excepción como Joan Ferrán, diputado del PSC que señaló en su día lo que denominó crosta convergente, nadie se atrevió a alzar la voz ante una apropiación indebida de algo que debiera ser de todos.

Los medios públicos en España, incluida TVE y Radio Nacional, o son imparciales, rigurosos y profesionales sin estar al servicio del poder, o no sirven para nada. Para eso, mejor cerrarlos y dedicar los millones que nos cuestan a cosas más importantes. Cuando el periodismo no es imparcial acaba convirtiéndose en propaganda. Eso es lo que tiene aterrorizado a Sanchis y a sus amiguitos, que difícilmente podrán justificar su simple folleto publicitario. Hay miedo en esos despachos falsamente solemnes a los que solo se iba a decir amén. Quizás porque algunos recuerden los versos de Bretón de los Herreros que rezan “¿Será que a mi alma indómita sobrecoge un terror pánico, pensando en el yugo próximo?”

Hay terror en TV3. Ya era hora.

Los ayuntamientos vascos y catalanes o donde el nacionalismo labra su hegemonía
El autor alerta sobre el absoluto dominio municipal de los nacionalistas y propone soluciones contra la amenaza creciente de que se formen mayorías sociales irreversibles a favor de la independencia.
Pedro José Chacón Delgado elespanol 16 Mayo 2019

El Ayuntamiento de Berastegi, en Guipúzcoa, lindante con Navarra, de poco más de 1.000 habitantes, puede muy bien representar lo que se quiere explicar aquí. En las anteriores elecciones municipales, las de 2015, 325 votos fueron para Bildu, 146 para el PNV y 2 para el PSE. Resultado: 6 concejales de Bildu y 3 del PNV.

Esta es la tónica habitual, cambiando Bildu por PNV, en todos los ayuntamientos pequeños del País Vasco. Pero en Berastegi (antes Berástegui) la fachada de su ayuntamiento está decorada con un escudo policromado único en su género y perfectamente visible desde la plaza, cuyo lema dice: “Nobleza con libertad”, en castellano cristalino. Y en su orla se recuerda: “año 1321, armas de esta ylustre villa de Berastegui”. Y en su base otro año: 1731, alusivo al del certificado de nobleza que le otorgó el rey Felipe V.

Pero esa historia está hoy olvidada y el castellano que luce en el mismísimo escudo de la villa está también proscrito. ¿La razón? Una amputación deliberada de su propia historia, una tergiversación de su memoria, una perversión de su identidad. Todo eso es lo que ha conseguido el nacionalismo en Berastegi y de ahí que su escudo pase hoy perfectamente desapercibido para sus vecinos.

A los nacionalismos vasco y catalán el control de los ayuntamientos en sus territorios respectivos les da el basamento de su poder político, el semillero de cuadros intermedios y, en definitiva, el músculo que les catapulta para todas sus empresas. Y no me refiero solamente a los ayuntamientos pequeños, que los controlan prácticamente todos.

En Cataluña ya tienen Gerona y también saben lo que es gobernar Barcelona. Pero es que en Euskadi, desde las últimas municipales, controlan las tres capitales de provincia y los núcleos de población más importantes –solo dejaron Irún, Eibar y Portugalete para el PSE– y esa tendencia es ascendente de cara a las elecciones que ahora vienen. Hablamos de poder territorial, de implantación política.

En Euskadi, en las últimas municipales, de 252 municipios 194 quedaron en manos del nacionalismo y el resto fueron para agrupaciones independientes, muchas afectas al nacionalismo. El PSE solo obtuvo 10 alcaldías y el PP 4. Y en Cataluña, de 948 municipios, más del 80%, concretamente 764, pertenecen a la Asociación de Municipios por la Independencia. ¿Significa eso que el nacionalismo tiene razón, o sea, que responde mejor a las necesidades de los habitantes de los territorios que controla? ¿Por qué su dominio es tan abrumador en los municipios pequeños?

Para el caso vasco la explicación es sencilla. Tras décadas de terrorismo etarra, el acogotamiento social por parte del nacionalismo ha sido mucho más eficaz en los municipios pequeños. Esto lo podríamos conceder por puro sentido común. Lo cual no puede ocultarnos que hay municipios con muchos asesinados por ETA -por ejemplo Irún con 26- que sin embargo se ha mantenido hasta hoy en manos socialistas. Irún es la sexta ciudad en Euskadi por número de habitantes, con 60.000, pero las cinco que le superan, o sea las tres capitales más Baracaldo y Guecho, están todas en manos nacionalistas.

Siendo la presión del miedo muy superior a medida que descendemos en número de habitantes, ¿cómo explicar lo que ocurre en las ciudades grandes? Y, sobre todo, ¿cómo explicar lo que ocurre en Cataluña, donde no ha habido terrorismo y el nacionalismo también es abrumadoramente mayoritario en los municipios pequeños?

La ideología nacionalista no surge en el medio rural. Todas las ideologías nacen en la ciudad, que es el ámbito más propicio para el contraste libre de ideas y la construcción de proyectos políticos nuevos. Y el caso vasco es paradigmático. Sabino Arana, el fundador del nacionalismo vasco, fue un urbanita de manual que se tuvo que poner la txapela ya de mayor para conferir a su ideología el toque ruralizante que su propia condición de burgués no transmitía.

El nacionalismo supone que es en el ámbito rural donde se conservan más puras las esencias de su ideario, asociado a la vida en el campo, a las actividades agrícolas y ganaderas, y a las costumbres y al idioma que han sufrido menos el contagio de la modernidad y la uniformización del Estado. Pero hoy en Euskadi son los chavales en los colegios de toda su geografía y en la universidad los que aprenden un euskera que no tiene traslación viva en el campo, porque es un euskera refundido de la variante dialectal guipuzcoana, quedando las demás variantes sostenidas a duras penas por los más viejos del lugar, los más aislados o los eruditos locales. Y las costumbres ancestrales se reducen a las demostraciones de deporte rural en las fiestas de los pueblos.

La preponderancia del nacionalismo no es posible explicarla, por tanto, diciendo que se trata de una ideología que responde mejor a la realidad social del país, sino que es la propia ideología la que ha construido una realidad social acorde con su previa idealización del país y que se materializa en una estética agraria de abarcas, mandiles, txapelas y pañuelos, y en un idioma unificado tras su destilado lingüístico en el Santuario de Aranzazu en 1968, en pleno desarrollismo franquista. Pero a esa construcción ideológica de una realidad en función del nacionalismo le hace falta algo más para explicar su preponderancia actual en Cataluña y el País Vasco.

Y ese algo más solo se encuentra atendiendo al puro factor humano, al puro voluntarismo, a la dedicación e intensidad que proceden de una previa convicción y adoctrinamiento. Los nacionalistas tienen éxito en sus territorios, empezando por los ayuntamientos, sobre todo porque se dedican en cuerpo y alma a hacer realidad su ideal.

Parten de una ojeriza acérrima a todo lo que significa España y con esa animadversión de base cogen fuerzas para laborar todos los días en pos de su ensoñación segregacionista. Ahí está su fuerza. Y contra eso no valen en absoluto, por parte de los partidos de ámbito estatal, políticas electorales que busquen en una campaña de quince días darle la vuelta imposible a la tortilla.

Lo que se necesita en España es una política de Estado consciente de lo que se juega en esos dos territorios; que acopie recursos, medios y capital humano para llevar allí una visión de España competitiva, moderna y perfectamente compatible con las culturas regionales que siempre hubo en su seno. Por ejemplo, rescatando la historia verdadera y ahora oculta de todos los Berastegis vascos y catalanes. Porque este problema es mucho más grave, a mi juicio, que el del vaciamiento de la España interior o la reputación de España en el exterior que tanto preocupan ahora. Si es que no queremos que en Euskadi y Cataluña acaben por eclosionar –y en Euskadi están ya casi a punto– unas mayorías sociales irreversibles a favor de la independencia.

*** Pedro José Chacón Delgado es profesor de Historia del Pensamiento Político en la UPV/EHU. Es autor de 'Nobleza con libertad. Biografía de la derecha vasca', publicado en 2015, que se puede descargar gratis en internet y en cuya portada figura el escudo de la villa de Berastegi al que se hace alusión en este artículo.

ELECCIONES 26-M
Baleares, ante la tormenta perfecta: más catalanismo, más inmersión y menos turismo
El PSOE de Armengol, que se ha caracterizado por aplicar políticas más propias de ERC o de Podemos, favorito para seguir gobernando en las islas.
Cristian Campos elespanol 16 Mayo 2019

La unanimidad es prácticamente total entre aquellos que conocen bien los entresijos de la política local de las islas: "Baleares es la próxima Cataluña". Se refieren estas fuentes a ese nacionalismo catalanista, que no balearista, que ha conducido al Ejecutivo liderado por Francina Armengol, del PSIB-PSOE, a aplicar la inmersión lingüística en las escuelas y a exigir el catalán en el acceso a la Administración pública. A veces, incluso, con mayor beligerancia que en la propia Cataluña.

"El modelo Armengol es el catalán, trasladado a Baleares", decía Félix Ovejero, de Ciudadanos, en una entrevista publicada por el diario El Mundo la semana pasada. No es el único que piensa así.

La catalanización de Baleares, impulsada por el ideal pancatalanista, es decir por la creencia de que las islas no tienen personalidad propia sino que forman parte de unos supuestos países catalanes que incluirían también a Valencia, parte de Aragón oriental y del sur de Francia, es, en cualquier caso, rentable electoralmente. Al menos, a tenor de las previsiones del último CIS. Ahora bien, según Narciso Michavila, presidente de la encuestadora GAD3, ese CIS sobrevalora al PSOE en detrimento de Ciudadanos.

Subidón de Cs y descalabro del PP
Según el CIS, el PSIB-PSOE de Armengol podrá seguir gobernando en Baleares gracias a sus 17-19 diputados, que se sumarían con casi total seguridad a los 7-8 de Podemos y a los 7-8 de Més per Mallorca. Un partido que ha abogado abiertamente durante esta campaña por "socializar la riqueza" y que crecería en uno o dos escaños con respecto a 2015. La subida del PSIB-PSOE, que ahora cuenta con 14 diputados, compensaría además la caída de 2-3 escaños de Podemos, como sucedió en las elecciones generales del pasado 28 de abril.

Pero también, como en esas elecciones, el Gobierno del PSIB-PSOE sería imposible sin un segundo factor: el batacazo de un PP que ha ganado hasta ahora todos los comicios autonómicos en Baleares pero que, según el CIS, perdería 4-6 escaños el 26 de mayo, quedándose en una horquilla de 14-16. Ni siquiera la espectacular subida de Cs, la mayor de todos los partidos baleares, que permitiría al partido naranja pasar de dos escaños a 9 o 10, es capaz de compensar esa pérdida. El centro balear, encarnado en El Pi, bajaría de tres a un escaño. Vox podría entrar con uno.

Más allá de la precisión de las predicciones del CIS, sobre las que hay más dudas que certezas, la conclusión que arroja el sondeo es que Francina Armengol ha logrado aprovechar a la perfección los resortes del poder para desequilibrar a su favor, o al menos igualar, el formidable poder territorial acumulado por el PP de Biel Company.

El problema para Company, más incluso que Armengol, es el recuerdo de José Ramón Bauzá, expresidente de Baleares y uno de los más ilustres fugados a Cs. Si los resultados de Companys son tan malos, en términos relativos, como augura el CIS, su figura, pero sobre todo su política ambigua, casi de complicidad con el nacionalismo, quedará deslegitimada de forma radical. El auge de Cs, con su espectacular subida demoscópica, parece avalar esa tesis.

'Brexit' y ecotasa: la tormenta perfecta
La catalanización de Baleares no es, sin embargo, la única acción de Gobierno polémica de un Ejecutivo autonómico que se ha caracterizado por alejarse de las políticas tradicionales de la socialdemocracia para acabar aplicando las de ERC o Podemos. A cuenta, además, de sus mismas bestias negras.

Y entre ellas, y muy especialmente, el turismo. Es decir, la industria hotelera y los pisos de alquiler turístico, a los que se ha cargado con una ecotasa de hasta cuatro euros por persona en temporada alta que ha castigado al sector con un descenso de hasta el 9% de las reservas para este verano en Menorca e Ibiza y de un 5% en Palma de Mallorca.

Ni siquiera la incertidumbre generada por el brexit ha hecho mella en el ánimo de un Ejecutivo balear al que no parece importarle el hecho de que el 45% del PIB regional y el 30% de los empleos en Baleares dependan directamente del turismo, o que este sea el responsable de la creación de más de 1.350 empresas en la última década.

¡Exprópiese!
Ejemplo de lo dicho es también la aprobación, este mes, de una ley que permite la expropiación de pisos, propiedad de personas físicas o jurídicas, que lleven más de dos años vacíos.

En realidad, lo que ha hecho el Gobierno balear es desarrollar normativamente una ley, la de Vivienda, que llevaba aprobada desde 2018. La norma sólo afecta, en principio, a los propietarios de diez o más viviendas. Pero muchos temen ya que la ley sea sólo el primer paso hacia el control administrativo de todo el parque inmobiliario balear por parte de una Administración que se arrogaría el derecho de decidir cuándo, cómo y a qué precio deben alquilar o vender los ciudadanos sus propiedades.


Detenido en Francia el jefe de ETA Josu Ternera
El sanguinario terrorista llevaba más de 17 años fugado de la justicia. Participó en las negociaciones políticas con el Gobierno Zapatero.
J. Arias Borque Libertad Digital 16 Mayo 2019

El que fuera número uno de la organización terrorista ETA, José Antonio Urruticoechea Bengoechea, conocido popularmente como Josu Ternera, ha sido detenido este jueves en los Alpes franceses, en un operativo conjunto entre la Dirección General de Seguridad Interior francesa (DGSI) y de la Guardia Civil, según han confirmado fuentes del Ministerio del Interior.

El operativo ha tenido lugar en Sallanches, una localidad del departamento francés de Alta Saboya, aunque las mismas fuentes han precisado que el terrorista de ETA estaba residiendo en Saint Gervais les Bains, una comuna de 5.000 habitantes situada a una decena de kilómetros del lugar de su detención. Ambas localidad, encuadradas en los Alpes, son muy concurridas para la práctica de los deportes de invierno y están junto a las fronteras de Suiza e Italia.

El etarra se encontraba en paradero desconocido desde el 14 de noviembre de 2002, día en el que había sido llamado a declarar en la Audiencia Nacional por el atentado contra la casa-cuartel de la Guardia Civil de Zaragoza, que él ordenó siendo máximo responsable de ETA y en el que murieron 11 personas y casi un centenar resultaron heridos. En el momento de la huida, era diputado de Euskal Herritarrok en el Parlamento vasco.

Era uno de los terroristas de ETA más buscado y, de hecho, las Fuerzas de Seguridad españolas han intentado detenerlo en varios ocasiones, aunque siempre había logrado escapar en el último momento, algo que extrañaba a los propios agentes. En varias ocasiones desde las Fuerzas de Seguridad se ha llegado a plantear que Ternera sorteaba esos operativos porque era avisado con anterioridad de su posible detención.

Ternera participó en las negociaciones políticas que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero mantuvo con la banda criminal en Suiza y fue el encargado de leer el comunicado de disolución de la banda terrorista.

 


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