AGLI Recortes de Prensa   Viernes 17  Mayo 2019

El Gobierno nunca puede ser cómplice de un terrorista
OKDIARIO 17 Mayo 2019

La feliz noticia de la detención del asesino de niños Josu Ternera se ve empañada por la exclusiva que aporta hoy OKDIARIO a sus lectores: el terrorista podría haber sido encarcelado mucho antes. Si en el año 2011 esta detención finalmente no se produjo fue debido -según las pesquisas de la juez francesa Laurence Levert- a que Ternera recibió un chivatazo telefónico que le permitió huir de un apresamiento inminente. Todo indica que detrás de esta llamada estaban los servicios secretos españoles que, a su vez, cumplían órdenes del Gobierno socialista, en negociación por entonces con la banda terrorista ETA.

Sobre la figura de este histórico criminal con decenas de muertes a sus espaldas se han entrecruzado dos líneas, la actuación política y la actuación policial, que en todo Estado de Derecho han de estar estrictamente delimitadas y separadas. No cedemos al maximalismo naif cuando sostenemos que, ante individuos del jaez de Ternera, todo lo que hay que hacer -con el máximo de intensidad judicial y policial posible- es perseguirlos, detenerlos y encarcelarlos.

No caben aquí cambalaches políticos porque una democracia, por definición, nada tiene que negociar con delincuentes. Hacerlo -es decir, desvirtuar el sentido de la política para detener una actuación policial- implica dar pie a que sobre la agenda pública se imponga un siniestro juego de intereses. Su resultado es por todos sabido: se resiente la elemental virtud de la justicia que sostiene todo nuestro edificio constitucional, mientras que los terroristas ganan tiempo, prebendas y legitimidad para sus crímenes.

En la lucha de los Gobiernos españoles contra ETA hubo episodios que han mermado la confianza de los ciudadanos en el rigor y transparencia de nuestro sistema democrático. La detención de Ternera, y todo el proceso judicial que vendrá a continuación, será la ocasión perfecta para demostrar que estas zona de sombra son parte definitiva del pasado.

Cayó Ternera, pero deben caer más
Editorial ABC 17 Mayo 2019

La exitosa detención de José Antonio Urrutikoetexea, más conocido como «Josu Ternera», cierra un capítulo de la lucha contra ETA que llevaba diecisiete años abierto, tantos como los que este histórico y sanguinario dirigente terrorista se encontraba fugado de la justicia. Por lo pronto, Ternera tendrá que cumplir la condena firme a ocho años de prisión que le impuso un tribunal francés por pertenencia a asociación de malhechores, delito equivalente al español de integración en banda terrorista. Sin embargo, su precario estado de salud, por el que ayer mismo fue ingresado en un centro hospitalario, puede condicionar no sólo el cumplimiento de esa condena en Francia, sino también su traslado a España para ser investigado y juzgado por diversos delitos terroristas. Entre estos, el más grave es el atentando contra la casa cuartel de la Guardia Civil en Zaragoza, cometido en 1987 y que causó once muertos, de los cuales seis eran niños, dato que desmiente a quienes de vez en cuando niegan que ETA cometiera asesinatos en masa. En recuerdo de estas víctimas, la operación conjunta de Guardia Civil y policía francesa se ha denominado «Infancia Robada».

La Audiencia Nacional podría juzgar a Josu Ternera sin esperar a que cumpliera su condena en Francia gracias a un acuerdo bilateral suscrito por los Gobiernos de Aznar y Chirac en 2001, que permite que un terrorista preso en Francia sea juzgado en España y luego devuelto a las autoridades galas para reingresar en prisión. El historial sangriento de Ternera merece que se le apliquen todas las posibilidades legales para ser juzgado en nuestro país, aunque desde el PSOE se sigan oyendo voces que, como cuando Zapatero llamó «hombre de paz» a Otegui, quieren blanquear el pasado sanguinario de algunos dirigentes terroristas. El inefable Jesús Eguiguren no dudó ayer en calificar a Ternera como «héroe de la retirada», tras recibir con «sorpresa» la noticia de la detención. La dispersión moral de Eguiguren -interlocutor de Ternera cuando Zapatero negoció políticamente con los terroristas- no es nueva, pero sus palabras sobre el terrorista detenido rozan el enaltecimiento del terrorismo.

Es posible que el cáncer que padece permita a Ternera no asumir en su integridad las consecuencias penales de sus crímenes, pero al menos su detención y posteriores juicios deberían servir para refrescar la memoria sobre lo que fue ETA. Son las víctimas de ETA de quienes hay que acordarse hoy, para que reciban esta detención como un acto de justicia reparadora. Este apresamiento, además, debiera servir de aliento para seguir investigando los centenares de crímenes que aún quedan por resolver. La disolución de la banda nunca debe ser la extinción de la responsabilidad de los criminales que tanto dolor y daño causaron a España y a los españoles que entregaron su vida por la libertad de todos.

Las víctimas de Ternera: "Le pudieron coger cuando estaba en el Parlamento vasco"
José María Pino perdió a su padre, a su madre y a su hermana en el atentado que la Guardia Civil atribuye a Ternera; hoy sigue en tratamiento psicológico y habla por primera vez a los medios
Roberto R. Ballesteros elconfidencial 17 Mayo 2019

La detención del que fuera jefe de ETA José Antonio Urruticoechea Bengoechea, alias 'Josu Ternera', ayer, ha servido de bálsamo a las víctimas del atentado contra la casa cuartel de Zaragoza el 11 de diciembre de 1987, el más sangriento que ordenó ejecutar el dirigente terrorista. Estas últimas saben que nada les devolverá a sus seres queridos ni serán capaces de eliminar de sus recuerdos completamente las imágenes más horrendas que jamás vivirán, pero ser testigos de que el Estado de derecho funciona, al menos les permite ganar en paz interior.

"Es una grandísima noticia", valora Lucía Ruiz, delegada de la Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT) en Aragón. Lucía tenía 10 años cuando ETA introdujo el vehículo en la casa cuartel cargado con 250 kilos de explosivos e hizo estallar la carga. Vivía allí con sus padres y su hermana y jugaba a diario con los cinco menores que perdieron la vida aquel día. "Más vale tarde que nunca", afirma. "Podía haber sido antes, pero no por eso es peor noticia", añade la mujer, que felicita con alegría a la Guardia Civil y a la Inteligencia francesa por la detención.

Más dura con las autoridades es Beatriz Sánchez, que cumplía cinco años aquel 11 de diciembre. "Si sabían dónde estaba desde hace tiempo, por qué no le han detenido antes", se pregunta incrédula. "Está detenido y al menos pasará unos años en la cárcel en Francia, pero esto suena a una mera satisfacción de 'somos los mejores' en plena campaña electoral", subraya Beatriz, que ya ha pedido a los servicios jurídicos de la AVT que estudien si es posible reabrir la causa que llevó a una sentencia insatisfactoria para las víctimas, que no pudieron cobrar toda la indemnización establecida por ley.

También reprocha lo tarde que llega la detención José María Pino, que habla por primera vez ante los medios en El Confidencial. "Se le pudo coger en el Parlamento vasco", recrimina Pino, que admite sentir "una alegría muy grande" aunque el arresto llegue 17 años después de que Ternera huyera de la Justicia en enero de 2002, justo después de que el Tribunal Supremo ordenara dejarlo en libertad tras entender que sus delitos ya habían sido juzgados en Francia. Pino perdió a su madre, a su padre y a su hermana en el atentado.

A las seis de la mañana, la explosión le hizo abrir los ojos. "El piso de arriba se había derrumbado entero y a mí me cayeron cascotes en la cabeza y en la pierna; la cama se había partido y la habitación de mis padres había desaparecido; yo estaba seguro de que habían muerto", recuerda hoy José María, que tenía 13 años cuando sufrió el atentado y aún hoy —32 años después— no ha levantado cabeza. "Sigo en tratamiento psiquiátrico y psicológico", admite. "Tengo estrés postraumático crónico; estoy leyendo y de repente me vienen 'flashes' de lo que pasó, me agobio con las aglomeraciones, llevo años sin ir al cine, desconfío de todo el mundo y no tengo hijos porque los chillidos de los niños aquel día aún resuenan en mi cabeza; tengo que irme cuando oigo a un niño llorar", confiesa.

José María luego se hizo guardia civil, pero tuvo que dejarlo a los 13 años porque no podía aguantar el peso de los recuerdos, que todavía hoy se esfuerza por estructurar. "Cuando abrí los ojos, me caía la intensa lluvia sobre la cara; ni mi hermano ni yo veíamos por el polvo que se había levantado en suspensión tras la explosión; todavía huelo el olor a explosivo", rememora. "Escuché a mi madre que nos decía que no nos moviéramos, pero no podía ser porque estaba bajo los escombros; yo aún discuto con mi hermano porque sé que la oí", añade Pino, que todavía no ha podido agradecer a los bomberos que le salvaron lo que hicieron por él.

"Tengo ganas de ir a Zaragoza a presentarme en el parque de bomberos para conocerles", reconoce. "Llegaron dos de ellos, nos cogieron y nos bajaron a la calle", afirma José María, que sostiene que el edificio estaba desprendiéndose por momentos. "El cuartel se rompía, tenían que sacar a la gente, de hecho mientras nos trasladaban ellos mismos iban diciendo 'rápido, que se cae todo", asegura. "Ya no se saca a nadie más por aquí que esto se va a caer", decían los bomberos que esperaban abajo mientras sus compañeros llegaban con los dos hermanos, que inmediatamente fueron trasladados al hospital.

Josu Ternera llevaba huido desde 2002
"En la habitación perdí el conocimiento, porque me había caído algo en la cabeza", cuenta Pino, que fue ubicado junto a su hermano y a otro herido en el mismo cuarto del centro sanitario. "Se oían las noticias desde la tele de al lado y nuestro compañero de habitación se levantó para apagarla y protegernos, porque estaban dando los nombres de los fallecidos", subraya José María, que todavía recuerda que cuando despertó vio a su abuelo, que se llevó a los nietos hasta Talavera de la Reina (Toledo) unos días. Los dos hermanos ingresaron luego en el Colegio de Huérfanos de la Guardia Civil, una temporada también difícil para Pino, que considera que le "dejaron tirado" entre aquellas paredes sobre las que también tiene pesadillas.

La casa cuartel de Zaragoza estaba repleta de niños que jugaban a diario en uno de los dos patios que tenía la instalación. "El otro era para los vehículos", rememora Lucía Ruiz, que perdió a una de sus amigas, Rocío. "Nací allí y me fui de allí aquel día", afirma con tristeza. "Fallecieron cinco niños y un adolescente, yo jugaba cada tarde con todos ellos; llegaba del colegio, dejaba la mochila y me iba a la calle", recuerda. "Pusieron el coche en la zona central", concluye.

Por mucho que se empeñe Sánchez, aquí no cabemos todos
OKDIARIO 17 Mayo 2019

Las devoluciones en caliente, si se han mantenido todos estos años, no ha sido por un gratuito acto de crueldad, sino que es, simple y llanamente, porque se trata de un protocolo establecido con Marruecos precisamente para evitar que los inmigrantes ilegales acaben hacinados en CIES. Sabemos que, en la práctica, muchas de estas personas atraviesan la frontera sin ninguna clase de documentación. Los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado carecen, por tanto, de forma para identificarlos. Las opciones reales, no las utópicas, tan queridas al pensamiento socialista, pasan por internarlos de forma indefinida en CIES o devolverlos en caliente.

Sánchez, con este giro súbito, está eliminando una medida que han mantenido tanto Gobiernos del PSOE como del PP. No ha sido por casualidad. En cambio, los paños calientes generarán un efecto llamada que continuará creciendo. Y hay algo que resulta obvio: aquí no cabemos todos. Ya llegan un 152% más de inmigrantes ilegales desde que Sánchez está en La Moncloa. La diferencia con respecto a Rajoy es significativa. Los datos oficiales de Interior reflejan que entre el 1 de junio y el 17 de diciembre de 2017 entraron en España un total de 20.401 inmigrantes irregulares. Sin embargo, este número se eleva a más del doble (un 152%) en el periodo que va desde el 1 de junio de 2018 hasta el pasado 16 de diciembre: esto es, 51.487 inmigrantes ilegales.

A día de hoy el resto de entradas a Europa para la inmigración ilegal están cerradas: el caso de Italia es obvio, Alemania está arrepentida tras la llegada de millón y medio de refugiados sirios, y la zona norte, por remota, resulta intransitable para la mayoría. La gran ruta de entrada para la inmigración ilegal es España. Y este tipo de medidas tendrá un claro efecto llamada. La solución en un gran Plan Marshall que desarrolle la zona sur del Mediterráneo, no un emotivismo barato que sólo agranda los problemas.

Vote, por favor
Percival Manglano Libertad Digital 17 Mayo 2019

Según las más recientes encuestas, el último reducto de libertad e impuestos bajos en España tras las elecciones del 26-M será Andalucía. Las vueltas que da la vida. Quién hubiese imaginado hace un año que Andalucía sería algún día una isla azul en un mapa de España teñido de rojo. Los madrileños, en particular, se enfrentan a una alcaldía de Carmena, una Comunidad Autónoma de PSOE-Podemos-Madrid en Pie y un Gobierno nacional en manos de Snchz. La tormenta perfecta.

¿Cómo hemos llegado hasta aquí? Los factores son muchos, pero permítaseme destacar uno: la Izquierda está muy movilizada y la Derecha está dubitativa. Estamos, en suma, en el escenario exactamente opuesto al de las elecciones andaluzas del año pasado. ¿Y qué ha pasado para que nos encontremos en esta situación? La irrupción de Vox.

Entiéndaseme bien. Esto no es un reproche ni a Vox ni a sus votantes. Libre es cada cual de votar a quien quiera y Vox es una opción electoral tan legítima como cualquier otra. Tampoco voy a obviar los errores del PP que han contribuido a la emergencia de Vox. Es evidente que Vox es consecuencia y no origen de los problemas del PP; mucha gente primero se desilusionó con el PP y luego buscó alternativas electorales. Restregarles en la cara el "voto útil" a los votantes de Vox es casi una provocación. Faltaría más que cada uno pueda votar a quien quiera.

Dicho todo esto, me parece una realidad objetiva que la aparición de Vox ha supuesto un revulsivo histórico para la Izquierda española, en particular para el PSOE. Sus votantes tienen una razón muy clara y convincente para ir a votar el día de las elecciones: que no gobierne la "extrema derecha".

Vox tiene una identidad compleja que va desde el liberalismo hasta el nacional-catolicismo. Su convivencia interna será problemática y seguramente explote a medio o largo-plazo. Pero, en estos momentos, la Izquierda ha aprovechado cualquier oportunidad para identificarlo con la extrema derecha por razones de puro interés electoral.

Sólo así se entiende que la suma de Carmena y el PSOE aumente su porcentaje de voto en la ciudad de Madrid con respecto a 2015, unas elecciones ya de por sí definidas por la alta movilización de la Izquierda y el retraimiento de la Derecha. En los últimos 4 años, ningún sondeo (¡ninguno!) había dado a Carmena más concejales de los 20 que tiene ahora. En las últimas semanas, de repente, dos encuestas le han dado más concejales. Increíble.

Los resultados electorales del 28 de abril supusieron un mazazo para muchos votantes del centro-derecha. No se imaginaron un resultado tan adverso. Y su reacción, en ciertos casos, ha sido bajar los brazos. "No hay nada que hacer," se dicen, "España es un país de izquierdas y nos merecemos todo lo malo que nos ocurre".

Esto desgraciadamente, es el complemento perfecto al espantajo del "¡Que viene la extrema derecha!" agitado por la Izquierda. Primero movilizan a los suyos con un "No Pasarán" y luego desmovilizan a los adversarios con los réditos electorales de su movilización. En efecto, Snchz debería invitar a Vox al balcón de Ferraz por los éxitos electorales que ha facilitado al PSOE.

Pero no debemos dejar que triunfe esa estrategia. Todo aquel votante de centro-derecha que opte por la abstención el 26 de mayo no podrá luego quejarse si su municipio o comunidad autónoma están gobernados por la Izquierda. Este resultado será consecuencia directa de su abstención.

En resumen, si usted es de centro-derecha, y salvo que esté dispuesto a mudarse a Andalucía el 27 de mayo (y ya veríamos a qué municipio), vaya a votar el 26 de mayo. Una de las ventajas del sistema político descentralizado que tenemos en España es que el poder nacional se puede contrarrestar con el autonómico o el local. Aprovéchelo. No deje que la Izquierda gane con sus espantajos de "extrema derecha". Vote. Por favor, vote.

Zapatero en Murcia
Javier Orrico Periodista Digital  17 Mayo 2019

Debió de ser una procesión. Dado que la izquierda es una religión, pasear a Zapatero por las tierras a las que tanto daño hizo suele ser una cita obligada, aunque nos sorprenda, cada vez que hay elecciones. La desmemoria es esencial para quienes han aspirado siempre -y logrado plenamente hoy- al control de las mentalidades y de los instrumentos educativos y de comunicación que les permitieran imponer su visión del mundo.

Zapatero es grande, para ellos, para la izquierda que inauguró, precisamente por eso, porque fue el que dio un giro radical a lo que había sido el PSOE de la democracia, o sea, de González, hasta convertirlo en una maquinaria que ya no podía predicar revolución social alguna, imposible tras su derrota final ante el capitalismo y la caída del ominoso Muro de Berlín, pero que supo ver, con Gramsci, que la batalla era ya cultural y no económica.

Y en ese punto, su más trascendente aportación fue la reconstrucción de las dos Españas, de nuevo la división, el enfrentamiento, la Guerra Civil que ya habíamos superado, y que su cizaña recuperó. Y también, bajo la especie de la extensión del matrimonio gay, engañó a los homosexuales y a las parejas de hecho heterosexuales, con una reforma de la Seguridad Social que, paralelamente, negaba la plenitud de los beneficios de la misma a todo lo que no fueran matrimonios. Una estafa que, además, le ganó para siempre la simpatía de buena parte de los estafados.

Por todo eso no puedo evitar mi asombro. O, en palabras del gran Alfonso Guerra (que sigue a Miguel Espinosa), mi pasmo. Un pasmo más que político, metafísico, ontológico, en efecto, espinosiano. ¿Cómo no lo esconden? En Venezuela, por ejemplo, donde colabora con la tiranía y le sirve de coartada. O en su magnífico chalet de una de las zonas más señoritas de Madrid, que parece un búnker. La ‘ziquierda’ y los chalets. En cualquier sitio menos en una región que, además de la ruina general que le debe toda España (crisis ocultada, cinco millones de parados, congelación de pensiones, bajada asimétrica a los funcionarios, déficit disparado), no debería olvidar que el Trasvase del Ebro, ya aprobado, lo derogó él.

Y aquí empieza lo más grande de su paso por esta esquina, y aumenta el pasmo. Conesa, candidato del PSOE: “… (ZP) ha demostrado ser uno de los grandes patriotas de este país”. ¡Por la Orden! Entre su adhesión a Sánchez, sus loas a Zapatero, y su insistencia en apuntarse como logros que “hemos cerrado el aeropuerto, Camarillas y el soterramiento”, Conesa, que se presenta como un hombre prudente, empieza a parecerse peligrosamente a sus mayores. En fin, le faltó añadir que “también hemos cerrado la estación de Calasparra”, como importante logro de su gestión.

Y luego, según la excelente crónica de Francisco Valero en La Opinión, hubo de oírse al propio Zapatero haciendo llamadas a la moderación. El más malo y radical de los políticos de la democracia, el que hizo del resentimiento un arte, el que demandaba en privado a Gabilondo que “necesitamos tensión”, pidiendo moderación. ¡Ah, qué grande! El Fariseo Mayor del Reino de nuevo poniendo ojicos de cordero santo. Si derogó el Trasvase fue porque era “una alternativa medioambiental muy complicada”, sobre todo porque se lo prohibían los nacionalistas y socialistas catalanes que lo habían aupado al poder. Y por eso no era tan complicado llevar agua del Ebro al área de Barcelona, pero hacia el Sur, sí. "Ni una gota de agua para el Sur", como yo le oí decir unos años antes al mismísimo Pasqual Maragall.

Claro que sus sucesores tampoco hicieron nada. Lo que supongo también habrá tenido que ver en los resultados electorales del PP. Pero, en justicia, no era comparable la España de 2004, económicamente lanzada, con la que ZP dejó, más hundida que el Barça en Europa. Aquí la guinda genial de Zapatero a su discurso: “Lo que yo nunca hice fue mentir a los ciudadanos”. En efecto, él no prometió ningún trasvase, sólo se lo cargó. Pero “los responsables son quienes convirtieron aquello en una utopía destructiva”. ¡Qué maravilloso morro, qué hermosa definición de lo que fue su reinado: una utopía destructiva! Que venga más.

Experiencia en Moscú: La democracia rusa no funciona.
Pío Moa gaceta.es 17 Mayo 2019

Unos días en Moscú. Charla con unos rusos, indignadísimos. Hablaban atropelladamente, aquí lo expongo con más orden.

–Figúrese, pillan a la mandamás de Moscú con un título académico falso. La chica dice que está muy a gusto en su cargo y que no dimite. Hasta que su partido la obliga a irse, por aquello de la imagen.
–Bueno, es un gesto de democracia, ¿no?
–¡Pero qué dice usted! ¡Si la mitad de nuestros políticos engañan a la gente con títulos falsos! Quieren hacerse los cultos y capacitados, ya ve usted. A otra ministra la dimitieron por algo parecido, hasta que el presidente paró la cosa porque iba a quedarse sin gobierno. Claro, él tiene un título de doctor totalmente fraudulento y vino a decir: “El país me necesita, así que no voy a irme por esas nimiedades”. Y llegaron a un acuerdo con la oposición para hablar lo menos posible de esas cosillas. Porque todos estaban pringados. Con decirle que de repente en las páginas webs de los diputados empezaron a desaparecer títulos y másteres como por ensalmo… La estafa permanente.

–Caramba, la universidad rusa debe de estar los suelos para consentir esas cosas –les dije..
–¡Mucho peor de lo que usted imagina! Esos políticos han hecho una ley para dictar a la gente lo que tiene que pensar de la historia de Rusia y amenazan con multar o meter en la cárcel a quienes se sometan a esa versión. Esto es puramente stalinista, ¿no le parece? Que además es una versión falsa hasta el infantilismo. Usted imaginará, claro, que los insignes catedráticos y profesores se rebelarán como un solo hombre contra semejante barbarie contra semejante despotismo intelectual. Pues no: lo aceptan como un solo hombre. Esta es la universidad democrática y de calidad intelectual que tenemos en Rusia.

–Por cierto, no quiero olvidarme, a la mandamás de Moscú la pescaron también robando cremas de belleza en un supermercado. Y ni por esas quería dejar el cargo la muchacha.
–Bueno, eso es algo muy cutre, ¿no? Pero en definitiva se trata de cuatro rublos– aduje.

–Usted no se cae del guindo. Eso de los cuatro rublos ya revela mucho. Pero no se paran ahí. Puestos a robar, se llevan cientos y miles de millones de rublos. Para que usted se entere: el gobierno anterior fue expulsado basándose en una trama de corrupción que había organizado. ¿Y quién se imagina que lo expulsó y lo sustituye? Otro partido todavía más corrupto. Es alucinante, piénselo: un partido corrupto expulsado por otro aún peor. ¿Esto es democracia? Se cuenta y no se cree.

–Y le diré otra cosa. Como usted sabe, Rusia soporta tensiones separatistas porque algunos dicen que ellos no son rusos que son de una raza superior. Esa gente no para de hacer una propaganda muy intensa por toda Europa, ¿y quién cree que paga esa propaganda? ¡Los gobiernos rusos, gobierne el partido que gobierne! Es decir, nos obligan a pagarla a todos. Todos tenemos que pagar con nuestro impuestos a unos delincuentes que atacan constantemente a Rusia y pretenden despedazarla. Eso no ocurre en ningún país del mundo. Y sin contar que esos gobiernos han regalado a los separatistas la enseñanza, todo tipo de medios de difusión, televisiones, etc. Usted, claro cree que estamos exagerando, que eso es imposible. Pues es exactamente así.

–Más aún, amigo, y no deje de sorprenderse. Como usted sabe, cuando la guerra de Crimea en el siglo XIX, Inglaterra se quedó con Sebastopol, una base estratégica importantísima para Rusia, y así sigue. Pues bien, nuestros gobiernos, del partido que sea, se proclaman amigos y aliados de Inglaterra, el país que nos invade. Y como los ingleses y los norteamericanos están fastidiados con España, nuestros gobiernos están mandando aviones y tanques a provocarla y amenazarla instalándose en Marruecos y Argelia. Nosotros no tenemos ningún conflicto con España, pero nuestro ejército está siendo utilizado para operaciones en interés de otros, bajo el mando de otros y en idioma de otros. Y ha participado en acciones criminales como la de Libia, que han destrozado el país y provocado cientos miles de muertos y refugiados. Piénselo usted. Unos políticos corruptos, estafadores, que financian los separatismos y se ponen a las órdenes de una potencia que invade nuestro propio territorio. Uno diría que es una pesadilla de la que no acabamos de despertar.

–Otro tema que me harta: ahora resulta que las marimachos feministas y los maricones, como decía una ministra, se han convertido en vacas sagradas. Usted puede insultar, agredir, denigrar a la iglesia ortodoxa y a la propia idea de Rusia, pisotear los sentimientos de millones de personas, pero no se le ocurra contar un chiste de esas vacas sagradas porque puede caerle cualquier cosa mala. Para protegerlas han inventado el delito de odio, que me parece aún peor que las leyes sobre la historia. Ahora el poder político va dictar no solo lo que sientes que pensar, sino también lo que tienes que sentir. Nunca se había visto una tiranía semejante. Es la democracia usada para fomentar la tiranía.

Llegado a este punto preferí cortar la conversación.

–De todas formas, ustedes no tienen mucho derecho a protestar, porque los rusos siguen votando a esos políticos y partidos, ¿no es cierto?
–¡Ah, ahí está el problema! En Rusia se ha ido construyendo un complejo político-mediático poderosísimo que manipula al ciudadano y le hace creer que la libertad y la democracia consisten en la corrupción, las leyes antidemocráticas, los separatismos, la invasión de nuestro país, la putrefacción de la universidad y toda esa basura. Sin embargo está habiendo una reacción, Existe ya un movimiento cívico con la consigna “¡Imitemos a una democracia seria y avanzada como la española!”. Por ahí está la solución.

–Pues sí que han elegido ustedes un buen modelo.

Carta a los españoles
Enrique Domínguez Martínez-Campos eltorotv.com 17 Mayo 2019

Queridos amigos:

Decía en mi Carta anterior que había que recordar muchas cosas que han sucedido en estos 42 últimos años para comprender el resultado de las elecciones del 28 de abril deeste año.

Veréis. En 1977 yo ya había hecho lo que es quizás lo más importante en la vida de un hombre: había terminado mi carrera, me había casado y tenía ya tres hijos. Es decir, había vivido los acontecimientos políticos y sociales de aquellos tiempos en primera persona. No era, por tanto, ningún niño y conocía bastante bien el pasado más reciente, con elementos de juicio suficientes desde los años cincuenta.

Hoy no sólo me asombra, sino que me produce una sensación de incredulidad y hastío, oír a gentes de menos de 50 años hablar de aquellos tiempos como si hubieran sido ellas las protagonistas de la época y presumir que conocen todo lo sucedido entonces e, incluso, muchísimo mejor que quienes lo vivimos como ya he indicado.

Pero vayamos a los hechos. Todo comenzó en el llamado período de la Transición. Había que pasar de un régimen autoritario (el franquismo) a otro democrático. Eso era lo que deseaba la inmensa mayoría de los españoles incluidos los militares. Porque éstos, desde los años cincuenta, comenzaron a relacionarse con Oficiales de otros países occidentales (EEUU, Francia, Gran Bretaña, Alemania Occidental, etc.) y comprendían que España era una isla política en medio de un mar de democracias. Sin embargo, las Fuerzas Armadas españolas éramos también leales a Franco y así nos mantuvimos, en su inmensa mayoría, hasta que murió en 1975.

Aquella Transición no era ningún juego de niños y había que hacerla con prudencia. A pesar de que se pensaba que eran las Fuerzas Armadas el coco del proceso o que podían oponerse a él, lo cierto es que quienes tenían que ponerse de acuerdo para que aquello no saltara por los aires eran los políticos, con unas diferencias ideológicas abismales entre ellos. Ellos eran los que tenían que reconciliarse, no los españoles de a pie.

Y así, el Rey se convirtió en el motor del cambio, Adolfo Suárez en el ejecutor del proceso y el cerebro del mismo recayó en Torcuato Fernández Miranda. Hay quienes aseguran que, desde la reunión de Munich en 1962 (el famoso “contubernio de Munich”), los políticos españoles de la “oposición tolerada” que acudieron allí se pusieron de acuerdo para que, cuando llegara la democracia a España, se diera un protagonismo relevante a los nacionalistas catalanes y vascos. Estoy seguro de que ese acuerdo existió.

Todo fue bien en la Transición –a pesar de las reticencias del PSOE y del PCE- hasta el momento en que comenzó la elaboración de la Constitución a partir de finales de 1977.

Suárez se creyó capacitado para que nadie siguiera dirigiendo sus pasos. Y descartó la batuta de Torcuato Fernández Miranda. Hay que añadir que, en aquel período, no sólo era complicada la situación política, sino que el terrorismo de ETA y GRAPO era demoledor y que la situación económica se deterioraba por semanas provocando un paro sin precedentes. Las huelgas, las algaradas, las manifestaciones y la inseguridad ciudadana, eran el pan nuestro de cada día.

La elaboración de la Constitución se consensuó, en sus artículos más controvertidos, por la UCD de Suárez y por el PSOE (Abril Martorell y Alfonso Guerra). En el Título VIII de la misma, que trataba de la organización territorial del Estado, se adoptó el “café para todos”, esto es, el Estado de las Autonomías, estructura estatal inédita en el mundo. En realidad, nadie sabía qué era aquello, ni cómo desarrollarlo ni financiarlo, ni en qué podía desembocar a largo plazo. Era una especie de cantonalismo semejante al de la Primera República pero a lo bestia. Eso sí, con infinitas posibilidades de “colocación” para la casta política y sus amigos en esa nueva capa de la Administración del Estado.

Que encerraba el peligro de la corrupción a gran escala. Aprobada en referéndum la Constitución a finales de 1978, se convocaron las segundas elecciones generales en marzo de 1979. Antes y después se sucedieron los siguientes hechos:

-Desde 1977, en las primeras elecciones democráticas, se observó que con la Ley Electoral elegida se daba un desmesurado protagonismo a los partidos nacionalseparatistas.

-Cataluña y Vascongadas, antes de ser aprobada la Constitución, habían constituido ya sus correspondientes “preautonomías”.

-Vueltas a ganar las elecciones por UCD en 1979, el PSOE se lanzó contra Suárez para lograr el poder incluso a través del insulto personal.

-Sin el cerebro de Fernández Miranda, UCD comenzó –como un conglomerado de 15 pequeños partidos políticos- a descomponerse.

-En abril del 79 se celebraron las primeas elecciones democráticas municipales. Debido a la Ley Electoral provisional elegida en 1977 los ganadores de las elecciones fueron relegados en las grandes ciudades por el acuerdo entre partidos. Y así, las fuerzas de izquierda se hicieron con los principales Ayuntamientos.

-Otras regiones (Galicia, Andalucía, Valencia, etc.) deseaban también obtener su Autonomía cuanto antes. Todas por la vía más rápida establecida en la Constitución. Incluso la provincia de Segovia deseaba su propia Autonomía. Y todas reclamaban su “hecho diferencial”.

-Frente a este caos autonómico, UCD y PSOE aprobaron la Ley Orgánica de Financiación de las Comunidades Autónomas (LOFCA). Pujol protestó porque Cataluña sería tratada económicamente igual que el resto de las Autonomías.

-En 1980 el Rey retiró su apoyo a Suárez. Con una situación cada vez más peligrosa para la Corona, deseaba que dimitiera.

-Frente a la sangría que representaban los asesinatos de ETA y del GRAPO, la inestabilidad política, el creciente deterioro socioeconómico, la inseguridad ciudadana y el problema autonómico, comenzó a fraguarse la “Operación De Gaulle”.

-El gobierno encargó al despacho de García de Enterría la elaboración de la Ley Orgánica de la Armonización del Proceso Autonómico (LOAPA) para determinar los límites competenciales de las Autonomías.

-Se inician las cenas de Lérida. El general Armada se reunió con dirigentes del PSOE. En enero de 1981 se reunieron en Baqueira Beret el Rey y Armada.

-El 29 de enero de 1981 por sorpresa, dimite Suárez. Designa como sucesor en UCD a Leopoldo Calvo Sotelo.

-El general Armada regresa a Madrid, por expreso deseo del Rey, como 2º Jefe del Estado Mayor del Ejército. Se entrevista con el general Milans del Bosch, Capitán General de Valencia.

-El CESID colabora activamente en la preparación del 23 F. Elige al teniente coronel de la Guardia Civil, Antonio Tejero Molina, para ocupar el Congreso. El general Armada sería el encargado de dar el contragolpe para presidir un gobierno de salvación nacional. Todos los líderes de los partidos políticos estaban conformes con dicha solución. El 99,98% de los militares no sabían nada.

-Se produce el 23 F. Será el teniente coronel Tejero el primero en desbaratar el contragolpe de Armada. Las FFAA están a las órdenes del Rey. El objetivo del 23 F era componer un gobierno presidido por Armada con políticos del PSOE, PCE, UCD y AP para reconducir la situación socioeconómica, revisar la Constitución, actuar enérgicamente contra el terrorismo y convocar elecciones generales en unos dos años (1983). Quizás una gran oportunidad perdida.

-Se promueve a presidente del gobierno a Calvo Sotelo. Hombre sin carisma pero pragmático, consigue disminuir los atentados terroristas, reúne a patronal y sindicatos suavizando la tensión socioeconómica y logra que España ingrese en la OTAN con toda la oposición de las izquierdas.

-Se inició el juicio contra los implicados del 23 F: 32 militares y un civil. De la trama de los políticos en aquella operación ni siquiera la Fiscalía se ocupó de ello. El Tribunal Supremo, por iniciativa de Calvo Sotelo, recrudeció las sentencias dictadas por el tribunal militar que juzgó a los acusados.

-La LOAPA es recurrida por Pujol ante el Tribunal Constitucional.

-En octubre de 1982 se celebran elecciones generales. Las ganó el PSOE con 202 escaños en el Congreso. Con menos votos, los nacionalseparatistas conseguían proporcionalmente más escaños. La Transición ha acabado.

De todo lo anterior yo obtengo cuatro conclusiones fundamentales:

-El deterioro de la vida pública y el peligro para la Corona comenzaron cuando el señor Suárez se desentendió de los consejos de Torcuato Fernández Miranda. El consenso entre políticos se acabó tras las elecciones municipales de 1979.

-La Constitución, en exceso interpretable, incorporó un Título VIII de consecuencias imprevisibles a largo plazo. El Estado de las Autonomías, además de lograr el enfrentamiento entre españoles, ha vaciado al gobierno de competencias logrando que España sea un país políticamente ingobernable y económicamente insostenible.

-Desde Munich (1962) o desde 1978 (Constitución) fue inconcebible que los grandes partidos nacionales estuvieran convencidos de la lealtad a España y a la Constitución de los entonces llamados “nacionalismos moderados”.

-Gracias a la provisional Ley Electoral de 1977 los nacionalseparatistas han conseguido un inmenso poder frente a cualquier gobierno de España. Y así comenzaron a lograr, uno tras otro, sus objetivos.

Estos son, queridos amigos, hechos, realidades. Quizás el pecado original de hasta donde se ha llegado hoy, año 2019, tras aquella famosa Transición convertida por muchos en un verdadero mito.

Un abrazo a todos.
Enrique Domínguez Martínez campos
Coronel de Infantería DEM (R)

España: ¿Cabeza o cuarto trasero de Europa?
Alberto Gil Ibáñez ABC 17 Mayo 2019

Resulta difícil admitir que las primeras imágenes simbólicas de Europa presentaban a España como la cabeza de un continente con forma de mujer: bien una princesa fenicia raptada por Zeus o una Virgen con una corona de estrellas. Para Guillaume Postel (1510-1581) España era la cabeza de esa mujer; la Galia, el pecho; Italia y Gran Bretaña, los brazos; Alemania, el vientre…. Sebastian Münster (1488-1552) en su «Cosmographia» situaba a Hispania en la cabeza de la «Europa Regina». Mientras, para otros antiguos geógrafos España ocuparía la cabeza de una Virgen coronada, siendo el corazón Francia, Gran Bretaña e Italia los brazos y manos y la llanura rusa su túnica de amplios pliegues. Incluso, en tiempos más pretéritos, un «británico» como Veda el Venerable (675-755) consideraba que Europa estaba compuesta esencialmente por Galia, Germania y España…, ni una palabra de su propia tierra.

¿Era esa consideración de España anecdótica? Nada de eso. A España se le debió la supervivencia del conocimiento griego y romano, primero debido a la compilación realizada por las Etimologías de San Isidoro (nacido en el 560); y después gracias a la Escuela de Traductores de Toledo. Pero no solo conservó la mejor tradición, la mejoró a través de la incorporación de aportaciones del mundo árabe (e. g. números, álgebra, aritmética…) y las contribuciones de la Escuela de Salamanca en economía y derecho/s. Por no hablar de la mística o de los que consideran a Tartesos como la primera civilización occidental. En todo caso, si fue España (y no otros) la que logró la hazaña de conectar los dos hemisferios y dar la vuelta al mundo, fue gracias a su mayor dominio de las técnicas cartográficas y de navegación. Si todo esto no bastaba, España también sirvió de parapeto para parar las ansias expansionistas, políticas y religiosas, de los árabes (1212, la batalla de las Navas de Tolosa) y del imperio turco (1571, batalla de Lepanto), poniendo su sangre al servicio de la civilización de la cruz (el primer nombre de Europa fue «Cristiandad»).

De todo esto eran muy conscientes los europeos. ¿Qué pasó entonces para que poco a poco las aportaciones españolas pasaran al olvido y hoy se nos encuadre sin ningún remilgo entre los «PIGS», se rechacen los autos de nuestro Tribunal Supremo o parezca que debemos quedar reducidos a ser el balneario de Europa? Pues que durante los siglos XVI y XVII, al tiempo que Europa ganaba predominancia en el mundo, principalmente gracias a España, empezó una guerra civil, de tipo cultural, intraeuropea, para determinar qué modelo (y potencias) iban a comandar el nuevo escenario geoestratégico. Por un lado, existía el binomio Hispanidad+catolicismo, y por otro el protestantismo+mercantilismo anglosajón. Se impuso este último con los apéndices francés y germano. Los perdedores fueron los dos extremos de Occidente: Rusia y la Península Ibérica, los cuales pasarán a partir de entonces a ser dudosos componentes del bloque occidental.

Por lo que respecta a España y su legado, la estrategia será bipolar: desprestigiar todas sus acciones y personajes célebres (e. g. Felipe II) o simplemente ocultarlos. De la primera manipulación quedan claros sus elementos, todos falsos o matizables: genocidio americano, inquisición, expulsión de los judíos, machismo exacerbado, intolerancia, falta de ilustración, de filosofía y ciencia... Mucho menos se ha escrito de la estrategia silenciadora. Ésta comienza probablemente con el artículo en 1783 de Masson de Morvilliers en la Enciclopedia «¿Qué debemos a España?» (animo a los francófilos a confeccionar el elenco de los franceses que han hablado bien de España, se sorprenderían), pero llega a la actualidad, por ejemplo, cuando Samuel Huntington declara directamente al mundo hispánico como ajeno a la civilización occidental. Todo ello se refuerza con el marco audiovisual. Baste mencionar algunas famosas series de televisión (por no hablar de películas) donde se toma al Imperio español como inexistente o, como mucho, irrelevante. Es lo que ocurrió en la serie de la BBC de 1969 titulada Civilization, basado en el bestseller del historiador y «publicista» británico «Lord» Kenneth Clark, y más recientemente en la serie Empire del Canal History Channel. Ninguna mención a España..., ni a las derrotas, horrores y fracasos británicos.

Sería ingenuo pensar que ese imaginario colectivo, tan trabajado durante tantos años, no ha tenido nada que ver en el «déficit» de autoestima colectiva de los españoles. Una España que cuestiona insistentemente su unidad, su pasado y a sí misma; frágil y en proceso de descomposición; pasional, sobre todo cuanto se trata de pelearnos entre nosotros…; no puede ser cabeza de nada. Tal vez no sea tarde para recuperar la Historia que nos une y buscar las raíces que nos permitan ser ambiciosos respecto al futuro. Y si no cabeza, al menos seamos el corazón que ayude a un nuevo renacimiento de Europa.

La decadencia de Europa
Gonzalo Duñaiturria okdiario 17 Mayo 2019

El pavoroso incendio del pasado 15 de abril en la Catedral de Notre Dame no pudo ser más simbólico. Fue el reflejo siniestro de la destrucción de la Europa de las Catedrales, de la tradición histórica y cultural del viejo continente que desde hace años se encuentra en decadencia. Y la decisión de la Europa que queremos la tenemos que tomar en las próximas elecciones al Parlamento Europeo. En dichos comicios nos encontramos ante aquellos que pretenden forjar una Europa sin identidad, desnaturalizada y sometida a los intereses de los poderosos, unos pocos, de los mercados y de las minorías, de la falsa diversidad y del fraudulento y falaz multiculturalismo.

La civilización cultural de Europa es la fusión histórica de tradición y derecho, de voluntades constituidas por distintos pueblos que la conformaron y que con el desarrollo desde su propia cultura, germanos y eslavos y sobre todo la aportación del humanismo cristiano, desembocaron en la idea de libertad y progreso, especialmente libertad individual tan contraria a los deseos de la ideología marxista y del liberalismo radical. La pérdida de las esencias de Europa, colocan al Viejo Continente en una verdadera crisis. Desde hace décadas no ha existido correlativo entre lo que se nos trata de vender como proyecto común y los intereses de unos cuantos, verdaderos ganadores de tamaño desenfreno. No ha existido correlativo entre lo que se trata de “construir” y el reconocimiento de un pasado real, cimentado en propuestas de futuro común recuperando los valores, principios e identidades sobre los grandes ejes culturales e históricos que han forjado la verdadera Europa.

Ha sido solo por intereses y por falsos prejuicios progres lo que ha provocado la difusa esencia que supone esta “mega institución”. Se ha tratado mediante engaños vender a los ciudadanos la existencia de una Europa representada en instituciones eficaces cuando se trata en realidad de una gigantesca burocracia con miras solamente en intereses económicos. Y para conseguirlo, no existe mejor arma que la destrucción del alma, de la demolición y destrozo de la médula europea con la daga del multiculturalismo.

Demoler y devastar la cultura y tradiciones de Europa. Propiciar una situación artificial que afecte a las naciones para crear un supra Estado que entre sus gérmenes porte una segura destrucción nacional. Porque el falso multiculturalismo desemboca en ruina política, económica, moral y sobre todo, social. No se puede construir una Europa de los mercados y de los mercaderes sin hacer estallar a las naciones que históricamente la conforman, porque estas, homogéneas, identitarias y con principios tienen un sentimiento claro de arraigo y afección a sus principios y valores, es menos dependiente y con menos capacidad de limosnear. No necesita ser pordiosera en la súplica para que, por ejemplo, le sea entregada un prófugo presunto autor de un Golpe de Estado.

Una sociedad muticultural y heterogénea jamás reaccionará de forma unitaria ante un problema y sobre todo, es especialmente dependiente del poder, por lo que las élites de Bruselas tienen en estas su mejor herramienta para su perpetuación en el poder, ya que se encuentran ante sociedades dóciles, débiles y subordinadas.

Hoy las naciones en Europa han perdido identidad y soberanía y con ellas, el conjunto de sus ciudadanos. Estos y especialmente los más jóvenes, no tienen referencias, carecen de ejemplos y desconocen los principios de los que ha surgido la verdadera Europa. Es obligatorio que en las próximas elecciones aquellos que entendemos Europa como una identidad común de principios y valores reneguemos de una institución benefactora y falsamente filantrópica, alertando a aquellas víctimas fáciles de sucumbir a sus “encantos” de las mentiras de aquellos que solo buscan controlarnos para únicamente proteger sus intereses. Que no nos vendan falsedades.

Ya nos lo adelantó Remy de Gourmont, novelista francés: “Afortunados los hombres que no tienen principios porque pueden decir estupideces con solemnidad”.

En contra del criterio del Gobierno
El Supremo da la razón a los Franco: acepta ampliar las medidas cautelares contra la exhumación

María Jamardo okdiario 17 Mayo 2019

Hace unos días la Abogacía del Estado trataba de excluir del procedimiento judicial en curso a la Fundación Nacional Francisco Franco, alegando "falta de legitimidad pasiva".

El Tribunal Supremo ha aceptado ampliar, en contra del criterio planteado por la Abogacía del Estado, la solicitud de medidas cautelares solicitadas por los Franco para suspender provisionalmente la exhumación del dictador del Valle de los Caídos. En su última resolución, el Alto Tribunal ampara a la familia frente al Gobierno en vísperas de pronunciarse formalmente.

La Abogacía del Estado se oponía a que el Supremo ordenase la suspensión judicial de la exhumación de los restos de Franco, fijada por el Gobierno para el próximo día 10 de junio. Sin embargo, los magistrados entienden que las alegaciones de la Abogacía del Estado "no son determinantes para desvirtuar la conexión [existente entre los dos acuerdos ministeriales que determinan la fecha exacta de la polémica medida] ni para dar un significado distinto y autónomo al acuerdo de 15 de marzo de 2019. Este último no se entiende sin el anterior y el primero carece de virtualidad sin el segundo".

Fuentes próximas al Alto Tribunal señalan a OKDIARIO que los últimos acuerdos aprobados en Consejo de Ministros de 15 de febrero y 15 de marzo -donde se fijan la fecha de exhumación y reinhumación de los restos del dictador, prevista para el próximo 10 de junio- se encuentran, de hecho, suspendidos implícitamente, como consecuencia de la solicitud de medidas cautelares presentadas por las cuatro partes interesadas en el procedimiento administrativo creado por el Gobierno, y pendiente de resolverse.

El Supremo reconoce, en su última resolución, la suspensión de facto de la exhumación de Franco solicitada por la familia
Y así queda recogido en el acuerdo de la Sala al que ha tenido acceso OKDIARIO, donde se recoge la ampliación del recurso de la familia "al acuerdo del Consejo de Ministros de 15 de marzo de 2019 por el que se adoptan medidas complementarias en el marco de lo previsto por el apartado segundo del acuerdo de 15 de febrero de 2019"; y, el levantamiento de "la suspensión del procedimiento acordado".

Si bien, el propio Supremo avanzó, con anterioridad -en un auto de la Sala Tercera de lo Contencioso-Administrativo, de fecha 17 de diciembre de 2018- que: “La exhumación, en cuestión, solamente podrá producirse en virtud del acuerdo que en su momento pueda adoptar motivadamente el Consejo de Ministros y ese acuerdo, susceptible desde luego de ser objeto de recurso ante esta Sala, no podrá ser ejecutado sin que previamente los recurrentes hayan podido recurrirlo y recabar la tutela judicial efectiva, incluida la cautelar, y esta Sala se haya pronunciado al respecto.

Es decir, el Alto Tribunal advertía al Ejecutivo de Pedro Sánchez, invocando la jurisprudencia fijada por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, que tendrá la última palabra.

En la anterior ocasión, la Sala de lo Contencioso-Administrativo, advertía al Gobierno de que tendría la última palabra en la exhumación fijada el próximo 10 de junio

El ordenamiento jurídico español, sobre la injerencia de la autoridad pública en la exhumación de restos mortales, exige que cualquier intervención institucional constituya una medida que sea necesaria para la seguridad nacional, la seguridad pública, el bienestar económico del país, la defensa del orden y la prevención de las infracciones penales, la protección de la salud o de la moral, o la protección de los derechos y las libertades de los demás.

Y en este sentido, tanto el Tribunal Constitucional como el Tribunal Europeo de Derechos Humanos han resuelto sobre asuntos similares en un sentido favorable al reconocimiento del derecho a disponer de los restos humanos para su enterramiento como contenido del derecho al respeto de la vida privada y familiar (artículo 8 de la Convención Europea).

Además, el hecho de que la ubicación de la sepultura del dictador -en la Abadía de la Santa Cruz del Valle de los Caídos- sea un monasterio exento o autónomo bajo el régimen y el cuidado del Superior propio y no de otra autoridad eclesiástica distinta, hace que la única autoridad con potestad canónica y consiguiente potestad reconocida -por el Acuerdo concordatario de 1979 y el Derecho español para autorizar la exhumación de cadáveres- es el Superior mayor de la Abadía, actualmente el Prior administrador.

En reconocimiento de dicha competencia, la propia Ministra de Justicia, actualmente en funciones, Dolores Delgado, se dirigió por carta al Prior Administrador de la Abadía de la Santa Cruz del Valle de los Caídos, al objeto de solicitar dicha autorización, la cual le fue denegada mediante carta de 26 de diciembre de 2018. Situación que no ha vuelto a repetirse, hasta el momento, porque desde el Gobierno y pese a la inminencia del 10 de junio, no han vuelto a insistir en dicha preceptiva solicitud.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

¿Justicia simulada?
Francisco José Alcaraz Libertad Digital 17 Mayo 2019

Josu Ternera ha pasado 17 años en libertad pese a estar perseguido por la Justicia, 17 años tenía mi hermano Ángel cuando Ternera ordenó asesinarlo junto a mis sobrinas, Miriam y Esther, de poco más de tres.

Poco más de 17 meses sobrevivió mi padre a la tristeza que lo sumió en un cáncer para llevárselo junto a su hijo y nietas. No he podido darle la noticia a mi madre Isabel, hace 6 semanas 3 paradas cardiacas y una embolia cerebral después la han dejado ajena a la realidad. Hace unos días preguntaba por mi hermano Ángel, no puedo decirle a mi madre que Ángel murió asesinado y que Ternera al fin ha sido detenido.

Muchos me han preguntado por qué los distintos Gobiernos no habían detenido a Josu Ternera teniéndolo localizado, la respuesta es fácil: los niños asesinados no eran los hijos de Zapatero, Rajoy ni Sánchez. De haber sido sus hijos no hubieran justificado su indulto encubierto durante tantos años. Nos piden generosidad y comprensión renunciando a la Justicia, pero siempre cuando es la sangre ajena la derramada.

¿Y ahora qué va a pasar? Esa es la nueva pregunta y la respuesta la tendremos pronto, si su detención responde a un nuevo fraude desde el Gobierno o a una actuación de la Guardia Civil haciendo cumplir la Ley y sin que esta ocasión, como en tres anteriores, a Ternera le dieran un chivatazo para que huyera como hicieron con el Faisán.

Quiero creer que es esta segunda hipótesis y que la detención del Ternera es un regalo de la Guardia Civil en su 175 aniversario a sus compañeros y familiares que dieron la vida por España. En caso contrario tendríamos un nuevo caso Bolinaga, facilitando la vuelta de Ternera a España o incluso que en Francia se le deje en libertad por la supuesta enfermedad y, así, pasar sus últimos meses o años junto a su familia.

No hay que olvidar que Tenera ha sido el que más años ha estado como jefe de la banda terrorista ETA, por lo tanto, es el responsable de centenares de asesinatos que aún no han sido juzgados al desconocerse el autor material. Ternera tiene todos y cada uno de los nombres de esos asesinos que siguen impunes por esos casi 400 asesinatos.

17 años después sólo espero JUSTICIA, de momento ya tenemos el blanqueamiento del asesino Ternera en boca del maltratador socialista Eguiguren, también de los proetarras y cómplices. Cualquier declaración del Gobierno socialista carece de credibilidad desde hace años, si realmente celebrasen la detención de Ternera ya hubiesen hecho públicas las actas de negociación de Zapatero con ETA y mientras eso no suceda tendré presente la cita de Platón: "La peor forma de injusticia es la justicia simulada".

Una buena noticia... y muchas dudas
EDITORIAL Libertad Digital 17 Mayo 2019

Lo primero que hay que decir es que la detención de un terrorista tan despreciable como Josu Ternera siempre es una buena noticia. En este caso lo es, además, por dos razones: en primer lugar por lo obvio, el hecho de que un delincuente está ya a buen recaudo y puede que empiece a pagar, al menos en parte, su descomunal deuda con la sociedad.

Y en segundo porque con esta detención se acaba una situación que lleva años siendo una verdadera ignominia para España, para la democracia y, muy especialmente, para las víctimas del terrorismo que tanto han sufrido la barbarie organizada y ordenada por el propio Ternera, que sin embargo ha pasado más de una década deambulando en completa libertad por el mundo, a pesar de que, como todo el mundo sabe, estaba perfectamente localizado y podría haber sido detenido mucho antes.

Así lo ha recordado Francisco José Alcaraz en declaraciones a Es la Mañana de Federico, en las que no ha dudado en hablar de "un día feliz", pero advirtiendo también que "más pronto que tarde conoceremos los motivos de esta detención ahora, y por qué no hace una año, el anterior, o con los anteriores gobiernos, estando localizado" como, efectivamente, estaba.

Obviamente, el hecho de que esta detención se haya producido en un momento político tan peculiar como el actual, con el Gobierno en funciones y a sólo unos días de otra convocatoria electoral, hace inevitable que se despierten muchas dudas, cuando no suspicacias: ¿hay una intención política en hacerlo ahora y no antes o después? ¿Cómo reaccionarán partidos como Bildu o sus aliados de ERC? ¿Se trata de una operación pactada con el propio Ternera por sus problemas de salud?

Sólo cabe esperar -y desear- que en cualquier caso Ternera pague al menos una parte de su deuda con la sociedad: la de un tipejo responsable último de decenas de asesinatos que debe pasar lo que reste de vida en la cárcel.

Por último, hay que destacar también que la detención del terrorista Ternera es una buena oportunidad para recordar la bajeza moral de aquellos que negociaron con un asesino como él, así como para señalar a los que ahora reaccionarán defendiendo al criminal, que ya estamos viendo que no serán pocos.

En ambos supuestos se encuentra, no por casualidad, el socialista Jesús Eguiguren, que no ha perdido la oportunidad de llamar "héroe" al responsable, entre otros muchos, del asesinato de cuatro niños en la casa-cuartel de la Guardia Civil de Zaragoza. Unas declaraciones que califican a un Eguiguren sobre el que, al fin y al cabo, tampoco nos quedaban muchas dudas; pero que son también una dramática muestra del estado de degradación moral de un PSOE en el que nadie ha sido capaz de marcar distancias con la degradación moral que supone llamar "héroes" a los asesinos y "hombres de paz" a los terroristas.

Ante la detención de Josu Ternera
Mikel Buesa Libertad Digital 17 Mayo 2019

En la izquierda y en el nacionalismo dan por amortizado el terrorismo y quieren inscribir la política vasca en una normalidad en la que incluso hablar de la independencia forma parte del natural debate democrático.

No son pocos los que, aplicándolas al País Vasco, quisieran hacer suyas las mismas palabras que, al filo del veinticinco aniversario del parte final de la Guerra Civil, escribió Jorge Semprún para el guion de La guerre est finie, el premiado film de Alain Resnais: "España se ha convertido en la buena conciencia lírica de toda la izquierda: un mito para antiguos combatientes… España ya no es más que un sueño turístico o la leyenda de la Guerra Civil". Ponga el lector "Euskadi" en vez de "España" y sustituya "la Guerra Civil" por "la campaña terrorista de ETA", y tendrá la perfecta descripción del pensamiento de quienes hoy, en la izquierda y en el nacionalismo, dan por amortizado el terrorismo y quieren inscribir la política vasca en una normalidad vulgar en la que, incluso, hablar de la independencia forma parte del natural debate democrático. ETA ya no existe, es agua pasada y podemos ir a otra cosa.

Esto es lo que se ha evidenciado con ocasión de la detención de José Antonio Urrutikoetxea Bengoetxea, Josu Ternera, de quienes muchos obvian su papel esencial como dirigente de ETA. "Urrutikoetxea", escribe Florencio Domínguez en su libro sobre él, "entró en ETA el mismo año que la banda empezaba su carrera de asesinatos y pronto comenzó a tener responsabilidades de dirección en el grupo. En cada escisión, en casa ruptura, Urrutikoetxea se alineó siempre con aquellos que mantenían su fidelidad al nacionalismo independentista y a la violencia. No hay ningún otro caso de miembro de la organización terrorista que haya tenido una militancia tan larga y continuada, en la libertad o en la cárcel". He aquí al personaje que hoy se considera amortizado, y tal vez por eso, sorprende su detención, como le ha ocurrido a Jesús Eguiguren –para quien Ternera es el "héroe de la retirada" que "quería realmente acabar con el terrorismo"– que considera que "los servicios de seguridad sabían dónde estaba y lo dejaban en paz". Esto mismo lo ha confirmado Juan Alberto Belloch –que de esto algo sabe por haber ocupado la cartera de Interior y a quien, hace ya muchos años, en el Club Financiero de Madrid, personalmente le oí afirmar que "todos [los Gobiernos] hemos negociado con ETA"– al señalar que, hasta ahora, no se detuvo a Ternera para "no bloquear las relaciones durante los procesos de diálogo y negociación", pero que también considera que, puesto que "ya no hay nada que dialogar ni debatir", ha podido detenérsele "sin quebrantar un proceso de paz".

Lo dicho: la guerra ha terminado, como en la película de Semprún-Resnais, y entramos en una normalidad inédita en la que se produce "la buena noticia de saber que el Estado de Derecho funciona» y de que "alguien que tiene cuentas pendientes con la Justicia está a disposición de los tribunales", como ha declarado Patxi López. Eso es todo para esta izquierda que, paradójicamente, en cuanto al franquismo, reclama una memoria histórica, la misma memoria que niega en cuanto al terrorismo. Y no ha transcurrido un cuarto de siglo, el espacio de una generación que lo borra casi todo, como cuando Semprún escribió su guion. ¡No!, ni siquiera ha pasado una década y los agravios, los asesinatos irresueltos, los exilios forzados, las amenazas potenciales no se han difuminado.

Pero ahí están esas izquierdas, la socialista y la abertzale, brindando en txokos navideños, y conversando en zulos apartados para trasegar apoyos políticos, incluso investiduras, dejando pasar las viejas historias, enterrando los antiguos crímenes, construyendo el olvido –aunque sólo el del Estado democrático– que vaciará las cárceles de sus perpetradores, mientras se exhibe a Urrutikoetxea, el juguete ya roto del viejo terrorismo.

Un sanguinario 'referente de paz'
Consuelo Ordóñez theworldnews.net 17 Mayo 2019

La autora sostiene que la detención de 'Josu Ternera' tiene que ir acompañada de la lucha contra la propaganda de la izquierda abertzale, que define al dirigente etarra como "uno de los máximos referentes de la apuesta por la paz".

Las víctimas del terrorismo en España –y especialmente las de ETA en el País Vasco– hemos experimentado de primera mano el famoso dicho de que “en ocasiones la realidad supera a la ficción”. Un momento particularmente difícil de creer fue cuando Josu Ternera se sentó al frente de la Comisión de Derechos Humanos del Parlamento Vasco, a finales de los noventa.

Mikel Azurmendi, profesor de Filosofía en la UPV, portavoz del Foro de Ermua y fundador de ¡Basta Ya!, acudió a una tertulia en EITB para abordar el asunto. “Es una vergüenza que en la Comisión parlamentaria de Derechos Humanos se halle presente un gran asesino como Josu Ternera”, dijo ante los otros cinco tertulianos, todos en su contra. Uno de ellos tomó la palabra para decirle que Ternera no era “un gran asesino, sino un gran patriota”. Se trataba de Patxi Zabaleta, un miembro destacado de la izquierda abertzale.

Veinte años después, Josu Ternera ya no preside la Comisión de Derechos Humanos del Parlamento Vasco, pero las posiciones de quienes defendían que era legítimo que lo hiciera no se han movido ni un ápice. Ayer, al poco tiempo de conocer la detención de Ternera por parte de la Guardia Civil y los servicios de inteligencia franceses, la izquierda abertzale exigió la excarcelación de quien calificaron como “uno de los máximos referentes de la apuesta por la paz en el seno de ETA”. No solo la izquierda abertzale lo encumbró a la categoría de hombre de paz, sino también Jesús Eguiguren, ex dirigente del PSE, quien salió al paso diciendo que Ternera es “el héroe de la retirada de ETA”.

Uno de los terroristas de ETA con mayor trayectoria merece, para algunos, gozar de impunidad por haber impulsado que ETA cambiase de medios, pero no de fines, y sin condenar esos medios criminales.

Las víctimas del terrorismo seguimos, por tanto, soportando situaciones propias de una película de terror: uno de los terroristas de ETA con mayor trayectoria criminal dentro de la banda –dio sus primeros pasos en ETA a finales de los sesenta– merece, para algunos, gozar de impunidad por haber impulsado que ETA cambiase de medios, pero no de fines, y sin condenar esos medios criminales.

La detención de Josu Ternera es una muy buena noticia, sin lugar a dudas. Pero, con ella, toca repasar las huellas que ha dejado el terrorismo en la sociedad española, dado que Ternera es responsable de la gran mayoría de ellas. Al hacerlo, he vuelto a sentir que estoy frente a una pantalla de cine. En ella se reproducen, a veces con una cadencia aterradora, múltiples crímenes, secuestros y una amenaza tras otra.

El largometraje del terror que ha protagonizado ETA ha tenido tintes dramáticos, sí, pero también mafiosos, con una organización criminal perfectamente orquestada donde unos daban las órdenes, otros las ejecutaban y todos asentían, convirtiéndose así en igual de culpables. Por desgracia, cincuenta años de terrorismo no han sido una película, sino una espantosa realidad.

Si la historia de ETA hubiera sido una película, el público únicamente se sentiría reconfortado cuando todos los integrantes de la mafia fueran debidamente detenidos. Esto no ha ocurrido con los miembros de ETA: la banda terrorista, hace un año, protagonizó su propio final en la localidad francesa de Cambó, con Ternera como estrella invitada leyendo el spot publicitario que anunciaba su disolución.

ETA ha podido poner punto y final a su trayectoria como organización, pero la desactivación de sus siglas no significa que se desactive su proyecto político.

La maquinaria de propaganda y perversión de ETA y su entorno social y político, siempre bien engrasada, trata de borrar ahora el historial criminal de todos los miembros de ETA para vivir como si ETA nunca hubiese existido, incluido el de Josu Ternera, a quien consideran un “referente de paz”.

Ayer fue un día de celebración para el Estado de Derecho y de felicitación para la Guardia Civil y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad franceses, pero no puedo dejar de clamar que no es suficiente con la detención de Josu Ternera, ni mucho menos con el circo de disolución que ETA organizó hace un año, para afirmar que hemos derrotado a la banda terrorista. ETA ha podido poner punto y final a su trayectoria como organización, pero la desactivación de sus siglas no significa que se desactive su proyecto político, que muchos han asumido como propio, justificando las acciones criminales de los terroristas. Todos y cada uno de los miembros de la izquierda abertzale han asumido sin ambages el proyecto político totalitario y excluyente de ETA, pero han evitado asumir sus responsabilidades en la historia del terrorismo, que son políticas, intelectuales y fácticas.

La detención de Josu Ternera es el comienzo de la verdadera disolución de ETA, la protagonizada por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, y que seguía pendiente hasta ayer. El fin de ETA solo será completo cuando todos los terroristas que se encuentran huidos y tengan causas pendientes en España hayan sido detenidos, cuando quienes han apoyado a ETA durante décadas condenen la trayectoria criminal de la banda terrorista, y cuando dejen de considerar a sus miembros más sanguinarios como “referentes de paz”.

*** Consuelo Ordóñez es presidenta del Colectivo de Víctimas del Terrorismo en el País Vasco (Covite).

Por qué no cuela ya la "dureza" repentina de Sánchez con el separatismo
EDITORIAL esdiario 17 Mayo 2019

El líder del PSOE no puede pasar de ser el mayor promotor de "tender puentes" a presumir de ser dique de contención del independentismo, en cada caso en función de sus intereses.

En apenas unas horas, dos hechos paralelos, aunque bien distintos entre sí, han venido a auxiliar a Pedro Sánchez en los dos frentes en los que su credibilidad estaba más mermada, y todo ello a escasos días de las Elecciones Europeas, Autonómicas y Municipales. De un lado, el veto de ERC al nombramiento como senador de Miquel Iceta y, de otro, la detención en Francia del histórico dirigente etarra Josu Ternera.

Que ambos hechos le hayan servido al PSOE para salir en tromba a presentarlos como prueba de que ni es transigente con Bildu ni pactista con el soberanismo catalán ya evidencian una amortización política de los mismos, perfectamente legítima e incluso razonable teniendo en cuenta la pesada sospecha que en los dos ámbitos tiene el presidente electo, investido por primera vez hace ahora un año con el apoyo de todo el independentismo vasco y catalán.

No sería reprobable que Sánchez esgrimiera como argumento reprobatorio de esa crítica y demostrativo de su verdadera posición el enfrentamiento con ERC o la eficacia de la Guardia Civil para detener a un prófugo sanguinario, pues. Pero con un matiz crucial: se debió de hacer siempre y se debe de mantener después.

Sánchez genera dudas
Y es ahí donde falla el Gobierno y donde tienen sentido las dudas, cuando menos. Porque resulta evidente que, cuando lo ha necesitado, el PSOE se ha entendido con partidos a los que debía contribuir a aislar y, sin embargo, utilizó para lograr con ello lo que hasta entonces las urnas le habían negado.
El PSOE vota con PNV y Bildu ceder las prisiones al País Vasco y acercar etarras

El mensaje de ruptura y enfrentamiento con el soberanismo le viene bien ahora, pues a nadie se le escapa la factura que tiene para el PSOE presentarse en municipios y regiones de toda España como socio potencial, en la fórmula que sea, de partidos como ERC o Bildu, cuyos votos a favor de Sánchez fueron decisivos en la moción de censura y cuyo apoyo a los Presupuestos Generales ya pactados con Podemos se buscó con ahínco y permitió, en el caso del País Vasco, el acuerdo con el PNV y la antigua Batasuna para transferir la política penitenciaria o una vergonzosa ley conra los supuestos abusos policiales.

Sánchez llegó a Moncloa con los votos de ERC y Bildu. Para pasar ahora por muro de contención hacen falta pruebas y no solo palabras antes del 26M

¿Qué garantiza que, después del 26 de mayo, la aparente ruptura estratégica de ahora no se transforme, de nuevo, en un acuerdo más o menos público pero operativo a efectos políticos? La respuesta es nada. Porque Sánchez ha demostrado en incontables ocasiones que casi nada depende de los principios y que casi todo está vinculado a sus necesidades.

Pactar, servirse o negociar con partidos como ERC o Bildu no puede estar vinculado a una cuestión aritmética, sino a una posición estructural que en un PSOE serio no cambiaría en función de intereses coyunturales sobreactuados, en un sentido y el contrario, según la fecha y el escenario.

Sin engaños
Porque ERC y Bildu siempre buscarán lo mismo, y por muchas palabras grandilocuentes que utilice este PSOE para blanquearlos o, en estos días, criticarlos, un partido de Estado ha de despreciarlos siempre como báculo político. Aunque no prospere una moción de censura o embarranquen unos Presupuestos.

Y si no es así, ha de decirse abiertamente, sin engaños ni aplazamientos, con la claridad que merecen los ciudadanos, a quienes unas veces se intenta persuadir de la legitimidad de "tender puentes" y otras se les intenta convencer de que el mismo Sánchez de ese discurso es el mayor muro contra los excesos nacionalistas. No cuela ya.

Rubalcaba: sombras y mentiras
ROGELIO ALONSO El Mundo 17 Mayo 2019

"La muerte estiliza la reputación", escribía David Gistau tras los panegíricos a Alfredo Pérez Rubalcaba. Ya en vida el socialista se benefició del embellecimiento de su trayectoria política que ha llevado a tantos a describirle como "un hombre de Estado". Su papel en el final de ETA, tan elogiado por muchos, demuestra precisamente cómo Rubalcaba hizo de la mentira un instrumento político al servicio del poder, no del Estado. Descrito como "maquiavélico" por su astucia, debemos recordar que Maquiavelo retrataba lo que los hombres hacían realmente, lo que son, no lo que deberían ser. La realidad revela a un Rubalcaba diferente al que debería haber sido para considerarlo un verdadero "hombre de Estado".

En 2017 Rubalcaba, con nulo sentido de Estado, atribuía exclusivamente al PSOE la "derrota" de ETA reivindicando que "el final de ETA tal y como ha sido no lo hubiera logrado el Gobierno de Rajoy": "Sin los gobiernos de Zapatero y Patxi López este final no hubiera sido como ha sido, y este es el mejor final imaginado para ETA, el mejor que nunca podíamos haber tenido". Las afirmaciones del ministro del Interior entre 2006 y 2011 eran falsas, pues sí fue posible lograr otro final del terrorismo sin los réditos políticos para ETA derivados de la negociación entre los terroristas y el Gobierno socialista sobre la que también mintió Rubalcaba. Como afirma Fernando Savater: "No, no era el único final posible ni el mejor imaginable". Y es que la derrota operativa de ETA lograda por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y el CNI fue neutralizada por la negativa politización de la inteligencia que de ella hicieron líderes como Rubalcaba para indultar políticamente al terrorismo nacionalista.

En 2007 Santiago González recibió una carta de Rubalcaba en la que éste faltaba a la verdad negando lo que el columnista de EL MUNDO afirmaba y quedó demostrado por numerosas fuentes: los contactos socialistas con los terroristas se iniciaron incluso antes de que Zapatero llegara al Gobierno. González lo calificó en su libro Lágrimas socialdemócratas como "una violación flagrante del Pacto Antiterrorista desde su estado embrionario". Días después de que ETA asesinara a dos personas en la T4 en 2006 Rubalcaba volvió a mentir anunciando el final de la negociación con los terroristas que meses más tarde Zapatero reconoció aún se mantuvo a pesar de los asesinatos. También falseó Rubalcaba la realidad negando la extorsión etarra a empresarios mientras el Gobierno negociaba con ETA. Como desveló Ángeles Escrivá en Maldito el país que necesita héroes, "los representantes del Gobierno en las negociaciones con ETA admitieron que el ministro del Interior Pérez Rubalcaba tenía en su poder un montón de cartas que no ha hecho públicas" y que "sabiendo que se pide dinero, decimos que no consta que se pide".

La actual crisis del PP tiene un factor causal precisamente en la seducción del Gobierno de Rajoy por las falsedades de Rubalcaba. Desde la oposición, Soraya Sáenz de Santamaría compareció en julio de 2011 como portavoz del PP para denunciar la "responsabilidad política" de Rubalcaba, ministro del Interior en el momento en el que ETA recibió un chivatazo de policías involucrados en una operación antiterrorista. La portavoz, que definió la delación en el bar Faisán como uno de los episodios "más graves de la democracia", responsabilizó a Rubalcaba por el caso en el que sería procesado el director general de la Policía y condenados dos policías por "revelación de secretos": "Alguien descolgó el teléfono desde su Ministerio y les contó a los etarras que si pasaban la frontera iban a ser detenidos. De Alfredo Pérez Rubalcaba nadie se cree que no sepa las llamadas que se hacen o se dejan de hacer desde el Ministerio de Interior". En 2017 el juez José de la Mata reabrió la investigación tras tener conocimiento de un informe secreto elaborado por la Brigada de Análisis y Revisión de Casos de la Policía que contenía "indicios sobre la autoría intelectual entre los altos mandos del Ministerio del Interior de 2006, a cuyo frente estaba Alfredo Pérez Rubalcaba". No obstante, Fernández Díaz, ministro del Interior del primer Gobierno Rajoy, elogió a sus predecesores socialistas destacando su trabajo "ejemplar" al frente del ministerio.

La estrategia de Rubalcaba que culminó en la fraudulenta legalización de los "testaferros de ETA", como los definió el Tribunal Supremo, reforzó a la dirección "política" del movimiento terrorista. Así logró ETA eludir la derrota que temió cuando peligraba "su presencia en el escenario político y social", como destacaba un documento de inteligencia. La negociación revalorizó el terrorismo como "moneda de cambio", que pasó de ser un "lastre" a constituirse en el instrumento gracias al cual, mediante la promesa de su desaparición, el entramado terrorista logró recuperar el espacio político y social perdidos durante la última legislatura de José María Aznar. Esa fue la herencia envenenada que el PP asumió de Rubalcaba al ganar Rajoy las elecciones en 2011 continuando este con aspectos clave de la política antiterrorista socialista que tanto criticó desde la oposición. Esa continuidad generó una profunda desconfianza en el electorado popular ya que, como reconoció un análisis del Gobierno en 2014, éste no acometió las medidas necesarias para "hacer efectiva" la "derrota operativa" de ETA mediante "la deslegitimación política y social del terrorismo". Rajoy mantuvo en el Ministerio del Interior a la llamada «célula Rubalcaba», tres asesores cuya asesoría no era considerada por destacados mandos policiales como «técnica», sino "política" y "dañina para la política antiterrorista". Fernández Díaz y su Secretario de Estado, Francisco Martínez, sospechoso de utilizar fondos reservados en la operación Kitchen, pilotaron con la "célula Rubalcaba" ese "final sucio" de ETA, como lo definió un análisis gubernamental. Una nota interna manejada por los asesores de Rubalcaba llegaba a reconocer el fracaso de su política admitiendo que "la Izquierda Abertzale ha logrado hacerse con la iniciativa política en el País Vasco y ha rentabilizado electoralmente el final de la violencia, sin asumir la derrota de su anterior estrategia y sin hacer autocrítica de su connivencia con la violencia".

Rubalcaba también mintió sobre el trato de favor al etarra De Juana Chaos, negado en público pero reconocido en las negociaciones con ETA, como revela un documento de la Guardia Civil: "Se comprometen a darle libertad condicional". En contra de lo que afirmó el Gobierno, en absoluto estaba el etarra próximo a la muerte. José María Múgica, hijo del socialista Fernando Múgica, asesinado por ETA en 1996, denunció: "Yo acuso al Gobierno de humillar a los ciudadanos. El Gobierno ha ofendido a la democracia en España. Se ha rendido ante el terrorismo". Uno de los protagonistas de esa negociación fue Josu Ternera, que por fin acaba de ser detenido. Su detención está siendo instrumentalizada para realzar la figura de Rubalcaba en el final de ETA, omitiendo que los Gobiernos de Zapatero y Rajoy renunciaron a aplicar las órdenes internacionales de busca y captura contra el dirigente terrorista cuando se le tuvo localizado en varios países europeos entre 2004 y 2013. Al igual que ocurrió con los GAL, cuyas evidencias negó Rubalcaba como portavoz del Gobierno, un supuesto pero falso fin superior fue utilizado para cometer otra infamia: la necesaria justicia a las víctimas negada y aplazada por intereses políticos.

Como apunta Lippmann, la opinión pública se consolida mediante la cristalización de concepciones estereotipadas con una considerable carga emocional. Rubalcaba era hábil en el manejo de esos estereotipos patrimonializando una derrota de ETA que, sin embargo, es incompleta. Después de que Guardia Civil, Policía y CNI lograran la derrota policial del entramado terrorista, ETA recibía su indulto político mediante la naturalización y normalización democrática de sus representantes, evidenciando una dejación del Estado que el mantra de "la derrota de ETA" intenta encubrir. La anécdota recogida por Tonia Etxarri en un artículo de significativo título, Amnesia consentida, es reveladora: "Si ETA ha dejado de matar, parece que todo vale y a cualquier precio. Pero ¿cómo te imaginabas que iba a ser el fin de ETA?, le preguntaba el vicepresidente y aún ministro del Interior, Pérez Rubalcaba y, sin embargo, Alfredo, a una periodista. 'Así no, un final con precio político, que borre toda la historia del terrorismo de ETA, no', le replicaba la aludida". Por ello, cuando se ensalza a Rubalcaba como artífice del final del terrorismo recuerdo las palabras de Eva María Pintado, Guardia Civil herida de gravedad en el atentado terrorista de ETA perpetrado el 6 de marzo de 2000 en San Sebastián: "¿Por qué la sangre es mía y las victorias de otros que jamás he visto en mi campo de batalla?".

Rogelio Alonso es catedrático de Ciencia Política en la Universidad Rey Juan Carlos y autor de La derrota del vencedor. La política antiterrorista del final de ETA (Alianza).

La izquierda española y la desposesión de la soberanía nacional
Pablo Sanz eltorotv.com 17 Mayo 2019

Después del resultado de las elecciones generales del 28 de abril, se constata un hecho innegable: los que más han aplaudido el triunfo del PSOE y la próxima formación del nuevo gobierno socialista han sido los líderes independentistas vascos y catalanes, especialmente los de las formaciones secesionistas más radicales: Esquerra y Bildu, ampliamente favorecidos por las reglas desproporcionales del sistema electoral. Esto significa que el sistema político español carece de una izquierda con un proyecto político defensor de los intereses generales y comunes de la sociedad española. Proseguirán pues los recurrentes cambalaches presupuestarios y las cesiones competenciales que en los últimos tiempos los partidos de izquierdas han realizado con aquellos que desafían ilegalmente la unidad de la soberanía nacional, la igualdad jurídica de los ciudadanos y la integridad territorial.

Pero además de esta problemática, se une otra no menos determinante y muchas veces olvidada, y que también repercute en la incapacidad de la izquierda para construir un Estado central competencialmente fuerte que sea garantía de la cohesión ciudadana y la solidaridad interterritorial. Este factor ha sido la adopción del globalismo como eje programático de la izquierda contemporánea española, con el que ésta ha tratado de articular sus procesos de identificación colectiva. Un lugar destacado merece su fatuo europeísmo.

La ideología oficialista de la UE -el europeísmo- ha servido a buena parte de la izquierda política española para dotarse de un contenido programático e institucional con el que superar su hondo complejo histórico ante la identidad nacional y, en consecuencia, superar ficticiamente su desvinculación con el acervo cultural de una nación histórica y universal como la española. El problema del europeísmo promovido por la izquierda es que ha devenido en un ideario globalista y polimorfo con el que se ha tratado de legitimar cualquier transferencia de soberanía a las instituciones europeas. El europeísmo ha servido a la izquierda para disimular su falta de patriotismo, al identificar equivocadamente la nación con el cuerpo social perteneciente al Estado del anterior régimen político. Este error psíquico y a la vez de estrategia política ha hecho que la izquierda española, en el marco del régimen del 78, haya adoptado asiduamente cualquier contenido ideológico foráneo y exógeno con tal de llenar ese vacío, por ejemplo, comprando y consumiendo la leyenda negra antiespañola que en su tiempo fabricaron algunos países europeos, precisamente, cuando España era la potencia mundial.

Al abrazar ese fatuo europeísmo, la izquierda española, liderada por el PSOE, fue homologada por las élites europeas para asentar la Transición a finales de los 70 y comienzos de los 80 y operar así los procesos de desposesión de la soberanía nacional y de deslocalización de los centros de poder político y económico. Las cúpulas del PSOE han sido artífices del vaciamiento competencial del Estado. Todo ello se hizo aprovechando la proverbial ingenuidad del votante de izquierdas, sobre todo en la década de los 80, educado cultural y mentalmente en el dirigismo y paternalismo franquista. De ahí que, en muy pocos años, las clases medias del franquismo sociológico fueran fácilmente maleables y conducidas mansamente por el PSOE. Buena parte de la intelectualidad tardofranquista recaló en los aparatos orgánicos y mediáticos de la izquierda homologada por el europeísmo.

La izquierda impulsó y consolidó el proceso de integración de España en la UE, en 1986, bajo los gobiernos del PSOE.

Aunque no cabe duda de que la incorporación de España a este club internacional trajo consigo múltiples ventajas, no es menos cierto que también ha conllevado bastantes desventajas, que no pueden soslayarse. Sólo el transcurso de los años y una reciente crisis económica sin precedentes han permitido visualizarlas en la actualidad. La crisis de 2008 ha puesto de manifiesto la creciente vulnerabilidad de la economía española, principalmente por causa del modelo productivo que la UE ofreció y diseñó para España. Los desequilibrios de la economía española actual son el resultado de la ejecución de la desindustrialización y la privatización de los sectores estratégicos en los 80 y 90, dictadas por la UE, y la realización de los ajustes del sistema económico conducentes a una apresurada adopción del Euro en 2002 con el pleno sometimiento desde entonces a las directrices de política monetaria y fiscal del Banco Central Europeo. El mayúsculo desempleo, la precarización social y la masiva deuda pública que actualmente tenemos son en buena medida las herencias tóxicas de aquellas políticas irreflexivas y sumisas hacia el europeísmo tecnocrático lideradas y protagonizadas por la izquierda española, especialmente el PSOE, pero también dócilmente asumidas por los sindicatos verticales (UGT y CCOO), hoy prácticamente desactivados por la misma izquierda (buena prueba de ello fue la desmovilización y pasividad demostrados por ambos sindicatos el pasado 1º de mayo).

La izquierda mayoritaria en España en todo este tiempo, y salvo algunas excepciones marginales, siempre ha favorecido a través de sus fuerzas políticas el debilitamiento del Estado central y su vaciamiento competencial.

Esto ha supuesto para España, es decir, para sus ciudadanos concretos, la desposesión gradual de su soberanía. Resulta patético observar hoy cómo algunos sectores intelectuales y mediáticos de la izquierda -que se autodenominan progresistas-, braman ahora contra la situación actual de cosas, cuando precisamente sus principales partidos han sido cómplices del statu quo proeuropeísta, al que el PSOE contribuyó históricamente.

Con el europeísmo bisoño del PSOE, la sociedad española fue perdiendo progresivamente el control sobre su destino político y económico en favor de las élites burocráticas europeas (al servicio, a su vez, de las industrias y finanzas alemanas y francesas).

Debido a la falta de una visión política acorde a una identidad nacional, la izquierda española es la que más ha favorecido con su europeísmo acrítico el desmantelamiento del Estado central y, por tanto, el debilitamiento de la soberanía nacional, con la progresiva pérdida de los resortes políticos y democráticos que permiten a la sociedad fiscalizar el poder y controlar su destino. La izquierda, afectada por ese candoroso globalismo europeísta, ha colocado incautamente al país a merced de las fuerzas de los mercados y megacorporaciones globales, a los que precisamente contribuyó a privatizar y oligarquizar. No podemos olvidar que fue el PSOE el partido que impulsó la oleada neoliberalizadora desde principios de los 80, traicionando a los movimientos obreros y sindicales españoles, pero también al conjunto del sector agropecuario, al que se limitó a subsidiar y desvencijar. La lamentable situación que soportaron las industrias mineras, siderúrgicas, metalúrgicas, navieras o químicas confirma la incapacidad de los políticos de izquierdas de defenderlas apropiadamente en las instituciones europeas. El PSOE renunció a aplicar algunas políticas proteccionistas y procedió a desmantelar industrialmente a España plegándose a las directrices de la UE a cambio de recibir cuantiosos fondos encaminados a la terciarización de la economía.

Los gobiernos de González y Zapatero potenciaron el sector terciario contra el secundario, poniendo la economía española al servicio y disfrute de las multinacionales extranjeras y de los turistas y jubilados alemanes, franceses y británicos, quienes con su poder adquisitivo son los que mayormente han podido aprovecharse de las ventajas y oportunidades de la sociedad de ocio y consumo en España, además de poder beneficiarse privilegiadamente de nuestro Estado del Bienestar, sobre todo de nuestra Sanidad, sin haber contribuido en el sostenimiento de su gasto.

Lo mismo puede decirse de las privatizaciones que el PSOE inició en los sectores estratégicos de la economía (energía, transporte y telecomunicaciones), hoy a merced de oligopolios internamente controlados por potencias extranjeras o fondos de inversión internacionales. El porqué de todo esto hay que encontrarlo en que la única forma que desde la tecnocracia europea liderada por Alemania y Francia se podía proceder a la desindustrialización y consiguiente neutralización de España (que en 1969 se había posicionado como la octava potencia económica mundial) era aupando a una izquierda domesticada, servil y antinacional. Lo consiguieron. Ahí tenemos la izquierda representada por el PSOE y ahora también por Podemos, aplaudidos por todas las fuerzas independentistas, insolidarias y xenófobas vascas y catalanas. Una izquierda capaz de desvencijar internamente al Estado central, endeudarlo masivamente y que además se permite cuestionar y denostar los principios que posibilitan la unidad social y cultural de los ciudadanos españoles, que son la garantía de la cohesión interna e igualdad ciudadana y territorial.

La llegada del PSOE al poder, en 1982, facilitaba realizar todo este proceso al menor coste social, una vez integrada España en la Comunidad Económica Europea, lo que se produjo cuatro años después. El PSOE asumió ese rol protagónico a cambio de recibir los apoyos logísticos internacionales necesarios para sostenerse en el poder y usufructuarlo por largo tiempo. La izquierda homologada por la UE fue la que protagonizó la desposesión de la soberanía política y jurídica del Estado español, lo cual se ha reflejado con el transcurso del tiempo en el plano socioeconómico. La izquierda trajo a España la desindustrialización y consiguiente “terciarización” de la economía, y con ello, contribuyó determinantemente a la precarización laboral (estacionalidad y temporalidad) y el desempleo masivo estructural, además de la corrupción institucional, prontamente imitada por la derecha liberal.

Fue la izquierda la que, por su incapacidad para defender la soberanía nacional, procedió a colocar a España al servicio del globalismo más rapaz, a cambio de que su partido de referencia, el PSOE, pudiera usufructuar la Administración Pública hasta que su hedionda corrupción le provocara salir estrepitosamente del gobierno en 1996 y entregar el poder al PP, que culminaría la oleada privatizadora de los sectores estratégicos al dictado del europeísmo. Tampoco en este proceso puede olvidarse que la izquierda política fue la que confirmó a España en la OTAN, en el referéndum de 1986, con el que las cúpulas del PSOE volvieron a reírse desvergonzadamente de su propio electorado. Fue la izquierda la que puso la defensa militar de España al servicio de la política exterior y de los intereses geoestratégicos de EEUU.

La izquierda española, principalmente con el PSOE y ahora también con Podemos, debido a su falta de comprensión de la realidad nacional, y en definitiva, por su falta de patriotismo, es la que más ha contribuido a la situación actual de debilidad administrativa y financiera del Estado, lo que con el tiempo ha redundado en la división social y en la pérdida de soberanía jurídica y económica de España.

Un español y un guiri
Uno se ha pateado el país, el otro luce la mirada remota del piji-progre
Luis Ventoso ABC 17 Mayo 2019

Además de enriquecerse, Pujol ensambló durante 23 años las llamadas «estructuras de Estado», que dejaron el coche de la República a punto, a falta de sacarlo del garaje español en cuanto se durmiese el vigilante. Después, ya desde 2011, Junqueras, Òmnium y ANC comenzaron a sembrar en cada villa catalana una mentira burda, pero que funciona, y más en tierra proclive al victimismo: España nos manga unos 30.000 millones anuales, con los que Cataluña sería uno de los países más ricos de Europa, no queda otra que la independencia. Por último, Junqueras y Puigdemont lanzaron la embestida final aprovechando la resaca de la crisis. Pincharon, porque el oso del Estado, que creían dormido, todavía tenía un ojo abierto y soltó un zarpazo. La izquierda hizo de tonta útil y adoptó una posición equidistante entre los separatistas y Rajoy, al que endosaron la mitad de la culpa, «por no dialogar». Con Sánchez llegaría el diálogo y bajaría «la inflamación». No ha funcionado, por supuesto. No quieren ver lo evidente: los separatistas solo se conformarán con su Estado. Nada que no sea eso les sirve. Sánchez ya paga su presuntuoso afán de acariciar al tigre: sus socios golpistas forzaron el adelanto electoral y ayer volvieron a morderle la mano con Iceta. No enreden. Para intentar que España siga unida solo existen dos herramientas: mantener el imperio de la ley y lanzar una ofensiva cultural y política pro española en Cataluña y País Vasco. Regalar más autogobierno es programar el suicidio de España a cámara lenta.

El magnífico músico y poeta bonaerense Andrés Calamaro y el excelente actor neoyorquino Viggo Mortersen comparten vínculo con España, donde pasan largas temporadas. Uno, Andrés, se ha pateado el país de cabo a rabo durante 29 años, hasta el pueblo más ignoto, primero en la furgona de Los Rodríguez y luego viendo toros. El otro, Viggo, luce la mirada del piji-progre que vive aquí, pero que no ha captado la entraña del país. Calamaro, que mamó en su casa el alma zurda y la mantiene, es un librepensador. No está dispuesto a aferrarse clichés dogmáticos si su cerebro los contradice. Por eso admira el papel de la Monarquía, por eso quiere a España con naturalidad y por eso en tiempos pusilánimes se quedó tan ancho proclamando en el Liceo de Barcelona: «Amo a Cataluña. Amo la Cataluña española». Viggo tiene otra visión. Es socio de Òmnium y apoya el plan para partir España, arrebato insolidario y clasista que le parece moderno y chupi-progre (ideología que recibe en casa de su novia). Al tiempo, se hace cruces con Vox, a los que tacha de «ultranacionalistas» y «neofascistas». Torra y Junqueras, fanáticos del hecho diferencial, que abogan por pisotear la igualdad entre vecinos y las leyes, son unos tíos admirables. Calamaro, tan libre y artista que hasta se permite la verdad y el humor, comentó en el Liceo que lo de Mortesen es «un discurso antifascista facilón». Pitos. Anatema. Pero les soltó una verdad (y de paso se pegó un conciertazo de dos horas y media).

Andrés es un gran español. Viggo, un guiri de patatas bravas con demasiada pimienta en la mirada.

Un carnicero, por fin, encarcelado
Editorial El Mundo 17 Mayo 2019

Es vergonzoso que Jesús Eguiguren llame "héroe" a Josu Ternera

Hay que felicitarse, sin lugar a dudas, por la detención ayer en Francia de José Antonio Urrutikoetxea Bengoetxea, Josu Ternera, uno de los dirigentes etarras más sanguinarios de la siniestra historia de la banda terrorista. Con su arresto, el Estado avanza en la disolución definitiva de la organización, que debe completarse no por iniciativa de los asesinos que aún la mantienen con vida, como se ha defendido desde algunas instancias, sino por la persecución sin descanso de todos los que están fugados y por el esclarecimiento de los crímenes que continúan sin resolverse. En este sentido, la captura de Ternera, que llevaba huido desde 2002 y sobre el que pesan cuatro órdenes de busca y captura por los graves delitos de integración en organización terrorista, asesinato y delitos de lesa humanidad, es un paso determinante para que no haya sombras de impunidad y se pueda poner fin con justicia y sin concesiones a la pesadilla etarra. Es de desear que no se trate de una detención aislada y que la Guardia Civil logre finalizar pronto y con éxito las operaciones que tiene abiertas.

Porque ninguno de los etarras prófugos, menos aún este carnicero sin escrúpulos, son "héroes", como ha afirmado Jesús Eguiguren. En unas declaraciones que delatan su baja catadura moral, el ex presidente de los socialistas vascos, que mantuvo conversaciones secretas con el terrorista en Suiza entre 2005 y 2006 bajo la supervisión del recientemente fallecido Alfredo Pérez Rubalcaba -antes de que éste accediera al Ministerio del Interior-, afirmó ayer que Ternera es un "héroe de la retirada" por su papel "clave" en el pacto que puso fin a la actividad armada de la banda terrorista. Habría que recordar a Eguiguren -o al lehendakari Urkullu, que dijo preferir mirar al futuro- que, entre otras barbaridades, Urrutikoetxea es responsable de las masacres de Hipercor en Barcelona, que provocó la muerte de 21 personas e hirió a otras 45, y del tentado contra la casa cuartel de la Guardia Civil en Zaragoza, en el que murieron 11 personas (entre ellas cinco niños) y 88 resultaron heridas.

Desafortunados han estado también tanto el presidente del Gobierno como el ex lehendakari socialista, Patxi López, que han intentado capitalizar electoralmente la detención del etarra reivindicando la figura de Rubalcaba como si fuese éste el principal artífice de la derrota de la banda. El Sánchez más mitinero no se ha privado de arrogarse un mérito debido a la acción de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y al compromiso de la sociedad, de las víctimas y de todos los partidos constitucionalistas, que han pagado con la sangre de los suyos la lucha contra ETA.

El hecho de que Ternera haya sido hospitalizado tras su detención en Francia ha hecho recordar a muchos el caso del etarra Bolinaga, que disfrutó de una privilegiada libertad condicional por su enfermedad. Es de esperar que el Estado no vuelva a cometer el mismo error.

La Policía prueba que la CUP organiza las acciones violentas contra VOX en Cataluña
Carlos Cuesta okdiario  17 Mayo 2019

Cada movilización o acto de campaña organizado por VOX en Cataluña ha encontrado una respuesta violenta. La Policía ha encontrado ya pruebas que demuestran que esos ataques no son el fruto de reacciones populares ni de hechos fortuitos. Todo lo contrario. Fuentes policiales han confirmado a OKDIARIO que la investigación de estos altercados avalan que la CUP se encuentra detrás del entramado que acosa al partido de Santiago Abascal y que, desde la cuentas de mensajería con las que se organizan los equipos del partido antisistema, se está llamando a responder con demostraciones de fuerza.

La Policía ha detectado mensajes como el que hoy publica este diario. Se trata de llamadas a la contramovilización para boicotear cada acto de VOX en Cataluña. Esos mensajes han sido lanzados en las redes de alerta de la CUP, donde se encuentran los distintos activistas del partido y con los que esta formación agita la calle cada vez que lo considera oportuno para su estrategia antisistema. Y en esos mensajes se pide acudir a actos convocados legalmente por el partido de Abascal para dinamitarlos sin ningún tipo de permiso de concentración y sin haber comunicado ninguna movilización por parte de la CUP. Es decir, que los antisistema actúan de forma ilegal frente a actos de VOX plenamente legales.

En esos mensajes se traslada la fecha y hora del acto. Se incita a combatir contra un supuesto “fascismo”. Y se pide dejar claro que “hemos de ser más fuertes” que los convocados por VOX.

Los mensajes se encuentran en poder de la Policía Nacional. Pero, dentro de los protocolos de colaboración de los agentes nacionales, se encuentra siempre el de compartir este tipo de información con los cuerpos de seguridad encargados de cada competencia. Y en este caso, ese cuerpo es el de los Mossos. El protocolo se ha cumplido, como siempre, y la misma información, por lo tanto, está igualmente a disposición de la policía autonómica, que conoce a la perfección la labor de agitación y ataque callejero ilegal que organiza la CUP.

CUP y CDR
No se trata de la primera vez que la Policía prueba las conexiones entre grupos o acciones violentas y la CUP. Una de las últimas investigaciones lanzadas sobre este asunto llevó, de hecho, a la Policía, a probar la colaboración habitual de la CUP con CDR y grupos antisistema violentos de toda Europa. Aquella investigación se realizó en plenas fechas del golpe separatista del 1-O y probó cómo, de nuevo, la agitación en la calle y las acciones violentas estaban coordinadas por cuadros profesionalizados de esta formación y de otras similares.

Entre esas conexiones se encuentran las formaciones proetarras, instrumentos de acción callejera que comparten de siempre esta estrategia: la Kale Borroka.

Pese a todo ello, la formación antisistema CUP sigue operando como un partido plenamente legal y sin solicitud de aplicación de la Ley de Partidos. Y ello, pese a la existencia de material probatorio en manos de la Policía que demuestran su conexión con acciones violentas.


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