AGLI Recortes de Prensa   Jueves 30  Mayo 2019

Abascal no es un felpudo
José García Domínguez Libertad Digital 30 Mayo 2019

Hay dos cosas que el aún teórico partido bisagra de la política española, Ciudadanos, no puede hacer, y bajo ningún concepto, en Madrid. No puede pactar con el PSOE. Y no puede pactar con Vox. No puede pactar con el PSOE porque la tan desatada ambición de su líder por disputar la hegemonía del cercado de la derecha al PP supone una barrera que convierte en inviable esa hipótesis de trabajo. Y tampoco puede pactar con Vox, por la misma razón. Competir con el PP con el propósito inmediato de apoderarse de su base sociológica, el afán casi único que ocupa la mente de Rivera, exige como condición sine qua non enfatizar ante la opinión pública las señas de identidad diferenciales de Ciudadanos. Un objetivo que no se puede lograr apelando solo a ese etéreo liberalismo algo básico y simplón que se ha convertido en la nueva etiqueta doctrinal del partido. Prometer bajar todo tipo de impuestos, que a poco más se reduce el asunto, es algo que también pueden hacer el PP y Vox. Pueden hacerlo y, de hecho, lo hacen. El gran problema de Ciudadanos para marcar un perfil específico cuando más lo necesita es la ausencia en España de corrientes populistas dentro de la derecha política.

Porque el PP, tanto el antiguo como el nuevo, está vacunado de fábrica contra el populismo. Pero es que Vox tampoco ejerce de populista. El populismo, contra lo que tanto se repite, no es una forma especialmente demagógica, sentimental y manipuladora de dirigirse al cuerpo electoral utilizando los medios de comunicación audiovisuales. El populismo no es Revilla con la lata de anchoas, para entendernos. El populismo del siglo XXI es un discurso económico antiliberal que reivindica la vieja soberanía del Estado-nación frente a las fuerzas impersonales del mercado que confluyen en la llamada globalización. Populistas en ese sentido, el único hoy genuino, son Trump, Salvini, Putin, Orban, Bolsonaro o Le Pen. Y ni el PP ni Vox, tampoco Vox, están en eso. De ahí que ahora resulte tan complicado para Rivera el empeño. Se vio de forma muy plástica y palmaria en Colón: cuando en Ciudadanos quieren que se les perciba como algo distinto y distante de las otras derechas, se envuelven en dos banderas, la de los gays y la de Europa. Macron y Le Pen no están enfrascados en ninguna guerra cultural porque su confrontación principal es la que contrapone en el tablero político dos proyectos económicos y sociales radicalmente distintos para Francia y para Europa. Pero eso, ya se ha dicho, aquí no ocurre.

De ahí el desmedido protagonismo escénico de simples causas sectoriales, como el feminismo o todas las relacionadas con las minorías sexuales, en las estrategias de los partidos españoles. En ausencia de verdaderos programas económicos populistas, Vox necesitará aferrarse cada vez más a las guerras culturales para justificarse como un proyecto segregado del PP ante su clientela. Y lo mismo le está ocurriendo ya a Ciudadanos en relación a los otros dos componentes del Bloque de Colón. Ahora mismo, Rivera no puede pactar nada con Vox a la luz del día, so pena de hipotecar la viabilidad de su proyecto de opa contra el PP. Y por eso se aferrará como gato panza arriba al modelo andaluz. A Abascal, Ciudadanos le va a ofrecer como plato único una segunda taza de caldo sevillano. Más humillaciones, más desprecios y más ninguneos a cambio de nada. Posado ya algo manido, el de los naranjas, que Isabel Díaz Ayuso, la ganadora de las elecciones, podría desvanecer por la muy sencilla vía de presentarse sin pactos previos a la investidura, dejando a Rivera con la responsabilidad personal de forzar una repetición electoral que entregara la Comunidad de Madrid a las izquierdas. Tan simple como eso.

Ajedrez a cinco bandas
Carlos Esteban eltorotv.com 30 Mayo 2019

Veo por ahí que se multiplican los registros de toda laya donde en el apartado de ‘sexo’ dan, no dos, sino tres opciones, dejando la tercera casilla para quien se siente entre Pinto y Valdemoro, que empieza a ser la posición por defecto de la postmodernidad.

Definirse claramente, en cualquier asunto de algún peso, empieza a quedar antiguo y aburrido, y en política arrasa el género no binario y la ideología trans que, no vamos a ocultarlo, tiene ventajas evidentes.

El PP siempre tuvo ‘in pectore’ mucho de eso, pero la amarga ley de hierro del bipartidismo no le dejó salir del armario ni aunque lo pidiera a la´grima viva, y le tocó ser derecha aunque pregonara a gritos, cual voz que clama en el desierto, que lo suyo era bailar sobre la punta de ese alfiler que llaman ‘centro’ y desde el que tan fácil es caerse. Tanto que honró siempre fiel la ingeniería social de la izquierda más enloquecida sin perder nunca la etiqueta de ‘fascista’ y ‘ultraderecha’, por la muy geométrica razón de que, en el Parlamento, a su derecha no había nada.

Hoy Vox le centra, pero Ciudadanos le descentra. Dice Casado que “el PP sigue donde estaba”, que es una respuesta trampa porque nadie ha sabido nunca muy bien dónde estaba el PP ni a qué estaba, si a setas o a Rolex. Otras veces hemos tratado las patologías de este partido cómplice, y tampoco hay mucho más que decir sobre lo que pudo haber sido, que el desencanto ya empieza a vencer a la inercia en las urnas y se le está poniendo cara de UCD.

Ciudadanos sí es, ya de origen, el partido no binario, ‘be water, my friend’, la opción contemporánea, la más ajustada a nuestros tiempos difusos, el dios bifronte del panteón parlamentario, de carne y de pescado, a vela y a motor, como en esa publicidad que te conmina a que no renuncies a nada. Por eso es ahora la más bella del baile postelectoral y todos esperan tensos su veredicto, que no puede ser sencillo. Siempre se presenta como de centro-izquierda e invariablemente se le incluye en el ‘bloque de derecha’, para que vaya aprendiendo que ‘derecha’ es un exónimo que te encasquetan tus rivales e ‘izquierda’ un título que se gana por cooptación y mediante el servilismo a los instalados en el exclusivo club.

Pero eso, que no hay ‘unidad’ que romper en esa derecha de fantasía, solo ganas de echar a Sánchez. En realidad, ‘echar a X’ ha sido el banderín de enganche con mayor éxito en campaña, que aquello de “otro vendrá que bueno me hará” se ha cumplido como si fuera una ley de la Física en España. Tan es así que incluso el que manda se anuncia como otro, prometiendo ser otro, nuevo y mejorado, como los sistemas operativos de Microsoft, y con parejo resultado.

Dice Enrique García-Máiquez en el Diario de Cádiz que Rivera va a necesitar una hoja Excell para aclararse en sus negociaciones, pero me da a mí que le sería más útil una bola de cristal para leer el corazón de su votante, tan disperso él.

De Vox se dice, como de Cs, que el votante no le perdonará que frustre pactos en feudos importantes para echar o dejar fuera al socialista de turno, pero no es verdad. Si hay un partido en España que no está obligado a componendas, ese es Vox, que en buena medida se ha instalado en el panorama político como opción de claridad. Es mucho más probable que su votante no le perdone que quede en todas partes de sujetavelas, de cómplice necesario de partidos que cogerán sus votos santiguándose y con pinzas para no mancharse. Esa humillación ritual le condenaría a ser perpetuamente el correveidile de los chicos mayores del cole, lo que no le perdonaría nadie.

Y Unidas Podemos, ay, qué buena fábula para instruir a los niños en las noches de invierno, junto al fuego. Va el que aspiraba a conquistar los cielos mendigando un ministerio, una subsecretaría, una agencia: lo que sea, don Pedro, que estamos pasando hambres y calamidades y peor es robar. Pablo empezó diciendo que lo suyo era gobernar en solitario, nada de coaliciones; luego, ya tocando suelo, que unos cuantos ministerios clave y una vicepresidencia nunca han hecho mal a nadie, pero de ahí no bajo. Y ahora está poniéndole ojitos de cordero degollado a Sánchez, Pedro, por tus niñas, que lo estoy pasando mal.

A menudo la concentración y la constancia llegan más lejos que la inteligencia, y Pedro es la prueba. Uno le oye y muy listo no parece, pero ya le ven: tiene lo que quería, y la astucia suficiente para que le dure. Ha logrado rebajar a mínimos al forúnculo que le había salido a su izquierda calcando su retórica, y ahora no le va a dar ni agua, porque sabe que UP tendrá que apoyarle ‘de gratis’. Sabe que si le da a Pablo aunque sea un dedo, Pablo se cogerá el brazo, y si antes le tenía que cantar las Mañanitas, ahora puede negarle el pan y la sal sin riesgo alguno, porque Iglesias no puede amenazarle con negarle su apoyo: sería el fin de la formación morada.

La desnortada (y suicida) intransigencia de Ciudadanos
EDITORIAL Libertad Digital 30 Mayo 2019

Confiemos en que la sensatez, el pragmatismo y la flexibilidad se acaben imponiendo y los tres partidos del centro-derecha den satisfacción al más ferviente deseo de sus electorados: generar zonas de resistencia al Gobierno liberticida de Pedro Sánchez.

Al parecer, un día Jaime Mayor Oreja sentenció: "Hay quienes, de tanto buscar el centro, han terminado perdiendo el norte". Aunque dirigida en su día a ciertos compañeros de partido del célebre exministro, algo parecido se podría decir ahora de Ciudadanos y de su impresentable negativa a negociar con Vox para desalojar o cerrar el paso a socialistas y comunistas en plazas tan cruciales como Madrid.

El tozudo e injusto rechazo de Cs a llegar a algún acuerdo con Vox es un ejemplo acabado de sectarismo irracional y desnortado, que no sólo contradice el proclamado talante liberal de la formación de Rivera sino que pone en cuestión su propio leitmotiv, que no es otro que la lucha sin cuartel contra el nacionalismo disgregador.

Naturalmente, Ciudadanos está en su derecho de no llegar tan lejos como Vox en materia de liberalismo económico. Incluso puede olvidarse de sus críticas al bodrio antiliberal y antijurídico conocido como Ley contra la Violencia de Género, que desgraciadamente ya sólo critica Vox. Lógicamente, también puede aspirar a una reforma de la Constitución para suprimir las diputaciones provinciales con la misma legitimidad con la que Vox puede aspirar a una reforma de la Carta Magna que posibilite la eliminación de las comunidades autónomas. El partido de Albert Rivera tiene, asimismo, todo el derecho a ser menos severo con la inmigración ilegal que la formación de Santiago Abascal... o que Manuel Valls en sus tiempos de ministro del Interior y primer ministro de Francia.

Lo que no tiene sentido es que en Ciudadanos se nieguen siquiera a conocer de primera mano a qué está Vox dispuesto a renunciar, o qué pretende proponer, para llegar a un acuerdo tanto con ellos como con el PP para contener la amenaza frentepopulista. Como si el partido de Abascal, plenamente democrático y de trayectoria impecable en lo relacionado con el acatamiento del orden constitucional, fuera una banda de apestados a los que sólo cupiera imponer un incondicional y humillante "trágala".

Ciertamente, Rivera podrá confiar en los aprietos que podría experimentar Vox si no respaldara Gobierno locales o autonómicos no frentepopulistas. Pero el partido apestado no sólo sería el menor de los culpables de una deriva tan perjudicial para España, sino que podría de hecho verse en graves problemas ante su electorado si se dejase tratar de cualquier manera e imponer la imagen de partido lacayo del PP y del propio Ciudadanos.

Así las cosas, no es de extrañar que personajes tan tóxicos como Manuela Carmena anden frotándose las manos y acariciando la idea de volver al poder, pese al rotundo rechazo manifestado por capas muy mayoritarias del electorado.

Confiemos en que la sensatez, el pragmatismo y la flexibilidad se acaben imponiendo y los tres partidos del centro-derecha den satisfacción al más ferviente deseo de sus electorados: generar zonas de resistencia al Gobierno liberticida de Pedro Sánchez y sus indeseables aliados separatistas y comunistas.

…Ciudadanos y Vox no pueden permitir que la izquierda vuelva al poder
OKDIARIO 30 Mayo 2019

Finalizado el ciclo electoral, llega el momento de los pactos. En cinco comunidades autónomas y en el 30% de las capitales de provincia la derecha puede hacerse con el ejecutivo si alcanza acuerdos entre sí. Repetimos: si alcanza acuerdos. Porque de no hacerlo, la izquierda continuará en el poder o lo alcanzará por primera vez. Conviene, alcanzado el presente momento, aperarse de la mentalidad Borgen –la mentalidad de la conspiración constante y la búsqueda del súbito golpe de efecto– para pensar desde el sentido común.

Vox es una formación que ha irrumpido con fuerza en el mapa electoral. Quizás no haya cumplido las expectativas que sus propios dirigentes generaron, pero lo cierto es que tiene capacidad para cerrar pactos en siete comunidades e infinidad de ayuntamientos. Si bien es cierto que la actitud de Ciudadanos hacia el partido de Abascal resulta bastante enervante, tampoco puede Vox asumir las maneras de ‘ofendiditos’ que ellos con anterioridad han criticado de otros. Es compresible que traten de maximizar su posición en estos primeros pasos de las negociaciones, pero hay fórmulas para llegar a acuerdos programáticos de legislatura –que es lo verdaderamente importante– aunque Ciudadanos no quiera sentarse en la misma mesa con Vox. De perseverar en esta actitud, muchos de sus votantes se sentirían defraudados y tomarían buena nota.

En cuanto a Ciudadanos, son muy fuertes las presiones que está comenzando a recibir desde Europa –fundamentalmente, Macron y los grandes poderes económicos– para que pacte con el PSOE el Gobierno de la nación y varias comunidades. En los próximos días estas presiones irán a más. Si Rivera pasa de liderar la oposición a Sánchez a mantenerlo cuatro años en el poder, ello a la larga supondrá el final de las opciones serias para su proyecto político. Rivera sería vicepresidente y luego Arrimadas pasaría a liderar lo que quedase de Ciudadanos, lo cual, por otro lado, beneficiaría al PP para recuperar su posición hegemónica dentro del centroderecha. Otro tanto se podría decir ahora a Rivera de lo que antes señalábamos de Vox; muchos de sus votantes no entenderían ni olvidarían este cambio de rumbo.

El nudo
Carlos Esteban eltorotv-com 30 Mayo 2019

Cuando Alejandro, en su conquista del Imperio Persa, llegó a la ciudad frigia de Gordio, fue a visitar el famoso carro de su fundador, Gordias, que tenía atado un yugo y una lanza con un nudo tan complicado que nadie podía deshacerlo. Quien lo lograra, decía la leyenda, se haría dueño de toda Asia. Llevaron al caudillo macedonio ante el célebre nudo, esperando que intentara desatarlo, pero el conquistador se limitó a sacar su espada y cortarlo de varios tajos. El resultado, vino a decir, era el mismo. Fuera o no trampa, el imperio de Darío cayó en sus manos, cumpliendo la profecía.

La democracia es la consagración de la soberanía popular y, tal como se articula en Occidente desde hace mucho, se espera que toda opinión que se ajuste al marco constitucional pueda tener su correspondiente representación y que esta representación sea considerada legítima y se respete. Pero esa es la teoría. En la práctica, cuando una opinión se aleja del consenso tácito, del conjunto de opiniones que la élite cultural considera incuestionable, si no se consiguen frustrar los intentos de que esta opinión ‘herética’ tenga dicha representación, la fórmula habitual es que el resto de partidos aplique el cada vez más frecuente ‘cordón sanitario’, es decir, un colectivo ‘no me ajunto’ que haga el vacío al osado advenedizo y que tenga por resultado práctico anular la eficacia de sus votos.

La excusa de tal cuarentena es siempre santa y pura: los recién llegados ‘amenazan la democracia’. En un país cuyo gobierno ha negociado en secreto con quienes trataban de imponer su opinión a tiro limpio y matando mujeres y niños, viandantes casuales, y con partidos cuya finalidad explícita es desgajar del resto una parte de España, chirría que el apestado sea un grupo cuyo programa y estatutos no solo pasan sin problemas los controles de la Ley de Partidos sino que, en esencia, defienden lo que hace no mucho era casi patrimonio común de la derecha más tibia.

Y entonces se recurre al juicio de intenciones. Todos sabemos que Vox es un partido fascista. ¿Dónde lo pone, dónde lo dicen? Da igual, lo sabemos y eso basta. Nadie se llama a sí mismo fascista, así que en vez de concluir que ningún partido lo es, diremos de los partidos que no nos gustan que mienten.

Y es este del ‘cordón sanitario’ el nudo gordiano que se pretende que desate Vox. La pretensión de esa fantasía morisca que Hernando se empeñaba en llamar ‘la unidad de la derecha’ es que Vox acepte con la cabeza gacha su papel de intocables y ofrezca sus votos con la mano de la humildad a hipotéticas coaliciones entre PP y Ciudadanos, sin esperar nada a cambio, ni siquiera las gracias. De no hacerlo, es la amenaza, se convertirían en los culpables de que el PSOE siga gobernando en lugares de donde podría ser descabalgado con los votos. Los votantes del partido verde entenderían que votarles no sirve para nada y volverían dóciles al redil de la derecha atolondrada y cobarde, pero dominante.

Por otra parte, si Vox cede en eso para no perder unos votos pareciendo que los suyos valen para algo, se condenará para siempre a la irrelevancia y a un papel de convidado de piedra, que cuenta pero no habla. Y para ese viaje no hacen falta, no ya alforjas, sino siquiera bolsillos. Mejor no haber fundado nada y que los votos siguieran en el PP, si es que estaban todos allí.

Ese es el nudo, y creo que la opción es la de Alejandro: cortar por lo sano. O, en este caso, por lo enfermo. El voto a Vox es un voto exasperado; es el voto a una opción que ha desaparecido de los programas de todos los partidos ‘respetables’ de Occidente, aunque ayer fuera la opción por defecto de la mayoría. Es el voto de urgencia para que la Ventana de Overton -ya más famosa que el balcón de Romeo y Julieta- no siga estrechándose y condenándonos a todos a un totalitarismo blando basado en mentiras. Se vota a Vox, en fin, porque se le imagina audaz. Es el momento de demostrarlo.

Lo que les une es más de lo que les separa…
OKDIARIO 30 Mayo 2019

La política, sin duda, tiene un elemento de lucha descarnada por la primacía del poder, pero dicho poder no deja de ser un medio para gestionar el interés general de los ciudadanos. En este sentido, los acuerdos programáticos, cuando son necesarios porque ningún partido ostenta mayoría suficiente de gobierno, tienen enorme importancia para dotar de coherencia, solidez y rumbo a una legislatura.

Todo lo señalado hace que solo se pueda calificar de obvio el acuerdo que propone el PP para que las tres fuerzas de derecha colaboren juntas en municipios y comunidades. Basta realizar una comparativa entre los tres programas electorales de populares, Ciudadanos y Vox para detectar que hay grandes rasgos en común sobre cuestiones esenciales como, por ejemplo, la bajada de impuestos, la unidad de España o las medidas para impulsar el crecimiento y la creación de empleo.

Pero sucede que, de un tiempo a esta parte, se ha impuesto en España una visión deformada y pueril de la actividad política, como si en este terreno todo fuera una mezcla de espectáculo burdo y constante operación maquiavélica. A veces da la impresión de que más de un representante público ha consumido en día y medio todas las temporadas de Borgen y de House of Cards, pero, en cambio, no ha dedicado ni media hora a leer algún capítulo del mítico Sabine. Y no, repetimos que la política –al menos la mejor política, la que perdura porque hace cosas sólidas y buenas por los demás– no consiste en eso. Después de este tremendo ciclo electoral de cuatro años, inédito en la democracia española, ha llegado el momento de que cada oveja vaya con su pareja. Hay cinco comunidades autónomas y más de 30 capitales de provincia donde los votantes están esperando acuerdos dentro del espacio político de la derecha.

El fin de los desastrosos y falsos "Ayuntamientos del cambio"
EDITORIAL ESdiario 30 Mayo 201

El impacto nacional de las Elecciones Municipales y Autonómicas ha evitado, tal vez, prestarle la atención que merece el tsunami ciudadano que ha arrasado, literalmente, a los autodenominados "Ayuntamientos del cambio": una expresión acuñada por el populismo con la que pretendió arrogarse, sin demasiado pudor ni humildad, una especie de potestad infinita por llevar la luz allá donde todo era oscuridad.

Lo que impulsó a Podemos, en sus distintas facciones, marcas blancas, confluencia y mareas; a "asaltar los cielos municipales" le ha llevado, con el mismo estrépito, a estrellarse cayéndose desde tan arriba como habían colocado las expectativas.

Los mismos que creyeron que sus vida iban a cambiar y que todo lo lograrían porque todo se lo merecían y alguien se lo debía; han visto con frustración cómo esta nueva política era en realidad una mera operación de marketing.

De Madrid a Barcelona
La caída de Manuela Carmena en Madrid y de sus homólogos en Zaragoza, Santiago de Compostela, La Coruña y quizá hasta Barcelona; no es casual y debería hacer reflexionar a los políticos y ciudadanos en general sobre quién tiene más responsabilidad al respecto del fenómeno: si quieres promete la luna, un imposible objetivo, o si quienes se lo creen.

Sería terrible que, derrotado el populismo en ciudades, provincias y comunidades; haya reaparecido con otra cara en la gestión completa de la Nación

Porque los "ayuntamientos del cambio" ya no existen, felizmente, pero la semilla del populismo está bien instalada en la acción política y sigue manifestándose, con otra cara más suavizada, pero igual de perversa.

¿El nuevo populismo?
La ha representado muy bien, de hecho, el propio Pedro Sánchez, autoerigido defensor e inductor de un Estado del Bienestar que, según él, estaba en peligro con cualquier otro líder político. Como si los derechos de los ciudadanos dependieran en exclusiva de la buena voluntad de los dirigentes y como si ésta solo existiera en el caso del líder socialista.

Que no es así, lo demuestra el hundimiento del populismo en los ámbitos local y regional. Pero sería terrible que, derrotado éste en ciudades, provincias y comunidades; haya reaparecido con otra cara en la gestión completa de la Nación.

Y les dio igual
Desolador que 7,4 millonesde votantes perdonasen el fraude de la tesis
Luis Ventoso ABC 30 Mayo 2019

En junio de 2016, Boris Johnson, líder de la campaña pro-Brexit, recorrió Inglaterra con un gran bus rojo que lucía un lema pintado con letras enormes: «Enviamos 350 millones de libras a la UE cada semana. En lugar de eso, los destinaremos a la sanidad pública. Vota Leave. Recuperemos el control». Boris ganó el referéndum, pero con el tiempo varios estudios independientes han probado que su promesa era falsa. La trola no quedó impune. Acaba de comenzar un juicio contra él, acusado de «mala conducta» por engañar al público a sabiendas en la campaña. La denuncia fue promovida por un particular y los tribunales la han aceptado. Aunque a raíz del desbarre del Brexit los ingleses parecen haber perdido el compás, su democracia sigue resultando admirable en comparación a otras. En el Reino Unido lisa y llanamente no se tolera que un político mienta y engañe al pueblo.

La Asociación de la Prensa de Madrid, la más importante del gremio, acaba de elegir «periodista del año 2018» a Javier Chicote, de ABC. La razón es que el 13 de septiembre de 2018, Chicote reveló en este periódico que la tesis doctoral de Pedro Sánchez, sobresaliente cum laude en 2012 por la Universidad Camilo José Cela, incurría en plagios e incumplía las más elementales exigencias académicas. En los corrillos ya circulaba que la tesis no era trigo limpio, pero nadie lograba verla. Chicote se hizo con ella y antes de publicar una línea se pasó meses inmerso en el exhaustivo trabajo comparativo que reveló los plagios (luego destapó también que el tribunal presentaba irregularidades). Andando el tiempo, se ha demostrado incluso que para defender a Sánchez la oficina de prensa de La Moncloa emitió un comunicado mendaz aludiendo a supuestos test de plagios superados, que en realidad no existieron.

La reacción del doctor Sánchez ante la exclusiva fue lamentable. A las ocho de la mañana del día de su publicación lanzó vía Twitter un insólito mensaje amenazando a este periódico, propio de un autócrata. Amenazó con demandas, que por supuesto jamás ha presentado, pues carece de defensa posible. Los medios de su cuerda salieron en tromba a denigrar a ABC e iniciaron una campañita para desprestigiarlo. A pregunta de Rivera en el Congreso, Sánchez mintió de nuevo y aseguró que la tesis estaba disponible en internet, pero al día siguiente el Gobierno anunció que por fin la colgaba, delatando así al presidente. Por último, en sus días de oposición, Sánchez había puesto como ejemplo de moral a Alemania, señalando que allí los plagiarios dimiten.

Ahora la profesión periodística hace examen de conciencia y reconoce el valor del trabajo de Chicote. ABC y su periodista, doctor en Periodismo por la Complutense, dijeron siempre la verdad y revelaron algo irrefutable: Sánchez incurrió en plagios e hizo trampas en su tesis doctoral, lo cual debería haberle costado el puesto. Por eso deja un poso de tristeza que sabiendo todo eso, 7,4 millones de españoles hayan antepuesto sus fijaciones ideológicas a la verdad y hayan votado a un político que debería llevar meses en su casa. No. La democracia española aún no es la inglesa.

El PSOE ofreció a ETA “un estatuto único” para País Vasco y Navarra
J.M.Zuloaga. larazon 30 Mayo 2019

Las actas intervenidas a ETA sobre las negociaciones que mantuvo con el Gobierno socialista en diversas fases, desde 2005 hasta 2007, ponen de manifiesto el papel de dirigente de la banda de José Antonio Urruticoechea, «Josu Ternera», recientemente detenido en Francia en una operación de la Guardia Civil.

Se trata, según fuentes de la Asociación Dignidad y Justicia, que preside Daniel Portero, de una prueba fundamental que añadir a las ya existentes contra este terrorista como inductor del atentado contra la Comandancia de la Guardia Civil de Zaragoza, el 11 de diciembre de 1987, con el resultado de 11 personas asesinadas, seis de ellas menores de edad.

Asimismo, en el sumario 3/2015 en el que se acusa a varios dirigentes etarras, entre ellos a José Antonio Urruticoechea, «Josu Ternera», de un delito de lesa humanidad.

Este individuo, hasta que cayó en el ostracismo por la ruptura de dichas negociaciones, era uno de los principales cabecillas de la banda y nada se hacía sin que se le consultara.

Impensable excluirle de unas negociaciones con el Ejecutivo español, al menos en la primera fase, ni de una decisión de tanta trascendencia como enviar a España a «comandos» para que atentaran contra instalaciones de la Guardia Civil, aun a sabiendas de que en su interior vivían mujeres y niños. Se trataba de lo que ETA llamaba una «línea estratégica» y esa la marcaban los cabecillas, entre los que se encontraba «Ternera».

Las actas, que ayer volvieron a salir a la luz aunque ya habían sido publicadas, aparecen en un momento político muy delicado para el PSOE, que tiene en sus manos la llave para el Gobierno de Navarra, que, si así lo decidiera, podría entregar de nuevo a las fuerzas pro anexión de la Comunidad Foral al País Vasco. O apoyar a la opción más votada, navarrista y foralista.

En una de las actas se da cuenta de la reapertura de las negociaciones pese al atentado contra uno de los aparcamientos de la T-4 del aeropuerto de Barajas, noticia adelantada en exclusiva por LA RAZÓN y que, sin embargo, fue desmentida en sede parlamentaria por el Gobierno socialista. En aquella acción criminal murieron dos personas.

En uno de sus documentos, también publicados por este diario en su día, se da cuenta de las referidas reuniones que «llenaban el clima de desconfianza entre las dos partes» (por el citado atentado). «Sin embargo, a pesar de este atentado, el comité ejecutivo de ETA dirigió, en el mes de febrero 2007, un comunicado al jefe del Gobierno español con el fin de manifestar su voluntad de reemprender el diálogo y la necesidad de establecer un acuerdo político».

«Hay que señalar que en el mes de mayo de 2007, en una proposición de hoja de ruta se estableció, con miras de conseguir en 2012, “un estatuto único” para los cuatro territorios españoles que son Vizcaya, Álava, Guipúzcoa y Navarra, con el apoyo del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), del Partido Socialista de Euzkadi (PSE) y del Partido Socialista de Navarra (PSN). Esta propuesta fue hecha por el PSOE en ocasión de una reunión que tuvo lugar durante este mismo mes de mayode 2007 ante los observadores internacionales».

En las actas se relata el primer encuentro mantenido por «Josu Ternera» y Jesús Eguiguren, del PSE, en junio de 2005 en Ginebra. Ambos habían tenido multitud de encuentros que dieron comienzo en el hotel Wilson de la ciudad suiza y habían continuado en Oslo en noviembre del mismo año, en los que habían pactado desde los tiempos de los comunicados hasta la declaración de Zapatero cuando se produjera el anuncio de «alto el fuego permanente», que tuvo lugar el 22 de marzo de 2006.

En uno de los documentos se recoge la famosa frase, atribuida a uno de los representantes del Gobierno, a raíz de una operación contra ETA llevada a cabo por la Benemérita: «La Guardia Civil solo obedece al Duque de Ahumada». Para contrarrestar lo ocurrido, argumentaron la buena disposición de la Fiscalía. que había tenido una «actuación positiva» y recordaron que el Gobierno había cambiado al fiscal general, al nombrar a Cándido Conde-Pumpido para ese puesto.

Los Franco plantean al Supremo la inconstitucionalidad de los Reales Decretos para la exhumación
OKDIARIO 30 Mayo 2019

La familia Franco sigue batallando legalmente para frenar la exhumación del dictador. Este miércoles ha presentado una nueva demanda ante el Tribunal Supremo en la que plantea la inconstitucionalidad de los Reales Decretos aprobados por el Gobierno de Pedro Sánchez para posibilitar la exhumación y posterior inhumación de los restos mortales del dictador.

Los abogados de la familia Martínez-Bordiú Franco presentaron este miércoles un nuevo escrito ante la Sala de lo Contencioso-administrativo del Tribunal Supremo en el que plantean una cuestión de inconstitucionalidad respecto al Real Decreto Ley 10/2018, de 24 de agosto, por el que se modifica la Ley de Memoria Histórica.

La familia Franco, junto a la Fundación Nacional Francisco Franco, ha presentado recursos ante el Tribunal Supremo contra la orden de ejecución de la exhumación del dictador por parte del Gobierno, con el objeto de que la suspensión del desenterramiento que solicitaba se extienda al acuerdo posterior del Consejo de Ministros que puso fecha a la exhumación, el 10 de junio.

En este nuevo escrito, que podría dilatar aún más el proceso, la familia del dictador ha alegado que no se trata de un "caso de extraordinaria y urgente necesidad" que permita la aprobación del Real Decreto en la medida en que los restos de Franco llevan "43 años" en la cripta del Valle de los Caídos. "Resulta evidente que no se dan en este caso las circunstancias excepcionales, graves, relevantes e imprevisibles que la Constitución requiere para permitir que el Gobierno dicte este tipo de normas en vez de ajustarse al procedimiento parlamentario ordinario", alegan al respecto.

Además, argumentan que la técnica del Real Decreto Ley no puede ser utilizada cuando se afecten derechos y libertades fundamentales y, en el presente caso, señalan, afecta al derecho a la libertad religiosa de los familiares, al derecho a la intimidad personal y familiar de sus descendientes y de las 192 personas inhumadas en el Valle, y al derecho a la igualdad ante la ley "por tratarse de una verdadera ley de caso único, esto es, dictada solo para la exhumación de Francisco Franco".

En todo caso, la demanda arguye asimismo que aunque la Sala del Tribunal Supremo decidiera no plantear la cuestión de inconstitucionalidad, "en todo caso las gravísimas vulneraciones de los derechos anteriormente detalladas deberían servir igualmente de base para la anulación de los Acuerdos del Consejo de Ministros impugnados".

El Gobierno, incompetente
En su escrito, la familia Franco indica igualmente que los acuerdos del Consejo de Ministros de fecha 15 de febrero y 15 de marzo de 2019 para autorizar la ejecución de la exhumación y para reinhumar los restos del dictador en el cementerio de Mingorrubio fueron dictados por un "órgano manifiestamente incompetente" como el Gobierno.

En este sentido, alega que corresponde "en exclusiva" a la autoridad eclesiástica, en este caso al Prior Administrador de la Abadía de la Basílica de la Santa Cruz del Valle de los Caídos, y no es suficiente con una autorización de acceso a la Basílica sino que se precisa una para la propia exhumación que "ha sido expresamente denegada".

Recuerda la familia igualmente las "graves deficiencias" del proyecto arquitectónico de exhumación que fue redactado por Patrimonio Nacional y del informe favorable del Ayuntamiento de El Escorial para la realización de las obras necesarias.

Entre estas deficiencias, los letrados señalan que no se trata de una "obra menor" sino de una "obra mayor", no se ha llevado a cabo el plan especial para estas obras, se califican como de ‘recuperación’ sin tener en cuenta que la Basílica goza de protección integral y hay determinados elementos protegidos que han de ser considerados y, finalmente, que el presupuesto de ejecución material es incompleto y no contempla todas las actuaciones efectivamente necesarias.

En esta misma línea, la familia del dictador alega también que es necesaria una autorización por parte la Comunidad de Madrid al ser el órgano competente en materia de sanidad mortuoria y al tratarse de embalsamamiento integral de un cuerpo y no de restos cadavéricos.

Inhumación en La Almudena
"Incluso si todas las anteriores alegaciones fueran desestimadas y el Tribunal Supremo confirmase la decisión de exhumar, lo que en modo alguno se ajusta a Derecho es la decisión del Gobierno de prohibir la posterior inhumación en el lugar designado por la familia", la sepultura que poseen a perpetuidad en la cripta de la Catedral de La Almudena.

Defienden igualmente su legitimidad para decidir sobre el lugar en el que reposen los restos mortales del dictador y cargan contra el Ejecutivo por acordar que sean enterrados en el cementerio de Mingorrubio. "El Gobierno, vulnerando el propio Real decreto Ley ha ejercitado una facultad subsidiaria que sólo está prevista en caso de silencio o discrepancia entre los familiares, supuestos que no se han dado en este caso", indican.

Sobre este punto, cargan contra el Ejecutivo por, "consciente de la falta de amparo legal del veto a la decisión de la familia", apelar a supuestos problemas de seguridad pública para prohibir la inhumación de los restos mortales de Francisco Franco en La Almudena.

Así, acompañan su escrito de un informe pericial elaborado por tres profesionales expertos en seguridad que concluye que los riesgos existentes en el entorno de la Catedral no se incrementarían en modo alguno sino que es el emplazamiento "más seguro e idóneo" y "con un nivel de riesgos sensiblemente inferior" a Mingorrubio.


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La hora de la política
Agapito Maestre Libertad Digital  30 Mayo 2019

Mil interpretaciones tienen los resultados electorales, pero algunas son determinantes para saber qué pasará en el inmediato futuro. Tres me parecen imprescindibles para que nuestro decir contenga algún predecir. Se resumen en tres palabras: bloques, hegemonía y política. Sí, la primera lectura se refiere a las elecciones generales de abril, ganadas por el PSOE, que pusieron en evidencia la política de bloques; los frentes monolíticos y sin fisuras de la derecha por un lado y la izquierda por el otro han desaparecido. No entro en el análisis del porqué de la fragmentación de esa política frentista, sino que simplemente levanto acta del dato: la insuficiencia aritmética o sumatoria rompió los bloques…, cada partido político tendrá que ganarse el pan con el sudor, nunca mejor dicho, de su frente y no con el trabajo de los otros partidos.

Los bloques saltaron por los aires y ahora hay que hacer política de partido para toda la nación. Asunto difícil y complejo, sobre todo para partidos que no tienen claro qué es la nación. Mas este hecho, acontecimiento o afán ha sido revalidado el 26 de mayo: la nación tiene que ser gobernada por una pluralidad de fuerzas políticas. No hay un partido político hegemónico en España, es la segunda gran lección que podemos extraer de las elecciones municipales, autonómicas y europeas, a pesar de que las ha ganado el PSOE; la prueba de que el PSOE, hoy por hoy, no es hegemónico es sencilla: ha ganado en muchas ciudades y comunidades pero, seguramente, en la mayoría de ellas no podrá gobernar.

No obstante, no me cabe la menor duda de que Sánchez podría tener la tentación, según reflejan sus periodistas de cámara, de recurrir a los nacionalistas, los golpistas, los populistas bolivarianos y los filoetarras para sacar adelante su investidura y conformar un Gobierno. Lo creo así, por decirlo brevemente, porque la ideología de fondo que soporta este PSOE de Sánchez no es otra que la suministrada por el federalismo asimétrico del PSC o, peor, la de los nacionalistas catalanes, que desprecian España hasta el punto de considerarla una "nación de naciones". En cualquier caso, para el PSOE la defensa de la nación española es siempre una cuestión de segundo orden. Esta singularidad socialista sospecho que será determinante para Cs a la hora de definir su política de pactos con otros partidos, aunque nunca debiera ser un obstáculo insalvable para tratar de meter en vereda constitucional a los socialistas.

En fin, sin bloques y sin hegemonías, todo dependerá de la inteligencia política de los partidos políticos. Todo a partir de ahora dependerá de alianzas y coaliciones que conformen mayorías serias y vertebradas, no para llevar a cabo utopías, sino únicamente para hacer políticas menos malas y lesivas para los ciudadanos. La política no puede aspirar a otra cosa mejor. Los resultados electorales del 26 de mayo, como he dicho en otro lado, son propios de sociedades abiertas y libres. Habrá todo tipo de pactos, pero todos tendrían que dejar claro, recogiendo los resultados electorales, que deberían quedar fuera de ellos los populistas y los totalitarios. Es obvio que para algunos sería aconsejable alcanzar grandes pactos de Estado, sobre todo para que la situación económica no se deterioré aún más; pero, por desgracia, los inflados egos de los actuales líderes políticos impedirá no sólo esos grandes acuerdos, sino que pondrán por encima de los intereses generales sus intereses privados.

Felicitémonos, en fin, por que haya líderes que sean capaces de reconocer que, si no se llega a grandes pactos de Estado, al menos se consigan coaliciones para hacer políticas menos malas que las anteriores; o sea, me conformo con que haya Gobiernos decentes en el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid. Y del resto para qué hablar.

La hora de la educación
Nota del Editor 30 Mayo 2019

Conformarse con la malo, no buscar lo bueno, empujar el pesimismo, dar por sentado que nada tiene remedio ni solución, no es bueno para la mente, el espíritu, el deseo de mejorar. Por ello, debe pasar la hora de la política y entrar en la hora de la educación, la buena educación. Si tengo que explicar cual es la buena educación, demuestro que es neceario entrar.

Pactos a izquierda y derecha
Antonio Martín Beaumont esdiario 30 Mayo 2019

Rivera quiere convertirse en un político capaz de mirar a ambos lados del espectro ideológico, dando por descontado que sus acuerdos le permitirán obtener el poder suficiente.

Este lunes, a poco de comenzar la reunión de la ejecutiva federal del PSOE dedicada al primer análisis del 26-M, Pedro Sánchez le dijo a un reducido grupo de sus dirigentes: “Y ahora toca gobernar”. Sánchez se ha reservado unos días para centrarse en Europa, en su calidad de negociador-jefe de los socialdemócratas europeos, con un ambicioso objetivo: situar a Nadia Calviño y a Josep Borrell en el reparto de los cargos de la “nueva Unión”.

Pero desde Bruselas, con la reveladora escala en París, el gran vencedor de la doble convocatoria electoral quiere cerrar cuanto antes los pactos imprescindibles para que España “arranque”: los de la investidura, por un lado, y los de la estabilidad, por otro. Ciudadanos es el socio cortejado desde La Moncloa para evitar los sustos que generan Podemos y los independentistas.

Por eso Sánchez se ha ido a ver a Emmanuel Macron, el gran socio europeo de Albert Rivera, para que éste se remangue y aparque el “cordón sanitario” que tanto ha defendido contra el PSOE. Pero nadie, ni en Ferraz, ni en Ciudadanos, ni mucho menos en Bruselas -como sabe bien el naranja Luis Garicano-, quiere pensar en un bloqueo y repetición electoral como los de 2016.

Ganar y gobernar
Porque España ha pedido a sus representantes que hablen. Pactar. Así son los nuevos tiempos políticos. Quien no esté dispuesto a dialogar, a llegar acuerdos con los demás, mejor que se dedique a otra cosa. Tras este 26 de mayo, muy pocos son los que han obtenido una mayoría absoluta que les permita gobernar en solitario.

Y pese a las apresuradas sumas que se hicieron en la noche electoral, la fragmentación política ha dibujado un panorama municipal y autonómico con gobiernos de pronóstico incierto. Aunque los de Sánchez hayan sido, con diferencia, los más votados en muchas plazas importantes, “ganar no es gobernar”, como ya advirtiera el líder socialista.

Rivera desea derribar el muro invisible que incomunica a la derecha y a la izquierda en España. Quiere convertirse en un político capaz de mirar a ambos lados

El PP, siendo la segunda fuerza del país, necesita a Cs y a Vox para acceder a gobiernos en lugares emblemáticos, como por ejemplo el Ayuntamiento de la capital española y la Comunidad de Madrid (dos de las pocas plazas donde quizá los tres partidos de centro y derecha tenían su camino trazado, si se daban los números, incluso antes de cerrarse las urnas).

Otros feudos, en cambio, están sometidos a más movimientos. Se ventilan acuerdos en Aragón, Castilla y León, Murcia y otro largo etcétera de autonomías y municipios donde los naranjas están tentados de repartir sus amores entre populares y socialistas.

La opción “dos y dos” es ahora mismo la que se prefiere en la sede central de Ciudadanos en la calle Alcalá. Es decir, Madrid y Murcia junto al PP; Aragón y Castilla y León al lado del PSOE. De hecho, los más entusiastas con esta “transversalidad” ya celebran su influencia para que Sánchez descartase dar entrada a Podemos en un futuro Gobierno de España, así como su viraje cerrando el paso a ERC al frente del Ayuntamiento de Barcelona, o el veto a Bildu en Navarra.

El muro
Seguramente PP y PSOE hayan podido abrazar la idea de alcanzar algún tipo de acuerdo global con Cs. Pero en este momento Rivera desea primordialmente derribar el muro invisible que incomunica históricamente a la derecha y a la izquierda en España.

Quiere convertirse en un político capaz de mirar a ambos lados del espectro ideológico, dando por descontado que sus acuerdos —a izquierda y derecha— le permitirán obtener el poder suficiente para que las estructuras territoriales de su partido crezcan a lo largo de los próximos cuatro años ya sin escollos electorales por delante.

Una sucia verdad sobre el fin de ETA
Editorial El Mundo 30 Mayo 2019

La larga dictadura del terror etarra no concluyó hace tanto, ni son tan remotas las negociaciones opacas que se mantuvieron para acelerar su final. Si fueron opacas es porque se sabía que resultaban inaceptables para la opinión pública. Pero los españoles tienen derecho a saber lo que sus representantes hicieron durante la etapa en que el Gobierno de España trató de apresurar la derrota de ETA no por medios exclusivamente policiales sino sirviéndose de atajos políticos y judiciales. A esa necesaria transparencia contribuye la decisión de la Audiencia Nacional de levantar el secreto de sumario de las actas que recogen la negociación entre la banda terrorista y el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero. Y lo que hemos conocido resulta preocupante.

Porque, tras los atentados de la T-4 que costaron la vida a Diego Armando Estacio y Carlos Alonso Palate y que dinamitaron la farsa de aquella tregua, Zapatero no solo no rompió los contactos sino que los redobló. ETA dirigió en febrero de 2007 un comunicado al presidente del Gobierno para manifestar su voluntad de reemprender el diálogo y la necesidad de establecer un acuerdo político. En mayo de 2007 llegó la respuesta: un plan de Estatuto único para Vizcaya, Álava, Guipúzcoa y Navarra con el apoyo del PSOE, el PSE y el PSN. Esa propuesta partió del propio Gobierno, abierto como se ve a formular concesiones políticas ante la banda criminal.

Fue Jesús Eguiguren -el mismo que acaba de considerar a Josu Ternera un -«héroe de la retirada»- quien representó al Gobierno en aquella mesa indigna donde se llegó a plantear la transferencia de competencias ejecutivas y legislativas, previa reforma de los estatutos del País Vasco y Navarra. Nada de esto se llevó a término, pero en la entrega que publicamos hoy damos a conocer otras exigencias de ETA: la legalización de Batasuna, el cese de las detenciones o la libertad de De Juana Chaos. Según las actas, el Gobierno prometió a la banda que trabajarían para que se declarase inconstitucional la doctrina Parot, finalmente tumbada en Estrasburgo gracias en buena medida a la oscura labor del juez Luis López Guerra, uno de los ponentes de la resolución de 2012 que acabaría abriendo las cárceles a numerosos etarras afectados por dicha doctrina. También fue legalizada la izquierda abertzale. Y se excarceló a De Juana.

Debemos celebrar que la derrota de ETA se haya consumado sin contrapartidas políticas. Pero hubo cesiones en materia penitenciaria y arreglos judiciales que hieren la memoria de las víctimas. Leer las conversaciones textuales entre un terrorista y un representante del Estado provoca escalofríos. Aún hay centenares de crímenes sin resolver y pistoleros huidos, y sobre todo hay una verdad unívoca y no equidistante sobre el terror que ha ensangrentado las calles de Euskadi y de toda España durante medio siglo. Y esa verdad ha de ser preservada y difundida.

Catalanes oprimidos y Vox ilegal
Pablo Planas Libertad Digital 30 Mayo 2019

En ninguno de los vídeos del referéndum ilegal emitidos en el Tribunal Supremo aparecen políticos. En cambio, el 20 de septiembre se retrataron todos frente a la Consejería de Economía. ¿Qué sucedió en el plazo de diez días para que esos líderes irreductibles pasaran del primer plano del asedio a una comitiva judicial a la discreción más absoluta precisamente el día en que se concretaban todas sus bravatas?

Horas y horas de grabaciones en los centros de votación del 1-O y ni un mísero diputado de la CUP en primera línea de fuego, ni un consejero autonómico al pie del cañón. El que era presidente de la Generalidad, Carles Puigdemont, ni siquiera fue capaz de dar la cara en su colegio electoral porque los Mossos le avisaron de que había llegado la Guardia Civil.

Eso sí que hubiera sido internacionalizar el proceso, ensanchar la base y ser consecuente. La foto de Puigdemont encarado a un agente de la Benemérita hubiera dado la vuelta al mundo tres veces. Pero no, prefirió ahorrarse la estampa, igual que sus colegas de gabinete y los Jordis. En su lugar pusieron a un par de alcaldes y cuatro concejales de pueblo, más las abuelas y abuelos de la ANC con algunos nietos y un heterogéneo magma de matrimonios vermuteros, chavalada bacaladera y payeses por la causa. Mucha gente, sí. Menos de la que vota a partidos españoles o que se dicen españoles.

Lo único inteligente que hicieron los golpistas fue rehusar el enfrentamiento directo. Utilizaron a los Mossos a su antojo para entorpecer las iniciativas judiciales contra el referéndum ilegal, pero no tuvieron arrestos para dar órdenes directas a los Mossos de enfrentarse a la Policía Nacional y la Guardia Civil, a pesar de que eran muy inferiores en número. Entre las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado fijas en Cataluña, unos mil efectivos, y los agentes desplazados desde toda España no sumaban más de siete mil policías frente a los 17.000 mossos con que contaba y cuenta la Generalidad golpista.

Sin embargo, esa cobardía ni siquiera es esgrimida como un acto de prudencia y arrepentimiento por las defensas de los acusados, que pasados los meses prefieren mantener el tipo como electos gracias a una democracia tan democrática que les permite persistir en la comisión del delito mientras se está juzgando.

Elección tras elección, siguen sin ser mayoría, pero ahí están, dando la brasa, impasibles y empecinados, "tozudamente alzados", como dice la canción, utilizando impuestos, escuelas, medios, instituciones, policías, médicos y bomberos a mansalva en pos de esa Cataluña catalana en la que tipos como el simpático juez Marchena serían condenados a muerte salvo que se prestaran a redactar y jurar sin chorradas una Constitució tipo "bon cop de falç defensors de la terra".

Todo esto comenzó con Pujol y tuvo su primer punto álgido con Mas, que el próximo 23-F, casualidades de la vida, dejará de ser un paria y podrá presentarse a unas elecciones tras haber montado el primer referéndum ilegal, inconstitucional, golpista, fascista, xenófobo, supremacista y nazi de la historia en Cataluña, todavía España.

Mas es un reprimido típico primer escalón. Igual que Joana Ortega, también inhabilitada y recién nombrada asesora de una consejería para asesorar en proyectos transversales de transversalidad en la misma consejería a razón de ochenta mil euros al año. Pobre mujer. De vicepresidenta catalana cobraba treinta o cuarenta mil euros más. Tras estos oprimidos están los denominados "exiliados", el prófugo Puigdemont, la secretaria general de ERC Rovira y aquella mujer tan simpática de apellido Gabriel, la del flequillo al hacha que ahora vive en Ginebra. Luego ya los presos provisionales, nueve personas acusadas de rebelión y malversación (en el código alemán traición y corrupción) que se dedican durante su terrible juicio a chatear con el móvil. Terrible situación, gran drama, tremenda conmoción tras haber causado una fractura social y una quiebra económica sin precedentes.

Nadie se podrá llamar a engaño si a los delincuentes golpistas se les imponen las penas más bajas. Y menos aún si se les indulta. De aquí a un año, Junqueras será un dios Cataluña y Puigdemont, su ángel caído. O al revés. Y nadie se acordará de cuando Marchena le paró los pies a algún gilipollas que esgrimió el imperativo legal para no contestar a los abogados de Vox, que acabará siendo ilegal mañana o pasado.

El PNV endurece su chantaje a Sánchez
Editorial ABC 30 Mayo 2019

La tradicional maquinaria del chantaje político se ha vuelto a poner en marcha tras las elecciones municipales y autonómicas. El PNV amenazó ayer a Pedro Sánchez con no votar favorablemente en su investidura si el PSOE no apoya en Navarra la continuidad de un Gobierno foral conformado por el bloque de izquierda batasuna, y representado por Geroa Bai, EH Bildu y Podemos. Los socialistas navarros son en este caso quienes deben decidir si hay un vuelco político, de modo que permitan gobernar al bloque constitucionalista liderado por Navarra Suma (UPN, PP y Ciudadanos), o si por el contrario Sánchez va a dar continuidad a un Gobierno que directamente propone la anexión de Navarra al País Vasco, defiende a los presos de ETA, y quiere expulsar a la Guardia Civil. Es cierto que en los prolegómenos de cualquier negociación política para intercambiar favores mutuos cada partido presenta propuestas de máximos para después ir rebajando el tono de la exigencia. Sin embargo, el PNV no se caracteriza por los órdagos y, tal como demostró con Rajoy hace casi un año, no tiene empacho alguno en traicionar los acuerdos previos con tal de sacar tajada.

A poco más de un año para las elecciones en el País Vasco, el PNV radicalizará su discurso nacionalista con Navarra como objetivo, y no tendrá remilgos para imponer a Sánchez cualquier exigencia separatista desde la certeza de que el PSOE cederá porque su única prioridad es mantenerse en La Moncloa. Más aún, el PNV se presenta como el partido determinante para la investidura después de que los cuatro diputados presos, suspendidos a la espera de sentencia del Tribunal Supremo por rebelión, hayan decidido de momento no renunciar a su escaño. Por un lado, serán cuatro votos menos en la investidura, lo que abaratará la designación de Sánchez como presidente, pero por el otro será el PNV quien logre sacar tajada. Ese puede ser el drama de Navarra, donde la ciudadanía ha expresado con claridad su preferencia por un Gobierno Foral de corte constitucionalista, implicado con el Amejoramiento del Fuero, y alejado de las veleidades anexionistas del peor Ejecutivo que han tenido los navarros. Sánchez no debería claudicar ante los herederos de Batasuna y ante un Podemos tan radicalizado, que además han realizado una pésima gestión del día a día de los ciudadanos. Entregar esta Comunidad a Bildu y sus socios dejaría al PSOE definitivamente fuera del bloque de partidos garantes de la Constitución. Pero Sánchez ha demostrado tener más compromiso con el oportunismo político y con su ambición de poder que con la defensa de los valores constitucionales que a todos nos vinculan. De momento, nadie en el PSOE ha rechazado la opción de entregar el Gobierno Foral a Geroa Bai, Bildu y Podemos. Por pasiva, es toda una declaración de intenciones.

Sánchez reniega de EH Bildu ahora que ya no los necesita
OKDIARIO 30 Mayo 2019

Como suele ser habitual en Sánchez, la estrategia que está poniendo en marcha en Navarra consiste en invocar razones de interés general para beneficiar al máximo su propia posición.

Para entender sus movimientos dentro de la Comunidad Foral, ampliemos antes el foco para ver el marco general de la partida. Sánchez en estos precisos momentos está desarrollando un juego de geometría variable con varios potenciales socios. Cada uno de ellos se mueve dentro de su esfera: Macron, los grandes poderes económicos europeos, Ciudadanos, los independentistas catalanes y el juicio del 1-O, el PNV, las posibles alianzas en comunidades autónomas y municipios. Cada esfera de poder desarrolla su lógica y tempo. La negociación con Macron tiene un horizonte de semanas y está orientada a lograr legislaturas estables en Europa y España. Con el mundo independentista catalán, como la problemática y la mutua dependencia pueden durar años o décadas, todo se está cociendo a fuego lento. Estas partidas, sin perder su especificidad propia, comparten un objetivo común: maximizar la intensidad y duración del poder de Sánchez.

Centremos ahora el foco en Navarra. Sánchez ya no es un débil líder de la oposición con 84 diputados que necesita a toda costa potenciales apoyos para sacar adelante su moción –por ejemplo, PNV o Bildu-. Ahora es un líder consolidado y respetable, tiene 123 diputados y su objetivo es gobernar cuatro años, en solitario o incluso con el apoyo de Ciudadanos. Alcanzar el poder en la comunidad foral le interesa, por supuesto, pero no si ello implica asumir el desprestigio de pactar con EH Bildu –una cosa es aceptar su abstención o abstenerse para que gobierne Barcos y otra, entrar con ellos en el ejecutivo–. Es cierto que el PNV, a través de su filial navarra, Geroa Bai, puede recordarle que tal vez les necesiten de nuevo pronto en las Cortes de Madrid… O tal vez no, respondería Sánchez, si la operación Macron-Ciudadanos prospera. En cambio, el PNV tendrá elecciones autonómicas dentro de un plazo no muy largo, y su único potencial socio en el País Vasco es el PSE-PSOE.

La taxativa negativa a EH Bildu tiene varias ventajas para Sánchez: alzar el perfil de la dignidad constitucional, dar un argumento más a Ciudadanos para que le apoye, mostrar dureza frente a Uxue Barcos, que ha obtenido un mal resultado (9 diputados), resaltar el buen resultado del PSN (11 diputados), sacar pecho ante el PNV, y tal vez forzar a Navarra Suma a la abstención para hacer a Chivite presidenta y que así, con las demás combinaciones bloqueadas, propiciar que al menos haya gobierno constitucionalista en la comunidad.

¿Esta última puede parecer una hipótesis demasiado rocambolesca? Recordemos que Sánchez sacó de forma consecutiva los dos peores resultados de la historia reciente del PSOE, que acto seguido fue expulsado de su propio partido, que luego ganó unas primarias contra el establishment socialista, que sacó adelante una moción de censura contra todo pronóstico, que gobernó casi un año con una exigua minoría y que ahora acaba de ganar unas elecciones generales, europeas, municipales y autonómicas en las que además ha pulverizado a su principales adversarios a derecha e izquierda. Conviene no minusvalorar las hipótesis de Sánchez.

Otros tiempos
El Club de los Viernes  latribunadelpaisvasco.com 30 Mayo 2019

Autor: Roberto Granda (El Club de los Viernes). Hubo un tiempo en que las campanas no doblaban por aquellos a los que el nacionalismo asesinaba, y la tétrica mafia clerical ofrecía la ominosa puerta trasera de sus iglesias para la salida discreta de un féretro que incomodaba demasiado en la virulenta tierra de la ley del silencio.

El tiempo en el que aún se sabía que ETA nació en un seminario. Y que el veneno que cebaba las pistolas estaba compuesto de pólvora y también de un odio racial y una xenofobia homicida cuya idea primigenia habían desarrollado a finales del XIX los hermanos Arana.

Y bajo ese fuego de analfabetos con detonadores se lucraban los recolectores de nueces cuya mentalidad carlista llevaba aparejada la mirada identitaria, cerril, de corte tribal y étnico y un sentido de los fueros y los ultramontanos privilegios territoriales que se sumergía directamente hasta la Edad Media.

En ese tiempo, como digo, nadie dudaba del carácter totalitario de aquellos patriotas con txapela, y entre sus víctimas sumaron comunistas notorios y figuras del antifranquismo, como José Luis López de Lacalle, ministros socialistas como el entrañable Ernest Llunch y otros voluntariosos activistas por la libertad: Buesa, Enrique Casas, Pagaza, Carrasco, Múgica o Priede, entre la larga lista de socialistas asesinados, dan una idea del dolor causado también entre las filas de la izquierda. Pues no sólo de guardias civiles y de militares se alimentaba la bestia.

El nacionalismo sólo puede entenderse como un mal endémico, una enfermedad colectiva de creencia sanguínea, que ensalza las virtudes de los pueblos elegidos, por encima de las de los individuos, y anima a actuar en manada no racional con el carburante común que ofrece el odio, cuya naturaleza separa a las personas por zonas de exclusión.

Del laboratorio/lodazal político de la Complutense capitalina nació la primera generación de los que se autodefinían como progresistas y a la vez eran abiertamente abertzales, una deformidad ideológica que convertía a jóvenes mesetarios sin malicia pero sin cultura en engendros intelectuales. Con el ejemplo de un profesor universitario, después convertido en el líder mesiánico de un brebaje populista tan dañino como efímero, que se paseaba por los templos proetarras alabando la visión estratégica de los terroristas para identificar el mal a erradicar del “régimen del 78”. Si antes el apoyo a la idea nociva de Euskal Herria se limitaba a los límites geográficos de las Vascongadas, la aparición de aquella pancarta en apoyo a Iñaki de Juana Chaos en un pasillo universitario madrileño nos enseñó de sopetón que cierta izquierda había mutado a una vertiente reaccionaria, encariñándose de los últimos gudaris. Y de ahí se llegó a lo que nos encontramos ahora, palurdos de todo el territorio jugando a revolucionarios de prosapia euskalduna que blanquean a Bildu; veinteañeros sin lecturas, sin información y sin memoria, hablando de los “chavales de Alsasua”.

Ana Beltrán: "Navarra ha decidido sacar al nacionalismo del Gobierno y acabar con la imposición del euskera"
La presidenta del PP en la Comunidad Foral ha comentado en Es la Mañana de Federico los resultados electorales de Navarra y su significado.
LD/esRadio Libertad Digital 30 Mayo 2019

Navarra Suma, la fórmula electoral con la que UPN, PP y Ciudadanos han acudido a las elecciones en la Comunidad Foral, consiguió este martes el escaño número 20 en el parlamento regional, lo que allana su camino a la investidura, que sólo depende de la abstención del PSOE.

Ana Beltrán, presidenta del PP navarro, ha estado en Es la Mañana de Federico comentando este resultado electoral y ha recordado su anterior paso por esRadio: "Cuando estuve aquí tendí la mano para hacer Navarra Suma porque era necesario para salvar Navarra, había un problema muy grave" con la imposición nacionalista. Beltrán ha asegurado que para la creación de este pacto "ha habido mucha generosidad" por parte de todos los partidos y ha recalcado que esta "ha sido una fórmula de éxito" que demuestra que "juntos somos más" y que "la unión hace la fuerza".

Para Beltrán el resultado electoral "evidencia con claridad nítida que Navarra ha decidido sacar al nacionalismo del Gobierno" y "acabar" con la presión nacionalista que se ha venido sufriendo en como "la imposición del euskera" y la presencia masiva de la ikurriña. La popular ha recordado que "Navarra es pieza clave porque la quiere el nacionalismo vasco, para que sea la joya de su independencia", ha dicho, asegurando que una anexión como la que pretenden los nacionalistas sólo sería "un paso previo a la independencia".

La presidenta del PP en Navarra ha recordado que la anexión "va en el ADN del PNV y de Bildu" y que ETA "ha matado por Navarra". Además, ha dicho que "en el nuevo Estatuto vasco que se está preparando" en el prólogo "se incluye a Navarra".

La responsabilidad del PSOE
"No se entiende que el PSOE no sea responsable" ha dicho la presidenta del PP en Navarra al recordar que "sólo con una abstención" le basta para quitar el gobierno al nacionalismo. Cree que el problema es que la candidata del PSOE "quiere ser presidenta pactando con Geroa Bai".

También ha asegurado que "es tan visible lo que han querido los navarros que sería injusto" que eso pasara. Beltrán ha recordado que estos años "UPN, PP y PSOE han votado exactamente igual" y que los socialistas "han plantado cara al nacionalismo".

La presidenta del PP en Navarra ha afirmado que "Sánchez no lo debe consentir" porque "estamos hablando de la unidad de España". Anal Beltrán piensa que el secretario general del PSOE "tiene que dejar gobernar a Javier Esparza" pero cree que "la clave" de la negociación no va a ser otra que "la presidencia del gobierno de España" ya que "Sánchez quiere ser presidente". Por eso el PNV sigue presionando al PSOE y "no va a ceder". Beltrán ha asegurado que "estamos hablando que se la lleven los nacionalistas" y que "es una desgracia que Sánchez sea presidente, pero es peor que se pierda Navarra".

Así negoció el Gobierno de Zapatero con Josu Ternera la liberación de Iñaki de Juana Chaos

Libertad Digital 30 Mayo 2019

El Mundo continúa publicando informaciones sobre las actas redactadas por los miembros de ETA que negociaron con los representantes del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Este jueves, el contenido se centra en las conversaciones mantenidas con el terrorista Josu Ternera sobre el riesgo de ruptura del "proceso" y las condiciones que este puso para no romper el diálogo: "Cumplimiento del acuerdo en su totalidad, libertad para Iñaki de Juana Chaos, presos enfermos, Doctrina Parot. Sobre el otro carril: cuatro territorios y derecho a decidir".

Según informa el diario de Unidad Editorial, la juez antiterrorista francesa Laurent Levert remitió estas actas cuando fueron reclamadas por el caso Faisán y permanecieron secretas oficialmente incluso después de que el Tribunal Supremo dictara sentencia. La primera fue fechada el 16 de mayo de 2005, y se prorrogan hasta mediados de diciembre de 2006, momento en que Ternera dirige a los enviados por ETA.

En las actas, Jesús Eguiguren aparece como GO, y Josu Ternera, como Georges o EO. Leemos cómo intentaban pactar la declaración con la que Zapatero debía anunciar públicamente que Gobierno y banda terrorista estaban negociando, cuál iba a ser la pretensión de la negociación, y cómo iban a redactar conjuntamente el comunicado de ETA con el que se iba a iniciar el proceso.

Pese a la colocación por parte de ETA de un coche bomba en Madrid, el acta de la reunión posterior al atentado muestra cómo Zapatero –en las actas, Gorburu– quería seguir adelante: "Después de la acción de Madrid, el mediador estuvo muy enfadado y enloquecido pero Gorburu al parecer le dijo que estuviera tranquilo y que tenía que seguir con las conversaciones, aunque reduciendo el riesgo al máximo".

"Accidentes"
Cuando Eguiguren y la delegación etarra retomaron las conversaciones, lo discutieron todo. Se fijó un máximo de tres negociadores, un máximo de cuatro asesores, sólo habría una copia de las actas –en versión oficial, se supone– y la fundación de Henry Dunant las guardaría en un banco. También hablaron de los "accidentes", que es como a partir de ese momento iban a llamarse los atentados, las agresiones o las extorsiones y las detenciones.

Pactada la declaración de Zapatero, las actas muestran que, una vez ETA leyese su propio comunicado, el Gobierno debía comprometerse en tres puntos entre los que estaban la "disminución palpable de la presencia policial" o "aceptar de facto que Batasuna y otras organizaciones" puedan desarrollar una "vida política". Tras muchas discusiones, la banda asesina aceptó el término "permanente" y garantizó por su parte que no cometería atentados ni reclutaría o compraría armas.

ETA anunció el alto el fuego el 23 de marzo de 2006; el 29 de junio, Zapatero leyó en el Congreso de los Diputados el comunicado anunciando el principio del diálogo con la banda. Las dos partes incumplieron y las actas de septiembre son una montaña de reproches.
La reunión de septiembre

A la reunión de septiembre de 2006, asistieron tres representantes del Gobierno entre los que estaban Eguiguren y el exfiscal general del Estado Javier Moscoso. En las actas vienen como GO-2, GO-3 y GO-4. El mediador de la Henry Durant constata que el proceso se encuentra en una "situación crítica". Zapatero, improvisando, no se había atenido a la literalidad de lo acordado y el juez Grande-Marlaska había realizado una operación con varios detenidos en el mes de junio. Los etarras mostraron su enfado y el Gobierno intentó calmarles.

En las actas recogidas por El Mundo, leemos cómo GO-4 dice: "Marlaska se puede considerar un accidente, precisamente como la kale borroka. Garzón mantiene dos líneas de comunicación. Una con el Gobierno y otra con Batasuna. (…) Todavía se producen detenciones por dosieres abiertos. Podemos intentar minimizarlo desde la fiscalía pero no nos podemos comprometer de una manera rotunda".

Ternera, por su parte, dice: "Los incumplimientos no sólo han afectado a Batasuna. Gorburu no ha hecho lo acordado y lo ha deformado… ¿Cómo no se va a encender la kale borroka si para alimentar a Iñaki de Juana le atan de pies y manos? Doctrina Parot… Eso es gasolina".

GO-4 responde: "Con problemas reconocemos que ETA ha hecho un gran esfuerzo para poder cumplir las garantías del acuerdo. Iñaki de Juana: resolveremos el problema rápidamente hablando con la familia. Doctrina Parot: esperamos que el Tribunal Constitucional lo declare inconstitucional".

Antes de que la reunión finalizase se supo que De Juana Chaos había abandonado la huelga de hambre y ETA pidió la libertad provisional. Al final, los representantes del Ejecutivo se comprometieron a hacer las gestiones personalmente. No creen que puedan dejarle ese día en libertad pero aceptan la propuesta escalonada de la banda asesina: "Primero en casa, seguidamente libertad y para finalizar absolución en el juicio".

Aquel septiembre, ETA ya estaba preparando un atentado en Burgos que no salió a la luz. Después vendría el de la T-4.
Dignidad y Justicia

Ahora, la asociación Dignidad y Justicia va a utilizar la documentación para apuntalar una causa de lesa humanidad contra Josu Ternera –detenido recientemente después de permanecer huido durante 17 años– como el jefe del aparato político de ETA durante esos años y pedirá a la Policía y la Guardia Civil informes que precisen su posición.

Zapatero ofreció a ETA un ‘estatuto único’ para País Vasco y Navarra después del atentado de la T-4
Agencias eltorotv.com 30 Mayo 2019

Planteó que una organización internacional solucionara el problema financiero de la banda a cambio de que no mandaran cartas de extorsión.

El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero ofreció a ETA durante las negociaciones con la banda la creación de un órgano común para el País Vasco y Navarra, la legalización de Batasuna, no detener etarras, liberar a De Juana Chaos y otros presos enfermos, acabar con la Doctrina Parot y solucionar el problema financiero de la banda terrorista a través de una organización internacional para que dejaran de enviar cartas de extorsión.

Así consta en las actas de la banda a las que ha tenido acceso Europa Press después de que fuera levantado, por parte de la Audiencia Nacional, el secreto del sumario sobre la investigación de la negociación entre el Ejecutivo socialista y la banda terrorista ETA.

Esta documentación le fue incautada al etarra Francisco Javier López Peña ‘Thierry’, tras su detención el 20 de mayo de 2008 en Burdeos. Ahí se relata desde el primer encuentro mantenido por Josu Ternera y Jesús Eguiguren, junio de 2005 en Ginebra hasta las negociaciones políticas y técnicas que llevaron a cabo el Gobierno y la banda, el PSE y Batasuna tras el atentado de la T-4. Las actas incluyen las reuniones de Oslo y las nueve previas de Ginebra.

Según estas actas, en las negociaciones que se produjeron entre los días 18 y 21 de mayo de 2007, unos meses después del atentado de la T-4 -30 de diciembre de 2006- que costó la vida a dos personas, el Ejecutivo de Zapatero puso sobre la mesa el acuerdo de Loyola, que preveía la creación de un órgano común con atribuciones ejecutivas para el País Vasco y Navarra.

Lo hizo en la ronda de contactos que se celebraron esos días en los que se establecieron dos mesas, una de partidos y otra técnica entre Gobierno y ETA y en las que participaron: 2 miembros de Batasuna; dos de ETA; dos del PSOE; 2 del Sinn Fein, dos del Gobierno de Irlanda y uno del Gobierno de Noruega.

Los socialistas lanzaron esta propuesta después de que Batasuna reiterara en la mesa política -de PSOE y la izquierda abertzale- la petición de un Estatuto de Autonomía para las «cuatro provincias», lo que incluía Navarra. En esa ronda de encuentros, exigían al PSOE que tomara el compromiso de reconocer el derecho de autodeterminación y un referéndum para decidir sobre un estatuto ‘a cuatro’.
Dos policías con carnet de Moncloa llevan un mensaje a Otegi

Los representantes socialistas lo rechazaron pero a cambio, pusieron sobre la mesa el acuerdo de Loyola, que fue pactado a finales de 2006 –tras dos años de negociaciones secretas– entre el PNV, Batasuna y el PSE. En el apartado 4 de ese acuerdo, los firmantes se comprometieron a «promover la creación de un órgano institucional común para los cuatro territorios comprendidos en dichos ámbitos (País Vasco y Navarra)».

Pero no se logró el acuerdo y ETA afirmó que habían llegado a un punto de ruptura en el proceso de negociación al no haber acuerdo político. Pocos días después, el 5 de junio de 2007, ETA rompía la tregua.

No obstante, en las citadas actas se hace constar que en noviembre de ese mismo año, dos policías «con carnet y membrete ‘presidencia del Gobierno'» se dirigieron a Santiago Orue, amigo y chófer de Otegi, para darle el mensaje de la «necesidad de hablar» y «llegar a un acuerdo antes de enero».

Arreglar el ‘problema del dinero’ de ETA
Sin embargo, antes de esta fase final, Eguiguren y Josu Ternera habían tenido multitud de encuentros que dieron comienzo en el hotel Wilson de Ginebra en junio de 2005 y habían continuado en Oslo en noviembre del mismo año, en los que habían pactado desde los tiempos de los comunicados hasta la declaración de Zapatero cuando se produjera el anuncio del «alto el fuego permanente», que tuvo lugar el 22 de marzo de 2006.

Tras la declaración de tregua por parte de ETA, el presidente del Gobierno anunció el inicio del diálogo con la banda. Dio para ello un plazo de 6 meses y comenzó una serie de reuniones ese mismo mes.

Según las actas de Thierry, en el primer encuentro de esa fase, el 22 de junio de 2006 -las actas apuntan a la presencia de Javier Moscoso-, el Gobierno anunció que estaban trabajando para que Batasuna fuera legal en septiembre-octubre de ese mismo año y comunicó a la banda que habían pedido a la Guardia Civil, a la Policía y a la Policía francesa que no hicieran detenciones. «Ha sido muy difícil hacerlo», admitieron tras reconocer que la Guardia Civil «solo obedece al Duque de Ahumada». Justificaron también la labor de los jueces alegando que son «instrumento del PP».

Sin embargo, afirmaron que la Fiscalía había tenido una «actuación positiva» salvo en una ocasión y recordaron que el Gobierno había cambiado al Fiscal General -nombró a Cándido Conde-Pumpido-.

Los enviados del Gobierno admitieron también que habían sido un «accidente grave» las detenciones del Faisán -bar en el que había una base de extorsión de ETA y cuyas detenciones dieron lugar a una investigación por un chivatazo policial a la citada red- y reconocieron que el ministro, en aquel momento Alfredo Pérez Rubalcaba, tenía un montón de cartas de extorsión que no se habían hecho públicas y que además, desde el Gobierno, estaban diciendo que no les constaba que la banda estuviera pidiendo dinero.

‘La misma carta que está dando vueltas’
Esta respuesta del Ejecutivo a ETA es coincidente con la respuesta que altos cargos de Interior dieron en su momento al preguntar por las cartas de extorsión que seguían recibiendo los empresarios a pesar de la tregua: «Será la misma carta que está dando vueltas», aseguraron para restarle importancia.

No obstante y a pesar de que el Ejecutivo negara la llegada de cartas, reiteraron el reproche a ETA por este hecho y plantearon a la banda, como contrapartida, «arreglar el problema del dinero» mediante una organización internacional u otras opciones.

Los enviados del Gobierno dieron a la banda toda esta retahíla de argumentos después de que los terroristas reprocharan en ese encuentro las detenciones que se habían producido en Francia, que ni jueces, ni policías estaban de brazos cruzados y que Zapatero hubiera anunciado que solo hablaría con ETA de disolución y futuro de sus integrantes.

En las reuniones que se produjeron entre junio y septiembre de 2006, –en las que también participó el exjuez y exvocal José Manuel Gómez Benítez– el Ejecutivo también se comprometió a dejar sin efecto la Doctrina Parot («es cosa del Constitucional y pueden derogarla», dice el acta), a acercar a presos al País Vasco y a dar la libertad condicional a Iñaki de Juana Chaos, condenado a 3.000 años de cárcel, de los que cumplió 18, por su participación en 25 asesinatos.

Sobre este último, las actas reflejan que lo harían «por medio del hombre de la Iglesia» y primero le llevarían a rehabilitación en un hospital de Madrid «manteniendo su situación de libertad en secreto».

Pero ETA exigió acuerdos políticos, no solo sobre los presos. Lo puso como condición para pasar a la tercera fase y emitió un comunicado anunciando que el proceso estaba en crisis. En octubre de 2016 se volvieron a reunir 4 enviados del Gobierno y dos de ETA para «tratar los accidentes» que se convirtió en un cruce de reproches.

La banda acusa al Gobierno del 90 por ciento de los incumplimientos y este alegó que por «dar el aviso del Faisán hay un alto policía encausado y casi el jefe de seguridad del PSOE», ofrecen salidas de presos enfermos graves, incluso el de Bolinaga, uno de los secuestradores de Ortega Lara.

En noviembre, ETA vuelve a amenazar con romper, el 20 de diciembre se filtran informaciones sobre las reuniones; hay un encuentro Gobierno-ETA sin éxito en el que ya no está Josu Ternera; el 29 de diciembre Zapatero anuncia que la situación es mejor que hace un año y al día siguiente se produjo el atentado de la T-4 en Barajas.

La única ultraderecha en España es la de Quim Torra y sus amigos
EDTORIAL ESdiario 30 Mayo 2019

Si toda la insistencia que le ha puesto Pedro Sánchez en denigrar a Vox, al PP e incluso a Ciudadanos con la etiqueta de "ultraderecha" se la hubiera dedicado a quien realmente merece esa calificación, probablemente nunca hubiera sido presidente del Gobierno mediante moción de censura ni, después e impulsado por ese trampolín, tras ganar las Elecciones Generales del 26M.

La perversa utilización de ese concepto debería estar especialmente castigada en España, que debería conocer como pocos otros países las consecuencias de haber vivido una Guerra Civil culminada con el asentamiento, durante 40 años, de un régimen antidemocrático.

La herida que el combate entre hermanos y la represión posterior alojó en el alma de generaciones enteras de españoles obliga a los dirigentes del presente, como a pocos otros, a ser extremadamente cautelosos con estos términos. Sin embargo, el PSOE de Sánchez los ha utilizado como pocos y de la manera más abyecta.

La cifra que destroza el "miedo a la ultraderecha": las agresiones son para PP, Vox y Cs
Primero para estimular a Vox con el viejo recurso de hablar mal del nuevo partido pero muy a menudo para auparlo, intentando con ello debilitar al PP y en menor medida a Ciudadanos. Y después, una vez logrado ese objetivo, para estigmatizar cualquier acuerdo o entendimiento entre las tres formaciones que impida a los socialistas acceder a cualquier parcela de poder.

Que se entiendan
Mal harían PP, Cs y Vox en dejar de entenderse, allá donde las cuentas les salgan y logren sintonizar programas, por el temor a que la izquierda les dedique sus peores epítetos: aislarse del partido de Abascal, por ejemplo, no les librará del mismo mantra. Lo sufrió Rajoy, presentado en su día como el "líder más radical de la derecha europea"; lo han padecido PP y Cs cuando se han entendido en solitario y, en fin, lo soportarán siempre si ello les aleja del poder.

Para la izquierda actual, todo lo que le pueda impedir gobernar en cualquier sitio es "ultraderecha". PP, Cs y Vox no deben consentirlo

Pero puestos a hablar de ultraderecha y de fascismo, el PSOE lo tiene bien sencillo: basta con que mire a algunos de los partidos a los que utilizó o con los que se entendió en la primera legislatura exprés de Sánchez, con el de Quim Torra y Carles Puigdemont a la cabeza y el de Otegi a su lado.

El independentismo catalán es supremacista en su conjunto, como el propio Sánchez reconocía antes de necesitarlo, y ésa es una de las condiciones inherentes al fascismo. El uso de la violencia o la comprensión hacia ella también lo son, por mucho que se disfracen de ropajes antisistema o se apele a la República: Bildu, los CDR o la propia ERC son radicales, y mucho más peligrosos desde luego que Vox, Cs o el PP.

La ultraderecha disfrazada es otra
Puestos a imponer cordones sanitarios, todos los partidos constitucionales que de verdad se digan democráticos, lo tienen sencillo: cualquier fórmula de entendimiento entre ellos será válida, guste más o menos; y la exclusión de los partidos citados debiera ser una decisión compartida.

Porque en España, efectivamente, hay ultraderecha y hay vestigios de fascismo. Se les reconoce fácil, además: suelen ser los primeros en presentarse a sí mismos como "antifascistas".

Actas de las negociaciones del PSOE con la banda terrorista ETA
www.latribunadelpaisvasco.com 30 Mayo 2019

El Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero ofreció a la banda terrorista ETA durante las negociaciones con esta organización criminal anexionar Navarra al País Vasco, legalizar a Batasuna, no detener a etarras, liberar al psicópata sanguinario Iñaki De Juana Chaos, derogar la conocida como “Doctrina Parot” y “solucionar su financiación” a través de una organización internacional. Así se desprende al menos de las actas de la banda terrorista a las que ha tenido acceso la agencia Europa Press después de que la Audiencia Nacional levantara el secreto del sumario sobre la investigación de la negociación entre el Ejecutivo socialista y ETA. Esta documentación fue incautada al etarra Francisco Javier López Peña 'Thierry', tras su detención el 20 de mayo de 2008 en Burdeos.

Según expertos consultados por La Tribuna del País Vasco, todas estas cesiones, tomadas una por una o colectivamente, podrían suponer delitos de traición y contra la paz o la independencia del Estado español, castigados con penas de prisión de entre 12 y 20 años. Concretamente, serían los puntos 2º y 3º del Artículo 583 del Código Penal los que habrían sido violados por el Gobierno socialista presidido entonces por José Luis Rodríguez Zapatero: “El español que suministre a las tropas enemigas caudales, armas, embarcaciones, aeronaves, efectos o municiones de intendencia o armamento u otros medios directos y eficaces para hostilizar a España, o favorezca el progreso de las armas enemigas de un modo no comprendido en el artículo anterior”; “El español que suministre al enemigo planos de fortalezas, edificios o de terrenos, documentos o noticias que conduzcan directamente al mismo fin de hostilizar a España o de favorecer el progreso de las armas enemigas”.

Según refieren varios medios de comunicación, las actas exponen el primer encuentro mantenido por el terrorista recién detenido Josu Ternera y el socialista Jesús Eguiguren en junio de 2005 en Ginebra (Suiza) hasta las negociaciones políticas y técnicas que llevaron a cabo el Gobierno y la banda, el PSE y Batasuna tras el atentado contra la T-4 del Aeropuerto de Barajas, en el que dos personas fueron asesinadas por los etarras. Las actas incluyen también las reuniones de Oslo y las nueve previas celebradas en Ginebra.

A tenor de estas actas, en las negociaciones que se produjeron entre los días 18 y 21 de mayo de 2007, unos meses después del atentado de la T-4 (30 de diciembre de 2006), el Ejecutivo de Zapatero puso sobre la mesa el conocido conmo Acuerdo de Loyola, que preveía la creación de un órgano común con atribuciones ejecutivas para el País Vasco y Navarra. Concretamente, y como ya revelaron por aquellas fechas algunos medios de comunicación, en la ronda de contactos celebrada esos días se establecieron dos mesas de negociación, una de partidos y otra técnica entre el Gobierno socialista y la banda terrorista ETA y en las que participaron dos miembros de Batasuna; dos de ETA; dos del PSOE; dos del Sinn Fein, dos del Gobierno de Irlanda y uno del Gobierno de Noruega.

Los socialistas lanzaron esta propuesta después de que Batasuna reiterara en la mesa política la petición de un Estatuto de Autonomía para las "cuatro provincias", lo que incluía Navarra. En esa ronda de encuentros, exigían al PSOE que tomara el compromiso de reconocer "el derecho de autodeterminación" y un referéndum para decidir sobre un estatuto 'a cuatro’. Además, y según ha podido saber La Tribuna del País Vasco, en aquellas reuniones, el dúo ETA-Batasuna también exigió a los socialistas que su partido apoyara activamente, en la hipotética consulta, al anexión de Navarra al País Vasco.

Los representantes socialistas lo rechazaron y la banda terrorista ETA afirmó que habían llegado a un punto de ruptura en el proceso de negociación "al no haber acuerdo político". Pocos días después, el 5 de junio de 2007, ETA rompía la tregua.

En las citadas actas se hace constar que en noviembre de ese mismo año, dos policías "con carnet y membrete de 'presidencia del Gobierno'" se dirigieron al chófer de Arnaldo Otegi para darle el mensaje de la "necesidad de hablar" y "llegar a un acuerdo antes de enero".

Según las actas de 'Thierry' a las que ha tenido acceso Europa Press, el 22 de junio de 2006, el Gobierno anunció a los terroristas que estaban trabajando para que Batasuna fuera legal en septiembre-octubre de ese mismo año y comunicó a los asesinos que había pedido a la Guardia Civil, a la Policía y a la Policía francesa que no hicieran detenciones. "Ha sido muy difícil hacerlo", admitieron desde el Gobierno socialista, tras reconocer que la Guardia Civil "solo obedece al Duque de Ahumada". El PSOE también justificó que algunos jueces continuarán haciendo su trabajo afirmando que son "instrumentos del PP".

Los enviados del Gobierno admitieron también que había sido un "accidente grave" las detenciones del bar Faisán, donde se localizaba parte del aparato de extorsión de ETA. Un chivatazo policial permitió escapar a varios miembros de la banda, que posteriormente fueron arrestados. Los enviados de Zapatero también reconocieron que el entonces ministro, Alfredo Pérez Rubalcaba, tenía un montón de cartas de extorsión que no se habían hecho públicas y que, además, desde el Gobierno se estaba afirmando públicamente que no “les constaba” que la banda estuviera chantajeando a numerosos ciudadanos. Posteriormente, la banda acusaría al Gobierno del 90% de los incumplimientos y este alegó que por "dar el aviso del Faisán hay un alto policía encausado y casi el jefe de seguridad del PSOE", ofreciendo salidas de presos enfermos graves, incluso el del etarra Bolinaga, uno de los secuestradores de José Antonio Ortega Lara.
 

Zapatero ofreció a ETA un órgano común vasco-navarro
Era el primer paso para un referéndum de anexión ya previsto en los Fueros
Pablo Muñoz. Cruz Morcillo. ABC

El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero ofreció a ETA durante las conversaciones mantenidas entre junio y septiembre de 2006 para acabar con el terrorismo la creación de un órgano común vasco-navarro, de carácter consultivo, al tiempo que recordó a los terroristas que en los Fueros navarros había una previsión legal de hacer un referéndum de anexión entre ambas comunidades. ABC ya adelantó en 2007 que el Gobierno socialista había hecho ese ofrecimiento a Arnaldo Otegui y ahora se confirma que el asunto se retomó en las reuniones con los etarras. La banda, por su parte, quería que hubiese un estatuto único para ambas comunidades, lo que fue expresamente rechazado por el Ejecutivo, según fuentes de la negociación consultadas por este periódico.

Hay un detalle significativo en relación con este asunto: en la llamada mesa de partidos de Loyola, en la que se sentaba también el PNV, Josu Jon Imaz mostró su asombro porque tanto Arnaldo Otegui como Rufino Echebarría se negasen a aceptar el ofrecimiento del Gobierno, que incluía además el acercamiento de presos, el fin de la doctrina Parot y la legalización de Batasuna. «Estáís locos, jamás váis a sacar más de los que os han ofrecido aquí», les rerochó. «Entonces supimos que ninguno de los dos líderes batasunos era autónomo en la toma de decisiones», explican fuentes conocedoras de todo el proceso de negociación abierto entonces.

Rotura de la tregua
Poco después de que la banda terrorista rechazara ese ofrecimiento, lo que hizo ver a los negociadores del Gobierno que no había posibilidad de acuerdo alguno, la banda terrorista rompió definitivamente el alto el fuego. Corría el 5 de junio de 2007...

Ayer la agencia Europa Press se hacía eco de unas supuestas actas de aquellas reuniones que le fueron intervenidas en mayo de 2008 a Francisco Javier López Peña, «Thierry», tras su detención en Francia. Las fuentes consultadas precisan que en realidad no se trata de las actas de esos encuentros en Oslo, sino sólo apuntes que el terrorista fue tomando y en los que recogía su versión.

Las auténticas actas de aquellos encuentros están únicamente en manos del centro Henri Dunant, que las custodia en una caja fuerte y que en ningún caso van a salir a la luz en mucho tiempo, entre otras cosas porque ese fue uno de los compromisos entre las dos partes y una exigencia también del centro internacional que hacía de mediador.

Al parecer, Thierry recogió en sus documentos, además de la creación de ese órgano vasco-navarro, que otro de los ofrecimientos del Gobierno era solucionar la situación del sanguinario terrorista José Ignacio de Juana Chaos. Las fuentes de la máxima solvencia consultadas por ABC también matizan este punto. «Lo que sucedió es que el Ejecutivo, como baza de negociación, introdujo este asunto. La sorpresa surgió cuando Thierry dejó muy claro que a ETA no le importaba en absoluto lo que le sucediera a este individuo y que ese era un problema que solo afectaba al Gobierno español... Era evidente que De Juana ya no pintaba nada, y los etarras no se molestaron en disimularlo».

Asimismo, «Thierry» escribe que el Gobierno se ocuparía de la situación financiera de la banda, lo que según las fuentes en ningún caso era cierto. Otra cosa es que se ayudara a encontrar una salida económica a los presos que fueran quedando en libertad y a los que estaban fuera. También se produjo el enfado de ETA por la operación del Faisán -los negociadores rebatieron que era un asunto que había costado caro a un mando policial- y el del Ejecutivo porque la banda siguiera extorsionando a empresario.

ABC ya contó el acuerdo entre Otegi y el PSE
ABC desveló en 2006 los planes de Jesús Eguiguren, entonces secretario general del PSE, y Otegi, para la creación de un órgano común vasco-navarro. La consulta popular que acordaron promover ambos líderes venía a ser la «versión amable» del referéndum Navarra-País Vasco, ya que uno de los objetivos de la consulta habría sido la anexión la Comunidad Foral dentro del territorio vasco. Esto se produjo en un momento en el que los empresarios navarros estaban siendo extorsionados por ETA.Se trataba de los primeros compases de la negociación entre el Gobierno presidido por José Luis Rodríguez Zapatero y ETA
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