AGLI Recortes de Prensa   Domingo 2 Junio 2019

Los pactos de Madrid o el atasco en el Everest
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital   2 Junio 2019

Pocas imágenes muestran mejor la degradación contemporánea de una actividad que simbolizaba el esfuerzo individual como ese sudoroso pelotón gregario que hemos visto haciendo cola en el Everest para llegar a la cima, igual que los que esperan en la cola de los remontes para poder esquiar un rato. La parte de ese proceso, que celebro, es la democratización y el bienestar que hoy tiene una parte tan grande de la población mundial que lo que hace medio siglo era la foto de Edmund Hillary y su sherpa Tensing, primeros en llegar a la cima y que yo coleccionaba en cromos cuando niño, es algo que muchos entienden como ejercicio, no como reto.

Si la parte positiva es la propiedad extendida y la libertad de disponer de medios y tiempo para hacer algo antaño reservado a una minoría, la negativa es la pérdida de sentido de una vivencia en favor de la foto, contar las veces que uno ha llegado a la cima… tras esperar a que un improvisado guardia urbano himalayo, le dé paso. Como si un automovilista contara las veces que ha cruzado un semáforo. Uno de los colistas del Everest lo había coronado ya siete veces. ¿Para qué? Hay otras montañas altísimas que coronar y donde uno se juega la vida igual, sin peligro de morir aplastado por una avalancha no de nieve sino de alpinistas. Masificación, vulgaridad.

La reconquista de Madrid
Pocos hechos más dignos de celebrar que el ejercicio de votar en paz a un alcalde de Madrid, o al que presida su Comunidad, que es donde se vive más libremente y la que más aporta al arca común de los españoles. Y no recuerdo una noche de júbilo como la que hace dos domingos tuvieron los votantes del PP, Ciudadanos y Vox al ver que la suma de los tres podía conservar la Comunidad y desalojar a los comunistas del Ayuntamiento.

Sin embargo, en una semana, los votantes se han visto frustrados por los ninguneos, postureos y chulerías de unos políticos que han tardado muy poco en olvidarse de su gran promesa electoral: nada impediría echar a la Izquierda del Ayuntamiento, ni mantener la Comunidad con los impuestos más bajos, la mejor atención sanitaria y la mayor libertad educativa de España, con permiso escolar de Castilla y León, a la que Cs dice ahora que quiere "cambiar de régimen"… e imponer el del PSOE en Andalucía.

Lo que Javier Somalo llamaba ayer la "prevaricación ideológica" de los partidos de centro y derecha tiene distintos grados de intensidad. Como en Andalucía, el PP dice que quiere pactar con todos y el que queda mejor. El peor, Ciudadanos, empeñado en volver a tratar a Vox como apestados mientras se junta, refriega, restriega y alía con el PSOE y el PSC, a los que durante toda la campaña ha negado su condición constitucional y española. Valls ha alcanzado el nivel de esperpento a la francesa que cabía esperar: tras una campaña feroz contra Colau se ha ofrecido a pactar con ella sin condiciones, para impedir que la alcaldía sea del separatista Maragall. ¿No ha demostrado ya Colau que es separatista y rabiosamente antiespañola? Sí, pero Rivera prefiere ahora apoyar al PSC de Iceta, como si con 'Prevaritxell' y 'Quecrúz' no fuera el triple escaparate de la sumisión separatista del PSOE.

Abascal es más de fiar
Sin embargo, la apuesta de Rivera por hacerse con el liderazgo de la Derecha, tan legítima como fallida en las Generales, y más todavía en las municipales y autonómicas, ha llevado a Ciudadanos a una indefinición total en su política de pactos, tan lamentable como previsible en un partido que pacta con el PSOE en Andalucía y con el PP en Madrid, pero que se declara virgen en el Sur y mártir en el Centro… martirizando al PP. Y que sonaría menos a traición si no se alejara del modelo andaluz que Rivera ha defendido en esta campaña, cuando se veía líder de la oposición a Sánchez.

Lo que nadie esperaba es que, al complejo de superioridad de la izquierda, asumido por Cs con el latiguillo, calcado de la Izquierda, de condenar la llamada ultraderecha de Vox, se le añadiera un súbito orgullo de partido totalmente ajeno a lo que Abascal definió como un movimiento patriótico que defendía ciertas ideas y valores satanizados por la izquierda cultural pero que la Derecha del PP y el Centro de Cs no se atreve siquiera a discutir. Así, la Ley de Violencia de Género, la de Memoria Histórica o la profanación de la tumba de Franco, dentro de la canonización del Frente Popular, asesinatos y checas incluidas, en la II República y la Guerra Civil.

Aclaremos las cosas: es injusto, ridículo y, a la larga, lo castigará el electorado ese "apartheid" de Cs contra Vox, porque en apenas un año haciendo bien su trabajo parlamentario Abascal debe dejarlo en ridículo. Pero también es ridícula la reacción especular de oponer a la falta de una foto de negociación la necesidad de cualquier foto, aunque no sea de negociación; el plantear frente al rechazo insostenible de Cs el empeño no menos insostenible de querer mantener la misma relación con Díaz Ayuso y Almeida, que siempre defendieron pactar con Vox, que con Ciudadanos, que ni siquiera han sido un aliado pacífico del PP en Madrid, compitiendo por un mismo electorado. Cs sigue haciendo lo mismo al atacar a Vox, porque es su modo de hacerse valer ante el PP… y la izquierda mediática, a la que todos temen y ante la que todos se retratan: unos, exhibiendo algo así como un certificado de pureza de sangre democrática… expedido en París; otros, exhibiendo el orgullo español herido por los de París… y Barcelona.

A mi juicio, los de Cs se pasan ofendiendo; y los de Vox, se pasan de ofendidos. Porque, al cabo, ¿qué era lo más importante para todos ellos durante la campaña electoral: convencer a los votantes de que volvieran a hacerlo para echar a Carmena y evitar la victoria de Gabilondo y Errejón. Por poco, pero se logró. ¿Qué derecho tienen, unos y otros, a poner en peligro ese triunfo popular, agónico, en el que nos volcamos los escasos medios de comunicación enemigos del comunismo y el socialismo, porque ambos son herramientas del separatismo contra la Nación y la Libertad? Es verdad que tiene más culpa Rivera que Abascal, pero, entre los líderes de la Derecha, a Abascal le compraríamos un coche usado; a Rivera… en fin.

Patriotismo es sacrificio
Por otra parte, para el sistema representativo que los separatistas buscan destruir y al que Vox, con un grupo de 24 escaños, pertenece de hecho, de derecho y muy meritoriamente, es letal que el partido que más ilusión ha despertado entre jóvenes y nuevos votantes caiga en el mismo sectarismo de partido de los demás, siempre opuesto al interés nacional. Patriota es la persona o partido que prefiere perder algo a lo que cree tener derecho antes que perjudicar a España. Poco patriota, el que prefiere ganar, legítima o ilegítimamente, aún a costa del interés del conjunto de la nación.

Yerran los flamantes representantes de la soberanía nacional por Vox si creen que los ciudadanos, que son votantes, no distinguen entre los que se sacrifican por el bien general y los que prefieren el lucimiento particular. En Andalucía han pasado de 400.000 votos a 600.000, luego no les está perjudicando más que en su orgullo, "la negra honrilla" de Sancho Panza, el ninguneo de Ciudadanos y el remoloneo del PP en cumplir lo pactado. La tarea de conjunto de la nueva Junta está siendo extraordinaria. Y de ello puede presumir Vox más que nadie, que la apoya sin devengar nóminas.

¿Acaso no es más importante la notable bajada de impuestos y la reducción de las listas de espera que la lentitud en desmantelar la Memoria Histórica? ¿No se va consiguiendo, demasiado lentamente, pero sólo llevan unos meses, ir cerrando, uno tras otro, los chiringuitos creados por la Ley de Violencia de Género? ¿Y a quien cabe atribuir ese mérito salvo a Vox?

La humillación sería perder Madrid
¿Tan poca confianza tienen en España que piensan que nadie se da cuenta? ¿Creen que si es Vox el que públicamente se sacrifica frente al postureo progre de Ciudadanos en Madrid, los madrileños no se lo recompensarán? Dicen que no lo hacen porque les humillen (no humilla quien quiere sino quien puede) sino porque humillan a sus votantes. ¿Y creen que sus votantes merecen, para salvar su orgullo, que Carmena y la Izquierda los maten a impuestos, adoctrinen a sus hijos y unan a la capital de España y a su comunidad más próspera al Frente Popular y Separatista?

Ni lo cree, a nada que lo piense, ningún responsable de Vox, ni lo cree, aunque lo tema, el PP de Madrid, ni lo teme, porque no lo cree, el sectarismo irresponsable de Ciudadanos. Pero, sobre todo, los que no nos lo podríamos creer, ni lo perdonaríamos jamás, seríamos los que salimos a votar a cualquiera de los tres partidos a pesar de la razonable depresión tras las generales, porque pensamos que Madrid no puede ni debe perderse. Lo más ridículo del mundo sería que un atasco no nos dejara llegar al Everest.

La decisiva mesa de León en la que el PSOE se anotó votos de VOX no tenía apoderados de Abascal
Carlos Cuesta okdiario  2 Junio 2019

El Ayuntamiento de León ha caído, al menos por el momento, en las manos del PSOE gracias a la alteración de los resultados escritos por triplicado en el acta de una mesa electoral en la que VOX había sacado un resultado claramente superior al resto de partidos.

El Ayuntamiento de León ha caído, al menos por el momento, en las manos del PSOE gracias a la alteración de los resultados escritos por triplicado en el acta de una mesa electoral en la que VOX había sacado un resultado claramente superior al resto de partidos. Sin embargo, los vocales presentes en la jornada electoral del pasado 26-M han asegurado, tras haber certificado los datos la noche electoral y recibir más tarde la visita de enviados del PSOE, que se equivocaron al escribir el resultado y que, en realidad, la cifra de VOX correspondía al PSOE y viceversa, tal y como ha adelantado OKDIARIO.

Pero, además de esto, que ya es bastante escandaloso, hay un dato adicional que eleva la polémica de la mutación de las actas. La citada mesa electoral era una de las pocas donde no había apoderados de VOX. Es decir, la una de las escasas mesas donde no había vigilancia de gente del partido de Santiago Abascal, un dato que resulta clave en caso de querer realizar cambios sin que nadie se pudiese quejar y que el PSOE conocía porque, al contrario que VOX, los socialistas sí contaban con apoderados suyos en la mesa.

Ante el escándalo, el PP y VOX han presentado un recurso ante la Junta Electoral Central porque sólo un pequeño cambio de votos supone, literalmente, que el Consistorio leonés pasaría a manos del PP y sus aliados, al PSOE y los suyos. Dicho recurso se apoya, básicamente, en dos de las declaraciones que las citadas vocales de la mesa electoral han realizado ante el órgano electoral, testificación en la que se reconoce abiertamente que la mesa fue visitada por miembros del PSOE después de la jornada del 26-M y que fueron estas personas del partido de Pedro Sánchez las que les advirtieron “del error” y les ofrecieron, según la declaración, acompañarles “para ir ante notario y verificar que ha sido un fallo de transcripción”. Todos estos detalles, los cuales prueban una manipulación de los resultados electorales en León, están reflejado en las declaraciones de los vocales a las que ha tenido acceso OKDIARIO.

El cambio del resultado en la mesa fue clave porque la pérdida de esos votos provocó que VOX perdiera al concejal decisivo y que fuera parar a las filas del PSOE. Un hecho que trajo como resultado que ls posibles alianzas del PP con otras formaciones de centro-derecha para mantener el Ayuntamiento de León se desvanecieran y cayeran en poder del PSOE, unos socialistas que podrán gobernar gracias a ese edil y el apoyo de Podemos y Unión del Pueblo Leonés (UPL).

La mesa del escándalo es concretamente la 7-5B del colegio de Las Pastorinas de León. Una mesa que ha resultado ser clave en toda estrategia de pactos, ya que gracias a esos votos VOX mantenía un concejal en el consistorio leonés. Sin embargo, al perderlo, lo ha ganado el PSOE. Y todo debido a un puñado de votos. La Junta Electoral de Zona –cuyo criterio debe revisar ahora la Junta Electoral Central (JEC) a causa de los recursos de PP y VOX– ha aceptado el cambio de versión de los vocales y, con ello, ha traspasado al PSOE los 130 votos que figuran en el acta a nombre de VOX. A cambio, ha dado a los de Abascal los 28 inscritos en el acta a nombre de los socialistas. Sin embargo, al perder VOX esos votos se queda fuera por completo del reparto de concejales en el Ayuntamiento de León por no superar el 5% legal del voto total.

Del caos en la UNED al 26-M: una cadena de errores empaña el recuento electoral
Simulacros caóticos, falta de formación, errores humanos, un sistema que se caía y una oferta económica a la baja: todo se conjuntó en las elecciones para emborronar el escrutinio
Rafael Méndez elconfidencial  2 Junio 2019

El pasado mes de noviembre, la Universidad Nacional de Educación a Distancia celebró elecciones a rector. Con 250.000 estudiantes, la UNED implantó un sistema de voto electrónico para llevar el recuento. La empresa encargada de realizarlo fue Scytl, una firma con sede en Barcelona y especializada en voto electrónico. Aunque no trascendió, el escrutinio no fue nada pacífico. "Estaba la secretaria general a punto de llorar porque no conseguían desencriptar los votos y el sistema se colgaba. No había forma de saber qué había salido", recuerda una persona presente en el recuento. "Al final lo desencriptaron ellos en su oficina y nos trajeron los resultados en un pen drive. No quisimos preguntar más y nos fiamos".

Poco más de un mes después, esa empresa ganaba en alianza con otra, Vector, el concurso para realizar el escrutinio de las elecciones municipales y europeas. En 2015 ya había arrebatado a Indra el recuento en las generales de ese año, pero ahora afrontaba las elecciones más complicadas en 20 años, con tres urnas simultáneas, más en el caso de las islas. Unos simulacros desastrosos, errores humanos en la transmisión, mala o escasa formación del personal, fallos en la presentación de la web y hasta disfunciones en las propias mesas electorales han formado un cóctel que ha dado cambios electorales en multitud de municipios y una sensación de desconcierto porque en España el recuento de votos era un escaparate internacional a la altura de la organización nacional de trasplantes. Así se gestó el accidentado recuento del 26-M.

El pasado mes de enero, el Ministerio del Interior licitó un contrato de "servicios necesarios para poder llevar a cabo la obtención y difusión del escrutinio provisional de resultados durante las Elecciones Locales y al Parlamento Europeo del 26 de mayo de 2019". Entonces no se sabía que España entraba en un ciclo electoral sin precedentes desde 1979. El contrato lo ganó una unión temporal de empresas entre Scytl y Vector que ofertaron 8,7 millones de euros. Habían rebajado un 20% la oferta de Indra, la multinacional que tradicionalmente se encarga del recuento y que solo había perdido en las generales de 2015 ante Scytl.

La oferta económica pesaba un 70% en la elección y, como Scytl y Vector obtuvieron en ese apartado 100 puntos e Indra ninguno, el recuento fue para el pez chico. Según publicó 'El Independiente', la oferta técnica de Indra era la mejor en puntuación, pero pesó más la económica después de que el Ministerio del Interior con el PP diese más peso a las rebajas económicas.

España tiene un recuento electoral envidiable, que en solo un par de horas y sin apenas fallos da el 99% escrutado de forma provisional. En cada colegio hay un representante de la Administración, una persona que por entre 170 y 250 euros pasa el día mandando información a unos teleoperadores en Ifema, Madrid. Ellos son los que informan, mediante PDA o teléfono de la constitución de las mesas y los avances de participación. Cuando termina el recuento, acuden al presidente de la mesa y mandan sus datos. Solo días después, ya de forma oficial, se comprueban las actas en la Junta Electoral de cada lugar. Hasta ahora ese encuentro oficial era un trámite más al que nadie prestaba atención pero esta vez ha cambiado mayorías en ayuntamientos como Ibiza, León, Torrelavega, Chipiona, Baza...

El 11 de mayo, día previsto para el tradicional simulacro, en muchos ayuntamientos vieron que algo no iba bien. "A lo largo del día, a partir de las nueve de la mañana, los representantes de la Administración del municipio de Baza (al igual que muchos otros de la provincia de Granada y de toda España, a tenor de lo comentado por los secretarios respectivos) vivieron una jornada caracterizada por una profunda irresponsabilidad, una absoluta falta de profesionalidad, una incapacidad de organización y solución de problemas de la empresa encargada y del personal (supuestamente capacitado para el desarrollo correcto de la jornada electoral) que rayó el caos más absoluto, impropio de un país avanzado donde se llevan celebrando jornadas electorales desde hace más de 40 años y que, últimamente incluso, ha sido puesto como ejemplo ante otros países europeos por su rapidez y fiabilidad en los recuentos", resume una queja de la secretaria municipal de Baza elevada la subdelegación del Gobierno.

Los teléfonos no funcionaban, el sistema se caía y ni los que enviaban los datos ni los que los recogían parecían tener la formación suficiente. Algunos secretarios municipales ya habían protestado por esa falta de formación. Uno de los teleoperadores, Javier, de 24 años, estudiante de periodismo, explicó a este diario que solo le dieron 20 minutos de charla frente a las tres horas previstas. "Vi una oferta en Job Today y te contrataban con ir a la entrevista. Decían que habría un día de formación en una sesión de tres horas y que tendríamos que estar disponibles para un simulacro el 11 de mayo y el 26 para las elecciones. Al llegar el día de la formación, la coordinadora nos dio unos folios sobre lo que teníamos que hacer con las llamadas. La mayoría no habíamos hecho de teleoperador y los teléfonos son bastante complejos. Nos despacharon en 20 minutos y todos nos mirábamos porque pensábamos que iba a durar tres horas, pero en media hora íbamos para casa".

El primer simulacro debía empezar a las nueve de la mañana para tener el escrutinio a mediodía. "A las nueve horas el sistema imposibilitaba el acceso. La atención telefónica era escasa o nula y, cuando se conseguía, daban información del tipo 'el simulacro hay que hacerlo en el colegio electoral", explica el informe [aquí el pdf] de Baza. En realidad, hubo tantos problemas que terminó muchas horas después. El escrito de Baza no ahorra calificativos y termina con una advertencia "de las consecuencias que la falta de capacitación profesional de las empresas adjudicatarias pueden provocar durante el recuento de la jornada electoral en lo referido a comunicación y demoras". Interior mandó repetir el simulacro y fue algo mejor.

El 26 de mayo, en una concurrencia de elecciones que solo se da cada 20 años, las comunicaciones entre los delegados de la Administración y el centro de recogida de datos fueron malas, pero el recuento en la web fue más o menos bien. Según un directivo de Scytl, esa noche el ministro Marlaska los felicitó. Los ganadores de los comicios brindaron con champán y los perdedores buscaron explicaciones. Algunos ayuntamientos aparecían sin datos en la página oficial del recuento pero siempre hay fallos puntuales. De cara al exterior, habían sido unas elecciones más.

En la sede del PSOE de Baza, por ejemplo, iban a prender los fuegos artificiales porque según sus cuentas tenían mayoría absoluta, pero renunciaron cuando la web de Interior les daba un concejal menos. "Coño, ¿cómo va a ser eso?", se preguntó el alcalde y candidato, Pedro Fernández. Esa misma noche los socialistas de Baza se fueron a dormir sin fiesta intentando entender qué había pasado.

Los problemas crecieron el día siguiente. Los partidos tienen interventores en las mesas y copias de las actas así que pueden hacer su propio recuento. En elecciones generales un baile de votos no cambia mucho porque son circunscripciones grandes, pero en municipales es otra cosa. La CUP denunció que les faltaban 56.000 votos de la web y desencadenó el alud de quejas. Scytl y Vector no entregaron la prometida proyección sobre el resultado de las diputaciones provinciales, que depende de los concejales que saca cada partido en los partidos judiciales de cada provincia. En León, el PSOE reclamaba 1.200 votos que estaban asignados a Vox y que le dejarían la alcaldía a la mano, en Ibiza había más partidos con representación en el pleno. Chipiona, Torrelavega, Villanubla, Corça...

En otras elecciones ha pasado, pero en esta ocasión se sumaron varias cosas. Las actas de las mesas electorales tenían un orden de partidos diferente al que usaban los representantes de la Administración. Eso hacía que a veces al volcar los datos bailaran los de un partido a otro. Eso ha dado resultados tan sorprendentes como que, en la manzana en la que el PSOE tiene su sede central en Madrid, el partido más votado sea la Falange, seguido de IU y el Partido Libertario. En León la disputa se centró en que una mesa electoral dio a Vox los votos del PSOE y así lo declararon luego los vocales y el representante de la Administración. En ese caso sería un error humano sin intervención de las empresas.

Pero, además, ha habido quejas de que el sistema informático ha fallado como nunca. Que los teleoperadores no tenían experiencia ni formación, que había dificultades para contactar con ellos y que si alguien detectaba un error no se podía rectificar. Además, las empresas hicieron una presentación en la web en la que, sin avisar, al revisar los votos por provincia solo aparecían los votos que habían servido para obtener concejal y no todos aquellos que no habían tenido resultado. Además, cuando las Juntas Electorales Provinciales se reunieron los días siguientes para realizar el escrutinio final también sufrieron problemas informáticos para elevar los resultados y en algún caso tuvieron que repetirlo el día siguiente.

El malestar se instaló en Interior al ver la cantidad de problemas. La web con los fallos es del ministerio y el problema técnico pasó a ser político cuando comenzaron las informaciones sobre los problemas de volcado de datos. Pese a los intentos de Moncloa por rebajarlo, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, citó de urgencia el miércoles a las empresas para exigirles explicaciones y que arreglasen los problemas en la web. El PP ha pedido la comparecencia del titular de Interior y la portavoz del Gobierno en funciones, Isabel Celaá, señaló que "no se ha identificado ninguna causa" para imponer sanciones a las empresas.

Vector no ha querido hacer comentarios pero fuentes de Scytl atribuyen la polémica a la mano de Indra. Sostienen que la multinacional cobraba unos 15 millones por estos recuentos y que ahora la competencia lo ha bajado a menos de nueve millones y que por eso se airean los fallos. Indra y Scytl han llevado su pugna a otros países como Argentina, donde finalmente ninguna se encargará del recuento electoral. La empresa catalana se ha encargado del polémico recuento de las elecciones a la Cámara de Comercio de Barcelona, donde los no independentistas han denunciado irregularidades. El 26-M España ha empañado su sistema de recuento que era envidiado y el último capítulo de esta historia no está escrito.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

Salvar al soldadito Sánchez
Jesús Cacho. vozpopuli  2 Junio 2019

Es posible que Albert Rivera esté tan enfrascado en perfilar la estrategia a seguir en esas 24 capitales de provincia y esa media docena de Comunidades Autónomas donde el diktat de Ciudadanos puede decidir la formación de Gobiernos municipales o autonómicos de uno u otro signo, que no se haya parado un minuto a reflexionar sobre el descalabro cosechado por su partido en Cataluña, el que fuera su originario bastión, además de su razón de ser. La realidad es que, desde el punto de vista del votante de C’s y de eso que hemos dado en llamar el constitucionalismo, lo sucedido en tierras catalanas el pasado domingo fue un desgracia con ribetes de tragedia. La formación naranja apenas cosechó el 5,11% de los votos allí emitidos (el 8,2% sumando los logrados por “Barcelona pel Canvi”, la candidatura de Manuel Valls para la capital), lo que significa haber perdido el 67,65% del respaldo logrado en las autonómicas de diciembre de 2017, gloriosa ocasión en la que la lista encabezada por Inés Arrimadas se convirtió en la más votada, por delante de las separatistas. En números redondos, el partido ha perdido más de 930.000 votos de una tacada. Y si a las europeas nos atenemos, las cifras son todavía peores: un 73% menos de votos.

Desolador panorama.
El coscorrón empezó a labrarse el 23 de febrero pasado, cuando la propia Arrimadas anunció que dejaba Barcelona para instalarse en Madrid como cabeza de lista a las generales. “No tenía sentido desaprovechar a una mujer de su valía, y más con un Parlament cerrado cada dos por tres”. De allí había salido ya Rivera mucho antes, dispuesto a conquistar el Gobierno de España a lomos del prestigio cosechado por C’s como única oposición real al separatismo. De allí ha salido también otro de los más sólidos valores de la formación, Juan Carlos Girauta. Y de allí ha terminado saliendo, camino a Bruselas, Jordi Cañas, el hombre que por su brillantez hubiera podido sustituir a Inés como jefe de filas en Barcelona. Se van por algo tan humano como el cansancio que produce la brega diaria contra el muro de la sinrazón indepe; se van por la fatiga moral y mental que causa vivir en la dictadura del prusés; se van por la necesidad de respirar aires de libertad lejos de ese supremacismo xenófobo que niega incluso la identidad a quienes piensan distinto. El resultado es que C’s se ha descapitalizado gravemente en Cataluña, porque la gente que ha quedado al mando no tiene ni de lejos el nivel de sus predecesores.

Rivera pretendió enmascarar esta huida hacia Madrid con el deslumbrante fogonazo que en su día supuso el anuncio del fichaje de Valls para encabezar la lista del partido a las municipales por Barcelona. Nacido en la ciudad, el ex primer ministro francés parecía el candidato perfecto para arrebatar la alcaldía al populismo ramplón de Ada Colau y asestar un golpe de muerte al separatismo arrebatándole Barcelona para la causa constitucional y europea. El éxito de la operación parecía asegurado. Es obligado reconocer que quien esto suscribe también picó ese anzuelo. La más brillante operación que vieron los siglos, fruto del genio político del gran jefe Rivera, ha devenido, sin embargo, en uno de los mayores fiascos de los tiempos recientes. Las maniobras del susodicho nada más ser cooptado ya presagiaban lo peor, al anunciar la pretensión de construir una candidatura “transversal” que incluyera gentes de todo el arco ideológico, con la excepción del nacionalismo. Curioso, a la par que revelador, su intento de huir desde un principio del cepo de C’s, que era quien le había rescatado de su irrelevancia parisina.

Los aires de grandeur del personaje, el infinito ego de un tipo ciertamente brillante, el izquierdismo de su fondo de armario ideológico –socialista al fin y a la postre- y, tal vez más importante, el desconocimiento del intrincado laberinto en que se ha convertido la política catalana y, en menor medida, española (su incapacidad, por ejemplo, para percatarse de que Abascal se parece a Le Pen como un huevo a una castaña), han resultado claves en el fracaso del experimento. Por si fuera poco, se rodeó de gente mediocre, antiguos aides de chambre de Pascual Maragall (caso Xavier Roig o Guillermo Basso), que se encargaron de aislarle y de ladrar a todo aquel que pretendiera acercarse con alguna idea digna de ser tenida en cuenta. Había dinerito en derredor y había que ponerlo a salvo. Su última salida de pata de banco ha consistido en el ofrecimiento “sin condiciones” de los 6 diputados logrados el domingo para hacer alcaldesa a mestressa Colau con el respaldo del PSC, un “sin condiciones” que no es precisamente la mejor forma de iniciar una negociación compleja. Todo con el loable argumento de impedir que la alcaldía de Barcelona caiga en manos del separatismo en la persona de Ernest Maragall, pero obviando la cambiante condición de una mujer acostumbrada a bordar por la mañana la bandera constitucionalista y por la tarde la republicana.

Un pan como unas hostias
Hay quien sostiene que la iniciativa de Valls es “política pura” digna de la dimensión de un ex primer ministro francés, un gesto de exquisita estrategia difícil de comprender por la agreste mentalidad carpetovetónica, y es posible que así sea. Lo que no tiene defensa alguna es que el personaje haya lanzado su propuesta sin la menor consulta previa con el partido que lo ha cobijado bajo sus siglas y le ha proporcionado los votos conseguidos. Del mismo modo, hay quien afirma que Valls está buscando una excusa para volver a París, se supone que para imitar a Brassens por los alrededores del Louvre y pasar después la gorrilla, pero yo creo que están equivocados. La carrera política del galo es posible que solo haya hecho que empezar, aunque lo más probable es que sus próximos capítulos se escriban no en el cuaderno de bitácora de C’s, sino en el del PSC. En cualquier caso, el personaje no ha perdido el tiempo en Barcelona. Él mismo anunciaba esta semana su compromiso matrimonial con Susana Gallardo, una de las grandes fortunas catalanas ligada a los laboratorios Admirall. Un auténtico beau mariage.

El caso es que Ciudadanos podría quedarse con apenas tres concejales en Barcelona, porque los otros tres (el propio Valls, más los de Eva Parera, ex Unió, y Celestino Corbacho, otro viejo roquero del PSC), se irían a completar la hipotética mayoría que haría posible la alcaldía de Colau. El mosqueo de los naranjas con el francés es de los que hacen época. Albert Rivera ha hecho un pan como unas hostias. Un duro correctivo para el ego de un personaje al que muchos acusan de estar “endiosado” y no escuchar más voz que la de sus geniales “intuiciones”. Lo ocurrido, con todo, podría ser apenas una anécdota si sirviera para reconocer el destrozo sufrido por la formación en Cataluña. La triste realidad es que C’s parece haber levantado el campo en Cataluña, abandonando las posiciones tan trabajosamente conquistadas, dejando a la intemperie a todos esos catalanes que a la vez se sienten españoles y que en el pasado reciente vieron en el partido el único valladar capaz de enfrentarse al rodillo separatista. Parece, en efecto, que C’s se hubiera olvidado de ellos para simplemente colocarse en Madrid y Bruselas, dispuestos todos a vivir de espaldas a la cruel realidad de la ausencia de democracia que hoy distingue a la Generalitat en manos del separatismo. ¿Realmente ha “huido” Ciudadanos de Cataluña?

Nadie puede sustituir a Inés en Barcelona
Reconocer el destrozo, desde luego, pero, más importante aún, tomar las medidas pertinentes para ponerle remedio. Rivera, en efecto, debería parar máquinas y reflexionar sobre el desastre estratégico que para C’s, pero sobre todo para España, podría suponer su “retirada” de Cataluña, en tanto en cuanto esa pérdida de liderazgo en la política y la sociedad catalanas se traduce en una paralela pérdida de posiciones del constitucionalismo en la región. Resulta difícil imaginar que C’s pueda un día hacer realidad su sueño de gobernar en España renunciando a ser fuerte en su originario bastión catalán. “Lo ocurrido en Cataluña era esperable, ¿o es que acaso la abrupta marcha de la líder de la oposición iba a provocar una oleada de entusiasmo entre el electorado constitucionalista?”, aseguran en el partido naranja. “Queda reconocer el error y obrar en consecuencia. ¿Quién podría enderezar la nave del partido en Cataluña? Solo alguien con mucho tirón y mucha autoridad moral, y ese alguien por el momento no existe, porque es muy difícil encontrar una persona con el ascendiente de Inés para acometer ese trabajo. Habrá que buscar un mirlo blanco, que seguro que existe”.

Ocurre que ahora mismo ni C’s ni Rivera están en situación de abordar ese problema, por importante que sea. Está en juego el reparto de poder en Autonomías y capitales de provincia, y son muchos los que reclaman su parte del pastel. Se juegan varias partidas simultáneas que reclaman una ajustada utilización del bargaining power del partido y una sabia administración de los tiempos. Y que exigen, como primera providencia, no enseñar las cartas gratuitamente a las primeras de cambio como ha hecho Valls en Barcelona. Lo mismo vale para apoyar o no la formación de un Gobierno Sánchez, que en realidad es el auténtico premio gordo de la lotería que bajo la mesa se sortea estos días en Madrid. Sobre Rivera y los suyos llueven los consejos de sabios columnistas prestos a dar lecciones sobre lo que debe o no hacer y con quién puede o no pactar. En general, aconsejan pactar con Sánchez. Resulta que C’s no puede sentarse con Vox, pero Sánchez puede hacerlo tranquilamente con bildutarras, separatistas y bolivarianos. Olé. Se trata de rescatar a Sánchez de la pesadilla que se encontró sobre su mesita de noche al despertar de la frívola borrachera del 28 de abril: que su posición sigue siendo tan frágil e inestable ahora como lo era antes de las generales. Y que la repetición de elecciones no está lejos. Salvar al soldadito Sánchez. ¿A cambio de qué?

Orgullo y prejuicio del centro derecha
FRANCISCO ROSELL El Mundo 2 Junio 2019

Cuando todo era desánimo y desespero en un menoscabado PP, tras el batacazo en los comicios generales de abril, el resultado de la triple cita electoral -europea, municipal y autonómica- de hace una semana ha caído como agua de mayo en un secarral. Un inesperado golpe de fortuna para un líder en periodo de garantía como Pablo Casado. Contra pronóstico, como su encumbramiento al mando de la organización o la victoria andaluza nada más ocupar el despacho principal de la casa encantada de la calle Génova, se ha redimido cuando lo amortajaban para el lunes de difuntos fijado para el día siguiente del 26-M.

Sin embargo, se ha puesto a buen recaudo. Ha evitado el adelantamiento de Ciudadanos, cuando Albert Rivera se le plantó a un tiro de piedra en las generales, reteniendo a los puntos la primacía del centro derecha, y dispone ahora de la posibilidad de sentar sus reales en los centros de poder de la Puerta del Sol (Presidencia de la Comunidad) y Plaza de Cibeles (Ayuntamiento capitalino). Aunque se daba por descontado que superaría en número de concejalías a su contrincante directo, dada la mayor implantación territorial del PP, era palmario que la confirmación de la alternativa se dilucidaba en la Plaza de las Ventas concordando con el ciclo taurino isidril.

La suerte de Casado ha corrido pareja -valga la fábula- a la de aquel asno que se resbaló yendo a parar a un profundo hoyo y que parecía predestinado a ser su tumba. Ante la imposibilidad de rescatarlo por sus medios, su desolado amo acudió al pueblo en busca de la ayuda sin que sus convecinos, empero, atinaran con una solución, salvo echarle una mano. Como pasaban las horas y el malherido animal no cejaba de sufrir preludiando su final, los labriegos resolvieron que, al no hallar fórmula humana de extraerlo, lo mejor era enterrarlo vivo y acortar su agonía. Así que, palas en ristre, comenzaron a echarle tierra encima.

A cada palada, mayores rebuznos. De pronto, cejaron los roznidos. Un silencio sepulcral que interpretaron como signo inequívoco de que el infausto había estirado la pata. Para certificarlo y llorar sus recuerdos sobre los restos del viejo camarada de jornadas de sol a sol, el dueño se asomó a la zanja con la grata dicha de que estaba vivo. Con inteligencia y destreza, a cada descarga, se había sacudido el lomo y pateado la grava hasta que las sucesivas capas que aplastaba elevaron el suelo a ras de superficie. Así, el rocín medio moribundo pudo hacerse presente entre el pasmo de los testigos del portento.

De igual modo, pisando todo lo que le echaban encima tanto propios como extraños, Casado ha sacado la cabeza. Si en diciembre en su primer contacto tangencial con las urnas, el PP obtuvo la Presidencia de la Junta de Andalucía con el peor resultado en décadas, ahora ha frenado la ola socialista a las puertas de Madrid. Merced a ese dique, puede retener su gobierno autonómico y recuperar la Alcaldía capitalina. Siempre que el orgullo de Vox y el prejuicio de Ciudadanos, sumados a la estupidez, no contraríen el nítido designio de sus votantes. En su ciega porfía por ser cabezas de ratón, olvidarían que, aun optando por cualquiera de las tres papeletas del centro derecha, sus electores comparten el deseo mancomunado -y así figuraba sin matices en sus programas- de preservar Madrid como rompeolas del oleaje populista.

Trapichear con ese propósito por parte de Cs y Vox aceleraría la recomposición del bipartidismo, como ya apunta su apreciable merma de votos en un solo mes, y haría de ambas formaciones un producto perecedero. Estarían malogrando los talentos que los electores les han entregado por los vicios de la llamada "vieja política" y que ellos estarían reproduciendo con sólo acercarse a los aledaños del poder. Ni el orgullo de Vox, poniendo el yoismo de sus dirigentes por encima de sus electores, ni el prejuicio de Cs con respecto a la agrupación de Abascal, que ni está fuera de la Constitución ni es antisistema por mucho que chirríe su radicalidad, puede llevarles a hacerle el caldo gordo al PSOE de Sánchez. Poniéndose el mundo por montera, el presidente en funciones se permite borrar sus rayas rojas con populistas e independentistas y se las arregla para pintárselas de aparatoso trazo grueso a un centro derecha que le cede la superioridad moral a la izquierda, al tiempo que le entrega el relato de las cosas, anticipando su derrota.

De esta guisa, Sánchez pude permitirse echar en cara a Rivera el pacto a la andaluza con PP, más el apoyo parlamentario de Vox, sin sonrojarse después de su apaño de la "investidura Frankenstein" con populistas e independentistas para la moción de censura contra Rajoy y con los que deberá negociar su reelección. A la par, cocina en el fogón de la cena navideña de la socialista Idoia Mendía con el bildutarra Otegi hacerse con Navarra con la abstención del brazo político de ETA. Ya se apoyó en él para convalidar los decretos-leyes de los viernes electorales de los Consejos de Ministros previos a las votaciones. Parafraseando a Sánchez, Europa no entendería que un partido que se autodefine liberal como Cs pactara con lo que él llama la ultraderecha de Vox, olvidándose que él mismo ha hecho socio de correrías al "Le Pen" catalán Torra. Pero esa misma Europa, en cambio, debería transigir con sus trajines con declarados golpistas contra el orden constitucional.

A este propósito, la política afrancesada de Cs contribuye a asimilar automáticamente a Vox con la Agrupación Nacional de Marine Le Pen, lo cual no es verdad hoy por hoy. Ello tiene su máxima traducción en que Manuel Valls, candidato de Cs por Barcelona, amenace a Rivera con crear su propio partido y esté dispuesto a entregar sin contrapartidas la Alcaldía de Barcelona a Ada Colau, una negligente regidora que se ha subordinado al separatismo y ha supeditado su agenda a la proclamación de la República catalana. Entretanto, borraba cualquier símbolo español y enviaba al cuarto trastero cualquier vestigio de su Monarquía parlamentaria. Creer que esa vara de mando va a ser usada de distinto modo por quien deshizo su pacto municipal con el PSC a raíz de que Sánchez suscribiera la aplicación del 155, es no saber de la misa la media. Hay, desde luego, formas más inteligentes de evitar que Barcelona, como bastión de resistencia, caiga del lado del neocarlismo xenófobo y supremacista que escombra la antaño pujante Cataluña.

Mientras Cs no se salte el patrón de juego que le imponga la izquierda, no romperá en fuerza preponderante, sino meramente subsidiaria, al modo de bisagra de las puertas de doble batiente. Mucho más cuando ya se resiente de su errática política en Cataluña al desguarnecer sus posiciones con la marcha de Inés Arrimadas, ganadora de las últimas elecciones, y valerse, cual franquicia, de un fichaje estrella como el de Valls que no ha cubierto sus expectativas. Si es que no acaba de desfigurar a Cs tratando de devolverlo al aprisco del PSC de cuya costilla surgió a raíz de que esta formación abrazara el nacionalismo y desencadenará con Maragall una carrera que ha entregado a Cataluña al soberanismo.

En el enmascaramiento de la política de Sánchez, como ya acaeció en las elecciones de abril, se diría que Vox está resultando un buen comodín. Como Podemos lo fue un tiempo con Rajoy hasta que su inmovilismo condujo al desastre al PP. Si Vox sirvió para camuflar su entreguismo al independentismo, lo que se tradujo en los 21 puntos de su claudicación con Torra en el Palacio de Pedralbes, con el cuento de Pedro y el lobo, al grito de que viene la ultraderecha, ahora Abascal -agraciado con el benigno trato de la izquierda televisiva- puede servirle para evitar que cristalicen mayorías alternativas de centro derecha a las de la izquierda en municipios y autonomías.

Una cosa es que Vox esté en su derecho a que no se le trace cordón sanitario alguno y sea tenida en cuenta como interlocutor acorde a su representación y otra es que su obcecación le lleve a traicionar a su electorado, poniendo esos objetivos al interés exclusivo de unos dirigentes tan simples en sus razonamientos como estúpidos en sus consecuencias. Como en la tragedia de Shakespeare sobre Coriolano, aquel insigne militar en pleno fragor de las luchas entre patricios y plebeyos en la Roma republicana, "el orgullo echa a perder al hombre favorecido por el éxito".

Por todas estas razones, aunque Casado haya salido mejor librado de lo esperado en la última cita con las urnas, se la juega en cómo libre esa negociación a varias bandas y mesas. Además, lo que no es moco de pavo, deberá afrontar una seria tarea de reformulación del partido, si no quiere que todo se quede en la mera exhibición del canto del cisne. Aun siendo el náufrago más feliz del mundo, no debiera olvidar que los electores le han dado un margen de confianza, sobrevolando sobre la idoneidad de algunas candidaturas, porque no querían verse arrastrados por determinadas políticas y coaliciones que, como en el caso de Madrid, abocarían a retrocesos irreversibles como el de Cataluña.

No le resultará asequible en la antesala de una legislatura sumamente complicada y en la que ya se están revelando algunas cartas de modo tan significativo como esclarecedor. Si es difícil, siguiendo al clásico, saber ver en las semillas del tiempo qué granos germinarán o cuáles morirán, lo que no cabe duda es que el orgullo y el prejuicio, como en la renombrada novela romántica de Jane Austen, no sólo arruinan el amor. También la política cuando sus actores principales se empeñan tercamente en desoír, entretenidos en sus cuitas personales y partidistas, el pálpito ciudadano expresado en las urnas.

Navarra, objetivo político de ETA
FERNANDO PALMERO El Mundo 2 Junio 2019

No es un pacto más. Tiene razón Victoria Prego cuando escribe en El Independiente que el de Navarra debe tratarse como una cuestión de Estado. Lo es para los españoles. También para ETA. Siempre lo ha sido. Más, en esta nueva etapa en la que la banda reconoce haber dejado las armas para seguir aspirando a su objetivo principal: la creación de un Estado vasco que recomponga aquel "jarrón roto" del que hablaba el histórico dirigente peneuvista y luego fundador de HB, Telesforo Monzón. Así lo explica una anónima "dirección de ETA" que en mayo de 2018 concedió su última entrevista al diario abertzaleGara y cuyo director, Iñaki Soto, después de tomarse un tiempo para traducirla y "pulirla" acaba de publicar en la editorial Txalaparta.

Explican los etarras que contra la "partición" de Euskal Herria (ente mitológico, pero que tantas vidas ha costado, compuesto por el País Vasco, Nafarroa, esto es, Navarra, e Iparralde, las tres provincias francesas) "hemos estado luchando todos estos años y ahora, cuando se ha creado otra correlación de fuerzas y el Estado no tiene nada que ofrecer, ha llegado la hora de poner rumbo a la unidad territorial (...) La euskaldunización de Euskal Herria sigue siendo un objetivo estratégico". Frente a quienes mantienen que el abandono de la violencia supone la derrota de los terroristas, la "dirección" de la banda recuerda que "ETA siempre ha sido una organización política que, desde un momento determinado a otro momento determinado, ha practicado la lucha armada". Y que ahora, gracias a los asesinatos, los secuestros y la extorsión "el proyecto independentista ha arraigado en amplios sectores", por lo que el final de ETA "no es el epílogo de nuestra lucha, sino el hito de partida de un nuevo recorrido a emprender con ilusión (...) Quienes hemos sido militantes de ETA seguiremos ahora, como antes, dando por otros medios lo mejor de nosotros y nosotras mismos en la lucha por nuestro pueblo".

Esto es lo que se juega en Navarra. No una simple componenda poselectoral. Ángeles Escrivá, en este periódico, ha relatado estos días cómo el Estado ya ofreció a ETA un estatuto conjunto para ambas comunidades. Y hemos visto cómo durante los últimos cuatro años, Uxue Barkos ha profundizado en el proceso de euskaldunización de la provincia. Ahora es, de nuevo el PSOE, quien pretende, en alianza con los nacionalistas, seguir al frente del proceso.

En Lizarra, donde PNV y ETA sellaron su alianza, "al tenerse en cuenta los siete territorios", concluye ETA, "la territorialidad se convirtió en la clave". De su estrategia.

ARTÍCULO EN LA RAZÓN
Alfonso Ussía despedaza a dentelladas al abyecto traidor de Zapatero y hace suyo el deseo de las víctimas de ETA
"Siguiendo sus huellas excrementadas, Pedro Sánchez ha decidido despreciar la voluntad popular de los navarros depositada en las urnas, y pactar con los separatistas Uxue Barcos y Asirón"
Juan Velarde. Periodista Digital  2 Junio 2019

Alfonso Ussía ha estallado por completo ante el papelón que ha hecho durante sus años de mandato el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero. Para el columnista de La Razón es más que una abyecta traición lo que ha perpetrado el político socialista mercadeando con la banda terrorista ETA y ahora, en los últimos años, haciendo de mediador de paja con el chavista Nicolás Maduro -La bomba de los regalos de ZP a ETA le estalla a Sánchez en pleno compadreo con Bildu para entregarle Navarra-.

Por estas razones, desde su tribuna del diario de Planeta exige este 1 de junio de 2019 su encarcelamiento, un deseo que muchas de las víctimas del terrorismo compartirán sin ambages -La Guardia Civil estalla: retrata a Zapatero y fulmina en un tuit a Pedro Sánchez y PSOE-:

Resulta escandaloso, por inconcebible, enterarse con años de retraso de una traición obscena. La de un Presidente del Gobierno de España, que pacta a espaldas de navarros y el resto de los españoles con el separatismo vasco, la entrega de Navarra. Promesa de suspender la lucha contra el terrorismo etarra y el compromiso de suavizar, hasta su conclusión las actividades judiciales y policiales contra el crimen organizado. Zapatero no puede irse de rositas. Un miembro de la Gendarmería francesa ha manifestado que por órdenes de Zapatero fue alertado un comando de la banda etarra que iba a ser detenido. Posteriormente, al no poder cumplir con satisfacción para los etarras sus compromisos abyectos, la ETA explosionó una bomba en la T-4 de Barajas, con un saldo macabro de dos muertos y decenas de heridos. Aún así, las relaciones entre el Gobierno de Zapatero y los representantes etarras, de HB, Bildu, Euskal Herritarrok o como se llamaran en aquellos momentos, continuaron. Zapatero tendría que estar en la cárcel con pocas perspectivas de ser indultado.

Siguiendo sus huellas excrementadas, Pedro Sánchez ha decidido despreciar la voluntad popular de los navarros depositada en las urnas, y pactar con los separatistas Uxue Barcos y Asirón. Se sienten infinitamente más cómodos con los verdugos que con las víctimas. Abrazan a Otegui y desprecian a Ortega Lara, el superviviente del zulo de Mondragón después de 576 días de secuestro y torturas. Establecen comparaciones miserables entre Vox y Bildu. Se lo ha dicho Carlos Herrera al ordenanza de Sánchez, Ábalos. Bildu como ETA ha matado y Vox no ha matado a nadie ni tiene intención de hacerlo. El PSOE de Zapatero ha sido heredado por el PSOE de Sánchez, y cualquier canallada pactada es posible.

Le sorprende a Ussía que el tema de las actas no sea noticia que esté abriendo todos los informativos -El PNV pone precio a la investidura de Sánchez y el PSOE pagará: los socialistas facilitarán un Gobierno separatista en Navarra-:

No obstante, casi ocho millones de españoles han votado al PSOE de Zapatero, de Sánchez, de Otegui, de Urkullu, de Maduro, de Iglesias, de Echenique y de Soros. Son los mismos compartiendo una fiesta de disfraces. Y en las tertulias de televisión se sigue hablando de la exhumación de Franco, pero no de las traiciones, tardíamente desveladas, de Zapatero. Y tampoco se habla de la indignación de la Fiscalía que acusa a la juez María Núñez de dilatar, hasta su prescripción, los ERE del PSOE en Andalucía. La Fiscalía denuncia y ella archiva los casos, porque más de un buen amigo está enfangado hasta el cuello. Todo lo que instruyó la juez Alaya lo está destruyendo sin que nadie le pida explicaciones, la juez Núñez.

El columnista de La Razón insiste en que lo de Zapatero no puede quedar en el olvido -La víctimas avisan que demandarán a Sánchez si no publica las actas de las reuniones de ZP con ETA-:

Pero por graves que sean las indolencias y las suciedades que se traen los políticos entre bambalinas, lo de Zapatero tiene que pasar a ocupar un protagonismo en los espacios judiciales primero, policiales después y definivamente saltar a los ámbitos de los funcionarios de prisiones. Una traición de esa índole, el amable compadreo de un Gobierno de España -por ahí se movió el maltratador de mujeres Eguiguren-, pactando con el PNV y la ETA la entrega de Navarra a la autonomía vasca, no es un asunto a archivar como el fraude del falso y ridículo doctorado de Sánchez o sus pactos puntuales para acceder al Gobierno con la ayuda de quienes no desean que exista el Gobierno de España porque la voladura de España es su único objetivo. Esta información verificada y publicada a destiempo es mucho más grave que cualquier tropelía discrecional.

Y concluye asegurando que el expresidente del 'talante' debería de estar entre rejas -Ussía pulveriza a Sánchez con esta escalofriante sentencia: "Necesita a Bildu-ETA para seguir con sus aviones"-:

Zapatero tendría que estar en la cárcel por traicionar a la nación que gobernó. En la cárcel por colaborar con un régimen torturador y asesino como es el de Venezuela. Un régimen que tortura, mata y roba. Zapatero haría bien en explicar los ingresos que ha percibido de Venezuela en los últimos años, y si no ha sido Venezuela el origen de esos ingresos, averiguar de dónde llegaron y quién ordenó su transferencia. Sufrimos un Estado policial en lo que respecta a la fiscalidad y los impuestos, pero a estos nuevos millonarios no los inspecciona nadie, exceptuando si los sospechosos son del PP, cuyos corruptos han tocado todos barrotes de celda y los siguen tocando.

Pero que un Presidente del Gobierno de España -ay, Pachi López-alcance acuerdos con separatistas y terroristas para anexionar Navarra al País Vasco -su única opción para la autosuficiencia-, es una traición clamorosa, abyecta y villana. En otro país, ya lo habrían detenido.

Juan Velarde es redactor de Periodista Digital @juanvelarde72

Los enviados de Zapatero se comprometieron a "disminuir" los controles policiales en Sanfermines para contentar a ETA
Miguel Ángel Pérez Libertad Digital 2 Junio 2019

Los enviados de José Luis Rodríguez Zapatero se comprometieron a "disminuir" los controles policiales en los Sanfermines de Pamplona (Navarra) para contentar a ETA. esRadio y Libertad Digital tienen acceso a las actas de la negociación del Gobierno socialista con la banda terrorista.

Las actas relatan desde el primer encuentro mantenido por Josu Ternera y el socialista Jesús Eguiguren en junio de 2005 en Ginebra hasta las negociaciones políticas y técnicas que llevaron a cabo el Gobierno y la banda, el PSE y Batasuna tras el atentado de la Terminal 4 de Barajas.

Una de esas reuniones tuvo lugar el 26 de septiembre de 2006. El ambiente entre los enviados de Zapatero y lo etarras era muy tenso, ya que unos meses antes el juez de la Audiencia Nacional, Fernando Grande-Marlaska efectuó una operación policial en el bar Faisán de Irún contra el aparato de extorsión de ETA. Un chivatazo policial impidió que todos los responsables de la banda fueran detenidos en el operativo.

A este encuentro asistieron tres enviados del Gobierno socialista camuflados bajo las siglas GO-2, GO-3 y GO-4 y de la banda terroristas EO-1 (Josu Ternera), EO-2 y E-4. Por parte de Lau (mediadores), acudieron 4 y la duración de la reunión fue aproximadamente 6 horas. Una reunión que se convirtió en un cruce de reproches de acusaciones por incumplir los puntos pactados antes de que ETA comunicara el "alto el fuego permanente" y Zapatero anunciara que abriría un proceso de diálogo con los terroristas.

En la reunión, Ternera asegura que se han producido por parte del Gobierno de Zapatero "incumplimientos a todos los niveles y en todos los campos". A continuación, añade que "las condiciones han cambiado y los incumplimientos pueden romper el propio proceso".

En ese momento, el enviado del PSOE GO-3 toma la palabra e intenta rebatir las acusaciones de los etarras: "Si EO (Ternera) o E (ETA) tienen dudas sobre la voluntad del Gobierno estáis muy equivocados. En junio, si captamos la gravedad de la situación. Marlaska nos superó (Operación contra la banda de extorsión en el bar Faisán)... pero la situación de los incumplimientos ha mejorado desde junio. En todo caso no hay detención achacable al Gobierno".

El enviado de Zapatero Go-3 prosigue su discurso para referirse a los controles policiales en el País Vasco y Navarra: "Se hacen como en otros lugares de España. En el norte de España y en fiestas (Ternera había hecho una mención a los controles que se instalaron en Sanfermines) siempre se ponen más. En todo caso tendríamos que disminuirlos", concluía.

Por último, el emisario del Gobierno escenifica su entrega desesperada a los etarras y a Ternera para lograr un acuerdo con la siguiente afirmación: "No habéis querido reunirnos durante el verano. Nosotros hemos estado dispuestos y estamos dispuestos para ir a donde sea para reunirnos con EO (Josu Ternera). Es decir, cualquier cosa antes de los comunicados que ha hecho E (ETA). En este sentido la judicatura no se puede mover si no ve que las cosas marchan. Hace falta un buen comunicado para poder crear esas condiciones. Nosotros creemos en el proceso".
Bajar "la presión de los franceses"

Tal y como publicaba LD este jueves, José Luis Rodríguez Zapatero quería bajar la "presión de los franceses" para evitar que la Policía conociese la negociación con ETA.

Así consta en una de estas actas, previa al anuncio de alto el fuego permanente de ETA, que se integra en el marco de las llamadas negociaciones secretas. Bajo el título "8ª reunión con Lau (mediador)", recoge lo dicho por "el mediador de GorBuru (Zapatero)": Que están estudiando la posibilidad de hablar con los franceses. El objetivo sería bajar la 'presión' de los franceses por el temor de GorBuru (Zapatero) a que en la fase de ratificación llegue a manos policiales la noticia de estas conversaciones".

Mikel Lejarza, «El Lobo»: «Hay una facción de ETA que tiene ganas de volver a las armas»
«En Terra Lliure -organización terrorista que planeó atentar contra las Olimpiadas- Puigdemont era uno más, pero huyó a Suiza»
Laura L. Caro ABC 2 Junio 2019

En 1980, en Bilbao, Mikel Lejarza metió una pistola en la boca a un juez y le amenazó a gritos con matarle por decir que si la Guardia Civil se hubiera dejado las armas en Madrid, «aquí no pasarían muchas de las cosas que pasan». Eran los años de plomo y el episodio ilustra el grado de cruda exposición de los hechos recogidos en «Yo confieso. 45 años de espía» (Rocaeditorial), las memorias de quien en 1975 propició la captura de la cúpula de ETA.

El libro, un best seller que ya va por su quinta edición, es el relato de «un agente negro» -siempre negando pertenecer a los Servicios Secretos, siempre negado por ellos- que se narra en primera persona, recurso que ha permitido contar la verdad de «El Lobo», pero también la del hombre. Sus sentimientos. Lo explica el coautor, Fernando Rueda, que reivindica que el Lejarza de la película que se hizo con su seudónimo no existe: «Nunca se fue a las Bahamas a una vida de lujo, sino que estuvo 15 años más persiguiendo etarras, se infiltró en el mundo empresarial, en el narcotráfico, el yihadismo...». Sus aportaciones aparecen aquí tras las iniciales F.R.. Lo demás, es la historia de «El Lobo».

-Dice en el libro, señor Lejarza, «no creo en el final de ETA» y cree que «queda peligro para seis décadas» en los que incluso «habrá muertos»
-Terminó la época de los asesinatos masivos. Pero ETA en sí no ha terminado aún porque el odio está in crescendo... están ahí con el propósito de en cualquier momento volver a coger las armas... puede ocurrir, depende de cómo les parezca que transcurre la política en España. Nos gustaría un final en el que todos pudiéramos pasear por el País Vasco sin tener que mirar hacia los lados y ese final nos va a costar décadas.

-Asegura que se pudo haber acabado con la banda muchas veces... incluso en la época de su infiltración, cuando llegó a ser jefe de infraestructura de ETA, propuso tras la captura de la cúpula que se le encarcelara a usted como un etarra más, y luegosimular una huida para hacerse con la organización y destruirla...
-En un principio no se acabó con ETA por la poca preparación que había. El Servicio era nuevo, no se conocía nada sobre ETA. Fue la cabezonería, no me dejaron hacer lo que yo pretendía. Luego ha habido veces en que la Guardia Civil ha tenido oportunidades de acabar con ETA y estoy seguro que el Servicio de Inteligencia ha tenido ocasiones, pero entramos en el terreno de la política y por tanto en el de los intereses. Solo hay que mirar a aquellos que se han favorecido, claramente, el PNV. Hubo un conato en años 80, cuando ETA llega a asesinar a gente suya que quería dejarlo, no se lo permitían. ETA siempre tiene sus armas y siempre hay algunos que están en contra de otros, y ahí está el problema. Hoy hay una facción de ETA que está con ganas de volver a las armas, en las prisiones... la rama que estamos oyendo continuamente por ahí, la de Iñaki Bilbao, presiona con volver a las armas.

-También insinúa que con sucesivos gobiernos, usted ha facilitado datos para grandes detenciones, como las de Smith o Ternera, o frenar atentados que no se utilizaron
-Es vox populi dentro de los Servicios de Información. Ahora, yo no puedo decir este u otro gobierno: todos han tenido intereses y todos han pactado con ETA. Decir otra cosa sería mentir.

-Sostiene que los muertos de la banda no son 830, sino 1.200, ¿qué motivo habría para ocultar esa cifra?
-Por que dentro de ese pacto que todos han buscado está el hecho de minimizar todo el daño que ha hecho ETA. Para facilitar el final, nadie quiere sacar a la luz la verdad.

-(F.R.) Mikel está trabajando con organizaciones facilitando información que tuvo en su momento para tratar de esclarecer asesinatos cometidos por ETA que ETA no ha reconocido.

-En 1979 le amenazan públicamente («Miles de ojos te perseguirán hasta encontrarte. Y los ojos del pueblo no se cierran nunca») y en el libro confiesa creer que hay una bala a su nombre. ¿Ese miedo le mantiene oculto?.
-Miedo no, debo tener muchas precauciones. ETA ha sembrado tanto el País Vasco de pasquines con mi fotografía, intentando ponerme una imagen de traidor, que se creado un germen de rabia hacia esa figura. Cómo no va a haber precaución, más que antes.

-Lo que cuenta es que también le han querido matar «los suyos» varias veces, menciona un Ford Scort bomba ante su casa, que estaba vigilada...
- Si un servicio de inteligencia te quiere matar te va a matar. El problema es cómo. En aquella época hubo un exmiembro de los Servicios, siempre ha sido otro agente negro creo, que dijo públicamente que se echó a suerte si lo mataban o no y salió que no. El viaje a Argelia mío, no le he visto sentido nunca... la única es que me mataran allí. El tema del Ford Escort era otra forma de que desapareciera.

-(F.R.) Mikel sabe desde el principio que si le descubren le sacan los ojos, pero cuando empieza a darse cuenta de que los suyos también pueden matarle es cuando le nombran jefe de infraestructuras de ETA, en la cúpula, y sabiendo que está en una reunión, los suyos ponen una bomba... están locos.

-Asegura que si hubiera muerto los Servicios se hubieran desentendido de usted y hubiera quedado -dice- «como un etarra». ¿Eso ha existido, hay agentes que han podido caer en una operación nunca reconocidos?
-Es algo que no sabemos. Igual puede haber alguno por ahí...

-Explica que guarda cintas y que si le ocurre algo «reventará todo»...
-Todos los agentes infiltrados guardan algo porque te puede caer una losa encima y... lo que tengo son cosas que sería mucho mejor que se murieran.

-¿Cómo ve el acercamiento de presos etarras y los homenajes que reciben?
- Solamente pido a dios que no tenga que pensar diferente a lo que he pensado hasta ahora.

-(F.R.) Él ha luchado toda su vida contra ETA y si resulta que ahora son héroes, ¿para qué se ha jugado la vida?

-Narra la desactivación antes de las Olimpiadas de Terra Lliure, en cuya órbita encuentra a Carles Puigdemont, y de un aparente pacto del Estado con ETA para que no atentara.

-Volvemos a eso de lo que no se puede hablar. Solo una reflexión... ¿por qué no había ningún miedo a ETA?
-(F.R.) porque estaban obsesionados con acabar con Terra Lliure, pero no con que ETA cometiara atentados...

-... y ahí lo tenemos que dejar. En Terra Lliure, Puigdemont era uno más. El problema es que Puigdemont siempre huye, y entonces huyó como ahora... lo que me da qué pensar.

-(F.R.) Mikel no se explica bien por qué, pero antes de la redada contra los de Terra Lliure, desapareció.

-Se pilló un año sabático. Se esfumó.

-¿Dónde fue?
- A Suiza, qué casualidad...

-El libro se completa con las reflexiones de su mujer, Mamen, sobre una vida en la que usted ha sido encarcelado, no pudo ir al entierro de sus padres, ha tenido mil identidades... y además pasando muchos apuros económicos ¿volvería a hacerlo?

-Empecé a trabajar como agente por 30.000 pesetas cuando ganaba un millón al mes como decorador. Hemos pasado momentos dificilísimos... a día de hoy digo que volvería a hacerlo siempre que sea por el bien de los demás. Espero no tener que pensar de otra manera dentro de un tiempo...

Forman parte de la nueva policía patriótica
Catorce Mossos protegen a Puigdemont en Bélgica pese a la prohibición de Interior
Joan Guirado okdiario 2 Junio 2019

Viajan a Waterloo desde Barcelona de forma periódica, en días de vacaciones, para turnarse en las tareas de protección del ex presidente que incluyen también la contra vigilancia a los servicios secretos españoles

Waterloo es un fortín. La ‘Casa de la República’, que aloja al fugado Carles Puigdemont, está rodeada en todo el perímetro por cámaras de seguridad que se controlan desde el interior y que, al detectar el mínimo movimiento sospechoso, llevan a actuar a los agentes de seguridad que también residen en su interior. Son catorce Mossos d’Esquadra en ejercicio que emplean sus días libres para proteger al ex presidente catalán, bajo la coordinación del ex escolta y ahora asesor del consejero Miquel Buch, Lluís Miquel Escolà, que también vive en Bélgica pese a cobrar como alto cargo del Govern.

Hace casi un año que Puigdemont solicitó al Govern los servicios de escolta que le tocan como ex presidente de la Generalitat, pero al encontrarse fuera de España, Interior tuvo que consultar la petición con el ministerio que dirige Fernando Grande-Marlaska que denegó el servicio. Pese a ello, varios agentes de los Mossos trabajan a diario en la sede de la ‘Casa de la República’ saliendo a identificar a personas que se acercan y que no tenían visita programada o acompañando a Puigdemont.

Según ha podido saber OKDIARIO, estos catorce agentes que viven entre Waterloo y Barcelona forman parte de la nueva policía patriótica de Quim Torra, un cuerpo con un alto sesgo ideológico, que estará únicamente al servicio del presidente catalán. Se trata de una nueva unidad policial con funciones propias de las de un cuerpo de élite de inteligencia. Será Torra quien decidirá qué trabajos pueden desarrollar y a qué personalidades pueden asistir. Entre las tareas que tiene asignada el Área de Seguridad Institucional de los Mossos (ASI), que tendrá su sede en el Palau de Pedralbes de Barcelona, también está la protección de espacios sensibles, como la sede del Palau de la Generalitat, que estos agentes bloquearían en caso de amenaza de intervención policial por parte de las Fuerzas y Cuerpos de seguridad del Estado.

Programa 'Herenegun'
El Gobierno vasco quiere implantar una asignatura escolar para evitar el "odio" contra ETA
Luz Sela okdiario 2 Junio 2019

El gobierno de Íñigo Urkullu incluirá más voces de víctimas, pero matiza también que se evitarán las afirmaciones que puedan "alentar el odio". Las modificaciones de la polémica asignatura siguen provocando recelos.

El Gobierno vasco incluirá modificaciones en la polémica asignatura sobre la historia de ETA, basada en el programa ‘Herenegun’, y cuyo planteamiento inicial generó las quejas de partidos y asociaciones por equiparar a las víctimas con sus verdugos y ofrecer una imagen "blanqueada" del terrorismo.

Aunque el temario está aún en sus etapas iniciales, el Ejecutivo de Íñigo Urkullu sí ha avanzado ya que se dará más voz a las víctimas. Sin embargo, los colectivos desconfían de las intenciones. Sobre todo por una apreciación. El Gobierno vasco, en una nota de prensa difundida a través de la Secretaría General de Derechos Humanos, Convivencia y Cooperación, subraya que se evitarán afirmaciones que puedan "alentar el odio", lo que se ha interpretado como un intento de normalizar el impacto del terrorismo en la región.

El polémico programa, como informó OKDIARIO, ya demostró en su borrador inicial el relato eufemístico del Ejecutivo vasco con respecto a las víctimas y sus asesinos.

Contra el Estado y la Policía
En el cuaderno de presentación, por ejemplo, se afirmaba: "ETA no ha sido la única causante de acciones violentas o terroristas en este período. Gravísimas vulneraciones de derechos humanos han procedido de organizaciones ultras o parapoliciales como BVE, GAL o similares, y del abuso ilegítimo de poder. Estas violencias han costado la vida de alrededor de 155 personas. Este material educativo abordará esta realidad que, lógicamente, debe tenerse en cuenta desde un punto de vista ético e historiográfico".

ETA como "revolución juvenil"
El mensaje contra el Estado era recurrente en ese primer material, tan protestado. Como también reveló este periódico, en otro momento se planteaba como material docente la serie documental ‘Las Huellas Perdidas’, emitida por la televisión autonómica vasca, para fomentar después un debate abierto entre los alumnos. En dicho film, la etarra Carmen Guisasola -líder del Comando Vizcaya- se refería a ETA como una "revolución juvenil" totalmente "normal" para hacer frente al "miedo" que en la sociedad había instaurado el franquismo.

Asimismo, en la serie documental se atribuyen a las Fuerzas de Seguridad del Estado hasta un millar de casos de tortura, pese a que sólo 20 fueron documentados con sentencia firme. En la cinta, el forense Francisco Etxeberria asevera que "las víctimas de ETA han tenido un reconocimiento institucional y les falta el reconocimiento social. Ahora vayamos a otras víctimas, que también existen y muchas".

El nuevo contenido no se conocerá hasta después del verano. Se basa, según el Ejecutivo vasco, en las aportaciones y sugerencias recibidas al borrador. Así, aunque con poco detalle, se dice que se ampliarán "los perfiles de víctimas representados en los vídeos y que han sido sugeridas en algunas de las aportaciones recibidas". También se mantendrán "voces que aportan información o reflexión histórica valiosa" pero no se incluirán afirmaciones que "pudieran alentar el odio o la exclusión".

Además, la intención es "matizar el tratamiento de algunos temas o añadir referencias en línea con las sugerencias recibidas" y se mantendrán los testimonios de "todas las sensibilidades políticas" que tienen presencia en el Parlamento Vasco.

La asignatura se implantará, de forma experimental, ya durante el próximo curso, en un total de 8 centros del País Vasco.


Recortes de Prensa   Página Inicial