AGLI Recortes de Prensa   Viernes 14  Junio 2019

Ocurrencias de Ciudadanos
Editorial ABC  14 Junio 2019

La propuesta de Cs al PP para turnarse en la Alcaldía de Madrid es una ocurrencia que desacredita al partido naranja. La fórmula le ha funcionado con los socialistas en Albacete y Ciudad Real, pero no por eso deja de ser una iniciativa irrespetuosa con las instituciones. Cs está utilizando sus concejales en la capital como el argumento del chantaje al PP para maquillar su enésimo fracaso en el asalto al liderazgo del centro derecha. Villacís se está equivocando con el obstruccionismo a Almeida y cargando de razones a quienes diagnostican en Cs un grave problema de desorientación táctica y estratégica. Las urnas dijeron con claridad que el liderazgo del cambio en el Ayuntamiento de Madrid corresponde al PP. Es legítimo que Cs quiera alcanzar poder pero ahora le toca esperar hasta las próximas elecciones municipales. Entre tanto, deben asumir que están transmitiendo una imagen negativa de ambición por el poder que empieza a corresponderse con la realidad de un partido que siente que pierde una y otra vez las oportunidades de superar al PP.

La lectura del tiempo que le toca vivir a Cs y a su candidata en Madrid, es la de formar una mayoría no de izquierdas que compense en los ámbitos municipal y autonómico el radicalismo de un previsible gobierno del PSOE con Podemos, apoyado por los nacionalistas y separatistas. Cs debe ahorrarse sus continuos amagos con romper la baraja con los populares y centrarse en asumir un espacio concreto en la vida pública española. El Ayuntamiento de Madrid no es un botín electoral, sino uno de los mejores escaparates de las políticas liberales, moderadas y reformistas que puede encontrar el centro derecha en España para convencer a más electores e impulsar una victoria a nivel nacional. La adolescencia puede ser hasta simpática, pero en un partido con aspiraciones de gobierno resulta decepcionante.

La fatal arrogancia de Ciudadanos
EDITORIAL Libertad Digital 14 Junio 2019

En las dos últimas campañas electorales, el partido que dirige Albert Rivera se presentó ante los votantes con un mensaje extraordinariamente claro: en ningún modo iba a llegar a ningún tipo de acuerdo ni con Sánchez ni con el PSOE de Sánchez. Acertada o no, esa fue su apuesta estratégica, y es bueno recordar que había razones para ello: en mitad de un golpe de Estado, el líder socialista había llegado a la Moncloa con el apoyo de los separatistas y los comunistas bolivarianos, negociaba con unos y otros unos Presupuesto que eran un peligro para la economía y, como demostraron las conversaciones de Pedralbes, estaba dispuesto a hacer concesiones completamente inaceptables para tratar de contentar a los que están mucho más allá de la legalidad constitucional.

Ese principio se siguió en casi todas las comunidades y en los grandes ayuntamientos, pero especialmente en Madrid, donde tanto el candidato autonómico –Ignacio Aguado– como la candidata municipal –Begoña Villacís– de Cs insistieron una y otra vez en la necesidad de pactos en el centro-derecha para, por un lado, frenar a Sánchez y, por el otro, acabar con la desastrosa y liberticida gestión de Manuela Carmena en el Ayuntamiento capitalino.

Sin embargo, pese a la claridad meridiana de ese mensaje, la gestión de los pactos post 26-M por parte de Ciudadanos está siendo absolutamente deplorable. Tal y como ocurriese en Andalucía, Cs se está equivocando, y mucho.

En primer lugar, porque si acudió a las urnas proclamando la necesidad de una gran alianza del centro-derecha, luego no puede dar un volantazo tremendo movido por el más escandaloso oportunismo. Está claro que Ciudadanos contaba con lograr más alcaldías y presidencias autonómicas tras el 26-M, pero los resultados fueron los que fueron y los votantes han querido brindar a los naranjas un papel bien distinto al que aquellos esperaban desempeñar. Así, en Madrid fueron el tercer partido, tanto en la Comunidad como en el Ayuntamiento, y deben asumirlo con toda humildad, en vez de exhibir una arrogancia absolutamente injustificada y contraproducente para sus propios intereses.

En segundo lugar, su actitud hacia Vox está siendo indignante y de todo punto impresentable. Los de Rivera tienen todo el derecho del mundo a no negociar con los de Abascal, pero entonces que no cuenten con su apoyo ni por activa ni por pasiva. Si Cs cree que Vox es un partido tóxico, indigno de tener representación en las instituciones, que actúe en consecuencia y se niegue a obtener el menor beneficio de su presencia en las mismas. Lo contrario es de una hipocresía intolerable, especialmente en un partido que se presenta como adalid de la regeneración democrática.

Por último, Ciudadanos tampoco puede hacer de las negociaciones un circo de propuestas descabelladas, como la del reparto de la alcaldía madrileña entre su candidata, Begoña Villacís, y el candidato del PP, José Luis Martínez Almeida, para colmo con la falsísima justificación de que "en las elecciones hubo casi un empate". No, señores de Ciudadanos: en las elecciones municipales Martínez Almeida quedó muy por delante de una Villacís que da la estupefaciente sensación de no querer darse por enterada de que quedó ya no en segundo sino en tercer lugar en las preferencias de los votantes.

Nadie dijo que el papel que le viene tocando desempeñar a Ciudadanos fuera fácil. Pero desde luego eso no es excusa para acabar haciendo un papelón muy perjudicial para la propia formación naranja y, mucho más importante, para España.

Ovejas y parejas
Ignacio Camacho ABC 14 Junio 2019

En cuanto han empezado a apagarse los faroles y a encenderse, como decía Lorca, los grillos -los faroles de la negociación y los grillos de la evidencia y del realismo-, los pactos van desembocando en la lógica natural de los bloques políticos. La derecha con la derecha, y la izquierda junta y cerca del nacionalismo; cada oveja con su pareja y los cordones sanitarios recogidos, que cuando hay parcelas de poder en juego no caben timideces ni remilgos. Al cabo de un lustro, la fragmentación del bipartidismo ha desembocado en una estructura similar pero en un estado mucho más líquido. Tantos discursos refundadores, tanta retórica antidinástica y tantas vueltas para acabar en lo mismo, sólo que con una masa crítica de cohesión más débil y de mucho menos peso específico. Los nuevos partidos no han logrado sustituir a los antiguos y tienen que conformarse con compartir su sitio mediante acuerdos poco estables y mal avenidos. Para eso no hacía falta recorrer tan pedregoso camino. Los bandos siguen intactos: bienvenidos al -perdón por el palabro-bibloquismo.

Al final, y a salvo de que Cs cometa en Madrid un error que lo dejaría seriamente averiado, la correlación de fuerzas va a quedar exactamente igual que antes de que los españoles votasen por cuadruplicado. A un lado, la foto de Colón; al otro, el bloque de la moción de censura algo menos compacto. Nada extraño porque ese frentismo fue el marco mental en el que las elecciones se celebraron. El virus de la bipolaridad, el del no-es-no, ha hecho mucho daño por culpa de unos dirigentes que se empeñaron en inocularlo en una sociedad ya predispuesta a los enfoques sectarios. Empezó Sánchez, que quede claro, y ahora no puede quejarse de recibir el mismo trato. Tampoco parece que le importe demasiado; si así fuera nada le impedía ofrecerle un «Gobierno de cooperación» a Ciudadanos, siquiera para blindarse de argumentos ante un previsible rechazo. Pero todo el tanteo de estas semanas no ha sido más que un conjunto de ardides publicitarios, maniobras de distracción, meros amagos. Las alianzas estaban perfiladas -«¡¡con Rivera no!!»- desde la misma noche del escrutinio de resultados.

Es verdad que Rivera decidió abandonar en campaña el espacio de centro: tan cierto como que a Sánchez sólo le interesó ocuparlo de un modo aparencial, táctico, cosmético. Su mirada y sus cálculos siempre han estado en Podemos y en la órbita del nacionalismo más o menos insurrecto: la alianza que lo convirtió en presidente y volverá a hacerlo. En la acera de enfrente son los electores quienes rompen los vetos internos: votaron desde la conciencia tácita y sobreentendida de que si PP, Cs y Vox sumaban habría entendimiento y no perdonarán al que lo impida con cualquier pretexto. Esta política de trincheras fue la que los ciudadanos eligieron. Quizá la próxima vez valga la pena tener cuidado con los deseos.

Debate económico: reflexión post-electoral
Juan María Nin. vozpopuli  14 Junio 2019

Si en el debate general estamos presos de un cortoplacismo creciente, en el debate económico esto resulta evidente, además de contraproducente, por las consecuencias que de ello se derivan para el progreso económico y social debido al imperceptible debilitamiento de las sólidas estructuras que deben soportar el bienestar futuro. La calidad del debate político nos puede contrariar y afectar moralmente, pero acompañado de un mal debate económico trasciende mucho más y nos afecta de forma directa. Por esto, es importante intentar hacer un ejercicio de clarificación respecto a qué propuestas ofrece cada formación política de cara al nuevo Ejecutivo comunitario y al Europarlamento. Como he dicho en otras ocasiones, debemos felicitarnos de que reine un consenso básico en relación al proyecto comunitario, pero eso no significa que no haya nuevas ideas e iniciativas a la hora de plantear las propuestas económicas de cada formación.

Los representantes de las tres grandes familias políticas europeas –socialdemócratas, cristianodemócratas y liberales– están comprometidos con la senda de reducción de déficit, al menos nominalmente, por más que llevemos años sin tomar medidas de tipo estructural para de verdad reducir lo que debemos. En España es cierto que hemos salido por fin del brazo corrector de la UE, al bajar del 3% del déficit en 2018, pero nuestra deuda sigue cercana al 100% en un contexto de dudas generalizadas en el continente y las medidas de gasto preelectorales y las anunciadas hacen prever un importante desvío sobre la senda pactada y un punto de inflexión en una tendencia positiva que nos acercaba a la normalidad. Nos vamos a quedar sin apenas munición fiscal en caso de que el crecimiento se reduzca y la economía se contraiga. Necesitamos que la Unión Europea insista en el cumplimiento del compromiso de reducir el déficit y deuda pública. Las tres lo llevan en su programa, pero aún seguimos pendientes de ver cómo pasan de las musas al teatro.

Además de no tener margen fiscal para lo que pueda venir, tampoco tenemos margen monetario. La política heterodoxa de Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo, sirvió para salvar varias bolas de partido, pero su extensión en el tiempo hace que corramos el peligro de acostumbrar a la economía a funcionar "dopada" y que se creen burbujas de activos. La normalización monetaria se ha puesto en modo pausa debido a las dudas sobre la economía europea, cuyo crecimiento es magro y decepcionante. Draghi ha vuelto a afirmar que habrá que ser "imaginativos" con los instrumentos de la política monetaria si la situación lo requiere, pero lo cierto es que el presidente que lo sustituya a finales de año en Frankfurt tendrá muchos menos recursos de los que él dispuso para encarar la crisis europea.

En cualquier caso, y dado que el BCE es un organismo independiente del poder político, nos interesa saber qué piensan los principales partidos respecto de esa independencia. Las tres principales fuerzas la defienden como lo que es: un gran activo para pensar en términos estratégicos y a largo plazo, fuera del ciclo electoral y la inmediatez. Hay, por tanto, consenso en ese pilar básico de la estabilidad europea que es la independencia de la autoridad monetaria. No obstante, actores importantes de izquierda vetusta han vuelto a insistir –en la larga tradición de la izquierda a la que pertenecen– en que el BCE es un poder antidemocrático y en que es necesario "recuperar el control". Recuerdan las embestidas de Trump, infructuosas gracias al sistema de contrapoderes americano, a la independencia de la Reserva Federal. El sistema de checks and balances es muy incómodo para personalidades aficionadas en la ingeniería social de escaso talante democrático. Además, es un discurso en la estela que los partidarios del Brexit y otros movimientos populistas de derechas blanden en relación a las fronteras y la inmigración. Todo en la lógica de una emergente democracia directa y aclamativa, opuesta a los fundamentos de la democracia liberal y representativa con la que se concibió y fundó la Unión. Modos de democracia alternativos que, como aprendemos de la historia, causaron los máximos destrozos conocidos en la sociedad humana.

Será importante que los grupos neosoberanistas que defienden el proteccionismo y el intervencionismo en la economía, recetas todas fracasadas de forma trágica, no ganen tanto peso específico como el que le auguran algunas encuestas. Por suerte, socialdemócratas, cristianodemócratas y liberales –más los europeístas de los verdes– están en buena disposición de mantener una mayoría en la Eurocámara y en la Comisión y el Consejo, para reimpulsar así las políticas económicas que necesitamos para hacer de la europea una economía más libre, innovadora, sostenible y sólida. Es decir más justa y progresista.

Juan María Nin es conferenciante de Thinking Heads y presidente del Grupo de Trabajo de Economía y Unión Europea del Círculo de Empresarios. Miembro del equipo negociador España-Mercado Común 1978. Autor de 'Por un crecimiento racional'.

Muy importante: derogar la ley de memoria histórica
Pío Moa gaceta.es 14 Junio 2019

La ley de memoria histórica pretende imponer a la sociedad una versión partidista del pasado español y por ese mero hecho adquiere carácter antidemocrático y totalitario, compatible solo con regímenes del tipo de Corea del Norte, la Cuba castrista o China. Constituye en sí misma una seria amenaza para las libertades de expresión, investigación y cátedra garantizadas por la Constitución.

El tema central de dicha ley es una valoración negativa del régimen anterior a la democracia y de su principal figura, Francisco Franco. Quizá es demasiado pronto para tener una perspectiva histórica ecuánime sobre ambos, pero no debe ocultarse que las valoraciones hoy predominantes y a menudo subvencionadas, proceden de puntos de vista y propagandas elaborados y sostenidos por el antiguo Partido Comunista –única oposición real al régimen de Franco, que no tuvo ninguna oposición democrática significativa– y por los partidos separatistas. No debe olvidarse tampoco que el comunismo ha impuesto, allí donde se ha establecido, la privación de las libertades más básicas junto con hasta cien millones de víctimas. Estos meros datos permiten entender la solvencia de sus críticas y valoraciones, que en cualquier caso no deben convertirse bajo ningún pretexto en dogmas impuestos.

Hemos podido comprobar en estos años los efectos de dicha ley, con la que recientemente ha querido darse un paso más persiguiendo con multas y cárcel a los discrepantes, algo nuevamente propio de regímenes como los mencionados al principio. Efectos como la utilización propagandística y emocional de las víctimas de un solo bando y sin discriminar entre inocentes y culpables de crímenes; exigencias de censura en los medios contra la libertad de expresión; típico adoctrinamiento ideológico totalitario en las escuelas; incentivación de odios sociales reminiscentes de los que desgarraron a la república, manifiestos en ataques cada vez más frecuentes a locales, iglesias y sentimientos religiosos de la mayoría de la población; incremento de agresiones, incluso ya algún asesinato, aumento de despotismos e ilegalidades separatistas y ultraizquierdistas y, en general perturbaciones crecientes de la convivencia cívica en paz y en libertad.

Por todo ello, los abajo firmante exigimos la urgente derogación de una ley incompatible con la libertad y la igualdad de todos los españoles. Es hora de acabar con esta peligrosa anomalía, hija de una propaganda totalitaria y que perturba seriamente la democracia.

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Propongo este breve manifiesto, que puede ser firmado por gran número de personas reconocidas, para recoger firmas cuanto antes. Creo que VOX puede hacerlo suyo. Es necesario que partidos y políticos y periodistas se retraten de una vez en relación con una ley totalitaria que amenaza a toda la sociedad.

Abascal carga contra el ‘empeño de Macron en tratar a España como si fuera una provincia de Francia

Redacción eltorotv.com 14 Junio 2019

«El empeño de Macron en tratar a España como si fuera un provincia de Francia sólo es posible por la sumisión de algunos líderes españoles». Así de contundente se ha manifestado Santiago Abascal después de que el presidente francés Emmanuel Macron haya advertido al partido de Albert Rivera que romperá su ‘cooperación política’ con Ciudadanos si pacta con VOX.

«Lamento que sólo VOX se empeñe en defender la dignidad nacional ante una intromisión que humilla, sobre todo, a los que callan», ha sentenciado Abascal.

El presidente francés ha dejado claro que ve con “preocupación” las posibles alianzas postelectorales de Ciudadanos con Vox y que «no acepta ambigüedades» y está dispuesto incluso a replantearse la «cooperación política» con la formación de Albert Rivera si pacta algún tipo de «plataforma común con la ultraderecha».

Lo ha dicho en un encuentro con periodistas españoles, añadiendo que «cualquier trabajo de fondo con la ultraderecha es muy grave» y que «no se puede ignorar» el escenario autonómico y local en España. Por si no quedaba suficientemente clara la amenaza, ha añadido que los pactos en algunas instituciones entre Ciudadanos y VOX «no es una anécdota», sino «un tema importante» para el Gobierno francés.

Franco puede esperar
Fernando Díaz Villanueva. vozpopuli  14 Junio 2019

Francisco Franco hace tiempo que debería ser exclusivo asunto de los historiadores, y no excusa para que ciertos políticos y sus plumillas de cabecera sigan sacando tajada

Hace una semana la Sala Tercera de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo paralizó la exhumación de los restos de Franco. Con esto arruinó la ceremonia que el Gobierno tenía previsto celebrar en Cuelgamuros este mismo lunes, con la ministra de Justicia dando fe en calidad de notaria mayor del Reino de que Francisco Franco Bahamonde era oficialmente exhumado. Conocemos la fecha y los planes porque, en plena campaña, el Gobierno se encargó de pregonarlo a los cuatro vientos con intención de arañar algún voto indeciso, especialmente esos que andaban entre Podemos y el PSOE sin saber muy bien dónde caer.

Pero en esas estaban cuando el Supremo lo echó todo por tierra, aunque no definitivamente. Por ahora se trata de una simple medida cautelar para evitar un daño mayor a la familia en el caso de que la exhumación se lleve a cabo y, tras una sentencia favorable, haya que volver a enterrar a su abuelo en el mismo sitio dentro de unos meses. Esto, aparte de un infame sainete, ocasionaría un perjuicio a los familiares y sería también motivo de ridículo para el propio Gobierno. De modo que la frialdad del Supremo ha ahorrado un disgusto para ambas partes.

Lo cierto es que en este tema, y más a la vista de cómo ha actuado, el Gobierno se merecería el ridículo. Desde que empezó todo esto hace un año Sánchez ha actuado de un modo panfletario y bananero con un asunto que se podría -y se debería- haber resuelto en privado y discretamente. Ha hecho todo lo contrario, arguyendo que esta del enterramiento de Franco es una cuestión de la máxima importancia que poco menos que tiene a la sociedad española en vilo.

Pero no, no es así. Por más que se empeñe el Gobierno no es asunto de actualidad. Murió hace casi 44 años, es historia, su tiempo y su persona deberían ser campo de cultivo para los historiadores, no para que hurguen los políticos y sus plumillas a sueldo tratando de sacar tajada. De la misma manera que no tendría sentido alguno traer al presente a Largo Caballero o a La Pasionaria, no lo tiene hacer lo propio con Franco o con José Antonio Primo de Rivera. Son todos personajes históricos, y como tal han de ser tratados. No es necesario admirarlos ni aborrecerlos. Con estudiarlos lo más desapasionadamente posible basta y sobra.

Pero esto de leer el presente en clave de los años 30 o 40 es el último grito en España desde hace unos años. Se diría que no estamos contentos con estas cuatro décadas de concordia y tranquilidad en las que el país ha mejorado a ojos vista, y en las que los españoles hemos alcanzado las mayores cotas de libertad y prosperidad de toda nuestra historia, que no es precisamente corta.

La cuestión es que Sánchez está en esto como ya lo estuvo Zapatero hace diez años. Un observador externo pensaría que han confundido la justa memoria de los años aciagos de la guerra civil y la dictadura con una revancha a destiempo. Pero claro, no tienen con quien tomársela porque el régimen de Franco es una reliquia histórica y quienes lo hicieron posible crían malvas desde hace mucho tiempo. Tan sólo les quedan los muertos y, especialmente, el muerto.

Pero sacar a un muerto de su tumba no es fácil en España por muy Francisco Franco que se llame y muy buenas sean las razones que asisten a los exhumadores. Así que podríamos encontrarnos con que, después de tanta fanfarria, Franco continúe indefinidamente donde está, tras el altar mayor de la basílica del Valle de los Caídos justo debajo de la inmensa cúpula que la corona.

Tal sería el escenario si el Supremo estima íntegramente la demanda interpuesta por la familia, lo que supondría anular la decisión del Gobierno. El Supremo podría apoyarse en el hecho de que el prior de la abadía benedictina no ha otorgado la autorización eclesiástica para que el Gobierno acceda al templo, levante la losa y extraiga el cuerpo. Los lugares sagrados son inviolables en virtud de los acuerdos con la Santa Sede de 1979. Todo lo que quedaría por hacer es fijar el alcance de esa inviolabilidad. Eso es lo que está determinando el Supremo ahora.

Brillante operación la que puede acabar sacando los restos del dictador de un remoto rincón de la sierra de Guadarrama para colocarlos en el corazón de la capital

También podría desestimar todos los argumentos jurídicos esgrimidos por los nietos del dictador y dar vía libre a la exhumación. ¿Qué pasaría entonces con los restos? Nadie lo tiene del todo claro. La voluntad de la familia es llevárselos a la capilla que posee en la cripta de la catedral de la Almudena. Pero el Gobierno no quiere salir de la sartén para caer en el fuego. La Almudena se encuentra en el centro histórico de Madrid, frente al Palacio Real, a pocos metros del Consejo de Estado y no muy lejos del Senado. Es una zona muy concurrida que ganaría así una nueva “atracción turística”, y los nostálgicos del franquismo, no muchos pero sí muy ruidosos, lo tendrían bastante más fácil para concentrarse y sacar de paseo sus banderas. Sacarían la tumba de Franco de un remoto rincón de la sierra de Guadarrama para ponerla en el corazón de la capital.

El Gobierno lo sabe, por lo que quiere inhumar de nuevo a Franco en el cementerio de El Pardo, donde la familia tiene un panteón privado en el que está enterrada Carmen Polo. Esto hubiera sido lo lógico en 1975, porque ese panteón lo mandó construir el propio Franco para su uso. Pero entonces la política se cruzó y acabó en el Valle de los Caídos. También sería lo lógico enterrarle ahí ahora, pero la política se ha vuelto a entrometer.

En el 75 el Gobierno de Arias Navarro quería mostrar a todos que era más franquista que nadie. Hoy, el de Pedro Sánchez se ha empeñado en demostrar que es más antifranquista que nadie. Arias, en aquel entonces, era ya un personaje anacrónico que sólo unos meses más tarde salió de escena por la puerta de atrás. Sánchez porfía en serlo haciendo política con un cadáver de hace medio siglo y una época que la mayoría de españoles no recuerdan porque no la vivieron, empezando por él mismo.

Día de la Memoria Histórica
Los colegios andaluces ponen a niños de 6 años a escribir cartas como si fueran "presos republicanos"
Segundo Sanz okdiario 14 Junio 2019

La Consejería de Educación remitió este polémico material a los colegios públicos mediante la Instrucción 11/2019 para celebrar hoy el 'Día de la Memoria Histórica'.

La Consejería de Educación de la Junta de Andalucía ofrece a los docentes de sus centros públicos unas "unidades didácticas" con contenidos más que polémicos para celebrar el ‘Día de la Memoria Histórica’ este viernes 14 de junio. Uno de esos recursos está dedicado a las "cárceles franquistas" y plantea como una actividad para niños que elaboren una "carta a la familia" como si fueran "presos republicanos".

"Para el alumnado de Primaria proponemos al redacción de una carta en la que el alumno/a, asumiendo el lugar del preso, explique a su familia cómo son las condiciones de vida en la prisión", señala el dossier, en lo referente a niños de entre 6 y 12 años.

Previamente, el documento recoge: "Hacinados, en condiciones infrahumanas y con una alimentación a todas luces insuficiente, los presos tenían que añadir a su calvario diario la angustia por las sacas semanales que podían conducirles ante el paredón".

Respecto a los alumnos de Secundaria y Bachillerato, se propone que a través de Internet y "prensa digitalizada de la época", elaboren un "mapa con las principales prisiones y campos de concentración de Andalucía, junto a una descripción de cada uno de los establecimientos y sus circunstancias".

La Consejería de Educación y Deportes, dirigida por Javier Imbroda, de Ciudadanos, remitió a los colegios días atrás la Instrucción 11/2019, de 7 de junio de 2019, para la "celebración del Día de la Memoria Histórica". En dicha instrucción se incluyen dos enlaces, con fichas y material descargable para ser utilizados por los profesores en las clases. Este viernes será la segunda vez que estas actividades se desarrollen en los centros escolares públicos de Andalucía.

La primera fue bajo mandato de la socialista Susana Díaz en 2018. La vigencia de esta iniciativa se debe a la Ley 2/2017 de Memoria Histórica de la Junta de Andalucía, una norma controvertida que el Gobierno bipartito de PP y Ciudadanos mantiene activa y que Vox ha exigido derogar.

Esta efeméride recuerda el 14 de junio 2003, día en que tuvo lugar el intento de apertura de la primera fosa común en Andalucía, en concreto en Lecrín (Granada), bajo supervisión del Gobierno autonómico, entonces dirigido por el socialista de Manuel Chaves.

Para ser impartido en horario lectivo, el citado taller de "Cárceles franquistas" sostiene que su objetivo es "acercar al alumnado al conocimiento de la represión franquista a través de dos de los elementos que contribuyeron a afianzar el carácter dictatorial del régimen: los campos de concentración y las cárceles".

La figura de Besteiro
En esta misma unidad didáctica se insta a los alumnos a analizar una fotografía de Julián Besteiro, junto a otros reclusos, entre ellos sacerdotes nacionalistas vascos, en la cárcel de Carmona (Sevilla). El pie de foto es el siguiente: "Julián Besteiro —en el centro de la imagen con chaqueta clara— fue la principal figura política del bando republicano encarcelada por el régimen franquista. A pesar de que intentó negociar la paz con Franco y de que era una persona de edad avanzada y enferma, fue encarcelado en la prisión de Carmona", añade el texto.

Sin embargo, en ningún apartado de esta ficha escolar se dice que Besteiro fue líder del PSOE, el mismo partido del Gobierno regional que aprobó y puso en circulación estos contenidos de revisionismo histórico.

Hispanofobia
Hablamos Español presenta una queja ante el Defensor del Pueblo contra la portavoz del Gobierno catalán
www.latribunadelpaisvasco.com 14 Junio 2019

La Asociación Hablamos Español ha enviado al Defensor del Pueblo una queja en relación con la negativa de Meritxel Budó, portavoz del Ejecutivo autonómico catalán, de usar la lengua española en sus ruedas de prensa.

Hablamos español recuerda el pasado día 11 de junio de 2019 la portavoz del Ejecutivo catalán se negó durante la rueda de prensa posterior a la reunión semanal del Gobierno autonómico a responder a una periodista una pregunta en castellano con el argumento de que no había sido formulada anteriormente en catalán. "Como bien es sabido en Cataluña, tanto el castellano como el catalán son lenguas cooficiales y por tanto podrán ser utilizadas por los ciudadanos libremente, ello conforme a lo dispuesto en el art. 3 de la CE como art. 4 Ley 1/1998, de 7 de enero, de política lingüística de la Generalidad de Cataluña", recuerda la asociación presidida por Gloria Lago, que, además, afirma que la portavoz de la Generalidad "ha conculcado así los derechos lingüísticos de los periodistas que asisten a sus ruedas de prensa, que gozan del derecho a utilizar el español sin ningún tipo de restricción, debiéndose evitar cualquier práctica que suponga la exclusión del empleo del idioma español o su relegación".

Hablamos Español también señala en su denuncia otro incidente relacionado con Meritxell Budó, que en su condición de alcaldesa del municipio barcelonés de La Garriga, en el año 2018, "recriminó al concejal de Ciudadanos, Ángel Guillen, la utilización del castellano para felicitar a los andaluces residentes en Cataluña en el día de su comunidad, lo que a nuestro juicio podría ser revelador de una actitud de hispanofobia por parte de la citada Portavoz de la Generalidad".

"En todo caso, Hablamos Español, como asociación que representa los intereses y derechos de los hispanohablantes en todo el ámbito territorial de España y propugna la libertad de elección lingüística en las Comunidades con lenguas cooficiales, como derecho propio de un Estado democrático que propugna como valores esenciales de su sistema el pluralismo, la tolerancia y la libertad, cree que el comportamiento denunciado y la práctica o modo en que la Generalidad realiza sus ruedas de prensa conculca los derechos a la igualdad de trato que proclama el art. 14 CE, ya que, al parecer, tiene como norma que en el turno en castellano los periodistas se limiten a repetir lo que se ha preguntado en catalán, no pudiendo emplear el español si la misma pregunta no se ha formulado antes en catalán".

Para Hablamos Español es inadmisible "que por parte de organismos públicos o representantes de la Generalidad de Cataluña se trate como ciudadanos de segunda a aquellos periodistas que usen la lengua española en Cataluña y se les impida usar libremente el español, imponiendo el requisito de formular previamente sus preguntas en catalán".

Humo
Nota del Editor 14 Junio 2019

Hace años que escribíamos: ¡ A las armas, que viene el Defensor del Pueblo !. Institución inútil, perjudicial y traidora. Cuando Aznar llamó a defensor para que no presentara recurso de inconstitucionalidad contra la ley de educación catalana, el tipo, en vez de cunplir con su obligación constitucional de hacerlo, les mandó una carta con recomendaciones, no se si en una caja con bombones de cholocate praliné.

Por eso, cualquier acción que se espere del Defensor, del Tribunal Constitucional español, del Tribunal de Derechos Humanos, no llega a un sueño. Y mientras tanto, como hay humo, parece que algo está suceciendo: si todo está empeorando, los español hablantes cada vez mas abandonados, machacados, marginados.

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Camino de UPyD
FEDERICO JIMÉNEZ LOSANTOS El Mundo  14 Junio 2019

Tras los pactos, soy de los que creen que debe proponer a Sánchez un gobierno de coalición (tienen mayoría absoluta) con cinco puntos

Hace cinco años, Rosa Díez se cargó su partido, UPyD, en sólo tres semanas de agosto. La detonación del bombazo contra el meritorio partido fucsia corrió a cargo de Irene Lozano, autora en EL MUNDO de una carta injuriosa, en lo personal y en lo político, contra Sosa Wagner por pedir la unión con Ciudadanos, que era opinión generalizada entre sus bases electorales y de afiliados, como se demostró poco después. Pero el problema de fondo era la desconexión con la realidad de Díez, rodeada de fieles inquisidores como Martínez Gorriarán e Irene Lozano. La trayectoria de la autora del último libro firmado por Sánchez y cobrado en pingüe latisueldo muestra el ojo clínico para elegir incondicionales de todo líder instalado en su nube. Y eso que Machado avisó: "Sube y sube, pero ten / cuidado, nefelibata; / que, entre las nubes, también / se puede meter la pata".

El nefelibata o habitante de nubes es ahora Albert Rivera, gran beneficiario del suicido de UPyD, cuya estructura, ay, no supo heredar. Pero ni Lozano era Mikel Buesa, ni los incondicionales de Rivera son los de ayer, cuando arrancó el audaz y atractivo proyecto de Cs como partido nacional. Su función como bisagra o base de Gobierno, el tiempo lo diría, era acabar con la dependencia de PP y PSOE del separatismo, y nunca ha habido una ocasión como la actual para demostrarlo. Tras los pactos, soy de los que creen que debe proponer a Sánchez un gobierno de coalición (tienen mayoría absoluta) con cinco puntos: no a los indultos; Navarra; depuración de las cloacas e independencia judicial; no más impuestos y defensa de los derechos lingüísticos en toda España. En Interior y Justicia harían una labor institucional extraordinaria, que ya agradecerían los votantes.

Pero mientras Sánchez entrega Navarra a Bildu y al PNV para ser investido, Cs anda dando tumbos en Castilla y León, Canarias, Aragón, Murcia, Madrid y, sobre todo, la alcaldía madrileña, donde ha defendido sucesivamente que sea alcalde el más votado (cuando en las encuestas era Villacís), que lo sea Villacís, aunque quedara a 83.000 votos, 5 puntos y cuatro concejales del PP, y, ayer, a sólo 48 horas de terminar el plazo, que lo sean a medias. Eso prueba que Rivera está como Díez en 2014. Y a él no le harán falta tres semanas para cargarse el partido. Le habrán bastado tres días.

Para hundir UPyD propusieron que se uniera a Ciudadanos
Nota del editor 14 Junio 2019

Y como UPyD no tenía nada que ver con Ciudadanos, todos los medios se pusieron, al lado de los traidores que pretendían mezclar churras con merinas, frente a UPyD y consiguieron  hundirlo. Y ni ahora se quieren dar cuenta de que la propuesta era un disparate, ni quieren reconocer que Ciudadanos es, vaya Vd, a saber que. Lo único claro es que nunca tuvo como premisa fundamental la denfensa de los español hablantes en las ragiones donde el español es lengua impropia, y muestra una insana inquina contra Vox, espejo donde aparecen todas sus carencias

Porca miseria
Carlos Herrera ABC 14 Junio 2019

En la asonada militar del 23 de febrero de 1981 concurrió, si mal no recuerdo, una suerte de violencia que consistió en secuestrar mediante el uso de las armas -con ráfagas de subfusil incluidas- a la soberanía popular reunida en el Congreso. La intención de los golpistas era la de cambiar, mediante maniobras ilegales, la legislación y el ejercicio del poder. Los distintos cabecillas fueron juzgados y condenados a severas penas, como alcanzamos a recordar, tras unas sesiones que vistas desde los años resultaron apasionantes. Desde aquel juicio es muy probable que no se haya dado otro de tal envergadura penal. El de hogaño, el que finalizó anteayer, ha intentado desvelar los hechos ocurridos en lo que hemos conocido como «procés» y ha expuesto, uno a uno, cada paso dado en los días en los que se proclamó durante siete segundos la República Catalana -esa que no existe, idiota- con el fin de cambiar la legislación mediante otras maniobras ilegales. La finalidad de lo que todos vimos y oímos era desgajar Cataluña del resto de España por las bravas. Y esas bravas son las que deben ser etiquetadas como violencia o no a fin de conocer el alcance del delito y, como consecuencia, de las penas.

Ningún país del mundo habría dejado de actuar así en cualquiera de los dos casos: si en nuestro entorno, unos militares entran a punta de pistola en el Parlamento y secuestran a los diputados, pueden darse por presos a lo largo de muchos años; y si en esos mismos países, una administración regional se declara independiente de París, Londres o Berlín, yo no quisiera estar en sus pellejos. Todos los Estados se habrían defendido en el 23-F y en el 1-0. Y hasta donde alcanzo a imaginar, en ninguno de ellos se manejaría, ni de forma remota, la posibilidad de indultar a cualquiera de los implicados.

Pero España parece diferente. Los implicados en las proclamas y en las acciones disruptivas del momento de marras han proclamado en sus alegatos que ellos no hicieron lo que hicieron y que, en cualquier caso, lo volverían hacer de estar libres, lo cual parece una contradicción de término a término. Sensibleros, victimistas, arrogantes y mentirosos, nos quisieron convencer de que no pasó lo que pasó y pretendieron que el Tribunal dejase de aplicar Justicia para dejar hacer a la política, justo lo que ellos no hicieron en aquel tiempo, entregándose de lleno a la ruptura de la legalidad reiteradamente recordada por parte del Tribunal Constitucional. Ninguno de los que allí alegó su condición de ungido por el pueblo catalán para guiarles en el difícil tránsito por el Jordán, reconoció haber cometido un error o manifestó arrepentimiento alguno; antes al contrario, en virtud de un mandato cuasi divino sugirieron estar por encima de la ley y actuar acorde a un supuesto mandato del pueblo catalán expresado libremente en un referéndum. Pero también quisieron evidenciar que todo fue una puesta en escena propia de la cultura popular. Al estilo de los «Pastorets» de Navidad. Lo cual vuelve a ser una contradicción. Ninguno de ellos ha salido a los medios y ha dicho: «Si, fui yo, yo lo hice y quise proclamar la independencia de Cataluña».

Si en cualquiera de los países de referencia democrática para España, el acusado de un golpe de Estado dijese que no lo ha hecho pero que lo volverá a hacer y advierte de las consecuencias sociales y para la paz ciudadana que podría tener una sentencia condenatoria, le caería encima, literalmente, todo el peso del Estado que ha intentado destruir. En cambio, en esta España de las componendas, los complejos y los cómplices, se maneja la posibilidad de mirar para otro lado por si acaso fuera necesario su concurso para mantenerse en el poder. Porca miseria.

Vuelve el pacto que nunca se fue: el del PSOE con populismo y soberanismo

EDITORIAL ESdiario  14 Junio 2019

Todo lo que se diga y anuncie hasta la investidura de alcaldes, regidores autonómicos y finalmente presidente del Gobierno, desde casi todos los partidos, quedará enterrado por lo que finalmente pacte cada uno de ellos y habrá formado parte, una vez más, de la estrategia negociadora del momento.

Algo que la opinión pública, y especialmente los medios de comunicación, debieran tener en cuenta en el futuro para no ser cómplices, rehenes o involuntarios impulsores de un juego del engaño poco respetuoso con el ecosistema político, que tiene en la transparencia y la sinceridad dos soportes elementales a menudo desvencijados por la mentira y el tactismo.

En ese sentido, parece especialmente nítido el caso -una vez más- de Pedro Sánchez y del PSOE, que se presentaron a las Elecciones intentando borrar la huella de sus acuerdos con el independentismo y Podemos; mantuvieron esa pose ficticia tras ganarlas para simular moderación y, al final, van a volver al mismo lugar que les dio La Moncloa hace un año con una traumática moción de censura.

Esto es, a un Gobierno con una fuerza parlamentaria limitada, aun mayor que en el pasado y con más legitimidad electoral sin duda, sustentado en Podemos y de nuevo en el independentismo: que el partido de Iglesias se haya debilitado hasta puntos insospechados y que el soberanismo sea ahora el de ERC -vencedor en el pulso contra Puigdemont que en realidad explica buena parte del procés-, no varía el espíritu y la letra de un pacto ya antiguo.

Lo mismo desde 2015
Porque, pese a las ceremonias de confusión habituales en el sanchismo, amplificadas hasta el extremo por la práctica totalidad de las televisiones, lo cierto es la pinza del populismo y el nacionalismo llevan siendo muletas del socialismo desde 2015 en ciudades, regiones y la propia Moncloa y lo van a seguir siendo.

Todo ha sido pose para disimular que, en realidad, vamos a volver al mismo pacto que padece España desde 2015: el del PSOE con Podemos y el nacionalismo

Todo lo demás es propaganda previa para adormecer al ciudadano y hacerle pensar que, si se llega a ese punto, es por culpa de terceros partidos que, como PP o Ciudadanos, no han dejado otro remedio al PSOE que volver a pactarlo todo con quienes en realidad ya venían siendo sus socios desde hace tiempo: el escandaloso caso de Navarra, donde muy probablemente acabe gobernando la socialista Chivite gracias a la nueva Batasuna, es paradigmático de ello.

Lo que puede variar ahora es la dimensión del pago a cambio de ese respaldo. El crecimiento del PSOE, la debilidad y fraccionamiento de su alternativa y el hastío de la opinión pública parecen la antesala de un catálogo de concesiones, espaciadas en el tiempo, sin precedentes conocidos. ¿De verdad Podemos no va a querer cobrarse la factura? ¿Y no se la va a pasar Junqueras de un modo u otro? ¿En qué términos ambos?

La responsabilidad del PSOE en Navarra no puede depender de cambalaches
Que todo ello no tenga una respuesta clara, aunque la más verosímil sea inquietante en grado máximo, lo dice todo de un momento político muy poco tranquilizador, imprevisible y que no termina con la investidura de Sánchez: en realidad empieza ahí, y tendrá en las decisiones económicas, territoriales y hasta judiciales las pruebas del oscuro intercambio de favores que ahora desconocemos. Lo hará de manera espaciada, con hitos distintos separados en el tiempo, pero lo hará.

PP, Cs y Vox: entiéndanse
Por eso sería deseable que PP, Ciudadanos y Vox se centraran de una vez en entenderse con rapidez y diligencia, sin perder el tiempo y sin engordar el estigma que la izquierda cuelga a sus razonables pactos para acabar con ellos o debilitarlos antes de comenzar.

Si los tres se ponen de acuerdo, en todos los sitios posibles (ya hay una excepción en Castilla-La Mancha), al menos surgirá un tibio contrapoder a la ola sanchista, trufada de populismo y soberanismo, que se ha implantado en España con una rotundidad sin parangón ni reflejo real en el sentir mayoritario de los españoles.

Sánchez no quiere repetir elecciones: ordena contentar a los separatistas para asegurar su investidura
Carlos Cuesta okdiario  14 Junio 2019

Pedro Sánchez tiene un plan para que esta legislatura sea más estable que la anterior y evitar nuevas elecciones.

Pedro Sánchez no quiere repetir elecciones. Con sus 123 diputados, considera que tiene una base suficiente para trazar un Gobierno nacional con apoyos puntuales de Podemos, ERC, PNV, el PRC de Revilla y Compromís y evitar, así, el riesgo de ir a unas nuevas elecciones generales. La orden de Sánchez a partir de ahora es contentar a todas esas formaciones lo suficiente para ir pasando los trámites legislativos sin grandes ambiciones, salvo la de sobrevivir en La Moncloa. Y esa orden incluye contentar especialmente a ERC y PNV.

No es exactamente la misma situación que en la anterior legislatura. Pero, por mucho que se haya dicho lo contrario, lo cierto es que Sánchez ha dado ya orden de contentar a los separatistas en sus respectivos feudos para poder ir pasando los años sin grandes reformas legales, pero con una estructura un poco más estable que la que mantuvo el líder socialista en sus primeros nueve meses de Gobierno.

Sánchez cuenta con un apoyo con vistas de estabilidad: Podemos y sus 42 diputados. La formación de Pablo Iglesias está atrapada en el PSOE. El “Gobierno de cooperación” que anuncian los socialistas significa que la esencia de cada propuesta de los morados será absorbida por los socialistas, de forma que los de Iglesias nunca puedan negarse a respaldar sus iniciativas legales. Porque, en el fondo, no dejan de ser las de los podemitas.

El plan de Sánchez es ir contentando lo suficiente a sus socios para ir pasando los trámites legislativos sin grandes reformas

Con los 42 de los morados, Sánchez suma 165 diputados. Y no es cierto que Iglesias pueda pedir mucho más. El PSOE se ha ensanchado hacia la izquierda y ha hecho cautivo a Podemos. El miedo a un desmoronamiento de Podemos y a un ataque de los Errejón o Espinar hace el resto para que Pablo Iglesias no se atreva a pedir mucho más.

El control presupuestario de Bruselas también ayuda a Sánchez: si las propuestas de Podemos son excesivas y el PSOE las respalda, será la propia autoridad europea la que bloquee un exceso de déficit. Y eso supone que el PSOE quedará bien y será la UE la que proporcione la disculpa para no asumir las exigencias de gasto enloquecidas.

Rompecabezas
A partir de esos 165 escaños, Sánchez sabe que no tendrá grandes problemas para sumar a Compromís (1 escaño) y al partido de Revilla (1 diputado): lo que ellos le han pedido son mejoras de financiación e infraestructuras y eso será llevadero y justificable para Sánchez. Con esos dos partidos llega a los 167 escaños.

A partir de ahí empieza el rompecabezas para Sánchez. Necesita al PNV (con 6 diputados). Con ellos acaba de renovar el acuerdo en el País Vasco para ir de la mano en los municipios en los que se necesitan. El PNV no puede apoyarse más que en el PSE-PSOE en sus cercanas elecciones autonómicas si no quiere derivar más hacia EH Bildu y engordar a su principal contrincante. Y, a su vez, esa necesidad hace que los nacionalistas paguen el favor apoyando en el Congreso a Sánchez. El Estatuto Vasco que ya se tramita hace el resto: se trata de un texto que incluye la autodeterminación vasca pero que se tramita por cauces legales, con lo que puede convertirse en un nuevo Plan Ibarretxe que choque en su momento con el freno del Congreso y la Constitución, algo que Sánchez considera gestionable. Con esos 6 diputados la cifra de control de Sánchez llega ya a 173 diputados.

ERC (con 15 diputados) es el gran reto para el PSOE. Pero el balón de oxígeno lanzado este jueves por Gabriel Rufián a Sánchez -abriéndose a la abstención en la investidura del socialista- deja claro el guión: ERC quiere premios del Gobierno con los que ir demostrando que es más útil en Cataluña que JxCAT. Y los tendrá en forma de dinero, permiso para seguir adoctrinando en los colegios, infraestructuras, poder sin ningún control sobre los medios y Mossos, etc. Pero Sánchez sabe que, más pronto que tarde tendrá que dar otro tipo de premio: el de hacer lo posible para que los presos golpistas salgan de prisión, ya sea por un traspaso pleno de competencias penitenciarias sin cortapisas o por un indulto. Pero hasta que llegue ese momento, el PSOE cuenta con que tiene un Gobierno más o menos tranquilo.

Y hay que tener en cuenta que será complicado que los 4 escaños de EH Bildu se sumen en algo al bloque constitucionalista. Algo que, al margen de lo que pase en la sesión de investidura, puede repetirse con los 7 de JxCAT en innumerables tramitaciones. Todo ello sin contar con que normas como los Presupuestos que presente el PSOE puedan contar con los 2 escaños de CC por medio de incluir más inversiones en Canarias.

Resultado: un esquema que permite la gobernabilidad. Y que, por lo tanto, hace innecesario el riesgo de unas nuevas elecciones.

Presidente a cualquier precio
OKDIARIO 14 Junio 2019

Pedro Sánchez no quiere sorpresas en la sesión de investidura, no quiere asumir el descrédito de ir hacia otras elecciones generales y, sobre todo, quiere ser presidente del Gobierno a cualquier precio, cueste lo que cueste. Descartada la opción de la abstención de PP y Ciudadanos, ahora comienza la negociación con la extrema izquierda y los independentistas.

La carrera de Sánchez, la ya vivida y lo que queda por vivir, es la historia de una ambición tan intensa como vacía de contenido. El combustible de su terquedad va aliñado con carencia de escrúpulos y poco más. La obstinación le condujo hacia fracasos inéditos –es el único líder político que ha sido expulsado de su propio partido en riguroso directo televisivo–, y esa misma obstinación le llevó a resistir hasta el golpe de suerte de la moción de censura.

En realidad, esta es una historia coral de ambición, porque el mismo afán por llegar al poder se detecta en Pablo Iglesias, sólo que al líder podemita le guía una mezcla de mesianismo comunista que, en su caso, resulta perfectamente compatible con el afán por el medro social y económico.

Ambición, loca ambición, es la atmósfera que se respira en el mundo independentista catalán. En lugar de querer formar parte de un todo más grande que ellos mismos, prefieren el camino de la ruptura. Desde el final de la Segunda Guerra Mundial la fuerza de la globalización avanza hacia la construcción de grandes espacios culturales y geopolíticos. Véase, en el caso que nos ocupa, la Unión Europea. Los imaginarios Països Catalans nunca han existido y nunca existirán. Si España no fuera capaz de velar por sus intereses, Francia siempre será capaz de cuidar con eficacia de los suyos.

Vox, no; Bildu, sí
María Claver okdiario 14 Junio 2019

Ortega Lara estuvo 532 días secuestrado. “Había días malos y peores”, explicó en una entrevista a nuestro compañero Cake Minuesa. En esa misma grabación, Ortega Lara cuenta cómo, cuando se encontró con su cuñado tras la liberación, le dijo “no te preocupes, estoy muy mal, pero no estoy loco”. Enterrado bajo tierra se aferró a su familia y a la fe para sobrevivir física y mentalmente, para seguir cuerdo. Es un héroe, una personalidad ejemplar. Tras aquella terrible experiencia decidió entrar en la vida política. Militó en el Partido Popular que abandonó por la estrategia continuista de Mariano Rajoy con respecto a la política de negociación con ETA iniciada por Rodríguez Zapatero y, posteriormente, fue uno de los miembros fundadores de Vox.

Francisco José Alcaraz es otro de esos nombre que tiene tras de sí una historia personal terrible. Sólo tenía 19 años, cuando la mañana del 11 de diciembre de 1987, los terroristas de ETA colocaban un coche bomba en la casa cuartel de la Guardia Civil en Zaragoza, asesinando a su hermano pequeño y a sus dos sobrinas de tres años. Murieron familias enteras en aquel atentado, 11 personas, cinco de las cuales fueron niñas. El autor Henri Parot fue condenado, sólo por aquel atentado, a 1.802 años de cárcel en un juicio en el que quedó probado que la orden llegó de Josu Ternera. El mismo Josu Ternera que, tras su detención hace pocas semanas, Jesús Eguiguren (PSV) calificó como un “héroe”. Tras pasar por la presidencia de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), Alcaraz se afilió a Vox y hoy es senador por esta formación.

Son sólo un par de ejemplos, pero hay más. Personas que decidieron buscar una razón de ser a su dolor a través de la política, mientras fiaban la defensa de la memoria y la dignidad de sus víctimas al Estado de Derecho. Representan lo mejor de nuestra sociedad y les debemos gratitud eterna.

Hace un par de días, el ministro de Fomento en funciones, José Luis Ábalos, tuvo la indecencia moral de equiparar a Vox con Bildu. En su opinión, ambos partidos “claramente no son constitucionalistas” porque no respetan el “propio espíritu” de la Carta Magna. Yo siempre he tenido, y lo reconozco, una buena opinión de Ábalos y, quizás por eso, pensé que rectificaría tal vileza. Pues no, el candidato a la presidencia del Gobierno, Pedro Sánchez, ha llevado a la praxis esa teoría y se ha reunido con todos los grupos (incluyendo a los golpistas que, como todos sabemos, respetan punto por punto la Constitución), pero no se ha citado ni con Vox ni con Bildu. Es el reflejo de una moral perversa en la que vale todo aunque para ello haya que equiparar a víctimas y verdugos.

Se trata de un asunto aún más grave si tenemos en cuenta las mentiras del Gobierno. El Partido Socialista ha empezado a mentir, no ya sobre las Historia de España de hace un siglo, también sobre la de hace 10 minutos: ¿O es que no recuerdan ustedes las declaraciones de Arnaldo Otegi desvelando el “sinfín” de llamadas que había recibido del PSOE para lograr su voto?; ¿tampoco recuerdan ustedes la foto de la señora Idoia Mendía, copa en mano, brindando con Otegi?; ¿o es que piensan ustedes que Chivite logrará la presidencia de Navarra con la abstención de Bildu sin mediar palabra?; ¿qué pasará en la investidura de Sánchez? El Partido Socialista sí habla con Bildu, pero no con Vox; el Partido Socialista sí habla con los golpistas; pero no habla con Vox. Ése es el nivel de Pedro Sánchez.

Navarra, socialista e independentista
OKDIARIO okdiario 14 Junio 2019

Tras cuatro años de inmersión en una euskaldunización tan artificial como intensa, el buen sentido de la sociedad navarra dijo basta. La coalición de PP, UPN y C’s llamada Navarra Suma –un ejemplo a seguir si el centroderecha quiere algún día volver al Gobierno en España– logró 19 diputados autonómicos. Holgada victoria, máxime cuando se compara con la segunda fuerza política, PSN-PSOE, que obtuvo 11 diputados.

Sin embargo, la socialista María Chivite, para satisfacer su ambición de poder, está dispuesta a apoyarse en Geroa Bai –la franquicia del PNV en esas tierras–, en los comunistas de Podemos e Izquierda Unida y, peor aún, en la abstención de EH Bildu. A cambio, le entregaría la Alcaldía de importantes ayuntamientos navarros al partido de Uxue Barcos.

Cuando la formación que liderará el Ejecutivo tiene 11 representantes y la mayoría absoluta de la cámara está situada en 26 diputados, no hace falta tener una bola de cristal para predecir con notable dosis de acierto cómo será el futuro Gobierno; estará sometido a las presiones de semejantes compañeros de investidura, que no sólo discutirán con Chivite, sino también entre sí. Una jaula de grillos radicales, cada uno con su propia hoja de ruta.

Semejante amalgama de fuerzas –de la operación forman parte hasta cinco partidos políticos, que abarcan todo el arco ideológico que va de la socialdemocracia hasta el independentismo de extrema izquierda– no puede tener un proyecto común para el conjunto de los navarros. Será, por el contrario, un gobierno marcado por la artificialidad, por los zarandeos de sus propias contradicciones.

Dejamos para el final lo más grave del pacto. Los socialistas navarros están dispuestos en apoyarse en los proetarras de Bildu con tal de llegar al poder. El mismo PSOE que se rasga las vestiduras cuando PP y C’s se acercan a negociar con Vox, en cambio no tiene problemas en sacar adelante un gobierno autonómico –y especialmente uno tan significativo como el navarro– gracias al apoyo de una formación de extrema izquierda independentista, cuya simpatía y afinidad con una banda de asesinos que mató a cerca de 900 españoles está más que demostrada. Pedro Sánchez y el PSOE perderán cualquier legitimidad moral si Chivite es presidenta gracias a Bildu.

Fin del juicio de las plañideras
Antonio Robles Libertad Digital 14 Junio 2019

El juicio ha sido el retrato más fidedigno de lo que ha sido Cataluña en los últimos 40 años: ni una mala palabra ni una buena acción.

Las hazañas de los chicos de la gasolina catalana se han quedado en travesuras de los chicos de la gaseosa. Han resultado patéticas las alegaciones finales de los encausados por el golpe institucional contra el Estado. No sé si por la fatua y falsa defensa de la democracia, o por su patética negación de cualquier intento de rebelión contra el Estado. Lo que hacían en contraste con lo dicho.

Ahora resulta que el derecho de autodeterminación, el sonsonete de som i serem, la exigencia del dret a decidir, la hoja de ruta hacia la independencia, los referendos del 9-N y el 1-O, el mandato del pueblo de Cataluña, la Declaración Unilateral de Independencia (DUI) y demás aquelarres fueron una broma. Vamos, como en el chiste de Gila en que uno le espeta a la enfurecida mujer del boticario electrocutado por los mozos del pueblo como broma de bienvenida: "¡Pues no te digo yo con la tía guarra, que no sabe aguantar una broma!".

El juicio ha sido el retrato más fidedigno de lo que ha sido Cataluña en los últimos 40 años: ni una mala palabra ni una buena acción. Camuflaje, mentiras, victimismo, manipulación, clasismo, mala fe, supremacismo, perversión del lenguaje, pedagogía del odio… Quienes los hayan escuchado por primera vez están en riesgo de ser abducidos si se tragan su estomagante disonancia cognitiva.

Esta es la primera gran lección que nos ha regalado el juicio del procés. Mayor si cabe que su posible condena. Porque ya no hay tarea más urgente en España que desenmascarar el clasismo más reaccionario servido en aseadas lonchas democráticas.

Sus alegaciones finales ante el tribunal estuvieron presididas por el chantaje emocional, la intromisión en la separación de poderes, la insistencia en camuflar el delito en el diálogo político y el martirologio calculado como carnaza para seguir con la murga en tribunales europeos.

Algunas perlas:

– Jordi Turull, el empecinado: "Yo soy independentista, lo soy y lo seré". Y yo soy agnóstico y no por eso puedo declarar una república por mi cuenta ni a las bravas. Citó a Sócrates: "Es preferible sufrir la injusticia que padecerla". Pero se olvidó añadir que Sócrates prefirió morir –pudiendo escapar de su condena a muerte– antes que "violar las leyes de la polis"; porque para Sócrates ley y justicia eran lo mismo.

– Jordi Sánchez, el de la Crida: "El dolor ha sido socializado" en Cataluña. Sí, lo sabemos desde que ETA decidió en 1995 extender sus asesinatos de policías y militares a políticos y ciudadanos en general, para "socializar el sufrimiento".

– Josep Rull, el más listo de la clase: "No existen cárceles para encerrar el anhelo de libertad de un pueblo. Después de nosotros vendrán más". Es enfermiza esa tendencia a huir de la realidad para crear frases para la historia. Viven de ello.

– Raül Romeva, la misma amenaza pero en chusco: "Sean conscientes de que en este banquillo no estamos sentados sólo 12 personas, estamos sentados más de dos millones". Un crimen no depende del número.

– Jordi Cuixart, el iluminado: "No hay ningún tipo de arrepentimiento, porque lo que hice, lo volvería a hacer". Lo sabemos, como sabemos que su épica de pacotilla busca convertir el procés en "un altavoz" para seguir ordeñando la pena. El tonto siempre es peor que el malo.

– Carmen Forcadell, con cara de desquiciada y mirada paranoica, solo logró mostrar cómo deben ser los delatores de los propios compañeros en circunstancias adversas.

– A Junqueras lo dejamos en paz a ver si nos deja él a nosotros.

Cuando a un niño se le permite hacer lo que le viene en gana, se le está convirtiendo en un déspota. Inconsciente de esa perversa educación sentimental, cree que el resto del mundo está a su servicio. En Cataluña llevamos 40 años sin aplicar la ley. No es extraño que toda una generación madura patalee convencida de que papá Estado la maltrata.

¡Dios, qué patéticos serían si tuviéramos políticos de Estado!

¿Cooperación, comunión, arrejuntamiento político o pacto para arruinar España?
Otra forma inédita para decir lo mismo: gobierno de cooperación pero que, según dixit el señor Sánchez, de ninguna manera puede considerarse de coalición
Miguel Massanet diariosigloxxi 14 Junio 2019

¿Alguien entiende este galimatías que pretende camuflar la situación de estar implicado y no estarlo, a la vez, para explicar el contubernio establecido entre el PSOE y los comunistas bolivarianos de Podemos? Mejor que no lo intente porque, como todo lo que maneja el líder del PSOE, transcurre por vericuetos que, para poder encontrar una explicación lógica a sus intrincados objetivos sería tan difícil como conseguir la fórmula de la cuadratura del círculo. Tal y como diría el proverbio chino: “Jamás busques la respuesta en los lugares que no existen”.

Tampoco es necesario haber cursado estudios superiores en Oxford o Cambridge para llegar a la conclusión de que entraba de lleno en los planes de Sánchez, en el caso de que fallaran, como era lógico que ocurriese, los apoyos para su investidura del PP y Ciudadanos; el volver la mirada hacia sus parientes de la extrema izquierda, siempre ansiosos de colaborar con él, antes de decidirse a recurrir a la última arma que le queda y con la que ha estado amenazando al resto de partidos con la intención de coaccionarlos; consistente en convocar, para octubre, unas nuevas elecciones legislativas, en el caso de no conseguir los suficientes apoyos para su investidura, con las que esperaría consolidar y mejorar los resultados conseguidos en las del pasado 28 de abril. La negativa de abstenerse para facilitar dicha investidura del líder socialista, ha asustado más al señor Pablo Iglesias, que sigue en el filo de la navaja intentando calmar las aguas alborotadas de la tormenta que está azotando su propio partido y que sabe que, si se produjeran unos nuevos comicios, la debacle podría a llegar a ser el entierro de Podemos y de sus franquicias.

Pero la capacidad camaleónica del señor Iglesias es extraordinaria y sigue luchando para dar, ante su propia clientela, una imagen de personaje importante, de aquel que tiene en sus manos el constituir un gobierno de izquierdas aunque, en realidad, esté dispuesto a aceptar las migajas que, el señor Pedro Sánchez, esté dispuesto a dejarle recoger. Mientras tanto, aquellos que deberían haber mostrado, ante la avalancha roja que amenaza con apoderarse de toda España, una actitud solidaria, un comportamiento unificado respecto a aquellos aspectos de la política española que requerían enfrentarse, sin fisuras, al bloque de izquierdas que amenaza con imponer políticas de gran incremento del gasto público, cuando el Banco de España ya advertido contra ellas y los números de la Seguridad Social dan cuenta de un déficit de 100.000 millones de euros, lo que viene a significar que las cuentas de esta institución se encuentran en estado de quiebra, mientras nos gastamos, inútilmente, más de 6.000 millones de euros en una política ineficaz de empleo.

Y, en estas circunstancias, los españoles tenemos que contemplar el deplorable espectáculo que nos depara la actitud de un partido que parece que está viviendo en el limbo de la estupidez política, arrastrado por la ambición de notoriedad de su líder, el señor Albert Rivera, que parece no darse cuenta de que, en política, no es conveniente enemistarse con aquellos que, en teoría, son potencialmente los que, con su apoyo, pueden contribuir a que se ponga freno a los posibles excesos de una política de extrema izquierda si, como parece que va a suceder, el señor Sánchez les da a los de Podemos algunas cuotas de poder, concediéndoles la posibilidad de intervenir en cuestiones laborales que puedan afectar a la salud de nuestras industrias o a la permanencia, en España, de las empresas multinacionales que quedan, después de las que abandonaron el país preocupadas por lo que viene ocurriendo en la comunidad catalana.

El que, a estas alturas, cuando apenas queda tiempo para llegar a acuerdos, mientras los adversarios de las izquierdas están ya llegando a pactos para constituir ayuntamientos y conseguir mayorías en las autonomías en las que ven posibilidades de imponerse si fallara la debida cohesión entre los tres partidos de derechas o centro derecha y liberales, para hacerse con las mayorías que podrían conseguir si los de Ciudadanos se desprendieran del lastre que les lleva a considerarse como los defensores de la pureza institucional del país, sin tener en cuenta que mantener su postura intransigente con los señores de VOX, que consiguieron introducir en el Parlamento, con los votos de muchos españoles, a 24 de los suyos, sin que hasta la fecha haya nadie que haya podido demostrar que es un partido que haya dejado de cumplir la Constitución, algo que no se puede decir de los representantes de ERC o de cualquiera de los partidos separatistas, como el caso de Bildu en el País vasco, sin que todos estos partidos tan puritanos, como es el caso de Podemos ( lo que tienen que ocultar bastaría para que los ilegalizasen en poco tiempo si, en España, no se hubiera tenido tanto miedo a meterse con estas izquierdas revolucionarias, que se muestran, sin embargo, tan sensibles ante un partido de derechas, se haya manifestado en contra de su existencia en las bancadas parlamentarias. La hipocresía de aquellos que protestan contra un partido, el del señor Abascal, que puede sostener las ideas que quieran ( no peores de las que declaran los separatistas catalanes y su objetivo de independizar Cataluña de Españas), pero que se viene sometiendo al imperio de la Ley mucho mejor que aquellos que se han manifestado directamente en contra de nuestra Constitución en bloque y no como ha hecho VOX, sólo en aquella parte en la que habla de las autonomías en la que, como hemos repetido en muchas ocasiones, somos muchos los que, aunque no votamos a VOX, estamos convencidos de que ha sido lo peor que le pueda haber ocurrido a la nación española. El defender los símbolos de la nación, el respeto por la unidad de España y el renegar de quienes que, bajo la piel de cordero de la palabra democracia, lo que están buscando en definitiva es darle la vuelta a nuestra actual democracia con la intención de convertir a nuestro país en una república bananera, inspirada en las que, con tan pobres resultados y en manos de dictadores, están proliferando en toda Hispanoamérica.

Es obvio, señores, que no hay más cera que la que arde y todos estos remilgos de pactar con VOX que demuestra tener la dirección de Ciudadanos, con el señor Ribera al frente, no puede tener otro resultado que el que se pierda el control de la capital de España, por piques respeto a quién debería asumir la alcaldía en sustitución de la señora Carmena, o en la propia comunidad, en la que tenían todas las posibilidades para imponerse a los intentos de las izquierdas de hacerse con ella siguiendo en sus enfrentamientos suicidas, desde el punto de vista político, de modo que existen grandes posibilidades de que acaben quedándose sin ninguna de ambas posibilidades.

Digan lo que digan el señor Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, el que se les permita a los comunistas de Podemos intervenir, aunque no sea como ministros, en la Administración Pública puede traer consecuencias desastrosas para la nación española, como ya las hemos visto cuando se ha permitido a organizaciones como Bildu concurrir a las elecciones y conseguir estar al frente de muchos, la mayoría, de los municipios del País Vasco, en los que se han apresurado a poner en práctica sus proyectos de minar el Estado español y crear, como ha sucedido en Cataluña, importantes focos de resistencia nacionalistas, que no difieren en absoluto de lo que pretendía conseguir, con la fuerza, el crimen y el chantaje, la banda ETA; algo que nunca consiguió y que ahora, por otros métodos, pero con idéntica finalidad lo están consiguiendo, paso a paso, los hijos putativos de aquellos asesinos etarras que son los que, en la actualidad, ocupan importantes cargo en todas las instituciones de aquella autonomía y, aún peor, están intentando conseguir lo que siempre han venido ambicionando, la anexión de Navarra a la comunidad vasca.

O así es como, señores, desde la óptica de un ciudadano de a pie, no podemos entender cómo, ante una situación tan preocupante como es la en que nos encontramos, viendo que existe el peligro de que sea toda la España que quede bajo el yugo de las izquierdas, en muchos casos de las más extremas; partidos en los que los españoles que seguimos fieles a nuestras ideas y que vemos como existe el inminente peligro de que todo lo conseguido en tantos años de esfuerzos y a costa de una crisis que nos condujo al borde del precipicio económico y a las proximidades de la misma quiebra soberana, se están comportando ( nos referimos principalmente a Ciudadanos) con una irresponsabilidad rayana en la temeridad, la traición y la tozudez absurda, propias de personas a las que les falta el sentido del deber, de respeto a los intereses de España y de protección a aquellas personas que pensaron, al votarlos, que se comportarían como verdaderos ciudadanos españoles en momentos en los que, como ocurre en la actualidad, el peligro de que España entre en barrena hacia el abismo de su desmembración, se hace cada vez más notorio. Y ya puestos a citar proverbios chinos, les voy a dejar con el siguiente: “No puedes guiar el viento, pero puedes cambiar la dirección de tus velas”. En esta tarea deberíamos estar.

Sin perdón. Sin contrición
CÉSAR ANTONIO MOLINA El Mundo 14 Junio 2019

El autor considera que el juicio del 1-O demuestra que los acusados, cuya intención era destruir España, no sólo cometieron perjuros sino que traicionaron al resto de sus compatriotas
SEAN MACKAOUI

A LO LARGO de estos últimos meses he asistido día a día, con gran tristeza, al juicio del procés. La democracia española, aquella por la que murieron miles de personas por defenderla en la Guerra Civil y otras muchas fueron al exilio, más las represaliadas durante la dictadura franquista, no se merecían esta representación teatral. Tampoco ninguno de nosotros que luchamos porque las otras lenguas españolas fueran reconocidas como cooficiales, y respetada y cuidada la cultura que emanara de las mismas. Quienes han llevado a la democracia a semejante abismo, sean condenados por rebelión o sedición, de mí solo merecen desprecio. No únicamente fueron perjuros sino que, además, traicionaron al resto de sus compatriotas. Su intención (aquella que su cobardía reprimió por un instante) no únicamente era separarse de su país de más de quinientos años (a pesar de sus ficciones históricas) sino también y, sobre todo, destruirlo. Porque esa siempre fue, es y será, su propósito. Destruir a su país, destruir la democracia, destruir a Europa y sembrar el caos. Pocos son los motivos por los cuales se les ha juzgado. El mal espiritual, incuantificable, es ingente. A un obrero de Aragón que ha desarrollado su trabajo con dignidad acreditada, a un abogado de Cantabria o a un médico de Canarias, se les ha acusado de ser carceleros de presos políticos. A la democracia española, acreditada en todo el mundo, se la ha acusado de ser una gigantesca cárcel. ¿Quién paga por todas estas mentiras que al dañar a nuestro prestigio en el mundo, dañan también a nuestra economía? Esta propaganda ¿acaso no se puede calificar de violencia?

De la contemplación sosegada del juicio, un gran mérito para quien haya estado dispuesto, cualquier persona de cualquier parte de nuestro país deduce, sin gran agudeza de ingenio, que estos mediocres personajes que han venido sentándose en los aterciopelados banquillos son absolutamente culpables en el grado que finalmente el Tribunal Supremo, ejemplo de la división de poderes, juzgue oportuno. Culpables contra la memoria de los ilustrados, liberales y republicanos de nuestra historia. Culpables contra todos los que lucharon o luchamos porque pudieran seguir siendo libres, pensaran lo que pensaran. Aquí no se les ha juzgado por ser nacionalistas, racistas, falsos republicanos, xenófobos en Jaguar animando a los tractoristas a manifestarse -como esa tozuda e inculta Laura Borràs, oprobio para la universidad-, totalitarios, fanáticos, sectarios, mentirosos, cobardes (la cobardía de no reconocerlo al menos que lo hicieron y, por tanto, antiheroicos), asesinos de la libertad o liberticidas, sino por algo tan sencillo como no cumplir las leyes, violar la Constitución y ejercer un poder que se atribuyeron ilegalmente.

Sean condenados o no, sean sediciosos o rebeldes, deberían ser arrojados, como sucedía en la antigua Grecia, fuera de las murallas de la polis y que allí se dedicaran a dialogar, el resto de sus días, con las bestias salvajes, de las que hablaba Torra quizá refiriéndose a él mismo, sus verdaderos interlocutores. Zweig, en carta a Freud, en el año 1939, le decía: "Tenemos que permanecer firmes, no tendría sentido morirse sin haber visto antes el descenso de los criminales a los infiernos". Ambos murieron antes, pero sus justos deseos se cumplieron igualmente. Ambos, grandes autores, a diferencia de aquellos y estos delincuentes liberticidas, eran antifanáticos en el mejor sentido de la calificación que, varios siglos atrás, había enunciado igualmente Erasmo: amor a la verdad, a la justicia, espíritu democrático, ecuanimidad, moderación, templanza, y siempre disponer de más dudas que certezas. Los fanáticos y sectarios, como los aquí juzgados, solo tienen sus certezas inventadas para engañarse de una existencia mediocre e indigna. Fanatismo y sectarismo desvergonzado, como ellos mismos han manifestado en sus últimas declaraciones secundadas por unos abogados al límite, ellos mismos, de la Justicia. ¿Cómo se puede permitir que unos letrados quieran superponer la política a las leyes? A veces se han semejado más a cómplices que intérpretes de las normas que ellos también representan. Cómplices de los asesinos de palomas, como diría Lorca, él sí mártir por la causa justa de la República a la que los nacionalistas catalanes vilmente traicionaron y combatieron, siendo indirectamente cómplices de Franco y el fascismo.

Esta larga obra de teatro, muy triste, a la que he asistido incrédulo durante tantos días, ¿ha sido un drama o una tragedia? María Zambrano escribió, en el año 1937, un incipiente libro (luego revisado y ampliado) titulado Los intelectuales en el drama de España. ¿Porqué dijo drama y no tragedia? La palabra tragedia aparece frecuentemente en las páginas de sus libros y Antígona era, para nuestra filósofa, el gran arquetipo de nuestra Guerra Civil. Drama o tragedia pero no melodrama donde se exageran los aspectos sentimentales y patéticos que conducen a emociones lacrimosas. Quizás al maestro de nuestra pensadora, Ortega, le hubiera satisfecho. Pero para María Zambrano el drama aún daba esperanza a un futuro menos ingrato, pues la tragedia conducía directamente a los acantilados. En el drama, las acciones y situaciones tensas, y las pasiones conflictivas, tienen un final incierto; mientras que en la tragedia el desenlace suele ser siempre funesto y definitivo al enfrentarse la libertad y la necesidad. A veces he tenido la sensación de que también este juicio se deslizaba por la representación de un auto sacramental, el misterio de la eucaristía. La eucaristía del nacionalismo que quiso ser, pero finalmente no pudo ser, según sus promotores y abogados. Los abogados que podrían resumir sus poco afortunadas intervenciones despenalizadoras en aquel verso de Yeats: I sing what was lost and dread what was won, es decir, "canto lo que se perdió y temo lo ganado". La cárcel, en este caso.

La proclamación pública y solemne de las culpas de los acusados siempre nos retrotrae a un acto de fe. Supongo que esa será la sensación que viva Oriol Junqueras, el más místico, cínico y el mayor farsante de todos los presentes, que cuando era alumno del Liceo Italiano en Barcelona representó la obra de Robert GravesYo Claudio. Él sabe mejor que nadie que deben ser castigados, que la democracia debe castigarlos. Él también, en un juicio divino, lo sería y mucho. En el colegio dominico en el que yo estudié, el sacramento de la confesión (la suya, en este caso) servía para el perdón de los pecados. Y ese perdón no era fruto de nuestros esfuerzos (los suyos ahora, dado que yo soy agnóstico), sino que era un regalo, un don del Espíritu Santo.

La confesión, es decir, este juicio, a Oriol Junqueras, pero también al resto de sus compañeros, los debería llevar hacia el examen de conciencia, la contrición (el arrepentimiento, no de ser nacionalista, que también podría ser) pero sobre todo de erigirse como el verdadero cabecilla de la conspiración fracasada, según subrayó el fiscal Zaragoza quien, junto con el juez Marchena, deberían ser nombrados Defensores de la Democracia. Y, por supuesto, el propósito de enmienda, es decir, no volver a realizar estos pecados capitales. Porque son pecados capitales y en absoluto veniales. E, igualmente, llevar a cabo la penitencia. Cumplido todo esto se alcanzaba el perdón. Pero Oriol Junqueras y todos los demás cómplices no cumplirán la contrición y, menos aún, el propósito de enmienda, por lo que el confesor carcelario jamás les perdonaría y absolvería. Igualmente, lo debe llevar a cabo nuestra democracia atacada y vilipendiada. Tengan la culpa que tengan no se les puede perdonar por el grave daño que nos han hecho al resto de los españoles y por el riesgo, confirmado chulescamente por ellos ante el tribunal que los ha juzgado, de que volverían a hacer lo mismo una vez salgan a la calle ahora o más adelante. La democracia española no debe temer algaradas como tampoco temió a las de ETA. La democracia española tiene que cumplir y hacer cumplir la ley. La democracia española tiene que defender, por encima de todo, la libertad de sus representados. Sí, por supuesto, siempre hablar y dialogar, pero ya no con estos interlocutores. Han quedado incapacitados. Fuera totalmente del juego. Fuera de la ley.

La Segunda República Española, de la que esta democracia es heredera, fue débil, muy débil, extremadamente débil, y sucumbió a manos de estos mismos nacionalistas de ahora y de los extremismos de derechas e izquierdas, hoy rebautizados como populismos. Franco hizo el resto del trabajo sucio. Las democracias europeas del período de entreguerras fueron débiles, muy débiles, y también traicionaron a nuestra República. Lo pagaron muy caro. No hace falta volver a equivocarse. La democracia no debe temer hacer cumplir la ley, sino todo lo contrario. La democracia no debe amedrentarse, ni tampoco envalentonarse. Simplemente debe cumplir escrupulosamente con la ley. Y sí, luego hablar con otros interlocutores de manos limpias. Los de ahora ya no sirven; han ido a parar al basurero de la historia.

César Antonio Molina es escritor, ex director del Instituto Cervantes y ex ministro de Cultura. Su último libro es Las democracias suicidas (Fórcola).

España 'DÍA SIN CUARTEL'
Por qué Oñate "es el peor destino" que le puede tocar a un guardia civil en el País Vasco
Las campañas de escrache y presión contra el Instituto Armado tienen una nueva versión este año bajo el nombre de 'Jare Kuartela Eguna'.
Gonzalo Araluce elespanol 14 Junio 2019

Poco más de 11.000 vecinos en el Alto Deva, región montañosa de valles verdes. Oñate (Guipúzcoa) es municipio de profundas raíces históricas y culturales. Alejada del centro histórico se erige la casa cuartel de la Guardia Civil. El medio centenar de agentes que la ocupan, también sus familias, viven en un "entorno conflictivo". Además del largo historial de atentados de ETA, sus agentes lamentan la "presión" que sufren por parte de sus vecinos: hablan de caceroladas, escraches y campañas exigiendo su retirada.

Fuentes asociativas de la Guardia Civil consultadas por EL ESPAÑOL lo tienen claro: Oñate es "el peor destino" que le puede tocar a un agente en el País Vasco. Admiten que la convivencia en ciertos municipios vascos o navarros está aún muy lejos de la normalidad tras décadas de fractura social y terrorismo. Pero el caso de Oñate, apuntan, es excepcional. Hay un día en el que esa presión se manifiesta expresamente.
Del 'flashmob' al escrache

Año tras año, y coincidiendo con las mismas fechas, varias organizaciones vecinales o abertzales organizan un acto para exigir la retirada de la Guardia Civil de su pueblo. En la memoria de los agentes está el escrache al que se les sometió en junio de 2018: una manifestación bajo el eslogan de Fan Hemendik [Fuera de aquí] que recorrió las calles del municipio y que se hizo sentir especialmente a las puertas de la casa cuartel. Líderes regionales y locales de fuerzas independentistas, sobre todo abertzales, ocuparon un puesto destacado en la marcha.

El acoso a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado ha tenido otras formas en otras ediciones: en 2014 se grabó un flashmob en tono festivo al ritmo de una canción en la que se exige a los picoletos y txakurras [perros en euskera, como el entorno radical llamaba a los efectivos policiales] que se marchen.
Un 'referéndum'

Escraches, caceroladas, manifestaciones... ¿y este año? El de esta semana -con el sábado como día central- será un acto menos ruidoso pero igualmente cargado de simbolismo: una suerte de referéndum basado en recogida de firmas bajo el título de Jare Kuartela Eguna [Día libre sin cuartel].

"Una vez más los 40 agentes y sus familias volverán a sentir el odio de sus vecinos hacia ellos", lamentan desde la Asociación Española de Guardias Civiles (AEGC). Según señalan, la recogida de firmas se lleva haciendo desde hace un mes "con el apoyo de su consistorio [gobernado por EH Bildu] a través de su página web y su revista municipal".

Y añaden: "Es una vergüenza que cada año tengan que soportar este acoso y odio de unos intransigentes que se hacen llamar demócratas cuando sus acciones nos demuestran que no aceptan a los que no piensan como ellos".

En términos similares se expresa el Colectivo de Víctimas del Terrorismo del País Vasco (Covite). El objetivo del acto, señalan, es "la mofa y la burla contra este cuerpo policial": "En los últimos años se han producido una veintena de actos contra la Benemérita en Oñate". Por eso piden "tanto al Gobierno central como al Gobierno vasco" que "se impliquen" en la protección de la Guardia Civil.

Las fuentes asociativas de la Guardia Civil consultadas por este diario advierten de que su retirada de municipios como el de Oñate no es una idea que se contemple a corto plazo. Aun siendo el "peor destino" para un agente y su familia señalan que su presencia es "imprescindible" y que también reciben el apoyo de una pequeña parte de la población.

Así aprovecha la Generalitat hasta la Selectividad para adoctrinar al alumnado
M. Villa ESdiario  14 Junio 2019

El examen de Historia ha estado copado por preguntas sobre la dictadura franquista, la política durante la República y la evolución de la política catalana en los últimos años.

Las autoridades educativas de la Generalitat no desaprovechan ni los exámenes de Selectividad para adoctrinar al alumnado en Cataluña. Así, al menos, ha quedado de manifiesto en las preguntas que han tenido que responder los estudiantes en el examen de Historia, centrado en la parte más reciente de nuestro pasado y con el foco puesto en la opresión de la dictadura, incluyendo una visita de un jerarca nazi a Barcelona, y en los pasos dados por Cataluña en pos de su autonomía.

En concreto, el examen de Historia de las Pruebas de Acceso a la Universidad (PAU) en Cataluña ha incluido preguntas sobre la dictadura de Primo de Rivera, la visita de Heinrich Himmler a la Ciudad Condal, las elecciones durante la II República, el franquismo en Cataluña y el preámbulo del Estatut de 1979.

Un libro que adoctrina sobre un supuesto 'imperio catalán' llega hasta los colegios de Baleares
Los estudiantes debían elegir entre dos opciones, y en la A, debían responder una serie de preguntas sobre la dictadura de Miguel Primo de Rivera a partir de un texto de Historia de España, coordinado por Manuel Tuñón de Lara. Además de preguntas sobre esta dictadura, también debían contestar sobre las consecuencias de la I Guerra Mundial en España, otras referente a una portada de La Vanguardia sobre la visita del dirigente nazi a Barcelona y sobre el franquismo en Catalunya.

En la opción B, los estudiantes tenían que constestar preguntas sobre un gráfico del paro en España durante los años 1932 y 1936, políticos como Manuel Azaña, Niceto Alcalá Zamora y Francisco Largo Caballero, y las elecciones legislativas de 1933 y 1936.

También preguntas sobre el preámbulo del Estatut de 1979 y sobre la evolución política de Cataluña desde la muerte de Franco hasta la aprobación del Estatut y desde la aprobación de éste hasta 1986.

España
Denuncian el libro patrocinado por el Govern de Baleares que se mofa de la Policía en el 1-O
Sindicatos policiales han presentado el escrito ante la Fiscalía y le piden que lo analice por si su contenido es constitutivo de delito.
Gonzalo Araluce elespanol 14 Junio 2019

Sindicatos de la Policía Nacional han denunciado ante la Fiscalía de las Islas Baleares el libro On és l'Estel·la?, obra del autor Antonio Galmes con ilustraciones sobre los acontecimientos que tuvieron lugar en torno al 1-O. Las asociaciones sindicales consideran que la obra supone una serie de "insultos, injurias y similares" hacia las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, y solicitan que se investigue si su contenido es constitutivo de delito.

El escrito, al que ha tenido acceso EL ESPAÑOL y que está fechado en este viernes, 14 de junio, está firmado por representantes del Sindicato Unificado de Policía (SUP), la Confederación Española de Policía (CEP), la Unión Federal de Policía (UFP) y el Sindicato Profesional de Policía (SPP).

Afirman que el libro tiene un "contenido intolerable" y que supone "una grave ofensa para el colectivo que representamos, así como a la Constitución y a la democracia que rige nuestro Estado de Derecho". También señalan que supone una "clara apología del golpismo separatista catalanista".
Las escenas

Como apuntó este diario, el libro, en una sátira sobre los acontecimientos en torno al 1-O catalán, recoge escenas que han irritado a los sindicatos policiales. En sus páginas se puede ver a un agente triunfal, porra en mano, subido en una montaña de manifestantes heridos; a un grupo de guardias civiles atontados y bailando sobre una montaña de fariña [en clara referencia a la droga]; a policías antidisturbios agarrando a una mujer de sus partes íntimas.

"Lo más grave -prosigue el escrito presentado por los sindicatos- es que, según se ha podido saber, la edición ha sido subvencionada en parte por el Gobierno de las Islas Baleares, en concreto por la Conselleria de Cultura Participació i Esports, a través del Institut d’Estudis Baleràrics".
La editorial

El libro, inspirado en las clásicas obras de ¿Dónde está Wally?, ha sido editado por Comanegra. A través de sus páginas, el lector tiene que encontrar a la protagonista, oculta en diferentes escenarios vinculados con el proceso separatista catalán.

Desde la editorial apuntan que no se trata de un libro infantil. En la primera edición del libro aparece un '+18' en la portada; no así en la segunda, que se traslada a la contraportada por "razones evidentes de diseño".

También señalan que el libro es "pura sátira" y que "hace parodia de todo tipo de personajes".
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