AGLI Recortes de Prensa   Martes 18 Junio 2019

Lo imperdonable
EDITORIAL Libertad Digital 18 Junio 2019

Los acuerdos alcanzados este fin de semana por los tres partidos del centro-derecha nacional tuvieron por consecuencia la conformación de numerosos Gobiernos municipales liberal-conservadores, entre ellos el de la capital, del que ha sido desalojada la pésima Manuela Carmena (que ha renunciado de inmediato a su acta de concejal, por si quedaran dudas de la catadura y el compromiso del peor alcalde que ha tenido Madrid en la etapa democrática).

Lo anterior hacía presagiar el encarrilamiento de las negociaciones para la conformación de cuantos más Gobiernos autonómicos liberal-conservadores, mejor, a fin de asentar una red de "plazas de resistencia frente a un hipotético Gobierno frentepopulista comandado por Sánchez y sostenido por el potentado comunista Pablo Iglesias", como comentábamos en el editorial precedente.

Sin embargo, parece que los acuerdos sabatinos no han reforzado las relaciones entre PP, Ciudadanos y Vox, sino todo lo contrario. Sirvan como prueba el portazo de Vox al PP de la Comunidad de Madrid, la amenaza del partido de Abascal de entregar Granada al PSOE o que Ciudadanos incluso contemple adelantos electorales en lugares tan sensibles como la propia Comunidad de Madrid.

En Libertad Digital hemos denunciado incontables veces lo injusto e insensato del ninguneo de Ciudadanos a Vox, y las graves consecuencias que podría acarrear a la Nación, que tanto se juega ante la funesta perspectiva de un Gobierno frentepopulista de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias más que dispuesto a pactar con formaciones antiespañolas como las que están devastando Cataluña. Pero no podemos por menos que denunciar los arrebatos que a veces parecen hacer presa en la dirigencia voxera. Arrebatos que pueden llevarle a confundir la firmeza con la intransigencia, hacerle olvidar que en ocasiones lo mejor es enemigo de lo bueno y cometer errores de cálculo y timing muy perjudiciales para su partido y sobre todo para la ciudadanía.

En estas complejas negociaciones a tres bandas, el PP ha de llevar la voz cantante y servir de conector. Por el momento, parece ser el que más está poniendo para sacar adelante la tan necesaria alternativa antisanchista que anhela ver materializada el votante liberal-conservador nacional. Ciudadanos y Vox deben dejarse de boicots estúpidos el uno y de peligrosas pataletas el otro y centrarse en lo más importante: desaprovechar la extraordinaria oportunidad de corregir el 29-A con el 26-M sería poco menos que imperdonable.

¡ Que no está lloviendo !
Nota del Editor 18 Junio 2019

¡ Que manía ! Siempre tratan de echarle la culpa a Vox. Vox tiene principios y debe luchar por ellos. Los demás ven en el espejo de Vox sus propias debilidades y traiciones y eso les provoca el ansía de echarle la culpa de sus problemas y carencias. Tratan de provocar a Vox para que los voceros contrarios les hagan el trabajo sucio y Vox se vea obligada, por interés nacional, a regalar sus votos y tirar sus principios. Nada más lejos del comportamiento racional que obliga a defender los principios (cuando se tienen. que no es el caso de los profesionales de la política).

Frente a la nostalgia del bipartidismo
MANUEL F. LORENZO TBN 18 Junio 2019

Pasada la resaca electoral nos acercamos ahora al momento decisivo en que nuestra participación electoral se va a transformar en poder real y efectivo de tomar decisiones y ejecutar actos político administrativos. Ahora viene el momento de los pactos y de las coaliciones cada vez más generalizadas en la constitución de los gobiernos nacional, autonómicos y locales. Máxime cuando ya no hay dos grandes partidos que destaquen sobremanera sobre los demás, incluso aunque siga vigente la famosa Ley d’Hont. Señal inequívoca de que se ha terminado el bipartidismo que presidió durante décadas el sistema político surgido de la Transición, aunque algunos nostálgicos crean que se podría volver a él. Los que así piensa quizás saldrían de su error si conociesen algo de la propia Historia de España. Por ejemplo, lo que pasó con el Régimen de la llamada Restauración decimonónica.

El bipartidismo de las últimas décadas ha fracasado, como fracasó el bipartidismo decimonónico. No porque lo hayan derrotado sus escasos y poco influyentes críticos, sino porque su estrategia era un craso error político. El error de la Restauración decimonónica, tal como lo analiza magistralmente Ortega en su libro La redención de las provincias, fue Cánovas, quien se empeñó en dotar a España de una Constitución política a imitación del turno de partidos a la inglesa. Pero España es muy diferente de Inglaterra y su cuerpo político acabó rechazando aquel régimen de imitación al producir los monstruos imprevistos de la oligarquía y el feroz caciquismo, como denunció Joaquín Costa. Cayó dicho Régimen, al no engranar con la España real (Ortega explica con mucha claridad cómo se produjo el choque de la España oficial con la real en el libro citado), en una gran crisis para salir de la cual se necesitó el regeneracionismo del cirujano de hierro que pedía Costa, que se encarnó en las dictaduras de Primo de Rivera y de Franco.

Fueron las dictaduras y la guerra civil males dolorosos, pero necesarios, para que como un fórceps se pariese con dolor la España industrializada y modernizada, sin la que no hubiese sido posible el actual sistema político. Esa situación no se dio ni en la Restauración decimonónica, ni en la IIª República, porque España era todavía un país preponderantemente agrícola y rural, la llamada “España de la alpargata”. El desarrollismo franquista cambió todo esto con una fuerte industrialización, la Seguridad Social, el crecimiento de las ciudades, el despegue espectacular del turismo, etc. No reconocer esto, como es habitual por los políticos de la Transición y actuales, que se presentan como anti-franquistas para así pasar por demócratas, más que una injusticia o un ejercicio de hipocresía, es un serio error de juicio.

Restaurada de nuevo la Monarquía, por decisión del propio Franco, esta apoyó con decisión e inteligencia la llamada Transición a la Democracia. Con ello se abrió un nuevo proceso Constituyente del Estado como había ocurrido en la época de Cánovas. Ahora se eligió, por los que elaboraron la actual Constitución, un modelo bipartidista de nuevo, facilitado por la Ley d’Hont, pero que ya no seguía el modelo de la centralista democracia inglesa, sino el modelo federalista alemán. España se descentralizaba con las Autonomías como equivalentes de los Länder alemanes. En principio la división Autonómica, tal como la diseñaron Torcuato Fernández-Miranda y Suárez, se inspiró en las propuestas de Ortega, en sus discursos en las Cortes republicanas en las que distinguía entre Federalismo y Autonomismo como cosas opuestas, pues el primero parte de Soberanías nacionales separadas y el segundo solo parte de una única Soberanía indivisible, pero que se puede descentralizar por traspaso de Competencias que siempre se pueden retirar si se utilizan indebidamente. Aunque Torcuato no parecía partidario de generalizar las Autonomías, Suárez introdujo por razones tácticas el llamado “café para todos”. En esto coincidía con el propio Ortega, que también concibió la generalización de las Autonomías para neutralizar al separatismo catalán o vasco. Pero la llegada de los socialistas al poder en 1982 interpretó las Autonomías, no como un fin estabilizador de los conflictos territoriales españoles, sino como un medio para llegar al Federalismo, a imitación de Alemania. Los socialistas, tal como se ve ahora, no seguían a Ortega, sino al Federalismo basado en el confuso concepto de España “nación de naciones” elaborado por un tal Anselmo Carretero. Así se fue desarrollando una deriva en la que, en lugar de fortalecer el modelo Autonomista de creación filosófica orteguiana, se abrió paso de nuevo una imitación de la nueva España oficial que choca con la España real, que está empezando a despertar para hacer frente al proceso de Secesión abierto por Cataluña y alentado por otras Comunidades Autónomas como el País Vasco, Baleares, Valencia, etc.

La Inquisición sigue entre nosotros
El movimiento independentista catalán es el verdadero heredero
Pedro García Cuartango ABC 18 Junio 2019

La Inquisición fue una institución que tuvo un papel central en nuestra historia a lo largo de más de cinco siglos. El teólogo catalán Nicolás Aymerich escribió su clásico Directorium inquisitorum en 1376, un texto pensado como un manual contra la brujería y las artes mágicas.

Aymerich, inquisidor de la Corona de Aragón, sostenía la tesis de que había una conexión entre los brujos y la herejía, de suerte que llegó a la conclusión de que quienes desobedecían los mandatos de la Iglesia eran adoradores del diablo.

Pocos saben que la Inquisición fue abolida en España por Napoleón en 1808, adelantándose cuatro años a la Constitución de Cádiz que, tras un enconado debate, suprimió esa instancia secular. Fernando VII la restauró por un corto periodo, pero finalmente tuvo que abandonar su pretensión.

Por tanto, la Inquisición desapareció hace dos siglos de nuestras tierras, pero los hábitos y los prejuicios que generó su larga pervivencia entre nosotros siguen vivos. Y ello se nota en la actitud de los partidos y en el debate público, donde ese rescoldo de intolerancia y autoritarismo es fácilmente perceptible.

El movimiento independentista catalán es el verdadero heredero de aquella Inquisición de la España de los Reyes Católicos y nada más parecido a las actitudes de Torquemada que lo que hacen y dicen Puigdemont y Torra. Cuando sus partidarios agreden o insultan a los concejales no nacionalistas, cuando quieren imponer el catalán como lengua única, cuando arrojan tinta sobre quienes no piensan como ellos, cuando atentan contra las sedes del PP y Ciudadanos, están actuando con una mentalidad inquisitorial.

Pero los independentistas no son los únicos que practican esos métodos porque desgraciadamente hemos visto esas actitudes -salvando las distancias- en la política de pactos municipales. Hemos presenciado odios africanos, maniobras éticamente inaceptables y descalificaciones con un tufo a tiempos pasados.

No entiendo ni la superioridad moral de la que se arroga la izquierda para despreciar a sus adversarios de la derecha ni la negativa tajante de Casado y Rivera a permitir que Sánchez gobierne sin depender de ERC o el PNV. Detrás de ese rechazo irracional a pactar con el adversario, hay una añoranza de una pureza religiosa que tiene hondas raíces en el pasado. En España llegar a acuerdos con el que no piensa como uno es contaminarse.

Tampoco se acepta fácilmente la victoria del contrincante político como vimos el sábado en Pamplona, donde el candidato de Navarra Suma fue insultado y abucheado en claro desprecio a los resultados electorales.

Los analistas políticos nos han explicado quien ha ganado y quien ha perdido en el reparto de poder municipal, pero yo creo que todos han perdido porque no se ha pactado a favor sino en contra. Esto tiene mucho que ver con ese talante inquisitorial que demoniza al adversario y le niega sus derechos con el pretexto de salvar su alma pecaminosa. ¡Vaya país!

INSISTE: EL ACUERDO INCLUYE CONCEJALÍAS
Javier Ortega: Estamos hasta las «mismísimas narices» de los «vetos» y los «cordones sanitarios» de Ciudadanos

Redacción gaceta.es 18 Junio 2019

Así se ha referido este lunes Ortega Smith en declaraciones en el Congreso al hecho de que la vicealcaldesa de Madrid, Begoña Villacís, haya insistido en su negativa a aceptar un gobierno municipal en el que Vox tenga representación y en que en el acuerdo suscrito por Cs con el PP se establece ese punto claramente.

Por su parte, Ortega Smith ha recalcado que el pacto que su partido alcanzó con el PP «es un pacto de gobierno con concejalías de gobierno, con concejalías delegadas, concejalías de distrito, con entes y con empresas», por lo que incluye todos los niveles de gobierno municipal. Siempre ateniéndose, ha recordado, a la proporción de voto obtenida en las elecciones del 26 de mayo.

Fuentes del partido han señalado que, según ese acuerdo, a Vox le corresponde una concejalía de gobierno en Madrid, además de cargos en distintas juntas de distritos.

Ortega Smith ha instado a Villacís a «preocuparse de lo que ha pactado ella y su partido, no preocuparse de lo que hemos pactado el resto», cuando a Cs «no le ha dado la gana sentarse a negociar» y no forma parte del acuerdo alcanzado entre Vox y PP.

«No tenga usted cara», le ha dicho a Villacís, por exigir condiciones «a los que sí hemos negociado», mientras que Ciudadanos ha mantenido desde el inicio de la campaña que no se sentarían en la mesa con la formación que lidera Santiago Abascal.

Así, ha cargado contra ese partido por «recibir instrucciones» del presidente francés, Emmanuel Macron, y del ex primer ministro Manuel Valls.

«Estamos de los vetos, de los cordones sanitarios y de las órdenes de Macron hasta las mismísimas narices; a ver si respetan de una vez por todas a los madrileños y a los españoles», ha exclamado.

Vox ha insistido en esa idea a través de un comunicado, en el que hace constar que el acuerdo pactado con el PP implica «integrar en concejalías de gobierno y puestos de responsabilidad directiva de entes municipales a representantes de Vox en número y capacidad de gestión presupuestaria» acordes al porcentaje de voto obtenido.

La formación hace hincapié en que una «interpretación espuria» del mencionado acuerdo supondría un «evidente incumplimiento de la palabra dada», y que esto llevaría a una «reacción» por parte de los de Abascal.

«Vox confía en la responsabilidad de sus socios de coalición para la conformación de gobiernos municipales, de forma que se cumpla el compromiso adquirido por las fuerzas políticas con sus votantes», añade en la nota.

"El Sánchez, resto de "Sánchez"... y como plaga que padecemos
Antonio García Fuentes Periodista Digital 18 Junio 2019

Visto ya lo que no me sorprende en nada; o sea, los pactos de “unos y otros”, que según cada caso, pactaron, menos con “el diablo”, porque no era necesario; lo hicieron con el que fuera o fuese; ya que de lo que se trataba es lo de siempre; o sea controlar el máximo del dinero público y a costa de “lo que sea”; lo que podemos esperar que en conjunto, España irá cada vez peor, puesto que todos se van a preocupar de tirar, “de la parte de la manta que les interesa a su panza y su bolsillo”, y el resto y como ya llevamos muchas décadas, a padecer las consecuencias de una plaga de inútiles, que se preocupan sólo de sus intereses inmediatos y el resto les importa… “imagine cada cual lo que quiera y añada el exabrupto que estime oportuno”.

Por ello y en un foro de Internet yo he aportado el muy resumido discurso, que sigue: "El Sánchez", como el resto de todos los "sánchez" que se han repartido el botín que significa, el mangoneo de los inmensos capitales que nos sacan al contribuyente y que acrecentarán con más deuda pública; irán y como llevan ya más tiempo que Franco dominó el territorio; irán, reitero, a "su panza y su bolsillo y la de sus respectivas cuerdas"; los españoles vamos a seguir indefensos y al servicio de esta gran plaga de inútiles que nos ha arruinado y que seguirá haciéndolo, puesto que ni supieron, ni saben gobernar; sino al tiempo”.

Tristemente España sigue como ya la reflejara el filósofo hace un siglo (España invertebrada es una obra de José Ortega y Gasset publicada en 1921 en la que analiza la crisis social y política de la España de su tiempo); más claro para mí y como lo reflejara hace muchos años en un artículo que me publicara ABC: “España tierra de caudillos”; pero como es histórico mundialmente, “los caudillos fueron y son escasos”; pero ese gen español de guerrilleros inconformes siempre; dio lugar a lo que aquí se padece desde tiempos inmemoriales y a los que yo denominé como “caudillillos”; o sea que como actuaron aquellos célebres “bandoleros”; organizan sus partidas (“hoy partidos”) y van a la conquista del dinero público, para repartírselo como mejor puedan y les interese; y no sólo del dinero, sino de los bienes públicos, que igualmente robaron y roban a esa “vaca inmensa cual es España”; y a la que en ese ordeño feroz y despiadado, la van secando, hasta que llega a la verdad del ganadero… “si se ordeña mucho la vaca, al final la vaca se muere”; y en esa agonía nos van manteniendo hasta que llegue el desenlace final, de los que horriblemente, “la vaca española”; ha sufrido tantos, que mejor no recordarlos todos, simplemente recordemos la catástrofe de 1936-1939 y de la que aún, hoy, se están gastando cantidades absurdas y necesarias para muchas cosas más precisas; y que sin embargo, “los guerrilleros mentados y sus huestes”, quieren seguir empleando en desenterrar muertos, para gastar más dinero en enterrarlos de nuevo; o sea, cosas equiparables para mí… “como aquel que quiso asar la manteca”; sí, España es diferente y por cuanto se vio, se ve y se espera, no va a tener remedio en… “muchos siglos”: Amén.

Antonio García Fuentes
(Escritor y filósofo)
www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más)

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Ni Vox ni C’s pueden caer en la trampa que le tiende la izquierda
OKDIARIO 18 Junio 2019

Conviene realizar una lectura desde el sentido común en torno a las dos últimas campañas electorales. En ambas Ciudadanos concurrió como un inequívoco partido de centroderecha y Vox quedó como tercera fuerza política dentro de este espectro ideológico. Si a estos dos hechos añadimos la constatación de que Santiago Abascal, antiguo militante del PP vasco, no preside un partido del corte de Le Pen o Salvini, el presente editorial, a buen entendedor, podría terminar aquí.

Con independencia de las filias y fobias que Vox pueda suscitar entra la ciudadanía, conviene delimitar su ubicación ideológica. Son un partido de corte netamente liberal-conservador, donde se aprecian tics, como no podría ser de otra manera, marcadamente castizos sobre múltiples temas. Puestos a asignarles una paternidad espiritual, probablemente desciendan del último Ramiro de Maeztu, el autor de Defensa de la Hispanidad fusilado en Aravaca en 1936. No por casualidad están en el mismo grupo europarlamentario que los tories británicos y los polacos de Ley y Justicia, y no con los antiguos neofascistas –hoy nacional-polulistas– de Rassemblement National y la Liga. Gente tan dispar como el politólogo Lluis Orriols, el catedrático Jorge Verstrynge o el ex presidente socialista de la Comunidad de Madrid Joaquín Leguina coinciden en señalar que Vox, al margen de la mayor o menor simpatía que pueda profesárseles, no son la extrema derecha.

Entonces, ¿de dónde proviene el afán por adjudicarles esta etiqueta? Muy sencillo. El PSOE quiere disponer de la posibilidad de pactar con Ciudadanos, en el caso de que su Gobierno de cooperación con Podemos no salga adelante. Para ello, los socialistas pretenden trazar un cordón sanitario en torno a Vox. De este modo, Albert Rivera estaría abocado a pactar con el PSOE. Tiene gracia que Pedro Sánchez pretenda dar lecciones de higiene democrática cuando ya ha pactado un moción de censura y está dispuesto a pactar un nuevo Gobierno con unos comunistas financiados por narco-dictaduras y amigos de teocracias yihadistas (Podemos), por golpistas (ERC), por racistas (PdeCat) y por los amigos de ETA (Bildu).

Los partidos están al servicios de los votantes –no al revés–, y estas dos elecciones dan una lectura clara: los tres partidos de la derecha en España están llamados a colaborar entre sí. Sin ninguneos ni tics finolis, también sin enfados ni afanes de protagonismo para lo que no dan los números. El imperativo es la unidad, salvar las plazas donde se ha ganado y, a partir de ahí, comenzar a ganar espacio. Lo demás es Borgen, es decir, ficción. Por supuesto, a Sánchez ni caso.

El lazo y la esvástica
Pablo Planas Libertad Digital 18 Junio 2019

Ya escucharon los alegatos de los procesados por el golpe de Estado catalán. Patéticamente solemnes, entregados a la que llaman una causa "noble", firmes en sus propósitos, convencidos de que tarde o temprano se hará realidad la república catalana, citando a sus hijos y a sus padres como si solo ellos tuvieran familia, empeñados en derribar la democracia tal como la conocemos para instalar un democracia racista, supremacista, xenófoba y clasista. Creen que no se les juzga a ellos, sino al "pueblo", y creen también que si son condenados, el dolor que sufren al estar privados de libertad se convertirá en el dolor de todos. La amenaza en estado puro.

"Lo volveremos a hacer", resumió uno de ellos, Jordi Cuixart, presidente de la organización separatista Òmnium Cultural, una entidad creada durante el franquismo por empresarios de sopicaldos, perfumes, cementos y tejidos más capitanes de la banca que hicieron sus fortunas al calor de la dictadura, bien conectados con el poder político de la época, representantes de las grandes sagas burguesas que sentaron las bases de lo que hoy es el régimen del apartheid lingüístico con la excusa del fomento de la "cultura catalana", la versión autóctona de los coros y danzas.

En sustancia, los presos alegaron que sus crímenes están amparados por la libertad de expresión y los derechos de manifestación y autodeterminación. Hablan de libertad de expresión como si tuvieran una mordaza en la boca, cuando cuentan con un sistema de medios financiado con ingentes cantidades de fondos públicos y pellizcos de capital privado que proceden precisamente de esas empresas que pasaron de los negocios con los prebostes franquistas al sistema del tres por ciento con pasmosa naturalidad, en suave y cómoda transición. Libertad de expresión, pero en catalán, y libertad de expresión para monopolizar los espacios públicos con sus lazos, la versión posmoderna de la esvástica que la alcaldesa de Manuel Valls se ha apresurado a reponer en la fachada del consistorio de Barcelona.

En cuanto al derecho de manifestación separatista, no hay más que repasar lo ocurrido el sábado en la plaza de San Jaime de Barcelona, donde una turba de independentistas acompañó al séquito municipal que se dirigía a rendir pleitesía al muñeco de Puigdemont con cívicos y pacíficos salivazos, golpes de banderas esteladas, festivos lanzamientos de botellines de agua y pintura amarilla. Al eurodiputado Jordi Cañas unos sujetos le lanzaron la referida pintura y le dejaron la americana lista para el museo de la concordia catalanista. También hubo incidentes en Sabadell. Un grupo formado por esas buenas gentes que solo querían votar el 1-O agredió a la diputada de Ciudadanos Laura Vilchez. Le tiraron un encendedor y le amenazaron de muerte. Lo típico.

Lo volverán a hacer y han comenzado los ensayos. El infame lazo amarillo preside de nuevo el ayuntamiento condal el mismo día que ha trascendido que la sanidad autonómica prepara un decreto para obligar a todos los médicos a atender en catalán o largarse. También es noticia de las últimas horas que el departamento de Exteriores de la Generalidad pretende ampliar su red de embajadas e implantarse en el África subsahariana, lo que enlaza directamente con el derecho de autodeterminación. Es de gran interés para las autoridades catalanas conocer de primera mano y sobre el terreno los procesos de descolonización. Se sienten tan concernidos por la historia del Congo belga que no piensan reparar en gastos.

El final de Resistencia Gallega
Mikel Buesa Libertad Digital 18 Junio 2019

La detención en Vigo de Antonio García Matos, Toniño, y de Asunción Losada Camba, máximos dirigentes de Resistencia Gallega (RG), ha pasado casi desapercibida en la opinión pública a pesar de su importancia como broche final de esa organización terrorista. RG se dio a conocer en 2005 con un manifiesto en el que, con relación a Galicia, afirmaba tener "la voluntad y la determinación colectiva de hacer valer nuestro derecho a existir como pueblo". Y para ello se propuso recoger los restos que quedaban del terrorismo nacionalista gallego –que la enlazaban con el brazo armado de la Unión do Povo Galego, la Loita Armada Revolucionaria, creada por Galiza Ceive-OLN, y sobre todo con el Exército Guerriheiro do Povo Galego, organizaciones que habían operado entre mediados de la década de 1970 y el comienzo de la de 1990–, apoyándose en la Assembleia da Mocidade Independentista (AMI). Esta última venía operando en el mercado de la violencia desde 2001, cometiendo atentados con bombas contra infraestructuras, sucursales bancarias, oficinas públicas y otros objetivos, así como atacando a distintas personalidades políticas y sociales, de manera que bajo la bandera de RG se dio continuidad a esas acciones y, sobre todo, se intensificó su incidencia, sobre todo en las provincias de La Coruña y Pontevedra.

El total de incidentes terroristas que protagonizaron AMI y RG entre 2001 y 2014 –último año éste de su actuación, pues a partir de 2015 dejaron de cometer atentados– fue de 149; y en ellos produjeron daños por valor de 3,2 millones de euros (medidos a precios de 2012). Pero, más allá de estos estragos, no produjeron daños de carácter personal. Por ello, puede considerarse que RG fue, básicamente, un grupo emergente que nunca llegó a adquirir una dimensión alarmante ni a terminar de consolidarse.

Hasta 2013, RG no fue considerada una organización terrorista por la Audiencia Nacional, que en esto actuó de forma tardía y equivocada, pues la ausencia de muertos o heridos en sus atentados fue interpretada, en una etapa inicial, de una manera benévola, sobre todo cuando en 2005 dejó en libertad a los principales actores de la campaña de atentados iniciada cuatro años antes. Pero, más allá de este error inicial, lo interesante de este caso fue la estrategia que, deliberada o no, emplearon, sobre todo desde 2008-2009, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado para desmantelar RG y propiciar su final.

Como otras organizaciones de esta naturaleza, RG disponía de un entorno de apoyo formado por diferentes grupos encuadrados en el Movimiento de Liberación Nacional Gallego (MLNG). En ellos militaron sobre todo jóvenes, muchos de ellos estudiantes, que se movilizaban con ocasión de la celebración de determinadas fechas –como el Día de Galicia, fiesta de Santiago– o de la detención de autores de atentados, para provocar desórdenes públicos y daños en comercios y mobiliario urbano. Este tipo de manifestaciones violentas, que en otros contextos han sido toleradas, fueron reprimidas en el caso gallego, produciéndose detenciones que, en general, se saldaban con multas administrativas y no daban lugar a sanciones penales. A su vez, la Policía Nacional y la Guardia Civil no descuidaron la detención de los autores de atentados, lo que dio lugar a condenas carcelarias.

A partir de un análisis econométrico –que fue publicado hace un año por la revista Terrorism and Political Violence–, Thomas Baumert y yo pudimos establecer que la represión de las movilizaciones violentas de los grupos del MLNG tuvo un efecto disuasorio importante con respecto a los ataques de RG, en tanto que las detenciones de los autores de éstos surtían el efecto contrario, siguiendo una dinámica de acción-reacción. Pero este aumento de los ataques terroristas dejaba al descubierto a los militantes de RG, facilitando un incremento de detenciones que acabó resultando devastador para la organización terrorista y dio lugar a su virtual desaparición, como antes se ha señalado, a partir de 2015. En consecuencia, se concluye que una estrategia de lucha contra el terrorismo que se articuló tanto sobre la intolerancia con las manifestaciones ilegales de apoyo social al terrorismo como sobre la investigación y detención de los autores de atentados fue exitosa en este caso y se estableció, así, un precedente que debiera ser tenido en cuenta en el futuro.

Ahora el ciclo de Resistencia Gallega se cierra al quedar en manos de la Justicia sus dos dirigentes principales. Ello, seguramente, será su final definitivo.


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