AGLI Recortes de Prensa   Lunes 24  Junio 2019

El PP vasco quiere ‘federalizarse’ para atraer "al ciudadano no nacionalista que vota al PNV”
Carlos Cuesta okdiario 24 Junio 2019

El PP vasco ya tiene definidas las líneas maestras de su plan de cambio. Un plan que incluye “una mayor libertad” con respecto al PP nacional para poder “captar a los votantes que, sin ser nacionalistas, se sienten mejor representados por el PNV”, según detallan fuentes de este partido regional. Los populares vascos quieren ‘federalizarse’ frente al control de Génova y plantean una “moderación radical” de su discurso. Todo un paso hacia lo que ellos denominan los votantes de “la corriente moderada del PNV”.

El presidente del PP del País Vasco, Alfonso Alonso, mantiene de este modo su aviso a Pablo Casado: el de avanzar hacia un distanciamiento del discurso general. Alonso comunicó ya públicamente su deseo de abordar una convención de los populares vascos los próximos 13 y 14 de septiembre en San Sebastián con el objetivo de convertir el PP de esta comunidad autónoma en una isla dentro de la estructura nacional del partido, al más puro estilo PSC.

Más tarde, el líder del PP en esta comunidad encargó a dos sorayistas la redacción de las dos ponencias que se expondrán en dicha convención: la ponencia política a la secretaria general del PP vasco, Amaya Fernández, persona favorable a las tesis de la ex vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría y poco cercana al rumbo del nuevo PP de Casado. La ponencia económica la desarrollará Ana Morales, favorable a las mismas tesis.

El último paso ha sido el pacto de las líneas generales sobre las que versará la ponencia clave, la política. Un ponencia que marcará el futuro del partido y que apuesta por “enfocar la estrategia a captar a unos votantes que son mayoría social en el País Vasco y que, aunque no sean realmente nacionalistas se encuentran cómodos y se sienten bien representados por el PNV”, señala una fuente popular vasca.

El esquema de la ponencia pondrá en valor la necesidad de tener “personalidad propia frente al PP nacional”, marcará “un ideario claramente defensor del autogobierno autonómico” y esgrimirá “unos planteamientos radicalmente moderados”.

La ponencia política será la encargada de hacer una “definición clara del proyecto de País Vasco que defiende el PP regional”, señala uno de los miembros de este partido. La intención del presidente del PP vasco es usar esa convención para marcar distancias con Génova 13 y alejarse de las posibles alianzas con Vox y Ciudadanos que trabaja desde hace meses el PP nacional y que le han permitido, por ejemplo, conquistar por primera vez la gobernabilidad de Andalucía.

Porque, según los mensajes internos, “desde esos planteamientos no es posible obtener voto en el País Vasco”.

El “autogobierno autonómico dentro de los márgenes de la Constitución", la defensa de los fueros y la “moderación radical”, serán los ejes de esa ponencia política.

En esa convención no se oculta tampoco el deseo de "ampliar las bases" del electorado del PP en el País Vasco. Una idea que ha recorrido los postulados de ese PP desde hace tiempo bajo un mensaje que no ha dejado de fracasar: el de absorber a los supuestos votantes moderados del PNV, un partido que, efectivamente, se ha quedado como el único representante de la derecha y de la defensa de la empresa y la economía de mercado, pero, eso sí, con un marcado componente nacionalista que le ha llevado a defender ya en su propuesta de nuevo Estatuto vasco la autodeterminación de lo que ellos denominan nación vasca con plenos derechos como sujeto jurídico político.

Los que apagan la luz
Raúl González Zorrilla, director de La Tribuna del País Vasco 24 Junio 2019

Todo está oscuro
Este es el artículo editorial con el que abro el Nº 6 de la Revista Naves en Llamas, que acabamos de publicar.

Las llamas que devoraron parte de la catedral de Notre-Dame son el símbolo más dramático y evidente del fin de Occidente. Nuestras naciones se desmoronan desconectadas de su historia, apartadas de sus tradiciones, aisladas de su legado cultural y despojadas de sus grandes valores referenciales. Patrias milenerias se suicidan al mismo ritmo desolador que se aniquilan fetos o se inmolan sus ciudadanos, que han convertido el quitarse la vida, sus vidas, en una de las primeras causas de muerte no natural en Europa. Mientras las iglesias arden en Francia y miles de judíos vuelven a abandonar el viejo continente, ahora perseguidos por las hordas antisemitas alimentadas por la extrema-izquierda política, y cuando el islam generosamente financiado por los países del Golfo comienza a imponer la ley islámica en numerosas zonas de Francia, Gran Bretaña, Alemania, Bégica o Suecia, la noche cae sobre nuestras ciudades. Con una clase media reducida a su mínima expresión, expoliada por los impuestos abusivos que las élites exigen para subvencionar sus objetivos y sus caprichos multiculturales, feministas, empoderadores, igualitarios, regeneracionistas y comunitarios, nuestras calles y plazas, cada vez más inseguras, más decrépitas, más extrañamente ruidosas y más confusas para quienes siempre hemos vivido, amado y trabajado en ellas, se hunden en la desidia, el olvido y el abandono.

En la hora del crepúsculo civilizacional que nos ha tocado vivir, vuelven los fantasmas de siempre arrasando la libertad, censurando opiniones, prohibiendo creaciones, insultando a nuestro Dios, imponiéndonos nuevas leyes y nuevos silencios y exigiendo nuevos tributos espirituales y materiales. Llega el invierno final a Occidente y trae con él un ingente frío moral que cae sobre nosotros en forma de avalanchas de ruina demográfica, de descomposición territorial, de consumo masivo de opiáceos y drogas sintéticas, de inmigración masiva, de reemplazo poblacional, de populismo sexual, de olvido de nuestro pasado, de insultos a nuestros ancestros y, sobre todo, de destrucción, desprecio y olvido de todo lo excelso y bello que a lo largo de más de 2.000 años nos ha legado nuestro acervo judeocristiano y grecolatino.

El futuro es tan negro como incierto. La calma ficticia que el totalitarismo socialdemócrata ha impuesto sobre la Unión Europea comprando un mínimo bienestar general a base de endeudarnos por generaciones, solamente puede acabar en una tormenta perfecta que nadie sabe cuándo llegará, pero que pocos dudan de que ocurrirá. Y, al mismo tiempo, el espectro totalitario alimentado por las izquierdas socialistas y comunistas, convertidas ya toda ellas en una gran horda de extrema izquierda de inspiración y financiación bolivariana, en alianza con el islam político y el marxismo cultural más aberrante, va cubriéndolo todo con la suavidad y la tenacidad con que la niebla cae sobre las montañas húmedas. Por supuesto, se extiende por los parlamentos y los principales medios de comunicación occidentales, cada vez más convertidos en reductos ideológicamente pestilentes donde reina la oclocracia, la desvergüenza y la ignorancia más absoluta. Pero, además, y como se repasa en profundidad en este número de Naves en Llamas, el nuevo y blando totalitarismo también alcanza a los centros de investigación y a las grandes publicaciones científicas, sometidas al dictamen miserable y cobarde de la corrección política y de la ideología de genéro; se expande por las poderosas factorías de la ficción universal, cuyas películas y series convierten ahora al hombre blanco, cristiano y heterosexual en el principal responsable de todos los males de nuestro tiempo; y se corona en las escuelas y universidades, travestidas actualmente, salvo honrosas excepciones, en auténticas máquinas de producir neocomunistas fanatizados, individuos con identidades sexuales fluidas, jemeres verdes integristas de un inexistente cambio climático y ofuscados feministas siempre prestos a reivindicar un presunto derecho, pero nunca preparados para asumir una obligación.

Intelectuales de talla internacional como Gilles Kepel, Ivan Rioufol, Eric Zemmour o Alain Finkielkraut, entre otros, ya han advertido que nos encaminamos hacia una nueva gran guerra en Europa, y quizás en otras regiones del mundo desarrollado. Ninguna gran cultura de las que han hecho avanzar la humanidad ha muerto sin luchar y la gran civilización occidental, que ha levantado el mundo que vemos a nuestro alrededor, no va a ser diferente. Ciñéndonos solamente al ámbito de la Unión Europea, hay ya demasiados territorios donde no llega, o lo hace muy difuminadamente, el peso de unos Estados presuntamente democráticos que cada se van haciendo más convulsos, más inanes y más inoperantes. De Cataluña a Molenbeek y de Marsella a Malmö, pasando por determinados lugares de Alemania o Gran Bretaña, nuestros países están dejando de serlo porque los derechos fundamentales ya no están en posesión de los ciudadanos que los conformamos sino en manos de múltiples comunidades perfectamente diferenciadas sobre cuyas demandas y exigencias permanentes, nunca saciadas del todo, las élites socialdemócratas, sean éstas de derechas o izquierdas, garantizan su supervivencia.

El futuro se ennegrece porque los ciudadanos tenemos padres, madres, familias, estirpes, historia, tradiciones, costumbres y memoria, pero los nuevos protagonistas del porvenir, sean éstos millones de musulmanes recién llegados a Europa o una miríada de minorías recién construidas, soliviantadas y teledirigidas para acabar con los modelos de hombre y de mujer que nos legaron nuestros padres y abuelos, carecen de todo tipo de anclajes con nuestro pasado y con nuestro legado ético, cultural y espiritual. Y, lo que es peor, tampoco les importa demasiado porque, para ellos, el mundo empezó ayer y se mueve en base a eslóganes, pancartas y reclamaciones constantes, saciadas con ingentes cantidades de dinero público “que no es de nadie” (Carmen Calvo, dixit), sobre las que habrán de levantarse los nuevos tiempos que están por llegar.

Los mismos miserables que quieren convertir la reconstrucción de la catedral de Notre-Dame en un espectáculo dantesco en el que uno de los grandes templos de la cristiandad pase a convertirse en un monumento “multicultural” que represente a “la nueva sociedad francesa y europea” han decidido que la tradición occidental, y los valores a ésta asociados, ya no sirve para sus intereses espurios y globalizadores. Y, para ello, han decidido apagar la luz y decretar la ceguera permanente porque, como bien sabemos, de noche todos los gatos son pardos, y en ella las víctimas pueden ser confundidas con los verdugos, los auténticos hombres libres son identificados como peligrosos extremistas, los terroristas y sus apologetas son vitoreados en los Parlamentos y los muchos herederos de Lenin y Stalin pueden ser considerados, otra vez, como los grandes libertadores del siglo XXI. Tengan en cuenta lo siguiente: nuestros ancestros vivieron tiempos duros que crearon personas fuertes; esos hombres y mujeres fuertes crearon buenos tiempos; y esos buenos tiempos han creado tipos infames excelentemente representados por ruinas morales como Pedro Sánchez, Enmanuel Macron, el Papa Francisco o Justin Trudeau, entre otros muchos. No lo duden. Gentuza de semejante calibre solamente puede crear, nuevamente, tiempos duros. Muy duros.

Sí, llega la oscuridad.

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La democracia y lo secreto
Pedro de Tena Libertad Digital 24 Junio 2019

No sabemos qué compromisos adquieren los políticos con determinadas empresas, lobbies o tinglados económicos o sociales.

Uno de los personajes de Oscar Wilde se quejaba de la atribución del ejercicio de la mentira a los políticos. No, decía, en realidad los políticos no mienten. Sólo se afanan en desfigurar los hechos y en construir argumentos y pruebas a partir de la deformación. El verdadero mentiroso es el que, con palabras sinceras y valientes, es totalmente irresponsable y desprecia absolutamente toda prueba. No, los políticos no mienten porque se lo impide su mediocridad. Los mentirosos que quedan se encuentran entre los abogados, tal vez entre los periodistas, que son capaces de hacer de la peor causa la mejor.

La mentira, no la bella y fascinante de Wilde sino la soez y grosera de nuestros políticos, se ha generalizado tanto que los ciudadanos no sólo aceptan que se les mienta sistemáticamente, sino que dudan de que la verdad pueda ser conocida alguna vez. Incluso se ha generalizado la creencia de que la verdad no existe. La mentira se ha convertido en un ingrediente habitual de nuestras vidas, de tal forma que una persona que diga la verdad y que defienda la verdad es considerada poco menos que un idiota.

Por eso lo que ahora destaca en el horizonte de esta democracia española imperfecta y desconcertada que nos ha tocado vivir es el secreto, que sustituye a la mentira en el reino de las malas artes de la política. No se trata de mentir sino de que impedir que los hechos sean conocidos. ¿Para qué mentir si lo que ha ocurrido realmente no se conoce? Lo real queda enconchado en el conocimiento de unos cuantos privilegiados, mientras los ciudadanos de a pie, que no controlan nada a partir del día siguiente de las elecciones, tampoco pueden estar en el secreto.

Sólo el secreto crece en España. No sabemos qué compromisos adquieren los políticos con determinadas empresas, lobbies o tinglados económicos o sociales. Nunca se ha publicado quién ayuda en las campañas, por cuánto dinero y a cambio de qué. No sabemos cuáles fueron los compromisos de José Luis Rodríguez Zapatero con ETA, ni por qué se reunió durante horas en el Ministerio del Interior con su titular, que era del PP. No sabemos nada cierto del 11-M. No sabemos nada de la famosa espantá de Rajoy en un restaurante cercano al Congreso que dio paso al Gobierno de Pedro Sánchez. No sabemos por qué el PSOE entrega Navarra a la serpiente de Bildu y a sus nueceros del PNV. No sabemos por qué el Gobierno del PP consintió de hecho el golpe de Estado en Cataluña. Todo es secreto.

Ahora, incluso, lo de la luz y los taquígrafos parece un chiste hasta en los pactos políticos poselectorales. Resulta que hay un papelito firmado en Madrid entre PP y Vox que permanece en el secreto. Lo mismo parece que ocurre en Granada, donde PP y Ciudadanos no hablan de dos años cada uno, pero eso es lo que parece haber, y qué más secretos hay. Es más, cuando se publican los pactos lo que aparece no es lo realmente pactado, que sigue secreto. Y así podríamos seguir y seguir hasta el cansancio.

Una sociedad realmente democrática sólo debería admitir lo secreto, limitadamente en el tiempo, en asuntos en los que el conocimiento público –que incluye a los enemigos– de algunos hechos podría poner en peligro su existencia. Pero esta epidemia de lo secreto en cualquier área de la vida española es tal que la democracia está amenazada porque el voto de las personas es un voto que no conoce los hechos decisivos. Esto es, es un voto manipulado que se deriva de la trola política generalizada. Somos no sólo una mayoría silenciada y silenciosa, sino una mayoría invisible y ciega, por usar la reflexión de Eduardo Goligorsky. Así es imposible decidir rumbo alguno que lleve a algún puerto.

Y lo que es peor, a esa mayoría inmensa y anulada cada vez más le importa un pimiento todo lo que ocurra en una nación donde el secreto, nueva estrategia de la mentira, hace imposible una democracia cabal. Lo mejor que hemos hecho en dos siglos, la transición a la democracia reconciliada, parece naufragar sin remedio. O ya lo ha hecho, pero en secreto.

La degeneración de la escuela catalana
EDITORIAL Libertad Digital 24 Junio 2019

El Estado cuenta con las herramientas necesarias para acabar con la proscripción liberticida del español y con el adoctrinamiento separatista en Cataluña.

Uno de los grandes objetivos del nacionalismo catalán en su camino hacia la secesión ha sido la erradicación del español en la esfera pública del Principado; propósito en el que se han volcado los distintos Gobiernos nacionalistas y para el que incluso se ha recurrido al terrorismo puro y duro.

La proscripción del castellano se ha puesto de manifiesto con especial crudeza en el ámbito de la enseñanza desde que Jordi Pujol instaurara la infame inmersión lingüística. Una década después de que un Gobierno regional tripartito comandado –jamás se olvide– por el PSC aprobara la enésima vuelta de tuerca lingüística con su Ley de Educación, el de la escuela catalana se ha convertido en un modelo aberrante que destierra de las aulas a la lengua más utilizada por la mayoría de los catalanes, la única que tienen en común todos los españoles.

El de los profesores es, de lejos, el colectivo profesional más separatista en el Principado; un colectivo en el que incontables trabajadores de primer nivel han sido sustituidos en las últimas décadas por fanáticos de la peor ralea volcados en la construcción nacional de Cataluña. El terrible caso de la niña de Tarrasa que denunció haber sido agredida por una profesora por pintar una bandera nacional y escribir las palabras "Viva España" no es, por desgracia, sorprendente en una Cataluña donde los escolares hacen excursiones al grito de "Llibertat presos politics!", mientras los hijos de los guardias civiles y los policías nacionales son señalados por sus profesores chequistas.

La endogamia separatista en la escuela catalana, donde los inspectores que han de velar por los derechos de los niños pertenecen a las alas más radicales del separatismo, hace imposible abordar una regeneración desde dentro del podrido sistema educativo regional. Muy por el contrario, la degradación ha llegado a tal extremo que solo puede revertirse con medidas contundentes adoptadas desde instancias nacionales.

Desde luego, el Estado cuenta con las herramientas necesarias para acabar con la proscripción liberticida del español y con el adoctrinamiento separatista en Cataluña. Lo que no hay es voluntad de hacerlo, con lo que seguiremos pagando las consecuencias de este abominable desafuero.

El error más grave de Sánchez
Editorial El Mundo 24 Junio 2019

El PSOE no debe apoyarse en Navarra en los herederos políticos del terrorismo de ETA

El giro del Partido Socialista en Navarra, abriéndose a alianzas con Bildu, supone un salto cualitativo en la procaz relación que el PSOE ha establecido con el nacionalismo. La vía navarra abierta por el PSN para orillar a la coalición de centroderecha Navarra Suma allana el camino para que María Chivite asuma la Presidencia de la comunidad foral y el de la propia investidura de Pedro Sánchez ante una eventual abstención de Bildu. Sin embargo, resulta políticamente impresentable y éticamente inaceptable que un partido de Estado como el PSOE se apoye en los herederos de ETA. Ningún objetivo político justifica abrir los brazos a un partido cuyos dirigentes siguen siendo incapaces de condenar la abyecta trayectoria de la banda terrorista que lo largo de cuatro décadas asesinó a más de 800 ciudadanos, entre ellos, decenas de cargos vinculados al PSOE. Sánchez, quien tanto cultiva la memoria histórica, debería tener presente el funesto legado del terrorismo para no cruzar una raya roja que abochornaría a quienes, desde las siglas socialistas, contribuyeron a la derrota de ETA.

La connivencia socialista con el nacionalismo tuvo su génesis en los tripartitos articulados por el PSC y ha tenido su continuación en los pactos suscritos con fuerzas soberanistas en comunidades como Baleares y la Comunidad Valenciana. Resulta incomprensible que un partido comprometido con la unidad de España y soldado ideológicamente a la defensa de la igualdad acepte sin pestañear la cooperación con partidos que propugnan la plurinacionalidad y una asimetría fiscal que liquidaría la cohesión social. En el caso de Navarra, esta deriva adquiere tintes mucho más preocupantes. Primero, porque supone normalizar como un actor político ordinario a Bildu, siglas procedentes del tronco filoterrorista de la antigua Batasuna. Y, segundo, porque da alas al sobernismo vasco, cuya prioridad consiste en incorporar Navarra al País Vasco amparándose en la disposición transitoria cuarta de la Constitución. Si, después de los comicios del 26-M, desde Ferraz se rechazaba la posibilidad de alcanzar acuerdos "ni con Bildu ni con Vox", la portavoz del Gobierno recordó recientemente que "todos los votos son legales y legítimos". Este viraje cristaliza en la entrada de Bildu en la Mesa del Parlamento navarro y en la voluntad del PSOE de aceptar los escaños de los proetarras para investir a Sánchez y para hacer presidenta a Chivite, avalando así una alianza -vetada por Zapatero en 2007 y por Rubalcaba en 2014- con el nacionalismo vasquista (antaño Nafarroa Bai, hogaño Geroa Bai) y con los abertzales.

Así, Sánchez deja claro de nuevo que está dispuesto a seguir en La Moncloa a toda costa, pactando con quien sea para materializar el maquiavélico objetivo de retener el poder. La entente del PSOE con el nacionalismo de la peor ralea constituye una de las mayores amenazas para la España constitucional.

Tribunales muy populares
FEDERICO JIMÉNEZ LOSANTOS El Mundo 24 Junio 2019

No es casualidad que el fenómeno de La Manada se orquestara en Navarra, primer laboratorio de la liquidación de España por medios que Celaá llamará "legales y, por tanto, legítimos" cuando su guión lleve el "por tanto". Fue una obra maestra del agit-prop comunista (nazi-comunista, si vemos la mutación del segregacionismo racista en apartheid ideológico) cuyas consecuencias se traducen en una Ley de Violencia de Género incompatible con toda Constitución no totalitaria, que prohíbe la discriminación por razón de sexo y abolir la presunción de inocencia. Un protocolo policial norcoreano amplía su efecto al calabozo preventivo para el varón denunciado y, este viernes llegó una sentencia del Tribunal Supremo (TS) que, como los batasunos y podemitas en 2016, parece gritar "¡Es violación!" a la cara de los jueces que, en dos instancias, quisieron atenerse a la ley y las pruebas, no al sentir popular de la calle tomada por la extrema izquierda.

Si la "violación" se convierte, como anuncia el PSOE, en un "delito autónomo", al margen de la agresión y el abuso sexual, jueces como los de Pamplona y el Tribunal Superior de Justicia de Navarra (TSJN) que, basándose en la prueba del vídeo que sólo ellos han visto, decidieron, y no todos, condenar por agresión sexual, y no por lo que aullaba la marea batasuno-podemita y la marabunta mediática: "¡Es violación!", acabarán condenados, si no se pliegan al sexismo hembrista, por odio de género, ya que el odio es, como el género, un cajón de sastre para eliminar estorbos a la dictadura legalizada. Los términos conocidos de la sentencia del TS son arbitrarios, humillan feamente a los jueces navarros y canonizan una Justicia de Género clavada a la justicia de clase o los tribunales populares de la Guerra Civil, mero trámite para condenar al enemigo político. Tan grave es.

El denostado, pero generalmente acertado, juez Serrano ha apuntado un dato de la sentencia del TS cuya importancia tal vez no percibe. De admitirse la recalificación de pruebas que hace el Tribunal (Popular) Supremo contra la Ley y el TSJN, el Constitucional puede recalificar las pruebas en que se base la sentencia del Supremo contra los golpistas del 1-O, y dictar rebaja o absolución. Lo hizo al legalizar a la ETA contra la sentencia en firme del Supremo, y éste quiso procesarlo por prevaricación. De hacerlo ayer, no lo imitaría hoy.

Alarma educativa en Cataluña: los niños hablan español en el recreo y pintan banderas de España

Plataforma per la Llengua y la Generalidad presionan a la comunidad educativa con datos sobre el escaso uso del catalán en el patio.
Pablo Planas (Barcelona) Libertad Digital 24 Junio 2019

Los docentes catalanes se consideran cuestionados y bajo sospecha por las denuncias cada vez más frecuentes sobre adoctrinamiento, hispanofobia y erradicación del español. Episodios como el de la niña de Tarrasa agredida y castigada por pintar una bandera de España y escribir las palabras "Viva España"; el de la excursión escolar de alumnos de diez años al grito de "¡Llibertat presos polítics!" o el de los hijos de guardias civiles y policías nacionales señalados por sus profesores en represalia por la actuación de las Fuerzas de Seguridad del Estado tras el referéndum ilegal, cuestionan el "modelo de éxito" "integrador y cohesionador" del que presume la Generalidad con la anuencia de los partidos.

La resolución por la vía rápida del expediente abierto en la consejería de Enseñanza a la profesora que rompió el dibujo de la niña diez años de Tarrasa, la expulsó de clase y según los padres también le pegó, muestra el grado de politización de la educación en catalán. El inspector de zona de la Generalidad es un dirigente comarcal de ERC, partido del que depende la consejería, caracterizado por su activismo separatista, un comisario de la inmersión.

Una falta "leve"
Se trata de Jesús Viñas, jefe de los servicios territoriales del departamento que dirige el consejero Josep Bargalló en la comarca del Vallés Occidental y quien ha decidido que en el caso no ha habido agresión física, a pesar del parte del hospital de Tarrasa, ni atisbo de hispanofobia. La profesora, que da clases con el lazo amarillo separatista a niños y niñas de diez años, ha cometido una falta "leve" y durante una temporada tendrá que dar clases bajo supervisión.

A pesar del carpetazo, las suaves medidas disciplinarias no han caído bien entre los profesores y sus representantes sindicales, que consideran que la profesora del colegio Font de l'Alba se limitó a cumplir su trabajo, igual que los profesores encargados de vigilar el idioma en el que hablan los niños en los recreos. Las instrucciones son claras: "Per un país de tots, l'escola en català", santo y seña de la comunidad educativa catalana, abrumadoramente separatista.

Apuntan a los docentes
No es desdeñable la presión de las entidades, partidos, sindicatos y asociaciones de toda índole separatistas para convertir el catalán en la única lengua de Cataluña y no solo en la escuela. Los informes sobre el estado del catalán que realiza la Plataforma per la Llengua, un grupo separatista autoerigido en guardián del idioma, son tenidos por oficiales y cuentan no sólo con el patrocinio sino con el compromiso de cumplimiento por parte de la Generalidad. Y el último de esos informes apunta directamente a los docentes catalanes, que estarían fracasando estrepitosamente en materia de inmersión lingüística.

Según el punto 24 de dicho documento, "sólo el 14,6% de las conversaciones de alumnos de ESO en el patio son en catalán en las zonas urbanas de Cataluña". Un desastre sin paliativos que justifica que en el centro Font de l'Alba, como en tantos otros, las conversaciones en español se penalicen con castigos colectivos, según denunció esta semana el grupo de Ciudadanos en el parlamento catalán.

El porcentaje de conversaciones en catalán sube si a las zonas urbanas se suma el conjunto de Cataluña. Es de un 24,3% en ese caso. El informe detalla también que en Primaria se habla más catalán en el patio, un 35%, que en Secundaria, con el 14,6%, cifra que coincide con la del computo en las zonas urbanas. La entidad dice manejar fuentes oficiales, encuestas y datos propios.

Es necesario, por tanto, reforzar la imposición, concluye la Plataforma per la Llengua. El catalán está en peligro a pesar de las casi cuatro décadas de inmersión lingüística, erradicación del español, adoctrinamiento y manipulación.

Discriminación laboral
Estos datos son especialmente graves para la entidad porque los niños que no hablen catalán tendrán serias dificultades para encontrar trabajo. "En Cataluña, el paro entre los castellanoparlantes que utilizan el catalán habitualmente es la mitad que entre los que no lo utilizan", asegura el informe.

Para rebajar el supremacismo, acto seguido aclara que "el nivel de ocupación no es significativamente diferente entre los catalanoparlantes iniciales y los hablantes de español iniciales que usan habitualmente el catalán". Así, aunque el catalán ya sería condición imprescindible para cualquier trabajo, público o privado, en Cataluña, la entidad considera que todavía hay mucho que hacer. "Uno de cada dos profesionales de la restauración de Barcelona no tiene suficientes conocimientos de catalán para atender a los clientes", alertaba la Plataforma per la Llengua en el punto 17 del informe de 2018.
El catalán "no oficial"

La situación es igual de "alarmante" en la Justicia. "Solo cinco de los 16 jueces nuevos de Cataluña juran o prometen el cargo en catalán a comienzos del año 2018 en Cataluña" y "solo un 8,2 de las sentencias se han redactado en catalán, el peor dato desde 2001", alerta la Plataforma, que también señala a una juguetera por etiquetar en danés, eslovaco, esloveno, finés, letón y maltés, pero no en catalán y a unos supermercados por reducir el etiquetado en catalán.

Un panorama dantesco, toda vez que según el informe España es junto a Turquía y Rusia de los únicos países en el que una lengua hablada por millones de personas no tiene reconocimiento oficial, asegura literalmente el informe, igual que el tártaro en Rusia y el kurdo en Turquía. Es el punto 45 del documento: "Solo hay tres países, España, Turquía y Rusia, que se niegan a hacer oficiales del Estado lenguas de dimensiones similares a las del catalán".

Independentismo en Cataluña
Los separatistas rabian contra el cómic de la historia de Cataluña libre de nacionalismo
Gonzaga Durán okdiario 24 Junio 2019

Los separatistas rabian contra un cómic que narra la historia de Cataluña sin recurrir a las tesis históricas de los secesionista
Denuncian a una profesora de Tarrassa por agredir a una niña por dibujar banderas de España

Un cómic que explica la historia de Cataluña sin recurrir al discurso de los nacionalistas ha enfurecido a los separatistas. Se trata de ‘Cataluña. La Historia’, un tebeo de 2015 dedicado al público joven y editado por un grupo de historiadores pertenecientes a ‘Somatemps’, asociación crítica con el secesionismo y que cuenta con un portal propio de noticias.

El cómic ha cobrado actualidad ya que está recomendada por el Instituto Español de Estudios Estratégicos(IEEE), que depende del Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional (CESEDEN) y del secretario general de Política de Defensa, el almirante Juan Francisco Martínez Núñez.

El tebeo está escrito por Javier Barraycoa y Manuel Acosta, y dibujado por J. Alonso. Se puede comprar en la Librería Balmes de Barcelona. Los integrantes de ‘Somatemps’ se definen a sí mismos como "asociación de catalanes que nos sentimos hispanos y que vemos el nacionalismo como algo ajeno al ser catalán".

Quico Sallés, periodista y colaborador de la cadena pública de TV3, le ha dedicado una crítica feroz por no compartir las tesis históricas de los separatistas catalanes. Lo hace a través de un artículo publicado en ‘ElMón.cat’, uno de los digitales independentistas que ha recibido subvenciones de la Generalitat de Cataluña en los últimos años.

Sallés saltó a la fama en octubre del año pasado por afirmar que la fiesta de Halloween tiene sus orígenes en Cataluña: "Eso de la calabaza es un modelo copiado de cómo se celebraba todos los santos en Osona y Ripollés. Alguno debió pasar esta costumbre a Irlanda y de allí pasó a Estados Unidos". En ‘Preguntes freqüents’, programa de TV3 en el que colabora, también ha realizado afirmaciones como "estoy odioso, odiosamente español".

"Santoral nacionalcatólico"
"Defensa recomienda un cómic sobre Cataluña escrito por la extrema derecha", es el titular de la pieza de Quico Sallés para cargar contra el cómic editado por ‘Somatemps’. Sallés afirma que la asociación constitucionalista tiene "un anticatalanismo visceral, además de una visión de ultraderechista de la vida política y social". A los autores del cómic les define como "nombres de la vieja guardia ultraespañolista en Cataluña".

A continuación, el periodista independentista cuestiona el "rigor" y la "objetividad" del cómic puesto que está lleno de "referencias a tópicos e iconografías del santoral nacionalcatólico". "Sólo en la primera página, titulada ‘Hispania’, explica los pueblos íberos que ‘negociaban con extranjeros fenicios’ y que ‘demostraban ante cartagineses y romanos su extraordinario valor, como la resistencia de Sagunto o Numancia’. En la tercera plana, al explicar que Hispania es la ‘provincia más rica y culta del imperio’, termina refiriéndose a un ‘hecho que sacudirá la historia de la humanidad’, añade Sallés.

"Si el primer capítulo rozaba el delirio, el segundo es de bandera. Se titula La Reconquista y establece el año 589 como el nacimiento de la ‘nación española’, que califica como ‘la primera en Europa desde la caiuguda del Imperio Romano’, a través de III Concilio de Toledo. ‘Los visigodos hemos vencido a los rebeldes bizantinos, ahora sí que España es una'", prosigue el periodista. "El cómic asegura que ‘La España visigoda era una realidad’ y que en el siglo VIII se configuraron los reinos y condados; nacían las Españas’.Un concepto donde los autores incluyen ‘Asturias, Al Ándalus, Navarra y la Marca Hispánica’, recalca el periodista de ‘ElMón.cat’.

Quico Sallés sigue con su ataque al cómic ‘Cataluña. La Historia’ en su siguiente párrafo: "El siguiente capítulo se titula ‘Expansión Mediterráneo’. En la primera de cambio ya dibujan a Jaume I en la reconquista de Valencia (1238) entrando a caballo y espada en la ciudad al grito de ‘Santiago, cierra España’. Sigue una curiosa historia de los almogávares para iniciar nuevo apartado: ‘Los Reyes Católicos’. Un capítulo donde se pinta un rey Fernando satisfecho que estén ‘Nuevamente unidas Castilla y Aragón, hoy comienza una nueva era de grandeza para España’. De hecho, el cómic asegura que Francia dominó Cataluña hasta que Felipe IV recuperó Barcelona en octubre de 1653".

"Mantener las tradiciones"
Por último, Sallés arremete también contra el episodio final del tebeo, titulado ‘1714: la invención de un mito’. "Dibuja la Guerra de la Independencia con la extraordinaria historia del ‘Timbaler del Bruc’, un capítulo dedicado a Prim o a las guerras para mantener las tradiciones, así como La Renaixensa. El cómic acaba con las elecciones de 1901, tachando a Valentí Almirall de ‘radical’ que se oponía a la exposición universal porque ‘no era nacionalista’ y con una conclusión un tanto extravagante: ‘La mayor parte del pueblo catalán rechazaba las interesadas especulaciones políticas de los burgueses catalanistas y manifestaba su españolidad en momentos cruciales, como sucedió en la Guerra de Cuba’.

"Esto es sólo una muestra de lo que alaba el ministerio de Defensa español", finaliza Quico Sallés.

Los ‘100 pactos de la infamia’ del PSOE con separatistas en seis comunidades autónomas
Agencias eltorotv.com 24 Junio 2019

Ciudadanos ha denunciado los «100 pactos de la infamia» del PSOE en distintos ayuntamientos de seis comunidades autónomas. A través de su web, la formación naranja critica que «siempre que puede, Pedro Sánchez pacta con los nacionalistas», y pone de ejemplo un total de 99 ayuntamientos donde los socialistas han llegado a acuerdos con formaciones independentistas y nacionalistas.

«Nadie le obliga: en Navarra, el PSOE podría favorecer un gobierno constitucionalista y ha preferido pactar con Geroa Bai y Bildu. No es el único caso, hay al menos 100 #PactosDeLaInfamia más del sanchismo», expone Cs en su web.

En Cataluña, los pactos se elevan a 34, entre los que destacan los ayuntamientos de Badalona (con ERC, Unidas Podemos y JxCat), Castelldefels (ERC y Unidas Podemos), Figueres (ERC), Lloret de Mar (JxCat) o Sant Cugat (ERC y CUP).

En País Vasco, destacan los acuerdos entre el PSOE y el PNV en un total de 9 ayuntamientos: Bilbao, San Sebastián, Vitoria, Amurrio, Barakaldo, Ermua, Oion, Portugalete y Zigoitia.
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En Galicia, Cs lamenta diez pactos de los socialistas con el BNG: Santiago de Compostela, A Coruña, Pontevedra, Ames, A Pastoriza, Boiro, Muras, Ferrol, Dodro y Cangas. En la constitución de algunos de los consistorios también ha pactado con Unidas Podemos o partidos locales.

En cuanto a Baleares, los ‘naranjas’ exponen 14 casos, siendo los más destacados el Gobierno de Baleares y Palma, en los que ha pactado con Més per Mallorca y con El Pi-Proposta per les Illes. En otros ayuntamientos, el PSOE ha llegado a acuerdos con Unidas Podemos y otras formaciones locales.

También en Comunidad Valenciana el PSOE ha llegado a «pactos de la infamia», según Cs. De los 29 que mencionan, se encuentran el Gobierno de la Comunidad (Compromís y Unidas Podemos), y los consistorios de Godella, Elche, Burriana, Castellón, Manises, Gandía o Villa Joiosa, entre otros, donde ha pactado o con Unidas Podemos o bien con Compromís.

Finalmente, la formación liderada por Albert Rivera lamenta que los socialistas hayan pactado con Unidas Podemos, EH Bildu y Geroa Bai en tres casos en Navarra, entre los que destaca el del Parlamento de Navarra, que gobernará Geroa Bai con el apoyo, entre otros, del PSN.

Las actas de la negociación
El PSOE en su negociación con ETA: las cartas de extorsión "no son una amenaza"
Luz Sela okdiario 24 Junio 2019

"Que se paralicen las cartas de petición de aportación económica, pues aunque no sean una amenaza los empresarios así lo entienden", dijeron los interlocutores del Gobierno ante los etarras.

Los apuntes de ETA durante las negociaciones con el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero revelan algunas afirmaciones especialmente críticas para los socialistas. En una de las actas, a la que ha tenido acceso OKDIARIO, los representantes del Ejecutivo del PSOE consideraron ante los etarras que las cartas de extorsión no representaban una "amenaza" para los empresarios, pese al terrible impacto que suponía recibir una de ellas. Los socialistas se referían a ellas eufemísticamente como "cartas de petición de aportación económica".

"Que se paralicen las cartas de petición de aportación económica, pues aunque no sean una amenaza los empresarios así lo entienden", se lee en una de las actas redactadas por los etarras para dar testimonio de dichos encuentros.

Los documentos recogen las principales concesiones que los socialistas plantearon a los terroristas, en 2006, y las peticiones de estos para dejar la actividad armada.

Las cesiones
Entre esas exigencias figuraba por ejemplo la liberación "en 24 horas" del asesino Iñaki de Juana Chaos. Por entonces, el etarra acababa de ponerse en huelga de hambre en la cárcel, después de que la Audiencia Nacional tomase la decisión de procesarle por publicar dos artículos en el diario Gara, en los que amenazaba a jueces, políticos y funcionarios de prisiones.

Los beneficios para De Juana centraron buena parte de aquellas conversaciones, que se desarrollaban en Suiza, y durante las que ETA exigió al Gobierno socialista la "inmediata" puesta en libertad del etarra. Los mediadores del Ejecutivo de Zapatero aceptaron presionar a la Fiscalía para poner en libertad en unos días al terrorista y a otros siete etarras con distintas enfermedades. Entre ellos, Bolinaga.

Las negociaciones comenzaron en mayo de 2005, un año después de que Rodríguez Zapatero llegase al Gobierno. Por parte de ETA, la comisión negociadora estuvo liderada por Josu Ternera. Por parte del Gobierno, la delegación la encabezaba el entonces líder de los socialistas vascos, Jesús Eguiguren, y al ex consejero de Interior del Gobierno vasco Rodolfo Ares.

Los contactos alcanzaron su punto más crítico en el verano de 2006, cuando la banda logró burlar, gracias al chivatazo del bar Faisán, la operación puesta en marcha por el juez Fernando Grande-Marlaska (hoy ministro de Interior) contra el aparato de extorsión de ETA.

Entre otros momentos, ya revelados, los socialistas se refirieron al ahora ministro del Interior en funciones como un "accidente".

Así lo calificaron en referencia a las operaciones policiales contra ETA, excusando ante ETA que el Gobierno no tenía responsabilidad alguna en ellas.

"No ha habido detenciones operativas policiales, fuera de las realizadas por Marlaska (…) La derecha decidió utilizar el único recurso que tenía para torpedear el proceso. Ahí nos hicieron mucho daño. Rompieron nuestra credibilidad", se lee en las actas. Marlaska instruía la causa por el chivatazo del bar Faisán.

"Estamos dispuestos a cumplir los acuerdos", dijeron los mediadores gubernamentales. "Pero no podemos asegurar que no habrá detenciones si estas provienen directamente de los jueces". También prometieron "flexibilizar el funcionamiento de facto de Batasuna e Izquierda Abertzale".

Los interlocutores del Gobierno exigían a ETA que cesara por completo la kale borroka y que ETA dejara de enviar cartas de extorsión pidiendo dinero a los empresarios.

"Se tiene que acabar la fabricación de explosivos. Esto puede llevar a la policía francesa a practicar detenciones", advertía el Ejecutivo a los etarras.

Desde el Gobierno se les reclamó también un comunicado para reflejar que "el proceso avanza".
 


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