AGLI Recortes de Prensa   Jueves 27  Junio 2019

Los órdagos
Carlos Esteban eltorotv.com 27 Junio 2019

Mientras Ciudadanos se desangra, los otros dos partidos novedosos, Unidas Podemos y Vox, lanzan lo que los medios describen como sendos ‘órdagos’ al bipartidismo, el primero al PSOE triunfante de Pedro Sánchez y el otro, al PP tocado de Pablo Casado.

Hay que empezar diciendo que Pedro ha sido bastante más hábil que Pablo en su particular batalla, incluso más artero de lo que los más sospechábamos de él.

Todos los seres humanos tenemos cualidades y defectos, habilidades y torpezas, una multitud de rasgos que nos definen y que nos hacen reconocibles para quienes nos conocen. Pero, en casos extremos, una característica puede desarrollarse tanto que eclipse por completo a las otras y la persona en cuestión parezca la perfecta encarnación de tal virtud o carencia. Creemos muy posible que sea el caso de Pedro, y que si le arrebataran de golpe su instinto de poder quedara en nada, como un traje vacío.

Desde un sector hemos dado desde hace tiempo en despreciar a Pedro. Mea maxima culpa. En nuestro descargo diré que las evidencias con que contábamos avalaban nuestra postura: Sánchez no ha desplegado otra cosa que mediocridad, un nivel de preparación perfectamente descriptible y una capacidades muy de andar por casa. Uno le oye y ve en ocasiones aisladas y tiene la sensación de estar ante una combinación del jefe de la planta de Caballeros de unos grandes almacenes y el presidente de una comunidad de vecinos particularmente endiosado.

Pero, como en las novelas del Coyote o en las modernas películas de superhéroes, el gris continente, las engoladas mentiras y las declaraciones hechas de consignas vacías y ampulosas han resultado ser el disfraz de un maestro del toreo político.

Por ceñirnos solo a Podemos, observen el desarrollo. Sánchez recibió una contundente patada de su propio partido, se enfrentó con la persona con más poder en él, la ‘sultana’ Díaz, volvió y obtuvo los peores resultados electorales de la reciente historia del PSOE. A los socialistas les había crecido a la izquierda una formación que entraba arrolladora en el panorama político español, vestida de regeneración y de utopía de instituto, que le estaba robando la parroquia.

¿Qué hace Pedro? No como la derechita con Vox, demonizar al recién llegado, tratar de marcarlo o levantar cordones sanitarios a su alrededor, nada de eso: lo abraza. Y lo hace con tanto entusiasmo, con tantos dejes de cariño y casi sumisión que pocos, menos aún el arrogante Iglesias, podían sospechar que era el abrazo del oso. Al contrario, todos veíamos a Sánchez sometido a Iglesias, postrado ante su irresistible ascenso. Muchos observadores, sopesando las mediocres capacidades de Pedro, dieron por hecho que Podemos se comería al PSOE y que, de primeras, Sánchez le invitaría a gobernar a pachas.

Pero Pedro ganó con la ayuda necesaria de Pablo la Moncloa en aquella alucinógena moción de censura y no le dio ni un cargo de ujier. En cambio, había ido robándole toda la retórica de barricada y radicalidad tribal. Y dejando que Pablo engorde y la fiebre del 15M receda y se estanque.

Pedro explotó dos debilidades evidentes de Podemos: que los calentones no duran, y el tiempo corre siempre en su contra; y que el nuevo partido era una ‘trouppe’ de ratones de universidad y pescadores a río revuelto que se irían pisando los pantalones y poniéndose en evidencia a cada paso.

Las pasadas elecciones demostraron que tenía razón, y en este periodo postelectoral repitió la estrategia, pero subiéndola unos pocos grados. Se reunió con Pablo en la Moncloa y le dedicó más tiempo y más sonrisas que a nadie, saliendo de allí nuestro coletas con la cara entre alelada y satisfecha del pretendiente que acaba de recibir el ansiado “sí”.

Se hablaba de un “gobierno de cooperación”, un modo precioso de evitar la palabra ‘coalición’, lagarto, lagarto, y Pablo empezó a soñar con ministerios y coches oficiales y capacidad para repartir sinecuras entre la atribulada parroquia morada.

Y entonces llegó el mazazo: nada de entrar en el Consejo de Ministros, Pablo, que te olvides. ‘Cooperar’ es que tú pongas los votos y nosotros, el gobierno. Y da gracias, porque como la líes convoco elecciones y te vas a quedar ‘in puribus’. Porque si lo del chalet de Galapagar fue desolador para sus posibilidades de voto, que los ingenuos votantes podemitas vieran al audaz capitán que venía de todo o nada arrastrarse ante el señorito mendigando un ministerio, don Pedro, haga usted el favor, que estamos pasando hambre y calamidades, es definitivo.

Pablo ahora lanza el órdago y dice que si no hay ministerio a lo mejor van y votan en contra de la investidura. Y Pedro dice que venga, que a ver si hay narices. Porque los órdagos no valen cuando todo el mundo sabe que llevas un perete. Si volvemos a las urnas -¡qué cruz!-, Podemos pierde y PSOE gana. Es tan sencillo como eso.

El caso del PP con Vox es completamente diferente, en muchos sentidos. Para empezar, Casado no ha abrazado a Vox, aunque hiciera un leve amago en campaña, y Ciudadanos se ha mantenido todo el rato con la nariz en alto con arrogancia gabacha y visajes de solterona victoriana.

Vox ha sido objeto de una absoluta demonización por parte no solo de las fuerzas políticas, sino también de las mediáticas y culturales. Es el fascismo, la ultraderecha, ñeñeñé. Esto, paradójicamente, le deja mayor libertad de acción, porque no tiene un prestigio que perder. Es un animal arrinconado al que nadie le va a ofrecer una galletita.

El PP prácticamente ha presumido en público de tomarle el pelo a los nuevos en los pactos, como si eso le concediera un plus de legitimidad democrática, pero han cometido el error, que no cometió Sánchez, de dejarlo por escrito y quedar ahora como un gañán.

Dicen los que siempre se equivocan sin perder un ápice del prestigio de Delfos que si Vox pone en peligro la gobernabilidad de aquellos sitios donde se ha desbancado al socialismo, lo pagarán en las urnas. La pregunta obvia es: y si se dejan engañar delante de todo el mundo, si regalan sus voto a cambio de nada, ¿cómo creen que reaccionarán los votantes? ¿Para qué dar un voto a Vox que va a ser solo un voto al PP y a Ciudadanos? ¿Qué sentido tiene que existan?

No: o Vox es un partido algo macarra, o está perdido. Su órdago tiene todo el sentido del mundo, porque no puede perder más que con la actitud contraria. Y si su gesto chulapo no sirve para unas elecciones en noviembre, se recordará en las siguientes, o en las siguientes, cuando se necesite un partido que sea algo más que una agencia de colocación premium.

Zapatero, un fantasma peligroso

Marcello republica 27 Junio 2019

Menudo favor le ha hecho el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero a Pedro Sánchez pidiendo indultos para los golpistas, presionando al Tribunal Supremo para rebaje las penas de la sentencia del juicio del golpe de Estado catalán y ofreciéndose de mediador o relator entre los gobiernos de España y Cataluña, como si Cataluña no fuera parte de España.

Zapatero ha reafirmado la hoja de ruta de Sánchez, Iceta y del PSC-PSOE en Cataluña para deleite de los nuevos ‘sanchistas’, los Garicano, Cebrián -el falangista liberal-, Vals, Igea y ese otro tonto circunspecto que se llama Toni Roldán. El que considera que Rivera puede provocar el fin de España por no ponerse de rodillas ante Sanchez y ante su mediador en Caracas y asesor del dictador Maduro, el famoso e inefable ZP.

El mismo ZP que inventó aquello de que España es una nación ‘discutida y discutible’, que negó la crisis financiera internacional de 2008 causando con ello graves perjuicios a España, que indultó a un banquero en su despedida del Gobierno (¿a cambio de qué), que dijo que ETA se había acabado un día antes de que los terroristas pusieran una bomba en la T-4 de Barajas. Y el mismo ZP que, según su propia confesión, se quedaba en vela por la noche en la crisis financiera para conocer la cotización del índice Nikkei (sic).

Ahora, Zapatero con su intromisión en la crisis catalana acaba de dañar a Sánchez, al PSOE, al Tribunal Supremo y a España en general. Y todo ello mientras sigue colaborando con la dictadura de Maduro a quien considera tan demócrata como Torra.

El tal ZP es además un gafe en continuo movimiento con una capacidad destructiva importante y especialista en meter la pata de manera ilimitada. Y bien haría Sánchez en rechazar y desmentir todo lo que Zapatero ha dicho sobre Cataluña porque si no lo hace ello querrá decir que este Presidente en funciones, con quien nadie quiere pactar la investidura, está de acuerdo con ese plan.

De hecho Sánchez ya le concedió un relator o mediador a Torra, se niega a decir que no dará los indultos a los golpistas y presionó al Tribunal Supremo al obligar al Abogado del Estado a retirar su petición de penas por rebelión.

O sea, Dios los cría y ellos se juntan en la alegre compañía del bailarín del Bruc Miquel Iceta que piensa y pretende en Cataluña lo mismo que ahora están tramando Sánchez y ZP.

Y todo ello adornado por los poderes fácticos económicos y mediáticos de siempre que, temerosos de la reaparición de la Coalición Frankenstein y de los nuevos impuestos, inspecciones y regulaciones, y lejos de preocuparse por el deterioro de la unidad de España, la primacía del Estado de Derecho, legalidad y la Constitución, están empeñados en ‘salvar al soldado Sánchez’ de su propia perdición.

¿Qué necesita España?

Pío Moa gaceta.es 27 Junio 2019

–¿A qué se debe el cambio de nombre de su blog?
–He intentado resumir en una frase-consigna lo que a mi juicio necesita el país. Porque se ve muy evidentemente amenazado como nación y como país libre.

–¿Qué espera con ello?
–A decir verdad, simplemente exponer las cosas, lo que pienso, con argumentos y datos. Pero efectos prácticos no espero ninguno. Me basta ver el panorama político para no hacerme ilusiones.

–¿Quiere decir que la cosa irá a peor?
–Pongámoslo así: la transición y la Constitución se hicieron con muy graves defectos, bastante gente lo vio enseguida, desde Julián Marías a Blas Piñar, o el propio diseñador de la primera fase, Torcuato Fernández Miranda. Con todo, era lógico que se cometieran errores importantes en una empresa sin precedentes históricos. Ahora bien, el problema es que esos errores no se corrigieron con el paso del tiempo. Por ejemplo, la experiencia de las autonomías nunca se analizó a fondo para corregir sus fallos o incluso cambiar su concepción, a pesar de que sus derivas se volvían cada vez más siniestras. Por ejemplo, la cuestión de la OTAN cuando se hunde la URSS. Por ejemplo, la infame cesión de Gibraltar. Por ejemplo, el atraque sistemático a la memoria del franquismo, el régimen sin el cual habría sido imposible la democracia. Por ejemplo, la Unión Europea… Para qué seguir. El propio concepto de democracia no existe en España: es una palabra mágica que cada político o partido emplea como le da la gana. Tenemos una clase política sencillamente infame, y todo eso no lo voy a cambiar yo, por supuesto.

–De acuerdo con su análisis, lo extraño es que España o la democracia no se hayan volatilizado ya. ¿Cómo es que hemos convivido razonablemente durante cuarenta años, con bastante prosperidad y logros importantes en economía, técnica, etc.? No vamos a pintar de color de rosa el panorama, como hacía el rey en sus mensajes navideños, pero realmente no nos hemos hundido.
— Entendámonos: lo que ha ocurrido ha sido un proceso de disgregación y satelización de España que actualmente ha llegado a extremos ya muy graves. Ha sido un proceso largo porque España no es un país como Yugoslavia, de creación muy artificial y reciente. Tiene tras de sí muchos siglos de historia y eso no es fácil destruirlo. Es posible, pero no es fácil. Además, la herencia del franquismo era extremadamente buena, por lo que demoler la sociedad heredada tampoco podía hacerse en cuatro días. Pero se ha venido haciendo. Los autores de la transición fueron sobre todo cristianodemócratas política e ideológicamente muy flojos, y sin la herencia del franquismo habrían llevado al país rápidamente a la ruina. Le pondré un ejemplo muy significativo. Usted habrá oído decir mil veces que en la transición se reconciliaron los españoles. Esta es una idea típica democristiana, asignándose méritos que no eran suyos. Fue justamente al revés: gracias a una reconciliación muy mayoritaria y muy anterior fue posible una transición sin demasiados traumas. Además, no hubo tal reconciliación: la ETA se convirtió en una pesadilla y los rupturistas derrotados en el referéndum del 76 emprendieron un largo e irreconciliable trabajo de zapa atacando y denigrando al franquismo, porque entendían perfectamente que este era la base de la democracia. Y de la unidad nacional, por cierto.

—Usted no puede negar que el franquismo era antidemócrata
–Lo he explicado mil veces. La democracia es el sistema de legitimación política más evolucionado y aceptado hoy en el mundo, un sistema que articule las diferencias de partidos manteniendo al mismo tiempo una convivencia general en paz y libertad. Pero no puede funcionar en países con gran miseria, graves odios sociales y partidos grandes no demócratas. Llegar a una situación que permita la democracia es un camino largo. En España la experiencia republicana fue un fracaso ante todo porque no había partidos demócratas. Lo más parecido era precisamente la CEDA, y eso es una paradoja, porque no se proclamaba demócrata mientras que los que sí se llenaban la boca con esa palabra eran los enemigos más cerrados de la libertad y de España. El Frente Popular fue una alianza de totalitarios, separatistas y golpistas, y eran partidos muy fuertes, por lo que la convivencia se hizo imposible. La precariedad intelectual y política de la derecha ha permitido que vuelvan a fortalecerse partidos que se identifican con aquel crimen organizado. Está también la paradoja de que gran parte de esos antifranquistas de pacotilla proceden de familias franquistas. Y son de pacotilla, pero no por ello menos peligrosos, dada la renuncia de la derecha a hacerles frente. Es más, la derecha ha terminado por apoyarlos. Pero el antifranquismo solo puede imponerse a costra de las libertades y con leyes como la de memoria histórica. Lo cual es más que significativo.

—Un punto que usted defiende parecerá a todo el mundo intragable: el de la neutralidad de España, un país profundamente integrado económica y políticamente en el conjunto de organizaciones del mundo occidental, particularmente la UE y la OTAN
–Así es. Pero eso que usted llama integración es realmente satelización política y colonización cultural, la otra cara de la disgregación separatista. Y a los políticos actuales les da pánico la sola idea de plantear el problema, quieren darlo por definitiva e históricamente resuelto, como tantas otras cosas. Pues bien, la realidad es que la posición histórica y actual de España en Europa es muy particular. La presencia de Gibraltar es profundamente reveladora, y por eso mismo se trata de oscurecer el problema implícito. Sobre estas cuestiones seguiré hablando en el blog, precisamente porque es el punto que todos los partidos y políticos están de acuerdo en rehuir.

–Pero usted ha apoyado a VOX, que al parecer es el único que dice algo en relación con Gibraltar.
–Sí, pero a VOX le falta un análisis coherente más amplio. Gibraltar es mucho más que Gibraltar: marca la posición global de España. Y vengo apoyando a VOX desde que no era casi nada, pero creo que está cometiendo errores serios actualmente. Claro que es casi imposible no cometerlos cuando todo le ha llegado tan de repente, algo parecido a lo que pasó con la transición. La cuestión es si será capaz de ver y corregir esos errores o continuará profundizando en ellos. Pero que yo venga apoyando a VOX no quiere decir que yo tenga influencia alguna en ese partido. Me limito a observar las cosas y analizarlas según mi punto de vista. Por abreviar, yo diría que los modelos para España, salvando muchas diferencias, serían Suiza en política exterior, e Israel en aspectos como su atención a la ciencia y la tecnología, y su firme espíritu nacional. Fíjese en que Israel, que se encuentra asediado por casi todas partes, tiene una democracia de muchos partidos que forman coaliciones y pactos y luchas permanentes entre ellos. En esas condiciones uno podría pensar: ¿por qué ese país no se disgrega rápidamente? Es por ese espíritu nacional de fondo, compartido por casi todos, a pesar de sus enfrentamientos, a menudo venenosos.

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Al revés que el resto de Europa occidental, después de la guerra España se reconstruyó con sus propias fuerzas, en medio de hostilidades exteriores, guerrillas comunistas y un aislamiento directamente criminal. Y dadas las circunstancias, se reconstruyó con auténtica brillantez en los años 40 y 50. No hubo un verdadero corte entre los años 40 y 50, “perdidos” según los demagogos, y el “milagro español” de los siguientes hasta la muerte de Franco. El milagro no habría sido posible sin la base económica construida en los años anteriores: https://www.youtube.com/watch?v=dMMpNSIsUgA

Jugando al juego del engaño, utilizando al pueblo de pin-pan-pum
Percibimos que la bonanza de la que continuamos gozando va a tener fecha de caducidad
Miguel Massanet diariosigloxxi 27 Junio 2019

¿Por qué se les llena la boca de la palabra democracia a aquellos que, precisamente, actúan como si no creyesen en ella o la interpretan como un comodín que solamente lo usan cuando se da el caso de que argumentarla les favorece, olvidándose de ella en aquellas otras ocasiones en las que les resulta incómodo sacarla a relucir?

Hemos entrado en una fase, en nuestra nación, en la que cualquier chisgarabís se permite opinar sobre temas de enjundia sin tener el menor conocimiento sobre ellos; en los que cualquier bocazas se permite hacer manifestaciones, alegremente, basándose en conocimientos superficiales sobre el tema del que se trata o que, incluso, se ha llegado al extremo de que la ciudadanía, como desgraciadamente está empezando a suceder en nuestra nación, decide tomarse la justicia por su mano, reniega de los tribunales de Justicia, desprecia el cumplimiento de las leyes ( como ya comenzaron a practicar los soberanistas catalanes) y decide darle más valor a las manifestaciones callejeras, los escraches, las voces de los agitadores profesionales o, y esto empieza a ser más preocupante, se creen a pies juntillas lo que la prensa, las TV, las radios o las redes y medios sociales les informan cuando, en realidad, lo que hace tiempo que están intentando es llegar a controlar a media humanidad, con sus recursos técnicos.

Por otra parte, es evidente que, con carácter general, se está notando un bajón importante en lo que hace referencia a la preparación cultural, profesional, humanista e, incluso, social de las nuevas generaciones de políticos, de los que se vienen nutriendo las cámaras de representación popular, tanto a nivel estatal como a nivel autonómico o municipal, a las que acceden ciudadanos a los que no les ha arrastrado su vocación por servir al pueblo, su patriotismo o su verdadero interés en colaborar en hacer que la ciudad, la autonomía o la nación, a la que se ha comprometido a representar, mejore sus servicios, sus relaciones ciudadanas y sus prestaciones sociales, no le importa tanto como la retribución que puede conseguir, en muchos casos con un mínimo esfuerzo y sin bagaje cultural alguno o no suficiente, si se tiene en cuenta que, el compromiso de cualquier persona que actúa, en representación de un colectivo, presupone aceptar una responsabilidad pública. El incentivo de conseguir un buen sueldo cuando la persona de la que se trate está en el paro, cobra un sueldo de 400 euros o no consigue, con la retribución que recibe en su situación civil, lo suficiente para atender las necesidades de su familia; puede resultar determinante para cualquier infiltrado en una agrupación política que piense mejorar sus estatus vital.

Cuando un político, como el actual presidente en funciones del Gobierno español, señor Sánchez, se olvida de que, SM el Rey, ha sido quién le ha confiado la misión de presentarle un gobierno con los suficientes apoyos para poder asumir la legislatura, con suficientes garantías para poderla llevar a buen término; no puede trasladar la responsabilidad de lo que le ocurra durante su gestión para conseguir los apoyos necesarios del resto de partidos que, evidentemente, ponen condiciones o se niegan rotundamente prestar el apoyo pedido. El señor P.Sánchez y su gobierno en funciones, han creído que pueden obligar al resto de partidos a darles el respaldo incondicionalmente, sin verse obligado a ceder en temas que llevaban en su respectivas propuestas electorales aquellas otras formaciones que no consiguieron la victoria y que, legítimamente, pueden pedir a cambio de colaborar en apoyar o formar parte de un gobierno, sea o no de coalición, sea o no de apoyos puntuales. Es evidente que no puede trasladar responsabilidades a quienes no se dejan convencer por sus ofertas y deciden no apoyar su investidura y tampoco puede chantajear, amenazando con inclinarse hacia las izquierdas o, lo que todavía es peor, recurrir a los separatistas soberanistas vascos o catalanes, cediéndoles competencias que están fuera de sus facultades o prometiendo indultos de posibles condenados por los sucesos del 1º de octubre del 2017, para así congraciarse con los “extremistas” del gobierno catalán.

En esta batalla incruenta que los políticos tienen planteada con respeto a las alianzas electorales, los apoyos a la investidura del nuevo presidente del gobierno y la posibilidad, algunos dicen que remota, de que fuera necesario convocar nuevas elecciones, una situación que, evidentemente, no parece que les interesaran a los señores de Podemos y a los del partido Ciudadanos que, como es de dominio público, están pasando por una situación delicada provocada por el escoramiento del señor Albert Rivera hacia el centro-derecha, una postura que ha desencadenado, en una parte de los miembros del partido naranja, una incomodidad que parece que anuncia una sarta de renuncias que, cuando menos, puede poner en entredicho lo que hasta ahora nadie ponía en la menor duda: la imbatibilidad de Albert Rivera al frente de Ciudadanos.

Sánchez, que tiene una habilidad innata para moverse por dentro de las cloacas de la política, está consiguiendo, casi sin esforzarse, que los partidos de la competencia, el trío formado por PP, Ciudadanos y VOX se estén tirando, mutuamente, los trastos a la cabeza, mientras él sigue planeando estrategias para conseguir instalarse en la Moncloa durante el mayor tiempo posible. Aunque es lamentable y, como ya decíamos en otro comentario, poco favorables para la derecha y el centro derecha españoles, tampoco se puede negar que el intento de PP y Ciudadanos de olvidarse de la existencia de un partido que ha conseguido un quinto puesto, con 24 escaños, en las pasadas elecciones legislativas, como es VOX, ningunearlo e insultarlo pese a necesitar de sus votos para conseguir gobernar en muchos municipios y, en especial, en la capital del reino, Madrid; además de retractarse de un documento firmado por ambas partes ( PP y VOX) en el que se les ofrecían puestos a representantes del partido de Abascal en el gobierno de Madrid; no ha sido muy sutil, más bien burdo, poco elegante y cargante, como ha quedado demostrado por el enfado de Abascal y sus compañeros de partido, que han decidido retirar el apoyo prometido, dejando al PP y Ciudadanos en minoría en el gobierno de Madrid.

Y mientras es evidente que al señor Sánchez, en su papel de Don Tancredo, viendo desde su atalaya como el resto de sus enemigos se destroza entre sí, mientras tiene a sus adoradores, los de Podemos, suplicándole que les otorgue ministerios o, en sus caso, le otorgue al cuitado de Pablo Iglesias un cargo importante que le permita presentarse ante los suyos con una victoria, aunque sea pírrica, para evitar que aquellos que se acuerdan de la casa de Galapagar se tomen la venganza de la debacle sufrida por el feminizado partido de Unidas Podemos; sin que parezca que le urja ocupar su cargo de presidente del Gobierno de España, mientras el país sigue sin conocer lo que le espera, una vez se hayan despejado las nubes que nos vienen ocultando cuáles van a ser las medidas del nuevo ejecutivo, una vez que el telón se levante y podamos comprobar cuáles van a ser las sorpresas que nos aguardan y conozcamos las nuevas medidas fiscales con las que nos van a obsequiar los recién llegados a la Moncloa.

Los sindicalistas, mientras tanto, no hacen más que recordarle al señor Sánchez su compromiso de derogar las reformas que el PP hizo respeto a medidas laborales que, en especial, hacían referencia a la prioridad de los convenios colectivos de empresa respecto a los provinciales, sectoriales o nacionales, un golpe bajo a unos sindicatos que se alimentaban, especialmente, de su actividad sindical dentro de las empresas, obligando al personal de las misma a pagar por el “servicio” que teóricamente se les prestaba. Desesperados por lo poco que actualmente vienen pintando en el mapa social español, tanto UGT como CC.OO, intentan conseguir recobrar sus competencias para volver a tener la potestad de intervenir en todos los convenios que se negocien en España. No obstante, tenemos la impresión de que el interés de Pedro Sánchez de ocupar un lugar preeminente en la CE, el conseguir, aprovechando el momento dulce por el que está pasando de la mano del señor Macron, una posición entre los principales líderes de la UE que le permita adquirir prestigio entre el resto de naciones europeas, al tiempo que le sirve de soporte para mantenerse el mayor tiempo posible gobernando España; no parece excesivamente dispuesto a indisponerse con Bruselas derogando lo que se implantó, precisamente, a instancias de la CE.

O así es como, señores, desde la óptica de un simple ciudadano de a pie, estamos viendo el panorama español, como percibimos que la bonanza de la que continuamos gozando va a tener fecha de caducidad y que, al final de este proceso, vamos a tener que luchar, una vez más, para demostrar que después de un gobierno de izquierdas, todo país necesita regresar a las derechas para que sean éstas las que pongan remedio a todos los desatinos políticos, desastres económicos y endeudamientos financieros a los que hayan que enfrentarse los nuevos gobernantes, como cada vez que cesa un gobierno en manos de las izquierdas.

Francia se acerca a la "extinción"
Giulio Meotti lagaceta.eu 27 Junio 2019

"Respecto a Francia, en 2019, ya no se puede negar una transformación crucial y arriesgada, que está en marcha un 'Gran Giro'", observó el fundador y presidente del Jean-Jacques Rousseau Institute, Michel Gurfinkiel. Se lamentaba de "la defunción de Francia como un país distinguido, o al menos como la nación occidental y judeocristiana que hasta ahora se presumía que era". Un reciente reportaje de portada del semanario Le Point lo llamó "la gran turbulencia".

Giro o turbulencia, los días de la Francia que conocíamos están contados: la sociedad ha perdido su centro de gravedad cultural: el viejo estilo de vida está desvaneciéndose y se acerca a la "extinción". La "francesidad" está desapareciendo y siendo sustituida por una especie de balcanización de enclaves que no se comunican entre sí. Para el país más afectado por el fundamentalismo y el terrorismo islámico, no es una buena fórmula.

El giro francés también se está volviendo geográfico. Francia parece ahora dividida entre los "guetos para los ricos" y los "guetos para los pobres", según un análisis del mapa electoral del mayor periódico de Francia, Le Monde. "En el sector más pobre, 6 de cada 10 nuevos hogares cuentan con un miembro nacido en el extranjero", señala Le Monde. Una especie de abismo separa ahora la Francia periférica —las localidades pequeñas, los suburbios y las áreas rurales— de las metrópolis globalizadas de los «burgueses bohemios». Cuanto más se enclaustren las élites francesas, con sus ingresos y su ocio cultural en sus enclaves, menos probable será que entiendan el impacto diario del fracaso de la inmigración masiva y el multiculturalismo.

Una reciente encuesta europea reflejó estas "dos Francias que no se cruzan ni hablan la una con la otra", observó Sylvain Crepon, de la Universidad de Tours, al analizar el éxito del partido de Marine Le Pen, Agrupación Nacional, en las últimas elecciones al Parlamento europeo. Le Pen y el presidente, Emmanuel Macron, los dos ganadores de las elecciones, hablan para dos grupos sociológicos completamente distintos. En los suburbios de París —Aulnay-sous-Bois, Sevran Villepinte y Seine-Saint-Denis—, Agrupación Nacional, de extrema derecha, ha experimentado un auge. En las ciudades, Le Pen va muy por detrás: quedó la quinta en París, la tercera en Lila y la cuarta en Lyon. Según Crepon:

Estas ciudades quedarán protegidas del voto a Agrupación Nacional por su estructuración sociológica. Eso le da crédito al discurso populista que diagnostica una élite desconectada. Esta [visión] respalda la idea de una ruptura sociológica que no es del todo equivocada.

A un lado de esta ruptura están las localidades como Dreux, que Valeurs Actuelles llamó "la ciudad que prefigura la Francia del mañana":

Por un lado, una ciudad regia con el vestigio de una historia que cree que todo está cambiando [el milenario]; por el otro, las ciudades están imbuidas de tráfico [de drogas] e islam. Los burgueses del centro de la ciudad votan a Macron, y los petit blancs a Le Pen.

Por otro lado, está París. "Todas las metrópolis del mundo conocen ese mismo destino. Aquí es donde fluye la riqueza y donde está la alianza entre los 'ganadores de la globalización' y sus 'sirvientes', los inmigrantes que han venido a servir a los nuevos amos del mundo, a cuidarles los hijos, a llevarles sus pizzas o a trabajar en sus restaurantes", escribe el distinguido analista social Éric Zemmour en Le Figaro. A partir de ahora, "París es una ciudad global, y no en realidad una ciudad francesa", escribe.

"Las clases superiores, burgueso-bohemizadas —según uno de los escritores más respetados de Francia, Christophe Guilluy están llenando las "nuevas ciudadelas" —como en la Francia medieval— y votando en masa a Macron. Han desarrollado "una manera única de hablar y pensar [...] que permite a las clases dominantes sustituir la realidad de una nación sujeta a una grave tensión e insistir en la fábula de la sociedad acogedora". Guilluy ha sido criticado por algunos medios franceses por abordar esta realidad.

El reciente movimiento de los "chalecos amarillos" —cuyos miembros se han manifestado todos los sábados en París durante meses contra las reformas del presidente Macron— es un símbolo de esta división entre la clase trabajadora y los progresistas gentrificados.

Según Guilluy, es una "conmoción social y cultural". Esta conmoción, según el filósofo francés Alain Finkielkraut, consiste en la "fealdad de la Francia periférica y sus efectos sobre las vidas concretas, la tristeza de estas clases trabajadoras que no sólo han perdido un estándar de vida, también un referente cultural". En Francia, existe ahora una sensación generalizada de "desposesión".

El partido de Marine Le Pen ha ganado más del doble de elecciones departamentales que Macron. Le Pen ganó en las áreas deprimidas y desindustrializadas del norte, el sur del centro y el este de Francia de donde proceden los chalecos amarillos.

"Desde que me vine a vivir a Francia en 2002, he visto cómo el país ha culminado una completa revolución cultural", escribió hace poco Simon Kuper en Financial Times.

El catolicismo está casi muerto (sólo el 6 por ciento de la población francesa va habitualmente a misa), aunque no de forma tan absoluta como su vieja "iglesia" rival, el comunismo. La población no blanca ha seguido creciendo.

Macron, explica Kuper, es el símbolo de una "nueva sociedad individualizada, globalizada e irreligiosa".

La huida de Francia del catolicismo es tan evidente, que un nuevo libro, L'archipel français: Naissance d'une nation multiple et divisée, del encuestador Jerôme Fourquet, ha descrito el fracaso cultural de la sociedad francesa como una "era poscristiana": el alejamiento de la sociedad francesa de su matriz católica es ya casi total. El país, afirma Fourquet, está ahora implementando su propia descristianización. Y sólo hay un sustituto fuerte en el horizonte. Hoy ya hay, según un nuevo estudio académico, tantos musulmanes como católicos entre los jóvenes de Francia de 18 a 29 años, y los musulmanes representan el 13% de la población de las ciudades más grandes de Francia, más del doble de la media nacional.

A veces, los sentimientos musulmanes de solidaridad comunitaria parecen haberse aprovechado de esta fragmentación al crear sus propios "guetos de la sharía". Un informe del Institute Montaigne, «La fábrica islamista», ha detallado la radicalización de la sociedad francesa musulmana. En lugar de la integración, la asimilación y la europeización, los extremistas musulmanes de Francia quieren el multiculturalismo, la separación y la división. Los enclaves de inmigrantes en las afueras de las ciudades francesas, plantea Gilles Kepel en su libro La fracture, fomenta "una ruptura con los valores de la sociedad francesa y la voluntad de subvertirlos". "La gente no quiere vivir junta", dijo Gérard Collomb, exministro del Interior de Francia, en unas declaraciones recogidas por Valeurs Actuelles.

Esta "fractura" se volvió a señalar en la misma publicación: "Cuatro de cada diez niños de Seine-Saint-Denis tienen nombres de pila musulmanes". El encuestador Jérôme Fourquet reveló en un nuevo estudio que "el 18% de los recién nacidos en Francia tienen nombre musulmán".

El "Gran Giro" de Francia está en proceso. Como escribió hace poco el filósofo Alain Finkielkraut, "El incendio de Nôtre Dame no es ni un atentado, ni un accidente, sino un intento de suicido".

“El islamismo se está colando como una zarza en la sociedad francesa”, afirma el diario francés Le Figaro
Un demoledor informe de dos diputados revela el elevado grado de infiltración islamista en los servicios públicos franceses

www.latribunadelpaisvasco.com 27 Junio 2019

El diario parisino Le Figaro ha publicado un demoledor informe sobre la infiltración islamista en los servicios públicos galos que ha conmocionado a la sociedad francesa. La investigación, realizada por dos diputados de la Asamblea Nacional, Éric Diard y Eric Poulliat, analiza sectores claves para la vida pública, desde las Fuerzas de Seguridad a los transportes o las prisiones, pasando por la educación o los deportes, y pone negro sobre blanco lo que las élites políticas, intelectuales y culturales francesas llevan varias décadas negando: el islam militante y conquistador está avanzando a un ritmo rapidísimo en el suelo francés. Tal y como explica el propio Le Figaro en un fulminante artículo editorial, “además de efecturar sangrientos y espectaculares actos de terrorismo, el islamismo se está colando por todas las partes de la sociedad francesa como si fuera una zarza. En cuanto a la delincuencia, incluso podemos hablar hoy de un islamismo de cuello blanco. El número de salafistas detectados habría aumentado en quince años de 5.000 a 50.000 militantes”.

El trabajo revela que, a fecha del 29 de mayo de 2019, 21.039 personas se encontraban registradas en Francia como posibles protagonistas de procesos de radicalización terrorista islamista. De este monto total, 10.092 elementos radicalizados “están completamente activos” y alrededor de 1.500 ejercen “profesiones sensibles en sectores estratégicos como el transporte terrestre y aéreo, la seguridad o la atención directa de cara al público”. De hecho, los relatores de la Asamblea Nacional francesa explican que, por ejemplo, es muy importante tener en cuenta que en sectores como los de las policías municipales o los de la seguridad privada, los controles anti-radicalización islamista son “menos estrictos”, elemento que tiene una importancia clave: miles de estos profesionales serán reclutados de cara a los Juegos Olímpicos de París de 2014 y, por lo tanto, resulta urgente “reforzar los controles” y poner en marcha nuevos organismos de inspección.

El informe de los diputados Éric Diard y Eric Poulliat denuncia que "la política de prevención y detección de la radicalización islamista sigue sin desarrollarse en los servicios de salud pública” y considera escandaloso que, en el ámbito de la educación superior, por ejemplo, no exista ninguna línea de colaboración entre las universidades de París y la Prefactura de Policía (DRPP) de la capital francesa. El propio prefecto de la Policia, c Michel Delpuelch, citado en el texto, explica que, en su opinión, "existe una cierta renuencia por parte de la Universidad a ponerse en contacto con la policía, ya que el DRPP nunca ha recibido un informe de ninguno de estos centros”. Los autores de la investigación proponen que en todas las universidades franceses se desarrolle “un sistema de vigilancia” contra la radicalización islamista, nombrando un encargado de este tema e impulsando comités de seguridad.

Los responsables de la investigación, que se ha construido sobre decenas de entrevistas y centenares de horas de investigación y análisis de normativas y estretegias institucionales, hace una mención especial sobre la pujanza de la radicalización islamista en el sector deportivo francés. “La radicalización islamista en el contexto de la práctica deportiva puede adoptar diversas formas. Puede consistir en exigir una oración colectiva en los vestuarios o, incluso, en las competiciones, hasta la exigencia de que toda la comida haya de ser exclusivamente halal o la obligación de llevar calzoncillos en la ducha. Algunos competidores se niegan a inclinarse ante sus oponentes afirmando que solamente se inclinan ante Alá. En lo que hace referencia a la vestimenta, los ‘leggings’ que cubren todas las partes del cuerpo, los hiyab y velos se están extendiendo en la práctica competitiva, aunque algunas regulaciones prohíben este tipo de ropa. Pero, por otro lado, parece que las federaciones delegadas respaldan algunos de estos trajes (por ejemplo, usar ‘leggings’). En caso de conflicto, el velo a veces es reemplazado por un pañuelo. Algunos clubes no están abiertos para las mujeres o éstas no pueden entrenar allí al mismo tiempo que los hombres. Una federación de deportes de combate incluso habría pedido a su director técnico nacional que tomara en cuenta las fiestas religiosas musulmanas para establecer el calendario de competiciones”.

Le Figaro explica en su editorial que esta gangrena proselitista es el fruto “tanto de años de cobardía como de una ‘benevolencia’ culpable de las autoridades”. Para el periódico galo resulta escandaloso que todos los que hacen sonar la campana de alarma ante la infiltración islamista en los servicios públicos franceses sean considerados como reaccionarios, intolerantes e iluminados. “Sin embargo, es importante no invertir la carga de la prueba. Solo describen la situación de un país que se niega a abrir los ojos” y que olvida lo que afirmó el propio Gerard Collomb antes de abandonar su puesto en el Ministerio del Interior: “Hay que temer que mañana vivamos ‘cara a cara’ una versión local de la guerra de civilizaciones”.

Por todo esto, afirma Le Figaro, debemos enviar señales evidentes de firmeza ante esta infiltración islamista. “Esperamos estas señales del Presidente de la República”.

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Denme de baja
¿Por qué hemos de sostener una televisión que blanquea a Otegui?
Luis Ventoso ABC 27 Junio 2019

Los veteranos lo recuerdan perfectamente. Durante el franquismo existían en España periódicos del Estado, la Prensa del Movimiento. Si hoy se intentasen crear unos diarios propiedad del Gobierno nos parecería un mal chiste, un anacronismo antidemocrático intolerable. El servicio a los lectores de prensa lo cubre perfectamente la oferta privada, con cabeceras de distintas sensibilidades. Sin embargo, aquello que en prensa consideraríamos inadmisible continúa vivo en radio y televisión, donde perduran las cadenas estatales. Su existencia siempre acaba provocando perturbaciones en el correcto funcionamiento de la democracia, pues indefectiblemente reman a favor del Gobierno de turno, dañando el juego limpio electoral (tal presión tendenciosa se exacerba en las cadenas autonómicas, pues todas, de Canal Sur a TVG, pasando por la delirante TV3, son botafumeiros entregados del poder).

TVE, sostenida por nuestros impuestos, ofrece los mismos concursos de cocina, baile y canto que las privadas, sus telediarios son partidistas, y sus series, casi siempre peores que en las cadenas comerciales. Entonces, ¿por qué mantener una televisión pública española? Hay tres razones que la justificarían: defender la idea de España, el español y la cultura española; ofrecer unos contenidos de alta calidad y unos informativos más o menos imparciales, al estilo de la BBC; y ejercer de gran plataforma para impulsar a nivel mundial las ventas y el prestigio del audiovisual español, como hace también el consorcio británico. El problema es que la actual TVE no muestra el menor interés por defender la idea de España y su cultura; sus informativos están al servicio de Sánchez y hasta desatiende el español (alardea, por ejemplo, de haber cuadriplicado sus horas en catalán, lo contrario de lo que debería ser su función de unir a los españoles en lo común).

Ayer, el canal informativo de TVE hizo una entrevista de cámara en horario estelar al exterrorista Otegui, inhabilitado por la justicia hasta 2021 y condenado en su día a seis años de cárcel como secuestrador etarra. Otegui, por supuesto, nunca ha pedido perdón de manera rotunda por los más de 800 asesinatos de ETA y lidera el partido que encarna la sucesión política de la banda terrorista. Además, su objetivo declarado en la vida es destrozar España, independizando el País Vasco y Navarra. Entrevistarlo constituye una ofensa a los muertos y sus familias, a la unidad nacional y a la propia dignidad de los profesionales de TVE. Entonces, ¿por qué se incurre en esta infamia? Pues porque Sánchez, con su victoria pírrica, podría necesitar los votos de Bildu para la investidura. Así que urge iniciar la operación blanqueo (y ahí está Rosa María para lo que toque). Llega entonces la pregunta final: ¿por qué tenemos que sufragar con nuestros impuestos una televisión que con la entrevista de anoche en realidad nos provoca repugnancia? ¿Qué sentido tiene una cadena pública española cuando da cancha a un exterrorista que es un furibundo enemigo de España? Por favor, denme de baja. No quiero pagar por esto.

RTVE: degradante ofensa a las víctimas
EDITORIAL ABC 27 Junio 2019

La entrevista que Televisión Española difundió ayer con Arnaldo Otegui es una vergüenza para este ente público y una ofensa a la sociedad española y a las víctimas de ETA. El devenir de la actual dirección de RTVE está marcado por un servilismo continuo a los intereses del Gobierno socialista, ahora mismo en funciones, y a la agenda política y social de la izquierda. Así, las monjas asesinadas por el Frente Popular quedan en la categoría de «desaparecidas» mientras que un terrorista reincidente merece una entrevista estelar en horario de máxima audiencia. Todo encaja en la degradación de la cadena pública, tan sensible con sus «viernes negros» frente al PP y los lacitos naranjas «contra la manipulación», y tan pastueña a la conveniencia del PSOE de tener satisfecho a Otegui y controlados los votos de EH Bildu en el Congreso.

Para frenar éticamente la presencia de este terrorista en la televisión pública no hay escrúpulos de «memoria histórica», la cual explica que el atentado de la T4 fuera un «accidente», según declaró el entonces presidente Rodríguez Zapatero, y la masacre de monjas, una desaparición. También con Otegui hay continuidad entre TVE y el tratamiento que la izquierda viene dando a los proetarras desde los tiempos de la negociación con ETA, cuando el inevitable Zapatero dijo de Otegui que había hecho «un discurso por la paz».

Ahora se trata de que aquella negociación política tenga una justificación histórica blanqueando el pasado de un terrorista multirreincidente y, de paso, premiar a Bildu en el proceso de normalización de ETA en la historia de España. La independencia profesional de un ente público no significa neutralidad ante un pasado marcado por el terror, el secuestro, la extorsión y el crimen. Cientos de personas fueron asesinadas, otras muchas secuestradas y heridas y más aún destrozadas de por vida, expulsadas del País Vasco y ahora obligadas a ver en la televisión pública a un símbolo de lo peor de ETA. Difícil que esta televisión pública pueda mostrarse más servil al que manda y sus objetivos, aunque se trate de un Gobierno en funciones.

Inhabilitado políticamente por la Justicia, debido a su copioso pasado criminal, y sin un acta de diputado o concejal que blandir como excusa, nada pinta Otegui en RTVE, salvo para ejecutar un indecente intento de blanqueo a un sujeto que, además de un espantoso pasado criminal del que nunca se ha arrepentido, sigue persiguiendo la destrucción de España. La dimisión de Rosa María Mateo es ya imprescindible. Tras aquel bochorno disparatado del debate electoral, la entrega sin matices del ente al sanchismo hace inviable la permanencia de los actuales gestores. Los españoles pueden tolerar la diaria y machacona manipulación, pero nunca esta incalificable ofensa a las víctimas.

Bildu, línea roja para los demócratas
 larazon 27 Junio 2019

Que desde el nacionalismo vasco se procure la institucionalización de Bildu, la formación directamente heredera del brazo «político» de la banda terrorista etarra, no deja de ser una afrenta a sus víctimas, pero es una de esas estrategias de doble vía, comprensibles, por cuanto diluye la responsabilidad por omisión del PNV en la dolorosa tragedia sufrida por la sociedad española. Pero que el proceso de revisión histórica o, mejor dicho, de blanqueo del pasado criminal de ETA, se vea favorecido desde el partido del Gobierno de España, sin otra razón plausible que las necesidades de apoyo parlamentario del candidato y presidente del Ejecutivo en funciones, Pedro Sánchez, se escapa a la recta comprensión.

Porque el problema no es tanto que los terroristas y el entorno que les dio cobertura no hayan sido capaces de admitir lo que su actuación supuso de delito de lesa humanidad, de atentado simple y directo a las libertades básicas de una población que se expresaba por vías democráticas y que, pese a los peores zarpazos padecidos, nunca demandó otra respuesta que la estricta aplicación de la ley, como que se abone desde las instituciones nacionales la interpretación de que existió un «conflicto político» que debe ser resuelto sin vencedores ni vencidos.

Que, además, apuntalen el relato los mismos partidos de la izquierda que exhuman maniqueamente el franquismo y proscriben el olvido; los mismos que prescriben cordones sanitarios a una formación como VOX, perfectamente inscrita en el juego democrático, no deja de ser un ejercicio de inequidad pasmosa y, por lo tanto, un insulto grave a la inteligencia y la sensibilidad de la mayor parte de los españoles.

No es sólo que desde la televisión pública, sufragada con los impuestos de todos, se invite a intervenir a un terrorista convicto como Arnaldo Otegi, que nunca se ha arrepentido de su pertenencia a ETA ni ha colaborado en el esclarecimiento de los crímenes de la banda que quedan por juzgar, sino que la emisora que preside Rosa María Mateo se justifique en que también se va a entrevistar a una dirigente como Rocío Monasterio, de trayectoria democrática y personal impecables, proponiendo una equidistancia simplemente intolerable.

Una instrumentalización lamentable, a nuestro juicio, de un medio de comunicación público sin mayor motivo que justificar ante el cuerpo electoral el apoyo parlamentario de Bildu en la investidura de Pedro Sánchez, un partido, no lo olvidemos, que tiene declarado paladinamente que si actúa dentro de las instituciones nacionales es para hacer el mayor daño posible al modelo constitucional vigente. Pero es que, además, el discurso de los proetarras es potencialmente letal para los anticuerpos totalitarios de cualquier sociedad democrática.

Ninguna legitimidad puede otorgarse a quienes trataron por la violencia de imponer sus ideas a los demás y que, como hizo el jefe etarra Josu Ternera ante el juez francés que decretó su ingreso en prisión el pasado 2 de junio, se permiten alardear de haber contribuido a un acuerdo de paz y de mantener contactos con las «altas esferas del poder», como si tuvieran estatuto de beligerancia y hubieran luchado una inexistente guerra. No. Entendemos los problemas del presidente del Gobierno en funciones ante las dificultades que se presentan a su investidura, pero la solución no puede pasar por el recurso a los herederos de una banda criminal que fue derrotada gracias al sacrificio de la sociedad española, a la firmeza de sus instituciones democráticas y al esfuerzo impagables de los hombres y mujeres de las Fuerzas de Seguridad del Estado y de la Magistratura. Otegi sólo es un hombre de paz en la medida de que no pudo conseguir sus objetivos y cercenar las libertades de los españoles.

El PSOE, cómplice de Batasuna
Cristina Seguí okdiario 27 Junio 2019

Ninguno de los procesos de blanqueamiento de ETA puestos en marcha desde la negociación con la banda terrorista y Zapatero, es más poderoso que la falta de memoria personal y colectiva. Bajo la amnesia más absoluta, una mujer podría llegar a enamorarse de su propio violador si éste tuviera la oportunidad de programársela y seducirla un día cualquiera en la cafetería de la esquina, un homosexual podría trabajar denodadamente para un jefa homófoba que le hubiera llamado “maricón de mierda”, o el padre del “pequeño Gabriel” podría pasar un platónico fin de semana en Paris con Ana Julia Quezada, la asesina de su hijo. Gracias a la amnesia de muchos que olvidaron la sentencia del Tribunal Supremo de 2011, gracias a la ignorancia de demasiados que jamás se leyeron, y a la connivencia de otros que la enterraron, hoy, tu cuñado de 43 con síndrome de Peter Pan te dice en la paella del domingo que ETA se ha acabado, e Isabel Celaá repite desde el púlpito ministerial que “los escaños de Bildu son legales y legítimos” 19 años después de que la ETA volara por los aires a su jefe en la consejería de Educación del País Vasco, Fernando Buesa, junto a su escolta Jorge Díez en Vitoria.

La Sala del 61 del Tribunal Supremo impedía entonces la presencia de Bildu en los comicios electorales del 22 de mayo de 2011
por considerar que la coalición de Eusko Alkartasuna y Alternatiba se había erigido como “un cauce simulado y fraudulento para soslayar la ilegalización judicial del brazo político de ETA y así permitir el acceso de Batasuna/ETA a las instituciones representativas”, sentenciaba que “Bildu había sido auspiciada por la misma ETA”, que “sus candidatos independientes actuaban como testaferros de Batasuna en un contexto de en el que las timoratas condenas a la violencia “habían sido incluso recomendadas por ETA".

Hoy, Bildu no es auspiciado por ETA, sino por Sánchez, que tras empolvar al terrorista Otegi esta noche para que brille rutilante en el set de RTVE, acabará recibiendo en Moncloa al secuestrador de Javier Rupérez y tiroteador de Gabriel Cisneros. Bildu es auspiciado por la ministra de Justicia Lola Delgado quien, tras declarar que “Bildu ha aceptado la Constitución, pero Vox la ha rechazado en parte”, ha sido reprobada por el filoetarra de Bildu en el Congreso de los Diputados, Oskar Matute. “Oye Lola, no me jodas la plana, que somos etarras de ralea y la ejecución de 900 personas ha sido un trabajazo de puta madre”.

Hoy, Bildu es auspiciado por todos y cada uno de los varones de PSOE que callaron como ratas el día que Eguiguren calificó a Josu Ternera como “un héroe de la retirada”. Hoy, Bildu, es auspiciado por todos y cada uno de los diputados del PSOE que, tras ver como su organización da el poder a Batasuna en Navarra, no romperán la disciplina de voto porque ahora toca casar más de 850 asesinados con su “normalidad democrática”, el eufemismo de volver a enterrar a Fernando Buesa, a Enrique Casas, a Fernando Múgica, a Joseba Pagaza, a Isaías Carrasco, a Juan Priede, a Ernest Lluch, o a Froilán Elespe, para amancebarse con todos los pertenecientes a banda armada que integran las listas de Bildu: Pablo Gorostiaga, condenado por colaboración con la banda terrorista a 9 años de cárcel, Jokin Aranalde, condenado por integración en ETA, Berogi Madarnaz, condenado por integración y número 2 de Bildu al Senado, con la ex alcaldesa de Hernani que dedicó un “chaparrón de aplausos” a los etarras que atentaron con éxito en la T4 de Barajas.

Hoy, el PSOE es un partido partidario de Batasuna que ha ordenado a la directora de RTVE legitimar más de 300 crímenes sin resolver, los impunes actos de homenaje a etarras, el pago de indemnizaciones a los presos batasunos, la actividad terrorista, y el rechazo al desarme real y comprobable.

El hacha de Otegi en TVE
Cristina Losada Libertad Digital 27 Junio 2019

Ha sido reaparecer Zapatero pidiendo indultos y una sentencia que "no comprometa el diálogo", y reaparece a lo grande, en la tele pública, su hombre de paz preferido, Arnaldo Otegi, que es uno de los grandes ídolos del separatismo catalán. Donde mayor número de rendidos admiradores debe de tener el que fue dirigente de la organización terrorista ETA es ahí, entre los separatistas de Cataluña. Lo llevaron de invitado de honor a la Diada previa al golpe de Estado del 1-O, y se lo rifaban en la calle jóvenes y mayores para sacarse selfies con él. Le invitaron a más de un programa de TV3, y público y periodistas quedaron encantados con su verbo y su persona. Prueba del irresistible encanto es que vuelve a esos platós con regularidad.

La última vez que estuvo en la cadena separatista dijo que hacían falta políticos como Ernest Lluch, sin que dijeran, ni el entrevistador ni él, que a Lluch se le echaba en falta porque lo habían asesinado los correligionarios del batasuno. Tanto le quieren en TV3, que es raro que no le hayan hecho tertuliano. Aunque es más fácil saber cuál es el secreto de su hechizo: no su inverosímil faceta de hombre de paz, sino su íntima vinculación con ETA, su condición de heredero político del terror. Es el hacha lo que gusta. Contra lo que se suele creer y suele decirse, los que admiran al fanático que comete y justifica crímenes no lo hacen a pesar de que mata, sino porque mata.

Otegi pasa ahora de TV3 a TVE, y hay fundamento para pensar en los motivos. Daniel Portero, de la asociación Dignidad y Justicia, dice que así se le agradece el apoyo en Navarra a un Gobierno de los socialistas. No hay duda de que este tipo de honores mediáticos se conceden por algo. Cuando Zapatero estaba en sus diálogos nada platónicos con la ETA, se recurrió al Times para sacar al asesino en serie De Juana Chaos, demacrado en una cama hospitalaria, diciendo que hacía un llamamiento por la paz, y le concedieron prisión domiciliaria. Ya sabemos, con más certeza que entonces, que la ETA puso como condición para seguir dialogando que se arreglara lo de De Juana. Hoy no hace falta tanto subterfugio, y se puede colocar el hacha en prime time en TVE sin que nadie se vista de negro, mucho menos por las víctimas de ETA.

Hace dos días, un ex alto cargo del socialismo navarro mostraba su impaciencia con la exigencia de veto a Bildu en estos términos: "Ya vale lo de vivir de las rentas de ETA". Y no lo decía por Bildu, ni por el propio Otegi, que viven políticamente de las rentas de los asesinatos, secuestros y extorsiones de la organización terrorista. Al contrario. Todo eso es agua pasada, Bildu y Otegi son tan legales y legítimos como los demás y se puede pactar con ellos sin problemas. Más aún, la normalidad democrática consiste en pactar con ellos: los que no condenan la historia criminal de ETA deben su actual estatus político a ese historial y continúan alimentando la comunidad del odio que sustentó el terrorismo. Qué menos que una entrevista con Otegi en TVE para afianzar esa anómala normalidad, tan provechosa cuando se traduce en apoyo parlamentario.

Ábalos estableció la equivalencia entre Bildu y Vox semanas atrás, y todas las semanas lo hace de un modo o de otro la portavoz del Gobierno en funciones. Hay que suponer que, en el ámbito socialista, la equivalencia ha caído, en favor de Bildu. Pero sigue cumpliendo una función poner a los dos partidos al mismo nivel. Así, Televisión Española defiende la entrevista con Otegi diciendo que hay tanto pluralismo informativo allí que el mismo día llevan a la dirigente de Vox Rocío Monasterio. Vox y Bildu, Bildu y Vox, siempre en pareja, siempre gemelos. La equivalencia es muy útil para la limpieza en curso. Lo que se está haciendo es ensuciar a Vox para limpiar a Bildu. Lo está haciendo el Partido Socialista.

Hay argumentos en favor de entrevistar al diablo si se deja y uno los puede comprar o no. Pero esto de Otegi no es una entrevista. Es una operación política. Con razón estaba exultante el batasuno, que anunció en Twitter: "No os perdáis mañana la entrevista que me realizarán en La Noche 24 horas". Hay, sin embargo, otras razones. Hay 856 razones, por lo menos, para no darle a Otegi el lustre de la televisión pública. Son 856 personas que se perderán la entrevista porque perdieron la vida a manos de ETA.

Otegi en TVE
EDITORIAL Libertad Digital 27 Junio 2019

Qué evidente y qué infame es todo este grotesco espectáculo blanqueador. Cosas que nos helarán la sangre, que diría la matriarca de los Pagaza.

Ya sea gratis et amore, ya sea como pago adelantado a los proetarras por su beneplácito a las investiduras de María Chivite como presidenta de Navarra y de Pedro Sánchez como presidente del Gobierno, la decisión de RTVE de conceder una entrevista en horario de máxima audiencia al histórico capo del brazo político de ETA Arnaldo Otegi constituye un ultraje a la memoria, a la dignidad y a la justicia debida a las víctimas del terrorismo. Como el resto de los bildutarras, el secuestrador Arnaldo Otegi jamás ha condenado los crímenes de ETA, tampoco los que tuvieron por víctimas a destacados compañeros de partido de Sánchez y Chivite.

Si ya es reprobable que un medio de comunicación privado brinde un altavoz a los proetarras, aún más repugnante es que lo haga uno estatal que se financia con el dinero de los contribuyentes y con no menos coactivas mordidas a medios de titularidad privada. Así las cosas, se entiende perfectamente que muchas víctimas del terrorismo –como las representadas por Dignidad y Justicia– hayan respondido a esta humillación con un plantón al hipócrita homenaje que el Congreso de los Diputados les va a brindar este mismo jueves. Y es que, si no fuera porque Pedro Sánchez es el máximo responsable de este ultraje en forma de entrevista, el mayor homenaje que podrían recibir las víctimas del terrorismo de la ETA de Otegi sería la destitución fulminante de la biempagada Rosa María Mateo, comisaría política del PSOE que funge de administradora única de RTVE.

Sólo partidos constitucionalistas como PP, Ciudadanos y Vox han reprobado debidamente esta forma de blanquear a Bildu, con la que en su día ETA presumió de haber "ganado la batalla de la ilegalización". El silencio del PSOE es tan elocuente como el de la extrema izquierda podemarra y el de los golpistas catalanes, es decir, de quienes instalaron a Sánchez en la Moncloa, con quienes Sánchez no tendría el menor problema en volver a pactar.

"Todas las formaciones políticas que tienen escaños son legales y son legítimas", dijo sin vergüenza hace unos días la portavoz del Gobierno, Isabel Celaá. Y ahora van los lacayos de Sánchez en RTVE y practican una entrevista al secuestrador Arnaldo Otegi. Qué evidente y qué infame es todo este grotesco espectáculo blanqueador. Cosas que nos helarán la sangre, que diría la matriarca de los Pagaza.

¿Qué ‘conflicto’ ni qué niño muerto?
Carlos Esteban eltorotv.com 27 Junio 2019

Oigo y leo por ahí que la entrevista de Televisión Española a Otegui es una hábil añagaza del poder socialista para ‘blanquear’ a Bildu y que así cante menos cuando necesite su apoyo en el Congreso. Si es así, me sorprende infinito la torpeza.

No porque no les crea capaces de tanta vileza: les tengo, en general, por gente amoral, por gente que en su cálculo político no incluyen la ética, sino la percepción ética, como un factor. Me asombra porque el efecto es el contrario al pretendido.

Hay razones para que buena parte del común no quiera acordarse de ETA, para que acepte cualquier negociación, para dejar atrás todo aquello incluso sin agotar la justicia. Quien lo vivió, lo entiende, aunque no lo justifique. El terrorismo se basa precisamente en ese instinto, sabe que hay muchos dispuestos a pagar casi cualquier precio para acabar con esa ruleta rusa en las calles, con ese temor al telediario, a esas imágenes de cadáveres desparramados por las calles familiares.

Pero es siempre una concesión. No se venderá así, porque es torturante saberse vil; se dirá que es razonable, se hablará de ‘conflicto’, de ‘contencioso’, de la necesidad de ‘diálogo’, de dejar el pasado atrás, e incluso de ‘hombres de paz’, porque la realidad es demasiado fea. No solo esa realidad de los muertos sorpresivos de tantas plazas, sino la realidad de nuestro miedo impaciente.
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Esa reacción convierte a las víctimas en parias, a los supervivientes, a sus familias. Gente como Ortega Lara se hace odioso para muchos, no a pesar de lo que ha sufrido, sino precisamente por lo que ha sufrido; porque, sin quererlo, es un reproche andante para los apóstoles del olvido precipitado.

Este instinto sí supo leerlo el poder, esto le salió macabramente bien. Un tipo que nos tiene acoquinados blandiendo la pistola en nuestra cara, haciéndonos saber que en cualquier momento podemos ser nosotros los que acabemos tumbados en un charco de nuestra propia sangre, se vuelve súbitamente simpático cuando suelta la pistola. El alivio hace esas cosas, y la vergüenza por ese alivio hace que tratemos de taparlo con mil frases biensonantes que no destruyan la imagen que tenemos de nosotros mismos, como hace que sintamos un rencor irracional y automático hacia quienes, con su propia existencia, nos recuerdan lo que estamos blanqueando.

Pero todo eso, ya digo, exige silencio y disimulo y olvido. Y la entrevista de ayer echa por tierra todo el tenderete. Le vemos ahí, hablando del daño que tenía, atención, ‘derecho’ a hacer. Le vemos negándose a pedir perdón, a condenar. No hablamos de un error tipográfico, de un insulto que puede entenderse piadosamente como una descripción, de una comisión que uno se ha metido en el bolsillo y que trata de explicar como un justo emolumento, no: está hablando de niños muertos, de bombas que mutilan a gente que pasaba por la calle, del asesinato como argumento político, del secuestro, de la extorsión. De sembrar miedo, miedo literalmente de muerte.

Todas las justificaciones que uno haya amontonado para blanquear la negociación y la existencia de Bildu y la legitimidad de contar con sus votos no aguanta esto, se viene abajo. Todo reaparece en su crudeza ante ese rostro, ante esa tozuda negativa. Reaparece, duplicada, nuestra vergüenza, esa que hemos hecho tanto por tapar y vestir de sensatez y deseo de paz.

El truco era no ver, no mirar tan de cerca, no recordar. Si España puede oír a Otegui, ver a Otegui, y seguir buscándole para un ‘selfie’, sencillamente vivo en un país terminal.

Indigno blanqueo de Otegi en TVE
Editorial El Mundo 27 Junio 2019

La operación para blanquear a Bildu orquestada por La Moncloa cristalizó anoche en la entrevista a Arnaldo Otegi en TVE. Su emisión -en vísperas del Día de las Víctimas del Terrorismo, fecha del primer asesinato de ETA- supone el enésimo sometimiento de la televisión pública a las prioridades estratégicas del Gobierno. Porque, más allá del interés informativo que tenga entrevistar a un tipo de tan abyecta trayectoria, lo relevante es que este intento de presentar a los herederos de ETA como un actor político normalizado coincide con el hecho de que el PSOE se haya abierto a aceptar sus votos. El vínculo inmoral que Sánchez ha establecido con un partido sucesor de Batasuna constituye un oprobio para la historia del socialismo español, pero también subraya las inquietantes intenciones de un presidente que no encuentra límites a su voluntad de poder.

Los dos escaños de Bildu en la pasada legislatura sirvieron para hacer presidente a Sánchez a través de la moción de censura, y la abstención de este partido será decisiva en una eventual investidura de la candidata del PSN en Navarra. De hecho, los socialistas ya se han prestado a facilitar la entrada de los proetarras en la Mesa del Parlamento navarro. Esta secuencia explica por qué dirigentes de Bildu aparecen ya con frecuencia en los espacios informativos y de opinión de la radiotelevisión pública. Sin embargo, la entrevista con Otegi rebasa el colmo de la obscenidad. Primero, porque se trata de un personaje con un pasado manchado con la execrable huella de su pertenencia a ETA. Y segundo, porque supone conceder una presencia en prime time a un ex etarra reconvertido en dirigente político incapaz, aún hoy, de condenar el terrorismo. Otegi no es un "hombre de paz", tal como le llegó a calificar el ex presidente Rodríguez Zapatero. El coordinador general de Bildu militó en ETA, fue encarcelado en cinco ocasiones y participó en el secuestro del director de Michelín en Vitoria, Luis Abaitua, en 1979. Todavía hoy, pese a llenarse la boca con la palabra democracia, tiene pendiente la condena sin equidistancias del daño causado por ETA durante tantos años en los que sus satélites en las instituciones justificaron la violencia para lograr fines políticos. De hecho, los homenajes a presos etarras siguen sucediéndose en muchas localidades del País Vasco y de Navarra. Ni Otegi ni ninguno de sus compinches en la cúpula batasuna han dado muestras de arrepentimiento.

Bildu, como recordó ayer la AVT, procede del brazo político de ETA. Resulta indigno que se le trate como un partido más, porque no lo es. Los directivos y los responsables de informativos de Televisión Española no parecen entender esta evidencia, pero lo verdaderamente alarmante es que tampoco da muestras de haberlo asumido el presidente del Gobierno. Blanquear a Bildu supone una vileza que golpea la memoria de las víctimas del terrorismo.

TVE blanquea al terrorista Otegi para adecentar sus pactos con Pedro Sánchez
EDITORIAL ESdiario 27 Junio 2019

Sánchez lleva un año apoyándose en la nueva Batasuna y ha coronado esa vergüenza utilizando al ente público para blanquear a un terrorista que sigue sin condenar a ETA.

La misma RTVE que se refiere a Vox como partido ultraderechista y pretende echarlo del sistema constitucional entrevistó, en horario de máxima audiencia, a un terrorista condenado por pertenecer a a ETA que, además, está inhabilitado como cargo público en cualquier institución española.

Ni siquiera la certeza de que Arnaldo Otegi, líder de la nueva Batasuna, hubiera condenado ahora la extrema crueldad sanguinaria de ETA (casi 900 muertos, miles de heridos y decenas de miles de afectados), se merecería ese trato de un ente público consagrado a estigmatizar a partidos perfectamente constitucionales para, en realidad, boicotear el diálogo con ellos de otros tan intachables como PP o Ciudadanos.

Porque tanto dolor no se puede compensar con unas palabras protocolarias, más destinadas a la rehabilitación propia que a la de las víctimas, y trufadas siempre de una apelación a un inexistente conflicto global con daños equiparables entre los verdugos y sus damnificados.

Pieza de ETA
Pero es que además no llegaron: el secuestrador Otegi, pieza clave del entramado de ETA, se negó a condenar las barbaridades de sus compañeros, aunque sí tuvo tiempo para presumir de sus supuestas aportaciones a la paz y para denunciar las torturas y represiones sufridas por los suyos en este tiempo.

Todo esto con un entrevistador incapaz de cortar ese discurso, de parar la entrevista para evitar tan lamentable autobombo o de permitir las preguntas del resto de periodistas allí presentes, limitados a un turno final casi sin réplica al final del espacio.

Blanquear a Otegi como socio y utilizar RTVE para esa propaganda define la esencia del sanchismo y su falta de escrúpulos

Es obvia la intención de RTVE, objeto del primer decreto ley tras la moción de censura para ponerla al servicio de Sánchez con una purga inaceptable de profesionales: dignificar a Bildu como apoyo del PSOE, y con ello al conjunto del independentismo.

No es una hipótesis, sino una certeza en aumento: la nueva Batasuna ya votó a favor de Sánchez en su asalto inicial a La Moncloa, le secundó en buena parte de sus decretos ley, pactó el control del Parlamento navarro y muy probablemente se entiendan para acceder al Gobierno de la Comunidad Foral.

Humillante
Blanquear a Otegi, el dirigente que estaba en la playa mientras asesinaban a Miguel Ángel Blanco, obedece al mismo objetivo que mueve todo en el actual PSOE: adecentar lo indecente para facilitar el acceso o mantenimiento del poder por parte de Sánchez.

Esta vez han llegado demasiado lejos, utilizando burdamente un ente público puesto con descaro al servicio de un líder que se permite incluir o excluir a quien considera oportuno, sustentando en una poderosa maquinaria de propaganda que financian todos los españoles. También las familias de los asesinados, humillados por este indigno terrorista beneficiario de una alfombra roja en TVE.

Sánchez no puede usar TVE para blanquear a un terrorista
OKDIARIO 27 Junio 2019

Hace apenas un año que la banda terrorista ETA anunció su disolución en 2018. Dejó tras de sí un rastro de 853 asesinatos –de los cuales 307 continúan sin resolver–, miles de heridos y miles de familias por siempre rotas. Arnaldo Otegi ha sido condenado en dos ocasiones por pertenecer a esta organización criminal. En total ha cumplido más de 12 años de cárcel, seis de ellos por el secuestro del empresario Luis Abaitúa. Ojalá ETA fuese el pasado, pero su sombra, su rastro de odio y de muerte, continúa tristemente vivo y fresco en el presente.

La vinculación de Bildu con ETA es total. Basta un dato: Otegi –insistimos: condenado en dos ocasiones por pertenecer a la banda– es su actual coordinador general. Una pregunta retórica: ¿imagina el lector que la televisión pública francesa abriese su espacio para que un representante del Frente Corso explayase sus teorías sobre la democracia y los derechos humanos? Los terroristas corsos causaron 15 muertos. Y la respuesta evidente a la pregunta es no.

La entrevista en TVE tiene el claro fin de blanquear a este individuo, de normalizar la maldad, de ofrecer carta de naturaleza a lo que nunca dejará de ser una monstruosidad. De este modo, resultarán más aceptables los votos de EH Bildu cuando el PSOE los necesite. El propio Otegi ha sido claro cuando ha explicitado su estrategia: “No bloqueo, no cheques en blanco”.

El problema, y más serio de lo que pudiera parecer, lo tienen ahora los socialistas. En la política, como en la vida misma, hay pocas cosas gratis, y pactar con Bildu desde luego no es una de ellas. El PSOE es un partido vinculado a los valores de la Transición y en los momentos realmente importantes de nuestra historia reciente nadie ha puesto en duda su sentido de Estado y su compromiso con la Democracia. Pactar, porque habría un pacto –“no cheques en blanco”, recuerden–, con los herederos de ETA, con gente que ha asesinado a 11 socialistas –Enrique Casas, Fernando Múgica, Joseba Pagaza, Ernest Lluch y otros siete héroes– tiene como consecuencia la gangrena moral. La legitimidad ética es un capital etéreo pero importantísimo. El PSOE tiene que ser consciente de qué hace.

Rocío Monasterio plantó a TVE para no ser su coartada con Arnaldo Otegi
ESdiario Sdiario 27 Junio 2019

La dirigente de Vox fue invitada al mismo programa de RTVE que tuvo de estrella a Otegi, pero al enterarse se negó a acudir al sentirse utilizada para blanquear al batasuno.

La polémica por la entrevista a Otegi en RTVE no disminuye. Al contrario, crece al conocerse detalles como el revelado por Rocío Monasterio, candidata de Vox en la Comunidad de Madrid: ella había sido invitada al mismo programa, para una entrevista posterior a la del dirigente de Bildu, sin que en el momento de la citación le constara esa presencia.

Al conocerla y constatar que el programa 'La Noche en 24 horas' promocionaba a la vez ambas entrevistas, la dirigente del partido de Abascal fue tajante y anunció su plantón. "Lo siento pero no voy a participar en este programa como coartada para invitar al terrorista Otegui. VOX no va a colaborar en el blanqueo político y mediático de ETA".
Otegi se burla de las víctimas en directo en TVE y se niega a condenar la "violencia política"

Para no dejar dudas, el también dirigente de Vox y marido de Monasterio, Iván Espinosa de los Monteros, reforzó el mensaje de su compañera y fue especialmente duro con RTVE, con un contundente tuit que dejó clara la posición del partido:
Iván Espinosa de los Monteros
‏Verified account @ivanedlm

Iván Espinosa de los Monteros Retweeted El Mundo España
Atención a las explicaciones de @rtve comparando el partido del terrorista Otegui con el de Ortega Lara:
“Por el Canal 24h pasan representantes de todos los partidos con representación parlamentaria", y como ejemplo dicen que hoy también irá Rocío Monasterio, candidata de Vox”

El "perfecto" manipulador
J.M.Zuloaga. larazon 27 Junio 2019

José Antonio Urruticoechea, «Josu Ternera», es de esos que ve la hierba crecer. Con tantos años de militancia en ETA, fue de los primeros que se dio cuenta de que jamás iban a «doblegar al Estado español», gobernara el que gobernara, por lo que rápidamente se apuntó a aquello de la negociación. Quien había controlado férreamente la banda terrorista, como explicó Juan José Rego, el que intento asesinar al Rey Don Juan Carlos en Mallorca, no se iba a quedar al margen de un proceso tan importante, en el que había que pactar un «empate», sin vencedores ni vencidos.

A partir de 1986, la lucha antiterrorista había empezado a cobrar fuerza y la experiencia acumulada, a dar sus frutos. Pero los políticos mordieron el anzuelo de la negociación. Urruticoechea, detenido en pleno «proceso y cuya presencia en Argel fue reclamada por ETA, dirigía a distancia lo que ocurría en Argel, donde la voz cantante la llevaba su compinche Eugenio Echeveste, «Antxon». El Gobierno socialista de Felipe González estaba receloso y mandó una representación que a la banda le pareció insuficiente y ocurrió lo del atentado de Zaragoza, que fue perpetrado, como han reconocido numerosos etarras, entre ellos el autor de la masacre, Henri Parot, para presionar al Gobierno. Y lo consiguieron parcialmente aunque, al final, por la cerrazón de los pistoleros, no se llegó a ningún acuerdo.

A partir de ahí, «Ternera» adoptó el papel de víctima de sus irreductibles compañeros de cuadrilla criminal. Convenció a futuros interlocutores, a los que había conocido en su época de legalidad, cuando fue miembro del Parlamento vasco (antes de huir en 2002). Entre ellos, Jesús Eguiguren «Txusito», destaca sobre los demás. Hace unos días, calificaba a su antiguo compañero de conciliábulos de «héroe». Habrá que pensar que el socialista vasco debe estar todavía abducido por una especie de síndrome de Estocolmo (o de Oslo, porque allí se celebraron algunas de las negociaciones), lo que demuestra la capacidad manipuladora de «Ternera».

Inasequible al desaliento, trató de vender la misma «burra» ante los tribunales de París. Si la lucha antiterrorista, ese puñado de hombres y mujeres que se han dejado la vida por España, no hubieran cambiado el curso del «conflicto» (ETA dixit), que no le quepa la duda a nadie que «Ternera» habría estado sentado en una mesa, pero no la de la negociación, sino la del enjuiciamiento extrajudicial de los «perdedores» que, para colmo, habrían llamado «comisión de la verdad».

La presidenta de la AVT planta a TVE después del "escarnio" de la entrevista de Otegi
OKDIARIO 27 Junio 2019

La presidenta de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), Maite Araluce, ha plantado al Canal 24 horas de TVE después del "escarnio" que ha supuesto la presencia del etarra Arnaldo Otegi en la cadena pública.

"Tras la indigna decisión de RTVE de servir de altavoz a Otegi, he decidido no acudir a la entrevista en Canal 24 horas de TVE. Las victimas no merecemos el escarnio hoy causado por RTVE", ha escrito Araluce en un apunte en su cuenta de Twitter.

La presidenta de la asociación de víctimas iba a ser entrevistada en el mismo espacio de la cadena pública. Este jueves es el día de las víctimas del terrorismo y reciben un homenaje en el Congreso de los Diputados. Ya este miércoles la AVT había mostrado su rechazo a que la televisión de todos sirviera de altavoz para blanquear al líder de Bildu. "Mostramos nuestro más absoluto rechazo" por la presencia de un dirigente perteneciente a la heredera del "brazo institucional de ETA", aseguraban desde la AVT.

Araluce se une así a Rocío Monasterio. La dirigente de Vox en Madrid iba a ser entrevistada inmediatamente después de Otegi, pero ésta ha declinado el ofrecimiento para evitar que el partido de Abascal "contribuya al blanqueamiento" del condenado por terrorismo.

Durante todo este miércoles, las fuerzas constitucionalistas han mostrado su más absoluto rechazo a la presencia de Otegi en la cadena que pagan todos los españoles. Desde Albert Rivera a Pablo Casado, pasando por José Luis Martínez Almeida o Ana Beltrán.

Este rechazo se ha visto refrendado por la presencia de decenas de personas que se han concentrado a las puertas de RTVE, movilizadas por Nuevas Generaciones (NNGG) del Partido Popular. Con las manos pintadas de blanco han coreado consignas contra la presencia del jefe de ETA en un programa del Ente que dirige Rosa María Mateo.

Asociación Hablamos Español  latribunadelpaisvasco.com 27 Junio 2019
La Xunta entrega en gallego los exámenes de Lengua castellana para una oposición

Es sabido que en las Administraciones públicas gallegas, tanto autonómicas como locales, el uso del español está muy restringido, y que el uso de nuestra lengua común está completamente prohibido por la Xunta de Galicia en la administración educativa.

No se puede usar ni en la rotulación de los centros de enseñanza, ni en boletines de notas, avisos, circulares, y los profesores tienen prohibido usarlo en actas y comunicaciones internas. Incluso los nombres de las asignaturas solo existen oficialmente en gallego. Quienes formamos parte de la asociación Hablamos Español ya estamos acostumbrados a esto, pero la Xunta de Galicia acaba de sorprendernos con algo nuevo que noas ha parecido ciertamente insólito.

Estos días se están celebrando las oposiciones al cuerpo de profesores y se han publicado las normas por las que se regirán las pruebas. La presidente de Hablamos Español, Gloria Lago, recibió el viernes, horas antes del primer examen, el mensaje de un opositor que llamaba su atención sobre algo que le pareció insólito: las pruebas del examen de Lengua castellana y Literatura, se entregaban a los examinados también en gallego.

Una vez realizadas las comprobaciones oportunas pudimos atestiguar que, efectivamente, esto era así y que se especificaba que la última prueba, la exposición oral de un tema, debía realizarse en castellano, lo que mostraba que el resto de exámenes para opositar a una plaza de docente de Lengua española podía realizarse en gallego. El sábado, cuando les entregaron los exámenes también en gallego los aspirantes así lo interpretaron.

Ni en las bases para las oposiciones para profesor de francés, inglés o gallego existía la opción de realizar el examen en otra lengua que no fuera la de la asignatura que se iba a impartir.


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