AGLI Recortes de Prensa   Domingo 7 Julio 2019

El caso de Murcia: Rivera provoca y Abascal liquida la alternativa al PSOE
Federico Jiménez Losantos  Libertad Digital 7 Julio 2019

Lo visto en Murcia esta semana tiene muchas lecturas, y no pretendo agotarlas todas: me faltan datos que los partidos de centro-derecha han ocultado a sus votantes en particular y a la ciudadanía en general. Lo que tengo claro es que no hay precedentes de una burla a una región española como la registrada allí. Y tengo la certeza moral de que la humillación a la que los jefes de Cs y Vox en Madrid han sometido a sus representantes murcianos se la habrían evitado a los votantes catalanes y vascos. Sobre los madrileños, tengo dudas, que se despejarán esta semana. Pero cambiar la abstención por el 'no' a mitad de discurso, como hizo Vox, por órdenes de Madrid, era una vergüenza inédita en la historia de la democracia española.

Responsable, Cs y culpable Vox
Es posible que Ciudadanos sea responsable en última instancia, por su estúpido sectarismo frente a Vox, pero el culpable de esa humillación a la democracia ha sido el partido ayer de Abascal, hoy no sabemos de quién. Porque por segunda vez fue Vox el que votó con Podemos y PSOE contra el candidato del PP. La primera, pudo ser un razonable alarde de fuerza. La segunda desnudó la debilidad de los tres partidos que deberían construir la alternativa a una Izquierda más que dispuesta a construir un régimen social-comunista-separatista sobre los escombros del régimen del 78 y del Estado español. Nada de eso les ha importado a Abascal ni a Rivera. Había que demostrar quién era más chulo, y creo que ambos pueden estar igualmente satisfechos: han empatado a irresponsabilidad.

El fondo de ese embrollo que humilla a los votantes y deshonra a los partidos que lo cometen, es sencillo, sórdidamente sencillo: tanto Abascal como Rivera quieren ocupar el lugar de Casado, pero sin presidir el PP. El uno no quiere llegar y el otro no quiere volver. Pero ambos quieren reinar sobre la Derecha antes que pensar en derrotar a la Izquierda, porque ambos son jóvenes y creen que llegarán a la Moncloa contra el PSOE, pero no con el PP. Rivera cree que habrá investidura de Sánchez y que no se repetirán elecciones, así que se prepara para una guerra de trincheras dentro de las derechas, cuando los votos que pidieron y obtuvieron fue para oponerse a la izquierda socialista, comunista y separatista, no para matarse entre ellos.

Vox empuja a Ciudadanos, que se deja empujar
En Murcia uno tenía la impresión de que Vox quiere que Ciudadanos se alíe con el PSOE y le empuja a ello impidiendo su participación en un gobierno alternativo. Y al menos una parte de Ciudadanos quiere ese empujón de Vox para romper el compromiso de Rivera de no apoyar a Sánchez. Quizás, al propio Rivera le viene bien para tener una salida. De otra forma no se entiende el veto desde Madrid a la firma de un acuerdo en Murcia que estaba hecho. Que Vox tampoco ha jugado limpio lo demuestra el compromiso de Abascal a abstenerse que, de pronto, se convirtió en un incomprensible 'no'. Que el ventrílocuo de los muñecos murcianos fuera Espinosa y no Abascal, da lo mismo. Peor si se hizo a espaldas del jinete que si éste delegó la puñalada en el señorito, pero en ambos casos hubo, al menos, una mentira de Abascal. Tal vez dos. Aunque el liante sea el otro.

Al margen de lo que, tras su reunión con Casado, prometió a López Miras y pudo escucharse por el manos libres del teléfono, pero no cumplió, hubo una mentira anterior tras la que se escondió Abascal por la mañana, y que recuerda la ocurrencia de provocar una moción de censura contra los ayuntamiento de izquierdas al día siguiente de dejarla ganar, en Zaragoza y Madrid. Dijo Abascal que los medios "acólitos" del PP y Cs mentíamos, porque si no la apoyaba Cs, la izquierda no gobernará Murcia ni Madrid.

¿Le da igual a Vox que gobierne la Izquierda?
La verdad es que, si Vox no apoya a la derecha, que es de lo que se trata, se repetirán las elecciones, que seguramente ganará la izquierda. Ya no tendrá problemas Vox con la derechita cobarde y la veleta naranja, pero a ver quién vuelve a confiar en ellos para derrotar al PSOE y a Podemos.

La limitada masa encefálica que dirige Vox clama entonces: "¡Nos da igual! ¡Para hacer la misma política, mejor que la haga la izquierda!" Y ya hay quien pide en las redes derribar al Gobierno andaluz para que se enteren el PP y Cs de lo que cuesta un peine en la oposición, ¡como si ellos fueran a conquistar el Poder en cuanto haya elecciones! Por supuesto, los que llevan a Vox al abismo, suyo y de toda la derecha, saben muy bien que no les dará igual a los ciudadanos, que van a sufrir mengua segura en sus libertades y serán arruinados a impuestos.

Pero a cambio, nos dicen, se conserva el honor. Digo el Honor, con mayúscula, al que estos señores dicen sacrificar lo que no es suyo, sino de los votantes, y que se resume en que los ayer humillados por Rivera serán humillados mañana por Sánchez. Ah, y como andan sobrados de gallardía y hombría (otra cosa es la solvencia financiera) entregarán la Comunidad de Madrid, reducto de resistencia fiscal y política a los socialistas del PSOE y del PP, a Gabilondo y al comunista Errejón. Nos venden como caballeroso, viril y así como machote lo que no pasa de estúpido, fementido y traidor.

Una semana para rectificar o morir
En la semana que empieza sabremos si Ciudadanos quiere seguir provocando a Vox para debilitar a un PP que perdería las bases de poder territorial en Madrid y Murcia, porque Rivera sólo piensa en la Moncloa, o si se bajan del burro de su insoportable chulería unos señores que venían a regenerar la política española y, hasta ahora, lo que están demostrando es que lo que les va es la administración caprichosa del caciquismo partidista. Porque lo de Murcia ha sido una apoteosis de la corrupción caciquil, con la novedad de que en el siglo XIX el partido hacía elegir a los "cuneros" por provincias seguras, y en el XXI, son los elegidos democráticamente por las provincias los tratados como chachas y mayordomos del cacicazgo central.

Creo que nadie sabe lo que está pasando en Vox. O lo que ha pasado ya, que es el eclipse, esperemos que momentáneo, de la autoridad moral de Abascal, en beneficio de una pareja, pandilla o secta que no eran lo que se dice nada antes de que surgiera ese movimiento patriótico que venía a salvar a España de separatistas y comunistas, y va camino de entregársela. Este viernes, se preguntaba Francisco Rosell en la tertulia de Es la Mañana de Federico: ¿Qué ha cambiado en unos meses para que en Andalucía se pudiera pactar lo que pactaron PP, Cs y Vox: un cambio que liquidó casi cuarenta años de corrupto régimen socialista y, sin embargo, ahora no se pueda pactar lo mismo para Murcia o Madrid, donde no hay que conquistar sino defender?

Lidercitos de porcelana
Y se respondía: el partido es aparentemente el mismo y el líder, teóricamente, también; el único cambio es que hay dos actores nuevos. ¡Pero qué cambio! Aquel partido que no dejaba entrar a sus mítines a los medios que les maltrataban, hoy es huésped fijo de La Sexta y de la SER. Y el fijo no es sólo el líder, sino los que, desde Madrid, dan a Murcia la orden de cambiar la abstención pactada por el 'no', junto a Podemos y PSOE. ¿Ha pensado alguien con responsabilidad en Vox cuantos 'noes' para elecciones futuras han cosechado con ese sansonismo trapacero? Yo no lo sé, pero sé que tampoco lo saben los que dicen que todos los votantes de Vox apoyan la actitud de sus jefes madrileños humillando a los murcianos para deleite de la Izquierda y de Ciudadanos, el que menos sufre con el desaire. Algo ha cambiado también en poco tiempo: ya nadie habla de los votos que ganará Vox en Murcia, sino de los que no perderá. Los lidercitos de porcelana no aspiran más que a salvar sus muebles, como los marqueses de Galapagar.

Para criticar a Vox hay que haberle votado
Nota del Editor 7 Julio 2019

Echarle la culpa a Vox del desvarío de "ciudadanos" tiene sentido cuando lo hace alguien que no votó a Vox y votó al PP, así que sus críticas carecen de valor y rigor. Vox no va a correr la suerte de UPyD que se dejó pastorear por muchos "generadores de opinión" que se empeñaron en que UPyD y "ciudadanos" eran lo mismo. Vox tiene que mostrar carácter ante la estupidez y los insultos y amenazas de "ciudadanos" y PP. Todas las críticas deberían ser contra el Dr Cum Fraude en vez de dedicarse a intentar tumbar al único grupo que defiende España.

Estamos en esta situación porque el PP ha demostrado su absoluta inutilidad y traición, y quieren que con un poco de polvos de talco en la nariz nos creamos que el PP no tiene el deber de desaparecer. El PP tiene que desaparecer, ha desperdiciado todas las ocasiones de defender España. Como ciudadano de cuarta clase, español hablante donde el español es lengua impropia, región pastoreada por el PP, soy una demostración viviente de que el PP no tiene razón de existir.

Atrapados en las garras de Vox
José Antonio Sorolla Cronica Global 7 Julio 2019

El fracaso de la investidura en Murcia y el bloqueo en la Comunidad de Madrid demuestran que las dos derechas, el PP y Ciudadanos (Cs), están atrapadas en las garras de Vox, que puede decidir en un momento determinado si levanta el dedo pulgar para dar un gobierno al PP o lo baja para vetarlo, como ha ocurrido con el candidato popular a la presidencia de la Región de Murcia, Fernando López Miras.

Cuando parecía que al final el candidato del PP saldría elegido en la segunda votación, ya que Cs había aceptado sentarse a la mesa con el PP y con Vox, los representantes del partido ultra se levantaron obedeciendo órdenes procedentes de Madrid y cumplieron su amenaza de votar no en la investidura. Esta es la primera demostración de fuerza de Vox en las negociaciones tripartitas de la derecha y podría reproducirse en la Comunidad de Madrid, donde hay convocado un pleno para el próximo miércoles sin ningún candidato designado, algo también insólito.

Las ideas de Vox son abominables, pero tienen razón al exigir un pacto a tres bandas para otorgar sus votos a un gobierno en el que después podrán o no participar. Pero lo mínimo, desde un punto de vista democrático, es que las tres fuerzas de la derecha suscriban un acuerdo para obtener los votos de Vox donde son necesarios para gobernar, cortando, además, tanto en Madrid como en Murcia, el paso a la lista más votada, la del PSOE.

La pretensión de Albert Rivera de que Cs solo pacta con el PP es tan falsa como ridícula. En Murcia, representantes del PP, de Vox y de Cs se reunieron durante cinco horas mientras en Madrid tanto el secretario general de Cs, José Manuel Villegas, como el diputado Juan Carlos Girauta, seguían negando que estuvieran negociando. Este último dijo: “Será un café”. Y parafraseando a George Bush padre, añadió: “Lean mis labios, Ciudadanos no negocia acuerdos programáticos con Vox”. El café salió amargo, quizá porque en cinco horas el azúcar se disuelve hasta no dejar ni poso.

Lo peor es que toman a los ciudadanos por imbéciles. ¿Cómo se puede decir que no se negocia y que solo se toma un café estando cinco horas sentados a una mesa? Rivera debería asumir la realidad y reconocer que su opción de disputarle a Pablo Casado el liderazgo de la derecha incluye pactos con Vox, porque la posición de decir que no hay ningún pacto al mismo tiempo que se aceptan los votos ultras es insostenible. Sobre todo para Vox, como se acaba de poner de manifiesto en Murcia.

Por el momento, Cs ha conseguido una vicepresidencia de la Junta de Andalucía, una vicealcaldía de Madrid, algunos alcaldes y la participación en numerosos ayuntamientos con los votos de Vox. Pero es que, además, Badajoz acaba de romper el tabú: el jueves se convirtió en la primera capital de provincia en la que gobiernan el PP (alcaldía y ocho concejalías), Ciudadanos (cuatro concejalías) y Vox (una). No se trata de un pacto de investidura, sino del gobierno municipal constituido.

Pese a todas las evidencias, los dirigentes de Cs siguen asegurando que no negocian con Vox con el mismo desparpajo con que Rivera sostiene que no va a ir a la Moncloa a hablar con Pedro Sánchez porque el papel de las consultas corresponde al Rey, confundiendo la ronda para designar a un candidato a la investidura con los contactos que el designado pueda mantener para lograr una mayoría. Negarse a hablar, aunque Rivera tenga decidido votar no a Sánchez, es un hecho sin precedentes en la democracia. Rivera, en realidad, no deja de aportar innovaciones desde que decidió tomar el camino que él cree que le llevará a la Moncloa y que lo más seguro es que no le lleve a ninguna parte.

Las abominables ideas de los ultrtas de Vox
Nota del Editor 7 Julio 2019

Ahora resulta que defender España es abominable y ultra. Vox está por la defensa de España y con las experiencias sufridas con las acciones de "ciudadanos" y PP poco se puede confiar en ellos, siempre preocupados por su maquinaria y nada por España.

El ‘caso OKDIARIO’ como símbolo de la complejitis de la derecha
EDUARDO INDA okdiario 7 Julio 2019

No hay nada más patético que ver a un político de derecha o de centroderecha pidiendo perdón ante un furibundo izquierdista que le impone, cual cordero degollado, su pensamiento único. O a un periodista de la misma tendencia echando mano de esa falsa ecuanimidad que provoca que el intolerante de enfrente acabe teniendo razón sistemáticamente. En España ser de centroderecha, liberal, democristiano y no digamos ya de Vox está prohibido en términos prácticos, de sociedad civil. Legal es legal pero ay de ti si osas romper el monopolio de conciencia patrio.

Precisamente para esto último nació (ahí tienen mi columna fundacional titulada ‘El Diario de la Tercera España’) OKDIARIO. Para acabar con esta España del pensamiento único, de la corrección política que sólo favorece a una parte del espectro ideológico y, por encima de todo, para finiquitar ese guerracivilismo que resucitó José Luis Rodríguez Zapatero con las nefandas consecuencias por todos conocidas. Este proyecto intelectual no es de ninguna de las dos Españas que combatieron en esa contienda de malos contra malos que fue la Guerra Civil. Nosotros siempre apostaremos por la España de Ortega, la de Marañón, la de Menéndez Pidal, la de Sánchez-Albornoz e incluso por la de Madariaga. La de los que fueron perseguidos por los socialistas y los comunistas de esa primera democracia fallida que fue la Segunda República y el por el franquismo. Esa Tercera España que en el fondo es la España Constitucional, la del 78, la que germinó Adolfo Suárez y sedimentó Felipe González enterrando los resentimientos del pasado.

Pero resulta que 80 años exactos después del fin de la Guerra Civil estamos en las mismas pero al revés: los que perdieron son los que mandan ahora y los descendientes de los que ganaron los que piden perdón como unos penitentes de tres al cuarto. Por eso constituye un auténtico milagro, que debería estudiar la vaticana Congregación para las Causas de los Santos, mantener viva esta casa que es la de todos ustedes, queridos lectores. No nos casamos con nadie, nuestro sino es estar al más puro estilo Martín Ferrand SIEMPRE CONTRA EL PODER. Dicho lo cual es público y notorio que apoyamos más las opciones de centroderecha, como el PP o Ciudadanos, porque son las que mejor representan ese espíritu del 78 que tanto costó forjar tras cuatro décadas de oscuridad.

El jueves teníamos una prueba de fuego para comprobar si el centroderecha español compuesto por PP y Ciudadanos es la “derechita cobarde” que pregona Vox o un centroderecha con narices como el de Aznar. Un centroderecha, este último, que las más de las veces hizo frente al pensamiento único sin complejitos salvo ese trágala con Prisa que le acabó matando. El test era el debate convocado en la Mesa del Congreso para resolver la petición podemita de expulsar un año del Congreso a nuestro periodistazo Segundo Sanz que osó publicar las fotografías del despachazo que se ha hecho Pablo Iglesias.

El secretario general de Podemos ha juntado en uno tres despachos del Congreso porque considera que los 27 metros cuadrados que tiene una de estas estancias es poco para un tipo que vive en un casoplón de 270 metros cuadrados, 2.000 de parcela, casa de invitados y piscinaco. Nos lo contaron, nos dieron hasta el vídeo, fuimos a comprobarlo in situ y, obviamente, lo publicamos. Sólo faltaría. No pude evitar acordarme de los que tenían los dirigentes del Grupo Popular del Congreso en la etapa aznariana. Cada vez que yo me veía con el vicepresidente Álvarez-Cascos, por poner un solo ejemplo, nos metíamos en una de esas minidependencias en las que como te echases para atrás corrías serio riesgo de pegarte un coscorrón.

Segundo Sanz se limitó a poner en práctica la diligencia profesional exigida a cualquier reportero de OKDIARIO: chequear los hechos más allá de toda duda razonable y publicar. Las imágenes del despachazo del niñato de Galapagar no eran fake, eran reales como la vida misma. El tipo que percibió 272.000 dólares del narcoasesino Maduro en el paraíso fiscal de Granadinas entró en cólera, nos llamó de todo y por su orden, blasfemó como si no hubiera un mañana y exigió a sus secuaces políticos y mediáticos que consumasen la vendetta. Sus machacas Gloria Elizo, una tipa sectaria donde las haya, y el argentino Gerardo Pisarello. Este indeseable es el que hace cuatro años arrancó una bandera de España al popular Alberto Fernández Díaz en el balcón del Ayuntamiento de Barcelona. La primera es vicepresidenta del Congreso, el segundo, ocupa la Secretaría Primera.

La votación tuvo lugar el jueves. Se aprobó la expulsión por “publicar” las imágenes del despachazo del intocable Iglesias. Han leído bien: “Por publicar [textualmente dicen “usar”]”. Se pasaron por el forro de sus caprichos el artículo 20 de la Constitución Española, que consagra el derecho fundamental a la libertad de expresión. Lo más bananero de todo es que el escrito aprobado por PSOE, Podemos, PP y Ciudadanos no lo redactó ningún letrado de la Cortes sino el jefe de prensa, Jesús Serrano, un periodista peneuvista con pinta de pobre hombre. ¿Qué ocurrió? ¿Que ningún jurista del Congreso quiso estampar su firma en un documento que en la práctica es una vuelta a la peor de las censuras de la dictadura?

Que Podemos iba a votar “sí” era obvio. Además de ser los promotores de la iniciativa es público y notorio que ansían nuestra muerte civil en general y muy particularmente la mía. Y no sé si incluso mi muerte física. El PSOE también por razones obvias. El sanchismo no nos perdonará jamás que publicásemos la tesis fake de Pedro Sánchez. Lo que no esperaba es que el PP y Ciudadanos se prestasen a una censura que nos retrotrae a ese franquismo que tan de moda se ha puesto últimamente. Ana Pastor, Adolfo Suárez (han leído bien, sí, Adolfo Suárez) e Ignacio Prendes dijeron “sí bwana” a la propuesta de los comunistas bolivarianos Elizo y Pisarello. Así se las gasta el centroderechita imbécil, cobarde y colaboracionista.

Se pueden meter su censura donde les quepa. Porque Segundo Sanz seguirá entrando al Congreso invitado por algún diputado y porque el Tribunal Supremo nos acabará dando la razón. La libertad de expresión es un derecho fundamental que no se puede vulnerar así como así. Lo peor de todo es la lectura que se extrae de todo esto: que la dictadura moral de la izquierda es abrumadora salvo algunos oasis como el nuestro. Si Adolfo Suárez González, el de verdad, levantase la cabeza le recordaría a su hijo una de sus frases para la historia: “Hay algo que ni siquiera Dios pudo negar a los hombres, la libertad”.

Podría terminar con la frase de Martín Niemöller popularizada por Brecht: “Primero vinieron a por los socialistas y no dije nada porque yo no era socialista; luego vinieron a por los sindicalistas y no dije nada porque no era sindicalista. Luego les tocó el turno a los judíos y no dije nada porque no era judío; y al final, vinieron a por mí pero ya no quedaba nadie que dijera nada por mí”. Pero lo haré con otra tan o más pertinente aún de Thomas Jefferson, uno de los padres fundadores de los Estados Unidos: “Prefiero periódicos sin Gobierno a un Gobierno sin periódicos”. Teníamos claro que los totalitarios Elizo y Pisarello quieren denonadamente un Gobierno sin medios de comunicación críticos. Lo que no teníamos tan claro es que Suárez, Pastor y compañía pensasen lo mismo. Malos tiempos para el pensamiento libre.

La parálisis política cuesta dinero
 La Razon 7 Julio 2019

Algo más de trece millones de euros, sólo en sueldos, complementos salariales e indemnizaciones de los diputados españoles, puede costar a las arcas públicas una nueva legislatura fallida si, como parece, el presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, no consigue los apoyos suficientes para la investidura y se deben repetir las elecciones el próximo mes de noviembre. Se nos dirá, y tendrán algo de razón, que esos trece millones no son nada comparados con el despilfarro mil millonario en subvenciones empresariales inútiles, denunciado por la Autoridad Fiscal; las decenas de miles de euros diarios que hay que pagar a Francia para que trate nuestros residuos nucleares, porque los políticos han sido incapaces de ponerse de acuerdo en décadas para aprobar la imprescindible instalación; de las pérdidas millonarias en la industria del automóvil por unas declaraciones alarmistas de la ministra en funciones para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, por no hablar de los dineros de la Gürtel o de los quinientos millones de los ERE de Andalucía.

Y, sin embargo, la cuentas de ese dinero público significan mucho más: son el recordatorio del daño mayor que causa a la sociedad española la parálisis política. No es sólo que la economía nacional se esté rigiendo bajo unos presupuestos prorrogados, cuando nos hallamos ya a mitad del ejercicio, o que hayan transcurrido 118 días desde que el Congreso de los diputados aprobó la última Ley Orgánica o que Pedro Sánchez lleve 71 días encabezando un Gobierno en funciones, sin control parlamentario alguno, sino que unos diputados elegidos el 28 de abril pasado, solamente han acudido a un Pleno y, en breve, gozarán de dos meses de vacaciones pagadas. Por no hacer, la presidenta del Congreso, Meritxel Batet, ni siquiera ha constituido las Comisiones parlamentarias, como si intuyera que la actual Cámara tiene sus días contados.

Ciertamente, hay ciudadanos que consideran, con un cierto punto de cinismo, que es mejor un Gobierno que no gobierne, porque incurre en menos errores y no puede subir más los impuestos, pero no deja de ser una «boutade». Desde que el PSOE ejecutó su moción de censura el pasado 1 de junio de 2018, con la imprescindible colaboración del PNV, que acababa de apoyar los Presupuesto del Estado y, ahora, se ha visto compensado por los socialistas en Navarra; España lleva un año sin un Gobierno estable o, lo que es peor, bajo un régimen excepcional legislativo a base de decretos leyes –los llamados «viernes sociales»– que han supuesto un incremento real y contable del gasto público, sin que esté muy claro cuáles van a ser las nuevas fuentes de financiación, salvo las anunciadas subidas de impuestos.

No parece tener prisa el presidente del Gobierno, volcado en las actividades de la política exterior, ya sea en Bruselas o en Osaka, cuando a menos de 15 días de comenzar la sesión de investidura todavía no se ha sentado a negociar en serio los apoyos necesarios. Como venimos insistiendo desde estas mismas páginas, el candidato socialista tiene dos posibilidades factibles, si bien se excluyen entre sí. Puede buscar un pacto de Gobierno con Albert Rivera, puesto que el PSOE y Ciudadanos suman una cómoda mayoría absoluta en la Cámara, o inclinarse por repetir con Podemos y los nacionalistas. Por supuesto, en cualquiera de los dos casos, el candidato socialista tendrá que negociar las condiciones del acuerdo. Lo que no parece razonable es que demande abstenciones y votos de apoyo sin ofrecer nada a cambio, y bajo la indisimulada amenaza de repetir las elecciones generales en noviembre, con la premisa de que su partido mejorará los resultados a costa de Pablo Iglesias y de Albert Rivera. Mientras, la caja del Congreso seguirá pagando puntualmente los sueldos.


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Fotomatones
FEDERICO JIMÉNEZ LOSANTOS El Mundo 7 Julio 2019

Hace tres días, Albert Rivera se negó a hacerse una foto en las Cortes con Pablo Casado y el líder de UPN, Javier Esparza, que habían quedado allí para solemnizar su postura conjunta frente a la entrega de Navarra al PNV y al partido de la ETA por parte del PSOE. En las elecciones navarras, PP, UPN y Ciudadanos se presentaron como Navarra Suma, pero ya en la campaña Rivera se negó a colocar su ebúrneo perfil junto al de los otros. Votos, sí; fotos no.

En su línea de selección de imagen, Albert Rivera no iba a aparecer con Esparza, pero, de pronto, le acometió el síndrome de deprivación fotográfica o mono de selfie, y convocó un fotoacto una hora antes que el de los fotoleprosos, también en las Cortes pero en el otro edificio, para firmar algo parecido. EL MUNDO ha contado en detalle cómo Javier Esparza tuvo que correr por el túnel y subir y bajar escaleras para llegar a los dos fotoactos. ¿Todo por Navarra? No, todo por la foto.

Ciudadanos ha entregado al PSOE de Emiliano García-Page, el mismo partido de Sánchez que pacta con Bildu, alguno de los pocos pueblos de Castilla-La Mancha donde ganó las municipales. ¿A cambio de qué? De la foto con ese sociata a lo Lambán, que se finge antisanchista para la foto con Rivera y luego corre a formar gobierno con Podemos. Para entonces, Rivera ya está en otra foto, otro selfie con derecho de admisión.

El fotomatonismo en política lo inauguró, tras el pacto de Perpiñán ERC-ETA, el Pacto del Tinell contra el PP, con firma ante notario de que las heroicas fuerzas antifranquistas, que eran todas, nunca pactarían con los herederos de la dictadura, que sólo era el PP. El «cordón sanitario» lo llamó Federico Luppi, bautista de la tribu de titiriteros montoneros y afines cuyo último figurante es Gerardo Pisarello, el que arrancó la bandera española de las manos de Alberto Fernández Díaz en el balcón barcelonés y que, apenas sentado a la diestra de Batet, la ha quitado de su despacho.

Ceñidísimo en su cordón sanitario, Rivera se dedica a provocar a Vox, a quien trata como si fuera Bildu. Intenta que Casado no "lidere la oposición", algo difícil con menos escaños. Pero es fácil que Vox devuelva coces contra el aguijón, porque si uno mata por un selfie, el otro muere por firmar un documento conjunto ante fotonotario. ¿Y para qué lo quiere, con unos que dice que lamen el rabel macronita? ¡Por la maldita foto!

Vox y el cantón de Cartagena
FRANCISCO ROSELL El Mundo 7 Julio 2019

Después de contemplar el esperpento del jueves en la Asamblea de Murcia, donde Vox protagonizó su singular "¡Viva Cartagena!" retrotrayéndose a la época cantonal de la ciudad que hoy alberga la Cámara autonómica y dejando compuesto y sin investidura al aspirante del PP, Fernando López Miras, cabe preguntarse lo que aquel crítico teatral neoyorquino tras asistir al estreno de una obra que entendía indigna de figurar en la gran cartelera del mundo. Desfogando su disgusto, aporreó con dureza el teclado de su máquina de escribir para sentenciar como el que clavetea un féretro: "Anoche se estrenó... ¿Por qué?".

No debió de ser para menos aquello ni tampoco lo ha sido este episodio jupiterino digno de figurar, por lo desatentado y estúpido, en una recreación de Míster Witt en el cantón. En el marco de la rebelión que marcó la caótica I República, Ramón J. Sender, Premio Nacional de Narrativa con aquella novela, relata la historia de celos y de choque de caracteres entre aquel adusto ingeniero inglés que, a sus 53 años, no había protagonizado otra aventura que dejar la Marina británica para ocupar plaza en la Maestranza de Cartagena. Por las calles de la ciudad departamental, pasearía su rigidez y su seriedad infinita -tristeza de hombre solitario- hasta que su súbito enamoramiento de la joven Milagritos, con quien se desposaría al poco, le transformaría en un hombre nuevo que arrumbaría al puritano que encerraba dentro. Aquel irreconocible míster Witt, casi sin pretenderlo, alentaría la revuelta de aquel verano de 1873.

Si Míster Witten el Cantón ayudó al escritor aragonés para reprobar los excesos cantonales, poniendo pie en los graves sucesos de una Cartagena declarada independiente tras apoderarse los insurgentes de la flota y del arsenal de la Marina, la andanza del Parlamento de Murcia debiera servir -lo que es mucho decir- de escarmiento de un centro derecha que parece dispuesto a perpetuar a Pedro Sánchez en La Moncloa, haga lo que haga, pacte con quien le venga en gana y con el propósito que sea, como corrobora el acuerdo de gobierno del PSOE en Navarra con los nacionalistas y la abstención de Bildu, antesala de una más que probable reinvestidura Sáncheztein.

Si Rajoy se apoyó en Podemos para frenar al PSOE cuando Sánchez le negaba el pan y la sal, ahora Vox desarrolla el mismo papel. Ello explica que, de pronto, las televisiones le pongan el foco para que revoloteen a su alrededor como luciérnagas y ciertos comunicadores ya no se plantean -con aires de filósofos catódicos- cómo deben tratarse las informaciones referidas a la formación de Santiago Abascal, mientras se hacían selfies con condenados terroristas o maduros tiranos. Al contrario, le extienden la alfombra roja y se muestran comprensivos con sus quejas sobre el trato que sufren por parte de PP y, en especial, Cs. Parejas dudas le transmitían algunos asesores al presidente Mitterrand sobre Le Pen y sobre las que aquél callaba astuto. Era consciente de que su auge le ayudaba a sostenerse en El Elíseo frente a Chirac, como ahora Vox en su deriva es clave para destrozar el centroderecha.

En este sentido, Vox está resultando un cooperante necesario en esa estrategia: primero ayudó a Sánchez a movilizar el voto de la izquierda alrededor de su candidatura sobre la base de que "¡viene la ultraderecha!" -modernización del cuento de Pedro y el lobo-; ahora entorpece hasta el sabotaje la formación de gobiernos alternativos de centroderecha;y, en caso de que hubiera una repetición de elecciones como amenaza del presidente en funciones a Podemos, obraría la desmovilización de los votantes a los que rescató de la abstención franqueando la puerta del Gobierno de par en par a la izquierda a la que no sabía combatir la "derechita cobarde" ni "la veleta naranja", según vociferaba un desaparecido Santiago Abascal.

Éste parece haber fiado el partido a quienes se hacen oír más que él como parte de una secta que parece anclada en la Iglesia católica anterior al Concilio de Trento, después de que hubieran utilizado al dirigente vasco como mascarón de proa de un proyecto al que determinadas financiaciones pueden estar escorando en la deriva que se plasma estos días. Vox pasa de martillo a yunque con el que desbaratar las expectativas de muchos de sus votantes.

Lo cierto es que, cuando parecía sofocarse el orgullo herido de Vox a causa de los prejuicios de Cs con respecto a la formación de derecha extrema, sentándose en una reunión de cinco horas destinada a desbloquear la investidura de López Miras y facilitar un posterior entendimiento asimismo en la Comunidad de Madrid, todo saltaba por los aires por un quítame allá esas pajas. De pronto, con un acuerdo cerrado y refrendado por Abascal con Casado, Iván Espinosa de los Monteros, vicesecretario de relaciones internacionales de Vox y portavoz en el Congreso, lo pulverizaba camino del salón de plenos. Con aldabas más poderosas que su jefe de filas, este promotor inmobiliario, como Trump, echaba mano del manual de negociación del presidente norteamericano que, como señala el plutócrata Carlos Slim, no es ningún "Terminator", sino un duro negociador que usualmente extrema sus puntos de vista para sacar tajada. No le importa empeorar la posición y perder apoyos en el trayecto, si está persuadido de que las cosas pueden funcionar.

A este fin, sus alianzas no se ajustan a ningún canon preconcebido. Son intermitentes y contradictorias, variando la apreciación de amigo o enemigo a conveniencia. Es el viejo pragmatismo que Lord Palmerston, gran dominador de la política exterior británica en la época dorada del imperio, concretó en estos términos: "No tenemos aliados eternos ni enemigos perpetuos. Nuestros intereses son eternos y perpetuos, y nuestra obligación es vigilarlos".

Si resultaba ridículo que Cs no quisiera sentarse con Vox, cuando lo ha hecho incluso con familiaridad de hermanos de la nueva política con Podemos, favorable al derecho de autodeterminación y legitimador de las satrapías venezolana o cubana, cuando no calla sobre dictaduras islamistas como el Irán de los ayatolás, no lo es menos esa exigencia de Vox de poner como condición de cualquier pacto de investidura de un candidato del PP que se siente en la mesa también el partido de Rivera. Actuando de esa manera, interioriza que precisa de los demás para que le den cédula de habitabilidad en el sistema democrático. Le reconoce implícitamente una superioridad moral a Cs que sólo acredita, en todo caso, sus propios e inextricables complejos. En lugar de romper ese marco mental, se pliega a él y se ofusca por meterse en el agujero que ellos mismos ahondan,

Cuando un partido necesita recabar votos para investir a sus candidatos, no es preciso reunir a la vez a todos sus eventuales socios en torno a una mesa, salvo que suscriban un Gobierno de coalición, por lo que no se entiende el porqué de ese empeño de Vox en que los demás le den ese vitola que, en lógica consecuencia, éstos se resisten a dársela.

Pero lo llamativo es la poca inteligencia de que haría gala Vox que, como en Andalucía, tiene en sus manos la llave de la gobernación también en Murcia o en Madrid, y la desprecia de forma tan atrabiliaria. No se sabe por qué extraña razón lo que se hizo bien en Andalucía, dotando de estabilidad a una autonomía de su extensión, no ha servido de pauta de Despeñaperros arriba. No por casualidad parece coincidir con el ostracismo de Abascal, El Ausente, y la entrada de otros dirigentes empeñados en hacerse oír a base de gritos y de reclamaciones que parecen más propias de una organización sectaria y excluyente que de un movimiento que se benefició de la errada táctica del PP en Cataluña y del uso del artículo 155 con el exclusivo objetivo de convocar elecciones, pero dejando el poder en las mismas manos que habían perpetrado un golpe de Estado. A este paso, esos principios de los que tanto alardean se van a quedar sin finales.

Con todo, lo peor, tras el espectáculo de estas semanas en Murcia, votando junto al PSOE y Podemos, y en Madrid, situando en el limbo un Gobierno de centroderecha, es la poca confianza que puede inspirar a los electores un conglomerado de partidos que, lejos de anteponer lo fundamental, lo postergan al servicio de causas mezquinas y egoísmos personales. Todo un desvarío que explica el descrédito de unos políticos que se atienen a la máxima marxista, sector Groucho: «La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados».

Se olvida con frecuencia que la política no consiste en pontificar sobre el bien y el mal, sino en resolver los problemas de la gente. De esta guisa, si el vídeo no mató a la estrella de la radio, como en la popular canción de The Buggles con cuyo videoclip la cadena MTV emitió el verano de 1981 su primera señal televisiva, tampoco parece que vaya a acaecer con una nueva política que está generando la deserción de sus votantes y la vuelta a los antiguos partidos, una vez curado el sarampión. No podrán echar la culpa a otros de aquello que son sus exclusivos responsables

Empero, por encima de lo obtuso de la situación y de que sea difícil encontrarle un "por qué", al que renunció aquel crítico norteamericano, quizá pueda columbrarse un "para qué" por muy visionario y estrambótico que pudiera resultar. A medio plazo, y ante el temor de ser absorbido y diluirse como un azucarillo en el PP, Vox estaría girando en su estrategia para no limitarse a ser un sillar de la alternativa de centroderecha al PSOE y sus adheridos. Eso explica su aparente y dislocada conducta en Murcia y en Madrid destinada a socavar el poder territorial del PP y a tratar de echar a Cs en brazos del PSOE. Por eso, se tiran del avión en marcha usando como paracaídas a Cs. El iluminado mesianismo de algunos dirigentes les lleva a querer ser la roca sobre la que construir la nueva derecha hasta ser, por sus fuerzas, la alternativa que Marine Le Pen es en Francia, símbolo a la vez de fortaleza e impotencia. Aun siendo, a veces, la opción más votada siempre se queda a las puertas de El Elíseo.

No cabe duda de que el odio y los celos pueden desatar de tal manera las pasiones humanas que hagan irreconocibles a sus protagonistas y hacerles perder incluso aquello que más aman con tal de cobrarse su venganza. Es lo que acontece en Il Trovatore, la ópera de Verdi basada en el drama romántico de Antonio García Gutiérrez y representada este mes con éxito en el Teatro Real. Resulta de gran actualidad, dada su analogía con el presente, la conducta del personaje de la gitana Azucena al querer desquitarse de la muerte de su madre acusada de haber embrujado al hijo menor del conde de Luna y quemada viva pese a su inocencia. Mientras agoniza, hace jurar a su heredera que reparará el agravio mortal.

Así, como revancha, rapta al hijo del noble para que corra su suerte. Pero es tal su ofuscación que, en vez de arrojar a las llamas al pequeño, yerra y lanza al fuego a su propio hijo. Su frustración desata una espiral de violencia que no se contendrá hasta la zíngara proclama desfalleciente: "¡Estás vengada madre mía!". En su infinita ira, Azucena no duda en enviar al suplicio al trovador al que todos creen que es su hijo solo porque es hermano de su peor enemigo. Buscando un "por qué" puede aparecer un "para qué".

Todos contra Vox
Nota del Editor 7 Julio 2019

Está meridianamente claro que yo no podría votar al PP ni harto de tequila. Y no es que no hubiera asistido a las manifestaciones de las víctimas cuando aún no me había dado cuenta de la falsedad y traición del PP. Pero se ven tantos interesados en tumbar a Vox que la única explicación es que están viendo derrumbarse su tinglado de cuarenta años mareando la perdiz y se revuelven desesperados ante un futuro tan negro delante de la Expaña de verdad, la España que defiende Vox.

Escohotado: "Sánchez nos llevará a otra crisis como la de Zapatero, que es un talento del mal"
M.A. Ruiz Coll okdiario 7 Julio 2019

El filósofo Antonio Escohotado (Madrid, 1941) ha dedicado diez años de su vida a investigar la historia del Comunismo y ha plasmado el resultado en Los enemigos del comercio, la monumental obra que culmina su trayectoria como intelectual. Escohotado ha publicado ahora Mi Ibiza privada, en la que rememora cómo convirtió la isla pitiusa en su particular paraíso de libertad, durante los últimos años del Franquismo. En el día que cumple 78 años, el maestro Escohotado recibe a OKDIARIO en su casa de Galapagar, muy próxima y mucho más modesta que la dacha soviética del líder de Podemos, Pablo Iglesias.

–¿El empeño de Pedro Sánchez por sacar a Franco del Valle de los Caídos es un intento de mantener siempre vivo el recuerdo de la guerra civil?
–Claro, Zapatero debería estar en la cárcel por múltiples razones, fundamentalmente por abuso de poder, que es un delito grave, es prisión mayor, tanto más grave si se trata del primer magistrado del país. Lo de la Memoria Histórica es una cosa sardónica: analfabetos censores insisten en que la censura, el sesgo y la falsedad se impongan por Ley. Pues yo no me conformo. No me conformo con que se levante el hacha de la guerra que estaba tranquilamente enterrada. No me conformo con que se quiera amargar y jorobar las relaciones de padres e hijos, las relaciones de esposos y esposas. No me conformo con que se subvencione el separatismo. No me conformo con que los genios sean la señorita Aído y la señorita Pajín. Pero claro, Zapatero se puede considerar un talento del mal, mientras que Sánchez es más bien un fosfeno, una apariencia, es lo que queda cuando cerramos los ojos y se encienden y apagan unas lucecitas. Esto es Pedro Sánchez, por ahora; es de suponer que nos va a llevar a una crisis económica como la que nos llevó Zapatero. Porque son personas que en vez de estudiar las fuentes de ingresos se dedican a gastar, casualmente el dinero ajeno, porque a ellos les va privadamente muy bien la cosa, ya lo sabemos. Ya lo vemos con Pablo Iglesias que tiene aquí arriba, a pocos metros de esta casa, su chalé, que vale cuatro veces más.

–Ahora que son vecinos, ¿Pablo Iglesias ya le ha invitado a cenar?
–No, me hizo aquella entrevista y fue cortés y gentil, y luego estuvimos tomando muchas copas en un bar muy simpático de Madrid. A mí me gustan esas cosas de Podemos de ¡Fuera la casta! Entre otras cosas, porque en el 82 yo empecé a insistir en que en España la clase política era una casta, es decir, que se heredaban las cosas, igual que ha heredado Raúl Castro de Fidel… la dictadura de tipo rojo tiende a convertirse en monarquía. Y en España, yo recuerdo que votamos con mucha ilusión tanto a Suárez como a González, pero luego González empezó a rodearse de aquellos incompetentes que el 99% acabó en la cárcel. Aquello fue ya un primer aldabonazo, por si poco le faltase al pueblo español para ser excitado a la envidia y la codicia.

–Tras su experiencia como propagandista de Hugo Chávez, ¿cree que Juan Carlos Monedero sería un buen ministro de Pedro Sánchez?
–¿Ministro de qué? (ríe) Estoy dividido, mi trato personal con ellos es gentil y debo corresponder con gentileza. Si hablamos de las ideas, ya puedo explayarme. No se me ocurre qué tipo de cargo público se puede dar a Podemos. En educación son claramente sesgados y sería dantesco. En economía, es que todavía no saben el ABC, no saben nada. Se les pregunta ¿qué conexión tiene el interés del dinero con el nivel de precios? No pueden decir una sola palabra si les hablas de los mecanismos que desatan la prima de riesgo, los pánicos. Los dos últimos premios Nobel se dedican a lo que se llama ahora psicología económica, que permite precisar hasta qué punto noticias de un tipo u otro afectan a la decisión racional de los inversores. Pues tampoco tienen ni idea. Áreas económicas no les puedes dar, áreas culturales mucho menos. ¿Qué área le damos? ¿Control de la Policía? Si acabas de reconocer que has empezado tu carrera con patrocinio iraní y venezolano, ¿cómo te vamos a dar la Policía? Se da la típica encrucijada en la que se meten los que obran al revés de lo que dicen, llega un momento en el que la incoherencia estalla, y es lo que le está pasando a este hombre [Pablo Iglesias] al pedir una cartera. Claro que se lo pregunta un señor que hemos definido antes como un fosfeno, una copia irreal de Zapatero.

–Ya en 2015, para pactar con el PSOE Pablo Iglesias pedía el control de TVE, el CNI, la Policía y la Guardia Civil, la Justicia… ¿No suena bastante totalitario?
–Pero bueno, por favor, ¿cómo pretende tener la más mínima relación con el Derecho una ideología que, como dijo el presidente del Tribunal Supremo de la URSS, el año que se constituyó, el 23 o 24: el comunismo viene a abolir el Derecho, viene a convertir el Derecho en decretos. Algo aplicable en Venezuela, la China de Mao o la Camboya de Pol Pot. ¿Cómo se puede dar una rama del Derecho a personas que quieren destruir el Derecho? ¿Cómo podemos darles Sanidad viendo lo que está pasando con la Venezuela de Maduro? Llega un momento en que la incoherencia se convierte en parálisis, es exactamente lo que sucede ahora.

–En una conferencia, Pablo Iglesias se comparó con el tren sellado de Lenin: ‘igual que Alemania envió a Lenin para desestabilizar Rusia, a mí me paga la televisión de Irán, un régimen terrible que lapida a las mujeres… ¿Cómo no lo vamos a aprovechar?’
–Es un rostro realmente de cemento armado. Piensa que la meta es llegar al poder, que es lo que decía Lenin, y llegar al poder solos. Al poco de dar el golpe de Estado sus propios colegas dicen a Lenin: Oye, que entren también los otros en el Gobierno, no queremos crear una dictadura. Y por poco no los fusila. Porque para él era esencial gobernar en solitario, partido único, cosa que naturalmente han cogido como un maná Mao, Fidel… son personas de esa naturaleza, no son políticos ni estadistas, son aspirantes de domadores de personas.

–Tal como explica en ‘Los enemigos del comercio’, la Revolución rusa fue en realidad un golpe de Estado contra el primer gobierno democrático de Rusia.
–Es un golpe de Estado contra el pueblo, los primeros encarcelados son los sindicatos de ferrocarriles, de correos, de siderurgia… Claramente es un golpe de Estado de cuatro señoritos cruelísimos, que nombran al polaco Dzerzhinski jefe de la Checa y empiezan a matar fulminantemente desde el primer día. Aquel famoso decreto inicial decía: será encarcelado o fusilado cualquiera que esparza el más mínimo rumor contra el Gobierno. ¿Dónde se ha visto una norma que diga que quien esparza el más mínimo rumor será perseguido con la muerte? Hay que echarle rostro, amigo mío, y crueldad.

–En ‘Los enemigos del comercio’ muestra a Lenin como un personaje bastante cobarde.
–En cambio su hermano era muy valiente. Parece mentira, pero en la universidades y en la Secundaria se difunden embustes en cadena, unas veces por omisiones y otras por afirmaciones. Lenin fue un agente del servicio secreto alemán, al que dieron entre 20 y 50 millones de marcos oro, que en aquella Rusia terriblemente desmoralizada de enero y febrero de 1917 compraron todo, le abrieron todas las puertas. Pasaron de ser un partidito mínimo a quedar en segundo lugar en las elecciones, con 20 millones de votos, una cosa inconcebible. Cierto que los socialrevolucionarios obtuvieron un poco más de 40, pero aún así, cómo se nos sigue contando esta historia tan estúpida. Es como si le diéramos la razón a Dickens y Victor Hugo, que son una colección de embustes uno detrás de otro. Hubo una señora que procesó a Dickens en los tribunales porque fue a Manchester y dijo: llevo tres novelas de Dickens en las que asegura que todo el mundo va cubierto de hollín de arriba abajo, y yo veo una ciudad mucho más limpia que Londres. Y acuérdate de Los Miserables de Victor Hugo, la novela más leída de todos los tiempos, que empieza con que el protagonista, Jean Valjean, es condenado perpetuamente a galeras por un hurto famélico, cuando el Código Penal Francés reconoce precisamente el hurto famélico como una causa de inimputabilidad. ¿Cómo se puede tragar el público una sarta de embustes y memeces sentimentaloides amarillistas…? Pues así seguimos.

–¿Por qué en las universidades españolas se sigue enseñando el comunismo como una ideología bienintencionada en lugar de lo que fue, un baño de sangre?
–Porque son comunistas. La conciencia dominante es la conciencia roja. Es muy gracioso leer a Gramsi, que decía: todavía no hemos conseguido la hegemonía cultural, tenemos que conseguirla. Pues ya la han conseguido, en todo el mundo. Incluido ahora en las universidades norteamericana, en los institutos de Secundaria norteamericanos, salvo en los feudos republicanos. La rama del Partido Demócrata americano se ha convertido en una cosa de posverdad políticamente correcta, pero detrás no hay más que marxismo contrariado. Es decir, qué disgusto que la clase obrera no vota comunista, qué disgusto. Pero ya no hay forma de negarlo. Eso es lo que pasó en los años 70, justo después de mayo del 68, y entonces es cuando viene la gran ola terrorista de ETA, Brigadas Rojas… y sobre todo las derivaciones suramericanas, que son las más salvajes de la historia universal, como los montoneros y Sendero Luminoso.

–¿La fascinación por la violencia política es una de las señas de identidad de Podemos y de Pablo Iglesias?
–Yo no sé hasta qué punto Pablo se cree lo que dice. Antes de mudarse aquí, cuando vivía en Vallecas decía que echaba de menos el rencor de clase, que esa es la brújula… yo tomándome unos tequilas con él no noté que esto hubiera calado en él como caló en Lenin, o en [el Che] Guevara, que era un killer vocacional.

–¿Por qué situamos al fascismo en la extrema derecha si es una escisión del socialismo?
–Es pura mentira, es un embuste grotesco. Además Mussolini es, de todos los líderes políticos del siglo XX de la rama totalitaria, con muchísima diferencia el que menos mata. Creo que hay entre siete y once causas de terroristas activos, que terminan en pena de muerte en los años 20 y 30 de Italia. Claro, en las purgas de Stalin hablamos de millones de personas. Stalin llega a hacer aquella increíble salvajada de decir a sus subordinados: mira, no se trata de matar a fulano o mengano, se trata de matar a los principales de cada rama y en cierta proporción. Por eso se encuentra el gran problema ante la invasión de Hitler, porque acaba de fusilar a todos sus mariscales, a todos sus generales y prácticamente de descabezar al ejército de coronel para arriba. ¿Por qué un chaval ahora sigue pensando que Stalin es fenómeno? Para conseguir eso tiene que no leer nada, o leer sólo una franja de libros, probablemente la que permiten en Cuba o la que permitían en la Camboya de Pol Pot… Y sigue durando, veremos.

–¿Y a la inversa, por qué es tan difícil vender el liberalismo, la defensa de las libertades?
–¿Quién puede hablar mal de la libertad, más que un infeliz, un muñón de alma? Liberal tiene dos sentidos muy claros: uno es generoso, pródigo, magnánimo… así es como lo encuentras en El Quijote. En el otro sentido, es quien defiende la libertad del vecino. Oiga, ¿qué mal le ve usted a eso? ¿Cómo se atreve a decir algo contra la libertad? Si la libertad ni se come, ni se pesa, ni se mide, ni se ve, pero te la quitan y te enteras rápido, de que te han quitado la vida entera, te han degradado a un ser inhumano, un esclavo. Pero les gusta ser esclavos. Lo primero que hizo Lenin fue el famoso reclutamiento industrial obligatorio, que es prácticamente decir: aquí se acaba eso de que usted trabaja en lo que quiere o vive donde quiere. Usted ahora, como el esclavo romano, está en este sitio y necesita un pasaporte interior para pasar de un municipio a otro. O trabaja por el sueldo que yo le diga. El propio Lenin reconoce en un discurso a los dos años de tomar el poder que la capacidad adquisitiva del pueblo ruso ha caído en dos terceras partes desde que él está en el poder. Es que es lo de menos. Con tal de matar a quien tú quieres y robar, pues ya está bien. Y eso encima es lo que el pueblo desea, lo que necesitan los pobres. Es todo tan delirante, amigo mío…

–¿Podemos y el independentismo catalán son dos formas de populismo? ¿También Vox?
–Para nada. Vox es la zona no hipócrita del PP. Y como se acabó la derecha al terminar la II Guerra Mundial y todo el mundo se fue al centro, yo entiendo que los de Vox, no sé si la palabra puede ser un poco dura: pueblerinos, localistas, tradicionalistas… pero menos hipócritas que el PP y del mismo pensamiento. Yo los pongo en la etiqueta de conservadores.

–¿Y en cuanto al independentismo catalán?
–El independentismo catalán va con quien le toque. La primera Guerra Carlista, básicamente catalana más aún que vasca, es porque les parecía demasiado liberal Fernando VII, hay que fastidiarse. Pero en el bareto de Igualada o de Manresa, unas personas semianalfabetas en el siglo XIX, ¿qué van a pensar sobre esto? En cambio el pensamiento de ‘voy en contra, me molesta la dicha ajena’, esto ya es mucho más básico, arraiga mucho mejor, lo mismo en Cataluña que en Tahití. Hay gente para ese sentimiento en todas partes. Los catalanes no son básicamente rojos, otra cosa es que les han enseñado en el Bachillerato, como a ti o como a mí, que el rico y el empleador son malos. En fin, una sarta de embustes. Pero para estas personas son como las vigas maestras de sus casas, le quitas la viga y se derrumba el chiringuito.

–¿Puigdemont quería ser Lluís Companys, y ha acabado convertido en Josep Dencàs, el conseller que huyó por la alcantarilla tras la declaración de independencia de 1934?
–Es un ser ridículo, pero por lo visto consigue lo que desea, que es dinero.

Los socios de Sánchez, en todo su esplendor
Rosa Díaz okdiario 7 Julio 2019

En la información sobre el chupinazo de los Sanfermines 2019 se ha colado la algarada protagonizada en los balcones del Ayuntamiento de Pamplona por los ediles de Bildu y de Geroa Bai. Ambos concejales han provocado duros incidentes -“a patadas y mordiscos”, señalan algunos medios de comunicación- con la Policía Municipal que les ha impedido colocar una Ikurriña en la Casa Consistorial.

Maite Esporrín, la portavoz del PSN en el Ayuntamiento de Pamplona -partido que acaba de suscribir un acuerdo para gobernar Navarra con Geroa Bai, el partido de una de las protagonistas del altercado, Itziar Gómez- , ha instado a colaborar para que la convivencia sea real y efectiva durante los Sanfermines y ha dicho que espera y desea que todo transcurra con normalidad, si bien, ha añadido, a veces los discursos de algunos grupos parece que están animando a las masas a que suceda algo.

O sea que según el Partido Socialista en Navarra quienes tensan son quienes protegen las instituciones de aquellos que quieren imponer una bandera que no es la de todos, con lo que según ese criterio, la culpa de los mordiscos y patadas propinadas a la Policía Municipal por sus socios (Geroa Bai) y sus cómplices (EH Bildu) por garantizar que se cumpla la ley y en el Ayuntamiento de Pamplona ondeen las banderas oficiales (Pamplona, Navarra, España, Europa) la tienen aquellos partidos que reclaman que el orden constitucional ha de preservarse también en materia de símbolos. En palabras de Esporrín ese discurso de defensa de la ley “anima a las masas a que ocurra algo”.

Lo que anima a la violencia es la violencia, máxime cuando esta es ejercida por representantes políticos que actúan con total impunidad. Lo que anima a la violencia es ver cómo ataca a la policía municipal una concejala del partido que ha formado un pacto para la Mesa del Parlamento de Navarra y otro para el Gobierno de Navarra con el partido de Sánchez, presidente en funciones del Gobierno de España. Por supuesto que anima a la violencia a quienes ya la han practicado o se han beneficiado y benefician de ella. Es la impunidad –o la retribución- por haberla ejercido lo que les da alas para seguirla practicando. Es el lavado de su imagen que practica Sánchez desde el mismo día en el que recibió gozoso sus votos para sacar adelante una moción de censura. Es el discurso del PSOE, que compara al partido de Ortega Lara con el de Ternera, (“Bildu y VOX son igual de inconstitucionales”) el que ampara esas bravuconadas.

Nada de lo que ocurre hoy en Navarra ni de lo que ocurrirá mañana cuando se complete el acuerdo entre Geroa Bai, Podemos y PSN (manda narices que Podemos esté tan “blanqueado” por Sánchez que hasta nos parezca normal que el PSOE pacte en toda España con el representante y defensor del sátrapa Maduro, ese hombre que ha llevado la miseria y la muerte a Venezuela, que según la Alta Representante de los Derechos Humanos ante la ONU lleva años violándolos de forma universal e indiscriminada en su país) con la suma del cómplice de EH Bildu, es ajeno a Sánchez, a su personalidad, a sus objetivos, a su inconmensurable adicción al poder.

Sánchez ha desplegado una exitosa estrategia para hacernos creer que es culpa de C´s y/o del PP que él vuelva a ser presidente con el apoyo de los enemigos de la España constitucional y democrática. Y mientras llega ese día sigue atesorando poder municipal y autonómico pactando en toda España con quienes reniegan de la Transición y/o consideran que los golpistas juzgados en el Supremo son “presos políticos”. Cuando Sánchez sea finalmente presidente Frankenstein (otra vez) y algunos “lamenten” ese gobierno nadie le recordará que ha pactado en media España (en todos los sitios donde ha podido, desde Asturias hasta Canarias, pasando por Cataluña) con los representantes del sátrapa Maduro, con los bolivarianos de Iglesias.

Y cuando finalmente su partido gobierne en Navarra tras pactar con el partido que se lía a mordiscos y patadas con la policía municipal de Pamplona y con el partido que justifica y defiende a quien persigue a los demócratas venezolanos y mata de hambre a su pueblo y contando con la complicidad del partido heredero de ETA , nadie le recordará que ha hecho ese pacto porque le ha dado la real gana, porque es lo que le gusta, porque, como en la fábula de la rana y del escorpión, está en su carácter. La lástima es que en este caso la rana y el escorpión no solo no se ahogan sino que son quienes conspiran para hundir a la España que alumbró la Constitución de 1978.

Aliados que dan coces
El chupinazo retrató a Bildu y Geroa Bai. Nada nuevo
Luis Ventoso ABC 7 Julio 2019

Tomás Caballero, navarro de familia tudelana, estudió con los jesuitas, que le dejaron de por vida una impronta de cristiano volcado en lo social. Trabajó como electricista y topógrafo y luego se enroló en el mundillo sindical y político. En 1977 llegó a ejercer por unos meses como alcalde accidental de Pamplona. En 1998 era concejal del partido conservador Unión del Pueblo Navarro. La mañana del 6 de mayo, nada más despertarse, recibió una llamada intempestiva de un compañero de siglas, que le advertía que UPN estaba en la diana de ETA, según documentos recién incautados a la banda terrorista. Caballero, de 63 años, desayunó con Pilar, su mujer, madre de sus cinco hijos, y bajó a la calle para irse a trabajar al ayuntamiento. Aunque no contaba con escolta, sí observaba pautas de seguridad: cada día elegía una ruta diferente y revisaba los bajos de su Ford Mondeo antes de arrancar. Esa mañana se encontró con una vecina que iba también al centro y se ofreció a acercarla. Subieron al coche. Unos jóvenes pistoleros se aproximaron a su ventanilla y le descerrajaron tres balas en la cabeza, de calibre 9 milímetros parabellum. Años después, los asesinos fueron detenidos y juzgados. Sin arrepentimiento alguno, explicaron que lo había matado porque «UPN niega a Euskal Herria como pueblo». El «dolor necesario», como dice todavía hoy Otegui.

El violentísimo asesinato de Caballero frente a su casa conmocionó a la tranquila ciudad de Pamplona, donde todo el mundo se conoce, y a sus ediles. Pero los concejales de Herri Batasuna se negaron de plano a condenar que a un compañero de corporación le hubiesen pegado tres tiros en la cabeza. Andando el tiempo, Batasuna fue ilegalizada tras probarse que formaba parte de ETA. El Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo respaldo la decisión al considerarla «una necesidad social imperiosa».

Uno de aquellos concejales de Batasuna que no encontró una sola palabra de piedad para Caballero y su familia era un abogado llamado Joxe Abaurrea. En la anterior legislatura, Bildu, el partido sucesor de Batasuna, se hizo con el Ayuntamiento de Pamplona (sin ganar las elecciones ni de lejos). El tal Abaurrea fue promocionado a teniente de alcalde.

La ley de símbolos establece que en el consistorio de Pamplona deben ondear las banderas de España, Navarra y Europa. Pero alguna gente se considera por encima de las leyes. Los concejales de Bildu y Geroa Bai se empeñaron ayer en colocar la ikurriña en el chupinazo. La Policía Municipal, encargada de mantener la ley, hubo de evitarlo. Los separatistas iniciaron entonces un forcejeo para imponer la bandera vasca a los navarros. El tal Abaurrea, de 54 años, perdió los nervios. Según los testigos, en el revuelo lanzó patadas y hasta intentó morder a una edil de Navarra Suma.

El día anterior, Sánchez había dado el visto bueno a que el PSOE gobierne navarra en comandita con Geroa Bai y con el apoyo de Bildu vía abstención. Huelga calificar su decisión. Hay miserias que retumban.

ATA: es posible una nueva ETA
El separatismo vasco de carácter violento no se ha acabado con eta. Hay muchos que están disconformes con el final diseñado por Otegui y los suyos, en especial, en lo que se refiere a los presos. Constituyen una amenaza que hay que tener en cuenta a medio plazo.
J.M.Zuloaga. La Razon 7 Julio 2019

De ETA a ATA. ¿Es posible que ETA vuelva a las actividades terroristas con los efectivos que le quedan? Todos los expertos consultados contestan negativamente. Pero, ¿es posible, como ha ocurrido en Irlanda, que surja una nueva banda terrorista con disidentes de la primera y que, a medio plazo, vuelvan a cometer atentados? En este caso, las respuestas son más cautas y no son pocos los que contestan afirmativamente. Sería ATA.

Por lo tanto, es posible una nueva ETA, con el nombre que sea (aunque ya existe la marca de ATA), y que, aparezca o no, dependerá de muchas circunstancias, en especial de los presos etarras y los descontentos al considerar que los grandes objetivos de «independencia y socialismo» ni se han conseguido ni se van a conseguir por las vías actuales. A la ETA que tan siniestra historia ha protagonizado durante las últimas cuatro décadas le quedan unos 30 pistoleros sin detener que tienen reclamaciones judiciales. La mayoría se encuentran escondidos en países de América del Sur y el Caribe. Alguno está en Francia. Disponen de una mínima organización, a efectos de intentar regularizar su situación para volver a España y, al frente de este entramado, estaría un individuo, José Luis Eciolaza Galán, «Dienteputo», sobre cuyo papel de cabecilla se ha especulado mucho pero que, según expertos consultados por LA RAZÓN, no se ha movido de América desde que huyó de España a Francia.

Quién es el Presunto jefe
Al frente de la banda, para «guardar el sello» y sin más funciones, estaría, escondido en territorio galo, David Urdín Pérez. Tras las últimas operaciones de la Guardia Civil contra la cúpula etarra se ha quedado como presunto jefe sin funciones definidas. Perteneció a Segi, la organización proetarra, y se le imputan actos de terrorismo callejero contra sedes de partidos, cajeros y vías férreas.

El citado «Dienteputo» nació en Vitoria en mayo de 1960 y es autor de numerosos atentados con resultado de asesinato. Ha formado parte de varias células de la banda y participó en un curso de tácticas terroristas que miembros de ETA siguieron en Yemen del Sur. Tras ello, se integró en el «comando Donosti» y participó en el atentado en el que fueron asesinados cuatro guardias civiles en el bar Haizea de Zarauz. Cumplió dos años de condena en Francia por un delito de asociación de malhechores y fue denegada su extradición a España. Ya en libertad, se trasladó a Monterrey, en México, donde, al parecer, reside todavía sin que se conozcan gestiones para su detención y traslado a España. Otro requisitoriados de ETA son Oier Eguidazu. Natural de la localidad vizcaína de Achondo, hay orden de detenerle desde 2002; Eneko Aguirresarobe, natural de San Sebastián, permanece huido desde 2010. Se le imputan diversos atentados de terrorismo callejero y ataques a miembros de la Ertzaintza, edificios oficiales, etcétera, y Anartz Arambarri es un colaborador de ETA huido también desde 2010. Fue candidato de Herri Batasuna en las elecciones generales de 1993. Huyó después de que la Ertzaintza desarticulara dos «comandos». Salvo el caso de «Dienteputo», ninguno de los citados tiene gran experiencia terrorista. A los otros requisitoriados, unos 25, les ocurre lo mismo, salvo una decena de ellos, que viven en Cuba y Venezuela, y cuentan con numerosos asesinatos a sus espaldas. Que ETA pueda volver a las andadas con estos individuos, y en una situación en la que el control de la llamada izquierda abertzale corresponde a Sortu y, en especial, a su principal dirigente, Arnaldo Otegui, resulta impensable. Pero éste, según las citadas fuentes, no es el problema con el que nos enfrentamos.

Cuando se alcanzaron en Irlanda los acuerdos de Viernes Santo, en abril de 1998, se dijo que el terrorismo había acabado. Se trataba de un «proceso de paz» cerrado en falso, como ha ocurrido en el País Vasco. Las primeras manifestaciones contrarias al acuerdo irlandés y la aparición del IRA auténtico no fueron tomadas en serio. Esa banda, que se ha unido a otras, constituye ahora un peligro real. La explosión de un coche bomba el pasado 20 de enero en un atentado atribuido al nuevo IRA no fue un hecho terrorista aislado, sino que se enmarca en la actividad de grupos que se han unido en torno a la nueva banda criminal y que están disconformes con los acuerdos de Viernes Santo. Según datos del PSNI (Policía Norirlandesa) correspondientes al período comprendido entre el 1 de febrero de 2018 al 31 de enero de 2019, se produjeron tres muertes de violencia terrorista.

Disidencia
¿Qué ocurre en España? Según datos objetivos, estamos en la misma situación que cuando el «buenismo» irlandés no daba importancia al nuevo IRA. Ha surgido una disidencia en ETA (en la actualidad puede estar formada por entre 300 y 500 individuos) que cuenta con 60 pistolas en perfecto estado (están sin usar, tal y como salieron de fábrica). El problema no debe ser menor cuando las Fuerzas de Seguridad mantienen bajo vigilancia a los elementos más destacados de Amnistia Eta Askatasuna (ATA). La ETA oficial anunció hace poco más de un año, a bombo y platillo, su disolución oficial en un comunicado leído por el hoy encarcelado José Antonio Urruticoechea, Josu Ternera. ATA tiene como ideólogos al preso Iñaki Bilbao y a Jon Yurrebaso, que fuera mano derecha y secretario de actas de Josu Ternera en las negociaciones con el Gobierno socialista en Noruega. Consideran que «no se ha conseguido nada» y que «puede haber un momento, ahora no, que sea necesario volver a utilizar las armas», añaden las mismas fuentes. ETA cometió «la chulería» de entregar un inventario de armas con 14 puntos y «el material de dos no apareció», por lo que se sospecha que puede estar en manos de esta disidencia. De momento, se sigue una investigación sobre ATA, y varios de sus miembros han sido detenidos por diversos actos de kale borroka (terrorismo callejero) en Navarra y el País Vasco. Esta disidencia, además de movilizaciones públicas y comunicados, tiene «una estructura» y cuenta en las cárceles con una docena de etarras con las condenas mas duras. A día de hoy no se atisba riesgo, pero «coger una pistola es fácil», comentaron los citados agentes. En recientes comunicados, Yurrebaso ha calificado a Otegui de «socialdemócrata» y le ha recordado que «Euskal Herria sigue en guerra». «Por las buenas no vamos a conseguir nada». Además, y aquí puede estar una de las claves del asunto, critica a lo que denominaba la «vía Sortu» para que los presos progresen de grado y que no es aceptada, tal y como adelantó LA RAZÓN, por cerca de la mitad de los reclusos. Asimismo, anunciaba la conformación de un movimiento socialista revolucionario vasco de liberación nacional con clara posición de clase. «Y el objetivo principal sigue inalterable después de 60 años. La creación del Estado Socialista Vasco. DE ETA a ATA: el problema del separatismo vasco de carácter violento, sin resolver.

Los pistoleros escondidos de ETA
Arnatz Arambarri
Es un colaborador de ETA huido desde 2010. Fue candidato de Herri Batasuna en las elecciones generales de 1993. Huyó después de que la Ertzaintza desarticulara dos «comandos» encargados de atentar contra oleoductos

José Luis Eciolaza
«Dienteputo» perteneció a varios «comandos» de la banda, con los que cometió numerosos asesinatos, com o el de cuatro guardias civiles en Zarauz. Permanece escondido en la localidad de Monterrey, en México
josé luis eciolaza«Dienteputo» perteneció a varios «comandos» de la banda, con los que cometió numerosos asesinatos, com o el de cuatro guardias civiles en Zarauz. Permanece escondido en la localidad de Monterrey, en México

Oier Eguidazu
Natural de la localidad vizcaína de Achondo, hay orden de detenerle desde 2002. Fue colaborador de un «talde» (grupo) legal de información del «comando Vizcaya» en 2000 y colaboró con el «comando Andalucía»

E. Aguirresarobe
Donostiarra, permanece huido desde 2010. Se le imputan diversos atentados de terrorismo callejero y ataques a miembros de la Ertzaintza, a edificios oficiales de partidos políticos, bancos, estaciones de ferrocarril, etcétera

David Urdin
Al frente de la banda para «guardar el sello» y sin más funciones, estaría escondido en Francia. Tras las últimas operaciones de la Guardia Civil contra la cúpula etarra, se ha quedado como presunto jefe, sin funciones definidas
ATA «por las malas»

Juan Carlos Yurrebaso
Es el actual portavoz de los disidentes de ETA que se agrupan en la organización Amnistía Eta Askatasuna (ATA). En sus últimos comunicados, ha dicho que «Euskial Herria sigue en guerra» y que las cosas a veces no se consiguen por las buenas, sino por las malas. Tuvo un importante papel en las negociaciones con el Gobierno socialista, ya que era el secretario de actas de José Antonio Urruticoechea (Josu Ternera)

Iñaki Bilbao, «Txikito»
Es la figura más destacada de ATA y en sus comparecencias en la Audiencia Nacional ha manifestado su intención de volver a coger las armas. Fue condenado a 45 años de cárcel por el asesinato del concejal socialista Juan Priede en marzo de 2002. Es conocido por su extrema violencia y ha protagonizado numerosos incidentes en sus comparecencias ante los jueces, a los que ha insultado y amenazado de muerte

En la enseñanza y en los medios de comunicación
El Gobierno Vasco dilapida 400.000 euros en impulsar la difusión del vascuence en Francia
www.latribunadelpaisvasco.com 7 Julio 2019

El Gobierno Vasco y la Oficina Pública de la Lengua Vasca de Iparralde (Euskararen Erakunde Publikoa -EPP-) invertirán 1.930.000 euros este año en proyectos dirigidos a impulsar el euskera en la región francesa de Nueva Aquitania.

Según informa el Ejecutivo autonómico, este acuerdo se enmarca dentro del convenio-marco firmado por las dos instituciones para el periodo 2017-2022, con varios objetivos: impulsar la enseñanza en euskera, potenciar la labor de los euskaltegis (centros de enseñanza del vascuence), apoyar a los medios de comunicación en euskera o impulsar proyectos del ámbito del ocio vinculados a la lengua vasca. El Gobierno Vasco aportará 400.000 euros a este fondo común, mientras que EEP aportará 1.530.000 euros.

“Los últimos años han sido especialmente productivos en lo que se refiere a la colaboración en materia de política lingüística entre los territorios del euskera. Si hay voluntad de colaboración, el Gobierno Vasco siempre estará dispuesto a trabajar con la Oficina Pública de la Lengua Vasca de cara a impulsar el euskera en Iparralde”, ha explica Miren Dobaran, viceconsejera de Política Lingüística del Gobierno Vasco.

Según informa el Ejecutivo de Vitoria, la aportación económica común de las dos instituciones se divide en dos partes:

Un montante de 1.575.000 euros (25.000 euros más que el año pasado) dirigido a nueve entidades cuyas líneas de trabajo son coherentes con los criterios y ámbitos de trabajo fijados por la Oficina Pública de la Lengua Vasca y el Gobierno Vasco de cara a impulsar el euskera en Iparralde.

Un montante de 355.000 euros (25.000 euros menos que el año pasado) dirigido a otros agentes privados que trabajan en el ámbito del euskera en Iparralde. Esa cantidad económica se define a través de una convocatoria de ayudas.

En el Barça-Sevilla de 2016 en el Calderón
El juez que resucita las multas en Madrid Central es el que permitió las esteladas en la final de Copa
Carlos Cuesta okdiario 7 Julio 2019

El juez Jesús Torres Martínez acaba de paralizar cautelarmente la moratoria de multas en Madrid Central decretada por el alcalde ‘popular’ Martínez-Almeida. De este modo, y a petición de Ecologistas en Acción y Greenpeace, se resucitan las multas para todos los que entren en la zona de bajas emisiones del centro de la capital sin cumplir los requisitos impuestos en su momento por Manuela Carmena. El juez es el mismo que permitió las esteladas en la final de la Copa del Rey de 2016. La sentencia con la que se respaldaban la esteladas en ese evento deportivo, además, fue posteriormente tumbada por el Tribunal Superior de Madrid.

La medida cautelar aceptada ahora en Madrid Central por el juez Torres Martínez da la razón, de este modo, a las ONG ecologistas y a la Plataforma en Defensa de Madrid Central, que habían interpuesto un recurso contencioso administrativo solicitando la cautelarísima para paralizar de forma inmediata la moratoria a las sanciones económicas. La moratoria arrancó el pasado 1 de julio y estaba programada hasta el 30 de septiembre.
Según las asociaciones, esta medida era absolutamente necesaria para defender "la calidad del aire y la salud de los madrileños”. Y ello, pese a que Madrid Central lleva en vigor poco más de medio año, con lo que es de suponer que hasta su llegada la salud ha debido verse enormemente afectada según este argumento.

El juez ha aceptado esa reclamación y ha decidido paralizar la decisión del nuevo alcalde de frenar las multas y habilitar una moratoria hasta saber exactamente cuál es el futuro de Madrid Central.

Ese juez es el mismo que admitió el recurso presentado para permitir la entrada de banderas separatistas catalanas -esteladas- en la final de la Copa del Rey entre el FC Barcelona y el Sevilla celebrada en el Vicente Calderón el 28 de mayo de 2016. Allí, el juez aceptó el recurso presentado por la ‘Associació Drets’ (Asociación para la Defensa de los Derechos Humanos).

Torres Martínez dio la razón al recurso de la asociación en contra de la argumentación de la Fiscalía, que defendía la prohibición de las esteladas por la politización de un evento deportivo y por las consecuencias que podía provocar el contenido del mensaje que lanzaban las esteladas. El juez Jesús Torres afirmó, por su parte, que "en ningún momento ha resultado probado que la exhibición de la estelada puede incitar a la violencia”.

El planteamiento del juez, sin embargo, fue posteriormente afeado por el Tribunal Superior de Madrid. La sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) consideró que la pretendida libertad de expresión no es ilimitada y que había que calibrarla teniendo en cuenta el riesgo potencial de que se pudieran producir altercados públicos y afectaran a la seguridad. Aquel partido entre el Sevilla y el Barcelona, de hecho, fue declarado de alto riesgo.


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