AGLI Recortes de Prensa   Miércoles 10  Julio 2019

Pedro y Pablo
Carlos Esteban eltorotv.com 10 Julio 2019

Alguna vez he hablado del contraste entre la relación del PSOE con Podemos y la de PP/Ciudadanos con Vox. El caso es especialmente interesante porque, en apariencia, fríamente, se trata de dos grandes partidos, los dos grandes partidos habituales de nuestra democracia, enfrentados a un mismo problema: un grupo nuevo que representa sus esencias, lo que algún día pretendieron ser o dijeron ser, antes de que la experiencia del poder les convirtiese en esas cínicas maquinarias de puro poder, esas agencias de colocación premium que son ya.

Pero si el problema es común a los dos partidos que se han turnado en el poder desde la derrota y disolución de UCD, la respuesta a un lado y al otro no puede ser más distinta, tanto en el grupo amenazado como en el grupo amenaza.

Pedro Sánchez ha sido indeciblemente más astuto y artero. Sí, claro, llamó en su día “populistas” a los de Iglesias, naturalmente. Pero, en general, ha sido con ellos extraordinariamente ‘cariñoso’. No les ha descalificado, ni considerado ilegítimos cuando ha codiciado su apoyo, sino que, por el contrario, ha copiado sus fórmulas y algo de su estilo.

Esta última reunión fallida de Sánchez con Iglesias ha sido la quinta, y en todas se ha mostrado tan cercano con el líder morado, tan a pachas y en amor y armonía que parecía en cada caso dispuesto a abrirle de par en par su corazón. Pero del gobierno, ni las migajas.

Así, ha conseguido que Pablo dé ante toda su parroquia una imagen patética y tan contraria a la que ha proyectado cuidadosamente en sus inicios como se pueda desear. Le ha paseado ante las cámaras, fondón, aburguesado y suplicante, y le ha dicho sonriente que no, que nada, y que si se pone tonto, convoca elecciones y tendrá más poder y los de morado, menos, que él verá.

La escenificación ha sido perfecta, y la trampa está funcionando, pero no es cosa solo de Sánchez, es que para la izquierda no hay enemigos a la izquierda. Para la derecha, en cambio, todo lo que hay a la derecha es, no solo un enemigo, sino más lejano aún que la propia izquierda.

Para PP/Cs, Vox no es meramente un rival, como UP para el PSOE: es un enemigo mucho más ajeno que el PSOE o, si me apuran, UP. Ciudadanos no teme llegar al absurdo en esto, y su reacción parece, más que meramente irracional y descortés, directamente histriónica. El PP, más cínico, pacta sin problemas, pero nadie le quita la cara de asco.

Sé que muchos votantes de Vox lo fueron de castigo al PP de sus entretelas, y que los perderá en próximas elecciones probablemente si no cede sus votos sin preguntar y con la mano de la humildad. Pero la alternativa es, sencillamente, vaciar absolutamente de sentido el voto a Vox.

Pero si para muchos politólogos de tibieza liberal y derechismo de ocasión es un desastre que Vox se plante, arriesgando a que vuelvan a gobernar los socialistas aquí y allá, personalmente me parece el resultado óptimo, lo que, siendo inesperado, ofrece la esperanza de que estemos ante algo nuevo. Porque si Vox es simplemente una forma más de oposición al PSOE, entonces sobra. Entonces es, en efecto, una rémora, una redundancia, una distracción. Tendrían razón todos los que hablan de “dividir la derecha”, todos los que claman por un frente unido contra el socialismo.

Pero si Vox tiene algún sentido, si Vox es algo más un ala dura del PP, es porque viene a ser la oposición al consenso, la oposición al espectro entero, a una deriva aparentemente imparable de todos los grupos hacia un pensamiento único, el mismo que se está imponiendo con implacable blandura, si se me permite el oxímoron, en todo Occidente.

El órdago suicida de Iglesias
 OKDIARIO 10 Julio 2019

La figura pública de Pablo Iglesias no entrará a los anales de la Historia contemporánea de España. Según pase el tiempo, la distancia permitirá contemplar mejor a Podemos como lo que realmente fue; una algarada llevada al extremo en la coyuntura para ellos propicia de la crisis económica y el desgaste político de las formaciones tradicionales. Al frente del movimiento se situaron una cuadrilla de profesores universitarios de ideología comunista –ninguno catedrático–, todos ellos comandados por el vecino más famoso de Galapagar.

Esa particular combinación de mesianismo y cuquería, tan característica de Iglesias, ha sido la rampa de lanzamiento de Podemos; y probablemente será su tumba. Al carecer del cuajo, la estructura y la implantación territorial de un verdadero partido político, Podemos funcionó en sus mejores momentos gracias al estudiado impacto que Iglesias ejercía sobre la audiencia y los votantes españoles, poco acostumbrados hasta aquel entonces a los modos y maneras populistas tan característicos en otras latitudes. Pero el desgaste de materiales de Iglesias ha sido tan breve como acusado. El nepotismo, la continua emergencia de irregularidades de todo tipo y lo modales abiertamente autoritarios acabaron espantado a la práctica totalidad de la cúpula fundacional de Podemos y, por supuesto, a gran parte de sus votantes. El motivo de esta deserción masiva, en el fondo, es siempre el mismo: el escándalo de constatar que Iglesias es la viva antítesis del discurso que pregona. Todas las encuestas confirman que es una formación en franca decadencia. Esta es su situación actual.

Por ello, sorprende que Pablo Iglesias, dejándose guiar por su nuevo asesor estrella, Pablo Gentili, no quiera dar su brazo a torcer ante Sánchez, que en un alarde de sentido común no parece dispuesto a ceder cargos de ministro a Podemos, una formación financiada –no lo olvidemos– por Venezuela e Irán. Así, Iglesias, antes de favorecer la investidura del socialista, ahora preferiría ir a nuevas elecciones. Si todos los análisis demoscópicos coinciden en señalar que Podemos caería con claridad en unos nuevos comicios y que el gran beneficiado de su nuevo derrumbe sería precisamente el PSOE, conviene realizarse esta pregunta: ¿por qué parece empeñado en forzar la máquina hasta el escenario de la derrota? Entramos en el plano de las especulaciones, pero da la impresión de que el mesianismo de Iglesias no sólo le ha llevado a ser el creador de Podemos, sino que ahora le conduce a ser su destructor. Como apunta la canción: “Antes muerta que sencilla”.

Habrá investidura
Pablo Molina  Libertad Digital 10 Julio 2019

Los votantes de los partidos del centro-derecha deben de estar muy aburridos de tanto ataque de celos, y hartos de actitudes infantiles que solo obedecen a la fascinación incomprensible de algunos líderes por los expertos en marketing político. No puede ser que tres partidos que comparten las medidas más importantes de sus respectivos programas electorales lleven un mes y medio protagonizando un esperpento que, además, resulta estéril, porque ninguno de los tres puede admitir otra solución que un pacto de gobernabilidad. En Madrid y en Murcia.

Ciudadanos quiere mandar con los votos de Vox, pero sin que el partido de Abascal pueda decidir sobre las medidas a aplicar durante la legislatura (de participar en los nuevos Gobiernos en la misma proporción que los de Rivera ya ni hablamos). ¿Qué otras opciones le quedan entonces a Ciudadanos? Ninguna factible. Ni puede entregar Madrid y Murcia a Pedro Sánchez ni arriesgarse a repetir elecciones y que una parte mollar de sus votantes decida volver a votar al PP, como le ocurriría también a Vox. La única salida posible, por tanto, es un pacto a tres que permita gobernar al Partido Popular en coalición con Ciudadanos con el apoyo de Vox.

Pero hasta que llegue el momento de ese pacto definitivo tenemos por delante varias semanas de coñazo mediático en torno a un baile de la yenka que debería avergonzar a los que lo protagonizan.

Hoy tendrá lugar en Murcia una reunión a tres bandas, convocada por Ciudadanos, similar a la que ayer tuvo lugar en Madrid. En la comunidad murciana la cosa está más madura, porque ya se produjo un primer bochorno con la investidura fallida del candidato popular y no está la cosa para hacer un nuevo ridículo. A lo largo del día de hoy debería anunciarse ese pacto para el Gobierno regional, un acuerdo que se habría firmado el día en que se votaba la investidura de López Miras si los dirigentes nacionales de Ciudadanos no hubieran abortado la operación.

El desbloqueo político en Murcia dejaría sin excusas a los tres partidos en Madrid y llevaría la paz a sus votantes. Los de izquierdas también saldrían de esta zozobra negociadora y podrían comenzar a hacerse la idea de que van a vivir cuatro años más gobernados por la ultramegahiperderechona. No les priven más tiempo de ese placer.

¿Qué quiere Vox?
Emilio Campmany  Libertad Digital 10 Julio 2019

¿No será que en efecto Vox ha dejado de ser lo que se nos dijo y es en realidad otra cosa?

Buena parte de los votantes de derechas de las comunidades de Madrid y Murcia están en un sinvivir. Naturalmente, buena parte de la responsabilidad corresponde a Ciudadanos, que quiere gobernar con los votos de Vox sin tener que estrechar la mano de nadie de ese partido.

Pero ¿y Vox? Este partido se presentó a las elecciones como una escisión del PP que quería recuperar su programa traicionado. Como Casado pretendía lo mismo, el que unos votantes se decidieran por uno o por otro dependió de la credibilidad que inspirara cada cual. Muchos de los votantes de Vox esperaban que, en la medida en que el PP necesitara sus votos, Abascal vigilaría que Casado se atuviera a su programa. Así se está haciendo en Andalucía. La victoria de la izquierda y los nacionalistas en las generales no ha permitido hacerlo con el Gobierno de la nación. Pero se esperaba que, en las comunidades autónomas donde fuera posible, el pacto a la andaluza se reprodujera de un modo u otro. Y, sin embargo, el acuerdo no llega, las posiciones se enconan, se dicen muchas sandeces y lindezas y da la impresión de que todo se va a ir al garete.

Es evidente que Vox esperaba mucho mejores resultados a raíz del éxito andaluz. Quizá su directiva haya concluido que el frenazo ha sido causado por las facilidades dadas allí. Si es así, se equivocan. Obstaculizar el desahucio del PSOE hubiera sido mucho más caro que facilitar el Gobierno del PP. Lo que ocurre es que da la impresión de que esta actitud de irreductibilidad suicida no es una táctica, sino una estrategia. Parece que Vox ya no quiere ser (o quizá nunca quiso ser, aunque lo ocultó) una especie de PP fiel a sus principios, sino que es en realidad un partido nacional-católico, del estilo del Justicia y Libertad polaco, por ponerle una etiqueta, en el que prima el dogma sobre la praxis. De ser así, el PP sería casi tan enemigo como el PSOE. Y Ciudadanos, con sus vientres de alquiler, peor que los socialistas. Esto no les convierte en extrema derecha, pero, desde luego, sí serían algo muy distinto ideológicamente de lo que es el PP.

Es perfectamente legítimo que Vox quiera ser ese partido. Pero, si es así, debería haberlo dicho antes de las elecciones para que sus potenciales votantes supieran lo que votaban. Es más, tampoco están siendo muy claros ahora, una vez pasadas. Lo inequívoco es que ha habido un cambio de voces, que es algo que en España nunca es inocente. Si ya no oímos las de Abascal y Ortega Smith y escuchamos sin cesar las de los hasta ahora silentes Monasterio y Espinosa de los Monteros, ¿no será que en efecto Vox ha dejado de ser lo que se nos dijo y es en realidad otra cosa?

Errata: donde dice Vox debe decir PP
Nota del Editor 10 Julio 2019

Vox no tiene nada que ver con el moribundo PP. Vox defiende España, el PP defiende su maquinaria de profesionales de la ineptitud y traición. El idioma español ha sido erradicado de muchas regiones donde lo han convertido en lemgua impropia ante la traición del PP. En Galicia, donde gobierna el PP porque engatusó a los defensores de las victimas del terrorismo, el español está proscrito. El PP de Aznar impidió que el defensor del pueblo presentara su obligado recurso de inconstitucionalidad contra la ley catalana que sigue destrozando Cataluña con su inmersión y 3%. La situación actual es culpa de Aznar y Rajoy: vendieron España por un puñadito de votos y un whisky.

Sí, los socialistas lo hicisteis fatal
Juan Ramón Rallo El Confidencial 10 Julio 2019

Aunque todos ya fuéramos conscientes de ello, se agradece que un político entone el mea culpa y reconozca —aunque lo haga más de una década después— que su gestión fue desastrosa para el país. Así sucedió este lunes con Octavio Granados, actual secretario de Estado para la Seguridad Social quien, para mayor interés, también ejerció como secretario de Estado para la Seguridad Social durante la etapa de Zapatero.

En sus propias palabras: “Nosotros lo hicimos fatal en 2008. Dejamos que se destruyeran tres millones de puestos de trabajo. Como lo hicimos fatal, ya es hora de que alguien lo diga, y yo no tengo ningún problema en decirlo”. ¿Y qué deberían haber hecho distinto, de acuerdo con Granados? Extender los contratos a tiempo parcial y los contratos temporales: es decir, facilitar la contratación con tal de evitar una colosal destrucción de empleo que agravó nuestra ya de por sí dura crisis interna.

En el fondo, pues, lo que Granados está convalidando 'a posteriori' es la reforma laboral que Rajoy aprobó en tres meses y que Zapatero bloqueó durante cuatro años. No tanto porque la reforma laboral de 2012 haya sido una máquina de crear empleo temporal —la tasa de temporalidad sigue siendo hoy sustancialmente menor a la vigente antes de la crisis— sino por reconocer que, en 2008, había que pagar un peaje para minimizar la destrucción de empleo: un peaje en forma de abaratamiento de los costes del despido indefinido y de rebaja salarial para ajustar las condiciones laborales al desplome que había experimentado la productividad de muchos trabajadores a raíz del pinchazo de la burbuja.

En este sentido, recordemos que, de acuerdo con BBVA Research, si la reforma laboral de 2012 se hubiese aprobado en 2008, la economía española habría destruido dos millones de empleos menos de los que trituró durante la segunda legislatura de Zapatero. Es decir, dos de los 2,6 millones de personas que perdieron su empleo entre finales de 2007 y finales de 2011 serían atribuibles a la obstinación socialista por no alterar nuestro marco de relaciones laborales. De haber gobernado mediante la razón en lugar de mediante los prejuicios, la economía española habría iniciado su senda de recuperación mucho antes y, probablemente, no nos habríamos acercado al abismo de la bancarrota a mediados de 2012.

Pero, en contra de lo que admite ahora Granados, el error de los socialistas no solo estuvo en su dogmática obsesión por mantener incólume una legislación laboral que estaba arrasando con el tejido empresarial español al laminar su capacidad de reacción frente a la crisis, sino en su radical irresponsabilidad al denostarla una vez terminó siendo aprobada por el Ejecutivo de Rajoy.

Y es que, a partir de 2012, el PSOE emprendió una demagoga campaña de envenenamiento y desprestigio contra la reforma laboral del PP: no solo carecieron o de la inteligencia, o de la honestidad, o de la voluntad de evitar la destrucción de dos millones de empleos, sino que posteriormente horadaron la credibilidad de aquella reforma que, de nuevo según las estimaciones del BBVA Research, evitó a partir de 2012 la destrucción de otro millón de puestos de trabajo.

A día de hoy, de hecho, la que fue una de las medidas clave para frenar la caída y facilitar la veloz recuperación tanto del empleo como del PIB arrastra una pésima fama dentro del imaginario colectivo: y gran parte de la responsabilidad de esa pésima fama cabe atribuírsela al PSOE y a su potencial socio de gobierno cooperativo, esto es, Podemos.

Y si bien a estas alturas de la película los socialistas parecen ser conscientes de que la reforma laboral sí ha sido 'grosso modo' positiva para la economía española —en la última Actualización del Programa de Estabilidad que el Gobierno de Sánchez remitió a Bruselas reconoció que actualmente la tasa de paro estructural es más baja que antes de la crisis—, la sombra de la irresponsabilidad sigue planeando sobre el PSOE a cuenta de sus negociaciones para retener la Moncloa.

No en vano, el punto 1.4 de su propuesta de gobierno a Podemos promete que “en el marco de dicho diálogo con los agentes sociales, el Gobierno analizará la conveniencia de aprobar, con carácter de urgencia, las modificaciones de los aspectos más lesivos de la reforma laboral de 2012”.

Es verdad que el enunciado es deliberadamente ambiguo —han pasado de querer eliminar la totalidad de una reforma laboral lesiva para los trabajadores a modificar únicamente aquellos aspectos más lesivos— y que la actual regulación del mercado de trabajo admite muchas posibles mejoras (especialmente en el terreno de la dualidad) que atajen los grandes problemas que sigue padeciendo nuestro mercado de trabajo.

Es decir, es verdad que parece que el mea culpa de Granados no haya sido solo retórico sino que también se traduce en un deseo de preservar la reforma laboral que ellos no supieron o no quisieron aprobar. Pero, al final, la puerta de una involución legislativa en este campo no ha sido totalmente cerrada porque ellos mismos se encargaron de abrirla durante años. Ojalá en 2030 Granados no vuelva a salir a la palestra para lamentarse de que los socialistas lo hicieron fatal en 2019.

Tribunal Supremo
Nuevo revés del Supremo al Gobierno: la Fundación Franco continúa en la causa de la exhumación
María Jamardo okdiario 10 Julio 2019

El Alto Tribunal afea a la Abogacía del Estado que alegase en contra de la Fundación Franco lo opuesto a lo argumentado para excluir a la Asociación del Valle de los Caídos de su recurso.
Exhumación de Franco: el Supremo rechaza expulsar a la Asociación del Valle como pedía el Gobierno

La causa judicial contra la exhumación de Franco está siendo un calvario constante para el Gobierno socialista de Pedro Sánchez. El Supremo confirma un nuevo revés al Ejecutivo en funciones: la Fundación Franco continúa en el recurso contra la exhumación del dictador. Así lo ha decidido el Alto Tribunal al rechazar la petición de la Abogacía del Estado de expulsar a la entidad del procedimiento en curso alegando su "falta de legitimidad pasiva".

Así lo han decidido los cinco magistrados competentes para resolver la causa -en un Auto al que ha tenido acceso OKDIARIO- al entender que de conformidad con las "consolidada doctrina jurisprudencial formulada por esta Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo, la legitimación está ligada a la acreditación de la existencia de un interés legítimo" que se da en el caso de la exhumación para la Fundación Francisco Franco.

El tribunal sostiene que con la mera admisión del recurso contencioso- administrativo planteado por la misma quedó justificado el interés jurídico de la fundación así como establece que de la resolución del fondo del asunto "obtendrá un resultado beneficioso, ventajoso, positivo y cierto en la esfera de sus derechos e intereses". Con independencia de si el fallo definitivo resulta favorable o no.

La Abogacía del Estado, a instancias del Gobierno, trasladaba al Supremo su rechazo a la presencia tanto de la Fundación Francisco Franco como de la Asociación para la Defensa del Valle de los Caídos -donde actualmente se encuentra enterrado el dictador- en el procedimiento contencioso-administrativo planteado ante la Justicia contra los dos acuerdos adoptados por el Ejecutivo, reunido en Consejo de Ministros, los pasados días 15 de febrero y 15 de marzo.

El Supremo insiste en que el "interés legitimador" para recurrir la exhumación no depende de si los "fines estatutarios" de la entidad están conectados con la figura de Franco.

"Parece claro que en la demanda, a través de los vicios que se imputan a la actividad administrativa impugnada, se está postulando la defensa de fines estatutarios, y, esto es esencial, la Administración no cuestiona ese interés
legitimador sino que centra sus alegaciones en lo que denomina desconexión entre sus fines estatutarios y la persona de Francisco Franco" recuerda la Sala en su resolución.

Además, el tribunal afea a la Abogacía del Estado que en su oposición a que la Asociación para la defensa del Valle de los Caídos continuase en la causa -y que el Supremo también resolvió a favor de la entidad recurrente y en contra de los letrados públicos- alegara como motivo que los hechos objeto de análisis se referían a "aspectos o cuestiones que afectan a la familia de Francisco Franco, a la comunidad benedictina del Valle de los Caídos o a la Fundación Francisco Franco, pero no a la asociación recurrente”.

Es decir, en aquella ocasión "reconocía expresamente la vinculación" de la causa "con la Fundación Francisco Franco" por lo que ahora no se entiende que diga lo contrario.

Vox no quiere al Che en Leganés
J. Garrido. La Razon 10 Julio 2019

Tras las pasadas elecciones municipales del 26 de mayo, la formación de Vox en el Ayuntamiento de Leganés presentó una moción para que en el próximo pleno municipal ordinario, que se celebrará el 11 de julio a las 16:00 horas en el salón de sesiones de la casa consistorial, se retire el busto que el dirigente comunista y guerrillero Ernesto «Che» Guevara tiene en el municipio.

«Me parece indignante tener ese busto por todo lo que representa y lo que fue este hombre», critica la única concejala de Vox en el municipio, Beatriz Tejero. Según cuenta la ahora responsable del partido en el municipio, no es la primera vez que intenta su retirada. Precisamente, hace dos legislaturas fue concejala del PP y propuso la medida internamente, aunque no fue tomada en consideración. Y ya, durante la campaña electoral, y como líder de Vox en Leganés, anunció la medida apoyada por Rocío Monasterio, que la acompañó en el acto.

Dicho anuncio levantó polémica entre ciertos dirigentes de izquierda. La responsable de Vox manifestó que «siempre es algo que levanta ampollas» porque a ellos «no se les pueden tocar sus estatuas, pero en cambio ellos sí que pueden...». Igualmente subrayó que «el PSOE se siente cómodo con el busto» y que en el pasado algunos grupos de izquierdas «han realizado homenajes a la estatua».

El busto fue colocado en 2001 por un gobierno conjunto del PSOE en coalición con Izquierda Unida. «Me parece alucinante que siga», reafirmó la concejala, que insistió asegurando que «no hay nadie que en la medida de lo razonable pueda defender la figura de este asesino».

Asimismo, Tejero remarcó que le resulta contradictorio que durante «todo el año» –y no solo ahora que ha sido el orgullo– haya pegatinas y banderas LGTBI por todo el municipio y que a su vez se le rinda homenaje al «Che», «que mataba homosexuales, católicos y en general a gente ajena al régimen». De hecho, afirmó que el guerrillero les decía a los homosexuales en los campos forzados a los que los enviaba: «Os vais a hacer hombres».

Sobre el posible resultado de la moción, la concejala admitió que entiende que «muchos» en el pleno votarán en contra y «buscarán cualquier excusa para pasar por encima de la moción», lo cual le parece «una deshonra para todas las víctimas del 'Che'». «No me gusta vivir en una ciudad que rinde homenaje a un asesino reconocido», añadió. Por el contrario, Tejero declaró que si otros grupos municipales consideran no quitar el busto pues que «al menos dignifiquen a las víctimas colocando una placa con el nombre de los ejecutados por el 'Che' Guevara».

El Gobierno municipal lo lidera el socialista Santiago Llorente con 10 concejales en coalición con Más Madrid - Leganemos, que tiene dos. El PP y ULEG tienen cuatro cada uno, y Ciudadanos y Podemos, tres. Con esos números, a la única concejala de Vox le sorprendería mucho que la moción fuera favorable. Pero, a pesar del posible resultado negativo, Tejero explicó que no va a parar. «Saldré a la calle para pedir firmas y sino iré al Congreso».

Monumentos a terroristas y asesinos
Nota del Editor 10 Julio 2019

España parece el mndo al revés. Se loa a los asesinos y terroristas, se les dedican estatuas, se les dedican recursos públicos para evitar que los ciudadanos sensatos puedan mostrar su rechazo mientras se desatiende la obligada protección de la propiedad privada. En Oleiros, La Coruña hay otro monumento dedicado al reconocido asesino Che.

Instituto de Estudios Estratégicos
Una investigación editada por el Ministerio de Defensa pide controlar la enseñanza del islam para luchar contra el terrorismo yihadista
 latribunadelpaisvasco 10 Julio 2019

Islam versus Yihad. Este es el título de uno de los más recientes trabajos de investigación elaborado por el Instituto de Estudios Estratégicos (IEEE), y publicado por el Ministerio de Defensa, que está provocando cierta convulsión entre los expertos por las propuestas poco habituales que recoge para luchar contra la radicalización islamista.

La investigación desarrollada por el IEEE constata que “el crecimiento de la población musulmana en Europa es una realidad incontestable", en una tendencia que “continuará en los próximos años”. Ante esta situación, dice el informe, “la sociedad europea y las administraciones públicas han de hacer frente a esta realidad con naturalidad, diligencia y proactividad”.

Para los autores del trabajo financiado por el Ministerio de Defensa, “los elementos más vulnerables e inadaptados dentro de las comunidades musulmanas (jóvenes poco formados, sin trabajo y sin expectativas de futuro) pueden ser objetivo del proselitismo yihadista y objeto de radicalización. En los casos más extremos, estos jóvenes, debidamente fanatizados, podrían llegar a cometer actos terroristas”.

Por este motivo, es importante trabajar la propaganda y la contra-propaganda, a juicio de los autores. “Los textos sagrados del islam, como los de cualquier otra religión, pueden ser objeto de múltiples y muy diferentes lecturas. Los movimientos más extremistas defienden una interpretación radical que llevaría a la imposición de una ‘sharia’ estricta, literal y anacrónica. Sin embargo, también existen interpretaciones más evolucionadas, mucho más moderadas y acordes con los tiempos en que vivimos. La propaganda yihadista ha de ser combatida con una contra-propaganda que surja del propio islam. La narrativa para combatir el terrorismo ha de dar a conocer y poner en valor aquellos aspectos del Corán y de la tradición islámica que defienden la paz, la piedad, la hermandad… negando los mitos que justifican el uso de la violencia”.

En este sentido, explica el dosier del IEEE en uno de los apartados que está generando más debate, controlar la enseñanza del islam en las escuelas españoles resulta un elemento fundamental. “El proceso educativo es de vital importancia para el desarrollo de una sociedad. La educación de la juventud no puede dejarse en manos extrañas y ha de estar sometida a los pertinentes controles de calidad: metodología, contenidos y, sobre todo, formación del profesorado (aspecto éste de infinita importancia). Sin embargo, en la actualidad el islam se difunde y aprende en mezquitas (legales o no) donde, en muchos casos, individuos de escasa o nula formación, incierta procedencia y dudosas intenciones se autoproclaman imanes que se arrogan lainfalible interpretación de la palabra de Alá”.

Por este motivo, y teniendo en cuenta que en España la enseñanza del catolicismo se encuentra consolidada sobre la base de unos parámetros que le otorgan una cierta solidez y rigor, este proceso “podría ser una buena referencia para gestionar la enseñanza del islam”. El objetivo es conseguir, tal y como ocurre con el catolicismo, “una enseñanza reglada (existe un marco legal de referencia), institucionalizada (se imparte sobre la base de determinados acuerdos o conciertos), controlada (sometida a la auditoria de la propia Iglesia y a los controles de las administraciones competentes) y actualizada (acorde con las normas, usos y costumbres del momento presente)”.

El verdadero objetivo de los rescatadores de inmigrantes
Mateo Requesens eltorotv.com 10 Julio 2019

No es un problema de este verano, ni del anterior, ni del otro, las operaciones migratorias que fluyen a través de las costas para llegar a Europa ilegalmente desde África son una actividad cotidiana en el Mediterráneo desde hace más de una década. Y en Europa llevamos el mismo tiempo asistiendo impotentes al terrible coste en vidas que se cobra el mar de esas pobres gentes que acuden al reclamo de una vida mejor.

Mientras entre los inmigrantes exista la esperanza de poder llegar a las costas europeas y permanecer en alguno de nuestros países, seguirán arriesgando sus vidas y seguirá habiendo organizaciones criminales que se encarguen de traficar con seres humanos. El problema es Europa y sus políticas migratorias.

Las opciones que se plantean son: A) Una política de puertas abiertas, como preconiza la ultraizquierda, lógicamente inviable, pues implicaría que 50 millones de africanos y otros 30 millones de asiáticos y americanos se instalarían inmediatamente en Europa, haciendo estallar socialmente el continente. B) Los mundialistas del consenso capitalismo-socialdemocracia, como Soros, son más inteligentes y saben que la inmigración masiva ha de ir llegando paulatinamente, graduando la sustitución poblacional para que sus sociedades abiertas no se frustren ante la reacción de la población europea, adormilada, pero no completamente estúpida. Una política ambigua que, con una mano restrinja la inmigración ilegal, pero con la otra haga la vista gorda con la expulsión de inmigrantes parece lo más beneficioso para sus objetivos. C) Por último nos encontraríamos con una política rigurosa del control de la inmigración. Si todos y cada uno de los inmigrantes que entran ilegalmente en Europa fuesen devueltos a sus países de origen o salida, el intento se sabría estéril y ninguna persona estaría dispuesta a pagar a mafiosos y a poner sus vidas en peligro por una quimera imposible.

Mientras, las ONGs que se dedican a rescatar inmigrantes en el mar suscitan cada día más polémica. El ex canciller austriaco, Sebastian Kurz, afirmó este mes que «solo dan falsas esperanzas y, sin darse cuenta, ponen a más personas en peligro». Y es que la labor de alguna de estas ONGs está siendo muy cuestionada, no sólo por el efecto llamada que provocan, al tener una gran repercusión mediática sus operaciones de salvamento, sino porque cada día se suman más voces que consideran que sus intenciones tienen más que ver con la agenda globalizadora que con las labores humanitarias.

El último caso mediático ha sido el protagonizado por Carola Rackete, capitán del barco perteneciente a la ONG alemana Sea Watch, detenida tras haber atracado sin autorización en la isla italiana de Lampedusa para desembarcar a 43 inmigrantes, rescatados en el mar cerca de Libia y en supuesto peligro vital porque, según ella, uno podría padecer tuberculosos y otros, no se sabe cuántos, estaban tomando analgésicos debido a una posible enfermedad indeterminada sin síntomas específicos. La propia Rackete, tras calificar a Matteo Salvini de racista, ha confesado abiertamente sus intenciones: «Los europeos hemos permitido a nuestros gobiernos construir un muro en el mar. Hay una sociedad civil que lucha contra eso y yo formo parte de ella», es decir, su objetivo es allegar inmigrantes a Europa, sin importarte cuantas leyes haya que violar para conseguirlo.

En el caso de Open Arms, la organización patrocina por Soros, sus barcos han sido acusados de favorecer la inmigración ilegal hacia Europa. Estas ONGs, que no hacen distinción alguna entre inmigración legal e ilegal, en realidad, con la disculpa de salvar vidas en el mar, darían apoyo indirecto a las redes de introducción de inmigrantes. El pasado mes de enero la Dirección General de la Marina Mercante, del nada sospechoso gobierno de Pedro Sánchez, tuvo que denegar el permiso de salida al Open Arms porque su método «se aparta de los procedimientos relativos a las operaciones de salvamento reguladas por la normativa internacional», ya que «no se podrán realizar operaciones de búsqueda y salvamento, en tanto no se cuente con la conformidad de la autoridad responsable de la región de búsqueda y salvamento (zona SAR) donde se navegue, y siempre bajo la coordinación de dicha autoridad».

Fraude de Ley
El rescate de náufragos y su traslado a un lugar seguro, por supuesto es una obligación moral, y además jurídica. Si acudimos al artículo 98 de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (habitualmente conocido por Motengo Bay), la regla 33 del Capítulo V del Convenio SOLAS o el artículo 2.1.10 del Convenio SAR), los capitanes de los buques que estén en la mar en condiciones de prestar ayuda y salvo que consideren que es irrazonable o innecesario hacerlo, están obligado a acudir en auxilio de las personas que se encuentren en peligro en el mar y tratarán a los rescatados con humanidad conforme a la capacidad y las limitaciones del buque.

Aparte de lo anterior, y también según el artículo 7 Capítulo V del Convenio SOLAS, los Estados vienen obligados a garantizar la adopción de las medidas necesarias para salvar a las personas que se hallen en peligro en el mar cerca de sus costas, las cuales comprenderán el establecimiento, la utilización y el mantenimiento de las instalaciones de búsqueda y salvamento que se juzguen factibles y necesarias, habida cuenta de la densidad del tráfico marítimo y los peligros existentes para la navegación.

Conforme a la normativa internacional citada, el Estado Parte responsable de la región SAR correspondiente asume la responsabilidad primordial de que los inmigrantes rescatados sean desembarcados y entregados en un lugar seguro teniendo en cuenta las circunstancias particulares del caso y tomando las medidas pertinentes para que ese desembarco tenga lugar tan pronto como sea razonablemente posible y con una desviación mínima del buque rescatador respecto a su viaje proyectado.

Evidentemente nadie discute que se preste auxilio a cualesquiera personas que se hallen en peligro en el mar, sean cuales la nacionalidad o la condición jurídica de dichas personas o las circunstancias en que éstas se encuentren (Norma 2.1.10 Anexo SAR).

Pero estas ONGs dedicadas al rescate de inmigrantes obran de mala fe cuando acuden a propósito a las cercanías de las aguas territoriales de los países ribereños de la costa africana, puntos de salida de la inmigración ilegal, y recogen a los inmigrantes al abandonar esas aguas territoriales para trasladarlos, no a al puerto seguro más próximo, sino a un puerto europeo.

El Reglamento (UE) n. 656/2014 del Parlamento Europeo y del Consejo de 15 de mayo de 2014, por el que se establecen normas para la vigilancia de las fronteras marítimas exteriores en el marco de la cooperación operativa coordinada por la Agencia Europea para la Gestión de la Cooperación Operativa en las Fronteras Exteriores de los Estados miembros de la Unión Europea (MSR), establece en su artículo 10 la preferencia de que el desembarque de las personas rescatadas se produzca en las costas del estado más cercano al punto donde se encuentra la embarcación, o bien del estado del que se presuma que ha salido la embarcación.

Sin embargo, casualidades de la vida, Open Armas, Sea Watch o cualesquiera otras ONGs dedicadas al tema, nunca van a los puertos de Marruecos, Argelia o Egipto, ni a los de Libia, siempre recogen a los inmigrantes cerca de Italia, Malta, Grecia o España. La guardia costera libia ya ha confirmado que estas ONGs que trabajan en el mar bordean el agua territorial Libia y embarcan a los inmigrantes que se adentran en el Mediterráneo a unas 15 millas de sus costas. No estaría de más investigar si existe una actuación fraudulenta, y si los puntos de rescate que se recogen en los diarios de abordo son auténticos, o si los rescatadores siguen a las pateras a la espera de que se sitúen en las coordenadas que más les convienen, porque llama poderosamente la atención que los rescatados acaben siempre, no del punto más cercano de salida (África), sino en los puntos de llegada que tenían marcados como destino (Europa).

Para terminar, señalaremos otra de las paradojas que suscita la actividad de estas ONGs. Tratándose de rescatadores privados, curiosamente, la ultraizquierda, tan amiga de los servicios públicos, no confía en las Armadas ni en los servicios de rescate marítimos de las naciones ribereñas para encargarse de estas labores. Se conoce que es inaceptable que Amancio Ortega done equipos médicos para tratar el cáncer, porque, según Podemos, los millonarios no son quienes para elegir donde invierten en los servicios públicos, “son las instituciones las que tiene que decidir dónde va el dinero”, pero cuando el millonario Soros pone barcos para rescatar inmigrantes y traerlos a Europa, entonces las instituciones no tienen nada que decir ni hacer.

Una escuela suspende a dos niños cristianos por negarse a ser adoctrinados por el lobby LGTB
Agustín Benito Alba eltorotv.com 10 Julio 2019

El pasado año esta escuela obligó a niños de cinco años a participar en la celebración del «Orgullo Gay».

La directora de la escuela de educación primaria de Londres Heavers Farmer (Reino Unido) ha sido denunciada por suspender a dos niños de 10 años que no quisieron asistir a una clase con adoctrinamiento LGTB, según publica el portal Christian Concern y recoge Aciprensa.

Kaysey Francis-Austin y Farrell Spence pidieron al profesor no participar en la lección, una petición rechazada bajo la justificación de que «era parte del plan de estudios». Después de la clase, afirmaron profesar la fe cristiana y tras un intercambio de palabras fueron acusados por la directora de «homofobia», que les suspendió cinco días.

Los padres de los menores han denunciado este hecho ante la autoridad local, citando varios párrafos de una guía sobre «exclusiones» elaborada por el Gobierno inglés. Las dos familias insisten en que sus hijos no hicieron comentarios «homofóbos», una versión que apoya el resto de los alumnos de la clase. En este sentido, se basan en Sección 9 de la Convención Europea de Derechos Humanos y reclaman que sus hijos “sean excusados ​​de cualquier enseñanza o actividad adicional que implique la promoción de los puntos de campaña LGTB».
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Es preciso señalar que el pasado año esta escuela obligó a niños de cinco años a participar en la celebración del «Orgullo Gay» con pancartas, una decisión que motivó la protesta de catorce que denunciaron la «agresiva agenda LGTBI abusando del derecho de los padres a elegir la educación de sus hijos».

Veinte centímetros de libertad

Emilio Lara ABC 10 Julio 2019

En un instituto de Andalucía de cuyo nombre sí puedo acordarme, no ha mucho que un profesor pinchaba con chinchetas artículos de un académico de la RAE en un tablón de anuncios de corcho. Trataban sobre la riqueza de la lengua española y desmontaban con agudeza e ironía las pretensiones de imponer por las bravas el denominado lenguaje inclusivo. El profesor colgaba los artículos de papel en el espacio acotado para Coeducación, y una persona del claustro que los arrancaba sistemáticamente, al ver que dichos textos volvían a reponerse, un día, en la sala de profesores, comenzó a dar voces alarmada preguntando quién perpetraba aquello. Se hizo un violento silencio y el profesor responsable dijo que él, en uso de su libertad. Alguien de la directiva advirtió al docente que quien tiraba a la papelera los artículos pretendía, caso de persistir, denunciarlo a la inspección educativa. El profesor imprimió los escritos del académico con pinta de mosquetero y los clavó en el tablón una cuarta a la izquierda, en la zona reservada a Calidad Educativa. Puso su pica en Flandes, hubo paz y después gloria. La libertad era cosa de veinte centímetros.

A mitad de los años cincuenta, algunos domingos mi abuelo paterno cogía un tren en su pueblo manchego y, acompañado de mi padre, viajaba a Madrid para ver jugar a Di Stéfano. Se iba al estadio de Chamartín y dejaba a mi padre solo, que a sus once años y sin un céntimo se pateaba la ciudad. Si ganaba el Madrid, ambos se tomaban un bocadillo de jamón, todo un lujo para el bolsillo de mi abuelo ferroviario. De buena se libraron, pues décadas después, quienes comían en el popular Museo del Jamón serían insultados a gritos por unos animalistas concentrados en la calle para los que su ideal de vida es un Neolítico con wifi.

En Occidente la corrección política es la gran plaga de nuestro tiempo. Bieito Rubido la definió con acierto: «Se trata de una esquizofrenia instalada entre los ciudadanos de un conjunto de países que consiste en decir una cosa y pensar la contraria». Está planteada como una religión político-ideológica donde los no adeptos son herejes, funciona con dogmas que no pueden ser discutidos y la defensa emotiva de sus postulados es su cauce de expresión. Su superioridad moral se plantea en términos maniqueos: Bien frente a Mal, Luz contra Oscuridad. Vamos, como Luke Skywalker contra Darth Vader. Se juzgan comportamientos u opiniones no en función de criterios objetivos, sino según la ideología de quien provengan. Así, se critican (con razón) las opiniones homófobas del presidente brasileño Bolsonaro pero se le ríen las gracias a Evo Morales, esa lumbrera que dijo que los alimentos transgénicos y el pollo hormonado eran los causantes de la homosexualidad en el planeta.

La corrección política, criada en la incubadora de los movimientos contraculturales sesenteros, nació y se extendió en EE.UU. y se ha ido imponiendo en Europa en universidades públicas, medios de comunicación y partidos reseteados tras la caída del muro de Berlín. El amordazamiento de la libertad de expresión es su mayor consecuencia, y en opinión de Vargas Llosa, lo políticamente correcto es «en cierta forma, una nueva inquisición». Palabra de Nobel.

Se ha conseguido que muchos temas sean algo tabú, que no se pueda debatir sobre ellos con profundidad aunque afecten a principios y valores fundamentales, a la vida cotidiana y a la economía. Los defensores de esta corriente de pensamiento único en cualquiera de sus facetas suelen hablar fuerte y recurren a la emotividad y a la coacción para imponer sus argumentos, pues, como les ocurre a los fanáticos de cualquier signo, no tratan de convencer, sino de vencer.

El historiador británico Niall Ferguson sostiene que es absurdo analizar nuestro tiempo con esquemas conceptuales del siglo XX, pues la combinación de innovación tecnológica e interdependencia económica han creado un mundo nuevo en muchos aspectos, de modo que para hablar de populismo es absurdo basarse sólo en el totalitarismo de entreguerras o analizar las crisis económicas reciclando las ideas de Keynes. Es cierto. En no pocos países, al rebufo de los problemas y nuevos retos de la globalización, la gente ha reaccionado a la olla a presión de lo políticamente correcto echando mano de asociaciones civiles y redes sociales para poner patas arriba la política tradicional recurriendo a proclamas emocionales que contrarrestan las de sus antagonistas. La tecnocracia como sustitutivo ideológico y el tactismo electoral gallináceo de muchos políticos internacionales han propiciado estos vuelcos electorales que, en virtud de la ley del péndulo, darán paso en unos años a una etapa de mesura y equilibrio que garantice el desarrollo socioeconómico. En la historia, los periodos más prósperos no provienen de la revolución ni de la involución, sino de la evolución.

No hay cosa más dañina que engañarse a uno mismo, sobre todo a partir de cierta edad. No soporto las dictaduras políticas o sociológicas, los gurús radicales, los buenistas de sonrisa lobuna y los savonarolas con micro parlamentario. Con el tiempo, he aprendido que lo mejor de la vida proviene de las mujeres, pues son más coherentes, corajudas y radicales que los hombres en cuanto a sacrificio, lealtad, abnegación, amor y manejo de la inteligencia emocional. Escucharlas, leerlas, verlas y trabajar con ellas me hace ver el presente sin anteojeras y el futuro con prismáticos. Además convivo con una mujer de esa pasta. Por eso, estoy convencido de que el declive de la corrección política sobrevendrá cuando sean ellas las que, arremangadas, la desguacen.

Empecé cervantino y termino a lo Lope de Vega. Combatir sin zaherir, caer, levantarse, debatir sin saña, respetar, defender lo propio sin acobardarse, no tolerar injusticias, entender la amistad como una alianza de corazones, aprender de los inteligentes y rehuir a los cretinos, recordar lo bueno, vivir sin miedo, llamar al pan, pan y proclamar que España no es el régimen del 78, sino una democracia. Una monarquía constitucional.

Eso es la libertad. Quien la probó, lo sabe.
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Emilio Lara es historiador y escritor.

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Rivera es responsable de lo que ocurra en Murcia y Madrid
Liberal Enfurruñada okdiario 10 Julio 2019

Tanto los han insultado y despreciado, que Vox se ha plantado. Tragó en Andalucía, aceptando que les pidieran sus votos mientras les trataban como a apestados. Tragó en los ayuntamientos, consintiendo un acuerdo que el PP no tiene ninguna intención de cumplir para no enfadar a su socio preferente, que es Ciudadanos. Pero el cordón sanitario a Vox ha provocado que la mayoría de sus 2,7 millones de votantes, que ni son fascistas ni ven ningún motivo para que se defina a Vox como un partido de extrema derecha con el que no se puede negociar, le exijan a Abascal que ponga pie en pared y no le consienta a los de Albert Rivera ni un solo desprecio más. Así que en Murcia y en Madrid han dicho que quien quiera entrar en un Gobierno usando sus votos tiene antes que firmarles un acuerdo que garantice que no se van a volver a aplicar políticas de izquierdas, como hizo el PP cuando, con mayoría absoluta, mantuvo toda la legislación ideológica del zapaterismo. Piden la firma de un documento, no reclaman una foto como machaconamente repiten muchos para ridiculizarlos.

Albert Rivera ha pactado con el PSOE en los ayuntamientos de Jaén, Cáceres, Santa Cruz, Albacete, Ciudad Real, etc. No le hace ascos a compartir el poder con el partido que gobernará Navarra gracias a la abstención de Bildu, que se ha repartido la diputación de Barcelona con los golpistas del partido de Puigdemont y que ha logrado arrebatar al PP el ayuntamiento de Badalona pactando con los chavistas de Podemos –Guanyem- y los golpistas de ERC. Pero el cordón sanitario se lo hace a Vox, un partido que no es ni ultranacionalista, ni proteccionista, ni ultratradicionalista, ni xenófobo, ni antidemocrático, ni violento, o sea, que no reúne ni una de las características de los partidos de extrema derecha. Y el PP está contribuyendo a cargar las tintas contra Vox repartiendo la culpa de lo ocurrido, en vez de contar la verdad, porque erróneamente consideran que desprestigiándolos podrán recuperar a algunos de sus votantes.

Absolutamente ridícula fue la reacción de muchos dirigentes de C’s cuando el jueves pasado los de Abascal les impidieron entrar en el Gobierno de Murcia, diciendo que por culpa de Vox el PSOE y Podemos gobernarían la región. “#PorCulpaDeVOX tendrá Murcia un gobierno de Podemos y PSOE” tuiteó sin ningún pudor Juan Carlos Girauta. “VOX prefiere dejar la región en manos de PSOE-Podemos” escribió sin la menor vergüenza José Manuel Villegas. “Lo que sí tienen (los murcianos) #PorCulpaDeVOX es su futuro vendido a Podemos y PSOE” afirmó sin sonrojarse Inés Arrimadas. Los votantes de Cs no pueden estar tan desinformados como para ignorar que los 17 diputados del PSOE en Murcia, junto a los 2 de Podemos sólo suman 19, mientras que los 16 del PP junto a los 4 de VOX suman 20, así que Murcia sólo tendrá un Gobierno de izquierdas si al menos 2 de los 6 diputados de Cs votan a su favor y los demás se abstienen.

Para salir de esta situación de bloqueo, Albert Rivera tiene cuatro alternativas: en primer lugar puede negociar con el sanchista Diego Conesa y permitir que gobierne el PSOE, asumiendo el desgaste que le supondría este giro de veleta después de la campaña #PorCulpaDeVOX, en segundo lugar puede obcecarse en su cordón sanitario a VOX y provocar nuevas elecciones en la región, en tercer lugar puede firmar el acuerdo que le exige VOX para gobernar en coalición con el PP y en último lugar puede permitir que el PP gobierne en solitario abandonando su pretensión de ocupar esas poltronas. Decida lo que decida tendrá que asumir un coste y quizá esta última opción sea la más barata para él. Rivera va a demostrar aquí si defiende los intereses de España o sólo los de su partido.

La cerca
Ignacio Camacho ABC 10 Julio 2019

No es un cordón sanitario, sino la valla de un campo de concentración ideológica. El escrache del día del Orgullo Gay a Ciudadanos representa un episodio más de un proceso creciente de confinamiento de la derecha, a la que el sedicente progresismo pretende achicar el espacio público como paso intermedio hasta que logre simplemente negárselo. De modo consciente o inconsciente, esa voluntad de exclusión está inspirada por el mismo impulso de hegemonía supremacista del nacionalismo catalán o vasco: la convicción de que existe un territorio de ortodoxia política y cultural, el célebre lado-correcto-de-la-Historia, más allá del cual todo pensamiento discrepante debe ser proscrito y vetado. La izquierda ha decretado que ciertas ideas -el feminismo, la libertad sexual, la integración migratoria, el cambio climático- son de su sola propiedad y no admite en ellas intrusos que no vayan provistos del correspondiente salvoconducto moral expedido por sus propios gurús doctrinarios. Por eso los dirigentes de Cs fueron recibidos en la fiesta del sábado como lo habían sido en la manifestación del 8 de marzo, donde la vicepresidenta del Gobierno y la esposa del presidente encabezaron el piquete de expulsión de los liberales del territorio igualitario que su presencia por libre había profanado. El siguiente objetivo señalado es el alcalde de Madrid, culpable de pretender reabrir el centro al tráfico. Lo que en cualquier ciudad española constituye un cotidiano debate de barrio adquiere en la capital la importancia simbólica de un Prestige urbano en el que pronto aparecerán siniestras estadísticas de enfermos pulmonares, ancianas atropelladas y vecinos asmáticos. El objetivo es presentar al adversario como una anomalía histórica, un sustrato del atavismo bárbaro que ha de quedar reducido y confinado para que resplandezca la bondad de las ideologías redentoras del género humano.

En este designio, Vox encarna, con su homofobia mal disimulada, su negacionismo ecológico y su declarada obsesión contra las políticas de género, la coartada ideal para condenar a todo lo que haya a la derecha del PSOE al destierro. Da igual que su representación electoral apenas alcance en el mejor de los casos un diez por ciento; la propaganda se encarga de convertirlo en el diabólico elemento contaminante que justifica, como el reactor averiado de Chernóbil, la estigmatización y aislamiento completos de la derecha y el centro. Blanqueados los extremistas de Podemos, los separatistas catalanes y hasta los posterroristas de Bildu como adalides del progreso, el bloque liberal-conservador queda estampillado como objeto de repudio y desprecio. Una operación perfecta de maniqueísmo asimétrico en la que el ministro Marlaska, con naturalidad ausente de remordimiento, ha delimitado las líneas de riesgo que los deportados no deben sobrepasar si se atreven a salir del gueto.

La gran comedia de la izquierda
 La Razon 10 Julio 2019

El pasado 6 de junio, el Rey encargó a Pedro Sánchez la formación de Gobierno. La presidenta del Congreso, Meritxell Batet, lo anunció en una comparecencia pasadas las nueve de la noche. Dijo: «Su Majestad el Rey, finalizadas las consultas con los representantes de las formaciones políticas, me ha comunicado su decisión de proponer a Pedro Sánchez como candidato a la presidencia del Gobierno ». Se cumplía de esta manera lo prescrito en el artículo 99 de la Constitución, lo que suponía que el candidato contaba con la mayoría sufi ciente para dicha tarea.

Pero resulta que pasado un mes de dicho anuncio, no es capaz de sumar los apoyos sufi cientes para la investidura y todo indica que será difícil que consiga unos apoyos estables y fiables. Sánchez invirtió el protocolo en aquellas consultas en benefi cio de sus propios intereses, convirtiendo en un hecho consumado el encargo del Rey. Ignoramos, como es lógico, cuáles fueron las alianzas que propuso en la consulta. Por lo tanto, tal mayoría no existe, ni mucho menos la mayoría «progresista», si entendemos por tal la suma de Unidas Podemos con el PNV, los independentistas catalanes, más Bildu y los regionalistas cántabros.

Puede decirse que el problema de Sánchez es con la realidad: su socio preferente es su verdadero adversario directo, incluso en estos momentos más antagonista que PP y Cs, por varias razones. Porque Podemos se nutre de votantes socialistas que deben volver a la casa madre para que el PSOE consolide su hegemonía en la izquierda, aunque esto suponga dejar al partido morado en algo residual. Porque Sánchez no se fía de Iglesias por, entre otras cosas, su compromiso con el proceso independentista, y nadie se cree que ante la sentencia del 1-O no vuelva a hablar de la «solución política», es decir, de un referéndum de autodeterminación. Y algo más: el programa económico en el que está trabajado el PSOE está más rebajado que lo que pretendía Podemos, lo que permite aventurar que se está recobrando el sentido común ante una UE en alerta que acaba de pedir un ajuste a España de 7.800 millones.

Por último, Sánchez nunca ha creído en esta alianza y sólo la considera un instrumento para continuar en La Moncloa. Es lógico, por lo tanto, que Iglesias haya puesto encima de la mesa querer una vicepresidencia para él, algo inalcanzable, que de por sí indica la poca fe del líder de Podemos en formar parte en un Gobierno de coalición. Otra cosa es este nuevo tipo de alianza en la que el socio principal quiere ocultar avergonzado a quien le está facilitando el Gobierno, lo que rebela la absoluta inconsistencia de esa mayoría. El pecado original viene de una moción de censura que se ha convertido en un desastre político. Tal y como quedaron las cosas ayer tras la reunión de Sánchez e Iglesias, puede decirse que la investidura será un fracaso y sólo se vislumbra un acuerdo de legislatura «in extremis» o elecciones el próximo 10 de noviembre, lo que sólo serviría para ahondar la crisis de Unidas Podemos.

Más extemporáneo resulta Albert Rivera, alejado de la realidad de los hechos, como si esta crisis no fuera con él, desentendiéndose de una situación en la que es necesario el diálogo entre todos los partidos. No acudir a la entrevista con Sánchez es un acto estéril de propaganda, infi nitamente más inútil que haber aceptado entrevistarse con el candidato. No es, desde luego, lo que corresponde hacer a quien aspira a ser líder de la oposición. En este sentido, Sánchez se fía mucho más de Pablo Casado, que está demostrando lealtad institucional y mucho más temple. La situación de bloqueo es preocupante porque no augura una legislatura provechosa, si en algún momento se pone en marcha, y porque empieza a retratar a una generación de políticos fallidos.

¿Pero quién cree ser Sánchez para exigir investiduras gratis a todo el mundo?
 ESdiario 10 Julio 2019

Pedro Sánchez boicoteó todo atisbo de acuerdo estable con Podemos al citar a su líder, por quinta vez, para repetirle lo mismo que en realidad ha venido diciendo a todos sus socios potenciales conocidos: que le presten su apoyo sin ningún acuerdo concreto, como si su acceso a la presidencia no dependiera de los escaños, del diálogo y del acuerdo, como es habitual en una democracia, sino de un derecho superior que ya invocó para plantear la moción de censura.

Más allá de la opinión que merezcan Iglesias y Podemos, sustentados en recetas populistas inviables y responsables de la extensión de un penoso sectarismo en España; sus resultados le facultan para vincularse al Gobierno y responsabilizarse parcialmente de lo que éste haga.

Su socio desde 2015
Y de ello da cuenta no solo la aritmética parlamentaria, sino también las decisiones de Sánchez: lleva pactando con ese partido desde 2015, ha gobernado con él o logrado gobiernos gracias a él en Madrid o Castilla-La Mancha; desalojó a Rajoy y accedió a La Moncloa y firmó los Presupuestos Generales del Estado finalmente embarrancados.

Sánchez se ha apoyado en Podemos para todo: despreciarlo ahora obedece a su interés personal, como siempre

La secuencia de acuerdos y rechazos evidencia que para el líder del PSOE no existe otra estrategia que la del beneficio propio, adaptando el criterio y el discurso a esa circunstancia: lo vimos con el independentismo, al que utilizó para relevar al PP quince días después de pedir el endurecimiento del delito de rebelión; con Bildu, a quien se puso un cordón sanitario asaltado luego en Navarra o con Podemos, que pasó de ser embajador de chavismo a socio preferente en poco tiempo.

¿Y el centroderecha?
Nada en Sánchez es previsible y todo atiende a un fin que, paradójicamente, siempre acaba logrando. Por ello perpetúa esa actitud, y puede volver a hacerlo ahora si sus estrategas confirman que otra cita electoral, la cuarta en menos de un lustro, reforzaría su grupo parlamentario

Que ante eso el centroderecha no sepa responder y prolongue el espectáculo de sus desacuerdos en Madrid o Murcia, donde es previsible el acuerdo antes o después pero ya con un profundo deterioro, también refuerza al sanchismo, cada vez más incipiente y sólido por una mezcla de pocos escrúpulos propios y escasa inteligencia ajena.

La muerte de Cataluña

Josep Maria CortésCronica Global 10 Julio 2019

Sin puntos de encuentro no hay vida. La muerte de una sociedad empieza con signos inequívocos de ruptura entre el pataleo y el cauce. El independentismo ha dejado de fabricar agendas alternativas creíbles y sus bases han soltado lastre. Los ciudadanos escapan de la movilización masiva como el condenado huye de su prisión. Los espacios urbanos del país, antes intensos como el opio o el arte, han dejado de latir. Sobre las aceras y en los medios de transporte metropolitano, reinos de la actividad visual donde los vecinos se reconocen en el otro, las gentes han dejado de mirarse; el abigarrado mundo del Raval o del Gòtic ya no es una metáfora del mar inquieto, que baña nuestras orillas.

En las calles, empieza a notarse la sequedad ritual de los espacios ocupados y mal cuidados. Vencida por el turismo de manadas, Barcelona se está convirtiendo en una capital otomana, devastada. En sus paredes no se refleja el rescoldo de la ilusión, porque los que promueven un cambio de statu quo se saben perdedores. Han dejado de desprender la euforia que produce la utopía. No faltan espacios abiertos de influencia y movilización; tampoco faltan redes y bloqueos. Además conviene no olvidar que el nacionalismo es experto en la construcción del antagonismo. Pero falla la instancia política; falla el cauce, la creación de un espacio público que permita dar cabida al invento.

Barcelona recibe los impactos pero resurgirá como urbe; es demasiado acogedoramente compleja como para plegarse a los designios del elefante feo que tenemos en el salón-comedor. Es hermana de Montreal, capital del Quebec, que ha resistido frente a la tiranía nacionalista. Con el fracaso del procés, las formaciones estólidas, ERC y JxCat, han desencadenado un limbo, una tierra baldía. Sus socios residuales de la CUP reniegan incluso del referéndum. No son las vacaciones del soberanismo, es la desesperanza: “Hemos tocado fondo”, reconoce Elsa Artadi, descubriendo torpemente su línea de flotación. El experto que la fichó debe pensar que Quim Torra es un exponente de la erótica del poder.

Otro verano sin futuro. Ante un escenario pinzado entre la sentencia del Supremo y la convocatoria electoral catalana, el símbolo denigra a la dialéctica, como ocurre siempre con los conflictos identitarios. La negociación entre partidos políticos se lleva a cabo al borde de un precipicio; percance seguro o dime cómo negocias y te diré cómo vas a gobernar. Hoy se negocia por extenuación del otro, pero la extinción del que tienes delante es el último episodio de la construcción del enemigo, tal como lo consagró el gran Umberto Eco. Y si es así, ocurre que, después de negociar, te sientas a gobernar junto a un cadáver.

A los dirigentes de Ciudadanos les pasa otro tanto, lejos de su tierra prometida. Dejaron Cataluña como patria de la lengua castellana (yo no tengo ninguna duda), con permiso de Elisenda Paluzie, presidenta de la ANC, líder emocional de las calles desiertas y los balcones en ruinas. Albert Rivera​, ha roto las amarras de su condición de chico bueno para ponerse a España por montera en los lindes de la Carrera de San Jerónimo. Ya no es de aquí ni de allí: aplica el “es necesario navegar, no es necesario vivir”, la leyenda del marinero que se levanta tallado en bronce sobre un enorme pedestal, frente al Palacio de las Reales Atarazanas, de donde salió La Capitana de Juan de Austria, rumbo a Lepanto.

El mejor catalán, como el buen gallego, es el que pone pies en polvorosa para inventar nuevos mundos. En eso Rivera acierta, pero Madrid es Madrid y uno corre el peligro de El primo Basilio, el personaje de Eça de Queirós, sumergido en la Gran Lisboa romántica, hecha de ojos de luna, noches brillantes y leyendas de navegantes. Rivera no se abstendrá (estaría bueno, después de la lata que nos ha dado) porque sabe que la abstención se paga. Sánchez pagará la abstención de ERC, un partido a la deriva en una sociedad, la catalana, enferma incurable de melancolía. Y el presidente en funciones pagará también la abstención de Bildu, que caerá. Digámoslo claro: Bildu y Geroa Bai están llevando a Navarra a la deriva estratégica de la Gran Euskalerría, aunque de momento se limiten a colgar ikurriñas en la hornacina del santo, el símbolo de San Fermín. Por su parte, Madrid es otro cadalso para la ilusión del inocente votante. Su cámara legislativa, la Asamblea de Madrid, ha convocado para hoy un pleno sin candidato –ni Díaz Ayuso ni Gabilondo–, una especie de misa sin altar mayor.

La muerte de Cataluña tiene mucho que ver con lo que se cuece, en el buen sentido, en el barrio de Salamanca, en Puerta de Hierro o en La Moraleja. Las cenas al fresco del Guadarrama cuando ruge hacen buenos amigos, permiten tender puentes o solucionar el estrangulamiento de las mayorías con la cláusula griega (añadir 50 escaños a la lista más votada) contemplada en la Constitución española, pero nunca desarrollada.

Dentro de poco, los puentes serán lo último a lo que agarrarse. Pero que nadie se engañe con el enemigo exterior. Cataluña es un erial por causas endógenas.

Hablar con la tostadora (en catalán)
Beatriz Silva  Cronica Global 10 Julio 2019

Hace unos días, TV3 emitió un reportaje sobre la salud del catalán. Antes ya de emitirse, la polémica rodeó la producción porque en la publicidad que invitaba a ver Llenguaferits se traslucía que partía del supuesto que sólo son catalanas las personas que tienen como lengua materna el catalán. También planteaba como algo negativo el hecho que el castellano siga siendo, a pesar de la inmersión lingüística, la lengua principal con la que se comunican niños, niñas y adolescentes a la hora del patio. El reportaje llegaba incluso a comparar Netflix con el franquismo por la amenaza que supuestamente representa para la supervivencia del catalán.

Uno de los entrevistados se quejaba de que no podía dirigirse en catalán a su tostadora, lo que provocó un alud de gags en redes sociales y que el debate se centrara en algo anecdótico sin abordar una cuestión de fondo y mucho más importante: la del uso que estamos haciendo de nuestros medios públicos de comunicación.

¿Es pertinente hacer un reportaje sobre la salud del catalán? Lo es, porque Cataluña es una sociedad bilingüe que ha sido capaz de recuperar una lengua que no se utilizaba en las instituciones ni se estudiaba en las colegios y que estuvo en riesgo de desaparecer. ¿Cuál es la forma de hacerlo? Seguramente hay muchas respuestas, pero una de ellas no es creando una vinculación identitaria entre lengua y catalanidad y menos aún visualizando que el castellano, la lengua materna de más de la mitad de la población, es una amenaza.

No lo es porque justamente una de las misiones de TV3 es contribuir a la normalización del catalán en toda la ciudadanía, la que lo tiene como primera lengua y la que no. Y esta no es la forma de conseguirlo. También porque la misión de los medios públicos es reflejar la diversidad de la sociedad y poner en valor la riqueza que representa que se hablen varias lenguas. Lo dice el Libro de Estilo que debería guiar la actuación de TV3.

En la comisión de control a la CCMA celebrada tras la emisión del reportaje en el Parlament, ninguno de sus directivos o responsables fue capaz de reconocer ni un solo error. El director de TV3, Vicent Sanchis, defendió sin matices la oportunidad del reportaje y la manera en que se había elaborado. La presidenta de la CCMA, Núria Llorach, simplemente calló.

Las encuestas del CEO reflejan desde hace años el alejamiento de una parte notable de la ciudadanía de nuestros medios públicos, la de aquella que no es partidaria de la independencia y la que no forma parte del imaginario identitario de lo que significa la catalanidad para unas determinadas opciones políticas. También constatan que esto no era así hace una década, cuando TV3 era el canal de referencia para los votantes de formaciones políticas muy distintas, con preocupaciones diferentes y lenguas maternas dispares.

Si hacemos un repaso a los documentales y reportajes en profundidad que ha emitido TV3 en los últimos años constatamos el desequilibrio que existe en la atención que se dedica a todas aquellas cuestiones relacionadas con el procés en contraste con otros problemas urgentes y trascendentales. Por ejemplo, los efectos que han tenido los recortes que han provocado graves déficits en servicios básicos como la sanidad, la educación y la dependencia. Hace unos días el Idescat constataba que la cifra de pobreza ha batido el récord de los últimos 15 años situándose en el 21,3% de la población. Los colectivos más afectados son la gente mayor, los inmigrantes y las mujeres. ¿Cómo viven estas personas que no tienen acceso al nivel mínimo de lo que se considera una vida digna? No lo sabemos por nuestros medios públicos, que no han profundizado en esta cuestión como sí lo hacen con otras.

Con motivo del evento Cims per la llibertat, nuestros medios públicos hicieron un despliegue informativo que implicó que varios equipos de TV3 siguieran el ascenso de grupos de personas a cuatro montañas, conexiones en directo y el alquiler de drones para tener imágenes aéreas. Sin embargo, el día en que los médicos de atención primaria se concentraron en las puertas del Parlament con momentos de gran tensión, no había desplazada ni siquiera una unidad móvil a pesar de que la manifestación estaba anunciada desde hacía días. Ejemplos como este los vemos cada semana. No se escatiman recursos para cualquier actividad vinculada al procés, pero la emergencia social que denuncia el Tercer Sector no merece mayor atención. Tampoco los problemas de desigualdad, como la violencia machista que es una preocupación creciente a raíz de las violaciones en grupo, o los ataques al colectivo LGTBI. En todos estos años no hemos visto ni un solo reportaje en profundidad sobre lo que ha representado el procés para aquella parte de la población que no es partidaria de la independencia a pesar que el CAC ha pedido a TV3 que lo haga para equilibrar los muchos reportajes que se han emitido en sentido contrario.

Plantear la situación del catalán en los términos que ha hecho Llenguaferits, estigmatizando el castellano, ignorando la riqueza que representa para la sociedad catalana disponer de dos lenguas, no es la vía para preservarlo y convertirlo en un bien querido por todos los catalanes y catalanas, tengan la lengua materna que tengan. Quizás si dejáramos de referirnos como lengua propia sólo al catalán –como si las otras fueran impropias o ajenas– sería un primer paso para cambiar el marco mental del debate y garantizar de verdad la buena salud del catalán.

Entrevista con Carmen Alba
La edil que quitó la ikurriña en Pamplona: "Más que los moratones duele la dictadura de Bildu"
María Jamardo okdiario 10 Julio 2019

OKDIARIO habla con la concejal de Navarra Suma que impidió que Bildu colgase una bandera vasca en el balcón del Ayuntamiento de Pamplona durante el 'chupinazo' de los Sanfermines.

Es la primera vez en la historia de nuestra democracia que los proetarras no consiguen su propósito de exhibir la ikurriña en el balcón del Ayuntamiento de Pamplona durante el ‘chupinazo’ de los Sanfermines. La proeza corresponde a Carmen Alba -concejal de Navarra Suma- quien evitó, junto a varios agentes de la Policía municipal, que varios ediles de EH Bildu y Geroa Bai colgasen la bandera vasca en la fachada del Consistorio, el pasado sábado.

Carmen Alba es una mujer valiente, curtida en la política local desde que entró en el Ayuntamiento pamplonés en el año 1991 y donde permaneció hasta 1995. Regresaría tres años después para reemplazar a su compañero Tomás Caballero, tras ser asesinado por ETA. Repitió durante la primera legislatura de Yolanda Barcina y fue delegada del Gobierno en Navarra con Rajoy, desde 2012, hasta su salida de La Moncloa al consumarse la moción de censura de Pedro Sánchez.

OKDIARIO habla con Alba después de que tanto ella como sus compañeros de grupo -con el regidor Enrique Maya, de UPN, a la cabeza- fuesen objeto de acoso por parte de los abertzales navarros durante la procesión de San Fermín del domingo 7 de julio, tan sólo un día después de su gesta.

PREGUNTA: ¿Cómo están los ánimos en el Ayuntamiento de Pamplona tras lo sucedido?
RESPUESTA: A los intolerantes de EH Bildu y Geroa Bai se les ve tremendamente molestos porque los demócratas hemos conseguido la Alcaldía. En la calle Curia, justo antes de entrar en la catedral, durante la procesión de San Fermín nos dijeron de todo. La comitiva había avanzado con normalidad hasta ese punto donde centenares de abertzales esperaban para increparnos. Ahí se vio cómo son realmente, su verdadera cara. Gracias a que la actuación de la Policía Local fue impecable, como el día anterior en el balcón del Ayuntamiento, no hubo que lamentar males mayores.

P: Algo habrá tenido que ver precisamente que no pudiesen sacar la ikurriña al balcón el día anterior…
R: Hasta este año los independentistas siempre habían aprovechado el ‘chupinazo’ para sacar la ikurriña, de motu proprio, al balcón lateral izquierdo del Ayuntamiento. Incluso ha habido ediciones en las que el ex alcalde Joseba Asirón la ha colgado del mástil central. Reaccioné sobre la marcha y con la ayuda de la Policía Local conseguimos frustrar el intento. No les ha gustado, claro.

P: ¿No fue algo premeditado, entonces?
R: Por mi parte, no. La verdad es que yo llegué hasta ese balcón con otros dos de compañeros y vi que estaban tratando de desplegar la Ikurriña, entonces agarré la bandera para impedirlo. Recuerdo cómo Joxe Abaurrea, mano derecha de Asirón, Amaia Izko (EH Bildu) e Itziar Gómez, de Geroa Bai, se revolvieron. Abaurrea empezó a darme patadas como un loco. Me ayudaron Javier Labairu y Fernando Sesma, que estaban conmigo, y los agentes de la municipal.

P: ¿Sintió miedo?
R: Miedo ninguno. Aquí hemos vivido cosas peores, verdaderamente más graves que una trifulca.

P: Pero tiene las piernas llenas de moratones…
R: Los moratones pasan, pero más que los moratones duelen la crispación y la dictadura de Bildu. No hay gente más dictatorial que los que nos llaman fascistas cuando los verdaderos fascistas son ellos. Con Bildu son todo imposiciones. Les da igual lo que vote la ciudadanía porque ganen o pierdan las elecciones quieren salirse con la suya.

P: ¿Cree entonces que será una legislatura complicada?
R: Espero que la legislatura vaya bien y poder trabajar con el alcalde Enrique Maya y el resto del equipo por y para los pamploneses. Por fortuna nuestra forma de hacer y entender la política es totalmente opuesta a la de quienes nos preceden. Habrá que coexistir con ellos en las comisiones municipales y en los plenos pero, para el resto, cada uno por su lado.

P: Los abertzales también insultaron a los socialistas, ¿influirá lo ocurrido en el pacto autonómico de María Chivite?
R: En esta tierra nunca ha habido una mayoría absoluta y siempre se ha gobernado bien con el PSOE en Navarra porque trataba al terrorismo como tal, tenía claro su sentido de Estado y que Navarra es España. Confío que, en lo autonómico, Chivite y los suyos recapaciten.

P: ¿Cree que los ciudadanos entienden lo que está pasando?
R: La gente de la calle ha demostrado en las urnas lo que prefiere. Nos ha dado en Pamplona 13 concejales, a uno de la mayoría absoluta, y está preocupada por lo que pasa en la autonomía donde su confianza se tradujo en 20 diputados, 9 más que la segunda fuerza más votada. Los ciudadanos quieren tranquilidad y que se respete lo votado.

Denuncia
Carmen Alba necesitó atención sanitaria. El parte médico describe las "contusiones, hematomas y signos inflamatorios con palpación al dolor" que le causaron las patadas propinadas por el concejal de EH Bildu Joxe Abaurrea.

Alba ha interpuesto una denuncia ante la policía local de Pamplona para que se investiguen los hechos. No quiere dejar pasar lo sucedido.

Profesores mexicanos y españoles alertan a López Obrador del peligro de los "separatistas catalanes"
Aseguran que la 'embajadita' en Méjico "defiende el derecho a la autodeterminación de los catalanes y justifica la escisión de Cataluña de España y la proclamación de una República independiente"
Álvaro Medina www.vozpopuli.com 10 Julio 2019

Docentes, periodistas y empresarios de México y España de un nutrido grupo de universidades, como las de Barcelona, Valencia, País Vasco, Málaga o Madrid, han alertado al Gobierno de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) del peligro de la 'embajadita' de la Generalitat en el país centroamericano.

En una carta dirigida al secretario de Relaciones Exteriores de México, Marcelo Ebrard Casaubon; a la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero; al presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados de Méjico, Alfredo Femat Bañuelos; y a Héctor Vasconcelos, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado de la República, se han declarado "defensores de la Constitución Española" y alertan de la apertura de esta delegación de la Generalitat, realizada entre el 16 y el 17 de julio por el consejero Alfred Bosch, que se presenta como "ministro de Exteriores de Cataluña".

Los profesores consideran que es el Estado de España el único con la "competencia exclusiva" en materia de relaciones internacionales, y señalan a la Generalitat de perturbar la actuación exterior del Estado. "El Gobierno de la Generalitat ha establecido una red de delegaciones permanentes en diversos países, que, además de promover los intereses de Cataluña, defienden el derecho a la autodeterminación de los catalanes y justifican la escisión de Cataluña de España y la proclamación de una República independiente", han señalado en su denuncia los firmantes, entre los que se encuentran profesores universitarios de Francia, Australia y Reino Unido.

Según sus cálculos, las 'embajaditas' de la Generalitat han costado más de 27 millones de euros entre 2011 y 2017 y otros casi 16 millones en el Consejo de Diplomacia Pública de Catalunya (Diplocat). La ley estipula el deber de comunicación de las Comunidades al Gobierno a la hora de "establecer oficinas en el exterior con anterioridad a su apertura para que el Ministerio de Asuntos Exteriores pueda informar la propuesta".

Pese a ello, la Generalitat "ha establecido las delegaciones catalanas en México, Argentina y Túnez antes de haber recibido el informe ministerial, que es preceptivo, aunque no vinculante". Estos informes indican que el Gobierno catalán no respeta "las directrices, fines y objetivos de la política exterior española".

Presencia de "presos políticos" en España
"Bosch, que se presenta como Ministro de Asuntos Exteriores de Cataluña, se dedica a desprestigiar a España y a propagar que España no es una democracia y que hay en ella presos políticos; se funda al respecto en que los políticos implicados en los hechos ocurridos en Cataluña en octubre de 2017 estánsiendo juzgados por el Tribunal Supremo de España por los delitos de rebelión, sedición, malversación y desobediencia", han criticado. "El proceso, ya concluido, está pendiente de sentencia", han recordado.

Con esta actividad, el fin de la Generalitat es "puentear las Embajadas españolas con las que no colabora e internacionalizar el separatismo catalán" para lograr un "reconocimiento internacional a la independencia de Cataluña". "Semejante objetivo es contrario a la Constitución, al Estatuto de Autonomía de Cataluña y al ordenamiento jurídico de España, así como al Derecho Internacional, que no reconoce el derecho a la libre determinación de los pueblos no colonizados que formen parte de un Estado democrático".

"Atenta contra los derechos de los ciudadanos catalanes que desean seguir siendo españoles y que son discriminados por la Generalitat por el hecho de no ser separatistas", han ahondado.

"Le rogamos que, como representante de los Estados Unidos Mexicanos, traslade a su gobierno la realidad de lo que ha acontecido y está aconteciendo en España y que su Secretaría de Relaciones Exteriores no consienta los intentos de los separatistas catalanes de dañar las excelentes relaciones existentes entre España y México", concluyen.

Firmantes
Entre los firmantes se encuentran Walter Octavio Arias Estrada, historiador y escritor de Méjico; Alfonso Valero, fundador del Foro de Profesores y abogado y solicitor en Inglaterra y Gales; José Antonio de Yturriaga, embajador de España y profesor de Derecho Diplomático de la UCM; Ángela Herrero, antropóloga;Montserrat Ginés Gibert, profesora titular Filología Inglesa (jubilada), Universitat Politècnica de Catalunya;Teresa Freixes, catedrática de Derecho Constitucional y Jean Monnet ad personam; Araceli Mangas Martín, catedrática de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales, Facultad de Derecho de la UCM;Eduardo Vírgala Foruria, catedrático de Derecho Constitucional, Universidad del País Vasco; Rafael Dobado González, catedrático de Historia Económica de la UCM; Javier Fernández Sebastián, Catedrático de Historia de la Universidad del País Vasco; Pedro Tent Alonso, LLM (LSE), letrado y Profesor Asociado de Derecho Internacional Privado de la Universidad de Valencia; Ignacio Morgado, profesor de la UAB; Andrés Recalde Castells, catedrático de Universidad; Carlos Ruiz Miguel, catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Santiago de Compostela; o Enrique Melchor Gil, catedrático de Historia Antigua de la Universidad de Córdoba.

Han firmado también Carlos Conde Solares, senior lecturer in Hispanic Studies, University of Northumbria, UK; Rodrigo Vázquez de Prada y Grande, periodista y director del semanario Crónica Popular; Carmen González Enríquez, catedrática de Ciencia Política; Carlos Martínez Gorriarán, profesor titular de Filosofía, UPV; Carlos Sánchez, profesor titular de la Universidad de Valencia; Francisco Ramos, profesor de la Loyola Marymount University de Los Ángeles; José Joaquín Fernández Alles, profesor titular de Derecho Constitucional de la Universidad de Cádiz; José Luis Orella, profesor titular de Hª Contemporánea del CEU; Miguel Caínzos, profesor de sociología, Universidad de Santiago de Compostela; Mikel Buesa Blanco, catedrático de Economía Aplicada en la UCM; Nuria Magaldi, profesora titular de Derecho Administrativo de la Universidad de Córdoba; o Fernando Jiménez Sánchez, profesor de ciencia política de la Universidad de Murcia.


 


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