AGLI Recortes de Prensa   Martes 16  Julio 2019

Un trilero infiable
Carlos Dávil aokdiario 16 Julio 2019

Ha convertido Sánchez la Moncloa en una fábrica de argucias repulsivas. Para el menester tiene a un coach, como se dice ahora, que le pone en forma todos los días; todas las mañanas, cuando se levanta, Iván Redondo se pregunta: ¿Cómo tapar hoy nuestras vergüenzas? ¿cómo disimular nuestra inanidad? ¿cómo seguir engañando al personal? Y como el hombre tiene en el cerebro, bajo su testuz recientemente empapelada de cabello cogotero, una batidora donde tritura a todo aquel o aquello que se opone a su único objetivo –sostener en la poltrona a su jefe Sánchez–, se pone en movimiento.

Sánchez acoge con entusiasmo todos los ardides de su asesor que, además, cuenta con el apoyo inconmensurable de un voluntarioso analista de apellido Bolaños y del ínclito Tezanos, un cántabro que cuando pasea por Santander exclama la gente más instruida. “Mira, mira, ese es el cocinero de las encuestas”. Pues con estos mimbres y su natural tendencia a decir una cosa y la contraria y afirmar con gran ufanía que las dos son verdad, Sánchez está tejiendo una tela de poder que ni siquiera pudo entrelazar Alfonso Guerra en sus mejores días en el machito.

La última ocurrencia de este grupo letal es rescatar de nuevo la momia de Franco para, esta vez, presentarle como un “okupa” de tomo y lomo. ¿Cómo disfrazar –se preguntaron los susodichos- el hecho incontrovertible de que el cadáver de Franco no fue sacado de su sarcófago del Valle el pasado 10 de junio? ¿Cómo hacer que la gente, propia y asociada, se olvide de que el Gobierno con la intransferible Carmen Calvo a la cabeza, lleva jactándose más de un año de que Franco tiene los días contados en Cuelgamuros? Pues fácil -se dijeron los fontaneros de Sánchez- vamos a montar toda una campaña para desalojar del Pazo de Meirás a los nietos del general ya que a éste no les hemos podido levantar de su tumba donde lleva postrado desde hace cuarenta y seis años. Y en eso están: ahora resulta que Franco no fue nunca el dueño de Meirás porque los ingeniosos se han inventado un documento que, según cualquier notario (y hemos consultado a alguno) no tiene el menor valor jurídico. Pero la cosa les trae por una higa a los barreneros de España: ponen a sus medios a trabajar y Franco se convierte de nuevo en el objeto a batir de nuestra democracia.

Esto, bien dicho y escrito que de eso no hay duda, sirve al trilero para que la gente no caiga en la cuenta de sus dos última piruetas políticas: la primera, su pacto en la poderosísima Diputación de Barcelona con los acólitos del conocido delincuente, prófugo de la Justicia, Carlos Puigdemont. El pacto para repartirse el gobierno de más de mil millones de euros anuales no tiene desperdicio. Iceta, el bailarín que por cierto estuvo ausente, él sabrá por qué, de la fiesta del Orgullo, ha bendecido el acuerdo en aras de la estabilidad. A él y a su patrocinador Sánchez ¿qué le importa haberse dado el morro con los separatistas más ferices?. Todo sea por la estabilidad general, o sea por la conveniencia de Sánchez y sus corifeos.

Pero si esta nueva argucia en forma de trágala con el separatismo es infame, ¿que decir de la segunda? ¿qué decir de la ocurrencia presuntamente constitucional del presidente? Se ha dicho, bien es cierto, de todo… Menos una cosa: la propuesta de Sánchez de agitar la Constitución para reformar el reglamento electoral, es sobre todo una martingala para tender un trampa ratonera al Partido Popular. Sánchez y sus monaguillo ya sabían de antemano que las hemerotecas no les resultaban favorables, que Sánchez había rechazado de plano la idea de Rajoy de dejar gobernar al más votado; ya lo sabían, pero les daba igual, lo que les interesaba es colocar al PP en el aprieto de abjurar de su propia iniciativas. Redondo ya ha dado la consigna que ha sido fielmente seguida por todos los medios, como el NODO, a su alcance:

Regañar a la derecha porque ni siquiera acepta la generosidad de Sánchez de transformar en suyas sus iniciativas. Es tan grosero el fin que no se yo cómo colegas mediáticos de la siniestra la han comprado sin ambages, con un obediencia frailuna al poder. Y por si fuera escasas en su alcance estas dos maniobras de la fábrica monclovita, aún han puesto en marcha una tercera: la legalización de la eutanasia que, con toda certeza, puede agrietar todavía más el débil entendimiento entre el PP y Ciudadanos. Ya hay un millón de firmas bailando por las redes acogiéndose esta vez al caso del hombre francés que, contra los deseos de su propia familia, probablemente también de él mismo si hubiera podido expresarse, ha sido rematado por el Estado en su cama de enfermo pertinaz.

La eutanasia vale para todo; para un roto y para un descosido. Sus partidarios expanden la especie que cualquiera puede adquirir. ¿cómo evitar que un paciente terminal sufra encarnizamientos terapeúticos sin fin? Nadie puede responder negativamente a este principio, pero ahí no está el problema. La cuestión surge, como denunció no hace ni siquiera un año la Asamblea Anual del Consejo General de Colegios Médicos de España, cuando se coloca a los facultativos en el brete de aplicar medidas coercitivas para la vida del enfermo, o cuando, en último caso, perfectamente posible por otro lado, el Estado pretende, como está sucediendo en Holanda por ejemplo, aligerar los hospitales de enfermos sin remedio. La eutanasia es el último globo fletado por Sánchez para disimular sus mentiras de trilero, su incapacidad para pilotar el Gobierno nuestro país, y para disfrazar la certeza de que en pocos días puede volver a ser presidente con los votos de los rebeldes separatistas que pretenden reventar España. Este sujeto es el que nos gobierna a trancas y barrancas: un trilero infiable.

Los réditos del cordón sanitario a Vox: Cs cae en Madrid y Murcia
EDITORIAL  Libertad Digital 16 Julio 2019

Ciudadanos paga las consecuencias de su nefasta estrategia para con Vox.

Albert Rivera ha convertido el rechazo a Vox en una de las principales señas de identidad de Ciudadanos. Su desdén hacia el partido conservador no es consecuencia de las pasadas elecciones autonómicas y municipales, que lo han convertido en pieza esencial para la conformación de numerosos Gobiernos de centro-derecha: el 26-M sólo exacerbó una inquina que ya quedó de manifiesto en las autonómicas andaluzas, donde la negativa de Rivera a negociar siquiera con los de Abascal llegó a extremos ciertamente grotescos.

Tras el 26-M, los gerifaltes de Cs apostaron decididamente por el ominoso cordón sanitario a Vox, partido al que llegaron a equiparar con Podemos y los nacionalistas. Tal vez el preclaro Rivera y su estratega Villegas pensaban que los pactos en los ayuntamientos y comunidades con mayoría del centro-derecha caerían por su peso y que los concejales y diputados autonómicos del partido al que insultaban a diario les entregarían gratuita y servilmente su apoyo. Pues bien, no solo no ha sido así, sino que, en un pulso que todavía prosigue, los de Rivera han tenido que dar marcha atrás y desde hace una semana se sientan a negociar con quienes no se han cansado de demonizar.

Es fácilmente imaginable el estupor de los votantes de Cs durante todo este proceso, pues han visto cómo Rivera ponía en riesgo la formación de Gobiernos liberal-conservadores por su injustificada aversión a un partido de impecables credenciales democráticas y que ha sufrido campañas intoxicadoras muy parecidas a las que han tenido al propio Cs en el objetivo, sobre todo en Cataluña.

Así lo reflejan los últimos estudios demoscópicos, que dan cuenta del rechazo de los votantes de Rivera a su bochornosa estrategia de boicot: en Murcia, Vox superaría a Ciudadanos, que perdería un tercio de sus escaños y quedaría relegada a la cuarta posición, mientras que en Madrid los de naranja perderían otros dos diputados, si bien en este caso no irían a parar a Vox sino al PP, que también se beneficiaría del desplome de la formación de Rocío Monasterio. Por lo demás, la estrategia anti-Vox tampoco beneficiaría a Ciudadanos en Cataluña, donde se daría una batacazo colosal.

Estos son los réditos del cordón sanitario a Vox instigado por el fracasado Manuel Valls y aplicado por Rivera al pie de la letra. El propio líder de Ciudadanos explicaba las consecuencias de traicionar al electorado en la misma noche de las elecciones andaluzas, cuando le dijo a Pedro Sánchez: "Pactar con Torra y Rufián no sale gratis". Imponer cordones sanitarios a partidos de impecables credenciales democráticas, tampoco.

El enojo del Rey Sol
Le molestan las mañas de Iglesias, pero no sus disparates ideológicos
Luis Ventoso ABC

El Rey Sol está molesto. ¿Qué le pasará al Rey Sol? La mayor victoria que contemplaron los tiempos, de 123 escaños, se va quedando anémica cuando llega la hora de apañar votos para la investidura. Y encima, al líder de los comunistas, socio necesario, le ha dado por puñetear al providencial presidente con su empecinamiento en ser ministro. El Rey Sol, magnánimo, se ha dignado a decirle que si le presenta a algún independiente un poco aseado podría otorgarle una cartera menor. Pero ese saldillo no ha gustado al Dúo Galapagar, que lo tacha de «estupidez». Así que entre biberón y biberón, se han inventado en la cocina de su dacha un excéntrico referéndum teledirigido. Quieren que sus bases pastueñas le digan nones al gran líder progresista, feminista y exhumador, al visionario que se puso a dirigir la UE mano a mano con Macron y logró que todos los cargos de relieve fuesen para los conservadores; al superprogresista que iba a liquidar la reforma laboral en el minuto uno y que ahí la tiene, porque eliminarla era un disparate; al fenómeno que quiso «dialogar» con Torra y que ahora ya asume que se puede necesitar otro 155, al presidente incapaz de aprobar unos Presupuestos.

El Rey Sol está enfurruñado. Ayer dio por rotas las negociaciones con el populismo comunista. Iglesias tachó de «estupidez» las ofertas del Presidente, ofensa imperdonable. En cambio las sandeces ideológicas que propugna Podemos no le molestan. Lo que debería evaluar Sánchez es si se puede admitir como socio a un partido que quiere abrasar a los emprendedores a impuestos, que tiene un ideario económico antagónico con el corsé contable de la UE, que va contra la Monarquía parlamentaria y que a la hora de defender la unidad de España tiene más peligro que la moto de Jorge Lorenzo. La incongruencia se eleva al cubo cuando Sánchez demanda a la vez el apoyo de los comunistas antisistema y el de los de los liberales constitucionalistas. Y es que el único objetivo consiste en seguir pernoctando en La Moncloa como sea. Ahí comienza y concluye la gran estrategia de progreso para todas y todos.

¿Y ahora qué? Lo mejor para España sería un Gobierno del PSOE, que ganó las elecciones, investido por la abstención de PP y Cs. Pero dado que no habrá altura de miras ni en la izquierda ni en la derecha, estimo en contra del clamor general que lo mejor para España son una nuevas elecciones. Al país le sientan mejor los Presupuestos prorrogados de Rajoy que el rodillo confiscatorio de PSOE y Podemos. La economía sigue avanzando (porque Sánchez no ha tenido las manos libres para trabarla con más ocurrencias). Unos nuevos comicios podrían contribuir a concentrar la sopa de siglas. A poner en su sitio a unos partidos bisagra que han resultado estériles. A iniciar un lento y necesario retorno al bipartidismo, que tan bien le sentaría a España. La empalagosa egolatría de líderes que todo lo saben, pero que no han empatado con nadie, solo ha traído poses chuletas, circo y desgobierno. Me temo que hasta Malú estará de acuerdo conmigo...

Causas de la desaceleración de la economía española
El debilitamiento de las exportaciones y el agotamiento de las medidas expansionistas del Gobierno están detrás de ello
Juan Carlos Barba El Confidencial 16 Julio 2019

Los indicadores adelantados de la economía española marcan una fuerte desaceleración de esta en los últimos meses, de forma que el crecimiento estimado es en estos momentos aproximadamente la mitad de lo que hemos visto en los últimos cinco años. Aunque lo realmente sorprendente es que haya tardado tanto en llegar esta situación de debilidad económica hasta nuestro país, ya que hace un año que Francia y Alemania vivieron idéntica situación. Las razones fundamentales para que haya tardado tanto en llegar este parón económico a España hay que buscarlas en las medidas expansionistas aplicadas por el Gobierno en el último año. Estas medidas han sido sobre todo la subida del salario mínimo, que ha aumentado la renta disponible para una parte de la población, la expansión del empleo público (+3,5% en el último año) y el relajamiento en el control del déficit (desde el objetivo del 2,2% hasta el 2,6%).

Sin embargo, el impacto del aumento del salario mínimo ha sido, como es lógico, temporal y ya ha dejado de tener impacto en el consumo. El empleo público según la EPA no aumentó en el último trimestre informado (+0,1%), y el déficit público en el primer trimestre se ha reducido ligeramente, según la IGAE en un 4,2%. Esto ha hecho que el impacto negativo del debilitamiento de las exportaciones españolas por fin haya empezado a notarse en la economía. La evolución de las exportaciones podemos verla en el siguiente gráfico. Tocaron techo en el inicio de 2018 y desde entonces han seguido un lento y progresivo declive.

Las consecuencias del agotamiento de las medidas gubernamentales no se han hecho esperar, como vemos en la evolución de uno de los principales indicadores adelantados, el PMI compuesto, que es lo que vemos en el siguiente gráfico. En mayo y junio se ha colocado en 52,1, que es el mínimo en cinco años y medio. Esto significa que el PIB está creciendo en estos momentos por debajo del 2% en tasa interanual, con lo que nos situaríamos en línea con Alemania y Francia. El que más está sufriendo es el sector industrial, que es el más sensible a la debilidad exportadora, mientras que el sector servicios se encuentra en una situación relativamente mejor.

En consecuencia el nuevo crédito empresarial se ha visto rápidamente afectado, y hemos pasado de ver tasas de crecimiento del 2,4% en 2018 (ya debilitándose desde un crecimiento del 5% en 2017) a una contracción media del 5% en los cinco primeros meses del año. Aunque el crédito a las familias sigue en positivo, no es ni mucho menos suficiente como para evitar que el nuevo crédito haya entrado en el territorio negativo.

La situación política tampoco permite tomar medidas para estimular la economía, ya que ni siquiera sabemos a día de hoy si será posible formar gobierno o habrá que repetir las elecciones. Pero aunque se consiga formar gobierno, tampoco este dispondrá de mucho margen de maniobra en cuanto a un posible aumento del gasto público, ya que a mes de mayo los ingresos tributarios solo están creciendo a tasas del 0,4%. Esto, unido al debilitamiento de la economía, que presagia que esta tendencia continúe o empeore, indica que el Gobierno no tendrá más remedio, si no quiere arriesgarse a un toque de atención desde Bruselas, a recortar el gasto público antes de final de año. Una nueva subida del salario mínimo, situado todavía en un nivel que lo permitiría sin dañar perceptiblemente el empleo, sí que podría suponer una ayuda, pero en todo caso temporal.

Lo que realmente sería importante es el fin de la guerra comercial, lo que impulsaría nuevamente el comercio mundial y sacaría de la apatía a nuestro sector exportador y con ello a la industria. En el gráfico siguiente podemos ver la situación actual del comercio mundial, que se ha deteriorado tanto que ha pasado de crecer a tasas superiores al 10% a entrar en contracción. Esperemos que la guerra comercial finalice pronto, porque si no el panorama de aquí a final de año se presenta bastante tenebroso.

Dos rendiciones
ARCADI ESPADA El Mundo 16 Julio 2019

Tengque acercarme a las declaraciones de Artur Mas como un bombero de Hbo en Chernobyl. Cuando el primer responsable de la ruina moral y política de Cataluña, libre de responsabilidad penal por una clamorosa inhibición de la Justicia española, dice que hay que negociar con Sánchez porque es preciso «no provocar más tensión» entre Cataluña y España -y aún dice escandalosamente algo más: «Tan real es la Cataluña independentista como la que no es»-, uno debe protegerse de la posibilidad de contraer su mismo mal, que es el de una indignidad radioactiva y aniquiladora. Pero una vez en el núcleo hay que entender lo que esas declaraciones significan. Y lo que significan, sobre todo, respecto de Pablo Iglesias y su patético deambular por el subsuelo de la negociación política. Lo cierto es que en una segunda votación de investidura que solo precise para el candidato más síes que noes, Iglesias puede verse obligado a elegir entre votar que no junto a Vox -y presentarse tan feliz con ese voto a las próximas elecciones-, o abstenerse para que Sánchez sea el presidente.

La verdad dormida de toda esta negociación es que Sánchez puede ser presidente sin el voto de la podemia. Solo es preciso que negocie a fondo con los nacionalistas catalanes y lo demás vendrá rodado. Y para negociar solo hay ahora una cuestión importante: los presos nacionalistas y la necesidad de que el Estado aplique al mismo tiempo la ley y la clemencia. La ley la aplicará el Supremo y la clemencia quedará en manos del Parlamento. De una mayoría política que pueda modificar el Código Penal para aplicar retroactivamente a los presos nacionalistas un tipo penal que reduzca su pena y que sumado a los previsibles beneficios penitenciarios disuelva como un azucarillo amargo el proceso del Proceso.

Cuando Mas dice que ya no pueden separarse «legalmente [!] de España» reconoce que volvieron a perder la partida de la Historia y que solo cabe negociar la rendición. La derrota incluye también la de la calle, porque las masas no sacarán a los presos de la cárcel ni irán más allá de la algarada tras la sentencia. Entre otros motivos porque el nacionalismo recuerda que después del 1 de octubre vino el 8 de octubre. Tiene razón Mas: tan real una Cataluña como la otra.

En fin, yo solo quería aconsejarle a Iglesias que aceptara la dirección de la Oficina del Euro Interbank Offered Rate, que he sabido es la última oferta que le ha hecho llegar el presidente. La mayoría política en España ni pasa ni pasará por él.

El Gobierno de Aragón repartió 200 millones en sobresueldos de forma irregular
Libertad Digital 16 Julio 2019

El Consejo de la Cámara de Cuentas de Aragón ha revelado tras fiscalizar las cuentas de la comunidad autónoma de 2017 graves irregularidades en el pago de complementos salariales y horas extra a funcionarios de la región de prácticamente todos los departamentos. Según revela ABC, los pagos irregulares ascenderían a más de 200 millones de euros. Además, el informe destaca que se trata de incumplimientos que ya fueron detectados en 2015, fecha en que accedió al poder el socialista Javier Lambán, y 2016.

Según el diario, el gobierno aragonés abonó hasta 109 millones de euros en complementos irregulares a funcionarios de la administración general, de la administración de justicia, para personal docente no universitario y personal de la Sanidad Pública. Los complementos, indica el informe, no estaban "amparados en normas de rango legal o reglamentario" sino que respondían a "simples acuerdos de mesas sectoriales", convenios, resoluciones o instrucciones, "sin validez general suficiente".

También destaca el informe que funcionarios de la Sanidad Pública recibieron cinco millones por "prolongación y exceso de jornada" que nunca fueron verificadas puesto que en ese año el sistema no tenía implantados "mecanismos de control horario". Otros 104 millones en complementos de productividad para empleados de la Sanidad también son considerados irregulares por el informe. Destacan que en su mayoría dichos complementos se abonaron "con carácter fijo" y generalizado sin que se fiscalizara si en efecto los trabajadores estaban trabajando con un especial rendimiento.

El diario recuerda que en 2017 el gobierno aragonés tenía a un total de 56.411 trabajadores públicos, un 10% del empleo en la comunidad, y cómo ese año el gobierno de Lambán se propuso aumentar plantillas y salarios tras los años de recortes.

Borja, un héroe para Vox: indulto, medalla y pago de multa para el joven que mató a un ladrón
Silvia Gil El Espanol 16 Julio 2019

El caso de Borja, el chico de 26 años condenado a dos años de prisión por matar, tras un forcejeo, a un ladrón en Fuengirola, ha conmocionado a la opinión pública. Nadie entiendo cómo el acto heroico del hombre ha podido tener esta fatal consecuencia. Una campaña solidaria se ha extendido por todo el país, llegando a promover la recaudación de dinero para ayudar al joven con la indemnización que tiene que hacer frente.

VOX, a través de una plataforma de Crowfounding y el hashtag #YosoyBorja, ha puesto en marcha una campaña para que el Ministerio de Justicia indulte a Borja. "Reconocemos su comportamiento ejemplar y debe ser recompensado y reconocido", ha expresado Iván Espinosa de los Monteros en rueda de prensa. La citada plataforma ha fijado un primer objetivo de recogida de 500 firmas (se va ampliando según evoluciona la petición), de las que ya ha conseguido 239 (en el momento de elaborar esta información). Además de esta petición, el partido de Santiago Abascal ha comenzado con la recaudación de fondos, a través de la página web de VOX: "Ayudemos a pagar la indemnización de Borja, condenado (...) tras salvar a una mujer de una paliza".

Espinosa de los Monteros ha confirmado que ya han recaudado más de 6.400 euros, que han sido aportados por los cargos del partido. Puede ser la primera vez, ironizó, "que se vea a políticos poniendo dinero en vez de llevárselo", recoge Servimedia. Además, ha expresado que acudirá a la presidenta del Congreso de los Diputados, Meritxell Batet, para solicitar una Medalla al Mérito Civil y promoverá también un cambio de legislación para que el Código Penal incluya como defensa propia la defensa de terceros, especialmente la de personas en situación de especial vulnerabilidad, como niños o mujeres.

Un mal golpe le causó la muerte al ladrón
Los hechos ocurrieron hace cuatro años, cuando Borja tenía 22 años. El 8 de febrero de 2015, el joven salía de trabajar por la zona de hoteles de Fuengirola, cuando escuchó, en un callejón sin salida, los gritos de una mujer. Era una mañana con poca visibilidad y con mal tiempo, llovía sin parar. Por ello, Borja acudió corriendo al lugar donde se estaban produciendo los hechos. Allí se encontró a una mujer, María Jesús, tirada en el suelo y rodeada por dos personas que la pateaban. Una de ellas logró emprender la huida con el bolso de la mujer en la mano.

El joven, al ver la escena, salió corriendo detrás del ladrón que le propinó un fuerte golpe en el hombro. Tras esto, Borja se defendió y le asestó un puñetazo. Con la fatal consecuencia de que el ladrón cayó redondo el suelo y se dio un fuerte golpe en la cabeza. El hombre, que no tenía familia y era conocido en Fuengirola, murió a los dos días. Su situación se vio agravada debido a la cantidad de drogas y alcohol que había consumido.

El abogado del joven, Alfredo Herrera Rueda, ha comentado a EL ESPAÑOL su indignación: "Estoy enfadado con los jueces, con la imagen que están dando a la sociedad". Así, ha explicado que tanto el hombre como la camarera de piso están totalmente destrozados: "Ella explicó en el juicio que se lo agradecería toda la vida". Su cliente, de tan solo 26 años, ha visto como su vida y su futuro se desmoronaba: "Él está hundido, su buena acción ha tenido unas consecuencias nefastas".

Como publica El Mundo, la resolución judicial, firme ya, ha escandalizado a la sociedad, a personajes de la talla del escritor Arturo Pérez Reverte, que no ha mirado para otro lado y que ha tuiteado con su habitual negra ironía: "Ahí, ahí. Duro con ellos. Quién le mandaba meterse en problemas, con lo tranquilo que podía haberse quedado mirando, como hacemos casi todos".

Piensa seguir estudiando Derecho y Económicas en la cárcel
Borja nació a finales de 1992. Se crió en un entorno rodeado por su familia, de sangre andaluza y británica. Durante sus años de colegio, sus compañeros le recuerdan como una persona tímida y parca en palabras. Pronto descubrió su pasión por los deportes y, sobre todo, por el mar, que tan cerca tenía de su casa de Fuengirola. Rubio, de complexión fuerte, surfeaba las olas día sí y día también. Por 2015, trabajaba en una discoteca de la localidad. "Habla idiomas y -entonces- trabajaba llevando a gente al reservado", explica su excompañera de trabajo a El Mundo.

Hace unos años, comenzó la carrera de Derecho y Económicas. Ahora, piensa seguir con ella aunque esté en la cárcel. Si su mente y su situación personal se lo permiten. Desde que ocurrió el hecho del bolso, el joven trabajaba como agente inmobiliario, un trabajo que había realizado desde que cumplió 18. La familia de Borja vivió un gran bache durante la crisis económica, que casi hace que todos sus negocios se arruinaran. Cuando ya se habían recuperado de este problema y habían logrado sobreponerse a la situación, ha llegado la condena de Borja.

"No me lo creo. No me lo creo.... Aunque me he hecho la idea de que voy a ingresar a prisión, no lo entiendo", explica el joven al citado medio. "A pesar de lo que ha ocurrido, no me arrepiento de haber ayudado a esa mujer, la estaban pateando en la cabeza. Creo que hice lo correcto".

VOX recauda más de 12.000 euros en menos de dos horas para ayudar al joven Borja
Agencias eltorotv.com 16 Julio 2019

Vox ya ha recaudado más de 12.000 euros desde que pusiera en marcha una campaña hace dos horas para recoger de fondos para contribuir a saldar la deuda del joven Borja, condenado a dos años de cárcel tras defender a una mujer que estaba siendo atracada en la calle.

En un apunte de Twitter, el partido de Santiago Abascal ha informado de que ya se han recaudado más de 12.000 euros para ayudar a Borja a pagar la multa de 180.000 euros que le ha sido impuesta en concepto de responsabilidad civil.

«En menos de 2 horas hemos logrado más de 12.000 euros para Borja y que la campaña Ayudemos A Borja sea tendencia en España», ha anunciado Vox en Twitter, tras haber creado una campaña de crowfunding para pagar la multa del joven.

La recaudación no parte de cero, como ha apuntado Espinosa de los Monteros, ya que los diputados del grupo parlamentario en el Congreso, así como otros miembros del partido en la Asamblea de Madrid, en la Región de Murcia o concejales de diferentes ayuntamientos, han recaudado unos 6.400 euros.

Asimismo, la formación ha pedido el indulto del joven, después de que la Justicia le impusiera una pena de cárcel por la muerte del ladrón, sin que se determinara cuál fue la causa de su muerte. Así, el partido reclama modificar el Código Penal para incluir la legítima defensa de terceros, especialmente, en casos de vulnerabilidad.

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Ni contigo ni sin mí
Cayetano González  Libertad Digital 16 Julio 2019

Queda una semana para el Pleno de investidura. Son muchos días y, tratándose de Pedro Sánchez, tiempo más que suficiente para que modifique cada seis horas su postura negociadora con Podemos. De momento, según ha manifestado este lunes en la emisora amiga, da por rotas las negociaciones con Pablo Iglesias, mostrándose además muy indignado con este porque rechazó la oferta, según Sánchez, que le hizo la pasada semana de incorporar al Consejo de Ministros a personas del ámbito de Podemos, pero con perfil técnico. "Es una idiotez", sentenció al respecto el de momento líder de la formación morada.

La factoría Sánchez-Redondo se ha puesto en marcha, y durante estos días intensificarán la presión sobre Podemos utilizando toda la artillería mediática de la que disponen, con argumentos tan básicos como los siguientes: Podemos va a votar en la investidura lo mismo que Vox, es decir, con la extrema derecha; va a impedir por segunda vez –la primera fue en 2016– la investidura de un presidente socialista, y aquello fue un gran error; la consulta a las bases de Podemos es una tomadura de pelo, y en esto, la verdad, es que es difícil no dar la razón al actual inquilino de la Moncloa.

Pero donde la citada factoría se pasa claramente de frenada es en alguno de los argumentos que esgrime Sánchez para pedir el apoyo de Podemos en su investidura, o la abstención del PP o Ciudadanos. "No quiero depender de los votos de los independentistas", dice el líder del PSOE. Acabáramos. O sea que no quiere ahora depender de esos votos, pero no tuvo ningún reparo en aceptarlos hace un año para sacar adelante la moción de censura contra Rajoy. No quiere ahora esos votos, pero en Navarra bien que pacta con el PNV de Geroa Bai y busca la abstención de Bildu para hacerse con la Presidencia de la Comunidad Foral en lugar de permitir que gobiernen los constitucionalistas de Navarra Suma.

No quiere Sánchez los votos de los independentistas, pero blanquea a un individuo como Arnaldo Otegi. No quiere depender de los independentistas, pero en Baleares pacta con quienes defienden el derecho de autodeterminación; no quiere esos votos, pero los acepta en Barcelona, los de Juntos por Cataluña, para hacerse con la Presidencia de la Diputación. Es decir, todo es una gran mentira.

Sánchez no quiere ver ni en pintura, sentados en los sillones del Consejo de Ministros, a personajes como Pablo Iglesias, Irene Montero o Pablo Echenique, pongamos por caso. Y en eso le asiste la razón, porque hacer eso sería muchísimo más que meter a la zorra en el gallinero. Los follones que cualquiera de los citados u otros asimilables montarían viernes sí, viernes también darían mucho juego a los medios de comunicación, pero la inestabilidad que se provocaría haría inviable ese tipo de gobierno.

Es lo que tiene contar sólo con 123 diputados y estar por tanto a 53 de la mayoría absoluta. Puede uno regodearse en que ha ganado las elecciones, subiendo casi 50 escaños, en que ha dejado al PP en 66 y a Podemos en casi la mitad de los que tenía, pero a la hora de hacer las sumas 123 da lo que da. Conociendo a Sánchez, no hay que descartar nada, absolutamente nada, de aquí al próximo martes 23, que es cuando se producirá la primera votación para su investidura.

La lógica de los hechos, de su proyecto ideológico y político, pasa por pensar que querrá seguir liderando un Gobierno de Frente Popular, y eso conlleva contar el apoyo de Podemos y de los independentistas. A día de hoy, parece que lo tiene complicado, y además manifiesta que no quiere esos apoyos. Pero ¿y mañana? Con Pedro Sánchez Pérez-Castejón, el mañana nunca se sabe. Si no que se lo pregunten al Comité Federal de su partido, que lo arrojó por la ventana el uno de octubre de 2016 con el resultado de todos conocido.

El paraíso de la cobardía
Puigdemont planea su salida de Bélgica

Jesús Lillo ABC 16 Julio 2019

La Fiscalía tiene preparada la euroorden contra Puigdemont y el resto de la excursión para cursarla en cuanto el Supremo falle contra los golpistas que se quedaron en tierra. Con la sentencia grapada a su petición de extradición, el Ministerio Público tiene esperanza de que los fundamentos jurídicos del tribunal que preside Manuel Marchena terminen de convencer a sus pares europeos sobre la catadura de los fugados. Puigdemont sabe que van a por él, que las autoridades comunitarias le han cerrado todas las puertas y que tiene que esconderse. Ha visto en la tele el anuncio de la Lotería de Navidad -«¿Y si cae en tu lugar de vacaciones?»- y es consciente de que tiene todas las papeletas para que le toque el Gordo si se queda en Waterloo. El hombre que un día creyó decidir el futuro de su nación se debate ahora entre esconderse en Tailandia o en Brasil. Al final, autodeterminarse consistía en elegir entre playa y montaña. Si tiene dudas, puede organizar una consulta ilegal y democrática, una fiesta participativa en la que al grito de «Votarem» los catalanes decidan su destino personal, que es el de esa república de gralla y pandereta de la que ni siquiera va a quedar ya el exilio.

Con la CUP desmotivada, el chiringuito constituyente de Lluis Llach convertido en una reunión de Tupperware, Gabriel Rufián adecentado, Podemos rendido al artículo 155 y Quim Torra camino del banquillo de los acusados, a la república de Puigdemont solo le quedan los lazos amarillos que recuerdan a los que dejó tirados y, como reverso, el discutible simbolismo de su huida, traición transformada en gesta por unos propagandistas que, como a Lourdes, han llegado a organizar viajes a Waterloo, con fieles de esos a los se les aparece la Virgen. Como dijeron Forcadell y Cuixart en el Supremo, todo ha sido muy simbólico.

La autodeterminación final de Puigdemont -Brasil o Tailandia- vendría a elevar el listón del heroísmo hasta donde lo dejaron El Dioni, Luis Roldán, Josu Ternera o Antonio Anglés, precursores de una república monovolumen que el expresidente catalán ha situado en sus justos términos, deslocalizada en el paraíso, mar o montaña, de una cobardía que resulta incompatible con cualquier revolución.

Recordando las leyes del golpe
TERESA FREIXES El Mundo 16 Julio 2019

En septiembre de 2017 asistimos a lo que vengo denominando plenos de la vergüenza en el Parlamento de Cataluña. Los días 6 y 7 de aquel mes, sin respeto del reglamento parlamentario, ni del Estatuto de Autonomía, ni de la Constitución o del Derecho internacional, el rodillo secesionista de la Cámara autonómica aprobó las denominadas leyes de desconexión. Todo encaja perfectamente en el concepto de Kelsen sobre golpe de Estado cuando afirma que no siempre se realiza mediante un levantamiento armado comportando el uso de la fuerza, sino que puede también darse cuando ilegalmente se sustituye el orden jurídico-constitucional por otro, sin tener en cuenta los procedimientos establecidos. Ello tuvo lugar en Cataluña con la aprobación de las dos leyes que tenían la pretensión de romper con el orden constitucional español.

Comenzaron por una reforma del reglamento parlamentario que estaba dirigida a impedir que la oposición no secesionista no pudiera introducir enmiendas ni discutir el texto que cambiaba el procedimiento de adopción de las leyes, vulnerando, como así constató posteriormente el Tribunal Constitucional, los derechos de los diputados, que no pudieron realizar las funciones que les son propias en un sistema democrático.

El 6 de septiembre de 2017 se aprobó la Ley del referéndum de autodeterminación. No respetaba los estándares constitucionales e internacionales. El Derecho internacional exige, y la Comisión de Venecia así lo establece en su Código de Buenas Prácticas, que cualquier referéndum ha de estar constitucionalmente previsto y que, como mínimo desde un año antes de realizarlo, se debe contar con una ley que lo regule. En nuestro caso ni existe la previsión constitucional y la ley reguladora, anticonstitucional, se aprobó pocas semanas antes de la realización de la consulta, que tuvo lugar el 1 de octubre de ese mismo año.

Hemos de recordar que el Derecho internacional reconoce el derecho de autodeterminación en los procesos de descolonización y el de secesión cuando se trata de territorios en los que viven minorías sojuzgadas que sufren graves violaciones de derechos humanos. Ni una cosa ni la otra son aplicables a Cataluña, como se ha afirmado repetidamente desde las mismas Naciones Unidas. Además, la Ley no garantizaba la neutralidad de las autoridades convocantes, como es lo exigible en estos procesos, sino que el Govern fue totalmente beligerante, presionando incluso a sus funcionarios si no se avenían a coadyuvar en la realización del referéndum ilegal. La Ley no determinaba el censo de votantes ni su elaboración, lo cual es esencial para conocer cuáles son los titulares del derecho al voto y para que la ciudadanía pueda comprobar que sus datos censales son correctos. Tampoco se organizaron las mesas electorales con las garantías necesarias para asegurar la neutralidad de los comicios.

La Ley pretendía declarar unilateralmente una independencia exprés por simple mayoría de votos afirmativos a su favor cuando la Comisión de Venecia, en el Dictamen sobre Montenegro en 2005, reiterado en el relativo a Crimea en 2014, considera necesario que, cuando los referéndums afecten a las estructuras constitucionales básicas, se demanden mayorías amplias de votantes sobre el censo y de votos afirmativos porque se trata de decisiones de importancia cualitativa.

El 7 de septiembre fue aprobada, con la misma técnica del procedimiento exprés, la Ley de transitoriedad jurídica y fundacional de la república. Se pretendió destruir el orden constitucional de 1978 habilitando a la Generalitat a dictar las normas en las que se fundamentara el nuevo sistema. Intentaron con ella hacer creer que mediante esa Ley se pasaría "de la ley a la ley", es decir, que dejarían legalmente de aplicarse la Constitución y las leyes españolas, incluyendo el propio Estatuto de Autonomía de Cataluña, para ser sustituidas también legalmente por leyes y otras normas catalanas.

Formalmente, la Ley de transitoriedad declara que la Constitución, el Estatuto de Autonomía y toda la legislación que pueda considerarse contraria a la que derive del nuevo régimen no van a ser aplicables en Cataluña. Con la previsión de que se tiene que adoptar una Constitución, se dispone también que hasta que ésta no esté en vigor se aplicarán las disposiciones que en materia de derechos existen en la Constitución española y el Estatuto de Autonomía de Cataluña, siempre que no sean contrarios a la nueva legalidad catalana. De hecho, la llamada Ley de transitoriedad jurídica no es más que la habilitación de la instauración de la anticonstitucionalidad como si de un régimen legal se tratara.

La atribución de la nacionalidad, institución jurídica básica en la creación de cualquier Estado, está inspirada en las regulaciones de las repúblicas del Báltico, que tanta discriminación han producido en las minorías que no eran nacionales del lugar cuando estos territorios proclamaron la independencia. Esta Ley contiene regulaciones genéricas que precisarán de un desarrollo en el que se tendrán que detallar qué requisitos concretos (no sólo filiación y residencia) se tendrán que cumplir para obtener la nacionalidad catalana, que se teme se basen en principios supremacistas, por lo que ha trascendido de los informes del Consejo para la Transición Nacional. Por cierto, olvidan que ningún Estado puede atribuir unilateralmente -como además pretenden- la doble nacionalidad con ningún otro.

La integración de funcionarios se regula con la misma técnica: se dan criterios generales en esta Ley y se deja todo para un desarrollo posterior, asegurando la fidelidad de los mismos al nuevo régimen. En el orden tributario, la Generalitat pasa a ser la única administración habilitada para recaudar impuestos, rompiendo con el sistema español de tributos.

Sobre los órganos políticos se establece una regulación al uso de las instituciones básicas bajo el modelo parlamentario: presidente/a de la Generalitat como jefe de Estado, Gobierno y Parlamento, con la peculiaridad de integrar al Síndico electoral (presidente de una especie de Junta electoral) en el propio Parlamento, con la condición de vicepresidente, rompiendo así con la necesaria independencia funcional de ese órgano de control. No se prevé ningún Tribunal Constitucional.

Pretenden también asegurarse el control sobre el Poder Judicial, transformando en Tribunal Supremo al TSJ de Cataluña, con un presidente nombrado por el presidente de la Generalitat y un Ministerio Fiscal nombrado por el Parlament. La Ley establece también una amnistía para todos aquéllos que, incluso existiendo sentencia firme, hayan sido procesados, juzgados o condenados por algo que tuviera que ver con el proceso de Cataluña hacia la independencia.

Como es una ley transitoria, se instaura en ella una bolivariana asamblea constituyente, precedida de un proceso participativo cuyo resultado va a vincular a los diputados constituyentes. La Constitución sería aprobada mediante un referéndum que no tiene establecido ni quórum de votantes ni porcentaje necesario de votos afirmativos. Se crea en esta Ley, además, una Sindicatura electoral, equivalente a una Junta electoral, que es la que tendría que controlar todos los momentos electorales: elecciones, referéndums, consultas, etcétera. Y se puso en marcha, con miembros afines a la mayoría parlamentaria secesionista (dimitieron ante las sanciones económicas de que fueron objeto).

Así se llegó a la controvertida consulta del 1 de octubre y a la proclamación de independencia por parte del Parlamento de Cataluña, previamente a la aplicación del artículo 155 de la Constitución. El Tribunal Constitucional decidió, primero, suspender las leyes catalanas, y, después, las declaró definitivamente anticonstitucionales y, por lo tanto, nulas.

Pese a ello, las autoridades secesionistas insistieron en la ejecución de las medidas que pudieran conducir a la independencia. Algunas están prófugas de la Justicia y otras procesadas por el Tribunal Supremo, la Audiencia Nacional y varios juzgados, según la implicación y estatus jurídico de cada una. Tras un juicio televisado con amplia repercusión mediática, estamos a la espera de la sentencia del Tribunal Supremo y del desarrollo del resto de procesos.

Teresa Freixes es catedrática de Derecho Constitucional y Jean Monnet ad personam. Y secretaria general de la Real Academia Europea de Doctores.


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