AGLI Recortes de Prensa   Lunes 29 Julio 2019

Vuelta al cero
Gabriel Albiac ABC 29 Julio 2019

El cadáver de Iglesias devuelve la partida al cero. No hablo de la que, entre asesina y suicida, se ha jugado en torno a la sesión de investidura. Es ésa una contienda, sin duda, relevante. Pero no primordial. Los gobiernos van y vienen. Y la prueba irrefutable de que una nación sobrevive aun al peor gobernante la da que España sobreviviera a la majestuosa incompetencia de Rodríguez Zapatero. Sánchez es un mal tipo y un doctor hilarante. Comparado con Zapatero, es Einstein. España sobrevivirá a él, como ha sobrevivido a casi todo. Pero el envite en juego, tras el suicidio de Iglesias, es otro. El modelo constitucional de 1978 está agotado. Ni es asombroso ni es dramático. Las Constituciones envejecen, como envejece todo lo vivo. Y mueren. Porque, como Aristóteles diagnosticara en su De generatione et corruptione, sólo no muere lo muerto. Estar vivo es saber que un día no lo estaremos. Y, cuando ese día llega, evacuar la necrosis es condición para que la vida fluya. El Gramsci de la cárcel sentencia: «Lo viejo muere y lo nuevo no puede nacer: en este interregno se verifican los fenómenos mórbidos más diversos». En eso estamos.

¿Qué ha muerto en la Constitución del 78? Puntos precisos que venían determinados por la salida de la dictadura. Dos de ellos colapsan hoy todo. El primero es la inexistencia de una división real de poderes con un poder judicial impermeable al ejecutivo. El segundo, el desembocar de aquel delirio llamado «nacionalidades» en lo que el feo neologismo camuflaba apenas: naciones dentro de la nación, lo que ningún Estado puede permitirse. Reformar esas dos anomalías constitucionales es constrictivo. Pero a la Constitución del 78 la fosilizan dos obstáculos: a) una ley electoral que compra el bipartidismo central pagando un plus de escaños a los nacionalistas, b) un laberíntico procedimiento de reforma. Roto ahora el bipartidismo, la actual Ley Electoral es un lastre. Y no abordar la reforma constitucional cuanto antes, es condenarnos a entrar en un ciclo de riesgos aún más altos.

Ley Electoral y Constitución deben ser puestas al día. Y nadie está en derecho de ignorar que eso sólo podrá acometerlo un Parlamento con, al menos, dos tercios de consenso. Y nadie está en derecho de ignorar que eso tan sólo puede consumarlo una gran coalición que, por encima de retóricas de «izquierda» y «derecha», aborde la salvación de un país en el límite. No hay democracia europea que no haya operado así en los momentos críticos. Después, tras las pactadas reformas imprescindibles, cada cual podrá retomar su ruta. Sin riesgos inaceptables para todos.

Ha muerto Iglesias. De mano propia. Lo cual, en una banda populista, significa que su movimiento muere. Los aburridos partidos constitucionales tienen que optar entre dos opciones: o bien sanear juntos las zonas necrosadas del Estado o bien seguir igual hasta que un nuevo populismo nos devuelva al desbarajuste. Ha habido suerte esta vez: un caudillo suicida. Pero no la habrá siempre.

Gobierno para qué
El deseable fin del bloqueo no justifica cualquier Gobierno. No si frena el crecimiento y nos funde a impuestos
Ignacio Camacho ABC 29 Julio 2019

El coste estimado de las promesas económicas que contenía el vago discurso de investidura de Pedro Sánchez se cifra entre veinticinco y treinta mil millones de gasto extra que, aunque el candidato no aclaró cómo obtendría, sólo se pueden financiar a través de impuestos y de deuda. Es decir, por vía directa o indirecta, del bolsillo de los contribuyentes y de las empresas. Añádanse las previstas exigencias de Podemos, cuyo programa electoral -aparte de esa cartera de Bienestar Animal, léase restricción o abolición de la caza y los toros, y otras peticiones pintorescas-, es una auténtica OPA hostil al sistema, y se entenderá el alivio de las clases medias ante el fracaso de una alianza de izquierdas que en la práctica suponía poner a cuarenta de cada cien españoles a trabajar en el sostenimiento subsidiado de los otros sesenta. Por la misma razón, no resulta comprensible la preocupación expresa de los dirigentes patronales y de las grandes firmas tecnológicas y financieras, que dicen lamentar la ausencia de un Ejecutivo estable sin que al parecer les importe quién lo forme ni con qué consecuencias. Ver al alto empresariado reclamando más presión fiscal y más regulación produce la misma sorpresa que un procesado que pidiera que lo metiesen cuanto antes entre rejas.

La salmodia de la inestabilidad o el vacío de poder es un mantra falso. Está en funciones el Gobierno, no el Estado. Los servicios públicos funcionan con normalidad gracias al presupuesto prorrogado, Hacienda continúa recaudando y el músculo autónomo de la economía mantiene la inercia de crecimiento y un descenso aceptable del paro. Lo que no se puede es gastar más, como solicitan las insaciables autonomías, ni derogar reformas como pretenden los que convirtieron en casus belli el control del Ministerio de Trabajo. La consabida reclamación de un Gabinete de coalición transversal olvida que en este momento existe de facto: hay un presidente socialista con unas cuentas liberales heredadas del anterior mandato. Ciertamente es una situación transitoria cuyas ventajas se acabarán agotando pero tampoco viene mal, en un país tan intervenido y sobrelegislado, una pausa de seis meses o un año en la persistente intromisión oficial en la vida de los ciudadanos. Sobre todo es mejor que una ofensiva de proyectos de ingeniería social, despilfarro subvencional y avasallamiento tributario, que es lo que anunciaba el fallido pacto de frentepopulismo bolivariano.

Ciertos capitanes de empresa deberán explicar su prisa por acabar con un bloqueo político que en principio no parece haber afectado a sus beneficios. Quizá sólo creen de boquilla en las virtudes del liberalismo. Pero si el impasse institucional termina con el desenlace previsto, les oiremos quejarse en cenáculos y corrillos. Y de no ser por lo que perjudicaría al interés general, cabría colegir que se lo tienen merecido.

Las cinco mentiras económicas de Sánchez en su discurso de investidura
Daniel Rodríguez Asensio  Libertad Digital 29 Julio 2019

La formación de un gobierno "de progreso" (es decir, liberticida e intervencionista) está en horas bajas. Tras un debate de investidura realmente tan intenso como avergonzante, los votos no han sido los suficientes como para formar un gobierno para la nación. Es curioso pensar cómo la política, que debería ser garante de certeza, estabilidad y aplomo personal, se ha convertido en un cruce de declaraciones, acusaciones e incluso en una pérdida absoluta de los papeles, traicionando hasta las normas más básicas para construir la confianza en cualquier negociación.

Todo lo anterior, ya de por sí preocupante, pasa a un segundo plano cuando nuestro presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, sube a la tribuna para ilustrarnos a los españoles con un discurso de investidura lleno de frases grandilocuentes y vacío de contenido económico capaz de mejorar la vida de las personas.

Dos horas de discurso dan para mucho. Especialmente cuando un intervencionista liberticida atenta contra las leyes básicas de la economía en cada palabra. Veamos:

1. Las respuestas a la revolución digital
El discurso de Sánchez estuvo plagado de referencias a la revolución digital y a la captura de la enorme oportunidad que surge en la economía de los datos. Para ello, afirma, con acierto, que España es uno de los países más desarrollados en redes de ultra banda ancha. Somos el país europeo que más hogares con fibra hasta el hogar tiene de toda Europa, con 37,6 millones de accesos FTTH desplegados en 2017. De igual manera, el 98% de la población española tiene acceso a una red móvil de última generación (4G).

¿Significa esto que estemos capturando la revolución digital? Rotundamente, no. La contribución de los bienes y servicios digitales de todos los sectores al PIB en España es del 20%, 14 puntos porcentuales menos que en Estados Unidos, 11 menos que en Reino Unido, 7 menos que en Francia y 6 menos que en Alemania, según el Consejo General de Economistas. El índice de competitividad digital, elaborado por IMD, también habla en la misma dirección. Nos sitúa en el puesto número 31 de 63 países analizados, con la conectividad y el e-gobierno como principales puntos fuertes, aunque con un déficit claro en términos de investigadores y trabajadores en sectores de elevada productividad. Adicionalmente, señala un déficit relevante en términos de la gestión y marco regulatorio de los grandes volúmenes de datos (Big Data). Las mismas deficiencias señala la Comisión Europea, en su índice DESI (Digital Economy Society Index).

El señor Sánchez pretende solucionar un problema de falta de atracción de capitales y escollos a la innovación… con más impuestos, regulaciones y desincentivos. También, pretende arreglar la deficiencia innovadora en España… desde el modelo público que llevamos arrastrando desde hace décadas. El rumbo de España en I+D+i ya lo hemos comentado en esta columna.

Una de las grandes falacias de Sánchez el pasado martes fue pretender hacer alarde de un gobierno de progreso, y que abraza la revolución digital. El mismo gobierno que ha echado a 1.300 empleados de elevada cualificación de España con destino Portugal. El mismo gobierno que ha permitido que Uber o Cabify salgan de Barcelona por motivos regulatorios. El mismo gobierno que se obceca en la Tasa Google a pesar de haber sido rechazada en el seno de la UE y por gobiernos nacionales… y a pesar de las amenazas de Estados Unidos con respuestas de tipo comercial.

Ojo, y todo ello con cargo a la inversión de una empresa privada y española como es Telefónica. Una compañía capaz de desplegar redes de ultra banda ancha como un activo diferencial, incluso, en medio de una crisis tan terrible como la que asoló nuestro país en 2012. Una compañía capaz de gastar más de 12.000 millones en los últimos 7 años en las redes de las que ahora Sánchez alardea. Que alguien me diga dónde está la mano pública ahí.

2. La estabilidad de las finanzas públicas
El discurso de Sánchez alcanzó su cénit en términos de hipocresía cuando nombró las palabras déficit, deuda y estabilidad presupuestaria. Es cierto, no todo van a ser críticas, que lo hizo por encima y se ventiló un tema fundamental para España en un párrafo corto.

Sin embargo, no es menos cierto que el hecho de que un presidente del Gobierno mienta tan vilmente en un discurso que pretende dibujar las líneas maestras de su mandato durante los próximos cuatro años, debería ser portada de todos los medios de comunicación nacionales e internacionales.

El señor Sánchez, sencillamente, miente, cuando habla de que su ejecutivo es capaz de asegurar la estabilidad presupuestaria. En sólo 12 meses de gobierno la Comisión Europea ha tenido que revisar medio punto al alza el objetivo de déficit para el Gobierno de España (del 2% previsto al 2,5% para 2018), el Ministerio de Hacienda está negociando el incumplimiento de la regla de gasto para los ayuntamientos, y la AIReF ya ha echado el alto en varias ocasiones acerca del elevado gasto de algunos municipios durante los primeros meses del año.

Todo un logro para alguien que aspiraba a ser socio de un partido que saca pecho de la reducción de deuda en el Ayuntamiento de Madrid después de que Cristóbal Montoro, de facto, provocara la destitución del señor Sánchez Mato por continuos incumplimientos presupuestarios en la capital.

Pero, desde luego, no para alguien que pretende exportar una credibilidad y una imagen de sensatez de cara al exterior.

La semana pasada ya hemos advertido en esta columna del desvío de déficit de casi 900 millones de euros en lo que va de año, donde el incremento del gasto (casi 6.500 millones más que en 2018) es el principal responsable. Y las perspectivas no son nada halagüeñas.

El Gobierno que pretendía ser investido era sinónimo de un déficit descontrolado en 2020 a más tardar. Un país sin gobierno, y regido por los presupuestos de Rajoy en 2017, es una vacuna contra el populismo fiscal de Sánchez en el corto plazo. Sin duda. Pero no puede ser una solución en el medio y largo plazo.

3. Mercado de Trabajo
Esta semana hemos conocido los datos de paro registrado (EPA) y no pueden ser más preocupantes. En términos desestacionalizados el número de parados se ha incrementado por primera vez desde 2013, el dato de reducción del paro reportado es el menor desde el segundo trimestre de 2014 y… ¡oh! ¡Dios mío! El número de parados menores de 24 años se redujo un 3,3% interanual. En el segundo trimestre de 2018 dicha reducción fue del -10,5%.

Todo indica que el mercado de trabajo ha pasado de la desaceleración en el ritmo de creación de empleo hacia la destrucción y en los próximos meses veremos un empeoramiento. Con los peores datos industriales de los últimos años y la inversión flaqueando por la elevada incertidumbre, es cuestión de tiempo que el mercado de trabajo empeore. Además, lo hace especialmente en el segmento juvenil y en las mujeres, dos de los grandes colectivos protegidos por el presidente del Gobierno.

Sánchez va a salvar nuestro empleo de la recesión que se avecina incrementando el SMI hasta 1.300 euros, subvencionando todo lo que no dé señales de vida y gravando el resto. ¡Ah! Y, como no podía ser de otra manera… con uno de los mayores programas de incremento de la contratación pública de la historia de este país. Como si en los últimos años el empleo no se hubiera creado a cuenta de todos.

Como si un país a cuestas del 34,6% de la población fuera insuficiente para un estado leviatán que sin duda nos devorará, tal y como ilustra @absolutexe en el siguiente gráfico.

4. Mejora de los salarios
El candidato a presidente también habló de la lucha por las condiciones laborales, de la lucha contra la desigualdad y de acabar con la precariedad laboral. Todo ello desde un despacho público y sin saber lo que es pagar una sola nómina. Como si los 200 euros netos menos anuales que cobran los receptores del SMI fuera insuficiente, o como si la incapacidad, incluso de algunas administraciones públicas, para contratar personal por el incremento salarial no fueran motivos suficientes para dejar de ahogar el mercado de trabajo.

Un país en el que los salarios crecen por encima de la productividad es el caldo de cultivo perfecto para acumular desequilibrios y generar una crisis con un ajuste mayor en términos salariales. Deberíamos haberlo aprendido, y permitir que la revolución tecnológica conquiste España para poder subir salarios acordes a la productividad.

5. Banca pública
Las tesis podemitas del señor Sánchez tocaron su culmen con la subida del SMI a 1.300 euros. Sin embargo, no fue la única. La apuesta decidida por una banca pública también brilló en el discurso de investidura del fallido presidente. ¿Adivinan cómo lo maquilló? Ojo al dato: "Entidad pública de financiación de la innovación, el emprendimiento, la transición digital y ecológica".

O, lo que es lo mismo, las ideas mágicas del gobernante de turno, que ahora es él. Como si en España no hubiéramos tenido suficiente con las cajas regionales que financiaban burbujas en el sector construcción con cargo a brillantes ideas de los gestores. Ahora, el señor Sánchez pide a los españoles que financiemos burbujas en sectores clave como son las renovables o la economía digital.

Lo que en realidad pretende decir, entre líneas, es que las empresas solventes y con un plan de crecimiento sostenible van a seguir financiándose, como hasta ahora, en el sector privado. Mientras, las insolventes y/o insostenibles van a ir a intercambiar favores con el político de turno para financiarse en esa entidad de crédito. Todo ello, por supuesto, con un intercambio adicional de recursos desde las primeras a las segundas en el que sólo gana Papá Estado.

El señor Sánchez parece olvidar tres cosas:
En España ya hay un banco público, el ICO, que financia todas estas actividades.
Los tipos de interés están al 0% y el crédito a empresas evoluciona de forma raquítica por falta de demanda solvente de crédito.
La banca pública es sinónimo de un sistema financiero condenado al colapso, como ya hemos explicado aquí.

Afortunadamente, la candidatura no ha salido adelante. Sánchez deberá buscar otros socios que pongan cordura a la colección de desajustes económicos que propone o, en su defecto, enfrentarse a las urnas. La economía ya entra en decadencia y la inacción (en el mejor de los casos) del último año comenzará a pasarle factura. La mala noticia es que pagaremos todos. La buena, con suerte, es que volveremos a tener el poder de cambiar la situación en las urnas. Veremos.

Si Podemos cede
FEDERICO JIMÉNEZ LOSANTOS El Mundo 29 Julio 2019

Si Podemos cede ante el Pitufo Garzón (antes Gruñón), recadero de la acorazada mediática sociata, la sociedad Iglesias-Montero se disolverá. Es, paradójicamente, la única esperanza de que en septiembre no triunfe lo que felizmente fracasó el 25 de julio, día de Santiago Apóstol, patrón de España.

Iglesias ha demostrado frente a Sánchez que no hay animal político en la izquierda que le llegue a la suela del zapato. Ojalá alguien con la mitad de su sectario talento alzase al PSOE al grito de "¡Lárguese, señor Sánchez!". Pero no lo hay. Cebrián y Felipe acabaron con Redondo Terreros y el pacto constitucional PSOE-PP para rendirse al PNV, Pujol y la ETA. Pero la caída de Cebrián de El País ha desnudado la nulidad de los Urquizu y demás sin apoyo prisaico. Ni Javier Fernández osa ya criticar al Reverendo Jones Sánchez; y la izquierda inteligente, de haberla, está atrapada entre la gárgola vicepresidencial, cuyo discurso ofende a los partidos nacionales (PP, Ciudadanos, Vox) y al mínimo decoro intelectual, y esta curiosa resistencia privada al socialismo que es el comunismo dinástico de los señores de Galapagar. Paradójico, sí, pero certísimo.

Si Iglesias se arruga y en septiembre encarga a su señora -así llamaba Monter@ a la de Aznar en la Alcaldía de Madrid- la capitulación ante Sánchez, su figura política se extinguirá, y será cuestión de poco tiempo que lo haga la de su fértil compañera. Volverá Errejón de la mano de Garzón; y sobre los restos humeantes de los Ceaucescu de Villa Tinaja se alzará el protectorado de los Ceaucescu de la Sexta, para imponer el tripartito PSOE-ERC-Podemos, en Barcelona y Madrid. Al final, siempre volvemos a lo mismo: el plan Roures para destruir España. Si Iglesias lo ha hecho suyo es porque no se siente español, al contrario, y porque favorece su idea de que la izquierda debe volver al rupturismo de 1976.

Los comunistas tienen tres problemas. Primero: ZP se les adelantó en 2004 con la guerra civil, el pacto con la ETA y el del Tinell contra la media España de derechas, se cobije bajo las siglas del PP, de Cs, de Vox u otras: se somete o se excluye. Segundo: ZP tuvo al sumiso PP de Rajoy para guardarle la silla hasta que lo echaron; Rivera, Abascal y Casado no lo harán. Y tercero: Iglesias cree que la izquierda es él, no Sánchez.

Esperemos que no pierda esa fe.

¿Qué es la moral en la política?
Ernesto Ladrón de Guevara latribunadelpaisvasco 29 Julio 2019

Las preguntas con las que inicio este artículo son... ¿Existe el bien y el mal en la política? ¿Hay actitudes y hechos que intrísecamente son perversos o malos en la acción política? ¿Debe haber moral en la política? En caso afirmativo, ¿bajo qué parámetros de valoración hay cosas que son correctas desde el plano moral y que actuaciones o actitudes se pueden considerar inapropiadas? ¿Existe la moral en la política? ¿Quién o qué es el que puede establecer los criterios morales? ¿La moral ha de ser pública?

Este dilema de fondo, que es el que guía a las sociedades hacia la perfección o las inclina hacia la descomposición, se suscitó en una comisión en las Juntas Generales de Alava allá por los años 2005, aproximadamente, cuando hice un requerimiento a un alcalde de una localidad alavesa para que sus actuaciones estuvieran regidas por criterios morales, pues un grupo numeroso de vecinos se vieron afectados por su arbitrariedad, comportamiento despótico y sesgo sospechosamente corrupto. Cuando llegó el turno de intervenciones a uno de los junteros socialistas, éste me arrojó la frase siguiente... “La moral en lo público no existe. La moral pertenece al ámbito de cada uno. Cada cual tiene su moral”.

La cuestión de fondo, desde el punto de vista de moral pública, basada en el Derecho Natural que es previo y antecedente del Derecho Positivo, es si debe haber criterios morales y hasta qué punto deben llegar éstos a la actuación de nuestros representantes; y, por tanto, ser exigibles por los ciudadanos.

Es una cuestión evidente que la izquierda, acompañada lealmente por los separatistas, se pasan la moral por donde mejor les parece. No hay más que ver su escasa o nula sensibilidad con el derecho a la vida de personas en estado embrionario, en proceso de gestación; o lo que ahora predican de proponer una ley de eutanasia, que suena algo así como solución final al proceso brutal del envejecimiento de la población española; para arreglar el exceso de gente anciana con patologías múltiples de salud. O, si les parece un ejemplo más claro, el denigrante espectáculo en las calles provocado por colectivos subvencionados (LGTBI), en sus escenificaciones callejeras de amor libre y falta de todo tipo de ética y estética en las cosas indescriptibles que hacen; incluído el escrache al partido Ciudadanos, en una muestra de intransigencia e incivismo intolerable. Y solo son ejemplos entre muchos. (Y ahora solamente falta que me procesen por delito de odio, cuando estoy escribiendo sobre moral pública).

Esta espinosa cuestión que está marcando la forma de ver y de sentir; la caída sin límite del sentido del gusto y de la corrección en los comportamientos visto como positivo por una considerable “masa” de nuestros conciudadanos, no puede ser fruto de la casualidad. Está programada para descomponer los pilares de nuestra cultura y civilización y para romper los moldes en los que -afortunadamente- fuimos educados los que tenemos algo más que unas cuantas canas.

Una muestra significativa de esa falta de educación, que consiste en no hacer a los demás lo que no quieras que te hagan a ti, es el comportamiento de Sánchez, al que no me da la gana de adjudicarle el noble título de “señor”. En su intervención posterior a las comparececias en la tribuna del Congreso de los Diputados del portavoz del grupo parlamentario del partido “Vox” Sánchez se comportó con manifiesta indecencia. Considero que una persona que se presenta a una investidura tiene una obligación moral de dar debida réplica a los considerandos y argumentaciones de grupos políticos que estén a favor o en contra de su candidatura a la presidencia del Gobierno. Les pagamos para eso: para que discutan, debatan y lleguen a acuerdos, o no, en el juego de representación que les corresponde, por mandato de los ciudadanos que les han elegido. A Vox le siguen casi tres millones de españoles con su voto. Por tanto, es justo que el candidato a la presidencia del Gobierno no actúe negándole esa representación, que es lo que hizo el candidato a la presidencia del Gobierno de España al ningunearle y tratarle como si esos diputados fueran parte del mobiliario. Esta actitud le descalifica como pretendiente a tan alta representación de todos los españoles, pues no se puede aceptar que un pretendido presidente del Gobierno “in péctore” actúe con ese sectarismo y con tan escasa sensibilidad con el pluralismo político de la sociedad española. Tal comportamiento es censurable por profundamente antidemocrático. Pero, no solamente por ser así, sino porque el Presidente es el que tiene depositada la legitimidad de defender las instituciones, su forma de regirse, y representar al conjunto de los ciudadanos españoles.

Hace tiempo se superaron las dos Españas, pero, con Zapatero y ahora Sánchez se ha abierto de nuevo en canal a la sociedad española y nos han devuelto las rencillas, la división, el enfrentamiento, la exclusión del diferente, la profunda desigualdad de derechos y libertades según pertenezcas a la secta o no, y la fragmentación de España. Y lo que es peor, la desmemoria y deconstrucción de los años de terror y sus implicaciones y connivencias.

Probablemente Sánchez omitió su obligación de replicar al representante de tres millones de electores porque no sabía qué responder. Porque su mente simple, guiada sobre el carril del sectarismo y de una nueva izquierda deshumanizante, ideologizada con totenes frágiles e inconsistentes desde el plano dialéctico, y actualizadora de lo peor del socialismo marxista del pasado con pastiches que no tienen nada que ver con aquella ideología y que son un disfraz para volver a llevarnos a la España roja y chequista, no es capaz de dar respuestas coherentes a los planteamientos de Santiago Abascal en la tribuna del Congreso de los Diputados.

Pero estamos en el peor momento de cultura democrática de las sociedades actuales, donde el nacionalismo identitario y socialismo amalgaman sus posiciones en una mezcla letal. Tras la primera conflagación mundial, el mundo quedó alertado sobre el problema de los nacionalismos, y se produjo una oleada de estudios sobre la manipulación de las masas y la formación de las cosmovisiones acríticas y gregarias, donde el indivíduo pierde su capacidad de razonamiento y se deja llevar por el rebaño. “El amor a la patria, raíz del patriotismo, es comparable al de la familia. La teoría y el sistema del nacionalismo operan una reversión de valores morales: las ideas de libertad y de fraternidad de los pueblos desaparecen ante la de la nación, que deviene un verdadero 'bien en sí mismo'. El principio teórico del nacionalismo tiene un fudamento pagano, inmoral […]” (Sturzo 1924)

Y es esa masa, moldeada sobre un erial cultural programado para que los sujetos pierdan el concepto de lo que son y de dónde vienen como hombres y mujeres con una filogenia histórica, la que hace de caldo de cultivo y soporte de dictadorzuelos con apariencia democrática y con una versión de constitucionalismo falseado y adulterado.

“Desvanecimiento de la personalidad consciente, predominio de la personalidad inconsciente, orientación por vía de sugestión y contagio de los sentimientos y de las ideas en un mismo sentido, tendencia a transformar inmediatamente en actos las ideas sugeridas; tales son los principales caracteres del indivíduo en muchedumbre. No es el indivíduo mismo, es un autómata, en quien no rige la voluntad. Así por el solo hecho de formar parte de una muchedumbre organizada el hombre desciende muchos grados en la escala de la civilización. Aislado sería tal vez un indivíduo culto, en muchedumbre es un bárbaro, un impulsivo. Tiene la espontaneidad, la violencia, la ferocidad y también los entusiasmos y los heroísmos de los seres primitivos. (Gustave Le Bon, “La psicología de las masas”, 1895)

“Con el crecimiento del nacionalismo, el hombre se ha convertido en la mayor amenaza para el hombre. El indivíduo piensa, incluso cuando siente; pero el mismo indivíduo, cuando siente con la multitud, no razona en absoluto. Su sentido moral se hace borroso. Esta supresión de la más elevada huanidad en las mentes de la multitud produce una fuerza enorme. Porque la mente de la multitud es esencialmente primitiva; sus fuerzas son elementales. En consecuencia, la Nación está siempre pendiente de sacar ventaja de este enorme poder de maldad.” (Tagore, 1922)

“El éxito de Hitler para hacerse con el poder demuestra que incluso una gran nación civilizada puede degradarse en una multitud mediante el hábil recurso de todos los medios técncos de propaganda para estimular los instintos latentes […]. Estos sistemas totalitarios evidencian las más estrechas semejanzas con las descripciones de Le Bon, por ejemplo, la hipnotización de las masas por el líder y la supresión de la inteligencia y la moralidad por las emociones de las masas”. (Hertz, 1944)

Son algunos autores que antes, durante o después de las guerras mundiales alertaron sobre el riesgo de auspiciar movimientos secesionistas o ultranacionalistas.

La pregunta es si Vox es un partido de esos o no. Yo no lo veo por ningún lado. Tiene un planteamiento sumamente crítico por la evolución que ha seguido la política de la mano de los partidos políticos que han desarrollado el mandato constitucional desfigurándolo, pero su proyecto y propuestas son precisamente un reto de conservación de la letra y el espíritu de la Constitución en su estado puro, sin adulteraciones. Por ejemplo, con la defensa de la soberanía nacional que está en el frontispicio de la Constitución, y la defensa de los derechos que los españoles tienen por la razón de serlo. ¿Qué hay de extrema derecha en eso? ¿No será más extremo el espectro de la izquierda en toda su configuración, que tiene en sus genes el espíritu de exclusión, de hegemonía y de liquidación del pluralismo político? ¿No es extrema derecha el nacionalismo separatista, en sus diferentes modulaciones y significaciones, que trata de socabar el sistema de libertades y derechos individuales de las personas que procuran ejercer libremente su derecho de ciudadanía? ¿No hay suficientes casos que así lo constatan?

Por si no tienen suficientes ejemplos y constataciones, en el día en el que escribo este artículo hay otro caso de una profesora que ha maltratado con saña a otra alumna que ha dibujado una bandera de su país, de España. Otro elemento más de esa masa de pretendidos corderos que van en rebaño sin saber cual es su destino, convirtiéndose en lobos cuando el pastor se lo indica con el cayado.

«Que en España existan 17 normativas hoteleras diferentes es un disparate»
La legislación por autonomías se ha convertido en un problema para empresarios y huéspedes
Javier H. Rodríguez R. R.  La voz 29 Julio 2019

Cuando uno entra por la puerta de un hotel de una estrella podría esperar una habitación pequeña, con escasos servicios, sin wi-fi, con las toallas justas o incluso tener que acceder a un baño compartido. Pero nada más lejos de la realidad. O quizás habría que matizar que la realidad es tan diversa como la dispar legislación que rige en las distintas comunidades a la hora de regular el sector hotelero. Un ejemplo paradigmático es el establecimiento rural El Patio, levantado en Tenerife en un edificio del siglo XVI, reformado, con piscina, acceso privado a la playa y con un sinfín de comodidades. Y solo tiene una estrella. ¿Por qué? Porque carece de ascensor lo que, según la ley canaria, le impide subir de categoría. Pasa en Canarias y el algunas otras autonomías, pero en muchas otras no.

La realidad es que las normativas hoteleras en España son un quebradero de cabeza para empresarios y huéspedes que, en pleno desarrollo de las redes sociales, no pueden comprender cómo un hotel que en Booking o Tripadvisor tiene la puntuación máxima, no le alcance ni para un par de las reputadas estrellas.

«En plena era de revolución tecnológica, ¿quién elige un restaurante por el número de tenedores que aparecen dibujados en la puerta?». Así ejemplifica el secretario general de la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos, Ramón Estalella, las contradicciones de la actual vigencia de unas normativas elaboradas cuando Internet todavía era una cábala de unos universitarios soñadores de California.

Liberalizar la normativa facilitaría la creación de nuevos alojamientos

«Que en España existan 17 normativas hoteleras diferentes es un disparate», asegura Ramón, que añade que desde la CEHAT creen que es un error ceder las competencias de la clasificación hotelera a las comunidades autónomas y que perjudica tanto a empresarios, como a clientes.

En nombre de los gerentes de las cadenas hoteleras, el secretario general explica que «se debe caminar hacia una liberalización del mercado» para «seguir los pasos de 16 países de Europa, desde Alemania hasta Suecia», que cuentan con un sistema de puntuación basado en el cumplimiento de diferentes tipos de servicios, pero que, a diferencia del español, «este sistema solo suma y en ningún caso pueden poner limite a la puntuación final». Es decir, basar el sistema «en la ponderación y no en las exigencias».

Esto facilitaría la creación de nuevos hoteles que ahora ven entorpecidos sus proyectos por «exigencias que limitan la actividad empresarial, pero que, por supuesto, no están reñidas con las normativas de sanidad, accesibilidad y seguridad». Estalella hace hincapié en que «los turistas vienen de estos países europeos y ya están acostumbrados a guiarse de esta manera» por lo que les resulta chocante cuando la clasificación clásica y la de las webs de búsqueda de alojamiento difieren de manera sistemática.

Un modelo agotado
El turismo es un fenómeno global y es por eso que «la legislación autonómica no puede limitar la capacidad de una empresa turística de adaptarse al mercado».

«La irrupción de las nuevas viviendas de uso turístico -como las incluidas en Airbnb- hace que se haya creado otra especie de viajero que demanda un tipo de oferta que a nosotros no nos permiten ofrecer», denuncia Estalella que, además, se pregunta: «¿Por qué las habitaciones de hotel no pueden ser para 5 personas y las de este tipo de viviendas sí?». La realidad es que las leyes no están adaptadas todavía ni al desarrollo de Internet, ni a la irrupción de las viviendas turísticas.Solo la norma gallega garantiza Internet, jabón y champú

¿Sabías que Galicia es la única región del Estado donde puedes exigir champú en tu habitación de hotel? ¿O que en Madrid solo podrás desayunar en la habitación si el sitio que has elegido tiene 5 estrellas? Los derechos de los huéspedes a lo largo de España varían de una punta a otra.

Estas diferencias las ha sacado a la luz Legálitas en su informe comparativo sobre las normativas hoteleras vigentes en España.

Pese a los lujos de las grandes ciudades, los huéspedes de los hoteles gallegos son los mejor tratados de toda España. Derechos como la conexión a Internet en zonas comunes, el jabón de manos o el champú están garantizados en cualquiera de las categorías, algo que solamente sucede en Galicia.

Y aunque es cierto que los derechos de los huéspedes alojados en hoteles gallegos destacan entre los del resto de España, hay algo que destaca todavía más y son sus exigencias.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

Navarra como piedra de toque
EDITORIAL  Libertad Digital 29 Julio 2019

Acierta el Partido Popular al rechazar cualquier negociación con el presidente en funciones mientras mantenga el pacto de la vergüenza en Navarra.

Uno de los momentos más bochornosos de la fracasada sesión de investidura de Pedro Sánchez tuvo lugar cuando las cámaras de televisión recogieron el gesto obsceno que la candidata socialista a presidir el Gobierno foral de Navarra, María Chivite, dedicó a Albert Rivera. El líder de Ciudadanos aludía en ese momento desde la tribuna a las negociaciones del PSN con separatistas, proterroristas y podemitas para hacerse con el poder en el Viejo Reyno, a pesar de que los socialistas tuvieron casi la mitad de apoyos que la coalición constitucionalista Navarra Suma.

La traición de Sánchez a la Nación tiene en Navarra un hito simbólico, pues evidentemente Chivite está llevando a cabo esa felonía con el beneplácito de la Ejecutiva federal de su partido, sin cuyo permiso no se hubiera atrevido a negociar el apoyo tácito de los proetarras.

El brazo político de la organización terrorista nacionalista lo tiene claro y ya ha anunciado una consulta a sus bases dirigida a permitir un Gobierno socialista en la Comunidad Foral. Para los proetarras, "hay que evitar la recomposición del régimen tal y como lo hemos conocido", y no encuentra mejor manera de hacer saltar por los aires el consenso constitucional en Navarra que entregársela a la secuaz de Sánchez.

Acierta el Partido Popular al rechazar cualquier negociación con el presidente en funciones mientras mantenga ese pacto de la vergüenza en Navarra. Y es que Sánchez, tan aficionado a decretar cordones sanitarios contra partidos de impecables credenciales democráticas como Vox, ha de ser condenado al lazareto democrático por sus chalaneos con los turiferarios de ETA.

Los mensajes del Gobierno para que PP y Ciudadanos entreguen incondicionalmente el poder a Sánchez no son una majadería más de la inefable Carmen Calvo, sino la prueba de que un personaje como Sánchez, que no tiene escrúpulos a la hora de Gobernar con el apoyo de la ETA en Navarra, no puede recibir el apoyo siquiera tácito de ninguna fuerza constitucionalista para que siga en la Moncloa, a donde llegó de la mano de comunistas, golpistas y proterroristas.

El pacto navarro de la infamia
Editorial El Mundo 29 Julio 2019

Lo que no puede esperar Sánchez, después de esto, es recibir el apoyo de PP o Cs en forma de abstención

El pacto de la infamia en Navarra está a punto de consumarse. Tras la consulta de trámite a las bases celebrada por la izquierda abertzale, Bildu ofrece ya sus votos a María Chivite para bendecir el nacimiento de un Gobierno nacionalista de corte radical. Bildu, en una carta publicada por EL MUNDO, presume de haberle arrancado al PSN un compromiso que hiela la sangre de las víctimas de ETA: la condición de que los batasunos sean los "interlocutores prioritarios" de la futura presidenta Chivite. Cada medida que pretenda aprobar a lo largo de los próximos cuatro años necesitará del visto bueno de Bildu. De semejante dependencia solo puede nacer un Frankenstein a la navarra, un Ejecutivo con un programa identitario que avance hacia la euskaldunización de la Comunidad Foral en un proceso vigilado por los testaferros políticos de una banda terrorista.

Que Chivite pretenda a posteriori blanquear su candidatura -la favorita de Otegi- exponiendo el pacto con nacionalistas y populistas al criterio de la militancia socialista supone una maniobra estéril y cínica, pues nunca estuvo en su mente explorar una alternativa constitucionalista como el gobierno de coalición con Navarra Suma que le ofreció Javier Esparza. El PSN se envuelve en la militancia para terminar de ejecutar el plan trazado desde que se abrieron las urnas. No es que sea la primera vez que el PSN está tentado de pactar con los batasunos para tocar poder: es que en ocasiones anteriores quedaba en Ferraz el sentido de Estado suficiente para vetar un pacto así con Batasuna. Pero ahora en Ferraz manda Sánchez. Que ya mendigó el apoyo a Otegi para sus decretazos electorales y que recibió en primera votación de su investidura la abstención de Bildu. No es que Sánchez carezca de autoridad moral para vetar acuerdos con los proetarras: es que busca activamente su beneplácito tras legitimarlos sin mayor escrúpulo. Todo ello en medio de consuetudinarios homenajes a asesinos de ETA que salen de la cárcel y son aclamados festivamente por los "interlocutores" del PSOE.

Lo que no puede esperar Sánchez, después de esto, es recibir el apoyo de PP o Cs en forma de abstención para sacar adelante otra hipotética investidura. Alguien dotado de un mínimo de vergüenza democrática y de memoria histórica del terror etarra se abstendría de verbalizar su petición de colaboración a la oposición constitucionalista mientras mantuviera vivo el pacto con Bildu en Navarra. Pero Sánchez está persuadido de que puede proyectar la culpa del bloqueo de España sobre aquellos a los que no solo no brinda compromiso alguno, sino a los que lleva meses llamando fachas. El PP ya ha dicho que tras el pacto de la infamia en Navarra "no irá a ninguna parte" con el PSOE. Cs defiende lo mismo. Pero Sánchez, en su supremo infantilismo, sigue pensando que puede librarse de las consecuencias de sus propias decisiones.

Sánchez regala Navarra a Bildu y alimenta el avispero nacionalista en España
EDITORIAL. ESdiario 29 Julio 2019

El PSOE aceptar gobernar la Comunidad Foral gracias a Bildu, que mientras homenajea a ETA y no renuncia a la aspiración pannacionalista de una Euskalherría con el Reino integrado.

Que Bildu vaya a decidir quién gobierna Navarra, en pleno conflicto territorial en Cataluña y con la amenaza siempre latente en el País Vasco, encierra en sí mismo una gravedad histórica cuyas consecuencias se verán a medio plazo pero que estimulan desde ya, en todo caso, el sueño abertzale de una Euskadi más amplia con el Reino Foral incluido.

Y desde luego da alas no solo al independentismo catalán, sino también al que prolifera con cierta intensidad en las Baleares o Valencia y empieza a asomar desde Canarias hasta Aragón o incluso Asturias, cada uno a su manera y con su intensidad, pero todas igual de perniciosas.

Pero que el carácter decisivo de la nueva Batasuna se lo confiera el PSOE, que va a alcanzar el Gobierno gracias al partido de Otegi, es simplemente un escándalo indigno de un partido crucial para entender la España moderna y su estructura democrática y patriótica.

El PNV mete a Navarra en el cheque a pagar por el apoyo a la investidura de Sánchez

Que Pedro Sánchez aceptara llegar por primera vez a la presidencia gracias a los partidos que debió de haber contribuido a aislar, en pleno desafío a la Constitución como norma de convivencia, ya fue un indicio de hasta dónde estaba dispuesto a llegar con tal de cubrir un fin estrictamente personal que explica, también, el actual bloque institucional de España y la peligrosa deriva económica que comienza a asomar.

Sánchez repite en Navarra su sociedad con el independentismo de la moción de censura y genera un peligro enorme en toda España

Y que ahora repita el mismo comportamiento en un lugar tan delicado como Navarra, sin un Gobierno constituido y a un par de meses de que el conflicto catalán se recrudezca con la sentencia del Supremo; confirma su carencia absoluta de escrúpulos y de principios elementales.

No hace falta decir que, si en cualquier contexto era difícil de explicar, en éste es imposible siquiera de estudiar que el PP o Ciudadanos colaboren en la investidura de un presidente que , a continuación, volvería a pactar con los mismos socios de siempre, a los que sin embargo expulsa del Ejecutivo por su afán de control exclusivo de los resortes y recursos del Estado.

Riesgo para toda España
No es que Sánchez repudie lo que representan Podemos, Bildu o ERC, como cabría esperar del jefe del Ejecutivo de España; simplemente está dispuesto a hacer lo que le pidan pero sin compartir con ellos la gestión del poder, de los presupuestos y de las instituciones.

En esas condiciones, la alarma está justificada: dejar que Otegi y su banda condicionen el Gobierno de Navarra mientras homenajes impunemente a etarras liberados es un problema objetivo cuyas tétricas consecuencias alcanzan la categoría de peligro. Ver que la puerta se la ha abierto el PSOE es, simplemente, entristecedor, irresponsable y escandaloso.

La inacción socialista complica el otoño
 La Razon 29 Julio 2019

El fracaso del primer intento de investidura de Pedro Sánchez, que deja muy abierto el panorama político para los próximos meses, puede, además, hacer saltar por los aires el cuidadoso calendario que el presidente de la Sala Segunda del Tribunal Supremo, Manuel Marchena, había establecido para que, paradójicamente, los tiempos jurídicos no coincidieran con los políticos. En efecto, y como ya señalaron con evidente preocupación los portavoces de ERC, la publicación de la sentencia, prevista, en principio, para la segunda quincena de septiembre, pueda acabar solapándose con un nuevo intento de investidura del candidato socialista –que, a fecha de hoy, carece de los apoyos necesarios y no ha retomado las negociaciones con Podemos, de acuerdo a lo que declaró a LA RAZÓN el secretario de Acción de Gobierno del partido morado, Pablo Echenique– o con una nueva convocatoria electoral.

En este último caso, que no es descartable en absoluto, la decisión del Supremo, con la previsible condena de los encausados por la intentona golpista en Cataluña, se conocería con un Gobierno en funciones y en pleno proceso electoral, aunque está por ver, pese a las admoniciones de la vicepresidenta Carmen Calvo interesadamente dirigidas al PP para buscar su abstención, qué tuviera una influencia decisiva, por distorsionadora, ni en el desarrollo de la campaña ni en los resultados.

Otra cuestión, mucho más probable, es que en el caso de abordar una nueva sesión de investidura, los imprescindibles socios nacionalistas del candidato, especialmente ERC, se vieran condicionados por su bases electorales a la hora de tomar una decisión. De hecho, la actuación del portavoz parlamentario de los republicanos catalanes, Gabriel Rufián, como componedor oficioso del fracasado Gobierno de coalición entre el PSOE y Podemos, ha provocado una seria fractura interna en su partido. Es de prever que si la condena de Oriol Junqueras se hace efectiva, se reforzará la posición de los partidarios de oponerse a cualquier acuerdo con los socialistas –uno de los partidos que respaldó la aplicación del artículo 155 en el Senado– frente a quienes tratan de reconducir la situación tras el evidente fracaso del «procés».

Otro escenario posible, que el Tribunal Supremo retrasase la sentencia hasta que haya un nuevo Gobierno, no parece probable, pues, como hoy publica LA RAZÓN, entre el 16 de octubre y el 2 de noviembre se cumplen los dos años de prisión preventiva de los acusados y un retraso procesal obligaría a ponerles en libertad o a prorrogar la prisión dos años más, medida que nuestro ordenamiento jurídico considera extraordinaria. En cualquier caso, el mes de septiembre puede encontrar a España sin gobierno constituido y bajo la amenaza de una reedición de las campañas de agitación y propaganda del separatismo catalán, con la «diada» del 11 de septiembre y el aniversario del 1 de octubre como catalizadores.

Pero, con todo, el mayor problema estriba en la falta de iniciativa política del actual presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, al parecer, dispuesto a alargar los plazos de su interinidad hasta el límite legal. No se explica que, pese a los llamamientos de los distintos actores sociales, el Gabinete socialista se mantenga a la espera de no se sabe qué cambio en las circunstancias. Como no creemos que el simple voluntarismo político vaya a ser suficiente para salir del bloqueo, sería preciso que desde La Moncloa se tomara una decisión clara sobre la estrategia a seguir. Bien en el sentido de intentar un acuerdo con Podemos, bien tratando de llegar a un pacto de amplio alcance con los partidos de la oposición de centro derecha. Lo demás, es mantenerse a la estela de los acontecimientos, todo lo contrario de lo que se espera de un Gobierno de España.

De la indignidad al fracaso
Debe de ser frustrante haberse arrastrado tanto ante Bildu y ERC para acabar chocando con la intransigencia de Iglesias
Isabel San Sebastián ABC 29 Julio 2019

Si Pedro Sánchez tuviese más cabeza y menos arrogancia, más sentido del Estado y menos ego, más humildad y menos ambición, el mismo jueves, fracasada la investidura, habría llamado a María Chivite para ordenarle abandonar de inmediato la pretensión de convertirse en presidenta de Navarra con el apoyo de nacionalistas y bildutarras. Acto seguido, habría utilizado esa baza como prenda de buena voluntad ante Cs y/o el PP con el fin de tratar de tejer un acuerdo entre fuerzas constitucionalistas. Eso habría sido un buen comienzo. Una prueba de madurez política amén de un acto de patriotismo. O sea, un auténtico imposible dada la naturaleza de un personaje empeñado en ser investido sin entregar nada a cambio, doblegando a sus adversarios mediante la coacción.

Merced a tan «inteligente» estrategia, Sánchez ostenta el dudoso récord de llevar cuatro intentos fallidos por alcanzar La Moncloa a través del camino recto que manda la Carta Magna; esto es, consiguiendo el respaldo de la mayoría del Congreso a un programa de gobierno y no impulsando un voto de censura a un ejecutivo anterior. De hecho, según hemos sabido a raíz de su bronca con Pablo Iglesias, ni siquiera fue él quien tuvo la iniciativa de esa moción contra Rajoy, sino que se limitó a seguir las instrucciones de su entonces socio preferente, hoy aborrecido enemigo, escoltado por una tropa de separatistas incrédulos del regalo que les caía no precisamente del cielo, sino de la mismísima cúpula de la dirección socialista. La misma hueste integrada por ERC, PNV y Bildu cuyos cabecillas oficiaron en el hemiciclo como celestinas del matrimonio frustrado entre izquierda y extrema izquierda llamado a alumbrar otro ejecutivo Frankenstein por el momento nonato. ¿Cabe espectáculo más obsceno que el protagonizado por el defensor de golpistas, Gabriel Rufián, dándonos lecciones de talante conciliador desde la tribuna y hablando sin aparente sarcasmo del «bien de España»? ¿Puede un dirigente español aspirante a liderar la Nación humillarse más de lo que hizo el candidato Sánchez ante la portavoz biltutarra, Aizpurúa, a quien brindó una réplica obsequiosa rematada con un «discrepamos del pasado, y ahí me quedo...»? Nuestro presidente en funciones, el mismo que no se dignó dirigirse a Santiago Abascal por si tal acto de mínima cortesía parlamentaria fuese a contagiarle algún mal, «discrepa» de los 850 asesinatos perpetrados por la banda terrorista ETA que su heredada política, Bildu, se niega significativamente a condenar. ¿O acaso discrepa solo de los que eran «innecesarios», tal como afirmó Arnaldo Otegi entrevistado en RTVE?

Debe de ser muy frustrante haber caído tan bajo para nada. Haberse arrastrado tanto por el barro de ciertos grupos que en cualquier otro país estarían condenados al ostracismo sin otro resultado que acabar chocando con la intransigencia de un alter ego como el jefe de las filas podemitas, que es a Sánchez Castejón lo que la sartén al cazo: cuña de la misma madera llamada a tiznar irremediablemente a quien la toca. Ahora el aspirante ha quedado compuesto y sin novio, exigiendo nuevamente al PP y a Ciudadanos que le apoyen porque sí, mientras el PSOE se entiende con gentes situadas extramuros de la democracia en ayuntamientos y comunidades autónomas. No termina de comprender que la responsabilidad de gestionar su magra victoria electoral es únicamente suya, como lo son los fracasos que acaba de cosechar. No aprende de sus errores. Solo nos cabe confiar en que vuelvan a llamarnos a votar y el electorado castigue la prepotencia baldía de esos gallos de pelea incapaces de compartir corral.

Es por Pujol, estúpidos
Miquel Giménez. vozpopuli  29 Julio 2019

No era por la independencia. El proceso fue por Jordi Pujol.

El 25 de este mes se cumplieron cinco años de aquella declaración que dejó sin respiración a los políticos. Jordi Pujol, al que muchos veneraban como si fuese Dios, confesaba la famosa deixa que su padre le había dejado en el extranjero y que nunca había declarado. Los suyos se lo tragaron, y miren que era difícil aceptar que ni la hermana de Pujol ni su cuñado supieran nada o que en los treinta y cuatro años transcurridos desde la deixa hasta aquel momento Pujol no hubiese tenido ocasión de regularizarla. Menos creíble era los 140 millones de pesetas de 1980 hubieran crecido hasta a los casi cien millones de euros por la buena gestión que habían hecho del dinero sus hijos.

La mascarada tenía que seguir, y hubo una mala comedia en el parlament en forma de comisión de investigación, con la actitud servil de las CUP hacia el patriarca. Pujol que amenazó con hablar si se le presionaba, y su mujer, la Ferrusola, dijo no tener un duro y que “Cataluña no se merecía aquello”. Y el pasado 23, también de este mes, se cumplía el décimo aniversario del registro de los Mossos en el Palau de la Música Catalana por la financiación ilícita de Convergencia.

¿Quieren saber cuál es la situación de los implicados? Todos en libertad. Millet, Montull y su hija, esperan que el Supremo resuelva sus recursos. Millet, el gran muñidor, solo ha pasado veinticinco días ingresado por el caso Palau, catorce por la pieza separada del Hotel del Palau y otros catorce por el caso Renta Catalana. Total, cincuenta y tres días. Por el caso Palau se le condenó a nueve años y ocho meses, por vía de ejemplo. Se habló entonces de cerca de veintitrés millones de euros expoliados. El ex tesorero convergente, Daniel Osácar, también investigado por el tres por ciento, aun estando condenado a cuatro años y medio de cárcel, ni siquiera la ha pisado. Convergencia se ha librado a base de recursos. Sus dirigentes dicen no tener nada que ver porque ahora son el PDECAT.

Si les parece vergonzoso, sepan que el proceso contra la familia Pujol está prácticamente detenido. Están imputados, pero eso no les preocupa ni a Pujol, ni a su mujer, ni a sus siete hijos. Al patriarca se le ve cada vez más en actos públicos, en homenajes, se le loa en los medios del régimen, se alaba su obra de gobierno. Al único que le ha tocado pasar por el hotel rejas fue al primogénito, pero no por este asunto sino por otro de blanqueo de capitales. Nueve meses estuvo en Soto del Real. Igual que su hermano Oriol, que ingresó por el escándalo de las ITV y ahora está en libertad durante el día, a pesar de que fiscalía ha recurrido una y otra vez ante la justicia.

Todo empezó cuando Pujol dijo qué coño era eso de la UDEF, sabiendo que la policía le pisaba los talones. El colosal edificio de corrupción nacionalista era tan desproporcionado, tan evidente, tan vergonzoso, que a su lado palidecen la Gürtel o los ERES andaluces. Solo que a estos se les ocurrió resucitar la táctica que Pujol empleó cuando Banca Catalana: todo es una jugada contra Cataluña. Y el dinero empezó a fluir hacia las esteladas, las manifestaciones monstruo, los organismos de la nada que solo tenían como misión hacer ruido, mucho ruido. El proceso estaba servido como la más grande operación de intoxicación política que haya visto la Europa de post guerra. Contaba con una masa fiel de seguidores, dispuesta a aceptar lo que fuese con tal de sacar el pus que albergaban en contra de España. También contaban con la estupidez paralizante de una izquierda que jamás fue digna de llamarse como tal.

A día de hoy todo el mundo habla de pactos, de referéndums, de presos, de Puigdemont, de Torra, pero ¿ven ustedes a alguien que hable de Pujol, de su proceso, del tres por ciento, del caso Palau? Nadie. No, el problema nunca fue la independencia. El problema era y es el clan Pujol y todo lo que crearon a su alrededor, esa siniestra red de influencias, voluntades compradas y disidentes acallados. Nunca fue por la independencia, señores del PP o del PSOE. Era por Pujol. Estúpidos.

Y ahora, ya puede seguir pactando el PSC con los neoconvergentes en la Diputación o en los ayuntamientos.

“Gato blanco o gato negro…
Mikel Buesa  Libertad Digital 29 Julio 2019

Los líderes del empresariado catalán se han mostrado dignos discípulos de Deng Xiaoping.

… da igual, lo importante es que cace ratones". Lo dijo Deng Xiaoping, el pragmático dirigente chino, en 1962, antes de que la Revolución Cultural le convirtiera en un apestado, y se lo contó muchos años después, en 1985, investido con todo el poder como presidente de la Comisión Consultiva Central del Partido Comunista, a Felipe González, quien no dudó en hacer suyo tal aforismo. El pragmatismo y la razón de Estado, casi siempre confundida con la del partido o la del líder, han sido siempre las premisas del ejercicio del poder. Todos lo han aprendido y todos lo practican, haciendo del debate público un lugar confuso e incierto en el que cualquier cosa puede ser o no ser a conveniencia, incluso de manera simultánea, como si la dialéctica se volviera contra el raciocinio. En resumen, la cuestión es sacar tajada o, como escribió Lewis Carroll, "saber quién manda aquí".

En estos días calurosos y turbados, los líderes del empresariado catalán se han mostrado dignos discípulos de Deng Xiaoping. Por una parte, Joan Canadell, el flamante presidente de la Cámara de Comercio de Barcelona –llevado allí en las volandas de la Assemblea Nacional Catalana–, ha empezado a hacer patria –o sea, independencia– señalándole a una amable periodista que sólo se dirigiría a ella en catalán y negándole, de paso, la traducción al castellano –o sea, al idioma español–. Es más, valiéndose de la razón reglamentaria –que es lo mismo que la razón de Estado, pero en pequeñito–, indicó a la susodicha que puede usar aquella lengua –la de Joan Maragall, aunque no estoy seguro de que el citado ingeniero y gasolinero lo tenga entre sus referentes culturales– con exclusividad para trasladar comunicados y hacer declaraciones. Y todo para, al final, presentar un estudio según el cual se demuestra que el proceso independentista no ha afectado a la inversión extranjera –"productiva", matiza, sin que se sepa qué inversiones no lo son o son improductivas– en Cataluña. Canadell, que considera que, en su Cataluña, el Estat propi será un Estat ric, según reza el título de una de sus obras, puntualiza, además, que el aludido trabajo de la Cámara de Comercio de Barcelona "contrarresta las fake news" sobre el tema de la inversión extranjera en su región. Al parecer, todos mienten menos él. Tal es la razón patriótica que está dispuesto a proclamar mientras la economía catalana se muestra incapaz, cada día más, de sostener un crecimiento similar al promedio de la española.

Pero no es sólo el gasolinero. También el financiero Javier Faus, desde su recién estrenada presidencia del Círculo de Economía, ha discurrido por los entresijos del pragmatismo y la razón, en este caso, de empresa. En sus declaraciones dejó claro que es hostil a la "secesión unilateral" –eso sí, sin matizar si lo sería a una que no fuera tal– y también a una cosa que ha denominado "el statu quo" sin entrar en mayores matizaciones, más allá de afirmar rotundamente que "el statu quo no es la solución". Por dónde va no es fácil de colegir, pues en su discurso dijo –según él, "alto y claro", aunque esto último no sea más que un desiderátum, pues sus palabras son bastante opacas–: "Siempre seremos contrarios a rupturas unilaterales, pero reconociendo que el independentismo es un factor estructural de Cataluña y que, necesariamente, deberá estar presente y formar parte de la solución como interlocutor relevante". O sea, el huevo y la gallina; todo a la vez, el sí y el no, el yin y el yang, la dialéctica dada la vuelta, como si Friedrich Engels cabalgara en la cabeza del Círculo de Empresarios. Y todo por la pasta; no nos confundamos, pues, como dijo mi maestro el profesor Velarde en cierta ocasión, el capital no tiene patria. En el discurso del financiero Faus esto se vislumbra: dice que en Cataluña debe haber más autogobierno –o sea, más fondos estatales transferidos a la Generalitat para que los socios del Círculo de Empresarios hagan negocio con ellos–, que Barcelona debe conseguir la co-capitalidad de España junto a Madrid –o sea, más tela gestionada con los servicios y asesorías de los citados– o que las infraestructuras sean menos radiales –tal vez, digo yo, porque en el Círculo aspiran a un tren de cercanías de alta velocidad como el que se están construyendo los vascos, a costa del Estado o más bien de los españolitos de a pie, entre Bilbao, San Sebastián y Vitoria–, porque, en definitiva, de lo que se trata es de "repartir los beneficios de la centralidad". ¿Asombroso? ¿Un catalán repartiendo beneficios? ¡Claro, si son de la centralidad! Ahí lo dejo.

Separatismo versus franquismo
Alberto J. Gil Ibáñez. vozpopuli  29 Julio 2019

Franco murió en 1975, su régimen duró 37 años. Sin duda fue un dictador y no precisamente un santo, pero su figura se ha encumbrado como el culmen de todos los males. Hubo sin duda muchos fusilados tras la guerra. Las cifras bailan, pero podemos asegurar que “al menos” 23.000 fueron fusilados: cfr. Ramón Salas LarrazábalPerdidas de la guerra, J. Descola, J. Palacio, J. Fueyo, J. Delmás y R. de la Cierva. Un desastre humano sin duda, pero ¿qué hicieron otros países, bajo gobiernos presuntamente democráticos? Pues en Francia fueron fusilados “al menos” 40.000 colaboradores del Gobierno de Vichy, y en la Italia de la posguerra se ejecutaron “al menos” 46.000 "fascistas" sin juicio previo (hay fuentes que incrementan estas cifras, como ocurre con el franquismo). El caso de Francia es especialmente sangrante, con condenas de mujeres a ir rapadas o personas a vivir aisladas y morir de hambre. Pero todo eso se ha olvidado. Entre 1963 y 1975 los jueces bajo el franquismo condenaron a muerte a 10 terroristas (ETA, GRAPO y FRAP) o activistas políticos con asesinatos a cuestas: Grimau, Granados, Delgado, Puig Antich, Heinz Chez, Otaegui, Barvo, Paredes, Baena y Ramón García. Hoy parece claro que a todas estas condenas y sus responsables hay que tenerlos siempre presentes: ni olvido, ni perdón.

El separatismo (ETA) comenzó a matar en 1968 (otros hablan de 1960, con un bebé muerto). De 1968 a 1975 asesinó a 40 personas. Resulta inexplicable que no dejara de matar cuando llegó la democracia, tampoco cuando se aprobó el primer Estatuto de autonomía, con cupo fiscal incluido. De las 829 personas asesinadas (en cerca de 3.000 atentados), sin ningún juicio previo, el 41% eran civiles. Mató muchas más personas bajo el gobierno del PSOE de Felipe González que bajo el PP de Aznar. El año con más muertes fue en 1980 con 93 víctimas (al año siguiente se daría un golpe de Estado). ETA solo dejó de matar en octubre de 2011 cuando se sintió acorralada y surgió el terrorismo islámico. Estuvo activa 43 años. Sus asesinados no habían matado a nadie (hubo mujeres y niños). Pero hoy la violencia de ETA hay que olvidarla, los homenajes a etarras florecen, sus víctimas son obligadas a pasar página, mientras sus exdirigentes se pasean como hombres de Estado por las televisiones públicas. Existen 197 asesinatos sin esclarecer: ¿el derecho de los hijos de estas víctimas a saber quién mató a sus padres es menor que el de los que buscan conocer dónde está enterrado su abuelo?

Otra doble vara de medir se aplica al desplazamiento forzado de población. Diversos estudios cifran el exilio como consecuencia de la guerra civil entre 200.000 (cfr. Bartolomé Bennassar o Jordi RubióCoromina) y 500.000 personas, de las que (tomando esta última cifra), 50.000 serían vascos (cfr Jesús J. Alonso Carballés. “El primer exilio de los vascos, 1936-1939”). Pues bien, según un Informe elaborado en 2007 por la Fundación BBVA (Evolución de la población española en el siglo XX) casi 200.000 personas habrían abandonado el País Vasco desde que ETA inició su actividad terrorista hasta 2006 (un 10% de la población). Y no parece que la mayoría haya vuelto o que el fenómeno haya desaparecido tras el fin de la “lucha armada”.

En cuanto a Cataluña es difícil encontrar cifras. Antonio Robles (Historia de la resistencia al nacionalismo en Cataluña) habla de 14.000 docentes que marcharon al exilio en 1981 a consecuencia “del ambiente de intransigencia y de rechazo” que sufrieron tras la firma del “Manifiesto de los 2.300” (hoy olvidado) contra el plan para la imposición del modelo educativo monolingüe en catalán. La intensificación del proceso separatista ha incrementado el fenómeno: desde el 1 de octubre 4.558 empresas se han ido (a fecha de marzo de 2018). En 2017 SocioMétrica realizó una encuesta según la cual el 14% se marcharía de Cataluña si se proclamase la independencia, algo más de un millón de personas. Pero esto también conviene ignorarlo.

El País Vasco y Cataluña han pasado en pocos años de “tierras de acogida” a “territorios de diáspora, al menos si eres o te sientes español. La estrategia resulta clara: para ganar el famoso referéndum algún día con un porcentaje claro de apoyos, sólo cabe una vía: la ingeniería social para transformar o reducir “el demos”. Hay que perseguir, acosar y acorralar socialmente al discrepante (aunque sea una niña de 10 años) para que opte entre acomodarse o marcharse. Les está saliendo bien. En las primeras elecciones legislativas vascas, PSOE+UCD+AP sumaban mayoría. Hoy su soporte electoral ha desaparecido o se ha acomodado.

Sólo a los ingenuos puede sorprenderles este proceso. El nacionalismo vasco traicionó a la República, abandonándola en la batalla “clave” de Santoña, al preferir pactar con el fascismo italiano. Sus conexiones con el nazismo también se han constatado: cfr. el excelente documental “Una esvástica en el Bidasoa”, 2013, de Javier Barajas y Alfonso Andrés Ayarza. En cuanto al nacionalismo catalán, la Lliga Regionalista promovió, organizó y apoyó la primera dictadura militar de España en septiembre 1923 (Miguel Primo de Rivera). Después, traicionaría igualmente la legalidad republicana. Primero en 1934, estando en el gobierno de Madrid el catalán Alejandro Lerroux, al decidir proclamar de forma ilegal y unilateral la República catalana. El propio Companys, héroe (redecorado) de los separatistas fue responsable durante la guerra civil de más de 8.000 ejecuciones de catalanes por el simple hecho de “ser católicos”. Tanto Negrín como Azaña resaltaron la traición de Companys al tratar de hacer la guerra por su cuenta, lo que debilitaba las fuerzas republicanas. Mientras, Franco recibía apoyo financiero y propagandístico del nacionalismo conservador catalán: Cambó, Ventosa y Bertrán y Güell.

También hubo lazos de conexión entre un sector del nacionalismo catalán y el nazismo alemán. Antes de la toma del poder del Partido Nazi, en 1933, el grupo Nosaltres Sols! sondeó un posible apoyo nazi. En junio de 1935 entregaron un memorándum al Ministerio de Propaganda del III Reich, resaltando las ventajas mutuas de una colaboración activa entre Alemania y el separatismo catalán. Este grupo venía defendiendo la superioridad racial de los catalanessobre los “africanos” españoles. Algo no muy distinto ha sostenido el propio Oriol Junqueras (Avui, 27 de agosto de 2008). Este mismo partido, ERC, organizó y mantuvo unas milicias juveniles ─los “escamots”─ a semejanza de los camisas negras italianos, que protagonizarían numerosos episodios de violencia extrema, en particular contra anarquistas. Detrás se encontraban los hermanos Badia (Miquel y José) y Josep Dencás, a los que se considera creadores del “fascismo catalán”. Hoy son idolatrados por el President de la Generalitat.

Para estos hechos conviene practicar la desmemoria selectiva. ¿Por qué empeñarse en recordar lo que ya acabó hace más de 40 años y esforzarse en olvidar lo que sigue ocurriendo hoy y produce efectos perversos sobre más de la mitad de vascos y catalanes? Puestos a hacer memoria hagámosla de todo y de todos, y puestos a perdonar y reconciliarse lo hagamos de verdad con todos, buscando un lugar de encuentro sobre el sentido común y las cesiones mutuas. Eso que representó la Transición y la Constitución de 1978. Pero esto, al parecer, también conviene olvidarlo y menospreciarlo.

LA FISCALÍA LO INVESTIGARÁ
Abascal, sobre el homenaje al secuestrador de Ortega Lara: «Estamos hartos de complicidades y traiciones»
Redacción. Gaceta.es  29 Julio 2019

El Gobierno pedirá a Fiscalía que investigue los lamentables homenajes que la izquierda abertzale ha rendido en Gipuzkoa este fin de semana a los etarras Xabier Ugarte Villar y José Javier Zabaleta «Baldo» tras su salida de la cárcel.

El primero de ellos se celebró este sábado en Hernani, donde el dirigente de ETA José Javier Zabaleta «Baldo», fue recibido por simpatizantes de la izquierda abertzale tras su salida de la cárcel de Zuera (Zaragoza), al finalizar una condena de 29 años.

Este domingo el homenajeado ha sido Xabier Ugarte Villar, uno de los secuestradores de José Antonio Ortega Lara, en Oñati, donde ha llegado procedente de la prisión de Topas (Salamanca) tras cumplir 22 años de cárcel.

El Gobierno considera que el recibimiento de los presos etarras por parte de sus familias «no puede convertirse en ningún caso en homenajes públicos, en los que se hace un reconocimiento del preso y se legitiman sus crímenes».

El Ejecutivo también ha lamentado que durante el recibimiento a Ugarte, un equipo informativo de Antena 3 haya sido acosado «en un claro ataque a la libertad de información y de expresión».

«La izquierda abertzale debe hacer autocrítica y dejar de promover estos actos de exaltación que provocan un dolor añadido a las victimas y sus familias», concluye el comunicado, en el que el Gobierno en funciones reitera que trabaja para «reconstruir la convivencia en paz y en libertad en el País Vasco».

Los homenajes de la izquierda aberzale a los dirigentes de ETA excarcelados también han sido criticados por distintos líderes políticos y organizaciones, entre las cuales los más contundentes han sido Santiago Abascal y la AVT.

Abascal publicó ayer en sus redes sociales un mensaje en el que decía: «Con un gobierno y con otro. Aquí han seguido los actos de exaltación de los terroristas (delito tipificado en el Código Penal) con total impunidad. Estamos hartos de complicidades y traiciones.»

La AVT, por su parte, ha informado este domingo en un comunicado que ha presentado una denuncia ante la Audiencia Nacional para identificar a los responsables del homenaje en Hernani y a las personas que figuren como convocantes, al entender que podrían ser responsables de un delito de enaltecimiento del terrorismo y de humillación a las víctimas.

Uno de los etarras que secuestró a Ortega Lara sale de prisión tras cumplir 22 de los 200 años de condena
OKDIARIO 29 Julio 2019

El etarra Xabier Ugarte Villar, uno de los secuestradores del funcionario de prisiones José Antonio Ortega Lara, ha salido de prisión tras cumplir únicamente 22 años de los 200 de condena que acumuló por diferentes delitos.

Ugarte, detenido el 1 de julio de 1997, fue uno de los responsables del secuestro más largo de la historia de España, el ex funcionario de prisiones José Antonio Ortega Lara quien estuvo retenido en un pequeño zulo durante 532 días, hasta que la Guardia Civil logró su liberación.

Aquella madrugada los agentes de la Benemérita detuvieron a Ugarte en Oñate, su localidad natal, en una operación en la que apresaron, también, a José Miguel Gaztelu Ochandorena, José Luis Erostegi Bidaguren y Josu Uribeetxeberria Bolinaga.

Xabier Ugarte Villar fue juzgado por estos hechos y el 29 de junio de 1998 resultó condenado, al igual que sus compañeros de comando, a una pena de 32 años de cárcel por "secuestro terrorista y asesinato alevoso en grado de conspiración", ambos delitos ampliados con la agravante de ensañamiento.

La sentencia destacó que los procesados asumieron voluntariamente que Ortega Lara iba a morir como consecuencia del larguísimo encierro y de la insalubridad del zulo excavado en una lonja de Arrasate en la que mantuvieron oculto al funcionario de prisiones.

Durante el juicio, Ugarte y el resto de acusados reconocieron haber participado en el secuestro pero negaron que su intención fuera dejar morir Ortega Lara en el zulo de Arrasate.

Además de dicho crimen, este miembro de ETA acumulaba más de 200 años de condenas por otro secuestro y por su participación en múltiples masacres. La pena más larga que se le impuso fue de 145 años de prisión por el atentado contra una patrulla de la Guardia Civil en la carretera Oñati-Legazpia en agosto de 1987, que causó la muerte a dos agentes y heridas a 12.

También cumplía 26 años adicionales de cárcel por su participación en un atentado con una bomba-lapa contra un guardia civil, que resultó gravemente herido, cometido el 13 de mayo de 1985 en Arrasate.

En noviembre de 1998 Ugarte fue condenado a 14 años de prisión por el secuestro del industrial Julio Iglesias Zamora, que se prolongó entre el 5 de julio y el 29 de octubre de 1993, y para el que los terroristas utilizaron el mismo escondrijo de Arrasate en el que años después ocultaron a Ortega Lara.

Por construir este zulo, la Audiencia Nacional lo volvió a condenar, esta vez a 36 años de cárcel, en noviembre de 2000.

El Ayuntamiento de Oñate, gobernado por EH Bildu, se ha hecho eco en su página web y en las redes sociales de la puesta en libertad de este preso de ETA y ha informado de que se espera su llegada a la localidad guipuzcoana a lo largo de esta misma tarde.

El hijo de Froilán Elespe, edil del PSOE asesinado por ETA, califica como "intolerable" el homenaje a ‘Baldo’
OKDIARIO 29 Julio 2019

Este sábado la ciudad de Hernani organizó un gran recibimiento al asesino y ex número 1 de ETA José Javier Zabaleta Elosegi, alias ‘Baldo’, tras salir de prisión. Este domingo, Josu Elespe, hijo de Foilán Elespe, edil del PSE-EE de Lasarte asesinado por ETA en 2001, ha calificado de "intolerable e insoportable desde cualquier punto de vista" el homenaje al etarra.

También el periodista Gorka Landaburu, que en mayo de 2001 recibió un paquete bomba de la banda, se ha sumado a las críticas al recibimiento realizado a Zabaleta por los vecinos de este municipio. Landaburu, además de considerar "inaceptable e insultante" el acto, ha recordado que el ciudadano que falleció en el atentado cometido por ‘Baldo’ el 3 de noviembre de 1980 en el bar Haizea de Zarautz era su amigo Miguel Larrañaga.

El acto conmemorativo ha sido denunciado este domingo ante la Audiencia Nacional por la AVT, al considerar que se ha incurrido en delitos de enaltecimiento del terrorismo y humillación a las víctimas. Covite también ha criticado el homenaje "por todo lo grande" al "sanguinario" exjefe de ETA, y la Fundación Fernando Buesa ha denunciado que se "reclame la condición de héroes para quienes no son otra cosa que asesinos".

El líder de Ciudadanos, Albert Rivera, ha calificado de "intolerable" el homenaje celebrado este sábado en la localidad guipuzcoana de Hernani al exjefe de ETA José Javier Zabaleta Elosegi, alias ‘Baldo’. Este domingo la AVT ha denunciado el acto de Hernani por enaltecimiento y humillación a las víctimas.

"Este homenaje al etarra ‘Baldo’ en Hernani es intolerable. Recibir como un héroe al asesino de cinco inocentes, cuatro de ellos guardias civiles, es humillar a sus víctimas y a nuestra democracia", ha escrito en su cuenta de Twitter.

Asimismo, Rivera urge a aprobar la proposición de ley que su partido registró el pasado 26 de junio en el Congreso (Ley de Memoria, Dignidad y Reparación de todas las Víctimas del Terrorismo) que, entre otras cosas, prohíbe los homenajes a los terroristas. "Urge aprobar la ley de Ciudadanos para acabar de una vez con esta vergüenza", ha añadido.

Se exige valenciano para enterrar a ingleses
HÉCTOR FERNÁNDEZ El Mundo 29 Julio 2019

El «requisito lingüístico» que quiere aprobar el tripartito de izquierdas para toda la Comunidad amenaza la continuidad de muchos trabajadores inscritos en bolsas de trabajo de ayuntamientos castellanohablantes o incluso municipios con más población extranjera que española
Una persona descansa en el banco de un cementerio de la Comunidad Valenciana. JOSÉ CUELLAR

La consellera de Justicia y Administración Pública de la Generalitat Valenciana, Gabriela Bravo, acudió la pasada semana a la Academia Valenciana de la Lengua (AVL) para garantizar que será «requisito básico» que «todos los funcionarios dispongan de la capacitación [de valenciano] necesaria para ejercer su puesto, pero será en el reglamento posterior donde se regulará el nivel de conocimiento» una vez aprobado su Ley de Función Pública. Sin exenciones y con una única excepción, en Sanidad, y dependiendo de las necesidades del servicio y la competencia profesional.

El anteproyecto ni siquiera considera en el ámbito de aplicación de la ley que hay comarcas como la Vega Baja alicantina con más de 275.000 habitantes donde no se habla valenciano y donde cada vez es mayor al población extranjera. Tampoco se estudia pues desde la ley de Uso y Enseñanza de 1983 se considera -al igual que importantes poblaciones de otras comarcas del Medio y el Alto Vinalopó como Aspe, Elda, Monforte del Cid y Villena- una zona «de predominio lingüístico castellano» y por tanto exentas de estudiar valenciano. Y lo mismo ocurre en diferentes municipios de Valencia y de Castellón según se recoge en esa legislación educativa que el bipartito de izquierdas (PSOE-Compromís) no pudo cambiar por ley durante la pasada legislatura, precisamente porque se lo impidieron los tribunales -tras un recurso de la Diputación de Alicante-.

Así las cosas, la legislación laboral en poco tiempo no tendrá que ver con la realidad educativa y mucho menos con la realidad social de la Comunidad. En Rojales ya hay un 67,8% de la población foránea, en Daya Vieja con un 66,2%, en San Fulgencio, con un 62,2%, en Algorfa o San Miguel de Salinas, con un 49% o en Benijófar, con un 47%.

El alcalde de este municipio, Luis Rodríguez (PP), explica muy gráficamente el absurdo en el que puede llegar a convertirse el «requisito lingüístico» de Gabriela Bravo si se aprueban los planes del Gobierno botánico. Dirige un Ayuntamiento pequeño, con una plantilla de 40 funcionarios más o menos, pero también con otros 20 trabajadores del personal eventual que se dedican la mantenimiento, limpieza y otras funciones esenciales para la vida diaria su municipio. «Quien está gestionando la aplicación de esa ley no se da cuenta del sitio donde está, de que hay comarcas como la Vega Baja en donde no se habla ni una palabra de valenciano y donde la mitad de nuestra población son ingleses y holandeses. Por eso nosotros en el Ayuntamiento siempre tenemos en recepción a alguien que sabe hablar inglés, no valenciano. Esa es nuestra realidad».

Según se deduce del anteproyecto, en su disposición final tercera, «en el plazo de seis meses desde la entrada en vigor de la ley, el Consell aprobará, a propuesta de la Conselleria competente en materia de función pública, la disposición reglamentaria que regule la acreditación del nivel de conocimiento del valenciano en el ámbito del empleo público de la Comunidad Valenciana, previo informe en lo relativo a esta materia, de la conselleria competente en materia de política lingüística». Y «la acreditación de los niveles de conocimiento lingüístico, entrarán en vigor cuando se apruebe el reglamento previsto[...] No obstante, si transcurrido un año desde la entrada en vigor de la presente Ley no se hubiere aprobado por el Consell el referido reglamento, el nivel exigible de los conocimientos de valenciano que habrán de acreditarse para el acceso en el ámbito del empleo público de la Comunidad Valenciana, serán los siguientes: a) A1, A2, B: Certificado C1; b) C1: Certificado B2; c) C2: Certificado B1; d) Agrupaciones profesionales funcionariales: Certificado A2».

Tan sólo se contempla que excepcionalmente, en el ámbito sanitario, «si hay necesidad de personal y este no dispone de la competencia lingüística acreditada, privará la garantía de la debida prestación de los servicios públicos en los términos que se determinen reglamentariamente».

Los problemas los tendrán, señala el alcalde cuando quieran estabilizar la bolsa de trabajo que ahora es personal eventual para pasar a ser funcionarios. «No sé cómo lo vamos a hacer si se aprueba la ley porque tenemos a personas que llevan muchos años trabajando, que son del pueblo y con esa ley tendrán menos posibilidades frente a alguien que venga de fuera, que haya estudiado valenciano, aunque para su labor no necesiten ese idioma que aquí no se habla», añade. «¿Para qué necesita aquí un operario de mantenimiento, una limpiadora o el enterrador que termina enterrando a los ingleses saber valenciano?», ironiza el primer edil. «Hay políticos que se creen muy modernos y son unos retrógrados, y sobre todo, sectarios», asegura respeto a los impulsores de la ley.

Desde el PP, el diputado autonómico Adrián Ballester presentó a finales del mes pasado una proposición no de ley de tramitación especial de urgencia sobre la función pública en la que exige compatibilizar la aplicación de la ley de uso y enseñanza del valenciano, «con el derecho que tiene todo ciudadano a actuar ante la administración de la Generalitat en cualquiera de las dos lenguas oficiales de la Comunidad, pudiendo primarse en consecuencia el grado de conocimiento del valenciano en la valoración o como mérito en función del puesto de trabajo, sin que ello sea un requisito impeditivo que excluya del acceso». Y es que nadie está en contra de la promoción del valenciano, pero sí de su imposición a la fuerza.


 


Recortes de Prensa   Página Inicial