AGLI Recortes de Prensa   Miércoles 31 Julio 2019

Mentiras, malditas mentiras, estadísticas... y el CIS de Tezanos
EDITORIAL  Libertad Digital 31 Julio 2019

Las encuestas en las que malgasta el dinero público el sectario Tezanos son el no va más de la manipulación más desvergonzada.

La frase célebre dice que hay tres tipos de mentiras: las mentiras, las malditas mentiras y las estadísticas. Pero las encuestas perpetradas por Tezanos bien podrían constituir una nueva modalidad. El no va más de la manipulación más desvergonzada.

Muchas son las objeciones técnicas que se pueden hacer al estupefaciente barómetro del CIS que sitúa al PSOE de Pedro Sánchez al borde de la mayoría absoluta. Por ejemplo, que el trabajo de campo se realizara entre los días 1 y 11 de este mismo mes, es decir, semanas antes de la fracasada sesión de investidura del doctor Sánchez. Mucho más distorsionador, sin embargo, es el bochornoso hecho de que la encuesta tenga en consideración únicamente la intención directa de voto; o sea, que utilice los datos en bruto, sin depurarlos para construir una estimación en la que se tenga en cuenta la simpatía a distintos partidos, el recuerdo de voto o la probabilidad de que el encuestado vaya efectivamente a votar en esos comicios sobre los que se le pregunta.

No menos impresentable es el descarado sesgo de la muestra, que el propio estudio viene a reconocer: así, en la pregunta 34 se pide a los encuestados que se ubiquen del 1 al 10 en una escala ideológica donde el 1 es la izquierda más extrema y el 10 la derecha más radical. Pues bien, el 62,2% de los encuestados se ubican entre el 1 y el 5, mientras que sólo el 22% lo hace entre el 6 y el 10.

Con estos inaceptables mimbres no es de extrañar que el CIS ofrezca resultados tan increíbles como que los porcentajes de voto a PP, Ciudadanos y Vox, que en las elecciones de abril casi sumaban el 43%, haya caído al 30,6; o que el PSOE y Podemos, que sumaron el 43%, sumen ahora el 54,4%.

Por supuesto, es razonable pensar que, en caso de celebrarse ahora unas elecciones, se diera cierta polarización o concentración del voto por razones de utilidad. Así, resultaría verosímil que parte del electorado de Podemos pasara a votar al PSOE o que parte del electorado de Ciudadanos o Vox pasara a votar al PP. Sin embargo, lo que la alucinante encuesta de Tezanos asegura es que el espectacular incremento del PSOE se nutre no tanto de Podemos como, fundamentalmente, del electorado de PP, Ciudadanos y Vox. La encuesta castiga especialmente a Ciudadanos, que pasaría a ocupar la cuarta posición tras Podemos, pero lo cierto es que vaticina una pérdida de votos para todos excepto para el PSOE de Sánchez y Tezanos, faltaría más.

Tamaña manipulación en forma de encuesta no hace sino servir a los socialistas. La idea es instar a que se permita a Sánchez gobernar en minoría so pena de celebrar nuevas elecciones, en las que nadie, excepto el PSOE, tendría nada que ganar.

Lo dicho: mentiras, malditas mentiras, estadísticas y las encuestas de Tezanos, que, para colmo, corren a cargo del contribuyente.

El cobista hiperbólico
Emilio Campmany  Libertad Digital 31 Julio 2019

La adulación es un arte. Como todo engaño, para tener éxito, exige refinamiento, sofisticación y gracia. Por supuesto, hay que convencer al adulado de que posee virtudes de las que en realidad carece, pero hay que hacerlo con mesura, calibrando el elogio, porque la abundancia de jabón, si incluye adornos de los que el lisonjeado groseramente carece, puede dejar en evidencia al halagador. Naturalmente, Tezanos es un vulgar lameculos y no cabía esperar que quien ignora los rudimentos primarios de su profesión fuera diestro en la alambicada disciplina de hacer la pelotilla. No obstante, tiene la ventaja de la credulidad de su víctima. Desde luego, Sánchez es tan obtuso que puede llegar a creerse los más disparatados halagos, por exagerados que sean. Pero no sólo es la estulticia. Son también la vanidad y la soberbia las que ciegan al halagado, y de eso Sánchez tiene a calderadas. Cualquiera que espere de él un favor o tenga que agradecerle algo puede decirle sin temor a ser descubierto como el más rastrero de los alzafuelles que no ha habido doctorando más sabio e ilustre que él desde los tiempos del doctor Zhivago. El tontivano lo creerá a pies juntillas.

En eso estamos. Según el último barómetro del CIS guisado por Tezanos, desde las elecciones generales del 28 de abril, han caído embelesados por los encantos de Sánchez la décima parte de los votantes de Podemos, la sexta de los del PP, la quinta de los de Ciudadanos ¡y más de la mitad de los de Vox! La encuesta viene a demostrar que buena parte de los votantes de derechas de toda la vida han llegado a la conclusión de que, desde Indíbil y Mandonio, no ha habido en esta pobre nación gobernante más capaz que Sánchez, y por eso están decididos a votarle, si le dan la oportunidad de hacerlo, por muy socialista que sea. Es el típico caso, le explicará Tezanos, en que la destreza del gobernante se impone a su ideología, como le ocurre a Abel Caballero en Vigo o le pasaba a Paco Vázquez en La Coruña, por decir sólo gente del PSOE.

A lo mejor me equivoco y resulta que Tezanos es un pelota de postín que sabe que, por desmedido que sea el lametón, nunca será excesivo para la arrogancia ciclópea de Sánchez. Si es así, lo sabremos muy pronto pues, si nuestro galante presidente se cree de verdad las carantoñas de Tezanos, que dice que va a votarle hasta la familia Franco, sería un insensato si no dejara caducar esta legislatura y que el rey convoque elecciones para noviembre. Si así fuera, no tendría empacho en descubrirme ante Tezanos y reconocerle el mérito de ser el mejor cobista vivo. Quizá le ha pasado que ha leído La hoguera de las vanidades y seguido el consejo que Tom Wolfe atribuye a su personaje, Peter Fallow: "Si trabajas en una casa de putas, sólo puedes hacer una cosa: ser la mejor de todas". Sabia lección.

España roja
Pablo Molina  Libertad Digital 31 Julio 2019

Mal harían los partidos del centro-derecha si se limitaran a ridiculizar el CIS de Tezanos, en lugar de ponerse a trabajar para prestigiar los valores liberal-conservadores en una España absurdamente progre.

El último barómetro del CIS podría haberlo elaborado Carmen Calvo, a tenor del tremendo subidón del PSOE, que obtendría más votos que PP, Cs y Vox juntos. Pero no, lo han hecho los técnicos hábilmente dirigidos por Tezanos, no menos incondicional de Sánchez que El Pasmo Egabrense, pero con la particularidad de que sus pronósticos para las pasadas elecciones generales, que parecían disparatados a favor del PSOE, acabaron teniendo un reflejo muy aproximado en lo que más tarde saldría de las urnas.

Según este sondeo, el PSOE aplastaría a sus rivales en unas nuevas elecciones y no tendría demasiados problemas para sentar a Sánchez cuatro años más en la Moncloa. Lo más llamativo, sin embargo, es que lo que baja la suma de PP, Cs y Vox respecto a las pasadas elecciones (-12,3) coincide prácticamente con lo que sube el PSOE (+12,6). Si corregimos los datos con el descenso en intención de voto de Iglesias (-1,2), resulta que el 93% de los que han decidido no volver a votar a Casado, Rivera y Abascal votaría a Pedro Sánchez en unas nuevas elecciones generales de celebrarse este próximo domingo.

Es evidente que en sociología electoral es todo mucho más complicado y que entran en juego otras variables, como el recuerdo de voto, el porcentaje de abstención de cada partido o el número de nuevos votantes, por lo que un estudio sin otras referencias que la mera intención de voto directo no puede aceptarse como un reflejo fiel de lo que podría ocurrir si volviéramos a las urnas. Sin embargo, el mero hecho de que el PSOE de Sánchez no se haya desplomado perforando el subsuelo después de sus pactos con lo peor de la política española habla mucho del posicionamiento ideológico del votante medio.

Tal vez es el miedo a Vox lo que está pasando factura al centro-derecha, como el pavor a los bolivarianos afectó en su día al centro-izquierda. Pero precisamente esa es otra conclusión bien triste de cómo funciona la mentalidad del votante medio, capaz de aceptar el mensaje de la izquierda y sus medios de propaganda que sitúa a Vox, un partido exquisitamente constitucional, al mismo nivel de una banda de radicales izquierdistas formados en las zahúrdas de las peores dictaduras comunistas.

Mal harían los partidos del centro-derecha si se limitaran a ridiculizar el CIS de Tezanos, en lugar de ponerse a trabajar para prestigiar los valores liberal-conservadores en una España absurdamente progre y con unos medios de comunicación cada vez más sesgados en su contra.

Casado yerra en el fondo y en la forma
 La Razon 31 Julio 2019

El presidente del PP, Pablo Casado, no ha llevado a cabo una renovación de la dirección del partido, al menos, tal y como se entendía hasta ahora en la práctica política, sino que ha caído en la tentación del caudillismo, tan cara, por lo visto, a los nuevos líderes que han surgido en el panorama público español, donde se confunde la lealtad con la conformación de unas guardias de corps de fieles, acríticos con la voluntad del jefe.

Pero si en unas formaciones nuevas, como Ciudadanos y Podemos, puede entenderse que los distintos dirigentes sientan la necesidad de afianzar su posición y su estrategia frente a unos cuadros ejecutivos heterogéneos por su procedencia de aluvión y, en muchos casos, con bagajes vitales de mucho peso, no son los casos ni del Partido Popular ni del PSOE, con largas trayectorias en la acción política de la democracia española, sólidas bases de militantes y simpatizantes, que gozan de amplia implantación territorial y, sobre todo, de probada experiencia de Gobierno.

Porque, sin florituras, lo que ha hecho Pablo Casado ha sido cortar amarras con la trayectoria popular, minando un pasado que, pese a quien pese, tiene muchas más luces que sombras. Un partido, heredero de la UCD, en el que siempre se han expresado las distintas sensibilidades políticas que conforman el gran centro derecha español, y que ha sabido gobernar en España en dos de los momentos más complicados de su reciente historia. Pues bien, Pablo Casado ha decidido prescindir de todo aquello que no le es personalmente cercano, proponiendo un Comité Ejecutivo Nacional de afines, bisoños y con escasa experiencia de gestión. Una dirección de la que han desaparecido personas de larga trayectoria, que han tratado de servir al partido con lealtad, aunque, como es lógico, se integraran en unos u otros equipos de gestión, y que son apartados por supuestas afinidades personales con dirigentes que se han mostrado críticos con la estrategia y los resultados obtenidos en las últimas elecciones generales.

Por ello, si siempre hemos sostenido que la llegada de Pablo Casado a la presidencia del PP, a través de unas primarias competidas y plurales, era una buena noticia para el futuro de la política española y que había que darle tiempo para que fructificara su labor, tenemos que confesar nuestra perplejidad por lo sucedido. Porque, además, y buena parte de la responsabilidad hay que atribuírsela a su mano derecha y secretario general, Teodoro García Egea, que preside este descontrol, hay un nombramiento, el de Javier Maroto como portavoz popular del Senado, que ha exigido, cuando menos, retorcer el espíritu de las leyes, con un empadronamiento de legitimidad muy discutible y que desprecia la naturaleza de representación territorial que se concede a la Cámara Alta.

Un flaco favor, en definitiva, a la representación senatorial de los populares y a su acción opositora frente a una mayoría absoluta socialista. Tampoco podemos considerar acertada la designación de Cayetana Álvarez de Toledo como portavoz en el Congreso, por más que en este caso sea alguien que sí ha conseguido el acta de diputada. Álvarez de Toledo es una figura que divide más que une a las bases del partido –que no olvidan su espantada en 2015–, de expresión dura, que puede empañar la imagen de moderación y centralidad que parecía buscar Casado, y que ha demostrado una nula sensibilidad con Cataluña, circunscripción, no lo olvidemos, por la que pedía el voto. Su expresión de desprecio a la lengua catalana no fue de recibo, juicio que sostenemos desde las mismas páginas en las que hemos defendido con radicalidad y sin complejos el derecho de todos los ciudadanos catalanes a hablar y estudiar en castellano. Sí, Pablo Casado se equivoca al caer en el adanismo que tanto ha reprochado a Pedro Sánchez.

Desprecio a la lengua catalana
Nota del Editor 31 Julio 2019

Afirmar "la probada experiencia de gobierno del Partido Popular y del PSOE", indica un claro desconocimiento de las tropelías que ambos partidos han, siguen cometido contra España y los españoles, lo que como indica el código civil, no exime de su responsabilidad como medio de comunicación que desgraciadamente y con demasiada frecuencia apoya a quienes debería denunciar.

En cuanto al tema de las lenguas, hay que dejarlo en paz, o sea, nada de imposición, de inmersión, de  normalización, de tanganillos en el senado, de comprensión de quienes quieren doblegarnos para seguir viviendo del cuento con las lenguas regionales.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

El relato o la verdad
Francisco Robles ABC 31 Julio 2019

Imaginen a una manada de tíos que reciben en el barrio al colega que ha salido de la cárcel después de matar a una mujer, de secuestrar a otra en un zulo donde la abandonó a a una muerte segura. El tipo llega ufano, sonriente, como un héroe. Y los suyos llevan a sus hijos para que aprendan del macho alfa que ha pasado 22 años en la trena después de una condena a dos siglos de cárcel. Ahora imaginen la que se habría formado en esta España donde no se puede usar el genérico en la gramática invadida por la corrección política, pero donde se puede homenajear públicamente a un asesino que tuvo la sangre fría de no desvelar el paradero del zulo donde Ortega Lara habría muerto de hambre. Dicen que una parte de la sociedad vasca está enferma, que están cuantificados y que son alrededor de 300.000 los dañados por el virus del nacionalismo irredento y violento. La tía carnal de un asesinado justifica en parte el crimen de su sobrino, al que cuidó cuando era un niño, por ese conflicto en el que viven. Después de escuchar eso, uno tiembla por dentro y arde por fuera. O viceversa. Pero el problema no se queda ahí. No seamos políticamente correctos al estilo del vascos sí, ETA no. Ni creamos que el mal se reduce a los votantes de Bildu. No.

Aquí estamos más infectados de lo que parece. Maroto ya dijo en su momento que había que acostumbrarse a pactar con Bildu: a él le convenía, como ahora le conviene convertirse en segoviano para seguir en el machito. Sánchez afirmó, en el sagrado ámbito del Congreso, que lo único que le separaba de Bildu, alias ETA, era una palabra: discrepancias. Ahora resulta que a sus compañeros de partido los mataron por discrepancias. ¡Pues qué manera de discrepar, oiga! Del PNV, que ahora se escandaliza, mejor no hablar. Su hipocresía de árboles movidos y nueces recogidas los delató hace mucho tiempo.

El problema gordo está en esa palabra que se repite sin cesar como un mantra o una muletilla: el relato. Uno, que modestamente se dedica a escribir, sabe que el relato puede cambiar la visión de la verdad. A eso se le llama perspectivismo. Pero el relato no puede cambiar la verdad. Para encontrarla, dejemos de leer y de escuchar. Vayamos en busca del silencio que habita en la casa de una viuda que perdió a su marido cuando era guardia civil en uno de esos pueblos donde homenajean a sus asesinos. Pasemos una tarde de calor, sin playa ni piscina, en la soledad reseca de un hijo que perdió a su padre, de una hermana que sigue escuchando los disparos que se convirtieron en el agujero negro de su vida: los mismos que pasaron información sobre las costumbres de su hermano son los que reciben al héroe ensangrentado. Y los mismos que hablaban de paz y de acuerdo cuando ETA mataba, son los que dejan sus cordones sanitarios para la derecha democrática y miran para otro lado ante los homenajes de la infamia. Como si el fascismo que ellos inventan para que les cuadre el relato -¡ay, el tópico del relato!- tuviera algo que ver con el terrorismo real que exhibe músculo y sangre en las calles donde no habita el olvido, sino el odio.

Vejar la sangre derramada por los tuyos
Que los afiliados del PSOE piensen por qué las bases de Bildu quieren que los socialistas gobiernen Navarra
Ramón Pérez-Maura ABC 31 Julio 2019

El Gobierno vasco considera que los afines a los terroristas deben dejar de «organizar recibimientos a etarras tras su salida de la cárcel por sensibilidad y respeto a la memoria de las víctimas y al dolor de sus familias». Enternecedor. Se agradece mucho esta sensibilidad del PNV hacia la memoria de las víctimas y el dolor de sus familias. Mas nótese que esta compasión por los allegados de los asesinados no va acompañada de un reconocimiento de que el crimen no estaba justificado. De que el terrorismo estuviera mal. El objetivo estaba bien.

El PSOE está a punto de empezar a gobernar en Navarra con Geroa Bai, la rama foral del PNV, el partido que no denuncia frontalmente ese terrorismo que se ha llevado por delante la vida de decenas de socialistas. Para ello tiene que contar con el tácito apoyo de Bildu, quien con sólo abstenerse garantiza el gobierno del Viejo Reyno a los socialistas. Todos los españoles de bien hemos contemplado anonadados las imágenes de los recibimientos otorgados el pasado fin de semana a dos asesinos: José Javier Zabaleta Elósegui «Baldo» al llegar a Hernani y Xavier Ugarte Villar en Oñate. Baldo, que fue número dos de ETA, fue condenado por el asesinato de varias personas, y Ugarte por ser uno de los secuestradores de José Antonio Ortega Lara, el hombre sentenciado a morir enterrado vivo. Quienes salieron a aclamarlos en actos multitudinarios que han hecho sonrojarse incluso a sus compinches nacionalistas son las bases de Bildu.

El PSOE de Pedro Sánchez espera formar Gobierno en Navarra antes del final de la semana con el apoyo de esa formación, cuyos afiliados en la Comunidad Foral están votando su consentimiento al gobierno socialista mientras escribo estas líneas. Son unos afiliados imposibles de diferenciar de los que se veían en las calles de Hernani el sábado o de Oñate el domingo. Esas gentes con aspecto de ser fugados de un penal de alta seguridad de Arizona. Esos son los que ayer fueron llamados a ratificar la tácita alianza con el PSOE. Y, con toda seguridad, hoy, a las 10,00 horas, se anunciará que las bases de Bildu -«democracia asamblearia» lo llaman- han ratificado esa abstención en favor del PSOE. Yo rogaría a los afiliados socialistas de Castilla-La Mancha o a los de Extremadura -donde el PSOE gobierna con mayoría absoluta- que se sienten durante un minuto a pensar por qué las bases de Bildu quieren que los socialistas gobiernen Navarra. Esos simpatizantes abertzales que el pasado domingo jaleaban a Ugarte, el asesino frustrado de Ortega Lara, mientras él apretaba los puños y agitaba los brazos en un gesto de decir «tenía razón», son las bases que forman en el País Vasco y Navarra el partido que ayer dio en consulta popular su apoyo al PSOE.

En estos días en que ha muerto Sylvita Baleztena, me viene a la cabeza mi visita a mediados de la década de 1980 a Leiza, el corazón de la Navarra euskadizada. La hostilidad contra todo lo que no fuera parte del racismo vascongado era ya entonces estremecedora. Algunos pocos valientes, como los Baleztena, seguían plantando cara. Con el paso del tiempo hemos ido descubriendo cómo la memoria, no digo ya de los constitucionalistas, la memoria de los socialistas, ha sido rendida por Zapatero, primero, y Sánchez, después. El honor y la verdad son conceptos irrelevantes. Lo único que importa es el poder a cualquier precio. El que Sánchez ha pagado por ubicar a su candidata en la Presidencia de Navarra. El precio de vejar la sangre derramada por los tuyos.

Indiferencia cómplice tras el terror
ROGELIO ALONSO El Mundo 31 Julio 2019

El autor subraya que un Gobierno socialista en Navarra con apoyo de Bildu es un nuevo insulto a las víctimas del terrorismo. Y lamenta la falta de voluntad para prohibir los homenajes a los etarras

"Depreciar a las víctimas sería sobre todo olvidar, disculpar o disponerse a aceptar en cierto grado la causa política a la que fueron sacrificados. Pues hay una suerte de legitimación a posteriori de los crímenes de ETA. Si ahora se otorgara por fin algún fundamento a la reivindicación nacionalista sobre Navarra, esta meta política injustificable habría adquirido por ello la apariencia de justificada. Y se estaría declarando que los caídos en el camino han sido un coste necesario para alcanzarla". Las palabras de Aurelio Arteta en 2007 en su artículo O Navarra, o nada tienen plena vigencia. Los recientes acontecimientos en la Comunidad Foral y el País Vasco confirman, en efecto, el desprecio a las víctimas al aceptarse en cierto grado la causa política nacionalista a la que fueron sacrificados. Por ello, conviene recordar de nuevo a Arteta ante la indignación que suscita la formación de un Gobierno socialista en Navarra gracias a Bildu, descrito por el Tribunal Supremo como "testaferro de ETA", o los continuos homenajes a terroristas. El catedrático navarro analizaba en Mal consentido (Alianza) "la complicidad del espectador indiferente", aquél que muestra indignación al tiempo que evita la acción. Muchos son los "espectadores indiferentes" que se conforman con el cese de los asesinatos mientras contribuyen a su legitimación implícita y explícita. Lo revela la impunidad política y en ocasiones judicial con la que se ha indultado al terrorismo nacionalista.

La indignación brota por espasmos y desaparece mientras se toleran sus causas y se elude la rendición de cuentas de los responsables de que el terrorismo siga obteniendo réditos políticos. Los constantes homenajes a terroristas lo confirman. El delegado del Gobierno en el País Vasco, el socialista Jesús Loza, se niega a cumplir la Ley 29/2011 de Reconocimiento y Protección Integral a las Víctimas del Terrorismo, cuyo artículo 61, apartado 4, exige: "Los Delegados del Gobierno en las Comunidades Autónomas velarán por el cumplimiento de la obligación establecida en los apartados anteriores, por parte de las Corporaciones Locales, a los efectos de su reclamación de oficio ante los Tribunales de justicia que sean competentes". La ley impone a "las Administraciones Públicas" la obligación de prohibir "menciones conmemorativas o de exaltación o enaltecimiento individual o colectivo del terrorismo, de los terroristas o de las organizaciones terroristas". Añade: "Asimismo, prevendrán y evitarán la realización de actos efectuados en público que entrañen descrédito, menosprecio o humillación de las víctimas o de sus familiares, exaltación del terrorismo, homenaje o concesión pública de distinciones a los terroristas". Por tanto, sólo se requiere voluntad política para hacer cumplir una ley inequívoca al exigir la prohibición de homenajes que ahora el Gobierno denuncia ante la Fiscalía tras tolerarlos.

Con esa misma indiferencia cómplice se acepta la normalización de un partido que, pese a su legalidad, constituye una anomalía democrática. No sólo fue legalizado en 2011 a instancias del Gobierno socialista sin cumplir los criterios fijados por la Ley de Partidos. Lo han demostrado magistrados que discreparon de esa instrumentalización política y académicos como Fernández Casadevante (¿Son válidos todos los proyectos en democracia?, Tirant Lo Blanch). Además, Bildu incurre en las conductas que en 2012 el Tribunal Constitucional estableció pueden conducir a la ilegalización de una formación política. Entre ellas: expresiones que equiparen el terrorismo con la coacción legítima que un Estado de derecho se reserva; actuaciones que cuestionen el deber de la policía de perseguir a los responsables del terrorismo; los comunicados ambiguos sobre la base de una equidistancia entre el Estado y el terror; colocar en el mismo plano el sufrimiento infligido a las víctimas del terrorismo y el eventual efecto aflictivo asociado al cumplimiento de la pena impuesta precisamente por la responsabilidad en que incurrieron quienes, recurriendo o justificando el terror, con su comportamiento causaron graves daños no solo a las víctimas sino a la esencia misma de una sociedad democrática; el ensalzamiento de los autores de acciones terroristas, o su presentación como víctimas o héroes, teniendo especial alcance cuando tales conductas se realicen por quienes, estando en puestos institucionales, las autorizan o toleran, así como la realización de actos públicos que entrañen descrédito, menosprecio o humillación de las víctimas o de sus familiares. La entrevista a Otegi en TVE es otra muestra más.

Asistimos a una impúdica negación de la realidad con técnicas como las que Stanley Cohen (States of Denial) observó en otros contextos de violencia para minimizar el verdadero alcance del sufrimiento y de las violaciones de los Derechos Humanos. La primera de ellas, la negación literal, niega los hechos. La segunda, la interpretativa, niega el verdadero significado de esos hechos. La tercera, la implicativa, niega las responsabilidades e implicaciones políticas y sociales del terrorismo. La combinación de todas ellas permite la rehabilitación de un partido que no condena el terrorismo de ETA, incumpliendo los requisitos de la Ley de Partidos. Sin embargo, se niega la realidad y sus consecuencias, como hacía al ser entrevistado por EL MUNDO en 2017 el intelectual Daniel Innerarity, candidato de Geroa Bai, partido nacionalista con el que los socialistas gobernarán Navarra. Al preguntarle el periodista "por qué los herederos políticos de ETA aún no han condenado el terrorismo", respondía: "En el plano político, Bildu y todo lo que representa hace ya tiempo que reconoció, por tacticismo o por convicción, que la violencia fue un error". Es falso que Bildu haya condenado o realizado tal reconocimiento sobre una violencia que, al contrario, todavía reivindica como útil. Los testaferros de ETA consideran el terrorismo como "un fructífero ciclo de lucha", reivindicando "lo que fuimos y lo que somos, lo que hicimos y hacemos". Como proclamaba otro líder de la izquierda abertzale, ésta se siente "orgullosa" de "un pasado" del que "no va a abjurar". Lo demuestra en cada homenaje celebrado con la complicidad de autoridades que hipócritamente los repudian, como acaban de hacer el delegado del Gobierno y el lehendakari.

Mediante esas negaciones literales, interpretativas e implicativas se exime a los representantes políticos de ETA de la necesaria rendición de cuentas propia de una democracia. Hoy utilizan para sus fines las instituciones públicas pese a rechazar, con todo lo que implica, un mínimo democrático como la condena del terrorismo que laminó el pluralismo político. Como destacó Orwell (Notes on Nationalism), "los nacionalistas tienen una notable capacidad para ni siquiera escuchar las atrocidades que comete su bando", y para "negar hechos conocidos" que se convierten en "inadmisibles". Hoy no son sólo los nacionalistas en Navarra los que niegan las implicaciones de las atrocidades cometidas por el terrorismo etarra. El socialismo que también fue su víctima es cómplice de la rehabilitación de los criminales. Por ello una víctima como José Mari Múgica abandonó el PSOE.

Una democracia que deseara honrar realmente a sus víctimas defendería su significado político. Impediría que el proyecto político nacionalista de ETA fuera rentabilizado por un partido que justifica cientos de asesinatos. Una de esas víctimas, Salvador Ulayar, hijo de Jesús, asesinado en 1979 en la localidad navarra de Etxarri-Aranatz, sufría en 2017 otra humillación: el ayuntamiento gobernado por Bildu programaba en sus fiestas el denominado tiro al fatxa. Años antes el brazo político de ETA declaró a los asesinos hijos predilectos del pueblo. Escribía en su autobiografía Mikel Azurmendi, tras arrepentirse de militar en ETA en sus inicios: "Cuanto más lo medito, yo sí doblaría la rodilla ante aquel a quien yo hubiese hecho mal. Bajar la cerviz, doblar la rodilla, pedir perdón. Cierta humillación como contraprestación de haber humillado a otro". Con indiferencia cómplice se exime a los asesinos de una humillación imprescindible tras décadas de terror nacionalista, humillándose así a sus víctimas.

Rogelio Alonso es catedrático de Ciencia Política en la Universidad Rey Juan Carlos, autor de La derrota del vencedor. La política antiterrorista del final de ETA (Alianza).

ETA, Bildu y los sentimientos morales
Roberto L. Blanco Valdés La voz 31 Julio 2019

La imagen de una niña de once o doce años aplaudiendo al etarra Xabier Ugarte durante su triunfal entrada en Oñate tras cumplir 22 años de prisión por haber participado, entre otras fechorías, en el secuestro de José Antonio Ortega Lara, es una de las más repulsivas que cabe imaginar. En la foto, de Gorka Estrada para Efe, nada falta de la parafernalia con que las organizaciones de la izquierda aberzale (Bildu entre ellas) homenajean a los criminales de ETA: bengalas, puños cerrados y, por supuesto, muchas ikurriñas. Detrás de una de ellas, en la izquierda de la imagen, con pantalón blanco, camiseta rosa y deportivas, vemos a nuestra niña, feliz de celebrar a un terrorista, como podría estarlo al jalear a su cantante favorito.

Hace 260 años publicó Adam Smith un libro clave de la filosofía política moderna (La teoría de lo sentimientos morales) en el que el economista escocés expone una tesis esencial: que es la capacidad de los humanos de colocarse en lugar de los que sufren -su empatía- la que genera los sentimientos morales que posibilitan una sociedad más pacífica y más justa: «Como carecemos de la experiencia inmediata de lo que sienten las otras personas -escribe Smith- no podemos hacernos ninguna idea de la manera en que se ven afectadas, salvo que pensemos cómo nos veríamos nosotros en la misma situación». Esa empatía hacia el dolor ajeno habría sido decisiva, según Lynn Hunt, catedrática en la Universidad de California, en La invención de los derechos humanos, título del libro donde la gran historiadora lo explica con notable brillantez.

No es, por eso, casual que en el lugar de España donde, debido a los atentados de ETA, se han vivido las únicas violaciones sistemáticas de los derechos humanos en nuestra reciente historia democrática, la empatía de los vascos nacionalistas hacia los no nacionalistas haya brillado por su ausencia. Docenas de miles de personas, dominadas por el virus nacionalista, letal para los sentimientos morales, son aun incapaces de colocarse en el lugar de los padres a los que los terroristas les arrebataron a sus hijos, o en el de los hijos huérfanos tras el tiro en la nuca o el coche bomba.

¿Aplaudiría la niña que ve en Ugarte a un héroe vasco, obviamente porque así se lo han transmitido quienes deberían haberla educado en la empatía y no en el odio, si se pusiera solo media hora en el lugar de los hijos de Ortega Lara, sepultado 532 días en un zulo de 3 metros de largo, por 2,5 de ancho y 1,8 metros de altura? ¿Creería entonces que el canalla sin corazón que es Ugarte merece sus aplausos?

Y, mientras todo esto sucede, el Gobierno vasco pide a la izquierda aberzale que cesen los homenajes a los etarras y el Gobierno español decide acudir a la fiscalía contra sus organizadores. Es decir contra aquellos que harán posible que el PNV y el PSOE gobiernen en Navarra. ¿Y los sentimientos morales? ¡A los sentimientos morales que les den!

La ‘traición’ del PSOE a las víctimas del terrorismo en Navarra
Agencias eltorotv.com 31 Julio 2019

La Asociación de Víctimas del Terrorismo de ETA en Navarra (Anvite) ha manifestado este martes, ante el acuerdo del PSN para formar gobierno en la Comunidad foral que necesita de la abstención de EH Bildu, que el Partido Socialista «ha cruzado una línea roja que dijo que nunca atravesaría» y ha señalado que «nos sentimos traicionados en lo más hondo por quienes tantas veces nos han acompañado en nuestras concentraciones».

En un comunicado, Anvite ha señalado que «el Partido Socialista, aceptando gobernar con el apoyo de Bildu, ha cruzado una línea roja que dijo que nunca atravesaría». «La línea de la ética y de la moral. Con esta acción dan la espalda a todas las víctimas de ETA -entre ellas las hay también socialistas- generando un dolor añadido totalmente injustificable», ha expuesto.

Según ha añadido, «hoy sentimos impotencia, frustración y vergüenza porque EH Bildu es una formación política que nunca ha condenado el terrorismo». «Nos sentimos tristemente traicionados», ha afirmado, para indicar que «durante cuatro años hemos padecido la presencia de EH Bildu en el Gobierno cuatripartito presidido por Uxue Barkos y hemos denunciado el blanqueo permanente que han hecho al entorno etarra».
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Ha expuesto así que «hemos pasado por increíbles humillaciones como la de ver abiertas las puertas del Parlamento de Navarra a los familiares de los etarras antes que a las víctimas, homenajear en ese mismo Parlamento a miembros de ETA como ‘víctimas de motivación política’, permitir la instalación de unas celdas en pleno Paseo de Sarasate para empatizar con los presos de ETA o elaborar, con el dinero de todos los navarros, un mapa del sufrimiento de Echarri Aranaz equiparando al alcalde asesinado Jesús Ulayar con su asesino».

La asociación ha añadido que la creación de una Dirección General de Paz y Convivencia en el Gobierno de Barkos ha estado «más preocupada por blanquear la presencia de Bildu en el Gobierno que por defender la memoria y dignidad de las víctimas de ETA». «Una dirección que no solo ha tratado de tergiversar el relato de la historia de ETA con la utilización de expresiones como ‘todas las víctimas’ y ‘todas las violencias’ sino que ha sido insensible a nuestras reclamaciones de impedir los homenajes a etarras en la calle, las exhibiciones de sus fotografías o el hecho de la no colocación de placas conmemorativas en Pamplona, entre otras», ha manifestado.

Anvite ha expuesto que «en la mayor parte de estas denuncias hemos coincidido con los partidos navarros constitucionalistas, también con el PSN» y ha señalado que «por eso hoy las víctimas no salimos de nuestro asombro, nos sentimos traicionados en lo más hondo por quienes tantas veces nos han acompañado en nuestras concentraciones». «El fin no justifica los medios y menos en este caso», ha indicado.

Según ha expuesto, «es tremendamente injusto para nosotros que el Partido Socialista acepte con normalidad que sea Otegi, un condenado por pertenecer a ETA, el que pueda decidir e influir en las políticas futuras de nuestra Comunidad».

Así, desde la asociación quieren «dejar constancia al futuro gobierno» de que seguirán «exigiendo de nuestras instituciones el compromiso sincero con las víctimas, denunciaremos todo intento de blanqueo de los terroristas y de sus cómplices y no aceptaremos ningún relato que falsee lo ocurrido tras 50 años de terrorismo».

«Seguiremos reclamando que se exija a EH Bildu una condena firme del terrorismo de ETA y una absoluta deslegitimación de la actividad terrorista, en vez de la normalización e incluso promoción de homenajes a los asesinos como acabamos de escuchar estos días de boca de sus representantes», ha agregado.

Anvite ha concluido diciendo que seguirán colocando cuantas veces sea necesario tras la pancarta de «Verdad, memoria, dignidad y justicia’ para «nuestros familiares» aunque, ha señalado, «cada vez nos sintamos menos acompañados».

Homenajes a etarras: la AVT pide identificar a los convocantes
Ricardo Coarasa. Madrid. La Razon 31 Julio 2019

«Dolor, menosprecio y humillación». Los dos últimos homenajes a los etarras José Javier Zabaleta, «Baldo», y Javier Ugarte –uno de los secuestradores de Ortega Lara– celebrados el pasado fin de semana en los municipios guipuzcoanos de Hernani y Oñate han causado un profundo malestar en las asociaciones de víctimas. Así lo pone de manifiesto la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) en las dos denuncias que ha presentado en la Audiencia Nacional, por delitos de enaltecimiento del terrorismo y humillación a las víctimas, por esos polémicos actos –que se unen a las formalizadas por la Delegación del Gobierno en el País Vasco y Covite–, y en las que pide al tribunal que identifique a «las personas responsables» de los mismos y a quienes figuren «como convocantes», al haberse celebrado «en la vía pública» reuniendo a «numerosas personas». Asimismo, la letrada de la asociación de víctimas Carmen Ladrón de Guevara reclama que se identifique también al responsable de comunicación del Ayuntamiento de Oñate pues, según denuncia, desde la cuenta oficial del Ayuntamiento «se procedió a dar la bienvenida y a celebrar la puesta en libertad» de Ugarte tras 21 años en prisión.

La AVT insiste en que este tipo de homenajes son «habituales» por parte de las organizaciones de apoyo a ETA «como muestra de apoyo y ensalzamiento» de sus integrantes detenidos o fallecidos, «tratándose de actos que, bajo apariencia de actos familiares, no tienen otra finalidad que la de ensalzar a los miembros de ETA y ensalzar su “lucha”». En ningún caso, recalca la asociación de víctimas, pueden enmarcarse dentro del derecho de reunión o de manifestación, pues se trata de actos de «exaltación» de sus currículos delictivos, «ensalzando y justificando con ello su trayectoria delictiva», que suponen un menosprecio y humillación a las víctimas del terrorismo y sus familiares. Sus únicos méritos, subraya la AVT, son su militancia en ETA y la participación «en múltiples atentados terroristas».

Ugarte, a quien la AVT califica como «uno de los miembros históricos y más sanguinarios de la organización terrorista», fue condenado a 32 años de cárcel por el secuestro, durante 532 días, del funcionario de prisiones José Antonio Ortega Lara; a 14 años por otro secuestro, el del industrial Julio Iglesias Zamora; a otros 145 por la muerte de dos guardias civiles en un atentado en agosto de 1987 en la carretera de Oñate a Legazpia , y a 26 años más por otro atentado con bomba-lapa contra un guardia civil que resultó gravemente herido el 13 de mayo de 1985 en Mondragón (Guipúzcoa).

En cuanto a Zabaleta, la AVT recuerda que fue «un destacado dirigente» de ETA y que cumplió 29 años de prisión (ocho de ellos en cárceles francesas) por su participación en un atentado contra un bar de Zarauz en 1980 en el que murieron cinco personas (fue condenado a cien años de prisión) y en otro con coche-bomba, perpetrado el 24 de mayo de 1984 en Pamplona, en el que fue asesinado el capitán de la Guardia Civil Luis Ollo, por el que sumó otra condena a 49 años de cárcel. Asimismo, fue condenado a 33 años de cárcel por el lanzamiento de granadas contra unas dependencias de la Policía en San Sebastián.

Diez años del último atentado de ETA
La Guardia Civil, junto a autoridades, partidos y ciudadanos, rindió ayer en Palmanova (Mallorca) un sentido homenaje a las dos últimas víctimas mortales de ETA en España, los guardias civiles Carlos Sáenz de Tejada y Diego Salvá, asesinados hace ahora diez años al estallar una bomba-lapa colocada por los terroristas bajo su coche.

La Fundación Villacisneros denuncia ‘la cobardía de la mayoría de la sociedad vasca’ ante los homenajes a etarras
Redacción eltorotv.com 31 Julio 2019

La Fundación Villacisneros ha denunciado en la Audiencia Nacional (AN) los homenajes a los expresos de ETA excarcelados Xabier Ugarte Billar y José Javier Zabaleta ‘Baldo’ celebrados el pasado fin de semana en las localidades guipuzcoanas de Oñate y Hernani, respectivamente.

En un comunicado, el presidente de la Fundación Villacisneros, Iñigo Gómez-Pineda, ha afirmado que «evitar la impunidad de los actos de enaltecimiento es obligado pero sería mejor aún que el Gobierno defendiera a las víctimas del terrorismo impidiendo su celebración».

Además, se ha preguntado «hasta cuándo van a tener que soportar las víctimas del terrorismo el escarnio de ver a los asesinos recibidos como héroes».

Según ha indicado, la Fundación Villacisneros ha denunciado este martes por la mañana ante la AN estos dos recibimientos a expresos de ETA.

A juicio de la Fundación, «actos como los de este fin de semana deben ser perseguidos y es urgente que sus promotores y participantes reciban el reproche penal correspondiente ya que están tipificados como delito en el Código Penal, pero mejor aún sería evitar su reiteración».

«La Ley 29/2011 de reconocimiento y protección integral a las víctimas del terrorismo encarga al Estado en su artículo 61 la asunción de la defensa de la dignidad de las víctimas señalando expresamente actos tan despreciables como los homenajes denunciados», ha indicado Gómez-Pineda que ha añadido que «para lograrlo solo se necesita voluntad política».

El presidente de la Fundación ha opinado que «las asociaciones de víctimas y Fundaciones como Villacisneros defienden la memoria, la verdad, la dignidad y la justicia para las víctimas, pero quien primero debe velar por ellas es el Gobierno que para eso dispone de la información y los recursos adecuados para conseguirlo, por tanto nuestra primera exigencia debe ser para ellos».

En este sentido, ha considerado que «no es de recibo que precisamente este martes, cuando se conmemora el décimo aniversario del último atentado terrorista de ETA en España, tengamos que continuar todavía denunciando la reiteración permanente de homenajes».

Además, ha criticado la «indiferencia y la cobardía de la mayoría» de la sociedad vasca ante estos hechos. «Si nadie aceptaría que los terroristas de los atentados del 17 de Agosto en Barcelona o los violadores de la Manada fueran homenajeados al salir de prisión, no hay razón alguna para admitir la aberración de homenajear a un terrorista de ETA por el mero hecho de ser este asesino vecino de nuestro pueblo», ha destacado.

Finalmente, ha sostenido que «esta degradación ética debe ser combatida a todos los niveles, desde luego aplicando la Ley pero sobre todo formando personas y debe comenzar en los colegios, evitando el adoctrinamiento, y continuar con una actividad pública ejemplar que deje en evidencia a personas y partidos que nunca han respetado las mínimas normas de convivencia empezando por la primera de ellas que es el derecho a la vida».

Consuelo Ordóñez: "Que pregunten a una víctima si los honores a etarras no las humillan"
C.S. Macías. Madrid. La Razon 31 Julio 2019

Ha denunciado de manera reiterada, en los últimos tres años, los homenajes etarras. Lleva veinticinco denuncias presentadas en las que solo una terminó en condena, la de un colegio de Hernani. El lunes recibió el «carpetazo definitivo» a otra de sus denuncias al no apreciar la Audiencia que se tratase de conductas «especialmente perversas de quienes calumnian o humillan a las víctimas, al tiempo que incrementan el horror familiar».

–¿Cuántas denuncias han presentado y cuántas han sido desestimadas?
–Hemos presentado 25 en tres años y solo hemos logrado una condena por el homenaje que se llevó a cabo en un instituto de Hernani con motivo del Gudari Eguna (día del soldado vasco), en el que medio centenar de escolares rindieron homenaje a 22 miembros de ETA. En 2017 empezamos a presentar denuncias y las vamos anotando en el «observatorio de la radicalización». Empezaron a decirnos que no eran homenajes sino poco más que exaltaciones de la alegría.

–¿Cuántas tiene ahora mismo en trámite?
–Tengo ahora como 15 en trámite y estoy esperanzada a que se vuelva a aplicar el artículo 578, que habla de enaltecimiento del terrorismo, y estoy segura de que esto lo vamos a cambiar. El artículo sigue vigente, pero no hay voluntad política. Soy una defensora a ultranza de él y no quiero que ningún político meta mano ahí. A algún juez se le ocurrió el disparate de citar una directiva europea, que dice que si no hay «riesgo» de que ETA emplee de nuevo la fuerza no hay enaltecimiento con esos homenajes. Cogen una directiva que no está traspuesta, no es vinculante. Por tanto no se pueden basar en ella y todos la han cogido como para quitarse trabajo de encima. Que le pregunten a cualquier víctima cómo se siente cuando rinden honores a quienes han asesinado a sus familiares, si los homenajes no las humillan.

–¿Contra quién interpone la querella?
–Primero contra el homenajeado, porque consideramos que si el etarra se niega a recibirlo, no se llevaría a cabo. También pedimos que se investigue la participación que tengan los ayuntamientos, los convocantes que tienen que pedir los permisos a la Ertzaintza, a los participantes del aurresku de honor por ejemplo o, como en Oñate, a Sortu, que se anunciaba en los carteles. También a las herrikos donde se celebre.

–¿Qué hay que reformar para que prohíban los homenajes?
–La ley es clara y la jurisprudencia del Tribunal Supremo, también. Lo que quiero es que nadie cambie el artículo 578 del Código Penal y que se dejen de citar directivas europeas con la interpretación que lo hacen, porque Europa no va a propiciar esos actos bochornosos que no ocurren en ningún lugar del mundo. Una sala de apelaciones no puede hacer esa interpretación y sentar una supuesta jurisprudencia, porque eso solo lo puede hacer el Supremo y el TC. Pero eso lo vamos a cambiar, sólo necesitamos una condena. El miércoles pasado estuve declarando por una de las denuncias. Tenemos que volver al sentido de la ley de la responsabilidad.

–¿Cómo valora la opinión del Gobierno vasco, que no ve delito en esos homenajes?
–La Ertzaintza está para cumplir las leyes, no para decir si lo que denunciamos es delito o no. Y tienen una ley vasca que dice que los poderes públicos velarán para impedir los homenajes que produzcan menosprecio y humillación a las víctimas, y no lo cumplen porque la Ertzaintza tiene órdenes de no actuar y no bajarse del coche. ¿Dan por buena la palabra de ETA con eso de que como está derrotada no van a volver a matar?

–¿Cómo valora que el Gobierno actúe ahora a través de la Fiscalía? ¿Forma parte de una estrategia por lo de Navarra?
–El delegado del gobierno del País Vasco también está denunciando con nosotros. No me voy a meter contra el Gobierno, porque esto también ha ocurrido con los del PP y nadie se movía tampoco. Nunca he responsabilizado al Gobierno de los homenajes etarras porque no tienen la culpa. El único responsable es la Audiencia Nacional, que provoca la doble victimización y les deja creerse que son impunes. El artículo 578 está genial, solo se tiene que volver a aplicar. ¿Crees que a los etarras les va a costar pagar una multa? Lo que más les duele es una pena.

–¿Ve riesgo de radicalización?
–Están jugando con la radicalización de los más jóvenes, que ven cómo sus familias reciben como héroes a los terroristas que han asesinado. ¿Me pueden garantizar que dentro de 15 años esos niños no empuñarán un arma?

La Generalitat investiga ahora el idioma de los comerciantes barceloneses
María Jesús Cañizares Cronica Global 31 Julio 2019

En plena resaca por la tormenta que generó la fiscalización del idioma que los niños hablan en el patio escolar, la Generalitat anuncia ahora que intensificará su campaña de promoción del catalán en los comercios. El Departamento de Cultura no solo ha renovado su Pla Ofercat, con el que pretende fomentar el catalán en 4.525 comercios de diez ciudades del área metropolitana de Barcelona, sino que ha anunciado que este otoño pondrá en marcha la prueba piloto del programa Emmarca't Territorial. Su objetivo es impulsar este idioma entre 120 establecimientos de "alta notoriedad" en seis localidades.

La ofensiva, por tanto, pasa de los colegios –donde Plataforma de la Llengua, subvencionada por el Govern, analizó el idioma en el que juegan los niños en el recreo-- al sector comercial, donde la Generalitat mantiene sus multas lingüísticas. El reto que se ha marcado Cultura es aplicar esa promoción del catalán en 20.000 comercios de 26 ciudades en 2021.

Las ciudades elegidas este año son Cerdanyola, Manresa, Molins de Rei, Mollet del Vallès​, Reus, Rubí, Sant Cugat del Vallès, Sant Vicenç dels Horts, Santa Coloma de Gramenet y Viladecans. A excepción de la localidad tarraconense de Reus y Manresa, el resto de municipios están situados en la conurbación barcelonesa.
comercio uso catalan

El año pasado, Ofercat se llevó a cabo en otoño en Castelldefels, Cornellà, Mataró, El Prat de Llobregat, Sant Boi de Llobregat, Sant Feliu de Llobregat, Terrassa, Vic, Vilafranca del Penedès y Vilanova i la Geltrú. Los resultados, según explicó ayer la Generalitat, “reflejan una situación lingüística territorialmente diversa y, también, un claro interés de los comerciantes para adaptarse lingüísticamente a los clientes”. Esta conclusión se extrae de la comparación entre la lengua con la que inician la conversación cuando el cliente entra en la tienda y el grado de adaptación que muestran a la lengua del comprador.

En localidades como Vic y Vilafranca, el uso espontáneo supera el grado de conocimiento de catalán que hay en la población (con una media de 83 puntos sobre 100). En cambio, Mataró, Sant Feliu de Llobregat, Vilanova i la Geltrú y Terrassa (con una media de 52 puntos) presentan un uso espontáneo inferior al grado de conocimiento, fenómeno mucho más marcado en ciudades como Cornellà, Sant Boi de Llobregat, Castelldefels y El Prat (con una media de 23 puntos).

Dependientes extranjeros
El estudio muestra diferencias significativas en el uso oral de catalán entre los comercios regentados por personas nacidas en el resto de España y los que son regentados por extranjeros. Así, en cuanto a la lengua de identificación oral, los extranjeros tienen 49 puntos menos que los primeros y en la lengua de adecuación oral la diferencia es de 63 puntos. Por el contrario, en la rotulación identificativa, las diferencias son sólo de seis puntos.

También hay diferencias según el tipo de establecimiento. Los que, según los estudios de la Generalitat, obtienen valores más altos son los mercados, seguidos por las tiendas a pie de calle, con valores altos en la rotulación identificativa y la lengua de adecuación. En cuanto a las grandes superficies, presentan valores altos en rotulación identificativa y en adecuación a la lengua del cliente. En los establecimientos de centros comerciales hay una situación similar.

Ofensiva en el ámbito empresarial
Ofercat se enmarca en la campaña "Català i empresa, ja estàs al dia?" (que impulsan la Dirección General de Política lingüística y el Consorcio para la Normalización lingüística) a favor del uso del catalán en el mundo empresarial y del trabajo, entre otras acciones.

Uno de los instrumentos que la Generalitat utiliza desde hace años para imponer el catalán en los comercios son las multas lingüísticas, que a pesar de estar prohibidas por el Tribunal Constitucional (TC), han aumentado. El año pasado se cursaron 78, lo que equivale a ingresos de 50.800 euros. La cifra supone un crecimiento respecto a 2017, cuando se impusieron 67, aunque entonces se recaudaron 75.700 euros.

En enero de 2018, el TC declaró inconstitucionales esas multas en una sentencia --la segunda-- sobre el Código de Consumo de Cataluña. El alto tribunal, recogiendo la jurisprudencia existente, señaló que, en el ámbito de las relaciones entre particulares --y a diferencia de lo que ocurre en las relaciones entre los poderes públicos y los ciudadanos-- no puede imponerse el uso de una de las lenguas oficiales.

 


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