AGLI Recortes de Prensa   Viernes 2 Agosto 2019

‘Gestha-bolivarianos’
Cristina Seguí okdiario  2 Agosto 2019

Esta semana, los técnicos de Hacienda de la asociación Gestha, el sindicato afín y asesor externo de Podemos que defiende sus medidas comunistas, aumentar 6 puntos más la presión fiscal en España, e intensificar las actuaciones de inspección, publicaron un informe en el criminalizaban a l,5 millones de trabajadores autónomos de evasores de impuestos porque todos ellos declaran ganar menos de 12.000 euros anuales. ¿Pero no nos había contado Podemos que iban a por los ricos del IBEX 35?

Gestha equivale en Hacienda a Jueces para la Democracia en la judicatura, o a la docenas de AMPAS que te encuentras en los colegios en la Comunidad Valenciana para imponer su doctrina nacionalista a la mayoría. Un grupo de presión consciente de que, en tanto logren demostrar su capacidad coercitiva, serán considerados como fuente de autoridad en los medios de comunicación de este país aficionados a cazar defraudadores forrados. Y es ahí cuando cualquier ciudadano ha de temerles por su posibilidad de rastrearle gracias a un impresionante sistema informático capaz de cruzar nuestros números de identificación fiscal y demás datos para encontrarnos, así nos escondamos debajo de una piedra en Sri Lanka, si fuera necesario. Hace un par de semanas me encontré con Carlos Cruzado, el subinspector de Hacienda y portavoz del sindicato neobolivariano con más afición a los platós de televisión que a un autónomo esclafado.

Cruzado, rutilante y como siempre especulador, se sentó aquel día en directo para acusar de prevaricador al juez de la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo que acababa de archivar la querella contra el rey Juan Carlos I presentada por el Partido Comunista de España, IU y la Asociación de Abogados y Abogadas de Izquierdas (FAIRADE), pero no sin antes contestarme a mí sobre mi eterna espera a la devolución del IVA anual: “Algo habrás hecho”. Al salir de la cadena, Doblado seguía insistiendo en la culpabilidad del monarca y en la falta de ejemplaridad de la Casa Real, a lo que le contesté que “ojalá los sindicatos rindieran cuentas a los españoles una décima parte de lo que lo hace la Casa de Su Majestad para saber a cuántos liberados sindicales mantenemos los autónomos”. Si hiciera tiro al arco sería campeona de Europa porque Cruzado, muy airado, se destapó como orgulloso liberado sindical que “no le cuesta nada a los españoles” antes de dejar de hablarme el resto del trayecto.

No conozco las dotes de Cruzado en su diligencia como subinspector de Hacienda. Probablemente no lo sepa ni él mismo a tenor de todos los años que otro, al que sí pagamos, lleva trabajando para que él siga liberado. No obstante, le reconozco un brillante futuro como “alcalde podemita del cambio”. Es un sujeto capaz de criminalizar gratuitamente a la mitad del sector que genera el 85% de la contratación del país, mientras al mismo tiempo defiende y justifica a los manteros por tratarse de "una economía sumergida que podemos catalogar de subsistencia", una actividad ilegal que, genera unas pérdidas económicas anuales de 7.659 millones de euros, y la pérdida de 67.405 puestos de trabajo directos e indirectos

Como autónoma que ayuda a subsidiar al alter ego de escritorio de Cruzado, y siguiendo la misma premisa acusatoria carente de carga probatoria, acuso a Gestha, y al resto de sus 123 delegados sindicales, de pagar en negro sus alquileres de veraneo en Benalmádena, sus visitas al mecánico, y la instalación del aire acondicionado.


******************* Sección "bilingüe" ***********************

La traición de Pedro Sánchez
El Mundo  2 Agosto 2019
Con el giro del PSN en Navarra, el presidente del Gobierno en funciones rompe el 'cordón sanitario' de los constitucionalistas a los proetarras

Salvo sorpresa de última hora, la socialista María Chivite será elegida hoy presidenta de Navarra gracias a los votos de los nacionalistas de Geroa Bai, Podemos y Ezkerra-Izquierda, y cinco abstenciones de EH Bildu. Pese a que la coalición de centroderecha Navarra Suma casi les doble en escaños, los socialistas no han mostrado reparos en abrazar un pacto que requiere el apoyo vía abstención de los proetarras. Esta operación envilece al PSOE, partido que sufrió en sus carnes el zarpazo abyecto del terrorismo, y consuma la traición de Pedro Sánchez. El líder socialista llegó al poder hace más de un año aupado en una moción de censura que contó con el respaldo de la formación abertzale. Ahora, por primera vez en la historia del Partido Socialista, se abre a convertir en socio parlamentario a un partido deudor de la herencia de ETA. Que el presidente del Gobierno de España se preste a llegar a acuerdos con una fuerza política sobre la que las formaciones constitucionalistas habían preservado una conveniente profilaxis liquida un consenso básico de la democracia española y supone un paso más en la deriva radical de los socialistas.

Resulta inmoral, además de un error político de gravísimas consecuencias, homologar a Bildu como un actor político normalizado. Máxime si se hace, como es el caso del PSN en Navarra, con la aquiescencia de un tipo con los antecedentes penales y la catadura moral de Arnaldo Otegi. Bildu no sólo se muestra incapaz de condenar el terrorismo, sino que sigue justificando la violencia como método para la consecución de fines políticos. De ahí que inscriba dentro de una tenebrosa «normalidad» los homenajes a etarras excarcelados. Esta ignominia no puede soslayarse por mucho que los abertzales traten de tapar sus vergüenzas con una votación orquestada. Chivite reclamó un rechazo "expreso" al terrorismo. Pero después recordó que ETA dejó de matar hace ocho años -como si eso aminorara la responsabilidad de pactar con sus legatarios- al tiempo que deslizó un catálogo de frivolidades sobre los "sentimientos identitarios" de los navarros. Desde Bildu, además de dejar claro que serán los árbitros de la legislatura, exigieron la expulsión de la Guardia Civil y proseguir las políticas de euskaldunización en materia lingüística.

Tiene razón Cayetana Álvarez de Toledo, presente ayer en el Parlamento foral, cuando recuerda que el aislamiento de Bildu en las instituciones supone un suelo democrático fundamental para defender la Constitución y las libertades. Sánchez, con el giro socialista en Navarra, perpetra una felonía letal para la unidad constitucionalista. Primo Levi advirtió sobre el peligro de las diversas formas de colaboración con el opresor, al margen de la adhesión explícita. El totalitarismo no debe ser blanqueado. Los españoles siguen esperando a que dentro del PSOE se alcen voces para denunciar el atropello insensato de Sánchez.

La vergüenza infinita de Sánchez y Chivite por vender Navarra a Bildu y Geroa
EDITORIAL ESdiario  2 Agosto 2019

María Chivite será presidenta de Navarra desde este viernes gracias a dos únicas razones, a cual más impresentable: el voto de Bildu y el permiso de Pedro Sánchez para aceptarlo. Que ambas cosas se hayan perpetrado con subterfugios no cambia su naturaleza e, incluso, la hace aún más indignante.

De un lado, se intenta presentar la abstención de la nueva Batasuna como una circunstancia ajena al PSOE y sobrevenida, pero en la práctica Chivite se presentó a la investidura sabiendo que solo prosperaría con esa posición del partido de Otegi: si de verdad no hubiese querido alcanzar la presencia con semejante peaje, simplemente no lo hubiera intentado, asumiendo su pobre resultado electoral, casi la mitad que el del ganador.

Y de otro se aleja a Sánchez del centro de esa decisión, como si él no hubiese podido hacer nada al respecto: hay que tener mucha temeridad y muy pocos escrúpulos para tolerar que su subordinada gobierne con esas compañías, tras perder de las Elecciones en el Reino por goleada, a la vez que se reclama el apoyo de PP y Cs -socios junto a UPN de la derrocada Navara Suma- para la investidura propia en Madrid.

Navarra es el ejemplo perfecto del sanchismo: un "todo vale" para uno mismo y un "a por ellos" con sus rivales

El ejemplo navarro es, en realidad, la vara de medir del sanchismo, un sistema caracterizado por el "todo vale", si beneficia al secretario general del PSOE, y el "a por ellos" si le perjudica: de esta guisa se tomó La Moncloa al abordaje con la moción de censura y, ahora, se permite la propagación del nacionalismo abertzale en Navarra, una irresponsabilidad histórica que añade más gasolina al fuego independentistas ya prendido en Cataluña.

Con Sánchez, nada
Porque sin Bildu simplemente el PSOE no gobernaría en Navarra, como tampoco sin Geroa Bai, la sucursal del PNV que también debió haber espantado a los socialistas pero formará parte de su Gobierno: acceder al peaje con la doble intervención de Otegi y Uxúe Barcos para compensar la falta de votos propios retrata a Chivite y a Sánchez con estrépito.

Pero también aclara el camino para los partidos constitucionalistas: con este PSOE liderado por Sánchez, no se puede pactar nada. Siempre hará lo que mejor le venga sin temor a las contradicciones ni a las consecuencias. Con alguien así, es imposible ir ni a la vuelta de la esquina.

Bildu, o la traición anunciada
Carlos Esteban eltorotv.com  2 Agosto 2019

Abre estas páginas la enésima traición del PSOE a España, esta inusualmente grave y de consecuencias probablemente desastrosas para nuestro país, al imponerse en Navarra con la abstención pactada de los filoterristas de Bildu, crecidos como nunca, a la fuerza más votada, Navarra Suma.

Pero, siendo gravísima, la felonía era cualquier cosa menos imprevisible; en realidad, era solo cuestión de esperar, una consecuencia casi inevitable de las causas que la preceden. Los socialistas cuentan con Bildu porque quieren, por encima de cualquier cosa, el poder, y Bildu tiene la llave de ese poder con los votos recibidos. Y Bildu tiene esos votos porque ha podido presentarse a unas elecciones. Y ha podido presentarse a las elecciones porque es un partido legal. Y es un partido legal porque los grandes partidos del sistema negociaron con una banda terrorista, y la legalización de este grupo era una de las condiciones. Y el sistema negoció con terroristas y se avino a vergonzosas cesiones por debilidad, ambición y ventajas a corto plazo.

Suele destacarse de los políticos en democracia su miopía, pero es un halago que no merecen, una disculpa que no merecen. Porque el miope es el que no ve lo que está lejos, y en este caso se trata más bien de gobernantes a los que no les importa lo que vendrá después, las consecuencias últimas de sus decisiones, sino solo ampliar su cuota de poder, aquí y ahora.

De modo que, habiendo razones para alarmarse, no hay ninguna para sorprenderse. Se suele decir de un desaprensivo que estaría dispuesto a vender a su madre por conseguir lo que quiere. Nuestros gobernantes llevan décadas malbaratando el país y poniendo pacientes las bases de nuestra ruina por arañar unos votos, por controlar presupuesto, por ampliar su infame dominio sobre nuestras vidas.

Lo que va de Madrid a Navarra
EDITORIAL  Libertad Digital  2 Agosto 2019

Bien está lo que bien acaba, y el futuro gobierno de la Comunidad de Madrid tiene la fórmula que parece más razonable en este momento.

Por fin ha llegado un pacto en la Comunidad de Madrid que permitirá que cristalice lo que la mayoría de los madrileños quiso votar el pasado 26 de mayo: un gobierno de centro derecha que prolongue las políticas que han hecho de esta una de las comunidades más prósperas de España, con Isabel Díaz Ayuso como presidenta, ya que fue la candidata más votada de los tres partidos que de una forma u otra sostendrán el nuevo gobierno.

Lo único que cabe lamentar es que se haya llegado a esta situación mucho después de lo que habría sido deseable, así como a través de una negociación en la que, según los días, parecía que o bien Vox o bien Ciudadanos no querían llegar a un acuerdo.

Pero bien está lo que bien acaba, y el futuro gobierno de la Comunidad de Madrid tiene la fórmula que parece más razonable en este momento: una coalición entre PP y Ciudadanos apoyada -y condicionada- desde el exterior por Vox, que gracias a la aritmética parlamentaria en la Asamblea de Madrid tendrá mucho que decir de aquí en adelante, así como sobradas ocasiones de obtener logros políticos en la línea de su programa electoral.

Madrid tendrá, pues, un gobierno que siga aplicando una política económica que ha sido un éxito incontestable; que también podrá seguir regenerando unas instituciones que en los últimos años se han visto en demasiadas ocasiones en el centro de escándalos de diversa índole; y que además, y esto no es en absoluto baladí, que va a hacer una apuesta decida por la libertad y la nación española, en este momento en el que ambas están seriamente amenazadas.

La noticia del acuerdo en Madrid contrasta con lo que está ocurriendo en Navarra: la investidura de María Chivite apoyada por el nacionalismo, la izquierda radical y, encima, los filoterroristas de Bildu.

Más allá de la inmensa inmoralidad de llegar a un pacto con aquellos que aún reciben como héroes a los asesinos de tus propios compañeros de partido, el gobierno de Chivite nace con la demencial hipoteca de que cada proyecto legislativo deberá recibir el visto bueno de los bildutarras para salir adelante, porque, contrariamente a lo que afirma Chivite, su poder va a ser determinante.

Pero incluso sin la ignominia que es dejar la llave de Navarra en manos de los amigos de los terroristas por arrepentir, la comunidad foral tendrá un gobierno cuyas prioridades están exactamente en el polo opuesto de lo que de verdad necesita: más intervención, más nacionalismo y menos libertad sólo servirán para que, tal y como ha venido ocurriendo en los últimos años, las empresas y los ciudadanos navarros vean cómo se deteriora su situación. Además, es más que posible que convierta a la comunidad foral en un ariete más con el que contribuir a la demolición del régimen constitucional español que, como todos sabemos, está seriamente amenazado.

Una vez más, el PSOE es el gran responsable de este desaguisado: sobre su conciencia -o mejor dicho, sobre su absoluta falta de conciencia- están ya no pocos de los más graves errores políticos de nuestra historia reciente, una categoría en la que este gobierno de Chivite entra, sin duda, con todos los (des)honores.

Repartiendo mitades podridas
Nota del Editor  2 Agosto 2019

Echar la culpa a Vox de los desatinos de "ciudadanos" es cualquier cosa menos neutral, ya que indica un interés en legitimar a quienes desde el principio se dedicaron a estigmatizar a Vox, que con su presencia resaltaba las inconsistencias del comportamiento de tales "ciudadanos"

La euskaldunización de Navarra
 La Razon  2 Agosto 2019

Pedro Sánchez ha conseguido añadir Navarra a su poder territorial, pero el precio ha sido muy alto. Ha permitido que gobierne María Chivite, del PSN, con el apoyo de EH Bildu, lo que a más de uno habrá removido sus convicciones democráticas más profundas. La abstención del partido de Otegi en la investidura que se vota hoy no sólo es determinante para que los socialistas navarros, con apenas 11 diputados de un total de 50, gobiernen, sino que supone la legitimación política de una formación heredera de ETA que no ha tenido el menor gesto de arrepentimiento y celebra la libertad de sus terroristas ante el escarnio de sus víctimas, como hemos visto en Oñate.

Sánchez ha permitido que los abertzales ocupen un papel clave en la estabilidad de la comunidad foral, en contra de unos resultados que dieron como fuerza ganadora a Navarra Suma –coalición formada entre UPN, PP y Cs–, con 19 escaños y más de 124.336 votos, frente a los 70.143 obtenidos por los socialistas, que fueron la segunda fuerza. El escenario que queda tras el pacto con los nacionalistas vascos representados por Geroa Bai –cuya fuerza principal es el PNV– y EH Bildu es la ruptura de una comunidad leal a la Constitución que ha sabido mantener su identidad foral por encima de la supuesta primacía vasca y de su expansión cultural en todo el territorio. Javier Esparza, número uno de Navarra Suma, no pudo ser más elocuente en el primer debate de investidura al preguntarle a Chivite: «¿De verdad merece la pena ser presidenta gracias a los votos de EH Bildu?». No respondió, claro. No podía hacerlo, si no mentía.

Un gobierno en Navarra con el apoyo del nacionalismo vasco es la condición para que Pedro Sánchez pueda, a su vez, contar con el voto del PNV y la abstención del partido de Otegi en su investidura para La Moncloa. Es una permuta inmoral con la que, además, asume el riesgo de que el gobierno navarro dependerá de los siete votos de la izquierda abertzale. Pero la realidad es otra. Los navarros optaron por la constitución, en 1979, de su propio parlamento y, desde 1982, de la Comunidad Foral. Navarra se negó a formar parte del Consejo General Vasco, órgano preautonómico en el que debían estar integrado todos los «territorios vascos», incluso presentó un recurso ante el Tribunal Constitucional, que falló a su favor, para que quitaran del escudo oficial del País Vasco el de Navarra.

No es, por lo tanto, un tema menor que el nacionalismo vasco se haya convertido en la fuerza central en la comunidad foral, siendo minoritario en escaños. Entre sus empeños está el de dividir a Navarra en dos comunidades, la euskalduna, en el norte, y la española, en el sur, desnaturalizando un hecho mucho más determinante: la comunidad foral ha sido leal a la Constitución.

El riesgo ahora es que entre en el juego impuesto por el independentismo catalán y los extraños compañeros de viaje que de manera tan irresponsable –e interesada– ha encontrado en el PNV. Navarra no puede ser una pieza más en la estrategia de crear Estado «plurinacional» en el que tan alegremente juega la izquierda, incluido el PSOE. Chivite dijo ayer querer gobernar para todos los navarros, que es un principio que queda invalidado partiendo de los aliados en los que se ha apoyado, que buscan la descomposición del régimen constitucional y abrir la vía iniciada por el separatismo en Cataluña. Ni PNV ni EH Bildu han renunciado a su proyecto de euskaldunización de Navarra, guerra cultural que de llevarse a cabo abiertamente se enfrentaría con una realidad innegable: la mayoría electoral, como así se refleja en el parlamento de Pamplona, es mayoritariamente constitucional y española. Sánchez ha tomado una decisión con la que puede asegurarse su continuidad en el Gobierno, pero que puede tener graves consecuencias en la estabilidad territorial.

Vox cede, Bildu impone
OKDIARIO  2 Agosto 2019

Ximo Puig ha comparado este jueves el pacto de PP, C’s y Vox con las alianzas con los amigos de la ETA: EH Bildu. El momento político ha querido que ambas fuerzas hayan jugado un papel crucial en la gobernabilidad de dos comunidades tan importantes como Madrid y Navarra. Mientras la izquierda resta Mientras la izquierda resta legitimidad a los de Abascal, les insultan -desde IU les han llamado "nazis"– y les sitúan más a la derecha que la Liga Norte de Matteo Salvini o la Agrupación Nacional de Marine Le Pen, el PSOE se echa en brazos de los herederos de Batasuna, el brazo político de la ETA. Y a todo el mundo le parece bien. Algo que demuestra las tragaderas de un partido y unos votantes que han sufrido la lacra del terrorismo en sus carnes.

El ‘módico’ precio que deberá pagar Pedro Sánchez –que no olvidemos será investido también gracias a los proetarras– es la euskaldunización de la Comunidad Foral de Navarra. El retroceso, la imposición y la falta de libertades. El presidente del Gobierno y su marioneta en Pamplona, María Chivite, han rendido a los navarros de bien ante los proetarras. La nueva presidenta de la Comunidad Foral, que hace dos años criticaba a los que ahora son sus socios –Geroa Bai– por la imposición del euskera en una sociedad que ni tenía la tradición de hablarlo ni lo demandaba, es la misma que ahora defiende que la lengua debe tener cabida en toda Navarra.

Los socialistas saben que cualquier decisión, cualquier política, los presupuestos… todo, dependerá de cómo se hayan levantado ese día los Otegi y compañía. ¿Merece la pena el precio pagado para tan poca pesca? Sánchez piensa que para seguir ocupando La Moncloa, sí.

Mientras, en Madrid, Isabel Díaz Ayuso contará con el apoyo principal de Ciudadanos para liderar la comunidad más pujante de España. Vox pidió una reunión, una foto, un gesto. Y no ha tenido casi nada. Al final, ha cedido. ¿A cambio de qué? Pues a cambio de formar un gobierno que mantenga a la Comunidad de Madrid como el principal motor de crecimiento de la economía española; a cambio de que se bajen los impuestos y a cambio de que Madrid se convierta en el espejo en el que se miren todas las autonomías españolas, una fuente de progreso y bienestar de verdad.

Despreciar a los más de 2.600.000 españoles que votaron a Vox en las pasadas elecciones generales, mientas se vuelve a ceder y a blanquear a los amigos de los carceleros de Ortega Lara, que únicamente obtuvieron 258.840 votos en toda la Península Ibérica, es un despropósito. Porque Vox , gusten o no sus ideas, y puedan o no implantarlas, siempre se regirá por el Estado de Derecho, por el imperio de la Ley, mientras que los bilduetarras lo que quieren, igual que sus socios de ERC, es romper ese mismo Estado desde las instituciones.

¿ Porqué se empeñan en acercar los terroristas a Vox ?
Nota del Editor  2 Agosto 2019

Para cualquier lector despistado, especie humana muy abundante, la vecindad de Vox con Bildu en el título, le ayudará a reforzar su despiste de que Vox no merece su apoyo. Así que hay que tener más cuidado si no queremos que sigan destruyendo España.

La alianza del PSOE con los sucesores de los asesinos de ETA en Navarra es infame
Carlos Dávila okdiario  2 Agosto 2019

Una infamia que afecta a Navarra y, desde luego, a toda España. Este viernes se consagra la posibilidad cierta de que una socialista aliada con los sucesores de los asesinos de ETA, es decir, Bildu, se haya hecho con el Gobierno de la Comunidad Foral. Algo insólito y sin precedentes en la historia de España.

Pero, de todo lo malo, hay que derivar algo bueno y sacar dos lecciones. La primera de ellas es que, de ninguna, forma Navarra Suma (UPN, PP y Ciudadanos) puede abstenerse en una hipotética investidura de Pedro Sánchez. Y la segunda, es que la coalición de Navarra Suma es exportable al resto de España.

Lo demás ya se verá, porque vamos a asistir a cuatro años de Gobierno, me gustaría que fueran menos, en Navarra donde se van a imponer los réditos y deudas que quiera cobrarse Bildu, los sucesores de los asesinos de ETA.

Navarra sólo es el principio
Antonio Robles  Libertad Digital  2 Agosto 2019

Los microscopios sirven para ver lo que el ojo humano es incapaz por sí solo. Las metáforas tienen una función parecida. A veces no apreciamos lo evidente, y su exageración nos ayuda a tomar conciencia. Veamos su eficacia.

Félix Ovejero, para dejar sentado quién es el malvado del cuento en el forcejeo por facilitar o no la investidura de Sánchez, dejó una metáfora incontestable: "Martin Luther King apóyame que si no me voy con el KKK". Nos sirve, no sólo para hacer recaer el peso de la prueba sobre la responsabilidad final del fracaso en Sánchez, sino también para retratar su cinismo. Nada que objetar sobre el causante directo. Pero entonces, ¿Rivera no es responsable en absoluto de la amenaza de un futuro Gobierno infiltrado por agentes del Ku-Klus-Klan?

Relativicemos la metáfora de Ovejero con otra que la cuestione. La extraordinaria serie Chernobyl describe cómo la catástrofe nuclear en Ucrania puso a políticos y científicos de la URSS frente a decisiones vitales que fueron más allá de sus propios intereses y vidas. Desde la perspectiva de un futuro gobierno inquietante para España, Rivera y Sánchez, no sólo Sánchez, deberían pensar menos en sí mismos y más en el servicio que están en condiciones de ofrecer a su país.

El pacto de los socialistas en Navarra, aceptando a sabiendas que sólo podrían obtener la presidencia con el voto de nacionalistas y la colaboración imprescindible de los filoetarras de HB Bildu, retrata al personaje que hay detrás de Pedro Sánchez, pero pone blanco sobre negro lo que pudo impedir Albert Rivera, y no impidió.

Reparen que el presidente por accidente no cerró un acuerdo definitivo en Navarra hasta culminarse el rechazo a su investidura. ¿Qué Pedro Sánchez es un impostor? ¡Por supuesto! Pero Rivera pudo hacer algo por impedirlo, y no lo hizo. Mejor dicho, soñaba con que Sánchez actuara así para demostrar a todos que su decisión por el No es NO a Sánchez salía reforzado. O, dicho de otro modo, quienes pudieron impedirlo y no lo hicieron trabajaban con la hipótesis del desgaste de Sánchez, antes que con la defensa del bien común de España. Hasta Pablo Casado accedió a reunirse con él dispuesto a pactar cuestiones de Estado.

En la serie Chernobyl, algunos responsables políticos, científicos y obreros especializados, desbordados por la inminencia del infierno radiactivo, y a sabiendas que su implicación en la clausura de la central implicaba necesariamente reducir sus expectativas de vida a cinco años, incluso a una muerte inmediata, actuaron con responsabilidad y generosidad por el bien de todos sus compatriotas. El azar puso a muchos ante esa tesitura, unos siguieron haciendo política partidista con miserable irresponsabilidad, y otros supieron estar a la altura.

Que Pedro Sánchez no tiene escrúpulos, lo acaba de demostrar una vez más en Navarra y en Badalona, pero precisamente porque no los tiene, alguien con capacidad operativa y sentido de Estado debe procurar que el tarambana elegido por el pueblo para dirigir este país los próximos cuatro años haga el menos mal posible.

De momento, el futuro gobierno de Navarra estará presidido por el partido socialista y condicionado por nacionalistas del PNV, populistas y filoetarras de HB Bildu. La aspiración de expansión del País Vasco a Navarra en nombre del derecho al "espacio vital" vasco, será el primer peligro real de este engendro: Fernando Múgica lo describe con desgarro en el artículo, Navarra, de nuevo perseguida: "El futuro de los vascos, oscuro e incierto, se extiende como una sombra sobre Navarra. Los que cumplen los tres requisitos de raza, lengua e ideología nacionalista son la nueva aristocracia que cree dominar por derecho natural. Muchos se consideran -y así lo dicen- con derecho a causar dolor a sus víctimas. Resultan medievales, con tendencia a matar siervos y herejes. En su retorno al antiguo régimen, adoran la pureza étnica de la que emanaban sus ideas, y piensan que todos los demás son extranjeros sobre quienes mandar". Ese escenario es nuestro Chernóbil nacional.

«Memoria histórica» en el predio de la mentira
Esa Dirección General tiene como fin ocultar los muchos crímenes de un lado y resaltar los del contrario
Ramón Pérez-Maura ABC  2 Agosto 2019

ABC ofrecía ayer dos páginas que son el mejor ejemplo de la gran mentira que es la llamada «Memoria Histórica» que ha inventado la izquierda española. Andrés Amorós publicaba una Tercera plena de datos en la que se demuestra el franquismo indisimulado que era la marca de la casa en Can Barça. Un franquismo perfectamente demostrable en las hemerotecas, sin necesidad de hacer grandes investigaciones. Pero ahora se niegan los hechos. Algo que, como muy bien recuerda Amorós, ya empezó a hacer en 1987 Manuel Vázquez Montalbán, el mejor exponente de un comunista encantado de tener una vida de lujo mientras su ideología mataba de hambre -y a tiros- a cientos de miles de seres humanos. Pero los que ahora nos hablan de «Memoria Histórica» son los mismos que proclaman el comunismo como una ideología defensora de las libertades y los derechos humanos. La verdad no cuenta. Están dispuestos a sostener esa mentira a cualquier precio. Los millones y millones de muertos que dejó el comunismo en los cinco continentes son un detalle. Sólo se puede hablar del espantoso genocidio nazi, nunca del genocidio comunista, que fue mayor.

Esa mentira de la izquierda española quedaba muy bien descrita también ayer en ABC en la crónica firmada por Enrique Delgado Sanz bajo el título de «La Memoria Histórica de Sánchez, suspenso en transparencia». La detallada crónica se puede resumir diciendo que la Dirección General de Memoria Histórica incumple las normas del Consejo de Transparencia y Buen Gobierno y se niega a dar la información que se le solicita. La información que pidió la Plataforma Patriótica Millán Astray hacía referencia a los gastos en los que ha incurrido esa Dirección General. Y, como era previsible, la misma no ha contestado. Tras reiteradas peticiones y un ultimato de Transparencia, se limitó a mandar una respuesta en la que no contestaba a casi nada de lo preguntado.

Más allá de lo relevante que es el que una Dirección General del Ministerio de Justicia incumpla la normativa vigente, este hecho es la prueba incontestable de algo muy preocupante y sabido por todos -aunque negado por muchos-: esa Dirección General de Memoria Histórica tiene como fin reavivar las heridas de la guerra civil, ocultar los muchos crímenes de un lado y resaltar los del contrario. Se trata de que las nuevas generaciones vivan en la ignorancia de lo que fue la historia de España, del por qué de un inmensa tragedia como la Guerra Civil española, del qué se hizo en España en las décadas de 1940, 1950 y 1960. Hay que ocultar cualquier dato positivo de ese período.

Yo me pregunto muchas veces si quienes están reescribiendo y falsificando la historia de España no se darán cuenta de en qué mal lugar dejan a sus padres, a sus abuelos y a la gran mayoría de los españoles que vivieron ese tiempo. Porque si la España real era la que intenta contársenos desde esta Dirección General de la Mentira Histórica, lo que debería haber sucedido en España es un levantamiento popular del que no hubo ni atisbo. Antes al contrario, la realidad que nos cuentan las hemerotecas, es que el dictador murió en la cama y dejó una clase media con la que la Corona pudo establecer una democracia que ha sido considerada como ejemplar durante décadas en todo el mundo. Pero una democracia que hoy se ha convertido en el gran predio de la mentira.

Navarra indemnizará con hasta 150.000€ a los etarras ‘víctimas de abusos policiales’
Luz Sela okdiario  2 Agosto 2019

La 'ley contra la policía' de Navarra equipara las indemnizaciones de las víctimas de ETA y sus verdugos, que se regirán por las ayudas previstas por Interior.
Bildu tendrá todo el poder para imponer a sus afines en la comisión contra la policía de Navarra

La Ley de ‘Reconocimiento y Reparación de las víctimas por actos de motivación política provocados por grupos de extrema derecha o funcionarios públicos’, que el nuevo Gobierno de María Chivite pretende desarrollar, permitirá indemnizar con hasta 150.000 euros a quienes obtengan la consideración de "víctima".

Esa condición estará en manos de una comisión de perfil altamente político en la que, como informó OKDIARIO, Bildu podrá imponer a sus miembros y vetar a los de otras formaciones. Y permitirá acceder a asistencia sanitaria y a las correspondientes indemnizaciones, en función del tipo y grado de lesión y hasta el fallecimiento.

A falta de desarrollo, la citada Ley, en su artículo 12, ‘Efectos de la declaración como víctima’, establece que las ayudas correspondientes se regirán a su vez por la Ley Foral de ‘ayuda a las víctimas del terrorismo’.

Equiparando en las cuantías a las víctimas de ETA con sus verdugos -que se consideren víctimas de ‘torturas policiales’- estos tendrán derecho, según la Ley, al equivalente al 30 por ciento de las cantidades concedidas por la Administración General del Estado en los mismos supuestos.

Las indemnizaciones previstas para las víctimas del terrorismo van desde los 75.000 euros por "incapacidad permanente parcial" al medio millón en casos de "gran invalidez". Las ayudas por "incapacidad permanente absoluta" son de 180.000 euros y por "incapacidad permanente total", de 100.000 euros. Por su parte, la cuantía por fallecimiento asciende a 250.000 euros. En este caso, la Ley establece que tendrán derecho de resarcimiento su cónyuge o, en su caso, y por este orden, padres, nietos, hermanos o abuelos, además -en inexistencia de estos- de hijos de la persona conviviente y menores en acogimiento familiar o preadoptivo si dependían económicamente del fallecido.

De esta forma, las ayudas serán así de hasta 150.000 euros para casos en que se acredite una "gran invalidez" o 75.000 si se acredita el fallecimiento por las causas contempladas en la Ley.

La Ley entró en vigor en abril de 2019 y fue recurrida por Partido Popular y Ciudadanos. Su propósito es "configurar el derecho al reconocimiento y, en su caso, reparación de las víctimas de motivación política generadas por la acción violenta de grupos de extrema derecha o por parte de funcionarios públicos, regulando los medios y mecanismos para que sean reconocidas como tales víctimas y, en su caso, como personas beneficiarias de los correspondientes derechos de reconocimiento y reparación integral".

En manos de Bildu
La declaración de víctima, que dará derecho a recibir asistencia sanitaria así como una indemnización, queda en manos de una ‘Comisión de Reconocimiento y Reparación’, que, de acuerdo a las mayorías del Parlamento navarro, estará en manos de Bildu.

Este órgano estará integrada por nueve miembros, entre ellos, el director general de Paz, Convivencia y Derechos Humanos y el del Instituto Navarro de la Memoria; además de dos peritos forenses y un psicólogo o psicóloga designados por el Instituto Navarro de Medicina Legal, "todos ellos con experiencia en materia de víctimas".

El resto, serán elegidos por mayoría absoluta en el Parlamento"entre los ciudadanos y ciudadanas mayores de edad que disfruten del pleno uso de sus derechos civiles y políticos y que cumplan las condiciones de idoneidad, probidad, cualificación y experiencia necesarias para ejercer el cargo". Estos candidatos serán propuestos al Parlamento de Navarra por los grupos parlamentarios, así como por las organizaciones y asociaciones que desarrollen su actividad en materia de "Derechos Humanos y Memoria" en la Comunidad Foral.

Esta comisión, que dispondrá de dotación a través de los Presupuestos autonómicos, determinará la condición de víctima de quienes acrediten una "vulneración de derechos humanos en un contexto de violencia por motivación política", añadiendo que podrán serlo en casos "en que hayan podido intervenir funcionarios públicos o particulares" bien "en grupo o de forma aislada e incontrolada". En caso de fallecimiento, sus familiares tendrán derecho a solicitar la declaración correspondiente y "a beneficiarse de la compensación económica en la forma que se determine reglamentariamente". Se aplicará a acciones cometidas a partir de 1950.

La ley excluye expresamente "las personas que resultaran fallecidas o heridas por la manipulación de armas o explosivos con el fin de realizar alguna actividad violenta, incluido el caso de que con dicha manipulación lo que se pretendiera fuera repeler o evitar actuaciones legítimas de las fuerzas y cuerpos de seguridad".

No obstante, sí ampara a las "víctimas de grupos de extrema derecha o funcionarios públicos", lo que incluye a etarras y afines a la organización terrorista ETA que se consideren como tal en el contexto de la lucha antiterrorista.

Política
Chivite asume la dictadura del euskera: fomentará la lengua del 7% de los navarros a costa del 93%
El PSN dará oxígeno a las leyes sobre el euskera que aprobó el Gobierno nacionalista de Uxue Barkos y que tanto criticó en la anterior legislatura.
Íñigo Zulet El Espanol  2 Agosto 2019

La candidata del PSN a la Presidencia de Navarra, María Chivite, avanzó este jueves las líneas maestras de su nuevo Gobierno, un ejecutivo de coalición entre las fuerzas de izquierda y los nacionalistas de Geroa Bai. Y hacia estos últimos, y en concreto hacia Uxue Barkos, la presidenta en funciones, dedicó numerosos guiños durante su discurso de investidura. “Reconozco su gestión y recojo su herencia”, aplaudió Chivite con el fin de ganarse el apoyo de los que a partir de ahora serán sus socios.

En este sentido, y desde la tribuna, la socialista navarra abogó por alcanzar “un amplio acuerdo social y político en torno al euskera, una lengua propia”. Un idioma que, paradójicamente, ella no habla. De hecho, el desconocimiento de la “lengua propia”, como Chivite se refirió al vasco, obligó a la futura presidenta a utilizar los auriculares de traducción simultánea. Lo hizo en dos ocasiones. Primero se enchufó los cascos durante el discurso de Uxue Barkos, la líder de la marca navarra del PNV. Y también recurrió al servicio de traductores que ofrece la cámara foral cuando intervino Bakartxo Ruiz, portavoz de EH Bildu, formación con la que Chivite necesita contar -vía abstención- para alcanzar el Palacio de Navarra.
Sólo lo habla un 6,7%

“La política lingüística se debe abordar desde la realidad de nuestra comunidad”. Lo cierto es que esa “realidad”, según los últimos datos, hablan de un retroceso en el empleo del euskera. En la Comunidad Foral tan sólo un 6,7% de los ciudadanos utiliza el vasco de modo cotidiano, según un estudio de la Universidad Pública del País Vasco. Es más, esa cifra se rebaja hasta el 2,9% en la capital, Pamplona.

El Español opina
Con cascos en Navarra: Los navarros, víctimas de un pacto contra natura porque Chivite asume reivindicaciones claves de los separatistas

EL RUGIDO DEL LEÓN
En la pasada legislatura, los de Chivite se mostraron críticos con la Ley Foral del Euskera que sacó adelante el Gobierno cuatripartito de Uxue Barkos. Varios parlamentarios socialistas la rechazaron afirmando que la norma nacía de “un interés nacionalista sin fundamento” y que conducía a crear “una visión de Navarra que no es la real”. Ahora, el PSN rebaja el tono. “Elaboraremos el segundo plan estratégico del euskera”, anunció Chivite este jueves.

Guiños al vasquismo
Y aunque el viraje hacia posiciones más blandas con el vasquismo se haya verbalizado este jueves, con constantes gestos de la candidata socialista a sus nuevos compañeros de viaje, el giro no es nuevo. Ese peaje del PSN ya se demostró en el preacuerdo alcanzado a comienzos de julio con Geroa Bai, Podemos e Izquierda-Ezkerra.

Chivite no logra la confianza del Parlamento navarro para ser investida presidenta.

En ese documento, de 77 páginas, los socialistas dejaban la puerta abierta a mantener la política lingüística puesta en marcha por el anterior gabinete. Entre otros puntos, se habla de “desarrollar de forma progresiva la oferta educativa del euskera”, “apoyar al euskera en las expresiones culturales”, “impulsar un amplio acuerdo social y político en torno al euskera, reflejo de la idiosincrasia y realidad socio-lingüística navarra”.

También se hace hincapié en “alejar definitivamente al euskera del debate partidista, la confrontación y desterrar sentimientos de discriminación en la ciudadanía”. Pero, a pesar de esos objetivos, Chivite firma mantener la polémica ley del uso del euskera en las Administraciones Públicas de la Comunidad Foral, al menos durante un año más.

Ese controvertido decreto del euskera fue aprobado por el anterior Gobierno, e imponía esta lengua en el acceso de plazas de la administración pública. Una ley que el PSN rechazó con firmeza pero a la que ahora da oxígeno.

La votación
La de este jueves fue la primera sesión de un proceso en dos actos, ya que la candidata socialista no consiguió los votos necesarios para obtener mayoría absoluta en el legislativo navarro, compuesto por 50 parlamentarios. Chivite cosechó 23 votos a favor de PSN, Geroa Bai, Podemos e Izquierda-Ezkerra, y 27 en contra de Navarra Suma (UPN, Ciudadanos y PP) y de EH Bildu.

Los parlamentarios se darán cita este viernes y en esa ocasión Chivite sólo precisa de mayoría simple, por lo que la decisión de EH Bildu de que cinco de sus siete parlamentarios se abstengan permitirá su investidura como presidenta con 23 votos a favor, 22 en contra (20 de Navarra Suma y 2 de Bildu) y 5 abstenciones (Bildu).

Más –y menos– que un club
Andrés Amorós ABC  2 Agosto 2019

A lo largo de la vida, muchos españoles cambiamos de lugar de residencia, trabajo, automóvil, pareja, partido político... pero no cambiamos de club de fútbol. Desde chicos, razones sentimentales nos llevan a ser partidarios de un equipo: antes, coleccionábamos sus cromos; ahora, compran sus camisetas. Así seguimos, toda la vida, con fidelidad absoluta a esos colores.

Toda regla tiene su excepción. Hace poco, un amigo mío, catalán, se quedó estupefacto cuando su hermano, del Español, toda la vida, le dijo que se había pasado al Barcelona. «¿Por qué?». La respuesta fue tajante: «Porque defiende lo nuestro». Es decir, la separación de la odiada España.

A ese disparate se ha llegado. Naturalmente, lo niegan los directivos y muchos partidarios del Barcelona: dicen que no quieren la independencia, solamente «el derecho a decidir», «una solución política a un conflicto político», «el democrático derecho al voto», etcétera.

No admiten que eso infringe la Constitución, votada por la mayoría de los españoles; incluidos, por supuesto, los catalanes. Según los datos oficiales, 2.701.870, el 91% de los votos emitidos, frente a 137.845, que votaron «no». Sólo otras cuatro regiones españolas (Andalucía, Canarias, Cantabria y Murcia) superaron a Cataluña en su apoyo. Eso no impide que pretendan ahora decidir algo que corresponde a todos los españoles y que un delito no tenga consecuencias.

Desde hace años, el Barcelona se ha apuntado a estas quimeras, tolerando y patrocinando manifestaciones de carácter claramente independentista. En las últimas elecciones a presidente del club, todos los candidatos (repito: todos) coincidían en eso. El más claro fue Laporta, que, directamente, pidió el apoyo de los socios independentistas: «Fútbol y política siempre han ido unidos. El Barça tiene que estar a favor del derecho a decidir de los catalanes».

Más cauto fue el ganador, Bartomeu, pero, el 11 de enero de 2016, felicitó así a Puigdemont: «Que el acierto os acompañe en esta etapa histórica apasionante que hoy vive nuestro país». Y, al comenzar el juicio del «procés», declaró: «Es un juicio injusto, que se desarrolla en un marco procesal, cuando el Barcelona ya pidió en su día que el conflicto se resolviese en el marco político. El Barça, como club, defiende el derecho a decidir».

En febrero de 2019, el Barcelona ha anunciado que retira las medallas otorgadas a Franco, en 1971 y 1974, porque «ha sido una demanda histórica de nuestros socios». No lo hicieron antes porque no había constancia alguna de eso en las actas de la Junta, pero, gracias a un notable trabajo de investigación -dicen- sí se han encontrado pruebas gráficas.

No hacía falta tanto trabajo, bastaba con acudir a las hemerotecas para documentar algunos hechos:

1. El 27 de mayo de 1951, el Barcelona ganó 3-0 la Copa del Generalísimo, en Chamartín. (Ha ganado esa Copa 9 veces frente a 6, el Madrid: ya se ve a quién apoyaba el Régimen). Su emocionado presidente, Agustín Montal, se quitó la insignia de oro y brillantes del club y, allí mismo, se la impuso a Franco. (El 11 de octubre, la junta directiva decidió entregarle a Montal una nueva insignia).

2. El 13 de octubre de 1971, la junta directiva del Barcelona, con Samitier, fue recibida en audiencia por Franco, en el Palacio del Pardo. Como agradecimiento por su ayuda para la construcción del nuevo pabellón polideportivo del club, le entregaron la medalla de oro del Palacio Blaugrana.

3. El 27 de febrero de 1974 -tres días antes de la ejecución de Puig Antich-, la directiva del Barcelona fue de nuevo al Pardo, a entregar a Franco la medalla de oro del 75 aniversario del club.

4. El 20 de noviembre de 1975, al enterarse de que Franco había muerto, el gerente, Jaime Rosell (padre de Sandro, el futuro presidente) hizo retirar de las instalaciones del club la placa de los «caídos por Dios y por España» y un busto de Franco. Cuenta Montal Costa que se les cayó al suelo y se rompió: no era de bronce, como creían, sino de yeso.

Durante el franquismo, en momentos de graves dificultades económicas, el Barcelona se benefició de tres recalificaciones de terrenos, que le solucionaron la papeleta: una, en 1951, gestionada por el presidente, Miró Sans; otra, en 1955, gracias a Acedo Colunga y al alcalde Porcioles, que fue nombrado «socio de honor»; otra más, en 1965, por Juan Gich y Torcuato Fernández Miranda.

En aquellos años, no era el Barcelona el único club que homenajeaba a Franco pero negarlo ahora no tiene sentido. Dicen que no queda ningún documento en los archivos del club. No he tomado estos datos de la «malvada prensa centralista» sino de «La Vanguardia» (hasta 1978, «La Vanguardia Española»), tan poco sospechosa de anticatalanismo.

El famoso eslogan «más que un club» lo formuló, el 17 de enero de 1968, Narcís de Carreras, en su discurso, tras ser elegido nuevo presidente. (En 1973, lo adoptó Agustín Montal). Conviene recordar el artículo que ese mismo Narcís de Carreras había publicado, en «La Vanguardia», el 1 de octubre de 1960, con motivo del Día del Caudillo»: «Sirviendo a España es como mejor trabajamos por Cataluña. La grandeza de la Patria debe constituir la ilusión de todos los españoles de todas las latitudes y el servicio a España, la obligación de todos los ciudadanos... La Patria lo reclama y el Generalísimo lo merece».

Las finalidades del club, según sus Estatutos, no son políticas. La primera y principal, «el fomento, la práctica, la difusión del fútbol» (y otros deportes).

Contribuyó mucho a crear el mito de un equipo antifranquista el escritor Manuel Vázquez Montalbán (que, por cierto, escribía en castellano). En 1987, proclamó que el Barça es «el ejército de un país desarmado», el símbolo de «un pueblo perdedor, despreciado, sometido al yugo tiránico de las hordas centralistas, una víctima privilegiada». Ese victimismo sigue vivo.

He anotado hechos, no opiniones. El lector sacará sus conclusiones. Algunas son evidentes: ha tardado bastante tiempo el Barcelona en darse cuenta de lo malvado que era Franco. Como ha recordado Pérez Reverte, el refrán clásico ya hablaba de «dar lanzadas a moro muerto». Intentar reescribir la historia es algo típico de todas las dictaduras.

Cuando el Barcelona era sólo un equipo de fútbol, un gran equipo, tenía muchos partidarios, en toda España. Al alinearse con el independentismo, ha colocado a esos partidarios en una situación muy incómoda. Si llegara a realizarse su utopía independentista, el Barcelona jugaría en una Liga exclusivamente catalana, apasionante, para sus partidarios, y seguida con fervor, sin duda, en el mundo entero. Es el riesgo de querer ser mucho más -y mucho menos- que un equipo de fútbol.
-------------------------
Andrés Amorós es catedrático de Literatura Española.

Recortes de Prensa   Página Inicial