AGLI Recortes de Prensa   Domingo 4 Agosto 2019

El PSOE como problema
Alejo Vidal-Quadras vozpopuli  4 Agosto 2019

La inefable Carmen Calvo ha declarado que para el PSOE “el adversario natural es la derecha”, lo que visto desde una perspectiva ideológica puede ser una afirmación con sentido. Ahora bien, esta apreciación genérica suscita una serie de preguntas inquietantes. Si el adversario “natural” es la derecha, entendida esta confrontación en términos de modelo económico y social, es decir, presión fiscal, volumen del Estado, mercado laboral, competitividad de la economía, sistema educativo, alcance y coste de los servicios sociales y demás ámbitos en los que se distinguen tradicionalmente los que se autodenominan “socialistas” de los que descalifican como “conservadores” o en ocasiones “neoliberales”, ¿quiénes son entonces los aliados “naturales” de la formación en la que milita con fervor la semialfabetizada vicepresidenta? ¿Podemos, que repudia el libre mercado, la separación de poderes, la monarquía parlamentaria, la democracia representativa, la unidad de España, los símbolos nacionales, la Unión Europea y la OTAN? ¿O son quizá sus compañeros de viaje obligados los presuntos golpistas catalanes, supremacistas, separatistas, vulneradores sistemáticos de derechos individuales fundamentales, encarcelados a la espera de sentencia por gravísimos delitos y cuyo proyecto manifiesto y confesado es la destrucción de la Nación, matriz de nuestras libertades, vector histórico de nuestra presencia en el mundo y garantía de nuestra prosperidad y seguridad?

¿Qué decir de su aceptación como colaboradores explícitos o implícitos de los defensores de la violencia criminal como instrumento de acción política, de los amigos de asesinos vesánicos a los que cubren de alabanzas y honran con homenajes y que pugnan también tenazmente por liquidar la Constitución del 78 y a España como entidad colectiva identificable? ¿Son, pues, Casado, Rivera y Abascal, que jamás han hecho ni dicho nada que no sea respetuoso con la democracia, con la resolución pacífica de los conflictos, con la forma de Estado y con el ordenamiento básico vigente, sus oponentes por definición mientras que Otegi, Torra e Iglesias, compinches de matarifes, quebrantadores sistemáticos de la ley, colectivistas totalitarios y secesionistas contumaces poseen de manera graciosa, por la esencia misma de las cosas, la categoría de potenciales amigos y viajeros a su lado en un itinerario común?

El concepto de lo “natural” de la descubridora de que el dinero público no es de nadie y monopolizadora –“mira, bonita”- del feminismo justiciero, es sin duda un tanto extraño. Muchos observadores imparciales que contemplan nuestro actual galimatías desde la serenidad de la distancia más allá de nuestras fronteras consideran que lo natural sería un Gobierno de concentración de las tres principales fuerzas nominalmente comprometidas con la Constitución, la civilización occidental y los valores de la sociedad abierta para preservarlos frente a los que no ocultan su propósito de destruirlos. Ante una amenaza de carácter existencial, tan grave en su origen interno como sería una invasión extranjera que pretendiera sojuzgarnos y borrarnos de la faz de la tierra, lo obvio, como sucedió en el Reino Unido en 1941, es una gran coalición de patriotas para evitar el desplome de la convivencia en libertad, el imperio de la ley, la soberanía nacional y la paz civil. Lejos de esta clara necesidad, el PSOE de Pedro Sánchez se junta con lo peor y más tóxico de nuestros lares poniendo en peligro la supervivencia de la Nación.

La pregunta inevitable es si esta extraña deriva de la centenaria organización del puño y la rosa corresponde a la obsesión maníaca de su actual Secretario General por ejercer el poder con independencia de cualquier otra consideración o se encuentra instalada en su entraña desde su fundación. En este aspecto, hay que tener presente que los principales dirigentes socialistas descabalgaron a Sánchez de la jefatura del partido hace tres años precisamente para impedir que hiciera lo que ahora está haciendo en Navarra y otras Comunidades, así como en numerosos Ayuntamientos, y que no ha culminado a nivel nacional porque las exigencias de Podemos han resultado excesivas para la plena satisfacción de su ego.

Sin embargo, esta actuación sensata de la cúpula fue desautorizada poco después por las bases, que repusieron en su puesto al hoy presidente del Gobierno en funciones, avalando por tanto el desafuero de la moción de censura y sus presentes arrumacos con las siglas deletéreas del independentismo, del chavismo y del brazo institucional del terrorismo. El mal que aqueja al PSOE no puede en consecuencia ser atribuido a un mero episodio asociado a un líder con unos determinados rasgos patológicos en su personalidad, sino que más bien parece ser de índole más profunda. Los precedentes históricos de su ejecutoria durante la II República, notablemente el asesinato de Calvo Sotelo, la revolución frustrada de 1934 y el pucherazo electoral de 1936, favorecen esta segunda tesis. La triste conclusión es que si el PSOE es un problema para España, España sufre un serio problema de viabilidad.

La paradoja de Andalucía
Carlos Herrera ABC 4 Agosto 2019

Hace no demasiados meses, puede que años, la Comunidad Autónoma de Andalucía representaba la resistencia heroica del socialismo a dejarse avasallar por la corriente de voto que dio mayoría al centro-derecha español en prácticamente todas las administraciones. Andalucía venía a ser una suerte de refugio para los que veían con horror cómo se desmoronaba el edificio zapaterista como consecuencia de su propia inoperancia y, también, del signo cíclico de los tiempos políticos. Ahora, recuperada la izquierda y -si hacemos caso a la última carga de intención del CIS- lanzada a la mayoría total y a la presencia en la mayoría de comunidades, la situación ha tornado y ha creado una paradoja particularmente curiosa: Andalucía vuelve a ser un refugio, sólo que al revés: ahora, los liberales y conservadores españoles tienen puesta su mirada en un nuevo gobierno que ha venido a sustituir el gastado, y a lo que se va viendo, tan poco operativo como viciado método de gobernar socialista.

Andalucía es, a poco rigor que se quiera aplicar al paradigma, la comunidad autónoma española de mayor potencial. Varias razones me invitan a afirmar algo tan categórico y que no necesariamente ha de ser compartido por todos. La andaluza es una tierra que posee, por ejemplo, 1.500 kilómetros de costa debidamente abrigados por temperaturas de acogida que hacen de la estancia una experiencia placentera la mayoría de meses del año. Pero hay diversos atractivos empresariales, culturales, sociales y ambientales que la hacen más que sugerente: uno de los tres puertos más importantes de España y del Mediterráneo es el de Algeciras; reservas de la biosfera, parques naturales y la joya medioambiental de Doñana; la agricultura innovadora más importante del continente en Almería; un sector pesquero de alcance esencial; ciudades de leyenda en el mundo, Sevilla, Granada, Córdoba; la pujanza industrial y turística de la museística Málaga; masa crítica de ocho millones de personas y un territorio semejante al de Portugal. Y algo más: Andalucía es el lugar al que todos quieren venir alguna vez y en el que a muchos les gustaría vivir. Incluso me atrevo a decir del que a muchos les gustaría ser, obviando su primera patria. Por demás: no conozco ningún rico que haya emigrado al norte; sí al contrario.

Con mimbres estructurales, naturales y tradicionales de estas dimensiones, ¿cómo ha sido posible que Andalucía, más allá de revoluciones industriales que le fueron negadas en su momento, encabece todos los registros negativos habidos y por haber, desde el paro hasta la eficacia educativa, después del chorro de millones que ha llegado en forma de fondos de cohesión? Hay una respuesta simple y tendenciosa que, en muchas ocasiones, surge de forma automática: los andaluces sois unos indolentes y no obtenéis fruto de vuestra potencialidad. Pregúntenle a los catalanes por los andaluces que fueron allí a trabajar y por el resultado de su colaboración en el crecimiento de esa comunidad. Dejémonos de convicciones absurdas y gastadas y convengamos algo cierto: una densa parte del censo andaluz ha sucumbido ante el atractivo letal del clientelismo; pero hagámoslo también en un hecho incontrovertible: la gobernanza lenta, plomiza, de poca operatividad de los casi cuarenta años de socialismo andaluz tiene mucho que ver en el hecho estupefaciente de que Andalucía, por ejemplo, reciba menos inversión extranjera que comunidades mucho menores como la asturiana, por ejemplo.

Así ahora, un nuevo gobierno no sujeto a ese indisimulado aburrimiento institucional y ejecutivo que lucieron los anteriores, ha puesto en marcha algunas medidas interesantes que empiezan a mostrar algún signo de eficacia. La alternancia política, siempre aconsejable cuando se producen muestras claras de abotargamiento en la gestión, permite contrastar métodos y resultados, los cuales, en buena lógica, han de ser vistos con luces largas y valorados con el paso de algunos años. No obstante, con unos primeros gestos y algunas decisiones políticas inéditas en Andalucía, los recién llegados han comenzado a ver un asomo de mejora que podríamos comparar al que experimentan los cuerpos más o menos sanos ante la aplicación de tratamientos acertados. Bajar los impuestos, en la medida en la que pueden hacerlo las comunidades autónomas, y solventar medianamente algunas injusticias como Sucesiones y Patrimonio, es una forma de lanzar un mensaje a aquellos que quieran emprender sin necesidad de enfrentarse a sacamantecas socialdemócratas, sean del PSOE o del PP. En virtud de un clima menos viciado que el anterior y al sencillo gesto de abrir ventanas y simplificar las cosas, se están viendo unas evoluciones que se resumen en determinados datos: la exportación andaluza ha alcanzado el mayor superávit comercial de su historia en el periodo enero-mayo; el índice de confianza empresarial ha crecido en el primer trimestre muy por encima de la media nacional: de hecho, el tejido industrial andaluz ha mostrado mayor dinamismo que el del resto de España en virtud del número de empresas creadas y el correspondiente aumento de puestos de trabajo, que ha crecido más que en otras comunidades. La llegada de turistas internacionales ha aumentado el doble de la media y la salida de andaluces también.

Andalucía triplica la media española en el crecimiento de viviendas visadas en los cuatro primeros meses del año, ve crecer el número de hipotecas solicitadas y el del capital prestado. La producción industrial, en un contexto de estancamiento nacional, ha crecido por encima del 2,3%, al igual que su cifra de negocios. Un indicador que siempre orienta acerca del dinamismo de una economía o del estancamiento de la misma es el consumo de productos petrolíferos, que nos orienta acerca de la demanda interna: evidentemente, ha crecido por encima de la media. Pero el índice de confianza de los mercados y de todo tipo de observadores particulares se mide en la capacidad que tienen las administraciones de financiarse: a ti te dejarán dinero si tienen confianza en recuperarlo con el correspondiente beneficio. Cuando comunidades de trascendencia industrial indiscutible como Cataluña han visto cerrados todos los mercados financieros -superando ese contratiempo gracias al «funesto» gobierno de España-, Andalucía ha alcanzado en cinco meses casi el total de la financiación programada para 2019, lo que supone obtener la confianza de inversores, tal como ha vaticinado JP Morgan, en cifras muy superiores a las precedentes. El déficit público andaluz ha sido reducido de forma asombrosa y, consecuentemente, también su deuda. Y así.

Son sólo indicios, muestras de recuperación de un enfermo inexplicable al que, por el momento, se le ha aplicado una terapia nutrida, fundamentalmente, de sentido común. Andalucía contempla como posible un crecimiento del PIB esperanzador para el próximo ejercicio y, si ningún obstáculo se cruza en forma de crisis motivada por errores ajenos o políticas decimonónicas y caducas a nivel estatal, el despertar de letargos inducidos puede ser una realidad repleta de oportunidades para todos.

Para hacer que esa paradoja del sur se convierta, en realidad, en una metáfora andaluza. Esa que haga que la Esperanza, por fin, ya tenga qué ponerse.

Carta abierta de Hablamos Español a Pedro Sánchez
Gloria Lago. latribunadelpaisvasco 4 Agosto 2019

Estimado Señor Presidente,

Ante el anuncio de su intención de entrevistarse con colectivos de la sociedad civil, me dirijo a usted para pedirle que incluya a la asociación que presido, Hablamos Español, entre las ONG cuya labor, opinión y propuestas va a tener en consideración.

Hablamos Español es una asociación que trabaja en toda España para lograr que los derechos lingüísticos de las personas hispanohablantes sean respetados por parte de las administraciones públicas. Intentamos conseguir, sobre todo, que los niños cuya lengua materna es el español puedan disfrutar del beneficio de tenerla como vehicular en la enseñanza.

Sr Presidente, en España hay niños que pueden estudiar en su idioma y otros que no pueden hacerlo. Para justificar esta discriminación se nos dice que se trata de algo imprescindible para recuperar hablantes para las lenguas de España diferentes del español y también quieren convencernos de que esto se hace por su bien.

En las comunidades autónomas con más de una lengua oficial, estudiando la otra lengua como asignatura durante todas las etapas educativas se puede alcanzar una buena competencia oral y escrita. Es verdad que si también se estudian Ciencias Naturales, Sociales, Biología, Filosofía y todas las demás asignaturas en esa lengua se adquiere en ella más vocabulario y fluidez, pero toda esa terminología, todas esas palabras dejan de aprenderse en español y se ralentiza y entorpece el aprendizaje al alumnado hispanohablante.

Como mejor estudia un niño, como mejor adquiere conocimientos y el registro culto en su propia lengua es estudiando en su lengua materna. Es de sentido común comprenderlo, es axiomático como dijo la UNESCO en 1953, lo sabe quien está sometido a esa inmersión obligatoria parcial o total y lo saben sus familias. Es por eso que no encontrará usted país civilizado en el mundo donde se someta a los pequeños a este tipo de restricciones.

Los defensores de las teorías de los niños esponja y de que el español se aprende en la calle elaboran informes en los que se maquillan resultados académicos y pruebas que evalúan la competencia lingüística. No voy a valorar los motivos que les llevan a manipular la realidad para intentar hacernos creer que una resta es una suma, el objeto de esta carta es poder llegar a usted para trasladarle los testimonios de muchas familias perjudicadas, la impotencia que sienten al ver que les quitan algo tan valioso, los casos de familias hispanohablantes que se trasladan a otra comunidad autónoma y no pueden escolarizar a sus hijos en español, los de niños con problemas de aprendizaje, de audición y tantos otros menos favorecidos a quienes la imposición de lengua perjudica todavía más que al resto.

Dice usted que busca reunirse con colectivos que califica de progresistas. Si de progresar se trata le preguntaría, ¿qué ha traído más progreso a un país que una buena educación?. Su partido siempre ha tenido a gala haber sido el artífice de implantar la educación universal en España, de haber logrado romper barreras de desigualdad. La imposición de lengua es una fuente de discriminación y de desigualdad entre el alumnado de diferentes autonomías y también entre familias de diferente poder adquisitivo y formación. Las familias con menos recursos culturales no pueden llenar vacíos con su personal implicación, aquellas con menos recursos económicos no pueden suplir carencias con clases de apoyo ni pagar un colegio privado donde escapar de este disparate.

Curiosamente, en esos colegios de élite, los más caros, no se somete al alumnado a inmersión obligatoria. ¿Sabe usted que algunos sitios de España numerosas familias están abandonando la escuela pública por este motivo aún teniendo que afrontar unos gastos difícilmente asumibles para ellos?

Sr. Presidente, me gustaría poder trasladarle lo que nos decían los cientos de miles de personas que se acercaban a nuestras mesas para firmar, el año pasado, a favor de nuestra ILP de ley de libertad de elección de lengua y lo que nos cuentan ahora quienes se acercan a nuestras carpas o nos escriben buscando información, asesoramiento y apoyo. Entre ellos hay votantes de diferentes partidos, personas que comprenden que algo tan bueno como la enseñanza en lengua materna trasciende colores y siglas.

Atentamente,
Gloria Lago, presidente de la Asociación Hablamos Español
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Hacerse perdonar por ETA
FRANCISCO ROSELL El Mundo 4 Agosto 2019

Ya lo cantó la voz rota de Bob Dylan en una de sus composiciones: «No se necesita al hombre del tiempo para saber de qué lado sopla el viento». Mucho menos cuando, prolongando las senda emprendida por Zapatero y sus componendas con ETA, mientras devaluaba el Pacto Antiterrorista que suscribió con Aznar para salvar la cara ante la opinión pública, el actual secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, se ha asegurado la abstención del brazo político de la banda armada para su reinvestidura (en suspenso), tras respaldar la moción de censura Frankenstein contra Rajoy, así como para aupar a su conmilitona María Chivite (consumada) a la Presidencia de Navarra.

De esta guisa, legitima como sosias a una hermandad sangrienta que antes legalizó su predecesor Zapatero, quien rompió con el legado socialista. Atendiendo a las exigencias de PNV y Bildu, que así se lo compelieron de manera tan explícita como persuasiva para poder apoyar su investidura, Sánchez ha antepuesto sus intereses personales a los de la Constitución que se comprometió cumplir y hacer cumplir. De un tiempo a esta parte, el PSOE concluye deambulando por allí por donde prometió que nunca transitaría.

En este contexto, es lógico que Bildu se venga arriba. Se cobra en los despachos lo que no obtuvo sembrando el espanto, pero se resarce poniendo tributo a su sometimiento. No sólo no condena el millar de asesinatos -muchos aún sin aclarar-, sino que jalea a sus autores al abandonar la prisión una vez cumplidas unas penas irrisorias, cuando no infames, en comparación con el número de sacrificios humanos perpetrados. En pocas ocasiones rinde más pertinente el esclarecido aserto ciceroniano de Summum ius summa iniuria (Sumo Derecho, suma injusticia).

No obstante, la entrega de Navarra al nacionalismo -con el voto decisorio de Bildu- a cambio de una Presidencia que necesitará de todos los confabulados hasta para decir esta boca es mía, supone franquear una puerta de improbable retorno y que rememora la leyenda que figura a la entrada del infierno de Dante: "¡Perded cualquier esperanza!".

Sánchez ha ido más lejos de lo que anduvo Zapatero, si bien con la complacencia del maestro que ve culminada su labor por medio de un discípulo en el que nunca reparó. Escrito está en las actas secretas de la transacción zapateril con ETA. Tras el coche bomba del fin de año de 2006 contra la Terminal 4 del aeropuerto de Barajas, en el que fueron asesinados Diego Armando Estacio y Carlos Alonso Palate, el PSOE propuso a los comisionados del crimen un Estatuto único para el País Vasco y Navarra. Sentados en la mesa Arnaldo Otegi y Rufino Etxeberria por Batasuna y Jesús Eguiguren, presidente del PSE, y el ex consejero de Interior Rodolfo Ares por el PSOE, estos últimos promovieron, con dos cadáveres aún calientes sobre la tabla del forense, modificar ambos Estatutos de Autonomía para que transfiriesen sus facultades ejecutivas y legislativas.

Ni que decir tiene que ambos propósitos se acelerarán con el nuevo Ejecutivo navarro tras el correspondiente proceso de intensificación de la euskaldunización impulsado por el gabinete saliente de la nacionalista vasca Uxue Barkos. Por eso, la entrega de la Comunidad Foral por parte del PSOE al nacionalismo vasco es peor que un crimen, un error, atendiendo a la memorable sentencia de Antoine Boulay de la Meurthe, si bien atribuida a Fouché y Talleyrand. Tras el secuestro y ejecución del duque de Enghien, pariente del decapitado Luis XVI, asilado en Alemania, Napoleón despertó a la somnolienta nobleza europea. Forjó una frenética alianza en su contra que originaría su fatal fin.

A nadie se le escapa que Navarra ha sido siempre una apetencia irrenunciable para el PNV y para ETA, pues todo nacionalismo es, en su esencia, imperialista. Con la excusa de ampliar su espacio vital -expresión que puso en boga el nazismo- y del derecho a nación propia de toda lengua, busca extenderse en derredor y conlleva un continuo dolor de cabeza, al margen de que se aloje dentro o fuera del seno maternal.

Lo llamativo es que, cuando la coalición de partidos constitucionalistas Navarra Suma consiguió una victoria contundente -20 de los 50 escaños- en las elecciones forales de mayo, como reacción ciudadana a cuatro años de excesos nacionalistas de Geroa Bai, franquicia del PNV, un partido que se proclama constitucionalista como el PSOE -que sólo cosechó 11-, en lugar de facilitar un Ejecutivo acorde apueste, por el contrario, por liderar un frente nacionalista que fía la llave de su gobernación a Bildu. Su abstención era ineludible para que María Chivite pueda consumar la ambición que Zapatero imposibilitó a su tío Carlos, mano derecha de Fernando Puras, al impedirle la dirección federal una conchabanza de ese tenor.

A esta alianza de la vergüenza del PSOE con ETA, que había obrado antes que Bildu entrara en la Mesa del Parlamento y que hace retroceder a los socialistas a la época preconstitucional en la que defendía el derecho de autodeterminación, la conceptúa Chivite de un acuerdo de corte social por medio de un Gobierno plural de izquierdas para el progreso de Navarra. Al tiempo, se justifica con que ETA lleva años sin matar. Como si hubiera que agradecerle su eliminación a manos de los cuerpos policiales españoles, junto a la colaboración francesa, después de años de permitirle las autoridades galas que convirtieran al país vecino en el refugio de su impunidad.

En el colmo de la inmoralidad, los socialistas navarros justifican su indecente apaño con que "ya está bien de vivir de las rentas de ETA". Que se lo pregunten, sin salir siquiera de casa, a las viudas y huérfanos de los socialistas tiroteados por los pistoleros de sus socios parlamentarios. Como asevera Joe Griffin en Cinco minutos de gloria y recuerda tantas veces Santiago González en este periódico, "a la gente lo que más le gusta es darle la mano a un asesino".

De momento, baste como botón de muestra el gesto de arrobo de Chivite y Sánchez tratando de cortejar a sus portavoces parlamentarios de ETA implorarles un poquito de por favor para ser presidentes sin importarles tal pecado original. Cúmplese la profecía de la madre de Joseba Pagazaurtundua que, referida a Patxi López, hoy se puede extender a todo el PSOE, pues todos otorgan callando: "Ya no me quedan dudas de que cerrarás más veces los ojos y dirás y harás muchas más cosas que me helarán la sangre, llamando a las cosas por los nombres que no son. ¡Qué solos han dejado a los muertos!".

Admitiendo la resistencia humana frente a la evidencia, cualquiera deduciría que el PSOE contempla el áspid etarra como si fuera un doméstico animal de compañía. Como aquella mujer que se amigó tanto a una pitón de cuatro metros que no se le ocurrió mejor cosa que meterla en su cama para dormir juntas. Era tal la comunión que la pena se apoderó de ella al notar que el ofidio dejó de comer tratando de confortarla con todos los medios a su alcance. Ni por esas. Compungida, acudió al veterinario, a quien le transmitió su sensación de que el animal parecía pedirle algo que ella no atinaba a elucidar. "Señora -diagnosticó-, su serpiente cada vez que la abraza está midiéndola para averiguar si usted cabe dentro y ha dejado de comer para hacer sitio, de modo que pueda tragársela de un bocado". La incauta mujer salió horrorizada. Había creído que el animal la miraba con los mismos ojos que ella cuando la serpiente sólo apreciaba en su benefactora una suculenta presa a la que devorar en un santiamén.

Como la víbora de la fábula, Bildu se hace el cuerpo reclamando normalizar los actos de enaltecimiento del terrorismo y anunciando más romerías de este jaez, merced a la estupidez supina de quienes parecen quererse hacer perdonar por los vástagos de ETA. Al tiempo que se encumbra a los asesinos, sus víctimas son condenadas al silencio. Así, el secuestrador y carcelero de Ortega Lara es aclamado y vitoreado. Entre tanto, su torturado, tras ser rescatado al cabo de año y medio de secuestro en un zulo que debiera figurar en el museo del horror, como en Alemania con el nazismo, es estigmatizado por militar en un partido (Vox) al que el presidente en funciones sitúa fuera del ámbito democrático. En cambio, reduce a meras discrepancias sus desencuentros con la turba que carga a sus espaldas un gran número de crímenes, entre ellos muchos socialistas. Debido a esta deriva, ETA sustancia sus objetivos merced al entreguismo de políticos que hablan como Churchill y actúan como Chamberlain. Parece la hora estelar de los asesinos ante la penumbra que envuelve a los resistentes de la democracia.

Tras un periodo de dignidad y justicia en el que se les reponía en un lugar de honor tras la explosión de dolor que supuso el secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco, ahora se les pretende enviar al desván de la Historia. Como en los años de plomo en los que sus féretros debían ser sacados por la puerta trasera de las iglesias. A la deserción de parte de la izquierda, se suma la general incomparecencia de sus intelectuales, salvo honrosas excepciones como los dos grandes Fernandos vascos (Savater y Aramburu), así como esa equidistancia que tan bien tradujo Mario Camus en un gesto de sinceridad. Realizador de unas 40 películas y series, entre ellas Los santos inocentes y La colmena, confesaba en 2012, en un coloquio sobre El terrorismo de ETA a través del cine, que meterse en el mundo del terrorismo "es delicado". Se corría el riesgo de que le quieran ubicar "en un sitio o en otro". "Imagínense una película sobre Ortega Lara", apostillaba quien integra un gremio capaz de colgarse todo tipo de lazos y agitar causas de toda laya, pero renuente a guardar un minuto de silencio por la sangre derramada por ETA.

Por desgracia, quienes proclaman que ETA fue aniquilada no han sido consecuentes con sus prédicas. Y eso que, en 2017, el etarra Urrusolo Sistiaga ponderaba lo siguiente: "Hay organizaciones que ganan su lucha, como en Cuba o en Nicaragua. Otras negocian su final, como el IRA cuando ven que las reivindicaciones no avanzan. Pero hay otras que pierden su lucha sin más, sin nada a cambio, sin que medie siquiera una conversación que fructifique en un acuerdo. Ése es el caso de ETA y esa es su derrota".

Empero, quienes determinan quiénes son héroes o facinerosos, a capricho, son los dueños del adjetivo, de modo que, "si matas a un hombre, no ha sucedido nada; si alguien te llama asesino, entonces has cometido un asesinato". Ello posibilita que, lejos de pudrirse en la cárcel, los forajidos etarras sean alzados como héroes ante la incomparecencia de quienes mendigan sus votos para atesorar un poder provisional. Es más, se les faculta para poner la historia del revés. Por eso, el mayor temor de Primo Levi, superviviente de Auschwitz, no era tanto que las futuras generaciones no compartieran su dolor como que no reconocieran la verdad.

A causa de tanta indignidad e injusticia, la tragedia del casi millar de asesinados por ETA puede quedar en estadística, como diría Stalin, olvidándose que encierra un millar de tragedias sobre las que no debe habitar el olvido, Todo malicia, desde luego, que la historia de la revuelta cívica contra el chantaje etarra terminen pergeñándola sus hijos con la tinta roja de la sangre de sus crímenes.

Si Zapatero se jugó la carta de ETA -transigiendo con atentados como el de Barajas-, Sánchez hace lo propio con Bildu. Esta extensión de ETA maneja sus bazas con la ventaja de hacerlo frente a quien ha quemado las naves con esta travesía al averno. No extrañe, pues, que Otegi se jacte de haber hecho al PSOE rehén. Con esta especie de Síndrome de Estocolmo socialista, no parece preciso inquirir al hombre del tiempo para discernir de qué lado rula el viento. Luego, cuando descargue la tormenta, nadie se llame andana.

Radiografía de Bildu tras ETA: 1.282 cargos y 2,4 millones en subvenciones
La formación de Otegi cuenta con cuatro diputados en el Congreso y dos senadores, y controla ya 117 ayuntamientos en el País Vasco y Navarra con sus 1.250 ediles
Pablo Gómez. La Razon 4 Agosto 2019

La investidura de la socialista María Chivite como nueva presidenta de Navarra ha devuelto a Bildu al centro del escenario político en España. Los votos de los diputados abertzales fueron claves el viernes para que pudiera salir adelante el cuatripartito conformado por socialistas, nacionalistas y Podemos. Una situación que los de Arnaldo Otegi han utilizado convenientemente para reivindicar su papel como formación determinante en la gobernabilidad y el futuro de la comunidad foral: «No olvides que presidirás Navarra por nosotros», aseguró su portavoz en el Parlamento regional.

La realidad es que, diez años después del último asesinato de ETA y casi ocho desde que la banda anunciase el cese definitivo de su actividad armada, Bildu, heredera de la ilegalizada Batasuna, goza de una importante presencia institucional en el País Vasco y Navarra y cuenta con voz propia en las Cortes y el Parlamento Europeo. En total, 1.282 cargos electos. Cuatro diputados en el Congreso, dos senadores, un eurodiputado, 18 escaños en el Parlamento vasco, otros siete en la cámara foral de Navarra y 1.250 ediles en estas dos comunidades. Esta notable fuerza en los municipios de Navarra y el País Vasco le permite ya mirar cara a cara al Partido Nacionalista Vasco. Los de Otegi suman 117 Alcaldías –83 en Euskadi y 34 en la Comunidad Foral– frente a los 123 municipios que tienen regidor peneuvista. Y ya no son sólo pequeños pueblos con apenas unas decenas de vecinos. De los feudos con alcalde abertzale, una quincena tienen una población superior a los 10.000 habitantes. En este sentido, las joyas de la Corona son Rentería –con una población de 39.355 vecinos–, Durango –29.636–, Galdácano –29.288– y Hernani –20.222–.

Esa implantación de la marca abertzale por las tres provincias vascas y por tierras navarras –en las municipales de este año, por ejemplo, Bildu fue la segunda formación con más votos únicamente por detrás de Navarra Suma– supone, además de poder político e institucional, una importante fuente de ingresos que va más allá del millar largo de sueldos y de la capacidad para nombrar a decenas de asesores en todas las instituciones en las que tienen representación. Sólo en subvenciones públicas, los de Otegi han ingresado desde las últimas elecciones autonómicas vascas, que se celebraron en 2016, más de 2,4 millones de euros.

Buena parte de esos fondos proceden de la subvención estatal ordinaria que reciben las formaciones en base a lo establecido en la Ley Orgánica 8/2007 sobre financiación de los partidos políticos. En este apartado, las arcas de EH Bildu han ingresado anualmente 379.174 euros desde 2017, según los datos publicados en el Portal de Transparencia del Gobierno. De esta forma, la suma que Bildu ha percibido en los tres últimos años a través de la vía que contempla la Ley de Financiación de Partidos supera ampliamente el millón: 1.137.522 euros. También dentro de las subvenciones ordinarias hay que destacar los más de 19.000 euros que este partido recibe anualmente en gastos de seguridad.

Al margen de estas cantidades, el intenso ciclo electoral que ha vivido el país en los últimos años ha generado ingentes ingresos para Bildu, debido a que en cada cita con las urnas los partidos reciben subvenciones por cada diputado o concejal electo y por cada voto. En el caso de los comicios autonómicos vascos de 2016, los 18 asientos que logró en la Cámara de Vitoria le reportaron 454.953 euros mientras que los 224.254 votos se tradujeron en otros 201.828 euros. En las autonómicas navarras de este año, celebradas el 26-M, la marca abertzale cosechó un resultado -siete diputados y 49.744 votos– que supondrá la recepción de partidas por valor de más de 147.000 euros. Ese mismo día se celebraron elecciones municipales en estas dos comunidades. El partido liderado por Otegi sacó músculo en esta contienda electoral: 930 concejales y 279.478 votos en el País Vasco y 320 ediles y 67.515 sufragios en Navarra. O lo que es lo mismo en términos económicos: más de medio millón en subvenciones (526.001 euros). El único eurodiputado que logró en las elecciones europeas –a las que concurrió en coalición con ERC– les ha permitido un ingreso cercano a los 250.000 euros.

En lo que respecta a las elecciones generales del 28-A, Bildu logró un resultado muy por encima del que pronosticaban las encuestas. Duplicó su presencia en la Cámara Baja, al pasar de dos a cuatro escaños, y logró un senador, que, junto al que ya tenían por designación autonómica, se ha integrado en un grupo parlamentaria propio en la Cámara Baja junto al partido de Oriol Junqueras. En el caso de estos comicios, la Administración General del Estado concede a cada formación 21.167,64 euros por cada asiento que logren en el Congreso y en el Senado y 81 céntimos por cada voto. Con este resultado sobre la mesa, Bildu se hizo acreedora de otra subvención que supera los 336.000 euros. A esto hay que añadir otras ayudas, en este caso de menor cuantía, que el Estado concede a los partidos para cubrir parte de los gastos por el envío de propaganda electoral.

La llave
FERNANDO PALMERO El Mundo 4 Agosto 2019

ETA no es una asociación de criminales. Sólo. Lo aclara una anónima dirección de la banda, en la última entrevista concedida al director de Gara, Iñaki Soto, publicada íntegra recientemente por Txalaparta: "Es una organización política que ha practicado la lucha armada". Que "nació a consecuencia de conocidas razones políticas" y que "ha decidido finalizar la lucha armada, primero, y disolverse, después, cuando le ha parecido adecuado, en función de su reflexión política soberana". Hoy, "la izquierda independentista es quien representa el proyecto político de ETA (...) Cualquier persona cuyo objetivo sea el Estado Vasco se verá bien representada ahí".

Pero el utópico Estado Vasco no se limita a las tres provincias vascongadas agrupadas en la comunidad autónoma actual. Incluiría, además, a Navarra y, en un segundo momento, al País Vasco francés. La unificación de ese territorio mitológico en una sola entidad, que habría de ser socialista, ha sido el objetivo político principal de ETA. Desde la redacción de aquella primera Alternativa KAS de agosto de 1976, que en su punto sexto exigía, como contrapartida para dejar las armas, el "establecimiento inmediato y a título provisional de un Estatuto de Autonomía que surta efecto en Araba, Gipuzkoa, Nafarroa y Bizkaia". Asesinatos y secuestros lograron que tal posibilidad quedara reflejada en la Constitución del 78. A finales de 2006, el Gobierno de Zapatero y Rubalcaba acordó con Otegi y con Josu Jon Imaz y Urkullu (PNV) ese estatuto en los Acuerdos de Loyola. Por eso, junto a la del País Vasco, Josu Ternera mantuvo la bandera de Navarra en la lectura del último comunicado de ETA en mayo de 2018.

Pero la disolución no significó su derrota a manos del Estado. Habla ETA: "Hoy en día en Euskal Herria las posiciones políticas de las fuerzas españolistas son mucho más débiles que las del independentismo vasco, como salta a la vista. ¿Dónde está, entonces, su victoria?". Lo escenificó el jueves Bakartxo Ruiz, la portavoz del partido de Otegi en el parlamento navarro, al recordarle a Chivite que es presidenta gracias a los votos de Bildu. «Tenemos», le recordó, «la llave para cerrar o abrir puertas». Y la ya presidenta autonómica socialista aseguró que mantendrá la Ley Foral del Euskera.

«Todo balance lo hacemos en función de la evolución de Euskal Herria estos años (...) Nuestros puntos de referencia principales son el nivel de vigor de la conciencia vasca, el desarrollo del euskera, la construcción nacional, la unidad territorial, o el nivel de fortaleza del independentismo». Habla ETA. La llave. En Navarra.

A la Izquierda le ha faltado el Comando Madrid
Federico Jiménez Losantos LD 4 Agosto 2019

Mientras el traidor Sánchez entregaba Navarra a la ETA y al PNV, por este orden, las tres derechas llegaban a un acuerdo de gobierno para la Comunidad de Madrid. Les ha costado, pero lo han hecho. En cambio, a la Izquierda no le ha costado nada entregarse de pies y manos a su banda, que, como dije el domingo pasado corrigiendo parcialmente a Rivera, no es otra que la ETA. Pero los terroristas no son tan fáciles de corromper como este PSOE ahora euskonavarro, y han convertido la investidura de Chivite por la gracia del hacha y la serpiente en un alarde de poder presente y futuro, siempre junto al PNV, el aita racista, pero gracias a los gorrinos, que así llama la ETA en sus medios de propaganda a los empleados del PSOE.

El poder separatista sobre Sánchez
En el parlamento vasco, uno de sus cabecillas recordó que el pacto firmado por el PSOE, en términos que desconocemos, deberá cumplirse. Al tiempo, su cofrade en Pamplona subrayaba que el de Chivite es –y deberá recordarlo siempre– un "gobierno minoritario", así que cada leyezuela que no sea anexionista –esas las aprobará el PSN de rodillas– requerirá el placet de la banda. Andoni Ortúzar, el jetzale del PNV que bendijo en Pamplona a la continuadora de Uxue Barcos, señora de temible aspecto y que dicen que es peneuvista pero a mí siempre me ha parecido hermana de Otegi, aclaró que la "normalización" que ha llegado a Navarra debe extenderse a Madrid. Ya amenazó con no votar a Sánchez en la Investidura si no entregaba antes Navarra, y es tal su poder que ya la ha entregado y sigue sin ser investido. El terrorista Otegi remató, que es lo suyo, la burla a las víctimas de ETA, especialmente las del PSOE, diciendo que "ETA tiene 250 presos y habrá 250 homenajes". Así presumía del pasacalles para agasajar a uno de los torturadores de Ortega Lara, que Marlaska permite y Celáa justifica. No cabe concentrar en menos días tanta ignominia, tanta vileza, tanta cobardía.

El Mundo resumió este sábado perfectamente en su editorial la gravedad de la traición de Sánchez:
"Si la decencia y la dignidad rigieran en la política española, el presidente del Gobierno en funciones no habría tardado ni medio segundo en abortar ayer la ignominiosa operación por la que la socialista Chivite fue investida presidenta de Navarra gracias a Bildu. (…) El líder de la izquierda abertzale, envalentonado al modo de las alimañas, impuso las condiciones con las que el PSN debe tragar para poder estar al frente de la Comunidad Foral, exultante por tener la llave para todo, incluida la aprobación de los Presupuestos. Y no se detuvo ahí. Aprovechando que los herederos de ETA también son claves para una posible investidura de Sánchez en septiembre, lanzó al PSOE su órdago -abstención en el Congreso a cambio de empezar a hablar ya de autodeterminación y de excarcelación de etarras- y desafió con chulería al Estado de derecho asegurando que "habrá 250 recibimientos más a presos".

Pero lo más grave es lo que El Mundo denunciaba a continuación:
(…) "Lo peor es que a Otegi no le falta razón en esto último. Claro que seguirá habiendo recibimientos festivos a los asesinos que salgan de la cárcel. Y con absoluta impunidad y recochineo tanto a las víctimas como al conjunto de los españoles que han soportado durante más de cuatro décadas el zarpazo etarra. Será así porque España es un país donde los máximos responsables de cumplir y de hacer cumplir la ley se la saltan a su conveniencia. Los delegados del Gobierno en el País Vasco y Navarra, por no hablar de sus respectivos Ejecutivos autonómicos, hacen dejación de sus funciones y no aplican la Ley de Reconocimiento y Protección Integral a las Víctimas, que impone a las Administraciones Públicas la prohibición de "menciones conmemorativas o de exaltación o enaltecimiento del terrorismo".

Esta es la clave: los delincuentes cuentan con el amparo de los que, con la Ley en la mano, deberían impedir sus delitos. Y lo hacen porque forman sociedad política con los criminales. Y seguirán haciéndolo porque no hay un movimiento de opinión, a través de los medios de comunicación, que frene la propensión, casi tradición, del PSOE a traicionar a España. Si los periódicos, las televisiones y las radios tuvieran ese discurso político, Pedro Sánchez daría marcha atrás. No lo hará porque cuenta con todas las televisiones, la mayor cadena de radio y el primero de los diarios de papel para legitimar cualquier fechoría, disparate o altísima traición. La que sea.

El País echa de menos a Soraya
Porque si el proyecto de Sánchez –y "su banda"– transita con cierta comodidad por el albañal de sus mentiras y traiciones es merced al apoyo de los medios que han convertido el sectarismo de Izquierda en uno de los oficios mejor pagados de España. Y a la cabeza de esos medios cuyo único fin es el de blanquear el proceso de destrucción del régimen constitucional de España, está El País, como cuando el GAL, el 11M y, por supuesto, el proceso separatista catalán, al que sirvió desde el sorayismo de prepago. Como La Sexta y demás cadenas entregadas a la extrema izquierda por ese ser que no era nada y lo ocupaba todo, a imagen y semejanza de su bolso.

El momento de mayor complicidad delictuosa del procés, belén de lo que estamos viendo y de lo que sin duda habríamos visto si Soraya llega a hacerse, bolso en mano, con la Presidencia del PP, fue la presentación de la versión separatista de El País, elpais.cat, que era como si Xavier Vidal Folch hubiera dejado de ser el eterno aspirante a director del periódico en Madrid y fuera feliz y definitivamente aspirado por la Generalidad en Barcelona. Para su gala, Cebrián llevó de teloneros a Pedro Sánchez y a Soraya, que miraba con arrobo a 'Janli' cuando el entonces mandamás de PRISA habló a la nación cataláunica en una especie de valenciano de Albacete o de jerga catalufa porteña, a lo Pisarello desencogido. De risa.

El procés iba al tran-tran, entre el PSOE a la espera y una Soraya que se licuaba públicamente bajo las manazas de Junqueras. Pero tras el Golpe y alertado por González y Rubalcaba, El País puso cerco a Sánchez por querer llegar a la Moncloa pactando con comunistas y separatistas. Hasta que llegó. Cuando, gracias a la moción de censura del PNV, la ETA y las cloacas judiciales garzoniles, o sea, prisaicas, llegó al Poder, adiós Cebrián, hola Sánchez, y el sol, la Sol, de Austerlitz volvió a salir por Antequera.

Sucede que en el alma de cualquier comisario, desde la Stasi hasta PRISA, hay siempre un factor cursi, sentimentalón, y, ante lo de Navarra, ha salido a relucir de la forma más curiosa. El editorial dedicado al asunto, (que, según tradición de la casa, no habla del asunto, que es la llegada a la Presidencia de Chivite a hombros de Otegui) critica duramente no al PSN ni a Sánchez, sino a la que ha heredado el despacho de la añorada Soraya, la flamante portavoz parlamentaria del PP, Cayetana Álvarez de Toledo.

Los pellizquitos de la Madre Sol
Tal cual. El mismo día en que todos los medios defensores del orden constitucional criticaban a Sánchez, lo que a El País del Sol de Waterloo le preocupaba era el "Tono bronco", ay, qué mal, de los nuevos cargos del PP designados por Casado, preocupación que se reduce a una: Cayetana.

"La elección como portavoz parlamentaria de Cayetana Álvarez de Toledo, que abandonó el PP de Mariano Rajoy por considerarlo débil ideológicamente y pusilánime en la defensa de la identidad nacional, no abona la tesis de quienes desde su partido le piden moderación y centralidad. Si hay legislatura porque llega a formarse un Gobierno, Casado tendrá a una portavoz implacable contra los nacionalismos y la izquierda en dura competición con su homóloga de Ciudadanos, Inés Arrimadas. Ambas han acusado ya a Pedro Sánchez de estar fuera del constitucionalismo. Con la elección ayer de María Chivite para la presidencia de Navarra gracias a la abstención de EH Bildu, que los socialistas aseguran no haber pactado, han caído sobre Sánchez descalificaciones de extrema gravedad. Álvarez de Toledo ha acusado al líder del PSOE de "anexionista", al suponer que él y los socialistas navarros se han pasado al lado de quienes defienden la integración de la comunidad foral al País Vasco, además de consumar "la abdicación definitiva del consenso, no solo constitucional, sino también moral español". El tono ha empezado siendo bronco, y el PP corre el riesgo de instalarse en la desmesura de la mano de su nueva portavoz."

O sea, que el día en que el PSOE rinde Navarra, ETA y el PNV lo celebran, las víctimas del terrorismo claman en el desierto y la economía se frena por la incertidumbre política, el gran problema editorial para El País es "el riesgo de instalarse en la desmesura" de la ocupante del despacho de Soraya. En realidad, lo que preocupa no es que ocupe el despacho, sino el discurso, porque era, literal y perrunamente, el de PRISA. Ayer, al servicio del prusés; hoy, de la entrega de Navarra al abertzalismo. No molesta la persona, que también, sino el discurso político. Y el hecho de que sean dos mujeres, pero no de cuota, las que lo sostengan en el Congreso de los Diputados, en vez de ser motivo de conteo sexista lo es de preocupada indignación. ¿No confían en Lastra y Montero para derrotarlas?

Y en Madrid, sin Bildu
Pero lo que tiene de los nervios a la progresía mediática es Madrid. Se puede pactar con la ETA, vía Bildu, "un partido legal" como reitera Calamity Celáa, pero no con Vox, que es legal y constitucional, pero que ocupa el lugar del PP en el pacto del Tinell o el de Cs frente al PSC: un fantasma para asustar a la Derecha y garantizar esa superioridad moral de la Izquierda que gestionan El País, La Sexta, la SER o La Vanguardia. La idea de que Madrid, como en tiempos de Aguirre, sea una Numancia frente al Imperio de lo Políticamente Aplastante les saca de quicio. Diríase que a Gabilondo y/o Errejón les sobraba Isa Serra y les faltaba Otegi. Exagerando, que la Izquierda echa en falta al Comando Madrid.

Ante la legalidad aplastante de los homenajes a los etarras no arrepentidos –ni Yoyes, ni Nanclares– palidecen las denuncias de corrupción que Podemos-Galapagar ha puesto contra Podemos-Ferraz. No más ridículas que las del dúo fiscal que pretende que García Castellón impute a Aguirre por reunirse con una empresa que contrataba con otra empresa, ligada a otra que tuvo una contrata de la Comunidad de Madrid. La Fiscalía Anticorrupción, le llaman. Ministerio de la Verdad, escribían.

Pero lo judicial disparatado es un atajo para lo político desesperado y, por si la moción contra Rajoy no fuera suficiente, la última portada de El País, este sábado, lo demuestra: "La corrupción del PP sacude el pacto con Cs y Vox para investir a Ayuso". Esto, con Soraya, pasaba, porque al PP le sacudían a diario y por lo mismo, pero a Soraya no le pasó nunca.

Y hubo una época, cuando Iglesias iba por las herriko tarbernas elogiando a la "izquierda abertzale", o sea, a Otegi, en la que existió un Comando Madrid de la ETA que mataba 'gente'. Hoy son socios de Sánchez.

Navarra es la clave para Bildu
 La Razon 4 Agosto 2019

Nunca el que fuera brazo político de ETA ha tenido una posición tan ventajosa en Navarra como la que dispone ahora. Hay que decir antes que nada que la responsabilidad de este avance es responsabilidad directa de Pedro Sánchez y quedó absolutamente claro en la sesión de investidura de la socialista María Chivite como presidenta de la comunidad foral el pasado viernes. La abstención de EH Bildu fue la pieza que permitió que la mayoría constitucionalista representada por Navarra Suma –coalición formada por UPN, PP y Cs– fuera relegada y favoreciese un gobierno que dependerá del nacionalismo vasco, el que representa Geroa Bai –encabezado por el PNV– y la izquierda abertzale. Sus 17 diputados, de un total de 50, marcarán la línea a seguir y el objetivo político principal: incluir de lleno a Navarra en el proyecto de la construcción de la gran Euskal Herria.

La pieza clave para esta paso son los antiguos representantes de la ilegalizada Batasuna, algo que quedó expresado por su portavoz con una soberbia –o no más que castiza chulería– para que no hubiera dudas y se tenga en cuenta su peso político real en esta operación en el futuro de la comunidad: «No olvides que presidirás Navarra por nosotros». Se lo estaba diciendo a la candidata socialista antes de ser proclamada, del mismo partido que quiere seguir gobernando en España. La insolencia de los abertzales de recordarle a la presidenta su debilidad está acorde con el avance de las posiciones del mundo proetarra, evidente en el País Vasco, pero también ahora en Navarra.

Los actos de exaltación a los etarras tras cumplir las penas de cárcel y la advertencia de Otegi de que seguirá haciendo apología del terrorismo cada vez que unos de los 250 presos sea puesto en libertad es una demostración de que no quieren renunciar a las posiciones conquistadas: gobernar bajo los mismo principios que inspiró a ETA. Qué irresponsabilidad la del PSOE olvidar que la derrota de ETA debía suponer también la derrota de sus principios políticos. Un avance, además, sin renunciar en nada a las aspiraciones que marcó en su momento Otegi: incluir a Navarra en cualquier solución definitiva al «conflicto».

Desde las elecciones autonómicas vascas de 2016, Bildu ha ingresado más de 2,4 millones de euros por las subvenciones que le corresponde en aplicación de la Ley de Financiación de Partidos, por participar en elecciones y obtener representación, incluso por gastos de seguridad. La inmoralidad que encierra ese comportamiento por parte de un partido que quiere acabar con el orden constitucional y la unidad territorial no es una sorpresa, saliendo de una formación que sigue sin condenar la violencia que acabó con la vida de 850 personas.

Para Bildu ha llegado la hora de convertirse en una alternativa al PNV y asumir tareas de gobierno, por lo que Navarra se ha convertido en la pieza clave para mostrar su influencia. No dudamos de que pronto lo notará el gobierno de Chivite. Los de Otegi no han renunciado a dotar a los «territorios vascos» de una estructura jurídica, lo que puede encauzarse a través de la disposición transitoria cuarta de la Constitución, que supone una excepción de su artículo 145.1 «que no admitirá la federación de Comunidades Autónomas». No fue poco, pero aun y así no satifizo las aspiraciones anexionistas del PNV de unir Navarra al País Vasco, lo que provocó precisamente la abstención de los nacionalistas vascos en el referéndum de la Constitución. El papel protagonista que ocupa ahora Bildu volverá a poner encima de la mesa lo que ha sido algo que ha unificado el mundo del nacionalismo vasco. Parece que Pedro Sánchez desconoce o ignora esta historia.

El inesperado giro de Sociedad Civil Catalana
Editorial El Mundo 4 Agosto 2019

Sorprende, por inesperado, este giro de SCC, una entidad llamada a jugar un papel protagonista cuando, tras la sentencia del TS, se reactive de nuevo el movimiento insurreccional separatista

Las declaraciones que ayer efectuó el recién elegido presidente de Sociedad Civil Catalana (SCC) han despertado alarmantes dudas sobre el futuro de un movimiento cívico surgido en 2014 para oponerse al procés y defender los principios constitucionales en Cataluña. Una entidad que ha sido fundamental para dar voz a la llamada mayoría silenciosa, los millones de catalanes no independentistas que sufren desde hace años la colonización ideológica del espacio público y que ocuparon las calles de Barcelona el 8 de octubre de 2017 en la multitudinaria manifestación en la que se vieron, por primera vez en mucho tiempo, banderas nacionales españolas conviviendo con las autonómicas.

Fernando Sánchez Costa, ex diputado del PP en el Parlament de Cataluña, lleva apenas un mes en el cargo, pero ha dejado claro que quiere dar un nuevo impulso a la entidad y sacarla de la crisis en la que vivía desde la dimisión, por presuntas irregularidades contables, luego desestimadas, de José Rosiñol a finales de 2018 y la presidencia interina de Josep Ramon Bosch. Para encauzar el movimiento, Sánchez Costa está convencido de la necesidad de ampliar su base, lo que se traduce, según sus palabras, en tender la mano a los independentistas, porque «no puedes decir no a dos millones de personas» que han votado reiteradamente por opciones separatistas. Es decir, por opciones que pretenden la ruptura del marco legal y el consenso constitucional. Sánchez Costa entiende que en las reivindicaciones separatistas hay "elementos interesantes que, bien entendidos, pueden mejorar Catalunya y toda España", como la idea de que las CCAA gestione más impuestos de forma directa, una opción que seguro causará controversias entre sus simpatizantes, ya que SCC ha defendido desde su origen la unidad territorial y la igualdad de todos los españoles.

Pero Sánchez Costa, en su afán contemporizador, ha hecho un llamamiento a ERC para que "aclare" si quiere "ser un partido insurreccional o una especie de partido estatal". Como demuestra Gabriel Rufián en cada una de sus intervenciones, ERC se ha definido siempre como un partido que pretende la ruptura del Estado incluso por métodos violentos, razón por la cual algunos de sus líderes están siendo juzgados en el Tribunal Supremo por los graves delitos de rebelión. ERC defiende la independencia de Cataluña y ha amenazado con volver a ejecutar un nuevo golpe de Estado si sus dirigentes son condenados.

Sorprende, por inesperado, este giro de SCC, una entidad llamada a jugar un papel protagonista cuando, tras la sentencia del TS, se reactive de nuevo el movimiento insurreccional de aquellos a los que Sánchez Costa pretende tender la mano.

Pero, ¿qué hay que pactar con Vox?
Pedro de Hoyos Periodista Digital 4 Agosto 2019

Hay una España que considera que negociar, pactar y gobernar con Podemos, incluso con Bildu, es digno de celebración y alabanza pero hacerlo con PP, no digamos con Vox, es materia de absoluta repugnancia. Hay una España que cree que manifestarse con Podemos por los derechos homosexuales es decente pero que hacerlo con los fascistas de Ciudadanos es inmoral.

Hay una influencia de ciertos miembros señalados de la sociedad que desequilibran la orientación ideológica de la masa de ciudadanos, convenciéndonos de que todo lo que suene a conservador, a tradición, a identitario es puro fascismo, que es malo todo lo que suene bandera, himno o nación… si se trata de los de España, y santo, venerable y admisible si se trata de Cataluña o el País Vasco. Suelen ser los mismos que nos cuentan hasta el número del calzado del vecino de los padres de un violador español pero que esconden las repetidas agresiones de diverso tipo de ciudadanos extranjeros.

El problema es que personajes de tres al cuarto pero populares nos parecen referentes sociales o culturales. A veces por moda, a veces por pijería o sentimiento de progresía. Son personajes subidos al carro de la popularidad y de las subvenciones, a saber qué fue primero, que se creen con derecho a decirnos cómo pensar, qué decir y qué callar.

Son personajes que influyen en un buen número de ciudadanos, honestos, convencidos o simplemente gilipollas, que los siguen, veneran y adoran, que creen que Belén Esteban o Pedro Almodóvar tienen razón porque sí, porque son célebres, porque salen en la tele pontificando sobre lo que está bien o mal. Algún sociólogo debería aclararnos si son célebres porque salen en la tele o si salen en la tele porque son célebres. Y para qué sirve eso.

Son personajes sin ningún fundamento mental, cultural o ideológico que no tengan otros ciudadanos que no salen en los medios, pero que van en metro a trabajar y vuelven a casa machacados por esta inmisericorde sociedad capitalista ( la contraria es peor, téngase en cuenta) dispuestos a no dejarse manipular las neuronas por estas gentes pagadas de sí mismos y adoradas por una sociedad mema que les permite de todo solo por ser ricas o famosas.

Son personajes sin ninguna razón especial que les permita sentirse más allá del bien y del mal, salvo la adoración bobalicona y babeante de una masa informe, acultural generalmente, y que fuera de toda lógica y toda razón, acepta de ellos una verdad evangélica que no aceptan de los demás. Es una parte de la población que opina que los desnudos de Cristina Pedroche son progresistas y hechos en nombre del feminismo. Y desde ese momento hay desnudos aceptables y desnudos machistas y pornográficos.

Con el favor y consentimiento de los gobiernos habidos hasta ahora.

Navarra, el socialismo frustrado y la chulería de Otegi
Sánchez ha precarizado en Navarra una política de Estado al hacer depender al PSN de EH Bildu que organizará 250 "ongi etorris" a los 250 presos de ETA
José Antonio Zarzalejos El Confidencial 4 Agosto 2019

La del socialismo en Navarra es una historia triste. Durante casi un cuarto de siglo ha estado fuera del poder en la comunidad foral. Gabriel Urralburu (1984-1991) y Javier Otano (1995-1996) fueron sus dos presidentes y ambos acabaron en los tribunales. El primero, tras un largo itinerario judicial, fue condenado por el Supremo en 2001 por delitos de corrupción en el contexto de la trama urdida por el ex director general de la Guardia Civil, Luis Roldán. El segundo —Javier Otano— fue también juzgado pero absuelto por prescripción de los hechos presuntamente delictivos que se le atribuían. Desde entonces (1996) la derecha navarra (UPN, con y sin coalición electoral con el PP) y, en la legislatura anterior, un Ejecutivo a cuatro, controlado por el nacionalismo vasco (Geroa Bai, trasunto del PNV en Navarra, y EH Bildu), manejaron los destinos de la autonomía foral.

El PSN ayer triunfante de María Chivite, tuvo dos ocasiones para el desquite. En 2007, José Luis Rodríguez Zapatero se opuso al pacto que el líder socialista allí, Fernando Puras, había sellado con Nafarroa Bai (una coalición de partidos nacionalistas vascos, entre ellos también radicales) e Izquierda Unida. En 2014, Alfredo Pérez Rubalcaba disuadió al secretario general de los socialistas navarros, Roberto Jiménez, de presentar una moción de censura contra Yolanda Barcina (UPN) porque requería de los votos de la izquierda abertzale para prosperar.

Tanto en un caso como en otro, el PSN acató las instrucciones de Ferraz pero estas y el recuerdo amargo del final político penal de sus dos presidentes han provocado que el socialismo en Navarra se sintiese profundamente frustrado. Y ahora, María Chivite, a la que Sánchez no ha impedido depender de los votos de EH Bildu, acaba de recuperar el poder. Sin embargo, lo ha logrado bajo la espada de Damocles del arbitrio del partido de Arnaldo Otegi que ayer mismo —para escarnio general— anunció, chulo él, que habrá otros 250 recibimientos populares ("ongi etorris") a otros tantos presos de ETA cuando regresen a sus domicilios.

De momento, el PSN ha tenido que ceder en el acuerdo programático en tres aspectos cruciales: en los símbolos, en el idioma y, entre líneas, en el repliegue de la Guardia Civil en sus labores de vigilancia del tráfico. Antes, los socialistas navarros se habían opuesto a que la ikurriña ondease en los edificios públicos; también habían sido muy cuidadoso en evitar una política artificial de euskaldunización de la comunidad y, por fin, se habían resistido a que la presencia del Estado mermase a costa del repliegue de efectivos del Instituto armado. El desmayo del PSN ha sucedido porque el socialismo navarro quería salir, al precio que fuera (y leyendo el acuerdo del programa gubernamental ha sido muy alto), del ostracismo al que le habían llevado, por una parte, Urralburu y Otano, y, por otra, las prohibiciones del PSOE de pactar en 2007 y en 2014 con la izquierda radical abertzale.

La importancia estratégica de Navarra en la política española es simbólica y efectiva. Simbólica porque el nacionalismo vasco considera que la comunidad foral forma parte del hinterland de Euskadi, que Pamplona (Iruña) es la auténtica capital del País Vasco y que sigue vigente, por lo tanto, el grito irredento de "Nafarroa Euskadi da" ("Navarra es Euskadi"). Y su importancia es también efectiva, porque existen posibilidades constitucionales (disposición transitoria cuarta de la CE) de que pueda celebrarse un referéndum de anexión al País Vasco y, de esta manera, crearse una tensión centrífuga más potente de la que podría desarrollar por sí sola la actual comunidad autónoma vasca.

En un artículo que ha desempolvado el catedrático de Ciencia Política Rogelio Alonso, firmado por el filósofo navarro Aurelio Arteta, publicado en 'El País' el 5 de abril de 2007, bajo el título 'O Navarra o nada', este insigne intelectual, referencia en el análisis del separatismo y del terrorismo de ETA, escribe: "Cuando Otegi —y ETA con él— pregona 'sin Navarra nada', no manifiesta un capricho pasajero o una ambición personal insaciable, sino que se limita a reiterar los dogmas primeros de su fe compartida. Se resumen en los principios de que cierta afinidad natural y cultural entre vecinos les constituye en una sola nación y que toda nación (Euskal Herria) tiene derecho a ser un Estado. El uno es en gran medida una falsedad de hecho, el otro es democráticamente indefendible, pero ambos principios son ideas prácticas que llaman con urgencia a hacerse realidad. Y si no es por las buenas, será por las malas".

Se opondrá a la tesis de Arteta que ETA ya no existe. Pero continúa su relato a través de EH Bildu y de su jefe de filas Arnaldo Otegi. Cualquier presidente del Gobierno, sea del partido que sea, debería tener en cuenta este eslabón —débil, sin duda— de la integridad territorial de España. Así lo vieron Rodríguez Zapatero y Pérez Rubalcaba. No, sin embargo, Pedro Sánchez que persiste en acercarse en exceso —aunque él afirma rechazar la compañía— a los que organizan los "ongi etorris" a los asesinos, desafiando, no ya los valores constitucionales, sino los más elementales principios morales. Y lo hacen con prepotencia e impunidad como las que lució ayer su jefe en radio Euskadi.

María Chivite, con el apoyo de sus bases (y de las de EH Bildu), se ha introducido en un laberinto político. Una forma de salir de la frustración socialista en la comunidad foral que puede resultar fallida y contraproducente. No diré que la permisividad de Sánchez ha impedido su investidura (PP y Cs no la iban a facilitar con o sin el acuerdo gubernamental del PSN) pero sí que el presidente en funciones persiste en jugar con temeridad en algunos asuntos delicados que requerirían de una determinación absoluta. No la ha tenido en este episodio peligroso que establece una vinculación de dependencia del socialismo navarro a EH Bildu (y al PNV) precarizando lo que siempre ha sido en la democracia española una política de Estado. En definitiva, esta operación en Navarra es un error del PSOE y del PSN.

Navarra, Baleares, Aragón, Valencia... El PSOE entrega Educación al nacionalismo allí donde gobierna
Marcos Ondarra El Espanol 4 Agosto 2019

A la hora de hacerse con los gobiernos autonómicos, el PSOE está cediendo ante una de las históricas pretensiones del nacionalismo: el control de la Educación para aplicar sus políticas lingüísticas. Así lo hará en esta legislatura en Navarra, Baleares, Comunidad Valenciana y Aragón.

La estrategia de los socialistas para aferrarse al poder territorial tanto en gobiernos autonómicos como municipales ha consistido, desde las elecciones del pasado 26 de mayo, en alcanzar acuerdos con fuerzas nacionalistas, convertidas ahora en socios preferentes.

Así sucede en Navarra, donde el PSN ha cedido a Geroa Bai las competencias lingüísticas para impulsar el euskera. Sucede en Valencia, donde los pactos entre Ximo Puig y Compromís -el Botànic II- han permitido a los nacionalistas ocupar la Conselleria de Educación. También sucede en Baleares, donde el PSOE ha renovado su pacto con Més per Mallorca, partido que defiende abiertamente el "derecho a decidir". En Aragón, el socialista Javier Lambán ha sido investido presidente tras repartirse el gobierno con Podemos, PAR y lo snacionalistas de la Chunta, en el primer gobierno cuatripartito de la historia de la política aragonesa.

Los nuevos socios de Sánchez son, en el caso de las cuatro comunidades que aquí se citan, menos importantes en número de votos y escaños. Por eso, están dispuestos a rebajar sus pretensiones a cambio del control de las políticas lingüísticas. Unas peticiones escasas, a juicio del PSOE, que convierten a los nacionalistas en socios, en detrimento de fuerzas constitucionalistas.

Navarra (Geroa Bai)
Desde este pasado viernes, Navarra está gobernado por el cuatripartito formado por PSN, Geroa Bai, I-E y Podemos. De todos ellos, Geroa Bai estará al frente de la política del euskera. Lo hará a través del control de una de sus cuatro consejerías, la de Relaciones Ciudadanas, que incluye el Instituto Navarro del Euskera, Euskarabidea.

María Chivite, nueva presidenta de la Comunidad foral, otorgará al partido liderado por Uxue Barkos (marca regional del PNV), la potestad de aplicar políticas para impulsar una lengua que habla menos del 7% de los navarros y tan solo un 2,9% de los pamploneses, según un estudio de la Universidad Pública del País Vasco.

En la pasada legislatura, Chivite consideraba el euskera “una imposición nacionalista sin fundamento”. Ahora, ha pasado a hablar de la necesidad de "un amplio acuerdo social y político entorno al euskera, reflejo de la idiosincrasia y realidad socio-lingüística navarra" y ha cedido su control al nacionalismo.

Todo ello para defender “una lengua propia” que Chivite ni habla ni entiende, como demostró este pasado jueves cuando tuvo que utilizar auriculares con traducción simultánea para seguir el discurso de Barkos y Bakartxo Ruiz (EH Bildu).

Baleares (Més per Mallorca)
El caso de las Islas Baleares es paradigmático. El pasado mes de junio, el PSOE renovó el pacto con el partido separatista Més per Mallorca (al que se unió Podemos) y le otorgó dos consejerías en el Gobierno balear: las de Medio Ambiente y Servicios Sociales y la Secretaría de Innovación y Universidades.

El pacto de gobierno, firmado por PSOE, Més y Podemos, continúa la hoja de ruta marcada la pasada legislatura por la socialista Francina Armengol y Gabriel Barceló, líder de la fuerza separatista, que recogía medidas encaminadas a imponer el catalán como lengua vehicular en la Administración y en la enseñanza.

Esto se ha traducido, en los últimos años, en la política de inmersión lingüística y en la exigencia del catalán como requisito indispensable para acceder a la función pública. De hecho, Baleares es, después de Cataluña, la comunidad con mayor inmersión lingüística del país. Un 84,9% de los centros públicos de las Islas tiene implantado un sistema educativo 100% en catalán, según datos del Ministerio de Educación correspondientes al curso 2016-17.

Valencia (Compromís)
Tras las elecciones autonómicas del 28 de abril, en Valencia se reeditó el pacto del Botànic, el gobierno de coalición compuesto por PSPV, Compromís y Podemos. El Botànic II significa cuatro años más de nacionalismo al frente de políticas lingüísticas, ya que Vicent Marzà (Compromís) seguirá al frente otros cuatro años de la Conselleria de Educación, Cultura y Deporte.

Uno de los reclamos favoritos de la formación nacionalista es que comience a aplicarse la llamada "Ley de Uso y Enseñanza del Valenciano en las funciones administrativas e institucionales". En términos mundanos, introducir una cláusula en la ley de Función Pública por la que los futuros funcionarios deberán acreditar determinados conocimientos de valenciano. Todo el que no hable la lengua, estaría incapacitado para ser funcionario.

La Conselleria de Justicia, dirigida por la socialista Gabriela Bravo, rechazó la exigencia de sus socios de que esta medida se comenzara a adoptar de manera automática. Esto generó un conflicto entre los dos socios de gobierno, en el que Podemos decidió mirar a un lado y no entrar en la disputa sobre si aplicar ese requisito.

En las aulas de los colegios se está llevando a cabo también una imposición del valenciano que ha provocado numerosos recursos ante los tribunales y manifestaciones. También se han denunciado casos de adoctrinamiento en las tesis nacionalistas.

Aragón (Chunta)
Por primera vez en la historia de Aragón, hay un gobierno cuatripartito. El socialista Javier Lambán (62 años) cuenta ahí como socios con Podemos, Partido Aragonés (PAR) y Chunta Aragonesista (CHA). IU votó a favor de la investidura, pero no forma parte del Ejecutivo.

CHA logró tan solo 40.160 votos en las elecciones autonómicas del 26 de mayo. Con una fuerza tan modesta, las exigencias de los nacionalistas fueron proporcionales, sin renunciar a sus pretensiones: Vertebración del Territorio y la Dirección General de Política Lingüística.

El presidente del PP en Aragón, Luis María Beamonte, calificó al acuerdo cuatripartito como "el pacto de la vergüenza" y aseguró que "es el Gobierno de todo por el sillón sin importar nada más. El único objetivo es sobrevivir, colocarse y repartirse el botín".

Alas al pancatalanismo
Los pactos alcanzados entre el PSOE y partidos nacionalistas han dibujado un mapa de influencia nacionalista preocupante en las comunidades limítrofes a Cataluña, aquéllas cuya anexión ha reivindicado históricamente el pancatalanismo.

¿Qué es el pancatalanismo? La ideología política que defiende el carácter de nación del conjunto de los territorios donde se habla catalán y valenciano: Cataluña, la Comunidad Valenciana, las Islas Baleares y la que denominan Franja de Ponent de Aragón. Su tesis fundamental consiste en defender la existencia de los "Países Catalanes".

Pactos como los alcanzados en la Comunidad Valenciana, Baleares y Aragón demuestran que los socialistas están cediendo parcelas clave un pancatalanismo que promueve análogas políticas, culturales y educativas a las que en Cataluña desembocaron en el referéndum ilegal del 1-O.

La Generalitat ha gastado 450.000 € en una web para difamar a España
La Generalitat creó la web Catalonia Votes a través del Diplocat.
M.A. Ruiz Coll okdiario 4 Agosto 2019

La Generalitat catalana ha gastado más de 450.000 euros públicos en la creación de una página web, Cataloniavotes.eu, dedicada a denigrar la imagen de España en el exterior. La web fue creada en abril de 2014 por el Ejecutivo de Artur Mas para promocionar el referéndum ilegal de independencia del 9-N. Luego su sucesor, Carles Puigdemont, decidió mantenerla con continuas actualizaciones para hacer propaganda del referéndum del 1-O.

La plataforma digital pagada por la Generalitat todavía se puede consultar en Internet en cuatro idiomas (inglés, alemán, francés y español). Ofrece titulares tan tendenciosos como "España continúa persiguiendo la lengua catalana", "Cataluña, en un estado de excepción de facto tras la operación española anti-referéndum" y "Persecución judicial a políticos, ayuntamientos y cargos locales relacionados con el proceso independentista catalán".

El mensaje que lanza esta web, pagada con dinero público, es que España es un Estado represor que reprime las libertades e impide a los catalanes hablar en su lengua.

Diplocat
El Tribunal de Cuentas explica que la web fue pagada con dinero público por el Diplocat.

El proyecto se puso en marcha en 2014 por iniciativa de Independent Diplomat (ID), el lobby norteamericano que cobró 1,4 millones de euros de la Generalitat para crear un clima de opinión internacional favorable a la independencia de Cataluña. Los pagos se efectuaron a través del Consorcio de Diplomacia Pública (Diplocat) del Ejecutivo catalán.

De los 451.171 euros gastados en esta web, el Diplocat pagó 111.000 euros al diario independentista Ara para que fabricara noticias favorables al proceso de secesión y las tradujera al inglés. Además, para coordinar los contenidos publicados, el Diplocat contrató a dedo a un "jefe de prensa internacional", que ha cobrado 212.474 euros en cuatro años.

Además de promocionar con dinero público los dos referéndum ilegales, el objetivo de la web es mostrar en el exterior a España como un país que vulnera sistemáticamente las libertades de los catalanes.

Su portada incluye el artículo titulado "España continúa persiguiendo la lengua catalana", que enumera "45 ejemplos de discriminación lingüística perpetrada por funcionarios del estado en Cataluña contra ciudadanos de a pie".

Diplocat
La Generalitat ha gastado 451.171 euros en el mantenimiento de esta web.

Se trata de casos, más o menos imaginarios, recopilados por el diario independentista Vilaweb, como los siguientes: "Una revisora de un tren Talgo (Barcelona-Girona) expulsa a medio trayecto a un abuelo y su nieto por habérsele dirigido en catalán", "Una juez en Figueres amenaza a una testigo de suspender el juicio si habla en catalán", "Una chica no se puede sacar el pasaporte por querer hablar en catalán en una comisaría de la Policía estatal de Vic" o "Un ciudadano cubano residente en Cataluña es vejado por dos policías españoles en el aeropuerto de Barcelona-El Prat por hablar en catalán".

El Govern de Carles Puigdemont también utilizó la web Cataloniavotes.eu para ofrecer su particular versión de los registros que la Guardia Civil llevó a cabo en septiembre de 2017, por orden del Juzgado de Instrucción número 13 de Barcelona, para desbaratar los preparativos del referéndum ilegal del 1-O.

Diplocat
La web creada por la Generalitat dice que el uso del catalán está perseguido en España.

La web pagada con dinero público por la Generalitat lo explicó así: "El Gobierno español está violando los valores y derechos civiles europeos en Cataluña. Las amenazas de detenciones de miembros del gobierno se materializaron cuando la policía militar española, la Guardia Civil, empezó a acceder a edificios gubernamentales como las conselleries (sic) de Economía, Gobernación y Asuntos Sociales".

La web que ha costado más de 450.000 euros públicos añade que "miles de persones empezaron a congregarse espontáneamente en manifestaciones pacíficas en defensa del autogobierno y las instituciones de Cataluña tras los registros y detenciones de cargos gubernamentales. Delante de la Conselleria de Economía hubo protestas contra la irrupción de la policía española en edificios gubernamentales (….) Unas 40.000 personas participaron en la protesta durante más de 14 horas. Los ciudadanos intentaron entorpecer pacíficamente la actuación de los agentes de la Guardia Civil".

Guardiola, Lluís Llach y Suso del Toro
La noticia oculta que estas 40.000 personas no se congregaron "espontáneamente", sino convocadas por la ANC para impedir los registros ordenados por el juez. La web dirigida al público europeo también incluye numerosos vídeos de personalidades que se pronuncian a favor del proceso de independencia de Cataluña.

Entre ellos, claro, el ex entrenador del Barça Pep Guardiola (que enchufó a su hermana como "embajadora" de la Generalitat en Dinamarca con un sueldo de 80.589 euros anuales), el cantautor Lluís Llach, el escritor Suso del Toro (biógrafo y autor de cabecera del ex presidente José Luis Rodríguez Zapatero) y Juanjo Puigcorbé (que es presentado como "actor", ocultando que en ese momento era concejal de ERC en el Ayuntamiento de Barcelona). Sólo falta el vídeo de Bea Talegón.

España
Aquella cena de la vergüenza
Recuerdo cuando reuní a Maite Pagaza, Josu Puelles, Joseba Arregi y Teo Uriarte. Era una comida de desagravio ante el blanqueo socialista de Bildu tras el posado navideño de Mendía y Otegi.
Iñaki Arteta. La Razon 4 Agosto 2019

Refiriéndose a Bildu, la ministra Isabel Celaá ha hecho hace unos días un llamamiento «a que en España se asuma con naturalidad que todos los escaños, tanto de parlamentos autonómicos como de las Cortes Generales, son legales y legítimos».

Refiriéndose a los homenajes a etarras, Bakartxo Ruiz (parlamentaria de Bildu en Navarra), ha dicho que «habría que dar un sentido de normalidad a que cuando una persona pasa 30 años en la cárcel pueda ser recibido por su familia».

El Gobierno de España y EH Bildu trabajan indudablemente por la normalidad.

Lo de la normalidad nos viene de lejos. Ya en los tiempos del terror ultranacionalista cotidiano Josu Ion Imaz nos decía en 2001 que «la violencia ha estado siempre, lo que es nuevo es la crispación política y ese mensaje continuo de que en este país no se puede respirar. Las situaciones de violencia y extorsión que se viven en el País vasco son inaceptables y execrables, pero estamos obligados a vender espacios de normalidad».

Se asesinaba a discreción y se era capaz de pedir normalidad mientras se acusaba de provocar «crispación» a las víctimas y perseguidos. Lo normal, que era entonces estar callado haciendo tu vida, permanece como actitud recomendada. Como los viejos pantalones de «campana» que por suerte no tiramos y se ponen de moda treinta años después, ese uso de la palabra «normalidad» para significar exactamente todo lo contrario, ha vuelto. También el silencio. Lo que no se ha ido ni acudiendo a rezos es la miseria moral.

«¡Hagamos posible un gobierno social lejos de los nacionalismos!», escribían en un tuit los socialistas navarros cuatro días antes de las elecciones del 26 de mayo.
Cuatro días después, las elecciones. Redondeando: NA+ 37% de los votos, PSOE 21%, GBAI 17%, BILDU 15%.

Navarra Suma ha obtenido el doble de escaños que el Partido Socialista pero la suma de alianzas (escrúpulos aparte) resuelve la cuestión en una dirección bien diferente. Cada día sorprende menos esta moda de infumables pactos que lamentablemente fomentan la cultura moral del «todo vale». Al final ¿a quién votamos? y ¿qué derecho tienen los partidos tras las elecciones a cambiar radicalmente de discurso olvidando lo que aparentaban ser planteamientos fundamentales días antes? Derecho no sé si lo tienen, pero pudor, ninguno. La ingeniería política por encima de la decencia.

En Euskadi, los socialistas han gobernado junto a los nacionalistas en numerosas legislaturas a lo largo de los años y, sin entrar en muchos detalles, hay que tener en cuenta que en la comunidad autónoma vasca podrían darse peores combinaciones. En la actualidad mantienen acuerdos de gobierno en el Ejecutivo Vasco y en algunos ayuntamientos: los socialistas contentos de tener poder, pero todos sabemos quién manda. De momento, sin sentar formalmente a la mesa a Bildu, aunque el preludio podría ser aquella fraternal y conocida comida de Navidad compartida por Idoia Mendía, Arnaldo Otegi y Andoni Ortúzar, que seguro sirvió para dejar la puerta abierta a futuros acuerdos. Josu Puelles, hermano de Eduardo Puelles, policía asesinado por ETA en 2009, rememora aquella cena. «Mendía, ¿harías una cena con Albert Rivera o con Santi Abascal? ¿Por qué con el brazo político de ETA sí y no con estos?».

La respuesta la ha dado recientemente la propia ministra Calvo. Según Teo Uriarte «la vicepresidente en funciones ha insistido, justificando el comportamiento de su partido en Navarra, en que su “adversario natural” son “las derechas». Argumento de tal dimensión sectaria, además de simple, que puede indicar el origen y la dimensión de la inestabilidad política, secular en España salvo en el momento excepcional de la Transición».

La, a partir de ahora, interlocutora del PSOE en Navarra Bakartxo Ruiz tampoco encuentra problemas de los que se le acusan a su formación. «La posición de Bildu respecto a las víctimas, a todas las víctimas de todas las violencias, es clara desde hace muchos años». Y no se le puede negar que siempre hemos sabido su posición al respecto (no se lo vuelvan a preguntar más, por favor, que ya está bien claro).

Antes fueron pistola, ahora son herramienta: «Somos la llave que puede abrir pero también cerrar puertas», le ha dicho Bakartxo ayer mismo a Chivite. Permiten su investidura, pero le recuerdan que no podrá hacer nada que ellos no aprueben. Más educados, pero el estilo mafioso permanece.

«Mal homenaje a las víctimas es acordar cualquier cosa con los abertzales. ¿Qué habrá detrás de ese pacto? Más euskera, más nacionalismo, en definitiva. Será legal pero no es democrático, es una indecencia moral ¿cómo se puede normalizar a un asesino o el asesinato?», dice Josu Puelles.

«Un Gobierno socialista en Navarra con apoyo de Bildu es un nuevo insulto a las víctimas del terrorismo», dice Rogelio Alonso. Una vez más tenemos que preguntarnos qué han hecho las víctimas de nuestro país para que su situación, su memoria, su dignidad tengan tan poco valor para la clase política en general.

Para Maite Pagaza «cada vez son más descarados los homenajes a etarras y con ello van ganando espacios de impunidad».

Covite ha denunciado cada uno de los 300 enaltecimientos del terrorismo de los que desde septiembre de 2016 hemos sido testigos. 130 han sido actos callejeros de homenaje a presos de ETA que han salido de prisión o a miembros de ETA fallecidos. Demasiados como para poder decir que no nos hemos dado cuenta. Demasiados como para llamar normal a esta sociedad. Intolerable cantidad, intolerables actitudes de silencio.

«En aquella cena infame de Navidad lo que ya se veía claro es que una parte de la izquierda de nuestro país no percibe como reaccionarios los valores del nacionalismo», comenta Maite Pagazaurtundúa. «Es más, son capaces de tutelar una operación de largo alcance que va del blanqueo al negacionismo permitiendo que el abertzalismo mantenga un discurso negando su responsabilidad política sobre el pasado terrorista».

«Cuando hay un esfuerzo político por normalizar a los que te han amenazado durante 50 años y se demoniza a la derecha, antes PP ahora Vox, legitimando a los que han matando incluso a los suyos y vilipendiando a personas o partidos que han estado en primera fila contra el terrorismo, es que todo vale para conseguir poltronas», afirma Josu Puelles.

Javier Rojo, diputado en el Parlamento Vasco por el PSOE en 2001 tenía un discurso también muy natural (entonces): «Hoy Otegi y lo que representa está más cerca de lo que representaba el fascismo en la Alemania de Hitler, que asesinaban a los judíos sin preguntarles si eran de izquierdas o de derechas. Lo mismo que ocurre en Euskadi: asesinan a ciudadanos del PP o del PSOE solamente por nuestra condición de españoles».

Teo Uriarte: «Si la izquierda que parecía más civilizada se nos atrinchera en el maniqueísmo, precisamente en un aspecto tan importante y básico como es la cohesión nacional, resulta evidente la imposibilidad de convivencia política estable y la enorme posibilidad que se le abre al secesionismo para llevar a cabo cómodamente la desmembración del país».

Maite Pagaza: «Con estas actitudes tan mezquinas se carcomen los cimientos del andamiaje común cuando lo que se necesita es transmitir valores de ciudadanía y acometer los verdaderos retos del presente sin distraerse con los que nos someten a discusiones del siglo XIX como si fueran algo progresista».

Un tuit reciente de Otegi: «Sé que el clima no ayuda a veces, pero no podemos olvidar que para que la convivencia sea plena tenemos la obligación política y moral de traer a casa a todas las personas presas, refugiadas y deportadas».

Para Josu Puelles «los jóvenes que no han vivido el terrorismo y que ven a un partido como el PSOE pactando con esta gente están asumiendo ese mensaje de normalidad porque no hay relato de contrapeso que denuncie que cada paso que da el mundo abertzale en el presente es un homenaje a lo que han hecho».

La ministra Isabel Celaá lo deja claro: «Si en España no hay ninguna fuerza política ilegalizada eso quiere decir que todas las fuerzas políticas que han conseguido escaños son “legales y legítimas”».

También Otegi es franco: «Hay 250 presos de ETA y habrá 250 recibimientos».

Navarra es el nuevo laboratorio español en el que experimentará con nuestro adocenamiento social, buscando los límites de nuestra capacidad de evaporar principios y valores a cambio de comodidad. «Los socialistas juegan con fuego», asegura Maite Pagaza. Recibimientos a asesinos, despedida a la Guardia Civil.

Naturalidad y normalidad. Tranquilidad, pueblo, no se alteren ustedes por tonterías, pónganse otra serie.

«Si me percibo como pájaro, mi Gobierno progresista, en lugar de llevarme a un psiquiátrico, exigirá a todos los ciudadanos que me den alpiste» (Jordan Peterson).

El PSOE veta un monumento a Miguel Ángel Blanco en Badajoz tras sellar su alianza con Bildu
Carlos Cuesta okdiario 4 Agosto 2019

Las alianzas separatistas del PSOE empiezan a dejar clara su influencia. Y las alcanzadas para lograr la abstención de EH Bildu en el Congreso de los Diputados y en Navarra aún más. Esta misma semana, mientras se confirmaba la investidura de la socialista María Chivite como presidenta de la Comunidad Foral con los votos de los separatistas de Geroa Bai -marca que lleva dentro al PNV- y la abstención de los proetarras, simultáneamente, y en un lugar nada sospechoso de contar con presión nacionalista, el PSOE se sumaba a Podemos para bloquear la construcción de un monumento a Miguel Ángel Blanco. El lugar era Guareña, una localidad extremeña, donde el resto de responsables municipales no daban crédito al episodio.

El PP de Guareña presentó y defendió en el último pleno municipal celebrado en esta localidad de Badajoz una moción para construir un monumento en la localidad en memoria de Miguel Ángel Blanco. El aniversario de su muerte acaba de pasar y desde el PP quisieron sumarse al homenaje a una de las víctimas más recordadas del terrorismo de ETA.

Los ‘populares’ decidieron someter a votación del Pleno la construcción del monumento convencidos de que no habría ningún problema cuando descubrieron que la propuesta era tumbada por los votos en contra de PSOE y Podemos. Los votos de estas dos formaciones -que se encuentran dentro del pacto de Gobierno de Navarra- rompieron, de este modo, el consenso que existía entre las fuerzas políticas frente al terrorismo etarra, anteponiendo los intereses partidistas a la propuesta del PP.

El monumento, además, no pretendía ser sólo un homenaje a Miguel Ángel Blanco: quería ser un homenaje a todos los españoles que dieron su vida por las libertades, la democracia, el Estado de Derecho y la unidad de España frente a la banda terrorista.

La moción del PP incluía de hecho una referencia expresa al reconocimiento a todas las víctimas del terrorismo y al esfuerzo de la sociedad española a lo largo de más de 50 años de actividad armada de ETA. Y “todo ello fue rechazado por los concejales del PSOE y de Podemos, algo que lamentamos profundamente”, señalan fuentes del PP de Extremadura.

El homenaje también recogía un compromiso: el de “trabajar por un relato veraz y democrático, que permitiera a las generaciones venideras conocer lo que ocurrió y cómo la sociedad española se enfrentó a la barbarie terrorista, algo que también fue rechazado por PSOE y Podemos con su voto en contra de la moción”, añaden desde el PP.

Todo ello ocurría en medio de un ambiente extraño generado justo en plenas negociaciones del PSOE para lograr apoyos. Apoyos a la investidura de Pedro Sánchez en el Congreso de los Diputados, donde EH Bildu ya ha mostrado su abstención como expresión de respaldo al cargo presidencial del socialista. Y apoyos en Navarra, donde la también socialista Chivite gobierna ya gracias a los votos separatistas de Geroa Bai y a la abstención decisiva de Bildu.

Y todo ello, mientras desde las filas del partido proetarra no dejan de afirmar que “tenemos la última palabra” en la gobernabilidad de la Comunidad Foral. Y desde ERC -decisivos para la gobernabilidad de Pedro Sánchez- reconocen que sus estrategias son ya coordinadas con las de Bildu.

“Desde el Partido Popular seguiremos trabajando con ahínco para que la memoria, dignidad y justicia de las víctimas prevalezca ante el intento de blanquear el terrorismo y a sus herederos políticos, identificados en EH Bildu, con quienes han pactado PSOE y Podemos en territorios como Navarra”, concluyen desde las filas ‘populares’.
 


 


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