AGLI Recortes de Prensa   Sábado 10 Agosto 2019

La economía se frena y España sin hacer los deberes
EDITORIAL  Libertad Digital 10 Agosto 2019

El contexto internacional se complica por momentos y España, lejos de poner en marcha nuevas reformas y ajustes para aguantar el embate, está inmersa en una grave situación de parálisis política en la que, además, el Gobierno en funciones del PSOE está enrocado en implantar un recetario erróneo y profundamente dañino. La economía nacional ha vivido, hasta el momento, de las escasas y tímidas reformas que aprobó en su día el Ejecutivo del PP, como la laboral, junto al ímprobo esfuerzo que han llevado a cabo las familias y las empresas para amortizar buena parte de las abultadas deudas acumuladas durante la época de burbuja.

Sin embargo, los pilares sobre los que se asienta el país siguen siendo muy endebles. La escasa productividad, el déficit, la elevada deuda pública o las enormes trabas y rigideces que atenazan la actividad de las empresas configuran unos débiles mimbres ante la llegada de una nueva tormenta. Y eso es, precisamente, lo que se está gestando en la economía mundial. El recrudecimiento de la guerra comercial que mantienen EEUU y China desde 2018, al margen de sus motivaciones geopolíticas, corre el riesgo de convertirse en una pugna monetaria con nefastos efectos sobre el crecimiento global. Por el momento, la tensión se ha traducido en fuertes caídas en bolsa y una creciente volatilidad, pero también está afectando de lleno al sector industrial.

Alemania, sin ir más lejos, está al borde de la contracción económica tras el fuerte descenso que ha experimentado su producción industrial. Si a ello se suma el crónico estancamiento que padece Francia, la compleja situación de Italia, tanto desde el punto económico como político, o el caótico Brexit que está protagonizando Reino Unido, no es de extrañar que el PIB de la zona euro apenas haya aumentado un 0,2% en el segundo trimestre, la mitad que en el anterior.

Más allá de los problemas estructurales que presenta España, estas turbulencias, junto al bache que atraviesan sus principales socios comerciales, afectan negativamente a las exportaciones nacionales, uno de los motores de la recuperación. El menor avance que cosechó el PIB entre abril y junio, 0,5%, es el menor del último lustro, mientras que la creación de empleo registró el pasado julio uno de los peores datos de la serie histórica, evidenciando así el frenazo. Asimismo, algunos indicadores, como la confianza del consumidor, el consumo y la marcha del sector privado, avanzan un ritmo incluso más bajo en los próximos meses, con lo que no hay visos de mejora a corto plazo.

España necesita, por tanto, un renovado impulso reformista, basado en la liberalización de la economía y una intensa reducción de gasto e impuestos, para afrontar con éxito esta nueva coyuntura y no volver a caer en el agujero de la recesión. El problema, sin embargo, es que el PSOE de Pedro Sánchez no está por la labor. Su única obsesión es mantener el poder a toda costa, hasta el punto de pactar con Podemos y los secesionistas, aplicando un programa cuyas directrices van en la dirección opuesta a la que precisa el país. Ya sucedió en 2008 y podría repetirse ahora. La economía encara un nuevo ciclo convulso y coge al país con los deberes sin hacer y con un piloto al mando dispuesto a meterse de lleno en el ojo del huracán.

Más falso que Judas
Amando de Miguel  Libertad Digital 10 Agosto 2019

Los españoles apreciamos en lo que vale la actitud de "ir con la verdad por delante", pero con frecuencia suele resultar sospechosa de ocultación o malicia. Si bien se mira, lo nuestro es la falsedad, la mendacidad, el disimulo. La literatura clásica (desde la novela picaresca, el Quijote o el Tenorio) abunda en engaños, enredos, embustes, imposturas. Todo eso nos divierte.

Nos hallamos inmersos en la época de las malas noticias (traducción de fake news, que es singular), los falsos profetas o vendedores de falacias y martingalas. En nuestro imaginativo Derecho del Trabajo sobresalen los "falsos autónomos" (trabajadores asalariados que cotizan como autónomos para ahorrar costes a la empresa).

Son innúmeras las citas falsas que se divulgan en nuestro panorama político. Por ejemplo, "el que se mueve no sale en la foto", erróneamente atribuida a Alfonso Guerra. Realmente, la empezaron a manejar los revolucionarios mexicanos de principios del siglo XX. Entonces era más verosímil que el que se movía saliera borroso en las primitivas fotografías de entonces.

El engaño no parece nada extraordinario cuando tan apreciadas son las joyas falsas, tan convincentes las falsas lágrimas, tan útiles los falsos amigos, tan corrientes las falsedades en las promesas de los gobernantes. Los bulos son el atractivo de las conversaciones.

A los españoles nos parece risible la ingenuidad de los jueces en las películas inglesas o norteamericanas cuando solicitan solemnemente de los acusados que digan "la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad". Parece un imposible metafísico, pero parece que se lo toman en serio.

En el lenguaje cotidiano es corriente iniciar una declaración con "lo cierto y verdad es…". Nos gustan las falsas afirmaciones o las verdades de Perogrullo. En ocasiones queda bien la insolencia de las verdades agresivas, las verdades del barquero. Es algo que siempre impresiona a la tribu mendaz de los españoles. Nótese que en España casi nadie se ve procesado por falso testimonio; tan aceptada es la mentira para salir del paso. Recuérdese la tradicional recomendación del funcionario, atento a ayudar al solicitante que se ha pasado el plazo: "Ponga en el formulario la fecha de ayer".

Tan poco creíble nos parece la calificación de falsedad que necesitamos adjetivarla de forma ostentosa: "completamente o absolutamente falso". Circulan algunos enunciados rotundamente falsos, pero que pasan como si fueran ciertos. Por ejemplo, muchos políticos y periodistas aseguran que una fórmula deseada de Gobierno es "la que han dicho los ciudadanos en las urnas". Falso. En las elecciones no se nos pide opinar qué fórmula de Gobierno preferimos. Simplemente, damos nuestro voto a una lista electoral. Ni mucho menos se puede colegir que tal decisión signifique que el partido al que prestamos nuestro voto tenga que coaligarse con uno o con otro. No olvidemos que el voto es individual; es decir, no sabemos qué van a votar los otros. Claro, que luego en la sesión de investidura el voto de los diputados es nominal. No se fían del principio de la disciplina de voto.

Otra estólida afirmación que se oye con frecuencia (ahora se dice "se escucha", que no es lo mismo) es que "ETA ha sido derrotada" o que "ETA forma parte del sistema". Ambos enunciados parecen contradictorios. Puede ser que la ETA (con su artículo) se halle incardinada en el sistema político, pero eso indica más bien un éxito extraordinario. Si antes mataba era para llegar al poder. ¿Cómo va a estar derrotada si nunca ha pedido perdón por sus matanzas, ni ha facilitado a la Justicia los datos para esclarecer los crímenes?

Anoche soñé que era polaco
Nuestra democracia está perdiendo calidad ética
Luis Ventoso ABC 10 Agosto 2019

Anoche soñé que era polaco. Me desperté reconfortado, con la sensación de que en mi país imperaba una cierta ética en la vida pública y los políticos que la quebraban pedían disculpas al público y dimitían. Polonia no gasta buena fama en Bruselas, que desdeña su democracia como defectuosa y tiznada de resabios autoritarios. Y sin embargo... Marek Kuchcinsky es un político conservador de 63 años, con apariencia de respetabilidad y padre de tres hijos. Desde 2015 era el presidente del Parlamento de Polonia. Pero Kuchcinsky arrastraba un defecto: no acertó a deslindar lo público de lo privado y se servía de los vuelos pagados por el Estado para su ocio personal y familiar. Ayer presentó la dimisión. Su partido, el conservador Ley y Justicia, que gobierna con mayoría absoluta desde 2015, no admite tales comportamientos, y más cuando está embarcado en una campaña contra la corrupción y debe dar ejemplo.

Sánchez justificó la moción de censura con la que derribó a Rajoy invocando la regeneración pública. Todo su discurso se basó en que con él llegaría la ejemplaridad, superando la etapa de un presidente al que calificaba de «deshonesto». Como ejemplo positivo para España, el candidato Sánchez recordó durante la moción que en Alemania los políticos que cometen plagios en trabajos académicos dimiten de inmediato. Al mes de llegar al poder, el apóstol de la ética en la vida púbica utilizó el avión oficial, el hoy ya famoso Falcon, para irse con su mujer a pasarlo bien en el festival pop de Benicàssim. Descubierto el abuso, no hizo como el polaco, sino que tomando a los españoles por pánfilos los portavoces gubernamentales alegaron que la fiestuqui playera había sido «una actividad cultural» de promoción de España. Sin escarmentar, el apóstol de la ética y su familia recurrieron también a un helicóptero del Estado para viajar cómodamente a la boda de su cuñado en un pueblo de La Rioja. Tampoco esta vez hizo como el polaco. Sus portavoces alegaron motivos de seguridad y listo.

En septiembre de 2018, ABC reveló que Sánchez había cometido plagios en su tesis doctoral, que además no ofrecía la excelencia académica exigible a un trabajo merecedor de un cum laude. La información adjuntaba varios ejemplos incontestables. El paladín de la ética, que recomendaba dimitir en casos así, amenazó al periódico con una denuncia (que nunca ha llegado, por supuesto) y ordenó a La Moncloa divulgar un supuesto test de plagio que lo eximía de toda culpa y que hoy se sabe falsario. Días después, «El País» reveló que en el libro publicado con el material de la tesis también aparecía un grueso plagio. Durante la polémica, Sánchez faltó a la verdad en el Parlamento, respondiendo a Rivera que el documento estaba a disposición de todos en internet, cuando no era así. A pesar de las evidencias en su contra huelga decir que se atornilló al poder. El Partido Popular, que tal vez por algo recibió más tarde el varapalo electoral que lo ha dejado en el chasis, renunció a hacer oposición con el caso. Gozando de mayoría absoluta en el Senado incumplió su papel de controlar al Gobierno.

Pues sí, a veces me gustaría ser polaco...

Pedro arriesga
RAÚL CONDE El Mundo 10 Agosto 2019

Jorge Semprún, en Federico Sánchez se despide de ustedes, escribió: "Para el partido comunista, la cita con la historia ya está perdida para siempre, cualquiera que sea la fluctuación coyuntural de sus votos testimoniales. Solo le queda integrarse en la izquierda de una socialdemocracia renovada y por ello mismo menos monolítica". Pedro Sánchez es heredero de esta tradición política, en la que ancla el PSOE, y quizá esto explica la mezcla de altivez y frialdad con la que despacha los empellones de Podemos.

El presidente es un dirigente con tanta capacidad de resistencia como veleidades. Ayer moderado, hoy agitador, mañana ya se verá. Sus críticos hiperventilados, muchos de los cuales despreciaron su entereza tras el golpe palaciego que le apartó de Ferraz, dicen de él que supedita todos sus pasos a la consecución del poder. Oh, noticia bomba. "¿No cree usted -se preguntaba Cánovas del Castillo- que la causa más poderosa de nuestras desdichas ha sido el furor de nuestros hombres de alcanzar el poder y conservarlo a cualquier precio?" En el caso de Sánchez, nadie, salvo Rivera y sus adláteres, discute su audacia. Primero, apartó a la gerontocracia socialista para moldear un PSOE antídoto del populismo. Después, echó al PP del poder mediante la única moción de censura que ha prosperado. Y, finalmente, escondió un doble fracaso -Presupuestos y diálogo en Cataluña- agitando la foto de Colón en una campaña diseñada para frenar a la ultraderecha.

Desde el 28 de abril, pese a imponerse con claridad, no quiere hacer los deberes. Como explicó Madina en la Ser, un candidato se reúne con agentes sociales antes de elaborar el programa con el que concurre a las urnas. Posteriormente, si gana las elecciones y recibe el encargo del Jefe del Estado para formar Gobierno, lo suyo es que negocie los apoyos parlamentarios necesarios. Sánchez invierte el proceso y, además, lo hace incurriendo en incoherencias. Rechaza la coalición con Podemos, pero declara a este partido socio preferente. Veta a Iglesias, pero le pide apoyo para un Ejecutivo "progresista". Anticipa una oferta a los nacionalistas, pero implora la abstención de Casado y Rivera. Ambos, por cierto, de vacaciones en pleno bloqueo.

Puede que este truco le permita alardear de centralidad, pero no parece gasolina suficiente para tirar hasta el 10-N. Le Monde defendía en su editorial del jueves que otros comicios serían "terribles". Sánchez se arriesga a que la nueva CEDA sume o que el avance de los socialistas sea insuficiente para compensar un eventual desplome de Iglesias. Ni Vox da ya miedo ni las izquierdas andan entusiasmadas tras el fiasco de la investidura. Pavese sentenció: "Todos los pecados tienen su origen en el complejo de inferioridad, que otras veces se llama ambición".

El timo de la Moncloa
Marcello Republica 10 Agosto 2019

Al final de tanta ronda de conversaciones de Pedro Sánchez con líderes sociales y políticos no hay nada de nada. Lo que le da la razón a Albert Rivera cuando, después de dos visitas al inquilino de ese horrible palacete, decidió que no acudiría más a las convocatorias de Sánchez.

Además, está demostrado que Sánchez solo llama a los dirigentes políticos para pedirles que le regalen sus votos o su abstención en la investidura a cambio de nada. Y con el argumento del interés general de España, lo que traducido al castellano quiere decir ‘el interés particular de Sánchez’.

Pudo Sánchez haber ofrecido a Rivera un gobierno de coalición como el que pactaron sin éxito en marzo de 2016. E incluso les pudo ofrecer a Casado y Rivera el Gobierno de Navarra en favor de ‘Navarra Suma’, o la promesa de que no conceder indultos a los golpistas catalanes a cambio de la promesa de abstención de Cs y PP.

Pero nada de eso. Sánchez no ofrece nada y pide todo. Pero le gusta salir a la puerta de La Moncloa a recibir a sus invitados y hacerse fotos con ellos en su despacho (o pasear por los jardines, como con Torra y su lacito amarillo), y presumir de presidente, con los dirigentes de la oposición y con los líderes sindicales y de la patronal. Pero ofrecer Sánchez no ofrece nada sino todo lo contrario porque pide ayuda gratis a los demás.

De lo que se deduce que las rondas de consultas de Sánchez en Moncloa son un timo político. Un teatrillo para aparentar que hace algo importante para salir del bloqueo institucional y luego no hace nada, ni ofrece nada.

Al que Sánchez le ha dado ya ‘el timo de La Moncloa’ cinco veces ha sido a Pablo Iglesias. A quien cada vez le cambia la oferta y luego la retira en último minuto, como ocurrió el pasado 25 de julio poco antes de la votación y una vez que Iglesias había aceptado la última oferta del PSOE.

Ahora estamos pendientes, para finales de agosto, del sexto encuentro de Sánchez con Iglesias en Moncloa en el que el socialista le ofrecerá al líder de Podemos un pacto de Gobierno ‘a la portuguesa’ y al que Iglesias ya le dijo que ‘no’, porque Podemos solo acepta un gobierno de coalición.

Y ¿entonces? Pues cuando Iglesias diga ‘no’ al sexto intento del timo de La Moncloa, entonces Pedro Sánchez apagará la luz y sacará de un armario el fantasma de la repetición electoral a ver si Pablo Iglesias se asusta. Pero el de Podemos no se inmutará y repetirá la maldición que lanzó a Sánchez en el debate de investidura del Congreso: ‘nunca más serás presidente del Gobierno’. Y, colorín colorado, España avanzará (como en Italia) hacia la repetición de las elecciones generales, las cuartas en los últimos cinco años, y luego Dios dirá.

El orgullo de un legado universal
Editorial ABC 10 Agosto 2019

La bendición de la bandera del buque-escuela Juan Sebastián de Elcano -en la iglesia en la que antes de zarpar rezó Magallanes con sus marineros- abrió ayer en Sevilla el programa de actos con que España conmemora el quinto centenario de la primera circunnavegación, gesta que hace quinientos años marcó el comienzo de una era definida por la universalidad, no solo comercial, sino cultural, y que transformó el mundo, desde entonces articulado por las rutas que lo surcaron para poner en contacto a los más diversos pueblos del globo. Tras el descubrimiento de América y las posteriores expediciones que partieron hacia las Indias, España contribuyó con la empresa dirigida por Magallanes y completada por Elcano a exportar un desarrollo y un conocimiento que hasta entonces habían sido patrimonio exclusivo de la civilización europea. Si cada gran nación del Viejo Continente y en distintos momentos de la historia ha aportado al mundo alguno de los elementos que lo caracterizan -del Derecho a la democracia, pasando por la Ilustración-, España ha de estar orgullosa de haber contribuido a ensanchar sus fronteras y de exportar el legado que desde la antigüedad fermentó en su cultura, construida sobre las bases del helenismo y el humanismo cristiano.

Heredero de la «leyenda negra» que, sin bases históricas, contribuyó desde primera hora a cuestionar el valor y el significado de la conquista emprendida por la Corona de Castilla, el indigenismo de nuevo cuño denuncia en los últimos años la magna obra trasatlántica de España, ingrediente esencial de la modernidad de nuestro propio tiempo y precedente inmediato de una aldea global con la que soñaron todos los grandes pueblos, pero que solo nuestro país supo materializar a comienzos del siglo XVI. Que este indigenismo sectario y revanchista haya calado con tanta fuerza -incluso en Estados Unidos, donde se suceden los episodios de un revisionismo marcado por la incoherencia y la visceralidad- tiene mucho que ver con los complejos que arrastramos en España, y no solo entre quienes se dicen «progresistas», incapaces de apreciar el significado de una gesta que, con más luces que sombras, contribuyó a mejorar las condiciones de vida de los nuevos territorios. El franquismo, régimen que basó su propaganda en la épica de una historia de la que se consideró legítimo heredero, pesa demasiado para reconocer el valor de la expedición de Magallanes y Elcano. De forma torpe y reactiva, la España democrática dio la espalda a su mejor pasado y renunció al orgullo de su paso por la historia, gestas sin ideología cuya celebración, obligada, ha de contribuir a articular un sentimiento nacional que también es víctima de los complejos.

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Faltas de respeto de un maleducado

Jimmy Giménez-Arnau okdiario 10 Agosto 2019

La honorable Narbona, presidenta del más nefasto PSOE de todos los tiempos y vicepresidenta del Senado menos limpio que hemos conocido, ha acusado al PP de “falta de respeto”, ni más, ni menos. Según la dama, se dañó el decoro por el simple hecho de proponer un candidato alternativo a Sánchez, al que considera un emperador y no ese maniquí en funciones que hizo el ridículo y fracasó de modo apoteósico en una investidura que no logró convencer a nadie. Falta de respeto es, dulce Narbona, explotar a la ciudadanía, aplicándole tributos medievales como de consuno hacéis los sociatas para seguir enriqueciéndoos, sin importaros dejarnos caninos. Eso sí que es una falta de respeto, además de una cruel indecencia.

Falta de respeto es no cumplir con cada una de las palabras dadas y tomarse a guasa las promesas que rifáis en vuestros aquelarres. Falta de respeto es sentar en TVE a un criminal de la calaña de Otegi para vejar a familias que perdieron seres queridos en matanzas terroristas. Falta de respeto es pactar con Bildu, dejando a la mayoría de los navarros al borde del desastre. Falta de respeto es no contestar a la Guardia Civil, cuando ha solicitado de este vago disfuncional, o simplemente Sánchez, una reunión para solucionar ya sus sueldos de hambre, más otros asuntos de logística militar que urgen y demanda un cuerpo noble que siempre vela por nosotros. Falta de respeto es mantener un Gobierno de ineptos que lían todo y no resuelven nada.

Falta de respeto es no atender todas las necesidades reclamadas por la Policía Nacional y, por si fuera poco el desprecio, además quitarle la gestión de los datos de pasajeros de aviones para dárselos a un chiringuito privado de próxima creación. Falta de respeto es eludir la opinión de la OCDE, “hay síntomas de debilidad en la economía española” y salir diciendo gansadas dignas de tebeo: “la economía va viento en popa”. Falta de respeto es irse de vacaciones a Doñana teniendo al país en dique seco y lo que es todavía peor, el futuro empantanado. Falta de respeto es donar dineros públicos a traidores separatistas con tal de amarrar su apoyo. Falta de respeto en extracto puro eres tú, más tus funciones incesantes que nos llevarán al traste.

Hay que ser hortera para presentarse en Marivent con un traje muy mal cortado y sin planchar, cuando el Rey, después de aguantar el plantón que le diste, propio de gente de baja estofa que carece de la mínima educación, te esperaba impecablemente vestido y de sport, como iba él y requiere esta época del año. Eso también es una falta de respeto, mayúscula e imperdonable: obligar al jefe del Estado a tragarse, con una sonrisa de bienvenida, las groserías de un patán, tanto en el vestir, como en haber llegado una hora tarde a la cita. Pero los soplagaitas son así, les da todo igual. Están de moda, por cutre y triste que sea la moda. O un tsunami se los lleva por delante, o tendremos zánganos y zopencos para exportar.

Sánchez vuelve por donde solía

 La Razon  10 Agosto 201

«No son molinos, amigo Sancho, que son gigantes» dijo Don Quijote. «No son independentistas, que son nacionalistas» afirmó ayer Pedro Sánchez negando la mayor y tapándose los ojos ante la evidencia, constatada y constatable, durante todos estos años, de montaña rusa política –y económica– en Cataluña. El presidente del Gobierno en funciones, que ayer lanzó también un guiño vacacional, avanzó que tendrá listo su repetido «programa social progresista» a finales de agosto o primeros de septiembre, y que será a partir de entonces, cuando cite al PNV, al Partido Regionalista de Cantabria, y a «formaciones nacionalistas de Cataluña», además de a Unidas Podemos, para negociar un acuerdo que permita tener un Gobierno progresista.

Un mantra, este de la negociación después del evidente desencuentro y desconfianza con el que tendría que ser su principal socio de Gobierno, Unidas Podemos, al que también se refirió ayer la portavoz del Ejecutivo en funciones, Isabel Celaá, al subrayar la necesidad de «recuperar la confianza» con la formación de Pablo Iglesias después de la investidura fallida. Un cúmulo de expresiones y sinónimos en su comparecencia, que fueron desde «arrimar el hombro», «buscar nuevas vías» u «otras fórmulas» que no logran ocultar la desconfianza del PSOE ante Podemos y sus intentos de crear un Gobierno en paralelo al que debía ejercer sus funciones. Y como no podía ser de otra manera, la apuesta para formar Gobierno sube su apuesta ante la necesidad –obvia– de contar con los votos de formaciones independentistas catalanas –blanqueadas ahora como «nacionalistas» por Sánchez–.

En este sentido, el globo sonda ante los ciudadanos lo lanzó ayer también Celaá, al defender que el hecho de no querer un gobierno que dependa del independentismo no quiere decir que no se pueda hablar con las fuerzas nacionalistas catalanas de cara a la investidura. Aunque estas conversaciones, apuntó, «las llevará a cabo personalmente el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez». Y aquí volvemos al punto de partido de todo. De la moción de censura que expulsó del poder al Partido Popular con la necesaria ayuda del independentismo catalán, de la ceremonia de la confusión que posteriormente llevó a cabo Sánchez para resistir en La Moncloa, hasta llegar a un presente líquido en el que el presidente en funciones está dispuesto a «explorar» todas las fórmulas en septiembre... y si no ir a elecciones, como ya se atisba en el horizonte.

Y es que los nacionalistas (sic), con la sentencia al caer del juicio al «procés», no parecen precisamente unos buenos compañeros de viaje para un Gobierno estable. Y por si los lugares comunes no fueran más comunes que otrora, Celaá y Sánchez volvieron a pasar su parte de responsabilidad al PP y a Cs. Insistieron en pedirles, de nuevo, su abstención para no depender de los «nacionalistas». Y vuelta al punto de partida. A las negociaciones con la palabra fracaso escrito en el primer folio que nos abocan a unas nuevas elecciones que nadie quiere, de las que todos abominan, pero a las que estamos abocados. En el otro lado de la balanza, las posibles negociaciones con los independentistas catalanes, blanqueados como «nacionalistas» por Sánchez, podrían llevarnos a una negociación de posibles indultos, consultas políticas más o menos enmascaradas o cesiones económicas. El guiño vacacional de Sánchez, con todo, se abre camino. Tras sus reuniones frenéticas de estas dos semanas apura las horas antes de tomarse un descanso. Será por poco tiempo, a su pesar. Tiene mucho que «compendiar» –como él mismo ha dicho– sobre todo lo que le han pedido. Aún le queda «compendiar» con los «nacionalistas/independentistas».

Confundiendo a Bildu
Lorenzo Silva El Espanol 10 Agosto 2019

"Se equivocó la paloma, se equivocaba…". Los conocidos versos de Alberti vienen a la mente en estos días al escuchar a los representantes de EH Bildu, viniéndose arriba y poco menos que perdonando la vida a todo lo que se mueve, comenzando por ese PSOE al que le ofrece cicateras abstenciones para que pueda formar gobiernos en precario.

Aspira la marca depositaria del caudal electoral de la izquierda abertzale a consolidar una suerte de empate con su enemigo natural, el Estado español —es decir, los españoles cuyos derechos y libertades ampara ese Estado—. Un desenlace político que viene a ser heredero de aquel "empate infinito" en el que se basaba la estrategia "militar" de ETA, y las comillas vienen a cuento porque sólo un estratega ignorante de las reglas más elementales de la ciencia militar osa lanzarse al ataque con el solo ánimo de mantener la guerra empatada. Así les salió al final la campaña, y así se ven hoy sus generales.

Se confunde Bildu, y le ayudan a confundirse quienes dan a sus dirigentes pie a creer que pueden empatar de alguna manera en ese combate que iniciaron sus mayores armados y que ahora tratan de rematar ellos sin las armas a las que la ley española, que no su convencimiento, les forzó a renunciar.

Al igual que la lucha armada se saldó con una derrota apabullante, quienes no dejan de girar como adalides, beneficiarios y usufructuarios de su legado están condenados a la derrota política y moral, por mucho que intenten torcer el relato o aprovechar las ventajas de coyuntura.

Alguien debe decirles que abandonen toda esperanza, porque no puede ser de otra manera, mientras no renieguen de modo inequívoco y rotundo de los cientos de asesinatos —la mayoría cometidos en democracia—, mientras sigan jactándose de homenajear y festejar a los asesinos o mientras continúen alentando el acoso y el escarnio de los servidores públicos que se esfuerzan a diario para defender los derechos y las libertades de sus conciudadanos en cumplimiento de las leyes vigentes.

Tiene Bildu aún mucha tarea por delante, para poder ser un actor normal de esta o de cualquier democracia; y si alguien, por consideraciones tácticas, les permite a sus líderes y votantes imaginar otra cosa, contraerá una grave responsabilidad frente a la sociedad española y frente a las víctimas del terrorismo, que si bien no pueden pretender decidir la política del país, sí pueden exigir que no se blanquee ni se quite importancia a las acciones de quienes sin derecho las atropellaron.

No basta con condenas de la violencia abstractas, ni con medias peticiones de perdón, siempre subjuntivas e igualmente genéricas. Eso puede servir para concurrir a las elecciones, a fin de no limitar el derecho de participación política, pero no para sentarse a la mesa común de los demócratas españoles.

El Estado español imputó a cientos de funcionarios acusados de torturas y acabó mandando a prisión, entre otros, a un general de la Guardia Civil. El abismo moral con quienes siguen celebrando a unos homicidas ufanos de sus crímenes es tan evidente como, hoy por hoy, infranqueable.

Tiempo de rebeldía
JOSEBA ARREGI El Mundo 10 Agosto 2019

El autor cree que Sánchez no sabrá lo que piensa y necesita de verdad la 'sociedad civil' si sólo se reúne con colectivos afines

Quien recurre a este título en plenas vacaciones de verano, en el mes de agosto, debe de estar bastante loco. Pero dado el espectáculo en el que estamos inmersos, siendo el político sólo un ejemplo, demasiado patente por cierto, de buena parte de la vida social y cultural, a uno no le queda ya más remedio que declararse rebelde. Será la edad.

Leo que Pedro Sánchez está dedicando su situación de presidente en funciones a hablar con la sociedad civil para enriquecer la propuesta que vaya a hacer a posibles aspirantes a prestarle su apoyo parlamentario para una investidura. Dicen las encuestas, en su parte más creíble, que los ciudadanos ven a los políticos como el segundo problema principal. También dicen, o decían, las mismas encuestas que los ciudadanos se habían distanciado enormemente de la política y de los políticos. Nunca me veo reflejado en ningún sondeo. Sí me reconozco como harto de los políticos actuales, pero nunca me sentiré alejado de la política, de la política en su sentido más noble: la constitución de una sociedad como comunidad política, como Estado de derecho en el que la soberanía esta sometida al imperio del derecho y la voluntad popular solo es democrática como voluntad constituida, no como voluntad constituyente, de la política como el esfuerzo por mantener viva esta organización de la comunidad política frente a todos los peligros permanentes que la acechan.

Pero si no me siento representado por los políticos electos, aún menos por lo que para el presidente representa a la sociedad civil: los grupos, grupúsculos, ONGs, asociaciones diversas, sindicatos y patronal que parecen constituirla. Siendo socio en varias de ellas -Acnur, Acción contra el Hambre, Médicos sin Fronteras, Acción contra el Cáncer, Covite-, no habiendo estado sindicado nunca, ninguna de ellas me representa políticamente; la que más, la citada en último lugar. Sánchez seguirá sin saber lo que opina la sociedad civil en su mayoría si sólo escucha a aquéllas que leemos que han sido las elegidas. A pesar de que la inclusión se ha convertido en una de las palabras fetiche de la política actual, esa misma selección implica una exclusión que, además, se defiende diciendo que se trata de enriquecer un programa de Gobierno progresista, como si este añadido significara algo claro y bien definido aparte de indicar una grave exclusión.

Exclusión basada en progresismo obligatorio, razón suficiente para la rebeldía. Razón que aumenta por la vaciedad de contenido de la palabra misma. La rebelión es a ser metido en un cajón de sastre donde cabe todo y caben todos, tirios y troyanos, cartaginenses y romanos, güelfos y gibelinos, bonapartistas y republicanos, ecología y creación de riqueza, creación de empleo y liquidación de la industria automovilística, gasto público y reducción del déficit. Todo es progresista y nada lo es, todos son progresistas, luego nadie lo es.

Lo que ocurre con la palabra progresista sucede con otras muchas palabras fetiche de la política que empujan asimismo a la rebeldía. Dicen los comentaristas de izquierda para defender la elección de la nueva presidenta del Gobierno en Navarra que se trata de un esfuerzo de "transversalidad", de poner en relación las dos comunidades que existen en la Comunidad Foral. Para ello el PSN asume cinco abstenciones de Bildu/Otegi porque comparten el rechazo radical de la comunidad que ha elegido como mayoría -muy amplia pero minoritaria- a Navarra Suma (UPN, PP, Cs). Transversalidad vía rechazo y exclusión. Transversalidad con quienes han hecho de la exclusión pilar fundamental de su ideología. Eso sí, con mucho diálogo, otra palabra fetiche tan desprestigiada que no se recuperará hasta que los políticos dejen de usarla durante bastante tiempo.

Es como cuando el presidente Sánchez apela al constitucionalismo de Partido Popular y Ciudadanos para que se abstengan en su siguiente investidura que quiere acordar con un partido, Podemos, que pretende una reforma radical de la Constitución del 78, de todo lo que significa la Transición y el paso a la democracia, para comenzar a caminar hacia una democracia del pueblo -gramsciana, laclauista o a la Badiou, qué más da- pues lo importante es que manden ellos, los Unidos/as Podemos, para acabar con lo más importante de la democracia, la inclusión de todos los ciudadanos como iguales en derechos, deberes y en libertades. Pura contradicción.

Andoni Ortuzar, presidente del PNV, viene a arreglarlo todo -algo que sólo lo puede hacer el nacionalismo vasco- diciendo que el pacto en Navarra es un ejemplo de normalidad que debe extenderse al Gobierno de España -me imagino que habrá dicho Estado para no manchar sus labios con el nombre impronunciable-. Normalidad equiparar, como ha hecho el PSN, a Navarra Suma (UPN, PP y CS) con Bildu. Será normalidad táctica, normalidad política para destruir la política, normalidad nacionalista para conseguir mas réditos competenciales y financieros, pero muy lejos de cualquier normalidad política que respete un mínimo la ética. Una normalidad como la que pone de manifiesto el lehendakari Urkullu, que se muestra indignado con los homenajes a los presos de ETA que salen de prisión pero que acepta que su partido apruebe en el Parlamento Vasco un pacto con Bildu para definir el futuro político de Euskadi en línea con las pretensiones de ETA y de sus herederos, contraviniendo lo dispuesto como mandato por la Ley vasca de Víctimas cuando habla del significado político de las víctimas de ETA. Toda una mascarada insoportable que requiere de toda la rebeldía de que uno sea capaz -¡si José Antonio Aguirre, Irujo, Leizaola, Juan Ajuriaguerra levantaran la cabeza para ver a su partido apoyando un gobierno sostenido por comunistas!-.

Nos devanamos los sesos tratando de intuir, definir y explicar las tácticas y estrategias del dúo Sánchez/Redondo. En balde. Harán lo que el momento les dicte, el momento del marketing que es lo único que les interesa para alcanzar el poder. Algunos, incluso nacionalistas del PNV, se enfadaban escuchando a uno de sus líderes, Joseba Egibar, hablar de España como Estado fallido. España no es un Estado fallido. Son los nacionalismos periféricos, el catalán y el vasco en todas sus versiones, los que están intentando llevar al fracaso a España como Estado de derecho, acompañando para ello como ayudantes necesarios a un izquierdismo español a quien no le cuesta nada esa ayuda pues se ha convertido en un partido nacionalista más, olvidándose de uno de los pilares de su planteamiento político tradicional, aquél que decía que los ciudadanos son iguales en derechos y libertades, exigiendo para ello un mínimo de seguridad material para que la libertad fuera real, rechazando todo tipo de privilegios territoriales, incluyendo en territorial las correspondientes a las geografías sociales. Los nacionalismos periféricos y el socialismo de Sánchez, la ideología de valorar la diferencia y la diversidad sobre la igualdad, se han equiparado estructuralmente. Esto es lo que puede llevar a la quiebra al Estado, a España. Pero no es el Estado el que está fallando.

Y la forma de defender la libertad y el Derecho garantizados sólo por el Estado de derecho que es España es recordando los principios fundamentales de la política democrática: lo único que incluye es la ley y el Derecho, la igualdad en derechos y libertades de los ciudadanos; la comunidad política no se puede construir sobre lo que diferencia y puede dividir, sino sobre lo que nos hace iguales. Sólo en el horizonte de la igualdad en derechos y libertades tiene sentido el derecho a la diferencia, el pluralismo y la libertad (Sartori). Sin ese horizonte de igualdad la diferencia se vuelve división, el pluralismo desintegración volviendo a aparecer los dogmas de las nuevas ortodoxias que niegan la libertad de conciencia.

Todos éstos son elementos con los que no se puede jugar; ni táctica ni estratégicamente. Llevamos demasiado tiempo haciéndolo. Si seguimos así lo pagaremos muy caro. Y no vale decir que ahora me olvido de todo eso, que luego ya volveré a ello, luego, cuando tenga todo el poder en mi mano. Luego siempre es demasiado tarde. Sobre todo cuando no se sabe con quién se está jugando la partida.

Joseba Arregi, ex consejero del Gobierno Vasco, es ensayista.

Operación Quilombo
Eduardo Goligorsky  Libertad Digital 10 Agosto 2019

Perduran en España partidos políticos democráticos y movimientos cívicos capaces de sofocar el quilombo y rescatar el orden constitucional.

El diario El Mundo informó el 29 de julio de que el ministerio del Interior había dado a conocer detalles de una tarea de espionaje que las fuerzas de seguridad del Estado habían practicado en Cataluña. El objetivo consistía en impedir que las autoridades golpistas de la región cumplieran su plan de ejecutar el 1 de octubre un referéndum ilegal encaminado a respaldar la declaración unilateral de independencia. El referéndum se llevó a cabo en un clima de violencia y sin ninguna garantía de fiscalización imparcial, con los consiguientes fraudes, y sus responsables están sometidos a juicio en el Tribunal Supremo. Los muy caraduras se defienden argumentando que aquello fue un farol (Clara Ponsati dixit) y a renglón seguido prometen volver a hacerlo.

Como es lógico que suceda en una investigación de esta naturaleza, el espionaje que ahora sale a luz recaía sobre algunos funcionarios, incluidos Mossos d´Esquadra, que estaban comprometidos con el procés y eran sospechosos de malversar fondos públicos y de colaborar en la introducción clandestina de urnas y papeletas. Según informa el diario citado, se descubrió que, simultáneamente, actuaba un equipo de Mossos encargado de espiar al ministro del Interior de España. Todo este tinglado está en manos de la justicia, tan temida y agraviada por los transgresores.
Desenmascaran a los traidores

Es sintomático que periodistas enrolados en el catalanismo presuntamente moderado y firmantes de manifiestos conciliadores, pierdan el oremus cuando se enteran de que las fuerzas de seguridad del Estado cumplen con su deber y vigilan a los enemigos del orden constitucional y de la integridad de la Nación. Jordi Amat, que conoce tan bien como el que más los entresijos del 1-O, de las conspiraciones que lo precedieron y sucedieron y de las que volverán a perpetrar los reos y sus compinches prófugos o instalados en la Generalitat, despotrica contra los "chantajistas profesionales y periodistas sicarios", confundiendo premeditadamente a los protagonistas de la sórdida "Operación Cataluña" con los profesionales del CNI y la Policía Nacional que desenmascaran a los traidores. Es a estos patriotas a los que Amat acusa de sabotear el mitificado procés, usando una navaja de noche, en tanto que de día utilizan el Constitucional como una lima ("Sabotaje", LV, 26/7).
Guerra abierta

Si se desea catalogar verazmente lo que sucede en Cataluña, habrá que rotularlo "Operación Quilombo". Este argentinismo ya incorporado a la jerga coloquial española, designaba inicialmente al burdel, pero hoy es sinónimo de desorden, confusión o caos. Un quilombo que ha llegado a su punto culminante con la guerra abierta que enfrenta entre sí a las dos (¿o son tres o cuatro?) siglas de partidos supremacistas, y a estos con los movimientos antisociales que ambicionan reemplazarlos ocupando las calles, los centros de estudio, los medios de comunicación, los clubes deportivos, los sindicatos, los colegios profesionales y las cámaras de comercio. Todo ello aplicando al pie de la letra la metodología comunista, nazifascista y franquista. O sea que la "Operación Quilombo" ensaya en la ficticia república catalana todas las variantes del totalitarismo puro y duro.

Vayamos a la hemeroteca en busca de otros testimonios del quilombo.. Sería útil repescar aquel exabrupto derrotista de Carles Puigdemont, para bajarle los humos ahora que mariposea por Europa en busca de apoyos imposibles (LV, 1/2/2018):

El mensaje era privado, pero las cámaras de Telecinco lo captaron del teléfono móvil del conseller Antoni Comín mientras participaba en la localidad flamenca de Lovaina en un acto organizado por la Nueva Alianza Flamenca (NVA).(…) "Volvemos a vivir los últimos días de la Catalunya republicana" (…) "Supongo que tienes claro que esto se ha acabado. Los nuestros nos han sacrificado, al menos a mí. (…) Yo ya estoy sacrificado tal como sugería Tardà".

Esquela fúnebre
La esquela fúnebre de la "Operación Quilombo" la redacta, harta de postureos, la inefable Pilar Rahola ("El pacto", LV, 12/7). A ella la indignan los pactos que JxCat y ERC firman, alternadamente, con el PSC en ayuntamientos y diputaciones. Los interpreta como un triunfo del funámbulo Miquel Iceta. Pero simultáneamente recita el responso del supremacismo:

Al fin y al cabo, los socialistas sabían que los dos partidos del 1 de octubre están más desunidos (y enfrentados) que nunca, y que esta debilidad era oro puro para imponer su estrategia.
(…)
El independentismo ni sabe donde va, ni tiene estrategia planificada, ni es capaz de consensuar una hoja de ruta de mínimos que planifique los próximos pasos. (…) El resultado final es brutal: el PSC no ha sufrido ningún desgaste por su apoyo al 155, ERC y JuntsxCat están en plena guerra de barro, y la gente, en la calle, no entiende nada. El espíritu del 1 de octubre es, hoy por hoy, un alma en pena.

El enfado de Rahola es el típico de las criaturas caprichosas que no soportan el choque de sus deseos con la realidad. El quilombo que aqueja al supremacismo es producto de la confluencia de corrientes autoritarias, impulsadas por apetitos desmesurados y desprovistas de sustento racional y moral. Pero estos fueron precisamente los componentes de los movimientos totalitarios que desangraron a la humanidad en el siglo XX y que han dejado secuelas macabras en un mosaico de satrapías de izquierda y derecha.

Tampoco debemos regocijarnos prematuramente al leer esta esquela. El panorama que pinta Rahola podría tranquilizar a los constitucionalistas si no fuera porque en el otro extremo de la mesa de negociaciones están sentadas las piltrafas del sanchismo mercenario, predispuestas a cederlo todo a los enemigos de España -frikis chavistas, sectas golpistas catalanas y euskaldunizadores del consorcio peneuvista-bilduetarra- a cambio de una parcela de poder.

Nos queda el consuelo de que perduran en España partidos políticos democráticos y movimientos cívicos capaces de sofocar el quilombo y rescatar el orden constitucional y la Monarquía parlamentaria. Lo lograrán si no se distraen ensimismados en sus propios quilombos.

PS: Ernesto Ayala-Dip escribe ("Los que no quieren la condena", El País, 7/8) en nombre de "quienes no desean la independencia de Cataluña pero tampoco que se castigue como medida de escarmiento por las gravísimas imprudencias jurídicas (sí, jurídicas) en aras de unas innecesarias fronteras, ejércitos y embajadas propias". Se remite por eso al pragmatismo y la misericordia (sic) del Tribunal Supremo para que dicte una sentencia absolutoria. En ausencia de la cual el Gobierno debería estudiar el indulto. ¿Aceptarían el autor de ese artículo y quienes comparten su buenismo claudicante con el sello del PSC, que alguien, después de desaprobar los abusos sexuales como él desaprueba la independencia, aplicara su criterio magnánimo para pedir la absolución o el indulto de las manadas de violadores? Cuidado con las complicidades encubiertas, cualquiera sea la naturaleza de los delitos para los que se pide clemencia.

El entorno de ETA se crece: acoso a la Guardia Civil, ataques a placas de víctimas, pancartas…
La Audiencia Nacional permite un acto de acoso a la Benemérita en Navarra pese a que hasta la Fiscalía había solicitado la prohibición del mismo.
J. Arias Borque  Libertad Digital 10 Agosto 2019

La Audiencia Nacional permite un acto de acoso a la Benemérita en Navarra pese a que hasta la Fiscalía había solicitado la prohibición del mismo.

La organización terrorista ETA se disolvió oficialmente hace poco más de un año, aunque nunca han entregado todo su arsenal, pero los acólitos que aplaudieron y justificaron su actividad criminal durante décadas siguen campando a sus anchas en las calles del País Vasco y Navarra. Utilizan especialmente los meses de verano para rendir homenaje a los asesinos que salen de prisión y decorar las calles con sus mensajes de odio.

El último fin de semana de julio realizaron en Oñate y Zarauz (ambas localidades guipuzcoanas) sendos actos de homenaje a los terroristas de ETA José Javier Zabaleta Elósegui, alias Baldo, y Xavier Ugarte Villar. El escándalo fue tal que obligó a Pedro Sánchez a actuar pese a que había callado tras los otros 177 actos de exaltación a ETA celebrados anteriormente durante su mandato. Pero apenas cuarenta y ocho horas después volvió a celebrarse otro homenaje en Vitoria.

Este viernes los acólitos de ETA han vuelto otra vez a la acción. En la localidad navarra de Echarri Aranaz se está celebrando un año más el denominado "Día del inútil", que no es otra cosa que una serie de actos convocados extraoficialmente, aunque con la complicidad del ayuntamiento, en plenas fiestas patronales de la localidad con el objetivo de parodiar y acosar a los agentes de la Guardia Civil que están destinado en el cuartel local.

Como en años anteriores Partido Popular, Ciudadanos, asociaciones de víctimas del terrorismo y asociaciones profesionales de la Guardia Civil han pedido públicamente que sea prohibido, algo que este mismo viernes no han aceptado los jueces de la Audiencia Nacional pese a que la propia Fiscalía se había unido a la petición. La petición en los tribunales había sido solicitada por Dignidad y Justicia, presidida por Daniel Portero.

El objetivo final de estas jornadas es conseguir que los guardias civiles abandonen esta pequeña localidad de 2.500 habitantes, como paso previo a que abandonen todo el territorio del País Vasco y Navarra, un viejo anhelo de los terroristas de ETA como paso previo a la independencia. Otro años, incluso, se había organizado un juego denominado "tiro a facha" en el que se podía en la diana y se lanzaban huevos contra muñecos que representaban guardias civiles o al propio Rey de España.

Ataque a placas conmemorativas de víctimas
La larga mano de los proetarras también se ha dejado ver en San Sebastián. En la madrugada de este viernes han atacado las primeras cinco placas colocadas por el ayuntamiento donostiarra en las calles de la ciudad en recuerdo de varios vecinos asesinados por la organización terrorista. La colocación de las mismas tuvo lugar el pasado 23 de marzo, exactamente, en el número 8 de la Avenida de la Libertad.

En ese punto, el 4 de octubre de 1976, un grupo terrorista de ETA que había sido entrenado en Argelia asesinó al entonces presidente de la Diputación de Guipúzcoa, Juan María Araluce, que ocupaba el cargo por petición expresa del rey Juan Carlos I. También arrebataron la vida a su chófer, José María Elícegui, y a tres agentes de la Policía que realizaban labores de escolta: Alfredo García González, Antonio Palomo Pérez y Luis Francisco San Flores.

La Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) ha solicitado al Ayuntamiento de San Sebastián que las placas sean limpiadas "inmediatamente" y ha asegurado que "estos comportamientos en el País Vasco, como los 'ongi etorris' -actos de homenaje-, reflejan que ETA ha dejado de matar, pero aún queda mucho por hacer en lo que al reconocimiento y memoria de las víctimas se refiere para la construcción del verdadero relato del terrorismo en nuestro país".

Otro escándalo con cuentas b del clan Pujol que los catalanes no verán en TV3
ESdiario 10 Agosto 2019

Lo de las finanzas ocultas del expresidente de la Generalita en Andorra parece un pozo sin fondo. La Fiscalía Anticorrupción ha detectado otras cinco "libretas negras" más.

Apenas 24 horas después de que Quim Torra haya decretado el cierre de las arcas de la Generalitat y un plan de ajuste a sus consejerías por la situación de las finanzas catalanas, un nuevo escándalo del clan Pujol salpica al PDeCAT, a medio independentismo, al fugado Carles Puigdemont y a su antecesor, Artur Mas.

La Fiscalía Anticorrupción ha denunciado ante la Audiencia Nacional al expresidente Pujol, su esposa y sus hijo por haber ocultado nuevos fondos en Andorra a través de media decena de cuentas bancarias y ha solicitdo una nueva comisión rogatoria que acaba de ser acordada por el juez José de la Mata para cuantificar el volumen total del dinero.
Un juez imputa a un alto directivo de TV3 por comisionista del 3% en la etapa de Artur Mas

Según informa el diario El Mundo este viernes, en concreto exige a cuatro entidades financieras -Andbank, Credit Andorrá, Banco Sabadell de Andorra y Banca Privada de Andorra- toda la documentación que obre en su poder a nombre de Francesc Robert Ribes, ex director de la televisión del Principado, ya imputado en esta causa por blanqueo de capitales, y al que el fiscal señala ahora como eje fundamental para ocultar la nueva fortuna oculta del clan catalán.

La fiscal Belén Suárez ha presentado un escrito al juez José de la Mata, en el que comunica que "Jordi Pujol Ferrusola es o ha sido titular de fondos distintos de los que ya se conocen" en el Principado y subraya que "figura como titular" en al menos cinco cuentas bancarias de Andbank numeradas como AN42909, AN85371, AN81511, AN64772 en las que también aparecen los empresarios Antoni Zorzano y el referido Robert Ribes.

El Ministerio Público explica que ha hallado los nuevos movimientos de dinero tras analizar el contenido de las comisiones rogatorias libradas a Andorra hasta la fecha así como sus sucesivas ampliaciones.


Pancartas en Rentería y Vitoria
Las pancartas de apoyo a los terroristas de ETA que cumplen condena en prisión por sus crímenes también han aparecido en otras localidades. Ayer jueves algunas de las calles del centro de Rentería (Guipúzcoa) aparecieron con grandes pancartas y varios murales de apoyo tanto a la organización terrorista como a los etarras locales que o bien están cumpliendo condena o bien se encuentran fugados de la justicia.

De manera paralela, la Policía Local de Vitoria retiró a primera hora de ayer varias pancantas de grandes dimensiones que habían sido colocadas en el centro de la ciudad, que durante estos días estaba celebrando las fiestas de la Virgen Blanca. En las mismas estaban las fotografías de 19 terroristas de ETA, que iban acompañadas por el texto en vascuence "Maite zaituztegu" (os queremos).
 


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