AGLI Recortes de Prensa   Martes 20 Agosto 2019

Los diez elementos que amenazan a la economía española
José María Rotellar  Libertad Digital 20 Agosto 2019

En el contexto económico nacional e internacional, cada dato que aparece no contribuye a mejorar el escenario, sino que confirma, cada uno con mayor rotundidad y profundidad, la desaceleración cada vez más evidente y cada vez más profunda por la que pasa la economía.

No sólo nos encontramos con una ralentización que se consolida, sino que parece avanzar de manera clara hacia una caída de la economía. Quizás sea pronto para saber si se materializará en una crisis de importantes dimensiones, pero sí que hay una certeza, que la economía se ralentiza y en algunos lugares se contrae, y que hay muchos, muchísimos elementos que acechan con peligro a la actividad económica y que, simplemente, uno de ellos, si estalla fuertemente, puede desencadenar una grave crisis económica.

De esta manera, podemos repasar este conjunto de datos y circunstancias alarmantes, algunos de los cuales los recogía recientemente Libre Mercado. Ese conjunto de datos dibujan un escenario económico internacional (y, por su impacto en cada economía, también nacional) muy incierto y altamente preocupante. Podríamos, por tanto, estar en el umbral de una crisis que podría desatarse con fuerza si empeora, como digo, alguno de estos temas señalados, porque arrastraría al resto de elementos por el miedo y desconfianza que generaría:

El PIB de Alemania se contrae, al igual que el del Reino Unido, y muestra la debilidad económica de Francia, la eurozona y la UE. El BCE no tiene casi margen de maniobra y entrar en tipos negativos será muy arriesgado. La banca, por otra parte, sigue con grandes incertidumbres, con el negocio constreñido. De hecho, Alemania, que es la principal economía europea, en los últimos doce meses ha contado con dos trimestres negativos, aunque no consecutivos. No obstante, la ralentización de su actividad económica, especialmente de su sector exportador, hace pensar que podría entrar técnicamente en recesión en el corto plazo.

En España, pese a registrar todavía un mayor crecimiento que el de la media de la eurozona, la ralentización de la economía va más rápida que en el resto de países: los datos de la industria, tanto en cifra de negocios como en entrada de pedidos, son muy preocupantes, ya que muestran el empeoramiento de las expectativas, y el parón está empezando a trasladarse al empleo (punto débil de España), con los peores registros desde la crisis de paro registrado, afiliación y EPA. La caída de la productividad y de la contratación indefinida no augura nada bueno

China empieza a sufrir los efectos de la guerra comercial, con el peor dato industrial en 17 años. El volumen que tiene su economía impacta mucho en el conjunto internacional.
La economía estadounidense también cuenta con la desconfianza de los mercados, que se refleja en que la curva de tipos se invierte (se paga más por la deuda a corto y medio plazo que a largo plazo, lo cual quiere decir que el mercado considera más arriesgado el momento actual que el de dentro de 10 años, al revés de lo que sucede en un entorno normal).

Esa curva invertida de tipos también se da en el Reino Unido, debido a la incertidumbre de un Brexit duro, abrupto y sin acuerdo. Su economía se contrae. El Brexit afectará también a la economía del resto de la UE.
El probable regreso del peronismo a Argentina ha desatado el pánico, con caída de un 30% de la bolsa argentina, depreciación de su moneda casi otro 30% y miedo de los ahorradores a que pudiese darse otro corralito (si gana el peronismo y pierden el préstamo del FMI esa opción podría tener más probabilidades).

Crisis con Irán. Puede afectar a los precios del petróleo y hacerlos subir, con el coste añadido que supone y la pérdida de competitividad, elevada en el caso de España, tan dependiente en materia energética.
Populismo creciente y desgobierno en Italia, tercera economía de la eurozona, que añade un elemento de perturbación en la economía.

Desconfianza en los mercados bursátiles, con los principales índices de Europa y EEUU en una espiral bajista ya muy pronunciada y sostenida. El Ibex 35 lleva muchas jornadas en negativo, peleándose para no perder el nivel de los 8.500 puntos, tras acumular elevadas pérdidas en apenas mes y medio: si ahora se mueve en los 8.500 puntos mencionados, el 4 de julio cotizaba en los 9.401 puntos. Es decir, casi 1.000 puntos menos en ese corto plazo de tiempo.

Parálisis y ausencia de reformas en España, perjudicial para nuestra economía, que no se está preparando para minimizar los riesgos de una nueva crisis. Es difícil que España vaya a poder cumplir con los objetivos de estabilidad, especialmente las Comunidades Autónoma, que, además, si exceden el déficit y sin la actualización de las entregas a cuenta por la ausencia de Presupuestos Generales del Estado, van a empezar a tener problemas de tesorería, con los retrasos en el pago a proveedores que ello puede provocar, que tendría un impacto muy negativo en la economía y el empleo. La presión, además, de las pensiones (por próxima jubilación durante más de década y media de la parte más importante del baby boom), complica el escenario de las cuentas públicas a nivel nacional.

Por tanto, o se van adoptando reformas de manera urgente o, como se desencadene con fuerza alguno de los elementos anteriores (especialmente, los internacionales), podemos encontrarnos en una situación muy complicada de nuevo. El horizonte económico es preocupante, muy complicado y altamente peligroso, y negarlo y no tomar medidas que permitan estar mejor preparados ante esos riesgos sólo agravará la situación.

La fiscalidad como caballo de batalla
Juan Ángel Soto okdiiario 20 Agosto 2019

Con la llegada de Pablo Casado, el Partido Popular dio un golpe de timón para retornar a las políticas liberales que había abandonado bajo el liderazgo de Mariano Rajoy, de ideología desconocida, inexistente o, en su defecto, socialdemócrata —lengua franca en nuestro tiempo. Este viraje fue especialmente claro a ojos de todos en el impresionante número de salvas liberales que se lanzaron en la Convención Nacional del PP del pasado enero. Salvas que se centraron eminentemente en la cuestión tributaria, a la luz del esfuerzo fiscal indiscriminado al que se somete a particulares y empresas en nuestro país.

Sin embargo, este giro del PP fue eclipsado cuando, en los albores de la campaña de las elecciones generales, Vox sacó músculo con el programa económico más liberal de la historia democrática española. Hoy, por la vía de los hechos, el PP vuelve a representar la pureza liberal en España; una que habrá de salvaguardar bajo la vigilancia de la formación verde —que ya le ha llamado la atención por aumentar de 9 a 13 el número de consejerías en Madrid. No obstante, no se trata de repartir carnés de liberal, sino de que los ciudadanos sean más libres. Y hoy por hoy no es un partido, sino varios, los que han de contribuir a ello. Más si cabe frente a una alternativa que perdió hace tiempo cualquier tipo de moderación y escrúpulos, hasta el punto de referirse con total normalidad a la confiscación pura y dura.

Pues bien, la fiscalidad ha vuelto a encontrar un molde liberal que la atempere en la Comunidad de Madrid, tras haber constituido el caballo de batalla de la campaña; el punto principal y más debatido de la sesión de investidura de Isabel Díaz Ayuso. Así las cosas, arranca esta semana el nuevo Gobierno de esta comunidad autónoma, y lo hace con paso firme. Este Ejecutivo representa ya, a todas luces, un ‘ensayo’ o ‘simulacro’, de lo que podría suceder a nivel estatal. O, al menos, allí donde la (de facto) España Suma gobierne. No es casualidad que Díaz Ayuso hablase de querer a España como el mejor modo de dirigir la Comunidad de Madrid.

Siguiendo el ejemplo de esta región, la fiscalidad puede convertirse también en caballo de batalla en el resto del país, como si de la figura de ajedrez se tratase, dada su versatilidad. Por un lado, puede erigirse en el tema del que el PP hable con la coherencia que no ha tenido en el pasado; y aplicarla en todo el país, como hace Vox al abordar el problema del agua de igual forma en Zaragoza que en Murcia. Por otro, la puesta en marcha de políticas fiscales liberales en ciertas CCAA las hará prosperar, lo que acentuará el efecto llamada. Este, lejos de ser implícito, ya se ha hecho evidente al conminar la propia Díaz Ayuso, y también Casado, a las demás regiones a seguir la estela madrileña. Llamamiento que ya ha hallado un eco positivo en la Andalucía de Juanma Moreno, quien parece determinado a desarrollar su propia revolución fiscal.

Por último, un pequeño reproche para hacer pedagogía del liberalismo. Una rebaja fiscal como la anunciada por Díaz Ayuso es de celebrar. Sin embargo, a efectos de discurso político y de justificación de tales medidas, conviene empezar a hablar de libertad a secas, y no de libertad para. Las formaciones políticas más liberales suelen abogar por menos impuestos para lograr mayor empleo y financiar más y mejores políticas sociales. Pese a constituir un comienzo, urge poner en primera línea el valor intrínseco de la libertad. Libertad porque sí, y el dinero para el ciudadano, lo que no quita que, además, se trate del mejor mecanismo para mejorar la sociedad en su conjunto… Tiempo al tiempo, ya que estamos a años luz de ese punto. Por el momento, Madrid va por buen camino, y es ya un magnífico escaparate donde se vende libertad.

SEGÚN EL BANCO DE ESPAÑA
La deuda pública asciende hasta 14.600 millones en junio y supera los 1,2 billones
Redacción Gaceta.es 20 Agosto 2019

La deuda del conjunto de las administraciones públicas alcanzó el máximo de 1.210.509 millones de euros en junio tras sumar 14.644 millones frente al mes de mayo, según los datos actualizados este martes por el Banco de España.

La cifra de junio supone haber incrementado la cifra en 44.741 millones frente al mismo mes del año pasado y sitúa la ratio de endeudamiento en el 98,38 % del PIB, de acuerdo con la estimación del Ministerio de Economía, que hace una interpolación lineal entre el último PIB nominal conocido y el previsto a 31 de diciembre de 2019.

El Banco de España no proporciona este cálculo en los avances mensuales.

Economía añade que el dato de junio es compatible con el objetivo del 95,8 % para final de este año que figura en el Programa de Estabilidad 2019-2022.

El Gobierno señala además que, dada la estacionalidad, conviene comparar esta cifra con las correspondientes a junio de años anteriores: 98,08 % en junio de 2018, 99,51 % en junio de 2017, y 100,65 % en junio de 2016.

«El saldo mensual tiene una evolución volátil y muy condicionada por la concentración de emisiones en los primeros meses del año y de los vencimientos en enero, abril, julio, octubre y, por primera vez este año, noviembre», expone Economía.

Según los datos del Banco de España, la deuda del Estado se ha incrementado de mayo a junio en 14.059 millones hasta los 1.065.343 millones, mientras que la de las Comunidades Autónomas ha sumado 1.493 millones, hasta los 300.061 millones.

Frente a junio del año pasado, la deuda del Estado ha crecido en 44.197 millones y la de las regiones, en 6.732 millones.

Por otro lado, la deuda de las corporaciones locales se ha incrementado en 294 millones, hasta los 26.334 millones, aunque es 3.079 millones inferior a la de hace un año.

En cuanto a las administraciones de la Seguridad Social, la deuda creció frente a mayo en 1.872 millones, hasta los 48.693 millones.

Frente a junio del año pasado el alza de la deuda de la Seguridad Social es 13.805 millones, influido por los préstamos para el pago de las pensiones.

La suma de estos incrementos es mayor a los totales ya que se incluyen deudas consolidadas entre administraciones.

SIEMPRE TIENEN RAZÓN
Espinosa de los Monteros: Las víctimas del terrorismo son las grandes olvidadas de la Transición
Redacción Gaceta.es 20 Agosto 2019

El portavoz de Vox en el Congreso, Iván Espinosa de los Monteros, ha considerado un éxito que el nuevo gobierno de Madrid cuente con una consejería que dé especial atención a las víctimas del terrorismo, a las que ha considerado como «las grandes olvidadas» de la Transición española.

La nueva consejería de Justicia, Interior y Víctimas del Terrorismo «es un éxito de este gobierno que Vox apoya» porque «las víctimas del terrorismo son quizá las grandes olvidadas de la transición española», ha dicho el dirigente de Vox en una entrevista.

En su opinión, es un acierto que se ocupe una consejería de ese núcleo de familias que han sufrido y que, a veces, no solo han vivido la muerte de un ser querido sino también «la marginación de la sociedad y el olvido».

Tras subrayar que Vox siempre ha estado al lado de todas esas víctimas, Espinosa de los Monteros ha recordado las palabras del exministro del Interior del PP Jaime Mayor Oreja, en las que aseguraba que «las víctimas siempre tienen razón».

«Nosotros suscribimos eso que decía Mayor Oreja, siempre tienen razón, merecen nuestro reconocimiento, merecen nuestro respeto y merecen nuestro apoyo», ha dicho.

Además de apoyar esa nueva consejería, que dirigirá el magistrado de la Audiencia Nacional Enrique López, el portavoz de Vox también ha respaldado el hecho de que el gobierno madrileño vaya a prestar una especial atención a la natalidad.

La creación de una consejería de Políticas Sociales, Familias y Natalidad «también es un acierto de este gobierno al que modestamente espero que hayamos contribuido», según Espinosa de los Monteros, quien ha denunciado la falta de políticas para combatir el «declive demográfico» que sufre España desde 1976.

Varios estados europeos ya consideran el terrorismo islamista la principal amenaza para su seguridad
LA GACETA.eu 20 Agosto 2019

En Austria, la Oficina Austriaca para la Protección de la Constitución, ha emitido un informe en el que avisan de la preocupante tendencia. Los militantes de ISIS y otros grupos extremistas islámicos podrían poner en grave peligro a su país.

Esta entidad perteneciente al Gobierno de Austria, asegura que la experiencia en combate de muchos de los guerrilleros retornados de las guerras en Siria, podría ser potencialmente mortal para sus propios ciudadanos y autoridades policiales. De hecho, se cree que durante 2018, podrían haber salido del país unos 320 militantes de ISIS para adquirir experiencia en el campo de batalla. De todos ellos, se sabe que al menos 107 fueron asesinados, y otros 93 volvieron al país austriaco.

El problema no solo afecta a Austria. La relajación fronteriza de los países europeos está permitiendo que las fronteras pasen a ser meramente decorativas, con ciudadanos con pasaporte europeo pasando de manera continua entre las fronteras europeas y los países de Oriente Medio sin ningún control. España tampoco se libra de este problema. Hay ya varios casos reconocidos por el Ministerio de Interior, en los que ciudadanos españoles han acudido a la llamada de la yihad y posteriormente han vuelto al país.

Países como Francia y Alemania se enfrentan al mismo problema informa ElMatinal.com. Todos los ciudadanos de los que se tienen sospechas en ese sentido, son vigilados por los servicios de inteligencia de sus respectivos países. Sin embargo, lo que no puede controlarse es el adoctrinamiento que realizan sobre otros jóvenes europeos que se abren a escuchar la propaganda yihadista, y que puede terminar muy mal para toda Europa. El aviso de Austria debería tomarse en serio, y comenzar a tomar medidas más drásticas con los retornados.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

Sánchez, ausente de la política
 La Razon 20 Agosto 2019

Se preguntaba ayer el líder del PP, Pablo Casado, cómo era posible que el presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, no haya encarado en serio unas negociaciones con el partido Ciudadanos ni, al menos hasta el momento, trabaje en la otra alternativa posible, el pacto de legislatura con Podemos. Ciertamente, la pregunta es oportuna y es, sin duda, la misma que se hacen la mayoría de los españoles, que ven cómo corre el calendario y cómo el Ejecutivo en funciones afronta los problemas que van surgiendo, léase le enésima crisis migratoria, sin una dirección política digna de ese nombre, con todos sus miembros, de vacaciones o no, embargados por un indefinible aire de provisionalidad.

Lo que Pablo Casado confirmó ayer es la ausencia, en todos los sentidos del término, de un presidente del Gobierno abocado a superar una nueva sesión de investidura o a convocar elecciones, que son palabras mayores, y que, al parecer, pretende resolver el problema con una política de hechos consumados que, a la postre, transfiera la responsabilidad al resto de los partidos. Un jefe de Gabinete, insistimos, que parece gozar de una interinidad que no le resta un ápice de los privilegios del cargo y le permite, incluso, en contra de las decisiones del Tribunal Constitucional, no responder de sus actuaciones ante el Parlamento de la nación, que tiene constituida la Diputación Permanente y que, sin duda, sería mejor ámbito para tratar situaciones como la del «Open Arms», que el espectáculo de los rifirrafes tuiteros entre la vicepresidenta en funciones, Carmen Calvo, y los dirigentes de una ONG, con un buque de bandera española en el límite de la legalidad.

Con todo, lo peor no es que Pedro Sánchez haga exactamente lo que reprochaba agriamente al ex presidente Mariano Rajoy –sobre quien, por cierto, no pesaba la aclaración doctrinal del Constitucional que, ahora, obliga a un Ejecutivo en funciones a comparecer ante las Cortes–, con esa doble vara de medir a la que ya nos tiene acostumbrados, sino que parece confiar en una solución sobrevenida por la urgencia. Como si no hubiera hecho mella alguna en su ánimo el ejemplo de las largas, laboriosas y complejas negociaciones que han afrontado los diversos partidos, incluido el PSOE, para conformar gobiernos municipales y autonómicos. Pues bien, como advirtió ayer Casado, ni él ni Albert Rivera ni, por lo que conocemos, Pablo Iglesias han mantenido contacto alguno con Pedro Sánchez desde que éste se fuera a disfrutar de sus vacaciones. Ni la crisis migratoria ni la tensión creciente por un Brexit que se adivina sin acuerdo ni la inaceptable campaña conspiratoria de la Generalitat contra las instituciones del Estado, a las que se acusa, lisa y llanamente, de complicidad en los atentados de Barcelona, ha merecido que el presidente del Gobierno informe a los líderes de la oposición.

Mucho menos, claro, que haya tratado de desbloquear la situación de impasse parlamentario de su investidura, que, como ya hemos dicho, parece que se deja al albur de una negociación exprés con los de Pablo Iglesias. Porque, a menos que ya haya tomado la decisión de repetir las elecciones, alentado por los sondeos de opinión y los problemas internos de Podemos, no tiene sentido ni sigue la menor lógica política mantener las mismas propuestas, las mismas posiciones que llevaron a la derrota de su candidatura. El líder popular lo explicó con claridad: no puede contar con su apoyo para la investidura porque sus proyectos políticos y económicos están en las antípodas, pero sí pueden llegar a acuerdos en cuestiones de Estado. Casado, pues, está decidido a cumplir con el papel de líder de la oposición que le han asignado las urnas. Lo que no se entiende es que Sánchez no haga nada por cumplir el suyo.

Ximo Puig se hace de Vox
Emilio Campmany  Libertad Digital 20 Agosto 2019

La bajada de impuestos anunciada por la nueva presidenta de la Comunidad de Madrid ha provocado la airada reacción de los barones socialistas, muy especialmente del valenciano Ximo Puig. Acusan al PP de hacer dumping fiscal, atrayendo de ese modo inversiones y capitales. De esa manera tramposa, dicen, es como Madrid logra ser una de las regiones más prosperas de España. Tienen razón. Es injusto que los españoles soporten una carga fiscal diferente según donde vivan. Y además es un atentado al principio constitucional de igualdad ante la ley. Pero lo cierto es que País Vasco y Navarra llevan haciendo dumping fiscal desde hace décadas y los socialistas jamás se han quejado. Lo hacen ahora que el PP se permite la libertad de bajar los impuestos donde gobierna dentro de unos límites mucho más estrechos de los que disfrutan las Haciendas forales.

Tienen pues razón los socialistas cuando dicen que el Estado debería recuperar los impuestos cedidos a las comunidades autónomas y ser él quien los recaude aplicando tipos y normas iguales para todos. Lo que no hacen es extraer la consecuencia lógica de esta medida. Ellos quieren que la responsabilidad de la recaudación corresponda en exclusiva al Estado, pero que las autonomías conserven la de gastar. Esto no sólo es ineficiente, dado que el responsable de gestionar que no tiene la responsabilidad de recaudar tiende al despilfarro. Es también antidemocrático. Los ciudadanos tenemos derecho a que quienes elegimos para que nos pongan impuestos sean también quienes inviertan el dinero que se recauda con ellos. Deberíamos tenerlo para poder censurar o respaldar con nuestro voto el modo en que se administra. No es democrático que quien gasta el dinero de todos responda sólo ante una parte. Entonces lo que habría que hacer con las autonomías, de prosperar la propuesta de los barones socialistas, es suprimirlas por ineficaces y antidemocráticas. A esto es a lo que conduce en última instancia la propuesta de Ximo Puig, en sorprendente coincidencia con el programa de Vox.

No obstante, la buena noticia no es que Ximo Puig se haya hecho de Vox sin saberlo. Es mejor aún la de que los socialistas jamás devolverán competencias fiscales al Estado porque eso les llevaría a enfrentarse con sus aliados nacionalistas de Cataluña, País Vasco y demás. Al contrario, el PSOE, de hacer algo, lo que hará será ampliarlas. De manera que Madrid y las demás regiones en las que sus ciudadanos tengan el buen sentido de votar a la derecha podrán seguir bajando impuestos y generando riqueza para todos, incluidos los votantes socialistas. Al final, Ximo Puig no sólo se hará de Vox, sino que se irá a vivir a Madrid cuando sus aliados de Compromís le echen del Gobierno.

Los causantes del problema no pueden ser parte de la solución
Alejandro Tercero Cronica Global 20 Agosto 2019

No sabemos qué sentencia dictará el Tribunal Supremo en el juicio del procés. Lo que sí sabemos es que --más allá de la infinita infamia de enviar a ancianos y niños a “defender las urnas”-- la violencia de los manifestantes alzados contra el orden constitucional que fueron convocados por los hoy encausados dejó decenas de policías heridos y tenía por objetivo alcanzar la secesión. Y eso se parece mucho --por no decir que es idéntico-- a lo que señala el artículo 472 del Código Penal (rebelión).

Como la probabilidad de que haya un veredicto condenatorio es alta, los líderes independentistas han introducido esa variable en la cruenta batalla por la hegemonía nacionalista que llevan años librando. Junqueras y Puigdemont apelan a una determinada “respuesta” a la sentencia para echársela en cara al otro.

Así, el expresidente autonómico fugado y su representante en la Tierra, Quim Torra, apuestan por recuperar la senda de la desobediencia y la confrontación con el Estado de derecho --la misma que ha llevado a nueve dirigentes indepes a acabar con sus huesos en la trena--, mientras el líder de ERC es más partidario de convocar elecciones --después de facilitarle la investidura de Pedro Sánchez--.

La fractura en el independentismo es total, lo que es bueno para los constitucionalistas y para la convivencia en Cataluña. Lo que no lo es tanto es que en este escenario Junqueras, Rufián y Tardà emerjan como presuntos referentes de la sensatez.

A ver si queda claro de una vez por todas: la supuesta moderación de ERC solo responde a intereses electorales --las encuestas apuntan a que su estrategia se verá recompensada con votos del independentismo deprimido-- y personales --camino de los dos años de cárcel y consciente de la derrota, Junqueras sueña con recibir un indulto del presidente del Gobierno en cuanto llegue la sentencia--.

Recordemos que el nacionalismo solo ha reculado ante la fuerza del Estado demostrada el 1-O, igual que se envalentonó tras la debilidad del Gobierno el 9N. Una lección que debería grabarse a fuego.

En cualquier caso, un partido cuyo líder amenazó con “parar la economía catalana durante una semana”; que impidió a Puigdemont convocar elecciones para salir del atolladero poco antes del 27-O --entre sollozos de la número dos, Marta Rovira, y mensajes sobre “155 monedas de plata” de Rufián-- y que, en definitiva, lideró e impulsó el proceso de secesión ilegal no es de fiar. Los causantes del problema nunca pueden ser parte de la solución.

La ‘maldad’ de Rosa Díez
Vicente Torres Periodista Digital 20 Agosto 2019

Alguien ha sacado a relucir este tuit antiguo, con la indudable intención de que se vea quién es realmente su autor.: https://twitter.com/jpurias/status/985952857865277442

Si ve maldad en Rosa Díez por los motivos que comenta, no cabe duda de que el malvado es él. Lo que procede a continuación es compadecer a sus alumnos.

Lo de ETA no es un movimiento separatista, sino terrorista. ETA es una organización criminal amparada por seres infames. Precisamente, Rosa Díez, que conoce bien el entorno etarra, ha tenido que llevar escolta, porque es de las personas que siempre ha estado con las víctimas y en contra de los terroristas. No es de las que están deseando ‘pasar página’ y olvidarse de todo, sino que sabe que la herida causada por el terrorismo a lo largo de tantos años debe ser cicatrizada convenientemente. Es una voz a tener en cuenta en este aspecto. A tener en cuenta, lógicamente, por las buenas personas. Para los canallas es un estorbo.

‘Los chicos de Alsasua’ como les llama este sujeto, a cuyos alumnos guarde Dios de él, afirmando rotundamente que no son terroristas, son unos sujetos que propinaron una paliza a cuatro personas indefensas, dos de ellas mujeres. La paliza fue por sorpresa, con gran superioridad numérica, inclemente y con el claro objetivo de amedrentar a la Guardia Civil para que se vaya del pueblo. En mi opinión personal, eso es terrorismo. Los jueces españoles se la han de coger con papel de fumar, porque en España en su día, y gracias a Felipe González y su cuadrilla de entonces, son legales cosas y partidos que no deberían poder serlo. Y estamos ahora en que esas fuerzas antisistema, incrustadas en el sistema, intentan por todos los medios que la justicia no prevalezca, incluso y sobre todo en instancias europeas.

La sombra de Caín
Vaya donde vaya, al terrorista arrepentido le perseguirá el estigma de un crimen por el que no ha pagado bastante castigo
Ignacio Camacho ABC 20 Agosto 2019

De todos los etarras acogidos a la presunta reinserción de la llamada «vía Nanclares», Rafael Caride Simón parece uno de los más sinceros. En gente como Urrusolo, Txelis o la Trigresa, el alejamiento de la banda sugiere más pragmatismo, cansancio o pura táctica que arrepentimiento, pero los expertos penitenciarios y hasta algunas de las víctimas a las que el terrorista gallego ha pedido perdón en persona aseguran que su retractación obedece a un impulso auténtico. Lo único constatable es que la ETA lo expulsó tiempo atrás de su colectivo de presos. También que ha cumplido condena, veintiséis años de los casi ochocientos que le cayeron: a poco más de uno por muerto. La proporción es desoladoramente barata pero corresponde al Código Penal de la época en que cometió la masacre que pasó a los anales del horror más siniestro: la del Hipercor barcelonés, en cuyo aparcamiento hizo estallar veinte kilos de amonal reforzado con líquido inflamable para desencadenar un verdadero infierno. Caride está libre desde el domingo y nadie puede saber a ciencia cierta lo que lleva dentro. Es un problema de su conciencia y deberá lidiar lo que le quede de vida con ello.

En su salida de prisión hay, sin embargo, un detalle que muestra la descomposición moral del radicalismo independentista vasco. No está previsto que reciba ningún homenaje de bienvenida, esos oprobiosos ongitoetorri -ongietarri los llama Puebla con sarcasmo- que el entorno batasuno dispensa a los asesinos recién excarcelados para añadir al dolor de sus víctimas un infame pellizco de agravio. Por una parte es dudoso que en Vigo, su ciudad natal, encuentre el calor de sus paisanos; por otra, y éste es el factor clave, el mundo filoterrorista lo ha repudiado. Ya no lo consideran uno de los suyos sino un traidor, un apóstata, un renegado, un colaboracionista indigno de recibir honores de combatiente retornado. En ese miserable microcosmos enfermo de odio, podrido en su hermetismo impermeable y sistemático, no hay sitio para quien haya mostrado el más mínimo rasgo de compasión, de empatía, de contrición o de simple remordimiento por haber violado la más elemental regla de convivencia del género humano.

Nada que lamentar, por otra parte; en ese exilio emocional, en ese itinerario de culpa, Caride encuentra lo que se ha merecido. Fue el agente mortal de un delirio político y su reconocimiento de errores y responsabilidades es demasiado tardío. Un crimen como el que cometió estaría penado con cadena perpetua en Francia o Inglaterra y tal vez con la ejecución en Estados Unidos. Vaya donde vaya le perseguirá la sombra de Caín, el estigma de un delito por el que ni siquiera ha pagado suficiente castigo. El dolor que causó no tiene remedios retroactivos. Y en cuanto a la petición de perdón, se le agradece a título de formalismo pero se la puede meter por donde amargan los pepinos.
 


Recortes de Prensa   Página Inicial