AGLI Recortes de Prensa   Lunes 28  Octubre  2019

El Gobierno planea ahora retirar a los benedictinos la concesión de la Basílica del Valle de los Caídos
Carlos Cuesta okdiario  28 Octubre 2019

Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, planea ahora una remodelación del Valle de los Caídos tras la exhumación de Francisco Franco. El proyecto no está aún definido del todo, pero cuenta ya con varias ideas encima de la mesa. Una de ellas, concretamente, incluye la revisión de la concesión de la Basílica a los monjes benedictinos.

Sánchez, además, no quiere repetir las escenas de enfrentamiento que ha tenido con los benedictinos en Cuelgamuros. Recordemos que los choques con el prior, Santiago Cantera, han sido constantes durante la tramitación de la exhumación de los restos mortales del dictador, por ello, el presidente del Gobierno baraja ya una remodelación que puede dejar fuera de la gestión de la Basílica a los benedictinos.

Fuentes socialistas al corriente de esta remodelación han confirmado a OKDIARIO que “se ha llegado a plantear la desacralización del Valle”.

Hay que recordar que uno de los problemas con los que se ha topado Sánchez en su carrera por exhumar a Franco ha sido precisamente la protección legislativa de la que gozan los templos.

La Basílica de Cuelgamuros pertenece a Patrimonio Nacional, pero, pese a ello, su gestión corresponde a los monjes benedictinos en régimen de concesión. Y, además, durante el tiempo que dure esa situación, la Basílica es, a todos los efectos, un templo religioso protegido por los acuerdos con el Vaticano. Un detalle, por lo tanto, que complica mucho cualquier proceso de exhumación, tanto de José Antonio Primo de Rivera, como del resto de tumbas republicanas que se encuentran en cementerio religioso.
El propio Vaticano, tal y como publicó este periódico, mantuvo contacto directo con el Gobierno de Sánchez para garantizar el cumplimiento de la sentencia del Tribunal Supremo sobre la exhumación de Franco. Lo hizo, precisamente, ante la resistencia de los benedictinos a permitir el traslado de los restos mortales del dictador.

Es más, el prior del Valle de los Caídos llegó a señalar sobre la exhumación de Franco que "no se puede tocar el cuerpo de un difunto que se encuentra en un templo custodiado por una orden religiosa en su espacio, que es inviolable”. Cantera desveló, además, igualmente que "la vicepresidenta fue a visitar al cardenal –secretario de Estado Pietro Parolin– y vino haciendo unas declaraciones muy triunfantes que la Santa Sede a continuación desmintió. Algo histórico, porque la Santa Sede no suele hacer declaraciones de ese tipo”.

Pero, pese a ello, lo cierto es que la Santa Sede acabó imponiendo el criterio del cumplimiento de la sentencia. Sánchez no quiere volver a pasar por una situación similar y, aunque la decisión definitiva aún no está tomada, prepara ya una reforma de la Basílica y la negociación de la retirada de la concesión a los benedictinos.

No se trata del único cambio que pretende hacer a partir de ahora el presidente en funciones en el Valle de los Caídos. Sánchez no quiere cerrar el filón político de la exhumación de Franco y ya prepara una segunda parte: el traslado de los restos de Primo de Rivera. En este caso, el plan es sacar su tumba de la Basílica benedictina y llevarla a la zona donde se encuentran el resto de sepulturas.

El Valle de los Caídos acoge tumbas de fallecidos en la Guerra Civil y Franco, evidentemente, no murió en la Guerra Civil, pero sí Primo de Rivera. El Gobierno quiere desplazar ahora los restos de Primo de Rivera, pero el plan no puede ser el mismo que con Franco por ese argumento: que el segundo sí murió en la Guerra Civil, cuestión que legalmente le habilita para permanecer en el Valle tal y como fue concebido este lugar.

Sin embargo, Sánchez no quiere que esta segunda tumba siga estando protegida por los monjes benedictinos, ni que esté en un lugar destacado y venerado. Por ello, los restos de Primo de Rivera se pretenden juntar con el resto de tumbas que hay en el Valle de los Caídos, tal y como ha adelantado OKDIARIO.

Sánchez también ha planteado ya su deseo de crear un museo de la Memoria Histórica, pero en un lugar distinto al de Cuelgamuros. El Gobierno no descarta, además, con este fin, que tras la batalla jurídica por la exhumación de Franco, pase a tramitarse como proyecto de ley en el Congreso de los Diputados una ampliación de la Ley de Memoria Histórica para incluir todos estos aspectos.

Una aporía democrática
El demócrata impecable elige, decide, impone su voluntad, ejerce el control sobre su vida
Juan Manuel de Prada ABC 28 Octubre 2019

Carmen Calvo acaba de afirmar que «vivimos en una democracia impecable y el derecho a la autodeterminación no existe». La frase, de una mentecatez enternecedora, nos permite reflexionar sobre la aporía constitutiva de las democracias impecables.

Frente al concepto hoy execrado de libertad aristotélica, que es obrar como se debe dentro del orden del ser (o, dicho más llanamente, aceptando la realidad de las cosas), la libertad consagrada por todas las democracias impecables permite a los hombres abandonar el orden del ser y autoafirmarse, autodefinirse, construir a cada instante su biografía sin otras reglas o límites que su propia voluntad. Una libertad que Marcuse define en Razón y revolución como «el derecho de la razón autónoma a reconfigurar la realidad, aun en contradicción con los hechos». Una libertad que Hegel, el maestro de Marcuse, define en su Fenomenología del Espíritu como «libertad absoluta» para la cual «el mundo es simplemente su voluntad».

Así, el demócrata impecable elige, decide, impone su voluntad, ejerce el control sobre su vida, se autodetermina a cada instante, según esa libertad descrita por Hegel, que es «verdaderamente infinita», porque «su objeto no es para ella un otro ni un límite, sino que es ella misma». Y así, en las democracias impecables, las personas eligen su peinado y su vestimenta y el canal de televisión que prefieren, que por supuesto al día siguiente pueden sustituir por otros cuando quieran (de hecho, deben hacerlo, para que su libertad sea verdaderamente infinita). Y, del mismo modo, pueden casarse y divorciarse cuando quieran, pueden embarazarse y abortar cuando quieran, pueden cortarse la polla y ponerse tetas cuando quieran; porque en nuestras democracias impecables la libertad puede rebelarse contra el orden ontológico y convertir el mundo en un supermercado inagotable, reconfigurando la realidad a su antojo.

Naturalmente, esta libertad que rige en las democracias impecables tiene un fin totalitario de sometimiento social; y es que, cuando se desea corromper a alguien, basta enseñarle a llamar derechos a sus caprichos personales. Y las democracias impecables, al permitir que las personas se autodeterminen caprichosamente a cada instante, tratan de abolir la estructuración de la existencia, tratan de romper todos de los vínculos que nutren y arraigan a los seres humanos (empezando, por supuesto, por el vínculo original que los une con su Creador), para hacerlas más moldeables y manipulables, a la vez que les otorga un espejismo de omnipotencia que les permite estar decidiendo todo el tiempo. ¡No hay que parar nunca de decidir en las democracias impecables!

Pero este incesante derecho de autodeterminación que las democracias impecables otorgan al hombre, hasta convertirlo en un chiquilín que impone al mundo sus caprichos personales… de vez en cuando tiene derivaciones inconvenientes. A veces, en medio de ese pandemónium de delirios aberrantes que genera el derecho de la razón autónoma a reconfigurar la realidad, surgen unos tipos que quieren independizarse del Estado. Pero, ¡oh, sorpresa!, resulta que esta forma de autodeterminación no existe en las democracias impecables. En las democracias impecables puedes imponer tu voluntad para conseguir que te independicen de tu propia vida (eutanasia), o de la vida que crece dentro de tus entrañas (aborto), o de los órganos con que te dotó la naturaleza, pero no puedes independizarte del Estado que te permite autodeterminarte en todo lo demás. Acaso sin pretenderlo, el independentismo catalán delata la aporía gigantesca sobre la que se fundan todas las democracias impecables.

Vox y PSOE, la cara y la cruz
Editorial El Mundo 28 Octubre 2019

El PSOE ya cae por debajo de los 123 escaños de abril y hoy se tendría que conformar con 120.

Si las urnas confirman el próximo 10 de noviembre el resultado del tracking electoral que publicamos hoy, al jefe de gabinete de Sánchez, Iván Redondo, no le quedaría más remedio que pensar en abandonar la asesoría política y cambiar de profesión, mientras que su jefe lo tendría bastante difícil para sobreponerse a una victoria con inequívoco sabor a derrota. Porque, según el sondeo realizado por Sigma Dos en los últimos días, el PSOE ya cae por debajo de los 123 escaños de abril y hoy se tendría que conformar con 120, en una tendencia descendente que no ha podido parar ni siquiera con la que era su principal comodín de campaña, la exhumación de los restos de Franco. Por su parte, el PP se mantiene muy cerca de los 100 diputados y Vox experimenta una espectacular subida hasta alcanzar ya los 41 escaños, consolidándose como la tercera fuerza nacional. Es el partido de Abascal el que más rentabiliza el escenario de fuerte polarización explotado desde Moncloa agitando la ley de memoria histórica y también la indignación de buena parte de la ciudadanía con la deriva del problema catalán, en un clima insurreccional en el que la violencia no cesa.

Al revés de lo que pretendía Sánchez con la repetición electoral, la diferencia entre los bloques de izquierda y de centroderecha se ha reducido a la mínima expresión y están a punto de llegar igualados a la jornada electoral, si bien en el segundo Ciudadanos sufre un fortísimo castigo que le sitúa en nuestro tracking por detrás ya de ERC. El escenario postelectoral se antoja muy incierto, pero de momento se confirma que todo está abierto. El sanchismo podría haber cometido una equivocación histórica

Esta guerra la vamos a ganar
José García Domínguez Libertad Digital  28 Octubre 2019

El problema catalán no lo van a resolver las urnas, ni el Código Penal ni tampoco ningún 155.

Bien, ya hemos vuelto a salir a la calle todos, tanto ellos como nosotros. Ellos eran muchos y nosotros también éramos muchos. Nada nuevo. Lo de siempre. En Belfast el voto no cambia nunca. Pase lo que pase, los protestantes votan siempre a los protestantes y los católicos a los católicos. Como en Bélgica, otro rincón aciago de Europa donde tampoco los avatares siempre erráticos de la realidad cuentan a efectos de que un solo valón deje de votar por norma a los partidos valones o un solo flamenco se abstenga de proceder de idéntico modo con las formaciones flamencas. Cataluña es igual. Y no ahora, por cierto, sino desde siempre. Porque que hoy se antoje clamorosamente evidente la fractura civil no significa que antes dejase de ocurrir lo mismo, aunque de modo velado. La suma de los votos populares que obtenían en la década de los ochenta las candidaturas de CiU y ERC era la misma, exactamente la misma, que cosecha ahora el agregado de Junts per Catalunya, Esquerra y la CUP. Y otro tanto ocurre con el bloque españolista. Lo dicho, nada nuevo.

Cataluña no es un solo pueblo. No lo es en absoluto. Quizá en algún instante remoto ocurrió tal cosa. Pero si ocurrió, nadie entre los vivos lo recuerda. No somos un solo pueblo, habría que estar ciego para ignorarlo, y lo más probable es que ya no lo seamos nunca. Porque las lealtades nacionales si a algo se parecen es al chicle: una materia en extremo maleable y pegajosa, sobre todo pegajosa, que una vez adherida a cualquier tipo de superficie resulta muy difícil de eliminar. Por eso deberían perder toda esperanza tanto sus optimistas como los nuestros. Porque el problema catalán no lo van a resolver las urnas, ni el Código Penal ni tampoco ningún 155. El problema catalán solo lo puede resolver la demografía, pero ese es un general cuyos ejércitos avanzan a exasperante paso de tortuga.

Nuestros optimistas creen que el asunto se empezaría a arreglar en el instante en que se pudiera acabar con el adoctrinamiento en las aulas. Pero se equivocan. El adoctrinamiento, esa ingeniería social en la que tantas esperanzas habían depositado los separatistas, no funciona. Si funcionase, Hospitalet y Santa Coloma lucirían abarrotadas ahora mismo de activistas de la ANC y de los CDR. Pero ahí curiosamente no hay ni uno. En Hospitalet y en Santa Coloma, ni están ni se les espera. Porque el adoctrinamiento solo es eficaz con los que ya llegan adoctrinados de casa. Únicamente con esos. Si algo nos ha enseñado el procés a todos, tanto a ellos como a nosotros, es que no hay atajos. Procede dejar de fantasear, pues, con las guerras relámpago y con los remedios mágicos. Esta va a ser una larga, larguísima contienda de trincheras carente de grandes hitos épicos y de victorias espectaculares. Un enfrentamiento que, como mínimo, va a estar presente de forma cotidiana en la existencia de toda una generación de españoles, la que ahora justo se asoma a la edad adulta. Como mínimo, digo. Será larga, muy larga, sí, pero la vamos a ganar.

Qué desvergüenza
Pedro de Tena Libertad Digital  28 Octubre 2019

Si queremos sobrevivir a este peligro, tenemos urgencia en revitalizar y consolidar la reconciliación democrática impulsada desde 1976.

Francisco Franco no fue un caído en la Guerra Civil, por lo que su presencia en el Valle de los Caídos y en el monumento a la reconciliación que él mismo encargó al escultor Juan de Ávalos, socialista, republicano y admirado y agasajado en la URSS comunista, era discutible. Pero que un tribunal, el Supremo, un Gobierno y la Iglesia hayan decidido, sin contar con su familia, dónde debe ser enterrado de nuevo ha sido una desvergüenza macabra e innecesaria.

Haber sido testigos de tantos actos de desvergüenza consecutivos de un mismo Gobierno socialista en menos de dos semanas produce miedo en las entrañas porque sabido es que la reacción instintiva a tamaña felonía es la de enterrar la concordia constitucional de 1978 y nuestra Transición, inteligente y mundialmente alabada, lo que, al parecer, es el objetivo de estos insensatos.

Hemos sido testigos de cómo toda una vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo Poyato, ha mentido a la Nación informando de que el traslado forzoso de los restos de Franco iba a ser discreto y sin medios de comunicación. Pero calló que se planeaba, por orden del presidente en funciones, Pedro Sánchez, un espectáculo mortuorio para simular que Franco, 44 años después de su muerte, ha sido derrotado por la izquierda y sus socios separatistas que ansiaron desde 1934 aquella guerra que perdieron y por la que nunca han pedido perdón.

Hemos sido testigos de cómo se ha representado un fúnebre vodevil sin escrúpulos en un espacio religioso en plena precampaña electoral, gracias a la correspondiente y políticamente oportuna sentencia de todo un Tribunal Supremo, otra, y el silencio de la Iglesia. Recuérdese, porque es de risa, las quejas de la Junta Electoral por el uso partidista de las ruedas de prensa posteriores al Consejo de Ministros. Y lo de Franco, ¿qué ha sido, señores míos?

Hemos sido testigos de cómo una televisión considerada pública ha perpetrado una infamia propagandística al servicio del partido en el Gobierno dedicando, bajo la atenta mirada de su comisaria partidista Mateo y los susurradores de Moncloa, horas y horas de extraordinaria y minuciosa cobertura a la exhibición, con todo tipo de medios y por tierra y aire, porque no había mar, del desentierro.

Hemos sido testigos de cómo, lejos de terminarse el espectáculo de este 24 de octubre, el presidente en funciones, mientras conocía la trágica encuesta de la EPA para casi 200.000 ciudadanos españoles vivos, anunciaba más exhumaciones, más pasado, más franquismo y más teatro. Sólo a un desvergonzado sin escrúpulos puede no importarle que todo esto reabra heridas profundas y pueda conducirnos de nuevo a un escenario que recuerda a aquél donde se representó nuestra mayor tragedia nacional.

Si queremos sobrevivir a este peligro, tenemos urgencia en revitalizar y consolidar la reconciliación democrática impulsada desde 1976. Para ello, es preciso que el centro-derecha se recomponga y que emerja una verdadera socialdemocracia nacional que ponga las formas y la ética de la democracia y la unidad y la herencia nacional al mismo nivel que lo social. Ese nuevo marco de reconciliación es lo que relegará a estos desvergonzados a la condición de minoría, que es lo que realmente son, y jamás deberían perder.

De la España camisa blanca de nuestra esperanza se quiere pasar de nuevo y deliberadamente a las dos Españas que nos helaron el corazón. El socialista Andrés Saborit recoge unas frases de una carta de Juan Valera, nacido en Cabra, fíjense, paisano de la Generalísima Carmen Calvo (apodo original de mi amigo José Luis Roldán tras conocer el error más divertido de los últimos tiempos). "Este país es un presidio rebelado. Hay poca instrucción y poca moralidad; no falta ingenio natural y sobra desvergüenza y audacia", escribió a su madre en 1850. Sí.

Abascal: "El problema catalán es un golpe de Estado permanente perpetrado en décadas"
Ortega Lara acusa a "la derecha boba" de darle los instrumentos a la izquierda para "sus leyes ideologizadas".
Redacción | AgenciasEl espanol  28 Octubre 2019

El presidente de Vox, Santiago Abascal, ha indicado este domingo por la tarde que su formación es la única que señala "el problema real" que existe en Cataluña, el cual ha indicado que se resume en "un golpe de estado permanente perpetrado durante décadas" de autonomías.

En un acto público con el cofundador del partido José Antonio Ortega Lara en el Palacio de Deportes de Granada, donde, según la organización se han reunido más de 7.000 personas, Abascal ha abogado por que el expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont vaya "a prisión y Torra a la mazmorra", quede "esposado delante de un juez" y sea juzgado por rebelión.

"Estamos hartos de su impunidad", ha indicado Abascal, que ha hecho mención a que "los separatistas son permanentemente impunes", mientras hay una "Generalidad en permanente estado de rebeldía". Ante ello, el candidato a la presidencia de Vox ha señalado que es necesario "denunciar con toda claridad cuál va a ser el destino de Torra" a partir del 11 de noviembre, cuando ha apostado por "ordenar su detención inmediata".

"No resuelve el problema"
"Ya sabemos que esto no va a resolver los problemas al día siguiente", ha proseguido Abascal, quien ha dicho que "lo que han roto durante décadas no se arregla con una detención", y que van a hacer falta 20 o 30 años para reparar los "afectos dañados" entre los catalanes y con el resto de españoles.

Para Abascal, "ésta es la emergencia nacional", pero "no la ve el Gobierno de España, que tiene otras prioridades", como "sacar a un muerto de su tumba, que lleva 44 años" fallecido y "que se murió en la cama".

El PSOE ha apostado por un "federalismo que hacía españoles de primera y de segunda", pensando "en la oligarquía". Con la "excusa" de la exhumación de los restos de Franco en el Valle de los Caídos, los socialistas, ha agregado Abascal, "traen una trampa", y "quieren poner dinamita para volar la cruz", tras lo cual vendrá la Corona y "el derrocamiento de Felipe VI" para "traer otra república desastrosa".

Frente a ello, ha señalado que los dirigentes del PSOE están "muy preocupados con estas gigantescas movilizaciones" de Vox, y que se gesta un "tricentrito" después de que, según ha indicado el líder de Vox, Albert Rivera haya señalado que Cs es un partido de "izquierdas", y pese a que, si hay un dirigente "radical", ése es el presidente del Gobierno en funciones.

"Volver a bloquear"
Ha indicado que Vox es el único partido que no apoyará, tras la repetición electoral del próximo 10 de noviembre, al PSOE, que ha de ir a la oposición. "Si hay que volver a bloquear y volver a votar, lo haremos", ha afirmado Abascal, quien ha abogado por que, en el ejercicio de la democracia, se pregunte a los españoles en referéndum sobre cuestiones como la inmigración ilegal o el Estado de las Autonomías.

Por su parte, Ortega Lara se ha referido a la "necesaria reconversión de este Estado elefantíasico", con "un sinfín de entes locales menores", en un "modelo con un coste financiero" que no se va a poder "sufragar", de tal modo que habrá que "seleccionar" si se destina "más dinero" a pensiones o programas de inserción laboral de los jóvenes o las autonomías, que han "generado muchas diferencias entre los españoles".

Se hace necesario, ha proseguido Ortega Lara, un "único cuerpo legislativo", el de las Cortes Generales, que frene los "conflictos y enfrentamientos entre las propias comunidades autónomas".

El dirigente de Vox se ha extendido también sobre "las leyes ideológicas de la izquierda", desarrolladas, a su parecer, con "la colaboración de la derecha boba, que le ha dado los instrumentos" como la educación o los medios de comunicación, y que, ha agregado, "buscan destruir la familia", sin la cual "habría una sociedad inerme".

La izquierda no ha superado "esa maldita guerra que ellos provocaron y luego perdieron", ha indicado Ortega Lara en relación con las referencias de los últimos tiempos al franquismo, cuando actualmente, ha resaltado, España vive en una monarquía parlamentaria.

El acto ha comenzado una media hora tarde al haberse tenido que habilitar una zona que en principio no se iba a usar en el Palacio de Deportes para los simpatizantes que se habían quedado fuera y que finalmente han entrado en el recinto.

Más España, más libertad en Cataluña
EDITORIAL Libertad Digital  28 Octubre 2019

El Principado no puede seguir en manos de sus peores enemigos.

Una gran marea humana se manifestó este domingo en Barcelona para repudiar el golpe de Estado separatista en curso –el denominado procés– y proclamar su compromiso con la libertad y con la unidad de España.

Un componendismo improcedente e impresentable hizo que los convocantes no invitaran formalmente a Vox, que de todas formas decidió acudir a una concentración de gran importancia en unos momentos en que el separatismo ha decidido imponer el terror en las calles catalanas. En cambio, no tuvieron empacho en invitar al PSC de Miquel Iceta, que gobierna con los golpistas en no pocas instituciones, empezando por la Diputación de Barcelona, volcada con las posiciones más radicales del secesionismo. A ver si tienen el coraje de reflexionar sobre su injustificable manera de proceder, no vaya a ser que acaben cometiendo el error imperdonable de desmovilizar al antinacionalismo y traicionar a los muy bravos y ejemplares ciudadanos de Cataluña que están atendiendo su llamado.

Como es norma en el constitucionalismo, la manifestación discurrió sin incidentes, al contrario de lo que ocurre con las concentraciones separatistas, que suelen generar momentos de violencia extrema como los que hemos visto en las últimas dos semanas. Lo que se vivió la mañana de este domingo en el Paseo de Gracia fue la expresión pacífica y festiva de un saludable sentimiento de aversión a una ideología liberticida y criminógena que está devastando una región a la que quiere desgajar de España y de Europa y convertirla en un Estado canalla balcanizado.

Ahora bien, no basta con que los políticos constitucionalistas hagan acto de presencia en manifestaciones cívicas como la de este domingo. Su deber es recuperar Cataluña para la normalidad democrática, poner fin de una vez al proceso golpista separatista y garantizar la vigencia del orden constitucional en el Principado. La proximidad de las elecciones generales, lejos de ser un impedimento, debería ser un acicate para que el Estado haga valer su autoridad en una región que no puede seguir en manos de sus peores enemigos.

El 'efecto Franco' hace caer a PSOE y PP y lleva a Vox por encima de los 40 escaños
Las primeras encuestas y trackings tras la exhumación de Franco son un revés para el PSOE: los socialistas siguen cayendo y Vox sube a costa del PP.
Libertad Digital  28 Octubre 2019

Las primeras encuestas y trackings tras la exhumación de Franco son un revés para el PSOE: los socialistas siguen cayendo y Vox sube a costa del PP.

El PSOE sigue siendo el partido que lidera las encuestas, pero la exhumación de Franco no les ha reportado el beneficio que esperaban sino que los datos apuntan más bien al contrario. Así, según el barómetro de GAD3 que publica este lunes ABC los socialistas se dejan nada más y nada menos que un punto y cuatro décimas en una semana, pasando del 28,7% al 27,3%. En esta caída se deja cinco escaños y sacaría 118 diputados, que son también cinco menos de los que obtuvo en abril.

Los datos son un poco mejores para los socialistas según el tracking de Sigma Dos para El Mundo, que coloca a los socialistas en una evolución prácticamente plana desde hace algo más de una semana: el PSOE tendría un 27% y 120 escaños, tres décimas y dos diputados menos que en los datos del 23 de octubre.

Sin embargo, el tracking de NC Report que publica este lunes La Razón es un poco mejor para los socialistas, aunque desde luego no refleja que Franco haya sido el "disparador de voto" que esperaba el Gobierno: el PSOE gana tres décimas respecto al anterior sondeo y se sitúa en el 27,5%, lo que le daría entre 120 y 123 escaños.

Franco tampoco le sienta bien al PP
Al PP tampoco le ha sentado nada bien la semana en la que Franco ha protagonizado la actualidad: los de Casado pierden un punto y tres décimas respecto al sondeo de hace una semana, pasando del 23% al 21,7%. Sin embargo, en escaños el resultado es menos doloroso para los populares: sólo pierden dos diputados y siguen en 100, quedándose por lo tanto más cerca de los socialistas.

Sigma Dos también registra una cierta bajada del PP: los de Casado tampoco digieren bien la semana en la que Franco ha protagonizado la actualidad y pierden seis décimas respecto al anterior tracking, que les hacen dejarse dos diputados.

También para el PP la encuesta de NC Report es más positiva: los de Casado ganan dos décimas y están ya en el 23%, a poco más de cuatro puntos del PSOE y tendrían 103 y 105 diputados, prácticamente los mismos que en el sondeo anterior.

Vox, por encima de los 40 escaños
Vox es sin ninguna duda el gran beneficiado: los de Abascal suben 1,6 puntos según GAD3 y ya están en el 13,5%, lo que les lleva a superar por primera vez la barrera de los 40 escaños: ya tendrían 41, 17 más de los que lograron en abril.

La encuesta de Sigma Dos prevé también una fuerte subida de Vox: los de Abascal ganan un punto, prácticamente igualan en porcentaje de voto a Unidas Podemos y se disparan hasta los 41 escaños.

En esto sí coincide el sondeo de NC Report, aunque la subida que adjudica a Vox es algo más suave: gana siete décimas más y se ubica entre 30 y 32 diputados, prácticamente empatado con Unidas Podemos.

Unidas Podemos se recupera
Unidas Podemos, por su parte, también sube beneficiándose de la caída del PSOE: según GAD3 pasan del 11,2% al 12,7% y tendrían 34 diputados, tres más que hace una semana pero aún ocho menos que el 28A.

Del mismo modo, según Sigma Dos los de Iglesias se suben cuatro décimas, lo que les lleva al 13,1% y ganar un escaño en los últimos días, lo que les sitúa en el mismo número de diputados que les da el otro sondeo: 34.

Para NC Report, sin embargo, los de Iglesias siguen cayendo: se dejan siete décimas y estaría en el 12,1%, con entre 32 y 34 escaños.

Ciudadanos sigue sin recuperarse
Por último, Ciudadanos sigue sin levantar cabeza: a pesar de que según GAD3 podría estar empezando a recuperar voto -pasa del 8,3% al 8,9%- pierde un escaño más y se queda en 17, nada más y nada menos que una caída de 40 respecto a los que logró en abril.


El tracking de Sigma Dos es ligeramente más pesimista: los de Rivera se dejan dos décimas más y se quedan en 16 diputados, que también serían dos menos de los que tenían hace unos días.

También es malo para Ciudadanos el sondeo de NC Report: se deja ocho décimas, se queda ya en el 9% y sólo tendría 18 o 19 escaños.

Franco inhuma al PSOE
Luis Herrero Libertad Digital  28 Octubre 2019

Con un poco de suerte, la de Mingorrubio no será la única inhumación sonada que veamos. El 11 de noviembre se celebra la festividad de San Martín.

Doña Carmen, nada más conocerse el nombramiento de Carlos Arias como ministro de la Gobernación en 1973, le dijo: "me alegro mucho de tu nombramiento, Carlos, ahora ya puedo dormir tranquila". Franco, desde julio de 1974, dormía con una metralleta belga debajo de la cama. El día 22 de noviembre, a primera hora de la mañana, el jefe de la Casa Civil del Generalísimo, Fernando Fuertes de Villavicencio, acompañó a la viuda de Franco a una reunión en palacio para revisar el borrador de las mercedes nobiliarias que, pocos minutos antes, le había hecho llegar el ministro de Justicia. La obsesión de Fuertes era negociar el estatus de la familia sobre el cuerpo caliente de Franco, antes de que los acontecimientos se precipitaran.

En El Pardo había miedo físico al futuro. Tanto, que Juan Carlos les prometió: "Mi primera preocupación en cuanto esté a la cabeza del Estado será impedir por cualquier medio que se haga un memorial de agravios cometidos por el régimen franquista. No hay que empantanarse en revanchas y venganzas personales que solo supondrían el retorno a los tiempos de la posguerra civil".

La izquierda antifranquista también tenía miedo. Felipe González ha dejado dicho: "Nosotros pensábamos que la dictadura era muy fuerte y que era muy arriesgado enfrentarse a ella. No podíamos, de ninguna manera, apreciar hasta qué punto la dictadura era frágil y tenía miedo de cualquier cosa. Tenía miedo hasta de una concentración de 200 estudiantes en la universidad. Por cosas así, la dictadura se ponía en crisis interna, según hemos sabido después".

Así estaban las cosas en 1975. El tránsito incruento a la democracia se antojaba una misión inalcanzable. Don Juan Carlos, sin embargo, llevaba mucho tiempo urdiendo un plan para que tal cosa fuera posible. Era un plan insensato que a la izquierda de la época que sonaba a tomadura de pelo. De lo que se trataba, según el hombre que iba a reinar, era de conseguir que los propios franquistas aprobaron las leyes que trajeran la democracia. De la ley a la ley. El diseño del plan fue de Torcuato Fernández Miranda y el encargado de ejecutarlo fue Adolfo Suárez.

Con Franco en las últimas, Juan Carlos le pidió a su amigo Manuel Prado y Colón de Carvajal que viajara a Rumanía para trasladarle un mensaje a Santiago Carrillo a través de Ceaucescu. El correo del príncipe voló a París, y de ahí a Bucarest. Le tuvieron encerrado durante dos días en una especie de entresuelo desde el que solo podía ver la luz a través de un ventanuco con un par de barrotes. Su único entretenimiento eran vídeos de propaganda en honor y gloria del régimen soviético. De vez en cuando, el mensajero se revelaba: "He venido a Rumanía para entregar un mensaje del futuro rey de España a vuestro presidente". Al final Ceausescu lo recibió. El recado era sencillo: debía comunicarle a su amigo Santiago Carrillo que don Juan Carlos de Borbón tenía la intención de reconocer, en cuanto accediera al trono, al Partido Comunista y a los demás partidos políticos. Si Carrillo confiaba en don Juan Carlos, todo saldría bien.

Semanas después, un ministro rumano que había llegado a Madrid de manera clandestina pidió ver a Juan Carlos. La respuesta de Ceausescu era la siguiente: "Carrillo no moverá un dedo hasta que seáis rey. Después habrá que concertar un plazo, no demasiado largo, para que sea efectiva vuestra promesa de legalización". Cuando el rey nombró a Suárez presidente del Gobierno, la noticia en el PC cayó como una bomba. Por momentos creyeron que Juan Carlos les había engañado y que las viejas promesas quedarían en papel mojado. Poco después se produjo la matanza de los abogados laboralistas de Atocha. Carrillo le trasladó a Suárez, a través de José Mario Armero, el mensaje de que en el funeral no habría incidentes si permitía que ellos controlaran el dispositivo de seguridad. La tarde del funeral, con 100.000 personas en la calle, el jefe del dispositivo policial que vigilaba de lejos la manifestación de duelo se acercó el responsable de seguridad del Partido Comunista. Para sorpresa de propios y extraños, el policía se cuadró delante de él y le dijo mientras le saludaba con gesto marcial: "Estoy a sus órdenes". "Desde ese momento —confesó Carrillo más adelante— todos tuvimos claro que Suárez iba a cumplir su parte del trato. Fue un gesto muy valiente. En esas condiciones de suma dificultad, que el presidente del Gobierno se fiara de nuestra palabra era un gesto que reflejaba la firmeza de su apuesta por la democracia. Al principio no le creíamos, pero después de aquello la sinceridad de sus propósitos ya no ofrecía ninguna duda". Meses más tarde, Suárez y Carrillo se vieron las caras por primera vez.

—¿Si les legalizamos aceptarán ustedes la bandera nacional, la Monarquía y la unidad de España? —le preguntó Suárez.

Carrillo soltó una bocanada de humo de tabaco holandés y sacudió el pitillo que tenía en la mano para que la ceniza cayera mansamente en el cenicero. Tras elegir bien las palabras, respondió:

—Nosotros somos republicanos, pero aceptaremos la Monarquía siempre y cuando ésta apueste por la democracia. Lo importante ahora no es el debate entre Monarquía o República, sino la elección entre dictadura o democracia, y nosotros estamos claramente con la segunda. Si el rey asume la Monarquía parlamentaria y constitucional, nosotros le apoyaremos. Me consta que él ya lo sabe.

Las negociaciones con el PSOE tampoco fueron sencillas. Durante su primer encuentro, en el verano de 1976, Suárez le dijo a Felipe González que la reforma tenía que hacerse a partir de la legalidad vigente. De la ley a la ley. Eso significaba que para acabar con la dictadura franquista era necesario que los propios procuradores aprobaran las nuevas leyes democráticas. González le escuchó estremecido. No sabía si su Interlocutor está hablando en serio o le tomaba el pelo. "Eso es imposible" —le dijo—, el franquismo no se hará el harakiri. Franco ha muerto en la cama y sus secuaces aspiran a hacer lo mismo. Esa reforma es inviable. La única solución es la ruptura con la legalidad franquista". El tira y afloja duró más de dos horas. "Solo te pido un voto de confianza —argumentó Suárez al final— porque la ruptura que tú propones nos expondría a un baño de sangre que ambos queremos evitar. Este país ya ha sufrido bastante. Déjame intentarlo. Ayúdame a intentarlo". El líder socialista no le comprometió el voto de confianza que le pedía Suárez, pero tampoco le dio un portazo en las narices. "Ese razonamiento peca de optimismo —le dijo—. Ya volveremos hablar cuando se agote su propia lógica".

Pero el pronóstico de González no se cumplió y el plan de Juan Carlos se coló por el ojo de la aguja. Unos y otros hicieron posible que el milagro sucediera, sobre la base de las cautelas establecidas por el rey: ni memorial de agravios, ni revanchismo, ni regreso a los tiempos de la posguerra civil. Pedro Sánchez, por entonces, tenía tres años. Ahora, cuatro décadas después, ha decidido enmendarle la plana a los artífices de aquel gran acto de reconciliación nacional y ha exhumado el discurso de los bandos guerracivilistas. Horas después de haber sacado a Franco de la sepultura que validó el rey, rindió homenaje a las 13 rosas. Y lo peor de todo es que lo ha hecho plenamente convencido de que las urnas premiarán su machada. No concibo una traición más artera a lo que supuso el espíritu de la transición.

ABC publica este lunes una nueva encuesta de intención de voto, que ya recoge —al menos en parte— el llamado "efecto exhumación". El PSOE pierde punto y medio y cinco escaños en una semana. Con un poco de suerte, la de Mingorrubio no será la única inhumación sonada que veamos durante estos días. El 11 de noviembre se celebra la festividad de San Martín.


Después de Franco, la Cruz y la Corona
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital  28 Octubre 2019

Ante este alarde de golpismo histórico, el PP y C´s, ni saben ni contestan.

"Esto no ha hecho nada más que empezar", confió feliz en la Ser a la "querida Pepa" (Bueno) la ministra de Justicia, tras haber participado en la profanación de la tumba de Franco, la humillación de la familia y el hórrido espectáculo de necrofagia electoral montado por el Gobierno: más de 500 periodistas acreditados para demostrar al mundo que ahora sí que España, gracias a Sánchez, va camino de ser una democracia. Hasta ahora, habíamos padecido 42 años de franquismo, la mayoría bajo gobiernos del PSOE, para mejor disimular, pero franquismo al fin, como siempre han dicho la ETA, el separatismo catalán y los comunistas de Podemos, que, como la ETA, condenan la participación del PCE en la Transición a la democracia. Ahora, el PSOE asume estas tesis rupturistas. Y ante este alarde de golpismo histórico, el PP y C´s, ni saben ni contestan.

Perfil ético de los asaltatumbas
El perfil ético de los políticos que han perpetrado esta ceremonia siniestra lo marcan el autor de la tesis Cum Fraude, su Vicepresidenta -que sólo quince días antes aseguró que no habría medios de comunicación para no perturbar la intimidad de la familia- y la propia ministra de Justicia, cuyo contacto delictiva con las cloacas judiciales y policiales comprobamos en las grabaciones del comisario Villarejo, que le comenta que tiene un prostíbulo clandestino para chantajear a empresarios, políticos y jueces, "información vaginal", según sus palabras, y la "querida Lola", que diría la "querida Pepa": lo celebra así: "éxito asegurado". Villarejo compartía amistad y clientela con Garzón expulsado de la carrera por prevaricación, que presume así de su intimidad con Delgado: "ésta bebe de mi copa".

La entonces fiscal añade en la grabación que conocía a fiscales y jueces del Supremo que fueron "de menores" en Colombia, que prefiere jueces "hombres, porque se les ve venir" y valora así al ahora ministro del Interior: "¿Marlaska? ¡Ese es maricón!". Ni denunció los delitos que le contaban ni los que contó. Pero en pago a la sentencia contra el PP del íntimo de Garzón y Batasuna, De Prada, clamorosamente descalificada por la Audiencia, es ministra de Justicia. Hecha a la política de contactos, su última hazaña ha sido la de contactar con la Justicia italiana para ayudar a la secuestradora Juana Rivas, también condenada por la Justicia española. Pues bien, esta fiscal que debería estar tan apartada de la Justicia como su entrañable Garzón, actúa como Notaria mayor del Reino. Ética asegurada.

Necrosánchez quiere otros 34.000 cadáveres
Compitiendo en alegría y función profesional con García Ferreras, el presidente de Funeraria PSOE explicó al de las tres capas de calzoncillos:

"Hemos empezado ayer a resignificar el Valle de los Caídos porque las 34000 víctimas de la dictadura ya descansan en paz porque el verdugo ya no descansa con ellos. A mí me parece que debe ser un lugar de justicia y de perdón, es decir, un lugar de reconciliación" (…) "La deuda no está saldada del todo. Necesitamos reparación, justicia, dignidad... apoyar e impulsar las exhumaciones para que los restos de sus familiares puedan ser sepultados como se merecen". Y la ministra de "información-vaginal-éxito-asegurado" confió a su "querida Pepa" que la "resignificación" del Valle podía tener como modelo el Museo del Holocausto. Supongo que el de Jerusalén, aunque con esta pandilla de indocumentados nunca se sabe.

Que Casado y Rivera se hayan callado tras estas declaraciones nada menos que del Presidente y la Notaria de Profanaciones del Estado no se debe sólo a que se abstuvieron o apoyaron en el Parlamento el proyecto de necrofagia guerracivilista del PSOE y sus socios comunistas y separatistas. El problema esencial de esta derecha es de orden moral, porque el día de la profanación del Valle de los Caídos Casado se limitó a hablar de la EPA, y Rivera, al día siguiente, dice que el centro es "no estar con los inhumados ni con los inhumadores". ¡Como si hubiera habido más de un inhumado o como si esperase a esos 34.000 que ahora quiere exhumar Pedro Sánchez! Por cierto, de los 34.000 cadáveres que Sánchez quiere exhumar en las urnas, la mitad al menos lucharon junto a Franco. ¿Lo creerían su verdugo?

De la la cruz del Calle a la Cruz y la Corona
Además de su incuria moral, de su falta de patriotismo y de su nula sensibilidad estética ante la profanación de la tumba de un muerto ante sus nietos, que imagino que ambos ven como modelo para tratar a sus abuelos, Casado y Rivera sientan plaza de idiotas al no ver el calado del proyecto de Sánchez. Como la Conferencia Episcopal, que ha callado a cambio de un año de silencio administrativo sobre el IBI, el PP, hijo de los dos partidos fundados por franquistas, la AP de Fraga y la UCD de Suárez, no se entera o no se quiere enterar de que detrás de Franco va la Cruz, y detrás de la Cruz, la Corona, reimpuesta por Franco como forma de Estado y que la Constitución de 1978 resignificó como la monarquía parlamentaria actual.

No sólo la Cruz del Valle, que es incompatible con la demolición de la abadía y el templo para convertirlo en un homenaje a los que fusilaban a Cristo Rey en 1936, violaban, torturaban y asesinaban a casi 8.000 monjas, curas y frailes, y a decenas de miles de católicos sólo por el hecho de serlo. Delgado y Sánchez ya han dicho que el asalto a la tumba de Franco es el primer paso para "acabar con la herencia del nacional-catolicismo". Claro que Blázquez y Osoro, que siguen canonizando mártires de la Guerra Civil tras pedir perdón "por el comportamiento de la Iglesia en el franquismo" pueden decir que se han adelantado en la execración de aquel régimen que salvó a los católicos, recristianizó España y fue ensalzado, amedallado y enaltecido por todos los papas y por todos los responsables de la Iglesia Española, sin excepción. Mientras vivió, claro. Ahora no lo conocen.

"¡Profanaréis como en el 36!"
Recomiendo al respecto el esclarecedor librito "La Iglesia reconoció a Franco. Declaraciones de la Iglesia sobre la figura de Francisco Franco y la Guerra Civil. Desde 1936 a 1975" (Ed. Producciones Armada. 2019) Si, tras leerlo, no sienten vergüenza los representantes de la Conferencia Episcopal injustamente llamada Española, porque tolera el satanismo de los curas separatistas catalanes, como antes de los curas proetarras vascos, será que la obediencia al Papa kirchneriano, que acaba de traicionar también a los mártires chinos al aceptar una iglesia subordinada al Partido Comunista, les prohíbe reconocer la palabra, el concepto y la conducta a que obligan.

Sé que, para muchos católicos, incluida la mayoría de los obispos, habrá sido humillante y mortificante ver el horrendo espectáculo necrófago de los herederos de los que destruyeron tantas vidas de ministros y fieles y el patrimonio histórico de la Iglesia entre 1936 y 1939, persecución de la que les libró Franco. Y aún se habrán sentido peor al ver la desprotección en que la Iglesia ha dejado a los monjes del Valle, que serán los próximos expulsados del futuro museo de la Checa. Quedémonos con ese admirable prior que ha salvado, solo, el respeto que la cruz del Valle debe a la Cruz.

No menos humillante, desde un punto de vista puramente político, es que sólo Vox haya alertado sobre la gravedad del proyecto de Sánchez, que forzosamente llevará a los que se proclaman herederos de los profanadores y asesinos del 36, el bloque de socialistas, comunistas y separatistas que llevó al Poder a Sánchez con la ayuda del hampa judicial, a derribar o, al menos, intentarlo, la monarquía parlamentaria. Casado y Rivera, en babia.

Franco no tiene la culpa del PSOE
El trámite es sencillo: se la declara ilegítima, por ser en buena parte producto del franquismo, para eso está la Ley de Memoria Histórica, que consiste en el derecho del Gobierno a imponer a los ciudadanos lo que deben pensar sobre la historia de nuestra nación, que tampoco será ya nación. La ministra de la "información-vaginal-éxito-asegurado", notaria de Ataúdes Sánchez, ya ha anunciado también, excitada y ojiplática tras su hazaña de ultratumba, que piensa modificar el Código Penal y prohibir cualquier tipo de elogio o disculpa del régimen franquista. Antes de que, con la complicidad de Casado y Rivera, lo hagan, que lo harán, quiero decir, como antifranquista que fui cuando estos pelanas sociatas no habían nacido, que lo mejor que hizo Franco fue, sin duda, derrotar al PSOE que declaró la guerra a media España. Como toda tarea humana, no podía ser eterna. Pero cúlpese de su maldita resurrección a los vivos, nunca al muerto. Franco es responsable de muchas cosas, unas buenas y otras malas, pero de la vuelta del PSOE guerracivilista, no.


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El éxito de la manifestación constitucionalista desata la rabia del separatismo
Cientos de miles de personas llenan Barcelona de banderas de España a pesar de los cortes de carretera y vías férreas de los CDR.
Pablo Planas (Barcelona) Libertad Digital  28 Octubre 2019

Cientos de miles de personas se manifiestan en Barcelona en contra del proceso separatista. El paseo de Gracia está plagado de banderas de España, de señeras sin la estrella separatista y de enseñas europeas. El constitucionalismo le disputa las calles a los independentistas menos de 24 horas después de una nueva jornada de graves disturbios en el centro de Barcelona.

Los Comités de Defensa de la República (CDR) que ayer sembraron el caos a continuación de la marcha de la Assemblea Nacional Catalana (ANC) y Òmium se han desplegado esta mañana en algunas de las carreteras de acceso a Barcelona para impedir la llegada de manifestantes en vehículos privados y autobuses. También han cortado el tráfico ferroviario a la altura de Badalona y en dirección a Barcelona.

Guerra de cifras
A pesar de los intentos de boicot, el constitucionalismo ha inundado de banderas de España el paseo de Gracia y sus aledaños. Ochenta mil personas, según la Guardia Urbana, que ha sido objeto de la presión de las entidades separatistas para rebajar el número de la manifestación de este domingo tras haber dado ayer 350.000 asistentes a la marcha independentista, una cifra que la ANC y Òmium consideraban baja. Según SCC, la asistencia ha sido de 400.000 personas.

Cuando el separatismo llena el paseo de Gracia, la asistencia no baja del medio millón de personas. Si lo hacen los contrarios al independentismo, las fuentes oficiales reducen la asistencia, como si un manifestante separatista valiera por cuatro constitucionalistas".

Algunas diferencias
"Aquí la prensa no lleva casco", "las calles son de todos", "los extintores serán siempre nuestros", "Barcelona no se quema" y "Cataluña es España" son algunos de los lemas que corean los asistentes. Improvisados homenajes a los Mossos d'Esquadra, aplausos ante su presencia y gritos a favor de las policías y la Guardia Civil. Ambiente festivo y pacífico, a diferencia de las manifestaciones separatistas. Cabecera presidida por dirigentes de la entidad convocante, Sociedad Civil Catalana (SCC). En segunda línea, los políticos, con Pablo Casado, Cayetana Álvarez de Toledo, Alejandro Fernández, Xavier García Albiol, Albert Rivera, Lorena Roldán, Ignacio Garriga de Vox, Miquel Iceta, Josep Borrell, José María Ábalos, Manuel Valls e Inés Arrimadas.

Mientras la manifestación transcurría por el centro de Barcelona, los separatistaa han llamado a la toma de la estación de Sants, protegida por los Mossos d'Esquadra. Se registran momentos de tensión e insultos a los agentes de la policía autonómica. En paralelo, manifestantes constitucionalistas se han desgajado de la corriente central para dirigirse a la Jefatura Superior de Policía, en la Vía Layetana, escenario ayer de fuertes disturbios.

Homenaje a la Policía Nacional
Aplausos a los policías que ayer sufrieron el acoso de los violentos separatistas. Los ciudadanos felicitan a los agentes, les dan la mano. Crudo contraste con lo sucedido hace solo unas horas en esa misma arteria de la capital catalana. El separatismo comienza a perder la batalla de la imagen y del relato. Los adjetivos "cívico", "pacífico" y "festivo" han cambiado de lado.

En la plaza de San Jaime, cerca de la Jefatura, un centenar de personas convocadas por los CDR celebraban el segundo aniversario de la proclamación de la república en el "Parlament", un acto fallido que precedió a la fuga de Carles Puigdemont, algunos de sus consejeros y Marta Rovira. Los que habían intentado asaltar la estación de Sants se fueron hacia la plaza para dar apoyo a la deslucida celebración.

Entre tanto y en algunas carreteras cercanas a Barcelona los Mossos velaban por los cortes de los CDR, según las denuncias de conductores que se dirigían a la manifestación. A pesar de los intentos de boicot, la manifestación fue de tal envergadura que dio para dos concentraciones, una en el paseo de Gracia y otra en Vía Layetana, delante de la Jefatura, lugar al que miles de personas se dirigieron de manera espontánea para homenajear a la Policía Nacional. Los Mossos, por su parte, tomaban posiciones a las dos de la tarde en la cercana plaza de San Jaime en previsión de que los CDR pudieran provocar incidentes.

Manifiesto en cuatro idiomas
Para terminar el acto en el paseo de Gracia, un grupo de ciudadanos anónimos leyó un manifiesto en inglés, francés, catalán y español. En el texto se asegura entre otras cosas que "nosotros hoy, aquí y ahora, exigimos el final del experimento social que ha sido el procés y exigimos también el final de la forma de hacer política que lo ha engendrado. Exigimos la restitución de una política verdaderamente democrática por parte del nacionalismo en el poder, una política que reconozca al discrepante como ciudadano en pie de igualdad, que renuncie a la construcción de una Cataluña homogénea que en ningún caso vamos a permitir. Y no lo vamos a permitir porque la Cataluña que se reúne hoy, aquí y ahora, ni acepta la imposición ni tampoco ha sido confundida acerca de lo que significa la democracia. Nuestros valores son y van a seguir siendo la defensa de la libertad política y del pluralismo, el rechazo más absoluto a la violencia política, el respeto al Estado de Derecho y a la ley".

En el manifiesto se apunta también que "los catalanes constitucionalistas afirmamos hoy que no vamos a ser moneda de cambio para nada ni para nadie. Si cuando diseñaron el procés contaron con nuestra inmovilidad y nuestro silencio, debemos decirles que han conseguido lo contrario de lo que pretendían. No aceptamos ni toleraremos nunca la violencia, ni la simbólica ni mucho menos la real. Las calles son y serán de todos, no de quien intimida para tomarlas. El futuro de Cataluña no será, en ningún escenario imaginable, el asunto exclusivo de nadie. Ya no existe ninguna Cataluña invisible porque hemos decidido que cualquier futuro para esta tierra dependerá también de nosotros".


Cataluña: clamor constitucionalista
Editorial El Mundo  28 Octubre 2019

Con un mensaje integrador, con un civismo modélico y con una pluralidad saludable de banderas, el constitucionalismo marchó ayer por las calles de Barcelona para exigir el fin de la violencia independentista y la detención inmediata del delirio del procés. Aunque los CDR y el resto de organizaciones filoterroristas que jalean al separatismo radical organizaron acciones de boicot en algunas autopistas e instalaciones ferroviarias, la manifestación convocada por Sociedad Civil Catalana sirvió para galvanizar el clamor de una mayoría de catalanes habitualmente silenciados por el uso partidista que el independentismo hace de las instituciones. Los asistentes respaldaron el orden constitucional, arroparon a las fuerzas de seguridad -objeto de la violencia secesionista tras la sentencia del Tribunal Supremo- y enviaron un mensaje nítido a la Generalitat para que frene una deriva que conduce a Cataluña al abismo de la ruptura de la convivencia. Mientras unos cortan calles y queman la ciudad para segregar a sus vecinos, otros reivindican el extintor y la convivencia entre distintos.

La protesta recibió el respaldo de todas las fuerzas constitucionalistas, desde el PSOE hasta Vox. Contó con la presencia de dos ministros y de los líderes del PPy de Ciudadanos. Es una lástima que los socialistas catalanes, siempre en el alambre de la equidistancia, se apunten a estos actos solo cuando el incendio independentista amenaza su horizonte electoral. La unidad del bloque constitucionalista tendría que ser un axioma inmutable mientras el separatismo mantenga su desafío al Estado. Sin embargo, los pactos de los socialistas con las formaciones independentistas han impedido hasta ahora reaccionar de forma sólida. En este sentido, la marcha que recorrió ayer el centro de la capital catalana -secundada por 400.000 personas, según la organización convocante-, debería servir de espoleta para que los partidos del arco constitucionalista sellasen un acuerdo de amplio alcance orientado a un doble fin: robustecer la respuesta institucional a la amenaza secesionista y articular una estrategia para impulsar el retorno del Estado a Cataluña. Ello exige algo que se empeña en rechazar Pedro Sánchez:una intervención profunda en aspectos clave del autogobierno como la educación pública, los medios de comunicación y las fuerzas de seguridad.

Hacer frente a la ola de violencia que sacude Cataluña tras el fallo del Supremo constituye una prioridad. Pero, visto en perspectiva, lo que está en juego es la permanencia de la unidad territorial y los pilares de la nación de libres e iguales en los que se cimenta el pacto de 1978. Los ciudadanos catalanes comprometidos con el proyecto común de España han vuelto a pedir al resto del país que no se les deje solos. Sería un acto de lesa deslealtad que el Gobierno socialista, por tacticismo o por insolvencia, ignorara la voz de la Cataluña constitucionalista.

Ni un paso atrás ante la intolerancia
EditorialLa Razon  28 Octubre 2019

Competir en manifestaciones y otras demostraciones de masas con el nacionalismo catalán es realmente difícil. El independentismo posee una maquinaria bien engrasada, disciplinada y en perfecto estado de revista gracias a unos eficaces servicios de propaganda dirigidos desde la Generalitat y ejecutados desde los medios de comunicación públicos. El agravio histórico y el victimismo es un combustible inagotable. Está en permanente estado de movilización y sus dirigentes y asociaciones más activas –que conforman una tupida red debidamente subvencionada– han construido un modo de vida basado en hacer realidad hasta los detalles más ridículos de una nación, sus valores, mitos y enemigos históricos.

El nacionalismo catalán utiliza para justificar su necesidad de levantar nuevas fronteras al nacionalismo español, agresivo por definición, mientras ellos son un ejemplo de civismo y pacifismo. Pero mienten y, a la vez, se engañan. La manifestación de ayer en Barcelona organizada por Sociedad Civil Catalana (SCC) no es ni mucho menos la otra cara de la moneda del nacionalismo catalán, excluyente –como se ha ido viendo a lo largo del «procés»–, con preocupantes tics xenófobos –España es un lastre para su desarrollo y mentalidad escandinava, dicen– y capaz de marginar a la mitad de la población, como así sucede.

La marcha que reunió en Barcelona a centenares de miles de personas y a partidos constitucionalistas, representantes de la derecha liberal y de la izquierda y, sobre todo, ciudadanos que quieren romper con el nacionalismo obligatorio, defiende una sociedad tolerante y abierta en la que todos sean iguales ante la Ley. Se trata de una cambio en el modelo de convivencia frente a la asfixia que provoca el independentismo. A pesar de que los grupos violentos de los CDR cortaron autopistas y líneas ferroviarias para impedir la llegada de manifestantes a Barcelona –más coactiva que eficaz–, con ese llamamiento ignominioso del llamado Tsunami Democràtic de impedir la llegada de «extranjeros», la manifestación se celebró anteponiendo los valores comunes de Constitución y Estatuto frente a los que lo quieren romper con la legalidad democrática.

Sin duda, el nacionalismo catalán tiene unos mecanismos muy sofisticados para imponer su discurso –«queremos votar», «queremos decidir», «España es una dictadura»–, pero lo que nunca dice es que su programa se basa en la ruptura con las leyes de un país plenamente democrático y contra de la voluntad de, por lo menos, la mitad de la ciudadanía. Y es esta ciudadanía libre y que apuesta por la concordia la que ha marcado una frontera infranqueable. Es decir, Cataluña nunca será un Estado independiente contra la voluntad de la mayoría de sus ciudadanos. Lo vivido estos días en Cataluña supone un antes y un después en la evolución del nacionalismo catalán y su política impositiva, con una demostración obscena de ocupación de la calle – «la calle siempre serán nuestras»–, con violencia salvaje y la implicación de la Generalitat, con su presidente a la cabeza, en la organización de una insurrección contra el Estado de Derecho.

Ya no existe un nacionalismo catalán moderado –con la formulación de un catalanismo equidistante o pragmático–, como quiere aparentar ahora ERC, sino aquellos que han comprendido que la vía unilateral a la independencia tiene consecuencias penales y sociales graves: fragmentar la sociedad. Es posible que Pedro Sánchez desconociese –o no quisiera saber– hasta dónde eran capaces de llegar los partidos nacionalistas que le ayudaron a alcanzara La Moncloa con su moción de censura, pero la realidad se ha mostrado con toda su crueldad. Ahora sólo tiene margen para apoyarse en los partidos constitucionalistas, especialmente el PP, que está demostrando lealtad y sentido de Estado.

Acto de Foro España en la Puerta del Sol
Ayuso cuelga una ‘senyera’ en la Puerta del Sol en «solidaridad con Cataluña»
Isabel Díaz Ayuso avanza que colgará las banderas de las 17 comunidades autónomas en la Real Casa de Correos
Fernán González okdiario  28 Octubre 2019

Miembros del Partido Popular y Ciudadanos han replicado en la Puerta del Sol la gran manifestación de Sociedad Civil Catalana este domingo en Barcelona. La presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, ha avanzado que las banderas de las 17 comunidades autónomas lucirán en la Real Casa de Correos, sede del Gobierno de la Comunidad de Madrid, de la que hoy cuelga la de Cataluña.

Ayuso ha hecho este anuncio antes de asistir a la concentración organizada por Foro España en apoyo de todos los catalanes bajo el lema "No a la violencia. Solidaridad con Cataluña".

Este acto también ha contado con la presencia del vicepresidente regional, Ignacio Aguado (Cs), acompañado de compañeros de partido naranja como Begoña Villacís, Ángel Garrido, Marta Rivera de la Cruz, Edmundo Bal y Marcos de Quinto, entre otros.

Por parte del PP han acudido Adolfo Suárez Illana, Andrea Levy, Enrique Ossorio, Paloma Adrados o Eugenia Carballedo, a una concentración que se ha desarrollado sin incidentes en la Puerta del Sol y que ha contado con la asistencia de más de un centenar de personas.

Este domingo, la sede del Gobierno regional tiene colgada en su fachada la bandera de España, la de la Comunidad de Madrid y la de Cataluña. La presidenta Ayuso ha afirmado que todas las regiones españolas forman "parte de la vida de Madrid". "Tenemos un compromiso con todas ellas, no queremos competir sino juntarnos", ha remarcado.

Aguado pide "reflexión"
Por su parte, Ignacio Aguado ha pedido a los españoles "una reflexión" a partir de las elecciones generales del próximo 10 de noviembre sobre si se quiere "más bloqueo" y "más guiños al independentismo", advirtiendo de que Pedro Sánchez es el "señor de las 100 caras" y sería "una ruleta rusa" volver a darle "la capacidad para liderar un Gobierno".

En primer lugar, ha querido mandar un abrazo "muy fuerte" y su solidaridad a los agentes heridos ayer en "una noche más de disturbios" en Cataluña, recordando que los afectados se suman a los más de 300 agentes heridos en los últimos días por "la inacción del Gobierno de España", que a su juicio, sigue "mirando hacia otro lado siendo cómplice de Torra y de toda la cúpula independentista".

"No puede ser que en España, en pleno siglo XXI, veamos cómo hay agentes heridos y agentes como ayer que no contaban con los medios necesarios para hacer frente a una turba de independentistas que buscaban más sangre y violencia", ha dicho como recoge EP.


Por ello, Aguado ha subrayado que han querido participar en la concentración de esta mañana para pedir que se cumpla la Ley, se respete la legalidad y mostrar el "cariño" de Madrid a "todos los catalanes que quieran vivir en paz" y que "quieren que se viva respetando la convivencia".

"Pido que seamos responsables porque nos jugamos mucho", ha dicho el líder de la formación naranja en Madrid y ha destacado que quieren demostrar que en la Comunidad de Madrid, frente al bloqueo, se está en marcha, ya que "funciona, hay reformas, se apoya por la transparencia y por tender la mano a otros partidos".

"Queremos demostrar que lo que ocurre en Madrid puede suceder en España. Hay partidos llamados a entenderse. Tenemos que ser capaces de darnos la mano e intentar formar Gobierno. Ese va a ser nuestro compromiso", ha finalizado.

Estupideces S.A. empresa del grupo PP.
Nota del Editor  28 Octubre 2019

Después querrá desplegar los escudos de los ayuntamientos, y los vendedores de astas se frotarán las manos.


 


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